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El sociólogo italiano Massimo Introvigne, antes de ser representante de

la OSCE contra la cristianofobia, ha sido durante décadas un gran


estudioso e investigador de las sectas y nuevos movimientos religiosos y
esotéricos en el centro CESNUR. Ante el debate sobre el matrimonio gay
y la importancia deque la sociedad se construya sobre la
complementariedad hombre y mujer, y no sobre el mero deseo,
Introvigne recuerda que la ideología de género nace con Margaret
Sanger, fundadora de la mayor patronal del aborto, la International
Planned Parenthood, cuyo racismo es bien conocido, pero cuya base
esotérica y gnóstica se conoce menos. Introvigne recuerda y analiza esta
conexión en La Nuova Bussola Quotidiana. Lo traducimos a
continuación.

***

En La Nuova Bussola Quotidiana Renzo Puccetti ha explicado con una


plétora de argumentos por qué es absurdo comparar la sentencia del
Tribunal Supremo de EEUU que obliga a los Estados de este país a
introducir el «matrimonio» homosexual con decisiones precedentes
contra la discriminación racial, que declararon ilegítimas las limitaciones
a los matrimonios entre estadounidenses blancos y negros.

Quisiera dar un paso más y devolver la acusación de racismo al


remitente. Efectivamente, la información ha sido totalmente escondida y
censurada, pero precisamente la teoría de género nace y se desarrolla
en ambientes racistas; está incluso involucrada en la organización
racista por excelencia de los Estados Unidos, el Ku Klux Klan.

En un artículo anterior, en el que respondía a la falacia que está de moda,


según la cual la teoría de género no existe, resaltaba las dos versiones
clásicas a las que todos los seguidores sucesivos de la «gender theory»
hacen referencia.
Matriarcas de la ideología de género
La primera es la de la filósofa francesa Simone de Beauvoir, para la
que «no se nace mujer; llega una a serlo» y cada uno -pero ella
pensaba sobre todo en las mujeres- tiene derecho a elegir el propio
género, masculino o femenino, independientemente del sexo biológico.

En la segunda versión, teorizada por Judith Butler, el género absorbe


totalmente el sexo y cada uno puede decidir qué quiere ser en una
gama que ya no prevé sólo dos posibilidades -hombre o mujer- sino tres,
cinco, cincuenta o infinitas.

Se puede trazar también otro itinerario, que desde Beauvoir y Butler no


va hacia adelante, sino hacia atrás. La teoría de género no habría nacido
sin una serie de precursores que formularon, muchos años antes,
versiones que podemos llamar prototípicas; ciertamente, no son tan
sofisticadas y radicales como las de Butler.

Margaret Sanger, madre del feminismo abortista


La principal de estas proto-teóricas del género es la estadounidense
Margaret Sanger (18791966).

Comparadas con las teorías sucesivas, las ideas de Sanger parecen


incluso moderadas. Pero sin ella no existirían las teorías de género
sucesivas.

Las biografías oficiales de Sanger nos presentan una heroína feminista


que, movida por la compasión hacia las mujeres que morían de parto
después de diez hijos o más o que recurrían a peligrosos abortos
clandestinos, dedica su vida a la propaganda de los anticonceptivos,
aceptando también la prisión y el exilio. Su verdadera historia es algo
distinta.
No se puede entender a Margaret Sanger sin sus intereses esotéricos.
Sanger parte de las ideas de la Sociedad Teosófica. En 1936 la invitan a
hablar en la sede mundial de esta sociedad en Adyar, en la India. Su
discurso es publicado, en dos partes, en el órgano de la Sociedad
Teosófica, The Theosophist, y explica con gran detalle la relación entre
sus teorías sobre el feminismo y el género y su interpretación de las
doctrinas teosóficas.

La fundadora de la internacional abortista Planned Parenthood


Margaret Sanger en una foto de 1916... si repasáramos su biblioteca
encontraríamos libros de esoterismo teosófico y doctrina gnóstica que
añora una "edad de oro" andrógina, sin hombres ni mujeres

El esoterismo de la Sociedad Teosófica


Si bien hoy en día es muy estudiada, sobre todo por la influencia crucial
que tuvo en el arte moderno a través de pintores del calibre de Kandinsky
y Mondrian, tal vez sea necesario presentar brevemente la Sociedad
Teosófica a los que no la conozcan.

Fue fundada en 1875 en Nueva York por el coronel y abogado


estadounidense Henry Steel Olcott y por una de las figuras más
importantes de la historia del esoterismo, Helena Petrovna Blavatsky,
perteneciente a la nobleza rusa.

Su doctrina central es que con la ayuda de los Maestros, los cuales no


son espíritus sino hombres particularmente evolucionados que viven
durante cientos de años y residen en un centro misterioso entre la
India y el Tibet, la humanidad -que en su estado actual es el resultado de
un proceso cósmico de decadencia descrito con claras referencias
gnósticas- es llamada a un proceso de evolución.

Este se cumple a través de la emergencia progresiva en la Tierra de siete


razas-raíces, cada una de ellas dividida en siete sub-razas. Según
Blavatsky, en su tiempo estaban en la vigilia de la emergencia de la sexta
sub-raza de la quinta raza-raíz, espiritualmente superior a las precedentes
y que se habría manifestado en los Estados Unidos.

Aclaremos enseguida un equívoco, difundido en la literatura no


especializada. La teoría de las razas-raíces de Blavatsky está abierta a
varias interpretaciones, pero la Sociedad Teosófica ha condenado
cualquier interpretación de tipo racista, considerando que las distintas
«razas» deben en todo caso colaborar en armonía entre ellas.

Sin embargo, las interpretaciones racistas han existido, si bien las


Sociedad Teosófica las ha denunciado como erróneas.

La variante racista de la teosofía


En Alemania se desarrolló a principios del siglo XX una corriente
llamada «ariosofía» que interpreta la teoría teosófica de las razas sobre la
base de un primado racista de la raza aria. Un ávido lector de las
publicaciones «ariosóficas» en Austria era un muchacho llamado
Adolf Hitler.

