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20 DE AGOSTO DE 1778 NACE EN LA CIUDAD DE


CHILLAN, ACTUAL REGIÓN DEL BÍO BÍO.
BERNARDO O`HIGGINS RIQUELME

Bernardo O`Higgins Riquelme. Óleo de Gil de Castro


Colección Museo Histórico Nacional.

Departamento Educativo
Museo Histórico Nacional
Sus padres, Don Ambrosio O`Higgins Ballenary y María Isabel Riquelme Mesa:

Don Ambrosio O`Higgins, coronel del ejército realista, irlandés de nacimiento


que se había pasado a las filas españolas, llega a Chile a fines del siglo XVIII,
bordeando los 60 años de edad. Se establece en Chillán, alojándose en casa de don
Simón Riquelme, regidor de esta ciudad quien era padre de dos hijas, la menor de las
cuales, María Isabel, no alcanzaba los veinte años.

Bajo promesa de matrimonio, el viejo militar embarazó a la joven Isabel, pero


luego se alejó definitivamente de Chile.

Don Ambrosio tuvo una larga y brillante carrera en la administración española;


Intendente de Concepción (1786). Gobernador de Chile (1788) y Virrey del Perú (1796)
que era máxima autoridad administrativa en América.

20 de Agosto de 1778:
El día 20 de agosto la casa de Don Simón se encontraba muy agitada, la joven
María Isabel tenía su parto. Nace un robusto varón el que es bautizado con el nombre
del santo del día, Bernardo.

El recién nacido, fue separado de su madre y trasladado a Talca a la casa de un


amigo de su padre, el comerciante portugués Juan Albano Pereira el que recibe al niño
y se encarga de su crianza. En la época, una madre soltera era un verdadero escándalo
familiar y social.

Se iniciaba así, para el niño Bernardo, una vida de constante cambio de casa,
colegio y país de residencia, que marcaría la existencia de este hombre que tendría un
lugar muy destacado en la historia de Chile.

Once años permaneció en Talca el niño Riquelme. Allí recibió la educación


propia de las familias acomodadas. Su padre ocupaba en ese instante el cargo de
intendente de Concepción y esperaba su pronto nombramiento de Gobernador.
En 1788 vuelve a Chillán, a la sección para españoles nobles, anexa al colegio
“de naturales” (indígenas) de los padres franciscanos. Permaneció dos años con la
familia de su madre, con la que desarrolla un lazo de especial ternura y cercanía que se
mantendrá durante toda su vida.

La ausencia de la figura paterna y la falta de un hogar estable lo convirtieron en


un joven melancólico y de carácter retraído pero especialmente dotado para los estudios
y de carácter fuerte e independiente.

A los doce años, por disposición de su padre, es enviado al Perú, a la ciudad de


Lima donde es matriculado en el Colegio de San Carlos, donde se educaban los
jóvenes de la nobleza peruana. Se le matriculó como Bernardo Riquelme porque no tuvo
el reconocimiento de su padre para usar su apellido sino hasta el año 1806.

En 1795, su padre, que deseaba que se educara en Inglaterra, lo envió


recomendado a algunos amigos a la ciudad de Richmond. Ambrosio O´Higgins, quien
es en ese entonces Virrey del Perú, le asigna una remesa anual que le permitió vivir
decentemente y costear su educación. En Inglaterra recibió una cuidada formación y
lo más importante, conoció a Francisco de Miranda, precursor de la independencia
americana, que fue su profesor y quien le contagió su ideario y entusiasmo por la
libertad de América.

En diciembre de 1801 se logra embarcar rumbo a Chile, luego de un fallido


primer intento, que lo tuvo al borde de la muerte, tras contraer fiebre amarilla. Bernardo
desembarcó en el puerto de Valparaíso en 1802, su padre había muerto; y aunque no lo
reconoció legalmente como hijo, le legó sus bienes en Chile: una casa en Santiago y la
extensa hacienda de Las Canteras (los Ángeles, Región del Bío Bío).

Don Ambrosio O’Higgins muere en 1801 y recién en 1806, cuando contaba con
28 años, Bernardo O’Higgins comienza a usar el apellido de un padre, al encontrase el
Acta de bautismo en que constaba el nombre del padre del niño. Este padre lejano, si
bien se preocupó de la educación de su hijo y de legarle cuantiosos bienes, no le dio
afecto ni apego y, sin embargo, el héroe de la Independencia de Chile siempre lo respetó
e intentó imitar, guardándole toda su vida un atento afecto y recuerdo.
Bernardo O`Higgins Riquelme comienza muy joven una notable carrera
política, que luego lo llevaría a tomar las armas y ser el líder del proceso que culmina
con la Independencia de Chile. Se
destacó como político y como militar al
que sus hombres admiraban y seguían
sin vacilar.

O´Higgins y la Independencia de Chile:


Cuando el camino de Chile a la Independencia definitiva de España estaba
sellado, el virrey del Perú, Fernando de Abascal, destinó un gran contingente militar
para someter a los sublevados e impedir la Independencia de Chile dando origen al
período que se conoce como Reconquista.

