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José María Tarjuelo

E L RIEGO POR
ASPERSIÓN: DISEÑO Y
FUNCIONAMIENTO

COLECCION CIENCIA Y TÉCNICA,


José María Tarjuelo Martín-Benito
Dr. Ingeniero Agrónomo
Catedrático de Ingeniería Rural en la E.U. Politécnica de Albacete

EL RIEGO POR ASPERSION


DISEÑO Y FUNCIÓNAMIENTO

ilL Caja de /Vlbacete

Ediciones de la Universidad
de Castilla-La Mancha
Autor: José María Tarjuelo Martín-Benito, 1.991
D. Legal: AB-398/92
1.S.B.N.: 84-88255-03-9
Imprime: Gráficas Colomer, S. A.-Albacete
EL RIEGO POR ASPERSION
DISEÑO Y FUNCIÓNAMIENTO

RESUMEN DEL CONTENIDO

El riego por aspersión, a pesar de su amplia tradición a nivel nacional, necesita


mejorar el proceso de aplicación del agua y su manejo (programación de riegos) por lo
que supone de ahorro tanto de agua como de energía. De ahí que la tendencia actual sea
hacia sistemas de baja presión, que sean de fácil manejo y automatización y permitan
el riego nocturno (por menor evaporación, velocidad del viento y coste energético).
El libro que presentamos estudia la problemática de este riego, con profundidad
científica y con un enfoque eminentemente práctico, y va dirigido tanto al estudiante,
como al proyectista o al técnico que dirige una explotación.
Dos grandes apartados constituyen la obra. El primero trata de los diferentes
sistemas de riego por aspersión, estudiando desde las relaciones agua-suelo, para su
aplicación al diseño agronómico y determinación de los parámetros de riego, hasta su
diseño hidráulico. Así mismo realiza una descripción detallada de sus principales
componentes, materiales a utilizar, mecanismos de funcionamiento y ventajas e
inconvenientes de cada sistema. La segunda parte recoge los resultados y conclusiones
de varios trabajos de investigación realizados por el autor. De ellos se desprende un
conjunto de recomendaciones para poder llevar a cabo la selección del sistema de riego
y de sus condiciones de funcionamiento más adecuadas a cada situación de trabajo, con
aplicación a las nuevas instalaciones o a la mejora de otras existentes.
Además del enfoque práctico del libro, hay que destacar la claridad con que se ha
tratado de hacer la exposición y la gran cantidad de ejemplos prácticos que ayudan a
entender los conceptos manejados.

El autor, José María Tarjuelo Martín-Benito, Dr. Ingeniero Agrónomo y Catedrá


tico de Ingeniería Rural en la E.U. Politécnica de Albacete, cuenta con la experiencia
profesional de más de diez años dedicado a la docencia y la investigación en riego por
aspersión. Ha participado en varios estudios y proyectos de riego, tanto de grandes zonas
regables como a nivel de parcela. Así mismo es autor de numerosas publicaciones y
artículos en relación con su especialidad, y ha impartido múltiples cursos y seminarios
en distintas Universidades españolas.

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EL RIEGO POR ASPERSION

1NDICE GENERAL

Prólogo
Ia Parte

Capítulo I El agua en el suelo.


Capítulo II Sistemas estacionarios de riego por aspersión.
Capítulo III La aplicación de agua con aspersores de tamaño medio.
Capítulo IV Sistemas autopropulsados de riego por aspersión.
Capítulo V Evaluación y mejora de sistemas de riego.
2a Parte

Capítulo 1 Evaluación de sistemas de riego por aspersión en


la llanura norte de la provincia de Albacete.
Capítulo 2 Mejora del reparto de agua en aspersión fija a
marco 18m x 18m.
Capítulo 3 Selección de las condiciones de funcionamiento de
un aspersor.
EL RIEGO POR ASPERSION

PROLOGO

El riego por aspersión está muy extendido en España, comenzando su desarrollo


en la década de los sesenta, pero hoy es todavía bastante desconocido en cuanto a sus
posibilidades de ahorro de energía y mejora de manejo y aplicación del agua. A esto hay
que unir una falta de normalización y certificación de calidad en muchas de las máquinas
de riego y, sobre todo, de la máquina fundamental que es el aspersor.
El trabajo que presentamos pretende ser una publicación práctica para el proyectista
o el técnico que dirige una explotación, y tiene un objetivo doble, que se refleja en las
dos partes en que se ha dividido el libro. Una primera parte pretende realizar una
descripción general de los diferentes sistemas de riego, abordando su diseño agronómico,
proceso para su evaluación y mejora y su diseño hidráulico, todo ello con abundantes
ejemplos que ayudan al entendimiento y aplicación de los principales conceptos
manejados. La segunda parte, resume algunos de los principales trabajos de investigación
realizados por el autor hasta estos momentos que, creemos, permiten establecer una
serie de directrices generales para ayudar a tomar decisiones a la hora de diseñar una
nueva instalación de riego o mejorar otra existente.
En todo trabajo de este tipo hay una gran componente personal, que se refleja tanto
en la selección de los temas como en la forma de exponerlos, estando además
influenciados por la experiencia y las preferencias del autor. No obstante, esperamos
que tanto los contenidos como la forma en que se han expuesto llegue a interesar a los
profesionales y estudiosos del riego por aspersión.
Finalmente quiero indicar que son muchas las personas, entidades, casas de riego,
agricultores, etc., que me han prestado una importante ayuda en la elaboración de estos
trabajos. Es prácticamente imposible citarlas a todas pero si quiero destacar el apoyo
recibido de José Ignacio Trueba como director de Tesis, así como de otros compañeros
de su Departamento de Planificación y Proyectos de la U. Politécnica de Madrid. De
Francisco Martín de Santa Olalla, Arturo de Juan, Pablo Galletero y otros compañeros
del Departamento de Producción Vegetal y Tecnología Agraria de la U. de Castilla-La
Mancha y de la Escuela Universitaria Politécnica de Albacete. De los técnicos de la
Delegación Provincial de Agricultura, IRYDA y Estructuras Agrarias, así como del
Instituto Técnico Agronómico Provincial (ITAP). De los más de treinta agricultores que
me han facilitado sus instalaciones para hacer los ensayos y de prácticamente todas las
casas comerciales de riego en Albacete, que me han facilitado siempre el material y la
información técnica que les he solicitado.
Por último no quiero olvidarme de los alumnos de los últimos cursos de I.T.
Agrícola que han colaborado en la realización de los trabajos, ni de la Caja de Albacete
y la U. de Castilla-La Mancha, por la ayuda económica prestada para la realización de
algunos de estos trabajos y la publicación de los mismos.
Tampoco quiero terminar sin agradecer a mis dos hijos y a mi esposa la paciencia
que han tenido al soportar mi dedicación a este trabajo y la ayuda activa e incondicional
de mi esposa en muchos aspectos de los mismos.
Ia Parte
EL RIEGO POR ASPERSION CÓN SISTEMAS
FIJOS Y AUTOPROPULSADOS
CAPITULO I
EL AGUA EN EL SUELO
índ1ce cap1tulo i
Página
1.1. Consideraciones generales 15
1.2. Contenido de agua en el suelo 16
1.3. Potencial del agua en el suelo 20
1.3. 1 . Componentes del potencial hídrico del suelo 20
1.4. Curvas características de humedad 21
1.5. Medida de contenido de agua en el suelo 23
1.5.1. Métodos directos 23
1.5.2. Métodos indirectos 23
1.6. Movimiento de agua en el suelo 27
1.6. 1. Flujo saturado 27
1.6.2. Flujo no saturado 28
1.7. Infiltración 29
1.8. Redistribución del agua después de la infiltración 30
1.8.1. Redistribución en perfiles muy húmedos 30
1.8.2. Redistribución en perfiles poco húmedos 31
1.8.3. Capacidad de campo (CC) 32
1.8.4. Punto de marchitez permanente 33
1.8.5. Intervalo de humedad disponible o agua útil (Au) 34
1.9. Bibliografía 34
EL RIEGO POR ASPERSION

1.1. CONSIDERACIONES GENERALES.


El objetivo que se pretende con el riego es satisfacer las necesidades hídricas de
los cultivos, aplicando el agua uniformemente y de forma eficiente, es decir, que la
mayor cantidad de agua aplicada quede almacenada en la zona radicular a disposición
del cultivo. Este objetivo debe alcanzarse sin alterar la fertilidad del suelo y con una
mínima interferencia sobre el resto de las labores de cultivo.
Los factores que se manejan para proveer a los cultivos del agua que necesitan para
que su productividad sea óptima, son principalmente: Energía, agua, mano de obra y
sistematización o equipamiento, existiendo una completa interrelación entre ellos, de
manera que el utilizar menos un factor implica mayor necesidad de otros.
La solución a adoptar será la que contenga una combinación de recursos con un
resultado económico óptimo, de acuerdo con los acondicionantes que vengan impuestos
por la realidad existente.
El perfeccionamiento del riego obliga a asimilar las nuevas tecnologías para:
Optimizar el diseño y la construcción de los equipos de riego, mejorar la eficiencia de
utilización del agua y la energía, permitir una adecuada mecanización y automatización
de la aplicación del agua y demás labores agrícolas, utilizar racionalmente los recursos
hídricos de modo que garanticen su propia existencia y la del medio ambiente, etc.
Entre los factores que afectan al uso eficiente del agua en finca, parte de los cuales
serán de origen externo y otros de carácter interno, se encuentran:
a) Factores externos:
- La forma en que se realice el servicio de los caudales a la misma. Cuando
la distribución se hace a turnos o a la demanda, es frecuente que la
disponibilidad del agua no corresponda, en el tiempo o en la cantidad, con
las necesidades de los cultivos.
- La existencia de un control en el manejo del agua de riego encaminado a mi
nimizar las pérdidas en los sistemas de distribución y conseguir un uso
racional de las disponibilidades.
b) Factores internos:
- La necesidad de unas estructuras de control y aforo de caudales para aplicar
los volúmenes deseados en cada parcela.
- El disponer de la instrumentación necesaria para medir la humedad del sue
lo y de una metodología o un asesoramiento sobre la programación de
riegos, que indique cuando regar un cultivo dado y que dosis aplicar.
- El disponer de los medios suficientes para elegir correctamente el método
de aplicación de agua, de acuerdo con los acondicionantes de la realidad
existente, y para realizar el diseño y manejo óptimo de las unidades
operacionales de riego con el fin de que, aplicando los caudales convenien
tes, se logre la máxima uniformidad y eficiencia de riego compatible con los
costes económicos que ello conlleva.

Visto el planteamiento general de lo que abarca el riego de un cultivo, pasaremos


a hacer una breve recopilación de los principales conceptos que definen la relación agua-
suelo-planta para poder entender más fácilmente el proceso y su diseño.
16 EL RIEGO POR ASPERSION

1.2. CONTENIDO DE AGUA EN EL SUELO.


El suelo está constituido por tres fases: Sólida, líquida y gaseosa. La fase sólida
está constituida por partículas minerales y una pequeña proporción de partículas
orgánicas (MO). El espacio no ocupado por la fase sólida constituye los poros del suelo,
que estarán normalmente ocupados por aire y por agua en proporciones variables según
el estado de humedad.

S. FRANCO S. ARCILLOSO S. ARENOSO

M.O.

Se llama porosidad (P) al cociente entre el volumen de poros y el volumen aparente


del suelo (Vas). Unos valores medios de P pueden ser los siguientes:
El contenido de agua en el suelo puede expresarse en peso o en volumen:
9 , (humedad gravimétrica en %) = Pa/Pss

9 (humedad volumétrica en %) = Va/Vas

siendo:
Pa peso de agua.
Pss peso de suelo seco (desecado a 105° C).
Va volumen de agua.
Vas volumen aparente de suelo húmedo.

Se denomina densidad aparente (da) a: da = Pss/Vas. Esta varía, normalmente,


entre 1 ,2- 1 ,4 t/m3 para los horizontes superficiales de suelo y entre 1 ,4- 1 ,6 para los más
profundos.
Se denomina densidad real (dr) a dr = Pss/Vr, siendo Vr el volumen real de suelo
(sólo de la parte sólida). Esta toma valores muy parecidos en casi todos los suelos, en
torno a 2,6 t/m3.
Teniendo en cuenta estos conceptos, la relación entre 9 y 9 será:

Pa Pa Pa e
Pss da Vas da (Va/9.) da
EL RIEGO POR ASPERSION 17

ya que el peso específico del agua (Pa/Va) es uno.

Así pues la relación entre 9 y9vserá: 9v = da 9

De la misma forma, la porosidad (P) podrá expresarse como:

V -Vr PJl/da-1/dr)
P= ■ = ( 1 - da/dr)
Vas Pss/da

La frecuencia de poros es función de la textura. Así, los suelos arcillosos, al tener


partículas muy pequeñas y numerosas, dejan entre sí gran volumen de poros, aunque de
muy pequeño tamaño, pudiendo retener gran cantidad de agua.
Los primeros poros que se vacían al extraer el agua del suelo son los de tamaño
grande.
En la técnica del riego es muy útil expresar el contenido de agua en el suelo en
forma de altura de lámina de agua. Así, si el agua contenida en un prisma de suelo de
área S y profundidad h la sacásemos de este y la acumulásemos sobre la superficie,
alcanzaría una altura ha, y se tendría:
Va Sha
9 =
Vas Sh
luego

ha = 9 h

SUELO
COMPRIMIDO

Las unidades más frecuentes son el mVha y el mm, entre las que existe la relación:
1 mm = 1 0 m3/ha.

EJEMPLO.
Cuántos mm de agua (altura de lámina equivalente) contiene un perfil de suelo de
1 m de profundidad si el contenido gravimétrico de humedad de los 40 cm superiores
es del 15% y el de los 60 cm inferiores del 25%, siendo las densidades aparentes
respectivas 1,2 y l,4t/m\
Lo mejor es pasar a contenidos volumétricos teniendo en cuenta la relación:
9 =da 9 , es decir:
EL RIEGO POR ASPERSION

9v| = 0,15x 1,2 = 0,18= 18%


9 , = 0,25x1,4 =0,35 = 35% / cm

,.<?

¿O5'.2
ea = 0,15

dQ --1,4
6g =0,25

Así, por cada mm de profundidad se tendrán 0,18 mm de agua en el primer


horizonte, por lo que las alturas de lámina de agua serán:
hal=0,18x400 = 72mm.
ha2= 0,35 x 600 = 210 mm.
Y en total serán: 282 mm = 2820 mVha.

Si cae una lluvia de 20 mm que se distribuye uniformemente en los 50 cm


superiores, cuales serán los nuevos valores de 9v y 9 en la zona mojada por la lluvia.

Si tomamos la profundidad h en mm, la altura de lámina de agua correspondiente


a una 9v será: h2= 9v h
De los 20 mm de lluvia, 20 x 40/50= 1 6 mm irán al horizonte superior y los 4 mm
restantes a los 10 cm superiores del 2° horizonte, luego:
- Nueva humedad en horizonte superior:
9, =ha/h = (16 + 71)/400 = 0,2175 esdecir21,75 %
9 =9 /da = 0,2175/1,2 = 0,1812 es decir 18,12 %
- Nueva humedad en los 10 cm del horizonte inferior:
9v = (4 + 0,35 x 100)/ 100 = 0,39 es decir 39 %
9g = 0,39/1,4 = 0,278 es decir 27,8%
De forma simplificada, el agua del suelo puede agruparse en tres grados de unión
con las partículas de suelo según se representa en la figura 1.1.

a) Agua higroscópica- Agua fuertemente fijada por las partículas de suelo. No


EL RIEGO POR ASPERSION

es disponible por las plantas.


b) Agua capilar- Agua retenida en los poros del suelo venciendo la acción de la
gravedad. De esta, una parte es más móvil y disponible por las plantas y otra
está unida con más fuerza a las partículas del suelo.
c) Agua libre o agua de gravedad- Es aquella que momentáneamente llena los
grandes poros del suelo, pero que es arrastrada por la acción de la gravedad en
los suelos correctamente drenados.
Al contenido de humedad del suelo cuando ha drenado el agua de gravedad se le
llama capacidad de campo o de retención.
Al contenido de humedad del suelo por debajo del cual se produce la marchitez
irreversible de la planta se llama punto de marchitamiento.

CARACTERÍSTICAS DE DISPONIBILIDAD DE AGUA ESTADOS DE


RETENCIÓN DEL AGUA PARA LAS PLANTAS FIJACIÓN

Agua absorbida por las Agua


partículas sólidas. higroscópica

Agua poco móvtl


utilizable solamente
< o ■
por contacto de loa
O
< 2rr -g polos absorbentes.
-n

Agua

< <
Q Agua poco móvil '//.y
■ •..■ ■:■.7.'íW/'aV/'.V

X
0 difícilmente utilizable.
< _l
<
í § ,4 capilar
Q
< < >
Q ce Agua móvil
ü
< //////,
,rúente esenc
.
Q-
< /////////,
yde alimentos
//los vegetales
V/////////
Agua muy móvtl '•*
muy acctdentalmente Agua libre
utilizada por' las plantas.

Fig. 1.1. Estados del agua en el suelo


20 EL RIEGO POR ASPERSION

De aquí se deduce que el agua disponible para las plantas o reserva útil es la
comprendida entre capacidad de retención y punto de marchitamiento. La dificultad de
la planta para aprovechar este agua aumenta a medida que su contenido se aproxima al
punto de marchitamiento permanente, por lo que desde el punto de vista del manejo del
agua con el riego únicamente se dejará agotar una parte de la reserva útil (generalmente
entre el 30 % y 65 %) antes de volver a regar.

1.3. POTENCIAL DEL AGUA EN EL SUELO.


Desde el punto de vista de la extracción por las plantas del agua del suelo, más que
el contenido de humedad, interesa conocer la energía con que el agua está retenida.
El potencial representa un nivel de energía asociado a la unidad de peso, de masa
o de volumen de agua. Las unidades más frecuentes son respectivamente el m, el Julio/
Kg y el N/m2 o el bar. En este sentido se recuerdan las siguientes equivalencias:
l bar = l05 Pa = l05 N/m2 = l atm = l0 m.c.a.
l bar= lOOJulio/Kg.
l cbar = lOcm.c.a.
El potencial del agua en el suelo representa la energía necesaria para separar la
unidad de peso de agua (de masa o de volumen) de la matriz del suelo.
La equivalencia entre potencial y presión puede clarificar al primer concepto,
pudiendo decirse que el agua en el suelo está sometida a una presión, con varios
componentes. Unos tienden a expulsar el agua del suelo (presión positiva) y otros
tienden a retenerla (presión negativa), la suma de todos ellos es el potencial total. El agua
del suelo se mueve desde los puntos de más potencial a los de menos, importando más
las diferencias de potencial que los valores absolutos.

1.3.1. Componentes del potencial hídrico del suelo.


El potencial del agua del suelo tiene cuatro componentes.
Potencial gravitatorio (il/g): es el que corresponde a la altura geométrica del punto
considerado respecto al plano de referencia.
La energía potencial (Ep) de un peso co situado una altura h sobre el plano de
referencia es Ep = co h y por tanto la energía de la unidad de peso será:

1t/ = =h m

Potencial de presión 1s\i ): sólo se presenta en suelos saturados y representa la


presión hidrostática que el agua ejerce sobre el punto considerado.
Su valor es siempre positivo, o cero si se trata de suelo subsaturado.
Potencial matricial (il/ ): sólo se presente en suelo subsaturado y es generado por
los mecanismos de retención del agua en el suelo (fuerzas capilares de atracción de las
moléculas de agua entre sí y con la matriz del suelo y fuerzas adsorbentes asociadas con
el complejo superficial de las micelas).
Su valor es siempre negativo, ya que la presión que origina se opone a la expulsión
del agua del suelo. Cuanto más seco está un suelo, más bajo es el potencial matricial y
EL RIEGO POR ASPERSION 2l

mayor es la presión que habrá que aplicar para extraer el agua del suelo.
El potencial matricial y el de presión son excluyentes, por lo que en la práctica se
llama potencial mátrico s\i = \|/ + \l/ • Según esto:

- En suelo saturado \l/ > 0 ; \l/ = 0 y \l/>0


- En suelo subsaturado w = 0; w <0y \j/<0
- En la superficie de la capa freática ^=0; \|/ = 0 y il/ = 0

Con objeto de evitar valores negativos del \l/ en suelos subsaturados se suele
utilizar el concepto de tensión de agua en el suelo, que es el \l/ cambiado de signo.
Potencial osmótico (i|/ ): se presenta como consecuencia de diferencias de con
centración ante la presencia de membranas semipermeables, produciéndose un flujo
hacia la solución más concentrada. La presión que origina este movimiento es la presión
osmótica, que equivale en magnitud al potencial osmótico.
En el suelo las membranas semipermeables son, normalmente, las membranas
celulares de las raíces. Cuando la solución del suelo tiene un alto contenido en sales, la
planta debe realizar un esfuerzo suplementario para absorber el agua.
Por último indicar que, se entiende por potencial hidráulico (il/H ) a \|/ = s\l + s\,
y que el agua se mueve en el suelo en el sentido de los potenciales hidráulicos
decrecientes.

1.4. CURVAS CARACTER1STICAS DE HUMEDAD.


Para un mismo contenido de humedad los distintos suelos retienen el agua con
distinta energía, existiendo pues distinta relación humedad-potencial mátrico (0v- s\, ).
A esta relación se le llama curva características de humedad.
La relación entre 0v y s\im depende de la textura y de la estructura, porque estas
afectan al tamaño y número de poros. Esta relación se muestra en la figura l -2, de donde
se deduce que:
Los suelos con buena estructura tienen una mayor porosidad y por tanto, a
saturación (\l/m = 0), contienen más agua.
cuando el potencial mátrico (i|/ ) se aproxima a cero, el efecto de la estructura
domina sobre el de la textura y lo contrario ocurre para valores más negativos del s\f .
Conforme un suelo se deseca, la película de la solución de agua reduce su espesor,
la importancia relativa de las fuerzas capilares decrece y las fuerzas adsorbentes
dominan los fenómenos hidrofísicos.
El proceso de desecación-humedecimiento del suelo presenta el fenómeno de
Hisicrisis 1Fig. l-3), esto hace que para un mismo valor del potencial existan dos
contenidos de humedad, siendo mayor en el proceso de desecación que durante la
humectación.
22 EL RIEGO POR ASPERSION

Suelo compacto

Fig. l-2. Variación de la relación 0v - \l/m con la textura y la estructura

Desecado

Soturodon^l „

Fig. l-3. Proceso de desecación-humedecimiento del suelo (Histéresis)

Puesto que lo que se pretende es estudiar las relaciones suelo-agua para conocer
el comportamiento del conjunto frente a la absorción hídrica del sistema radicular, la
relación 8 - y que interesa es la del proceso de secado.

EJEMPLO.
En un suelo cuya agua está en equilibrio (no hay flujo) con una capa freática a 70
cm de profundidad, calcular ym.il/. \l/H a las profundidades de 0, 30, 70 y l00 cm.
Tómese la superficie del suelo como nivel de referencia.
EL RIEGO POR ASPERSION 23

Z(cm) Vm(cb) \Ifg(cb) % (cb)


0 -7 0 -7
-30 -4 -3 -7
-70 0 -7 -7
,l00 3 -l0 -7

Y si expresamos los valores del potencial en cm.c.a. se tendrá:

Z (cm) T m
% VH
0 -70 0 -70
-30 -40 -30 -70
-70 0 -70 -70
-l00 30 -l00 -70

1.5 MEDIDA DE CONTENIDO DE AGUA EN EL SUELO.


Es complicado obtener estimaciones fiables del contenido de humedad en el suelo
para toda la zona radicular de una parcela, debido a la gran variabilidad de la distribución
del agua en el campo.
Esto se debe a irregularidades en la distribución de las raíces, variaciones
espaciales de las características físicas del suelo, defectos en la uniformidad de reparto
de agua con el sistema de riego, etc.
Generalmente, lo que se persigue es determinar la cuantía de agua que se encuentra
disponible para el crecimiento de las plantas en un momento y lugar determinado.

1.5.1. Métodos directos.


Los métodos directos son los gravimétricos (0 , ), que consisten en sacar una muestra
del suelo, y una vez pesada (PH), desecarla a estufa ( l 05° C durante 24 horas) y volverla
a pesar (Ps) para ver el agua que tenía, resultando:
e PH-Ps
e Ps

Estos métodos trastornan a menudo la vegetación y se hacen difíciles en suelos


pedregosos; en definitiva exigen mucho trabajo (sonda, estufa, balanza), por eso se
tiende cada día más a usar los métodos indirectos para hacer las medidas en el campo.

1.5.2. Métodos indirectos.


a) Tensiómetro.
Proporciona medidas directas del potencial hidráulico s\iH = s]t + y, .
Consiste en un tubo rígido de material poco conductor del calor con una cápsula
porosa en un extremo y un vacuómetro en el otro.
Se introduce en el suelo, colocando la cápsula en el punto donde se quiere hacer
la medición, previo llenado completo y cierre hermético.
24 EL RIEGO POR ASPERSION

Fundamento: Una vez colocado y siempre que el suelo no esté saturado, el agua
del tensiómetro tenderá a salir hacia el suelo (debido a que inicialmente el potencial
hídrico del agua en el tensiómetro es superior al del suelo). Una vez alcanzado el
equilibrio se ha originado una succión en la parte superior del tensiómetro igual al
potencial hidráulico en el suelo, (si el vacuómetro o el manómetro se encontraba en la
superficie del suelo y se tomó esta como plano de referencia).

Instalación y mantenimiento:
- Hay que garantizar un buen contacto de la cápsula cerámica con el suelo.
- Utilizar agua hervida y desaireada para llenar el tubo.
- Protegerlo del sol.

Rango de utilización: Hasta 0.8 bar de succión.


En la mayoría de los suelos, más del 50% del agua útil está en este rango de
succión. En suelos arenosos puede llegar al 75%.

Tapón

Vacuómetro
Superficie del suelo

amina de agua
h = 50 c

Partículas de suelo
Agua libre
en la cápsula
/ Poros
DETALLE AMPLIADO

Capsula de cerámica

Fig. l-4. Ejemplo de tensiómetro con vacuómetro

EJEMPLO.
Tenemos un tensiómetro instalado a 50 cm de profundidad. El vacuómetro mide
EL RIEGO POR ASPERSION 25

50 cb. ¿Cuál es \|/t. \Jm y \|/H a la profundidad considerada, si se desprecia la altura del
vacuómetro sobre el suelo?
Teniendo en cuentaque el potencial mátrico (\|/ ) es la suma del potencial matricial
(\|/mt ) y de presión (mi ) y que el potencial matricial (\|/ ) es nulo en el interior de la
cápsula y el de presion (\|/ ) lo es en la atmósfera del suelo no saturado, al no haber
movimiento, los potenciales hidráulicos (%= \|f + \|/ ) en los puntos 1, 2 y 3 serán
iguales:
VH3= Vh2 = M'hi (verfig. 1-4).

Como vi , = Y|/ , se tendrá que y , = \\t , o bien que:

Vm3= V2 es decir, la presión hidrostática en 2 (P2/y ).

La presión en 1 y 2 están relacionadas hidrostáticamente: P,/y -Pl/ y + h, luego

vi = +h

Como el potencial gravitatorio en 3 será \|/,= -h = - 50 cm, el potencial hidráulico

en 3 será: VH, = \|/m, + \|/g3 = Vnfl -h = —

Puesto que 1 cb = 0,1 m.c.a., se tendrá:


Pl = -50 cb = -500 cm. c.a., luego:
%3= -LJi

\)/m: = vim + h = -500 + 50 = -450 cm.c.a.= -45 cb.

Por último indicar que la regulación del riego puede hacerse con dos tensiómetros
a distintas profundidades:
Uno colocado en la zona de mayor actividad radicular, que indicará el momento
del riego, y el otro colocado a una profundidad tal que el 70% de las raíces esté por
encima, que servirá para indicarnos si el riego es excesivo o escaso, si disminuye su
lectura o aumenta respectivamente.
Se recomiendan dos o tres grupos de tensiómetros por parcela en función de la
uniformidad de suelo, sistema de riego, etc.
b) Bloque de yeso.
Fundamento: Mide la suma de \|/m+ ya través de la resistencia eléctrica, que es
función de la concentración de sales en los bloques, variando con el contenido de agua
en el suelo.
Como variantes están los bloques de nylon, pero los de yeso son más sensibles en
el rango más seco y se interfiere menos la medida por el contenido salino del suelo.
El rango de actuación de los bloques de yeso es de -0,5 a -1 5 bar, por lo que son
más adecuado para los suelos secos que para los muy húmedos.
Calibrado: Sirve para encontrar la relación entre la resistencia eléctrica media y
26 EL RIEGO POR ASPERSION

el \l/ o el contenido de agua en el suelo.


- No es recomendable en suelos muy salinizados.
- Tiene un rango de medida más amplio que el tensiómetro, pero es de menor pre
cisión.
- Todos los métodos que utilizan bloques porosos muestran efectos de histéresis
y son más fiables en ciclo de secado que de humedecimiento porque el secado
es más lento y da tiempo a que se equilibre mejor el suelo y los bloques.
c) Sonda de neutrones.
Sirve para determinar el contenido volumétrico de humedad (0v) y consta de los
siguientes componentes:
- Tubo de acceso (transparente a los neutrones) (aluminio).
- Fuente radioactiva.
- Detector de neutrones lentos.
Fundamento: La fuente radioactiva emite neutrones rápidos que chocan elástica
mente con los núcleos de los elementos del suelo al ser de mayor tamaño, y terminan
dispersándose en el suelo.
La energía de estos neutrones se pierde rápidamente si chocan con núcleos de
hidrógeno (H) al ser del mismo tamaño. Estos neutrones lentos son detectados por un
registrador, y existe una relación que liga el conteo de neutrones lentos con el contenido
de agua.
En el suelo, la mayor fuente de hidrógeno es el agua, por eso este es un método
indirecto de control de la humedad en el suelo.
Todos aquellos componentes del suelo que aporten hidrógeno, como puede ser el
caso de la materia orgánica, serán distorsionadores de la estimación de humedad.
Dos características fundamentales son que:
- La esfera de influencia es de unos l 0 cm. en suelos húmedos y 25 cm en suelos
secos.
-No mide bien cerca de la superficie, donde además hay peligro de radioactividad.

Contador e1ectrónico

Detector
Fuente radiactiva

Fig. l-5. Esquema de los componentes de la sonda de neutrones


EL RIEGO POR ASPERSION 27

Calibrado: Es necesario hacerlo para cada tipo de suelo.


Existe una relación lineal entre el cociente de conteo (conteo en suelo, dividido por
conteo standard) y la humedad volumétrica. El conteo standard normalmente se hace
con la sonda situada en la cápsula protectora, que posibilita por otra parte el transporte
del equipo.

Los factores que alteran la medida son principalmente:


- La materia orgánica.
- El ión cloruro (cl-) cuando está a una concentración superior a 1000 p.p.m.
- El ión boro (B3+) cuando supera las 10 p.p.m.

Como ventajas del método pueden destacarse:


- Que las medidas se hacen siempre en el mismo punto del terreno.
- Que el volumen de muestreo es mayor que con los otros métodos.

Como desventajas cabe indicar:


- Tiene que ser utilizado por especialistas al manejar material radioactivo.
- Necesita de un calibrado para cada suelo y para cada horizonte.

1.6. MOVIMIENTO DE AGUA EN EL SUELO.


Puede afirmarse que el agua jamás está inmóvil en el suelo agrícola.
Se distingue entre flujo saturado y no saturado. La diferencia fundamental entre
ambos es que en el primero la gravedad controla el gradiente de potencial hídrico,
mientras que en suelos no saturados este es controlado por el potencial mátrico.

1.6.1. Flujo saturado.


Sólo tiene interés para drenaje.
El volumen transferido, por unidad de sección transversal de suelo y tiempo, entre
dos puntos distantes una longitud L viene dado por la ley de Darcy-Buckingham:

K conductividad hidráulica.
A \|/H diferencia de potencial hidráulico.
Esta ley viene a decir que la cantidad transferida está en proporción directa a la
diferencia de potencial hidráulico e inversa a la distancia que los separa.
Las unidades normalmente manejadas son:
q: cmVcm2 s = cm/s (como una velocidad).
A \|/H/L: cm/cm, adimensional. A este cociente se denomina gradiente y es la fuer
za motriz que obliga al agua a moverse.
K: cm/s, conductividad hidráulica de flujo saturado. Da una medida de la capaci
dad del suelo para conducir el agua.
28 EL RIEGO POR ASPERSION

Suelos arenosos l0° a l0 2 cm/s


Valores típicos de K son:
Suelos arcillosos l0'7 a l0"1 cm/s
La K depende de la porosidad total y, sobre todo, del tamaño de los poros
conductores.

1.6.2. Flujo no saturado.


En la mayoría de los casos el flujo de agua en el suelo es no saturado.
A medida que se van descargando los poros grandes, la contribución de s\ia\ \l/
va disminuyendo y aumenta la contribución de il/m.
La ley de Darcy puede aplicarse a flujo no saturado si se considera K como una
función del contenido hídrico (K=K (8)).
La conductividad hidráulica disminuye mucho al hacerlo el contenido de hume
dad del suelo o el potencial mátrico(Fig. l.6). Al pasar de \l/n = 0 a \l/m =-l bar, K puede
llegar a disminuir l00.000 veces.
En el flujo no saturado no todos los poros están llenos de agua. Esto hace que la
proporción de área transversal que conduce agua disminuya, aumentando la tortuosidad
del flujo.
En el flujo saturado los suelos de mayor conductividad hidráulica son los arenosos.
En el flujo no saturado, los arcillosos suelen tener una conductividad mayor para un
mismo contenido volumétrico de agua 1excepto a valores bajos de tensión) (Fig. l-7).
Esto produce un efecto de retención de agua cuando debajo de un horizonte arcilloso hay
uno arenoso.
Los suelos con una conductividad hidráulica inferior a 0.25 cm/h están mal
desaguados, mientras que aquellos cuya conductividad es superior a 25 cm/h no
conservan suficiente agua como para que las plantas crezcan bien.

Suelo arenoso

Suelo
arcilloso

o 10 20 30 40
Conltnldo hldrlco u.l iu«lo como % d.l voluman

Fig. l-6 Variación de K con 0 Fig. l-7. Variación de K con la textura


EL RIEGO POR ASPERSION 21)

Entre los procesos que indican una transferencia de agua en el suelo los más
importantes son la infiltración y la redistribución.

1.7. INFILTRACIÓN.
Se entiende como tal al paso del agua a través de la superficie del suelo y tiene gran
importancia en el proceso de riego.
La velocidad de infiltración i (infiltrabilidad), que normalmente se mide en mm/
h, limita el ritmo de aplicación de agua al terreno para que no haya escorrentía, y depende
principalmente de:
- El tiempo de infiltración t.
- El contenido inicial de agua en el suelo 0
- La conductividad hidráulica saturada K.
- El estado de la superficie del suelo.
- La presencia de estratos de diferente textura.
La infiltración acumulada I, que normalmente se mide en mm, representa la
cantidad total de agua que ha pasado a través de la superficie del suelo en un tiempo
determinado, y se deduce por tanto a partir de la i. La variación de ambas con el tiempo
se representa en las figs. l-8 y l-9.
Las ecuaciones más utilizadas para determinar la infiltración son:
I = K t" (ecuación de Kostiakov, l932)

i =
di Kata
dt
donde K y a son dos parámetros empíricos.
I es la altura de agua infiltrada durante el tiempo t.

Fig. l-8. Curvas de infiltración acumulada Fig. l-9. Curvas de velocidad de


para diferentes contenidos infiltración para diferentes
iniciales de humedad contenidos iniciales de humedad
30 EL RIEGO POR ASPERSION

Hay otras ecuaciones derivadas de esta, de las cuales la más general es la propuesta
por Wallender (1985): I = K t•' + c t + D
donde:
- Si D = 0, es la denominada ecuación de Kostiakov-Lewis.
- Si c = 0, es la función propuesta por el S.C.S.
También puede emplearse la ecuación de Philip (1957) que es:
I = stl/: + At+
i= l/2st1/2 + A +
donde s es un parámetro denominado sorpti vidad, que depende de la humedad del
suelo.
Para valores pequeños de t el primer término de ambas expresiones predomina
sobre el segundo, ocurriendo lo contrario para valores grandes de t.
El parámetro A representa la velocidad de infiltración estabilizada, o infiltración
constante a que se tiende después de cierto tiempo.

Tipo de suelo A (mm/h)


Arenoso 30
Franco arenoso 20-30
Franco 10-20
Franco arcilloso 5-10
Arcilloso 5

1.8 REDISTRIBUCION DEL AGUA DESPUÉS DE LA INFILTRACION.


* El proceso de redistribución comienza cuando la infiltración termina.
* Al acabar la infiltración, el movimiento de agua en el suelo continua en función
de los gradientes de potencial hidráulico, tendiendo a que estos se igualen.
* Las capas superficiales, inicialmente húmedas, pierden agua mientras que otras
más profundas aumentan su humedad. Puesto que progresivamente disminuye
la fuerza motriz (gradiente de potencial ), el movimiento del agua se "ralentiza"
tras un período de tiempo relativamente corto. En eso se basa precisamente el
concepto de capacidad de campo que después se verá.

1.8.1. Redistribución en perfiles muy húmedos.


En este caso se puede suponer que el gradiente de \|/ con la profundidad es muy
pequeño comparado con el gradiente de y .
A V Az
q = -K(9)—¿—Ü^-R(S) —

donde parece un signo negativo por tratarse de flujo hacia abajo, pudiendo
destacarse que:
- El suelo arenoso contiene menos agua en saturación y la pierde más rápidamente
al principio (Figs. 1-10 a 1-12).
- La redistribución es afectada por la presencia de estratos menos permeables.
EL RIEGO POR ASPERSION 3l

0,359

0,093

7 8 9 10
TIEMPO (D1AS)

Fig. l - l 0 Variación de 0 v a 4 l cm de profundidad en función del tiempo, en perfiles


uniformes de suelo arenoso, franco y arcilloso inicialmente saturados

1.8.2. Redistribuciones en perfiles poco húmedos.


En este caso la rapidez de distribución depende, además de las propiedades
hidráulicas del suelo, de la profundidad inicial del suelo mojado y de la humedad de las
capas más profundas.
La redistribución es más rápida cuanto menor sea la profundidad de suelo
inicialmente mojado y mayor sea la sequedad del suelo más profundo (Fig. l - l l y l - l 2).

Fig. l-ll Perfiles de agua en el suelo en varios tiempos después de haber añadido
agua a la superficie del suelo
32 EL RIEGO POR ASPERSION

SATURACIÓN

ARCILLOSO

CAPACIDAD /\
DE CAMPO \

5 6 7

TIEMPO (D1AS)

Fig. l-l2. Disminución progresiva del contenido de humedad con el tiempo en la


zona inicialmente húmeda del suelo durante la redistribución

1.8.3. Capacidad de campo (CC).


Se suele conocer como tal al contenido de humedad de un suelo con drenaje libre
2 ó 3 días después de un riego abundante ("contenido de humedad cuando la redistribución
se hace lenta").
Tradicionalmente se ha considerado una Cte. para cada suelo y se ha utilizado para
determinar las dosis de riego. Se puede interpretar como una medida de la cantidad de
agua que un suelo es capaz de retener en contra de las fuerzas de la gravedad.
Puesto que la redistribución no cesa, como se ve en la Fig. l - l 2, el concepto es útil
para suelos arenosos pero no para francos y arcillosos.
Los factores que afectan a la capacidad de campo son principalmente:
- La textura y la estructura del suelo.
- El tipo de arcilla (la montmorillonita aumenta el agua retenida).
- La profundidad del frente húmedo y la humedad inicial.
- La presencia de estratos de diferente textura.
- La Evapotranspiración (ET). Esta interfiere el proceso de redistribución del
agua en el suelo, ya que el flujo de ET implia una inversión de signo en el gradiente de
potencial.
Puesto que la CC esta afectada por el perfil del suelo y la estructura del mismo, las
determinaciones de laboratorio no son siempre indicadores fiables del valor en el
campo.
El potencial mátrico (y ) correspondiente a CC es del orden de:
EL RIEGO POR ASPERSION 33

0, 1 bar para suelos ligeros.


0,3 bar para suelos pesados.

1.8.4. Punto de marchitez permanente (Pm).


Se deftne como el contenido de humedad del suelo cuando el potencial mátrico ha
bajado hasta -15 bar. La planta es incapaz de extraer agua a potenciales más bajos.
Esto no es rigurosamente cierto pues varía según cultivos. Unos empiezan a sufrir
a niveles de potencial muy superiores al indicado y otros son capaces de agotar el suelo
hasta valores de potencial sensiblemente inferiores.
De cualquier forma este contenido de humedad queda mejor definido que CC pues
a estos niveles de Vm las variaciones del contenido de humedad con el potencial son muy
pequeñas.

1.8.5. Intervalo de humedad disponible o agua útil (Au).


Es el comprendido entre CC y Pm. No toda esta humedad es igualmente accesible
a las plantas de aquí que para la programación de los riegos se deje agotar únicamente
una porción del agua útil denominada Nivel de Agotamiento Permisible (N AP) o Déficit
Permisible de Manejo (DPM) que, normalmente, varía entre el 30% y 65% del agua útil.
El DPM varía para cada cultivo, y dentro de cada uno de ellos, para los diferentes
períodos del ciclo de cultivo.
La floración o fecundación por ejemplo, suele coincidir con un período crítico
donde la falta de agua puede repercutir negativamente en la producción. En esta fase,
el DPM será menor que en los períodos de implantación del cultivo o de maduración,
donde puede agotarse más el agua del suelo sin que repercuta negativamente en la
producción final.
Unos valores indicativos del intervalo de humedad disponible y de la máxima
velocidad de infiltración según la textura del suelo se recogen en el cuadro 1.1.
34 EL RIEGO POR ASPERSION

CUADRO 1-1. Valores de intervalo de humedad disponible de los diferentes


suelos por unidad de profundidad y velocidad de infiltración máxima

INTERVALO DE Velocidad de
TIPO DE SUELO HUMEDAD DISPONIBLE infilt. máxima
Lím. (mm/cm) Prom. mm/cm) mm/h
Arenas de textura muy gruesa 0,33-0,62 0,40 19-25'5
Arenas de textura gruesa, arenas
finas y arenas margosas 0,60-0,85 0,70 12'5-19
Franco-arenosas de textura
medianamente gruesa y
franco-arenosos finos 0,85-1,45 1,15 12'5
Franco-arenos muy fino, francos
franco-arcilloso-arenoso y
franco-limosos 1,25-1,90 1,60 10
Franco-arcillosos de textura
medianamente fina y
franco-arcillosos-limosos 1,45-2,10 1.80 7'5
Arcillas arenosas de textura
fina, arcillas limosas y arcilla 1,35-2.10 1.95

1.9. BIBLIOGRAFÍA.
1 DELOYE, M. y REBOUR, H. ( 1 967). El riego. Edit. Mundi Prensa.
2 FERNANDEZ, J. ( 1 984). Riegos. Manuel práctico con todas las técnicas más
modernas. Edit. De Vecchi.
3 FINKEL. H.J. (Ed.) (1982). CRC. Handbook of irrigation technology. CRC
Press, Boca Ratón. Florida.
4 HILLEL, D. (1980). Fundamenta1s of soil physics. Academic Press. New
York.
5 HILLEL, D. (1980). Aplicationsof soil physics. Academic Press. New York.
6 ISRAELSEN y HANSEN (1975). Principios y aplicaciones del riego. Edito
rial Reverté. Barcelona.
7 JENSEN, M.E. (Ed). ( 1 98 1 ). Desing and operation of farm irrigation systems.
ASAE. Monograph n° 3. Michigan. USA.
8 KARMELI, D.; PERI, G y TODES, M. ( 1 986). Irrigation systems: Design and
opertion. Oxford University Press.
9 KRAMER, P.J. (1974). Relaciones hídricas de suelos y plantas. Editorial
Edutex, S.A.
10 PIZARRO, F. (1987). Riegos localizados de alta frecuencia. Mundi Prensa.
Madrid.
CAPITULO II
SISTEMAS ESTACIÓNARIOS
DE RIEGO POR ASPERSIÓN
1NDICE CAPITULO II

Página
I1. 1 . Características fundamentales del riego por aspersión 39
II. 1.1. Unidades que componen el sistema 39
II. 1.2. La aplicación del agua 41
I1. 1.3. Clasificaciones de los sistemas de aspersión 42
I1. 1.4. Caracterización del funcionamiento 43
II. 2. Descripción de los sistemas estacionarios 45
II.2.1. Sistemas semifijos con alas móviles 45
II.2. 2. Sistemas fijos 50
II.2.2.1. Sistemas fijos aéreos 50
II. 2.2.2. Sistemas fijos enterrados 50
II. 2.3. Criterios para el trazado de los laterales portaaspersores . 53
II. 2.4. Piezas especiales en laterales móviles 55
II. 3. Diseño del sistema. Información de partida 61
II.4. Diseño agronómico 63
II.4.1. Cálculo de las necesidades de riego 63
II.4.2. Determinación de los parámetros de riego 65
II.4.3. Consideraciones adicionales para el diseño agronómico . 75
II.5. Diseño hidráulico 77
II.5.1. Curvas características de los emisores
(aspersores, goteros, etc.) 77
II.5. 2. Tubería con distribución discreta de caudales 78
II.5. 3. Criterios para el dimensionamiento de un lateral
de aspersores 83
II.5.4. Cálculo de un lateral portaaspersores (ala de aspersores) 85
II.5.5. Lateral con dos diámetros 90
II.5.6. Reguladores de presión 92
II.6. Ejemplos de aplicación 96
Ejemplo 1 . Ala de aspersores con dos diámetros 96
Ejemplo 2. Riego semifijo con tubería de aluminio 99
Ejemplo 3. Diseño agronómico e hidráulico de un sistema de
aspersión semifijo con mangueras 103
Ejemplo 4. Dimensionamiento de una cobertura total aérea 1 10
Ejemplo 5. Aspersión fija con tubería enterrada 115
II.7. Bibliografía 120
EL RIEGO POR ASPERSION 39

II.1. CARACTERÍSTICAS fundamentales del riego por as


persión.
II.l.l. Unidades que componen el sistema.
Este método de riego implica una lluvia más o menos intensa y uniforme sobre la
parcela con el objetivo de que el agua se infiltre en el mismo punto donde cae.
Tanto los sistemas de aspersión como los de goteo utilizan dispositivos de emisión
o descarga en los que la presión disponible en el lateral (ala de riego) induce un caudal
de salida. La diferencia entre ambos métodos radica en la magnitud de la presión y en
la geometría del emisor.
Las unidades básicas que componen el sistema son: el grupo de bombeo, las
tuberías principales con sus hidrantes, las tuberías portaemisores (alas o ramales de
riego) y los propios emisores. Estos últimos pueden ser: tuberías perforadas, difusores
fijos o toberas y aspersores. De todos ellos los más utilizados son los aspersores, que
pueden llevar una o dos boquillas cuyos chorros forman ángulos de 25° a 28° con la
horizontal para tener un buen alcance y que no sean demasiado distorsionados por el
viento (fig. 2.1).
En general, los diferentes tipos de aspersores pueden agruparse en varias clasifi
caciones en base a distintos aspectos:

a) Según la velocidad de giro:


- De giro rápido (> 6 vueltas/min.) (de uso enjardinería, horticultura, viveros,
etc.).
- De giro lento (de 1/4 a 3 vueltas/min.) (de uso general en agricultura).
Para una misma presión, los de giro lento consiguen mayor alcance que los
de giro rápido, permitiendo espaciar más los aspersores.

b) Según el mecanismo de giro:


- De reacción: la inclinación del orificio de salida origina el giro.
- De turbina: el chorro incide sobre la turbina que origina el giro.
- De choque: el chorro incide sobre un brazo con un muelle, que hace girar
el aspersor de forma intermitente. Mediante un mecanismo especial pueden
moverse sólo en un sector circular en lugar de abarcar el círculo completo
(aspersor sectorial).

c) Según presión de trabajo:


c-1) De baja presión (menos de 2kg/cm2) (200 KPa):
- Suelen ser de una boquilla de diámetro menor de 4 mm., con caudal descar
gado inferior a 1000 1/h. y con giro por choque.
- Son adecuados para trabajar en marco rectangular o cuadrado con separa
ción entre aspersores del orden de 1 2 m., o en triángulo con separación entre
aspersores de menos de 1 5 m.
- Suelen utilizarse en jardinería y para riego de hortalizas, resultando también
adecuados para riego de frutales, con bajo ángulo de salida para arrojar el
40 EL RIEGO POR ASPERSION

agua por debajo de las copas de los árboles. También se utilizan en sistemas
de cobertura total para riego antihelada.

conex1On á tubería

Fig. 2. 1 . Ejemplos de tubería perforada y de aspersores, con una y dos boquillas.


(Fuente: Melvyn 1983)
EL RIEGO POR ASPERSION 4l

c-2) De media presión (2-4 Kg/crrr) (200-400 KPa):

- Suelen llevar una o dos boquillas de diámetro comprendido entre 4 y 7


mm., que arrojan caudales entre l000 y 6000 l/h.
- Se utilizan en espaciamientos que van desde l2 m x l2 m a l2 m x 24m.

c-3) De alta presión (más de 4 kg/cm2) (más de 400 KPa):

- Suelen ser aspersores de tamaño grande ( llamados también cañones) con l ,


2 ó 3 boquillas y caudales entre 6 y 40 mVh., llegando en los grandes cañones
a superar los 200 mVh.
- El mecanismo de giro suele ser de choque o de turbina, con alcances entre
25 y 70 m.
- Suelen dar baja uniformidad de distribución al ser fácilmente afectados por
el viento. Así mismo, el gran tamaño de gota y la gran altura de caída puede
dañar al suelo desnudo o al cultivo.

II. 1.2 La aplicación del agua.


El proceso de aplicación de agua de un aspersor consiste en un chorro de agua a
gran velocidad que se dispersa en el aire en un conjunto de gotas, distribuyéndose sobre
la superficie del terreno, con la pretensión de conseguir un reparto uniforme entre varios
aspersores.
Como efectos derivados de esta aplicación están:
- La relación entre la velocidad de aplicación ( pluviometría del sistema) y la ca
pacidad de infiltración de agua del suelo produciéndose escorrentía si la pri
mera supera a la segunda.
- El posible deterioro de la superficie del terreno por el impacto de las gotas si es
tas son muy grandes, y su repercusión en la infiltración, formación de costra,
erosión, etc.
- La uniformidad de distribución en superficie y su gran dependencia de la acción
del viento, en intensidad y dirección.
- La redistribución dentro del suelo por diferencias de potencial hidráulico a dis
tancias entre l y 3 m., que mejora sensiblemente la uniformidad real del agua
en el suelo.

La aplicación uniforme del agua depende principalmente de: el "modelo" de


reparto de agua del aspersor, y de la disposición de los aspersores en el campo (marco
de riego).
A estos factores hay que añadir otro que es el viento (principal distorsionador de
la uniformidad de reparto), que juega un papel fundamental en las "pérdidas por
evaporación y arrastre" producidas durante el proceso de aplicación y donde el tamaño
de gota y la longitud de su trayectoria de caída son factores fundamentales. Por otra
parte, el modelo de reparto de agua del aspersor viene definido por: el propio diseño del
42 EL RIEGO POR ASPERSION

aspersor, el tipo y número de boquillas y la presión de trabajo.


A estos factores pueden añadirse otros de menor trascendencia como la altura del
aspersor sobre el terreno, la colocación de osciladores de presión cuando se trabaja con
baja presión en sistemas estacionarios (que riegan en una posición fija), la introducción
de "cápsula prolongadora de chorro" (CP) en la boquilla (que origina un chorro más
compacto) o la duración del riego, cuyo incremento favorece la Uniformidad de
Distribución por compensarse en parte las distorsiones producidas por el viento al variar
este normalmente con el tiempo.
En riegos de media o alta frecuencia, la falta de uniformidad en un riego debida
al viento se puede ver compensada con los riegos sucesivos al cambiar normalmente las
condiciones del viento. Esta mejora de uniformidad acumulada de varios riegos será más
aprovechable por el cultivo cuanto mayor sea la frecuencia de riego ya que de este modo
serán menores los déficits hídricos transitorios existentes entre riegos.

II. 1.3. Clasificaciones de los sistemas de aspersión.


Resulta cómodo clasificar los sistemas de aspersión en función de la movilidad de
los diferentes elementos del sistema ya que facilita la comprensión de su funcionamien
to y puede dar idea de los gastos de inversión necesarios. Estos pueden agruparse en dos
grandes familias: los estacionarios, que permanecen fijos mientras riegan, y los de
desplazamiento continuo mientras realizan la aplicación del agua.

Móviles
Tubería móvil (manual o motorizada)
Semifijos
Estacionarios Tubería fija

Fijos Permanente (cobertura total enterrada)

Temporales (cobertura total aérea)

Pivot (desplazamiento circular)


Alas Lateral de avance frontal
desplazables Ala sobre carro
Desplazamiento
continuo Aspersor Cañones viajeros
gigante Enrolladores

Dentro de la primera familia están los sistemas móviles, donde todos los elementos
de la instalación son móviles, incluso puede serlo la bomba.
Los sistemas semifijos suelen tener fija la estación de bombeo y la red de tuberías
principales, que va enterrada, de la que derivan los hidrantes donde se conectan las
tuberías de alimentación y los ramales de riego, que son móviles. Estos ramales de riego
pueden llevar directamente acoplados los aspersores, o bien ir dotados de mangueras
que desplazan cada uno de los aspersores (sobre patines) a una determinada distancia
EL RIEGO POR ASPERSION 43

del ramal de riego, permitiendo realizar varias posturas sin necesidad de cambiar la
tubería. En los de tubería fija, únicamente se cambian los tubos portaaspersores y los
aspersores.
Los sistemas fijos permanentes mantienen todos sus elementos fijos durante la
vida útil, mientras que los sistemas fijos temporales hay que colocarlos al principio de
la campaña de riego y retirarlos al final de la misma.
Para la elección del sistema puede tenerse en cuenta que:
- La tendencia actual es hacia los sistemas de baja presión, que permitan el riego
nocturno (por menor evaporación, velocidad de viento y coste energético), y
sean de fácil manejo y automatización. En este sentido uno de los sistemas más
interesantes son los pívot o pivotes.
- En parcelas pequeñas o de forma irregular se adaptan mejor los sistemas fijos.
- Los sistemas semifijos de tubería móvil se están utilizando cada vez menos, a
pesar de ser los que requieren menor inversión, por las mayores necesidades de
mano de obra, incomodidad de manejo, etc., siendo más utilizados los de tubería
fija.
- Los laterales de avance frontal son muy adecuados para parcelas rectangulares
de gran longitud, consiguiendo una alta uniformidad de riego con baja presión,
pero requieren mayor inversión que los pivot y tienen un manejo más compli
cado.
- Las alas sobre carro son sistemas muy interesantes por su gran movilidad y ade
cuación a diferentes condiciones de parcelas y cultivos, estando sustituyendo
en buena medida a los aspersores gigantes, por sus problemas de elevada pre
sión de trabajo, tamaño de gota, distorsión por el viento, etc., que los hacen
únicamente adecuados para riegos de socorro, riego de praderas, etc.

II. 1.4. Caracterización del funcionamiento.


Los factores prácticos a tener en cuenta en el funcionamiento de los aspersores
son:
a) Caudal emitido.
Es función del tamaño de sus boquillas y de la presión existente en las mismas.
Viene dado por la ecuación de descarga o curva característica del emisor:
q = KH-
Siendo: q caudal emitido (1 / h.)
H presión en las boquillas (m.c.a.)
K y x constantes características de cada aspersor.
I?) Marco o espaciamiento entre aspersores. -
Determina la interacción o solape entre los círculos mojados por los aspersores
contiguos para lograr una buena uniformidad de reparto de agua.
Los marcos normalmente adoptados, como separación entre aspersores dentro de
la tubería y entre tuberías, suelen ser: 12x 12, 12x 18 y 18x 18 en rectángulo y 18 x
15 ó 21 x 18 en triángulo, medidos todos ellos en metros.
En general son múltiplos de 6 ó 9 m. para sistemas con tuberías en superficie, y
44 EL RIEGO POR ASPERSION

pueden tomar cualquier valor si se trata de tuberías enterradas.


En estos marcos, la superficie (S) que se considera regada por cada aspersor es la
rayada en los croquis, que viene dada por:
* Marco en rectángulo S = Ix V
* Marco en cuadrado, cuando /' = l y por tanto S = /-
* Marco en triángulo

l2J3
S =

1 \
Aspersores

W/Á L' /

u/A ramal por taasper sores


/ (ala de riego)
/
{

1 '
, \
\ /■ / Aspersores
\ /
\* /
V ¡^ /
1 ' = 1 1*3/2 ramal portaaspersores
' 1 ala de riego)

f
/ i
¥• —*- —^2 ¥— * *

El espaciamiento entre aspersores es uno de los aspectos fundamentales en el


diseño del sistema. Heerman y Kohl (1980) recomiendan separaciones del 60 % del
diámetro efectivo del aspersor para marcos en cuadrado o en triángulo y el 40 % y 75
% para marcos en rectángulo, siempre que se trate de vientos menores de 2 m/s. Este
espaciamiento debe reducirse, al aumentar la velocidad del viento según la siguiente
orientación:
% de reducción Velocidad viento (m/s.)
10-12 4-6
18-20 8-9
25-30 10-11
EL RIEGO POR ASPERSION 45

En los datos anteriores, se entiende por diámetro efectivo el 95 % del diámetro


mojado para aspersores con dos boquillas, y el 90 % de este para aspersores con una
boquilla.
Otro autores dan orientaciones ligeramente diferentes, y es que cada aspersor tiene
en realidad un comportamiento diferente y es necesario que los fabricantes den la
"distribución pluviométrica radial o espacial", o mejor, el comportamiento real de la
uniformidad de reparto de agua del aspersor en los principales marcos de riego, al menos
para condiciones de baja velocidad del viento. Los resultados experimentales suelen
recomendar aspersores con dos boquillas (Vories 1986, Tarjuelo 1989 y 1990) al
producir un "modelo radial de reparto de agua" más triangular, que da lugar a
solapamientos más uniformes con la mayor parte de los marcos que el "modelo elíptico
o rectangular" producido, normalmente, por aspersores con una sola boquilla.
c) Pluviometría media del sistema.
Este parámetro es únicamente función del caudal descarcargado por el aspersor
(q) y del área correspondiente al marco de riego adoptado (S). Se define como:
P (mm/h) = q (1/h) / S (m2)
Representa la pluviometría que se obtendría si se distribuyera uniformemente
el caudal emitido por el aspersor en la superficie que teóricamente riega, de acuerdo con
el marco adoptado.
Este es el parámetro que más frecuentemente se utiliza en la práctica para de
finir la intensidad de lluvia.
La precipitación real sobre cada punto del terreno es irregular y discontinua,
oscilando desde cero hasta un máximo que depende de: la dispersión del chorro, las
características de la rotación y la posición del punto considerado en relación con la de
los aspersores que lo mojan.
d) Distribución del caudal sobre el suelo.
Depende del diseño geométrico del aspersor y las boquillas, de su presión de
trabajo y de las condiciones de viento.
Las "rociadas" emitidas por cada aspersor deben distribuirse de forma que el
impacto de las gotas y la intensidad de lluvia no perjudiquen las condiciones físicas del
cultivo o del suelo, logrando la máxima uniformidad posible.
La dispersión del chorro puede venir provocada por el choque del brazo móvil
o el efecto de algunos dispositivos especiales. La fricción con el aire de la vena líquida
constituye la principal causa de que el agua llegue al suelo pulverizada.

II.2. DESCRIPCION DE LOS SISTEMAS ESTACIONARIOS.


Haremos una breve referencia a las principales características de estos sistemas,
a los componentes esenciales y a su funcionamiento, utilizando, entre otros, algunos
esquemas de Martínez de Haro 1988.

II.2.1. Sistemas semifijos con alas móviles.


Constan en general de una tubería principal enterrada trazada por el centro de la
parcela, que dispone de un conjunto de hidrantes o tomas donde se conectan los laterales
46 EL RIEGO POR ASPERSION

portaaspersores móviles (alas de aspersores). Desde un mismo hidrante pueden realizar


se varias posiciones de ala a cada lado de la tubería principal (fig. 2.2).
La conducción principal suele ser el PVC o fibrocemento, tomando el que salga
más barato, y las alas móviles suelen ser de aluminio, acero galvanizado o de PVC
especial para uso a la intemperie.
La separación entre hidrantes depende del número de posiciones de ala a realizar
desde el mismo. Este número suele variar entre 3 y 7 según sea la forma y dimensiones
de la parcela y el número de alas disponibles, buscando un manejo sencillo y el mínimo
coste económico. Hay que indicar que a mayor separación entre hidrantes se necesita
menor número de estos pero es mayor la longitud de tubería secundaria (tubería de
alimentación del ala) y la mano de obra necesaria para moverla.

Fig. 2.2. Sistema semifijo con alas móviles


EL RIEGO POR ASPERSION 47

Fig. 2.3. Sistema semifijo con mangueras

Dado que los tubos se fabrican en longitudes de 6 m. (y en algunos casos de 9 m.),


los marcos de riego utilizados han de ser múltiplos de estos, siendo los más frecuentes
12 x 12, 12 x 15, 12 x 18 y 18x18 medidos en m.

Una variante es el sistema de mangueras, que surge para disminuir el número de


cambios de la tubería y por tanto la mano de obra.
Los componentes de este sistema son los mismos que los del caso anterior con la
única variante de que el aspersor, en lugar de situarlo sobre la tubería, se coloca sobre
un "trineo" o "patín" que va unido a la tubería mediante una manguera (fig. 2-3). En este
caso, la tubería del ala permanece fija, conectada al hidrante, durante el tiempo en que
los aspersores realizan entre 3 y 7 posturas de riego repartidas a ambos lados del ala,
desplazando únicamente las mangueras. Estas suelen tener una longitud máxima de 36
m., lo que permite cubrir las posturas indicadas para separaciones entre posiciones de
riego de 12 ó 18 m.
Cuando se ha realizado el total de posiciones posibles desde un hidrante, las
tuberías del ala, los trineos y las mangueras deben desplazarse al siguiente hidrante para
continuar el ciclo de riego.
Tratando de disminuir la mano de obra para el traslado de las tuberías surge el
48 EL RIEGO POR ASPERSION

"lateral sobre ruedas", en donde la tubería de aluminio o acero galvanizado sirve de eje
a unas ruedas de 1,5 a 2 m de diámetro (fig. 2.4.). Estas van espaciadas de 9 a 12 m. y
sirven para cambiar el lateral de una posición de riego a la siguiente. Para ello llevan un
pequeño eje, exterior a la tubería y agarrado a ella, que sirve para transmitir la rotación
a los tres o cuatro grupos de ruedas motrices, que son a la vez direccionales, distribuidas
cada 40 ó 50 m. en el lateral. El eje es accionado por un pequeño motor de combustión
interna (de 1 CV o menos) que se acopla en uno de los extremos del lateral.
En terrenos llanos, el lateral puede llegar a tener hasta 500 m. de longitud, siendo
las longitudes más frecuentes entre 250 y 350 m. El sistema es adecuado para parcelas
rectangulares y cultivos de porte medio o bajo, para que la tubería pueda pasar sobre
ellos sin problemas.
La alimentación del lateral se hace por un extremo, conectándolo a un hidrante
mediante una manguera flexible.
Por su parte, los aspersores van distanciados entre 9 y 24 m. (normalmente 1 2 m.)
y, para que queden siempre en posición vertical, van montados sobre un pequeño tubo
con posibilidad de giro libre, dotados de un contrapeso (fig. 2.4. (b)).
Para poder vaciar la tubería y disminuir el peso antes de hacer el cambio de
posición, el lateral lleva una serie de válvulas automáticas de vaciado, que se cierran
cuando el agua lleva presión y se abren al disminuir esta (fig. 2.4. (c)).
Una disposición típica de este sistema es la de la fig. 2.4. (a), que consta de una
tubería principal enterrada, trazada por uno de los bordes de la parcela rectangular, con
separación entre hidrantes tal que pueda atender un mínimo de dos posiciones de lateral.
Al llegar al final de la parcela, puede regresar en vacío a su posición inicial o volver
regando. En este caso, hay que planificar adecuadamente las duraciones de cada postura
para poder satisfacer las necesidades del cultivo utilizando intervalos de riego diferen
tes, complicándose de esta manera mucho más el manejo, pero evitando regresar en
vacío.
EL RIEGO POR ASPERSION 49

Latera1 con
aspersores
(')

Fig. 2.4. Diversos detalles del "lateral con ruedas1


50 EL RIEGO POR ASPERSION

11.2.2. Sistemas fijos.


Normalmente, se entiende por sistema fijo aquel en que todas las tuberías que
forman la red de riego permanecen fijas durante el ciclo de cultivo.
Dentro de estos sistemas, puede distinguirse entre los aéreos y los enterrados.

II.2.2.l. Sistemas fijos aéreos.


Consta generalmente de una red de tuberías principales enterradas, con un
conjunto de hidrantes, a los que se unen las tuberías secundarias y las alas de riego que
van dispuestas sobre el terreno. Normalmente, estas se montan después de la siembra
y se recogen y almacenan antes de la recolección del cultivo.
La red de tuberías aéreas suele ser de aluminio, polietileno, o PVC, y los aspersores
pueden estar fijos en cada posición o desplazarse de unas posiciones a otras, en cuyo caso
se trataría en realidad de un sistema semifijo.
Un esquema de este tipo de instalación puede ser el de la fig. 2-5

Tubería de asperso,s
/

ría secundaria y TuberIa enlerrada


X

Disposición
18 18 I 30,8 en ct terreno
108

Fig. 2-5. Ejemplo de sistema fijo de aspersión aéreo

II.2.2.2. Sistemas fijos enterrados.


Existen multitud de soluciones que permiten adecuarse a cualquier forma de la
parcela y marco de riego, ya que pueden montarse los laterales y los aspersores a la
separación que se desee. El coste de la inversión aumenta al reducirse el marco de riego
así como con las irregularidades en la forma de la parcela.
En estos sistemas, la correcta elección del marco de riego tiene mucha importancia
EL RIEGO POR ASPERSION

ya que no es posible modificarlo en caso de tener problemas con las labores de cultivo
o con la uniformidad de riego por la acción del viento. Precisamente el problema a
resolver es encontrar el equilibrio más adecuado entre el marco que consiga un riego
uniforme y su coste.
Al igual que en coberturas aéreas, en las enterradas existen dos tipos básicos de
diseño: con aspersores fijos o móviles. En este último caso se trata de un sistema
semifijo.

A.- Instalaciones con aspersores móviles.


Generalmente están constituidas por una red de tuberías principales (TP) (de
fibrocemento o PVC) a las que van unidas las tuberías secundarias (TS) (normalmente
de PVC) y de estas salen las terciarias (TT), donde van conectadas las bocas de riego con
acople rápido para el tubo portaaspersores. Estas últimas suelen ser de polietileno (PE),
estando normalmente alimentadas por sus dos extremos según puede verse en la fig. 2-
6., regando con las alas distribuidas en la parcela, y no agrupadas en bloque, ya que así
resulta más barata la instalación.
Los aspersores se desplazan manualmente después de cada postura de riego,
conectándolos a la boca de riego siguiente mediante la válvula de cierre automático que
tiene cada toma.
En caso de no querer entrar a cambiar los aspersores en el terreno recién regado,
puede disponerse de dos juegos de aspersores que permite tener un juego regando y otro
preparado para la postura siguiente.

