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TITULO: POLITICA CRIMINAL EN SI

AUTOR. LUIS PARMENIO CANO GÒMEZ

PENSIONADO UNIVERSIDAD NACIONAL DE COLOMBIA-SEDE BOGOTÀ D.C.

CORREO ELECTRÒNICO: lavidaesbella1947@yahoo.com


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8. La Política Criminal en sí. A propósito de la violencia contra las mujeres

8.1. Argumentación.

Considero necesario proponer una línea de interpretación. En términos de la teoría acerca de lo


jurídico. Particularmente en lo que hace referencia a su soporte conceptual. En razón de la
complejidad inherente al texto escrito por Franz Kafka. Ahí, se presentan diversos aspectos
relacionados con la condición humana. Un escenario en donde confluyen su situación personal,
como quiera que la obre la empezó a escribir en 1914, en momentos en los cuales se cernía
sobre Europa la posibilidad efectiva de la Primera Guerra Mundial.

Pero, también, en razón a su formación jurídica. Ya, en 1906 se había doctorado en derecho.
Asimismo, su compleja personalidad, remite a auscultar el sentido que adquieren sus escritos.
Ahora bien, como quiera que este escrito se sitúe en la opción de aislar de la totalidad de la
obra, su aspecto vinculado con la teoría jurídica; es apenas obvio un grado de dificultad. Por lo
mismo que lo kafkiano, se entiende como una construcción literaria que refleja lo humano, no
como simple sumatoria de opciones de vida, sino que esas opciones de vida se reflejan de
manera tal que adquieren un perfil, a veces absurdo. Pero, de todas maneras, enfatizando
sobre un lenguaje que traduce que puede ser interpretado a partir de las herramientas que
brinda la semiología, en lo que esta tiene de posibilidad para entender mensajes, a partir de un
contenido como el kafkiano.

Por esto mismo, aislar lo jurídico en “El proceso”, es tan difícil como aislar lo psíquico en el
contexto de “La metamorfosis”. A lo que remito, entonces, es a establecer un punto de
comienzo, a partir del significado que adquiere la teoría del derecho, como derivación de la
noción de poder y de sujeción a unos determinados principios filosóficos.

“…En su Sociología de la religión, Max Weber, expone la estrecha relación que existió en el
antiguo Israel entre el sacerdote y este Dios legislador. En realidad, la fe se ha alimentado de
esta posición del sacerdote como intérprete de la ley.
Con menos frecuencia se ha observado cuán extraordinariamente poderosa ha sido la influencia
de estos conceptos religiosos sobre el concepto occidental del derecho, y en cuán gran medida
siguen conformándolo...”1

Lo del señor K, convoca a una reflexión de largo aliento. Ya había dicho arriba que toda
interpretación está vinculada con su compleja personalidad. Además, desde una perspectiva
totalizadora, podríamos decir que Kafka, utilizó en “El Proceso”, un acumulado de
conocimientos y de análisis acerca del comportamiento humano y de su propio quehacer como
sujeto.

En suma, propongo una expresión teórica y conceptual así: Lo jurídico, constituye un logro
instrumental, en el proceso de desarrollo de la humanidad. Un logro, derivado de la noción de
sociedad. Ya, en los rituales relacionados con el poder; en los cuales se define un tipo de
subyugación del sujeto individual.

Este tipo de alusión, efectuada por Hesíodo, en el sentido de que los humanos dependemos de
la voluntad de los dioses y de que somos sujetos condicionados por sus designios; está
presente en otras opciones vinculadas con la necesidad de trascendernos y de encontrar
referentes de moralidad, justicia y de temor ante las circunstancias que nos rodean y que
pueden incitarnos a realizar acciones en contra de la prolongación de la vida, reflejada en los

1
C.J., Friedrich, “La filosofía del derecho”. Colección Fondo de Cultura Económica, páginas 21-22
3

humanos. Tal es el caso de la opción Cristiana Católica, la cual no comparto. Para precisar mi
construcción lógico-conceptual relacionada con este texto; cito la palabra de Dios en el Génesis.

“…Vuelto a la mujer le dijo: ‘Multiplicaré los trabajos de tus preñeces. Con todo dolor parirás tus
hijos y, no obstante, tu deseo te arrastrará hacia tu marido, que te dominará ‘.
Al hombre le dijo: ‘Porque has seguido la voz de tu mujer y porque has comido del árbol del
que te había prohibido comer, maldita se la tierra por tu culpa. Con trabajo sacarás de ella tu
alimento todo el tiempo de tu vida. Ella te dará espinas y cardos y comerás la hierba de los
campos. Con el sudor de tu frente comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, pues de ella
fuiste tomado, ya que polvo eres y en polvo te has de convertir…” 2

Las coincidencias en los textos, nos remiten a entender una dinámica interior que convoca a los
humanos a relativizar su presencia y su existencia física en la Tierra. En el caso particular de lo
expuesto por Hesíodo, estas coincidencias conducen a precisar la razón de ser de su
indagación, de su búsqueda. Con las limitaciones y diferencias propias de la diferenciación en
las opciones; es posible establecer nexos, más allá del origen y expresión de esas opciones.
De lo que se trata, en consecuencia, es de precisar en esas coincidencias la tipificación de un
hilo conductor en el camino hacia esa necesidad de trascenderse y de referirse a una divinidad,
por fuera de la existencia física y, a partir de allí, construir un escenario de integralidad que
domine y oriente nuestro comportamiento individual y social.

Queda claro, entonces, en mi opinión, una línea de interpretación que refiere a la angustia que
ha recorrido a la humanidad. Su presencia en la Tierra, ha estado cruzada por vicisitudes
asociadas a su sentimiento de culpa. Culpa originada en la incapacidad de percibir los alcances
de sus acciones en relación con la divinidad. Con un ser supremo que lo trasciende. Pero que,
al mismo tiempo, puede ser su guía en el camino hacia la superación de esa angustia.

Otro de los retos asumidos por Hesíodo, en esta obra, está relacionado con la interpretación de
la diferenciación entre los hombres. Esto, en la perspectiva de entender y construir una opción
para identificar el origen de la diversidad. Aquí, también, se pueden identificar coincidencias; si
se mira desde la visión inherente (en el caso de mi opción religiosa) a lo sucedido a partir de
Babel.

Porque, siendo como es la humanidad heterogénea. Diversa en sus expresiones físicas y, si se


quiere por extensión, en sus motivaciones y opciones cotidianas. Se hace necesario encontrar
una explicación en cuanto al origen de esa diferenciación. Ya no es la búsqueda, en términos
del origen y la explicación que permita trascender y superar la soledad y la angustia. Ahora se
trata de interpretar la dinámica en que transcurre el quehacer humano; en un escenario que
incluye la diversidad. Entender esto supone remitirse al origen de la misma.

Si bien, en la misma perspectiva básica vinculada con el nexo entre los humanos y el ser o los
seres trascendentes; incluyendo ya la connotación que adquiere la tipificación de diversidad
como diferenciación racial. Y aquí entra a desempeñar un rol especial, aspectos como si esa
diversidad involucra a la existencia de una división entre los seres humanos. En términos de
seres mejor dotados y seres menos dotados.

Es toda una construcción lineal, pero contradictoria; al menos en términos del sentido que
adquiere el tránsito de cada raza por la Tierra. Es ahí, en mi opinión, en donde reside la fuerza
del relato de Hesíodo, al momento de sustentar su visión de integralidad en el quehacer de la
humanidad y de su relación con los dioses.

Es la explicación de los avatares en que se ha encontrado la humanidad; desde el momento


mismo de su presencia física en la Tierra. En la obra, entonces, Hesíodo, traza un camino
tortuoso. La esperanza está situada en la expectativa de cierta forma de redención o de
reconciliación. Entre la humanidad misma y entre esta con los dioses.

2
La Santa Biblia, Ediciones Paulinas, diciembre 12 de 1984, Génesis 3, 10; página 12.
4

La situación del señor K., desde una perspectiva de los derechos inalienables de un sujeto ante
la justicia; tiene que cotejarse con respecto a un determinado referente. Esto supone la
existencia de un hilo conductor no universal. Porque, en el caso de las construcciones jurídicas
y constitucionales, los códigos y reglamentaciones se erigen como atados a conceptos diversos.

