Está en la página 1de 6

Las enfermedades laborales son todas aquellas que le ocurren a los trabajadores y que

son originadas por exposiciones reiteradas a factores de riesgo, concretos en el


ambiente de trabajo en el cual se desempeñan o se han desempeñado.

La aclaración tiene sentido porque una enfermedad profesional puede aparecer luego de
varios años de haber ocurrido la exposición al factor de riesgo, o, por el contrario, puede ser
más cercana a la exposición, explica Juan Vicente Conde, miembro de la Sociedad
Colombiana de Medicina del Trabajo.

Y en ese sentido se debe precisar que los riesgos en el trabajo no son iguales para todas las
profesiones y por tal razón las enfermedades profesionales que pueden ocurrirle a un
trabajador del sector minero son diferentes a las que le suceden a un empleado el sector
financiero, por ejemplo.

Lo cierto es que la enfermedad profesional es derivada de la exposición de manera


reiterada a factores de riesgo propios del entorno laboral o con ocasión de él.
Dicha exposición puede ser en altas dosis, lo cual generaría una enfermedad más precoz y quizás
más severa, o en cantidades no tan altas, pero por mucho tiempo, lo que generará un cuadro de
enfermedad profesional progresivo e insidioso.

Son ejemplos –de este tipo de enfermedades– la sordera por ruido, el síndrome del túnel del
carpo asociado con movimientos o traumas repetitivos de la mano o de la muñeca, la conocida
silicosis–patología severa pulmonar–causada por exposición a polvo de sílice en trabajos de
minería, canteras, construcción y muchos otros. Una patología extrema que puede ser de tipo
profesional es el cáncer ocupacional, que se asocia con exposiciones a factores de riesgo como el
asbesto, la misma sílice, algunos tipos de cromo, el benceno, el cloruro de vinilo, el polvo de
madera, o a sustancias frente a las cuales el organismo del trabajador sea susceptible.

Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en el 2015 en el mundo

2’300.000 personas murieron por causas laborales, 300.000 de ellas por accidentes. En
el país, sin embargo, son más quienes mueren por esta causa (accidentes, 563) que por
enfermedades laborales (3), de acuerdo con estadísticas de Fasecolda del mismo año. Los
accidentes de trabajo son lesiones que sufren los empleados por causas relacionadas con su
trabajo o con ocasión del mismo de manera fortuita.
Un problema de conocimiento / Opinión
Incapacidades médicas falsas: un jugoso negocio
Amparados por la ley

La ley de 1993 dividió el sistema de seguridad social en tres componentes: salud, pensiones
y trabajo. De este último se derivó el Sistema General De Riesgos Laborales que ampara en
toda su extensión a todos los trabajadores y que está normatizado de manera específica a
partir de la regulación de esta ley.
para empezar hay que entender, de acuerdo con el Ministerio de Salud y Protección Social, que
todo trabajador tiene que estar afiliado a una Administradora de Riesgos Laborales (ARL) que en
esencia ejerce el papel de una aseguradora que garantiza el amparo en términos asistenciales y
económicos en caso de enfermedad profesional o accidente de trabajo.

Según con Conde, especialista en medicina del trabajo, esta afiliación en el caso de los
trabajadores formales corre por cuenta del empleador, quien tiene la obligación de pagar las
pólizas necesarias en su totalidad y además escoge la ARL a la que afiliará a todos sus
trabajadores.

El experto apunta que la ARL tiene la obligación de elaborar un mapa de riesgos en las empresas
aseguradas para definir los factores que pueden potencialmente alterar la salud del trabajador con
el objeto de instaurar un plan de acción, con medidas tendientes a minimizar los riesgos, prevenir
accidentes y garantizar la seguridad de la persona.

Para esto, según la norma, cada trabajador está clasificado en una escala ascendente
que va del 1 al 5. De acuerdo con esa posición, paga la póliza.
Tumores en los ojos que para muchos son invisibles
Enfermedades con mayor incidencia en la mujer
¿Qué cubre y a qué tiene derecho?

En caso de enfermedad profesional o de accidente de trabajo los empleados deben ser


atendidos a través de su EPS y tienen derechos sin restricción a todos los gastos que
demanden la asistencia médica, quirúrgica, terapéutica y farmacéutica. De igual forma
a los pagos completos por hospitalización, servicios odontológicos, exámenes diagnósticos,
prótesis, gastos de traslado y la rehabilitación física y profesional.
Pero también los trabajadores son beneficiarios de prestaciones económicas plenas,
representadas en pago de incapacidades o indemnizaciones que tuvieran lugar si el compromiso
en salud es permanente o parcial. Allí se incluye la pensión de invalidez y de sobrevivientes. Ambas
son determinadas de acuerdo con el ingreso que estaba recibiendo la persona, aunque por lo
general cubren el 100 por ciento. También hay derecho a auxilios funerarios. Y, valga decir, todo es
pagado por la ARL.