BOCA DE RIEGO

Fig. 2-6. Ejemplo de instalaciones con sistema fijo y aspersores móviles


52 EL RIEGO POR ASPERSION

B- Instalaciones con aspersores fijos.


Aquí tanto tuberías como aspersores están siempre fijos y el cambio de postura se
hace mediante la apertura y cierre de válvulas, lo que posibilita la automatización del
sistema.
Normalmente, los aspersores se agrupan en bloques de riego. Con ello se busca
una mayor uniformidad de reparto de agua y una disminución de los bordes de la zona
regada, ya que en esas zonas son mayores las pérdidas por evaporación y las distorsiones
del viento. Esta solución suele ser más cara que la de distribuir las alas por toda la
parcela, buscando reducir los caudales que pasan por las tuberías principales, pero las
ventajas del riego en bloques suele compensar el incremento de coste en la instalación,
que ya que de por sí es más elevado que en el caso anterior.
Aunque existen multitud de diseños, pueden distinguirse dos grupos. Aquellos que
llevan una válvula en cada ala o cada dos alas, en cuyo caso el bloque de riego se
consigue abriendo varias válvulas a la vez (fig. 2.7), y aquellos en que todo el bloque
de riego funciona con la misma válvula (fig. 2.8). La ventaja del primer diseño es la fácil
modificación de la dimensión del bloque de riego, lo que puede ser interesante en caso
de escasez de agua en la explotación o para poder regar con bombas distintas. La ventaja
del bloque comandado por una sola válvula es que puede automatizarse más fácilmente
mediante electroválvulas y un programador de riego.

En el primer diseño (fig. 2-7) los componentes básicos de la instalación suelen ser:
- Conducciones generales de fibrocemento o PVC según sea su coste.
- Alas de riego de PVC, con válvula de esfera o mariposa en su comienzo, y as
persores montados sobre collarín de toma.

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Fig. 2-7. Ejemplo de cobertura total enterrada con válvula en cada lateral de
aspersores

En el segundo diseño (fig. 2-8) los principales componentes suelen ser:


- Tubería principal de fibrocemento o PVC.
- Tubería secundaria de PVC, con válvula de mariposa en su comienzo.
EL RIEGO POR ASPERSION 53

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Fig. 2-8. Ejemplo de cobertura total enterrada con una sola válvula de mariposa
por bloque de riego

- Alas de riego de polietileno de alta densidad (PEAD) y pequeño diámetro (nor


malmente 32 mm.) conectadas mediante collarín de toma a la secundaria, que
alimentan a dos o tres aspersores cada una.
- Aspersores montados con Te de latón sobre PEAD.
En este caso, la red terciaria podría enterrarse con tractor oruga y aperos espe
ciales sin necesidad de abrir zanja, excavando solamente en el punto de cone
xión de aspersor.

II.2.3. Criterios para el trazado de los laterales portaaspersores.


Se hará sólo una breve referencia a los principales criterios que pueden manejarse
a la hora de realizar el trazado de las tuberías, entre los que se encuentran los siguientes:

- Se tenderá a situar las alas o laterales paralelamente a alguna de las lindes de la


parcela ya que así suele quedar una instalación más regular.
- La longitud del lateral viene limitada por criterios económicos y de manipula
ción. Así en sistemas de ala móvil se aconseja limitar las longitudes a unos 200
m. (son raros los casos que se llega a 250 m.), resultando diámetros de 3" a 3 1/
2". En sistemas fijos con tubería enterrada la longitud de lateral horizontal más
económica suele ser del orden de 120 a 140 m., aprovechando al máximo la
tubería de PVC de diámetro 50 mm.
- En laterales móviles, suele ser conveniente que los desplazamientos en posturas
sucesivas sigan una secuencia continua, evitando tener que desplazar las alas
desde un extremo de la parcela al otro.
- Para disminuir las diferencias de presión dentro del lateral estos se trazarán si
guiendo las curvas de nivel o en dirección ligeramente descendente, para
compensar las pérdidas de carga. Se evitarán por tanto, en la medida de lo
posible, los laterales en pendiente ascendente, ya que requerirán tubería de
mayor diámetro o acortar su longitud para mantener la diferencia de presión por
debajo del 20 % de la presión media, que es el límite máximo por criterios de
54 EL RIEGO POR ASPERSION

uniformidad de reparto.

Algunos criterios de trazado en condiciones topográficas diversas recomendados


por el Soil Conservation Service de U.S.A. (SCS) se recogen en la fig. 2-9, de la que
pueden hacerse las siguientes observaciones:
a) Disposición con toma de agua en el centro de la parcela con laterales siguiendo
las curvas de nivel en pendiente moderada uniforme.
b) Disposición semejante a la anterior pero con suministro de agua en un extremo
de la parcela y un número impar de alas.
c) Disposición con laterales siguiendo la máxima pendiente. En este caso no pue
de rotar alrededor de la tubería principal pues habría una zona en pendiente
ascendente, lo que obliga a trasladar los ramales a su posición inicial en el otro
extremo de la parcela para realizar el siguiente riego.
d) Situación semejante a la anterior pero donde se ha intercalado una bomba com
plementaria para dar presión suficiente a las posiciones laterales más altas.
e) Disposición con dos tuberías principales situadas en las divisorias para evitar
las posiciones en pendiente ascendente de los laterales.
f) Como en la disposición anterior, se ha realizado el trazado de la tubería prin
cipal de forma que se evite tener laterales ascendentes.

100

80
EL RIEGO POR ASPERSION 55

leí I1)
Fig. 2.9. Algunas posiciones para sistemas semifijos. (a) disposición en moderada
pendiente uniforme con suministro de agua por el centro, (b) disposición con un número
impar de laterales, (c) disposición con laterales descendentes para compensar las
pérdidas de carga, (d) disposición con laterales descendentes y bomba suplementaria en
tubería principal para las posiciones de lateral más elevadas, (e) disposición con dos
tuberías principales por el centro de la parcela, (f) disposición con dos tuberías
principales por los bordes de la parcela.

De estas disposiciones se deduce la conveniencia de realizar el trazado conjunto


de las tuberías principales y de los laterales portaaspersores.

II.2.4. Piezas especiales en laterales móviles.


Estos laterales suelen estar formados por tubos, unidos mediante acoplamientos
rápidos, complementados por un conjunto de piezas especiales, necesarias para el
adecuado funcionamiento del lateral (tes, codos, tapones, etc.), y por los aspersores
instalados en él (puntos de toma).

A) Los tubos suelen ser de aluminio, acero galvanizado o PVC especial, de 6 ó


9 m de longitud. Se busca materiales ligeros, resistentes a la corrosión y a los
golpes, que sean fácilmente transportables.

B) Las uniones suelen ser de dos tipos: mecánicas o hidráulicas. Además, deben
permitir cierta flexibilidad angular para adaptarse a las irregularidades del
terreno (ángulos entre 1 2° y 30°).
En las de tipo mecánico (fig. 2- 1 0), la estanqueidad se consigue comprimiendo
un aro de goma situado entre los extremos de los tubos contiguos por medio
de un cierre de palanca. Este tipo de junta puede emplearse también en
tuberías de aspiración.
Las uniones de tipo hidráulico (fig. 2-11) consiguen su estanqueidad mediante
una junta de doble labio (en V). La presión del agua actúa sobre las dos ramas
de la V, apretando una contra el extremo macho y otra contra el extremo
hembra, logrando la estanqueidad cuando dicha presión supera los 50 KPa (0'5
56 EL RIEGO POR ASPERSION

atm.). Además dispone de un gancho que evita que la presión separe los dos
tubos, permitiéndoles cierta holgura. En otras uniones de tipo hidráulico, en
la hembra se alojan interiormente unajunta de labio y un muelle; la presión del
agua actúa sobre lajunta y ésta sobre el muelle, que mantiene unido el extremo
del tubo macho.

C) Los puntos de toma de aspersor constan en general de los siguientes compo


nentes: 1 ) tubo portaaspersor. 2) válvula de acople y 3 ) estabilizador o soporte
(trípode en tubos de gran longitud).
El tubo portaaspersor se fabrica de aluminio o acero galvanizado de distintas
longitudes (entre 0,5 y 2 m.) para adecuarse al porte del cultivo a regar, con
diámetros de 19 a 25 mm (3/4" a 1").
La válvula de acople suele ir unida al tubo del lateral y termina en un enlace
rápido para acoplar el tubo portaaspersor (fig. 2-12).

D) Las reguladores de presión pueden ser necesarios en laterales que trabajan en


topografía irregulara (fig. 2-13) para evitar superar la máxima diferencia de
presión admisible entre los distintos aspersores del lateral.

Por último indicar que los hidrante (fig. 2- 1 4) o bocas de riego, donde se conectan
los laterales, están conectados a la tubería principal mediante una Te de derivación y un
tubo de extensión, en cuyo extremo superior se sitúa la válvula hidratante. A esta se
acopla un codo con mando que permite la apertura y cierre de la válvula y sirve además
de unión orientable con el lateral o ala de aspersores. En este codo es frecuente instalar
un manómetro para regular la presión en el origen del lateral.
EL RIEGO POR ASPERSION 57

junta de goma

la presión del agua


oprime 1a junta contra
la tuberia

Fig. 2-ll. Ejemplo de unión de tipo hidráulico


58 EL RIEGO POR ASPERSION

Fig. 2-12. Ejemplos de válvulas de acople


EL RIEGO POR ASPERSION 59

_— tornillo
para ajustar
la presión

__ muelle en
manguito
hermético

junta

tubo
juntas

regulador

— entrada de
agua
(a)

Diferentes niveles
suponen dife-

Fig. 2-13. Ejemplo de regulador de presión. (Fuente: Melvyn 1983)


60 EL RIEGO POR ASPERSIÓN

t (0 TI
Cl kl
3 n
&
u
„ c
re +J ti
EL RIEGO POR ASPERSION

II.3. DISENO DEL SISTEMA. INFORMACION DE PARTIDA.


Este tiene dos partes bien diferenciadas como son el diseño agronómico y el diseño
hidráulico. Con el primero se aborda la adecuación del sistema a todos aquellos aspectos
relacionados con los condicionantes del medio (suelo, cultivo, clima, parcelación, etc.)
y con el segundo se realiza el dimensionamiento más económico de la red de tuberías
con el objetivo de conseguir un reparto uniforme del agua de riego.
Una posible secuencia de pasos a seguir para diseñar el sistema es la del
organigrama adjunto (fig. 2-15), cuya comprensión se facilita además con lo expuesto
en los apartados siguientes.

La información de partida necesaria se refiere a:


- Plano de la parcela a transformar (con curvas de nivel) reflejando los límites,
puntos de captación de agua, redes de caminos, cursos de agua, condicionantes
del relieve, área total a regar, etc.
- Caudal disponible y calidad del agua.
Con el caudal puede hacerse una estimación de la superficie regable.
- Datos del suelo. -Interviene como almacén regulador de humedad y como fac
tor limitante de la pluviometría del sistema.
Habrá que conocer su capacidad de campo, punto de marchitamiento, velocidad
de infiltración estabilizada, densidad aparente, profundidad, etc. para poder
determinar la dosis de riego.
Ante la imposibilidad de encontrar áreas de riego homogéneas, normalmente se
asociarán varios tipos de suelo para regarlos con análogos criterios en cuanto
a dosis de riego e intensidad de lluvia.
- Datos de cultivo- Deberá tenerse en cuenta la alternativa de cultivos, la pro
fundidad radicular máxima, las necesidades hídricas punta durante el ciclo de
cultivo, el marco de plantación, las labores a realizar, etc.
- Datos de clima- Deberán conocerse todos aquellos datos climáticos que in
tervienen en el cálculo de las necesidades hídricas de los cultivos, y de manera
especial interesa conocer los datos sobre las condiciones de viento por ser este
el principal distorsionador del reparto de agua en riego por aspersión.
- Datos de riego - Generalmente se fijará de antemano la eficiencia de riego que
se pretende con el diseño, el tiempo disponible de riego al día y los días libres
de riego durante un ciclo de riego.

Otros aspectos a considerar son: las condiciones estructurales del suelo, su


salinidad y la del agua de riego, etc. así como el tipo de cobertura vegetal, al estar
relacionado con el peligro de erosión y con la frecuencia de riegos a adoptar, ya
que la alta frecuencia en suelos parcialmente desnudos origina más pérdidas por
evaporación.
62 EL RIEGO POR ASPERSION

3 O
, W
o 2
a. w
= w

lO
,c
=
,S
IC
o
,——y

&

Ú'
E
o
u
EL RIEGO POR ASPERSION 63

II.4 DISENO AGRONOMICO.


Es una parte fundamental del proyecto de riego, presentando ciertas dificultades,
tanto de tipo conceptual como de cuantificación de ciertos parámetros, por el gran
número de condicionantes que ha de tener en cuenta (suelo, clima, cultivos, parcelación,
etc.).
Podemos decir que se desarrolla en tres fases:
a) Cálculo de las necesidades de agua de los cultivos.
b) Determinación de los parámetros de riego: dosis, frecuencia o intervalo entre
riegos, duración del riego, número de emisores por postura, caudal necesario,
etc.
c) Disposición de los emisores en el campo.

1 1.4. 1. Cálculo de las necesidades de riego.


Antes de comenzar hay que advertir que:
- No se van a tratar en detalle las fórmulas y métodos de cálculo de magnitudes
tales como la evapotranspiración, lluvia efectiva, fracción de lavado, etc. que
intervienen en los cálculos de necesidades de riego, remitiendo para ello a las
publicaciones especializadas, parte de las cuales se recogen en la bibliografía
al final de capítulo. Nos limitaremos a presentar una secuencia de los cálculos
y a aclarar algún concepto cuando se considere necesario.
- No hay que olvidar que las necesidades de riego pueden contemplarse a nivel
de parcela, de finca, de sector de riego o de zona regable. Las diferencias entre
ellas estriban en las pérdidas en el transporte, evaporación en los puntos de
almacenamiento, caudales instantáneos, horas de funcionamiento, etc. Noso
tros nos referiremos únicamente a las necesidades en parcela.

Los métodos de cálculo de las necesidades de agua pueden ser: en base a


experimentación local o mediante fórmulas empíricas. Para el primer procedimiento
suelen utilizarse lisímetros, gravimétricos o de capa freática, con cuya extrapolación de
resultados para aplicarlos a casos concretos hay que tener mucho cuidado por la gran
variedad de factores que intervienen en el proceso.
Los métodos empíricos evalúan la evapotranspiración en base a datos climáticos
medidos y a otros factores. El concepto de evapotranspiración (ET) obedece a que, en
un terreno ocupado por un cultivo, el agua pasa a la atmósfera en dos formas diferentes:
por evaporación directa desde el suelo y por transpiración, o evaporación desde los
estomas de las plantas del agua que estas han absorbido del suelo.

Hay que distinguir entre la evapotranspiración real (ETr) que se produce en un


momento determinado y la máxima que en ese mismo momento produciría un cultivo
verde que sombrease totalmente la superficie del terreno y con el suelo bien provisto de
agua a la que se llama evapotranspiración potencial (ETP).
Existe una amplia gama de métodos empíricos pero los más recomendamos son
los seleccionados por Doorembos y Pruit ( 1 976) y Fereres, E. ( 1 987) que se recogen en
la bibliografía al final del capítulo.
64 EL RIEGO POR ASPERSION

Un esquema de edículo de las necesidades de riego puede ser el siguiente:

Determinación de
Kc Corrección por
condiciones locales
Kl

ETc = Kl Kc ETo

Pe ^precipitación efectiva
Gw -ascenso capilar
a w vvariación del almacén
de agua en el suelo

Necesidades netas de riego


Nn = ETc - Pe - Gw +aw
(Nn^ETc en climas áridos
o semiáridos )

Ea Eficiencia de aplicación
R necesidades de lavado

Necesidades totales de
riego en parcela

Como aclaraciones al cálculo de las necesidades netas, indicaremos que:


- Aunque estadísticamente en el mes de máximas necesidades se produzca cierta
lluvia media, que dé lugar a una precipitación efectiva Pe, esta no debe tenerse
en cuenta al diseñar el sistema, ya que puede no llover en el intervalo entre dos
riegos.
- El aporte capilar (Gw ) puede ser importante en casos en que la capa freática esté
próxima, pero no suele ser el caso en climas áridos o semiáridos.
- La variación de almacenamiento de agua en el suelo (A w) no debe tenerse en
cuenta para el cálculo de las necesidades punta.
Por todo ello se tendrá que Nn =ETc
EL RIEGO POR ASPERSION 65

II.4.2. Determinación de los parámetros de riego.


Para la determinación de los parámetros de riego con fines de diseño y
dimensionamiento del equipo de riego es necesaria una información agrotécnica que
incluye:
- CC: contenido de humedad del suelo a capacidad de campo 1c/c en peso).
- PM : contenidodehumedad del suelo en el punto de marchitamiento ( % en peso).
- da: densidad aparente, (t /m1).
- z: profundidad radicular efectiva (m).
- DPM o N AP: Déficit permisible de manejo o nivel de agotamiento permisible
del agua en el suelo para producir el mejor balance económico (%).
- ET: evapotranspiración punta del cultivo (mm/día). Existe también el concepto
de Uso Consuntivo que se emplea sobre todo en US A y corresponde a la ET más
el agua almacenada en la planta.
- LR: fracción de lavado. Es el cociente entre las necesidades de lavado (R) y el
agua total a aplicar (Nt = Dn + R): LR = R /Nt.
- Ea: eficiencia de aplicación estimada.
- P: porcentaje mínimo de suelo mojado.

Además necesita una información técnica relativa a:


A: Area total a regar.
Qd: caudal disponible.
Trd: tiempo disponible de riego al día.
DI: días libres de riego durante un ciclo de riego.

A partir de estos datos se pueden determinar los parámetros de riego de la


siguiente forma:

a) Intervalo de humedad disponible IHD = — ,nn da z (con las mismas

dimensiones que z.) y si CC y PM se expresaran como porcentaje en volumen

IHD= CCPM z
l00
b) Dosis neta Dn = IHD x DPM, ó Dn = IHD x DPM x P si sólo se moja una
fracción del suelo.

c) Dosis bruta Db = Dn/Ea. o bien Db = —^' Un si hay fracción de lavado.


Ea(l-LK) y

d) Intervalo entre riegos I = Dn/ET.

e) Caudal necesario Q (m1 /h) = ^^"""J , l0


Trd(h/dia)Ir(dias)
Siendo Ir el número de días realmente utilizados para regar dentro del intervalo I.
Un ejemplo ayudará a precisar la utilización de estos conceptos. Así. sea el caso
66 EL RIEGO POR ASPERSION

en que disponemos de los siguientes datos de partida:


CC = 27 % en peso DPM = 40 % del IHD P = 70 °/c
PM = 13 % en peso A = 50 ha. Trd = 20 h/día
da = 1 ,35 t/m' Ea = 90 % ET = 6 mm/día
z = 1 m. DI = 2 días Qd = 250 m3 /h

Como dato adicional, para poder establecer comparaciones, se tiene que el déficit
recomendable de agua en el suelo antes de regar, obtenido en base a datos locales, es de
45 mm.
Con estos datos, el cálculo de los parámetros de riego se hará de la siguiente forma:

a) Intervalo de humedad disponible IHD = ^~^l 1 ,35 x 1 000 = 1 89 mm.

b) Dosis neta máxima por capacidad de retención de agua del suelo:


Dn = 1 89 x 0,4 x 07 = 52'92 mm.
c) Dosis bruta máxima: Db = 52,92/0,9 = 58,8 mm.
d) Máximo intervalo entre riegos: I = 52'92/6 = 8'8 días.
- Si se ajusta a un número entero, 1. ajus = 8 días, la dosis neta ajustada será:
Dn ajus = 8 x 6 = 48 mm.; Db ajus = 48/0'9 = 53,3 mm.
- Si se hace caso de las recomendaciones locales y se limita la Dn < 45 mm.,
se tendrá:
Intervalo entre riesgos: I = 45/6 = 7,5 días, que ajustado a un número entero
puede ser I = 7 días.

Las dosis ajustadas serán:


Dn ajus = 7 x 6 = 42 mm.
Db ajus = 42/0'9 = 47 mm.

e) Caudal necesario: si adoptamos la última situación, teniendo además en cuenta


los días libres de riego, se tendrá que Ir = 1- DI = 7-2 = 5 días, y por tanto:

Q= 50*47 x 10 = 235 mVh < Qd = 250 mVh. disponibles

Si el caudal no resultara suficiente se tendrá que optar por alguna de las siguientes
actuaciones:

- Disminuir el área regada (A).


- Reducir el número de días libres de riego (DI).
- Aumentar el número de horas de riego al día (Trd).

El ajuste de dosis y frecuencias para que los riegos no interfieran con otras ope
raciones de cultivo (tratamientos fitosanitarios, henificación, etc.) puede obligar a un
sobre dimensionamiento que compense los tiempos muertos durante los que el riego
EL RIEGO POR ASPERSION 67

queda interrumpido mientras se llevan a cabo las referidas labores.


A) Dosis neta
Con la dosis neta de riego aportamos humedad al suelo para satisfacer las
necesidades del cultivo durante varios días. Suele expresarse en m3/ha o mm de altura
de lámina de agua. Conviene recordar que 1 mm = 1 1/m2 = 1 0 mVha.
Cuando la humedad se expresa en peso y la profundidad radicular Z en m,
comprendiendo varios horizontes de suelo, puede calcularse también como:
Dn (m7ha) = 1 0000 (m7 ha) x DPM x Z (Zi x dai (CCi-PMi)/ 1 00) = 1 0000 x
DPM x IHD
Si la humedad se expresara en volumen sería la misma fórmula pero sin "dai" ya
que la relación entre la humedad expresada en peso (Hm) y en volumen (Hv) es:
Hv = Hm x da
Siendo:
da: densidad aparente de cada horizonte en t/m3.

Z = X Zi- profundidad radicular, en m.


DPM- % de IHD que se deja extraer al cultivo entre dos riegos, de manera que
se produzca el mejor balance económico.
IHD- intervalo de humedad disponible, expresado en m de lámina de agua.
CC- capacidad de campo, en %
PM- punto de marchitamiento, en %
n- número de horizontes de suelo que se consideran.

EJEMPLO.
Sea un suelo con tres horizontes de las siguientes características:

Profundidad (cm) CC (% en peso) PM (% en peso) da (t/m3)


0-25 15 7 1,3
25-48 10 5 1,4
48-88 20 10 1,2

Si se considera un cultivo con una profundidad radicular de 85 cm. y un déficit


permisible de manejo DPM = 45 % del IHD, la dosis neta de riego será:

Dn= 1 0000(^1^_ x0,25x 1 ,3+ '^ x0,23x 1 ,4 + 2^0 x0,37x 1 ,2)x0,45= 389 m3/ha.

B) Intervalo o frecuencia de riegos.


Se determina mediante la expresión:
I (días) = Dn (mm)/Nn (mm/día) =Dn (mm)/ET (mm/día)

ya que las necesidades netas de riego (Nn), se consideran prácticamente iguales


a la evapotranspiración punta del cultivo (ET) a la hora de diseñar el sistema. Se obtiene
de esta manera el intervalo más pequeño entre riegos durante el ciclo de cultivo.
68 EL RIEGO POR ASPERSION

Este intervalo puede modificarse fácilmente cambiando el agua útil que se deja
agotar entre dos riegos, pero dentro de ciertos límites de manera que no produzca una
repercusión negativa sobre el cultivo.
Cada método de riego suele adecuarse mejor a unas determinadas frecuencias de
riego, así el riego por superficie sólo puede conseguir un reparto uniforme de agua con
grandes intervalos entre riegos (baja frecuencia) mientras que el riego localizado suele
requerir alta frecuencia y el de aspersión puede adecuarse tanto a la alta como a la baja
frecuencia de riego.
Una gran frecuencia de riegos suele aumentar el consumo de agua, sobre todo
cuando el cultivo no cubre la superficie del suelo, por unas mayores pérdidas por
evaporación.
Por otra parte, un aumento en la frecuencia de riegos lleva consigo una mayor
disponibilidad del agua en el suelo, al ser menor la tensión con que esta es retenida. Este
hecho puede aumentar la productividad en algunos casos según se ha comprobado
experimentalmente.

C) Eficiencia de aplicación. Dosis bruta de riego.


La eficiencia de aplicación se trata con mayor detalle en el siguiente capítulo y a
él nos remitimos. No obstante queremos recoger aquí algunos conceptos para poder
entender mejor el cálculo de la dosis bruta (Db).
Hay múltiples formas para cuantificar el uso eficiente del agua de riego.
Prescindiendo de la eficiencia del transporte, el concepto más manejado suele ser
la eficiencia de aplicación (Ea) definida como:
_, _ Agua almacenada en la zona radicular durante el riego
~ Agua aportada con el riego
A este concepto se le escapan aspectos importantes y por eso se define la Eficiencia
Potencial de Aplicación EPa como:
_,_ _ Agua almacenada en la zona radicular, cuando es igual al DPM
Agua de riego aportada para tal fin
Siendo:
DPM- déficit permisible de humedad en el suelo de acuerdo con el manejo de
seado.
Este sería el verdadero valor de eficiencia atribuible al sistema (Ea).
Otro concepto que interviene en el proceso de aplicación de agua, que nos ayudará
a comprender el cálculo de la dosis bruta (Db) es el de Uniformidad de distribución
(UD), que se define como:
nn _ Altura media de agua infiltrada en el 25% del área menos regada
Altura media de agua infiltrada en la parcela
Normalmente el utilizar riegos que produzcan ligeros déficit en las zonas menos
regadas, por falta de uniformidad, suelen conducir al óptimo económico. Así, para
cultivos de valor medio a alto se tiende a que la altura neta de agua aplicada (Dn), que
EL RIEGO POR ASPERSION 69

en un riego correcto debe ser igual al DPM, coincida con la media del 25% del área
menos regada. De esta manera, sólo el 12,5% del área estará infrarregada.
Para el cálculo de la dosis bruta de riego (Db) hay que sumar a la dosis neta (Dn)
las pérdidas por percolación, escorrentía y evaporación (P):
Db = Dn + P
Utilizando el concepto de eficiencia de aplicación anterior (Ea) se tiene que:
Db = Dn/Ea (1) y también Db ( 1 - Ea) = P
Sin embargo hay otro hecho que puede modificar el valor de Db anterior como es
la posible necesidad de lavado de sales.
El agua de riego aplicada al terreno aporta cierta cantidad de sales en función de
su concentración salina. Estas no se eliminan por evaporación y deben arrastrarse fuera
de la zona radicular por medio de lavados, evitando así que se acumulen en el suelo hasta
alcanzar niveles perjudiciales para el cultivo.
Llamando R a la cantidad de agua necesaria para el lavado, la cantidad total de
agua a aplicar en un riego que fuera completamente uniforme será (fig. 2-16).

Nt = Dn + R

zona
rad1cular

Fig. 2-16 Esquema del proceso de lavado

A la relación entre las necesidades de lavado (R) y el agua total a aplicar (Nt) se
le llama fracción de lavado LR = R/Nt. Así pues la anterior expresión se puede poner
como:
Nt ( 1 - LR) = Dn y por tanto Nt = Dn/( 1 - LR) (2)
La combinación de la existencia de pérdidas inevitables en el proceso de
aplicación de agua (P) y de necesidad de lavado (R) conduciría a que:
70 EL RIEGO POR ASPERSION

Dbr = Dn + R + P = Nt + P = , Dn. - + Db ( 1 - Ea)


/ - LR

p,,
Dbtt r, (rr¡jr
= Dn , / +J-EY--)
-Ea , = DnEa(i-LR)
r, 1 -LR (1-Ea) is^rm
Dn

ya que LR suele ser un valor relativamente pequeño mientras que Ea suele estar
en torno a 0,80. Además, según el planteamiento realizado, se ha supuesto que en la
aplicación del agua de lavado (R) no había pérdidas, lo cual no es absolutamente
correcto pues la evaporación y escorrentía seguirían afectando a R. Por otra parte, las
pérdidas inevitables por percolación en el proceso de aplicación de agua con el riego
podrían considerarse como parte de R.
Otro planteamiento más simple sería aplicar el concepto de eficiencia Ea al agua
necesaria para el cultivo y para el lavado (Nt), en cuyo caso:
Dbt = ^= 0'9Dn
Ea Ea (1-Lr)
El 0'9 de la ecuación (Keller 1 .990) se incluye para tener en cuenta las pérdidas
por percolación inevitables al considerarse que satisfacen normalmente el 1 0% de las
necesidades de lavado.

D) Necesidades de lavado.
Aquí pretendemos ampliar lo indicado en el punto anterior, abordando algunos
procedimientos de cálculo de las necesidades de lavado (R) o de la fracción de lavado
(LR).
El cálculo de R es un asunto complicado. Para su estudio detallado se remite a
publicaciones especializadas como "Drenaje agrícola y recuperación de suelos salinos"
de Pizarro F., (1985) y otras.
Unos métodos más sencillos, aunque menos correctos son propuestos por Dooremb
y Pruit (1976), que para suelos entre franco arenosos y franco arcillosos con buen
drenaje y donde la pluviometría es baja proponen:
a) Para riego por superficie y otros de baja frecuencia, incluida la aspersión.
LRN = - ECw
5 ECe - EC w
b) Para riegos de alta frecuencia (casi diarios) (goteo, aspersión, etc.).
LRN = EC w
2 (MaxECe)
Siendo:
ECw conductividad eléctrica del agua de riego (mmhos/cm 25°).
LRN fracción de lavado neta, en tanto por uno.
EL RIEGO POR ASPERSION

ECe conductividad eléctrica del extracto de saturación del suelo que tolera
un cultivo para que produzca una determinada reducción de cosecha
(mmhos/ cm 25°).
Max ECe mínima conductividad eléctrica del extracto de saturación del suelo
que reducirá la cosecha a cero (mmhos/cm 25°).

En el cuadro 2- 1 , tomado de Doorembos ( 1 976), figura la tolerancia de los cultivos


a las sales según el rendimiento de las cosechas.
Según el tipo de suelo existe una eficacia de lavado (Le) que puede variar desde
un 1 00% en suelos arenosos a un 30% en suelos arcillosos de fácil dilatación, por tanto:
LR = LRN/Le
Siendo LR necesidades reales de lavado en tanto por uno.
A continuación se presenta un ejemplo para ayudar a fijar los conceptos maneja
dos.
DATOS:
Sea un cultivo de alfalfa que en el período considerado tiene un consumo de 7,5
mm/día. El intervalo entre riegos manejado en este período es de 6 días, en los cuales
se ha tenido una precipitación efectiva de 12 mm.
El agua de riego utilizada tiene una conductividad eléctrica ECw = 3 mmhos/cm
a 25° C.
El suelo es de textura media suponiendo una eficiencia de lavado Le = 0,7.
a) Determinar la dosis bruta de riego en los tres supuestos de pretender alcanzar:
- Un 100 % del rendimiento en cosecha.
- Un 90 % del rendimiento en cosecha.
- Un 75 % del rendimiento en cosecha.
para un sistema de aspersión tradicional con una eficiencia de riego del 75%.
b) Hacer lo mismo para riegos de alta frecuencia supuesto un intervalo entre rie
gos de dos días y nula la precipitación efectiva, con una eficiencia de riego del
90 %.
RESULTADOS:
La fracción de lavado en el primer caso se calcula mediante la primera fórmula.
Del cuadro 2- 1 se deducen los valores de ECe para 100 %, 90 % y 75 % así como
el valor de Max ECe, resultando:
72 EL RIEGO POR ASPERSION

Cuadro 2. 1 . Grado de tolerancia de los cultivos a las sales según el rendimiento.

Cultivo 100,, 90% 75% 50% MáxECe


ECe ECw ECe ECw ECe ECw ECe ECw
Extensivos
Cebada 1/ 8.0 5.3 10.0 6.7 13.0 8.7 18.0 12.0 28.0
Judías grano 1.0 0.7 1.5 1.0 2.3 1.5 3.6 2.4 7.0
Habas grano 1.6 1.1 2.6 1.8 4.2 2.0 6.8 4.5 12.0
Maíz 1.7 1.1 2.5 1.7 3.8 2.5 5.9 3.9 10.0
Algodón 1.7 5.1 9.6 6.4 13.0 8.4 17.0 12.0 27.0
Cacahuete 3.2 2.1 3.5 2.4 4.1 2.7 4.9 3.3 7.0
Arroz 3.0 2.0 3.8 2.6 5.1 3.4 7.2 4.8 12.0
Sorgo 4.0 2.7 5.1 3.4 7.2 4.8 11.0 7.2 18.0
Soja 5.0 3.3 5.5 3.7 6.2 4.2 7.5 5.0 10.0
Rem. azucarera 7.0 4.7 8.7 5.8 11.0 7.5 15.0 10.0 24.0
Trigo 1/ 6.0 4.0 7.4 4.9 9.5 6.4 13.0 8.7 20.0
EL RIEGO POR ASPERSION 73

Cuadro 2. 1 . Grado de tolerancia de los cultivos a las sales según el rendimiento.

Cultivo [00% 90% 75% 50% MáxECe


ECe ECw ECe ECw ECe ECw ECe ECw
Hortícolas
Judías verdes 1.0 0.7 1.5 1.0 2.3 1.5 3.6 2.4 7.0
Rem. huerta 2/ 4.0 2.7 5.1 3.4 6.8 4.5 9.6 6.4 15.0
Coles 1.8 1.2 2.8 1.9 4.4 2.9 7.0 4.6 12.0
Melón 2.2 1.5 3.6 2.4 5.7 3.8 9.1 6.1 16.0
Pepinos 2.5 1.7 3.3 2.2 4.4 2.9 6.3 4.2 10.0
Lechugas 1.3 0.9 2.1 1.4 3.2 2.1 5.2 3.4 9.0
Cebollas 1.2 0.8 1.8 1.2 2.8 1.8 4.3 2.9 8.0
Pimientos 1.5 1.0 2.2 1.5 3.3 2.2 5.1 3.4 9.0
Patatas 1.7 1.1 2.5 1.7 3.8 2.5 5.9 3.9 10.0
Espinacas 2.0 1.3 3.3 2.2 5.3 3.5 8.6 5.7 15.0
Maíz dulce 1.7 1.1 2.5 1.7 3.8 2.5 5.9 3.9 10.0
Tomates 2.5 1.7 3.5 2.3 5.0 3.4 7.6 5.0 13.0

Forrajeros
Alfalfa 2.0 1.3 3.4 2.2 5.4 3.6 8.8 5.9 16.0
Ceb. forrajera 1/ 6.0 4.0 7.4 4.9 9.5 6.3 13.0 8.7 20.0
Maíz forrajero 1.8 1.2 3.2 2.1 5.2 3.5 8.6 5.7 16.0
Centeno forrajero 5.6 3.7 6.9 4.6 8.9 5.9 12.2 8.1 19.0
Pasto Sudán 2.8 1.9 5.1 3.4 8.6 5.7 14.4 9.6 26.0
Trébol grande 2.3 1.5 2.8 1.9 3.6 2.4 4.9 3.3 8.0
Trébol pequeño 5.0 3.3 6.0 4.0 7.5 6.0 10.0 6.7 15.0
Trébol forrajero 7.5 5.0 9.0 6.0 11.0 7.4 15.0 9.8 22.0

Frutales
Almendras 1.5 1.0 2.0 1.4 2.8 1.9 4.1 2.7 7.0
Manzanas, peras 1.7 1.0 2.3 1.6 3.3 2.2 4.8 3.2 8.0
Albaricoques 1.6 1.1 2.0 1.3 2.6 1.8 3.7 2.5 6.0
Aguacates 1.3 0.9 1.8 1.2 2.5 1.7 3.7 2.4 6.0
Uvas 1.5 1.0 2.5 1.7 4.1 2.7 6.7 4.5 12.0
Limones 1.7 1.1 2.3 1.6 3.3 2.2 4.8 3.2 8.0
Naranjas 1.7 1.1 2.3 1.6 3.2 2.2 4.8 3.2 8.0
Melocotones 1.7 1.1 2.2 1.4 2.9 1.9 4.1 2.7 7.0
Ciruelas 1.5 1.0 2.1 1.4 2.9 1.9 4.3 2.8 7.0
Fresas 1.0 0.7 1.3 0.9 1.8 1.2 2.5 1.7 4.0
Nueces 1.7 1.1 2.3 1.6 3.3 2.2 4.8 3.2 8.0
I / Durante la germinación y nascencia la ECe no debería exceder de 4 ó 5 mmhos/
cms. 2/ Durante la germinación ECe no debería exceder de 3 mmhos/cms.
74 EL RIEGO POR ASPERSION

100%
LR = r-4- — = 0,61
5x2-3 0.7

".-"■%?" ,-o,,-^-

90 % LR= ¿ 1 = 0,3
5x3,4-3 0,7

r,,
Db= (6x7,5-12)0,9
0,75 1
1-0,3 c<;,
=56-5mm-

75 % LR= c /i, 7T5- = 0.18


5x5,54-3 0,7

n, (6x7,5-12)0,9 1
Db = ^75 ZOT" = 48.2 mm.

De donde se deduce que la opción que conduce aun mejor balance económico, que
varía según sean las disponibilidades de agua de la zona, está entre alcanzar un 75% del
rendimiento y un 90% (coincidiendo con la recomendación del cuadro 2.1), ya que
pretender el 100% de producción conduciría a una aportación del agua excesiva.
Para el caso de alta frecuencia, la fracción de lavado es independiente de la
reducción de la cosecha, pudiendo ser despreciable esta reducción al mantenerse muy
baja la tensión de agua en el suelo, resultando:

LR = ^ ^— = 0,13
2x16 0,7

Db = 2x7'5 '- = 1 9,2 mm.


0,9 1-0,13

El planteamiento sería semejante si el lavado se produce una vez al año.


El enfoque tradicional del cálculo de la fracción de lavado se basa en la ecuación
de conservación de sales en el suelo. Según este, la variación del contenido de sales en
la zona radicular, (Is) será:
Is = Dbt Car + Gw Cw + Sm + Sf - Vad Cad - Se - Sp
Siendo:
Dbt Volumen de agua de riego.
Car Concentración de sales del agua de riego.
Gw Volumen de agua que asciende por capilaridad a la zona radicular desde la
EL RIEGO POR ASPERSION 75

capa freática.
Cw Concentración salina del agua que asciende por capilaridad.
Sm Sales procedentes de la meteorización de los minerales del suelo.
Sf Sales procedentes de los fertilizantes aplicados.
Vad Volumen de agua que drena bajo la zona ridicular. Teóricamente volumen
de lavado (R).
Cad Concentración de sales del agua de lavado.
Se Sales totales extraídas por los cultivos.
Sp Sales que precipitan de la solución del suelo.

En régimen permanente la salinidad del suelo se supone constante, y por tanto Is=
0. Despreciando Sm, Se y Sp, y considerando que no hay flujo desde la capa freática,
nos quedaría:

Dbt Car - Vad Cad = 0 ; Vad/Dbt = Car/Cad

y suponiendo que la relación entre concentración de electrólitos y conductividad


eléctrica es lineal, nos queda que la fracción de lavado real sería:

LRr = Vad/Dbt = CEar/CEad.

Conociendo la concentración umbral del agua del suelo a partir de la cual


empiezan a producirse pérdidas en el cultivo por efecto de la sal (CE max) se deduciría
la fracción de lavado buscada

LR = CEar/CE max

1 1.4.3. Consideraciones adicionales para el diseño agronómico.


- La irregularidad geométrica de las parcelas de riego puede dar lugar a que los
distintos bloques que constituyen cada una de las posturas de riego no tengan
el mismo número de aspersores.
Estas variaciones tienen que ser las mínimas posibles, debiendo quedar com
pensadas en su conjunto de manera que sea posible dar un riego en el tiempo
previsto.
- La dotación definitiva del sistema (Q) será calculada una vez que queden fijadas
todas las posturas a realizar en la parcela, resultando:

Q = N x qa

siendo:
N número máximo de aspersores en funcionamiento simultáneo en una postura,
q caudal nominal del aspersor a la presión de trabajo que se considera en el
proyecto.
76 EL RIEGO POR ASPERSION

Cuanto menores sean las variaciones en el número de aspersores por postura,


con mayor regularidad trabajará el equipo de bombeo, mejor se utilizará el equi
po de riego y se necesitarán menores diámetros de tuberías al no presentar cau
dales de utilización punta.
Se tenderá siempre a la máxima utilización del sistema de riego durante el pe
ríodo punta para que su dimensionamiento, y por tanto la inversión necesaria,
sea mínima. Cuando se trate de sistemas semifijos habrá que tener en cuenta el
tiempo necesario para su desplazamiento.
La precipitación media del sistema (Pms) no debe superar la velocidad de in
filtración existente al final de cada riego con el fin de evitar encharcamientos,
escorrentía, erosión, etc.
La duración del riego por postura (t ) será función de la dosis bruta que se pre
tenda dar (Db) y de la Pms, de modo que:
t Q1\_. Db(mm)
Pms 1mm/h)
Se procurará hacer el diseño de manera que resulten de 2 a 4 posturas al día.
Para definir el tiempo de riego al día hay que tener presente que suele ser
rentable no regar durante las horas punta de coste energético (4 h. al día,
normalmente durante la mañana), esto hace que no suelan considerarse más de
20 h/día útiles para regar, quedando además así un pequeño margen para caso
de averias. Por otra parte interesará regar lo máximo posible durante la noche,
por ser la energía mucho más barata y resultar el riego más eficiente al tener
menos pérdidas por evaporación y contar normalmente con vientos menos
intensos. Esto no obstante requiere un mínimo de automatización.
El diseño de la red de distribución tenderá a minimizar las diferencias en la pre
sión de trabajo de aspersores situados en lugares distintos dentro de la parcela
de riego. Por esta razón, para limitar las diferencias de presión dentro de un ala
de riego, se procurará realizar su trazado siguiendo las curvas de nivel, o
ligeramente descendente para compensar las pérdidas de carga.
La distribución de los ramales de riego en la parcela procurará hacerse de ma
nera que se eviten las concentraciones de caudal en tramos concretos de las
tuberías principales ya que entonces necesitarán mayor diámetro.
En sistemas fijos se procurará regar siempre en bloques lo más agrupados po
sibles para aumentar la uniformidad de distribución y minimizar las pérdidas
inevitables en los bordes (por evaporación, arrastre por el viento, etc.). Esto
producirá una concentración de caudales en la zona del bloque que encarece la
red de tuberías pero se ve compensada por la mayor eficiencia de riego.
Hay que tener presente que la presión en boquilla de aspersor condiciona la uni
formidad de distribución en las condiciones de viento dominante, pero también
determina los costes de bombeo, por lo que se tenderá siempre a utilizar
aspersores que tengan un buen reparto de agua trabajando entre 250 y 350 KPa.
El trazado de la red de tuberías debe ajustarse a los límites físicos de la parcela
aunque lo ideal es dividir la superficie de riego en paralelogramos.
EL RIEGO POR ASPERSION 77

- Las redes de distribución suelen ser abiertas aunque en coberturas totales, el me


jor reparto de presiones, la seguridad de servicio o las razones económicas,
pueden aconsejar, en algún caso, las redes cerradas.
- Al diseñar sistemas móviles o semifijos se procurará que el número de posturas
correspondientes al campo de acción de un lateral (n° de posturas por parcela
/n° de laterales) sea un múltiplo del número de hidrantes. De no ser así se
producirán desfases que complican los cálculos y el manejo.
- En sistemas con laterales portaaspersores móviles de tamaño medio, el cambio
de postura suele exigir alrededor de 5 h. de una persona por hectárea y riego.
- En sistemas semifijos, el colocar las alas en riegos sucesivos de manera que ocu
pen la posición intermedia entre dos posiciones ocupadas en el anterior riego
puede mejorar la uniformidad de reparto de agua del sistema.

II.5 DISEÑO HIDRÁULICO.


II.5.1. Curvas características de los emisores (aspersores, goteros, etc.).
Son las curvas que representan la relación entre el caudal que descarga el emisor
y la presión existente a la entrada del mismo, ajustándose a una ecuación del tipo:
q = K H"
siendo:
K Coeficiente de descarga característico del emisor (representa el caudal bajo
carga unitaria).
H Altura de presión hidráulica a la entrada del emisor (m.c.a.).
x Exponente de descarga del emisor, que depende del tipo de flujo que se
establezca en el mismo y de su grado de autocompensación.
Las curvas características (fig. 2-l7) deben venir acotadas para que los emisores
no descarguen caudales muy diferentes a lo largo del lateral portaemisores, donde habrá
inevitablemente variación en la presión H.
El exponente x varía entre 0 y l, tomando el valor x=l para flujo laminar y x=0
en emisores autocompensantes, lo que implicaría q = K.
Valores normales de x en diferentes tipos de emisores son:
- Emisores de largo recorrido x -*, 0,6 a l
- Emisores tipo orificio y tobera (aspersores) x = 0,5
- Emisores autocompensantes x -», 0,5 a 0
7S EL RIEGO POR ASPERSION

Htm)

q(l/h)

Fig. 2-17. Curva característica de un emisor

Las variaciones de caudal con la presión pueden obtenerse derivando la ecuación


de descarga, resultando:
q = KH"
dq dH
q H
dq = K x H" dH
Para un aspersor, que es un emisor tipo tobera con x = 0,5, una variación en el
caudal de un 1 0%, máximo admitido de forma convencional por criterios de uniformi
dad de reparto, se consigue con una variación de presión del 20%, es decir:

^PJJL_h = 0.2H
x q 0,5 q
Para el caso de un tolera, el caudal de descarga también puede calcularse a partir
de la expresión:
q = CvS\/2gH = KHC P 0'5
K.
y-)
II.5.2. Tubería con distribución discreta de caudales.
Consideremos una tubería horizontal de riego como la de la fig. 2- 1 8 que dispone
de n emisores uniformemente espaciados a una distancia constante 1 , que descargan un
caudal q (teóricamente igual) a lo largo de la conducción, de longitud L = 1 x n y diámetro
constante D, en la que se desprecian las alturas cinéticas, coincidiendo por tanto la línea
piezométrica con la de energía.
El estudio riguroso exigiría el cálculo de la pérdida de carga en cada tramo entre
dos derivaciones con el caudal real que está circulando, pero esto lleva a un elevado
número de operaciones que no compensa la finalidad perseguida.
EL RIEGO POR ASPERSION 79

a • h.

,¿-^
Fig. 2-18. Tubería con distribución discreta de caudales

Para calcular la pérdida de carga total en el ramal, recordemos que estas pueden
ser pérdidas por rozamiento (hr) y pérdidas singulares (hs) (h = hr + hs). Las pérdidas
por rozamiento pueden calcularse a su vez por la fórmula de Darcy-Weisbach:

J D 2g
o bien:
hr= 0,0826fD5 Q2 L
Siendo:
hr pérdida de carga, medida en m., entre dos secciones de una tubería separadas
una distancia L.
J pérdida de carga unitaria, medida en m. por cada m. de tubería.
L longitud de la tubería en m.
D diámetro interno de la tubería en mm.
V velocidad media del agua en la sección, medida en m/s.
VD
f factor de fricción, función del número de Reynolds (Re= ) y la rugosidad

relativa (K/D), siendo K la rugosidad absoluta y y la viscosidad cinemática


del agua (función de la temperatura), medida en m2/s.
g la gravedad (9,8 m/s2).
Q el caudal que circula por la tubería en mVs.

Estas pérdidas también pueden calcularse mediante las fórmulas empíricas, que
80 EL RIEGO POR ASPERSION

sólo tienen validez para agua y en las condiciones para las que fueron deducidas, que
pueden verse en los manuales de Hidráulica, y que tienen la estructura:
J = C D" Qp = m0P

conl,75< P <2,siendoC,ocy P constantes características de cada fórmula y teniendo


J, D y Q los mismos significados que antes.
Las pérdidas singulares por su parte pueden estimarse como:

hs = Ke V'
2g

hs = f-Le.^
D 2g
hs = un % de hr.
Siendo:
Ke —► una constante característica del elemento singular.
Le —► la longitud equivalente del elemento singular, o longitud de tubería que
origina las mismas pérdidas de carga que el elemento singular.

Si adoptamos la estructura de las fórmulas empíricas, la pérdida de carga unitaria


entre dos emisores consecutivos será:
J. = m qP = m (n -i + l )P qP

y en el tramo de longitud l , la pérdida de carga será: hi = Ji l .


La pérdida de carga total por rozamiento continuo en el lateral, suponiendo P
constante en todo el lateral, valdrá:
hr = Sh.= mqp(lIi + 2P+... nf) l =mqP l IrP

hr = -£¿ m (n q)p (n \f = F m Qp L = F J'L = F hr

Siendo h' la pérdida de carga continua total en una tubería simple de igual L, D
y K que el lateral, por la que circula un caudal constante Q = n q.
El factor F de Christiansen es un coeficiente reductor que depende de n, p y l , y
tiene en cuenta la disminución del caudal a lo largo del lateral.
Para el caso en que el primer emisor esté a una distancia del origen de la tubería
(l1)) igual al espaciamiento entre emisores (l(1=l), este factor responde a la expresión:

f = -I_
l +P
+ -U^MT
2n 6 n2
En realidad, no se mantiene constante p a lo largo del lateral si no que normalmente
EL RIEGO POR ASPERSION

disminuye en los últimos tramos por disminuir el caudal (Q) con diámetro (D) constante.
Considerar [3 constante, e igual al valor que corresponde a Q = n q, equivale así mismo
a considerar el número de Reynolds (Re) constante y facilita la obtención de una fórmula
muy simple con la suficiente aproximación.
Los valores de F para l() = l y l = l/2 se recogen en el cuadro 2-2.
Este coeficiente F puede generalizarse para cualquier valor de lo (Montalvo. T.
l989) según la expresión:
,-, r+nF
Fr =
r+n- l
Siendo:
r=yi
n = número de emisores del lateral.
F = coeficiente de Christiansen para l1) = l
Fr = coeficiente de Christiansen generalizado para ese valor de r.
82 EL RIEGO POR ASPERSION

Cuadro 2.2. Coeficientes de Christiansen (F)


1 = 1
n = 1,75 = 1,80 = 1 .85 = 1 .90 = 2.00
1 1,000 1,000 1.000 1,000 1 .000
2 0,650 0,644 0,639 0,634 0,625
3 0,546 0,540 0,535 0,528 0,5 1 8
4 0,497 0,491 0,486 0,480 0,469
5 0,469 0,463 0,457 0,451 0,440
6 0,451 0,445 0,435 0,433 0.421
7 0,438 0,432 0,425 0.419 0,408
8 0,428 0.422 0,415 0,410 0,398
9 0,421 0.414 0,409 0,402 0,391
10 0,415 0,409 0.402 0,396 0,385

II 0,410 0,404 0,397 0,392 0,380


12 0.406 0,400 0,394 0,388 0.376
13 0,403 0.396 0,391 0,384 0.373
14 0,400 0,394 0,387 0,381 0.370
15 0,397 0,391 0,384 0,379 0.367
16 0,395 0,389 0,382 0.377 0,365
17 0,393 0,387 0,380 0,375 0,363
18 0,392 0,385 0,379 0.373 0,361
19 0,390 0,384 0.377 0.372 0,360
20 0,389 0,382 0,376 0,370 0,359

22 0,387 0,380 0,374 0,368 0,357


24 0,385 0,378 0,372 0,365 0,355
26 0,383 0,376 0,370 0.364 0.353
28 0,382 0,375 0,369 0.363 0,35 1
30 0,380 0,374 0,368 0,362 0,350
35 0,378 0.37 1 0,365 0,359 0,347
40 0,376 0,370 0.364 0,357 0.345
50 0,374 0,367 0,361 0,355 0.343
60 0,372 0,366 0,359 0,353 0.342
80 0,370 0.363 0,357 0,351 0,340
100 0,369 0,362 0,356 0,350 0,338
150 0,367 0,360 0,354 0,348 0.337
300 0,365 0,359 0,353 0,346 0.335
0,364 0,357 0,35 1 0.345 0.333
EL RIEGO POR ASPERSION 83

Cuadro 2.2. Coeficientes de Christiansen (F) (Continuación)


L« 1/2
n = 1,75 - 1,80 = 1 ,85 = 1,90 = 2,00
1 1 ,000 1,000 1,000 1,000 1,000
2 0,532 0,525 0,518 0,512 0,500
3 0,455 0,448 0,441 0,434 0.422
4 0,426 0,419 0,412 0,405 0,393
5 0,410 0,403 0,397 0,390 0,378
6 0,401 0,394 0,387 0,381 0,369
7 0,395 0,388 0,381 0,375 0,363
8 0,390 0.383 0,377 0,370 0,358
9 0,387 0,380 0,374 0,367 0,355
10 0,384 0,378 0,371 0,365 0,353

11 0,382 0,375 0,369 0,363 0,351


12 0,380 0,374 0,367 0,361 0,349
13 0,379 0,372 0,366 0,360 0,348
14 0,378 0,371 0,365 0,358 0,347
15 0,377 0,370 0,364 0,357 0,346
16 0,376 0,369 0,363 0,357 0,345
17 0,375 0,368 0,362 0,356 0,344
18 0,374 0,368 0,361 0,355 0,343
19 0,374 0.367 0,361 0.355 0,343
20 0,373 0,367 0,360 0,354 0,342

22 0,372 0,366 0,359 0,353 0,341


24 0,372 0,365 0,359 0,352 0,341
26 0,371 0,364 0,358 0,351 0,340
28 0,370 0,364 0,357 0,351 0,340
30 0,370 0,363 0,357 0,350 0,339
35 0,369 0,362 0,356 0,350 0,338
40 0,368 0,362 0,355 0,349 0,338
50 0,367 0,361 0,354 0,348 0,337
100 0,365 0,359 0,353 0,347 0,335
200 0.365 0,358 0,352 0,346 0,334

1 1.5.3. Criterios para el dimensionamiento de un lateral de aspersores.


La base principal para la determinación de los diámetros de los laterales
portaaspersores se fundamenta en la uniformidad de distribución de caudales en los
mismos, dándose como norma convencional, ratificada por la experiencia, que la
diferencia de caudal descargado por dos aspersores cualesquiera de un lateral sea
84 EL RIEGO POR ASPERSION

inferior al 10% del caudal nominal. Este mismo criterio podría aplicarse al conjunto de
laterales que constituyen un bloque de riego en los sistemas que llevan una sola válvula
por bloque.
Teniendo en cuenta lo dicho anteriormente sobre la ecuación de descarga de los
aspersores, esta variación de caudal es equivalente a una variación de presión del 20%,
de esta manera se tendrá como condición de diseño:
Pm Pn < 0 2 Pa
Y Y Y
Siendo:
Pm ,
a máxima presión en aspersor de los conectador al lateral,
Y

Pn
la mínima presión en aspersor de los conectados al lateral,
Y

Pa
presión nominal del aspersor, que se hará coincidir con la presión tnedia en
Y
el lateral

El cálculo del diámetro de un lateral se hará considerando una tubería simple sin
salidas, de longitud L = n 1 , y por la que circula un caudal constante Q = n q que de lugar
a una pérdida de carga h' tal que:
h,= h/F = a J'L
Siendo h la pérdida de carga máxima en el lateral portaaspersores, que vendrá
limitada por la condición de diseño según se verá después, F el factor de christiansen,
J' la pérdida de carga unitaria y a el coeficiente de proporcionalidad que engloba
las pérdidas por rozamiento y las singulares ya que hay que tener en cuenta que
h = h +h =ah son las pérdidas de carga totales en el lateral portaaspersores. que suelen
oscilar entre 1 , 1 0 hr y y 1 , 1 5 hr para tuberías de PVC y PE y entre 1 ,20 hr y 1 ,25 hr para
aspersión con tuberías de aluminio, según sea el tipo y el número de singularidades que
tenga el lateral.
El diámetro obtenido para los valores de Q y J'anteriores no coincidirá normal
mente con ninguno comercial, quedándonos un nuevo margen de seguridad al escoger
el comercial inmediato superior, con lo que las pérdidas de carga reales serán menores
que las máximas admisibles.
Si, como ocurre en el riego por aspersión con tubería de aluminio, se emplea la
fórmula de Scobey para el cálculo del diámetro (D), hay que tener en cuenta que esta
fórmula ya tiene en cuenta el 20% de h como pérdidas singulares, proporcionándonos
directamente el valor h'= 1,20 h' = J' L.
Cuando se utilicen otras fórmulas para obtener h habrá que multiplicar por "a" el
valor de h' r = J'L obtenido.
La fórmula de Scobey antes referida es:
EL RIEGO POR ASPERSION 85

J= 4,098 10' KD4-'Q"


Siendo:
J pérdida de carga unitaria (m/m).
K= 0,42 para tubos de acero galvanizado con acoples y 0,40 para tubos de al um i n io
con acoples.
D el diámetro interno del tubo (m).
Q el caudal a la entrada de la tubería (m3/s).

En el anexo B se encuentran un conjunto de ábacos y tablas para el cálculo rápido


de pérdidas de carga.

II.5.4. Cálculo de un lateral portaaspersores (ala de aspersores).


Si definimos presión media del lateral (Pm/ y ) como aquella que proporciona el
caudal medio qm:
qm = Qo/n = 1/n Z qi
Se ha comprobado experimentalmente que en un lateral horizontal dicha presión
media corresponde a un punto situado a 1 /3 L del origen, y que en el tramo que va desde
el origen hasta este punto se produce aproximadamente el 75% de la pérdida de carga
total del lateral.
Para el diseño del lateral, la presión media en el mismo se hace coincidir con la
presión nominal del aspersor (Pa/ y ).
En la hipótesis de diámetro único en toda la conducción, analizaremos tres casos:

a) Ramal horizontal:
Llamado Ha =H, a + h, a
Siendo: H' la altura del tubo portaaspersor y h' la pérdida de carga en este
tubo.
De la fig. 2-19 se deduce que la ecuación de funcionamiento es:
P = H +—J=-
—"- P +h

p
Siendo —"- la presión en el origen del lateral.

La condición de diseño, que limita la máxima diferencia de presión entre dos


aspersores del lateral, puede ponerse con fines prácticos como:
P
<-f— P = h■:0,2y-
H)-y P

donde se ha tenido en cuenta que la máxima presión se representa en el origen


(Po/y) y la mínima en el extremo (Pn/y ).
86 EL RIEGO POR ASPERSION

l2 3 n-l n

Fig. 2-l9. Lateral horizontal

La presión media existente en los aspersores Pm/ y = Pa/ y , según lo ante


riormente indicado, vendrá dada por:
Pa/y =(Po/y -Ha) -3/4 h
Así pues la presión en el aspersor del extremo y en el origen del lateral, en
función de la presión media, será:
P P l ,
Y
Po P 3
-*-
y + —rh
4 + H•
T
Puede admitirse con fines prácticos que las vacaciones de cota piezométrica en
el lateral son iguales a las variaciones de presión en tobera si suponemos h' =
cte. en todos los aspersores.

b) Ramal ascendente:
De la figura 2-20 se deduce que la ecuación de funcionamiento es:
P
H s +H a +-2-
y + H.
Y
Siendo H, el desnivel geométrico entre los extremos del lateral.
EL RIEGO POR ASPERSION 87

.—■ <—» ■ ,_

X
-»-
o1
I —- "
+ ro ^_-
1
l/4 h+Hg^
>o a-D|» 0?|*3

0
X

X
—»

Fig. 2-20. Lateral ascendente

La máxima diferencia de presión entre aspersores corresponde a los extremos,


y será:

(A -H)- a
• = h + H < 0,2 —r?
1 Y
que es ahora la condición de diseño.
Considerando positivo el desnivel (y la pendiente) en este caso y negativo
cuando el ramal es descendente, y puesto que la pérdida de carga es independiente
de la topografía del terreno, la línea de energía no varía respecto al caso anterior
por el simple hecho de levantar el extremo del lateral una distancia Hg. Esto
quiere decir que la distancia media entre la línea de energía y el plano horizontal
seguirá siendo Po/ y - 3/4 h.
Por otra parte, la distancia media entre el lateral portaaspersores y el plano
horizontal será Hg/2.
De aquí se deduce, que la distancia media entre la línea de energía (práctica
mente igual a la línea de presiones) y la línea donde se sitúan las boquillas de
los aspersores será:
Pa/Y +Ha = Po/Y -3/4h-Hg/2
luego: Po/y =PaJj + 3/4 h + Hg/2 + Ha
Ecuación que tiene validez general si consideramos Hg positivo con desnivel
ascendente y negativo con descendente.
Teniendo en cuenta la ecuación de funcionamiento indicada al principio.
Pn/Y =Po/y -h-Hg-Ha = Pa/Y - 1/4 h- Hg/2
Cuando H se aproxime a 0,2 P /y será necesario cambiar el trazado de los
EL RIEGO POR ASPERSION

ramales o emplear reguladores de presión con objeto de no elegir diámetros


desproporcionadamente grandes.

c) Ramal descendente:
En primer lugar es preciso indicar que en este tipo de ramales la presión mínima
ya no se encuentra en el extremo sino en un punto intermedio, pero el error es
despreciable en riego por aspersión si se mantiene como condición de diseño
que la diferencia entre la presión en los extremos debe ser menor del 20% de
la presión nominal, y de esta manera se simplifican los cálculos:
Distinguiremos a su vez tres casos según sea el valor de la pendiente:

c- 1 ) Caso en que h > H

De la fig. 2-21 se deduce que la ecuación de funcionamiento es:


P P
-^- + H =H +^ + h

Fig. 2-2 1 . Lateral descendente con h > H .

La máxima diferencia de presión, en el supuesto de que corresponda a los


aspersores extremos, será:

(^-Ha)-^=(h-Hg)<0,2^

que será ahora la condición de diseño.


EL RIEGO POR ASPERSION 89

Las presiones en el último aspersor y en el origen del lateral serán ahora:


Po P 3 H P P 1 H
Y y 4 2 , y y 4 2
donde ya se ha tenido en cuenta en los signos que Hg es negativo por tratarse
de pendiente descendente.

c-2) Para valores de h =H

Las presiones serán casi uniformes en todo el lateral, resultando prácticamente:


Pn_ Pa . P P
y - Y '
c-3) Caso en que Ht > h.

Esta solución suele ser peor que las anteriores por requerir mayor diámetro, y
por tanto mayor inversión, aunque funciona con menor presión en el origen.

a. >°

Fig. 2-22. Lateral descendiente con H. > h.

También pueden emplearse limitadores de presión en el tubo portaaspersor o


aspersores con limitaciones de caudal para no superar las diferencias de caudal
admisibles, pero esta solución suele ser más cara.
Se demuestra que el origen del lateral es ahora el punto de menor presión, y el
extremo el de mayor presión.
De la fgi. 2-22 se deduce que la ecuación de funcionamiento será:
P P
y g a y
90 EL RIEGO POR ASPERSION

La diferencia de presión entre los aspersores extremos será:


P P
Y-(-YL-Ha) P
= H-h<0,2^-
que es ahora la condición de diseño, y la presión en el origen del ramal y en el
último aspersor serán, igual que antes:
p G- = pa + 3 uh H s+ u
H
y Y 4 2 a

Pn _ P 1 He
y " y 4 2
Por último, conviene indicar que para instalaciones fijas con tubería enterrada,
es conveniente emplear un lateral con dos diámetros, para aprovechar mejor la
diferencia de presión admisible en el mismo. Cada tramo se dimensionará de
forma que las pérdidas producidas en el mismo sean aproximadamente iguales
a la diferencia de cota. Esto no suele ser útil si el lateral es móvil, por
complicaciones de manejo.

d) Lateral de aspersores con mangueras:


Se trata de un lateral como los anteriores con la única diferencia de que el
aspersor no está conectado directamente a la tubería sino que está desplazado
de ella una cierta longitud y unido a ella mediante una manguera.
Para el estudio hidráulico de este caso se considera una conducción hipotética
como la OB de la fig. 2-23., situada en la línea de aspersores, a la que se
aplicarán las ecuaciones anteriormente vistas.
Dado que la diferencia de caudal descargado por los aspersores del lateral debe
ser menor del 10% del caudal nominal, la diferencia de pérdidas de carga en
las mangueras que alimentan a cada aspersor serán despreciables. Por ello, la
presión necesaria en el origen de la tubería real O'N (P /y) se determinará
sumando a la presión calculada para el origen de la tubería ficticia (P /y), la
pérdida de carga en la manguera (hm) y el desnivel geométrico existente en la
misma Zm, quedando:
P P
y2- = y1 + hm ± Zm

II.5.5. Lateral con dos diámetros.


En riego por aspersión no suele resultar aconsejable utilizar más de dos diámetros
distintos en un mismo lateral portaaspersores.
Los procedimientos de cálculo son variados y dependen a su vez de la topografía
de la conducción, debiendo ir en cualquier caso a la solución más económica, que podría
ser incluso tubería con un sólo diámetro.
La utilización de varios diámetros suele ser interesante en instalaciones fijas,
EL RIEGO POR ASPERSION 91

Pm
-hm±Zm

Fig. 2-23. Lateral de aspersores con mangueras

cuando la tubería es descendente o cuando se quiere aprovechar al máximo la pérdida


de carga disponible, ya que con ello se consigue un mejor control de la presión, no
haciéndose necesaria la utilización de reguladores de presión.
Esta tubería se calcula normalmente mediante aproximaciones sucesivas, fijando
previamente las longitudes de cada tramo (Ll y L2, con n1 y n2 aspersores respecti
vamente) y comprobando las pérdidas de carga (hl + h2 < h) hasta que se ajusten a las
pretendidas (fig. 2-24).
El método de cálculo está basado en aplicar de forma reiterada el procedimiento
normal de cálculo para caudal nulo en el extremo.
La pérdida de carga en el primer tramo (h,) se calcula como diferencia entre la
pérdida de carga en toda la tubería (h ), supuesta con el diámetro del primer tramo (D,)
y longitud y caudal totales (L y Qo = n q), y la pérdida de carga (h ) correspondiente a
un tubería con el mismo diámetro (D:) y caudal y longitud del segundo tramo (L2 y Qe
= n, q) (fig. 2-24), es decir:
h,=hf(Qo,L,D,)-hc(Qc,L2,D2)
92 EL RIEGO POR ASPERSION

0. >°

Fig. 2-24. Tubería con dos diámetros

La pérdida de carga en el segundo tramo hn se calcula según el método general para


diámetro D,, longitud L„ y el caudal (Q = n, q) de entrada en este tramo.
La pérdida de carga en la tubería será pues:
h = h, + h, = hf (Qo, L, D,) - hc (Q,, L„ D,) + h, (Q,, L,, DJ
Una solución alternativa es hacer la conexión de la tubería por un punto intermedio
en lugar de por un extremo, lo que en algún caso puede resultar más económico.
Se trata, en realidad, de di vidirel lateral en dos, uno ascendente y otros descendente,
debiendo ser el primero más corto que el segundo y cumplir la condición de que ambos
laterales tengan la misma presión mínima, para que en ambos exista la misma diferencia
de presión, al ser común la presión en el origen.
II.5.6. Reguladores de presión.
Como ya se ha indicado en varias ocasiones, para mantener la máxima diferencia
de presión entre los espersores de un mismo lateral puede ser necesario colocar, en todos
los tubos portaaspersores o en algunos de ellos, unos reguladores de presión que
garanticen la suficiente uniformidad de presiones entre los distintos emisores.
Estos aparatos mantienen la presión en un estrecho rango aguas arriba de los
mismos cuando la presión aguas abajo varía en un rango mucho más amplio.
EL RIEGO POR ASPERSION 93

Los reguladores pueden ser: dinámicos, si sólo actúan cuando el agua está
circulando, o realizar también una regulación estática, en cuyo caso se cierran cuando
no hay caudal por la conducción.
Hay varios tipos de reguladores de presión pero los más frecuentes para uso en
laterales de aspersores son los de muelle.
Un ejemplo de este tipo de reguladores es el de la fig. 2-25, que consiste en una
carcasa ( 1 ), generalmente de polipropileno o latón, que aloja un obturador (2) empujado
por un muelle (3) que tiende a mantenerlo en posición de máxima apertura.

