Está en la página 1de 18

Rev.

Reflexiones 92 (1): 141-157, ISSN: 1021-1209 / 2013

BASES DE LA DIFERENCIACIÓN SEXUAL Y ASPECTOS ÉTICOS


DE LOS ESTADOS INTERSEXUALES

BASIS OF SEXUAL DIFFERENTIATION AND ETHICAL ASPECTS


OF INTERSEX
Élida Vargas Barrantes1
elida.vargas@ucr.ac.cr

Fecha de recepción: 11 noviembre 2011 - Fecha de aceptación: 9 junio 2012

Resumen

La nueva concepción de diversidad sexual reconoce en la sexualidad una construcción social y psi-
cobiológica, que va mucho más allá de la genitalidad. La diversidad sexual incluye diversos estados
intersexuales, los cuales se ubican como parte de un continuo, que va más allá del tradicional esquema
que nos ubica entre dos extremos excluyentes de ser hombre o ser mujer. El ajuste de cuerpos inter-
sexuales no sólo implica el diagnóstico sino también intervenciones hormonales y quirúrgicas, cuyo
único propósito es controlar cuerpos que dejados llevar por su propia naturaleza suponen una amenaza
para un esquema binario de dos sexos/dos géneros. No obstante, debe ser el propio individuo con el
síndrome intersexual quien decida sobre lo que es más conveniente para su desarrollo integral y según
sus preferencias sexuales. Como parte de la diversidad propia de la naturaleza humana, ¡está en todo
el derecho y deber de decidir por su futuro!
Palabras clave: sexo, género, diferenciación sexual, orientación sexual, estados intersexuales, aspectos
éticos.

Abstract

The new concept of sexual diversity recognizes in sexuality a social and psychobiological construction,


which goes far beyond genitality.  Sexual diversity includes various intersex states, which are
located as part of a continuum that goes beyond the traditional scheme that places us between two
exclusive extremes of being a man or woman. The adjustment of intersex bodies involves not only the
diagnosis but also hormonal and surgical interventions, whose sole purpose is to control bodies that
carried away by their very nature, lead pose a threat to a binary scheme of both sexes / genders.
However, it should be the individual with intersex syndrome who decides about what is best for their
overall development and according to their sexual preferences. As part of the diversity of human
nature itself, the individual is in every right and duty to decide for their own future!
Keywords: sex, gender, sexual differentiation, sexual orientation, intersexual, ethical aspects

1. Sede de Occidente-Universidad de Costa Rica.


142 Rev. Reflexiones 92 (1): 141-157, ISSN: 1021-1209 / 2013 Élida Vargas Barrantes

Introducción Según Díaz y Merchant (2008/2009), el


“paradigma de Jost” estableció que la diferen-
Como seres humanos, nacemos del resul- ciación sexual determinante en la sexualidad
tado añadido de un acto sexual y la sexualidad del individuo depende de la actividad endocrina
pervive en nosotros hasta la muerte. Aunque para de los testículos. Aún muy temprano en el desa-
Roldán, López y Cabello (2004), la sexualidad
rrollo, en la gónada embrionaria indiferenciada
puede extenderse algo más; es decir, hasta la des-
se establecen redes moleculares a partir de vías
integración de nuestros componentes.
alternativas de expresión, las cuales determinan
Desde la óptica de estos autores, lo sexual
la formación de ovarios o testículos. En este
es pre vital y pos vital y está ligado intrínseca-
sentido, en los mamíferos, el establecimiento del
mente a la génesis y modelación corporal, al ciclo
sexo cromosómico ocurre desde el momento de
de crecimiento, a la maduración y regresión, y al
la fertilización y durante la vida fetal se establece
ciclo mortal de reintegración al medio natural.
el sexo gonadal.
Sin lugar a dudas, es resultado de la especiali-
En cuanto a los trastornos del desarrollo
zación evolutiva de los humanos que está diri-
sexual o también llamados estados intersexuales,
gida a garantizar una viabilidad eficiente de su
estos se caracterizan por la existencia de contra-
existencia.
dicciones en uno o más de los criterios morfológi-
Cuando se hace referencia al sexo, es
cos que se acaban de definir y que a su vez defi-
para distinguir entre las diferencias biológicas o
anatómicas de la mujer y el hombre y la activi- nen el sexo (estructura cromosómica, gónadas,
dad sexual. La creencia en la existencia de sólo genitales internos y externos, caracteres sexuales
dos sexos no es un dato existencial, sino una secundarios, etc.). Es decir, existe en estos indivi-
construcción social normativa (Bergvall, Bing & duos una patología en alguno de los puntos de la
Freed, 1996, citados por De Moya 2005). cadena biológica que conduce a la diferenciación
La palabra sexo como se usa en el lenguaje sexual (Marcuello & Elósegui, 2004).
cotidiano es ambigua, pues se refiere tanto a una A pesar de los grandes avances en los
categoría de persona como a los actos que reali- estudios de la regulación hormonal, la regulación
zan éstas (Marcuello & Elósegui, 2004). El asun- genética y la biología molecular en estos desórde-
to no es la diferencia de sexos, sino la negación nes, hoy continúa siendo motivo de desconcierto
de diferencias dentro o entre grupos (De la Rubia y desorientación el hecho de encontrarse frente
& Ortega, 2008). Esto por cuanto las fronteras a un recién nacido con genitales ambiguos. Para
existen más en el lenguaje que en la realidad. Gregori (2006), lo más delicado de esta concep-
En adición, la definición de género como ción es que prevalece la idea de que una persona
categoría surge de la necesidad de diferenciar el sólo puede tener un único sexo/género; el cual es
sexo en el orden biológico. Esto incluye aspectos estable para toda la vida. Esta apreciación sesga-
genéticos, hormonales, cromosómicos y fisioló- da nos ha llevado al extremo de “confeccionar”
gicos, así como una construcción sociocultural e cuerpos ficticios, los cuales eliminan la verdadera
histórica de lo femenino y lo masculino. variabilidad sexual humana.
No obstante, para Stolke (2006), en lugar Existen suficientes evidencias para con-
de indagar acerca de la relación entre sexo y géne- cluir que diversos factores influyen en el desa-
ro; habría que preguntarse sobre las circunstancias rrollo de estados intersexuales. Entre estas se
históricas en que el dualismo sexual-biológico y pueden citar las variaciones hormonales o la
la sexualidad pueden tener consecuencias socio- diferenciación sexual del sistema nervioso cen-
políticas y discriminaciones por género, para tral, sin dejar de considerar algunas influencias
llegar a disociar estas categorías por completo. ambientales como el estrés maternal, las inte-
La sexualidad, por su parte, se refiere a las racciones padres-hijo durante la etapa prenatal
actividades que los organismos llevan a cabo para y posnatal, así como las interacciones socio-
intercambiar material genético y conseguir una sexuales durante la infancia y la adolescencia
mayor diversidad y adaptación al medio. (Fernández-Guasti, 2009).
Bases de la diferenciación sexual... Rev. Reflexiones 92 (1): 141-157, ISSN: 1021-1209 / 2013 143

