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ÍNDICE

Introducción

Parte primera
El enfoque territorialista: por un desarrollo local autosostenible

1. Forma metrópoli y desterritorialización


• La liberación del territorio: un evento histórico poco durable y poco
sostenible ................................................................................................... pág. 13
• Morfogénesis de lametrópoli contemporánea: hipertrofia y topogagia .... pág. 16
• Fordización y desterritorialización ........................................................ pág. 20
• De la ciudad fábrica a la ciudad postfordista, la desterrritorialización
continúa ..................................................................................................... pág. 23

2. Más allá de la metrópoli


• La forma metrópoli es irreversible? ........................................ pág. 27
• Las nuevas pobrezas "del desarrollo" .............................................. pág. 32
• Renacimiento del territorio ................................................................... pág. 36

3. El territorio no es un burro
• El enfoque funcionalista o de la ecocompatibilidad ......................... pág. 39
• El enfoque ambientalista o biocéntrico .............................................. pág. 43

4. Enfoque territorialista
• Cuidar el ambiente del hombre ............................................................ pág. 46
• Interpretar la identidad de larga duración ......................................... pág. 50
• Valorizar la identidad de los lugares ................................................... pág. 51
• Hacer sociedad local ................................................................................ pág. 52
• De la sostenibilidad a las sostenibilidades ........................................ pág. 53
• Sostenibilidad política ............................................................................. pág. 54
• Sostenibilidad social ............................................................................... pág. 55
• Sostenibilidad económica ...................................................................... pág. 56
• Sostenibilidad ambiental ........................................................................ pág. 57
• Sostenibilidad territorial ........................................................................ pág. 58
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( El proyecto local
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Alberto Magnaghi

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Traducido por Ricardo Hincapié Aristizábal

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5. El desarrollo local autosostenible

• "Local": el lugar como patrimonio ................. . pág.62

• "Auto": reunificar habitante y productor................. :................... pág. 73

6. Los sujetos del cambio

• Las energías de contradicciones ............................................... pág. 81

• Por una globalización desde abajo: desde la red de la lucha


a la red solidaria de las sociedades locales ................................. pág. 84

• "Insurgen\ city": hacia el espacio público de las diferencias ............ pág.85

• Las nuevas prácticas de·comunidad ........................................... pág. 87

• Un posible encuentro entre políticas institucionales y prácticas


sociales .............................................................................................. pág.90

7. El estatuto de los lugares )

• Patrimonio territorial y recursos.............................................. pág. 96 )


)
• Definiciones de "estatuto de los lugares" ..................................... pág. 97 ~

)
• Un primer esquema estatuto y los capítulos que lo componen....... pág.103 r:
)

Parte segunda )
'1:
Visiones de un escenario estratégico )
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Premisa ....................................................................................... pág. 118


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)
8. Entre utopía concreta y el escenario estratégico
)
• Recuperar el rol de la utopía ............................. . pág.119 11.
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• En el escenario estratégico ..................... . pág. 123 )

• Escenario y planificación .......................... . pág. 125 )


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9. El proyecto de los espacios abiertos: El paisaje de los nuevos
agricultores

• El ecosistema territorial ....................................................... . pág. 127

• El ecosistema territorial y agricultura ........................................ pág. 133

• Los productores del pa·1saje y del ambiente ................................ pág. 137

1 O. Ciudad de pueblos, ciudades de ciudades, redes de ciudad

• Reconstruir los confines de la ciudad ...... . pág. 141

• Producir complejidad . ............................ pág. 143


(
• Establecer el primado de la ciudad del hábitat.. ............................ pág. 144

• De la ciudad metropolitana a las ciudad de los pueblos ................. pág. 145

• De la región metropolitana a la región urbana ............................... pág. 148

• Un ejemplo de territorialización de los servicios raros: el sistema

universitario regional. ............................................................. pág. 155

• La centralidad de los lugares de alta calidad territorial yambiental. .. pág. 157

" El rol estratégico del territorio histórico ..... ................................. pág. 159

• Por una civilización de colinas y costera ... pág. 162

,
.
1
• El nuevo municipio ................................................................ pág. 166

11. Un ejemplo de construcción del poblado urbano: del hipermercado·a las


redes de comercialización de los productos locales

• Del supermercado al hipermercado: un escalón más hacia el


'
l.
desarrollo insostenible ........................................................... pág. 171

• La vía desde el supermercado al hipermercado es irreversible? ....... pág. 173

1) El pequeño comercio como agente de desarrollo !ocal .................. pág. 175

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12. Proyecto local y tercer mundo: de la cooperación para el desarrollo a )


los ecointercambios ' )
• Los cambios de los enfoques de la cooperación .......................... , pág. 178 ),
)
• Nueva cooperación nuevos problemas ....................................... pág. 180 ' '
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13. El proyecto local: una visión política de síntesis
),
• Hacer sociedad local. ............................................................. pág. 184 ).
l
• De la conciencia de clase a la conciencia de lugar. ......... .'............ pág. 185 )

• El estatuto de los lugares: un pacto constitucional para la Valorización del );


patrimonio tearritorial. ............................................................... pág. 182 ),

di Los nuevos estatutos de ciudadanía ................................... ·: ..... pág. 188 '


)

)
~ El nuevo municipio gobierna el proyecto local. ............................. pág. 189
)
• Por una globalización desde abajo ............................................. pág. 190
)
º Referencias Bibliográficas .................................................... pág. 193 )

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Introducción

El territorio es una obra .de arte 1 : quizá la más alta, la más coral que la humanidad
( haya producido. Adiferencia de las muchas obras de arte (en pintura, en escultura,
en arquitectura) o técnicas que han sido producidas por el hombre plasmando
materia animada, el territorio es producido a través de un diálogo, una relación
entre entidades vivientes, el hombre mismo y la naturaleza, en el tiempo largo de la
historia. Es una obra coral, coevolutiva, que crece con el tiempo. El territorio es
generado por un acto de amor (incluyendo las actitudes extremas desde la
sumisión al dominio), seguido del cuidado de sucrecirniento por parte de quienes
hacen de él su propia morada.

El territorio nace dela fecundación 2 de la naturaleza por parte de la cultura. El ser


viviente que nace de esta fecundación (en cuanto neoecosisterna tiene un ciclo de
vida, es acudido, nutrido, tiene una madurez, una vejez, una muerte, y un
renacimiento) tiene carácter, personalidad, identidad perceptible en los signos del
paisaje.' El paisaje como evento cultural nace en el 500.Pero corno forma material,
fruto de la relación entre hombre naturaleza, existe desde el Neolítico.

Nuestra civilización tecnológica, en la carrera por construir una segunda naturaleza


artificial, se ha progresivamente liberado del territorio, tratandolo corno superficie
insignificante, sepultándolo con objetos, obras, funciones, venenos. El territorio,
como ambiente del hombre, esta moribundo: nuestro modelo de civilización ha
dejado de cuidarlo, o Jo ha hecho con crecientes prótesis tecnológicas. Sin
(
embargo alguna cosa no ha funcionado, en el mito prometido de liberación. La
calidad del habita! ha ido progresivamente hundiéndose. La forma metrópoli, en su
actitud devoradora de recursos ambientales, humanos y territoriales, está entre las
principales responsables de la degradación ambiental del planeta, del crecimiento
exponencial, junto con la población, de nuevas pobrezas en las periferias de todo el
mundo:

Es necesario por tanto un renacimiento, través de nuevos actos fecundantes, que


produzcan nuevamente territorio, o sea nuevas relaciones virtuosas entre
asentamiento humano y ambiente. En estos actos de territoritorialización está el
germen de una verdadera sostenibilidad del desarrollo (que llamo aquí "desarrollo

<,..'.' ·'·

Extiendo metafóricamente una deflnición que (!audio Greppi {1991) retoma de Heine para el paisaje
Toscano, a! territorio en general entendido como obra de transformación de la naturaleza a través de la
sobreposición en et tiempo histórico de numerosos ciclos de civilización.
Prefiero usar el término ''fecundación" respecto al de "domesticación" retomado recientemente por
Raffestin (1995) para acentuar e! hecho que e! ambiente producto de las relaciones es un neoecosistema,
esto es un sistema vivle.nte "otro" de los dos actores que !o han generado: !a sociedad antrópica y la
naturaleza.
7
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local autosostenible") en cuanto búsqueda refundadora de relaciones virtuosás, de )


nuevas alianzas entre naturaleza y cultura, entre cultura e historia. )

Pero no se parte de cero. Debajo de la colada de lava de la urbanización 5


contemporánea, sobrevive un riquísimo patrimonio territorial, listo a ser fecundado )
por nuevos actores sociales que lo tomen bajo su protección. Este proceso está en
parte realizándose allá donde más agudo es · el divorcio entre el crecimiento !
económico cuantitativo y el bienestar. En este encuentro entre patrimonio y energía )
innovadora, en una cultura de la valorización de los recursos del ambiente del
hombre de parte de los habitantes se encuentra la clave estratégica para la
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sostenibilidad del desarrollo: no ciertamente en ulteriores prótesis tecnológicas. )
~ !

En la. primera parte del libro, el análisis crítico de los efectos devastadores )
"insostenibles" de la forma metrópoli contemporánea, generada por el modelo de
desarrollo del crecimiento e ilimitado del modelo socioproductivo fordista, introduce
los fundamentos de un enfoque alternativo al desarrollo; enfoque que encuentra en
)
la valorización de las calidades peculiares de los lugares y del autogobierno de la )
sociedad local a través de su empoderamiento y la realización de nuevos institutos
)
de democracia, la clave para construcción de una pluralidad de estilos de desarrollo
local autosostenible. La valorización del patrimonio territorial a· partir de la )
construcción de estatutos de los lugares por parte de las municipalidades es en
este modelo la condición necesaria para la producción de nueva riqueza. El '. i
carácter utópico del enfoque encuentra su referente concreto en la existencia de
una pluralidad de "energías derivadas de las contradicciones sociales",
)
institucionales, económicas y culturales, que ya practican una nueva relacion de
cuidado del ambiente y del territorio, nuevas formas de comunidad, de economía )
solidaria, de reconstrucción del espacio público. Este universo de actores en la j
época postfordista y del postdesarrollo puede constituir el sujeto colectivo de la
transformación hacia una "globalización desde abajo". )
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)

En la segundaparte, sobre la base del enfoque teórico-metodológico descrito en la


primera, vienen delineados algunos escenarios socio territoriales que pueden )
.. ofrecer Uff referente estratégico para la construcción de modelo de desarrollo local, )
autosostenible. Se trata de la descripción de futuros posibles de la ciudad del
territorio rural, de las redes so;idarias de la ciudad, de la geografía regional, del ),
! :
nuevo municipio. Estos modelos espaciales y sociales son visiones que pueden )
indicar la ruta a seguir, interactuando con los actores del cambio, procesos de r
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transformación de modelos de asentamiento y de gobierno del territorio, a través de )

estrategias políticas de desarrollo local que vienen delineadas sintéticamente en el )


capítulo que concluye el volumen.
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E! texto ha sido construido ordenando y desarrollando en forma orgánica materla!es investigaciones
y ensayos de un decenio sobre el lema de! desarrollo !ocal. ! '
)
E! primero y segundo capitulo retornan en forma sintética conceptos formulados en diversos :),
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ensayos entre los cuales: contra.ddizioni n?etropofitane en "Democrazia y Diritto" en 4/5, 1989; La
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citta dei luoghi vh1ua!i en "Eupolis'' 7, 1992·, 11 territorio non un azino Eupo!is 8, 1992; Megafopofi:
presunzione e stupidil8 en Volontá 2/3, 1995; Le po!ítíche territoriali e urbane contro le nuove
poverlá en Sociologia urbana e rurale octubre 1996.

El tercer y cuarto capítulo elaboran que temas tratados en Ji approccio territoria/ista alfo svi/uppo
sostenibile con (M. Giusti) en "Archivio di studi urbani e reglona!i", 51, Ange!i Milano 1994; Per uno
svi/uppo focal e autosostenibile en "Materiali", 1, Centro A-Zeta Florencia, 1995.

El quinto capítulo construye una profundización de temas tratados en 11 patrimonio territoriate un


codice genético per Jo svifuppo foca/e autosostenibile en A. Magnaghi (bajo la dirección de). //
territorio deghi abitanti: societá focali e autosostenibilitá, Dunot,Milano 1998.

El sexto capítulo hace referencia a una clasificación adoptada en Per una constellazione cJi c1Jtá de
solidali en AA.W. // futuro della cittá, Angeli, Milano 1999.
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E! séptimo capítulo retorna consideracíones contenidas en A. Magnaghi y G. Paba Descrizioni e


rappresentazione nelf'approccio territoriafista en "Boletino del Olpartamento di Urbanística e
Pianificazioni de! Territorio", Florencia, 2, 1995; y en un esquema interpretativo enunciado en
lclentitá del Territorio e statuli dei luoghi, en G. Ciná (bajo la dirección de), Oescrizioni Fondativa e
slatuti dei /uoghi, Alinea, Florencia 2000.

El octavo e! noveno y el décimo capítulos reelaboran orgánicamente ideas de escenario contenidas


en diversos ensayos entre los cuales: Per una consteazione di cittá solida/e cit.; Ecopolí: per una
( cittá di viffaggi, en "Housing",, 3, C!up, Milano 1989; Da metrpolí a Ecopolis: elementi per un
progetfo per Ja ciltá ecologiqa, in M. Manzoni (bajo la dirección de), Elica e metropóli; Guerini,
fvlilano 1989; Oaf!a cosmopoli afia cittá di vilfaggi en G. Paba ( bajo !a dirección de), La cittá e il
fi1nite, La casa Usher, Florencia, 1990; Anci Toscana, Agn'colfura e territorio un laboratorio per il
sviluppo sostenibife, Centro A-Zeta, Florencia 1996; Sette regole per riconstruire if territorio en
"Materiali", í, Centro A-Zeta Florencia, 1995; Ecofogia e urbanística; urbanística e ecofogia, en E.
Tiezzi (bajo la dirección de), Eco!ogia ... , Laterza, Bari 1995; Progettare e pianificare il territorio un
contributo al/a cuestione ambienta/e, en "Urbanística", 104, 1995; Mode/li urbanísticí perla cilla
senz'auto, en A. Budoni (bajo la dirección de), Tutti in tram, CJuen, Roma 1997.

El undécimo capitulo retoma y desarrolla el texto: Da! supennercato atr ipermercato: un attro
tassello verso fo svifuppo insostenibile, en "La voce dei verdi", Maggio 1997 .

.El duodécimo capítulo retoma el. texto Note conc!usive, en D.Anceschi y R.Pa!oscia (bajo la
dirección dees), Territorio ambiente e progetto nei paesi in vie di sviluppo, en Angeli, Milano 1996.

E! treceavo capitulo desarrolla temas rnencionados en la presentación al Territorio deglí abifanti cit.

El texto es también el fruto de un di81ogo constante y apasionado con investigadoras e


investigadores que animan desde hace años los proyectos financiados por e! Ministerio de la
Universidad y de !a investig.aclón científica y por e! Cortsejo Nacional de las investigaciones que
coordinó entre diversos departamentos de universidades italianas sobre temas del desarrollo local.
A todos el!os va mis agradecin1ientos por el constante estimulo dirigido afinar teorías y métodos a
través de ta contribución fértl! de !os laboratorios territoriales y de las "canteras sociales" en !as
cual.es estamos colectivamente empeñados practicando nuestras visiones del mundo. A Anna
Marson y a Franc;oise Choay un particular agradecimiento por la re1ectura crítica de! texto y las
sabias indicaciones para su organización. ·

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Primera Parte
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El enfoque territorialista:
por un desarrollo local autosostenible

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Forma metrópoli y desterritorialización
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Las teorías tradicionales del desarrollo interpretan la forma metrópoli occidental ),


contemporánea 3 como el cumplimiento de la evolución del asentamiento humano
que procede, en un recorrido lineal.desde el poblado tribal a la aldea, a la polis, a la i
ciudad romana, medieval, del renacimiento. barroca, moderna.y propungan )
consecuentemente . su expansión a escala mundial - en el contexto de la
globalización entendida como "occidentalización del mundo" (Latouche, 1992)- en 2
tantomodelo más avanzado respecto de los otros modelos de ciudad (la ciudad )
histórica europea, árabe, china, japonesa, islámica, india, etc.). La modernización
)
de los países del tercer mundo tiene como símbolo primero, junto con las villas
miseria un sl<y/íne de rascacielos cuyos cimientos apoyan sobre una parte )
consistente de la ciudad tradicional derruida.
)
Sin embargo muchos enfoques críticos de las teorías tradicionales del desarrollo
interpretan la forma metrópoli contemporánea como expresión material ele la ratio
imperialista occidental y de la sociedad capitalista-industrial madura y evidencián la
fragilidad y la caducidad en tanto es elresultado material de una idea de desarrollo
que se va siempre más claramente revelando insoportable, insostenible y
ecocatastrófica. La ocupación fuera de toda norma del suelo, la voracidad
energética, la concentración de agentes contaminantes, el consumo de recursos no
renovables, la reproducción extendida de pobreza. la gigantesca huella ecológica
que se dan en las grandes áreas metropolitanas se revelancada vez más
claramente como causas relevantes de la crisis ecológica local y planetaria.

He definido en otra parte la forma metrópoli contemporánea como


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una estructura urbana completamente generada por !as leyes del crecimiento económico, ele
carácter netarnente despilfarrador y entrópico; sin confines nl !imites a! crecimiento; desequilibradora
y fuertemente jerarquizadora; homologadora de !os territorio que ocupa; ecocatastrófica )
desvalorizadora de las calidades individü3!es de !os· ·lugares; privada de calidades estéticas
reductora de !os modcelos del habitaL(Magnaghi,1989, pag.15) '¡

por metrópoli contemporánea entiendo una especifica forma de asentamiento que se distingue
netamente, por sus reglas constitutivas e independientemente de la dimensión urbana, de la ciudad
histórica y de la dudad moderna.
12 )
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El análisis crítico de las reglas genéricas de esta forma de asentamiento resulta por
tanto un paso necesario para afrontar el corazón ele! problema: proponer nuevas
reglas ele proyectación y producción del territorio ele la ciudad que contribuyan al
impulso de modelos de clesarrollo sostenible. En efectoefproblema de la
sostenibilidad del clesarrollo ha nacido de la urgencia de la crisis ambiental; pero
las políticas de resanamiento ambiental que enfrentan sectorialmente la cuestión
resultan impotentes para resolverla en tanto no ponen en discusión las reglas de
asentamiento que cÓntinúan produciendo, en medida exponencial, el crecimiento
de la degradación ambiental misma.

La liberación del territorio: un evento histórico poco durable y


poco sostenible

Hago referencia a una definición del territorio que lo asume como producto histórico
(
ele los procesos coevolutivos de larga duración entre asenta[l]iento humano.y
ambiente, naturaleza y cultura y, por tanto, como resultado de las transformaciones
_del ambiente por obra de los sucesivos y estratificados ciclos de civilización
(Turco, '1984; Dematteis, 1985; Raffestin, 1984). En esta definición el territorio es
tratado como un organismo viviente de alta complejidad/ un neo.ecosistema en
continua transformación producido por el encuentro entre eventos culturales y
naturales compuesto por lugares (regiones o ambientes poblados) dotados de
identidad, historia, carácter.y estructura de largo período, que forma los "tipos", y las
individualidades territoriales y urbanas (Magnaghi, 1990).
r '
En una história dominada por el fordismo y por la producción de masa las teorías
tradicionales del desarrollo, basadas sobre el crecimiento económico ilimitado; han
considerado y empleado el territorio en términos siempre más reduccíonistas¡ el
productor/consumidor ha tomado el lugar del habitante, el sitio el del lugar, la región
económica el de la región histórica y de la bioregión. El territorio del cual nos
! " hemos progresivamente "liberado" gracias también al desarrollo tecnológico, ha
f \i.
sido representado y utilízado como puro soporte técnico de actividades y funciones
económi.cas, que son localizadas según racionalidades siempre más
independientes de las relaciones con el lugar y sus calidades ambientales,
culturales e identitarias.

He sostenido la tesis que esta "liberación" del territorio ocurrida con la presunción
ele la construcción de una segunda naturaleza artificial, ha producido un
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crecimiento de la riqueza de duración efímera, acumulando al tiempo en modo
exponencial degradación ambiental y social que ha producido la insosteníbilidad del
desarrollo yla obsolescencia del concepto desarrollo mismo, tanto de hacer de éste
el objeto de un estudio "arqueológico" (W. Sachs, 1992).
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1 •

Para una definición más extensa del concepto rernito al primer párrafo del quinto capitulo.
13
),
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)
La metrópoli contemporánea se caracteriza por formas de asentamiento )
tendencialmente ilimitadas, fragmentarias, difusas e invadentes fuertemente )
independientes del contexto. La conurbación metropolitana polarizada, la ciudad
]
difusa, la vil/e éclatée, la megalópolis ilegal del tercermundo son sus
manifestaciones más evidentes. La definición de sus límites terrítoriales es siempre )
más ardua en coherencia con la forma imperial del mercado mundial y del "sistema
)
mundo" que, a diferencia de sus predecesores históricos, por la primera vez carece ' .
de confines geográficos, envuelve en redes el entero globo terráqueo y es )
alcanzable en cada uno de sus puntos (temáticamente) en tiempo real.
5
Esta característica imperial de "megalópolis" es generadora, según el análisis
premonitorio de Lewis Munford (1963), de su evolución destructiva y
autodestructiva hacia la necrópolis. Reinterpretando este enfoque, también a la luz ! l,
de la evolución postfordista de la metrópolis contemporánea, pretendo sostener la j
tesis que la hipertrofia metropolitana de la ciudad contemporánea no es una
patología, una enfermedad, una degeneración cancerígena del cuerpo de la ciudad
'i
moderna, un exceso por contener, sino la regla inmanente a la estructura y al !
carácter del cuerpo mismo. En consecuencia la "curación" no puede· más que
)
situarse en el campo del cambio de las reglas genéticas del asentamiento. í' 1
''
Es necesaria sin embargo una precisión: la forma metrópoli contemporánea no es
sinónimo de gran ciudad; no pretendo por tanto expresar, criticando la forma
metrópoli, un pensamiento anti urbano ruralista premoderno. Al contrario considero )
t i
la forma metrópoli una negación de la ciudad, una forma de urbanización
destructiva la ciudad.Más aún, ella es una forma de asentamiento invasora, que '' 'J'
informa de sus propias reglas homologadoras todo el territorio; en este movimiento
destruye la naturaleza peculiar de los lugares y de la ciudad cancelando
diferencias, identidades, complejidades; cubriendo el territorio de funciones, de "no
lugares", de espacios carentes de identidad, relaciones, historia (Augé, 1992) .. '
/

Desde hace mucho tiempo no edificamos ya ciudad. Después de su explosión


eléctrica, energética, taylorista y telemática disociamos funciones, depositamos en
ella gran. cantidad de fragmentos, sepultando arbitrariamente pueblos, ciudades,
tejidos territoriales, paisajes agrarios. Organizamos partes inanimadas de un sujeto
viviente desmembrado: zonas residenciales o barrios dormitorio (para pobres
ghetizados y para ricos "blindados"); zonas industriales, calles mercado, zonas
comerciales, zonas de dirección, de ocio; urbanizaciones difusas de villas
"democráticas"; conurbaciones caóticas; zonas y centros para vacaciones, favelas,
ciudades barracas etc.

!a denominación "megaJópo!is" es retomada por Jean Gottmann {1970) que la usa para identificar la
conurbadón de la costa atli3ntica norteamericana; pero la connotación "imperial" de megalópo!is esta ya
presente en e! mundo griego, indicando este término la degradación de la relación entre ciudad madre
(metrópolis) y "colonias" cuando algunas polis imponen a estas ú!~lmas una dominación y un control
econórnico y político.
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El modelo metropolitano contemporáneo desterritorializa, descontextualiza,
degrada, produciendo la disolución hipertrófica de la ciudad. La colada de lava de
la explosión metropolitana apoya sobre estratos antiguos pero frágiles. El efecto
geológico es. desbastante e insostenible.

La metrópoli contemporánea habla sólo de sí rnisma o sea de producción de


mercancías para el mercado y el consumo. En esta tautología de la racionalidad
instrumental está la imposibilidad del renacimiento de los lugares.

l_a metrópoli contemporánea se distingue de la ciudad 11·1stórka y ele la ciudad


moderna (también cuando asume el rol de una gran capital nacional y de
"metrópoli" en el sentido moderno) por la implementación de un proceso de total
rompimiento con la reglas constitutivas de la identidad de un lugar,
sobreponiéndole una regla de asentamiento abstracta, artificial (cuyo valor reside
enteramente en la relación hombre máquina y no ya en la relación hombre-
ambiente-naturaleza); una regla indiferente a una relación con el territorio sobre la
cual la ciudad se ha siempre, aunque en forma diversa, modelado (incluso la
ciudad imperial ele colonización romana es una ciudad que todos los casos se mide
atentamente con las formas culturales y la peculiaridad ambiental de los lugares
que conquista).

La organización metropolitana contemporánea, que alcanza en Europa su madurez


en la segunda mitad del siglo veinte, es la primera en la historia que opera este
tenclencial 6 rompimiento y una radical autonomización de las organizaciones
espaciales de la sociedad con respecto de los_ lugares sobre los cuales se asienta,
a través de la construcción ele una segunda naturaleza artificial, tratando la primera
como simple fondo o soporte ..

La forma metrópoli, llevando a término algunos principios de la modern·1dad, rompe


progresivamente esta relación en el contexto general del divorcio entre cultura y
naturaleza; su racionalidad formal, distributiva, organizativa es indiferente al lugar,
que es interpretado únicamente como vinculo espacial, obstáculo por superar,
recurso por aprovechar incluso en sus peculiaridades y en sus diferencias
(ambientales, salariales y culturales), soporte técnico para la realización del
1 '
territorio ariificial del sistema industrial y posindustrial y de su economía.
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Es en la morfogénesis de la metrópoli contemporánea - en éste separarse, que se
' esta cumpliendo, de toda relación con el lugar, en este su "sacrílego" rito
fundacional, realizado a través ele la ocupación artificial de la tierra - que debe ser
buscada las causas ele la destrucción de los lugares y de la "insularización"
museistica ele la ciudad histórica y de la naturaleza.

"Tendencia!" en cuanto expresa una n1oda!idad de asentamiento sólo parcialmente cumplida a y que
encuentra creciente resistencias en la identidad de los lugares con fos cuales hace cuentas.
15

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),
Como subraya Eduard Casey, el concepto de lugar resulta en los· siglos
progresivamente excluido -por su excesivo énfasis en significados sustantivos que
van más allá del lugar mismo- a favor del concepto de espacio y de su ilimitada
r ,
extensibilidad. La sola huella del concepto de lugar (place) que permanece en el )
uso corriente a partir de la edad moderna es aquella de sitio (site),
Modelo espacial dominante que influencia e infecta todo aspecto de la Vida n-loderna arquitectura y
medicina escuelas y prisiones para no hablar del mismo pensan1iento cumbreófico que reneja la
domlnación de! espacio sitio concebido como "global relatívo". (Casey, 1997, pag. 34).

El crecimiento imitando, la disolución de la diversidad, de las diferencias, de toda


ambivalencia de sentido son inmanentes a la construcción de la forma metrópoli.
No existe una metrópoli que no tienda a la hipertrofia. La forma límite es cosmopoli:
unaúnica forma repetida, invasora, homologadora, repetitiva ·en el territorio mundial;
una extensión de objetos en serie que recorre y oculta todos los significados
incompatibles con la ratio del desarrollo económico; una forma que niega toda
relación con otro distinto de sí hasta convertirse en una tautología, la monótona j
repetición de un signo que se autorepresenta bajo la consigna del "pensamiento )¡
único". ' ,
' !,
Morfogénesis de la metrópoli contemporánea: hipertrofia y ' )'
topofagia )i
Entre las múltiples reglas de edificación de la forma metrópoli (entendida como )
idealtipo) constitufr,a de su hipertrofia recordemos algunas. )
r. :
-Liberación de los vínculos de lugar y de dimension de la ciudad. Liberación de ,)
los vínculos de proximidad espacial determinados por la localización de las fuentes
de energía; por las jerarquías territoriales definidas por los tiempo del transporte de
las mercancías, de la energía, de las materias primas, de la información y las >
personas; · por los límites dimensionales ele la ciudad establecidos por la )
reproductíbidad de las recursos ambientales locales (dela alimentación, del ! .

aprovisionamiento hídrico, deJa disposición de los desechos, de la edificación, de J

la industria); por los limites físicos impuestos por factores defensivos (murallas y
fortificaciones); en fin por los límites funcionales del gobierno directo de la ciudad.
i.>
:
Por medio del saber técnico y las prótesis tecnológicas nos hemos "liberado" de los
vínculos territoriales y es posible localizar, con plena libertad, en tocias partes, todo, f
siempre. Esta liberación de los vínculos territoriales, que por una fase histórica ha
permitido gigantescos procesos de movilización y valorización de los recursos
ambientales y humanos, sin embargo ha producido en el largo período
dependencia y fragilidad: la metrópoli vive y crece ignorando y destruyendo la
capacidad del propio ambiente de reproducirse (desconoce los limites inherentes a
su calidad de sujeto viviente usando lo recursos territoriales como si fuesen
ilimitados). Destruyendo los propios recursos reproductivos está obligada al
alimentarse y es mantenida en vida por una economía de rapiña de tipo imperial
16
)
L.:
)
¡
\
'

. )
t
)
¡
)
(para disposición de los desechos, para el aprovisionam·1ento hidrico, energético,
ele materias primas, de territorios para sus propias periferias, de parques, de
lugares para vacaciones etc.). La forma metrópoli produce creciente entropía, se
éllimenta de recursos extraídos de territorio siempre más lejanos; determina por
tanto Lina fuerte jerarquía territorial, una creciente pobreza y dependencia de las
periferias, sobre las cuales tiende a descargar las funciones menos nobles como la
ele los propios desechos civiles e industriales.

L;,1 liberación progresiva de los vínculos territoriales (desterritorialización) ha llevado


con el tiempo a una creciente ignorancia ele las relaciones entre asentamiento
humano y ambiente, relaciones que han generado la l,istoria de los lugares y su
identidad única, reconocible, irrepetible. La destrucción de la memoria, de la
biografía de un territorio nos hace vivir en un sitio indiferente, reducido a soporte de
funciones de una sociedad instantánea que ha interrumpido bruscamente toda
relación con la historia del lugar 7 . La "liberación" del territorio consiste por tanto en
el no edificar ya el asentamiento como relación durable, sinérgica entre la sociedad
asentada y el ambiente: que es en conjunto subsuelo, suelo, vegetación, agua,
clima, luces, colores, sabores que interactúan con los materiales ele construcción,
los humores, los estilos de vida, las economías, las culturas en modos no
1 ' determinista sino constante.

[I desarraigo.de la arquitectura, de la ciudad, del territorio de su subsuelo, de sus


calidades ambientales, de su historia reclama "la armonía de las flores cortadas" de
las cuales habla Humberto Galimberti (1984) citando a Jung:

La razón es sólo la flor o el fruto que brota de! perenne rizon1a subte'rráneo, un fruto que puede
annonizar con la verdad sólo si tiene en cuenta de la existencia de! rizoma, .... ya que e!
entre!az8n1iento de las raíces es !a madre de todas las cosas.

Cortada la ciudad de su contexto viviente de su "rizoma" se v_uelve caduca,


interrumpe ese proceso de generación de paisaje que garantiza su reproductividad
y su identidad. El paisaje de la ciudad del plástico y del cemento, tautología de un
signo que se autorepresenta, es mucho más pobre y frágil que el paisaje de la
cebada, del maíz, del arroz, de la avena (Rifkin, 1980), o de un paisaje ·de una
ciudad de aguaª.
'• ¡\'
;¡ l
-Dominio de las funciones económicas (producción, circulación,
reproducción y consumo) sobre la proclucción del espacio. El territorio, bajo
este dominio, resulta un mero soporte inanimado de funciones cuya lógica de
asentamiento prescinde de los lugares y de su individualidad y los reduce a la

"Lobotornía de la mente.local" de-fine Franco La Ceda (1988) e! efecto de esta separación, de esta pérdida
de la sabiduría ambiental que todas las clvHizaciones urbanas y no urb_anas, desde primer pobtado
neolitico, han desarrollado construyendo territorio y lugares dotados de identidad.
Por ejemplo Piero Bevilacqua {1998) hace una rnagistra! descripción de! proceso de simbiosis histórica
entre la ciudad de Venecia y la lagunc1 asumida como complejo neoecosistema que garantiza
históricarnente, en la interacción coevolutiva, la reproducción de la ciudad.
17
)

)
í
\
<
at,stracción geométrica de la superficie euclídea; olvidando su profundidad espacial
(las razones vivientes del subsuelo y del cielo) y las temporales (la identidad de la·
historia). El territorio es objetivado. La produccion industrial de mercancías está
descontextua\izada o mejor sigue la racionalidad ele un asentamiento relacionado
con la organización del ciclo productivo de los mercados y de las diferencias
salariales, políticas ambientales y ele calificación ele la fuerza el trabajo. La
conurbación metropolitana deposita sus funciones (descE!ntralizadas . o. difusas) )
como meteoritos que sepultan arbitrariamente todo lo que esta debajo; el territorio ·,)
ele los Jugares, de la comunidad asentada, ele la toponomástica, del genuis loci, de
la cultura y de la lengua local, de los estilos de vida, de los modelos socioculturales .. ')
etc.

A ese olvido contribuye la constante movilización ele fuerza del trabajo que hace del
desarraigo geográfico y social la condición prevalente del "residente" no ya
"habitante": la condición de extranjero, de emigrado, de nómada, de city user, de
masif1cado se convierte en el prevalente modelo de ásentamiento metropolitano,
con la ruptura de las relaciones entre etnia lenguaje y territorio; los residentes de la ' )
¡
periferia son deslocalizados casualmente en sitios convertidos en indiferentes a su
historia. La condición de la periferia se convierte en la condición dominante del
pueblo de la conurbación metropolitana. Se crea una suerte de "topofagia" (la
metrópoli engulle los lugares) que viene tratada con crecientes prótesis telemáticas
para viajes en países imaginarios.

La infinita periferia de la metrópoli contemporánea adelgaza hasta destruir la


calidad del habitat el territorio. La expropiación es inexorable: pobreza de
información, de relaciones comunitarias, de calidad estética, de servicios, de
representación civil congestión creciente del tráfico, riesgo creciente para la
reproducción biológica y para la salud.

-Disolución del espacio público. La reducción de los lugares de la comunicación


social en la ciudad a funciones (la calle, la plaza, el sistema de plazas, los viales,
las galerías )ha comportado la marginalización del espacio público:el cual no es
previsto entre las funciones y en la zonificación de los -planos-Teguladores; no, es
explícitamente proyectado en los nuevos asentamientos; es reducido en la ciudad
histórica a parqueos, a paso, nodo de tráfico o si no, museificado, como sede del
flujo turístico de masas; está ausente por principio de las conurbaciones periféricas l
difusas o es un subrogado de las concentraciones especializadas del comercio (la
calle, el mercado, el hipermercado).

Si el habitante es disuelto y fragmentado espacialmente en los sitios del trabajo, del


ocio, de la fruición de la naturaleza, del consumo, del cuidado, de la reproducción,
por tanto no tiene ya "Jugares" para habitat en los cuales integrar y socializar estas L
funciones, él no tiene más relaciones de intercambio e identificación con el propio
ambiente de vida, el cual se le presenta surcado de. flujos de objetos y funciones
que Je son extrarias y degradantes. Los dos problemas entrelazan: la desaparición

18

¡ .
física de espacio público corresponde a .la progresiva pérdida de poder sobre la
cosa pública de parte de la comunidad local.

E:n el plano espacial la movilidad individual ha sido acrecentada en sintonía con la


progresiva desaparición del espacio público, que ha hecho implosión en la
especialización de los espacios funcionales y sus redes interconectadas materiales
e inmateriales. El espacio abierto entendido como espacio público no es ya
proyectado, se encuentra reducido a espacio conectivo de funciones. La
desaparición del sentido del espacio público ha sido por algunos resuelta
conceptualmente con la transferencia de la sociabilidad en la transhumancia
metropolitana, en la "plaza telemática", en la comunidad de redes de la "aldea
global" y en una estética del nomadismo y del atravesamiento llardi, 1990).

El espacio urbano concebido como espacio conectivo de funciones ha producido


por un lado la hipertrofia de las relaciones funcionales y del tráfico operacional, por
el otro la hipertrofia de las relaciones sociales y del habita! con el aumento del
consumo del tiempo social relacionado con especialización de los espacios y la
dilatación de las distancias entre las funciones (descentralización metropolitana,
fabrica, ciudad difusa, urbanización del campo).

-Aplicación de las tecnologías industriales y uso de materia/es


estandarizados para la construcción de la ciudad y del territorio. El uso del
cemento armado del aluminio, del plt1stico, del acero, etc., la climatización artificial,
i
( la mecaniz3ción agrícola, etc. determinan formas de construcción que contribuyen
1 a volver indiferentes la arquitectura y la ciudad a las calidades peculiares de los
(
lugares. Las tecnologías industriales "liberan" la edificación de la esclavitud de la
( naturaleza (clima, geomorfología, pedología, esencias vegetales, materiales de
\
construcción.); la serialidad y la homologación de las tipologías liberan la
producción de los edificios de los vínculos con los estilos específicos del habitat
1
r (subordinandolos al estilo homologado de la producción) provocandÓ la destrucción
ele las formas locales de habitar la ciudad: el vecindario, el patio, la calle (La Cecla,
('
'1992).
(
' -'
La industrialización, la homologación y la reducción de la complejidad del paisaje
agrario (y de las especies y cultivos) generan progresivamente la pérdida de
sabiduría ambiental, la reducción de la fertilidad de los suelos, la criticidad
ecosistémica: la reproducían en el territorio es confiada a los grandes sistemas
tecnológicos y funcionales.

-El territorio del crecimiento metropolitano como mercancía. La habitación es


1. r
¡¡ '
¡,-__:¡¡
ella misma mercancía en el mercado, la mercantilización del territorio construido se
1 convierte en regla constitutiva de la organización territorial. La subordinación a las
· leyes de la producción y a la ley del mercado del proceso de construcción del
territorio contrae la cultura del habita! y la reduce a modestos estándares
reproductivos, funcionales a la expansión aberrante de la ciudad de la .economía.

1 ' 19
h;

( ,¡,,
)
' ),
)
.i
,)
Fordización y desteritorialización. )
)
Siguiendo estas reglas de asentamiento, la sociedad industrial en su fase madura .j
no proyecta ya ciudad, sino sitios a los cuales ha sido atribuida una función. Tales
sitios funcionales reunidos, no hacen una ciudad, sino un sistema económico
productivo localizado en el espacio, subdividido por funciones, comprendidas las i
,,\
&

museisticas (el centro histórico) y las de protección de la naturaleza (los parques, ' ),
las "reservas naturales"): Pero estas partes funcionales no. se autoreproducen: un ; \Í
)
barrio residencial definido "autosuficiente" no Jo es absolutamente, él tiene sus
razones de localización en otra parte (por ejemplo en las exigencias de localización ''J
. 1

de la fuerza de trabajo de una expansión industrial) y representa una intervención


exógena respecto a un territorio particular (con sus topónimos, sus aldeas, sus
pueblos, su paisaje agrario, etcétera) con el cual no tiene ninguna relación. Estos
segmentos de funciones metropolitanas no sólo sepultan el territorio subyacente
sino que mueren ellos mismos si no son sostenidos por la lógica de las prótesis de
la máquina productiva que los ha generado.
),
Esta máquina implantada no es la ciudad. La ciudad es un complejo evento cultural ' .

dotado de identidad histórica. que reside en actos constitutivos no exclusivamente )


í
económicos, sino en el mito, en el proyecto social, en los eventos simbólicos, en la )
construcción de espacio público. Nuestras periferias sor1 impresas a máquina en
serie como los frigorifigos. Las diferencias funcionales y morfológicas responden a )
un particular cruce de caminos de funciones de las redes globales que en un )
singular lugar se han localizado. Tampoco es suficiente sustituir las fábricas con l ..
)
una mezcla de funciones terciarias para hacer ciudad.

La metrópoli contemporánea se ha situado en ruptura progresiva y radical contra


')
)
las formas de asentamiento precedentes: formas producidas por largos procesos
urbanización y territorialización del planeta (formas más o menos urbanas, )
9
concentradas o federadas); formas que, a pesar de su heterogeneidad, son todas
)
caracterizadas por una interrelación inescindible, sinérgica, tanto simbólica como
material entre sociedad asentada y Jugar, por Jo cual "la ciudad forma con el )
territorio un cuerpo inseparable"(Cattaneo, 1972, pag. 11).
)
En particular en Italia en el contexto de la nueva división internacional del trabajo )
de la posguerra se ha verificado un proceso de fordización acelerada. El proceso L
)
de desterritorialización de las condiciones histórico-geográficas en el cual ha ¡ .
ocurrido la transformación, ha sido imponente: éxodo de los sistemas urbanos )
piedemontanos y de los valles alpinos, abandono del hueso apeninico,
marginalización de la estructura urbana histórica de las pequeñas y medianas )
ciudades, éxodo desde el sur, edificación ele las áreas metropolitanas de la "elipse )
padana" como resultado del proceso de masificación del trabajo. L
,-¡
1
)
9
Se entiende que son aquellas más centralizadas/centralizadoras las que han provocados las n-1ás
in1portantes ecocatástrofes de la historia.
20 )
L.
J
r
El territorio italiano está caracterizado fuertemente por la historia de las ciudades
que constituyen, a partir de la época comunal medieval, una retícula muy densa
compleja de ciudades grandes, pequeñas y medianas, de planicie, de mar, de
colina, con jerarquías regionales muy articuladas y policéntricas con una fuerte
variedad de pueblos, de culturas, de paisajes. En ese contexto en el curso del
desarrollo histórico se estrnt'rfican rnuchas ciudades "centrales": Turín, Genova,
Milan, lucca, Pisa, Venecia, Florencia, Siena, Nápoles, Palermo, Bari, Lecce etc.
Es sólo a los inicios de los años cincuenta con la aceleración del proceso de
producción a ampna escala de bienes ele consumo de masa, que el sistema
( territorial y urbano se restringe vertiginosamente a través de un proceso imponente
' ele movilización ele recursos t1umanos, técnicos y financieros hacia el "triángulo
industrial" (Turin-Génova-Milán; extendido hacia los polos del noreste) desde el
campo y desde los pequeños centros del arco alpino primero y a continuación
desde los Apeninos y desde el Mediodía.

El modelo metropolitano que se constituye rápidamente corno "ciudad fábrica"


(Magnaghi y otros, 1970) rnarginaliza la colina, la montaiia, el Sur y en general
i
convierte en periferia dependiente la rica red urbana histórica relegándola a un rol
' turístico y rnuseístico.

El territorio en la acepción ele constructo histórico es desestructuraclo; los espacios


abiertos, son desmembrados en: -

a) Espacios usados por la urbanización de /as periferias industriales


metropolitanas: espacios abiertos que resultan, por las inmensas conurbaciones,
r
1
suelo edificable. los "territorios" han siclo sustraídos a su naturaleza histórica ele
pequeños burgos, ele tejidos rurales, agrícolas, tanto de colina como de planicie, y
han siclo "cubiertos" por una urbanización que concibe la construcción ele la
racionalidad del asentamiento a partir del modelo urbano inclustria11 Una º.
zonificación para grandes rnonofunciones, grandes fábricas, grandes movimientos
pendulares, graneles barrios dormitorios, grandes conexiones, grandes estructuras
( ' de servicio, grandes centros comerciales y así sucesivamente. El ambiente
antrópico es reconducido a modelos y culturas de- producción,. ele .consumo de
masa, que destruyen y homologan las ricas y múltiples culturas territoriales.

b) espacios prevalentemente de planicie, mejor adaptados a la mecanización,


"arrasados" por la industria verde, esto es, por una agricultura industrializada que
( ·, por la exigencia del cultivo mecánico y de la fertilización química ha transformado
partes relevantes del paisaje rural muy rico y complejo en un desierto mecánico-
\ ...,- T
:,. químico del sistema monocultural". Esta simplificación paisajística ha ocurrido en

10
"La pobreza de nuestras periferias urbanas"- en particular de aquellas que se han formado como reflejo
de la fábrica fordista ~ se deriva del haberse eliminado la con1p!eja articulación espacia! de !os sujetos
locales, violentando !os sistemas locales existentes hasta destruirlos.
11
Valga por todas !a dramática descripción de la destrucción de! paisaje agrario padano de Eugenio Turri
(1979).
21
):
)
)
. J:
)
muchas de las redes padanas, caracterizadas por la siembra con fosas, canales, )
microclimas, ecosistemas, haciendas, burgos. A la sustitución del paisaje agrario
)
por un espacio homogéneo de soporte a la produéción de tipo industrial
corresponde una reducción ele la complejidad genética destina.da a acelernr la ' )'.
degradación por contaminación y la insostenibilidacl.
),
e) Espacios costeros funcionales .al tiempo libre del producto masificado: la
industria de masa de las vacaciones que ha ocupado los espacios costeros con
..)
alineaciones litorales continuas (conurbaciones lineales) que han en la práctica
ocluido acantilados y costas, empobreciendo y degradando los paisajes colinares
del interior costero.

d) paisaje de colina y de montaña, bastante relevante tanto por extensión (todo el )


hueso apehinico y los sistemas piedemontanos y colinares prealpinos): un territorio
que viene abandonado y sótopuesto a la degradación ambiental y social. La
atracción es, en efecto, ejercida por los polos de industrialización básicamente de
planicie: conurbaciones piedemontanas ramificadas en sistemas de asentamiento
lineales de fondo valle. Los valles se simplifican, todo el complejo de redes de
centros de cumbre, de mediacosta se contraen sobre el fondo valle. Se cumple un '
modelo de civilización que vacía la montaña, vuelve marginal la colina, excepto )
donde la colina e.sta en condiciones, a través ele cultivos preciados y presión
turística, como parie de la Toscana, de mantener un propio rol atractivo en )
economía que evita que sea sometida al éxodo.

En sustancia el territorio, en su acepción compleja e integral de ambiente físico, )


ambiente construido y ambiente antrópico, resulta simplemente sepultado, reducido )
a espacio abstracto atemporal de la economía. Lo "local" desaparece. porque
desaparecen los lugares y la identidad local como valores utilizables en el modelo
de desarrollo económico y en la "modernización".
:¡: -

En una seria autocrítica sobre la confianza de los geógrafos de la postguerra en la


creación de nuevos paraísos artificiales por medio de la planificación del territorio,
desmentidos por la realidad de la confrontación· de los hombres con su territorio
destruido, con los dramas de la supervivencia en territorios que no responden ya a )
las necesidades de sus habitantes, Pierre George revalúa el "homme t1abitant" de )
12 ¡
Maurice Le Lannou "face á J'agitation des hommes proclucters ou aménageurs" .

)
L,
)
!
12
Escribía en 1963 "ha quizá !legado el tiempo en el cual el hornbre, cesando sustancia!n1ente de habitar y )
de participar en la producción con cualquier aspecto de su personalidad, se liberará de la geografía" (Le
Lannou, 1993 pág. 17).
)
22 )
t
)

)
)
t
5
!
)
(

De la ciudad fábrica a la ciudad postfordista, la


desterritorialización continúa

La interrupción del proceso histórico ele construcción de los lugares ocurre cuando
uno ele los sitios de civilización (el contemporáneo) se autonomiza de todos
aquellos que lo han precedido: el territorio es tratado como una hoja en blanco,
como mero soporte sobre él cual dibujar asentamientos según reglas que hacen
abstracción de la naturaleza, de la calidad y ele la identidad de los lugares.

Aquí la clesterritorializatión no se configura como en el pasado como una fase de


transición hacia una nueva territorialidad (o sea como una forma ele la relación
coevolutiva entre asentamiento humano y ambiente): ella, en efecto, esta
determinada por un sistema socioeconómico que por naturaleza desterritorializado,
organizado en un espacio abstracto . atemporal siempre más artificial,
desestructurado (por forma y velocidad del proceso) ele la construcción histórica de
las regiones, de los lugares y de sus tipos territoriales. Esta interrupción del ciclo
territorialización - desterritorialización - reterritorialización (Raffestin, 1984) se
funda sobre la confianza tecnológica en la posibilidad de liberarse definitivamente
de la naturaleza y del territorio a través ele la construcción ele un ambiente
totalmente artificial en condiciones de sanear, con las ini,ovaciones técnicas. las
crisis crecientes de los sistemas ambientales y territoriales.

La diferencia esencial con los ciclos precedentes es que la desterritorialización


contemporánea no prevé en el modelo de desarrollo que la ha inspirado, así como
en el modelo de asentamiento que la materializa, una reterritorialización sino, más
bien, un incesante proceso de desterritorialización; los problemas · de
insostenibilidad progresivamente provocados por la destrucción de los ecosistemas
naturales y del territorio que se derivan de este proceso.son sistemáticamente
I
enfrentados con ulteriores artificializaciones, con prótesis tecnológicas,
1 manipulaciones genéticas, clonaciones etc.

La desterritorialización contemporánea es por tanto la primera en la historia en ser


tenclencialmente estructural, sin vía de retorno 13.

En el proceso de construcción ele la ciudad fábrica se lleva a cabo en una primera


separación de la relación entre sociedad asentada y ambiente, una liberación del
' territorio con respecto a las fuentes ele energía. los transportes. las modalidades de
asentamiento. La ciudad es reorganizada con base en una racionalidad que induce
una organización ele tipo lineal instantánea. Las funciones de la jornada laboral son

13
"fvlientras en el pasado, y en relación con !a transformación de los modos de producción, un tipo de orden
en el espado era sustituido por otro tipo de orden, que en general integraba et precedente, valores
(
'
;1 significantes eran sustituidos por otros valores significantes en las formas del asentarnlento y en !as
relaciones entre uso del suelo y articulación de lo social, hoy la estructura territorial heredada de Jos
amplios tiempos del proceso histórico, sufre un proceso no tanto de transformación cuanto de
degradación generalizada." (Di Pietro, 1978, pag. 34).
23

' .
;,¡
organizadas en grandes monofunciones temporalmente secuenciales; el tiempo es )
,: l'
seccionado y artificializado en el espacio lineal de las funciones productivas y j
reproductivas. Estas funciones no tienen ya· ninguna relación con la estructura
territorial que las precedía. : -¡
La era telemática y la ciudad de la información del posfordismo prosiguen el
proceso de desterritorialización, incluso lo acentúan en formas diversas. La era
telemática no extiende ni el taylorismo ni el fordismo a las actividades terciarias
sino que, por el contrario, recompone funciones introduciendo en el proceso
productivo los modelos de redes no jerárquicas de la informática distributiva. Con la
crisis del fordismo, la difusión productiva y la molecularización del trabajo autónomo
se han venido activando formas de comando de la producción completamente
aespacializadas, atemporalizadas fundadas sobre sistemas de redes no lineales. El
modelo de asentamiento entendido corno "ocupación" por parte de funciones
económicas del territorio conve1iido en puro espacio abstracto se prolonga, más
allá del modelo taylorista fordiano, en el territorio indiferenciado de la "fábrica
virtual" y de la globalización. El proceso tanto a nivel regional como nivel planetario
desata, sobre esta indiferenciación espacial y temporal, una fuerte "libertad de
jerarquizaciones" concentrando, todavía más que en la fábrica, las áreas ele l
comando sobre ciclos productivos difusos y periféricos14_ )

La implosión en el ciberespacio de muchas actividades humanas (Benedikt, 1993),


desde las actividades productivas, de consumo, de fruición estética, de
socialización, hasta el sexo, conlleva una ulterior desatención hacia los lugares y a
su protección desde el momento en que el espacio resulta cada vez más un
apéndice, pobre de signos y significados, respecto ·a la densidad creciente de
información atribuida al espacio virtual. Con el fin de la época ele la perspectiva y el
)
advenimiento de una percepción plural de espacios simultáneos se verifica una
progresiva transferencia de las relaciones humanas a un dominio aespacial. La
realidad física ordinaria se convierte en un fenómeno del tipo superficial residual: la
representación social, simbólica, estética no se da ya en el espacio urbano ele
acuerdo con las modalidades de relación entre el espacio público y privado (corno
todavía ocurre en la dudad burguesa ele los primeros años del 900 y en· .las
comunidades obreras de la ciudad fábrica fordista).

La metrópoli contemporánea pierde progresivamente su· importancia para la i .. J


representación social: primero, en el curso de la revolución mecánica, la
descomposición funcional "pone en escena" la representación del léxico productivo;
sucesivamente en la época del ciberespacio, a través del proceso de abstracción
del espacio concreto de muchos aspectos de la vida relacional, se atrofia la misma
función simbólica y de representación de ·1a ciudad. El imaginario ernigra en el

14
"los espacios c.entra!es · ejercitarían efectos de polarización en lo que respecta !as funciones terciarias
{dirección, innovación, R & S y servicios conexos} n1lentras que el resto de la estructura funcional tendería
a dilatarse a escala regional y a reproducirse en modelos periféricos bajo la forma de áreas industriales
urbanas, áreas de especialización agrícola, agroindustrial y ·turistica" (Dematteis, 1995, pág. 68).
24

)
computador, en la virtual comunity. El ex habitante de la ciudad fábrica en su
cottage telemático o en un escuálido condominio de la periferia o en una villita de la
ciudad difusa, se dedica a la navegación en un mundo de libertad de relaciones y
emociones que hacen de contrapeso a la pobreza y a la miseria estética de
relaciones y de vicia social del espacio material en el cual vive. El modelo expo1iado
en el tercer mundo deja entrever el escenario de un futuro de ciudades barracas
clotadas de vícleocomputadores. La plaza concreta no sirve ya para comunicar
mensajes sociales e interacciones (transferidos a la plaza telemática) y se convierte
en un parqueaclero o en un museo.

En conclusión la desterritorialización contemporánea en sus dos fases mecánica y


telemática, evidencia en general los aspectos estructurales de la interrupción de los
ciclos históricos de crecimiento y desarrollo del .territorio; la estructura del
asentamiento metropolitano interrumpe, organizando su sistema funcional, las
relaciones entre asentamiento humano y ambiente, que en el tiempo histórico han
estratificado la construcción de los lugares. Estos se contraen hasta convertirse en
espacios conectivos entre funciones; el grado de desterritorialización define la
invasión, la dimensión y la intensidad de la ruptura de la relación entre
asentamiento humano y ambiente y, por tanto, de las reglas de larga duración
constitutivas de la identidad de los lugares. El proceso general de
clesterritorialización comporta un efecto de dominó sobre el paisaje, sobre el
ambiente y sobre las relaciones sociales.

Por sobre todo la descontextualización evidencia la destrucción de las identidades


f ' paisajísticas (entendidas en sentido ele la consonantia universa/is Humboliana)
determinada por la · ruptura de las relaciones entre nuevas morfologías de
asentamiento y los lugares a través de la homologación de las técnicas
constructivas, de los materiales, de las tipologías edilicias, urbanas, rurales, de los
modelos habitacionales y de consumo. Si entendemos el paisaje como
representación, fruto sensible del largo proceso histórico de ter.ritorialización,
entonces la interrupción ele esta relación sinérgica por parle una cultura del
asentamiento que reduce los lugares a "sitios" funcionales, a un orden artificial
indiferente a la individualidad de- los lugares mismos, constituye un acto de
"interrupción del paisaje":

sólo cuanclo tos hombres tienen une1 cognición discretamente madura de esta individualidad
territorial en la cual moran se desarrollan estos procesos de construcción que al sedimentarse y
entrecruzarse han producido el paisaje.(Gambí: 1986, pag. 104) ·

Por tanto, si limitamos la categoría de paisaje a la expresión sensible ele una


"individualidad territorial" y no a cualquier forma que pueda asumir el asentamiento
humano, la descontextualización es sinónimo de destrucción. La prevalencia de
obras generadas por morfologias y reglas exógenas que hacen abstracción de la
relación entre naturaleza y cultura puede destruir el proceso de producción de la
identidad de paisaje sea urbano o rural.

25
También más allá de una valoración de mérito sobre el valor estético del -paisaje
que reclama de todas maneras una mediación cultural, la descontextualización es
en todos los casos un indicador que puede "medir" el grado de negación de los
,,
caracteres peculiares de\ lugar por parte de obras territoriales y edilicias, tramas del .,\
asentamiento, manufacturados cuyas reglas productivas y de localización no
contemplan una relación cualquiera que ella sea (de continuidad, interpretativa
innovadora) con el contexto (ambiental, físico, construido, antrópico) sino que
emanan de una esfera autónoma exógena y autoreferencial respecto del contexto
mismo. Esta ausencia de relaciones genera imágenes y "paisajes" (tratándose
siempre de obras ele\ hombre) que figurativamente· hacen abstraccion de las
peculiaridades paisajísticas del lugar o de otros lugares colonizados,
genéticamente homologados a formas seriales, clonados desde · reglas
(constructivas, de asentamiento, urbanísticas, económicas) tendientes a la
uniformidad del producto y a la construcción de un único paisaje "global".

La degradación evidencia por su parte los efectos de la desterritorialización sobre


el ambiente; en particular la ruptura del equilibrio ambiental debida a \21 pérdida ele
sabiduría ambiental y al abandono del cuidado por parte de la comunidad
asentada. El enajenamiento de los habitantes con los lugares es uno ele los
elementos que desencadena la producción de excesos de carga antropica sobre el
ambiente:el despilfarro y la destrucción de los recursos no renovables, el desorden
hidrogeológico, la crisis (o el colapso) de los sistemas ambientales.la acumulación
de desechos por la interrupción de los ciclos biológicos, la desertificación de los
ecosistemas, la interrupción de las redes ecológicas, la interclusion de los espacios
abiertos, la contaminación de las aguas.del aire, del suelo, las alteraciones
climáticas y microclimaticas.

El término "degradación" también se refiere al malestar social ocasionado por el


empeoramiento de las condiciones de vida de las categorías sociales más pobres
que padecen en mayor medida los efectos de. la degradación ambiental. Igualmente
a los efectos del desarraigo y de la movilidad deslocalizadora que han provocado
pérdida de identidad, procesos de integración y asimilación ele estilos ele
producción y de consumo homologados desde la reglas de la globalización
económica.

Es importante notar la invasión de este proceso de desterritorialización: para


Deleuze y Guattari la historia del capitalismo es una historia de desterritorialización
que produce progresivamente desarraigo, trabajo abstracto, pérdida de identidad.
El proceso compromete inexorablemente también el territorio agrícola (y con él, el
paisaje agrario): al volverse fábrica se convierte en puro soporte modular ele
procesos artificiales, hasta la hipótesis extrema de "liberar'' la producción agrícola
de la tierra. b.
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Más allá de la forma metrópoli
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La forma metrópoli es irreversible?

De frente a este escenario quisiera sobretodo responder la siguiente cuestión: nos


encontramos en una fase en la cual es hipotizable la superación de la forma
metrópoli?. Como superación entiendo en general la transformación de la reglas
ele asentamiento clirigida a la reconstrucción de la ciudad, de los lugares, del
espacio público de la municipalidad y la ciucladanía, de sistemas no jerárquicos
entre ciuclacles, y de equilibrios ecológicos y relacionales entre ciudad y territorio;
por el reequilibrio entre uti/itas (hoy sobreclimensionada) venuslas 15 y firmilas 16 (hoy
( sacrificadas a la uti!ilas) a través de nuevas fronteras interpretativas de los
' fundamentos vitruvianos del arte de construir la ciudad, que respondan
contemporáneamente a la reconstrucción de los lugares del hábitat y a la solución
estratégica los problemas ambientales. En otros términos existen las condiciones
f para interrumpir el proceso de desterritorialización e iniciar nuevos ciclos ele
1
!erritorialización como respuesta a los problemas de la insostenibilidad del
clesarrollo?.

Si enfrentamos la cuestión desde el punto ele vista de las actuales tendencias


dominantes y examinamos los procesos de urbanización en el mundo a través de
r una lectura cuantitativa del fenómeno, la respuesta es seguramente negativa; mas
I r
aun, asistiremos en los próximos años a una difusa y acelerada metropolización
2'..(, acompañada de ulteriores procesos de desterritorialización: todas las previsiones
restituyen la tendencia inquietante ele este proceso. Algunos elatos: el 54% la
población italiana esta concentrada en el 11 % del territorio nacional en áreas
metropolitanas que representan un 18% clel total de los municipios. A nivel mundial
cada año más ele 50 millones de persona confluyen desde el campo hacia la
ciudad.

15
Basta recordar la ínfima calidad estética del paisaje de !a ciudad difusa o de !as periferias metropolitanas.
16
En nuestro tien1po la carencia de firmitas se refiere a la lncuría y al exceso de carga ambiental que han
producido por ejemplo e!' daño hidrogeológico, fenórnenos de hundimientos, edificaciones en zonas
sísmicas y en riesgo etc. pero también a la reducción prograrnada de fa duración de los edificios cuya
amortización viene rnuy frecuentemente calculada en 30 años.
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Es un proceso que, por velocidad y dimensión, no se habla jamás verificado en la


historia (al inicio del siglo XIX vivían en la ciudad el 3% de la población mundial que
por otra parte no superaba los mil millones) y que tiende ulteriormente a agravar y a
acompañar el fenómeno de crecimiento exponencial de la población mundial (cuyo
redoblaje ocurrido en 1986 con 4 mil millones se l1a contraído en 36 años). Las
previsiones para el segundo cuarto del siglo XXI (fuente ONU) hipotizan el 62% la
población mundial asentada en ciudades metropolitanas y en megalópolis 17_

Con una imagen eficaz lgnacy Sachs (1996) comenta las proyecciones ele la 01\IU
que ven la población urbana en el tercer mundo cuadruplicarse en los próxi¡:nos 50
años de 1 a 4 mil millones: 18 "las megalópo\is del sur crecerán en el próximo medio
siglo al ritmo de una región parisina cada dos meses". El crecimiento exponencial
de la población mundial y el crecimiento de las megalópolis del tercer mundo son
procesos íntimamente correlacionados, el problema de la sobrepoblación y de la
pobreza se concretan en el problema de la megalópolis.

Naturalmente el modelo de asentamiento de los futuros habitantes de las


),
megalópolis, a despecho de la metáfora ele Sachs, no es París y tampoco la
banlieu: se trata de poblaciones que vivirán en periferias degradadas de favelas y )
villas de miseria. El modelo de urbanización es decididamente diverso del
crecimiento de la periferia metropolitana del primer mundo donde existe todavía
una relación causal entre: urbanización-trabajo (de fábrica o de oficina concentrado )
o difuso) - servicios - satisfacción de las necesidades primarias-formación ele renta. )

El tipo de urbanización "salvaje" del tercer mundo tiene en cambio connotaciones )


l
directamente socioculturales y políticas, que se saltan las conexiones causales con )
el crecimiento de las estructuras económicas y productivas.
)
Es una organización que por sus proporciones y su velocidad en incremento, no
admite planificación: esto es no son regulables, por parte los gobiernos locales, las
relaci.ones entre flujos de urbanización, seNicios, habitaciones, trasportes etc. Por
tanto el drama del proceso no reside sólo en el dato cfimensional de la urbanización

17
Estos datos medios se diferencian: en los países desarrollados el porcentuc1I de población rnetropo!itana
. sube al 85%, mientn1s en África, Asia, A1nérica Latina e! porcentual desciende al 50-60%; sin en1baxgo
estarnos aquí en presencia de fenómenos muy acelerados tumultuosos y cuantitativamente relevantes de
urbanización respecto de las ciudades del primer inundo que se encuentran, entre otras cosas, en
estancamiento deniogn5fíco:· en efecto todavía !as previsiones de la ONU hipotizan un crecimiento de
población urbana del tercer 1núndo, dentro de los rnlsmos horizontes temporales, de uno a cuatro mil
millones de personas.
18
Aún en !a incertidumbre estadística de las proyecciones, estas indican tendencias de crecimientQ que en e!
2020 redoblan la población del planeta para el 90% concentrado en !as n,ega!ópolis del tercer rr1undo; en
el 2020 sólo una ciudad occidental {Nueva York) figura en !a lista de las n1egacities que superan !os lO •)
millones de habitantes {Tokio, Bombay, lagos, Shangai, Yakarta, San Pablo.). Datos tomados de Naciones
Unidas 1995.
28
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sino sobretodo en la forma en que ocurre {';,Pfü.\t<;;Ii<;~~jó11" directa de las masas de Cc,e,
inmigrantes del campo, sin pasar a través de algún contacto con la cultura urbana); dQ \
forma destinada a incrementar la construcción de pobreza material y cultural a ))C:>k
escala mundial. - \e
1c.~
Estos procesos indican por tanto una fase de ulterior acentuación ele la
organización metropolitana ele! mundo con un aumento vertiginoso ele la pobreza
"urbana". La dimensión ele la periferia de la megalópolis es tal que rompe hoy toda
relación residual (semántica, cultural, urbanística etc.) con la ciudad a la cual
topográficamente hace referencia.

