Está en la página 1de 642

Recomendaciones

s
da s y
ne
Manuales y

cio
en le
m ua
co an
Re M
Guía Técnica
sobre redes

SANEAMIENTO Y DRENAJE URBANO


GUÍA TÉCNICA SOBRE REDES DE
de saneamiento
y drenaje urbano

I S B N 8 4 - 7 7 9 0 - 4 3 89
- 30

MINISTERIO
DE FOMENTO
MINISTERIO DE
MEDIO AMBIENTE CENTRO DE ESTUDIOS
R17
P.V.P.: 45 €
MINISTERIO
DE FOMENTO
MINISTERIO DE
MEDIO AMBIENTE
CENTRO DE ESTUDIOS
Y EXPERIMENTACIÓN
Y EXPERIMENTACIÓN
DE OBRAS PÚBLICAS (I.V.A. Incluido) DE OBRAS PÚBLICAS
9 788477 904380 R17
Guía Técnica sobre redes de
saneamiento y drenaje urbano

Centro de Estudios Hidrográficos


Catálogo general de publicaciones oficiales
http://www.060.es

Edita: Centro de Publicaciones


Secretaría General Técnica
Ministerio de Fomento
CEDEX: Sección de Edición ©

NIPO: 163-07-006-9
ISBN: 978-84-7790-438-0
Depósito Legal: M-7.465-2007
ISSN: 0211-6502

Imprime: ART E G R A F, S.A.


P R E Á M BU L O

En el transcurso del tiempo, el agua como recurso natural ha adquirido en las socie-
dades avanzadas un sentido más extenso y complejo que el meramente productivo. En la
transición hacia una sociedad preocupada por el medioambiente, el agua, como uno de los
elementos clave del patrimonio que se quiere conservar, suscita una creciente inquietud
social debido a su escasez, al componente de riesgo que representan las crisis de abasteci-
miento y la merma de su calidad ocasionada por los distintos tipos de contaminación, todo
ello en un contexto de creciente exigencia ciudadana respecto a la calidad de los servicios
públicos.
El agua ha pasado así a constituir una “cuestión social” que requiere una gestión que
aborde aspectos ecológicos, socioeconómicos y culturales. Esa múltiple concepción de su
función conduce al concepto de desarrollo sostenible, es decir, al aprovechamiento del recur-
so hídrico de tal forma que permita hoy favorecer el desarrollo de actividades productivas y
el aumento del bienestar humano a través de su consumo, pero sin poner en riesgo el desa-
rrollo y bienestar futuros debido a un consumo desmedido o a la degradación del recurso.
Asimismo, la Directiva Marco de Aguas, aprobada en diciembre de 2000 y de obliga-
do cumplimiento para el Estado español, establece el marco comunitario de actuación en el
ámbito de la política de aguas, con un énfasis particular sobre ciertos aspectos de la gestión,
como son los medioambientales, los económicos y de participación ciudadana.
En el afán por reorientar el desarrollo hacia la sostenibilidad, el Ministerio de Medio
Ambiente lleva muchos años trabajando activamente en la mejora de la calidad de las aguas
continentales a través de diversas iniciativas, entre las que destacan las comprendidas en los
Planes Nacionales de Saneamiento y Depuración.
En este contexto, disponer de documentos de referencia con criterios y especificacio-
nes actualizados sobre las características que han de cumplir los componentes que integran
las redes de saneamiento y drenaje, su diseño, construcción o mantenimiento es reflejo del
grado de desarrollo que dichas infraestructuras han alcanzado en un país.
La Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje objeto de esta publicación da
respuesta a las anteriores necesidades de conocimiento, pues constituye un marco común de
conocimientos y experiencias en las tecnologías específicas del saneamiento, y contiene un
amplio y completo listado de especificaciones técnicas sobre la caracterización de las redes
de saneamiento y drenaje urbano que habrán de servir de referencia a las instituciones parti-
cipen en su concepción o posterior gestión.
Esta Guía es un gran paso en la normalización de las redes de saneamiento y drenaje
en España, pues además de comprender un trabajo de recopilación de los principales criterios
de diseño de dichas infraestructuras en nuestro país, su contenido facilitará la actualización
de la actual Reglamentación Técnica de la Administración General del Estado en la materia
iv Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

(Pliego de Prescripciones Técnicas Generales para Tuberías de Saneamiento de Poblaciones


del año 1986).
Esta Guía supone un impulso para la renovación de legislación y facilitará la implan-
tación de las exigencias de las principales Directivas de la Unión Europea en la materia.
La fructífera colaboración entre el Ministerio de Medio Ambiente, último responsable
nacional en la materia, y el Centro de Estudios Hidrográficos del CEDEX, instrumento efi-
caz en la investigación y experimentación en el campo de la ingeniería civil, han dado como
resultado esta Guía, que también ha contado en su redacción con la colaboración de gran can-
tidad de instituciones públicas y privadas relacionadas con la materia.
Con la seguridad de que este documento será de utilidad a todos sus usuarios: admi-
nistraciones públicas, gestores de las redes de saneamiento y drenaje urbano, proyectistas,
constructores, etc., quiero agradecer su esfuerzo y dedicación a todos aquellos que de una u
otra manera han participado en la elaboración de esta Guía y en especial al CEDEX por el
excelente trabajo realizado.

Jaime Palop Piqueras


Director General del Agua
Ministerio de de Medio Ambiente
PRÓLOGO

La difusión y transferencia de tecnología en el ámbito de la ingeniería civil y el medio


ambiente es una de las actividades del CEDEX más característica y conocida por parte de la
comunidad científica. La colección de publicaciones técnicas del CEDEX constituye proba-
blemente el instrumento de mayor capacidad para transmitir de manera rigurosa la experien-
cia acumulada en nuestro quehacer diario de estudio e investigación en todos los campos de
la ingeniería civil.
En el ámbito específico de las infraestructuras hidráulicas, desde los años sesenta, se
han publicado distintas monografías que han servido de gran ayuda a los profesionales del
momento en sus tareas de proyecto y construcción de infraestructuras. De alguna manera,
estos documentos forman hoy parte de la historia de las obras hidráulicas, e incluso, y a pesar
del tiempo transcurrido desde su publicación, algunas de ellas se mantienen vigentes y plenas
de interés.
Esta tradición ha continuado hasta hoy. En años pasados, la actividad se concentró en
el campo específico de las conducciones. De esta manera, se han publicado la Guía Técnica
sobre conducciones para el transporte de agua a presión (2003), las Recomendaciones sobre
tuberías de hormigón armado en redes de saneamiento y drenaje (2005) o el cuaderno de
investigación Nuevos criterios para la caracterización de las conducciones a presión (2006).
La publicación que conforma esta Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje
urbano (2007) viene a dar continuidad a todos estos trabajos de normalización en materia de
infraestructuras hidráulicas. Su redacción ha sido el resultado de una fructífera colaboración
con el Ministerio de Medio Ambiente y es de esperar que suponga un hito más en la larga tra-
yectoria acumulada hasta la fecha de promoción de documentos normativos en el campo de
la ingeniería civil.

Ángel Aparicio Mourelo


Director General del CEDEX
P R E S E N TAC I Ó N

La Reglamentación técnica de la Administración General del Estado en materia de pro-


yecto y construcción de infraestructuras hidráulicas tiene un grado de desarrollo inferior al de
otras obras públicas (carreteras o puertos, por ejemplo). En el caso particular de las redes de
saneamiento y drenaje urbano, prácticamente la única referencia legislativa nacional al res-
pecto es el vigente Pliego de Prescripciones Técnicas Generales para Tuberías de Saneamien-
to de Poblaciones de 1986, cuyo contenido se ha quedado obsoleto por los avances tecnoló-
gicos acaecidos desde entonces.
El Ministerio de Medio Ambiente, consciente de la anterior carencia normativa, sus-
cribió un Convenio de colaboración con el CEDEX en el año 2003 con el objetivo, entre otros,
de redactar documentos normativos en materia de infraestructuras hidráulicas que vinieran a
solucionar dicha problemática.
La presente Guía Técnica se ha redactado en el marco del citado Convenio. El desa-
rrollo de los trabajos se ha llevado a cabo en el Centro de Estudios Hidrográficos del CEDEX
bajo la dirección técnica de D. Luis Balairón Pérez. De manera especial debe destacarse la
participación en la elaboración de esta Guía de Dña. Cristina Lechuga García. También, para
la redacción de algunos capítulos específicos, se ha contado con el asesoramiento profesional
de la empresa CLABSA.
Como antecedente importante de esta Guía es también preciso indicar que durante los
años 2004 y 2005 el CEDEX colaboró activamente con el Canal de Isabel II en la tarea de
redacción de las “Normas para Redes de Saneamiento” de este Organismo que finalmente
vieron la luz en el año 2006. Parte de los contenidos de esta Guía (algunas figuras, muchas
tablas, etc.) arrancan de lo tratado en dichas Normas, oportunamente ampliados y adaptados
al ámbito de aplicación propio de este documento.
El texto de esta Guía es el resultado de un proceso muy participativo en el que han
colaborado distintas unidades administrativas, tanto del Ministerio de Medio Ambiente como
de otros Departamentos Ministeriales, así como numerosos especialistas tanto del ámbito pro-
fesional como universitario.
En concreto, para el seguimiento de estos trabajos, el CEDEX auspició la creación de
un Grupo de Trabajo, presidido por el Director de su Centro de Estudios Hidrográficos D.
Juan Manuel Ruíz García, del que han formado parte las siguientes personas e instituciones:
D. César Álvarez Díaz (Universidad de Cantabria)
D. Álvaro Arroyo Lumbier (Canal de Isabel II)
D. Luis Balairón Pérez (CEDEX)
D. José Ramón Barro Bernardo de Quirós (Ministerio de Medio Ambiente)
4 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

D. Jordi Cabot Ple (CLABSA)


D. José Luis Cantabrana Lorite (Confederación Hidrográfica del Tajo)
D. José Dolz Ripollés (Universidad Politécnica de Cataluña)
D. José Luis Esteban Sáiz (Instituto Eduardo Torroja)
D. Adolfo Gallardo de Marco (Ministerio de Medio Ambiente)
D. Daniel Gálvez Cruz (Aguas de la Cuenca del Tajo)
D. José Antonio Gómez Fernández-Cuesta (Aguas de Alicante)
D. José Juan González Jiménez (Aguas de Murcia)
D. Patricio Iglesias (Consorcio de Aguas de Bilbao)
D. Fermín Jiménez Núñez (Ministerio de Medio Ambiente)
D. Ángel Latorre Molina (Ayuntamiento de Valencia)
Dña. Cristina Lechuga García (CEDEX)
D. Antonio Lastra de la Rubia (Canal de Isabel II)
D. José Manuel Llavona (Confederación Hidrográfica del Norte)
D. José Manuel Maíllo Álvarez de la Braña (AEAS)
D. Pere Malgrat i Bregolat (CLABSA)
D. Juan Marco Segura (Universidad Politécnica de Valencia)
D. Francisco Peñalver Ruíz (Ayuntamiento de Madrid)
D. Francisco Javier Pérez de la Cruz (CEDEX)
D. Alejandro Ramos (Ayuntamiento de Madrid)
D. Francisco Redondo Fernández (Confederación Hidrográfica del Norte)
D. Manuel Torres López (EMASESA)
D. Ángel Villanueva Blasco (CLABSA)
Este Grupo celebró reuniones periódicas en las que se fueron revisando distintos borra-
dores de trabajo hasta llegar a la edición definitiva de esta Guía Técnica. Se aportaron nume-
rosos comentarios, sugerencias y experiencias prácticas, que fueron incorporadas al docu-
mento, mejorando apreciablemente la versión inicial.
Igualmente, las siguientes Empresas y Asociaciones han colaborado en la elaboración
de este documento, en sus ámbitos de trabajo específicos:
Asociación Española de Abastecimientos de Agua y Saneamientos, AEAS
Asociación Española de Fabricantes de Tubos de Hormigón Armado, ATHA
Asociación Española de Tubos y Accesorios Plásticos, ASETUB
Asociación Española de Normalización y Certificación, AENOR
Presentación 5

Hidrostank
PPA & KRAH
Rib-Loc
Saint Gobain Canalización
Terraigua
Con todo ello, el equipo redactor quiere agradecer a tantos cuantos han participado en
la elaboración de esta Guía Técnica sus desinteresadas aportaciones, comentarios o sugeren-
cias, las cuales han sido de gran utilidad en el desarrollo de este trabajo. Además, es de espe-
rar que este trabajo se actualice periódicamente cuando las novedades técnicas o normativas
acaecidas así lo aconsejen. Si desea participar en dicho proceso de actualización puede enviar
sus comentarios, propuestas o sugerencias por correo electrónico a la dirección
tuberias@cedex.es.
Por último, es preciso también hacer notar desde esta Presentación que, de alguna mane-
ra, la presente Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano complementa el con-
tenido de la Guía Técnica sobre tuberías para el transporte de agua a presión (2003) redacta-
da también en el CEDEX por encargo del Ministerio de Medio Ambiente, dando de esta
manera continuidad a numerosos trabajos e iniciativas que desde el CEDEX se han realizado
en el campo de la normativa técnica sobre las infraestructuras hidráulicas en este tiempo.

Luis Balairón Pérez


Director del Laboratorio de Hidráulica
Centro de Estudios Hidrográficos. CEDEX
Madrid, enero de 2007
ÍNDICE GENERAL

1. I N T RO D U C C I Ó N ................................................................................................... 23

2. G E N E R A L I DADES ................................................................................................ 27

3. L A G E S T I Ó N AVANZADA Y LA PLANIFICACIÓN DE LAS REDES DE


SANEAMIENTO Y DRENA J E U R BANO ........................................................... 53

4. CARACTERÍSTICAS DE LOS COMPONENTES DE LAS REDES DE


SANEAMIENTO Y DRENA J E U R BANO ........................................................... 73

5. DISEÑO DE LA RED ............................................................................................. 303

6. C O N S I D E R AC I O N E S C O N S T RU C T I VAS ......................................................... 465

7. A S E G U R A M I E N TO DE LA CALIDAD .............................................................. 511

8. M A N T E N I M I E N TO Y R E H A B I L I TAC I Ó N ....................................................... 523

9. E X P L OTAC I Ó N AVANZADA DE LAS REDES DE SANEAMIENTO Y


DRENA J E U R BANO .............................................................................................. 573

ABREVIATURAS Y AC R Ó N I M O S ............................................................................ 595

S I M B O L O G Í A ............................................................................................................... 601

R E F E R E N C I A S B I B L I O G R Á F I C A S ........................................................................ 609

N O R M AT I VA C I TADA EN EL T E X TO ..................................................................... 617


Í N D I C E D E TALLADO

1. I N T RO D U C C I Ó N ................................................................................................... 23

2. G E N E R A L I DADES ................................................................................................ 27
2.1. Estructura de la Guía Técnica ......................................................................... 27
2.2. Ámbito de aplicación de esta Guía Técnica.................................................... 28
2.3. Elementos constitutivos de las redes de saneamiento y drenaje urbano......... 29
2.4. Normativa y Reglamentación en el ámbito de las redes de saneamiento y
drenaje urbano ................................................................................................. 30
2.4.1. Conceptos básicos de normalización ................................................. 30
2.4.2. Normativa y Reglamentación básica .................................................. 36
2.4.2.1. Generalidades...................................................................... 36
2.4.2.2. Directivas de la Unión Europea.......................................... 38
2.4.2.3. Normas de producto ............................................................ 38
2.4.2.4. Normativa y Reglamentación básica relativa a las redes de
saneamiento y drenaje......................................................... 39
2.4.2.5. Legislación medioambiental española ................................ 39
2.4.2.6. Otra Reglamentación a tener en cuenta.............................. 40
2.5. Sistema de unidades ........................................................................................ 40
2.6. Glosario de términos ....................................................................................... 42
2.6.1.1. Términos relativos a los componentes ................................ 42
2.6.1.2. Términos relativos a las redes............................................. 46
2.6.1.3. Terminología relativa a las dimensiones de los componentes 48
2.6.1.4. Terminología relativa a las presiones ................................. 50

3. L A G E S T I Ó N AVANZADA Y LA PLANIFICACIÓN DE LAS REDES DE


SANEAMIENTO Y DRENA J E U R BANO ........................................................... 53
3.1. Principios de la gestión avanzada y ámbitos de aplicación ............................ 53
3.2. Herramientas tecnológicas de soporte............................................................. 54
3.2.1. El sistema de información territorial.................................................. 54
3.2.2. El sistema de modelización integral................................................... 55
3.2.3. El sistema de telecontrol y aplicaciones de explotación .................... 55
3.2.3.1. Elementos constitutivos del sistema de telecontrol............. 55
3.2.3.2. Aplicaciones informáticas de explotación centralizada...... 56
10 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

3.3. La planificación de las redes de saneamiento y drenaje urbano..................... 57


3.3.1. Características de la planificación...................................................... 57
3.3.2. Metodología general ........................................................................... 58
3.3.3. Información de base ........................................................................... 60
3.3.4. Los modelos de simulación numérica ................................................ 61
3.3.4.1. Generalidades...................................................................... 61
3.3.4.2. Estructura general de un modelo ........................................ 61
3.3.4.3. Niveles de modelación......................................................... 64
3.3.4.4. Tecnología disponible.......................................................... 65
3.3.4.5. Fases de la modelización..................................................... 66
3.3.5. Tipologías de actuaciones................................................................... 67
3.3.6. Contenido de un plan director de drenaje urbano .............................. 70

4. CARACTERÍSTICAS DE LOS COMPONENTES DE LAS REDES DE


SANEAMIENTO Y DRENA J E U R BANO ........................................................... 73
4.1. Generalidades .................................................................................................. 74
4.2 Conducciones .................................................................................................. 79
4.2.1. Tubos de hormigón de sección circular sin camisa de chapa ............ 79
4.2.1.1. Generalidades. Normativa y campo de aplicación ............. 79
4.2.1.2. Definiciones......................................................................... 82
4.2.1.3. Clasificación........................................................................ 83
4.2.1.4. Características técnicas ...................................................... 85
4.2.1.5. Ejecución ............................................................................. 88
4.2.1.5.1. Armaduras............................................................... 88
4.2.1.5.2. Hormigón ................................................................ 93
4.2.1.5.3. Curado ..................................................................... 94
4.2.1.5.4. Manipulación y acopio............................................ 94
4.2.1.6. Dimensiones ........................................................................ 95
4.2.1.7. Uniones................................................................................ 98
4.2.1.8. Identificación....................................................................... 101
4.2.2. Tubos de gres...................................................................................... 102
4.2.2.1. Generalidades. Normativa y campo de aplicación ............. 102
4.2.2.2. Definiciones......................................................................... 103
4.2.2.3. Clasificación........................................................................ 104
4.2.2.4. Características técnicas ...................................................... 105
4.2.2.5. Dimensiones ........................................................................ 106
4.2.2.6. Uniones................................................................................ 108
4.2.2.7. Identificación....................................................................... 109
4.2.3. Tubos de poli (cloruro de vinilo) no plastificado (PVC-U) de pared
compacta............................................................................................. 110
4.2.3.1. Generalidades. Normativa y campo de aplicación ............. 110
4.2.3.2. Definiciones......................................................................... 111
Índice detallado 11

4.2.3.3. Clasificación........................................................................ 117


4.2.3.4. Características técnicas ...................................................... 119
4.2.3.5. Dimensiones ........................................................................ 121
4.2.3.6. Uniones................................................................................ 124
4.2.3.7. Identificación....................................................................... 125
4.2.4. Tubos de polietileno (PE) de pared compacta.................................... 126
4.2.4.1. Generalidades. Normativa y campo de aplicación ............. 126
4.2.4.2. Definiciones......................................................................... 127
4.2.4.3. Clasificación........................................................................ 129
4.2.4.4. Características técnicas ...................................................... 131
4.2.4.5. Dimensiones ........................................................................ 135
4.2.4.6. Uniones................................................................................ 139
4.2.4.7. Identificación....................................................................... 141
4.2.5. Tubos de materiales termoplásticos de pared estructurada ................ 141
4.2.5.1. Generalidades. Normativa y campo de aplicación ............. 141
4.2.5.2. Definiciones......................................................................... 143
4.2.5.3. Clasificación........................................................................ 143
4.2.5.4. Características técnicas ...................................................... 145
4.2.5.5. Dimensiones ........................................................................ 145
4.2.5.6. Uniones................................................................................ 146
4.2.5.7. Identificación....................................................................... 146
4.2.6. Tubos de polietileno (PE) de pared estructurada helicoidal............... 147
4.2.6.1. Generalidades. Normativa y campo de aplicación ............. 147
4.2.6.2. Definiciones......................................................................... 149
4.2.6.3. Clasificación........................................................................ 149
4.2.6.4. Características técnicas ...................................................... 149
4.2.6.5. Dimensiones ........................................................................ 149
4.2.6.6. Uniones................................................................................ 149
4.2.6.7. Identificación....................................................................... 150
4.2.7. Tubos de poliéster reforzado con fibras de vidrio (PRFV)................ 150
4.2.7.1. Generalidades. Normativa. Ámbito de aplicación .............. 150
4.2.7.2. Definiciones......................................................................... 152
4.2.7.3. Clasificación........................................................................ 154
4.2.7.4. Características técnicas ...................................................... 155
4.2.7.5. Dimensiones ........................................................................ 156
4.2.7.6. Uniones................................................................................ 159
4.2.7.7. Identificación....................................................................... 160
4.2.8. Tubos de fundición dúctil ................................................................... 161
4.2.8.1. Generalidades. Normativa y campo de aplicación ............. 161
4.2.8.2. Definiciones......................................................................... 162
4.2.8.3. Clasificación........................................................................ 164
4.2.8.4. Características técnicas ...................................................... 164
4.2.8.5. Dimensiones ........................................................................ 164
12 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

4.2.8.6. Uniones................................................................................ 167


4.2.8.7. Revestimientos de la tubería ............................................... 169
4.2.8.8. Identificación....................................................................... 172
4.2.9. Conducciones de hormigón de sección no circular............................ 172
4.2.9.1. Generalidades. Normativa y campo de aplicación ............. 172
4.2.9.2. Definiciones......................................................................... 174
4.2.9.3. Clasificación........................................................................ 175
4.2.9.4. Características técnicas y ejecución ................................... 175
4.2.9.5. Dimensiones ........................................................................ 176
4.2.9.5.1. Conducciones de sección ovoide ............................ 176
4.2.9.5.2. Conducciones de sección elíptica ........................... 178
4.2.9.6. Uniones................................................................................ 178
4.2.9.7. Identificación....................................................................... 178
4.2.10. Galerías y marcos de hormigón armado ............................................ 178
4.2.10.1. Generalidades. Normativa y campo de aplicación ............. 178
4.2.10.2. Definiciones y clasificación ................................................ 181
4.2.10.3. Características técnicas y ejecución ................................... 181
4.2.10.4. Dimensiones ........................................................................ 181
4.2.10.4.1. Galerías abovedadas .............................................. 181
4.2.10.4.2. Galerías rectangulares (marcos)............................ 183
4.2.10.5. Uniones................................................................................ 185
4.2.10.6. Identificación....................................................................... 185
4.2.11. Otros tubos de hormigón .................................................................... 185
4.2.11.1. Tubos de hormigón polímero (PRC) ................................... 185
4.2.11.2. Tubos de hormigón reforzados con fibras de celulosa
(FRC)................................................................................... 186
4.2.12. Tubos de presión de hormigón ........................................................... 187
4.2.13. Tubos de acero soldados..................................................................... 188
4.2.14. Tubos y galerías de acero corrugado.................................................. 188
4.2.14.1. Generalidades. Normativa y campo de aplicación ............. 188
4.2.14.2. Definiciones y clasificación ................................................ 190
4.2.14.3. Características técnicas ...................................................... 190
4.2.14.4. Dimensiones ........................................................................ 190
4.2.14.5. Uniones................................................................................ 191
4.2.14.6. Revestimientos de la tubería ............................................... 193
4.2.14.7. Identificación....................................................................... 193
4.2.15. Tubos de polipropileno (PP) de pared compacta................................ 194
4.2.15.1. Generalidades. Normativa y campo de aplicación ............. 194
4.2.15.2. Definiciones y clasificación ................................................ 194
4.2.15.3. Características técnicas ...................................................... 195
4.2.15.4. Dimensiones ........................................................................ 196
4.2.15.5. Uniones................................................................................ 196
Índice detallado 13

4.2.15.6. Identificación....................................................................... 196


4.2.16. Tubos de materiales termoplásticos conformados helicoidalmente ... 197
4.2.17. Tubos de PVC-O................................................................................. 198
4.2.18. Síntesis y resumen comparativo ......................................................... 199
4.2.18.1. Ámbito de aplicación y normativa ...................................... 200
4.2.18.2. Clasificación........................................................................ 201
4.2.18.3. Características físicas y mecánicas .................................... 203
4.2.18.4. Dimensiones ........................................................................ 206
4.2.18.5. Uniones................................................................................ 209
4.3. Juntas y uniones............................................................................................... 210
4.4. Piezas especiales.............................................................................................. 210
4.4.1. Generalidades ..................................................................................... 210
4.4.2. Definiciones........................................................................................ 212
4.4.3. Piezas especiales de hormigón en masa o armado............................. 212
4.4.4. Piezas especiales de gres .................................................................... 213
4.4.5. Piezas especiales de PVC-U de pared compacta ............................... 214
4.4.6. Piezas especiales de PE de pared compacta....................................... 216
4.4.7. Piezas especiales de materiales termoplásticos de pared estructu-
rada ..................................................................................................... 217
4.4.8. Piezas especiales de PRFV................................................................. 218
4.4.9. Piezas especiales de fundición dúctil ................................................. 219
4.4.10. Resumen ............................................................................................. 221
4.5. Arquetas de inspección y pozos de registro .................................................... 221
4.5.1. Definiciones........................................................................................ 223
4.5.2. Arquetas de inspección....................................................................... 224
4.5.2.1. Arquetas de inspección prefabricadas ................................ 224
4.5.2.2. Arquetas de inspección construidas “in situ”..................... 225
4.5.3. Pozos de registro................................................................................. 225
4.5.3.1. Requisitos generales ............................................................ 225
4.5.3.2. Pozos de registro prefabricados de hormigón en masa o
armado................................................................................. 228
4.5.3.3. Pozos de registro prefabricados de materiales plásticos .... 232
4.5.3.4. Pozos de registro prefabricados de otros materiales .......... 234
4.5.3.5. Pozos de registro construidos “in situ”............................... 234
4.5.4. Elementos auxiliares........................................................................... 236
4.5.5. Sistemas de unión............................................................................... 236
4.6. Acometidas ...................................................................................................... 238
4.6.1. Arqueta de arranque ........................................................................... 239
4.6.2. Albañal................................................................................................ 240
4.6.3. Entronque............................................................................................ 240
4.7. Aliviaderos....................................................................................................... 241
4.7.1. Clases de aliviaderos .......................................................................... 241
14 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

4.7.2. Características generales de las estructuras de alivio......................... 244


4.8. Depósitos de retención .................................................................................... 245
4.8.1. Generalidades ..................................................................................... 245
4.8.1.1. Criterios de clasificación .................................................... 245
4.8.1.2. Elementos principales de un depósito de retención............ 248
4.8.1.2.1. Compartimentos ...................................................... 248
4.8.1.2.2. Obras de entrada ..................................................... 248
4.8.1.2.3. Obra de salida ......................................................... 249
4.8.1.2.4. Aliviaderos .............................................................. 250
4.8.1.2.5. By-pass.................................................................... 252
4.8.1.2.6. Sistema de bombeo ................................................. 252
4.8.1.2.7. Compuertas ............................................................. 252
4.8.1.2.8. Sistema de limpieza ................................................ 254
4.8.1.2.9. Instalaciones auxiliares ........................................... 258
4.8.1.2.10. Locales técnicos y elementos de accesibilidad..... 259
4.8.1.2.11. Sistema de telecontrol ........................................... 260
4.8.2. Depósitos anti-DSU o tanques de tormenta ....................................... 260
4.8.2.1. Generalidades...................................................................... 260
4.8.2.2. Elementos principales ......................................................... 261
4.8.2.3. Tipologías y clasificación.................................................... 261
4.8.3. Depósitos laminadores o anti-inundaciones ....................................... 263
4.8.3.1. Generalidades...................................................................... 263
4.8.3.2. Elementos principales ......................................................... 264
4.9. Estaciones de bombeo ..................................................................................... 264
4.9.1. Cámara de entrada .............................................................................. 267
4.9.2. Pozo de gruesos .................................................................................. 267
4.9.3. Desbaste de sólidos ............................................................................ 267
4.9.4. Elevación de agua bruta ..................................................................... 268
4.9.4.1. Características generales de las cámaras de aspiración .... 268
4.9.4.2. Cámaras tranquilizadoras ................................................... 270
4.9.4.3. Bombas ................................................................................ 271
4.9.4.4. Tubo de aspiración .............................................................. 273
4.9.5. Colector de Impulsión ........................................................................ 273
4.9.6. Instalaciones adicionales .................................................................... 273
4.9.6.1. Instrumentación................................................................... 274
4.9.6.1.1. Instalaciones básicas ............................................... 274
4.9.6.1.2. Controlador programable de las bombas ................ 275
4.9.6.2. Instalaciones eléctricas ....................................................... 275
4.9.6.3. Regulación del caudal ......................................................... 276
4.9.6.4. Grupo electrógeno............................................................... 277
4.9.6.5. Equipos de elevación........................................................... 277
Índice detallado 15

4.9.6.6. Desodorización.................................................................... 278


4.9.6.7. Eliminación de ruidos ......................................................... 278
4.9.6.8. Elementos complementarios................................................ 278
4.10. Estaciones de vacío y otros elementos asociados a redes en depresión ......... 278
4.11. Componentes de captación superficial de la escorrentía ................................ 280
4.11.1. Imbornales .......................................................................................... 280
4.11.1.1. Generalidades...................................................................... 280
4.11.1.2. Componentes de los imbornales.......................................... 280
4.11.2. Canales y rejillas de desagüe.............................................................. 283
4.12. Otros elementos complementarios en las redes de saneamiento .................... 284
4.12.1. Cámaras de descarga .......................................................................... 285
4.12.2. Cámaras de rotura de carga ................................................................ 285
4.12.3. Elementos de ventilación.................................................................... 286
4.12.4. Rápidos ............................................................................................... 287
4.12.5. Sifones ................................................................................................ 289
4.12.6. Areneros y trampas de sedimentos..................................................... 290
4.12.7. Válvulas, ventosas, desagües y compuertas ....................................... 292
4.12.7.1. Generalidades. Definiciones ............................................... 292
4.12.7.2. Características técnicas y dimensiones............................... 293
4.12.7.3. Válvulas de compuerta ........................................................ 294
4.12.7.4. Válvulas antirretorno o de retención .................................. 294
4.12.7.5. Ventosas ............................................................................... 295
4.12.7.6. Desagües.............................................................................. 295
4.12.7.7. Compuertas en grandes colectores ..................................... 295
4.12.8. Elementos auxiliares de accesibilidad................................................ 295

5. DISEÑO DE LA RED ............................................................................................. 303

5.1. Criterios de diseño de las redes de saneamiento y drenaje urbano................. 303


5.1.1. Criterios generales .............................................................................. 304
5.1.2. Sistemas de saneamiento y drenaje .................................................... 309
5.2. Trazado de la red ............................................................................................. 312
5.2.1. Consideraciones generales.................................................................. 312
5.2.2. Trazado en planta ............................................................................... 312
5.2.3. Trazado en alzado............................................................................... 314
5.2.4. Trazado en redes de saneamiento por vacío....................................... 316
5.3. Diseño hidráulico de los colectores................................................................. 317
5.3.1. Cálculo de los caudales de diseño...................................................... 318
5.3.1.1. Dotaciones de cálculo de aguas residuales ........................ 318
5.3.1.2. Caudales de aguas residuales ............................................. 320
5.3.1.3. Caudales de aguas pluviales ............................................... 323
5.3.1.4. Caudales de cálculo de los colectores ................................ 329
16 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

5.3.2. Velocidad del agua.............................................................................. 331


5.3.2.1. Circulación del caudal máximo de diseño .......................... 332
5.3.2.2. Circulación del caudal mínimo de diseño........................... 332
5.3.3. Llenado de la conducción................................................................... 333
5.3.4. Pérdidas de carga................................................................................ 333
5.3.4.1. Pérdidas de carga continuas ............................................... 333
5.3.4.2. Pérdidas de carga localizadas ............................................ 347
5.3.5. Autolimpieza de los colectores .......................................................... 348
5.3.6. Otros criterios de diseño relacionados con el funcionamiento hidráu-
lico en grandes colectores .................................................................. 348
5.4. Diseño mecánico de los colectores ................................................................. 350
5.4.1. Consideraciones generales.................................................................. 350
5.4.1.1. Clasificación de los tubos en función de su resistencia
mecánica.............................................................................. 350
5.4.1.2. Acciones............................................................................... 354
5.4.1.3. La hipótesis pésima de carga .............................................. 359
5.4.2. Tuberías enterradas............................................................................. 360
5.4.2.1. Tubos de hormigón de sección circular sin camisa de
chapa ................................................................................... 360
5.4.2.1.1. Generalidades.......................................................... 360
5.4.2.1.2. Carga debida al peso de las tierras ......................... 361
5.4.2.1.3. Resumen de la carga producida por el relleno........ 365
5.4.2.1.4. Carga producida por el tráfico automovilístico ...... 366
5.4.2.1.5. Factor de apoyo (Fap)............................................... 366
5.4.2.2. Tubos de gres ...................................................................... 371
5.4.2.3. Tubos de PVC-U de pared compacta .................................. 372
5.4.2.4. Tubos de PE de pared compacta......................................... 378
5.4.2.5. Tubos de materiales termoplásticos de pared estructurada 381
5.4.2.6. Tubos de PRFV.................................................................... 381
5.4.2.7. Tubos de fundición dúctil .................................................... 386
5.4.3. Tuberías aéreas ................................................................................... 390
5.4.4. Tuberías hincadas ............................................................................... 391
5.5. Diseño de los aliviaderos................................................................................. 396
5.5.1. Consideraciones y criterios generales ................................................ 396
5.5.2. Caudales de diseño en los aliviaderos. Dilución................................ 397
5.6. Diseño de los depósitos de retención .............................................................. 401
5.6.1. Dimensionamiento hidráulico de depósitos anti-DSU o tanques de
tormenta.............................................................................................. 402
5.6.1.1. Cálculo del volumen de un depósito anti-DSU o tanque de
tormenta............................................................................... 402
Índice detallado 17

5.6.1.1.1. Metodologías simplificadas basadas en la reten-


ción del first flush .................................................. 402
5.6.1.1.2. Metodologías completas basadas en la modeli-
zación integrada ...................................................... 406
5.6.1.2. Diseño del elemento de regulación del caudal aguas abajo 410
5.6.2. Diseño hidráulico de depósitos laminadores o anti-inundación......... 411
5.6.2.1. Caudales de diseño en los depósitos laminadores o anti-
inundación ........................................................................... 411
5.6.2.2. Cálculo del volumen de un depósito laminador o anti-
inundación ........................................................................... 412
5.6.2.2.1. Metodologías de predimensionamiento .................. 412
5.6.2.2.2. Metodologías de dimensionamiento mediante
modelización matemática........................................ 422
5.6.3. Otras consideraciones relativas al diseño hidráulico de los depósitos 424
5.6.3.1. Diseño del elemento de derivación ..................................... 424
5.6.3.2. Diseño del elemento de alivio ............................................. 425
5.6.4. Elección del emplazamiento y dimensionamiento geométrico.......... 425
5.6.5. Dimensionamiento mecánico ............................................................. 427
5.6.6. Consideraciones relativas al diseño de los elementos auxiliares y las
instalaciones........................................................................................ 427
5.6.6.1. Diseño del sistema de limpieza ........................................... 427
5.6.6.2. Diseño de las compuertas ................................................... 427
5.6.6.3. Diseño del bombeo de vaciado del depósito....................... 428
5.6.6.4. Diseño de la instalación eléctrica....................................... 429
5.6.6.5. Diseño de la iluminación .................................................... 429
5.6.6.6. Diseño de la ventilación y la climatización ........................ 429
5.6.6.7. Diseño de los elementos de accesibilidad........................... 430
5.6.7. Consideraciones relativas a los componentes del sistema de telecon-
trol....................................................................................................... 431
5.6.7.1. Sensores ............................................................................... 431
5.6.7.2. Estaciones Remotas............................................................. 433
5.7. Diseño de las estaciones de bombeo ............................................................... 433
5.7.1. Determinación de los caudales de diseño .......................................... 433
5.7.2. Dimensionamiento hidráulico ............................................................ 435
5.7.2.1. Volumen del depósito de bombeo ........................................ 435
5.7.2.2. Tubo de aspiración .............................................................. 440
5.7.2.3. Tubo de impulsión ............................................................... 441
5.7.2.4. Diseño de otros elementos de la estación ........................... 442
5.7.3. Dimensionamiento geométrico........................................................... 442
5.7.4. Dimensionamiento mecánico ............................................................. 445
5.8. Diseño de estaciones y redes de vacío ............................................................ 445
18 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

5.8.1. Normativa aplicable............................................................................ 445


5.8.2. Caudales de diseño ............................................................................. 446
5.8.3. Diseño hidráulico................................................................................ 446
5.8.3.1. Pérdidas estáticas................................................................ 446
5.8.3.2. Pérdidas dinámicas ............................................................. 446
5.9. Diseño de los elementos complementarios de las redes de saneamiento ....... 447
5.9.1. Arquetas de inspección y pozos de registro ....................................... 447
5.9.2. Diseño de las acometidas ................................................................... 448
5.9.2.1. Dimensionamiento hidráulico ............................................. 449
5.9.2.2. Caudales de lluvia en función de la superficie a drenar.... 453
5.9.2.3. Criterios de trazado............................................................. 453
5.9.3. Cámaras de descarga .......................................................................... 455
5.9.4. Válvulas, ventosas, desagües y compuertas ....................................... 455
5.9.4.1. Válvulas ............................................................................... 455
5.9.4.2. Ventosas ............................................................................... 455
5.9.4.3. Desagües.............................................................................. 456
5.9.4.4. Compuertas.......................................................................... 456
5.9.5. Elementos de ventilación.................................................................... 458
5.9.6. Rápidos ............................................................................................... 458
5.9.7. Sifones ................................................................................................ 459
5.9.8. Sumideros y elementos de recogida de la escorrentía ....................... 459

6. C O N S I D E R AC I O N E S C O N S T RU C T I VAS ......................................................... 465


6.1. Normativa de aplicación.................................................................................. 465
6.2. Transporte, almacenamiento y manipulación de tuberías ............................... 465
6.2.1. Transporte ........................................................................................... 466
6.2.2. Almacenamiento................................................................................. 466
6.2.3. Manipulación ...................................................................................... 468
6.3. Instalación de canalizaciones enterradas......................................................... 468
6.3.1. Ejecución de zanjas para el alojamiento de conducciones................. 468
6.3.1.1. Criterios de proyecto ........................................................... 468
6.3.1.2. Ejecución de las zanjas ....................................................... 470
6.3.1.3. Agotamiento de zanjas y rebajamiento del nivel freático ... 472
6.3.1.4. Seguridad en las zanjas....................................................... 474
6.3.1.5. Excavación de zanjas para sustitución de canalizaciones
en servicio............................................................................ 475
6.3.2. Montaje de la tubería.......................................................................... 476
6.3.3. Uniones............................................................................................... 479
6.3.4. Camas de apoyo.................................................................................. 480
6.3.4.1. Camas de material granular ............................................... 481
6.3.4.2. Camas de hormigón ............................................................ 481
Índice detallado 19

6.3.4.3. Criterios de selección de la cama de apoyo ....................... 482


6.3.5. Relleno de la zanja ............................................................................. 483
6.3.5.1. Tipología de rellenos ........................................................... 483
6.3.5.2. Compactación de los rellenos ............................................. 485
6.3.6. Entibaciones........................................................................................ 487
6.4. Instalación de tubos aéreos.............................................................................. 490
6.5. Sistemas constructivos de obras de fábrica..................................................... 491
6.5.1. Construcción de colectores “in situ” .................................................. 492
6.5.2. Montaje de secciones prefabricadas................................................... 493
6.6. Instalación de conducciones subterráneas sin apertura de zanja .................... 494
6.6.1. Generalidades ..................................................................................... 494
6.6.2. Definiciones........................................................................................ 495
6.6.3. Hinca por percusión............................................................................ 498
6.6.3.1. Técnicas con desplazamiento del terreno ........................... 498
6.6.3.2. Técnicas con evacuación del terreno excedente ................. 498
6.6.4. Hinca por rotación .............................................................................. 499
6.6.5. Perforación horizontal dirigida (PHD) ............................................... 499
6.6.6. Hinca por empuje ............................................................................... 502
6.6.6.1. Generalidades...................................................................... 502
6.6.6.2. Elementos en una hinca ...................................................... 502
6.6.6.3. Ejecución ............................................................................. 504
6.6.7. Construcción en mina tradicional....................................................... 505
6.6.8. Construcción en falsa mina ................................................................ 505
6.6.9. Construcción en túnel con escudo...................................................... 506
6.7. Sistemas constructivos de depósitos de retención........................................... 506
6.7.1. Construcción de abajo a arriba........................................................... 507
6.7.2. Construcción invertida........................................................................ 507
6.7.3. Otras consideraciones en la construcción de depósitos ..................... 508
6.8. Consideraciones medioambientales................................................................. 508

7. A S E G U R A M I E N TO DE LA CALIDAD .............................................................. 511


7.1. Conceptos básicos ........................................................................................... 511
7.2. Control de calidad de la fabricación ............................................................... 512
7.2.1. Tubos de hormigón de sección circular.............................................. 513
7.2.2. Tuberías de gres.................................................................................. 515
7.2.3. Tuberías de PVC-U de pared compacta ............................................. 515
7.2.4. Tuberías de PE de pared compacta..................................................... 515
7.2.5. Tuberías de materiales termoplásticos de pared estructurada ............ 515
7.2.6. Tuberías de PRFV............................................................................... 517
7.2.7. Tuberías de fundición dúctil ............................................................... 517
7.2.8. Sistemas de alcantarillado por vacío .................................................. 518
20 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

7.2.8.1. Ensayo de tuberías .............................................................. 518


7.2.8.2. Ensayo de la válvula de interfase ....................................... 518
7.3. Control de calidad de la instalación ................................................................ 518
7.4. Prueba de la tubería instalada.......................................................................... 520

8. M A N T E N I M I E N TO Y R E H A B I L I TAC I Ó N ....................................................... 523


8.1. Introducción..................................................................................................... 523
8.1.1. El deterioro de las redes de saneamiento y drenaje ........................... 523
8.1.2. Los enfoques preventivo y correctivo aplicados al mantenimiento y
limpieza de redes ................................................................................ 524
8.1.3. Recomendaciones de seguridad y salud ............................................. 525
8.2. Mantenimiento preventivo de redes ................................................................ 526
8.2.1. Inspección........................................................................................... 526
8.2.1.1. Inspección visual ................................................................. 527
8.2.1.2. Técnicas geofísicas de detección ........................................ 529
8.2.1.3. Técnicas de auscultación .................................................... 531
8.2.2. Limpieza ............................................................................................. 532
8.2.2.1. Estrategias de limpieza........................................................ 532
8.2.2.2. Organización de las operaciones de limpieza..................... 533
8.2.2.3. Métodos de limpieza............................................................ 534
8.2.2.3.1. Limpieza por descarga de agua............................... 535
8.2.2.3.2. Limpieza por rascadores mecánicos a tracción ...... 535
8.2.2.3.3. Limpieza por agua a presión................................... 536
8.2.2.3.4. Limpieza con equipos autopropulsados .................. 537
8.2.2.3.5. Limpieza por procedimientos químicos.................. 539
8.2.2.3.6. Limpieza por aspiración neumática ........................ 540
8.2.2.3.7. Limpieza manual por arrastre y extracción ............ 540
8.2.2.4. Limpieza de imbornales ...................................................... 540
8.2.2.5. Medidas preventivas ............................................................ 541
8.2.2.6. Gestión de los residuos de la limpieza................................ 542
8.2.3. Mantenimiento de estaciones de bombeo .......................................... 543
8.2.4. Mantenimiento de sensores y actuadores ........................................... 544
8.2.4.1. Sensores ............................................................................... 544
8.2.4.2. Actuadores ........................................................................... 544
8.2.5. Otros aspectos relacionados con el mantenimiento ........................... 545
8.2.5.1. Problemática ligada al control de plagas ........................... 545
8.2.5.2. Problemática ligada a la presencia de gases en las redes
de saneamiento .................................................................... 545
8.2.5.2.1. Malos olores ........................................................... 545
8.2.5.2.2. Toxicidad por sulfuros............................................. 547
8.2.5.2.3. Corrosión por sulfuros ............................................ 549
Índice detallado 21

8.3. Rehabilitación de redes ................................................................................... 549


8.3.1. Patologías habituales en las redes de saneamiento y drenaje ............ 549
8.3.2. Factores de deterioro de las redes de saneamiento............................. 551
8.3.3. Factores de riesgo potencial ............................................................... 552
8.3.4. Definiciones y criterios de clasificación de técnicas de rehabilitación 553
8.3.5. Reparaciones puntuales ...................................................................... 554
8.3.6. Rehabilitación global no estructural................................................... 555
8.3.7. Rehabilitación global estructural........................................................ 556
8.3.7.1. Proyección simple estructural (o gunitado) ........................ 556
8.3.7.2. Revestimiento helicoidal mediante perfiles de PVC-U (spi-
rally wound lining) .............................................................. 556
8.3.7.3. Entubado continuo (o sliplining) ........................................ 557
8.3.7.4. Entubado ceñido (o close fit) .............................................. 559
8.3.7.5. Encamisado (manga reversible o cured in place)............... 562
8.3.7.6. Bursting ............................................................................... 563
8.3.7.7. Técnicas de empuje y tirado................................................ 565
8.3.7.8. Rehabilitación de acometidas ............................................. 565
8.3.8. Metodologías de decisión ligadas a la pérdida de servicio de las
redes de saneamiento.......................................................................... 566
8.3.9. Frecuencia óptima para la inspección y rehabilitación de las con-
ducciones ............................................................................................ 569

9. E X P L OTAC I Ó N AVANZADA DE LAS REDES DE SANEAMIENTO Y


DRENA J E U R BANO .............................................................................................. 573
9.1. Requisitos y funciones de la explotación integral coordinada........................ 573
9.1.1. Consideraciones generales.................................................................. 573
9.1.2. Descripción funcional del sistema...................................................... 574
9.2. Explotación y operación de las redes.............................................................. 575
9.2.1. Tareas de explotación ......................................................................... 575
9.2.2. Control de accesos, operaciones e incidencias en la red.................... 576
9.2.3. Seguimiento continuo ......................................................................... 576
9.2.4. Seguimiento durante el episodio ........................................................ 577
9.2.5. Seguimiento post-episodio ................................................................. 577
9.2.5.1. Niveles de alerta.................................................................. 578
9.2.5.2. Procedimientos de actuación técnicos ................................ 578
9.2.5.3. Procedimientos de actuación-coordinación........................ 579
9.2.6. Previsión meteo-pluviométrica........................................................... 579
9.2.7. Coordinación de la explotación de alcantarillado-depuradora-medio
receptor ............................................................................................... 579
9.3. Control y regulación ........................................................................................ 580
9.3.1. Niveles de control............................................................................... 580
9.3.2. Elementos de control y regulación ..................................................... 580
22 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

9.4. Calidad de los vertidos a la red ....................................................................... 581


9.4.1. Caracterización según fuente contaminante ....................................... 581
9.4.1.1. Doméstico ............................................................................ 581
9.4.1.2. Industrial ............................................................................. 581
9.4.1.3. Agrícola y ganadera ............................................................ 582
9.4.1.4. Escorrentía urbana superficial ........................................... 582
9.4.2. Caracterización de las aguas de redes unitarias urbanas en tiempo
seco ..................................................................................................... 582
9.4.2.1. Caracterización de las aguas de redes unitarias urbanas
en tiempo de lluvia .............................................................. 583
9.4.3. Estrategias de control de vertidos industriales ................................... 585
9.4.3.1. Objetivos.............................................................................. 585
9.4.3.2. Herramientas de control administrativo ............................. 586
9.4.3.3. Redes de control ................................................................. 586
9.4.4. Tecnologías de medición de la calidad............................................... 586
9.4.4.1. Toma de muestras y análisis................................................ 586
9.4.4.2. Monitorización en continuo ................................................ 587
9.4.5. Tecnologías de soporte al control de calidad ..................................... 588
9.5. Control y predicción del impacto ambiental del saneamiento al medio recep-
tor..................................................................................................................... 588
9.5.1. Tipologías de vertidos a medio receptor ............................................ 588
9.5.2. Efectos de las DSUs ........................................................................... 589
9.5.3. Monitorización y modelización de los impactos................................ 590
9.5.4. Medidas de control de los vertidos en tiempo seco ........................... 591
9.5.5. Medidas de control de los vertidos en tiempo de lluvia .................... 591
9.5.6. Estrategias y políticas de gestión anti-DSU ....................................... 592

ABREVIATURAS Y AC R Ó N I M O S ............................................................................ 595

S I M B O L O G Í A ............................................................................................................... 601

R E F E R E N C I A S B I B L I O G R Á F I C A S ........................................................................ 609

N O R M AT I VA C I TADA EN EL T E X TO ..................................................................... 617


1. I N T RO D U C C I Ó N

La concepción del proyecto, construcción, mantenimiento y explotación (en suma la


gestión integral) de una red de saneamiento y drenaje urbano ha evolucionado enormemente
en los últimos años en los países más desarrollados.
Tradicionalmente, suele decirse que las funciones que deben asegurar los sistemas de
drenaje urbano son, básicamente, las tres siguientes:
– Una función puramente higienista, esto es, la evacuación de las aguas residuales
evitando problemas de salubridad a la población
– Una función anti-inundación, esto es, la evacuación de las aguas pluviales durante
episodios de lluvia, para así evitar fenómenos de desbordamiento, exceso de esco-
rrentía superficial e inundaciones
– Una función anti-contaminación por vertidos en tiempo de lluvia, que consiste en
restituir al medio receptor las aguas de lluvia con el mínimo de contaminación posi-
ble, tal como prescriben las directivas europeas al respecto
El cumplimiento de las anteriores funciones hace que las modernas redes de sanea-
miento y drenaje urbano se configuren como unos sistemas complejos que requieren de
numerosas y sofisticadas infraestructuras hidráulicas (colectores, aliviaderos, depósitos de
retención, estaciones de bombeo, etc.), convenientemente diseñadas, construidas y, durante su
servicio, oportunamente explotadas.
Dicha complejidad tecnológica se ha visto acompañada de una gran profusión de docu-
mentos normativos y legislativos en la materia en los últimos años: normas nacionales e inter-
nacionales, Directivas de la Unión Europea, Reglamentos de obligado cumplimiento, etc.
Todo lo anterior justificaba la necesidad de promover desde el Ministerio de Medio
Ambiente un documento que resumiera y ordenara los principales criterios de diseño, cons-
trucción y explotación que han de seguirse en la concepción de las modernas redes de sanea-
miento y drenaje conforme a las exigencias de la abundante y actual normativa al respecto y
a los avances tecnológicos acaecidos en las últimas décadas.
Con dichos objetivos se ha redactado esta Guía Técnica (elaborada en el Centro de
Estudios Hidrográficos en el marco de un Convenio de colaboración técnica con la Dirección
General del Agua del Ministerio de Medio Ambiente), la cual constituye un documento que
no tiene en sí mismo carácter normativo. No es tampoco un libro de texto ni tan siquiera un
manual en el sentido estricto de los términos. Simplemente pretende, como se ha indicado
antes, ordenar el estado del arte en la materia y servir de guía al usuario de las redes de sane-
amiento y drenaje en la aplicación de la muy abundante e inconexa normativa al respecto.
24 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

En lo relativo al ámbito de aplicación de este documento, se extiende, en principio, al


de las redes de saneamiento y drenaje, independientemente de cuál sea su funcionamiento
hidráulico (en lámina libre, bajo presión o por vacío), o su concepción (unitarias o separati-
vas). Quedan excluidos expresamente del ámbito de aplicación de esta Guía Técnica los emi-
sarios submarinos (pues tienen unos condicionantes de diseño conceptualmente diferentes a
los de las redes de saneamiento convencionales) y las estaciones depuradoras. Tampoco son
objeto de la presente Guía las instalaciones de recolección y evacuación de las aguas resi-
duales y pluviales en el interior de los edificios, ni las conducciones de drenaje de las obras
lineales (carreteras, ferrocarriles, canales, etc.), pues las especiales características de las mis-
mas (su pequeña longitud básicamente) hacen que su diseño difiera completamente del de las
redes de saneamiento convencionales.
En lo que se refiere a materiales de las conducciones considerados, se han contempla-
do todas las tipologías de tuberías de posible uso en España en la actualidad (fundición, hor-
migón, plásticos, gres), incluso nuevos materiales aparecidos en el mercado en los últimos
años, cuyo uso comienza a implantarse en España (el policloruro de vinilo orientado mole-
cularmente o los nuevos tipos de polietilenos, por ejemplo).
En este contexto, no se han incluido las tuberías de fibrocemento como posibles mate-
riales para redes nuevas, pues la reciente OM del Ministerio de la Presidencia de 7 de diciem-
bre de 2001 (en aplicación de la Directiva 99/77/CE de la Comisión) prohíbe la fabricación e
instalación de productos fabricados con amianto a lo largo del año 2002.
En cualquier caso, y tal y como se ha indicado anteriormente, el presente documento
no pretende ceñirse exclusivamente a la caracterización de las conducciones como único ele-
mento de las redes de saneamiento y drenaje, sino que trata todas aquellas infraestructuras
adicionales que forman parte de ellas, tales como aliviaderos, depósitos de retención, esta-
ciones de bombeo, elementos de captación del agua pluvial, etc. También se tratan aspectos
adicionales a la caracterización de dichos elementos, tales como el cálculo hidráulico o mecá-
nico, las técnicas constructivas, el control de calidad tanto en fábrica como en la propia obra,
la explotación y el mantenimiento de la red una vez puesta en servicio o incluso las técnicas
habituales de reparación o rehabilitación de las redes. A su vez, de dichos aspectos se anali-
zan tanto las prácticas habituales recomendadas como la normativa vigente, ilustrando todo
ello con numerosos ejemplos que faciliten al proyectista, o al usuario de la red en general, la,
en ocasiones compleja, aplicación de la normativa propia de cada caso.
No obstante, y aunque como se ha puesto de manifiesto en el párrafo anterior, en la
presente Guía se traten muchas infraestructuras, este documento dedica un gran número de
páginas de manera especial a las conducciones, por tratarse del componente con mayor pre-
sencia en las redes de saneamiento y drenaje. En este sentido, era especialmente necesario un
documento que actualizase el contenido técnico de la actual Reglamentación técnica del Esta-
do en esta materia, pues el vigente Pliego de prescripciones técnicas generales para tuberías
de saneamiento de poblaciones de 1986 del Ministerio de Medio Ambiente, documento de
obligado cumplimiento en la materia en las obras acometidas por la Administración General
del Estado, se había quedado obsoleto, habida cuenta de los años transcurridos y por las nove-
dades en la materia acaecidas en este período de tiempo.
Dicho Pliego (aprobado por Orden Ministerial el 15 de septiembre de 1986, BOE de
23 de septiembre) fue redactado por el entonces Ministerio de Obras Públicas, Transportes y
Medio Ambiente, MOPTMA, a través de su Comisión Permanente de Tuberías de Abasteci-
Introducción 25

miento de Agua y Saneamiento de Poblaciones, Comisión que, años más adelante, redactó un
documento (Estudio Técnico de Base, 1996) que permitiera revisar y sustituir el citado Plie-
go de 1986, si bien, por distintas circunstancias y avatares, este documento no llegó a ver la
luz.
La Comisión Permanente de Tuberías de Abastecimiento de Agua y Saneamiento de
Poblaciones fue creada en el año 1974, con las funciones de “redacción y revisión permanen-
te de los pliegos de prescripciones técnicas generales de tuberías y la realización de todos
aquellos estudios y trabajos relacionados con estos temas”. En la misma estaban representa-
dos, además del propio MOPU, el CEDEX (a través de su Centro de Estudios Hidrográficos
y del Laboratorio Central de Estructuras y Materiales), el Canal de Isabel II o el Instituto
Eduardo Torroja de la Construcción y del Cemento, entre otros.
Como hito importante de los trabajos de la Comisión (además de la redacción de 1986
del citado Pliego de tuberías de saneamiento de poblaciones) puede destacarse la elaboración
en 1974 del Pliego de prescripciones técnicas generales para tuberías de abastecimiento de
agua, o más adelante, entre los años 1990 y 1996, la revisión del contenido técnico de ambos
Pliegos.
Es también preciso, por último, destacar que la redacción de esta Guía Técnica desde
el CEDEX se encuadra en un contexto de actuaciones más amplias encaminadas a promover
la redacción de documentos normativos en materia de infraestructuras hidráulicas. Esta acti-
vidad normativa, en cualquier caso, es una tarea propia y característica del CEDEX que, de
alguna manera, conecta con otros trabajos similares en materia de normalización de obras
hidráulicas realizados en el CEDEX en los años 1960-1970, como por ejemplo los siguientes:
– Recomendaciones para el proyecto, construcción y explotación de canales (Centro
de Estudios Hidrográficos. CEDEX, 1965)
– Depósitos cilíndricos circulares (Laboratorio Central de Ensayos de Materiales de
Construcción. CEDEX, 1970)
– Directrices para el proyecto de redes colectivas de riego por aspersión. Colección
normalizada de depósitos elevados (Centro de Estudios Hidrográficos. CEDEX,
1971)
– Normas para la redacción de proyectos de abastecimiento de agua y saneamiento de
poblaciones (Centro de Estudios Hidrográficos. CEDEX, 1976)
Más adelante, en los años 1990-1995, el CEDEX colaboró intensamente con la Comi-
sión Permanente de Tuberías de Abastecimiento de Agua y de Saneamiento de Poblaciones del
entonces MOPTMA en un intento que se hizo en aquellos años para actualizar los vigentes
Pliegos de Prescripciones de Tuberías de Abastecimiento de Agua y Saneamiento de Pobla-
ciones de los años 1974 y 1986, respectivamente. Pese a que como fruto de dicha colabora-
ción se redactaron sendos documentos que actualizaban tales Pliegos (denominados Estudios
Técnicos de Base, tal como se ha comentado en párrafos anteriores), por distintas circunstan-
cias no llegaron a ver la luz, aunque con el paso de los años han servido como documenta-
ción de base para redactar otras Normas en la materia.
Ya en la actualidad, las dos actuaciones recientes más significativas en la materia han
consistido en la publicación de los siguientes documentos (en la serie de monografías del
CEDEX):
26 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

– Guía Técnica sobre tuberías para el transporte de agua a presión R13 (2003)
– Recomendaciones sobre tuberías de hormigón armado para redes de saneamiento y
drenaje R16 (2005)
De los trabajos antes citados, quizás deba destacarse el papel de la Guía Técnica sobre
tuberías para el transporte de agua a presión, la cual se ha constituido en un documento de
consulta habitual por parte de proyectistas o usuarios en general de las conducciones.
De esta manera, y por último, esta Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje
urbano complementa el contenido de la citada Guía Técnica sobre tuberías para el transporte
de agua a presión, compilando y actualizando en ambos volúmenes la normativa técnica en la
materia.
2. G E N E R A L I DADES

El presente capítulo aborda distintos aspectos genéricos de aplicación común en cual-


quier red de saneamiento o drenaje urbano (normativa, terminología, sistemas de unidades,
etc.).
Así, tras establecer la estructura, ámbito de aplicación de esta Guía Técnica y defini-
ción de los principales elementos que integran las redes de saneamiento y drenaje urbano
(apartados 2.1, 2.2 y 2.3), se ha compilado, en primer lugar, la normativa y legislación bási-
ca que afecta a las redes de saneamiento y drenaje urbano, incluyendo unas explicaciones pre-
vias sobre los términos que habitualmente se emplean para ello: normalización, certificación,
etc. (apartado 2.4). También se ha incluido en este capítulo un resumen de las unidades de
medida empleadas en el presente documento (apartado 2.5), así como un glosario con los tér-
minos o definiciones empleadas en el mismo (apartado 2.6).

2.1. E S T RUCTURA DE LA GUÍA T É C N I C A


El contenido de esta Guía Técnica se ha pretendido sea muy ambicioso, de manera que
comprenda todo el proceso que atraviesa una red de saneamiento o drenaje urbano en todo su
devenir (gestión integral, planificación, diseño, materiales, construcción, aseguramiento de la
calidad, mantenimiento, explotación, etc.).
En concreto, la Guía se ha organizado en nueve capítulos, incluyendo la anterior Intro-
ducción del Capítulo 1, así como las Generalidades presentadas en este Capítulo 2.
En el Capítulo 3 se abordan unas ideas básicas sobre el alcance de la hoy conocida
como Gestión Avanzada del Drenaje Urbano (GADU), entendida ésta como herramienta inte-
gradora de todo el proceso de planificación, diseño, construcción y explotación de una
moderna red de saneamiento o drenaje urbano. También se dedica a establecer unas bases del
proceso de planificación de un sistema de saneamiento, estableciendo la figura del Plan
Director de alcantarillado como elemento clave en dicho proceso.
El Capítulo 4 (quizás el más prolijo de la Guía) tiene por objeto presentar las caracte-
rísticas básicas que deben cumplir los elementos que constituyen las redes de saneamiento y
drenaje urbano: desde las propias conducciones hasta el resto de elementos e infraestructuras
complementarias (pozos de registro, aliviaderos, depósitos de retención, estaciones de bom-
beo, etc.) o los componentes que integran el drenaje urbano (sumideros, rejillas, otros ele-
mentos auxiliares, etc.).
En los capítulos 5, 6, 7, 8 y 9 se presentan, respectivamente, unas recomendaciones
relativas al diseño (Cap. 5), construcción (Cap. 6), aseguramiento de la calidad (Cap. 7), man-
tenimiento (Cap. 8) y explotación (Cap. 9) en las redes de saneamiento y drenaje urbano.
28 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

Complementariamente a todo lo anterior, se han incorporado en diversos apéndices la


relación de abreviaturas, acrónimos y simbología utilizada en la presente Guía, así como las
referencias bibliográficas empleadas y la relación, con su título completo, de la totalidad de
las normas referenciadas en el documento.
En cuanto al contenido material de esta Guía Técnica, el mismo se ha estructurado en
las tres categorías siguientes:
En primer lugar, en letra redonda, figura el cuerpo básico de las recomendaciones
incluidas en esta Guía Técnica. Se trata, básicamente, tanto de definiciones como de especi-
ficaciones relativas a las características de los componentes, a la construcción o al manteni-
miento de la red, a los criterios de cálculo mecánico o hidráulico o al aseguramiento de la cali-
dad a seguir durante todo el proceso. En general todas estas recomendaciones son conformes
a las respectivas normas UNE-EN vigentes o, en su defecto, a otras normas internacionales
de uso habitual en el sector.

En segundo lugar, en letra cursiva, con fondo gris, todo un conjunto de explicaciones,
justificaciones o, en general, comentarios aclaratorios sobre el anterior cuerpo básico
de recomendaciones.
Ejemplo 1

Por último, también en letra cursiva y con fondo blanco, y con el título “ejemplo”
en vertical a la izquierda, distintos ejemplos, bien numéricos o conceptuales, que
aclaren y ayuden al usuario a la aplicación de todo lo anterior.

2.2. Á M B I TO DE A P L I C AC I Ó N D E E S TA GUÍA T É C N I C A

El ámbito de aplicación de esta Guía Técnica es el de las redes de saneamiento y dre-


naje, exteriores a los edificios, independientemente de que se trate de redes unitarias o sepa-
rativas, en lámina libre o bajo presión hidráulica interior.
En concreto, y como se ha especificado en el apartado anterior, este documento tiene
por objeto el establecimiento de unas recomendaciones técnicas relativas a tales redes, en lo
relativo a los siguientes aspectos:
– Gestión integral y planificación
– Caracterización de sus elementos constitutivos (conducciones, registros, aliviade-
ros, depósitos de retención, etc.)
– Diseño
– Aspectos constructivos
– Control de calidad tanto en fábrica como en la propia obra
– Mantenimiento, rehabilitación y explotación de la red una vez puesta en servicio
Generalidades 29

No obstante, debe precisarse que las instalaciones singulares (tuberías de gran diáme-
tro, importantes estaciones de bombeo, grandes aliviaderos o laminadores, por ejemplo)
requerirán un detallado análisis en cuanto a su proyecto y construcción que complemente lo
indicado en este documento.
Quedan excluidos expresamente del ámbito de aplicación de esta Guía Técnica los
emisarios submarinos (pues tienen unos condicionantes de diseño conceptualmente diferen-
tes a los de las redes de saneamiento convencionales) y las estaciones depuradoras.
Tampoco son objeto de la presente Guía las instalaciones de recolección y evacuación
de las aguas residuales y pluviales en el interior de los edificios, ni las conducciones de dre-
naje de las obras lineales (carreteras, ferrocarriles, canales, etc.), pues las especiales caracte-
rísticas de las mismas hacen que su diseño difiera completamente del de las redes de sanea-
miento convencionales.

En el ámbito específico de las carreteras, además, existe suficiente Reglamentación Téc-


nica respecto al diseño de las obras de drenaje.
La normativa técnica relativa a emisarios submarinos es menor, debiendo seguirse, en
concreto, para su diseño la Instrucción para el proyecto de conducciones de vertido
desde tierra al mar del Ministerio de Medio Ambiente (1993).
Respecto a las instalaciones interiores de los edificios, la Reglamentación básica de
aplicación es el Código Técnico de la Edificación, el cual es el marco normativo que
establece las exigencias que deben cumplir los edificios en relación con los requisitos
básicos de seguridad y habitabilidad establecidos en la Ley de Ordenación de la Edifi-
cación.

2.3. E L E M E N TO S C O N S T I T U T I VOS DE LAS REDES DE SANEAMIENTO Y


DRENA J E U R BANO

A los efectos de la presente Guía Técnica, los principales elementos constitutivos de


las redes de saneamiento y drenaje se clasifican de la siguiente manera:
– Conducciones (tubos, piezas especiales, uniones, etc.)
– Arquetas de inspección y pozos de registro
– Estaciones de bombeo
– Aliviaderos
– Depósitos de retención (tanques de tormenta, depósitos laminadores)
– Componentes de captación superficial de la escorrentía (imbornales, rejillas, etc.)
– Acometidas
– Otros elementos complementarios (cámaras de descarga, cámaras de rotura, ele-
mentos de ventilación, rápidos, sifones, areneros, valvulería y compuertas, sistemas
de información y control, etc.)
30 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

Complementariamente a lo anterior, un sistema integral de saneamiento estaría com-


puesto por todos los anteriores elementos más las estaciones depuradoras de aguas resi-
duales (EDARs), las cuales, como antes se ha indicado, quedan fuera del objeto de la
presente Guía Técnica.

2.4. N O R M AT I VA Y R E G L A M E N TAC I Ó N E N E L Á M B I TO DE LAS REDES DE


SANEAMIENTO Y DRENA J E U R BANO

2.4.1. Conceptos básicos de normalización

En el ámbito de la normalización deben distinguirse los siguientes conceptos:


a) Normalización. “Actividad por la que se unifican criterios respecto a determinadas
materias y se posibilita la utilización de un lenguaje común en un campo de activi-
dad concreto” (Ley de Industria, artículo 8).
b) Norma. “Especificación técnica de aplicación repetitiva o continuada, cuya obser-
vancia no es obligatoria, establecida con participación de todas las partes interesa-
das, que aprueba un Organismo reconocido, a nivel nacional o internacional, por su
actividad normativa” (Ley de Industria, artículo 8).
En el RD 1630/1992 por el que se dictan disposiciones para la libre circulación de
productos de construcción, en aplicación de la Directiva 89/106/CEE, se distingue
entre:
– Norma armonizada: “la establecida por Organismos europeos de normaliza-
ción de acuerdo con mandatos conferidos por la Comisión de las Comunida-
des Europeas con arreglo a los procedimientos establecidos en la Directiva
89/106/CEE”
– Norma transposición de norma armonizada: “aquella norma nacional de un
Estado miembro de la Unión Europea que sea transposición de una norma armo-
nizada”
– Documento de idoneidad técnica europeo (DITE): “evaluación técnica favorable
de la aptitud de un producto para el uso asignado, concedida por alguno de los
Organismos autorizados a tal efecto, fundamentada en el cumplimiento de los
requisitos esenciales previstos para las obras en las que este producto se utiliza”
– Los DITE pueden concederse bien a los productos para los que no exista ni una
norma armonizada ni una norma nacional o bien para los productos que se apar-
ten significativamente de las normas nacionales armonizadas o de las normas
nacionales reconocidas.
c) Reglamento Técnico. “Especificación técnica relativa a productos, procesos o ins-
talaciones industriales, establecida con carácter obligatorio a través de una disposi-
ción para su fabricación, comercialización o utilización” (Ley de Industria, artícu-
lo 8).
Generalidades 31

La normalización ofrece a la sociedad importantes beneficios al facilitar la adap-


tación de los productos, procesos y servicios a los fines a los que se destinan, pro-
tegiendo la salud y el medio ambiente, previniendo los obstáculos al comercio y
facilitando la cooperación tecnológica. Es, pues, una actividad que aporta solu-
ciones para aplicaciones repetitivas que se desarrollan, fundamentalmente, en las
esferas de la ciencia, la técnica y la economía, con vistas a la obtención de un
resultado óptimo. Se manifiesta, generalmente, por la elaboración, publicación y
aplicación de normas.
De lo dicho en el presente apartado se desprende que el cumplimiento de las nor-
mas es, en puridad, voluntario, a diferencia de las Reglamentaciones Técnicas,
cuya observancia sí es obligatoria. No se debe minusvalorar la validez o aplica-
bilidad de las normas, puesto que, al fin y a la postre, las Reglamentaciones Téc-
nicas de las Administraciones públicas suelen incorporar las normas UNE vigen-
tes en cada materia, con lo que, automáticamente, pasan a tener carácter
obligatorio.

d) Organismo de normalización. Entidad con actividades reconocidas en el campo de


la normalización y cuya función principal es, en consecuencia, la preparación,
publicación y/o aprobación de normas.

Los Organismos de normalización admiten ser clasificados de diferentes maneras.