Pero, de todas maneras, la promulgación de los Derechos Humanos, constituye un esfuerzo por
alcanzar una textura universal que debe ser acogida por los diferentes regímenes;
independientemente de las particularidades instrumentales asumidas para la aplicación de
justicia.

En este caso, mi referente puede ser la Constitución Política que nos rige y las
reglamentaciones subsidiarias, como el Código Penal y el Código de Procedimiento Penal en
nuestro país.

Siendo así, entonces, en comparación con lo establecido en el artículo 29 de nuestra


Constitución, al señor K., se le vulneraron sus derechos, en lo que hace referencia a la
presunción de inocencia, de instrucción, de la precisión del o los delitos que se le imputan; de la
carga de la prueba y del derecho a la defensa. Pretendiendo lograr una precisión, en términos
comparativos, transcribo, en su totalidad el artículo 29.

“El debido proceso se aplicará a toda clase de actuaciones judiciales y administrativas.


Nadie podrá ser juzgado sino conforme a leyes preexistentes al acto que se le imputa, ante juez
o tribunal competente y con observancia de la plenitud de las formas propias de cada juicio.

En materia penal, le ley permisiva, aun cuando sea posterior, se aplicará de preferencia a la
restrictiva o desfavorable. Toda persona se presume inocente mientras no se le haya declarado
judicialmente culpable. Quien sea sindicado tiene derecho a la defensa y a la asistencia de un
abogado escogido por él, o de oficio, durante la investigación y el juzgamiento; a un debido
proceso público sin dilaciones injustificadas; a presentar pruebas y a controvertir las que se
alleguen en su contra; a impugnar la sentencia condenatoria, y a no ser juzgado dos veces por
el mismo hecho.

Es nula, de pleno derecho, la prueba obtenida con violación al debido proceso…”3


Como quiera que al señor K., se encuentre, de súbito, con un procedimiento en el cual los
agentes de la justicia lo someten a una especie de indagación preliminar, en circunstancias que
le invaden su domicilio y su privacidad; se produce en él un estupor asociado al
desconocimiento del porqué el procedimiento. Así queda planteado desde el capítulo primero: ”
K., es detenido. Conversación con la señora Grubach y con la señora Burstner”. 4

Desde ese primer momento se ve inmerso en una situación que no comprende. Algo que será
lugar común durante todas las gestiones inherentes a ese hecho inicial. Porque, en el
transcurso del tiempo y en relación con el mismo, nunca pudo entender. Para el señor K., todo
se desenvuelve de tal manera que le es incoherente. Nunca supo de la tipificación de la
acusación en su contra. Como un ovillo imposible de desatar. Sus preguntas y sus
averiguaciones quedaban ancladas en el desconocimiento. Porque la imagen de la justicia era
algo así como la abstracción absoluta. No veía con claridad los recursos del sistema. Lo judicial
era, así expresado, una figura imposible de descifrar.

El principio de la ilustración y del tipo de incoación vinculados con su caso, lo lleva a cierta
desesperación e incredulidad. Él no tiene (y no tiene por qué tenerla)una noción precisa de las
circunstancia que rodean su caso. Al menos desde el punto de vista de la aplicación de las
normas.

3
Constitución Política de Colombia. Edición Escuela Superior de Administración Pública. Tercera
Edición, 1992. Página 9.
4
“El proceso”, Pentágono editores, Bogotá D.C., sin fecha, página 7
5

9. La Constitución Política, las Leyes 1542 de 2012, El Código Penal (articulo 229)

9.1 La Constitución Política, artículo 43.

Consagra la igualdad de derechos para hombres y mujeres. En términos taxativos expresa: “La
mujer y el hombre tienen iguales derechos y oportunidades. La mujer no podrá ser sometida a
ninguna clase de discriminación. Durante el embarazo y después del parto gozará de especial
asistencia y protección del Estado, y recibirá de éste subsidio alimentario si entonces estuviera
desempleada o desamparada. El Estado apoyará de manera especial a la mujer cabeza de
familia”5

Además, el artículo 42, define los derechos de los y las integrantes de la familia; como
extensión y aplicación del concepto de equidad e igualdad. Veamos: Articulo 42: “La familia es
el núcleo fundamental de la sociedad. Se constituye por vínculos naturales o jurídicos, por la
decisión libre de un hombre y una mujer de contraer matrimonio o por la voluntad responsable
de conformarla...........

Las relaciones familiares se basan en la igualdad de derechos y deberes de la pareja y en el


respeto recíproco entre sus integrantes.

Cualquier forma de violencia en la familia se considera destructiva de su armonía y unidad, y


será sancionada conforme a la ley…”6

Estos preceptos constitucionales, han sido desarrollados y reglamentados a través de normas


de aplicación nacional y regional. Casos como la Ley de Cuotas, la Ley 599 de 2000 y la Ley
de 2004; además de algunas reglamentaciones para el caso de Bogotá Distrito Capital;
constituyen elementos de referencia al momento de presentar los avances normativos en este
sentido.

Sin embargo, a pesar de contar con estos referentes normativos, se mantienen actitudes y
posiciones que vulneran la libertad de las mujeres. En lo cotidiano, continúan atadas a
expresiones que traducen sumisión. Tal parece que pueden más los acumulados éticos, morales
y políticos tradicionales. En otras palabras, expresiones culturales en las cuales la noción de
familia tradicional, remite a entender a las mujeres como sujetos vinculadas a las decisiones de
los hombres.

La Constitución Política, en su artículo 43, consagra la igualdad de derechos para hombres y


mujeres. En términos taxativos expresa: “La mujer y el hombre tienen iguales derechos y
oportunidades. La mujer no podrá ser sometida a ninguna clase de discriminación. Durante el
embarazo y después del parto gozará de especial asistencia y protección del Estado, y recibirá
de éste subsidio alimentario si entonces estuviera desempleada o desamparada.

El Estado apoyará de manera especial a la mujer cabeza de familia”7

Además, el artículo 42, define los derechos de los y las integrantes de la familia; como
extensión y aplicación del concepto de equidad e igualdad. Veamos: Articulo 42: “La familia es
el núcleo fundamental de la sociedad. Se constituye por vínculos naturales o jurídicos, por la
decisión libre de un hombre y una mujer de contraer matrimonio o por la voluntad responsable
de conformarla...........

5
Constitución Política de Colombia de 1991, ESAP – Centro de Publicaciones, Tercera edición diciembre
1992, página 14.
6
Ibíd.., página 13
7
Constitución Politica de Colombia de 1991, ESAP – Centro de Publicaciones, Tercera edición diciembre
1992, página 14.
6

Las relaciones familiares se basan en la igualdad de derechos y deberes de la pareja y en el


respeto recíproco entre sus integrantes.

Cualquier forma de violencia en la familia se considera destructiva de su armonía y unidad, y


será sancionada conforme a la ley…”8

Estos preceptos constitucionales, han sido desarrollados y reglamentados a través de normas


de aplicación nacional y regional. Casos como la Ley de Cuotas, la Ley 599 de 2000 y la Ley
de 2004; además de algunas reglamentaciones para el caso de Bogotá Distrito Capital;
constituyen elementos de referencia al momento de presentar los avances normativos en este
sentido.

Sin embargo, a pesar de contar con estos referentes normativos, se mantienen actitudes y
posiciones que vulneran la libertad de las mujeres. En lo cotidiano, continúan atadas a
expresiones que traducen sumisión. Tal parece que pueden más los acumulados éticos, morales
y políticos tradicionales. En otras palabras, expresiones culturales en las cuales la noción de
familia tradicional, remite a entender a las mujeres como sujetos vinculadas a las decisiones de
los hombres.

Preciso mi expresión, en concordancia con el espíritu de cuerpo como sociedad integrada por
hombres y mujeres con unas opciones de vida diferenciadas. En donde la heterogeneidad
permite expresiones y realizaciones diversas. Pero, asimismo, tenemos referentes que nos
hacen partícipes de ideales comunes. Por lo tanto somos parte del proceso compromete a la
humanidad en su conjunto y a nosotros y nosotras en particular. Aceptar ese reto, requiere de
conocimientos que nos permitan identificar, a cada paso, los compromisos y la prioridades.

Ley 1542 de 2012.

