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ALGUNAS ORIENTACIONES RESPECTO DE

LA FUNCIÒN DE PONER LÌMITES

La función de poner límites significa contener, cuidar y proteger. Poner


límites es importante para el desarrollo emocional del niño/a.
Poniendo límites a los niños les ayudamos a aprender a autorregularse, es
decir, a ponerse límites a ellos mismos. El proceso del aprendizaje de la
autorregulación y el dominio de sí mismo hay que iniciarlo desde los primeros meses,
brindándoles seguridad y cuidado y asegurándoles que tienen vínculos estables con
otros adultos que cuidan de él.

¿Por dónde empezamos?


El respeto es una base importante para un buen entendimiento entre padres,
madres e hijos, de una forma recíproca. Poner límites no significa gritar, amenazar
o hacer reproches. Cuando se pone un límite y, como consecuencia el/la niño/a tiene
una rabieta, es importante mantener la calma y no asustarse. Es importante poder
hablar en los momentos que se recobra la calma, encontrar momentos de reflexión
con el/la niño/a, es básico para su buen desarrollo emocional.
Los límites deben ser mantenidos y en lo posible, acordados por ambos
padres. Si pensamos que el otro progenitor se ha excedido, tendremos que hablar
con él sin el niño presente y valorar la modificación del castigo siempre que se
esté de acuerdo. El progenitor que ha puesto el castigo será el encargado de
modificarlo, explicando al hijo las razones o llegando a un acuerdo, pero nunca
debemos desautorizar seleccionados entre los adultos ante los hijos.
Tener autoridad positiva equivale a que cualquier actuación humana en la
relación con los/as hijos/as, vaya acompañada de dos requisitos imprescindibles: amor
y sentido común.
El amor supone tomar decisiones que a veces son dolorosas, a corto plazo, para los
padres y para los/as hijos/as, pero que después son valoradas de tal manera que
dejan un bienestar interior en los hijos y en los padres.
El sentido común es lo que hace que se aplique la técnica adecuada en el momento
preciso y con la intensidad apropiada, en función del/la niño/a, del adulto y de la
situación en concreto.

El polémico pediatra francés Naouri (2005:1) es un destacado autor en el análisis del


modelo educativo y las relaciones familiares. De acuerdo a este autor, al niño no se le
puede dejar al libre albedrío de sus propios impulsos, pues, de lo contrario, se
convertirá en un dictador. Cuando sea necesario los padres deben entrar en conflicto
con sus hijos sabiendo decir “no”.

Conductas frecuentes de los padres/cuidadores que deberían evitarse

o La permisividad. Es imposible educar sin intervenir. El niño, cuando nace, no


tiene conciencia de lo que es bueno ni de lo que es malo. Los adultos somos
los que hemos de decirle lo que está bien o lo que está mal. Los niños
necesitan referentes y límites para crecer seguros y felices.
o Ceder después de decir “no”. Una vez que los padres han decidido actuar, la
primera regla que se debe respetar es la del “no”. El no es innegociable. Este
suele ser el error más frecuente y el que más daño hace a los/as niños/as.
Cuando los padres vayan a decir “no” a su hijo/a, es necesario que
previamente lo piensen bien, porque desdecirse y dar marcha atrás, los
desacredita.
o Tratamiento del “sí”. El “sí” se puede negociar. Si se piensa, por ejemplo, que
el/la niño/a puede ver la televisión esa tarde, negocie con él qué programa y
cuánto tiempo, asegurándose que el/la niño/a ha comprendido claramente las
pautas acordadas.
o Abusar del autoritarismo. Es el polo opuesto de la permisividad. El intento de
que el/la niño/a haga todo los que los padres quieren tiene como consecuencia
la anulación de la iniciativa y personalidad de sus hijos/as.
o Falta de coherencia. Ya hemos dicho que los/as niños/as han de tener
referentes y límites estables. Las reacciones de los padres tienen que estar
siempre dentro de una misma línea de coherencia ante los mismos hechos.
o Gritar y perder el control. A veces es difícil mantener el autocontrol necesario
ante determinados hechos. Gritar a los/as niños/as para imponer lìmites
supone un abuso de la fuerza que conlleva una humillación y un deterioro de la
autoestima para el niño.
o Sobrepasar la barrera de los gritos. Gritar conlleva un gran peligro inherente;
cuando los gritos no dan resultado, la ira del adulto puede pasar fácilmente al
insulto, la humillación e incluso los malos tratos psíquicos y físicos, lo cual es
muy grave. Nunca debemos llegar a este extremo. Si los padres se sienten
desbordados, deben pedir ayuda: tutores, psicólogos, escuelas de padres.
o No escuchar a los hijos. Para lograr que los/as hijos/as escuchen a sus padres
y referentes, es importante que se sientan escuchados a su vez por éstos,
interesándose por sus sentimientos y emociones, necesidades, pensamientos.
La escucha activa hacia nuestros/as hijos/as puede transmitirles confianza en
sí mismos/as y habilidad para manejar sus sentimientos y problemas.

Entonces…
Para implementar una educación razonable y exitosa, debemos tener en cuenta
que las reglas deben ser:

- concisas y razonables.
- comunicadas claramente.
- reforzadas periódicamente.

Consejos prácticos
 Los límites protegen y contienen. Dan seguridad.
 Es importante poder escuchar y reflexionar.
 Tener una actitud de enseñar, no de mandar.
 Los adultos somos un modelo a seguir por los niños.
 Es importante dejar claro qué conducta es adecuada y cuál no lo es.
 Es importante aplicar los límites y normas a las circunstancias personales y
edad del niño.
 Cuando los adultos ponemos límites, puede producir enojo en el niño, es
normal. Con el tiempo los límites calman y dan tranquilidad.
 Es importante que el niño pueda expresar sus sentimientos.
 Los “castigos” deben ser reparadores y para poder aprender, los castigos
no son condenas.
 Debemos crear una ambiente de respeto.
 Hay que dar las órdenes con claridad, con firmeza y amabilidad y luego
agradecer y reforzar positivamente siempre cuando logra una conducta
adecuada.
 Es importante poner normas y límites por amor y convencimiento, nunca por
miedo o por coacción.

PARA SEGUIR LEYENDO

Material de consulta:
Schaefer, C.E. Cómo aplicar límites a los niños. Guiainfantil.com
www.guiainfantil.com/educacion/comportamiento/limites.htm