Está en la página 1de 1

1.4.6.

El desplazamiento forzado: el desarraigo, la nostalgia y la humillación

QUE ES: el desplazamiento forzado —delito de lesa humanidad— es un fenómeno masivo,


sistemático, de larga duración y vinculado en gran medida al control de territorios estratégicos.

QUIENES LO PROVOCAN: Entre actores armados, existen intereses económicos y políticos que
presionan el desalojo de la población civil de sus tierras y territorios.

Por supuesto, no se puede dejar de lado intereses provenientes de sectores empresariales que
también han contribuido a propiciar el desalojo y apropiación de importantes territorios.

QUE SE ESTA HACIENDO: El Registro Único de Víctimas –RUV– es hoy uno de los instrumentos que
permiten una aproximación a las cifras, Algunas organizaciones no gubernamentales se han
ocupado también de llevar registros de la población desplazada, Consultoría para los Derechos
Humanos y el Desplazamiento – CODHES cuya información proviene de un ejercicio de proyección
estadística y no de las denuncias presentadas por los ciudadanos.

DATOS: Según CODHES, en los diez años comprendidos entre 1985 y 1995 fueron desplazadas de
manera violenta 819.510 personas

De acuerdo con el RUV, en solo seis años, entre 1996 y 2002, la cifra llegó a 2.014.893 víctimas y
entre el 2000 y el 2003, el número anual de personas en situación de desplazamiento forzado superó
las 300.000 personas.

EFECTOS PARALELOS: generó las condiciones propicias para que del abandono se pasara al despojo
de tierras, implicó que muchas tierras deshabitadas fueran apropiadas por diversas vías: algunos
apropiadores recurrieron a mecanismos violentos de despojo, otros apelaron a recursos legales para
formalizar la toma de tierras y unos más aprovecharon la vulnerabilidad del mercado para comprar
tierras a bajo costo.

RELATOS: Yo diría, inclusive, que era más pobre allá que aquí, pero más rico en todos los sentidos
allá. En todos los sentidos, porque allá me estaba yo con mi gente, con mi comunidad… La gente
me estaba buscando: “hagamos esto, hagamos lo otro”. Esa era mi vida: mi grupo de danza, mi
casa de la cultura, los viejitos. O sea, era un modo de vida que eso no tiene precio, pues.

El Salado, Bolívar,92 se convirtió en uno de los emblemáticos del desplazamiento forzado. Este
pueblo de 4.500 habitantes fue abandonado durante dos años, tiempo suficiente para que la
vegetación invadiera las construcciones hasta ocultarlas. En noviembre del 2001, la gente de El
Salado regresó, pese a la persistencia del conflicto armado y a la precariedad del acompañamiento
institucional.

CONSECUENCIAS: A pesar de las impresionantes cifras del desplazamiento forzado (que hacen de
Colombia el país con el mayor número de desplazados internos del mundo)

OTRAS FORMAS DE DESPLAZAMIENTO: desplazamiento intraurbano. De la Comuna 13 de Medellín,


entre 1980 y 2009 fueron desplazadas 3.503 personas. Muchas de ellas ya habían padecido los
rigores del desplazamiento y se encontraban en la comuna intentando rehacer sus vidas. Para estas
familias, el desplazamiento intraurbano constituyó una doble vulneración que las obligó a
abandonar de nuevo los bienes y vínculos logrados, y los convirtió en errantes en la ciudad.