La autonomización de las conurbaciones periféricas del tercer mundo respecto de


las ciudades ha sido precedida, como modelo ele urbanización, por fenómenos
análogos (aunque a una escala dimensional muy inferior) en el primer mundo.
Fenómenos fácilmente· legibles por ejemplo en el territorio italiano: la ciudad
atraviesa la época etrusca, romana, medieval, del renacimiento, barroca, del 800,
desarrollando en el arco de más de 20 siglos un crecimiento bastante contenido
(dos, tres, cuatro veces el trazado original) y con tiempos largos de transformación.
Si examinamos las secuencias cartográficas de las principales ciudades italianas
vemos que en el curso de los últimos 50 años la ocupación de suelo supera ele 1O a
15 veces la lenta y contenida evolución urbana de dos milenios. Es más, este
proceso se ha realizado no sólo en los nodos urbanos de polarización industrial del
sistema ele la granproducción de masa, sino de manera invasora sobre todo la
densa red ele las medias y pequeñas ciudades en las cuales el proceso de
ocupación desproporcionado de suelo y de crecimiento de conurbaciónes
periféricas está directamente ligado a la afirmacion de modelos culturales y de
consumo individualista y de masa de tipo metropolitano: periferias de metrópolis
jamás nacidas.
1
f
En todas las principales ciudades metropolitanas la población está cayendo, pero la
r urbanización se expande. La forma metrópoli triunfa aun sobre la caída
1
demográfica. Aparentemente no existen ya regiones para expandir la ciudad, más
aún habrfan muchas .para recualifícar la ciudad existente. En cambio la metrópoli
1
continua su crecimiento construyendo nuevas jerarqui as territoriales, atrayendo
a,, 1'r sobre si nuevas inversiones relacionadas en particular con los servicios raros a la
' empresa, a la persona: el terciario avanzado, l_a universidad, los parques científicos
y tecnológicos, la información , las comunicaciones etc.; reconstruyendo a través
ele este movimiento una demanda inducida de habitaciónes y servicios (no ya
relacionada con la movilidad obrera sino terciaria), construyendo un nuevo ciclo de
migraciónes, un nuevo fenómeno de polarización y urbanización acelerada, de
cogestión de las áreas centrales y de empobrecimiento de las periferias regionales.

Las posibilidades de invertir esta tendencia son actuales y concretas por los
desarrollos tecnológicos, culturales, sociales que atraviesan tanto los territorios de
la metrópoli como las periferias tercermundistas: pero la ola larga del modelo
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tradicional del crecimiento que recorre la metrópoli del primero y del tercer·mundo )
se mueve todavía en la dirección opuesta, en la hiperconcentración metropolitana y )
la consecuente proliferación de periferias degradadas.
)
Indudablemente los procesos de globali.zación económica van produciendo una )
nueva geografía del poder de las ciudades fuertemente jerarquizada a escala tanto
mundial como regional. La producción de formas de control y comando, sobre )
ciclos productivos ampliados a escala mundial, localizadas en la nueva "ciuclacl
fábrica" de los servicios a la producción (finanzas, management, innovación,
desarrollo, tecnologías ele comunicaciones, etc.) que. he denominado tiempo atrás 5
(Magnaghi, 1976) "metrópoli del comando" sobre la producción munclial,determina )
el "rango", el posicionamiento de cada nodo urbano en la red jerárquica ele la global
city, siempre menos dependiente ele las variables dimensionales de la población. 19 )
)
De frente a este cliset'io fuertemente jerarquizado, la tendencia dominante ve tocia
ciudad y toda región correr en la competencia por posicionarse hacia lo alto, )
jugando las propios recursos en la carrera. Pero a partir de las ciudades globales,
que guían el juego, la organización productiva de la nueva fabrica terciaria produce
una fuerte polarización social (mucho más fuerte que la ciudad fábrica fordista). )
Esta polarización está destinada a difundirse en las ciudades de rango inferior que
compiten (disminución del costo del trabajo, de los gastos sociales y ambientales,
autoaprovechamiento sin estatutos del trabajo autónomo etc.). El proceso es
definido sugestivamente por Brecher y Costello "una desastrosa carrera hacia el
fondo" en la cual las condiciones generales tienden a descender hacia el nivel de
los más pobres, cuyo resultado final es el crecimiento de pobreza relativa en las
metrópolis occidentales y la concentración de cuatro mil millones ele pobres
"extremos" 2 º en las periferias de las megalópolis.Sostenibilidad del desarrollo adiós.

Si nos confiamos únicamente en la lectura de estas tendencias deberíamos por


tanto dar la razón a quienes sostienen que los próximos 50 años deberemos
movernos y razonar a/ interior de la forma metrópoli y de su expansión invasora y
por tanto deberemos buscar corregir, mejorar y exaltar la forma organización y ele
crecimiento del individuo metropolitano y de sus libertades. Por otra·-parte esté
)
horizonte "megapolítano" ha sido aceptado también en la Conferencia Hábitat 11 de
Estambul de 1996; el problema, frente a un evento considerado inevitable, 21 es )
cómo afrontarlo, en este caso se dá notable importancia, en la evaluación de las i
best practices; a los procesos autoorganizativos (el arte de arreglárselas de los
'
19
Esto es particularrnente evidente en la relación jerárquica que se va determínando entre nietropolis
occidentales y mega!ópolis tercermundistas que resulta inversamente proporciona! a !a dimensión
)
demográfica: en las proyecciones de la ONU entre !as primeras diez ciudades de la clasificación
L
dimensiona! una sola pertenecera al mundo occidental. )
io Sobre el concepto de pobreza relativa y extrema remito a Magnaghi 1996.
21
"La concentración de infraestructuras, servicios, tecnologías y trabajo es un proceso que se autoalimenta ')
y que no tiene alternativas. en Un1a, lagos y Dhaka, tres ciudades entre !as más prob!ernáticas que
existen, se produce entre 40% de 50% de la riqueza total de los respectivos países" {Balbo, 1996 pag. 7}. ,,': J'
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pobres ele las ciudades ilegales) y a su govemance, no siendo más hipotizable una
22
racionalidad planificadora relacionada con crecimientos urbanos exponenciales.

!)ero este escenario, el fondo de estas ejercitaciones en el arte de adaptarse es


irreversible? no obstante las apariencias, considero que no.

Acercándonos al problema con lentes que nos permHan enfocar tanto las
contradicciones internas del modelo metropolitano (en sus versiones extremas de
la global City y de la megalópolis tercermundista), como los comportamientos
culturales y los movimientos sociales urbanos que de estas contradicciones se
alimentan, nos encontramos en el umbral de eventos, perspectivas y
proyectualidades dirigidos a la superación estratégica de la forma metrópoli.

La curva ascendente en la cual el desarrollo metropolitano significaba crecimiento


ele la renta, de las libertades individuales y de las transformaciones culturales, del
!)ienestar, de la movilidad social, está desde hace mucho tiempo superada: muchas
fuentes documentan que nos encontramos hace tiempo en una curva descendente
en la cual el desarrollo de la forma metrópoli corresponde a una reducción de las
libertades, y el crecimiento económico se acompaña de un crecimiento de nuevas
pobrezas (polarización social creciente y baja calidad ambiental en la metrópoli de
occidental, aumentóde la pobreza "absoluta" en las metrópoli del tercer mundo).

Por tanto debemos medirnos con la no-ciudad del postdesarrnllo. En los próximos
a1)os, como hemos visto, el tumultuoso proceso de urbanización seguira adelante
en formas todavía más rápidas y exasperantes, se acelerará por tanto la búsqueda
ele sostenibilidad del proceso de artiflcia!ización global del planeta. f?uede la
incesante invención de prótesis tecnológicas continuar aplazando hacia el futuro la
crisis?

La respuesta al problema remite a una cuestión más radical que no concierne


exclusivamente las ecocatástrofes locales y planetarias producidas por la
1 ,
expansión de las megalópolis, sino al hecho que esta forma de asentamiento ha ya
producido un cambio cultural en el .concepto .. de riqueza. El crecimiento ele
· estamáquina productiva, cuyos caracteres constitutivos he considerado el primer
capítulo, es percibido cada vez más conscientemente _co.m!l. generado.r de nuevas
pobrezas más allá ele aquellas materiales: pobreza de calidad ambiental y pobreza
ele .......... .
....identificación.
·.· '

22
"Yc1 es claro que e! .único camino de recorrer es aquel de la intervención indirecta de !as enab!ing
strategies que permitan a aque!Jos que producen !a ciudad sin ninguna intervención del estado (y no

1
' '
rararnente contra la intervención del estado) de hacerlo en el modo más eficaz posible. la supervivencia
de la ciudades del tercer mundo se funda sobre pequeños trabajos. E! comercio de los pocos tomates· que
se logran cultivar en e! patio, o los huevos de alguna gallina, o quizá cosas robadas. Herreros, carpinteros,
sastres, peones para la autoconstrucclón, hasta los lustrabotas y las prostitutas" (Balbo, 1996 pag.8).
31

'
2
)
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)

Estamos frente a reglas de crecimiento de los asentamientos ignorantes y


presuntuosas. Ignorantes en cuanto han perdido 19 sabiduría ambiental que
garantizaba, en las culturas urbanas precedentes, las condiciones ele reproducción )
de la ciudad misma. Presuntuosas en cuanto han relegado al olvido ele la l
premoderniclad cuestiones idéntitarias que se consideraban superables por siempre
)
con el proceso de artificialización del territorio de la. modernidad y que,
contrariamente, se han despertado prepotentemente como crisis del modelo de •
)
.
homologación. Es propiamente de las necesidades que nacen de las nuevas
pobrezas generadas por la realización de la forma metrópoli que puede entreverse )'
la clave del proyecto de una núeva cultura urbana, que este en condiciones de
frenar el catastrófico crecimiento de las megalópolis.
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)
Las nuevas pobrezas "del desarrollo" ' )
1'
La pobreza global es un constructo moderno y completan1ente nuevo. Los rnalerla!es de base que
)
han entrado a forn1ar parte de este constructo son esencialmente la economización de !a vida y la
integración forzada de las sociedades tradicionales en la econon1ia mundial. En 1948 e! Banco
. ),
Mundial postulaba que los paises con una renta inferior a 100 dólares estadounidenses eran por )
definición pobres y subdesarrollados.
)
f '.
Pero el desarrollo no sólo define el umbral de pobreza con base al Producto Interno 1
Bruto de los países ricos; en su realización a través de la forma metrópoli produce ,'
también nueva pobreza. Desde hace tiempo la liberación de los vínculos .J
territoriales (vividos por una larga fase de la época moderna como limites a la
libertad individual, a las transformaciones culturales y de los estilos de vida, al
crecimiento económico) ha comenzado a producir efectos perversos (restricciones
de la libertades individuales, disminución del valor de uso de las mercancías, caida
de identidad y de raíces, disminución de la calidad de la vida) que han determinado
nuevas pobrezas.
)
El modelo centro periférico de las regiones desarrolladas se ha reproducido a
escala ampliada (sin al menoshaber desarrollado los mecanismos compensatorios
de la urbanización inducida desde el mercado del trabajo) en la megalópolis
tercermundista, en Ja·cuallos·procesos de hiperurbanización salvaje siguen leyes
diversas (ex"propiación de tierras, asedio militar de los pueblos.) pero producen
efectos análogos de desterritorialización (degradación y empobrecimiento. de la
23
regiones periféricas, desestructuración ele la comunidad degradación arnbiental.).

23
Por ejemplo el mecanismo descrito por Márquez Pereira {1994) para México es ejemplar: la enorn1e
concentración metropolitana produce una doble espiral de pobreza, en el centro por congestión y
disgregación socia!, en la periferia por rnargina!izaclón del tejido agrario, político, social, ambiental etc. El
modelo requiere ser sostenido con políticas de emergencia crecientes contra la pobreza de Ciudad_ de
México {donde residen e! 20% de !os pobres), con una intervención decreciente en las reglones periféricas
(Chiapas Hidalgo Puebla ... ), con e! 25% de los fondos donde reside e! 80% de los pobres {27 millones en e!
¡ '
campo y en los centros menores de 5000 habitantes). Es evidente la doble ineficacia y la insostenibilidad y
de las políticas contra la pobreza en este modelo de asent;imiento: en la n1ega!óp0Hs donde_la velocidad
de la urbanización salvaje vuelve sistemáticamente subestimados .las intervenciones; en las regiones
32
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)
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)
! .
)
El proceso de liberación del territorio (técnica, cultural, antropológica) ha coincidido
por tanto por un largo período con el crecimiento del bienestar y con la hipótesis ele
la difusión del modelo occidental a nivel del "sistema mundo". Pero a partir de los
ar1os setenta los signos. ele este proceso "imperial" se han invertido construyendo
éln lugar de riquezas nuevas pobrezas. El hecho importante es que se trata de
nuevas pobrezas (de calidad urbana, ambiental, idéntitaria, territorial) inducidas
desde los modelos ele/ crecimiento cuantitativo: inicia el largo tiempo de la
declinación de la megalóp<ilis cuyos habitantes les parece siempre menos evidente
las virtudes del crecimiento y de la artificialización y siempre más evidentes las
hipertrofias, las nuevas pobrezas, la polarización social y el subdesarrollo.

f'obreza de la ca/íclad del lwbitat: deberemos dedicarnos en los próximos 50 años a


hacer planes ele recuperación territorial para regenerar las condiciones de
sobrevivencia ele nuestros cuerpos biológicos (que poco tiene que ver con las ·
necesidades "inmateriales" como nos prometían los cantores de la sociedad
posindustrial); y pobreza de identidad: ernergen en todo el mundo aunque en
rnanera tumultuosa y contradictoria movirnientos lingüísticos-étnicos y rnovirnientos
urbanos por la reconstrucción de la identidad territorial local. Según lgnacy Sachs
el crecimiento ilimitado de la ciudad hacia la megalópolis ha aurnentado su
vulnerabilidad: biológica (aumento exponencial ele enfermedades) estructural
(dificultad creciente para la vida física); de los soportes vitales (escasez y
contaminación del agua, la comida, el aire); económica (crisis fiscales y
financieras); funcionales (crecimiento de los costos y los tiempo por congestión,
caída cie la productividad) está inversión de los signos de los procesos de
"liberación" del territorio ha hecho redescubrir el concepto de limite, enterrado por
un largo período histórico por el proyecto de sociedad, de ciudad y de. territorio
funcional al modelo del crecimiento ilimitado.
L.-'

La superación del umbral de construcción de nuevas pobrezas toca ya en general


las teorías del desarrollo: que Vandana Shiwa (1990) titule un texto suyo "sobrevivir
a/ desarrollo" y que Samir Amin (1987) proponga desde hace tiempo una teoría del
"desenganchamiento" del mercado mundial son síntomas de cambios extensivos
del concepto de pobreza que se propaga por las sociedad-tercennunclistas.

Por otra parte si examinamos .las curvas de los indicadores de bienestar


elaborados por Daly y Cobb (lndex of Sustainable Economic Walfare, 1994),
aplicados a los Estados Unidos y más recientemente a algunos países europeos
como Gran Bretaña y Alemania, vemos cómo a partir de 1975, rnienlras la curva
del PI B continuaba creciendo la curva del lsew señala decididamente hacia abajo:
lo cual es como decir que a un aumento de produción de riqueza disminuye el
bienestar y que el desarrollo entendido reduclivamente como crecimiento
económico desde hace unos 20 años ha comenzado a crear pobreza creciente.
1! y

pobres periféricas donde la desproporción vuelve ineficaces también las políticas contra la pobreza
extrerna.
33

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)
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Pero de que naturaleza son estas nuevas pobrezas que crecen en los últimos )
decenios? , '
)
En general éstas están ligadas al proceso de reducción del valor de uso de los r)
bienes del mercado (incidencia negativa sobre la salud, sobre bienestar, sobre ta
calidad arnbiental). 24 )
)
Más específicamente, si miramos los indicadores correctivos utilizados por el lsew
(que se ocupa de valorar el comportamiento de la riqueza real de tos Estados )
Unidos; pero cuyo discurso puede ser extendido a los sofisticados· modelos
propuestos y experimentados en la realidad europea), estos tienen que ver
principalmente con los "gastos defensivos" provocados por la degradación )
ambiental y urbana, como el empeoramiento la calidad del agua y del aire y la )
contaminación acústica; los costos relacionados con el pendularisrno, la
urbanización, tos accidentes de transito, la salud, la criminalidad urbana; la pérdida
de zonas húmedas y de recursos no renovables; los costos relacionados con la )
distribución de la renta, el trabajo doméstico no retribuido. Estos indicadores
evidencian por tanto que las nuevas pobrezas están estrictamente relacionadas
con el empeoramiento de la calidad ambiental y urbana, de la alimentación al uso
de las aguas, a la pérdida de identidad en los modelos ele asentamiento r
metropolitanos y megapolitanos. 25 Se trata de pobrezas extremas (aquellas en las !
cuales esta juego la vicia, pobrezas que matan)?

Es dificil responder, aunque un monitoreo atento sobre la situación epidemiológica


en la metrópoli y en el campo relacionado con la contaminación los productos
alimenticios industriales y con los daños ambientales o relacionado con la
criminalidad o el conflicto interétnico, podría hacer extender el concepto de pobreza ·
extrema a las nuevas pobrezas. Pero por ahora es importante hacer notar que
mientras el concepto de pobreza extrema usualmente hace referencia a cuotas
.)
amplias (y crecientes) de población del tercer mundo en particular en América
Latina) y a cuotas marginales de población en el primero (vale decir que el primer )
mundo se enriquece de la pobreza de otros consumiendo sus recursos), las nuevas ')
pobrezas a que me refirero competen a la gran mayori.a de la población mundial,
comprendidas las metrópoli del primer mundo, desde él momento en que los )
indicadores de pobreza no tienen que ver solamente con la marginalidad )
económica (procesos duales de exclusión en las economías ricas aumento de la i
dependencia de las economías pobres) sino a/ descenso general de la calidad de la )
vida en el territorio. En otros términos el modelo desarrollo fundado sobre las
relaciones imperiales Norte-Sur, sobre la concentración de las funciones de
')
comando y de control y sobre la descentralización de la producción, crea pobrezas

24
"Los productos de la sociedad industria! tienen inmediatamente la mís1na metamorfosis de la moneda., el
¿
·'':)
n1isn10 proceso de pérdida de valor de uso y de asunción. de puró signo de valor (negativo)" {Perna y Poli,
1998 pág. 50). 1)
25
Para una descripción sintética de evolución de !os indicadores de sostenlbiBdad y sobre la extensión de las
variables de aquellas cuantitativas a aquellas cualitativas véase Cavelll y Poli, 1995. )
34
)
l.
)

)
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no sólo en el Sur sino también en el Norte donde se consume el 80% de la energía
y de la producción mundial de mercancías.

Se invierte por tanto la previsión optimista según la cual el "tiempo posindustrial" en


los palses desarrollados habría debido comporiar el acceso a necesidades y a
consumos "poslmateríales" a través de la transferencia a las máquinas (y a la
fuerza del trabajo tercermundista) de la fatiga manual, desarrollando
prevalentemente funciones intermedias y actividades intelectuales ( comunicación
ciencia, arte, cultura.).

Este proceso de tercerización se ha en gran medida cumplido en la metrópolis


occidental sede de las funciones de comando de la "fábrica global" con ciclos
productivos ampliados a escala mundial; pero ha sido acompañado
paradójicamente, en continuidad con los amplios efectos de la industrialización, por
dos procesos fundamentales: la extensión de un modelo de crecimiento económico
sin desarrollo y ocupación, en el cual la competericia producida por la globalización
determina condiciones generales que tienden a descender hacia el nivel de los más
pobres y el crecimiento desproporcionado de problemas relacionados con el
empeoramiento de las condiciones materiales de vida.

Un ejemplo local: la región padana de Milán ha fundado por siglos la estructura de


asentamiento de larga duración en su constante desarrollo económico agrícola-
industrial sobre la riqueza ele las aguas. (lagos, rios, sistema de canales,
nacimientos, faldas, fuentes) construyendo un sistema complejo de relaciones
sinérgicas con el ambiente (desde la centuriación romana a las intervenciones
cirtercenses, a las obras hidráulicas leonardescas, a las canalizaciones que
continuaron hasta el final del 800) que han aumentado constantemente su fertilidad
y productividad. En la construcción de los últimos cincuenta at'íos de la conurbación
metropolitana industrial y terciaria, el elemento ambiental que coristituía el valor
fundador de la riqueza (la abundancia, la calidad de las aguas, sobr.e. las cuales se
¡:: ,. ha construido el valor agregado territorial) se transforma rápidamente en una nueva
pobreza (escasez, contaminación de las aguas superficiales y profundas,
inundaciones, desertificación ecosistémica, impermeabilización de los suelos y de
los alveolos de los jari\lones etc). Los signos se invierien; el factor de riqueza se
convierte en factor de peligro, enfermedad, escasez, degradación del ambiente y
del paisaje.

\ ·- Esta inversión de valor, en tan corto tiempo (respecto a una civilización milenaria),
afecta la gran mayoría de la población que bebe agua mineral pagando, símbolo
elocuente del más general proceso de desterritorialización. No existen soluciones
1
individuales a los miasmas del río Lambro y a la destrucción material y simbólica de
Id la "ciudad del agua" ocurrida en los años treinta con el cubrimiento de los canales
navegables. Para estas nuevas pobrezas ha sido ampliamente superado el umbral,
en el cual la mayoría ele la población resulta golpeada y se revela imposible
seleccionar políticas, para una categoría particular de pobres.

35
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En las periferias metropolitanas existen problemáticas particulares que afectan ' l
j
minorías (inmigrantes, sin techo, nomades etc.): pero la condición de periferia
(ausencia de lugares colectivos, baja calidad urbana, disgregación social,
problemas de convivencia multiétnica, droga, delincuencia ele.) es ya la condición
: );
social dominante. )¡
~ j
)
El renacimiento del territorio )
.· )'.
En resumen considero que no pueden ciarse respuesta·s estratégicas a las nuevas ,,¡

pobrezas (de calidad ambiental y urbana) dentro del horizonte de políticas


asistenciales o de proyectos de ayuda a las regiones más pobres o a las minorías l )!
• l

marginadas en las metrópolis. Se trata ele un sistema de pobrezas siempre más )


'. )'l
relevante y extendido que se puede afrontar sólo modificando radicalmente los
indicadores del desarrollo en el horizonte-de la sostenibilidad.
)
La verificación de sostenibilidad de la forma y de las· reglas constitutivas clel ).
asentamiento humano asume en este contexto definitiva importancia, precisamente
desde el momento en el que la calidad ambiental y urbana y los problemas ele )
identidad son considerados centrales en los nuevos indicadores ele bienestar, que
tienen mucho que ver con la redefinición de la relación de una comunidad asentada
)
con el propio territorio.
)
La superación ele la forma metrópoli hacia nuevas formas de asentamiento humano
que encuentre en sus reglas genéticas las maneras de combatir las nuevas
pobrezas, se convierte en una cuestión central en la búsqueda ele nuevos modelos
desarrollo en el debate sobre la sostenibilidacl.

Las señales de esta busqueda están presentes descle hace tiempo también en
Italia. El cambio de los indicadores de medida de la riqueza se revela corno una
)
perturbación del pensamiento del crecimiento (y de la izquierda) con la reaparición
de la cultura de los valores territoriales "locales", abandonados por el desarrollo de
la forma metrópoli en dos. etapas fundamentales. La primera es la transferencia
)
espontánea (no planificada) de la producción ele la riqueza hacia la estructura
histórica de larga duración del territorio y la revitalización de las economías de la
base territorial a continuación de la crisis, en los años setenta, de los sistemas /)
socioproductivos de la gran industria y de las áreas metropolitanas. Los sistemas <
de pequer,a empresa, los distritos industriales, el desing, la moda, los cubiertos, los )
zapatos, la cerámica, la pasta, el vino, el aceite, las prendas recicladas y todo
aquello que proviene de las culturas productivas y artísticas locales de larga
duración, rediseñan la "tercera Italia" (Bagriasco, 1997; Becattini, 1989; Garofoli, \
./·
1991). Una suerte de "retorno a casa" braucleliano después ele la breve y convulsa t~
\.)
aventura metropolitana. La segunda etapa es decisiva: lo "local" y la "territorialidad" f .
que le da su sustancia se afirmah como problemas esenciales para el desarrollo )
cuando: a) surge en todo el mundo la dimensión étnica, !ingOística, idéntitaria como
)

36
( '

principal motor del conflicto (Carie, 19996; Criscione y De La Pierre, 1995; De La


Pierre, 1998; Lafont, 1993), en el contexto de la realización del "sistema mundo" y
ele la globalización y como su contrapeso; b) estalla la cuestión ambiental que
obliga a internalizar en medida creciente la reprocluctibilidad de los recursos
naturales en el cálculo costo-beneficio del asentamiento humano (Bresso, 1993).

Economías territoriales, cuestion identiraria y cuestion ambiental modifican


radicalmente los indicadores de desarrollo que se van alejando del PIB en manera
ve1iiginosa. Economías locales, identidad y ambiente reproponen por tanto un
repensarniento del rol del territorio (y de su cuidado y valorización) en la
reproducción de la riqueza. 26

En síntesis, si entendemos la territorialidad como "la medición simbólica


cognoscitiva y práctica que la materialidad de los lugares ejercita sobre la acción
social" (Dernatteis, 1999), la proclucción ele territorialiclacl (entendida corno
producción de calidad ambiental, habitacional, como valorización de identidad
territorial y urbana, de nueva municipalidad y sentido de pertenencia, producciones
típicas en pasajes típicos, crecimiento de la sociedad local) se convierte en
problema propio, para algunos incluso funclador, de la producción de riqueza,
relacionada con modelos de desarrollo sostenible. El territor'lo sepultado
reconquista centralidad.

Es sólo con la madurez ele estas cuestiones de "contexto" como problemas


surgidos en los afios 80 y 90 que el enfoque "territorialista", que hace énfasis
r precisamente en el rol ele la territorialidad en la transformación hacia la
1 sostenibilidad ele desarrollo, conquista audiencia en los ambientes urban_í_sticos y
económicos.

El problema del desarrollo local entendido como "rehabilitación" de las
', peculiaridades territoriales, ocupa un lugar central en el debate sobre la
! I sostenibilidad del desarrollo a partir del momento en el cual los efectos negativos
de la expansión de la forma metrópolis en el proceso de globalización
(,,_ (homologación, reducción de la.diversidad, centralización de poderes, destrucción
de los recursos etc.) han sido reconocidos entre los principales responsables del fin
del crecimiento económico como factor positivo del desarrollo. A partir de este
t. f reconocimiento ampliamente condividido, se abren di_versas vías, diversas
estrategias, muchos interrogantes:

Cuál desarrollo local?


,.
En que relación con el proceso de globalización?
En cual contexto económico y político?
E:n cual territorio?

16
" El renacer de la centralidad de lo local depende esencialmente de !a nueva centralidad asumida por el

territorio en las dinárnicas productivas, porque e! terrH0(10 como fábrlca se convierte en el ambiente con
base en el cual se puede competir" (De Ritay Bonomi, 1998 pag. 56J.
37

ff:
1
j
.i

Intentaré responder a estas interrogaciones retomando el debate sobre el concepto


de sostenibilidad, porque refocalizando la crítica sobre este concepto, convertido en
)
el pasaporte de las mas disparatadas estrategias, es posible hacer claridad sobre 1
cómo el desarrollo local puede convertirse en una alternativa estratégica a las
teorías tradicionales del desarrollo centradas sobre la globalización económica y )
sobre su expresión: la forma metrópoli. '
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38
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9
J.
El territorio no es un burro

r
(

A parflr de la maduración del problema ele la sostenibilidad del desarrollo corno


umbral significativo de la crisis de las teorías tradicionales del crecimiento y de los
1.
modelos de asentamiento producidos por las re?las constitutivas de la forma
metrópoli (digamos desde la Relación Bruntlant 2 en adelante) los modos de
entender la sostenibilidad misma (y, en relación con ella, el rol del territorio, del
ambiente, del desarrollo local) se diferencian. Para ejemplificar lo anterior me
refiero aquí esquemáticamente a tres enfoques que he formulado en otro lugar
(Magnaghi, 1998).

-el enfoque funcionalista o de la ecocompatibílidad del crecimiento económico


-el enfoque ambientalista o bíocéntríco
-el enfoque territorialista o antropobiocéntrico

El enfoque funcional is ta o de la ecocompatibilidad.

Detrás de la palabra sostenibilidad se ocultan muchas insidias: con ella


frecuentemente se corre el riesgo de ocultar las causas estructurales de la
degradación ambiental y social, a través de acciones de sostenimiento del modelo
desarrollo, debido a que no pone en discusión las reglas generales de la
degradación misma. A partir de la sectorialidad e instrumentalidad con la cual v·1ene
afrontada la cuestión ambiental, estos enfoques no logran superar la dicotomía
l. L
entre los dos paradigmas: el desarrollo y la sostenibilidad. Esta última se configura
en sustancia como una yuxtaposición de acciones correctivas y de vínculos a
acciones productivas y de asentamiento generadaa partir de reglas exógenas e
- ' insostenibles, es decir, que continúan a reproducir degradación. Está dicotomía
entre los dos términos desarrollo y sostenibilidad está destinada a volver lentas,
parciales y finalmente ineficaces las políticas de sostenibilidad.

27
El texto que introduce el concepto de desarrollo sostenible es de Brown, 1981; el que le da una amplia
difusión es la relación Bruntland (World Comrnissíon on Environment and Develomnent, 1987).
39
í
'' 1 .

La palabra sostenibilidad acompaña la obsolesc.encia de la palabra desarrollo. Ella 1


(sinónimo de crecimiento económico ilimitado) ha estado acompañada de la )
palabra sostenibilidad para indicar modelos económicos y de asentamiento que
tienen en cuenta el agotamiento, la degradación y las limitaciones de los recursos '. J
ambientales (aire, agua, suelo, subsuelo, ecosistemas, energía). Reducción· del )
riesgo, limites a la contaminación y a las extracciones, umbrales, prohibiciones, ¡

medidas sobre instalaciones constituyen el eje central de medidas funcionales de )


! 1
sector encaminadas a mitigar los efectos extremos de la degradación. j
En esta hipótesis que definiría "correctivas" de los efectos ecocatastróficos del
modelo del crecimiento ilimitado, el territorio es todavía tratado como un soporte
técnico-funcional de la producción, para el cual es preciso considerar los límites
que puede soportar su "uso"; un uso de todas maneras instrumental respecto a la
construcción del modelo de desarrollo y a las variables que determinan la
producción de la riqueza. Las formas de asentamiento dictadas desde la
racionalidad económica no son influenciadas por una interacción activa con el
ambiente, que es considerado sólo como un vínculo para tener en cuenta: el
concepto de sostenibilidacl (o de ecocompatibilidad) ele éste enfoque se refiere ¡
únicamente a la determinación de la capacidad de carga del sistema ambiental )
sometido a presión, por un modelo de asentamiento dado.

El desarrollo es dictado por las leyes de la economía que deciden qué cosa )
producir, donde, como, con cuáles técnicas, llevando a cabo sistemas de )
asentamiento que hacen abstracción de las características peculiares de los
)
lugares y de su historia; es necesario "asentar" esas actividades en un modo "más
!
ligero" que en el pasado para no destruir el soporte sistema de asentamiento )
artificial. Vale la metáfora de la bestia de carga: no siendo un sujeto con el cual
tener una interacción cultural, el territorio no debe ser. cargado más allá de su
capacidad de resistencia; el burro no debe ser aprovechado más allá de limites
superados los cuales muere, resultando de esta manera indisponible para
28
utilizaciones sucesivas. La sostenibilidad se identifica con los límites admisibles
de consumo de recursos, de aprovechamiento de un territorio, de contaminación
del ambiente. 29

En éste enfoque se atribuye mucho valor a la ciencia y a la tecnología para la )


resolución de los problemas ambientales: los daños producidos por el desarrollo se 1.
)
resuelven con ulteriores pasos en la construcción de la segunda naturaleza r.
artificial. Entre éstas estrategias de la acción de ·contención de la degradación,
corresponde a la esfera político-administrativa ratificar y convertir en operativos los
límites de los procesos tecnológicos identificados por la ciencia; pero qué cosa,
)
L
26
)
29
Sobre !a metáfora de! territorio como ''bestia de carga" cfr. Magnaghi 199ib. r
La cuestión es antigua: de análoga manera ha nacido la urbanística moderna con los primeros town acts )
ingleses ochocentescos para mitigar las condiciones higiénicas de la clase obrera, cuya alta n1ortalidad
comprometia el exceso de mano de obra de! mercado de trabajo. }
40
L
1
)

)
L.
)

')
(

cómo, cuándo, y dónde producir dentro de estos límites y aplicando las más altas
tecnologías lo deciden las empresas en el mercado.

En la base del enfoque funcionalista está en efecto la cuestión según la cual la


ciencia y el desarrollo tecnológico, realizando etapas sucesivas de artificialización
de los procesos productivos y reproductivos, están en condiciones de resolver
todos los problemas del ambiente, de la alimentación, de la salud. Esta cuestión
r ' está relacionada con una segunda de acuerdo con la cual la problemática
ambiental se afronta eficazmente adoptando el mercado como regulador ambiental,
es decir monetizando los bienes ambientales. La estrategia se confía por tanto a
los procesos autorregulativos del mercado (la demanda de bienes y de calidad
ambiental se extiende en medida proporcional al crecimiento de la renta; lo que se
responde con el aumento de la oferta ele producción "limpia" y ele bienes
r ambientales). La táctica consiste en el empleo de medidas correctivas, realizadas
' con una instrumentalización que es propia de las modalidades del desarrollo en
( ejercicio: dispositivos para la reducción de las emisiones contaminantes técnicas de
valoración del impacto ambiental, políticas para la identificación de áreas a régimen
especial (áreas de alto riesgo} para las cuales son concebidos planes de
emergencia, y con esteobjeto ulteriormente utilizadas máquinas como depuradores,
f incineradores, marmitas catalíticas, gasolina limpia, medidas fiscales (impuestos
r
ecológicos} y así sucesivamente. Los actores más influyentes en la definición de
( las políticas de descontaminación coinciden con los del sistema económico
dominante (en general los grandes grupos industriales y financieros) mientras la
l \ lógica que los gobierna es aquella de quien "contamina paga" (que simboliza una
concepción dirigida a la monetización del riesgo y de la contaminación}.
f
(

[::sta lógica encuentra su límite en el que muchos de los daños producidos por el
desarrollo son medibles sólo convencionalmente, no correspondiéndoÍes una
1 cantidad monetaria, el valor que se pretende "reembolsar" tiene un significado no
~ conmensurable con una función determinada. Las políticas de defensa del
ambiente basadas sobre la descontaminación promueven _formas de
r" contratación/intercambio entre reducción de la producción contaminante y aumento
de0 productos para la descontaminación que a su vez tienen efectos contaminantes.
e Esta espiral perversa se crea desde el momento en el que
ernprendernos una carrera infernal entre !a degradación ecológica que liene como su efecto muestra
clegrad8ción y las soluciones tecnológicas que se preocupan de !os efectos de estos males
continuando sin en1bargo a desarroJ!ar sus causas. (Morin, 1998, pag. 41).

Igualmente las soluciones ecológicas correctas pero sectoriales presentan límites


análogos:

La probabilidad que las llamadas actividades "ecológicas" consideradas individualmente causan una
disminución del coeficiente de sostenibilidad ambiental es igual a la posibilidad de que no lo causen,
esto porque se trata siempre de medidas parciales o de sistemas incompletos. (Levine, 1992).

41

'' .
)
¡
La lógica del desarrollo ecocompatible no aparta las cuestiones ambientales ele la {
marginalidad en la que han sido puestas, no las libera de su residualidad respecto )
a los problemas del crecimiento: no pone en cuestión el primado de lo económico ni
el modelo de asentamiento que lo soporta. 'l
\ )
Hasta que se considere válido este primado, los valores ambientales no seran
concebibles más que como exterrialidad y de todas. formas comprensibles para
lógica económica sólo en medida mínima (en tanto puedan ser cuantificables ; '
/
reducibles a un equivalente general). Todo aquello que no sea calculable, sino
perdiendo ·ampliamente su sentido, no accede a la contabilidad del desarrollo. Los
valores que son tales según códigos diversos de aquellos.del crecimiento pasan a
un segundo plano. De esta manera no son generalmente incluidos en el cálculo
costo-beneficio problemas corno los riesgos y daños a largo plazo, la calidad )
r~
estética, el reconocimiento y la valorización de las culturas y de las identidades ! j
locales en relación a las calidades peculiares de los lugares y a los saberes
ambientales que los producen.

Los límites de la eficacia de los enfoques funcionalistas, sectoriales, norñ1ativos se


han manifestado con particular evidencia en los últimos años. Las normativas, las
políticas y las obras que actúan "a posteriori" sobre los procesos de degradación
ambiental y territorial no están en condiciones de contrastar con continuidad la
reproducción exponencial de los factores de degradación. Además en el caso de
las grandes instalaciones, las obras mismas contribuyen a producir una ulterior
artificialización y a reducir la complejidad de los ecosistemas incrementando su
vulnerabilidad y ampliando desequilibrios y degradación. En fin, subordinando la
producción de la calidad ambiental a la demanda del mercado de una_ población
"rica", resulta evidente que la cuestión ambiental viene transferida hacia los países
pobres: lo cual reafirma la inseparabilidad de los problemas ambientales efe
aquellos efe fa pobreza. 30

Esta filosofía "correctiva" está destinada al fracaso porque no "internaliza" la


problemática ambiental en sus reglas generatrices y en los procesos productivos de
los .. asentamientos, tratándola como problema sectorial técnico; el ambiente no-
encuentra al hacerse realidad en el asentamiento humano las reglas de su
reproductibilidad, conservación y desarrollo (en sentido biológico).

Aquello que constituye estas reglas virtuosas no es sólo un uso técnico ele los
recursos sino una relación interpretativa y coevolutiva entre una cultura y un

)
30
L,
El Banco Mundial sostiene en un docun1ento del 1994 en 1,3 cuestión ambienta! tiende automáticamente a )
resolverse por enci,na de los 8000 dólares de renta media per cápita al modificarse la calidad de !a ! .
demanda del mercado de bienes ecológicameiite orientados. El problema es que ninguna previsión (del ;
Banco Mundial o de b ONU) propone escenarios en los cuales no este en aumento la la distancia entre la
renta de los países ricos y los 4 mil mi!!ones de pobres del tercer mundo.
42

)
L,
)
1:
)
( ,¡

31
Eirnbiente, Pretendo decir que un "renacimiento" de los lugares sepultados
requiere actos simbólicos, reconocimientos solidarios, la redefinición de las
relaciones culturales entre hombre y territorio, asumiéndose este último como
sujeto viviente y no corno mero soporte técnico. En otras palabras este
renacimiento reclama un acto de cuidado, una relación de conocimiento no sólo
utilitarista, funcional, sino · un reconocimiento de la subjetividad viviente de la
naturaleza y del territorio antropizado.

Pero como se puede definir sostenible una relación de cuidado?. Sostenible puede
ser definido una relación de trabajo alienado (cuando sea regulado
contractualmente) o también la carga sobre la grupa de burro (cuanta sea pero que
se impida que quede aplastado bajo el peso). Pero los lugares repito no son
bestias de carga. Los lugares son sujetos culturales, "hablan", dialogan del largo
proceso ele antropización a través del paisaje, restituyen identidad, memoria,
lengua, culturas materiales, mensajes simbólicos. Hasta que, sobre la huella ele la
cultura industrial masificada, trataremos los lugares como bestias de carga (sin
matarlos de fatiga con una carga "sostenible", precisamente), permaneceremos al
oscúro de sus riquezas profundas y difícilmente lograremos invertir establemente la
ecocatástrofe planetaria que hemos producido con nuestra ignorancia ambiental y
local.

El enfoque arnbientalísta o biocéntrico

Quien fija científicamente los límites de la presión antropica sobre el ambiente? Y


! ,
que validez tienen umbrales y límites específicos sectoriales respecto a los
aspectos acumulativos de la degradación ambiental? El enfoque, ecologista y
ambienta/isla ha evidenciado con fuerza estas aporías, asumiendó 'la "bestia ele
carga" (la naturaleza, los sistemas ambientales) como sujeto viviente dotado de
alma, del cual deben respetarse los derechos so pena también de la decadencia
del sistema an\rópico. El enfoque ambientalista pone la sostenibilidacl como
problema ele interacción recíproca vital entre asentamiento antrópico y ambiente;
este último entendido como sistema natural (biosfera, hidrosfera, fauna y flora,
sistemas ambientales, redes ecológicas) del cual deben, ser respetadas las leyes
de autoreproclucción:

La sostenibi!idad es el conjunto de relaciones entre !as actividades humanas y su dinámica y la


biosfera con sus dinámica generalrnente más lentas. Estas relaciones deben ser tales de permitir a
la vicia huinana de continuar, a !os individuos de satisfacer sus necesidades y a las diversas culturas
humanas de desarrollarse pero en modo tal que las variaciones aportadas a !a naturaleza por las
actividades humanas perm.ahezcan entre ciertos !imites de ta! forma de no destruir el contexto
biofisico globaL (Tiezze y Marctlettini. 1999, pag. 44)

31
Por ejemplo, !as ciudades de jardines florecidos de Arabia Félix no han sido producidas sólo por razones
climáticas; es la visión del paraíso islánoico contrapuesto desierto aquello que guía el diseño de la ciudad
en una feliz inter<'lcción con.e! ambien.te natural.

43
í
l
l
El objetivo más audaz es la reconstrucción de la economía, la naturaleza como j
fundamento para salvación de la economía antropica (Daly, 1981; Daly y Cobb, ¡

1994; Odum, 1989; Costanza, 1991; Odum, 1989; Besso, 1993) reintroducienclo
entre capital producido por el hombre y trabajo el "capital natural" como elemento
fundamental para la construcción de una "economía ecológica":
.1
¡ j
Hoy estamos viviendo la transición de una economía de "mundo vacío" a· una economía de "mundo
)
Heno": en esta segunda fase el único camino posible para !a sostenibilidad pasa a través del la í 1
inversión en el recurso mas escaso.en el factor liinitante. Desarrollo sostenible significa, por tanto, )
ínvertír en el capital natura! y en la investigación científica sobre los ciclos biogeoquímicos globales
que son la base misma sostenlbilidad de la biosfera. (Tiezzi y M_archettini, 1999, pag. 44) .)
' '
El horizonte normativo de este enfoque su pars costruens, está dado por la visión ' )
de sistemas de alta calidad ambiental y no sólo por la definición de limites a la )
contaminación y a la degradación. Una actitud positiva, proyectua\, propositiva ahí
donde el enfoque funcionalista se caracteriza como negativo, exclusivamente
regulador, basado solo enla búsqueda de límites. En sus efectos sobre la economía
la producción de alta calidad ambiental constituye el "nuevo capital fijo social" y la )
condición estructural para el desarrollo sostenible: así la relación propia del
enfoque funcionalista se invierte y la sostenibilidad se convierte en la condición )
estructural del desarrolfo económico, el ambiente ele vínculo se convie1te en )
oportunidad, recurso.

En sus efectos sobre el territorio la producción de alta calidad ambiental se pone en


práctica sobre todo introduciendo en la planificación un sistema de conocimientos ¡ '
que interpretan el territorio mismo como conjunto de sistemas ambientales de los 1
cuales deben describirse estructura y funcionamiento; desde el punto de vista
proyectual se pone en práctica, superando una visión dual del territorio todavía
dominante en la planificación (áreas a régimen económico y áreas protegidas a ' .
régimen naturalistico), una visión ecosistémíca unitaria en la cual tocio el territorio )
(comprendido el urbano) es tratado buscando optimizar la reproductibilidad de los ¡ :
sistemas ambientales y las redes ecológicas (landscape eco/ogy, natural
! i
restoration, bioregionalismo). \

Al sostener con fuerza las razones de la naturaleza degradada por los modelos de
desarrollo fundados sobre el primado del crecimiento económico, también el
enfoque ambientalista se hace portador de un piJnto de vista voluntariamente r'. i
p9rcial. La tutela del ambiente natural a través de la prosecución de equilibrios
ecosistémicos es afirmada con10 valor prin1ario (cuando no absoluto); presupuesto
inevitable de todo otro valor. En efecto (si bien no sea útil detenerse más allá de Jo
necesario sobre cuestiones nóminalisticas) el paso de un modelo funcionalista a
uno ambientalista parecería corresponder al paso de la concepción ele\ desarrollo
compatible a aquel del desarrollo sostenible. Asi el concepto de sostenibilidad
ambiental viene afirmado desde hace algunos años como punto de encuentro
óptimo entre el imperativo del crecimiento económico y la defensa del ambiente.

44
1 )'
!
r.

.. )

)
rJ)
~- .1
)
Pero imperativo de la sostenibilidad ambiental corre el riesgo de interpretar la
sostenibilidad, sol)re todo en sus concecuencias operativas, como acciones y
políticas del sector, aunque más rígidas y radicales que las políticas que interpretan
la sostenibilidad como ecocompatibilidad, con el riesgo de resultar dependientes de
32
estas últimas.

Aunque asumiendo una crítica radical de modelos de desarrollo fundados sobre el


crecimiento económico ilimitado y asumiendo decididamente otro pardigma del
desarrollo, el enfoque ambientalista, tanto en sus componentes científicas como en
las ético-espirituales, tiende a considerar como fin de la propia acción la
salvaguardia de la naturaleza, con el riesgo por una parte de quedar prisionero de
un fuerte determinismo en el proyecto del ambiente antrópico y por la otra de no
producir una crítica radical ele las causas de la degradación ambiental recayendo
en acciones colaterales y correctivas respecto a las leyes del desarrollo vigentes.
(

f
1

t f

(
1
[

32
Para un tratamiento de este punto cfr. Tarozzi, 1990 pág. 201 nota 59.
45
4.
El enfoque territorialista • Á
i

., -~

Cuidar el ambiente del hombre

El enfoque territorialista afronta el problemas de la sostenibilidad focalizando la ' ) '


atención sobre el ambiente del hombre.3'
' )
Si se desliza una montaña a causa de una falla hidrogeológica provocada por el '
abandono del sistema de terrazas, el problema no afecta la naturaleza que en un
milenio encontrará nuevos equilibrios hidrogeológicos y ecosistémicos, sino el
territorio, construido como neoecosistema por la civilización humana en el milenio
precedente, y directamente, la habitabilidad para la población asentada a los pies
de dicha montaña. i/

Si la inversión térmica, la contaminación y la cementificación vuelven irrespirable el


aire de muchas ciudades, no ocurre lo mismo para muchas especies vegetales y
. !
animales que encuentran beneficios en las cambiantes condiciones atmosféricas.

Si la economía y la sociedad ignoran el segundo principio la termodinámica (corno


el modelo de asentamiento despilfarrador y entrópico de la forma metrópoli),
producen una vertiginosa caida de la calidad del hábitat, la "muerte térmica" de la
ciudad,'pero no la del planeta.

Si las modificaciones climáticas provocasen la subida de los mares, no es en contra /


de Gaia, el sistema viviente tierra, 34 que se adaptará biológicamentea las r
condiciones del nuevo clima (como siempre ha ocurrido en los cambios ele las eras
geológicas a través de procesos evolutivos ele fauna y flora dentro de nuevas
gradaciones que no necesariamente incluyen la especie humana) sino en contra de
la sobrevivencia de centenares de ciudades y de poblaciones costeras.

33
Justamente Enzo Scandurra (1995} titula su libro sobre la sostenibilidad "el ambiente del hon1bre".
34
Para James lovelok y Edward Goldsmith (1997), !os procesos de autoreproducción de la vida y de
adaptación evolutiva de. la ecosfera responden a una inteligencia y a un orden no gobernable por !a
ciencia moderna.
46

L
'
(

Si la población mundial aumenta modo exponencial más allá de todo limite


autorregulador, está en juego la sobrevivencia de la especie humana no la de las
otras especies vivientes. Y asi sucesivamente.

La acción humana en sus procesos de asentamiento ha transformado


profundamente los ecosistema desde las desforestaciones del neolítico; ha hecho y
puede hacer mucho daño al ambiente, pero sobre todo en los efectos que estos
darios producen sobre la calidad del habitat antropico; al punto que nuevos
equ'ilibrios entre asentamiento humano y ambiente son buscados a través de la
(
producción neoecosistemas, fruto de nuevas relaciones coevolutivas entre hombre
y ambiente, y no en una búsqueda de equilibrios naturales que hacen abstracción
de la presencia del asentamiento humano y sus culturas.

El enfoque territorialista se aleja por tanto de la "parcialidad" del enfoque


arnbientalista (que asume el punto de vista del ambiente natural como epicentro
normativo de la sostenibilidad) -aunque acogiendo muchas de sus indicaciones
teóricas y operativas- desde cuando relaciona la sostenibilidad del desarrollo con el
territorio entendido como neoecosistema producido por el hombre. La sostenibilidad
para el ambiente del hombre viene referida a la construcción de sistemas de
relaciones virtuosas entre los tres componentes constitutivos del territorio mismo: el
ambiente natural, el ambiente construido, el ambiente antropico. La designación del
territorio en lugar del ambiente natural (que es uno de sus componentes) corno
referente de la sostenibilidad modifica ulteriormente los requisitos de esta última.
remitiendo su evaluación " las relaciones entre cultura naturaleza e historia.

La degradación ele! territorio comprende la degradación ambiental pero compete


principalmente a la degradación del territorio construido y la degradación social que
compromete a ambos; en consecuencia, si referimos la sostenibilidad del desarrollo
al territorio y no solamente a la naturaleza, debemos considerar los equilibrios
virtuosos entre las reglas de construcción de los lugares y el ambiente.

Desde este punto de vista la medida de la sostenibilidad corresponde a la


1_ ¡ valoración ele las acciones y de los proyectos de superación de la degradación
ambiental, no en relación con una abstracta optimización de los equilibrios de la
1, •
naturaleza, sino valorando la acción ambiental en relación con los efectos sobre la
a. .l
calidad de la ciudad, de los ambientes de los asentamientos, del paisaje, de los
i • procesos de autodeterminación de las comunidades asentadas y viceversa.
I l

El concepto de sostenibilidad no se resuelve en la optimización de la calidad


ambiental a cualquier precio, sino en la búsqueda de relaciones virtuosas entre
sostenibilidad ambiental social, territorial, económica y políticas que vuelvan
coherentes básic needs, self-reliance, ecodesarrollo. 35
1 ¡
1 1.
3
s Sobre problema de ta necesidad de coherencia entre los tres objetivos de !os enfoques norn1ativos citados
véase Tarozzi, 1990b

47

ff'
l
'
)
)
j
1
En esta óptica no se puede aislar proyectualmente uri problema· de sostenibilidad
ambiental sin considerar las relaciones entre los modelos de relación de la )
sociedad asentada y el ambiente mismo; o mejor sólo se lo puede hacer si se es
\'
indiferente a la sostenibilidad social y política de estos modelos y si se los )

considera en función exclusiva de la salvación de la naturaleza. Si no se es


indiferente a los otros aspectos de la sostenibilidad, entonces la "cuestión
ambiental" no es más resoluble como problema sectorial, sino como problema
relacional, desde ei momento en que ella es actualmente el producto histórico de
una determinada civilización y dé sus actos destructivos y de desterritorialización.
Dicha relación se puede por tanto tratar positivamente y con resultados durables
sólo afrontando el problema de una diversa configuración y de diversos pesos )
recíprocos en las relaciones entre sistema sociocultural, sistema económico y ~ .i
sistema natural que desarrollen equilibrios dinámicos durables entre sociedad ! ~
asentada y ambiente; considerando además ineficaces o débiles acciones )'
sectoriales que no pongan en discusión el modelo económico y la f ·i
sobredeterminación de las razones económicas del desarrollo : )
)
Un impactante ejemplo de los aprendices de brujo de este fin de milenio está representado por el
tentativo de clonar seres humanos, mientras la clonación y las réplicas de especies vivientes
vegetales animales está del todo en contratendencia con la evolución biológica y con e! n1isn10
origen de la vida, ambas basadas sobre la biodiversidad y sobre !a diversificación de forn1as
individuos y especies biológicas. (Tezzi y Marcheltini, 1999, pag. 18)

Bien. Pero como subraya Claude Raffestin (1995), sin la salvaguardia y la


valorización de la sociodiversidad no puede darse biorJiversidad y es por tanto en la
valoración de la diversidad de culturas que se abre la vía para salvar el ambiente
del hombre: )

Pretender que una sola forma de vida deba gobernar el mundo es la peor de !as ido!atrias y un
empobrecin)iento de !a variedad cultural de la humanidad, de su principal riqueza. (Cassano, 1998)

Ha sido por ejemplo la homologación de las culturas productivas agrícolas


industrializadas y la consecuente homologación de los consumos lo que ha
provocado la reducción de las practicas de cultivo en el mundo; por ello puede ser
identificada u ria inversión· de tendencia hacia una mayor biodiversidad en las
diversas prácticas de valorización de las especificidades culturales y de estilos de )
desarrollo en relación con la alimentación. L.

El enfoque territorialista interpreta la degradación ambiental (y la insostenibilidad ¡ '


)
del modelo de desarrollo que la produce) como consecuencia de un sistemático
proceso de desterritorialización que caracteriza la forma metrópoli contemporánea; \
,·j

o sea de desestructuración de las relaciones y proporciones entre ambiente físico.


construido y antropico; busca por tanto la solución al problema de la sostenibilidad
en la promoción de actos de tenitorialización que reconstruyan, ·en forma nuevas,
estas relaciones. )

48

)
L
)
¡
)
í !

Estos actos tienen que ver no sólo con el cuidado del ambiente natural, desde el
momento en que en territorio no existe en la naturaleza: este es un resultado
dinámico, estratificado, complejo de sucesivos ciclos de civilización; es un complejo
sistema de relaciones entre comunidades asentadas (y sus culturas) y ambiente.
Es por lo tanto la acción de la sociedad asentada, en su producir y estructurar un
1 ' territorio, la que construye buenas o malas relaciones con el ambiente y en
consecuencia buenos o .equilibrios ecosistémicos.

En el modo de producción del territorio está la clave de una sostenibilidad duradera


(' estratégica: en esta afirmación la producción de relaciones de reciprocidad positiva
con el ambiente natural es imputada directamente a las reglas que plasman el
ambiente del asentamiento produciendo territorialidad. Buscar la sostenibilidad
r centrando la atención sobre las reglas del asentamiento significa introducir en el
(' !. proyecto arquitectónico urbano, territorial, socioeconómico requisitos, variables,
limites que produzcan por sí mismos asentamientos de alta calidad ambiental (sin
necesidad de descontaminar, transferir desechos, restaurar ecosistemas, hacer
"reservas" de naturaleza, ele historia: en una palabra sin necesidad de "sostener").
l La sostenibilidad se resuelve en modelos de asentamiento que se autosostengan
(
sin necesidad de títulos.

La definición de "desarrollo local autosostenibl'8" que responde a este objetivo.nace


(
en oposición a definiciones tecnicistas de sostenibilidad; resulta improbable en
' . efecto un modelo de desarrollo que debe ser "sostenido" técnicamente des.de el
exterior, con prohibiciones, vínculos, normas, impuestos, instalaciones,
f maquinarias, continuas operaciones de saneamiento y de restauración ambiental:
¡ ¡,
sin sostenimiento este modelo entra en crisis, desde el momento en que sus leyes
de crecimiento producen incesantemente en forma acumulativa desequilibrios,
degradación, destrucción de recursos.

Es necesario dirigirse a la construcción de reglas del asentamiento humano que no


requieran ele ningún sostenimiento externo para autoreproducirse. Pero la
afirmación de que estas reglas no comporta sólo la introducción de limitaciones al
actual modelo de desarrollo (generalmente ineficaces), sino la transformación de
las reglas genéticas del modelo mismo. De aquí el concepto de "local" y de "auto"
que subraya la necesidad de una cultura del autogobierno y del cuidado del
territorio que no confíe la sostenibilidad del desarrollo a.máquinas tecnológicas o a
economías heterodirigidas, sino a una reconquistada sabiduría ambiental y de
producción de territorio por parte de los habitantes, en un mundo poblado por
\ ' muchos "estilos de desarrollo" (l. Sachs, 1993).
-· .t.

En esta acepción la sostenibilidad del desarrollo es medida por la capacidad del


modelo socioeconórhico de alimentar la conservación y el crecimiento de los
lugares a través de actos que valorizan (o cuidan) el "tipo territorial" y su
individualidad.

49
1
1
j

Interpretar la identidad de larga duración.

La identificación de la identidad territorial (en las diversas escalas de la· reg1on


geográfica y del lugar singular) es fundamental para emprender procesos de
reterritorialización. Esta identificación requiere leer los procesos de formación del
territorio en la larga duración para reinterpretar sus invariantes, permanencias,
sedimentos materiales y cognoscitivos en relación a los cuales producir nuevos
actos de territorializacion. 36

Todo ciclo de territorialización, reorganizando y transformando el territorio, acumula ' '


.l
y deposita una propia sabiduría ambiental, que enriquece el conocimiento de las )
reglas genéticas, contribuyendo a la conservación y a la reproducción de la
identidad territorial a través de las transformaciones (destructivas y reconstructivas)
inducidas por la peculiaridad cultural del propio proyecto de asentamiento.
f 'i_

La interacción entre los sucesivos actos de territorialización determina en todo lugar J


la masa territorial que se presenta desigualmente distribuida sobre la superficie )
terrestre, precisamente por las características univocas, diferenciadas de la
estratificación de los. ciclos ele territorialización en los diversos lugares (Turco,
'
1998). ¡
/

La masa territorial está constituida por la acumulación histórica de actos de


territorialización de diversa naturaleza (como: edificios, monumentos, ciudades,
infraestructuras de comunicaciones, puertos, puentes, sistemas ele terrazas, formas
)
de apropiación y de propiedad, obras de recuperación, canales, estructuraciones 1
hidrogeológicas, ambientales etc.) que en su conjunto determinan su valor. La ,.J
masa territorial en sus caracteres cualitativos y cuantitativos indica por tanto el
valor del patrimonio territorial y sus peculiaridades para·los usos futuros.
El desarrollo de la identidad territorial en la larga duración a través del crecimiento }

de su masa, precisa la individualidad y la personalidad de los lugares, refuerza el t :


paisaje, connota la unicidad y la peculiaridad producidas por las permanencias e
invariantes. Por ejemplo: ·

Repetitividad y homog.eneidad a nivel local, eran e! fruto... de elaboraciones esti!lsticas


particulares, ... valorización de los .espacios y de los recursos. !ocales en formas adecuadas a !as
1
formas económicas y a las relaciones consolidadas, por lo cual sólo aquel tipo de casa, aquel tipo LI
de asentamiento, aquel tipo de intervención en el campo, aquella determinada relación entre
aSentaniierito y entorno cultivado tenían funcionalidad. De allí !a peculiaridad, !a diversidad, la f 1
originalidad de estos paisajes, numerosos y bien identificados en Italia. (Turri, 1979, pag. 42)

Por definición el territorio tiene siempre y no puede no tener una "profundidad"


'i
histórica: el lugar como concepto histórico, inseparable del proceso temporal
(contrapuesto al concepto abstracto, atemporal de espacio) tiene su fuerza
identitaria que interviene activamente en nuestra existencia individual y colectiva: !'
!
36
Para una metodotogía de análisis del proceso de terrltor.ialización vé;,se Magnaghl, 2000.
50

)
Le
)
¡ :
)
en los procesos mentales, lingüísticos, perceptivos y sensoriales, aunque
frecuentemente en las formas latentes de una identité cachée de largo periodo
(Carie, 1989). A esta altura se imponen tres advertencias:

Primeramente el análisis histórico del proceso de formación del territorio no esta


finalizado a la investigación--conservación de "la naturaleza originaria" del tipo
territorial (genotipo o memoria genética) sino a la prosecución de la obra de
territorialización según criterios y formas innovativas. Por tanto el análisis no esta
Finalizado ni a museificar ni a copiar, sino a adquirir para el proyecto de
transformación reglas de sabiduría ambiental que han creado, en épocas
precedentes, relaciones positivas entre asentamiento humano y ambiente.

En segundo lugar el análisis de los ciclos de territorialización debe tener cuenta la


identidad cultural peculiar de cada sociedad histórica, determinante en la
comprensión de los valores fundadores de la ciudad y del territorio (el mito, el rito
ele fundación, la utopía, la religión, la identidad, las dimensiones, las relaciones
sociales, la economía etc.), superando el uso de criterios universales de valoración
para la diversas épocas históricas típicas del reduccionismo positivista (Della
Pergola, 1991); pero también poniendo atención a los posibles reduccionismos
ecologistas que asocian demasiado mecánicamente la formación de la ciudad y su
tipo territorial con la calidacl ambiental del sitio. ·

En fin es necesario no confundir el crecimiento del tipo territorial con las


interpretaciones evolucionistas (lineales) del territorio: de los recoorridos de!
nornaclisrno, a la aldea agrícola, a la ciudad, a la metrópolis (Jacobs, 1971).

En conclusión, el reconocimiento de permanencias, invariantes estructurales,


caracteres paisajísticos que definen la entidad de un lugar no debe inducir a
interpretar el lugar mismo como resultado de una relación unívoca determinista
entre sociedad asentada y estructuras ambientales; cada ciclo de territorialización
es un evento cultural que trata el mismo ambiente heredado actualizando,
reificando y estructurando en el territorio formas peculiares y diferenciadas de
as.entamiento, en un universo complejo de potencialidad y logros aleatorios, que.
configuran siempre el proceso como resultado de una simbiosis entre elementos
humanos y naturales.
1

Valorizar la identidad de los lugares

.... ¡, Una alta calidad territorial ha sido siempre producida, en la historia de las
civilizaciones, a través de la construcción de relaciones virtuosas entre una
comunidad asentada y el propio ambiente. Producir nuevamente alta calidad
territorial es un proceso que reclama la realización de nuevos actos a través de los
¡r ¡
( )'.i
cuales la sociedad local (sea esta multiétnica, móvil, cambiante) reconozca el
propio territorio y lo valorice construyendo sociedad.

51
)
'
)
)
j
\
. ./.

El auto reconocimiento y el crecimiento de la identidad local y su capacidad ele re- .)


pensarse (Cassano, .1996), son por tanto las matrices más profundas del desarrollo )
sostenible. El proceso está en desarrollo entre miles de contradicciones.
)
La continuación del proceso de territorialización debe tener en cuenta el largo )
tiempo de la formación de la identidad territorial en la definición de nüevos
ambientes de asentamiento que respeten y valoricen sus. peculiaridades. Y ello )
desde el momento BI). que la valorización de los lugares asume en el enfoque )
territorialista un rol cen.tral en la definición de los objetivos del desarrollo; el
desarrollo se convierte inmediatamente en "local" (tratándose de lugares dotados ' )
de identidad) y necesariamente "autosostenible" (tratándose de reglas de )
crecimiento inmanentes a la identidad de cada lugar).
)
La reterritorialízación toma sólo impulso a pa1iir ele la restitución al territorio de su )
dimensión ele sujeto viviente ele alta complejiclael a trav.és ele una larga fase de
"saneamiento", que no tiene más el objeto como en los saneamientos ocurridos por ')
muchos siglos hasta el nuestro, de crear nuevas áreas cultivables o ele construir )
vías de comunicación en los valles arrancándoselas a los humedales, sino que
asume la tarea del todo nueva de cuidar y de reconstruir sistemas ambientales y
1
territoriales devastados y contaminados por la presencia humana. Es un proceso )
complejo y largo (50 ó 100 años?) que nos enfrenta a la tarea de la construcción de
una nueva geografía fundada sobre la revitalización de los sistemas ambientales y )
sobre la recualificación de los lugares con alta calidad de habita\ como generadores
de nuevos modelos ele asentamiento capaces ele revitalizar el territorio ele las
hipertrofias de la megalópolís. Este proceso no puede ocurrir en formas
tecnocrátiéas; requiere de nuevas formas de democracia que desarrollen el
autogobierno de las comunidades asentadas porqué rehabilitar y rehabitar los
lugares significa nuevamente tomarlos bajo el cuidado cotidiano de quienes allí
viven, con nuevas sabidurías ambientales, técnicas y de gobierno. )

' )
Hacer sociedad local ;
!
)
Pero para que existan las relaciones constructivas entre sociedad local y ambiente
en condiciones de valorizar el patrimonio territorial es necesario que la social local
exista: por tanto problema de fondo es /Jacer social local, una sociedad local lo
¡
suficientemente compleja y articulada que cuente con las condiciones que le
permitan cuidar el propio ambiente y el propio territorio.