Fig. 2.25. Ejemplo de regulador de presión de muelle. (Fuente Pizarra 1987)

La presión existente aguas abajo del regulador, actúa sobre la superficie A y tiende
a cerrar el paso del agua. La presión en las caras B y C no producen ningún efecto sobre
el obturador al contrarrestarse mutuamente.
Cuando la presión aguas abajo es menor que la de regulación, el muelle mantiene
abierto el obturador y el agua pasa con una ligera pérdida de carga. Cuando aguas arriba
llega una presión muy alta, se transmite momentáneamente aguas abajo, donde actúa
sobre el obturador creando una fuerza que vence a la del muelle: El obturador se cierra
parcialmente y la pérdida de carga aumenta hasta conseguir que la presión aguas abajo
disminuya al valor de regulación.
Todos los reguladores presentan una cierta histeresis debido al tratamiento de sus
piezas móviles.
Se puede variar la gama de presiones de utilización del regulador cambiando el
94 EL RIEGO POR ASPERSION

muelle, y algunos modelos permiten además variar el tensado de este actuando sobre un
tornillo (4) (fig. 2-25).
Los resultados del muelle se suelen fabricar para diámetros de 25 a 250 mm., y
pueden regular presiones de 20 a 800 KPa (0,2 a 8 kg/cm2).
La fig. 2-26 representa la curva característica de un emisor (1) y las curvas que
relacionan el caudal descargado (q) y la presión (p) en el lateral cuando existe un
regulador de presión en el tubo portaaspersor, bien para ensayo a presión creciente (2)
o a presión decreciente (3). Las curvas (2) y (3) son ligeramente distintas por los
fenómenos de histéresis antes apuntados.
El caudal nominal del emisor qn para su presión nominal pL es el que corresponde
a su curva característica ( 1 ).
El efecto del regulador de observa comparando las curvas (1) con las (2) y (3).

fig. 2.26. Curvas caudal-presión en el aspersor, con presencia o no de regulador

Con fines prácticos definimos la presión del regulador (Pm) como la mínima en su
entrada que da lugar al caudal nominal en el ensayo a presión ascendente.
La pérdida de carga nominal es la diferencia de las presiones nominales de
regulador y emisor.
P -P
h =

Esta pérdida de carga es la que ha de tenerse en cuenta para el cálculo hidráulico


del ramal.
Las presiones P: y P,, correspondientes al intervalo de caudal (q: a q,), delimitan
el campo de utilización del regulador.
También pueden utilizarse diagramas de reguladores que, para cada tipo (ej. 2
atm.), relacionan la presión de entrada con la presión de salida, como el de la fig. 2-27.
EL RIEGO POR ASPERSION 95

3 a f m.
<
o

o


o:
0-

PRESIÓN DE ENTRADA (atm)

Fig. 2.27. Diagrama de presión de entrada-salida en un regulador

El esquema hidráulico de funcionamiento de un ala de riego con reguladores de


presión en todos los aspersores es el de la fig. 2-28, en donde ABC es la curva que indica
la presión existente en la tubería, que vamos a suponer coincide con la presión de entrada
del regulador.
La recta DE indica la presión pretendida en las boquillas, que debe procurarse que
coincida con la presión nominal de los aspersores.

Fig. 2.28. Esquema hidráulico de funcionamiento de un lateral con reguladores de


presión en cada uno de los aspersores.
96 EL RIEGO POR ASPERSION

La zona rayada indica el efecto de los reguladores, reduciendo la presión desde la


correspondiente a la curva ABC a la de la recta DE. en el caso ideal de que se dispusiera
de una gama de reguladores que se adaptaran perfectamente a las condiciones de presión
del aspersor.
La presión necesaria al principio del ramal será:
P P
-^ = H +H +^-iL + h +h
p
En la práctica, puede tomarse h = 0,2 —^- para fijar el diámetro de la tubería.

II.6. EJEMPLOS DE APLICACION.


Ejemplo 1. Ala de aspersores con dos diámetros.
Una conducción de PVC con pendiente uniforme descendente, tiene una diferen
cia de nivel entre sus extremos (Hg) de 4.8 m y abastece a 1 6 aspersores que arrojan un
caudal de 2,03 mVh. a la presión nominal (Pa) de 300 KPa. La distancia entre los
aspersores es de 12 m. con 1 1 = 1 , el factor de pérdidas en juntas y derivaciones puede
considerarse como a = 1,15 y la altura del tubo portaaspersor es de 2,15 m, con una
pérdida de carga en dicho tubo de 0,45 m.
Dimensionar la conducción con dos tramos de diferente diámetro y calcular la
presión necesaria en el origen de la tubería. (Fig. 2-E. 1 )
RESOLUCI0N:
La solución más económica de la longitud de cada tramo de diferente diámetro se
busca por tanteos, de manera que se aproveche al máximo la pérdida de carga disponible.
En primer lugar calcularemos el valor de la pérdida de carga total disponible (h).
teniendo en cuenta que el dimensionamiento más económico se produce para el caso en
que h > Hg. Así, se tendrá:
P P = h-Hg< 0,2 y-
(-^L-Ha)-^ P

h = 0,2 Y_ + Hg = 0.2 30 + 4.8 = 1 0.8 m.

De acuerdo con el valor de h fijado como límite, las pérdidas de carga continuas
en la tubería serán:
. h 10.8
hr = = 1 1g = 9,39 m
a 1,15
a longitud de la misma es: LL=16x 12= 192 m.

El caudal a la entrada del lateral será: Qo = 16 x 2,03 = 32,48 rrrVh

Y el factor F para lo=l; P = 1,8 y n=16es: F = 0,389


EL RIEGO POR ASPERSION 97

Fig. 2-E.l

Según esto la pérdida de carga continua en la conducción ideal será:

h'r: hr 9,39 24,14 m.


F 0,389
Y la pérdida de carga unitaria será entonces:

p=24114= 0,1257 m/m= 12,57 m/l00m.


192
Entrando en el ábaco de PVC del Anexo B con esta J ' y Q = 32,48 mVh obtenemos
un diámetro comprendido entre: 63 mm < D < 75 mm.
Dimensionando con un sólo diámetro cogeríamos D = 75 mm. (70,6 mm) 6 atm,
que nos daría unas pérdidas de carga h < 10,8 m.
Para dimensionar con dos diámetros probamos un primer tramo con D = 75 mm
alimentando a 4 aspersones, ya que al interpolar antes en el ábaco estábamos más cerca
del diámetro 63 mm y la mayor parte de la pérdida de carga en el lateral está al principio
de este. El segundo tramo será pues de 16 - 4 = 12 aspersores.
La pérdida de carga continúa en este primer tramo será:

hlri = F1,JnL-F„J
16 0
(L-L,)V
12 e1

Siendo: F16 = 0,389 y F12 = 0,4 los factores de Christiansen correspondientes a lo


= l;P=l,8yn=16yn= 1 2 respectivamente; J0 es la pérdida de carga unitaria para una
tubería de diámetro 75 mm y por la que pasa un caudal Qo = 32,48 m3/h; L es la longitud
total de la tubería 192 m; J, es la pérdida de carga unitaria para diámetro 75 mm y
Q = 32,48 - 4 x 2,03 = 24,36 mVh que es el caudal que sale por el extremo del primer
tramo considerado; Ll es la longitud del primer tramo Ll = 4 x 12 = 48 m.
98 EL RIEGO POR ASPERSION

Entrando en el ábaco de PVC tendremos:


h , = 0,389 x 0,0625 x 1 92 - 0,4 x 0,038 x ( 1 92 - 48) = 2,48 m.
Para el segundo tramo tendremos diámetro 63 mm; Q, = 24,36 mVh; L, = 1 2 x 12
= 144 m y las pérdidas de cargas continuas serán:
hr2 = 0,4 x 0,09 x 144 = 5,18 m.
Con lo que las pérdidas de carga continuas totales en las tuberías serán:
h r =h,rl +h,|2 = 2,48 + 5,18 = 7,66 < 9,39 m.
luego puede aumentarse la longitud del tramo de menor diámetro.
Probando con un primer tramo de diámetro 75 mm de 2 aspersores tendríamos:
Q, = 32,48 - 2 x 2,03 = 28,42 m7h.
12= 14 x 12= 168 m.
h, = 0,389 x 0,0625 x 192 - 0,394 x 0,050 x 168 = 1,35 m.
h2 = 0,394 x 0,120 x 168 = 7,94 m.
h"= 1,35 + 7,94 = 9,3 m. =9,39 m.

Con lo que se da por válido el dimensionamiento.


La pérdida de carga total en la tubería de dos diámetros será:
h = h r xa = 9,3x 1,15= 10,69 m.
Y la presión necesaria en el origen del ramal para un correcto funcionamiento de
acuerdo con lo indicado para un ramal descendente en el apartado I1.5.4., será:
—_P = PJ+ —¡— 3 h - Hg
-=— + H + h =
y y 4 2 ■ ■
= 30 + 3/4 x 10,69-4,8/2 + 2,15 + 0,45 = 37,02 m.
donde H' es la altura del tubo portaaspersores y h la pérdida de carga en dicho
tubo.
La presión en el último aspersor serán:
Pn Pa 1 , +. ÜM
Hg = ™ 1 ■„„
30 - — 4,8 = 29,72 m.
10,69 + ^-
h
Y Y 4 2 4 2
Si optáramos por colocar un diámetro tal que Hg > h, tendríamos como condición
de diseño:

— - (— - Ha) = Hg - h = 4,8 - h < 0,2 30


Y Y

luegoh< 6-4,8= l,2my hr= 1,2/1,15= 1,04 m.


h,r= 1,04/0,398 = 2,68 y J,= 2,68/192 = 0,0139 m/m.
Con esta J' y el caudal Q = 32,48 mVh se entra en el ábaco de PVC y se obtiene
un diámetro: 90 mm < D < ll0mm.
Para dimensionar con dos diámetros probamos un primer tramo de 6 aspersores
con diámetro 1 10 mm y un segundo tramo de 10 aspersores con diámetro 90 mm,
EL RIEGO POR ASPERSION 99

resultando:
Q, = 10 x 2,03 = 20,3 mVh.
12= 10 x 12= 120 m.
hr= 0,398 x"0,01 x 192 - 0,409 x 0,0043 x 120 + 0,409 x 0,0l x 120= 1,07 m
= 1 ,04 m.

Y se podría dar prácticamente por válido, quedando:


P-«- = —í
P + ——3 h. Hg
+ H'a + h'a
y y 4
Po/y = 30 + 3/4 1,07 x 1,15 -4,8/2 + 2,15 + 0,45 = 31,12 m.

Pn/y = Pa/y - 1/4 h + Hg/2 = 30- 1/4 1,07 x 1,15 + 4,8/2 = 32,09
Así pues las dos soluciones serían:
* Tramo de 24 m. con diámetro 75 (70,6) 6 atm y tramo de 1 68 m con diámetro
63 (59,2) 6 atm, con presión en el origen de Po/ y = 38,22 m.
* Tramo de 72 m con diámetro 1 1 0 (103,6) 6 atm y tramo de 1 20 m con diámetro
90 (84,6) 6 atm, con presión en el origen de Po/ y = 3 1 , 1 2 m.
Teniendo en cuenta que un orden de magnitud de los precios de este tipo de
tuberías puede ser 275, 380, 550 y 800 ptas/m para los diámetros 63, 75, 90 y 110 mm
respectivamente, se deduce que la primera solución costaría 55.320 pesetas y la segunda
1 23.600 pesetas, es decir, que la segunda solución supone un incremento de coste de un
1 25%, con una reducción de presión del 1 9%, por lo que suele ser más desfavorable que
la primera.

Ejemplo 2. Riego semifijo con tubería de aluminio.


k 468 m k 2l7m '
/

E
00
ro

685 m
: ,-
Fig. 2-E.2
100 EL RIEGO POR ASPERSION

Se quiere poner en riego por aspersión semifija con tubería de aluminio una
parcela de 30 ha, de 685 x 438 m x m como la de la figura 2-E2, habiéndose elegido el
marco 12 x 18 m x m por parecer adecuado a este sistema al poder alcanzarse buena
uniformidad de reparto.
Se piensa poner aproximadamente 20 ha (468 x 438 nr) de pradera y 10 ha (217
x 438 m2) de cebada, habiéndose estimado las necesidades hídricas de estos cultivos en
los meses de mayor demanda en:
Junio Julio
Cebada (mm/mes) 1 05
Pradera (mm/mes) 145 223

La profundidad radicular que se considera para el riego de ambos cultivos es Z =


0,6 m en un suelo con una capacidad de retención de agua útil Au = 1 '2 mtn por cada cm
de suelo.
Se considera una eficiencia de riego Ea = 75 % y un Déficit Permisible de Manejo
DPM = 0,5.
El aspersor a elegir se pretende que proporcione una pluviometría media del
sistema (Pms) entre 6,5 y 7 mm/h de manera que el tiempo de riego resulte un número
entero de horas.
El tiempo necesario para el cambio de alas se estima en 2 h.

Se pide:
Realizar el diseño del sistema indicando el número de alas necesarias, su dispo
sición y manejo en la parcela así como la situación de los hidrantes.
RESOLUCION:
A) El primer paso puede ser cálculo de la dosis de riego:
Dn = Au x Z x DPM = 1,2 x 60 x 0,5 = 36 mm.
r^, Dn 36 ,0
Db=ET=ojr48mm-
B) El siguiente paso sería elegir el aspersor para que cumpla las condiciones exi
gidas. Para ello consideramos en principio una Pms = 7 mm/h., con lo que el
tiempo de riego (tr) sería:
tr= Db_=48 =
Pms 7
Ajustemos este tiempo a un número entero, modificando la Pms, y nos
quedará: Pms = 48/7 = 6,86 mm/h.
Por lo que el caudal del aspersor será q = 6,86 x 12 x 18 = 1481 1/h.
De acuerdo con la información disponible, buena parte de ella recopilada en
la 2a parte de esta publicación, el aspersor podrá llevar dos boquillas, sin
"cápsula prolongadora de chorro" (CP) para velocidades de viento menores
de 2 m/s, y con CP en la boquilla grande para vientos mayores de 2 m/s. En
EL RIEGO POR ASPERSION 101

ambos casos la presión de trabajo puede estar entre 300 y 400 KPa, por lo que
adoptaremos la más baja.

C) Número y disposición de alas:

c- 1 ) Para determinar el número de alas necesarias lo primeros que hay que preveer
es la posible disposición de estas y de la tubería principal enterrada. En la
parcela rectangular la disposición más frecuente suele ser colocar la tubería
principal paralela al lado mayor y, en este caso, por el centro de la parcela al
resultar alas no demasiado largas (438/2 = 2 1 9 m). En esta disposición las alas
podrían moverse en forma cíclica sobre la mitad superior e inferior de la
parcela.

c-2) El siguiente paso será calcular el número de aspersores por postura (Nap) en
función del número total de aspersores que caben en la parcela (Na), del
intervalo entre riego (I) y del número de posturas al día (Npd).

a) El Na se calculará teniendo en cuenta que la menor separación entre asper


sores ( 1 2 m) será dentro del ala y la mayor ( 1 8 m) será entre alas, así se tendrá:
438/12 = 36,58, lo que implica 37 posiciones de aspersores en esta dirección,
sobrando 0,58 x 12/2 = 3,48 m. a cada lado.
685/18 = 38,05, lo que implica 39 posiciones de ala en esta dirección.
El número total de posiciones de aspersor será pues Na = 37 x 39 = 1443.

b) El intervalo entre riegos (I) será función de la dosis neta (Dn) y de las necesida
des del cultivo, debiendo calcularse tanto para el mes de Junio como para el
de Julio al variar la superficie a regar.
Para Junio se considerarán las necesidades medias del conjunto de cultivos de
la parcela, resultando:
Necesidades
Mes N en mm/mes Nd en mm/día Intervalo (I=Dn6Nd)
Junio 105 x y5x20 = 131>6 i3L6— = 4;39 _|_ = 8,2días

Julio 223 223/31=7,19 36/7,19 = 5,0

Si se quiere que el intervalo entre riegos sea un número entero habría que
modificar la dosis neta adoptada, lo que supone variar la profundidad radicular,
el DPM o ambos a la vez, todo ello dentro de ciertos límites y sin repercusión
negativa para el cultivo. De momento no modificaremos el intervalo (I) hasta
ver que mes es más desfavorable.

c) El número de posturas al día (NPd) como máximo serán:


102 EL RIEGO POR ASPERSION

NPd = 24/(7+2) = 2,66, es decir dos posturas al día, donde se ha tenido en


cuenta que se necesitan dos horas para cambiar de postura y que el tiempo de
riego es de 7 h.

d) Con todo esto, el número de aspersores por postura (Nap) será:


37x39
Junio Nap : 87,96 aspersores/postura
3,2x2

(37 x 39) 20/30


Julio Nap = = 96,2 aspersores/postura
5x2
luego la situación más desfavorable es Julio, y no necesitamos modificar el
intervalo entre riegos al ser un número entero.

c-3) A continuación se determinará el número de alas o laterales (N 1 ) teniendo en


cuenta que con los 37 aspersores que caben en la dirección del lado menor de
438 m hay que formar dos alas. Esta será de 37/2 = 1 8,5, es decir dos alas de
18 aspersores y uno en el centro, encima de la tubería principal.
Según esto, el número de alas (NI) será:
NI = 97/18,5 = 5,2, es decir 6 alas, con lo que el número real de aspersores
necesarios será de 6 x 18,5 = 111 aspersores.

c-4) La disposición de estas alas en la parcela de pradera será: 468/ 1 8 = 26 huecos,


es decir 27 posiciones de ala, colocando una posición de ala en cada borde de
esta parcela. (Fig. 2-E.3)

1 11 111

i 9 18 2 7
1 0 9

VI V IV

468 m

Fig. 2-E.3

Como disponemos de 6 alas, que han de cubrir un total de 27 x 2 = 54


EL RIEGO POR ASPERSION 103

posiciones, estas deberán colocarse espaciadas 54/6 = 9 huecos, según se


indica en la fig. 2-E.3.
En el mes de Junio, si se quiere regar con las 6 alas disponibles, teniendo en
cuenta que han de cubrirse 39x2 = 78 posiciones de ala, las alas deberán estar
espaciadas 78/6 = 13 huecos, según la fig. 2-E.4.

111

13 21 26 33 39
1 L I08m 27 38

VI IV

Fig. 2-E.4
c-5) Los hidrantes en la tubería principal se dispondrán de forma que sean múlti
plos del número de posiciones de ala. Así al tener 39 posiciones de ala y poder
variar el número de posiciones de ala que alimenta un hidrante entre 4 y 7, el
valor más razonale parece 6 al ser 39/6 = 6,5, quedando 6 hidrantes que
alimentan a 6 posiciones de ala y 1 que alimenta a 3, según se indica en la fig.
2-E.4 con una separación entre hidrantes de 18x6= 108 m.

Ejemplo 3. Diseño agronómico e hidráulico de un sistema de aspersión semifijo


con mangueras.

¡ = + 2,5 % (PENDIENTE ASCENDENTE)

Fig. 2-E.5
104 EL RIEGO POR ASPERSION

Se quiere poner en riego por aspersión semifija con mangueras la parcela de 14,25
ha. de la figura 2-E.5, que lleva una tubería principal enterrada siguiendo el eje
longitudinal de la misma y tiene una pendiente ascendente de 2,5 %.

Se dispone de los siguientes datos:


- Las necesidades netas máximas del cultivo (ETc) se estiman en 233,6 mm/mes
y corresponden al mes de Julio.
- La dosis neta de riego adoptada de acuerdo con la experiencia de la zona es de
Dn = 50 mm/riego.
- La eficiencia de riego se estima en Ea = 80 %.
- El marco de riego elegido es el 1 2 x 1 8 m x m.
- El aspersor se elegirá de manera que resulte una pluviometría media del sistema
(Pms) próxima a 7,5 mm/h.
- El intervalo entre riego se ajustará de manera que quede aproximadamente un
día lire de riego a la semana.

Se pide:
1 ) Realizar el diseño agronómico del sistema indicando el número de alas nece
sarias, su disposición y manejo en la parcela, así como la situación de los
hidrantes.
2) Dimensionar el ala de aspersores con mangueras, teniendo en cuenta que el as
persor se encontrará a 1 m sobre el terreno.
3) Dimensionar la tubería AB donde van colocados los hidrantes.
4) Determinar la presión necesaria en la cabecera de parcela para el correcto fun
cionamiento del sistema.
RESOLUCION:
1-a) Lo primero a calcular puede ser la dosis bruta (Db). el tiempo de riego (tr) y
el intervalo (I), tomando en principio una pluviometría media del sistema
(Pms) de 7,5 mm/h. Así se tendrá:

Db = gíL= 50=62,5 mm tr = -£ÍL = %¿— =8,3 h.


Ea 0,8 Pms 7,5
lo que implica que pueden hacerse 2 posturas/día (Npd) (contando además con
que se necesitaría entre 1 y 2 h para cambio de posturas).
[=Dn_ = 50_ = —50_ = 663días
Etc 233,6/31 7,53
Para mayor facilidad de manejo convendría ajustar este intervalo a 7 días o a
6,5 (lo que querría decir que un día se realizaría una postura de riego en lugar
de dos). Tratando de mantener la dosis, optamos por ajustar a 6,5 días, con lo
que: Dn = I ETc = 6,5 x 7,53 = 49 mm y Db = 49/0,8 = 6 1 ,25 mm
tr = 61,25/7,5 = 8,16 h.
Si se ajusta el tiempo de riego a un número entero de horas se puede variar
EL RIEGO POR ASPERSION 105

ligeramente la Pms, resultando:


Pms = Db/tr = 6 1 .25/8 = 7,65 mm/h.
que es del mismo orden de magnitud y nos permite elegir definitivamente el
aspersor.
Este, deberá descargar un caudal q = 7,65 x 12 x 18 = 1652 1/h.
El aspersor llevará dos boquillas si la velocidad del viento es normalmente
menor de 2 m/s y una boquilla o dos, con "cápsula prolongadora de chorro",
para vientos mayores. Además trabajará a 300 KPa según se deduce de los
datos experimentales disponibles que se exponen en la segunda parte de esta
publicación.
Por otra parte hay que indicar que, puesto que se quiere tener aproximadamen
te un día libre de riego a la semana, el intervalo de riego a tener en cuenta a la
hora de dimensionar el sistema será le = 5,5 días, aunque un mismo punto de
la parcela se riegue cada 6,5 días.

1-b) La determinación del número de laterales necesarios para regar la parcela la


haremos estudiando las posibilidades de disposición del marco de riego
elegido en la parcela.

B-l) Colocar el espaciamiento de 12 m. paralelo al lado de 300 m.

Se tendrá
* 330/12 = 25 huecos, es decir 26 aspersores distribuidos en dos alas de 13
aspersores.
* 475/1 8 = 26,38 huecos, es decir 27 posiciones de ala en cada mitad de par
cela, quedando las alas a 0,38 x 18/2 = 3,42 m. de los bordes.

El número de aspersores necesarios por postura será:


K, N° total aspersores 27 x 26 ,n 0 ,
Nap = . N *"_. = —^ s 9 - 63,8 aspersores/postura

El número de alas de 13 aspersores será pues: 63,8/13 = 4,9, es decir 5 alas.


El número de aspersores necesarios será pues 5 x 13 = 65 aspersores/postura
y el número de posturas que debe realizar cada ala para dar un riego a la parcela
será 27 x 2/5 = 10,8 posturas por ala.
Esto quiere decir que habría 10 posturas con 5 alas y 1 con 4 alas, debiendo
situar estas separadas 1 1 posiciones.
Los hidrantes podrían espaciarse 5 ó 6 posiciones de ala y lo mismo ocurre con
el número de posiciones de manguera por posición de tubería.

B-2) Colocar el espaciamiento de 18 m paralelo al lado de 300 m.

Se tendrá:
106 EL RIEGO POR ASPERSION

* 300/18= 16.6—» 17 aspersores distribuidos en dos alas de 8 aspersores y uno


en el centro, sobre la tubería principal (alas de 8.5 aspersores).
* 475/12 = 39,58 —► 40 posiciones de ala en cada mitad de parcela.

17x40
Nap = = 61.8 aspersores/posturas
5.5 x 2
N° de alas = 6 1 ,8/8.5 = 7,27. es decir 8 alas, y por tanto 8x8,5 = 68 aspersores.
El número de posiciones que realizará cada ala para dar un riego a la parcela
será:
40 x 2/8 = 10 posiciones/ala.
Dado que esta última solución parece conducir a un manejo general del
sistema más cómodo, tomamos esta segunda solución como definitiva, con lo
que el riego a la parcela podría darse en realidad en:
1 7 x 40
5 días
2x68
Al tener 40 posiciones de ala en el lado mayor de la parcela, parece razonable
disponer los hidrantes para abastecer a 5 posiciones de ala. necesitándose un
total de 8 hidrantes.
Teniendo en cuenta todo esto, parece también adecuado adoptar la solución de
cinco posiciones de manguera por cada posición de tubería, esto es, dos
posiciones a cada lado de la tubería de aluminio y una sobre ella con lo que
la longitud de manguera necesaria será 1 2 x 2 = 24 m.

I8m
MANGUERA ASPERSOR

a
HIDRANTE
TUBER1A DE ALUMINIO

Fig. 2-E.6. Disposición de aspersores en el ala


EL RIEGO POR ASPERSION l07

Fig. 2-E.7. Disposición de las alas en la parcela con la solución B-2

Esta solución en cambio tiene como desventaja respecto a la primera que


necesita manejar 8 alas en lugar de 5.
Si estudiamos un poco más la solución de 5 alas de aspersores, adoptando 6
posiciones de manguera por posición de tubería de aluminio y los hidrantes
alimentando a 6 posiciones de alas, se tendrá el esquema de funcionamiento
de la Fig. 2-E.8.
Esta solución a pesar de tener un manejo algo más complicado parece ser más
barata que al anterior por tener menor número de alas.

Al A2

108 m
1 t2 23 27
s= 45 IlI 34 IV
,3,4 t 45m

Fig. 2-E.8. Disposición de las alas en la parcela con la solución B-l


1 08 EL RIEGO POR ASPERSION

2) Dimensionaremos el ala de 1 3 aspersores con tubería de aluminio y mangueras


flexibles.
Q = 13 x 1652 = 21476 1/h.
L = 12,5 x 12= 150 m.
1 = 1/2.
n"= 13 F = 0,360
(3=1,9

Se trata de un lateral horizontal, con mangueras en pendiente ascendente del


2,5%. La pérdida de carga máxima admisible será:

( — - Ha) - — = h < 0,2 — = 0,2 30 = 6 m.


Y Y Y
h' = h/F = 6/0,360 = 16,7 m.

Puesto que utilizaremos la fórmula de Scobey, que ya lleva incorporadas las


pérdidas singulares, podremos determinar la pérdida de carga por 100 m. de
tubería (J100) directamente.

J100 = h7L= 16,7/1,50= 11,1 m/l00m.

con este valor y el caudal de 2 1 ,5 mVh entramos en el ábaco de Scobey del


Anexo B y deducimos que el diámetro debe ser 2 1/2" (90.96 mm), que es el
inmediato superior.
La pérdida de carga real para este diámetro y Q = 2 1 ,5 mVh será:
h = 0,360 x 8 x 1,50 = 4,32 m, que es menor de 6 m.
Como se trata de una tubería con manguera habrá que tener en cuenta la pér
dida de carga y el desnivel en la misma.
Para dimensionar la manguera utilizaremos el ábaco correspondiente del
Anexo B. Así, para un caudal de q = 1652 1/h pondremos una manguera de
diámetro 20 mm con unas pérdidas de carga J100 = 12,5 m/100 m.
La pérdida de carga en la manguera, de 2,5 x 18 = 45 m de longitud será:
hm= 12,5 x 0,45 = 5,62 m y el desnivel entre sus extraemos: Hgm = 45 x 0,025
= l,12m.
La nresión necesaria en el origen de la tubería de aluminio será:

—— = —— + 3/4 h + Ha + H'gm + h'm

P'o/y = 30 + 3/4 4,32 + 1 + 5,62 + 1 , 1 2 = 40,98 m.

La presión en el último aspersor será:

Pn/y =30- 1/4 4,32 = 28,92 m.


EL RIEGO POR ASPERSION 109

3) El dimensionamiento de la tubería BA se hará teniendo en cuenta el caudal má


ximo que en algún momento puede pasar por cada uno de los tramos entre
hidrantes.
Así cuando las alas ocupan la posición del esquema n° 3 anterior, los caudales
por tramo, siendo q el caudal de una ala, son:

Tramo B-I I-II II-IV IV-V


Caudal 5q 4q 2q 0

Al avanzar las alas dos posiciones de riego, el ala A2 pasa al hidrante II y el


ala A3 al hidrante V con lo que la situación ahora es:

Tramo B-I I-II II-III III-IV IV-V


Caudal 5q 4q 3q 2q 1q
Esta situación es más desfavorable que en la del caso anterior y será la que
consideremos por parecemos la más desfavorable posible.
El dimensionamiento de estos tramos se hará por criterio de velocidad (entre
1 y 1 ,5 m/s) para los máximos caudales de transporte. Así el dimensionamiento,
teniendo en cuenta que el caudal de un ala era Q = 21,47 mVh, podría ser:
Tramo B-J I-II II-III III-IV IV-V
Caudal (m3/h) 107,4 85,9 64,4 42,9 21,5
Diámetro (mm)
en PVC 6 atm 180 160 140 125 90
Velocidad (m/s) 1,4 1.3 1.3 1,15 1,0
J100 0,8 0.9 1,05 0,9 1,15

4) La presión necesaria en cabecera de parcela será aquella que permita funcionar


el ala más desfavorable con la presión en su origen calculada anteriormente.
Esta situación se producirá cuando el ala A3 ocupe la posición n° 27 en la
parcela (junto al borde derecho de la misma). En este caso, los cálculos de Po/
Y de un ala realizados antes son válidos a excepción del desnivel geométrico
en la manguera por estar tan sólo a 1 8 m del hidrante: H,gm = 1 8 x 0,025 = 0,45,
quedando:

Po/ y = 30 + 3/4 (4,32) + 1 + 5,62 + 0,45 = 40,3 1 m.

Esta situación se presenta cuando las alas avanzan 4 posiciones respecto a la


indicada en el esquema 3, con lo que los caudales reales por cada tramo serán:

Tramo B-J I-II II-III III-IV


Caudal 107,4 85,9 64,4 21,5
LIO EL RIEGO POR ASPERSION

Así pues, la pérdida de carga en la tubería B A, teniendo en cuenta los diámetros


y caudales en cada tramo, utilizando los ábacos de tubería de PVC del anexo
B serán:
h BA = 0,8 x 0,484 + 0,9 x 1,08+ 1'05 x 1 '08 + 0,26 x 1,08+ 1.15x1,08 =4m.

donde se ha calculado la pérdida de carga en el tramo III-IV por la fórmula


empírica de Veronese-Datei
J,„ =0,092.D-48Q,!i=0,26 J2—
100 100 m.
La presión en el origen de la parcela, teniendo en cuenta el desnivel geométrico
en la tubería BA, H'g = (25 x 1 8 + 3,4) x 0,025 = 1 1 ,33 m, será:
PB/ y = Po/ y + hBA + H'g = 40,3 1 + 4 + 1 1 ,33 m = 55,65 m.

Ejemplo 4. Dimensionamiento de una cobertura total aérea

ESTACI0N DE BOMBEO

Fig. 2-E.9
EL RIEGO POR ASPERSION 111

Se quiere poner en riego por aspersión fija sobre el terreno dos parcelas de unas
1 0 ha como la indicada en la fig. 2-E.9 utilizando tubería de PVC especial para este fin.
Se ha decidido adoptar el marco 12x 18mxmyse dispone además de los
siguientes datos:
- La dosis neta a adoptar, de acuerdo con el tipo de suelo y la experiencia de la
zona es Dn = 40 mm.
- La eficiencia de riego que se estima alcanzable es Ea = 80%.
- La pluviometría media del sistema se pretende que esté entre 6 y 8 mm/h.
- Las necesidades máximas del cultivo a implantar en la alternativa se estiman en
ETc = 10 mm/días.

Se pide realizar el diseño agronómico e hidráulico del sistema.


RESOLUCION:
1 ) Determinación de los parámetros de riego.
Lo primero será calcular la dosis bruta (Db), el tiempo de riego (tr), el intervalo
entre riego (I), etc. y realizar los ajustes correspondientes. Así, se tendrá:
Db = Dn/Ea = 40/0,8 = 50 mm/riego.
I = Dn/ETc = 40/10 = 4 días.
La duración del riego la calcularemos con la idea de poder hacer 3 posturas al
día, con 20 h de riego al día como máximo para no utilizar horas punta con
recargo en el coste de la energía eléctrica.
De acuerdo con esto, probamos con posturas de riego de 6,5 h (ya que 20/3 =
6,7 h) y tendremos:
Pms = 50/6,5 = 7,69 mm/h.
que parece un valor razonable y mejor que si hubiéramos tomado un tiempo de
riego de 6 h ya que esto conduciría a una Pms = 8,3 mm/h, que es superior al
límite propuesto como dato.
Podría tantearse la posibilidad de dos posturas al día reduciendo la pluviometría.
Para Pms = 6 mm/h el tiempo de riego sería tr = 50/6 = 8,3 h, lo que implicaría
regar durante algo más de 16 h/día, cifra que parece un poco baja para un
sistema fijo.
Así pues nos quedaremos con tr = 6,5 h y Pms = 7,69 mm/h, además de los
valores ya fijado de Dn = 40 mm; Db = 50 mm e I = 4 días.

2) Elección del aspersor y del número de aspersores por posturas.


Definidos estos parámetros, podríamos elegir el aspersor, que tendrá que
descargar un caudal q = Pms x marco = 7,69 x 12 x 18 = 1661 h.
La presión de trabajo más recomendable sería entre 300 y 350 KPa y dos
boquillas. Si se trata de una zona con vientos altos (mayores de 2 m/s) la
boquilla grande llevará "cápsula prolongadora de chorro", según se deduce de
las experiencias comentadas en la segunda parte de esta publicación.
El número de aspersores por postura (Nap) se determinará en base al número
total de aspersores que caben en la parcela, para lo cual se recomienda una
12 EL RIEGO POR ASPERSION

plantilla transparente con el marco de riego adoptado, que se superpondrá


sobre el perímetro de la parcela. Tras varios tanteos se adopta la solución de la
fig. 2-E. 10 donde caben un total de 464 aspersores.

ESTACION DE
BOMBEO

■ A-

1 ? 3 4 5

o ,E

■5 VI
<
1J V
IV
U III
II

'
( í i9-

Fig. 2-E. 10. Disposición de aspersores y tuberías en la parcela

El número de aspersores por postura (Nap) teniendo en cuenta que hay que
regar dos parcelas como esta y que se pueden hacer tres posturas al día (Npd)
será:
NT
Napr = N" totalI=--:—f-
de aspersores = —;—=—
464 \2 = -,-,
77,3-. aspersores/posturas
, .
Npd 4x3
Dadas las características de la parcela y para que las alas no fueran excesiva
mente largas se ha optado por colocar dos tuberías principales AC y DE donde
situar los hidrantes (ver fig. 2-E. 10). A su vez, para no concentrar todo el caudal
en una sola tubería se ha optado por repartir en parte iguales el número de
aspersores por posturas entre las dos tuberías principales, resultando la
siguiente distribución:
EL RIEGO POR ASPERSION 1 13

Hidrante
N° de aspersores 45 42 42 36 31 35

Hidrante I II III IV V VI
N° de aspersores 44 40 36 35 34 34

En este reparto se ha tenido en cuenta que tenían que quedar 77/2 = 39


aspersores por hidrante como media y que las alas de aspersores tienen que
cogerse completas, de ahí las diferencias de unos hidrantes a otros. A su vez los
hidrantes con mayor número de aspersores se ha procurado situarlos más cerca
del origen de la tubería ya que allí se dispondrá de mayor presión.
Con el fin de formar bloques de riego lo más grandes posibles, que conducen
a un riego más uniforme por tener menor proporción de bordes (donde son
mayores las pérdidas por evaporación y arrastre) y menor distorsión por el
viento, se agruparán para el riego los hidrantes 6-VI, 5-V, 4-IV, etc.

3) Diseño hidráulico.
Para realizar el diseño hidráulico se tendrán en cuenta los siguientes datos:
- Longitudes de tuberías: B-A = 120 m.
A-D=180m.
A-C = 360 m.
D-E = 414m.
- Se desprecian los desniveles existentes en la parcela.
- El aspersor se encontrarán a 2 m por encima del terreno y la pérdida de carga
en el tubo portaaspersor se estima en 0,5 m.
- Todas las alas de riego y las tuberías de alimentación de las alas serán iguales
por tratarse de un sistema fijo aéreo.
- Las pérdidas de carga singulares se estiman en un 20% de las continuas en todas
las tuberías.
- Para determinar la presión necesaria en el origen (B) de la tubería principal en
terrada se considera que el punto de menor presión en la instalación es el P
indicado en la fig. 2-E.10.

3-1) Dimensionamiento del ala de riego.


El ala mayor tiene 8 aspersores (hidrante n° 6) más uno en el origen, que no se
considera para su dimensionamiento.
Q = 8x 1661 = 13288 1/h.
L = 8x 12 = 96 m.
n = 8, p = 1,8 y lo = 1 se deduce del cuadro II-2 que F = 0,422

Fijando como presión de trabajo del aspersor 300 KPa, la condición de diseño
será:
114 EL RIEGO POR ASPERSION

(Po/ y -Ha) - Pn / y = h < 0,2 Pa/ y ; es decir h < 0,2 x 30 = 6 m.


h' = 6/0,422 = 14,2 m y como h'= h'r + h's = 1 ,20 hr.
se tendrá:

j =JUL= 14,2/1,2 = 1L84 = 12 34 m/100


100 L 0,96 0,96
Con este valor de J|0fl y con Q = 1 3,288 mVh se entra en el ábaco de PVC y se
obtiene que el diámetro comercial inmediato superior al estrictamente necesa
rio es 50 (46,4) 6 atm. La pérdida de carga real con este diámetro es:
h = FJ'100L 1,2 = 0,422 x 9,5 x 0,96 x 1,2 = 4,62 m< 6 m.

Las presiones en el origen del ala y en el último asperso son respectiva


mente:
Po/Y =Pa/y + 3/4 h + Ha = 30 + 3/4 4,62 + 2,5 = 35,96 m.
Pn/Y =Pa/Y -1/4 h = 30- 1/4 4,62 = 28,85 m.

3-2) Dimensionamiento de la tubería de alimentación.


El mayor caudal corresponde al hidrante IV con 23 aspersores. Dado que se
quiere diámetro único para este tipo de tubería, al tener que montar el sistema
al principio de campaña y desmontarlo antes de cosechar, se tomará el
correspondiente a este caudal. En un sistema con tubería enterrada, tendría que
ajustarse más el diámetro de este tipo de tubería según sea el caudal a
transportar para abaratar costes.
Q = 23x 1,661 = 38,203 m3/h.
Se tomará tubería de PVC de diámetro 1 10(103,6 mm) 6 atm, con V= 1,25 m/s.

3-3) Tuberías principales AC y DE.


El caudal más desfavorable en la tubería AC es para 42 aspersores ya que el
hidrante 1 (45 aspersores) puede conectarse a la tubería general BAD.
Q = 42 x 1,661 =69,762 mVh.
Se tomará tubería de PVC de diámetro 1 40 ( 1 3 1 ,8 mm) 6 atm, con V= 1 ,45
m/s.
Entre los hidrantes 3 y 6 el caudal máximo es de 36 aspersores:
Q = 36 x 1,661 =60m7h.
dejaríamos el mismo diámetro 140 mm, con V = 1,25 m/s.
El caudal más favorable en la tubería DE es:
Q = 45x 1,66 = 74,7 mVh.
Se tomará tubería de PVC de diámetro 140 (131,8 mm) 6 atm, con V=l,5 m/s.
Así pues las tuberías AC y ADE serán de PVC de diámetro 140 mm.

3-4) Tubería general BA.


El caudal máximo es para 45 + 44 = 89 aspersores (hidrantes 1 y I).
EL RIEGO POR ASPERSION 115

Q = 89x1,661 = 147,8 m7h.


Se pondrá tubería de PVC de diámetro 1 80 (169,4 mm) 6 atm, con V=l,5 m/s.

4) Presión en el origen (B) de la tubería general.


Suponiendo que el caso más desfavorable se presenta cuando funcionan los
hidrantes 6 y VI, debiendo garantizar la presión mínima antes calculada en el
punto P (Pn = 28,85 m) se tendrá:
Y
Q
^-AC
=35x 1,661 =58,1 m7h
Lar
AC
= 360 m. h=JL
AC
1,2 = 0,9 x 3,6 x 1,2 = 3,9 m.
D AC = 140 m.

QBA = (35+34) 1,661 = 91,5 m7h


L„BA =120m. :0,6x 1,2 x 1,2 = 0,86 m.
DnBA = 180 m.

En la tubería de alimentación del hidrante 6, la pérdida de carga será:

Q= 10 x 1,661 = 16,61 m7h


L= 18 m. h = 0,3 x 0,18 x 1,2 = 0.06 m.
D = 1 10 mm.

luego la presión en el origen será:


Pn/y
B ■ =Po/y, +h ta + h4rAC + h„BA =35,96 + 0,06 + 3,9 + 0,86 = 40,8 m.
Ejemplo 5. Aspersión fija con tubería enterrada.

Se tiene una parcela cuadrada de 705 m de lado donde se ha inscrito un pivot


de radio 705/2 = 352 m y se quiere instalar un sistema de aspersión fija con tubería
enterrada en las cuatro esquinas no regadas por el primero en base a los siguientes datos:

- El marco de riego adoptado es 1 8 x 1 8 m x m.


- Las necesidades máximas del cultivo son 7,14 mm/día.
- De acuerdo con el tipo de suelo se ha adoptado una dosis neta Dn = 25 mm/ rie
go-
- La eficiencia de riego a alcanzar se estima en Ea = 75 %
- El aspersor elegido da una pluviometría media del sistema de Pms = 6,45
mm/h, descargando un caudal de q = 6.45 x 1 8 x 18 = 2090 1/h a una presión de
400 KPa.
- La parcela se considera llana, con desniveles despreciables.
- La bomba se considera situada en un vértice del cuadrado.
- Todas las tuberías serán de PVC, considerando unas pérdidas singulares equi
valentes al 15% de las continuas.
116 EL RIEGO POR ASPERSION

Se pide realizar el diseño agronómico e hidráulico del riego.


RESOLUCION:
1 ) Diseño agronómico.
Los parámetros de riego que faltan serán:
Db = Dn/Ea = 25/0,75 = 33,3 mm/riego.
I = Dn/ETc = 25/7, 14 = 3,5 días,
tr = Db/Pms = 33.3/6.45 = 5.16 h
Esto permitirá hacer 4 posturas al día (Npd), aprovechando un total de 5.16x4
= 20,64 h de riego al día.
Realizados varios tanteos se ha optado por la disposición de tuberías que indica
la fig. 2-E. 1 1, resultando un total de 452 aspersores, con lo que el número de
aspersores por postura será de:
N1 = N° total dejj^-£j
Nap aspersores = 3 452 -,-, -> aspersores/postura
5x4 = 32,3 /

con un total de (INpd) 3,5 x 4 = 1 4 posturas de riego distribuidas según se indica


en la fig. 2-E.l 1.
2) Diseño hidráulico.
Dada la geometría de la zona se ha optado por una tubería principal en forma
de malla cerrada. Las alas de riego se ha pensado distribuirlas en la forma que
recoge la fig. 2-E. 1 1 , con una válvula de esfera normalmente para cada dos alas
(una a cada lado de la tubería principal) y dimensionadas con dos diámetros,
para aprovechar al máximo la diferencia de presión admisible.
Una comprobación de este dimensionamiento es la siguiente:

2-1) Dimensionamiento de un ala de 9 aspersores.


La pérdida de carga en el ala de riego de 9 aspersores, con un primer tramo hasta
el tercer aspersor de diámetro 63 mm (59,2) 6 atm, y un segundo tramo, hasta
el final, de diámetro 50 mm (46,4) 6 atm, será:
Q = 9 x 2,09 = 1 8,8 1 m7h Q6 = 6 x 2,09 = 1 2,54 m7h
L = 9xl8=I62m. L(1 = 6 x 18 = 108 m.
h=U5(F9r,L-F6J'6L6 + F6r6L6)

h =1,15 (0,414x0.055xl62-0,445x 0,026x108+0,445x0,01 15x108)= 7,5 m


que es inferior al 20% de la presión nominal del aspersor (0,2 x 40 = 8 m).

2-2) Dimensionaniento de la tubería princial BACD.


Dado que se trata de una malla cerrada, se ha optado por suponer que todo el
caudal de una postura de riego sale por un sólo punto (estos son los A, C y D
de la fig. 2-E. 1 1 que corresponden, por ejemplo, a la 3a postura de su respectiva
esquina).
EL RIEGO POR ASPERSION [17

El caudal que sale por estos puntos será de 34 x 2,090 = 7 1 rn-Vh con lo que. si
todo el caudal circulara por la misma tubería debería dimensionarse con al
menos diámetro 140 mm (131,8) 6 atm, a una V = 1,5 m/s.
Al tratarse de una malla cerrada se van a probar dos diámetros: uno colocando
entreBAy BOdiámetro 1 40 mm y diámetro 125mmparaelresto(tramoACD)
y otro con diámetro 125 en toda la red ya que con este diámetro la mitad del
caudal (71/2 = 35'5 mVh) se transportaría con una velocidad de 0'9 m/s.

Posturas Ramales N° Aspersores


Ia 1 y2 33
2a 3, 4 y 5 32
3a 6, 7, 8
9 y 10 34
4a 11 y 12 de
dos esquinas 28
Tubería de PVC diámetro 63 mm.
Tubería de PVC diámetro 50 mm.
Tubería de PVC diámetro 40 mm.
===== Tubería de PVC diámetro 1 25 mm.
• Válvula de esfera.

Fig. 2-E. 1 1 . Esquema de la instalación correspondiente a una parcela cuadrada


de 50 ha regada con un equipo pivot y cobertura total a marco 1 8 m x 1 8 m en
las cuatro esquinas, utilizando bombas independientes para ambos sistemas.
118 EL RIEGO POR ASPERSION

A) Solución con dos diámetros.


Se ha optado por esta posible solución buscando velocidades de transporte del
orden 1 m/s y teniendo en cuenta que cuando los puntos de salida del caudal
sean el A o el D, la mayor parte del caudal irá por el tramo de menor longitud
(BA y BD respectivamente). También pretende esta solución mostrar un
procedimiento sencillo de cálculo de este tipo de mallas con varios diámetros
por tramos.
Así para esta solución se tendrá:
Tramo BA y BD: diámetro 140 (131,8) 6 atm y longitud 700 m.
Tramo AC: diámetro 125 (1 17,6) 6 atm y longitud 475 m.
Tramo DC; diámetro 125 (1 17,6) 6 atm y longitud 578 m.

Se trata de una red cerrada que puede considerarse formada por dos tramos en
paralelo, BDC y B AC, que a su vez están formados por dos tuberías en serie.
Un procedimiento simple de cálculo es utilizar el método de la tubería equi
valente para las tuberías en serie y el método de los porcentajes para las tu
berías en paralelo.

Se recuerda que la tubería equivalente a un conjunto de tuberías en serie es


aquella que tiene igual pérdida de carga que el conjunto, para un caudal
determinado.
Si Le y De son la longitud y diámetro respectivamente de la tubería equiva
lente a un sistema de tuberías en serie para un caudal Q, se demuestra que sigue
siéndolo para cualquier otro caudal Q', siempre que el régimen sea turbulento
completo (para que el factor de fricción f no dependa del número de Reynolds
Re).

En cuanto al método de los porcentajes para tuberías en paralelo, se demuestra


que en un conjunto de tuberías en paralelo, los caudales que circulan por cada
una de ellas Q Q Q etc., con Q +Q +Q +.... = Q (caudal total), se reparten
en porcentajes contantes por cada ramal cualquiera que sea la pérdida de carga
h entre el origen y extremo del conjunto de tuberías en paralelo. Esta
afirmación sólo es válida si se trata de un régimen turbulento completo (para
que f no dependa de Re).

Para resolver el problema hay que aplicar en primer lugar el método de la


tubería equivalente a los dos tramos en serie, para ello fijamos como diámetros
de esta tubería el del tramo más largo (diámetro 140 mm) y consideramos un
caudal próximo al que llevará previsiblemente, por ejemplo 45 mVh por ma
nejarse en el ábaco de PVC del anexo B mejor que el de 71/2 = 36 m3/h. Con
este caudal calculamos la pérdida de carga que tendríamos en las tuberías en
serie y determinamos la longitud de la tubería equivalente para que tenga las
mismas pérdidas de carga. Utilizando los ábacos de PVC, se tendría:
Tramo BAC
EL RIEGO POR ASPERSION 1 19

h = J, L, + J, L, = J L e
h = 0.0055 x 700 + 0,0095 x 475 = 0,0055 Le
por lo que Le = 1520 m.
Tramo BDC
h = 0,0055 x 700 + 578 = 0,0055 Le, por lo que Le = 1 698 m.
Una vez transformados los dos tramos de las tuberías en serie en tuberías
equivalentes de diámetro constante, podemos aplicar el método de los porcen
tajes, considerando la misma pérdida de carga para ambos tramos y deter
minando el caudal que circularía por cada uno de ellos. Una pérdida de carga
aproximada que da lugar a unos cálculos sencillos sería:
h = 15,20/2 = 7,6 m ya que
J, = 7,6/1520 = 0,005 m/m y para diámetro 140 -» Q = 42,2 m3/h
J,= 7,6/1698 = 0,0047 m/m y para diámetro 140 -» Q = 40,5m7h
Por lo que el porcentaje de reparto de caudales sería:

a = —^i = 0,5103
42,2+40,5
b = —4QJ— _ o 4897
42,2 + 40,5
Según esto el caudal real que pasaría por cada tramo será:
QI!AC = 71 x 0,5103 = 36,23 mVh.
QBDA = 7 1 x 0,4897 = 34,77 m7h.
Para calcular la pérdida de carga real puede utilizarse la fórmula de Darcy-
Wesibach, haciendo además así la comprobación de que las pérdidas de carga
en ambos tramos son iguales.
Consideramos agua a 1 5o C, con lo que la viscosidad cinemática será t> = 1 , 14
1 0 6 mVs, y una rugosidad del tubo de 0,02 mm. Con estos datos, la pérdida de
carga será: Tramo BAC

36,23/3600 =0J38m/s V2 = 0,926 m/s


1 s 71(0,1318)74

R=VD = 0,738x1318 osirví


1,14 106 "8,510 Re2 =9,5 10"
el v

K/D, =0,02/131,8= 1,5 104 K/D, = 1,7 104


f,= 0,0195 f2 = 0,0192
h, = 0,0195 x 700/0,1381 x 0,73872 x 9,8 x 1,15 = 3,31 m; y h2 = 3,89 m.
luego la pérdida de carga entre B y C será h = 3,3 1 + 3,89 = 7,2 m.
Tramo BDC
V, = 0,708 m/s V, = 0,889 m/s
R , = 8,2 104 R\ = 9,2 104
1 20 EL RIEGO POR ASPERSION

f, = 0,0197 f, = 0,0193
h, = 3,077 m V, = 4,39m.

Por lo que la pérdida de carga entre B y C será h = 7,46 m, que no coincide


exactamente con la anterior por las aproximaciones de los cálculos empleados
pero que daremos por válida, adoptando como pérdida de carga real la media
de las dos: h = 7,33 m.

B) Solución con diámetro único.


Este diámetro será de 125 mm (1 17,6) 6 atm y las longitudes de los tramos
serán: BAC 1 175 m y BDC 1278 m.
Aplicando el método de los porcentajes para una pérdida de carga supuesta
de 12,78.
J, = 12,78/1 175 = 0,0109 m/m y para diámetro 125 -» Q= 48.5 m7h
J2= 12,78/1278 = 0,001 m/m y para diámetro 125 -» 0=46 mVh

los porcentajes de reparto serán entonces:


a = 48,5/(48,5 + 46) = 0,5132
b = 46/(48,5 + 46) = 0,4868
El caudal real que pasa por cada tramo será por lo tanto:
QBAC = 71 x 0,5132 = 36,44 mVh.
QBDC = 71 x 0,4868 = 36,56 mVh.
Y la pérdida de carga por cada tramo, calculada con ábacos, será:
hBAC = 0,66 x 1 1 ,75 x 1 , 1 5 = 8,92 m.
hBDC = 0,605 x 1 2,78 x 1 . 1 5 = 8,89 m.

que la damos por válida, con valor aproximado de 8,9 m.


De haber utilizado el diámetro inmediato inferior (110 mm) la pérdida de
carga hubiera sido de 16 m, por lo que la solución más adecuada parece ser
utilizar diámetro 125 mm en toda la tubería.

II.7. BIBLIOGRAFÍA.
RIEGOS
1 BONNAL, C. ( 1983). Manual de riego colectivo por aspersión. Confedera
ción Hidrográfica del Tajo.
2 CLEMENT, R. y GALAND, A. (1986). El riego por aspersión y las redes
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3 CONESA, V. Riegos a presión, media y alta frecuencia. Ed. Prensa XX1.
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13 WARRIG, R. (1977). Selección de bombas, sistemas y aplicaciones. Ed.
Labor.
CAPITULO III
LA APLICACIÓN DE AGUA CÓN ASPERSORES
DE TAMAÑO MEDIO
1NDICE CAPITULO III

Página
II1. 1. Introducción 129
II1. 2. Distribución del tamaño de gotas 129
1II.2.1. Medidas de distribuciones de tamaños de gotas 130
1II. 2. 2. Modelo de estimación de la distribución de gotas 135
II1. 3. La energía de impacto del agua en la superficie del suelo 138
1II.4. Las pérdidas de agua por evaporación y arrastre 141
1II.5. Acción del viento. Espaciamiento entre aspersores 143
1II.6. El comportamiento de la aplicación de agua en base a modelos
de simulación de riegos y experiencias de campo 145
1II.7. Bibliografía 150
EL RIEGO POR ASPERSION 1 29

111.1. INTRODUCCION.
Nos centraremos únicamente en el proceso de descarga de agua del aspersor,
donde un chorro a gran velocidad se difunde en el aire en un conjunto de gotas,
distribuyéndose sobre la superficie del terreno.
El proceso abarca desde la distribución en los diferentes tamaños de gota hasta la
interacción con el viento y la evaporación de parte del agua descargada por el aspersor
antes de llegar al suelo.
Como efectos derivados de esta aplicación están: (a) su relación con la capacidad
de infiltración del terreno y la existencia de escorrentía, (b) el deterioro de la superficie
del terreno por el impacto de las gotas y su repercusión en la infiltración, formación de
costra, erosión, etc. y (c) la uniformidad de distribución en superficie así como la
posterior redistribución dentro del suelo por diferencias de potencial hidráulido.
El objetivo del riego es aplicar el agua uniformemente sobre el área deseada y
ponerla a disposición del cultivo. Los sistemas de riego por aspersión deben diseñarse
para aplicar el agua a un ritmo inferior a la velocidad de infiltración para evitar la
escorrentía. La aplicación uniforme del agua depende principalmente de: el diseño del
aspersor, el tipo y número de boquillas y la presión de trabajo (lo que define el modelo
de reparto de agua del aspersor) así como de la disposición de los aspersores en el campo
(marco de riego). A estos factores pueden añadirse otros de menor trascendencia como:
la duración del riego, la utilización de osciladores de presión para trabajar a baja presión,
o la altura del aspersor sobre el terreno, etc. El viento por su parte es el principal
distorsionador de la uniformidad de reparto, teniendo diferente repercusión según el
tamaño de gota y la trayectoria que tenga que recorrer esta en la caída, influyendo en gran
medida en la evaporación y en el arrastre fuera del área regada de parte del agua
aplicada.
En riegos de media y alta frecuencia, la falta de uniformidad en un riego debida
al viento puede verse compensada con los riegos sucesivos si cambian las condiciones
de viento. Esta mejora de uniformidad acumulada de varios riegos será más aprovechable
por el cultivo cuanto mayor sea la frecuencia de riegos, de este modo serán menores los
déficits hídricos transitorios existentes entre riegos.
Otro aspecto complementario que mejora la uniformidad de riego es la redistribución
del agua en el suelo después del riego. Hart ( 1 972) apunta la existencia de una sustancial
redistribución subsuperficial a distancias de 1 a 3 m, lo que mejoraría sensiblemente la
uniformidad real de humedad en el suelo. No obstante, este aspecto no es conveniente
considerarlo en el diseño o caracterización del sistema, dejándolo como elemento de
seguridad para el cultivo.
111.2. DISTRIBUCION DEL TAMAÑO DE GOTAS.
El conocimiento de la distribución del chorro descargado por el aspersor en los
distintos tamaños de gota tiene una gran importancia práctica por varias razones, entre
las que destacan:
- Las gotas pequeñas son fácilmente arrastradas por el viento, distorsionando el
modelo de reparto de agua y aumentando la evaporación.
- Las gotas gruesas tienen gran energía cinética, la cual es transferida a la super
130 EL RIEGO POR ASPERSION

ficie del suelo, pudiendo romper los agregados y afectar a la capacidad de infil
tración o a la formación de costra.
- El conocimiento de la distribución de los tamaños de gota puede permitir hoy
día disponer de una aproximación del comportamiento de un sistema de riego
mediante el desarrollo de simuladores de riego con ordenador, como el desa
rrollado por Vories ( 1 986) que, teniendo en cuenta la acción del viento sobre las
gotas, constituyen una herramienta fundamental para el diseño del sistema ya
que es de sobra conocido el importante papel que juega el viento en el riego por
aspersión.

1 11.2. 1 . Medidas de distribuciones de tamaños de gotas.


Los datos más completos publicados sobre distribución de tamaño de gotas en
aspersores de tamaño medio son los de Kohl ( 1 974), que analiza el efecto de la presión
y el tamaño de boquilla sobre la distribución. El método utilizado es el de la harina, que
consiste básicamente en colocar radialmente, a equidistancias entre 1 y 2 m., una serie
de cazuelas con harina sobre las que se hace caer la distribución de agua del aspersor y,
desecando la harina y tamizando las bolitas formadas, puede deducirse el tamaño de gota
habiendo realizado previamente el calibrado que determine la equivalencia entre el
tamaño de gota y la bola de harina que forma.
En un aspersor de impacto existen dos fuentes de formación de gotas: (a) el propio
chorro a presión y (b) la acción del brazo que interrumpe el chorro, que suele originar
una distribución de gotas casi perpendicular a la del chorro, lo que permite su estudio
por separado.
La relativamente alta velocidad de salida del chorro es suficiente para su
desintegración en gotas en el aire, interviniendo en el proceso fuerzas de inercia,
viscosas y capilares. Sin embargo, la complicada naturaleza del proceso de rotura del
chorro dificulta el análisis teórico riguroso. De todas formas, lo que parece clarees que
la formación de gotas comienza en la superficie lateral y continua hasta llegar al centro
del chorro. Teniendo en cuenta que el diámetro de gota formado en la rotura del chorro
es inversamente proporcional a la velocidad relativa del aire circundante, el agua de la
periferia del chorro produce gotas pequeñas, mientras que la de las proximidades del eje
del chorro produce gotas gruesas por la menor velocidad relativa del aire que ya está
encauzado. Esta es la razón por la que el tamaño medio de gota producido cerca de la
boquilla es mucho menor que el producido lejos de esta, confirmándose este hecho en
la distribución de la fig. 3- 1 .
Esta representa las distribuciones de tamaño de gota que se producen durante la
desintegración del chorro, a intervalos de 2 m. Puede verse que a una determinada
distancia de la boquilla caen distintos tamaños de gotas, aumentando la diferencia entre
estos cuanto más lejos se encuentre el punto considerado.
Los dos factores más importantes en la distribución de tamaños de gotas son la
presión y el tamaño de la boquilla. El efecto de la presión se muestra en la fig. 3-2, donde
se pone de manifiesto el incremento del número de gotas de menor tamaño al aumentar
la presión. Este es consecuencia del aumento de la velocidad del chorro y de la mayor
diferencia con la velocidad del aire.
EL RIEGO POR ASPERSION 131

El efecto del tamaño de la boquilla es menor que el de la presión, según se pone


de manifiesto en la fig. 3-3. Aquí se aprecia una mayor proporción de gotas pequeñas
cuanto menor es el tamaño de la boquilla explicándose porque el aire llega más
rápidamente hasta el centro del chorro cuanto menor es el diámetro de éste.

.. o
;■'•.

¡:¡■8 8

D1ámetro de gota (mm)

Fig. 3-1. Distribución de tamaño de gotas recogidas a intervalos de 2 m. desde el


aspersor, con boquilla de diámetro 3,97 mm funcionando a 400 KPa

Pres1ón N/cm2

..."
.._ .' Boqu1lla
— t/Bm. 3 lamí"
..1
rq 3/321* J97mm

■-'
:"!" :
] ...1 1—. 1

i 1 r -L■J
i_
«:l &
p
1
1
1 i 4 3

Diámetro de gota (mm)


D1ámetro de gota (mm)

Fig. 3-2. Distribución de tamaños Fig. 3-3. Distribución de tamaños de


de gota de una boquilla de gota de tres boquillas funcionando
diámetro 3,97 mm trabajando a 400 KPa
a 3 presiones

La importancia relativa de la presión y el tamaño de boquilla sobre la producción


132 EL RIEGO POR ASPERSION

de un tamaño medio de gota en la distribución aparece en la fig. 3-4.


Chen Dadiao y Wallender (1985) presentan también un trabajo interesante que
muestra la distribución de tamaños de gotas, empleando una metodología semejante a
la de Kohl (1974), para aspersores de baja presión (entre 1 38 y 345 KPa), con boquillas
circulares, cuadradas, triangulares y doble rectangulares, con descargas semejantes.
Estas distribuciones se presentan en las figs. 3-5 a 3-7, de las que se sacan las siguientes
consecuencias:

'■o

0 Boquilla
• 7/64. 2.78 mm
O l/8. J.I8mm
- 9/64. 3.57 mm
D 5/32. 3 97 mm

10

ífN/cm2)

Fig. 3.4. Diámetro medio de gota obtenido según la presión de trabajo, para
diferentes tamaños de boquillas

- El tamaño de gota aumenta con la distancia en todos los tipos de boquillas, exis
tiendo unos cambios de pendiente debidos a la acción del brazo sobre el chorro.
- El tamaño de gota es mayor para las boquillas no circulares, a una distancia dada
del aspersor.
- Las boquillas circulares producen mayor tamaño de gota media con un mayor
radio mojado.

Las curvas de distribución pluviométrica correspondientes a las anteriores condi


ciones de trabajo se recogen en las figs. 3-8 a 3-10 de las que se deduce que:

Las boquillas no circulares tienen menor alcance.


La boquilla cuadrada tiene un comportamiento parecido a la circular a 138
EL RIEGO POR ASPERSION 133

KPa pero da una distribución más triangular para las demás presiones.
- La boquilla doble rectangular da una distribución semejante para las cuatro pre
siones, no presentando la acumulación de agua en la parte exterior del área mo
jada que tiene la boquilla circular para presiones bajas.
- La boquilla triangular da una distribución trapecial excepto para la presión más
baja.
En consecuencia, puede decirse que el proceso de rotura del chorro es diferente en
boquillas circulares y no circulares, siendo menos conocido este último.

Fig. 3-5. Variación del diámetro medio


de gota con la distancia para boquillas
circular de diámetro 3,18 mm y
cuadrada de 3 mm de lado, trabajando
a cuatro presiones

D1stancia desde el aspensor (m)

Fig. 3-6. Variación del diámetro medio


de gota con la distancia para boquillas
circular de diámetro 4,76 mm y doble
rectangular 3,0 x 2,5 mm, trabajando a
cuatro presiones

Distanc1a desde el aspensor ím)


134 EL RIEGO POR ASPERSION

Fig. 3-7. Variación del diámetro


medio de gota con la distancia
para boquillas circular de
diámetro 3,18 mm y triangular
0 5 10 O 5 de 4,5 mm de lado, trabajando
Distancia desde el aspensor (m) a varias presiones

Fig. 3-8. Curva de distribución


pluviométrica para boquillas
circular de diámetro 3, 1 8 mm
y cuadrada de 3mm de lado,
0 2 4 6 8 10 12 14 0
Distancia desde el aspersor (m)
2 4 6 B 10 12 14 trabajando a cuatro presiones

doble rectangular _

Fig. 3-9. Curva de distribución


pluviométrica para las boquillas
circular de diámetro 4,76 mm y
doble rectangular 3 x 2,5 mm,
0 2 4 6 8 10 12 140 2 4 6
Distancia desde el aspersor (m)
8 10 12 trabajando a cuatro presiones
EL RIEGO POR ASPERSION 135

138 kPa
4 3l8mm
triangular
3 4.5 mm
\\ A*'
MG—*,7s / A /W
2
tA\ \\
1
><^/j \ \
Ü
207 kPa
4
3

2
\ \ /a \
r \ \
1 \ \
\ \ \V
0 Fig. 3-10. Curva de distribución
\ 2 76kPa pluviométrica para boquillas
4 \
circular de diámetro 3. 1 8 mm y
3 v\ \\ triangular de 4.5 mm de lado,
\ \ trabajando a tres presiones
2
¡?^\ \ \
1 \ \\
\ \
2 4 6 8 10 12
Distancia desde el aspersor (m)

1 1 1.2.2. Modelo de estimación de la distribución de gotas.


