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Capítulo 1

Quées
ingeniería

1.1 Definiciones

1.2 La ciencia
1.2.1 Ciencia básica teórica
1.2.2 Ciencia aplicada teórica
1.2.3 Ciencia aplicada empírica

1.3 La técnica
1.4 La tecnología

1.5 La distinción entre ciencia y


tecnología
1.6 La profesión ingenieril: su
identidad

La ingeniería traduce en realizaciones prácticas los conocimientos científicos y tecnológicos de


todas las actividades humanas.
1.1 Definiciones

Quizá la primera definición de ingeniería fue la del conde Rumford, quien en 1799
dijo que era: “la aplicación de la ciencia a los propósitos comunes de la vida.” Sin
embargo la más conocida fue la dada en 1828 por el arquitecto británico Thomas
Tredgold presidente de la Institution of Civil Engineers, la llamó «el arte de dirigir
las grandes fuerzas de la naturaleza y usarlas para beneficio del hombre». Para esa
época la definición era apropiada pues no se había consolidado aún el papel de la
ciencia y la tecnología en el quehacer ingenieril.

A principios del siglo XX, las organizaciones ya intervenían en la definición, así en


1907 Henry G. Scott la definió como: “el arte de organizar y dirigir a las personas y
controlar las fuerzas y materiales de la naturaleza en beneficio del hombre”, una
amplia concepción que contrasta con la manera como, en 1928, los ingenieros civi-
les definían su profesión: «el arte de la aplicación práctica del conocimiento cientí-
fico y empírico al diseño y producción o realización de varios tipos de proyectos
constructivos, máquinas y materiales de uso o valor para el hombre».

De una manera más general, en la actualidad se proponen nuevas definiciones, cada


vez más largas y complejas. Un ejemplo es la definición adoptada por el Consejo de
Acreditación de la Enseñanza de la Ingeniería de México: «La ingeniería se considera
como una profesión que mediante el conocimiento y aplicación de las matemáticas
y las ciencias naturales, integradas en el estudio, la experiencia y la práctica,
desarrolla un conjunto de métodos que utilizan y transforman los materiales y fuer-
zas de la naturaleza con economía y respeto al ambiente, en beneficio del ser huma-
no.»

De acuerdo con la definición del Larousse “Ingeniería es la aplicación de los cono-


cimientos científicos a la invención, perfeccionamiento y utilización de la técnica
industrial en todas sus ramas. Estudios que permiten fijar las mejores orientaciones
para la realización óptima de una obra o un programa de inversiones”. Otra acep-
ción, también de Larousse es: “Arte de traducir en realizaciones prácticas el conjun-
to de conocimientos científicos y tecnológicos relativos a una rama de las activida-
des humanas, y por ello existen diversas especialidades de la ingeniería, las cuales
aumentan a medida que aumenta el caudal de conocimientos y de sus aplicaciones”.

Una definición general es: “El arte de tomar una serie de decisiones importantes,
dado un conjunto de datos completos e inexactos, con el fin de obtener para un
cierto problema, de entre las posibles soluciones, aquellas que funcionen de manera
más satisfactoria”, la cual fue propuesta por el ingeniero Hardy Cross [1].

Una definición adaptada al medio colombiano, es la elaborada por el ingeniero


historiador Gabriel Poveda: «Ingeniería es el conjunto de conocimientos teóricos,
de conocimientos empíricos y de prácticas, que se aplican profesionalmente para
disponer de las fuerzas y los recursos naturales, y de los objetos, los materiales y
los sistemas hechos por el hombre para diseñar, construir, operar equipos, instala-
ciones, bienes y servicios con fines económicos, dentro de un contexto social dado,
y exigiendo un nivel de capacitación científica y técnica ad hoc –particularmente en
física, ciencias naturales y economía– especial y notoriamente superior al del co-
mún de los ciudadanos» [2].

En resumen, y de acuerdo con un grupo de ingenieros de la Universidad Nacional,

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“el ingeniero fundamenta su campo ocupacional en la aplicación del conocimiento Capítulo 1: Qué es la ingeniería
de las ciencias naturales mediada por la utilización de las herramientas matemáticas;
para aprovechar adecuadamente los recursos energéticos; transformar la materia y
los materiales; proteger y preservar el ambiente; producir, reproducir y manejar
información; gestionar, planear y organizar los talentos humanos y los recursos
financieros para el beneficio de la humanidad mediante el diseño de soluciones
creativas y la utilización de las herramientas disponibles. Para desarrollar esta labor
el ingeniero se acompaña de científicos, tecnólogos, técnicos y artesanos, con el
fin de materializar estas realizaciones o concretar soluciones.”