La misma Sanger, como resulta por la lectura de los diarios de


personalidades teosóficas de la época, no fue particularmente bien
acogida en Adyar, aunque su conferencia fue publicada en la revista de la
Sociedad Teosófica. Tampoco su interpretación de la «raza nueva»
correspondía, de hecho, con la de la dirección teosófica oficial.

Queda el hecho que sobre la base de especulaciones esotéricas, Sanger


pensaba que estaba a punto de surgir una nueva raza superior a las
precedentes y que se manifestaría en los Estados Unidos.

La gnosis de Sanger: fomentar lo andrógino


¿Qué tiene que ver todo esto con el género? Lo explica la propia Sanger.
Sus ideas de tipo gnóstico la habían llevado al convencimiento de que
la diferencia sexual entre hombre y mujer era algo malo, como
también el modo cómo las mujeres traían los hijos al mundo. Son
consecuencias de un proceso de degeneración y no existían en la edad
de oro originaria, la del andrógino, es decir, de una persona humana
en la que coexistían los caracteres masculinos y femeninos y con
formas de generación distintas del parto.

Liberar a la mujer con los anticonceptivos de su papel de madre es el


primer paso para permitir a las mujeres y, en consecuencia, también a los
hombres, elegir el propio género, quién y qué quieren ser, iniciando el
proceso de vuelta hacia el andrógino originario. No es aún la teoría de
género como la conocemos hoy, pero es su núcleo fundamental.

La nueva raza en marcha hacia la superación del género biológico podrá


emerger, continuaba Sanger, sólo dónde la humanidad sea intelectual y
culturalmente más avanzada: en Estados Unidos y entre los
estadounidenses blancos de origen nordeuropeo.

Sanger tampoco tenía una buena opinión de los emigrantes italianos: «los
negros y los europeos del sur -escribía- son intelectualmente
inferiores a los americanos nativos», una expresión que el movimiento
«nativista» utilizaba para excluir del número de los «verdaderos
americanos» a los emigrantes llegados de Italia.

En una cita famosa, Sanger comparaba a los afro-americanos con


«mala hierba que hay que extirpar» a través de una severa política
eugenésica que debería incluir la esterilización forzada.

En cuanto a los aborígenes australianos, consideraba que estaban


«apenas un escalón por encima de los chimpancés».

La raza blanca superior abolirá los sexos


Ciertamente, los defensores de la teoría de las razas y de la eugenesia
eran muchos. Pero sólo Margaret Sanger vinculaba la eugenesia al
género: una vez extirpada la mala hierba, la «raza nueva» podría
finalmente emerger en su marcha hacia la androginia, capaz de superar la
esclavitud biológica de la diferenciación sexual.

Muy mal acogida en la Sociedad Teosófica, Sanger encontró terreno


fértil para sus ideas en el Ku Klux Klan, la organización
estadounidense nacida para perpetuar la discriminación racial contra los
afro-americanos y, al mismo tiempo, -esto es algo que se olvida a
menudo- para propagar un feroz anti-catolicismo basándose en el mito
de una América «blanca, anglosajona y protestante».
Muchas películas nos han presentado al Ku Klux Klan como una
organización masculina. Los historiadores -a partir de la obra
fundamental de Kathleen Blee, Women of the Klan (Mujeres del Klan,
ndt)- han subrayado que en el Ku Klux Klan «histórico», el del periodo
de entreguerras, las mujeres tuvieron en realidad un papel esencial.

Margaret Sanger colaboró con el Ku Klux Klan, perfeccionó sus


ideas sobre la raza y el género en diálogo con las mujeres del Klan y
habló a menudo ante un público entusiasmado de activistas de la
organización racista encapuchas y aplaudiendo.

Algunas fotografías que se pueden ver en internet representando a


Sanger hablando al Klan son falsas, hechas con Photoshop. Las
reuniones del Klan eran secretas y las fotografías son raras. Pero para
confirmar el vínculo entre Sanger y el Klan, incluyendo conferencias y
mujeres encapuchadas, no hace falta dirigirse a las personas críticas
sobre su persona y la teoría de género. Ella misma lo narra en su
autobiografía, minimizando y justificando, ciertamente, pero
admitiendo la relación y hablando de «decenas» de invitaciones por
parte del Ku Klux Klan.

Alguien podría plantear alguna objeción citando actitudes muy hostiles a


los homosexuales por parte del Ku Klux Klan. Otros replicarían citando
los nombres de un cierto número de dirigentes del Klan y de
organizaciones vinculadas a este que eran homosexuales o bisexuales.
Pero es un debate que no llevaría muy lejos.

El tema de este artículo, de hecho, es otro. He querido demostrar cómo la


formulación arquetípica de la teoría de género, la de Margaret Sanger,
nace de una interpretación desviada -y no compartida por la gran mayoría
de los teósofos- de ideas sobre la raza de la Sociedad Teosofica y nace en
diálogo con el racismo americano representado por el Ku Klux Klan.

La idea central es que esa en la que se puede elegir si ser mujer u


hombre es una nueva humanidad, una «raza nueva» que podrá nacer
sólo entre las élites iluminadas «blancas, anglosajonas y protestantes» y
no entre los negros, los «europeos del sur» y los católicos,
«intelectualmente inferiores» y destinados a ser extirpados como la
mala hierba. ¿Han desaparecido estas ideas entre los que defienden el
género?