Teniendo en cuenta este objetivo prioritario el enfoque territorialista asume como


referente los habitantes y como fin la promoción de su capacidad de auto-organizar
el territorio, incluso en su condición de productores. Este objetivo asume valor
¡
estratégico en el contexto que he delineado, en el cual el crecimiento económico no
es ya sinónimo de crecimiento de riqueza (y tampoco de la ocupación), mientras la
valorización del patrimonio territorial viene asumida como condición primaria para la
producción de la riqueza:
)
52 )
L

)
.t.
)
r
)
(

El territorio, en toda !a multiplicidad de sus- din1ensiones, ha entrado a pleno título también en la


conciencia común de los diversos actores a connotar los caracteres del desarrollo económico y se
configura corno complejo de factores con !os cuales buscar la mejor combinación para conseguir
incrementos en el crecimienlo del nivel de bienestar. (De Rila y Bonomi, 1998 pag. 57)

Pero precisamente en este nuevo contexto es necesario considerar el hecho que,


allí donde los habitantes son expropiados de todas decisiones sobre el propio
territorio, muchas acciones del desarrollo económico enfatizan y usan los recursos
locales (ambientales, territoriales, humanos) con fines exógenos consurniendolos
( en la competencia del mercado mundial, sin satisfacer necesariamente las
necesidades los habitantes. ·

Por esto el cuidado del territorio no puede más que ser confiado a los habitantes,
(
r pero es necesario en primer lugar que existan habitantes de los lugares, es decir
que se supere la hipertrofia de los habitantes, la hipertrofia del productor-
( consurnidor que caracteriza la forma metrópoli contemporánea.

De la sostenibilidad a las sostenibilidades


1
r Si asumimos la degradación territorial (y no sólo ambiental) corno problema de
1
primaria importancia en los proyectos desarrollo sostenible nos encontrarnos con la
necesidad de utilizar un sistema complejo y multisectorial de indicadores de
sostenibilidad. Por ejemplo lgnacy Sachs (1993) enuncia 5 imprescindibles
dimensiones de la sosteníbilidad (social, económica, ecológica, geográfica y
cultural); l\llurray Bookchin (1989) formula principios .de ecología social como
' ' fundamentales para el resaneamiento ambiental; Claude Raffestin (1989) describe
en el ecosistema urbano las relaciones circulares entre los sistemas
ecosociobiológicos y la necesidad de afrontar proyectualrnente estas relaciones en
su conjunto; Yanarella y Levine (1990) definen los principios operativos para las
ciudades sostenibles (búsqueda del equilibrio orneostatico, desorden y conflicto
1
como fuerza creativa, la municipalidad corno unidad mínima en la búsqueda del
[
1 ,
' equilibrio); en fin Andreas Kipar (1993) asume cinco objetivos integrales corno
procedimiento para el resanearniento ambiental (conservar y desarrollar el
(' .¡ potencial ecológico, la calidad -estética y morfológica del paisaje, la,calidad social,
1, ¡ la calidad productiva con fines ambientales, la calidad funcional del espacio para
ti, las conexiones en red). Todos estos enfoques de la sostenibilidad y otros corno los
!f.:¡:_ principios sostenidos en la carta de Aalborg de 1994, presuponen que el proceso
(_ L de transformación ecológica hacia la sostenibilidad no compete separadamente -un
determinado sector (el ambiente y las políticas ambientales), sino que compromete
necesariamente, con proyectos integrales, la completa cultura material de la
sociedad (en sus estilos de habitar y ele producir, en sus formas de autogobierno);
en consecuencia evidericia la necesaria integración del concepto de sostenibilidad
con las transformaciones de los "estilos de desarrollo" y con las nuevas formas de
democracia de una comunidad asentada.

53
1
'
En el enfoque territorialista los indicadores para la evaluación (o para la
autoevaluación allá donde el proceso de autogobierno está avanzado) de las reglas
del asentamiento, de las elecciones proyectuales y de planificación implican
' -~
sinérgicamente diversas acepciones de sostenibilidad, referidas al patrimonio .)
ambiental territorial antropico.
.>
Sostenibílidad política )
r i

Por sostenibilidad política entiendo en general una elevada capacidad de


autogobierno de una comunidad asentada respecto a las relaciones con sistemas
de decisión exógenos o superiores.

Esta afirmación general, situada en el contexto actual, se encuentra con el territorio


del posfordismo, caracterizado por la disolución del sistema de la gran fábrica y por f
la implementacion de complejas relaciones entre sistemas productivos moleculares
difusos en red y milieu locales: este territorio se ha convertido en el lugar ele la '. í'
creación de la cadena del valor y el conflicto encuentra su epicentro en las
)
modalidades de gestión y apropiación del valor producido por el territorio "puesto a l ~
trabajar'' .37 )
¡
El nodo político de la sostenibilidacl hace referencia en consecuencia a los modos
de apropiación ele! "valor agregado" que se crea en el territorio. Para dar fuerza a )
los sujetos que producen (o pudireran, si valorizados, producir) valor agregado )
territorial, es en la vía maestra para "hacer sociedad local", o sea hacer crecer l .
formas de autogobierno de las comunidades asentadas. Este crecimiento reclama )
formas de gobierno soportadas por procesos participativos y de concertación que
vayan en la dirección de los "pactos" socialmente condivididos para un desarrollo
fundado sobre la valorización del patrimonio territorial.

La nueya comunidad que se forma en la concertación pactada, "constitucional", ele


un proyecto de futuro en una social local compleja, pluricultural, con diversos )
!
grados de integración con el territorio, nace de intereses necesariamente en
conflicto. El conflicto·e.s inmanente a una sociedad compleja. Sin embargo si nos
)
referimos a una hipótesis de sostenibilidad política que privilegia el desarrollo del
autogobierne local fundado precisamente sobre la valorización de las )
peculiaridades y sobre el reconocimiento d<s las diferencias, el conflicto debería ¡e
expresarse en soluciones concertadas relacionadas con el reconocimiento clel
interés común: el crecimiento de la autodeterminación de las sociedades locales a
través de la producción de valor agregado territorial.

El antagonismo se redefine como conflicto entre /Jeterodirección y autogobierne. El


crecimiento del autogobierno ele una sociedad compleja requiere de una cultura ele
la comprensión y del reconocimiento ele la alteridad como valor fundador de las
relaciones sociales, y del enriquecimiento en aumento que el intercambio entre )
37
la expresión es de A!do t3onomi, (1997). )
54 )
¡ '
)
(
)

)
}. :
)
)
diversidades puede aportar al interés común; requiere de una cultura de gobierno
de la complejidad (esto es.que desarrolla territorialidad pluricultural) que sepa tratar
los conflictos de intereses como recurso político para el desarrollo de sociedad, en
contraposición con una cultura de la atomización y de la polarización social.

La hipótesis que condensa el postulado de la sostenibilidad política del desarrollo


local es que debe existir una relación directa entre el crecimiento de la sociedad
local, de los institutos de democracia, de las redes cívicas y el aumento de la
capacidad ele contratación "fuerte" en el contexto la globalízación: que la
multiplicación de las sociedades locales caracterizadas por diversos estilos
clesarrollo y conectadas con una densa red de relaciones no jerárquicas,
incremente la fuerza de contraposición con las leyes homólogadoras de la
globalización económica.
1
Es en este proceso de-crecimiento que se mide la relación entre nuevas formas de
autogobierno y democracia ele las sociedades complejas y las relaciones en red
que alimentan una globalización desde abajo. 38

Sostenibilidad social

Por sostenibiliclad social entiendo en general un elevado nivel de integración de los


(
intereses de los actores débiles en el sistema de toma de decisiones local (equidad
social y género).

f El sistema de actores públicos y privados que concerta los objetivos de desarrollo y


1 organiza los. institutos locales debe ser lo suficientemente complejo que permita
garantizar la presencia y los problemas de los actores sociales más débiles. En
particular el ente público territorial tiene la responsabilidad de permitir a acceder a
la mesa ele negociación a los actores "mudos", haciéndose de este modo garante
del hecho de que los recursos territoriales, comprendidos· aquellos humanos, no
l I clellen ser aprovechables y consumibles en ventaja los actores locales fuertes en la
1 competencia global, si no que su uso debe estar dirigido hacia la equidad social.
Esta exigencia impone considerar' en la ·evaluación de sostenibilidad indicadores
que verifiquen la composición social de los actores y que valoricen ia capacidad de
los actores más débiles de contar con sistemas de comunicación y escucha
recíproco.

oia El grado de autogoblerno de un (mlcro) sis terna territorial local es rnedido por Franco Gatti (1990) con los
siguientes parámetros:
-grado de. estructuración (presencia de un elevado número de actores representativos de !as distancias
más innovadoras);
-grado de integración (desarrollo de "juegos" y forma de interacción sqcial capaces de asegurar !a
cooperación y !a Participación aun en presencia de conflictos);
-grado de autonomía (nivel de los poderes de autodeterminación);
-grado de eficiencia (tendencia at desarrollo, al estancamiento o a la declinación);
-grado de innovación (condiciones favorables para e! desarrollo de las relaciones sociales etc.).
55
1'

El problema es decisivo porque en la mayor parte las experiencias de desarrollo


local los actores que tienen voz son aquellos que tienen acceso la política, a la
información, a los recursos económicos y culturales, a las redes de comunicación
telemática para proponer proyectos. La representación del territorio que emerge '
j

frecuentemente está orientada l1acia los intereses de los actores que acceden a la
negociación; ·así como el escenario de referencia y el horizonte de los objetivos de
transformación cambian con la densificación de los actores y de los intereses.

Perseguir está densidad en la mesa de concertación es quizá una labor fatigosa,


pero eficaz para encontrar un equilibrio en los proyectos ele transformación: cuya ' !,'
resultante no destruya los valores de la comunidad y, al tiempo, contribuya al
crecimiento de la "comunidad posible" (Della Pierre, 1998) que en la sociedad
molecular postfordista es voluntaria, se construye como búsqueda de .
autodeterminación y como proyecto, crece como densificación del vinculo social, '
entre estado y mercado.
.'
'- .,.i
Sostenibilidad económica ' )
L ;
Entiendo en general por sostenibilidad económica la capacidad de un modelo de )
! 1
crecimiento de producir valor agregado territorial. )
.•\
En la perspectiva de un modelo de desarrollo fundado sobre la valorización del ' ;,
patrimonio territorial (son los recursos del territorio que pueden crear valor
agregado) debe ser ampliamente superado el concepto de "ecocompatibilidad" de
las actividades productivas por el concepto de "autosostenibilidad" reconstruyendo f' 1
las sinergias interrumpidas entre territorio, ambiente y producción. Con tal propósito '\
!

es necesario considerar, en la valoración de los proyectos de desarrollo local y de .i


los planes territoriales, criterios para la selección y la valorización de actividades
agrícolas, comerciales, industriales y terciarias de modo que: )

- produzcan valorización del patrimonio territorial y ambiental; '' ..


- produzcan bienes relacionales sustraídos a la heterodirección de la gran empresa; , \'
1

- favorezcan la formación decadenasproductivas complejas, intersectoriales, en )


condiciones de producir sistemas económicos de base local de tipo "distrital" 39 y l.;
)
adaptarse a las turbulencias del contexto; t 1
)
- cualifiquen la identidad productiva cultural social de la reg1on favoreciendo la
permanencia de los habitantes y su integración como productores.
)
39 u
La connotación de distrlto del sisten1a local enfatiza aquí los caracteres sociales del sistema económico: :
"la creación de un sentido de pertenencia que presuponga y genere, en conjunto, relaciones de r.
conocimiento y de confianza diferenciales entre las empresas del lugar, así como de autogestión local, j
colectiva, semiconsiente; de ciertas condiciones socioculturales de la actividad industria!" (Becattlni, 1998
)
pág. 93). <>-·•.. ,

56 )
L
I
r
)

)
Es preciso por tanto superar una visión de la sostenibilidad económica medida con
los parámetros de la ocupación y clel PIB y promover políticas, acciones y
proyectos según los indicadores integrales arriba enunciados.

La complejidad intersectorial del sistema económico de base local debería


constituir la preconclición de la capacidad de autoreproducción del sistema mismo,
respecto a las variaciones del contexto global, orientado por un uso correcto de
recursos (aumento de valor del patrimonio, alto valor agregado territorial). En
particular en las áreas en que ha hecho crisis el modelo fordista
(desindustrialización) es evidente la necesidad de la superación de concepciones
monoculturales (industria turismo de masas) hacia economías complejas que
garanticen la conservación identitaria del sistema, poniendo en práctica formas de
hospitalidad y de intercambios coherentes con el crecimiento del valor del
patrimonio; según criterios de ecointercambio o intercambio solidario hacia el
exterior; intercambio de complementaridad, ele subsidiariclad y no de
aprovechamiento de los recursos ele otros.

Sostenibi/ídad ambiental

En el enfoque territorialista la soste11ibilidad ambiental debería ser producida por la


puesta en práctica de reglas virtuosas del asentamiento humano, aptas para
producir "autosostenibilidad", superando lógicas intersectoriales que se fimitan a
medidas relacionadas con vínculos e instalaciones. · ·· ··

l~eproponer estas reglas al interior del proyecto de asentamiento requiere· un' paso
conceptual y operativo desde el ecosistema urbano (sobre cuál insisten la mayor
parte las agendas 2·1 locales) hacia el ecosistema territorial, enteríciidó como
espacio regional que permite afrontar de un modo continuo y sfstémico el
tratamiento de los sistemas ambientales y de la redes ecológicas (bioregión). ·

l.a evaluación de sostenibilidad debería ser aplicada a la capacidad de los


proyectos integrales (pero t.ambién sectoriales) de reducir la ec/ogica/ footprind y el
espacio ambiental (área mundial ele consumo de recursos por parte de una ·ciudad·
o una región) a través de:

acciones dirigidas haciala clausura local de los citlos (del agua, de los
desechos, de la alimentación, de la energía etc.) a nivel de la región urbana
(sostenibilidacl fuerte) o de la bioregión que comprende ciudades.
urbanizaciones difusas y espacios abiertos;

la reducción de la movilidad ele las personas y las mercancías proyectando


modelos de asentamiento de baja tasa de movilidad (logística, políticas
temporales); la red de los productos locales en circulación local baja la
intensidad de la energía de los transportes;

57
)

l
la elevacion de la calidad y unidad de los productos (alimenticios, ambientales, )
culturales);
)
la restauración y la recualificación de la estructura y funcionamiento de los l
sistemas ambientales y· de las condiciones de su autoreproducción. La
)
realización de estas condiciones constituye un principio .ordenador del sistema
de asentamiento, de sus confines, de los limites de la presión antropica; el )
diseño de sistemas ambientales (desde la redes ecológicas a los ecomosaicos)
)
compromete el gobierno de todo el territorio de la región urbana y de la
bioregión y no sólo deislas de naturaleza a preservar (parques, zonas hC1medas, : 5.
biótipos); la planificación con fines ambientales de los espacios abiertos
considerados "vacíos" por el urbanismo funcionalista se convierte en una \ ) '
prioridad del plan (crecimiento del capital natural). j

La recualificación de la actividad agrícola y forestal en tanto principales


)
productoras de bienes públicos (salvaguardia hidrogeológica, '
~
)

descontaminación, saneamiento, recualificación paisajística, aumento de la


biodiversidad, realizaciones de las redes ecológicas en ecomosaicos
urbanizados, valorización de economías locales conexas con el turismo); )

la realización de agendas 21 locales concebidas a nivel de bioregión y


entendidas no sólo como documentos de buenas intenciones, sino como reglas
operantes en los instrumentos ordinarios de planificación, en particular en los )
instrumentos más innovadores como los planes estructurales y los "estatutos de
los lugares".

Sostenibilidad territorial

Entiendo por sostenibilidad territorial la capacidad de un modelo de asentamiento y


de sus reglas de producción y reproducción ele promover procesos ele
reterritoria/iz ación.
')
La. evaluación ·de sostenibilidad compete a los escenarios del asentamiento
(urbanos yterritoriales) a los cuales hace referencia el proyecto de desarroJlo local
autosostenible y constituye la verificación del grado en el cual la organización del
espacio físico expresada por el escenario contribuye a volver realizables las otras
cuatro sostenibilidades. En general los escenarios40 deberían en sus formas
específicas inherentes a cada contexto responder a los siguientes objetivos de 1
)
sostenibilidad:

proyectar la transformación de los sistemas regionales centro-periféricos hacia


sistema·s de redes multipolares no jerárquicas;
!. '
)
40
Para una mayor precisión del rol y de los contenidos de los escenarios estratégicos del proyecto de
desarrollo !ocal remito al capitulo 8 de la segunda parte. )
58 )
¡
perseguir el bloqueo del consumo del suelo reorganizando el espacio edificado
existente y la recuperación de las áreas en desuso;

garantizar equidad interlocal e interregional en la valorización ambiental;

diseñar el sistema de redes de la región urbana a través del aumento de


complejidad funcional de los nodos; la difusión en red de los servicios raros; la
reducción de la movilidad; compactación de los tejidos urbanos y su articulación
productiva con integración de las estructuras artesanas y de rnicroernpresas; la
reorganización del espacio público con criterios de accesibilidad conectados con
la reticularidad y la rnultipolaridad del sistema regional;

1 recuperar la profundidad centro regional poniendo en valor el patrimonio


1 territorial de las franjas costeras de valle, de los sistemas de colinas y de
montañas;

construir sistemas de representación ele la identidad de los lugares y reglas


estatutarias que indentifiquen las transformaciones posibles para obtener el
aumento de valor del patrimonio territorial;

elaborar modelos e instrumentos de evaluación integrales intersectoriales:


porque la evaluación de sostenibilidad no es ex post, sino relac.ionada con
escenarios proyectuales, la proyección de nuevos escenarios urbanos se
convierie en una fase prioritaria del proceso de transformación. Por ejernplo: 41 la·
1 "plaza" del desarrollo local, de la ciudad, de los pueblos pluriculturales y
i
rnultiétnicos; las rnorfologias habitacionales .de la ciudad insurgente; el
"municipio" de las nuevas economías territoriales; los "jardines" del ecosistema
territorial y de la redes ecológicas; la geografía de sistema de redes de la región
urbana; las invariantes estructurales corno reglas de transformación para la
valorización de la identidad inorfotipológica, constructiva y paisajística de los
lugares etc.

En síntesis la evaluación de autosostenibilidad implica para todo sistema territorial


local la producción de nueva territorialidad poniendo en retacion virtuosa y sinérgica
la producción de valor agregado territorial con el aumento de la capacidad de
autogobierno, el crecimiento en complejidad e integración del sistema de toma de
decisiones, la implementación de reglas de asentamiento productoras de nuevos
equilibrios ambientales .

..:;,J;
41
Véase los ejemplos de escenarios de la segunda parte.
59
)
)

La necesidad de coherencia y sinergia entre estos cinco ámbitos de evaluación de )


42
la sostenibilidad refuerza la afirmación inicial según la cual la reconstrucción de
las relaciones coevolutivas interrumpidas entre asentamiento humano y ambiente )
(y por tanto el impulso de formas de reterritorialización) requiere transformaciones
radicales en el concepto de producción de la riqueza; en el sentido que la inversión
i
de la curva de ta nueva pobreza se puede realizar sólo interna/izando en los )
indicadores del crecimiento de la riqueza /a producción de· asentamientos ele a/ta
calidad territorial. Se trata por tanto de retomar en formas nuevas la producción
interrumpida de territorialidad, en cuanto producción de valor. J
:j
En conclusión et enfoque territorialista, por tos requisitos muttisectoriales e
integrales de sostenibilidad que propone, es por definición antieconomicista (desde
et momento que considera catastrófica una sostenibilidad subordinada a
crecimiento económico) y antinaturalista (porque considera demasiado rígida ta
sostenibilidad referida a una presunta objetividad de tas leyes de la naturaleza )
aplicadas al ambiente del asentamiento). En consecuencia añade complejidad al
enfoque ambientalista, poniendo los objetivos de crecimiento de la sociedad
:)
humana en relación sinérgica con el ambiente en la raíz de la solución de la
cuestión ambiental: en este sentido podemos definirlo un enfoque
antropobiocéntrico.

'
.
,
\

l}

42
Para ejemplos aplicados de modelos de ev<1!uación n1ultisectorlal integral de sosten!bi!idad véase: Regione
')
Toscana y Strati, 1999, donde se d!:;!scrlbe un modelo de evcduación integral [!9,mado $ustainable Quality )
Management (SQM); lre.r y Magnaghi, 1998, donde se describe un modelo de evaluación polivalente
aplicado a las políticas de recualiflcación ambienta! del rio lambro. )
60

)
(
( .
( .

5.
(
El desarrollo local autosostenible

( He sostenido en el capítulo precedente que la cuestión de la sostenibilidad del


desarrollo para ser tratada correctamente debe afrontar la transformación de las
reglas genéticas del desarrollo mismo.

A partir de éste presupuesto he avanzado un enfoque proyectual en el cual los dos


términos desarrollo y sostenibilidad no pueden pertenecer a paradigmas
dicotómicos y esquizofrénicos; un enfoque en el cual la sostenibilídad es una
cualidad inmanente al código genético del desarrollo mismo. así como ha ocurrido
para la mayor parte la civilización humana antes del advenimiento de la sociedad
industrial de masas y de la posindustrial. He identificado una respuesta al problema
en la proposición del desarrollo local autosostenible.

Pongo en el origen del concepto desarrollo local al cual aquí me refieró


especialmente a los enfoques normativos(se/f-re/iance,basics neecls, desarrollo
autocentrado, ecodesarrollo) que han insistido sobre la valorización ele los recursos
1 territoriales y de las identidades locales considerándolos como actos fundadores de
¡
modelos alternativos de desarrollo (Dag Harnmrskjold Foundation, 1975;
Hettne¡l996; Galtung, 1980; 1 Sachs, 1981; Tarozzi, 1990a); enfoques que han en
consecuencia modificado profundamente los criterios ·de ·evaluación y los
indicadores del desarrollo mismo (desde el f'IB al sistema de parámetros
cualitativos: necesidades humanas fundamentales, democracia, salud, seguridad,
autogobierno, equilibrio ecológico, identidad, espacio colectivo, etc.).

En el concepto de autosostenibilidad he puesto en pa1·ticular el acento sobre la


investigación de reglas de asentamiento (ambientales, urbanísticas, productivas
económicas etc.) que resulten por sí mismas productoras de homeostasis local y de
equilibrios de largo período entre asentamiento humano y sistemas ambientales.
¡ •
' ¡ Este enfoque es multidisciplinario y en parte transdisciplinario en cuanto moviliza
las principales variables del desarrollo y sus interrelaciones.

61

¡; '·
''
' ')_

El desarrollo local autosostenible requiere una radical transfonnadón clel


paradigma analítico y proyectual: en el plano analítico el paso de descripciones
funcionales del espacio a descripciones identitarias de los Jugares, del rnilieu, 43 de
los ambientes de asentamiento, de los sistemas ambientales; en el plano
proyectual el paso de planes de sector a planes multisectoriales integrales de valor
estratégico e interactivo; en el plano de la evaluación del Impacto Ambiental (EIA) a
modelos polivalentes que hagan referencia a conceptos integrales y
multisectoriales de sostenibilidad como aquellos propuestos en el capitulo
precedente.

"Local": el lugar como patrimonio


)
'
Lo local controvertido

Hoy Jo "local" es un terreno, más aún el verdadero terreno de confrontación. Todos


tienen necesidad de Jo local desde la empresa virtual deslocalizada, pasando por
los sistemas de los estados nacionales en crisis, hasta los sistemas económicos y
las ciudades en competencia por la calidad y la diferenciación de los productos. Los
problemas de sostenibilidad del desarrollo requieren necesariamente toma1· en
consideración los factores locales (calidad ambiental, urbana y territorial) corno
indicadores. Por otro lado el mercado mundial requiere siempre más multiplicar y ' '
diferenciar las mercancías y los consumos valorizando los milieu locales; que a su
vez agregan calidad y valor a los productos (c"omprendidas las ciudades y las
regiones) para la competencia en el mercado global. Se puede por tanto afirmar
que lo local, problemática marginal en los años setenta, se ha convertido, el curso
los años 90, en central en el debate sobre las alternativas de desarrollo y sea por ! )
tanto objeto de atención de parte de todos: empresas en red, empresas vi1iuales,
localistas, globalistas, secesionistas, nacionalistas, federalistas etc ...

Las modalidades de la gestión y de la apropiación de lo local representan el


principal terreno de la confrontación sobre los modelos de desarrollo futuros. Los
más importantes aspectos sobre los cuales se diferencian los proyectos ele
desarrollo local son los referentes y las· modalidades de uso-del·patrimonio local.
Esquematizando distingo tres actitudes generales que co1111otan la relación local-
global:

· Ei¡foque {un(:idna/de/;¡ globaliz'ii"c1óñ (o top down, del centro a lo local). Aquí el


proyecto de desarrollo local se aplana por un lado debido a la búsqueda de
diferencias salariales y ambientales por parte de las empresas multinacionales a
)
través de la movilización extrema de las inversiones en el panorama internacional;
por el otro lacio por la competencia entre áreas productivas, ciudades, regiones, en
43
"Con esta expresión· no entiendo un simple conjunto de condicíones materiales, sino un conjunto 1
permanente ("dotación") de caracteres sociocu!tura!es sedi1nentados en una cierta área geográfica a
través de !a evolución histórica de re!aClones lntersubjetivas, relacionados a su vez con !as modalidades de
utilización de los ecosistemas naturales locales". La definición es de Giuseppe Demattels (1995 pág. 101). .)
62

! '¡

)
la carrera por posicionarse "hacia lo alto", a través del aprovechamiento creciente
por parte los actores locales fuertes de los recursos territoriales (ambientales,
productivos, antrópicos) en sentido económico en un contexto competitivo dado. El
contexto de la globalización no producé solo procesos de homologación, sino que
·estimula proceso ele cl'lferencíación y (ie büsqueda de productos relacionados con
las peculiaridades locales irrepetibles. Pero la globalización económica impone a
,estos procesos de diferenciación medirse aisladamente con la regla general de la
.competencia. En éste enfoque (el desarrollo local como aumento de la
competitividad del sistema económico) también las políticas nacionales corren el
riesgo ele resultar contradictorias porque, por las modalidades centralistas de
gobierno de los procesos, se tiencle a seleccionar excesivamente los actores y a
·aplastarlas posibilidades y los recursos intelectuales de lo local. 44

- Búsqueda de equilibrios entre local y global ("glolocal"). 45 Se trata de hipótesis


correctivas que persiguen una relación de equilibrio entre necesidades de
valorización de las peculiaridades locales por la cualificación y la diferenciación
competitiva de las mercancías en el mercado y contemporáneamente el
reforzamiento de las sociedades locales como instrumento de ampliación de los
centros de decisión en el proceso de globalización. Este enfoque insiste en el
.t1echo de que sólo las soc'1edades locales capaces de conectarse con las "largas
redes" de lo global (Bonomi, 1997) o de conectar modo activo la relaciones
6
"verticales" del milieu con la relaciones "horizontales" exteriores,4 ··están en
posibilidades de reinnovar el uso del propio patrimonio territorial como recurso, so
pena de la decadencia por aislamiento.

Aunque siendo fundamental la afirmación de que lo local que no se conecte corre el


de no estar en condiciones de producir procesos de revalorización del propio
patrimonio. el riesgo que presenta este enfoque está en el subvalorar el hecho que
¡¡ actualmente la relación entre local y global es una relación fuertemente
1
clesequHibraba a favor de lo global (en particular de las largas redes del capital
financiero) que fija parámetros, reglas, vínculos. tecnologías. modelos génerales de
1 •
desarrollo. En otros términos, el riesgo que corre la teoría localista es que local sea
"pescado''.· por las largas redes de lo global metiéndose en la competencia solo

4
'1 Límites de ese tipo se encuentra por ejemplo en !os pactos territoriales, donde los rr,ecanismos de
selección de los proyectos evaluados por el Cipe privilegian actores econórnicos fuertes, que en muchos
casos niegan !as premisas de !os p¿¡ctos n1ismos {desarrollo de la microempresaria!idad local, crec'imiento
de !a co1np!ejidad de las redes de actores locales de la concertación).
4
s El térrnino ha sido introducido por Mander y Goldsmith (1998) quienes interpretan el desarrollo local
como construcción de fuerias de compensación de la globalización económica y de los grandes poderes
de las multinacionales.
46
"En e! desarrollo local !as condiciones locales decisivas ... son aquellas constituidas por un cierto milieu,
conio prerrequisito para la forrnación y la reproducc·1ón de ~n "slsterna local". Será después este últin10 et
que generara en su interior ciertas externaJidades específicas en relación con las "relaciones horizontales"
a las cuales el sistema mismo puede tener acceso ... se dan juego de surna positiva, en cuanto en el
s'tstema loca) los efectos útiles de !os que ~l'Jspone el singular sujeto aumentan por el comportamiento de
todos los otros" (Oen1attels, 1995 p21g. 103).
63

'
adecuándose a las reglas del desarrollo existente. Un ejemplo lo ofrece la crisis ele í
muchos distritos industriales en los cuales la prevalencia del carácter económico- )
productivo del sistema local genera efectos de polarización y jerarquización interior
respecto a las empresas líderes en condiciones de competir en los mercados
1
internacionales, reduciendo la complejidad de sistema y su autorreproductividad; o )
deslocalizando partes enteras en áreas más convenientes por el costo de la fuerza
de trabajo.
)
- Desarrollo local versus global (o enfoque bottom up, o globalización desde
abajo, de lo local al centro). Se trata de enfoques que interpretan el crecimiento ele
la sociedad local y de los estilos de desarrollo peculiares a cada contexto como el
inicio de un proceso de .diversificación que permitaestablecer relaciones no
jerárquicas, cooperativas entre ciudades, regiones, naciones hacia un sistema ele
relaciones globales construidas "desde abajo" y condivididas, En, esta hipótesis de ')
desarrollo lo local fundado sobre la valorización del patrimonio territorial asume los ' )
valores locales (culturales, sociales productivos, territoriales, ambientales,
artísticos) como el elemento principal ele la fuerza propulsora necesaria para la )
implementación de modelos de desarrollo autosostenibles. Un pacto entre actores
'
)
locales fundado sobre la valorización del patrimonio como base material para la
producción de la riqueza, constituye la garantía de la salvaguardia ambiental
(sostenibilídad ambiental) y de la calidad territorial (sostenibilidad territorial), desde
momento en que en la construcción misma del proyecto se determinan las
condiciones solidarias y de confianza para la defensa y la valorización del bien
común condividido; pero sólo la presencia en el pacto de las necesidades de los
actores más débiles garantiza la sostenibi!idad social, so pena del aprovechamiento
(y la destrucción) d_e los recursos humanos y materiales. en la competencia en el
mercado por pa1ie los actores fuertes. El desarrollo local así entendido promueve la
superación de normas y vínculos exógenos y propone reglas de autogobierno
conce,iadas y apoyadas en un sentido común condividirJo (sostenibilidad política).
El proyecto local, legitimandose respecto a estas medidas, crea en el proceso de
su construcción las condiciones de la transformación de los estilos de vida, ele
consumo y de producción, valorizando el trabajo autónomo, el artesanado, la
microempresa: el complejo proceso productivo molecular, hoy terminal -difusa de
las empresas en red, que puede, si se dota de estatutos propios, construir la base
productiva del desarrollo local, desde la agricultura al terciario avanzado 1
L
(sostenibilidad económica).
¡
En el segundo, pero sobre todo en el tercer enfoque el desarrollo local asume las
connotaciones políticas de la búsqueda de estilos de desarrollo alternativo a los
procesos de homologación y/o de dependencia inducidos desde la globalización,
fundadores de un modelo plural, desjerarquizado, como solución estratégica a la
insostenibilidad (no sólo ambiental) del actual modelo de desarrollo que
desestructura culturas, crea polarizaciones sociales y económicas y pobreza a l
escala mundial. El reforzamiento de la sociedad local a través del proyecto ele )
desarrollo local autosostenible puede permitir la realización de estrategias ·

64. )
L

'
J

t
)
)
i

"lilipuzianas" tejiendo redes no jerárquicas (Sur-sur, Sur-Norte entre ciudades y


regiones), un denso tejido en condiciones de contrastar las grandes redes
fuertemente centralizadas de la globalización económica. 47

Por lo tanto el modo de apelar al patrimonio es decisivo en los enfoques del


desarrollo local, respecto a los problemas de la sostenibilidad (conservar y/o
valorizar el patrimonio para las generaciones futuras) y a los problemas
relacionados con sLi uso. Para este fin considero fundamental introducir algunas
precisiones conceptuales respecto al debate en curso sobre el desarrollo local:

a) el valor del patrimonio no se identifica con su valor de uso;


b) el patrin10nio territo'rial requiere ser tratado como sistema viviente de alta
complejidad;
c) el desarrollo local fundado sobre la valorización del patrimonio no tiene confines,
ni escalas, ni actores preconstituidos: nose identifica con el localismo.

Distinguir entre valores y recursos

Una primera precisión tiene que ver con la necesidad de llevar a cabo una
distinción conceptual entre valores y recursos o sea entre patrimonio (entendido
como valor) y recursos (entendidos como forma especifica de interpretación del
patrimonio para su uso).

Los valores territoriales indican los elementos constitutivos del patrimonio, el cuál
,es independiente de las formas específicas temporales de su uso; estos mismos
. valores pueden ser entendidos como recursos cuando una determinada sociedad
los reinterpreta activamente; la misma sociedad puede usar el patrimonio histórico
en el sentido suger'tdo por Franc;;oise Choay,4ª en formas dilapidadoras,
conservacionistas (para las generaciones futuras) o de acrecentamiento y
valorización.

El patrimonio territorial, que el enfoque territorialista pone en la base de la


construcción de la riqueza· duradera, es definido .como el producto del proceso
histórico de territorialización: éste se configura como un yacimiento de larga
duración que determina su propia identidad y sus propios caracteres,que dependen
del modo en el que se integran sus componentes ambientales (neoecosistemas
producidos por las sucesivas civilizaciones) con los componentes edificados (los

11
• Este proceso de crecimiento de las sociedades !ocales deberia ser buscado con mayor claridad por los
rnovirnientos federa!tstas, que corren el riesgo, en la urgencia política por crear instituciones para
contrarrestar hipótesis _secesionistas, de "federa!izar'' aquello que ya existe en Jas actuales realidades
locales, quizá redes de actores fuertes, que aprovechan e! milieu local {humano, ambiental, territorial)
7 J¡' para la cornpetencia en e! mercado global.
I 8
~ Choay (1995) extiende el concepto de valor (nacional, cognitivo, educativo, económico, estético) referido
al monuinento a la ciudad histórica {remitiendo Giovannoní), a! paisaje rural, a la arquitectura ·industrial,
anticipando e! concepto de "patri1nonio territorial" al cual hago referencia.
65
¡
)

monumentos, las ciud.ades históricas, 49 las invariantes estructurales dé larga '


, . T
'
duración: en pa1iicular infraestructuras, tramas agrarias, tipologías edilicias,
urbanas, paisajísticas, reglas constitutivas y de transformación) y con los
componentes antrópicos (modelos socioculturales e identitarios, culturas artísticas,
productivas, políticas). Las modalidades de integración de estos componentes ¡
expresan el valor relacional del patrimonio y su uso potencial para la producción de
riqueza duradera.

Me valgo por lo tanto de una definición extensa y compleja del patrimonio territorial
que requiere necesariamente el estudio de las relaciones recíprocas en la larga
duración entre sus componentes. 50 En efecto el proceso de territorialización
agregando estratos de actos de territorialización de parte de diversos modelos de
civilización aumenta en el tiempo la complejidad y la riqueza de elementos
sedimentados, estratificados e interactúantes en la larga duración (masa territorial,
sedimentos materiales y cognitivos, identidad de los lugares). La tipoiogía territorial
y paisajística que caracteriza la identidad de un lugar así como la existencia de un
milieu es el resultado duradero de éste largo proceso de coevolución entre
comunidad asentada y ambiente. El patrimonio territorial trasciende por tanto
temporalmente el. uso que una determinada generación puede hacer de él con base
a sus propios objetivos, requisitos prestacionales, modos de valorización. Por esto .' )
me parece importante realizar una distinción entre valor y recurso, para no aplanar
la interpretación y el uso del patrimonio considerándolo solo con respecto a 1,Js
modalidades de interpretación y de uso de la generación presente.

Es preciso notar a este propósito que la literatura urbanística utiliza


preferencialmente el término recurso, es decir identifica el valor de un lugar con su
potencial uso de parte de la sociedad contemporánea.

Es cierto como sostiene Francesca Goberna (1997), que él milieu se revi:,la como
tal (como potencial de energía local) sólo frente al proyecto de una sociedad local
)
que reinterpreta el patrimonio de larga duración seg(in sus propios fines, así como !
toda época lo ha hecho históricamente, reconstruyendo el paisaje según sus )
propios modelos. :culturales.. En .ese sentido comparto la advertencia polémica ele
Giuseppe Demateís 51 contra la "conservación" del paisaje: la cual puede

49
"El patrimonio arquitectónico y urbano de !a era preindustrial encuentra una función nueva e
imprescindible. Sirve directamente para inventar nuestro porvenir. De cuál otro lnstruinento podemos, en
efecto, disponer que pueda de nuevo enseñarnos a ver... a descubrir de nuevo como implantar, articular,
diferenciar, proporcionar los edificios en el espacio?" (Choay, 1995 pág. 69~70).
50
"El patrirnonio debe ser entendido como patrimonio arnpliado -y sobre esto ya se está de acuerdo,·
agregando sucesivarnente el adjetivo apropiado: arquitectónico, archivistico, etnc)lógico ... - en este
sentido resulta estrecharnente relacionado con los modelos sociales en los cuales, se puede decir, l .. :
participa .. Los resultados de un trabajo sóbre !a identidad, y por tanto lmplicitamente sobre !os rnodelos ••l
sociales, pueden aportar diversos elernentos esenciales para conocer 1nejor aquello s'obre lo cua! se (
interviene"(Carle, 1998 pág. 193}.
si Intervención en el seminario del doctorado en Proyectadón urbana, territorial y ambiental, Departamento
de urbanismo, Universidad de Florencia, en fecha 28 de rnarzo de 1996. )
66 i
L

¡'
L
)
¡
)
convertirse en un elemento de destrucción del mismo, en la. medida en que
conduce a la "petrificación" de los actores, impediendosu transformación activa
como única posibilidad de conservarlo. Se puede todavía considerar dar a este
propósito el llamado ele atención de Fran,;;oise Choay (1973) sobre el modo en el
cual el pensamiento geclclesiano respecto al patrimonio incluye el concepto de
. continuidad del tiempo y de historia, excluyendo radicalmente una idea de
conservación entendida como repetición, a favor de una idea de reinterpretación y
transformación; 52 punto sobre el cual volveré al aclarar la diferencia entre
conservación y reterritorialización.

Podemos por tanto razonablemente afirmar que patrimonio, entendido como


categoría cultural y económica, no existe de por si, sino solamente en la
interpretación de quienes lo usan. En la distinción entre materia y recurso Claude
r r Raffestin aclara·el carácter cultural del concepto de recurso:
Es efectivan1ente el hombre que con su trabajo, energía informada, inventa las propiedades .... Las
propiedades de !a materia no estén dadas sino inventadas ... el recurso es una relación que hace
emerger algunas propiedades de la rnateria necesarias para la satisfacción de necesidades.
''
(Raffestin, 1981 pag. 225)
'
Pero el territorio no es "materia" como aclararé en los párrafos sucesivos. Sin
embargo el razonamiento de Raffestin puede ser aplicado con las debidas cautelas
al patrimonio territorial.

El concepto de patrimonio implica en efecto un juicio de valor,: considerese el


cambió de actitud hacia los monumentos, el patrimonio histórico y el paisaje en las
diversas épocas, culturas y civilizaciones. En la Carta de Atenas por ejemplo la
ciudad histórica es vista como un "hierro viejo" respecto de las exigencias de
reorganización del espacio de la fábrica moderna según macrofunciones
masificadas y zonificadas, y por tanto como patrimonio de escaso valor de uso.
Análogamente la valorización del territorio (en cuanto patrimonio ,.identitario y
ambiental) no tenía ningún interés para los operadores económicos en época
¡;-
(
' fordista en tanto el territorio no interactuaba con la valorización del capital sino
como soporte de la ciudad fábrica y de sus procesos reproductivos: por· lo cual
e: tenían muy poco valor en los años cincuenta, en la fase del despliegue del modelo
1 de asentamiento metropolitano ligado a la fase madura de fordismo, los centros
t1 históricos, las culturas locales, los caracteres peculiares de la franja costera, del
1·1ueso apeninico o de los valles prealpinos, los rios, las costas, etc .. En la ciudad de
la inforrnación por el contrario la reorganización molecular y reticular de! trabajo en
el terciario avanzado revaloriza la complejidad funcional de la ciudad históricay las

" Analogo énfasis en el pensamiento de Patrick Geddes es propuesto por Giovanni Ferrare: "el planning no
es otra cosa que está reflexión continua y creativa sobre !a evolución, capaz de poner de circulación la
heritage, de otra manera opresiva, de.! pasadO como tradición voluntariamente escogida y convertida en
disponible para el camino ulterior y para alírnentar de esperania el pensamiento del futuro, el cual de otra
manera podría quedar reducido a irrumpir en la ciudad sólo como innovación impredecible, o a pesar
sobre ésta como una condena a !a repetición" (Ferrara, 1998 pág.117).
67
cualidades que ésta ofrecepara la "cuenca de la inteligencia social" (Boniíglioli y
Galbiati, 1987); la crisis del sistema de la gran fábrica induce al sistema socio
productivo a reconsiderar el territorio (culturas locales, estructuras difusas de
producción) como elemento activo de la valorización del capital, y la calidad
ambiental y urbanas como elemento cualificador del asentamiento para las
actividades del terciario avanzado
r 1'
Por tanto el concepto de territorio entendido como patrimonio debe ser
seguramente histórizado: éste en efecto adquiere nueva importancia en época
tardornoderna cuando madura la crisis y la insostenibilidad del modelo de
desarrollo fundado en el crecimiento económico ilimitado, en el divorcio entre
naturaleza y cultur;:i, en la reducción del territorio a espado funcional y zonificado y
en la homologación de las culturas en el proceso de globalización.

Sin embargo una vez historizado de concepto de territorio considero de todas


formas útil distinguir el patrimonio (que, como he dicho, es de larga duración en la
cual sé construye y se acumula) de su uso corno recurso (que es contingente y . )
l
relativo al rol que una específica civilización le atribuye). j

¡)
En una determinada fase histórica es posible que patrimonio territorial no sea . )
usado como recurso, porque el modelo sociocultural de aquella fase no esta
interesado en aquel particular patrimonio, no le atribuye valor. Sin embargo (y este
punto es nodal) si el patrimonio (de larga duración) viene destruido en modo
irreversible, porque el modelo de civilización presente no le atribuye valor, no lo ' .
)
podrán ya utilizar generaciones futuras (concepto base de la sostenibilidad) que ! .
pretendiesen atribuirle valor y por tanto interpretarlo como recurso.

En conclusión, para los fines de la sostenibilidad, considero que deban hacerse


coherentes dos afirmaciones en apariencia contradictorias: la primera que
considera el concepto de patrimonio "operable" sólo a través deJa reinterpretación
de una sociedad local; la segunda que advierie que, a través de la distinción entre
patrimonio y recurso, el proyecto de transformacion especifico ,y contingente debe
de .todas maneras impedir que patrimonio de larga. durax;:ión .sea destruido o
degradado en forma irreversible.
)
!
Tratar el patrimonio como sistema viviente )

El patrimonio territorial (compuesto por ambiente físico, construido, antrópico) )


existe en tanto constructo histórico coevoluti_vo fruto_ de actividades reiijcantes y )
estructurantes que han trasformado la naturaleza en té_rritorio. Obviamente el
territorio físico y construido, e11 tanto resultádo de una continua transformación )
antropica con aumento de masa territorial y producción de neoecosistemas en ~--
·:C)
evolución, es una estructura inestable, "lejana de.1 equilibrio". E_sta transformación
dinámica, fruto de redes de relaciones no evidentes, se produce a través de reglas
en gran parte "invisibles" en paisajes "visibles". Cuando defino el territorio como

68 .

)
l
)
!)
I~

sujeto viviente ele alta complejidad, no me refiero ni a Gaia, el ecosistema de la


tierra que autorreproduce en el tiempo las propias condiciones de vida, ni a la
sociedad presente, que vive ahora en un determinado lugar y tampoco al milieu
entendido como yacimiento sociocultural de un lugar. Identifico mas bien un sujeto
producto de la interacción de larga duración entre asentamiento humano y
ambiente, cíclicamente trasformado por la sucesión de civilizaciones, un sujeto que
defino viviente en cuanto es una particular "obra de arte del hombre" que no es
totalmente artificial (como una pintura, una escultura, conservadas en un museo).
( En cuanto sujeto viviente el territorio asume los caracteres de un organismo
individual que crece, se desarrolla, se diferencia, pero que tambien tiene limites,
1
una "finitud" (Bateson, 1984). La acción antropica produce en el tiempo, sobre la
1
superficie terrestre, neoecosistemas 53 caracterizados por una alta complejidad, que
permanecen a la vista si son objeto de prácticas por la cultura y por las reglas que
los han producido o por nuevas culturas y nuevas reglas a condición que vengan
( alimentados, mantenidos, ayudados a crecer en sus continuas transformacienes (a
diferencia de Gaia o ele la "naturaleza" que encuentran en largos tiempos nuevos
equilibrios biológicos incluso en ausencia del hombre). La disolución, por parte del
modelo de asentamiento contemporáneo, del lazo entre cultura y naturaleza que ha
dacio vida y crecimiento al territorio en el tiempo largo de la historia, puede producir
la "muerte" del territorio. Este evento puede no constituir un drama para la
naturaleza, pero puede serlo para la generaciones presentes y futuras del otro
contrayente, el hombre. ·

Un ejemplo simple: un sistema de colinas cultivado en terrazas es un sistema


viviente, un neoecosistema de alta complejidad en constante evolución en el
tiempo, producido a través de una obra constante de construcción, transformación
( y mantenimiento que determina nuevos y más complejos equilibrios entre acción
humana y naturaleza; el sistema de terrazas que tiene un alto costo de producción
y manutención responde sinérgicamente a diversas funciones: aumenta el
asoleamienfo, la productividad y la fertilidad de los suelos; retiene y regula las
¡ e
aguas, crea 1'nicroclimas, produce salvaguardia hidrogeológica, induce particulares
técnicas de cultivo, culturas productivas y por tanto constituye un patrimonio de
conocimientosJécnicos y culturales; crea en fin un paisaje antropico.

¡ Si el sistema a terrazas es abandonado (en otros términos sino continua siendo


usado, "nutrido", "cuidado") degrada y en 'fin muere en cuanto territorio, en su valor
ele patrimonio territorial (en sus aspectos ambientales, urbanísticos, constructivos,
productivos, culturales) retornando a "naturaleza" (deslizamientos, erosiones,
rnicroaludes, avalanchas, enterramietos, aludes mas vastos; vegetación pionera,
mancha bosqwe, nueva fauna, nuevo equilibrio hidrogeológico "natural").

$:;\
El concepto de neoécosisten1a desarrollado por lii ecología contemporánea esta ya presente en autores
corno !:liseé Rec!us cuando, a! criticar e! detenninismo de !as relaciones entre mi!ieu fisíco y sociedad
asentada ("lo.s habitantes de las isla.s no son todos buenos marineros"), evidencia que !as
transfonTlaciones ·de uso de! milieu natura! producen nuevos ecosistemas en los cuales el hombre es el
"agente creador" (Rec!us, 1982 ptg. 81). .
69
'
)

El daño hidrogeológico provocado por el abandono ataiie por tanto al ambiente del
hombre (a su cultura y al territorio de los valles inferiores en sus propios tiempos )
históricos). Cuando el tiempo natural y el tiempo cultural se dividen, el tiempo de la
naturaleza retoma su curso. 'l
)
Este ejemplo refuerza la afirmación que el territorio, en tanto sistema viviente,existe
como sujeto de larga duración independientemente de como se relaciona. con él la
civilización contemporánea; relación que puede favorecer sudegradación y su
muerte (allí donde su uso ya no interesa), o bien su transformación hacia nuevos
ecosistemas (allí donde se identifica una nueva utilidad); pero en este segundo
caso es necesario tener en cuenta el hecho de que como todo sistema viviente, el
'
J.

territorio tiene reglas de crecimiento y reproducción que deben ser respetadas


(aquellas que en biología precisamente se llama invariantes estructurales).
)
Por tanto a las "invariantes estructurales" deberían ser entendidas como reglas de
transformación del. territorio en tanto reglas de reproducción del sistema viviente, j
producidas por los sujetos y por los. proyectos que pretenden reutilizar el
patrimonio, más que como bien vínculos que "naturalizan" el territorio histórico
)
(excepto cuando se trata de un uso arqueológico o museistico de específicos
lugares).Con la advertencia, repito, que el territorio a diferencia de los recursos
naturales (minerales, carbón, petróleo) que se pueden usar o no usar, pero que
permanecen en largos tiempos, es deteriorable en tiempos históricos breves.

Si esta disquisición tiene alg(rn sentido, entonces a la cuestión "El territorio es


)
sistema viviente (como Gaia) o somos nosotros los que lo hacemos vivir?", quizá es
1
posible responder del siguiente modo: "el territorio es un sistema viviente (producto ¡
de hombre) y somos nosotros los que lo hacemos vivil"'' (o sea somos un elemento
j
fundamental de su supervivencia).
)
Dada la no diferenciación entre valores y recursos, sobre lo cual he insistido en el
)
aparte precedente, la transformacion de los valores territoriales ambientales en
recursos para el desarrollo debe tener en cuenta el carácter contingente de las ')
transfonnaciones respecto ·a la larga duración de la formacion de los valores que. )
deben ser preservados. Por ello el mismo concepto de recurso debe hacer
referencia a las potenciales variaciones de su valor relacional en el tiempo. )
t
¡
De lo cual se sigue que el valor total del patrimonio territorial no se limita a su valor
de uso (que deriva de su uso directo en la produción y en el consumo); sino que es ')
necesario tener en cuenta el valor de opción (que. puede derivar en los usos
potenciales determinados por una probabilidad de uso futuro con diversas
acepciones de valor) y el valor de existencia (valor atribuido a un recurso en· cuanto
tal, "materia", manufacto, ecosistema transformado en el tiempo y convertido en
parte del patrimonio natural y territorial).
)

)
70 )
l
)
¡
)

)
"5
f
)
La necesielad de garantizar una serie sucesiva de transformaciones requiere de
\odas mémeras que el patrimonio no sea destruido en modo irreversible en el curso
de una de ellas. En síntesis frente al patrimonio territorial así elefinido se pueden
tener tres actitudes:

" la dilapidación (se trata ele la decadencia y ele la degraelación ele enteras áreas,
; ' obras, técnicas, ambientes por abandono, falta de manutención y consumo ele
recursos no renovables) o la destrucción (acciones de desterritorialización que
intencionalmente destruyen elementos del patrimonio que entran en conflicto con
intereses económicos): es.en síntesis, cuanto ha sucedido en el modelo de
desarrollo que ha identificado el desarrollo con el crecimiento económico, que se ha
"liberado" de los vínculos territoriales y del territorio mismo, tratandolo como mero
soporte de procesos económicos, como fuente de recursos por aprovechar, corno
mercancía en el mercado;
(
"'ª conservación para la generaciónes futuras (se utiliza la "renta" patrimonial,
pero en medida limitada, en el sentido de no afectar el patrimonio, constituido en
este caso por recursos ambientales, territoriales, culturales): es la cultura de la
r r Relación Bruntland, ponerle límites al consumo de recursos (energía, materia,
territorio) refiriéndose a la ecocompatibílidad del desarrollo económico o sea la
ecocapacity (eco/ogica/ carrying capacity) de los sistemas ambientales 54 y reglas
ele desarrollo determinadas;

" la valorización que significa producir nuevos actos de territoríalización que


! aumenten el valor del patrimonio territorial a través de la creación agregada ele
1 recursos.

En este último caso la procluccion económica (en agricultura, en el sector


secundario, en el terciario) redefine sus propios contenidos dando les por finalidad y
seleccíonandolos respecto al objetivo ele la valorización de los recursos territoriales
ambientales. En esta óptica los recursos del territorio son . atentamente
interpretados y valorados corno fuentes primarias de la calidad específica local del
desarrollo económico mismo. 55 ·

1 •
¡¡ l_a renovada atención a la identidad de los lugares adquiere por ello un sentido
estratégico sí se mueve en este horizonte cultura_!: considerar el territorio como
patrimonio del cual disponer para producir riqueza atribuyendole siempre nuevos
valores corno recurso y contribuyendo a través de la producción de nuevos actos
de territorialización a aumentar su valor.

54
Para un tratamiento sistemático de los indicadores de sostenibilidad para las limitaciones del consumo de
recursos, energía, territorio, véase por todos Wuppertal lnstitut, 1997.
s~ Para una profundización de este tema de la producción sinergica a la valorización de las recursos
territoriales véase Magnaghi, 1998.

71
Distinguir entre desarrollo local y localismo
1
Como corolario de las precisiones precedentes es necesario todavía puntualizar
que lo local no se identifica con las políticas de "lo pequeño es bello" (aúnque
acoge inevitablemente muchos de sus asuntos), lo local es un punto ele vista que
hace emerger y valoriza las peculiaridades de un lugar (el milieu sociocultural, el
patrimonio genético, el tipo territorial de larga duración, la individualidad del
paisaje), independientemente de su dimensión geográfica; la valorización de las
peculiaridad locales puede implicar un sistema territorial local, un barrio, una
pequefia ciudad, así como el sistema trasnacíonal de los valles alpinos. Por
ejemplo al indicar el "lugar" (space, sile-locus) en el cual lo local se forma, allá
donde "convenciones, conocimientos, capacidades prácticas, modos ele
comportamiento, actitudes y actividades interactuan", Raff Carmen se refiere
indiferentemente al pueblo, al barrio, la ciudad, al territorio regional (Carmen, 1996,
pag. 153).
' )'
En la valorización de las peculiaridades endógenas, independientemente ele la
dimensión territorial de referencia en la cual se originan, el proyecto local
cleterminalas transformaciones posibles.
'' '
Si el desarrollo local es una modalidad ele interpretación clel territorio para
reconocer y tratar sus valores en el proyecto de transformación con el fin de
acrecentar el patrimonio, es evidente que no puede haber identificacion aprioristica
entre desarrollo local y "locales", los habitantes históricos del lugar. Usualmente el
"localismo vandalo" (Tarozzi, 1990a), o sea las actitudes destructivas en relación )
f
con el patrimonio, es practicado precisamente por las población locales colonizadas
por modelos culturales de modernizaciones provenientes ele la metrópoli; mientras
los proyectos y las prácticas de conservación, de valorización del patrimonio local
son buscadas por nuevos habitantes (en muchos casos externos y /o extranjeros)
que traen consigo modelos culturales que emergen de la crisis de la
modernización. Este problema es importante si pensamos en las ciudades y en el
nuevo rol de la agricultura en el desarrollo sostenible: en ambos casos· el desarrollo
local encuentra·surito de fundación al retomar el cuidado de los lugares a partir de
nuevas culturas, de nuevos sujetos, de nuevos habitantes y nuevos productores
que lo reinterpretan, se apropian ele saberes y de paisajes transformandolos a )
través de la contaminación con culturas diversas. L

Si por tanto el desarrollo local es una actitud cultural, un punto de vista, un


proyecto, tiene muy poco que ver con el localismo entendido como comportamiento
de defensa y de cierre ele una comunidad radicada sobre territorio (que puede ser
también vándalo, "triste", intolerante, violento, etc.). El desarrollo local corno
proyecto encuentra y valoriza en el territorio los sujetos y los comportamientos
(confluyentes con otros), que son portadores de relaciones virtuosas con el
patrimonio territorial y en cuanto tales se cualifican como actores del proceso de
construcción de sociedad local.
)
72
L
'
/

/
'
¡
"Auto": reunificar habitante y productor

El concepto de autosostenibilidad se funda sobre el asunto que sólo una nueva


relación coevolutiva entre habitante-productor y territorio está en condiciones, a
través del "cuidado", de clelerminar equilibrios durables entre asentamiento humano
y ambiente, reconectando nuevos usos, nuevos saberes, nuevas tecnologías y
sabiduría ambiental histórica. Por tanto autosostenibilidad. y autodeterminación,
desarrnllo sostenible y desarrollo autocentrado constituyen conceptos
estrechamente interdependientes; el concepto ele autosostenibilidad alude a la
necesidad de un profundo redimensionamiento de lo "económico" (que, convertido
en dominante, ha desestabilizado los procesos de autoorganización ele! subsistema
"social" y ele la naturaleza), y a la necesidad de un contemporáneo desarrollo del
rol de las instituciones locales. Es necesario un fuerte proceso de descentralización
que consienta el reforzamiento de prácticas de cooperación y de participación y
desarrolle nuevas forrnas de comunidad que garanticen a su vez nuevos procesos
de acumulación de capital social. La reconstrucción de la comunidad es el
elemento esencial del desarrollo autosostenible: la comunidad que se "sostiene a sí
misma" permite que el ambiente natural pueda sostenerla en su acción; la acción
de conservación (que incluye los valores ambientales) que no emana de la
confianza interna y de la self-reiiance está destinada a crear resistencias y
fracasos.

De la participación a la producción social del territorio

Se delinea entonces un proceso en el que la participación evoluciona desde la


producción social del plan (Crosta, 1984; Ferraresi, 1998), hasta la producción
social del territorio.

l.a participación se ha concretado históricamente como ayuda de parte de técnicos


a desarrollar reivindicaciones, proyectos, formas de autorealización y de ·solidaridad
ele parte de los habitates. O también, en negativo, como formación de consenso
sobre proyectos preconstituidos. Pero en ambos casos el habitante es un residente
que no posee los medios de producción del propio barrio, de la propia-ciudad, del
propio territorio: no sabe de dónde llega la luz, los alimentos; donde van sus
clesechos; no sabe el ·motivo por el cual su trabajo asalariado esta "lejos"; en
muchos casos, en la empresa "virtual" por ejemplo, no sabe ni siquiera para quien
trabaja.
( i

. ' Las personas (mujeres, niños, muchachos, adultos y ancianos) que han participado
en estos años en reuniones proyectuales en los barrios, son personas despojadas
desde hace tiempo de cualquier sabiduría ambiental, de cualquier capacidad y
posibilidad concreta de participar en la construcción social del propio ambiente.

73

_J:

&: .:
Este fenómeno de despojo que en el fordismo ha asumido la regla de la separación
radical ele las funciones en el territorio, ha llevado a una delegación total, en la
construcción y manutención del ambiente urbano y rural, a sistemas funcionales y
tecnológicos.

La localización del individuo y de la familia en el espacio metropolitano es casual,


anómica; la relación es de extrafíeza, de no reconocimiento; la organización del •
espacio, depurada de lugares colectivos, es ajena al individuo, a la coriíunidad ' ''
estable, inmigrada, criolla que sea.

Una topografía residual de hipermercados, calles, mercados, urbanizaciones \


difusas, constituye las nuevas "centralidades" y el espacio público del productor- 'l ''
consumidor, que ha atrofiado su vida .de habitante de la ciudad en una geografía
confusa de objetos dispersos de manera descuidada, arbitraria,que resumen los j \
tentativos malogrados de darle sentido individual y consumista a los retrasos del I

habitat entendido como evento social. f j


' .
Existe por tanto una razón estructural que impone limites a la participación y que ha
signado muchas experiencias proyectuales a partir de los años setenta: participar
para qué? cómo puede un individuo asalariado-consumidor convertido en incapaz
de reparar el techo o de cultivar verdura o de socializar usos cívicos, participar en
la producción del ambiente urbano, que requiere una posesión de medios y de
saberes de producción?

En el tiempo de la separación radical entre habitante (atrofiado que solamente


reside) y productor-consumidor (que usa la casa como un box, el espacio urbano
como un speedway, el territorio para el ocio) la participación ha sido principalmente
reivindicación (de la casa, de zonas peatonales, de rechazo de ui1 basurero, de
asilo, de verde, de autobús, de calidad ambiental), subordinada al modelo
. .\

metropolitano dominante; cuando se ha hecho producción ha podido reunir


fragmentos (el cultivo de una huerta, el autorestauro de un patio, de un edificio
abandonado, de un jardín, de un cobertizo, etc.) sin que haya podido transformarse
en producción social del territorio. En el -entrec··tanto· han cambiado. algunas
condiciones contextuales que abren oportunidades a rol del habitante en la
..
producción del territorio.

El trabajo asalariado al trabajo autónomo hacia nuevos estatutos societerios

El trabajo autónomo y de microempresa que constituye, para bien o para mal, junto
al crecimiento ele relaciones no mercantiles, la potencial superación del trabajo ·._._!
asalariado como forma histórica dominante de la relación social de producción y de )
conflicto, puede ser determinante como sujeto colectivo para la construcción de ~.-
otro desarrollo ambientalmente y socialmente sostenible. En la relación de trabajo •
asalariado, el obrero es indiferente a los fines de la producción: cambiando la
mercancía fuerza de trabajo por el salario él no puede incidir directamente en las

74
t'.
1•
opciones m~rcantiles sobre la producción de . val(?res de uso-.· En ei -fordismo la
parcelacion :extrema en las tareas exaspera esa distancia del trabajo (expropiado
de los sabe1es que son transferidos a la máquina) de las decisiones productivas de
la empresa. En el posfordismo el trabajador autónomo puede también el ser un
simple terminal súperapi-ovechado de la empresa en red y de la fábrica archipiélago
global pero, por lás caracterlstlcas mismas de organización producttva molécular,
puede realizar elecciones productivas coherentes con su· estilo de vida, su ética sus
convicciones, culturales y políticas, acercandose a la producción de valores de uso.
En efecto el trabajo .autónomo y de microernpresa "de segunda generación" 56
contiene potencialmente aquel acercamiento entre habitante y. productor (figura
rr radicalmenti,. separada en la civilización del trabajo. asalariado) que puede aludir a
nuevas formas de autogobierne y democracia de la sociedad. local hacia la
sostenibilidad del desarrollo en cuanto:
(l ¡'

i puede acceder responsablemente a los fines de· la producción (por las


l cqracteristicas de autoempresarialidad, depotencial autorealización Y·
autodeterminación que el trabajo autónomo comporta) y, si esta ampara.do por
pollticas públicas, puede hacer elecciones hacia producciones socialmente
útiles, superando el solo criterio "ocupacional" para la elección de la actividad
trabajadora;
i
i ¡. esta dotado de saberes técnicos relacionales moleculares y · diTlis6s ·
potencialmente útiles para la cooperación comunicativa;
.r r
,,

constituye parte relevante "sector terciario"y del voluntariado; puede ampliar el


espectro de intercambio de actividades · dirigidas hacia relaciones . de
reciprocidad y cooperación disminuyendo las relaciones mercántilistas; ::
'¡ f "
' . . .· ..:,:.;,·-·

i
la sobreposición entre "esfera socio-afectiva doméstica y la esfera espacio-
temporal del trabajo" entre lugares del. habita\ y lugares del trabajp, puede
,r t acercar las figuras del habitante y del productor superando , la . afienación
espacialtlpica del trabajo asalariado. El habitat coñdiciona la forma, los tiempos,
· las· m.odalidades del trabajo: .está sobreposición e integración entre lugares y
tiempos del trabajo y de! habitat aumenta .la "propiedad" de las reglas
constitutivas de los espacios; tiende ha hacer coincidir intereses de habitantes y
productores al poner en sinergia las calidades del habita\ y del producto,
· desarrollando sectores de actividad que abran la vía al cuidado, a. la
manute.nción y al. crecimiento del patdmonio lerritorial y ambiental sentido como
· propio· por un nuevo sentido de pertenencia, creando nueva socialidad, nueva
democracia, nuevo. municipalismo en la producción de valores terriforiales
condivididos.