La ley sobre educación, Ley 30 de 1992, Artículo 36, la define así: «Ingeniería es la
profesión que se fundamenta en los conocimientos de las ciencias naturales y
matemáticas, en la conceptualización, diseño, experimentación y práctica de las
ciencias propias de cada especialidad, buscando la optimización de los materiales y
recursos, para el crecimiento, desarrollo sostenible y bienestar de la humanidad.”
Estas son definiciones de la ingeniería como profesión, sin embargo el vocablo
ingeniería comprende más que eso, no hay que olvidar que la ingeniería era ya
milenaria cuando se intentó definirla, nació antes que la ciencia y la tecnología y
puede decirse que es casi tan antigua como el hombre mismo. Obviamente esta
concepción de lo que es un ingeniero se sale de los estrechos marcos de las
conceptualizaciones actuales. No se pretenderá que los ingenieros primigenios Instrumentos técnicos militares de alta
resolución
fueran científicos y mucho menos que conocieran la tecnología, eran simplemente
ingenieros. Por ello ingeniero no es quien tiene título, es quien ejerce la ingeniería,
la profesión que concreta los sueños y construye los ingenios de todo tipo, desde
la rueda hasta los cyborgs, entendiendo como ingenio ya sea una máquina o artifi-
cio de guerra o bien una cosa que se fabrica con entendimiento y facilita la labor
humana, que de otra manera demandaría grandes esfuerzos.

La primera definición de ingeniero que figura en el Concise Oxford Dicitonary


continúa siendo: “Aquel que diseña y construye máquinas u obras militares”. En
realidad la palabra ingeniero apareció en la Edad Media para designar a los cons-
tructores de ingenios, aunque junto con el sacerdocio y la milicia, la ingeniería fue
una de las primeras profesiones en aparecer. Sin embargo, apenas en el siglo XIV el
ingeniero empezó a desenvolverse como entidad separada a consecuencia de la
empresa militar, proyectando fortificaciones, canales y armas de asalto.

Como señala Mumford la técnica en sus formas tradicionales no proporcionaba


medios de continuar su propio crecimiento. La ciencia, al unirse a la técnica, elevó
por así decirlo el techo de la realización técnica y amplió su alcance. Apareció la
tecnología y en la interpretación y la aplicación de la ciencia apareció un nuevo
grupo de hombres, o, más bien, una antigua profesión cobró nueva importancia.
Entre el industrial, el simple obrero y el investigador científico, apareció el ingeniero
moderno [3].

En esta perspectiva la ingeniería es una de las muchas empresas sociales, relaciona-


da con los grandes acontecimientos de la humanidad y se puede inscribir como
participante en eventos como la revolución urbana, a través de las edades, el inge-
niero ha estado al frente como un hacedor de la historia. Sus logros materiales han
tenido tanto impacto como cualquier otro desarrollo político, económico o social.
Para desarrollar su labor, el ingeniero se

Casi desde su inicio la ingeniería tuvo dos aplicaciones: una de uso cotidiano y una tecnológicos.
apoya en avances científicos y
de uso mítico. El primer mundo conceptual corresponde a la solución de las necesi-
dades civiles y militares que permitió construir todo tipo de obras y espacios para

Introducción a la Ingeniería
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realizar actividades cotidianas y colectivas. La otra aplicación, de carácter sacro, se
refiere a la fabricación de utensilios y la creación de espacios más complejos y se
concretó, sobre todo, en las construcciones de templos y tumbas. Este aspecto
mágico de la ingeniería podría indagarse en las obras de todas las civilizaciones,
desde los megalitos, los ziggurats sumerios, las mastabas, pirámides y templos
egipcios, los templos minoicos, los laberintos cretenses, los monumentos romanos,
las catedrales góticas, las pagodas orientales, las pirámides americanas, las tumbas
agustinianas, hasta los templos más modernos. Esto se puede rastrear en cualquier
cultura, antigua o actual.

Así desde el mundo antiguo se percibió a la ingeniería como un quehacer que


competía con las fuerzas naturales y las domeñaba, como una profesión atenta a la
invención de los ingenios de guerra, de las máquinas de extracción del agua, de los
caminos, de los canales, de los puentes, del desecamiento de los pantanos, de las
galerías subterráneas, de los grandes ingenios portuarios, de las defensas de las
ciudades...

Esa percepción de que la ingeniería enfrentaba las fuerzas de la Naturaleza compren-


día en ella una componente técnica, pero sobre todo intuía una porción mágica,
sagrada: el portento de alterar los ritmos y las figuras del ser natural. Unos porten-
tos que asombraban, atemorizaban y hacían al mismo tiempo que el hombre se
atreviera a lo insólito con el imaginar de su inventiva.

Sin embargo, por esa misma percepción los ingenieros han sido llevados al banqui-
llo de los acusados por el gran público, de un lado, por quienes les exigen que hagan
más por el bienestar de la sociedad y de otro, por los críticos del progreso y la
tecnología, en especial los pacifistas y los ecologistas.

Para comprender mejor qué es la ingeniería, que se basa en la ciencia y la técnica y


que encarna la tecnología, es conveniente adelantar algunas definiciones sobre
éstas [4].
1.2 La ciencia

Ciencia es el intento sistemático de producir proposiciones verdaderas sobre el


mundo. O sea que es ese creciente cuerpo de ideas, que puede caracterizarse como
conocimiento racional, sistemático, exacto, verificable y por consiguiente falible. Es
común dividir las ciencias en formales (o ideales) como la lógica y la matemática y
fácticas (o materiales) de acuerdo con el objeto o tema de las respectivas discipli-
nas. Entre las ciencias fácticas, que a más de la lógica precisan de la observación o
la experimentación, la distinción entre las ciencias naturales y las humanidades
tiene una larga tradición. Dentro de las ciencias naturales se puede distinguir, ade-
más, entre el estudio de la naturaleza inorgánica (o física) y el estudio de la natura-
leza orgánica (biología). En las humanidades, tal como se las ha definido tradicional-
mente, se ha producido una escisión entre las ciencias sociales (que incluye ramas
tan disímiles como la historia, la lingüística o la sicología) y las disciplinas estéticas
o artes.

