Está en la página 1de 52

UNIVERSIDAD PRIVADA DE TACNA

FACULTAD DE INGENIERÍA

ESCUELA PROFESIONAL DE INGENIERÍA AMBIENTAL

“LA CONSTRUCCIÓN DE LA VULNERABILIDAD”

Monografía presentada en cumplimiento del Curso de Gestión de Riesgos y


Prevención de desastres

Por:

Grecia Carolina Vilca Bardales

Cristian Vargas Flores

Isamar Madrid

Tacna, abril de 2019


INDICE

RESUMEN ____________________________________________________________ 1
INTRODUCCIÓN _______________________________________________________ 2
CAPÍTULO I ___________________________________________________________ 3
1.1 Concepto de vulneravildiad ________________________________________ 3
1.2. Estructura de vulnerabilidad _________________________________________ 3
1.1.2. Dimensiones y tipos de vulnerabilidad ________________________________ 11

CAPITULO II _________________________________________________________ 14
2. VULNERABILIDAD EN EL PERÚ _________________________________________________ 14

2.1. Análisis de la vulnerabilidad __________________________________________ 14


2.1.1 Análisis de principales elementos vulnerables por exposición _____________________ 14

CAPITULO III _________________________________________________________ 26


3. CASOS ____________________________________________________________________ 26

3.1. Vulnerabilidades y desigual proceso de reconstrucción después del sismo de


Pisco del 15 de agosto de 2007 en la provincia de Chincha, Perú _______________ 26
3.1.1. Daños a las viviendas provocados por el sismo en la provincia de Chincha ___ 27
3.1.2. Muestra y representatividad de la encuesta ___________________________ 29
3.1.3. Los daños del sismo reflejan las vulnerabilidades de la población __________ 30
3.1.4. Desigualdades en el proceso de reconstrucción e insuficiencias del proceso
implementado por el Estado ________________________________________________ 34
3.1.5. Incremento de la vulnerabilidad de la población después del sismo ________ 36

3.2. Vulnerabilidad ante inundaciones _________________________________ 44


3.2.1. Antecedentes ____________________________________________________________ 44
3.2.2. Caso práctico: La lección de Mirave __________________________________________ 46

BIBLIOGRAFIA________________________________________________________ 50
RESUMEN

La vulnerabilidad, se refieren a la predisposición de los seres humanos, sus


medios de vida y mecanismos de soporte a sufrir daños y pérdidas frente a la
ocurrencia de eventos físicos potencialmente peligrosos. La predisposición al
daño, es decir la vulnerabilidad de los elementos socioeconómicos expuestos,
es el resultado de condiciones sociales, políticas y económicas que asignan
diversos niveles de debilidad o falta de resistencia a determinados grupos
sociales.

Las causas de la vulnerabilidad nos remiten a una consideración de un número


alto de circunstancias que se relacionan de una que otra forma con: los grados
de resistencia y resiliencia de los medios de vida; las condiciones sociales de
vida; los grados de protección social y autoprotección que existen; y el nivel de
gobernabilidad de la sociedad. Estos factores pueden verse a la luz de múltiples
aspectos y condiciones asociados con la cultura, la economía, la sociedad, la
organización social, las instituciones, la educación, etc.

El concepto o noción de vulnerabilidad hoy en día se acompaña por la noción de


“resiliencia”, en el sentido de falta de resiliencia. La resiliencia se propone como
una subnoción del concepto de vulnerabilidad, al referirse a la capacidad de una
comunidad o individuo de levantarse, de reestablecerse, de recuperarse y
reconstituirse, después de la ocurrencia de un evento dañino con consecuencias
severas en términos de pérdidas y daños.

1
INTRODUCCIÓN

La ocurrencia de fenómenos naturales como son las inundaciones, los


deslizamientos, los terremotos y las erupciones volcánicas, entre otros, por si
solos, representan fenómenos naturales si se desarrollan como parte de los
ciclos geológicos y meteorológicos de la naturaleza; sin embargo, las
intervenciones humanas en los ecosistemas naturales han provocado
desórdenes a escala global que han incrementado nuestra vulnerabilidad a los
desastres.
La magnitud y frecuencia de los desastres están determinadas por la ubicación
geográfica y características geológicas que presenta el territorio nacional, el cual
se ha incrementado en las últimas décadas, debido a las condiciones de pobreza
en las que aún vive la población.
La exposición de las personas a riesgos varía en función de su grupo social,
sexo, origen étnico u otra identidad, edad y otros factores. Por otra parte, la
vulnerabilidad puede adoptar diferentes formas: la pobreza, p. ej., puede resultar
en que las viviendas no puedan resistir a un terremoto o huracán, y la falta de
preparación puede dar lugar a una respuesta más lenta al desastre, y con ello a
más muertes o a un sufrimiento más prolongado.

La otra cara de la moneda es la capacidad, que puede describirse como los


recursos de que disponen las personas, familias y comunidades para hacer
frente a una amenaza o resistir a los efectos de un peligro. Estos recursos
pueden ser físicos o materiales, pero también pueden encontrarse en la forma
en que está organizada una comunidad o en las aptitudes o atributos de las
personas y/o las organizaciones de la misma.

2
CAPÍTULO I

1.1 Concepto de vulneravildiad

La vulnerabilidad puede definirse como la capacidad disminuida de una persona


o un grupo de personas para anticiparse, hacer frente y resistir a los efectos de
un peligro natural o causado por la actividad humana, y para recuperarse de los
mismos. Es un concepto relativo y dinámico. La vulnerabilidad casi siempre se
asocia a la pobreza, pero también son vulnerables las personas que viven en
aislamiento, inseguridad e indefensión ante riesgos; traumas o presiones.

El grado de vulnerabilidad de las personas y el alcance de su capacidad para


resistir y hacer frente a los peligros y recuperarse de los desastres dependen de
factores físicos, económicos, sociales y políticos. Desde luego, la pobreza
contribuye de manera importante a la vulnerabilidad. Es más probable que las
personas pobres vivan y trabajen en zonas expuestas a peligros potenciales y
menos probables que dispongan de los recursos necesarios para hacer frente a
un desastre.

En los países más ricos, las personas poseen una capacidad mayor para resistir
a los efectos de un peligro. Suelen estar mejor protegidas frente a los peligros y
disponer de sistemas de preparación. Además, la solidez de los medios de
subsistencia y los ingresos mayores incrementan la resiliencia de las personas y
les permiten recuperarse más rápidamente de un desastre.

1.2. Estructura de vulnerabilidad

El concepto de vulnerabilidad cobra sentido dentro del proceso de construcción


de riesgos y se constituye poniendo atención en aspectos como la organización,
las relaciones sociales y la estructura causal, para entender las lógicas sociales
imperantes en las situaciones de riesgo y alejándose así del entendimiento de la
amenaza natural como elemento predominante del riesgo y detonador del
desastre. El proceso de construcción de la vulnerabilidad es siempre particular,
multiescalar, y diferenciado, pues ciertas características o circunstancias se
revelan como condiciones de vulnerabilidad fundamentales en ciertos contextos
mientras que en otros no lo son. (Rubio, 2012)

El aumento de la vulnerabilidad en el espacio urbano ha sido el resultado de la


acción conjunta de varios factores, básicamente producto del comportamiento
humano, entre los que destaca:

 La creciente concentración de la población en grandes aglomeraciones


como consecuencia de la explosión demográfica y las grandes urbes
como promesas de más y mejores oportunidades de bienestar

3
 La concentración de valores expuestos al riesgo (grandes polígonos
industriales, de investigación y desarrollo y conglomerados financieros),
con un componente tecnológico cada vez mayor, en los bienes y en el
tratamiento de la información.
 La ocupación de zonas de peligro por parte de las comunidades humanas
(laderas inestables, desembocaduras de ríos o cauces secos), por un
proceso de urbanización descontrolado y por la búsqueda de terrenos
más baratos.
 La adopción de prácticas contrarias a la sustentabilidad, tanto en la
planificación urbanística y de ocupación y usos de suelo como en la
conservación del medio natural, así como de aquellas otras que inciden
en el cambio climático.
En consecuencia, la vulnerabilidad se vuelve producto de las formas particulares
de desarrollo de acuerdo al tipo de sociedad. En América Latina, las expresiones
del riesgo tienen relación con el proceso acelerado de urbanización, la
degradación ambiental, la exclusión social, el empobrecimiento de la población
y su creciente concentración en las ciudades grandes de la región.

El análisis del riesgo desde el eje analítico de la vulnerabilidad se muestra como


uno de los más complejos y completos, pues contempla cuatro elementos
fundamentales en sí mismo: atiende la intersubjetividad objetivable al focalizar
sus miradas en los sujetos, grupos y comunidades; no descuida los elementos
estructurales que muestran a dichas poblaciones desiguales; describe y registra
los niveles de riesgo a los que pueden verse afectados por estas situaciones; y
dibuja o diseña mecanismos de resistencia con los que potencialmente pudieran
minimizar sus efectos .

Cuando el análisis de la vulnerabilidad en los estudios de riesgo tiende a dar


cuenta de las situaciones estructurales, no busca resolverlas, ya que esto escapa
el nivel de análisis y el alcance de la gestión de los riesgos, pero sí considera la
vulnerabilidad en relación con las fases de gestión del riesgo-desastre, las cuales
implican la prevención, preparación, respuesta, rehabilitación y reconstrucción.

La estructura de vulnerabilidad se entiende como el marco de relaciones de


poder y control que limita o posibilita la acción que cada actor ejerce sobre el
territorio y sobre los demás actores, por lo que no es una característica propia
de los sujetos, sino más bien una posición frente al riesgo.

Al introducir la idea de estructura de vulnerabilidad se hace necesariamente


referencia a la agencia de los sujetos involucrados en este proceso. En esta
perspectiva, estructura y agencia están íntimamente ligadas, y se co-determinan.

Las estructuras orientan y posicionan a los actores, que despliegan un variado


nivel de creatividad y, aunque cotidianamente reproducen un sinnúmero de

4
estructuras e instituciones, son capaces también de introducir cambios y hasta
actuar intencionadamente para lograr ese objetivo.

La reproducción de estructuras resulta de un encadenamiento de decisiones que


se relaciona con el conjunto de expectativas ordenadas en torno a sistemas
sociales como la política, la economía, la ciencia, la ley, y que van a constituir
estructuras de sentido. Las instituciones aparecen en este contexto como
estructuras sedimentadas o normadas donde el conjunto de decisiones está
claramente establecido. Sin embargo, los sujetos también se dotan de recursos
frente a estas estructuras de poder para lograr hacer una acción que induzca
cambios en esta estructura.