56
Sergio Bologn~ enuncia con claridad los componentes constitutivos del trábajo autónomo de segunda
generaclón como potencia! constructor de nuevos ·estatutos societarios más 'allá de la civilización del
trabajo asalariad.o, hacia nuevos equilibrios entre neoarralgo de ta social focal autogobernada y contexto
global {Bologna, 1987),
75
.:;
J

Esas potencialidades pueden ser cultivadas a través de estrategias de


autonomización y resocialización del trabajo autonomo como actividad dirigida a la
construcción de proyectos locales condivididos, en los cuales el habitante-productor
sea protagonista del proyecto de desarrollo, en la búsqueda de su calidad, de s(1
identidad especifica y de sus "estatutos": interviniendo sobre qué cosa, donde,
)
cuando, cómo producir para la transformación del patrimonio territorial en formas ¡

duraderas, a partir del momento en que "el espacio tome el puesto dEJ la forma )
l
salario en la definición de la relación social entre capital y trabajo independiente" }
(Marazzi, 1997, pag. 71).

La difusión del trabajo autonomo promueve no sólo la difusión de la propiedad de


los medios de producción y de saberes técnicos, sino también una superposición
entre lugares y estilos dehábitat, entre lugares y estilo del trabajo: las nuevas
relaciones entre familias, trabajo y territorio modifican radicalmente las relaciones
entre habitaciónes, servicios, trabajo, espacio público.

La autoempresaria\idad difusa puede por tanto, en el ámbito de un proyecto político


de sostenibilidad fundado sobre el desarrollo de las autonomías locales, convertirse
en la base productiva central desistemas socioeconómicos de base territorial, que
se emancipen de las dependencias homologadoras de la globalización. En este
contexto:

el trabajo autónomo debe candidotizarse para la adrninistración de la ciudad como universitas de las
competencías, de los recursos c.ognoscitivos adquiridos en su dob!e ro! de trabajo y ernpresa,
candidalizarse para la construcción de los "lugares" como garante de pragmalisn10 y de innovaCión.
(Bologna, 1997, pag. 42)

Estos nuevos grupos socioterritoriales tienen su antecedente, en relación con la


producción manufacturera, en los distritos industriales; los sistemas de pequeña
empresa se han fundado sobre la existencia de la comunidad local: redes de )
¡
comunicación entre actores económicos, confianza recíproca, circuito internos de \
acumulación. 57 1
)
Se puede entonces verificar un encuentro decisivo entre la nueva centralidad en el ')
desarrollo económico de las actividades de saneamiento y valorización del
ambiente urbano y rural y nuevos sujetos de trabajo autónomo y de microernpresa,
que pueden dirigir la propia actividad.en trabajos autodeterminados y socialmente
cóndivididos, hacia la sostenibilidad ambiental social y territorial del desarrollo. Este
encuentro posible entre trabajo y territorio puede determinar una nueva socialiclad,
una nueva municipalidad en el sentido de hacer confluir las figuras del habitante y '!,
del productor en grupos societarios locales que, en .la autovalorización del
patrimonio territorial, identifiquen nuevas formas de resocialización y de )
L,
reconstrucción de la polis. Una "nueva alianza" entre habitantes y productores )
¡
57
En aquel caso sin ernbargo el milieu local ha soportado !os sistemas económicos productivos, pero no )
viceversa: un uso economicista de los recursos locales ha llevado en muchos casos a su aprovecharnlento
desequilibrado insosteñible y en fin a su pérdida de competitividad.
)
76 1
¡ ·'
)

)
1<:,
)
j
)
( ,

puede reorganizar en forma sostenible 18 economía del tejido de pequeñas y


medianas ciudades desarrollando redes de funciones urbanas en el territorio,
revitalizando las redes comerciales locales, el artesanado, la pequeña producción,
para la valorización de las peculiaridades productivas, conectando redes difusas de
servicios, La presencia de fuertes identidades locales, la recuperación de los
patrirnonios históricos de las culturas productivas y em¡Jrendedoras de la familia
agrícola autónoma.del artesanado y ele la pequeña empresa (Bagnasco, 1985) son
tocios factores que, en el contexto ele! crecimiento del trabajo independiente,
conllevan a que formas de producción artesanal, marginadas por el modelo de
desarrollo ele la producción masificada en serie desde los primeros años de 900,
vuelvan a ser centrales en el proceso productivo fundado sobre redes de empresas
y sobre la especialización flexible, 58

En esta perspectiva, el paso de la participación al autogobierno, de la reivindicación


ele! residente al proceso de autodeterminación de los habitantes en la producción
social del territorio, constituye el terreno de investigación y trabajo proyectual en el
cual se evidencia entre otras cosas la diferencia entre las políticas urbanísticas de
conservación (ele centros históricos del paisaje del arnbiente) y las políticas para la
puesta en práctica de procesos ele reter,itorialización: las segundas no requieren de
sólo vínculos, normas, delimitaciones, sino también y sobre todo la practica de los
habitantes productores, como protagonistas de la reconstrucción de los valores
territoriales, Si habÜar es también producir la calidad del propio ambiente del
asentamiento a través de la producción de valores territoriales, la participación se
desarrolla en este acto procfuclivo y no sólo en los problemas aislados de la
!
residencia,
!
El reacercamiento entre habitante productor es posible a condición que el trabajo
autónomo, en lugar de ser apéndice molecular de las empresas en red y d,e las
empresas virtuales en el contexto la globalización, se convierta en tejido conectivo
de nuevas relaciones productivas entre comunidad asentada y ambiente,de nueva
" socialidad y nueva ciudadanía, Son las mismas relaciones productivas, que a
' través de cuidado, la manutención y la valorización de territorio y del ambiente,
favorezcen el crecimiento de relaciones de ,solidaridad y la creación de lazos
sociales, La producción de socialidad, de capital social, se convierte en una
componente esencial de la producción de territorio de parte de la comunidad local y
viceversa.

5
B Este proceso es históricamente recorrido por Piore y Sabel (1987} quienes identifican fuertes
- ,' dependencias de las tecnologías modernas de la producción a escala artesana!, en asociaciónes que
~ ..b
inyectan nuevas energías cuya tradición se rernonta al periodo preindustrial.
77

,, j;r
11
1
l
j
)
)
Hacia el autogobierno '
)

El acercamiento entre habitante productor permite que sea posible una j


reapropiación difusa de los saberes ambientales. Por otra parte las técnicas y los .)
procedimientos para la reconquista del saber construir y mantener el territorio son
un momento importante de la reconstrucción de la municipalidad; el proceso puede
iniciarse favoreciendo el desarrollo de actividades microsociales, cooperativas,
comunitarias, autoorganizadas a escala local (Gorz, 1963), asi como incentivamlo
la construcción de redes locales de actores entorno a proyectos de transforrnacion.
1 :;
j
Un modelo de desarrollo local autosostenible requiere por un lado una de
apropiación de saberes y sabidurías ambientales difusas por parte la comunidad l;
asentada, por otro lado la redefinición de la municipalidad y de los institutos ele )'
gobierno del territorio en la dirección del ejercicio directo de estos saberes; ' '
.
dirigiendo a esta reapropiación el desarrollo y la cualificación de los poderes ele los '
)

municipios. La administración municipal, allí donde el desarrollo era confiado a la ~ )]


presencia de fábricas más o menos grandes "caídas en paracaídas" sobre el propio
territorio, se limitaba a erogar servicios y a regular algunos efectos y algunas
precondiciones del desarrollo mismo; por ejemplo a través del plan "regulador" y la
provisión de servicios (escuelas, asistencia, urbanización primaria, casas para
trabajadores). Al contrario, la valorización del patrimonio territorial como base de la
produccion de la. riqueza por parte los habitantes-productores, requiere que el
municipio desempeñe el rol de promotor del .desarrollo en relación con: a) la
economía (control de coherencia de los sectores y de las tipologías productivas que
se establezcan, puesta en práctica de economías ambientales y territoriales, )
desarrollo ele políticas sobre la agricultura y sobre el ambiente asumidos como r)
servicio público); b) la producción y gestión ele la energía; c) la linazas públicas
dirigidas a proyectos de transformación ecológica. )

En esta perspectiva el rol de los gobiernos locales, si se potencian sus funciones


de gobierno de la economía dirigiendolas hacia la transformación ecológica,
consiste en identificar, seleccionar e incentivar actores que sean portadores de
energías virtuosas para .la.-sostenibiliclad. de proyectos y estilos de desarrollo
diferenciados a través de la valorización ele los recursos endogenos en forma
duradera. Son necesarias en el proceso del plan nuevas forma de escucha de los
"actores mudos", de los saberes contextuales, a través de enfoques comunicativos
en los cuales la participación se tradu;,:ca en autoconciencia que refuerza los
actores débiles dirigiendo los resultados ele la interacción social hacia logros ele
sostenibilidad. Si la regularización de algunos efectos del desarrollo y el
ofrecimiento de algunos servicios podían ser decididos por pocos (con eventuales )
consultas). el problema de la participación en la. construcción de las decisiones
)
públicas cambia radicalmente en el momento en el cual estas decisiones L
corresponden a las modalidades peculiares del modelo desarrollo local. En este --)
caso la construcción del escenario de desarrollo debe necesariamente ser hecha !

)
78
)
e
)

)
(

con el concurso activo de la red compleja de los productores de nueva


territorialidad.
(
La interpretación del sistema de gobierno del territorio como ámbito complejo de
transformaciones implica que sujeto proyectual sea colectivo. El punto de vista
í territorialista en particular radicaliza la concepción de un sistema de gobierno
r formado por una multiplicidad de sujetos a través de la hipótesis participativa,
í introduciendo en consecuencia un "tercer actor'' (respecto a los grandes actores
tradicionamente considerados: el estado y el mercado) constituido por los
habitantes en su condición de productores.

Se verifican en esta perspectiva l<ls condiciones para que la participación


1 evolucione hacia el autogobierno de la comunidad asentada, en las formas
(
contradictorias y confiictivas que la complejidad social impone, con la realización de
mesas contractuales y de torna decisiones en las cuales el sistema local de los
actores, respecto a escenarios estratégicos y proyectuales _de referencia, logre
encontrar pactos de cooperación (que aluden por ejemplo a pactos territoriales
promovidos por el Cnel, la formación de agencias para el desarrollo local y las
' misiones desarrollo promovidas por la Unión Europea). Las nuevas formas de
1
socialización no deben ser buscadas en la defensa localista de "identidades
aisladas", sino en nuevos "pactos sociales" (Della Rita y Bonomi, '1998), que afloren
de la composición social de las "gentes vivas" (Gambi, 1986) de cada lugar, y que
constituyan nuevas formas comunitarias relacionadas en modo innovador y
transformador hacia modelos socioculturales y territoriales de largas duración_·
1 '
La fuerza estratégica de este proceso de oposición a las formas centralistas -de los
procesos de globalización (que crean una fuerte sobredeterrninación .de los
poderes económicos trasnacionales) está sobre todo en el reforzamiento de un
mundo plural de sociedades locales, en condiciones de conectarse en red en modo
no jerárquico, reconociendo la diversidad de los estilos desarrolló y poniendo en
\ ' ¡t
práctica relaciones de subsidiaridad. 59

Estos objetivos comportan una activación selectiva e innovadora de-las-redes: Raff


Carmen por ejemplo propone superar el concepto de autarquía poniendo en su
¡ ¡ lugar el ele delinking, o sea "la selección de las diversas opciones económicas
políticas y culturales a la luz ele los valores populares"; lo cual naturalmente

no significa cortar con .todos los lazos (!inks) con e! exterior sino subordinarlos a la lógica del
desarrollo endógeno, sensible a la cultura, élicamenle justo, basado sobre los principios de la se/f
reliance económica, de la identidad cullural y de la autonomía polilica. (Carmen, 1996, pag_ 86)

59
Se trata de! concepto de "local de orden superior" (Giusti, 1990) a! cual sólo parcialmente alude el
principio de subsidiaridad intrÓducído por la regulación apropiada por !os diversos niveles del gobierno d~
territorio.
79
.,' /

\
Concebir una globalización diversa, resultado de un proceso densificación de redes J

"largas" que promuevan el desarrollo local endógeno desde sistemas complejos de )


sociedad local, comporta un modo diferente de entender la acumulación de
recursos estratégicos en el largo período. )
En la ideología corriente del desarrollo las inversiones relacionadas con estos
recursos son dirigidas a algunos sectores de alta inversión de capital y fue1ie
innovación: biotecnologías, tecnologías espaciales, química avanzada etc. Por lo .1
tanto las estrategias del desarrollo y los sectores guías que las caracterizan son )
decididos por la red de producción y de gobierno predominantes en el "sistema
\
mundo", los sistema locales se adaptan inevitablemente a líneas de desarrollo . /

preestablecidas que "miden" la posición del singular sistema económico local en la )


jerarquía del sistema global.
)
Las conexiones en red de una diversidad de sociedades locales que )
autodeterminan su estilo desarrollo, atribuye al conjunto de las redes mismas la
decisión sobre las inversiones estratégicas y los sectores productivos que las )
caracterizan. Estos últimos resultarán influenciados por las elecciones relacionadas
con los requisitos de autosostenibilidad del desarrollo y por la valorización del
patrimonio que provenga de la sociedad local: por ejemplo tecnologías apropiadas, )
energías renovables, sectores de producción para la economía ecológica etc. f

En este escenario es el estilo desarrollo de la social local el que direccióna formas, . )


tipologías, sectores del desarrollo económico global y no viceversa. Lo cual
i, /
comporta una inversión de las clasificaciones tradicionales que distinguen entre
actividades productivas centrales y periféricas, las primeras de las cuales son el )
!
resultado de un proceso de decisión al que emana desde los sistemas locales.

En conclusión el conrncto se concentra en el tema heterodirección!autogobierno,


globalización centralista vs. construcción de redes de sociedad locales y de ciudad;
se localiza en el encuentro entre diversos modelos desarrollo que comportan
modelos diversos de organización del trabajo, diversas relaciones sociales de l
producción y diversas elecciones productivas estratégicas; confrontación inevitable
en el proceso de crecimiento de nuevas sociedades locales que se·pongan en
relación con el sistema mundo a través de redes no jerárquicas de ciudades
autónomas, amistades "estelares" que separen y reúnan las islas del
"archipiélago", 60 para emanciparse de la regla selectiva y jerarquizadora ele la
competencia en el mercado mundial, instaurando nuevas formas de competencia
determinadas por reglas solidarias.

60
" Podrán concebirse como unidades de islas en perenne navegación la una contra-versus !a otra?.
l'
Solamente si cada una se sabrá y se 1nanifestara a sí rnis1na no como"indÍvidualidad simple, co1no resuelta, \
con,pleta, satisfactoria unidad, para in1poner en el centro de un espacio jerarquíamente orientado.
Solamente si cada una, conociendose a sí misma, descubre en si la misma con1p!ejidad 1 !as n1ls1nas
variables e !mprededble.s "geometrías" que forman !a armonía del archipiélago" {Cacciari, 1997 pág. 31-
32).
80
L

)
t.
)
!
)
6.
Los sujetos del cambio

t r
(

Aquello que distingue las políticas ele arqueología territorial (aunque necesarias) de
la implementación de un nuevo ciclo de terrítorializacíón es precisamente el
é'ncuentro entre sedimentos del patrimonio territorial manifiestos y latentes y la
reinterpretación innovadora que pueden dar energías sociales que surgenqe las
nuevas pobrezas. No se da en efecto proyecto ele transformación sin actores de la
\ '
transformación: la identificación y la valorización de sujetos portadores de em,rgías
virtuosas para la transformación hacia el clesarrollo local autosostenible son
r esenciales para superar una actitud "conservacionista", museistica en relación con
1
los valores territoriales y propender por su interpretación al interior ele nuevos
modelos ele asentamiento.

Las energías de contradicciones

Por energías de contradicciones entiendo los comportamientos, los conílictos, los


movimientos y los actores sociales culturales económicos que surgen de las
nuevas pobrezas producidas por los procesos de desterritorialización que he
' , ;
sintetizado en segundo capitulo como pobreza de caliclad ambiental y habitacional
t" t (producidas por la forma metrópoli) y como pobreza de identidad (producida por el
universalismo y por la homologación de las culturas en el proceso de
globalización). La reconstrucción ele la ciudad no puede resolvese en un remal(e o
en una postiza reproducción de estilos arquitectónicos, ni en una reproposición de
modelos urbanísticos y morfológicos de la ciudad compacta, y tampoco en una
desconstrucciónlreconstrucción ele los mismos elementos que componen las reglas
constitutivas de la metrópoli. La reconstrucción no puede más que partir de la
implementación de nuevas reglas en las relaciones entre el espacio público y
privado, de nuevos vínculos y relaciones entre comunidad asentada y ambiente
que permitan dilatar "el territorio del 11abitat'' a través del cuidado de los Jugares.

81
En esa perspectiva el planificador urbano y territorial tiene como primera tarea
aquella de reconocer las energías sociales, culturales, económicas que puedan
producir nueva territorialidad, estatutos de lugares y nueva ciudadanla; en segundo
lugar la de llamarlas precisamente "Príncipe", en cuya corte elaborar los propios
proyectos del arte de edificar la ciudad. Pero como reproducir el rito de fundación?
Cuales son las nuevas formas del mito o de la ciudad profética? como reencontrar
la medida y los limites?

Como siempre en la historia es necesario partir de la revuelta y del éxodo; en los


signos de la revuelta y del éxodo están los secretos de la refundación. Estos signos
comportan sustancialmente necesidades de reidentificación y de calidad del
habitat.

La memoria genética ele los lugares sepultados reaflora por todas partes, de las
periferias urbanas a los lugares del éxodo y de los naufragios del desarrollo. Las
instancias étnico-lingüísticas e identitarias que hasta hace algunos años venían
tratadas como "regurgitaciones premodernas", se han progresivamente extendido
desde las repúblicas bálticas a las regiones europeas, desde problemáticas
interélnicas y pluriculturales en las metrópolis del primer mundo, a _los enfoques
normativos para el desarrollo autocentrado (seif-reliance) en el tercer mundo, hasta ..
l

las teorías del desenganche del mercado mundial y las problemáticas del
federalismo ehtretejidas eón la identidad regional; la constitución propuesta por el
. \
;

subcomandante Marcos está enteramente centrada en el reconocimiento lingüístico


y cultural de más de 50_ etnias indígenas presentes en México. El despliegue a nivel
tanto macro como microsocial de estas cuestiones identitarias junto con los
conflictos ambientales han sido centrales en el conflicto contra la homologación de
los procesos de globalización y en la prosecución de modelos de desarrollo
fundados sobre la peculiaridad de los lugares.

De esta tension cultural, pero ya también política, que busca rehabilitar y rehabitar
los lugares de la tierra, se producirá la nueva ciudad, agente precipitador ele la
crisis de la forma metrópoli. Hablo ele "nueva ciudad" donde la exploración y la
reconsideración de las diferencias (de sexo, de cultura, de lengua) anuncian la
construcción de innovaciones sociales y culturales y de nuevo espacio público,
donde raíces y futuro se soldan en el proyecto en modo inescindible y sinergico.
¡ .
Como escribe Simon Weil:

El arraigo es quiz8. la necesidad 1nás Importante del a!rna hu1nana ... mediante su participación activa
y natura! en !a existenciq. de una colectividad que conserve vivos ciertos tesoros del pasado y ciertos
presentimientos del futuro, el ser. humano encuentra una raiz. (Weil, 1990, pag. 49)

La emergencia identitaria debe ser asumida como problema relevante,


convirtiendola en energía de. contradicciones respecto a los procesos de
homologación inducidos desde la globalización y como energía positiva para la
búsqueda de procesos de reterritorialización; sin caer en la tentación de exorcizarla
a-priori por el caracter contradictorio, a veces altamente dramático, que los \
/

82 )
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¡
)
. \
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)
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)
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)
movimientos asumen en las orientaciones culturales y en la gestión política (desde
los nacionalismos y federalismos más exasperados y violentos- la guerra ele todos
contra todos- a la madura bC1squeda, .todavía minoritaria, de formas de
autodeterminación y reconocimiento, de intercambio interétnico y ele gobierno de la
complejidad).

La nueva ciudad rnás allá de la forma metrópoli, puede nacer alli donde grumos de
deseo colectivo se opongan, en el hacer solidario, a su disolución: en las periferias
metropolitanas, reconstruyendo lugares dotados de centralidad e identidad, que
tejan nuevamente tramas de relaciónes; en las pequeñas ciudades y en los pueblos
convertidos en periférias por las jerarquías de la metrópoli, reconociendo y
valoranclo la propia identidad, la mesura, las relaciones virtuosas con el territorio,
las mutuas relaciones complementarias y sínergicas.

La refundación de la ciudad es reterritorializacíón: encuentro de energías que


contradicen la disolución de la ciudad reelaborando en el proyecto de .
transformación ecológica los sedimentos materiales y cognitivos del proceso
1
histórico de territorialización. La refunclacíón material de la ciudad inicia cuando los
r valores de soiidaridad, de reconocimiento de la identidad y de las diferencias, del
cuidado del ambiente y de los lugares, se traducen, por obra de los planificadores y
de instituciones locales consecuentes, en saberes técnicos, concretandose es la
edificación de espacio público y de ciudadanía.
1
¡
La edificación ele la nueva ciudad está confiada a la interpretación y valorización de
i los miles de signos de mutaciones culturales que van en la dirección ele una
1
reconstrucción de la cultura del habitar el territorio y que están presentes: en los
nuevos movimientos sociales urbanos y en las políticas que afrontan los temas de
la degradación ambiental urbana y de la defensa de la naturaleza; en las
experiencias de reproyectación participativa del barrio, de los servicios del
ambiente; en los movimientos regionalistas, localistas, bioregionalistas y
vernáculares; en los movimientos técnicos, lingüísticos e identitarios; en las
prácticas anómalas del habita!; en las formas productoras de nueva cooperación
clel sector terciario y en la difusión del trabajo. autonomo; .en los movimientos de
asociaciones de consumidores; en parte de la nueva empresarialidacl ambiental; en
los eco bancos y las finanzas éticas (organismos de mutua gestión, fondos
comunes de inversión, microcréditos etc.); en las agencias de desarrollo local; en
las redes de autoreproducción y autoconsumo; en las prácticas de intercambio no
1 "
mercantiles y comunitario; en el intercambio equo y solidario; en muchas
experiencias administrativas locales que asumen como horizonte la valorizadón de
recursos territoriales; en el consolidarse en el tercer mundo de enfoques
normativos al desarrollo que ponen en primer plano el autogobierno; en el rol
primario de las organizaciones no gubernamentales del Sur que proyectan estilos
desarrollo coherentes con el crecimiento de la propia cultura, no determinados por
las "ayudas" del Norte; en las crecientes movilizaciones contra los instrumentos de
la globalización económica (Gatt, Nafta, \Mo etc).

83
Ambientalismo y proyectos de desarrollo local se soldan en el Sur como en el Norte
en un "topofilía" que va construyendo culturas vernáculas en formas innovadoras; el ' ),
fermento de nuevas racionalidades por la calidad del hábitat del territorio va j
reproponiendo el problema de la edificación de ambientes de asentamiento que
nazcan del nuevo encuentro entre las culturas etnolingCiísticas renovadas y la
:)
calidad de los lugares y los paisajes en los cuales reafloran las raíces, en el
contexto de sistema relacionales complejos y abiertos.

Por una globalización desde abajo: desde la red de las luchas a la


red solidaria de las sociedades locales

Jeremy Brecher y Tim Costello evidencian y describen el crecimiento difuso en tocio


el mundo de movimiento de resistencia a la homologación ele las leyes de la
economía mundial y a la globalización. Al revelar las limitaciones de las acciones
puntuales y locales frente a lo compacto de la respuesta de las redes globales
' \'
proponen un movimiento de "globalización desde abajo" que hipotiza: ',j

fuertes organizaciones de base local inmersas en una red de ayuda reciproca y de alianzas
estratégicas con movimientos análogos en todo el 111undo ... relacionando las luchas !ocales a través
de redes de sostenimiento global. (Brecher y Coslello, 1996, pag. 134)

Los límites del movimiento "lilipuziano" hipotizado por Brecher y Costello, aunque )
retoma la hipotesis sugestiva de una globalización desde abajo, están en el no
privilegiar las relaciones potenciales entre los movimientos de lucha· contra la )
globalización y formas de construcción de sociedades locales, limitándose a
proponer una red de movimiento de resistencia y de contestación en todo el r
mundo. Al retomar esta hipótesis más allá de las conexiónes de los movimientos de ')
lucha en desarrollo, 61 que son minoritarios en cada lugar, me parece prioritario el )
reforzamiento societario y comunitario de los nodos de la red de "sostenimiento
)
global" fundado sobre la reconstrucción de comunidades locales complejas, en
codición de reafirmar saberes locales, de afrontar proyectualmente las nuevas
pobrezas, de reactivar procesos coeevolu\ivos con el ambiente, determinando
estilos de desarrollo autocentrados.

El saber científico don1inante nlilnenta una monocu!tura del ambiente que abre un vacío en el cua!
!as alternativas locales desaparecen, según el mísn10 mecanismo con e! cual !os monocultivos
introducidos desde el exterior !levan a la destrucción de la diversidad local. ·E! saber dorninante
destruye la,s condiciones mismas existencia de !as alternativas, asi corno la introducción de los
rnonocultivos destruye las condiciones mismas de la existencia de las diversas especies. (Shiva,
1995, pag. 16)

61
La reciente: {dicien1bre 1999) movilización de Seatle contra el Wto, en particular contra la liberación de los
n1ercados de los productos transgénicos, ha mostrado la concreta posibilidad de una relación eficaz entre
movirnientos a ~sca!a planetaria, aunque sean portadores de intereses diferenciados (agricultores,
ambienta listas, sindícatos, mujeres, Iglesias protestantes, rnovlmientos por los derechos civiles etc.).
84
)
L
)

j
L
)
j
)
La atención proyec\ual· debería por tanto sistemáticamente trasladarse hacia los
procesos en desarrollo de reconstrucción de las condiciones de crecimiento las
sociedades locales, a partir también de los movimientos de resistencia a la
¡ilobalización, pero comopunto de partida de una red de reidentificación y
reconstrucción identitE1ria; porque es desde la consolidación de núcleos
societarlos,c¡ue estén en condiciones de promover modelos de desarrollo
autocentrado y sostenible, liberados del "monocultivo de la mente", que puede
abrirse el horizonte para la construcción de redes solidarias de sociedades locales
autogobernadas: sociedades complejas dirigidas por principios de autogobierno, a
(
mitad de camino entre conflicto y cooperación.
'
En esta optica pongo mayormente la atención sobre los "nodos" respecto a la
"redes": entendiendo el crecimiento de los nodos como crecimiento de las
sociedades locales, de la peculiaridad de su estilo desarrollo; etapa necesaria para
la construcción de redes de globalización desde abajo fundadas sobre una
constelación ele ciudades solidarias.

Se puede pensar en "un inundo" en !os térrninos de una 1neta-nación en_ lugar de una súper-nación.
Este rnundo constituye e! horizonte dentro del cual los lugares viven su densidé1d y su profundidad.
En esta perspectiva el "mundo único" no es un proyecto para una planificación global sino una idea
siempre actual de regulación !ocal. E! localismo cosmopolita intenta amplificar la riqueza de un lugar
tenienclo én mente los derechos de un mundo de muchas facetas. (W.Sachs, 1998, pag. 442)

Los sujetos productores ele nueva territorialidad no pueden ser inventados o


educados; ellos existen ya como energías contradictorias respecto al modelo de
desarrollo tradicional y a la "súper-nación": son una pluralidad de sujetos,
1 ' comportamientos, asociaciones, prácticas anómalas, culturas que deben ser
"liberadas" de sus nichos ecológicos de mercado y ayudados a construir las· redes
de "localismo cosmopolita"; así como los estados modernos "liberaron" el me.reacio
ele los vínculos aduaneros feudales.

"lnsurgent city": hacia el espacio público de las diferencias

Ciudadanías insurgentes y subversivas atraviesan el mundo buscando morada ... pob!aciones


inestables impacientes para las cuales la identidad es un proyecto, no una estática condición
( original, habitan la ciudad: con1unidades insurgent en el sentido geddesiano~n1unfodiano,que miran
¡¡ adelante y reclan1an ciudadanias y reconocimiento, piden y construyen futuro, disipan y reproducen
energía física y rnenta!. .. la escena po!Hica de la ciudad se ha c.omp!icado: los actores que allí recitan

( L alguna parte ... son una multitud variopinta multicolor y babelica.(Paba, 1998, pag.90)

Está contenida en esta breve definición de Giancarlo Paba una interpretación de la


identidad ele los sujetos que emergen de la complejidad social de la ciudad
'·1d postfordista en una explosión de minorías que buscan una reapropiación de
autonomía: mujeres, niños, ancianos, singulares, familias ampliadas y redes
solidarias, comunidades étnicas, redes productivas autónomas.no porfit, cuya
acción reapropiadora de espacios y estilos de vida va produciendo relaciones
complejas. articuladas, entre espacio privado y espacio público. La insurgencia de
85
diferentes estilos de vida hace explotar el estándar habitacional fundado·· sobre la ·,)
familia nuclear, hacia un sistema complejo de exigencias diferenciadas gravidas de
consecuencias sobre la organización urbana. Esta erosión de los espacios y de los ' T
estilos de consumo homologadores, producidos por la globalización, que propugna j

por una pluralidad de formas de reapropiación del espacio, constituye el desafio


proyectual. Este desafio tiene dos escenarios: por una parte una ciudad de
. )

fragmentos conectados únicamente por redes infraestructurales, lugares de la 1


producción de la residencia separados por limites protectores exclusivos; por otra '
)
parte una ciudad solidaria que conecta, reconociéndolas, las diferencias, en un
pacto condivididocon un interés común, el autogobierne del propio estilo desarrollo.
En esta visión la identidad es precisamente un proyecto (que aflora ele la
composición local, autogobernacla de los conflictos entre muchos actores locales):
encontrar morada significa reencontrar relaciones virtuosas entre comunidad
asentada, ambiente y lugares; construir futuro significa reconectar las diferencias
en un espacio público duradero y acogedor.

En la base de esta visión recomponedora, solidaria, de la fragmentación social de


la sociedad de los excluidos, está el renacimiento de la idea de comunidad: que se
)
desarrolla desde las experiencias concretas de reapropiación cooperativa de
espacios para habitar y para producir, que se propone sobre todo como un
"instrumento para la creación de imaginario social" (Busino, 1978). Naturalmente es
necesario seleccionar en el análisis sujetos portadores ele energías virtuosas para
el escenario estratégico, descartando utopías comunitarias de tipo regresivo (riesgo
de cierre organicista, riesgo de comunidad "blindada" y de localismo "triste") 62 y
valorando experiencias que aluden a la "comunidad posible" (Della Pierre, 1998),
abierta, construida por identidades diferenciadas: la comunidad como producto de
relaciones· entre diferencias que encuentran reconocimiento recíproco y reglas de
convivencia; la comunidad como acuerdos sobre un proyecto.

El significado la coinunidad es que !os individuos se einpeñan recíprocamente como recurso.


(Goodman, 1995, pag. 75)

Cprnunidad significa el obrar de facto de sujetos que se hacen cargo en primera persona de la
constitución de redes sociales, culturales y proyectuales dirígidas a la definición de· escenarios
socloterritoria!es de futuro, que irnp!iquen calidad de vida, concepcción de civilización, nuevas
formas de ta producicion económica y cultural, nueva .participación democrática y nuevas
modalidades de resolución de los confiictos. (Della Pierre, 2000) ·

62
Poniendo atención sin embargo ·a! hecho que donde la situación de exclusión y marginación es rnás aguda,
como en !os Estados Unidos, la conformación de comunidades defensivas {resistence identities ) en el .
.. :,
contexto de la network sodety es la única posibilldad para !a reconstrucdon de principios comunitarios de ..
parte de "sujetos que, siempre y cuando emerjan, no son ya construidos a partir de la soda! civil en vía de
desintegración, si no más bien corno prolongación de ta r~sistencia con1unltaria (communal resistence)''
(Castells, 1997 pág. 11).
86
l ,

Las prácticas ele insurgen/ cityconstituyen un laborioso trabajo molecular que


reconstruye tejidos sociales complejos entre individuo y masa, que reteje redes de
relaciones sociales que anuncian el diseño del nuevo espacio publicó en la ciudad.
Por otra parte la necesidad de la reconstrucción del espacio público tiene ya
muchos síntomas en comportamientos de sentido comun. 63

Las nuevas prácticas de comunidad

Utilizando en parte una clasificación propuesta por Sergio De La Pierre (2000) me


limitó aquí a subrayar las relaciones posibles entre las experiencias y el escenario
estratégico del desarrollo local autosostenible que he propuesto.

La primera característica sobresaliente de las experiencias comunitarias (respecto


a los años 70 y 80) es su carácter difuso: de movimientos puntuales sobre el
territorio, fuertemente caracterizados ideológicamente, se ha pasado a actitudes y
comporiamientos que atraviesan la vida cotidiana "normal" en forma más o menos
emergente. Basta pensar a .las agrupaciones sobre cuestiones ambientales que no
implican ya' a grupos ele militancia o comunidades cerradas, sino que conllevan la
movilización de habitantes de composición social variada, que a partir de temáticas
ele rechazo (de la fábrica nociva, del relleno sanitario, de los incineradores, de la
red ele alta-.tensión), a través ele la toma de conciencia del valor del propio
ambiente, inician prácticas de reconocimiento y de cuidado del territorio, que van
más allá de las cuestiones ambientales. La formación de un comité por la
descontaminación ele un río se traduce en cultura local, que cles¡:;ubre la historia y
el valor del territorio, que proyecta escenarios para nuevas fruicciones, que hace
monitoraje capilar, que activa saberes técnicos difusos.

De este proceso hace parte en primer lugar las experiencias de autopromoción


urbana. Se trata de un universo de experiencias en las cuales prevalece, sobre la
clemanda reivindicadora de servicios, la construcción directa sea de redes
solidarias, sea de servicios en la ciudad. El catálogo de estas experiencias es ya
rico y variado: las formas ele mutua ayuda en situaciones urbanas degradadas; las
asociaciones ele copropietarios para la manutención urbana; los grupos
proyectuales del verde público, del ornato urbano, de los servicios de vecindad, de
,.' la autoconstrucción; los laboratorios de b.arrio fundados en la participación, la
recuperación ele edificios abandonados para actividades autogestionadas; las
experiencias de _mujeres, ancianos, singulares que organizan formas de

63
Por ejernplo e! "paseo" metropolitano en .las ciudades históricas (vías centrales, puertas de acceso las
ciudades centra!e.s, plazas)corno un indicador de "sentido común" de la demanda de espacio de
convivencia urbano, de. búsqueda de senticlo y memoria colectiva; e! uso de espacios con1ercia!es como
lugar de encuentro en la periferia; e! nuevo cuidado del espacio urbano y del arnbiente por parte los
habitantes como síntoma del neoarraigo y ,re apropiación de relaciones idéntitarias con la naturaleza y la
historia los lugares, la reafirrnaclón de !as ritua!ldades colectivas en !os barrios de las ciudades y los
pueblos; la forrnac1ón de neocomunidades en las ciudades multiétnicas; la difusión de los bancos del
tiernpo y de los servk1os de mutua ayuda.
87

t.1
convivencia y de uso social de los espacios privados; familias ampliadas ccin redes
de trabajo complejas fundadas en la proximidad espacial; familias informales;
proyectos que tienen cuenta las exigencias de los niños en el espacio urbano
(jugar, socializar, ir a la escuela solos etc.).

Todas estas experiencias configuran, en su proceso de difusión social, las


"canteras" de una nueva ciudad en construcción. Pm ejemplo: barrios proyectados
por mujeres según practicas y modalidades de vida y de socialización femeninas
que transforman los espacios abiertos en espacios colectivos, que elaboran nuevas
tipologías de comunicación entre viviendas y espacios de socialización, que
afrontan, en lo concreto de la construcción de nuevas relaciones, la práctica de la
diferencia de género, que elaboran modelos de mezcla social y de relaciones de
convivencia sabias en las periferias metropolitanas; pueblos ecológicos que tienden ·)
a conectarse en redes de ecovi//as, con gestión integral de los ciclos de los
recursos (agua, desechos, energía), que dan prioridad a la producción local de
comida, de energía.de construcciones, de redes sociales de mutuo apoyo y de
redes de comunicaciones globales de intercámbio ele experiencias; pueblos .
espirituales, pueblos sin auto, pueblos étnicos y así sucesivamente, que no tienen ¡
ya el sabor de ghetos, de enclaves, sino ele experimentaciones, de laboratorios ¡ '

autoganizaclos, ele escenarios urbanos difundibles.

Es evíclenle la proyectualidad implícita o explícita en estas· experiencias, por una


pa1ie construyen tramas solidarias en específicos lugares, atribuyen sentido
colectivo a espacios amorfos ele las periferias, reconstruyen geografías de
toponimos que proponen nuevas formas de aprecio de los lugares, nuevas formas
de uso público del E¡Spacio y del tiempo urbano; por otra experimentan nuevas
morfologías urbanas y territoriales que tienen por objeto el cuidado del territorio
(Lorenzo, 1998).

La segunda característica de las experiencias de autopromoción urbana es la


imposibilidad creciente de clasificalas ele acuerdo a temas y a ámbitos ele acción
debido al carácter siempre más integral ele las experiencias rnisrnas: el coágulo
comunitario·siempre:es provocado por un problema, un proyecto, una situación de
necesidad, pero en el curso la formación ele la redes solidarias el campo de
reflexión y acción se extiende y se conecta, casi buscando la unidad de sentido del
hábitar, del producir, en sustancia del vivir en un territorio.Por ejemplo:

las experiencias del voluntariado se cualifican cada vez más corno superación
del asistencialismo, promoviendo la valorización de los recursos del otro
,activando su rol social en muchos sectores, incrementando en la ciudad redes
concretas ele proyecto local sólidario.

La reciente "apertura" ele los centros sociales autogestionaclos al intercambio


social con el barrio, con la ciudad evidencia su potencial rol de producción
cultural, ele construcción de nuevo espacio publicó y social.

88
L
r

i:...
)
¡
)
{ "

Las agrupaciones de tipo étnico apuntan a la reorganización de verdaderas


sociedades asentadas. produciendo intercambio social, cultural. productivo y
tipologías del habitat; sobre todo en las experiencias más recientes allá donde
la relación con los países de origen tiende a ser cada vez más activa y
biunívoca, por una pa1ie como aprendizaje para el retorno y la reconstrucción y
por otra para el intercambio económico y cultural en la metrópoli.

Este proceso permite interpretar un posible futuro para la ciudad multiétnica


occidental como laboratorio hospitalario para el retorno en los mundos de origen (o
para la construcción de relaciones de ecointercambio con) y su reconstrucción
autónoma; a través de una resemanantizacion del fenomeno migratorio en una
dirección que lo vea cómo experiencia reversible, "puente" entre realidades de
desarrollo diferentes orientadas hacia la reconstrucción de las economías y la
sociedades locales en los países de origen.

La tercera característica que caracteriza las experiencias comunitarias actuales es


la difusión de experiencias profesionales autoreflesivas, que se plantean el
problema de cómo enriquecer la relación con los usuarios y las profesiónes en una
proyección territorial y comunitaria: maestros, artistas, aqministradores, médicos, ·
urbanísticas, geólogos, biólogos, antropólogos etc., que construyen lazos directos
con los usuarios empeñados en proyectos de transformación del territorio y de la
ciudad. Estos actores, más allá de constituir un tejido difuso de reflexión critica
sobre las profesiones. refuerzan directamente los lugares de construcción de
comunidad local pudiéndo ser utilizados como vectores ele información, que poseen
saberes innovadores en estrecha relación con los sujetos locales, contribuyendo a
la construcción directa de "nodos culturales" y de redes como facilitadores .de
( relaciones, solicitadores y catalizadores de procesos de agrupación. La difusión de
estas experiencias (a medio camino entre voluntariado y la profesión) está
haciendo evolucionar los proceso de participación,los cuales, en lugar debuscar
formas ele consenso en proyectos predeterminados, se proponen .contribuir a la
autopromoción proyectual, al potenciamiento de competencias y de la capacidad
expresiva local (empowermment) y a la construccion de institutos locales de
concertación y autogobierno para el desarrollo ·de la ·.comunidad. y de. sistemas
económicos locales.

L.a cuarta característica es el abandono, en muchas experiencias comunitarias. en


particular en experiencias de producción económica "alternativa", de su carácter de
nicho y de marginalidad para integrarse con los tejidos productivos en
\ ... .;. lransfom1ación y dirigir su evolución hacia modelos de desarrollo sostenible:
acercándose en este proceso a la complejidad de la, relación entre sistema
productivo y sistema sociocultural e histórico local que ha caracterizado por
ejemplo los distritos industriales del "made in ltaly". En particular este proceso tiene
que ver con las actividades económicas que signan el territorio en sentido
"comunitario" y ecológico (consciente valorización y gestión de recursos y cultura·s
productivas locales, nuevos circuitos de intercambio, sistemas locales de empresas

89
2
'
{

3
)
con secciones culturales representativas). De este procesohacen parte activiclacles l
a diferentes escalas y en los sectores más diversos: fábricas y redes ele )
proeluctores agrícolas y de artesanos con valor ecológico y de valorización ele las
peculiaridades ambientales y culturas locales que van asumiendo como fines 'í
reconocidos la producción ele bienes públicos; la constitución de comunidades )
complejas agroterciarias (que integran agricultura biológica, agroturismo,
actividades de comercialización, actividades sociales y asistenciales, culturales, )
r ,
formativas, publicitarias, artísticas, relacionadas con la metrópoli); iniciativas de
recualificación clel pequeño comercio que. crea redes de valorización de la
producción local y de "marca"; experiencias de fair trade,redes comerciales para un 'í
intercambio comercial ecosolidario entre No1te y Sur; empresas, cooperativas,
)
asociaciones de formación, información y producción de servicios del terciario ¡ '
"avanzado" con valor ecológico y social; el microreciclaje de desechos; el montaje )
de huertos urbanos, el reuso de las aguas, que contribuyen a los proyectos ele 1
' )
recualificación de las periferias; formas de neointercambio, economías informales
fundadas sobre intercambios de reciprocidad (por ejemplo los bancos del tiempo); :i
ecobancos; economías de enclave en la ciudad multiétnica (servicios, ventas
ambulantes, microempresas artesanales). l )
)
En estas iniciativas emerge con fuerza una finalidad solidaria y ética de la actividad ¡ )
productiva, formativa, comunicativa; sea en la dirección de la construcción de
intercambios económicos dirigidos no sólo la producción de mercancías para el ')
mercado sino también a la producción de bienes públicos, sea en la reconstrucción )
de redes distributivas y mercados locales ligados al cuidado del ambiente y a la
valorización de los recursos locales y de su caliclacl peculiar, En estas formas de )
1]
microempresa (en parte pertenecientes al sector terciario, cooperativas sociales y )'
empresas no profit) se lee claramente un potencial ele desenganche de amplios
sectores del trabajo autónomo con fines heteroclirectos hacia la formación de
grupos locales de actividades productivas ligadas a la construcción de la sociedad
locaL

Este tejido complejo, heterogéneo, formal e informal, seguramente en desarrollo,


puede ser asumido en las formas de planificación interactiva como referente "débil" , ')
desde el punto de vista la empresa, pero "fuerte" si es ayudado a ponerse en red y
a multiplicarse en la construcción del modelo desarrollo hacia la sostenibiliclad.
¡)
)
Un posible encuentro entre políticas institucionales y prácticas r
sociales )

)
Hasta hace algún tiempo las experiencias ele construcción de social local en las
formas mencionadas (autoorganizaciones territoriales, economías informales, )
l.' .
actividades no profit, participación, self-help etc.) se desenvolvieron en un contexto ' )
institucional en el cual el desarrollo local era visto a lo más como ayuda a las !
regiones marginadas de parte las regiones desarrolladas y del estado central. Las )
experiencias arriba señaladas eran interpretadas como nichos ele marginalidad )
90 )
l '
)

)
)
i
)
)
(

económica, de voluntariado asistencial, de conflicto intersticial. Hoy el contexto


institL1cio11al ha cambiado y el desarrollo local se ha convertido en central en todas
las regiones independientemente de su grado desarrollo.

L.os caracteres sobresalientes de las experiencias comunitarias delineadas (difusas

.. en el territorio y en el tejido social.fuerte integración temática, promoción de


economías de carácter ético y de valorización de las culturas locales, abandono del
asistencialismo por parte del voluntariado hacia la ayuda al autoreconocimiento,
creciente construcción ele redes locales no mercantiles de cuidado y valorización
(
del territorio y del ambiente) se l1an ido consolidando en un contexto institucional en
profunda mutación, al punto que se puede delinear un encuentro a "medio camino"
entreiniciativas institucionales que descienden hacia abajo e iniciativas de base que
se dirigen hacia arriba.

Seguramente se está afirmando el rol institucional del desarrollo local en la


búsqueda de modelos de desarrollo sostenible en los cuales el sentido de
pertenencia, la identidad local, los modelos socioculturales de larga duración, en
una palabra la construcción de la sociedad! local, se convierten en el prerrequisito
r para una correcta valorización de los recursos territoriales ambientales.
r
Unión Europea, regiones, municipalidades .se ponen el problema de afrontar el
(
cambio cultural desde una concesión del territorio entendido como contenedor del
desarrollo hacia su asunción como valor fundador del desarrollo a través de la
valorización de sus recursos ambientales, territoriales, antrópicos. Por ejemplo en
r un documento del Comité económico y social de la Comunidad Europea del 1997
1 se lee:

Las iniciativas locales tienen el objeto de reforzar la capacidad autónoma de un área especifica. de
buscar su propia Via de desarrollo. De este n1odo esta siendo construido un ambiente favorable al
desarrollo a partir de las pecullaridades y de las riquezas de cada terri1orío ... En la época de la
con1petitlvidad global se evidencia las ventajas de un ptanteamiento territorial que, aprovechando íos
recursos típicos, apunta sobre la calidad y !a diferencia de la oferta de los productos y de los
seryicios. Y al misrno tiempo se opone al adelgazamiento de los precios y de la calidad de !a
producción de n1asa.

O también, en los programas reg·1onales se leen declaraciones como ésta:

El primero de !os factores [endógeno del des.arrollo] es el ambiente !oca!, visto en sus aspectos
naturales y antrópicos y considerado no como contenedor del desarrollo sino con10 recurso principal
del desarrollo mis1110 ... los diversos ambientes de la Toscana constituyen un recurso para el
desarrollo y precisamente sy diferenciación y variedad podría ser ese recurso "de mils" de la región,
en una fase en la cual confiarse a un solo "motor" podría resultar insuficiente para insuflar aliento a
!a dinárnica económica de la entera región.

Este crecimiento de.conciencia en las instituciones del valor de los recursos locales
y de las peculiaridades culturales que también producen ventajas competitivas,
caracteriza tocios los procesos del "hacer sociedad local": concertaciones entre
actores, pactos territoriales, contratos de área, conferencias de área, marketing
91
)
¡

í
}
''
territorial. Los pactos territoriales son un ejemplo de la posibilidad de encuentro )
entre una proyectualidad difusa, menor, de nicho, pero significativa por la calidad '
)
de los procesos productivos en que participa, y los proyectos de reconstrucción ele
economías que valorizan la microempresarialidad local dirigidos hacia modelos ele 5
desarrollo fundados en la valorización del patrimonio territorial.

El crecimiento de las sociedades locales, que no puede ser inventado sino que
tiene que fundarse sobre la valorización del tejido comunitario existente, es en este )
sentido garantí a de sostenibilidad del desarrollo:
' \>
. ),

[Las ciudades europeas] están convencidas de la imposibilidad de llegar a un modelo de vida


soslenible en ausencia de colectividades localeS que se iílspiren en los principios de !a
)
sostenibilidad ... La sostenibilidad es un proceso loca!, creativo
64
y dirigido a alcanzar un equilibrio que )
abrace todos los campos del proceso declsiónal local.
J)
La complicidad del sistema de actores locales en juego se convierte en garantía de
sostenibilidad y de autocontrol de la valorización de los bienes comunes. El
desarrollo de agencias y de forum para desarrollo local, de redes entre agencias, )
de redes locales y europeas entre ciudades, de agendas 21 locales, de adhesiones )
a la carta de Aalborg, es el terreno multiforme, pero ya concreto y difuso el cual ( .
permite realizar una unían entre escenarios urbanos y territoriales.entre redes )1
informales locales, experiencias puntuales, comunitarias y su valorización al interior )'
de proyectos de construcción de estilos de desarrollo autocentrados.
)
Nos encontramos por tanto en un contexto general en el cual las energías )
innovadoras, en contradicción con los procesos homologadores de la globalización, r
pueden encontrar interlocutores y alianzas institucionales a la escala urbana, )
territorial, regional, en la construcción de escenarios condivididos. Especialmente el )
denso tejido de experiencias y energías innovadoras para la transformación
solidaria y ecológica del territorio puede convertirse, si es identificado y potenciado )
en las nuevas sedes institucionales del desarrollo local, en el elemento que jalone )
las transformaciones. r
)
Naturalmente este proceso de valorización de las energías sociales insurgentes·por
parte de los nuevos institutos de gobierno del desarrollo local es sólo una
)
posibilidad, un chance que debe ser buscado políticamente. He ya revelado como ¡
por ejemplo los pactos territoriales pueden transformarse en pactos "inicuos" (y )
sucede) cuando se configuran como pactos entre actores fuertes que aprovechan !
los recursos locales, inclusive aquellos humanos. Así como las agencias ele
desarrollo local pueden emanar de gobiernos centrales para implementar modelos
de desarrollo competitivos establecidos por la ley de la globalización, y por tanto
pueden traicionar el objetivo del reforzamiento de las formas directas ele )
L
autogobierno de las sociedades locales. \

r
)

64
"Carta de la dudad europea por un desarrollo durable y sostenible'' Aalborg, Oínamar.cu, 1994,
92 )
L
( .

Por. eso el desarrollo local interpretado como crecimiento de una "constelación de


ciudades solidarias" es sólo uno de los escenarios posibles. uno de los futuros de la
ciudad que puede aflorar de un encuentro virtuoso, no sofocante, selectivo y
reductivo entre instituciones locales en marcha hacia el federalismo, el
neomunicipalismo, el desarrollo local y los movimientos de base en evolución hacia
el "hacer social local". Las condiciones para este encuentro hoy están dadas.

El desarrollo de las sociedades locales y de la red de complementariedad y


subsidiaridad requiere que el encuentro entre acciones sobredeterminadas desde
lo .alto y acciones desde abajo sean verdaderamente a "medio camino" o sea que el
encuentro sea tal. Lo cual reclama la realización de dos condiciones: la primera que
existan los sujetos locales portadores de objetivos virtuosos .respecto a la
valorización rJel patrimonio y ele redes locales; la segundaque la iniciativa top down
valorice estos actores (y estas redes) elevando su contractualidad política
volviendolos visibles; incluyendolos en redes más bastas de acción, favoreciendo
su capacidad de crecimiento económico. La tarea de las políticas institucionales
para el crecimiento las sociedades locales es la de valorizar de las energías
positivas en el territorio, para permitir que operen las estrategias de desarrollo local
autosostenible, y promover institutos de autogobierno. El rol en en ese sentido de
una agencia (o acción o proyecto) de desarrollo local debería responder a los
siguientes requisitos:
.1
Promover la evolución del habitante usuario hacia el habitante productor.
i Incentivar la participación entendida como construcción y manutención (del
i propio barrio, ele los espacios públicos. del ambiente. de la producción
1 local).Valorizar el proceso de proyectacion social facilita la con.strucción de
formas de pertenencia colectiva. incrementa la sociabilidad como, recurso; el
autoreconocimiento del espacio público modifica las formas ele producción del
espacio (diversas relaciones entre espacio privado y público) y la relación de
¡
1
cuidado del .ambient'e (agua energía alimentación etc.).
r
! !-facer realizables los proyectos: a través del potenciamiento de la
empresarialiclaed difusa. ligada al uso sostenible de los recursos; facilitando el
1.. ·\é·'
acceso a la financiación pública; poniendo en red los proyectos existentes;
desarrollando sinergias entre proyectos de sector. Las sinergias reducen los
costos totales del proyecto y elevan al valor agregado de las operaciones
sectoriales.

Promover integración e intersectorialidad. La necesidad de proceder con


proyectos integrales, que guien sinérgicamente las acciones sectoriales y
puntuales en el tiempo, pugna contra la organización sectorial dela acción
1 administrativa, en la cual cada sector trata el territorio según conocimientos
' ¡!, objetivos y técnicas independientes. Se vuelve as1 importante emprender
í
acciónes para la creación de estructuras integralesen el gobierno local, en
condiciónes de afrontar las relaciones entre sectores de intervención en el

93

rr T
J;

·~- ,l;
)

)
)

campo de la proyectacion y de la evaluación de las políticas.


)
Desarrollo de partnership: construcción de redes dirigidas al intercambio sobre
todo en la construcción de grupos intersectoriales. Este proceso implica a redes í
sociales, culturales, políticas, institucionales (que permitan volver operativas las
cinco sostenibilidades propuestas en el cuarto capitulo) y también económicas
(desarrollo de la finanza ética local y de redes de intercambio de trabajo
voluntario, por ejemplo bancos del tiempo). )

Realización de la subsidiaridad. El rol del top down s_e requiere para la puesta í
en práctica de políticas integrales que favorezcan las acciones·y los créditos )
locales existentes -financiaciones, redes, formaciones, proyectos piloto
integrales, infraestructuras-dirigidos a volver sistemática, también en las )
políticas sectoriales, la acción de crecimiento de la sociedad local en relación )
con los escenarios de autosostenibilidad.
I i
Construir adiciona/idad. La construcción de escenarios locales condivididos y de >
"parques proyectos" relacionados con los escenarios permite de apelar diversas
fuentes de financiación y activar procesos adicionales de realización del
escenario, construyendo confianza en los actores (públicos y privados) para la
inversión en los proyectos.

Promover diversidad. La peculiaridad del modelo desarrollo, que es proporcional


a la capacidad de movilización de los recursos del milieu y a la valorización del
patrimonio territorial, constituye la condición del intercambio y de la relaciones
)
en formas no jerárquicas. En esa perspectiva una buena práctica tiene como .

criterio de evaluación el que tenga en cuenta los conte>dos locales, porque la


peculiaridad del modelo se funda sobre las peculiaridad de las culturas y de los
actores que valorizan el patrimonio; por tanto las prácticas para producir bienes )
de intercambio y relaciones no son homologables como en la sociedad industrial
)
(homologación de la relaciones de producción, de las técnicas productivas, ele
los consumos). La construcción de riqueza en el modelo del desarrollo local )
autosostenible,está fuertemente .relacionada con el concepto de ecointercambio
. ),
que es posible si se implementan las cinco sostenibilidades.

Desarrollar y valorizar los saberes contextuales. El· clesarrollo local


· autosostenible utiliza refinadas tecnologías apropiadas valorizando técnicas,
culturas productivas, saberes ambientales, a través de los cuales ha siclo
construido el patrimonio territorial en agricultura, en la salvaguai'dia ambiental,
en el artesanado, en las artes, en las técnicas constructivas etc.
'_,.
Los saberes contextuales (en gran parte relacionados con la experiencia entendida 'j
como progresiva eliminación de los errores cometidos en el tiempo en la relación ¡
con un específico ambiente) pueden producir alto valor agregado si se integran con }
políticas de valorización del patrimonio territorial. El proyecto se propone como la
)
94 )
L.
)

)
¡
)
combinación inédita de los elementos que constituyen patrimonio conectando en
red los saberes empíricos, en un proceso de ida y regreso entre saberes
contextuales y saberes codificados. Para ejemplificar volvamos un momento a ta
colina cultivada en terrazas: ta producción de máquinas aptas para ta realización
del sistema de terrazas que recuperen técnicas e instrumentos tradicionales,. no
sólo revitaliza la economía local ele productos típicos valorizando un recurso del
larga duración, sino que produce también know how exportable a nivel mundial (de
( las Cinco Tierras a los Langhe, a China, a Yemen etc.). Las máquinas "de planicie"
( (industria verde) han actuado al revés del desarrollo local produciendo abandono
de las zonas de montaña y colinas donde las máquinas no son aptas o también
adaptando las tramas a las máquinas: rectificaciones, eliminación de fosos y
árboles, nivelaciones.explanaciones, etc., con fuerte degradación del patrimonio lo
que ha comportado daños hidrológicos, modificaciones del microclima, aumento de
criticidad de tos ecosistemas, disminución de ta fertilidad, destrucción del paisaje
1 •
agrario y así sucesivamente.

1 ¡
( .
(i
ff ':'..
( L

95
)
)
)
)

7.
El estatuto de los lugares )

! )
' l
'
' )
)

' ')

)
Patrimonio territorial y recursos

La mutacion del rol del territorio en la producción de riqueza y en la definición de


las tipologías peculiares de desarrollo de cada sistema local requiere que sean
explicitados y descritos los valores constitutivos del patrimonio territorial en sus '
componentes ambientale, urbanísticas, antrópicas. El"estatuto de los lugares" en
las formulaciones más recientes representa precisamente esta instancia ele
descripción y codificación de los caracteres identitarios ele\ territorio. Esta
descripción es fundadora de un sistema de reglas de la transformación del territorio !
)
que permiten valorizar sus peculiaridades. Se trata por tanto de un territorio no ya
considerado, como en las concepciones de la planificación, como una hoja en
blanco, un soporte técnico sobre cuál zonificar_ funciones y regular el uso de la
propiedad, sino como un lugar denso de historia, de significados, de valores por
trasmitir, enriquecidos, a las generaciones futuras.

Este modo de entender el estatuto de los lugares, como un instrumento para hacer
explicita la descripción y la normativa de los valores territoriales constitutivos .del '
desarrollo sostenible, retoma la distinción conceptual fundamental de la cual he
tratado en el primer capítulo entre patrimonio (entendido como valores) y recurso L '
(entendido como forma específica de uso del valor): distinción que permite
introducir el concepto de duración del patrimonio .como condición de la
sostenibilidad.

Esta concepción de la producción de riqueza durable comporta un cambio radical


respecto al modelo de uso del territorio del cual provenimos y que en gran parte es
todavía el domínate, el cual produce riqueza a través de la destrucción del
patrimonio territorial; o a Jo más limita los procesos destructivos determinados por
el crecimiento, poniendo vínculos y protecciones que reduzcan su dimensión dentro
de los límites y umbrales considerados tolerables y ecocompatibles.
96

¡'

1
La neces·1dad del cambio en el modelo de uso del territorio l1a sido recibida en
muchas conductas de planificación. Existen indicios y experiencias que

muestran una cultura del plan bastante diferente de aquella tradicional: planes qpe parlen de una
1watuoción de los recursos más bien que de tas frecuentes proyecciones de dernánda: que apuntan
concretamente cil reuso y a la recuperación; que tienden a reducir las nuevas expansiones y a
preveerlas sobre todo en func'16n de cualificar, reenmallar, .completar (en e! sentido también
1 •
cJeli1nitar) Jo existente; que tutelan del paisaje no sólo con palabras. Ello significa que, a! menps
potencialmente, existen "cornunk!ades" formadas por adminis!radores, proYectistas, ciudadanos y
( tarnbién por algunos sectores e1npresarlales, que estén madurando horizontes económicos no ya
basados sobre los usuales n1odelos de consun10 de suero y de destrucción de recursos territoriales.
(Baldeschi. 1996, pag. 17)

[:sa cultura que informa ya muchos documentos de la Unión Europea comienza a


asomarse, al menos en las intenciones programáticas, también en la planificación
local:

una perspectiva ele desarrollo sostenible soportada en los procesos de la innovación que
reconoce ta central"ldad de trabajo y del territorio como recursos fundamentales para et desarrollo.
(!'legión Toscana, 1998, pag. 6)

En este cambio "cultural" en el desarrollo confía, al patrimonio territorial, a sus


(_ componentes (ambientales. territoriales, antropicas) y a sus • complejas
articulaciones regionales, un rol primario en el futuro desarrollo económico,

La Toscana expresa una poderosa reserva de futuro en su provisión de recursos endógenos y ya ha


pasado del "1nodelo toscano" de clesarrollo a !os diversos "modelos de desarrollo" de !as diversas
"Toscanas". (Región Toscana, 1988, pag. 6)

Definiciones de "estatuto de los lugares"


( -~
En este contexto problemático, en el cual se inicia a tener en cuenta el cambio
radical del rol del territorio y de su valorización en la experimentación de modelos
ele desarrollo sostenible, resultan fériiles de potenciales mutaciones en la cultura y
la acción del plan algunos conceptos introducidos por la nueva legislación de la
Región Toscana, 6s como "sostenibilidad", "invariantes estructurales", "estatuto de
los lugares" y otros introducidos por la Región Liguria 66 como "descripción
fundacional".
f I
( ¡,
Sin embargo es necesario desarrollar una reflexión sobre la definiciones, porque
hacer claridad sobre conceptos todavía vagos y a veces nominalisticos (se usan en

" Región Toscana, Jun.ta Regional, L.R. 5/95 Normas para el gobierno de territorio, Florencia. Cito esta ley
1 que tiene el mérito de proponer pri1nera vez la cuestion del estatuto los lugares, aunque referida sólo a
q nivel municipal y planteada tírr1idamente, casi al lado de los otros mecanismos de! plan: mientras es
' ' evidente que la cuestión del estaluto de los Jugares debería comprometer la entera filosofía del plan
(analltica, procesos, normas, etc.} que de otra manera tendria un carácter sólo retórico y ornamental.
$& Región liguria, Ley de urbanisino regional, 36/97.
97
l
, los planes palabras nuevas para hablar de los mismos contenidos de zonificación
del plan regulador tradicional) permite dirigir procedimientos y métodos operativos
61 )
por ahora experimentales y discordantes,
'
)l
Una definición de estatuto de los lugares no puede prescindir de la de lugar y ele
identidad del lugar, habiendo sido el estatuto necesariamente construido partir de la
investigación de formas de descripción, interpretación y representación de la
identidad del lugar respecto al cual deben ser elaboradas reglas condívidiclas de la
transformación del lugar mismo, que respondan al principio de conservar y
aumentar su identidad y su patrimonio,

En consecuencia una parte relevante del procedimiento de definición del estatuto


consiste en el superar el vagaje cognoscitivo de la analitica funcionalista de los
planes y de la geografía económica cuantitativa y desarrollar una analítica territorial
adecuada a la definición de la identidad del lugar, Sólo a partir de la construcción
68 r·.,
de este corpus analítico es posible proceder a la construcción del estatuto; así í
/'
como no se puede definir un vinculo hidrogeológico sin haber descrito la estructura
)
hidrogeológica y definido el problema que motiva el vínculo,
)
El estatuto, en tanto instrumento de planificación para el desarrollo local, es un ! .
paso sucesivo en la descripción de la identidad del lugar, .que define las invariantes
estructurales, las modalidades de tratamiento de los valores territoriales (en tanto
recursospotenciales), las reglas de transformación y su concreción en la
planificación ordinaria, Estas reglas se precisan a través

la confrontación entre aquello que cambia que se transforma, que es usado y aquello que en Jugar
de cambiar debe permanecer -/as invariantes- como condíción · necesaria no sólo Para la
supervivencia y para !a m'.sma reconocíbi!idad de los lugares, dotados cada uno de un estatuto, de
un reglamento, de reglas constitutivas propias, sino también para la misma viabilidad y
sostenlbllidad del proyecto de transformación ... En" el primer caso (la larga duración, elser del
territorio) se trata de captar y salvaguardar e! contenic!o ontológico, la regla fundacional, en e! ¡
segundo caso (e/ presente, fo cotidiano, el devenir) de proponer un proyecto de posibles usos y )
transformaciónes para !os cuales este garantizada la compatibilidad y la sostenibifidad respecto a i
dicho estatuto ontologico, (Pedrolli, 1997, pag, 60) )

)
¡
67 Dada la definición vaga de estatuto contenida en lo ley, los primeros p!.:ines estructurales adoptados
presentan las más disparatadas interpretaciones del estatuto mismo.
66 Para un tratamiento de la nueva analítica remito todavía a Magnaghi, 2000. Sobre e! te1na de la
representación identitaria de toS lugares hay E:n desarrollo muchos programas de investigación entre los
cuales: e! prograrna Murst interuniversitario por 1ni coordinado "por un desarrollo focal autosostenlb!e"
(1999-2000), en el ámbito del cual está prograrnada !a e!3boración de "atlass'' regionales identltarlos;el
proyecto de investigación coordinado por Giuseppe Den,atteis {Turín) sobre "Descríbir y proyectar el
territorio como red de sistemas locales"; la investigación de la Universidad de Florencia sobre "Estatuto
los lugares: teorías, métodos y experiencias"· coordinada por Pao!o Báldeschi; !a investlgaciónConfln-
Murst/Unige sus "Atlas de los polsajes italianos" coordinada por A. Ma.nig\io Calcagno {Génova), y muchas
otras. )
98
¡
)

L.
1
L8 descripc·,ón iclentitari8 es un documento cultural que identifica estructura y
carácter de un largo período del lugar, independientemente de sus usos actuales y
futuros; independencia relativa porque la interpretación de los valores territoriales
resiente inevitablemente de la cultura de los sujetos que pretenden asumirlos (o no)
como recurso eh la producción de riqueza para la generaciones presentes y
futuras. Ésta relativa autonomía ele la descripcion identitaria no niega por tanto el
hecho que, como sostiene Massimo Quaine,

el relato identitario sirve para llegar a un conjunto de reglas y el~ normas que, retomando la tradición
local, puede ser definido el "estatuto de los lugares". Cada unidad loca! o paisajistica o an1bienta!
identificada, no sólo sobre la base de !as características intrínsecas del territorio sino también y
sobre todo por las prácticas y por !os saberes territoriales !ocales, expresa un conjunto de-. norrnas
que regulan tanto los procesos de conserva(1ón y recuatificación como los procesos de
transformación. (Quaini, 2000, pag. 63)

· Esta complejidad _del problema está enteramente contenida en la definición de


estatuto de la reciente literatura al respecto. La más pertinente me parece la de .
Mario Cusmano

''Estatuto" ... designa un conjunto ele principios fundamentales referidos a la organización de una
sociedad .civil pero, al nempo, indica el complejo de las normas y de la reglas reconocid.as que la
gobiernan; "territorio" es ya una palabra que ... reclama todo .su espesor histórico, ambiental,
antrópico; asi como su naturaleza de "Jugar" de la producción de los bienes, del ejercicio de su
intercarnbio, de las complejas manifestaciones de la convivencia social. .. "Estatuto del territbrio" por
tanto con10 car1a de ios derechos y de los deberes con respecto a un bien integral que, a su vez, es
producto y patrimonio de la co!.ectividad y de !os individuos: tales por tanto de tener que ser
conílrrnado y renovado en forma de contrato ... (Cusmano, 1996, pag. 12)

Análoga alusión al concepto de estatuto de los lugares como sistema de reglas


1
condiviclidas es propuesta por Luigi Mazza, quien sostiene la necesid¡¡d de
1 relativizar el poder conformador de plan con respecto ¡¡ la naturaleza y los objetos
1 de las transformaciones (Mazza, 1993; Provincia de Milan, 1994). Más general
1 (Mazza, 1997) él distingue: grandes transformaciones urbanas, transformaciones
del espacio p(iblico: transformaciones ordinarias, con procedimientos formales
independientes. Para las decisiones ordinarias propone hacer valer reglas
( ,, f
fundadas sobre todo en las obligaciones derivadas de tradiciones y costumbres
t l consolidadas cuyo complejo constituiría el "plan" de la ciudad, expresion del
,, proyecto de conservación de la tradición local, respecto al cual debe verificarse la
rr coherencia y también la admisibilidad de las transformaciones extraordinarias.