En las ciencias naturales la actividad en general está dirigida a producir un conoci-


miento objetivo de las leyes que rigen el universo. Aquí se entiende por ciencia una
forma de saber que proporciona explicaciones causales, dilucidaciones de por qué
sucede algo y por qué lo hace de cierta manera. Por ello posee una unidad total que

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Capítulo 1: Qué es la ingeniería
se hace específica de acuerdo
con el objeto de cada ciencia
particular.

Aunque existen variadas


formas axiológicas de
aproximarse a la ciencia, aquí
se parte de que hay dos tipos de
ciencia: la básica y la aplicada,
ambas distintas de la tecnología.
Entre la ciencia básica y la
aplicada se da una diferencia por
el grado de especificidad. En la
ciencia básica se expresan
correlaciones que, siguiendo a
Padilla, son válidas para la
totalidad de un universo de
discurso [5]. Por otro lado, en
la ciencia aplicada, que es más
específica, se restringe la
aplicabilidad de las correla-
ciones. Esa es la diferencia
fundamental. Cuando las
correlaciones de la ciencia
aplicada provienen por vía
deductiva de leyes de ciencia
básica y de datos, se dice que la
ciencia aplicada
correspondiente es una ciencia
aplicada teórica.

1.2.1 Ciencia básica


teórica
Ya se dijo que las proposiciones
de la ciencia básica son de
validez general y esa es su
principal característica, son
conceptos que, en cierto modo
pertenecen al conocimiento
mundial, están disponibles en
todas partes. En este tipo de
correlaciones generales no se
tienen más restricciones para
los valores que pueden tomar
las variables, que las impuestas
de manera general por la propia
teoría. Tal es el caso de la teoría
de la relatividad.

La ciencia básica es una gran


construcción conceptual que,
luego de la matematización de la
ciencia moderna, puede
expresarse por medio de

ecuaciones generales,
elegantes y simples.
1.2.2 Ciencia
aplicada teórica
La ciencia aplicada se
distingue de la básica no sólo
porque sus correlaciones son
de más corto alcance, sino
porque esa restricción lleva a
una aplicabilidad más
inmediata en un ámbito
específico, y real, del
conocimiento. Se expresa en
ecuaciones, donde intervienen
parámetros y son características
de la denominada ciencia
aplicada. Cuando la correlación
proviene de la ciencia básica y
se restringe con la realidad de
los datos, a la ciencia que la
aplica se le llama ciencia
aplicada teórica.

1.2.3 Ciencia
aplicada empírica
Pero también hay ciencia
aplicada empírica y sus
correlaciones son descripciones
de regularidades observadas,
las cuales se consideran
científicas por razones como
las siguientes: a) su modo de
obtención, procesamiento y
presentación, b) su com-
probación y posibilidad de
refutación, c) su conexión, por
la vía de los conceptos que en
ellas intervienen, con alguna
porción de ciencia básica
teórica.

Las correlaciones se expresan


en forma matemática, pero no
pueden deducirse de otras leyes
de la ciencia básica, además en
sentido estricto no son leyes,
sólo son expresiones
matemáticas que describen los
hechos observados. Lo cierto
es que ningún análisis de una
ecuación empírica de este tipo
puede poner de manifiesto otra
cosa que la correlación entre
las variables que en ella
aparecen. Por esto, la ciencia
aplicada aunque presente un
alto grado de especificidad no
es tecnología. La tecnología
tiene, siempre una intención
utilitaria, en ella ha de ser
posible encontrar, en el
entramado de sus expresiones y
de manera objetiva, la
representación conceptual de
esta intención.

Introducción a la Ingeniería

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En la ciencia aplicada empírica no necesariamente se busca conectar los resultados
obtenidos con proyectos tecnológicos concretos y sus consecuencias económicas
y políticas. El propósito utilitario de la investigación de este tipo, que muchas veces
busca desarrollos tecnológicos, no está reflejado en el resultado mismo de la inves-
tigación.

Existen, pues, muchas definiciones de ciencia, y en casi todas se establece que la


ciencia se ocupa de estudiar la naturaleza, distinguiéndola así de la tecnología, que
se ocupa de controlarla y de cambiarla, aunque un examen más crítico sobre la
esencia de la ciencia nos dice que ésta persigue el conocimiento de la naturaleza
para controlarla más que para comprenderla. Distinción esta que se hizo evidente
entre la técnica de los romanos y los egipcios y la ciencia de los griegos.

La ciencia puede ser considerada como la suma actual de conocimientos científicos,


como una actividad de investigación o hasta como un método de adquisición del
saber. El proceso científico puede caracterizarse, tanto desde el punto de vista de la
elaboración, de la utilización y de la verificación de las teorías, como desde el punto
de vista de los procedimientos experimentales, por la idea de la operación.