En una primera aproximación podría distinguirse entre Organismos de normali-
zación oficiales y no oficiales.
Los Organismos de normalización oficiales serían aquellos reconocidos formal-
mente como tales por los respectivos gobiernos. Los Organismos de normaliza-
ción no oficiales, por su parte, se corresponderían con aquellas organizaciones
públicas o privadas (asociaciones profesionales, institutos de investigación, etc.)
dedicadas también a la publicación de normas específicas en sus respectivos
ámbitos de actuación, para beneficio de sus miembros o de la sociedad en gene-
ral.
Ejemplo de los primeros sería cualquiera de los Organismos de normalización
incluidos en la Tabla 1, mientras que como organismos de normalización no ofi-
ciales podrían citarse las asociaciones norteamericanas AWWA, ASTM o ASCE o,
en el ámbito específico del saneamiento, la asociación alemana ATV.
Territorialmente, los Organismos de normalización podrían clasificarse en nacio-
nales, regionales (CEN en Europa, COPANT en América, PASC en Asia) o inter-
nacionales (básicamente, ISO, www.iso.ch, que es una agrupación mundial de
Organismos de normalización nacionales, AENOR entre ellos, abarcando todos
los campos de normalización, excepto la electricidad y la electrónica, del cual se
ocupa la Comisión Electrotécnica Internacional, CEI).
32 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

Tabla 1. Organismos de normalización de los países miembros de CEN


País Organismo de normalización Código normas Página web
Alemania Deutsches Institut für Normung DIN www.din.de
Austria Österreichisches Normungsinstitut (ON) ON www.on-norm.at
Bélgica Institut Belge de Normalisation (IBN/BIN) NBN www.ibn.be
Chipre Cyprus Organization for Standardisation CYS www.cys.org.cy
Dinamarca Denmark Danks Standard DS www.ds.dk
Eslovaquia Slovak Standards Institute SUTN www.sutn.gov.sk/
Eslovenia Slovenian Institute for Standardization SIST www.sist.si
España Asociación Española de Normalización (AENOR) UNE www.aenor.es
Estonia Estonian Centre for Standardisation EVS www.evs.ee
Francia Association française de normalization (AFNOR) NF www.afnor.fr
Finlandia Finish Standars Association SFS www.sfs.fi
Grecia Hellenic Organization for Standardization ELOT www.elot.gr
Holanda Nederlands Normalisatie-instituut (NEN) NEN www.nen.nl
Hungría Hungarian Standards Institution MSZT www.mszt.hu
Irlanda National Standars Authority of Ireland NSAI www.nsai.ie
Islandia Iceland Council for Standardization IST www.stadlar.is
Italia Ente Nazionale Italiano di Unificazione UNI www.uni.com
Letonia Latvian Standards Ltd LVS www.lvs.lv
Lituania Lithuanian Standards Board LST www.lsd.lt
Luxemburgo Service de l'Energie de l'Etat (SEE) SEE www.etat.lu/see
Malta Malta Standards Authority MSA www.msa.org.mt
Noruega Norges Standardiseringsforbund NSF www.standard.no
Polonia Polish Committee for Standardization PKN www.pkn.pl
Portugal Instituto Português da Qualidade (IPQ) NP www.ipg.pt
Reino Unido British Standards Institution (BSI) BS www.bsi-global.com
Rep. Checa Czech Standards Institute (CSNI) CSN www.csni.cz
Rumanía Romanian Standards Association ASRO www.asro.ro
Suecia Swedish Standars Intitute SSI www.sis.se
Suiza Schweizerische Normen-Vereinigung (SNV) SNV www.snv.ch
Unión Europea Comité Europeo de Normalización (CEN) EN www.cenorm.be

En España, el único Organismo de normalización oficial reconocido para la ela-


boración de normas en el campo de la calidad industrial es AENOR
(www.aenor.es), conforme a lo establecido en el RD 2200/1995. A efectos de la
elaboración de las normas UNE, AENOR está dividida en diversos Comités Téc-
nicos de Normalización (CTN), siendo los de mayor interés en el ámbito de las
redes de saneamiento y drenaje los siguientes:
CTN 1 Normas generales
CTN 7 Ensayos de materiales
CTN 14 Soldadura y técnicas conexas
CTN 19 Tuberías de fundición, grifería, valvulería y accesorios de materiales
metálicos
CTN 36 Siderurgia
Generalidades 33

CTN 41 Construcción
CTN 53 Plásticos y caucho
CTN 66 Gestión de la calidad
CTN 77 Medioambiente
CTN 88 Productos de cemento reforzado con fibras
CTN 112 Corrosión
CTN 127 Prefabricados de cemento y de hormigón
CTN 149 Ingeniería del agua
A nivel europeo, el organismo de normalización es, como antes se ha especifica-
do, el CEN (Comité Europeo de Normalización), el cual, de manera análoga a
AENOR, se divide en diversos Comités Técnicos (TC, Technicals Committes),
siendo los más relevantes en el ámbito de las redes de saneamiento y drenaje los
siguientes:
TC 29 Steel tubes and fittings for steel tubes
TC 69 Industrial valves
TC 155 Plastics piping systems and ducting systems
TC 165 Wastewater engineering
TC 203 Cast iron pipes, fittings and their joints
TC 219 Cathodic protection
TC 230 Water analysis
TC 262 Corrosion
El CEN está integrado por los países miembros de la UE y de la AELC (Asocia-
ción Europea de Libre Cambio) junto con Rumanía. Los Organismos de normali-
zación de cada uno de ellos son los que se indican en la Tabla 1, los cuales ela-
boran normas sobre todos los aspectos relativos a la calidad industrial, las
tuberías entre ellos.

e) Certificación. “Actividad que permite establecer la conformidad de una determina-


da empresa, producto, proceso o servicio con los requisitos definidos en normas o
especificaciones técnicas” (artículo 8 de la Ley de Industria). La certificación se
manifiesta mediante la concesión de un Certificado de Conformidad o Marca de
calidad de producto.

A diferencia de la normalización, para la certificación de productos conforme a


normas UNE, hay autorizadas más instituciones que la propia AENOR.
34 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

AENOR, a efectos de la certificación de productos, está estructurada en distintos


Comités Técnicos de Certificación (CTC), foros en los que están representados
fabricantes, empresas explotadoras de servicios, consumidores, usuarios y la
Administración, de modo que queda garantizada la imparcialidad y transparencia
del proceso de certificación. Además de las tareas de otorgamiento de las marcas
de calidad, los CTC tienen otra importante labor en el proceso de seguimiento
(habitualmente anual) de que las condiciones que se dieron para el otorgamiento
inicial de la marca se siguen cumpliendo.
En el sector de las redes de saneamiento, los principales CTC de AENOR son los
siguientes:
CTC 001 Plásticos
CTC 003 Grifería sanitaria y valvulería
CTC 015 Cementos
CTC 017 Productos de acero para hormigón
CTC 033 Dispositivos de cubrimiento y de cierre
CTC 036 Tubos de acero soldado y accesorios roscados de fundición maleable
CTC 046 Perfiles y chapas de acero laminado en caliente para aplicaciones
estructurales
CTC 048 Personal relacionado con la soldadura
CTC 049 Barras y perfiles comerciales de acero
CTC 051 Aditivos para hormigones, morteros y pastas
CTC 059 Áridos
CTC 061 Hormigón preparado
Igualmente, para la certificación del sistema de calidad de una empresa determi-
nada hay autorizadas más empresas que AENOR.
De lo dicho en el presente apartado se desprende que debe distinguirse entre la
certificación de un producto y la de una empresa. La primera se traduce en el
otorgamiento de la correspondiente Marca o Certificado que acredita que un pro-
ducto satisface los requisitos establecidos en determinadas normas (UNE habi-
tualmente) relativos a seguridad y aptitud para la función. Con la segunda se cer-
tifica que el sistema de calidad de una empresa es conforme con el modelo
definido en determinada norma, por ejemplo la UNE-EN ISO 9.001.
La certificación por parte de AENOR de que un producto determinado cumple con
lo especificado por las normas UNE al respecto se materializa en la emisión de
la oportuna Marca de calidad de producto (N) de AENOR o Certificado de Con-
formidad (CC).
La certificación es por tanto la acción llevada a cabo por una entidad reconoci-
da como independiente de las partes interesadas mediante la que se manifiesta
que se dispone de la confianza adecuada en que un producto, proceso o servicio
debidamente identificado es conforme a una norma u otro documento normativo
especificado.
Generalidades 35

f) Acreditación. “Reconocimiento formal de la competencia técnica de una entidad


para certificar, inspeccionar o auditar la calidad, o un laboratorio de ensayo o de
calibración industrial” (artículo 8 de la Ley de Industria).

La entidad encargada de estas actividades en España es la ENAC (Entidad Nacio-


nal de Acreditación, www.enac.es), la cual es una organización auspiciada y tute-
lada por el Ministerio de Ciencia y Tecnología que se constituye con arreglo a lo
dispuesto en la Ley de Industria y al RD 2.200/95 por el que se aprueba el Regla-
mento para la Infraestructura de la Calidad y Seguridad Industrial.
ENAC es una entidad privada, independiente y sin ánimo de lucro que coordina y
dirige en el ámbito nacional un sistema de acreditación. La organización y pro-
cedimientos de actuación de ENAC se ajustan en todo momento a los criterios y
normas establecidos por la UE (UNE-EN ISO/IEC 17.011).
En ocasiones el término “acreditación” se utiliza como sinónimo de “certifica-
ción”, si bien lo cierto es que la acreditación es el procedimiento por el que un
organismo tiene autoridad para reconocer formalmente que determinada institu-
ción es competente para efectuar las tareas de certificación descritas en el apar-
tado anterior.

g) Marcado CE. Identificación obligatoria en los productos afectados por una Directi-
va de Nuevo Enfoque, necesaria para su comercialización en los países de la Unión
Europea, cuyo símbolo indica la conformidad.

Como se ha indicado, los productos que deben contar con el marcado CE son aque-
llos especificados en las respectivas Directivas de la Unión Europea (téngase en
cuenta que el propio concepto de producto varía de una Directiva a otra, pudiendo
denominarse equipo, aparato, dispositivo, instrumento, componente, etc.)
En el ámbito de la construcción, es de aplicación la Directiva 89/106/CEE (de
productos de construcción), transpuesta a la legislación española por los RD
1.630/92 y 1.328/95, en la cual se establece la obligatoriedad de que los produc-
tos que vayan a ser incorporados de forma permanente en las obras de construc-
ción (edificación e ingeniería civil) vayan oportunamente marcados con el distin-
tivo CE. A diferencia de la certificación antes explicada (que es voluntaria), el
marcado CE es obligatorio en los productos afectados.
La aplicación de dicha prescripción se está haciendo de forma progresiva, de
manera que en la actualidad son ya muchos los productos de la construcción que
obligatoriamente deben incorporar el marcado CE (cemento, áridos, aditivos,
geotextiles, escolleras, etc.). Las tuberías para el transporte de agua a presión en
breve estarán afectadas también por las disposiciones de dicha Directiva.
En otros sectores (maquinaria, equipos de baja tensión, equipos de presión, pro-
ductos sanitarios, juguetes, ascensores, aparatos de gas, etc.), las respectivas
Directivas de la UE establecen los productos dentro de sus respectivos ámbitos
que deben portar el marcado CE.
36 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

2.4.2. N o r m a t iva y Reglamentación básica

2.4.2.1. Generalidades

En los diferentes capítulos y apartados de la presente Guía se detalla la Reglamenta-


ción española y de la Unión Europea (Leyes, Directivas, Reales Decretos, Órdenes Ministe-
riales, etc.), así como aquellas normas nacionales o internacionales que sean de interés para
cada uno de los aspectos tratados en este documento.
En cuanto a las normas consideradas, las mismas son, básicamente, de las siguientes
clases:
– Normas españolas UNE, de AENOR
– Normas europeas EN, de CEN
– Normas nacionales de otros países de la UE (NF de Francia, BSI del Reino Unido,
DIN de Alemania, UNI de Italia, etc.).
– Normas norteamericanas (básicamente AWWA y ASTM)
– Normas internacionales ISO
De la relación anterior, a los efectos de este documento, se han destacado de forma
especial las normas europeas EN, así como las españolas UNE.
En las normas que se citan en este documento se hace referencia, en general, a su código.

Esta Guía Técnica recoge el contenido de una gran cantidad de normas relativas
a aspectos varios de las redes de saneamiento (más de 300), empleándose una
gran cantidad de siglas, acrónimos o en general tecnicismos que pueden no ser
familiares al usuario del documento. Por ello, deben hacerse algunas aclaracio-
nes al respecto.
Por un lado, como ya se ha indicado, AENOR es el encargado de la elaboración
de las normas UNE (Una Norma Española), las cuales pueden ser de diversos
tipos.
En primer lugar estarían las propias normas auspiciadas por los CTN de AENOR
(que serían en rigor las conocidas como normas UNE). Pueden ser también tras-
posición directa de normas europeas EN (se denominan en este caso normas
UNE-EN), si bien hay más posibilidades. Por ejemplo, una tipología específica de
normas UNE son las normas experimentales (UNE-EX), las cuales tienen carác-
ter provisional ya que “son normas que se establecen para su aplicación provi-
sional en campos técnicos donde el grado de innovaciones es elevado o exista una
urgente necesidad de orientación, en relación al tema que abarca la norma”.
Los PNE son proyectos de norma, denominándose así antes de que la norma se
publique, pasando en ese momento a ser Norma UNE.
AENOR también elabora informes técnicos (que no normas), los cuales se editan
con el código UNE-IN.
Generalidades 37

En cuanto a las normas europeas EN, el Comité Europeo de Normalización


(CEN) es el encargado de elaborarlas, para lo que cuenta con la colaboración de
expertos acreditados de los diferentes países miembros. Este hecho provoca que,
en ocasiones, su proceso de elaboración sea muy largo.
El primer paso es la redacción de un documento de partida (un borrador) que, en
muchas ocasiones, recoge esencialmente el contenido de normas nacionales e
internacionales ISO en uso y que sirve de base para las discusiones encaminadas
a un consenso provisional del TC que la estudia. Este primer borrador se define
por una denominación provisional al que, una vez aprobado, se le asigna un
número de proyecto de norma EN (prEN). Dicho borrador es sometido a encues-
ta pública y si, a su vez, es aprobado por la mayoría de los miembros del CEN,
queda definitivamente como norma EN y se edita en inglés, francés y alemán.
La publicación de una norma EN obliga a todos los países miembros del CEN a
conferirle el estatuto de norma nacional y retirar todas aquellas otras que estén
en contradicción en un tiempo establecido. En España en particular, AENOR es el
encargado de traducir las normas EN y publicarlas como normas UNE-EN.
En ocasiones, cuando los proyectos de normas europeas prEN se alargan en exce-
so, se pueden publicar, previa derogación del Statu quo, por parte del BT del CEN,
como normas UNE-EX con un plazo de validez de las mismas que expira cuando
se publique definitivamente la norma europea EN en cuestión.
Si la norma EN en cuestión hubiera sido tomada por consenso a partir de una
norma ISO existente, la norma EN reflejaría su procedencia denominándose EN-
ISO, y la correspondiente norma UNE sería UNE-EN-ISO.
Las normas EN, a su vez, en muchas ocasiones están divididas en distintas
partes.
Por último CEN o ISO también elaboran documentos que no son estrictamente
normas. Son por ejemplo los TR (Informes Técnicos, “Technical Report”), o las
TS (Especificaciones técnicas, “Technical Specifications”, equivalentes, aproxi-
madamente, a las normas experimentales).
Ejemplo 2

La reciente norma UNE-EN 1.916 relativa a tubos de hormigón tuvo su origen (en
1990) en el borrador denominado provisionalmente CEN/TC 165 wi204 (que quie-
re decir que era el documento número 204 de los elaborados por el TC 165), el cual
en el año 1994 se aprobó como prEN 1.916 (ya con el número que definitivamente
tendría), pero hasta 2003 no se aprobó definitivamente como norma europea con el
código EN 1.916.
En España, AENOR, provisionalmente, redactó en 1995 la norma experimental
UNE-EN 127.010 EX que incorporaba el contenido del prEN 1.916 a la espera de
su aprobación definitiva. Por último en 2003 AENOR publicó la norma UNE-EN
1.916, sustituyendo entonces la citada norma experimental.
38 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

2.4.2.2. Directivas de la Unión Europea

Las redes de saneamiento y drenaje deberán cumplir con lo establecido por las siguien-
tes Directivas de la Unión Europea:
– Directiva 76/160/CEE de calidad de las aguas de baño (sustituida por la 2006/7/CE,
pero no estará completamente derogada hasta 2014)
– Directiva 2006/7/CE de gestión de la calidad de las aguas de baño
– Directiva 76/464/CEE de la contaminación causada por determinadas sustancias
peligrosas vertidas al medio acuático
– Directiva 91/271/CEE sobre tratamiento de las aguas residuales urbanas
– Directiva 2000/60/CE marco sobre política de aguas
Existe asimismo otra importante directiva relativa a inundaciones en fase de prepara-
ción (la Flooding Directive), que sin duda resultará también aplicable a las redes de drenaje
urbano.

2.4.2.3. Normas de producto

En los respectivos apartados de la presente Guía Técnica se especifican las normas de


producto que cada componente debe cumplir. En particular, en la Tabla 2 se resumen las nor-
mas europeas, o proyectos (pr) en su caso, más significativos relativos a los componentes más
frecuentemente utilizados en las redes de saneamiento.

Tabla 2. Principales normas de producto EN y UNE-EN en las redes de saneamiento y drenaje

Componente Norma de aplicación


Tubos de hormigón en masa o armado UNE-EN 1.916 y UNE 127.916
Tubos de fundición dúctil UNE-EN 598
Tubos de gres UNE-EN 295
UNE-EN 1.401 (sin presión)
PVC-U de pared homogénea
UNE-EN 1.456 (con presión)
UNE-EN 12.666-1 (sin presión)
Tubos de materiales plásticos PE de pared homogénea
UNE-EN 13.244 (con presión)
PVC-U, PE o PP de pared estructurada prEN 13.476
PRFV UNE-EN 14.364
Flexibles (anillo elastomérico) UNE-EN 681
Uniones
Rígidas (bridas) UNE-EN 1.092
Arquetas de inspección y pozos Pozos de registro de hormigón UNE-EN 1.917 y UNE 127.917
de registro Arquetas de inspección y pozos de materiales plásticos UNE-EN 13.598-1
Elementos de cubrición y cierre (tapas, rejillas, etc.) UNE-EN 124
Generalidades 39

La UE, a través del CEN, viene realizando un importante esfuerzo de normalización en


el ámbito de los componentes que intervienen en las redes de saneamiento y drenaje, de
manera que en los últimos cinco o diez años se han publicado, o están en la fase final de
su elaboración, normas EN relativas a una importante cantidad de tipologías de tuberí-
as, así como de otros componentes (arquetas de inspección, pozos de registro, tapas y
marcos, etc.), las cuales, a su vez, están siendo oportunamente traspuestas como normas
UNE por AENOR (serían las conocidas como normas de producto).

2.4.2.4. Normativa y Reglamentación básica relativa a las redes de saneamiento y drenaje

En cada instalación en particular deben observarse las especificaciones propias del


Organismo responsable (los Reglamentos Técnicos), así como las prescripciones que figuren
en cada proyecto.
Además, se recomienda seguir lo especificado por las normas UNE-EN 476 y UNE-
EN 752 (partes 1 a 7), las cuales recogen un cuerpo de especificaciones generales para las
redes de saneamiento y drenaje, incluyendo prescripciones comunes para todos los compo-
nentes independientemente de su material, en aspectos tales como su diseño, instalación,
pruebas de la tubería instalada, clasificación, denominación, etc., los cuales se han recogido,
en general, en el presente documento.
También se recomienda seguir lo especificado en la norma UNE-EN 1.610, relativa a
condiciones de instalación y prueba de las redes de saneamiento.

2.4.2.5. Legislación medioambiental española

Las redes de saneamiento y drenaje deben cumplir con lo recogido en el RD 509//1996


en desarrollo del Real Decreto-Ley 11/1995 por el que se establecen las normas aplicables al
tratamiento de las aguas residuales urbanas (el cual, a su vez, es el encargado de trasponer al
derecho español la Directiva comunitaria 91/271/CEE).
Conforme a lo establecido por la Ley 6/2001 de modificación del RD 1302/1986 de
Evaluación de Impacto Ambiental, los proyectos de redes de saneamiento y drenaje han de
someterse a la oportuna evaluación de impacto ambiental, en los casos y conforme al proce-
dimiento previsto en dicha Ley.
Complementariamente a lo anterior, debe también tenerse en cuenta la legislación
desarrollada por las respectivas Comunidades Autónomas en materia de evaluación de impac-
to ambiental.
También es de aplicación la legislación sectorial de planificación hidrológica (nacio-
nal y de las correspondientes comunidades autónomas) por la influencia que pueda tener
sobre el diseño y gestión de las redes de saneamiento y drenaje, por ejemplo en lo relativo a
las condiciones específicas de vertido en tiempo de lluvia, entre otros.
En la misma línea, cabe destacar por su importancia el próximo Plan Nacional de Cali-
dad de las Aguas: Saneamiento y depuración, que se encuentra en fase muy avanzada de ela-
boración en la actualidad.
40 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

Es preciso destacar que el RD 509/1996 incluye en su articulado alguna prescripción de


difícil cumplimiento, conforme se explica en detalle en los comentarios al apartado 5.1.1.

2.4.2.6. Otra Reglamentación a tener en cuenta

Son asimismo de aplicación, en cada caso particular, los reglamentos de gestión muni-
cipales o metropolitanos de los cuales se hayan dotado las administraciones locales para el
ordenamiento y regulación de las condiciones del servicio de saneamiento y drenaje, así como
de las obligaciones y responsabilidades de los ciudadanos conectados a dichas redes.
En su caso, debe observarse también lo previsto en la Ley 38/1999 de Ordenación de
la Edificación (y en el Código Técnico de la Edificación como norma que desarrolla y regu-
la las exigencias básicas contenidas en ésta), así como la Reglamentación vigente en materia
de seguridad y salud en el trabajo y lo establecido, en su caso, en el Estudio de Seguridad y
Salud del Proyecto y en el correspondiente Plan de Seguridad y Salud de Obra.
En dicho contexto, es de aplicación lo establecido en la Ley 31/1995 de Prevención de
Riesgos Laborales, la cual determina el cuerpo básico de garantías y responsabilidades para
establecer un adecuado nivel de protección de la salud de los trabajadores frente a los riesgos
derivados de las condiciones de trabajo.
En particular, debe observarse lo establecido en el RD 1627/1997 por el que se esta-
blecen disposiciones mínimas de seguridad y salud en las obras de construcción, el cual fue
elaborado en desarrollo del artículo 6 de la anterior Ley y traspone lo establecido al respecto
por la Directiva 92/57/CEE y las disposiciones mínimas de seguridad y salud en los lugares
de trabajo que quedan recogidas en el RD 486/1997.

2.5. SISTEMA DE UNIDADES

Las unidades adoptadas en el presente documento corresponden a las del Sistema


Internacional de Unidades de Medidas (SI), cuyas unidades básicas son las siguientes:
para resistencias y tensiones: N/mm2 = MPa
para fuerzas: kN
para fuerzas por unidad de longitud: kN/m
para fuerzas por unidad de superficie: kN/m2 o N/mm2
para fuerzas por unidad de volumen: kN/m3
para momentos: kN x m

El Sistema Internacional de Unidades de Medidas (SI) es obligatorio en España desde


la publicación del RD 1296/86, de 28 de junio, por el que, además, se derogó definitiva-
mente el Sistema Métrico Decimal (o sistema MKS). En cualquier caso, el SI ya fue
declarado de uso legal por la Ley 88/1967, de 8 de noviembre. Entre esas dos fechas fue-
ron de uso compatible ambos, el Sistema Métrico Decimal y el Sistema Internacional. La
correspondencia entre las unidades del Sistema Internacional (SI) y las del Sistema
Metro-Kilopondio-Segundo (MKS) es la siguiente:
Generalidades 41

1 N = 0,102 kp e inversamente 1 kp = 9,8 N


1 N/mm2 = 10,2 kp/cm2 e inversamente 1kp/cm2 = 0,098N/mm2
En la Tabla 3 y Tabla 4 se indican las equivalencias entre otras unidades que pueden ser
frecuentes en el ámbito de las tuberías a presión, así como los prefijos empleados en el
SI para los múltiplos y submúltiplos de las unidades básicas.

Tabla 3. Prefijos para múltiplos y submúltiplos del SI

Factor Prefijo Símbolo Factor Prefijo Símbolo


10-1 deci d 10 deca da
10-2 centi c 102 hecto h
10-3 mili m 103 kilo k
10-6 micro m 106 mega M
10-9 nano n 109 giga G
10-12 pico p 1012 tera T
10-15 femto f
10-18 atto A

Tabla 4. Factores de conversión

Medidas de Para convertir en Debe multiplicarse por


mm Pulgadas 0,0394
m Pies 3,2808
m Yardas 1,0936
Longitud m Brazas 0,5468
km Millas tierra 0,6214
km Millas mar (USA) 0,5399
km Millas mar (UK) 0,5396
mm2 Pulgadas cuadradas 0,001550
m2 Pies cuadrados 10,7369
Superficie m2 Yardas cuadradas 1,1960
km2 Acres 247,105
km2 Millas cuadradas 0,3861
Hectáreas Acres 2,4710
cm3 Pulgadas cúbicas 0,0610
m3 Pies cúbicos 35,3145
Volumen m3 Yardas cúbicas 1,3079
m3 Acre-pié 8,107 x 10-4
m3 Galones (USA) 264,178
m3 Galones (UK) 219,979
kg Libras 2,2046
Peso Toneladas métricas Toneladas (USA) 1,1023
Toneladas métricas Toneladas (UK) 0,9842
42 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

Tabla 4. Factores de conversión (continuación)

Medidas de Para convertir en Debe multiplicarse por


3 3
Densidad kg/m Libra/pie 0,06243
kg/m3 Libra/pulgada 3 3,613 x 10-5
Caudal m3/s Pie3/min 2.118,6
km/h Millas hora (mph) 0,6214
Velocidad km/h cm/s 27,78
km/h Pie/minuto 54,68
km/h Nudo 0,5396
kg/cm2 Atmósferas 1,033
kg/cm2 Bares 1,000
kg/cm2 T/m2 10
kg/cm2 MPa 0,10
Presión
Atmósferas Metros columna de agua 10,33
kg/cm2 Libras/pulgada 2 (psi) 14,22
kg/cm2 Libra/pie 2 2.048,0
kg/cm2 Toneladas/pie 2 (tsf) 0,9140

2.6. G L O S A R I O D E T É R M I N O S

A continuación se definen una serie de términos de índole general, de aplicación


común en todas las redes de saneamiento y drenaje, figurando en los respectivos apartados
del documento aquellas otras definiciones de carácter específico.
A efectos de una mejor organización de este glosario, dicha terminología se ha estruc-
turado por orden alfabético en las cuatro categorías siguientes:
– Componentes
– Redes
– Dimensiones
– Presiones

2.6.1.1. Términos relativos a los componentes

a) Acometida. Conjunto de elementos (arqueta de arranque, albañal y entronque, ver


apartado 4.6) que permiten llevar a la red de saneamiento las aguas residuales de un
edificio.
b) Aliviadero. Dispositivo destinado a derivar de un colector un exceso de caudal
hacia un cauce cercano.
c) Arqueta. Obra de fábrica para el mantenimiento y la explotación de la red de sane-
amiento, pero que no permite el acceso a su interior por sus reducidas dimensiones.
Generalidades 43

d) Componente. Es cualquiera de los elementos que constituyen la red de saneamien-


to (tubos, piezas especiales, uniones, elementos complementarios, accesorios, etc.).
e) Conducción. Componente destinado al transporte de aguas residuales urbanas y que
en sentido longitudinal es habitualmente recto.
Atendiendo a su geometría, pueden clasificarse en tubos (de sección circular), ovoi-
des, secciones elípticas o galerías. En función de su ubicación dentro de la red de
saneamiento, pueden clasificarse en albañales, alcantarillas o colectores (ver apar-
tado 2.6.1.2).
f) Depósito de retención (o tanque de retención). Estructura hidráulica destinada a
regular caudales en los períodos de lluvia y posteriormente evacuarlos de forma
controlada, con dos posibles objetivos: reducir los vertidos al medio, o evitar inun-
daciones aguas abajo. Según cuál sea esta función, se puede denominar de forma
más específica mediante la expresión depósito anti-DSU o tanque de tormentas o
depósito laminador, respectivamente (ver apartado 4.8.1.1).

La terminología utilizada en España para referirse a los denominados en esta


Guía como “depósitos de retención” es muy variada según zonas geográficas,
no habiendo un patrón común normalizado al respecto, hablándose de tanques
(o estanques) de tormentas, de retención, de laminación, laminadores y otras
muchas expresiones similares.
En cualquier caso, a efectos de la presente Guía, se ha optado por utilizar úni-
camente un término (el de “depósito de retención”) el cual, como la anterior
definición indica, abarca a todas las posibles estructuras hidráulicas que ten-
gan por finalidad almacenar las primeras aportaciones en los períodos de llu-
via, para posteriormente evacuarlas de forma controlada al medio receptor o
a las infraestructuras de depuración.

g) Elemento complementario de la red. Cualquier estructura que, intercalada en la red


de saneamiento, permite y facilita su explotación. Los elementos complementarios
más habituales son los siguientes:
– Arenero. Elemento destinado a retener los arrastres sólidos que puedan llevar las
aguas y facilitar su extracción posterior.
– Accesorio. “Elemento distinto a los tubos, piezas especiales, válvulas, uniones
o elementos complementarios de la red, pero que forman también parte de la
tubería, como por ejemplo contra-bridas, tornillos y juntas para uniones acerro-
jadas, dispositivos para toma en carga, etc.” (UNE-EN 805). A los efectos de
este documento, las ventosas han sido consideradas como accesorios.

Muchas normas de producto (fundición o materiales plásticos) utilizan el tér-


mino “accesorio” para referirse a las “piezas especiales”. En este documen-
to, no obstante, se ha optado por seguir el criterio de UNE-EN 805, distin-
guiendo ambos conceptos en los términos expuestos.
44 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

– Cámara de descarga. Depósito de agua con un dispositivo que produce una des-
carga de agua limpia para arrastrar los sólidos y sedimentos depositados en un
conducto de caudal escaso, como ocurre en las cabeceras de la red.
– Compuerta. Elemento de dimensiones mayores a las de una válvula, de geome-
tría generalmente rectangular y accionamiento mediante husillo o mediante
cilindros hidráulicos, que se instala en colectores visitables o en depósitos de
retención para controlar el paso del agua.
– Depósito anti-DSU o tanque de tormentas (o cámara de retención). Estructura
hidráulica destinada a regular en los aliviaderos, en los períodos de lluvia, tanto
el caudal de vertido al cauce receptor como el caudal derivado a la red de sane-
amiento, con el objetivo de reducir los vertidos al medio.
– Depósito laminador o anti-inundación (o laminador). Estructura hidráulica dota-
da de un volumen de almacenamiento capaz de reducir por almacenamiento y
laminación los caudales pico de una avenida hasta el caudal máximo de diseño
de la red de saneamiento, con retorno íntegro posterior a la misma, con el obje-
tivo de evitar desbordamientos en la red de aguas abajo. Pueden tener también
una función adicional de reducción de vertidos.
– Elemento de ventilación. Instalación que tiene por objeto garantizar el manteni-
miento de las condiciones aerobias de las aguas que circulan por la red y evitar
la acumulación de gases.
– Rápido. Tramo de alcantarilla o colector de elevada pendiente y poca longitud,
dispuesto para salvar grandes desniveles.
– Sifón. Instalación que permite, mediante la conducción a presión de un tramo de
la red de saneamiento, cruzar con escasa pérdida de carga otras instalaciones o
accidentes del terreno que interfieran con la línea piezométrica por gravedad de
la conducción de saneamiento.
– Válvula. Elemento hidromecánico que, instalado entre los tubos, permite con-
trolar el paso del agua, evitar su retroceso, reducir su presión, dar seguridad a la
red, etc. Se instala casi exclusivamente en conductos circulares (tubos) de
pequeñas dimensiones.

Aunque de manera infrecuente, las válvulas son utilizadas en las redes de


saneamiento, sobre todo en aquellas cuyo funcionamiento hidráulico sea bajo
presión hidráulica interior por bombeo, pero también en redes por gravedad
en las se haga necesario regular el paso del flujo o evitar fenómenos de retor-
no de éste.
Algunas normas incluyen definiciones específicas para las válvulas que ofre-
cen ejemplos de las funciones antes señaladas.
Por ejemplo, en la norma UNE-EN 736-1 se define el término válvula como el
“componente de las tuberías que permite actuar sobre el fluido por apertura,
cierre u obstrucción parcial de la zona de paso del mismo o por desvío o mez-
Generalidades 45

cla del fluido”. O la norma UNE-EN 805, que define la válvula como el “com-
ponente que permite cortar o regular el caudal y la presión, por ejemplo: vál-
vula de aislamiento, válvula de regulación, dispositivo reductor de presión,
purgador, válvula anti-retorno, hidrantes y bocas de riego”.
La norma UNE-EN 805 amplía el contenido del concepto “válvulas” a los
purgadores, a los que, en esta Guía Técnica, se les ha considerado como
“accesorios”.

h) Estación de bombeo. Construcción, estructura y equipamiento utilizado para trans-


ferir aguas residuales o pluviales a través de un conducto que eleve dicha agua a una
cota superior, generalmente mediante conducción en presión.
i) Galería. Conducción de sección transversal interior uniforme, de forma distinta a la
circular, ovoide o elíptica, habitualmente visitable, y que en sentido longitudinal es
predominantemente rectilínea. Las más usuales son las de geometría abovedada y
los marcos rectangulares.
j) Imbornal, sumidero o absorbedero. Elemento que recoge las aguas pluviales de
escorrentía y las introduce en la red de saneamiento.

Para designar a este componente es frecuente utilizar diferentes términos, tales


como imbornal, sumidero o absorbedero. En la presente Guía Técnica, y por
entender que es el más habitual, va a emplearse la denominación de “imbor-
nal”.

k) Pieza especial. Elemento que, intercalado entre los tubos, permite cambios de direc-
ción o de diámetro, derivaciones, empalmes, obturaciones, etc.

Esta definición es concordante con el contenido de la norma UNE-EN 805, la


cual distingue entre “piezas especiales” y “accesorios”, en los términos
expuestos en el presente documento.
Las “piezas especiales” son, en cualquier caso, los “fittings” o “raccords” en
la denominación inglesa o francesa, respectivamente.

l) Pozo de registro. Obra de fábrica que permite el acceso a la red de saneamiento para
su mantenimiento y explotación. Se disponen en las singularidades de la red (cam-
bios de alineación, pendiente e incluso espaciados cada ciertas distancias), pudien-
do ser, además, de varios tipos específicos, entre otros los siguientes:
– Pozo de resalto. Es el pozo de registro destinado a absorber una diferencia de
nivel entre dos conductos contiguos
– Pozo de acometida. Es el pozo de registro utilizado en la unión de las acometi-
das a la red de saneamiento
46 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

– Pozo arenero. Es el pozo de registro destinado a retener los sólidos circulando


por la red de saneamiento, habitualmente mediante un fondo adicional situado a
nivel más bajo que los conductos que le llegan
– Pozo de limpieza. Es el pozo de registro que, situado sobre la clave de una gale-
ría visitable, no está destinado al acceso de personal (para ello debieran estar ali-
neados con una pared lateral) sino a la limpieza y extracción de residuos
m) Tubo. Conducción de sección transversal interior uniforme, en forma de corona cir-
cular, y que en sentido longitudinal es habitualmente recto. El elemento de unión
que se disponga en cada caso se entiende que forma parte del tubo como tal.

Se dice que los tubos son “habitualmente” rectos en sentido longitudinal, por-
que hay algunos materiales (PE o PVC-U, por ejemplo ), que admiten cierta
curvatura.
Las piezas conocidas en el mercado como “brida-liso” y “manguitos”, aun
cumpliendo la definición anterior, no tienen la consideración de tubos, sino de
piezas especiales.

n) Unión. Dispositivo que hace posible enlazar de forma estanca dos elementos con-
secutivos de la tubería.

Es preciso distinguir entre la propia “unión” como tal (el sistema que permi-
te conectar dos elementos consecutivos de la tubería) y los elementos que la
componen, que según sea su tipología serán unos u otros: anillo elastomérico,
guarnición de junta, manguitos, bridas, etc.

2.6.1.2. Términos relativos a las redes

a) Aguas residuales. Aguas conducidas por los albañales, alcantarillas, colectores y


emisarios. En función de su origen, pueden clasificarse de la siguiente manera:
– Aguas de filtración: son las que penetran en las alcantarillas.
– Aguas de infiltración: es la fracción del agua de precipitación que penetra en el
terreno.
– Aguas de lluvia o pluviales: son las que recogen las alcantarillas o la red de dre-
naje durante los fenómenos de lluvia o después de estos, debidas a la precipita-
ción pluvial.
– Aguas residuales agrícolas: son las producidas por las instalaciones y activida-
des agrícolas, que no sean aguas residuales domésticas ni de escorrentía pluvial.
– Aguas residuales domésticas: son las producidas por los elementos sanitarios de
uso doméstico.
Generalidades 47

– Aguas residuales industriales: son las producidas por las instalaciones y activi-
dades comerciales o industriales, que no sean aguas residuales domésticas ni de
escorrentía pluvial.
– Otras aguas de escurrimiento: son las producidas por riegos y baldeos varios.
b) Albañal. Conducción subterránea que permite evacuar las aguas residuales proce-
dentes de las acometidas de una finca, edificio, industria o instalación dotacional a
las alcantarillas.
c) Alcantarilla. Conducto que transporta a un colector las aguas procedentes de las
acometidas y de los imbornales.
d) Colector. Conducto que conduce hasta el colector principal las aguas de un conjun-
to de alcantarillas.
e) Colector principal. Conducto que transporta hasta la estación depuradora, el punto
de vertido o el emisario, las aguas procedentes de un conjunto de alcantarillas y
colectores.
f) Contaminación del agua: cualquier cambio en las características físicas, químicas o
microbiológicas que afectan negativamente a su calidad inicial.
g) Emisario o interceptor. Conducto que, sin servicios intermedios, transporta las
aguas procedentes de una red de saneamiento hasta la estación depuradora o hasta
el punto final de vertido.
h) Red de saneamiento o drenaje. Conjunto de alcantarillas y colectores (junto con los
necesarios pozos de registro, aliviaderos, depósitos de retención, estaciones de
bombeo y demás elementos complementarios) que recogen y conducen las aguas
residuales y pluviales de una población, desde las acometidas hasta la estación
depuradora, el punto de vertido o el emisario.
i) Vertido a alcantarillado. Es la acción y efecto de verter líquidos, sólidos o gases a
la red de alcantarillado. Y en particular se denomina vertido perjudicial a aquél que
produce daño o entraña riesgo de producirlo sobre el sistema de saneamiento y dre-
naje urbano.

No hay una terminología universalmente aceptada para la denominación de


las conducciones en función de su ubicación dentro de las redes de sanea-
miento. En la presente Guía se han seguido las pautas introducidas en su
momento por el Pliego de Prescripciones Técnicas Generales de Obras
Hidráulicas del entonces MOPTMA de 1992, por entenderse que son las que
mejor se ajustan a los términos usualmente empleados.
De esta manera, la red de saneamiento y drenaje se estructura en alcantarillas
y colectores, quedando al margen las estaciones depuradoras o los emisarios.
No obstante, otras administraciones utilizan otros vocablos. Por ejemplo, el
Canal de Isabel II estructura las conducciones en las siguientes categorías, en
función de su ubicación: alcantarillas, colectores o emisarios. A las primeras
las denominada “red de alcantarillado”, mientras que para referirse al con-
48 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

junto de colectores y emisarios utiliza el término “sistema de emisarios y


colectores”.
A todo ello, junto con las estaciones de bombeo, depuradoras, depósitos de
retención, y demás infraestructuras, lo llama “sistema integral de saneamien-
to”.
CLABSA, en el Ayuntamiento de Barcelona, utiliza básicamente la nomencla-
tura descrita, pero se refiere a los emisarios como “interceptores”, entendien-
do que dicho vocablo implica efectivamente una intercepción parcial de los
caudales de una red unitaria: se derivan o interceptan las aguas residuales (y
las pluviales hasta una dilución determinada) para conducirlas a la depura-
dora, y se deja pasar el exceso, que vierte al medio receptor. El término “emi-
sario” queda así reservado exclusivamente para las conducciones de restitu-
ción de la depuradora al medio receptor.
O, también a modo de ejemplo, EMASESA, estructura sus redes en primarias
(colectores) y secundarias (alcantarillas) denominando al conjunto de ambas
“red general”.
El Ayuntamiento de Valencia, por su parte, utiliza también los términos “colec-
tores” y “alcantarillas” para dividir sus redes de saneamiento.
Las posibilidades, como puede verse, son muchas.

2.6.1.3. Terminología relativa a las dimensiones de los componentes

a) Diámetros
– Diámetro exterior (OD). La norma UNE-EN 805 lo define como “el diámetro
exterior medio de la caña del tubo en una sección cualquiera”.
– Diámetro interior (ID). La norma UNE-EN 805 lo define como “el diámetro
interior medio de la caña del tubo en una sección cualquiera”.
– Diámetro nominal (DN). Valor tomado de una serie de números convencionales
que se adopta para caracterizar dimensionalmente a los diámetros, y que coin-
cide aproximadamente, en general, con su valor real en milímetros.
Se puede referir tanto a los diámetros interiores (diámetro nominal interior,
DN/ID), como a los exteriores (diámetro exterior nominal, DN/OD). Cuando no
se especifique a cual de ellos se refiere (y se hable, en consecuencia, simple-
mente de diámetro nominal, DN) debe tenerse en cuenta que en unos tubos se
refiere al interior (DN=DN/ID; fundición, hormigón, gres y PRFV) mientras
que en otros es al exterior (DN=DN/OD; materiales termoplásticos de pared
compacta), conforme a lo indicado en cada uno de los apartados de este docu-
mento. Los tubos de materiales termoplásticos de pared estructurada responden
a una casuística particular, según la cual el término diámetro nominal DN en
unas ocasiones se refiere al interior y en otras al exterior.
Generalidades 49

En la norma UNE-EN 476, la serie de números convencionales que determinan


los posibles valores normalizados de los DN son los siguientes, según DN se
refiera a OD o a ID:
DN/ID 30, 40, 50, 60, 70, 80, 90, 100, 125, 150, 200, 225, 250, 300, 400,
500, 600, 800, 1.000, 1.200, 1.400, 1.600, 1.800, 2.000, 2.200,
2.500, 2.800, 3.000, 3.500, 4.000
DN/OD 32, 40, 50, 63, 75, 90, 100, 110, 125, 160, 200, 250, 315, 400, 500,
630, 800, 1.000, 1.200, 1.400, 1.600, 1.800, 2.000

Los acrónimos empleados en este documento para la designación de los diá-


metros ID u OD (del inglés, “Internal Diameter” y “Outside Diameter” res-
pectivamente) son los utilizados en UNE-EN 805.
En relación con los valores normalizados del DN, otras normas establecen
series algo diferentes a la especificada por la UNE-EN 476. Por ejemplo, la
antes citada norma UNE-EN-ISO 6.708, cuyo objeto es expresamente la defi-
nición del DN, establece los siguientes valores preferentes del DN:
10, 15, 20, 25, 32, 40, 50, 60, 65, 80, 100, 125, 150, 200, 250, 300, 350, 400,
450, 500, 600, 700, 800, 900, 1.000, 1.100, 1.200, 1.400, 1.500, 1.600, 1.800,
2.000, 2.200, 2.400, 2.600, 2.800, 3.000, 3.200, 3.400, 3.600, 3.800, 4.000
Otras normas particulares de cada producto prevén valores específicos para
cada uno. Por ejemplo, la norma ISO 4.065 (relativa a las dimensiones de los
tubos de materiales termoplásticos) prevé el DN 140, el cual ha sido incluido
en las respectivas normas de PVC-U, PVC-O o de PE, y es muy utilizado en la
práctica.
Para referirse a las dimensiones de las galerías visitables, y también en las
secciones ovoides, suele emplearse el producto de dos cifras: anchura máxima
por altura máxima. Algunas administraciones, sin embargo, utilizan codifica-
ciones específicas, como por ejemplo designar la sección mediante un código
alfanumérico cuya parte numérica se refiere al área interior, lo cual permite
apreciar fácilmente la magnitud de ésta.

b) Dimensión nominal. Valor numérico convencional que se adopta para caracterizar


dimensionalmente a los distintos componentes de la red, y se refieren a los diáme-
tros, a las longitudes, a los espesores, etc. y sobre ellos se establecen las tolerancias
y desviaciones admisibles.

En el ámbito específico de determinadas tipologías de tuberías (en concreto en


las de fundición), es preciso distinguir el concepto de “tolerancia” frente al de
“desviación”. Las normas de producto establecen unas dimensiones nomina-
les respecto a las que, en ocasiones, admiten definir también como aceptables
otras cercanas a éstas, denominadas desviaciones. Sobre ambas (valores
nominales y desviaciones) se establecen las tolerancias.
50 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

Para los tubos de fundición, la norma UNE-EN 598 establece como dimensión
Ejemplo 3

nominal de la longitud de un tubo de fundición de diámetro 1.500 mm y de unión


flexible, el valor de 8,15 metros, admitiendo una desviación de +/- 150 mm y una
tolerancia de +/- 30 mm.
Ello quiere decir que el fabricante puede suministrar el tubo de una longitud com-
prendida en el intervalo de 8 a 8,30 metros, aplicando sobre el valor declarado la
tolerancia de +/- 30 mm.

c) Ortogonalidad. Propiedad de un tubo según la cual sus generatrices son perpendi-


culares a los planos que contienen los extremos del tubo.
d) Ovalación. Diferencia entre la forma real y la teórica de la sección transversal de
los tubos.

La ovalación no debe entenderse como una tolerancia de fabricación, sino


como el estado de deformación admisible de una conducción una vez instala-
da, durante su vida útil, ante la acción de las solicitaciones a las que vaya a
estar sometida.

e) Rectitud. Propiedad de un tubo según la cual sus generatrices son líneas rectas.

2.6.1.4. Terminología relativa a las presiones

Es preciso distinguir, en cualquier caso, entre las presiones hidráulicas que solicitan a
la tubería, y las presiones que cada componente es capaz de resistir individualmente.

Las redes de saneamiento y drenaje funcionan habitualmente por gravedad, en régimen


de lámina libre. Cuando, excepcionalmente, su funcionamiento sea bajo presión hidráu-
lica interior, serán de aplicación las definiciones que a continuación se indican.
Los términos empleados para referirse a las distintas presiones hidráulicas de un siste-
ma de tuberías son variados según la fuente que se consulte, lo que ha contribuido, sin
duda, a crear una cierta confusión terminológica.
En la presente Guía Técnica se ha optado por adoptar básicamente los términos y siglas
que, en general, emplea la norma UNE-EN 805 al respecto (por la validez intrínseca de
una norma de estas características), entendiendo que, aunque se trata de un documento
relativamente joven y en consecuencia insuficientemente divulgado y utilizado por los
usuarios, el tiempo, razonablemente, irá haciendo que dichos términos vayan implan-
tándose.
No obstante, se recomienda al lector remitirse a la Guía Técnica sobre tuberías para el
transporte de agua a presión (CEDEX, 2003), en donde se hizo un estudio bastante pro-
fundo en lo relativo a la terminología empleada para referirse a las presiones hidráulicas.
Generalidades 51

a) Presiones hidráulicas que solicitan a la tubería o a la red


– Presión estática. Es la presión en una sección de la tubería cuando, estando en
carga, se encuentra el agua en reposo.
– Presión de diseño (DP). Es la mayor de la presión estática o la presión máxima
de funcionamiento en régimen permanente en una sección de la tubería, exclu-
yendo, por tanto, el golpe de ariete.
– Presión máxima de diseño (MDP). Es la presión máxima que puede alcanzarse
en una sección de la tubería en servicio, considerando las fluctuaciones produ-
cidas por un posible golpe de ariete.
– Presión de prueba de la red (STP). Es la presión hidráulica interior a la que se
prueba la tubería una vez instalada y previo a la recepción para comprobar su
estanquidad.
Además de las anteriores presiones, la norma UNE-EN 805 distingue entre la presión
de funcionamiento, OP, como la “presión interna que aparece en un instante dado en un punto
determinado de la red de abastecimiento de agua”, y la presión de servicio, SP, esto es, la
“presión interna en el punto de conexión a la instalación del consumidor, con caudal nulo en
la acometida”.
b) Presiones relativas a los componentes
– Presión nominal (PN). A efectos de esta Guía Técnica, se define la presión
nominal, PN (sólo para cuando haya lugar, tal como se establece en los siguien-
tes párrafos), como un valor numérico de una serie convencional que se adopta,
a efectos de referencia, para caracterizar los tubos, las piezas especiales y los
demás elementos de la tubería en relación con la presión hidráulica interior (en
kp/cm2) que son capaces de resistir en ausencia de cargas externas. A igualdad
de DN, las características geométricas de los elementos de unión (bridas y otros)
de una misma serie de PN serán tales que permitan la conexión entre ellos.
La relación entre los valores de la PN y de la presión hidráulica interior depen-
de del tipo de material, de la temperatura, de la concepción del elemento de que
se trate (utilización a largo o a corto plazo) y del coeficiente de seguridad apli-
cado y su naturaleza, de acuerdo con lo indicado en los correspondientes capí-
tulos de este documento.
A modo de resumen, la utilización del concepto de PN es de aplicación para las
válvulas y para los tubos de materiales plásticos (PVC-U, PVC-O, PE y PRFV)
no empleándose, en general, ni en los tubos de hormigón, ni en los de gres, ni
en los metálicos. En estos últimos, cuando se unan mediante bridas, sí se emplea
también el concepto de PN para caracterizar a las bridas en relación con la pre-
sión interior.
Simplificadamente, y a modo de síntesis, en la actualidad, en los anteriores
componentes en los que se emplea este concepto de PN, se entiende que ésta
es la máxima presión que dicho elemento es capaz de aguantar en servicio sin
considerar el golpe de ariete (presión de diseño, DP) y en ausencia de cargas
externas.
52 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

– Presión de funcionamiento admisible (PFA), presión máxima admisible (PMA)


y presión de prueba en obra admisible (PEA). La norma UNE-EN 805 introdu-
ce como novedosos estos términos, equivalentes de algún modo al concepto
anterior de presión nominal.
- Presión de funcionamiento admisible (PFA). “Presión máxima que un com-
ponente es capaz de resistir de forma permanente en servicio”.
- Presión máxima admisible (PMA). “Presión máxima, incluido el golpe de
ariete, que un componente es capaz de soportar en servicio”.
- Presión de prueba en obra admisible (PEA). “Presión hidrostática máxima
que un componente recién instalado es capaz de soportar, durante un perío-
do de tiempo relativamente corto, con objeto de asegurar la integridad y
estanquidad de la conducción”.
– Presión de prueba en fábrica. Es la presión hidráulica interior a la que se prue-
ban los tubos previo al suministro para comprobar su estanquidad.
– Presión de rotura (Pr). Es la presión hidrostática interior que, en ausencia de car-
gas externas, deja fuera de servicio al material constitutivo de la tubería.
3. L A G E S T I Ó N AVANZADA Y LA PLANIFICAC I Ó N
DE LAS REDES DE SANEAMIENTO Y DRENA J E U R BANO

3.1. P R I N C I P I O S D E L A G E S T I Ó N AVANZADA Y ÁMBITOS DE A P L I C AC I Ó N

Algunos de los principios fundamentales de la GADU, o Gestión Avanzada del Drena-


je Urbano son los siguientes:
– Conocimiento preciso y exhaustivo del sistema, no sólo de la red física sino tam-
bién de su comportamiento.
– Planificación integral, utilizando, además de las soluciones tradicionales, unos cri-
terios avanzados de regulación y control, técnicas compensatorias de infiltración-
retención para un drenaje urbano sostenible, herramientas de modelación y simula-
ción, etc.
– Gestión completa y coordinada en tiempo real, que permite una actuación flexible
y dinámica sobre el alcantarillado, con conocimiento de causa. Esta actuación está
basada en una regulación hidráulica que posibilite modificaciones del régimen de
caudales, reparto territorial de avenidas, aprovechamiento óptimo de las capacida-
des de la red e instalaciones existentes y reducción de las puntas de caudal, con lo
cual se evitan muchas inundaciones y se reducen los episodios de contaminación
medioambiental.
– Enfoque medioambiental y sostenible, orientando las actuaciones y la gestión no
sólo a una función de evacuación de las aguas pluviales y residuales, sino priman-
do además que las aguas recogidas y transportadas se restituyan al medio receptor
con el mínimo de contaminación posible.
Estos fundamentos precisan, como herramientas de soporte, de unas tecnologías infor-
matizadas, así como la necesaria utilización de metodologías sistematizadas en el plantea-
miento, desarrollo e implantación de las mismas.

La concepción clásica del saneamiento urbano distingue tres subsistemas “físicos” inte-
rrelacionados: la red de alcantarillado, las depuradoras, y los aliviaderos. Sin embargo,
una concepción más amplia del drenaje urbano amplía dichos subsistemas “físicos” con
otra serie de componentes más “tecnológicos” como son los elementos de regulación
electromecánicos y los sistemas de información y control.

La gestión integral del saneamiento de las aguas comprende cuatro ámbitos funda-
mentales, todos ellos necesarios:
54 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

– Planificación: diagnosis del estado y del funcionamiento, propuesta de actuaciones


(obras, equipamientos, sistemas, etc.), plan director actualizado, estudios e infor-
mes, etc.
– Diseño y construcción: redacción de proyectos constructivos, ejecución y control de
las obras y demás instalaciones de gestión activa.
– Explotación: operación-actualización de los sistemas de soporte, control de verti-
dos y acometidas, operación de las depuradoras, regulación y control integral cen-
tralizado, reducción de las inundaciones y de la contaminación de los medios recep-
tores, etc.
– Mantenimiento: inspección de la red y demás instalaciones, limpieza preventiva de
imbornales y de la red, rehabilitación y conservación, mantenimiento de los depó-
sitos de retención, compuertas, estaciones de bombeo y de otras instalaciones espe-
ciales, reparaciones, etc.

3.2. H E R R A M I E N TAS T E C N O L Ó G I C A S D E S O P O RT E

3.2.1. El sistema de info r m a c i ó n t e r r i t o r i a l

La base informática del sistema de información territorial debe estar constituida por:
– Un equipamiento informático de acceso directo desde otras aplicaciones.
– Un software de Sistema de Información Geográfica (SIG), en conexión con pro-
gramas CAD.
– Una base de datos relacional, empleada como receptáculo de los datos textuales y
relacionales.
– Una serie de aplicaciones a medida de las necesidades funcionales de planificación,
construcción, explotación y mantenimiento.

El sistema de información territorial constituye el sistema básico más importante y nece-


sario para realizar cualquier actividad o función realizada con el alcantarillado, y en
general con todos los servicios urbanos y con la planificación y desarrollo urbanísticos.
Este sistema no incluye únicamente la cartografía, sino también todas las informaciones
asociadas al territorio que se consideren de interés, junto con la información completa
de la red de alcantarillado y demás instalaciones de drenaje y depuración. La cartogra-
fía digital es el punto de partida, que hoy día está al alcance de cualquier municipio por
pequeño que sea, con la condición de que se instale bien y se mantenga actualizada.
Contiene datos de tipo gráfico, alfanumérico y relacional, y se sustenta en un sistema de
Información Geográfica (GIS).

El desarrollo de un Sistema de Información Geográfica de un sistema de saneamiento


se debe realizar desde la visión integral de la gestión del alcantarillado, teniendo en cuenta los
siguientes factores:
La gestión avanzada y la planificación de las redes de saneamiento 55

– Disposición de información georreferenciada de todos los estadios de evolución del


alcantarillado.
– Ser una herramienta al servicio de las líneas funcionales de la gestión del alcanta-
rillado y permitir ser utilizado por distintos perfiles de trabajo.
– Permitir rápidas transacciones de información con el resto de sistemas de informa-
tización.

3.2.2. El sistema de modelización integral

Un sistema de modelización integral de una red de saneamiento debe contar con:


– Una base de datos de lluvias que permita hacer estudios estadísticos de frecuencias
de inundaciones o de vertidos
– Modelo de transformación de lluvia – escorrentía
– Modelo de transporte hidráulico del alcantarillado de la ciudad
– Modelo de simulación de contaminantes y sedimentos en la red de alcantarillado
– Modelo de simulación de las depuradoras
– Modelo de simulación de los medios receptores

El sistema de modelización integral debe consistir, idealmente, en un modelo cuantitati-


vo y cualitativo de la red de alcantarillado, depuradora y medio receptor.
Previamente es necesaria la modelización de la lluvia, con el objetivo de disponer de un
hietograma de diseño que integre en sí mismo las características de todas las lluvias rea-
les de cierta magnitud.
Este modelo debe ser actualizado y recalibrado constantemente, con el objetivo de poder,
ante cualquier afección imprevista en la red de alcantarillado (cortes en colectores prin-
cipales por obras necesarias para la ciudad), estudiar de forma rápida y eficiente una
alternativa a esa afección considerando no sólo el tramo afectado sino las posibles
repercusiones aguas abajo.

3.2.3. El sistema de telecontrol y aplicaciones de explotación

3.2.3.1. Elementos constitutivos del sistema de telecontrol

Los elementos físicos necesarios para llevar a término un telecontrol son los siguientes:
– Sensores: pluviómetros, limnímetros, caudalímetros, medidores de estado y de
posición y medidores de calidad.
– Actuadores: dispositivos de regulación que permiten modificar las condiciones de
flujo en el interior de la red y en los desagües. Pertenecen a esta categoría las com-
puertas y válvulas y los bombeos de aguas residuales y pluviales.
56 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

– Estaciones remotas: microordenadores industriales programables, con inteligencia


local cuyas funciones son la recepción y tratamiento de señales, la realización de
cálculos primarios, la realización de la regulación local, el gobierno de actuadores
y el mantenimiento de la comunicación con el centro de control.
– Red de comunicaciones: equipos, líneas y enlaces que permiten la comunicación
bidireccional de datos entre el centro de control y las estaciones remotas. Esta red
utiliza líneas telefónicas conmutadas, líneas telefónicas dedicadas, líneas RDSI o
enlaces por radio.
– Centro de control: conjunto de equipos informáticos y telemáticos de almacena-
miento, cálculo y comunicación bidireccional con las estaciones remotas y con los
operadores o gestores de la explotación.

El sistema de telecontrol comprende el sistema básico del conocimiento de las magnitu-


des variables de la red (lluvia, nivel y caudales, cantidad de agua, estado de las instala-
ciones, vertidos al medio receptor, etc.). Este sistema permite la recogida, el registro y
suministro de la información dinámica del alcantarillado, es decir, la telesupervisión,
pudiendo evolucionar a una segunda funcionalidad de operación a distancia de las ins-
talaciones de regulación: el telemando.

3.2.3.2. Aplicaciones informáticas de explotación centralizada

La explotación centralizada se sirve de aplicaciones que se desarrollan para facilitar el


trabajo de los técnicos de explotación. Las más importantes son:
– Aplicaciones de previsión de la intensidad de lluvia en una discretización espacio-
temporal fina, en función de datos de pluviómetros y radar meteorológico.
– Aplicaciones de previsión y seguimiento de emergencias.
– Sistema telefónico de información automático al personal de guardia.
– Sistema informático de control de la calidad de vertidos.
– Aplicación de control global “on-line”: creación de un modelo hidráulico de la red
que sea capaz de ejecutarse en tiempo real y que, por tanto, pueda interaccionar con
el sistema de telecontrol. El control global “on-line” incorpora también, como un
rasgo característico, una calibración continua en tiempo real basada en los datos de
telesupervisión.
– Informes automáticos: aplicaciones que acceden directa o indirectamente a la base
de datos de explotación. Estas aplicaciones serán de gran ayuda para poder realizar
balances o estadísticas de sensores y actuadores de una forma rápida y precisa.
– Control de accesos, operaciones e incidencias en la red implantada sobre el Siste-
ma de Información Geográfica: permite realizar una gestión de la información reci-
bida de forma rápida y eficaz, pudiendo realizar intersección espacial y temporal de
los datos para detectar conflictos entre operaciones, incidencias y accesos.
La gestión avanzada y la planificación de las redes de saneamiento 57

3.3. L A P L A N I F I C ACIÓN DE LAS REDES DE SANEAMIENTO Y DRENA J E


U R BA N O

3.3.1. C a racterísticas de la planif icación

Las características básicas de la planificación de las redes de saneamiento deberían ser


las siguientes:
– Ha de contemplar el estudio de las cuencas vertientes en su integridad, lo cual en
muchos casos implica un ámbito hidrológico supramunicipal. Ello choca a veces
con el carácter municipal que tienen los planes especiales de alcantarillado o sane-
amiento en general.
– Ha de basarse en la incorporación armoniosa al desarrollo y mejora urbana de cau-
ces naturales, estanques, alcantarillas, dispositivos de control y tratamiento, así
como dispositivos de captación y desagües. Ello implicará, por ejemplo, que cual-
quier modificación o ampliación de la red existente, se realice teniendo en cuenta
el conjunto de la red de alcantarillado.
– Lo deseable es que el sistema de drenaje urbano no se implante en una urbaniza-
ción una vez desarrollada, sino que sea una fuente de concepción en el diseño urba-
nístico, empezando a ser posible ya a nivel de la planificación urbanística.
– Debe estudiar la viabilidad de técnicas compensatorias de infiltración-retención o
técnicas alternativas de drenaje que permitan reducir los caudales circulantes en la
red y su contaminación asociada, fomentando la infiltración y el almacenamiento
en el subsuelo.
– Ha de tener en cuenta que, además del flujo del agua por el sistema “inferior” de
drenaje constituido por imbornales, rejas y red de alcantarillado con sus instalacio-
nes subterráneas, existe un flujo por un sistema “superior” (concepto llamado de
drenaje dual), constituido por los cauces naturales, estanques a cielo abierto y las
estructuras viarias, que ha de ser capaz de evacuar los caudales que no absorba la
red de alcantarillado.
– Debe contemplar la posibilidad de implantar técnicas de control en tiempo real del
funcionamiento de la red de alcantarillado, que esencialmente permitan reducir los
problemas de inundaciones gracias a un mejor aprovechamiento de la capacidad de
la red, y disminuir el impacto ambiental de sus vertidos en tiempo de lluvia al
medio receptor gracias a una mejor gestión de los caudales evacuados en casos de
lluvias poco intensas.
– El funcionamiento de la red de alcantarillado, deberá estudiarse con un modelo
matemático hidrológico-hidráulico de simulación (dadas las limitaciones del
comúnmente utilizado método racional) calibrado con datos de sensores de telesu-
pervisión.
– El alcantarillado deberá restituir al medio receptor las aguas de lluvia captadas, en
las mejores condiciones posibles, minimizando el impacto de los vertidos en tiem-
po de lluvia (llamados DSU, Descargas del Sistema Unitario, en el caso de redes
unitarias, mayoritarias en España).
58 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

– Debe abordar el estudio del sistema de saneamiento urbano de una forma integral,
es decir, no sólo contemplando la red de alcantarillado, sino también la depuradora
y el medio receptor.
– En las zonas sensibles a inundaciones se deberán estudiar soluciones locales espe-
cíficas, en aras a conseguir una apreciable mejora de su funcionamiento.

La falta de un adecuado nivel de inversión en las redes de saneamiento y drenaje, que


rara vez ha estado acorde con el nivel crecimiento de las ciudades, ha ido por lo gene-
ral acompañada de otra carencia, que es la falta de una adecuada planificación de
dichas redes.
La concentración de la población en las ciudades ha conllevado un aumento considera-
ble de su urbanización, y por tanto de su impermeabilidad, produciendo un aumento en
los volúmenes de escorrentía y en las velocidades de flujo, reduciendo los tiempos de
concentración. Estos dos efectos combinados tienen ya por sí solos consecuencias drás-
ticas en cuanto a los caudales punta que se producen en las redes de saneamiento y dre-
naje, pero si además no se dispone de una planificación adecuada, las consecuencias
son mucho mayores. En efecto, las ciudades han visto con frecuencia desbordados sus
planes de crecimiento, incluso en muchos casos se ha producido dicho crecimiento sin
ningún plan de ordenación que lo controle. Ello ha motivado que muchas veces el nuevo
sistema de drenaje se haya proyectado descoordinadamente con el resto de la red de
alcantarillado, sin estudiar las posibles influencias en las cuencas aguas abajo de las
nuevas urbanizaciones, diseñándose incluso inadecuadamente el nuevo sistema de dre-
naje por esta falta de control.
Por ello, es del todo imprescindible realizar una planificación del drenaje urbano que
permita cumplir adecuadamente sus tres funciones esenciales: protección higiénica de
los habitantes de la ciudad, protección ante inundaciones y protección ambiental del
medio receptor.

3.2.2. Metodología ge n e ral

La Fig 1 describe el flujo de procesos que constituyen la actividad de la planificación.


Para interpretar dicho esquema, se hacen a continuación diversas consideraciones.
Para empezar, existe en el caso más general un amplio abanico de datos estructurales
y fenomenológicos necesarios para la planificación, tal como se verá en el apartado 3.3.3.
Por otro lado, es imprescindible contar con una buena cartografía de base, sobre la cual
realizar la definición de las subcuencas vertientes y la determinación de la red a analizar. Para
cada subcuenca vertiente se determinan sus parámetros característicos: área, impermeabili-
dad, longitud, pendiente, etc.
La gestión avanzada y la planificación de las redes de saneamiento 59

DATOS
DATOS FENOMENOLÓGICOS
ESTRUCTURALES Informatización * Lluvia
* Alcantarilla de la información * Niveles
* Terreno de base * Caudales
* etc * Polutogramas
* etc
MODELIZACIÓN
Calibración
MATEMÀTICA

DIAGNOSIS
ESTADO DIAGNOSIS PROGNOSIS
FUNCIONAMIENTO FUNCIONAMIENTO

Propuestas de actuación
CONDICIONANTES
* Urbanísticos
* Orohidrográficos
PLAN * Sociales
DIRECTOR DE * Económicos
SANEAMIENTO

Figura 1. Metodología general de la planificación.

En lo que se refiere a las herramientas de modelización matemática, es objeto del apar-


tado 3.3.4.

A priori, existen multitud de modelos de simulación de redes de alcantarillado, tanto


comerciales como académicos; sin embargo, el número se reduce cuando se exige que
hayan sido utilizados en situaciones parecidas a las que se pretende abordar. Además
el modelo de simulación ha de permitir modelar la escorrentía y la propagación de
los caudales resultantes por la red, solucionando en el mejor de los casos las ecua-
ciones de Saint Venant completas, de forma que se puedan estudiar redes malladas,
puntos singulares, aliviaderos, flujos en presión, etc. En ciudades medianas o gran-
des, que acostumbran a tener redes complejas, se eligen en general modelos matemá-
ticos de los denominados de nivel III (máxima precisión) como el MOUSE del Danish
Hydraulic Institute (DHI) utilizado ya en España en las ciudades de Barcelona, Mur-
cia, Alicante, Vitoria, Las Palmas, Pamplona, Reus, Palencia y Gandía entre otras, el
HYDROWORKS de HR Wallingford, o el SWMM de la Environmental Protection
Agency (EPA).

Entrando ya propiamente en las etapas del proceso de planificación, la primera y esen-


cial es la diagnosis, la cual ha de aportar un conocimiento del funcionamiento y del estado de
las instalaciones en su conjunto. Además debe cubrir tanto las insuficiencias hidráulicas como
las deficiencias estructurales, los efectos contaminantes en los medios receptores, los defec-
tos de gestión, las carencias de todo tipo, etc.
Para realizar una correcta diagnosis se deben tener en cuenta los siguientes aspectos:
60 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

– Recopilación exhaustiva de antecedentes y de información


– Inspección ocular sobre el terreno
– Seguimiento de una metodología apropiada
– Utilización de un modelo de análisis y simulación
– Utilización de otros sistemas informáticos de aplicación funcional
En los países europeos del área mediterránea es habitual diagnosticar el comporta-
miento de la red para lluvias de 10 años de período de retorno.
Para ajustar y contrastar la diagnosis es necesario realizar una labor de calibración del
modelo ajustando sus parámetros de manera que los resultados que proporcione el modelo se
correspondan con la realidad. En muchos casos los únicos datos de que se dispone son las
incidencias por inundación (saltos de tapas, etc.) recibidas de diversas fuentes.
Posteriormente, hay que iniciar la fase de prognosis, combinando la diagnosis comple-
ta con una adecuada propuesta de actuaciones debidamente justificadas y presupuestadas, que
se deberán adaptar a toda una serie de condicionantes urbanísticos, orohidrográficos, sociales
y económicos. En esta fase de prognosis se comprobará mediante el modelo de simulación el
buen funcionamiento de las actuaciones previstas.
La diagnosis y la prognosis constituyen el núcleo fundamental de la planificación,
cuyo resultado y producto es el Plan Director o Especial de Saneamiento, documento de gran
utilidad que aunque a menudo se conceptualice como un producto final en si mismo (que lo
es), en realidad acaba siendo el hito que marca el inicio de algo todavía más útil, que es la pla-
nificación en continuo, mediante sucesivas revisiones y actualizaciones de dicho plan.

3.3.3. I n formación de base

Existen bastantes parámetros y datos que interesa medir y recoger para poder realizar
correctamente la planificación, tal como se refleja en la Tabla 6. En general se distingue entre
datos estructurales del sistema de saneamiento (drenaje-alcantarillado-depuradora-medio
receptor), donde ocurre el suceso que se pretende analizar, y datos fenomenológicos que
hacen referencia al suceso “lluvia” que desencadena el proceso, y al fenómeno de propaga-
ción hidráulica y de contaminación por el sistema de saneamiento, que constituye su respuesta
al suceso pluviométrico.

Estos datos se gestionan en general en sistemas informáticos diferentes:


– Un Sistema Informático Territorial, basado en un GIS, en el caso de los datos estruc-
turales, que son en general fijos en el tiempo.
– Un Sistema Informático de Telecontrol, en el caso de datos fenomenológicos, que tie-
nen en general una variación temporal.
Sin embargo, en los dos casos es conveniente utilizar la misma plataforma tecnológica
para la base de datos, la cual permite un desarrollo coordinado y un efecto integrador de
las aplicaciones correspondientes, en referencia a la modelización del sistema.
La gestión avanzada y la planificación de las redes de saneamiento 61

3.3.4. Los modelos de simulación nu m é r i c a

3.3.4.1. Generalidades

Un modelo es un prototipo que reproduce las características deseadas del mundo real.
La tarea de modelación implica varios aspectos:
– La identificación, que consiste en la especificación del problema, el análisis de las
componentes y la selección de los datos básicos relacionados con el fenómeno a
modelar.
– La concepción, que consiste en la selección de las técnicas apropiadas, la formula-
ción matemática del proceso a modelar y la programación o desarrollo del softwa-
re adecuado.
– La implantación, que consiste en la validación del modelo, en la introducción de
algunos refinamientos y, finalmente, en la simulación del sistema de drenaje.

El criterio de elección del modelo se basa en aspectos como el tipo de documento que se
pretende redactar, el tipo de suceso meteorológico, las disponibilidades de medios mate-
riales y humanos, el tipo de red de alcantarillado a simular y el montante de la inversión
consecuente.
Las diferencias entre las fórmulas empíricas tradicionalmente aplicadas y los modelos
de simulación se esquematizan en la Tabla 5.

Tabla 5. Diferencias entre las fórmulas empíricas y los modelos de simulación

Elemento Método racional Modelo de simulación


Intensidad de lluvia Uniforme Variable
Pérdidas por infiltración Constantes Variables
Propagación de ondas No simulada Simulada por métodos hidráulicos o hidrológicos
Determinación de sobrecargas No posible Posible
Resultado básico Qmáx Q (t)

En zonas permeables tiene una importancia extrema la variación de las pérdidas por
infiltración, las cuales se consideran constantes en las fórmulas empíricas.

3.3.4.2. Estructura general de un modelo

Los modelos de simulación giran en torno a tres bloques básicos:


– Determinación de la señal de entrada en el modelo, es decir, la lluvia. Puede ser
algo tan sencillo como introducir una lluvia bloque o tan complejo como simular
una lluvia con variación espacial y temporal.
62 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

– Transformación de la lluvia en hidrogramas de entrada en los puntos de la red bási-


ca de colectores. Ello implica una simulación de la función de producción, es decir,
transformar la lluvia en escorrentía, y de la función transporte, es decir, transportar
las escorrentías a los puntos de concentración.
– Translación por los colectores de los hidrogramas de entrada. Ello implica simular
las laminaciones que puedan existir, así como el comportamiento en las intersec-
ciones y puntos singulares, pudiendo algunos modelos simular el funcionamiento
mixto lámina libre-presión, por resolución completa de las ecuaciones de Saint
Venant introduciendo el concepto de la ranura propuesto por Preissmann.