En la interpretación más extensiva, en la cual me reconozco, el estatuto de los


lugares no es un simple conjunto de vínculos, no responde a criterios de
conservación museisticos. Éste se configura rnás bien como un acto
"constitucional" para el desarrollo local: 69 un proyecto de futuro socialmente

69
Ese carácter "contractual" constitucional del estatuto !os lugares requiere que su elaboración irnptemente
forrnas de participación que conduzcan a un escenario de referencia socialmente c.;onclividido.
99

ib
rr,
)1
convivido. Debido a que se funda sobre la valorización del patrimonio territorial )
desarrolla y socializa un profundo conocimiento de patrimonio mismo:
)
... el conocimiento de una reglón· en su conjunto vista. en todos sus aspectos; de tal manera que
resulten simples y claramente inteligibles las relaciones entre !as características del trabajo y las
características del suelo, entre las singularidades del juego y!as singularidades del trabajo etc ... A las
utopías· partidistas y a los programas de reforma faltaba justamente esta trama de conocin1ienlos
definidos verificables y ·ioca!lzados; y a falta dé estos han permanecido sectoriales, ignorantes y
abstractos, invensiones en el papel de programas para reformar mundo de papel. (Munford, 1969,
pag. 187)
)
Este tipo de conocimiento "local" es esencial; sin embargo la relación entre el
conocimiento que define los caracteres de larga duración del lugar y el estatuto no
debería ser de tipo consecuencia!, lineal, casi que en los caracteres del lugar, en la )
definición de su "tipo", fuese ya definidas únivocamente las reglas de su
tratamiento: o en la vocacionalidad y en las leyes ecológicas del ambiente fuesen
contenidas leyes unívocas de planificación territorial (como usualmente tiende a
concluir la Jandscape ecology).

Las elecciones proyectuales posibles son múltiples, porque múltiples son las
culturas interpretativas y los potenciales sujetos de la transformación; a condición
de que se trate de elecciones conscientes basadas en la exigencia de interpretar
revalorizar la identidad del lugar y su patrimonio como principio fundacional de la
sostenibilidad. Este principio encuentra concreción en el encuentro entre los
valores históricos ambientales del patrimonio local y energías sociales innovadoras
que pretenden asumir el cuidado para construir riqueza durable. El estatuto es por 1
tanto el encendido de una chispa, provocada por el pacto entre identidad del lugar y f
los nuevos habitantes. Como tal su elaboración es fruto de un complejo proceso de
concertación entre "representaciones de intereses de categorías sociales,
económicas, culturales conrelación a escenarios de desarrollo que afronten de
manera concertada los conflictos que puedan derivarse del reconocimiento del
patrimonio territorial como bien común,tenienclo como fondo el objetivo de la ')
autosostenibilidad del desarrollo. ¡

Entre el análisis del contexto y el estatuto se plantea un proceso interpretativo rle


reglas que cualifican la naturaleza virtuosa o no ele! pacto entre los actores que
realizan la transformación. Estas reglas deberían permitir también la definición ele l
plan, que en tal modo
1.
vendria entendido co1no el resultado de un proceso conflictivo entre actores, que tendría corno
objeto la .determlnaéión responsabílidades en la interpretación y la gestión de los recursos
territoriales y no la discus)ón sobre una propuesta de normativa ya contenidas de manera natural
en el territori9 o derivada de la historia delrnismo. (Naddeo, 1998, pag. 209-10)

Sobre la necesidad de fundar el estatuto sobre un proceso complejo que lleve a


una condivision de valores insiste también Francisco Ventura: r

100
L

i
lé:
f
)
Se )levan a cabo indagaciones y observaciones sobre el ser del territorio ... se interpretan y de esta
interpretación se construye una descripción ele !os lugares singulares y de la totalidad que éstos
cornponen y estrllcturan. La descripción será objeto de un profundo examen y amplia discusión por
parte de la población local. .. La descripción es al misrno tiempo argumenlacion y representación ele
los valores considerados intrínsecos del territorio. El examen y la discusión delos mismosconducirán
al reconocimiento de valores comunes por el mayor número posible de los ciudadanos. Eslosvalores
convividos constituyen la esencia del instrumento de gobierno del territorio municipal, que
podría1nos propiamente denominar "'estatuto ele tos Jugares". (Ventura, 1996, pag. 18)7 º
' .
Pero también el "sentido comun" que permite llevar acabo el pacto tiene una
naturaleza dinámica relacionada con la evolución cultural de los sujetos que
contraen el pacto como sostiene una vez más Paolo Élaldeschi:

existe una contraposición entre un sentido común conso!ldado que ve todavia el territorio como la
1 r variable dependiente del desarrollo ·econórnico y un sentido con1ún basado sobre el reconocimiento
de la identidad y de los derechos del territorio. (Baldeschi, 1996, pag. 18)

Por ello el estatuto no es simplemente un registro del sentido común; éste


comporta diferentes opciones de escenario de desarrollo sostenible, o sea de
valorización del patrimonio y por tanto de identificación, selección y valorización de
1 los actores y de las energías sociales locales poriadores de "pactos" en evolución
1 dirigidos a la sostenibilidad. En este sentido construir el estatuto de los lugares pala
el desarrollo sostenible se convierte en una importante etapa del "hacer sociedad
local" para la autosostenibilidad.

En esta perspectiva no se pueden dar una forma y una aplicación puramente


administrativa al estatuto. Quiero decir que éste no puede ser elaborado y
gestionado a puerta cerrada en las oficinas municipales o provinciales so pena ,de
converiirse en un plan regulador disfrazado, como en parte está ocurriendo con los
planes estructurales. El estatuto por el contrario es la ocasión para crear nuevos
institutos de democracia que permitan realizar el deseado pacto constitucional para
el desarrollo local. Se inscribe por tanto en nuevas fom1as de planificación
estratégica, en las cuales la construcción de los horizontes proyectuales se
determina en el tiempo en forma negociada y cooperativa y se modifica en relación
¡. con el tipo y el rol de los actores sociales comprometidos.
~. t

.l Construcción de escenarios estratégicos, creación de institutos de concertación,


construcción del estatuto de los lugares hacen por tanto parte de un complejo,
proceso ele transformaciones del modelo desarrollo hacia la sostenibilidad que es al
mismo tiempo político, cultural, proyectual, técnico, administrativo. Cambian en su
conjunto los métodos de. análisis, las técnicas y los procesos del plan, las formas y
los objetos del gobierno del territorio, las relaciones entre las políticas de sector y el
rol del municipio etc.

70
E! tema es· a1npliamente desarrollado en Ventura, 2000.
101
.,
' i
J
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1

i
¡

La construcción del estatuto es un acto contextualizado desde el punto de vista )


histórico y social; y aunque se configure como constitución de larga duración, éste ¡
vive ( como la representación de los valores que lo constituyen) el tiempo del pacto '
que lo ha producido, en la medida en que constituye un acto de autogobierno a '·l
x
través del cual la comunidad asentada expresa sus propias estrategias y sus
propios estilos de desarrollo.

Estatuto de los lugares y nuevo protagonismo del munic1p10 constituyen dos


movimientos convergentes. La administración local actual presta servicios, regula
(con el plan regulador) actividades cuya naturaleza, localización, relación con el
lugar, responden a elecciones exogenas determinadas ,por el sistema
macroeconómico.

El nuevo municipio, que funda el desarrollo sobre la valorización clel patrimonio,


direcciona el desarrollo económico: por tanto se propone un paso refundador que
ele la "administración" conduzca al "gobierno" del territorio del cual el estatuto es la
carta constitucional.

La valorización del patrimonio territorial como princ1p10 que determina la


peculiaridad y el estilo del desarrollo de un lugar, impone la selección cuantitativa y
cualitativa de las actividades a implanta1; el estatuto de los lugares.que evidencia
invariantes y reglas reproductivas de larga duración, delimita· actividades
productivas (que cosa, como, cuando, donde producir para preservar la fertilidad ele
los suelos, la capacidad de reproductiva de los sistemas ambientales, el valor del
territorio construido y del paisaje, el capital social y humano) y modelos ele
asentamiento (dimensiones, tipologías, materiales y técnicas, equilibrios
ambientales y energéticos) para realizar transformaciones que no reduzcan el valor
patrimonio y por el contrario lo aumenten.

Estas nuevas funciones del municipio en el gobierno de la economía, para las


cuales el estatuto no se configura corno un conjunto de vínculos urbanísticos sino
más bien como el resultado de una fase constituyente que produce un pacto '
condividido para desarrollo, reclama un preciso precedente histórico: el estatuto
comunal medieval. Este estatuto lo conforman leyes, es elaborado por las \_'";

corporaciones (habitantes-productores) y por los representantes de los barrios: las


reglas de la transformación constituyen por tanto un cuadro de referencia
condividido, cooperativo, expresión de la comunidad que guía las elecciones ' .
colectivas en la definición de las relaciónes entre espacio público y privado en el
campo las normas higiénicas, de las elecciones estéticas y funcionales, en la tutela
conservación y manutención del patrimonio arquitectónico de la ciudad, en la
manutención de los espacios públicos, refiriendo estas reglas a la cultura de un
contexto específico. 71 ·

71
Un ejemplo interesante a este propósito es el descrito por Massimo Bastiani (1997) sobre los estatutos
medievales de Gubbio, estatutos cuya adrninistración ha sido recientemente considerada para fundar
102
¡,
Por otra pa,ie la reciente legislación sobre las autonomías municipales abre el
camino a experimentaciones de estatutos autónomos que introducen formas de
participación, institutos de conce,iación del todo originales respecto a un contexto
particular.72

Un primer esquema estatuto y los capítulos que Jo componen

La búsqueda de la estructura y los contenidos del estatuto de los lugares está en


sus primeros pasos. Propongo por tanto por ahora un índice de temas para
(
desarrollar. El estatuto podría estar compuesto por los siguientes capítulos:

La identidad del lugar: descripción, interpretación, representación

Cada representación de la realidad es una selección de elementos conducentes a


evidenciar aquello que pretendemos representar. Desde este punto de vista los
mapas "mienten" siempre· en cuanto exaltan, evidencian, algunos aspectos del
territorio y de la ciudad dirigidos a un proyecto, a una concepción social, a una
laudatio, a mundos secundarios, selectivos y artificiales. 73 La "vía de los cantos", el
territorio de los antepasados que guía el recorrido de los aborígenes australianos
(Chatwin, 1994) o los diseños de contornos indefinidos de senderos, huellas,
refugios, de los mapas de los indígenas, 74 testimonian esta selección. El mundo
nómada no señala. confines, posesiones, dominios, sino circuitos, recorridos,
itinerarios.
l
(

1 E:n la carta topográfica convencional la representación del territorio está sujeta a los
1 principios de la geometría descriptiva, "impersonal ethos cartografíco que postra y
aplasta toda cosa en la bidimensionalidad de la superfcie plana" (Farinelli, 1992,
pag.7). Este aplanchamiento responde en general a una representación cuantitativa
1
¡ ¡
,
y funcional del espacio: el territorio ele los lugares es reducido a espacio isótropo,
1 euclídeo, soporte inanimado ele funciones y obras. El sueño del domi(lio sobre la
! ' naturaleza, la separación ele procesos coevolutivos hacia la construcción de una
1 ' segunda naturaleza artificial, es el "mundo secundario" de estos mapas. La
representación de este mundo es reducida a una descripción cuantitativa, abstracta
ele los caracteres extrínsecos de los lugares (posición dimensiones funciones),
1
t i
1 nuevas metodologías para el plan relacionadas con la participación de los actores locales y con la
·valorización de la Identidad territorial.
71
Ésta originalidad de las formas y de !os institutos de !a participación respecto a! contexto singular está
íntírna1nente ligada a la idea de desarrollo local y requiere de fuertes autonomías !ocales. Relevante a este
propósito es la experiencia 'de Porto Alegre en Brasil, donde la estructura de !a democracia directa del
gobierno de la ciudad ( Oq;:amento partecipativo,OP) es fruto de un largo proceso de desarrollo de la
participación, favorecido por el hecho que Porto Alegre ha podido elaborar autónomamente del "centro"
su estatuto n-1unicipal. Vease a propósito Allegretti, 1999.
73
También !os rnapas, las cartas, las representaciones del espacio y de territorio se pueden considerar como
"mundos secundarios" segun la terminología usada por Auden para los mundos narrativos.
71
' Así como·aparecen en la reconstrucción de Hugh Brody en el relato del genocidio cultural de !os indigenas
de la Columbia británica nororiental.
103
)
f I
í

mientras desaparece todo carácter intrínseco, capaz de connotar la identidad, el )'


carácter, el tipo. El diseño del territorio está determinado por los objetos que lo ' j'
ocupan como superficie; los espacios abiertos son el negativo, el "vacío" de la hoja
en blanco. La carta urbana tradicional diseña la distribución de las funciones sobre
un espacio irreal. Debido a que el territorio es interpretado como soporte de
:1
)
actividades económicas y obras que reifican las funciones, aquello que está debajo f
del color que designa la función (residencial, productiva, comercial. .. ) con sus .i
índices de edificabilidad, no es representado.

En el enfoque ecológico, y aún más en el territorialista, los lugares que oculta el


enfoque funcionalista, en su interaccion compleja, no determinista entre
asentamiento y ambiente y quedefinen su identidad, son el objeto de la figuración y
del relato.

Es un relato que renueva la supremacía física, metafísica y cosmológica que el


"lugar" poseía en el mundo antiguo. Evocando el cual Edward Casey, por ejemplo,
enfatiza la multiplicidad de las razones que conducen a una nueva centralidad del
concepto de lugar:

corporea ciertan1ente, pero tan1bién psiquica,nón1ada, arquilec\ónica institucional y sexual. .. cada


uno de nosotros no Ueíle otra elección que la que tiene que ver con aquello que esta localizado, o
con el trabajo en un lugar: o sea con diversas apuestas localizadas.(Casey, 1997, pag. 338)

De manera análoga Wolfgang Sachs desarrolla la dicotomía entre espacio y lugar


como expresión de la dicotomía entre global y local:
)

Las aspiraciones universalislas son generalmente espaciocentricas, mientras las visiones !oca!istas f '
)
del mundo son principalmente lugarcéntricas. Esta distinción ilumina tanto el ascenso del
universalismo en el pasado, como la tensión en el presente entre universalismo y diversidad. (W. )
Sachs, 1998, pag.436)
)
Í.
Debido a que en el enfoque territorialista son precisamente las cualidades )
especificas del lugar las que determinan, a través de las energías de la sociedad r .
)'
local, el estilo especifico desarrollo sostenible, es evidente que la interpretación, la
descripción y la representación de estas cualidades constituyen el objeto principal
del mapa.
).
l
Este mapa tiene mucho más importancia en el proyecto, que el que describe el )
territorio ·como simple espacio de soporte de actividades, debido a que la
)
interpretación de la identidad de los lugares, que es resultado de un proceso
histórico de larga duración, ofrece ya muchas indicaciones proyectuales. El diálogo
del proyectista territorial con la historia del proceso de territorialización y con el
J
ambiente como sistema viviente es esencial para construir la transformación, la
cual entendida como incremento del valor del patrimonio territorial puede oarantizar
su sostenibilidad. ! .
)

104 )
L
)
1
)

)
t.
)
!
)
(

La descripción de los caracteres ídentitarios requiere de un aparato analítico mucho


más complejo que el del análisis funcional. Porque el proyecto no está predefinido
por las leyes del crecimiento económico sino que es inmanente a la autorealización
ele la sociedad asentada en relación con específicos caracteres del lugar, la
definición de estos caracteres es ya una fase preliminar ele interacción con los
sujetos locales.

La necesidad ele construir progresivamente una "descripción densa" (Geerz, 1987)


(
ele los lugares de la sociedad y ele los mílíeu locales, estratificada y vecina a los
mundo ele la ,·vida, impone una dislocación continua del punto de vista, un
nomadismo trasdisciplinar de la observación y de la lectura, la incorporación de la
mirada interpretativa en la "estructura de los sentimientos" de los lugares y de los
territorios.
' '
La representación de la identidad de los lugares no es simplemente obtenible con
una reproposicíón imitativa de los sistemas de representación tradicionales, en los
cuales frecuentemente con diversas proyecciones fuera ele escala se obtenía una
sugestiva mezcla de grandezas ópticas y geométricas, en el tentativo pictórico de
captar la iclentíclad de una ciudad o de un territorio.

La carta antigua sugiere todavía un camino posible: la construcción de un sistema


complejo de transmision ele conocimientos territoriales articulado sobre todo el
espectro de las formas y de los medios de descripción, figuración, comunicación y
relato. Un sistema de información que contiene la representación de los caracteres
! iclentitarios y paisajísticos .de larga duración, de los sistemas ambientales y su
r. funcionamiento, del milieu local de la sociedad local y de sus actores. Una especie
ele hipertexto que integra sistemas de representación premodema y sistema
(
.' informaciónales para construir un retrato del territorio (o una serie de retratos), cuyo
estílo está dado por el tipo ele percepción de los valores territoriales y ambientales
que el desarrollo del debate y de las acciones por la sostenibilidad ha sedimentado
en el encuentro entre cultura técnica y sentido comun.

Pero estamos todavía en los albores. de.. un.proceso de investigación científica y de


verificaciones experimentales. 75 La descripción de la identidad y de la calidad de
los lugares y su representación dirigida al autorreconocirniento social es el primer
l.'
paso (no descontado corno problema ele investigación) para la construcción de los
estatutos de los lugares que propongan reglas condívielidas de transformación en e.l
ámbito de la tutela y de .la valorización del patrimonio.
' .
-.... J.

75
Pier Cario Pa!errno evidencia la cornplejldad del problema de una redefinición det análisis urbc.1nístico en
cuanto "construcción y c.larificaCión de problemas territoriales y proyectos de can1bio por medio de la
¡ [
descripción e interpretación de los nexos entre lugares sociedad y política: en sentidos sociológico ... o
' ' también en el sentido histó'rico ambiental del emergente "localismo" pero igualmente geográfico, o una
veta naciente de historia del territorio" e identifica en una Facultad de Planificación e! lugar donde .se
podría afrontar esta complejidad multidísclplinar (Pa!ermo, 1992 pág. 424-25).

105
. ~
)

)
El atlas identitario )
)
La descripción identitaria debería traducirse en un Atlas de los valores territoriales,
ambientales y socioculturales entendido como "sistema de información" de los )
caracteres constitutivos del patrimonio.

Este Atlas hoy existe en formas episódicas, estratificadas en el tiefnpo y tiene que
ver con un conjunto de catálogos de monumentos, ciudades históricas, bienes )
culturales, áreas protegidas y paisajes peculiares, modelos socioculturales,
vínculos distribuidos en modo puntual sobre el territorio. El resultado es una
.)
esquizofrenia en la cual el territorio resulta lacerado entre dos regímenes )
diferentes: el del del territorio transformable sometido prevalentemente a las reglas
del crecimiento económico, usualmente en .conflicto con la conservación y )
valorización del patrimonio, y el del territorio protegido, sometido preferentemente a )
regímenes de vínculos. En el territorio transformable (cerca de 90%) se reproducen
incesantemente las reglas destructivas de la calidad ambiental y· territorial que el )
territorio protegido (cerca del 10%) debería cuidar y balancear. Objeto de la nueva )
analítica para el estatuto los lugares es superar esta dicotomía y propender hacia
una representación unitaria del territorio que lo "ponga en valor" en su totalidad. )

En síntesis los capítulos analíticos del Atlas podrían ser: a) el patrimonio ambiental
y construido de los lugares (geografía física); /J) el patrimonio socíoeconómico y
cultural (geografía socíoeconómica); c) las nuevas prácticas sociales (geografía )
política). ·

En su parte dedicada al sistema ambiental, el primer capítulo realiza el paso de la


definición discontinua de las áreas protegidas ("reservas de naturaleza") al entero
territorio (comprendido el urbanizado) definido por el análisis ecosistémíco. A través
de un análisis por ecomosaicos referidos a las características puntuales de cada
sistemá territorial se determinan los niveles de naturalidad o de renaturalización
)
necesarios para la autoproducción de los ecosistemas y de las redes ecológicas. 76 ¡
El análisis ecosistémico del territorio y los correspondientes balances ecológicos )
territoriales (Bresso; 1.993; Segre y .Oansero, 1996) no hacen parte todavía del
analítica del plan; existe de todas maneras un notable desarrollo de las disciplinas
ecológicas, en particular de la ecología del paisaje, que permite construir aparatos )
analíticos integrables con el análisis territorial y pasar por ejemplo del análisis del L
)
ecosistema urbano al análisis del ecosistema territorial en terminos i
bioregionalistas77 .

En la segunda parte, dedicada al territorio construido, el primer capitulo describe la )


construcción histórica dél territorio y la formación de. su. identidad como proceso )

,•
coeevolutivo con los caracteres del ambiente, prod'ucto del sucederse de las
)
76
Para una descripción de los requisitos técnicos de contínu!dad territor!al, dé resHencia de los ecosiste1nas )
véase Malcevschl, Blsogni y Garibo!di, 1996,
77
Para una definición analítica de ecosistema territorial véase Saragosa, 1998.
106
e
)

)
)
)
(

diversas civilizaciones. 78 Existe un notable patrimonio disciplinar para la descripción


ele la evolución morfotipologica ele la ciudad; menos sistemáticos son los estudios
sobre las correlaciones ciudad-territorio y sobre la descripción morfotipologica de
los espac'tos abiertos en cuanto formaciones territoriales (también los estudios
sobre la edilicia rural padecen los misrnos de limites de los estudios urbanos). Esta
integración es fundamental para el rol central que deben asumir los espacios
abiertos en la recualificación ambiental y en la redefinición de relaciones virtuosas
entre ciudad y territorio respecto a los problemas de calidad ambiental (cierre de los
ciclos de las aguas, ele los desechos, de la energía) y de culidad territorial
(fruicción). La descripción tiene que ver con:

et proceso de territoriafización: los ciclos de territorialización y los actos ele


territorialización; ·
1 - los sedimentos de larga duración: sedimentos y permanencias materiales
1
sedimentos y permanencias cognitivas;
los valores teuitoria/es: tipologías urbanas y edilicias y de los componentes
infraestructurales; tiplog'1as de los espacios abiertos; materiales y técnicas
constructivas (de la edilicia, de la ciudad, del territorio, del ambiente); cuadros
paisajísticos, ambientes, de asentamiento; mOJiologías, estructuras y reglas de
r la transformación de larga duración.
1

( El segundo capítulo, centrado sobre patrimonio socioeconom1co y cultural.


evidencia dos aspectos fundamentales. Ante todo la exigencia de introducir en el
estatuto de cada lugar la descripción de la identidad sociocultural colectiva de largo
período, por cuanto incide profundamente en la formación de estatutos
conclivididos y en la formación de los estilos peculiares de desarrollo; esta
peculiaridad en efecto se centra sobre la valorización de la Identidad cultural
colectiva del territorio y sobre los caracteres del milieu con este coherentes. Estos
estudios, sobretodo en campo histórico antropológico, están todavía poco
difundidos e irían incluidos en los programas de formación de los estatutos de los
lugares. 79

(
En segundo lugar, es necesario un estudio y descripción .·de .los. sistemas
territoriales locales para identificar: actores y sistema de actores potenciales que,
en interacción con el milieu, transformen los valores en recursos con el propósito
de alcanzar la sostenibilidad; redes de actores para la formación de pactos
condivididos que esten en la base del proyecto estatuto y de sus reglas de
transformación del territorio; sistemas de acción económica (nodos y redes del
sistema local) que tengan como fundamento la sostenibilidad a través de la
valorización del patrimonio territorial y de la municipalidad en el gobierno del
desarrollo.

ir r
' ' 711
Remito para una explicitación analítica del proceso de territoria!ización a Magnaghi, 2000. Para una
ejemp!íficación de! método en un caso específico véa5e Poll, 2000.
79
Para una metodología ana!íti~:a utilizable en la formación del estatuto de los lugares véase Carie, 1997.
107
¡¡j

1r ·
\

En fin el capítulo sobre las nuevas prácticas sociales (estrechamente relacionado


'.
)
con el segundo): respecto al universo de la descripción de los sistemas territoriales ¡

locales innovadores cuya meta es la sostenibilidad, se evidencia particular la nueva J


geografía social del territorio que describe la revelión contra la homologación y el '. J' \

empobrecimiento producidos por la globalización que he esbozado en el sexto


capítulo.

Esta geografía está constituida por una multiplicidad éambiante de nuevas


ciudadanias y de nuevas formas de relaciones sociales:

canteras sociales laboratorios de barrio de transformación de la ciudad y ele


:J
)
ocupación-transformación de la ciudad existente;
- nuevas comunidades, nuevas relaciónes en el espacio multicultural; nuevas )
redes solidarias (de cultura, de género, de edad, de preferencias sexuales y
)
estilos de vida etc.); nuevas formas dehabitar y de producir; redes alternativasde
creación y de comunicación; nuevos comportamientos de cuidado del patrimonio .)
territorial.

Este capítulo del Atlas, el más dinámico y cambiante, debería dar voz y densidad al
tejido minuto y molecular de experiencias cuya trama puede constituir, sí se
refuerza y se hace visible, el presupuesto del cambio; con lo que se podría sobre
todo romper la dicotomía hoy existente entre iniciativas sociales de barrio y
procesos territoriales de desarrollo local: las primeras usualmente confinadas en los
temas de la reproducción (servicios, verde, habitación, asistencia, espacios
públicos del barrio etc.) los segundos usualmente gestionados por sujetos
económicos tradicionales cuyo horizontes culturales y sociales están limitados a )
una valoración del patrimonio territorial como· instrumento para la competencia
económica global.

La relación entre insurgen/y citly y los sistemas territoriales locales deberían /)


constituir el aspecto innovador de los atlas locales.

En el Alias los tres capítulos son descritos separadamente, con· instrumentos


\'
disciplinares también diversos (prevalentemente arquitectos, urbanistas,cartógrafos )

para ei primero; geógrafos, antropólogos, sociólogos para el segundo; )


planificadores, antropólogos, politólogos para el tercero)pero son las relaciones
· entre estas disciplinas las que las que potencian y enriquecen estos tres tipos ele
·descripciones, las cuales actuan a su vez como productor- multiplicador ele
complejidad y densidad de la sociedad local.

Esta interpretación transversal que relaciona los tres capítulos es la parte más
compleja de los sistema de representación ele! Atlas: en el cual habrá yacimientos i
más estables (por ejemplo estructuras territoriales persistentes de larga duración) y )
más cambiantes (por ejemplo formaciones inestables de actores del cambio). La r
)
representación "dinámica" de la relaciones entre estos yacimientos requiere ele
)_
108
l)
)
¡
)

')
[,,.
)
)
(

sistemas de información y de representación originales y complejos que hacen


parte del carácter hipertextual del Atlas.

En efecto en cada una los capítulos del Atlas no solo se representan los los valores
que se describen del patrimonio territorial (valores del ambiente natural y
construido, potencialidades innovadoras de milieu sociocultural, ambiente político
para el cambio y para la reinterpretación del patrimonio) sino también las
velocidades a las que ocurren los procesos representados que no son coincidentes
sino por el contrario fuertemente diferenciados. Por ejemplo: la formación de
nuevos grupos identHarios que es un proceso determinadopor la movilización de
personas, mercancías, información a escala planetaria. Sobre un mismo sistema
territorial local se condensan mucl,os territorios (cada una los cuales es un territorio
de la "cotidianidad, del intercambio, de las referencias y de lo sacro" para usar un
esquema interpretativo _de Raflestin, i 999) y muchos lenguajes. La velocidad
temporal espacial del proceso identitario contemporáneo es muy diversa de la del
tiempo de formación de la identidad morfotipógica de los lugares, producida por la
acumulación de procesos coevolutivos de larga duración entre asentamiento
l,umano y ambiente.

El territorio es uno, esta dotado de individualidad (la "personalidad" de Vidal De La


Blanche) aunque el territorio, interpretado como sistema viviente de alta
complejidad, se transforma incesantemente en el tiempo. Los territorios de los
nuevos habitantes son muchos, pero deben encontrar ciudadanía en ·un mismo
lugar continuando su transform;,,cion a través de nuevos actos de territorialización:
lo cual requiere de un encuentro entre la identidad de larga duración del lugar y los
nuevos habitantes para la construcción de nueva territorialidad y la transformación
de la Babel de los lenguajes en un nuevo espacio público. Éste encuentro puede
darse en torno a la construcción de escenarios estratégicos de transformación,
construidos sobre la base del Atlas iclentitario, que pongan los actores de frente la
1
1
necesidad del reconocimiento del interés comC1n: la valorización del patrimonio
territorial. El pacto constitucional entre actores funda el estatuto los lugares. Pero el
1 ' mismo escenario, la representación ele un futuro posible, es fruto del escuchar
·diversas representaciónes de intereses y de las representaciones conflictivas del
territorio que en este escenario se expresan.
1
l ' La construccion del Atlas y del escenario es por tanto ella misma un proceso
f I interactivo, social que ignora los poderes de representación enfatizando las
imágenes de los actores vi1iuosos para la transformación. Las visiones, las
imágenes contenidas en el Atlas y en el escenario, si se construyen a través del
proceso social delineado, no son necesa(1amente "peligrosas"(Raflesttin, 1999):
ellas pueden ayudar a los procesos de autoreconocimiento de los nuevos
habitantes y favorecer los procesos de reidentificación con los lugares. Con la
condición de que. no se consideren los lugares como puros simulacros,
representaciones teatrales o museisticas de la identidad.

109
1
)

Las normas estatutarias

El estatuto es un sistema informativo y normativo complejo. Además de la analítica


organizada en el Atlas identitario, se componen de: a) una serie de principios
generales y específicos de sostenibilidad; b) un capítulo dedicado a la integración
de los vínculos y a las invariantes estructurales.

El estatuto de los lugares debería contener una serie ele principios de sostenibilidad
queaplicados localmente deberían contribuir a la reducción de la degradación
ambiental. Estos principios hacen referencia a muchos aspectos: desde la
reducción de las emisiones y de la extracción de reclirsos, de la reducción de los
consumos de materia, de energía, de territorio, de las velocidades, de la movilidad;
a la desmaterialización, a las políticas ele Jos productos, al aumento de la
biodiversidacl, al cierre local de los ciclos energéticos del agua, de los desechos, de
la alimentación etc. 80

Estos principios generales deberían ser traclócidos en agendas 21 locales que


relacionen los principios mismos con las problemáticas locales dando lugar a
estrategias integrales puntuales para la inversión de las tendencias a la
degradación. Los documentos de las agendas 21 locales deberían hacer parte
integral del estatuto y no, como en parte ocurre hoy, permanecer documentos de
adorno de las administraciones locales al lado ele la planificación ordinaria. )

La adopción de principios generales en los estatutos locales deberían comportar


una interpretación puntual, que puede modificar o integrarse a prescripciones de
orden superior: por ejemplo el set aside debería, lugar por lugar, ser utilizado para
la saneamientoambiental, nature restoration, acciones paisajísticas, en lugar de ser
un puro instrumento de regulación de mercado.
)
Principios generales y específicos de sostenibilidad deberían constituir una sue1-te
de prerequisito de los estatutos, dejando claro que cada sistema territorial con base
en el estatuto de conservación del propio ambiente y de los propios recursos, podrá
.contribuir en de manera diferenciada al inversión de las tendencias a la
degradación.

El necesario carácter integral de las acciones ele valorización del patrimonio, que l)
evidencia sobre todo las sinergias intersectoriales, requiere primordialmente de una )
redeflnición e integración de los vínculos existentes. El estatuto debería incorporar !
)
y sistematizar a nivel local todos los vinculas acumulados, los de la ley 1089 ele
1979, los hídrogeológicos, los de la ley 431 ele de 1985, los vínculos normativos y ·)
las directivas ambientales, la ley sobre áreas protegidas etc.: en general
reagrupando tocio aquello que puede ser comprendido en la categoría del "gobierno )
L
de la exclusión" de la contratación (Botto, 1996); en particular especificando, lugar )
por lugar, en relación con la descripción identitaria condividida y a través de reglas l.
)
ªº Una interesante síntesis de ideas guía para !a sostenibi!idad se encuentra en Wppertal lnstitut, 1997. _)
110
)
LS
r
)

.!
t ..
)
! )
ele conservación en estrecha relación con las reglas del transformación, el sistema
de bienes no negociables.

1-ioy las fronteras ele los bienes no negociables y por tanto los límites a la
negociación de los usos del suelo (propios del dominio del urbanismo), son objetos
de una profunda evolución (se piense en la rápida evolución legislativa y normativa
en materia de defensa del ambiente, en el concepto mismo de riesgo que en
' ' n1uchos sentidos cambia con la percepción-evaluación subjetiva).

El paso conceptual desde las áreas protegidas a los sistemas ambientales y desde
los· monumentos y centros históricos al territorio histórico comporta por tanto un
repensamiento metodológico de los vinculas, quizá a través de su iritegración o
resolución en reglas más generales de conservación, valorización y transformación
de los sistemas ambientales y territoriales.

En cuanto al capitulo relacionado con las invariantes, requiere de elaboraciones


fuertemente experimentales, ya sea por la ausencia de codificaciones que operen
respecto la identidad los lugares, o por la sectorialidad con la cual l1an sido tratados
los espacios abiertos en la cartografía tradicional (los espacios abiertos son
clefinidos "extraurbanos" denunciando la absoluta centralidad del espacio
edificado).
(
El capítulo debería traducir los procesos de formación de entidad del lug¡ir
clescritos en el tercer capítulo en reglas que rijan el proceso evolutivo del territorio;
la interpretación de estás reglas puede traducirse en proposiciones de
conservación (y por tanto enreglas para la manutención) o en reglas para la
transformación. Naturalmente es imposible hacer una distinción neta entre reglas
ele conservación y de transformación; probablemente el corpus es único.

El paso fundamental consiste aquí en el hacer claridad sobre el concepto de


invariantes estructurales. Adjunto, para ejemplificar el estado del debate, algunos
pasajes del documento del Comité técnico científico de la Región Toscana
relacionado con el plan de direccióntenitorial:
\,

1 La locución "invariantes estructurales" no es una novedad en la planificación sino que nace en el


l árnbito de las dlscip!inas biológicas para indicar aquellos caracteres de los sisternas vivientes que
no varían y garantizan la "conservación" de !os sistemas y. su adaptación a las perturbaciones
externas. La expresión indica los caracteres que constituyen la identidad del sisten1a y que
permiten mantenerla, adaptando!a a las perturbaciones.

Con este significado e! término ha entrado en el !éx'1co la plan·1ficación territorial. En este contexto !a
locución alude a la posibilidad/necesidad de reconocer los caracteres fundacionales de la identidad
de los lugares que permiten su 1nantenimiento y crecimiento en los procesos de transformación: no
sólo elernentos de valor, sino sobretodo estructuras morfotipologias territoriales, urbanas
interpretadas como resultado de procesos coevolutivos entre asentamiento humallo y ambiente,
caracteres 'del paisaje,caHdad puntuales delos sistemas an)bienta!es, sistemas econórnicos y
culturales de base local, caracteres del paisaje agrario etc. que podemos en su conjunto definir
como patn°monio territorial. · ·
111

íf T

'...._,,L
1
.)
)
l
)

Las invariantes estructurales son por tanto elementos (bienes, tipos territoriales, relaciones entre
sistemas territoriales, ambientales etc,) que estructuran el territorio, su identidad, su salud, su )
calidad, su paisaje, su polencial como recurso patrimonial durable. (Region Toscana, 1999) j
El concepto de tutela y valorización presupone que sea referido a "bienes" que )
pueden configurarse como los caracteres fundacionales de la identidad local,
invariantes no por disposición normativa, sino en el sentido que no varían en el '¿
curso de los ciclos de territorialización y que corresponden a sistemas ambientales, )
redes ecológicas, cuencas hidrográficas, sistemas co.steros, paisajes históricos,
tipologías y asentamientos territoriales y urbanos que caracterizan la identidad ele
larga duración, tejidos agrarios, modelos socioculturals, valores relacionales entre
asentamiento y ambiente y así sucesivamente; caracteres cuya pérdida o
degradación puede comprometer la scistenibilidad del desarrollo fundada
precisamente sobre la asunción de estos valores patrimoniales como recursos.

Consecuentemente las invariantes estructurales deberi an indicar los caracteres


identitarios ele estos "bienes", que constituyen el valor de un Jugar respecto a los ):
cuales implementar directivas, prescripciones, acciones para tutela y la valorización
según objetivos prestacionales referidos a la sostenibiliclad del desarrollo,
)
l
entendiendo que es la permaner.icia y la duración de tales características la que )
constituyen el indicador principal de la sostenibilidad. )
Las reglas de la transformación )
)
La aplicación de las invariantes estructurales en ésta acepción configura un corpus ! :
normativo que se cualifica más como un sistema de reglas condivididas para la )
transformación (innovación) que como un corpus de vínculos para la conservación. ,)
El criterio general que debería regir la transformación del corpus de reglas del
estatuto consiste en el dirigir la transformación al aumento de valor del patrimonio )
territorial de modo durable, asumiendo que este aumento de valor (producción de
calidad territorial en lugar de consumo de territorio) constituye el indicador principal
de sostenibilidad del desarrollo. Por ejemplo:

reglas integralesde carácter multisectorial para los· espacios abiertos y la


agricultura, que se propongan, contextualmente,·como objetivos el aumento de
la fertilidad de los suelos de la agricultura de calidad, la salvaguardia
hidrogeológica, la escorrentía de las aguas, la valorización de los sistemas r
)
ambientales y de la redes ecológicas, del paisaje histórico en relación con la
fruicción; 61 la !imitación de las expansiones urbanas, la recualificación ambiental .
)
/.,;
de las periferias. Ejemplos experimentales en esta dirección se pueden

)
si Un ejemplo puede ser el de! tratan1iento de un sisterna fluvial: si preveo su uso técnico (toma de aguas, !
disposición de desechos) me limitó a mtigar el riesgo hidráulico y de contaminación, pern1itiendo la )
autoreproducción del reéurso; si preveo una fru\cción (ambiental, territorial, paisajística, lúdica etc.)
cumpliré actos de territorialízadón destinados a aumentar el valor del recurso río en e! territorio.
112 )
l.."
)
g
)
)
)
L
)
¡
)
( '"i

encontrar en el proyecto Anci Toscana sostenible, 82 en el proyecto del plan


83
regulador para la ciudad del v·1no; en los criterios y técnicas de "zonificación"
de las áreas de valor agrícola (terroir); en algunas directivas de la Unión
Europea sobre la valorización ambiental en la gestión de los fondos agrícolas·, y
también en una serie de prácticas y reglas históricas de la gestión agrlcola:

reglas para la recualificación, la creación yexpansión de nuevos asentamientos


que aumenten ta calidad urbana asumiendo como referencia la oferta de
territorio (esto es, su posibilidad de transformacion sin destruir la identiclacl ele!
lugar y sus equilibrios reproductivos) en lugar ele la demanda de asentamiento
usualmente determinada por exigencias exógenas y por intereses particulares;
por tanto proposición de límites cuantitativos, tipológicos, morfológicos
establecidos por la capacidad de lugar para sostener transformaciónes sin
destruir la capacidad autoreproductiva de la propia identidad y sin reducir el
propio valor;

Reglas finalizadas al la tendenciaal cierre de los ciclos (de las aguas, de los
desechos, de la energía, dela alimentación); por ejemplo para la energía:
construcción de complejos de producción energética local ligados a la
peculiaridad de lugar y a los saberes ambientales tradicionales en la producción
y en el uso de energía (recursos naturales, del asentamiento, culturales);

i reglas relacionadas con los materiales de construcción, los sistemas y las


1 · técnicas constructivas, los tipos edHicíos, las tipologías urbanas coherentes con
el tipo territorial y urbano y con las reglas cuantitativas y cualitativas puntuales
que el tipo reclama (y consecuentemente reglamentos edilicios y estándares
urbanísticos específicos para cada estatuto); 84 '

métodos y técnicas de restauración edilicia urbana y rural contextualizadas


\ (véase los manuales locales de restauración);

¡
i,
" Anci Toscana, 1996, cuyo subtítulo afronta precisarnente el problema de !a "experimentación de nuevos
criterios de proyectaclón, plé!nificación y regulación de tos· espacios abiertos". Están en desarrollo dos
laboratorios experfmenta!es, uno en alta Maremma y el otro en la Val de Bisenzio.
' "l 83
\ Asociación Nacional de las Ciudades del Vino, 1996.
" El problema contextuali2ar ta,s expansiones urbanas según reglas provenientes de! "código genético" del
'"'! 1 lugar esta ya presente en recientes experiencias de planeamiento. Por ejemplo en e! plan de Urbino
Glancarlo de Cario ·afirma, a propósito del desarrollo policéntrico de las fracciones, la necesidad de
proponer "en cada fracción cotas de expansión residencial conmisuradas a la posibi!'tdad de acogerlas sin
debe·r Ca1nbiar su estructura morío!ógica y sus relaciones con el ambiente circunstante ... El nuevo plan ha
explorado cuidadosarnente !as tramas que estos núcleos forman en el territorlo y ha descubierto que
siguiendo sus códigos genéticos podrían continuar creciendo ... el crecimiento tiene límites que son
diversos para cada núcleo, porque depende precisamente de los código genétlcos de cada núcleo y de !os
diversos caracteres del ambientes circunstante" {De Cario, 1994 pág. 45).
113
\
),

métodos de control de la calidad estética de los proyectos en relación .con el '


85
paisaje urbano y rural;
)
reglas para evaluar como, cuánto, donde y cuáles actividades productivas j
asentar de modo que resulten coherentes con la optimización de los recursos
locales (culturas, saberes, patrimonio ambiental, territorial, paisajístico) y la ' )
valorización de territorio; ' '
)
' .
En esta dirección el estatuto de los lugares interviene directamente en la
construcción de la economía, indicando que desarrollo perseguir en relación con
las potencialidades y los caracteres del lugar.Debido a· que de este modo las reglas
.\
de transformación implican directamente la forma y el tipo ele desarrollo económico, ) ~
resulta todavía más evidente corno éstas requieran ele un pacto conclividido entre ' .
los actores sociales implicados en el reciproco control de los actos de
transformación, justamente porque estos actos inciden sobre la pro.ducción de la
riqueza.

En esta dirección la referencia a los estatutos medievales· asume un significado no )


¡
retórico si se procede hacia una recuperación de las funciones de gobierno real del )
territorio por parte del municipio (neomunicipalisrno). La rotura de la relación
participativa, sinergica entre público y privado ocurre (en el paso del la libre.
Comuna a la Señoría) cuando la municipalidad viene transformada en )
"administración" (de decisiones políticas económicas culturales tomadas en otro
lugar). En este cuadro de contracción de la representatividad del municipio
(contracción que ha ulteriormente progresado en época moderna con el estado
nación, con el mercado mundial, con las empresas multinacionales, la globalización
etc.) es difícil pensar en una participación real en las reglas de gobierno de la
ciudad y del territorio.

Por tanto es necesario que el estatuto sea concebido corno un instrumento del
proceso de refundación de la ciudad en tanto municipalidad: pero ello se puede )
lograr justamente si el estatuto está en condiciones de intervenir sobre los procesos r·
1
productivos y sobre la puesta en marcha de economías .. territoriales y sistemas
económicos de base local.

as . Actualn1ente la comísíón edilicia y urbanística regulan sustancialmente la relaciones cuantitativas a través


de est¿ndares; deberían ser en cambio dotad<) de indicadores de calidad (sobre materiales, sobre
tipologías edilicias y urbanísticas, sobre el contexto paisajistlco), que permitan evaluar la calidad
morfológica y estética de los proyectos. A propósito de !a disolución de la Comisión de Ornato de Milán en
1861 Aldo Rossi escribe: "esta disolución ... es tan1bién un signo de la progresiva ... barbarizacion de la
)
ciudad; en efecto esta comisión constituida por los mejores artistas y arquitectos que trabajan en Milán,
es sustituida por las comisiónes higiénico- edificatorias, conformadas por funcionarios del municipio que le\
continuarán imponiendose y obstácu!izando la realización de cualquier proyecto de dímensión ;

verdaderamente europea ... de una parte masacres y destrucciones de centros históricos, por otra falta de 1'
coraje en iniciativas capaces de contribuir a desenrollar en modo avanzado la forrna de la ciudad" {Rossi,
1984 pág. 267)
114
Definir las reglas de transformación corno proceso de construcción y reforzamiento
ele la sociedad local (productores, l1abitantes, consumidores) significa subrayar una
vez más la diferencia conceptual (y operativa en la forma del plan) entre
conservación y reterritorialización. La conservación (de la ciudad histórica, del
paisaje histórico) opera dentro de un horizonte de vínculos sobre bienes excluidos
de la contratación, separados y a veces en conflicto con los intereses económicos
dominantes ele la transformación. La reterritorialización prevé la intervención activa
de los productores de territorio (urbano y rural) y opera prevalentemente por
acciones condivididas y procesos contractuales, al asumir la valorización del
territorio y del ambiente como objetivo compatible con el desarrollo económico. En
ese contexto el empeño de la municipalidad en la construcción de sujetos sociales
para la creación de reglas condivididas dirigidas a la valorización del patrimonio
territorial abre el camino a nuevas formas de democracia comunitaria y a nuevas
¡ '
formas societarias fundadas en el intercambio ecosolidario.

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115

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116
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Parte segunda

\fisiones de un escenario estratégico

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Premisa
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)
La utopía del futuro consiste en el presente )
(Prigogine)
)

En la primera parte he delineado razones, procesos, recorridos, métodos, que


conducen al proyecto local, en cuanto proyecto de un desarrollo local auto
sostenible. Considero necesario en ese punto avanzar algunas las hipótesis que
son sustanciales en la construcción del escenario estratégico ele! proyecto local,
con el convencimiento que una exaltación excesiva ele los aspectos procesales f
interactivos de la planificación puede extraviar el camino a seguir; que todo proceso
de construcción social del plan deba valerse ele escenarios estratégicos de
referencia, que deben ser sometidos a continua verificación, que funcionan como
horizontes para interacción social. La escucha de lo social, la explicitación de las
identidades de los lugares, constituyen a actos fértiles si son climensionaclos con
respecto a escenarios proyectuales que abogan porque autores e identidades
territoriales se encuentren para producir proyecto local.

Enuncio por tanto algunas "visiones" territoriales que están en la base ele mi trabajo
proyectual, en esta oportunidad en forma de principios, en otro lugar, en los
proyectos, en forma ele diseños. Lo típico de un escenario estratégico es que
· contenga una alta dosis de útopia, de la cual depe11de su valor euristico. e

'

' )

118
. i

'
8.
Entre utopía concreta y el escenario
estratégico

Recuperar el rol de la utopía

Considero útil recuperar el rol de la construcción de visiones de ciudad idealtípiéas


teniendo en cuenta el difuso realismo con el cual afrontamos . emergencias,
86
hacemos de necesidad virtud, encontramos ritmos musicales en la ciudad difusa y
r r poéticas democráticas en. el corporate p/anning
1

He formulado ta cuestion relacionada con ta irreversibilidad o no del escenario que


he esbozado del primer capítulo (g!oba!city y crecimiento de ta polarización social y
de nuevas pobrezas; megalópolis tercermundista y crecimiento de la pobreza
rt extrema) en esos términos: es posible una globalización desde abajo, o sea formas
[ ¡ de autogobierno de la sociedad de la ciudad, y de la región y formas de
I t
cooperación entre ciudades que haciendo prevalecer la solidaridad sobre ta
competencia, modifiquen la jerarquía de variables que gobierna la globalización
económica?. Cuáles son las condiciones de este proceso? que rol podría tener la
1 ' refundación municipal de la ciudad y de tas regiones europeas en un proceso de
r¡ este tipo?. És pensable una más alta "productividad" (desarrollo durable, sosfenibte
t. r ambientalmente, socialmente. políticamente) de sistemas deasentamientos
( l
86
A propósito véase por ejemplo Secchi, 1996; o también tos seminarios sobre la vifle émergente de! plan
Urbanisme, Construé:tión et Architecture (1988), donde todas las categorías tradicionales de lectura de!
lugar µrbano (proxím"1dad, sociabilidad, integración de barrio, movilización de los habitantes, mixité,
cont!r1uidad, compactación etc.) son consideradas obsoletas y desvíantes para interpretar la nueva ciudad
que nace mleíltras la vieja muere {movilidad ampliada, pertenencia a muchos lugares, uso de no lugares,
identidades fluctuantes, frulbilidad regional de la ville pays etc.); la tarea de·! urbanismo es dotar esta
nueva ciudad real en desarrollo a la cual implicitamente se atribuye un valor progres"1vo o de la cual de
todas maneras se constata e! ineluctable desarrollo.
119

'
' ¡

fundados sobre redes no jerárquicas de actores y de ciudades que desarrollen los '
propios potenciales regionales, en lugar que deprimirlos en la perpetuación de los
modelos centro periféricos? ! '
)

Respecto a estos interrogantes considero necesario ante todo explicitar una


metodología para la construcción del escenario que propongo en esta segunda
parte del libro, inspirándome en la sugestión de la "utopí_a conéreta'.' de Ernest f
Bloch, refiriéndola en particular al "hacer" de la cultura ecologista. ' \

El problema central de carácter metodológico está en el describir la relación entre


' '!

proyecto y referente, entre el diseño de la visión y los potenciales actores de la


transformación.

Esta relación con los "comitentes" del escenario cambia· continuamente en la


historia del pensamiento utópico. En la ciudad utópica del renacimiento la relación
es muy indirecta, la visión integral que imagina de una organización socio territorial
concluida (que no experimenta transformaciones en el tiempo) no tiene historia, se
pone en el fin de historia. La estabilidad de los roles sociales y de las jerarquías
caracteriza el diseño de la ciudad: una sociedad perfecta en una ciudad perfecta,
gobernada por la razón. El referente es un príncipe probo contrapuesto al príncipe
de arbitrario y corrupto (Tomás Moro), un rey idealizado en su función salvífica
(Tomás Campanela), 87 un príncipe existente (en Maquiavelo, en la Sforzinda ele
Filarete, en los príncipes de la ciudad ideal de Giovanni Botero).
l :
En las visiones utópicas que atraviesan como "contrapeso" la modernización el 11!
mito del paraíso perdido se representa como nostalgia de la edad del oro, de la
comunidad originaria, o de las proyecciones en el futuro de comunidades perfectas
sin conflicto. Sin embargo el lugar comienza aproximarse: desde Louis-Sebastien
Mercier en adelante, desde islas exóticas y lejanas el escenario se traslada al
futuro del aquí, la visión espacial sin tiempo comienza a ser remplazada por una
visión temporal, anclada en la historia, en la "rectificación" de la ciudad existente,
aunque el interlocutor continúe siendo un rey (Luis XVI para Pierre Patte).

Las ciudades de Utopía están privadas de cualquier sustancia histórica; la


imaginación del urbanista en cambio está aprisionada y obsesionada por la ciudad
real. En la utopía urbanística la ciudad real con sus contingenciás y sus vínculos ui
históricos es repensada y re-vista a la luz del espacio urbano ideal (Baczl<o, 1979).

:1
87
u
aunque !a "ciudad del sol" puede ser considerada como la idealízación de la fallida insurrec;ción ··.;J
republicana de 1599 contra el régimen de exp!otaciór) colonial de los dérig~s españoles, la visión utópica rl
es especularmente centralista: el templo de! so! esta radior.éntricamente en el centro de los siete círculos )
de la dudad y !a··utopía riatura!ista comunitarista está dirigida al rey de Francia y asu misión uniflcadora
del mundo cristiano.
120
¡_j
r .

L
,. )) .
(

Con Robert Owen y Charles Fourier se inicia un profundo cambio en el rol del
utopista, que no sólo temporaliza la visión, sino que precisa su referente social:

É! no es absolutamente ni un soñador ni un constructor de ficciones, posee el saber entorno a la


alteridad social situada en el futuro que es descifrado en su obra. Su. rol y su misión consisten sobre
tocio en el ayudar a éste futuro a emerger. (Fregna. 1987, p. 22) .

En el socialismo utópico el referente es un agregado social fuerte (clase obrera,


clases subalternas). La utopía urbana, que hace referencia a un desarrollo de las
fuerzas productivas no centrado en la producción de serie sino en artesanado y la
cooperación, se concreta en un inod<;,lo social cerrado (el falansterio, el familisterio)
y alternativo a las relaciónes de producción fundadas en el trabajo asalariado. La
relación entre mundo concluido del idealtipo y realidad se hace más compleja en
Marx (socialismo científico); en William Morris 1984 se retoma el referente del
trabajo artesanal, pero su revaluación es propuesta en un modelo de organización
socioterritorial en el cual.se. produce el rechazo del falansterio por una organización
urbana y social de pueblos abiertos de tipo comunista; en Ebenezer Howard
(1962), en el modelo territorial de la ciudad jardín se acompaña de la definición no
sólo de los referentes, sino también del proceso organizacional, económico-
financiero para su realización (Howard anticipa, aunque en forma contradictoria y
ambigua (Doglio, 1995), el rol de la visión actual de la utopía concreta, mientras
que por ejemplo Le Corbusier, en el proyecto de la Villa Radieuse, hace referencia
al antiguo príncipe, en este caso a las fuerzas dominantes de la modernización
industrial y a las leyes de su implementación en el territorio).

La cultura política y urb.anística ele hoy se inclina preferentemente hacia visiones y


escenarios estratégicos directamente operables, con una decidida atención a los
mecanismos del proceso: en muchos enfoques se atribuye a los aspectos
procedimentales valor !;lStratégico-proyectual, criticando .actitudes esencialistas
como inevitablemente relacionadas con visiones jerárquicas; con un cierto
ínsufr"1miento ·hacía escenarios utópicos, que ponen en discusión, en· la propuesta
ií I de una visión estratégica, los referentes institucionales y sociales dominantes del
i ' proyecto. En estas hipótesis la participación asume el rol restrictivo de consensus
~. b
building: el horizonte..de la transformación está dado dentro los confines de los
valores socioculturales de los actores presentes en la interacción institucional.

En este horizonte "bloqueado" la planificación estratégica aplicada a las políticas


rf r. públicas es frecuente un coagulante de proyectos diversos que son potenciados y
L
racionalizados; pero no son puestas en discusión ni las jerarquías entre los actores
ni los paradigmas económicos dominantes.

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li-..k
' En otras experiencias la planificación estratégica (en particular las experiencias
estaclouniden_ses de los inicios de los años 90) el problema del empoderamiento se
Jr r convierte én central: cómo dar voz a quienes no la tienen (en particular negros,
E
mujeres, pobres etc.), o porqué son incapaces o no estan legitimados para
expresarla, en la discusión publica o en el procedimiento de concertación para la
121

'
l
toma de decisiones inherentes a las transformaciones urbano-territoriales. Én estas ¡
hipótesis el visióning prevé una densiftcación de los poderes sociales sobre )
territorio como instrumento para determinar las condiciones de la transformación
que reclama, en la definición del escenario, el cambio del rol de los actores : ).
)
En el escenario estratégico ' !

• l.
El escenario estratégico que pretendo proponer, a partir del objetivo de "hacer )
sociedad local", forza modelos interactivos de lc1 planificación estratégica .1
introduciendo en el proceso elementos utópicos; o sea construye el escenario
estratégicp no en relación con su aplicabilidad inmediata en el cuadro de los )
actores decisiones presentes, sino haciendo referencia a un cuadro de actores ¡ '
)
potenciales de la transformación (que he delineado en ss,xto capitulo), en gran
parte sin voz, sumergidos o minoritarios, pero interpretes de las contradicciones. .)
' !

relevantes del modelo socioeconómico dominante. Con lo cual se vuelve


j
inevitablemente incierta la operatividad del escenario, que oscila entre el presente y
el tiempo impredecible de la utopía. · )

)
Este escenario estratégico, aunque concebido como instrumento para la acción en !
el presente -en la medida en que hace referencia a actores sociales, )
comportamientos y prácticas concretamente presentes en el territorio como
"energías de contradicciones" (Magnaghi, 1995) .:. requiere, para ser operable,
considerar transformaciones en las relaciones sociales que lo sitúan por fuera del )
contexto en el cual el escenario mismos se forma: el referente, nuestro "príncipe", )
es en efecto un conjunto de comportamientos y sujetos sociales que actúan 1
molecularmente al interior de una sociedad compleja compuesta por una )
multiplicidad de actores (institucionales o no), caracterizada por una pluralidad de
conflictos, por formas organizativas y comunitarias cambiantes y territorialmente
inestables, respecto a las cuales el escenario tiene el efecto de "una piedra en un
estanque", uno de los movimientos entre tantos posibles. El escenarista hace parte )
del juego pero realiza en él un cambio redefiniendo los participantes; estas
modificaciones producen transformaciones en gran parte impredecibles. )

El objeto principal del escenario es abrir espacios concretos de intervención social


(el escenario corno dislocación del imaginario, como instrumento heurístico para )
l
apuntar más alto hacia horizontes de transformación posibles}, cambiando las
váriables consideradas en las decisiones o modificando a ·su peso relativo. Éste ha
sido por ejemplo el rol de escenarios ecocatastróficos (Club de Roma, escenarios.
previsionales ecocatastróficos sobre clima etc.) y de escenarios asociados con las
teorías alternativas del desarrollo (basic needs, self-reliance, ecodesarrollo), más
relacionados con la acción directa en el tercer mundo.
L
;)
Las ideas utópicas pueden ser hipótesis prácticas, esto es guía para un experimento piloto. O r
pueden servir de estímulo para provocar reacciones, de manera que los individuos logren )
comprender alguna cosa pensando ellos mismos. (Goodman, 1995, p.81)
l
122 <Í )
L
)
!
)

)
)
l..
)
1
)
El escenario asl concebido diseña uno de los futuros posibles, no porque se sitúe
"razonablemente" en las tendencias existentes o en las potencialidades de las
acciones de transformación de los actuales actores dominantes, sino porque se
funda sobre la identificación de energías, autores, utopías difusas, "pequeñas
utopías" (Latouche) que llenan de "estrfas" el territorio, Jo densifican de redes.
Hablo por tanto de energfas de contradicciones, conflictivas, antagónicas con el
modelo de atomización individual y masificado de la forma metrópoli, que
tendencialmente desestructura todo agregado intermedio y comunitario entre
individuo y masa; sobre todo en la ciudad posindustrial donde viene a menos el
estatuto del trabajo asalariado con su patrimonio organizador de clase en la fabrica
y en el territorio.

El escenario diseña un futuro posible en cuanto profundiza sus v1s1ones en


comportamientos anómalos y débiles, · pero reales. identificándolos, buscando
condiciones para su presencia contractual en el sistema de toma de decisiones, o
mejor aun apuntando a la redefinición de este sistema (autogobierno,
neomunicipalismo y federalismo). Por esto hago referencia a las definiciones de
utopías concretas, 88 en el sentido que ellas identifican y diseñan una constelación
de iniciativas moleculares presentes ahora en el territorio y en la ciudad, que
nofrenan el impulso ideal hacia experiencias sociales dirigidas a la transformación,
que no aplazan el proyecto a un futuro revolucionario, a la hora X de la revolución
(pensamiento de la Tercera Internacional, la toma del poder estatal); ni lo confinan
dentro las actuales relaciones sociales de producción; y que, por el contrario,'se
alejan del estado y del mercado, construyendo aquí y ahora sociedad . civil,
sociedad local, grupos comunitarios:

Quienes son hoy los no realistas: aquellos que piden a !as autoridades poHticas la cesación de·, los
experimentos nucleares, o los utopistas que ya desde ahora utilizan en modo autónomo otras
fuentes de energía? Los militantes que esperan y cantan el después de ta revolución sin pensar que
heredáremos ciudades monstruosas, una tierra contaminada ... o aquellos q~e se empeñan
inmediatamente en ta büsqueda de soluciones alternativas? (Creagh, 1983, p. 209)
r E
1
. El escenario estratégico que delineo no es por tanto una invención onmca, esta
inspirado en la proyección social latente· y conffictiva que frecuento y trato d.e
1
interpretar. Propendo por tanto por una definición del escenario más como
¡ interpretación de futuros posibles que no como invención. de futuros deseables. 89
1

ªª El concepto de ''utopía concreta" hace referencia a los movimientos ecologistas, por una parte a las
potencialidades de las tecnologías apropiadas para gestionar la relación virtuosa con e! ambiente, por otra
parte a las experienciás m01eculares en desarrollo de transformaciones "desde _abajo" correspondientes a
rnomentos espedficos de la relación e·ntre hombre y ambiente. Un conceptO similar tíene que ver con las
experirnentaciones d_e "muchas, nuevas, pequeñas pero concretas Imperfectas utopías" {Tarozzi y
BÜngiovanni, 1984), P9ra una reflexión sistemática sobre las· experiencias de los países an'glosajones ·y
rr [
eúropeos de "utopías: concretas" entendidas como experiencia de prbyectadón participativa de la ciudad
sostenible, véase por ejemplo lnura, 1998; Lorenzo, 1998.
89
Me refiero a la· clasificación propuesta por Francesco tndovína en el sen1inario Cnr sobre el futuro de ta
ciudad, Roma, febrero 211998.
123

¡¡
":
) '

Referirse a futuros posibles no comporta necesariamente perder el valor fantástico,


metafórico, cercano al mundo de los arquetipos platónicos, del ejercicio visionario;
su "posibilidad" existe pero no esta cercana, porque apoya sobre tensiones,
comportamientos, culturas que pululan en el mundo de la globalización, pero que
están lejos de ser triunfantes en el presente. )
)
El método de construcción del escenario consiste en la interpretación del proyecto
implícito en comportamientos y prácticas cotidianas, en la evolución de las )
necesidades, en las modificaciones estratégicas del modelo social y en la )
composición social del trabajo. Pero es necesarfo aclarar que el escenario,
entendido como interpretación, no es una simple transcripción lineal de
aspiraciones, necesidades, proyectos expresados por Jo social; requiere una )
extrapolación, un salto proyectual subjetivo entre l_a lectura de los input
provenientes de lo social y su inserción en un proceso transformador de la ciudad y
el territorio. La "tarea" proveniente de lo social debe ser armonizada en el proyecto
respecto al objetivo general de la sostenibilidad: que consiste, en mi hipótesis, en el
aumento del valor del patrimonio territorial para las generaciones presentes y )
futuras.