Así, la idea de estructura supone tres cuestiones centrales: en primer término, la


existencia de la agencia para su reproducción o modificación; en segundo, los
recursos y limitaciones que ofrece esta estructura para desplegar continuos de
acción (agencia) por parte de los actores; finalmente, las expectativas o
estructuras de sentido que se dotan a partir de los sistemas sociales.

El planteamiento de una estructura de relaciones que subyace al riesgo propone


integrar al conjunto de actores que intervienen en procesos de riesgo, definiendo
a la vulnerabilidad como una propiedad del escenario en su conjunto y no sólo
como una situación que afecta a algunos de sus componentes. Así, la estructura
de vulnerabilidad tiene que ver con la incidencia en las variables que sustentan
la amenaza, con el nivel de centralización de las decisiones, con la capacidad de
definición del riesgo mismo, con las contradicciones y/o coherencia que existe
entre las distintas definiciones presentes en un escenario, y con la identidad o
conflicto de intereses (Wilches-Chaux, 1993).

Ejes relevantes en la configuración de una estructura de vulnerabilidad: normas,


intereses, recursos y localización.

 Las normas hacen referencia al marco institucional para la toma de


decisiones relevantes frente a la amenaza,
 Los intereses a la relativa identidad o antagonismo que pueden existir
entre los actores
 Los recursos a la capacidad organizativa y material de cada actor para
intervenir,
 Localización al rango de afectación que las decisiones de cada actor
tienen en relación con la distribución de las amenazas.
El planteamiento de una vulnerabilidad global resultado de estas y otras
dimensiones de la vulnerabilidad, se describe como vulnerabilidades
individuales, que es muy util para visualizar la vulnerabilidad desde multiples
facetas y desde diversas perspectivas del conocimiento. Este planteamiento
facilita el entendimiento de la vulnerabilidad como una condicion o circunstancia
dinamica o cambiante. Ademas, permite su formulacion como un proceso
5
acumulativo de fragilidades, deficiencias o limitaciones que permanecen en el
tiempo como factores que inciden en que exista o no una mayor o menor
vulnerabilidad. Desde el punto de vista de la gestion de riesgo, las acciones que
reduzcan estos factores y que estimulen las fortalezas y capacidades de una
comunidad, entendida como los lementos expuestos , deben ser objetivosde la
palnificacion y la prevencion-mitigacion.

La vulnerabilidad integrada por una serie de aspectos que a largo plazo afectan
la capacidad de la comunidad para responder a sucesos y la hacen sussceptibles
a sufrir futuras consecuencias. Dichos aspectos tienen carácter:

a) Fisico-material: Relacionados con el medio ambiente, la infraestructura, la


vivienda, tecnologia, capital, nivelde salud y la capcidadde trabajo.

b) Social-organizacional: Relativos a las actividades sociales y economicas


y a las estructuras politicas formales uotras mediante las cuales se toman
decisiones.

c) De motivacion y actitud: Lo que se refiere a la concepcion que tiene las


comunidades de ellas mismas y sus interrelaciones con el ambiente y la
sociedad.
La vulnerabilidad debe verse como un conjunto de variables que se refieren a
tres tipos de situacion:

a) Vulnerabilidad de los sistemas de vida: Explica como un sistema de vida


de una colectividad o un individuo se hace mas esistente o mas resiliente
a las amenazas, por ejemplo mediante un mayor nivel de salud y ntricion,
mediante mayores ingresos y shorros que le permitan una mayor
capacidad de adaptacion.

b) Autoproteccion: Relacionada con el nivel de conciencia acerca de la


amenaza y con la experiencia de sucesos anteriores. Es decir el nivel de
preparacion del individuo o la colectividad para enfrentar una amenaza, lo
que se refleja en la ubicación de la vivienda, la resistencia de los edificios,
la construccion de obras preventivas, etc.

c) Proteccion social: Referida no solo al nivl local sino en general a la accion


del Estado en todo sus niveles, que influyen tanto en la autoproteccion
resistencia de los sistemas de vida como en factores tales como las
normas de construccion, el ordenamiento territorial, los esquemas
seguros, etc.

Estos aspectos ligados a las caracteristicas de los individuos y su composicion


por clase, etnia, genero, edad y sistema politicos componen la vulnerabilidad
desde una perspectiva fundamental social.

6
Algunas circunstancias sociales pueden considerarse como aspectos asociados
con la vulnerabilidad desde la perspectiva de los desastres, no siempre estos
aspectos pueden considerarse como la vulnerabilidad misma. Un ejemplo es el
caso de la pobreza, la cual puede considerarse como un factor o como una causa
de la vulnerabilidad ante cierto tipo de suscesos. Sin embargo, la pobreza en si
misma no es sinonimo de vulnerabilidad. Es necesario estudiar los factores que
hacen que las poblaciones sean vulnerables a los fenomenos que caracterizan
a las amenazas. Muchos desastres actualmente son el producto de factores
economicos y politicos, muchas veces exacerbados por presiones,que
concentran poblacion enareas de peligro. En la mayoria de los casos, la
reduccion de la vulnerabilidad esta ligada a intervenciones de las necesidades
basicas dedesarrollo prevaleciente, razon por la cual se puede afirmar que existe
una relacion entre las condiciones de marginalidad economica y la vulnerabilidad
vista desde la perspectiva de los desastres.

La vulnerabilidad de los asentamientos humanos esta intimamente ligada a los


procesos sociales que alli se desarrollan y esta relacionada con la fragilidad, la
susceptibilidad o la fala de resiliencia de los elementos expuestos ante
amenazas de diferencia indole. la vulnerabilidad esta ligada a la degradacion
ambiental, no solo urbana sino en general del entorno natural intervenido o en
proceso de transformacion.

La degradacion del entorno, el empobrecimiento y los desastres no son otra cosa


que sucesos ambientales y su materializacion es el resultado de la construccion
social del rieso, mediante la gestacion en unos casos de la vulnerabilidad y en
otros casos de amenaza o de ambas circunstancias simultaneamente. Desde el
punto de vista social, la vulnerabilidad refleja una carencia o deficit de desarrollo
ya que el riesgo se genera y se construye socialmente. En los paises de
desarrollo ya que el rieso se percibe un incremento en la vulnerabilidad
ocasionado por factores como el rapido e incontrolable crecimiento urbano y el
deterioro ambiental, que ocasionan la perdida de la calidad de vida, la
destruccion de los recursos naturales, delpaisaje y la diversidad genetica y
cultural.

En numeros paises del tercer mundo la degradacion ambiental, la pobreza y un


rapido crecimiento demografico pueden trasformar un fenomeno natural en un
desastre de gran envergadura. Los desastres son acontecimientos sociales y
politicos con frecuencia evitable. Esto conduce a pensar que es necesario
cuestionar el modelo de desarrollo si dicho desarrollo exaerba la vulnerabilidad,
como esta ocurriendo en muchos lugares. Desde esta perspectiva se formulan
dos modelos conceptuales para analzar la vulnerabilidad. El primero examina la
evolucion de condiciones inseguras especificas en terminos de presiones
dinamicas como son la urbanizacion y la degradacion ambiental y en terminos
de causa de fondos inmersas en la economia politica. Esto permite revelar los
hilos que conectan las condiciones inseguras que caracterizan a una
7
configuracion espacial y temporal de vulnerabilidad con procesos economicos,
politicos y sociales globales.

El segundo modelo parte del concepto de acceso, desde una familia, una
comunidad o sociedad dada, a los recursos que permiten seguridad frente a
determinadas amenazas, lo que permite identificar los diferentes canales
ybarreras sociales, economicas, politicas, culturales, examinandose no osolo las
variables economicas y politicas tradicionales como acceso a la tierra y otros
medios de produccion, sino tambien variables como sexo, edad y etnia.
Ilustración 1:Condiciones de marginalidad de una familia en la región de Choco, Colombia. Estas familias
han sido afectadas recurrentemente por terremotos, sin embargo, sus condiciones de vida ya son un
desastre cotidiano

Analizar la vulnerabilidad dentro de los patrones mas amplios de la sociedad,


supone encontrar las causas de fondo o subyacentes de la vulnerabilidad desde
la perspectiva de los desastrees y los mecanismos o procesos dinamicos que
trasladan causas de fondo a condiciones inseguras. Las causas de fondo de la
vulnerabilidad o causas subyacentes que dan origen a la vulnerabilidad son
procesos economicos, demograficos y politicos, que afectan la asignacion y
distribucion de recursos entre diferentes grupos de personas, y reflejan la
distribucion del poder.

Hay algunos procesos globales a los cuales se debe prestar atencion como el
crecimiento de la poblacion, la urbanizacion rapida, presiones financieras
internacionales, degradacion de la tierrra, Cambio ambiental global y guerra.
Como ejemplo, la urbanizacion ha contribuido a los severos daños en ciertos
terremotos urbanos. El aumento de la poblacion es nula de las razones que
explica el incremento de las personas afectadas como resultado de sequias e
inundaciones, asi como la deforestacion aumenta las inundaciones y el riesgo de
deslizamientos.

Existe una alta relacion entre las carencias de desarrollo y la vulnerabilidad, se


propone los siguientes factores de los cuales se origina la vulnerabilidad:

8
a) La exposicion: que es la condicion de susceptibilidad que tiene el
asentamiento humano de ser afectado por estar en el area de influencia
de los fenomenos poligrosos y por su fragilidad fisica ante los mismos.
b) La fragilidad social: se refiere a la predisposicion que surge como
resultado del nivel de marginalidad y segregacion social del asentamiento
humano y sus condiciones de desventaja y debilidad relativa por factores
socioeconomicos.
c) La falta de resiliencia: expresa las limitaciones de accesio y movilizacion
de recursos del asentamiento humano, su incapacidad de respuesta y sus
deficiencias para absorber el impacto.

1.1.1. Factores de la vulnerabilidad

a. Exposición
La Exposición, está referida a las decisiones y prácticas que ubican al ser
humano y sus medios de vida en la zona de impacto de un peligro. La exposición
se genera por una relación no apropiada con el ambiente, que se puede deber a
procesos no planificados de crecimiento demográfico, a un proceso migratorio
desordenado, al proceso de urbanización sin un adecuado manejo del territorio
y/o a políticas de desarrollo económico no sostenibles. A mayor exposición,
mayor vulnerabilidad.
Ilustración 2:Edificaciones expuestas y susceptibles a un peligro de origen natural

Fuente: Peru21 (2014)

Con este componente factor se analizan las unidades sociales expuestas


(población, unidades productivas, líneas vitales, infraestructura u otros
elementos) a los peligros identificados.

b. Fragilidad

9
La Fragilidad, está referida a las condiciones de desventaja o debilidad relativa
del ser humano y sus medios de vida frente a un peligro. En general, está
centrada en las condiciones físicas de una comunidad o sociedad y es de origen
interno, por ejemplo: formas de construcción, no seguimiento de normativa
vigente sobre construcción y/o materiales, entre otros. A mayor fragilidad, mayor
vulnerabilidad.
Ilustración 3:Viviendas inadecuadas o precarias en el centro de Lima

Fuente: Peru21 (2014)

c. Resiliencia

La Resiliencia, está referida al nivel de asimilación o capacidad de recuperación


del ser humano y sus medios de vida frente a la ocurrencia de un peligro. Está
asociada a condiciones sociales y de organización de la población. A mayor
resiliencia, menor vulnerabilidad.