Tabla 6. Información de base necesaria para la planificación de las redes de saneamiento y drenaje

. Red drenante natural


Orohidrográficos . Cuencas y subcuencas vertientes (contorno, área, pen-
diente media, longitud)
Pedológicos . Vegetación/ tipo de suelo/ rugosidad
. Impermeabilidad o coeficiente de escorrentía
Drenaje/Pluvial . TECIR
. Otras infraestructuras existentes: ferrocarril, metro, ser-
vicios (agua, gas, electricidad, teléfono, galerías de ser-
Urbanísticos
vicios)
. Población o densidad hab/ha
. Consumos agua potable población, industrias, etc.
. Tipo de actividad industrial
. Distribución, densidad y tipología de imbornales
. Tipo de red (unitaria/separativa)
. Trazado red y ubicación pozos de registro (longitudes
tramos)
Datos
. Cota terreno y cubeta en pozos de registro de alcantari-
estructurales
llado (pendientes tramos)
. Sección transversal alcantarilla
Alcantarillado De la red
. Rugosidad alcantarilla (edad)
. Depósitos de retención
. Compuertas
. Estaciones de bombeo
. Obras singulares: fosas areneras, aliviaderos trans. y
long., rápidos, sifones
. Nivel de mantenimiento
Entrada Geometría, etc.
Depuradora Instalación Geometría/ conectividad/ capacidad
Salida Desagüe directo / emisario submarino
Batimetría/ línea de costa (diques, espigones, etc.)/amorti-
Mar
Medio receptor guadores de oleaje
Río Sección transversal/perfiles longitudinales/rugosidad
La gestión avanzada y la planificación de las redes de saneamiento 63

Tabla 6. Información de base necesaria para la planificación de las redes de saneamiento y drenaje.
(Continuación)

Hietograma/altura total/duración/tiempo de comienzo


Drenaje/Pluvial De la lluvia /duración tiempo seco precedente/contaminación atmosfé-
rica asociada
. Caudal aguas residuales
. Hidrograma o limnigrama durante el evento
Hidráulicos
pluviométrico
. Delimitación y frecuencia zonas inundables

Del flujo . Materias sólidas (MES, turbidez)


Alcantarillado . Materia orgánica (DBO5, DQO, COT)
en la red
De . Nutrientes: carbono, nitrógeno (NTK,
contamina- NH4+, NO3-), fósforo (P total, PO4)
ción . Metales pesados (Pb, Zn, Cu, Cr, Ni, Cd, Hg)
. Bacterias (coliformes fecales, coniformes
totales, estreptococos fecales)
Afluente Caudal/coeficiente punta/ DBO5/ SS/ etc.
Datos Depuradora Instalación Caudal /velocidad ascensional/ tiempo de retención/ etc.
Fenomenológicos
Efluente Caudal/ DBO5/ SS
. Niveles (mareas astronómica y meteoroló-
Hidráulicos gica, temporales)
. Corrientes marinas
. Vientos dominantes
Mar . Flotantes
De
. CF/CT/EF
contamina-
ción . Nutrientes (posibilidad de eutrofización)
Medio receptor . Impacto DSU
Otros Horas de luz solar/ temperatura/ salinidad
Caudal base/ hidrogramas o limnigramas en
Hidráulicos
tiempo de lluvia
Río De
contamina- Oxígeno disuelto/ NH3/ impacto DSU
ción

Existe un cuarto bloque que empieza a ser común, y es el que simula el comportamien-
to del medio receptor. Además de simular el funcionamiento del sistema frente a precipi-
taciones intensas, en cuanto a los caudales que se presentan en diferentes puntos de la
red, los modelos realizan también cada vez más la simulación de tipo cualitativo. Se trata
de modelar el proceso de lavado de la cuenca y ver cuales son las concentraciones de
polucionantes que circulan hasta los puntos de entrega al medio receptor. Se suelen
introducir también los polucionantes generados doméstica e industrialmente y a partir
64 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

de los polutogramas calculados en los puntos de vertido se pueden adoptar estrategias


de intercepción de residuales o de liberación al medio receptor del caudal mixto pluvia-
les-residuales. Dada la creciente sensibilidad medioambiental, estos modelos cada vez
están adquiriendo mayor auge.

3.3.4.3. Niveles de modelación

En la Tabla 7 se exponen los distintos niveles de modelación dentro de un modelo de


simulación.

Tabla 7. Niveles de modelación

Nivel de análisis Tipo de hardware Complejidad Objetivo Características


I Pocket Baja-Media Tanteos No ordenador
Ecuaciones simples
II PC Baja-Media Planificación simple 100-10.000 instrucciones
Anteproyectos Simula propagación
Planificación compleja > 10.000 instrucciones
III PC/Estación de trabajo Media-Alta Análisis Gran precisión
Proyectos
IV PC/Estación de trabajo Alta Operacional Teledatos
Feedback

Existe un primer nivel en el que lo que se pretende es realizar tanteos sobre sistemas
de drenaje; a tal efecto basta con la aplicación de fórmulas empíricas que pueden cargarse en
una calculadora programable por comodidad y rapidez, y que, desde luego, podrían aplicarse
manualmente.
Existe un segundo nivel en el que se pretenden realizar tanteos más ajustados para infor-
mes económicos o bien para realizar anteproyectos o documentos urbanísticos con carácter de
plan general en poblaciones pequeñas o medianas y estudios de impacto. En este nivel ya se uti-
lizan modelos que tengan la capacidad de tratar bases de datos pluviométricos y si es de una
forma continua (en batch) mejor: dichos modelos tienen capacidad para realizar la simulación de
la propagación por la red de los hidrogramas de entrada y el programa suele tener una longitud
de entre unos cientos de instrucciones y unas decenas de miles de niveles de instrucciones.
El tercer nivel está constituido por modelos que suelen utilizarse para la redacción de
planes directores de saneamiento en ciudades importantes y para el análisis de proyectos
constructivos. Los bloques suelen coincidir con los modelos de nivel II, excepto el bloque de
propagación que suele consistir en un modelo hidráulico completo de flujo de gran precisión,
capaz de simular resaltos móviles, flujo en presión y condiciones de contorno variables en el
tiempo. Los tiempos de cálculo son bastante altos y las simulaciones acostumbran a hacerse
con un sólo suceso pluviométrico, aunque cada vez más permiten hacer simulaciones con
series históricas (largas) de lluvias.
La gestión avanzada y la planificación de las redes de saneamiento 65

En el cuarto nivel se encuentran los modelos operacionales cuya complejidad y con-


cepto es análogo habitualmente a los de nivel II, pero que están preparados para recibir seña-
les de entrada y responder a determinadas situaciones, de cara a un control del funciona-
miento del sistema. Son los núcleos de la automatización de la red de alcantarillado, que pasa
a considerarse un sistema dinámico en lugar de una estructura pasiva. Esta filosofía de mode-
lo permite estudiar de una manera ágil el funcionamiento de dispositivos móviles de control
en la red de alcantarillado.

3.3.4.4. Tecnología disponible


La disponibilidad y la facilidad de operación, cada vez más grandes, en ordenadores
potentes y relativamente económicos han llevado a un uso cada vez más frecuente de mode-
los de simulación hidráulica capaces de predecir la actuación del sistema de alcantarillado.

En la Tabla 8 se expone un análisis comparativo de algunas de las prestaciones más sig-


nificativas, disponibles en los 14 modelos de simulación más conocidos y utilizados mun-
dialmente.

Tabla 8. Comparación prestaciones modelos existentes de simulación del alcantarillado

Modelo País Sobre- Inunda- Sedi- Estanca- Bucles Interface


cargas ciones mentos mientos Med. Rec.
HVM Alemania Sí Sí No Sí Sí No
CHAT Gran Bretaña No No No Sí Sí No
HYDROWORKS Gran Bretaña Sí Sí Sí Sí Sí No
SPARROW Gran Bretaña Sí Sí No No No No
TRRL Gran Bretaña No No No No No No
WASSP Gran Bretaña Sí Sí No No No No
OTTHYMO Canadá No No No No No No
SIRDU Canadá No No No No No No
MOUSE Dinamarca Sí Sí Sí Sí Sí Sí
ILLUDAS EUA No No No No No No
ISS EUA Sí Sí No Sí No No
SWMM EUA Sí Sí Sí Sí Sí No
WRE EUA Sí Sí No Sí Sí No
CAREDAS Francia Sí Sí No Sí Sí No

De cara a elegir el modelo más conveniente, es esencial determinar el objetivo final


perseguido y analizar las prestaciones del mismo.
66 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

3.3.4.5. Fases de la modelización


La implementación de un modelo de simulación implica un cierto número de fases
para pasar de un sistema real a un modelo operacional capaz de simularlo. Prácticamente se
trata de un proceso iterativo, estructurado conceptualmente en cuatro fases:
– Composición. Incluye la digitalización en CAD o SIG de los datos topográficos de
la red, la parametrización hidrológica de las cuencas vertientes, la introducción de
las secciones de cada tramo de colector, y la selección de la lluvia o lluvias de pro-
yecto o diseño.
Una vez el modelo está compuesto en CAD o SIG, un interface transforma el mode-
lo al formato del programa de simulación, obteniendo un modelo compuesto sobre
el cuál empezar a trabajar. Del repaso informático de la red y de sus puntos singu-
lares a fin de reproducirlos lo más adecuadamente posible, sale un primer modelo
operativo, del que ya se pueden obtener unos primeros resultados.
– Calibración y validación. La calibración del modelo consiste en ajustar sus pará-
metros, a ser posible los que no tengan un sentido físico directo, a partir de un juego
de datos fenomenológicos medidos sobre el sistema real.
Las respuestas reales de la red frente a sucesos reales de lluvia deberán acercarse a
los resultados del modelo por aproximaciones sucesivas, modificando en general
parámetros hidrológicos de las cuencas y parámetros hidráulicos de la red. Una vez
el modelo está calibrado, indefectiblemente habrá que validarlo. La validación con-
siste en verificar, sobre un juego de datos fenomenológicos reales, diferentes de los
utilizados en la calibración, la aptitud del modelo calibrado de simular la realidad.
– Optimización. En redes grandes, y debido a la gran complejidad de los modelos con
la consecuente lentitud del cálculo, en ciertos casos hay que hacer una optimiza-
ción, es decir, una simplificación razonable de la red a fin de obtener los mismos
resultados, pero en menos tiempo. Ello se consigue con la unión de varias sub-
cuencas en una sola que tenga la misma respuesta, y la simplificación de la red, uni-
ficando tramos con la misma pendiente y sección.
Además, el modelo permite la reducción manual de los nudos de cálculo, cosa que
puede llegar a dividir por dos las dimensiones de la matriz de cálculo y mucho más
el tiempo de su resolución.
– Explotación. La explotación del modelo es la fase operacional del proceso, su ope-
ración práctica, que debe permitir obtener los resultados de la diagnosis del fun-
cionamiento de la red actual, y prognosis del funcionamiento de la red futura, una
vez incorporadas a la red actual las obras necesarias para solucionar sus insufi-
ciencias.
Es conveniente disponer de herramientas que permitan obtener gráficamente infor-
maciones tales como los perfiles de lámina de agua, hidrogramas en los nudos,
niveles y velocidad en función del tiempo, etc., para poder interpretar los resulta-
dos, determinando con precisión el funcionamiento de la red y sus insuficiencias.
Ello permite determinar en un proceso iterativo las actuaciones óptimas para resol-
ver los problemas detectados.
La gestión avanzada y la planificación de las redes de saneamiento 67

3.3.5. T ipologías de actuaciones

Ante las disfunciones del sistema de saneamiento de cualquier ciudad, traducidas esen-
cialmente en inundaciones e impacto ambiental negativo de sus vertidos en tiempo de lluvia
al medio receptor, se pueden plantear diversas actuaciones. Lo lógico es planificar estas
actuaciones pensando en el sistema integral de saneamiento: drenaje pluvial-alcantarillado-
depuradora-medio receptor, dada la interacción entre todos estos subsistemas.
En la Tabla 11 se exponen algunas de las actuaciones posibles en un sistema de sanea-
miento, ordenadas en función de su ubicación dentro del esquema de la red junto con sus obje-
tivos esenciales. Como a su vez algunas de las actuaciones consisten en la construcción de
nuevos elementos de la red, el lector deberá remitirse a las definiciones de éstos que se hallan
en el capítulo 4.
Están, por un lado, las actuaciones en la estación depuradora, destinadas a limitar las
perturbaciones producidas en su funcionamiento por las variaciones cuantitativas y cualitati-
vas producidas en el efluente en tiempo de lluvia, así como las medidas o acciones directas
puntuales sobre el propio medio receptor, destinadas a reducir el efecto de choque (y acumu-
lativo en algún caso) producido por las DSU; ambas caen fuera del ámbito de esta Guía Téc-
nica. Por otro lado, están las actuaciones a realizar en la propia red, así como en sus elemen-
tos de entrada, e incluso aguas arriba de ésta.

Las actuaciones en la red son sin duda las más eficaces para reducir o evitar inunda-
ciones y/o eliminar materia en suspensión y flotantes.
Debe destacarse que los estudios más recientes demuestran que una gran parte de la con-
taminación de las DSU está asociada a las MES, Materia en Suspensión, (a excepción
principalmente de los nitritos, nitratos y fósforo soluble), y a su vez que las MES poseen
unas características hidrodinámicas que facilitan su eliminación por decantación.
A título orientativo, en la Tabla 9 se indican unos valores de los porcentajes de contami-
nación fijada en la MES para diferentes parámetros.

Tabla 9. Contaminación contenida en la MES (Chebbo)

DQO DBO5 NTK Hidrocarburos Pb


83 a 92% 90 a 95% 65 a 80% 82 a 99% 97 a 99%

Así pues, puede confiarse en que una decantación de algunas horas reduzca notablemen-
te no solamente las MES sino también los elementos fijados sobre ellas; la Tabla 10 con-
firma esta tesis.

Tabla 10. Reducción de la polución por decantación (Chebbo)

MES DQO DBO5 NTK Hidrocarburos Pb


80 a 90% 60 a 90% 75 a 90% 40 a 70% 90% 65 a 80%
68 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

Tabla 11. Clasificación de actuaciones posibles en el sistema de saneamiento y sus objetivos

Lugar de Tipo de actuación Objetivo


actuación
Colector Reducción o eliminación inundaciones
Depósitos Enterrados Eliminación inundaciones y/o materia en
de retención Al aire libre suspensión (MES)

Areneros y trampas de sedimentos Eliminación MES


Compuertas de derivación
Actuadores o contención Reducción inundaciones y/o eliminación
MES
Estaciones de bombeo
Red
Separación de hidrocarburos (basados en el
Separador de hidrocarburos principio de la coalescencia), aunque limitado a
caudales punta de 0,3 m3/s

Desbaste en los aliviaderos al medio Retención de flotantes


receptor
Eliminación de depósitos en el alcantarillado
Limpieza de alcantarillado que luego contaminan los medios receptores
Rehabilitación del alcantarillado Garantizar funcionalidad y estado estructural
de caída directa Evitar inundaciones locales
Entradas Imbornales sifónicos Evitar inundaciones locales y olores
a la red desarenadores Evitar inundaciones locales y retener arenas
Fosas desarenadoras Retención de arenas y materia gruesa
Limpieza de los espacios públicos (calles, Reducción materia gruesa y polución visual,
mercados, etc.) mejora capacidad de evacuación.
Reducción materia gruesa y polución visual,
Limpieza de los cauces naturales mejora capacidad de evacuación.
Azotea
Técnicas
compensato- Zanja drenante o
de infiltración
Aguas arriba rias de infil-
tración- Cuneta en espacios verdes
de la red
retención o Pozo de infiltración Reducción volúmenes de escorrentía y
Técnicas de caudales punta, y retención de diversos
Plataforma de infiltración
Drenaje contaminantes (MES, metales pesados, etc.)
Urbano Área de infiltración
inundable
Sostenible
(TEDU’s) Pavimentos filtrantes
(revestimientos alveolares,
calzadas porosas,…).
La gestión avanzada y la planificación de las redes de saneamiento 69

Tabla 11. Clasificación de actuaciones posibles en el sistema de saneamiento y sus objetivos


(Continuación)

Lugar de Tipo de actuación Objetivo


actuación
Barco tipo "Pelican"
Barrera flotante Retención de flotantes

Red interceptora vertical


Limpieza del lecho del medio receptor Reducir polución acumulada en el medio
aguas abajo de los puntos de vertido receptor, o de choque aguas abajo

Agitación del agua


Insuflación de O2
Inyección de agua sobresaturada
en oxígeno Aumento 02 disuelto en el medio receptor
Aumento artificial del caudal de estiaje

Medio receptor Creación de caídas de agua en azudes de


ríos navegables
Instalación zonas piscícolas protegidas Refugio de los peces en caso de polución
(brazos secundarios, etc.) muy alta
Introducción de especies piscícolas menos
sensibles a la polución Restaurar la fauna piscícola
Campañas de repoblación piscícola
Gestión coordinada entre depuradora y
alcantarillado, especialmente en tiempo de
lluvia. Optimizar la reducción de contaminantes en
Modificación en el by-pass, modificación el caudal residual y pluvial afluente
del circuito de fangos, desinfección de las
aguas pluviales, etc.

Otras posibles actuaciones podrían ser las realizadas aguas arriba de la red, pero
con repercusión en el posterior comportamiento de la misma. Estas actuaciones son
la limpieza de los espacios públicos y las Técnicas de Drenaje Urbano Sostenible
(TEDUS).
En principio parece lógico tratar de evitar que la polución existente en la calle o un
espacio público en general, entre en el alcantarillado. Sin embargo en la práctica se ha
visto que la limpieza de la vía pública tiene sobre todo interés por la higiene de la pro-
pia vía y para eliminar la polución visual. De hecho esta limpieza permite retirar la
70 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

materia más gruesa, pero se ha visto que su eficacia media para las partículas finas (que
suponen la parte más importante de la contaminación) varía entre 10 y 30%, con fuer-
tes variaciones en función del lugar y de las condiciones de operación. Parece ser que
sólo si se llega a limpiar 1 vez cada día, y combinando barrido-aspiración y lavado, se
consigue un efecto significativo sobre la descontaminación de las DSU. Esto supone un
coste de mantenimiento superior al disponible en muchos casos.
Las llamadas Técnicas de Drenaje Urbano Sostenible (TEDUS), tienen por objeto
compensar los efectos negativos de la impermeabilización (inundaciones e impacto
contaminante) vinculada al desarrollo urbano. Estas soluciones tecnológicas se cen-
tran en laminar los caudales punta, reducir los volúmenes de escorrentía y retener la
contaminación. Aplicándose esencialmente aguas arriba de las redes en las zonas de
nueva urbanización, permiten respetar las restricciones hidráulicas aguas abajo (y
reducir el impacto sobre el medio receptor), y se traduce en la ejecución de colectores
de diámetro sensiblemente más reducido, permitiendo de este modo economías signi-
ficativas.
A fin de que el comportamiento de una red de drenaje esté de acuerdo con el diseño
previsto, es necesario que el agua procedente de la escorrentía superficial entre en la
red de drenaje en las zonas previstas. No se debe olvidar que la dirección de la esco-
rrentía superficial puede no coincidir con la de la red de drenaje, por tanto unas obras
de captación insuficientes favorecen la transferencia de caudales entre subcuencas
modificando el esquema de caudales circulantes para la red, llegándose en el peor de
los casos a producir inundaciones. Por lo tanto, una actuación que muchas veces
puede ser importante, es la instalación de nuevos imbornales allí donde sean necesa-
rios.

3.3.6. C o n t e n i d o d e u n p l a n d i re c t o r d e d re n a j e u r b a n o

Se recomienda que la planificación del alcantarillado o drenaje urbano de un munici-


pio se plasme en un documento oficial que se denomina habitualmente Plan Director. Inclu-
so es deseable que este documento se tramite urbanísticamente como “Plan Especial de Sane-
amiento”, siguiendo la legislación urbanística nacional o regional que corresponda. Este
documento debería abordar los aspectos siguientes:
– Objeto del plan especial: Se definen los criterios de protección que se aplican a la
planificación. Es decir el objetivo de protección para el que se van a definir las
actuaciones necesarias en la red de alcantarillado.
– Antecedentes: Se hace una breve descripción de los planes directores anteriores, los
últimos proyectos de alcantarillado realizados, etc., para definir la información de
partida de que se dispone cuando se empieza esta nueva planificación.
– Justificación de la redacción del plan: Es una descripción de los motivos que han
llevado a la necesidad de hacer una nueva planificación y redactar el Plan Director.
Estos motivos pueden ser variados, pero los más habituales son:
- Existen inundaciones periódicas que se quieren reducir.
La gestión avanzada y la planificación de las redes de saneamiento 71

- Hay nuevos requisitos medioambientales (nuevas legislaciones como la Directi-


va Marco del Agua o la Directiva de Aguas de Baño) que obligan a replantear la
red de alcantarillado y a proponer actuaciones para cumplir con estos nuevos
requisitos.
- Grandes cambios urbanísticos: La ciudad ha acometido y/o va a acometer un
fuerte crecimiento urbanístico o muchos cambios que obligan a reestudiar la
capacidad de la red existente y a ver la integración de la red de esta zona nueva
de la ciudad con la zona ya existente, para evitar problemas de falta de capaci-
dad en esta última.
- Necesidad de modernizar la gestión de la red de alcantarillado, aplicando las
nuevas tecnologías disponibles (sistema de modelización, telesupervisión
mediante sistemas de sensores y telecontrol de actuadores como compuertas,
depósitos, bombeos, etc.).
– Condicionantes y criterios adoptados en el plan: Se hace una descripción de las
hipótesis realizadas en el plan, los objetivos y los condicionantes que afectan a la
aplicación del Plan.
– Metodología: Descripción de la metodología utilizada para el desarrollo del Plan,
el proceso de recogida de información, creación del modelo, calibración del mismo,
realización de la diagnosis, prognosis, etc.
– Diagnosis del funcionamiento y del estado actual de la red: Se hace una descrip-
ción detallada de las insuficiencias existentes actualmente en la red de alcantarilla-
do. De igual importancia resulta hacer un estudio del déficit de elementos auxilia-
res de gran importancia como pueden ser los sumideros, encargados de introducir
el agua superficial en la red de alcantarillado. Finalmente sería aconsejable que esta
diagnosis, incluyese el impacto contaminante de las descargas de la red de alcanta-
rillado sobre los medios receptores.
– Prognosis de las actuaciones propuestas: descripción y justificación: Se descri-
ben las actuaciones necesarias que hay que hacer en la red existente para cum-
plir los objetivos de descripción previamente definidos y su función. Estas sue-
len clasificarse en actuaciones pendientes en la red primaria, nuevos colectores
de la red secundaria, descripción de los elementos auxiliares necesarios, actua-
ciones anti-contaminación y requisitos de explotación integral y centralizada si
procede.
– Presupuesto: Incluye la valoración económica de las actuaciones descritas ante-
riormente pudiéndose agrupar por orden de importancia.
– Aplicación y actualización del plan: Descripción del horizonte del plan, es decir
los años para los que está previsto que tenga vigencia y los plazos de construc-
ción previstos para las actuaciones propuestas. Además estos planes se deberí-
an poder actualizar con una cierta periodicidad o cuando aparezcan nuevos con-
dicionantes que modifiquen los condicionantes sobre los cuales se redacta el
plan.
72 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

A título orientativo se incluyen a continuación los documentos que conforman en gene-


ral un Plan Director o Especial de Saneamiento:
Documento nº 1: Memoria
Documento nº 2: Anejo de análisis de la estructura y del funcionamiento de la red
Documento nº 3: Anejo de actuaciones propuestas
Documento nº 4: Planos
Documento nº 5: Presupuesto
Documento nº 6: Recomendaciones
• De planificación
– Actualización del Plan Especial de Saneamiento
– Técnicas compensatorias de infiltración-retención
• De proyectos
– Pliego de condiciones
– Diseño hidráulico
– Diseño mecánico
• De explotación
• De mantenimiento de la red
• De protección civil
• De seguridad y salud
Documento nº 7: Recopilación de normativa
4. CARAC T E R Í S T I C A S D E L O S C O M P O N E N T E S D E
LAS REDES DE SANEAMIENTO Y DRENA J E U R BANO

Este capítulo tiene por objeto la descripción de las principales características que deben
cumplir los componentes que forman parte de una red de saneamiento o drenaje urbano, tanto
las propias conducciones (dimensiones, tipos de uniones, revestimientos, etc.), como los res-
tantes elementos o infraestructuras complementarias (pozos de registro, aliviaderos, depósi-
tos de retención, estaciones de bombeo, etc.). Quedan recogidos en otros capítulos aspectos
tales como el dimensionamiento hidráulico o mecánico, las condiciones de instalación, o el
necesario control de calidad o la gestión y explotación de la red.
Por su propia condición es el capítulo más prolijo de la presente Guía Técnica y se ha
dividido en diferentes apartados.
Así, en primer lugar (y tras el primer apartado 4.1 dedicado a introducir unas condi-
ciones generales que todos los componentes deben cumplir), en los apartados 4.2 a 4.4 se des-
criben las características de las distintas tipologías de conducciones posibles, así como sus sis-
temas de unión o posibles piezas especiales.
Los siguientes apartados 4.5 a 4.12 son relativos a las características que los restantes
componentes que integran las redes de saneamiento o drenaje deben cumplir (aliviaderos,
depósitos de retención, registros, elementos de captación, elementos complementarios, esta-
ciones de bombeo, etc.), de manera que su contenido es muy variado según los casos.
En particular, el alcance del contenido de los apartados relativos a cada tipología de
conducción de manera específica es, resumidamente, el siguiente:
– Análisis de la normativa nacional e internacional que debe cumplir cada producto
y breve descripción de las características más singulares, procedimientos de fabri-
cación o ámbito normal de uso.

De la relación de normas citadas en este primer subapartado, debe destacarse que hay
que entenderlas como relativas al propio tubo como tal (lo que se conoce como “normas
de producto”). Las normas sobre otros aspectos (dimensionamiento mecánico, instala-
ción, ensayos de control de calidad, materiales, revestimientos, etc.) figuran en los res-
pectivos apartados del presente documento.
En este apartado se dan explicaciones, a modo de comentario, sobre las utilizaciones
que en la práctica se hacen de cada tipología de conducción, ya que es absolutamente
frecuente que las dimensiones normalizadas sean muy superiores a los rangos de uso
habitual.
74 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

Es preciso resaltar que dichas utilizaciones habituales se refieren al momento actual


(año 2007) y al caso específico de España, por lo que no debe extrañar ver, en otros
ámbitos, empleos de tuberías diferentes a los comentados en este documento.
Además, debe tenerse muy en cuenta que las tuberías son una tecnología en permanen-
te desarrollo, de manera que es perfectamente posible esperar que en un futuro no leja-
no se empleen los mismos materiales (convenientemente evolucionados) en diámetros o
presiones superiores.

– Definiciones de índole específica, complementarias a las genéricas expuestas en el


apartado 2.6, propias de cada tipología.
– Descripción de los parámetros de clasificación de cada tipología. Esta clasificación
es desde el punto de vista hidráulico y mecánico, por lo que, con carácter general,
y adicionalmente a dichos parámetros, su total definición requerirá, según los
casos, especificaciones complementarias relativas a la longitud de los tubos, tipos
de uniones, revestimientos, disposiciones constructivas, etc.

Cada uno de los tubos incluidos en esta Guía Técnica admite ser fabricado en distintas
series o gamas de dimensiones (diámetros, espesores, longitudes, etc.) e incluso con
características mecánicas diferentes (por ejemplo los tubos de PE no se fabrican con un
tipo único de material sino que son muchos los posibles) por lo que en cada caso se
requiere especificar determinados parámetros para poder clasificar cada tipo de tubo
(por ejemplo DN y PN o DN y espesor, etc.).
La clasificación de los tubos así entendida sería el conjunto de parámetros que el usua-
rio de una tubería debería especificar al fabricante de la misma para su suministro, de
manera que quede unívocamente determinada, en lo que se refiere a sus características
hidráulicas y mecánicas.
Lo singular de las tuberías es que no hay prácticamente dos tipologías que se clasifiquen
por los mismos parámetros, sino que cada una requiere una clasificación específica.

– Principales características técnicas (físicas, químicas y mecánicas), tanto de la mate-


ria prima que constituye la conducción como de la propia conducción como tal.
– Dimensiones normalizadas de los tubos y rango habitual de utilización.
– Sistemas de unión más usuales.
– Otras recomendaciones específicas en determinados tipos de tubos, como por ejem-
plo revestimientos en los tubos metálicos (fundición, por ejemplo).

4.1. G E N E R A L I DADES

Se definen a continuación una serie de conceptos comunes a todos los componentes


que formen parte de las redes de saneamiento y drenaje:
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 75

a) Conducciones. Hay una gran variedad tipológica de conducciones susceptibles de


ser utilizadas en las redes de saneamiento y drenaje. En la presente Guía Técnica se
han considerado las siguientes:
Tubos de hormigón de sección circular sin camisa de chapa
Tubos de gres
Tubos de PVC-U de pared compacta
Tubos de PE de pared compacta
Tubos de materiales termoplásticos de pared estructurada
Tubos de PE de pared estructurada helicoidal
Tubos de PRFV
Tubos de fundición dúctil
Conducciones de hormigón de sección no circular
Galerías y marcos de hormigón armado
Tubos de hormigón polímero
Tubos de hormigón reforzados con fibras de celulosa
Tubos de hormigón con camisa de chapa
Tubos de acero soldados
Tubos y galerías de acero corrugado
Tubos de PP de pared compacta
Tubos de materiales termoplásticos conformados helicoidalmente
Tubos de PVC-O
Caso de emplearse materiales diferentes a los anteriores, deberá justificarse su com-
portamiento mediante las oportunas normas de producto.
El diámetro mínimo de las tuberías se recomienda sea, por motivos de explotación
(para minimizar riesgos de atascos), 400 mm o, excepcionalmente, 300 mm en los albañales.

Aunque el diámetro mínimo recomendado para las conducciones que integran las redes
de saneamiento sea 400 mm, o excepcionalmente 300 mm, en ocasiones las respectivas
normas de producto prevén valores menores.
La relación de posibles materiales a emplear en las conducciones que integran las redes
de saneamiento y drenaje antes indicada es muy exhaustiva, si bien en la práctica, los
más frecuentemente utilizados en España son los siguientes:
Tubos de hormigón en masa o armado sin camisa de chapa
Tubos de fundición dúctil
Tubos de gres
Tubos de PVC-U de pared compacta
Tubos de PE de pared compacta
Tubos de PVC-U, PE o PP de pared estructurada
Tubos de PRFV
76 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

El resto, bien por sus grandes dimensiones (ovoides, galerías, etc.), por su carácter expe-
rimental (el hormigón polímero o el polipropileno de pared compacta, por ejemplo), o
por su empleo esporádico en grandes impulsiones de aguas residuales o pluviales (como
el acero u hormigón con camisa de chapa), lo cierto es que tienen un empleo minorita-
rio en la actualidad en las redes de saneamiento españolas, si bien, no obstante, se han
querido incluir en esta Guía Técnica unas ideas sobre sus características.
Por otro lado, entre los posibles materiales para nuevas redes de saneamiento no se ha
incluido el fibrocemento pese a ser una tipología de conducción de uso muy tradicional
en España hasta la fecha. Ello es debido a que la Directiva de la Unión Europea
99/77/CE de la Comisión de 26 de Julio (cuyas disposiciones fueron incorporadas a la
legislación española por la OM del Ministerio de la Presidencia de 6 de julio de 2000),
prohibió a partir del año 2005 en toda la Unión Europea, la comercialización y utiliza-
ción de todas las fibras de amianto y de los productos que contengan estas fibras añadi-
das intencionadamente.
En cuanto al funcionamiento hidráulico de las conducciones, en la mayoría de los casos,
las redes de saneamiento y drenaje se diseñan para funcionar en régimen de lámina
libre, utilizándose habitualmente los materiales antes citados. En casos excepcionales de
grandes impulsiones de aguas residuales puede recurrirse a los clásicos materiales de
las conducciones de abastecimiento (acero, hormigón con camisa de chapa o fundición,
entre otros).
En relación con los materiales utilizados en las redes de tuberías en España, en los últimos
años, AEAS viene realizando una encuesta con periodicidad genérica bienal sobre el sumi-
nistro de agua potable y saneamiento en España. De los resultados de la última encuesta
publicada (la correspondiente a 2006, ver Fig 2) se desprende que los materiales mayorita-
rios en las redes de saneamiento son el hormigón, el fibrocemento y el PVC-U.
Sobre dicha figura debe precisarse que el ámbito de las encuestas de AEAS es, básica-
mente, el de las redes de alcantarillado en baja (diámetros pequeños), el cual, en térmi-
nos absolutos de longitud, representa la mayor parte de las redes. En las conducciones
de saneamiento de grandes diámetros, los materiales habituales pueden ser otros adi-
cionales a los anteriores.

Áreas metropolitanas

Superior a 100.000 hab. Hormigón


Fibrocemento
Entre 50.001 y 100.000 PVC
hab. Polietileno
Entre 20.001 y 50.000 Otros
hab.

Menos de 20.000 hab.

0 20 40 60 80 100

Fig. 2. Resultados de la encuesta de AEAS “Suministro de agua potable y saneamiento en España” (2006)
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 77

Deberá cuidarse que todas las conducciones y demás componentes de la red estén bien
acabados, con espesores uniformes y cuidadosamente trabajados, de manera que las paredes
exteriores, y especialmente las interiores, queden regulares, lisas, exentas de rebabas, fisu-
ras, oquedades, incrustaciones u otros defectos que puedan afectar a sus características
hidráulicas o mecánicas. Todos los componentes deberán, igualmente, presentar una
distribución uniforme de color, densidad y demás propiedades, debiendo ser su sección cir-
cular en las secciones no visitables (salvo las secciones ovoides), con sus extremos cortados
perpendicularmente a su eje, no debiendo tener otros defectos que los de carácter accidental
o local que queden dentro de las tolerancias admisibles.
Para secciones visitables, se deberán aplicar los mismos criterios, salvo los relativos a
la geometría de la sección, en las que podrá haber más variaciones, pero garantizando al
menos unos valores mínimos de 1,50 m y 0,60 m, respectivamente, para la altura y la anchu-
ra que permitan, razonablemente, el acceso a su interior.
Los materiales a emplear en los elementos complementarios de la red, así como en las
obras de fábrica en general, deberán ser conformes a lo que seguidamente se expone, si bien
se podrán emplear otros materiales, aunque dicho empleo deberá estar oportunamente justifi-
cado e ir acompañado de la realización de los ensayos necesarios para determinar el correcto
funcionamiento, las características del material y su comportamiento en el futuro, sometidos
a las acciones de toda clase que puedan soportar, incluso la agresión química. En estos casos
en el correspondiente proyecto se deberán fijar las condiciones para la recepción de los men-
cionados materiales.
– Cemento. Cumplirá con lo especificado por la vigente RC, debiéndose tener en
cuenta especialmente la elección del tipo de cemento, la agresividad del agua y del
terreno.
– Agua, áridos, acero para armaduras y hormigones. Cumplirán las condiciones exi-
gidas en la vigente EHE.
– Fundición. La fundición que se emplee en elementos tales como tapas de registro,
rejillas, etc. deberá ser conforme a la norma UNE-EN 124, debiendo presentar en
su fractura grano fino, regular, homogéneo y compacto, así como ser dulce, tenaz
y dura, pudiendo, sin embargo, trabajarse a la lima y al buril, y susceptible de ser
cortada y taladrada fácilmente. En su moldeo no debe presentar poros, sopladuras,
bolsas de aire o huecos, grietas ni otros defectos debidos a impurezas que perjudi-
quen a la resistencia o a la continuidad del material y al buen aspecto de la super-
ficie del producto obtenido. Las paredes interiores y exteriores de las piezas deben
estar cuidadosamente acabadas y limpiadas.
– Acero. El acero empleado en los elementos complementarios de la conducción
cumplirá con lo especificado en las siguientes normas:
- Acero laminado NBE-EA-95
- Acero estructural en chapas y perfiles UNE-EN 10.025-1 y UNE-EN 10.025-2
- Acero inoxidable UNE-EN 10.088
– Aleaciones de cobre. Cumplirán con lo especificado por las normas UNE-EN 1.982
y UNE-EN 12.165.
– Ladrillos. Cumplirán las especificaciones de la vigente RL.
78 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

b) Estanquidad. La red debe ser completamente estanca, de manera que no se produz-


can ni exfiltraciones contaminantes hacia el subsuelo ni infiltraciones innecesarias
hacia la red de alcantarillado.
c) Protección contra la septicidad. Resistencia a los ataques interiores. En la medida
de lo posible deberá minimizarse el fenómeno de la septicidad en las redes de alcan-
tarillado.

La septicidad es un proceso altamente indeseable en las redes de saneamien-


to. Puede desembocar en la producción de ácido sulfhídrico (SH2), el cual es
tóxico, potencialmente letal, nocivo, de mal olor y, cuando se oxida a ácido
sulfúrico (H2SO4), tiende a atacar a determinados componentes de las redes,
especialmente los de hormigón.
Este fenómeno depende de numerosos factores entre los que pueden destacar-
se los siguientes:
– Temperatura
– Demanda bioquímica de oxígeno (DBO5)
– Presencia de sulfatos
– Tiempo de retención en el sistema de saneamiento
– Velocidad y condiciones de turbulencia
– pH
– Ventilación
Entre las medidas para minimizar el problema pueden destacarse el aumento
de la velocidad, la disminución de los tiempos de retención, la ventilación sufi-
ciente para lograr unas condiciones aeróbicas, etc.

d) Resistencia a la presión hidráulica interior. Sea cual fuere el funcionamiento hidráu-


lico para el que se diseñe la red, la misma deberá resistir una presión hidráulica inte-
rior de, al menos, 0,05 N/mm2. Si el funcionamiento previsto de la red es en pre-
sión, se deberá diseñar para el valor de la presión correspondiente.
e) Vida útil. Todos los componentes empleados en las redes de alcantarillado deberán
ser tales que garanticen, al menos, una vida útil de la red de 50 años, salvo en el
caso de las instalaciones asociadas al telecontrol (sensores y aparatos electrónicos),
cuya esperanza de vida es menor.

La EHE establece que “se entiende por vida útil de una estructura el período
de tiempo, a partir de su puesta en servicio, durante el que debe mantener unas
condiciones de seguridad, funcionalidad y aspecto aceptables. Durante ese
período de tiempo requerirá una conservación normal, adecuada, pero no
requerirá operaciones de rehabilitación. La vida útil de proyecto es una mag-
nitud que debe fijar la Propiedad previamente al inicio del proyecto”.
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 79

4.2. CONDUCCIONES

En el presente apartado se especifican las características principales que las distintas


tipologías de conducciones a emplear en las redes de saneamiento y drenaje deben cumplir.

4.2.1. Tubos de hormigón de sección circular sin camisa de chapa

4.2.1.1. Generalidades. Normativa y campo de aplicación

Los tubos de hormigón de sección circular sin camisa de chapa son utilizados tanto en
el caso de diámetros pequeños como grandes (están normalizados en las normas europeas
hasta diámetros de 3.000 mm).
Atendiendo a su naturaleza, los tubos de hormigón objeto del presente capítulo pueden
ser, en general, de los siguientes tipos:
a) Tubos de hormigón en masa (THM)
b) Tubos de hormigón armado (THA)
c) Tubos de hormigón con fibra de acero (THF)
Las posibles aplicaciones de estos tubos de hormigón armado o sin armar (pero en
cualquier caso sin camisa de chapa) se limitan a los casos en los que no haya presión hidráu-
lica interior, si bien ocasionalmente los THA sin camisa de chapa de sección circular pueden
soportar pequeñas presiones (del orden de 0,1 N/mm2).
Los THA de sección circular, a su vez, pueden ser para colocaciones normales (bien
enterrados o aéreos) o para instalaciones mediante hinca, lo que determina que tengan carac-
terísticas diferentes en unos y otros casos. No son de aplicación en instalaciones submarinas.

Los THM, debido a la escasa resistencia a la tracción del hormigón, no se deberían uti-
lizar en ningún caso para el transporte de agua a presión, siendo necesario recurrir al
hormigón armado para poder resistir los esfuerzos de tracción. Además, estos THM, en
cualquier caso, solo son de aplicación en el caso de diámetros pequeños (400 ó 500 mm,
como máximo).
Los THA objeto de este capítulo (sin camisa de chapa, por tanto), por su parte, caso de
ser sometidos a presiones hidráulicas interiores importantes, podrían dar lugar a pérdi-
das de agua por filtración a través de la pared del tubo, por lo que su utilización más
adecuada es también en conducciones en lámina libre o, a lo sumo, con presiones
hidráulicas interiores menores de un valor del orden de 0,1 N/mm2.
Para el transporte de agua a presión debe recurrirse, por tanto, a los tubos de hormigón
armado o postesado con camisa de chapa (ver apartado 4.2.12).
Los THF, por su parte, son de muy rara utilización en España. Por lo tanto, las reco-
mendaciones incluidas en el presente capítulo son básicamente de aplicación para los
THA y los THM de sección circular y sin camisa de chapa.
80 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

Los procedimientos de fabricación para estos tubos son los que se indican a continua-
ción, si bien también pueden emplearse combinaciones de ellos, siempre que se garantice la
homogeneidad y calidad del producto acabado.
– Compresión radial
– Vibrocompactación
– Vertido en moldes verticales y vibración
Respecto a la normativa de aplicación, los tubos de hormigón objeto de este capítulo
deben cumplir, con carácter general, con lo especificado por las siguientes normas, así como
con las “Recomendaciones sobre tuberías de hormigón armado en redes de saneamiento y
drenaje” (CEDEX, 2005):
UNE-EN 1.916 Tubos y piezas complementarias de hormigón en masa, hormigón arma-
do y hormigón con fibra de acero
UNE 127.916 Tubos y piezas complementarias de hormigón en masa, hormigón arma-
do y hormigón con fibra de acero Complemento nacional a la Norma
UNE-EN 1.916

La normativa técnica de los tubos de hormigón armado ha cambiado recientemente con


la publicación de las normas UNE-EN 1.916 y el complemento nacional a la misma UNE
127.916.
La primera (UNE-EN 1.916) es una norma de contenidos muy básicos, traducción directa de
la norma europea equivalente EN 1.916. La segunda (UNE 127.916) es una norma nacional
que complementa a la anterior en cuestiones que no quedaban los suficientemente precisas
en la primera, tales como dimensiones, clasificación, características técnicas, etc.
Hasta la publicación de estas normas, los tubos de hormigón estaban regulados en Espa-
ña por la norma experimental UNE 127.010 EX (derogada con la aparición de las nue-
vas) la cual recogía provisionalmente el contenido del proyecto de norma europea prEN
1.916, cuya elaboración ha llevado mucho tiempo (desde 1988 que se redactaron los pri-
meros borradores hasta 2003 que se publicó definitivamente).
Además, anteriormente a 1995, fueron muy utilizadas en España las normas norteame-
ricanas ASTM C14-99 (tubos de hormigón en masa) y ASTM C76-02 (tubos de hormigón
armado), relativas ambas a conducciones sin presión (incluso aun hoy en determinadas
zonas de España se utilizan con profusión estas normas), las cuales contenían criterios
algo diferentes a las de UNE 127.010 EX.
Para mayor complejidad, el Pliego de Prescripciones Técnicas Generales para Tuberías
de Saneamiento de Poblaciones del Ministerio de Medio Ambiente de 1986 establecía
prescripciones distintas a todas las normativas anteriores.
De esta manera, hasta la publicación de la nueva normativa técnica de los tubos de hor-
migón armado (UNE-EN 1.916 y UNE 127.916) hubo en España una situación de cier-
ta confusión en la materia, pues convivieron simultáneamente normativas dispares entre
sí (UNE, ASTM, Pliego MOPU), lo que dificultaba la utilización de los tubos de hormi-
gón. Las nuevas normas UNE-EN suponen un cuerpo normativo completo e indisoluble
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 81

que, de alguna manera, pretende integrar los criterios de toda la normativa anterior
(especialmente la UNE 127.010 y las normas ASTM) de manera que se simplifique la
actual situación normativa de los tubos de hormigón.
Además de lo anterior, distintas Administraciones locales en España o Asociaciones de
explotadores de redes han elaborado Pliegos de condiciones específicos para tuberías de
hormigón que cuentan con una aplicación bastante extendida. Entre ellos pueden desta-
carse los siguientes:
– Prescripciones técnicas para tuberías de saneamiento de hormigón en masa o armado.
Confederación Hidrográfica del Norte, 1995 (basado en las normas ASTM C14 y C76)
– Prontuario para la elección de tubos y pozos de hormigón para saneamiento aplican-
do las normas UNE 127.010 y UNE 127.011. Asociación Española de Abastecimien-
tos de Agua y Saneamientos, 2000
– Recomendaciones para la redacción de pliegos de prescripciones técnicas para tube-
rías circulares de hormigón armado, en infraestructuras de saneamiento. Confedera-
ción Hidrográfica del Tajo, Canal de Isabel II, Comunidad de Madrid, Ayuntamiento
de Madrid y ATHA, 2000 (basado en la norma UNE 127.010 EX)
Este documento último, no obstante, ha sido actualizado recientemente por el CEDEX en
sus nuevas “Recomendaciones sobre tuberías de hormigón armado en redes de sanea-
miento y drenaje” (2005).
Con todo, los tubos de hormigón han sido utilizados desde antiguo para el transporte de
agua, tanto en abastecimientos como en saneamientos. Por ejemplo, al respecto de estos
últimos, hay muchas referencias de instalaciones ya en el siglo XIX (Paris, 1850; Viena,
1860; San Francisco, 1870; Atlanta, 1895). Los tubos de hormigón armado y/o preten-
sado para el transporte de agua a presión se desarrollaron con posterioridad, hacia los
años 1940, originariamente en los Estados Unidos.
El campo de aplicación natural de los THA es el de los diámetros grandes y acciones
ovalizantes importantes. En particular, en diámetros por encima de 2.500 mm, práctica-
mente no tienen competencia.
Por otro lado, por su condición de tubo rígido, el propio tubo es quien resiste las solici-
taciones sin contar con la ayuda del relleno, de manera que no se producen deformacio-
nes. En cambio, cobra especial importancia el problema de la fisuración, debiendo limi-
tarse los valores admisibles.
No obstante, la instalación de estos tubos puede verse dificultada por el elevado peso de
los mismos o por el hecho de tener un mayor número uniones que en otros materiales,
habida cuenta de la menor longitud de los tubos debido a su importante peso unitario.
En los tubos de hormigón que conforman las conducciones de saneamiento debe pres-
tarse especial atención a los posibles ataques químicos de las aguas residuales trans-
portadas.
Debe destacarse también en estos tubos que tienen una rugosidad mayor que otros mate-
riales (si bien va disminuyendo a medida que pasa el tiempo) y que prácticamente no
requieren mantenimiento (por ejemplo, apenas tienen problemas de corrosión).
82 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

4.2.1.2. Definiciones
Complementariamente a las definiciones de 2.6, en estos tubos son de aplicación las
siguientes:
– Tubo de hormigón en masa (THM). Es el formado por una pared de hormigón, que
le confiere estanquidad, y que no contiene armadura alguna, o si la lleva no tiene
función estructural.
– Tubo de hormigón armado (THA). Es el formado por una pared de hormigón, que
le confiere estanquidad, y por una o más capas de armadura transversal y longitu-
dinal con función estructural.
– Tubo de hormigón con fibras de acero (THF). Es el formado por una pared de hor-
migón, que le confiere estanquidad, y por una armadura constituida por fibras de
acero uniformemente distribuidas, al objeto de mejorar las características mecáni-
cas del tubo.
– Diámetro nominal (DN). En los tubos de hormigón circulares la designación gené-
rica DN se refiere al diámetro interior (ID). Estos tubos, para un mismo DN admi-
ten ser fabricados con distintos espesores, de manera que para una misma capaci-
dad hidráulica, la resistencia mecánica del tubo sea variable. Para un valor del DN,
las variaciones anteriores de espesor se logran por aumento o disminución del diá-
metro exterior (OD), manteniendo fijo el interior (ID).
Ejemplo 4

En esta figura representativa de un


cuarto de sección de tubería se han
esquematizado, a título de ejemplo, las
relaciones entre los diámetros en los
tubos de hormigón.
Por ejemplo, en un tubo de hormigón
armado de la Serie B de DN 1.000, su
ID será también 1.000 mm, mientras
que su OD será 1.218 mm (tolerancias
aparte), si es que el espesor fuera el
mínimo recomendado por las normas
UNE-EN (ver Tabla 23).

Fig. 3. Diámetros en los tubos de hormigón

– Ovalación. Se calcula como la diferencia entre el diámetro interior máximo y míni-


mo en una misma sección recta del tubo.
– Carga de rotura. Es aquella que, en el ensayo de aplastamiento (ver apartado 7.2.1),
produce la rotura o colapso del tubo.
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 83

La carga de rotura puede expresarse bien en kN/m2 o bien en kN/m.


En los tubos de sección circular, la transformación de la carga por metro cua-
drado (la cual es un valor común para cualquier tubo independientemente de
cual sea su DN) en carga por metro lineal (que sí depende del DN del tubo en
particular) se obtiene multiplicando la primera por el diámetro interior del
tubo expresado en metros.
De esta manera, se obtienen las conocidas como “cargas equivalentes”.

– Carga de fisuración o de prueba. En los tubos de hormigón armado y en los de hor-


migón con fibras de acero, es aquella carga que, en el ensayo de aplastamiento (ver
apartado 7.2.1), produce la primera fisura de, por lo menos, tres décimas de milí-
metro de abertura y treinta centímetros de longitud.

En los tubos de hormigón en masa se hace muy difícil separar la fisuración de


la rotura (el estado límite de fisuración prácticamente coincide con el estado
límite último), por lo que las cargas de fisuración y rotura son sensiblemente
iguales.
Por lo tanto, en los tubos de hormigón en masa, este concepto de carga de fisu-
ración pierde su interés práctico.

– Clase de resistencia. Valor numérico adoptado a efectos de la clasificación de los


tubos (ver apartado 4.2.1.3) y que, en general, representa la carga (en kN/m2) de
rotura de los mismos.

En los THA y en los THF la clase de resistencia es el valor de la carga de rotu-


ra del tubo en kN/m2; en los THM es una letra (N o R) directamente relacio-
nada con el valor de la carga de rotura del tubo.

4.2.1.3. Clasificación

La clasificación de los tubos de hormigón se realiza en base al tipo de tubo de que se


trate, a su DN y a la clase de resistencia.
Las posibles tipologías (THA, THM y THF) se describen en el apartado 4.2.1.2, la serie
de DN será la indicada en el apartado 4.2.1.6 y las clases de resistencia normalizadas en UNE
127.916, así como su relación con las cargas de rotura y de fisuración, son las que se indican
en la Tabla 12.
Los tubos de hormigón armado para hinca deberán ser, como mínimo, de las clases 90
ó III, según el sistema de clasificación empleado.
84 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

Tabla 12. Relación con las cargas de rotura y de fisuración en función de las clases de resistencia
normalizadas (elaboración propia a partir de UNE 127.916).

Las combinaciones normalizadas de diámetro nominal y clases resistentes, según tipo-


logías de tuberías, son las que se indican en la Fig 4 (UNE 127.916).

Una de las principales novedades de la norma UNE 127.916 es que incluye como posibles
dos sistemas de clasificación de los tubos de hormigón armado: el denominado tipo E y el
tipo A. El primero es el que figuraba en la derogada UNE 127.010 EX y el segundo el
empleado en las normas norteamericanas ASTM, de mucho predicamento en nuestro país.
Lo cierto es que, además de dichas clasificaciones, habría una tercer posibilidad, pues
el PPTG para tuberías de saneamiento de poblaciones del MOPTMA de 1986 clasifica-
ba a los tubos de hormigón en las clases que se indican en la tabla adjunta, en función
del valor mínimo de su carga al aplastamiento (la Serie 40 solo era posible para tubos
de hormigón en masa).

Tabla 13. Clases de resistencia y relación con la resistencia al aplastamiento (MOPTMA, 1986)
Clase de resistencia Carga de aplastamiento (kN/m2)
Serie A 40
Serie B 60
Serie C 90
Serie D 120

Es importante precisar que, mientras que UNE y ASTM clasifican a los tubos de hormi-
gón por sus cargas de rotura y de fisuración, el Pliego del MOPTMA de 1986 lo hacía
exclusivamente por la carga de aplastamiento, no quedando suficientemente claro si
dicha carga de aplastamiento se refiere a la de fisuración o a la de rotura. La mayoría
de los especialistas en la materia entienden que el aplastamiento en los tubos de hormi-
gón se refiere a la rotura.
La selección de la clase resistente en cada caso particular es el resultado del diseño
mecánico de la conducción, de manera que, en función de cuales sean las acciones soli-
citantes y el tipo de apoyo de la conducción la clase resistente será una u otra.
Algunas administraciones, no obstante, tienen criterios más exigentes, prescribiendo
como mínimo las clases III ó 90, independientemente del tipo de instalación y, en el caso
de tubos para hinca, exigiendo clases mínimas mayores (como la IV o la 135, o incluso
la V o la 180, según cual sea el sistema de clasificación seguido).
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 85

THA y THF
THA y THF
Clasificación Tipo E
Clasificación Tipo A
Clase de resistencia
60 90 135 180 Clase de resistencia
Carga I II III IV V
fisuración 40 60 90 120 Carga THM
(kN/m2) fisuración 40 50 65 100 140
Carga (kN/m2)
rotura 60 90 135 180 Carga
(kN/m2) rotura 60 75 100 150 175
(kN/m2) Clase de
300 resistencia
400 300
400 N R
500 Carga
600 500
600 rotura 90 135
700 (kN/m2)
800 700
150
900 800
200
1.000 900
250
1.100 1.000
DN DN 300
1.200 1.100
DN 400
1.300 1.200
500
1.400 1.300
600
1.500 1.400
1.600 1.500
1.800 1.600
2.000 A 1.800
2.500 A A 2.000 A
3.000 A A A A 2.500 A A
3.000 A A A A A

En cursiva, diámetros no habituales. Los THF solo están normalizados para DN < 2.000 mm.
A En estas combinaciones, aun no estando normalizada su armadura en la norma UNE 127.916, podrían uti-
lizarse si así lo acepta la Dirección de Obra, debiendo en esos casos el fabricante indicar el armado de la
conducción.

Fig. 4. Clasificación de las THA, THF y THM (UNE 127.916)

4.2.1.4. Características técnicas

Los materiales a emplear en los tubos de hormigón –cemento, agua, áridos, aditivos,
adiciones, acero para armaduras pasivas y fibras de acero– deben cumplir con lo especifica-
do por la vigente EHE, así como con lo que complementariamente se expone a continuación.
– Cemento. El cemento a emplear debe cumplir con lo especificado por la vigente
RC. No deberán ponerse en contacto hormigones fabricados con diferentes tipos de
cementos que sean incompatibles entre sí.
Cuando las tuberías estén situadas en ambientes agresivos o hayan de transportar
aguas residuales especialmente agresivas (especialmente industriales), se deberán
emplear cementos resistentes al ataque químico, tales como cementos resistentes a
los sulfatos, cementos puzolánicos o cementos siderúrgicos. En estos casos deberá
cumplirse lo especificado en la norma UNE 80.303.
El contenido mínimo de cemento, el tipo de cemento y la relación agua/cemento
vendrán dados en función de la clase de exposición a que vaya a estar sometida el
tubo, según la Tabla 15, para poder garantizar la durabilidad de los tubos. Los pará-
metros que definen el ataque químico débil y medio se indican en la Tabla 14.
86 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

Tabla 14. Ataque químico débil y medio (UNE 127.916)

Tabla 15. Mínimo contenido y tipo de cemento según clase de ambiente (UNE 127.916)

– Agua. El agua a emplear no debe contener constituyentes nocivos en cantidades


susceptibles de influir negativamente en el fraguado, la resistencia, la estanquidad
o la durabilidad del hormigón o provocar la corrosión del acero. El agua potable de
la red pública, es adecuada generalmente para la fabricación del hormigón.
– Áridos. El árido empleado para la fabricación del hormigón de los tubos será pre-
ferentemente calizo para aumentar la alcalinidad de la mezcla. El contenido de sul-
fatos de los áridos, expresado en SO32-, se recomienda que esté por debajo del 4 por
mil (4‰) del peso total del árido. Los áridos no deben contener constituyentes noci-
vos en cantidades susceptibles de influir negativamente en el fraguado, la resisten-
cia, la estanquidad o la durabilidad del hormigón o provocar la corrosión del acero.
La modificación, por el fabricante, de las clases granulares normalizadas, por razo-
nes de procedimiento de fabricación, está admitida. No obstante, en general, al
menos el 85% del árido total debe ser de dimensión menor de 0,4 veces el espesor
de la pared del tubo.
– Aditivos. Si son utilizados, no deben disminuir la durabilidad del hormigón ni pro-
vocar la corrosión del acero.
– Adiciones. Si son utilizadas, no deben contener constituyentes nocivos en cantida-
des susceptibles de influir negativamente en el fraguado, la resistencia, la estanqui-
dad o la durabilidad del hormigón o provocar la corrosión del acero.
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 87

– Armaduras pasivas. En general, las barras o alambres de las armaduras pasivas


deben ser de los siguientes diámetros: 5, 6, 8, 10 y 12 mm y el acero a emplear sol-
dable. Las armaduras pueden ser lisas, con muescas, perfiladas o corrugadas. Se
podrá utilizar acero trefilado, siempre que constituya una malla continua electro-
soldada, formando jaulas de armado.
– Fibras de acero. Deben ser fabricadas a partir de alambre de acero trefilado de sección
circular y presentar una resistencia característica a la tracción superior o igual a 1.000
N/mm2, según se indica en la norma UNE-EN 10.002-1. Además deberán tener una
forma o una textura superficial que garantice su anclaje mecánico en el hormigón.
Los tubos deberán resistir las cargas de fisuración y de rotura que se indican en las
Tablas 16 y 17 según DN y clases (UNE 127.916).

Tabla 16. Cargas de fisuración y de rotura (en kN/m) en los THA y en los THF (UNE 127.916)
88 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

Tabla 17. Cargas de rotura (en kN/m) en los THM (UNE 127.916)

En los tubos de hinca será de aplicación lo anterior con las siguientes particularidades
(UNE 127.916):
– Los tubos de hinca deberán disponer de los acabados adecuados para permitir la
instalación de las estaciones intermedias necesarias.
– En concreto, tales acabados podrán consistir en las denominadas piezas “macho-
macho” o “macho-rebajado”. En ambos casos deberán disponer de las acanaladu-
ras necesarias para alojar la junta de goma, debiendo ser doble en el extremo reba-
jado de la pieza “macho-rebajado”.
– Los tubos irán provistos de tres taladros pasantes que permitan realizar las inyec-
ciones de bentonita necesarias. Estarán situados en el centro del tubo y dispuestos
de modo que el ángulo que separa dos cualquiera de ellos sea 120º. El diámetro de
dichos taladros pasantes, no será superior a 11/4”.

4.2.1.5. Ejecución
El proceso de ejecución –moldeado, disposición de armaduras, hormigonado, etc.–
debe cumplir con lo especificado por la vigente EHE así como con lo que complementaria-
mente se expone a continuación.

4.2.1.5.1. Armaduras
Para que un tubo sea considerado como de hormigón armado deberá tener simultáne-
amente armaduras transversales y longitudinales, las cuales se deben soldar en sus puntos de
unión para mantener la forma y separación deseadas.
a) La armadura longitudinal está formada por barras continuas colocadas a intervalos
regulares según generatrices.
Un valor razonable para la separación máxima de esta armadura longitudinal puede
ser 150 ó 100 mm, en función de que se empleen aceros BS 400 S o BS 500 S (CH
Norte, 1989), respectivamente. Las barras longitudinales tendrán las características
adecuadas para conformar la jaula de armado. Se podrá emplear acero liso con lími-
te elástico 2.400 Kg/cm2.
b) La armadura transversal, por su parte, estará formada habitualmente por cercos cir-
culares aunque excepcionalmente pueden también ser admisibles armaduras con
otras formas, tales como cercos con formas ovoides o elípticas, debiendo en estos
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 89

casos quedar señalada la posición de dicha armadura en el montaje del tubo. Puede
darse también el caso de armaduras transversales formadas por espiras helicoidales
continuas o fabricadas a partir de parrillas soldadas.
Respecto a la armadura transversal, los tubos de hormigón armado pueden ser de
armadura doble (interior y exterior) o de armadura única, pudiendo incluso darse el
caso de una triple armadura. Caso de emplear diámetros grandes (superiores o igua-
les a 1.500 mm de DN) deberán disponerse siempre al menos dos capas de arma-
dura (UNE 127.916), cuyo espacio entre ellas será el mayor teniendo en cuenta las
limitaciones de los recubrimientos.
La separación máxima (s) de la armadura transversal será menor o igual al espesor
del tubo, no superando en ningún caso 150 mm, para tubos de espesor > 100 mm.
Para tubos de espesor ≤ 100 mm, la separación máxima será < 100 mm. La armadu-
ra transversal deberá estar repartida a lo largo del elemento en intervalos regulares.
La distancia máxima de los extremos de la conducción a la primera espira de la
armadura transversal (a) será de 50 mm. Cuando la distancia del borde de la arma-
dura a la superficie extrema sea inferior a 10 mm, se colocará una protección ade-
cuada (topes de plástico, pinturas especiales, etc.).
Debe cuidarse especialmente la zona de las uniones, siendo aconsejable disponer
tanto en la campana como en el enchufe una armadura adicional de refuerzo, con
una cuantía igual a la de la armadura principal.

En los tubos de hormigón, la armadura resistente es la transversal ya que al ser la flexión


longitudinal despreciable, la armadura longitudinal se dispone de acuerdo con criterios
constructivos ya que su principal fin es servir de soporte a las espiras para impedir la defor-
mación de éstas. Un valor razonable para la cuantía mecánica de esta armadura longitudi-
nal es el 20% de la principal. Unos ejemplos de disposiciones habituales de las armaduras
transversales conforme a lo antes explicado serían los que se indican en la Fig 5 (la arma-
dura elíptica permite un ahorro respecto a la circular del orden del 25 al 30%).

Armadura sencilla circular Armadura sencilla elíptica Armadura doble circular

Armadura doble circular + elíptica Armadura triple


Fig. 5. Posibles disposiciones de las armaduras transversales en tubos de sección circular
90 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

El armado mínimo de los tubos será, en general, el recogido en la Tabla 18 o en la


Tabla 19, según cuál sea el sistema de clasificación seleccionado (en cm2/m en ambos
casos). No obstante, a propuesta del fabricante, la Dirección de Obra podrá admitir otro tipo
de armados.
Las cuantías de las tablas anteriores corresponden a un acero de calidad B-500 y al
caso de adoptar los espesores mínimos especificados en el apartado 4.2.1.6 según cual sea la
serie de espesores seleccionada (B o C). Si el espesor del tubo fuera mayor, las cuantías serán
inversamente proporcionales a la relación de espesores.
La cuantía geométrica mínima de la armadura transversal debe ser del 0,25% del área
de la sección longitudinal del fuste para los aceros con muescas, perfilados o corrugados y
del 0,4% para los aceros lisos (UNE-EN 1.916), mientras que un valor razonable para la cuan-
tía mecánica de la armadura longitudinal es el 20% de la principal.

Tabla 18. Armadura mínima (cm2/m). Clasificación Tipo E


Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 91

Tabla 19. Armadura mínima (cm2/m). Clasificación Tipo A

*: diámetros no habituales. A: En diseños especiales el dimensionado debe ser propuesto por el fabricante y
autorizado por el comprador; B: Valores condicionados por sección mínima de armado. Para diámetros supe-
riores o iguales a 1.500 mm deberán disponerse jaulas de armado interior y exterior.

Las cuantías especificadas anteriormente son las recogidas en la norma UNE 127.916,
las cuales, a su vez, son similares a las incluidas en la norma ASTM C76, en donde figu-
ran recogidas en detalle las cuantías de las armaduras (en cm2/m) en función del diá-
metro, del espesor, de la clase de que se trate, de la resistencia a compresión del hormi-
gón que se emplee y de que la armadura sea circular o elíptica. Sin embargo, la norma
UNE 127.916 solo especifica las cuantías para armadura circular.
92 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

La norma UNE-EN 1.916 (que es una norma marco, de contenidos básicos) no especifi-
ca los valores concretos de las cuantías.
La norma UNE 127.010 EX tampoco especificaba los valores concretos de las cuantías,
sino que se limitaba a prescribir que el armado de los tubos fuera el necesario para obte-
ner las correspondientes cargas de rotura de cada clase.

En diseños especiales el dimensionado debe ser propuesto por el fabricante y autori-


zado por el comprador. Las secciones de acero pueden interpolarse para valores de la carga,
diámetro o espesor de pared, de valor intermedio a los que figuran en las tablas anteriores.
Para diámetros superiores o iguales a 1.500 mm, deberán disponerse jaulas de armado inte-
rior y exterior. Para estos diámetros se especifican las secciones mínimas de armado.
El recubrimiento de ambas armaduras (transversal y longitudinal) respecto a las super-
ficies interior (di) y exterior (de) deberá ser, como mínimo de 20 mm. Los recubrimientos
mínimos, según la clase de ambiente, serán los indicados en la Tabla 20.

Tabla 20. Recubrimientos mínimos según la clase de ambiente (UNE 127.916)

El recubrimiento mínimo del armado de la unión será de 13 mm (UNE 127.916).

Fig. 6. Recubrimientos y separaciones de las armaduras en los THA

Otras referencias (CH Norte, 1989) establecen los siguientes valores para los recubri-
mientos:
– Tubos de armadura doble: recubrimiento mínimo de 25 ó 30 mm, según el DN del
tubo sea menor o mayor de 1.000 mm.
– Tubos de armadura única: la armadura se colocará a una distancia de la cara inte-
rior del tubo del 42 o del 48% del espesor de la pared, según dicho espesor sea
mayor o menor de 70 mm.
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 93

Respecto a los diámetros de las armaduras, unos valores razonables para los mismos
pueden ser los que se indican en la tabla adjunta (CH Norte, 1989).

Tabla 21. Diámetros máximos de la armadura en función de la cuantía

4.2.1.5.2. Hormigón
La colocación del hormigón o mortero debe efectuarse de forma continua, no debien-
do admitirse en ningún caso juntas de hormigonado, debiendo obtenerse una distribución uni-
forme del hormigón o mortero así como una superficie interior cilíndrica, lisa y compacta.
A este último respecto son admisibles burbujas u oquedades en la superficie de los
tubos que no superen los 20 mm de diámetro y 6 mm de profundidad (UNE 127.916). Son
igualmente tolerables las microfisuras de la capa rica en cemento debidas a la retracción o a
la temperatura y para los elementos de hormigón armado, las fisuras residuales debidas a los
ensayos, de apertura máxima 0,15 mm (UNE-EN 1.916).
Las características finales del hormigón deberán ser las que se indican en la Tabla 22.

Tabla 22. Características del hormigón (UNE-EN 1.916 y UNE 127.916)

En el caso de ambientes marinos o con posibilidad de erosión se tendrá que recurrir a las
prescripciones en relación a la durabilidad establecidas en la vigente EHE. Por último, si es pre-
visible que se pueda producir la reacción álcali-árido deberán emplearse áridos no reactivos.
En general, para los tubos de hinca será de aplicación lo indicado anteriormente, con
las siguientes particularidades:
– La resistencia característica del hormigón declarada por el fabricante no debe ser
inferior a 40 N/mm2.
94 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

– El recubrimiento mínimo requerido, será aumentado en 5 mm en los paramentos


exteriores destinados a estar en contacto permanentemente con el suelo. No debe
haber acero en la cobertura de hormigón de las secciones de unión que transmitan
la carga durante la puesta en obra.

4.2.1.5.3. Curado
El curado de los tubos puede realizarse por cualquier procedimiento que mantenga
continuamente húmedas sus superficies interior y exterior, como por ejemplo métodos de
curado acelerado, tales como el curado por calor o al vapor saturado a la presión atmosférica.
Este último tipo de curado se realiza colocando los tubos en cámaras, cajas u otros
recintos estancos, que protejan al hormigón de las corrientes de aire y tengan tamaño sufi-
ciente para permitir una perfecta circulación del vapor por los paramentos interior y exterior
del tubo. Cuando se utilice este procedimiento, la velocidad de calentamiento y enfriamiento
debe controlarse adecuadamente, para evitar que el hormigón sufra choques térmicos y dese-
caciones o condensaciones excesivas.
También pueden utilizarse productos de curado, los cuales deben ser aprobados pre-
viamente por la DO a la vista de los resultados obtenidos en los ensayos realizados en labo-
ratorio para justificar su idoneidad, tanto desde el punto de vista de su calidad como de su uti-
lización.
El proceso de curado, en general, debe prolongarse hasta que el hormigón haya alcan-
zado, como mínimo, el 70% de su resistencia de proyecto, no debiendo desmoldarse, en nin-
gún caso, hasta que el hormigón alcance una resistencia mínima de 15 N/mm2.

4.2.1.5.4. Manipulación y acopio


Los tubos deben manipularse de forma que no sufran golpes o rozaduras. Cuando se
utilicen cables o eslingas de acero, es conveniente que se protejan éstos con un revestimiento
adecuado, para evitar cualquier daño en la superficie del tubo. Especialmente se recomienda
el empleo de bragas de cinta ancha, resistente, recubiertas de caucho, o procedimientos de
suspensión a base de ventosas. Se desaconseja la suspensión del tubo por un extremo y la des-
carga por lanzamiento.
Debe prestarse especial atención al manejo de los primarios para evitar que el alambre
sufra golpes, rozaduras o presiones que deterioren su superficie. El tubo debe depositarse sua-
vemente sobre el suelo plano, cuando se acopie en vertical, o sobre apoyos de material ade-
cuado que no dañen el tubo, cuando se acopie en horizontal. En este último caso, se prohíbe
rodarlos.
El acopio de los tubos debe hacerse preferentemente en vertical, salvo que se prevean
posibles daños en la boquilla al colocarlos en esta posición. Los tubos permanecerán debida-
mente humedecidos o se protegerán del sol y, especialmente, del viento, cuando las condi-
ciones climatológicas hagan prever posibles daños en el tubo, bien sea por retracción o por
efectos térmicos.
La manipulación y acopio de los tubos debe efectuarse de forma que las tensiones pro-
ducidas en estas operaciones no superen el 35% de la resistencia característica del hormigón
en ese momento, ni el 50% de la tensión máxima prevista en servicio.
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 95

4.2.1.6. Dimensiones
Atendiendo a la forma exterior de los tubos y en función del espesor (ver apartado
4.2.1.7), los mismos podrán ser cilíndricos o con enchufe y campana (ver Fig 7).