La ciencia actúa sobre estados dados, en simultaneidad o en sucesión, y se esfuerza


por comprender el modo en que se conservan o transforman esos estados. Por
supuesto, interviene activamente en los estados de los sistemas que analiza, con
los métodos experimentales. Pero la meta que se persigue al efectuar estas manipu-
laciones es la de poner a prueba el esquema teórico de que se dispone, por ejemplo,
examinando si los estados a los que se dirige el sistema corresponden a los que
había podido prever partiendo de ese esquema.

1.3 La técnica

Es conveniente establecer la diferencia entre técnica y tecnología, aunque muchas


veces los dos términos se usen indistintamente y haya quienes sostengan que es lo
mismo. En cualquier caso el deslinde entre ellas lo establece la ciencia.

La técnica se refiere a las habilidades que producen resultados y más concretamen-


te al arte de producción y mantenimiento de instrumentos. Ejemplos de la primera
acepción son todos los desarrollos de la prehistoria, porque el hombre prehistórico
sabía, por ejemplo, producir fuego mediante la técnica de frotar palos, pero no sabía
por qué surgía la llama. No tenía idea de los motivos de ese resultado, es decir
obtenía un éxito ciego. Eso mismo sucede hoy, por ejemplo, con muchas técnicas
médicas. Sin embargo en ciertos contextos, sobre todo en la filosofía, no se hace real
distinción entre técnica y tecnología.

1.4 La tecnología

La palabra tecnología es una de las más utilizadas en la sociedad contemporánea,


pero esto no significa que se haga de manera correcta, con exactitud y sin dualismo.
¿Qué es realmente la tecnología? ¿La habilidad para resolver cualquier problema?
¿La fuente de todos los males? ¿La manifestación física del genio inventivo de la
humanidad? ¿El incremento que se puede obtener de una hora de trabajo o una

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Capítulo 1: Qué es la ingeniería
unidad de capital? ¿El control
de la naturaleza por la
humanidad? ¿El control de
cierta gente sobre otra gente
sirviéndose de la naturaleza
como instrumento? Todo esto,
y mucho más, puede ser la
tecnología según el punto de
vista que se adopte al definirla.
De acuerdo con su etimología es
el estudio de los conocimientos
incorporados en los objetos,
procesos y, por supuesto, en
las personas.

La tecnología puede definirse


como la aplicación sistemática
del conocimiento científico a
las actividades productivas. En
otras palabras es el conjunto de
conocimientos utilizados en la
producción y comercialización
de bienes y servicios, que se
materializa en máquinas y
equipos, información sobre
ellos, sobre los procesos,
procedimientos y productos o
puede ser poseída por los
especialistas. Esta es, por
supuesto, una definición
limitada, pues en su sentido
más general la tecnología
incluye aspectos técnicos,
organizativos y culturales.
Entre los técnicos puede
incluirse el conocimiento, la
destreza técnica, las
herramientas, las máquinas y las
sustancias químicas, el
personal, los recursos y los
desechos. En el aspecto
organizacional deben
mencionarse las actividades
económica e industrial, la
actividad profesional, los
usuarios y consumidores así
como los sindicatos. En cuanto
a lo cultural deben
considerarse los objetivos,
valores y códigos éticos, la
creencia en el progreso, la
conciencia y la creatividad.

Cuando la ciencia explica las


causas sobre las que opera
técnicamente, se tiene una
técnica racional, es decir una
tecnología. En este sentido la
tecnología es un producto de la
modernidad, es el resultado de
teorizar científicamente sobre
la técnica. La tecnología es
entendida hoy como la «ciencia
de las artes industriales».
Industria, a su vez, denota
inteligencia, creatividad,
destreza en el trabajo de
producción o útil. Por lo tanto,
es común decir y entender,
ahora reiterado, que la
tecnología es la ciencia de
cómo hacer las cosas; la
ciencia hecha acción y la
acción convertida en ciencia,
por eso en ciertos contextos se
le denomina tecnociencia. En
la actualidad es algo tan
complejo que algunos la
denominan la máquina tecno-
económica.

Como lo expresa elegantemente


Borrero: «La tecnología es un
punto de convergencia entre el
conocimiento científico que
puede implicar algún tipo de
práctica (pero no utilitaria) y la
práctica utilitaria de la técnica
que conlleva algún tipo de
conocimiento racional (pero no
científico). En la tecnología se
entrecruzan los antiguos
propósitos de la técnica con
las modernas posibilidades de
la ciencia. La vieja actitud del
homo faber y algunos logros de
la intención del homo cogitans
confluyen en el tecnólogo
contemporáneo. Deudora por
distinta vertiente tanto de la
ciencia moderna como de la
técnica tradicional, la
tecnología contemporánea se
distingue, al propio tiempo de
ambas» [6].

Durante siglos, la ciencia y la


técnica evolucionaron en forma
independiente: la ciencia,
concentrada en el saber
especulativo, que buscaba
penetrar la realidad hasta sus
principios mismos, pero ajena a
las consecuencias prácticas del
conocimiento; la técnica,
basada en un saber enteramente
práctico, que no carecía de
racionalidad, sin verdadera
justificación teórica, como se
ha insistido. La idea de ciencia
moderna, que surge con la
revolución del conocimiento en
los siglos XVI y XVII,
cuestiona por completo la
concepción de ciencia que
separa la teoría y la práctica.
Mientras que la ciencia antigua
es ante todo contemplación, o
sea visión puramente intelectual
de las realidades que están más
allá del mundo sensible, la
ciencia, que se impone a partir de
Galileo, Decartes y Newton, se
fundamenta en el intercambio
entre la experiencia y la razón
y no en el descubrimiento que
hace la razón de los principios y
verdades que no pueden
alcanzarse por la experiencia.
Precisamente, lo que distingue
a la ciencia moderna de la
ciencia antigua es, la pretensión
de conectar la teoría y la
práctica mediante la acción del
conocimiento.