No hay que olvidar que los trabajadores independientes también pueden afiliarse. Aquellos que
realicen actividades con riesgo del 1 al 3, pagan el 100 por ciento de la cotización. Los que estén en
las categorías 4 y 5 la póliza la paga de manera completa no el contratista sino el contratante. Los
trabajadores independientes en cooperativas o asociación siempre pagan el 100 por ciento.

Estas son las enfermedades laborales más comunes


¿Quién no ha sentido estrés o dolor de cabeza mientras
trabaja? Pues bien, esta enfermedad es una de tantas que
usted puede presentar durante su extensa jornada laboral.
Tómese una pausa para pensar en su bienestar, su
empleador a la larga será el beneficiado.
Según cifras oficiales, más de 2000 afecciones relacionadas con el trabajo, que
van desde el cáncer por el manejo de sustancias peligrosas, molestias musculares
tras pasar largos periodos en una sola posición, y estrés afectan a profesionales
como Periodistas, Contadores Públicos, Secretarias e Ingenieros, quienes tienen
que pasar muchas horas sentados y frente a un computador.
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) recalcó que, en términos
económicos, dichas afecciones provocan que el 4% del Producto Interno Bruto
(PIB) mundial, es decir, 1.25 billones de dólares, se pierda a causa de los costes
directos e indirectos relacionados con estas enfermedades, como lo publica
Altonivel.
Office Depot, comercializadora de material de oficina, realizó un estudio donde
se determinó que uno de cada cinco empleados de oficina tiene problemas de
salud laboral, siendo los más comunes el dolor de espalda y las contracturas.

El Top 5 de las enfermedades


1. Fatiga visual. Ojos rojos, ardor y/o cansancio son los síntomas. Se presenta
por la continua lectura de documentos o computadores sin protectores visuales o
con bajos niveles de iluminación. El estar concentrado en el trabajo puede hacer
que el empleado comience a pestañear cada vez menos, lo que produce, a su vez,
dolor de cabeza y malestar.
2. Dolor de espalda. Después de estar sentado(a) en una extensa jornada laboral,
es muy probable que una mala posición termine por afectar el estado de la
espalda. Aquí comienzan a aparecer el dolor en los hombros, cuello y cintura. El
deficiente diseño ergonómico de las sillas también influye en este aspecto.
3. Estrés. Está considerado como la primera causa de ausentismo laboral y
disminución de la productividad. Uno de sus principales síntomas es la cefalea.
Este mal provoca que los empleados pierdan, en promedio, entre uno y cuatro
días laborales al año. Existen más de 150 tipos distintos, aunque el más habitual
es la migraña que afecta a un 16% de las mujeres y al 7% de los hombres.
4. El Síndrome de la Fatiga Crónica (SFC). Se trata de un mal que puede
disminuir hasta en 50% la productividad de las personas. Se presenta con
cansancio o agotamiento prolongado que no se alivia con el descanso y cuyos
principales síntomas son: pereza, insomnio, molestia muscular y fiebre, entre
otros. Otros síntomas son la pérdida del sentimiento de competencia e idoneidad
profesional, desmotivación, pérdida de la autoestima laboral, deserción y
finalmente abandono de tareas.
5. Síndrome del túnel carpiano. Es causado por la flexión reiterada de la
muñeca, que produce pérdida de fuerza en las manos. El uso del computador
durante jornadas prolongadas suele provocar molestias en la muñeca y el codo,
que a largo plazo pueden derivar en tendinitis. Según estudios, durante los
últimos 10 años se ha triplicado en la población.

¿Qué se recomienda?
Sencillo. Dar un paseo, tomar aire, facilitar una alimentación saludable y
aumentar los niveles de actividad física durante las horas libres que se tenga,
mientras se está trabajando, y después del trabajo, pueden reducir
considerablemente los riesgos de estas enfermedades y otros graves problemas de
salud, comenta un especialista en MBA & Educación Ejecutiva.

Derechos
Es importante dar a conocer que los trabajadores con incapacidad temporal tienen
derecho a un subsidio correspondiente al 100% del salario base de cotización por
cada día que ha sido incapacitado, la ARP apenas le cubre el 30%.
Otro de los efectos más frecuentes por las condiciones laborales es la pérdida de
la capacidad permanente por daño parcial en la salud del trabajador. En este caso
la empresa debe generar la prestación económica de indemnización.
Asimismo, aquellos con pensión de invalidez deben recibir un pago mensual que
se adquiere por haber perdido el 50% o más de la capacidad laboral, como
consecuencia de un accidente de trabajo o una enfermedad profesional.
Según El Universal, los empleadores están obligados a informar a sus
trabajadores acerca de los riesgos a los que puedan verse expuestos en la
ejecución de la labor contratada. Además, ningún trabajador podrá ser despedido
si presenta una debilidad manifiesta, como estar en periodo de incapacidad, etapa
de recuperación o con alguna discapacidad.

determinar si una afección se produce o no por causa laboral.