Ilustración 4:Organización de Instituciones educativas ante la ocurrencia de sismos de gran magnitud

Así también, debemos tomar en cuenta que las políticas públicas y privadas
pueden influir en la reducción o incremento de las condiciones inseguras o de
vulnerabilidad en que se encuentran las poblaciones

Cuadro 1:Politicas publicas inadecuadas que influyen en la reducción o incremento de las condiciones
inseguras

10
Políticas públicas inadecuadas (factor de Condiciones inseguras
vulnerabilidad)

- Insuficiente coordinación entre municipios - Ubicación de viviendas en zonas de cauces,


dentro de una cuenca. ríos y quebradas.

- Falta de planificación para asegurar que los - Ubicación de viviendas en zonas inestables.
suelos destinados a viviendas sean de buena
calidad.

- Ausencia de medidas de control que - Mala calidad de las viviendas.


garanticen la calidad y seguridad de las
viviendas.

- Insuficiente incorporación del tema de la - Escolares no sensibilizados ni preparados


prevención de desastres en la educación en el tema de prevención de desastres.
escolar.

- Licencia de funcionamiento de locales - Falta de seguridad en los locales públicos:


públicos sin evaluación de riesgos. colegios, hospitales, etc.

- Inadecuada planificación y priorización de - Carencia de medidas de protección en los


obras de protección en los centros poblados. centros poblados.

- Ausencia de proyectos de reducción del - Falta de conciencia de los posibles


riesgo en los presupuestos participativos. desastres en la zona.

- Desconocimiento de las metodologías y


tecnologías para la reducción de riesgos.

- Limitado conocimiento en las instituciones - Limitada capacidad institucional para


públicas y privadas sobre riesgo de desastres responder a los desastres. Debilidad de los
y la implicancia de éstos en sus programas de comités de defensa civil.
desarrollo.

- Limitada información y acceso a estudios e


investigaciones sobre las sequías en la zona.

- Insuficiente sensibilización de la comunidad - Limitada capacidad de la población para


en el tema de prevención de desastres. protegerse y recuperarse luego de los
desastres.
- No se promueve la participación organizada
de la población.

- Inadecuada información y orientación de


medios de comunicación local sobre los
riesgos de desastres en la zona.

La experiencia de Apurímac y Ayacucho/II Amenazas y condición de vulnerabilidad en el Perú

1.1.2. Dimensiones y tipos de vulnerabilidad


La vulnerabilidad en sí misma constituye un sistema dinámico, y surge como
consecuencia de una serie de factores y características (internas y externas) que
convergen en una comunidad particular. A esta interacción de factores y
características se le otorga el nombre de vulnerabilidad global (Wilches-Chaux,
1993)

11
La vulnerabilidad puede tener varias dimensiones dependiendo del aspecto que
se esté teniendo en cuanto para su análisis. La vulnerabilidad global es para
integrar los diferentes aspectos que caracterizan la vulnerabilidad desde varias
perspectivas. Dichas dimensiones de la vulnerabilidad se describen a
continuación (Wilches-Chaux, 1993):

Dimensión física

Expresa las características de ubicación en áreas propensas y las deficiencias


de resistencia de los elementos expuestos, de los que depende su capacidad de
absorber la acción del suceso que representa la amenaza. El sismo resistencia
de un edificio, la ubicación de una comunidad en el área de influencia de un
deslizamiento o en el cauce de un rio, son ejemplos de la dimensión física de la
vulnerabilidad.

Dimension economica

Los sectores economicamente mas deprimidos son los mas vulnerables. La


pobreza aumenta la vulnerabilidad. Al nivel local e individual este aspecto se
expresa en desempleo, insuficiencia de ingresos dificultad o imposibilidad de
acces a los servicios. En la esfera nacional se traduce en una excesiva
dependencia economica de factores externos incontrolables,la flata de
diversificacion de la base economica, las restriccionesal comerciointernacional y
laimposicion de politicas monetarias.

Dimension social

Cuanto mas integrada este una comunidad, superando los incovenientes que
suelen presentare, le resultara mas facil abosorber las consecuencias de un
desastre y podra reaccionar con mayor rapidez que una comunidad que no lo
este. Las sociedades pueden ser mas o menos vulnerables en el sentidoque
pueden reaccionar como grupo organizado, mediante procesos de
autoorganizacion o con intereses particulares primando sobre los grupales, con
relaciones mas estrechas entre susintegrantes o relaciones meramente
circunstaciales.

Dimension educativa

Es expresa en una educacion deficiente o que no tiene una cobertura en una


comunidad propensa. La ausenca de conocimiento sobre las causas, los efectos
y las razones por las cuales sepresentan desastres, el comportamiento individual
y colectivo en casode desastres son aspectos que hacen que una comunidad
sea mas vulnerable. Igualmente, la falta de socializacion de la informacion
aumenta la vulnerabilidad.

12
Dimension politica

Se expresa en el nivel de autonomia que tiene una comunidad con respecto a


sus recursos y para la toma de decisiones y en la organización gubernamental.
La debilidad en los niveles de autonomia para decidir regional o localmente
impide una mayor adecuacion de las acciones a los problemas sentidos en estos
niveles territoriales. En la medida que la comunidad participa mas en las
decisiones que le atañen es menos vulnerable.

Dimension institucional

Esta relacionadacon las dificultades que tiene las institucio es para hacer la
gestion del riesgo. Situacion que se refleja enla falta de preparacion para
responder ante un suceso, o cuando aun sabiendo que existe el riesgo no llevan
a cabo acciones eficientes y efectivas para reducirlo o mitigarlo. Se expresa en
la falta de flexibilidad de las instituciones, en el exceso de burocracia, en el hecho
de que prevalecen la decision politica y el protagonismo.

Dimension cultural

Esta referida a la forma en que los individuos se ven a si mismos en la sociedad


y como colectividad, lo que influye en ocasiones de manera negativa debido a
estereotipos perniciosos que no se cuestionan y que se consolidan. Al respecto
juegan un papel crucial los medios de comunicación, puesto que contribuyen a
la utilizan sesgada de imageneso a la transmsion de informacion ligera o
imprecisa sobre el medio ambiente, la misma sociedad y los desastres.

Dimension ambiental

Hay un aumento de la vulnerabilidad cuando el modelo de desarrollo no esta


basado en la convivencia, sino en la explotacion inadecuada y la destruccion de
los recursos naturales. Esta circunstancia conduce al deterioro de los
ecosistemas y a aumentar la vulnerabilidad debido a la incapacidad de auto
ajustarse para compensar los efectos directos o indirectos de la accion humanda
o de sucesos de la misma naturaleza

Dimension ideologica

Esta relacionada con las ideas o creencias que tienen las personas sobre el
devenir y los hechos del mundo. Se expresa en actitudes pasivas, fatalistas y
creencias religiosas que limitan la capacidad de actuar de los individuos en
ciertas circunstancias. La percepcion dogmatica de las cosas puede generar
confusion acerca de un proposito, falta de reaccion y muchas veces perdida de
la motivacion, que debilitan una accion transformadora.

13
CAPITULO II

2. VULNERABILIDAD EN EL PERÚ

2.1. Análisis de la vulnerabilidad


2.1.1 Análisis de principales elementos vulnerables por exposición

Para evaluar el riesgo de desastre, se da la misma importancia a la producción


social de la vulnerabilidad frente al análisis de los peligros, pues los desastres
son el resultado de la interacción de ambas cosas (Blaikie). Esta muestra como
el riesgo existe cuando las amenazas afectan a los elementos vulnerables,
producto de procesos sociales y causas de fondo. La mayor presión en la
población y elementos se da por dos lados: su propia vulnerabilidad y el nivel de
impacto de la amenaza sobre las personas y elementos con diversos grados de
vulnerabilidad. La liberación se incorpora para conceptualizar las acciones de
reducción de riesgos, así se atenúa la presión, reduciendo los niveles de
vulnerabilidad.
Tabla 1: Progresión de la vulnerabilidad de los elementos expuestos-Perú

1 2 3
Causas de Fondo Presiones Dinámicas Condiciones
Inseguras
Falta de Capacidades a Vulnerabilidad física por
nivel institucional, carencia exposición:
de entrenamiento, de Localizaciones
cultura de prevención. peligrosas, infraestructura
Macrofuerzas que sin protección.
determinan las
características de los Vulnerabilidad física por
elementos expuestos: fragilidad: Infraestructura
Rápido crecimiento de la construida sin asistencia
población urbana, técnica.
generando centros
urbanos extensos, Vulnerabilidad
ocupando frágilmente económica: actividades
áreas con amenazas. de subsistencia, bajos
niveles de ingresos.
Aumento de vías de
Nivel de articulación entre estos Vulnerabilidad social:
Pobreza - IDH centros urbanos, a través grupos especiales
de nuestra difícil geografía. altamente vulnerables,
Acceso limitado Generación de nuevas carencia de
a poder, redes y nodos de organización.
estructuras, infraestructura vital.
recursos Infraestructura Vulnerabilidad
económica productiva (la institucional: Carencia de
mayoría concentrada en prevención y preparación
estos centros urbanos), ante un posible desastre.
siendo 14
también de
relevancia la agricultura, la
cual se reparte en todo el
territorio nacional.
a. Centros Urbanos y Población Urbana por Regiones
El nivel de vulnerabilidad de los conglomerados urbanos en el Perú depende de
la cantidad de población concentrada en ellos, pues las condiciones de desarrollo
son las mismas. La jerarquización es la siguiente:

 Metrópoli Nacional: de 1, 000,000 a más habitantes.


 Áreas Metropolitanas o Metrópoli Regional: de 500,000 - 999,999
habitantes.
 Ciudad Mayor o mayor Principal: de 100,000 – 499,999 habitantes.
 Ciudad Intermedia o Intermedia Principal: de 20,000 – 99,999 habitantes.
 Ciudad Menor o Menor Principal: de 5,000 – 19,999 habitantes.