Introducción a la Ingeniería

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La nueva ciencia (y la tecnología) encuentra un medio propicio para su desarrollo en
la rica burguesía renacentista, interesada en las artes del ingeniero, que la ciencia
oficial de entonces tendía a despreciar como actividad servil, más propias del arte-
sano que del hombre libre. Mientras la universidad continuaba enseñando una
ciencia sin contacto con la realidad, las investigaciones nuevas se desarrollaban
con el apoyo de los príncipes y de los grandes burgueses. En el siglo XVII, las
academias científicas, como la Royal Society y la Académie des Sciences, justifica-
ron su trabajo.

Aunque a menudo se piensa que la ciencia se dirige hacia donde el saber la condu-
ce, esa idea no es más que otra expresión del imperativo tecnológico.

Fue el cambio, de lo sagrado a lo profano, que se manifiesta claramente en el siglo


XVII, lo que hizo surgir la moderna tecnología. La visión del mundo como objeto,
más que como símbolo, condujo directamente a la percepción de que el hombre
podía manipular el mundo natural; de ahí la máxima de Bacon «el saber es poder».
La evolución tecnológica que cada vez es más rápida, adopta un carácter cada vez
más sistemático, es cada vez más consciente.

1.5 La distinción entre ciencia y tecnología


La actividad tecnológica contemporánea está ligada a la práctica científica en sus
más hondas raíces. Esta relación se hace más fuerte cuando la tecnología es más
avanzada, de modo que hoy en día esa interfaz es, aparentemente, muy difusa. Pero
hay distinciones muy grandes, que se olvidan, en su dinámica y en la manera como
se da el conocimiento en cada caso.

Ciencia no es lo mismo que tecnología, pero cuán poco puede lograr la ciencia
natural moderna, incluso la más poderosa, cuando es insuficiente el instrumental
que le proporciona la tecnología. Pero no hay tecnología, entendida en sentido
estricto, sin ciencia. Entre la ciencia y la tecnología no hay una relación de identi-
dad, sino una relación de condicionamiento. La ciencia es, para emplear una expre-
sión de raigambre kantiana, la condición de la posibilidad tecnológica.

La ciencia y la tecnología se distinguen por su actitud frente a la bibliografía, por


sus respectivos procesos de investigación y, sobre todo, por sus mismas definicio-
nes, la finalidad de la ciencia consiste en alcanzar un conocimiento científico funda-
mental y general, unas teorías cognoscitivas que deben juzgarse por su veracidad y
no por su utilidad. En este contexto algunos autores consideran a la ciencia aplicada
como un subconjunto adecuado de la tecnología.

Ahora bien, el conocimiento tecnológico propiamente dicho sólo surte efectos mar-
ginales sobre la humanidad, en el mejor de los casos. La incorporación de esos
conocimientos en forma de innovaciones, nuevas prácticas industriales, la fabrica-
ción de nuevos productos, la reorganización de las instituciones, y la creación de
nuevos servicios es lo que afecta fundamentalmente a todo individuo. Es decir,
cuando se constituye en innovación tecnológica.

Se entiende así que «en el campo de la tecnología, se trata esencialmente de interve-


nir en el curso de las cosas, impedir que produzcan ciertos estados o por el contrario,

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Capítulo 1: Qué es la ingeniería
para hacer aparecer estados que
no lo eran espontáneamente. Y
esto en función de ciertos
objetivos dictados, en
definitiva, por los sistemas de
valores que rigen la acción y
son los que determinan qué es
deseable y qué debe evitarse. El
problema tecnológico
propiamente dicho consiste en
obtener el efecto apetecido,
con el máximo de eficacia, es
decir, de tal forma que se tengan
las máximas posibilidades de
obtener este efecto».

Así, y citando de nuevo al


padre Borrero, «tecnología
significa intelección profunda
de cuanto existe, de su ser y de
su actuar. Intelección profunda
de las cosas, de los seres
inanimados, de los hechos y
fenómenos de la naturaleza, de
las leyes físicas. Esta
intelección conduce al sentido
primario de la tecnología: lo
físico, lo mecánico».

«Intelección honda, también,


de los seres vivos, orgánicos,
de los organismos
humanos y animales:
tecnologías biológicas y
médicas de que hoy tanto se
habla».

«Esta intelección de los


comportamientos humanos,
colectivos e individuales, ra-
zón por la cual el concepto de
tecnología, tan asido en sus
comienzos al ámbito de las
ciencias naturales, se adentró ya
en el seno de las ciencias
humanas y sociales: tecnología
educativa, tecnologías sociales,
tecnologías literarias...» [7].

«Intelección profunda de cómo


las cosas se originan, se
cultivan, se desarrollan, actúan,
producen y se reproducen, y de
la forma como los seres se
comportan en todo orden de la
creación».

