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EL DEMONIO DE MAXWELL: UNA TENTADORA HISTORIA DE

CIENCIA FICCIÓN

En el desarrollo de este curso se ha tenido la oportunidad de relacionar constantemente los avances


históricos de cada época con la creación y el progreso de la ciencia que hoy conocemos y estudiamos
como termodinámica, permitiendo ver que ésta no es sólo para aquellos que tienen la posibilidad o
decisión de estar en un ambiente académico sino que se relaciona directamente con la existencia
cotidiana de cada uno de los seres vivos, pautando básicamente el ciclo de la vida.

Hemos analizado y hecho un recuento de algunas de las etapas de la historia que han marcado
directamente a esta ciencia tales como la creación las bombas de vacío, la demostración de la
conversión de trabajo mecánico en calor​, la conceptualización de magnitudes imprescindibles como
calor latente, la creación de la máquina de vapor y así continuamente hasta llegar a la formulación de
las leyes que son el fundamento de nuestro estudio.

En medio de todas estas historias de las que se ha tenido la oportunidad de escuchar a lo largo del
curso hay una particularmente llamativa dentro de la segunda ley: El demonio de Maxwell. Muchos
de los que se enfrentan al estudio de la termodinámica se encuentran con dificultades para
dimensionar y entender algunos conceptos fundamentales, por lo que se ha tratado de darles un
enfoque menos abstracto para lograr una mejor asimilación en su enseñanza.

La entropía ha sido claramente uno de estos conceptos ligeramente difíciles de relacionar por lo que se
ha utilizado un cuento de ficción para hacer más obvia su comprensión. Aquí hace su aparición esta
llamativa historia. La segunda ley de la termodinámica viene en muchas formas, pero la más conocida
es la que introduce el concepto de entropía, explicando que la entropía o desorden del universo
siempre está en aumento, pero esto también la podemos reformular como la energía del universo
disponible para hacer un trabajo útil siempre está disminuyendo.

Haciendo las cosas más claras, se puede poner de esta forma, cuando las cosas tienen una entropía
baja o están en un estado ordenado, pueden hacer algo llamado trabajo útil. Por ejemplo, si
imaginamos una caja con aire caliente en un lado y frío en el otro, esto sería un estado de baja entropía
y la diferencia de la temperatura se puede usar para crear electricidad para motores u otras máquinas,
a medida que el gas alcanza el equilibrio térmico la energía disponible para hacer un trabajo útil se
vuelve cada vez menos hasta que eventualmente no queda nada. Este estado desordenado de alta
entropía es bastante inútil y nunca se retrocederá espontáneamente en el aire caliente y frío
nuevamente, a menos que se incluya un trabajo externo, si se utilizara una bomba de calor para
separar las moléculas calientes de las frías, en la caja quedaría un estado en el que se podría hacer
trabajo útil de nuevo, sin embargo para llegar a ese estado nunca hubiera sido posible a menos de que
el trabajo externo de la bomba hubiera sido puesto, lo que significa que el trabajo utilizado por la
bomba para crear la diferencia de temperatura siempre va a ser mayor que el trabajo que ese gradiente
de temperatura puede crear, en otras palabras, siempre vamos a tener que poner más de lo que
obtenemos, en conclusión la entropía del aire disminuye pero la entropía del sistema aumenta debido a
todo el calor desperdiciado utilizado para alimentar la bomba de calor.

A pesar de llegar a un resultado muy interesante para el manejo del concepto de la entropía, James
Clerk Maxwell no se sentía satisfecho con tal conclusión, y se le ocurrió presentar un experimento de
pensamiento sorprendentemente simple con la esperanza de encontrar otro resultado,¿sería posible
romper esta ley?¿es posible que la entropía disminuya?.

Maxwell presentó la idea de introducir un demonio diminuto dentro de la caja de gas, en donde
pudiera ver cuáles moléculas del aire estaban caliente y cuáles frías, su único trabajo sería permitir el
paso de las moléculas calientes hacia el lado izquierdo de la caja y análogamente que las moléculas
frías atravesaran hacia el lado derecho, por lo que eventualmente la caja tendría el aire caliente en un
lado y el frío en el lado opuesto sin mezclarse, por lo tanto la entropía del sistema disminuye y hay
energía disponible para hacer trabajo útil una vez más.

Aceptar el tal experimento sin sentirnos un poco incómodos sería absurdo, ya que sabemos que no
concuerda con la segunda ley de la termodinámica, por lo que podemos tratar de encontrar la falla a la
propuesta presentada por Maxwell. Si analizamos la situación podemos ver que el demonio en el
proceso de cumplir su trabajo cerrando y abriendo la puerta para el paso de las moléculas seguramente
genera calor, por lo que sería este el trabajo extra que se le ingresa al sistema.Ahora si imaginamos
otra situación en la que el demonio no cumple correctamente su función y abre y cierra la puerta al
azar, todavía habría la misma cantidad de trabajo ingresado pero esta vez con la excepción de qué no
habría trabajo que sale del sistema, por lo que no veríamos el incremento de la entropía universal,
claramente se podría pensar que Maxwell encontró la forma de romper la segunda ley.

Con el aparente triunfo de este diminuto demonio ficticio, surgió la emoción de muchos ilusos qué
podrían creer que era posible obtener algo a cambio de nada, los llevó a concebir aquellas ideas
desproporcionadas para la construcción de móviles perpetuos, pero vaya sorpresa se encontrarían
aquellos ingenuos al comprobar que ninguna de sus propuestas eran efectivas, dejando más incógnitas
que respuestas, ¿por qué si funcionó con el demonio y no con máquinas?

Gracias a Szilard quien 100 años después encontraría la falla al sistema, siendo quizás la respuesta
menos esperada, la cual es que para el demonio realizar su labor, su cerebro debe estar midiendo
constantemente la información de su alrededor, así bajando la entropía de la caja, pero para hacer uso
de esa información y disminuir la entropía él está haciendo uso de energía, y al tener tantos
pensamientos en su cerebro llegará al máximo punto de desorden por lo que tendrá que liberar algo de
la información para dejar espacio para más, en este proceso de eliminación también tiene un costo de
energía, se genera calor en el proceso, la entropía del sistema aumenta y la segunda ley en conclusión
prevalece. Como podemos concluir, este pequeño experimento de ciencia ficción nos ayudó a
entender con mayor claridad cómo la segunda ley predomina ante todo.