El escenario es la pintura de una nueva civilización, una propuesta ele


reterritorialización, que tiene sus raíces en la identificación, en la selección, en la
· potencial valorización de nuevos sujetos y comportamientos (prácticas
espontáneas, informales y/o institucionales de construcción del espacio y ele. la
l
sociedad local) que van en la dirección de la transformación- sostenible de la ciudad )
y del territorio. La búsqueda del escenario estratégico se alimenta en síntesis de ¡
)
dos procesos interactuantes:

a) evidenciar las tensiones, las formas, los movimientos, los comportamientos que
podrían constituir la base concreta de la construcción del modelo; se trata de )
verificar y volver proyectualmente explícitos los ihputs que vienen de las varias ) '
líneas ele la oposición a la globalización desde lo alto, interpretándolos con 1
respecto a la organización urbana y territorial;

b) sobre la base de esta proyectualiclacl implícita elaborar (y diseñar retomando el


)
valor simbólico ele la representación ele la ciudad ideal) visiones de escenmio L
urbano y territorial con una particular atención a la contradicción implicita entre el )
modelo idealtipo (con sus caracteres repetibles) y la teoría del desarrollo local (que f
comporta peculiaridades y diferenciaciones ele los estilos de desarrollo y ele los
contextos locales).
)
Escenario y planificación L.
)
El método ele construcción clel escenario estratégico que he esbozado tiene un rol 1
interactuante pero distinto de las disposicionesde planes, proyectos, programas etc.
dirigidos cada uno a un aspecto sectorial: planes específicos y canónicos (planes J
124 )
L
'
í
urbanísticos, planes ordenadores, planos paisajísticos, planes de sector etc.). A
nivel del escenario se pueden distinguir dos figuras, que determinan dos diversos
momentos de la acción estratégica sobre patrimonio territorial. Estas dos figuras,
no ordenadas jerárquicamente y menos temporalmente, son ambas caracterizadas
por la referencia concreta al territorio en su conjunto; ellas son el proyecto territorial
y estrategia territorial (o plan estratégico).

El proyecto territorial se configura como construcción coherente de una imagen de


transformación integral de largo período del lugar (escenario estratégico); que
deriva de la interpretación de la proyectualidad (implícita o explícita) de los sujetos
a los cuales hace referencia; en esta génesis, el proyecto territorial "reune puntos
de vista diversos, por lo que no excluye contradicciones y confiictos, que por el
contrario situa en el centro. Su fortaleza es la conservación de la complejidad".
(Dematteis, 1995, p. 41).

Esta dimensión del proyecto (escenario territorial interpretativo de la proyectualidad


social) constituye una guia para la definición de específicos proyectos, planes,
programas, estrategias, capaces de encontrar su coherencia en .uri cuadro
relacional y comprensivo, aunque sabiendo que la coherencia, la rácionalidad y la
comprensibilidad de este cuadro no puede ser más que extremadamente Jimi.tadas:
el escenario territorial definido por el proyecto territorial tiene explícitamente un
fuerte componente utópico, no es un documento operativo, y normativo· o
vinculante, tiene en cambiocomo objeto ofrecer una dirección general, una
racionalidad común, a las acciones específicas que lo deberían poner en marcha.
r El proyecto territorial estrat$gico, en otros términos, tiene antes de cualquier otra
1 cosa el valor de documento cultural, ocasión en torno a la cual construir
comunicación social, y hacer emerger, dialogar y también confrontar intereses y
expectativas de transformación; constituye una ocasión para identificar, seleccioliar
y valorizar los actores políticos, económicos, culturales portadores de energías
innovadoras, para construir los entes para la puesta en movimiento qel proceso de
transformación. El proyecto representa el escenario de referencia para la "estima
de la ruta" de las acciones puntuales y de los proyectos específicos; para la
evaluación estratégica de los proyectos refiriendo los parámetros dfl evaluaciówa
los objetivos del proyecto estratégico; abierto y continuamente reformulable en
relación con las indicaciones del proceso. En fin, ademásde un documento cultural,
el proyecto territorial es también un objeto "técnico", en la medida· en que hace
¡r: + precipitar en productos puntuales la transformación ecológica del territorio: su
1 ¡
imagen futura diseñada.

Respecto al proyecto territorial, la estrategia territorial (el plan estratégico) apunta


sobre todo a la construcción y a la gestión de una serie de sistemas de relaciones
entre actores, capaces de diseñar el proyecto territorial y de administrar su
realización. °El escenario definido por el plan estratégico se dispone en un nivel
meta-proyeclual, que consiste en la construcción de las condi_ciones para proyecto
territorial y para cada uno de los diversos objetos programáticos (proyectos piloto y

125

...... .:..
experimentaciones, proyectos institucionales y de actores locales, contratos
sociales locales, estrategias generales o documentos específicos, programas )
socioeconómicos, planes urbanísticos y mucho más). Aquello que viene construido '1
por el plan estratégico es la estructura de relaciones (que se puede entender como
comunicativa) entre los actores que particípan en el diseño del territorio: ün sistema ),
de comunicación entre aquellos que toman las decisiones entre los cuales deben
incluirse, entre otras cosas, actores cuya competencia lingüística ·en relación con
los tradicionales lenguajes proyectuales es limitada. 90

El escenario proyectual estratégico es necesariamente un proyecto multidiscíplinar,


al tener como propósito esbozar un escenario de transformacíón que indique los
valores constitutivos del nuevo modelo de desarrollo. Es por tarito un proyecto
cultural, socioeconómico y territorial, que evidencía en la imagen el punto de
llegada deseado de la transformación del territorio y del ambiente, y ofrece.
indicaciones y reglas que competen a los sistemas productivos y a las acciones de
sector.
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L

90
El te.ma de atribución de Poder a !os actores débiles en una óptica estratégica es eficazmente abordado
,,_/'
por Friedmann, 1992.
126
L
'

''
9.
El proyecto de los espacios abiertos:
El paisaje de los nuevos agricultores

El ecosistema territorial

tvlientras todos ahora disponen de cernida, a!ojamienlo y de la base material para una vida decente,
los ciudadanos de los palses una vez llamados desarrollados han debido renunciar a numerosos
lujos. De una parte ha sido la potencia creciente de los países en vías de desarrollo a constreñir a
los países ricos; por otra ha habido un consentimiento, un difuso cambio en las conciencias. Se han,
verificado cambios en la alimentación. en el abrigo, en los instrumentos y un cambio todavía más
profundo en relación con la acumulación material. (Lynch, 1990, p. 315)

En contratendencia a la ciudad difusa, que nace de una explosión ílímita.da y


omnívora de los fragmentos moleculares de la ciudad industrial, esta "visión" de
i •
l<evin Lynch, no catastrófica, propone una contracción "dulce" de la presión de la
'i metrópolis occidental sobre el tercer mundo, que logre trasformar, bajo el empuje
de este último, los propios estilos de vida y de desarrollo en la dirección de una
1
' ¡ contracción de los consumos ("lujos"). 91 Hacia análoga dirección se mueven las
visiones de Ecopolis (Magnaghi, 1990) que propugnan por un modelo "implosivo",
una contracción de la ecological footprint y del espacio ambiental; un sabio
retraerse para contar con las propias fuerzas que se convierte en prerrequisito de la
sostenibilidad. La implosión de la ciudad occidental, a través del proyecto de una
sostenibilidad "fuerte" de. la metrópolis, es la condición imprescindible de la
búsqueda de horizontes sostenibles para la megalópolis tercermundista.

Los antiguos afirmaban que la.ciudad es como un barco que debe tener tales dimensiones que no
ondule sí está vacío, ni ser insuficiente si esta lleno. (Alberti, 1989, p.153)
' rJ

I
, r
t " "Una reducción controlada de !as distancias sociales en el plano global... u.n acer.camiento que, no
pudiendo, sino en parte, suceder a través del crecimiento de los Otros-de los últimos-deber pasar a través
de la dlsmínuciQn, la "autorreducción" del Nosotros- de nuestro nivel de consumo destructivo, de
expansión produc~iva, de ocupación del espacio g[oba!" (Reve!li, 1996 pág. 182).
127

~ ::
j
j

Es verdaderamente una cosa digna que las ciudades, que alcanzan un determinado ü"mbral de
grandeza y potencia, no vaya más allá, pero o se detienen en aquel umbral o regresan ... el
aprovisionamiento se obtiene o de los campos cercanos a la ciudad o d~ otros países, y si la ciudad J
tiene que crecer es necesario que sus suministros le sean llevadps desde lejos ... pero·la grandeza
que depende de causas remolas o de medios·dificiles poco dura. (Botero, 1973·, p. 72}
)
El desarrollo teórico de esta visión ha iniciado en Ecopolis, ciudad de pueblos, que
aflora de la descomposición de las aglomeraciones periféricas metropolitanas.

Sin ya grandes ciudades poco a poco el pais se cubrirla de pueblos, construidos en los lugares más
sanos y más cómodos, y dispuestos de modo que puedan coinunícarse fáciln1ente entre sí por
medio de calles y numerosos canales que, en beneficio del interés general, se habrían abierto en
todas direcciones. (Buonarroli, 1971, cit. en Fregna, 1987, p .. 127)

Se ha evolucionado después hacia el proyecto de una constelación regional ele


ciudades solidarias, siguiendo el hilo conductor de un modelo "implosivo" que
encuentra en su propio interior, en los valores profundos del propio territorio, la
"grandeza y potencia" evocada por Giovanni Botero.

El proyecto de la región de Ecopolís se funda en primer lugar en la búsqueda de los


nexos inescinclibles entre el proyecto urbano y el proyecto territorial; en la
exploración de los yacimientos profundos ele la riqueza de los lugares de las
regiones que si se estudian en sus relacioneses posible redescubrir; en el cuidado
y la valorización de los yacimientos descubiertos y en la armOnización de las
calidades del desarrollo económico con las calidades del habitat.
1

Toda ciudad es el producto histórico ele la interacción entre una sociedad asentada r
y un territorio más o menos vasto: en la identificación de relaciones virtuosas de
reciprocidad entre ciudad y territorio se mide el proyecto de sostenibilidad fuerte. 92

Aislar por tanto el ecosistema urbano, como categoría interpretativa y proyectual


(en particular en las agendas 21 locales), es en un contrasentido desde del punto i
de vista de la autosostenibilidad, en cuanto equivale a tratar un ecosistema
artificialmente alimentado desde el exterior: más correcto es asumir como '
referencia analítica y proyectual el ecosistema territorial (bioregión) en el cual es
posible tratar los ciclos ecológicos acercándose a los criterios .ele cierre y de
autorreproductivilidad.

92
También la· dudad contemporánea desterritorializada, cuyo territorio es el sistema mundo, tiene su
geografía de referencia {económica, ambienta!, ecológica, relaciona!}, que define su rango en la jerarquía
territoriaL Los· teóricos de !a sostenlbi!idad débil de la metrópoli justifican la extracción de recursos de
territorios lejanos con la restitución de servicios y bienes inmateriales. Pero olvidan que: los servidos no
son otra co"sa que las funciones. de comando sobre los ciclos de producción a escala mundia!;.además los [
confines de la.metrópoli no son definibles y por tanto no es claro cómo circunscribir terrl~orialmente la
sostenibllidad débil, O sea los espacios privilegiados del con1ando que deben ser mantenidos en vida
artificialmente por los espacios "comandados''.
128
L

¡'

En el paso conceptual del sistema urbano al ecosistema territorial 93 se pone el


acento analítico y proyectual en el hecho de que cada ciudad es generada por su
territorio, y a veces regenerada, 94 por su bioregión (Geddes, Mumford). Cada
ciudad

tendrá terrenos sanos, muy· vastos, de diversos tipos, amenos, fértiles, bien defendidos, bastante
productivos, provisto de frutas y ele manantiales en abundancia. ·En el territorio deberán encontrarse
rios y lagos, y ser fácil la salida hacia el mar, a través de la cual procurarse todo lo que falla y
exportar todo lo que sobra. (Alberti, 1989, p. 147)

El necesario reencontrar esta relación virtuosa entre la ciudad y su patrimonio


territorial y ambiental: una relación que sea fuente regeneradora d\' energías
abandonadas y destruidas. Este es el camino que conduce a una contracción
armoniosa e indolora de la huella ambiental, y al mismo tiempo al aumento de la
producción de riqueza, a través de la reducción de los costos de reproducción, en
formas durables y autosostenibles.

Este proceso, al reproponer una cultura del límite, renueva la capacidad histórica
de armonizar, en las relaciones entre ciudad y territorio, la producción y la belleza,
1 tanto que el espacio "extraurbano" vuelve a ser central, como en la /audatio urbis
1 de Leonardo Bruni:

Los sombreados bosques y florecidos prados, dulces riberas, clar~s fuente$, y sobre· todo la
naturaleza de los lugares al dilecto ya los placeres dispuestos. Ciertamente las colinas parecen reir
y parece que desde ellas y desde su alrededor se expande una alegria ... tal que toda esta región
puede merecidamente reputarse yBamarse un paraíso. (Bruni, 1974, p. 25)

Afrontar la ciudad como -región urbana 95 en su valor como bioregion ayuda la


imaginación proyectual a redefinir la cuestión del crecimiento como cuestión de
exploración, en las relaciones internas que medianentre las regiones, de los nexos
del asentamiento humano con el ambiente, reconstruyendo u.na economía
relacional, cambiando las variables del asentamiento hacia la autor,eproductividad
!!'. I
( ~ rJel ecosistema territorial.
,.;

Se trata de un enfoque proyectual, de una "tensión hacia", que·indioa una "estima


1 ele la ruta", en una fase en la cual la sostenibilidad de la metrópolis se basa en una
.1 mdracción siempre más amplia de recursos. Una tensión proyectual (y ética) a
"contar con las propias fuerzas" debe abrirse camino en un contexto de relaciones

93
Sobre el concepto de ecosistema territorial y sobre su tratamiento como instrumento del proyecto de
asentami~nto que reduzca la huella amPiental y los procesos entrópicos, véase Saragosa, 1998.
94
"la ciudap [italiana] formó con su territorio un cuerpo inseparable ... algunas veces e! territorio regenera ]a
ciudad de~truida'' Cattaneo, 1972 págs. 11·12).
95
a
Hago. referencia la definición de región urbana para denotar un conjunto de sistemas territoriales locales
fuertemente antropizados, conectados entre si por relaciones ambienta tes que caracterizan una bioregión
(un sistema de va!!e, un nodo orográfico, un sistema de colinas, un sistema costero con sus tierras
interiores' etc.) caracterizados en su interior por la presencia de una pluralidad de centros urbanos y
- ,!.
rurales.
129

t.::
)

fuertemente jerárquicas entre global y local, donde la proliferación imparable de las


redes provoca un incesante alternancia entre cierre y apertura de los sistemas )
locales, a medio camino entre la competencia y defensa de la propia identidad. ;
;

En el ideal tipo de Ecopolis la tendencia al cierre local de los ciclos de las aguas, de )
los desechos, de la alimentación de base; la reducción de la movilidad pendular y
de las mercancías, el desarrollo de economías integrales con base territorial; la
producción local y difusa de energía, constituye un escenario proyectual que )

- contribuye a la reducción de la huella ecológica;


- reconstruye una relación de intercambio entre ciudad y campo;
- aumenta la calidad del habita! y de la produción;
- restituye proporciones, confines y límites al asentamiento, a través de reglas de
autogeneración de los agroecosistemas, de los sístemas de las aguas )
superficiales y profundas, de las redes ecológicas.

El aprovisionamiento hidropotable ocurre en los puntos más apropiados ele la


bioregión; los usos agrícolas, industriales, civiles de las agt.Ías96 se separan y se
relacionan sobre _una base regional. Los sabores ele las aguas volverán a ser un
indicador importante que identifica la riqueza ambiental de cada lugar:

En la gran variedad de las tierras nos encontramos una innumerable variedad de jugos. Las aguas
corren a través de tas venas de estos jugos y redes y quedando impregnada llega ál punto de sa!ída
de !os manantiales, y así en consecuencia !as fuentes res'ultan diferentes y variadas cada una en su
género, en razón de la diversidad de los lugares, y de las·éaracteristicas de las zonas y de las
diversas propiedades del terreno. (Vitruvio, 1997, p. 1134)

El diseño de los espacios abiertos, que asume como criterio ele evaluación la
regeneración estructural y funcional de los sistemas ambientales, constituye una
primera componente morfogenéííca ele la región urbana. Los vacíos ele la carta
urbana ("extraurbanos", precisamente), al ser tratados como "llenos" ele reglas
1
ambientales y de asentamiento, se ponen en relación con lo construido: al imponer !
su propia esencia corporal, viviente, al afirmar con fuerza una relación reclefinien su
identidad, regeneran su espacio vital en morfologias-edilícas, urbanas,y territoriales
renovadas y sostenibles.
)
l.
La "guerra de resiste.ncia" del espacio abierto es la premisa ele la nueva
"constitución", de las nuevas reglas de crecimiento del espacio construido. 97

96
"E! agua estaba siempre presente en la realldad civil, en los proyectos colectivos y en !a fantasía
individual, al punto que una ciudad de tierra como Bolonia {había construido sin embargo un Importante
velero y utilizaba un puerto fluvial} había logrado un imponer a sus aguas un dominio técnico cercano la
perfección encauzandolas en una extraordinaria red de canales, de esclusas, de alcantarillas pri1nar.ias y
secund~rias que servían !as fábricas y los molinos" (Camporesi, 1992 pág. 59).
97
la "guerra de resistencia" del espacio abierto tiene por objeto !as razones del ambie¡ite, pero también la
razones de las estructuras terrítoria!es identitarlas de larga duración y las razones de1 paisaje {el proyecto
de enterramiento de la línea de alta tensión de Scandici resultado de las movílizaciones contra las redes
130
En la región de Ecopolis el espacio abierto, sus calidades ambientales y de paisaje
histórico influencian la reconstrucción del "carácter", de la personalidad de la región
urbana, diseñan las reglas del espacio construido, delimitan los confines de la
ciudad. El clima, los colores, la orografía, la estructura geolitológica, las cuencas
hidrográficas vuelven, con técnicas nuevas, a ser determinantes en el proyecto de
asentamiento. La valorización del patrimonio territorial, la producción de bienes
peculiares a esta valorización, la selección de las actividades productivas a asentar
' ' para estos fines, definen la base de la producción de riqueza durable:

Las primeras y más i1nportantes ocupaciones de los ciudadanos deben ser aquellas que aseguren
su subsistencia, el vestuario y el alojamiento; y tienen por objeto la agricultura y las artes que sirven
al aprovecharniento las tierras, a la construcción de los edificios, a la fabricación de rnuebtes y de
ropa. Y porque no todas las tlerras son igualn1ente idóneas para el cultivo de los mismos productos,
uno de las principales cuidados de la administración püblica debe ser aquél- de establecer, en cada
cantón, la producción y tos trabajos más adecuados al suelo y rnas favorables a !a abundancia y a la
igualdad. (Buonarroti, 1971, cit. In Fregna, 1987, p.125)
[
La cultura de la diferencia y de la individualidad de los lugares redescubre como
primera fuente de riqueza el ambiente que interpreta proponiendo una "nueva
1 alianza 11
:

r'
1
La mayor parle de los edificios recurre a materiales y a fuentes energéticas in1portadas del exterior
( en medida mínima. La técnica estructural se ha perfeccionado con e! empleo de cualquier m.aterial
local - arena, tierra, arcilla, roca, sotobosque, hierba -y de sistemas constructivos fáciles de montar
y de modificar, con e! aprovechamiento de energía in loco ... energía solar, leña, calor géotérmlco,
evaporación ... aprovechando las corrientes de aíre natural. .. los eS-pacios son predispuestos de rriódo
1
de producir rnicroclirnas diversos. (Lynch, 1990, p. 314)
f
1
En esta visión el ambiente regional no es concebido, como en la mayor parte de las
¡'
políticas ambientales, solamente como naturaleza por preservar, ciclos y redes
1 ecológicas por restaurar; sino ante todo como conjunto de materiales, energías e
! informaciones constitutivos de la calidad, de la peculiaridad y de la riqueza dura.ble
1
del asentamiento. Por tanto la restauración de los sistemas ambientales · es
1
i inseparable y emana del único cuerpo de reglas constructivas "de la ciudad
sostenible.

El plan regulador, inmanente a una cultura urbanocéntrica, implícitamente


desregula el espacio extraurbano. La cultura que interpreta el espacio abie.rto y el
territorio histórico como vacío residual (sin valor ni vínculos) ha contribuido a los
'
,- 'e principales desastres ambientales: el consumo desproporcionado de suelo y
'· .
empobrecimiento de recursos, presión ambiental más allá de los limites de
resilencia, congestión· urbana, vandalismo urbanístico, destrucción de la
complejidad de los· cultivos y de los paisajes agrarios, desertificación de los
ecosistemas etc.; y es experiencia consolidada que contra la degradáción, por su
1
µ' gravedad y la sinergia negativa de_ los factores causantes, poco proceden acciones

aéreas, es un pequeño ejen1p!o emblemático de !a resistencia "paisajística"> de la calidad estética del


espacio abierto).
131
L. l
J

de descontaminación que combaten a-posteriori los efectos de la desregulación.

La reconstrucción de la ciudad (autosostenible) procede de la inversión conceptual


(en el análisis y en el proyecto): los "vacíos", los· espacios abiertos residuales y
sobras se convierten en figuras generatrices del nuevo orden territorial y urbano. La
),
'
)
ciudad autosostenible no toma forma sin la puesta en marcha de una fuerte
producción de capital natural: en efecto la producción de · capital natural,
permaneciendo constante el actual nivel de degradación y de comprometimiento
del ambiente y del territorio, no puede ser buscada solamente a través de acciones
puntiformes de conservadón de la naturaleza en espacio residuales, en "islas o )
refugios de la conservación". (Gambino, 1992). )

Las políticas ambientales han girado hasta ahora prevalentemente alrededor ele l.
dos extrémos: las obras de descontaminación y las normas de control de los )
contaminantes por un lado; la salvaguardia de espacios abiertos residuales
(parques, biotipos, zonas húmedas, etc.) por el otro. Este conjunto de acciones )
puntuales y de normativas presupone un doble régimen dEl reglas de asentamiento:
un régimen en áreas donde dóminan las leyes de asentamiento ele las funciones
económicas que, "liberadas" de los vínculos ambientales y territoriales, producen )
degradación, descontextualízación, desterritorialización; y otro régimen en áreas en
las que deben ser contrastados estos efectos negativos e insostenibles· del
crecimiento económico. Superar esta dicotomía significa integrar proyecto urba11ó, )
salvaguardia ambiental y recualificación de los espacios abiertos en un proceso )
planificador unitario, en el cual el entero territoi-io. sea reordenado a partir de· los
)
requisitos de autoreproducción de los sistemas ambientales, sin soluciones de
continuidad entre espacios densamente urbanizados y espacios abiertos, entre
ecomosaicos caóticos (típicos de los espacios periféricos ele las conurbaciones
)
metropolitanas) y ecomosaicos con prevalente presencia de espacios naturales,
agrícolas, forestales. )
¡
)
El diseño de los vacíos (el proyecto del territorio agrícola y forestal, el proyecto de !
los corredores biótícos, de los sistemas hidrográficos, de las zonas de pertinencia )
fluvial, de las redes ecológicas, de las . franjas agrícolas periurb:am,s; · etc.) )
reinterpretados como sistemas de ecosistemas, ordena y restituye la forma y
proporciones al diseño ele los llenos (el espacio construido, la ciudad, las )
L
infraestructuras, etc.). La imagen territorial que emerge, ciando fuerza al diseño y a )
los sistemas ambientales, asegura forma e identidad a aquello que en el diseño r
urbanístico moderno es el fondo vacío de la forma del sistema urbanizado. Los )
ciclos ele las aguas, de la alimentación, ele los desechos y de la energía, y las )
condiciones de autoreproducción de los ecosistemas· vuelven a ser parte ele
proyecto urbano. 98 Pero quién puede producir esta transformación ecológica? )
L
)
!
98
Un ejemplo de diseño de !os vacíos asumido como sistema ordenador del te'rritorio.se !o puede encontrar )
en el plan de reconversión ambiental del área a alto riesgo lan1bro~Seveso~Olona ·cte la región urbana de
Milán (lrer/Magnaghi, 1995).
)
132 )
L
)
f
)

)
)
t.
)
)
El 80% de los espacios abiertos es mediamente ocupado por actividades agrícolas
(cultivos, ganadería, y reforestación). Resulta por ello claro que la vía maestra para
una proyectación ecológica de los espacios abiertos está en el crear reglas de buen
gobierno para los agricultores: ellos son los concretos productores del paisaje
agrario.

Vanos resultan los esfuerzos de los planes paisajísticos, de los planes de cuencas,
ele las políticas ambientales de sector, si los productores agrícolas proceden en
direcciones -dictadas por la ley del mercado- que cooperan, junto con la ciudad, a
( la degradación ambiental y paisajística.

lºara superar esta contradicción entre planificación y producción del territorio es


fundamental promover la reorganización del territorio agrícola y forestal en su
r r conjunto como instrumento de actuación de los proyectos estratégicos de
transformación ecológica del territorio mismo. En resumen la planificación de las
actividades agrlcolas y forestales debe ser encuadrada en su renovada función
multisectorial y convertirse en un importante instrumento operativo de la
planificación de los espacios abiertos. 99

El ecosistema territorial y agricultura


En Asía existen actualmente dos paradigmas de !a silvicultura: El uno alimenta la \;'ida, é1 ~tn/.'Ja
1 destruye. El primero proviene de las selvas y de sus comunidades; el segundo del mercado. El
l primero da lugar· a un sísten1a forestal renov·ab!e y sostenible, que sostiene y alimenta:·er
aprovisionamiento del agua y de la comida: el mantenin1iento de las condiciones de renovabilidad es
r r su objellvo primario. El objetivo· primario de! segundo es en cambio la rnaximización del" provecho,
1 confiada al aprovecl1amiento comercial de la se!va. Porque la maximización del provecho deriva ,l:lt:1
la destrucción de las condiciones de renovabilidad, los dos paradigmas son ecológicamente 'y
cognitivamente inconmensurables. (Shiva, 1995, p. 24) · ··

Las políticas económicas hasta ahora dominantes consideran la agricultura como


un sector residual (en el proceso ele evolución de la actividad '§conómica del
?. secundario al terciario) circunscrito y orientado únicamente por la producción para
r el mercado. Pero en 1a-iierra se,encuentra··el origen de todo -recurso natural y
¡;
1 ¡ 99
En esa diréccíón van tarnb"tén algunas ·innovaciones introducidas de ·reciente (a partir d.~ 1992) en las
!. ¡,
practicas de planificación:
-la recient'e introducción en los planes de hacienda de mejoramiento agrícola, amb!enta! y paisajístico del
objetivo del mej0:ramiento "cualitativo" del producto;
-!a inclusión en los planes agri.colas de obras arnbientales y paisajis~ica admitidas a pleno título a! disfrute
de contribuciones;
-!as medidas de acompañamiento ~e la po!itica agrícola comunitaria para el desarrollo rural ("métodos de
producclón agrícola C(!fr1patibles con !as exigencias de protección del ambiente y con. el cuidado de!
espado natural");
-la definición de normativas paisajístico-ambientales para !as áreas extraurbanas;
-la reconsideració.n de los usos Cívicos en relación con la tutela ambiental; la in1plementación de formas
de planificación paisajística amhiental y económica de las tierras ejidales;
-la implementación de "parques agrfcó!as" donde se integren actívidades prod.uctivas y de disfrute.
133
)
)

)
)
humano y de la reproducción de la vida; esta conciencia vuelve a abrirse·· camino )
cuando el divorcio entre naturaleza y cultura y la consecuente construcción de una
segunda naturaleza artificial han iniciado a poner en crisis las condiciones )
ambientales de reproducción del ambiente antrópico, recuperando, como propone )
Jerry Mander y Edward Goldsmith (1998), saberes tradicionales.
)
Las comunidades regionales han aprovechado de n1odo racional los recur.sos del propio ecosisten1a.
El motivo es simple: !as acciones que producen para la exportación exprimen ta tierra coino un limón
)
y después se transfieren a otro lugar, mientras !as comunídqdes lo'ca!es saben que a.qué!ta es la )
única tierra que tienen. Y precisamente por esto es que han desarrollado técnicas de cultivo más
eficaces y más racionales. (Mander e Goldsmith, 1998, p. 264) :)
)
La agricultura retorna, en formas nuevas, a constituir el centro potencial de una
larguísima matriz intersectorial de actividades, producciones, servicios,
oportunidades. r-

El desarrollo industrial seleccionaba un solo tipo de agricultura reduciendo la )


superficie de cultivo, abandonando las áreas marginales, mortificando las
)
posibilidades de autoreproducción y comercialización directa de los pequeños
productores, desarrollado en el territorio solo algunas fábricas de producción '
agrícola intensiva y descartando todo el resto. Viceversa la tierra es desde siempre
un lugar de muchas agriculturas, de muchos y diversificados sistema de cultivo
ligados al carácter del suelo, del clima, del ambiente, de las comunidades, de las
tradiciones. Las ventajas de un enfoque económico que asuma la agricultura como
)
sector estratégico son multisectoriales e integr§'Jes, aunque algunas de estas
ventajas no son cuantificables según las ordinarias, y ya superadas, variables
económicas. 100
)

Multisectorialidad como integración con el ambiente, con el orden hidrogeológico y )


territorial, con la recualificación urbana y del sistema residencial (agricultura )
periurbana y de autoconsumo residencial), con el turismo cultural, con la ¡
recualificación del paisaje; con la investigación y la experimentación científica. )
!
)
La agricultura ha· sido 'y puede• volver a ser ·el instrumento prin1ario de defensa de !a estructura
int~gral del territtorlo. Citemos algunos posibles ejemplos:
.)
100
)
El acento puesto sobre el rol de la agricultura al afrontar la superación de la forma metrópoli no es nuevo: ¡
desde Pe~r Kropotkin {1975), que insiste, además de la necesidad de la Integración del trabajo manual e )
intelectual, sobre todo en la integración geográfico-social de la ciudad cdn el campo, dando irnportancia
primaria al poblado agrícola en el cual se introduce "!a producción industrial socialme.nte organizada", a
Gandhi 1982 pág. 29: "la sangre de !os pueblos es el cementó con el.cual está consi:ruido el edificio de la
ciudad. Yo quiero que la sangre que irriga actualmente las arteria_s de !a ciudad retorne de nuevo a correr
en las venas de los pueblos"; desde Schumacher (1978) que hipotiza una organización agrolndustrial en la
cual "agric.ultura biológica, fertilidad de los suelos, belleza y estabilidad" se suelden en n1ode!os durables,
a .Robert Havemann {1982) que hipotiza un milenio posindustrial hecho de pe(lueña.S comunidades
¡
a·gricola-industriales; a Rudolf Barho (1986) para quien la agricultura es central en la prodúc¡;ión de )
economía ecológica y descentralización; a Wendel Berry (1996) que ve en el renacimiento dél mundo rural
y de la comunidad local la pc;>sible contraposición a la abstracción destructiva de la economla global. )
134
)
L
)
!
)

)
L
\
J
!
)
- renaturalización de siste111as ambientales degradados mediante reforestaciones, con utilización
privilegiada de especies originales y lradíciona!es;
- construcción de zonas cojín y corredores bióticos (wi/dfife corridors) para conectar espacios y
habitat relictos intercalados en las periferias urbanas y en la ciudad difusa, y conexiones de los
sistemas ambientales a través de redes ecológicas;
- !ajas agrlcolas y forestales peri urbanas;
- uso de las selvas y de !a organización tradicional de los suelos como instrumento de defensa
hidrogeológica,
- creación de huertos urbanos, campos escuela para la agricultura biológica, viveros cívicos,
compostaje de desechos urbanos, producció.n dirigida a !a seguridad aliinentaria urbana;
- ecosistemas filtro para la bioclepuración de las aguas y su recuperac·1ón para el riego y la creación
de zonas húmedas. (Anci Toscana, 1996, p. 17)

Pero esta concepción no hace todavía parte de las prácticas de planificación y del
gobierno del territorio· En los institutos de gobierno del territor"ro son todavía
f ' marginales tanto los instrumentos y técnicas de construcción de balances
ecológicos territoriales, de planificación de los sistemas ambientales y denature
res/ora/ion, como una planificación del territorio agrícola y forestal dirigida a tutelar
y expandir áreas productivas de valor, a guiar la recualificación de cultivos: la
recomposición fondiaria, los tratamientos, los usos; todo lo cual hace parte de la
compleja red de funciones ecológico-paisajísticas: la salvaguardia hidrogeológica y
í
1
la recualificación natural de los cuencas fluviales, la recuperación y la
recualificación del sistemas ambiental y de las franjas periurbanas, el aumento. de
la fertilidad de los suelos, la regulación de los microclimas, la producción energética
local, la valorización del paisaje histórico, el desarrollo de economías con base
101
local - transformación de los productos típicos, agroturismo; artesanado, etc. De
esta multiplicidad e integracion de funciones resultan importantes consecuencias:
f
1
El sector agrícola, en esta prospectiva, no produce sólo mercancías· para. el
mercado, sino capital fijo social, utilidad colectiva, fruición del territorio; la
agricultura puede por tanto transformarse en un servicio público altamente
productivo de externalidades ambientales, económicas, paisajística, sociales y
culturales y como tal debe ser tratado en el gasto público (en Jugar de ser un
sector subsidiado).

La proyección y la planificación del territorio agrícola y forestal son un


instrumento fundamental para el desarrollo sostenible: es necesario por tanto
superar la sectorialídad y la fragmentación del tratamiento de los espacios
abiertos (parques, planes del sector agrícola, planes de cuencas, planes de
aguas, etc.), y apuntar a la elaboración de planes integrales en los cuales las
actividades agrícolas. y forestales sean tratadas de acuerdo con su valor de
actividades productivas de calidad ambiental y territorial y como tales

1 1
º Auntjue no faltan experiencias que vayan en esta dirección en muchas ciudades europeas. Por ejemplo en
Alemania el Vervand für landschaftsflege, que pone en red 81 asociacíones para tutela del paisaje ·
formadas por .cultivadores directos, asociaciones arnbientalistas, asociaciones profesionales,
adrninlstradores locales, ha obtenido para los agricultores el reconocimiento de una compensación
económic~ por la producción de "bienes públicos".
135
IT ..

t _:
¡
¡

1
)

consideradas de manera explícita y central en los planes reguladores )


municipales, en los planes territoriales de coordinación, en los planes )
paisajísticos, en los planes de cuenca, etc. 1 º2
)
La misma organización interna del ciclo productivo agrícola puede ser )
transformada· y profundamente innovada en sentido ecológico; por ejemplo
determinando objetivos específicos de la producción de calidad' gestión óptima )
de la materia orgánica; incremento de la diversidad biológica; incremento de la
fertilidad de los suelos; incremento de la productividad vegetal neta; reducción
de los inputs energéticos y de los impactos; creadón de una renta .suficiente i
para una comunidad agrícola estable; valorización efe la calidad peculiar de las )
mercancías (marcas, etiquetas). · ¡ '
)
! 1
La revitalización culta del mundo rural es un importante elemento del )
crecimiento de la sociedad local, en la reconstrucción de procesos
autoreprocfuctivos de las bioregiones y efe economías sobre base territorial. En
algunas teorizaciones estadounidenses "el partido de la comunidad local" )
fundado en el mundo rural está ya en estado de avanzada realización. Así ¡
)
Wendell Berry: ¡
La base natural del partido de la comunidad !ocal está constituida por pequeños agricultores,
ganaderos, ortofruticultores que venden directamente, consumidores preocupados,- propietarios y
emple.ados de pequeños negocios, pequeños bancos y otras pequeñ¡3s actividades financieras,
get1te con trabajos propios, comunidades religiosas y gente de iglesia que llevan en el corazón la )
tutela ·de las tradiciones y de las identidades de sus lugare·s: Los verdaderos objetivos de este

1 2
º Otro proyecto experimental que se mueve esta dirección es e! p!an regulador de la ciudad del vino
promovido por !a Asociación Nacional de la Ciudades del vino (1998)), citado en el capítulo 7, que propone
un sistema de indicaciones {reglas urbanísticas, edlHcias, productivas, método de zonificación) para \a
ge'stión del territorio vitivinícola en función de !a valorización ambiental y paisajística: " ... ofrecer un )
<
método de planlflcadón que supere !a organización de las iireas rurales, y en partícular cultivadas,
finalizado sus únicamente a la optimización económico"productiva de las empresas, hacia una
planificación íntegra! de los espacios abiertos. En esta visión planificadora !Tlu\tisectorial !a agricultura
asume funciones complejas de producción· también de bienes públicos: más .allá de la producción
vitivinícola de cualidad desarrolla funciones de salvaguardia hidrogeo!óglca, -de conservación de la )
fertilidad de los suelos y de !a complejidad ecosistema, de valorización de! paisaje c1grario, contribuyendo
a la sostenibl!idad del desarrollo. los recientes indicadores de scistenlbilidad del desai-rol!o ponen como L
'
)

centra! la valorización del patrimonio territorial ... y de la peculiaridad de cada lugar; en éste contexto las
nuevÓ ciúdades del vino constituyen un ejemplo important~ de estructura económica de base territorial
local que, sobre una armoniosa y sinérgica valorización de t6dos los factores, pu,ede realizar modelos
peculiares de ·sostenibi!idad. La oferta no sólo de! producto, sino también de su paisaje (arnblenta1,
histórico, cultural} produce efectos positivos sobre el mismo mercado del sector, fre.nte a la evolución de )
!a demanda y de !a importancia creciente del turismo c·ultural. .. La agricultura por tanto no es {no debe
)
ser) una economia asistida: a paridad del producto-mercancía, es necesarios realizar e!e;::;ciones de L
políticas públicas que dirijan los sistemas agrícolas hacia formas de organización que· abs.uelvan tarnbién . .·,) '
complejas funciones extra-agrícolas, desarrollando et rol social y publico Oe la. gestión de! territorio 1
agrícola. A estos objetivos productivos de !aígo periodo, debe ser destinada una u.n·a cuota adecuada del
gasto público, que perm.lta én particular a !Os operadores de !as zonas margiriales una congruente
remuneración".
)
136
L
'
!

)

)

)
¡_
)
partido son só!_o clos: !a tutela de lci diversidad e integridad ecológica; la renovación de las
(~conornías y de !as con1unidades locales sobre la base de sanos principios culturales y ecológicos.
(Berry, 1966, p. 20) ·

Los productores ele! paisaje y ele! ambiente


En la región urbana de Ecopolis los nuevos agricultores asumen una importancia
que recuerda aquella que los fisiócratas atribuían a la tierra. A ellos se ,:;onfía la
producción de grupos de alimentos locales de calidad, que contribuyen a redefinir
las identidades del lugar, a partir de la revitalización de los cultivos y de los saberes
productivos locales:

La diferencia de sabor de! agua e~ deterrninante de !a peculiaridad del terreno, como se observa
tarnbién en los frutos. En efecto, ·si !as raíces de los árboles y de ·ia vid o de o!ras plantas no
.,·-:,. produjesen sus frutos extrayendo ·el jugo de terrenos con características diversas, los sabores de
lodos los frutos serian idénticos en todos los lugares y en todas las zonas. (Vitruvio, 1997, p. 1127)

La agricultura que exalta los cultivos autóctonos, la complejidad biológica, las


calidades ambientales y constructivas del lugar, constituye un código genético de la
identidad de los lugares y de su proceso de transformación de larga duración,
reproduciendo la complejidad del paisaje histórico.

( La producción de calidad se acompaña de nuevas (antiguas) funciones:: la


producción de bienes públicos que determinan la calidad ambiental y el paisaje del
sistema regional, según reglas inevitablemente deducidas de saberes y sabidurías
de los agricultores tradicion9 1es, que ya desarrollaban estas complejas funciones. A
las funciones ecológicás y paisajísticas se agregan aquellas - relativas a. la
hospitalidad agro- turística, didáctica y científica y a la construcción de sistemas
económicos locales. En el verde periurbano se pone en marcha la recualificacJón
ele los huertos para los mercados de barr'10, para los mercados de las hierbas, que
es permitida por la liberación del comercio para los huertos (Pisello, 1998). Los
huertos urbanos pierden su carácter pobre y degradado para convertirse en parte
integral del parque agrícola periurbano: ,.

Estos jardines forman un gran· número: en ellos hay viñedos, frutos, hierbas ;;;flores, con tanta
belleza y cuidado que en ningún lugar he visto nada más productivo y más llarñativo. En ellos la
pasión se mantiene encendida no sólo por el propio placer, sino también por la competencia entre
barrios y por quien cultiva mejor su propio jardín. (Moro, 1998,_p. 60)

I o
Los parques son reducidos al mínimo necesario para salvaguardar oasis de
naturaleza (biotipos, zo_nas húmedas, oasis florales y faunísticos, bosques ... ) y para
dotar las ciudades (parques agrícolas periurbanos y jardines urbanos). El territorio
abierto, que es considerado íntegramente como un área protegida, está proyectado
como un sistema ambiental continuo constituido por corredores ecológicos entre un
1
[ i
},:
centro urbano y el otro que forman una malla reticular fruible; dentro de esta red se
insertan areas productivas (agroecosistemas) apropiados para la valorización
ambiental.
137

' '
)

)
)
)

La agricultura con esta importante función pública deriva en una actividad culta )
incluida en la red de comunicación urbana: )

"Y!os pueblos?" Y el viejo responde: "la gente afluye en gran número alos pueblos del campo .... Las j
ciudades invadieron los carnpos; pero los invasores ... fueron inlluenclados por el ambiente y se
convirtieron en gente de campo, y a su vez la gente de campo, ya más n~merosa que los· citadinos, )
ejerció sobre estos su propia influencia, de tal manera que la diferencia entre ciudades y campo fue
)
disminuyendo, y ha sido justamente la propia sociedad agrico!a, vivificada por el pensamiento y por
la laboriosidad de aquéllos que habían crecido en las ciudades, que ha producido un sistema de )
vida feliz y agitada, pero act:va." (Morris, 1984, pp. 80-81) ·
J
Los nuevos "monasterios laicos" o "pueblos factoría" que organizan la producción )
de éste complejo sistema de bienes privados y públicos, vuelven a ser centros de
recuperación del territorio, de organización y de..innovación agrícola, de cultura, de )
cuidado del ambiente, que concilian el valor estético del paisaje con su valor )
económico. En estos centros están presentes laboratorios didácticos y de
investigación relacionados en red con las universidades regionales territorializadas : );
en red. Del monasterio evoco la profunda unidad entre funciones culturales y )
funciones de recuperación del territorio e innovaciones de las técnicas agrarias; del
pueblo factoría ev.ocó la complejidad de relaciones entre estructura productiva,
residencial y de construcción del paisaje (la "bella mirada").

La agricultura promueve por tanto una diversa relación cultural entre ciudad y
campo, entre habitantes y territorio:

Es quizé posible un nuevo círculo virtuoso de interacción entre ciudad y campo; las irinovaciones en
la cultura urbana (melodológicas, de actitud científica, de sensibilidad ecológica y social) introducen
en el territorio las ganas de fundar nuevas cocnunidades, el gusto por la experimentación (biológica,
biodinámica), el tentativo de enriquecer el complejo de las actividades. que se desarrollan en el
campo con funciones terciarias altas, y así sucesivamente.

La agricultura sostenible ·Y en general !a gestión ecológica de la relación entre asentamientos y


sistemas ambientales de soporte- requiere además reton1ar o reforzar actividades de manutención
activa del territorio, nuevas estrategias de cuidado y de atención, tan1bién co!eCtiva, del paisaje
agrario, de! bosque, de la naturaleza en genera!. La. recualificación del paisaje, su defensa, !a
intefVención el caso de desastres natur3Jes o artificiales (aluViones, incendios, erosiones,
deslizamientos·, sequla ·etc.) Requieren una observación continua de! territorio, un monitoreo ,. 5
sensible de J;3s transforrnaciones anibientales, una participación consciente, también colectivamente
organízada, de la gestión del patrimonio natura! y paisajístico. · l)
)
La ·manuten.ción del territorio requiere un estilo de vida iÍidiVidual senslble hacia la tierrá, un estilo de
vida de la colectividad basado en la cooperación y la ayuda reciproca, uria participación directa y
sabía en las vicisitudes del sueló y del ambiente, una colaboración con los organisn1os
institucionales de planificación y de gestión. (Anci Toscana, 1996, pp. 17-18) 103

103 )
Anci Toscana, 1996, pag. 19: "un solo ejempi'o: ya hoy los "servidos públi~os" del bosque representan la L
cuota más. relevante de! entero producto forestal {en algunos casos: valor de la producción de madera ;)
41%, valor de la defensa hidrogeológica 41%, valor de las visitas al bosque 18%} ". [
Este complejidad de funciones está recomendada en los acuerdos de Helslnki referidos en el docurnento )
And: "administrar y utilizar el bosque y el territorio forestal de manera tal de conservar para siempre su
biodiversidad, la productividad, la capacidad de renovarse, la vitalidad, garantizando perpetuamente sus

~)
138

!
La construcción de estos complejos roles para la producción agrícola comporia una
transformación radical del peso económico, cultural y social del mundo rural
respecto a aquel ¡narginal atribuido por la sociedad industrial:

La reconstrucción del campo, dando dignidad y libertad al trabajo manual cualificado, permite que
nazcan muchas opodunidades de trabajo autónomo, de bajo capital de inversión, y un artesanado
difuso esencia! para trasrnitir .a las futuras generaciones nuestra cultura y nuestro territorio
natura!. 104 .

El nuevo agricultor es una figura culta, participa de la investigación científica, tiene


nexos con el mundo y hace parte de redes complejas del territorio el cual torna bajo
su cuidado; la estructura de la hacienda agrícola tiende a configurarse como
estructura compleja (agro-terciaria), relacionada con redes territoriales densas y
extensas que hacen realidadpropositos sociales, culturales, formativos y de
hospitalidad. 105

Por estos motivos, la futura hacienda agrícola es más parecida (en sentido laico) a
la abadía cistercense y no a una simple fábrica de producción de mercancías.

Un territorio rodeado de monasterios laicos y de pueblos factoría que diseñan el


paisaje rural de la región urbana de Ecopolis: esta es mi "visión" e/el nuevo paisaje
agrario italiano.

¡
1

potencialidades, las relevantes funciones psicológicas, económicas y sociales a nivel nacional y global y en
1 • tal formal que no inflija daños a los otros ecosistemas".
IL. I ~
104
Carta para la reconstrucción del os campo italiano, en "L'inventario", Fiesole, 1997.
105
"Nó Se trata de volver a la dispersión rural y artesanal del medioevo o peor de la era inmediatamente
I ' l'¡ preindustrii)!: sino por el contrario de favorecer una nueva distribución amptlamente descentralizada de !a
pOblación que no recaiga en el idiotismo de !o rural sino que vivifique su mente y su físico, enriquecidos
por la energía ciudadana, en el ámbito de.una más directa, orgánica y no escenográfica re!ac'1ón con la
naturaleza" (Doglio, 1995, pág. 145).
139

rr ,.
)

1 o. )
)
Ciudad de pueblos, ciudades de ciudades, .!
redes de ciudad ).
)
)

:)
¡)
)
He sostenido en el primer capítulo que el modelo jerárqÚico de la metrópoli es, a 1
)
todas las escalas, productor de polarizaciones socioterritoriales, desequilibrios,
congestiones simplificación y empobrecimiento del sistema territorial. Anula la )
peculiaridad de los sistemas territoriales jerarquizándo el territorio por funciones; )
vuelve impracticables las relaciones horizontales entre los sistemas; absorbe
energía del territorio periférico centralizando funciones raras, riqueza, consumos
energéticos y recursos y restituye degradación, desechos,' funciones pobres. El
modelo exalta sus caracteres en el proceso de la globalización, acentuando la
jerarquía producida por la "ciudad global". Es un modelo que en el breve período
produce gran acumulación de riqueza, pero que en el largo periodo resulta
insostenible por la acumulación de degradación y. el agotamiento de los recursos a ¡
)
no ser que sea sostenido artificialmente por la extracción de recursos de territorios
siempre más amplios y lejanos: el desequilibrio aumenta con el tiempo por el
crecimiento del consumo de recursos y por los efectos acumulativos de la
degradación; y por ello requiere para ser sostenido una movilización siempre más
grande de energías.

E insistido en el hecho que la forma metrópoli contemporánea es una


materialización ejemplar del concepto de insostenibilidad del desarrollo, tanto en el
interior (fuerte ·polarización social, nuevas pobrezas) c_omo en la producción de la
megalópolis tercermundista (pobreza extrema). Por esto la proyección de
escenarios de asentamientos alternativos es parte relevante de la producción de
estrategias para el desarrollo sostenible.
)
El escenario de asentamientos que esbozó aquí a grandes rasgos (y que hace
referencia, corno en el capítulo precedente, al ideal-tipo de la región de Ecopolis)
afronta el problemas de la reconstrucción de los confines de la ciudad, de la )
construcción de nuevas centralidades, de la conexión en red de los centros
urbanos en formas no jerárquicas, de la construcción de nuevas jerarquías i.
regionales que emergen del reconocimiento de la pluralidad de sistemas )
¡
ter,itoriales y urbanos y de la superación del modelo metropolitano centro
periférico.
)
140

)
)
Reconstruir los confines de la ciudad

En la repC1blica Platón fija en un poco más de 50.000 el número max1mo de


habitantes de su ciudad ideal. A nosotros modernos habitantes de la vil/e éclateé
este número nos hace sonreír. Disponemos de la plaza telemática y de la
comunidad virtual a escala planetaria, de la democracia delegada, de los sondeos
en tiempo real; tenemos incluso la democracia televisiva en la cual los conductores
de las emisiones fungen de líderes políticos. Hemos realizado una evolución (o
involución?) del concepto de democracia que permite extender a placer los
confines de la ciudad arrollando el límite angosto de 50.000 habitantes puesto por
( ·' Platón; límite que era referido obviamente a las posibilidad de tornar, a través de
asambleas, las.decisiones y por tanto a la democracia directa.

He evocado esta idea platónica porque aquel límite reposaba en el concep.to que la
ciudad debía tener proporciones respecto a alguna cosa: en este caso retpecto el
ejercicio del gobierno de la ciudad. En el curso de historia de la ciudad
contemporánea nos fuimos poco a poco liberando de todos los límites constitutivos
de la ciudad histórica. Es dificil por eso hablar de confines de la ciud 9 d cuando
todos los límites constrictivos de la dimensión urbana respecto al propio territorio de
referencia han sido süperados con prótesis tecnológicas y. transferencias de la
extracción de recursos: limites territoriales relacionados con las fuentes. de energía
y las materias primas, con el ciclo alimentario, los materiales de construcción, los
sistemas de construcción locales, los trasportes y comunicaciones, las actividades
productivas y financieras, la movilidad de la fuerza de trabajo, las actividades
gobierno y el ejercicio de 1.as decisiones.

Pero por qué entonces reproponer en el proyecto límites y confines?

' ' Simplemente porque las prótesis tecnológicas no funcionan (remito aquí al capítulo
primero sobre la desterritorialización y los daños por ella producidos}: el modelo de
asentamientos de la metrópolis contemporánea es una unas causas.principales de
la insostenibilidad ambiental, social, cultural del desarrollo.

Los efectos negativos del proceso de autonomización y artificialización del


asentamiento humano revelan la importancia de la reintroducción del concepto de
límite en el proyecto urbano: superando la referencia exclusiva a las relaciones
r,·
¡;'' '
f
entre funciones antrópicas tras la búsqueda de proporciones y vínculos (estándar)
que permitan atender cabalmente la mutua dependencia entre asentamiento
-- l1umano y ambiente. El concepto de límite puede así ser vuelto operativo en las
técnicas y en las normátivas urbanísticas para reducir la degradación y el exceso
ele presión ambiental; se trata de identificar umbrales dimensiónales (en relación a
la optimización de los ciclos constitutivos del metabolismo urbano) y cualitativos
(selección de las actividades y de los procesos productivos ecocompatibles por
tipología, localización y nivel de presión ambiental).

141
Una nueva cultura del límite reintroduce en el urbanismo el proyecto de los Gonfines
ausente en las. leyes de crecimiento de la metrópolis contemporánea, que la
definen como un crucecaminos · de subsistemas funcionales globales. No
tendremos naturalmente ya murallas, ni bastiones de piedra: se trata sin embargo
de subsumir en el proyecto urbano variables olvid.adas en la carrera hacia la
liberación del territorio, que pueden señalar concretos límites (absolutos y relativos)
al crecimiento y cualificar el equilibrio de las relaciones entre ciudad y t_erritorio
reintroduciendo el concepto de "medida" urbana como correcta relaéión entre
dimensiones cualitativa y cuantitativa (Cusmano, 1997).

El necesario reconducir a una unidad compleja, viviente un territorio dividido,


tratado como una máquina (ora como con sistema hidráulico, ora como un
problema de contaminación; ora como un espacio contenedor de funciones, ora
como un museo de la naturaleza ... ): en ese proceso de recomposición la cultura del
limite reaparece como cultura de las relaciones a·propiadas que considera el
territorio como un sistema viviente de alta complejidad. ' :

Pero la cultura del limite aflora no sólo de la investigación de equilibrios


ambientafes, sino también del problema del renacimiento identitario de los lugares,
en tanto matriz de autosostenibilidad del desarrollo, a. través del proyecto de
multiplicación de las centralidades urbanas dotadas de caracteres propios, de
autogobierno municipal, de complejidad social, productiva, idéntitaria, ambiental y
' relaciones recíprocas reticularmente distribuidas.
de multiplicación de sus

Una atención proyectual y normativa al concepto de límite (Paba, 1990)debería


1
concentrarse sobre los medios para producir efectos cuáles: el bloqueo de la '.
ulterior ocupación y consumo de suelo; la densificación del asentamiento urbano en
una más clara demarcación entre espacio construido y espacios abiertos; la
recualificación de las tipologías urbanísticas y edilicias adaptadas a la reducción del
consumo energético y a la producción local energía; . la reducción de los
vertimiéntos locales y de la producción de desechos; la tendencia al cierre de los
ciclos a escala· local; la realización de. micro-equilibrios eco-sistémicos urbanos
para reducir la presión ambiental y el consumo irreversible· de-recursos-cambientales
locales. El problema del consumo de suelo ha sido planteado desde hace
tiempo: 106 por ejemplo

bloquear el ulterior consumo d_e suelo para la edificación a través de la recualificacíón de las áreas
uÍbanizadaS y de las areas abandonadas, en particular en respuesta necesidades reales. 107

106
·Para los estt.idlos sobre la situación italiana véase Borachia, Boscacci y P.ao!i!lo, 1990; Bosc.scci y Camagnl,
1995. ¡
107
Es una de !as 10 recomendaciones que un grupo consistente de estudiosos, administradores y doé:entes
italianos ha presentado en el convenio de Curitiba en preparación del foro mundial sobre el ambiente de
Río de Janeiro de 1992.
142

J
L
)
Bloquear el consumo de suelo constituiría un buen inicio del repensamíento
práctico de los límites y lcis confines de la ciudad y de la relaciones sinérgicas con
su territorio; se calificaría por tanto como uno de los primeros actos del "rito de
fundación" de la nueva ciudad, del nuevo municipio y de sus estatutos. ·

Las nuevas "murallas" ele la ciudad, como en un tiempo, definirán y delimitarán el


paisaje urbano: cinturones verdes y corredores bióticos que conectan a un sistema
parques urbanos y parques periurbanos (agrícolas, fluviales, naturales); los sistema
ele l;,s agua.s naturales y artificiales va.lorizados como sistema metabólico la ciudad
(valorización de las franjas de pertinencia fluvial, reciclaje, naturalización, cuenca
filtró, sistema de depuración en sinergia con las funciones del territorio agrícola); la
estructuración de islas peatonales y ciclovías que constituyen el tiempo interior
desacelerado propio del habita! y de la fruición del espacio público; la densificación
del espacio edificado a tra.vés de la recualificación urbana en las zonas ele borde y
su función de "frente" e.n los parques de cintura; el auto "fuera de puerta" creando
estacionamientos en los nodos de intercambio, extendiendo el concepto de "puerta"
a muchos municipios ex periferias del área metropolitana.

Producir complejidad

El proyecto fundado en la identificación de centralidades y confines produce una


descomposición de la metrópolis no ya según funciones· sino según identidades
urbanas complejas: la complejidad se convierte entonces en un requisito importante
para reconocer unidades urbanas significativas para una estrategia de desarrollo
local autosostenible.

La complejidad es entendida en biología como medida de la capacidad de


autoconservación y adaptabilidad de los ecosistemas, de la capacidad de alcanzar
nuevos estados de clímax, de transformarse respecto a las variaciones
ambientales. La capacidad de conservar los recursos, su '.complejidad y
diversificación es la principal garantía para un sistema ele generar. innovación. El
ecosistema que no conserva complejidad es más vulnerable respectó a los
cambios· de· contexto. La capacidad de conservación de los recursos reclama el
tiempo largo, el concepto de memoria biológica, de memoria del genotipo, que
trasciende el individuo, la generaciónsingular. Identidad y memoria estan
estrechamente asociadas con la conservación de la complejidad. La ciudad es
memoria genotípica, la conservación de la complejidad urbana garantiza la ;
identidad y la innovación. 108 El requisito de la complejidad evidencia las·
interdependencias entre las categorías ele tiempo, de calidad, de estética (Tiezzi,
1992). . .

108
Es cOnÚcido por ejempÍo que en Italia en los años setenta los lugari;s con la más alta complejidad urbana y

"'
.. &; productiva -.con .sistemas complejos de pequeñas y rriedianas fábricas, con muchos sectores, con !a
permanencia de estilos de vida y culturas locales, · microequilibrios territoriales, habitacionales,
ambientales etc,- son aquéllas que han resístldo 1nejor a la crisis que ha golpeado !as grandes estructuras
rnonofunclonales de las áreas metropolitanas y los polos monosectoria!es de desarrollo del Mediodía.
143
)
)
¡
1
j

Producir complejidad significa entonces dar prioridad estratégica- a Ja


proyectualidad de_ elementos que señalan el paso del espacio de las funciones al
de los lugares: evidenciando y reconectando los hilos que identifican la c_iudad )
como Jugar dotado de profundidad temporal, identidad paisajística, calidad estética,
complejidad social, económica y cultural; capacidad de autorepresentación y de
autoreproducción.

Producir complejidad significa por tanto restituir a los lugares capacidad de


autoconservacíón y autovalorización; precisando que el concepto de conservación
no debe ser entendido en el sentido restrictivo museistico sino como producción de
reglas de transformación coherentes con el desarrollo de la complejidad y de la
identidad de los lugares.
l
Establecer el primado de la ciudad del habitat l )

No se puede hablar de ciudad mientras permanece un concepto dehabitat


hipotrofico, ligado a la reproducción homologadora a .. través de tipologías
funcionales que hacen abstracción de las culturas puntuales de los Jugares
reductivo respecto al rol fundador del espacio público. Este proceso degenerativo
producto de la hipertrofia del sector económico y de la ciudad de la producción
tiene en las megalópolis del tercer mundo su horizonte más dramático: la mayoría
la población pobre mundial está destinada a vivir según las mismas previsiones de
la ONU en ilimitados amasijos de barracas. Ya hoy casi la mitad de la población
urbana de América Latina vive en barracas ilegales. El "box" citado por Jván Jllich
(1985) ("la casa no es un nido ni un garaje") es. el último anillo de una cadena
cultural que ha reducido el hábitat.desde de los procesos de masificación de la
sociedad industrial madura hasta la urbanización "salvaje" de la megalópolis
tercermundista, a mera reproducción fisiológica de de la fuerza de trabajo (y, donde
no hay trabajo, al paro) sustrayéndole todo significado cultural, simbólico, estético,
identitario, comunitario, de estilo de vida y de desarrollo.
t
La hipertrofia de la ciudad del habitat esta entre las causas de la desafección a los
lugares y por tanto de su incuria y su degradación.

No está exenta de la hipertrofia del habita\ la ciudad difusa europea que


aparentemente dedica mucha atención a .la residencia familiar: aquí la l
miniaturización caricaturesca de la "villa patronal" y su clonación democrática en el
territorio produce el efecto perverso ejemplificado por Fred Hirsch (1981) de los los
límites en los bienes posicionales: cuando todos tienen la casa en el bosque el
bosque no existe ya. En términos de ciudad difusa se revela aquí la contradicen: la
ciudad, como lugar del espacio público, yano existe.
L
La reafirmación en el proyecto de ciudad del primado de los factores fundadores de )

la calidad del hábitat se convierte, en sinergia con la rehabilitación de los sistemas


ambientales, en el requisito constitucional para el d"sarrollo autosostenible,a partir
)
144

1
)

)
¡
5
')
clel momento en que los habitantes a pleno titulo.es decir aquellos que estén en
condiciones de tomar colectivamente bajo su cuidado los lugares (y no los
residentes mutilados), empiecen a producir modelos de asentamientos durables y
1 con una alta calidad del habitat. La ciudad del habita! puede ser imaginara como

un lugar hospitalario que reconoce el tiempo largo de la propia hisloria; de la cual y de la


construcci.ón del territorio ha emergido.extrae alimento, cultura, lenguaje y estilo de! propio
desarrollo y de la propia transformación, reconoce los ·co,nfines ecosistémlcos de su· propio
crecimiento, instituye microequf!ibrios an1bientales a través del cuidado los habítantes, cultiva la
belleza de los propios espacios colec11vos, resti1uye valores a tos materiales, a las técnicas
constructivas, a los recursos !ocales que el lugar inspira y alimenta, digiere los propios desechos
(que han siempre en la historia de la ciudad alimentado el propio territorio agrario), desarrolla formas
no n1ercanti!es de intercambio y de trabajo, identiflca nuevas formas de municipalidad adaptadas a!
au!ogobierno de esta complejida~I de acciones, se· enriquece de relaciones no jerárquicas con otras
ciudades, ofreciendo el propio paisaje a su curiosidad y a su disfrute. (Magnaghi, 1992, p. 23)

t~I ideal tipo de ciudad del habitat asume diversas declinaciones posibles en los
cliversos contextos territoriales: en las áreas metropolitanas, en las áreas
periféricas y marginales de las regiones metropolitanas, en los lugares que han
conse1vado una alta calidad del habitat. ·

Siguiendo una articulación de contextos utilizada para reconocer los indicios


concretos del proyecto territorialista de reconstrucción de los lugar~. (Magnaghi y
Paloscia, 1993) enuncio enseguida esquemáticamente 16s ···componentes
( constitutivos ele los lugares del habita! por cada contexto: áreas metropolitanas,
i regiones urbanas, lugares de alta calidad del hábitat, territorio histórico.

De la ciudad metropolitana a las ciudad de los pueblos

En estas áreas donde se condensan las mayores contradicciones del modelo


'[ centro periférico el problema proyectual estratégico se plantea como superación de
la periferia (y de la condición de periferia en sus diversas gradaciones tipológicas y
temporales) en cuanto sitio emblemático de la simplificación, de la dependencia, de
la ausencia de diferencias, de identidad, de calidad arquitectónica y urbana, de
relaciones con el contexto. El proyecto identifica unapluraliclad de centralidades e
identidades urbanas que posibilitan la descomposición y la recomposición.de la
11' ¡,' metrópolis en un sistema complejo de pequeñas ciudades· (o de pueblos·,·· o de
barrios), 100 dotados_ cada una de centralidad y de confines, de complejidad de
func:iones y actividades productivas, de espacios públicos, de munidpalidad, de

109
En !a hi!}ótesis de descomposición y recon1poslción de León Krier prev3!ece !a atención sobre los
elementos rnorfotipo!ógicos de !a unidad urbana; la metáfora del poblado que utilizo ejemplifica mejor la
complejidad de la uniqad urbana que atribuyo a la superación del barrio periférico. Sobre el significado
metafórir:o del concepto de "poblado urbano" para connotar la complejidad del asentamiento de la
unid.ad urbana tendiente a la pequeña ciudad, véase por ejemplo el performance propuesto por
Kentworthy y laube (1996): integración funcional, alta densidad, alta calidad paisajística, servicios
infantiles, recreativos, comunitarios, áreas peatonales y ciclorutas, espacios públicos, alta autosuficiencia
de! pobiado pero buena comunicación con e! resto la ciudad.
145

f; '
)

calidad estética y arnbiental. La búsqueda proyectual se centra en la interpretación


y la consolidación de la centralidad urbana (a partir de la indentificación de las
identidades mortotipológicas y culturales); en la valorización de las individualidades
y de los instrumentos de autogobierno de las singulares municipalidades a través
del crecimiento d.e procesos participativos y de "canteras" de produceíón social de
la ciudad. (Paba, · i 998); en la construcción de los sist.emas de relaciones
multipolares entre ciudades pequeñas (sistemas y redes ... de servicio,. sistemas
ambientales de conexiones, sistema de comunicación y transporte). Cada pueblo
tiene un centro identificado a través del estudio de los caracteres morfotipológicos e
históricos y de las centralidades identitarias locales': el proyecto enriquece la
centralidad urbana con funciones raras, servicios públicos, fruición colectiva de los
espacios.