Tubo de hormigón con extremo en enchufe y campana

Tubería de hormigón con extremo cilíndrico

Fig. 7. Dimensiones y tipologías en los tubos de hormigón

La longitud nominal (L) de las tuberías se refiere a la útil, según tipologías. Su valor
debe ser declarado por el fabricante, debiendo ser, en cualquier caso, inferior a 6 veces el OD
para tuberías de DN < 250, y superior a 2 metros en el resto de los casos. La tolerancia sobre
el valor declarado será de:
– DN<1.500 ±1% del valor de la longitud declarado por el fabricante
– DN≥1.500 +50 mm / -20 mm
En cuanto al espesor, los tubos podrán fabricarse bajo dos series de fabricación (la B o
la C). La tolerancia sobre el espesor de pared del tubo será, en cualquier caso, el menor valor
de los siguientes:
– El 95 % del espesor de pared declarado por el fabricante
– El espesor de pared declarado por el fabricante menos 5 mm
En la Tabla 23 se relacionan las principales características geométricas de los tubos de
hormigón (UNE 127.916).
96 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

Tabla 23. Dimensiones de los tubos de hormigón (UNE 127.916)

300 3
250 2,5
espesor mín (mm)

Longitud máx (m)


200 2
150 1,5
100 1
50 0,5
0 0
DN
0
0
0
0
0
0
0
0
0
0
00
00
00
00
00
00
00
00
00
00
00
15
20
25
30
40
50
60
70
80
90
10
11
12
13
14
15
16
18
20
25
30

L<6DN L>2m Espesor Serie B Espesor Serie C

Fig. 8. Dimensiones de los tubos de hormigón (elaborada a partir de UNE 127.916)


Ejemplo 5

En la Fig 8 puede verse cómo la longitud de un tubo de hormigón de diámetro 1.000


mm habrá de ser superior a 2 metros y su espesor mínimo 109 ó 128 mm, según se
trate de la serie B o C de espesores normalizados. En la Fig 9 puede verse como ese
tubo de 1.000 mm de DN puede fabricarse en las clases resistentes 60, 90, 135 ó 180
(clasificación tipo E) ó I, II, III, IV ó V (clasificación tipo A).
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 97

Las dimensiones y posibles utilizaciones de los tubos de hormigón de la Fig 4 son las que
figuran en la norma UNE 127.916, si bien en España no son habituales instalaciones
más que en el rango que se indica en la Fig 9. Los tubos de hormigón con fibras de acero
THF, en particular, no son de utilización habitual en nuestro país.
Tubos de hormigón armado (THA)
Clasificación Tipo E Clasificación Tipo A
Clase de resistencia Clase de resistencia
60 90 135 180 I II III IV V
Carga Carga
fisuración 40 60 90 120 fisuración 40 50 65 100 140
(kN/m2) (kN/m2)
Carga Carga
rotura 60 90 135 180 rotura 60 75 100 150 175
(kN/m2) (kN/m2)
300 300
400 400
500 500
600 600
800 800
1.000 1.000
1.200 1.200
DN DN
1.400 1.400
1.500 1.500
1.600 1.600
1.800 1.800
2.000 2.000
2.500 2.500
3.000 3.000
Tubos de hormigón en masa (THM)
Clase de
resistencia
N R
Carga
rotura 90 135
(kN/m2)
150
200
250
DN 300
400
500
600

Utilizaciones normalizadas de uso infrecuente


Utilizaciones normalizadas de uso habitual

Fig. 9. Utilizaciones habituales en los tubos de hormigón

Los THM no podrán utilizarse si su DN es superior a 600 mm. Asimismo, el DN máxi-


mo normalizado para los THF es de 2.000 mm (UNE 127.916).
Los tubos deberán ser rectos, no debiendo admitirse un defecto en la rectitud mayor del
0,35% de su longitud.
Para los tubos de hinca, en general será de aplicación lo indicado anteriormente, si bien
en este caso las tolerancias en la rectitud de generatrices, el diámetro exterior, la ortogonali-
dad de las generatrices y la ortogonalidad de la pared, serán las indicadas en la Tabla 24.
98 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

Tabla 24. Tolerancias dimensionales de tubos de hinca (UNE 127.916)

4.2.1.7. Uniones
Los tubos de hormigón armado para instalaciones enterradas se unirán con juntas fle-
xibles mediante anillo elastomérico, siendo posible las dos disposiciones siguientes, aten-
diendo a la terminación de sus extremos:
– Uniones con macho escalonado (conocida como R-3)
– Uniones con macho acanalado (conocida como R-4)
A su vez, en cualquier caso, si el espesor del tubo es suficientemente grande, la forma
exterior de la unión es cilíndrica. Si por el contrario el espesor no permite realizar la unión de
forma adecuada, se da un sobreespesor al extremo hembra de manera que la forma exterior
de la unión es mediante enchufe y campana (ver Fig 10, Fig 11 y Fig 12).

Fig. 10. Uniones flexibles con extremos en enchufe y campana en los tubos de hormigón

Fig. 11. Uniones flexibles con extremos cilíndricos en los tubos de hormigón

Fig. 12. Comparativa entre uniones flexibles con extremos en enchufe


y campana y cilíndricos en los tubos de hormigón
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 99

Las uniones deberán garantizar las desviaciones angulares máximas que se indican en
la Tabla 25.

Tabla 25. Deflexiones angulares máximas en las uniones flexibles de los tubos de hormigón
(UNE-EN 1.916)

Las juntas elastoméricas deberán cumplir lo especificado para las mismas en el apar-
tado 4.2.18, si bien, en cualquier caso, deben quedar en su posición final por compresión y
deslizamiento sin giro del propio anillo o mediante él. Para facilitar el deslizamiento, es reco-
mendable utilizar algún lubrificante o, directamente, anillos prelubricados. En la operación de
montaje de la junta no deben producirse aplastamientos tales que hagan que el diámetro de la
goma colocada sea inferior al 60% del diámetro de la goma no comprimida.

Conceptualmente las uniones entre los tubos de hormigón siempre son iguales (flexibles
con anillo elastomérico). En los tubos de diámetro grande (ver Fig 11) el espesor del tubo
es suficiente para que el anillo pueda alojarse en su interior, rebajando los extremos del
tubo y manteniendo la forma exterior cilíndrica.
En los tubos de diámetro pequeño, por el contrario, el espesor es insuficiente para lograr
tal cometido (ver Fig 10) debiendo entonces recurrir a dar un sobreespesor al extremo
del tubo pasando entonces a tener la característica forma de enchufe y campana. Si en
vez de recurrir a dar un sobreespesor en la zona del extremo se pretendiera que el tubo
tuviera todo él forma cilíndrica (como en el caso de los de diámetro grande) el tubo en
el fuste tendría un espesor excesivo.
De cara a la instalación de la conducción es más cómodo que el tubo no esté acabado en
forma de enchufe y campana, a que sea cilíndrico exteriormente. Cuando, por lo comenta-
do en párrafos anterior, esto no sea posible y los tubos vayan acabados en enchufe y cam-
pana deberá cuidarse especialmente su instalación, construyendo nichos en los fondos de
las zanjas y vigilando de manera especial la nivelación y alineación de la conducción.
Los diseños de los anillos elastoméricos han evolucionado mucho en los últimos años. Los
primeros modelos eran del tipo “tórico”, si bien evolucionaron rápidamente hacia otros
diseños con forma de “lágrima” o “gota”, las cuales eran del tipo rodante, esto es, se colo-
caban en el extremo liso del tubo a unir y, por el empuje de la campana del otro, la goma
rodaba sobre sí hasta quedar en su posición definitiva. El principal problema que presenta-
ban era que, si ese movimiento de rotación no se producía correctamente, la unión no resul-
taba estanca, por lo que para evitar esa incertidumbre aparecieron las juntas deslizantes.
Uno de los diseños más utilizados de junta deslizante es la de forma de “arpón” o
“flecha”, la cual, colocada en un rebaje del enchufe o del extremo liso del tubo a unir
se comprime en el momento del emboquillado de los tubos. Disponer la junta inte-
grada en el extremo del tubo tiene la ventaja de que siempre se tiene la garantía de
100 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

que la goma irá en la posición correcta, pero presenta el inconveniente de que un


retraso en el montaje de los tubos puede dar lugar a deterioros en las características
de la goma. Esto es especialmente importante en zonas de elevadas temperaturas y
muy soleadas
En cualquier caso, las juntas con acanaladura son especialmente recomendables en los
casos en los que el tubo vaya a ser colocado bajo nivel freático. En cuanto a la geome-
tría de los tubos a unir, en el caso más habitual de tubos de hormigón dispuestos con
junta elástica de enchufe y campana, las dimensiones exteriores de la campana no están
normalizadas, si bien unos valores habituales son los que se indican en la Tabla 26.
Antiguamente los tubos de hormigón se podían unir también con uniones machihembra-
das, las cuales eran una evolución, a su vez, de las primitivas uniones de los tubos “a
testa” reforzadas mediante un corchete de ladrillo, hoy en completo desuso. Frente a las
anteriores uniones de enchufe y campana, y en diámetros pequeños, mejoraban notable-
mente la continuidad interna y externa de la conducción, si bien no resultaban flexibles.
Tales uniones machihembradas había que complementarlas con un elemento de sellado,
como, por ejemplo, mortero de cemento, cordones bituminosos, sellados mediante poliu-
retano, o incluso un anillo elastomérico.

Tabla 26. Dimensiones de las uniones por enchufe y campana en los tubos de hormigón (en
mm).

Fig. 13. Anillos elastoméricos en uniones de tubos de hormigón


Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 101

Los tubos de hormigón que se instalen mediante hinca irán dispuestos con uniones fle-
xibles, admitiendo distintos diseños, debiendo ser tales que, en cualquier caso, los frentes de
los tubos queden siempre planos y exentos de irregularidades.
En concreto, son admisibles las siguientes posibilidades, conforme se detalla en la Fig 14:
– Unión por virola fija
– Unión por virola libre
– Unión por boquilla rebajada o a medio espesor

Fig. 14. Uniones en tubos de hormigón para hinca (UNE-EN 1.916)

Las virolas deben estar fabricadas a partir de láminas de acero de construcción solda-
ble, conforme a la norma UNE-EN 10.025, de acero inoxidable o de plástico armado, tenien-
do en cuenta que las virolas de acero de construcción soldable pueden ser sensibles a la corro-
sión por la acción del suelo, del nivel freático o por los efluentes transportados. En caso de
riesgo de corrosión, conviene que la unión sea diseñada para permitir la instalación de una
junta de estanquidad secundaria.
Cuando la virola sea de acero galvanizado, tendrá una protección de 100 micras de zinc
electrolítico al 99,99%. Esta virola se incorporará a los tubos durante el proceso de fabricación,
de modo que su unión resulte solidaria, para lo que se conectará adecuadamente a la armadura de
la tubería. Las virolas llevarán un elemento de unión con sección mínima de 2 cm2 por metro de
perímetro interior del tubo, que garantice una correcta conexión entre la virola y el hormigón.

4.2.1.8. Identificación
Todos los tubos de DN igual o superior a 300 mm deberán marcarse con las siguientes
informaciones; en los tubos de DN inferior a 300 mm bastará con marcar el 5% del total
(UNE 127.916):
a) Nombre del suministrador, fabricante o razón comercial
b) Fecha de fabricación
c) Diámetro nominal en mm.
d) Clase resistente (C-60, C-90, C-135, C-180 ó C-I, C-II, C-III, C-IV, C-V)
102 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

e) Referencia a las normas UNE-EN 1.916 y UNE 127.916


f) Siglas HA indicativa de que el tubo es de hormigón armado
g) Marca de calidad de producto, en su caso
h) Empuje máximo de hincado, si fuera el caso
Adicionalmente, en los tubos que no tengan la armadura circular uniformemente dis-
tribuida, deberá marcarse, de forma clara, la generatriz del tubo que deba quedar situada en
su parte superior después del montaje.

4.2.2. Tubos de gres


4.2.2.1. Generalidades. Normativa y campo de aplicación
Los tubos de gres son utilizados en el caso de diámetros medios (si bien están norma-
lizados en las normas europeas hasta valores de 1.200 mm).
Son de aplicación exclusivamente para saneamientos en lámina libre, si bien admiten
pequeñas presiones hidráulicas interiores. Su utilización habitual es tanto en instalaciones
enterradas como en hincas.
Los tubos de gres (en diámetros pequeños, menores de 300 mm) son también suscep-
tibles de ser fabricados con perforaciones uniformemente distribuidas por su superficie para
aplicaciones de drenaje subterráneo.
El gres empleado en los tubos y en las piezas especiales procede de arcillas plásticas
las cuales estarán cocidas hasta su vitrificación, pudiendo o no estar vidriada la superficie
interior y/o exterior de los tubos. En cualquier caso, cuando lo estén, no será necesaria la vitri-
ficación de las superficies de los enchufes y de los extremos lisos de las uniones. Tras la coc-
ción podrá aplicarse algún tratamiento superficial a los mismos.
Respecto a la normativa de aplicación, los tubos y las piezas especiales de gres para con-
ducciones de saneamiento deben cumplir, con carácter general, con lo especificado por la norma:
UNE-EN 295 Tubos de gres, accesorios y juntas para saneamiento
Parte 1. Requisitos
Parte 2. Control de calidad y muestreo
Parte 3. Métodos de ensayo
Parte 4. Requisitos para accesorios especiales, adaptadores y accesorios compatibles
Parte 5. Requisitos para tuberías de gres perforadas y sus accesorios
Parte 6. Requisitos para pozos de registro de gres
Parte 7. Especificaciones de tuberías de gres y juntas para hinca
Parte 10. Requisitos de características funcionales

El gres es quizás el material más utilizado en el mundo en las redes de saneamiento en


diámetros pequeños (países como Alemania o el Reino Unido hacen un uso muy extendi-
do de este material). En España, sin embargo, no tiene un empleo tan difundido.
El tratamiento de vitrificación externo hace que las tuberías de gres presenten un aspec-
to brillante. Como, no obstante, dicho tratamiento no es obligatorio, en ocasiones el aca-
bado es mate (esto último es bastante común entre los fabricantes ingleses).
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 103

En cuanto a la normalización de estos tubos, hasta la aparición de la norma EN 295, lo


más usual era referirlos bien a la norma alemana DIN 1.230 o a la inglesa BS 65, hoy
descatalogadas.
Por las características particulares de los tubos de gres (excelentes cualidades frente a
la agresividad química y la abrasión mecánica), su empleo está especialmente recomen-
dado en zonas en las que existan vertidos muy agresivos, como por ejemplo determina-
das aguas residuales industriales.
También debe destacarse su reducido coeficiente de dilatación térmica (en torno a 5x10-6
m/ºC) y su baja rugosidad hidráulica lo que permitiría velocidades elevadas de circula-
ción del agua.
En contra, aunque el material tiene una buena resistencia mecánica, es frágil ante los
impactos puntuales.

4.2.2.2. Definiciones

Complementariamente a las definiciones de 2.6, en estos tubos son de aplicación las


siguientes:
– Diámetro nominal (DN). En los tubos de gres la designación genérica DN se refie-
re aproximadamente al diámetro interior (ID). Estos tubos, para un mismo DN
admiten ser fabricados con distintos espesores, de manera que para una misma
capacidad hidráulica, la resistencia mecánica del tubo sea variable.
Para un valor del DN, las variaciones anteriores de espesor se logran por aumento
o disminución del diámetro exterior (OD), manteniendo fijo el interior (ID).
Ejemplo 6

En esta figura representativa de un


cuarto de sección de tubería se han
representado, a título de ejemplo, las
relaciones entre los diámetros en los
tubos de gres.
Por ejemplo, en un tubo de gres de DN
500, su ID mínimo será 487 mm (ver
Tabla 31), mientras que su OD será del
orden de 565 mm, si es que se tienen en
cuenta los espesores orientativos míni-
mos (ver Tabla 32).

Fig. 15. Diámetros en los tubos de gres


104 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

– Carga de rotura. Es aquella que, en el ensayo de aplastamiento (ver apartado 7.2.2),


produce la rotura o colapso del tubo.

La carga de rotura puede expresarse bien en kN/m2 o bien en kN/m.


La transformación de la carga por metro cuadrado (la cual es un valor común para cual-
quier tubo independientemente de cual sea su DN) en carga por metro lineal (que sí
depende del DN del tubo en particular) se obtiene multiplicando la primera por el diá-
metro interior del tubo expresado en metros, obteniendo, de esta manera, las conocidas
como “cargas equivalentes”.

– Clase de resistencia. Valor numérico adoptado a efectos de la clasificación de los


tubos y que representa, en general, la carga (en kN/m2) de rotura de los mismos.

La norma UNE-EN 295-1 utiliza el término “resistencia a la compresión” para referirse


a lo que en esta Guía Técnica se ha denominado, por razones de homogeneidad termi-
nológica con todo el documento, “carga de rotura”.
Se dice que “en general” la clase de resistencia representa la carga de rotura de los tubos
ya que, excepcionalmente, hay normalizada una clase denominada “L” (relacionada, en
cualquier caso, directamente con un valor de la carga de rotura) que altera ese criterio
general. Todo ello conforme se especifica en el resto de apartados del presente capítulo.

4.2.2.3. Clasificación

La clasificación de los tubos de DN igual o superior a 200 mm se realiza en base a su


DN y a la clase de resistencia.
La serie de DN normalizados será la indicada en el apartado 4.2.2.5 y las clases de
resistencia previstas en UNE-EN 295-1, así como su relación con las cargas de rotura, son las
que se indican en la Tabla 27.

Tabla 27. Clases de resistencia y relación con las cargas de rotura para los tubos de DN ≥ 200 (ela-
boración propia a partir de UNE-EN 295-1)

Las combinaciones normalizadas de diámetro nominal y clases resistentes son las que
se indican en la Tabla 28 (UNE-EN 295).
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 105

Tabla 28. Clasificación de los tubos de gres


Clase de tubo (kN/m2)
DN
L 95 120 160 200
200
225
250
300
350
400
450
500
600
700
800
1.000
1.200

La clase de resistencia L corresponde a tubos de escasa resistencia y no está asociada


a un valor exclusivo de carga de rotura en kN/m2, sino a unos valores de dicha carga de rotu-
ra en kN/m para cada diámetro, conforme puede verse en la tabla anterior.
Podrían admitirse clases de resistencia superiores a las indicadas en la tabla anterior,
incrementándose, en cualquier caso, a razón de 40 kN/m2. En particular, la clase 240 es rela-
tivamente usual en diámetros pequeños.

El Pliego de Prescripciones Técnicas Generales para Tuberías de Saneamiento de Pobla-


ciones del MOPTMA de 1986 preveía una única posible clase de resistencia para los
tubos de gres, independientemente de cual fuera su DN, de valor 60 kN/m2.

4.2.2.4. Características técnicas

El gres empleado en los tubos y en las piezas especiales debe ser tal que éstos sean
inmunes al ataque de todos los alcaloides o ácidos contenidos en las aguas residuales y aguas
subterráneas o en el terreno, con excepción del ácido sulfhídrico (SH2).
La calidad y la homogeneidad de la arcilla empleada garantizará que el producto final
cumpla las exigencias de la norma UNE-EN 295-1. En todo caso, los tubos deben presentar
una fractura vítrea, homogénea, compacta y exenta de oquedades.
Los tubos deberán resistir las cargas de rotura que se indican en la Tabla 29, según cla-
ses (UNE-EN 295-1).
106 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

Tabla 29. Cargas de rotura (en kN/m) en tubos de gres (UNE-EN 295-1)

A título orientativo se indican a continuación algunas características físicas y mecánicas


habituales (y no normalizadas en UNE-EN) de los tubos de gres.

Tabla 30. Características físicas y mecánicas de los tubos de gres

4.2.2.5. Dimensiones

En la Tabla 31 y en la Fig 16 adjunta se resumen las principales dimensiones normali-


zadas de los tubos de gres.

Fig. 16. Dimensiones en los tubos de gres


Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 107

Tabla 31. Dimensiones en los tubos de gres (elaborada a partir de UNE-EN 295-1)

Las dimensiones y posibles utilizaciones de la Tabla 31 son las que figuran en la normas
UNE-EN 295-1, si bien en España no son habituales instalaciones más que en el rango
que se indica en la figura siguiente. De hecho, el PPTG para tuberías de saneamiento de
poblaciones del MOPTMA de 1986, limita el DN de estos tubos a 600 mm.
En sentido contrario, los DN indicados en dicha figura son de la serie estándar prevista
en UNE-EN 295-1, si bien la propia norma prevé la posibilidad de utilizar otros valores
diferentes. De esta manera, en ocasiones algunos diámetros no incluidos en dicha tabla
(como el DN 125, el 225 o el 375) son comercializados por algunos fabricantes. Igual
ocurre con las clases normalizadas, sobre las que la norma UNE-EN 295-1 permite cla-
ses diferentes a las indicadas en dicha figura, siempre que los incrementos entre unas y
otras sean 40 kN/m2 (en concreto, la clase 240 en DN 200 a 250 es relativamente usual).

Carga de rotura (kN/m) Clase de tubo (kN/m2)


DN DN
22 28 34 L 95 120 160 200
100 200
150 225
250
300
350
400
Dimensiones normalizadas en 450
UNE y de uso frecuente 500
600
Dimensiones normalizadas en 700
UNE de uso infrecuente 800
1.000
1.200

Fig. 17. Utilizaciones habituales en los tubos de gres

En los tubos de gres no están normalizados los espesores de los tubos. Unos valores usuales
para los mismos pueden ser los que se indican en la tabla siguiente (Hernández, 2002).
108 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

Tabla 32. Espesores mínimos en los tubos de gres

DN emin (mm) DN emin (mm) DN emin (mm)


100 15 300 24 600 42
150 16 350 26 700 43
200 20 400 29 800 45
225 21 450 32 1.000 51
250 22 500 39 1.200 56

60 4

3,5
50
3
espesor mín (mm)

Longitud (m)
40
2,5

30 2

1,5
20
1
10
DN
0,5

0 0
200 225 250 300 350 400 450 500 600 700 800 1000 1200
L=3m L=2.5m L=2m
L=1.85m L=1,75m L=1,6m
L=1,5m L=1m Espesor orientativo

Fig. 18. Dimensiones de los tubos de gres (elaborada a partir de UNE-EN 295-1)
Ejemplo 7

En la Fig 18 puede verse cómo la longitud de un tubo de gres de diámetro 500 mm


podrá ser de 1,5; 2,0; 2,5 ó 3,0 metros y tendrá un espesor orientativo de unos 40
mm. En la Fig 17 puede verse cómo en ese tubo de 500 mm de DN, lo habitual es
poderlo disponer en las clases resistentes 95 ó 120, aunque también está normali-
zada la clase 160.

4.2.2.6. Uniones

Los tubos de gres podrán ir provistos con dos posibles sistemas de unión:
– Unión flexible mediante resina de poliuretano impregnada tanto en el enchufe como
en la campana de los tubos a unir (Sistema C). El poliuretano que se monta en el
enchufe es blando, mientras que el que va en el interior de la campana es duro.
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 109

– Unión flexible mediante anillo elastomérico en forma de labio y posterior sellado


con resina epoxy (Sistema F). El anillo elastomérico va montado en el interior de la
campana, mientras que el enchufe, en este caso, es el extremo liso del tubo.

Sistema C Sistema F

Fig. 19. Sistemas de unión en los tubos de gres

Las segundas (sistema F) sólo son de aplicación en diámetros pequeños (menores de


300 mm), mientras que las primeras (sistema C) son de aplicación en toda la gama de dimen-
siones.
Además de los anteriores, se podrán emplear otros dispositivos de unión, como, por
ejemplo, manguitos de polipropileno.
Los tubos de gres que se instalen mediante hinca irán dispuestos con uniones rígidas,
admitiendo distintos diseños, debiendo ser tales que, en cualquier caso, los frentes de los
tubos queden siempre planos.

4.2.2.7. Identificación

Todos los tubos y piezas especiales deben ir marcados, de forma fácilmente legible y
durable, con las siguientes identificaciones como mínimo:
– Nombre del suministrador, fabricante o razón comercial
– Fecha de fabricación (año)
– Diámetro nominal (DN)
– Carga de rotura al aplastamiento
– Referencia a la norma UNE-EN 295
– Marca de calidad de producto, en su caso
– Angulo de la pieza especial, en el caso de los codos
110 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

Preferentemente, el marcado de los tubos y de las piezas especiales se realizará previo


a la cocción de los mismos.

4.2.3. Tubos de poli (cloruro de vinilo) no plastif icado (PVC-U) de pare d c o m p a c t a

4.2.3.1. Generalidades. Normativa y campo de aplicación

Los tubos de PVC-U de pared compacta tienen la condición de termoplásticos y están


normalizados en las normas europeas en dimensiones de hasta 1.000 mm de DN.
Son de aplicación en instalaciones aéreas y enterradas (las primeras con limitaciones),
y tanto para saneamientos en lámina libre como bajo presión hidráulica interior.
Se componen de una resina de poli (cloruro de vinilo) no plastificado. El procedimien-
to de fabricación usual de los tubos es la extrusión.

Estos tubos son también habitualmente conocidos, simplemente, como “tubos de poli-
cloruro de vinilo, PVC”, si bien en esta Guía Técnica se han seguido los criterios ter-
minológicos de CEN y los de la norma UNE-EN ISO 1.043-1, habiéndose adoptado
la denominación para ellos de “tubos de poli (cloruro de vinilo) no plastificado,
PVC-U”.
Los materiales plásticos son, básicamente, de dos grandes tipos: los termoplásticos y los
termoestables. Los primeros pueden ver cambiar su forma una o varias veces por la
acción combinada de aumento de la temperatura y de la presión (de forma que cuando
la temperatura se eleva se reblandece y al enfriar se endurece); en los segundos, duran-
te su fabricación se ha operado una reacción química irreversible que impide cambiar de
forma a las piezas con ellos producidas.
De los materiales plásticos empleados en tuberías para el transporte de agua son termo-
plásticos el PVC-U, el PVC-O, el PP y el PE y es termoestable el poliéster.
Otros materiales polímeros que también son empleados en las canalizaciones son, por
ejemplo, los elastómeros utilizados en las uniones flexibles entre tubos.

Respecto a la normativa aplicable, los tubos y las piezas especiales de PVC-U emple-
ados en las redes de saneamiento deberán cumplir, con carácter general, con lo especificado
por las siguientes normas, según casos:
UNE-EN 1.401 Sistemas de canalización en materiales plásticos para saneamiento ente-
rrado sin presión. Poli (cloruro de vinilo) no plastificado (PVC-U)
Parte 1. Especificaciones para tubos, accesorios y el sistema
Parte 2. Guía para la evaluación de la conformidad
Parte 3. Práctica recomendada para la instalación
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 111

UNE-EN 1.456 Sistemas de canalización en materiales plásticos para saneamiento


enterrado o aéreo con presión. Poli (cloruro de vinilo) no plastificado
(PVC-U)
Parte 1. Especificaciones para tubos, accesorios y el sistema
Parte 2. Guía para la evaluación de la conformidad

El contenido de la norma UNE-EN 1.456 es muy similar al de la UNE-EN 1.452 (cuyo


objeto son las tuberías para el transporte de agua a presión en abastecimientos), varian-
do, básicamente, algunas de las dimensiones normalizadas entre ambas normas.
Aunque el policloruro de vinilo era conocido desde finales del siglo XIX, no fue emplea-
do hasta el año 1941 en la fabricación de tuberías. Fue en Alemania y los tubos inicial-
mente fabricados tenían como destino el transporte de ácidos y líquidos corrosivos.
En la actualidad en España, el campo habitual de utilización de estos tubos es el de los
diámetros pequeños o medianos (como máximo 800 mm, si bien habitualmente 400 ó 630
mm) y aplicaciones en lámina libre o bajo moderadas presiones (1 ó 1,5 N/mm2 como
máximo). No obstante lo anterior, hay experiencias puntuales que alcanzan hasta diá-
metros de 1.000 mm, pero es excepcional.
Entre sus ventajas deben citarse su ligereza (con la consiguiente simplificación de las tare-
as de instalación de los tubos en obra), su baja rugosidad (lo que supone una mayor capa-
cidad hidráulica frente a otros materiales) y su elevada resistencia al ataque químico.
Como singular de estos tubos, hay que destacar el alto coeficiente de dilatación térmica
del material y la disminución que con el tiempo sufren la resistencia y el módulo de elas-
ticidad de los tubos. Esta última propiedad (la regresión) está contemplada en las nor-
mas de producto, dimensionándose los mismos para la resistencia que tendrán dentro de
50 años.

4.2.3.2. Definiciones

Complementariamente a las definiciones de 2.6, en los tubos de PVC-U son de apli-


cación las siguientes, independientemente de que se empleen en saneamientos en lámina libre
o bajo presión hidráulica interior:
– Diámetro nominal, DN. En los tubos de PVC-U la designación genérica DN se
refiere al diámetro exterior (OD).
Para un mismo valor del DN los tubos admiten ser fabricados con distintos espeso-
res, de manera que para una capacidad hidráulica aproximada la resistencia mecá-
nica del tubo sea variable.
Dichas variaciones de espesor (para un valor fijo del DN) se obtienen modificando
el diámetro interior (ID), manteniendo fijo el exterior (OD).
– Ovalación. En los tubos de PVC-U, es la diferencia entre el OD máximo y mínimo
en una misma sección recta del tubo.
112 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

– Relación de dimensiones estándar (SDR). Es la relación entre el diámetro nominal


(DN) y el espesor nominal (e).
DN
SDR =
e
Ejemplo 8

En esta figura se ha representado sobre


un cuadrante esquemático de tubería
cómo se relacionan los diámetros de las
tuberías de PVC-U entre sí.
Por ejemplo, en un tubo de DN 500 para
saneamiento bajo presión hidráulica
interior, su diámetro exterior es 500
mm, mientras que el interior es 475,4 ó
440,6 mm (tolerancias aparte) según se
trate de las series S 20 u 8, respectiva-
mente (ver apartado 4.2.3.5).
En la anterior definición se indica que
“para una capacidad hidráulica apro-
ximada la resistencia mecánica del tubo
sea variable”. Ello es debido a que, en
estos tubos, al referirse el DN al OD, al
variar el espesor, la capacidad hidráu-
lica difiere sensiblemente.
Fig. 20. Diámetros en los tubos de PVC-U

– Serie (S). Parámetro adimensional que permite clasificar los tubos. Se define como
la relación del radio medio teórico (rm) y el espesor nominal (e).

rm DN − e
S= rm =
e 2

Ambos ratios, SDR y S, se relacionan según la expresión siguiente:

SDR − 1
S=
2

De lo dicho se desprende que ambos ratios, S y SDR, son equivalentes, por lo que su uso
conjunto y simultáneo es redundante. De hecho, el parámetro S es cada vez menos utili-
zado en la práctica común frente al SDR que gana utilización con el tiempo.
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 113

Los posibles valores normalizados de S y SDR figuran en la norma ISO 4.065 y, de


ellos, los recogidos en las normas UNE-EN 1.401 (saneamientos sin presión) y UNE-EN
1.456 (saneamientos bajo presión) son los que se indican en la Tabla 33.

Tabla 33. Valores normalizados de SDR y S en UNE-EN 1.401 y UNE-EN 1.456

– Rigidez circunferencial específica (Sc). Característica mecánica del tubo que repre-
senta su rigidez a flexión transversal por unidad de longitud del mismo a corto (S0)
o a largo plazo (S50). Se define mediante la expresión:

EI
SC =
D 3m

SC rigidez circunferencial específica, en N/mm2


E módulo de elasticidad a flexión circunferencial, en N/mm2
I momento de inercia de la pared del tubo por unidad de longitud (I = e3/12, en mm3)
e espesor nominal de la pared del tubo, en mm
EI factor de rigidez transversal, en N x mm
Dm diámetro medio teórico del tubo (Dm=DN-e), en mm

Por la propia definición de Sc, ésta se relaciona con el parámetro S mediante la expre-
sión:
E
SC =
96 S 3

– Rigidez nominal (SN). Es un valor que coincide aproximadamente con la rigidez


circunferencial específica a corto plazo (S0), expresada en kN/m2. En UNE-EN
1.452-6 y en UNE-EN 1.401-1 están normalizados los valores que se indican en la
Tabla 34 para S0 y para SN en los tubos de PVC-U.
114 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

Tabla 34. Rigidez nominal en los tubos de PVC-U (UNE-EN 1.456-1)

En el ámbito específico de los tubos de PVC-U para saneamientos bajo presión hidráu-
lica interior, además de las anteriores, son de aplicación las siguientes definiciones:
– Presión nominal (PN). Es el valor que coincide con DP en utilización continuada
durante 50 años (largo plazo) a la temperatura de servicio de 25ºC. Para otras tem-
peraturas del agua la PN será la resultante de dividir por el factor de corrección, Fc,
indicado en la Fig 21, la DP (PFA=PN x Fc).

1,2
Factor de corrección, Fc

1,0

0,8

0,6

0,4
0 10 20 30 40 50

Fig. 21. Tubos de PVC-U. Factor de corrección de PN por la Tª (UNE-EN 1.456-1)

En los tubos de PVC-U, los valores normalizados en UNE-EN 1.456-1 para las PN y
su relación con las presiones hidráulicas (a 25ºC) son como se muestra en la Tabla 35.

Tabla 35. PFA y PEA en función de PN en los tubos de PVC-U, a 25°C (UNE-EN 1.456-1)
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 115

Es importante destacar que la relación entre la PN y las presiones hidráulicas que soli-
citan a la red ha cambiado con la norma UNE-EN 1.456-1 respecto a la antigua UNE
53.112, en la que se entendía que PN incluía las sobrepresiones debidas al golpe de arie-
te, mientras que en la nueva UNE-EN 1.456-1 no se consideran incluidas.
Como se indicó en 2.6, los distintos TC de CEN deberían haber incluido en las respecti-
vas normas de producto las relaciones de PN con PFA, PMA y PEA, si bien en la norma
UNE-EN 1.452-1 solo se han relacionado PN con PFA y PEA, no estando determinado,
por tanto, cuál es la relación entre PN y PMA.
Naturalmente, ello no quiere decir que los tubos de PVC-U no soporten las sobrepresio-
nes debidas al golpe de ariete, sino que no está normalizado el valor de la sobrepresión
que es admisible para cada valor de PN. Además, en estas tuberías, debido a lo menor
de su módulo de elasticidad, el golpe de ariete causado por una solicitación hidráulica
determinada es menor que en otros materiales (entre 3 y 4 veces más pequeño).
En cualquier caso, si se adopta como criterio el que el golpe de ariete admisible sea el
provocado por una onda de celeridad similar a los valores normalizados en otros mate-
riales (fundición, por ejemplo), sobrepresiones del orden del 25 o el 30% son razonable-
mente admisibles. Incluso en algunos estudios recientes al respecto (Balairón, 2006) se
propone que en los tubos de PVC-U la PMA sea 1,40 veces la PFA.
Ejemplo 9

Una tubería que vaya a estar solicitada por una DP de 1,50 N/mm2 y una MDP de
1,70 N/mm2, con la normativa anterior (UNE 53.112) debía de encargarse de PN
20 (el primer valor normalizado superior a 1,70 N/mm2), mientras que con la nueva
situación (UNE-EN 1.456-1) basta con que sea de PN 16 (el primer valor normali-
zado superior a 1,5 N/mm2), siempre que la STP sea inferior a 2,10 N/mm2.
Quedaría por determinar si un tubo de PN 16 según los criterios de UNE-EN 1.456
resiste una MDP de 1,70 N/mm2, cuestión ésta que no está resuelta en dicha norma,
si bien, no obstante, al tratarse de una sobrepresión moderada (del orden del 20%),
es soportable por el tubo.
En relación con la influencia de la temperatura, si una tubería va a transportar agua
a 20ºC y la DP a la que va a estar solicitada la red es de 0,60 N/mm2, la PN del
tubo deberá ser como mínimo de 6; si la temperatura del agua es de 45ºC, la PN del
tubo deberá ser al menos de 10.

– Límite inferior de confianza (LCL). “Cantidad, expresada en MPa, que puede con-
siderarse como una propiedad de un material, y que representa el límite inferior de
confianza al 97,5% de la resistencia hidrostática a largo plazo prevista para el agua
a 20ºC durante 50 años” (UNE-EN 1.456-1).
– Tensión Mínima Requerida (MRS). Es el valor del límite inferior de confianza (LCL)
aproximado por defecto al número más próximo de una serie de números normaliza-
dos (Serie R20 de los números de Renard), según lo indicado en la Tabla 36.
116 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

Los números de Renard (que deben su nombre al matemático francés Renard) son unas
series de números normalizados, cuya génesis son unas progresiones geométricas de
razón variable según cuál sea la serie.
Hay varias series posibles (R5, R10, R20, R40), y la utilizada para la definición de la Ten-
sión Mínima Requerida (MRS) es la R20. El detalle de todas ellas figura en las normas
ISO 3 e ISO 497, resumiéndose en la Tabla 36 los valores de la Serie R20.
LCL y MRS son las abreviaturas de “Lower Limit Confidence” y “Minimum Requiered
Strenght”, y son los acrónimos adoptados tanto en las normas CEN como en las UNE
resultantes de su traducción.

Tabla 36. Tensión mínima requerida. Valores de aplicación de las Series de los Números de Renard

Serie R20 de los números de Renard


1 - 1,12 - 1,25 - 1,4 -1,6 -1,8- 1,12 - 1,25 - 1,4 - 1,6 - 1,8 - 2 - 2,24 - 2,5 - 2,8 - 3,15 - 3,55 - 4 -
4,5 - 5 - 5,60- 6,3 - 7,1 - 8 - 9 - 10 - 11,2 - 12 - 14 - 16 - 18 - 20 - 22,4 - 25 - 28 - 32 - 35,5 - 40
- 44 - 50 -56 - 63 - 71 - 80 - 90 - 100
Ejemplo 10

Por ejemplo, si el LCL fuera de 53 N/mm2, el MRS sería 50 (ver Tabla 36).
En un caso habitual (como el dibujado en la figura adjunta), el LCL sería 27 N/mm2
y el MRS 25 N/mm2, que es el valor mínimo aceptado para dicho parámetro, tal
como se indica en el apartado 4.2.3.4.

100
Tensión circunferencial (N/mm 2 )

T = 60ºC
T = 20ºC

10
1,E-04 1,E-02 1,E+00 1,E+02 1,E+04 1,E+06 1,E+08

Tiempo (horas)

Fig. 22. Curvas de referencia en tubos de PVC-U; marcado en grueso el tiempo


equivalente a 50 años, 0,438 x 106 horas (UNE-EN 1.456)
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 117

– Tensión de diseño (σs). Tensión a tracción admisible del material. Se determina


dividiendo la Tensión Mínima Requerida (MRS) por un coeficiente de seguridad
(C) denominado “coeficiente de diseño”, el cual deberá ser seleccionado de entre
alguno de los siguientes (serie R20 de los Números de Renard):
1,12 - 1,25 - 1,40 - 1,60 - 1,80 - 2,00 - 2,24 - 2,50 - 2,80
MRS
σs =
C
Aplicando la fórmula básica de la resistencia de materiales para tuberías que rela-
ciona la presión interior (PN) con la resistencia del material a tracción (σS) y con el
espesor y el diámetro del tubo (e y DN, respectivamente):

2 e σS
PN =
DN

Puede verse fácilmente que PN, σs y S se relacionan de la siguiente forma:


σs
PN =
S
La relación entre todos estos parámetros (LCL, MRS, C, σS) es, esquemáticamente, tal
como se muestra en la Fig 23.

Fig. 23. LCL, MRS, C y σs en tubos de PVC-U

4.2.3.3. Clasificación

Los parámetros de clasificación de los tubos de PVC-U de pared compacta a emplear


en las redes de saneamientos son diferentes, en función de que la conducción vaya o no a estar
sometida a presión hidráulica interior.
118 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

– Tubos para saneamientos en lámina libre. Los tubos de PVC-U para saneamientos
en lámina libre se clasifican por su DN y su SN. No obstante, al estar directamen-
te relacionada la SN con la serie S y, también por lo tanto, con la relación SDR
(conforme a lo explicado anteriormente), podría utilizarse alguno de estos dos pará-
metros alternativamente a la SN, siendo, no obstante, lo más habitual clasificar a
los tubos por el DN y la SN o, en todo caso, por el DN y la serie SDR.
En el caso genérico de utilizar el DN y la SN como parámetros de clasificación, las
posibilidades de utilización de los tubos de PVC-U serían conforme a lo mostrado
en la Fig 24, en la que pueden verse los valores normalizados en UNE-EN 1.401-1
para DN, SN y SDR.
– Tubos para saneamientos bajo presión hidráulica interior. Los tubos de PVC-U para
saneamientos bajo presión hidráulica interior se clasifican por su DN y su PN. No
obstante, al estar directamente relacionada la PN con la serie S y con la relación
SDR (conforme a lo explicado anteriormente), podría utilizarse alguno de estos dos
parámetros alternativamente a la PN, siendo, no obstante, lo más habitual clasificar
a los tubos por el DN y la PN o, en todo caso, por el DN y la serie SDR.
En el caso genérico de utilizar el DN y la PN como parámetros de clasificación, las
posibilidades de utilización de los tubos de PVC-U serían conforme a lo mostrado
en la Fig 24, en la que pueden verse los valores normalizados en UNE-EN 1.456-1
para DN, PN, S, C y SDR.
Ejemplo 11

Un tubo de PVC-U de DN 630 para una red de saneamiento que vaya a estar some-
tida a presión hidráulica interior puede encargarse en la gama de PN 6; 7,5; 8; 10
ó 12,5, siendo los parámetros S y SDR los mostrados en la Fig 24 para cada posi-
bilidad.
O un tubo de PN8, si es de DN 75 tendrá un SDR 26, mientras que si es de DN 200
tendrá un SDR 33 (ya que el C es diferente en un caso o en otro).
Mientras, si el mismo tubo de PVC-U ahora va a estar instalado en una red de sane-
amiento en lámina libre, podrá encargarse en las series SN 2, 4 u 8, siendo también
los parámetros S y SDR los mostrados en la Fig 24 para cada posibilidad.

En relación con los parámetros de clasificación, si bien en la actualidad los más usuales
son el DN y la SN (para los tubos en lámina libre) o el DN y la PN (para los tubos some-
tidos a presión interior), la tendencia en el futuro es a que sean el DN y el SDR para cual-
quier caso.
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 119

PN 6 PN 7,5 PN 8 PN 10 PN 12,5 PN 16
DN SDR 34,4 SDR 33 SDR 26 SDR 21 SDR 17 SDR 13,6
(S 16,7) (S 16) (S 12,5) (S 10) (S 8) (S 6,3)
25
32
40
C
50
2,5
63
75
90

PN 6 PN 7,5 PN 8 PN 10 PN 12,5 PN 16 SN 2 SN 4 SN 8
DN SDR 41 SDR 34,4 SDR 33 SDR 26 SDR 21 SDR 17 DN SDR 51 SDR 41 SDR 34,4
(S 20) (S 16,7) (S 16) (S 12,5) (S 10) (S 8) (S 25) (S 20) (S 16,7)
110 110
125 125
140
160 160
180
200 200
225
250 250
280
315 C 315
355 2,0 355
400 400
450 450
500 500
560
630 630
710 710
800 800
900 900
1.000 1.000

Fig. 24. Clasificación de los tubos de PVC-U para saneamientos bajo presión hidráulica
interior (izquierda) o en lámina libre (derecha). Elaboradas a partir de UNE-EN 1.456-1
y UNE-EN 1.401-1

4.2.3.4. Características técnicas


Los materiales básicos que constituyen los tubos y las piezas especiales de PVC-U son
los siguientes:
– Resina de poli (cloruro de vinilo) técnicamente pura (menos del 1% de impurezas).
– Aditivos, tales como lubrificantes, estabilizadores, colorantes o modificadores de
las propiedades finales, que mejoren la calidad del producto. No deben añadirse
sustancias plastificantes, ni utilizarse estos aditivos en cantidades tales que puedan
dar lugar a elementos tóxicos, que puedan provocar crecimientos microbianos, per-
judicar el proceso de fabricación o perjudicar el encolado de las uniones en su caso,
así como afectar desfavorablemente a las propiedades físicas, químicas o mecánicas
del material, especialmente a la resistencia a largo plazo y al impacto.
En general, en la fabricación de los tubos y/o de las piezas especiales, no se debe utilizar
material reprocesado, excepto cuando éste provenga del propio proceso de fabricación o de los ensa-
yos que se realicen en fábrica, siempre que los mismos hayan sido satisfactorios. A este respecto,
debe cumplirse, en cualquier caso, lo especificado en el Anexo A de la norma UNE-EN 1.401-1.
120 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

Tabla 37. Características técnicas de la materia prima y de los tubos de PVC-U (UNE-EN 1.456
y UNE-EN 1.401)

Las principales características técnicas de la materia prima constitutiva de los tubos


de PVC-U, así como de los propios tubos una vez fabricados son las que se indican en la
Tabla 37.
En el caso de los tubos de PVC-U para aplicaciones de saneamientos bajo presión
hidráulica interior, de las características mecánicas anteriores, debe destacarse que el valor
mínimo del MRS ha de ser 25 N/mm2 y el C, y en consecuencia σS, adoptan los valores que
se indican en la Tabla 38.

Tabla 38. Valores habituales de C, MRS y σs (UNE-EN 1.456-1)

En cualquier caso (funcionamiento hidráulico en lámina libre o bajo presión hidráuli-


ca interior), la resistencia a flexotracción a corto o largo plazo es, respectivamente, 90 ó 50
N/mm2 (UNE 53.331 IN, ver Tabla 125).
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 121

4.2.3.5. Dimensiones

En las tablas y figuras adjuntas se resumen las principales dimensiones de los tubos de
PVC-U (UNE-EN 1.456-1 y UNE-EN 1.401-1). La longitud en los tubos de PVC-U para apli-
caciones sin presión no está normalizada, si bien un valor habitual para la misma es también
6 metros.
En las tablas adjuntas, las dimensiones indicadas entre paréntesis son valores no pre-
ferentes. En particular, el PPTG para Tuberías de Saneamiento de Poblaciones del Ministerio
de Medio Ambiente establece que, para los tubos de PVC-U en aplicaciones en lámina libre
la rigidez anular mínima a corto plazo debe ser 3,9 kN/m2, por lo que los tubos deberían ser
de la serie SN 4 como mínimo.

Como se ha indicado, es altamente recomendable que los tubos a instalar en las redes de
saneamiento y drenaje sean, como mínimo, de rigidez nominal SN 4. Si, excepcional-
mente, se recurre a instalar tubos de rigidez nominal SN 2, deberán extremarse las con-
diciones de instalación de los mismos para asegurar la durabilidad necesaria de la ins-
talación.

Tabla 39. Dimensiones de los tubos de PVC-U para saneamientos en lámina libre (elaboración
propia a partir de UNE-EN 1.401-1)
122 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

Tabla 40. Dimensiones de los tubos de PVC-U para saneamientos bajo presión hidráulica interior
(elaboración propia a partir de UNE-EN 1.456-1)

4,5
4,0
3,5
Tolerancia (mm)

3,0
2,5
2,0
1,5
1,0
0,5
0,0
0 5 10 15 20 25 30 35 40
Espesor (mm)

Fig. 25. Tubos de PVC-U. Tolerancias en los espesores (elaborada a partir de UNE-EN 1.456-2)
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 123

L L

Tubo con embocadura para juntas elásticas Tubo con extremo sin achaflanar

Tubo con embocadura para juntas encoladas Tubo con extremo achaflanado

a) Tubos con embocadura y extremo liso b) Tubos con extremos lisos

Fig. 26. Dimensiones en los tubos de PVC-U (elaborado a partir de UNE-EN 1.401-1)

De manera análoga a como se hizo con los restantes materiales, en la Fig 27 se repre-
sentan las relaciones entre las principales dimensiones (DN, longitud y espesor) de los tubos
de PVC-U.
Ejemplo 12

En la Fig 27 puede verse como, por ejemplo, un tubo de PVC-U de DN 400 se fabri-
cará en longitudes de 6 metros y su espesor será 9,8; 12,3; 15,3 ó 29,4 mm según
se trate de SDR 41, 33, 26 ó 13,6.

40 18

35
30
Espesor (mm)

12
Longitud (m)

25
20

15
6
10

5
0 0
50 110 160 200 250 315 355 400 450 500 560 630 710 800 900 1000

L= 6 m SDR 33 p. SDR 21 p. SDR 26 p.

SDR 17 p. SDR 41 l.l. y p. SDR 34,4 l.l.

Fig. 27. Dimensiones de los tubos de PVC-U (elaborada a partir de UNE-EN 1.456-2)
124 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

Es importante destacar que en los tubos de PVC-U, tal como ocurre con otros materia-
les, las posibles dimensiones normalizadas son mucho mayores que las realmente emple-
adas en la actualidad en España.
Ello se aprecia en la figura adjunta, en la cual puede verse que de las PN normalizadas
en UNE-EN 1.456-1 solo se emplean en la práctica las PN 6, 10 y 16, y que dentro de
ellas, los DN habitualmente comercializados son también notoriamente inferiores a los
máximos previstos en la norma.
PN 6 PN 7,5 PN 8 PN 10 PN 12,5 PN 16
DN SDR SDR 33 SDR 26 SDR 21 SDR 17 SDR
34,4 (S 16) (S 12,5) (S 10) (S 8) 13,6
(S 16,7) (S 6,3)
25
32
40
C
50
2,5
63
75
90

PN 6 PN 7,5 PN 8 PN 10 PN 12,5 PN 16 SN 2 SN 4 SN 8
DN SDR 41 SDR SDR 33 SDR 26 SDR 21 SDR 17 DN SDR 51 SDR 41 SDR
(S 20) 34,4 (S 16) (S 12,5) (S 10) (S 8) (S 25) (S 20) 34,4
(S 16,7) (S 16,7)
110 110
125 125
140
160 160
180
200 200
225
250 250
280
315 C 315
355 2,0 355
400 400
450 450
500 500
560
630 630
710 710
800 800
900 900
1.000 1.000

Dimensiones normalizadas en Dimensiones normalizadas en UNE-EN


UNE-EN de uso habitual de uso infrecuente

Fig. 28. Utilizaciones habituales de los tubos de PVC-U para saneamiento bajo presión
(izquierda) o en lámina libre (derecha)

4.2.3.6. Uniones

Los tipos de uniones habituales en los tubos de PVC-U son las siguientes:
– Unión encolada
– Unión elástica con anillo elastomérico
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 125

– Unión mecánica (Gibault, etc.)


– Unión con bridas (metálicas o de plástico)

Cada proyecto en particular debe especificar los tipos de uniones que sean de aplicación.
Caso de no hacerlo se suelen utilizar, en general, uniones elásticas. Las uniones encola-
das no deben emplearse salvo en diámetros pequeños (menores de 50 mm). Como en las
redes de saneamiento cuyo funcionamiento hidráulico sea en régimen de lámina libre las
conducciones deben tener un diámetro superior a 250 mm, las uniones encoladas no
deben emplearse.

Fig. 29. Detalle de unión elástica con anillo elastomérico en tubos de PVC-U

4.2.3.7. Identificación

Todos los tubos deben ir marcados, de forma fácilmente legible y durable, con las
siguientes identificaciones como mínimo:
– Nombre del suministrador, fabricante o nombre comercial
– Fecha de fabricación (mes y año)
– Diámetro nominal, DN
– Rigidez nominal (funcionamiento en lámina libre) o presión nominal, PN (funcio-
namiento con presión hidráulica interior), según aplicaciones
– Espesor nominal, e (no necesariamente en las piezas especiales)
– Referencia a la norma UNE-EN 1.456-1 (funcionamiento con presión hidráulica
interior) o a la UNE-EN 1.401-1 (funcionamiento en lámina libre), según aplica-
ciones
– Marca de calidad de producto en su caso
Estas indicaciones deben realizarse en intervalos no mayores de 1 m. El marcado puede
realizarse bien por impresión, proyección o conformado directamente en el tubo de forma que
no pueda ser origen de grietas u otros fallos. En el caso de piezas de pequeño tamaño, es sufi-
ciente con marcar en ellas la identificación del fabricante, el tipo de material, el DN y la SN
o la PN (según casos), debiendo las restantes figurar en una etiqueta adjunta al suministro.
126 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

4.2.4. Tubos de polietileno (PE) de pare d c o m p a c t a

4.2.4.1. Generalidades. Normativa y campo de aplicación

Los tubos de PE de pared compacta tienen la condición de termoplásticos y están nor-


malizados en las normas europeas en dimensiones de hasta 1.600 mm de DN.
Son de aplicación tanto para saneamientos en lámina libre como bajo presión hidráu-
lica interior. Estos tubos solo deben emplearse, en general, en instalaciones enterradas (sólo
los que tengan funcionamiento hidráulico bajo presión admiten excepcionalmente ser instala-
dos a la intemperie).
Otra utilización muy frecuente de los tubos de PE es para emisarios submarinos en ins-
talaciones subacuáticas, en instalaciones sin apertura de zanja (perforación horizontal dirigi-
da o bursting) o en rehabilitación de conducciones existentes.
Se componen de una resina de polietileno, de acuerdo con las características indicadas
en el apartado 4.2.4.4. El procedimiento de fabricación usual de los tubos suele ser la extru-
sión.
Respecto a la normativa aplicable, los tubos de PE empleados en las redes de sanea-
miento deberán cumplir, con carácter general, con lo especificado por las siguientes normas,
según casos:
UNE-EN 12.666 Sistemas de canalización en materiales plásticos para saneamiento ente-
rrado sin presión. Polietileno (PE)
Parte 1. Especificaciones para tubos, accesorios y el sistema
UNE-EN 13.244 Sistemas de canalización en materiales plásticos, enterrados o aéreos,
para suministro de agua en general, y saneamiento a presión. Polietileno
(PE).
Parte 1. Generalidades
Parte 2. Tubos
Parte 3. Accesorios
Parte 4. Válvulas
Parte 5. Aptitud del sistema a la función

Las tuberías de polietileno son, quizás, una de las tipologías que más han evolucionado
en los últimos años.
De las primeras generaciones de PE (PE40 según la denominación CEN) en los años
1960-1970, que tenían un LCL superior a 4 N/mm2, se ha evolucionado rápidamente al
polietileno de “segunda generación” en los años 80 (PE80, LCL superior a 8 N/mm2) y
posteriormente al conocido como de “tercera generación” en los recientes años 90
(PE100, con un LCL superior a 10 N/mm2). En pocos años se ha logrado duplicar la
resistencia del material.
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 127

En España, el PE se empezó a utilizar en los años 1970 en las acometidas a los domici-
lios, habiendo evolucionado mucho sus posibilidades de aplicación, de manera que, en la
actualidad, el campo habitual de utilización de estos tubos es el de los diámetros peque-
ños y medianos (400 ó 500 aunque hay referencias puntuales en diámetros elevados,
incluso hasta 1.200 mm).
Como material termoplástico, entre sus ventajas deben citarse su ligereza (con la consi-
guiente simplificación de las tareas de instalación de los tubos en obra), su baja rugosi-
dad (lo que supone una mayor capacidad hidráulica frente a otros materiales), la ausen-
cia de incrustaciones, la elevada resistencia a las tensiones y deformaciones altas con
cargas instantáneas, su condición de aislante eléctrico, su elevada resistencia al ataque
químico o a la acción de los terrenos agresivos y en este caso particular, su flexibilidad
(lo que permite curvaturas importantes en las tuberías).
Por otro lado, es un material muy susceptible a las fuentes de calor externas (coeficien-
te de dilatación de 0,22 mm/m ºC), lo que debe ser tenido en cuenta en instalaciones
sometidas a variaciones de temperatura importantes.
Respecto a los sistemas de unión, éstas suelen ser soldadas, lo que siempre requiere una
ejecución cuidadosa. Por último, debe recordarse que la resistencia y el módulo de elas-
ticidad de estos tubos disminuye con el tiempo por el efecto de la regresión, circunstan-
cia ésta contemplada en las normas de producto, de manera que se dimensionan para las
propiedades que el tubo tendrá dentro de 50 años, por lo que de alguna manera resultan
sobredimensionados en el corto plazo.

4.2.4.2. Definiciones

En los tubos de PE son de aplicación las definiciones específicas incluidas en el apar-


tado 4.2.3.2 (DN, ovalación, serie S, SDR, PN, LCL, MRS, C y σS).
Los posibles valores normalizados de S y SDR figuran en la norma ISO 4.065 y, de
ellos, los recogidos en las normas UNE-EN 12.666-1 (saneamientos sin presión) y UNE-EN
13.244 (saneamientos bajo presión) son los que se indican en la Tabla 41. En los tubos de PE,
los posibles valores para la rigidez nominal SN, solo están normalizados para las aplicacio-
nes sin presión (UNE-EN 12.666), figurando también dichos valores en la Tabla 41.
En los tubos de PE para saneamientos bajo presión hidráulica interior, los valores nor-
malizados en UNE-EN 13.244 para las PN, su relación con las presiones hidráulicas (a 25ºC)
y el factor de corrección Fc de la PN para temperaturas del agua transportada superiores a
20ºC son como se muestra en la Tabla 42.
128 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

Tabla 41. Valores normalizados de SDR, S y SN en UNE-EN 12.666 y UNE-EN 13.244

Tabla 42. PFA en función de PN en los tubos de PE, a 25°C y Fc de PN para T > 20°C (UNE-EN
13.244)

1,2
Factor de corrección, Fc

1,0

0,8

0,6

0,4
0 10 20 30 40 50

Temperatura (ºC)

Es importante destacar que la relación entre la PN y las presiones hidráulicas que soli-
citan a la red cambió en las actuales UNE-EN respecto a las antiguas normas UNE (UNE
53.131 que fue anulada por las normas UNE-EN 12.201 y UNE-EN 13.244; UNE 53.490
que fue anulada por la norma UNE-EN 12.201).
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 129

En las anteriores normas UNE se entendía que PN incluía las sobrepresiones debidas al
golpe de ariete, mientras que en las actuales normas UNE- EN no se consideran incluidas.
Como se indicó en 2.6, los distintos TC de CEN deberían haber incluido en las respecti-
vas normas de producto las relaciones de PN con PFA, PMA y PEA, si bien en UNE-EN
12.201 o en UNE-EN 13.244 solo se relaciona PN con PFA, no estando determinado, por
tanto, cual es la relación entre PN y PMA ó PEA.
Naturalmente, ello no quiere decir que los tubos de PE no soporten las sobrepresiones
debidas al golpe de ariete, sino que no está normalizado el valor de la sobrepresión que
es admisible para cada valor de PN. Además, en estas tuberías, debido a lo menor de su
módulo de elasticidad, el golpe de ariete causado por una solicitación hidráulica deter-
minada es menor que en otros materiales (acero, fundición u hormigón).
En cualquier caso, si se adopta como criterio el que el golpe de ariete admisible sea el
provocado por una onda de celeridad similar a los valores normalizados en otros mate-
riales (fundición, por ejemplo), sobrepresiones del orden del 25 o el 30% son razonable-
mente admisibles. En algunos estudios recientes al respecto (Balairón, 2006) se propone
que en los tubos de PVC-U la PMA sea 1,30 veces la PFA.

4.2.4.3. Clasificación
Los parámetros de clasificación de los tubos de PE de pared compacta a emplear en las
redes de saneamientos son diferentes, en función de que la conducción vaya o no a estar some-
tida a presión hidráulica interior.
– Tubos para saneamientos en lámina libre. Los tubos de PE para saneamientos en
lámina libre se clasifican por su DN y su SN. No obstante, al estar directamente
relacionada la SN con la serie S y, también por lo tanto, con la relación SDR (con-
forme a lo explicado anteriormente), podría utilizarse alguno de estos dos paráme-
tros alternativamente a la SN, siendo, no obstante, lo más habitual clasificar a los
tubos por el DN y la SN o, en todo caso, por el DN y la serie SDR.
En el caso genérico de utilizar el DN y la SN como parámetros de clasificación, las
posibilidades de utilización de los tubos de PE serían conforme a lo mostrado en la
Fig 30, en la que pueden verse los valores normalizados en UNE-EN 12.666-1 para
DN, SN y SDR.
– Tubos para saneamientos bajo presión hidráulica interior. Los tubos de PE para
saneamientos bajo presión hidráulica interior se clasifican por su MRS, DN y PN.
No obstante, al estar directamente relacionada la PN con la serie S y con la relación
SDR, podría utilizarse alguno de estos dos parámetros alternativamente a la PN,
siendo, no obstante, lo más habitual clasificar a los tubos por el MRS, el DN y la
PN o, en todo caso, por el MRS, el DN y el SDR.
– En el caso genérico de utilizar MRS, DN y PN como parámetros de clasificación,
las posibilidades de utilización de los tubos de PE serían conforme a lo mostrado
en la Fig 30 (UNE-EN 13.244-2) supuesto un C de 1,25 que es el propuesto por
CEN (ver apartado 4.2.4.4).
130 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

PE 63 PE80 PE 100

SN 4 (SDR 26 / S 12,5)
SN 2 (SDR 21 / S 16)

SN 8 (SDR 21 / S 10)
DN DN

32 32
40 40
50 50
63 63
75 75
90 90
110 110
125 125
140 140
160 160
180 180
200 200
225 225
250 250
280 280
315 315
355 355
400 400
450 450
500 500
560 560
630 630
710 710
800 800
900 900
1.000 1.000
1.200 1.200
1.400 1.400
1.600 1.600

Fig. 30. Clasificación de los tubos de PE para saneamientos bajo presión hidráulica interior
(izquierda) o en lámina libre (derecha). Elaboradas a partir de UNE-EN 13.244-2
y de UNE-EN 12.666-1
Ejemplo 13

Un tubo de PE de DN 900 y PE 100 se puede encargar en la gama de PN 4; 5; 6,3;


8; 10 ó 12,5, siendo los parámetros S y SDR los mostrados en la Fig 30 para cada
caso.
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 131

Para saneamientos bajo presión hidráulica interior, estos tubos admiten ser fabricados
con distintos PE según su MRS (ver apartado 4.2.4.4). En concreto son posibles los
siguientes valores de este parámetro: 6,3; 8 y 10 N/mm2, dando lugar a los conocidos
como PE63, PE 80 y PE100. El PE63, no obstante, no tiene utilización en España (las
denominaciones de los diferentes PE corresponden al valor de su MRS, en N/mm2, mul-
tiplicado por 10; UNE-EN ISO 12.162).
Un rango habitual de utilización de los PE 80 y 100 (los de uso habitual en España) es
según se muestra en la figura adjunta, en función del DN y de la PN.

PE 80 PE 100
DN PN 4 PN 6,3 PN 10 PN 16 PN 25 PN 4 PN6,3 PN 10 PN 16 PN 25
32
40
50
63
75
90
110
125
140
160
180
200
225
250
280
315
355
400
450
500
560
630
710
800
900
1.000
1.200
1.400
1.600

Fig. 31. Elección del tipo de PE según DN y PN

4.2.4.4. Características técnicas

El compuesto con el que se fabrican los tubos debe preparase por adición al polímero
base de polietileno de, solamente, aquellos aditivos necesarios para la fabricación y uso final
de dichos productos, de acuerdo con los requisitos de la(s) parte(s) aplicables de la Norma
UNE-EN 12.666.
132 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

Todos los aditivos deben dispersarse de manera uniforme.


En cuanto al color del compuesto, debe ser de color negro, salvo que se requieran otros
colores para cumplir la legislación nacional vigente. El negro de carbono utilizado en la pro-
ducción del compuesto negro debe tener un tamaño de partícula promedio (primario) de 10 a
25 mm.
Puede utilizarse material reprocesado limpio procedente de la producción propia inter-
na o de los ensayos del fabricante para comprobar que los productos son conformes con la
norma UNE-EN 12.666 y que los productos negros son conformes con la norma UNE-EN
13.244, si derivan del mismo compuesto que el utilizado para la producción correspondiente.
No debe utilizarse el material reprocesado obtenido a partir de fuentes externas ni material
reciclado.
Las características físicas a corto plazo de la materia prima utilizada en la fabricación
de los tubos deben ser las indicadas en la Tabla 43.

Tabla 43. Tubos de PE. Características físicas de la materia prima (normas UNE-EN)

Los tubos serán, en general, de color negro en su totalidad o con bandas marrones. El con-
tenido en peso en negro de carbono de los tubos y de las piezas especiales debe ser de 2 a 2,50%
y su dispersión menor de grado 3, conforme a lo especificado por la norma ISO 11.420.
De las características mecánicas de la materia prima y de los propios tubos, es desta-
cable lo siguiente:
a) En el PE, como material termoplástico que es, su resistencia y módulo de elastici-
dad disminuyen con el tiempo, circunstancia tenida en cuenta en las normas de pro-
ducto, que obligan a dimensionar para los valores de las propiedades que el tubo
tendrá dentro de 50 años.
Unas curvas de referencia o de regresión habituales para un PE normal serían como
las mostradas en la Fig 32 (DIN 8.075).
b) El módulo de elasticidad a corto plazo, E0, es de 1.000 N/mm2 y a largo plazo, E50,
de 150 N/mm2 (UNE 53.331 IN).
c) La resistencia a flexotracción a corto o largo plazo es, respectivamente 30 o 14,4
N/mm2 (UNE 53.331 IN, ver Tabla 129).
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 133

Fig. 32. Curvas de referencia habituales en el PE 80 (izquierda) o PE 100 (derecha; DIN 8.075)

En el ámbito específico de los saneamientos bajo presión hidráulica interior, son des-
tacables las siguientes características mecánicas:
a) En UNE-EN 13.244 los valores mínimos previstos para el MRS son 6,3; 8 y 10
N/mm2. En cualquier caso, resultan diferentes PE con las denominaciones que se
indican en la Tabla 44.

Tabla 44. Tipos de polietilenos previstos en UNE-EN 12.201 o en UNE-EN 13.244


134 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

b) El coeficiente de seguridad C recomendado en UNE-EN 13.244 es 1,25, si bien


dicha norma prevé la posibilidad de utilizar valores mayores, como los de la Tabla
44.
c) La tensión de diseño (ss = MRS/C) adoptará los valores de la Tabla 44 según sea el
tipo de PE y el C adoptado. En cursiva se marcan los valores habituales.
Ejemplo 14

En las condiciones habituales (C=1,25) si un tubo fabricado en PE 100 necesita de


PN 8 habrá que encargarlo de la serie SDR 21 (tal como puede verse en la Tabla 46
o en la Fig 56 de clasificación genérica de los tubos de PE).
Ahora bien, si se desea un C más conservador de, por ejemplo, 2, la PN de ese tubo
SDR 21 sería de 5; o si lo que se quiere es que siga siendo de PN 8 se necesitaría
un tubo de serie SDR 13,6.
Las posibilidades, como puede verse, son muchas.

Antiguamente (normas UNE 53.131 y UNE 53.490) solo se contemplaban tres tipos de
PE (PEAD, alta densidad; PEMD, media densidad y PEBD, baja densidad) para dos
valores nominales de resistencia a la presión interna, frente a los tres de UNE-EN
13.244-1 (además, la norma UNE-EN 12.201 para tubos de PE para transporte de
agua potable a presión prevé un cuarto tipo posible, el PE 40 con un MRS de 4
N/mm2), de manera que la relación entre todos ellos es como se muestra en la Tabla
45.

Tabla 45. Relación entre los PE de UNE 53.131 y 53.490 frente a los de CEN

Los antiguos polietilenos de alta, media o baja densidad de UNE 53.131 y de 53.490 no
se corresponden exactamente con los nuevos PE 40, 63, 80 ó 100 de las normas EN (la
polimerización o la densidad es diferente, por ejemplo), por lo que la comparación o
equivalencia entre ambos no es del todo posible.
Los términos empleados, además, son diferentes. En primer lugar, la “tensión de diseño,
σs” de CEN equivale aproximadamente al “esfuerzo tangencial de diseño” de UNE
53.131 y de 53.490, y, en segundo lugar, el concepto MRS de las normas EN no tiene su
equivalente en UNE 53.131 o en UNE 53.490.
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 135

Con todo, si, en cualquier caso, se pretende hacer una correlación entre los antiguos y
los nuevos polietilenos, sí podría establecerse lo siguiente.
Los llamados PE40 y PE80 en CEN tienen un MRS de 4 y 8 N/mm2 respectivamente
lo que, con un C de 1,25, implica unas σs de 3,2 y 6,3 N/mm2; los PE32 y PE50 en
UNE 53.131 o en UNE 53.490 tienen unos esfuerzos tangenciales de diseño de 3,2 y
5,0 N/mm2 respectivamente. Como UNE (53.131 ó 53.490) preveía unos C de 1,37 y
1,60 para el PE32 y el PE50 respectivamente, el MRS equivalente que tendrían (de
existir este concepto en UNE) sería de aproximadamente 4,4 y 8 N/mm2, en cada
uno.
Por lo tanto, desde el punto de vista del material, los antiguos PE 32 y PE50 son aproxi-
madamente los nuevos PE40 y PE80, si bien, habida cuenta de la disminución propues-
ta por CEN del C, la tensión de diseño de los antiguos PE32 y PE50 es la de los nuevos
PE40 y PE63 de CEN.
En resumen, respecto a la situación actual CEN normaliza dos nuevos tipos de PE: uno
de mayor resistencia (PE100) y otro intermedio (PE63), si bien este último no se utiliza
en la actualidad en España.
El coeficiente de seguridad C recomendado por CEN puede resultar algo bajo en com-
paración con otros materiales. Las propias UNE 53.131 y 53.490 preveían valores algo
superiores (1,37 ó 1,60). Si se adoptasen coeficientes superiores, las relaciones entre
todos los parámetros de clasificación variarían conforme puede verse en la Tabla 46.

Tabla 46. Equivalencia de PN en función del C adoptado

4.2.4.5. Dimensiones

En las tablas y figuras adjuntas se muestran las dimensiones habituales de los tubos de
PE. La longitud no está normalizada.

En los tubos de PE, tal como ocurre con otros materiales, las posibles dimensiones nor-
malizadas son mucho mayores que las realmente empleadas, tal como puede apreciarse
en la Fig 36 y en la Fig 31.
136 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

Tabla 47. Dimensiones de los tubos de PE para saneamientos bajos presión hidráulica interior
(UNE-EN 13.244-2)

600 mm. < D < 2500 mm.

DN

DN < 110

Fig. 33. Dimensiones de los tubos de PE


Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 137

Tabla 48. Dimensiones de los tubos de PE para saneamientos en lámina libre (UNE-EN
12.666-1)

7,0

6,0
Tolerancia (mm)

5,0

4,0

3,0

2,0

1,0

0,0
0 5 10 15 20 25 30 35 40 45 50 55 60 65

Espesor (mm)

Fig. 34. Tolerancias en los espesores en los tubos de PE


(elaborada a partir de UNE-EN 13.244-2 y UNE-EN 12.666-1)

De manera análoga a como se hizo con los restantes materiales, en la Fig 35 se


representan las relaciones entre las principales dimensiones (DN y espesor) de los tubos
de PE.
138 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

60
55
50
45
40
Espesor (mm)

35
30
25
20
15
10
5 DN
0
50 110 160 200 250 315 355 400 450 500 560 630 710 800 900 1000 1200 1400 1600

SDR 33 l.l. y p. SDR 21 l.l. y p. SDR 26 l.l. y p.

SDR 17 p. SDR 6 p. SDR 11 p.

NOTA: l.l.= lámina libre; p.= presión hidráulica interior

Fig. 35. Dimensiones de los tubos de PE (elaborada a partir de normas UNE y prEN)

PE 63 PE 80 PE 100
PN 10,0 (SDR 13,6 / S 6,3)

PN 12,5 (SDR 13,6 / S 6,3)


PN 6,0 (SDR 17,6 / S 8,3)

PN 8,0 (SDR 13,6 / S 6,3)

PN 20,0 (SDR 7,4 / S 3,2)

PN 25,0 (SDR 7,4 / S 3,2)


PN 4,0 (SDR 26 / S 12,5)

PN 5,0 (SDR 26 / S 12,5)

PN 6,3 (SDR 26 / S 12,5)

PN 10,0 (SDR 17 / S 8)
PN 3,2 (SDR 33 / S 16)

PN 5,0 (SDR 21 / S 10)

PN 10,0 (SDR 11 / S 5)

PN 3,2 (SDR 41 / S 20)


PN 4,0 (SDR 33 / S 16)

PN 6,3 (SDR 21 / S 10)

PN 12,5 (SDR 11 / S 5)

PN 4,0 (SDR 41 / S 20)


PN 5,0 (SDR 33 / S 16)

PN 8,0 (SDR 21 / S 10)

PN 16,0 (SDR 11 / S 5)
PN 2,5 (SDR 41 / S20)

PN 8,0 (SDR 17 / S 8)

PN 20,0 (SDR 9 / S 4)
PN 16,0 SDR 9 / S 4)

DN DN
PN 12,5
PN 16,0
PN 20,0
PN 25,0

PN 25,0
PN 6,3

PN 2,5

PN 6,0

PN 2,5
PN 3,2

PN 6,0

32 32
40 40
50 50
63 63
75 75
90 90
110 110
125 125
140 140
160 160
180 180
200 200
225 225
250 250
280 280
315 315
355 355
400 400
450 450
500 500
560 560
630 630
710 710
800 800
900 900
1.000 1.000
1.200 1.200
1.400 1.400
1.600 1.600

Fig. 36. Utilizaciones habituales en los tubos de PE en saneamientos bajo presión hidráulica
interior (izquierda) o en lámina libre (derecha)
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 139

En la Fig 36, por ejemplo, puede verse que de las PN normalizadas solo se emplean en
la práctica en España en la actualidad cinco valores, y que dentro de ellas, los DN habi-
tualmente comercializados son también notoriamente inferiores a los máximos previstos
en la norma.
Por último, respecto a las longitudes de estos tubos, no están normalizados los valores de
las mismas, siendo habitual fabricar los tubos en longitudes de 6 ó 12 metros (ver Fig 35).
Los tubos de DN menor de 50 se suministran siempre en rollos; los de DN entre 50 y 110
bien en rollos o bien en barras rectas, y los de DN mayor de 110, siempre en barras rectas.