Mirando el sentido de superioridad con el que atacan a manifestaciones


como la de la Plaza San Juan tachándolas de «medievales» me permitiría
no estar tan seguro.
(Traducción del italiano de La Nuova Bussola Quotidiana por Helena
Faccia Serrano, Alcalá de Henares)

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Gabriele Kuby: «La libertad sexual


prometía la felicidad, pintó ese paraíso, y
es mentira»

Gabriele Kuby

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ReL

18 noviembre 2018

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 Familia
 Ideología de género
 Libros
Gabriele Kuby (Alemania, 1944) es una intelectual que propone un regreso al modelo
tradicional de familia como garantía de felicidad. Hoy levanta las cejas ante el feminismo
moderno, el colectivo LGTB y la liberación sexual, pero un día fue marxista y alzó el puño
en las manifestaciones del mayo del 68, fumó marihuana y recorrió el mundo buscando su
vocación. Al romper su matrimonio se convirtió al cristianismo: necesitaba encontrar un
camino. No se inmuta cuando sus detractores la tachan de homófoba o tránsfoba. Recuerda
siempre que es creyente y que ama al prójimo como a sí misma. En su libro La revolución
sexual global (Didaskalos) pone patas arriba todas las conquistas sexuales y emocionales
conseguidas hasta la fecha, tal y como explica en esta entrevista de Lorena G. Maldonado
en El Español.

- En su ensayo señala que la "ideología de género" está "destruyendo la libertad en nombre


de la libertad". Quiere regresar al modelo conservador de familia y renunciar a la
revolución sexual.

- Yo nací en 1944, el último año de la guerra. Fue hace bastante tiempo. En ese momento el
mundo era totalmente diferente y se trataba de otra manera la sexualidad. El sexo no estaba
por todas partes, como ahora. Como mucho, en el cine se veía un beso con los labios
cerrados. Incluso para acceder a un hotel y pasar una noche allí con una pareja, tenías que
acreditar que estabais casados con el certificado matrimonial. Lo que todo el mundo
pensaba es que el sexo era algo que practicar en el matrimonio.

La pornografía estaba prohibida. Hay que recordar que gracias al cristianismo y a la idea de
que la sexualidad tenía sentido dentro del matrimonio, fue posible la familia. Una familia
necesita un padre y una madre: sin eso, la familia se rompe. Todo eso cambió en 1968:
la idea fue que la libertad sexual nos iba a dar la felicidad, pero la verdad es que… si
miras un poco el mundo, ves mucha libertad sexual y poca felicidad. Tenemos que
buscar una nueva forma de vivir: el sexo tiene que ser una respuesta al amor. Todos
tenemos ese anhelo en el corazón. Todos los niños biológicamente quieren que sus padres
estén juntos para toda la vida. Así que: ¿qué podemos hacer como sociedad para que ese
anhelo tenga respuesta en la sociedad?

La revolución sexual global, de Kuby, se puede comprar en Ociohispano

- ¿A qué precio? ¿Podemos obligar a esos padres a quererse para siempre con tal de
preservar el núcleo familiar?
- Primero el precio, luego la obligación. No hay nada bueno en la vida humana que no
tenga un precio. Pagamos precios altos por ser buenos atletas, buenos músicos, buenos
abogados, buenos periodistas. Lo que sea. Hay mucho esfuerzo detrás de las cosas valiosas.
Esa idea de que las cosas buenas son baratas es una idea falsa de esa revolución
sexual. El filósofo Herbert Marcuse escribió que la liberación sexual creará una sociedad
sin estructuras de poder. Pintó ese paraíso, y es mentira. Para construir una buena
familia y un buen matrimonio… hay que trabajarlo, eso tiene un precio. Pero claro,
eso no puede obligarse. Estamos más allá de eso. Tiene que ser una visión y una inspiración
para las personas, el conseguir ese matrimonio. Mira Juan Pablo II: en su doctrina de
teología del cuerpo realmente expresa cómo deberíamos estar viviendo como hombres y
mujeres para ser felices.

- Usted vivió la revolución de mayo del 68 y entonces tenía tendencias marxistas. ¿Por qué
se convirtió? ¿Qué fue lo que le cambió el chip: qué es lo que le parece malo de este
sistema?

- Creo que realmente nunca he sido comunista, digamos que me dejaba llevar por la masa
en aquel momento. Estudié en Berlín, en la Universidad Libre, pero cuando empezó la
revolución yo ya me había ido de ahí. Mi padre era un periodista de izquierdas muy
reputado, muy influyente, así que básicamente le imité a él y acabé en el movimiento. Mi
primera manifestación fue en Berlín con mi padre. El rector de la universidad había
prohibido a mi padre dar una charla y nos manifestamos para quejarnos por esa censura.
Digamos que no fui una hija rebelde, sino muy obediente.

En el 77 vi algo mal en el feminismo, y era que el feminismo iba en contra de la madre.


Y si el feminismo iba en contra de la maternidad, ¿dónde estaba el futuro? Fue tan
claro para mí como que dos más dos son cuatro. Soy madre de tres hijos. No me atraía la
libertad sexual. Pensé que esa gente tan desaforada era asquerosa.
- Bueno, pero puede haber mujeres que deseen tener hijos y otras que deseen no tenerlo. La
maternidad no es lo único que te convierte en mujer.

- ¡Por supuesto! Estamos en tiempos de libertad, de hacer elecciones, pero creo que
algunas elecciones no deberíamos hacerlas, como por ejemplo matar a niños antes de
que nazcan. Creo que son seres humanos y no se deberían matar. Este tipo de cosas me
cambiaron en la cabeza. Siguiendo por mi giro ideológico hacia el cristianismo: yo estaba
bautizada, pero no tendía hacia ninguna religión en concreto. Me sentía incómoda, miraba
la situación de Berlín Occidental como desde fuera. Tenía un máster en Sociología y no
paraba de leer cosas para inspirarme… buscaba y buscaba. En el 73 yo estaba viajando por
el mundo y arrancaba el movimiento hippie.

Viajé a España, a la India, a Marruecos, fumé marihuana… una vez, en Cadaqués, en la


Costa Brava, tuve una experiencia religiosa. En ese paisaje increíble me vino a visitar
a Dios. De nuevo, ese Dios que había conocido de pequeña, estaba ahí. Y a partir de
ahí, comencé un viaje muy largo de 20 años en busca de Dios. Busqué también fuera de
la Iglesia: ya te digo, por psicología, o por esoterismos, por todas partes. Me casé
civilmente, tuvimos tres hijos y mi matrimonio se rompió después de 18 años. No teníamos
ninguna visión. No habíamos aprendido nada. No teníamos inspiración y nada de fe real.
Así que nos separamos con tres niños adolescentes… y fue el momento más bajo de mi
vida. Había invertido veinte años en eso… y lo único que tenía como resultado era ese
matrimonio roto. No tenía respuesta a mi pregunta vital: ¿cuál era mi vocación?