«Este conocimiento acertado y


hondo del ser y del actuar,
adquiridos en orden a la
tecnología, tiene por meta la
conducción, manejo y
modificación de los mismos ser
y actuar de las cosas, hechos,
fenómenos, realidades, por
tratarse de un conocimiento
eminentemente práctico a la
vez que científico; lo cual nos
explica, una vez más, la
aproximación de la simple
técnica al ámbito de la
ciencia».

«En buena hora, al tiempo que


los conceptos de tecnología y
desarrollo dejaban de
alinderarse, de manera
excluyente, con lo físico y
mecánico, con lo cuantificable,
y se hacían conscientes de lo
político, de lo intelectual, de lo
espiritual, de lo plenamente
humano, tecnología y
desarrollo fueron
descubriendo sus
implicaciones ético-sociales,
culturales, estéticas».
1.6 La profesión ingenieril: su
Existe un problema no resuelto
en la ingeniería –que tiene
fundamentación científica,
tecnológica y
sociohumanísitica– y es que la
tecnología moderna no puede
ser reducida ni a la capacidad
inventora ni a la mera aplicación
de los conocimientos científicos.
Ella se produce a través de la
cooperación coordinada de los
ingenieros (y en ciertos casos
también de los científicos)
quienes, en virtud de su
conocimiento y capacidad
especializados, logran que un
producto tecnológico llegue a
la madurez de su producción a
través de un continuado proceso
de construcción y desarrollo. Es
decir que la ingeniería está
subsumida en la tecnología, o
mejor, en lo que la gente
percibe en general como la
máquina tecnocientífica e
incluso tecnoeconómica.

Y ello ocurre así porque en la


actualidad la ingeniería está
asociada con otras
disciplinas, como afirma el
ingeniero Hardy Cross en su
libro Los ingenieros y las
torres de marfil. “Existe la
costumbre de pensar que la
ingeniería es parte de una

Introducción a la Ingeniería

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trilogía: ciencia pura, ciencia aplicada e ingeniería. Se debe hacer énfasis en que esta
trilogía es solamente una de la tríada de trilogías en las cuales encaja la ingeniería. La
primera es ciencia pura, ciencia técnica, ingeniería; la segunda es teoría económica,
finanzas, ingeniería; y la tercera es relaciones sociales, relaciones industriales, inge-
niería. Muchos problemas de ingeniería están tan cercanos a los problemas sociales
como a los problemas de la ciencia pura” [8].

No debe olvidarse que la ingeniería es, en los términos más generales, un constructo
teórico que incluye a los ingenieros mismos, a la educación que los forma, a la
sociedad que los acoge: en las diversas actividades, en las asociaciones de ingenie-
ría y sus productos, sean bienes o servicios.

De acuerdo con las definiciones, antes que todo, la ingeniería es una profesión y a
diferencia de las disciplinas no es una unidad discursiva discreta y especializada
con su propio campo intelectual. Mientras las disciplinas –como la física o la filoso-
fía– se orientan hacia su propio desarrollo, la ingeniería se aplica hacia la orienta-
ción fuera de sí misma. Dentro de la organización moderna del conocimiento la
ingeniería es una profesión, y una profesión es una recontextualización de las disci-
plinas que operan tanto en el campo de ellas mismas como en el campo de las
El esfuerzo intelectual prácticas. Las profesiones son una interfase entre las disciplinas y las tecnologías
que ellas hacen posibles.

De hecho, en las profesiones prima el principio de interdisciplinariedad dado que su


origen o fundamento no está en una sola sino en diversas disciplinas. En esto se ha
insistido en este capítulo respecto a la ingeniería, que generalmente se reconoce
como una profesión, junto con la medicina, la odontología, el derecho, la arquitectu-
ra, y la educación. Tres atributos hacen que una ocupación sea una profesión:

1. El esfuerzo intelectual
El pensamiento creativo 2. El pensamiento creativo
3. La motivación por el deseo de servir

Los dos primeros atributos son casi inherentes a la condición de ingeniero, pero –
como señala Cross– en ningún momento debe olvidarse el tercero, pues un profe-
sional es una persona que ejerce una profesión, y en sentido lato es todo aquel que
tiene encomendada, de manera habitual, una misión que cumplir en beneficio de los
demás, con la contrapartida a su favor del derecho a la justa compensación de su
trabajo.

Un profesional –y especialmente un ingeniero– debe tener un cierto grado de com-


petencia técnica, lo cual supone no solamente competencia en las artes y habilida-
des de la ocupación sino también una firme aprehensión del conocimiento básico
sobre el cual se fundamenta la profesión. Un joyero puede requerir una destreza
manual equivalente a la de un cirujano, pero el conocimiento suficiente para ejercer
La motivación por el deseo de vivir su oficio no se obtiene mediante largos años de estudio después del bachillerato. La
competencia requerida por los ingenieros que diseñan y construyen un avión su-
persónico es más parecida a la de un cirujano que a la de un joyero.