La obtención de la distribución del tamaño de gotas sin ayuda de equipos de
medida caros, es muy laboriosa. Por esta razón von Bernuth ( 1 984) desarrolló un modelo
para estimación de la distribución de tamaños de gota usando la curva de distribución
pluviométrica del aspersor y aplicando la teoría de balística al movimiento de la gota en
el aire. El modelo lo contrastó con las distribuciones obtenidas por Kohl (1974) antes
comentadas, obteniendo resultados aceptables.
La teoría balística permite asignar un tamaño de gota a cada distancia específica
desde el aspersor, el cual puede ser calculado resolviendo la ecuación del movimiento
de la gota en el aire mediante la técnica de Runge-Kuta. Si se dispone de la curva de
distribución pluviométrica del aspersor, como la mostrada en la fig. 3-11, puede
calcularse el número de gotas asignado a cada tamaño, según su distancia al aspersor.
1 36 EL RIEGO POR ASPERSION

Puesto que los aspersores de impacto llevan un brazo que interrumpe el chorro para
producir la rotación del mismo, parte de la energía del chorro es transferida al brazo,
siendo preciso conocer el reparto del agua total descargada entre la interceptada por el
brazo y la que no lo es, para aplicar la teoría de balística.

I--.

n r2

Fig. 3-11. Curva típica de distribución pluviométrica de un aspersor

De acuerdo con las experiencias de von Bernuth ( 1984) que recoge el cuadro 3-
1, las de Kohl (1974), Bean( 1965) y otras, se suele admitir que el brazo intercepta como
media el 10 % de la descarga total así como que el agua interceptada por el brazo sale
con una velocidad inicial igual al 70 % de la del chorro inalterado. Con el fin de ajustar
el modelo a la realidad se supone que el chorro empieza a romper a 1 m de la boquilla
mientras que lo interceptado por el brazo se pulveriza inmediatamente.
En base a estos supuestos se obtiene la distribución de "tamaños de gota-distancia
de vuelo" que indica la fig. 3- 1 2, donde se comparan los resultados del modelo con los
obtenidos por Kohl (1974).
EL RIEGO POR ASPERSION 137

CUADRO 3.1. Datos de distribución pluviométrica.

Cantidad recogida en cm3


Distancia Tamaño de 3,18 3,57 3,97 3,97 3,97
desde el boquilLt(mm)
aspersor Presión (KPa) 400 400 300 40C) 500
(m) T A T A T A T A T A
1 10,0 8,0 12,5 10,0 15,0 12,0 12,0 9,5 18,1 11,8
2 8,0 4.4 9,8 6.6 11,8 5.5 9.5 7.3 14,8 8,5
3 5.0 2.8 6.5 3.0 7,8 3.4 6.0 3.9 11,1 4,3
4 5.8 2.8 7.5 2.5 7.5 3.0 6.0 3.5 10,8 3,0
5 6.8 2,8 8.0 2,0 7.9 2.8 7.4 2.8 11,1 2,0
6 7.0 0,05 8.8 0,05 7.6 0.8 8.0 1.5 10,8 0,05
7 6.5 8.3 6.3 9.1 11,1
s 7.0 8.5 7.0 9.3 12,0
y 7.0 8.5 7.9 9.5 10,6
10 7,0 8.3 8.5 9.4 9,8
n 5.5 6.8 8.8 8.8 9.0
12 2.0 3.5 7.5 7.8 7.4
13 0,05 0,05 4,3 4,4 4.5
14 0,05 0,05 0.8
% de la descarga
total que pasa 11,5 9,8 9.6 11,3 8.5
a través del
brazo

* Universidad de Tenessee test. Modelo de aspersor Nelson F 33


T: Total de agua descargada por el aspersor
A: Agua que pasa a través del brazo

Modelo, chorro
. Modelo, brazo
- . — . — Kohl , qhorro
brazo

-•?''l&*
1. 0
Tamaño gota (mm)

Fig. 3-12. Comparación de la distribución "tamaño de gota-distancia" generada


por el modelo con los datos de Kohl ( 1 974)
138 EL RIEGO POR ASPERSION

III.3. LA ENERGÍA DE IMPACTO DEL AGUA EN LA SUPERFICIE DEL


SUELO.
Este tema tiene gran importancia en el riego por aspersión, sobre todo en suelos
con problemas de encostramiento por rotura de la estructura lo que normalmente va
unido a la presencia de escorrentía y erosión. En este sentido hay que tener muy
presentes los factores que influyen sobre la Energía Cinética (Ec) por unidad de área (a)
(Ec/a) a la hora de realizar el diseño del riego por aspersión.
La energía cinética total (Ec) de las gotas que impactan en la unidad de área (a) es:
Ec = N°degostas
-4 x cEc medta
.. por gota
a a
Stillmunkes (1982) deduce la siguiente expresión para calcularla:
-^c=4xPmsT (Vig2)= -X- D (Vig2)
a Z Z
siendo:
% la densidad del agua (M/L).
Pms pluviometría media del sistema (L/T).
T tiempo de aplicación o tiempo de riego (T).
Vig velocidad de impacto de la gota en el suelo (L/T), función entre otros de la
velocidad inicial (Vo), ángulo de des carga (9), altura del aspersor sobre el
suelo (H) y diámetro de la gota (d) (ver fig. 3-13).
D = Pms x T altura de agua aplicada (L).
Y si en el área considerada caen varios tamaños de gotas, se tendrá:
,_Ec_ _ 1 D £ p /yjgy
* a 't 200 ^V"'^:
siendo:
Pj el porcentaje del volumen total aplicado con tamaño de gota "j", y "n" el
número de tamaños de gotas.

Haciendo un análisis de sensibilidad de los principales parámetros del aspersor


que influyen sobre la Ea/a, variando uno de ellos mientras se mantienen constantes los
restantes, Stillmunkes (1982) obtuvo los resultados que re resumen en la fig. 3-14,
tomando como valores de referencia Vo = 24,9 m/s, 9 = 25°, H = 3,66 m y d = 3,0 mm
que son valores típicos de un aspersor de impacto.
EL RIEGO POR ASPERSION l39

Fig. 3-l3. Parámetros


del aspersor que influyen so
bre la velocidad de impacto
i.i^t^iy- i VWi-WrX-Fi?.
de la gota

Fig. 3-l4. Variación de


la energía cinética por unidad
de área (Ec/a) con el ángulo
(0), velocidad inicial (Vo),
altura de las boquillas (H),
diámetro de gota (d), altura
de agua aplicada (D),
pluviometría media del siste
ma (Pms) y tiempo de
apliación (T)
140 EL RIEGO POR ASPERSION

De la ecuación ( 1 ) se deduce que la Vig influye más en la Ec/a que la Pms, T ó D.


Así, un 50% de variación de estos tres últimos produce un 50% de variación en Ec/a
(recta a 45° en la fig. 3-14).
La sensibilidad de la Ec/a respecto a los distintos factores que determinan Vig
(9 , Vo, H y d) también se recogen en la fig. 3- 1 4, deduciéndose una influencia semejante
y de poca entidad para los factores 9, Vo y H, mientras que el tamaño de gota "d" tiene
una influencia mucho mayor.
La fig. 3-15 muestra como afecta el tamaño de gota "d" a la Ec/a cuando se
mantienen constantes los demás factores (9, Vo, H y D), observándose una disminución
de pendiente en el gráfico al aumentar el tamaño de gota.
Así, con tamaños de gota entre 3 y 6 mm. se producen pequeños cambios en la
Ec/a al variar el tamaño, mientras que para gotas menores de 3 mm, pequeños cambios
de tamaño producen grandes cambios en la Ec/a.
Teniendo en cuenta que el tamaño de gota medio para aspersores de impacto
funcionando entre 300 y 400 KPa suele estar entre 2-3 mm y que el uso de tobera puede
originar tamaños de gota del orden de 1 mm, la fig. 3- 1 5 indicaría que la Ec/a bajo una
tobera con diámetro de gota de 1 mm, sería 1/3 de la Ec/a bajo un aspersor de impacto
con tamaño de gota de 2 mm ó 1/4 de la Ec/a con gotas de 3 mm.

5O0r

Fig. 3- 15. Relación de la ener


gía cinegética por unidad de área
(Ec/a) con el diámetro de gota (d)
para 9 = 25°, Vo = 24,9 m/s, H =
3,66 m y D = 7,62 mm.

2 3
Tamaño de gota (mm)

No hay que olvidar además que la fig. 3-15 se ha deducido por 9, Vo y H co


rrespondientes a aspersores de impacto, y las toberas pueden tener menores valores de
estos parámetros, por lo que, con toberas, son posibles menores niveles de EC/a que los
deducidos de la fig. 3- 1 5 y esta es la razón por la que este tipo de toberas se han utilizado
para resolver problemas de encostramiento de suelos, con mala infiltración y presencia
de escorrentía.
En resumen puede decirse que:
EL RIEGO POR ASPERSION 141

- El tamaño de gota (d) es el factor más importante en la energía cinética, por uni
dad de área (Ec/a).
- La variación de la Ec/a con el tamaño de gota (d) parece mayor en gotas de diá
metro menor de 3 mm. que en las de mayor tamaño.
- Para diámetros de gota menores de 3 mm, la sensibilidad de la Ec/a al tamaño
de gota (d), pluviometría del sistema (Pms), y tiempo de riego (T) es semejante,
mientras que para gotas mayores de 3 mm la Ec/a es más sensible a la Pm y al
T.
- Los fabricantes de aspersores deberían suministrar información sobre el tama
ño de gota producido por cada combinación presión-boquilla.

II.4. LAS PERDIDAS DE AGUA POR EVAPORACION Y ARRASTRE.


Las pérdidas por evaporación y arrastre por el viento durante la aplicación de agua
en el riego por aspersión han sido estudiadas en numerosos trabajos de campo.
laboratorio y estudios analíticos, al no estar definidos en iguales términos y trabajar con
distinta precisión, los valores obtenidos son muy dispares. Así, para experiencia con
pluviómetros, las pérdidas se cuantifican entre el 2% y el 40% (principalmente entre el
10 y 20%), calculando las pérdidas por evaporación y arrastre como diferencia entre lo
emitido por los aspersores y lo recogido en los pluviómetros. Para estudios analísticos
y de laboratorio estas pérdidas se cuantifican entre 0,5% y 2%.
Heermannn y Kohl ( 1 980) dan el intervalo de pérdidas por evaporación y arrastre
entre 1-2% del agua descargada (límite 6%), dependiendo del tamaño de gota y las
condiciones atmosféricas en base a datos de diferentes autores.
Edling (1985) indica una rápida disminución de las pérdidas por evaporación y
arrastre para diámetros de gota por enci ma de 0,3 mm así como una alta dependencia de
estas pérdidas de la velocidad del viento y de la altura del aspersor sobre el suelo. Para
ello, establece un modelo matemático deducido al aplicar el principio de la cantidad de
movimiento a la gota durante su caída, a intervalos de tiempo de 0,001 s. Un resumen
de sus resultados aparece en las fig. 3-16 a 3-19.
Kohl y otros (1987) midieron las pérdidas por evaporación y arrastre en un lateral
de avance frontal equipado con dos tipos de toberas, utilizando un trazador químico
disuelto en el agua (ión potasio, añadiendo C1K al agua), analizando las concentraciones
mediante una unidad de absorción atómica.
Una tobera tenía un plato de choque liso y otra dentado, produciendo un intervalo
de tamaño de gotas para la primera de 0,3 a 2,4 mm y de 0,9 a 5,0 mm para la segunda,
cuando trabajan a presiones de 1 00 KPa. Como complemento del trabajo, calcularon las
pérdidas por evaporación mediante la ecuación de Kinzer y Gunn ( 1 95 1 ), que contempla
el proceso de transferencia de calor a la gota durante su caída libre en base a datos
climáticos y al tamaño de la gota, siendo esta una de las ecuaciones más precisas en estos
momentos a este respecto.
142 EL RIEGO POR ASPERSION

A Temp.aire 21,-490 D Compuesto í© KPA


O Compuesto 200KPA
• Temp.aire 32.229C • 9 gota 0 , 6 mm
o Temp.aire 35,00°C & (3 gota 0 , 3 mm
o Temp.aire 3?,78°C

- Elevación de la boquilla 3,66 m

Descarga- 0,731/s
boqu1lla^ 7,14 mm
H R= 20X
1ra del aire 32,2QC
(Compuesto, basado en
Khal Debeer 1983)

Diámetro original de la gota (mm) Elevación de la boquilla (m)

Fig. 3.16 Evaporación según el tamaño original Fig. 3. 17. Evaporación según
de gota para varias temperaturas la elevación de la boquilla,
del aire, en ausencia de viento en ausencia de viento

a Compuesto 50 KPA
0 Compuesto 200KPA a Compuesto SO KPA
• 9 gota 0,6 c Compuesto 200KPA
A 0 gota 0,3

Descarga= 0,731/s
0 boquilla= 7,14 mm
H R= 20%
Tra del aire 32,22C
(Compuesto, basado en
Khal Debeer 19B3)

Elevación de la boqu1lla (m) Elevación de la boquilla (m)

Fig. 3.18 Evaporación según la Fig. 3.19. Evaporación según la


elevación de la boquilla para elevación de la boquilla para
viento horizontal de 2,24 m/s viento horizontal de 8,94 m/s
perpendicular a la boquilla perpendicular a la boquilla

Los resultados de pérdidas por evaporación medidas y calculadas son los del
EL RIEGO POR ASPERSION 1 43

cuadro 3-2, apreciando un buen ajuste entre ambas. Las pérdidas se cifras entre 0,7 y
1 ,4% para las toberas con plato plano y entre 0,4 y 0,6% para las de plato dentado. De
estas pérdidas aproximadamente el 60% corresponden a evaporación y el 40% a arrastre
por el viento.

Cuadro 3-2. Pérdidas por evaporación medidas y calculadas para la tobera con
plato plano y dentado.
Prueba Plato de Tmp RH Velocidad del Evaporación Evaporación
n° la tobera °C % viento m/s media % calculada %
1 Plano 29 70 6,9 1,1 1,2
2 Plano 29 60 6,3 1,4 1,5
3 Plano 23 54 4.7 0.9 1,0
4 Plano 22 58 4.9 0.8 0,8
5 Plano 24 67 5.7 0.7 0,8
6 Dentado 21 71 6.8 0.4 0,1
7 Dentado 26 60 6.8 0,6 0,2
8 Dentado 30 67 9.7 0.6 0,2
9 Plano 27 72 5,9 0,6 0,5

A lo largo de los años, los problemas asociados con los dispositivos de recogida
de agua (pluviómetros) y los propios errores experimentales asociados al proceso de
medida han promovido la idea de que las pérdidas eran grandes, aunque en teoría, era
insuficiente la transferencia de energía a las gotas durante el vuelo como para evaporar
más de un 1-2% del agua descargada.
En cualquier caso el efecto de las pérdidas por evaporación en el proceso de
aplicación de agua por aspersión es pequeño en comparación con la distorsión de la
uniformidad de riego que produce el viento e incluso con los problemas de rotura de la
estructura por el impacto de la gota.

III.5. ACCION DEL VIENTO. ESPACIAMIENTO ENTRE ASPERSORES.


La velocidad y dirección son las principales características del viento que influyen
en el riego por aspersión.
La velocidad del viento se incrementa con la altura según una función logarítmica,
por lo que en el diseño del sistema el aspersor se colocará lo más bajo posible según la
altura de los cultivos a regar. Esta es también la razón por la que el ángulo de descarga
de la mayor parte de los aspersores agrícola es de 25° a 27° en lugar de los 32° que sería
el ángulo ideal en ausencia de viento (Heermann y Kohl 1980).
Otra característica a considerar en el manejo del sistema es la frecuente reducción
de la velocidad del viento por la noche. Esto aconsejaría alternar el riego diurno y
nocturno de cada zona para aumentar la uniformidad de reparto acumulada de varios
riegos.
El espaciamiento entre aspersores es uno de los aspectos fundamentales en el
diseño del sistema. Heerman y Kohl ( 1 980) indican, según recomendaciones de Strong
144 EL RIEGO POR ASPERSION

( 1 96 1 ), separaciones del 60% del diámetro efectivo del aspersor para marcos cuadrados
o en triángulo y el 40% y 75% para marcos rectangulares, en condiciones de vientos poco
intensos (menores de 2 m/s.). Este espaciamiento debe reducirse, de forma orientativa.
según la velocidad del viento:

% de reducción velocidad viento (m/s.)


10-12 4-6
18-20 8-9
25-30 10-11

Strong ( 1961 ) define como diámetro efectivo el 95% del diámetro mojado para
aspersores con dos boquillas y el 90% de este para aspersores con una boquilla.

Los laterales en movimiento, ya sean pivot o de avance frontal, tienen ventajas


sobre los sistemas estacionarios en cuanto a las condiciones de viento:
- El lateral ocupa infinitas posiciones en su recorrido.
- El espaciamiento de aspersores en la lateral es bastante pequeño.
Una desventaja es que los aspersores se sitúan más altos respecto a la superficie
del suelo en comparación con los sistemas estacionarios por lo que les afectará más la
velocidad del viento.
En el cuadro 3-3 se indican los valores del coeficiente de uniformidad (CU)
obtenidos por Pair, Hart, Heermann y Shearer con equipos pivot y laterales de avance
frontal, para varias velocidades del viento.
El principal efecto del viento en este tipo de laterales es cambiar la superficie
mojada. Así cuando el viento sopla hacia el centro pivot en la dirección del lateral, el
área mojada disminuye alrededor de un 17% mientras que cuando sopla hacia el
extremo, el área mojada crece alrededor de 19% (von Bernuht 1983).

Cuadro 3-3. Coeficientes de uniformidad para laterales autodesplazables


Velocidad viento Dirección del CU Fuente
(m/s.) viento (%)
Sitema pivot 3.2 81 Pair 1968
2.2 86 Pair 1968
4.5 so Pair 1975
2.3 71 Pair 1975
1.6 86 Pair 1975
3.7 SO Pair 1975
1.3 SI Pair 1975
(),() NO 89 Hart y Heermann (1976)
9,0 270 91 Hart y Heermann (1976)
9.0 90 so Hart y Heermann (1976)
9.0 0 89 Hart y Heermann (1976)
EL RIEGO POR ASPERSION 145

Velocidad viento Dirección del CU Fuente


(m/s.) viento (%)
Lateral de 2,7 - 89 Pair 1968
avance frontal 1.4 - 89 Pair 1968
1,3 - 89 Pair 1968
2.3 0 82 Shearer 1971
2» 7? 92 Shearer 1971
2.2 75 88 Shearer 1971
1,8 90 93 Shearer 1971
1,6 90 92 Shearer 1971

Nota- el ángulo 0° corresponde a una dirección perpendicular al lateral.


Fuente JENSEN, M.E., 1980.

III.6. EL COMPORTAMIENTO DE LA APLICACION DE AGUA EN


BASE A MODELOS DE SIMULACION DE RIEGOS Y EXPERIENCIAS DE
CAMPO.
Se pretende exponer aquí los resultados de algunos trabajos de investigación que
nos parecen de interés en cuanto a la previsión del comportamiento del riego por
aspersión bajo distintas condiciones de viento.
En base al modelo de von Bernuth (1984) de distribución del tamaño de gotas,
Vories (1986-1987) desarrolló un modelo de simulación con ordenador que estima el
funcionamiento de un sistema de riego por aspersión estacionario y que predice la
respuesta del sistema según la velocidad y dirección del viento, espaciamiento entre
aspersores, presión de funcionamiento y tamaño de boquillas.
La uniformidad de distribución de agua en el campo es uno de los principales
factores que caracterizan el funcionamiento del sistema de riego. Uno de los parámetros
más extendidos para cuantificarla es el Coeficiente de Uniformidad de Christiansen
(CU), obtenido en base a una serie de pluviómetros localizados en el campo y definido
como
CU = (1- SlCi-Ml)
nM
siendo:
M la media de las Ci cantidades recogidas por los n pluviómetros dispuestos en
la prueba.
Valores bajos del CU suelen indicar una incorrecta combinación del aspersor con
las boquillas, presión de trabajo y marco de riego.
Dada la gran influencia del viento sobre la uniformidad de riego, parece intere
sante poder disponer de un procedimiento de simulación de riego que tenga en cuenta
la acción del viento y que sirva de ayuda en la toma de decisiones para el diseño del
sistema. Es precisamente por eso que nos parece interesante comentar con cierto
detenimiento este trabajo de Vories (1986) y otros parecidos, por aportar una serie de
recomendaciones prácticas interesantes en base al conocimiento del proceso de aplica
l46 EL RIEGO POR ASPERSION

ción de agua del aspersor.


Se han realizado numerosos trabajos sobre la uniformidad de reparto en riego por
aspersión pero suele haber desacuerdo en las conclusiones. La forma geométrica del
espaciamiento suele ser uno de los aspectos con mayores discrepancias. Algunos
trabajos recomiendan los marcos triangulares mientras que otros indican que no existen
ventajas significativas entre estos marcos y los rectangulares (Solomón l978).
Sí parece haber unanimidad en la disminución del CU al aumentar la velocidad del
viento. En este hecho intervienen además: el aumento del radio mojado a sotavento y
la disminución a barlovento y la rotura del chorro en gotas más cerca de la boquilla
(sobre todo a barlovento) por la mayor diferencia de velocidad entre el chorro y el aire
que lo circunda. Este último hecho acorta el camino recorrido por la gota desde el
boquilla hasta el suelo al haberse formado antes y parece indicar un mayor incremento
del radio mojado a sotavento que la disminución a barlovento, confirmando lo indicado
por Christiansen (l942) y otros.
El efecto de la dirección del viento sobre la Uniformidad de riego, cuando se trata
de marcos rectangulares, es otro de los puntos donde suele haber más discrepancias. Así,
mientras la recomendación clásica es colocar los marcos de forma que el viento sople
en la dirección del mayor espaciamiento, Vories (l986) (y según indica, también
Solomón l 978 y l 985 en comunicación personal) mantienen que se consigue mejor CU
cuando el viento sopla paralelo al menor espaciamiento.
Los resultados del trabajo de Vories y otros (l986) que se van a comentar
corresponden a la aplicación de la metodología de simulación de riegos propuesta por
ellos en base a las curvas de distribución pluviométricas obtenidas por von Bernuth
(l984) mediante ensayos con un aspersor. Nelson, modelo F-33, en condiciones de
viento nulo y alta humedad relativa, realizados según la norma ASAE Standar S 398 T
(ASAE, l984), situando el aspersor l m. por encima del borde superior de los
pluviómetros.
El aspersor tenía un ángulo de descarga de 25° y se probó con boquillas de diámetro
3,l8 mm. (l/8"), 3,57 mm. (9/64"), 3,97 mm. (5/32") y 4,37 mm. (l l/64") a presión de
400 KPa (4 Kg/cm2), obteniendo las curvas de distribución pluviométrica de la fig. 3"
20. La boquilla de diámetro 3,97 mm. se probó además a 300 y 500 KPa (3 y 5 Kg/cm2).

J ",
i '
2 ',:
X\
Fig. 3-20. Curvas de distribución pluviométrica del aspersor para 4 diámetros de
boquillas, trabajando a 400 KPa.

Los resultados que se van a comentar pueden tener alguna diferencia con los que
EL RIEGO POR ASPERSION 147

se obtendría en condiciones reales de campo dado que se han realizado algunas


simplificaciones, habiendo supuesto además constante la velocidad y dirección del
viento para cada situación analizada, lo que conduce a resultados de CU inferiores a los
de campo, ya que las ligeras variaciones del viento en el campo incrementan el CU. De
todas formas estos resultados pueden ser muy útiles para darnos unas pautas de
comportamiento del sistema de riego, aunque algunas conclusiones que chocan con lo
que podría esperarse deban ser contrastadas en campo.
Teniendo en cuenta la interrelación existente entre: tamaño de boquilla, presión
y marco de riego, se van a analizar los resultados haciendo variar cada una de ellas.
La repercusión sobre el CU del tamaño de la boquilla, para distintas velocidades
de viento paralelo al lado mayor, en marco 12x18 mxm, se recoge en la fig. 3-2 1 , donde
se observa un comportamiento semejante para los distintos tamaños de boquilla excepto
para el mayor (4,37 mm.). Los menores CU para vientos bajos con esta boquilla pueden
explicarse por la forma de la curva de distribución pluviométrica en la ftg. 3-20, y el
hecho de que el CU sea menos afectado por el viento puede deberse al mayor tamaño
de gota que se obtiene con el mayor diámetro de boquilla.
El efecto de la presión sobre el CU para distintas velocidades de viento paralelo
al lado mayor, en marco 12 x 18 mxm y con diámetro de boquilla 3,97 mm, se muestra
en la fig. 3-22. En ella se observa un menor CU para la presión de 300 KPa, pero las
diferencias disminuyen conforme la velocidad del viento aumenta. Además, se aprecia
un empeoramiento del CU para presiones muy altas (500 KPa). Las razones que
justifican este comportamiento están relacionadas con el hecho de que la mayor presión
aumenta la velocidad inicial de la gota, resultando una mayor distancia de vuelo, pero
también produce mayor proporción de gota pequeña, la cual es más afectada por el
viento y por eso el CU disminuye más deprisa con el viento para las presiones más altas.
Vories (1986) indica además que para marco 15x18 mxm desaparecen gran parte de
estas diferencias, teniendo un comportamiento semejante las tres presiones.

Velocidad del viento (m/s) Velocidad del viento (m/s)

Fig. 3.21. CU según la velocidad del Fig. 3.22. CU según la velocidad del
viento para cuatro diámetros viento para tres presiones y
de boquilla, a presión de 400 marco 12x18 m2, con viento
KPa, en marco 1 2 x 1 8 m2 paralelo al mayor espaciamiento
148 EL RIEGO POR ASPERSION

La influencia del marco de riego en el CU se muestra en la fig. 3-23 para distintas


velocidades de viento paralelo al mayor espaciamiento. En primer lugar, destaca el
mayor CU del marco 12x12 mxm y la escasa repercusión que tiene la acción del viento
en este marco. Se observa también la disminución del CU al aumentar el marco, y el
diferente comportamiento entre los dos gráficos se debe a la repercusión de la dirección
del viento, disminuyendo más rápidamente el CU al aumentar el espaciamiento en la
dirección del viento.
Los valores del CU para una boquilla de diámetro 3,97 mm, trabajando a 400 KPa
en marcos rectangulares y triangulares, se recogen en el cuadro 3-4, observándose
pequeñas diferencias entre ambas disposiciones excepto para el marco 18x18 mxm
donde la disposición en triángulo da un CU algo menor. Estos resultados se ven
confirmados por Fukui (1980), que aplicando una metodología parecida obtiene los
resultados de la fig. 3-24.

Veloc1dad del v1enta Cm/sl Velocidad del v1ento (m/s)

Fig. 3.23. Variación del CU con la velocidad de viento para varios marcos
rectangulares, con boquilla de diámetro 3,97 mm, a 400 KPa, para con viento paralelo
al mayor espaciamiento.

Cuadro 3-4. Valores del CU para varios marcos, rectangulares y triangulares, y


velocidades de viento, con boquilla de diámetro 3,97 mm. a 400 KPa.
Velocidad del Coeficiente de Uniformidad de Christiansen %
viento Espaciamiento (m)
a 2 m (m/s) 12 x 12 12x15 12x18 18 x 18
Rect. Tri. Rect. Tri. Rect. Tri. Rect. Tri.
0 91 93 84 86 86 87 82 78
1 92 93 84 86 86 87 82 77
2 92 92 84 85 86 86 81 76
3 92 92 82 83 84 84 79 75
4 91 92 81 82 81 82 77 73
5 91 92 80 80 79 79 74 70
6 89 91 78 79 76 76 71 66
7 89 90 76 77 73 73 69 63
86 88 75 7d 70 70 66 60
EL RIEGO POR ASPERSION l49

Aspersor: 60F3 Pu1verización: 7mm marco en cuadrado


Boquil1as: 0 8,8+4,8 mm Velocidad viento:
Ángulo descarga: 272 0-O.lm/s
A1tura aspersor: l , 1m Humedad relativa:
70-80%
Temperatura del
aire: 27-309C

¿*K)KHa
29¿kPa

5 10 í5
Distancia desde e1 aspersor (m)

Marco en triángulo.
20 2¿ 2S 32 36 ¿0
Espaciamiento entre laterales (m)

(B)
Fig. 3-24. ( A) Curva de distribución pluviométrica del aspersor a presiones de 294
y 490 KPa. (B) Relación entre el CU y el marco de riego en cuadro o en triángulo

El efecto de la dirección del viento sobre el CU aparece en la fig. 3-25. para el


marco l 2 x l 8 mxm, con boquilla de diámetro 3,97 mm y una presión de 400 KPa. Antes
de analizar estos resultados es preciso indicar que. como era de esperar, cuando las dos
dimensiones del marco se aproximan, la diferencia entre las distintas orientaciones se
acortan, desapareciendo prácticamente para marcos cuadrados.

Velocidad del viento ("VsJ

Fig. 3.25. Variación del CU con la velocidad del viento para cinco direcciones de
viento en marco l 2 m x l 8 m, con boquilla de diámetro 3.97 mm y a presión de 400 KPa.

La recomendación que se desprende de la fig. 3-25 es orientar la dirección de los


vientos dominantes perpendicularmente al mayor espaciamiento entre aspersores al
150 EL RIEGO POR ASPERSION

obtenerse mayor CU. Esta recomendación, que se aclara en la fig. 3-26, contrasta con
la recomendación clásica que es precisamente la contraria, es decir, situar el menor
espaciamiento entre aspersores perpendicularmente a la dirección de los vientos
dominantes. El dilema puede resolverse realizando ensayos de campo para ambas
situaciones.

Distancia perpendicular al lateral (m) Distancia perpendicular al lateral (m)

Fig. 3-26. Curvas adimensionales de pluviometría constante en el reparto de agua


a marco 1 2 x 1 8 m2 de 4 aspersores, con boquilla de diámetro 3,97 mm, trabajando a 400
KPa, con viento de 8 m/s según dos direcciones

Por último, indicar que los principales inconvenientes que presenta el modelo que
ha servido de base a estos resultados, según los autores, son:
a) Necesitar una estimación exacta de la distribución del tamaño de gotas que per
mita corregir la distribución por el modelo.
b) Excesivo tiempo de ordenador para resolver el modelo.
c) Ajustar los supuestos realizados sobre la rotura del chorro y el coeficiente de
resistencia de la gota en el aire.
Una buena ayuda puede venir de la utilización de un sistema computerizado de
adquisición de datos que emplee un sensor láser para obtener una información precisa
de la distribución del tamaño de gotas de un aspersor. De cualquier forma, la mejora del
modelo pasa por un mejor entendimiento del proceso aerodinámico de la aplicación del
agua por el aspersor.
Como complemento de lo hasta ahora expuesto, en la segunda parte de esta
publicación se presentan los resultados de las experiencias realizadas por nosotros, que
están en la misma línea de las anteriormente comentadas.

III.7. BIBLIOGRAFÍA.
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Agricultural Engineering Research. 10 (4): 314-321.
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EL RIEGO POR ASPERSION 151

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3 CHRISTIANSEN, J. (1942). Irrigation by sprinklin. Calf. Agric. Exp. Stn. B-
670. Berkeley C.A. 94720 pp. 1 10-1 16.
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10 KOHL, K.D.; KOHL, R.A. y De BOER, J. (1987). Measurement of low
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1 1 SOLOMON, K. ( 1 978). Irrigation uniformity: significance and measurement.
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1 2 SOLOMON, K.; KINCAID, D. and BEZDEK, J. ( 1 985). Drop sice distribution
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13 STILLMUNKES, R. y JAMES, L. (1982). Impact energy water droplests
from irrigation sprinklers. Transactions of the ASAE 25 (1): 130-133.
14 STRONG. W.C. (1961) Advanced irrigation design. Agrica and irrigation,
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Rhodesia. pp. 242-246.
1 5 Von BERNUTH, R. y GILLEY, J. ( 1 984). Sprinkler droplet size distribution
estimation from single leg test data. Transaction of ASAE 27 (5) 1435-1441.
16 VORIES,E. Von BERNUTH,R.( 1986). Single nozzle sprinkler performance
in wind. Transactions of the ASAE 29 (5) 1325, 1330.
17 VORIES, E.; von BERNUTH, R. y MICHELSON, R. (1987). Simulating
sprinkler performance in wind. Journal of Irrigation and Drainage Engineering. 113(1):
119,130.
CAPITULO IV
SISTEMAS AUTOPROPULSADOS DE RIEGO
POR ASPERSIÓN
1NDICE CAPITULO IV

Página
IV. 1. Introducción 157
IV.2. Mecanización del riego. Las máquinas de regar 157
IV.2.1. Desplazamiento de un aspersor de gran tamaño 157
IV.2.2. Alas autodesplazables 158
IV.2. 3. Situación actual y su previsible evolución 159
IV.3. Los cañones de riego 160
IV. 3.1. Los cañones 164
IV. 3. 2. Mecanismos de propulsión 166
IV.3.3. Mecanismos de funcionamiento, control y seguridad .... 169
IV. 3.4. Las mangueras 170
IV.3.5. Condiciones de funcionamiento 171
IV.3.6. Alas sobre carro 177
IV.3.7. Diseño y cálculo del riego con cañones 1 77
IV.4. El pivot o pivote: Descripción del equipo 184
IV.4.1. El centro pivote 185
IV.4.2. El lateral 187
IV.4.3. Sistemas de propulsión 187
IV.4.4. La tubería portaemisores 1 87
IV.4.5. Sistema eléctrico. Automatismos 189
IV.4.6. El alineamiento 189
IV.4.7. Los emisores 192
IV.4.8. Sistemas de esquina 194
IV.4.9. Modelos trasladables 195
IV. 5. Características del riego con pivot 196
IV.5.1. Variación del caudal emitido y la pluviometría a lo largo
del lateral 196
IV.5. 2. Uniformidad de riego con equipos pivot 199
IV.6. Ahorro energético con los sistemas de baja presión 200
IV.7. Limitaciones en la utilización de los equipos pivot 202
IV.7.1. La topografía del terreno 203
IV.7.2. La naturaleza del suelo 203
IV. 8. Comportamiento hidráulico 207
IV.9. El cálculo de un equipo pivot 209
IV. 10. Lateral de avance frontal. Descripción del equipo 216
IV. 10.1. La toma de agua y energía 216
IV.10.2. El alineamiento 219
IV. 10.3. La ejecución del riego 220
IV.l 1. Bibliografía 221
EL RIEGO POR ASPERSION 1 57

IV.l. INTRODUCCION.
Después de varios milenios de tradición, las técnicas de riego en España se han
transformado radicalmente en las tres últimas décadas, desarrollándose fundamental
mente los sistemas de aspersión y riego localizado, que han ido principalmente a
constituir los nuevos regadíos, más que a sustituir a los ya existentes de riego por
superficie. Los avances tecnológicos han ido a aumentar la productividad y a mejorar
la eficiencia en el uso del agua al convertirse en un recurso vital cada vez más escaso.
Centrándonos en el riego por aspersión, parece necesario recordar la clasificación
establecida en el Capítulo 1 1 para los sistemas de aspersión agrupándolos en dos grandes
familias: los sistemas estacionarios, que riegan en una posición fija, y los de desplaza
miento continuo mientras riegan (máquinas de riego). A estos últimos será a los que
hagamos referencia en este capítulo.

IV.2. MECANIZACION DEL RIEGO. LAS MAQUINAS DE REGAR.


La mecanización del riego por aspersión se inicia con el aspersor y continua con
el transporte de los elementos de riego, desembocando en las máquinas que riegan
mientras se desplazan. Estas pueden agruparse en dos grandes familias: una con
desplazamiento de un aspersor de gran tamaño ("cañones viajeros" y "enrolladores") y
otra con desplazamiento de alas de riego como es el caso de los "pivot o pivotes" y los
"'laterales de avance frontal".
La pluviometría del riego ya no está determinada únicamente por el caudal de
descarga instantáneo (función de la presión, diámetro de salida y disposición de los
emisores) sino que depende además de la velocidad de avance.
Para zonas áridas y semiáridas, las máquinas que forman la segunda familia
resultan más adecuadas por estar más ligadas a la parcela, al necesitar gran número de
horas de funcionamiento para satisfacer las necesidades hídricas de los cultivos.

IV.2.1. Desplazamiento de un aspersor de gran tamaño.


Las dos máquinas de la primera familia riegan normalmente un sector circular,
hacia atrás para no apoyarse en suelo mojado, y su principal característica es su
movilidad.
Son muy adecuadas para climas húmedos o semihúmedos, donde se necesitan
riegos de apoyo, mojando bandas de hasta 130 m de anchura. Sus principales incon
venientes son la elevada presión de trabajo (400-1000 KPa ó 4-10 Kg/cm2), y el gran
tamaño de gota (que puede erosionar el suelo y dañar la planta), además de ser más
afectadas por el viento dada la altura de la trayectoria de las gotas. Recientemente están
apareciendo algunos diseños que tratan de bajar la presión de trabajo (300-400 KPa) y
reducir el tamaño de gota, a expensas de un menor alcance (40-50 m).
Los "cañones viajeros" son básicamente carros dotados de un cañón, que arrastran
una manguera flexible conectada a un hidrante, y se mueven mientras riegan guiados por
un cable firmemente anclado en el otro extremo de la parcela. Algunos están dotados de
un tambor, que accionado por la toma de fuerza del tractor, o por otros medios, permite
enrollar la manguera una vez vaciada de agua.
158 EL RIEGO POR ASPERSION

El cañón se coloca en un extremo de la parcela y la manguera se extiende, con


ayuda de un tractor, hasta conectarse al hidrante situado en el centro de la parcela. La
manguera debe tener una curva suave junto al carro que soporta el cañón para que, al ser
arrastrada por este, no se arrugue o se torsione y corte el flujo de agua.
El carro se mueve gracias a un "motor hidráulico", de émbolo o de turbina, por el
que pasa parte del caudal que recibe el cañón y se encarga de ir enrollando el cable guía,
lo que le permite desplazarse. Algunos modelos pueden llevar un motor de explosión
que produce el enrollamiento del cable.
Los "enrolladores" consisten esencialmente en un "carrete o tambor" en el que
pueden enrollarse de 200 a 400 m de tubería de polietileno, que se estira con ayuda de
un tractor, y en su extremo lleva un patín con un cañón. El carrete gira, normalmente
accionado por una turbina o un fuelle hidráulico alimentados por una fracción del
caudal, y va recogiendo el cañón mientras riega. Un inconveniente adicional de estas
máquinas es que la velocidad de avance del cañón puede ser irregular sino se corrige la
velocidad de giro del tambor, por variar el diámetro del carrete donde se va enrollando
la tubería, o por la variación del peso de la manguera arrastrada, lo que altera la
uniformidad del riego.

IV.2.2. Alas autodesplazables.


Las dos máquinas que constituyen la familia de las alas autodesplazables tienen
una concepción mecánica muy semejante pero su diseño hidráulico es completamente
diferente, presentando en ambos casos ventajas e inconvenientes.
Frente al "lateral de avance fronial", el "pivot" tiene algunas ventajas como: la
toma de agua y energía fijas, que minimiza la intervención del regante gracias a los
automatismos que regulan el riego prácticamente sin problemas. Sus principales
desventajas son: la mayor presión de funcionamiento (por tener más pérdidas de carga
en la tubería), la elevada pluviometría en el extremo (que puede limitar su uso) y la
superficie que deja sin regar al no ser circular la forma general de las parcelas (un 2 1 %
en el caso de la parcela cuadrada, además del área ocupada por la huella de las ruedas
que es algo más del \% del círculo regado).
Por su parte, el "lateral de avance frontal" tiene frente al "pivot" una pluviometría
constante e inferior a la que ese tiene en su extremo. Esto origina menores pérdidas de
carga y la posibilidad de alcanzar mayor uniformidad de reparto de agua y de utilizar la
baja presión. Por otra parte, el área regada en parcelas cuadradas o rectangulares es del
95% (se pierde alguna superficie por la huella de las ruedas y la torre principal). Como
inconvenientes están sus mayores dificultades de instalación y funcionamiento al ser
móviles la toma de agua y la energía, careciendo de puntos fijos que facilitan el
alineamiento. A esto hay que añadir las mayores dificultades de manejo ya que, al llegar
al extremo de parcela, tiene que volver sin regar o aplicando nuevamente agua a la zona
recién regada.
Por último indicar que este tipo de máquinas parece que han llegado a su plenitud
de concepción y desarrollo, evolucionando, como toda máquina ya lograda, en la mejora
de rendimientos tales como: la transmisión por planetarios en lugar de por tornillo sin
fín (por necesitar motores de 0'5 CV en lugar de 1 ó 3/4 CV), buscar emisores que
EL RIEGO POR ASPERSION 159

trabajen a baja presión y tengan gran alcance, con tamaño de gota adecuado, etc.
Según Arenillas (1987) esta unidad básica de riego (lateral autopropulsado) se
presenta como el germen de la máquina universal para el regadío ("ala de trabajo") a la
que se pueden acoplar cabezales para cosechar algodón, hortalizas, cereales, etc.. o para
segar y recoger forrajes. De esta manera la maquinaria agrícola en el regadío quedaría
reducida al "ala de trabajo" y a las "máquinas de laboreo" (el tractor y sus aperos, con
mayor demanda de potencia) (Fig. 4-1).

HORmEIZflS
FORRAJE

AU30DOT1

^:rS^K' J'll
Fuente: Arenillas 1987.
Fig. 4. 1 . Ala de trabajo

IV.2.3. Situación actual y su previsible evolución.


Variantes de las cuatro soluciones apuntadas mantienen un equilibrio distinto
según las condiciones de cada país, la estructura de la propiedad, las disponibilidades
de agua, etc.
En todos los casos la tendencia es a reducir la presión de trabajo.
Para adaptarse a las parcelas con formas más irregularidades, los pivot y laterales
de avance frontal tienden a reducir su tamaño y a tener más movilidad (Fig. 4-2).
En los cañones, para reducir la presión, la solución se ha orientado hacia una
tubería, sostenida también en un "cano", en la que se montan aspersores o difusores
(Fig. 4-3). Nos encontramos también ante un ala de riego, pero más pequeña, que es
remolcada por el tambor en el caso de los "enrolladores" o arrastrada por un cable en el
caso de los "cañones viajeros", pudiendo incluso ser autopropulsada.
Se llega pues en todos los casos al ala de riego móvil, que se diferencia de unos
l60 EL RIEGO POR ASPERSION

sistemas a otros en los elementos motores y en el tamaño.

IV.3. LOS CAÑÓNES DE RIEGO.


Este sistema de riego utiliza aspersores rotativos de gran tamaño (cañones) que
trabajan a alta presión y mojan grandes superficies.
Lo más frecuente es que estos cañones se monten sobre carros o patines,
adaptables a distintas anchuras y alturas según lo requiera el cultivo, que se desplazan
a lo largo del campo mientras riegan, habiendo adquirido gran difusión en los últimos
años dado su relativo bajo coste por hectárea regada y la escasa necesidad de mano de
obra.

La combinación con e
pivot permite de regar
meior las parcelas irre
gulares

Fig. 4-2. Alas autopropulsadas desplazables. con avance frontal o en círculo, para
longitud máxima de unos 400 m.
EL RIEGO POR ASPERSION l6l

¿=TRASLADO

Fig. 4-2. Alas autopropulsadas desplazables, con avance frontal o en círculo, para
longitud máxima de unos 400 m. (continuación)

• Equipos autopropuIsados arrastrados por TRAC.


• Presión de trabajo: 1,5 Atm.

Ancho total oe riego (ent, 2 brazos) 90


Caudal longmJd Superficie
PesolXgJ

I tn«3/h recorrido (ml regada 1Hal

Ancho total de riego (ent, 2 br2zos) 60 r


^rV-^j 70
hasta
300
V75 980/1650

Caudal longmJrJ Supí,oe


Fcso 1Kg1
recorrido (m' regada IHal

hasta
45 0'8 400/1100
200

Ancho total de riego (ent, 2 brazos). 40 m


Caudal LoncmJd
Peso
enm3/h recorrido M regada 1Hal

Por cada
25 s/Trac 100m 130
iTCJA,! - 0 3 Ha
Ancho total ae nego (ent, 2 brazos) 30 m

Fig. 4-3. Ala de riego remolcada


162 EL RIEGO POR ASPERSION

Estos cañones trabajan normalmente a presiones de 400 a 1000 KPa (4-10 Kg/
cm2), con descargas de 20 a 1 70 mVh, y pueden regar bandas de más de 1 00 m de ancho
por 500 m de largo (5 ha) en una postura. La pluviometría suele variar entre 5 y 35 mm/
h.
Como ya se ha indicado en el apartado anterior existen básicamente dos máquinas
con cañones móviles: los "cañones viajeros" y los "enrolladores", habiéndose desarro
llado en Europa mucho más estos últimos por ser más cómodos de manejar y necesitar
menos mano de obra para su funcionamiento.
Los "cañones viajeros" consisten en un cañón montado sobre un carro que se
desplaza con ayuda de un cable, y es alimentado por una manguera flexible arrastrada
detrás del carro, estando el otro extremo unido permanentemente a un hidrante.
Una disposición tipo de este sistema es la Fig. 4-4, donde una tubería principal
enterrada y con hidrantes cruza por el centro de la parcela, pudiendo así regar bandas de
400 m desde un mismo hidrante con mangueras de unos 200 m. El carro con el cañón
se coloca en un extremo de la parcela conectado a la manguera flexible, que llevará una
curva suave para que no se arrugue o torsione y corte el flujo de agua, y en el otro extremo
de la parcela se ancla firmemente un cable de acero previamente desenrollado desde el
carro. Este, se mueve al irse enrollando el cable en un tambor alojado en él, que gira al
ser accionado por un pistón o una turbina alimentada por una parte del caudal que llega
al cañón.
Estas máquinas se suelen desplazar a velocidades entre 1 0 y 50 m/h, disminuyendo
la dosis de riego conforme aumenta esta velocidad. Cuando el carro llega al extremo,
se para automáticamente, pudiendo parar también la bomba o cerrar el paso de agua al
cañón.
Para el cambio de posición de la máquina y de la manguera una persona, con ayuda
de un tractor, puede tardar aproximadamente de 1 a 1 '5 h.
Los "enrolladores" constan de un cañón colocado sobre un carro o patín con
ruedas, de anchura y altura variables, que es arrastrado por la propia manguera flexible
de polietileno por la que recibe el agua a presión. La manguera se enrolla en un tambor
que es accionado por la propia corriente de agua a través de un mecanismo de turbina
o de fuelle hidráulico (Figs. 4-5 y 4-6).
Una disposición típica de este sistema de riego es la de la Fig. 4-7., que, con una
tubería principal enterrada por el centro de la parcela, permite estacionar la máquina
junto a ella y conectarla a un hidrante. Para efectuar el riego se desenrolla la manguera
tirando del carro portacañón con ayuda de un tractor hasta situarlo junto al borde de la
parcela, tras lo cual puede comenzar el riego. Una vez realizado el enrollamiento de la
manguera, y finalizado el riego de esa banda, se gira la máquina 180° y se repite la
operación, pudiendo regar una nueva banda. Para realizar otro riego más, es preciso
desplazar la máquina la distancia adecuada para regar una nueva banda paralela a la
primera que tenga solape con ella.
Tras el planteamiento general de estos sistemas se realiza una descripción más
detallada de sus principales componentes, haciendo referencia sobre todo a los
"enrolladores" por ser de más amplia utilización en Europa.
EL RIEGO POR ASPERSION 163

Anclaje

cable.

Tubería principal

Manguera

^
Carro con Zona regada
cañón

Fig. 4-4. Disposición típica de una parcela regada con un cañón viajero

Carro y cañón

Fig. 4-7. Disposición típica de un riego con enrollador


164 EL RIEGO POR ASPERSION

11 - CABLE DE LEVANTAM.ENTO
24 - CREMALLERA

-Ara^a AUTOMATICA
AUTOMATIOUÍ

BRAZO -MOTOR

FUELLE HIDRAULICO

5 - CHAVETA AMT1RRETROCESO

2 - ARTICULACIÓN DE PIERNA 16 -CHAVETA -MOTOR

21 - SEPARADOR

ANILLO DE ENGANCHE

LL7

19 CADENILLA DE SEGURIOAD

25 CHAVETA DE BLOQUEO

6 - BARRA DE DESENHOLLAMENTO ' BRIOA DE ACOPLAMIENTO T

1 - APARTADOR DE CULTTVO

Fig. 4-5. Vista del lado izquierdo de un enrollador (Fuente Irrifrance)

» ROLEA DE ExTREMRDAD

2S • GRÚA ■ P0RTICO

35 TORNO DE MANO
DE LEVANTAMIENTO
TORNO DE MANO DE JABALCON
(UNOS MODELOS I
34 -FRENO DE BOBINA

Fig. 4.6. Vista del lado derecho de un enrollador

IV.3.1. Los Cañones.


Son grandes aspersores giratorios, de construcción robusta para resistir los
esfuerzos que originan el elevado caudal descargado y la presión de trabajo, pudiendo
ser de brazo oscilante o de turbina. En cualquier caso, van dotados de los mecanismos
necesarios para que puedan funcionar en forma sectorial, cubriendo normalmente
sectores de 200 a 220°.
EL RIEGO POR ASPERSION 1 65

Los de brazo oscilante (Fig. 4-8.), que pueden hacerlo sobre un eje horizontal o
vertical, suelen tardar de 2 a 5 min por revolución y avanzan a pequeños saltos,
regresando normalmente de forma rápida a su posición inicial cuando funcionan como
sectoriales. También los hay que giran a igual velocidad en ambos sentidos, utilizando
dos brazos de funcionamiento alternativo u otro sistema que cambie la orientación de
la "cuchara" del extremo del brazo donde incide el chorro.
Los de turbina siempre giran a igual velocidad en ambos sentidos. El chorro
principal, o uno secundario, incide sobre los álabes de una pequeña turbina que
transmite su giro al aspersor por medio de un mecanismo de cremallera y piñón (Fig. 4-
9.). La reversibilidad del giro se consigue haciendo oscilar la turbina de manera que el
chorro incidente origine el giro de la misma en sentido contrario, o con otro mecanismo
similar.
Las boquillas pueden ser cónicas (de plástico o metálicas) o de anillas (Fig. 4-10.),
en cuyo caso se produce mayor distorsión del chorro, rompiendo antes en gotas y
disminuyendo el alcance. No obstante, las anillas tienen la ventaja de un fácil intercam
bio y una buena rotura de chorro a baja presión, a parte de resultar más baratas.
A la salida de la boquilla suelen llevar un "rompechorro", que interrumpe
parcialmente el chorro y facilita su pulverización en gotas, pudiendo ser regulable en
cuanto al grado de obstrucción, incluso con actuación periódica si es guiado por una leva
o mecanismo similar. Esto permite, juntamente con la rotura de chorro que produce el
brazo oscilante, repartir suficiente agua en las proximidades del cañón.
El tubo del cañón suele l1evar unos álabes fijos para encauzar las líneas de corriente
del fluido (Fig. 4-10) y conseguir un chorro más compacto que tiene mayor alcance.

Cuchara propulsora brazo oscüante

Freno de control de
la velocidad de giro

Tope del sector


de riego
brazo de
regreso rápido

Tope del
sector de riego

Fig. 4.8. Cañón de brazo oscilante


166 EL RIEGO POR ASPERSION

boquilla
Tubería y caja principal
de cambios

manómetro

boquilla
de turbina eje motor
O
rotación de la
turbina Dará cambiar
sentido de qiro Fig.4.9. Cañón de turbina

Fig. 4-9. Cañón de turbina

Fig. 4-10. (a) Boquillas cónicas o de anillas, (b) Alabes encauzadores de las líneas
de corriente.

Los diámetros de boquillas varían normalmente entre 1 2 y 40 mm, los ángulos de


descarga del chorro entre 1 5o y 32° aunque los más recomendables suelen ser entre 2 1 °
y 25°. Los ángulos menores tienen poco alcance y los mayores son más afectados por
el viento. Existen también cañones de riego de ángulo variable entre 15° y 45°.

IV.3.2. Mecanismos de propulsión.


Aunque los cañones de riego pueden moverse propulsados por un motor de
explosión o por la toma de fuerza del tractor, lo más frecuente es que lleven un motor
hidráulico accionado por la propia corriente de agua, existiendo dos variantes: de pistón
o fuelle y de turbina.

A) Mecanismos de fuelle hidráulico.


Los mecanismos de pistón han sido prácticamente abandonados por su rápido
EL RIEGO POR ASPERSION 1 67

deterioro si el agua lleva arena, habiendo sido sustituidos por los de fuelle, que, con un
funcionamiento semejante, no presentan ese problema.
El fuelle se expande por acción de la presión del agua en su interior y se contrae
por la acción de un muelle exterior que lo comprime al conectar la cámara interna con
la atmósfera. El movimiento alternativo origina el giro del tambor a través de un
mecanismo de trinquete (Fig. 4-11).
El fuelle consume una pequeña parte del agua de riego (2 a 5%) pero no introduce
ninguna pérdida de carga o disminución de presión en el flujo principal.
La velocidad de giro del tambor, y por tanto la de desplazamiento del cañón de
riego, se regula actuando sobre el tiempo de vaciado del fuelle por medio de la válvula
de escape.
En los enrolladores se necesita además regular la velocidad de giro del tambor
durante el enrollamiento para conseguir un avance del cañón constante. Esto se realiza
normalmente a través de un palpador sobre el diámetro de enrollamiento de la manguera
de polietileno, que actúa sobre la válvula de descarga del fuelle.

B) Mecanismos de turbina.
Es el mecanismo más frecuente en los enrolladores.
Estos no consumen agua, pero producen una pérdida de carga en el flujo principal
de unos 50 a 100 KPa (0'5 a 1 Kg/cnr) y a veces más.
Las turbinas normalmente utilizadas son las FRANCIS o las PELTON, pudiendo
ser de flujo parcial o de flujo total.
- Las FRANCIS tienen mejor rendimiento pero giran a unas 1200 r.p.m.
- Las PELTON. con peor rendimiento, giran solo a 500-600 r.p.m.
La turbina, alimentada por una parte de caudal principal o por todo él, transmite
el giro al tambor de enrollamiento a través de una caja de engranajes o un sistema de
poleas (Fig. 4-12).
En las de flujo parcial, la velocidad de la turbina, y por tanto del enrollamiento, se
regula con un "by pass" o tubería con una válvula, que puentea la turbina y permite hacer
pasar por esta un caudal variable. Si el caudal que pasa es demasiado pequeño, le puede
faltar potencia para superar cambios repentinos en la resistencia del bobinado de la
manguera sobre el tambor, afectando a la velocidad de desplazamiento del cañón. Tales
cambios ocurren a menudo cuando el cañón se desplaza cuesta arriba o por terreno
escabroso.
En turbinas alimentadas por el flujo total no se presentan estos problemas y la
velocidad de giro del tambor se regula mediante un variador de velocidad de polea,
semejante al de las cosechadoras (polea con separación entre platos variables que
origina distintos diámetros de apoyo de la correa), o por un juego de piñones.
En todos los casos, para que el mecanismo de propulsión pueda ser desconectado
del tambor de enrollamiento en cualquier momento, de forma manual o automática, las
máquinas van dotadas de un embrague.
168 EL RIEGO POR ASPERSION

Fig. 4-11. Mecanismo de propulsión de fuelle hidráulico

Válvula de control
de la veloc1dad .■
de la turb1na
1 ntr 1 l.1 1
agua

(b)

LV1lla le descarga.
Al abr1rse se para la
bomba

Fig. 4-12. Mecanismo de propulsión con turbina: (a) de flujo parcial (b) de flujo
total
La pequeña variación de velocidad de giro del tambor, necesaria para un movi
miento uniforme del cañón durante el enrollamiento, se consigue normalmente median
te un pequeño by-pass regulado por un palpador que indica el diámetro de enrollamiento
de la manguera de polietileno.
Existen también enrolladores electrónicos que regulan la válvula del by-pass a
través de señales eléctricas o hidráulicas, pudiendo a su vez formar parte de un
programador general de la máquina que controla el proceso de riego completo.
Algunas máquinas utilizan sistemas hidráulicos de aceite, en cuyo caso la turbina
anterior mueve una bomba que suministra energía a un circuito cerrado de aceite, en el
EL RIEGO POR ASPERSION 169

cual se intercala un motor hidráulico que hace girar el tambor de enrollamiento por
medio de un mecanismo de piñón y cadena. Entre la bomba y el motor se intercala una
válvula de regulación que permite controlar la velocidad de giro del motor, y por tanto
del tambor, con mayor precisión que con el accionamiento directo del tambor por la
turbina. No obstante, este sistema está poco extendido por lo que supone de encareci
miento del equipo frente a la posible mejora en la uniformidad de desplazamiento del
cañón.
Todas las máquinas llevan además un mecanismo de recogida de la manguera
accionado por la toma de fuerza del tractor para caso de emergencia.
Muchos de los equipos de gran tamaño van dotados también de mecanismos, de
accionamiento hidráulico o mecánico, que permiten girar 1 80° parte de la máquina para
poder regar una nueva banda opuesta a la primera.

IV.3.3. Mecanismos de funcionamiento, control y seguridad.


Los mecanismos de guía de la manguera para su enrollamiento en el tambor
constan básicamente de: una horquilla, que guía el tubo, y se mueve en traslación
alternativa a derecha e izquierda sobre un tornillo con roscas cruzadas, (o pistas sin ftn
cruzadas), al girar este de forma continua por estar unido al tambor a través de un
mecanismo de engranaje y cadena (Fig. 4-13).
La parada de la máquina al final del riego puede hacerse de tres formas:
- Desviando el flujo de la tubería mediante una válvula de descarga.
- Cerrando lentamente el suministro de agua principal mediante una válvula au
tomática.
- Desembragando el tambor del mecanismo de propulsión. En este caso no se cor
taría el suministro de agua.

Fig. 4-13. Ejemplo de mecanismo guía para enrollamiento de la manguera


170 EL RIEGO POR ASPERSION

La mayor parte de las máquinas usan uno de los dos primeros métodos e
incorporan también el mecanismo de embrague como medida de seguridad en caso de
que el primero falle.
En todos los casos, la manguera lleva un tope fijo en las proximidades del carro
que activa el mecanismo de parada.
En el sistema de válvula de descarga, el tope abre una válvula y descarga todo el
caudal a la atmósfera, lo que produce una brusca bajada de presión en la red, y un
persostato detiene la bomba. El tope de la manguera puede usarse además para
desembragar el mecanismo de propulsión. Este sistema sólo es válido si hay una sola
máquina conectada a la red ya que se pararían todas al detenerse la bomba.
En el sistema de válvula automática, el tope de la manguera activa el cierre lento
de la válvula, tardando de 3 a 7 min hasta interrumpir el suministro de agua a la máquina,
evitando así "golpes de ariete". Este sistema puede ser más adecuado cuando funcionan
varias máquinas conectadas a la misma red de tuberías.
El tipo de bomba más adecuada para cada una de las formas de parada de máquina
es diferente. Así, para el sistema de válvula de descarga no serán adecuadas las bombas
con curva cuadal-presión plana. Estas serán en cambio las bombas más adecuadas para
el sistema de válvula automática.

IV.3.4. Las mangueras.


Suelen ser de diámetros entre 50 y 1 25 mm. con longitudes que varían entre 120
y 500 m, y son diseñadas para soportar altas presiones y las fuerzas de tracción que
aparecen al arrastrarse sobre el suelo. La vida útil de estas mangueras suele ser de 6 a
8 años.
A) En los cañones viajeros las mangueras suelen ser de lona fuerte recubierta con
plástico, que la protegen del desgaste exterior y la hacen lisa interiormente. Estas
mangueras, cuando no están sometidas a presión interna, permanecen "aplastadas" y
son fácilmente enrollables en un tambor. Algunas máquinas llevan incorporado el
tambor y en otras es un elemento independiente. Este es normalmente accionado por la
toma de fuerza del tractor para realizar el enrollamiento.
Antes de enrollar la manguera, debe vaciarse el agua de su interior. En mangueras
de menos de 75 mm de diámetro, esto puede conseguirse haciéndola pasar entre dos
rodillos. Para tamaños mayores se necesita normalmente la ayuda de un compresor.
La máxima longitud de manguera está limitada por el diámetro de tubería y la
presión disponible para vencer las pérdidas de carga.
La fuerza de tracción necesaria para mover el cañón viajero y arrastrar la parte de
manguera correspondiente es del orden del 1 t.
B) En los enrolladores las mangueras suelen ser de polietileno (PE) de media
densidad, para que tengan suficiente resistencia y no sean demasiado rígidas.
Para asegurar una velocidad de desplazamiento constante del cañón es preciso que
la velocidad de giro del tambor sea cada vez más lenta al irse incrementando el diámetro
donde queda enrollada la manguera.
La longitud de manguera está limitada más por la fuerza de tracción que es capaz
EL RIEGO POR ASPERSION 171

de soportar que por la pérdida de carga en la misma aunque la presión en la bomba


también tiene un límite económico.
La fuerza de tracción depende de la longitud de manguera desenrollada y de las
condiciones del suelo y del cultivo, pudiendo llegar a ser superior a 4 1 en mangueras
de 400 m.
La longitud de manguera también puede estar limitada por el diámetro, ya que las
de mayor diámetro son más rígidas y difíciles de enrollar.
Estos equipos necesitan, normalmente, de un compresor para vaciar la manguera
cuando haya que guardar la máquina durante el invierno.

IV.3.5. Condiciones de funcionamiento.


A pesar de ser el sistema de riego con cañones muy criticado por la mala
uniformidad de reparto, el gran tamaño de gota (que puede dañar la estructura del suelo
y el cultivo), la elevada presión de trabajo, la alta pluviometría, etc.. la experiencia
parece demostrar que puede conseguir una buena uniformidad de reparto y un tamaño
medio de gota si se elige bien la presión de trabajo, el tamaño y tipo de boquilla y el
espaciamiento entre las posiciones de riego.
Los cañones de riego son adecuados para un amplio abanico de cultivos, pero debe
tenerse cuidado con los cultivos delicados, sobre todo durante la germinación y
floración. Los cultivos más adecuados para este sistema suelen ser las praderas, y en
general, todos aquellos cultivos que cubren una alta proporción de la superficie del
suelo, estando especialmente indicados para zonas húmedas o semiáridas para dar
riegos de apoyo, o en zonas áridas para cultivos de primavera-verano con necesidades
de riego no muy grandes.
Una técnica que puede resultar interesante durante la germinación o floración es
utilizar boquillas más pequeñas trabajando a mayor presión para generar así tamaños de
gota más pequeños.
Dada la gran movilidad del sistema, también puede ser muy adecuado para
explotación con parcelas pequeñas y dispersas, aunque tengan forma irregular.
El sistema presenta problemas en suelos con débil estructura o de textura fina, y
en general en suelos de baja velocidad de infiltración.
Muchas de las desventajas de los cañones son compensadas a menudo por su bajo
coste por hectárea regada y necesidades de mano de obra.
La uniformidad de distribución del agua con los cañones de riego móviles depende
principalmente de: La variación de la velocidad de avance, de las características propias
del aspersor y de sus condiciones de trabajo (presión, boquilla, ángulo de descarga, etc. )
así como de la correcta selección de las condiciones de funcionamiento del equipo de
riego (ángulo de sector mojado y recubrimiento de las bandas regadas). A todo esto hay
que añadir la distorsión producida por el viento según su intensidad y dirección.
A continuación se recogen algunas recomendaciones de varios autores para el
funcionamiento con estos equipos, basadas algunas de ellas en ensayos de campo.
* Las presiones de trabajo recomendadas, en el cañón para obtener un tamaño
de gota medio y un buen reparto son (CEMAGREF 1990):
172 EL RIEGO POR ASPERSION

boquilla

colocación
i^deL manó
metro en
el cañón

^a
M
Caudal en m3/h

Un exceso de presión produce mayor proporción de gota pequeña, que es más


sensible a la acción del viento.
A partir de ellas puede deducirse la presión a la entrada de la manguera, que estará
entre 600 y 1000 KPa (6-10 Kg/cnr) según el caudal transportado y el diámetro y
longitud de tubería.
La presión de funcionamiento del cañón no debe variar más de un 20% de su
presión nominal en ningún punto de la parcela para que el caudal descargado no varíe
más de un 10 %. Se realizarán pues los cálculos para el punto más desfavorable (Hmin)
y el más favorable (Hmax) de la parcela. Cuando Hmax > 1 ,2 Hmin debe colocarse un
regulador de presión a la entrada del cañón que garantice este intervalo de variación de
presión.
* El ángulo de descarga más recomendable parece ser de 2 1 ° a 25° para que tenga
suficiente alcance y no sea muy afectado por el viento. Donde los vientos medios
superen los 4 m/s deben usarse ángulos de descarga de 20° a 21°.
* El ángulo del sector regado más recomendado, según ensayos del CEMAGREF
( 1 990) parece estar entre 200 y 220°.
En la Fig. 4- 1 4 C (Keller, 1 99) se muestran los perfiles de altura de agua aplicada
con el paso de un cañón con desplazamiento continuo sobre una línea de pluviómetros
perpendicular a la dirección de desplazamiento cuando el cañón funciona en distintos
sectores circulares entre 180° (ó 360°) y 330°, teniendo un perfil de pluviometría
uniforme (tipo F de Christiansen). Todos los perfiles de la figura 4- 1 4 C tienen la misma
altura media aplicada y, comparando con el perfil hipotético de completa uniformidad
(línea horizontal), se observa que el perfil más uniforme es con un sector de riego de a
= 210° si se tiene en cuenta el solapamiento entre bandas regadas sucesivas. El perfil
correspondiente a un sector de riego de a= 240° tampoco es malo, y a partir de a= 270°,
EL RIEGO POR ASPERSION 1 73

que todavía puede tener un valor de uniformidad aceptable, disminuye la uniformidad


de riego conforme a se incrementa.
* Los espaciamientos entre posiciones de riego más adecuados, en función de la
velocidad del viento, suelen ser:
Velocidad del viento m/s
0-1 1-2,5 2,5-5 >5
Espaciamiento
(% del diámetro
mojado) 80 75-70 65-60 55-50

Los valores más altos del intervalo de espaciamiento son para boquillas cónicas
y los más bajos para las de anillas.
El diámetro mojado que se considera será el correspondiente a la presión mínima
de funcionamiento en la parcela (Hmin). El espaciamiento adoptado definitivamente,
será el que más se aproxime a este al dividir la dimensión correspondiente de la(s)
parcela(s) en un número entero de bandas regadas.
* Se recomienda además orientar el desplazamiento del cañón perpendicular-
mente a los vientos dominantes para disminuir la distorsión por estos.
Una orientación sobre el Coeficiente de Uniformidad de Christiansen (CU) y la
Eficiencia de aplicación (Ea) que suelen alcanzar estos sistemas cuando están bien
diseñados y manejados, son: (Keller 1990).

