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Informe:

Desarrollo Motor
En la Infancia

Nombre : Pamela Flores Lagos

Modulo : Juegos y estilos de vida saludable

Docente : Constanza Chavarría Hernández


Fecha : 14 de Diciembre 2018
El desarrollo psicomotor está ligado al desarrollo cognitivo, que se ve favorecido por
las acciones motrices. A través de estas acciones, el niño/a va adquiriendo
conceptos mediante actividades manipulativas y por ello es necesaria para la
adquisición de los primeros aprendizajes básicos. La acción lleva al conocimiento.

A medida que las funciones cognitivas mejoran, la educación psicomotriz va dejando


paso al desarrollo motor

El desarrollo motor de los niños depende principalmente de la maduración global


física, del desarrollo esquelético y neuromuscular. Los logros motores que los niños
van realizando son muy importantes en el desarrollo debido a que las sucesivas
habilidades motoras que se van a ir adquiriendo hacen posible un mayor dominio
del cuerpo y el entorno. Estos logros de los niños tienen una influencia importante
en las relaciones sociales, y a que las expresiones de afecto y juego se incrementan
cuando los niños se mueven independientemente y buscan a los padres para inter
cambiar saludos, abrazos y entretenimiento.
En el desarrollo motor pueden establecerse dos grandes categorías:
1) Motricidad gruesa (locomoción y desarrollo postural), y 2) motricidad fina
(prensión). El desarrollo motor grueso se refiere al control sobre acciones
musculares más globales, como gatear, levantarse y andar. Las habilidades
motoras finas implican a los músculos más pequeños
Del cuerpo utilizado para alcanzar, asir, manipular, hacer movimientos de tenazas,
aplaudir, virar, abrir, torcer, garabatear. Por lo que las habilidades motoras finas
incluyen un mayor grado de coordinación de músculos pequeños y entre ojo y mano.
Al ir desarrollando el control de los músculos pequeños, los niños ganan en
competencia e independencia porque pueden hacer muchas cosas por sí mismos.

DESARROLLO PSICOMOTOR
La psicomotricidad supone la interrelación entre las funciones neuromotrices y las
funciones psíquicas en el ser humano. Para otros, hace referencia al conjunto de
técnicas encaminadas a un desarrollo global que, partiendo de la educación del
movimiento y gesto, posibilite alcanzar la función simbólica y la interacción correcta
con el medio ambiente.
Este concepto se puede definir como la representación que tenemos de nuestro
cuerpo, de los diferentes segmentos, de sus posibilidades de movimiento y de
acción, así como de sus diversas limitaciones. Es un proceso complejo ligado a
procesos perceptivos, cognitivos y práxicos (es el proceso neurológico que nos
permite organizar planear y ejecutar, de una forma eficiente, habilidades de todos
los tipos.), que comienza a partir del nacimiento y finaliza en la pubertad,
interviniendo en el mismo la maduración neurológica y sensitiva, la interacción social
y el desarrollo del lenguaje.
Las experiencias producidas por el movimiento, los resultados de dicho movimiento
y la percepción del cuerpo de otros sientan las bases sobre las que se va a elaborar
la percepción del cuerpo propio. Durante el segundo año de vida el niño manifiesta
una progresiva diferenciación de algunas partes del cuerpo y en el tercero, los niños
son capaces de identificar ojos, boca, orejas, nariz, manos, brazo s, pies y piernas.

La utilización del lenguaje supone un canal de comunicación exclusivo de la especie


humana que se pone en marcha en el Primer año de vida. Y El lactante tiene muchas
formas de comunicación pre-verbal : riendo, gritando y por rabietas; extendiendo los
brazos para que lo tomen, cerrando la boca al ofrecerle comida.

La comunicación verbal suele revestir un significado afectivo, predominante en el


niño pequeño. De ahí la clara importancia de un desarrollo emocional adecuado
para la adquisición del lenguaje. No hay verdadero lenguaje si no se desea la
comunicación con el otro. El desarrollo de aquél se verá afectado sino existe ese
otro afectivo y acogedor, esencial en la primera infancia

El lenguaje va a jugar un papel esencial en la construcción del esquema corporal,


ya que además de permitir nombrar las partes que componen el cuerpo, como
regulador de las secuencias de actos motores en la interacción con el ambiente a
través del juego. La representación corporal hace posible la utilización del cuerpo
de forma coordinada mediante el ajuste de la acción a lo que se quiere o desea

El desarrollo psicomotor de los niños juega un papel muy relevante en el progreso


de las habilidades básicas de aprendizaje, desde la capacidad para mantener la
atención, la coordinación visomotora o la orientación espacial. Siendo todos estos
aspectos claves para el desarrollo de la lectura y la escritura.