Como una profesión demanda un alto grado de


conocimiento tecnológico, hay una necesidad
persistente de descubrir y diseminar
conocimiento. Un profesional está obligado a
ayudar a crear conocimiento y a diseminarlo y
aplicarlo. Hay muchas profesiones que tienen
esta característica, la ingeniería es una de

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ellas.
Capítulo 1: Qué es la ingeniería
Además de la competencia
técnica y el conocimiento
tecnológico, o quizá debido a
ello, un profesional tiene la
total confianza de sus clientes.
Cada que el público viaja en
un automóvil o en un avión,
cruza un puente, usa un
computador o utiliza la
electricidad está depositando
toda su confianza en los
ingenieros.

Finalmente, la profesión está


caracterizada por un código de
conducta escrito o no, que debe
existir debido a la
confidencialidad de su quehacer
y la confianza depositada por el
público en la profesión.

Esto es fundamental, pues es un


hecho, observable en cualquier
organización de ingeniería, que
los principales obstáculos al
éxito de los ingenieros,
individualmente o como grupo
de trabajo, son más de naturaleza
personal y administrativa que de
naturaleza técnica. Hay que
insistir en que no son, ni
pueden ser distintos los
principios que rijan la vida
profesional, en cuanto tal, de
los que deben regir la vida de
cualquier ser humano. Sin
embargo –es una insistencia– el
profesional debe considerase
como hombre completo, con su
riqueza humana de cultura, de
preocupaciones, de formación y
de misión en la sociedad. Por
ello se comprende que «... el
gran pecado del hombre
profesional es su ignorancia. El
desconocimiento de su misión
servicial en la vida, o la
amputación de su cometido,
suplantándolo por otras
finalidades de tipo egoísta.
Cuando el profesional no se
percata de su función irradiante
en el entorno ¿qué ética puede
tener? Quien ignora las metas
que sus potencialidades y el
país le señalan, quien no toma
conciencia ni crea entusiasmo

en ellas ¿cómo satisfacer sus


responsabilidades?...»[9].
La ingeniería cubre un amplio
campo de estudio y actividades,
desde la agricultura hasta la
construcción de barcos, de la
microelectrónica al transporte, de
la civil a la bioingeniería,
muchas aplicaciones de la vida
diaria están relacionadas con la
ingeniería o dentro de su
alcance. Cada entidad física y
artificial usada por los humanos
es producto de alguna de las
ramas de la ingeniería. La
ingeniería está tan entrelazada en
el tejido de la sociedad moderna,
que encontramos a los ingenieros
empeñados en un amplio
espectro de ocupaciones, sin
embargo ellas tienen un núcleo
que es el diseño. Posteriormente
se dará la discusión sobre la
diversidad de nuestra profesión
[10].

Sin embargo, la crisis de


nuestro tiempo y la crítica que
tantos hacen a la ciencia y la
tecnología (desde los
fundamentalistas ecológicos,
los literatos, los filósofos de la
ciencia hasta los posmodernos)
a menudo deja a los ingenieros
sin argumentos, pues
acostumbrados a la estimación
que se les ha tenido en la edad
del progreso y la tecnología, se
ven criticados en campos que
ellos no han estudiado, y la
sociedad, acostumbrada a la
oportunidad basada en la
tecnología, se encuentra ahora
enfrentada a grandes
problemas generados por ésta.

Sin embargo, a pesar de su


cercanía y como ya se ha
precisado, la ingeniería, como
profesión, no puede confundirse
con la tecnología y todo lo que
ella implica. La ingeniería se
basa en principios científicos
pero aplica la tecnología e
incluso la técnica empírica. Se
dice que la ingeniería es arte y
ciencia.

Ya se anotó que precisamente,


lo que distingue a la ciencia
moderna de la ciencia antigua
es, la pretensión de conectar la
teoría y la práctica mediante la
acción del conocimiento. Esta
convergencia es el origen de la
tecnología y de la ingeniería
moderna.

En 1825 Augusto Comte dijo


que:”Es fácil reconocer en el
cuerpo científico tal y

Introducción a la Ingeniería

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como existe ahora un cierto número de ingenieros distintos de los hombres de
ciencia propiamente dichos. Esta importante clase nació necesariamente cuando la
Teoría y la Práctica, que salieron de puntos distantes, se acercaron lo suficiente para
darse la mano. Esto es lo que hace que su status propio esté aún poco definido. En
cuanto a las doctrinas características adecuadas para establecer la existencia espe-
cial de la clase de los ingenieros, su verdadera naturaleza no puede indicarse fácil-
mente porque sólo existen sus fundamentos... El establecimiento de la clase de los
ingenieros con sus propias características es de la mayor importancia porque esta
clase constituirá, sin duda, el instrumento de coalición directo y necesario entre los
hombres de ciencia y los industriales por medio de los cuales solamente puede
empezar el nuevo orden social” [11].

Esta situación que previó Comte hace casi doscientos años no se hizo posible hasta
la tercera era de la ingeniería, si estas se agrupan arbitrariamente en cuatro. La
primera desde la antigüedad hasta más o menos 1750, la segunda de 1750 a 1850, la
tercera de 1850 a 1950 y la última desde la II Guerra Mundial hasta ahora, cuando
posiblemente se está iniciando una quinta. Esta tercera que se menciona estuvo
marcada por la conquista de la electricidad y la puesta a punto del motor de combus-
tión interna. En ella se incrementó la construcción, diseño y mantenimiento de
barcos, puentes, edificios, máquinas, etc., más grandes; y los científicos
empezaron a responder ciertas preguntas propuestas por los ingenieros. En esta era
se construyó el puente de Brooklyn (1883), se extendieron los cables submarinos en
el Atlántico y se construyeron grandes sistemas de transporte, generación de ener-
gía, y distribución. Nació la aviación y el cine se hizo un medio común de educación
y entretenimiento, que fue pronto seguido por la radio y la televisión [12].