Velocidad del viento CU Ea


m/s % %
0-2 82 77
2-4 70 65

* En caso de tener que regar en pendientes importantes, es conveniente que el


cañón se mueva en la línea de máxima pendiente, al poder ser descendiendo, para que
la posible escorrentía encuentre el terreno seco. Si tiene que regar siendo las curvas de
nivel conviene colocar un lastre al carro, que puede ser simplemente un pequeño
depósito que se llena de agua, y hay que prever un sistema de sujección de la manguera
para que ésta no se curve (cayéndose hacia la pendiente descendente), pudiendo utilizar
un surco, un cable o unos pinchos distanciados varios metros sujetos con una anilla a la
manguera, que se van recogiendo a media que se recoge ésta.
* Cualquier cañón de riego que pueda trabajar en las proximidades de líneas
eléctricas de alta tensión debe situarse a una distancia mínima de 30 m, para garantizar
la rotura del chorro en gotas antes de llegar a la línea eléctrica.
* El riego con cañones produce siempre una menor aplicación de agua al
comienzo y al final del riego de la parcela por falta de solapamiento del modelo de
reparto de agua del aspersor, al no tener posibilidad de desplazamiento en esas zonas.
Al comienzo del riego, el área mojada recibe una dosis creciente, desde cero hasta el
valor deseado. La linealidad de esa progresión dependerá del modelo de reparto de agua
174 EL RIEGO POR ASPERSION

del cañón. Un hecho semejante ocurre al final del riego, aunque con menores diferencias
de agua aplicada (Fig. 4-14 A y B).

sin temporización CU = 55 % con temorización ( 1 h) CU = 71,2%

'I, M

A) Diagramas que representan el principio del riego con un enrollador sin


temporización y con ella.

Sin temporización CU = 74 ck con temporización ( 1 h) CU = 86,8 %

B) Diagramas que representan el final del riego con un enrollador sin temporizador
y con ella (Fuente: Rolland 1984).

Fig. 4.14 A y B. Diagramas de riego al principio y al final del mismo


EL RIEGO POR ASPERSION 175

Distancia relativa desde la línea central de la banda regada.


Fig. 4.14 C. Perfiles de altura de agua aplicada en sectores circulares de riego
comprendidos entre 1 80° (ó 360°) y 330°, producidos por cañones con desplazamiento
continuo.
Para evitar, en parte, estos defectos, que afectan a área relativamente pequeñas, las
máquinas pueden equiparse con temporizadores que retardan un cierto tiempo el avance
del cañón al principio del riego y permanecen regando en una posición fija al final de
la banda regada antes de activar la válvula de parada. Estas temporizaciones pueden ser
con fijación manual del tiempo o con un cálculo automático de la duración en función
de la dosis programada.
Algunas máquinas pueden llevar programadores electrónicos de diferente grado
de automatización que pueden llegar a controlar completamente la máquina para cada
dosis de riego deseada.
Keller y Bliesner, 1990 consideran que puede ser adecuado situar el cañón al
comienzo del riego a una distancia (Di) del borde de la parcela igual a 2/3 del radio de
alcance del caño (R) (Di = 2/3 R). Asi mismo, para cañones viajeros arrastrados por
cable, la distancia que recomiendan detenerlo antes de llegar al final de la parcela (Df)
es:
Df= 2/3 ( a- 180 )R
180
siendo ocel ángulo del sector circular regado, que varía entre 1 80° y 360°. Esta distancia
no existe en el caso de los enrolladores.
Los mismos autores consideran que el tiempo que el cañón debe regar sin
desplazarse, al principio de la banda (Ti), debe ser aproximadamente el mismo que
tardaría el cañón en recorrer la distancia que le separa del borde de la parcela,
estimándolo mediante la expresión:

77 = q R
3 360 V
176 EL RIEGO POR ASPERSION

siendo V la velocidad de desplazamiento del cañón en el resto de la banda de acuerdo


con la dosis de riego (D) deseada.
Para cañones viajeros, el tiepo de riego sin desplazamiento al final de la banda
regada (Tf) consideran que puede ser el mismo que al principio (Ti). Para enrolladores
en cambio, este tiempo Tf'e recomiendan estimarlo mediante la expresión:

Tfe = 2/3 ( 1 a , R
360 V
Para este planteamiento, o para el caso en que el cañón se sitúa en el borde de la
parcela, la dosis de riego que recibe el borde de la parcela es D/2 y va aumentando hasta
alcanzar el valor D a una distancia R del borde, permaneciendo constante a partir de esta
distancia.
* El tiempo necesario para la puesta en posición de riego de los enrolladores es
en torno a 1/2 h, estimándose en 1 h el tiempo requerido para realizar un cambio de
posición de la máquina, recomendándose posiciones de riego de 10 a 20 h (1 ó 2
posiciones al día).
* A la hora de realizar el cálculo del caudal que ha de repartir la máquina de
acuerdo con las necesidades punta del cultivo, conviene mayorarlo un 20% para poder
dejar de regar en momentos con vientos muy fuertes, para poder atender a cultivos con
mayor demanda o simplemente para caso de avería.
* A la hora de elegir la longitud de manguera conviene tener en cuenta que cuanto
más larga sea, mayores serán el coste del aparato y las pérdidas de carga, por lo que se
recomienda efectuar dos posiciones en las longitudes más largas.
* Como ábaco para estimar la pérdida de carga en las mangueras de PE (serie de
800 KPa) puede utilizarse el siguiente (CEMAGREF, 1990)

10 15 20 25 30 35 40 45 50 55 60 65 70 75 80 85 90 95 100 105110

Caudal (m3/h)
EL RIEGO POR ASPERSION 177

Así mismo, la pérdida de carga mínima que debe considerarse en la manguera de


alimentación en los mecanismos de enrollamiento y demás accesorios es: 50 KPa (0'5
Kg/cm2) en los fuellas, y 100 KPa (1 kg/cm2) en los de turbina.
IV. 3.6. Alas sobre carro.
Pueden considerarse como una variante de las máquinas anteriores, en donde se
sustituye el cañón por un lateral o ala con emisores, que se sustenta sobre el carro y se
mueve igual que lo hacía el cañón (Fig. 4-15).
Estas alas pueden trabajar a muy baja presión, con toberas, difusores o aspersores
de baja presión (200-250 KPa). También pueden equiparse con tubos colgantes que
llevan difusores en su extremo y trabajan a unos 50 KPa (0.5 Kg/cm2) localizando di
rectamente el agua a pie de planta sin mojar el follaje. Esto puede ser muy útil en cultivos
como tomates, melones, etc., evitando buena parte de los tratamientos fitosanitarios.
En general, con estas alas se obtiene mayor uniformidad de reparto de agua que
con los cañones, además de trabajar con mucha menor presión y no tener problemas de
tamaño de gota, pero tienen que estar bien calculadas para que no se produzca
escorrentía. dada la pequeña anchura mojada (sobre todo con toberas y difusores), loque
les obligará a funcionar en general con pequeñas dosis de riego, pudiendo tener que
realizar mayor número de riegos que con los cañones.
La longitud de ala suele variar entre 20 y 40 m necesitando carros mayores y con
lastre (que pueden ser depósitos de agua). La anchura mojada varía entre 20 y 50 m según
longitud de ala y tipo de emisor utilizado.
A pesar de que las alas resultan atractivas en un principio, hay que decir que
necesitan más mano de obra que los cañones (sobre todo para plegarlas y desplegarlas
para el transporte) además de una mayor inversión inicial.
IV.3.7. Diseño y cálculo del riego con cañones.
Se desarrolla aquí un ejemplo de riego con cañón, en una explotación tipo, para
poner de manifiesto los pasos a dar en el diseño y cálculo de estas instalaciones.
Los datos de partida serán:
- Un plano de las parcelas, con curvas de nivel y detalles de los obstáculos e
impedimentos para el movimiento de la máquina.
178 EL RIEGO POR ASPERSION

Fig. 4. 15. Distintos ejemplos de alas sobre carro

- La alternativa de cultivos a regar, sus necesidades punta de agua, profundidad


radicular máxima, etc.
- Tipo de suelo, capacidad de retención de agua, velocidad de infiltración, etc.
Como orientación de esta última puede tomarse la siguiente:

Textura de suelo Velocidad de infiltración (mm/h)


Suelo desnudo Suelo cubierto
Arenoso 25 50
Franco-arenoso 18 36
Franco 12 25
Franco-arcilloso 6 12
Arcilloso 2 5

O bien lo indicado en la Fig. 4-16 (triángulo de texturas).


Caudal y calidad de agua disponible.
Régimen de viento.
EL RIEGO POR ASPERSION 179

Con estos datos podría abordarse ya el diseño del riego, que lo expondremos a
través de un ejemplo:
Supongamos que queremos regar con un enrollador una parcela de A = 18,5 ha
(495 m x 374 m) existiendo además los siguientes condicionantes:
- Cultivo: Pradera. Profundidad radicular z = 67 cm. Necesidades punta N =6,3
mm/día (1/m2 día). Déficit Permisible de Manejo DPM = 55 % del agua útil.
- Suelo: se trata de un perfil uniforme de textura franca, con pendiente del 2 %
y una capacidad de almacenamiento CA = 1 .0 mm/cm de suelo.
- Riego: se estima una eficiencia de aplicación Ea = 75 %, estando previsto para
4 h al día coincidiendo con las horas punta de coste energético. Se procurará
hacer entre una y dos posturas al día, estimándose en 1 h el tiempo necesario
para el cambio de posición del equipo y realizando el cambio de parcela durante
las horas en que no se riega. Esto conduciría, en la situación más desfavorable
de hacer 2 posturas al día, a que el tiempo de riego al día sea de Trd = 19 h ya
que la hora necesaria para el segundo cambio de posición puede cogerse de las
4 h en que no se riega.
- Viento: se estima unos vientos dominantes con velocidad media de 2,5 m/s.

Fig. 4.16. Estimación de la velocidad de infiltración en función de la textura de


suelo

Con estos datos pueden seguirse los siguientes pasos para el diseño:
A) Cálculo de los parámetros de riego:
Dn = CA x Z x DPM = 1,0 x 67 x 0,55 = 36,8 mm (ó 1/m2).
Db = Dn/Ea = 36,8 1 x0,75 = 49, 1 mm.
I = Dn/N = 36,8/6,3 = 5,9 días.
l 80 EL RIEGO POR ASPERSION

Ajustando a I = 6 días, se tendrá: Dn - 6 x 6,3 = 37,8 mm. y Db = 50,4 mm.

B) Caudal medio de bombeo necesario:


Se calculará como cociente entre el volumen de agua que es necesario aplicar
a las parcelas en un riego y el número de horas utilizadas para tal fin:
nnn= N (l/m2 día) x l0.000 (nr/ha) x A (ha) x I (días)
^1 ' Ea x Trd (h/día) x 3.600 (s/h) x I (días)

q = 63xl0000xl8 5x6 = 22J „g = g, 72 m,1/h


0,75 x l9 x 3.600 x 6
Puede observarse que este caudal es independiente del intervalo entre riegos al
aparecer este tanto en el numerador como en el denominador.
Si es probable que haya días con vientos fuertes (mayores de 4 m/s) en que con
viene dejar de regar, puede ser conveniente mayorar un 20 % el caudal obtenido
según recomendación de algunos fabricantes, quedando además así un margen de
seguridad en el equipo para poder atender cultivos con mayor demanda, para caso
de averías, etc. Obsérvese no obstante que al considerar l 9 h de riego al día en lugar
de 24 h se está mayorando el caudal un 26%, lo que cubre sobradamente esa re
comendación.
Adoptaremos pues Q = 22,7 x l,2 = 27,24 l/s = 98 m7h

C) Selección del aspersor:


Según se indica en el apartado IV. 3.5, para este caudal, la presión más reco
mendable de trabajo es de 600 KPa (6 Kg/cm2), por lo que en el cuadro 4- l , que
contiene los datos de un fabricante a título de ejemplo, cogeríamos un aspersor con
boquilla de diámetro 30 mm, que a esa presión da un caudal de 84,7 mVh y será
el que adoptaremos.
Ese cañón, en estas condiciones tiene un alcance de 6l m.
Dado que se suele recomendar un sector circular de riego entre 200 y 220°. Si
adoptamos el mayor la pluviometría media que el suelo debe infiltrar puede
estimarse mediante la ecuación:
D, -, Q(l/h) 84.700 .,, ,.
P (mm/h) = ¿7 J = ,»» ,.., fññp¡z7ñ = l4,6 mm/h
S (nr) n x (0,9x6 l )- x (220/360)
por lo que este cañón no tendría prácticamente problemas en el suelo franco,
incluso en condiciones de suelo desnudo.
El considerar el 90% del radio mojado (Keller l 990) es para estimar la pluviometría
que cae en la mayor parte del área mojada, que está por encima del valor medio.
El cañón debe regularse atendiendo además a las siguientes observaciones:
- Los dos semisectores regados deberán ser simétricos.
- El tiempo de barrido de un sector debe estar próximo a un minuto.
- El número de batidas sobre un sector en cañones de brazo debe ser superior
a una veintena.
EL RIEGO POR ASPERSION

'.' :L, .„
90 100 110 125

-It 360 400 440 200 250 300 350 390 450 200 260 300 I 320 350 400 240 300

- 2900 3150 2950 290C 3150 3260 3420 3150 3260 3420 3260 3420

*i sria ',/ae dw , ras:


H*J ia^s 'oxí x4 ¡e :ar
"eg< **<xi ,r*»; » sa^scmn
tiua sr rjaas M<a s< irar
,» 2500 2700 2550 2500 2700 2830 08C 2700 2830 3080 2830 308C

" 53 00 5400 4400 5300 94 1 ssoc =.-. 5400 5500 5500 5500 5500

- 24 DO 2400 2400 2400 .44» 2400 -,, 2400 2400 2500 2400 250C

-. .V.;-
" 2100 2410 2490 1950 2100 2250 2550 3050 3550 2250 2450 2600 U50 3250 3470 3150 3600

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Emtxxil Piessmo a lenrouleur Oétxt Po,ee du canon 8anoe xiigaUe Aveo a* calmo C©nse#ee Quant4e deau datnboee v4esses
8oquisas P,sKxi a' canon - ., . :.i Alcance canon 8anaa ,gada Con ave calmo AconseIada Cantidad de agua distnou,a veoodad

Cuadro 4. l . Datos de un fabricante de enrolladores a título de ejemplo


1 82 EL RIEGO POR ASPERSION

- Realizar un control periódico del desgaste de la boquilla para que no varíe


el caudal descargado.

D) Separación entre posiciones de riego:


Teniendo en cuenta lo indicado en el apartado IV. 3.5, el espaciamiento entre
posiciones de riego para una velocidad media del viento de 2,5 m/s puede ser del
75 % del diámetro mojado, por lo que se tendrá:
E = 2x61 x0,75 = 91,5m.

por lo que, colocando el equipo según la menor dimensión de la parcela para que
sea más corta la manguera y menores las pérdidas de carga, se tendrá:
495/91,5 = 5,4 bandas
Tomando 5 bandas, el espaciamiento sería de 495/5 = 99 m, que corresponde a un
81 % del diámetro mojado y sobrepasa la recomendación. Se tomarán pues 6
bandas y el espaciamiento quedará E = 495/6 = 82,5 m, que corresponde a un
67,7% del diámetro.
También cabría la opción de regar una "media banda", es decir, hacer funcionar
el cañón en un medio sector de 1 10° y desplazar el equipo a doble velocidad que
cuando trabaja con sector completo de 220°. El espaciamiento sería E= 495/5,5 =
90 m, que corresponde a un 74% del diámetro mojado, coincidiendo prácticamente
con el valor deseado. El mayor inconveniente de esta solución es la elevada
pluviometría del sistema (29 mm/h) que condicionará la utilización de esta
solución. Esta es la razón por la que no la contemplamos en nuestro ejemplo.

E) Velocidad de avance del cañón y tiempo de riego:


Vendrá dada por la expresión:
.,.(m/h)
V ,,, = 1.000 v
Q(mVh)
\ ' = 1.000.x 84,7 = 20,4
—^-=- ~n. m/h
-
Db (mm) E (m) 50,4 x 82,5
que está dentro del intervalo de velocidades que puede desarrollar la máquina
(entre 5 y 50 m/h).

Obsérvese que en esta fórmula se está suponiendo que toda el agua descargada por
el cañón cae dentro de la parcela, lo cual no es cierto ya que, de acuerdo con el
solapamiento fijado, parte de ese agua cae fuera de la parcela, recibiendo las zonas
de los bordes menos agua que el resto.
El tiempo necesario para realizar una postura de riego dependerá de la longitud a
recorrer y de la velocidad de avance, debiendo tener en cuenta además el tiempo
de funcionamiento sin avance al principio y al final de la misma, así como la
conveniencia de realizar una o dos posturas de riego al día.
Para nuestro caso, se tendrá:

Di = 2/3 R = 2/3 61 = 40,7 m


EL RIEGO POR ASPERSION 1 83

tí- 2 a R_ 2 220 61 _ , -~ . --, .

r/e=f(1-3r)fT(1-w)|r=0,78A=46miD
La longitud de manguera será pues Lm = (374/2) - 41 = 146 m, y el tiempo
empleado en regar una banda (Tr), redondeando los tiempos de riego al principio
y al final de la misma, será:
Tr - 1 46/20,4 + 1 ,25 + 0,75 = 9,16 h.
Lo que permite realizar dos posturas de riego al día, aprovechando bastante bien
el tiempo de riego previsto (19 h/día).
Así pues adoptamos definitivamente un enrollador con un cañón que descargue
84,7 m3/h a 600 KPa con boquilla de diámetro de 30 mm, y con una manguera que
se pueda extender hasta 146 m, manejándolo a una velocidad de 20,4 m/h, con
unos tiempos de funcionamiento sin desplazamiento al principio y al final de la
banda regada de 1 h 15 min y 45 min respectivamente, con lo que se dará una dosis
bruta de riego de 50,4 mm y una dosis neta de unos 37,1 mm, lo que permite
satisfacer las necesidades del cultivo durante 6 días.

Si se quiere comprobar la velocidad de avance de la máquina, deberá hacerse


durante la misma capa de enrollamiento en el tambor. Para comprobar la
constancia de esta velocidad durante el recorrido total, debería comprobarse la
velocidad en cada una de las capas de espiras.
Si la diferencia entre la velocidad mínima constatada y la velocidad máxima, no
excede del 10-15%, se puede considerar que la regulación de velocidad funciona
de forma aceptable. Si sobrepasa ese valor debe ajustarse el sistema de regulación.
Conviene recordar que, la mayor parte de los mecanismos de regulación consisten
en un palpador sobre el tambor de enrollamiento que actúa sobre la válvula, la cual
hace variar el caudal que pasa a través del mecanismo de propulsión (fuelle o
turbina).

F) Presión necesaria a la entrada del aparato:


Se obtendrá sumando a la presión necesaria en el cañón la altura de éste sobre
el terreno y las pérdidas de cargas en la manguera y en los mecanismos de
propulsión y regulación, que serán mucho más importantes en las máquinas de
turbina (de 50 a 1 00 KPa o más) que en las de fuelle. En estas últimas en cambio
hay que prever un caudal adicional para el consumo de fuelle (entre 1,5 y 5% del
caudal total).
Para el caudal de 84,7 mVh. y suponiendo que se trata de un enrollador de
turbina, puede calcularse la presión a la entrada del aparato para varios diámetros.
184 EL RIEGO POR ASPERSION

DI = 100 mm D2 = llOmm
Presión necesaria en el caño 600 KPa 600 KPa
Pérdida de carga en la manguera
h(KPa) = JxLxl0 1.33x1,46x10= 19,4 0,82x1,46x10=12
Pérdida de carga en la turbina
y además elementos singulares 100 100
Altura del cañón sobre el suelo y
pérdidas en elementos singulares 30 30
749,4 KPa 742 KPa
Con estos resultados parece más adecuado el diámetro de 100 mm.
Por último, conviene indicar que en el caso de utilizar el mismo equipo en varias
parcelas, habría que estudiar la longitud de manguera más conveniente según la forma
y dimensiones de la parcela, así como el dimensionamiento más económico de la red de
tuberías principales. La bomba elegida deberá garantizar el caudal y presión necesarios
en el cañón, para ello se estudiarán aquellas situaciones que parezcan más desfavora
bles, teniendo en cuenta que estas serán en general las más alejadas y las de topografía
más alta.

IVA EL PIVOT O PIVOTE. DESCRIPCION DEL EQUIPO.


Es un ala de riego con un extremo fijo, por el que recibe el agua y la energía
eléctrica, y otro móvil que describe un círculo girando sobre el primero, caracterizán
dose porque se mueve mientras riega (fíg. 4.17). Está formado por una tubería
portaemisores que va sustentada sobre torres automotrices, dotadas normalmente de un
motor eléctrico y dos ruedas neumáticas. La tubería, que normalmente es de acero
galvanizado, sirve de elemento resistente para vencer el vano entre torres juntamente
con barras o cables, formando una viga en celosía, dejando un vano hasta el suelo de unos
3 m. (en frutales hasta 5 m.).

Fig. 4. 1 7. Ejemplo de un pivot


EL RIEGO POR ASPERSION l85

Cada tramo va unido a una torre soporte y articulado con el tramo anterior,
debiendo permitir giros según un eje vertical y otro horizontal. La unión debe ser estanca
y sólida ya que tiene que transmitir esfuerzos importantes, especialmente en equipos
trasladables.
Existen varios tipos de ensamblajes (Fig. 4- l 8) a base de: cardan exterior, rótula
exterior o un simple gancho interior. Los manguitos de cierre hermético de la tubería
suelen ser de acero conjunta hidráulica, de rótula o de material sintético flexible (caucho
armado, noepreno, etc.), pudiendo llevar alguna funda metálica.

IV.4.1. El centro pivote.


Consta de una estructura de acero en forma de pirámide (Fig. 4-l9), que va anclada
en un macizo de hormigón, y sostiene un tramo vertical de tubería que lleva una junta
estanca, a base de anillos de teflón, que permite el giro.

'§@ZJpQ<ÉDO'tO

ír*". Simple gancho interior


cimi manguito me-3lico

*^j ¿v
"J.

Fig. 4.l8. Principales tipos de ensamblajes entre torres

Aguas arriba del codo inferior existe una válvula de compuerta, una válvula de
retención y un cuello de cisne que conecta con la tubería enterrada así como algunos
elementos de control como manómetro, presostado, etc.
El codo superior, que puede girar libremente, lleva asociado un colector de anillos
rozantes que realiza las conexiones de los cables de alimentación de los motores de las
torres y los de seguridad y control con el cuadro de maniobra que va fijo en la estructura
l86 EL RIEGO POR ASPERSION

pivote, el cual suele recibir la alimentación eléctrica trifásica desde la caseta de bombeo,
mediante un cable enterrado, aprovechando la misma zanja de la tubería.
Al cuadro llega además un cable bipolar de automatismos que pone en contacto
el pivot con la estación de bombeo para su funcionamiento coordinado.

> qft

Fig. 4.l9. Diversos detalles del centro pivote


EL RIEGO POR ASPERSION 187

IV.4.2. El lateral.
La separación entre torres (tramo) varía entre 25 y 75 m, aunque las más
frecuentes son de unos 38 m (tramo corto) y 50 m (tramo largo). Los equipos de tramo
largo son, normalmente, más económicos por llevar menos torres, pero se adaptan peor
a topografías onduladas y transmiten más pesos al terreno, con mayor posibilidad de
atascamientos. Por esta razón, los tramos finales de los equipos grandes suelen ser
tramos cortos.
Las longitudes de lateral van desde 60 a 800 m. La inversión por hectárea regada
disminuye al aumentar la longitud del equipo, pero el coste de aplicación de agua, que
contempla además el mantenimiento, la mano de obra, la energía y el agua consumida,
permanece prácticamente constante a partir de 50-60 ha regadas (400-450 m de lateral)
por crecer en gran medida el coste energético, según se pone de manifiesto en la segunda
parte de esta publicación.
IV.4.3. Sistemas de propulsión.
La propulsión es normalmente con energía eléctrica, por tener ventajas sobre los
otros sistemas (hidráulico, neumático, etc.) al permitir una fácil regulación de la
velocidad y el sentido de avance así como poder moverse sin necesidad de regar. En cada
torre l1e va un motor de 1 ,5; 1 ; 3/4 ó 1 12 CV que transmite el movimiento a las dos ruedas
mediante una transmisión cardan, tornillo sin-fín y desmultiplicador (Fig. 4-20), o
sustituyendo los dos últimos por un sistema de planetarios, que son más caros pero
menos consumidores de energía, con lo cual resulta suficiente un motor de 0,5 CV. No
obstante, este último sistema no está muy extendido pues parece presentar más
problemas y averías que el primero.
La velocidad de avance del equipo se regula actuando sobre el motor de la torre
extrema, haciéndola funcionar en fracciones de minuto, por lo que el avance es "a
saltos", excepto cuando funciona al 100 %, que no para, en cuyo caso alcanza una
velocidad de 1,5 a 1,8 m/min e incluso 3 m/min cuando se trata de laterales de gran
longitud.
Las ruedas suelen ser neumáticas, de unos 50 cm. de radio, aunque existen las
denominadas "de alta flotación" que son más anchas y de radio 52,5 cm., que tienden
a evitar el hundimiento en el terreno, aunque no siempre se consigue. Para evitar este
problema lo más indicado es rellenar las rodadas con piedra o grava, manteniendo estas
zonas sin laboreo.
IV.4.4. La tubería portaemisores.
Suele ser de diámetro único y adecuado al caudal a transportar, el cual depende de
las necesidades del cultivo y de la superficie a regar. Debe ser sólida, pues forma parte
de la celosía del vano, y resistente a la corrosión en sus diversas formas ya que el agua
llevará disueltos abonos y productos fitosanitarios.
Los diámetros de tubería suelen ser de 4 1/2" ( 1 14,3 mm), 5 9/16" ( 141,3 mm). 6"
( 1 52,4 mm), 6 5/8" ( 1 68,3 mm), 8" (2 1 9. 1 mm). En los laterales de gran longitud (a partir
de 500 m. aproximadamente) suele emplearse tubería de 8" en un primer tramo y 6 5/
8" en el segundo tramo (entre 500 y 600 m de lateral, estos tramos suelen ir al 50% de
la longitud total).
l88 EL RIEGO POR ASPERSION

El diámetro 4 l/2" suele utilizarse para longitudes menores de 300 m, en los


denominados "minipivot", de creciente implantación al ser competitivos económica
mente con otros sistemas alternativos como la aspersión fija con tubería enterrada.

deL niveL oe aceite

Fig. 4.20. Diversos detalles de los mecanismos de propulsión del pivot


EL RIEGO POR ASPERSION 1 89

Las tuberías se fabrican principalmente de acero galvanizado, interior y exterior-


mente, aunque también pueden ser de aluminio y acero revestido con pintura epoxi. El
espesor de tubería de acero está comprendido normalmente entre 2,5 y 4,0 mm según
los diámetros, siendo los más frecuentes de 2,65 y 3,2 mm).

IV.4.5. Sistema eléctrico. Automatismos.


El sistema eléctrico está formado por: el cuadro de control y maniobra y el colector
de anillos rozantes, localizados ambos en el pivote central, los cables conductores de
tramo y las cajas de control de torre (Fig. 4-21).
El cuadro central controla entre otros los siguientes automatismos:
- La velocidad de desplazamiento y el sentido de avance.
- El arranque/realineación: interruptor manual, que elimina momentáneamente
el sistema de seguridad y sirve para realinear la máquina.
- La parada en una posición y el conmutador sectorial que permiten regar un sec
tor circular.
- El funcionamiento coordinado de bomba y pivot de forma automática, o el
arranque desde la estación de bombeo.
El colector realiza las conexiones eléctricas entre las partes móviles y las fijas
(pivote central).
Las cajas de torre pueden ser de varios tipos: de torre intermedia, de torre final y
otras particulares, como la instalada en la penúltima torre cuando existe la unidad
antipatinaje. En las primeras, localizadas encima de cada torre móvil, se alojan los
mecanismos de alineamiento y seguridad, y la conesión de los circuitos de fuerza y
maniobra. La torre final no lleva mecanismo de alineamiento y la antipatinaje llevados
relés sincronizados que, en caso de que la última torre patine durante un tiempo fijado
(3-5 minutos), para todo el equipo.
Los mecanismos de seguridad se centran fundamentalmente en la parada completa
del equipo cuando se supera un cierto ángulo entre tramos, según se indica en el apartado
siguiente.
En la práctica, para el cálculo de la sección de los cables de alimentación se suma
el 125 % de la potencia de un motor a las potencias del resto de los motores, según la
MI BT 034 apartado 1 .2.2., y se suele considerar un coeficiente de simultaneidad de 0,7.

IV.4.6. El alineamiento.
Para mantener recto el lateral se dispone de un "mecanismo de alineamiento " que,
en el caso de propulsión eléctrica, arranca o para el avance de cada torre conductora
mediante un contactor eléctrico (comandado de diferentes maneras), cuando los dos
tramos que concurren en la torre forman un ángulo de unos 20'. Así el avance de la unidad
conductora extrema produce una reacción en cadena de avances, comenzando por la
unidad conductora inmediata y prosiguiendo a lo largo del lateral (Fig. 4-22).
El accionamiento del contactor de alineamiento suele ser a través de una leva
dispuesta en un plazo horizontal (Fig. 4-22). que normalmente lleva asociados los otros
mecanismos de seguridad. El mecanismo que regula el contactor está fijado a la torre
conductora en el interior de una caja de protección al final de un tramo, y mediante un
l90 EL RIEGO POR ASPERSION

Deta11e de1
co1ector

©
©
©
© 5alida de conductor.

© Salida cable not< ACOMETIDA ELÉCTRICA


© Terminal de Cierra. Manguera de
acometida
© Paso de1 hilo de Cierra del
DoEor,ductor.

© Concactor ACUT CL-01.

© Rele termico y dife,ncial.

® P1aca de fijación.

® Leva de alineación.

© MicrolnCerrupCor de paro-marcha.

® Microincerrupcor de seguridad.
SECCIÓN B-B
© Eje de leva. 1 FJF BELEWOCAUNEACiOH 1HORQUILLA DE ALINEACION )

© InCerruptor de Cor, CIVI^

© Angu1ar sujecclón de 1a caja. Deta11e de 1a caja de tone y vari11a de a1ineamiento

Fig. 4.2l. Detalles de los principales componentes del sistema eléctrico.


EL RIEGO POR ASPERSION l9l

\CU» OE frWOL 01 *0«"

SECCION B-B
(HORQUILLA DE ALINEACION)
L í «CUCHO Ot I0""(

Brazo transmisor deI ánguIo entre dos tramos que hace girar a Ia Ieva deI
interruptor de aIineamiento.

Interruptor tripIe mediante Ieva:


control de aIineamiento y
dos topes de seguridad.

Una torre avanza cuando a >a0 y se detiene cuando rO i 12 13 14


se aIinea ocn dos torres vecinas e2
t3 —1 torre n."3
0 —1 tiempos i
tO —1pivote fC l 12 H

a —1 ánguIo entre dos tramos vecinos

- Esquema de avance de un pivot de cinco torres (los ánguIos 10 r i2


/
entre tramos se han aumentado para mejor comprensión). *3

. - 12 i

" t

Fig. 4.22. Detalles de algunos mecanismos de alineamiento.


Fuente: Agrocaja l986 y otros
192 EL RIEGO POR ASPERSION

pequeño brazo solidario con el tramo articulado que le sigue, le transmite los movimien
tos de éste. Si el ángulo formado por los dos tramos que concurren en la torre sobrepasa
un valor umbral (por avería del sistema de alineamiento o porque alguna rueda se atasca,
patina, o encuentra algún obstáculo), un mecanismo de seguridad para automáticamente
todo el sistema (avance y suministro de agua por la bomba) antes de que pueda dañarse
el lateral o producirse un encharcamiento y lavado del suelo, o incluso su contaminación
si se estuvieran aplicando fertilizantes, productos fitosanitarios. etc. De la misma forma,
existen mecanismos que paran el sistema cuando la última torre, que es la de control,
patina. En este caso no se produciría desalineamiento.
Es importante pues que los contactores sean seguros e inalterables para que
cumplan su misión con garantía, por lo que se utilizan frecuentemente de mercurio.

IV.4.7. Los emisores.


Pueden ser de tres tipos: aspersores giratorios, toberas pulverizadoras y cañones
de extremo.
La intensidad y uniformidad de lluvia que proporciona el lateral depende de: el
tipo de emisor, su espaciamiento en la tubería, la presión en las boquillas y el tamaño
de estas.
Es principalmente en los emisores donde se producen mayores innovaciones, al
tratar de conseguir que trabajen a baja presión, con tamaño medio de gota y con la mayor
anchura posible.
Puede decirse que existen tres modelos de aplicación de agua que se diferencian
en: el tipo de emisor, su disposición a lo largo del lateral y el diámetro de alcance de cada
emisor, pudiendo conseguir con todos ellos una distribución uniforme (Fig. 4-23).

B c\
;B

m
É
-jy
.''- 4^1
-v*
i*

(b)

Fig. 4.23. (a) Tres modelos de aplicación de agua en pivot. (b) Detalle de distintos
emisores con regulador de presión
EL RIEGO POR ASPERSION 193

A. Sistemas con aspersores de tamaño creciente del centro pivote al extremo, que
funcionan a alta presión (más de 300 KPa ó 3 Kg/cm2), con anchura mojada en el ex
tremo entre 35 y 50 m.
B. Sistemas con aspersores de tamaño medio pero con menor espaciamiento a
medida que se aproximan al extremo, que trabajan a media presión (200-300 KPa ó 2-
3 Kg/cm2), con anchura mojada en casi todo el lateral de 20 a 30 m.
C. Sistemas con toberas pulverizadoras que trabajan a baja presión (70- 1 70 KPa
ó 0,7-1,7 Kg/cm2) y necesitan reguladores de presión. Su separación disminuye al
acercarse al extremo y la anchura mojada es de 6 a 15 m en todo el lateral.
Conviene que las aguas sean limpias para evitar la obstrucción de las toberas más
pequeñas, y en algunas instalaciones se colocan filtros de malla a la entrada del pivot.
La tendencia actual es hacia la baja presión, por el importante ahorro energético
que supone, pero tiene como limitación la alta pluviometría que se alcanzaen el extremo,
al repartirse el agua en poca anchura, y la peor adaptabilidad a la topografía irregular,
porque las diferencias de cota producen variaciones de presión proporcionalmente
mayores.
Tratando de incrementar la anchura mojada, las toberas se pueden localizar en
pequeños tubos horizontales "Booms" que se disponen casi perpendiculares al lateral
y albergan entre 2 y 5 emisores (Fig. 4-24).

Fig. 4.24. Tubos horizontales "Booms" que aumentan la anchura mojada

En el extremo del lateral puede haber uno o varios cañones, con una o varias
boquillas, que funcionan a presiones entre 350 y 500 KPa (3,5 y 5 Kg/cm2), haciéndose
necesaria una bomba de sobrepresión en aquellos casos en que no exista esta presión en
el extremo del lateral. Los fuertes vientos provocan la distorsión del chorro de los
cañones con la consiguiente falta de uniformidad en el riego, no estando pues indicado
para zonas con este tipo de vientos.
La principal ventaja de estos cañones es cubrir una longitud entre 15 y 30 m más
allá del extremo del lateral, lo que supone una superficie importante, aunque la
uniformidad del riego suele ser mala. Actualmente, para zonas de viento, se está
prescindiendo de estos cañones y sustituyéndolos por aspersores iguales o ligeramente
mayores a unos 2 m del suelo. Su misión es garantizar que el área bien regada llegue al
menos hasta donde alcanza el lateral ya que, en el extremo es donde el viento produce
más distorsión del reparto de agua.
194 EL RIEGO POR ASPERSION

IVAS. Sistemas de esquina.


Tratando de resolver el problema de regar parcelas circulares, que normalmente
no coincide con la geometría de las parcelas existentes y quedan zonas sin regar, surgen
los sistemas de esquina que llevan un brazo articulado en el extremo del lateral y se
extiende únicamente para regar las esquinas. Este problema sólo es importante en zonas
con escasez de tierra y exceso de agua, circunstancia que no suele ser frecuente en climas
áridos o semiáridos que es donde está más indicado el sistema pivot. Por otra parte, la
peor distribución del agua en las esquinas y la carestía del sistema hace que se haya
extendido poco en España y no parece que lo vaya a hacer.
Las soluciones más extendidas (Fig. 4-25) consisten en un brazo con aspersores
dotado de cañón en el extremo, que puede pivotar alrededor de la vertical de la última
torre. En una de las variantes, el lateral se detiene cuando ocupa la posición de la
diagonal del cuadrado, gracias a un contactor accionado por una estaca colocada en el
terreno, y deja de arrojar agua mientras el brazo articulado del extremo se despliega y
riega un semicírculo dentro de la esquina. En otra variante, el brazo está formado por
un pórtico apoyado sobre dos ruedas, equipado con un contactor de ondas magnéticas

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Sistema Lindsay

(/& —"^x^C7
ii
i Sistema Vallcy

Fig. 4.25. Principales sistemas de riego de esquinas


EL RIEGO POR ASPERSION 195

capaz de seguir el trazado de un cable eléctrico enterrado que hace que el brazo se vaya
abriendo progresivamente a la vez que comienza a regar. De esta manera, el brazo se
extiende por completo cuando el lateral ocupa la diagonal del cuadrado, y después se va
replegando a medida que se aleja de ésta, llegando a colocarse perpendicularmente al
lateral, momento en el cual deja de regar.

IV.4.9. Modelos trasladables.


Tratando de conseguir un mayor aprovechamiento del equipo, y con un ligero
incremento de la inversión (2-3 %) por las tomas de agua y energía eléctrica necesarias,
existen modelos que pueden trasladarse de un lugar a otro, ya sea remolcados o de forma
autónoma guiados por un cable fijo en el terreno (Fig. 4.26). Los que son remolcados
necesitan levantar cada una de las torres y girar las ruedas 90°, dejándolas paralelas al
eje de la tubería, realizándose el traslado en la dirección del eje del lateral. Las que
utilizan un cable guía, llevan dos pares de ruedas en el centro pivote, un par igual que
las de las torres conductoras y en su misma posición, y el otro dispuesto perpendicu
larmente al primero, que apoya en el terreno cuando el equipo está en posición de riego
y levantan a su vez las anteriores. El traslado se hace en este caso en dirección
perpendicular al lateral.

sistema autodesplazable con movimiento en dirección perpendicular al lateral

sistema remolcado

Fig. 4.26. Diferentes sistemas trasladables


196 EL RIEGO POR ASPERSION

La longitud del lateral en los remolcados no debe ser superior a 200-300 m ya que
de lo contrario los esfuerzos sobre las estructuras serían demasiado grandes. La longitud
de los tramos entre torres suele ser de unos 50-60 m.
Al diseñar la instalación, habrá que tener en cuenta en este caso el consumo punta
de los cultivos a regar y los tiempos muertos empleados en el desplazamiento del equipo.
Este hecho, unido a los problemas que supone el traslado (por giro de las ruedas 90°, la
dificultad de rodadura en terrenos pesados, la presencia del cable en el campo y el mayor
deterioro del equipo) hace que estos equipos sean poco frecuentes en zonas áridas o
semiáridas.

IV.5. CARACTERÍSTICAS del riego con pivot.


IV.5.1. Variación del caudal emitido y la pluviometría a lo largo del lateral.
La pluviometría crece desde el centro hasta el extremo ya que cada metro de lateral
tiene que regar mayor superficie en el mismo tiempo (tiempo por revolución). Así, en
un lateral de 402 m (Fig. 4-27) los primeros 201 m riegan el 25 % del área mientras que
los 54 m finales riegan otro 25 %, debiendo por tanto repartir el mismo caudal ambos
tramos al regar la misma superficie en el mismo tiempo.

Fig. 4-27. Distribución del área regada en un lateral de 402 m al dividirla en cuatro
partes iguales

También puede explicarse el crecimiento progresivo de la pluviometría desde el


centro al extremo del lateral porque el tiempo de aplicación de agua a un punto del
terreno va siendo cada vez menor a medida que nos alejamos del punto pivote, y todos
los puntos tienen que recibir la misma cantidad de agua.

En el cuadro 4-2 figuran los tiempos de aplicación de agua en varios puntos del
lateral, para varias velocidades de avance y distintos diámetros de alcance de los
emisores.

La figura 4-28 compara las curvas de pluviometría y los tiempos de aplicación para
EL RIEGO POR ASPERSION 197

dos puntos del terreno bajo un mismo pivot (uno a 1 80 m del centro y otro a 365 m).
La pluviometría sobre un punto del terreno crece desde cero hasta un valor máximo
cuando el lateral se sitúa sobre él, para descender nuevamente a cero cuando se aleja del
mismo.

Cuadro 4-2. Ejemplo de tiempos de aplicación de agua en diversos puntos del


lateral.I.

Distancia al centro pivote (m)


50 100,5 201 402
Tiempo en
dar una
revolución Diámetro mojado por los emisores (m)
(h) 24,4+ 27,4* 9 27,4* 9f 39,6+ 27,4* 9f 53,3+ 27,4* 9f
Tiempo de aplicación de agua (min)
6 28 31 10 16 5 12 8 3 8 4 1
12 56 63 21 31 10 22 16 5 16 8 3
24 111 125 42 63 21 45 31 10 30 16 5
48 222 250 83 125 42 91 63 21 61 31 10
60 278 313 104 156 52 113 78 26 76 39 13

+ Modalidad con aspersores de tamaño creciente.


* Modalidad con aspersores de tamaño medio.
f Modalidad con toberas pulverizadoras.

Jensen(1981).

Tiempo (h)

Fig. 4-28. Curvas de pluviometría en dos puntos de un mismo pivot


Fuente: Jensen (1981).
l98 EL RIEGO POR ASPERSION

En la fig. 4-28 se observa que para que ambos puntos reciban la misma cantidad
de agua, las áreas limitadas por las curvas deben ser iguales, por lo que la pluviometría
tiene que ser mayor cuanto menor sea el tiempo de aplicación.
En la fig. 4-28 también se ha representado la curva de velocidad de infiltración del
suelo (i) (cantidad de agua que pasa a través de la superficie del terreno en la unidad de
tiempo). La comparación entre ésta y la curva de pluviometría permite estimar la
posibilidad de que se produzca escorrentía. Esta se producirá cuando la curva de
pluviometría supere a la infiltración, pero en realidad la superficie del terreno (en
función de la pendiente) tiene cierta capacidad de almacenamiento que disminuye la
posibilidad escorrentía.
La pluviometría viene determinada por: el tamaño de boquilla y la presión en la
misma, el espaciamiento entre emisores, la longitud de lateral y el tipo de emisor
empleado. Una vez fijados estos parámetros, la pluviometría en cada punto a lo largo
del lateral es fija y no cambia al variar la velocidad de rotación. Cuando se modifica esta,
sólo cambia la duración de la aplicación y la cantidad de agua aplicada (dosis de riego).
La pluviometría que cae sobre un punto situado entre las dos torres más alejadas
del centro, para tres pivotes iguales de 396 m, descargando 56,8 l/s cada uno, y teniendo
la disposición de emisores A, B y C indicadas antes, son las que se muestran en las
figuras 4-29 y 4.30. De ellas se deducen las características pluviométricas para cada una
de las modal ides A, B y C siguientes:

Modalidad Pluviometría máxima Pluviometría media Tiempo de


(mm/h) (mm/h) riego (min)
A 40 l4,5 46
B 80 20,8 32
C l55 43,0 l5

- C
150
2
! íoo , / \
B
Pluviometría
O
V\\ A

f— 1 t —i j 1 -i*. ' 9-
10 20 30 40 50
Tiempo (min)
Fig. 4-30. simplificación de la aplicación de agua del casco anterior
Fuente: Pair(l975).
EL RIEGO POR ASPERSION 199

IV.5.2. Uniformidad de riego con equipos pivot.


En riego por aspersión suelen manejarse unos coeficientes de Uniformidad de
Christiansen (CU) del siguiente orden:

- 40 mm/h
SISTEMA CON ASPERSORES
DE TAMAÑO VARIABLE

(Modalidad A)

£ S 10 12 14 10 10 10 22 24 20 20 ¡Q J. 34 36 30 «0 42 ■

TIEMPO (Minutos)

SISTEMA CON ASPERSORES


DE TAMAÑO MEDIO
(Modalidad B)

Si t 4 * • K1 « í4 10 ié 20 22 14 20 II 30 í

TIEMPO (Minutos)

SISTEMA COU TOBERAS


PUIVERIZADORAS
(Modalidad C)

TIEMPO (Minutos)

Nota: 1 Pulgada/h = 25.4 mm/h.


Fig. 4.29. Modelos de aplicación de agua a 365 m del centro pivote en tres laterales
de 396 m, descargando 56,8 1/s (Fuente: Pair. C.H.).
200 EL RIEGO POR ASPERSION

cu%
- Cultivo de alta rentabilidad con sistema radicular superficial 88
- Cultivos extensivos con sistema radicular de profundidad media 82-88
- Frutales y forrajes con sistema radicular de profundidad media 70-82

Los ensayos de campo realizados con pivot dan valores generalmente altos del
CU, del 80 al 90 %, con velocidades de viento inferiores a 7,5 m/s. (Jensen, 1980).
Cuando el viento sopla hacia el centro pivote, en la dirección del lateral, el área
regada disminuye alrededor de un 1 1%, mientras que cuando sopla hacia el extremo, el
área regada crece cerca de un 19% (Von Bernuth, 1983).
Ya que la velocidad del viento crece con la altura sobre el suelo, suele tenderse a
utilizar aspersores de bajo ángulo (7o a 10°) en los pivot. para acortar así la trayectoria
de caída del agua hasta el suelo.
Los laterales autopropulsados, ya sean pivot o de avance frontal, tienen ciertas
ventajas sobre los sistemas estacionarios en cuanto a los efectos distorsionadores del
viento ya que:
- El lateral ocupa infinitas posiciones en su recorrido, compensándose en parte
las distorsiones entre riegos sucesivos.
- El espaciamiento de emisores en el lateral es bastante pequeño, con un gran so-
lapamiento entre ellos.
Los valores de CU se refieren en general a ensayos concretos, correspondientes
a riegos realizados bajo unas condiciones determinadas, y no a lo que ocurre en el
conjunto de riegos realizados durante toda la campaña.
Algunos factores que distorsionan la uniformidad de reparto de agua tienden a
compensarse en los sucesivos riegos (este es el caso de la falta de uniformidad en el avance
del lateral), mientras que otros tienden a acentuarse cada vez más. Este sería el caso de:
- El funcionamiento defectuoso de algún emisor.
- Las diferencias en las condiciones de funcionamiento de los emisores por cam
bios de elevación.
- La existencia de escorrentía.
- La mala distribución del agua en los bordes.
En cuando a la eficiencia de riego, pueden considerarse razonables valores entre
70 y 85 %, como media de la campaña de riegos, según la mayor parte de los autores
(Jensen, 1980).

I.V.6. AHORRO ENERGÉTICO CON LOS SISTEMAS DE BAJA PRE


SION.
Las necesidades de energía para el bombeo en un riego pueden determinarse
mediante la expresión:
E = 0,0271 ADnH ())
ÉaEp
siendo:
E energía consumida (Kw x h).
EL RIEGO POR ASPERSION 20 1

A área regada (ha).


Dn dosis neta de riego (mm).
H altura manométrica de la bomba (m).
Ea eficiencia de aplicación (como decimal).
Ep eficiencia de la planta de bombeo (como decimal).

Esta expresión es simplemente el producto de la potencia de la red (N) por el


número de horas que tarda el pivot en realizar una revolución (n), es decir:
N (Kw) = 0,0098 1 x y (Kg/m3) x Q (mVs) x H (m) x 1/Ep

donde y es el peso específtco del agua y Q el caudal que da la bomba.

Dn(l/m:)A(ha)10000(nr7ha) (m'/l) 1 Dn AH
E=Nn=0.0098 1x1000 xH(m) — n(h) = 0,0271
n (h) 3600 (s/h) Ep Ea Ep

La fórmula ( 1 ) sugiere distintas formas de ahorro de energía:

APE= E'-E2 100 = (l-Dg--H2-Ep_I-Eal-)1oo


El DI Hl Ep2 Ea2
donde APE es el ahorro potencial de energía, en porcentaje, que puede conseguirse al
cambiar alguno o todos los términos de la ecuación. El subíndice 1 indica los valores
anteriores y el 2 los valores después de la modificación.
Centrándonos únicamente en el ahorro energético conseguido al regar con equipos
de baja presión, este dependerá sobre todo de la reducción de presión lograda y de la
eficiencia de aplicación de agua obtenida.
Los sistemas de baja presión pueden tener problemas por incremento de la
escorrentía o erosión del suelo debido a la elevada pluviometría, con la consiguiente
pérdida de eficiencia de aplicación. De esta manera puede disminuir parte del ahorro
energético conseguido con la disminución de presión.
Gilley y Mielke ( 1980) indican que el ahorro energético resultante de reducir la
presión del sistema, cuando no existe disminución de eficiencia de aplicación, es el que
aparece en la figura 4-3 1 . De ella se deduce que para una relación "Nivel dinámico en
pozo/Presión en reimpulsión a riego" de 0,2 (por ejemplo: nivel dinámico a 9 m de la
superficie y presión de impulsión 450 KPa ó 45 m.c.a.) y una reducción de presión del
50 % (pasando por ejemplo de aspersores de 280 KPa a toberas de 140 KPa) (2,8 Kg/
cm2a 1,4 Kg/cm2), la energía ahorrada sería del 42 %. Si la relación Nivel/Presión fuera
de 1,5 (nivel dinámico a 70 m y presión de impulsión de 450 KPa ó 45 m.c.a.), una
reducción de presión del 50 % daría lugar a un ahorro de energía del 20 %.
En el caso de que la eficiencia disminuyera un 10 %, los ejemplos anteriores
pasarían del 42 % al 35 % y del 20 % al 12 % respectivamente.
Suponiendo un 50 % de reducción en la presión del pivot (valor realista y
alcanzable), la relación entre el ahorro de energía y el cambio en la eficiencia de riego
aparece en la figura 4-32 para varias relaciones "Nivel/Presión".
202 EL RIEGO POR ASPERSION

L nivel dinámico de bombeo (m)


100 P, presión inicial (KPa)
presión final (KPa)

o 0,102 Pl

o
g

0.0 02 04 0.6 0.8 1.0

Relación de presiones ^2^1

Fig. 4.31. Ahorro de energía al reducir la presión del sistema si no hubiera


disminución de la eficiencia de aplicación (Gilley y Mielke, 1980)

dinámico

Fig. 4.32. Ahorro de energía para una disminución del 50 % en la presión del pi vot
(Gilley y Mielke, 1980)

IV.7. LIMITACIONES EN LA UTILIZACION DE LOS EQUIPOS PIVOT.


Existen unos límites de carácter agronómico (relacionados con las características
del terreno y de los cultivos), otros de carácter puramente físico (obstáculos que impidan
EL RIEGO POR ASPERSION 203

el movimiento) y otros económicos.


IV.7.1. La topografía del terreno.
La adaptación a las irregularidades topográftcas es posible gracias a los acopla
mientos flexibles que presenta la tubería en cada una de las torres, siendo esta mayor en
los modelos de tramo corto.
En principio hay que distinguir dos tipos de pendientes:
- Pendiente radical- Según la dirección de los radios del círculo.
- Pendiente tangencial- La correspondiente al camino que siguen las torres
conductoras en su desplazamiento.
Suelen adoptarse los siguientes límites:
Radial Tangencial
Tramo largo (50 m.) 10% 10%
Tramo corto (38 m.) 15 % 30 %
En igualdad de condiciones, se produce menos escorrentíaen pendiente tangencial
descendente que en ascendente debido a que en el primer caso el agua de escorrentía
encuentra el suelo seco y se infiltra en mayor proporción, mientras que en el segundo
el agua de escorrentía se encuentra ante un suelo saturado, con capacidad de infiltración
mínima.
A la hora de seleccionar el equipo pivot hay que tener en cuenta que:
- Los modelos de tramo corto se adaptan mejor a la topografía irregular que los
de tramo largo.
- Los modelos de baja presión acusan más las diferencias de cota (con la con
siguiente pérdida de uniformidad en el riego), además de presentar mayor
pluviometría como ya se ha comentado.
I.V.7.2. La naturaleza del suelo.
Los principales problemas en lo relativo al suelo son normalmente: la velocidad
de infiltración insuficiente y la mayor o menor capacidad de almacenamiento de agua
en la superficie sin que se produzca escorrentía. Esta última será menor cuanto mayor
sea la pendiente del terreno.
Shockley en 1 968 propuso los siguientes valores de capacidad de almacenamiento
en la superficie en función de las pendientes:
Pendiente Capacidad de almacenamiento
en % (mm de lámina de agua)
0-1 12,7
1-3 7,6
3-5 2,5
Para poder juzgar el riesgo de escorrentía en un determinado suelo con la
utilización de un pivot puede emplearse la expresión obtenida por Dillon et al. 1 972. que
estima la pluviometría máxima (Pm) que proporciona el equipo en su extremo móvil en
función de sus características básicas.
204 EL RIEGO POR ASPERSION

Estos autores suponen que los aspersores aplican el agua según un modelo elíptico
(Fig. 4-33 ) y obtuvieron que la pluviometría máxima en el extremo del lateral venía dada
por la expresión:
14400 Q (1/s)
Pm (mm/h) =
7i R(m) r(m)

siendo:
Q caudal a la entrada del pivot.
R radio del círculo regado por el pivot.
r radio de alcance de los últimos aspersores.

Fig. 4-33. Modelo elíptico de reparto de agua por un pivot

La comparación de Pm con la capacidad de infiltración del terreno permite ver la


conveniencia de emplear el pivot. Este puede utilizarse en suelos de poca velocidad de
infiltración, incrementando la velocidad de avance de manera que pase por un punto
antes de que se supere el valor de la infiltración admisible más el almacenaje superficial.
La figura 4-34 muestra la curva de velocidad de infiltración y la de pluviometría
durante el paso del pivot sobre un punto del terreno regado, para distintas velocidades
de avance del lateral, lo que se traduce en distintos tiempos de aplicación t1, t2, t3.
Según lo anteriormente indicado, la pluviometría máxima Pm es independiente de
la velocidad de avance del lateral y lo que sí varía es la altura de agua aplicada (área bajo
la curva de pluviometría).

Fig. 4-34. Variación de la pluviometría sobre un punto del terreno cuando se


modifica la velocidad de avance. V3 < V 1 < V2, tardando unos tiempos en pasar sobre
el punto L > t, > t,.
EL RIEGO POR ASPERSION 205

Para que no se produzca escorrentía, el área de la curva de pluviometría que supere


a la curva de velocidad de infiltración tiene que ser menor o igual a la capacidad de
almacenamiento de la superficie del suelo. En la figura 4-34 se representan tres curvas
de pluviometría para tres velocidades de desplazamiento (V2 > VI > V3 ). Suponiendo
que la zona rayada coincida con el almacenaje superficial, la velocidad mínima de
desplazamiento del lateral será VI; cualquier velocidad superior no tendrá ningún
problema de escorrentía.
Los suelos pesados (textura arcillosa) tienen pequeña velocidad de infiltración,
por eso suelen realizarse aplicaciones ligeras y frecuentes para que el agua pueda
infiltrarse. Esto mismo es lo que se haría en un suelo ligero (textura arenosa) pero por
falta de capacidad de almacenamiento de agua.
Más adelante se verá el procedimiento de diseño basado en características de
infiltración, desarrollado por Dillon et al. (1972), que estima el máximo tiempo de
aplicación de agua en un suelo para que no se supere el almacenaje superficial y se
produzca escorrentía.
Combinando las características de los equipos pivot más frecuentes con los
resultados del anterior procedimiento de diseño, Gilley et al. (1980) elaboraron el
cuadro 4-3 que sirve de guía sobre la dosis de riego admisible (en mm) en los
diferentes tipos de suelo para que no haya escorrentía con laterales de 400 m de
longitud.

Cuadro 4-3. Valores orientativos de dosis máxima de riego según el tipo de suelo.

Familia de Tipo de sistema Almacenaje superficial (mm)


infiltración 0 2,5 7,6 12,7
A 20 30 43 56
B 13 20 }} 41
0,3 C 5 13 23 30
(Arcilloso) 1) <3 8 18 25
E <3 <3 13 20
A 51 66 84 _
B 25 36 51 64
0.5 C 10 18 30 41
(Franco) D <3 13 20 33
E <3 8 18 23
A SL SL SL SL
B 107 122 SL SL
1,0 C 36 48 66 81
(Arenoso) D 18 28 43 56
H 10 20 36 48
206 EL RIEGO POR ASPERSION

A típico sistema de alta presión con pluviometría máxima de 25 mm/h.


B típico sistema de media presión con pluviometría máxima de 38 mm/h.
C típico sistema de aspersores de baja presión con una pluviometría máxima
de 64 mm/h.
D típico sistema de toberas de baja presión con descarga en 360° y una
pluviometría máxima de 89 mm/h.
E típico sistema de toberas de baja presión con descarga en l 80° y una
pluviometría máxima de l52 mm/h.
SL la pluviometría no limita la dosis de riego.

Otras actuaciones de este tipo han permitido la elaboración del gráfico de la figura
4-35, que indica el caudal máximo con que se puede dotar a un pivot para que no haya
problemas de escorrentía. según el tipo de suelo.

100 90 80 70 GO 40 50 20 .10

V. ARENA

Fig. 4.35. Caudales máximos a aplicar según la textura del suelo (superficie regada
5l ha)
EL RIEGO POR ASPERSION 207

IV.8. COMPORTAMIENTO HIDRÁULICO.


Shu Tung Chu et al. (l972) realizaron un estudio teórico según el caudal puede
establecerse la curva decreciente del caudal que pasa por cada sección transversal en la
tubería del pi vot, así como la curva de variación de la presión desde el extremo al centro
pivote, suponiendo una descarga continua de caudal en la tubería. Como resultados
fundamentales obtuvieron:

A) Distribución de la descarga.
Una estimación del caudal Q que pasa por una sección cualquiera de la tubería
del pivot es:

Q = Qo(l- Q_
R r) Qo
siendo:
L distancia al centro pivote de la sección del lateral que se considera.
R radio del área regada.
Qo caudal a la entrada del lateral.
Q caudal que pasa por la sección del lateral situada a la distancia L.

. .

L R

Fig. 4-36. Representación gráfica de la ecuación ( l )


En la figura 4-36 se observa como el caudal que pasa por una sección disminuye
lentamente en las proximidades del centro pivote, y lo hace cada vez más deprisa a
medida que se aleja de él.
B) Pérdida de carga en el lateral.
Representa la energía que se pierde por rozamiento del agua con las paredes
de la tubería y se disipa en forma de calor, lo que obliga a que la bomba tenga que
suministrar más energía para que el agua llegue al extremo del pivot con la presión
necesaria para el correcto funcionamiento de los emisores.
Las pérdidas de carga son pues muy grandes en las proximidades del centro pivote
y disminuyen progresivamente al alejarse de éste, al hacerlo el caudal que circula por
una tubería de diámetro constante en la forma que se ha indicado antes.
La expresión que estima las pérdidas de carga en la tubería del pivot es:
h = ho - hR = 0,543 hm
208 EL RIEGO POR ASPERSION

donde:
ho es la presión necesaria en el centro pivote para un lateral horizontal (m).
hR es la presión necesaria en el extremo del pivot (m).
h es la pérdida de carga en la tubería del pivot (m).

siendo:

hm = 0.34 x 4,093 x l 0 1 —§£r * R (Fórmula de Scobey)

con:
Qo caudal a la entrada del pivot (rrrVs).
D diámetro interno de la tubería del pivot (m).
hm pérdida de carga (m) en una tubería igual que la del pivot, pero sin salidas
y de longitud igual al radio regado (R en metros).

C) Distribución de la pérdida de carga en el lateral.


Pretende representar la variación de la pérdida de carga con la longitud de
lateral, comenzando desde el extremo exterior. Para ello definen la pérdida de carga
relativa H y la longitud relativa X con el fin de hacer más sencilla la representación,
obteniendo:
H hL-hR , l5 -Y 2X X s

siendo:
X =L/R.
hL = presión en la sección situada a una distancia L del centro pivote.
hL - hR = pérdida de carga en un tramo de longitud (R - L).
ho - hR = pérdida de carga total en el lateral.
H = pérdida de carga relativa en el tramo.

.2 .4 .6 .3 1 L/R

Fig. 4-37. Representación gráfica de la ecuación (2)

La representación gráfica de la ecuación (2) se muestra en la figura 4-37 y


concuerda con los datos experimentales. En ella puede observarse que la pérdida de
carga producida en un metro de tubería crece a medida que nos acercamos al centro
pivote.
EL RIEGO POR ASPERSION 209

Conociendo el reparto teórico de caudales y presiones, disponiendo de las


características caudal-presión de las toberas o aspersores, estos pueden elegirse supo
niendo que en el punto donde se han de localizar físicamente (puntos de derivación que
se construyen a equidistancias fijas de 1 a 3 m en los tubos) existe la presión supuesta
y se emite el caudal deseado.
Después, conociendo, los caudales reales descargados por los emisores de acuerdo
con la presión existente y el de los tramos de tubería comprendidos entre cada par de
emisores, se puede calcular la pérdida de carga en cada tramo de la tubería en función
del caudal comenzando desde el extremo, pudiendo llegar a deducir la presión necesaria
en el centro pivote.
Si algún aspersor no descarga el caudal necesario, será preciso modificar las
condiciones del tramo y volver a realizar los cálculos con los nuevos datos. La operación
se reiterará hasta obtener un resultado satisfactorio en el lateral . Normal mente, para esta
labor se utiliza un ordenador.
IV.9. EL CALCULO DE UN EQUIPO PIVOT.
No entramos aquí en cómo se deben elegir y distribuir los emisores en la tubería
del pivot. aspectos del diseño que resuelve el fabricante, normalmente con suficiente
precisión, sino en las características del equipo pivot que es necesario conocer para hacer
el pedido correspondiente.
La mejor forma de exponer el proceso para conocer dichas características es
desarrollando un ejemplo.
El primer paso sería disponer de un plano de la parcela con curvas de nivel,
edificaciones, caminos, líneas eléctricas, punto de suministro de agua, caudal y calidad
del agua disponible, etc.. para ver la superficie del círculo regado más conveniente.
Supongamos que se quiere regar una parcela cuadrada de 5 1 ,78 ha, conociéndose
además los siguientes datos:
El suelo y el clima: es de perfil uniforme hasta los 0,7 m con textura de tipo medio
(franca), pendiente del 2% y capacidad de almacenamiento de agua útil de 1 mm/cm de
suelo, estando ubicado en la provincia de Albacete, por lo que el clima será de tipo
mediterráneo continental.
El cultivo: la especie a cultivar es el maíz, considerándose una profundidad
radicular de 0,7 m, unas necesidades punta de 7,5 mm/día y un déficit permisible de
manejo DPM = 40 %.
El riego: está previsto parar durante 4 h al día, coincidiendo con las horas punta
de la tarifa eléctrica, estimándose que puede alcanzarse una eficiencia de aplicación de
agua del 80 %.
El equipo: se partirá de las características del material disponible. Para el ejemplo
se toma:
- Distancia del centro de giro a la primera torre: 40.6 m.
- Distancia entre torres: 40,35 m.
- Longitud de alero: suele ser múltiplo de 3 m con un máximo de 25 m.
- Se elige un equipo con aspersores que trabajan a una presión nominal de 2, 1
Kg/cm2 (210 KPa) y mojan una anchura de 25 m en el extremo móvil. La
210 EL RIEGO POR ASPERSION

velocidad de desplazamiento de la última torre es de 1 ,8 m/min.


- El radio de alcance del cañón del extremo suele variar entre 15 y 30 m.
(Actualmente se está abandonando este tipo de aspersores por el mal reparto de
agua con la acción del viento, siendo mejor solución aumentar la longitud del
lateral y colocar aspersores de tamaño medio en su extremo).
El proceso de cálculo puede estructurarse en los siguientes pasos:

A) Longitud del lateral. Número de torres y longitud del alero.


De acuerdo con los datos propuestos se tendrá:
- Superficie donde se ubica la unidad pivot: F = 517.800 m2.
- Diámetro del círculo a cubrir con el riego: 1= D= 719,6 m; R= D/2= 359,8 m.
- El número de torres necesarias será: 359,8 = 40,6 + (n-1) 40,2, luego n=8,9
torres, pero como tiene que ser entero se tomará n - 8 y los 0,9 x 40,2 = 36,2
m que faltan deben cubrirse con el alero y el alcance del cañón extremo.
Adoptando un alero de 25 m el alcance útil del cañón debe ser de 11,2 m, por
lo que el alcance real debe ser del orden de 20 m.
Mejor solución sería recurrir a una torre corta que suelen tener 35m, con lo que
en este caso no se necesitaría alero ni cañón extremo.
- La superficie del círculo regado será:
A = n R2 = 3,1416 x(359,8): = 406.676,5 m2 = 40,7 ha.
Como la superficie total del cuadrado es de 5 1 .78 ha. se quedaría sin regar el 2 1 ,46
% del mismo.

B) Caudal de entrada a la unidad pivot.


Debe calcularse para el mes de máximas necesidades del cultivo de la alternativa
con mayores exigencias hídricas. Para nuestro ejemplo, se consideran para el maíz unas
necesidades netas durante el mes de julio de 2.325 m3/ha (232,5 mm),ó7,5 mm/día. Si
estimamos en un 80 % la eficiencia de la aplicación del agua, las necesidades reales son
2906,25 mVha y mes (290,63 mm/mes), ó 9,375 mm/día.
La dotación que debe proporcionar la unidad pivot en el supuesto de un funcio
namiento continuo y permanente es:
Nr(ym2ydía)10Q00(m2/ha)A(ha) = 9.375x10000x40,67 = = , ,/s
v 24 (h/dta) 60 (mtn/h) 1440
lo que implicaría: 44,13/40,67 = 1,08 1/(s x ha).
En la práctica del riego es buena norma programar un tiempo de utilización diaria
inferior a las 24 horas para disponer de un margen para imprevistos y evitar regar en
horas punta de coste de la electricidad que suelen ser 4 h/día, con un recargo del 1 00%
sobre las horas llano.
Si, para el ejemplo, suponemos un funcionamiento de 30 días en el mes de
máximas necesidades hídricas y una parada diaria de 4 horas, coincidentes con las horas
punta de coste energético, dispondremos de 620 horas para satisfacer las necesidades
EL RIEGO POR ASPERSION 21 1

netas del cultivo en el período punta.


Si, por otro lado, consideramos que el tiempo de funcionamiento del lateral para
dar un riego es de 24 horas (por ser uno de los casos más desfavorables a la hora de fijar
el caudal), el número de riegos que podemos realizar en el mes punta es:
620 (h/mes) = 25 g ri /mes
24 (h/ciclo) &
Siendo el volumen a aportar de 290,63 mm/mes, la unidad pi vot deberá descargar
en cada revolución:
290 63 (mm/mes) = , , 25 mmJÚ
25,8 (rtegos/mes)
La dosis neta correspondiente es: 1 1,25 x 0,8 = 9 mm/riego.
El caudal de entrada en el lateral de riego deberá ser:
0 _ 1 1,25 (1/m2 y revolución) 10000 (m7ha) 40,67 (ha) = 53 „
24 h/revolución 60 min/h 60 s/min
lo que supone 1,3 1/(s x ha).
Si la eficiencia de aplicación fuera del 85 %, valor también razonable de alcanzar,
el caudal de entrada sería 1,22 1/(s x ha).
Otra forma de cálculo del caudal de entrada, teniendo en cuenta que Q = volumen
a descargar/tiempo empleado, sería:
Q(l/s) = 0,116 NAt
Eatl
siendo:
N necesidades punta del cultivo (mm/día ó 1/m2 y día).
A superficie regada (ha).
1 1 tiempo de funcionamiento del lateral para dar un riego (días) (suele suponerse
1 día por ser uno de los casos más desfavorables a la hora de calcular el
caudal),
t tiempo transcurrido tres riegos (días). Para el caso que se comenta sería
20 + 4 + 4 = 28 h, es decir 1,17 días al suponer que el equipo sólo para las
4 h punta durante el período de máximas necesidades.
Con este procedimiento se tendría:
Q = 0 , 10 7.5 x 40,67 xl,17= 52 j/s
0,8 x 1
que coincide prácticamente con el anterior resultado.