4.2.4.6. Uniones
Los tipos de uniones habituales en los tubos de PE son las siguientes:
– Unión soldada térmicamente a tope
– Unión por electrofusión
– Unión mediante accesorios mecánicos
– Unión por maguitos mecánicos resistentes a la tracción (manguitos autoblocantes
partidos o abrazaderas universales de reparación antitracción)

Unión por electrofusión Unión mediante accesorios mecánicos

Unión mediante soldadura a tope

Fig. 37. Sistemas de unión en los tubos de PE

La unión por electrofusión requiere rodear los tubos a unir por unos accesorios que tie-
nen en su interior unas espiras metálicas por las que se hace pasar corriente eléctrica de
baja tensión (24-40 V), de manera que se origine un calentamiento (efecto Joule) que
suelda el tubo con el accesorio.
La soldadura a tope consiste en calentar los extremos de los tubos con una placa cale-
factora a una temperatura de 210ºC y, a continuación, comunicar una determinada pre-
sión previamente tabulada.
140 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

La unión por accesorios mecánicos (usualmente de polipropileno, si bien también los hay
de latón) obtiene la estanquidad al comprimir una junta sobre el tubo, a la vez que el ele-
mento de agarre se clava ligeramente sobre el mismo para evitar el arrancamiento.
Cada proyecto en particular debe especificar los tipos de uniones que sean de aplicación.
Caso de no hacerlo se suelen utilizar, en general, uniones soldadas a tope entre los tubos.
En la Fig 38 se muestra el campo habitual de aplicación de todas ellas.

Unión por Unión por Unión por


DN accesorios electrofusión soldadura
mecánicos a tope
16
20
25
32
40
50
63
75
90
110
125
140
160
180
200
225
250
280
315
355
400
450
500
560
630
710
800
900
1.000
1.200
1.400
1.600

Fig. 38. Tipos de uniones según DN en tubos de PE

Entre las ventajas de la unión por electrofusión pueden citarse las siguientes:
– El equipo de soldadura está disponible para otra utilización tan pronto ha finalizado
el tiempo de fusión
– Los equipos de electrofusión son ligeros, tienen un bajo coste y son de escaso mante-
nimiento
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 141

– La soldadura por electrofusión es factible en situaciones difíciles, siendo ideal para


efectuar reparaciones (donde no sean posibles movimientos longitudinales de la tube-
ría)
– La electrofusión permite la unión de tuberías de distintos materiales y con diferente
espesor de pared (extremo éste nada recomendable en la soldadura a tope)

4.2.4.7. Identificación
Todos los tubos deben ir marcados con, al menos, las siguientes identificaciones:
– Nombre del suministrador, fabricante o nombre comercial
– Fecha de fabricación (mes y año)
– Tipo de material
– Diámetro nominal, DN
– Presión nominal, PN
– Espesor nominal, e (no necesariamente en las piezas especiales)
– Referencia a la norma UNE correspondiente en cada aplicación
– Marca de calidad de producto en su caso
Estas indicaciones deben realizarse en intervalos no mayores de 1 m. El marcado puede
realizarse bien por impresión, proyección o conformado directamente en el tubo de forma que
no pueda ser origen de grietas u otros fallos.

4.2.5. Tubos de materiales termoplásticos de pare d e s t r u c t u ra d a

4.2.5.1. Generalidades. Normativa y campo de aplicación

Los tubos objeto de este apartado son aquellos fabricados a partir de un material ter-
moplástico (PVC-U, PE o PP) cuya pared no es maciza sino que tiene determinados aligera-
mientos, al objeto de optimizar la materia prima empleada en su fabricación.
Suelen fabricarse por extrusión, tras la cual se practica el corrugado correspondiente a
cada diseño en particular.
Estos tubos son de aplicación para redes de saneamiento y drenaje en lámina libre ente-
rradas, no siendo posible su empleo en saneamientos bajo presión hidráulica interior.
En cuanto a la situación de la normativa de estos tubos, no existe en la actualidad nin-
guna norma UNE o UNE-EN sobre ellos, si bien existe un proyecto de norma, prEN 13.476,
que consta de las siguientes partes:
prEN 13.476 Plastics piping systems for non-pressure underground drainage and
sewerage – Structured wall piping systems of unplasticized poly(vinyl
chloride) (PVC-U), polypropylene (PP) and polyethylene (PE)
142 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

Part 1: General requirements and performance characteristics


Part 2: Specifications for pipes and fitting with smooth internal and
external surface and the system, Type A
Part 3: Specifications for pipes and fitting with smooth internal and
external surface and the system, Type B
Hay muchos posibles diseños de tubos de materiales termoplásticos estructurados, cla-
sificándose, en cualquier caso, de la siguiente manera:
a) Tipo A (prEN 13.476 – Part 2). Aquellos cuyas superficies interna y externa son lisas
– Tipo A1. Las superficies interna y externa están unidas bien por nervios inter-
nos longitudinales (tubos alveolares, alv) o bien mediante algún material ter-
moplástico, espumado o no (tubos multicapa, esp)
– Tipo A2. Las superficies interna y externa son lisas y la pared interior y exterior
están unidas espiral o radialmente formando costillas
b) Tipo B (prEN 13.476 – Part 3). Aquellos cuya superficies interna y externa son
lisas

Tubos de tipo A1

Tubos de tipo A2 Tubos de tipo B

Fig. 39. Ejemplos de tubos termoplásticos de pared estructurada

El fundamento mecánico de estos tubos de materiales termoplásticos de pared estructu-


rada es aumentar la rigidez anular del tubo mediante el incremento del momento de iner-
cia debido a los aligeramientos practicados en la pared del tubo.
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 143

La gran ventaja de estos tubos frente a los convencionales de pared maciza es, por tanto,
el ahorro de material en su fabricación, que puede alcanzar el 60%, con rigideces de
incluso dos veces superiores.
En España son de empleo relativamente reciente (quince años a los sumo), no así en otros
países de la Unión Europea donde se vienen utilizando desde más antiguo.

4.2.5.2. Definiciones

Complementariamente a las definiciones de 2.6, en los tubos de materiales termoplás-


ticos de pared estructurada son de aplicación las siguientes:
– Diámetro nominal, DN. En los tubos de materiales termoplásticos de pared estruc-
turada de tipo A1 la designación genérica DN se refiere al diámetro exterior; en las
restantes tipologías, el DN puede referirse bien al diámetro exterior (OD) o al inte-
rior (ID).
Para un mismo valor del DN los tubos admiten ser fabricados con distintos espeso-
res, de manera que para una capacidad hidráulica determinada la resistencia mecá-
nica del tubo sea variable.
En consecuencia, en estos tubos dichas variaciones de espesor (para un valor fijo
del DN) se obtienen modificando en unos casos el diámetro interior (ID) mante-
niendo fijo el exterior (OD) y, en otros casos, al contrario, manteniendo fijo el diá-
metro interior (ID) y modificando el exterior (OD).
– Rigidez circunferencial específica (Sc). Característica mecánica del tubo que repre-
senta su rigidez a flexión transversal por unidad de longitud del mismo a corto (S0)
o a largo plazo (S50).

En las tuberías de materiales termoplásticos estructurados la inercia se calcula en cada


caso particular conociendo el perfil de la pared de cada caso, conforme a lo especifica-
do en la norma UNE-EN ISO 9.969.

– Rigidez nominal (SN). Es un valor que coincide aproximadamente con la rigidez


circunferencial específica a corto plazo (S0), expresada en kN/m2.

4.2.5.3. Clasificación

Los tubos de materiales termoplásticos de pared estructurada se clasifican por el diá-


metro nominal, DN y la rigidez nominal SN.
144 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano
Ejemplo 15

DN=OD (p.e. 500mm) DN=OD (p.e. 500mm) OD=DN+e t


et

et
el
m) m) m)
2m 8m 0m
43 41 50
e. e. e.
(p. (p. (p.
=ID =ID =ID
DN DN DN

et et et

En esta figura se ha representado sobre un cuadrante esquemático de tubería cómo


se relacionan los diámetros de las tuberías de materiales termoplásticos de pared
estructurada entre sí.
Por ejemplo, en un tubo del tipo A1 alveolar de PVC-U de DN 500, su OD es 500
mm, mientras que el interior es 432 mm (tolerancias aparte). En un tubo del tipo A2
ó B de DN 500 de PP, referido su DN al OD, su OD será 500 mm y su ID mínimo
será 418 mm (tolerancias aparte). Mientras que si su DN se refiere al ID, su ID será
500 mm y su OD será igual al DN+et (ver Tabla 49).

Fig. 40. Diámetros en los tubos de materiales termoplásticos de pared estructurada


(tipo A1 izquierda, tipo A2 y B centro y derecha)

Las series normalizadas de DN son las indicadas en el apartado 4.2.5.4, mientras


que los valores normalizados de SN para estos tubos de materiales termoplásticos de pared
estructurada son los siguientes (prEN 13.476-1), si bien son posibles otros valores dife-
rentes:
DN < 500 SN 4; SN 8; SN 16
DN > 500 SN 2; SN 4; SN 8; SN 16

En el espíritu de esta Guía Técnica de que los parámetros de clasificación sean aquellas
variables que determinan su capacidad hidráulica y mecánica, en los tubos de materia-
les termoplásticos de pared estructurada, los mismos serían, tal y como se ha indicado,
el DN y la SN.
No obstante, en estos tubos, otros parámetros importantes de conocer, que si bien no
influyen en su capacidad hidráulica o mecánica sí caracterizan de forma importante al
tubo, podrían ser el material constitutivo del tubo (PVC-U, PE ó PP), el tipo de pared
(A1, A2 ó B) o el diseño del corrugado en cada caso en particular, aunque, como se ha
indicado, conociendo su DN y SN queda determinada la capacidad mecánica e hidráuli-
ca de la conducción.
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 145

4.2.5.4. Características técnicas

Las características técnicas de los tubos de materiales termoplásticos con pared estruc-
turada serán las específicas del material constitutivo de cada caso en particular (PVC-U, PE
ó PP; ver los apartados 4.2.3.4, 4.2.4.4 ó 4.2.15.3, respectivamente).

4.2.5.5. Dimensiones

En la tabla adjunta se resumen las principales dimensiones de los tubos de materiales


termoplásticos de pared estructurada, según el diámetro nominal DN se refiera al interior o al
exterior (aunque ya se ha indicado, se recuerda que en los tubos de tipo A1, la designación
genérica DN se refiere siempre al exterior, mientras que en las restantes tipologías puede refe-
rirse bien al interior o al exterior).
Las longitudes de estos tubos no están normalizadas, si bien un valor usual para la
misma suele ser 6 m, excluyendo la embocadura de la unión.
Respecto a los espesores de los tubos, habida cuenta de la gran cantidad posible de
diseños para estos tubos, únicamente están normalizados los valores mínimos de los mismos.
El espesor total del tubo (et en la Fig 39) no deberá ser inferior a los de las series S 20, S 12,5
ó S 16, según el tubo sea de PVC-U, PE o PP, respectivamente (ver Tabla 39, 0 o Tabla 76, en
cada caso).
En cualquier caso, en prEN 13.476-1 se admite la posibilidad de utilizar otros valores
de los diámetros o de los espesores.
Las dimensiones normalizadas de las piezas especiales fabricadas en este material
figuran detalladas en prEN 13.476-1.

Tabla 49. Dimensiones de los tubos de materiales termoplásticos de pared estructurada, según el
diámetro nominal DN se refiera al interior (derecha) o al exterior (izquierda)
146 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

En cuanto a las dimensiones realmente utilizadas en España de estos tubos, lo usual es


emplearlos en la gama que va desde diámetros pequeños (110 mm) hasta valores impor-
tantes (1.200 mm). En la actualidad hay una mayor tendencia al uso de los diseños del
tipo B que los del A, tanto de PVC-U, PE como de PP. Como el diámetro nominal DN
puede refererirse tanto al interior como al exterior, el respectivo fabricante debe especi-
ficar a cuál se refiere en cada caso.
Respecto a las rigideces nominales SN ofertadas en nuestro país, un valor muy usual es
la SN 8.

4.2.5.6. Uniones

Los tubos de materiales termoplásticos de pared estructurada irán provistos habitual-


mente con uniones flexibles con anillo elastomérico, el cual admite ser colocado bien en el
enchufe o bien en el extremo liso (ver Fig 41).

En los tubos de pared corrugada (los más habituales de esta tipología de tubos estructu-
rados), la instalación de las uniones se ve facilitada por la forma de la pared exterior del
tubo, la cual permite la colocación del anillo elastomérico entre dos nervios consecuti-
vos.
De esta manera, la junta va alojada en el extremo liso del tubo y no en el enchufe (como,
por ejemplo, en los tubos convencionales de PVC-U de pared maciza, ver Fig 29) lo que
facilita la instalación de la conducción.

4.2.5.7. Identificación

Todos los tubos deben ir marcados, de forma fácilmente legible y durable, con las
siguientes identificaciones como mínimo, a intervalos de 2 metros como máximo, con al
menos una identificación por cada tubo:
– Nombre del suministrador, fabricante o nombre comercial
– Material constitutivo del tubo (PVC-U, PE o PP)
– Fecha de fabricación (mes y año)
– Diámetro nominal, DN (e indicación de si se refiere al interior DN/ID o al exterior
DN/OD)
– Rigidez nominal SN
– Marca de calidad de producto, en su caso
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 147

Ejemplo de uniones en tubos de tipo A

Ejemplo de uniones en tubos de tipo B

Fig. 41. Sistemas de unión en tubos de materiales termoplásticos de pared estructurada

4.2.6. Tubos de polietileno (PE) de pare d e s t r u c t u rada helicoidal

4.2.6.1. Generalidades. Normativa y campo de aplicación

Los tubos objeto de este apartado, son aquellos fabricados a partir de polietileno (alta
densidad), combinando paredes macizas de espesor variable, con paredes estructuradas heli-
coidales continuas.

Los tubos de PE de pared estructurada helicoidal se fabrican coordinando el movimien-


to longitudinal de la unidad de extrusión a lo largo de un molde en rotación.
Incorporan en su proceso de fabricación un sistema de coextrusión de PE, que permite
generar la superficie interior lisa del tubo de color (usualmente amarillo).
148 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

El fundamento mecánico de estos tubos es optimizar el material utilizado en su fabrica-


ción distribuyéndolo en perfiles que, con mayores momentos de inercia, aumenten la rigi-
dez circunferencial.
En España son de empleo relativamente reciente, no así en otros países de la Unión Euro-
pea donde se vienen utilizando desde más antiguo.
Entre las ventajas de estos tubos debe destacarse su gran versatilidad, al poder combi-
nar paredes sólidas de cualquier espesor, con paredes estructuradas helicoidales de
paso, tamaño y recubrimiento variable en forma y espesor, dando la posibilidad de ser
fabricados con las dimensiones específicas requeridas por cada proyecto en particular.
Para cada diámetro de tubo (diámetros interiores habituales comprendidos entre 800 y
4.000 mm) existe la posibilidad de incorporar una gran variedad de perfiles e incluso
combinaciones de los mismos.

Perfiles tipo PR Perfiles tipo SQ1


Perfiles tipo SQ1
Perfiles tipo SQ1

Tubos con perfil tipo PR

Fig. 42. Perfiles habituales de los tubos de PE

Son de aplicación tanto para redes de saneamiento y drenaje en lámina libre como bajo
presiones hidráulicas interiores de hasta 0,3 N/mm2. Otra utilización muy frecuente es para
emisarios en instalaciones submarinas.
Respecto a la normativa aplicable, no existe en la actualidad ninguna norma nacional
o europea sobre esta tipología de tubos, recomendándose que cumplan, con carácter general,
con lo especificado por la siguiente norma:
DIN 16.961 Thermoplastic pipes and fittings with profiled outer and smooth inner
surfaces.
Part 1: Dimensions
Part 2: Technical delivery conditions
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 149

4.2.6.2. Definiciones
Complementariamente a las definiciones específicas incluidas en le apartado 4.2.5.2
(PN, LCL, MRS, C y σs) así como a las incluidas en el 2.6 son de aplicación las siguientes:
– Diámetro nominal, DN. Para los tubos de PE de pared estructurada helicoidal, la
designación genérica DN se refiere al diámetro interior (ID).
Para un mismo DN los tubos admiten ser fabricados con distintos perfiles de
manera que para una capacidad hidráulica determinada, la resistencia mecánica
del tubo es variable. En consecuencia, en estos tubos manteniendo fijo el diáme-
tro interior (ID), en función del perfil seleccionado, se modifica el diámetro exte-
rior (OD).
– Rigidez circunferencial (SR24). Característica mecánica que representa la resisten-
cia de un tubo a la flexión transversal, a las 24 horas de su puesta en servicio.

E C24 × I
S R24 =
r3

SR24 rigidez circunferencial, en kN/m2.


EC24 módulo de elasticidad del material a las 24 horas de su puesta en servicio, en kN/m2
I momento de inercia de la pared del tubo por unidad de longitud, en m4/m.
r radio a la línea neutra de la pared de la tubería ( r = DN 2 + 3 I × 12 ), en m.

4.2.6.3. Clasificación

Los tubos de PE de pared estructurada helicoidal en aplicaciones sin presión se clasifican


por su DN y SR24. En aplicaciones con presión, además de lo anterior debe especificarse la PN.

4.2.6.4. Características técnicas

Las características técnicas serán las específicas del material constitutivo, el polietile-
no de alta densidad (PE 80 / PE100).

4.2.6.5. Dimensiones

Las dimensiones de los tubos de PE de pared estructurada helicoidal, deben cumplir


con carácter general, las especificaciones de la norma DIN 16.961-1, pudiendo fabricarse
estos tubos hasta diámetros de 4 m.

4.2.6.6. Uniones
Los tubos de polietileno de pared estructurada helicoidal, pueden ser unidos mediante:
– Unión por electrofusión. Los tubos irán provistos con extremos hembra y macho
para ser unidos mediante soldadura por electrofusión.
150 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

– Unión mecánica desmontable. Los tubos pueden incorporar en uno de sus extremos
un portabridas, manteniendo la posibilidad de ser soldados por electrofusión en el
otro.

En los tubos a unir por electrofusión, el extremo enchufe incorpora una resistencia for-
mada por espiras metálicas, por la que se hace pasar corriente eléctrica de baja tensión
(24 - 48 V), de forma que se genere un calentamiento (efecto Joule) que suelde el extre-
mo hembra de un tubo con el extremo macho del siguiente.
La soldadura será generada por el efecto de expansión térmica (presión de la unión)
durante el tiempo de soldadura (entre 20 y 30 minutos).
Entre las ventajas de la unión por electrofusión puede destacarse el hecho de que los
equipos necesarios son ligeros, de bajo mantenimiento y coste, así como que está dispo-
nible para otra utilización tan pronto ha terminado el tiempo de fusión.

4.2.6.7. Identificación

Todos los tubos deben ir marcados, de forma fácilmente legible y durable, con las
siguientes identificaciones como mínimo, con al menos una identificación por cada tubo:
– Nombre del suministrador, fabricante o nombre comercial
– Referencia a la norma DIN 16.961
– Material constitutivo del tubo (PEAD y grupo MFR)
– Fecha de fabricación (mes y año)
– Diámetro nominal, DN
– Rigidez nominal SN
– Marca de calidad de producto, en su caso

4.2.7. Tubos de poliéster reforzado con f i b ras de vidrio (PRFV)

4.2.7.1. Generalidades. Normativa. Ámbito de aplicación


Los tubos de PRFV son del tipo heterogéneo (formados por una resina de poliéster,
fibras de vidrio y cargas estructurales cuando lo permita el sistema de fabricación) y son de
utilización en redes de saneamiento y drenaje, tanto en régimen de lámina libre como bajo
presión hidráulica interior. Están normalizados por UNE hasta diámetros de 3.000 mm y pre-
siones de 3,2 N/mm2.
Son de utilización en todo tipo de instalaciones: enterradas, aéreas, submarinas o
mediante hinca.
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 151

Los materiales empleados en la fabricación de los tubos de PRFV son, básicamente,


una resina de poliéster no saturado, fibra de vidrio y, en su caso, capas estructurales o cargas
inertes.
Los tubos se fabrican habitualmente por alguno de los procedimientos siguientes:
a) Arrollamiento mecánico sobre mandril
b) Centrifugación
c) Contacto
En cualquier caso, el tubo es una única pieza estructural, cuyo espesor está dividido en
tres partes diferenciadas entre sí:
a) Revestimiento interior. Debe garantizar las características hidráulicas, químicas y la
resistencia a la abrasión del tubo. Puede estar constituido bien por una resina ter-
moestable (con o sin adición de cargas y con o sin refuerzo de vidrio o hilos sinté-
ticos) o bien mediante una resina termoplástica.
b) Parte estructural. Consiste, básicamente, en una resina termoestable, fibra de
vidrio y, en su caso, carga estructural de arena silícea u otro material inerte. Todo
ello en las proporciones adecuadas para poder soportar los esfuerzos mecánicos
a los que la conducción vaya a estar sometida. Además, la composición de esta
capa puede ser variable a lo largo de la sección o estar constituida, a su vez, por
varias capas.
c) Revestimiento exterior. Debe garantizar la protección exterior del tubo. Estará cons-
tituido básicamente por resina termoestable, y, en su caso, cargas, aditivos que
garanticen sus propiedades o áridos y con o sin un refuerzo de vidrio o de filamen-
tos sintéticos.
Respecto a la normativa aplicable, los tubos de PE empleados en las redes de sanea-
miento deberán cumplir, con carácter general, con lo especificado por la siguiente norma:
UNE-EN 14.364 Tuberías de PRFV. Drenaje y saneamiento con y sin presión

Esta nueva norma europea sustituye a la norma UNE experimental UNE 53.323 que ha
sido la que ha regulado los tubos de PRFV de manera provisional a la espera de la publi-
cación de la citada norma europea.
Hasta la aparición de esta nueva norma CEN, habitualmente estos tubos solían norma-
lizarse según lo especificado por alguna de las la normas internacionales que se indican
a continuación (preferentemente la AWWA C-950-91 en aplicaciones con presión).
AWWA C950 (aplicaciones con presión)
ASTM D3.517 (aplicaciones con presión)
BS 5.480 (aplicaciones con o sin presión)
BS 7.159 (aplicaciones específicas)
UNI 9.032 (aplicaciones con o sin presión)
152 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

Los tubos de PRFV tuvieron sus orígenes en los años 1950 y fueron inicialmente conce-
bidos para la industria petrolífera y la química. Para el transporte de agua (saneamien-
tos o abastecimientos) comenzaron a utilizarse en los años 1960.
Su campo habitual de utilización es el de los diámetros de hasta 3.000 mm y, en su caso,
presiones máximas de 2,5 o incluso 3,2 N/mm2. Por último, como material plástico, es
también característico de estos tubos la disminución que sufren con el tiempo sus pro-
piedades mecánicas.

4.2.7.2. Definiciones
Complementariamente a las definiciones de 2.6, en estos tubos son de aplicación las
siguientes:
– Diámetro nominal (DN). En los tubos de PRFV la designación genérica DN se
refiere, aproximadamente, al diámetro interior (ID), si bien estos tubos presentan la
singularidad de poder ser fabricados bajo dos series: la serie A y la B.
Para un valor del DN, los tubos admiten ser fabricados en distintos espesores para así
lograr para una misma capacidad hidráulica diferentes resistencias mecánicas.
Supuesto fijo un valor del DN, en la primera serie (la A) los aumentos de espesor
se obtienen por variación del OD (el ID es fijo), mientras que en la segunda serie
(la B) ocurre al contrario: el OD es fijo y varía el ID al aumentar o disminuir el
espesor, pero en ambas la designación genérica DN se refiere al interior (en la serie
B, aproximadamente al interior).
Para la serie B, además, existen cuatro subseries: B1, B2, B3 y B4. La primera es
una serie genérica para tubos de PRFV, mientras que las series B2, B3 y B4 tienen
unas dimensiones tales que los tubos fabricados bajo dichas series sean compati-
bles, respectivamente, con accesorios de fundición (según ISO 2.531), de PVC
(según ISO 161-1) o de acero (según ISO 4.200).
– Rigidez circunferencial específica (Sc). Característica mecánica del tubo que repre-
senta su rigidez a flexión transversal por unidad de longitud del mismo a corto o a
largo plazo. Se define mediante la expresión:
EI
SC = 3
Dm
Sc rigidez circunferencial específica, en N/mm2
E módulo de elasticidad a flexión circunferencial, en N/mm2.
I momento de inercia de la pared del tubo por unidad de longitud (I = e3/12,
en mm3).
e espesor nominal de la pared del tubo, en mm.
EI factor de rigidez transversal, en N x mm.
Dm diámetro medio teórico del tubo (Dm=DN+e o OD-e, según la Serie, A o B),
en mm.
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 153
Ejemplo 16

Sobre la representación esquemática de un cuadrante de tubería se ha mostrado la


relación entre los diámetros en los tubos de PRFV según sean las series de fabri-
cación.
Por ejemplo (ver Tabla 52), un tubo de PRFV de DN 200 de la serie A tiene un ID
comprendido entre 196 y 204 mm (tolerancias aparte) y un OD variable según sea
el espesor del tubo; ese mismo tubo de la serie B4 tiene un OD fijo de 219,1 mm
(también tolerancias aparte) y un ID variable según sea el espesor. En ambos
casos, por tanto, el DN es aproximadamente el ID.

Fig. 43. Diámetros en los tubos de PRFV (serie A a la derecha y B4 a la izquierda)

– Rigidez nominal (SN). Es la rigidez circunferencial específica a corto plazo (S0),


expresada en N/m2. Los valores normalizados para SN en UNE-EN 14.364 son los
siguientes:

2.000 – 2.500 – 4.000 – 5.000 – 8.000 – 10.000

– Factor de fluencia. Parámetro adimensional obtenido dividiendo la rigidez S a largo


plazo y la rigidez S0 a corto plazo.
En los tubos de PRFV instalados en drenajes o saneamientos bajo presión hidráulica
interior, además de lo anterior es de aplicación la siguiente definición:
– Presión nominal (PN). Es el valor que coincide con la DP en utilización continua-
da durante 50 años (largo plazo) a la temperatura de servicio de 35ºC.
Los valores normalizados para PN en UNE-EN 14.364 y las relaciones con PFA y
PMA son las que se indican en la Tabla 50.
154 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

Tabla 50. 50 PFA y PMA en función de la PN en los tubos de PRFV (AWWA C-950)

4.2.7.3. Clasificación

Los tubos de PRFV en aplicaciones sin presión se clasifican por su DN y su SN; en


aplicaciones con presión, además de lo anterior, debe especificarse la PN.
Los valores normalizados en UNE-EN 14.364 de los parámetros anteriores figuran en
los apartados 4.2.7.2 (SN y PN) y 4.2.7.5 (DN), no habiendo en dicha norma UNE limitacio-
nes a las posibles combinaciones de los tres.

PN 4 PN 6 PN 10 PN 12,5 PN 16 PN 20 PN 25 PN 32
SN 10000

SN 10000

SN 10000

SN 10000

SN 10000

SN 10000

SN 10000

SN 10000
DN
SN 2000
SN 2500
SN 4000
SN 5000
SN 8000

SN 2000
SN 2500
SN 4000
SN 5000
SN 8000

SN 2000
SN 2500
SN 4000
SN 5000
SN 8000

SN 2000
SN 2500
SN 4000
SN 5000
SN 8000

SN 2000
SN 2500
SN 4000
SN 5000
SN 8000

SN 2000
SN 2500
SN 4000
SN 5000
SN 8000

SN 2000
SN 2500
SN 4000
SN 5000
SN 8000

SN 2000
SN 2500
SN 4000
SN 5000
SN 8000
100
125
150
200
250
300
350
400
450
500
600
700
800
900
1.000
1.200
1.400
1.600
1.800
2.000
2.200
2.400

Fig. 44. Utilizaciones habituales en los tubos de PRFV


Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 155

Cabría pensar en considerar también como parámetro de clasificación de estos tubos la


serie de diámetros de que se trate (A o B). Sin embargo, en el espíritu de la presente Guía
Técnica de que los parámetros de clasificación sean aquellos que determinen unívoca-
mente las propiedades hidráulicas y mecánicas del tubo, dicha serie no habría que con-
siderarla como tal (prácticamente no influye en el ID real), sino que sería un parámetro
de clasificación adicional análogo a, por ejemplo, el tipo de unión empleado, la longitud
nominal del tubo, etc.
Respecto a los valores normalizados en UNE-EN 14.364 de DN, SN y PN, como puede
verse en la Fig 44, son numerosísimos (8 series de presiones y 6 de rigideces). No obs-
tante, en la práctica actual en España, en las conducciones de PRFV para saneamientos
sin presión interior no se emplean más que las series de SN 2.500, 5.000 y 10.000 y en
las aplicaciones con presión las combinaciones que se indican en la figura adjunta.
Ejemplo 17

Para clasificar una tubería de PRFV de DN 1.400 en un saneamiento con presión


hidráulica interior, por ejemplo, habrá que indicar, además del DN, la presión
nominal que se desea (PN 10, por ejemplo) y, dentro de esta PN, la rigidez nominal
necesaria (SN 5.000, por ejemplo).
En la Fig 44 se muestran los valores usuales en España en la actualidad de DN, SN
y PN para estos tubos de PRFV.

4.2.7.4. Características técnicas

Los materiales básicos constitutivos de los tubos son los siguientes:


– Resina de poliéster no saturado. Debe tener una temperatura de distorsión térmica
de al menos 70ºC
– Fibra de vidrio. Debe ser del tipo “E” o “C”, según lo especificado en la norma
UNE-EN ISO 2.078 y podrá ser utilizada en cualquiera de las formas en las que se
fabrica: mecha, fieltro, hilo continuo, tejido, etc.
– Carga estructural. Si se emplean áridos, éstos deberán tener un tamaño máximo de
1/5 del espesor de la pared del tubo y/o como máximo 2,5 mm (el menor de ambos)
y, en general serán silíceos.
Complementariamente a estos materiales pueden emplearse aditivos, agentes de reti-
culación y otros que mejoren la calidad del producto, si bien ninguno de ellos deberá utili-
zarse, separada o conjuntamente, en cantidades que puedan dar lugar a elementos tóxicos, o
que puedan provocar crecimientos microbianos, perjudicar el proceso de fabricación o afec-
tar desfavorablemente a las propiedades físicas, químicas o mecánicas del material, es-
pecialmente en lo que se refiere a la resistencia a largo plazo y al impacto.
Las características físicas de los tubos de PRFV a corto plazo deben ser, como míni-
mo, las indicadas en la Tabla 51.
156 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

Tabla 51. Tubos de PRFV. Características físicas a corto plazo (UNE-EN 14.364)

De las características mecánicas de estos tubos, destacar que la rigidez a corto plazo
(S0) deberá ser al menos el valor de la SN. La rigidez a los 50 años del tubo (S50) deberá ser
declarada por el fabricante. En cuanto a la resistencia a la tracción de la parte estructural del
tubo, tanto a corto como a largo plazo (σr,0 y σr,50, respectivamente) también deberá ser decla-
rado oportunamente por el fabricante.

El que los valores de la resistencia a la tracción y el de la rigidez a largo plazo no estén


recomendados ni normalizados, sino que queden pendientes de ser declarados por el res-
pectivo fabricante, tiene su razón de ser en lo variable de los procesos de fabricación de
estos tubos con la consecuente incidencia de ello en las características mecánicas del
producto resultante.
No obstante lo anterior, a título orientativo, la rigidez a largo plazo (50 años) suele ser
del orden del 40% de la inicial y la resistencia a tracción de la parte estructural del tubo
suele oscilar entre 50 y 150 N/mm2.

4.2.7.5. Dimensiones

En la Tabla 52 se representan las dimensiones normalizadas de los tubos de PRFV


(UNE-EN 14.364).
Sobre los valores de dicha tabla cabe hacer las siguientes consideraciones:
a) En los tubos fabricados bajo la serie A, el fabricante deberá declarar el valor del ID,
el cual debe estar comprendido entre los valores indicados en la tabla. Sobre dicho
valor declarado son de aplicación las tolerancias.
b) En ocasiones, mediante pedido especial, es posible construir estos tubos en diáme-
tros mayores (incluso hasta 3.700 mm). Incluso en UNE-EN 14.364 se prevén como
diámetros nominales no convencionales los valores de 1.100, 1.300, 1.500, 1.700,
1.900, 2.100 ó 2.300 mm.
c) Las longitudes habituales son de 6 ó 12 metros, si bien pueden fabricarse tubos en
otras longitudes de las normalizadas, especialmente cuando el proceso de fabrica-
ción sea en continuo. Del número total de tubos suministrados en cada diámetro, el
fabricante puede suministrar hasta un 10% en longitudes más cortas. Las toleran-
cias sobre la longitud nominal son de +/- 60 mm.
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 157

Tabla 52. Dimensiones de los tubos de PRFV (UNE-EN 14.364)

Fig. 45. Dimensiones en los tubos de PRFV (tubos con embocadura o lisos)

Los espesores de los tubos de PRFV no están normalizados en ninguna norma (tampoco
por tanto en UNE-EN 14.364), ya que debe tenerse en cuenta que en estos tubos el espe-
sor depende de muchas variables (de la SN, de la PN, de la serie de diámetros y sobre
todo del proceso de fabricación seguido), pudiendo variar hasta un +/- 30% entre los
valores máximo y mínimo, por lo que debe ser el respectivo fabricante quién los declare
en cada caso particular.
158 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

Como, no obstante, en ocasiones puede ser útil conocer un valor aproximado del espesor
de los tubos, en la Tabla 53 se da una horquilla de valores, puramente orientativa, entre
los que oscilan los espesores de estos tubos en España habitualmente.
Por otro lado, de la gama de diámetros normalizada, la habitualmente empleada en la actua-
lidad en España en función de la PN (en su caso) es la indicada en la Fig 46 (recordar, ade-
más, que cada combinación de DN y PN debe encargarse para una SN determinada).

Diámetros normalizados en otras normas de uso infrecuente


Diámetros normalizados en UNE de uso infrecuente
Diámetros normalizados en UNE de uso habitual
4.000
3.600
3.200
2.800
DN

2.400
2.000
1.600
1.200
800
400
0
PN 4 PN 6 PN 10 PN PN 16 PN 20 PN 25 PN 32
12,5

Fig. 46. Dimensiones habituales en los tubos de PRFV

Tabla 53. Espesores habituales de los tubos de PRFV


Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 159

4.2.7.6. Uniones
Los tubos y las piezas especiales pueden estar provistos con diferentes tipos de unio-
nes, siendo las más habituales las siguientes:
a) Uniones rígidas
– Con bridas (fijas o móviles)
– Encoladas (o pegadas)
– Vendadas a tope (o laminadas)
b) Uniones flexibles
– Con enchufe y extremo liso con anillo elastomérico (en ocasiones es un doble
anillo)
– Con manguitos y elemento de estanquidad (también doble anillo)
– Autotrabada, cuando se prevean esfuerzos de tracción
Cuando las uniones sean flexibles la desviación angular admisible no debe ser inferior
a los valores indicados en la Tabla 54. El movimiento axial debe ser siempre inferior al 0,3%
de la longitud de los tubos a unir.

Las uniones encoladas se hacen mediante adhesivos especiales; las laminadas, por su
parte, se unen mediante la propia resina de poliéster reforzando la unión con fibras de
vidrio.

Cada proyecto en particular debe especificar los tipos de uniones que sean de aplicación.
Caso de no hacerlo se suelen utilizar, en general, uniones flexibles, bien con enchufe y
campana o bien mediante manguito.
Las uniones con manguito tienen la ventaja de una mejor adaptabilidad de los tubos al
trazado exacto de la conducción y a la conexión con las piezas especiales y los pozos de
registro. Por el contrario, suponen un punto de mayor rigidez y una discontinuidad en la
conducción.
Las uniones de enchufe y campana pueden ir equipadas con una válvula de prueba que
permite comprobar la estanquidad de la unión antes de realizar las pruebas de la tube-
ría instalada.
En cualquier caso, un campo habitual de posible aplicación de cada uno de los tipos de
uniones es el que se indica en la figura anterior.
160 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

Uniones flexibles Uniones rígidas


Enchufe y extremo
Manguito Autotrabada Bridas Encolada Vendada a tope
liso
PN 10
PN 16
PN 20
PN 25
PN 32

PN 10
PN 16
PN 20
PN 25
PN 32

PN 10
PN 16
PN 20
PN 25
PN 32

PN 10
PN 16
PN 20
PN 25
PN 32

PN 10
PN 16
PN 20
PN 25
PN 32

PN 10
PN 16
PN 20
PN 25
PN 32
DN
PN 6

PN 6

PN 6

PN 6

PN 6

PN 6
100
125
150
200
250
300
350
400
450
500
600
700
800
900
1.000
1.200
1.400
1.600
1.800
2.000
2.200
2.400

Fig. 47. Uniones en tubos de PRFV

Tabla 54. Desviaciones angulares mínimas de las uniones flexibles (UNE-EN 14.364)

Fig. 48. Unión mediante enchufe y campana (izquierda) o manguito (derecha) en tubos de PRFV

4.2.7.7. Identificación
Todos los tubos deben ser marcados en fábrica con al menos las siguientes indicaciones:
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 161

a) Nombre del suministrador, fabricante o razón comercial


b) Referencia a la norma UNE-EN 14.364
c) Fecha de fabricación (mes y año)
d) Diámetro nominal (DN)
e) Serie de diámetros (A, B1, B2, B3 o B4)
f) Presión nominal (PN), en su caso
g) Rigidez nominal (SN)
h) Marca de calidad de producto, en su caso

42.8. Tubos de fundición dúctil


4.2.8.1. Generalidades. Normativa y campo de aplicación

Los tubos de fundición dúctil tienen la condición de metálicos y sus diámetros nomi-
nales están normalizados por las normas europeas hasta el valor de 2.000 mm.
Son de aplicación tanto para saneamientos en lámina libre como bajo presión hidráu-
lica interior. Pueden instalarse tanto enterrados, aéreos como subacuáticos, incluso en insta-
laciones especiales mediante perforación horizontal dirigida.
La fundición dúctil, conocida también como fundición nodular o de grafito esferoidal,
es aquélla en la que el grafito se presenta principalmente en forma de esferas, según lo indi-
cado en el epígrafe 4.2.8.4. La fundición gris, de menor resistencia a la tracción, no debe ser
utilizada en los tubos instalados en las redes de saneamiento.
Los procedimientos de fabricación usuales de los tubos y de las piezas especiales son
los que se indican a continuación.
a) Tubos
Colada por centrifugación en molde metálico, revestido o no
Colada por centrifugación en molde de arena
Colada en molde de arena
Colada en molde metálico
b) Piezas especiales
Colada en molde de arena
Colada en molde metálico
Tras la colada, los tubos y las piezas especiales pueden ser sometidos, si es necesario,
a un tratamiento térmico para conseguir las características mecánicas exigidas en el epígrafe
4.2.8.4.
162 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

Respecto a la normativa de aplicación, los tubos y las piezas especiales de fundición


para conducciones de saneamiento deben cumplir, con carácter general, con lo especificado
por la norma:
UNE-EN 598 Tubos, accesorios y piezas especiales en fundición dúctil y sus unio-
nes para el saneamiento. Prescripciones y métodos de ensayo.

Esta norma UNE-EN 598 (elaborada por el CTN 19 de AENOR) recoge lo especificado
por la equivalente norma europea EN 598 de CEN (desarrollada por su TC 203). Su con-
tenido está basado en el de la norma ISO 7.186.
En abastecimientos de agua, los tubos de fundición dúctil son utilizados en Europa
desde el año 1948. Desplazaron a la antigua fundición gris (de menor resistencia y sus-
ceptible de sufrir roturas frágiles), la cual era empleada desde mucho más antiguo
(siglo XVIII). En saneamientos, su utilización es posterior, desde los años 1980, apro-
ximadamente.
Entre las ventajas de los tubos de fundición dúctil debe destacarse, en primer lugar, el
excelente comportamiento de los mismos ante la presión hidráulica interior y la acción
de las cargas externas, lo que hace que su campo de aplicación abarque tanto los diá-
metros pequeños, como los medianos y los grandes (hay experiencias de hasta 1.400 mm
o 1.600 mm en España y de hasta 2.600 mm en Japón), con presiones máximas de 3 ó 4
N/mm2, según diámetros, habiendo disponible, además, una gran gama de piezas espe-
ciales en este material.
Por otro lado, estos tubos van provistos de revestimientos tanto interiores como exterio-
res (ya que por su condición de metálicos requieren de algún tipo de protección, ver
apartado 4.2.8.7), cuya elección depende de las características del agua a transportar y
del medio en el que se instalen.
En la instalación de los mismos, al ser un tubo flexible en diámetros grandes (y por tanto
resistir las solicitaciones deformándose y contando con la ayuda del empuje pasivo del
relleno), las características y grado de compactación de los materiales a colocar alrede-
dor de la tubería adquieren gran importancia, lo que obliga a una cuidadosa ejecución
en obra. En diámetros pequeños, el comportamiento del tubo es rígido, por lo que las
condiciones de instalación no tienen porqué ser tan exigentes.
La instalación, por su parte, se ve facilitada en tanto en cuanto los tubos son fácilmente
mecanizables en obra (se pueden cortar, taladrar, roscar, etc.) y porque el tipo de unión
habitualmente empleado (flexible, de enchufe y campana) es de fácil colocación.

4.2.8.2. Definiciones

Complementariamente a las definiciones del apartado 2.6, en los tubos de fundición


son de aplicación las siguientes:
– Diámetro nominal. En los tubos de fundición el diámetro nominal (DN) coincide
aproximadamente con el diámetro interior (ID).
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 163

En los tubos de fundición para redes de saneamiento, cada valor del diámetro nominal
está asociado a un valor del diámetro exterior, estando únicamente normalizado un valor
del espesor nominal para cada DN. En consecuencia, el diámetro interior se obtiene res-
tando al exterior el valor del espesor del tubo y el del revestimiento interior, resultando,
“aproximadamente” igual al interior.
Ejemplo 18

En esta figura representativa de un cuarto


de sección de tubería se han representado,
a título de ejemplo, las relaciones entre los
diámetros en los tubos de fundición dúctil.
A efectos de simplificar al máximo la figu-
ra no se han tenido en cuenta ni los reves-
timientos (se ha supuesto la fundición des-
nuda) ni las tolerancias.
Por ejemplo, en un tubo de DN 500, su OD
será 532 mm, mientras que su ID será
521,6 mm (tolerancias aparte), teniendo en
cuenta el espesor recomendado por las
normas UNE-EN (ver Tabla 56 ).

Fig. 49. Diámetros en los tubos de fundición (sin tener en cuenta los revestimientos).

– Ovalación. Se calcula, en tanto por ciento, mediante la siguiente expresión (UNE-


EN 598; Dmax y Dmin son los diámetros exteriores mayor y menor de la sección del
tubo).

Dmax - Dmin
100
Dmax + Dmin

Los tubos de fundición dúctil para abastecimientos admiten ser fabricados en distintos
espesores para un mismo DN (al objeto de tener diferentes resistencias mecánicas según
las solicitaciones a que vayan a estar sometidos). De esta manera, en ellos aparece el
concepto de “clase de espesor”, el cual es un parámetro que relaciona el valor del DN
del tubo con los posibles espesores que pueda tener (CEDEX, 2003).
Mientras, y tal y como se ha indicado, los tubos de fundición dúctil para saneamientos
son fabricados en una única serie de espesores para cada diámetro, por lo que en ellos
este concepto de “clase de espesor” pierde interés y no se utiliza.
164 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

4.2.8.3. Clasificación

Los tubos de fundición para redes de saneamiento se clasifican exclusivamente por su


DN, estando normalizado un único valor posible de espesor de la pared del tubo para cada DN
(ver Tabla 56).

4.2.8.4. Características técnicas


La composición química de la fundición debe ser la adecuada para que con ella se
alcancen las características mecánicas establecidas en la presente Guía Técnica.
De las características físicas y mecánicas de los tubos de fundición, debe destacarse,
en primer lugar, que éstos tienen que poder ser cortados, taladrados y mecanizados con faci-
lidad, si bien la dureza no debe exceder los valores indicados en la Tabla 55. El material no
ha de presentar poros, sopladuras, burbujas, grietas, ni ningún otro defecto que pueda perju-
dicar su resistencia, continuidad y buen aspecto y su fractura tiene que ser de grano fino y
homogéneo.
Cuando sea necesario, los tubos pueden ser reparados con el fin de corregir las imper-
fecciones superficiales y defectos localizados que no afecten a todo el espesor de la pared,
siempre que los tubos reparados cumplan con las características mecánicas especificadas en
la norma UNE-EN 598.
Las características mecánicas de la fundición dúctil empleada en los tubos y en las pie-
zas especiales deben cumplir con lo especificado en la Tabla 55. Para la densidad del mate-
rial se adopta, en general, el valor de 7.050 kg/m3 y para el módulo de elasticidad, 1,7 x 105
N/mm2.

Tabla 55. Características mecánicas de la fundición dúctil para tubos y piezas especiales (UNE-
EN 598)

4.2.8.5. Dimensiones

En la Tabla 56 y en la Fig 51 se resumen las principales dimensiones de los tubos de


fundición (conforme a lo especificado por la norma UNE-EN 598) para el caso de que vayan
unidos con junta flexible. Si, excepcionalmente, se dispusieran tubos unidos con bridas, sus
dimensiones serían las especificadas en la norma UNE-EN 545, recogidas en la Guía Técni-
ca sobre tuberías para el transporte de agua a presión (CEDEX, 2003).
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 165

Tabla 56. Dimensiones de los tubos de fundición dúctil (elaborada a partir de UNE-EN 598)

Sobre el contenido de la Tabla 56 cabe hacer las siguientes observaciones (UNE-EN


598):
– Las desviaciones admisibles sobre las longitudes normalizadas son de +/-150 mm
(para la longitud nominal de 8,15 metros) y +/-100 mm (para otras longitudes nomi-
nales)
– Sobre los valores de la longitud nominal son aceptables hasta un 10% del número
total de tubos de cada diámetro con longitudes inferiores a las normalizadas, en
cuyo caso la disminución admisible es la mitad de la longitud nominal a intervalos
de 0,5 para DN<700 y de 0,1 m para DN>700
– La tolerancia para la ovalación del extremo liso de los tubos y de las piezas espe-
ciales debe permanecer dentro de las tolerancias del OD (para DN<200), ser menor
del 1% (para 250<DN<600) o del 2% (para DN>600)
– Los tubos deben ser rectos, siendo admisible una desviación en la rectitud del
0,125% de su longitud
Ejemplo 19

En la Fig 51 puede verse como un tubo de de DN 1.000, puede fabricarse en longi-


tudes de 6, 7 u 8,15 metros y tendrá un espesor de 9,7 mm.
166 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

Revestimiento interior
ID

Fig. 50. Dimensiones de los tubos de fundición dúctil (unión flexible)

30 12
25 10

Longitud (m)
espesor (mm)

20 8
15 6
10 4
5 2
0 DN 0
0
0

0
0
0
0
0
0
0
00
00
00
00
00
00

00
00
00
00
00
0
10
20

30
40
50
60
70
80
90
10
11
12
13
14
15

16
17
18
19
20

L=8,15m L=7m L=6m L=5,5m L=5m espesor

Fig. 51. Dimensiones de los tubos de fundición (elaborada a partir de UNE-EN 598)

Respecto a los diámetros, si bien, como se ha indicado, el valor normalizado por UNE-
EN 598 alcanza 2.000 mm, no es normal en España exceder el valor de 800 mm en redes
de saneamiento, en las que, además, la aplicación usual de los tubos de fundición dúctil
es en las impulsiones.
No obstante, otras normas (ISO 7.186 por ejemplo), normalizan diámetros de hasta 2.600
mm, de manera que en otros países de Europa sí se emplean diámetros superiores a los
instalados en España.
Todo ello, en cualquier caso, se representa en la Fig 52.
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 167

Diámetros normalizados en UNE-EN de uso habitual


Diámetros normalizados en UNE-EN de uso infrecuente
Diámetros normalizados en otras normas de uso infrecuente

DN
0 200 400 600 800 1.000 1.200 1.400 1.600 1.800 2.000 2.200 2.400 2.600 2.800

Fig. 52. Diámetros de uso habitual en los tubos de fundición en España

4.2.8.6. Uniones

Los tubos de fundición van equipados habitualmente con uniones flexibles, las cuales,
a su vez, pueden ser de los siguientes tipos (ver Fig 53):
a) Unión de enchufe y extremo liso. Obtiene la estanquidad por la simple compresión
de un anillo elastomérico.
b) Unión mecánica. Como la anterior, pero con unas contrabridas que facilitan la
unión sobre todo el piezas especiales pequeñas
A su vez, los dos tipos de uniones anteriores pueden ser acerrojadas. En este caso,
los tubos a unir también están provistos de enchufe y extremo liso, si bien en estas unio-
nes la estanquidad se logra por la compresión del anillo elastomérico mediante una con-
trabrida apretada con bulones que se apoyan en el collarín externo del enchufe. Son espe-
cialmente adecuadas para los casos en los que se prevea que el tubo haya de trabajar a
tracción.
Alternativamente a las anteriores uniones flexibles, pueden también disponerse unio-
nes mediante bridas.
Las uniones, sea cual sea su tipología, deben ser conformes con lo especificado para
las mismas en la norma UNE-EN 598. En particular la desviación angular admisible no debe
ser inferior a los valores indicados en la Tabla 57. En cualquier caso, las uniones deben cum-
plir las siguientes condiciones (UNE-EN 598):
– Resistir, permanentemente y sin fugas, una presión hidráulica interior de 0,2
N/mm2 para el caso de saneamiento por gravedad o de 1,1 N/mm2 si el saneamien-
to es bajo presión
– Ser estancas a una presión hidráulica interior negativa (depresión) de 0,09 N/mm2
– Resistir, sin entrada de agua, una presión hidrostática exterior de 0,2 N/mm2, cuan-
do esté previsto su uso a profundidades mayores de 5 metros bajo el agua
168 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

Tabla 57. Valores mínimos de la desviación angular admisible en las uniones flexibles (UNE-EN 598)

Complementariamente a las especificaciones de UNE-EN 598:1996, las siguientes


normas de AFNOR son también habitualmente empleadas para normalizar estos elementos
(no obstante, existen también normas similares de otros organismos normalizadores, tales
como BSI o DIN en el Reino Unido y Alemania, respectivamente):
NF A 48-870 Unión con enchufe estándar
NF A 48-860 Unión con enchufe mecánica
NF A 48-863 Unión acerrojada

Fig. 53. Tipos de uniones en los tubos de fundición


Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 169

Tabla 58. Dimensiones habituales de las uniones enchufables

Las desviaciones admisibles de las uniones permiten a la canalización acomodarse a los


asentamientos del terreno y/o a los efectos térmicos sin sufrir tensiones adicionales.
En particular, las uniones acerrojadas deben ser diseñadas para ser como mínimo semi-
flexibles, por lo que la desviación angular admisible declarada por el fabricante no debe-
ría ser inferior a la mitad del valor indicado en la Tabla 57.
En cada instalación en particular, el proyecto debe especificar los tipos de juntas que
sean de aplicación. Caso de no hacerlo suelen emplearse tubos con uniones enchufables.
En este caso (uniones enchufables), unas dimensiones habituales de las mismas son las
que se indican en la Tabla 58.
Las uniones acerrojadas (al resistir esfuerzos de tracción) son especialmente recomen-
dables en los casos de fuertes pendientes longitudinales o cuando se necesite obviar la
colocación de macizos de anclaje en los quiebros de la conducción.

4.2.8.7. Revestimientos de la tubería

Todos los tubos y las piezas especiales se deben proteger contra la corrosión mediante
algún procedimiento adecuado. En general, se recomienda seguir lo especificado en el
“Manual de corrosión y protección de tuberías” de AEAS (2001).
170 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

Los posibles sistemas de protección de tuberías metálicas contra la corrosión son, bási-
camente, bien el recubrimiento mediante revestimientos o bien la protección catódica.
La protección catódica se basa en garantizar que la tubería sea eléctricamente continua,
por lo que si se instalan uniones flexibles, como el anillo elastomérico rompe dicha con-
tinuidad eléctrica, deberían disponerse en las uniones sistemas que eviten dichas dis-
continuidades, como puentes, elementos mecánicos o, en general, accesorios que garan-
tizasen la continuidad eléctrica de la conducción.
La protección mediante revestimientos, por el contrario, no requiere de la continuidad
eléctrica de la conducción, pudiendo emplearse con cualquier sistema de unión.
La elección entre un sistema u otro de protección es, por tanto, una cuestión económica
que dependerá de las circunstancias particulares de cada instalación.
En las tuberías de fundición, habitualmente unidas mediante unión elástica, la protección
catódica no suele emplearse, protegiéndose contra la corrosión exclusivamente median-
te revestimientos o mangas de polietileno. No obstante, de alguna manera, el revesti-
miento de cinc metálico o el de cinc-aluminio 80/15 (ver Tabla 59) son en sí mismos una
protección catódica de cada tubo individualmente considerado (garantizando un poten-
cial de polarización obviamente inferior al logrado en una protección continua de toda
la conducción).

Los revestimientos deben recubrir uniformemente la totalidad de los contornos de


los tubos y de las piezas especiales, constituyendo superficies lisas y regulares, exentos de
defectos tales como cavidades o burbujas. Han de estar bien adheridos a la fundición, no
descascarillándose, ni exfoliándose, y secando en un tiempo rápido. Se aplican después de
efectuadas las pruebas de presión interna, previa comprobación de que los tubos o piezas
especiales se encuentran secos y exentos de óxido, arena, escoria y demás impurezas,
debiendo efectuarse en caso contrario una cuidadosa limpieza. Los revestimientos se
deben aplicar siempre en fábrica, excepto la manga de polietileno que se coloca en la pro-
pia obra.
Los posibles revestimientos previstos para los tubos en la norma UNE-EN 598 son los
que se indican en la Tabla 59, indicándose en la Tabla 59 otra normativa adicional específica
para ellos (debe destacarse que en la actualidad se están desarrollando normas europeas para
los revestimientos de polietileno, poliuretano y epoxy). En cualquier caso, los revestimientos
más usuales son los resumidos en la Tabla 59.

Tabla 59. Revestimientos habituales en los tubos y piezas de fundición (UNE-EN 598)
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 171

Tabla 60. Tipos de revestimiento en los tubos de fundición dúctil

Los revestimientos especificados en la Tabla 59 son de aplicación para los casos de terre-
nos poco corrosivos y aguas residuales transportadas no agresivas. Caso contrario, debe-
ría de adoptarse alguna otra solución de las indicadas en la Tabla 59.
La división entre suelos corrosivos y no corrosivos no es, en lo más absoluto, nítida.
Por ejemplo la norma UNE-EN 598 (anexo A) entiende por suelos muy corrosivos los que
tienen una resistividad muy baja (menor de 1.500 ohm.cm si es una instalación por enci-
ma del nivel freático o 2.500 ohm.cm si es bajo la capa freática), o un pH menor de 6, o
si tienen un alto contenido de sulfatos, cloruros o sulfuros, o si hay peligro de contami-
nación por vertidos orgánicos o industriales o si existen corrientes vagabundas, etc.
Mientras tanto, otras referencias norteamericanas (Steel Plate Fabricators Association,
1970 o AWWA, 1985) clasifican a los suelos por su probabilidad de corrosión en función
de su resistividad, tal como se indica en la Tabla 61.
172 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

Análogamente, aguas no agresivas son, para la norma UNE-EN 598 (anexo B), las que
tengan un pH comprendido entre 4 y 12.

Tabla 61. Resistencia de los suelos ante la corrosión (Steel Plate Frabricators Association y
Manual M11 de AWWA)

4.2.8.8. Identificación

Todos los tubos y piezas especiales deben ir marcados, de forma fácilmente legible y
durable, con las siguientes identificaciones como mínimo:
a) Nombre o marca del fabricante
b) Fecha de fabricación (año)
c) Especificación de que la pieza es de fundición dúctil
d) Diámetro nominal (DN)
e) Presión nominal (PN), en el caso de la existencia de bridas
f) Marca de calidad de producto y/o Organismo de certificación, en su caso
g) Referencia a la norma UNE-EN 598
Las cinco primeras identificaciones deben ser realizadas en el molde de fundición o
irán punzonadas en frío, pudiéndose aceptar que las otras demás marcas sean ejecutadas con
pintura, siempre que quede garantizada su durabilidad, o que vayan adheridas al embalaje.

4.2.9. Conducciones de hormigón de sección no circ u l a r


4.2.9.1. Generalidades. Normativa y campo de aplicación

Complementariamente a los tubos de hormigón de sección circular descritos en el apar-


tado 4.2, en las redes de saneamiento y drenaje son también utilizados con cierta frecuencia
conducciones de hormigón de secciones diferentes a la circular, entre las que cabe destacar
las siguientes:
a) Conducciones de hormigón armado de sección ovoide.
b) Conducciones de hormigón armado de sección elíptica. Pueden disponerse tanto
con su eje mayor en posición horizontal como vertical.
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 173

En el pasado se llegaron a colocar con cierta profusión conducciones ovoides de hormi-


gón en masa, que ofrecían ventajas resistentes respectos a las tuberías circulares de este
mismo material. Sin embargo hoy en día prácticamente ya no se plantea la instalación de
conducciones de hormigón en masa.

Todos ellos son de aplicación exclusiva en el caso de funcionamiento hidráulico en


lámina libre y transporte de grandes caudales. Las conducciones de sección ovoide y elíptica
con el eje principal en posición vertical son especialmente adecuadas en el caso de redes de
saneamiento unitarias, mientras que los de sección elíptica con el eje principal en posición
horizontal son recomendables en el caso de conducciones de drenaje de aguas pluviales.
En cuanto a las posibles instalaciones de este tipo de tubos, sólo son posibles aplica-
ciones convencionales, enterradas.
Respecto a la normativa de aplicación sobre ellos, cabe destacar lo siguiente:
a) Conducciones de sección ovoide. Están normalizados en la mismas normas UNE-
EN 1.916 y UNE 127.916 que regulan los tubos de sección circular.
b) Conducciones de sección elíptica. No existe ninguna norma española o europea
relativa a los mismos, siendo la siguiente norma norteamericana la más utilizada al
respecto:
ASTM C-507 (Tubos de sección elíptica)

De las dos tipologías de secciones antes indicadas, la que mayor uso tiene en España es la
ovoide. Realmente, la sección elíptica tiene muy poco empleo en nuestro país. No obstante,
hay disponibles comercialmente diseños no normalizados de conducciones de hormigón de
sección interior elíptica y forma exterior poligonal, como los indicados en la Fig 54.

Fig. 54. Conducciones de hormigón de sección elíptica con forma exterior poligonal

Las principales ventajas que presentan los colectores de sección ovoide (extensibles a las
elípticas con el eje principal instalado verticalmente) frente a los circulares de sección
equivalente pueden resumirse en las siguientes:
174 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

– A igualdad de sección, los ovoides tienen una altura mayor que los tubos circulares,
lo que los hace más visitables, facilitando las posibles tareas de inspección por el inte-
rior de la conducción
– El calado y la velocidad de circulación del agua, a igualdad de pendiente y caudal
transportado, son mayores en los ovoides que en las secciones circulares equivalentes,
lo que redunda en una mayor autolimpieza y en un mejor comportamiento hidráulico
en la hipótesis de circulación exclusiva de las aguas residuales (caudales bajos)
– Las zanjas necesarias requieren una menor anchura
– La capacidad mecánica es mayor en los ovoides que en los colectores circulares
Por el contrario, las principales ventajas de las secciones elípticas con el eje principal
instalado horizontalmente frente a las circulares de sección equivalente pueden resumir-
se en las siguientes:
– Menor necesidad de espacio vertical para la instalación de la conducción, lo que
implica, entre otras ventajas, menores requerimientos de entibación en el caso de zan-
jas verticales
– A igualdad de pendiente y calado, el caudal transportado en los tubos de sección elíp-
tica con el eje principal instalado horizontalmente o en los abovedados es mayor que
en los equivalentes de sección circular. Por el contrario, a igualdad de pendiente y
caudal transportado, el calado y la velocidad de circulación del agua son menores
(esto último hace especialmente recomendables estas secciones para el transporte
exclusivo de aguas pluviales).

4.2.9.2. Definiciones

Complementariamente a las definiciones de 2.6, en estos tubos es de aplicación la


siguiente:
– Anchura /Altura nominal (WN/HN). En los tubos de hormigón de sección no cir-
cular, se refieren a las máximas alturas y/o anchuras interiores de la sección trans-
versal.
– Carga de rotura. Es aquella que, en el ensayo de aplastamiento, produce la rotura o
colapso de la conducción.
– Carga de fisuración. Es aquella carga que, en el ensayo de aplastamiento, produce
la primera fisura de, por lo menos, tres décimas de milímetro de abertura y treinta
centímetros de longitud.

Al igual que en los tubos de sección circular, la carga de rotura y la de fisuración pue-
den expresarse bien en kN/m2 o bien en kN/m.
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 175

En las conducciones de sección no circular, la transformación de la carga por metro


cuadrado (la cual es un valor común para cualquier tubo independientemente de cual
sea su geometría) en carga por metro lineal (que sí depende de las dimensiones del tubo
en particular) se obtiene multiplicando la primera por la máxima altura interior, WN, en
metros.
De esta manera, se obtienen las conocidas como “cargas equivalentes”.

– Clase de resistencia. Valor numérico adoptado a efectos de la clasificación de


los tubos y que, en general, representa la carga (en kN/m2) de rotura de los mis-
mos.

4.2.9.3. Clasificación

a) Conducciones de hormigón armado de sección ovoide. Estas conducciones se cla-


sifican por sus dimensiones WN/HN y por la clase de resistencia.
Las dimensiones WN/HN normalizadas serán las indicadas en el apartado 4.2.9.5 y
las clases de resistencia previstas en UNE 127.916, así como su relación con las
cargas de rotura y de fisuración, son las que se indican en la Tabla 62.

Tabla 62. Clases de resistencia y relación con las cargas de rotura y de fisuración (UNE
127.916)

b) Tubos de sección elíptica. Estos tubos se clasifican por sus dimensiones WN/HN y
por el diseño de la pared.

4.2.9.4. Características técnicas y ejecución

En relación con las características técnicas y el proceso de ejecución de los tubos de


hormigón de sección no circular es, en general, de aplicación lo especificado en los aparta-
dos 4.2.1.4 y 4.2.1.5 para los tubos de sección circular.
En particular, los tubos de sección ovoide deberán resistir las cargas de fisuración y de
rotura que se indican en la Tabla 63 según dimensiones y clases (UNE 127.916).
176 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

Tabla 63. Cargas de fisuración y de rotura (en kN/m) en las conducciones de sección ovoide de
hormigón aramado (UNE 127.916)

4.2.9.5. Dimensiones

En el presente apartado se detallan las principales dimensiones de los diferentes tubos


analizados en este capítulo.

4.2.9.5.1. Conducciones de sección ovoide

En la Tabla 64 se relacionan las principales características geométricas de los tubos de


hormigón, de sección ovoide (UNE 127.916).

Tabla 64. Dimensiones de los tubos de hormigón de sección ovoide (UNE 127.916)

La longitud (L) de los tubos no está normalizada, si bien unos valores habituales de
ésta en los tubos de hormigón de sección ovoide oscilan entre 1,00 y 2,50 metros.
La tolerancia sobre el valor declarado será de (UNE 127.916):
– WN/HN<1.000/1.500 ±1% del valor de la longitud declarado por el fabricante
– WN/HN≥1.000/1.500 +50 mm / -20 mm
La tolerancia sobre el espesor de pared del tubo será, en cualquier caso, el menor valor
de los siguientes:
– el 95 % del espesor de pared declarado por el fabricante
– el espesor de pared declarado por el fabricante menos 5 mm.
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 177

En el caso particular de tubos de sección ovoide, la geometría de los mismos es confor-


me se indica en la figura adjunta. Las dimensiones están normalizadas en UNE 127.916
(ver Tabla 64), salvo el ancho de la base, para el que unos valores habituales son los que
se indican a continuación.

e1 WN e1

e2
N
W
5
0,

1,5 HN
WN
0,75 WN

N
5W
0,2
2
e

Tabla 66. Dimensiones de los tubos de hormigón de sección elíptica (elaborada a partir de ASTM C507)
178 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

4.2.9.5.2. Conducciones de sección elíptica

Las dimensiones normalizadas previstas en ASTM C507 para las conducciones de hor-
migón armado de sección elíptica son las que se indican en la Tabla 66. La longitud usual de
fabricación de estas conducciones es en tramos de 2,4 metros.

4.2.9.6. Uniones

Las conducciones de hormigón de sección no circular descritas en el presente aparta-


do irán habitualmente dispuestas con uniones flexibles con anillo elastomérico, para las que
es de aplicación lo especificado en el apartado 4.2.1.7.

4.2.9.7. Identificación

Todos las conducciones de hormigón armado de sección no circular deben ir marcadas,


de forma fácilmente legible y durable, con las mismas identificaciones que las previstas para
los tubos circulares (ver apartado 4.2.1.8).

4.2.10. G a l e r í a s y m a rc o s d e h o r m i g ó n a r m a d o

4.2.10.1. Generalidades. Normativa y campo de aplicación

Las galerías y/o marcos de hormigón armado (ver apartado 2.6) son elementos de gran
sección transversal, habitualmente visitables y que son utilizadas en el caso de funciona-
miento hidráulico en lámina libre y transporte de grandes caudales.
El presente apartado hace referencia a galerías o marcos prefabricados. En el caso de
que la conducción se ejecute “in situ”, deberá cumplirse con lo especificado en el apartado
6.5.1.

Como se ha indicado, las conducciones objeto de este apartado son secciones de hormi-
gón armado. Sin embargo, en los tamaños más pequeños se pueden encontrar en las redes
existentes secciones abovedadas de hormigón en masa.
También pueden encontrarse aún en servicio en nuestras ciudades antiguas secciones, en
ocasiones de considerable tamaño, construidas “in situ” en fábrica de ladrillo o de mam-
postería. Éstas no constituyen el objeto de esta Guía por tratarse de un material que ya
no se usa en obra nueva, pero en todo caso pueden tener su relevancia en actuaciones de
rehabilitación (ver capítulo 9).
Por otro lado, es también posible encontrar secciones mixtas que combinan una parte “in
situ” con otra prefabricada: en los casos de marcos rectangulares de grandes luces
(anchura) que por el motivo que fuere no convenga partir en varias luces constituyendo
un cajón multicelular, una solución utilizada es realizar la solera y las paredes de hor-
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 179

migón armado, y cubrir con placas postesadas (que con menos canto permiten cubrir
mayores luces que el hormigón armado). Esta tipología es a todos los efectos homologa-
ble a una “in situ” como las que se comentan en el apartado 6.5.1.

En el ámbito específico de los drenajes de las obras lineales (especialmente en el de


las carreteras, autovías y autopistas) hay muchas secciones posibles diseñadas al respecto,
recomendándose atenerse a lo especificado por la Instrucción 4.1-IC “Obras pequeñas de
fábrica” del Ministerio de Fomento, en la que vienen recogidas una gran cantidad de posibles
secciones normalizadas para este fin.
En el ámbito genérico de las redes de saneamiento y drenaje, las secciones más habi-
tuales son las siguientes, las cuales se describen en el presente apartado:
a) Galerías abovedadas.
Hay muchos posibles diseños de galerías abovedadas.
Una posibilidad es que su sección transversal sea rectangular acabada en su parte
superior en forma semicircular. Pueden o no disponer de un canal de aguas bajas
(también denominado cubeta) dimensionado para el caudal mínimo de aguas resi-
duales. Caso de contar con dicho canal, la sección de la galería queda dispuesta con
una plataforma o andén de paso (también denominada banqueta o andén) de tal
forma que resulta visitable. Dicho canal, a su vez, admite distintos diseños (semi-
circular, rectangular, trapecial, etc.). Las esquinas de la sección, por su parte, en
ocasiones, se acartelan evitando el ángulo recto.
No están normalizadas por ninguna norma española o europea o de ningún otro
ámbito territorial, por lo que los diseños empleados deben estar suficientemente
sancionados por la práctica.
Con todo lo anterior, hay muchos diseños posibles para estas galerías abovedadas
prefabricadas. En la Fig 56 se muestran algunos de ellos, si bien los más usuales
son los de la fila superior.
Otra posibilidad es que la sección transversal de la galería se componga toda ella
de arcos curvos (ver Fig 55). En este caso existe la siguiente norma norteamerica-
na sobre ellas:
ASTM C-506 Standard specification for reinforced concrete arch culvert, storm
drain, and sewer pipe

Fig. 55. Diseños normalizados en ASTM C-506 para las galerías abovedadas de hormigón armado
180 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

Fig. 56. Diseños habituales de las galerías abovedadas de hormigón armado

b) Galerías rectangulares (marcos)


Las galerías rectangulares de hormigón armado (o marcos) deberán cumplir con lo
especificado en la siguiente norma europea:
EN 14.844 Precast concrete products. Box culverts
Al igual que las abovedadas, pueden o no disponer de un canal de aguas bajas
dimensionado para el caudal mínimo de aguas residuales. Caso de contar con
dicho canal, la sección de la galería queda dispuesta con una plataforma o andén
de paso de tal forma que resulta visitable. Dicho canal, a su vez, admite distin-
tos diseños (semicircular, rectangular, trapecial, etc.). Si no se dispone de tal
canal, la solera puede ser horizontal o bien diseñarse con una cierta pendiente
(del orden del 1%) de tal manera que se cree un punto bajo, bien en el centro de
la misma o bien en una de las esquinas que facilite la evacuación de las aguas
bajas.
Estas galerías pueden disponerse tanto de manera que la dimensión mayor quede de
forma horizontal como vertical. Las esquinas de la sección, a su vez, suelen acar-
telarse evitando el ángulo recto.

Fig. 57. Diseños habituales de las galerías rectangulares de hormigón armado


Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 181

En cuanto a la normativa técnica relativa a los marcos de hormigón armado, además del
citado proyecto de norma europea existe la siguiente norma ASTM norteamericana al
respecto en el ámbito específico de las redes de saneamiento y drenaje:
ASTM C1.433 Standard specification for precast reinforced concrete box sections for
culverts, storm drains, and sewers
En el presente apartado se describen las características de las galerías prefabricadas de
hormigón armado utilizadas para la conducción de agua, si bien en un sentido más
amplio estas infraestructuras pueden ser empleadas, en general, como elementos para la
instalación de servicios (gas, electricidad, etc.).

4.2.10.2. Definiciones y clasificación

Complementariamente a las definiciones de 2.6, en las galerías de hormigón es de apli-


cación la siguiente:
– Anchura /Altura nominal (WN/HN). En las galerías de hormigón, se refieren a las
máximas alturas y/o anchuras interiores de la sección transversal.
Las galerías de hormigón armado se clasifican por su geometría interior y por el dise-
ño de la pared de hormigón.

4.2.10.3. Características técnicas y ejecución

En relación con las características técnicas y el proceso de ejecución de las galerías de


hormigón es, en general, de aplicación lo especificado en los apartados 4.2.1.4 y 4.2.1.5 para
los tubos de sección circular de hormigón.

4.2.10.4. Dimensiones

En el presente apartado se detallan las dimensiones principales de las galerías objeto


de este capítulo.

4.2.10.4.1. Galerías abovedadas

Como ya se ha indicado, estas galerías están escasamente normalizadas, por lo que su


diseño suele ser específico para cada proyecto en particular. La Norma de Prefabricados de
Hormigón Estructural de la ACHE establece que el ancho de estas galerías deberá estar com-
prendido entre 1 y 2,5 m, con escalonamientos normalizados de 25 cm; las alturas las deja
variables y las bóvedas deberán ser semicirculares.
182 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

En el caso de galerías abovedadas cuya sección se componga de arcos circulares, la


norma ASTM C 506-02 establece las dimensiones que se indican en la Tabla 67 para
ellas.

Tabla 67. Dimensiones de los tubos de hormigón de sección abovedada (elaborada a partir de
ASTM C506)

Para las galerías cuya sección transversal sea rectangular acabada en su parte superior
en forma semicircular, unas dimensiones habituales en España son las que se indican en
la Tabla 68. La longitud de fabricación de estas galerías es también variable, si bien unos
valores habituales son 2,00 ó 2,40 metros.

Tabla 68. Dimensiones habituales de las galerías abovedadas

WN
HN
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 183

4.2.10.4.2. Galerías rectangulares (marcos)


Tanto el ancho como el alto de estas galerías deben estar comprendidos entre 1 y 4
metros, con escalonamientos normalizados de 25 cm. El espesor de la pared deberá ser como
mínimo de 100 mm.