En principio cabe destacar que mi reflexión, conduce a destacar un insumo punible; en lo que
hace con la desincronía entre lo expuesto en la Constitución Política, en su artículo 43. Y lo que,
en la práctica se venía dando. En la Ley 1542, de hecho, se modifica el artículo 906 de 2004. En
lo concerniente a implicar un todo como cuerpo punible. Dando lugar a precisiones teóricas
taxativas.

Ley 1761 de 2015 (Ley Contra el Feminicio en Colombia)

La norma precisa acerca de la noción de violencia en contra de las mujeres. Por la vía de
asumir, de hecho, lo consignado en la Constitución Política, como posición efectiva del Estado
para criminalizar ese tipo de ejercicio. Además, ubica las modificaciones necesarias en términos
del Derecho Penal. Veamos:”…La presente Ley tiene por objeto garantizar la protección y
diligencia de las autoridades en la investigación de los presuntos delitos de los presuntos
derechos de violencia contra la mujer y eliminar el carácter de querellables y desistibles de los
delitos de violencia intrafamiliar e inasistencia alimentaria, tipificados en los artículos 229 y 233
del Código Penal.

Queda claro, entonces, que apenas iniciamos un recorrido lleno de dificultades. Esto porque,
como podemos advertir se trata de ir identificando y empoderando, tanto a las mujeres como a
la sociedad en general, en términos de romper las tradiciones que está enquistadas y que, hoy
por hoy, constituyen el soporte de la violencia contra las mujeres.

En esto es fundamental la asunción de plena vigencia por parte del poder judicial, del rol
correspondiente. Algo así como entender que es un paso a paso que puede derivar en
contradicciones manifiestas, Inclusive, derrotando la laxitud con que, en muchos casos, se
procede.

8
Ibíd.., página 13
7

Está en juego la recomposición de la sociedad. Particularmente en lo que hace referencia a la


condición de Estado de Derecho señalado, como mandato supremo., Es decir la imposición de
la doctrina y su casuística. Obviamente, como he tratado de ilustrarlo, con el respeto al dbido
proceso.

En la intención de alcanzar una visión integral de la situación en que se encuentran las mujeres,
los niños y las niñas; es conveniente presentar algunos elementos que nos permitan precisar el
contexto internacional. De tal manera será posible referenciar aspectos conducentes a
esclarecer lo que podríamos señalar como la universalización de un conflicto que convoca al
análisis y a entender su complejidad.

CONCLUSIONES

Este trabajo tuvo como objetivo general identificar los factores psicológicos y sociales
asociados a la violencia intrafamiliar, a través del ciclo vital en adultos sindicados y condenados
por este delito, los supuestos a través de los cuales jira la investigación corresponden a que la
violencia intrafamiliar es generada por raíces socioculturales, por una condición ancestral de
aprendizaje en la resolución de conflicto y por las características psicosociales de los individuos.

Al respecto es primordial establecer que la familia este espacio social se convierte en el lugar
propicio para manejar el poder que conecta al individuo con el mundo que lo rodea, sin
embargo dicha conexión depende fundamentalmente del estilo funcional de la pareja. En este
orden de ideas el factor comunicación se podría denominar como de vital importancia en la
presentación de comportamientos violentos, es así, como el estilo persuasivo predomina,
circunstancia que se ejemplifica a través de los insultos, amenazas y chantajes generados al
interior del grupo familiar, como mecanismos para cambiar la actitud y conducta de los más
cercanos.

Por otra parte, el manejo del poder al interior del núcleo familiar es un aspecto tan o más
importante que la comunicación, reflejo de esta afirmación lo constituyen las diferentes
manifestaciones de agresividad utilizadas como una estrategia para establecer quién y en qué
momento se tiene el poder.

Es importante resaltar que tanto la víctima como el victimario, visualizan e interpretan el


comportamiento del otro como el deseo de sometimiento de la contra parte, generándose
comportamientos violentos. Lo anterior demuestra la reiteratividad de la conducta, situación
producida por las relaciones inequitativas e injustas entre los miembros del grupo familiar, al
respecto, es importante mencionar que los actores sociales se reconvierten en víctimas del
maltrato infantil por otros significantes, denominados padrastro o madrastras, donde
obviamente las relaciones inequitativas son mayores, por la relación afectiva del otro
significante con algún miembro de la familia.

Es primordial establecer que la víctima, mediante su comportamiento y estilo de resolución de


conflictos se puede convertir en facilitadora o propiciadora de la agresión, como sucede en el
caso de la historia de vida

Esto no implica el desarrollo de una tolerancia, sino que por el contrario ejemplifica el déficit
comunicacional que posee como primer caso para la resolución del conflicto lo que genera o
dispara, lo que se denomina el ciclo de violencia.

De otra parte es importante mencionar cuales son los factores que facilitan el asumir los roles
de la pareja penal (víctima, victimario), encontrándose en primer lugar la promiscuidad y por
ende la generación de relaciones alternas al grupo familiar, como uno de los factores de mayor
peso.
8

A nivel de hogar los bajos ingresos y los problemas laborales, se reconocen como
predisponentes, debido a la inestabilidad de los trabajos y a los escasos recursos económicos.
De igual forma se logra establecer que a mayor arraigo de autoritarismo las consecuencias
superan el maltrato físico llegando a niveles insospechados de violencia intrafamiliar, a tal punto
que generan la apertura de un proceso legal.

En cuanto a los factores comunitarios es importante establecer que éstos refuerzan


continuamente el aprendizaje observacional llevado dentro del entorno familiar. En este orden
de ideas la transgresión de normas y el refuerzo obtenido por este grupo de iguales constituye
el elemento central para mantener los comportamientos violentos o desviados. Teniendo en
cuenta lo mencionado anteriormente se puede establecer la manera como se legitima y
normaliza la violencia como una estrategia de solución de problemas, es así, como en cada
episodio las actitudes, sentimientos y comportamientos que manifiestan la violencia se
convierten en el primer repertorio a usar en caso de que se dirija una acción directa sobre el
sujeto. La violencia intrafamiliar tiene una función cíclica, que a su vez mantiene e incrementa
el tipo de comportamiento presentado.

En cuanto al aspecto social la investigación plantea que los sujetos violentos son personas que
en la calle adoptan conductas adecuadas; en este mismo orden de ideas, se diferencia de los
violentos en general, quienes utilizan la violencia como una forma aceptable de solucionar
cualquier tipo de problemas.

En cuanto al perfil de los sujetos objeto de estudio, se puede establecer que un maltratador es
una persona con algunos déficit en el proceso de socialización producto de los escasos modelos
adecuados que tuvo a su alrededor, de igual forma suelen ser poco asertivos con una
disminución de su auto estima que se visualiza en el transcurso de la presentación de la
violencia intrafamiliar, en cuanto a su estilo cognitivo, las creencias equivocas y distorsionadas
es una constante en los casos registrados, aunque los tópicos varié en la distorsión se convierte
en un común denominador del agresor.

En la misma línea de búsqueda, en lo que hace referencia a casos y experiencias susceptibles


de se presentados en nuestro trabajo; encontramos una de las situaciones más dramáticas, en
cuanto a la profundización de la violencia en contra de las mujeres y que se presenta en
Ciudad Juárez (Méjico). Veamos este informe.

2.135 Organización de género contra la violencia en la frontera entre Estados Unidos y


México. (por: Kathleen Staudt e Irasema Coronado, Universidad de Texas en El Paso)

Subió a la conferencia el 23 de enero de 2004

Fuente: Boletín de Bridge. Edición 14. Enero Del 2004.

Ciudad Juárez, la cuarta ciudad más grande de México, está ubicada inmediatamente al lado de
El Paso en la frontera con los Estados Unidos. Es la 'capital de las maquiladoras' debido a la
elevada cantidad de fábricas de propiedad extranjera para el procesamiento de artículos de
exportación. Las maquiladoras emplean una fuerza laboral mayoritariamente femenina y pagan
un salario diez veces menor que el mínimo en los Estados Unidos. Más de dos millones de
personas viven en la región a ambos lados de la frontera, muchas de ellas relacionadas por
consanguinidad, amistad, trabajo y consumo interdependientes. Durante la última década más
de 300 niñas y mujeres han sido asesinadas, un tercio de ellas violadas y mutiladas antes de
morir. La mayoría tenía entre 11 y 22 años de edad y antecedentes de medios económicos
extremadamente escasos. Cientos más de mujeres están desaparecidas. Los agentes de policía
actúan con impunidad, indiferentes a las familias de las víctimas.
9

La Coalición contra la Violencia hacia las Mujeres y las Familias en la Frontera de Estados
Unidos y México nació en el año 2001 luego de una reunión de solidaridad organizada por el
sector laboral en Juárez, en la cual la violencia contra las mujeres surgió como un tema
principal. Desde entonces, organizaciones y personas individuales de la Coalición han trabajado
a nivel binacional con el propósito de generar conciencia y cambiar las políticas. Algunas de
estas organizaciones también recaudan fondos para las familias de las víctimas. La Coalición
mantiene vínculos con redes y periodistas regionales, nacionales e internacionales.