C) Tiempo mínimo por revolución.


El tiempo necesario para que el lateral realice una revolución, depende de la
velocidad de desplazamiento de la última torre y de la longitud que ha de recorrer.
212 EL RIEGO POR ASPERSION

El radio de la última torre será: L = 40,60 + 7 x 40,2 = 322 m.


La velocidad de avance de la última torre viene fijada por el fabricante según las
características del desmultiplicador en el mecanismo de transmisión y suele ser del
orden de 1,8 m/min.
Según lo anterior, el tiempo mínimo (to) en dar una revolución, con el motor
extremo en funcionamiento permanente, será:
to = 2 n L = 2 K 322 = 1124min= 18,7 h
Vmax 1,8
D) Estimación de la mínima velocidad de avance a la que empieza a haber
escorrentía en el extremo del pivot.
Lo haremos siguiendo la teoría de Dillon et al. 1972 que estiman la pluviometría
máxima en el extremo del pivot (Pm) en función de su dotación, longitud y anchura
mojada, y a partir de ella deducen, con ayuda del ábaco de la figura 4-38, el tiempo
máximo (tm) que puede tardar el equipo en pasar sobre un punto del terreno (desde que
empieza a mojarlo hasta que deja de hacerlo) para que no exista escorrentía.
La Pm se estima mediante la expresión:

pm(mm/h) = _14400^
7t Rr
donde:
Q caudal de entrada al pivot (1/s).
R radio de la superficie regada (m).
R radio de alcance de los últimos aspersores (m).

En nuestro caso:
Prn = _L4400_ 52 = 54mm/h
ti 359.8x12,5
EL RIEGO POR ASPERSION 213

Fig. 4-38. ABACO para la determinación del tiempo máximo tm empleado por el
sistema en pasar por un punto del extremo para que no haya escorretía

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Ticmpn requerido par el modelo para pasar sobre un punto [h. )

Nota: Sólo para sistemas de alta o media presión con aspersores que tengan un
modelo de distribución elíptico.
214 EL RIEGO POR ASPERSION

Entrando con este valor en el abaco de la fig. 4-38, para un suelo franco y con una
pendiente del 2 % (almacenaje superficial estimado de 7,6 mm), se obtiene tm = 0,53
h = 32 min.
Luego la mínima velocidad de desplazamiento del equipo para que no haya
escorrentía será:

Vmin= 2 r = —-„
2x125' = 0,78 m/min
tm 32
Y el tiempo que tardará en dar la vuelta será:
♦ _ 271 322 43,2 h/revolución
0,78 60
Esta velocidad es inferior a la máxima Vmax = 1 ,8 m/min, que se consigue cuando
el motor de la última torre funciona permanentemente, y representa un 43 % de la misma.
Así pues, el equipo deberá manejarse en el intervalo de velocidades medias
comprendido entre 1 ,8 m/min y 0,78 m/min, o lo que es lo mismo entre 1 8,7 h/revolución
y 43,2 h/revolución, lo que supone manejarlo entre el 100% y el 43% con el mando de
control de velocidad de desplazamiento, ya que:
t, = 2k322 = 43,2 h/revolución
1 0,78 x 60
E) Dosis bruta media aplicada y dosis neta.
La dosis bruta media más alta que puede aplicarse sin problemas de escorrentía
será la correspondiente a 43,2 h/revolución. La dosis mínima se obtendrá poniendo el
equipo al 100 %, es decir, haciendo funcionar permanentemente el motor de la torre
extrema, en cuyo caso tarda 18,7 h/revolución.
Estas dosis brutas medias serán:
Dbmax = 0,36 Q ^l *1 (h) = 0,36 53 x*l'2 = 20,25 mm/riego
A (ha) 40,7 fc

Dbmin = 0,36 —jryf1— = 8,77 mm/riego

Las dosis netas correspondientes, para una eficiencia de aplicación del 80 %,


serán:
Dn max = 20,25 x 0,8 = 16,2 mm/riego.
Dn min = 8,77 x 0,8 = 7,0 mm/riego.
Se trata pues de riegos de alta frecuencia, con un intervalo máximo entre riegos
16,2 mm/riego = 2 lfi dfas emre r¡
7,5 mm/dta
Suponiendo que la capacidad de retención de agua del suelo sea de 1 mm por cada
cm de profundidad, la reserva de agua útil del mismo será de 70 mm y si el nivel
EL RIEGO POR ASPERSION 215

permisible de agotamiento de la humedad del suelo para el cultivo de maíz en el mes de


máximas necesidades puede llegar al 40% del agua útil, la reserva de agua fácilmente
disponible o déftcit permisible de manejo será de 28 mm Este valores superior a la dosis
neta máxima (16,2 mm/riego) sin que haya escorrentía, por lo que el máximo déficit de
manejo será:
16,2/70 = 0,23 -» 23%

Como resumen, se precisa una unidad pivot de las características siguientes:


- Caudal de entrada 53 1/s.
- Lateral constituido por un tramo de 40,6 m y 7 tramos de 40,2 m, con un alero
de 25 m y un cañón de unos 20 m de alcance, o lo que es mejor, sustituir el alero
y el cañón por un tramo de 35 m.
- Con posibilidad de dar una revolución en 43,2 h o menos. Esto obligaría a ma
nejar el equipo ajustando la propulsión entre el 43% y el 1 00% para que no haya
escorrentía.

F) Presión necesaria a la entrada del pivot.


Puede determinarse mediante la siguiente expresión:

Po-PA+
FO-FA+ — +—
10+ + -!íl
10+ 10

siendo:
Po presión necesaria a la entrada del pivot (Kg/cm2).
PA presión nominal de los últimos aspersores. En nuestro caso 2, 1 Kg/cm2
(210 KPa).
h 1 pérdida de carga en la tubería del pivot (m) (se recuerda que 1 Kg/cm2 = 10
m de columna de agua).
h2 desnivel geométrico entre el centro pivote y la última torre. En nuestro caso
322 x 0,02 - 6,44 m al tener el terreno una pendiente del 2%.
h3 altura de la tubería del pivot sobre el terreno. Normalmente se toma 4 m.

La pérdida de carga en la tubería del pivot puede determinarse empíricamente


mediante fórmulas deducidas por algunos fabricantes o bien utilizando la ecuación
propuesta por Shu Tung Chu et al. (1972), que da resultados ligeramente más altos, y
es: hl= 0,543 hm

siendo: _|9
hm = 0,34 x 4,093 x 10 3 -g^ R (fórmula de Scobey)

donde:
Q Caudal de entrada al pivot en mVs. En nuestro caso será 53 1/s = 0,053 m3/s.
D Diámetro interno del lateral (m).
Lo más indicado para esta longitud de lateral es utilizar tubería de acero con
diámetro 6 5/8" (168 mm) y con espesor de 2,6 mm. El diámetro interno será:
216 EL RIEGO POR ASPERSION

D = 1 68.3 - 2 x 2.6 = 1 63 mm = 0. 1 63 m.
hm Pérdida de carga (en metros) en una tubería igual que la del lateral pero sin
salidas y de longitud igual al radio regado (R en metros).
Así pues:

hm = 0.34 x 4,093-' °-0531" x 359.8 = 1 3.67 m


0.136:"
luego la pérdida de carga en el lateral será:
hl = 0.543 x 13.67- 7.42 m.

y la presión necesaria en el origen:

I V.10. LATERAL DE AVANCE FRÓNTAL. DESCRIPCION DEL EQUIPO.


Se trata de una tubería con aspersores o toberas (lateral de riego), formada por
tramos semejantes a los de un pivot, sustentados sobre torres automotrices, que se
desplaza paralela a sí misma mientras riega. Puede estar formada por dos laterales, uno
a cada lado de la línea de suministro de agua, o por uno solo.
Como ventajas sobre el pivot se pueden citar:
- La pluviometría no varía a lo largo del lateral al regar igual área cada metro del
lateral. Esta pluviometría es ligeramente superior a la mitad de la que existe en
el extremo de un pivot de igual longitud, lo que permite utilizar la baja presión
sin tantos problemas.
- Es más eficiente hidráulicamente al tener menos pérdidas de carga para un
mismo caudal repartido (del orden del 63% de las existentes en el pivot).
- Se adapta a parcelas cuadradas o rectangulares, que coincide más con la dis
tribución normal de la propiedad y es la forma óptima para realizar las labores
mecanizadas.
Como inconvenientes presenta en cambio:
- Mayores dificultades de instalación y funcionamiento al ser móviles la toma
de agua y de energía, lo que puede encarecer la aplicación del agua.
- Un manejo del sistema más complicado al no comenzar a regar por donde se
hizo en el riego anterior, que es donde el suelo estará más seco. Esto puede
obligar a tener que variar la velocidad de avance del equipo durante el riego.

IV.10.1. La toma de agua y de energía.


Al tratarse de una toma de agua móvil se dispone básicamente de dos soluciones:

a) Toma de canal a nivel:


Para canales revestidos se recomienda una profundidad de unos 60 cm y acoplar
una represa donde se sitúa la aspiración de la bomba. Si el canal es de tierra debe tener
EL RIEGO POR ASPERSION 217

como mínimo 75 cm de anchura y una altura mínima de agua de 45 cm. Necesita de una
bomba en la cabeza del lateral que aspira del canal de acuerdo con las tres opciones de
la figura 4-39, según se trate de canal revestido o sin revestir.
El carro motriz de la cabeza del lateral, también llamado "carro de potencia"
necesita llevar, además de la bomba, un pequeño generador para la alimentación
eléctrica de los motores y mecanismos de alineamiento y seguridad.

b) Toma de hidrante:
Lo más frecuente es mediante una manguera que es arrastrada por el lateral Fig.
4-40.
Se necesitan hidrantes cada 200 m y la máquina lleva dos mangueras de 1 15 m
con el fin de que quede una curva suave para la conexión. Los diámetros de manguera
suelen ser de 140 mm ( 120 mm interior) ó 160 mm ( 138 mm interior), según el caudal
necesario.
La mayor desventaja es que hay que estar pendiente del equipo para ir realizando
los cambios de manguera, cogiendo una manguera en la mitad de la distancia entre
hidrantes y soltándola en la mitad siguiente, donde se acopla una nueva manguera.
En esta solución, el carro motriz de cabeza no necesita llevar bomba, aunque si un
pequeño generador eléctrico o una línea eléctrica en paralelo con la línea de suministro
de agua.

1 Undulo de Potenc1a con al1mentaclon hldr1ca cent-l, montado a 2. Modulo de Potenc1a con al1mentaclon hldr1ca a un extremo, montado a
horcaladas sobre un canal revest1do de concreto horcaladas sobre un canal revest1do de concreto

Fig. 4.39. Diversas formas de laterales con toma de canal


2l8 EL RIEGO POR ASPERSION

3. Modulo de Potencia con alimentacion hidnca central, montado a 4. Modulo de Potencia con alimentacion hldrica a un ext,mo, montado
horca)adas sob, un canal de tierra a HorcaIadas sob, un canal de tierra

5. Modulo de Potencia con alimentación hldrica central, montado a un 6. Módulo de Potencia con alimentacion hldrica a on ext,mo, montado a
ext,mo del canal de tierra un ext,mo del canal de tierra

Fig. 4.39 Diversas formas de laterales eon toma de canal

Fig. 4.40. Ejemplo de lateral alimentado con hidrante

Con el fin de automatizar el suministro de agua, existe la solución de dos "carros-


robot" auxiliares para acople automático a cada hidrante. aunque esta solución no parece
en principio que se generalice demasiado por su complicación y precio.
La velocidad de desplazamiento de los motores eléctricos varía entre l,5 y
4 m/min.
EL RIEGO POR ASPERSION 2l9

IV. 10.2. El alineamiento.


Es importante que las torres avancen siguiendo siempre la misma línea pues en
otro caso las ruedas ocasionarían mayores daños en el cultivo.
El avance rectilíneo y perpendicular a la línea de alimentación de agua puede
hacerse por varios sistemas.

a) Mediante un cable enterrado y una antena que reciben una señal de radio, con
el mismo sistema utilizado en el riego de las esquinas de los pivot "Valley". El cable
forma un circuito cerrado, según indica la fig. 4-4 l , con una fuente de energía de l 2 V
y dotado de un oscilador. Sobre una torre situada aproximadamente en la mitad del
lateral se localiza una antena guía que capta la señal del oscilador.
El tramo central de cada lateral se llama "libre" y va unido rígidamente a las dos
torres de sus extremos, mientras que el resto de los tramos van fijos en una torre y
articulados en la otra.
La torre situada junto a la línea de alimentación de agua (llamada también "torre
de mando") y la del otro extremo de cada lateral, avanzan al mismo ritmo. La velocidad
de avance se elige indicando en el cuadro de mando el porcentaje de funcionamiento del
motor de la torre del extremo libre.
Si el tramo central que lleva la antena guía deja de ser perpendicular al cable
enterrado, manda una orden a una de las torres extremas para que reduzca su velocidad
hasta que se establezca el alineamiento.

" borde de parcela

longitud del lateral

(.a\ cable enterrado en circuito cerrado


cable enterrado

tor, deI extre1

(.b) lateral de riego

Fig. 4.4 l . Esquema de lateral de avance frontal tipo "Valley" conducido por cable
enterrado
220 EL RIEGO POR ASPERSION

b) Mediante un cable tendida a unos 50 cm del suelo a lo largo de la línea de


alimentación de agua en el cual van "abrochados" dos palpadores unidos al carro (Fig.
4.39).
Con esto y otra línea directriz en el último tramo del lateral, que puede ser también
con cable o tratarse sólo de una zanja con una rueda directriz, se consigue que la
alineación sea satisfactoria.
Un inconveniente de este sistema puede ser el posible entorpecimiento del cable
para acceder a la parcela.

IV.10.3. La ejecución del riego.


Para obtener una buena uniformidad de aplicación del agua es importante
controlar el alineamiento y, especialmente, la velocidad de avance del sistema, sobre
todo en sistemas de baja presión que tienen poca anchura mojada y alta pluviometría.
Los resultados obtenidos por Howel et al. (1983) indican que el coeficiente de
uniformidad de Christiansen cuando el sistema está quieto son superiores al 98%. Sin
embargo, cuando el sistema avanza mientras riega, el coeficiente de uniformidad es del
orden del 90 %.
El caudal de entrada de agua al sistema viene determinado por la expresión:
Q = N_taViI otambién Q- NtaL
t1 Ea t1 3600 Ea
siendo:
Q caudal de entrada al sistema, en 1/s.
N necesidades punta del cultivo, en mm/día ó 1/m2 x día.
t n° de días entre riegos, en días.
a anchura de la parcela o longitud del lateral, en m.
V velocidad de desplazamiento del sistema, en m/s.
t1 tiempo de funcionamiento del equipo para dar un riego, en días.
Ea eficiencia de aplicación, en m.
L longitud de la parcela, en m.
La pluviometría media del sistema puede calcularse como:
Pms (mm/h ó 1/nrh) = 3600 x Q (1/s)/ (a 2r)
siendo 2r la anchura de banda mojada por el equipo.

De estas expresiones se deduce que cuantos más "tiempos muertos" haya (mayor
sea la relación t/tl), más caudal se necesita. Si estos tiempos muertos coinciden con
"horas punta" del coste energético, pueden estar justificados económicamente, pero no
así si son utilizados para el desplazamiento del equipo sin regar como es el caso de
algunas formas de manejo del sistema como las esquematizadas en la figura 4-42.
EL RIEGO POR ASPERSION 221

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Fig. 4-42. Diferentes soluciones para regar un campo rectangular con un lateral de
avance continuo

IV.ll. BIBLIOGRAFÍA.
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2 ARENILLAS, A. (1987). Máquinas de riego. Evolución, situación actual y
perspectivas razonables. 19 Conferencia Internacional de la Mecanización Agraria.
FIMA. Zaragoza.
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222 EL RIEGO POR ASPERSION

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10 KELLER J. y R.D. BLIESNER 1990. Sprinkle and trickle irrigation. AVI
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1 1 LOSADA, A. 1 984. Apuntes de hidráulica agrícola. Parte III: Teoría del riego.
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14 SHU TUNG CHU et al. 1972. Hydraulics of a center pivot system. Trans
ASAE, 894-896.
15 TORRES, J. 1987. Evolución y estado actual del regadío. 19 Conferencia
Internacional de la Mecanización Agraria. FIMA. Zaragoza.
16 VON BERNUTH, R.D. 1 983. Uniformity desing criteria under limited water.
Trans. ASAE n° 26 (5) 1418-1421.
CAPITULO V
EVALUACION Y MEJORA DE SISTEMAS
DE RIEGO
INDICE capitulo V

Página
V.l. Introducción 227
V.2. Definición de la terminología a utilizar 231
V.3. Terminología en la aplicación del agua 233
V.4. Relación entre uniformidad, eficiencia y economía 234
V.5. Evaluación de sistemas de aspersión estacionarios 235
V.5.1. Datos recogidos en la evaluación 235
V.5.2. Equipo necesario 236
V.5.3. Procedimiento de campo 236
V.5.4. Obtención de los parámetros de evaluación 239
V.6. Evaluación de equipos pivot 239
V.6.1. Datos recogidos durante la evaluación 239
V.6.2. Equipo necesario 240
V.6.3. Forma de proceder en el campo 240
V.6.4. Obtención de los parámetros de evaluación 242
V.7. Bibliográfía 243

Anexos: Ejemplos de evaluación

Anexo V. 1 . Riego por aspersión estacionario


Anexo V.2. Riego con pivot
EL RIEGO POR ASPERSION 227

V.l. INTRODUCCION.
La correcta utilización del agua por el regante para conseguir un uso eficiente de
la misma requiere la aplicación de las técnicas de programación de riegos, que indican
el momento y la cuantía de cada riego, y un adecuado manejo de las redes de distribución
y del proceso de aplicación de agua.
Las técnicas de evaluación y mejora de los sistemas de riego permiten conocer los
parámetros implicados en la aplicación del agua en base a ensayos de campo realizados
bajo las condiciones normales de trabajo y determinar los cambios precisos para mejorar
el proceso de riego. Con estos cambios se puede conseguir ahorrar agua, mano de obra,
energía, suelo, etc., así como una mejora de los rendimientos de los cultivos.
La evaluación realizada a un conjunto de sistemas de riego puede servir además
para establecer los criterios de elección del sistema más adecuado a las condiciones de
cada zona regable.
Debido al elevado número de variables que intervienen (caudal, presión, duración
del riego, etc.) y al hecho de que todas están directa o indirectamente relacionadas, el
problema de la correcta utilización del agua no tiene siempre una solución evidente ni
inmediata.
A veces, las mejoras a introducir pueden ser sencillas, así el funcionamiento de
un riego por aspersión puede mejorarse variando la presión de trabajo, tamaño y número
de boquillas, altura de los emisores, duración de la postura de riego o cambiando el
material desgastado.
Para realizar los ensayos de evaluación debe seleccionarse previamente un lugar
representativo de las condiciones medias de la parcela y realizar el riego cuando el suelo
se encuentre en unas condiciones de humedad similares a las que preceden a un riego
normal.
En riego por aspersión, el ensayo de evaluación consiste básicamente en colocar
una red de pluviómetros en el campo, en la forma que después se indicará, y medir las
principales variables que intervienen en el proceso de riego como: tipo de aspersor,
diámetro de las boqui 1 las, presión de trabajo, tiempo de riego, volumen de agua recogido
en cada pluviómetro, marco de riego, dirección y velocidad del viento, etc.
Los datos recogidos en la evaluación pueden normalmente representarse en un
histograma de frecuencias como el de la fig. 5- 1 . En este caso está referido a un riego
por aspersión a marco 18x18 mxm (324 m2), en donde se ha colocado una red de n
pluviómetros (normalmente 36 si la equidistancia es de 3 m), y donde la altura de agua
recogida por cada uno de ellos es la base para el análisis de la calidad del riego que se
describe a continuación. En el análisis, se supone que la altura de agua recogida por cada
pluviómetro (Yi) es representativa del área asignada al mismo (Ai), que para el caso de
equidistancia de 3 m será Ai = 3x3 = 9 nr.
Este histograma muestra la relación entre la altura de agua aplicada y el área que
recibe una determinada altura de agua o más, dentro de la superficie muestreada. Esta
distribución de frecuencias proporciona la base para un extenso análisis de calidad del
riego al indicar la fracción de área regada que recibe una determinada cantidad de agua,
aunque no indica su localización en el campo.
Esta localización no es necesario conocerla para caracterizar la calidad de riego,
228 EL RIEGO POR ASPERSION

aunque su diferente ubicación en los sucesivos riegos, puede amortiguar los problemas
del mal reparto de agua, pero sólo en parte, ya que se crean déficits hídricos transitorios
en el cultivo en las zonas infrarregadas.

Area (m?) F-cc1ón de área (Al/A)


O 54 109 162 216 270 324 °-2 0,4 0,5 0,6 0,8

Fig. 5. 1 . Histograma de frecuencias Fig. 5.2. Curva de distribución adimensional

(Ai/A) Fracción de área regada

IR Volumen de agua que faltó en las


zonas infraregadas

Media del agua aplicada en el 25


del área menos regada

Altura media de agua aplicada


al terreno

Altura media de agua descargada


por los emisores

Siendo:
Dn altura relativa de agua equivalente a la dosis neta de riego
Db altura relativa de agua equivalente a la dosis bruta aplicada (altura media
descargada por los emisores)

Fig. 5.3. Curva de distribución de frecuencias adimensional


EL RIEGO POR ASPERSION 229

La disposición de los datos según el histograma de frecuencias se presta al


desarrollo de funciones matemáticas que describen la distribución. A partir de estas
funciones pueden identiftcarse una serie de parámetros que describen el modelo de
distribución de agua y proporcionan una medida de la calidad del riego.
El primer paso del proceso es construir la curva de distribución adimensional
normalizada, dividiendo cada altura de agua aplicada (Yi) por la altura media (Ym), y
cada área ( Ai ) por el área total (A), obteniéndose una curva como la de la fig. 5-2, en la
que la media del agua aplicada viene representada por 1 en el eje vertical y corresponde
a 0,5 en el eje horizontal. Esta curva se caracteriza además porque el área limitada pol
los dos ejes y la curva es igual a 1 . El intervalo práctico de Y es 0 < Y < 3.
Generalmente, la curva tiene forma de "S". De aquí que se suela adoptar el
"modelo de distribución normal" para describirla, en función de la media (Ym) y la
desviación típica de los datos (o), a través de las expresiones:

oo

H (y) = —k Jexpl - 1/2 (^--^-)] dy


cs\ ¿k y °

Siendo:
H (y ) el área limitada por la curva desde "Y" hasta "oo", lo que representa la frac
ción de área de la parcela que recibe una altura de agua relativa Y = Yi/Ym
o mayor.
f (y) la distancia horizontal entre el eje de ordenadas y la curva para una altura
de agua aplicada "Y".

o desviación típica
y altura de agua aplicada, con validez entre Y < y < °°
Evidentemente, esta curva es más horizontal cuanto mayor es la uniformidad de
reparto del agua de riego.
Los diferentes parámetros cualitativos definidos a partir de esta curva y que
caracterizan la calidad del riego pueden clasificarse en dos grupos principales:

1) Medidas de Uniformidad- Dan idea de la igualdad con que el agua de riego


se reparte en los distintos puntos de la parcela.
2) Medidas de Eficiencia- Dan idea de la extensión de la parcela en que el riego
se ha aplicado correctamente.
Para mejor comprensión de los parámetros que emplearemos a la hora de
230 EL RIEGO POR ASPERSION

caracterizar el riego utilizamos la curva de distribución de frecuencias acumulativas de


la fig. 5-3, con un ejemplo numérico correspondiente al riego por aspersión antes
referido.
En efecto, si se tratara de un riego por aspersión en el que se han obtenido los
resultados de la fig. 5-3, donde los datos tomados durante la evaluación que sirven de
base para construir la curva de frecuencias adimensional son las alturas de agua (Yi)
recogidas por la red de pluviómetros situada en la superficie muestreada (36 pluviómetros
para una superficie muestreada de 1 8 x 1 8 m x m), y suponiendo que la altura media de
agua aplicada al terreno (media de lo recogido por los 36 pluviómetros) fuera Ym = 25
mm. (que correspondiera al valor 1 en el eje vertical), se deduce que:
- Altura media descargada por los emisores (dosis bruta):
Db= 1,3 x 25 = 32,5 mm.
- Altura media del agua aplicada al 25 % del área menos regada, que de acuerdo
con los criterios que se comentarán después se hará coincidir con la Dosis neta
(Dn), y, si el momento de riego es el adecuado, coincidirá con el Déficit Per
misible de Manejo:
Dn = 0,55x25= 13,75 mm.
Este valor se obtiene en la figura trazando la vertical que pasa por el valor de
fracción de área regada igual a 0,75 y buscando la horizontal que iguale las áreas
a izquierda y derecha de la curva de frecuencias (con rayado más intenso en la
fig. 5-3).
- Altura de agua realmente almacenada en la zona radicular. Será la zona supe
rior con rayado inclinado de la fig. 5-3 limitada entre los ejes, la curva de fre
cuencias y la línea horizontal correspondiente a Dn. Esta cantidad de agua será
menor de 13,75 mm al faltarle el agua correspondiente a la zona IR de la fig.
5-3.
- Volumen de agua que faltó en las zonas infrarregadas (IR). Rayado intenso de
la parte superior derecha de la fig. 5-3, limitada por la curva de frecuencias, la
línea horizontal correspondiente a la Dn y la línea vertical correspondiente a la
fracción de área igual a 1 .
- Volumen de agua quepercoló por debajo de la zona radicular del cultivo. Zona
con rayado inclinado inferior izquierda de la fig. 5-3 comprendida entre la
curva de frecuencias, el eje vertical y la línea horizontal correspondiente a Dn.
Entre este volumen y el almacenado en la zona radicular tienen que sumar 25
mm.
- Pérdidas por evaporación y arrastre por el viento (Pe). Diferencia entre la altura
media de agua descargada por los emisores (Db) y la altura media de agua
aplicada al terreno (el valor 1 en el eje vertical). Estas pérdidas corresponden
al área comprendida entre la horizontal con valor Db y la que tiene valor 1,
representada con rayado vertical en la fig. 5-3.
Pe = 32,5 - 25 = 7,5 mm.
Es preciso indicar no obstante que el término "pérdida" no es normalmente
correcto ya que este agua contribuye a crear un microclima en el cultivo que
disminuye, entre otros factores, la transpiración del cultivo.
EL RIEGO POR ASPERSION 23 l

V.2. DEFINICIÓN DE LA TERMINOLOG1A A UTILIZAR.


Los términos de uniformidad y eficiencia que intervienen en la evaluación no
tienen una terminología ni una concepción única en estos momentos. Para evitar la
ambigüedad de estos términos y las posibles confusiones con otras terminologías, se
adopta la empleada por Merrian l 978 y l 980 por ser una de las más utilizadas y aceptada
de forma generalizada (Faci J. l982).
Los principales parámetros empleados en todos los procedimientos de evaluación
en el campo se definen a continuación:

A) Déficit de humedad del suelo (DHS)

Indica la sequedad del suelo en la zona radicular en el momento de realizar la


medida. Puede expresarse en mm de altura de lámina de agua y coincide con la cantidad
de agua que debe ser reemplazada con el riego en condiciones normales de manejo (sin
fracción de lavado para sales).

B) Déficitpermisible de manejo (DPM) o nivelde agotamiento permisible (NAP)

Corresponde a la altura de agua que puede ser extraída de la zona radicular entre
riegos consecutivos, produciendo el mejor balance económico. Representa el valor
deseado del DHS en el momento del riego.

C) Uniformidad de distribución (UD)

Se obtiene a partir de los datos de campo resultantes de la evaluación y es un


indicador de la uniformidad de altura de agua infiltrada a lo largo y ancho de la parcela.

nn _ Altura media de agua infiltrada en el 25 % del área menos regada


Altura media de agua infiltrada en la parcela

Se utiliza como indicador de la magnitud de los problemas en el proceso de


aplicación de agua.

D) Eficiencia de aplicación referida al 25 % de las observaciones más desfavo


rables (EA)

Para su cálculo se utilizan datos de campo obtenidos durante la evaluación del


riego y se define:
Media del 25 % de los valores más bajos de la altura de agua infiltrada y
almacenada en la zona radicular.
EA =
Altura media de agua aplicada
232 EL RIEGO POR ASPERSION

Cuando la media del 25 % de las observaciones de menor valor del agua de riego
infiltrada sobrepasa el valor de DHS, entonces el numerador anterior se toma igual al
DHS.
La EA implica una medida de uniformidad pero no indica la adecuación del riego.
El valor puede ser alto por una buena uniformidad de distribución, pero puede tratarse
de un riego escaso que no cubre el DHS.
Un valor bajo puede deberse tanto a una mala uniformidad de distribución del agua
como a un riego excesivo.

E) Eficiencia potencial de aplicación referida al 25 % de las observaciones más


desfavorables (EPA).

Se calcula también a partir de los datos obtenidos en la evaluación del riego y se


define como:
Altura media de agua infiltrada en el 25 % de las observaciones más desfavorables
cuando es igual al DPM
EPA =
Altura media de agua aplicada para satisfacer el DPM

Indica la bondad del diseño adoptado en el sistema de riego bajo un manejo


razonablemente bueno y cuando se aplica la altura de riego deseada.
La EPA es el verdadero valor de eficiencia atribuible al sistema y coincide con el
valor que toma laEA cuando la inedia del 25 % de las observaciones más des favorables
es igual al DHS y esta coincide con el DPM en todo el campo (que determina el momento
justo de realizar el riego).
La diferencia entre la EPA y la EA es una medida de los problemas de manejo del
riego. Un valor bajo de la EPA indica diseños de riego ineficientes, que sin embargo
pueden estas justificados económicamente. Un valor bajo de la EA indica sólo la posible
existencia de problemas de manejo.
El valor de la EPA es el que hay que considerar a la hora de diseñar un sistema de
riego.

F) Coeficiente de uniformidad (CU).

El CU de Christiansen es una representación estadística de la uniformidad,


utilizado principalmente en los sistemas de aspersión.
Se expresa en % mediante la expresión:
CU = (\ - f'f/l )* l00
M*n
Siendo:
M Valor medio del agua recogida en los pluviómetros o puntos de control.
n Número total de pluviómetros o puntos de control.
X \d\ Suma de los valores absolutos de las desviaciones de cada pluviómetro o
EL RIEGO POR ASPERSION 233

punto de control respecto a la media.

La relación con la UD suele ser del tipo

CU = l -0,63(l -UD)

Heermann y Hein (l968) modificaron este coeficiente de uniformidad para


evaluar los sistemas pivot. donde cada pluviómetro representa una corona circular de
área creciente a medida que se aleja del centro pivote.
El coeficiente de uniformidad utilizando este procedimiento es:

1DÜG ZCi*Ci
i i : ! — } l00
I Ci*Di
Siendo:
n Número de pluviómetros.
Ci Cantidad recogida por el pluviómetro (con i variando entre l y n)
Di Distancia del centro pivote al pluviómetro i. o también, posición ocupada por
el pluviómetro i, con un valor de l para el más cercano al centro, 2 al siguiente
y así sucesivamente hasta un valor n para el más alejado.

El utilizar como referencia la media del 25 % de los valores más bajos implica que
un octavo del área regada recibe menos agua que la mínima deseada (ver fig. 5-3).
En otras concepciones se toma la media del 50 c/c de los valores más bajos (como
ocurre en el coeficiente de uniformidad de Christiansen) en cuyo caso l 1A del área regada
recibe menos de la medida mínima. Hay una tercera opción en la que se toma la medida
mínima absoluta, lo que implica que toda el área regada recibe al menos el valor mínimo.
Para que el concepto de eficiencia sea práctico económicamente, el área menos
regada debe ser pequeña pero mayor que cero, por eso se suele recomendar la primera
concepción para cultivos de valor medio o alto, aunque puede ser excesivo para cultivos
de bajo valor a los que sería más adecuado aplicarles la segunda concepción.

V.3. TERMINOLOG1A en la aplicación del agua.


Cuando el objetivo que se persigue es identificar la calidad de riego de los
sistemas, puede prescindirse de los aspectos de manejo que tratan de conseguir la
adecuación del riego en cuanto al momento y volumen a aportar.
En este caso, únicamente se utilizan los conceptos de CU, UD y EPA, estos últimos
definidos como:

.,-._Altura media de agua recogida en el 25% de los pluviómetros que menos recogen ..-.-,
Altura media de agua recogida en los pluviómetros
234 EL RIEGO POR ASPERSION

pp . _ Altura media de agua recogida en el 257c de los pluviómetros que menos recogen . ....
Altura media de agua aplicada por los asperores

La diferencia entre las cantidades medias aplicadas y las cantidades medias


recogidas en los pluviómetros son las "pérdidas" durante el proceso de riego.
Estas "pérdidas" incluyen:
a) La evaporación y el arrastre de las gotas por el viento.
b) El agua que cae fuera del área cubierta por los pluviómetros (estas pérdidas
pueden compensarse en sistemas fijos que funcionan en bloques de riego).
c) La evaporación que exista en los pluviómetros.

Las pérdidas por evaporación en el aire (ver apartado III.4) dependen principal
mente de: la humedad, la temperatura del aire y del agua, el tamaño de las gotas y de la
velocidad del viento. Pueden variar entre l ó 2 % del agua descargada (límite 6 c/c),
siendo menores por la noche que por el día.
De estas pérdidas, aproximadamente el 60 % corresponden a evaporación y el 40
% a arrastre por el viento, el cual depende de la velocidad de éste, del tamaño de las gotas
y de la distancia que tengan que recorrer hasta llegar al suelo.
Puesto que tanto las medidas de las cantidades aplicadas como las de las recogidas
tienen un límite práctico de exactitud y, dado que las pérdidas que aludimos son la
diferencia entre ambas, el valor obtenido debe ser considerado únicamente como una
aproximación. Debido precisamente a los errores de medida, la precisión esperada
puede encontrarse con un más o menos 5 % de error.
Algunos factores que afectan a la uniformidad de reparto del agua tienden a
compensarse en los sucesivos riegos, mientras que otros tienden a intensificarse. Para
el caso de sistemas pivot pueden citarse entre los primeros, la falta de uniformidad en
la velocidad de desplazamiento del equipo, y entre los segundos:
- El funcionamiento defectuoso de algún aspersor.
- Las diferencias en las condiciones de funcionamiento de los aspersores por
cambios de elevación o pérdidas de carga.
- La existencia de escorrentía.
- La pobre distribución del agua en los bordes.
En coberturas totales, entre los factores que tienden a compensarse en los
sucesivos riegos estarían la distorsión producida por el viento sin dirección dominante.
y entre los que tienden a intensificarse, el funcionamiento defectuoso de algún aspersor.

V.4. RELACIÓN ENTRE UNIFORMIDAD, EFICIENCIA Y ECÓNOM1A.


La eficiencia de una operación es una medida de lo bien que se desarrolla,
comparada con un nivel ideal de perfeccionamiento.
Las eficiencias de aplicación de agua calculadas a partir de datos normales de
campo suelen tener variaciones sobre la realidad de hasta un 5 %, no siendo normalmen
te significativas, excepto cuando se compare un mismo dato para buscar procedimientos
EL RIEGO POR ASPERSION 235

de manejo alternativos.
El propósito del riego es maximizar el beneficio de la explotación y los valores
muy altos de eficiencia de aplicación de agua pueden no ser los más económicos al no
verse compensado el incremento de coste del equipo con el incremento de producción
conseguido.
La eficiencia de riego desde un punto de vista económico podría concebirse como
la relación entre la producción conseguida con el sistema y la esperada bajo unas
condiciones ideales.
Como orientación, los sistemas más económicos, para varios cultivos y suelos,
tienen las siguientes UD (Merrian 1978):
UD CU
- Cultivos con alto valor, especialmente
aquellos con sistema radicular superficial 80 % 87 %
- Cultivos con mediana profundidad radicular
en suelos de textura media 70-80 % 8 1 -84 %
- Cultivos de huerto, forrajes y cultivos
en zonas lluviosas 60-70% 75-81 %

V.5. EVALUACION DE SISTEMAS DE ASPERSION ESTACIONARIOS.


Son aquellos en que los aspersores permanecen fijos durante el riego.
La evaluación a que nos referimos únicamente contempla el proceso de aplicación
de agua por el sistema, no considerando los aspectos de manejo que regulan la
adecuación del riego en cuanto al momento y volumen a aportar.
Se recomienda seguir la metodología de Merrian 1978 y 1980 y tener en cuenta
además lo que establecen las normas UNE-68-072-86 e ISO 7749, así como las normas
americanas ASAE standard: ASAE S 398.1, y ASAE S330.1

V.5.1. Datos recogidos en la evaluación.


Son los propios de este tipo de ensayos, consistiendo fundamentalmente en:
- Características del aspersor utilizado.
- Duración de la prueba.
- Caudal descargado por los aspersores que mojan directamente la red de pluvió
metros.
- Presión en los aspersores de aquellas líneas implicada directamente en el en
sayo.
- Altura del tubo portaaspersor.
- Velocidad y dirección del viento durante el ensayo.
- Espaciamiento de los aspersores en el ramal y entre ramales. En el caso de ra
males móviles, se supondrán varios espaciamientos entre estos para apreciar las
variaciones en los índices de la evaluación.
- Medida del volumen de agua recogida en la red de pluviómetros.
En referencia a los datos proporcionados por los pluviómetros es preciso indicar
que estos no porporcionan una reproducción exacta de la realidad, debido fundamental
236 EL RIEGO POR ASPERSION

mente a que:
a) El área de los pluviómetros es pequeña en comparación con la superficie de
suelo a que representan.
b) Existen pérdidas por evaporación en los pluviómetros.
c) El viento puede arrastrar gotas de agua fuera de la zona muestreada por los plu
viómetros y puede alterar incluso la recogida de agua en los pluviómetros.
De estas consideraciones, la primera puede ser la de mayor repercusión en la
exactitud de los datos recogidos, admitiéndose normalmente una variación del orden del
5 % sobre los valores reales.
A partir de estos datos se calcula la uniformidad de distribución (UD), el
coeficiente de uniformidad (CU), la eficiencia potencial de aplicación (EPA) y las
pérdidas. Estas últimas estimadas como diferencia entre el volumen medio aplicado y
el recogido, con el grado de imprecisión que esto lleva consigo.
V.5.2. Equipo necesario.
- Manómetro de aguja en baño de glicerina, graduado de 0 a 6 Atm, con aco
plamiento para boquilla de aspersor, o mejor, acoplado a un tubo de Pitot.
- Cronómetro con una precisión de 1/100 segundos.
- Depósito de volumen conocido con marcas claras (de 10 a 20 1.)
- Dos mangueras flexibles de diámetro 20 mm y 2,5 m de longitud.
- De 50 a 1 00 pluviómetros cil índricos, al menos en el tercio superior de su altura,
de forma y tamaño uniforme, con los bordes de su cobertura agudos y sin nin
guna deformidad, de modo que el agua recogida no pueda salpicar. Su coloca
ción en campo debe ser completamente vertical, enterrándolos ligeramente si
es necesario para que no se vuelquen.
Se recomienda que la altura sea, al menos el doble de la altura media de agua
recogida, con un diámetro en la abertura de 8 cm a 20 cm, teniendo en cuenta
que la precisión de la medida aumenta con el diámetro a la vez que puede
reducirse la duración del ensayo. Fischer y Wallender (1988) indican que se
obtiene igual precisión en un ensayo que dure 45 min utilizando pluviómetros
de diámetro 12,7 cm que en otro que dure 15 min si se utilizan pluviómetros
de 23,5 cm de diámetro.
- Probetas graduadas en unidades de 1 cmv
- Cintas métricas de 25 m y 2 m.
- Calibre de precisión para medir diámetro de boquilla de aspersor ojuego de gal
gas.
- Anemómetro y veleta, con registro del recorrido del viento, y trípode para
localizarlos a 2 m sobre el nivel del suelo.
V.5.3. Procedimiento de campo.
Para mejor comprensión del proceso se incluyen en el anexo V- 1 , al final del capítulo,
dos ejemplos. Uno correspondiente a una cobertura total enterrada a marco 18 m x 18
m, con aspersores de una boquilla de diámetro 5,2 mm, trabajando a una presión de 3,8
Kg/cm2. Otro perteneciente a un ala o ramal de aspersores con espaciamientos a 12 m.
EL RIEGO POR ASPERSION 237

trabajando a 3,7 Kg/crrr, con aspersores de dos boquillas, habiéndose realizado en este
caso los cálculos de los coeficientes de Uniformidad y Eficiencia para marco 12 m x 12
m y 12 m x 15 m.
Para la recogida de datos en las fichas de ensayo, puede seguirse el siguiente
proceso:
a) Elegir el lugar del ensayo en la zona central del bloque de riego, para evitar la
distorsión que se produce en los bordes de manera que las presiones existentes
sean lo más parecidas posible a las del diseño del sistema.
Dentro de la línea de aspersores se tomará la zona próxima al 35 % de la longi
tud del ala que represente la presión media en la misma.
b) Parar la rotación de los aspersores, dirigiendo el chorro fuera de la zona ocu
pada por los pluviómetros.
c) Colocar la red de por lo menos 24 pluviómetros a un marco no mayor de 3 x
3 m. Se adoptarán las disposiciones recogidas en la fig. 5-4, enterrando
ligeramente los pluviómetros para evitar que se vuelquen y se comprobará que
quedan perfectamente verticales.
Cada pluviómetro recoge una altura de agua representativa del cuadrado de
dimensiones igual al marco de la red de pluviómetros.
d) Comprobar el espaciamiento entre aspersores y entre ramales, anotando su
pendiente y diámetro, al ser posible.
e) Comprobar los aspersores: marca, modelo y diámetros de boquillas.
f) Medir el caudal descargado por los aspersores que mojan el área de pluviómetros
mediante una manguera flexible, un recipiente de volumen conocido y un
cronómetro, así como la presión en los mismos.
g) Medir la altura del tubo portaaspersor y comprobar su verticalidad.
h) Soltar los aspersores y anotar la hora, esta corresponderá al comienzo del en
sayo. Previo a esta operación deben vaciarse todos los pluviómetros si es que
alguno ha recibido agua del aspersor sin giro.
i) Medir la presión al menos en los demás aspersores de las líneas implicadas en
el ensayo.
j) Medirla velocidad y dirección del viento. Para esta última se tomará como re
ferencia el sentido del flujo de agua en el ramal.
k) Colocar un pluviómetro fuera de la zona de ensayo con la cantidad de agua que
aproximadamente recogerá la red de pluviómetros para estimar el volumen de
agua perdido por evaporación. Esto, no obstante, aporta una información
marginal de poca importancia, dada la gran diferencia de condiciones ambien
tales entre pluviómetros dentro y fuera del área regada.
I) Al acabar la prueba, medir la presión, anotar la hora y evitar que el chorro de
los aspersores caiga sobre los pluviómetros en caso de parar la instalación.
m) La duración del ensayo debe ser lo más parecida posible a la de un riego real
para obtener el efecto total del viento y evaporación.
n) Medir los volúmenes recogidos en los pluviómetros, anotando las anormalida
des en la verticalidad.
ñ) Durante el ensayo se puede medir la velocidad de giro de los aspersores si se
238 EL RIEGO POR ASPERSION

notase gran diferencia en el giro de los distintos aspersores,


o) En el caso de un solo ramal se supone que los resultados de pluviometría re
cogidos en la parte derecha del ramal se pueden solapar con los de la parte
izquierda, y se simularán distintos espaciamientos entre ramales.
linea extra de pluviómetros si hay viento

linea extra de aspersores si hay viento

linea extra de aspersores si hay viento

Fig. 5.4. De izquierda a derecha, disposición de los pluviómetros en ensayos de


evaluación: (a) con una sola línea de aspersores, (b) en coberturas a marco cuadrado o
rectangular y (c) en coberturas a marco triangular
EL RIEGO POR ASPERSION 239

V.5.4. Obtención de los parámetros de evaluación.


A partir de los datos obtenidos en el ensayo se deducirá el valor de la uniformidad
de distribución (UD), el coeficiente de uniformidad (CU), la eficiencia potencial de
aplicación (EPA) y las pérdidas, calculadas como diferencia entre el volumen medio
aplicado y el volumen medio recogido.
Los parámetros de evaluación se calcularán para cada una de las áreas compren
didas entre dos aspersores del lateral por lo que, según lo indicado antes, estos
parámetros tendrán que calcularse dos veces en cada ensayo al comprender este dos
áreas entre aspersores. Esto puede servir de comprobación, aunque los resultados no
serán iguales al variar una parte de los aspersores que descarga en las respectivas áreas,
debiendo adoptarse como definitivo la media de ambos resultados.

V.6. EVALUACIÓN DE EQUIPOS PIVOT.


Los equipos se ensayarán en las condiciones normales de trabajo, aprovechando
los primeros estados de desarrollo del cultivo para no interceptar la recogida de agua en
los pluviómetros. Cuando esto no sea posible se utilizará el camino de acceso al centro
pivote para realizar el ensayo.

V.6.1. Datos recogidos durante la evaluación.


- Marca del equipo.
- Longitud del lateral (de los diferentes tramos y del alero) así como el radio efec
tivamente regado.
- Velocidad de desplazamiento de la unidad conductora exterior y tiempo em
pleado en dar una revolución.
- Anchura de la franja mojada en el extremo móvil y tiempo de aplicación de agua
en un punto de esa zona.
- Presión en el origen y en el extremo del lateral, y características de los emisores.
- Caudal de entrada al equipo.
- Volumen de agua recogida en los pluviómetros y número de posición ocupado
por cada uno de ellos, contando desde el centro pivote.
- Diferencia de elevación aproximadas (de más o menos l ,5 m) entre el punto pi
vote y los puntos altos y bajos en el campo, así como a lo largo de la línea de
posición de la prueba, que se localizará en un esquema respecto al norte geo
gráfico.
- Velocidad y dirección del viento durante el ensayo. Esta última reflejada en el
anterior esquema y referida al norte geográfico.
- OtIas características de la finca y parcela del ensayo recogidas en la ficha de da
tos como la que se muestra en el anexo V-2 a título de ejemplo, y que se refiere
a la evaluación de un pivot con aspersores de media presión que cubre 28,8 ha
sembradas de maíz con plantas de l0 era de altura, con espaciamiento entre to
rres de 50 m y pluviómetros a equidistancias de 5 m.
A partir de los datos recogidos se calculan los índices de la evaluación tales como
la UD, la altura media aplicada y la EPA.
240 EL RIEGO POR ASPERSION

V.6.2. Equipo necesario.


- Un cronómetro, un manómetro portátil con acoplamiento para boquilla de as
persor y dos cintas métricas, una de 25 m y otra de 2 m.
- De 1 00 a 1 50 pluviómetros. Lo ideal es que tengan un diámetro de recogida de
agua mayor de 8 cm y una altura de 8 a 10 cm. Para ello, suele ser muy útil em
plear vasos de plástico de estas dimensiones dado el elevado número de plu
viómetros a transportar en el campo.
- Una probeta, graduada en unidades de 1 cm3.
- Un anemómetro, una veleta y un trípode para sustentarlos a una altura de 2 a
2,5 m.

V.6.3. Forma de proceder en el campo.


a) Elegir la zona de ensayo:
En las parcelas donde el cultivo tenga porte bajo procurar ensayar el equipo en
una posición con el mínimo de diferencias de cota. Cuando el cultivo tenga
porte alto, el ensayo se realizará en el camino de acceso al centro pivote.
b) Medir, del extremo al centro, la separación entre torres a través de sus huellas
en el terreno, aprovechando el camino de acceso al centro pivote.
c) Colocar el anemómetro en el trípode y anotar la lectura y la hora. Repetir la me
dida periódicamente hasta finalizar el ensayo.
d) Disponer los pluviómetros en hilera siguiendo la dirección de un radio, comen
zando desde el centro pivote, con un espaciamiento entre 5 y 6 m.
De esta manera se obtiene un nivel de precisión aceptable no siendo necesario
que los pluviómetros sigan una línea recta, pudiendo colocarse por delante del
frente mojado. Según Merrian y Keller (1978), y otros autores, con una línea
de pluviómetros es suficiente para caracterizar su modelo de distribución. Ring
y Heermann ( 1978) recomiendan utilizar dos líneas radiales separadas 3o. con
espaciamientos entre pluviómetros de 3 m, pudiendo necesitar un menor
espaciamiento los sistemas con toberas de baja presión.
La separación entre pluviómetros depende del grado de exactitud deseado. Una
separación de 3 a 6 m puede proporcionar una precisión suficiente para la
evaluación del modelo de reparto de agua, pudiendo realizar una estimación
con espaciamientos de 10 m.
Se prescindirá de los primeros pluviómetros adyacentes al centro pivote per
tenecientes a uno o dos vanos entre ruedas, dependiendo de la longitud del
equipo, sin que por ello se produzcan efectos adversos en la evaluación.
Se asignará un número de orden a la localización de cada pluviómetro
comenzando desde el centro pivote, numerando también los pluviómetros que
se han dejado sin poner, con el fin de simplificar el proceso de captación de
datos. El espaciamiento más conveniente se obtiene dividiendo la longitud del
tramo entre torres por un número entero, haciendo los correspondientes
reajustes en caso de existir tramos de diferente longitud.
Una vez decidido el espaciamiento. con ayuda de una cinta métrica, se
EL RIEGO POR ASPERSION 241

colocarán las filas de pluviómetros por delante del frente mojado, comenzando
por la primera huella de la torre conductora adyacente al centro pivote,
colocando el primer pluviómetro a una distancia de la huella aproximadamente
igual a la mitad del espaciamiento para que queden lo más alejados posible de
la huella, manteniendo siempre su equidistancia. Los pluviómetros se enterra
rán ligeramente para evitar que se vuelquen, dejándolos en posición vertical.
Puede ser interesante colocar 2 filas de pluviómetros paralelas, distanciadas 1
m aproximadamente, para obtener una repetición con muy poco más trabajo.
Normalmente los pluviómetros de ambas filas no recogen la misma cantidad
de agua pero la UD y EPA suelen ser semejantes.
e) Medir la velocidad media de desplazamiento de la última torre. Si el equipo no
funciona al 1 00 % de su velocidad, en el momento de pararse la torre, se miden
10 m siguiendo la huella de la rueda y se coloca una señal en el punto
correspondiente; después se cronometra el tiempo que tarde en recorrerlos
comenzando en el momento en que se ponga en marcha.
f) Medir la anchura de la franja mojada en la zona del extremo.
g) Medir la longitud del alero y la distancia de la última torre al borde efectiva
mente regado para deducir la longitud del aparato y el radio regado.
h) Durante el tiempo que el lateral pasa sobre el área de prueba se colocarán,
aparte, dos pluviómetros con la cantidad de agua que se supone recogerán los
pluviómetros del ensayo para hacer una estimación de las pérdidas por
evaporación. Esto en realidad es poco preciso por las diferentes condiciones
ambientales de unos y otros pluviómetros.
i) Medir la presión en los emisores próximos a la última torre accediendo a ellos
a través de esta y comprobar sus características (marca, modelo, n° de
boquillas, etc).
j) Volver al centro pivote y medir la presión del mismo. Si no es posible, medirla
en el primer emisor.
Este puede ser un momento adecuado para tomar la lectura del anemómetro y
el tiempo.
k) Medir el caudal de entrada al lateral si es posible.
Cuando esté equipado de contador, se anotará el volumen registrado en
períodos de 10 minutos.
Cuando exista una pequeña balsa de dimensiones conocidas, se llenará y,
parando todas las bombas excepto la de suministro al pi vot ensayado, se medirá
el descenso de nivel del agua en el depósito con ayuda de la cinta métrica y un
trozo de tubería flexible y transparente colocada a modo de "sifón".
cronometrando el tiempo. Un mínimo de 1 0 lecturas de nivel y tiempo durante
10-15 minutos puede ser suficiente.
Con estos datos se estima el caudal bombeado como media de las lecturas,
referidas todas ellas al comienzo de la prueba para evitar acumulación de
errores.
1) Medir la presión a la salida de la bomba así como las características de fun
cionamiento de ésta.
242 EL RIEGO POR ASPERSION

m) Medir el volumen de agua recogido en los pluviómetros tan pronto como sea
posible, comenzando por los situados junto al borde de la parcela, que serán por
los que primero pase el lateral. Medir uno de los pluviómetros de evaporación
cuando se llegue hacia la mitad del lateral y el otro cuando se termine la
recogida de agua de los pluviómetros.
En la ficha de ensayo se localizará la posición de las torres, sirviendo de
comprobación para la ordenación de pluviómetros pretendida.
El radio correctamente regado coincidirá normalmente con la longitud del
equipo si no tiene "pistola o cañón" final.
El conocer exactamente este radio puede ser difícil pues el viento lo incrementa
y reduce fácilmente. Un criterio razonable podría ser que llegara hasta el
pluviómetro que recoja un valor próximo a la media cuando no hay viento.
n) Medir la lectura del anemómetro y la hora al final del ensayo.

V.6.4. Obtención de los parámetros de evaluación.


Los volúmenes recogidos en los pluviómetros deben ser ponderados, ya que lo
recogido en los diferentes puntos repercute en áreas cada vez mayores a media que
aumenta la distancia al centro pivote. La ponderación se hará multiplicando el volumen
recogido por el número de posiciones asignado previamente al pluviómetro.
La media ponderada de las cantidades recogidas se obtiene dividiendo la suma de
los valores ponderados por la suma de los números de posición de los pluviómetros
correspondientes.
Para determinar la media ponderada del 25% de los menores valores recogidos se
utiliza un número desconocido de pluviómetros que representan a los 1/4 que menos
recogen dentro del área regada. La selección de estos se realiza escogiendo los
volúmenes crecientes y manteniendo los números de posición asociados hasta que su
suma se aproxime a 1 /4 de la suma de los números de posición de todos los pluviómetros
del ensayo. La media ponderada de los 1/4 pluviómetros que menos volumen recogen
se obtiene entonces dividiendo la suma de los volúmenes ponderados correspondientes
a los 1 /4 menores por la suma de los números de posición asociados a estos pluviómetros.
A) La uniformidad de distribución será:
Media ponderada de los volúmenes correspondientes a los 1/4 pluviómetros que menos recogen
media ponderada de los volúmenes recogidos
Cuando la UD es pequeña puede hacerse una representación del volumen recogido
por cada pluviómetro en función de la distancia al centro pivote, lo que permite
identificar las áreas con problemas, emisores mal situados o funcionando mal, etc. (fig.
5-5).
B) La altura media aplicada por revolución (h) se calcula a partir del número de
horas por revolución (n), el caudal de entrada al sistema (Q) y el área mojada (S)
mediante: „ .,,, . ., . .
h(mm/rev)= Q(W*n<h/rev)
EL RIEGO POR ASPERSION 243

C) La eficiencia potencia de aplicación del sistema EPA será:

pp. _Media ponderada de los volúmenes recogidos por los 1/4 pluviómetros que menos recogen (mm)
~ Altura media apliada (mm)

m 16o-
6
O

8"°
H Mediq rocog
g.„0
u
* 100
■z.
[-J
S 60-
J
o
> 60-

- r- - 1 - ■"n •7-
10 15 ?0 25 JO 35 «O 45 50 55 PO 65 70 75

NUMERO DE POSICIÓN DEL PLUVIÓMETRO

Fig. 5-5. Perfil del agua recogida en los pluviómetros al realizar una prueba de
evaluación en un pívot

7. BIBLIOGRAFÍA.
1 ASAE Standar: ASAE.S. 330 1 . Procedure for sprinkler distribution testing for
research purposes.
2 AS AE Standard: AS AE5398.1. Procedure for sprinklertesting and performance
reporting.
3 DADIAO, C. WALLENDE, W. ( 1 984). Economic sprinkler selection, spacing
and orientacion. Transactions of the ASAE p.p. 737-742.
4 FAC1, J y CASTEL, J. (1982). Evaluación y mejora de sistemas de riego.
Curso Internacional de Riegos. INIA. CRIDA 10. Córdoba.
5 FISCHERG. y W. WALENDER (1988). Collector size and test duratión
effects on sprinkler water distribution measurement. Transaction of the AS AE vol. 3 1
(2) pp. 538-542.
6 HEERMANN D.F. y MEIN P.R. (1968). Performance characteristics of self-
proped center pivot sprinkler irrigation system. Transactions of the ASAE 11 (1). p.p.
11-15.
7 ISO 7749. Irrigation equipment. Part 1 (1986): Desing and operational
244 EL RIEGO POR ASPERSION

requerements. Part 2 (1990): Uniformity of distribution and test methods.


8 JENSEN, M.E. (Ed) ( 198 1 ). Desing and operation of farm irrigation systems.
ASAE. Monograph n° 3. Michigan. USA.
9 KARMELI D., PERIG G., y TODES M. ( 1 985). Irrigation Systems: Design
and operation. Oxford University Press, cape. Town.
10 MERRIAN, J. L. y KELLER. J. (1978). Farm irrigation system evaluation:
a guide for management: UTAH state University. Logan. Utah. USA.
11 MERRIAN, J.L.SHEARERM.N. y BURTC.M.( 1980). Evaluating irrigation
systems and practices. In. "Desing and operation of farm irrigation systems" (M.E.
Jensen ASAE monograph n° 3 pp. 721-760).
12 RING L. y HEERMANN D.F. (1978). Determining center pivot sprinkler
uniformities. ASAE. Paper N° 78-2001 . ASAE. St. Joseph. M1. 49085.
13 ROLDAN. J. (1987). Sistemas de aforo. III curso sobre tecnología del riego.
E. T.S.1. Agrónomos de Lérida.
14 SOLOMON K. 1979. Variability of sprinkler coefficient of uniformity- test
results. Transactions of ASAE. 1 078- 1 086.
15 UNE. 68-072-86. Aspersores rotativos. Requisitos generales y métodos de
ensayo.
ANEXO V-l
EJEMPLOS DE EVALUACION DE RIEGOS POR
ASPERSION ESTACIONARIOS
EL RIEGO POR ASPERSION 247

A. EVALUACIÓN DE UN 8ISTEMA PE RIEGO POR ASPERSIÓN.

COBERTURA TOTAL

1. Lugar fádocA ■]A , Observador J ,^ / "«cha </¿T - (/"- SV.


?. Cultiv" tffl t 2 1 PrnftMííidad zona . adlculav-

UAO "f,, MAD m


3. Suelo: textura frtt<^£¿^. , Agua útil cm/m . , SMO
4. Aspersor: marca R C - j. 3o /V > Modelo

N9 Boquillas _^ ,i 0 boquillas -¿J/Vf '' mm.


5. Espaciamiento aspersores <¿
"' Espaciamiento de ramales -4\
Duración del riego ^ S'S hrs.
6. Descarga del aspersor ^ 9D,? Vn« a 5,% atnt,, dando una pluviometría
do ¿-_2S_ mm/hr.
?. Ramal: diámetro mm., Pendiente ^ $, Altura portaaspersoír
¿'3 m.
B.^Preslones y descargas actuales de los aspersores.

Situación del aspersor en el ramal del ensayo.


1» 29 39 49 59 69 79 89 99 109
Ocha. T
3,SS 3'So 3,'S 3"1
Presión inicial
Izda. 9 3'SS 3'$ 3'? 3'1
Ocha.
Presión fin«l
Izda.
Volumen recogido (1) d¿'+ ¿¿'l 4-í'í
Tiempo (seg.) Ocha. Zi'd

Izda. ¿i'ii ti.' os


Descarga l/h. Dcha. i1«
Izda.
¿. lio i lo?

-J,, ZZ-¡ l4..toCj


248 EL RIEGO POR ASPERSION

Viento ^¿és1ti,
9. Viento: Dirección relativa F-¿cyO <1o
a corriente en re- io
inicio durante final
mal.
Velocidad (Km/h.) inicio ¿¿,6. durante d-Í'5 . final ¿_3*-2

10 R£d dp pluviómetros: Espac/ arruV-tn^ 3 X 3 m.

Capacidad Z$D mi., área JiO i-S mm2.

11. Evaporación en pluviómetro: inicial , final pérdida

12. Presión en aspersores: mox. f¿?¿ ettn,, min. 3 f atm., media 3 /^ atm.
13. Comentarios .J); 5^■a■cíi^c¿oft />1¿¿e ^^

Uniformidad de 3d1-2
U D: • X 100 . ?-3' i. % U 0. X 100 - ?i'C "i_
distribución
,iZ.,t- io,g
Coeficiente de - u . (l _ _¿1£_) ICO . S£)'?°%.
c u - (1 - -21Í-) 100 - io,3¿'t
uniformidad 3é(9o'8)
Eficiencia
potencial E P R - —i- X IDO - ?o°Zc. e p r ¿L££ x. ico - £ í% .
de riego J",ÍV

Valor medio
V U A - 5""JV mm/h. V M A - ^'SS • mm/h.
aplicada

Valor medio
V'M'R - 5%<¿ mm/h. V «. R - 5,,,.*- mm/h.
recogido

Pérdidas P - 0'2S mm/h.=i: V ?. % P - 0,Vr. mm/h.=?: /• ¿


EL RIEGO POR ASPERSION 249

A. EVALUACIÓN PE UN SISTEMA DE RIEGO POR ASPERSIÓN.

CON ALA MÓVIL

1. Lugar KoTl LLC"\A ,, Onspr-vador ,' Fech» ¿ ¡//// -J¡i/

J. Cultivo 6"/ %4 gp¿ . • Profundidad zona radi.cuI.ai- m


MAD %, MAO m.
3. Sue1o: textura , Agua útil cm/m., SUD
4. Aspersor: marca su/ M/tAcjt i Modelo A. lo

N« Boqui1las 2 . f1 t boqui1las £/'6_i■-213S JHK

5. Especiamiento aspersores </¿ m.f J-S


Especiamiento de ramales <i ¿ m.
Duración del riego Q1SS hrs-
6. Descarga del aspersor ¿. 033 1/h. a 31 7 atan,, dando una pluviometría
de -jif-jir ( ízk íz) mm/hr.
7. Ramal: diámetro dot mra.. Pendiente O ^¿, Altura portaaspersorr
4. m.

JPres±ones y descargas actuales de los aspersores.

Situación del aspersor en el ramal del ensayo.


1» 29 3» 4» 59 69y. ?9 ^ B» / 99 1D9
Ocha. 3'?í
Presión inioial 3'J-Í 31í
Izda.
Dcha. 311.
Presión final 311. 31a 31W,
Izda.
V y. f. 3'is. 3'4. 3Í2.

Vo1umen recogido (1)


1) Ji.1* ¿A.1l- ¿í'í.

Tiempo (seg.) Dcha.


2&5S 2013i io<n
Izda.

Descarga 1/h. Dcha.


206? .2o d Y ÍOM
Izda.
250 EL RIEGO POR ASPERSION

9. Viento: 31 re-r.ción relativa o t


Hujo —
durante final
corriente en ramal *

Velocidad ÍKm/n.) inicio 2¡3 - durante 3/£ final 3'¿>

10. Red de pluviómetros: Espaciomiento a 3. X. 3, m.


Capacidad 2.&0 • ml.t área ¿/()1S"- mm2.

Ensayo: Hora de comienzo '3/ o31 i fina1 3 4 5"£1 > duración ^-51 hr.

_ mi
Test ,-
mm/hora-
I
c ¿ i A. :i. A.

di •dé dé Ai i-l
r *1 1 +¿-
,j lí 33 -25 l ¿<0 3<i 3o íH

5 3á 5o 35 22 <Í3 Zé flsperwr
rtn vi— —
"^ rt?lf -r- l
t3i- Si Jo_ 3-2 3S; V3 __3_o_ 3o

c 3f 34 £3 eo
¿<5 25 ZO ,45 .2o -i-S.

S ? *<( 4.5

¿ 0 i 3 1 z 0 4. 2

11. Evaporación en pluviómetro: inicial , final f pérdida rr.rn ,

12. Presión en aspersores: max. atm.f min, atm., media atm.

13. Comentarios
EL RIEGO POR ASPERSION 25l

Para un marco A.X .ÍZ


9fAfipenor
33x. hs ¿i*. _ÍSL
JáíctJíL. So 5J£
Sf. £¿ _5"í~ 33 . to £9 _
Vi
&

Uniformidad de ó-i 31
U D x; loo - *('¿°U. U Di - X100 - TZ13-h
distribución! *1H'i li'f
Coeficiente de
uniformidad I
CU (1 -<& ™ io1JCI c U - (1 - d¿/S'.f.) 100 - SV ±i1°

Eficienoia
11Í2. epr. —2l£i— x ido - e" s °3o
potencial EPR. X 100 - 6-2 5°
de riego 4 y 111 4.1U<i
Valor media
VU A-' - -LYÍH mm/h. V M A' - ¿V-il mm/h.
aplicado
Valor medio V U R - * 2 '3o wnfh VM R - -i 2- '33 mm/h.
recogido
Pérdidas P - i'fV mm/h. ?. Í3 P - -i1f mm/h. =S<t2'S £

Para un marno d_¿ dS


Aspeisor
9 36.x. V3 3cx 3o*
fot-
31 3}- ZHr
V3 36 3íx . ! ,3¿ 33
35 ty 33

3¿- So 3Í V3 3y
® <2>

Uniformidad del —2i^— x loo - ??,1£% U D¡ . ¿g X 100 - ?</'3-So .


distribuoión! 3S"t- 3-5"
Coeficiente de (í - _ÜA_) ioo - trtn. C u - Cl - ^ü- } 100 _Í3'Í*»-
CU
uniformidad -. ZDUS'f)
Eficiencia
xioo - ¿"2'i/b EPR 7-'3S X IDO - (5 3 Ib .
potencial EP H -
de riega -d.i'3
Valor medlo| «»*'■ 4<L'3
VM A1 - <¡i'3 mm/h. mm/h.
aplicada I
Valor mediol vur- a.1i* mm/h. V M fi - 1'14 . mm/h^
recogido |
Pérdidas I P . <L135 m/h. ,d-1J-T. mm/h. -^. -iZ. •/.
ANEXO V-2
EJEMPLO DE EVALUACION DE UN PIVOT
EL RIEGO POR ASPERSION 255

HOJA DE OAT03 PAHA LA EVALUACIÓN DEL P1V0T

1) Loealizaclon — , Observador , Focha y hnre — —— '


2) Mareo d.l equipo j á$H^ , lonoitud ^yg Y ? " "éjíLJe? + 3=3"J "

Diámetro ÍIÜ , tipo de impulsor del equipo éét£UZ¿£


3) Textura del terrena U2dl££z
a\ .i , íj j .. 1 jj _■ .. _i ■*** m» í».¿5>V minutos -<¿ír m/mln.
4) Velocidad de le unidad exterior por —EES . C
_» _, - . , . 2 /c radio da lo. huella do lo ruado extrema 1a& m,
3) Tiempo por revoluciáii - ,—t—-t rs r-¡ ™—r—rz ~ "
velocidad *f gr m/mln 60 mln/h.