Como se ha indicado, en relación con estas galerías rectangulares (marcos) existe la


norma ASTM C 1.433, si bien lo cierto es que no es muy empleada en España. En la tabla
adjunta se indican, en cualquier caso, las dimensiones normalizadas en esta norma para
estas galerías. La mencionada norma europea EN 14.844 no normaliza las dimensiones
de los marcos sino que los deja a criterio del fabricante.

Tabla 69. Dimensiones de la galerías rectangulares (elaborada a partir de ASTM C-1.433)

En España es más utilizado el criterio de la Norma de Prefabricados de Hormigón


Estructural de la ACHE, según el cual, como se ha indicado, tanto el ancho como el alto
de estas galerías deberá estar comprendido entre 1 y 4 metros, con escalonamientos nor-
malizados de 25 cm.
A su vez, dentro de las posibles combinaciones resultantes de dimensiones no todas están
disponibles en el mercado de forma usual. Con todo, unas dimensiones frecuentemente
utilizadas son las que se indican en la Fig 58.
En el caso de que el marco lleve dispuesto un andén y un canal de aguas bajas, las dimen-
siones suelen ser algo diferentes a las anteriores. Son habituales en España, en dicha
situación, las que se especifican a título orientativo en la Tabla 70.
184 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

WN/HN (m) 1,00 1,25 1,50 1,75 2,00 2,25 2,50 2,75 3,00 3,25 3,50 3,75 4,00
1,00
1,25
1,50
1,75
2,00
2,25
2,50
2,75
3,00
3,25
3,50
3,75
4,00

Fig. 58. Dimensiones habituales de los marcos de hormigón en España

Tabla 70. Dimensiones habituales de las galerías abovedadas

Los espesores no están normalizados, oscilando entre 150 y 200 mm habitualmente. La


longitud de fabricación de estas galerías es también variable, si bien un valor habitual
es 2 metros. La longitud de fabricación de estas galerías es también variable, si bien unos
valores habituales son 1,50 ó 2,00 metros.

WN
HN

Fig. 59. Galerías rectangulares de hormigón armado con anden o sin él


Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 185

4.2.10.5. Uniones

Las galerías de hormigón descritas en el presente irán habitualmente dispuestas con


uniones con los extremos acabados de manera machihembrada, para las que es de aplicación
lo especificado en el apartado 4.2.1.7.

4.2.10.6. Identificación

Todas las piezas que componen las galerías deben ir marcadas, de forma fácilmente
legible y durable, con las siguientes identificaciones como mínimo:
– Nombre del suministrador, fabricante o razón comercial
– Norma de producto de referencia
– Fecha de fabricación (año, mes y día)
– Dimensiones nominales (WN/HN)
– Carga de aplastamiento
– Marca de calidad de producto en su caso
– Tipo de cemento, si este tuviera alguna característica especial

4.2.11. O t ros tubos de hormigón

En el presente apartado se describen las características de otros posibles tubos de hor-


migón empleados en redes de saneamiento y drenaje diferentes a los analizados en apartados
anteriores. En concreto, se trata de los siguientes:
– Tubos de hormigón polímero
– Tubos de hormigón reforzados con fibras de celulosa

4.2.11.1. Tubos de hormigón polímero (PRC)

Los tubos de hormigón polímero (PRC) son de aplicación en el caso de diámetros


grandes, secciones circulares u ovoides y para instalaciones enterradas o mediante hinca.

El hormigón polímero se compone de resinas de poliéster, áridos y cargas, no incor-


porando en su composición ni agua ni cemento. Los tubos de este material tienen su
origen en Alemania y desde hace pocos años están comenzando a introducirse en
España, especialmente para el caso de tuberías hincadas. Entre las principales ven-
tajas que presentan frente al hormigón convencional puede destacarse su menor peso
(lo que facilita su instalación) y una mayor resistencia a la corrosión y, en general, a
los efectos agresivos de la mayoría de la aguas residuales (gracias a la resina de
poliéster).
186 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

En cuanto a la normativa relativa a este tipo de tubos, no hay publicada ninguna norma
española o europea al respecto, si bien existe las siguientes normas internacionales sobre
ellos:
DIN 54.815 Pipes made of filled polyester resin moulding materials
Part 1: Dimensions, materials and marking
Part 2: Requirements and testing
ASTM D-6.783 Standard specification for polymer concrete pipe
Existe también el siguiente proyecto de norma europea al respecto:
prEN 14.636 Plastic piping systems for non pressure drainage and sewerage.
Polyester resin concrete (PRC)
Part 1: Pipes and fittings with flexible joints
La serie de diámetros nominales normalizados de los tubos de hormigón polímero será
la siguiente:
150 – 200 –250 – 300 – 400 – 500 – 600 – 700 – 800 – 900 – 1.000 – 1.200 – 1.400 –
1.500 – 1.600 – 1.800 – 2.000 – 2.200 – 2.400 – 2.600 – 2.800 - 3.000
El sistema de unión de los tubos de hormigón polímero para instalaciones convencio-
nales será, habitualmente, con los extremos acabados de manera machihembrada, para el que
es de aplicación lo especificado en el apartado 4.2.1.7 para este tipo de uniones.

4.2.11.2. Tubos de hormigón reforzados con fibras de celulosa (FRC)

Los tubos de hormigón reforzados con fibras de celulosa (FRC) son de aplicación en
el caso de diámetros medianos, secciones circulares e instalaciones enterradas. Además de los
propios tubos, hay disponibles en este material una gran cantidad de posibles piezas especia-
les. Se fabrican por arrollamiento mecánico a presión sobre un mandril de una mezcla íntima
de cemento Portland, arena, agua y fibras de celulosa.

El empleo de estos tubos tiene su origen en Australia, no estando apenas implantado su


uso en España.
Conceptualmente son parecidos a los antiguos tubos de fibrocemento, sustituyendo las
fibras de amianto características de dichos tubos por fibras de celulosa.

En cuanto a la normativa relativa a este tipo de tubos, no hay ninguna norma española
o europea al respecto, si bien existen las siguientes normas americanas (ASTM) o australia-
nas (AS) sobre ellos:
ASTM C 1.449 Standard specification for non asbestos fiber cement non pressure
sewer pipe
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 187

ASTM C 1.450 Standard specification for non asbestos fiber cement storm drain
pipe
AS 4.139 Fibre-reinforced concrete pipes and fittings
Cualquiera de las normas anteriores clasifica a los tubos en varias clases en función
de su resistencia al aplastamiento (clases I a V en ASTM y 1 a 6 en AS) de manera análo-
ga al procedimiento empleado en los tubos de hormigón convencionales (ver apartado
4.2.1.3).
En cuanto a sus dimensiones, en la Tabla 71 se resumen las principales. Los sistemas
de unión habituales son mediante manguito.

Tabla 71. Dimensiones de los tubos de hormigón reforzados con fibras de celulosa

4.2.12. Tu b o s d e p resión de hormigón

Los tubos de presión de hormigón se refieren, habitualmente, a los tubos de hormigón


armado o pretensado con camisa de chapa, si bien excepcionalmente, también podría darse el
caso de que no tuvieran camisa.
Estos tubos de presión de hormigón, en las redes de saneamiento y drenaje, sólo son
utilizados en el caso de acciones ovalizantes muy importantes, impulsiones de grandes cau-
dales y a elevadas presiones o, en ocasiones, en instalaciones submarinas. Pueden también ser
adecuados en casos en los que se requieran tubos autoportantes para salvar grandes luces (en
vaguadas, por ejemplo).
Respecto a la normativa de aplicación, los tubos de hormigón deben cumplir, con
carácter general, con lo especificado por las normas:
UNE-EN 639 Prescripciones comunes para tubos de presión de hormigón incluyen-
do juntas y accesorios
UNE-EN 640 Tubos de presión de hormigón armado y tubos de presión de hormi-
gón con armadura difusa (sin camisa de chapa), incluyendo juntas y
accesorios
UNE-EN 641 Tubos de presión de hormigón armado, con camisa de chapa, inclu-
yendo juntas y accesorios
188 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

UNE-EN 642 Tubos de presión de hormigón pretensado, con y sin camisa de chapa,
incluyendo juntas, accesorios y prescripciones particulares relativos al
acero de pretensar para tubos
En la Guía Técnica sobre tuberías para el transporte de agua a presión (CEDEX,
2003) se especifican en detalle las características que deben cumplir este tipo de tubos.

4.2.13. Tubos de acero soldados

Los tubos de acero objeto de este apartado se refieren a los que son conformados por
soldadura continua (habitualmente helicoidal) a partir de una chapa de acero (bobina).
En las redes de saneamiento y drenaje son de escasa utilización, prácticamente solo en
el caso de impulsiones de grandes caudales y a elevadas presiones. En cualquier caso, deben
ir oportunamente revestidos, interior y exteriormente, contra la corrosión de las aguas trans-
portadas y de los suelos atravesados.
Respecto a la normativa de aplicación, los tubos de acero deben cumplir, con carácter
general, con lo especificado por la norma:
UNE-EN 10.224 Tubos y accesorios en acero no aleado para el transporte de líqui-
dos acuosos, incluido agua para consumo humano. Condiciones
técnicas de suministro.

Antes de la aparición de esta norma, lo habitual era dimensionar los tubos de acero heli-
coidal soldado de acuerdo con lo especificado por algunas de las normas internaciona-
les sobre los mismos, algunas de las cuales se indican a continuación (si bien también
existen normas al respecto BSI y AFNOR en el Reino Unido y Francia respectivamente).
a) Normas ISO 4.200 o ISO 559
b) Norma API 5L
c) Norma AWWA C200
d) Normas DIN 1.615, 1.626, 1.628, 2.448, 2.413, 2.458 ó 2.460

En la Guía Técnica sobre tuberías para el transporte de agua a presión (CEDEX,


2003) se especifican en detalle las características que deben cumplir este tipo de tubos.

4.2.14. Tubos y galerías de acero c o r r u ga d o

4.2.14.1. Generalidades. Normativa y campo de aplicación

Los tubos y galerías de acero corrugado son utilizados en el caso de grandes diámetros
y, habitualmente, para el transporte de aguas pluviales. Los tubos siempre son de sección cir-
cular, mientras que las galerías admiten ser diseñadas con diferentes secciones interiores,
como, por ejemplo, abovedadas o a base de arcos elípticos completos.
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 189

En cualquier caso, están construidos con chapas de acero corrugado normalmente cur-
vadas (entendiendo por éstas aquellas cuya superficie ha sido ondulada para conferirlas una
mayor resistencia a esfuerzos de flexión). Las chapas se unen para conformar el conducto bien
por soldadura (longitudinal o helicoidalmente) o bien mediante pernos y tuercas galvanizados
en caliente, según lo especificado por la norma UNE 37.507.
Caso de emplear este último sistema, los pernos y las tuercas de unión deben ser de
acero de alta resistencia al manganeso clase 8.8 para los pernos y al carbono clase 8 para las
tuercas. Todo ello según lo especificado en la norma UNE-EN 20.898-1 y 2.
Asimismo, las cabezas de los pernos y de las tuercas deben tener la forma adecuada
para ajustarse a la chapa sin dañar el recubrimiento o, en su defecto, deberían de disponerse
arandelas que protejan el galvanizado u otras protecciones anticorrosivas, en su caso. Si por
la agresividad de los suelos o agua fuera necesario un revestimiento suplementario de las cha-
pas de acero, los pernos y las tuercas deberán también protegerse del mismo modo.
No existe en la actualidad ninguna norma nacional UNE o europea EN relativa a estos
tubos y/o galerías, pero sí algunas internacionales entre las que puede destacarse las siguientes:
ASTM A-760 Standard specification for corrugated steel pipe, metallic-coated for
sewers and drains
ASTM A-761 Standard specification for corrugated steel structural plate, zinc-coa-
ted, for field bolted pipe, pipe arches, and arches
ASTM A-762 Standard specification for corrugated steel pipe, polymer precoated
for sewers and drains
JIS G-3.471 Corrugated steel pipes and sections
AS 1.761 Helical lock-seam corrugated steel pipes

La utilización de este tipo de conductos tuvo su origen en el año 1896 en los Estados Uni-
dos, país donde tienen una utilización muy amplia. En España su empleo no está tan
extendido.
Son adecuados para el transporte de aguas pluviales en cualquier situación, si bien son
especialmente idóneos para el caso de drenajes de vías de comunicación (carreteras o
ferrocarriles).
En general, esta tipología sólo se debe utilizar con suelos o aguas que cumplan las con-
diciones que se indican en la tabla adjunta.

Tabla 72. Condiciones de utilización de los tubos y/o galerías de acero corrugado
190 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

No son recomendables, en cualquier caso, cuando la velocidad de circulación del agua sea
superior a 3 m/s o cuando transporten sólidos en suspensión. En estos casos su empleo
exigiría la disposición de revestimientos resistentes a la abrasión en la sección mojada,
tales como hormigón u otros materiales que aseguren la durabilidad del conducto.
Entre sus ventajas cabe destacar la baja rugosidad de estos conductos, así como el redu-
cido espesor de su pared, lo que redunda en un bajo peso y en una menor necesidad de
espacio para su instalación.

4.2.14.2. Definiciones y clasificación


En estos conductos son de aplicación específica las siguientes definiciones:
– Diámetro nominal (DN). En los tubos de acero corrugado de sección circular la
designación genérica DN se refiere al mínimo diámetro interior (ID).
– Anchura /Altura nominal (WN/HN). En las galerías de acero corrugado de sección
no circular, se refieren a las máximas alturas y/o anchuras interiores de la sección
transversal.
En cualquier caso, los tubos o las galerías de acero corrugado se clasifican por la forma
de su sección, por su DN o WN/HN, por el espesor de la chapa de acero y por la geometría
de las ondulaciones de la chapa que lo conforman. La forma de la sección puede ser, como ya
se ha indicado, en general, circular o en forma de arco, mientras que el resto de parámetros
figuran en el apartado 4.2.14.4.

4.2.14.3. Características técnicas


Las chapas de acero empleadas en la fabricación de estos conductos deben cumplir con
lo establecido en la norma UNE-EN 10.111 o UNE-EN 10.130, según la laminación de la
chapa sea en caliente o en frío. El PPTP de cada proyecto en particular debe indicar en cada
caso el tipo y grado de la chapa a utilizar, recomendándose que en general se empleen las
designadas en las anteriores normas como DD13 o DC04, respectivamente.

4.2.14.4. Dimensiones
En la Tabla 73 se resumen unas dimensiones habituales de los tubos de acero corruga-
do de sección circular (NCSPA, 2002) conforme al esquema de la Fig 60.

Fig. 60. Dimensiones en los tubos de acero corrugado conformados helicoidal o anularmente
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 191

La longitud L de los tubos es variable, si bien un valor habitual de la misma es 6


metros. Las dimensiones de las galerías de acero corrugado de sección en forma de arcos elíp-
ticos completos se suelen establecer de tal manera que su área interior equivalga a la de un
tubo de sección circular de la serie de diámetros mostrada en la tabla anterior. Con ello, unas
dimensiones habituales de estas galerías con sección en forma de arcos elípticos completos
serían las mostradas en la Tabla 74 (NCSPA, 2002), de acuerdo con la geometría mostrada en
la figura adjunta.

Tabla 73. Dimensiones de los tubos de acero corrugado de sección circular (NCSPA, 2002)
espesor (mm)
DN
1,32 1,63 2,01 2,77 3,51 4,27
150
200
250
300
375
400
450
525
600
750
900
1.050
1.200
1.350
1.500
1.650
1.800
1.950
2.100
2.250
2.400
2.550
2.700
2.850
3.000
3.150
3.300
3.450
3.600

Además de todo lo anterior, en los tubos y/o galerías de acero corrugado deben tam-
bién fijarse las dimensiones de los perfiles del ondulado del tubo.

4.2.14.5. Uniones
Los tubos y/o galerías de acero corrugado suelen ir unidos mediante un manguito
también de acero corrugado, pudiendo o no disponerse entre dicho manguito y los tubos a
unir un elemento elastomérico (bien un anillo o bien otro manguito) para garantizar la
estanquidad.
192 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

Tabla 74. Dimensiones de los tubos de acero corrugado de sección en forma de arcos elípticos
completos (NCSPA, 2002)

Hay muchas posibles disposiciones para estas uniones mediante manguito, mostrándo-
se, a título orientativo, en la Fig 61 algunas de ellas.

Fig. 61. Sistemas de unión en los conductos de acero corrugado


Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 193

4.2.14.6. Revestimientos de la tubería


Las tuberías de acero corrugado deben contar con un sistema de protección contra la
corrosión tanto interior como exterior que garantice la necesaria impermeabilidad, buena
adherencia, resistencia a la abrasión, a los choques y a las variaciones de temperatura, flexi-
bilidad para adaptarse a las deformaciones del tubo y durabilidad.
Dicha protección, en general, consistirá en un revestimiento mediante un galvanizado
en caliente, antes del cual la tubería deberá haber sido conformada.
El galvanizado debe ser de primera calidad, libre de defectos tales como burbujas,
rayas y puntos sin galvanizar. La aplicación de la película se hará conforme a lo especificado
en UNE-EN ISO 1.461 en doble exposición.
Cuando la agresividad de los suelos o de las aguas sea elevada o las condiciones espe-
cíficas de la obra lo aconsejen, se deberá aplicar una capa de protección adicional sobre la
superficie galvanizada. En este caso el PPTP del respectivo proyecto especificará la naturale-
za y características de la protección adicional, la normativa que deba cumplir, así como la
forma de aplicación sobre la chapa galvanizada.
Esta protección adicional podrá ser de mortero de cemento, de materiales bituminosos,
poliméricos, epoxídicos, reforzados o no con fibras, o cualquier otro que determine la DO. En
ausencia de normas nacionales o europeas sobre dichas protecciones, a título orientativo, a
continuación se relacionan algunas de las normas americanas ASTM habitualmente utilizadas
para normalizar dichos revestimientos:
ASTM A 742 Materiales polímeros
ASTM A 849 Materiales asfálticos y/o bituminosos
ASTM A 885 Fibras
ASTM A 929 Aluminio
ASTM A 978 Polietileno
ASTM A 979 Mortero de cemento y hormigón

4.2.14.7. Identificación

Todos los tubos y/o galerías de acero corrugado deben ir marcados, de forma fácil-
mente legible y durable, con las siguientes identificaciones como mínimo:
– Nombre del suministrador, fabricante o razón comercial
– Norma de producto bajo la que se han fabricado
– Fecha de fabricación (año, mes y día)
– Dimensiones nominales (DN ó WN/HN)
– Marca de calidad de producto en su caso
194 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

4.2.15. Tubos de polipropileno (PP) de pare d c o m p a c t a

4.2.15.1. Generalidades. Normativa y campo de aplicación

Los tubos de PP de pared compacta tienen la condición de termoplásticos y están nor-


malizados en UNE-EN en dimensiones de hasta 1.600 mm de DN. Son de aplicación en ins-
talaciones enterradas y exclusivamente, para saneamientos en lámina libre.
Se componen de una resina de polipropileno, material obtenido por polimerización del
etileno. El procedimiento de fabricación usual de los tubos es la extrusión, mientras que las
piezas especiales se fabrican, en general, por inyección en moldes o bien mediante manipula-
ción a partir del tubo, no siendo una buena práctica la fabricación por unión mediante solda-
dura o pegamento de diversos elementos, salvo en el caso de diámetros grandes, debiendo, en
estos casos, realizarse en fábrica.
Respecto a la normativa aplicable, los tubos y las piezas especiales de PP empleados
en las redes de saneamiento deberán cumplir, con carácter general, con lo especificado por la
siguiente norma:
UNE-EN 1.852 Sistemas de canalización en materiales plásticos para saneamien-
to enterrado sin presión. Polipropileno (PP)
Parte 1. Especificaciones para tubos, accesorios y el sistema
Parte 2. Guía para la evaluación de la conformidad (UNE-ENV)

El polipropileno (PP) es un material plástico de desarrollo reciente (últimos años del


siglo XX) que pertenece a la familia de las poliolefinas. Presenta unas excelentes pro-
piedades, entre las que deben destacarse su buena resistencia al calor, a la humedad y a
la abrasión, su condición de inerte ante los ataques químicos y, en general, las de los
materiales plásticos (ligereza, baja rugosidad, etc.).
Con todo, los tubos de este material para la evacuación de aguas residuales fuera de los
edificios, no tienen un empleo excesivo en España en la actualidad. Por el contrario, en
el sector de la edificación, para la distribución del agua fría o caliente a presión, si que
son más utilizados.

4.2.15.2. Definiciones y clasificación

En los tubos de PP son de aplicación tanto las definiciones genéricas indicadas en el


epígrafe 2.6, como las específicas del apartado 4.2.3.2 específicas de los tubos de PVC-U
(solamente las relativas a los tubos para el transporte de agua sin presión hidráulica interior).
En cuanto a la clasificación, los tubos de PP para saneamientos en lámina libre se cla-
sifican por su DN y su SN. No obstante, al estar directamente relacionada la SN con la serie
S y, también por lo tanto, con la relación SDR, podría utilizarse alguno de estos dos paráme-
tros alternativamente a la SN, siendo, no obstante, lo más habitual clasificar a los tubos por
el DN y la SN o, en todo caso, por el DN y la serie SDR.
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 195

En el caso genérico de utilizar el DN y la SN como parámetros de clasificación, las


posibilidades de utilización de los tubos de PP serían conforme a lo mostrado en la Fig 62, en
la que pueden verse los valores normalizados en UNE-EN 1.852-1 para DN, SN y SDR.

SN 2 SN 4 SN 8
DN SDR 41 SDR 33 SDR 23,4
(S 20) (S 16) (S 11,2)
110
125
160
200
250
315
355
400
450
500
630
800
1.000
1.200
1.400
1.600

Fig. 62. Clasificación de los tubos de PP para saneamientos en lámina libre.


Elaborados a partir de UNE-EN 1.852-1

4.2.15.3. Características técnicas

Los materiales básicos que constituyen los tubos de PP son los siguientes:
– Resina de polipropileno técnicamente pura (menos del 1% de impurezas).
– Aditivos, tales como lubrificantes, estabilizadores, colorantes o modificadores de
las propiedades finales, que mejoren la calidad del producto. No deben añadirse
sustancias plastificantes, ni utilizarse estos aditivos en cantidades tales que puedan
dar lugar a elementos tóxicos, que puedan provocar crecimientos microbianos, per-
judicar el proceso de fabricación, así como afectar desfavorablemente a las propie-
dades físicas, químicas o mecánicas del material, especialmente en lo que se refie-
re a la resistencia a largo plazo y al impacto.
En general, en la fabricación de los tubos, no se debe utilizar material reprocesado,
excepto cuando éste provenga del propio proceso de fabricación o de los ensayos que se rea-
licen en fábrica, siempre que los mismos hayan sido satisfactorios.
Las principales características técnicas de la materia prima constitutiva de los tubos
de PP, así como de los propios tubos una vez fabricados son las que se indican en la Tabla
75.
196 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

Tabla 75. Características técnicas de la materia prima y de los tubos de PP (UNE-EN 1.852-1)

Aunque no normalizadas en UNE-EN 1.852-1, un valor habitual de la resistencia a la


tracción (el MRS) de los tubos de PP es 17,5 N/mm2 (menos que los de PVC-U y los de
PVC-O, y más que los de PE). El alargamiento a la rotura suele ser del orden del
500%.

4.2.15.4. Dimensiones

En la Tabla 76 se resumen las principales dimensiones de los tubos de PP (UNE-EN


1.852-1). La longitud en los tubos de PP para aplicaciones sin presión no está normalizada, si
bien un valor habitual para la misma es 6 metros.

4.2.15.5. Uniones

Los tipos de uniones habituales en los tubos de PP son las siguientes:


– Unión elástica con anillo elastomérico
– Unión mediante soldadura a tope
– Unión mediante accesorios mecánicos
– Unión mediante accesorios electrosoldables

4.2.15.6. Identificación

Todos los tubos y piezas especiales deben ir marcados, de forma fácilmente legible y
durable, con las siguientes identificaciones como mínimo:
– Nombre del suministrador, fabricante o nombre comercial
– Fecha de fabricación (mes y año)
– Diámetro nominal, DN
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 197

– Rigidez nominal SN
– Referencia a la norma UNE-EN 1.852-1
– Marca de calidad de producto en su caso

Tabla 76. Dimensiones de los tubos de PP para saneamientos en lámina libre (elaboración propia
a partir de UNE-EN 1.852-1)

4.2.16. Tubos de materiales termoplásticos conformados helicoidalmente

Esta variedad de tubos de materiales termoplásticos son los resultantes de conformar


helicoidalmente una banda del material constitutivo de la tubería hasta obtener el propio tubo
como tal. El cierre de la banda sobre sí misma se asegura mediante una doble unión, mecáni-
ca y química. Por lo sencillo del proceso de fabricación, es usual que estos tubos se confor-
men a pie de la propia obra.
Si bien en teoría pueden ser de cualquier material termoplástico (PVC-U, PE o PP), lo
más frecuente es que la banda constitutiva del tubo sea de PVC-U. Dicha banda, además, tiene
una forma nervada la cual, en ocasiones, lleva un refuerzo de acero galvanizado (embutida o
no en su interior) para lograr una mayor rigidez.
Estos tubos son de aplicación para redes de saneamiento y drenaje y en tareas de reha-
bilitación de tuberías existentes. En cualquier caso, solo deben instalarse en aplicaciones sin
presión hidráulica interior. Para drenajes subterráneos son también utilizables, habilitándose
en el tubo, en este caso, una serie de perforaciones en su pared.
En cuanto a la normativa de aplicación respecto a estos tubos, debe destacarse que en
la actualidad no existe ninguna norma UNE o UNE-EN sobre ellos, siendo usual utilizar algu-
na de las siguientes normas de manera alternativa:
198 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

DIN 16.961 Pipes and fittings of thermoplastic materials with profiled wall and
smooth pipe inside
Part 1: Dimensions
Part 2: Technical delivery specifications
ASTM F 1.697 Standard Specification for Poly (Vinyl Chloride) (PVC) profile strip
for machine spiral-wound liner pipe rehabilitation of existing sewers
and conduits

Entre las ventajas específicas de estos tubos debe destacarse su ligereza (con la con-
siguiente facilidad de manipulación e instalación), su versatilidad (pueden fabricarse
a pie de obra en cualquier longitud, en diámetros específicos no normalizados, etc.) y
su alta rigidez (gracias a la pared nervada, y especialmente en el caso de que vaya
reforzada con un alma de acero galvanizado).
En ocasiones estos tubos se instalan embutidos en un dado de hormigón formando una
sola pieza. Con ello se combinan las ventajas hidráulicas del PVC (lisura, estanqui-
dad, inalterabilidad, etc.) y la capacidad resistente del hormigón. La forma de conse-
guirlo es mediante el hormigonado “in situ” de la tubería ya instalada en zanja. El
diseño nervado de la pared exterior del tubo facilita enormemente el agarre con el
hormigón.

Las características de los tubos de materiales termoplásticos con pared estructurada


serán las específicas del material constitutivo de cada caso en particular (PVC-U, PE o PP;
ver los apartados 4.2.3.4, 4.2.4.4 ó 4.2.15.3, respectivamente).
En cuanto a los sistemas de unión, lo más habitual es que se empleen juntas flexibles
mediante manguito y anillo elastomérico o mediante fitting y sellado con poliuretano.

Respecto a las dimensiones de estos tubos, como se ha indicado, una de las ventajas de
los mismos es su versatilidad, en tanto en cuanto admiten ser fabricados con las dimen-
siones específicas requeridas para cada proyecto en particular. En cualquier caso,
unas dimensiones habituales de los mismos pueden ser las que se indican en la Tabla
77.

4.2.17. Tubos de PVC-O

Los tubos de PVC-O en las redes de saneamiento y drenaje son de escasa utilización,
prácticamente solo en el caso de impulsiones de pequeños caudales (diámetros menores de
400 mm) y a presiones de hasta 2 N/mm2, tanto en el caso de aguas residuales como en el de
aguas pluviales.
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 199

Tabla 77. Dimensiones de los tubos de materiales termoplásticos conformados helicoidalmente

La tecnología de fabricación de estos tubos está basada en una reorientación en senti-


do circunferencial de las moléculas de las tuberías convencionales de PVC-U, de forma que
se crea una estructura laminar en la pared del tubo gracias a la que se mejoran notablemente
las características físicas y mecánicas. Pueden fabricarse bien en continuo (a la salida de la
línea extrusora del tubo de PVC-U convencional) o bien tubo a tubo de forma independiente.
Respecto a la normativa aplicable, los tubos de PVC-O deben cumplir con lo especifi-
cado por la siguiente norma:
ISO 16.422 Pipes and joints made of oriented unplasticized poly (vinyl chloride)
(PVC-O) for water transport. Specifications
En la Guía Técnica sobre tuberías para el transporte de agua a presión (CEDEX,
2003) se especifican en detalle las características que deben cumplir este tipo de tubos.

4.2.18. Síntesis y re s u m e n c o m p a ra t ivo

En este epígrafe se presenta un resumen en forma comparativa de las conducciones


más frecuentemente empleadas en las redes de saneamiento y drenaje analizadas en aparta-
dos anteriores, en lo relativo a sus principales características. El objeto de este estudio es tanto
200 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

resumir en pocas páginas las prestaciones más significativas de cada material como poder vis-
lumbrar las principales diferencias entre ellos.

Este resumen comparativo se ciñe a las siguientes tipologías de tuberías, que como se
indicó en el apartado 4.1 son las más frecuentemente empleadas en las redes de sanea-
miento y drenaje en España:
– Tubos de hormigón en masa o armado sin camisa de chapa
– Tubos de fundición dúctil
– Tubos de gres
– Tubos de PVC-U de pared compacta
– Tubos de PE de pared compacta
– Tubos de PVC-U, PE o PP de pared estructurada
– Tubos de PRFV
En la elección de una u otra tipología de tubos inciden multitud de criterios (económi-
cos, mecánicos, hidráulicos, geométricos, de facilidad de montaje, de tipo de efluente a
transportar, etc.) que dependen de cada proyecto u obra en particular. Con todo, existe
otro criterio que pocas veces se tiene en cuenta en fase de proyecto y sin embargo incide
en gran medida en la calidad final de las redes urbanas: se trata de la disponibilidad,
para un material y un diámetro dado, de las correspondientes piezas especiales para
conexión de albañales al conducto principal. Dada la gran cantidad de acometidas que
se dan en un trazado urbano, de la correcta resolución de su entronque dependerá la
estanquidad de la red, así como su correcta funcionalidad. Basta recordar en este senti-
do que las acometidas son la principal fuente de atascos en las redes no visitables, y que
en general las acometidas mal resueltas son un punto débil de la red.

4.2.18.1. Ámbito de aplicación y normativa

En relación con la normativa de aplicación sobre los diferentes tipos de tubos analiza-
dos en esta Guía Técnica, debe destacarse el importante esfuerzo de normalización llevado a
cabo por la UE en los últimos años, de manera que prácticamente todas las tipologías posi-
bles disponen de alguna norma EN de producto (y en consecuencia UNE-EN) sobre ellas.
Ello se resume en la Tabla 79 (ver apartado 2.4.2.2).

Respecto al ámbito de aplicación de cada tipo de tubo, en la Tabla 78 se presentan, en


primer lugar, unas utilizaciones habituales de cada tipología clasificadas en función de
distintos criterios:
– por el funcionamiento hidráulico de la red
– por el tipo de instalación
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 201

Tabla 78. Utilizaciones habituales de las tuberías según usos y materiales


Func.
hidráu Tipo de instalación
lica

Perforación horizontal dirigida, bursting

Rehabilitación redes existentes


Presión hidráulica interior

Mediante hinca
Subacuáticas
Enterrados
Gravedad

Aéreos
Fundición dúctil
Hormigón armado o en masa
Tubos de gres
PVC-U de pared compacta
materiales
Tubos de

plásticos

PE de pared compacta
PVC-U, PE ó PP de pared estructurada
PRFV

Tabla 79. Normas españolas y europeas para tuberías de uso frecuente en redes de saneamiento y
drenaje (normas de producto)

4.2.18.2. Clasificación

En la Tabla 80 se resumen los parámetros de clasificación de las distintas tipologías de


tubos para aplicaciones en redes de saneamiento en lámina libre. Cuando el funcionamiento
hidráulico sea bajo presión interior (impulsiones), además de los parámetros anteriores se
empleará el de presión nominal conforme se indica en la propia tabla.
202 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

El DN es siempre un parámetro de clasificación de los tubos, que en unos casos se


refiere al interior y en otros al exterior, conforme puede verse en la Fig 63 y en la Tabla 81.

Tabla 80. Parámetros de clasificación


Redes bajo
presión
Redes en lámina libre
hidráulica
Material interior
Resistencia
DN SN al Otros PN
aplastamiento
Fundición
Hormigón
Gres
PVC-U pared compacta MRS
PE pared compacta
PVC-U, PE y PP pared estructurada
PRFV

Tubos de fundición y PRFV (serie B) Tubos de hormigón, gres y PRFV Tubos de PVC-U y PE de pared
(serie A) compacta

Fig. 63. Diámetros nominales según tipos de tubos

Tabla 81. Diámetros nominales según tipos de tubos

Tipo de tubo DN ID OD
Metálicos Fundición Interior Variable Fijo
Hormigón Interior Fijo Variable
Gres Interior Fijo Variable
Interior Fijo Variable
Plásticos de pared estructurada
Exterior Variable Fijo
PVC-U Exterior Variable Fijo
Plásticos
PE Exterior Variable Fijo
de pared
PRFV (Serie A) Interior Fijo Variable
compacta
PRFV (Series B) Interior Variable Fijo
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 203

Puede observarse como hay dos grandes familias para clasificar a los tubos para emple-
ar en redes de saneamiento y drenaje sin presión hidráulica interior: las que lo hacen por
la rigidez nominal (los plásticos) y las que emplean el concepto de clase de resistencia
al aplastamiento (los tubos rígidos de hormigón y gres). Los tubos de fundición, al fabri-
carse en una única serie de espesores, no requieren para su clasificación más que el valor
del DN.
Debe además recordarse que el propio concepto de DN es también variable según el tipo
de tubo de que se trate, conforme se describe en los respectivos capítulos de este docu-
mento.
En los tubos de fundición, el DN se refiere “aproximadamente” al interior, pues el diá-
metro exterior es fijo para cada DN, obteniéndose en diámetro interior por diferencia
entre el diámetro exterior y el espesor.
En los tubos de hormigón y de gres, el DN es el interior, y las variaciones de espesor para
un mismo DN suponen modificar el diámetro exterior.
En los tubos de PVC-U y PE, ocurre justo lo contrario, el DN es el exterior y las varia-
ciones de espesor para un determinado DN implican modificar el diámetro interior.
En los tubos de PRFV, por último, se pueden seguir bien los criterios de los tubos de fun-
dición o de los de materiales termoplásticos según sea la serie de fabricación.
En los tubos de materiales termoplásticos de pared estructurada, por último, el diámetro
interior puede refererirse bien al interior o al exterior (ver apartado 4.2.5.2).

4.2.18.3. Características físicas y mecánicas

Para caracterizar la resistencia mecánica de las tuberías de materiales plásticos a


emplear en las redes de saneamiento y drenaje se emplea el concepto de rigidez nominal SN,
mientas que en las conducciones rígidas de gres o de hormigón se utiliza el de clase de resis-
tencia al aplastamiento. Los valores normalizados de unos y otros conceptos son los que se
resumen en la tabla adjunta.

Tabla 82. Rigideces nominales SN normalizadas en los tubos de materiales plásticos

SN (kN/m2)
2,0 2,5 4,0 5,0 8,0 10,0 16,0
PVC-U pared compacta
PE pared compacta
PVC-U, PE, PP pared estructurada
PRFV
204 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

Tabla 83. Cargas de rotura al aplastamiento normalizadas en los tubos de hormigón y de gres
Cargas de rotura al aplastamiento (kN/m2)
60 75 90 95 100 120 135 150 160 175 180 200
THA Clasificación A
THA Clasificación E
THM
Gres

Por su parte, en las conducciones de materiales plásticos que se empleen en redes de


saneamiento y drenaje bajo presión hidráulica interior los valores normalizados de las pre-
siones nominales son los que se indican en la Tabla 84.

Tabla 84. Presiones nominales PN normalizadas en los tubos de materiales plásticos


PN
2,5 3,2 4,0 5,0 6,0 6,3 7,5 8,0 10,0 12,5 16,0 20,0 25,0 32,0
PVC-U de pared compacta
PE pared compacta
PRFV

En otro orden de cosas, respecto al peso de los tubos, en las figuras adjuntas se han
representado una horquilla de valores habituales por metro lineal en función del tipo
de tubo de que se trate (la Fig 65 es un zoom de la Fig 64 para los diámetros peque-
ños).
En la Fig 64 puede apreciarse como los más pesados son los de hormigón, seguidos por
los de fundición y por último los de PRFV. En diámetros pequeños, en la Fig 65, se obser-
va la ligereza de los materiales plásticos, comparándolos, por ejemplo, con los tubos de
fundición.
No obstante, en relación con la Fig 65 debe aclararse que los valores de los pesos para
un mismo DN en distintos materiales pueden no ser directamente equivalentes ya que
ocurre que para un mismo valor del diámetro interior, el DN no es siempre el mismo (ya
que éste en unos casos se refiere al interior y en otros al exterior).
Por último, en la tabla adjunta se resumen, a título comparativo, algunas de las caracte-
rísticas físicas y mecánicas más relevantes de los tubos estudiados en el presente docu-
mento (en los tubos de materiales plásticos, cuando figuran dos valores para la densidad
o el módulo de elasticidad, debe entenderse que el menor es en el largo plazo y el mayor
en el corto plazo).

Tabla 85. Características físicas y mecánicas de los tubos


Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 205

1000

800
Peso (Kg/m)

600

400

200

0
0 200 400 600 800 1.000 1.200 1.400 1.600 1.800

Fig. 64. Pesos de las tuberías

50

40

30
Peso (Kg/m)

20

10

DN
0
0 100 200 300 400 500

Fig. 65. Pesos de las tuberías (DN<500)


206 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano
Ejemplo 20

En relación con la no equivalencia directa de los pesos de las tuberías de la Fig 65


y de la Fig 64, por ejemplo, si lo que se necesita es una tubería de 580 mm de diá-
metro interior real, en unos casos hará falta una tubería de DN 600 (fundición, por
ejemplo), y en otros de DN 630 (PE, por ejemplo).
Por tanto, una tubería de DN 600 en fundición sería el equivalente a una de DN 630
en plásticos.

4.2.18.4. Dimensiones
En las figuras de este apartado se representan comparativamente las principales dimen-
siones de los tubos estudiados (diámetros, longitudes y espesores).
Respecto a los diámetros nominales, en primer lugar, los posibles rangos de valores son
los que se indican a continuación (UNE-EN 805), según DN se refiera al ID (DN/ID) o al OD
(DN/OD), detallándose en cada capítulo la serie de valores normalizada para cada tipo de
tubo.
DN/IN: 20, 30, 40, 50, 60, 65, 80, 100, 125, 150, 200, 250, 300, 350, 400, 450,
500, 600, 700, 800, 900, 1.000, 1.100, 1.200, 1.250, 1.300, 1.400, 1.500,
1.600, 1.800, 2.000, 2.100, 2.200, 2.400, 2.500, 2.600, 2.800, 3.000,
3.200, 3.500, 4.000
DN/OD: 25, 32, 40, 50, 63, 75, 90, 110, 125, 160, 180, 200, 225, 250, 280, 315,
355, 400, 450, 500, 630, 710, 800, 900, 1.000, 1.100, 1.200, 1.250, 1.300,
1.400, 1.500, 1.600, 1.800, 2.000, 2.100, 2.200, 2.400, 2.500, 2.600,
2.800, 3.000, 3.200, 3.500, 4.000

Otras normas, no obstante, especifican series normalizadas de DN algo diferentes. Por


ejemplo, la norma UNE-EN ISO 6.708, cuyo objeto es expresamente la definición del DN,
establece los siguientes valores preferentes del DN:
10, 15, 20, 25, 32, 40, 50, 60, 65, 80, 100, 125, 150, 200, 250, 300, 350, 400, 450, 500,
600, 700, 800, 900, 1.000, 1.100, 1.200, 1.400, 1.500, 1.600, 1.800, 2.000, 2.200, 2.400,
2.600, 2.800, 3.000, 3.200, 3.400, 3.600, 3.800, 4.000

En relación con las longitudes, además de los valores para las mismas mostrados en la
Fig 67, debe destacarse que los tubos de PE hasta DN 110 pueden suministrarse en rollos y
que los de acero admiten cierta curvatura en caliente (ver apartado 6.3.2).
Por último, en la Fig 66 se han representado los espesores nominales de los distintos
tipos de tubos en función de sus diámetros. Puede apreciarse que los tubos metálicos (fundi-
ción y acero) son los de menor espesor, seguidos de los de termoplásticos, mientras que los
de hormigón tienen espesores muy superiores.
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 207

350
300 60
espesor mínimo (mm)

espesor mínimo (mm)


250
200 40
150
100
Serie B
20
50 Serie C
0
0
0 500 1.000 1.500 2.000 2.500 3.000 3.500 0 200 400 600 800 1.000 1.200 1.400

25
40 80

espesor mínimo (mm)


70 SN 2 SN 4 SN 8
20 SN 2 SN 4 SN 8
espesor (mm)

espesor (mm)

30 60
15 50
20 40
10
10 30
5 20
0 10
0 0
0 500 1.000
0 500 1.000 1.500 2.000 2.500 0 500 1.000 1.500

SDR 6 SDR 7,5 50 PN 6 PN 7,5


120
110 SDR 9 SDR 11
PN 8 PN 10
espesor mínimo (mm)

100 SDR 13,6 SDR 17 40


espesor (mm)

90 SDR 17,6 SDR 21 PN 12,5 PN 16


80 SDR 26 SDR 33 30
70 SDR 41
60
50 20
40
30 10
20
10 0
0
0 500 1.000
0 500 1.000 1.500

10 Series A2 y B (e2) 8 Series A2 y B (e2)


espesor mínimo (mm)
espesor mínimo (mm)

9 Series A2 y B (e1) 7
8 6 Series A2 y B (e1)
7 Serie A1 (e1 alv)
6 Serie A1 (e1 esp) 5
5 4
4 3
3 2
2
1 1
0 0
0 500 1.000 1.500 0 500 1.000 1.500

60 70
50 SN 2500 60 SN 2500
SN 5000
SN 5000
espesor (mm)

40 50 SN 10000
espesor (mm)

SN 10000
30 40
20 30
10 20

0 10

0 500 1.000 1.500 2.000 2.500 0


0 500 1.000 1.500 2.000 2.500

Fig. 66. Espesores normalizados en normas UNE-EN, prEN o prISO (en mm) en los distintos tipos de tubos
208 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

Gres

Fundición dúctil

PVC-U pared compacta

PE pared compacta

PVC, PE, PP pared estructurada

PRFV

0 2 4 6 8 10 12 14
Fig. 67. Longitudes (en m) de los distintos tipos de tubos

Para el caso más habitual de redes con funcionamiento hidráulico por gravedad, en la
Fig 68 se representan unos límites habituales de utilización de cada material en la actua-
lidad en España, en función de su diámetro que es uno de los principales parámetros de
clasificación de las tuberías en estas aplicaciones.
Para el caso específico de redes con funcionamiento bajo presión hidráulica interior, son
extrapolables las acotaciones habituales de utilización que para cada material se esta-
blecían en la Guía Técnica sobre Tuberías para el transporte de agua a presión (CEDEX,
2003), también en la actualidad y en España, en función de su diámetro y de la presión
hidráulica a que vaya a estar sometido, que son, en este caso particular, los principales
parámetros de clasificación.
Debe destacarse, no obstante, el carácter esquemático de todas estas figuras, ya que los
límites usuales de utilización representados son sólo orientativos y reflejan el uso que
habitualmente se hace de los distintos tipos de tubos en España. Por tanto, en un sector
en permanente evolución (como es este de las tuberías) no es descartable (es más, es cier-
tamente posible, es realmente esperable) que en un futuro no lejano se amplíen dichos
límites.
Por otro lado, como también se refleja en dichas figuras, los valores normalizados de uso
admisibles para cada tipología suelen ser mayores, por lo que pueden encontrarse insta-
laciones que rebasen dichos límites habituales. De hecho, los límites de las utilizaciones
habituales son derivados de circunstancias de mercado, de motivos económicos, que no
técnicos, por lo que es, por tanto, perfectamente posible rebasar dichos límites, ya que
las limitaciones técnicas serían las fronteras de las utilizaciones normalizadas.
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 209

4.000

3.500
Diámetros normalizados en otras normas de uso infrecuente
Diámetros normalizados en UNE-EN de uso infrecuente
3.000
Diámetros normalizados de uso habitual

2.500
DN

2.000

1.500

1.000

500

es
cta
o

ón

da

a
cta
FV

ad

as
Gr
ici

ra
pa

pa

m
m
PR

tu
nd

om
ar

om

en
uc
Fu
ón

dc

str

dc

ón
ig

re

de

ig
re
rm

pa

rm
pa
re
Ho

PE

Ho
pa

U
C-
U
C-

PV
PV

Fig. 68. Diámetros normalizados (de uso habitual o infrecuente) en los diferentes tubos

4.2.18.5. Uniones

Resumidamente, en la Tabla 86 se representan los sistemas de unión habituales entre


los distintos tipos de tubos posibles.

Tabla 86. Uniones habituales según el tipo de tubo

Uniones flexibles Uniones rígidas


Enchufe y
Manguito Soldada Bridas
extremo liso
Fundición
Hormigón
PVC-U pared compacta
PE pared compacta
PCVC-U, PE ó PP pared estructurada
PRFV

Las uniones a que hace referencia la anterior Tabla 86 es a las relativas entre tubos. En
uniones entre tubos y piezas especiales (o con válvulas) es muy frecuente, en cualquier
tipo de material, utilizar uniones mediante bridas.
210 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

4.3. J U N TAS Y UNIONES

En lo que se refiere a las uniones, en los respectivos apartados de esta Guía Técnica se
han especificado los sistemas habituales de unión de cada tipo de tubo.
En cualquier caso, si se emplean uniones con junta de elastómero o uniones con bri-
das, deben ser conformes, respectivamente, con lo especificado por las normas UNE-EN 681
y UNE-EN 1.092, independientemente del tipo de tubo a unir.
Las uniones soldadas de los tubos de PE deben cumplir con lo incluido en el apartado
6.3.3 y las de los tubos de acero con lo especificado en la Guía Técnica sobre tuberías para el
transporte de agua a presión (CEDEX, 2003).
Para las uniones entre componentes de la tubería de diferentes materiales existen algu-
nas normas sobre los diseños de las mismas, como por ejemplo la UNE-EN 12.842 (para
accesorios de fundición dúctil en tuberías de PVC-U o de PE) o el documento CEN/TC203
wi015 (futuro prEN y más adelante norma UNE-EN, relativo a adaptadores de fundición dúc-
til en tuberías de fundición dúctil, gris, acero, PVC-U, PE o fibrocemento).
También en relación con las uniones, en el caso particular de los tubos flexibles o los
semirrígidos (en general, aquellos que son susceptibles de deformarse por la acción de las car-
gas verticales, ver apartado 5.4.1.1), debe tenerse en cuenta que si se dispone de un sistema
de unión que no admita deformaciones (bridas, por ejemplo) se creará una zona de transición
y ajuste de tensiones en el extremo del tubo que debe ser tenida en cuenta en el dimensiona-
miento.
Además, todos los elementos deben permitir el correcto acoplamiento del sistema de
uniones empleado, de forma que éstas sean estancas, a cuyo fin, los extremos de cualquier
elemento deben estar perfectamente acabados, sin defectos que repercutan en el ajuste y mon-
taje de las mismas, evitando tener que forzarlas.

4.4. P I E Z A S E S P E C I A L E S
4.4.1. G e n e ralidades

Las piezas especiales (o accesorios) más frecuentemente empleados en las redes de


saneamiento son de alguno de los siguientes materiales, debiendo cumplir cada tipología con
lo especificado para las mismas en los artículos 4.4.3 a 4.4.8, respectivamente:
– Hormigón en masa o armado
– Gres
– Fundición dúctil
– PVC-U de pared compacta
– PE de pared compacta
– Materiales termoplásticos de pared estructurada
– PRFV
Atendiendo a su tipología, las piezas especiales podrán clasificarse de la siguiente
manera (ver Fig 69 y las definiciones de las mismas en el artículo 4.4.2):
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 211

– Codos
– Entronques, derivaciones, tes o tubos con acometida
– Conos o reductores
– Empalmes, adaptadores, conectores o tubos cortos o de conexión
– Acometidas directas o injertos
– Bridas ciegas o tapones
– Placas reductoras

Fig. 69. Denominación de las piezas especiales o accesorios

En rigor, las piezas especiales o accesorios en las redes de saneamiento sólo deberían
emplearse en aquellas cuyo funcionamiento hidráulico fuera bajo presión hidráulica
interior (impulsiones). En las redes en lámina libre, sobre todo si se trata de redes no visi-
tables, las singularidades del trazado (derivaciones, curvas, reducciones, etc.) deberían
resolverse siempre mediante pozos de registro o arquetas de inspección. Algunas Admi-
nistraciones hacen de esta recomendación una obligación, pues es la única manera de
garantizar que las tareas de limpieza e inspección robotizada de la red puedan realizar-
se de forma correcta. La única pieza especial que sí es admisible utilizar en las redes de
saneamiento no visitables urbanas cuyo funcionamiento sea en lámina libre es la de la
acometida directa o injerto, pues dada la gran cantidad de acometidas que pueden darse
en un tramo de calle, es prácticamente imposible conseguir que todas ellas vayan a pozo
o arqueta, ya que ello requeriría incrementar en mucho el número de pozos o arquetas
de inspección del conducto principal.
212 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

Por otro lado, también es deseable que las piezas especiales sean del mismo material que
el de los propios tubos. En ocasiones esto no es posible, como en el caso de los tubos de
PVC-O, en los que las piezas especiales a intercalar entre ellos suelen ser de fundición
dúctil específicas, al no existir accesorios en dicho material. Estas piezas especiales
serán conformes a la norma UNE-EN 12.842.

4.4.2. Def iniciones

– Codo. Componente que permite un cambio de dirección en el trazado del tubo.


Podrán ser bien moldeados a partir de una sola pieza o bien estar constituidos por
trozos de tubos cortados a inglete unidos entre sí formando curvas poligonales.
– Entronque, derivación, té o tubo con acometida. Componente que permite bien la
conexión de dos tubos incidentes en uno único o bien la partición del caudal circu-
lante por un tubo en varios de sección más reducida.
– Cono o reductor. Componente que permite variar la sección del tubo a lo largo de
una cierta longitud.
– Empalme, adaptador, conector o tubo corto o tubo de conexión. Componente que
consiste en un tubo de pequeña longitud con sus extremos terminados bien en
enchufe, en campana o directamente lisos.
– Acometida directa o injerto. Componente que permite realizar acometidas directas
a un tubo.
– Brida ciega o tapón. Componente que impide que pase el agua por el tubo.
– Placa reductora. Tapón al que se le ha practicado un orificio en su zona central.

4.4.3. Piezas especiales de hormigón en masa o armado

Las piezas especiales de hormigón en masa o armado deberán cumplir con lo especi-
ficado para las mismas en las normas UNE-EN 1.916 y UNE 127.916, pudiendo ser de la
siguiente tipología:
– Codos
– Conos
– Adaptadores
– Tubos con acometida
Los codos podrán ser bien moldeados en una sola pieza o bien segmentados, construi-
dos a partir de trozos de tubos cortados al bies.
En cualquier caso, los ángulos α nominales normalizados de los mismos serán, en
general, los siguientes: 11º 15´, 15º, 22º 30´ y 45º.
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 213

Si, excepcionalmente, se admitieran codos cuyo ángulo α fuera superior a 70º y su DN


superior a 200, el radio de curvatura de los mismos, r, deberá ser, al menos, 0,7 DN.

Fig. 70. Ejemplos de codos de hormigón

4.4.4. Piezas especiales de gres

Las piezas especiales de gres deberán cumplir con lo especificado para las mismas en
la norma UNE-EN 295, partes 1, 2, 4 y 5, pudiendo ser de la siguiente tipología:
– Codos
– Derivaciones
– Conos
– Conectores
– Acometidas directas
En general, las dimensiones nominales de todas estas piezas deberán ser especificadas
por los respectivos fabricantes, debiendo observarse, en cualquier caso, las siguientes especi-
ficaciones:
– Codos. Los codos de gres se fabricarán por moldeo en una sola pieza.
Los ángulos nominales normalizados αn de los codos, serán, en general, los
siguientes: 11,25º; 15º; 22,50º; 30º; 45º ó 90º.
El radio de curvatura mínimo del codo r deberá ser, en general, el DN del tubo.
– Derivaciones. Los ángulos nominales normalizados αn de las derivaciones serán, en
general, 45º ó 90º. El DN del tubo principal deberá ser, al menos 300 mm.
214 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

Fig. 71. Ejemplos de piezas especiales de gres

4.4.5. Piezas especiales de PVC-U de pare d c o m p a c t a

Las piezas especiales de PVC-U de pared compacta a emplear en las redes de alcanta-
rillado cuyo funcionamiento hidráulico sea en régimen de lámina libre deberán cumplir con
lo especificado para las mismas en la norma UNE-EN 1.401-1 (parte 1), pudiendo ser de la
siguiente tipología:
– Codos
– Derivaciones
– Conos
– Acometidas directas (injertos)
– Tapones
En el caso de redes cuyo funcionamiento hidráulico sea bajo presión hidráulica
interior, las piezas especiales de PVC-U a intercalar en las mismas deberán cumplir con
lo especificado en la norma UNE-EN 1.456-1 (parte 1), pudiendo ser de la siguiente tipo-
logía:
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 215

– Codos
– Derivaciones
– Conos
– Tubos cortos
En cualquier caso, las piezas especiales de PVC-U podrán ser bien moldeadas “ex pro-
feso” o bien conformadas a partir de trozos de tubos El color de las mismas deberá ser con-
forme con lo especificado para los propios tubos de PVC-U (ver artículo 4.2.3.4).

Fig. 72. Ejemplos de piezas especiales de PVC-U de pared compacta

Las dimensiones de las piezas especiales deberán ser especificadas por el respectivo
fabricante, teniendo en cuenta las indicaciones siguientes, así como lo especificado en las
normas antes citadas. El espesor mínimo será el del propio tubo, si bien, en el caso de los
conos, el espesor podrá variar gradualmente de un extremo al otro.
– Codos. Los codos de PVC-U se fabricarán por moldeo en una sola pieza.
216 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

– Los ángulos nominales normalizados, α (ver Fig 72) de los codos, serán, en gene-
ral, los siguientes: 15º, 30º, 45º, 67º 30´, 87º 30´ y 90º.
– Los sistemas de unión normalizados de los codos serán con enchufe/campana o
mediante campana/campana.
– Derivaciones. Los ángulos nominales normalizados, α (ver Fig 72) de las deriva-
ciones, serán, en general, los siguientes: 45º, 67º 30´, 87º 30´ y 90º.
– La conducción derivada podrá tener o no radio de curvatura. Los sistemas de unión
normalizados de estas piezas serán con enchufe/campana o campana/campana.
– Acometidas directas. Las acometidas directas tendrán, en general, un ángulo nomi-
nal normalizado, α (ver Fig 72), de 45º. Sólo cuando la relación entre el DN de la
campana (dn1) y el enchufe (dn2) sea ≤ 2/3 podrán disponerse ángulos nominales
de 87º 30´ a 90º.

4.4.6. Piezas especiales de PE de pare d c o m p a c t a

Las piezas especiales de PE de pared compacta pueden ser de varios tipos, entre otros
los siguientes:
– electrosoldables (según normas UNE-EN 12.201-3, UNE-EN 13.244-3, UNE-EN
12.666-3)
– polivalentes (según normas UNE-EN 12.201-3, UNE-EN 13.244-3, UNE-EN
12.666-3)
– manipulados (según norma DIN 16.963)
Atendiendo al funcionamiento hidráulico de la red, las piezas especiales de PE de pared
compacta a emplear en las redes de alcantarillado cuyo funcionamiento hidráulico sea en régi-
men de lámina libre deberán cumplir con lo especificado para las mismas en la norma euro-
pea UNE-EN 12.666-1 (parte 1), pudiendo ser de la siguiente tipología:
– Codos
– Derivaciones
– Conos
– Tapones
En el caso de redes cuyo funcionamiento hidráulico sea bajo presión hidráulica inte-
rior, las piezas especiales de PE a intercalar en las mismas deberán cumplir con lo especifi-
cado en la norma UNE-EN 13.244-3 (parte 3).
Si bien dicha norma no especifica la tipología posible de piezas especiales, para esta
aplicación en particular podrán emplearse accesorios de cualquiera de las anteriores clases,
además de tubos cortos (o portabridas), debiendo ser, en todo caso, de color negro.
Las dimensiones de las piezas especiales deberán ser especificadas por el respectivo
fabricante. El espesor mínimo será el del propio tubo, si bien, en el caso de los conos, el espe-
sor podrá variar gradualmente de un extremo al otro.
Los codos podrán ser bien moldeados en una sola pieza o bien segmentados, construi-
dos a partir de trozos de tubos cortados al bies.
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 217

Fig. 73. Ejemplos de piezas especiales de PE de pared compacta

4.4.7. Piezas especiales de materiales termoplásticos de pare d e s t r u c t u ra d a

Las piezas especiales de materiales termoplásticos de pared estructurada (PVC-U, PE


o PP) deberán cumplir con lo especificado para las mismas en el proyecto de norma europea
prEN 13.476 (partes 1, 2 y 3), pudiendo ser de la siguiente tipología:
– Codos
– Derivaciones
– Conos
– Tapones
218 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

Las dimensiones de las piezas especiales deberán ser especificadas por el respectivo
fabricante, teniendo en cuenta las indicaciones siguientes, así como lo especificado en la
norma antes citada.
– Codos. Los codos mediante accesorios de materiales termoplásticos de pared
estructurada podrán conformarse mediante una pieza que tenga o no curvatura.
Los ángulos nominales normalizados, α (ver Fig 74) de los codos, serán, en gene-
ral, los siguientes: 15º; 22,5º; 30º, 45º, 87,5º y 90º.
– Derivaciones. Los ángulos nominales normalizados, α (ver Fig 74) de las deriva-
ciones, serán, en general, los siguientes: 45º, 87,5º y 90º. Además, el tubo derivado
podrá tener o no radio de curvatura.

Fig. 74. Ejemplos de piezas especiales de materiales termoplásticos de pared estructurada

4.4.8. Piezas especiales de PRFV

Las piezas especiales de PRFV a emplear en las redes de alcantarillado cuyo funcio-
namiento hidráulico sea bajo presión hidráulica interior deberán cumplir con lo especificado
para las mismas en las normas UNE-EN 14.364 y UNE-EN 1.115 (partes 1 a 3) pudiendo ser
de la siguiente tipología:
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 219

– Codos
– Derivaciones
– Conos (reductores)
– Tubos cortos (bridas)
En el caso de redes cuyo funcionamiento hidráulico sea en régimen de lámina libre, las
piezas especiales de PRFV a intercalar en las mismas deberán cumplir con lo especificado en
las normas UNE 53.314, UNE 53.323 EX y UNE-EN 1.636-3, pudiendo emplearse acceso-
rios de cualquiera de las anteriores clases, además de acometidas directas (o entronques).
– Codos. Los codos de PRFV podrán ser bien moldeados de una sola pieza o fabri-
cados a partir de la unión de trozos segmentados de tubos.
Los ángulos nominales normalizados, α, de los codos, serán, en general, los
siguientes: 11,25º; 15º; 22,5º; 30º; 45º; 60º y 90º, si bien, previa aceptación de la
Dirección de Obra, podrán admitirse otros valores. Además, el ángulo de cada uno
de los segmentos que componen el codo no deberá ser superior a 30º.
El radio de curvatura mínimo del codo, r, no deberá ser, en ningún caso, inferior al
DN de la conducción.
– Derivaciones. Las derivaciones en PRFV tendrán, en general, un ángulo nominal
normalizado, α, de 90º.

Fig. 75. Ejemplos de piezas especiales de PRFV.

4.4.9. Piezas especiales de fundición dúctil

Las piezas especiales de fundición dúctil deberán cumplir con lo especificado para las
mismas en las normas UNE-EN 545 y UNE-EN 598, pudiendo ser de la siguiente tipología:
220 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

– Codos
– Tes
– Conos
– Conectores (brida-enchufe o brida-liso)
– Bridas ciegas
– Placas reductoras
En general, las piezas especiales de fundición dúctil irán provistas con un recubri-
miento exterior e interior a base de resinas epoxi, si bien, excepcionalmente, y si así lo acep-
ta la Dirección de Obra, podrá disponerse algún otro recubrimiento de los especificados en la
norma UNE-EN 598.

Fig. 76. Ejemplos de piezas especiales de fundición dúctil


Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 221

– Codos. Los codos de fundición dúctil se fabricarán por moldeo en una sola pieza.
En la norma UNE-EN 545 están normalizadas sus dimensiones (ver Fig 76), si bien,
en cualquier caso, los ángulos nominales de los mismos serán, en general, los
siguientes: 90º (1/4), 45º (1/8), 22º 30´ (1/16) ó 11º 15´ (1/32).
Los sistemas de unión normalizados de los codos serán enchufe-enchufe o brida-
brida, si bien, podrán admitirse también codos enchufe-brida. Otra tipología de
codos posibles en fundición son los conocidos como codos de pie de pato, los cua-
les están normalizados para ángulos de 90º (1/4)
– Tes. En la norma UNE-EN 545 están normalizadas las dimensiones de la siguiente
tipología de tes a 90º (ver Fig 76):
Tes con tres enchufes
Tes con tres bridas
Tes con dos enchufes y derivación a brida
– Conos. En la norma UNE-EN 545 están normalizadas las dimensiones de los conos
de fundición dúctil. Los sistemas de unión normalizados de estos elementos serán
enchufe-enchufe o brida-brida (ver Fig 76).

4.4.10. R e s u m e n

En la Fig 77 se resumen las tipologías normalizadas de piezas especiales según sean


los materiales constitutivos de las mismas.

4.5. A R QU E TAS DE INSPECCIÓN Y P O Z O S D E R E G I S T RO

Los pozos de registro y las arquetas de inspección se han definido a los efectos de
esta Guía Técnica (ver apartado 2.6) como aquellas obras de fábrica que permiten las tare-
as de mantenimiento y explotación de la red de saneamiento, permitiendo los primeros el
acceso a la red de los operarios, mientras que las segundas no. Las funciones que cumplen
son:
– Acceso a la red (en el caso de los pozos) para control de las conducciones y su repa-
ración
– Acceso para la limpieza de conductos
– Acceso para el control de características de las aguas residuales
En el presente apartado se establecen unas especificaciones que deben cumplir estos
elementos. Respecto a los criterios para su ubicación, se recomienda seguir lo especificado en
el apartado 5.9.1.
222 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

Fig. 77. Piezas especiales normalizadas según materiales


Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 223

Tal y como se va a desarrollar en los siguientes apartados, tanto las arquetas de inspec-
ción como los pozos de registro pueden ser tanto prefabricados como construidos “in
situ”. En cualquier caso, se llama la atención sobre la necesidad de garantizar la estan-
quidad de estos elementos, debiendo extremarse las precauciones en su construcción o
instalación, especialmente en las obras de fábrica ejecutadas “in situ”.

4.5.1. Def iniciones

En las arquetas de inspección y en los pozos de registro, además de las definiciones


genéricas establecidas en el apartado 2.6, es de aplicación específica la siguiente:
– Dimensiones nominales. En una sección cualquiera de un pozo de registro o de un
arqueta circular, la designación genérica diámetro nominal DN, se refiere al diá-
metro interior del elemento. En los módulos cónicos y en las losas de transición de
los pozos de registro prefabricados circulares (ver definiciones siguientes), el DN
se refiere, respectivamente, al diámetro interior máximo del módulo o al diámetro
interior útil de la losa.
En pozos de geometría no circular (generalmente cuadrada), sus dimensiones nomi-
nales se normalizan por el producto de sus dos dimensiones interiores.
En los pozos de registro y/o en las arquetas de inspección prefabricadas, en ocasiones,
son de aplicación las siguientes definiciones relativas a los componentes de los mismos, con-
forme puede verse en la Fig 80:
– Módulo base. Es la parte inferior del pozo de registro o arqueta. Incluye la solera y
un alzado circular de altura suficiente para permitir el entronque de los tubos inci-
dentes.
– Módulo de recrecido. Corresponde a los alzados de los pozos o arquetas de inspec-
ción. Es un tramo circular abierto en sus dos extremos
– Módulo cónico (solo en pozos circulares). Elemento que permite la transición entre
el diámetro interior del pozo o arqueta y el diámetro de la boca de acceso, o bien la
transición entre módulos de recrecido de diferente diámetro
– Losa de transición (solo en pozos circulares). Elemento plano circular que incluye
un orificio circular excéntrico que permite las siguientes funciones:
- el cierre superior de un pozo arqueta, en sustitución del elemento cónico, en
cuyo caso el orificio de la losa será el correspondiente a la boca de acceso
- la transición entre módulos de recrecido de diferente diámetro, en cuyo caso el
orificio de la losa corresponde al diámetro del módulo superior
– Módulo de ajuste. Elemento que permite acomodar de forma apropiada el marco de
la tapa de registro
224 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

4.5.2. A rquetas de inspección

Las arquetas de inspección pueden ser bien prefabricadas o bien construidas “in situ”,
debiendo cumplir en cualquier caso con los requisitos establecidos en la norma UNE-EN 476.
Su sección interior puede ser, en general, de forma rectangular o circular, pudiendo dis-
poner, en cualquier caso, de un arenero en su parte inferior de al menos 10 cm de profundidad.
En el caso de arquetas de inspección circulares, el diámetro interior mínimo de las mismas
se recomienda sea de 40 cm, mientras que, caso de emplear arquetas de inspección cuadradas
construidas “in situ”, unas dimensiones mínimas razonables son 40 x 40 cm o 60 x 60 cm, según
que la conducción incidente a las mismas sea igual o mayor de 250 mm, respectivamente.

En cuanto a la posibilidad de que las arquetas de inspección dispongan en su parte infe-


rior de un arenero, debe tenerse en cuenta la posible incompatibilidad de dicho arenero
con la inspección de la conducción mediante cámara de TV por el obstáculo que pueda
suponer para el paso de la cámara.

4.5.2.1. Arquetas de inspección prefabricadas

Las arquetas de inspección prefabricadas son, en general, de PVC-U de pared com-


pacta, de materiales termoplásticos de pared estructurada o de hormigón. Hay también dispo-
nibles arquetas de inspección prefabricadas de otros materiales, como por ejemplo PRFV.
En el caso de emplear arquetas de inspección prefabricadas circulares de PVC-U de
pared compacta o de materiales termoplásticos de pared estructurada, se admitirán diferentes
diseños y dimensiones debiendo cumplir, en cualquier caso, con los requisitos especificados
en la norma UNE-EN 13.598-1 para las mismas. Para las arquetas de inspección de PRFV
existe el proyecto de norma europea prEN 15.383.

Como se ha especificado, son muchos los posibles diseños para las arquetas de inspec-
ción prefabricadas de materiales plásticos. En la propia norma UNE-EN 13.598-1 figu-
ran, a título orientativo, algunos de ellos, como por ejemplo los siguientes.

Fig. 78. Geometría de las arquetas de inspección prefabricadas de materiales termoplásticos


de pared estructurada (UNE-EN 13.598-1)
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 225

4.5.2.2. Arquetas de inspección construidas “in situ”

La solera de las arquetas de inspección construidas “in situ” deberá ser siempre de hor-
migón en masa o armado, con un espesor que no será inferior a 20 cm.
Los alzados podrán ser bien de hormigón (en cuyo caso deberán cumplir con lo espe-
cificado por la vigente EHE), o de fábrica de ladrillo macizo enfoscado interiormente median-
te mortero hidrófugo bruñido. El espesor mínimo de las paredes será de 15 cm.

4.5.3. Pozos de registro

4.5.3.1. Requisitos generales

Los pozos de registro, independientemente de su tipología, deben cumplir en cualquier


caso con los requisitos establecidos en la norma UNE-EN 476 así como con la reglamenta-
ción vigente en materia de Seguridad y Salud.
Respecto a los materiales constitutivos de los mismos, a su vez, pueden ser, bien cons-
truidos “in situ”, o bien prefabricados (pudiendo ser en este último caso, de una sola pieza o
estar compuestos por varios elementos). Los pozos de registro prefabricados más usuales son
los de hormigón (en masa o armado) y los de materiales plásticos, si bien es posible disponer
de otras tipologías.
En general los pozos de registro son de sección interior circular, salvo los construidos
“in situ”, los cuales, en ocasiones, pueden ser de sección rectangular, si bien, en estos casos,
los diedros y triedros que se formen deberán ser suavizados, con el fin de eliminar la tenden-
cia de retención y acumulación de sólidos en los rincones.

Otro criterio utilizado en ocasiones para la elección de la geometría del pozo es exigir
que tenga la misma forma que el marco de la tapa (a su vez, en ocasiones, la forma del
marco viene impuesto por condicionantes urbanísticos: la forma cuadrada puede ser
mejor para entregar a pavimentos pétreos, etc.), para asegurar con ello un apoyo lo más
estable posible entre marco y pozo.

El diámetro nominal de los pozos (en el caso de ser estos circulares) debe ser, como
mínimo, en general, de 1,0 m, de manera que permitan las operaciones de limpieza, manteni-
miento de la red, control de las características de las aguas residuales, etc.
Excepcionalmente, en instalaciones de pequeña envergadura (por ejemplo si la altura
de tierras sobre la clave de la conducción es menor de 1 m y si el diámetro de la conducción
incidente es de hasta 500 mm), el diámetro nominal del pozo puede reducirse hasta 0,80 m.
En el caso de pozos de sección rectangular las dimensiones nominales mínimas inte-
riores recomendables son de 800 x 1.200 mm.
En cualquier caso, la boca del pozo deberá tener 0,60 m de diámetro como mínimo,
pudiendo estar sobre un elemento abocinado o sobre la propia estructura del pozo.
226 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

Si la altura del pozo es superior a 2,5 m, deberán construirse plataformas intermedias


dentro del pozo, debiendo, además, el mismo retranquearse respecto el eje de la conducción.
Dichas plataformas intermedias pueden ser bien de hormigón o bien de tramex, debiendo ser
la distancia máxima vertical entre ellas de 2,5 m.
Para alturas superiores a 3 ó 4 metros, es deseable retranquear el pozo de registro res-
pecto el eje del colector.
En colectores urbanos visitables de grandes secciones, los pozos de registro deben, en
su caso, ser también retranqueados respecto al eje de la galería, de manera que la entrada del
pozo quede bajo las aceras y/o de manera que uno de los lados del pozo (el que lleve los pates)
quede alineado exactamente sobre una de las paredes laterales para poder descender hasta el
canalón del colector.

Estas dos últimas recomendaciones tienen por objeto aumentar la seguridad de las ins-
talaciones, de manera que si se originan caídas de personas en el interior de los pozos,
los accidentados puedan resultar menos afectados.
En rigor, sería deseable que los pozos de registro o las arquetas de inspección fueran del
mismo material que la conducción, en aras a una mejor homogeneidad y estanquidad de
la conducción. Como esto no es siempre posible (por motivos tecnológicos, económicos
o de mercado) en la mayoría de las ocasiones los pozos y la conducción resultan de mate-
riales diferentes. En esos casos es recomendable que, al menos, la solera de los pozos sea
del mismo material que la de los tubos, para lo cual deben cortarse los tubos prefabri-
cados a lo largo de dos generatrices paralelas.
Pueden también adoptarse pozos de registro prefabricados de materiales mixtos (solu-
ciones intermedias), como por ejemplo, módulos de base de hormigón y módulos de
recrecido de materiales termoplásticos o de PRFV; pozos de hormigón revestidos inte-
riormente de PE, etc.