Las conexiones globales-locales son más obvias en las fronteras internacionales. La realización
de campañas y la promoción y defensa de los derechos de las mujeres usualmente se ven
limitadas por interpretaciones que perciben los derechos de ciudadanía en términos de
soberanía nacional. Por lo tanto, la organización y colaboración a través de la frontera
enfrentan problemas cuando sus objetivos involucran la exigencia de reparaciones y protección
legales que están disponibles sólo bajo la legislación nacional.

Las ciudades de Juárez y El Paso están unidas por la cintura, el corazón y el alma. La mayoría
de sus residentes comparten una herencia mexicana. Las víctimas son en su mayoría
ciudadanas mexicanas, pero cuatro de ellas eran estadounidenses, una holandesa y otra
hondureña. Los malhechores - quizás enviados por las autoridades; tal vez protegidos por éstas
- visitan a las familias de las víctimas para intimidarlas a fin de que guarden silencio.

Este estudio de caso demuestra las re-creaciones feministas de la ciudadanía que la interpretan
como una membresía activa de diferentes grupos o comunidades - no sólo de la nación. Esas
comunidades pueden ser aquéllas que rebasan las fronteras nacionales debido a su ubicación, o
comunidades regionales y hasta globales, tales como las mujeres o las personas pobres. Esta
campaña persigue unir a la gente para que trabaje en nombre de un feminismo orientado por el
compromiso - un sentido de compromiso social y una obligación como ciudadanas y ciudadanos
de una o más de esas comunidades. Las y los integrantes de la Coalición son un grupo mixto:
activistas en derechos humanos, basados en la fe y laborales; docentes y estudiantes,
primordialmente de instituciones de educación superior, y personal que brinda consejería y
albergue a mujeres maltratadas. Son tanto 'de adentro' como 'de afuera'. Las personas de
adentro ocupan cargos estratégicos, como un empleo en el senado estatal, o bien son
profesoras y profesores con mayor acceso a tomadores de decisiones. En tanto, las personas de
afuera tienden a ser radicales con largas trayectorias en la organización de manifestaciones,
protestas y, en general, en 'hacer bulla'.

Las y los activistas simbolizan las muertes con cruces negras sobre fondos rosados, pintadas
sobre postes telefónicos, edificios, pancartas y pines que la gente usa. Las mujeres se visten de
luto en las protestas: mujeres de negro. Las actividades públicas atraen a muchas personas a
las plazas de los pueblos.

Las y los integrantes de la Coalición cultivan apoyos entre líderes, presentando resoluciones y
proclamaciones a los concejos del gobierno local para denunciar la violencia contra las mujeres.
Apoyan la cooperación binacional entre investigadores de la policía y agencias del sistema de
justicia criminal a fin de potenciar las investigaciones profesionales, compartir centros de
laboratorio y pruebas y utilizar líneas de pistas (líneas telefónicas que reciben reportes de
crímenes). En octubre del 2003, una delegación del Congreso de los Estados Unidos,
conformado primordialmente por representantes hispanas(os) y del Caucus de Mujeres, visitó la
frontera para reunirse con familiares de las víctimas, activistas, abogadas(os) y
funcionarias(os). La visita tuvo un efecto de onda. También se ha introducido legislación para
financiar una mayor cooperación binacional en las investigaciones y en actividades relacionadas
con la violencia contra las mujeres.

Queda mucho más por hacer. Invitamos a las y los lectores a involucrarse y adquirir más
conocimientos a través de la lectura de nuestro libro Fronteras No Más: Toward Social Justice at
the US-Mexico Border.
10

Para obtener más información contactar a:

Kathleen Staudt e Irasema Coronado

Departamento de Ciencias Políticas Universidad de Texas en El Paso, El Paso, TX 79968 USA


Tel: +1 (915) 747 7975 Fax: +1 (915) 747 6616

Correo-e: kstaudt@utep.edu e icoronado@utep.edu

En un contexto un poco más amplio, en cuanto presenta una descripción de la situación en


América Latina, el siguiente informe es ilustrativo.

2.127 Violencia: Un abuso de poder. Por la salud de las mujeres y por la no violencia
(Red de Salud de las Mujeres Latinoamericanas y del Caribe)

Subió a la conferencia el 25 de noviembre de 2003

Fuente: Mujer Saludable. Boletina electrónica RSMLAC Año II Nº 6

En la actualidad, en la mayor parte de las sociedades es posible observar una legitimación cada
vez mayor del uso de la fuerza y la violencia para resolver conflictos, tanto en el ámbito privado
como público. Asimismo, los modelos que la cultura ensalza como los más exitosos
corresponden a los avasalladores, es decir, aquellos que no reparan en traspasar los límites de
la libertad y dignidad ajenas.

La violencia, que desde el derecho se define como el constreñimiento o coacción física ejercida
sobre una persona para modificar su voluntad obligándola a la ejecución de un acto
determinado sin su consentimiento y acuerdo, implica elementos constitutivos tales como el
poder, la dominación y el uso de la fuerza.

Por otra parte, persiste y se acrecienta una violencia estructural, es decir, aquella que surge de
la esencia misma de los sistemas políticos, económicos y sociales dominantes. Un claro ejemplo
es el neoliberalismo, que se sustenta en la sobreexplotación de millares de seres humanos para
el beneficio de unos pocos. Esto da lugar a la pobreza extrema y degradante, en oposición a
una riqueza ostentosa y obscena. Es decir, constituye una violencia que niega los beneficios del
desarrollo y el acceso a una vida digna a millones de personas que forman parte de una gran
masa de excluidos/as.

La violencia estructural, a su vez, "sirve de base a la violencia directa, porque influye en las
pautas de socialización que llevan a los individuos a aceptar o a infligir sufrimientos, según la
función social que desempeñen. La violencia abierta o directa se ejerce... mediante la agresión,
las armas y la fuerza física" (Larraín y Rodríguez, "Los orígenes y el control de la violencia
contra la mujer", 1993).

Violencia contra las mujeres… por ser mujeres

Pero la violencia contra las mujeres requiere de un abordaje diferenciado de forma tal que
permita dar cuenta y explicar por qué son agredidas y violentadas por el solo hecho de ser
mujeres. Efectivamente, la violencia de género, es aquella que está "vinculada a la desigual
distribución del poder y a las relaciones asimétricas que se establecen entre varones y mujeres
en nuestra sociedad, que perpetúan la desvalorización de lo femenino y su subordinación a lo
masculino. Lo que diferencia a este tipo de violencia de otras formas de agresión y coerción, es
11

que el factor de riesgo o de vulnerabilidad es el solo hecho de ser mujer" (Rico, Violencia de
género. Un problema de derechos humanos, 1996).

A partir de este enfoque se ha señalado que "la violencia contra la mujer surge, en parte, de un
sistema de relaciones de género que postula que los hombres son superiores a las mujeres. La
idea de la dominación masculina -incluso de las mujeres como propiedad del hombre- está
presente en la mayoría de las sociedades y se refleja en sus costumbres" (Heise, Pitanguy y
Germain, Violencia contra la mujer. La cara oculta de salud, 1994).

La persistencia de este fenómeno a través de los siglos ha determinado su naturalización, es


decir, ha sido considerado como parte de la normalidad con que transcurre la vida en sociedad.
Y las leyes y normativas establecidas tampoco han avanzado lo suficiente en el reconocimiento
y sanción de este tipo de conductas, de tal forma que los comportamientos agresivos hacia
mujeres y niñas quedan, usualmente, impunes o los castigos son irrisorios.