6) Tlonpo de aplicación on el extremot


anchura del modelo do reparto de agua 2¿>
—— . A>V „in.
vclocidod 1'í?- m/mln.
7) Areo roñada « (radío humedecido —2£J m')2/r u 7g s*f af m2,

0) Smd cerca del pivot .■- " 9) Condiciones de escorrontía auoorfioiel ■


e 3/4 del pivote ""* a 3/4 del pivote 'íu^\

en el extremo —————— en el extremo ■!>, ,


10) Cultivo y condlolonos ■ <• ' vr , ,1, , .

11 ) Indicar en un círculo la posleifin del lotorol,


diferencias de cote, luonroa húmodOs"(o secoo)
H
y dirección del viento.
., . —-*■
viento -ié'i km/h. , _ ,.
Temperatura ?2
,, t- , , . 3'¿ Ko/cmS■
cm< -»/*«** "^ l1f1íten ^ -w-
Presión on el plvot ¿ „ /¡r K_/_2 ^* *\vie*,í>
2 '¿ Kg/emS
Presión en le boquilla del extreno
Diámetro de las boquillas mayores *
Comentarios éiJíCSS. W"?^ cr-t } /.<,? U<"-Aíu . C-C cti«Ax./ c¿' rtiúru^ */pivté
$t niieLiJ m* d¿* A¿bt*<i/f tu <¿t' t-maro I'füvl a¿t/>v/ctk¿¿1 per b""¿* 1,8j<& -\
12) Flujo del sistema {ÚíA¡& IJjmTpbr j^rr. - _Z£¿£ 1'"in«

13) Cantidad media carpade: Factor do' capacidad do ln cazuela ——————


Media dal sistema i „ _ , , ._. .
Suma da loa volurnanea contenidos y/ff^
Suma dQl numero de posiciones -ftt3¿
Loa 1/4 menores!
Suma de los 1/4 volúmenes menores f YJJ
Suma da los numero» de posición de los 1/4 monoros '/¿/
14) Altura bruta mBdla aplicada!
..# ,^\ 0 (l/h.) Vi (h/revoluc.) f)¿>7?¿> * /á*>f

19) Unlformidod de dlstribuclán:


Media ponderada do las 1/4 que monos recooon Z° ° 3
Media pondorada recogida por el siBtoma 72'^T-
16) Eficiencia potenclelí
Uodia ponderada de laa 1/4 que monos rocognn 5" "^ ./ .. ¡ ""pr
Cantidad modín aplicada fp-j , l
256 EL RIEGO POR ASPERSION

1] Separación entre torrea Ju ■ m,, Eapaciemlonto uuws^ea 5"

Capacidad 25 Z>
2) Perdidos por evaporación] cazuola 1 cazuela 2
Volumen inicial cnr^. cm3,
Volumen final cm « ore*3»

3) ere3. craJ. media

Eapacie— Cazuelas Eeprcla- Ca ruolea


■nlento Numero do ' Volumen 1 Volumen miento N> do pe— 1 Volumen 1 Volumen
NI poaición , om3, | pondero* H» aicl6n cm3t ponderado.
Coman zar la numeración deade »1 .pivato,
1 3? K7¿
38
aunqus 1 1b primara» localizado r oa de
39 t -4> ££3
ca rúalas | 40
íyo
B '41 ^ 3ol
6
/
i 42 15
7 zz. 2W
8 i^
9 ! 43 zs ■lizs
10 46 23 ■i-OSS
2? 217 47 ¿. oii
12 3-5 33£f I 08 ■i ¿51.
13 3ÍV | 49 e5 st. ZÍ.S
14 30 ZT-,S 4.. Í3.5
•25 51 > ■ 23
15 3?5 d. ¿Ti
16 Z% 2.Z. sí.-LHH
17 z% 53 7-Z. a. ¿.es.
IB 54 11 * ¿ %i
19 ¿.-24. 591 55 2.1 A.Z-LO
20 ze- 5-l¿> 56 2-Y
57 33 ■i. 2¿d.
22 52J 50 ¿i
23 99 X,a4 sí.Z2"i
24 -13 SSL 60k Zí,S
25 x. Zo Seo -61" ZZ ■¿<(oa
26 Sol 62
27 Í.3.-L SCT- 63
2fl 2-V fifí. 64
29 É3S 65
30-, £20 66
31" 21 fSz. 67
32 22 ío4 63
33 <. 2 i (23 -9
34 90
35 Í.2/0 71
36 ¿yí II 72
fl) 3UMA3 DGi Númeroe da posiciones do cazuolsn urvodaB -d & 3£ . ->. 4-/H - V.T1

Todoa loa volúmenes de cozuolns ponderadas tyd. 2,


5L_
Volúmenes ponderados dn lns 1/4 menores ^1 ■ H -33
Número8 de posición de lns 1/4 nonoros 9^-¿-
2a Parte
EXPOSICIÓN DE LOS TRABAJOS DE
INVESTIGACIÓN REALIZADOS EN LA LLANURA
NORTE DE LA PROVINCIA DE ALBACETE
EL RIEGO POR ASPERSION 259

PLANTEAMIENTO GENERAL Y OBJETIVOS DE LOS TRABAJOS.


Se presentan aquí cuatro trabajos de investigación sobre la problemática del riego
por aspersión.

A) El primero corresponde a la Tesis Doctoral realizada por el autor entre 1 983 y


1986, titulada "Evaluación de sistemas de riego por aspersión en la llanura norte de la
provincia de Albacete". Este trabajo tenía como objetivos:

a) De tipo experimental:
Realizar ensayos de evaluación en campo a los principales sistemas de riego
por aspersión existentes en la zona de estudio, sobre todo a los sistemas pivot
y aspersión fija, para poner de manifiesto las características y problemática de
la aplicación de agua con estos sistemas.

b) De tipo no experimental:
Realizar una evaluación multicriterio de los equipos pivot y la aspersión fija,
en base a:
* Un análisis técnico que pusiera de manifiesto las posibilidades de cada sis
tema y las variables que condicionan el buen funcionamiento de los mismos.
* Un análisis económico que permitiera identificar el coste a que resulta la
aplicación de agua con cada sistema, en condiciones representativas de la
realidad de la zona.
* Un análisis energético que pudiera cuantificarel consumo en cada caso y es
tudiara las posibilidades de reducirlo.
* Un análisis social, indicativo de las motivaciones que han originado las
transformaciones en riego así como la evolución que ha conseguido este
proceso y las repercusiones socio-económicas que trae consigo.

B) El segundo trabajo tenía como objetivo una de las conclusiones fundamentales


del primero como era la necesidad de mejorar la uniformidad de reparto de
agua en el marco 18x18 m2, con aspersores de una sola boquilla de diámetro
5,16 mm y trabajando a una presión de 400 KPa (4 Kg/cm2), dada la gran
superficie transformada en aspersión fija en estas condiciones en la zona de
Albacete.
Las modificaciones planteadas para mejorar el reparto de agua en estas
instalaciones consistían básicamente en probar varias combinaciones de
boquillas que trabajaran entre 300 y 400 KPa y no modificaran sustancialmente
las redes de tuberías y las estaciones de bombeo existentes.

C) El tercer trabajo pretendía caracterizar el reparto de agua, en ausencia de vien


to, de algunos de los principales aspersores de tamaño medio manejados a ni
vel nacional. Con ello podría disponerse de una mínima información técnica ne
cesaria para la elección de los mismos y de sus condiciones de funcionamiento,
tanto para las nuevas instalaciones como para la mejora de las existentes.
260 EL RIEGO POR ASPERSION

Llama en este sentido la atención la insuficiente información técnica sumi


nistrada por los fabricantes de aspersores, que se reduce al caudal descargado
y al radio de alcance del aspersor para cada combinación presión-boquilla.

D) El cuarto trabajo es continuación del anterior y pretende extrapolar sus resul


tados al analizar el comportamiento de un aspersor al aire libre. Para ello se
plantea estudiar la repercusión que sobre el Coeficiente de Uniformidad (CU),
y bajo distintas condiciones de viento, tienen: la presión de trabajo, el tipo y
número de boquillas, la presencia o no de "cápsula prolongadora de chorro",
etc.

A continuación se exponen, en capítulos diferentes, cada uno de estos trabajos


para después sacar un conjunto de conclusiones y recomendaciones finales en base a
todos ellos.
CAPITULO I
EVALUACION DE SISTEMAS DE RIEGO
POR ASPERSION EN LA LLANURA NORTE DE
LA PROVINCIA DE ALBACETE
1NDICE CAPITULO I

Página
1. Introducción 265
2. Planteamiento y desarrollo del trabajo en sus diferentes campos ... 265
2.1. La evaluación de los sistemas de riego 265
2.2. Análisis de alternativas con pivot y aspersión fija 266
2.2.1. El análisis técnico 266
2.2.2. El análisis económico 266
2.2.2. 1 . Enumeración de los casos a estudiar 269
2.2.2.2. Hipótesis de partida 270
2.2.2.3. Definición de las instalaciones tipo 272
2.2.2.4. Determinación de los costes 275
2.2.2.5. Estudio de casos particulares 278
2.3. El análisis energético 280
2.4. El análisis social 286
3. Presentación de resultados 287
3.1. Ensayos de evaluación. Resultados y discusión 287
3.1.1. Exposición de los resultados 287
3.1.2. Análisis e interpretación de las evaluaciones de campo ... 293
3.2. Resultados del análisis técnico 296
3.2.1. Consideraciones generales 296
3.2.2. Influencia de las variables medidas en los ensayos sobre la
uniformidad de distribución (UD) 299
3.2.3. Interpretación de los resultados del análisis técnico 300
3.3. Resultados del análisis económico 301
3.4. Resultados del análisis energético 304
3.5. Resultados del análisis social 306
4. Conclusiones del estudio 308
5. Referencias bibliográficas 309
EL RIEGO POR ASPERSION 265

1. INTRODUCCION.
Este trabajo se comienza en 1983 y surge con la intención de dar respuesta a un
conjunto de interrogantes sobre la adecuación de los sistemas pivot y aspersión fija a
marco 18 x 18 m x m, a las condiciones propias de la llanura de Albacete, donde se
experimenta un gran crecimiento de la superficie regada con estos sistemas desde
mediados de los años setenta, y donde el factor imitaciónjuega un papel muy importante.
El crecimiento tan acelerado de estas transformaciones en riego surge a raíz de la
constatación de importantes recursos subterráneos en la zona por parte del Instituto
Geológico y Minero de España (IGME), quien dentro del Plan Nacional de Investiga
ción de Aguas Subterráneas que comienza en 1 970, tiene terminada la investigación de
toda la provincia de Albacete en 1976.
Los objetivos del trabajo, como se ha indicado antes, se centran principalmente en
realizar un conjunto de pruebas de evaluación en campo, que permitan identiftcar los
posibles problemas que existan en la aplicación del agua con estos sistemas, y realizar
un análisis multicriterio desde el punto de vista técnico, económico, energético y social
que ayude a definir los campos de utilización más adecuados para cada sistema, todo ello
con vistas a las nuevas transformaciones o a la mejora de las ya existentes.
El trabajo se va a exponer comenzando con el desarrollo del planteamiento
general y las hipótesis de partida, para continuar con la presentación de resultados y
terminar con un resumen de las principales conclusiones que se derivan del mis
mo.

2. PLANTEAMIENTO Y DESARROLLO DEL TRABAJO EN SUS


DIFERENTES CAMPOS.
2.1. La evaluación de los sistemas de riego.
Se realizaron ensayos de evaluación en equipos pivot, cobertura total y aspersión
semifija en distintas explotaciones dentro de la zona de estudio, procurando que fueran
representativas de la misma.
El objetivo perseguido con los ensayos fue carazterizar la aplicación del agua, sin
entrar en la adecuación del momento de riego y la duración del mismo.
Al tratarse de instalaciones de particulares los ensayos tuvieron que realizarse
durante los primeros estados de desarrollo del cultivo, sin posibilidad de modiftcar las
condiciones de presión, duración, etc., para no interrumpir el programa seguido en la
explotación. Estos hechos condicionaron el que la duración de los ensayos en aspersión
ftja y semiftja fuera alrededor de dos horas.
Se procuró realizar los ensayos en las primeras horas de la mañana con la intención
de encontrar condiciones climáticas parecidas y con poca evaporación.
Esto fue realmente difícil, sobre todo en lo referente al viento ya que, a pesar de
no ser normalmente horas de fuertes vientos, la velocidad media varió entre 3 y 20 Km/
h. No osbtante, la mayor parte de los ensayos se realizaron con vientos menores de 10
Km/h (2,7 m/s) que es un valor moderado.
La metodología seguida ha sido la propuesta por Merrian 1978 y 1980, que se ha
descrito ya en el capítulo V.
266 EL RIKGO POR ASPERSIÓN

2.2. Análisis de alternativas con pivot y aspersión fija.


2.2. 1 . El análisis técnico.
Con él se pretendió identificar y cuantificar las posibiliades que ofrece cada
sistema y las variables que condicionan el buen funcionamiento de los mismos con el
fin de poder establecer comparaciones entre ellos.
Como base para este análisis se tomaron los ensayos de evaluación realizados en
pivot. coberturas totales y aspersión semifija durante 1983 y 1984, así como las
caracteríticas técnicas propias de cada sistema.
La comparación entre los sistemas se estableció en función de la uniformidad de
distribución (UD), tratando de identificar la influencia sobre ésta de los factores
controlados.
Como variables que podían afectar a la UD en equipos pivot se tomaron:
- Superficie regada.
- Tiempo por revolución.
- Dirección del viento.
- Velocidad del viento.
- Presión en el extremo (presión nominal del emisor).
- Marca del equipo (carazteriza el tipo de emisores y su disposición en el lateral,
a parte de otros aspectos con menor incidencia sobre la aplicación de agua).
En aspersión estacionaria se consideraron:
- Marco de riego.
- Duración del ensayo.
- Descarga media de los aspersores que mojan el área de ensayo.
- Presión media de dichos aspersores.
- Velocidad del viento.
- Dirección del viento.
No se consideró la boquilla ya que prácticamente era la misma en todos los
ensayos.
Para poner de manifiesto la relación entre las variables manejadas se hizo un
análisis de regresión lineal múltiple, utilizando el programa TSP 4 OB de la Universidad
de Stanford.

2.2.2. El análisis económico.


El 1986 apareció la publicación del autor "Estimación del coste de aplicación de
agua con riego por aspersión en la llanura norte de la provincia de Albacete", dentro de
la colección sobre becas de investigación publicada por la Caja de Albacete.
A ella nos remitimos en todo lo referente al análisis económico de alternativas de
riego, al corresponder exactamente con este apartado. No obstante, comentaremos aquí
muy brevemente los aspectos fundamentales del planteamiento, resultados y conclusio
nes.
Para analizar las distintas alternativas de riego se eligió como índice el coste del
metro cúbico de agua neta puesta en el terreno a disposición del cultivo mediante el
riego. La metodología seguida para determinar este coste en pivot y aspersión fija con
EL RIEGO POR ASPERSION 267

tubería enterrada es la que utiliza "los flujos de caja" del proceso de riego.
Puesto que un componente de estos flujos es el coste del volumen de agua
utilizado, y suponiendo que ésta procede de perforación, fue preciso calcular previa
mente el coste a que resultaba el agua.
De acuerdo con Trueba ( 1 985), para determinar el flujo de caja de un proyecto es
preciso establecer previamente una serie de criterios contables, con el fin de interpretar
correctamente los resultados y poner de manifiesto los supuestos básicos de los que se
parte en el análisis.
Los flujos de caja del proyecto son el conjunto de bienes y servicios consumidos
y generados por el mismo durante su vida útil, haciendo referencia expresa al momento
en que se producen.
Según la teoría del Cost-Benefit, empleada por el Banco Mundial, Naciones
Unidas, OCDE y FAO, entre otros, se entiende por:
- COSTES a los bienes y servicios que componen el proyecto, más los beneficios
que sacrifica.
- BENEFICIOS a los bienes y servicios generados por el proyecto, más los costes
que elimina.

Para explicar los supuestos de partida y la terminología utilizada se siguió a


Gittinger (1983) teniendo en cuenta los siguientes criterios contables:
- Se toma el año como período básico.
- Los costes y beneficios producidos durante el año se localizan el último día del
año.
- No se consideran los costes y beneficios financieros para no enmascarar la bon
dad del proceso de riego realizado con el equipo que se analiza.
- No se consideran las amortizaciones, al no constituir entradas o salidas de la caja
del proyecto, y sí las inversiones iniciales y de reposición en el momento en que
se producen.
- Se utilizan precios en términos reales bajo el supuesto de que no exista variación
de los mismos con el tiempo. Se elimina por tanto la inflación.
- No se consideran costes del capital circulante, impuestos, seguros, etc., atribuibles
a la realización del riego.
Para identificar los flujos de caja en cada año de vida del proyecto, es preciso
establecer previamente las hipótesis de partida y definir la instalación tipo que, de la
forma más simplificada posible, refleje las características del sistema a analizar. Hecho
esto, se procederá a la valoración previsible y más correcta de los flujos de caja
previamente identificados.
Como costes implicados en la ejecución del riego se han considerado:
- Las inversiones iniciales y de reposición.
- Los costes anuales de mantenimiento.
- Los costes anuales de explotación:
- Mano de obra de vigilancia y control.
- Costes de la energía eléctrica.
268 EL RIEGO POR ASPERSION

- Agua utilizada.
Y como beneficios:
- El valor de los metros cúbicos de agua puesta en el terreno a disposición del
cultivo mediante el riego.
- Los valores residuales de las inversiones al final de su vida útil.

A la vista de los costes (Ci) y beneficiarios (Bi) considerados, el coste del metro
cúbico de agua buscado puede obtenerse igualando los costes y beneficios actualizados
durante los años de vida del proyecto (n) a una tasa de actualización (r), que se hará variar
entre ciertos límites, obteniendo en realidad una curva de coste del metro cúbico en
función de la tasa de actualiación.
Sobre esta curva podrá entrar el empresario con la tasa correspondiente al coste
de oportunidad de su capital, obteniendo el coste del metro cúbico correspondiente.
Así se tendrá:
v Bi _ y Ci
(l+r)' 1l+r1'
Y si hacemos Bi = bi + VRi, siendo "bi" el valor de los metros cúbicos de agua
correspondiente al año i. Se cumplirá que: bi = P mi, donde "mi" es el número de metros
cúbicos de agua neta utilizados en el año i, P el precio de cada metro cúbico, y VRi es
el valor residual de los equipos e instalaciones que se han repuesto en el año i.
Como resultado de lo anterior se tendrá:
v Pxmi y VRi _y Ci
(l+r)1 (l+r)' (l+r)1
y despejando el precio a que resulta el metro cúbico de agua (P), considerando
constante el número de metros cúbicos utilizados cada año (mi = m), setendrá:
z _ Ci v VRi
(l+r)' 1l+r)'
-d)
mZ,
1l+r)1

Fórmula que se utiliza para determinar el precio del metro cúbico de agua en
los distintos procesos analizados, que se resuelve fácilmente con ayuda de un
ordenador.
La descomposición del precio del metro cúbico de agua en sus principales
componentes como la inversión, mantenimiento, energía, etc., puede hacerse sin más
que considerar únicamente cada uno de ellos en la fórmula l haciendo cero los demás.
Cuando lo que se quiere saber es la repercusión en el precio final de un coste que
permanece constante durante todos los años de vida del proyecto, el problema se
simplifica. En efecto, si en el coste del año i (Ci) separamos la parte que permanece
constante todos los años (Co) de la que no lo es (Cei), se tendrá:
EL RIEGO POR ASPERSION 269

La repercusión de un coste constante anualmente en el precio a que resulta el metro


cúbico de agua (C) será:

!—« =CoI^+I Cei


(1+rf (1+rf (1+rf

Co I- '
(1+rf Co
P=
m I.
(l+rf
Esto hace que la descomposición del precio del metro cúbico de agua pueda
realizarse de forma muy sencilla puesto que, de todos los costes que se consideran, tan
sólo las inversiones iniciales y diferidas, así como sus correspondientes valores
residuales, son distintos en los diferentes años de vida del proyecto. La repercursión de
estos costes variables pueden obtenerse por diferencia entre el coste total y el que
corresponde al conjunto de costes fijos.

2.2.2. 1 . Enumeración de los casos a estudiar.


Aplicando la metodología antes definida se van a estudiar los siguientes casos:

A) Extracción de agua de perforación.


Se consideran 1 6 casos, resultantes de combinar cuatro caudales de extracción
con cuatro niveles dinámicos.
De acuerdo con la información disponibles de la zona de estudio se habían
adoptado como valores representativos de caudal 50 1/s, 75 1/s, 100 1/s y 125
1/s, y como niveles dinámicos 50 m, 75m, 100 m y 125 m.

B) Riego con equipos pivot.


Se estudian 1 3 casos, variando únicamente el tamaño, para poner de manifies
to la influencia de este en el coste de aplicación de agua al terreno.
Al pretender analizar las alternativas de riego con pivot y sistemas fijos de
aspersión, se han elegido parcelas cuadradas. Los casos analizados van desde
un equipo pivot inscrito en un cuadro de 1 0 ha hasta otro inscrito en un cuadro
de 130 ha, tomando intervalos de 10 ha.
Con el fin de disponer, al menos, de dos estimaciones para aquellos costes
asociados a un mayor grado de incertidumbre, se han analizado los anteriores
13 casos bajo un supuesto pesimista para las inversiones, mantenimiento y
mano de obra, y bajo otro supuesto optimista, resultando un total de 26 casos
analizados.
Puesto que aún así quedaban sin ser reflejadas algunas situaciones de interés
para el análisis de alternativas, se han estudiado además los siguientes casos:
- Modificación del coste del metro cúbico cuando la eficiencia de riego es del
270 EL RIEGO POR ASPERSION

80 % en lugar del 85 % que se había supuesto en los casos anteriores.


- Incremento del coste si se tienen en cuenta los ingresos dejados de percibir
en la superficie de esquina no regada.
- Variación del coste cuando en la tarifación eléctrica se utiliza la discrimi
nación horaria Tipo B en lugar de la Tipo A que se había supuesto en un
principio.
- Equipo pivot que riega 55 ha., dotado a 1 1/s x ha en lugar de a 1 ,2 1/s x ha
que era la dotación de los otros casos.

C) Riego con aspersión ftja de tubería enterrada (cobertura total).


Se estudian 9 casos, correspondientes a parcelas cuadradas desde 10 ha hasta
90 ha, a intervalos de 10 ha. para un marco de 18 x 18 nr. Además, para el
cuadrado de 50 ha, se estudia una variante con marco 12 x 18 m2 y para los de
60 y 70 ha una variante con tres tuberías principales en lugar de dos. Resultan
así un total de 1 2 casos analizados.
Al igual que en pivot. estos se han estudiado para una estimación pesimista del
coste de la inversión y el mantenimiento, y otra optimista, resultando un total
de 24 casos analizados.

Para completar el análisis de alternativas se han estudiado además las siguien


tes variantes:
- Modificación del coste del metro cúbico cuando la eficiencia de aplicación
de agua, para el marco 18x18 m2, es del 80 c/c en lugar del 75 %.
- Variación del coste cuando en la tarifación eléctrica se utiliza la discrimina
ción horaria Tipo B en lugar de la Tipo A.
- Cobertura total en parcela cuadrada de 60 ha con marco 20 x 20 m2 en
triángulo.

D) Riego con pivot complementado con aspersión fiia.


Se estudia un equipo pivot de 40 ha inscrito en una parcela cuadrada de 50 ha.
complementando con una cobertura total a marco 18 x 18 m2 en las cuatro
esquinas no regadas por el primero.
Se distinguen dos casos, según se utilice una misma bomba para ambos
sistemas o dos bombas independientes.

2.2.2.2. Hipótesis de partida.


Las hipótesis consideradas, comunes a los distintos casos analizados son:
- Se suponen parcelas cuadradas, donde puede inscribirse un pivot dejando
las cuatro esquinas sin regar. La aspersión fija encuentra en ella una de las
formas más favorables para su instalación, de aquí que el precio del metro
cúbico de agua puesta en el suelo a disposición del cultivo que se obtenga
sea uno de los más bajos que es posible esperar con este sistema. Además,
esta es la forma de parcela normalmente utilizada en este tipo de estudios
(Gosset, 1976). (Hill. 1980).
EL RIEGO POR ASPERSION 271

- Se consideran las parcelas sin desniveles significativos por ser una condición
bastante generalizada en la llanura norte de la provincia de Albacete y
simplificar el planteamiento.
- Se prescinde del tipo de suelo que se va a regar, centrándose únicamente en
el proceso de aplicación de agua.
- Se supone que se cultiva maíz, al ser un cultivo muy extendido en la zona,
con el único fin de fijar las necesidades máximas de agua de riego.
Estas se han estimado en:
Mayo Junio Julio Agosto Septiembre Total
mm/mes 30 90 220 200 90 630
- Se considera que el agua utilizada para el riego procede de perforación y
resulta a un coste de 4 ptas/m3.
- La estación de bombeo, la perforación y el centro transformador se suponen
localizados en un vértice del cuadro y se considera necesaria una línea de
media tensión (20 KV) de 1 Km de longitud.
- Para la impulsión a riego se utilizan grupos electrobomba verticales insta
lados en balsa de hormigón, a 1450 rpm, con arrancador estrella-triángulo y
motor con protección IP 44 para trabajar a la intemperie. Los conductores
serán de cobre tipo VV 0,6/1 KW (UNE 21 1 123).
- Para laestimación de la inversión se consideran precios de catálogo correspon
dientes a finales de 1984 y principios de 1985.
- Se utiliza tubería de PVC hasta diámetro de 160 mm y de fibrocemento a
partir de diámetro 1 75 mm al utilizar el que corresponde a menor precio en
catálogo.
- Para la estimación del coste de la energía eléctrica se considera que la medida
del consumo se realiza en alta tensión, con contador de triple tarifa y
discriminación horaria Tipo A (4 h punta, 12 h llano y 8 h valle al día).
La facturación se realizará según las tarifas vigentes hasta el 1 de enero de
1985, establecidas en la O.M. de 27-IV-84, publicada en el B.O.E. de 30-
I V-84, aplicando la tarifa R 1 para menos de 36 KV.
- Se considera para el análisis un período de 30 años al ser esta la vida útil atri
buida a una parte importante de las inversiones (cuadro 1-1 ).
- Se suponen iguales los beneficios o ventajas derivadas de un metro cúbico
de agua neta puesto en el suelo a disposición del cultivo para los distintos
sistemas analizados.
- La inversión en la línea de media tensión se distribuirá proporcionalmente
a la potencia instalada para la extracción de agua de perforación y la
impulsión a riego, suponiendo que ambos funcionando el mismo número de
obras.
- La determinación de las pérdidas de carga en tuberías enterradas se hará con
ayuda de ábacos basados en la fórmula de Darcy-Weisbach (aproximación
de Prant-Colebrook) (Anexo B).
Además de lo anterior se han tenido en cuenta una serie de hipótesis particulares
que se relacionan en la publicación referida al principio del apartado 2.2.2.
272 EL RIEGO POR ASPERSION

2.2.2.3. Deftnición de las instalaciones tipo.


El detalle de estas instalaciones y de los cálculos correspondientes se encuentran
en los apéndices A- 1 , B- 1 y C- 1 de la publicación a que se hace referencia al principio
del apartado 2.2.2., para extracción de agua de perforación, equipos pivot y aspersión
fija respectivamente.
Para tener una mínima referencia del tipo de instalaciones, se presenta un esquema
de cada una de ellas en las figuras 1-1 a I -3.
Cuadro 1.1. Gastos de mantenimiento, expresados como porcentaje del valor
inicial, vida útil y valor residual de algunos componentes de equipos de riego por
aspersión según varios autores.
DUSSART GOSSETT
THOMPSON (1980) PAIR (1975) FERNANDEZ (1977) (1977) (1976) SCHONEY (1981)
(1) (2) (1) (1) (4) (1) (3)
(1l
Vida Vida Vida Vida Valor Vida Valor Vida
Manteni-to. útil útil Mantmto. útil útil resid. útil resd. útil
Concepto (%) (años) (años) <:¿) (años) (años) (:6) (años) (I6) (años)

0.5-1,5 25
Grupo elec_
trobomba
sumergido 10
Bombas ver
ticales
- Rodetes 5-7 8-10 a
— Columna 3-5 16-20 16
Bombas cen
trífugas 3-5 16-25 16 10 15
Motor eléc
trico 1.5-2,5 25-35 25 10 15

Tuberías de
PVC y libro
cemento ence_
rradas
Tubería me
tílica de
bomba aum. 40

Aspersores 5-a 8 7

Equipos pi-
votantes 5-8 10-15 10 10 10 10 0 12

10 20 0 12

Cuadro de
maniobra 12 10 15
Cables ele£
trieos ent. 20 c 15
- Centro trans 15

- Tendido elec.
media tena. i5
I
- Depósito 15
- Estructuras de
hormigón | 50 15

(1) Para una media de funcionamiento de 2000 horas al año.


(2) El menor valor del intervalo corresponde a unidades pequeñas y está basado
EL RIEGO POR ASPERSION 273

en prácticas normales de mantenimiento y funcionamiento. El valor mayor


está sugerido como una orientación para unas condiciones rigurosas de
diseño, construcción e instalación y con un alto nivel de mantenimiento.
(3) Supone unos gastos de mantenimiento medios para toda la instalación de
riego con equipos pivot del 2,5% del valor de la inversión.
(4) Según DUSSART (1977) los aspersores en sistemas fijos funcionan de 10 a
20 veces menos que en los sistemas de ala móvil.

Tubería de acero para descarga


a balsa

Balsa de
hormigón

A^, i CJ

PerEoración 0 550 mm. con


entubado 0 500 mm. , y 5 mm. de espesor

I Tubo de acero de 6
con bridas

PerCoración 0 500 mm. con


entubado 0 450 mm. y 5 mm. de espesor

ÜÜ
Grupo electrobomba
sumerg1do

Ar
Fig. 1.1. Esquema de la instalación tipo para extracción de agua de perforación
274 EL RIEGO POR ASPERSION

// TUBE RI
ALIMENT
CABLES E
ENTER

BALSA CON BOMBA


VERTICAL

Fig. 1 .2. Esquemas de la instalación tipo para el riego con equipos pivot

,_, ,—,—, ,—. ■—,—,—,—,_, 1-* 1 1 .—.—1


1_* '—•—• '—• ' '—>—•—•—• l—• 1 1 1 1—■

1
ASPERSOR ALA DE
i k VALVULA DE
RIEGO ESFERA

TUBERiAS
.^-"PRINCIPALES —..
1 2 6 31

;- ' ■— VENTOSAS —" _— 1 )

VALVULA DE VALVULAS DE
RE TENCION j- COMPUERTA v

BALSA CON TUBERiA GENERAL ® - VENTOSA


BOMBA VERTICAL ■O- - VALVULA DE COMPüERT

0 _ ViLVULi CE ríETENCIO

Fig. 1.3. Esquema de la instalación tipo para riego mediante aspersión fija con
tubería enterrada
EL RIEGO POR ASPERSION 275

2.2.2.4. Determinación de los costes.


A la hora de realizar la valoración de los costes previamente identificados hay que
distinguir entre aquellos que están sujetos a un importante grado de incertidumbre y los
que tienen un valor cierto.
Para los primeros, entre los que se encuentran las inversiones, mantenimiento o
mano de obra, se han realizado dos hipótesis.
La hipótesis I, que puede calificarse de pesimista, utiliza los precios de catálogo
para estimar el valor de las inversiones.
La hipótesis II u optimista se ha establecido con la intención de tratar de
aproximarse a los precios reales de mercado, en base a encuestas realizadas a los
agricultores, distribuidores y técnicos de la zona.
En ambas hipótesis se ha adoptado para el agua de riego un coste de 4 ptas/m3.

A) Inversiones.
Para su valoración según hipótesis I se han utilizado precios de catálogo en
vigor a finales de 1984 y principios de 1985. Cuando no existían estos, se ha
recurrido a los precios medios dados por varios distribuidores en comunica
ción personal. Además se ha considerado un 10% del valor de las inversiones
para el transporte y montaje. En la valoración de estas inversiones para la
hipótesis II se han realizado las siguientes modificaciones sobre los precios
considerados en la hipótesis 1.

a) Reducciones sobre los precios de la hipótesis I:

- Tuberías de PVC 40%


- Tuberías de fibrocemento
<|. 1 75-200 mm. 25%
§ > 250 mm. 15%
- Accesorios de tubería 15%
- Movimiento de tierra 15%
- Grupo electrobomba vertical 15%
- Equipos pivot 15%
- Transporte y montaje de tubería de
alimentación al equipo pivot 4%
- Cuadro de baja tensión y cables para
equipos pivot inscritos en parcelas
cuadradas entre 10 y 60 ha. 25 %
- Aspersores en coberturas totales 35 %
- Cuadro de baja tensión y cables para
coberturas totales en parcelas
cuadradas de 10 a 40 ha. 25 %
276 EL RIEGO POR ASPERSION

b) Aumento sobre los precios de la hipótesis I:


Aumento
- Cuadro de baja tensión y cables para equipos pivot
inscritos en parcelas cuadradas de 90 a 130 ha. 25 ck
- Cuadro de baja tensión y cables para cobertura total
en parcelas cuadradas de 50 a 90 ha. 25 %

En coberturas totales se elimina además el 10 c/c del transporte y montaje y se


sustituye por 20.000 ptas/ha para este concepto.

B) Costes anuales de mantenimiento.


Comprende los costes derivados de la reparación de equipos e instalaciones
que deben ser realizados por empresas especializadas.
Se determinan como un porcentaje de la inversión, habiéndose adoptado los
siguientes valores para las dos hipótesis consdieradas.

Hipótesis I Hipótesis II
Sondeo 1 % 1 %
Grupo electrobomba sumergido 8% 8%
Tubería metálica 1 % 1 %
Bombeo de impulsión a riego 5% 8%
Equipo pivot 7% 5%
Tuberías de transporte enterradas 1 % 2%
Alas de riego y aspersores 5% 2,5%
■a 2 %
Cables de baja tensión y cuadro de maniobra 5%
Centro transformador 2% 2%
Tendido eléctrico en media tensión 1 % 1 %
Obra civil, caseta del transformador 1 % 1 %
C) Costes anuales de explotación.
Bajo esta denominación se recogen los costes que son proporcionales al
tiempo de funcionamiento de la instalación.
Para el caso de riego con pivot se consideran 1716 h/estación y para la
aspersión fija se toman valores entre 1 566 y 1 8 1 8 h/estación. según se justifica
en la publicación a que se hace referencia al principio del apartado 2.2.2. (Esta
variación aparece al ajustar el número de aspersores a un número entero de alas
de riego en el diseño del sistema). Para la extracción de agua de perforación
se han considera 1704 h/estación, tiempo intermedio entre los anteriores.

D) Mano de obra de vigilancia y control.


Incluye las operaciones de programación de riego (arranque y parada),
vigilancia y detección de averías, desatasco de aspersores, controles de ni veles
de agua y de la presión de diferentes puntos de la instalación, etc.
El tiempo dedicado a estas operaciones, incluido el de desplazamiento a otros
EL RIEGO POR ASPERSION 277

lugares de trabajo, para la extracción de agua de perforación se ha estimado en


2 h por jornada de riego de 20 h, para las hipótesis I y I1. Esto hace una media
de 1 704/20 = 85 días de riego y un total de 2 x 85 = 1 70 h de mano de obra por
campaña de riego. En equipos pivot se han considerado 0,15 h/ha y riego
(siguiendo a Pair, 1 975) para la hipótesis I, incluyendoel desplazamiento a otros
lugares de trabajo, y 0,75 h/ha para realizar las tareas de puesta a punto de la
instalación al principio de campaña tales como: limpieza de tuberías, engrase
de los elementos móviles, etc.
Puesto que para superficies regadas inferiores a 80 ha se dan aproximadamen
te 50 riegos durante la campaña, las necesidades de mano de obra resultan de:
0,15x50 + 0,75 = 8,25 h/ha.
De la misma forma, al realizar aproximadamente 58 riegos cuando la super
ficie regada está entre 80 y 1 00 ha, resulta:
0,15x58 + 0,75 = 9,45 h/ha.
Para la hipótesis II se ha considerado que un valor razonable para algunas
instalaciones también puede ser de 0,03 h/ha y riego en lugar de las 0,15 h/ha
y riego de la hipótesis I, según las encuestas realizadas a agricultores y técnicos
de la zona. En el riego con aspersión fija, se han considerado 0,3 h/ha y riego
para las hipótesis I y II, incluyendo el desplazamiento a otros lugares de
trabajo. Puesto que durante la campaña se dan aproximadamente 38 riegos, las
necesidades de mano de obra serán:
38x0,3= 11,4 h/ha.
Para la estimación del coste de la mano de obra, en todos los casos, se han
considerado jornadas de trabajo de 8 h y unas retribuciones de 2500 ptas/día,
incluyendo todos los conceptos asociados a ella.

E) Energía eléctrica.
Para el cálculo de este coste en los procesos de extracción de agua de
perforación y de riego, nos remitimos a la publicación referida al principio del
apartado 2.2.2. por encontrarse allí perfectamente especificado.

F) Agua utilizada.
Los metros cúbicos extraídos de perforación en los 16 casos analizados se
obtienen sin más que multiplicar el caudal extraído por las 1704 h de
funcionamiento durante la estación de riegos.
Para el caso de equipos pivot, donde se ha supuesto una eficiencia de
aplicación del 85 % y unas necesidades netas de riego de 6300 mVha, el vo
lumen de agua a bombear es 6300/0,85 = 74 1 1 ,7 m' por cada hectárea regada.
En aspersión fija, al haber supuesto una eficiencia del 75 %, el volumen a
bombear por hectárea regada será 6300/0,75 = 8400 m3.
El coste del metro cúbico de agua de riego tomará distintos valores según el
caudal extraído y el nivel dinámico en la perforación. En las hipótesis de
partida se ha fijado en 4 ptas/m3 y corresponde a un valor medio del coste
obtenido para los 16 casos de extracción de agua analizados.
278 EL RIEGO POR ASPERSION

La repercusión de este coste sobre el metro cúbico de agua neta puesta en el


terreno a disposición del cultivo puede obtenerse también directamente,
teniendo en cuenta la eficiencia de aplicación. Así, para una eficiencia del 85
% por cada metro cúbico puesto en el terreno se necesita bombear 1/0,85 =
1,176 m3 con lo que el precio a que saldrá el metro cúbico neto según este
concepto sería 1,176 veces el coste del metro cúbico del agua de riego.

G) Valores residuales y vida útil de las inversiones.


La vida útil considerada para las distintas obras, maquinarias e instalaciones
y su valor residual, estimado como porcentaje de su valor inicial han sido:

Concepto Vida útil (años) Valor residual (%)


Sondeo 30 50
Grupos electrobomba 15 10
Tuberías metálicas 30 5
Tubería de fibrocemento y PVC 30 0
Equipo pivot 15 5
Válvulas y ventosas 15 10
Aspersores 7-8 15
Instalación eléctrica en baja tensión 15 5
Transformador 15 5
Tendido en media tensión 15 8
Caseta del transformador 30 15

2.2.2.5. Estudio de casos particulares.


Se presenta aquí el estudio de dos casos particulares no incluidos en la publicación
a que se hace referencia al principio del apartado 2.2.2.

A) Utilización de la discriminación horaria Tipo B en la tarifación eléctrica en


lugar de la Tipo A.

Si se utiliza la discriminación horaria Tipo B siguiente:


Períodojiorano Duración Descuento o recargo
Punta 6 h. en días laborables 100%
Llano 10 h. en días laborables
Valle 8 h. en días laborables y 24 h.
en sábados, domingos y festivos
de ámbito nacional -43 %

y se desprecian los días festivos de ámbito nacional, ya que sería alrededor de


3 durante la campaña de cultivo de maíz, las horas llano, valle y punta posibles
serían:
a) Mes de 30 días:
se supone 30/7 = 4,28 semanas.
EL RIEGO POR ASPERSION 279

h valle (8 x 5 + 24 x 2) 4,28 = 377 h.


h llano 10x5x4,28 =214h.
h punta 6 x 5 x 4,28 = 129h. .._
Total 720 h/mes

b) Mes de 3 1 días:
se supone 31/7 = 4,43 semanas.
h valle 88 x 4,43 = 390 h.
h llano 50x4,43 = 221 h.
h punta 30x 4,43 = 133 h.
Total 744 h/mes

El reparto en horas valle y llano para los diferentes meses en el caso de


extracción de agua de perforación será:
Mayo Junio J ulio Agosto Septiembre TOTAL
h valle 81 244 30 390 243 1348
h llano - 25 151 356
TOTAL 81 244 55 541 243 1704

El coste de la energía eléctrica, para la misma potencia contratada y horas de


funcionamiento que en la discriminación horaria Tipo A, puede obtenerse para
cualquiera de los casos. Así, para un nivel dinámico de 75 m y caudal 100
1/s se tendría:
Término de potencia 106200 ptas.
Término de energía 958883 ptas.
ITE y recargo provincial 67 100 ptas.
Canon 74124 ptas,
TOTAL 1.206.307 ptas.

Por lo que el coste medio del KWxh consumido será:


1206307 =4,72ptas/KWxh
1704x150 . „ t __. .

que supone un 8,3 % menos que en el caso de discriminación horario Tipo A.


Para el riego con equipos pivot, siguiendo un procedimiento de cálculo
semejante se deduce que el coste medio seria 4,72 ptas/Kwxh. Esto supone un
8,5% menos que con discriminación horaria Tipos A.
Cuando se trata de riego con aspersión fija, aplicando el mismo procedimiento
de cálculo al caso de un cuadrado de 60 ha, que coincide sensiblemente con la
media del conjunto de casos analizados, se obtiene un coste medio de la energía
consumida de 4,72 ptas/KWxh, que supone un descenso del 8,3 %.
B) Riego con pivot complementado con aspersión ftja.
Se estudia el caso de un equipo de 40 ha, inscrito en una parcela cuadrada de
280 EL RIEGO POR ASPERSION

50 ha, y aspersión fija a 1 8 x 1 8 nr en las cuatro esquinas no regadas por el


anterior. Las consideraciones para el cálculo y diseño de este caso son
prácticamente las mismas que en los casos ya analizados de pivot y aspersión
fija, con la excepción de tener en esta última alas de riego de diferente longitud
y un trazado de tuberías principales completamente diferentes.
Se distinguen dos casos, resumidos en las figuras 1-4 y 1-5 según se utilice la
misma bomba para ambos sistemas de riego o funcionen con bombas indepen
dientes. Esta distinción tiene sentido al condicionar la aspersión fija la presión
necesaria en la bomba y quedar presión sobrante para el funcionamien-to del
pivot.
En el caso I, con bombas independientes, la inversión resulta algo menor según
puede verse en los cuadros 1 -2 a 1 -4 y tiene un importante ahorro energético
respecto al caso II (utilizando la misma bomba) al permitir una red cerrada de
tuberías para la aspersión fija.
Los flujos de costes y beneficios del caso I, según los criterios de valoración
recogidos en las hipótesis I y II, aparecen en el cuadro 1-5. Los flujos
correspondientes al caso II aparecen en el cuadro 1-6.

2.3. El análisis energético.


Se han utilizado las instalaciones definidas en el análisis económico y se ha
calculado el consumo de energía eléctrica por ha regada y por unidad de volumen de
agua neta aplicada.
En aspersión fija la potencia absorbida es la que corresponde a la bomba de
impulsión a riego. En equipos pivot. a la potencia de bombeo hay que sumar la absorbida
para el desplazamiento, habiéndose considerado una media de 0.4 KW por CV instalado
(suma de los CV de los motores de todas las torres) (Rollan, 1984). Para estas potencias
se han adoptado los valores calculados en el diseño de las instalaciones, que figura en
la publicación referida al principio del apartado 2.2.2.
La energía consumida en cada caso se obtuvo multipl icando la potencia absorbida
por el número de horas de funcionamiento del sistema. Estas serán función de la
eficiencia de aplicación de agua, del volumen neto aportado y del propio diseño del
sistema.
El coste de la energía para riego en zonas áridas es mucho mayor que el coste de
la energía en las demás labores de cultivo. El ahorro de energía en el riego debe ser pues
un objetivo fundamental en el diseño de este.
EL RIEGO POR ASPERSION 281

Fig. 1 .4. Esquema de la instalación correspondiente a una parcela cuadrada de 50


ha regada con un equipo pivot y cobertura total a marco 18m x 18m en las cuatro
esquinas, utilizando bombas independientes para ambos sistemas.

123456789 10

BOMBA

Posturas Ramales N' Aspersores


Ia ly2 33
2* 3, 4 y 5 32 Tubería de PVC diámetro 63 mm.
V 6,7,8 Tubería de PVC diámetro 50 mm.
9y 10 34 Tubería de PVC diámetro 40 mm.
4J 11 y 12 de Tubería de PVC diámetro 125 mm.
dos esquinas 28 Válvula de esfera.
282 EL RIEGO POR ASPERSION

Fig. 1 .5 . Esquema de la instalación corrrespondiente auna parcela de 50 ha regada


con un equipo pivot y cobertura total a marco 18m x 18m en las cuatro esquinas,
utilizando la misma bomba para ambos sistemas.

BOMBA

Posturas Ramales N° Aspersores


ly2 33
2a 32 - Tubería de PVC diámetro 63 mm.
3. 4 y 5
3" 6,7,8 - Tubería de PVC diámetro 50 mm.
9y 10 34 - Tubería de PVC diámetro 40 mm.
4" 11 y 12 de Tubería de PVC diámetro 125 mm.
dos esquinas 28 • Válvula de esfera.
EL RIEGO POR ASPERSION 283

Cuadro 1.2. Resumen de costes, inversiones y metros cúbicos de agua utilizada en


el riego de una parcela cuadrada de 50 ha con un pivot inscrito en la misma y cobertura
total a 18 x 18 m2 en las cuatro esquinas no regadas por el pivot, con bombas indepen
dientes para ambos sistemas, valorados según hipótesis 1.

Equipo pivot Cobertura total TOTAL


Superficie regada (ha.) 39,3 10,7 50
- Inversión (ptas.) 9.174.939 7.575.797 16.750.736
- m3 de agua netas espuestos
en la superficie del terreno 248.031 67.410 315.441
- m3 de agua bombeada 291.801 89.880 381.681
- Costes anual<;s de mantenimiento 468.345 189.258 657.603

-Costes -Mano de obra de


anuales de vigilancia y c. 101.501 38.119 139.620
explotación -Energía electric. 241.987 163.779 405.766
(ptas.) -Agua utilizada 1.167.204 359.520 1.526.724
TOTAL COSTES ANUALES (ptas ) 1.979.037 750.676 2.729.713

Los datos correspondientes al pivot se han obtenido de los cuadros correspondien


tes a estos equipos.

Cuadro 1 .3. Resumen de costes, inversiones y metros cúbicos de agua utilizada en


el riego de una parcela cuadrada de 50 ha con un pivot inscrito en la misma y cobertura
total a 1 8 x 1 8 m2 en las cuatro esquinas no regadas por el pivot, con bombas indepen
dientes para ambos sistemas, valorados según hipótesis I1.

Equipo pivot Cobertura total TOTAL


Superficie regada (ha.) 39,3 10,7 50
- Inversión (ptas.) 7.768.843 5.123.129 12.891.972
- Costes anuales de mantenimiento 350.115 176.120 526.235

-Costes -Mano de obra de


anuales de vigilancia y c. 101.501 38.119 139.620
explotación -Energía eléctric. 241.987 163.779 405.766
(ptas.) -Agua utilizada 1.167.204 359.520 1.526.724
TOTAL COSTES ANUALES (ptas.) 1.860.807 737.538 2.598.345
284 EL RIEGO POR ASPERSION

Cuadro 1 .4. Resumen de costes, inversiones y agua utilizada en el riego con pivot
y cobertura total en una parcela de 50 ha. utilizando 1 a misma bomba para ambos
sistemas.
Valoración según hipótesis
Inversión 17.660.1 15 pesetas
m3 de agua neta en la superficie del terreno 315.441 m5
m' de agua bombeada 381.681 m3
Costes anuales de mantenimiento 674.226 pesetas
Costes anuales de explotación:
- Mano de obra de vigilancia y control 139.620 pesetas
- Energía eléctrica 555.803 pesetas
- Agua utilizada 1.526.724 pesetas
TOTAL COSTES ANUALES 2.896.373 pesetas
Valoración según hipótesis
Inversión 13.888.663 pesetas
Costes anuales de mantenimiento 61 1.175 pesetas
Costes anuales de explotación:
- Mano de obra de vigilancia y control 139.620 pesetas
- Energía eléctrica 555.803 pesetas
- Agua utilizada 1 .526.724 pesetas
TOTAL COSTES ANUALES 2.833.622 pesetas

Cuadro 1 .6. Flujos de costes y beneficios en riego con pivot y cobertura total de
una parcela de 50 ha utilizando la misma bomba para ambos sistemas.

Valoración según hipótesis I


COSTES BENEFICIOS
Año Ordinacios Extraordinarios Ordinarios Extraordinarios
0 17.660.115
1 2.869.373 Px 315.441
8 2.869.373 484.770 Px 315.441 66.105
15 2.869.373 9.015.107 Px 315.441 629.663
23 2.869.373 484.770 Px 315.441 66.105
30 2.689.373 Px 315.441 689.663
Valoración según hipótesis II
Año Ordinacios Extraordinarios Ordinarios Extraordinarios
0 13.888.662
1 2.833.622 Px 315.441
8 2.833.622 286.455 Px 315.441 42.968
15 2.833.622 8.007.781 Px 315.441 552.539
23 2.833.622 286.455 Px 315.441 42.968
30 2.833.622 Px 315.441 612.539
EL RIEGO POR ASPERSION 285

Cuadro 1 .5. Flujos de costes y beneficios en el riego de una parcela cuadrada de


50 ha con un pivot inscrito en la misma y cobertura total a 1 8 x 1 8 nr en las que quedan
sin regar, utilizando bombas independientes para ambos sistemas.

A) Con valoración según hipótesis 1.


Costes Beneficios
Año Ordinacios Extraordinarios Ordinarios Extraordinarios
0 16.750.736
1 2.729.713 Px 315.441
8 2.729.713 484.770 Px 315.441 66.105
15 2.729.713 8.554.863 Px 315.441 636.557
23 2.729.713 484.770 Px 315.441 66.105
30 2.729.713 Px 315.441 696.557
B)Con valoración según hipótesis I1.
0 12.891.972
1 2.598.345 Px 315.441
8 2.598.345 286.455 Px 315.441 42.968
15 2.598.345 7.435.465 Px 315.441 552.539
23 2.598.345 286.455 Px 315.441 42.968
30 2.598.345 Px 315.441 612.539

Los costes del metro cúbico de agua puesta en el terreno a disposición del cultivo
para ambos casos se han obtenido a partir de los flujos de costes y beneficios deducidos
en los cuadros 1-5 y 1-6, resultando:
Valoración según hipótesis I
Caso I
Tasa de actualización (%)
4 6 8 10 12 14 16 18 20 25 30
Inversión 4,0 4.7 5.5 6,4 7.3 9.2 10.1 11.1 13,6 16,2
Mantenimto. 2.1
M. de obra 0,4
Energía 1,3
Agua 4,8
TOTAL 12,6 13,3 14,1 15.0 15,9 16,8 17,8 18,7 19,7 22,2 24,8
Caso II Tasa de actualización (%)
4 6 10 12 14 16 18 20 25 30
Inversión 4,2 5,0 5.9 6.8 7.7 8,7 9,7 10.7 11.7 14.4 17.1
Mantenimto. 2,1
M. de obra 0,4
Energía 1 ,8
Agua 4,8
TOTAL 13.3 14,1 15,0 15,9 16.8 17.8 18,8 19,8 20,8 23,5 26,2
286 EL RIEGO POR ASPERSION

Valoración según hipótesis II


Caso I
Tasa de actualización (%)
4 6 8 10 12 14 16 18 20 25 30
Inversión 3,1 3.7 4,3 5,0 5,6 6,3 7.1 7.8 8.6 10.5 12,4
Mantenimto. 1,7
M. de obra 0.4
Energía 1.3
Agua 4,8
TOTAL 11.3 11.9 12.5 13.2 13.8 14.5 15.3 16.0 16,8 18.7 20.6
Caso II
Tasa de actualización (%)
4 6 8 10 12 14 16 18 20 25 30
Inversión 3.4 4.0 4,7 5.4 6.1 6.9 7.7 J,5 9,3 11,3 13,5
Mantenimto. 1.9
M. de obra 0,4
Energía 1 ,8
Agua 4,8
TOTAL 12.3 12.9 13.6 14.3 15.0 15.8 16.6 17.4 18.2 20.2 22,4

2.4. El análisis social.


Se ha optado por analizar las repercusiones socioeconómicas que conlleva la
transformación de secano en regadío dentro de la zona delimitada para este estudio
exclusivamente. Para identificar los principales factores sociales implicados, y tratar de
cuantificarlos, se ha partido de la información que aportaba el Censo Agrario de 1982
a nivel municipal, referentes a:
- Régimen de tenencia de la tierra.
- Número de explotaciones, tamaño de las mismas y grado de parcelación.
- Número de empresarios personas físicas por grupos de edad y ocupación
principal.

Esta información procedente del Censo Agrario tiene el problema de no ser


específica para explotaciones de regadío.
Una información más específica la proporcionan las actuaciones del IRYDA,
tanto de forma directa como a través de la concesión de Auxilios, y las de organismos
de ftnanciación como Cajas de Ahorro. Banco de Crédito Agrícola, Junta de Comuni
dades de Castilla-La Mancha, etc.
Como complemento de lo anterior se han mantenido contactos personales con
técnicos de IRYDA, Delegación de Agricultura. Diputación Provincial. Escuela
Politécnica, casas distribuidoras de material de riego, técnicos al frente de explotacio
nes, agricultores, etc.. con el fin de tratar de conocer la problemática y las razones que
justifiquen el desarrollo tan acelerado de los regadíos en esta zona.
La mano de obra ligada al proceso de riego en la zona se ha obtenido en base a la
EL RIEGO POR ASPERSION 287

superficie regada y a las necesidades estimadas para realizar el riego con los diferentes
sistemas.

3. PRESENTACION DE RESULTADOS.
3.1. Ensayos de evaluación. Resultados y discusión.
3.1.1. Exposición de los resultados.
Un resumen de los ensayos de evaluación realizados durante 1983 y 1984 se
muestra en el Anexo A para equipos pivot, coberturas totales y aspersión semifija.
Para de denominación de los ensayos se ha utilizado una letra en cada finca o
explotación, un número romano para cada equipo dentro de la explotación y un número
árabe para cada uno de los ensayos con el mismo equipo, habiendo procurado realizar
al menos tres ensayos por equipo.
Cuando no se pudo medir el caudal de entrada a un pivot, o la impulsión era directa
desde la perforación, no se calculó la EPA y en lugar de la altura media aplicada (h) se
reflejó la altura media recogida.
Un resumen de las principales variables medidas en los ensayos y la UD obtenida
aparece en los cuadros 1-7 a 1-9 para equipos pivots, en el cuadro 1-10 para minipivot
y en el cuadro 1-11 para aspersión fija.
288 EL RIEGO POR ASPERSION

Cuadro 1 .7. Principales variables medidas en los ensayos de evaluación en pivot


de alta presión (> 3 Kg/cm2)
Año 1983
Ensayo Marca Tiempo Di rea Veloc. Presión Uniform. Superfic
revol. viento viento extremo distrib. regada
(h) (Km/h) (Kg/cm2) (%) (ha)
D,-I-2 Agrocaja 22,76 90 3 4 83.20 38,5
D'-I-l « 19,59 90 7 3.5 88,26 38.5
D,-I-3 « 22.34 45 14 3,8 90.70 38,5
G,-II-l Humet 20,00 105 4 4.4 79.95 48.3
D'-II-l Valley 26.50 90 3 3.8 97.00 55.0
D'-II-2 « 24,83 90 1 3.8 79.85 55.0
D'-II-3 « 23,19 ,)() 1 3,8 84.00 55.0
D'-II-4 « 26,88 90 10 3.2 83,10 55.0
D'-II-5 « 25,74 90 7 3.2 80.30 55.0
G,-I-l « 24,89 15 4 3,7 79.10 28.0
G,-I-2 « 25.90 120 16 3,3 80,57 28.0
G,-I-3 « 25.00 120 1 ! 3,2 81,50 28.0
H,-I-l « 30,55 45 12 3.0 86.60 50.0
J'-II-l « 35.33 90 8 3,8 75.50 25.0
J,-II-2 « 16,80 135 6 3,8 78.00 25.0
J--II-3 « 17.00 90 1.7 3,8 79.40 25.0
r-i-1 Zinmatic 30.40 120 4,5 3,6 84.50 57.0
r-1-2 « 30.40 120 4.5 3,5 83.50 57.0
r-i-3 « 30,40 150 13 3.5 79,12 57.0
r-i-4 « 30,00 120 9 3.5 82,12 57.0
r-n-1 « 26.59 90 Id 3.3 90. 1 6 91.6
r-n-2 « 25,75 90 1 1 3.3 83.60 9 1 .6
G-II-l Humet 175,3 5 14 3,4 93,60 41,2
G-II-2 « 175,3 5 14 3.4 93.20 41.2
G-II-3 « 175.3 5 14 3.4 89,60 41,2
G-III-1 « 43,8 180 14 33) 83,90 50,3
G-III-2 « 43,8 180 14 3,9 75.80 50.3
G-I-l Valley 34.57 90 15.5 3.2 76.10 32.6
G-I-2 « 34,57 90 15.5 3,2 75,70 32.6
G-I-3 « 34.57 90 15 3,2 75,20 32.6
L-II-1 « 21,27 0 17,5 3,5 81.80 40,0
L-II-2 « 21,27 0 17,5 3,5 81.80 40.0
L-II-3 « 21,27 0 17.5 3,5 80.30 40,0
L-II-4 « 21,27 180 13.5 3,3 74,80 38.9
L-II-5 « 21,27 180 13,5 3,3 79.00 38,9
C-II-1 Zinmatic 31,86 90 3,6 3,4 86.29 63,0
C-II-2 « 3 1 ,86 90 3.6 3.4 89.29 63.0
C-II-3 « 24,19 0 12.1 3 78.39 63.0
I-I-l « 49,12 135 17,3 3 85,20 21,2
I-I-2 « 49.12 135 17,5 3 86.60 21,2
I-I-3 « 49.12 135 17,5 3 75.40 21.2
I-I-4 « 49.12 135 17.5 3 75.70 2K2
EL RIEGO POR ASPERSION 289

Cuadro 1 .8. Principales variables medidas en los ensayos de evaluación en pivot


de media presión (2-2,9 Kg/cm2)
Año 1983
Ensayo Marca Tiempo Direc. Veloc. Presión Uniform. Superficie
revol. viento viento extremo distrib. regada
(h) (Km/h) (Kg/cm2) (%) (ha)
A,-I-2 Agrocaja 67,32 90 4 2,8 86,23 66,5
A,-I-l Grifon H. 61,34 90 10 2.8 86,00 31,6
J'-IV-l Valley 20,57 135 4,5 2.5 82,40 38,0
J,-II-4 « 16,20 45 5.8 2.1 79,82 25,0
Año 1984
B-I-l Agrocaja 19,63 90 6,5 2.6 85,27 29,0
B-I-2 « 19,63 90 6,5 2.6 81,75 29,0
B-I-3 « 19,63 30 6,1 2.6 79,33 29,0
B-l-4 « 16,79 10 16,3 2.7 89,14 29,0
B-I-5 ** 16.79 10 16,3 2.7 85,47 29,0
B-I-6 « 16,79 10 16,3 2.7 89,84 29,0
B-II-4 « 28,87 90 10 2.6 83,90 45,6
B-II-5 « 28,87 90 10 2.6 85,65 45,6
E-I-2 « 16,62 90 4,7 2.9 84,70 31,2
E-I-3 « 16,62 90 8.4 2.9 82,70 31,2
E-I-4 « 18,16 45 6 2,9 79,60 31,2
E-I-5 « 18,16 45 6 2.9 83,30 31,2
E-I-6 « 18,16 45 10,2 2.9 81,50 31,2
A-I-l Grifon H. 18,14 15 6 2.7 88,71 35,7
A-I-2 « 18,14 15 6 2.7 85,30 35,7
A-I-3 « 18,14 15 6,5 2.7 85,90 35,7
B-III-1 Valley 23,53 90 2 2 84,56 50,0
B-III-2 " 23,53 90 2 2 85,76 50,0
B-III-3 ■< 23,53 90 3,8 2 82,62 50,0
B-III-4 « 22,37 30 9,1 2,4 79,03 50,0
B-III-5 << 22,37 30 9,1 2.4 80,01 50,0
H-I-l « 24,32 90 11,7 2,4 82,70 45,1
H-I-2 « 24,32 90 11,7 2.4 86,50 45,1
H-I-3 « 24,32 90 11,7 2.4 85.90 45,1
K-I-l « 32,70 90 17,6 2.4 81,40 107,8
K-I-2 - 32,70 90 17,6 2.4 80,50 107,8
K-I-3 « 32,70 90 17,6 2.4 79,20 107,8
C-I-l Zinmatic 34,80 90 3,6 2.7 89,85 63,0
C-I-2 .1 34,80 90 3,6 2.7 83,21 63,0
C-I-3 « 41,88 90 12,9 2.6 81,32 63,0
C-I-4 « 41,88 90 12,9 2.6 89,00 63,0
290 EL RIEGO POR ASPERSION

Cuadro l.9. Principales variables medidas en los ensayos de evaluación en pivot


de baja presion ( l -2 Kg/cnr)
Ano l983
Ensayo Marca Tiempo Direc. Veloc. Presión Uniform. Superficie
revol. viento viento extremo distrib. regada
(h) (Km/h) (Kg/cm2) (%) (ha)
A1-II-2 Valley 22,l6 l40 7 l,6 73,70 28,5
A1-II-l « 30,43 0 IX l,8 9l,70 28,5
E1-I-2 « 35,38 45 l5 l,3 8l,40 49,0
H1-II-l « 26,38 l80 l5.6 l,8 70.00 50.0
H'-II-2 « 26,38 l20 l4 l.7 78,24 50.0
H1-II-3 « 26,38 l35 ll,5 l.7 82.60 50,0
H1-II-4 « 28,l9 l50 6,6 l,5 79,36 50,0
H1-II-5 « 28,l9 90 3,3 l,5 86,50 50,0
J'-I-l « 3l,57 90 3,5 l,5 88,65 85,8
J1-III-l « 2l,22 0 l0 l.5 89,l0 52,0
J1-III-2 « 28,l0 l5 7 l,5 87,l3 52,0
J1-I-2 « 3l,76 45 6 l,5 83,00 85,8
C1-I-l Zinmatic l7,4l 90 3 l.7 86,l0 48,5
F1-I-l « 3l.00 30 l6 2 74,60 75,l
F-I-2 « 3l,00 90 3,6 2 79,60 75.l
F -l-3 « 3l,00 l80 3 2 78,90 75,l
F1-II-l « 3l,00 l05 3,5 l,8 80,l9 70,3
D-I-l Valley 40,40 90 l3,5 l,4 83,50 63,6
D-I-2 « 40,40 90 l3,5 l.4 8l.30 63.6
D-I-3 « 40,40 90 ll,7 l.4 77,50 63,6
D-II-l « 23,27 45 l,4 l.4 73,9l 28,5
D-II-2 « 23,27 45 l.4 l.4 75,80 28,5
D-II-3 « 23,27 45 3,2 l.4 74,00 28,5
D-II-4 « 23,27 45 3.2 l.4 76,l0 28,5
D-II-5 <* 23,27 90 4.2 1.6 79,00 28,5
D-II-6 « 23,27 90 4.2 l.6 76,90 28,5
F-I-l « 25,50 90 2 l,5 83,20 47,5
F-I-2 « 25,50 90 2 l.? 80,90 47,5
F-I-3 « 25,50 90 2 l.5 82,70 47,5
F-I-4 « 24,75 45 ll,2 l.4 83,30 47,5
F-II-l « l8,49 90 3 l,2 84,50 30,0
F-II-2 « l8,49 90 3 l.2 90,80 30,0
F-II-3 « l8,49 90 3 l.2 88,30 30,0
F-II-4 « l8,49 0 l0,l l.3 88,90 30,0
F-II-5 « l8,49 0 l0,l l.3 9l,l0 30,0
J-I-l « 33,60 l5 9,5 l,8 83,60 l00,0
J-I-2 « 33,60 l5 9,5 l,8 85,60 l00,0
L-I-l « 25,60 l35 l8,3 l.9 76,70 56,7
L-I-2 « 25,60 l35 l8,3 l.9 80,80 56,7
L-I-3 « 26,24 90 l2,6 l.7 74,l0 56,2
L-I-4 « 26,24 90 l2,6 l.7 8l,60 56,2
EL RIEGO POR ASPERSION 291

Cuadro 1.10. Principales variables medidas en los ensayos de evaluación en


minipivot de alta presión (> 3 Kg/cnr)
Ensayo Marca Tiempo Direc. Veloc. Presión Uniform. Superficie
revol. viento viento extremo distrib. regada
(h) (Km/h) (Kg/cm2) (%) (ha)
A-II-1 Agrocaja 7,73 90 4,2 4,2 87,56 8,5
A-II-2 « 7,73 90 4 4.2 86,49 8.5
A-II-3 « 7,73 90 4,6 4.2 86,03 8.5
A-II-4 « 7,73 90 4,6 4.2 83,16 8.5
B,-I-l « 16,82 135 4 3.7 77,96 8.5
B,-I-2 « 16,82 105 4 3.7 77,18 8.5
B,-I-3 « 21,90 105 13 5.6 70.10 8.5
B,-I-4 « 21,90 105 13 5.6 70,50 8,5
E,-I-l Valley 23,40 90 10,8 3.5 71,06 11,6

Media presión (2-3 Kg/cm2)

E-III-1 Agrocaja 5,46 100 10 2.7 77,20 7.3


E-III-2 5,46 100 10 2.7 73,70 7.3
E-III-4 9 30 18 2 76,90 7.3
E-III-5 9 30 18 2 74,30 7.3
E-III-6 9 30 18 2 79,70 7.3
292 EL RIEGO POR ASPERSION

Cuadro 1.11. Principales variables medidas en los ensayos de evaluación en


aspersión fija a marco 1 8 x 1 8 rrr
Ensayo Duración Descarga Direc. Veloc. Presión Uniform. Coeficiente
(h) media viento viento extremo distrib. de Uniform.
(I/h) (Km/h) (Kg/cnr) UD(%) CU (%)

C-I-l 1.42 1813 45 6 2,9 56,70 73,48


C-I-2 1.65 1682 45 6 2.S 51,58 70,50
G,-I-3 2,20 1731 60 6 2.9 74,10 83.40
B-I-l 2,99 1734 45 7,5 2,95 64,00 79.88
64,70 80,15
C-I-2 1,91 1989 45 4 3.19 60.80 77.2
D-I-l 1,08 1807 5 13.5 3,35 78,50 88.07
75,70 84,33
D-I-3 1,93 1800 80 12.7 3,4 78.50 85,42
65,80 77,10
G'-I-l 1,84 1883 45 10 3,6 66,50 80.20
E-I-4 1.71 2034 30 6.6 3,62 63,40 77,91
56.00 73,32
E-I-3 1,88 1966 15 6,6 3,65 61,50 77,37
50.60 71,86
C-I-4 1.33 1916 1 2.8 3,7 66.00 80.10
D-I-2 1.88 1914 10 13 3.8 73.20 80,70
71,60 80,32
E-I-5 2.37 2087 30 4 4,0 79,50 86,98
81,50 85,39
E-I-6 2,18 2094 45 4 4,0 75.70 83,41
79,30 85,72
A'-I-l 1,55 2030 45 12 4.1 61.17 75,00
A'-I-2 1,55 2048 45 12 4.1 61.49 76.00
E-I-l 1,70 2110 45 8,5 4,25 56.00 75,67
56.90 73,84
D-I-4 3,91 2083 90 21 4,3 72,00 80.00
68.90 80.00
A-I-l 1,20 2065 90 17 4,5 65.33 73,90
58.68 71,24
A,-I-3 1.51 2302 30 15 4.7 57,96 73.5
A,-I-4 2,16 2302 90 1.8 4,6 75,48 83.00
Marco 12 xl8m-
E-I-l 3,75 1424 25 S 4.70 82,30 88,2
E,-I-2 4,00 1300 30 S 3,83 86.20 90.9
87,80 92,3
E,-I-3 2,00 1142 0 16 3.25 87,10 91,5
88.50 92.5
EL RIEGO POR ASPERSION 293

Los valores máximo, mínimo y medio, así como la desviación estandar de las
principales variables o parámetros que intervienen en el proceso de aplicación de agua
con pivot se han recogido en el cuadro 1-12.