Mapa 1: Conglomerados Urbanos de 5,000 Habitantes a más, según Rango Poblacional

Fuente: INEI y Diagnóstico del Sistema Urbano Nacional.


Dirección Nacional de Urbanismo. Ministerio de Vivienda,
Construcción y Saneamiento, MVCS, Agosto 2010.

En el Mapa 1, se puede apreciar que las regiones Lima-Callao, es la que


presenta el mayor índice de población urbana, con 54.03, es decir, la población
urbana es 54.03 veces más que la población rural, seguido de Tacna, Tumbes,
15
Arequipa e Ica, con valores que varían entre 10.49 y 8.37. Las regiones que
presentan un menor índice de urbanización son Puno, Apurímac, Amazonas,
Huánuco, Cajamarca y Huancavelica con valores menores entre 0.99 y 0.46. De
acuerdo a la jerarquía política administrativa en base a una matriz con pesos
ponderados, las ciudades del Perú estarían esquematizadas de la siguiente
manera:

 1er. Rango: Lima Metropolitana.


 2do. Rango: Iquitos, Arequipa y Trujillo.
 3er. Rango: Cusco, Chiclayo, Pucallpa.
 4to. Rango: Ayacucho, Puno, Huancayo, Chimbote, Cajamarca, Huánuco,
Chachapoyas, Pto. Maldonado.
 5to. Rango: Huaraz, Moquegua, Chachapoyas, Huancavelica, Ica,
Abancay.

Mapa 2:Mapa de material predominante de los principales centros urbanos del Perú

Fuente: INEI 2007


16
Si analizamos el mapa de material predominante de los principales centros
urbanos del Perú (Mapa 2). Observamos que la mayor parte de las ciudades de
la sierra y algunas de la costa tienen como material predominante de
construcción el adobe o tapial, es decir, la construcción con tierra, la cual es
altamente vulnerable a sismos, pero también a inundaciones y lluvias fuertes.
Las ciudades de la costa con en las que predomina la construcción con concreto
y cemento y en las de la selva predomina la madera, encontrando algunas donde
predomina la quincha.

b. Red Nacional Vial, incluye ferrocarriles


La estructura vial básica del Perú está conformada por:

 Carretera Longitudinal de la Costa o Panamericana (Ruta 001).


 La Carretera Longitudinal de la Sierra o Caminos del Inca (Ruta
003).
 La Carretera Longitudinal de la Selva, hoy Fernando Belaúnde
Terry (Ruta 005).
 Los Ejes Transversales Norte, Centro y Sur (20 rutas).
 Carreteras departamentales y vecinales que enlazan las
capitales provinciales.

La red de ferrocarriles en el Perú es pequeña, conformada por los ferrocarriles


Central, Huancayo-Huancavelica, del Sur (trasandino), Southern Perú Copper
Corp., Tacna-Arica. Nuestro país tiene una gran cantidad de vías vulnerables a
peligros múltiples, aproximadamente el 60% de la longitud total de éstas, se
encuentran en condiciones de alta y muy alta vulnerabilidad física (región andina
y amazónica, traducido en la dificultad de acceder a mercados competitivos para
sus productos, originando limitaciones para el desarrollo económico de las
regiones) es decir en zonas inestables. Del total nacional, los departamentos de
Junín, Ancash y Cusco son los que presentan mayor porcentaje de vías
posiblemente afectadas con 6.8 %, 6.27 % y 6.03 % respectivamente.

17
Mapa 3:Red Nacional Vial

Fuente: Diagnóstico del Sistema Urbano Nacional.


Dirección Nacional de Urbanismo. MVCS, Agosto
2010.

18
Mapa 4:Red de Ferrocarriles

Fuente: Diagnóstico del Sistema Urbano Nacional.


Dirección Nacional de Urbanismo. MVCS, Agosto
2010.

b. Aeropuertos
El Perú debido a su geografía agreste y su magnitud ha desarrollado un
importante conjunto de aeropuertos. El principal y más importante aeropuerto es
el Aeropuerto Internacional Jorge Chávez ubicado en el Callao. Los aeropuertos
pueden ser: Internacionales, principales y aeródromos. Los aeropuertos
internacionales son los que se encuentran ubicados en las ciudades de: Lima –
Callao, Cusco, Arequipa, Iquitos, Pucallpa, Chiclayo, Piura, Talara, Trujillo,
Juliaca, Pto. Maldonado, Tacna, Pisco.

Mapa 5. Aeropuertos administrados por CORPAC

19
Mapa 5:Aeropuertos administrados por CORPAC

Fuente: Diagnóstico del Sistema Urbano Nacional.


Dirección Nacional de Urbanismo. MVCS, Agosto 2010.

c. Puertos
El Perú, cuenta con un gran número de puertos a lo largo de su gran costa
marítima, los puertos están clasificados en función a su jerarquía:

 Puertos mayores, de atraque directo


 Puertos menores, de lanchaje
 Caletas

20
Existen un total de 34 puertos: 18 puertos mayores y 16 puertos menores. Están
bajo la administración de la Empresa Nacional de Puertos (ENAPU PERU),
entidad descentralizada del MTC, aunque en estos últimos años algunos de los
servicios están entrando a un proceso de privatización, como es el caso del
Callao, Matarani y Paita

Mapa 6:Principales Puertos de Perú

Fuente: Diagnóstico del Sistema Urbano Nacional. Dirección Nacional


de Urbanismo. MVCS, Agosto 2010.

21
2.1.2 Análisis de vulnerabilidad según peligro existente

Cuadro 2:Vulnerabilidad de Población y medios de vida

Lima Metropolitana y Callao agrupan casi el 50% de


los 18,7 millones de habitantes en alta exposición.
Vulnerabilidad ante Lima es la ciudad que en más ocasiones ha sido
sismos afectada por terremotos: 12 veces desde el siglo XVI
hasta la actualidad; en 1587 y 1746 fue literalmente
destruida.
La población expuesta directamente a tsunami es
comparativamente pequeña; se concentra en la costa
de Perú debido al gran número de ciudades y puertos
de diversos tamaños, que incluye El Callao (puerto que
mueve la mayor cantidad de carga general). Gracias al
Vulnerabilidad ante emplazamiento de Lima sobre una terraza alta, parte
tsunamis de su territorio no está directamente expuesto. La
evidencia histórica confirma que las costas de Perú
han sido el escenario de mayor afectación por tsunami.
Ante fenómenos volcánicos como la caída de cenizas,
flujos piroclásticos y de lodo, Arequipa (más de 800 mil
Vulnerabilidad ante habitantes) y otras poblaciones están en el área de
volcanes influencia del Misti y del Ubinas.
En el Perú están expuestas 1 millón de personas (20%
de la población expuesta en la subregión andina). Las
Vulnerabilidad ante áreas de producción agropecuaria expuestas a
inundaciones inundaciones se localizan principalmente los
alrededores del lago Titicaca, así como en los
principales valles interandinos y de la costa.
En Perú, la vulnerabilidad se da por exposición a
mayor número de días con más bajas temperaturas,
especialmente en la sierra central y sur y el altiplano.
Vulnerabilidad ante Las heladas afectan directamente la salud y la
heladas seguridad alimentaria de comunidades de muy bajos
recursos, altamente dependientes de cultivos de
subsistencia y la cría y aprovechamiento de ganado,
especialmente ovino y camélido. Son 193 mil km2 en
Perú •Cajamarca, Lambayeque, La Libertad con
frecuencia de 10 a 30 días al año. • Ancash y Huánuco
de 10 a 60 días •En la sierra de Lima, Junín,
Huancavelica, Ayacucho y Apurímac incrementándose
su frecuencia por encima de los 4 000 m.s.n.m. •

22
Finalmente al sur en las partes altas de Cusco,
Arequipa, Moquegua, Tacna y especialmente Puno
donde la frecuencia está por encima de 90 a 365 días.
En las áreas agropecuarias expuestas del Perú (150
mil kilómetros cuadrados – aprox. 47% del total de la
subregión andina) la población total es de 2.5 millones
de habitantes. En el sur del Perú las sequías afectan
principalmente el suministro de agua para la población,
los cultivos y el ganado. La disminución de caudales
normales en periodos de estiaje (escasas lluvias) está
siendo influenciada por procesos de deforestación, de
tal manera que cada sequía agrava el déficit de agua.
Vulnerabilidad ante Existen diferentes grados de vulnerabilidad en relación
sequias a las sequías que han sido recurrentes en la zona Sur
del Perú, principalmente en los departamentos de:
Huancavelica, Ayacucho, Apurímac, Arequipa, Cusco,
Puno, Moquegua e Ica, que abarca especialmente la
zona andina y en algunas de ellas sus vertientes
costeras, afectando a una población de 3’416,383
habitantes y 12,960 centros poblados (Censo 2007,
INEI).
Los glaciares tropicales presentan especiales
evidencias de vulnerabilidad al cambio climático y en
particular a la ocurrencia del fenómeno El Niño; la
Vulnerabilidad ante pérdida de áreas glaciares ha sido del 26% en Perú
FEN y Cambio entre 1970 y 2003. En Perú ya desaparecieron
Climático pequeños glaciares por efecto del conjunto de
fenómenos asociados con El Niño y La Niña
(incremento de lluvias durante El Niño, y sequías y
heladas en el sur de Perú). Según la CAF (2000),
durante El Niño 1997-1998 las pérdidas alcanzaron el
7% del PIB de Perú. Las pérdidas económicas y los
daños en la infraestructura se traducen en atraso y
sobrecostos en la provisión de bienes y servicios.

Fuente: Atlas de las Dinámicas del territorio andino, población y bienes expuestos a peligros
naturales. Capitulo a manera de Balance. PREDECAN. 2009.

23
Cuadro 3:Vulnerabilidad de Infraestructura

Vías troncales expuestas a peligro sísmico alta en


Vulnerabilidad ante Perú: 4 900 kilómetros. Principales puertos en
sismos amenaza sísmica alta, todos sobre la costa del
Pacífico, siendo el principal El Callao con
volúmenes de carga de 154 millones de Ton. En
Aeropuertos el más expuesto es el aeropuerto
internacional de Lima-Callao (Jorge Chávez), que
en el año 2008 movilizó 8,2 millones de pasajeros
nacionales e internacionales

Vulnerabilidad ante A tsunami están expuestos tramos costaneros de la


tsunamis carretera Panamericana y los principales puertos de
Perú, especialmente El Callao

Varios tramos de la carretera Panamericana están


Vulnerabilidad ante expuestos a inundaciones en los recorridos La Paz-
inundaciones Juliaca en el altiplano, y en múltiples valles a lo
largo de la costa peruana, La carretera
Panamericana cruza dichos valles, también sujetos
a deslizamientos y flujos de detritos.
Fuente: Atlas de las Dinámicas del territorio andino, población y bienes expuestos a peligros
naturales. Capitulo a manera de Balance. PREDECAN. 2009.