En este sentido, los esfuerzos desplegados por el movimiento internacional de mujeres en el


área de derechos humanos fueron vitales para avanzar en el reconocimiento de la violencia de
género como un asunto de derechos humanos, siendo la Conferencia Mundial de Derechos
Humanos de Viena, uno de los hitos que este año celebra una década desde su realización el
año 1993. La importancia de este escenario global fue compartir las experiencias de las mismas
mujeres quienes testificaron sobre las diversas y horrendas violencias que habían sufrido, lo
que logró impactar en la indiferencia cultural y social sobre el tema y generar paulatinamente
todo un cambio en el sistema de derechos humanos a nivel internacional.

Otro hecho crucial fue el compromiso creciente de una serie de organismos internacionales, en
especial de Naciones Unidas, para abordar esta realidad a partir de su impacto en la salud
mental y física de las víctimas. El Informe Mundial sobre Violencia y Salud de la OMS del año
2002 (http://www.who.int/violence_injury_prevention/) ofrece estadísticas dramáticas al
respecto:

 En casi la mitad de los casos de mujeres asesinadas, el homicida es el cónyuge,


conviviente, novio o ex esposo.
 La violencia de género da cuenta, aproximadamente, del 7% de todas las muertes de
mujeres entre 15 y 44 años, a nivel mundial.
 Este tipo de delitos determina diversas morbilidades e impacta gravemente en la salud
mental de las mujeres agredidas, quienes en un alto porcentaje sufren depresión,
alteraciones de la conducta, abuso de drogas y alcohol, trastornos del sueño y la
alimentación, ideas suicidas y suicidio consumado, etc.
 En algunos países hasta un 69% de las mujeres reconoce haber sufrido violencia o
abuso sexual, y que un 47% de las mujeres menciona que su primera experiencia
sexual fue forzada.
 Las mujeres abusadas que reconocen experiencias de sexo forzado están en un riesgo
significativamente mayor de depresión y por desorden de estrés postraumático que las
mujeres no abusadas.
 Las mujeres que han experimentado abuso sexual en la niñez o en la vida adulta,
tienen más probabilidades de intentar suicidio o de cometerlo, en comparación con
otras mujeres. Asimismo, las experiencias de severo acoso sexual también pueden
provocar una perturbación emocional y comportamiento suicida.

Compromiso histórico

La Red de Salud de las Mujeres Latinoamericanas y del Caribe desde sus inicios se ha
comprometido en el Día Internacional de la No Violencia contra las Mujeres y desde 1996 ha
coordinado campañas regionales donde ha enfatizado, especialmente, las graves consecuencias
de la violencia de género en la salud física y psicológica de las mujeres. Para ello ha apoyado
pequeños proyectos presentados por organizaciones de mujeres que integran su membresía,
12

que a través de talleres, obras artísticas, foros, conversatorios, etc., intentan informar a la
comunidad de la grave extensión de las diversas formas de violencia que afectan a las mujeres,
y de su impacto en la salud física y mental de las víctimas.

Dichas campañas han sido:

 1996. Por el Derecho a Vivir sin Violencia. Esta jornada contó con la participación
de 29 grupos de 12 países (Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica,
Ecuador, El Salvador, México, Nicaragua, Perú, Puerto Rico).

 1997. Por el Derecho a Vivir sin Violencia, con un Llamado a la Acción


Protejamos nuestra salud integral. Digamos NO a la violencia. En esta campaña
tomaron parte 42 organizaciones de 14 países (Argentina, Bolivia, Brasil, Chile,
Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, México, Nicaragua, Perú,
Puerto Rico, República Dominicana).

 1998. Por el Derecho a Vivir sin Violencia, reiterando el Llamado a la Acción


anterior. Esta jornada fue, además, un aporte a la Campaña Mundial Celebremos y
Exijamos los Derechos Humanos de las Mujeres. Participaron 125 grupos de 15 países
(Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador,
Guatemala, México, Nicaragua, Perú, República Dominicana, Uruguay, Venezuela).

 1999. Violencia contra las Mujeres. Un problema de todas y todos, con un


Llamado a la Acción Conozcamos nuestros derechos, rechacemos todo tipo
de violencias. Un total de 138 organizaciones de 11 países se hicieron parte de este
llamado ((Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, México,
Nicaragua, Perú, República Dominicana).

 2000. Violencia contra las Mujeres. Un problema de todas y todos, con un


Llamado a la Acción Conozcamos nuestros derechos, rechacemos todo tipo
de violencias. Participaron 158 organizaciones de 12 países (Argentina, Bolivia, Brasil,
Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, México, Nicaragua, Paraguay, Perú, Uruguay.

 2001. Violencia contra las Mujeres. Un problema de todas y todos, con un


Llamado a la Acción Violencia sexual. Reconocerla para prevenirla,
denunciarla para detenerla. Participaron más de 300 organizaciones de 16 países
((Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, El Salvador,
Honduras, México, Nicaragua, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela).

 2002. Concurso Regional "Por la Salud de las Mujeres y por la No Violencia"


para distinguir experiencias de prevención y apoyo en violencia doméstica y sexual. El
primer lugar fue para la Red Chilena contra la Violencia Doméstica y Sexual, con su
Campaña Comunicacional Permanente por la Erradicación de la Violencia hacia las
Mujeres y las Niñas. El segundo correspondió al Colectivo de Mujeres de Matagalpa, de
Nicaragua, con su Campaña "Queremos vivir sin violencia", y DOMOS, Corporación de
Desarrollo de la Mujer, de Chile, con su experiencia comunicacional "La violencia tiene
mil caras".
Luego se otorgaron cuatro menciones: Centro de Apoyo y Promoción al Desarrollo
Agrario, CAPRODA, de Perú; al Colectivo de Mujeres Malhuen, de Chile, María Mulher,
Organização de Mulheres Negras, de Brasil, y al Servicio a la Acción Popular, SeAP, de
Argentina.

El año 2003, lanzó una vez un Llamado a la Acción instando a los grupos a
monitorear la implementación de la Convención Interamericana para
Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia Contra la Mujer", Convención de
Belem do Pará, adoptada por aclamación en la Asamblea General de la Organización
13

de Estados Americanos, OEA, el 9 de junio del año 1994. La importancia de esta


Convención ha sido significativa para los derechos humanos de las mujeres pues tiene
características que las distinguen de otros convenios o tratados internacionales:

Ø Contiene amplias definiciones de violencia contra las mujeres, y enfatiza que tanto el
Estado como las instituciones, las familias y las personas pueden ser perpetradores de
estos actos.

Ø Subraya que la violencia contra las mujeres es una violación a sus derechos
humanos.

Ø Define la responsabilidad del Estado para adoptar acciones dirigidas a eliminar la


violencia oficial y privada.

Ø Urge a los Estados a que presten especial atención a mujeres particularmente


vulnerables a la violencia, por su raza/etnia, calidad de migrante o desplazada, por su
edad, etc.

Ø Otorga a las personas y grupos el derecho de hacer peticiones ante la Corte


Interamericana de Derechos Humanos cuando los Estados fallan en cumplir sus
responsabilidades en esta área.

Por lo tanto, y tomando en cuenta la profundidad e integralidad de su abordaje, y en


preparación para la celebración de los 10 años en que esta Convención fuera suscrita,
la Red ha incentivado a las organizaciones y redes para que trabajen en la revisión de
su aplicación concreta (aciertos, debilidades, vacíos), y para que se apropien de su
potencial de protección de los derechos humanos de las mujeres.

Para acceder al texto completo de la Convención, utilice las siguientes páginas web:

Instituto Interamericano de Derechos Humanos, IIDH

http://www.iidh.ed.cr/IndexadorDocs/_PRIVATE/DEFAULT.ASP?pdocPub
=InstrumentosEsp

Organización de Estados Americanos

http://www.oas.org/juridico/spanish/tratados/a-61.html

Mayores informaciones

Adriana Gómez

Editora RSMLAC

agomez@reddesalud.org
http://www.reddesalud.org

Queremos terminar esta trascripción de relatos y textos, con un documento que nos
permite inferir la dimensión y complejidad que adquiere la acción en contra de las
condiciones de violencia y sometimiento en contra de las mujeres.
14

2.133 MANIFIESTO DE COVAC

Subió a la conferencia el 20 de Enero de 2004

Fuente: COVAC

Después de veinte años de lucha en contra de la violencia de género, la Asociación Mexicana


Contra la Violencia a las Mujeres, A. C. COVAC, ha decidido entrar en un periodo de receso.
Los motivos de este nuevo ciclo que de manera individual sus integrantes inician tienen que ver
con la sana comprensión de que el objeto social plasmado en su acta constitutiva, en gran
medida, ha sido cubierto.

