Está en la página 1de 3

Psicología del Desarrollo I 2018

Actividad correspondiente al primer parcial

Alberto Exequiel Flores

Lu: 718492/718504

Trabajaremos sobre un “caso”, conocido cotidianamente como BERRINCHES. Proponemos que a partir del estudio de
nociones y debate de la Psicología del Desarrollo se podría mejorar en su análisis, comprensión y prácticas
educativas relacionadas.

1. Visualice y describa dos episodios de “berrinche” infantil.


2. ¿Podría asociar a estos episodios algún/os cambio/s en las conductas? ¿En qué sentido?
3. El tiempo del cambio es una variable y factor de muchísimo interés cuando se considera el desarrollo.
Analice los dos episodios teniéndolo en cuenta.
4. ¿Cuál/es será/n las causas atribuibles a los berrinches infantiles, en concreto a los dos episodios que está
analizando? Haga el ensayo de explicar “poniéndose en los zapatos” de diversos modelos y modos teóricos
al respecto, siguiendo la bibliografía del programa.
5. Si tuviera que hacer una investigación sobre berrinches infantiles en base a los episodios que analiza, ¿qué
técnicas de recolección de datos utilizaría y por qué?
Favor de citar la bibliografía utilizada. (Nota: no es preciso usar aquí y ahora modos estandarizados –por
ejemplo, el formato APA- para esto).

Desarrollo

1. Primer caso. La comida y los dibujos.


Una nena pequeña (2 años) que niega comer un tipo de comida preparado por su madre. Esta trata de
convencerla de que si no come no podrá usar el celular para ver sus dibujos. La nena rompe en llanto y se
niega a comer, manoteando en ocasiones el plato de comida. La madre se pone firme en su decisión y el
llano de la nena se incrementa acompañados de gritos y llanto sollozante.

Segundo caso. El huevo kínder y el orden.


Una pareja joven, con una niña (3 años). La niña se encuentra jugando con su caja de juguetes en plena sala
de estar. A ella parece que le gusta sacar todos sus juguetes para divertirse pero cuando se le pide que
empiece a guardar se niega rotundamente. La madre se muestra firme, “no vas a ir con nosotros al chu chu
si no acomodas tus juguetes”. La niña empieza a lagrimear y repite “no”. Se acerca el padre y le dice que si
acomoda le dará un huevo kínder y podrá ir al chu chu”. La nena al instante se interesa por lo que su papa le
acaba de decir y se acerca hacia él. La nena abraza la pierna de su padre y le pide el huevo mirándolo con
cara de tristeza. El padre accede y le entrega el huevo. Ella feliz come el huevo pero no acomoda sus
juguetes, cuestión que es la madre la que termina levantando todo y yendo al chu chu. Entendido sea “chu
chu” ir al trencito.

2. Pensando ambos episodios, es posible asociarlos a un tipo de cambio en la conducta. A los cambios
intencionales descriptos por Eduardo Martí. Este tipo de cambio se caracteriza por tender que el aprendiz
adquiera una serie de conocimientos culturalmente definidos que le permitan acomodarse de manera eficaz
dentro del grupo social. Ambos episodios se enmarcan dentro de lo que se considera educación informal
(que remiten a procesos educativos que se producen de manera indiferenciada y no directamente ligadas a
una intención educativa), en este caso educación familiar, que está orientada a otros objetivos y procesos
sociales más amplios. A considerar, que también los cambios intencionales son producidos por la educación
y el aprendizaje pero estas están preparadas en función de objetivos específicos de instrucción.
En el primer caso se busca por parte de la madre que la nena de que hay momentos para jugar y momentos
que requieren cierto tipo de comportamiento, como lo es la hora del almuerzo. Se busca que la nena respete
los tiempos, que de acuerdo a las situaciones que son culturalmente aceptadas y que garanticen una buena
inserción en el ámbito social. Y con respecto al segundo caso sucede una situación similar, puesto que la
organización implica una habilidad que a la sociedad le es necesaria tanto para el desenvolvimiento social.
Antes de hacer algo o cambiar de actividad es necesario mantener un orden, ser metódico es una habilidad
socialmente necesaria para la consecución de objetivos.