Recuerdo que en ese momento una vecina mía tocó a mi puerta y me entregó un libro
de oración. Me dijo que rezase. ¡Y lo hice delante de una estatua budista! Y más
objetos que había ido recolectando en mis viajes. Y después de haber rezado la novena
entendí que quería ser católica. Ahí sentí mi vocación: comencé a escribir y a hablar
públicamente sobre esto, a dar conferencias… y a apoyar lo que creo.

- Me sorprende que después de una experiencia tan dolorosa como la separación de su


marido, en vez de tender más al feminismo y decir “bueno, soy una mujer autosuficiente,
tengo tres hijos y puedo hacerme cargo de esto”, comenzase a rechazar lo que usted llama
“ideología de género”.

- Es que son cosas diferentes: la teoría de género y el feminismo. Por supuesto, el


movimiento feminista hace 50 años era necesario. Somos iguales. Tenemos la misma
dignidad, nuestra inteligencia es diferente. No sólo el cuerpo es distinto entre el hombre y
la mujer, sino el cerebro, la mente. Los hombres dicen que los cerebros femeninos son más
pequeños, pero la verdad es que entre los dos hemisferios del cerebro está el corpus
callosum y en las mujeres es más grande, por lo que permite que haya más actividad entre
un hemisferio y otro. La mujer tiene más conexión entre sus hemisferios que el hombre.
Pero hombres y mujeres somos asombrosamente complementarios. Por supuesto
necesitamos el mismo pago por los mismos trabajos, por supuesto necesitamos la
misma educación y tenemos que tener las mismas oportunidades, pero nuestra
sociedad debería dejarnos ser madres. Darnos esa posibilidad de tener tiempo para
nuestros hijos y decir “es bueno que seas madre”, ¡reconocer todo eso hermoso…!

Ahora si vas a una fiesta o lo que sea y tienes tres niños, te van a preguntar “¿dónde
trabajas?”, y si dices que cuidas a tus hijos ellos sienten que no estás haciendo nada. Tengo
una prima que tiene títulos muy importantes, uno de Oxford, por ejemplo, y es madre de
seis críos. Bien, pues le da vergüenza decir que su trabajo es cuidar a sus hijos. Simone de
Beauvoir decía que nadie nace madre, sino que te conviertes en una madre, y dice también
“salte de la esclavitud de ser madre”. Ese es el feminismo radical. Y por eso tenemos una
crisis demográfica en toda Europa.
- La maternidad está en la agenda feminista. El movimiento actual está peleando fuerte por
su protección y conciliación. Creo que el punto es que las feministas entienden que hay
muchos modelos de familia más allá de la tradicional. No creen que un matrimonio roto sea
un fracaso. El niño puede ser igual de feliz y desarrollarse con plenitud si su madre es
madre soltera o si sus padres están divorciados.

- A ver, quiero dejar claro que soy una mujer autosuficiente. Vivo sola desde 1993. Gano
mi propio dinero y no dependo de nadie. No soy una mujer que esté perdida ni que esté
esperando a que un hombre me salve. Respecto a lo que dices, creo que es pura
ideología: si miramos los datos científicos de cómo se crían los niños de familias
divorciadas, vemos que tienen heridas en el corazón toda la vida. Si ves la vida de las
madres solteras, el 60% necesitan ayudas del Estado porque no pueden ser
autosuficientes. Ahora nos están diciendo que no pasa nada porque los niños tengan
dos padres o dos madres, y sí pasa. No necesitamos datos científicos para demostrarlo
porque todo el mundo lo sabe en su corazón: necesitamos una idea triangular. Necesitamos
un padre y una madre y tener claro qué es ser mujer y qué es ser hombre.

Hay estudios de Ciencias Sociales que lo confirman. Y sí que es verdad que se puede dar
perfectamente que homosexuales deseen tener hijos porque tienen mucho amor en su
corazón. Pero, ¿qué es más importante: lo que los adultos creen que hace feliz al niño o
lo que realmente hace feliz al niño? Un niño tiene derechos. Y un niño tiene el derecho de
conocer a sus padres biológicos. Ahora vivimos en una sociedad que le roba a los niños
esos derechos y eso es una injusticia horrible. Todos los niños adoptados quieren saber
quiénes son sus padres biológicos. ¡Son comprados! ¡Tienen que saberlo! Es el horror de la
gestación subrogada. ¡Es todo dinero!

- Estoy de acuerdo con usted en la cuestión de la gestación subrogada, pero la adopción es


distinto. Esos niños necesitan amor. Y el amor es amor, independientemente de la
condición sexual de la persona.

- Amar es muy difícil. Es algo que hay que aprender, que construir. Construir tu vida sobre
el amor es una obra de arte. Pero ojo: el sentimiento de estar enamorado no es el amor.
Empezamos por ahí, pero luego viene el trabajo duro. Un hombre y una mujer juntos
forman un solo cuerpo y pueden dar vida, como dice la Biblia. Se pueden mirar a los
ojos en un acto sexual.

- Bueno, los homosexuales también pueden.

- No durante el acto sexual.

- Claro que sí. ¿No ha visto La ley del deseo de Almodóvar?

- Disculpa, pero no. En fin, no nos metamos en esto. El punto es crear un cuerpo, que es
una expresión bíblica. Una plenitud. Una unión que puede dar vida a un nuevo ser. Qué
alegría es eso. Y eso no puede suceder entre las personas que sienten atracción por gente de
su mismo sexo. Además, que haya una relación monógama y duradera entre dos hombres es
muy raro.
- También es raro entre un hombre y una mujer, cada vez más. Donde está el hombre está el
peligro (risas).