En el desarrollo psicomotor conviene prestar atención a dos pasos fundamentales


que facilitaran el posterior desarrollo del aprendizaje de los niños, estos son el
arrastre y el gateo. La correcta realización de estos movimientos sienta las bases
para la bipedestación (caminar) y estimulan diferentes aspectos básicos del
aprendizaje posterior, entre los que cabe destacar:

 La coordinación entre la mano y el ojo (muy importante en la escritura)


 El desarrollo del cuerpo calloso (parte del cerebro que facilita la comunicación
entre los dos hemisferios)
 Aumentar el conocimiento del propio cuerpo (aspecto muy importante de cara
al desarrollo de la orientación en el espacio, el cual juega un papel
determinante en el aprendizaje de la lectura y la escritura)
 Facilita el proceso de lateralización.
 Estimula el ritmo y por tanto la orientación temporal.
 Facilita el desarrollo de las habilidades visuales.

En muchas ocasiones los niños pasan muy rápidamente por estas fases, lo cual no
significa que más tarde deban presentar dificultades de aprendizaje, sin embargo,
se considera muy importante tener en cuenta estos dos movimientos, ya que
constituyen la base de muchos aprendizajes futuros.
En otras ocasiones, los problemas de aprendizaje lectoescritor pueden tener parte
de su origen en un mal desarrollo psicomotor, aspecto que se puede corregir
convenientemente mediante el trabajo de estas bases.
El niño necesita desarrollar su cuerpo como fundamento de su crecimiento y como
dominio de su propia situación en este mundo. Cuando el niño se convierte en un
escolar, no domina aún muchas habilidades motoras y de expresión corporal que
necesita desplegar. El contexto escolar, debe ser sensible a las necesidades, y las
rutinas diarias se convierten en escenarios para poder expresarse y donde la
maduración psicomotora debe recibir una continua estimulación. Por ejemplo, se
debe contar con un espacio amplio y dotado de materiales que permita desarrollar
retos psicomotores -motricidad fina (arrastrarse, saltar, balancearse, etc.) y gruesa
(manipulación, equilibrio, etc.)- que son estimulantes para el niño/a.

La evolución del aprendizaje del lenguaje escrito pasa por distintas fases, en primer
lugar aparece los garabatos, con una diferencia progresiva entre lo que es el
resultado de una intención de representación a través del dibujo y lo que es una
Iniciación a la escritura. Hacia los cinco años y medio o seis el niño puede copiar
letras y palabras. Poco después paralelamente al aprendizaje de la lectura, pasa a
la etapa de trascripción de las palabras dictadas. A continuación accede a la
escritura, lenguaje
Escrito, y a percibir la función de expresión personal y de comunicación.
Perfeccionar este lenguaje escrito será una labor que se llevará a cabo a través de
la escolaridad básica del niño.

Hemos de añadir que la evolución psicomotriz del niño va a determinar en gran


medida el aprendizaje de la lectura y la escritura, pues para fijar la atención necesita
el dominio del cuerpo y la inhibición voluntaria. Para escribir requiere hábitos
motores y psicomotor es: ver, recordar, transcribir de izquierda a derecha.
Desde hace tiempo se sabe que la maduración y el funcionamiento normal del
sistema nervioso es una condición imprescindible para el desarrollo psíquico.
Plan de Actividades para potenciar el Desarrollo Motor

Nivel Sala Cuna (0 – 2 Años)

Levantar y sostener la cabeza

• Ubique un objeto frente al bebe y desplácelo de arriba abajo


• Luego mueva el objeto de derecha a izquierda
• Acaricie la espalda para que enderece la cabeza y el tronco

Subir y bajar, flexiones, lanzar sin perder el equilibrio

• Coloque al niño frente a las escaleras en posición de gateo, anímelo a que suba
él un escalón
• Coloque un jugué tres escalones arriba donde el niño pueda verlo
• Permita que el niño baje las escaleras gateando hacia atrás.