La lucha en contra de la violencia de género ocupa un espacio relevante en la agenda de los


grandes problemas nacionales, en todo el país se han desplegado políticas públicas para
enfrentarla y los sectores sociales y particulares se han involucrado en su desaliento.

Lo que empezó como un esfuerzo aislado desde la sociedad civil organizada, en los años
setenta, hoy involucra el esfuerzo de miles de mexicanos convencidos de la importancia de
construir una sociedad democrática no sólo en el ámbito de lo público, sino, principalmente, en
la esfera de lo privado.

La violencia de género ha dejado de considerarse como un problema de estricta incumbencia


privada y se acepta, en forma generalizada, su vinculación con los temas de la agenda de
transformación estructural que nuestro país requiere. Los ciudadanos saben hoy que la
violación tiene más que ver con la manera en la que se construye la identidad genérica de
hombres y mujeres que con la provocación de la víctima.

Se ha logrado transformar la opinión pública en el sentido de que las víctimas requieren de una
intervención de calidad en los servicios que como ciudadanos reclaman; la acción civil y la
decisión gubernamental han permitido la construcción de programas y servicios de orientación y
asistencia legal; unidades especializadas para la atención integral de los sobrevivientes;
agencias especializadas para la integración de los delitos asociados a la violencia de género;
programas de salud y educación; centros de servicios psico-emocionales y la construcción de un
sistema, incipiente aún, de albergues temporales para las víctimas más desprotegidas.

En el terreno legal, el marco referencial se ha transformado profundamente, gracias, en parte,


a las contribuciones de los integrantes de la Asociación; se revisaron los llamados "delitos
sexuales" y se les cambió su denominación para desligarlos de la esfera prominentemente
sexual que el legislador les asignaba; cambió el concepto de cópula, para reconocer agresiones
anales y orales y para equiparar la introducción de objetos como equivalentes; se legisló sobre
los términos y autoridades que deberían conceder la autorización para la interrupción del
embarazo a consecuencia de este delito; se construyó una regla particular para la reparación
del daño; apareció el delito de hostigamiento sexual; se transformó radicalmente el delito de
estupro para eliminar el requisito decimonónico de "castidad y honestidad" como condición
indispensable de la víctima; el rapto se convirtió en una de las modalidades de la privación de la
libertad" y la violación entre cónyuges día a día gana terreno en la conciencia del legislador.

También aparecieron, por primera vez en el país, instrumentos legales para enfrentar la
violencia intrafamiliar. Se construyeron procedimientos administrativos para enfrentar el
conflicto a nivel de conciliación o amigable composición; se reformaron códigos civiles para
facultar a la autoridad jurisdiccional con medidas precautorias encaminadas a poner en
salvaguarda a la víctima, los hijos y para proteger el patrimonio familiar; se facultó al juez para
decretar restricción de movimiento al sujeto responsable de la violencia e impedirle acudir a
lugar determinado o para expulsarlo del hogar violento y; se legisló una nueva causal de
15

divorcio para los casos en los que se lograra acreditar la violencia intrafamiliar. Algunos códigos
penales reconocen como delito a la violencia en la familia e imponen penas al responsable.

Se ha legislado también en materia de jóvenes y en relación con la pornografía infantil. Desde


1999 existe una Norma Oficial Mexicana que obliga al sector salud privada, social y público a
diagnosticar y reportar los casos de violencia intrafamiliar.

Es cierto, como en todo proceso, lo comentado ni es perfecto ni es homogéneo, el país es un


mosaico de desigualdades también en esta materia; sin embargo, los esfuerzos que desde la
esfera privada se pueden realizar para mejorar, lo que requiere cambios, han encontrado
recepción en el trabajo legislativo a nivel federal y local y en la sensibilidad de funcionarios y
activistas involucrados en esta lucha así como en una amplia capa de la opinión pública que
vigila el tema.

La Asociación proporcionó por muchos años, de forma pionera y gratuita, servicios integrales
para los sobrevivientes de la violencia de género. El modelo de intervención con víctimas nació
sin otros referentes prácticos, se nutrió con el estudio y con la visión humanista de sus
integrantes. Los esfuerzos privados emprendidos en COVAC han servido de guía para que en
múltiples instituciones gubernamentales y en algunas privadas continúe esta imprescindible
labor. Lo mejor que le puede pasar a una ONG es que deje de tener razón para ocupar un
espacio que siempre ubicamos como temporal y como propio de la competencia
gubernamental. Los servicios públicos deben instalarse e institucionalizarse. Es cierto, requieren
de la vigilancia ciudadana, para alentar su mejora y evitar su degradación y su burocratización.

COVAC en sus años de labor, logró poner al servicio de estudiantes, investigadores, periodistas
y público en general un acervo bibliográfico, hemerográfico y de materiales diversos constituido
por más de 2500 volúmenes que nutrió el análisis y la reflexión sobre el tema. Su consulta
gratuita alimentó trabajos escolares, tesis, consultas internacionales, artículos de divulgación y
proyectos de iniciativas legales que hoy nutren el estado del arte en el tema. La Universidad
Autónoma de Ciudad Juárez es el recinto actual de dicha colección, desde ahí, continuará
sirviendo a los propósitos originales en una institución que lo conserva en una sección especial
de su biblioteca.

La capacitación fue nuestra principal arma para la comprensión del problema de la violencia de
género y la lucha por erradicarla. Los integrantes de la Asociación recorrimos en estos veinte
años el país, visitando comunidades rurales, universidades, organizaciones no
gubernamentales, activistas de los derechos humanos y funcionarios gubernamentales. Nuestro
modelo de capacitación se encuentra ampliamente difundido y reproducido en las experiencias
retomadas por estos actores. Hoy señalamos la necesidad de que se continúe con la educación
sobre el tema, como la más rica herramienta para dimensionarlo como un asunto relacionado
con la condición estructural que las mujeres mexicanas guardan; lejos estamos de pretender
limitar la capacitación a los aspectos técnicos exclusivamente.

En COVAC consideramos siempre importante sistematizar la experiencia adquirida, dejamos


constancia de ello en innumerables libros, artículos, folletos y ponencias que dan cuenta de
nuestra visión sobre el tema y de cómo, en estos veinte años, nos fuimos transformando como
Asociación.

Quizá la lista más larga, de este incipiente recuento, lo ocupen nuestros reconocimientos a las
personas e instituciones que contribuyeron para que estos veinte años pudiéramos dedicarnos a
luchar contra la violencia: por supuesto y en primerísimo lugar a las mujeres que confiaron en
nuestros servicios y nos confiaron asuntos íntimos y dolorosos, -todas ellas tienen rostro para
nosotros-; a las feministas, de donde provenimos; a Dulce María Pascual, guía y amiga que nos
acompañó en todo este proceso; a las organizaciones no gubernamentales; a nuestros
diferentes financiadores a lo largo de veinte años; a las instituciones gubernamentales; a las
instituciones académicas que nos apoyaron; a los periodistas solidarios; a la LIV legislatura, de
16

manera especial a las Diputadas; al Grupo Plural; a los amigos comprensivos y a los que no lo
fueron tanto y; a todos aquellos que nos cobijaron ¡¡¡Gracias!!!

Nos vamos a otras actividades que nuestro desarrollo personal y nuestra inteligencia reclaman;
más ricos y experimentados, seguros de volvernos a encontrar en otros espacios.

Por tanto al final de este ciclo nos gustaría manifestar que:

 La construcción de la ciudadanía, representa la más eficiente estrategia para romper el


círculo de la violencia puesto que éste problema es un asunto de incumbencia pública y
de amplias repercusiones sociales. Tiene, por lo tanto, más que ver con la manera en la
que proyectamos nuestra visión sobre la sociedad democrática del futuro y cómo
diseñamos los espacios que habitamos: la casa, la calle, el trabajo, la ciudad, nuestra
nación.

 La violencia de género no es un problema de la pobreza o de la demografía. Está


presente en todas las clases sociales, en las sociedades ricas y en las naciones con
menor densidad demográfica.

 El combate a la violencia de género tiene más que ver con un enfoque de políticas
públicas integrales que con enunciarla como un problema en sí mismo. El carácter
multifactorial de este problema y el recurrente planteamiento de la dependencia
económica de las mujeres con respecto a su agresor, obligaría a establecer propuestas
y programas de gobierno ligados al sector laboral.

