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4.1.

RECTIFICADO
El rectificado es una operación de mecanizado en la que una herramienta llamada
muela arranca virutas cortas y delgadas obteniendo superficies con un grado de
terminación superficial, exactitud de forma geométrica y precisión dimensional
generalmente superiores a las obtenidas mediante el torneado, el cepillado o el
fresado

Los elementos cortantes son granos de material


abrasivo de forma irregular, de múltiples puntas y
aristas. Cada grano constituye en un filo de los
numerosos que actúan en forma simultánea.

Las muelas son sólidos de revolución moldeados,


compuestos por granos abrasivos distribuidos
uniformemente y unidos mediante un material ligante o aglomerante.

Los granos también pueden actuar sin que formen parte de una herramienta
propiamente dicha, actuando en suspensión en un fluido, como en el caso del
lapidado. La acción de mecanizado se produce al desplazarse la pieza a trabajar
con respecto al “útil lapidador” (de forma complementaria a la superficie que se
mecaniza), entre los cuales se encuentra interpuesto el material abrasivo.

Entre los procesos más empleados en el mecanizado con abrasivos pueden citarse:
el rectificado, el súper acabado, el bruñido y el lapidado. Cada uno de ellos posee
características propias en cuanto al tipo de máquina empleada, la forma de la
herramienta, clase de movimientos principal y de avance, magnitud de la velocidad
de corte, etc. Si bien todos estos procesos, tienen un uso industrial muy difundido,
el rectificado es sin dudas el de mayor aplicación práctica, por lo cual será tratado
con preferencia en lo que sigue.

EL RECTIFICADO

Caracteriza a este proceso el empleo de una muela como herramienta de corte, de


múltiples filos, cuya semejanza con una fresa permite establecer la siguiente
comparación:
MUELA FRESA

Gran cantidad de filos Pequeña cantidad de filos

Alta velocidad de corte Menor velocidad de corte

Pequeña profundidad de pasada Mayor profundidad pasada

Filos irregulares Filos iguales

Filos distribuidos al azar Filos uniformemente distribuidos

¿COMO FUNCIONAN LAS RECTIFICADORAS?

El mecanizado de piezas por abrasión es uno de los tres procesos que eliminan
material de una pieza a fin de darle forma y modelarla de acuerdo a su aplicación
posterior. Se diferencia de los otros procesos de mecanizado porque la remoción
de material es relativamente pequeña, por lo que se trata más bien de un proceso
de acabado de piezas y la herramienta que se emplea para ello es una muela
abrasiva, constituida por granos de cuarzo, carburo de silicio, carborundum o
corindón y un aglutinante.

En nuestro artículo sobre la máquina de lapidar


mencionamos que el mecanizado de piezas por
abrasión comprende, a su vez, diversas técnicas,
una de las cuales es el rectificado. Básicamente, el
rectificado es una operación realizada en piezas
que requieren medidas y tolerancias exigentes, ya
sea dimensionales (diametral, longitudinal o
angular), geométricas (concentricidad, paralelismo, perpendicularidad, etc.) o de
acabado superficial (rugosidad, dirección del rayado, etc.).
Las máquinas empleadas en el rectificado se conocen como rectificadoras y puesto
que existen varios tipos distintos de rectificado la industria también cuenta con la
correspondiente multiplicidad de rectificadoras. En este artículo vamos a citar
únicamente los tipos principales.

TIPOS DE RECTIFICADORA

· RECTIFICADORA CILINDRICA

En la rectificadora cilíndrica, la superficie a rectificar es una superficie de revolución


(como en el torno). Una rectificadora cilíndrica puede ser de exteriores, de interiores,
o estar equipada para hacer ambos tipos de rectificados.

· RECTIFICADORA TANGENCIAL O PLANA

En la rectificadora tangencial o plana, la superficie a rectificar es una cara plana. De


esta forma se consiguen grandes calidades y muy buenas planitudes, además de
precisión en las medidas. La mesa de la máquina está dotada de una base
magnética para la sujeción de la pieza.

· RECTIFICADORA SIN CENTROS

La rectificadora sin centros es una máquina que puede automatizarse sin


demasiados problemas, dotándola de cargador de piezas y un sistema de
evacuación, por lo que se suele usar para conseguir grandes productividades. Su
empleo es común cuando una pieza es demasiado corta para sujetarse entre
centros, o es necesario rectificar toda su longitud.

Una variante de los rectificados es la posibilidad de tallar un perfil en la muela


mediante una herramienta de diamante para obtener rectificados de perfiles
especiales (roscas, engranajes, rodillos de laminación,...)

Ese desplazamiento DT será de una distancia no mayor al ancho de la muela para


repetir las pasadas longitudinales hasta abarcar toda la superficie a rectificar.

DESGASTES DE MUELAS
Al igual que las herramientas de corte, las muelas de rectificado también sufren
desgaste como consecuencia de las grandes fuerzas y altas temperaturas que se
alcanzan en la zona de contacto. El desgaste produce en la muela

Pérdida de capacidad abrasiva

(Escala microscópica).

Pérdida de geometría/perfil (escala

Macroscópica).