Nivel Medio (2 – 4 años)

Boliche infantil

En vez de que el niño haga rodar una pelota una y otra vez, haz el juego un poco
más complicado dándole algunos objetos para que los golpee con la pelota.
¡Enséñale a jugar a los bolos infantiles!

Materiales:
• Entre seis y diez objetos que sirvan de bolos, por ejemplo, cajas de leche
Vacías, botellas de plástico vacías, vasos de papel invertidos, etc.
• Superficie grande y sin obstáculos
• Cinta adhesiva
• Pelota de voleibol, de fútbol o de baloncesto

Qué hay que hacer:


1. Pon los bolos de manera que formen un triángulo, como en el boliche.
2. Aléjate unos cuantos pasos y pon una línea de cinta adhesiva.
3. Haz que el niño se coloque detrás de la línea.
4. Dale la pelota y dile que intente tirar los objetos con la pelota.
5. Haz que siga lanzando la pelota hasta que los haya tirado todos.
6. Coloca de nuevo los objetos y haz que vuelva a jugar.

Seguridad:
No uses bolas de bolos reales, son demasiado pesadas para el niño.
No uses como bolos objetos que se puedan romper.
¡Salta, baila, gira y brinca!

El niño debe escuchar con atención unas sencillas instrucciones. Si no es así,


acabará dando saltitos cuando se le pida.

Materiales:

•Superficie grande

Qué hay que hacer:


1. Poner en una superficie grande y libre de obstáculos para que el niño tenga
suficiente espacio.
2. Pídele que haga una de las siguientes cosas: dar saltitos, dar saltos grandes, ir
de cojito o hacer piruetas y haz que responda de la manera apropiada.
3. Dale otra orden y haz que cambie a esa actividad.
4. Sigue dándole órdenes, pero cada vez más rápido hasta que empiece a reír a
carcajadas.
5. Juega de nuevo añadiendo órdenes, por ejemplo las de bailar, girar, aplaudir,
abrir y cerrar las piernas mientras salta, etc.

Seguridad:
Si el niño se confunde o se frustra, dale las órdenes más despacio o deja de jugar.

Nivel Transición (4 – 6 años)

Juego de las formas


A esta edad, el cuerpo del niño es flexible y puede girarlo para hacer varias figuras.
¡Mira todas las figuras que puede hacer!

Materiales:
• Cuerda de igual longitud a la de tu hijo medido desde los pies hasta la
Punta de los dedos con los brazos en alto
• Tijeras
• Espacio en el suelo

Qué hay que hacer:


1. Corta una cuerda de igual longitud que la del niño con los brazos en alto.
2. Retira del suelo los obstáculos que pueda haber.
3. Estira la cuerda en el suelo y haz que el niño se tienda sobre ella.
4. Gira la cuerda de modo que forme una curva y haz que el niño se tienda sobre
ella formando la misma curva.
5. Modifica la forma de la cuerda para crear nuevas formas para que el niño las siga
con el cuerpo, por ejemplo, una curva en S, una V, una línea
Serpenteante, un círculo, un triángulo, un cuadrado, etc.
Seguridad:
Asegúrate de que la superficie de juego esté despejada y limpia para que el niño
pueda tenderse en ella.

Carrera de obstáculos

A medida que los niños van aprendiendo a hacer cosas nuevas con el cuerpo, les
encantan los nuevos retos. ¡Y al parecer nunca se cansan de los recorridos con
obstáculos!

Materiales:
• Habitación grande con obstáculos como almohadas y cojines, mantas y
Sábanas, cajas de cartón grande, sillas y mesas, tazones, cubos, cestos,
Aros, llantas, cuerdas, juguetes blandos y bloques.

Qué hay que hacer:


1. Reúne varios objetos que permitan que el niño pueda sortear pasando por encima
de ellos, por debajo, rodeándolos o pasando entre ellos.
2. Coloca los objetos a lo largo de un recorrido.
3. pon al niño al principio del recorrido y dile que intente seguirlo hasta el final.
4. Mira cómo se enfrenta a los obstáculos y anímalo para que consiga superarlos
todos.

Seguridad:
Asegúrate de que el niño pueda pasar por los obstáculos sin hacerse daño, no uses
objetos que se puedan romper ni que tengan bordes afilados
Material Didáctico para El Desarrollo Motor