- Pero no es lo mismo. La infidelidad es mucho más frecuente entre hombres homosexuales


que entre parejas heterosexuales. Ahora incluso las parejas heterosexuales se están
rompiendo en un 50% y todo el mundo queda herido, tanto los niños como los adultos. Y
ahora de repente todos los homosexuales están diciendo que quieren el derecho a
casarse, pero las estadísticas dicen lo contrario: tienen un derecho y apenas lo usan.
Aproximadamente unos 25 países lo han legalizado, España es uno de ellos, Alemania
también. Pero menos del 10% de la comunidad homosexual utiliza el matrimonio.

- También hay países donde la homosexualidad sigue estando penada con muerte. Incluso
en países desarrollados como el nuestro sigue habiendo agresiones homófobas cada pocas
semanas.

- Pienso que es terrible que en esos países islámicos siga estando penada con muerte la
homosexualidad. Es una locura. En estos tiempos todos tenemos que tener la libertad de
vivir nuestra sexualidad como queramos. Pero algo totalmente diferente es lo que se hace
ahora, que es enseñar a nuestros hijos en educación infantil que pueden tener todo el
sexo que quieran.

- ¿Pero esto sucede en alguna parte?

- ¡Sí! Les explican que pueden tener sexo oral, sexo anal… que ellos simplemente
tienen que elegir. Hay pedagogos sexuales que se encargan de esto y están empezando
a formar a los profesores. La OMS indica que a los niños hay que enseñarles a
masturbarse desde muy pequeños.

- ¿La OMS?

- Sí. Sé que es realmente sorprendente. Y desagradable.


- Hay una cuestión preocupante que no se puede obviar y es el acceso temprano a la
pornografía. Creo que la media de edad en España está en los 11 años. Es un problema
incontrolable, tan incontrolable como internet. ¿Cómo rebatimos o explicamos esa
pornografía para que los jóvenes puedan tener en el futuro una salud sexual adecuada?

- Primero tenemos que saber a qué nos estamos enfrentando respecto a la pornografía. La
pornografía es una adicción que provoca los mismos cambios en el cerebro que las
drogas duras, por ejemplo, la heroína. En la mayoría de los casos de divorcio, la
pornografía ha sido una de las razones predominantes. La pornografía es culpable de los
fracasos matrimoniales. Me parece hipócrita decir que la pornografía está bien a partir de
los 18 años y antes no. Está mal siempre.

Es mala para todos, para niños y adultos. Es una explotación de mujeres horrible que
destruye su dignidad, pero también la dignidad del consumidor de pornografía queda
destruida. Que la primera experiencia de un niño con el sexo sea la pornografía… es algo
que me rompe el corazón. Y desde que tenemos los móviles ya no podemos protegerlos.
¿Por qué no hay campañas de la Unión Europea contra la pornografía? Hacen
campañas fuertes contra el tabaco… ¿dónde están sus campañas contra la pornografía?
Nadie la critica.

- El feminismo radical sí hace campañas contra la pornografía.

- Es cierto. Algunas feministas sí lo hacen. Pero también los países deberían colgar
anuncios pornográficos que pongan “esta podría ser tu hermana”, o “esta podría ser
tu hija”. Esto tocaría a la gente, pero no pasa nada. Hay intereses en nuestro mundo que
quieren eso. Sé que mi lucha es quijotesca.

- En cualquier caso, sí puede haber una educación sexual adecuada que ayude a los niños
que ya consumen pornografía a gestionar mejor su libertad, ¿no?

- Por supuesto. El problema es que no hay apoyo político, ni institucional, ni eclesiástico


para hacerlo bien.
- Usted ha dicho en alguna ocasión que los niños están sometidos a un “adoctrinamiento
LGTB”.

- Absolutamente. Están siendo adoctrinados. Hay un programa de la OMS que reza que de
los 0 a los 4 años hay que enseñar masturbación, y enseguida después contarles que hay
diferentes orientaciones sexuales. Les dicen que el sexo oral y anal están genial. Y esto es
la OMS y la UNESCO.

- Pero no se “adoctrina” a nadie para ser gay. Igual que los gays no se han vuelto hetero a
pesar de que la educación tradicional sólo les ha mostrado un modelo de sexualidad: la
heteronormativa.

- Yo lo que quiero decirte es que la consecuencia de decirles que el sexo oral está bien es el
cáncer. Los jóvenes en EEUU están empezando a tener cáncer en la garganta y en la boca
no por fumar, sino por practicar sexo oral. Claro que eso no causa la orientación sexual de
nadie. Las causas de las orientaciones sexuales de alguien son varias y muy diferentes. Y
deberíamos interesarnos por esto: ¿por qué existe esta orientación sexual; por qué no
puede investigarse? Las investigaciones están siendo violentamente oprimidas. Yo
quiero vivir en un mundo donde se pueda estudiar sobre todo, pero las teoría de género
dicen que eso es “tu identidad”. Pero la identidad humana es mucho más que la sexualidad.
Quiero que tengamos libertad.

- ¿Qué haría usted si diese a luz a un niño y un día le contase, con dolor, que en realidad es
una niña?
- Le amaría. Y actuaría dependiendo de su edad. Estudios científicos dicen que muchos de
los niños que tienen estas tendencias en la pubertad… al final se les pasa. Le apoyaría y le
haría entender qué es lo que significa ser niño. De repente hay un subidón de niños que
dicen que no se identifican con su género. Y les están dando hormonas para parar la
pubertad que les hacen estériles de por vida y tienen consecuencias muy severas como el
cáncer o el derrame cerebral.

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12 daños que provoca en las escuelas la


educación sexual hedonista, según una
socióloga «ex-progre»

En muchas escuelas se imparte a conciencia una sexualización precoz y


daniña de los niños, sin valores y desequilibrada

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P.J.G /ReL

29 abril 2019

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 Ideología de género
 Feminismo
La alemana Gabriele Kuby, nacida en 1944, socióloga formada en Constanza y Berlín,
vivió un tiempo los "ideales de mayo del 68", fue abandonada por su marido con 3
hijos, buceó en el mundo de las espiritualidades alternativas y solo en 1997, a los 53 años,
se hizo católica.