Tabla 4: Vulnerabilidad del sector energético


Vulnerabilidad Prácticamente todo el sistema de generación y
ante sismos y transmisión de energía eléctrica de Perú está
deslizamientos expuesto a peligro sísmico alta, y los sistemas de
transporte de hidrocarburos que se localizan a lo
largo de los Andes.
Vulnerabilidad Por tsunami se podrían ver afectadas las plantas
ante tsunamis termoeléctricas localizadas frente al mar en el litoral
peruano.
Vulnerabilidad El sistema eléctrico de trasmisión está expuesto a
ante volcanes fenómenos volcánicos en los alrededores de los
volcanes Misti en Perú, también algunas centrales de
generación se localizan en el área de influencia del
Sabancaya en Perú,
Fuente: Atlas de las Dinámicas del territorio andino, población y bienes expuestos a peligros
naturales. Capitulo a manera de Balance. PREDECAN. 2009.

24
2.1. Análisis de vulnerabilidad urbana

Los entornos urbanos en grandes y medianas ciudades en el Perú presentan


una alta complejidad desde la perspectiva de la gestión pública para el manejo
del riesgo de desastre (carencia de control urbano), caracterizándose por la alta
vulnerabilidad en zonas periféricas producto de la ocupación informal, sin
asistencia técnica en la habilitación urbana y el proceso constructivo; y en zonas
centrales por antigüedad, alto deterioro y tugurización. La razón básica de ello
radica en el hecho de que el riesgo es una condición emergente de los propios
procesos transformadores de la ciudad según sus particularidades de
vulnerabilidades físicas, ambientales, económicas, demográficas, culturales y
políticas. El ambiente construido, que es denso en el entorno urbano, es el
resultado acumulativo de procesos históricos de construcción formal e informal,
es heterogéneo en su naturaleza, función y distribución espacial, es dinámico
(envejece, se renueva, cambia de uso, aumenta, se tecnifica) y por lo tanto
presenta condiciones de vulnerabilidad funcional o estructural que varían en el
tiempo según factores de contexto normativo (códigos, normas, planes),
económico (oferta–demanda de suelo, por ejemplo), culturales (prácticas de uso)
y demográficos (presión sobre áreas no ocupadas). El avance del área
urbanizada en las principales ciudades altera el entorno natural (desaparición de
zonas agrícolas, lomas, bosques, etc.), modifica procesos naturales
geomorfológicos e hidrometeorológicos (cortes para habilitación urbana,
ocupación de cauces de ríos, quebradas, etc.) y a su vez es impactado y
moldeado por la dinámica natural. Eventos frecuentes de baja intensidad (ej.
deslizamientos) o intensos de baja frecuencia (ej. huracanes, terremotos)
colocan a prueba las condiciones de este entorno construido en términos de los
requerimientos de resistencia y funcionalidad.

- Características de la vulnerabilidad urbana en el Perú

 Existen procesos en curso de gestión del riesgo en las ciudades,


especialmente estudios y obras de mitigación. Sin embargo, se
carece de procesos de comunicación y concertación entre los
actores sociales involucrados que conduzcan a la toma de decisión
para la concreción y aplicación de políticas de reducción del riesgo
de desastre, especialmente a nivel local.
 Carencia de capacidades de los gobiernos locales frente a sus
propios actores sociales, así como con los gobiernos nacionales y
otros actores estratégicos.
 Desarrollo de capacidades de investigación, formación, capacitación
y entrenamiento existentes promovido por la cooperación

25
internacional a través del INDECI (Programa de Ciudades
Sostenibles, BID, PNUD, otros).
 Se carece de una visión de conjunto de la historia, momento y
perspectivas de la problemática de riesgo de desastre en las
ciudades de la región.
 Coherencia y coordinación con las políticas globales de reducción
de riesgo desastre (MAH) y de desarrollo sostenible en general en
proceso, pero actualmente sin una dirección clara por parte del
SINAGERD.
 Gestión avanzada con socios estratégicos y la búsqueda de recursos
técnicos y económicos, por parte del MEF.

CAPITULO III

3. CASOS

3.1. Vulnerabilidades y desigual proceso de reconstrucción después


del sismo de Pisco del 15 de agosto de 2007 en la provincia de
Chincha, Perú

El 15 de agosto de 2007 se produjo un sismo de una magnitud Mw de 8,1 a


menos de 100 km de la costa peruana, al oeste de la ciudad de Pisco y a
aproximadamente 200 km al sur de Lima. Varias regiones fueron afectadas (Ica,
Lima, Huancavelica, Ayacucho, Junín) y sobre todo las provincias de Chincha,
Ica y Pisco (región Ica) y la provincia de Cañete (región Lima). Los datos oficiales
provenientes del Indeci (Instituto Nacional de Defensa Civil) contabilizan
596 muertos y 1 292 heridos. Estas cifras son relativamente pequeñas frente a
las de otros sismos que presentaron magnitudes comparables, e incluso
inferiores. Esto se explica por la conjunción de varios factores (D’Ercole et al.,
2007), entre los cuales se encuentran los siguientes:

 la hora en la que se produjo el sismo (18h40): la mayoría de las personas


afectadas ya no se encontraban en sus lugares de trabajo, los centros
escolares ya no estaban ocupados y la población no fue sorprendida
durante la noche en pleno sueño;

 las particularidades del sismo: entre las dos sacudidas hubo un intervalo
de 60 segundos que permitió a la población abandonar sus casas antes
de que estas se desplomen;

 la ausencia de réplicas fuertes: las réplicas no aumentaron fuertemente el


balance de los daños, lo que generalmente ocurre en un sismo de esta
envergadura;

26
 la proximidad de la capital: el envío de la ayuda fue relativamente rápido
a pesar de la interrupción de las carreteras y de las dificultades iniciales
del manejo de crisis.

 Si el número de víctimas es más bien escaso, en cambio las pérdidas


materiales son muy elevadas, sobre todo en viviendas. Según el Indeci y
el INEI, fueron afectadas 192 700 viviendas que corresponden a 720 000
personas, o sea el 78 % de las viviendas de las provincias censadas.
Cerca de 76 000 viviendas fueron totalmente destruidas o se tornaron
inhabitables, con lo cual más de 320 000 personas quedaron sin techo.
Pasadas las primeras semanas, la administración de la crisis,
particularmente difícil (D’Ercole et al., 2007) se convirtió en el manejo de
una reconstrucción masiva, larga y compleja, oficialmente anunciada el
28 de agosto de 2007 con la creación de Forsur (Fondo para la
Reconstrucción del Sur). A este organismo se le encargó la remoción de
escombros, la rehabilitación y la reconstrucción en las zonas afectadas.

3.1.1. Daños a las viviendas provocados por el sismo en la provincia de


Chincha

Se habla de la provincia de Chincha por la importancia de los daños sufridos.


Entre el 29 de agosto y el 14 de setiembre de 2007, el INEI, en colaboración con
el Indeci, realizó un censo para establecer un balance de la población y de las
viviendas damnificadas por el terremoto. En la provincia de Chincha, fueron
afectadas (dañadas o destruidas) 48 804 viviendas, de más de 183 000
personas, lo que corresponde a 91,3 % del total de las viviendas (cuadro 1). Un
36,3 % de las viviendas quedaron completamente destruidas, con diferencias
bastante sensibles en los 11 distritos de la provincia de Chincha. La figura 4
señala, en cada distrito, el número de viviendas afectadas, así como el
porcentaje de viviendas destruidas. Los distritos occidentales fueron los más
afectados, sobre todo Pueblo Nuevo, que se distingue a la vez por la cantidad
de viviendas dañadas (10 038) y la tasa de viviendas destruidas (45,3 %).
Chincha Alta se caracteriza por el mayor número de viviendas afectadas
(12 431), mientras Sunampe y Chincha Baja presentan tasas muy elevadas de
viviendas destruidas (44,4 % y 40,6 % respectivamente). Los daños son
menores en los otros distritos, sobre todo en los distritos alejados y poco
poblados de Chavín, San Pedro de Huacarpana y San Juan de Yánac.

27
Ilustración 5:Destrucción de una construcción de adobe en Chincha Alta

Fuente:R. D’Ercole, agosto de 2007

Cuadro 4:Población y viviendas afectadas por el sismo del 15 de agosto de 2007 en los 11 distritos de la
provincia de Chincha

Fuente: INEI, Censo de Damnificados del Sismo del 15 de agosto de 2007

28
3.1.2. Muestra y representatividad de la encuesta

1 703 hogares constituyeron la muestra de esta encuesta, cuya originalidad


se basa en dos puntos importantes.

En primer lugar, la encuesta estuvo dirigida a familias cuya vivienda fue


afectada por el desastre y que se encuentran, de hecho y de manera muy
variable, en el proceso de reconstrucción. Por consiguiente, las familias no
afectadas y que representan un 5,6 % de la población según los datos del
INEI, no han sido consideradas. La encuesta, en cambio, privilegia a las
familias cuya vivienda fue fuertemente afectada (destrucción total o daños
importantes que la hacen inhabitable en la mayoría de los casos). La muestra
de este estudio no es, propiamente hablando, representativa del conjunto de
la provincia de Chincha, sino de las familias más damnificadas.

Ilustración 6:Distribución de las encuestas realizadas en relación con el grado de daño presentado por el
INEI

Fuente: INEI, Censo de Damnificados del Sismo del 15 de agosto de 2007; Encuesta
Chincha 2008

Por otro lado, la encuesta cubrió de la manera más amplia posible las zonas
habitadas del territorio de la provincia de Chincha. Abarcó los 11 distritos de la
provincia, por lo que también están incluidos los tres distritos andinos (Chavín,
San Pedro de Huacarpana y San Juan de Yanac), situados a varias horas de
camino (trocha carrozable) del centro de la provincia. En zona urbana se realizó
el 68,2 % de las encuestas y el 31, 7 % en zona rural.

El cuadro 5 aw indica la distribución de las encuestas por distrito. Excepto los


tres distritos de la sierra, que tienen una muy escasa representación demográfica
y en consecuencia pocas viviendas damnificadas en relación al conjunto de la
provincia (1,2 %, 0,9 % y 1 % respectivamente), este estudio ha aplicado entre
29
100 y 298 encuestas en cada distrito. Se ha respetado una cierta
proporcionalidad entre el número de viviendas afectadas y el número de
encuestas.