En consecuencia, la regla parece ser que lo relación entre estas expresiones, estamos obliga-
más común es la diversidad, criterio que obvia- dos a reconocer las insuficiencias en cuanto a los
mente se opone a la homogeneidad en la que referentes culturales que hasta el momento hemos
solemos “encasillar” a las personas a partir de construido, para comenzar a sustituirlos por una
dos extremos mutuamente excluyentes; hombres visión más cercana a la realidad humana y menos
o mujeres que pertenecen a dos únicos sexos. antojadiza.
En este ensayo, se revisa la aplicación de Esta nueva visión debe fundamentarse en
conceptos como sexo, sexualidad y género; los la necesidad de crear y respetar nuevas normas
cuales entran en crisis cuando se habla de inter- que reconozcan la existencia de la diversidad
sexualidad. Esto por cuanto, los estados inter- sexual, con sus correspondientes derechos y
sexuales tienen una amplia explicación científica deberes, límites y posibilidades, por medio de los
a partir del estudio de los desórdenes genéticos cuales se organiza socialmente la vida.
en humanos. La principal justificación proviene Hoy es ampliamente reconocido que cada
de la amplia diversidad que caracteriza a los ser humano y su sexualidad son únicos e irre-
seres vivos en todas sus expresiones. También, se petibles. Cada persona se transforma de manera
profundizará sobre la base biológica que justifica diferente, con una trascendencia particular y
y contribuye a mantener y –hasta preservar- los evoluciona de acuerdo a su propia historia (Velan-
estados intersexuales como respuesta a los meca- dia, 1999). Esto implica que los seres humanos
nismos genéticos y bioquímicos que gobiernan el somos idénticos en lo esencial y diversos en lo
desarrollo humano. existencial. Por lo tanto, cualquier intervención
debe partir del respeto a dicha particularidad y
Revisión de los términos sexualidad, unicidad; sin olvidar los derechos humanos y
sexo y género sexuales básicos.
Es indiscutible que los derechos huma-
La característica más importante de los nos están por encima de los valores culturales.
términos sexo, género, sexualidad y experien- Por lo tanto, si la cultura tiene costumbres que
cia sexual es su gran ambigüedad, muy relacio- van en contra de los derechos humanos, lo que
nada con el contexto en el que se utilizan (De debe cambiarse es el valor cultural. Con ello
Moya, 2005). entenderíamos, señalan Crespo y Sandra (2011);
El sexo refiere al conjunto de caracte- “que la vida no solo es el derecho a la vida sino
rísticas biológicas que definen al espectro de la forma en que cada individuo quiera desarro-
seres humanos como machos o hembras. Desde llarla e incluye la posibilidad de no clasificarse
el punto de vista de la biología, el sexo permite en alguno de los dos géneros”. Es decir, que si
diferenciar a los organismos como portadores la variabilidad es el principio fundamental que
de uno u otro tipo de células reproductoras o nos rige, su conocimiento es imprescindible para
gametos (óvulos o espermatozoides), o de ambos valorar y respetar nuestra existencia así como la
(organismos hermafroditas). de nuestros semejantes.
El género tiene que ver con los valores,
las actitudes, los comportamientos y manejo La influencia de los conceptos sexo y
de poder que cada cultura transmite y espera género como expresiones de la sexualidad
según el sexo de la persona (Castro, 2003) y está
humana
influenciado por los contextos históricos concre-
tos en que se desenvuelve cada individuo. La sexualidad y el sexo fenotípico son dos
El significado de estos términos está con- dimensiones biológicas que toman significados
tenido en los preceptos morales, leyes, prácticas especiales al ser cardinales en la organización de
educativas, teorías de la conducta humana, trata- una sociedad que les da un tratamiento claramen-
dos médicos, ritos sociales, el lenguaje popular te diferencial (Roldán, López & Cabello, 2004).
y las expresiones artísticas que los caracterizan A este aspecto, hay que sumarle el hecho de que
según cada cultura (Castro, 2003). Al analizar la la sexualidad es, en sí misma una perfección,
144 Rev. Reflexiones 92 (1): 141-157, ISSN: 1021-1209 / 2013 Élida Vargas Barrantes

la cual no llega a su máximo desarrollo en el desde una ética humanista crítica (De la Rubia
momento del nacimiento de la persona. Más bien & Ortega, 2008).
está abierta a una continua evolución a lo largo Sin embargo, como lo señala Gregori
de las múltiples etapas por las que atraviesa el (2006), históricamente la organización homolo-
individuo (Polaino-Lorente, 1992). gada para legitimar el sexo de los individuos en
En este sentido, la caracterización sexual nuestra sociedad es la institución médica y los
es un proceso sujeto a cambios que implican tanto profesionales médicos que trabajan en ella. Para
el desarrollo fisiológico como el contexto en el Crespo y Sandra (2011): “nuestra legislación
cual se desenvuelve el individuo. civil consagra esta clasificación al expresar que
De igual forma, al referirse a la sexua- cuando nace un individuo de la especie humana,
lidad, se habla tanto de los aspectos eróticos, al médico o enfermera le corresponde asignar
relacionados con el placer y sus afectos, así como uno de los dos sexos y consignarlo así en el
de aspectos reproductivos y toda la tecnología certificado de nacimiento”. En consecuencia,
para controlarlos. Estos saberes no sólo incluyen los discursos surgidos de la sexualidad son cada
el saber hacer, sino también las valoraciones y vez más sociales e impregnan cada día más, el
significados asociados a la sexualidad, la norma- imaginario social sobre el cuerpo, el sexo y la
tividad, los roles de género y las estratificaciones sexualidad.
sexuales (Lamadrid, 1995).
En adición, es necesario mencionar que La diferenciación sexual
la respuesta sexual y los aspectos reproductivos
como compontes de la sexualidad humana, se Según se indicó, el proceso de diferencia-
establecen desde el momento en que se unen el ción sexual inicia con la fecundación y para la
óvulo y el espermatozoide y es poco lo que se mayoría de individuos termina con el nacimiento
puede hacer para modificarlos. Esto por cuanto, de un niño o una niña. Aunque la generabilidad
se trata de eventos que son “dictados y contro- de la población puede ser incluida en uno de estos
lados” por la propia constitución genética del extremos del espectro, existe una zona intermedia
individuo. en donde se pueden encontrar individuos quienes
Todo esto implica que mientras la reali- biológicamente no están considerados como varo-
dad biológica del cuerpo puede seguir su propio nes ni como mujeres. Para empezar a entender las
destino, la sexualidad en sus dimensiones psico- posibles variaciones que conforman este espec-
culturales requiere del concurso de un completo tro, la biomedicina clásicamente ha distinguido
conjunto de elementos y relaciones (Tenorio, tres etapas o niveles de diferenciación sexual; los
Jarrín & Bonilla, 1995). Es decir, la sexualidad cuales quedan determinados en el período fetal
es una construcción histórica que reúne una (Parera, 2002; citada por Gregori, 2006):
multitud de distintas posibilidades biológicas y
mentales, identidad genérica, diferencias corpo- - El sexo genético: células 46XX o 46 XY
rales, capacidades reproductivas, necesidades, - El sexo gonadal: ovarios o testículos
deseos y fantasías-, pero que no necesariamente - El sexo genital: vagina, vulva, pene, próstata.
estos eventos deben estar vinculados o interrela-
cionados para constituir el comportamiento de un Según esta misma autora, durante la infan-
individuo (Castro, 2003). cia, pero sobre todo durante la pubertad y en el
En el apartado anterior, se hizo referen- adulto, hay que añadir las siguientes etapas o
cia a que la sexualidad es mucho más compleja niveles de diferenciación:
y diversa de lo que los seres humanos somos
capaces de imaginar. La progresiva aproxima- - El sexo fenotípico (caracteres sexuales
ción a su estudio científico nos sitúa ante un secundarios)
interesante laberinto cuyas claves sólo podemos - El sexo psicosexual
encontrar en un abordaje multidisciplinario, - El sexo social
Bases de la diferenciación sexual... Rev. Reflexiones 92 (1): 141-157, ISSN: 1021-1209 / 2013 145