Hija de escritor izquierdista, había vivido en primera persona las supuestas "maravillas"
de la revolución sexual y de las familias que se rompen. Fue discípula del sociólogo
progresista Ralph Dahrendorf. Pero años después estudió la familia como socióloga, con
conciencia crítica.

Ahora se traduce en español su libro La Revolución Sexual Global (Didaskalos), un


manual de 490 páginas muy completo, que denuncia las actuales ideologías anti-vida y
anti-familia, que son también anti-libertad y que se están implantando desde el poder
político y mediático en contra de las familias, de los padres, las madres y, especialmente, de
sus hijos. [El libro puede pedirse también en Ociohispano.es].
Gabriele Kuby, autora de Revolución Sexual Global (Didaskalos)

Una estragia del poder contra las familias

"Todos perciben los efectos del vuelco de los valores, como la destrucción de la familia,
pero son pocos los que son conscientes que detrás de este vuelco se cela una estrategia de
las élites de poder, desde la ONU a la Unión Europea, pasando por la alta finanza",
explicaba en Tempi.it al presentar la edición italiana.

"La desregulación de las normas sexuales conduce a la destrucción de la cultura. La


Declaración Universal de los Derechos del Hombre de 1948 establece que la familia es el
núcleo de la sociedad y que necesita una reglamentación moral para existir. Con todo lo que
agrede a los niños mediante los medios de comunicación social, internet y la educación
sexual obligatoria que es impartida en los colegios, es difícil para los niños convertirse
en adultos maduros, es decir, en grado de asumir la responsabilidad de ser madres y
padres".

¿Jóvenes maduros para fundar familias?

En 1981 las mujeres residentes en España tenían su primer hijo a los 25,2 años de edad.
Hoy las españolas se casan, de media, con 32 años (los varones con 35), y a esa edad
tienen su primer hijo. Y aún así se casan pocos y tienen pocos hijos (España hace tres
años que pierde población).
En La Revolución Sexual Global, Gabriele Kuby trata muchos temas que debilitan la
familia, rastreando sus antecedentes históricos. Pero un tema al que da especial importancia
es al de la sexualización de los niños. Es a menudo a espaldas de los padres: la escuela y
los medios de comunicación quieren insistir en iniciar a los niños cuanto antes como
consumidores de deseo sexual.

Es fácil que una pareja homosexual o un "monitor sexual" acuda al colegio de nuestros
hijos a predicar las maravillas del sexo (que puede ser "con quien quieras o sin amor"). Es
mucho más difícil, por no decir imposible, que vayan al colegio matrimonios veteranos,
incluso ancianos, explicando cómo se han amado y mantenido fieles toda su vida. E incluso
hay leyes -como las leyes LGTB autonómicas españolas- que pueden multar a quien, en la
escuela, ose cuestionar o criticar las uniones no tradicionales.

Contra la sexualización precoz de los niños

Kuby dedica varias páginas a explicar "12 buenas razones para detener la sexualización de
los niños por parte del Estado". Denuncia que se busque invitar a los niños a
experimentar con el sexo, o al menos a interesarse en él, incluso antes de la pubertad,
y que en muchos casos se les adoctrine con ideología de género o directamente hedonismo.

"La educación en la estimulación sexual, un entorno sexualizado (medios de comunicación)


y la carencia espiritual son las condiciones previas para que los niños desarrollen
necesidades sexuales", escribe. Podría añadirse que los "medios de comunicación" ya no
son el televisor en el comedor de casa, ni siquiera el televisor en el cuarto del niño (algo
que desaconsejan todos los educadores) sino la infinita oferta de Internet sin filtros
(incluyendo pornografía) del i-Phone en el bolsillo del menor.

Con todo, un padre puede decidir que su hijo no tenga móvil, pero no puede dejar de
enviarlo a la escuela. Por eso, Kuby señala esas 12 razones por las que la escuela debería
dejar de hablar de sexo a los niños (más allá de la información biológica básica que todos
conocen).

12 razones por las que la educación sexual liberal daña a los niños y la sociedad

1. La liberalización de la sexualidad lleva a la decadencia cultural

"La ruptura de la familia, la bajada de logros académicos, la generalización de trastornos


psicológicos, la propagación de enfermedades de transmisión sexual y el asesinato de
millones de niños por nacer son alarma que señalan que la sociedad está en declive", apunta
Kuby. Se necesitan más controles, no menos, para fortalecer la sociedad.

2. Esta liberalización destruye la familia como mejor entorno para los niños

Un matrimonio monógamo, unido, que engendra y protege a sus hijos: eso es lo mejor.
"Estudios científicos confirman lo que todos saben: los niños crecen mejor en una familia
estable con padres biológicos que mantienen un matrimonio de bajos conflictos". Así se
forja una generación de ciudadanos que "confía en sí misma y es independiente". Los
hijos de familias rotas arrastran heridas. Kuby lo sabe como socióloga, y como madre de
familia rota.

3. La sexualización priva a los niños de su infancia

Kuby cita el libro de 1982 The Disappearance of Childhood, del sociólogo Neil Postman
(1931-2003), discípulo de Marshall McLuhan, que señala tres efectos de la desaparición de
la etapa "niñez": peor alfabetización, peor educación, peor sentido del pudor. Incluso en
esa era antes de Internet la TV ofrecía mucha gratificación rápida. "La civilización no
puede existir sin el control de los impulsos, particularmente el impulso de agresión y el de
gratificación inmediata. Estamos constantemente en peligro de ser poseídos por la barbarie,
de ser invadidos por la violencia, la promiscuidad, el instinto, el egoísmo. El pudor es el
mecanismo por el cual la barbarie se mantiene a raya", escribió.
4. La sexualización de niños y adolescentes socava la autoridad paterna

Kuby denuncia que en la actualidad, cuando muchas asociaciones hablan de "derechos de


los niños" se refieren a disolver la autoridad paterna y familiar. "Los niños sexualizados se
escabullen del abrazo de sus padres y amenazan no sólo a las buenas relaciones padre-
hijo sino también a una vida familiar satisfactoria".