3.1.3. Los daños del sismo reflejan las vulnerabilidades de la población

a. Niveles socioeconómicos de los hogares encuestados

El nivel socioeconómico (NSE) de los hogares interrogados fue determinado a


partir de 6 indicadores obtenidos por la encuesta (ingresos suficientes para la
compra de alimentos, regularidad de los ingresos mensuales, estabilidad del
empleo del jefe de familia, ingreso mensual per capita, capacidad de ahorro del
hogar, posesión de una cuenta bancaria). A partir de la suma de los valores
atribuidos a estos indicadores, se determinaron cuatro niveles socioeconómicos:

 NSE «marginal»: incluye a hogares que viven en una situación de


profunda exclusión social y económica y cuyos ingresos se sitúan
claramente por debajo del umbral de pobreza. Son familias que tienen
dificultades evidentes para alimentarse convenientemente (cuantitativa
y cualitativamente) y que, en su mayoría, viven en zonas urbanas
periféricas, tras haber efectuado invasiones;

 NSE «pobre»: incluye a hogares que tienen importantes dificultades


financieras, pero cuyos ingresos son sin embargo suficientes para
comprar comida y asegurar la escolarización de sus hijos; aunque
escasos, sus ingresos son generalmente regulares y el jefe de familia
tiene a menudo un puesto de trabajo fijo; a pesar de estos puntos
positivos, estas familias viven con las justas y están a merced del menor
accidente que pueda fragilizar su precario equilibrio;

 NSE «popular»: incluye a hogares cuyos ingresos se sitúan al menos


por encima del umbral de pobreza y cuyas condiciones de vida
cotidiana son suficientemente estables para contemplar, incluso a largo
plazo, la ejecución de proyectos; no son pobres en el plano
estrictamente económico ni «ricos» como para integrar la clase media
y gozar de una capacidad de consumo que les permita estar
plenamente «satisfechos» de su situación;

 NSE «medio»: se puede hablar casi de un «grupo de élite» en lo que


se refiere a los hogares de esta encuesta que pertenecen a la clase
media; sus ingresos per capita son sensiblemente superiores a los de

30
la clase popular y están en capacidad de hacer proyectos y realizarlos
gracias a una capacidad de acumulación de capital.

Esta tipología socioeconómica permite clasificar de la siguiente manera a los


hogares encuestados:
Cuadro 5: Distribución por nivel socioeconómico de los hogares encuestados

Fuente: Encuesta IRD/Coopi/IFEA, sept.-nov. de 2008

Encontramos el mismo número de hogares en el NSE marginal que en el NSE


medio (194 familias, o sea el 11,4 % de cada una de estas dos capas sociales)
que conforman los dos «extremos» de nuestra muestra. Entre estas dos clases
sociales minoritarias en relación con el conjunto (menos de un cuarto de los
encuestados) se sitúan los dos núcleos duros de esta población: primero el NSE
pobre, que reúne a cerca de la mitad de las familias encuestadas (49,6 %) y
luego el NSE popular, que representa un poco más de un cuarto del conjunto. La
mayoría de los hogares vive, pues, en condiciones de pobreza y de profunda
precariedad (61 %). Esa es una característica esencial de nuestro universo de
encuestas y de las familias de la provincia de Chincha quienes, en su mayoría,
han visto su vivienda severamente afectada por el sismo del 15 de agosto de
2007.

b. Los más pobres fueron los más afectados

La encuesta evidencia una correlación bastante importante entre el nivel


socioeconómico de las familias interrogadas y la importancia de los daños a las
viviendas. Como lo señala la figura 6, la destrucción «total» de la vivienda afecta
en mayor medida a los hogares de las categorías «marginal» y «pobre» (64,4 y
70,5 % respectivamente, contra 60,2 % y 54,1 % en el caso de las familias de
los sectores «popular» y «medio»). El cuadro 4 confirma que los hogares más
pobres han sido los más duramente afectados. El ingreso promedio mensual per
capita de los hogares cuya vivienda fue totalmente destruida es de 138 soles y
de 172 soles en el caso de las familias cuya vivienda no fue completamente
destruida. La precariedad de las familias más afectadas resalta igualmente del
31
número de personas por familia y de la distribución de tipos de ocupación entre
los miembros del hogar. En nuestra encuesta, los hogares cuya vivienda fue
totalmente destruida son, en promedio, familias más numerosas (4,87 miembros)
que en el grupo cuya vivienda fue menos dañada (4,52 miembros). Además,
estas familias tienen un menor número de personas en actividad y su capital
económico es menos importante que en el primer grupo. Si en el subconjunto de
los hogares cuya vivienda no fue completamente destruida por el sismo, la
relación entre el número de personas dependientes (menores escolarizados y
personas en el hogar) y el número de aquellas que trabajan es de 1,66, este
índice aumenta a 2,06 en el grupo de hogares cuya vivienda fue totalmente
destruida. Por consiguiente, el peso de las personas económicamente
dependientes es mayor en este grupo más vulnerable socioeconómicamente
hablando.
Ilustración 7:Porcentaje de hogares cuya vivienda fue totalmente destruida por el sismo según nivel
socioeconómico

Fuente: Encuesta IRD/Coopi/IFEA, sept.-nov. de 2008

En cuanto a la magnitud de los daños a las viviendas, no se ha notado diferencias


significativas entre el medio urbano y el medio rural. Las diferencias aparecen
solamente cuando se considera el medio rural más aislado y más alejado de los
centros urbanos y de las principales vías de comunicación. Pero en este caso
(distritos de altura), el sismo fue menos violento y el tipo de construcción
adoptado resultó siendo un poco más resistente que en la costa. El hecho de
asociar pobreza, malas construcciones y medio rural no funciona, y a veces
incluso se observa lo contrario, si se tiene en cuenta a las numerosas familias
pobres que habitan en las zonas periféricas de los dos más importantes centros
urbanos, Chincha Alta y Pueblo Nuevo.

32
c. Calidad de la construcción, daños y categorías sociales
El tipo de material utilizado para la construcción no constituye tampoco un criterio
de distinción entre familias. De lejos, las más dañadas han sido las viviendas de
adobe, pero al mismo tiempo se observa una utilización muy generalizada de
este material: el 86, 1 % de las viviendas están integralmente hechas de adobe
y el 91,5 % si consideramos también a las que combinan adobe con paneles de
esteras o de caña. Por ende, las diferencias entre niveles socioeconómicos no
son muy significativas en este sentido, aun cuando las capas sociales
«superiores» (NSE «popular» y «medio») más frecuentemente poseían antes del
sismo una vivienda cuyo material principal era el ladrillo (llamado material
«noble»). En la construcción de las viviendas de las familias más acomodadas,
en cambio, sí hay mayor presencia de columnas (el 7,2 % de las viviendas del
NSE «medio» posee o poseía columnas, contra el 3,6 % del NSE «marginal»).
Ahora bien, las viviendas con columnas han resistido mejor al sismo (el 66,3 %
de las viviendas que no poseían columnas ha sido totalmente destruido, contra
el 54,4 % de las viviendas que las tenían). De manera general, las familias más
favorecidas habitaban en viviendas de mejor calidad de construcción, aunque el
material adoptado sea similar al de los más pobres. Esta diferencia explica, al
menos parcialmente, la alta representación de las familias pobres entre los más
duramente afectados por el sismo.

Cuadro 3: Grado de daño de la vivienda según el tipo de material


utilizado para su construcción
Cuadro 6:Grado de daño de la vivienda según el tipo de material utilizado para su construcción

Fuente: Encuesta IRD/Coopi/IFEA, sept.-nov. de 2008

33
d. Perfil de los hogares más afectados
En base a los datos que preceden, el grado de daño a las viviendas está ligado
al nivel de pobreza y de precariedad de las familias, pero solamente hasta cierto
punto. En efecto, el conjunto de las familias, sea cual fuere su nivel
socioeconómico, ha sufrido fuertemente por el sismo, sobre todo por la presencia
difundida del adobe como material de construcción. Sin embargo, es posible
establecer un perfil de los hogares más damnificados por el sismo del 15 de
agosto de 2007. De manera general, se trata de familias más pobres que el
promedio y/o cuya vivienda estaba construida con adobe, y no poseían columnas
de cemento que asegurasen una cierta resistencia del hábitat a los terremotos.
Estas familias habitan tanto en las zonas urbanas como en las rurales. Son
familias numerosas, que presentan una proporción más importante de personas
económicamente dependientes en relación con otros hogares. Como sus
ingresos son más escasos que el promedio de la muestra, nos encontramos
frente a una población que, antes del terremoto, era más vulnerable tanto en el
plano social como en el de la calidad de la vivienda, lo que ayuda a comprender
las razones de un daño más importante. Esta situación de precariedad incorpora
otros factores de vulnerabilidad, como la carencia frecuente de títulos de
propiedad en el caso de los más pobres, lo que hace presagiar una posición a
priori desfavorable para la reconstrucción de su vivienda.

3.1.4. Desigualdades en el proceso de reconstrucción e insuficiencias


del proceso implementado por el Estado

a. Una minoría de familias damnificadas está en condiciones de


reconstruir
Salvo un pequeño número de hogares que obtuvieron una vivienda totalmente
construida gracias a un programa de ayuda independiente del Estado (ONG,
Iglesia, etc.), o que pudieron financiar ellas mismas las obras de reparación y de
reconstrucción, la gran mayoría de las familias damnificadas, para reconstruir,
buscó la ayuda del Estado peruano, otorgada bajo la forma de un bono de 6 000
soles comúnmente denominado «bono 6 000». Con este bono, los beneficiarios
podían obtener materiales de construcción (ladrillos, cemento, fierro, etc.) y
pagar los servicios de un albañil. En vista de las promesas gubernamentales,
esta ayuda financiera parecía accesible a todos después del sismo. Pero
obtenerla constituyó un verdadero vía crucis y, finalmente, pocas familias la
consiguieron.

De las 1 665 familias consideradas, solo 89 habían reconstruido sus viviendas


cuando se efectuó la encuesta (5,3 %). De ellas, 50 lo habían hecho con el bono
6 000, o sea solamente el 3 % del total de hogares. Paralelamente, 161 familias
estaban reconstruyendo (9,7 %), de las cuales 119 (7,1 %) lo estaba haciendo
34
con la ayuda del Estado. En total, con o sin ayuda del Estado, la encuesta indica
que el 15 % de los hogares estuvo o está en condiciones de reparar y construir
sus viviendas, 15 meses después del terremoto. Por otro lado, este porcentaje
es comparable al que se ha podido observar a escala de la provincia de Chincha,
según fuentes municipales (14 %) o del Banmat (15,2 %). Así, el proceso
desigual de reconstrucción se traduce primero a través de estas cifras, porque la
gran mayoría de las familias damnificadas (85 %) está excluida del mismo.