3. El tiempo del cambio es una variable y factor de muchísimo interés cuando se considera el desarrollo.
Desde la perspectiva de la psicología evolutiva, el cambio es registrado en vinculación con la edad, es decir,
con el periodo de vida humana en el que la persona se halle, desde su concepción hasta su muerte.
Partiendo de esto, en el primer caso es posible ver como el vínculo que se forma entre los padres y el niño
es puesto a prueba por la nena. La negación de un objeto de disfrute tiende a generar un rechazo hacia el
pedido de la madre. En este sentido, al no poder obtener lo que quiere cambia de estrategia incurriendo en
el llanto. Ante la persistencia del no, la nena entra en un estado de frustración, ya que no consigue lo que
quiere, e intenta imponerse sobre sus padres manoteando y/o alzando objetos de la mesa para arrojarlos.
En el segundo caso, en lo que es la presencia del chantaje. Esto responde a la idea independencia y
egocentrismo que se empieza a notar a partir de los tres años. Si bien la situación sigue siendo respondiente
a los deseos de la nena, se ve que hay un cierto autocontrol, un cuidado propio y el hecho de concretar el
chantaje siendo creativa, compradora. Esta idea del chantaje es coincidente con respecto a la formación de
ideas ilógicas acerca del entorno que la rodea.
Los casos analizados bien podría ubicarse en lo que conoce como “la pre escolaridad” (2 – 6 años)
caracterizada por:
 desarrollará una sensación de ser autónomo y aparte de sus padres.
 Se forman los lazos con los padres.
 Incremento del autocontrol, cuidado propio e independencia
 Inmadurez cognoscitiva que conduce a ideas "ilógicas" acerca del mundo
 Comportamiento egocéntrico (centrado en sí mismo).

4. Es posible entender estos dos episodios desde varios modelos que arriban a las causas atribuibles. Es posible
ver que hay ciertas relaciones con el modelo mecanicista. A saber:
El modelo mecanicista considera que la conducta surge y se modela a través de la experiencia, lo importante
no era lo que había dentro del organismo sino aquello que desde fuera lo hace cambiar. La historia
psicológica de una persona no tiene sentido sin su historia de aprendizaje. Para ambos episodios se ha
tomado como referencia el conductismo, específicamente “el condicionamiento operante” descripta por
Skinner.
Explica que las respuestas agradables y desagradables que siguen a una determinada conducta son
producto de la aplicación de refuerzos, tanto positivos como negativos, para la reiteración de una
respuesta o evitar que se repita una respuesta extraña, desagradable. Recayendo la importancia en el
estímulo que se encuentra en el medio (operante). Además de los posibles refuerzos también está el castigo
(presentación de reforzar de una conducta determinada que disminuya la probabilidad de que ésta se repita)
que servirán para explicar ambos berrinches.
En ambos episodios, son de carácter conductistas, puesto que en el primero la madre trataría de hacer
corresponder una respuesta deseada “comer” y para ello aplica un reforzador negativo para que la nena, su
conducta se la de comer. Pero sucede lo siguiente, la madre ante la negativa, siendo el no articulado como
un castigo; recordemos que el castigo no siempre produce los efectos esperados, puede incurrir en otros
tipos de conductas que no son la esperada, por ello no se recomienda aplicar el castigo para evitar que se
repita una respuesta no deseada, debido a esto y la temporalidad que afecta al castigo (una vez que
desaparece este, la respuesta que el castigo suscita desaparece). Y en el segundo ante la presencia de un
refuerzo positivo, el “chu chu”, la respuesta esperada no sucede. Por ello el padre ofrece otro objeto,
refuerzo positivo, para reforzar la respuesta de acomodar y organizar los juguetes. Pero aun asi no logra la
respuesta esperada.

5. Si tuviera que hacer una investigación sobre berrinches infantiles en base a los episodios que he analizado,
utilizaría el método de la observación, más específicamente los laboratorios de observación estructurada.
Porque me permitiría estudiar las conductas, respuestas y estímulos que ocurren en la espontaneidad o que
no aparecen de manera natural en el ambiente. Esto al no ser forzado me permitiría recabar información de
manera uniforme con respecto a todos los participantes y que tengan la misma oportunidad de efectuar la
conducta en cuestión. La salvedad para evitar la desventaja de este método (el ambiente artificial) seria
lograr un entorno que no despertara sospecha o en su defecto desviar su atención en un tramo inicial de la
observación para así poder hacer más fructífera la recopilación de información.

Bibliografía

 Palacios, J. (2000). Psicología evolutiva: conceptos, enfoque, controversias y métodos. En J. Palacios, A.


Marchesi y C.Coll (comps.).
 Martí, E. (2005). Desarrollo, educación y cultura. Buenos Aires: Amorrortu.
 Shaffer, D. R.; Kipp, K. (2007). Psicología del desarrollo. Infancia y adolescencia. Séptima Edición. México:
Cencage Aprendijaze.
 Burman, E. (1994). La desconstrucción de la Psicología Evolutiva. Madrid: Visor. Martí, E. (2005). Desarrollo,
educación y cultura. Buenos Aires: Amorrortu.