En estos casos de grandes colectores urbanos, existen también otras tipologías de pozo
ligados a la función específica que desarrollan:
– Pozos de entrada de material. En ocasiones se disponen unos pozos de registro de
grandes dimensiones que permiten la entrada a su través de materiales de cierto
tamaño para las tareas de mantenimiento y explotación de la red. En este tipo de
pozos, la tradicional tapa circular se sustituye por una batería de losas de hormi-
gón rectangulares que permitan un acceso más espacioso (a veces denominadas
cobijas).
– Pozos de limpieza. Adicionalmente a los pozos de registro cuya misión es dar acce-
so al interior del colector a los operarios de mantenimiento (y que se alinean con
una pared lateral), existen en ocasiones otros pozos con la habitual tapa circular ubi-
cados sobre la clave de una galería visitable y desprovistos de pates, cuya función
es la introducción de las toberas de limpieza de agua a presión sobre la vertical de
la cubeta por la que circulan las aguas bajas, así como la introducción de la manga
de aspiración.
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 227

– Pozos de resalto. Cuando se produzcan saltos en la rasante del colector de más de


0,60 ó 1,00 m, se deberán construir pozos de resalto, que esencialmente consistirán
en un pozo de registro con un conducto vertical (de diámetro igual o superior a 250
mm) el cual es recomendable que desemboque en una losa de granito que amorti-
güe la caída del agua. Estos pozos de resalto pueden ser bien construidos “in situ”
o bien prefabricados, siendo de aplicación lo especificado para los mismos en apar-
tados anteriores. El criterio de diseño básico es que el salto del flujo no impida el
acceso a los operarios de mantenimiento, y a su vez permite minimizar los posibles
fenómenos erosivos que pudieran producirse al concentrar el poder erosivo en una
zona especialmente preparada para ello.
Si la caída es mayor de unos 4 metros de altura para el caso de secciones tubulares
no visitables, o para una caída mayor de 1 metro si se trata de un colector de sec-
ción visitable, deberán construirse rápidos (ver epígrafe 4.12.4) alternativamente a
los pozos de resalto.

Fig. 79. Pozos de resalto de materiales termoplásticos

– Pozos areneros. Se denomina así a aquel pozo de registro que cumple la función de
retener una cierta cantidad de los sedimentos que transporta la red, mediante la
colocación de la solera del pozo a un nivel más bajo (del orden de 1 m) que los con-
ductos que le llegan. Cuando se diseña específicamente una estructura de retención
algo más compleja, ésta se denomina arenero (ver epígrafe 4.12.6).
En cualquier caso, debe procurarse que la solera de los pozos tenga aproximadamente la
misma sección hidráulica que la de la mitad de los tubos que acometen, para lo que debe formarse
en el fondo de la base una cuna o mediacaña hasta el eje del colector, de forma que encauce los
vertidos en su paso a través del pozo y sirva de apoyo a los operarios de mantenimiento.
Esta cuna o mediacaña suele ejecutarse en hormigón en masa teniendo forma semicircu-
lar en la zona de paso de caudales y una pendiente del 5% hacia dicho paso en la zona de apoyo.
228 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

En los pozos de cambio de dirección, es recomendable que la anterior solera tenga,


además, forma de transición, de modo que se facilite hidráulicamente el giro.
Igualmente, en el caso de los pozos de cambio de sección, la solera debe también tener
forma de transición de forma que las generatrices superiores de los conductos se encuentren
a la misma altura.

Como ya se ha indicado, cuando sea posible, es recomendable que la solera de los pozos
sea del mismo material que la de los tubos, para lo cual se deben cortar los tubos prefa-
bricados a lo largo de dos generatrices y colocarlos sobre la media caña antes indicada.

En cualquier caso (pozos y/o arquetas de inspección prefabricados o construidos “in


situ”), y a efectos de salvaguardar la estructura resistente del registro, deben también limitar-
se el número de perforaciones realizadas para la incorporación de acometidas en un mismo
pozo.

A título orientativo de lo anterior, un criterio a veces utilizado para limitar el número de


perforaciones en los pozos debido a las acometidas al mismo (Mancomunidad de la
Comarca de Pamplona, 2001) puede ser limitar en su número y diámetro al cumplimien-
to de las dos condiciones siguientes:
P < 0,75 B
S > 20 cm
P suma del diámetro de las perforaciones realizadas en el pozo de registro
B perímetro exterior del pozo de registro
S separación entre perforaciones contiguas

4.5.3.2. Pozos de registro prefabricados de hormigón en masa o armado

Los pozos de registro prefabricados de sección circular de hormigón en masa o arma-


do, así como los elementos que los componen, deberán cumplir con lo especificado al res-
pecto por las normas UNE-EN 1.917 y UNE 127.917, así como con lo incluido en las “Reco-
mendaciones sobre tuberías de hormigón armado en redes de saneamiento y drenaje”
(CEDEX, 2005).
Cuando el pozo de registro incorpore en su diseño marcos prefabricados de hormigón
armado, los mismos deberán cumplir con lo especificado por la vigente Instrucción del Hor-
migón Estructural, EHE y por el proyecto de norma europea prEN 14.844.
Los pozos de hormigón en masa sólo son recomendables si el DN es inferior a 1.000
mm; para dimensiones superiores debe recurrirse al hormigón armado.
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 229

Atendiendo a su geometría, los pozos de registro prefabricados de hormigón a insta-


lar en las conducciones de saneamiento de sección circular, pueden ser de la siguiente tipo-
logía:
– pozos circulares
– pozos circulares insertados en la conducción (pozos chimenea)
– pozos circulares sobre cámaras realizadas mediante marcos prefabricados (a veces
también “in situ”)
Los pozos circulares sólo pueden utilizarse cuando el DN del tubo incidente sea infe-
rior a 1.200 mm; en caso contrario se debe recurrir a los pozos chimenea o a los pozos a base
de marcos prefabricados.
Todos ellos, en cualquier caso, están compuestos por módulos prefabricados, habien-
do un gran número posible de diseños para cada caso particular, conforme puede verse en la
Fig 80. Entre cada dos módulos integrantes del pozo se debe disponer una junta elastomérica
que confiera estanquidad a la estructura.

Fig. 80. Tipología de pozos prefabricados de hormigón armado


230 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

En función del DN del módulo base del pozo de registro, se recomienda que los DN de
los tubos incidentes sean como máximo los indicados en la Tabla 87, de manera que se garan-
tice un recubrimiento mínimo de 250 mm de anchura en las cunas hidráulicas.

Tabla 87. Relación de diámetros entre módulo base y tubos incidentes

Los pozos de registro prefabricados de hormigón de sección circular se clasifican por


su diámetro nominal (DN) y por su clase de resistencia. En la norma UNE 127.917 están nor-
malizadas todas las combinaciones posibles de los DN y de las clases de resistencia, tal como
se muestra en la Fig 81. A la clase 30 se la conoce como serie normal y a la 60 como serie
reforzada.

Clase de resistencia
30 60
Serie Serie
normal reforzada
Carga fisuración (kN/m2) 20 40
Carga rotura (kN/m2) 30 60
800
1.000
DN 1.200
1.500
1.800

Fig. 81. Clasificación de los pozos de registro prefabricados de hormigón armado

Las dimensiones de los módulos que integran los pozos de registro prefabricados de
hormigón armado deberán figurar en la documentación técnica de los respectivos fabricantes,
debiendo cumplir, en cualquier caso, con lo especificado a continuación.
Las alturas útiles de los módulos deberán estar comprendidas entre los valores especi-
ficados en la Tabla 89. En cualquier caso, la tolerancia admisible sobre la altura útil será el
mayor de los siguientes valores: ± 1,5 % del valor establecido en los documentos de fabrica-
ción ó ± 10 mm.
No obstante, para pozos de resalto o con arenero se admitirán piezas de mayor altura.
Igualmente, para pozos de D ≥ 1.000 mm se deberán disponer elementos partidores de altura
al menos cada 3 m.
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 231

En cuanto a las clases resistentes normalizadas de los pozos de registro (normal o redu-
cida), en la Tabla 88 se indican unos criterios para su selección en función de distintos
parámetros de selección.

Tabla 88. Factores que intervienen en la elección de la serie de los módulos

Tabla 89. Altura útil de los módulos de los pozos de registro (mm)

Los espesores de los módulos, por su parte, deberán ser como mínimo los especifi-
cados en la Tabla 90. En cualquier caso, se admitirá una tolerancia del 5% sobre dichos
valores.

Tabla 90. Espesores mínimos (mm)


232 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

Fig. 82. Altura útil de los módulos de los pozos de registro (mm)

Cuando los módulos base lleven incorporadas cunas hidráulicas se admitirán dos dise-
ños posibles, el tipo A y el B, conforme puede verse en la Fig 83. En cualquier caso, la pen-
diente hacia la acanaladura será como mínimo del 5% y la altura de las cunas desde el fondo
de la acanaladura será la especificada en la Tabla 91.

Fig. 83. Cunas hidráulicas y acanaladuras

4.5.3.3. Pozos de registro prefabricados de materiales plásticos

Hay varias posibles tipologías de pozos de registro en materiales termoplásticos. Algu-


nos de ellos son los siguientes:
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 233

– Pozos de PE. Los pozos de registro de PE pueden ser de una sola pieza (de sección
interior continua, obtenidos por corte de un tubo de PE colocado verticalmente al
que se le suelda una tapa en la base con una reducción excéntrica en la parte supe-
rior a diámetro 600 mm para la colocación del cerco y la tapa de registro) o modu-
lares (compuestos por un módulo base, uno de reducción a 600 mm de diámetro y
diferentes módulos intermedios para el ajuste de altura que son los llamados empal-
mes. Su unión se realiza mediante junta de caucho).

Fig. 84. Pozos de registro de materiales termoplásticos (compactos arriba y modulares abajo)
234 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

– Pozos de registro de PVC-U, de PP o de PE de pared estructurada. Admiten muchos


diseños posibles. Pueden ser de una única pieza o estar compuestas por un módulo
base y otro de recrecido (al cual ajusta directamente el cerco y la tapa de registro)
hasta alcanzar la altura necesaria. Incluso pueden disponer de un tercer módulo de
ajuste telescópico que permita adaptarse a la forma exacta del terreno que rodea a
la arqueta.
Deben cumplir, en cualquier caso, con lo especificado por el proyecto de norma
europea prEN 13.598-2.
– Pozos de PRFV. Hay muchos diseños posibles de pozos de este material. Pueden ser
bien pozos de registro visitables de una sola pieza o constituidos por un módulo
base, uno de recrecido (que es un tubo de PRFV colocado verticalmente) y un
módulo de ajuste en el que se ubica el cerco y la tapa de registro.
No hay ninguna norma nacional sobre ellos, si bien sí hay alguna especificación
europea o norteamericana al respecto, como, por ejemplo, la norma DIN 19.565-5
o la ASTM D-3.753, respectivamente.

4.5.3.4. Pozos de registro prefabricados de otros materiales

Los pozos de registro prefabricados a instalar en las redes de saneamiento podrán ser
de otros materiales diferentes a los especificados en el apartado anterior, como por ejemplo,
los siguientes:
– Pozos de hormigón polímero. Se componen de un módulo base y otro de ajuste, de
varios módulos de recrecido. No hay en la actualidad ninguna norma nacional sobre
ellos, si bien sí hay alguna especificación europea al respecto, como, por ejemplo,
la norma DIN 54.815.
– Pozos de gres. Deberán cumplir con lo especificado en la norma UNE-EN
295-6.
– Pozos de fundición dúctil. Deberán cumplir con lo especificado en la norma UNE-
EN 598. Se componen de un módulo base, otro de ajuste (en el que se ubica el
marco y la tapa), así como otro de recrecido de altura variable (al que acometen los
tubos incidentes), hasta alcanzar la profundidad necesaria.

4.5.3.5. Pozos de registro construidos “in situ”

Alternativamente a los pozos de registro prefabricados, podrán emplearse también


pozos de registro construidos “in situ”.
Sea cual sea su tipología, la solera de estos pozos construidos “in situ” debe ser siem-
pre de hormigón en masa o armado, con un espesor que no será inferior a 20 cm.
Los alzados pueden ser bien de hormigón, o de fábrica de ladrillo macizo enfoscado
interiormente mediante mortero hidrófugo bruñido. El espesor mínimo de las paredes debe
ser 10 ó 15 cm respectivamente.
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 235

Las dimensiones de los pozos de registro construidos “in situ” no están normalizadas, si
bien es recomendable que cada servicio normalice sus diseños en la medida de lo posible.
En los pozos de ladrillo, aunque muy utilizados en las redes de saneamiento y drenaje,
deben extremarse las condiciones de ejecución, pues la estanquidad del componente es
difícil de conseguir.

Tabla 92. Diseños normalizados de pozos de registro construidos “in situ” de hormigón arma-
do en diversas administraciones del Norte de España
H(m)
ID
1.0 1.25 1.50 1.75 2.0 2.25 2.50 2.75 3.0 3.5 4.0 4.5 5.0 6.0 7.0 8.0 9.0 10.0
<400 TIPO 1 TIPO 2 TIPO 3 TIPO 4
500
600 TIPO 5 TIPO 6 TIPO 7 TIPO 8
700
800
900
TIPO 9 TIPO 10 TIPO 11
1.000
1.100
>1.200 TIPO 12 TIPO 13 TIPO 14

Fig. 85. Ejemplo de pozo de registro construido “in situ” de hormigón armado normalizado
en diversas administraciones del Norte de España.
236 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

En cuanto a los pozos de registro de hormigón armado, en diversas administraciones del


Norte de España (Confederación Hidrográfica del Norte, Diputación Foral de Vizcaya,
Consorcio de Aguas de Bilbao, entre otras) disponen de una colección de este tipo de
componentes que normaliza 14 posibles diseños en función del diámetro de la conduc-
ción incidente y de la altura de enterramiento y que, seguramente, constituye la expe-
riencia más completa al respecto en nuestro país.

4.5.4. Elementos auxiliares

Las arquetas de inspección y los pozos de registro deberán ir provistos con distintos
elementos auxiliares para facilitar su accesibilidad, entre ellos los siguientes, los cuales debe-
rán cumplir con lo especificado para los mismos en el artículo 4.12.8:
– Marco y tapa exterior de cierre
– Pates de acceso o escaleras
– Barandillas
– Rejilla tramex

4.5.5. Sistemas de unión

En el caso genérico de que la conducción sea de menor diámetro que el pozo al que
incide las uniones se realizarán mediante juntas elásticas flexibles con anillo elastomérico,
mediante soldadura o manguitos de junta elástica.

Se llama la atención en la necesidad de que los orificios necesarios en los pozos de regis-
tro para la unión con las conducciones sean lo más precisos posibles, pues, caso de haber
imperfecciones en su forma circular, la estanquidad de la red no estaría garantizada. En
consecuencia, si tales orificios hay que ejecutarlos “in situ”, dicha operación debe
hacerse con maquinaria de precisión.

En los pozos prefabricados, además, las juntas entre los módulos que conforman el
registro deberán incorporar, en general, un sistema que asegure la estanquidad entre los ele-
mentos.
En el caso específico de los pozos para el entronque de las acometidas, las uniones de
éstas a los registros podrán realizarse mediante diversos procedimientos (junta elástica/estan-
ca, pieza elástica/estanca, manguito pasamuros “in situ” o injerto rígido) conforme a lo espe-
cificado en el apartado 4.6.3.
En el caso particular de tubos de PE en los que se implementen pozos de registro pre-
fabricados del mismo material, la unión entre elementos será mediante soldadura.
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 237

En el caso particular de pozos y tubos de hormigón armado, las uniones entre ambos
componentes podrán ser de dos tipos diferentes: uniones rígidas o flexibles. En el primer caso
(uniones rígidas) las mismas se realizarán, en general, mediante un tubo corto y un tubo biela
(ver Fig 86); en el segundo caso (uniones flexibles), podrá eliminarse el tubo corto, colocan-
do únicamente un tubo biela entre el tubo y el pozo a unir (ver Fig 86).

Fig. 86. Detalle de conexión entre conductores incidentes y pozos de registro

El tubo corto, en su caso, irá rígidamente empotrado al módulo base del pozo de regis-
tro y tendrá una longitud mínima igual al espesor de la pared del módulo base más la mitad
del DN del tubo incidente y máxima de 500 mm si el extremo es hembra. En el caso de que
el extremo sea macho, podrá aumentarse la longitud.
La tolerancia de desviación angular de la posición prescrita de las conexiones a los ele-
mentos verticales será de ±3º horizontalmente. La tolerancia de nivel será de ± 15 mm, sin
contrapendiente entre entradas y salidas.
La distancia mínima entre la superficie exterior de dos tubos conectados será igual al
espesor de pared del elemento al que están conectados o a 100 mm, tomando el valor más
pequeño.
El tubo biela se dispondrá entre el tubo corto y el tubo incidente (uniones rígidas) o
entre éste y el módulo base del pozo (uniones flexibles) con la finalidad, en cualquier caso,
de permitir la absorción de los movimientos diferenciales que puedan producirse. La longitud
máxima será la del tubo incidente o 1,50 m (el menor de ambos), pudiendo estar acabados los
extremos en macho o hembra (ver Fig 87).
238 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

En el caso menos habitual de que la conducción incidente sea de mayor diámetro que
el pozo al que acomete (pozos chimenea), ya sea aquella una galería abovedada, un marco rec-
tangular o una gran tubería circular, suele construirse una base de regularización ejecutada “in
situ” sobre el colector, a partir de la cual se colocan los módulos de recrecido.

Fig. 87. Geometría de los tubos biela

4.6. AC O M E T I DAS

Las acometidas a los edificios se componen, en general, de los siguientes elementos:


– Arqueta de arranque
– Albañal
– Entronque

Se llama la atención sobre la necesidad de que siempre exista la arqueta de arranque, la


cual puede situarse bien en el interior de la propiedad o bien en la vía pública, siendo
preferible esta última ubicación por motivos de inspección y mantenimiento, lo cual no
impide que el edificio deba tener también su arqueta sifónica en el interior. Sin embargo,
dada la gran competencia con otros servicios por la ocupación del subsuelo de las ace-
ras, es frecuente que dichas arquetas de inspección de arranque no quepan, y por tanto
no existan.

Aunque depende de la anchura de la calle y de la posición de la alcantarilla a la que


acomete, la longitud máxima de las acometidas (medida desde la arqueta de arranque hasta el
entronque), en general, no debe superar los 10 m.
Atendiendo a la naturaleza del agua evacuada, las acometidas de alcantarillado se cla-
sifican de la siguiente manera:
– Pluviales
– Residuales domésticas
– Residuales industriales
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 239

A su vez, las acometidas pueden ser separativas o unitarias. En redes separativas cada
edificio debe tener, al menos, dos acometidas, mientras que en redes unitarias puede ser sufi-
ciente con una sola. En el caso particular de las acometidas industriales, cada usuario indus-
trial habrá de tener una acometida independiente.

4.6.1. A rq u e t a d e a r ra n q u e

Las arquetas de inspección de arranque de las acometidas deberán ser conformes, en


general, con lo especificado para las mismas en el artículo 4.5.2, pudiendo ser bien prefabri-
cadas o bien construidas “in situ”.
En cualquier caso, las funciones básicas de las arquetas de inspección de arranque
serán las siguientes:
– Limpieza
– Localización del arranque de la acometida
– Ubicación de la valvulería necesaria para cerrar el paso a la red de alcantarillado
(clapeta antirretorno, por ejemplo)
– Colocación de elementos de aforo o tomamuestras, etc.
– Conexión entre la conducción de salida de las aguas residuales y el albañal de la
acometida
Las arquetas de inspección de arranque podrán ser de los siguientes tipos:
– Sifónicas. Solamente se deben instalar arquetas de inspección de arranque sifónicas
en aquellos casos que no exista posibilidad de la instalación de una arqueta sifóni-
ca en el interior de la propiedad privada. En este caso debe proyectarse específica-
mente teniendo en cuenta los condicionantes existentes y de forma que se permita
el acceso para limpieza.
– No sifónicas. Cuando el diseño de la arqueta no contemple ningún dispositivo que
garantice la anegación de los extremos de los conductos de entrada y salida. Pue-
den ser bien prefabricadas o bien construidas “in situ”.
– Diseños especiales
Se refieren a aquellas arquetas de inspección que incluyan en su diseño elementos
auxiliares tales como los siguientes:
a) Elementos de retención, para impedir la puesta en carga de la acometida
b) Aforos y toma de muestras
c) Separadoras de grasas
d) Elementos de cierre para impedir el paso de vertidos en operaciones de limpie-
za, reparación, etc.
240 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

Respecto a que las arquetas de inspección sean o no sifónicas, hay distintas técnicas para
lograr el efecto de sifonado, como por ejemplo, las que se muestran en la Fig 88.

Fig. 88. Tipología de dispositivos de sifonado

4.6.2. A l b a ñ a l

El albañal puede ser de cualquiera de los materiales especificados en los diferentes


apartados de la presente Guía.
El diámetro mínimo nominal del albañal debe ser de 300 mm. En el caso de viviendas
unifamiliares podría reducirse a 250 mm, con un máximo que será igual al que se deduzca del
caudal de cálculo que se pretenda evacuar, argumentando la necesidad de adoptar diámetros
superiores. La sección del albañal no será superior a la de la conducción de la red de alcanta-
rillado a la que vierta.

4.6.3. E n t ro n q u e

En redes nuevas de alcantarillado, el entronque del albañal a la conducción principal


de la red se debe realizar siempre que sea posible a través de un pozo de registro de la propia
red, bien existente en la red o bien construido “ex profeso”, lo cual, junto con las arquetas de
inspección de arranque de las acometidas, permite poder realizar las labores de limpieza de
la acometida adecuadamente.
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 241

No obstante lo anterior, en calles con una gran cantidad de fincas (y escasa longitud de
fachada de éstas), puede ocurrir que dicho criterio no pueda cumplirse pues redundaría
en un excesivo número de pozos o arquetas de inspección sobre el conducto principal. En
esos casos excepcionales, se recomienda dirigir el máximo número posible de acometi-
das a los pozos, y para aquellas que deban conectarse en tramos intermedios, hacerlo
mediante piezas especiales de entronque o injertos para garantizar el correcto acabado
de la entrega.
Por otro lado, cuando las acometidas conectan a un colector visitable, es también dese-
able que lo hagan cerca de un pozo de registro, aunque este criterio pierde relevancia
porque la inspección del entronque desde dentro del colector siempre es posible esté
donde esté.
El entronque del conducto de la acometida al pozo de la red de alcantarillado puede rea-
lizarse de diversas maneras, recomendándose el empleo de junta elástica/estanca (ver
Fig 89):
– mediante junta elástica/estanca
– mediante piezas elástica/estanca
– mediante manguito pasamuros “in situ”
– mediante injerto rígido (no estanco)

Fig. 89. Tipología de entronques en acometidas

Salvo en pozos prefabricados que dispongan de los correspondientes orificios, la per-


foración de los pozos, debe efectuarse (siempre que sea constructivamente posible) mediante
taladro con máquina adecuada de gran broca.

4.7. A L I V I A D E ROS

4.7.1. Clases de aliv i a d e ros

Los aliviaderos, de manera genérica, se han definido en el apartado 2.6 como aquellos
dispositivos destinados a derivar de un colector un exceso de caudal hacia un cauce o medio
receptor cercano. Atendiendo a su capacidad de regulación, podrán disponer o no de un depó-
sito de retención adosado (ver apartado 4.8). De hecho, es muy deseable que los aliviaderos
242 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

situados entre las incorporaciones de las redes de saneamiento unitarias urbanas y los inter-
ceptores principales (o al menos previo a las depuradoras) estén dotados de un depósito de
retención previo al elemento de alivio, diseñado de tal modo que se evite el vertido a los cau-
ces públicos de las primeras aguas de lluvia, en general altamente contaminadas.
A su vez, y de manera genérica, según como se realice el vertido, los aliviaderos pue-
den ser, en general, de alguno de los siguientes tipos:
– Vertedero lateral (que es el más empleado en las redes de saneamiento)
– Vertedero lateral con pantalla deflectora
– Vertedero transversal
– Vertederos de salto
– Sifón aliviadero
Por otro lado, los aliviaderos podrán disponer de un elemento limitador de caudal (una
compuerta o una válvula) que regule (incluso cerrando en su totalidad) el paso del caudal
hacia el colector situado aguas abajo.
El labio del aliviadero se recomienda tenga forma triangular para reducir al máximo las
acumulaciones de sedimentos. Igualmente, el hormigón tanto de la cámara como del canal
principal debe ser lo más liso posible para evitar también acumulaciones.
En cuanto al término aliviadero, en ocasiones éste se reserva para cuando no se dispo-
ne de volumen de almacenamiento, hablándose directamente de tanques de tormenta cuando
sí se dispone de él.

La recomendación de que los aliviaderos estén dotados de un depósito de retención


adjunto se tipifica como una de las medidas más frecuentemente recomendadas para
luchar contra la contaminación en tiempo de lluvias en redes unitarias urbanas.
Y es que la importancia de la contaminación vertida por las aguas pluviales es un hecho que
hoy nadie duda y que ha quedado demostrada en estudios recientes como el PROMEDSU
(promovido por el Ministerio de Medio Ambiente en 1999) en donde se concluye que los ver-
tidos en tiempo de lluvia (conocidos como Descargas del Sistema Unitario DSU o en su
acepción inglesa Combined Sewer Overflows CSO) pueden aportar hasta un 50% de la con-
taminación que llega a los medios receptores (repartida entre un 25% procedente de la esco-
rrentía y otro 25% procedente de los sedimentos depositados en el alcantarillado).
El fenómeno anterior es también a veces conocido como “primer lavado” (“first flush”
en la literatura inglesa), entendiendo por éste al período inicial de un suceso de lluvia-
escorrentía en el que la concentración de contaminantes es significativamente superior a
la observada durante las etapas posteriores del aguacero, pues una elevada proporción
de la masa acumulada de contaminantes es lavada por la parte inicial de la lluvia.
Las características de la contaminación de las DSUs están condicionadas por las caracte-
rísticas de las aguas residuales en tiempo seco, por los usos que se realizan en la superfi-
cie de las cuencas urbanas que luego van a ser lavadas por las aguas de escorrentía y por
el arrastre de materiales y fangos depositados en las conducciones durante períodos secos.
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 243

En España, en donde predomina el alcantarillado unitario, el problema es evidente, si


bien no se empezó a analizar hasta hace unos 15 ó 20 años, pues hasta entonces apenas
se consideraban los problemas de degradación de la calidad que las aguas de tormenta
originan cuando, con un cierto grado de dilución más o menos justificado por la prácti-
ca de la ingeniería ambiental, alcanzan los cauces públicos. Únicamente se prestaba
atención al drenaje y control de las inundaciones para evitar los fuertes daños económi-
cos y humanos que podían provocar.
Los depósitos de retención previos al alivio a los medios receptores constituyen verdade-
ros sistemas de eliminación de dicha contaminación, pues está comprobado que con ellos
se alcanzan importantes reducciones de la carga contaminante (del orden del 10 al 20%
de la DBO, DQO o de los sólidos en suspensión), contaminación que de no eliminarse
aparecería en los cauces receptores.
Por tanto, de no disponerse estos elementos, la contaminación causada al medio recep-
tor puede ser importante, salvo que el caudal de paso hacia aguas abajo del aliviadero
sea elevado (diluciones grandes), lo que encarece enormemente la instalación.
Algunos países de nuestro entorno, como Alemania, Francia o el Reino Unido, vienen
empleando este tipo de depósitos desde los años 1950 ó 1960, habiendo desarrollado una
tecnología y normativa en la materia ciertamente importante (se estima que hay instala-
dos más de 20.000 ó 5.000 dispositivos de este tipo en Alemania o Francia, respectiva-
mente). En España, en donde en la actualidad se cuenta con unas 200 infraestructuras
de esta naturaleza, puede destacarse como ejemplo de administración pionera en el
empleo de estos elementos a la Confederación Hidrográfica del Norte, institución que
viene normalizando el diseño de este tipo de aliviaderos desde el año 1989 con capaci-
dades en general inferiores a 1.000 ó 1.500 m3. Con el paso de los años, muchas ciuda-
des de nuestro país han ido incorporando tanques de tormenta a sus sistemas de drena-
je urbano, aumentando progresivamente la capacidad unitaria (en los últimos años, por
ejemplo, se han construido tanques de tormenta en Pamplona de 10.000m3 o incluso en
Madrid y Barcelona de 30.000 a 150.000 m3 de capacidad).
Además de la disposición de depósitos de retención (que en suma lo que hacen es lami-
nar los caudales punta de los aguaceros para evitar su vertido al medio), otras medidas
para reducir la contaminación en tiempo de lluvias pueden ser las siguientes:
– Reducción de los volúmenes de escorrentía incorporados a la red de saneamiento
(pavimentos porosos, zanjas y balsas de infiltración, descabezado de arroyos vertien-
tes en zonas urbanas, etc.)
– Mejora de la calidad de los caudales aliviados (mediante técnicas de decantación,
implementación de pantallas deflectoras, rejillas, tamices, separadores de grasas, etc.)
– Mejora en la gestión hidráulica de la red a través de sistemas de control en tiempo real
que permitan reducir los caudales punta mediante almacenamiento o derivación de
volúmenes de aguas pluviales
– Mejora de la gestión ambiental de la red (acciones tales como mantenimiento y lim-
pieza de las calles o de la propia red de saneamiento), extrayendo periódicamente los
sedimentos para que no sean arrastrados por las avenidas
244 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

Cuando la red de drenaje es separativa, el problema de la contaminación puede ser


menor, pero también deben plantearse las actuaciones preventivas necesarias, principal-
mente, y las de desbaste de los materiales arrastrados por las aguas. A este último res-
pecto, puede ser interesante previo al vertido al medio receptor conectar el colector de
pluviales (previo paso por un tanque de tormentas) al de aguas residuales, de manera que
el tanque almacene el primer aguacero (altamente contaminado), derivando posterior-
mente dicho almacenamiento hacia la depuradora.

4.7.2. C a racterísticas ge n e rales de las estructuras de alivio


Atendiendo a que los aliviaderos dispongan o no de un depósito de retención adosado,
las principales características de los mismos serán las siguientes:
a) Aliviaderos sin depósito de retención adosado. En el caso de no disponer de un
depósito de retención adosado al aliviadero, éste se emplaza directamente en una
pared lateral del colector. Si el caudal a aliviar fuera tal que no bastara con el alivio
por un solo lado podría disponerse de tal manera que los dos lados del colector
hagan de aliviadero.
Aunque los aliviaderos, por su propia naturaleza, se suelen ubicar en interceptores
de grandes dimensiones, si el diámetro del colector en el que se implementase el
aliviadero es pequeño, el mismo podría ubicarse en un pozo de registro.
En cualquier caso, las dimensiones del labio del aliviadero deben ser las suficien-
tes para el buen funcionamiento hidráulico del mismo.
b) Aliviadero con depósito de retención adosado. En el caso de disponer de un depó-
sito de retención adosado al aliviadero, éste consiste en una obra de fábrica cons-
truida “in situ”, preferentemente de hormigón armado, que deberá cumplir con lo
especificado en el apartado 4.8.
En el caso más particular de aliviaderos con depósito de retención instalados en las
incorporaciones de la red de saneamiento a los interceptores, éstas cámaras o tanques
pueden disponerse en serie o en paralelo (ver figura Fig 90), si bien es deseable que
lo hagan en paralelo para evitar que se mezclen las aguas “controladas” que han pasa-
do por un depósito de retención con aquellas aguas unitarias “no controladas”.
DEPÓSITOS DE RETENCIÓN EN SERIE

DEPÓSITOS DE RETENCIÓN EN PARALELO

DEPÓSITO DE RETENCIÓN

ACOMETIDA RED UNITARIA

Fig. 90. Aliviaderos en serie o en paralelo


Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 245

4.8. D E P Ó S I TO S D E R E T E N C I Ó N

4.8.1. G e n e ralidades

En el presente apartado se presentan algunos conceptos generales de aplicación a todos


los tipos de depósitos de retención.

4.8.1.1. Criterios de clasificación

Los depósitos de retención admiten ser clasificados de diferentes maneras. Así, en pri-
mer lugar, según la función principal del depósito de retención, éste puede ser:
– Depósito anti-DSU o tanque de tormentas. Aquél cuya principal función es evitar
el vertido de contaminantes al medio receptor durante sucesos de lluvia. Suelen
estar ubicados cerca del medio receptor, en la parte final de la red de drenaje (ver
apartado 4.8.2).
– Depósito laminador o anti-inundación. Aquél cuya principal función es evitar inun-
daciones. Suelen estar ubicados en las partes altas o medias de las cuencas.
– Depósito mixto. Aquél que siendo su función principal la de evitar inundaciones,
dispone también de los necesarios elementos de regulación y control para ser utili-
zado en la función de reducir el aporte de contaminantes al medio receptor.
Por otro lado, según cual sea su ubicación en la red de drenaje, los depósitos de reten-
ción pueden ser:
– Depósitos de retención sin derivación (on-line o en serie). Son aquellos que están
ubicados en la traza del colector, de manera que todo el flujo circulante atraviesa el
depósito de retención sin posibilidad de by-pass.
– Depósitos de retención con derivación (off-line o en paralelo). Son aquellos que no
están en la traza del colector o si lo están disponen de un by-pass. El agua llega a
ellos desde una derivación de la red de drenaje.
– Depósitos de retención combinados, de manera que constan de sendos comparti-
mentos que funcionan conjuntamente, uno sin derivación y otro con ella. El depó-
sito en serie lamina un determinado valor del caudal que llega a la red, de manera
que si la capacidad de ésta es sobrepasada, mediante un vertedero lateral, el exce-
so de caudal será derivado al depósito en paralelo el cual retendrá las aguas hasta
que pase la tormenta para luego desaguarlas lentamente a la propia red. Los depó-
sitos combinados pueden utilizarse también con la finalidad de controlar la conta-
minación ambiental. En este caso, el depósito en paralelo se utiliza para almacenar
las primeras aguas de lluvia, de manera que éstas no se viertan directamente al
medio receptor, cumpliendo el depósito en serie únicamente la función de lamina-
ción.
246 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

Fig. 91. Esquema del funcionamiento de depósitos de retención on-line y off-line

El diseño y explotación de los depósitos en línea es más sencillo que el de los depósitos
con derivación. Por el contrario, tienen el inconveniente de que muchas veces no se dis-
pone del espacio suficiente para construirlos. Esta tipología es apropiada para almace-
namiento de pequeños volúmenes.
A igualdad de condiciones siempre son preferibles los depósitos off-line (es decir con
compuerta de derivación y by-pass) pues dan mayor libertad de gestión y un factor de
seguridad adicional, además de tener una mayor flexibilidad de ubicación. Pero hay que
valorar los costes asociados en cada caso concreto porque suelen ser más caros. En rea-
lidad esta clasificación atiende más a un concepto funcional (es decir, responde a la pre-
gunta de si las aguas pluviales pasan o no necesariamente por el depósito) que a un con-
cepto de cercanía física del depósito al colector principal, aunque en ocasiones ambos
conceptos vayan asociados.

Atendiendo al método utilizado para el vaciado del depósito de retención una vez fina-
lizado el suceso de lluvia, los mismos pueden ser de los tres tipos siguientes:
– Vaciado por gravedad. Todo el volumen de agua almacenada en el depósito tiene
suficiente cota como para ser evacuado por gravedad.
– Vaciado por bombeo. Son aquellos depósitos en los que la cota de los mismos obli-
ga a evacuar toda el agua almacenada mediante un sistema de bombeo.
– Vaciado mixto. Corresponden a aquellos depósitos donde el agua almacenada se
evacúa por gravedad hasta cierta cota a partir de la cual es necesario el uso de bom-
bas. Los depósitos de esta tipología suelen tener varios cuerpos diferenciados: un
primer cuerpo de vaciado por gravedad para lluvias de menor intensidad y otros
cuerpos de llenado sucesivo y vaciado por bombeo para lluvias de mayor intensi-
dad. Cuando el primer cuerpo se llena, el agua rebosa y cae llenando el segundo
cuerpo. Una vez concluido el suceso de lluvia, se vacía primero el cuerpo de gra-
vedad y se bombea a éste el agua acumulada en los cuerpos más profundos, desde
donde se vacía a su vez por gravedad.
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 247

Mediante un pequeño dispositivo como una clapeta antirretorno ubicada en la base del
compartimento de gravedad puede conseguirse el vaciado de la parte superior del cuer-
po de bombeo hacia el cuerpo de gravedad, lo que permite un ahorro energético consi-
derable. Además, el aumento del volumen de agua evacuado por gravedad supone una
disminución del tiempo de vaciado del depósito y por tanto, su funcionamiento será más
eficaz en caso de dos sucesos de lluvia consecutivos.

Por último, los depósitos de retención, pueden ser a cielo abierto o enterrados.

Los depósitos a cielo abierto son especialmente aplicables en zonas no urbanas y su


construcción es más económica que los enterrados. Son compatibles con otros usos como
zonas verdes, pudiendo llegar a constituir zonas de ocio si se integran adecuadamente,
aunque no siempre es posible encontrar una ubicación adecuada. Dadas sus caracterís-
ticas (posible presencia de vegetación, instalaciones lúdicas,..) su limpieza es más difícil
y pueden presentar problemas de olores. En ocasiones es aconsejable vallarlos para evi-
tar que se conviertan en vertederos. Pueden llevar asociado algún tipo de tratamiento del
agua, como sedimentación o infiltración. Su integración en el entorno es más difícil, así
como la protección de sus instalaciones.
Los depósitos enterrados son más adecuados en zonas urbanas consolidadas. No tienen
ningún valor urbanístico ni social aparte del divulgativo y obviamente del relacionado
con evitar inundaciones y vertido de contaminantes al medio receptor. Al ser enterrados
no entran en competición con otros usos del suelo en superficie, aunque la presencia de
otros servicios puede dificultar o imposibilitar su construcción. Tiene un elevado coste de
ejecución. Dada su morfología con solera de hormigón y carriles, su mantenimiento es
más fácil.

Según cómo se gestionan las aguas entrantes una vez el depósito está lleno, los depó-
sitos pueden ser:
– Depósitos trampa. Una vez se llena el depósito las aguas entrantes se desvían al
colector de by-pass, reteniendo en su interior las primeras aguas recibidas hasta el
final del suceso de lluvia. Para ello el depósito tiene que ser necesariamente “off-
line”.
– Depósitos fluyentes. Cuando el depósito se llena sigue recibiendo el agua de la red,
aliviando a la red conforme excede su capacidad por el vertedero de emergencia.
Ello puede lograrse tanto en depósitos “off-line” como “on-line”.
Finalmente, existen otras clasificaciones en función de aspectos funcionales menos
relevantes, como por ejemplo, si presentan un volumen de agua permanente se habla de depó-
sitos húmedos, mientras que si únicamente contienen agua esporádicamente durante los suce-
sos de lluvia, se habla de depósitos secos.
248 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

4.8.1.2. Elementos principales de un depósito de retención

Los depósitos de retención deben estar dotados, sobre todo cuando tienen una cierta
envergadura, con toda una serie de elementos que se describen en los apartados siguientes. En
el respectivo Proyecto deberán figurar los requisitos que los mismos deben cumplir, si bien a
continuación se dan unos criterios al respecto.

Fig. 92. Esquema de funcionamiento de los depósitos de retención de aguas pluviales

4.8.1.2.1. Compartimentos

Los depósitos suelen estar divididos en varios compartimentos para facilitar su explo-
tación y mantenimiento. De esta forma, el llenado de los distintos cuerpos del depósito se rea-
liza de forma consecutiva en función del volumen aportado por la lluvia. El paso de un cuer-
po del depósito a otro se hace a través de aliviaderos dimensionados a tal efecto.

4.8.1.2.2. Obras de entrada

La obra de entrada a un depósito de retención de una red unitaria debe ser tal que sea
compatible con el funcionamiento de este tipo de redes, de manera que en tiempo seco las
aguas residuales sigan hacia aguas abajo, evitando que circulen habitualmente por el interior
del depósito, así como para que en sucesos de lluvia se almacene la mayor cantidad posible
de aguas pluviales.
Los principales elementos asociados a las obras de entrada a los depósitos de retención
suelen aparecer combinados entre sí, pudiendo destacarse los siguientes:
– Cámara de derivación. Su función es la de interceptar las aguas pluviales (en epi-
sodios de lluvia) y reconducirlas hacia el interior del depósito, mientras que en
tiempo seco, debe dejar pasar las aguas residuales hacia la red de alcantarillado.
– Arenero. En muchas ocasiones la propia obra de derivación se construye con un
arenero como tratamiento primario de las aguas captadas en el depósito. Esto faci-
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 249

lita la gestión de los residuos sólidos acumulados en el estanque, intensificando los


trabajos de limpieza en este punto.
– Colector de entrada. En caso de que el depósito sea off-line, el colector de entrada
tiene su inicio en la cámara de derivación y dirige las aguas al interior del depósi-
to. Si el depósito es on-line, es la misma red de alcantarillado la que entra en el inte-
rior de éste.
– Compuerta de entrada. De uso opcional, su función es regular la entrada del agua
pluvial al estanque. Permite cerrar la admisión del depósito para el caso en que se
estén realizando trabajos en el mismo o en caso de desbordamiento de éste con ries-
go estructural.

4.8.1.2.3. Obra de salida

La obra de salida está compuesta por los siguientes elementos:


– Dispositivo de regulación. Su función es regular el paso del agua de vaciado desde
el depósito a la red de alcantarillado en función de los niveles aguas abajo, siendo
el elemento clave en la optimización del funcionamiento del sistema, pues es el que
permite implementar una gestión en tiempo real del llenado y vaciado del depósito
en función del funcionamiento de la red de alcantarillado. El elemento de regula-
ción para el paso del caudal hacia la red de saneamiento puede ser, en general, de
alguna de las siguientes tipologías:
- Compuerta electromecánica. Es la tipología más frecuente. Debe ser de acero
inoxidable. Consta de un soporte anclado a la pared por el que se desliza una
tajadera, la cual sube y baja mediante un husillo. El accionamiento de la com-
puerta puede ser bien manual o motorizado. Es conveniente dividir la compuer-
ta en dos cuerpos para aumentar la seguridad en la gestión del depósito.
- Válvula de vórtice. Debe estar fabricada toda ella con acero inoxidable y el
fabricante correspondiente debe facilitar la curva característica de la válvula que
relaciona el caudal desaguado con la altura del agua en la cámara. En la descar-
ga de la válvula deben construirse unas medias cañas que conduzcan el agua
hacia la salida del depósito. Además, es necesario dejar un resalto, que depende
del caudal a regular, en la descarga de la válvula.
- Excepcionalmente puede utilizarse algún otro elemento de regulación, como por
ejemplo, una bomba en el caso de que se trate de una impulsión.
En algunos casos (depósitos pequeños o de poca importancia) pueden cons-
truirse éstos sin dispositivo de regulación mecánico, limitando el caudal de sali-
da mediante orificios de pequeña dimensión.
En cualquier caso, debe disponerse un by pass que permita la sustitución del ele-
mento regulador sin necesidad de interrumpir el servicio. Por otro lado, el ele-
mento de control del regulador debe disponerse fuera del depósito. El acceso a
esta cámara debe situarse preferentemente en el lado del by-pass, para poder
evacuar lo más rápidamente posible la cámara en el caso de que sea necesario
abrir el mismo.
250 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

– Colector de salida o desagüe. Devuelve las aguas reguladas a la red de alcantarilla-


do. Por otro lado, como se indica en el siguiente apartado, todos los depósitos debe-
rán disponer de un aliviadero de emergencia con salida por gravedad hacia el colec-
tor de salida para lluvias superiores al período de retorno de diseño del depósito.

La función de la obra de salida es restituir las aguas reguladas a la red de alcantarillado.


En cuanto a los dispositivos de regulación, las válvulas de vórtice son reguladores de cau-
dal sin partes móviles que aprovechan el efecto vórtice para limitar el caudal de paso. A
igualdad de carga y caudal que las compuertas presentan mayores secciones de paso, por
lo que son recomendables en los casos de caudales pequeños en los que las compuertas
habrían de trabajar con aperturas muy pequeñas, con el consiguiente peligro de atascos.
Las bombas se han considerado también como posibles elementos de regulación, pues,
en ocasiones, la incorporación al colector aguas abajo del aliviadero se realiza por bom-
beo, constituyendo la propia bomba el elemento regulador de caudal.

4.8.1.2.4. Aliviaderos

Los aliviaderos de los depósitos de retención pueden ser de alguno de los dos siguien-
tes tipos, atendiendo a su función:
– Aliviaderos de compartimentación interior. Separan los diferentes cuerpos o com-
partimentos del depósito comentados anteriormente, o bien separan el canal princi-
pal de la cámara de retención.
– Aliviaderos de vertido. Todos los depósitos deben contar forzosamente con uno o
varios aliviaderos de vertido, ya sea al medio receptor (en el caso de los tanques de
tormenta) o a la red de aguas abajo (en el caso de los depósitos laminadores de
laminación). En este último caso, sobre todo si la red de aguas abajo no tiene dema-
siada capacidad, es importante que el depósito cuente además con un aliviadero de
emergencia a la superficie como seguridad última de éste.

Ante la posibilidad de que los aliviaderos no puedan desaguar el máximo caudal admi-
sible por el colector de entrada (normalmente porque la red de aguas abajo no la pueda
absorber), el depósito debe contar con unos elementos adicionales de seguridad que le
eviten el perjuicio estructural de una hipotética entrada en carga del mismo, ya que dicha
situación supone un riesgo de levantamiento de la cubierta por subpresión, pérdida de la
función de apuntalamiento de la pared del mismo, y posible colapso de éstas. El depósi-
to tiene que diseñarse para ser capaz de sobrevivir estructuralmente a una lluvia de perí-
odo de retorno mayor al de su diseño hidráulico, y para conseguirlo puede contar con
diversos elementos adicionales de seguridad:
– La instalación de una compuerta de entrada que se cierre ante tales situaciones es la
mejor opción, aunque no se puede confiar exclusivamente en ellas por tratarse de un
mecanismo.
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 251

– El alivio a la superficie a través de orificios de ventilación u otros concebidos a tal


efecto en la cubierta. Estos elementos se han de dimensionar para que puedan evacuar
la diferencia entre el máximo caudal admisible por el colector de entrada y el caudal
admisible por el colector de salida.
Aun cabe plantearse otras medidas de seguridad estructural, ligadas al propio diseño de
la cubierta. En primer lugar, estudiar la altura de tierras para que en ningún caso la sub-
presión sea capaz de equilibrar dicho peso muerto con el agua saliendo por los agujeros
de la cubierta. Esto, con un depósito ordinario bajo un jardín, es automático pues las tie-
rras pesan más que el agua. Sin embargo, en casos singulares en que el depósito quede
bajo un aparcamiento subterráneo que no aporte peso, sí puede ocurrir que la subpre-
sión hasta que el agua alivie a la superficie pueda ser mayor que el peso del forjado, en
cuyo caso deberá estudiarse la posibilidad de diseñarlo empotrado a las paredes y con
capacidad de resistir subpresiones.

Por otro lado, los aliviaderos de vertido al medio pueden disponer de elementos que
impidan el vertido de flotantes. Los dispositivos más frecuentes son los siguientes:
– Pantalla deflectora. Este sistema (el más frecuente) consiste en colocar en el labio
del aliviadero una pantalla deflectora que evite el vertido a los cauces de los sóli-
dos flotantes que lleguen a la cámara de retención.
El cuerpo de la pantalla puede ser bien de acero inoxidable o galvanizado o de
materiales plásticos, como, por ejemplo, PRFV o polipropileno. Los anclajes al
muro del aliviadero han de ser siempre de acero inoxidable.

En la Fig. 93 se muestra un diseño tipo de pantalla deflectora.

Fig. 93. Esquema de funcionamiento de una pantalla deflectora

– Sistema de rejas autolimpiantes. Este sistema, alternativo a la pantalla deflectora,


consiste en una rejilla a través de la cual se provoca el alivio. De esta manera, los
flotantes con un tamaño superior a la sección de paso de la rejilla, quedan retenidos
en ella, evitándose su vertido al medio receptor.
252 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

La rejilla dispone de un sistema de limpieza, por medio de una bomba con pulveri-
zador, que evita atascos en la misma por acumulación de elementos retenidos.

4.8.1.2.5. By-pass

Los depósitos suelen disponer de un sistema de by-pass de las aguas pluviales, que
evite su entrada en los mismos durante los trabajos de mantenimiento o reparación en que la
compuerta de entrada se encuentra cerrada. La existencia de este by-pass (generalmente regu-
lado mediante una compuerta de derivación) es lo que determina que un depósito sea del tipo
on-line (el flujo de agua pasa siempre a través del depósito) u off-line (el flujo de agua en con-
diciones normales no pasa a través del depósito y sólo entra en él cuando es necesario). Para
evitar que el caudal residual circulante en tiempo seco entre en el depósito permanentemen-
te, éste debe disponer también de un colector de by-pass de aguas residuales. En general, si
se puede, conviene integrar el by-pass de residuales con el de pluviales.
En los dos casos, el colector de by-pass (ya sea de pluviales, residuales o ambas a la
vez) se inicia en la cámara de derivación y transporta las aguas hasta la conexión a la red de
alcantarillado aguas abajo del depósito. En función del diseño de la obra de derivación y de
la ubicación física del depósito, el by-pass será el propio colector de la red existente o bien
uno nuevo construido a tal efecto al lado del depósito.

4.8.1.2.6. Sistema de bombeo

Cuando todo el volumen útil del depósito no pueda desaguarse por gravedad, se debe-
rá contar obligatoriamente con un sistema de bombas para evacuar la parte del depósito que
quede a una cota inferior a la del colector de salida. La altura de elevación suele ser modera-
da (desde el fondo del depósito hasta el colector de salida o el cuerpo de vaciado por grave-
dad si existe), pero por el contrario debe conseguirse un caudal relativamente importante para
no prolongar demasiado la duración del vaciado.
Se debe prever la extracción de los equipos de bombeo para su reparación, lo que está
ligado a la colocación de tapas de extracción, instalación de equipos para el manejo de las pie-
zas y la ubicación de los locales técnicos.

4.8.1.2.7. Compuertas

Las compuertas permiten gestionar la red de alcantarillado comandando la apertura o


cierre de las mismas, y mediante sus posiciones intermedias permiten regular exactamente el
caudal de salida de un depósito con una gran precisión.
Su diseño debe ser tal que en caso de fallo de la compuerta, la posición a la que vaya
automáticamente sea la de máxima seguridad para el sistema de alcantarillado. Esta posición
de seguridad de fallo varía según la función de la compuerta.
Existen diversos criterios de clasificación de las tipologías de compuertas a instalar en
un depósito. En primer lugar, y según la función que desempeñan, las compuertas se clasifi-
can en:
– Compuertas de salida: regulan el caudal reintegrado desde el depósito a la red de
alcantarillado en función de los niveles aguas abajo.
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 253

– Compuertas de compartimentación: comunican o aíslan los diferentes comparti-


mentos del depósito. Están situadas en la base de los muros intermedios de separa-
ción. Pueden ser:
- Clapetas antirretorno: permiten el vaciado de un compartimento hacia otro (por
ejemplo, de la parte superior del de bombeo hacia el de gravedad), imposibili-
tando que el agua circule en sentido contrario.
- Tajaderas murales: permiten vaciar consecutivamente diferentes compartimen-
tos de gravedad. Su instalación permite constituir un carril de limpieza trans-
versal a los compartimentos.
– Compuertas de derivación o de by-pass: permiten derivar las aguas hacia el depósi-
to o hacia el colector de by-pass en función de los requisitos de explotación, de
acuerdo a los niveles de la lámina de agua en el depósito.
– Compuertas de entrada: gestionan la admisión del depósito, pudiendo cerrarse en
caso de que se estén realizando trabajos en el mismo o en caso de desbordamiento
con riesgo estructural. Esta compuerta supone un factor de seguridad adicional,
pero su función puede fácilmente ser desarrollada por la compuerta de derivación,
de manera que debe valorarse su conveniencia.
Las clapetas antirretorno, por su parte, pueden ser de uno de los siguientes tipos:
– Cuerpo de acero inoxidable y goma de cierre de neopreno.
– Cuerpo y cierre en polietileno de alta densidad, con junta de cierre de EPDM.
– Cuerpo y cierre en acero inoxidable

En la Fig. 94 se muestra un diseño tipo de clapeta antirretorno.

Fig. 94. Esquema de clapeta antirretorno

Por último, según su tipología constructiva, las compuertas pueden clasificarse de la


siguiente manera:
– Compuerta de desplazamiento horizontal (eje superior)
– Compuerta de desplazamiento vertical de cierre descendente (también llamadas
murales o tajaderas o guillotinas)
254 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

– Compuerta de desplazamiento vertical de cierre ascendente (instalada en una cáma-


ra bajo la solera)
– Compuerta de desplazamiento axial tipo sector
– Compuerta de desplazamiento axial tipo clapeta de eje inferior
– Compuerta de desplazamiento axial tipo clapeta de eje superior (que puede ir con-
trapesada o no)
La elección de la tipología de compuerta a instalar en cada caso viene condicionada por
su posición de seguridad, conforme a lo especificado en el apartado 4.12.7.

En la Fig. 95 se incluyen unos esquemas de las anteriores compuertas conforme a la últi-


ma clasificación.

Compuerta de desplazamiento Compuerta de desplazamiento Compuerta de desplazamiento


horizontal vertical de cierre descendente vertical de cierre ascendente

Compuerta de desplazamiento axial Compuerta de desplazamiento axial Compuerta de desplazamiento axial


tipo sector tipo clapeta de eje inferior tipo clapeta de eje superior

Fig. 95. Ejemplos de diferentes compuertas

4.8.1.2.8. Sistema de limpieza

Generalmente, para facilitar los trabajos de limpieza, el interior del depósito se divide
en diversos carriles longitudinales con pendiente hacia un carril transversal de recogida, que a
su vez conduce las aguas a la obra de salida o en su caso al pozo de bombeo. La solera de cada
compartimiento del depósito se divide en diversos carriles longitudinales paralelos entre sí, con
una pendiente mínima del 1%. Los carriles deben estar exentos de cualquier tipo de obstáculo
como escaleras o pilares. La separación entre los carriles se consigue mediante muretes bajos.
Generalmente los pilares del depósito se hacen coincidir con los muretes para evitar obstácu-
los en la solera, de forma que la anchura del murete será la misma que la de los pilares. La lon-
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 255

gitud máxima de los carriles viene condicionada por el sistema de limpieza elegido, según se
verá a continuación. Los sistemas de limpieza utilizados son diversos, cada uno con sus carac-
terísticas particulares (volcadores suspendidos, clapetas de descarga, cámaras de vacío, agita-
dores de fondo, bombas eyectoras, mangueras de presión, máquinas de carga, etc.).
Por otro lado, la mayor parte de ellos están basados en la utilización de agua en movi-
miento o a presión para lavar los residuos, razón por la cual es interesante construir un tan-
que de almacenamiento de agua (preferiblemente freática, o recirculada de depuradora) para
disponer del volumen de agua de lavado adecuado en el momento oportuno. Este volumen
debe estar siempre disponible para no retrasar innecesariamente la limpieza. Se recomienda
disponer también de una acometida con agua de compañía para mayor garantía.
Además de abastecer los sistemas automáticos de limpieza, este tanque se utiliza tam-
bién para alimentar la red de suministro de agua a presión para limpieza con mangueras (la
presión se provee mediante un grupo a tal efecto). Con frecuencia suelen aparecer asimismo
otros usos asociados como el riego de parques en superficie o el llenado de camiones cuba de
limpieza viaria, lo cual obliga a revisar al alza la capacidad de almacenamiento del tanque.
A continuación se describen alguno de los sistemas de limpieza más utilizados para la
limpieza de depósitos de retención:
– Limpiadores de volquete o basculantes. Estos limpiadores, también llamados volca-
dores o basculadores, consisten en unos tanques suspendidos que en situación normal
están en posición de equilibrio y, una vez alcanzan la capacidad de agua para la que
están dimensionados, al descentrarse el centro de gravedad, basculan generando una
ola que barre todos los sedimentos acumulados hacia la parte más baja. Cada carril
debe disponer de un volcador en cabecera. Se trata de un sistema absolutamente auto-
mático y sin mecanismos, muy sencillo y fiable. El tanque se ha de colocar a una altu-
ra adecuada ya que su efectividad se basa en la transformación de la energía poten-
cial en cinética.Deben fabricarse con acero inoxidable. Igualmente, para asegurar su
buen funcionamiento, la generatriz inferior de la cámara de retención situada bajo el
limpiador deberá construirse en forma curva para facilitar la formación de la ola de
limpieza, y el sistema exige una ejecución cuidadosa de la solera de los carriles.
Se deberá prever una tapa encima de los mismos, para poder proceder a su extrac-
ción en caso necesario, así como para su mantenimiento. Dicha tapa debe ser tam-
bién de un material inoxidable.
– Clapetas de descarga. Este sistema está basado en la abertura brusca de unas cáma-
ras de descarga a nivel de solera. Cada carril dispone de una cámara de descarga en
cabecera del mismo Aunque también es muy robusto y fiable, depende sin embar-
go de un accionamiento oleohidráulico. El sistema basa su eficacia en la creación
de una ola de agua de fuerte carga piezométrica que barre la solera cuando los sedi-
mentos todavía no se han compactado. Se consigue una mayor longitud de barrido
que con los volcadores (a modo orientativo, pueden considerarse distancias máxi-
mas de 120 m para clapetas, por 50 m máximo para volcadores).
La cota superior del muro de separación de las cámaras de descarga ha de ser algo
inferior a la del muro frontal. De este modo, en caso de llenado heterogéneo de las
cámaras o de fallo de algunos de los dispositivos de llenado, el agua vierte de una
256 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

cámara a otra sin llegar a verter fuera de las cámaras de descarga, asegurando el lle-
nado homogéneo de todas ellas.
– Limpiadores giratorios a chorro. Estos limpiadores, también denominados bombas
eyectoras o sencillamente eyectores, consisten en una bomba sumergible centrífu-
ga para agua residual, equipada con una lanza de mezcla. El aire es introducido y
añadido al chorro de agua, de manera que esta mezcla de aire y agua es propulsada
a gran velocidad horizontal sobre el fondo de la cámara, produciendo un barrido en
la solera. Tienen el inconveniente de requerir aporte de energía. Son adecuados para
cámaras de forma circular o irregular (en las que no pueden instalarse los anterio-
res limpiadores basculantes) o en cámaras rectangulares de gran longitud, de poca
pendiente o con pilares intermedios. Los eyectores deben ubicarse estrategicamen-
te a lo ancho de la solera para barrer toda la superficie de ésta. En principio, no per-
miten grandes longitudes de barrido, por lo que su aplicación queda restringida a
depósitos pequeños o zonas singulares.
La bomba debe cumplir con lo especificado para las mismas en el artículo 4.9.4.3
y se coloca anclada a la solera horizontal de la cámara.
– Sistema de limpieza por vacío. Este sistema de limpieza consta de una cámara de
limpieza en cabecera de cada carril, una bomba de vacío, una válvula de diafragma
y un medidor de nivel. La idea es la misma que en el caso de las clapetas, pero difie-
re en la técnica empleda para retener el agua en la cámara de descarga.
Cuando la cámara de retención comienza a llenarse debido a un episodio lluvioso,
se provoca el vacío en la cámara de limpieza por medio de la bomba y la válvula de
diafragma, provocando que el agua inunde dicha cámara. Este agua es retenida
hasta que se vacía el tanque después de la lluvia, y a continuación se rompe el vacío
en la cámara introduciendo aire en la misma, provocando que toda el agua sea libe-
rada de golpe, generando una ola de limpieza que barre la solera.
Es importante ejecutar correctamente la obra civil de la cámara de limpieza, y tener
en cuenta el canal de recogida del agua, como en el caso de los limpiadores.
Este sistema, igual que el de las clapetas, es más eficaz que el de los limpiadores
basculantes cuando la longitud del depósito comienza a ser importante. También es
de utilidad en depósitos circulares, en cuyo caso la cámara de limpieza se situaría
en el centro del mismo. Sin embargo, como en el sistema de clapetas, requiere de
unas instalaciones y mecanismos de los que el volcador está exento.
– Agitadores o mezcladores de fondo. No es propiamente un sistema de limpieza.
Consiste en unos dispositivos de agitación del medio acuático. Se ponen a trabajar
antes de vaciar el depósito, para evitar la sedimentación de los sólidos transporta-
dos en el agua, de manera que puedan eliminarse durante el proceso de vaciado. No
siempre se instalan debido al alto coste energético y al delicado mantenimiento. Al
igual que las bombas eyectoras, dejan de ser eficaces para profundidades menores
de 1 metro.
– Bocas de presión para mangueras. Se utilizan en depósitos pequeños, o como sopor-
te a otros sistemas automáticos para la limpieza en zonas más localizadas del depó-
sito, como los rincones, la coronación de los muretes o las pasarelas. Se distribuyen
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 257

cada 50 m bocas de riego en el interior depósito (también algunas a nivel de la pasa-


rela). Su uso es esporádico y no necesariamente inmediatamente después del vacia-
do del depósito. Así, se contribuye con una segunda limpieza, en este caso manual,
a la eliminación de residuos, sedimentos y en consecuencia olores, en aquellas par-
tes del depósito donde los sistemas automáticos no tienen alcance como son las
pasarelas del personal de mantenimiento.
– Maquinaria de carga operada por personal. Existen muchas variantes de esta moda-
lidad: desde la introducción de unas pequeña excavadora tipo Bobcat dentro del
depósito, hasta la colocación de cucharas bivalvas, puentes grúa y contenedores de
residuos, etc. Estos métodos de limpieza precisan de una abertura en el depósito
que permita la entrada de este tipo de maquinaria a los diferentes carriles de lim-
pieza (y la correspondiente extracción de residuos). Su utilización queda restringi-
da a usos excepcionales, dado su alto coste, la dificultad del acceso a los depósitos
y la poca aceptación que tiene este tipo de operaciones (sobretodo la extracción y
carga de fangos) en el medio urbano. Por ello, este método se desaconseja para los
depósitos enterrados.

Uno de los elementos funcionales más importantes de un depósito de retención es el dis-


positivo de limpieza del mismo. Una vez terminado el suceso de lluvia, el agua acumula-
da en el depósito se vacía de acuerdo a la capacidad de evacuación de la red de sanea-
miento. Una vez vacío, en el interior del depósito quedan los residuos arrastrados por la
escorrentía, decantados durante su estancia en el mismo. Estos residuos deben extraerse
del depósito lo antes posible para evitar olores y septicidad, lo cual se consigue median-
te el sistema de limpieza. Por otro lado, cuanto antes se eliminen dichos residuos, menos
costosa resulta la operación, dado que éstos tienden a apelmazarse al cabo de pocas
horas.
De los elementos de limpieza citados, el más usual es el limpiador de volquete, cuyo lle-
nado puede hacerse bien por bombeo del propio colector o bien desde una red de agua
limpia.
En las figuras adjuntas se muestran unos ejemplos de todos ellos.

Fig. 96. Ejemplo de limpiadores basculantes


258 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

Fig. 97. Ejemplos de limpiadores giratorios a chorro en tanques rectangulares (izquierda)


y en tanques circulares (derecha)

Armario con el panel de control y la


bomba de succión

Interruptor de nivel de la
cámara de limpieza

Cámara de
limpieza Cámara de retención
Interruptor de nivel de
máximo
Limitador de caudal

Canal de recogida de
agua de limpieza

Interruptor de nivel de
mínimo

Fig. 98. Ejemplo de sistema de limpieza por vacío para tanques rectangulares

4.8.1.2.9. Instalaciones auxiliares

Los depósitos de retención deben estar equipados con una serie de instalaciones auxi-
liares que complementen los anteriores elementos básicos, fundamentalmente los siguientes:
– Red eléctrica que alimente a todos los elementos fundamentales, tales como bom-
bas, compuertas, iluminación o electroválvulas. Para aumentar su seguridad y ase-
gurar su correcto funcionamiento debe disponerse un grupo electrógeno.
– Sistema de iluminación artificial, tanto en los locales técnicos como en el interior
del depósito y de los equipos instalados, habida cuenta que, en general, los depósi-
tos de retención no disponen de luz natural.
– Sistema de ventilación ya sea forzada o natural que asegure un número de renova-
ciones por hora suficientes para el nivel de uso de cada estancia. A veces esta ins-
talación debe complementarse con un sistema de desodorización.
– Red de agua a presión para alimentar las instalaciones de limpieza, la cual parte del
tanque de almacenamiento, y consta de un grupo de presión y una red de distribu-
ción con su valvulería.
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 259

– Circuitos oleohidráulicos alimentados por un grupo de presión, necesarios para el


correcto funcionamiento de las compuertas y de algunos de los sistemas de limpie-
za (clapetas de descarga). Es altamente recomendable que dichos grupos oleohi-
dráulicos estén en cámara seca.
– Válvulas motorizadas para vaciado de tanques, regulación del by-pass de residua-
les, etc.
– Sensores con diversas funciones, básicamente de nivel (limnímetros) pero también
boyas, detectores de gases, detectores de intrusismo, cámaras de CCTV, etc., que
suministran datos al sistema de telecontrol y telemando. En particular, es especial-
mente importante el limnímetro que mide la altura de agua en el estanque, pues de
él depende la regulación de las compuertas de salida, y la sonda de nivel y detector
inductivo para el llenado automático de los limpiadores.
– PLC’s (Controladores Lógicos Programables) de cada uno de los equipos, capaces
de comunicarse con el centro de control e intercambiarse datos y órdenes en tiem-
po real para poder hacer una regulación avanzada y un seguimiento desde un cen-
tro de control.

Las funciones principales de estos PLC’s son: control de los actuadores en función de los
sensores de nivel y de su posición; registro de la posición y número de maniobras reali-
zadas; adquisición de las señales indicativas del estado de funcionamiento, de las pro-
tecciones eléctricas, de las protecciones mecánicas y del grupo electrógeno; e intercam-
bio de la información obtenida de los equipos hasta el Centro de Control. Dado que
durante un episodio de lluvia pueden existir fallos de comunicación con el centro de con-
trol y a fin de que no se pierdan datos sobre el funcionamiento del sistema, los PLC’s
deberán guardar los datos con fecha y hora para poder ser recuperados a posteriori.

– Tubo portafibra óptica para comunicaciones.

4.8.1.2.10. Locales técnicos y elementos de accesibilidad

Los grandes depósitos de retención, para los trabajos de gestión y las labores de man-
tenimiento, es necesario equiparlos con los necesarios locales técnicos asociados al mismo.
Su diseño viene condicionado por el entorno y la propia solución del depósito. En ellos deben
reservarse diversos espacios para la sala de control, el almacén, el taller, los grupos oleohi-
dráulicos de accionamiento de compuertas, grupos de presión del sistema de limpieza, grupo
electrógeno, locales de bombeo, vestuarios y lavabos.
Todos los elementos mencionados requieren estar en cámara secas convenientemente
protegidas ante inundaciones. Por otro lado, cuando la integración urbanística lo permite,
resulta aconsejable construir los locales técnicos en superficie. Si ello no es posible, se pue-
den integrar los locales técnicos en la construcción enterrada, pero el acceso se debe realizar
de todos modos desde un edículo exterior.
Otro elemento muy importante para una buena explotación del depósito son los ele-
mentos de acceso, ya sea para personas como para materiales y equipos. El depósito se habi-
260 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

lita para poder acceder desde los locales técnicos al interior del estanque, a su solera y a todas
sus instalaciones. Además, deben disponer de tapas necesarias para la extracción de los equi-
pos, y de otros complementarios, entre ellos los siguientes: marcos y tapas exteriores de cie-
rre, pates de acceso o escaleras, barandillas, cadenas de seguridad, rejilla tramex, etc. Todos
estos elementos auxiliares deberán cumplir con lo especificado para los mismos en el aparta-
do 4.12.8, si bien, en cualquier caso, todos los elementos que se instalen en el interior de los
aliviaderos deben ser de materiales plásticos o de acero inoxidable.
Por otro lado, los estanques de retención deben estar equipados con las necesarias ins-
talaciones de seguridad conforme a la normativa vigente.

4.8.1.2.11. Sistema de telecontrol


La operación de los depósitos de retención conviene que esté fundamentada en un sis-
tema de telecontrol centralizado que permita una operación eficaz y coordinada con el resto
de elementos de la red. Para ello, es preciso disponer de sensores de nivel en el interior del
depósito y en los puntos críticos a proteger que nos indiquen en tiempo real el estado de éstos.
El sistema de telecontrol comprende el sistema básico de conocimiento de las magni-
tudes variables de la red, la telesupervisión de lluvia, niveles y caudales, calidad del agua, etc.,
así como el telemando de las instalaciones de la red que regulen la distribución de caudales y
los vertidos al medio.
En general está formado por sensores (limnímetros, detectores de gases, sensores de
intrusismo, boyas de niveles de seguridad, etc.), actuadores (clapetas, bombas, electroválvu-
las, etc.), microordenadores industriales locales, estaciones remotas, subcentro de control,
control de modulo, comunicaciones, centro de control y aplicaciones informáticas (SCADA,
programas de cálculo, de control de los actuadores y de traspaso a la Base de Datos de Explo-
tación –BDE–).

4.8.2. Depósitos anti-DSU o tanques de tormenta

4.8.2.1. Generalidades

Los depósitos anti-DSU o tanques de tormenta se han definido a los efectos de esta
Guía Técnica (ver apartado 2.6) como aquellas estructuras hidráulicas destinadas a regular en
los aliviaderos, en los períodos de lluvia, tanto el caudal de vertido al cauce receptor como el
caudal derivado a la red de saneamiento, con el objetivo de reducir los vertidos al medio.

La acepción “tanque de tormentas”, está bastante extendida, si bien hay alternativas a


la palabra “tanque” como “depósito” o “estanque” (ésta última reservada en general a
los casos en que el almacenamiento se produce a cielo abierto). Para designar su fun-
ción, en lugar de la expresión “tanque de tormentas” pueden utilizarse otras como tan-
que “anti-vertidos” o tanque “anti-DSU” (anti Descargas de los Sistemas Unitarios).
Por otro lado, cabe decir que la acepción tanque de tormenta designa genéricamente al
elemento de retención, sea cual sea su volumen, pero en realidad esta expresión se utili-
za preferentemente al referirse a grandes estructuras hidráulicas, con profusión de ele-
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 261

mentos auxiliares, y sobre todo con capacidad de regulación del caudal de salida y por
tanto capacidad de realizar una gestión activa de los vertidos en tiempo de lluvia. Cuan-
do se trata de pequeñas cámaras de almacenamiento anexas al aliviadero, con una fun-
cionalidad relativamente simple (desbaste y/o retención de flotantes), se utiliza específi-
camente la expresión cámara de retención.

4.8.2.2. Elementos principales


El tanque de tormenta es una estructura dividida en, al menos, los siguientes compar-
timentos:
– canal principal
– tanque de tormentas propiamente dicho o cámara de retención
– canal de alivio
– cámara para la ubicación del elemento regulador de caudal
Si en el tanque de tormentas confluyen varios colectores, puede adosarse a la entrada
otra cámara con la misión de recibir dichas incorporaciones.
En cualquier caso, todos los compartimentos que integren el tanque deben ser visita-
bles, para lo cual han de estar dotados de las correspondientes tapas, pates, etc. (ver apartado
siguiente). En la solera del canal principal debe disponerse un pequeño cuenco. Igualmente,
dicha solera debe tener una pendiente transversal importante hacia el mencionado cuenco.

4.8.2.3. Tipologías y clasificación

Los aliviaderos con tanque de tormenta o cámara de retención pueden ser, en general,
de los siguientes tipos, según la disposición de la cámara:
– aliviaderos en línea (“on line”). En ellos la cámara de retención está situada direc-
tamente entre el colector de entrada y el de salida al aliviadero, haciendo el canal
principal las veces de cámara de retención.
– aliviaderos en derivación (“off line”). En ellos la cámara de retención está situada
exteriormente al sistema de colectores. Deberá tener una pendiente longitudinal
uniforme del orden del 1 ó el 2%.
Se recomienda esta disposición para los casos en los que haya un peligro alto de
contaminación de las aguas de lluvia.