La primera condición para obtener el bono de 6 000 soles consistía en la


constatación de un grado de daño significativamente importante (vivienda
inhabitable) que justificase la solicitud de esta ayuda, lo que equivale en esta
encuesta a los grados de daño «muy afectada» y «totalmente destruida». Las
otras viviendas, menos afectadas, estaban en principio excluidas de este
proceso y pocas personas cuya vivienda fue escasamente afectada trataron de
obtener el bono 6 000. En la muestra de encuesta, el 95,4 % de las familias
respetó este criterio para beneficiar de la ayuda.

La segunda etapa consistía en la obtención de un certificado de daños emitido


por Indeci, indicando el estado de la vivienda damnificada. Este documento era
indispensable para que las familias pudiesen continuar con los trámites
administrativos y obtener el bono. Aproximadamente un tercio de los solicitantes
no lo obtuvo, sobre todo por desconocimiento del trámite, por irregularidades y
problemas jurídicos en lo que atañe a la posesión de la vivienda y del terreno,
porque los daños fueron considerados insuficientes por Indeci o también porque
algunas familias estaban instaladas sobre sitios arqueológicos (oposición del
Instituto Nacional de Cultura en este caso). Al término de esta segunda etapa,
1 071 familias (64,3 %) obtuvieron el certificado de Indeci.

Una vez obtenido el certificado de daños, las familias podían ya presentar un


expediente en sus alcaldías para obtener el bono 6 000. Fue la etapa más
decisiva para reconstruir la vivienda gracias a la ayuda pública y fue también la
que excluyó a muchos hogares de la prosecución del proceso: en nuestra
encuesta, menos del 18 % del total de hogares pudo obtener este bono lo que
representa solamente el 27 % de los hogares que disponían de un certificado de
daños. Primero, los obstáculos administrativos y la pesadez burocrática
desalentaron y dejaron de lado a numerosas personas. Así, la solicitud de bono
no pudo ser hecha o no se hizo correctamente, pues el personal encargado de
instruir los expedientes exigía cada vez más documentos (sobre todo en materia
de propiedad o de «posesión» de la vivienda y del terreno) o cuestionaba la
validez de los documentos presentados. En algunos casos, esto delata prácticas
abusivas de burócratas e intereses de poder. Sin embargo, el escollo decisivo
fue el agotamiento de la ayuda del Estado cuando numerosas familias todavía
pretendían a ella. El Estado peruano decidió continuar con su ayuda mediante
operaciones públicas de gran visibilidad, dejando de lado a la gran masa de
familias aún damnificadas.
35
Solamente una pequeña parte de los damnificados pudo beneficiarse con una
ayuda, pero esta resultó insuficiente para cubrir todas las necesidades. Por otro
lado, se puede observar que, para la familia, la obtención del bono 6 000 no
significó necesariamente la reconstrucción inmediata de la vivienda. En algunos
casos la reconstrucción no parecía posible, incluso con esta ayuda. Entonces
cabe preguntarse, más allá de los filtros de la reconstrucción que observamos,
cuáles son los factores discriminantes que explican esta situación.

3.1.5. Incremento de la vulnerabilidad de la población después del


sismo

La vulnerabilidad de la población ya era elevada antes del sismo, tanto en el


aspecto social como en lo relativo a las viviendas ocupadas. De ahí la gravedad
de los daños registrados. La encuesta muestra que esta vulnerabilidad se
acrecentó después del sismo, debido a una degradación de la situación en tres
planos:

 El refuerzo de la precariedad de las familias (vulnerabilidad


socioeconómica).

 El incremento de la vulnerabilidad de la construcción


(vulnerabilidad física).

 Una cohesión social debilitada (vulnerabilidad social).

Esta situación es perjudicial tanto en términos de calidad de vida como de riesgo


en caso de un nuevo sismo.

a. El refuerzo de la precariedad de las familias

Las viviendas en la provincia de Chincha fueron muy dañadas por el sismo. En


cambio, salvo algunas excepciones (comercios minoristas sobre todo), fue
preservada la herramienta de trabajo de la mayoría de la población, ya sea en la
agricultura o en actividades industriales como en la producción de productos
derivados de la pesca (Taucer et al., 2007). Esto permite comprender por qué
los ingresos de las familias no han disminuido de manera espectacular desde el
sismo. Sin embargo, para el 13,2 % de los hogares interrogados (225 hogares)
sus ingresos disminuyeron en un 25 % en promedio. Se trata sobre todo de
familias que antes del sismo contaban con ingresos más elevados (739 soles en
promedio contra 619 para el conjunto de hogares), y que un año después
disminuyeron considerablemente, acercándose al promedio de la muestra. La
evolución de este subconjunto provocó entonces una relativa estrechez del
36
ingreso promedio de las familias, reflejando por consiguiente una generalización
más notoria de la precariedad.

El refuerzo de la precariedad económica de las familias se confirma si se


compara, antes y después del sismo, el índice de dependencia económica; es
decir, la relación entre el número de personas sin actividad económica en el
hogar y el número de personas económicamente activas. En el conjunto de los
hogares encuestados, el índice de dependencia económica aumentó de un 6 %
aproximadamente y todas las categorías sociales fueron afectadas. Esta
evolución evidencia una degradación global de las condiciones de vida en la
medida que, además del descenso de los ingresos, los hogares tienen en
promedio menos personas que trabajan en relación con el número de personas
económicamente activas.

Ilustración 8:Índice de dependencia económica en cada nivel


socioeconómico, antes del sismo y en el momento de la encuesta

Fuente: IRD/Coopi/IFEA, sept.- nov. de 2008

La precariedad parece también en aumento si se consideran las condiciones


actuales de vivienda y, sobre todo, el carácter permanente de las mismas. El
cuadro 8 señala que más del 70 % de los hogares interrogados ocupan viviendas
provisionales. La gran mayoría de estas familias vive en módulos de esteras o
de madera (72 %). Una proporción bastante significativa ocupa todavía una
carpa, a más de un año del sismo (6,8 %). Otros hogares combinan varios tipos
de materiales en sus viviendas. Todos estos tipos de viviendas temporales se
caracterizan por su precariedad, ya que las condiciones de bienestar y de
salubridad no están garantizadas y exponen a las personas, y en particular a los
niños, a diversas enfermedades.

37
Cuadro 7 Tipos de viviendas ocupadas por los hogares encuestados 15 meses después del sismo

Fuente: Encuesta IRD/Coopi/IFEA, sept.- nov. de 2008

Cuadro 8:Características de las viviendas provisionales ocupadas por los hogares encuestados en
cuanto a los materiales utilizados

Fuente: Encuesta IRD/Coopi/IFEA, sept.- nov. de 2008

Lo más grave es el carácter duradero, e incluso definitivo, de esta situación. En


efecto, 55,3 % de los hogares que ocupan las viviendas consideradas como
provisionales estiman que estas son en realidad viviendas definitivas. Estas
familias piensan que ya no tienen esperanza (sobre todo financiera) de
contemplar la reconstrucción de su hábitat y, en consecuencia, han perdido toda
perspectiva de mejora de sus condiciones de vida. El carácter «provisional» de
la vivienda adquiere entonces una dimensión definitiva, cristalizando así la
precariedad a largo plazo.

38
Ilustración 9:Percepción del carácter definitivo o provisional de la vivienda ocupada por los hogares
encuestados, según el tipo de hábitat (en %)

Fuente: Encuesta IRD/Coopi/IFEA, sept. – nov. de 2008

b. Vulnerabilidad física, ligada a la construcción, acrecentada para un


gran número de familias

En la perspectiva de un próximo sismo, disminuirá la vulnerabilidad física de las


familias que continúen utilizando las viviendas provisionales, porque los
materiales utilizados (esteras, madera, lona, etc.) no constituyen una fuente de
peligro significativa. Sin embargo, también se destaca la existencia de
numerosas familias que viven en viviendas más vulnerables que antes del sismo.
De los hogares interrogados un 18,1 % permanecen en casas que han sido más
o menos dañadas y que no han sido arregladas y un 4,5 % goza de viviendas
parcialmente restauradas. Estas casas, fragilizadas por el sismo de 2007,
constituyen verdaderas fuentes de peligro para las familias que las ocupan. Por
lo tanto, la vulnerabilidad física se ha incrementado así de manera importante.
El cuadro siguiente (cuadro 6) sugiere que la situación está destinada a
mantenerse, en la medida en que un 52,3 % de las familias damnificadas
interrogadas no ha previsto ningún tipo de obra de reparación o de
reconstrucción y que un 72,7 % de los hogares sigue ocupando viviendas
consideradas como poco afectadas. Estas viviendas pueden ofrecer una
sensación de seguridad porque no se desplomaron en 2007, pero en realidad
han quedado fragilizadas por el sismo y se han convertido en su mayoría en muy
vulnerables.

39
Cuadro 9:Situación de los hogares en relación con la reconstrucción según el grado de destrucción de la
vivienda (en %)

Fuente: Encuesta IRD/Coopi/IFEA, sept. –nov. de 2008

La vulnerabilidad física atañe también a las viviendas reconstruidas, en vías de


o en proyecto de reconstrucción. La encuesta muestra que 78 de las 89 familias
que han reconstruido (o sea un 87,6 %) estiman haberlo hecho con materiales
de mejor calidad (ladrillos, cemento, armazones de fierro, etc.) que los utilizados
antes del sismo. La proporción es equivalente, incluso superior, en el caso de las
familias que están reconstruyendo o en aquellas que tienen proyectado
reconstruir y que tienen una idea bastante clara de los materiales que desean
emplear. Sin embargo, cabe la duda con respecto a la calidad de conjunto de las
nuevas viviendas, dado que para reconstruir muy pocos hogares han recurrido
(o piensan recurrir) a un ingeniero o a un arquitecto. Algunas familias han
realizado o van a realizar obras ellas mismas (autoconstrucción), pero la mayoría
ha considerado o considerará la ayuda de albañiles quienes, por un lado, no son
forzosamente profesionales de la construcción sismo resistente y, por otro lado,
tendrán que trabajar con presupuestos generalmente limitados. Además, gran
parte de los hogares damnificados no ha recibido capacitación para reconstruir
viviendas resistentes a los sismos, y un menor porcentaje sí recibió una
capacitación, aunque de desigual calidad.