En cuanto a la determinación del sexo, producidas por los testículos y los ovarios en
Muñoz y Revenga (2005) señalan que en investi- cuanto al desarrollo de los genitales externos e
gaciones recientes se ha localizado un gen único internos; es decir, en la determinación del sexo
en el pequeño brazo del cromosoma Y humano. Al fenotípico (Díaz & Merchant, 2008/2009; Nistal,
parecer, este gen es el responsable de la secuencia García-Fernández, Mariño-Enríquez, Serrano,
de acontecimientos que desencadenan el desarro- Regadera &, González-Peramato, 2007; Klug et
llo de las gónadas masculinas o testículos, y se le al., 2006; Shibley &y Delamater, 2006; Cabero,
llama gen SRY o gen de la masculinidad. 2003; Griffits, Gelbart, Lewontin & Miller, 2002,
También, se ha documentado que la exis- Crooks & Baur, 2000; Hartl & Jones, 2000).
tencia o ausencia de un cromosoma Y actúa Estos autores coinciden en que en las primeras
temprano en el desarrollo del embrión, como un seis semanas que siguen a la concepción, no
interruptor el cual conduce el desarrollo del orga- existen diferencias apreciables entre los sexos; sin
nismo por uno de dos caminos; macho u hembra. embargo, son muchos los factores biológicos que
Hallazgos aún más recientes indican que contribuyen activamente a la diferenciación del
uno o varios genes en el cromosoma X provocan sexo masculino o femenino a partir de la forma-
que gónadas no diferenciadas sean estimuladas ción del cigoto.
hacia una diferenciación en la dirección femeni- En cuanto a los principales eventos aso-
na. Esto sucede de la misma manera que el gen ciados con la determinación del sexo en humanos,
SRY ayuda a iniciar la elaboración de estructuras es importante resaltar la complejidad bioquímica
sexuales masculinas (Muñoz & Revenga 2005, y fisiológica de cada proceso, así como la coor-
Shibley & Delamater 2006, Klug, Cummings & dinación que debe existir entre ambos. Un error
Spencer, 2006, Botella, 2007). en cualquier paso de uno u otro proceso será la
En la siguiente sección, se profundizará en
causa de desórdenes en la diferenciación sexual
aspectos relacionados con el aporte genético de
y la aparición de un amplio espectro de estados
los cromosomas en la diferenciación y definición
intersexuales.
del sexo biológico. El tema se trata en detalle con
Asimismo, es propio señalar que la inexac-
el propósito de demostrar la cascada de aconte-
titud en la determinación del sexo biológico, de
cimientos genéticos interrelacionados que deben
ninguna manera implica que quienes porten esta
activarse para finalmente conducir a la diferen-
condición dejan de ser organismos de la especie
ciación sexual.
humana o deben recibir un tratamiento diferen-
ciado. Es decir, sería equivalente a dar un trato
Base biológica de la diferenciación sexual discriminatorio a quienes nacen con deficiencias
La unión del óvulo y el espermatozoide cardiacas, renales, visuales y cognitivas, sólo
determina el sexo cromosómico porque desde el para citar algunas alteraciones.
momento de la fecundación, el cigoto tendrá un Las siguientes definiciones ayudan a pro-
cariotipo 46XY en el caso del varón, y 46XX en fundizar en los acontecimientos bioquímicos y
el caso de la mujer. fisiológicos que caracterizan la determinación del
Estas dotaciones cromosómicas marcan sexo en humanos (Botella, 2007; Nistal, García-
el comienzo de una cascada de acontecimientos Fernández, Mariño-Enríquez, Serrano, Regadera
genéticos los cuales conducen al desarrollo del & González-Peramato, 2007; Audía et al., 2006;
denominado sexo gonadal con la formación de las Carrillo, 2005). Se trata de acontecimientos suce-
gónadas masculinas y femeninas. Es importante sivos y bien definidos, en donde cada etapa de
indicar que la diferenciación de los sexos gonadal diferenciación incluye a las anteriores:
y genital ocurre durante períodos críticos de la
vida fetal (Audía, Fernández-Cancioa, Pérez de El sexo cromosómico: ya se mencionó que
Nanclares &, Castaño 2006). el gen de la masculinidad o determinante de los
En adición, hay que mencionar la función testículos (gen SRY) se asocia de manera direc-
esencial que cumplen las secreciones hormonales, ta con la definición del sexo masculino. Por su
146 Rev. Reflexiones 92 (1): 141-157, ISSN: 1021-1209 / 2013 Élida Vargas Barrantes

parte, uno o varios genes en el cromosoma X se desarrollen su sensibilidad a los estrógenos. De


relacionan con la diferenciación femenina. igual forma, se ha demostrado diferencias sexua-
les en la estructura de los hemisferios cerebrales
El sexo gonadal: a partir de la sexta sema- y en el grado de especialización hemisférica en
na, las señales genéticas determinan si la masa lo que se refiere a las destrezas cognoscitivas
de tejido sexual no diferenciado se convertirá en verbales y espaciales.
gónadas masculinas o femeninas. En el caso de un
feto masculino, un producto (o productos) del gen Para Marcuello y Elósegui (2004), con
SRY desencadena la transformación de las gónadas sólo el abordaje biológico se evidencia la enorme
embrionarias en los testículos de un feto masculino. complejidad en la aplicación del concepto “sexo
En ausencia del gen SRY, y quizás bajo la influencia
biológico”. A partir de estas definiciones, se debe
de algún gen de la feminidad, el tejido gonadal no
insistir en que el sexo biológico es la sumatoria
diferenciado se desarrolla como ovarios.
de todos los elementos sexuados del organismo
y se trata de un complejo de interacciones en
El sexo hormonal: las gónadas producen
hormonas las cuales se secretan directamen- diferentes vías; de manera que cualquier falla en
te al torrente sanguíneo. Los ovarios generan los mecanismos que determinan la diferenciación
dos clases de hormonas; los estrógenos y los sexual puede conducir a alteraciones o desórde-
progestágenos. En el otro extremo, los produc- nes en la manifestación sexual del individuo.
tos hormonales primarios de los testículos (los Es evidente que el desarrollo de la biología
andrógenos) influyen tanto en el desarrollo de las ha permitido conocer que las cosas no son tan
características físicas del sexo masculino como claras como en principio parecen. En efecto, se
en la motivación sexual. Si en los machos falta o puede hablar de “niveles de sexuación”, más que
se inhibe la acción de los andrógenos, la morfolo- de sexos biológicos en términos absolutos.
gía permanece femenina. En las especies superiores que componen
En ambos sexos, las glándulas suprarre- la diversidad animal, es posible encontrar un cua-
nales también secretan hormonas sexuales, entre dro mucho más rico en matices que la simple dua-
las cuales se hallan los andrógenos y también lidad macho/hembra, que con tanta fuerza pero
pequeñas cantidades de estrógenos. quizás con poco respaldo científico- se ha venido
justificando en humanos (Hernández, Rodríguez
El sexo de los genitales externos: no es, y García-Valdecasas, 2010).
sino hasta que las gónadas comienzan a liberar Dichosamente, esta concepción tan errada
hormonas (durante la sexta semana), que los teji- ha empezado a cambiar en los últimos años. Ya no
dos genitales externos de los fetos masculinos y es posible ocultar -por conveniencia- la magnitud
femeninos se diferencian dependiendo de la pre-
de los estudios científicos en los cuales se demues-
sencia o ausencia de un producto de la testostero-
tra que nuestra especie no es tan diferente a las
na liberada en los hombres, la dihidrotestosterona
otras especies que comparten este Planeta y que
(DHT). La DHT interviene en la formación del
seguimos regidos por las mismas leyes biológicas.
escroto, el glande y el tubérculo del pene.
En ausencia de testosterona, se forma en Desde esta perspectiva, si como especie
las mujeres el clítoris, los labios vaginales inte- hemos sacado provecho de nuestra diversidad
riores y los labios vaginales externos. para explicar aspectos tan complejos como la
capacidad de raciocinio y la transmisión de cono-
La diferenciación sexual del cerebro: en cimientos de generación en generación, también
ausencia de testosterona circulante, el hipotálamo estamos obligados a reconocer que esta variabili-
de la mujer genera células receptoras especia- dad debe atravesar todos y cada una de las dimen-
lizadas que son muy sensibles al estrógeno del siones que caracterizan nuestra humanidad. En
torrente sanguíneo. En los fetos masculinos, la este sentido, la determinación del sexo no tiene
presencia de testosterona evita que estas células por qué ser diferente.
Bases de la diferenciación sexual... Rev. Reflexiones 92 (1): 141-157, ISSN: 1021-1209 / 2013 147