 La violencia de género tiene como trasfondo el aprendizaje de un modelo pedagógico


ampliamente difundido en donde la solución de los conflictos no pasa por la
negociación de las diferencias. Nuestros modelos autoritarios aprendidos no dialogan
con el diferente (el niño, la mujer, los envejecientes,), los conflictos se resuelven a
través de la imposición. Se requiere una nueva pedagogía en donde diferencia no sea
sinónimo de desigualdad.

 La violencia de género no se origina por el uso de drogas legales o ilegales, puede ser
facilitada por ellas pero tiene su principal causa en el lugar que ocupan los diferentes
en el modelo social y en la percepción que el sujeto violento tiene de sus víctimas.

 La violencia de género no atañe exclusivamente a las mujeres, no involucra sólo al


feminismo. Requiere de un interlocutor más amplio, es un asunto también del género
masculino. El espacio concedido al tema y el discurso construido para luchar contra la
violencia tiene que abandonar el rincón que le concedemos en los asuntos propios de la
cuestión femenina. Ese espacio reducido refuerza los estancos, nos aísla y confirma la
marginalidad.

 La violencia contra las mujeres no podrá ser abatida o erradicada sin la transformación
de los hombres, bajo un modelo de Estado de Derecho que la sancione, pero que
también aliente dicha transformación, sin caer en el maniqueísmo o reduccionismo de
trabajar la masculinidad como un tema de sectores o grupos de hombres.

 El discurso para enfrentar la violencia de género requiere de una renovación constante,


de lo contrario se petrifica, se convierte en ideología. Hoy deberá incursionar en la
relación que guarda con la construcción de la sociedad democrática que nos interesa
construir y dejar de anidar en el confort que le proporciona su aislamiento de este
tema.
 La violencia de género produce víctimas, ciudadanos incompletos, seres humanos
incapaces de enfrentar la vida en plenitud, pero, es imperativo romper con el discurso
victimista que aísla y eterniza en esa calidad al sobreviviente; el ingrediente discursivo
17

de la queja tiene que ser transformado por aquel que incorpore un programa de los
cambios necesarios para revertir tal condición. La lucha contra esta violencia específica
pasa hoy por empoderar a sus víctimas, no para que volteen la tortilla sino para que
dejen de ser víctimas rompiendo el ciclo de la violencia con la solidaridad humana y con
la política social.

 El problema de la violencia de género no se puede reducir a una cuestión estadística,


útil para diagnosticar y conocer el fenómeno, pero limitada, en términos de política
social para ayudar a las víctimas. Los sobrevivientes no son medibles o contables; cada
uno de ellos es singular, su caso es único. No hay perfiles victimales, no hay síndromes
de la mujer violada más allá de su utilidad escolástica. En este caso se trata de un
problema de calidad no de cantidad.

 La violencia de género no es un asunto de intervención exclusiva de técnicos del saber


o especialistas; es, sobre todo, un asunto de intervención humana. La sociedad del
futuro podrá sentir que camina por el sendero correcto cuando las víctimas de la
violencia encuentren en el entorno inmediato la solidaridad humana y no cuando su
caso sea asunto del intervencionismo asistencial. Requerimos muchos especialistas pero
necesitamos convivientes, parientes, amigos, vecinos y tejido social con perspectiva
humana.

COVAC aspiró a que sus esfuerzos singulares dejaran de serlo, siempre supimos que lo óptimo
no consistía en arraigarnos en el tejido social como institución, sino lograr que todos los actores
sociales, en la medida de sus respectivas competencias, enfrentaran la responsabilidad que les
corresponde en el combate a este problema de grandes costos sociales. Pensamos que hoy es
el momento de reconocerlo, nos constituimos con una visión transitoria de nuestra labor; lo que
iniciamos se ha multiplicado.

PATRICIA DUARTE SÁNCHEZ

GERARDO GONZÁLEZ ASCENCIO, Enero de 2004

9.3.2.2 Colombia, Origen del ICBF, Políticas Públicas, hacia los plenos derechos de las mujeres, los niños
y las niñas.

Ya hemos señalado arriba la evolución constitucional en términos de derechos, particularmente


en lo que hace referencia a los derechos de las mujeres, los niños y las niñas. Lo expresado en
la Constitución Politica de 1991, supone una ruptura fundamental con respecto a lo consignado
en la Constitución de 1886.

Se trata, en lo que sigue, de precisar acerca de la implementación de medidas conducentes a


reglamentar los artículos 43, 44 y 45; bien sea por la vía de leyes expedidas por el Congreso de
la República; o bien a través de decretos expedi9dos por el Ejecutivo.

Ahora bien, queda claro que no pretendemos efectuar abstracción de algunas políticas públicas
realizadas antes de la Constitución de 1991. Esto en razón a que es absolutamente necesario
referenciar algunos aspectos relacionados con decisiones gubernamentales y legislativas que
permitieron un cierto avance en el proceso de concretar acciones de protección a las mujeres, a
los niños y a las niñas. Este es el caso, a manera de ejemplo, de la creación del Instituto
Colombiano de Bienestar Familiar.

Veamos, al respecto, algunos antecedentes:


18

En el texto ya citado del profesor Eduardo Umaña Luna (“Estado y Familia”), encontramos
algunos referentes. Uno de ellos tiene que ver con la reivindicación del artículo 16 de los
Derechos Humanos.

“..1.2 Siglo XX (Hasta 1990)

1.2.1.1 Artículo 16 de los Derechos Humanos (1948)

Artículo 16 – 1. Los hombres y las mujeres, a partir de la edad núbil, tienen derecho, sin
restricción alguna por motivos de raza, nacionalidad o religión, a casarse y fundar una familia, y
disfrutarán de iguales derechos en cuanto al matrimonio, durante el matrimonio y en caso de
disolución del matrimonio.

2. Sólo mediante libre y pleno consentimiento de los futuros esposos podrá contraerse el
matrimonio.

3. La familia es el elemento natural y fundamental de la sociedad y tiene derecho a la


protección de la sociedad y del Estado.

(El 16 citado no se refiere a la unión libre).

Por su parte, el artículo 113 del Código Civil preceptúa: El matrimonio es un contrato solemne
por el cual un hombre y una mujer se unen con el fin de vivir juntos, de procrear y auxiliarse
mutuamente.

Fácil es deducir cómo en la familia colombiana al tener su base en el matrimonio de los padres,
éste era el factor determinante de la legitimidad de los hijos, advirtiendo de una vez que ella no
reafecta por la presentación de vicio o de irregularidades que obligaran a una anulación
posterior del matrimonio.

1.2.1.2 Declaración Universal de los Derechos del Niño (1959)

Este aspecto fundamental como base de cualquier referencia sobre la protección socio jurídica
del menor de edad, en pueblos subdesarrollados, como es Colombia, lo traté inicialmente en La
Tramoya Colombiana (1988).

En el XII Congreso de la Asociación Internacional de Juristas Demócratas (Barcelona, 20 al 24


de Marzo de 1990), lo presenté como ponencia: Los derechos del niño en el subdesarrollo (Caso
Latinoamérica).

Para captar el contenido, proyecciones e importancia de los Derechos del Niño, hay que
considerar que el niño – como sujeto que exige protección familiar y social – debe ser
examinado en función del grupo primario (la familia) y, en segunda, de la comunidad. Al
seguirse sendero diferente se puede caer en el error de una abstracción simplemente, haciendo
nugatorio los análisis concretos (estructurales y coyunturales) desde los ángulos jurídicos,
sociales, económicos y políticos…”9

En desarrollo de esta línea de análisis, queda claro que el proceso evolutivo en cuanto la
aplicación efectiva de conceptos relacionados con los derechos de las mujeres, los niños y las

9
Umaña, L.Eduardo. Obra citada, pp.66-67.
19

niñas; ha significado la adopción (...en veces traumática) de normativas internacionales,


constitutivas de mandatos que deberían asumirse por partes de Los estados y gobiernos
nacionales. En esa perspectiva, el profesor Eduardo Umaña Luna, retoma un aspecto
importante. Veamos:

“..1.2.1.3 Convención de Copenhague (1980).