¿Qué contiene la nueva tabla de enfermedades?


La nueva tabla establece además cinco factores de riesgo ocupacional para la prevención de las
enfermedades entre los que están: los químicos, físicos, biológicos, psicosociales y agentes ergonómicos.

En lo que tiene que ver con agentes químicos el listado de ocupaciones e industrias se mencionan las más
representativas en donde los trabajadores se exponen por utilizar materiales en labores en minas, canteras,
industria textil, preparación de pieles, y en general en la industria química y farmacéutica, que ocasionan
250 enfermedades que están catalogadas dentro de la nueva tabla.

Dentro de los agentes físicos se encuentra aquellas ocupaciones relacionadas con el ruido, las vibraciones
transmitidas a las extremidades superiores por maquinarias y herramientas, los trabajos a la intemperie
que exponen a la radiaciones ionizantes y ópticas, ultravioletas, infrarroja y láser, temperaturas externas
de calor y frío. Fueron catalogadas 67 enfermedades dentro de las más comunes, destacándose la pérdida
de la audición, otitis, dolor articular, lesiones de extremidades, tendinitis, neoplasia maligna de cavidad
nasal y de los senos paranasales, así como neoplasias de la piel y alteraciones agudas de la piel, entre otras.

En los agentes biólogos, se desencadenan los microorganismos, virus y hongos, que ocasionan 20
enfermedades como el tétano, tuberculosis, dengue, fiebre amarilla, hepatitis virales, enfermedad
pulmonar, dermatosis, rinitis alérgicas y en algunos casos hasta asma.

Los factores de riesgo ocupacional a tener en cuenta para la prevención de enfermedades laborales
psicosociales que puede presentarse en cualquier trabajador y puesto de trabajo, así como actividad laboral
en la que existan agentes causales y demuestre la relación con el perjuicio a la salud está como por ejemplo:
esfuerzo físico que demanda la ocupación, jornadas laborales extenuantes, movimientos repetitivos y
posiciones forzadas que ocasionan 25 enfermedades sobresaliendo los trastornos de pánico y ansiedad,
estrés, úlcera y gastritis crónica.

Para los agentes ergonómicos posturales, producto de los movimientos repetitivos como actividades que
involucren posiciones forzadas o vibraciones se determinaron 63 enfermedades que afectan los tejidos
blandos, lesiones de hombro, tendinitis, síndrome del manguito rotador y trastornos de disco cervical y
lumbar.

El Decreto también especifica las enfermedades laborales directas ocasionados por los agentes
anteriormente expuestos y que permite determinar el diagnóstico médico y está dividido en 15 grupos:

 Grupo I Enfermedades infecciosas y parasitarias


 Grupo II Cáncer de origen laboral
 Grupo III Enfermedades no malignas del sistema hematopoyético
 Grupo IV Trastornos mentales y del comportamiento
 Grupo V Enfermedades del sistema nervioso
 Grupo VI Enfermedades del ojo y sus anexos
 Grupo VII Enfermedades del oído y problemas de fonación
 Grupo VIII Enfermedades del sistema cardiovascular y cerebro-vascular
 Grupo IX Enfermedades del sistema respiratorio
 Grupo X Enfermedades del sistema digestivo y el hígado
 Grupo XI Enfermedades de la piel y tejido subcutáneo
 Grupo XII Enfermedades del sistema músculo-esquelético y tejido conjuntivo
 Grupo XIII Enfermedades del sistema genitourinario
 Grupo XIV Intoxicaciones
 Grupo XV Enfermedades del sistema endocrino

El Decreto determinó que en los casos en que una enfermedad no figure en la tabla, pero que se demuestre
la relación de causalidad con los factores de riesgo ocupacionales, será reconocida como enfermedad
laboral, conforme lo establecido en las normas legales vigentes.

La tabla de enfermedades se actualiza cada tres años, atendiendo los estudios técnicos financiados por el
Fondo Nacional de Riesgos Laborales para prevenir enfermedades en las actividades laborales y por
grupos de enfermedades para determinar el diagnóstico médico en los trabajadores afectados.

DATO:

El artículo 4° de la Ley 1562 de 2012, define como enfermedad laboral aquella que es contraída como
resultado de la exposición a factores de riesgo inherentes a la actividad laboral o del medio en el que el
trabajador se ha visto obligado a laborar.