La diferenciación sexual es modelada La conjunción de dichos elementos es


desde otras dimensiones múltiple y establece diferentes categorías de
identidad de género. Esto significa que dicha
La parte descrita hasta ahora corresponde combinación hace posible la diversidad sexual
a la dimensión biológica del sistema sexual y no tan fácil de explicar por mecanismos naturales,
todo parece ocurrir prenatalmente. pero tan difícil de aceptar dadas las limitaciones
Existe un importante debate entre quienes impuestas por un sistema dual como el que se
opinan que todo se debe a la bioquímica cerebral utiliza para la asignación de los sexos.
y a estructuras predeterminadas en el mapa gené- Cada sociedad esboza en el interior de
tico, las cuales empiezan a manifestarse desde su visión del mundo, un saber singular sobre el
muy temprano en el desarrollo del individuo. cuerpo: sus constituyentes, sus usos y sus corres-
En adición a los aspectos bioquímicos y pondencias, entre otros. Vivir consiste en reducir
fisiológicos; desde hace mucho tiempo, se ha continuamente el mundo al cuerpo, a través de lo
asociado la influencia de la cultura en la defini- simbólico que este encarna y a partir de allí, el
ción de las conductas sexuales. En este sentido, uso del cuerpo en la actividad sexual deja de estar
también interesa mencionar las dimensiones psi- vinculado al goce y al placer y pasa a estar imbui-
cológica, social y medioambiental del sistema do en una unión en la cual se conjuga el amor y
sexual. Estas dimensiones hacen referencia a la la fidelidad monogámica con el último y supremo
elaboración que cada individuo hace de sus pro- fin de la reproducción (Basso & Dana, 2009).
pias experiencias, de las de otros, de la informa- Lamentablemente, el reducir el mundo al cuerpo
ción, de lo percibido al observar y del ecosistema es una vía que cada vez más se globaliza a nivel
en donde se desarrolla, entre otros. mundial y para ello, se utilizan con indiferencia y
Se deduce que la influencia del entorno prácticamente sin censura, los diferentes medios
social en el que nos desarrollamos mediatiza de comunicación social.
nuestra forma de “sexuarnos” (Roldán, López & En occidente por ejemplo, se vende la idea
Cabello, 2004). de que las dimensiones del cuerpo determinan
Cuando en diferentes momentos del desa- el éxito y la felicidad, pero también se induce al
rrollo del individuo convergen dos o más de consumo excesivo de comidas poco elaboradas,
estos componentes, se llega a tal complejidad cigarrillos y licor, entre otros. Estas contradiccio-
que se requiere de tolerancia y conocimiento nes, lejos de estar asociadas al goce y al placer,
para reconocer y aceptar la gran diversidad de generan ansiedad e insatisfacción en la población
manifestaciones posibles. Ahora bien, no cabe que las recibe y que sin quererlo, se transfigura
duda de que la percepción que desarrollamos del ante este tipo de representaciones.
cuerpo, así como los significados y emociones, Sumado a esto, es necesario considerar
los deseos y necesidades y las formas e identida- que hoy, la identidad es fruto de una doble des-
des que le otorguemos no son iguales para todas orientación. Por un lado, las personas se ven
las personas. obligadas a cuestionar las circunstancias sobre
Cada uno de nosotros forja una identidad, las cuales desarrollan su proyecto de vida (en
siente, desea y tiene necesidades específicas pareja, laboral, etc.), y, por el otro, los colectivos
para satisfacer distintas prácticas. En el criterio (nacionales, religiosos, étnicos, lingüísticos) rei-
de Basso y Dana (2009), la identidad de género vindican su sitio y el derecho de “ser diferentes”
implica la sumatoria de dichos elementos; es en un mundo globalizado que nos hace a “todos
decir, el sexo como genitalidad biológica (macho/ iguales” (en el vestir, en la música escuchada o en
hembra), la sexualidad, según los valores y roles las creencias profesadas) (Guitart, 2008).
esperados (masculinidad/femineidad) y, por últi- Por otro lado, considerar que el fin último
mo, las prácticas sexuales, como las formas a del disfrute del cuerpo en la actividad sexual es
partir de las cuales se satisfacen nuestros deseos la reproducción, implica una actitud de verdadera
y se alcanza el placer. exclusión y rechazo para aquellos individuos
148 Rev. Reflexiones 92 (1): 141-157, ISSN: 1021-1209 / 2013 Élida Vargas Barrantes

quienes no logran ubicarse claramente en una ambiguos, provistos de genitales dobles (también
simple dualidad macho-hembra. llamados hermafroditas o individuos intersexo).
En este sentido, se debe considerar que los Como parte del esfuerzo por tratar de
estados intersexuales implican un escaso desarro- explicar de manera más precisa esta diversidad
llo de las gónadas o, por el contrario, la presencia propia de los humanos, De Juan-Herrero y Pérez
de ambos órganos genitales. Esta condición, en (2007), se refieren a la clasificación reciente
la mayoría de los casos lleva a reducir la produc- de los caracteres sexuales, agrupándolos en las
ción de gametos o si estos se llegan a producir, siguientes categorías:
son defectuosos. Ambos aspectos relacionados
de manera directa con la infertilidad, dejan sin Primarios o genéticos, que se encuentran con-
opciones de reproducción a quienes la padecen. tenidos en los genes (sexo genético) y en los
Ante este panorama, es fácil concluir que cromosomas de todas las células del cuerpo.
un individuo intersexo, según nuestras reglas Secundarios, consistentes en la presencia de
sociales, no tiene el derecho a mantener rela- los ovarios, con sus óvulos y hormonas
ciones sexuales y mucho menos a manifestar esteroides femeninas (estrógenos y proges-
su dimensión sexual, según la condición natural terona), en la mujer, y de los testículos, con
de poseer dos sexos. Esto es lo que hace que en sus espermatozoides y hormonas masculinas
algunos momentos un individuo se exprese como (andrógenos).
macho y en otros como hembra; condición que no Terciarios o genitales; es decir, las características
se relaciona con la pérdida o ausencia del libido diferenciales que existen en el tracto genital
sexual y mucho menos con la sentencia obligato- femenino (trompas de Falopio, útero, vagina
ria de ubicarlos en uno u otro sexo.
y vulva) y en el masculino (epidídimo, con-
ducto deferente, vesículas seminales, próstata
El origen de la diversidad sexual en y genitales externos).
humanos Cuaternarios o aparentes, formados por aquellos
rasgos y características somáticas que a pri-
Entre los organismos animales existen dos
mera vista nos evocan feminidad o masculi-
grandes variedades atendiendo al origen de sus
gametos (De Juan Herrero & Pérez 2007): nidad, tales como el desarrollo de las mamas,
distribución de la grasa y del vello, forma del
Organismos gonocóricos (con dos tipos de indi- esqueleto, desarrollo muscular, característi-
viduos, según sus gametos y característi- cas de la voz, características y textura de la
cas sexuales). En ellos podemos hablar de piel, etc.
dos sexos, uno portador de los gametos De quinto orden o psíquicos, son los que para
masculinos y otro portador de los gametos Botella (2007), están representados por la
femeninos, libido, el instinto de pareja, diferencias neu-
Organismos hermafroditas, que son portado- robiológicas, el instinto maternal, etc.
res de ambos gametos y por lo tanto de
ambos sexos (hermafroditas verdaderos o Esta clasificación reciente según los
sincrónicos). caracteres sexuales también ayuda a explicar la
variabilidad en los humanos con respecto a su
Desde el punto de vista de los humanos, sexualidad.
es evidente que caemos en la clasificación de Según Castro (2003), la diversidad sexual
organismos gonocóricos. Sin embargo, en el caso incluye la diversidad biológica de hombres y
de haber problemas anatómicos y/o fisiológicos mujeres, los estados intersexo; los diferentes
puede ser que un individuo no produzca gametos estilos de ser hombre o ser mujer, la transexua-
del todo o que por el contrario, forme ambos tipos lidad y el transgénero; el vivir en soltería, unión
de células sexuales. También es posible encontrar libre o matrimonio; las orientaciones sexuales;
que existen cuerpos indefinidos, inclasificables, el travestismo, las diferentes formas de sentir
Bases de la diferenciación sexual... Rev. Reflexiones 92 (1): 141-157, ISSN: 1021-1209 / 2013 149