El pueblo urbano tiene confines determinados por la interrelación de factores


complejos (identidades urbanas históricas, recorridos peatonales aceptables, grado
de complejidad funcional y productiva, pequeñas homeóstasis ambientales locales:
greenbelt, sistemas de las aguas y del verde, parques ·agrícolas periurbanos,
puertos y mercado locales, reciclaje de los desechos etc.). l
' ..
A las puertas de cada pueblo se sitúan los nodos intermodales para el parqueo de
los medios privados Cada pueblo es atravesado en modo multiforme (lineal, anular,
estelar: .. ) por una pluralidad de medios públicos (tranvía, autobús metro ligero) y
semi-públicos (taxis, taxis colectivos) adecuados a la morfología específica de cada
uno de los lugares Esta estructura de la movilidad (la tangencialidad del tráfico
automovilístico y atravesamiento del transporte público) permite proyectar vastas r
°
áreas peatonales en cada pueblo. 11 Cada centro tiene confines urbanos
perceptibles temporalmente, en el viaje, en los nodos de intercambio del transporte:

Me muestran un plano sobre e! cual estén señaladas las nuevas ciudades vecinas, cada una crecida
entorno a la propia estación ferroviaria; parece que haya sido construido un anillo de nuevas
ciudadelas casi a contornar la Bahia; cada una de ellas constituye una comunidad autónon1a, pero
conectada con las vecinas por tren en modo tal que el entero ~collar" forma una sola ciudad.
(Callenbach, 1979, p. 40)

Los confines están señalados paísajísticamente por cinturones continuos de verde


periurbano (huertos y parques agrícolas), por la resolución armoniosa de los ciclos
de las aguas y de los desechos,· por los escenarios lentos de la movilidad '• .
conviveneíal. Al interior de confines se cambia· de medio, dimensión del tiempo,
velocidad, sistema relacional:

El principal prÓblema urbano de nuestro tiempo no tiene nada qi.Je ver con el excesivo nú1nero de
personas que viVen en una determinada ciudad. Es provocado, en calnbio, por el exceso de
velocidad con el cual la gente debe trasladarse para llegar a los lugares de tas propias actividades L\

110
Sobre los efectos posítivos para !a realización de una !ow~consumption citty de la densificacíón urbana, en
relación con e! reforzami~nto de la centralidad, el incremento del transporte público y de los nodos de
intercambio véase por ejemplo Newman y Kentworthy, 1989; Brehney, 1992.
146

'
cotidianas ... adecuemos nuestros hábitos de vida a modalidades que no dependan del automóvil.
Esto se podrá lograr cuando todos !os lugares a los cuales un ciudadano debe dirigirse en el curso
de una normal jornada( ... ) estén sHuados dentro de conlenidas distancias peatonales. (Kohr. 1992,
p. 82)

En el proceso de descomposición de la conurbación metropolitana en pequeñas


ciudades o pueblos toda el área es tratada como el centro histórico: el reuso de las
áreas abandonadas, la recualificación de los tejidos degrad.ados, el proyecto de la
movilidad, la reorganización productiva, la reconstrucción del espacio público, están
dirigidos, en el proceso del plan, a la transformación de cada específica parte de
periferia en un pueblo o pequeña ciudad.

Las actividades productivas locales se refieren sobre todo a los procesos de


autoreproducción: mantenimiento urbano, servicios de base y de mutua ayuda,
huertos urbanos y mercados locales, cuidado del ambiente, actividades culturales y
recreativas, actividades de autoconstrucción, artesanado local. Este complejo de
(
acflvidades de vecindad (Gorz, 1983) favorece el desarrollo de relaciones de
intercambio no mercantiles, de reciprocidad, de confianza: en otros términos
consiente la construcción de espacio público como autoreconocimiento del
patrimonio común a poner en valor. La difusión en red de los servicios raros (de los
cuales trato en el aparte siguiente) permite atribuir a cada pueblo urbano (o
pequeña ciudad) funciones de carácter metropolitano; especialidades locales
(productivas, culturales, ambientales, paisajísticas) y servicios raros difusos
consienten e incrementan intercambios multipolares y multisectoriales entre
todoslos pueblos. · ·
r
1 l_a reconstrucdón del espacio público y la descomposición de la metrópoli. en
pequeñas ciudades es un primer paso hacia la reducción de la movilida.d (alta
densidad física, baja velocidad). La intensificación y la compactación de actividades
1
¡ productivas locales (artesanales, agrícolas, terciarias, comerciales). reducen
drásticamente el péndularismo: por ejemplo, "reconstruir- los negoci~s de vecindad
y los mercados al abierto para estimular el andar a pie en periferia. y para evitar
largos recorridos en auto hacia supermercados distantes" (Zuckermann, 1992; p.
190). .

1 ,l' Con esa descomposición del área metropolitana en muchas pequeñas ciudades se

promueve la superación de las relaciones centro-periféricas (productivas de
aberrantes congestiones en el centro y degradación y empobrecimiento de la
periferia) a favor de un sistema reticular multipolar al cual deben adaptarse tanto el
sistema de nodos de. intercambio, como el sistema de trasportes públicos
interurbanos (las actuales periferias, ya conectadasradiocéntricamente con el
centro, transformánc:lose en pequeñas ciudades y pudiendo cada una de ellas
intercambiar alguna cosa con las otras, deben poder relacionarse entre si en modo
complejo).

147

;J;

rr ,
)
)
)

)
)
Las pequeñas ciudades y los pueblos (ex periferia) cuidan la propia identidad )
morfo-tipológica y la calidad del propio paisaje urbano; exaltan el espacio público
como lugares de expresión y reconocimiento multicultural y multiétnico de la )
comunidad que los habita. Estas cualidades son la condición para convertirse en )
atractores alternativos al centro histórico, atractivo inexistente· en las actuales
periferias (Kohr, 1992). )
)
No es suficiente por ello elevar la mezcla funcional para hacer ciudad, es necesaria
la puesta en marcha de canteras de construcción de nueva ciudadanía que )
permitan autoconstruir el espacio público como crecimiento de la comunidad: a )
través de actos concretos de cuidado del ambiente, de la recualificación urbana y
arquitectónica; a través del reconocimiento y la valorización del patrimonio )
histórico; a través de la construcción de institutos de gobierno local. habilitados para )
gestionar economías de base territorial y para valorizar l<'IS peculiaridades de los r
recursos. )
)
De la región metropolitana a la región urbana )

Las áreas periféri_cas y marginales de las regiones han sido empobrecidas y )


r
degradadas por la dependencia jerárquica del centro· metropolitano a través de un )
proceso de reducción de la complejidad del sistema urbano y territorial. Restituir
esta complejidad es el primer problema del proyecto urbanístico de la región )
urbana de Ecopolis: superar el modelo centro periférico valorizando las )
peculiaridades del poblamiento de los sistemas territoriales que componen la región
misma, exaltando su vocación reticular policéntrica.
')
El horizonte estratégico es el proyecto de sistemas de redesno jerárquicas de
ciudad:

No es excesívamente fantasllco pensar que una sociedad ecológica madura debería estar
co_nstituida de municipalida.des de dimensiones contenidas cada una de las cuales formada por una )
"ciudades. de ciudades" más pequeñas ... perfectamente sintonizadas con el ecosistema en el cual
se encuentran. (Bookchin, 1989, p. 211) ·
'j
)
La región urbana de Ecopolis es una gran ciudad punteada por pequeños centros
conectados en redes densificados en constelaciones por ejemplo en las ex áreas )
t
metropolitanas o en localizaciones derivadas, en cada región, de la estructuración )
histórica de las redes urbanas:
')
"Y las ciudades más pequeiías?" Pregunte." Supongo que las habéis eliminado completamente".
"No, ílo" reSponélí "al contrario en las ciudadelas no han sido hechas muchas dernoliciones, aunque
se ha reconstruido mucho ... la ciudadelas existen todavía con· sus calles, sus plazas y sus
mercados: es gracias a estas pequeñas ciudades que hoy podemos tener una idea de aquello que
eran !as ciudades del viejo niundo, entendido de la forma rnejor. (Morris, 1984, p. 78)
¡)
1

Cada ciudad del siste.ma de la región urbana conectada en red por el trasporte )
público elabora en su interior una diversa dimensión del tiempo: )
148
)
Ij

')
)
)

'5
•)
Una red principal de calles para el trasporte público ... cubre la entera región ... En su interior
discurren personas, ·mercaricias, mensajes, desechos, energía... Hay trenes, autobuses,
ascensores, tapis roulant, n1inibuses, camiones, taxiscolectivos, barcos, caballos, carros de baja
potencia, sillas de ruedas, dirigibles, hidrovolantes y aviones ligeros. Muy frecuentemente sin
embargo la gente camina, va en bicicleta, patina o esquía usando la propia energía para
·. trasladarse. El gobierno regional se hace cargo de la gestión de la malla principal mientras muchas
"asociaciones de calle" se ocupan de las calles con particulares cáracterísticas ... no existen calles
locales que un niño no pueda atravesar sin peligro ... todas las calles son proyectadas en modo de
volver interesante el viaje. (Lynch, 1990, p. 312)

Cada centro urbano está separado en de los otros centros por paisajes agrarios
tejidos por tramas ambientales complejas que entretejen, en un diseño unitario, la
salvaguardia hidrogeológica, el mantenimiento de microclimas, la restauración de
las redes ecológicas, el reequilibrio de los ecomosaicos más antropizados, el
tratamiento de los desecho_s.-.la biodepuración y el rehusó de las aguas residuales,
la producción energía, la recuperación de la complejidad ecosistémica del paisaje
histórico. El espacio rural es nuevamente parte integrante del espacio urbano:

Las ciudades no son 1nás islas circundadas por barreras coralinas de suburbios, baí'iadas por un
rnar rural. Y este mar no es un vacío que atravesar, ni una simple mina de comida y de energía o un
lugar apartado en el cual reposar. La mayor parte las personas no piensa ya en la "ciudad de
origen" sino en la uregión de origen". Cada región se desarrolla en un modo partlcutar. (Lynch, 1990,
p. 302)

La regional urbana de Ecopolis no es una ciudad jardín es un sistema de ciudades


¡_ compactas "con" jardines, 111 ritmados por sistemas agroambientales que conectan
los centros urbanos (de estructura densa y no enrarecida como en el modelo
r
1 howardiano) con los "mdriásterios laicos", los nuevos centros cultos de producción
agrícola, de calidad ambiental, de paisaje:

1 Al interior del entramado constituido por los centros urbanos y por !as principales vias de
1 comunicación, la región es un mosaico de pequeños territorios diversos en los cuales el ambiente, el
usuario, el gestor y el propietario temporal tienden a coincidir completalTlente'.-:·'. cada pequeño
F territorio puede tener un propio estilo de vida, de paisaje, de tipos edilicios propÚ.)s y también un
(
propio modelo de servicios y de sistema de trasportes. (Lynch, 1990, p. 308)

La región urbana de Ecopolis es una ciudad que, a diferencia de la ciudad industrial


\ r o postindustrial que privilegia ocupa y ocluye en forma invasora las planides, lo.s
~ l
1 fondovalles, las líneas de costa, interpreta y recorre la profundidad territorio: los
sistemas de colinas 112 y montañas, las franjas costeras, los sistemas de humedales
articulándose con la ligereza de una tela de araña sobre las modulaciones
orográficas, sobre las trama de los pequeños centros de media costa y de cumbres
de montañas, restituyendo las planicies a los ríos y a sus zonas de pertinencia, a

111
Ya Ebenezer Howard (1961) aunque en el enrarecimiento de su modelo urbano de los "tres magnetos'' .
introduce el prob!erna: "la ciudad de Ade!aide esta circundada de sus "Terrenos.a parque". La ciudad está ·
construida: Como se 'desarrolla? Sobrepasando esos terrenos a parque y edificando Adelaide Norte ... de
manera ta! que la nueva ciudad pueda tener su propia y diferente zona de jardines o de campo".
112
"Surge en el amplio campo una cotina, sobre la cual esta !a mayor parte de la ciuqad" (Campane!la, 1982).
149

" ;
)
los nodos urbanos cruce vías de las comunicaciones (ciudad puesto de avanzada )
ele los sistemas urbanos de cumbre y de contra cumbre), a los bosques ele llanura, ' j'
a la agricultura ele riego, a los restos museográficos rodeados de bosques ele la
arqueología industrial. La región urbana es "grande y potente" como una metrópoli: 1
),
un conjunto de ciudades ... agrupadas en torno a una ciudad central. de modo que todos los
habitantes de la totalidad del conjunto, si bien en un cierto sentido vivan en ciudades de modestas
dimensiones, vivirían en realidad en una magnífica importante ciudad y gozarían de ·todas sus
ventajas; y sin embargo todos los frescos placeres del campo, prados, arbustos, bosques, además )
de los jardines y !os parques, se encontrarían a pocos minutos de una caminata. (Howard, 1962,
p.118) . J
),
Incluso es aún más potente porque produce más riqueza a través de la valorización 1 .
y la puesta en red ce cada uno de sus nodos periféricos: esta movilidad aumenta la )
complejidad y la diversificación del sistema conectando eri red las peculiaridades )
de los sistemas territoriales locales, distribuyendo e integrando las funciones raras,
);
acrecentando las oportunidades de intercambio entre diversidades; evita por otro ' '
lado congestiones, contaminaciones, des-economías externas a través de la )
construcción de equilibrios ecológicos locales que reducen la insostenibilidad
debida a la extracción de recursos de regiones lejanas y empobrecidas. )
f ]
)
Cada centro urbano está caracterizado por multitud de actividades finamente
mezcladas e integradas porqué "la ciudad no es un árbol ni puede y ni debe serlo.
La ciudad es un receptáculo de la vida" (Alexander, 1967, p. 230). Cada centro está ),
conectado en red con el entero sistema regional .acumulando las ventajas de la 1
)
metrópoli (intensa comunicación, información, movilidad, libertad de elección) con r ,
las ventajas de una alta calidad urbana y paisajística (abollción de las periferias, )
integración funcional y reconstrucción del espacio público, eliminación del tráfico,
alta calidad estética del paisaje agrario). 113 '
).
Aquello que debe ser descentralizado no· es tanto la industria cúanlo la belleza ... En el area ¡
metropolitana esta el espacio para el desarrollo separado por al n1enoS cinco o seis ciudades )
rívales, cuyo embellecimiento reduciria !a presión total de! tráfico entre las ciudades. (Kohr, 1992, p.
36) 114 ')

)
i ,
)
113
El prob!efila dimensional está siempre menos relacionado con el rango de fa, dudad. Má;.. aun en las
mega~ltie{!~ dimensión es inversamente proporcional a! rango y directamente proporcional a !a pobreza.
De las tres vvorld cities de comando mundial (Sassen, 1997), New York, londr.es, Tokio, sólo esta últirria )
resiste las previsiones al 2020 con 29 míllones de habitantes encabezandq la clasificación dimensional; !as
otras metfopo!is occidentales deslizan hacia abajo, mientras crecen !as periferia de !a pobreza mundial:
Bombay, lagos, Yakarta, San Pablo, Karaci ...
114
"La únic? estratÍ2gia eficaz paréce ser la de no busc.ir !a descentralización espontánea de funciones sino !a
·

creación de centralidades alternativas a aquella ºhistórica" que tengan la n1lsrna fuerza de atracción y de
')
image.n de .la histórica y·hacia las cuales dirigir buena parte de !o_s usuarios de las actuales periferias
concentrlcas-a la cidad histórica {Archibugi, 1997, pág. 64} )
150 )
í

)
')
( 1

La región urbana ele Ecopolis es una constelación ele lugares elotada ele
sofísticaelas y apropiadas tecnologías que permiten elevar la productividad total y la
riqueza de sistema territorial reduciendo el trabajo, reducienelo la movilielad inútil
hacia las fuentes, reduciendo los costos energéticos y los costos por emergencias
ambientales, elevando la calidad de todos los sistemas urbanos y rurales a través
ele la difusión de servicios raros (en particular la formación, la investigación, las
comunicaciones); reduciendo la huella ecológica, creando similares oportunidades
de elecciórl, de renta, de servicios, de calidades urbanas en todo el territorio;
construyendo, en fin, relaciones en las cuales predomine la cooperación sobre el
(
conflicto. ·

Existe !a conciencia que sólo través de formas de solidaridad territoíia! dichas reaHcJades. urbanas
pueden estar en condiciones de enfrentar en forma activa la relación con Jas dimensiones globales y
r ' exógenas del intercambio y a! misn10 tiempo reorientar sobre una base no jerárquica el mismo
sistema de redes supra local. (Fanfano, 2000a, p. 341)
(
l_a reconstrucción de las regiones urbana de Ecopolis, al plasmar la geografíatle
las nuevas jerarquías territoriales, pone en marcha un doble movimiento ·de
re terri to ria liza ció n:

implosivo (la contracción y la densificación de las edificaciones de los centros


singulares) y explosivo (la ai-ticulación regional ele la ciudad con la revitalización
de los sistemas urbanos complejos, de los nodos orográficos, de lo~ sistemas
de valles, ele los franjas costeras, .de _1.os sistemas de pie de. monte y de
montañas);

centrípeto (reconstrucción de las centralidades urbanas, densificación del


espacio público) y centrífugo (difusión del rango más alto y de la accesibilidad
distribuida en forma multipolar a todos los nodos de la red).
1
te
1 Cada una de las dos parejas de movimientos es técnicamente facilitada:
! ¡
( ;
por las técnicas logísticas de reducción de la demanda de movilidad operativa de
. ''~
1 mercancías y de personas;
- por la reducción de la demanda de espacio para las producciones inmateriales;
- por la revisión se.lectiva del espectro de mercancías de la producción material en
favor de sistemas productivos locales dirigidos a la valorización del patrimonio
territorial ambiental local.
por la construcción de redes de distribución de comunicaciones telemáticas;
por la consecuente pifusión de servicios raros (a la persona y la empresa) en
todos los nodos de la red con especializaciones y complementariedades.

Redes distribuidas y servicios difusos permiten no subordinar a la dimensión


urbana el poder, la capacidad comunicativa, la densidad de las conexiones en red
de cada ciudad: el rango de las ciudades está dado únicamente por su
caracterización identitaria y por su poder comunicativo:

IL.i 151

I e
'
Tanto el movimiento impulsivo como él explosivo se regulan y se alimentan de la
valorización de la ciudad histórica de su redes de larga duración y de sus )
identidades socioculturales y morfológicas; redes e identidades trazan las reglas y
las tipologías para la recualificación y expansión de la ciudad, estimulada por el )
doble movimiento; las conurbaciones periféricas en la ciudad histórica son )
transformadas en constelaciones de pequeiias ciudades que se integran en los
sistemas territoriales locales de la región urbana. )
)
Este proceso de reconfiguración de.las periferiás requiere vastas operaciones de
demoliciones, 11 5 de reconexiones .de los espacios abiertos, de reconstrucción del )
espacio público, a partir de la extensión a las periferias del concepto de )
"chatarrización" con los incentivos que se emplean para los vehículos (Viesti,
1998):
Las antiguas áreas urbanas han sido gradualmente ·reconstruidas ... despanzurradas para dar lugar
a jardines y a áreas recreativas. ha sido disminuido su grado de especialización ... !os centros han
sido realizados en los suburbios externos y en las zonas rurales. Los viejos centros delos pueblos,
un tiempo sumergidos por la marea que avanza desde la metrópoli, han vuelto a emerger. (Lynch, )
1990, p. 303)
r
También en esta escala, como ya en el proyecto de descomposición del área )
metropolitana, el proyecto afronta las dos polaridades: la valorización ele los lugares )
y la construcción de las redes que sostienen la complejidad del sistema de
relaciones (de complementariedad, de sinergias, de innovación) entre lugares. Se
reconfirma la importancia de los nodos: sin el desarrollo ele la individualidad urbana )
y territorial la construcción de redes es ineficaz y destructiva. r ·,
El polo central metropolitano de centro ele comando se transforma en centro de
servicios del sistema regional. El sistema en red multipolar rompe el asedio
congestionador de la ciudad centra1 1 16_

r
us El urbanismo de la demolición comienza a abrirse camino lentamente también en Italia (Ancsa, Carta de 1
Gubblo 1990, Secondigliano costa amalfitana-, Eboli, ScandiccL .. }.
116 Asumo como ejemplo !a región urbana de Mllán. El modelo de·asentamiento.de.!arga duración de !a )
región urbana está caracterizado por un polo fuerte (Milán) equilibrado por una red con1pleja de ciudades
que caracterizan 15 sistemas territoriales a su vez integrados en diversos sistemas ambientales {ar.~o
piedei_nontano, sistemas de valle, de colina, llanura seca y llanura irrigada). Esta compJejida·d 'és
<:rlimeíltada por un sistema ambíental cuya riqueza principal es el sistema de las aguas cuyo valor ha sido 1
por 1nochos siglos aumentado a trav~s de actos de territoria!izacion sucesivos (saneamientos, canales )
etc.); ·en época reciente en la complejidad de sistema territorial~ambiental viene drásticamente reducida
por e! modelo centro periférico metropolitano: !a señal tangible (para no hablar de belleza y de paisaje) es )
el paso de un régimen histórico de riqueza de aguas a un régimen de pobreza (por cantidad y calidad). PPr
tanto la revlta!izaclón de los sistemas ambientales resulta ineficaz si no está acompañada por !a 'remoción
)
L
de las reglas de asentamiento que han producido la crisis: ren1oción que estratégicamente consiste en .·:)
rediseñar la complejidad de la red urbana territorial con sus identidades fuertemente.diferenciadas, en !a 1
búsqueda de equilibrios Internos para cada sistema territorial, en la valoritaclón de las Identidades locales )
y de las relaciones no jerárquicas entre sistemas, en las descomposición de Milán en ciudad de ciudades,
en relaciones de intércamblo de servicios con el sistema total. El bloqueo del consumo de suelo, la
_)
152 )
L
)

'
¡
)
)
{ .f

En particular, a nivel de. área vasta (región urbana, cuenca hidrográfica, sistema
costero, sistema de colinas, nodo orográfico) el problema principal, en territorios ya
densamente urbanizados, específicamente en los fondovalle, en las conurbaciones
(
extensas ele las áreas metropolitanas, en los sistemas costeros, es la polarización
1 • en red de la ciudad difusa (Gambino, 1990).

La ciudad difusa en todas las variantes y tipologías del horizonte posturbano que
representa, se deisarrolla como ciudad del auto, estructura el uso del suelo y la
morfología urbana· a la accesibilidad capilar individual santificada por los
(
estándares y por los reglamentos edilicios; es sede de servicios descentralizados a
distancia en las conurbaciones: oficinas, fabricas, centros comerciales,
l1ipermercados, centros deportivos, centros para vacaciones etc. que aumentan
desmesuradamente los movimientos peatonales masificados. Es necesario iniciar
un proceso de polarización distributiva (de los servicios raros, de las funciones
públicas); identificar nodos significativos accesibles al transporte público tendientes
a rediseñar un territorio regional en red jerarquizado por nodos (densos
autopoiéticos) y redes (distributivas, no jerárquicas) basado en el principio de
accesibilidad; recualificar las relaciones entre cada singular nodo y los espacios
abiertos, entre ciudad y territorio agrícola; ligar la movilidad a la accesibilidad a los
nodos( históricos y de nueva formación), con las consecuentes reducciones de los
movimientos, sobretodo terciarios, hacia la capital regional actualmente promovidos
por las políticas de concentración de de los servicios raros a la persona y el
empresa (universidad, centros de investigación, centros tecnológicos, ferias,
actividades direccionales etc.).
' '.
Al ser concebidocomo red el espacio regional es necesario superar una visión
estrechamente economicista de la misma (las redes se ocupan sólo _de la
interacción económica) que presenta el riesgo que el "espacio de lo~ íÍujos"
fragmente y anule el "espacio lugares" (Borja e Castells, 1997), asumiendo estos
últimos como terminales seleccionadas del proceso de globalización de la
economía 117 e incrementando ulteriormente la jerarquía de la urbanización con la
consecuente alimentación de la competencia. Es necesario por el contrario h.acer
Teferencia, a una concepción de construcción de redes (sean .. éstas, de.
complementariedad, de sinergias, de innovación) que favorezcan' sobre todo' el
crecimiento del autogobierne de la social local y la elevación de la calidad terr"i!Órial,
que desarrollen re'laciones no jerárquicas entre los centros, que se basen en el

recuperación de las áreas abandonadas, !a recua!ificacíón de los tejidos periféricos, !a recua!ificación, de


!os sistemas fluvíales como· recursos terdtoria!es, el desarrollo de redes de. relaciones no jerárquicas,
deberia progresivamente ~educir !a presión an1biental debida a los efectos congestionantes del modelo
( F centro periférico.
tk 117
Existe una fuerte ambigüedad en las teorías de las redes, ahi donde la red se ha desarrollado con una
orientación competitiva dirigida a la exclusiva excelencia económica del nodo (los input del desarrollo
[ I
derivan exclusivarnent'e de ta dimensión global y !a dimensión urbana debe re.articular !a propia relación
' ' con el sistema global según una lógica top down). Este proceso determina la ruptura de la cohesión
interna de! nadó con procesos de descomposíción de la base urbana; produce la inestabilidad del nodo
por !a prevalencia· de redes descentralizadas de f unc·1ones metropolitanas.
153
intercambio entre lugares dotados de identidad, en los cuales las relaciones-con el
exterior hayan sido dimensionadas a la capacidad de la sociedad local de poner en
valor el patrimonio territorial en formas de desarrollo autosostenibles, 11 ª relaciones
que no deben exceder la capacidad de cohesión interna del sistema y su capacidad
autoreproductiva. ·

La valorización dé las regiones urbanas, de sus sistemas territoriales locales y ele


sus redes de ciudad, permite poner en marcha políticas ambientales y energéticas
que asuman como base proyectual la peculiaridad morfológica y ambiental de cada
uno de los sistemas territoriales. Por ejemplo a través de evaluaciones de eficiencia
energética tanto en el campo del. ahorro como en el de la producción, e.l proyecto
define mezclas de fuentes locales renovables, apropiadas . con respecto a la
pEJculiaridad de cada sistEama territorial Ea incluyEa la optimización Eanergética como
componente del proyecto de las tipologías territoriales y edilicias.

Las consecuencias estratégicas sobre la sostenibilidad ambiental de estos . ¡!


.J
escenarios urbanos y territoriales dirigidos al desarroJlo lo.cal son evidentes: la
búsqueda "molecular" local de los equilibrios ambientales, la reducción drástica ele
los grandes movimientos pendulares y de la velocidad, la implementación ele
economías territoriales, la desjerarquización de los sistemas. urbanos y el
reequilibrio dimensional de las ciudad, la diversificación y la complejidad de los
lugares, la valoración de las identidades productivas y energéticas locales en
coherencia con los recursos .del milieu; en síntesis la asunción de los valores
territoriales como elementos fundadores del modelo desarrollo genera relaciones
virtuosas entre asentamiento y ambiente.de por sí
productoras de procesos de
reterrito.rialización y ele equilibrios ambientales de largo período, de fuertes
diferenciaciones de identidad y de estilos de desarrollo esenciales para extender
las oportunidades de elección para las generaciones· futuras a través de la 1.
autosostenibilidad.
)
¡ .
En los espacios abiertos la interpretación de los procesos formativos ele las )
estructuras territoriales en cuanto valores territoriales (diversas formas de r
)
propiedad, edilicia rural, burgos, fracciones, pequeños ceíltros; vialidad menor,
sistemas de terrazas, sistemas de cultivo etc.) permite poner en valor el entero
territorio, por ejemplo para: )
L
bloquear la expansión periférica y las tendencias a la ciudad difusa, 1
[
concentrando la expansión por nodos (funcionalmente integrados) en todo el
1
sistema territorial conectado en red;

)
~-
118
Se acerca a esta "visión" el modelo de !a "red municipal" o "de especialización local estable" propuesta )
1
por Dematteis {1995), en la cual el grado de autonomía, de cohesión interna, de capacidad de uso de!
patrimonio y de los recursos de cada uno de los nodos resulta esencial para establecer una relación
dialéctica y no jerárquicas entre global y local y para determinar formas de desarrollo endógeno. ).
154
)
L
)
')

)
L
)
1
)
sálvaguardar en cada nodo la sostenibilidad del asentamiento histórico sea éste
borgo agrícola, granja o pequeño centro), identificando precisas reglas
tipológicas de rehuso, adiciones y completamientos de los asentamientos
históricos dentro de limites determinados por su sostenibilidad, aun
desarrollando relaciones complejas de tipo urbano-metropolitano que
favorezcan la rupturá del aislamiento. 119
(

( . En este proyecto de conexión en redes de los valores territoriales, el "retardo" en el


elesarrollo, factor de debiliclad en el modelo metropolitano centro-periférico, puede
ser transformado en fuerza: los nuevos inelicadores de riqueza y de bienestar se
sitúan en gran parte en la calidad urbana, territorial, ambiental: la valorización y la
conexión de estas calidades como objetivo del plan es seguramente m_ás simple (a
condición de que se Jo desee) en Gubbio que en la periferia de Milán.
' '
Un ejemplo de territorialización de los servicios raros:
el sistema universitario regional

Ha ocurrido en estos años un proceso de hiperconcentración en las áreas


metropolitanas de los servicios raros a la empresa y a la persona. Este proceso
congestiona ulteriormente los centros históricos de la grandes ciudades y agrava
las condiciones habitacionales de toda el área periférica, donde son
descentralizadas las funciones. La descentralización agrava el penc/ularismo y
extiende las congestiones. Es un proceso de fuerte rejerárquizacion del territorio
similar al ocurrido en los a1ios ci11cuenta con la polarización indusírial. Ahora
r. ' corremos el riesgo ele concebir la elescentralización (no ya de fábricas, sino de
bancos, oficinas, universidades, hipermercados y campos de golf) como pura
operación de descongestionamiento funcional de las metrópolis según los. dos
conocidos modelos ele la extensión ele/ "corazón" central por descentralización axial
y descentralización jerárquica por subpolos periféricos: con d_os resultados
negativos: la creación de nuevas congestiones y /a homologación y desvalorización
1 ' de los sistemas urbanos periféricos. "
( ~

Hago referencia por ejemplo. a la universidad: Milán Turin Florencia Roma Nápoles.
Al lado de un proceso reciente de rearticulación regional de los asentamientos el
modelo dominante ha sido: descentralización y redob/aje de las estructuras en el
área metropolitana: o sea nuevas congestiones en el centro (vaciamiento de.
eelificios históricos, descentralización en las · periferias metropolitanas en áreas
escasamente servidas con el agravamiento de problemas de servicios, de
accesibilidad, de calidad urbana) y ulterior desvalorización y dependencia de la red
urbano regional, con la intensificación del pendularismo en el polo regional.
( ' Intentemos en su lugar imaginar la universidad como modelo importante de la
l ..i
revitalización de la red histórica de la ciudad y de la refundación de los municipios,
' 119
Pero con "senderos" y "paseos" telemat\cos por favor, el Jugar de "autopistas" telemáticas!, como recita,
en el entusiasmo futurista de estos tiempos, la trasferencia del imaginario del gigantismo industria! a la
sociedad de inforrriación.
155
[ '
·"'
)

)
como parte de un proceso de diferenciación, rearticulación y redefinición territorial )
del desarrollo, fuertemente anclado a las tramas de asentamiento históricas y a su
)
especificidad y ambiental; o sea del reforzamiento del sistema regional en red. Se
nos impone inmediatamente el modelo de una universidad regional territorializada: )
120
un sistema interconectado en red en el cual en cada ciudad,· pequeño centro,
)
pueblo se sitúan uno o más nodos de la red (laboratorios didácticos y de
investigación, cursos de pregrado, de especialización unidades didácticas de base) )
relacionados con las peculiaridades culturales, ambientales, histórica del lugar. )

Debido a que no se trata de una simple descentralizadón, cada nodo de la red está )
activamente conectado a todos los otros, expresa subjetividad cultural y contribuye
)
a la construcción de un único sistema regional; cada nodo se avale del sistema
total; el sistema se alimenta a su vez de las diversas informaciones provenientes de )
las peculiaridades de los nodos singulares. El juego, de suma positiva, produce ')
"valor agregado territorial". Los resultados del modelo en este tipo son evidentes:

- reducción de la movilidad regional (los estudiantes desarrollan muchas


actividades in Joco y se trasladan en forma ocasional y selectiva en la red y no ya
debido al pendularismo cotidiano hacía el centro metropolitano); reducción de la
presión habitacional y de servicios en el centro mismo;
- aumento de la escolarización en las áreas periféricas realizando principios de
equidad del derecho al estudio; 121 )
- desarrollo de las economías locales de los sistemas singulares territoriales (es )
conocido el rol impulsor de la universidad como yehiculo de innovación en un
territorio local en evolución posindustrial);
- rehusó para servicios raros del patrimonio. edilicio y artístico de las ciudades
históricas históricas pequeñas, medias y grandes; incremento del efecto urbano sin
. -

desequilibrios y congestiones en la relación entre residentes y población


universitaria;
- enriquecimiento cultural de todo el sistema universitario regional que se alimenta
de las culturas y de las producciones científicas que emanan de las peculiaridades
de los sistemas territoriales interesados; viceversa cada nodo de sistema por estar ')
conectado en red con el sistema regional puede convertirse, sin congestiones
metropolitanas, centro de excelencia en condiciones ele aprovechar el nivel
cualitativo del sistema total.

Es.te razonamiento podría valer para mayor parte de los serv1c1os raros a la
empresa y a la persona que los sistemas de comunicaciones potenciadas permiten
ahora distribuir en redes no jerárquicas difusas y territorialmente bastas volviendo
"potente" el territorio histórico de la ciudad a través de la construcción de redes de
comunicación. Podemos pensar en esta perspectiva en modelos de asentamiento )
!.
120
.Para una ejemplificación de! ~ode!o de universidad regional aplicado la Toscana véase Fanfano, 2000b.
)
121
Todos JOs datos concuerdan en e! hecho de que el modelo regional monocéntrico determina una '
jerarquización regional no sólo en e! acceso a la instrucción 1 sino también en e! nivel cualitativo de la
den)anda y Una sensible jerarqulzadón de !as posibilidades de éxito.
156

•1

)
¡
)

>
( .

(
• o

organizados por redes de ciudades pequeñas y medianas que tengan todas las
ventajas de los grandes centros sin padecer las desventajas de la destrucción del
territorio llevada a cabo por el rnoclelo metropolitano.

La centralidad de los lugares de alta calidad territorial y ambiental

He sostenido que el concepto ele sostenibíliclad territorial puede ser referido a redes
no jerárquicas de pequeñas ciudades, a nivel de región urbana: redes a su vez
construidas a partir de la valorización de pequeñas y medianas ciudades
pertenecientes a los sistemas territoriales periféricos de la región, y a los centros
urbanos que emergen de la descomposición del área metropolitana en muchas
municipalidades.

Para la construcción de este escenario se revela de importancia decisiva sobre


todo la valorización y el potenciamiénto de la identidad y de las relaciones de
aquellos sistemas territoriales que, convertidos en marginales respecto a las
principales dinámicas de desarrollo cuantitativo de modelo metropolitano•,
conservan todavía (precisamente por este rol marginal en el anterior modelo de
desarrollo) niveles cualitativos elevados bajo el perfil urbano, identitario, paisajístico
y ambiental. La puesta en red, según sistemas de comunicación complejos y
potenciados, de estos ámbitos territoriales reconocidos y valorizados en sus
peculiaridades, puede permitir la construcción de una masa territorial de nivel
metropolitano tal de re interpretar la misma memo ría del territorio como verdadero y
' propio lugar de la innovación (Gambino, 1999) en contextos de alta calidad del
' habitat. Aquí la construcc.ión de redes descentralizadas de servicios raros, la
r
1 transformación en red de los sistemas de comunicación y de intercambio, Ja
conexión de cada nodo pára la fruición multipolar de la red, constituyen la base
proyectual y la reserva estratégica de sistemas regionales de alta potencia
innovadora, alta calidad del hábitat, fuertes equilibrios ambientales, alta capacidad
r autoreproductiva. · ·
r

Estos lugares comprenden realidades territoriales muy diversas: áreas con fuerte
dinámica innovadora y áreas marginales caracterizadas· por un localismo.cerrado y
defensivo, áreas con presencia de ciudades históricas de notable relevancia
1 cultural y artística y áreas con prevalente estructura de pequeños centros y
,I asentamientos rurales en el hueso apenínico y en las franjas de pie de monte y de
colina, áreas en abandono y degradación y áreas en vía de rehusó y recualificación
etc. Todos estos contextos sin embargo se caracterizan por haber quedado en
parte ajenos a los procesos degenerativos del territorio, por su marginalidad
respecto al modelo industrialista del crecimiento o por haber implementado
procesos desarrollo económico cimentados con mesura en la valorización del
milieu local. Es el caso por ejemplo de las pequeñas y medias ciudades de Italia
Central donde junto a moderados efectos de expansión periférica permanece una
fuerte identidad de la ciudad histórica, un relativo equilibrio entre ciudad y territorio,
una conspicua presencia paisajística. O también el caso de sistemas de valle

157

,
... .. ,:.
marginalizados por el éxodo in_dustrial en los polos metropolitanos, que conservan )
grandes potencialidades ambientales y territoriales y una fuerte voluntad de. )
renacimiento según modelos de desarrollo autocentrados.
)
La salvaguardia y la valorización proyectual de los nodos y de las redes de estos )
sistemas de alta calidad urbana y territorial pueden constituir un manifiesto
concreto de una nueva geografia del desarrollo sostenible. )

También nuestras ciudades artificiales constituyen nodos y redes pero se trata ele
)
fríos sistemas funcionales desatentos al diálogo con el territorio que ocupan según
lógicas de descentralización y rearticulación de ciclos productivos que resultan
casuales respecto la cultura. del lugar mismo. Se está en alguna medida verificando
una reducción de la jerarquía metropolitana y la intensificación de las redes
regionales con la valorización de los centros menores: pero dentro de una ')
acentuación de la jerarquía de los rangos de las ciudades (concentración de los
serv1c1os raros en los centros metropolitanos, el mantenimiento -o el
acrecentamiento- de los desequilibrios ambientales entre ciudad y .territorio) y con . )
la reproducción ampliada a escala regional de las reglas constitutivas de la periferia
metropolitana. Cada pequeña ciudad histórica tiene así su "doble"
(dimensionalmente 10 veces más grande), que nada tiene que ver con las reglas,
los estilos de crecimiento estratificados en el tiempo por una relación constante de
cada ciudad con el propio territorio, sino que se reproduce por clonación idéntico a
si mismo a través de las reglas homologadoras del crecimiento metropolitano. Las
ciwdades históricas son todas diversas entre sí sus periferia son todas iguales. )

El problema es este: conservación y revitalización dela red histórica de las ',


ciudades italianas no significa congelamiento del pasado sino fundación de nuevas
centralidades que sepan dialogar con cada lugar histórico recuperando su sabiduría
ambiental, la capacidad de construir ciudad y paisaje, la capacidad de crear )
equilibrios entre cada ciudad y el propio territorio y de construir relaciones entre )
ciudades que vuelvan a ser relaciones entre lugares dotados de sentido propio (el <
descubrimiento del paisaje diverso que hace interesante el viaje). )

)
La edilicia estandarizada de las periferias metropolitanas, la no ciudad producida •
por la reglas de asentamiento dictadas por el sistema productivo y financiero,
pueden ser superadas si se consideran en el proyecto las cualidades del hábitat y
la individualidad del lugar. El paisaje puede renacer a través de la invención de
tipos edilicios y territoriales, materiales de construcción, técnicas constructivas y
actividades productivas que relean e interpreten la tradición lingüístico-cultural en
términos de sabiduría ambiental, de genius loci, de identidad. Cultura ambiental y
desarrollo local se pueden soldar en una refundación de lo vernáculo en formas
innovadoras. Innovadoras sea en la calidad del paisaje o en las técnicas
constructivas del territorio. Obviamente no tiene sentido reafirmar la necesidad de
practicar la sabiduría ambiental como repropoposición del sudor, d_e la fatiga y de '
relaciones sociales no ya aceptables. Poseemos abundantes técnicas y tecnologías

158 )

')
)

)
(

"solf', "apropiadas", "bio", "eco", que podemos invertir en el renacimiento de los


lugares sin tener necesariamente que volver a relaciones de servidumbre entre los
hombres y ·la naturaleza. Aunque la recuperación de una cierta "carnalidad" en la
relación con el territorio, en resumen un acercamiento físico y terrigno a la
· naturaleza y a las formas de convivencia que son la defensa real del territorio
mismo, esto decir la comunidad local, parece un proceso deseable.

El rol estratégico del territorio histórico

Los lugares de alta calidad territorial y ambiental constituyen en gran parte la


estructura urbana y el paisaje agrario del sistema de pie de monte alpino, de las
franjas costeras y del sistema de colinas apeninico e insular. Son los lugares que
conservan los principales valores paisajísticos en la estructura urbana histórica, en
las singularidades municipales, en los cultivos de valor y en las más altas calidades
del paisaje histórico. Reconocer estapluralidad idéntitaria y esta estructuración
profunda del territorio es definitivo para fundar la futura ciudad: no disponemos en
Italia (tampoco en Europa) de nuevos espacios naturales por colonizar, para
experimentar ciudades sostenibles de nueva fundación, debemos apoyarnos en. la
estructura histórica recualificado periferias y ciudades difusas: tos modelos se
aplican necesariamente a la recuperación, recualificación, revitalización, integración
de los sistemas territoriales, ambientales y urbanos existentes.

La verdadera ciudad ... es la morada de larga duración. Sólo en la ciudad que posee un origen, un
centro antiguo, se puede hacer experiencia de !a larga duración. En el fondo aquello que salva la
ciudad y la vuelve actual. cualquiera que sea su distancia de la metrópolis, es precisamente aquella
f
1
capacidad de renacer cada vez en torno al lugar donde por prin1era vez a tenido origen. El origen de
la ciudad ésta fuera del tiernpo, es un lugar indiferente a! transcurrir del tiempo. (Piperno, 1997, p.
1 96)
'
También afrontando al modelo de asentamiento difuso Roberto Gambino
coherentemente propone que este:

se apoye- con intervenciones sua_ves de trasfonnación innovadora- en los sistemas de


preexistencias ... Ello significa pensar en !os centros históricos, en los paisajes edificados y '-en las.
tramas históricas de relaciones como el sislen1a fundamentalmente de anclaje eSpacial, de arraigo.
territorial y de idenlificación cultural ele los proceso de territorialización. (Gambino, 1992, p. 92)

La carta de Gubbio de 1990 propuesta por la Asociación nacional de los centros


1 '. históricos y artísticos (Ancsa) avanza el concepto de salvaguardia y valorización del
"territorio histórico": concepto que considero fundador de un nuevo enfoque urbano,
si es verdad que toda ciudad es el resultado de relaciones complejas estratificadas
l en el tiempo, de reciprocidad con el propio territorio. La valorización de esta
rr correspondencia (de sistemas de organización, de reglas, de formas de relaciones
entre asentamiento humano y sistema ambiental),que permite afirmar que el
territorio genera la ciudad; debería asumir un rol central en la definición de los
objetivos estratégicos del plan ecológico: asi como se ha pasado de la
conservación de los monumentos singulares a la salvaguardia del organismo
159

1 '

!L ..!..
' )
urbano que los genera, de esta misma manera es precisó superar la conservación )
de la isla centro histórico proponiendo la construcción de reglas generales de
)
conservación del territorio (que por otra parte en Italia es completamente "histórico"
en el sentido que es difícil encontrarse pedazos de naturaleza salvaje, no
transformada precisamente en territorio, comprendidos los bosques y las cuencas
fluviales). · l
;l
Referir este proyecto de sostenibilidad a la complejidad del sistema territorial y
)
ambiental definido por la estructura urbana histórica y por su sólida tradición
municipal puede ayudar a fundar la nueva geografía del desarrollo sostenible sobre
saberes de asentamiento consolidados: ·
)
Si se considera la estructura urbana histórica desde una mirada distinta ele la del l
Movimiento Moderno (que destacaba su inadecuación para la organización
)
territorial del sistema ele la gran producción masificada), a través de la
reinterpretación ele sus leyes de crecimiento, de su sistema de relaciones, de la
sabiduría ambiental y de gobierno del territorio contenidas en los sistemas
territoriales, puede constituir una riqueza conceptual y con notable soporte material
para realizar las reglas de un sistema de asentamiento sostenible.

La profundidad del territorio histórico en sentido geográfico, cultural, ambiental


calificada por grandes diversidades y riquezas, ha sido contraída, adormecida,
simplificada por el modelo de desarrollo reciente, que ha diseñado una geografía
de asentamiento de planicie, de fondo valle, de línea de costa, según criterios de
urbanización continua, difusa, homologada y aberrante, causa primera· ele
degradación ambiental, paisajista y territorial. 'l
La recualificación de estos territorio degradados, donde vive actualmente la mayor
parte de la población que ha sido atraída por las concentraciones industriales
según las "visiones" que he esbozado en el aparte precedente, es esencial; pero
puede sólo mitigar las heridas, sino se hace referencia estratégica a la revaluación
de las profundidades de los territorios regionales, no en cuanto sedes de )
descentralización- de los actuales modelosde asentamiento, sino por .el :contrario
como lugares de experimentación de modelos originales de desarroJlo sostenible.
La descentralización homologa las periferias regionales a los modelos
metropolitanos: la búsqueda de modelos de desarrollo peculiares a cada lugar
propone . un modelo alternativo de regiones fundadas sobre muchas
individualidades (regiones urbanas, sistemas de valle, nodos orográficos, redes ele
ciudad, franjas costeras etc.) cuya conexión en redes no jerárquicas produce un
aumento durable de la producción de riqueza, transformando en su totalidad el
modelo de desarrollo regional. ·
1'.
,.

160

)
L

'
j

)
Por tanto diferencio entre.una acción táctica de recuperación territorial de las áreas
degradadas que diseñan la geografía "fuerte" del modelo desarrollo precedente; y
una acción estratégica de valorización de las áreas y de los sistemas territoriales
locales destinados a convertirse en centrales en un modelo desarrollo fundado
sobre la autosostenibiliclad y sobre la valorización de los patrimonios locales.

Esta nueva centralidad no implica solamente las áreas periféricas y marginales de


las regiones europeas, sino sobre todo los patrimonios ambientales y territoriales
de las regiones tercermundistas impactadas por los proceso de modernización:

Asegurar la salvaguardia de estos Jugares no significa congelar su difícilmente definible


, autenticidad en ta óptica de una conservación n1useistica. Es necesario afirmar·la validez del modelo
moderno mismo, dar espacios a futuros posibles que afloren desde los intrínsecos Valores ·1oca1es,
prefigurar escenarios diversos resPecto a los destinos determinados por· el unívocO' modelo de
desarrollo en todas partes impuesto. (Laureano, 1995, p. 22)

He ·insistido en el hecho que no puede .haber ciudad policéntrica, ciudad plural,


ciudad sostenible sin una atención estratégica, prioritaria a la refundación de los
lugares, que e;¡ un proceso complejo: político (más democracia, nuevos grupos
1 comunitarios); cultural (sabiduría ambiental, reconocimiento y recuperación de las
1 identidades); económico (economías de recuperación, economías locales no
mercantiles, actividades productivas coherentes con la valorización del territorio);
urbano (los nuevos confines, la reconstrucción del espacio público, la construcción
de sistemas no jerárquicos de ciudad, la valorización de las peculiaridades de los
sistemas territoriales a partir de los sistema regionales periféricos no degradados).
Toda actitud reduccionista·del problema (funcionalista 6 administrativista) puede
! •
contribuir a expandir sobre el territorio regional la forma de ·ocupación típica del
modelo metropolitano, por tanto a agravar los problemas de destrucción del
.territorio en lugar de resolverlos. También el terciario avanzado puede destruir el
territorio. También de parques se puede morir.

Por una civilización de colinas y costera

Venimos de. una civilización de· planicie: la forma metrópoli contemporánea


01-ganizada sobre el modelo fordista. En la historia se han sucedido.varias épocas
de este tipo, por ejemplo la romana que privilegia la planicie por la rapidez de las
comunicaciones del modelo de asentamiento centro periférico, para la formación de
la centuriación en las adecuaciones ambientales y en la agricultura·, para el
posicionamiento de los castra como redes territoriales ele la estructura militar.

La futura civilización fundada sobre un modelo socio productivo postforidsta


agroterciario de alta calidad ambiental y territorial privilegiara fuertemente las
colinas, las franjas costeras, la montaña.

161
' .

. ),
El rediseño del sistema de asentamiento italiano, interpretado como vía maestra . )
para el desarrollo sostenible, pasa a través de la nueva centralidad estratégica y la
)
valorización de los sistemas territoriales de colinas, de los sistemas de valle, de pie
de monte y costeros y sus paisajes agrarios y de los sistemas de pequeñas )
ciudades en constelaciones no jerárquicas.
)
Se delinea una geografía del desarrollo que modifica radicalmente la jerarquía y el j
diseño territorial del modelo precedente: esta geografía ·describe la estructura
)
territorial de una nueva civilización que funda la sostenibilidad del desarrollo sobre
el aumento de valor del patrimonio territorial y ambiental; y que por tanto considera )
jerárquicamente centrales los lugares donde la base material para este tipo
desarrollo, el territorio, existe todavía y que puede, en tiempos no milenaristas,
generar estilos ele desarrollo paradigmáticos incluso para la recualificación del )
terr.itorio metropolitano, a través del descongestionamiento y la recualificación de
)
sus áreas degradadas. Este rediseño ele la geografía está destinado a producir
nuevas jerarquías regionales, nuevas centralidades de los sistemas territoriales
urbanos que por vocación histórica (presencia de alta calidad territorial) y por
capacidad innovadora, al interpretar las exigencias de sostenibilidad del propio
modelo desarrollo, expresarán los más altos niveles de riqueza seg(in los nuevos
indicadores de sostenibilidad. )

El modelo histórico de la ciudad mercantil que abre la época moderna es ya un )


modelo que concentra el asentamiento en la planicie: el .territorio que expresaba
centralidad y profundidad en los valles y en los nodCJs orográficos, progresivamente
se convierte en apéndice de la ciudad comercial y después incluso en periferia
descentralizada de la planicie; se inicia un proceso de periferización de las áreas
interiores que data. del siglo XIV-XV y que en el 900 llega a su culminación. Sin
embargo debe ser recordado que las ciudades hasta la última fase ele
industrialización eran de algún modo terminales de un sistema territorial complejo y
profundo. Por ejemplo, en la planicie florentina el sistema urbano pie-colinar que se
desarrolla por muchos siglos como sistema de ribera de un "lago", del gran lago
pleistocenico de la planicie. La planicie es un sistema anibiental complejo: un gran
bosque, un espacio-de expansión del,Arno, ·tiene muchas funciones ambientales y
agrícolas ligadas al sistema pie-colinar, las ciudades -desde Castello a Sesto,
Calenzano, 'Prato, Pistoia- son puntos terminales de sistemas de valles muy
amplios que se asoman sobre la planicie, que mantiene eri la larga duración su
caráder de espacio abierto. (Poli, 2000)

Esta relación entre los frentes de los valles y los valles mismos (esto es, la
complejidad y profundidad del territorio) se pierde completamente en nuestro
proceso de urbanización, que ocupa la planicie, la llena de objetos edilicios e
..·

infraestructuras y relega todos los sistemas de valle a apéndices pobres,


marginales, de este sistema; que recupera el fondovalle como territorio para
descentralizar funciones urbanas de planicie.

162 )
1,
Se verifican ahora muchos indicios que señalan que estos sistemas ele colina, de
pie de monte y de montaña constituirán las futuras centralidades del modelo ele
asentamiento y modificarán las jerarquías regionales de los asentamientos a partir
de la crisis profunda del modelo de asentamiento metropolitano.

La agricultura ele calidad asume siempre más peso respecto a la agricultura


industrial con roles señalados por la Unión Europea ele valorización ambiental y
paisajística. El territorio agrario y forestal de colinas y montañas presenta un
conjunto riquísimo de peculiaridades productivas, ambientales y paisajísticas
¡·
.que puede constituir el principal patrimonio para la conversión ecológica ,de la
agricultura.

Toda la estructura apenina y alpina presenta un hábitat de alta calidad respecto


a la planicie ya saturada de objetos mixtos - industrias, fábricas, galpones
malolientes, periferias interminables y homologadas de la ciudad difusa. La
alternativa constituida por redes de pequeñas ciudades o de pequeños núcleos,
respecto a la proliferación hipertrófica del sistema metropolitano, inicia
conscientemente a practicarse por muchas administraciones locales. La
posibilidad de conectar este sistema de pequeñas ciudades, asumiéndolas
corno potenciales alternativas a la metrópoli, es realmente perceptible en
muchas propuestas de planes, en general de área basta, pero sobretodo en.los
nuevos procesos de reidentificación en proceso en los movimientos de retorno
desde la metrópoli hacia las áreas periféricas y marginales de la región.

En los sistema de colinas y de valle esta renovación cualitativa del modelo


desarrollo hacia la sostenibilidad es posible, porque por su marginalidad en el
ciclo precedente, no han sido destruidos, corno en la planicie metropolitana, los
paisajes, las estructuras de larga duración, los sistemas ambientales: por ello
hoy estos sistemas pueden convertirse en sede de un proyecto de recuperación
de la estructura urbana y rural. La reinterpretación del patrimonio territorial como
¡: r sistema altamente_ innovador para la producción de riqueza, ,respecto a la
{ i
ineficiencia y arcaicidad ambiental de la · estructura metropolitana, ha
I f comprometido desde hace tiempo también los estudios·de.los_economistas y de
los geógrafos: la formación d"' los distritos industriales y los sistemas
económicos locales han puesto en evidencia una nueva geografía del desarrol_lo
~ t
1
ligada a los caracteres peculiares del rnilíeu. Esta geografía ha ya producido
una fuerte separación de nuestras regiones de los modelos clásicos
"cristalizados", de los modelos inviables centro periféricos, apuntando hacia
modelos de redes no jerárquicas caracterizadas por un fuerte policentralisrno.
Este proceso es facilitado por la adquisición de autonomía del "rango" de la
ciudad respecto de su jerarquía dimensional que permite el aumento de
complejidad las redes regionales elevando en cada nodo de la red la calidad
¡ ' territorial ambiental y urbana.
1 $.·

163
1

Estos indicios señalan una posible nueva geografía en curso, que se está
diseñando a partir de la "tercera Italia": este conjunto de nuevas centrali.dades }
reticulares puede implicar gran parte del territorio nacional. Si observamos, por /

ejemplo, en la Toscana el valle del Arno, donde se ha constituí.do gran parte del
proceso de metropolizacion, representa un aspecto minoritario desde el punto de
vista cuantitativo respecto a las tipologías del · paisaje toscano que es
prevalentemente de montaña y de colina, con estructura urbana de redes muy rica.
La hipótesis de fundar una nueva geografía sobre la centralidad del paisaje de
colina (urbano y rural) implica una porción relevante d.el territorio, no sólo toscano,
sino nacional. Implica incluso en cada región, el hueso apeninico y el arco pre-
alpino,122 con sus ramales de valle hacia el mar y las planicies.

· ·Esta nueva civilización que defino sintéticamente "de colina y costera" representa
por tanto una inversión de tendencia respecto a los procesos históricos que han ' ;:'
determinado una compresión e implosión del espacio geográfico, llevada a su
culminación por la civilización industrial fordista: la contracción de los "miembros" y "
!'
' i
el desarrollo del corazón europeo, en pa1ticular de su planicies, aplastando el Sur
Europa en la elipse padana, como se presenta por ejemplo en la representación del
área fuerte europea de la "banana azul". El movimiento de la nueva civilización )
tiene como referencia una proyección expansiva en profundidad en los territorios de ¡ •
\
valle y hacia el exterior: Europa del este y el Mediterráneo. 123 EI redescubrimiento
de la profundidad territorio y de sus aperturas es por tanto la exploración temporal )
de los orígenes del Mediterráneo, de sus estratificadas civilizaciones 124 y del
sistema urbano medieval (de colina y marino), desde . ' . las ciudades estado italianas
.
a la red janseática. Se impone en este punto una interrogación: )

El desarrollo local autosostenible es prerrogativa de algunos territorios que


disponen de un rico patrimonio territorial ambiental y urbano en cuanto áreas
marginales o periféricas del desarrollo industrial y por tanto "conservadas" en los
..
equilibrios ambientales y territoriales que preceden la industrialización fordista? La
respuesta es compleja.
'

122
"en los valles y en !as vertientes de los Alpes y de !os Apeninos ... la recuperación demográfica y de los ),
asentarnientos se traduce en muchos casos- en una recuperación de la trama de asentamiento más r:)
margina!, que de otra manera sería destinada o a agotar.Se o a servir únicamente de soporte para e!
crecimiento de !as residencias secundarias" {Emanue!, 1997, págs. 123 94).
123
Pero el proceso no es espontáneo: "para pasar de una centralidad urbana tendenclalmente concentrada
en el corazón europeo a una centralidad más distribuida, es necesario sobretodo promover formas de

124
desarroHo local auto~organizado de los nodos urbanos periféricos que posibiliten, a través de ellos, el
acceso a !as redes de los intercambios globales" (Den1atteis, 1997, pág. 33).
"Es necesario ... dejar atrás tas penosas concepciones que Vf!ían el mediterráneo como una suerte de
triángulo de las Bermudas, un hoyo negro en et cual se corria el riesgo de resbalqr, pero es necesario
,,
r
también redescubrr lo mucho que la identidad italiana debe. al Mediterráneo... y a Europa que tlene
necesidad, para no encerrarse en las angustias nocturnas de su corazón continental, de dialogar con el
Mediterráneo". {Cassano, 1998 pág. 64-65).
164
¡

<.
.\
)
t
j

)
l:n el modelo postfordista dominante estas áreas son interpretadas como áreas de
ocio por la metrópoli (reserva de naturaleza, ele paisaje, de calidad urbana de los
pequeños centros; "distritos del bienestar", "distritos de placer") y por tanto objetos
ele una nueva colonización (villas turísticas, parques, instalaciones deportivas,
residencias de lujo, gentrificación de las zonas de colina y de montaña).

En el modelo desarrollo local autosostenible en estas áreas se puede


col1erenteme11te experimentar el encuentro entre el valor potencial del patrimonio y
la sociedad local para la proposición de nuevos estilos de desarrollo. Esto ocurre
donde la crisis de los modelos urbanos y del desarrollo favorece una recuperación
fuerte de identidad, que a su vez permita releer y reinterpretar los valores
territoriales ambientales y culturales locales. Por otra parte si la calidad urbana,
territorial y ambiental se convierte en el principal indicador de producción de
riqueza, es claro que las .áreas dotadas de estos valores están en ventaja para
experimentar modelos de desarrollo alternativos, porque no deben pasar a través
ele la larga y costosa fase ele saneamiento y recualificación ambiental y territorial.

I\Jaturalmente la nueva geografía no se construirá sobre la base "objetiva" de la


distribución territorial del patrimonio residual. Esta dependerá decididamente de la
capacidad puntual de las singulares sociedad .locales de las áreas "periféricas" y
"marginales" para impedir ser objeto de los procesos de colonización, y de invertir
los criterios de racionalidad por los cuales han sido definidas periféricas y
marginales, asumiendo nuevas centralidades culturales, societarias, políticas,
productivas; y si a partir de estas centralidades podrán contribuir activamente a la
valorización del patrimonio., repropiándoselo, captando su potencial para el
desarrollo alternativo respecto al rol que le atribuye la globalización
socioeconórnica.

La geografía de esta nueva civilización del postdesarrollo, que he denominado


"desarrollo local autosostenible", es por tanto un proceso que procede a "mancha
r ele leopardo" en relación con el dinamismo y la capacidad de transformación
1 cultural de las singulares sociedades locales, que se juegan en el proceso el propio
reposicionamiento que . .pue:de implicar nuevas dependencias o nuevas libertades.
Así como habrá áreas metropolitanas que sabrán afrontar. políticas de
recualificación urbana y territorial según los principios de autososteiübilidad habrá
otras destinadas a decaer como sistemas periféricos degradados. Así como han
decaído en la fase de la industrialización de masa muchas áreas de colina y de
montaña y d.e las fajas costeras que no han tenido la fuerza para reaccionar al
poder de atracción d.e las áreas metropolitanas de planicie.

Por tanto el interrogante puesto tiene su fundamento, pero la morfología territorial


ele la nueva civilización trazara diseños más complejos e impredecibles respecto al
simple "negativo" fotográfico de la morfología fordista. ·

165
El nuevo municipio

La forma metrópoli no tiene ya munic1p10; "la metrópoli es mucho menos que


creación y construcción por parte de un sujeto comunitario constituido por la .i
integración social de los ciudadanos" (Toesca, 1994, p, 27). El proyecto de
renacimiento de los lugares es por tanto sobretodo un proyecto de refundación de
municipalidad.

En la visión del desarrollo local autosostenible fundada sobre la puesta en valor del
patrimonio territorial, el municipio y en general lo_s entes públicos territoriales
asumen funciones integrales de gobierno del territorio, en primer luga_r de gobierno
de la economía. Esta transformación de rol, de marginal a central, en el crecimiento
de las tareas de gobierno de un desarrollo económico autocentrado, que he
afrontado en el quinto capítulo, representa el principal vector de la reconstrucción
del espacio público de la ciudad y de las redes ciudades, debido a la pluralidad ele
actores qüe son implicados contractualmente en la gestión de un bien común, el
territorio, que es reconocido como la fuente primaria de la construcción de la
riqueza. En esta visión el municipio retorna a ser sede real del autogobierne de la i.
'
comunidad local. El nuevo municipio que se propone gobernar una comunidad en
devenir, compleja;- compuesta por una multiplicidad de actores y de intereses que
deben integrarse, a través del proyecto local, en la búsqueda del interés público. En
muchos casos la comunidad es multicultural, pluriétnica, pero siempre comunidad
local, comunidad que crea pactos solidarios o contractuales para el desarrollo
autosostenible:

La ciudad contemporánea debe convertirse en el lugar de !a celebracióli del encuentro entre la


gente de la globalización de las culturas y del localismo de las experiencias ... lugar donde la acogida
del refugiado es sagrada ... lugar, en síntesis, de la complejidad de lo viviente. (Scandurra, 1999, p.
182).

Éste doble movimiento - el pacto contractual entre los ciudadanos productores y su


relación con el municipio o con la red de municipios como sedes de autogobierne
del desarrollo - genera el nuevo espacio público ele la ciudad, del cual el estatuto de
los lugares representa el pacto constitucional. ·

El nuevo municipio, además de orientar e incentivar las actividades económicas·


que concurren a la valorización del patrimopio, define. los instrumentos para
hacerlas · actuar en sinergia con el ambiente, · valorizando la empresa local;
promueve el crecimiento de lo social local valorizando e incrementando la
formación de institutos intermedios de concertación y de autogobierne, de ágencias
locales de desarrollo dirigidas a la gestión y valorización de los recursos
territoriales; gobierna estos últimos a través de proyectos integrales,
multisectoriales monitoreados con modelo de valoración polivalentes que
reconduzcan cada acción puntual o sectorial hacia el fin general del desarrollo local
autosostenible.

166
( .

La densidad ele las redes cívicas y clel espacio de relaciones es la medida de la


capacidad del .sistema local de producción endógena de riqueza y de crecimiento
económico durable. El reposicionamiento de cada sistema local en la geografía del
c\esarrollo sostenible no depende sólo de factores económicos, sino sobretodo
como sostiene Robert Putnam ele la capacidad de relnterpretación del patrimonio
histórico de tradiciones de vida civil y de autogobierno loca\. 125

En la construcción de institutos intermedios ele decisión el nuevo municipio inicia un


proceso político ele transformación ele la democracia, enriqueciendo las formas
tradicionales de delegación con la práctica de nuevas formas democracia directa,
en las cuales la representación de los diversos intereses pasa en ocasiones por
experiencias de confrontación directa, en la búsqueda del interés público.

