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Querido Carlos,

Primeramente, le quiero agradecer que me haya accedido a darme el gusto de leer sus respuestas,
pero ha sido usted quien ha determinado su ánimo al responderlas, su amada esposa ciertamente
tenía razón sus respuestas son difusas, pero mejor aún, que no dar ninguna.

Hablar sin sentido es el único privilegio que la humanidad posee sobre otros organismos. Es al
hablar sin sentido cuando uno llega a la verdad. Hablo sin sentido, por tanto, soy humano…
Crimen y castigo, Dostoevsky.

No fueron tan solo preguntas hechas al azar y sin importancia, sino trataba de crear un ambiente
más relajado, cuando uno habla tonterías sin sentido, tiende a relajarse y dejarse llevar por esa
pequeña parte de nuestra personalidad que queremos dominar al mostrar una actitud propia y
compuesta ante las demás personas, y ha sido realmente colorido tratar de leerlo entre líneas,
aunque ciertamente me ha brindado un amplio espectro en sus respuestas. Y se lo agradezco
enormemente.

En un sueño ideal, viviría rodeada de árboles grandes en medio una casa grande amplia donde
cada de mis pequeños pudieran deambular libremente, con una biblioteca enorme con un piano al
centro, un cocina grande con una gran estufa, una hortaliza enorme con todo tipo de cultivo,
kilómetros sin nada alrededor, solo la dulce compañía de la naturaleza, con un camino a un lago
cercano, donde pudiera apreciar en pleno todos los cambios y colores de las estaciones, con sus
aromas y desafíos, imagino una chimenea en la sala de estar y como arden esos pequeños trozos
de madera, aunque jamás he despreciado la idea de la playa y largas, largas caminatas sintiendo la
arena entre los dedos de mis pies, ver esos mágicos atardeceres ver el sol convertirse en ese
corazón pulsante perderse en el horizonte, o tomar esos tonos plateados de la luna sobre el mar,
es algo que indudablemente si envidio de usted, dar un paseo en el malecón, sobre el puerto y que
todos sus sentidos se inunden y se pierdan en el mar. En un sueño ideal, pero no en mi realidad,
así que en mi realidad debo buscar una manera para seguir sosteniendo a esta familia, por
supuesto no es nada envidiable, tener que salir a esa realidad a buscar un trabajo de medio
tiempo en estas vacaciones, pero son esas banalidades recurrentes, percances que no he tomado
en cuenta las que me han forzado a salir a hacerlo, mientras este periodo vacacional termina y
puedo continuar con mi pequeño negocio.

Le pido me complazca nuevamente, y sea usted tan amable de describirme su amado Buenos
Aires, con sus ojos y palabras, con sus vivencias y experiencias.

Respecto a sus archivos debo decirle que los paisajes son hermosos, la muestra de esos detalles en
la ciudad, fueron renovadores y creo pocas personas se tomarían la molestia de detallarlos, dentro
de su álbum de recuerdos, su memorabilia, sin duda dan personalidad a la suma total de sus
capturas, evocan muchas emociones y debo decir que pase momentos muy gratos al verlos y
sentirlos, pero debo decirle ha mandado usted doblemente el mismo archivo, y no se si no se ha
percatado de ello, de hecho me ha puesto a volar la mente acerca de su ciudad, como sería
sentirla no solo mediante fotografías sino imágenes descargadas de descripciones de momentos y
sentimientos, es por tal motivo mi petición anterior, eso es lo que han hecho sus fotografías en mí,
debo decir que el viaje en avioneta debió ser bastante emocionante, y observando las imágenes
creo fue mucho más por aquello que sus ojos veían, debió haber sido una experiencia llena de
emociones fuertes y maravillosas.

El mundo era tan reciente, que muchas cosas carecían de nombre, y para mencionarlas había que
señarlarlas con el dedo. -Cien años de soledad de Gabriel García Marquez…. Tal como Garcia
Marquez describe no hay palabras para describir o señalar todo lo que pueden transmitir unas
simples imágenes.

Como siempre a la distancia, un abrazo

Rosalia

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