placer, así como las distintas maneras de ejercer expresión sexual; no obstante; dado que la orien-
la reproductividad. tación sexual tiene que ver con los sentimientos y
Por su parte, la identidad sexual es en la autoimagen individual y representa un tipo de
definitiva, lo que cada uno se siente ser, indepen- proyección sexual hacia personas del mismo sexo,
dientemente de lo preestablecido; mientras que de diferente sexo o ambos inclusive, el concepto
la orientación sexual, aspecto inevitablemente será ampliado por su correspondencia con el tema
ligado a la identidad sexual, es una atracción de diversidad sexual.
constante hacia un tipo particular de personas en
los planos emotivo, romántico, sexual y afectivo. La orientación sexual parte de la
Esta se expresa en torno a un continuo cambio diversidad sexual
que abarca la heterosexualidad, bisexualidad y
homosexualidad (Orozco, Orozco, García, Pérez Cuando se hace referencia a la orientación
& Miranda, 2010). sexual, se puede decir que la falta de intimidad
Aproximarse a la diversidad sexual está en el hogar y los trastornos de la comunicación
en consonancia con las nuevas concepciones de familiar son elementos que conllevan a la bús-
la sexualidad que la reconocen como una cons- queda de espacios propios, al esparcimiento y la
trucción social y psico-biológica, que va mucho necesidad de aliviar tensiones. Es precisamente
más allá de la genitalidad y de otras posiciones en este punto, cuando algunas conductas o com-
reduccionistas. En este sentido, la investigadora portamientos sexuales rompen con los patrones
mexicana Gloria Careaga, citada por Castro de la orientación sexual y se manifiestan y hacen
(2003), considera que la diversidad sexual abarca del individuo un ser con otra dimensión sexual
tres dimensiones para su análisis y definición: (Orozco, Orozco, García, Pérez & Miranda, 2010).
El rechazo social, la intolerancia, la dis-
- La orientación sexual; de acuerdo con la criminación, la censura y las fobias (homofobia,
dirección erótico-afectiva del objeto amoroso. transfobia) son factores que, en muchos casos
- La identidad sexual; de acuerdo con la defi- obligan a tomar dobles conductas, con riesgos
nición sexual que adopta la persona; y importantes tanto para el individuo como para
- La expresión sexual; de acuerdo con las pre- su familia.
ferencias y comportamientos sexuales adop- En cuanto a la orientación sexual, tam-
tados por la persona. bién se debe considerar la evidencia científica
que apoya la teoría de que algunas estructuras
La identidad y expresión sexual se pueden cerebrales varían entre individuos heterosexuales
concebir como un complejo formado a partir y homosexuales. Así mismo, se debe tomar en
de tres piezas: la identificación del propio sexo cuenta que ciertas características conductuales
o sentido privado de este, la expresión pública durante la infancia podrían ser predictivas de la
o elección del rol genérico correspondiente y la orientación sexual de los individuos como adul-
orientación o elección del compañero sexual. tos. Esto sin olvidar el hecho de que parece ser
Sin embargo, cuando al menos uno de que los factores operantes en la vida temprana del
estos tres componentes deja de corresponderse individuo son mejores candidatos para definir la
con el sexo cromosómico del individuo, se pre- orientación sexual que aquellos que operan más
senta casi con seguridad una anomalía sexual tarde en su desarrollo (Fernández-Guasti, 2009).
(Crooks & Baur, 2000). Si se parte de una concepción más amplia,
Ante esta realidad, es evidente que al la cual incluye el concepto de orientación sexual
individuo al cual le correspondió ser “diferente” como parte de la diversidad natural que caracte-
también cargará sobre sí un historial de ser vigi- riza a los humanos, la sexualidad se puede definir
lado, castigado y regulado, según las reglas de la como la dirección de los sentimientos o conductas
sociedad. sexuales hacia individuos del sexo opuesto (hete-
En los propósitos de este ensayo, no está rosexualidad), del mismo sexo (homosexualidad)
profundizar en aspectos de la identidad y la o alguna combinación de ambos (bisexualidad).
150 Rev. Reflexiones 92 (1): 141-157, ISSN: 1021-1209 / 2013 Élida Vargas Barrantes

En este sentido, considerar una funda- causa directa de los estados intersexuales, se cla-
mentación biológica para explicar la orientación sifican en las siguientes categorías (Marcuello y
sexual no es lo mismo que afirmar que la orien- Elósegui, 2004):
tación sexual es innata o está genéticamente
determinada (Botella, 2007). Asimismo, no cabe Disgenesia gonadal: los individuos con disgene-
duda de que los factores sociales y familiares, así sia gonadal mixta se presentan como muje-
como la percepción de estos en edades infantiles res con diferentes grados de virilización.
o adultas son esenciales para el establecimiento y El cariotipo más frecuente es un mosaico
el ejercicio de la orientación sexual. 45XY/45XO. Los genitales externos mues-
tran una vagina inmadura y una hipertrofia
La diversidad sexual y los estados del clítoris. Presentan una gónada rudimen-
intersexuales taria en un lado y en el otro un testículo que
también puede ser rudimentario. En cuanto
Los desórdenes en el desarrollo sexual se al tratamiento, estas pacientes tienen mejores
definen como alteraciones congénitas en las que posibilidades de desenvolverse en el sexo
el desarrollo de los caracteres sexuales es atípico. femenino.
Se trata de un grupo heterogéneo de condiciones Hermafroditismo masculino: también llamado
que interfieren con la determinación y diferencia- pseudohermafroditismo masculino o mascu-
ción del sexo, durante el desarrollo embrionario y linización incompleta con gónadas y estruc-
fetal. La condición de estar entre los sexos alude tura cromosómica masculina. Hay dos gru-
al término “intersexualidad”. pos fundamentales. En el primer grupo, el
Los individuos intersexuales, al no coinci- sexo cromosómico y gonadal es masculi-
dir en la clasificación masculina o femenina, no no y los genitales externos son igualmente
están incorporados en las políticas y leyes guber- masculinos por lo que el sexo asignado y
namentales de la mayoría de países y Costa Rica asumido suele ser el masculino. Se presenta
no es la excepción. Los datos estadísticos sobre la discordancia en los genitales internos; los
prevalencia de esta condición son limitados, pero individuos poseen trompas de Falopio y un
se estima que hay un caso por cada 5.500 nacidos útero más o menos desarrollado. Claramente,
(De Juan-Herrero & Pérez, 2007). el tratamiento reforzará su sexo masculino.
Con respecto a la clasificación de los El otro tipo de hermafroditismo masculino
estados intersexuales, estos autores agrupan en se presenta por defecto de síntesis de los
cinco categorías las alteraciones congénitas del andrógenos: son individuos con sexo gonadal
desarrollo sexual: y genético masculino (XY) que muestran
defectos de la virilización y pueden llegar a
- “Male”: hombres con el aparato reproductor desarrollar una feminización casi total.
normal. Hermafroditismo femenino: se trata de indivi-
- “Female”: mujeres con el aparato reproduc- duos con gónadas y sexo genético femenino,
tor normal. los cuales muestran un grado más o menos
- “Herms”: hermafroditas verdaderos, nacidos intenso de virilización. Se presentan como
con tejido testicular y ovárico mujeres con signos de virilización neonatal
- “Merms”: seudohermafroditas masculinos, y plantean a veces el diagnóstico diferencial
nacido con testículos y algún aspecto feme- con casos de hermafroditismo verdadero.
nino de sus genitales. Son siempre XX, con genitales internos y
- “Ferms”: seudohermafroditas femeninos, gónada femenina normal; pero, con genitales
nacidos con ovario y algún aspecto masculi- externos con fusión de pliegues labio-escro-
no de sus genitales. tales e hipertrofia variable del clítoris.
Hermafroditismo verdadero: son individuos
Por su parte, los trastornos del desarrollo quienes poseen a la vez tejido ovárico y tes-
sexual o desórdenes sexuales que a su vez son ticular. Las dos terceras partes tienen sexo
Bases de la diferenciación sexual... Rev. Reflexiones 92 (1): 141-157, ISSN: 1021-1209 / 2013 151

cromosómico XX y un un tercio es XY. Aun- La base de estas prácticas quirúrgicas es


que hay autores que afirman que el mosaico la creencia de que al nacer todos somos psico-
es la forma más frecuente, la mayoría de sexualmente neutros en cuanto a la identidad de
los hermafroditas verdaderos tienen geni- género. Es decir que niños con anatomía visible-
tales externos de aspecto masculino y han mente intersexual no pueden llegar a ser adultos
sido inscritos y educados como varones. Sin saludables, por lo que se recomienda con urgen-
embargo, también pueden presentarse como cia la diferenciación con cirugías tempranas.
mujeres con cuerpo musculado y mamas No se puede obviar que en muchos casos
bien desarrolladas. En cuanto a los genita- estas cirugías correctivas se aplican sin el consen-
les internos, pueden coexistir un útero bien timiento del afectado y cuestionando un aconteci-
desarrollado o rudimentario y una trompa, miento sexual que cada día está mejor fundamen-
con estructuras procedentes del conducto tado desde el punto de vista científico.
de Wolff (próstata, vesícula seminal, epi- Ante esta realidad, es necesario educarnos
dídimo). El tratamiento a estos individuos para reconocer que existen ambigüedades clínicas
normalmente consiste en la extirpación de la y sociales en la asignación del sexo. Asimismo, es
gónada antagónica, para luego aplicar terapia significativo reconocer que, no por presentarse en
de apoyo según el sexo asignado y asumido. menor porcentaje, la condición intersexual deba
ser considerada como “artificial” o simplemente
Las clasificaciones anteriores no parecen “una enfermedad” que se debe corregir. Esta falta
generar un problema de identidad sexual para de aceptación de la variabilidad a nivel anatómico
quienes presentan un estado intersexual, pues y fisiológico es la que en parte nos ha llevado a la
cada sujeto tiene un sexo asumido que no ofrece injustificada intolerancia hacia diferentes grupos
dudas. Sin embargo, para Vendrell (2009), cuan- dentro de la misma especie humana; religiosos,
do un sistema de género dual pasa a fundamentar- étnicos, sociales y geo-políticos, entre otros.
se en el sexo; es decir, en el grado de “sexuación”,
los cuerpos intersexuales pasan como inclasifica- ¿Qué se debe considerar cuando
bles y por lo tanto, quedan al margen de lo que un individuo se encuentra ante un
dicta la sociedad. diagnóstico intersexo?
Según lo expuesto hasta el momento, está
claro que el ajuste de cuerpos intersexuales impli- Ya se ha hecho referencia a los esfuerzos
ca no sólo el diagnóstico, sino también interven- dedicados a elaborar categorías, definiciones,
ciones hormonales y quirúrgicas. criterios y protocolos para diagnosticar a los
Éstas van dirigidas a controlar cuerpos individuos intersexo, así como a la investigación
que dejados llevar por su propia naturaleza supo- y el desarrollo de nuevas tecnologías biomédicas
nen una amenaza para unos reducidos esque- para corregir estos estados. Se ha revelado la
mas binarios de dos sexos-dos géneros (Gregori, inquietud que provoca dentro de nuestro orden
2006). También señala esta autora que la cirugía sociocultural la ambigüedad y lo inclasificable
correctiva va destinada a “normalizar” genitales en relación al sexo, al género y a la sexualidad
que por su apariencia son etiquetados como ambi- (Gregori, 2006).
guos, deformes, anómalos u ofensivos, aunque Lo paradójico en todo este escenario es
en la mayoría de los casos no sean dolorosos ni que en la mayoría de casos, el paciente no es
dañinos para la salud. parte activa de la discusión que se genera sobre
Ahora bien, los argumentos utilizados para su propia identidad; es decir, la identidad social
justificar estas intervenciones son la presión y generada en torno a su constitución biológica. Por
angustia de los padres, la probabilidad esperada eso, cada día, hay más consenso en que se debe
de que el niño sufra daño emocional debido al posponer cualquier decisión hasta que el niño o
rechazo social y los problemas jurídico-adminis- la niña expresen más claramente sus deseos y
trativos derivados de esta indefinición. sentimientos.
152 Rev. Reflexiones 92 (1): 141-157, ISSN: 1021-1209 / 2013 Élida Vargas Barrantes