En nuevo municipio al hacer sociedad local promueve una relación cultural política
y económica entre comunidad asentada y territorio, actualiza en formas nuevas un
nexo antiguo:

La adhesión a la realidad territorial deriva de la insuperable corporeidad de la condición humana: el


territorio determinado es el cuerpo de la política y no puede ser gobernado más que por "su"
espír'1tu, esto es, por la comµnidad que en él v·1ve y le da, recíprocamente, forma. Esta reciprocidad
es testimonicida por las señales que constituyen el territorio en realidad contemporáneamente
natural y humano. (Toesca, 1998, p. 19)

Pero entonces como puede una virtual community que vive en medio de calles y
plazas electrónicas sustituir el patrimonio comunicacional. de nuestra cultura
r urbana, intrínsecamente ligada a esta reciprocidad inescindible entre política y
1
territorio?

La "visión" que propongo comporta la inversión del movimiento, vale dedr aterrizar
r
¡ el ciberespacio en las plazas reales para agregar sabiduría técnica y comu.nicativa
1 a la sabiduría de los lugares promoviendo nuevo espacio público.
r~ El proyecto de reconstrucción del espacio público requiere tiempos y espacios del
... L
habita! que consientan una graduación en· \as relaciones entre espacio público y
privado frente a la creciente especificidc1d y complejidad de las relaciones en las
sociedades complejas. ·

La complejidad y diversidad de relaciones que cada tipología de sujetos y de


culturas propone en la relación entre espacio público y privado, en la densidad y
'«, ..;:
calidad ele las relaciones sociales, en la fruición del espacio, en la relación con el
ambiente, están en la base del nuevo proyecto urbano que aborda la tarea del
urbanismo no ya refiriéndola a un habitante medio y estandarizado, sino a esta

125
"Frecuentemente una· corporación antigua se transforrnaba en el 700 en una "so~iedad pía",
convirtiéndose a su vez en una sociedad de rnutua ayuda que apoyaba las cooperatlvas, !as cuales
· enseguida constituían los Cimientos de los sindicatos y de los partidos politicos de masa" (Putman, 1993
pág. 173).
1 •

167
)
)
)

:1
,)
pluralidad de sujetos y a la pluralidad de sus espacios de relación. )
' '
El espacio público caracterizado por la convivencia, la religiosidad, la política )
(Kohr, 1992), producto del desarrollo de la sociedad local, por el acto mismo del j
hacer sociedad local, conecta e integra las actividades de vecindad al sistema de
servicios raros difusos conectados en red que constituyen las nuevas c'entralidades )
y los lugares del intercambio dé las identidades colectivas urbanas .. )
La reconstrucción del espacio público en estos términos de complejidad, conflicto,
')
diversidad de las representaciones y de las formas_ de uso del territorio y de la 5
ciudad, constituye la razón y la medida de la refundación de la ciudad. Los nuevos
municipios pueden nacer del renovado sentimiento de cuidado de los habitantes ¡)
por el propio territorio: el tomar bajo cuidado es al mismo tiempo construir )
solidaridad, autogobierno, municipalidad, nuevo protagonismo de la social civil; en r
)
este proceso la sociedad local reconstruye la propia vida económica y cultural, la
propia identidad colectiva. Allí donde se verifican . procesos de cuidado del )
ambiente, pactos solidarios de desarrollo fundados en la valorización del patrimonio
territorial, nace sentido cívico, autoreconocimiento, intercambio, y viceversa, la ')
¡
conciencia solidaria produce sabiduría ambiental. )
!
)
El desarrollo de los poderes de la municipalidad, asumida como elemento fundador
de nueva territorialidad, reinterpreta e innova una dimensión histórica de la )
identidad urbana: la renovación de la identidad territorial y el renacimiento de la
)
ciudad pueden extraer sabiduría de los modelos ter_r_it_oriales que han hecho de los 1
municipios italianos y europeos de la época medieval una de las experiencias de )
más alta democracia (y de ciudad sostenible) de la historia. Esta referencia no vale r ..
V'
sólo para la ciudad sino para las relaciones entre ciudad y territorio y para las
redes de·ciudad. )

Muchas definiciones contemporáneas de redes de ciudad podrían útilmente ,l


adaptarse a la reinterpretación de la relaciones entre ciudades europeas en época )
comunal. Por ejemplo: r
)
Las redes ciudad son sistemas de relaciones y de flujos con car8cfer prevalentemente horizontal y
. no jerárquico, que se establecen entre centros complementarios o similares y que garantiza_n la
creación de externalidad o de economías respectivamente de especia!ízacíón/ complementariedacl/ )
división espacial de! trabajo y de sinergia/ cooperación/ innovación. (Camagni, .1993, p. 32) 1
)
En las redes históricas la innovación puede encontrar respuesta en la conservación •)
y recualificación. La reconstrucción del alto significado de la municipalidad histórica
puede ser el primer paso para la sostenibi\idad del desarrollo: )
)
Los tres clmbltos de !a restitucíón municipal corresponden a !a reapropiación del espacio, de la L
economía y de la cultura. Los criterios para la gestión reapropiada de estos tres ámbitos son :.:)
con,unes, esto es, están dirigidos a la reconstitución de ta subjetividad comunitaria. (Toesca, ·1993, '.)
p. 8)
)
168
)
1
)
' )

)
·. ...,:

[n la v1s1011 neomunicipalista que he propuesto el gobierno local tiene


contemporáneamente funciones políticas, culturales, económicas; es la sede de
una interrelación compleja de acciones que restituyen identidad a la comunidad
asentada; no se identifica ni con una descentralización administrativa (zonas o
liarrios o circunscripciones) ni con una descentralización, aunque sea compleja, de
funciones metropolitanas. Es también todas · estas cosas; pero la regla de
reorganización del territorio como Jugares dotados de identidad no puede estar
dictada por problemas redistributivos ele funciones metropolitanas: es .dictada por la
necesidad de reconstruir identidad y calidad del habitat; dentro de la realización del
primado dé la ciudad del habitat es posible pensar en modo no destructivo en la
reorganización de las actividades productivas en particular terciarias.
Se trata de inventar un nuevo proceso de agrupación (o de desagrupación} a través del' cual las
polencia!es ciudades mensurables contenidas en la metrópoli, encuentren !as condic·1ones para la
propia idenlidad separada y !as muchas pequeñas ciudades de un territorio caracteriza.do en modo
homogéneo se asocien eri cambio conservando !a propia autonomía, diferencia y distancia.
(Toe sea. 1998, p. 22)

El estatuto los Jugares tiene como instituto fundador el murnc1p10; además de


muchas otras cuestiones éste esta formado por la unión de los municipios de la
región urbana en una serie de estructuras de decisión de geometría variable, a
través de agrupaciones de municipios funcionales a los problemas y a las reglas
por definir (identidades regionales, cuencas hidrográficas, sistemas ambienta/es,
redes ecológicas, distritos productivos, sistemas en redes de servicios etc.):

Una comunidad ecológica recurriría a· a la municipalización de !a propia economia y serviría a otras


munlcipal'ldades de modo dé· iíltegrar !os propios recursos en un s·1stema federativo de base
1 '
regional. (Bookchin, 1989. p. 210) '

lél autogobierno de las regiones urbanas en cuanto "local de orden superior",


emana de la · libre _unión de los municipios que actúan según un sistema de
1 delegación basado en los principios de subsidiaridad. Los gobiernos de áreas
f I
vastas y regionales son expresión de los municipios y de sus procesos de
{ ;¡_
agrupación de geometría variable:

Corno una ciudad bien proyectada debe ser una federación de plazas así una m~trópoli bien
proye_ctada debe ser una federación de ciudades ... Corno una metrópoli debe ser una federación de
ciudades, una nación que go~e de buena salud debe ser una federación de capitales de provincia o
l'- .I
ciudades estado dotadas de amplia autonomía. (l<ohr. 1992. p. 38) ·
1 .i
l_a nueva ciudad, los nuevos corazones urbanos, los nuevos municipios nacerán de
estas reencontradas reglas de construcción del territorio en el encuentro entre las
nuevas identidades locales, los nuevos estilos de desarrollo sostenible y los lugares
'¡j de la memoria.
1

169
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(

11.
Un· ejemplo de construcción del poblado
urbano: del hipermercado a las redes de
comercialización de los productos locales

Del supermercado al hipermercado: un escalón más hacia el


( desarrollo insostenible

El supermercado, en su evolución hacia el hipermercado, "no Jugar" total - cbmo en


1 ¡ algunas experiencias estadounidenses de los malls, de la ful/ inmersion del fin de
( semana (albergues, restaurantes, cine, actividades deportivas, salas de juego, ocio
para toda la familia) - lleva al extremo la disolución de la ciudad, prosiguiendo en el
posfordismo la especialización funcional de los tiempo de vida y de Jos espacios y
determinando la total implosión de la sociedad en el nuevo templo del consumo de
masa. Por esto es difícil tratarlo como problema eminentemente urbano. Enumero,
¡ como en toda la "lista de compras" de supermercado, las diferentes caras del
(
problema.

El problema urbano El hipermercado ejemplifica el cumplimiento tardomoderno de


la división del espacio en graneles monofunciones reguladas por la producción y el
mercado. El tiempo del sistema de fábrica ha descompuesto la jornada social
atribuyendo un sitio para cada función. Las funciones del consumo para la
reproducción han siclo extirpadas y con ellas la multiplicidad de los tiempos de la
estructura molecular del tejido urbano, de la calle, de la plaza y reagrupadas en un
único sitio especializado, que sustituye en el territorio la imagen de la gran fábrica
taylorista en vias de extinción.

El hipermercaclo es alcanzable en auto, muchas veces está en el campo en la


ciudad difusa: su localización decide fuertes polarizaciones y nuevas centralidades
territoriales que producen gigantescos parqueaderos, congestiones de tráfico,

171

ff i
)
j
j
)
aumento general de la movilidad urbana. Es exaltado ulteriormente el transporte )
privado. El hipermercado es el emblema de la ciudad difusa d.e interminables )
periferias construidas a medida del auto y de parcelaciones-laboratorio
democráticas. Renueva y exalta las jerarquías territoriales: multinacionales y
regiones localizan los · hiperpermercados, la provincia los supermercados, los )
municipios los mercado de barrio y las tiendas. La gran distribución escapa al
municipio, al plan regulador (pero también a la región que ratifica los planes de )
¡ .
sector); es autónoma en sus localizaciones, como una gran fábriéa, o una
l
granfinanciera. Es uno de los actores fuertes que determinan las opciones
• 'r
territoriales. El hipermercado es una función del sistenia económico, sus lógicas de ' /).

localización están ·en otra pa11e, en el mercado mundial. El hipermercado


contribuye a la disolución del espacio colectivo de la ciudad, a la desertificación de
los centros urbanos. ·

El problema paisajístíco El hipermercado homologa paisajes urbanos y rurales


destruyendo sus peculiaridades y las relaciones con las tradiciones productivas,
constructivas, tecnológicas. Su dimensión, su forma, su localización no nacen por
crecimiento endógeno del territorio, sino de un mundo aespacial exógeno de
empresas multinacionales deslocalizadas. Supermercados e hipermercados son
una señal fuerte descontextualizada, reiterada: nuevos templos del peregrinaje
laico que garantizan y supraordenan los signos del paisaje local agachándolo a las
simbologías homologadoras del consumo global. La repetición del mensaje visual
construye intrusiones, estaciones reconocibles de una misma ciudad clonada, con )
un estilo único de consumo, de la periferia de MH.án a la banlieue parisina, a la [
ciudad de Guatemala, a Los Ángeles.
)
El · problema económico La gran distribución desterritorializa la economía
homologando las mercancías en el mercado mundial, aboliendo los ritmos de las
estaciones, el sentido de los lugares, las peculiaridades ambientales. La agresión a )
la red menuda del pequeño comercio, a la cadena distributiva de los productos t .
)
locales va a la par con la destrucción de las economías territoriales. Los mercados ! .
alimentarios locales en los barrios de las ciudades y en los países eran el terminal )
dB· l.aproducen .agrícola y artesanal del territorio circunstante .Los productos locales
eran parte constitutiva de la identidad de los lugares (costumbres alimenticias,
saberes productivos, estilo de vida) los mercados y .las ferias eran reales puntos de ).
intercambio de productos provenientes de diferentes cultivos (y culturas) L
)
productivas. ~ ..
)
La tienda de productos locales alimenta economías locales, exalta la diferenciación
de los productos, induce e incrementa su propagación, es el terminai de una red
densa y menuda de economías agrícolas y urbanas, El supermercado y el 1
hipermercado amputan esta red, hacen secar las raíces del territorio local ele L
producción, empobrecen la economía de base territorial, crean desocupación. ::)
1
Destruyen microempresaríalidad local sustituyendola por el trabajo asalariado )
descalificado. Pero las mercancías en el hipermercado cuestan menos.
)
172 )
L
)
!
)

¡
)
{ ,i

El problema ambiental. El supermercado genera contaminación por nuevo tráfico,


cementifica e impermeabiliza vastas plataformas, exaspera las dimensiones
(geográfica funcional distributiva) del ciclo de las mercancías, de los desechos
aumenta desmedidamente los embalajes.

Induciendo consumos estandarizados, disminuye la calidad de los productos,


genera adicción al envenenamiento estético, de la mente, de los cuerpos. Es un
difusor ele la producción industrial masificada y descalificada, de .la agricultura
química, de la manipulación genética vegetal y animal, de la creación de productos
artificiales, de efectos incontrolables e impredecibles para la salud. Es el terminal
en el territorio de un sistema de producción y distribución de las mercancías
altamente dañino para la salud de los humanos, de sus asentamientos, del pl.aneta.

El problema social. El espacio público resulta trasmutado en funciones de


consumo de masa y rediseñado con sus tipologías homologadoras, con sus
funciones privatizadas y mercantilizadas. La hipertrofia del consumo y de la
producción determina la hipertrofia del habita!. El habitante es .un apéndice, es
lrataclo sólo en cuanto sujeto consumidor. Se incrementa la disolución del espacio
público urbano: en las periferias metropolitanas: en el supermercado e
hipermercado mientras más crecen en complejidad sus funciones más definen la
nueva plaza, el lugar del consumo del tiempo libre del fin de semana; en muchas
periferias son los únicos lugares de encuentro de los jóvenes. El espacio público es
asi rediseñado por .el hipermercado; frecuentemente el hipermercado dota P.or el
' ' municipio los espacios públicos. El supermercado es el punto de encuentro para ir
a la discoteca o para ir a tirar piedras desde los viaductos. El hipermercado
condiciona los tiempos del intercambio social, siempre más subordinados .?: .. los
tiempos del consumo; sustraídos a la autodeterminación de las actividades
individuales y sociales que el aumento ele! tiempo del no trabajo consentiría. El
hipermercado es el antídoto del desierto social ele la periferia.
l

f r la vía desde el supermercado al hipermercado es irreversible?


1 1

No, pero el problema implica contemporáneamente toda la "lista de compras": la


lucl1a de los pequeños comerciantes urbanos y rurales por la limitación de las
1
rf licencias a los supermercados resulta corporativa y vana (en cuanto puramente
defensiva) si no afronta todos los aspectos del problema.haciendo parte como
componente activa de un diseño general de reconstrucción de los lugares y de sus
peculiaridades productivas, cooperando con la valorización de las energías locales
por un desarrollo local autosostenible.

En ese contexto estratégico el stop a los supermercados no puede ser sólo un


problema clim.ensional o de estándares (metros cuadrados máximos por habitante).
r·- :¡; El reforzamiento de la red distributiva local debe ser a pleno título integrado como
pieza ele las estrategias alternativas de desarrollo hacia la autososteníbilidad ele
parte de los gobiernos locales: en primer lugar comenzando por distinguir, en las

173
j
)

políticas económicas, productos difícilmente producibles localmente, de natúraleza . )


industrial estandarizada, dependiente del mercado global (de reducir a lo esencial)
de productos que valorizan las cualidades del desarrollo local (agrícola, artesanal,
de pequeña y media empresa, artísticas.culturales) por potenciar. .

El desarrollo de la red distributiva de los productos locales hace viables economías


de base territorial que se basen en la valorización de los rfcursos del patrimonio
local, en sus características de unicidad, que son la molécula fundadora de un )
mundo basado en muchos estilos de desarrollo, .en la cooperación, en la
subsídiariedad. El conflicto entre la gran distribución estandarizada y la red )
distributiva local "personalizada" es particularmente evidente la ciudades de arte, )
en la red de las ciudades históricas, en las zonas de montaña, de colinas y rurales,
)
.donde la estandarización de los productos, importando modelos metropolitanos de
consumo y de uso de los recursos territoriales, aleja y vuelve impotentes las ')
políticas locales respecto a la valorización ele los recursos locales, respecto a la
afirmación del principio ele una general inversión del ciclo producción.en la )
búsqueda de una mayor relación de la cadena productiva con la valorización ele!
patrimonio territorial y los estilos desarrollo local.

El control cuantitativo de los grandes centros comerciales en los asentamientos no


está por lo tanto en condiciones ele producir significativas inversiones de tendencia.
En. lugar de estudios de impacto o de compatibilidad ambiental, de intervenciones
sobre la red distrib.utiva predeterminadas por lógicas exógenas, por dimensiones y · )
tipologías, sería necesario introducir formas ele planificación que incluyan modelos
de evaluación polivalentes de escenarios estratégicos, socialmente producidos que
'
!
)

verifiquen la coherencia entre: )

sostenibilidad ambiental (volumen del péndularismo y de tráfico de operación y


de usuarios inducidos, dimensiones de la cuenca de usuarios, niveles de
contaminación etc.);

Sostenibilidad económica y social (efectos sobre el pequeño comercio y sobre


la comercialización-de producto.s locales, no.. sólo en el plano ocupacional, sino
respecto del crecimiento de la economía local y de sus peculiaridades);

sostenibilidad territorial. y urbana (niveles de complejidad de las funciones,


calidad del espacio público, coherencia con los programas de recualifícación de !
las ciudades históricas, de las periferias y de la ciudad difusa). )

)
Se trata en resumen de invertir las técnicas de evaluación: primero la enunciación
de proyectos socialmente condívididos, a pa1tir de los cuales valorar después la )
coherencia de las intervenciones paticulares de sector. t
)
1
)

)
174 ¿
)
')

)
t
)
!
)
(

Por ejemplo en el decreto 8ersani sobre el comercio ('1998) el artículo 6


(programación de la red de distribución) 126 permite internalizar en los planes
regionales, en los planes sectoriales de coordinación provincial y en los planes
reguladores indicaciones sobre:

evaluación multisectorial de sostenibilidad de las intervenciones;

criterios de desarrollo cuali-cuantitativos para cada una de las áreas


metropolitanas homogéneas o "supramunicipales configurables como una única
cuenca de usuarios" en referencia a las grandes y medias estructuras (ejercicios
superiores a los ·150 - 250 y 1500 - 2500 m2) por ejemplo:

directivas para incluir en los planes territoriales ele coordinación y en los planes
reguladores en el momento de su elaboración y en el de instrucción de la
autorización o concesión edilicia, procedimientos de evaluación de la
sostenibilidad ambiental, social, económica, urbana y territorial de las nuevas
í ;
estructuras comerciales;

definición ele estándares máximos de superficie por cada una ~e las áreas (a
partir de estándares agrupados a nivel regional) que no sean fruto de políticas
sectoriales o de acuerdos bilaterales en derogación, sino que sean recalculados
al interior de los objetivos de los planes integrales de desarrollo y verificados
i ' respecto a las sostenibilidades mencionadas;

evaluación y revisión de.1 espectro comercial de los productos estandarizados en


1 '
relación con la valorización de las producciones locales;

criterios de localización y de inclusión respecto a las funciones existentes Ya su


1
evolución prevista por los planes;
l ¡'
especificaciones para los procedimientos de concertación a nivel de área entre
los diversos m_unicipios interesados y las asociaciones de los conSU[llidores y
·de los comerciantes.

( r El pequeño comercio como agente de desarrollo local


u
1
~ I La integración de 1o·s planes de sector en las politicas publicas de gobierno del
\ i
territorio, respecto a las cuales los planes del sector comercial pueden ser una
etapa importante, por el peso que la gran distribución ha asumido en la
organización del territorio, debe t1acer parte de un cambio radical de la cultura del
desarrollo, sin el cual el control dimensional y cuantitativo de la gran distribución
está destinado al fracaso estratégico.
126
Tal artículo introduce plenamente las problemáticas del sector dentro de !as finalidades territoriales de
"recualificación del tejido urbano", de los "centros históricos", de los "barrios urbanos degradados", de las
"zona de montañas, rurales e insulares", de !as "pequeílas y medianas empresas" . .
175

¡ '.
. )
'

)
En particular, el pequeño comercio debe modificar · el espectro mercantil
característico de los productos estandarizados de la gran distribución: si lo sigue en
)
tono menor más desciende el nivel cualitativo y cuantitativo de los productos. El
pequeño comercio sigue las jerarquías territoriáles de la metrópoli. En el ' )
supermercado hay más elección y los productos cuestan menos; por ello es
)
necesario proyectos de diferenciación mercantil y cualitativa de los productos, ele
los ciclos productivos y de las redes distributivas.

A su vez la diferenciación cualitativa requiere que el pequeño comercio se


transforme en un · agente propulsor y difusor de los hilos interrumpidos de la )
producción artesanal, privilegiando los productos biológicos en agricultura, los
)
saberes locales en el artesanado y en la industria, los modelos socioculturales
locales en el terciario avanzado, la calidad ecológica del ciclo de los productos;
creando en el sector turístico redes difusas de hospitalidad que valoricen el . \
patrimonio edilicio histórico urbano y rural; restituyendo en la ciudades históricas '
nueva calidad al artesanado, a las actividades artísticas y culturales ligadas a la )
cualificación ele! turismo cultural; organizando en el territorio producciones ele
)
calidad marketing territorial dirigido a la valorización de las peculiaridades
ambientales, paisajísticas, culturales de los lugares de producción.

En este escenario los mercados de barrio locales pueden volver a ser expresiones
')
de economías de base territorial, competitivas en el plano de la calidad y de la
diferenciación d_e los productos agrícolas y artesanales; síntoma de una
reconstrucción de relaciones entre ciudad y territo_rio dirigidas a la 1·educción _de la ¡
eco/ogica/ footprint y al relativo cierre de los ciclos alimentarios y de los bienes 1
¡
reproductivos de base local. Por su parte los productores biológicos, el artesanado )
local, las producciones relacionadas con la valorización del ambiente y territorio
deberían crear cadenas que favorezcan los canales de distribución y venta en los
mercados locales. Y los municipios no deberían sólo producir limitaciones a la
expansión de la gran producción con base en los nuevos estándares, sino:

promover agencias de desarrollo para el crecimiento productivo y la valorización


,··
de las cadenas funcionales a la valorización ·del·pcitrimonio territorial, -en primer
lugar del mundo rural (agroturismo, artesanado relacionado con la
transformación de los productos agrícolas, turismo ambiental etc.) .en el cual
integrar como elementos promocionales la red comercial local; l.

promover relaciones de vecindad con la expansión de actividades de mutua


ayuda de intercambios y actividades comerciales ecosolidarias;

realizar proyectualidad urbana para reducir la movilidad relacionada con las


J
necesidades primarias, proyectando sistemas de asentamiento donde la red l
distributiva readquiera su función social integradora y no separada del espacio )
[
público mismo.
\
j

176 \
J
L
Habitantes productores comerciantes deberían por lo tanto aliarse para construir
estilos de desarrollo local _autocentrados y a autosostenibles, dentro de procesos de
neoarraigo identitario y de cuidado del territorio, como base para los nuevos estilos
de consumo dirigidos a elevar la calidad del habita!.

Este proceso de reconstrucción del territorio de los habitantes se lleva a cabo en


muchas experiencias puntiformes y de redes que caracterizan las periferias
metropolitanas, el mundo rural, la ciudad difusa, en muchas iniciativas de
voluntariado y también en muchas administraciones locales. El hecho _es que, por la
complejidad del problema enunciado y las interdependencias de sus varios
aspectos, es necesario que se den experimentaciones integrales en un mismo
territorio que impliquen en su conjunto la reorganización del agricultura, del
ambiente, de los sistemas productivos, de los sistemas urbanos, del comercio, del
consumo, del gobierno local; poniendo en práctica estrategias de transformación
ecológica del asentamiento y consecuentemente el impulso de economías con
base territorial, que tengan la fuerza de contraponer experiencias de desarrollo
local autosostenible a la penetración invasora de los procesos de globalización. Los
planes y las acciones de sector chocan las más de las veces contra la invasión de
los procesos económicos clependientes del mercado mundial y de la globalización,
de los cuales los supermercados y los hipermercados no son más que algunos de
sus terminales difusos sobre el territorio.

Ha llegado el momento por tanto de experimentar con laboratorios territoriales en


los cuales experiencias integrales de desarrollo local autosostenibles asuman por
concentración y sinergias de iniciativas intersectoriales, por empeño de
construcción social del plan, por capacidad de construcción de riqueza durable, la
fuerza "liluputenze" de volver inofensivos los gigantes. · ·· ·

; ':
l .;,.

\Li
[[

177

E: ..:
1 1
. )
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' );

12.
Proyecto local y tercer mundo: de la
cooperación para el desarrollo a los )
ecointercambios ,)
)
)

¡:
r .
)'

La elaboración del concepto de desarrollo local autosostenible ha asumido como


•)
referencia el territorio histórico europeo. Sin embargo los conceptos de local y ele
autosostenibilídad comportan una serie transformaciones conceptuales y operativas
en el proyecto en general, en cuanto vuelven inmanente el proyecto a las )
¡
peculiaridades de los lugares que por tanto no es estándarizable ni exportable en )
valijas de proyectos "llave . en mano". En las experiencias más recientes ele
cooperación internacional l1an ocurrido una serie de .cambios conceptuales y '
operativos en esta dirección que proponen nuevos problemas. Sintetizo por puntos
los cambios y los nuevos problemas.

Los cambios de los enfoques de la cooperación


,- 1

1).el final de la valides cultural y práctica del one best way ha abierto un abanico ele,
estilos desarrollo que indican la viabilidad del camino ele Ecopolis sin pasar por el
infierno de la ciudad fábrica, que entre otras cosas es considerada ya por los
)
niveles de consumo de recursos de energías que ha producido, inextensible (sin ¡
conquistas interplanetarias y colonias estelares). La búsqueda de un mu.ndo plural,
complejo, fundado en relaciones · multipolares, no jerárquicas entre culturas [,

diversas respetuosas de si mismas y de las diferencias, ha sido iniciada en los


enfoques normativos (basic needs, self refiance, ecodesarrollo ... ) y continúa en las
experiencias fundadas sobre el Primary Environmental Care y sobre los enfoques
que expanden el concepto de autosostenibilidad desde la dimensión ambiental ¡
(salvaguardia de los ecosistemas), a un complejo de factores de naturaleza cultural )
(valorización de las identidades),económica (satisfacción de las necesidades '
valorización de los intercambios no mercantiles) política (participación desarrollo la
comunidad local),terriloría/ (cultura del habitat y sistemas urbanos no jerárquicos): .· )
178
)
¡-

'
factores que en su conjunto concurren a definir cada especifico estilo utilizando
indicadores de la calidad del desarrollo y de la sostenibilidad lejanos ya de la
tradicional arrogancia de las burdas evaluaciones del PIB.

2) Este proceso ha puesto en crisis un modelo de cooperación basado en las ayuda


de sector (agricultura, asistencia, servicios ... ) en tanto son propios de una lógica de
exportación del desarrollo y del concepto subordinado de "subdesarrollo". La nueva
cooperación se va perfilando como ayuda a la autodeterminación y pone en el
centro de la propia acción la ayuda al crecimiento los poderes de la comunidad
local, de la municipalidad, delos pueblos; la promoción de la descentralización de
las formas de trabajo autónomo y autogestionado. Lasadministraciones locales son
consideradas como sujetos principales de la proyectación y de las políticas de
cooperación y solidaridad internacional, en cuanto no son ya simples ejecutores de
decisiones externas, sino promotores de estrategias locales de desarrollo ligadas a
1 ¡ la participación y a la autoorganización reproductiva de los habitantes.

3) Estos proyectos buscan los requisitos de la sostenibilidad a partir de la


verificación histórica del fracaso práctico de la imposición de saberes y tecnologías
exógenas y sobre la restitución de valores relacionados con la sabiduría ambiental
( :
local y con la identidad de largo periodo. Las problemática de sector son situadas
dentro de proyectos integrales y reinterpretadas con el propósito de ofrecer.ayudas
para la reducción de la dependencia; reelaborando con las poblaciones locales
instrumentos para innovar saberes y técnicas de la tradición local, que se.revelen
apropiados para la construcción de modelos de autostenibilidad de una especifica
r ' región. Sobre la revaluación de las "raíces sabias" se funda por tanto la búsqueda
contextual de técnicas constructivas, tecnologías ambientales y territoriales,
>.: i
contextos laborales· tradicionales, estilos habitacionales y de asentamiento. La
l1ípótesis general que sostienen los proyectos de la nueva cooperación es la
inseparabilidad entre temática ecológica y el desarrollo local: muchas pequeñas
homeostasis locales (co_n el cierre tendencia! de los ciclos ecológicos) fundamentan
r r
I t los estatutos moleculares de la construcción de equilibrios generales durables.

4) Han cambiado en consecuencia los campos dek análisis y del proyecto: la


0

tradicional valija con el proyecto "llave en mano" es sustituida por un manual de


•oxplorador: el cual busca en la profundidad temporal (recorriendo los procesos de
territorializacíón dé larga duración) y espacial (reconectando los sistemas
ambientales) los valores fundadores sobre los cuales la comunidad local puede
reorganizar el propio crecimiento, reconstruyendo la memoria de la propia
identidad. Las técnicas de análisis, representación y comunicación de los valores
territoriales resultan a ·este punto fundamentales. en el proyecto: que a su vez
asume el aspecto de escenario estratégico de simulacion de escenarios para iniciar
los procesos complejos de autorealización de la comunidad.
' ¡
l

,:¡;_,.):,

179

t -~
)
)
)

-2
)
5) Estos proyectos tiene por finalidad invertir los procesos de metropolización )
salvaje basada sobre la construcción exógenas ele. modelos ele asentamiento
centroperiféricos que han producido contemporáneamente la megalópolis, la ciudad )
ilegal, el empobrecimiento de los campos: están por tanto atentos a redescubrir la )
complejidad histórica de los sistemas territoriales y ambientales (pueblos, ciudades,
).
comunidades, sistemas y redes complejas ele comunicación) y a reinterpretarla
como posible "estructura" de proyectos territoriales contra la pobreza y la ')
dependencia. La búsqueda de modelos urbano-territoriales en redes multipolares
)
no jerárquicas que produzcan un reequilibrio en los asentamientos y dimensiones
urbanas accesibles al autogobierno (también al interior ele las mismas megalópolis), )
es la otra cara del desarrollo de las autonomías locales y de las municipalidades.

6) Las modificaciones radicales de la naturaleza del proyecto han cambiado el )


sistema de relaciones Norte-Sur en la · nueva cooperación: las recientes
)
experiencias posibilitan más relaciones de intercambio multilaterales entre
proyectos de transformación ecológica y de participación en ejecución al Norte, )
motivados por las crisis del desarrollo, y proyectos en ejecución al Sur motivados
)
por las crisis del subdesarrollo inducido. Estos intercambios se van positivamente
concretizando a través ele formas experimentales y procesos locales: gemelajes
operativos y proyectos comunes y directos entre municipalidades, relaciones entre
)
universidades, institutos de investigación y organizaciones no gubernamentales,
redes de ciuclade_s que se forman con objetivos puntuales de resaneamiento y )
salvaguardia ambiental; convenciones y directivas de organismos internacionales.
)

Nueva cooperación nuevos problemas

Recorriendo estas transformaciones radicales en las teorías y en las práctica de los


proyectos de cooperación destaco en el mismo orden en que los he expuesto y con
la misma numeración algunos nuevos problemas que me parecen relevantes para
desarrollo de los proyectos mismos.

1) La medida de la calidad del desarrollo establecida por los nuevos indicadores de


sostenibilídad (como el Human Development lndex, el Material lntensity for Unity of
Service, la Ecological Footprint, el lndex of Sustainable Economic Welfare etc.) y en
particular los correctivos a estos indicadores elaborados en nuestras
investigaciones que evidencian la centralidad ele la calidad territorial en la )
valoración de sostenibilidad, ponen dos cuestiones fundamentales: la primera tiene
que ver con la no total comensurabilidad de los indicadores de calidad y de todas
maneras la presencia entre los factores de valoración de modelos culturales y
sociales de referencia para cada sociedad local. Esta "variable" vuelve
problemáticos los criterios de valoración generalizantes. La segunda consiste en el
hecho que, alejándonos de los parámetros universales (o sea dominantes) de
valoración nos acercamos siempre más hacia los efectos relacionales de los estilos
del desarrollo (grado ele sostenibilidad, ele intercambio no agresivo, de ')
compatibilidad recíproca, y de cooperación; niveles de consumo de recursos
)
!!'.-..
180 )
¡

,.
ambientales y energéticos externos) mas bien que sobre una evaluación intrínseca
clel singular estilo. Los valores . relacionales pueden por tanto constituir en
perspectiva él "equivalerite general" propio ele las sociedades locales cuyos valores
resulten autodeterminados (y en parte incomunicables). Este fundamental
replanteamiento conceptual requiere, en las prácticas pollticas, el abandono de una
cultura de gobierno de los procesos de homologación, para experimentar una
cultura de gobierno de la complejidad, fundada en el reconocimiento de las
diferencias y de sus compatibilidades, de sus sinergias y complementaridades; una
cultura cuya realización práctica está en sus inicios y es problemática incluso los
países del Norte.

2) La cuestión de la centralidad de la ayuda al crecimiento de las formas de


autogobierno local, aunque representa un notable contribución contra el
imperialismo y la dependencia, plantea un dilema teórico no indiferente: como se
puede "ayudar a la autodeterm·1nación" ? no se trata de una evidente contradicción
en los términos? Muchas veces este dilema ha sido evidenciado cori ocasión de las
financiaciones de la Unión Europea: no podemos confiar el dinero a las comunidad
locales (y a sus gobiernos) del tercer mundo sin control porque lo gastan mal; o
también se encuentra en los remordimientos de muchos misioneros católicos no
agresivos que llevan todavía con su propio mensaje el gen "universalista" de
,¡enocidio cultural consumado desde hace siglos. El mismo dilema pero al revés se
plantea por ejemplo en los países latinoamericanos cuando contestan 1a·cu'estión
"universal" de la Amazonia que debe ser protegida como pulmón verde del mundo;
por tanto permanece especularmente en las teorías suristas del desenganche del
mercado mund'1al la inquietud de la perspectiva del retiro de la ayuda (retiro que en
cualquier caso es impuesto violentamente como en el caso del frente i~l,ámico
argelino). Considero que la solución del dilema se puede encontrar solo el interior
ele! punto 6) o sea pasanclo el concepto de la ayuda al de reciprocidad y de mutua
1 ayuda, del cual también nosotros tenemos teóricamente y prácticamente
¡
necesidad. Asumiendo estos conceptos podemos finalmente "exportar", en primer
lugar, los elementos de crisis endógena de nuestro modelo económico y de
asentamiento, como via de no transitar; y segundo lugar nuestros proyectos y
nuestras experiencias de transformación ecológica.

3) Es ya verificable que la importación ele cultura material (tecnologías, modelos de


asentamiento exógenos etc.) produce un empeoramiento material de la calidad
ambiental y habitacional y que el fenómeno no es siempre impuesto por la apertura
de las economías del tercer mundo al mercado mundial, sino frecuentemente por
una cultura de modernización endógena que, al desconocer la tradición, arrasa con
ella sL.IS propios equilibrios ambientales y su propia cultura habitacional,
construyendo por imitación inmensas periferias de metrópolis jamás nacidas. Por
ejemplo en San'a los bancos locales financian sólo la destrucción y la
reconstrucción en cemento y vidrio - y no la conservación y la restauración - de los
edificios históricos de Bir el-Azab; también en los oasis saharianos el hecho que las
habitaciones en cemento no sean climáticamente habitables no impide a los

181
i
j

}
notables locales de construirlas, salvo para ir a vivir por largos pedidos en tiendas. )
El problema no se resuelve con actitudes conservacionistas o vinculistas o ' }'
museisticas; las soluciones más interesantes y vitales se dan donde las energías
internas de la sociedad local, que contradicen los modelos de colonización
exógenas del territorio, toman conciencia de la propia identidad y traducen en
procesos de innovación y desarrollo los sedimentos mater.iales cognitivos de la [ !

cultura autóctona. )
( ~

)
4) los métodos de análisis y representación de los procesos de territorialización
para la identificación de. los tipos y los valores territoriales elaborados por nuestra
escuela en Italia son pensados y referidos al territorio europeo. Con lo cual se pone
''Ji
en evidencia dos importantes cuestiones metodológicas que deben ser definidas en
a
la aplicación estos métodos realidades como las africanas o latinoamericanas. )
! !
\j
;
La primera hace referencia al hecho que los elementos de permanencia de la
estructura territorial y urbana europea son muy resistentes y estructurantes (se )!
' ·I
piense por ejemplo en la estructura vial y en la centuriación romana o en el sistema ),
urbano-municipal medieval); mientras allí donde la conquista colonial ha producido ¡ ,;
en época moderna una ruptura radical y una d_esterritorialización de larga duración )
codificado y coniaminando profundamente y establemente culturas, jerarquías y '. \i' ;
tipologías territoriales y urbanas resulta mucho más complejo el proceso de
identificación· de los sedimentos materiales y cognitivos de los procesos de
territorialización precolombinos. Sin embargo estos sedimentos son en muchos
casos muy importantes para reinterpretar la comp)ejidad y los valores potenciales
de un sistema territorial.
r ·'
La segunda cuestión evidencia una diversidad fundamental para el proyecto
ecológico: el análisis de los sistemas ambientales relacionados con nuestro
territorio hace referencia a una naturaleza completamente "culturizada" por la
estratificación en el tiempo de muchos ciclos de territ.orialización (por ejemplo no
existe una selva "natural" en Toscana) mientras en los territorios en cuestión, si j
bien con procesos también graves de degradación de los ecosistemas, es preciso ' ).
proponer· modelos analíticos que tengan en cuenta ·Ja. existencia. extensos
ecosistemas no antropizados, respecto a los cuales la sabiduría am_biental no
puede más que ser adaptativa respecto a la naturaleza (como lo han sido por siglos
las culturas autóctonas, sean nómadas o sedentarias) so pena de la decadencia
del asentamiento antrópico y/o la destrucción de' los mismos sistemas ambientales.

5) El desarrollo de sistemas regionales multipolares y no jerárquicos fundados


sobre cuidadosos análisis de los procesos históricos de territorialización, asumidos
como alternativa estratégica al proceso de crecimiento exponencial de la
megalópolis tercermudista y a su destino catastrófico, constituye un. problema que
dificulta operacionalmente tanto los esfuerzos de reconstitución de municipalidad
en ámbito metropolitano, com.o las políticas de relocalización y descentralización de
recursos, servicios, actividades productivas. Cuando la concentración urbana es

182 )
L..

)
"

'
( f

potencialmente construida por modelos de industrialización yurbanización forzada


de las estructuras tribales (por ejemplo Maputo)o por razones político-militares (la
inmigración forzada en hacia barrios ilegales metropolitanos como respuesta a la
represión militar en las pueblos rurales por ejemplo en ciudad de Guatemala o en
Bogotá), el proyecto de reequilibrio regional compromete directamente los
problemas de la reapropiación del territorio (Y de las tierras), del reposicionamiento
integral de los poderes en la sociedad, del reconocimiento de las lenguas y de las
culturas (Chiapas). Sin una reconsideración de estos problemas el proyecto urbano
y de participación resulta marginal. La nueva cooperación no puede no hacer
referencia estos problemas contextuales una vez negada su "normalidad" para el
desarrollo.

6) El paso a relaciones de reciprocidad nos impone, en fin, una completa revisión


1 '
cultural y operacional de los modelo de cooperación: de la exportación de recetas
para el desarrollo a la búsqueda comC111 ele vias ele salida a la crisis del ecosistema
planetario a través del crecimiento de redes de intercambio de experiencias,
proyectos, estructuréis de investigación y de formación entre proyectos locales que
tengan cuenta en modo no jerárquico las relaciones Sur- Sur, Sur-Norte, Norte-Sur,
Norte-Norte. Las experiencias más avanzadas de cooperación se van situando en
el ámbito del objetivo de la construcción de esta complejared de intercambios para
la edificación de un mundo plural fundado en un sistema de sociedades _locales
autosostenibles. Las técnicas y los proyectos para provocar la densificación de Ja
( . red son ahora un problema de fundamental importancia estratégica.

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183
13.
El proyecto local: una visión política de
síntesis
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.. •

Hacer sociedad local

El proyecto local que .he delineado en este libro en sus aspectos metodológicos en
la· primera parte y en algunas anticipaciones visionarias en 1.a segunda,
desarrollándolo como enfoque territorialista del. desarrollo· local autosostenible,
contiene la visión política de nuevas formas de democracia que toman cuerpo a
través de acciones dirigidas al crecimiento de la sociedad local, a "hacer sociedad
local". La incorporación del proyecto local en la política, en las políticas, en los
lenguajes y en las acciones de los gobiernos locales, es un lento proceso en
marcha entre muchas contradicciones. Este proceso está por tanto ligado a las
prácticas más avanzadas, al siempre más difundido reconocimiento ele la
necesidad de facilitar el crecimiento de sociedad locales que pretenden tejer de
nuevo relaciones virtuosas con el propio ambiente de asentamiento reinterpretando
sus propios valores territoriales.

En esta óptica el proyecto local es la manifestación política de una exigencia, de


una necesidad, de una idea, para responder al. desafio de la globalización y para
superar la actual esquizofrenia de los comportamiento frente a ella, ambos
insostenibles: por una parte la resistencia autoexcluyente de comunidad locales
que defienden la propia identidad a través del cierre, la falta innovación y de
relaciones; por otra la carrera competitiva de los sistemas locales que aprovechan y
desnaturalizan el propio patrimonio ambiental, territorial, humano con el ansia de
posicionarse hacia lo alto, sucube a las reglas exógenas del mercado mundial.
Aprisionada en esta contradicción, la sociedad local que se proponga superarla
reinterpretando y valorizando su propia identidad, su propia unicidad, sus propios
valores patrimoniales, en el contexto de un sistema abierto de relaciones y de
184
( ..

intercambios, no está dada. Ella vive potencialmente de fragmentos identitarios


resistentes a la homologación, de luchas extendidas a escala planetaria contra los
procesos de globalización económica, de tensiones locales hacia la reidentificación,
de prácticas tendientes a la profundización de valores de uso por parte del trabajo
autónomo, en particular en el tercer sector; de prácticas _de cuidado del ambiente
de los lugares; de tendencias a la reapropiación molecular de la innovación. Sin
embargo esta sociedad local portadora del cambio debe ser ayudada a crecer
corno nodo denso de redes de un mundo plural en pro de una globalización desde
abajo. En este trabajo de tejido lilupuziano la construcción de la sociedad local es
un proyecto, una idea a la cual dar fuerza política: no es una herencia por recoger y
preservar.

En el proyecto local la densidad de la interacción social y económica por alcanzar


es la necesaria para constituir el suficiente cierre del sistema respecto a las
potenciales desestructuraciones ejercidas por las demandas de la glol)alización; y
para construir al mismo tiempo la necesaria apertura para no decaer por
aislamiento en_ el "localismo triste", incapaz de reaccionar contexto: un local a su
vez desestructurado (análogamente al sistema demasiado abierto) por
marginalización y empobrecimiento. Los nodos de la red, los "lugares" de la
sociedad local, deben tener una fuerte identidad y cohesión interna, de otr 9, manera
los nodos mismos se convierten en simples cruce-caminos de las redes lárgas de
1, lo global: está redes transforman los nodos para su propio uso y consumo, los
jerarquizan según las leyes productivas, tecnológicas y de mercado del' sistema
económico mundial, vaciándoios de toda identidad y autonomía.Colonización
''r , (heterodirección) o marginac,ión son las dos polaridades que amenazan la sociedad
1 • local en la época de la globalización.

Una relación equilibrada entre cierre y apertura permite al proyecto local una visión
cosmopolita, tanto en su interior corno en las relaciones con el mundo. El pacto
solidario entre los actores locales para la valorización de los Jugares no se funda
sobre la conservación de identidades históricas ya dadas, sino sobre ia emergencia
de identidades condivididas entre actores interesados en la construcción del
proyecto, a través de un diálogo constructivo y reinterpreiativo con los modelos
socioculturales de larga duración presentes en el lugar. Los "nuevos habitantes"
(nuevos agricultores, nuevos productores, nuevos consumidores, que invocan el
camino del desarrollo local autosostenible) interpretan la identidad de un lugar, sus
valores, la riqueza de- su milieu, atentos a producir transformaciones que aumenten
su valor. Los nuevos habitantes de la ciudad "criolla" constituida por sociedades
rnultiétnicas y de inmigrantes no se identifican necesariamente con los residentes
locales Uustamente estos a veces son portadores de localismo vandalo o.de usos
equivocados de milielJ, que sólo absorben y aprovechan sus energías en el
contexto de la competencia global). Los actores que interpretar el espíritu de lugar
'¡ y proyectan la autosostenibilidad pueden llegar desde cualquier parte a cooperar en
í b
la construcción del proyecto local y de sus relaciones con el mundo.

185

~· :.¡
'
)
i
)
)

' ),
De la conciencia de clase a la conciencia de lugar )
) 7
)
Si la globalización produce por reacción enjaulamientos étnico-identitaríos, fácil
presa de nacionalismos autoritarios, no debemos por esto exorcizar la tensión '
1'
idéntitaria junto con las muchas formas violentas y criminales de su gestión política: . ),
así como frecuentemente ha hecho la izquierda, en nombre de la modernización i )
universalista occidental, no captando la significación estratégica· de la cuestión
" 1
idéntitaria después del fin de los bloques geopolíticos y del fordismo. La )
contradicción entre capital de trabajo se ha ido transformando en el posfordismo en
la contradicción entre homologación, destrucción de ·las culturas, polarización y )'
' 1
fragmentación social de una parte, y reafirmación de las diferencias, de las
diversidades de la unicidad cultural, y de la recomposición social de la otra; en el ,·
)
choque entre heterodirección y autogobierno. Esta contradicción se afronta en la ¡
búsqueda de diversos modelos de desarrollo que comportan diversos procesos de )
apropiación y de uso de los recursos por parte los habitantes productores, diversas
)
relaciones sociales de producción basadas sobre nuevos estatutos del trabajo
autónomo, diversas formas pactadas de democracia directa, diversos sectores
estratégicos de la economía.
)
f
"De la conciencia de clase a la conciencia de lugar": la fórmula (Becattini, 1999) me )
parece una feliz síntesis semántica que denota este cambio radical del conflicto. El
)
territorio de la sociedad compleja y molecular el posfordismo se ha transformado en
el lugar de producción de valor. La "conciencia" de lugar alude al reconocimiento )
por parte de la comunidad asentada del valor del patrimonio territorial en la )
producción de riqueza durable y de nuevos procesos de autodeterminación. La f
forma (exógena o endógena) de apropiación del "valor agregado territorial" se )
convierte en el objeto del conflicto. El proyecto local constituye e.1 escenario dentro
el cual recomponer las diversas representaciones de intereses en la valorización y
apropiación social del bien común constituido por el patrimonio territorial. En este
horizonte la insurgencia identitaria debe ser políticamente reinterpretada como
energía constructiva para el crecimiento de la conciencia de lugar y para la
afirmación de estilos de desarrollo fundados sobre el reconocimiento de las
peculiaridades socioculturales, sobre el cuidado y la valorización de los recursos
locales (ambientales, territoriales, productivos) y su red de intercambios solidarios y
no jerárquicos entre sociedades locales. Pero esta evolución positiva de las )
1
enormes energías de contradicción que la globalización produce, requiere una )
radical transformación de la cultura política centralista, apuntando a formas de '-··
federalismo neomunicipalista, en las cuales la puesta en valor del territorio y de sus )
peculiaridades como productor de riqueza se produzca bajo la consigna de la
valorización y de la· cooperación entre diversidades y no del aprovechamiento - .)
exógeno o endógeno - de los recursos humanos y materiales. Acompañar la
revuelta identitaria y los procesos de neoarraigo hacia el "hacer sociedad local" sin
negar a-priori necesidades y aspiraciones producidas por· las nuevas pobrezas, ni
recaer en un abstracto universalismo de los valores: este me parece el primer salto
cultural y político por realizar.

186
El estatuto de los lugares: un pacto constitucional para la
valorización del patrimonio territorial

La construcción del proyecto local se basa sobre el pacto de una pluralidad de


actores que, a pa1iir de la explicitación de los conflictos de intereses, encuentran en
la concertación de los objetivos clel clesarrollo local la redefinición ele los propios
proyectos y ámbitos de acción, en relación con la valorizadón del patrimonio
común. Este proceso requiere la superación de las formas tradicionales de
representación y de delegación y la construcción de nuevos institutos de
democracia directa que busquen el reposicionamiento de los intereses y la
recomposición de los conflictos, dirigiendo el proceso de transformación hacia los
escenarios de desarrollo autosostenible. La transformación puede ocurrir si el
sistema de actores públicos o privados que experimenta los nuevos institutos es
suficientemente amplio y complejo para garantizar la visibilidad y la presencia de
quienes usualmente no tienen voz; los componentes sociales más débiles y sus
problemas (sostenibilidad social) y. la identificación y el reforzamiento de las
energías innovadoras y potencialmente activas en la valorización del patr'1monio.

El patrimonio territorial está constituido por un sistema complejo de valores


(culturales, sociales, productivos, ambientales, artísticos, urbanísticos) que el
proyecto local reinterpreta a través de la puesta en marcha de las energías de
contradicciones y de innovación. Un pacto entre los actores fundado en la
valorización del patrimonio, en cuanto base material para la producción de la
riqueza, está en condiciones de producir las reglas de comportamiento y las
r garantías recíprocas para la salvaguardia y la valorización del ambiente
1
(sostenibilidad ambiental) y de la calidad del habita! (sostenibilidad territorial). Estas
reglas y garantías emanan de la construcción misma del proyecto, en .. Ja cual se
determinan las relaciones solidarias y de confianza a través del reconocimiento
colectivo del bien común convivido; se verifican además las condiciones de la
acción individual (el productor, el habitante) no lesivas del patrimonio reconocido
F-. -:' precisamente como bien colectivo ..

EL reconocimiento consciente induce comportamientos de autocontrol social y guia


acciones virtuosas. A su vez este proceso hace evolucionar la planificación hacia
formas de producción social del territorio, a través de la construcción colectiva de
sus estatutos (que cleterrninan igualmente corno conservar y cómo transformar el
patrimonio). El estatuto de los lugares es por tanto un acto constitucional,
consciente expresión de la "concíencía del lugar", elaborado por los habitantes
productores en el proCEiso de construcción colectiva de sus opciones, por un estilo
original de desarrollo.

La construcción del estatuto de los lugares resulta así un acto fundacional del
proyecto local: realiza la superación de normas y vínculos exógenos a la acción
social individual y colectiva, en pro de reglas y pactos para la transformación que
' t.: .i.
se apoyen en un sentido común convivido, construido a su vez a través de formas
187

f'
)

'
)

).
de autogobierno y nuevos institutos de democracia directa (sostenibilidad política). )
En cuanto producción social del territorio el proyecto local utiliza indicadores de la
).
riqueza y del bienestar que no se identifican solamente con el crecimiento
económico (PIB), sino que redimensionan este último respecto a otros requisitos; )
propiedad difusa de los medios de producción, autogobierno, calidad ambiental,
)
calidad del hábitat, solidaridad, desarrollo de relaciones no mercantiles y
solidarias ... Con estos criterios de evaluación el proyecto local redimensiona el )
dominio del sistema económico a favor del sistema social y cultural. El proyecto
)
local, realizándose respecto ele estas medidas, crea las condiciones, en el proceso
de su construcción, para la transformación de los estil_os de vida, de consumo y de )
producción, construyendo sistemas económicos locales en condiciones de producir '
valor agregado territorial (sostenibilidad económica).

Los nuevos estatutos de ciudadanía ' .

En proyecto local, en la época de la crisis de la ciudadanía y de los estatutos )


e:.
sociales del trabajo asalariado, valoriza el trabajo autónomo, el artesanado, la
microe1npresa. Este complejo tejido productivo molecular es hoy terminal difusa de
la empresa multinacional en red y del capital financiero. Sin embargo éste puede, si
es dotado de estatutos propios, de conocimiento y confianza interna entre las
empresas y de autogestión local, constituir la base productiva del desarrollo local,
construyendo sistemas económicos locales integrales,. de la agricultura al terciario )
avanzado. El proyecto local puede dar vida a nuevos estatutos espacio-temporales

y nuevos derechos de ciudadanía reacercando Jas figuras del habitante y del '.
productor, a las cuales el trabajo autónomo alude, "domesticando" el trabajo
'
(respecto a la finalidad del elevamiento de la calidad del habitat) y sustrayendo
cuotas relevantes de la actividad productiva al mercado.

En este contexto es esencial no mirar con nostalgia los estatutos societarios del
trabajo asalariado y del fordismo. La construcción · ele sociedades locales
autogobernadas y autosostenibles es posible sólo liberando las energías del trabajo
molecular difuso de la sociedad posfodista, favoreciendo la construcción de redes
complejas de habitantes, productores, propietarios de los medios de -producción,
que conforman propiamente la sociedad productiva, en un pacto por la valorización
del propio patrimonio territorial. Los componentes de la sociedad local adquiererí )
derechos de ciudadanía, no en base a pertenencias ya superadas, sino en base a 1
)
la participación activa en la construcción ele nuevos estatutos societarios.

La socieclacl local no se inventa. Crece valorizando las energías virtuosas y las


)
nuevas formas del trabajo ya presentes en el territorio. Un aspecto fundamental del '.
hacer soc_ieclad local consiste por tanto en trabajar en los nuevos estatutos
societarios y de autogobierno del "trabajo autónomo ele segunda generación", al
interior del cual el sector terciariopuede constituir la guía cultural y ética para la
superación por parte ele la empresa de su iclentiad economicista.

,)
188 )
1
)

)
Para superar las formas de la política conexas con el estatuto del trabajo asalariado
es preciso "no operar' en un grupo homogéneo si no conectar contaminar ...
convocar los heterogéneos, traducir los lenguajes sociales y ponerlos en
comunicación en una red horizontal" (Revelli, ·1999). Esta forma de la politíca esta
hoy en sus albores. Ella tiene que ver con la promoción de nuevos grupos
comunitarios, de nuevas formas de democracia basada sobre la acción
comunicativa, donde una pluralidad de intereses, de valores, de diferencias
encuentra, entre conflictos y reconocimiento de la alteridad, las formas de un pacto
concertado en continua evolución. El hacer sociedad local es aquí un incesante
crecimiento ele la tela.de araña de redes cívicas entre los sujetos insurgentes más·
dispares: mujeres, niños, ancianos, grupos étnicos, asociaciones. centros sociales,
grupos de voluntariado, que retejen espado público en la ciudad; nuevos
agricultores que producen bienes públicos (calidad ambiental, paisaje, economías
locales) productores que valorizan el ambiente y las cultural locales; ecobancos y
comercios solidarios. Todo esto hoy es una explosión de fragmentos puntiformes
en el territorio hostil de la globalización. Por eso otro aspecto importante del hacer
sociedad local consiste en conectar los fragmentos de energías innovadoras,
haciéndolos precipitar sinérgicamente en un mismo territorio, comenzando a
' transformarlo visiblemente como acto cooperativo de la red de la pluralidad de
'
actores que construyen escenarios condivididos de futuro.

El nuevo municipio gobierna el proyecto local

En este proceso se sitúa el radical cambio de rol de los gobiernos locales y en


primer lugar ele las municipalidades. El proyecto local presupone el crecimiento de
los poderes y ele las competencias de los municipios y de, los entes
' ' supramunicipales, en cuanto local ele orden superior. En el proyecto de
sostenibilidad fundado sobre la valorización del patrimonio )erritorial los entes
, .. públicos territoriales están 112,mados a transformar sus propios roles en dos
i direcciones convergentes: por una parte, desde gobierno de lps servicios al .
gobierno del clesarrolio, dirigiendo sus opciones económicas y productivas a la
valorización del patrimonio; por la otra, desde los institutos de delegación hacia
nuevos institutos ele· democracia directa-en condiciones de implementar estatutos
de autogobierno del desarrollo. En este complejo sistema de governance el
municipio, poniendo en marcha nuevos roles proyectuales y nuevos institutos de
democracia, crea condiciones por un lado para identificar promover actores y
energías dirigidos a la valorización del patrimonio y por otro para desincentivar y
1 ,,
contrastar poderes fuertes (exógenos o endógena) que, simplificando la
complejidad ele sistema de toma de decisiones, tienden a apropiarse ele recursos
volviéndolos en su provecho, dañando y consumiendo el bien común.

El municipio al promover y consolidar institutos intermedios de democracia (agencia


desarrollo local, pactos, mesas de concertación, talleres de participación etc.)
puede determinar un fertil encuentro a medio camino entre políticas top down y
redes sociales bottorn up. El problema es crucial. Asistimos a una fuerte promoción

189
'R.....':,:,
l:
)
'


(Unión Europea, regiones, municipios) de procesos de participación, de proyectos )
desarrollo local, en los cuales la construcción institutos de concertación entre
}'
actores locales es prerrequisito de las financiaciones. Por tanto las condiciones de
un encuentro entre "canteras" de la sociedad local en construcción e instituciones
>:
están dadas. Pero el encuentro debe ser bilateral,· en condiciones de producir
nuevos eventos, nuevas estructuras y redes. La ejecución de políticas top down no ),
¡
significa necesariamente hacer crecer sociedad local, si los proyectos son '' 1
preconfeccionados, si los actores que se sientan a. la mesa de concertación son
)l
pocos y fuertes y si las reglas del desarrollo son aquellas dictadas por la
globalízación económica y por la competencia en el mercado. Es por ello necesario Ji
que a estos instrumentos.accedan redes de actores auto-organizados, que la mesa '
).
sea vasta y represente los intereses de los más débiles, que los proyectos
propuestos por los diversos sujetos serán evaluados p'or sus aportaciones a la )
valorización durable del patrimonio territorial y ambiental, a la satisfacción de las !
)
necesidades y aspiraciones de los habitantes y no a las leyes exógenas del
mercado. ),

En este encuentro a medio camino el nuevo mun1c1p10 puede asumir funciones


determinantes en el hacer sociedad local, si interpreta los nuevos poderes de los
cuales está investido en la dirección de facilitar el proceso de cualificación y
ampliación de los nuevos institutos de concertación y de la red de comunicación ')
democrática; de identificar y favorecer los actores portadores de iniciativas )
sostenibles de valorización del patrimonio; de seleccionar e incentivar actividades
productivas virtuosas; de hacer emerger el estilo desarrollo del propio territorio en
un amplio proceso constitucional y estatutario de cciristrucción de la sociedad local.
'.
Por una globalización descle abajo

En la hipótesis glocalista el desarrollo local se forma en la medida en la cual una )


sociedad local se contamina con el global, reportando en el local las innovaciones
que emanan de la apertura de relaciones entre redes largas y cortas. Se da
desarrollo local donde la sociedad local sabe construir redes horizontales en el
sistema. globaL Pero aquí está el problema de la cuadratura del círculo (establecer
relaciones de reciprocidad entre local y global), porque la intervención de lo global
en lo local tiende a reabsorber energías y recursos y a restituir dominio. El
problema en discusión por tanto es la modalidad en cual se conjugan estas redes
largas con la profundidad del territorio, sin que lo local salga con los huesos rotos.

La alternativa es: convivencia con lo global, atravesando su redes largas o


resistencia activa a lo global y construcción de redes solidarias (globalización
desde abajo?). )
L
A favor de la segunda hipótesis debe ser enfatizado que lo global actual no permite )
una relación dialéctica, biunívoca, porque sus reglas excluyen la sostenibilidad de ')
lo local imponiendo la competitividad contra la cooperación, el aprovechamiento las
,.)
190 )
1
)
recursos contra la valorización del patrimonio, la polarización social contra el
aumento de la complejidad y así sucesivamente. Lo global. las redes largas están
conectadas entre sí (por el mercado.por las tecnologías fuertes por las finanzas
etc.) y "tratan" con cada local singular aisladamente, dentro de relaciones
jerárquicas "árbol", en las cuales está predefinida la posición jerárquica de cada
región singular, constreñida a correr en la competencia con reglas impuestas
desde el exterior.

Lo local, entendido idealmente como red global de sociedad locales, es


actualmente débil. debe reforzarse para ir como no perdedor en una relación con
las actuales formas centralizadas de la globalización económica, construyendo
sobre todo:

relaciones informativas interlocales. redes solidarias que interactúen con la


redes globales;

proliferación de ciudades capaces de construir relaciones globales no


jerárquicas. a través de la difusión de los servicios raros en las redes regionales
periféricas, en respuesta los procesos de concentración del comando en las
1 ' ciudades globales;

relaciones comerciales interlocales, redes solidarias relacionadas con las redes


globales;

sistemas productivos locales autosostenibles, fundados en la valorización del


patrimonio, que se relacionen en el mercado mundial como agentes activos de
producción de nueva calidad de la riqueza y como agentes difusores de nuevos
modelos originales de producción y consumo;

redes de agencia desarrollo local que interactúen proyectos ,top down con
proyectos bottom up;

relaciones culturales Sur-Sur Sur-Norteque densifiquen tramas' sobrepuestas ·a


0

las redes Norte-Sur: autorepresentación contrapuesta a la representación del


centro.

Aunque en las diversas gradaciones de las relaciones posibles entre local y global
y en presencia de un global sobredeterminado, desbordado, que trata
\ : separadamente cada local singular arrastrándolo en la competencia global, el
<!,. _¡.
problema consiste en implementar todas las políticas, las acciones, los proyectos
que permitan:

!;. 0 reforzar la cohesión interna de cada uno de los sistemas locales, la construcción
( .. L
de lazos sociales (en condiciones de autoalimentarse) y de su capacidad de
expresar las peculjaric/ades de los estilos de desarrollo autosostenible,

· . i.1 191

'
)
)
)

0 2
)

capacidad de autoreproducción del territorio físico y antrópico; lo cuai·requiere )


el desarrollo de una cultura y de una "conciencia" del lugar; de un diverso )
principio de racionalidad porqué es sólo en el local, en la redes cortas, que se.
produce la sociabilidad ( recurso escaso) que ofrece valor agregado, juegos de )
suma positiva; )

construir redes entre local global (medias y largas) que modifiquen el. sistema )
fuertemente jerárq1Jico de la ciudad global.conducente a una complejización y )
multiplicación de los subsistemas regionales, favoreciendo las relaciones (entre
ciudades, entre regiones, entre sistemas económicos locales) que densifiquen )
las redes no jerárquicas de intercambio solidario, de subsidiariedad, de
complementariedad y de reforzamiento recíproco, al interior de macrorregioríes
.)
(regional alpina región mediterránea Unión Europea etc.) respecto a las redes
económicas globales. )

El proyecto local, reforzando la cohesión interna de la sociedad local y de su c.


)
estructura prnductiva, compleja e integrada, crea las. bases de autonomía )
necesarias para la implementación de un sistema de relaciones con ·Jas otras
sociedades locale.s de tipo no jerárquico, federativo, solidario, poniendo en marcha )
un proceso de globalización desde abajo, que responda al objetivo de elevar la
calidad de la vida en formas no selectivas y no excluyentes. Objetivo que se
contrapone a la globalización económica desde lo alto que produce procesos c1e )
nivelación hacia la pobreza, a causa de las reglas de la competencia en las cuales
cada actor local, empresa o ciudad es constreñido por la ley, de la globalización
misma: menor costo del trabajo, menor res.istencia de los factores ambientales.

En conclusión el proyecto local en cuanto propuesta politica de globalización desde


abajo para difundirse y conectar energías de respuesta activa a la globalización
económica, utópicamente referido a un mundo plural desjerarquizado, solidario,
reconoce la disparidad profunda de las relaciones actuales entre lo local y lo global.

Por ello no contiene el ansia de resolver el problema con la carrera afanosa de la


competencia entre "pobres", destinada. a producir·fracásados cortocircuitos para el
desarrollo la sociedad local misma: propone, en cambio, trabaj'3r prioritaria y
estratégicamente en el crecimiento de las redes locales y de su densidad social,
como condición imprescindible para poder afrontar . las relaciones y las !
)
solicitaciones de las redes largas de lo global.

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