En muchos sitios la educación sexual es un mero adiestramiento en utillajes


anticonceptivos, junto con adoctrinamiento en mentalidad anticonceptiva

5. Sexualizar a los niños va contra su desarrollo hormonal natural

La madurez sexual física es un proceso largo y paulatino, y la madurez sexual psicológica


es más largo aún: y sin embargo en la "educación sexual infantil" de los colegios se viola
este ritmo natural, creando en ellos unos deseos e inquietudes que no corresponden.

6. La masturbación habitual va ligada a más riesgo de sexualidad narcisista

En estos cursos de sexualidad liberal para niños se les anima a experimentar una y otra vez
con la masturbación, sin avisar que el hábito puede llevar fácilmente a la adicción,
enganchados también a la pornografía, con todos sus problemas relacionados.
Un ejemplo de charla de ideología de género transexual para padres en un colegio de la
región de Madrid en 2016; un rato antes impartieron otra para niños

7. La "incertidumbre de género" puede llevar a trastornos de personalidad

Decirle a los niños y niñas que lo que sienten es "un estereotipo", que pueden ser otra cosa,
que pueden incluso cambiar, o que cualquiera de sus amigos podría ser de otro género pero
ocultarlo, es sembrar "incertidumbre de género", y eso genera identidades débiles
titubeantes. Muchas veces llaman "educación en la diversidad" a lo que es mera
deconstrucción del género.

8. Pedir a los niños puberescentes que "salgan del armario" ataca al desarrollo
natural

Un estudio de 2007 (de R.C.Savin Williams y G.L.Ream) señalaba que el 70% de los
chicos de 17 años que reconocían atracciones exclusivamente homosexuales, cuando
llegaban a los 22 años ya se declaraban exclusivamente heterosexuales.

En la adolescencia hay una gran fluctuación de sentimientos, y los niños y adolescentes no


deberían ser presionados ni animados a "salir del armario" (es decir, autodeclararse
miembros de la identidad LGTB). Además, "un estudio realizado por el investigador
abiertamente homosexual Gary Remafedi indica que cuanto antes 'sale del armario' una
persona, mayor es el riesgo de intento de suicidio. Cada año que se retrasa esta 'salida'
disminuye el riesgo" (fue publicado en Pediatrics, 87 en 1991).

9. Hablar de la homosexualidad a menores, sin explicar sus riesgos, los pone en peligro
La conducta homosexual va ligada a mayores tasas de depresión, trastornos de ansiedad,
consumo de sustancias y adicciones, riesgo de suicidio y de enfermedades sexuales. Los
activistas LGTB dicen que es "por la presión del ambiente anti-LGTB" pero no pueden
demostrarlo. El periodista homosexual Michael Hobbes, en The Huffington Post,
reconocía que incluso en ambientes amigables con lo LGTB se daban estos graves riesgos
(léalo en español aquí). Si se da información a los jóvenes sobre homosexualidad, se han de
dar estos datos científicos.

10. Enseñar que las familias rotas son "normales" dificulta que los niños superen sus
heridas

Cuando se rompe una familia, el niño queda herido. Y para superar la herida, primero
hay que reconocer que hay herida. Si los adultos le repiten que no hay herida, que es
normal, que no tiene derecho a estar herido, solo se le consigue dañar más.

11. La destrucción de la familia lleva al control estatal de los hijos

Hay cosas que se aprenden bien en la familia, de niño, pero es muy difícil aprender de
mayor, en hogares estatales, prisiones, terapeutas, consejeros, psicólogos, etc... "La
confianza básica, el compromiso, los buenos modales, la voluntad de aprender, la
productividad, la confianza en uno mismo..." son ese tipo de cosas. Los jóvenes violentos,
conflictivos, etc... "rara vez provienen de familias intactas con una figura paterna presente".
Cuanto menos deja el Estado actuar a las familias, más consigue "justificación para
incrementar su intrusión".

12. La crisis demográfica es resultado de separar sexualidad y fertilidad

En Occidente, y más en España, cada vez hay menos jóvenes, que se casan cada vez más
tarde, y apenas tienen hijos. El resultado es una población envejecida de dificil
mantenimiento, a punto del colapso demográfico. "Considerando este desarrollo, ¿por qué
el gobierno está educando niños y adolescentes para convertirse en expertos en
anticoncepción y despejando el camino al aborto y la homosexualidad?"

Que circulen los hallazgos de la ciencia

Finalmente Kuby lanza una pregunta de tipo científico: "¿Dónde están los argumentos y la
investigación científica que muestren que la sexualidad temprana, sin compromiso,
promiscuo o con el mismo sexo hace que las personas sean sanas, competentes, capaces de
compromiso, dispuestas a procrear y felices?" La ciencia sociológica muestra más bien lo
contrario.

Este de la sexualización acelerada de los niños es solo uno de los muchos temas que trata
Kuby en "La Revolución Sexual Global", un libro contundente y completo que vale la
pena tener a mano para refutar los bulos de la ideología de género y del relativismo
hedonista.

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Juegos eróticos infantiles, feminismo y


criminalizar al varón: obligatorio en los
colegios navarros

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Javier Lozano / ReL

17 octubre 2018

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 Familia
 Ideología de género
 Laicismo

El programa Skolae se implantará


obligatoriamente en todos los colegios de Navarra

El cuatripartito formado por nacionalistas, separatistas proetarras e izquierda populista de


partidos como Geroa Bai, Bildu, Podemos e Izquierda-Ezkerra gobierna la Comunidad
Foral de Navarra desde 2015 bajo la presidencia de Uxue Barkos, que está aprovechando
esta legislatura para pasar el rodillo ideológico en esta comunidad autónoma.

Para ello, la educación se ha convertido en un pilar fundamental donde el adoctrinamiento


de niños y jóvenes es parte de su estrategia para seguir moldeando la sociedad a su gusto.
Lo hacen desde una perspectiva nacionalista, pero no con menos fuerza con la imposición
sin miramientos de la ideología de género y el feminismo radical.