Para Crespo y Sandra (2011), en toda este modelo se nos presenta como dado, esto es,
actividad médica que implique el tratamiento como anterior a nuestra cultura.
e intervención de los estados intersexuales, se La dificultad no radica en detectar una
debe contar con el consentimiento informado condición “poco común” en una persona, la
del sujeto. Es el individuo quien debe tomar la dificultad más grave es negar que ésta existe y
decisión, basado en información clara, científica que por lo tanto, quien la posee tiene que ser
y oportuna. “reacondicionado” para evitar que se transgreda
Algunos autores también consideran que un orden común establecido con el único criterio
antes de cualquier decisión se debe realizar un de generalidad o mayoría.
análisis detallado de las características del indi-
viduo y fundamentado en los siguientes cuatro Aspectos éticos relacionados a la
grupos de indicadores (Gorduza, Vidal, Birraux, intersexualidad
Gay, Deméde, Mure & Mouriquand, 2010):
Es difícil comprender las razones que
1. Los perfiles hormonal, genético y tisular llevan a justificar que a un ser intersexual congé-
del niño, lo que podría llamarse el “sexo nito (o hermafrodita verdadero) no se le permite
interior”. desarrollarse como tal. Lo que es peor es que
2. Anatomía de los genitales; es decir, la talla estos individuos quedan completamente fuera del
del tubérculo genital y la presencia de una juego desde el principio porque son convertidos
en un “macho” o en una “hembra”, corporalmen-
cavidad Mülleriana que representan el “sexo
te hablando. En este sentido, Vendrell (2009),
externo”, y son la parte visible del “iceberg”.
señala que desde que se dispone de la tecnolo-
3. La talla del paciente también debería ser un
gía adecuada para efectuar las operaciones de
criterio significativo para decidirse por uno
“corrección” del sexo, pocos intersexuales esca-
u otro. El género femenino puede ser el más
pan a este destino.
adecuado para personas con una baja estatura.
Para este mismo autor, querer recuperar el
4. También es necesario evaluar la capacidad
sexo verdadero se convierte entonces, en la nece-
potencial del paciente para tener relaciones
sidad de transformar el cuerpo. Sólo así dicho
sexuales e hijos. Este indicador se puede cuerpo, al menos en apariencia, se podrá conside-
definir como “sexo funcional”. rar ajustado al sexo real, “sentido” de la persona;
5. Quizás el indicador más importante viene del cuyas características se corresponden punto por
medio cultural y educativo del niño y repre- punto con las que el medio socio-cultural designa
senta el “sexo social”. para el género correspondiente.
En esta misma línea Marina (2002), señala
No se puede hacer una asignación de géne- que existe una presión para que cada uno de los
ro sin una comprensión completa y la aceptación miembros se acomode al sistema de creencias,
por parte de los padres, cuando la decisión se expectativas y normas. Es decir, surge socioló-
debe tomar en los primeros meses de vida del gicamente la moral como presión social. Señala
individuo. En caso de que la decisión se pueda este autor que esta presión se ejerce mediante
posponer, debe ser el propio sujeto quien decida procedimientos suaves o duros. Los suaves son
lo que quiere y desea ser. la convicción y los sentimientos de vergüenza y
Según Hernández, Rodríguez y García- culpa. Los duros son las coerciones jurídicas y
Valdecasas (2010), el problema que se genera a el derecho.
la hora de tratar con estados intersexuales, no Debido a los avances de la cirugía plástica
se encuentra en aquellas personas que sienten y al establecimiento de la teoría de la identidad
que algo no encaja entre su cuerpo y su mente. de género –la cual considera al género como
El problema está en el modelo el cual hace que un producto de los genitales y de la educación
esas personas sientan que algo no encaja entre (genitales más crianza)- desde los años setenta,
su cuerpo y su mente. Lo más lamentable es que se impuso la cirugía correctiva en los desórdenes
Bases de la diferenciación sexual... Rev. Reflexiones 92 (1): 141-157, ISSN: 1021-1209 / 2013 153

de la diferenciación sexual (De Juan-Herrero & insoslayables de la persona, como son la autono-
Pérez, 2007). Según estos autores, esta práctica mía y la independencia (Pérez & Meléndez-Ferrer,
se viene realizando, desde entonces, con una 2009, Velásquez, González & Sarmiento, 2007).
proporción de cerca de una intervención por cada La inclusión social de un menor herma-
2.000 nacimientos. frodita por medio de la readecuación temprana
Es evidente que la determinación y asig- depende de diferentes posiciones; entre ellas, la
nación del sexo del bebé, a partir de los genitales percepción personal y cultural que tengan los
y desde el momento del nacimiento, desencadena individuos en la sociedad, así como el análisis
un sistema de influencias socioeducativas muy hermenéutico que realiza el operador jurídico
fuertes en el individuo para condicionarlo a la como intérprete y aplicador de la norma (Gonzá-
construcción de lo femenino o lo masculino en su lez & Castellanos 2000).
personalidad (González & Castellanos, 2000). De La diferenciación entre culturas y formas
igual forma, es una realidad que en la mayoría de de interpretación de las categorías jurídicas
los casos, cuando se reconstruyen los genitales se se ha ido resolviendo a partir de la aplicación
reasigna al bebé el sexo femenino. Esta preferen- directa de los derechos y los principios cons-
cia quirúrgica se debe a la facilidad para realizar titucionales, a saber; la dignidad de la persona
la operación, sin considerar las implicaciones humana en relación con los derechos de identi-
para el futuro de la criatura. dad, la igualdad, la integridad, el libre desarrollo
Para evitar reasignaciones que únicamen- de la personalidad y de la sexualidad, el derecho
te tienen que ver con la facilidad del médico de autonomía, el pluralismo y la prevalencia de
y no con la decisión o criterio del paciente, se
los derechos de los niños sobre los de los demás
recomienda que ante un paciente con síndrome
derechos individuales (Velásquez, González &
intersexual se consideren los siguientes aspectos
Sarmiento, 2007).
(Carrillo, 2005):
En este sentido, la Corte Constitucional
Colombiana ha dado un paso importante al conside-
- Evitar la cirugía temprana a no ser que sea
rar que el Estado, la sociedad, la familia y el cuerpo
estrictamente necesaria.
médico deben aportar el conocimiento necesario
- No valorar el carácter funcional de la cirugía
para que las decisiones sobre estados intersexua-
del clítoris basado en el hecho que no existen
estudios longitudinales a largo plazo que les se adopten de la forma más adecuada para el
evalúen los resultados. paciente hermafrodita. Este avance se evidencia y
- Considerar que a las personas con síndro- se refuerza como parte de las alternativas a las que
me intersexual se les debe asignar un sexo, puede aspirar una persona menor de edad en Colom-
nombre y brindar explicaciones acerca de su bia (Velásquez, González & Sarmiento, 2007):
condición y de acuerdo con su edad.
- Buscar una mayor autonomía de los pacientes - Cuando el menor porta un estado intersexual
al demorar cirugías cosméticas tempranas e y tiene una edad menor a los cinco años,
innecesarias. la Corte supone que este no tiene capaci-
- Evaluar críticamente cada uno de los aspec- dad de prestar su consentimiento informado
tos que se utilizan para asignar el sexo. para la intervención, por tanto, la decisión
será tomada de forma exclusiva por los
La formalización en el tratamiento de un padres, previo acompañamiento de un grupo
paciente antes de aplicar una cirugía correctiva interdisciplinario.
surge como alternativa a un problema que tradi- - Cuando el menor es mayor de cinco años, la
cionalmente se ha resuelto con la inserción de los Corte supone que posee la capacidad de pres-
menores en uno de los dos géneros y de manera tar su consentimiento de forma asistida y la
inmediata al nacimiento. decisión será tomada de forma exclusiva por
Estas acciones apresuradas en muchos el menor con la colaboración de los padres y
casos dejan de lado principios fundamentales e el grupo interdisciplinario.
154 Rev. Reflexiones 92 (1): 141-157, ISSN: 1021-1209 / 2013 Élida Vargas Barrantes