El Ejército realista queda al mando del brigadier Antonio Pareja, que zarpó del
Perú acompañado por el grueso de la oficialidad y una pequeña dotación de la tropa, ya
que la mayoría de sus hombres los reclutó entre los realistas que eran mayoría en las
provincias de Chiloé y Valdivia.

El ejército español al mando de Pareja desembarcó en marzo de 1813, cerca de


Concepción y de inmediato se dirigió hacia el norte con el propósito de someter a las
fuerzas patriotas lideradas por José Miguel Carrera. En ese otoño los realistas estuvieron
a punto de lograr su objetivo, luego de sorprender a Carrera en Yerbas Buenas y
debilitar sus fuerzas en el asedio a Chillán. Sin embargo, los patriotas lograron evitar la
derrota gracias a la intervención del coronel Bernardo O`Higgins Riquelme en El
Roble y a una grave enfermedad de Pareja, que obligó a las fuerzas realistas a retroceder
hasta Concepción.

El Brigadier Gabino Gaínza, en enero de 1814, reemplazó a Pareja en la


comandancia realista. Llega a la ciudad de Concepción y retoma el avance hacia
Santiago, pero fue detenido cerca de Talca por acciones combinadas de O'Higgins y
Juan Mackenna. En virtud del tiempo y agotamiento de ambos bandos, se suscribe una
tregua con la firma de Tratado de Lircay a objeto de ganar tiempo y reponer fuerzas.
El Virrey del Perú rechaza este acuerdo y manda a Chile al general Mariano
Osorio para retomar el ataque. Osorio llegó a Concepción en agosto de 1814 y desde allí
inició un nuevo avance hacia el norte, derrotó al ejército patriota en el llamado
“Desastre de Rancagua” para luego ocupar Santiago sin oposición.

La derrota de Rancagua significó el fin del período conocido como Patria Vieja
y obligó a los más fieles a la causa de la independencia de Chile a huir a Mendoza
donde fueron acogidos por el General José de San Martín. Allí, los patriotas chilenos se
sumaron a las fuerzas argentinas y uruguayas de San Martín, formando el Ejército
Libertador de Los Andes, el que pacientemente se preparó para expulsar a los españoles
de Chile, de quienes se manejaba detallada información respecto de su poder y
movimientos gracias a las acciones de Manuel Rodríguez y otros infiltrados entre los
realistas en Chile.

En enero de 1817, el Ejército Libertador penetró en territorio chileno a través de


la cordillera de Los Andes por cuatro pasos distintos, entre las cuencas del Aconcagua y
del Maule, logrando aniquilar a las fuerzas realistas en Chacabuco y en seguida, ocupar
Santiago. Sin embargo, el Virrey no aceptó la derrota y envió una nueva fuerza al
mando de Osorio, la que luego de desembarcar en Talcahuano avanzó arrolladoramente
sobre Santiago y sólo fue derrotada en Maipú, en donde se produce el tradicional abrazo
entre San Martín y O´Higgins quien llega herido a la batalla, a las puertas de la capital.

Aunque la victoria de Maipú señaló la independencia definitiva de Chile, el


domino realista sobre Valdivia y Osorno se prolongó hasta 1820, y sobre Chiloé hasta
1826.

Don Bernardo O´Higgins firma el Acta de la Independencia definitiva de Chile


en 1818 y es considerado el padre de la Independencia de nuestro país, aunque su
actuación como Director Supremo fuese objeto de crítica y polémica, especialmente
por lo acaecido con las muertes de los hermanos Carrera y de Manuel Rodríguez.
Extracto de la Proclama de O´Higgins a los chilenos en 1819 en la celebración del
primer año de la Independencia

“Hoy hace un año que las armas de la patria reconquistaron a Chile del
poder español y restablecieron ese orden de acontecimientos que la fuerza
no puede ya interrumpir sino mientras oprime ¿Cuan diferentes era
entonces nuestra situación de lo que es hoy? La noche misma que precedió
a la aurora de ese día sólo sirvió entonces para ocultar la palidez y el
temor que retrataban en todos los semblantes la inquietud de un pueblo
oprimido, que espera el día de una gran batalla para ver rotas sus cadenas
o quedar abrumado con su peso.
Al fin, amaneció el día de Chacabuco, y su luz disipó todas las sombras de
la incertidumbre: Aquel día respiró la naturaleza, las madres vieron nacer
de nuevo a sus hijos y los chilenos volvieron a pertenecer a su país. El 12
de febrero de 1817 (Batalla de Chacabuco) fue un solemne presagio del 12
de febrero de 1818 (Proclamación de la Independencia) en la historia
abreviada de estos dos días encontrarán las generaciones venideras la data
(fecha) de su emancipación y el título auténtico de su patrimonio: la
sangre que costó a nuestros guerreros el primero, y las lágrimas de placer
que ha derramado el pueblo en el triunfante aniversario que hoy celebran
dejan sellado para siempre el sublime destino de los chilenos…
La unión de sentimientos, el amor al orden, la constancia apresuran la
época en que deben cesar nuestros sacrificios, para empezar a disfrutar la
paz y la prosperidad que está reservada a los pueblos libres”