En esta era empezó la diversidad de las especialidades de la ingeniería, que se ha


multiplicado casi sin límites en nuestra época. La actividad tecnológica contempo-
ránea está relacionada con la práctica científica en una ligazón que se hace más
fuerte cuanto más avanzada es la tecnología, de modo que hoy en día esa interfaz es
muy difusa.

Lo que se quiere resaltar es que, por otras razones sin duda, como la
fragmentación y el poder avasallante de la tecnociencia, el estado de cosas descrito
por Comte en 1825 persiste y parece que no se tiene definido “el status propio ni las
doctrinas características adecuadas para establecer la existencia especial de la clase
de los ingenieros y su verdadera naturaleza”.

Y este problema de pérdida de identidad y de capacidad de respuesta a los


interrogantes no encuentra contestación ni en la práctica ni en la educación. Esta
última poco tiene que decir acerca de la gente y sus respuestas y preferencias, ya
que el tiempo disponible se encuentra totalmente invadido por las propiedades de la
materia, las leyes del movimiento, el comportamiento de la radiación, y otros aspec-
tos del mundo inanimado. Y a pesar de que algunos ingenieros llegan a aceptar que
el estudio apropiado de la humanidad consiste en el hombre, y vinculan esa percep-
ción con su labor, son muchos los que no siguen ese camino. En realidad, no es
necesario que estén todos especializados en cuestiones humanas, pero quienes no
lo estén deben aceptar la restricción y la reglamentación de quienes sí lo estén,
algunos de los cuales tendrán, a su vez, un profundo y apropiado conocimiento de
la tecnología.

Este problema de la falta de identidad de la ingeniería está relacionado con la


complejidad, como se tratará más tarde. Es tan extensa nuestra profesión que los
ingenieros mismos no podemos apreciarla en todas sus manifestaciones y además

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Capítulo 1: Qué es la ingeniería
los que escriben la mayor parte de la literatura en pro y en contra de la tecnología
–y de la ingeniería– son sociólogos, filósofos e historiadores, es decir no ingenie-
ros. Esto es paradójico, pues mientras el ingeniero tiene algunas bases de ciencias
sociohumanísticas, los no ingenieros desconocen absolutamente los fundamentos
de la ciencia y la tecnología, por ello es difícil que entiendan y puedan comunicar el
lenguaje de la ingeniería. Y si son ellos los que transmiten los conceptos sobre
aquella, ¿qué idea puede tener una persona corriente no ya sobre lo qué es la
ingeniería –sobre la cual hay tan poca investigación teórica– sino sobre lo qué es
un ingeniero?

La mayoría de la gente concibe a los ingenieros de una manera instrumental, es


decir, los percibe en términos de sus instrumentos y no en términos de lo que son y
hacen. Por esta razón no ven la unidad –e identidad de la profesión– sino que sólo
aprecian la diversidad aparente. Como señala Billy Koen, a la pregunta ¿Qué es un
ingeniero? Generalmente se responde: “es una persona que fabrica productos quí-
micos, aviones, puentes, carreteras”. De los productos químicos, una persona co-
mún y corriente infiere la existencia de un ingeniero químico; de los aviones, la de
un ingeniero aeronáutico; y de los puentes y carreteras la de un ingeniero civil. No
sólo las personas corrientes, sino también los ingenieros mismos cometemos ese
error.
Ingenieros
Debe insistirse en que los ingenieros no se caracterizan por lo que producen, por lo
que hacen, sino por la manera como lo hacen, independientemente del producto
final, pues detrás de cada producto químico, cada carretera o cada avión se escon-
de la actividad común que va desde su concepción hasta su concreción. Esta
unidad –de acuerdo con Koen– es el método ingenieril, del que se tratará en el
capítulo 5 [13].

Por ahora, entonces, tenemos dos ejes que dan identidad a la ingeniería: su método –
según la concepción de Koen– y el diseño –de acuerdo con Dieter– aunque en
términos más generales lo que distingue a los productos del ingeniero debe ser la
utilidad y la belleza, porque su tipo está bien establecido y sus partes estrictamente
concebidas de acuerdo con su uso en el todo, porque la ley de la utilidad recubre
y encarna aquí otra más profunda, la de la armonía matemática, y en general, la de
la lógica. Porque su función se declara en la maravilla del doble ejercicio de la
plasticidad: de cosa que sirve –o sirvió– como instrumento de utilidad y como cosa
que sirve y servirá como instrumento del sentir [14]. Los ingenieros tienen un amplio espectro
de ocupaciones, pero todas tienen como
núcleo central el diseño.
En vista de lo anterior: “buscar lo que hay de común” es, sin duda, una base
excelente para cualquier persona que aspire a dedicar su vida profesional a una de
las ramas de la ingeniería. Ella da una visión más amplia y un criterio más universal,
que facilitan enormemente la particularización posterior [15].

Introducción a la Ingeniería
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