Skolae es precisamente el programa que ha elaborado el gobierno navarro para todos los
centros educativos de la región ya sean públicos, concertados o privados para niños y
jóvenes de 0 a 18 años. En él se indican las pautas y qué se debe enseñar en los colegios en
cada una de las etapas educativas: infantil, primaria, secundaria, así como en el Bachillerato
y la Formación Profesional.
Los representantes del cuatripartito que forman el gobierno de Navarra, con Uxue Barkos
(segunda por la izquierda) como presidenta de la Comunidad Foral

Un ideario que va de bebés a jóvenes de 18 años

En la práctica es un ideario de feminismo de extrema izquierda y de ideología de


género llevada al extremo proponiendo incluso juegos eróticos entre niños de 0 a 6 años.

El Gobierno navarro ya ha anunciado que tras la experiencia piloto que se llevó a cabo en
16 centros educativos navarros el año pasado, Skolae será obligatorio en todos los
centros, que deberá aplicarse en todos ellos antes de 3 años.

Mientras tanto, la consejera de Educación, María Solana, ya inició igualmente el


adoctrinamiento de los profesores, parte fundamental en este proceso. Para ello, ya se han
impartido a más de 1.200 profesores a participar en cursos de formación de ideología
de género y feminismo.

Las mujeres no son ciudadanas plenas

Para saber qué es lo que los niños navarros aprenderán en la escuela sólo hace falta leerse el
documento del programa Skolae, y poner algunos ejemplos.
“La estructura social actual niega a las mujeres la ciudadanía plena, y se siguen
identificando pautas de socialización diferencial que las configuran como objeto de deseo y
como objeto de servicio”, asegura el texto, que añade que esta sociedad las limita el
“proyecto vital, en el disfrute del tiempo propio y de la riqueza, en el acceso plano al
mundo laboral y en la participación social”.

Skolae se refiere a Navarra, una de las regiones más ricas y prósperas de España, y no a
otras zonas del mundo como algunos países africanos o asiáticos donde sí existe todavía
hoy una desigualdad real de la mujer.

Datos que desmontan la desigualdad

Rescatando algunas estadísticas oficiales, en 2017 había en la Universidad pública de


Navarra, 13.030 estudiantes mujeres, y 11.537 hombres, es decir, el 53% de los
universitarios de este centro son de sexo femenino. En cuanto al fracaso escolar, la mujer
no parece que viva esta desigualdad tan plena pues es mucho menor al de los hombres.
Según el Ministerio de Educación, en 2016 un 22,1 de los estudiantes varones
abandonaban sus estudios, mientras que entre el sexo femenino era del 15,1.
Sin embargo, el ejecutivo autonómico obligará a los colegios a enseñar que Navarra, y se
entiende que toda España, es víctima del “androcentrismo”. Los niños deberán sentirse
culpables por el hecho de serlo, pues según este documento se trata de una forma
dominante en la que “el hombre es el centro y medida de todas las cosas”. Agrega que “es
un enfoque sesgado de la realidad, ya que la cultura, el trabajo, la humanidad, e incluso las
mujeres, se miden y se valoran en relación con los valores masculinos dominantes”.
Igualmente recalca que “esta perspectiva se ha llevado a cabo sistemáticamente en todas las
disciplinas, y ha supuesto la invisibilidad, desvalorización y sumisión de las mujeres en
todos los ámbitos de la vida”.

El objetivo de criminalizar al hombre

Este programa educativo insiste en que “muchos de ellos (hombres) siguen depositando
la centralidad de su propio proyecto vital en su ego laboral, en su desarrollo personal
(no ajeno a privilegios heredados) y en la desresponsabilización de las tareas de cuidado y
del ejemplo de corresponsabilidad necesario para la acción coeducadora”.
Si el feminismo radical se va a convertir en uno de los ejes de la educación de los niños, el
otro es la ideología de género. Este programa educativo reconoce que “uno de los
principales objetivos” es este. “Para ello –indica el texto- es fundamental abordar
conceptos clave de la teoría de género: sistema sexo-género, socialización de género,
roles y estereotipos de género, mandatos de género, identidad de género…”.

El adoctrinamiento sexual de los niños

Mucho de este trabajo se hará de los 0 a los 6 años, llevando a cabo además una educación
sexual que corresponde a los padres. Así por ejemplo, en infantil se tratará el
“reconocimiento de la sexualidad infantil desde el nacimiento despenalizando el
reconocimiento y la vivencia de dicha sexualidad en el ámbito de la escuela y la familia
(curiosidad sexual, juegos eróticos infantiles…).

En esta etapa también se trabajará contra “el uso sexista de los juguetes. Somos
conscientes de la transmisión de estereotipos sexistas en el cuidado y en las tareas
domésticas a través del análisis de la literatura infantil. Proponemos un cambio en los
relatos, hacia la igualdad a través de los cuentos”.
El lobby LGTB en las escuelas

Además de mostrar los “diversos tipos de familia” y las variedades LGTB en todos los
colegios se deberá dar “voz y visibilizar a las familias compuestas por personas
lesbianas, gays, transexuales y bisexuales. Visibilizar el movimiento LGTB entre el
alumnado, fomentando actitudes de respeto y reconocimiento por su función social en el
tema del reconocimiento de los derechos de todas las personas por su condición sexual”.

En Primaria además se insistirá aún más en hablar de “orientación sexual:


homosexualidad, heterosexualidad y bisexualidad. Deseo sexual. Lgbtifobias”.

Pero además, otro elemento importante y transversal en la educación será el de luchar


contra el “amor romántico, como construcción social”. El gobierno navarro asegura que “en
su reconstrucción burguesa, el amor romántico ha sido definido desde la
heterosexualidad y sobre la base de una división de roles dentro de la pareja”, que en su
opinión genera “mitos” como la “entrega total” o el “compatibilizar amor con sufrimiento”.