Un documento de especial importancia para este ensayo es el contenido en ´La Convención


sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer´, adoptada por la
Asamblea General de las Naciones Unidas el 18 de diciembre de 1979 y firmada en Copenhague
el 17 de junio de 1980.

Por medio de la Ley 51 de junio de 1981, el Congreso de Colombia aprobó el texto íntegro de la
citada Convención. Sin lugar a dudas, la Ley 51 de 1981 es la base de las normas de la familia,
de 1991.

Al analizar los considerandos del documento se observa el ánimo de obtener una real y
completa liberación de la mujer. El conocimiento y el posterior análisis de la Convención
muestra al preocupado por el problema de la mujer y, por ende, de la familia cómo va ganando
terreno la relación de ésta con el Estado...” 10

En lo que constituye una concreción importante, relacionada con las políticas públicas
encaminadas a precisar la intervención gubernamental; consideramos pertinente relacionar la
constitución del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (I.C.B.F.) y de otras instituciones.
Retomando la fuente dada por el texto del profesor Umaña Luna, podemos efectuar este
recorrido.

“..1.2.2 Leyes Nacionales.

En esta parte busco precisar – mediante un ejemplo interinstitucional del Estado


colombiano (Poder público, en sus ramas: Ejecutiva, Legislativa y Judicial) cómo opera
la relación entre el Poder Público y la variada estructura familiar.

Aprovechando disposiciones de reformas legales, anteriores a la novación de 1991,


pero que muestran la intención clara de crear y vigorizar las relaciones de Estado –
Familia, mediante el empleo de recursos legales que, con el mismo fin, concurrieron a
desarrollar esta actividad estatal. Se trata de la concurrencia dentro del mismo objetivo
de tres actos políticos – jurídicos, así:

1. Creación del I.C.B.F.: Leyes 75 de 1968 y 7ª, de 1979 (Administraciones de Carlos


Lleras Restrepo y Julio César Turbay Ayala);

2. Creación de la Jurisdicción de Familia: Decreto-Ley 2272 de 1989 (Administración de


Virgilio Barco Vargas), y

3. Expedición del Código del Menor: Decreto-Ley 2272 de 1989 (Administración de


Virgilio Barco Vargas).

O sea, la conjunción de las tres ramas del Poder Público (Legislativa, Ejecutiva y
Judicial), aunadas para el esencial tratamiento de la problemática de la familia y su
incidencia en el régimen de los menores de edad.

10
Ibid, pp.72-73.
20

Se crea la organización para la relación Estado-Familia, anterior a la constitución de


1991 (acción similar a las leyes 51 de 1981 y 54 de 1990).

En forma inicial, por la acción legal se crea lo esencial de la relación Estado-Familia. La


Constitución de 1991 sentaría la base para persistir, ampliar y vigorizar esta relación
(Recuérdese, verbigracia, la conjunción básica del concepto inicial del artículo 42 y el
final del artículo 5º , de la Constitución de 1991, bases sustantivas para la ampliación,
vigorización y planeación de la citada relación Estado-Familia….”11

Ahora bien, como desarrollo de estas normas generales, las diferentes instancias
gubernamentales, a nivel nacional, departamental y municipal; realizan la planeación y
ejecución de políticas públicas que permiten una cobertura en términos de los
derechos de las mujeres, los niños y las niñas. Lo anterior se traduce en la
implementación de estrategias, programas y acciones encaminadas precisar esa
intervención.

Con arreglo a esta dinámica, tanto las instituciones del orden nacional, como también
las de los ordenes departamental y municipal, involucran decisiones vinculadas con los
Planes de Desarrollo. Así como también con la creación de instancias (ante todo a nivel
departamental y municipal) que se encargan de la ejecución operativa y de la
implementación de didácticas relacionadas con la difusión de los insumos conceptuales
que las soportan; entre la comunidad de beneficiarios (as).

Aquí cabe, entonces, retomar la pregunta planteada por nosotras, al momento de


presentar la justificación de este trabajo. ¿Porqué, a pesar de la existencia de esos
referentes normativos y didácticos, se mantienen índices tan altos de violencia
intrafamiliar; afectando particularmente a las mujeres, los niños y las niñas?

Responder este interrogante es algo así como retomar el hilo conductor propuesto
arriba; cuando señalábamos los agregados culturales, políticos y religiosos ; que
ejercen como carga y como herencia que impiden la asunción de roles libertarios
efectivos. No solo por parte de los hombres; sino también por parte de diferentes
instituciones e instancias oficiales y privadas.

Al respecto, consideramos pertinente terminar con las palabras del profesor Eduardo
Umaña Luna en su nota de renuncia del cargo de Jefe de la Rama Técnica al Ministro
de Justicia, en abril de 1963.

“..El autor de este trabajo tuvo oportunidad – hace 35 años largos- de consignar
básicas apreciaciones al respecto que hasta el día de hoy, no han variado en esencia,
y, por el contrario algunas de han agravado. A continuación se transcriben algunas de
ellas, para resaltar la antigüedad de la magnitud del problema y sus delicadísimas
repercusiones en el presente y para el futuro del país:

Un Ministerio sin presupuesto de inversión y apenas reducido a un precario


presupuesto de mantenimiento es, sin que valga argumento alguno en contra, un
organismo que subsiste pero que no avanza, que se encuentra atado para la acción
realizadora, y en consecuencia, sujeto a la simple prospección, es decir, a la
proposición de planes, pero carente de herramientas para llevarlas a cabo sin facultad

11
Ibid, pp.79-80
21

constitucional para hacer la reforma judicial, sin delegación de congreso, para a


nombre de este hacerlo efectiva; ¿cómo pedir la solución de tan aguda problemática?

Mientras los recursos presupuestales destinados al simple funcionamiento se


mantienen en nivel estacionario, las necesidades aumentan con velocidad inquietante,
sin que se dote de los instrumentos indispensables para laborar de acuerdo con las
necesidades reales de la justicia. Establecimientos de menores, cárceles, organismos
auxiliares de lo jurisdiccional, medicina legal...en un alud de justas peticiones frente a
mínimos recursos fiscales que, por lo demás, se ven diariamente detenidos en su
inversión por las múltiples trabas de una antigénica administración pública.

El país, es lo dramáticamente cierto, cada momento pierde la fe en los viejos valores y,


lo que es más grave, no aprehende nuevas tesis, es decir no ha logrado plena
conciencia de su valor, de su capacidad, de su futuro. ¿No será que, al estar servidas
las posiciones burocráticas por clases medias, en su mayor parte en codicia de
ascenso, esta falta de conciencia está gravitando peligrosamente sobre el país? ¿No
será acaso, señor Ministro, que las altas clases son distantes de la comunidad que les
ha otorgado tan exóticos privilegios? Yo creo que nuestro pueblo es un gran pueblo:
que nuestros campesinos son una espléndida materia para modelar, para orientar,
para guiar. Creo que el hombre de nuestras ciudades – solitario dentro de la multitud –
podrá, ojalá muy pronto, romper las barreras de su egoísmo y, en búsqueda de su
autonomía plena, alcanzar su libertad como todo y como célula, a la vez del ser social.

Este gran pueblo espera nuevos equipos de dirigentes que, limpios de toda mancha del
pasado, afronten el cambio socio-económico que imponen los procesos de crecimiento
y de transformación del país. Como secuela inevitable, advienen las transformaciones
de las leyes sustantivas y de las procesales en los derechos públicos y privados dentro
del criterio del orden público económico que, quiérase o no, está desplazando el
tradicional del orden público político. Las fronteras, dentro de los distintos estamentos
de la comunidad se están marcando más y más cada día, por las fenomenologías
económicas. Ojalá estas fronteras no se transformen en verdaderos abismos y del
simple cambio evolutivo se irrumpa en el hecho revolucionario. Se ha querido
remendar la casa vieja, y este es el error.

Se tiene miedo a decir la verdad, se elude con habilidosidad lo real, se aspira a


presentar el país rosa. Nuestro Pueblo es promesa, pero angustia. Nuestro Pueblo es
futuro pero doloroso presente. Nuestro pueblo espera, pero desespera...”12

Nota: a pesar de algunas incongruencias y vacíos conceptuales, estas palabras reflejan


las contradicciones existentes entre la realidad áspera y los discursos institucionales
que, en veces, la eluden. En nuestra opinión, bien pueden ser aplicadas al caso que
nos ocupa.

12
Ibid, pp.81-82

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