En esta medida, la decisión adoptada favo- se promueve la discriminación y se limitan los


rece una dignidad que se expresa en la posibilidad derechos fundamentales de una minoría, que tan
de que dicho individuo se ubique en uno de los sólo responde a la naturaleza de la variación
dos géneros. A la vez le brinda al niño la posi- esperada en la especie humana?
bilidad de decidir por su futuro desde una edad La respuesta a esta pregunta debe ayudar-
muy temprana. nos a reconocer que la complejidad sexual en los
Por otra parte, ante la negativa de algunos humanos no tiene porque ser entendida y tratada
sectores para aceptar un tercer sexo o un sexo de manera diferente a aspectos tan comunes
indefinido para el individuo hermafrodita, la como la variación en la estatura, en el peso, en el
“Intersex Society of North America” agrupa a color de la piel y en el color de los ojos para citar
decenas de intersexuales o personas con ambi- algunos ejemplos. ¡La variación es la norma, la
güedad sexual, quienes fueron objeto de procedi- homogeneidad es la excepción!
mientos hormonales y quirúrgicos recomendados
por la comunidad médica, pero que muestran Conclusiones
insatisfacción con los procedimientos aplicados
(Domurat, 1998). - Un gen único (SRY) en el brazo pequeño del
Esas personas son críticas de las interven- cromosoma Y es al parecer el responsable de
ciones médicas porque consideran que muchas de la secuencia de acontecimientos que llevan
ellas tienen un simple carácter “cosmético” que al desarrollo de las gónadas masculinas o
trata de adaptar la apariencia de los genitales a los testículos; mientras que uno o varios genes en
patrones sociales dominantes. Si se toma en cuen- el cromosoma X conducen a la diferenciación
ta que tales tratamientos afectan las posibilidades de las gónadas hacia una dirección femenina.
mismas de obtener satisfacción sexual, muchos Aún cuando a este nivel la determinación
de los integrantes de dicha Asociación consideran del sexo tiene un fundamento genético, en el
que fueron sexualmente mutilados sin su consen- desarrollo sexual del individuo se presentan
timiento. Por ello, Domurat (1998), concluye que posibles anomalías que pueden alterar todos
salvo que existan necesidades fisiológicas que o alguno de los tres niveles de diferenciación
las justifiquen, las intervenciones quirúrgicas y sexual: el cromosómico, el gonadal y/o el
hormonales deberían ser postergadas hasta que el genital dando lugar a las llamadas “anoma-
afectado pueda comprender sus riesgos y benefi- lías de la diferenciación sexual” o “estados
cios. Es decir se debe esperar al menos hasta el intersexuales”.
inicio de la pubertad. - Es evidente que la presencia cada vez más
En el caso de la identidad sexual, ya no frecuente de personas categorizadas como
podemos continuar con una visión tan ajustada de intersexuales en los ambientes clínicos, hos-
la realidad en la cual las personas se deben cla- pitales y consultas de todo tipo, supone un
sificar en cualquiera de dos extremos. Para ello, reto profesional y ético al punto de obligar-
señala Gregori (2006), se hace imprescindible nos a replantear los aspectos científicos y
retomar los clásicos debates sobre la dualidad y sociales que han servido de base para cate-
polarización entre conceptos como cuerpo/mente, gorizar la complejidad sexual en humanos.
sexo/género, naturaleza/cultura, genética/ambien- - Todas las categorías conocidas que definen
te, o innato/adquirido, los cuales suponen una el sexo, el género y la sexualidad en nuestra
esencia detrás de cualquier determinante cultural. sociedad entran en crisis cuando se trata de
Así mismo, es la propia naturaleza la que hablar de intersexualidad. Se hace necesario
nos ha enseñado, que lo “normal” es la varia- revisar estos conceptos para, en primer lugar
ción y esta investigación ha demostrado que los deconstruirlos y a continuación redefinirlos.
humanos no tenemos porque ser la excepción. Para ello, se vuelve imprescindible retomar
Ante tales contradicciones no es posible ocultar la los clásicos debates sobre la dualidad y
siguiente interrogante ¿Por qué seguir sometidos polarización entre conceptos como cuer-
a sistemas rígidos de clasificación en los cuales po/mente, sexo/género, naturaleza/cultura,
Bases de la diferenciación sexual... Rev. Reflexiones 92 (1): 141-157, ISSN: 1021-1209 / 2013 155

genética/ambiente o innato/adquirido, los que estamos obligados a reconocer que exis-


cuales presuponen una “esencia” detrás de ten insuficiencias en los referentes culturales
cualquier determinante cultural (Gorduza, que hasta el momento hemos construido y
Vidal, Birraux, Gay, Deméde, Mure & Mou- estas no escapan al plano de la diversidad
riquand, 2010). sexual. Por lo tanto, es necesario comenzar
- El término estados intersexuales o inter- a sustituir estas deficiencias por una visión
sexos hace referencia a aquellos recién más cercana a las realidades humanas, basa-
nacidos que presentan genitales ambiguos, da en la necesidad de crear y respetar nuevas
esto es, sin evidencia clara, sobre el sexo normas que reconozcan la existencia de la
asignable. Los cuerpos intersexo no son diversidad sexual.
una enfermedad a curar, sino variaciones - Aún cuando se reconoce en la diversidad
respecto a los cuerpos “ideales” de hombre sexual un componente más que integra al ser
y mujer. Estas variaciones incluyen toda humano, existen situaciones difíciles de cata-
manifestación o estado corporal; se trata logar, que por simplicidad se recogen bajo el
más de cómo cada sujeto se las arregla con nombre de trastornos del desarrollo sexual.
su cuerpo, primero para tenerlo y luego para Se trata de una terminología utilizada para
saber qué hacer con él. desplazar términos como “intersexo”, “ter-
- En los discursos biomédicos sobre diagnósti- cer sexo”, “pseudohermafroditismo”, “her-
co y tratamiento de bebés intersexuales, con- mafroditismo” y “sexo reverso”, entre otros,
ceptos como sexo, género, identidad sexual, por considerarlos peyorativos u ofensivos
identidad de género, orientación sexual o para quienes portan esta condición especial
prácticas sexuales, se acaban confundien- (Carrillo, 2005).
do. Pero, donde no hay lugar a duda es que - No hay duda de que la sexualidad es mucho
cualquier combinación posible responde a un más compleja y diversa de lo que los seres
modelo sexual normativo que presupone una humanos somos capaces de imaginar y por
“coherencia con el hecho sexual”. Es decir, la lo tanto, exige un abordaje multidisciplinario
necesidad/obligatoriedad de poseer un solo desde una ética humanista crítica. Cualquie-
sexo biológico el cual sea coherente con una ra que sea el momento o la causa de dicha
identidad de género y con un rol de género y, diversidad, lo más importante es entenderla
que a su vez genere un deseo heterosexual. para aceptar a las personas tal y como son.
- En adición, está surgiendo todo un cuerpo de Definitivamente, la tolerancia a la diversidad
evidencias que indican que las diferencias en nos llevará a apreciar y disfrutar la variación
la identidad de género, en el papel de género como alternativa que rompe con la mono-
y en la preferencia sexual, tienen gran parte tonía y la homogeneidad y nos acerca a la
de su origen en el propio cerebro. Algunos propia definición de seres vivos.
autores opinan que no todo se debe a la - La idea de que una persona sólo puede tener
bioquímica cerebral y a estructuras prede- un único sexo/género obliga a confeccionar
terminadas en el mapa genético. Desde hace cuerpos ficticios que reducen o eliminan el
mucho tiempo, se ha asociado la influencia verdadero concepto de variabilidad sexual
de la cultura en la definición de las conduc- humana. Es entonces cuando se hace evi-
tas sexuales. Se deduce que la influencia del dente que no siempre es posible asignar el
entorno social en donde nos desarrollamos sexo de un individuo desde el momento del
mediatiza nuestra forma de establecer rela- nacimiento. Se hace necesario aceptar la
ciones sexuales. diversidad sexual como parte de la diversidad
- Lo que también es una realidad es que el natural que comparte la especie humana con
significado de los términos sexo y sexualidad el resto de especies que habitan el Planeta.
difieren para cada cultura y según los contex- - Aún cuando parece que son pocas las posi-
tos históricos y las reglas morales estableci- bilidades de escapar a las estrechas barreras
das en cada sociedad. En este sentido, parece y normas que definen lo normal en relación
156 Rev. Reflexiones 92 (1): 141-157, ISSN: 1021-1209 / 2013 Élida Vargas Barrantes