40
Cuadro 10: El encargado de la reconstrucción según los hogares interrogados

Fuente: Encuesta IRD/Coopi/IFEA, sept. – nov. de 2008

Cuadro 11:Capacitación en materia de reconstrucción recibida o no por los hogares interrogados

Fuente: Encuesta IRD/Coopi/IFEA, sept. –nov. de 2008

c. Cohesión social debilitada

Mientras el sismo, en el momento de la emergencia, mostró impulsos de


solidaridad en el seno de las zonas siniestradas, por el contrario, la
reconstrucción parece provocar fisuras en el tejido social. Esta situación está
principalmente ligada a las insuficiencias y desigualdades que han marcado el
proceso de reconstrucción, y al sentimiento de injusticia que esta ha provocado.
La reconstrucción tiende a oponer los excluidos de este proceso de aquellos que
tuvieron los medios de reconstruir, la capacidad de hacerse ayudar para
conseguirlo, o la suerte de poder beneficiarse, llave en mano, de viviendas
nuevas (ilustraciones 10-14). En nuestra encuesta, el 2,2 % de los hogares (38
41
casos) entra en esta última categoría. Se trata de familias instaladas desde el 9
de junio de 2008 en la Urbanización Simón Bolívar (distrito de Chincha Alta) y
que fueron reubicadas en el marco de un proyecto financiado por el gobierno de
Venezuela (Morel, 2008). También se trata de familias reubicadas en el marco
del proyecto «María Auxiliadora» (distrito de Pueblo Nuevo) financiado por la
ONG italiana Mato Grosso. En este caso, se construyeron 11 pequeños
inmuebles que fueron entregados (amoblados) a 22 familias designadas a través
de un sorteo. Estas cuantas viviendas de buena calidad constituyen una isla en
el corazón de un espacio ocupado por numerosas viviendas provisionales y
precarias. Los conflictos entre la población damnificada y la que se ha
beneficiado de viviendas son bastante frecuentes (altercados, agresiones con
piedras, etc.), lo que localmente contribuye a agravar una situación social ya
tensa en un distrito en el que la gran mayoría de las familias está excluida del
proceso de reconstrucción.
Ilustración 10: Viviendas provisionales en las que se mezclan diversos materiales (distrito de El Carmen)

Foto: R. D’Ercole, agosto de 2008

Ilustración 11:Viviendas provisionales de estera (distrito de Pueblo Nuevo)

Foto: R. D’Ercole, febrero de 2009

42
Ilustración 12: Vivienda construida en Fundo Magdalena (distrito de Chincha Baja) con el apoyo de la
ONG Cooperazione Internazionale (Coopi)

Foto: R. D’Ercole, febrero de 2009

Ilustración 13:Urbanización Simón Bolívar (Chincha Alta): 100 casas construidas por el gobierno de
Venezuela para los damnificados del sismo

Foto: M. Morel, abril de 2008

43
Ilustración 14: Población damnificada que vive en instalaciones precarias frente a los inmuebles del
proyecto «María Auxiliadora» financiado por la ONG italiana Mato Grosso

Foto: P. Metzger, agosto de 2009

3.2. Vulnerabilidad ante inundaciones

3.2.1. Antecedentes

En el periodo 2003 - 2013, según el Instituto Nacional de Defensa Civil-INDECI,


se han registrado 1735 inundaciones y 613 huaycos, siendo los departamentos
más afectados Cusco, Huánuco, Huancavelica, Junín, Apurímac, Arequipa,
Ayacucho, Cajamarca y Lima. Las presencias de estos eventos en este periodo
han ocasionado 80 personas fallecidas, 756,724 personas damnificadas -
afectadas, 85,962 viviendas destruidas - afectadas, 371 instituciones educativas
destruidas - afectadas y 137 centros de salud destruidos - afectados. La
Autoridad Nacional del Agua a partir del año 2011 a la fecha ha identificado más
de 1000 puntos críticos ante inundaciones en los principales ríos del Perú, dicha
información permitió elaborar un Plan de descolmatación para el periodo de
lluvias 2015 – 2016, cuya implementación se realizó a través de las unidades
ejecutoras del Ministerio de Agricultura y Riego y de los gobiernos regionales. El
año pasado, se ha elaborado una primera versión de “Identificación de
Poblaciones vulnerables por activación de quebradas”, cuyos resultados
44
indicaron que 563 poblaciones se encuentran en riesgo por activación de
quebradas, lo cual ha permitido a la Autoridad Nacional del Agua tomar acciones
para hacer frente al periodo de lluvias 2015, que consistieron en la ejecución de
22 barreras dinámicas, 22 Km de limpieza de quebradas, la instalación de 108
pluviómetros y la elaboración de 500 mapas de evacuación.

La identificación de poblaciones vulnerables por activación de quebradas, se


formula ante la necesidad de generar información, con una base de datos de
poblaciones asentadas en quebradas que sirva a los gobiernos regionales,
locales y otras instituciones, para la gestión del riesgo de desastres.

A nivel nacional

A nivel nacional, se han identificado 1,090 centros poblados vulnerables, 103,


031 viviendas y 461,217 habitantes en riesgo de sufrir daños personales y
materiales de manera directa
Mapa 7:Centros Poblados vulnerables a nivel nacional

En el cuadro 12 se muestra la relación de centros poblados vulnerables y


viviendas bajo riesgo, distribuidos por departamentos y en total más de 1 millón
de habitantes en riesgo ante inundación y huayco. Siendo los departamentos de
Lima, Huánuco, Piura, Arequipa, Tumbes, Ancash y La Libertad los que
concentran mayor número de habitantes en riesgo

45
Cuadro 12: Centros poblados, viviendas y habitantes en riesgo a nivel nacional

Fuente: Autoridad nacional del agua

3.2.2. Caso práctico: La lección de Mirave

Los huaicos son desastres recurrentes, pero su impacto podría mitigarse


con algunas acciones largamente postergadas.

“El gobierno declaró el estado de emergencia en el centro poblado de Mirave,


situado en el distrito de Ilabaya, provincia de Jorge Basadre, en la región Tacna.
La norma señala que las intensas precipitaciones pluviales originaron un huaico
que ocasionó daños de magnitud en viviendas, así como daños a la salud”. Esta
es una nota periodística que publicó este Diario el 29 de marzo del 2015, tres
días después de que un huaico inundara Mirave y destruyera casi 50 viviendas.

Casi cuatro años después, la tragedia se repite. El último viernes otro huaico se
precipitó sobre Mirave dejando una estela espantosa: al menos dos fallecidos
(uno de ellos, de apenas 4 años), 360 familias damnificadas, 450 viviendas
46
afectadas, los dos colegios del lugar inutilizables, sin luz ni agua, y con sus casi
2.000 habitantes refugiados en carpas. La ciudad, según las crónicas
periodísticas, ha sido reducida a un amasijo de escombros.

En realidad, el caso de Mirave es apenas el más dramático de la emergencia


ocasionada en las últimas semanas por una serie de lluvias e inundaciones en
varias zonas del país que, según informó hace dos días el presidente Martín
Vizcarra, ha dejado al menos 10 muertos, 1.800 damnificados y 8.000 afectados,
además de viviendas derruidas, vías de comunicación cortadas –según datos de
Provías, en el sur del país las lluvias han producido, al menos, la restricción del
tránsito en 11 puntos y la interrupción en uno, por el colapso de un puente– y un
coro de declaratorias de emergencia (en Arequipa, la medida alcanza a 40
distritos, mientras que en Tacna a 17 y en Moquegua a nueve).

Y decimos que es el ejemplo más dramático, no solo por las imágenes de la


devastación que produce, sino porque lo sucedido era bastante previsible.

Como ha recordado el director de la Oficina de Defensa Civil del Gobierno


Regional de Tacna a El Comercio hace poco, Mirave ya tenía un plan de
reasentamiento aprobado por el gobierno en el 2017, que nunca se concretó. La
reubicación no solo era una respuesta al desastre del 2015, era, en realidad, una
medida muy lógica: Mirave se halla asentada en el curso seco de una quebrada,
por lo que solo era cuestión de tiempo para que la naturaleza recuperara su
espacio.

La necesidad de ejecutar medidas en las localidades situadas en zonas de riesgo


debería ser una política primordial del gobierno. Comenzando por las más
drásticas: las reubicaciones. Según un informe publicado ayer en este Diario, el
Ministerio de Vivienda ya ha identificado 40 lugares de riesgo “no mitigables” en
los que el peligro es tan elevado que resulta más factible reasentar a sus
ocupantes antes que implementar acciones de mitigación. Dicha información se
conoce desde el año pasado; sin embargo, hasta ahora no se ha hecho nada.

Otra responsabilidad de las autoridades que, aunque obvia, es ignorada


habitualmente es la prevención. A finales de enero, resaltamos en este espacio
que, del presupuesto destinado en el 2018 para la reducción de la vulnerabilidad
y atención de emergencias por desastres (que ascendió a S/2.600 millones), solo
se ejecutaron dos tercios. Y que, según datos del Centro Nacional de Estimación
del Riesgo de Desastres (Cenepred), solo el 14% de municipalidades
provinciales y apenas el 2% de distritales contaban con un plan de prevención y
reducción de riesgos. Como si las lecciones del último Niño costero se hubieran
disuelto en un vaso con agua.

47
El comercio – 13/02/2019

48
CAPITULO IV

CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES

Con respecto al caso 1, se evidencian dos hechos esenciales: por un lado, los
hogares cuyas viviendas fueron destruidas o fuertemente dañadas no están en
condiciones de reconstruirlas; por otro lado, la política de ayuda para la
reconstrucción ha sido insuficiente, inadecuada y desigual. Gran parte de la
población damnificada, en particular la más pobre, fue excluida del proceso de
reconstrucción por razones administrativas, económicas y políticas.

Con respecto al caso 2 : Mirave fue declarado zona vunerable desde hace
muchos años y aun asi no se hizo nada, se tubieron fondos desde el 2016 para
tratar esta vunerabildiad pero no se ve resultados, se deberia haber hecho hace
mucho tiempo una reubicacion obligatoria dado que Mirave esta en el cause de
la quebrada, todo esto se pudo prevenir y los daños fisicos, sociales y
economicos hubieran sido menores.

49
BIBLIOGRAFIA
Beck, U. (2012). Ambiente, riesgo y territorio en México:exploraciones
antropologicas. Espana,Barcelona.

Cardona, O. (2001). Estimacion holistica del riesgo sismicoutilizando sistemas


dinamicos.

Lavell, A. (2000). Sobre la Gestion del Riesgo: Apuntes hacia una definición.

Lazos, A. (1996). Teoria de la sociedad del Riesgo, las consecuencias perversas


de la modernidad:Modernidad, Contingencia y Riesgo. Mexico.

Rubio, L. (2012). Vulnerabilidad social, posicionamiento y angulo desde una


geografia diferente.

Wilches-Chaux, G. (1993). La Vulnerabilidad global.

50