El funcionamiento hidráulico de los depósitos de retención con función anticontamina-


ción es siempre similar, independientemente de cómo sea su tipología. La cámara de
retención almacena las primeras aguas de lluvia altamente contaminadas, aliviándose
los excesos que llegan posteriormente. Finalizado el aguacero, las aguas retenidas se
incorporan a la red de saneamiento.
262 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

En los aliviaderos en línea el dispositivo de almacenamiento está dispuesto entre la pro-


pia red de saneamiento, es decir, por ellos siempre pasa el agua procedente de aguas
arriba. Ocupan menos espacio, son más económicos que los situados en derivación, si
bien su capacidad de retención es menor. Los aliviaderos en derivación pueden cons-
truirse con una sola cámara de retención (como el mostrado en la Fig 100) o con varias
dispuestas en serie una detrás de la otra (con un aliviadero separador entre cada dos a
cota creciente según se acercan al conducto final del alivio) de manera que en función
de la intensidad de la tormenta se llenen más o menos cámaras.
En este sentido, los aliviaderos en derivación (bien con una sola cámara o bien con
varias) tienen la ventaja de que, según sea la magnitud de la tormenta a laminar, única-
mente se llene (y en consecuencia se ensucie) el canal principal o, superado cierto
umbral, se utilice también la cámara de alivio (una o varias). En los aliviaderos en línea,
por el contrario, sea cual sea la intensidad de la lluvia, el aliviadero se llena siempre
todo él, lo que, ante tormentas pequeñas, supone una cierta incomodidad pues la limpie-
za posterior de la cámara es una tarea algo farragosa.
En cuanto a la geometría de los aliviaderos, habitualmente son obras de fábrica rectan-
gulares (como las indicadas a continuación), si bien, en función de las disponibilidades
de espacio en cada caso particular, podrían adoptarse otras diferentes (circulares, tra-
peciales, etc.).
Si el volumen de almacenamiento necesario es menor de unos 500 m3 los tanques de tor-
mentas pueden construirse también uniendo varios tramos de conducciones circulares de
gran diámetro (2,5 a 3,0 m) o mediante marcos o cajones prefabricados de hormigón. En
la actualidad, ya existen en Europa experiencias de este estilo.
Por último, en las figuras adjuntas se muestran unos diseños tipo de cada clase sin más
ánimo que servir de apoyo a lo expuesto en este apartado, pues, como se ha puesto de
manifiesto, el diseño de estos aliviaderos no es fácilmente normalizable, sino que depen-
de de cada circunstancia particular. A modo de ejemplo, el elemento de regulación se ha
supuesto sea una compuerta o una válvula vórtice en el aliviadero en línea o en el de
derivación, respectivamente, si bien, como se ha indicado, tales representaciones no tie-
nen más que carácter esquemático, debiendo adoptarse, en cada caso particular, el ele-
mento regulador necesario en función de los condicionantes hidráulicos particulares.
No obstante, y pese a que, como se ha indicado en el párrafo anterior, los diseños de estas
infraestructuras no son fácilmente normalizables, en algunos países sí existen catálogos
normalizados de estos elementos. Por ejemplo, en Alemania, las normas ATV A 166 y ATV
M 176 incluyen una serie de diseños normalizados de tanques de tormentas para dife-
rentes tamaños que aunque no sean fidedignamente aplicables a cada caso concreto, al
menos orientan al diseñador. En concreto, se incluyen unos 20 diseños en la horquilla de
50 a 20.000 m3 de capacidad.
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 263

Fig. 99. Ejemplo de aliviadero con cámara de retención en línea

Fig. 100. Ejemplo de aliviadero con cámara de retención en derivación

4.8.3. Depósitos laminadores o anti-inundaciones

4.8.3.1. Generalidades
Los depósitos laminadores o anti-inundaciones se han definido a los efectos de esta
Guía Técnica (ver apartado 2.6) como aquellas estructuras dotadas de un volumen de alma-
cenamiento capaces de reducir por almacenamiento y laminación los caudales pico de una
avenida hasta el caudal máximo de diseño de la red de saneamiento, con retorno íntegro pos-
terior a la misma.

La acepción depósito laminador admite también variaciones como tanque o estanque (ésta
última reservada en general a los casos en que el almacenamiento se produce a cielo abier-
to). Para designar su función, en lugar de la expresión depósito laminador pueden utilizar-
se otras como tanque anti-inundación, tanque de laminación o tanque de regulación.
264 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

La mejor experiencia acumulada en España en lo que a la construcción de tanques de


laminación se refiere se ha desarrollado, seguramente, en la ciudad de Barcelona, en
donde el organismo encargado del alcantarillado de dicha ciudad, la empresa CLABSA,
ha construido en los últimos 12 años y explota satisfactoriamente en la actualidad 10
infraestructuras de esta naturaleza, con más de 500.000 m3 de capacidad total de regu-
lación, en aplicación de la moderna filosofía de la Gestión Avanzada del Drenaje Urba-
no, GADU (ver capítulo 3).

4.8.3.2. Elementos principales


Los tanques de laminación consisten en obras de fábrica construidas “in situ”, prefe-
rentemente de hormigón armado. Además, todos los compartimentos que lo integran deben
ser visitables, para lo cual habrán de estar dotados de las correspondientes tapas, pates, etc.
(ver artículo 4.12.8).
Para facilitar la limpieza del depósito y la eliminación de sedimentos, deben disponer-
se fondos con pendientes laterales y canaletas de recogida (que pueden ser tuberías cortadas
por la mitad).
Al depósito se le debe añadir un elemento regulador que limite el caudal de salida a un
valor máximo deseado, acorde con las condiciones del conducto de desagüe.
En cualquier caso, sea cual sea la tipología, es recomendable disponer un vertedero de
seguridad con capacidad para eliminar los excesos de caudal en la hipótesis de que el depósi-
to esté completamente lleno.

Los tanques de laminación en las redes de saneamiento se disponen atendiendo a distin-


tos objetivos, entre otros los siguientes:
– Proteger las depuradoras ante las variaciones bruscas de caudal, mejorando su fun-
cionamiento
– Aumentar la capacidad de regulación de la red de alcantarillado
– De forma adicional, reducir el vertido de aguas pluviales a los medios receptores en
redes unitarias

4.9. Estaciones de bombeo


Las estaciones de bombeo se han definido a los efectos de esta Guía Técnica (ver apar-
tado 2.6) como aquellas construcciones, estructuras y equipamientos utilizadas para transfe-
rir aguas residuales o pluviales a través de un conducto que eleve dicha agua. Su funciona-
miento viene determinado por unos niveles y automatismos propios gobernados desde un
armario eléctrico de contactores.
En general, las estaciones de bombeo deberían constar de los siguientes elementos y/o
procesos unitarios:
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 265

– Cámara de entrada
– Pozo de gruesos
– Desbaste de sólidos
– Elevación de agua bruta
– Colector de impulsión
– Instalaciones adicionales
Las estaciones de bombeo suelen tener, en general, forma en planta rectangular, aun-
que, en estaciones de poco caudal o prefabricadas, podrán adoptarse depósitos de forma cir-
cular.
Las dimensiones y geometría exacta de cada compartimento variarán en cada caso par-
ticular en función del número de bombas a instalar, de la profundidad del depósito o de la dis-
posición de los emisarios de entrada y salida, si bien en el presente apartado se establecen
unos criterios generales que deben ser observados en su diseño.
Independientemente de cual sea su geometría, todos los compartimentos que integren
la estación de bombeo deben ser accesibles, debiendo tener capacidad para poder extraer o
introducir los equipos instalados en caso de avería o sustitución. Por ello es recomendable que
en los techos de los distintos compartimentos se dispongan suficientes accesos a los mismos
mediante cobijas de hormigón o rejillas tramex.

Fig. 101. Esquema de una estación de bombeo


266 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

A tal efecto, es deseable que se disponga una caseta encima del pozo de bombas para
facilitar el acceso al mismo. En instalaciones pequeñas, alternativamente a la instalación de
una caseta, la entrada a la estación podrá realizarse por tapas de registro directamente desde
la superficie.

En la selección del emplazamiento y durante la posterior construcción de una estación


de bombeo, es importante tener una visión completa e integral del problema que genera
tal construcción, y buscar para ella el emplazamiento más adecuado, de manera que se
facilite la accesibilidad de vehículos, ya sea para llevar herramientas de control o repa-
ración, ya para poder limpiar el pozo de bombas, ya para poder desmotar y transportar
una bomba a un taller de reparación.
De existir, esta caseta externa (a cota superior a la del pozo de bombas) deberá alojar los
cuadros eléctricos de maniobra, el grupo electrógeno, un polipasto para la extracción de las
bombas, etc., como se verá más adelante. A su vez es importante también tener previsión en
la caseta de una toma de agua, dado que es un tema primordial a tener en cuenta tanto para
la higiene del operario, como para la limpieza de material y el propio habitáculo.
Las estaciones de bombeo a que se hace referencia en el presente apartado son las que
se instalan en redes de saneamiento y drenaje de cierta entidad. En redes pequeñas puede
recurrirse a pequeñas estaciones de bombeo alojables en pozos de registro, como por
ejemplo las mostradas en la Fig 102 (en este caso en un pozo de PE).

Fig. 102. Pozo de bombeo de PE

Los accesos a las casetas deben ser amplios para facilitar las operaciones de entrada y
salida de los equipos que integran la estación de bombeo.
En cualquier caso, la estructura de las estaciones de bombeo debe ser de hormigón
armado, debiendo cumplir lo especificado al respecto por la vigente EHE.
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 267

4.9.1. C á m a ra d e e n t ra d a
Cuando a la estación de bombeo acometan varios emisarios simultáneamente, debe dis-
ponerse una cámara de entrada con la misión de recibir y unificar esas incorporaciones y en
la que se inicia la línea de agua.
En la cámara de entrada debe disponerse tanto un aliviadero de emergencia como un
by pass general de la instalación.
El aliviadero debe disponer de un sistema autolimpiable de eliminación de residuos, así
como desembocar en una cámara de alivio, a la cual, además, debe verter el desagüe del tubo
de impulsión (ver apartado 4.9.5). La cámara de alivio debe tener pendiente hacia el tubo de
alivio, el cual debe contar con el desagüe oportuno.
El by pass suele consistir en una serie de compuertas murales de acero inoxidable de
tamaño mínimo 400 x 400 mm, de manera que, maniobrándolas oportunamente, pueda des-
viarse todo el caudal bien por la estación de bombeo o bien por la cámara de alivio.
Cuando no exista cámara de entrada (bien porque solo acometa un emisario a la esta-
ción de bombeo o bien por cualquier otra circunstancia), el aliviadero de emergencia y el by
pass asociado deberán disponerse en otros elementos de la estación de bombeo, como, por
ejemplo, junto al pozo de gruesos, el desbaste o en el propio depósito de bombeo.

4.9.2. Pozo de gruesos

Antes del desbaste es recomendable disponer un pozo de gruesos que permita la sedi-
mentación de los sólidos más pesados y voluminosos con el fin de proteger los equipos de
elevación.
Suele tener fondo tronco-piramidal invertido de fuerte pendiente con el fin de concen-
trar los sólidos decantados en una zona específica donde se puedan extraer de forma eficaz,
para lo que el pozo se debe equipar con los medios necesarios para su recogida, siendo con-
veniente instalar un sistema de extracción mecánica de residuos. En el caso de estaciones
grandes, el sistema de extracción usual consiste en una cuchara bivalva o similar sujeta a un
puente grúa que permita la fácil evacuación de los residuos a contenedores metálicos con
capacidad tal que garanticen un tiempo de almacenamiento de 24 horas para la máxima pro-
ducción.
Los contenedores son de distinta naturaleza en cada instalación, si bien, en cualquier
caso, la zona de almacenamiento de los mismos debe ir dotada de una red de drenaje adecua-
da que permita su limpieza.

4.9.3. Desbaste de sólidos

Las instalaciones desbaste se colocan tras el anterior pozo de gruesos.


Hay muchas disposiciones posibles para estas instalaciones de desbaste, si bien lo reco-
mendable es que consistan, al menos, en dos líneas de entrada colocadas en paralelo, de mane-
ra que se instale en cada una de ellas una reja de gruesos Estas rejas deben tener un ancho
máximo de unos 2 m cada unidad y una separación máxima entre barrotes de 40 mm.
268 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

Es recomendable que la reja se coloque (siempre que se pueda) inclinada, debiendo


estar dotada, además, con los equipos necesarios para su limpieza.
En este sentido, las instalaciones para la limpieza pueden ser de muy diversa naturale-
za. Es especialmente recomendable (máxime en instalaciones grandes) instalar equipos auto-
máticos (al menos en una de las dos líneas), aunque, no obstante, en bombeos muy pequeños
puede bastar con equipos manuales (rastrillos, por ejemplo).
Tanto la reja como los peines del limpiarrejas (en su caso) han de ser de acero inoxi-
dable. El bastidor puede ser de acero galvanizado.
En ocasiones, y de manera excepcional como alternativa a lo anterior, es posible susti-
tuir la anterior reja por la colocación de dilaceradores o de bombas con rodete dilacerador
capaces de triturar y transportar sólidos.
En cualquier caso, deben disponerse también las instalaciones necesarias para la reti-
rada de los residuos depositados en la reja, como por ejemplo, tornillos transportadores com-
pactadores sin fin de acero inoxidable, cestillos perforados o contenedores tipo municipal.

Uno de los inconvenientes de las rejas y pozos de gruesos como elementos para el des-
baste de sólidos en las estaciones de bombeo de aguas residuales es la acumulación de
residuos que producen, lo que obliga a su evacuación, pudiendo aumentarse los proble-
mas de olores. Por ello, en determinadas circunstancias (en función del tamaño de la red
o de las características de las bombas) puede prescindirse de dichos elementos.

4.9.4. Eleva c i ó n d e a g u a b r u t a

En función de la forma de instalación de las bombas, las estaciones de bombeo se cla-


sifican en los dos grandes grupos siguientes, de manera que sus características resultan dife-
rentes:
– Estaciones de bombeo con bombas instaladas en seco
– Estaciones de bombeo con bombas sumergidas en el propio depósito de bombeo

4.9.4.1. Características generales de las cámaras de aspiración

En el caso de estaciones de bombeo sumergidas, y para prevenir la acumulación de


sedimentos, es recomendable que las generatrices de la solera de las cámaras de aspiración
estén achaflanadas dándole pendiente hacia el centro de la misma. En instalaciones en seco,
la solera de la cámara de regulación debe tener pendiente hacia el centro como en el caso ante-
rior (ver Fig 103), mientras que en el compartimiento para la instalación de las bombas no es
necesario achaflanar las generatrices de la solera.
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 269

En la Fig 103 se representan esquemáticamente posibles diseños tipo para la instalación


de bombas en redes de saneamiento y drenaje, en función de que las bombas vayan o no
sumergidas y sean horizontales o verticales.

Fig. 103. Instalaciones sumergidas con bomba vertical

En la solera de la cámara de aspiración se debe construir una poceta que permita intro-
ducir una bomba pequeña con la misión de vaciar completamente el depósito. La solera de la
cámara debe tener pendiente hacia dicha poceta.
270 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

Cuando existan varias bombas en la cámara de bombeo, ésta se debe compartimentar


en diversas cámaras de aspiración de forma que haya al menos dos líneas completas de bom-
beo. En esos casos, además, cada compartimento deberá estar conectado con los adyacentes
mediante compuertas murales.
El número de bombas que determina la necesidad de compartimentar la estación de
bombeo depende de cada circunstancia particular, si bien, y a título orientativo, es recomen-
dable que en cuanto haya 3 o mas bombas se compartimente la estación.

4.9.4.2. Cámaras tranquilizadoras

En la entrada a la cámara de aspiración deben siempre disponerse cámaras tranquili-


zadoras para disipar la energía cinética del flujo entrante (ver Fig 104). Estas cámaras deben
ser de hormigón armado y tener practicados unos agujeros en la solera enfrentados a las bom-
bas de manera que se distribuya el caudal de entrada entre ellas de manera uniforme.
En instalaciones pequeñas (caudales inferiores a, por ejemplo, valores del orden de 20
m3/h) se pueden sustituir las anteriores cámaras tranquilizadoras de hormigón armado por
pantallas deflectoras de acero inoxidable o galvanizado.

Fig. 104. Detalle de pantallas deflectoras (izquierda) y cámaras tranquilizadoras (derecha)


Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 271

4.9.4.3. Bombas

Las bombas a instalar en las estaciones de bombeo de aguas residuales pueden ser de
los siguientes tipos:
– Centrífugas
– De hélice
– De flujo
Cuando las aguas residuales a impulsar contengan en su interior muchos gruesos debe-
rán instalarse bombas especiales, como las bombas piraña o las trituradoras.
A su vez las bombas pueden instalarse en posición horizontal o vertical y ser sumergi-
bles o no, pudiendo equiparse, por otro lado, con motores de velocidad fija o variable.

La opción de adoptar la elección de bombas con motores de velocidad variable ante los
de velocidad fija se ve ampliamente compensado por su notable versatilidad. Éstos faci-
litan la regulación de caudales, que permiten absorber variaciones de caudales dentro
de ciertos márgenes sin tener que efectuar constantes paradas y arranques de bombas.
Simplemente permiten variar la velocidad de giro de las bombas variando así los cau-
dales bombeados.

El número mínimo de bombas a instalar será, en cualquier caso, de 2, debiendo dejar


siempre, al menos, una de ellas de reserva. Todas ellas (incluida la de reserva) estarán insta-
ladas y conectadas de manera adecuada para que puedan utilizarse cuando se requieran.
En el caso de disponer varias bombas, todas deben ser iguales, debiendo cada una de
ellas ser capaz de elevar el caudal máximo de cálculo dividido entre el número de bombas
menos uno.
No obstante lo anterior, cuando el régimen de caudales sea muy variable, pueden ins-
talarse varios grupos de bombas para acoplarse a cada régimen de funcionamiento. En este
caso, todas las bombas de un mismo grupo deben ser iguales entre sí y, en cualquier caso, las
de grupos diferentes habrán de tener la misma altura de elevación y ser de la misma tipolo-
gía.
Cuando, conforme a lo especificado en el párrafo anterior, se dispongan bombas de
tamaños diferentes, lo normal es que la de reserva sea del menor de ellos.
Las bombas sumergibles se deben instalar acopladas a un pedestal y deben ir siem-
pre dispuestas con un tubo guía y una cadena para facilitar las operaciones de montaje y
desmontaje de las mismas. Las bombas instaladas en seco se montan sobre una base sopor-
te pudiendo o no disponerse carril guía en este caso (ver Fig 103). En cualquier caso, los
equipos de bombeo nunca se deben instalar anclados directamente mediante pernos a la
solera.
El tubo guía será, en general, de alguno de los siguientes diámetros nominales:
3
⁄4´´ - 1 1⁄4 ´´ - 2 ´´ó 3 ´´
272 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

El fabricante de la bomba debe facilitar la curva de altura – caudal de funcionamiento,


así como la tensión, intensidad, potencia y velocidad de funcionamiento de la bomba
El arranque de las bombas puede hacerse de diferentes maneras (arranque directo,
arrancadores suaves, variadores de frecuencia, etc.), en función del tamaño de las mismas,
debiendo el respectivo proyecto especificar en cada caso particular.

Un posible criterio para el arranque de las bombas puede ser el siguiente, en función de
la potencia P de las bombas instaladas:
Pb < 5 kW arranque directo de las bombas
5 kW < Pb < 15 kW arranque mediante arrancadores suaves
15 kW < Pb arranque mediante variadores de frecuencia
En cualquier caso, lo más deseable es el arranque mediante variadores de frecuencia, de
manera que, en la medida de lo posible, deberían emplearse estos equipos en cualquier
rango de potencias.

En general, las bombas deben estar fabricadas de fundición, a excepción del eje del
motor y la tornillería que serán de acero inoxidable. El tubo guía y la cadena deben ser de
acero galvanizado y el pedestal o la base soporte de fundición dúctil o de acero inoxidable.
Es recomendable que la protección del motor de la bomba sea, al menos, del grado IP
55 y el aislamiento de la Clase F.
En cualquier caso el necesario cableado de las bombas debe contar con las proteccio-
nes necesarias, así como disponerse alojado en el interior de un tubo cuando atraviese los
muros de la estructura.
Las bombas han de estar unidas directamente mediante bridas al tubo de impulsión (ver
apartado 4.9.5) y, en su caso, al de aspiración (ver apartado 4.9.4.4).
Debe también instalarse siempre una boya de alarma que accione la parada de las bom-
bas en situaciones de emergencia.
Las bombas deben cumplir con la normativa de seguridad vigente en España para apa-
ratos instalados en locales húmedos, y con las siguientes Directivas Europeas y sus modifi-
caciones posteriores:
– 91/368 (maquinaria)
– 89/392 (máquinas)
– 89/336 (compatibilidad electromagnética)
– 73/23 (baja tensión).
Por último, las bombas deben ser conformes a lo especificado en las siguientes normas:
– UNE-EN 809 (seguridad)
– UNE-EN 12.100 (seguridad)
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 273

– UNE-EN 60.034 (características técnicas)


– UNE-EN 61.000-6(compatibilidad electromagnética)
– UNE-EN 12.050 (diseño)

4.9.4.4. Tubo de aspiración

El tubo de aspiración es aquel tramo de conducción que une la toma a la bomba. Solo
es necesario en el caso de bombas instaladas en seco.
En cuanto a los materiales de este tubo, el mismo debe ser, preferentemente de acero
galvanizado o inoxidable. Es recomendable instalar una válvula de compuerta que permita el
cierre del paso del agua hacia la bomba.

4.9.5. Colector de Impulsión

El colector de impulsión es aquel tramo de conducción que une las bombas con la con-
ducción de impulsión general, debiendo dimensionarse para el caudal máximo de las bombas.
Suele ser, preferentemente, de acero galvanizado o inoxidable y se debe disponer con
las bridas, carretes de desmontaje y elementos de unión necesarios para que pueda desmon-
tarse en su totalidad, para lo que las longitudes máximas de cada tramo de tubo no deberían
exceder los 4 metros.
El colector de impulsión tiene dos tramos diferenciados, uno el que conecta a cada
bomba en particular y otro el que recoge los anteriores y se une a la conducción general.
En el tramo que conecta cada una de las bombas debe disponerse una válvula de com-
puerta y otra de retención, antes de la conexión de todos ellos en el tramo común.
En el tramo del colector de impulsión previo a la conducción general, y una vez que
haya recogido todos los tramos que conectan a cada una de las válvulas, debe instalarse un
caudalímetro y un presostato.
Debe también disponerse un tramo de desagüe en el tubo de impulsión que vierta a la
cámara de alivio. Previo a tal vertido hay que colocar una válvula de compuerta.
El colector de impulsión debe alojarse en una cámara de las dimensiones necesarias
para dar cabida al tubo de impulsión y la valvulería asociada. La solera de esta cámara debe
disponerse a una cota superior que el nivel máximo que pueda alcanzar el agua en la cámara
de aspiración.
La cámara en la que se aloje el colector de impulsión debe tener pendiente hacia la
cámara de alivio, a la que debe estar conectada.

4.9.6. Instalaciones adicionales

En el presente apartado se especifican algunas indicaciones recomendables que las ins-


talaciones adicionales básicas (instrumentación, equipos eléctricos, equipos para la desodori-
zación, etc.) que sea necesario instalar en las estaciones de bombeo deben cumplir.
274 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

En cada instalación en particular, el respectivo proyecto deberá especificar el detalle de


las instalaciones adicionales necesarias en función de las características especiales de cada
una.
En cualquier caso, los sistemas de control y eléctricos se deben disponer, preferente-
mente, en un armario instalado en una sala seca independiente a la cámara de elevación de
agua bruta. Es recomendable que el sistema de ventilación de esa sala no tome aire de la zona
de bombeo.
Se debe estudiar en detalle la posible afección del golpe de ariete a la instalación. Si
fuera necesario, la impulsión se debe equipar con las instalaciones necesarias para minorar los
efectos de las posibles sobrepresiones debidas al golpe de ariete, como por ejemplo, ventosas,
válvulas de alivio, calderines u otros mecanismos. Igualmente, debe constar de las piezas
especiales necesarias (codos, tes, pantalones, reducciones, etc.) para dar continuidad a la con-
ducción.

4.9.6.1. Instrumentación

4.9.6.1.1. Instalaciones básicas

Para controlar la marcha y paro de las bombas que componen el bombeo es preciso dis-
poner de sensores que indiquen el nivel de agua dentro del pozo de bombeo. Por ello, es reco-
mendable que, independientemente del tamaño de la estación de bombeo, se dispongan siem-
pre sensores de nivel para el accionado automático de las bombas de los dos siguientes tipos:
– reguladores basculantes con interruptor interno (boyas), que son unos sensores
básicos situados a diferentes alturas, que accionan las bombas en función del nivel
de agua alcanzado.
– sensores de nivel (de tipo piezorresistivo, ultrasónicos o de radar), que permiten una
regulación de las bombas más avanzada en función del nivel y de la velocidad de
llenado del depósito de bombas.
Cuando la cámara de bombeo esté compartimentada deberán disponerse sensores de
nivel en cada uno de los compartimentos. A la hora de realizar el diseño de regulación y de
seguridad de un bombeo, es importante tener en cuenta la correcta instalación de las boyas
tanto desde el punto de vista de funcionamiento sin turbulencias como desde el punto de vista
de la seguridad de las tareas de mantenimiento. Las boyas han de estar ubicadas en una cáma-
ra tranquilizadora, ya sea de obra, ya de chapa. Esta cámara tranquilizadora sirve para evitar
los movimientos bruscos de las boyas al entrar el agua en el pozo de bombas.
El programa de funcionamiento deberá estar diseñado para que todas las bombas,
incluidas las de reserva, trabajen aproximadamente el mismo número de horas mensuales.
Deberá también disponerse una sonda que permita saber si se está vertiendo por el ali-
viadero de emergencia.
Por otro lado, ya se trate de una regulación por boyas o por sensor de nivel, será siem-
pre necesaria una boya de seguridad de nivel mínimo que actúe directamente sobre el cuadro
eléctrico de control y pare todas las bombas para impedir que estas trabajen en vacío.
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 275

En el interior de la caseta se debe colocar un armario que contenga el cuadro eléctrico


con los automatismos necesarios de instrumentación y control para, al menos, las siguientes
operaciones:
– arranque y parada de las bombas en función de la altura en las sondas de nivel
– parada de las bombas por sobrepresiones
– accionamiento mecánico del limpiarrejas (en su caso)
– protecciones térmicas de los motores
– alarmas

Es importante tener la posibilidad de centralizar el mando y control de varias estaciones


de bombeo de las mismas características, sometiéndolas a una regulación en tiempo real
integral y conjunta con el sistema de drenaje urbano del que forman parte. Esto requie-
re de la telemetría y del telecontrol.

4.9.6.1.2. Controlador programable de las bombas

Es recomendable que las estaciones de bombeo dispongan de un Controlador Lógico


Programable (PLC) que permita controlar y regular el funcionamiento de las bombas de tal
manera que los niveles de agua en la cámara de aspiración se mantengan entre los niveles pre-
viamente prefijados.
Las funciones principales de este PLC serán:
– Controlar el bombeo en función de los sensores de nivel.
– Registro de los instantes de marchas y paros de las bombas y número de maniobras
totales.
– Adquisición de las señales indicativas del estado de funcionamiento de las bombas,
de las protecciones eléctricas y del grupo electrógeno existente en la estación, así
como del resto de equipos ((reja, tornillo, prensa, etc).
– Intercambio de la información obtenida de los equipos hasta el Centro de Control.
Dado que durante un episodio de lluvia pueden existir fallos de comunicación con el
centro de control y a fin de que no se pierdan datos sobre el funcionamiento del sistema, el
PLC deberá guardar los datos con fecha y hora para poder ser recuperados a posteriori.
El conjunto del Controlador Programable y de los variadores de frecuencia (en su caso)
debe ir montados en un armario metálico (con protección recomendada IP 54), conteniendo
todos los elementos necesarios para protección y ventilación.

4.9.6.2. Instalaciones eléctricas

En cada instalación en particular, el respectivo proyecto deberá especificar el detalle de


las instalaciones eléctricas necesarias en función de las características especiales de cada una.
276 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

Dependiendo del tamaño del bombeo y de la importancia de la función que desempeña dicho
bombeo, los elementos eléctricos incorporados varían considerablemente.
En cualquier caso, la instalación eléctrica básica de las estaciones de bombeo debe
comprender, al menos, los siguientes elementos:
– cuadro de distribución
– centro de control de los motores
– aparellaje electrónico adicional (botonera de arranque de los motores, cuadros eléc-
tricos, etc.)
– cableado de fuerza y maniobra
– instalación de alumbrado
– instalación de tierra
Los elementos de seguridad eléctricos a considerar son:
– Rearmes automáticos. Se recomienda dotar a los bombeos de rearmes automáticos
de las protecciones magnetotérmicas y de las sondas térmicas (si existen) de cada
una de las bombas. Adecuando estos sistemas, y preparando los protocolos de tra-
bajo, para evitar que el rearme pueda provocar accidentes en los operarios de man-
tenimiento.
– Arrancadores estáticos. Otros elementos importantes que se deben tener en cuenta
en una estación de bombeo son los arrancadores estáticos. Este sistema de arranque
incorpora la electrónica necesaria para:
a. Asegurar unas curvas de arranque y parada suave de las bombas, evitar picos de
corriente y de tensión que pueden provocar: golpes de ariete, rupturas de cade-
nas, deterioro y desgaste, caídas de alimentación, etc.
b. Protege la instalación eléctrica: magnetotérmicos, diferenciales
c. Protección de subcargas, útil para evitar cavitación de bombas
d. Contar horas de funcionamiento, contar maniobras
e. Rearmar automáticamente o vía operador centralizado las protecciones: tanto
eléctricas como sondas térmicas
f. Llevar a cabo un control histórico de fallos
Además de estas protecciones, muchos bombeos están dotados de protecciones de
sonda térmica o de sonda de humedad.

4.9.6.3. Regulación del caudal

Para la correcta regulación de la velocidad de las bombas, y, por lo tanto, de su caudal


de bombeo, es recomendable que cada una de las bombas instaladas en las estaciones de bom-
beo esté equipada con un variador de frecuencia, si su potencia es superior a un valor del
orden de 15 kW. Para ello, debe instalarse un sistema de medición de nivel en continuo
mediante ultrasonidos. Los variadores deben cumplir con las especificaciones de la norma
UNE-EN 61.800.
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 277

Cuando la potencia de las bombas sea inferior a dicho valor del orden de15 kW (y no
fuera necesario, en consecuencia, el empleo de variadores de frecuencia), la regulación del
caudal se realizaría mediante varias boyas, complementarias a la de emergencia o alarma.
Cuando la potencia de las bombas sea superior a la que determine la necesidad de ins-
talar variadores de frecuencia para la regulación del caudal (unos 15 kW), se deberían insta-
lar, además, dos boyas, una para el nivel mínimo y otra para el máximo que permitan regular
el caudal en caso de avería del medidor de ultrasonidos en continuo.
La potencia individual de los variadores instalados debe ser, aproximadamente, un 25%
superior a la nominal de cada bomba.
Los variadores se deben instalar en el armario del controlador programable, siendo
recomendable que vayan equipados con los siguientes equipos para las señales de operación
y control:
– regulador PID interno.
– tarjeta de comunicación que posibilite el control del variador desde algún equipo
remoto.
– varias entradas analógicas y digitales
– varios relés de salida
– panel de control LCD
Los variadores deben cumplir con la normativa de seguridad vigente en España para
aparatos instalados en locales húmedos, y con la Directiva Europea de compatibilidad elec-
tromagnética 89/336/CEE y sus modificaciones posteriores.
En particular, la compatibilidad electromagnética de estos equipos debe ser conforme
a las normas UNE-EN 55.011 y UNE-EN 61.000-6. La seguridad eléctrica debe cumplir con
la norma UNE-EN 61.010.

4.9.6.4. Grupo electrógeno

En los bombeos ubicados en zonas sensibles o que carezcan de la posibilidad de alivio


en caso de parada eléctrica, se debe disponer la instalación de un grupo electrógeno con capa-
cidad suficiente para alimentar a los equipos electromecánicos de la estación de bombeo
(bombas, polipasto, rejas, cuchara, etc.). Ello permite cubrir los fallos en el suministro eléc-
trico, que precisamente acostumbran a producirse en los momentos críticos, como por ejem-
plo, en un episodio de lluvia. Este elemento es muy importante, tanto más cuánto crítico e
importante sea el bombeo en cuestión.
Será necesario que esta caseta esté bien ventilada y que exista un sistema efectivo de
extracción de humos del grupo electrógeno.

4.9.6.5. Equipos de elevación

Deben disponerse los equipos necesarios para el izado de las bombas, los cuales, según
sea el tamaño de las bombas, pueden ser, en general, de uno de los siguientes tipos:
278 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

– Polipastos fijos en pequeñas instalaciones


– Polipastos móviles a lo largo de una viga
– Puentes grúa
Los polipastos habrán de ser de accionamiento eléctrico, salvo en instalaciones muy
pequeñas en las que se podrían admitir polipastos manuales. En cualquier caso, su capacidad
nominal debe ser de, al menos, el doble del peso del equipo mayor a extraer o mover.
Los equipos de izado deben estar a una altura tal que permitan el izado de la bomba y
su descarga a nivel del suelo y en un lugar cercano o accesible desde la puerta del edificio.

4.9.6.6. Desodorización

A fin de evitar la proliferación de malos olores, todos los elementos que integran las
estaciones de bombeo deben ir alojados en un edificio cerrado, con renovación y tratamiento
del aire.
El sistema de desodorización habitual en estaciones pequeñas será mediante carbón
activo. En grandes instalaciones se suele recurrir a torres de lavado químico o procesos de
nebulización o sistemas de atrapadores moleculares mediante mezclas micronizadas.
El número mínimo de renovaciones recomendado es de siete a la hora, proyectándose
un ventilador de caudal adecuado y la conducción de aspiración con tomas en diferentes pun-
tos localizadas en los lugares donde se prevea la formación y concentración de malos olores.
La conducción se recomienda sea de polipropileno o acero galvanizado. El aire limpio
se evacua a la atmósfera por la correspondiente chimenea, la cual no debería sobresalir más
de un metro del techo del edificio.

4.9.6.7. Eliminación de ruidos

Las estaciones de bombeo deben cumplir con la Reglamentación vigente en materia de


ruidos. Cuando se instalen en las cercanías de núcleos urbanos, deben realizarse estudios
detallados de los niveles de ruidos emitidos para proponer las medidas correctoras necesarias.
En particular, es recomendable que el grupo electrógeno esté insonorizado.

4.9.6.8. Elementos complementarios

Los elementos auxiliares que sea necesario instalar en las distintas cámaras que inte-
gran las estaciones de bombeo (marcos y tapas exteriores de cierre, pates de acceso o escale-
ras, barandillas, cadenas de seguridad, rejillas tramex, etc.) deben cumplir con lo especifica-
do para los mismos en el apartado 4.12.8.

4.10. E S TACIONES DE VAC Í O Y OT RO S E L E M E N TOS ASOCIADOS


A REDES EN DEPRESIÓN

Los sistemas de saneamiento por vacío están constituidos por los dos elementos
siguientes: las redes y la central.
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 279

Las redes de vacío, a su vez, están formadas por los siguientes componentes:
– Válvulas de captación: situadas en unos pozos de registro constituyen el interfaz
entre las redes gravitatorias y las redes de vacío.
– Sistema de tuberías
– Central de vacío
La central de vacío, por su parte, es una infraestructura similar a una estación de bom-
beo convencional a la que se añaden unas bombas de vacío y un tanque de almacenamiento.
Los principales componentes de las estaciones de vacío son los siguientes:
– Bombas de vacío: equipo capaz de generar el vacío necesario a lo largo de la red de
saneamiento.
– Bombas de impulsión: Elementos destinados a la elevación de las aguas residuales
del tanque de almacenamiento para llevarlas al sistema de saneamiento convencio-
nal.
– Depósito de vacío: Tanque de almacenamiento sometido a presión negativa que
recibe la mezcla aire-agua residual proveniente de la red de saneamiento por vacío.
– Sistema de tratamiento de aire: Sistema destinado a depurar el aire extraído por las
bombas de vacío de la red de saneamiento.
– Cuadros eléctricos.
– Instalaciones adicionales (sistema de ventilación, iluminación, grupo electróge-
no…)
La presencia de bombas de vacío conlleva que la descarga de la red general de alcanta-
rillado se realice sobre un tanque de almacenamiento que se encuentra sometido a presión
negativa y conectado al generador de vacío y a la red general de alcantarillado por vacío, el
cual se conoce con el nombre de tanque de vacío. En el caso de que el vacío sea generado por
bombas eyectoras, la red de alcantarillado descarga a un sumidero de acumulación, en el que
tras alcanzarse un determinado nivel de llenado, se produce el vaciado por medio de la activa-
ción de una válvula de interconexión. El transporte del volumen de aguas residuales almace-
nado en la mencionada cámara colectora o sumidero de acumulación, se fundamenta en el gra-
diente de presiones existente entre la cámara colectora, sometida a presión atmosférica y la red
general de alcantarillado de saneamiento por vacío, que se encuentra a presión negativa.
Las dimensiones de las estaciones de vacío varían en cada caso particular en función
del número y capacidad de los elementos a instalar. En función de su implantación las cen-
trales de vacío pueden ser aéreas o enterradas. Independientemente de su geometría e implan-
tación todos los equipos instalados en su interior deben ser accesibles para su extracción y
substitución. Para ello deben preverse los accesos suficientes.
En cuanto a los sistemas de saneamiento por vacío, en España son de reciente implan-
tación (hay dos o tres experiencias a la fecha), si bien presentan las siguientes ventajas, entre
otras, respecto a los sistemas convencionales:
a) tuberías de menor diámetro, reduciéndose el impacto ambiental de la construcción.
b) velocidad de circulación del agua mayor.
280 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

c) mejor adaptación al terreno (excavaciones más pequeñas, más rápidas, de poca pro-
fundidad, adecuado para subsuelos difíciles: roca, terrenos inestables o terrenos con
nivel freático alto).
d) no se requieren pozos de registro.
e) no existen problemas de olores debido a la presencia de una cierta proporción de
aire que evita que se produzcan reacciones anaeróbicas en las aguas residuales
transportadas.
f) sistema completamente estanco, con lo que se minimiza el riesgo de aparición de
fugas que puedan contaminar el medio adyacente a la red de saneamiento.
g) fácil adaptación a terrenos llanos con pendiente insuficiente como para instalar un
sistema convencional, debido al perfil en dientes de sierra que adopta la red de
tuberías.

4.11. C O M P O N E N T E S D E C A P TAC I Ó N S U P E R F I C I A L D E L A E S C O R R E N T Í A

El drenaje urbano de superficie consta, básicamente, de los siguientes componentes:


– Imbornales
– Canales y rejillas de desagüe

4.11.1. I m b o rnales

4.11.1.1. Generalidades

Los imbornales (también llamados absorbederos o sumideros) se han definido a los


efectos de esta Guía Técnica (ver apartado 2.6) como aquellos elementos que recogen las
aguas pluviales de escorrentía y las introducen en la red de saneamiento. Están constituidos,
en general, por los siguientes componentes:
– Elemento de recogida de las aguas pluviales
– Rejilla
– Albañal
– Entronque

4.11.1.2. Componentes de los imbornales

a) Elemento de recogida de las aguas pluviales. Consiste en una arqueta o en un pozo


de registro el cual tiene practicada una abertura que permita la recogida de las aguas
pluviales y que, en cualquier caso, deberá cumplir con lo especificado en el apar-
tado 4.5.
El elemento de recogida de aguas pluviales puede clasificarse de distintas maneras:
– Con arenero o sin él. La función de arenero se consigue disponiendo el albañal
a una cota superior que la solera del imbornal
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 281

– Sifónicos o no sifónicos. En la Fig 88 (arriba) pueden verse los dispositivos más


frecuentes de sifonado
– De rejilla (consistente en una abertura cubierta por una reja sobre la que cae el
agua) o de buzón (consistente en una abertura, o buzón, situada en el bordillo de
la acera) o mixtos (con rejilla y buzón)
– Prefabricados (materiales termoplásticos de pared estructurada u hormigón) o
construidos “in situ” (hormigón armado)
b) Rejilla. Las rejillas a instalar en los sumideros o imbornales deben cumplir con lo
especificado para las mismas en la norma UNE-EN 124. Deberán ser de fundición
dúctil, recomendándose sean, como mínimo, de la clase C 250 si van en un arcén o
D 400 si van en calzadas. Para facilitar la limpieza del imbornal, es muy conve-
niente que la rejilla sea abatible y que en posición abierta tenga un enclavamiento
de seguridad.
c) Albañal. El diámetro del conducto de unión con la red de alcantarillado (albañal)
se recomienda esté comprendido entre 300 y 400 mm, debiendo cumplir con lo
especificado para los mismos en el apartado 4.6.
d) Entronque. En general, en redes nuevas de alcantarillado, el entronque de los
imbornales a la conducción principal de la red se debe realizar siempre a través de
una arqueta o pozo de registro de la propia red, bien existente en la red o bien cons-
truido “ex profeso”. No obstante lo anterior, en calles con una gran densidad de
imbornales, para minimizar el número de conexiones (y por tanto la cantidad de
pozos en el conducto principal), se pueden conectar los imbornales entre sí por
parejas (nunca más de 2 en serie), siempre y cuando la distancia entre ellos sea infe-
rior a unos 15 m.
Por lo demás, el entronque de los sumideros con las redes de alcantarillado debe
cumplir con lo especificado en el apartado 4.6.

Los problemas más importantes en los imbornales vienen derivados de su posible obs-
trucción y por las dificultades de su limpieza. Así, en algunas ciudades el criterio del
tamaño del albañal antes enunciado es aún más exigente. En Barcelona, por ejemplo, se
exige diámetro mínimo 400 mm cuando conecta a red no visitable, y 500 mm cuando
conecta a red visitable. El objetivo es minimizar el riesgo de obstrucciones, habida cuen-
ta de que en esta ciudad se exige siempre que sea posible que los imbornales sean de tipo
mixto (rejilla+buzón).
En cuanto a la exigencia de que en redes nuevas el entronque de los imbornales a
la conducción se debe realizar siempre a través de una arqueta, debe destacarse que
dicho principio es aún más importante que en el caso de acometidas de edificios,
pues al recoger la escorrentía de la calle con los arrastres que ésta pueda acarrear,
los albañales de los imbornales son muy vulnerables a sufrir obstrucciones. Por esta
razón es esencial poder acceder a limpiarlos tanto desde los pozos de registro de la
red, como desde la caja del propio imbornal (de ahí la necesidad de la reja abati-
ble).
282 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

La elección del tipo de imbornal viene condicionada por la existencia o no de bordillo y,


sobre todo, por la posibilidad de existencia de hojas del arbolado u otro tipo de arrastres
que puedan obstruir la rejilla. Los mixtos son los más recomendables, puesto que la posi-
ble obstrucción de la rejilla no impide su funcionamiento al recoger el agua a través del
buzón. Su inconveniente es la gran cantidad de arrastres sólidos que se introducen en la
red.
La posibilidad de incorporar un arenero en los imbornales es una opción muy interesan-
te, en tanto en cuanto supone una función descontaminante a costa de obligar a una lim-
pieza más frecuente, tanto porque se llena el arenero como porque en él pueden quedar-
se materias fermentables.
A su vez, los imbornales pueden ir provistos o no del correspondiente sifón, cuyo objeti-
vo es evitar que los malos olores salgan a la superficie. La instalación de sifones puede
ser inevitable en cascos antiguos de ciudades o zonas peatonales en las que los olores
pueden generar molestias no asumibles por la ciudadanía, pero en general y para garan-
tizar una correcta ventilación de la red de saneamiento, debe evitarse en los imbornales
la instalación de sifones. Más aún en las redes visitables, donde la seguridad de los ope-
rarios que eventualmente accedan a la red depende de la correcta ventilación de ésta.
Por otro lado, las rejillas admiten distintos diseños según fabricantes, como por ejemplo,
con las barras transversales, diagonales, formando huecos, etc. (ver Fig 105), aunque se
ha demostrado mediante ensayos realizados en el Laboratorio de Hidráulica de la Uni-
versidad Politécnica de Cataluña que, en viales con pendiente transversal y longitudinal,
las rejillas de barras diagonales tienen una eficiencia de captación mayor que las de las
barras transversales o longitudinales.
En cualquier caso, es conveniente que el fabricante de la rejilla certifique si la misma
mantiene la misma clase resistente cuando trabaja bajo condiciones distintas a las que
establece la norma UNE-EN 124, ya que ésta prevé el ensayo de los elementos de cubri-
ción apoyados en sus cuatro lados, mientras que en la realidad, la rejilla puede estar tra-
bajando en otras condiciones (triapoyada si tiene buzón, o biapoyada si cubre un canal).
Es por ello importante pedir ensayos acreditativos cuando la rejilla no vaya a trabajar
cuatriapoyada, pues este aspecto es muy limitante mecánicamente.

Fig. 105. Rejillas tipo (ranuras de paso variables, según fabricantes)


Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 283

4.11.2. C a n a l e s y rejillas de desagüe

Las canales de recogida de aguas pluviales constan de una canaleta cubierta por una
rejilla (o un conjunto de rejillas) de fundición dúctil, que deben cumplir los mismos requisi-
tos que los imbornales, y además con las especificaciones de la norma UNE-EN 1.433.
Las canaletas propiamente dichas, pueden ser de hormigón (en masa, armado o polí-
mero), fundición o de materiales plásticos, admitiéndose diversos diseños, como los que se
indican en la figura adjunta, debiendo cumplir, en cualquier caso, las especificaciones de la
norma DIN 19.580.
Las rejillas han de ser de fundición dúctil y estar provistas de un dispositivo de suje-
ción. El ancho entre ranuras no debe ser superior a 32 mm. Deben cumplir con lo especifica-
do para las mismas en la norma UNE-EN 124, recomendándose que sean como mínimo de la
clase D 400.
La conexión del canal de desagüe con la red pública de alcantarillado se realiza a tra-
vés de un albañal que debe cumplir con lo especificado para los mismos en los apartados 4.6
y 4.11.1.
Una categoría especial de canal de desagüe de gran envergadura son las denominadas
“rejas interceptoras” o “rejillones transversales”. Se disponen, habitualmente, de forma per-
pendicular al eje de una calle al objeto de interceptar grandes caudales de escorrentía. El
canal, en este caso, suele tener una profundidad del orden de 1 m y una anchura de 50, 70 ó
100 cm, en función del tipo y la forma de colocación de las baterías de rejas.
Desde el punto de vista de la eficiencia de captación, de la robustez ante atascos y del
mantenimiento, es preferible en general disponer imbornales individuales aislados (tantos
como sea necesario) que rejas continuas con canal lineal.

A diferencia del imbornal (que es un elemento de captación puntual), la canaleta o canal


de recogida es un elemento de tipo lineal. Los posibles diseños para las canaletas de
recogida de agua y para las rejillas de cubrimiento son muchos. En las figuras adjuntas
se muestran algunos de ellos.
En cuanto a las dimensiones de las “rejas interceptoras”, hay muchos diseños al respec-
to: se pueden colocar unidades de rejilla normal (de 70 x 30 cm) apoyadas sobre su lado
corto, o bien unidades de reja de gran dimensión (de 100 x 50 cm) apoyadas sobre su
lado largo o sobre su lado corto, en función de sus prestaciones mecánicas.

Fig. 106. Ejemplos de canaletas de recogida de aguas


284 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

Fig. 107. Ejemplo de rejillas de cubrimiento para canaletas

4.12. OT RO S E L E M E N TO S C O M P L E M E N TARIOS EN LAS REDES DE SANEA-


M I E N TO

En el presente apartado se exponen las principales condiciones que deben satisfacer los
principales elementos complementarios a instalar en una red de saneamiento (de acuerdo con
la definición que para los mismos se ha expuesto en el apartado 2.6), los cuales son básica-
mente los siguientes:
– Cámaras de descarga
– Cámaras de rotura de carga
– Elementos de ventilación
– Rápidos
– Sifones
– Areneros o trampas de sedimentos
– Válvulas, ventosas, desagües y compuertas
– Elementos auxiliares de accesibilidad
– Elementos ligados al telecontrol: sensores, etc.
Salvo los tres últimos, estos elementos complementarios pueden ser construidos “in
situ” o bien prefabricarse. En el primer caso, las obras de fábrica que constituyan los ele-
mentos complementarios de la red de saneamiento serán, en general, de hormigón armado o
de fábrica de ladrillo macizo.
– En cualquier caso, los materiales a emplear en su fabricación (cemento, fundición,
acero, ladrillos, etc.) se recomienda sean conformes a lo especificado para los mis-
mos en el apartado 3.1.
La unión de los tubos a las obras de fábrica que integren los elementos complementa-
rios se hará de tal modo que se garantice la misma estanquidad que la exigida a las uniones
de los tubos entre sí.
En el caso de las tuberías rígidas, deberán colocarse juntas elásticas, a una distancia
inferior a 50 cms. de la pared de la obra de fábrica, antes y después de la misma, al objeto de
evitar que, como consecuencia de asientos desiguales del terreno, se produzcan daños en la
tubería o en su unión a la obra de fábrica.
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 285

En la presente Guía Técnica se establecen unos criterios generales sobre las condiciones
que deben cumplir los elementos complementarios de las redes de saneamiento sobre la
base de lo actualmente normalizado al respecto.
Lo cierto es que la Reglamentación y normativa actualmente vigente al respecto de estos
elementos es escasa y no concreta cuestiones tales como materiales admisibles, dimen-
siones, etc., por lo que, para cada servicio en particular, y en aras a optimizar la explo-
tación, es conveniente normalizar en todo lo posible los tipos y clases de estos elementos
complementarios de la red de saneamiento.

4.12.1. C á m a ras de descarga

Las cámaras de descarga consisten, en general, en un depósito adosado bien directa-


mente al conducto que se desea limpiar o bien a un pozo de registro intermedio. Suelen estar
ubicadas en cabecera de las redes. Su alimentación se realiza, habitualmente, a través de la
red pública de distribución de agua.
Dichos depósitos pueden construirse “in situ” (bien de fábrica de ladrillo o de hormi-
gón) o ser suplidos por una arqueta bien prefabricada o también construida “in situ”, debien-
do cumplir con las características dimensionales y mecánicas exigidas para las mismas en el
apartado 4.5, evitando la instalación en ellas de elementos metálicos fácilmente oxidables, así
como piezas móviles susceptibles de deteriorarse por el contacto con el agua. Habrán de estar
cubiertas con un marco y tapa de registro, así como equipadas con los necesarios pates para
su operación, todo ello conforme a lo especificado en el artículo 4.12.8
El vaciado de la cámara será, en general, automático, produciéndose la descarga de
manera inmediata cuando el agua llena el depósito. El cebado de la cámara, por su parte, debe
ser instantáneo.

Es recomendable que la alimentación de las cámaras de descarga se realice con agua reu-
tilizada, reciclada o agua no potable en general (procedente del subálveo, por ejemplo).

4.12.2. C á m a ra s d e ro t u ra d e c a rga

Las cámaras de rotura que se dispongan al final de las conducciones a presión tienen
por misión forzar la pérdida de energía necesaria para el paso de un régimen de presión a uno
de lámina libre. Deben ser de hormigón armado, con dos compartimentos separados (uno para
la rotura de la carga en sí misma y la necesaria disipación de energía y el otro para la con-
ducción del agua hacia la red en lámina libre).
La solera tendrá una pendiente no inferior al 2% e irá revestida con un adoquinado de
granito que facilite la disipación de energía.
286 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

Los diseños de las cámaras de rotura son muy variados en función de las necesidades
específicas de cada caso concreto. En la Fig 108 se muestra un ejemplo de cámara de
rotura a título meramente orientativo.

Fig. 108. Cámara de rotura

4.12.3. Elementos de ventilación

Los sistemas de ventilación a instalar en las redes de alcantarillado pueden ser, en


general, de los dos tipos siguientes:
a) Ventilación natural. La ventilación natural de la red de alcantarillado puede reali-
zarse, a su vez, por alguno de los siguientes procedimientos:
- Mediante pozos, chimeneas o armarios conectados a la red de alcantarillado (ver
figuras adjuntas)
- Utilizando para este fin las bajantes de las aguas pluviales
b) Ventilación forzada. La ventilación forzada de las redes de alcantarillado consistirá
en producir un tiro forzado en los puntos altos de las conducciones.
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 287

Los elementos de ventilación pueden ser de tipologías muy variadas, tal y como antes se
ha indicado. En las figuras adjuntas se muestran algunos ejemplos, a título meramente
orientativo.

Fig. 109. Esquemas de chimeneas de ventilación

Fig. 110. Esquemas de armarios o pozos de ventilación

4.12.4. R á p i d o s

Como se dijo en el apartado 4.5 si la caída es mayor de unos 4 metros de altura debe-
rán construirse rápidos alternativamente a los pozos de resalto. También deberán construirse
rápidos cuando se produzcan diferencias de nivel superiores a las especificadas en el aparta-
do mencionado, en el caso de conducciones visitables.
Los rápidos, según sea su tipología, pueden ser de solera en pendiente, disponiendo en
este caso una escalera lateral para el paso del personal de mantenimiento, o en cascada con
288 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

escalonado de material resistente a la erosión. Pueden también adoptarse soluciones especia-


les, como por ejemplo rápidos a base de vórtices.
Atendiendo a su estructura los rápidos pueden ser construidos “in situ” de hormigón
armado, debiendo cumplir con la vigente EHE o bien configurarse mediante marcos prefa-
bricados de hormigón armado a los que se les adosa un pozo de registro para su acceso,
debiendo cumplir en este último caso lo especificado para los componentes en el apartado a
del apartado 4.5.
En cualquier caso, los materiales empleados en la construcción de los rápidos, habrán
de ser especialmente resistentes a la erosión. Además, deberán ser accesibles y de fácil lim-
pieza. Deberán, además, ir dispuestos con un cuenco amortiguador y cámara para la forma-
ción de resalto hidráulico, o, incluso si fuera necesario, se podrán disponer en la solera disipa-
dores de energía.
Cuando la diferencia de caudales entre el máximo a transportar y el medio sea muy ele-
vada, se debe disponer un conducto dentro del rápido capaz de transportar ese caudal medio.

Los diseños de los rápidos son muy variados en función de las necesidades específicas
de cada caso concreto. En la Fig 111 y Fig 112 se muestran algunos ejemplos de estas
infraestructuras, a título meramente orientativo.

Fig. 111. Esquema de rápido en cascada constituido por marcos prefabricados de hormigón.
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 289

Fig. 112. Esquema de rápido in situ en sección visible.

4.12.5. Sifones

El perfil longitudinal de un sifón debe de ser fijado teniendo en cuenta las posibles per-
didas de energía y el facilitar su limpieza. Por ello deberán de evitarse los cambios bruscos de
alineación (en planta y alzado) y de sección. La parte ascendente es conveniente que presen-
te una pendiente no excesivamente fuerte. Suele tomarse como valor de referencia un ángulo
no superior a los 26,5º.
Los sifones constan de sendos pozos de registro a la entrada y a la salida del sifón, los
cuales deben cumplir con lo especificado para los mismos en el apartado 4.5. En el pozo de
entrada debe disponerse, además, un arenero, una reja que evite la entrada de elementos grue-
sos, y, si es posible, un aliviadero. En ambos extremos, además, es recomendable instalar
compuertas que permitan aislar el sifón y elementos de ventilación.
Dada la problemática que presenta el correcto mantenimiento de estas estructuras, es
recomendable que únicamente se construyan sifones de forma excepcional cuando no sean
viables otras soluciones.
Por otro lado, es aconsejable la construcción de varios sifones contiguos de forma que
a medida que aumente el caudal vayan poniéndose sucesivamente en funcionamiento, lo que
puede conseguirse mediante vertederos laterales convenientemente dispuestos. Esta disposi-
ción debe asegurar una velocidad mínima en los sifones al objeto de conseguir su autolim-
pieza. Suele tomarse como valores 1,5 m/s para un colector unitario y 0,9 m/s para un colec-
tor que sólo transporte aguas pluviales. Es obvio que en colectores que incluyan un tramo en
sifón, es de gran interés el limitar al máximo el transporte de sólidos.
290 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

La utilización de los sifones en redes de saneamiento y drenaje urbano suele justificarse


por la necesidad de cruzar por debajo algún obstáculo que se opone al trazado del colec-
tor. Su principal característica es el hecho de permanecer llenas de agua aunque el cau-
dal transportado sea pequeño o inexistente.
Los diseños de los sifones son muy variados en función de las necesidades específicas de
cada caso concreto. En la Fig 113 se muestra un esquema tipo de un sifón a título mera-
mente orientativo.

Fig. 113. Esquema de sifón.

4.12.6. A re n e ros y trampas de sedimentos

En las redes de drenaje se deben evitar las incorporaciones de material sólido a los colec-
tores. Por ello es deseable disponer estructuras de retención en las cabeceras de la red de alcan-
tarillado (o a veces en puntos intermedios de la red), llamados areneros o trampas de sedimentos,
cuya misión es retener las arenas y demás arrastres sólidos que transporta el agua de escorrentía,
antes de que entren en la red, o en puntos concretos de la red que sean de fácil limpieza.
La problemática de la incorporación en la red de alcantarillado de elevadas cantidades
de material sólido, radica en la dificultad y alto coste que requiere la limpieza de la red en los
puntos donde sedimenten o queden retenidos estos materiales, así como las posibles obstruc-
ciones o pérdidas de capacidad que pueden ocasionar en la red. Por otro lado, la presencia de
materiales sólidos incrementa notablemente la capacidad erosiva del agua sobre las paredes
del colector.
Además, estos sólidos llevan asociado un alto porcentaje de la contaminación arrastra-
da por la escorrentía de manera que con su eliminación se reduce de forma significativa la
contaminación vertida a los medios receptores.

Los areneros son fosas y estructuras en las que se persigue reducir la velocidad del agua
para facilitar la sedimentación de los sólidos en su interior. Suelen situarse a la cabece-
ra de la red de alcantarillado, en los puntos de incorporación de torrentes en la red, o
también en el interior mismo de la red.
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 291

B A


Sección A-A’

Sección B-B’
Fig. 114. Esquema de fosa arenera en incorporación de torrentes en la red

ALZADO Pozo de acceso y limpieza

PLANTA

Fig. 115. Esquema de fosa arenera en el interior de la red

Por contra, las trampas de sedimentos consisten en un volumen debajo de la solera del
colector, el cual está recubierto por dos placas horizontales que dejan una ranura per-
pendicular al flujo del agua (ancho de ranura del orden del ancho de la sección) y por
donde caen los sólidos que transporta el flujo de agua por arrastre. Estas placas hori-
zontales pueden levantarse para facilitar la limpieza de la trampa.

Fig. 116. Esquema de trampa de sedimentos


292 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

4.12.7. Válvulas, ventosas, desagües y compuer t a s

4.12.7.1. Generalidades. Definiciones

Las redes de alcantarillado cuyo funcionamiento sea bajo presión hidráulica interior,
deberán ir equipadas con las necesarias válvulas (de compuerta, antirretorno o reductoras de
presión), ventosas y desagües, las cuales deberán cumplir con los requisitos de diseño y fun-
cionamiento especificados para las mismas por la norma UNE-EN 736. Por otro lado, en las
redes en lámina libre también pueden en ocasiones emplearse algunos tipos de válvulas (de
compuerta, o antiretorno), quedando reservado el concepto de “compuerta” para los elemen-
tos de cierta dimensión y fabricación no estandarizada.
Normalmente las válvulas, ventosas y desagües irán provistos de juntas de estanquidad
de neopreno y recubrimientos a base de resinas epoxy.
Complementariamente a las definiciones del apartado 2.6, en los componentes objeto
del presente artículo son de aplicación las siguientes.
a) Válvula de compuerta. Elemento hidromecánico destinado a cerrar el paso del agua
en una conducción mediante un obturador deslizante alojado dentro de un cuerpo o
carcasa. Su funcionamiento será de apertura o cierre total, correspondiendo las
posiciones intermedias a situaciones provisionales.
b) Válvula antirretorno o de retención. Elemento hidromecánico cuya finalidad es la
de dejar pasar el agua tan solo en un sentido, cerrándose cuando ésta intenta circu-
lar en el sentido contrario.
c) Válvula de expulsión y/o admisión de aire (ventosas). Elemento hidromecánico
que, conectado a la conducción en los puntos altos relativos de su trazado, realiza
de forma automática alguna de las siguientes funciones:
- expulsión del aire almacenado en la conducción durante el proceso de llenado
(válvula de expulsión de aire).
- expulsión continua del aire procedente de la desgasificación del agua (purgado).
- entrada de aire en la conducción durante los procesos de vaciado (válvula de
admisión de aire).
En los casos en los que un mismo equipo cumpla varias de estas funciones, la ventosa
suele denominarse de doble o triple efecto o función.
d) Válvula de interfase (saneamiento por vacío)
Elemento hidromecánico que permite el acceso simultáneo, por una parte del cau-
dal de aguas residuales almacenado en el sumidero, y por otra, de aire, a la red de
alcantarillado por vacío. Su funcionamiento debe permitir, al menos, el paso del
volumen de activación en cada ciclo de apertura, entendiendo este volumen como
el volumen de aguas residuales acumuladas en el sumidero a partir del cual el con-
trolador de la válvula de interfase, ya sea por medio de sensores (necesidad de man-
tener aislados de humedecerse) o sistema de boya (sistema sumergible), provoca la
apertura de la válvula.
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 293

La evacuación del fluido debe realizarse manteniendo una proporción constante de


la relación agua/aire que circula por la red de vacío. Esta relación, en condiciones
óptimas de operación, se establece en una proporción de 1:3 (agua:aire).
e) Diámetro nominal (DN). En las válvulas el DN se refiere al diámetro interior de la
sección de paso a la misma en la zona de su conexión con la conducción, indepen-
dientemente que, en su interior, pueda tener partes o conductos de un diámetro dife-
rente.
f) Presión nominal (PN). En las válvulas, la PN es la DP de la conducción que pueda
alcanzarse en el emplazamiento de la válvula. Las PN normalizadas son las indica-
das en la tabla adjunta, las cuales se relacionan como se indican con PFA, PEA y
PMA (UNE-EN 1.074-1).
g) Coeficiente de caudal (KV). Caudal de agua (en m3/hora) a una temperatura entre
5º y 40ºC que pasa a través de la válvula con el obturador totalmente abierto cre-
ando una pérdida de presión dinámica de 0,1 N/mm2.

Tabla 93. Relación entre PFA, PMA y PEA con PN en las válvulas (UNE-EN 1.074-1)

4.12.7.2. Características técnicas y dimensiones

Los materiales a emplear en la fabricación de las válvulas, ventosas y/o desagües de


fondo deberán figurar en el respectivo proyecto y en su defecto habrán de ser aprobados
expresamente por la Dirección de Obra.
En cualquier caso habrán ser nuevos y libres de defectos, adecuados para alcanzar las
características exigidas, no recomendándose admitir la reparación de aquellos que resulten
defectuosos, salvo expresa autorización de las normas de aplicación, que, con carácter gene-
ral, para los distintos materiales, serán los siguientes:
- Acero UNE-EN 1.503-1 o UNE-EN 1.503-2
- Acero inoxidable UNE-EN 10.088
- Fundición dúctil UNE-EN 1.503-3
- Juntas elastoméricas UNE-EN 681-1
- Aleaciones de cobre UNE-EN 1.982 y/o UNE-EN 12.165
Para otros materiales (bronce, fundición gris, latón, etc.) el correspondiente proyecto
deberá especificar la normativa de aplicación.
Los materiales de los distintos elementos constituyentes de las válvulas deberán ser
resistentes a las características de las aguas residuales. Se dispondrán macizos de anclaje de
294 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

hormigón armado en aquellos componentes sometidos a empujes por efecto de la presión,


asegurando la inmovilidad de los mismos. Deberán alojarse, en general, en cámaras o regis-
tros, los cuales deberán cumplir lo especificado para los mismos en la Guía Técnica sobre
tuberías para el transporte de agua a presión (CEDEX, 2003).
La serie de diámetros nominales normalizados para las válvulas, ventosas y/o desagües
de fondo será la siguiente:
150, 200, 250, 300, 350, 400, 450, 500, 600, 700, 800, 900, 1.000, 1.100, 1.200, 1.250,
1.300, 1.400, 1.500, 1.600, 1.800, 2.000

4.12.7.3. Válvulas de compuerta


Las válvulas de compuerta están constituidas básicamente por un cuerpo, tapa, obtu-
rador, husillo o vástago y mecanismo de maniobra.
El cuerpo y la tapa deberán ser de fundición dúctil; el obturador podrá ser bien de fun-
dición dúctil o bien de acero inoxidable; el husillo y el mecanismo de maniobra, deberán ser
de acero inoxidable; la tuerca donde gira éste de bronce, latón o cobre de alta resistencia y los
pernos o tornillos que unan las distintas partes del cuerpo de fundición dúctil.
El diseño de las válvulas de compuerta debe ser tal que sea posible desmontar y retirar
el obturador sin necesidad de separar el cuerpo de la válvula de la conducción. Asimismo,
debe ser posible sustituir o reparar los elementos de estanquidad del mecanismo de maniobra,
estando la conducción en servicio, sin necesidad de desmontar la válvula ni el obturador. La
parte inferior del interior del cuerpo, en general, no debe tener acanaladuras, de forma que
una vez abierta la válvula no haya obstáculo alguno en la sección de paso del agua, ni huecos
donde puedan depositarse sólidos arrastrados por el agua.
La unión de las válvulas se realiza, habitualmente, mediante bridas o con unión flexi-
ble. En el caso de la unión con bridas, ésta se efectúa, por lo general, intercalando un carrete
de anclaje por un lado y un carrete de desmontaje por el otro.

4.12.7.4. Válvulas antirretorno o de retención


Las válvulas antirretorno están constituidas, básicamente, por un cuerpo y un elemen-
to de cierre (clapeta) unido a éste mediante un eje de giro o de traslación. El cuerpo ha de ser
de fundición dúctil o de acero moldeado, la clapeta de fundición dúctil o acero inoxidable y
los cojinetes del eje de giro de bronce.
Estas válvulas admiten diferentes diseños. Por ejemplo, la clapeta, en posición de cie-
rre, podrá quedar en un plano normal o inclinado en relación al eje de la conducción, pudien-
do ser la misma de una pieza o de clapeta partida, o en lugar de este elemento disponer un
disco desplazable en un eje centrado con el de la conducción, u otras disposiciones.
El cuerpo de la válvula debe estar dotado de una tapa sujeta con tornillos que permita
la sustitución de la clapeta o la reparación de los cojinetes. El eje de giro puede estar situado
en la periferia de la clapeta o atravesar ésta. Si el tamaño de la válvula u otras características
así lo aconsejan, la válvula debe estar dotada de contrapeso exterior que podrá estar acompa-
ñado de amortiguadores. En general, la unión de las válvulas a la conducción se realiza
mediante bridas.
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 295

4.12.7.5. Ventosas
Las válvulas de expulsión y/o admisión de aire están constituidas, básicamente, por un
cuerpo, flotadores esféricos o cilíndricos y, algunas veces, por un juego de palancas, sobre las
que actúa el flotador, las cuales accionan las válvulas de cierre de los orificios de entrada y
salida del aire.
El cuerpo ha de ser de fundición dúctil o de acero inoxidable. El cierre de la salida de
aire se realiza por contacto de dos materiales, de los cuales uno debe ser acero inoxidable, y
el otro un material elastomérico. Los flotadores, si actúan como obturadores, deben ser de
acero revestidos de material elastomérico y en otros casos de acero inoxidable, pudiendo
disponerse libres, articulados o guiados. Las palancas, de existir, se recomienda sean de bron-
ce o acero inoxidable.
Las ventosas admiten diferentes diseños, fijándose sus dimensiones de forma que se
garantice su resistencia, y justificándose, con los cálculos y ensayos oportunos, el diseño
adoptado, así como los materiales constitutivos de estas válvulas. Debe tenerse en cuenta en
la elección de la ventosa, el caudal de aire necesario para minimizar los efectos del golpe de
ariete producido por paradas imprevistas de las bombas o por el cierre de las válvulas.
La conexión de la ventosa a la conducción se realiza, en general, mediante bridas. Se
recomienda instalar junto a las ventosas una pequeña válvula de compuerta, de bola o de
asiento, que permita desmontar la ventosa para su reparación o sustitución, cuando la propia
ventosa, en su interior, no disponga de una válvula de obturación a tal fin.

4.12.7.6. Desagües
Están constituidos, básicamente, por un orificio o por una pieza en T, ambos situados
en la parte inferior de la conducción, a continuación de los cuales, y mediante las correspon-
dientes piezas especiales, se coloca una válvula de compuerta, y posteriormente un tramo de
conducción hasta llegar al punto de desagüe adecuado.

4.12.7.7. Compuertas en grandes colectores


Se deben disponer compuertas en las redes de saneamiento en donde se desee impedir
el paso del caudal en una determinada dirección. Se utilizan, por tanto, para desviar caudales
por causas eventuales previamente previstas, tales como operaciones de limpiezas tempora-
les, reparaciones, desvío de caudales a colectores menos cargados, etc.
En los apartados 4.8.1.2.7 y 5.6.6.2 se describen sus diferentes casuísticas y elementos
asociados, así como los criterios a tener en cuenta en el diseño de compuertas en depósitos de
retención.

4.12.8. Elementos auxiliares de accesibilidad


Los principales elementos auxiliares de accesibilidad a instalar en los diferentes com-
ponentes de las redes de alcantarillado para facilitar el acceso a las mismas, así como sus
características básicas son los siguientes:
a) Marcos y tapas de cubrimiento. Los marcos y tapas de cubrimiento deben ser, en
general, de fundición nodular y deberán cumplir con lo especificado para ellas en
296 Guía Técnica sobre redes de saneamiento y drenaje urbano

la norma UNE-EN 124. Sólo en zonas aisladas, o cuando razones de urbanismo así
lo aconsejen, pueden instalarse tapas de hormigón armado o mixtas de hormigón y
fundición, las cuales deberán tener iguales características dimensionales y de resis-
tencia que las anteriores de fundición.
- Las tapas, en cualquier caso, deben cumplir las siguientes funciones:
- Acceso a la red para control de las conducciones y su reparación
- Acceso para la limpieza de conductos
- Acceso para el control de características de las aguas residuales
Las tapas suelen ser, en general, redondas (lo cual evita que puedan caer al fondo
del pozo), debiendo ser su diámetro, como mínimo, de 600 mm. Sólo en arquetas
de inspección pequeñas (de dimensiones interiores aproximadamente 40 x 40 cm)
pueden ser admisibles tapas cuadradas (de dimensiones también 40 x 40 cm). Los
marcos, por su parte, pueden ser bien redondos o cuadrados.
La flecha residual de la tapa (la variación de la cota del centro en razón a un punto
cualquiera de la superficie de asiento tomada como referencia) no debe ser superior
a 1/500 del diámetro de la misma.
Las tapas de cubrimiento a instalar en redes nuevas de alcantarillado deberán ser,
en general, de las siguientes clases de las especificadas en la norma UNE-EN 124,
según el emplazamiento de las mismas:
– Clase B 125, para aceras o superficies similares, tales como zonas de aparca-
miento accesibles únicamente a vehículos de turismo
– Clase C 250, para zonas peatonales, aceras, canales de las calles, bordillos de
calzadas y aparcamientos accesibles a grandes pesos
– Clase D 400, para calles peatonales, bandas de rodadura, calzadas y carre-
teras
En cualquier caso, las tapas deberán ir marcadas con la siguiente información:
– Referencia a la norma UNE-EN 124
– Clase resistente
– Nombre o marca del fabricante
– Marca de calidad de producto, en su caso
– Marcado propiedad
– Identificación del servicio: SANEAMIENTO
En casos particulares, se pueden requerir tapas estancas (a la presión de agua de1
bar en presión o depresión, a los olores, a los gases, etc. con dispositivos de cierre
clavados. El tipo de enclavamiento dependerá de cada situación específica, siendo
el sistema de tornillos el más utilizado. Las tapas estancas deberán disponer como
mínimo de cuatro tornillos de acero inoxidable, así como de juntas elastomérica y
de estanquidad.
Características de los componentes de las redes de saneamiento y drenaje urbano 297

En colectores de grandes dimensiones conviene dis