al cuerpo y al sexo, es necesario mantener en Díaz, V.; Merchant, H. (2008/2009). Bases mole-
mente que todo aquello que supone peligro culares de la determinación sexual en
y provoca contradicciones y dudas, también mamíferos. Ciencia Ergo Sum.Noviembre-
supone una esperanza. Una esperanza de febrero. 15(003):287-296.
abolir verdades estables y absolutas, con Domurat, A. (1998).”Ambiguous Sex”--or Ambi-
posibilidad de consolidar identidades fluidas valent Medicine?. The Hastings Center
y críticas (Gregori, 2006). Report May/Jun. 28 (3) 24-35.
Fernández-Guasti, A. (2009). Bases biológicas de
la preferencia sexual. Ciencia. 26-33.
Referencias bibliográficas
González, A., Castellanos, B. (2000). Sexualidad
Audía, M., Fernández-Cancioa, G. Pérez de Nan- y género: hacia su comprensión y educa-
clares, B., Castaño, B. (2006). Disgenesias ción. Educación. Caminos abiertos. 28-33.
gonadales y pseudohermafroditismo mas- Gorduza, D., Vidal, I., Birraux, J., Gay, C., Demé-
culino. An. Pediatr. 64 (2):23-37 de, D., Mure, P., Mouriquand, P. (2010).
Basso, J.; Dana, M. (2009). Diversidad Sexual y Desafíos quirúrgicos de las anomalías del
acceso al Sistema de Salud. Universidad desarrollo sexual. Archivos Españoles de
Nacional de La Plata. Facultad de Trabajo Urología. 63(7): 495-504.
Social. Cátedra de Medicina Social. Gregori, N. (enero-febrero 2006). Los cuerpos
Botella, J. (2007). La evolución de la sexualidad y ficticios de la biomedicina. El proceso de
los estados intersexuales. España. Edicio- construcción de género en los protocolos
nes Días de Santos. médicos de asignación de sexo en bebés
Cabero, L. (2003). Tratado de ginecología, obs- intersexuales. Revista de Antropología
tetricia y medicina de la reproducción. Iberoamericana. 1 (1): 103-124.
Madrid. Editorial Médica Panamericana. Griffits, A., Gelbart, W., Lewontin, R., Miller, J.
(2002). Modern Genetic Analysis: integra-
Castro, E. (2003). El sexo como juez universal
ting genes and genomes. Second edition.
del ser humano. Centro Nacional de Edu-
New York. Freeman and Company.
cación Sexual (CENESEX). Sexología y
Guitart, M. (octubre-diciembre 2008). ¿Por qué
Sociedad. 9(22):12-19.
nos importa tanto el tema de la identidad?
Carrillo, S. (2005). Estados intersexuales: Geni-
Aposta. Revista Ciencias Sociales.39:1-14
tales ambiguos.. Medisur 3(5): 1-8.
Hartl, D., Jones, E. (2000). Genetics: analysis of
Crespo, B.; Sandra, J. (2011).Estados intersexua-
genes and genomes. Fifth edition. Jones
les en menores de edad: los principios and Bartlett publishers. London
de autonomía y beneficencia. Revista de Hernández, M.; Rodríguez, G.; García-Valdecasa,
Derecho. 36:53-86 J. (enero-marzo 2010). Género y sexuali-
Crooks, R., Baur, K. (2000). Nuestra sexuali- dad: consideraciones contemporáneas a
dad. Sétima edición. México. Editorial partir de una reflexión en torno a la tran-
Thomson. sexualidad y los estados intersexuales.
De la Rubia, J.M., Ortega, M.E. (2008). Diferen- Rev. Asoc. Esp. Neuropsiq. XXX(105):
cias de género en significados, actitudes y 75-91.
conductas sexuales asociados a la sexuali- Klug, W., Cummings, M., Spencer, Ch. (2006).
dad en estudiantes universitarios Época II. Conceptos de Genética. Octava edición.
XIV (28): 97-119. Pearson Prentice Hall.
De Juan Herrero, J., Pérez, R. (2007). Sexo, géne- Lamadrid, S.(1995). Los cambios en la sexua-
ro y biología. Feminismo/s. 10: 163-185. lidad y los cambios en las relaciones de
De Moya, A. (2005). Epistemología, metodología género. I seminario taller investigación
y ética de la investigación en sexualidad socio-cultural en sexualidad: prioridades
dominicana. Perspectivas Psicológicas. 6 y desafíos. Santiago-Chile. Fundación
(5): 23-39. FORD/UNFPA.
Bases de la diferenciación sexual... Rev. Reflexiones 92 (1): 141-157, ISSN: 1021-1209 / 2013 157

Marcuello, D., Elósegui, D. (2004). Sexo. género, Roldán, T., López, C., Cabello, F. (2004). El sis-
identidad sexual y sus patologías. Consul- tema sexual. Actualización en sexología
tado en http://www.bioeticaweb.com/con- Integral. 1(1): 37-41.
tent/view/192/822/. Setiembre 2010. Shibley, J., Delamater, J. (2006). Sexuali-
Marina, J.A. (2002). El rompecabezas de la sexua-
dad humana. Novena edición. México.
lidad. Barcelona. Editorial Anagrama.
Muñoz, M., Revenga, M. (2005). Aprendizaje y McGraw-Hill. .
educación afectivo-sexual: una revisión Stolke, V. ( 2006). La mujer es puro cuento. Estu-
de los planteamientos iniciales del apren- dios Feministas. 12 (2): 77-105.
dizaje de las cuestiones sexuales. Revista Tenorio, R., Jarrín, M., Bonilla, P. 1995. La
Galego-portuguesa de Psicología e Educa- cultura sexual de los adolescentes. Quito-
ción12 (10): 1-13. Ecuador. UNFPA.
Nistal, M., García-Fernández, E., Mariño-Enrí- Velandia, M. (1999). Sexualidad en la adolescen-
quez, A., Serrano, A. , Regadera, J., Gon- cia: construyendo nuevos caminos. Ter-
zález-Peramato. P. (2007). Valor de la
cer congreso latinoamericano. Asociación
biopsia gonadal en el diagnóstico de los
desórdenes del desarrollo sexual. .Actas salud con prevención. UNFPA.
urológicas españolas. 31(9):1056-1075. Velásquez, C.; González, P.; Sarmiento, I. (2007).
Orozco, A.; Orozco, M.; García, A.; Pérez, I.; Principios y derechos involucrados en
Miranda, S. (2010). Aportes de la epide- el análisis jurídico de los estados inter-
miología al estudio de la diversidad sexual sexuales en pacientes menores de edad en
masculina. MEDISAN 2010; 14(2):217-223 Colombia: el caso del hermafroditismo.
Pérez, C.A.; Meléndez-Ferrer, L.E. (2009). Ense- Comité para el Desarrollo de la Inves-
ñar sexualidades, aprender subjetividades:
tigación (CODI) de la Universidad de
una reflexión desde el contexto educati-
Antioquia.
vo venezolano. Revista Educación. 33(1),
113-131 Vendrell, J. (enero-abril 2009) ¿Corregir el cuer-
Polaino-Lorente, A. (1992). Sexo y cultura: análi- po o cambiar el sistema?. La transexuali-
sis del comportamiento sexual. Instituto de dad ante el orden de género. Sociológica.
ciencias para la familia. Madrid 24(69):61-78.