Con el fin de complementar el análisis se han dividido los equipos en tres grupos
según la presión (P) en el extremo (característica del tipo de emisor), resultando:
a) Equipos de alta presión (P > 300 KPa). 42 ensayos.
b) Equipos de media presión (200 KPa < P < 300 KPa), 35 ensayos.
c) Equipos de baja presión (100 KPa < P < 200 KPa), 41 ensayos.

En minipivot, con superficie regada menor de 12 ha, se han analizado 16 ensayos,


con 4 equipos diferentes. Dos de estos tenían un lateral con tubería de 6 5/8" ( 1 68 mm),
otro de 6" (152 mm) y otro de 41/2" (114mm).

En aspersión fija con tubería enterrada a marco 1 8 x 1 8 m2 se realizaron 35 ensayos


en ocho instalaciones diferentes, y con tubería de aluminio en superficie a marco 12 x
18 m2, se realizaron 5 ensayos.
Para establecer una referencia con la aspersión semifija tradicional se realizaron
1 4 ensayos en 7 instalaciones diferentes, calculando el CU para varios marcos de riego.
Un resumen de los valores máximo, mínimo, medio y desviación estandar para las
principales variables y parámetros implicados en el proceso de aplicación de agua con
aspersión estacionaria, aparece en el cuadro 1-13.

3. 1 .2. Análisis e interpretación de las evaluaciones de campo.


En conjunto, los equipos pivot han dado mayor uniformidad de distribución (UD)
y eficiencia potencial de aplicación (EPA) que el resto de los sistemas, en todos los
casos.
Mientras en coberturas totales a 18 x 18 nr no se han superado EPA del 75 %
en casi ningún caso, con los pivot se ha superado el valor del 85 % en varias
ocasiones.
Dentro de cada uno de los sistemas analizados puede indicarse que:

A) En pivot:
- Más del 60 % de los ensayos han dado UD superiores al 80 %, un 5 % supe
riores al 90 % y en todos los casos por encima del 70 %.
- No hay diferencias significativas en la UD y la EPA entre los equipos de alta,
media y baja presión. No obstante, los ensayos a media presión han dado,
como media, mayor UD (83,9 % ) que los de alta presión (UD = 82.7 %) o los
de baja presión (UD = 81.6 c/c).
- En minipivot con tubería de 6 5/8" ( 1 68 mm) se han obtenido UD entre el 70
y el 85 % y en un equipo con tubería de 4 1/2" ( 1 14 mm) (único que ha podido
ensayarse de este tipo) la UD varió entre 65 y 80 %.
- La EPA en los equipos grandes y pequeños ha resultado semejante a pesar de
la menor UD que presentan los equipos pequeños.
294 EL RIEGO POR ASPERSION

Cuadro 1.12. Valores máximos, mínimos, medios y desviación estandar para las
principales variables o parámetros que intervienen en el proceso de aplicación de agua
mediante el riego con equipos pivot y minipivot.
Para todos los ensayos Para ensayos donde
se midió en caudal
a ,C (Kg/cnr)
extremo (mm/rev)
apllicac.
'"5 ¡= de
media
Altura
a
o Superficie
(has)
regada 1—
g c
' ' ¡I
3
Presión
elen
C/3
-C
VI
■o 2
O O
o. >< c a
OJ 1—
a
y. 3D. '33 ■a .y
'O
c C
S o o > C -a <
o 03 3
O > o o a
i- a > -a z U
Máximo 92,0 175,3 17,5 4,4 97,0 1,40 18.0 84,4
Equipos Mínimo 21,0 16,8 1,0 2,7 74,8 1,06 9,0 68,2
de alta Medio 42 43,8 38,7 10,5 3,4 82,7 14 1,10 11.7 77.8
presión Desviación 16,5 38,4 5,5 0.3 5.5 - - -

Máximo 108,0 67,3 17,6 2,9 89,8 1,37 16,8 90,0


Equipos Mínimo 25,0 16,6 2,0 2,0 79,0 1,00 7,0 62,9
de media Medio 35 46,7 27,4 8,7 2,6 83,9 29 1.15 10,0 75.4
presión Desviación 19,6 12,1 4,7 0,3 3.1 - - -

Máximo 100,0 40,4 18,3 2,0 91,7 1,30 14,0 89,0


Equipos Mínimo 28,0 17,4 1,4 1,2 70,0 0,85 7,7 61.5
de baja Medio 41 51,3 27,0 8,0 1,6 81,6 18 1,10 10,7 75,5
presión Desviación 20.1 6.0 5,3 0,2 5,4 - - -

Máximo 108,0 175,3 18,3 4,4 97,0 1,40 18,0 91,0


Total Mínimo 21,0 16,6 1,0 1,2 70,0 0,85 7,0 62,0
Equipos Medio 128 47,2 31.3 9.1 2,5 82,6 61 1,12 10,5 75,6
pivot Desviación 18.8 24.7 5.3 0,8 5,0 - - -

Máximo 12,0 23,4 18,0 5,6 87,6 1,53 7,2 85,9


Mínimo 7,0 7.7 4,0 2,0 70,1 1,28 4,1 63.7
Minipivot Medio 14 7,8 13.4 10.3 3,4 78,0 11 1,38 5.1 76.3
Desviación 1,2 5,7 5,6 1,2 5,9 - - -
EL RIEGO POR ASPERSION 295

Cuadro 1.13. Valores máximos, mínimos, medios y desviación estandar para las
principales variables o parámetros que intervienen en el proceso de aplicación de agua
mediante el riego con aspersión semifija y cobertura total.

_
media
(Kg/cnr
viento
(Km/h)
o O (1/h)
media Velocidad
Duración prueba
(h) Descarga
ua.
o
«
c
Presión
<
<u
oc o Q Q CU
U z > ¡3 ¡3 ui
Cobertura Máximo 3,91 2110 4,5 21,0 81,5 88,1 73,0
Total 28 Mínimo 1,10 1731 2,9 2,8 50,6 71,2 39,2
18x 18 Medio 2,00 1963,7 3,7 9,9 67,4 79,4 58,6
Desviac. 0,70 128 0,5 5,2 8,4 - -

Máximo 4,00 1424 4,7 16,0 88,5 92,5 77,0


Cobertura Mínimo 2,00 1142 3,2 8,0 82,3 88,2 74,0
12x 18 5 Medio 3,15 1261,6 3,8 11,2 86,4 91,1 75,5
Desviac. 1,00 120,3 0,6 4,4 2,4 - -

Aspersión Máximo 2,85 2037 5,0 21,0 81,2 84,7 77,8


semifija 9 Mínimo 0,88 1170 3,4 3,2 54,7 71,0 50,4
marco Medio 1,50 1690 3,9 10,3 71,7 79,5 63,1
12x 12
Máximo 1,41 2038 3,7 11,4 77,8 84,5 70,2
Marco Mínimo 0,86 1769 3,3 3,3 62,5 76,2 53,0
12x 15 6 Medio 1,20 1898 3,5 6,0 71,6 80,1 65,4

Máximo 2,15 2561 4,0 15,0 83,0 89,0 76,7


Marco 3 Mínimo 1,16 1391 3,6 5,0 65,0 78,0 47,4
18x 18 Medio 1.67 2130 3,8 9,7 76,7 85,2 64.0
296 EL RIEGO POR ASPERSION

- Parece que la dirección del viento que produce más distorsión en la UD es la


coincidente con el lateral cuando sopla del extremo al centro pivote. En estas
circunstancias se produce una alteración de uniformidad de reparto en la zona
exterior del lateral.
- Los vientos racheados disminuyen más la UD que los permanentes, aunque
sean fuertes.
- Generalmente, cuando el equipo se mueve muy rápido (pequeñas alturas de
agua aplicadas) la distorsión del viento es mayor y tiene más pérdidas por
evaporación. La dotación de los equipos varía entre 0.9 y 1 ,4 1/sxha, con una
media de 1,12 1/sxha. Los primeros equipos importados venían dotados a 0.9
1/sxha. pero pronto se vió que era completamente insuficiente para el maíz,
pasándose a dotaciones del orden de 1 .2 1/sxha o algo mayores.
- En general, se ha abandonado el uso de grandes cañones en el extremo del la
teral por el alto consumo energético y el mal reparto de agua.

B) Coberturas totales:
- En marco 18x18 m2, el 35 % de los ensayos han dado UD inferiores al 65 %,
y el 25 % superiores al 75 %.
- Se ha constatado que muchas instalaciones, incluso de nueva implantación,
trabajan con poca presión (3 Kg/cnr o menos) en comparación con la de
diseño, que suele ser 400 KPa (4 Kg/cnr) para marco 1 8 x 1 8 m2 con una sola
boquilla de diámetro 5. 1 mm en el aspersor.
- Se ha observado principalmente dos tipos de defectos de manejo: uno es la es
casa vigilancia de la presión en boquilla de aspersor y otro el no agrupar los
aspersores en bloques grandes.
- Tanto el exceso como el defecto de presión empeoran la uniformidad y efi
ciencia de riego.

3.2. Resultados del análisis técnico.


3.2.1. Consideraciones generales.
Teniendo en cuenta que este análisis pretende establecer comparaciones entre los
sistemas pivot y aspersión fija en base a las posibilidades que ofrece cada uno de ellos
y a las variables que condicionan el buen funcionamiento de los mismos, utilizando
como parámetro la uniformidad de distribución (UD). comentamos en primer lugar los
aspectos técnicos de carácter general para abordar en el siguiente apartado la repercu
sión de las principales variables medidas en los ensayos de campo sobre el CU.
Entre estos aspectos generales cabe destacar:
- La automatización necesaria para el riego nocturno (con menor evaporación
y normalmente con vientos menos intensos) y para un manejo más cómodo,
es más sencilla en pivot que en aspersión fija. Esta última requiere normalmen
te más entramado de cables por el campo, con un mayor riesgo de avería, entre
otras razones por el mayor número de "componentes electrónicos" de codi
ficación que es necesario instalar en el campo y que son muy sensibles a las
tormentas.
EL RIEGO POR ASPERSION 297

- El manejo, la supervisión del funcionamiento, la detección de obstrucciones


en los aspersores, etc, es normalmente más sencilla en pivot que en aspersión
fija.
- El mantenimiento de la instalación por el contrario suele ser más barato en as
persión fija que en pivot ya que estos últimos llevan mayor cantidad de
elementos móviles.
- En cuanto a la obsolescencia, ninguno de los dos sistemas parece que tengan
problemas graves aunque la instalación de pivot parece más versátil y fácil de
adecuar a las innovaciones futuras.
- Por último indicar la posibilidad de utilizar la baja presión que tienen los pivot
y que no parece posibles en aspersión fija dado que esto nos llevaría a utilizar
marcos demasiado pequeños, que no serían rentables.

3.2.2. Influencia de las variables medidas en los ensayos sobre la uniformidad de


distribución ( UD).
A los resultados de los ensayos de evaluación, se les aplicó una regresión lineal
múltiple, que intenta explicar las variaciones de la uniformidad de distribución (UD) en
función de una serie de variables, medidas en los ensayos, que se consideran influyentes
sobre este parámetro.
Las variables consideradas en pivot fueron:
- Superficie regada.
- Tiempo por revolución.
- Dirección del viento.
- Velocidad media del viento durante el ensayo.
- Presión en el extremo.
- Marca del equipo.
Las variables consideradas en aspersión estacionaria fueron:
- Marco de riego.
- Duración del ensayo.
- Descarga media.
- Presión media en aspersores.
- Velocidad media del viento durante el ensayo.
- Dirección del viento
No se consideró la boquilla al ser prácticamente la misma en todos los ensayos.

Dado el tipo de datos manejados, que corresponden a ensayos de evaluación


realizados en instalaciones diferentes y bajo condiciones distintas, aunque con algunos
aspectos comunes, la parte de variación de la UD que explican las variables utilizadas
no resultó muy grande pero se consideró que este era uno de los mejores tratamientos
estadísticos que se podían realizar con estos datos.
Una representación gráfica de la UD respecto a las principales variables que
resultaron más significativas se presenta en el anexo C, en las figs. C-l aC-3 para equipos
pivot de alta, media y baja presión respectivamente, en la fig. C-4 para minipivot y en
las figs. C-5 y C-6 para cobertura total y aspersión semifija.
298 EL RIEGO POR ASPERSION

La dirección del viento, a pesar de no resultar significativa en ningún caso, se ha


representado en la fig. C-7 para equipos pivot de alta y baja presión por parecer indicar
una ligera disminución de UD cuando el viento sopla del extremo al centro, en la
dirección del lateral.
El que las variables de viento no resulten significativas en el análisis se debe, en
parte, a que se han tratado de evitar los vientos fuertes durante los ensayos para intentar
ver la potencialidad de riego de los sistemas con las mínimas distorsiones, por lo que en
realidad este será un factor con mayor importancia de la obtenida en este análisis.
Parece clara también la menor distorsión que el viento produce en los pivot
respecto a la aspersión fija. Tan sólo es preocupante la acción del viento en los bordes
del círculo mojado por el pivot, por el incremento o disminución del área regada,
habiéndose demostrado la existencia de una menor distorsión en los bordes si se
aproximan al suelo uno o varios aspersores del extremo con un tubo descendente.

3.2.3. Interpretación de los resultados del análisis técnico.


En primer lugar indicar que el planteamiento de los ensayos de evaluación tenía
como objetivo conocer las circunstancias de la aplicación del agua en la zona de
Albacete y no el identificar la influencia de las distintas variables sobre la UD. No
obstante, a los datos de los ensayos se les ha aplicado un análisis de regresión múltiple
del que pueden sacarse algunas conclusiones.

A) En pivot, lo más relevante del análisis puede resumirse en que:


- La presión es la variable que más ha influido sobre la UD. Los mejores re
sultados se han conseguido con los aspersores de media presión (entre 200 y
300 KPa 6 2-3 Kg/cm2) con una UD media del conjunto de ensayos de
83,9 % frente a los 82,7 % y 81,6 % de la alta y la baja presión. No obstante,
estas diferencias no resultan significativas estadísticamente.
- En los equipos con aspersores de media presión, la UD es menos afectada por
las distintas variables que intervienen en el proceso de aplicación de agua,
obteniéndose unos resultados de UD menos dispersos que con alta o baja
presión.
- La superficie regada y el tiempo por revolución son variables con escasa sig
nificación sobre la UD, aunque manifiestan una leve tendencia a incrementar
la UD con el aumento de estas.

B) En minipivot, con ayuda del cuadro 1-10 y la fig. C-4 (anexo C), lo más des-
tacable es que:
- El análisis de regresión indica un aumento de la UD con la superficie regada,
pero es arriesgado afirmarlo con rotundidad pues sólo se han ensayado tres
tamaños de equipos.
- Parece que el tiempo por revolución juega un papel importante en la UD ya que
al aumentar este, disminuye la UD. La razón podría estar en la mayor
discontinuidad del avance que conllevan los mayores tiempos por revolución
en equipos de tan reducido número de torres y tramos.
EL RIEGO POR ASPERSION 299

- La UD aumenta al hacerlo la presión. La razón puede estar relacionada con la


menor distorsión que produce el avance excesivamente escalonado de los
equipos pequeños cuanto mayor es el alcance del aspersor.
- Un exceso de presión (5,6 Kg/cm2) produce una disminución de UD, que es
mayor cuanto más grande sea la velocidad del viento. Así, la UD disminuyó
un 9 % al pasar el viento de 4 a 13 Km/h. Este hecho se debe a la mayor
proporción de gotas pequeñas que produce la alta presión, que son fácilmente
arrastradas por el viento.
No obstante, los problemas de UD apuntados como consecuencia del avance
discontinuo de estos equipos, se verán disminuidos en gran medida en los
sucesivos riegos, por lo que realmente tienen poca importancia ya que se trata
de riegos casi diarios.

C) En coberturas totales puede destacarse que:


- La variable más significativa parece ser la duración del ensayo, con un notable
incremento de la UD cuando lo hace esta. La explicación puede estar en las
variaciones del viento en intensidad y dirección durante el ensayo, que
cambian de sitio las zonas regadas en exceso y en defecto, compensándolas en
parte.
- La otra variable más relevante es la presión, que condiciona a su vez la des
carga del aspersor. El intervalo de presiones más adecuado para el marco 1 8
x 1 8 m2 y aspersores con boquilla^, 1 6 mm, es entre 340-400 KPa (3,4-4 Kg/
cm2). Las presiones inferiores dan en general mala uniformidad, incluso para
velocidades de viento pequeñas, mientras que las superiores producen UD
menores cuanto mayor es la velocidad del viento, dado que aumenta la
proporción de gotas pequeñas fácilmente arrastradas por el viento.
En marco 1 2 x 1 8 m2 parece suficiente utilizar presiones de 300-350 KPa (3-
3,5 Kg/cm2) con boquilla de diámetro 3,9 mm, aunque hasta que la presión no
supera los 400 KPa no empieza a disminuir la UD. De cualquier manera los
valores de UD obtenidos en marco 12 x 18 m2 son muy superiores a los que
se consiguen en marco 18 x 18 m2.
La aspersión fija a marco 1 8 x 1 8 m2 tiene pues problemas de uniformidad de
riego. La zona menos regada suele estar en los alrededores de los aspersores,
cuando no hay viento, por ser estos de una sola boquilla.
De acuerdo con la bibliografía, una posible solución a este problema podría
ser la utilización de aspersores con dos boquillas ya que así la boquilla pequeña
puede regar las proximidades del aspersor.

3.3. Resultados del análisis económico.


En primer lugar es preciso recordar que, como se indicó en el apartado 2.2.2.,
existe una publicación del autor, editada por la Caja de Albacete, titulada «Estimación
del coste de aplicación de agua con riego por aspersión en la llanura norte de la provincia
de Albacete» que recoge prácticamente todo lo relativo al análisis económico y a ella
nos remitimos. No obstante, recogeremos aquí un resumen de los aspectos más
300 EL RIEGO POR ASPERSION

relevantes de los resultados.


Comenzaremos por recordar que los resultados obtenidos para el coste del metro
cúbico de agua neta aplicada al terreno corresponden a un precio de 4 ptas/m3 para el
agua de riego y que se han manejado dos hipótesis de valoración en los componentes de
la inversión y mantenimiento. Dicho esto, pasamos a analizar los resultados de las
diferentes alternativas de riego estudiadas, que se resumen en la fig. 1-6, y tienen una
validez más como valores relativos que absolutos, dada la variación de costes con el
tiempo, así como de unas explotaciones a otras.

A) En pivot, la reducción del coste que se obtiene al sustituir los criterios de va


loración de la hipótesis I por los de la hipótesis II es de 1,5 a 2 ptas/m' para los
equipos más pequeños y de 0.8 a I ptas/m3 para los mayores.
De la descomposición del coste total se deduce que el componente más
importante es la inversión, seguido del mantenimiento y la energía para los
equipos pequeños y medianos, cambiando el orden de estos dos últimos a
partir de 70 ha regadas.
B) En aspersión fija, el coste del metro cúbico neto aplicado parece depender más
del tipo de diseño que del tamaño de la parcela. Los diseños con menor coste
son los que utilizan alas de riego de 7 u 8 aspersores. Esto se confirma clara
mente en los casos estudiados de 60 y 70 ha con alas de 7 a 8 aspersores y con
alas de 1 1 a 12 aspersores. En el primer caso, el coste es de 1,5 ptas/m3 inferior
al segundo para una valoración según la hipótesis ly 1 pta/m3 cuando se valora
según la hipótesis 1 1 . Los casos de 40 y 50 ha pueden reducir su coste acortando
la longitud de ala.
La disminución en los componentes de inversión y mantenimiento al pasar de
una valoración según la hipótesis I a otra según la hipótesis II es alrededor de
2,5 y 1,2 ptas/m3 respectivamente, mientras que los demás componentes del
coste mantienen su valor al ser semejantes las hipótesis en estos conceptos.
Tomando como referencia una tasa de actualización del 12 % y los criterios de
valoración recogidos en la hipótesis I1. puede establecerse una comparación entre las
distintas alternativas de riego consideradas, en base al coste a que resulta el metro cúbico
de agua puesta en el terreno a disposición del cultivo mediante el riego. Un resumen de
estos costes se recoge precisamente en la fig. I -6.
En ella se pone de manifiesto que el coste de aplicación de agua al terreno es menor
con pivot que con aspersión fija, bajo las condiciones e hipótesis manejadas en este
estudio, a excepción de los equipos pivot que riegan menos de 1 0 ha aproximadamente.

Como complemento de la información anterior se han representado los siguientes


casos:
- Equipo pivot que riega 55 ha, dotado a 1 1/sxha, con una eficiencia de apli
cación del 85 c/i . El coste que resulta es semejante a la dotación con 1 ,2 1/sxha
pero con el inconveniente de no poder atender las necesidades punta de
cultivos como el maíz, por lo que no es buena solución.
- Cobertura total a marco 20 x 20 nr en triángulo, con una eficiencia del 80 %
EL RIEGO POR ASPERSION 301

y una presión de trabajo de 400 KPa (4 Kg/cm2). Como se ve, el coste es


semejante al marco 1 8 x 1 8 m2 con eficiencia del 75 % y presión de 400 KPa,
que son las condiciones que hacen equivalente el riego con los dos tipos de
marcos.
Equipo pivot con una eficiencia del 85 % y cobertura total en las esquinas no
regadas por el primero con una eficiencia del 75 %. El coste resultante es
intermedio al del pivot o la cobertura solos en la totalidad de la parcela, siendo
más conveniente la solución con bombas independientes para cada uno de los
sistemas.

LEYENDA
19 (Tasa actualización 12 %)
x Eq. pivot (Ef. 85 %)
13 ■ Eq. pivot (Ef. 80 O
K Asp. fija 18x18 (Ef. 75 í)
17 0 Asp. fija 18x18 (Ef . 80 %)
16 □ Asp. fija 20x20 en triángulo
(Ef. 75 %)
15
H Aap. fija 12x18 (Ef. 80*l
14 A Eq. pivot dotado a 1
1/s ha (Ef. 35 %)
13
X Eq. pivot (Sf. 85 %) y
Asp. fija en esquinas
12 (Ef. 75 *)
1 bomb. independientea
2 una sola bomba
-4

10

"lü 2fl JS_ í° 50 60 70 90 100


Superficie regada (has)

Fig. 1 .6. Coste del m' de agua aplicada al terreno mediante el riego con diferentes
sistemas de aspersión, según tamaño de la superficie regada. (Para una valoración según
la hipótesis II)
302 EL RIEGO POR ASPERSION

Los costes obtenidos en coberturas totales a 1 8 x 1 8 nr de 40 y 50 ha seguramente


se pueden reducir si se acortan las alas de riego como ha ocurrido en los casos de 60 y
70 ha. Con esto se pone de manifiesto que el coste del agua aplicada al terreno no
depende prácticamente del tamaño de la parcela y sí del tamaño del ala de riego.
En pivot el coste disminuye de forma considerable con el aumento de tamaño del
aparato hasta una superficie regada de 50-60 ha a partir de la cual permanece
prácticamente constante.
El componente energético de todos los costes manejados puede reducirse alrede
dor de un 8,3 % al considerar en la facturación la discriminación horaria tipo B en lugar
de la tipo A. Teniendo en cuenta que en cobertura total el componente energético supone
cerca del 10 % del coste total, este se reduciría en un 0,83 %, lo que representa cerca de
0,13 ptas/m3. En equipos pivot el componente energético varía entre un 5 % del coste
total para los más pequeños y un 14 % para los mayores, por lo que la reducción que se
obtendría en el coste total al utilizar la discriminación horaria tipo B en lugar de la tipo
A variará entre un 0,4 % para los más pequeños y un 1,2 % para los mayores. Esto se
traduce en una disminución del coste de alrededor de 0,085 ptas/m3 para los más pe
queños y 0, 1 3 ptas/m3 para los mayores.
En los equipos pivot de menos de 1 5 ha y en la aspersión fija de 1 0 ha. el coste del
metro cúbico neto aplicado resulta abultado porque la línea de alta tensión y el centro
transformador son proporcionalmente más caros que en superficies mayores.
Si la tasa de actualización elegida fuera del 8 % en lugar del 1 2 %, el coste de
aplicación de agua disminuiría en todos los casos pero, mientras en los equipos pivot este
descenso se reduce al aumentar el tumano del aparto, pasando de 1 ,4 ptas/m' para 20 ha
a 0,7 ptas/m3 para 102 ha, en coberturas totales es prácticamente independiente del
tamaño, oscilando entre 1,8 y 2 ptas/m3.
De esta manera, la diferencia de coste entre equipos pivot y coberturas totales se
acorta alrededor de 0,5 ptas/m3 por cada 2 % de descenso en la tasa y, al pasar del 1 2 %
al 8 % los costes de aplicación con ambos sistemas se aproximan alrededor de 1 pta/m3.
Como consecuencia de esto, para unas condiciones medias como pueden ser las
que corresponden a la superficie regada de 40 ha, el coste de aplicación de agua con pivot
es 3 ptas/m3 inferior al correspondiente a coberturas totales para una tasa de actualiza
ción del 4 %, llegando a 7 ptas/m3 para una tasa del 20 %.

3.4. Resultados del análisis energético.


El consumo de energía eléctrica por hectárea regada o por metro cúbico de agua
neta aplicada aparece en los cuadros 1-13 y 1-14 para los pivot y coberturas totales
estudiados en el análisis económico.
Todos estos datos se refieren a pivot con aspersores de baja presión (210 KPa) y
coberturas totales a marco 18x18 m2, con aspersores que trabajan a 400 KPa.
EL RIEGO POR ASPERSION 303

Cuadro 1.13. Energía consumida con pivot de diferentes tamaños para una
eficiencia de aplicación del 85 %, con un volumen neto de 6.300 m3 /ha.

Energía consumida ( 1 )
Superficie Agua neta Potencia Total Por ha. por m3 neto
Regada aplicada absorbida (KWh/est.) regada) aplicada
(ha.) (m3) (KW) (KWh/ha) (KWh/W)
7,8 49.077 5,7 9.781 1.254 0,199
15,7 98.847 11,2 19.219 1.224 0,194
23,4 147.483 19,7 33.805 1.444 0,229
31,5 198.261 22,7 38.953 1.236 0,196
39,4 248.031 27,3 46.847 1.189 0,188
47,0 296.415 37,2 63.835 1.358 0,215
55,0 346.626 45,1 77.391 1.407 0,223
62,8 395.451 51,0 87.516 1.393 0,221
70,6 444.654 64,9 111.368 1.577 0,250
78,4 493.794 75,8 130.073 1.659 0,263
86,6 545.517 78,1 134.020 1.547 0,245
94,2 593.271 91,0 156.156 1.658 0,263
102,1 643.230 108,2 185.671 1.818 0,288
(2)55 346.626 32,4 67.230 1.222 0,194

(1) En base a 1716 h de funcionamiento de la instalación durante la estación de


riego
(2) Equipo dotado a 1 I/s ha, funcionando 2075 h/estación
En la fig. 1-7 se han representado los resultados anteriores cuando el consumo de
energía se mide en KWh/m3 de agua neta aplicada. De aquí se deduce que:
- En pivot. el consumo crece con el tamaño. Las desviaciones de esta tendencia
se deben fundamentalmente a distintos grados de ajuste entre el punto de
funcionamiento teórico y el que realmente da la bomba, así como al crecimien
to rápido de la pérdida de carga en el lateral antes del cambio de diámetro. Este
es el caso del equipo de 23 ha regadas (fin del diámetro 4 1/2" ó 1 14 mm) y el
equipo de 70-80 ha (fin del diámetro 6 5/8" ó 168 mm).
- En aspersión fija, el consumo energético es mayor que en pivot y varía muy po
co con el tamaño. Las desviaciones frente a esta tendencia se deben fundamen
talmente a los diferentes grados de ajuste en las bombas, a la dificultad de
homogeneizar la red de tuberías para que todas tengan un consumo energético
semejante, ajustando las longitudes y diámetros de los diferentes tamaños, y a
las ligeras diferencias del número de posturas por parcela. El menor consumo
en el cuadrado de 20 ha coincide precisamente con que se han considerado
tuberías que producen menos pérdidas de carga.
- Si en la aspersión fija se utiliza marco 1 2 x 1 8 m2 y aspersores trabajando a 300
KPa se ahorra un 1 5 % de energía respecto al marco 1 8 x 1 8 m2 en el caso de
304 EL RIEGO POR ASPERSIÓN

Cuadro 1.14. Energía consumida en aspersión fija enterrada a marco 18m x 18m
para una eficiencia de aplicación del 80 %, con un volumen neto de riego de 6 300 mV
ha.
Energía consumida

Superficie de Potencia Agua neta Tiempo Total Por ha. Por m'
a parcela absorbida aplicada functo. (KWh/ha) (KWh/ha) neto
(ha.) (KW) (m3) estnal (h) aplicado
(KWh/m3)
10 12,5 63.000 1.464 18.300 1.830 0.290
20 22,2 126.000 1.526 33.877 1.694 0,268
30 36,7 189.000 1.502 55.123 1.837 0,291
40 51.5 252.000 1.464 75.396 1.885 0.299
50 (18x 18) 58,0 315.000 1.626 94.308 1.886 0.299
50 (12 x 18) 50.6 315.000 1.584 80.150 1 .603 0,254
60 (2*) 71,6 378.000 1.537 110.049 1.834 0,291
60 (3*) 70.4 378.000 1.587 111.725 1.862 0,295
(1) 60 (20x20T) 70,0 378.000 1.658 116.060 1.934 0.307
70 (2*) 82,2 441.000 1.635 134.397 1.920 0,304
70 (3*) 74,5 441.000 1.707 127.171 1.816 0.288
80 87,6 504.000 1.658 145.241 1.815 0.288
90 96,3 567.000 1.610 155.043 1.722 0,273

( 1 ) Marco 20m x 20m en triángulo

que ambas disposiciones tuvieran la misma eficiencia de aplicación del 80 %.


Este ahorro sería en cambio de un 21 % en el caso de que la eficiencia con el
marco 18 x 18 m2 fuera del 75 %.
- Si se utilizara marco 20 x 20 m2 en triángulo la energía consumida resultaría li
geramente superior que en el marco 1 8 x 1 8 m2. La diferencia del 3 % es debida
al distinto número de aspersores por postura que resulta en el diseño de cada
caso.
El equipo pivot que riega 55 ha dotado a 1 I/sxha consume un 13 % menos
energía que si se dota a 1 .2 1/sxha, a pesar del mayor número de horas de
funcionamiento del primero, en el supuesto de que la eficiencia de aplicación
sea del 85 %.

3.5. Resultados del análisis social.


- La iniciativa privada ha sido un motor importante en las transformaciones en
riego de la zona de estudio, aunque incentivada por el lGMEe IRYDA a través
de acciones directas en zonas de interés social (con la propiedad de la tierra muy
repartida) y mediante concesión de Auxilios. Otros organismos de crédito como
EL RIEGO POR ASPERSION 305

Fig. 1.7. Consumo de energía en equipos pívot y aspersión fija con tubería
enterrada para distintos tamaños y eficiencias de aplicación de agua

2 dos tub. principales


3' trea tub. principales
.3*
82'
.32
■er_ r
.30 B 02"
-0-7*
0 2'
,28

.26 LEYENDA
*Eq. pivotante (Ef.85 %)
.24 . Eq. pivotante (Ef.60&)

.22 MAsp. fija lBxlB (El. 75 %)


p Asp. fija 18x18 (Ef.80 %)
.20
E Asp. fija 20x20 en trian
guio (Ef. 75 %)
.18
0 Asp. fija 20x20 (Ef.80 %)
Q Asp. fija 12x 18 (Ef.80 %)

30 40 50 60 70 90
Superficie regada (has)

el BC A o la Junta de Comunidades mediante convenios con Bancos y Cajas de


Ahorro también han favorecido el desarrollo del regadío.
- La expansión tan importante que han experimentado los equipos pivot desde
mediados de la década de los setenta, a parte de justificarse por razones técnicas
de topografía llana, parcelas de gran tamaño, suelos permeables, etc, se vió
acelerada por el hecho de necesitar poca mano de obra, coincidiendo con la
transición democrática, en donde afloraron problemas sociales de reivindi
cación de los trabajadores, haciendo poco atractiva su contratación.
- El factor imitación ha jugado un papel importante en la expansión del regadío
en la llanura norte de la provincia de Albacete, de ahí que los planteamientos
de los nuevos regadíos hayan sido todos muy semejantes.
Este hecho, unido a que la Ley de Aguas no aparece hasta 1986. ha originado
a su vez algunos problemas como la concentración de los regadíos en zonas
determinadas, produciéndose sobreexplotación de acuíferos en muchos casos
y poniendo en peligro la viabilidad de las explotaciones.
- Los cultivos implantados fueron en principio aquellos que no tenían problemas
graves de comercialización, al carecer de redes para la misma, pero fundamen
talmente el maíz por los excelentes rendimientos que está dando en la zona, y
306 EL RIEGO POR ASPERSION

el importante margen bruto que dejaba el cultivo y permitía hacer frente a las
inversiones. Otro cultivo que ha adquirido un desarrollo importante es la
cebolla, con un consumo de mano de obra muy superior al maíz y por tanto con
mayor repercusión social directa. En los últimos tiempos, además del doble
cultivo cebada-girasol, están adquiriendo un cierto desarrollo los cultivos
hortícolas extensivos como bróculi, guisante, maíz dulce, etc. que están
sustituyendo en parte al maíz.
En la llanura norte de Albacete abundan las explotaciones de gran tamaño (con
centenares, e incluso miles de hectáreas), donde se encuentran instalados
sistemas automatizados de riego por aspersión, junto con zonas de un mayor
reparto de la propiedad. En estas últimas es donde se están centrando las
actuaciones de Estructuras Agrarias (de la Comunidad de Castilla-La Mancha)
a base de riego por superficie, y sobre todo, riego colectivo por aspersión.
Puesto que en este tipo de actuación de la Administración, la instalación de riego
correspondiente a cada parcela es por cuenta del agricultor, este está optando
por la solución del sistema fijo con tubería enterrada para poder contar con el
maíz dentro de la alternativa de cultivos.
De cualquier manera, la transformación en riego está siendo un motor importan
tísimo para el desarrollo de la zona e incluso de la propia región de Castilla-La
Mancha. A esto hay que unir una importante creación de puestos de trabajo,
tanto directos como indirectos, que está ayudando a solventar los graves
problemas de empleo que tiene esta provincia, y la fijación de la juventud en
el campo en muchos casos.

4. CONCLUSIONES DEL ESTUDIO.


Se presenta a continuación un resumen de las principales conclusiones que pueden
sacarse de la globalidad del trabajo:
- La uniformidad de distribución y la eficiencia potencial de aplicación resultan
notablemente mayores en pivot que en aspersión fija a marco 18x18 m2, no
existiendo diferencias significativas entre pivot de alta, media y baja presión en
cuanto a estos dos parámetros.
- Los minipivot, con menos de 12 ha regadas, dan en general menor uniformi
dad en el reparto de agua que los equipos de mayor tamaño, pero mejor que la
aspersión fija a 1 8 x 1 8 m2 con una boquilla de diámetro 5,16 mm en el aspersor
y 400 KPa (4 Kg/cm2) de presión de funcionamiento.
- El marco 12 x 18 nr da mejor uniformidad y eficiencia que el 18 x 18 nr tra
bajando con el mismo aspersor a menor presión.
- Los vientos racheados distorsionan más que los permanentes el reparto unifor
me del agua en los pivot, teniendo menor efecto en la aspersión estacionaria.
- En coberturas totales se han observado defectos de manejo en cuanto a la no vi
gilancia de la presión en aspersores, abriendo mayor número de ramales de los
previstos, y no agrupándolos en bloques de forma adecuada.
- Los pivot tienen, en general, una automatización más sencilla que la aspersión
EL RIEGO POR ASPERSION 307

fija, siendo necesario un mínimo nivel de automatización para realizar riegos


nocturnos, con menor evaporación, menor coste energético y, normalmente,
menor velocidad de viento.
- La posibilidad de utilización de la baja presión que tienen los pivot (100-150
KPa) no la tiene la aspersión fija.
- El coste de aplicación de agua con pivot disminuye al aumentar el tamaño del
equipo hasta unas 50 ó 60 ha regadas, a partir de las cuales permanece
prácticamente constante, y es inferior al obtenido con aspersión fija excepto
para superficies menores de 10-15 ha.
- En aspersión fija, el coste de aplicación de agua parece depender más de la lon
gitud del ala de aspersores que del tamaño de la parcela, habiéndose obtenido
menores costes con alas de 1 20 a 140 m (7 a 8 aspersores en marco 18x18 m2)
que con alas de 200 a 2 1 8 m ( 1 1 a 1 2 aspersores), aún aumentando la longitud
de las conducciones princiales.
- Parece más interesante dotar los pivot a 1 ,2 1/sxha que a 1 1/sxha, a pesar de re
sultar la aplicación de agua ligeramente más cara en el primer caso, (menos de
0,1 ptas/m3 para el caso de 55 ha estudiado) por tener la ventaja de poder
satisfacer las necesidades punta de cultivos como el maíz.
- En la tarifación eléctrica en alta tensión interesa utilizar la discriminación ho
raria tipo B en lugar de la tipo A al resultar el coste medio del Kwxh más de un
8 % inferior en el primer caso que en el segundo. Esto es válido siempre que sea
posible aprovechar las horas valle de los sábados y días festivos.
- El coste de aplicación de agua en aspersión fija con marco 12 x 1 8 m2 trabajando
a 300 KPa, y suponiendo una eficiencia de aplicación del 80 %, resulta ligera
mente inferior (0,2 ptas/m3 en el caso de la parcela cuadrada de 50 ha estudiado)
que si se utiliza marco 18x18 m2 con aspersores de 400 KPa y se supone una
eficiencia del 75 %.
Una diferencia de eficiencias de este orden queda plenamente justificada según
los resultados de los ensayos, así como la utilización de 300 KPa en el marco
12xl8m2.
En principio, este resultado podría hacerse extensivo a otras superficies al haber
resultado prácticamente el coste independiente del tamaño en aspersión fija.
- Por la misma razón, los costes de aplicación en aspersión fija con marco 20 x
20 m2 en triángulo y 1 8 x 1 8 m2 en cuadrado, resultan semejantes o ligeramente
inferiores en el primero al haber obtenido este resultado en una parcela de 60
ha para la misma eficiencia, pluviometría y presión de trabajo.
- En general, la combinación de pivot y aspersión fija en los bordes es más in
teresante que sólo la aspersión fija para superficies por encima de 20-30 ha.

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CAPITULO 2
MEJORA DEL REPARTO DE AGUA EN ASPERSIÓN
FIJA A MARCO 18m x 18m
1NDICE CAPITULO 2

Página
1. Introducción 317
2. Planteamiento y desarrollo del trabajo 317
3. Presentación de resultados 319
4. Conclusiones del estudio 334
5. Bibliografía 334
EL RIEGO POR ASPERSION 317

1. INTRODUCCION.
El trabajo surge a raíz de las conclusiones del anterior, tratando de mejorar la
aplicación de agua en el marco 18 x 18 m2 dada la gran superficie transformada en
aspersión ftja en la zona de Albacete utilizando ese marco, con aspersores de una sola
boquilla de diámetro 5,16 mm y trabajando a 400 KPa.
Dado que no se disponía de infraestructura propia para realizar los ensayos, se optó
por utilizar las instalaciones de agricultores particulares. De esa manera se medía
además la realidad del reparto de agua, sin necesidad de hacer después extrapolación de
los resultados.
Las modificaciones planteadas para mejorar el reparto de agua consistían básica
mente en probar varias combinaciones de boquillas que funcionaran entre 300 y 400
KPa. A esto se añadió además la condición de que no modificaran excesivamente el
caudal descargado respecto al considerado en el diseño, que era de 2.090 1/h, con
boquilla de diámetro 5,16 mm a presión de 400 KPa. Con ello se pretendía aprovechar
la infraestructura existente en lo relativo a la red de tuberías y la estación de bombeo.

2. PLANTEAMIENTO Y DESARROLLO DEL TRABAJO.


La metodología y materiales utilizados para realizar estos ensayos fue la misma
que en el trabajo anterior y es la que se recoge en el capítulo V, por lo que no indicaremos
nada más sobre ella.
Las combinaciones de boquillas elegidas para trabajar a presiones entre 300-400
KPa (3-4 Kg/cm2) fueron:

Opción 0 Boquillas (pulgadas) 0_Boquillas (mm)


A 3/16 + 3/32 (4,76 + 2,38)
B 13/64 + 3/32 (5.16 + 2,38)
C 13/64 (5,16)
D 3/16+1/8 (4,76 + 3,17)
E 13/64+1/8 (5,16 + 3,17)

Con el fin de tener una mínima garantía de calidad en el aspersor, se utilizó el


modelo 32 HX de Rain-Bird y el F-33 de Nelson por tener reconocida tradición en la
fabricación de aspersores, sin por ello menospreciar la buena calidad de los demás
fabricantes.
Con el fin de poder establecer comparaciones, cada ensayo realizado con una de
las anteriores combinaciones de boquillas se acompañó de otro efectuado a la instala
ción existente en una zona contigua.
A los datos de Uniformidad de Distribución (UD) obtenidos en los ensayos se les
aplicó un análisis de varianza no ortogonal, utilizando el paquete estadístico «MSTAT»,
al resultar diferente número de medidas para las distintas combinaciones de parámetros.
Los principales parámetros que se consideraron que podían influir en la UD
fueron: la presión, el tamaño y número de boquillas, la velocidad y dirección de viento,
la duración del riego, y el propio diseño del aspersor caracterizado por la marca y el
318 EL RIEGO POR ASPERSION

modelo. También podría considerarse la descarga del aspersor al ser función de la


presión y del tamaño de boquillas.
Puesto que el viento es un factor no controlable en condiciones de campo, se
agruparon los ensayos según tres niveles de velocidad de viento y se realizó el análisis
para cada nivel. Los intervalos considerados fueron:
viento bajo: de O a 7 Km/h (2 m/s)
viento medio: de 7,1 a 14 Km/h (4 m/s)
viento alto: de más de 14 Km/h
Teniendo en cuenta que el análisis de varianza no ortogonal permite identificar la
influencia de dos factores (y de su interacción) sobre la UD, se analizaron las distintas
combinaciones de estos factores agrupados de dos en dos.
Las diferentes presiones de trabajo se dispusieron en cuatro grupos:
Presión
Presión Grupo KPa (Kg/cm2)
I 280 a 320 (2,80 a 3,20)
11 321 a 360 (3,21 a 3,60)
III 361 a 400 (3,61 a 4,00)
IV mayor de 400 (mayor de 4,00)
La descarga del aspersor se dividió en ocho grupos:
Grupo Descarga (mVh)
1 < 1,90
2 1,91 -2.10
3 2. 1 1 - 2.30
4 2.3 1 - 2.50
S 2.51 -2.71
6 2,71 -2,90
7 2,91 -3,10
s > 3.10
Con la marca de aspersor se realizaron tres grupos: Nelson. Rain-Bird y Estandar.
Este último corresponde al aspersor existente en la propia instalación, que era diferente
en cada una de ellas, sin distinción entre las marcas.
Con la duración del ensayo se realizaron seis grupos, desde 2 hasta 4 h, a intervalos
de 0,5 h.
Para la dirección del viento se optó por los siete grupos que se esquematizan a
continuación.
EL RIEGO POR ASPERSION 319

3. PRESENTACION DE RESULTADOS.
Los resultados de Uniformidad de Distribución (UD) obtenidos en los ensayos de
campo, según parejas de factores influyentes sobre la misma, y en algunos casos
separando los valores correspondientes a vientos de velocidad alta, media y baja, se
presentan en los cuadros 2- 1 a 2- 1 0. Estos cuadros se refteren principalmente a los casos
donde han aparecido diferencias significativas en el análisis de varianza y en ellos se
incluyen además los valores promedio y la identificación de las diferencias entre
promedios según el text de rango múltiple de Duncan. Los valores con diferencias
significativas se han ordenado de mayor a menor mediante las letras "a, b, c." para una
probabilidad del 5 % en todos los casos.
De los principales factores que influyen sobre la UD, la presión de trabajo y el tipo
de boquilla son de los que admiten una regulación más fácil, al contrario de lo que ocurre
con el viento, sobre el que no pueden realizarse modificaciones.
Los cuadros 2- 1 a 2-4 muestran los resultados de UD agrupados según presiones
y tipo de boquillas para velocidades de viento baja, media, alta y para cualquier viento
respectivamente.
Del cuadro 2-1 se deduce que para vientos bajos, las boquillas de diámetro 4,76
+ 2,38 mm dan mejor UD que el resto, y fundamentalmente cuando la presión está
comprendida entre 360 y 400 KPa. Destaca en este cuadro el peor reparto de agua con
la boquilla de diámetro 5, 1 6 mm para presiones entre 360 y 400 KPa. sin que ello tenga
que ser decisivo dado que corresponde sólo a dos ensayos.
Con viento de intensidad media (cuadro 2.2) no se aprecian diferencias significa
tivas en la UD para estos factores, si bien, destaca la baja UD obtenida con altas
presiones (mayor de 400 KPa) y el hecho de que la mejor UD corresponde a la presión
entre 360 y 400 KPa.
Con vientos de gran intensidad (cuadro 2.3) no aparecen diferencias significati
vas, y aún, con menor cantidad de datos, sigue teniendo una UD media más alta la
presión entre 360 y 400 KPa. Esta escasez de datos con vientos grandes se debe a que
se ha procurado evitar este tipo de vientos a la hora de realizar los ensayos.
Analizando globalmente la respuesta de la UD a las diferentes boquillas y
presiones para todas las velocidades de viento (cuadro 2.4) no aparecen diferencias
significativas en ningún caso, debido básicamente a que se compensan los efectos que
producen las diferencias. Así no se presenta mal reparto de agua con presiones altas
(mayores de 400 KPa) cuando el viento es poco intenso; esto se explica si tenemos en
cuenta que la alta presión aumenta la proporción de gotas pequeñas y estas son más
fácilmente arrastradas por el viento. Por otra parte, la buena UD obtenida con las
boquillas de diámetro 4,76 + 2,38 mm en condiciones de bajo viento disminuye más
rápidamente que con la boquilla de diámetro 5,16 mm al aumentar la intensidad de éste.
Esto también puede explicarse si tenemos en cuenta que la boqui l1a pequeña de diámetro
2.38 mm produce mayor cantidad de gotas pequeñas, que son fácilmente arrastradas por
el viento. Estos resultados concuerdan básicamente con los obtenidos por VORIES
( 1 986) en marco 12x18 m2.
No obstante lo expuesto, las boquillas de diámetro 4,76 + 2,38 mm dan, como
media, un 1 0 % más de UD que la de diámetro 5 , 1 6 mm, boquilla normalmente utilizada
320 EL RIEGO POR ASPERSION

en la mayoría de las instalaciones existentes en Albacete hasta el año 1988.

Cuadro 2. 1 . Resultados de UD en los ensayos de campo, según presión y tipo


de boquilla para viento menor de 7 km/h.

Boquillas i (Kg/cnr)
I II III IV
2,8-3,2 3,21-3,60 3,61-4,0 >4.0
A 3/16" + 3/32" 79,0 89,4 91,8
(4,76 + 2.38 mm) 83,6 83,5
B 13/63" + 3/32" 85.0 78,3 86.0 82,0
(5.16 + 2,38 mm) 82,5 84,5
C 13/62" 78,9 81,2 71,7 68,2 75,6
(5,16 mm) 72,5 78,4 67,0
D3/16"+ 1/8" 77,8
(4,76 + 3.17 mm)

E 13/64"+ 1/8" 72.5


(5,16 + 3,17 mm)

Promedios sin corregir y corregidos, así como resultados del análisis de varianza

Boquillas Presiones Promedio


I II III JV sin corregir corregido
A 81.3 ab 88,2 a 85,5 87,3 a
B 85.0 ab 80,4 ab 84,2 b 83.1 81,8 b
C 78,9 b 75,9 be 67.6 c 75,6 be 74.2 74.6 c
I) 77,8 b 77.8 74.1 c
1: 72,5 be 72.5 70.5 c
Prom. sin
correg 80.6 78.4 80.0 80.1 79.5
Prom.
correg 83.2 78.3 77.2 81.5

Boquillas significativas al 1 %
Interacción significativa al 5 %
EL RIEGO POR ASPERSION 321

Cuadro 2.2. Resultados de UD en los ensayos de campo, según presión y tipo de


boquilla para viento comprendido entre 7 y 14 km/h.

Boquillas Presión (Kg/cnr)


I II III IV
2,8-3,2 3,21-3,60 3,61-4,0 >4,0
3/16" + 3/32" 76,6 72.7 72,9
A 71,9 77,6
(4,76 + 2,38 mm) 76,6 71,0 74,8
13/62" + 3/32" 80,0 57,8 77,5
B 73.0 66,0 89,0 63,3
(5,16 + 2,38 mm) 73,0 61,9
13/64" 61,8 70,7 83,1 71,4 79,0 77,0
C 64,0 64,1 66,6 75,0 71,0 58,1
(5,16 mm) 61,8 84,2 77,7
84,0 66,0
3/16" +1/8" 71.0 68,0 83.5
D 75.0 75,6
(4,76 + 3,17 mm) 76,5
13/64"+ 1/8" 67,0 81,5
E
(5,16 + 3,17 mm)

Promedios sin corregir y corregidos, así como resultados del análisis de varianza

Boquillas lesiones Promedio


I II III IV sin corregir corregido

A 76,60 71,90 75.1 74,3 73,9


B 73,00 66,00 74,9 67,6 71,3 71,9
C 65,10 71,60 77,0 58,1 71.5 71,1
D 73.0 73,40 83,5 74,9 75,9
E 67.00 81,5 74,2 72,9
Prom. sin
correg. 70,3 71,2 76,8 65,2 72.6
Prom.
correg. 70,0ab 70,8ab 77,2a 66, Ib

Presiones significativas al 2 %
322 EL RIEGO POR ASPERSION

Cuadro 2.3. Resultados de UD en los ensayos de campo, según presión y tipo de


boquilla para viento mayor de 14 km/h.

Boquillas Presión (Kg/cm2)


I II III IV
2,8-3.2 3,21-3,60 3.61-4.0 >4,0
A 3/16" + 3/32" 65,5 65.3
(4,76 + 2,38 mm) 75.7
B 13/64" + 3/32"
(5,16 + 2,38 mm) 70,8 57,2
C 13/63" 69,8 49,5 76,0
(5,16 mm) 51,0 59,8
D3/16"+ 1/8"
(4.76 + 3.17 mm)

E 13/64"+ 1/8" 65.5


(5.16 + 3.17mm)

Promedios sin corregir y corregidos, así como resultados del análisis de varianza

Boquillas Presiones Promedio


1 II III IV sin corregir corregido
A 65,5 70.5 68.8 63,7
B 61.9 61,9 64.9
C 57,5 76.0 61.22 61.8
D
E 65,5 65,5 68,6
Prom. sin
correg. 60.7 72,3 63,6
Prom.
correg. 60.5 72,9

No existen diferencias significativas


EL RIEGO POR ASPERSION 323

Cuadro 2.4. Resultados de UD en los ensayos de campo, según presión y tipo de


boquilla para todos los vientos

Boquillas Presión (Kg/cm2)


I II III IV
2,8-3,2 3,21-3,60 3,61-4,0 >4,0
A 3/16" + 3/32" 76,6 79,0 71,9 89,4 77,6
(4.76 + 2,38 mm) 76,6 83.6 71,0 91,8 74,8
72.7 65,6 83,5 65,3
72.9 75,5
B 13/63" + 3/32" 85,0 78,3 70,8 80,0 86,0 77,5
(5,16 + 2,38 mm) 73.0 82,5 57,6 89,0 84,5 63,3
66,6 57,2 73,0 82,0 61,9
57,8
C 13/64" 78,9 81,2 61,8 68,2 84,2 77,0 75,6
(5,16 mm) 61,8 72,5 71,4 67,0 84,0 71,0 58,1
64,0 71,7 75,0 79,0 77,7 66,0
70,7 78,4 69,8 76,0
64,1 83,1 51,0
66,6 49,5
59,8

D3/16"+ 1/8" 77,8 68,0 76,5 83,5


(4,76 + 3,17 mm) 71,0 75,6
75,0

E 13/64" + 1/8" 67,0 81,5 72,5


(5,16 + 3,17 mm) 65,8
324 EL RIEGO POR ASPERSION

Promedios sin corregir y corregidos, así como resultados del análisis de varianza

Boquillas Presiones Promedio


I II III IV sin corregir corregido
A 76,6 73,9 78,9 76,7 76,1
B 79.0 68,7 74,9 75.9 73,6 73.6
C 67,9 68.6 75,0 66.8 70,5 70.6
D 74.6 73,4 83,5 75.3 76,3
E 66,2 81,5 72,5 71.6 72.0
Prom. sin
correg. 72,9 70,0 76,9 73.5 73.1
Prom.
correg. 72,5 70,1 76,8 73,8

No existen diferencias significativas (presiones significativas al 7 %)

Cuadro 2.5. Resultados de UD en los ensayos de campo según duración del ensayo
y velocidad del viento.

Duración del ensayo (h)


Velocidad TI T2 T3 T4 T5 T6
viento <2.0 2-2,5 2,5-3 3-3,5 3,5-4 >4
(Km/h)
I <7 75.6 86.0 71,7 78,3 81,2 89,4 68.2 83.5 78,4 85,0
72.5 91,8 67,0 79,0 78.9 82,5
84.5 82,0 72,5 83.6 77,8
83,1 73,0 77,7 76,6 61,8 76,5 81,5 75.0
71,4 66,0 64,0 77,6 61,8 75,6 77.0 80,0 84,2
II7-14 71,0 66,6 73,0 58,1 72.7 71.0 66,0
83,5 79,0 70,7 84,0 72,9 68,0 89,0
76,6 75,0 71.971.0 67,0
64,1 74.8 77.5 57,8
61.9 63,3
49,5 68,8 65.5 65,3 76.0
5 1 .0 59,8 65,5 75.7
III 14 57,6
57.2
70,8
EL RIEGO POR ASPERSION 325

El hecho de que las boquillas de diámetro 4,76 + 2,38 mm tengan un comporta


miento "caudal-presión" semejante a la 5.16 mm sugiere la conveniencia de sustituir
esta última por las primeras en las instalaciones existentes, con lo que se mejoraría el
reparto de agua sin modificar las partes fundamentales de la inversión como son el
bombeo y las tuberías.
Por otra parte, la boquilla pequeña de diámetro 3,17 mm da resultados de UD
semejantes a las de diámetro 2.38 mm en el marco 18x18 m2, aunque parece más
conveniente utilizar la de menor diámetro al tener menor descarga y un mejor
comportamiento con vientos bajos, que es cuando deben realizarse los riegos principal
mente.
La velocidad del viento es el principal distorsionador de la UD según se pone de
manifiesto en el cuadro 2.5, disminuyendo un 20 % al pasar de vientos bajos a intensos,
lo que pone claramente de manifiesto la conveniencia de interrumpir el riego en este
último caso. La dirección del viento no resulta un factor fundamental en la UD (cuadro
2.6), como era previsible al tratarse de un marco cuadrado, y realizarse los ensayos de
evaluación dentro de un bloque de riego.
La duración del riego sí parece en cambio un factor importante según muestran los
resultados recogidos en el cuadro 2.6, al aumentar la UD con el tiempo de riego. Esta
mejora de UD es mayor para velocidades de viento crecientes según se aprecia en el
cuadro 2.5 aunque el hecho no resulta estadísticamente significativo.
De aquí se deduce la conveniencia de diseñar los sistemas de aspersión estacio
naria con una pluviometría relativamente baja para dar posturas de riego más largas,
viéndose compensada la distorsión del viento por los cambios de intensidad y dirección
que suelen producirse a las diferentes horas del día.
Una disminución de pluviometría con aumento del tiempo de riego lleva, no
obstante, asociado normalmente un aumento de la evaporación.
En el cuadro 2.7 se observa nuevamente la influencia de la duración del riego sobre
la UD, aunque con menor claridad, pero en él se pone de manifiesto la existencia de
diferencias significativas en la interacción "duración del ensayo-presión" de la que se
deduce que la presión más adecuada está entre 360 y 400 KPa. Para esta presión, la
influencia de la duración del riego es poco relevante mientras que para presiones
comprendidas entre 280 y 360 KPa la UD crece sensiblemente al aumentar el tiempo de
riego. Esto parece lógico si tenemos en cuenta que la peor UD que se consigue con la
presión baja se ve favorecida al cambiar de posición las zonas con exceso y defecto de
agua aplicada, por la mayor duración del riego.
El cuadro 2.8 remarca la importancia de los riegos de mayor duración con vientos
intensos, al ser más claras las diferencias en la UD que con viento medio o bajo.
La aparición de diferencias significativas en las marcas del aspersor para vientos
mayores de 14 Km/h (cuadro 2.8) no es demasiado relevante dada la escasez de datos.
Si tiene mayor importancia el hecho de que se obtenga mejor reparto de agua con vientos
bajos en los aspersores Nelson y Rain Bird, según indica el cuadro 2.9, pero comparán
dolo con el cuadro 2. 1 puede verse que los peores resultados de los aspersores "estandar"
se debe a que casi todos los ensayos se han hecho con una sola boquilla de diámetro 5,16
mm, y ya se ha visto que esta da peor UD que las dos boquillas. Además el término
326 EL RIEGO POR ASPERSION

"estandard" engloba un conjunto de marcas, lo que invalida el ensayo para caracterizar


la marca. Tampoco era este un objetivo del trabajo.

Cuadro 2.5. Resultados de UD en los ensayos de campo según duración del ensayo
y velocidad del viento.

Promedios sin corregir y corregidos, así como resultados del análisis de varianza.

Velocidad Duración del ensayo Promedio


viento TI T2 T3 T4 T5 T6 sin correg. corregido
I 79,6 80,9 77,5 78.6 80.5 79,5 78.9 a
II 74,7 72,8 70,3 71,8 78,6 72,6 72,9 b
III 57,2 65,1 65,3 75,8 63,6 63,3 c
sin corregir 70,2 70,7 72,6 73,1 78,0 80,5 73,1 i
promedio
corregido 71,9 73,6 71,5 72,1 77,6 74,6

Velocidad del viento significativa al 0 %.


EL RIEGO POR ASPERSION 327

Cuadro 2.6. Resultados de UD en los ensayos de campo según duración del ensayo
y dirección del viento
Duración del ensayo (h)
Dirección TI T2 T3 T4 T5 T6
del viento <2,0 2-2,5 2,5-3 3-3,5 3.5-4 >4
1 75,6 91,8 61,9 81,2
72,5 82,0 67,0
84,5 58,4 72,5
86,0 77,5 89.4
2 66,6
79,0
3 83,1 76,6 78,3 79.0 78,4
71,0 76,6 61,8 75,0 78,9
57,6 70,7 76,5 84,2 77,8
57,2 65,5 72,9 66,0 82,5
66,0 71,9
4 83,5 77,7 84,0
77,6 72,7
59,8
5 73,0 75,0 63,3 77,0 76,0
71,0 75,7
65,3
6 73,0
7 71,4 70,8 64,0 65,5 71,7 71,0 81,5 68.2 85,0
49,5 69,8 61,8 68,0 80,0 83,6
51,0 64,1 75,6 67,0 57,8 83,5
74,8 89,0
Promedios sin corregir y corregidos, así como resultados del análisis de varianza.
Dirección Duración Promedio
viento TI T2 T3 T4 T5 T6 sin correg. corregido
1 76.9 74,3 77.5 76,1 77,8
2 72,8 72,8 75,4
3 67,2 72,3 72,2 76,0 79,4 73,4 71,8
4 83,5 71.7 78,3 75,9 78.2
5 73,0 75,0 63,3 71.1 75,8 72,0 72,2
6 73,0 73,0 75,6
7 60.7 65,8 71,0 70,9 81,1 85,0 70,6 70,4
promedio
stn corr. 70.2 70,8 72,6 73,1 78.0 80,5 73,1
corregido 69,4 70,5 71,9 73.2 80.0 82,1
c bc abe abe ab a
328 EL RIEGO POR ASPERSION

Duración del ensayo significativa al 3 %


Flujo de agua en
t
el ala de riego.
K
ít
Cuadro 2.7. Resultados de UD en los ensayos de campo según duracion del ensayo
y prestones.
Duración del ensayo (h)
Presión TI T2 T3 T4 T5 T6
(Kg/cm2) <2,0 2,1-2,5 2,51-3 3,1-3,5 3,51-4 >4
1 71,0 64,0 61,8 78,9
73.0 76.6 77,8
2,8-3.2 76.6 85,0
70,7
64,1
75,0
II 83.1 57.6 66,6 65,5 71,7 75,6 81,2 79.0 78.4
71.4 57.2 69.8 78,3 72.7 72,5 83,6 82,5
3,21-3.6 49,5 66,0 59,8 61,871.9 68.0 75,0
51.0 70.X 65,5 76,5 71.0 ^7.0
III 83.5 77,7 91,8 67,0 8 1 .5 68,2 75,7
79,0 84,0 89,4 80,0 83,5

3,61-4,0 72.9 57.8 84,2


77.6 74,8 77,0 65,3 66.0

73,0 71,0 89,0


76,0
IV 75.6 82,0
72,5 58,1
>4 0 84,5 77.5
86,0 63,3
61,9
EL RIEGO POR ASPERSION 329

Promedios sin corregir y corregidos, así como resultados del análisis de varianza.
Duración del ensayo Promedio
Presión TI T2 T3 T4 T5 T6 sin correg. corregido
I 72,0ab 71,2b 61,8b 80,6a 72,9 71,8
II 63,3b 65,4b 72,4ab72,2ab79,2ab 80,4a 70,0 70,1
III 83,5a 76,8a 80,9a 73,6b 77,5ab 76,9 76,9
IV 79,6ab 68,6b 73.5 74.4
sin corr. 70,2 70,8 72,6 73,1 78,0 80,5 73,1

corregid. 71,2 71,3 72,8 71.6 76.4 82,4

Interacción significativa al 3 %

Cuadro 2.8. Resultados de UD en los ensayos de campo, según la marca y duración


del ensayo para viento mayor de 14 km.

Duración del ensayo (h)


TI T2 T3 T4 T5 T6
Marca <2,0 2,1-2,5 2,51-3 3,1-3,5 3,514 >4
1 Nelson 57,2 65.5 65,3
57.6
2 Rainbird 70,8 69,8 75,7
3 Standard 49.5 76,0
51,0 59,8
65,5
Promedios sin corregir y corregidos, así como resultados del análisis de varianza.
Din ación del ensayo Promedio
Marca TI T2 T3 T4 T5 T6 sin correg. corregido
1 57,4 65,5 65.3 61,4 63,6 b
2 70.8 69,8 75,7 72,1 69,9 a
3 50,2 62,6 76,0 60,4 59,9 b
sin corr. 57,2 65,1 65.3 75.8 63.6

corregidos 57,5c 65,5b 65,3b 74,6a

Duración del ensayo significativa al 2 %


Marca significativa al 3 %.
330 EL RIEGO POR ASPERSION

Cuadro 2.9. Resultados de UD en los ensayos de campo según marca y presión


para vientos menores de 7 Km/h.

Marca

Presión (Kg/cm2) 1
Nelson Rain Bird Estandar

I 2,8-3,2 85,0 77,8 78.9

II3,21-3.6 79.0 81,2 71.7


78,9 72,5
83.6 82,5
78.3

II13,61-4,0 89.4 91,8 67,0


68,2
83.5

IV > 4,0 84.5 86,0 75.6


82.0 72.5

Promedios sin corregir y corregidos, así como resultados del análisis de varianza.

Presión Marca Promedio


1 2 3 sin corregir corregido

1 85.0 77,8 78.9 80,5 79,7


II 79.0 80,4 75,6 78,4 78,0
III 89,4 91,8 72.9 79,9 81.5
IV 83,2 86,0 74.0 80,1 79.7
promedio
sin corregir 84,0 82.4 74,7 79,5
corregido 83,7 a 82.9 a 74,5 b

Marcas significativas al 2 %.

Analizando la repercusión del factor «marca» sobre la UD para todas las


velocidades de viento (cuadro 2.10) se pone de manifiesto que no existen diferencias
significativas, si bien la UD media conseguida es algo mayor con las marcas Nelson y
Rain-Bird. pero esto era de esperar ya que la mayor parte de los ensayos con aspersores
"estandar" son con boquilla de diámetro 5, 16 mm, como ya se ha indicado. En el cuadro
EL RIEGO POR ASPERSION 33 1

2. 1 0 se ha incluido también el factor «descarga», por agrupar en cierto modo los factores
«boquilla» y «presión», no apareciendo diferencias significativas. No obstante, destaca
la UD conseguida con descargas de 2.500 a 2.700 1/h que corresponden a las boquillas
5,16 + 2,38 mm con presiones por encima de 350 KPa.

Cuadro 2.10. Resultados de UD en los ensayos de campo según la marca y


descarga del aspersor.

Marca
Descarga (mYh) 1 2 3
Nelson Rain Bird Estandar
Dl< 1,9 73,0 81,2 70,7 78.9 59.8
78.4 69.8 64,0
75,0 61,8
64,1
D2 1,91-2,1 89,4 65,5 77,7 67,0 79,0 71,0
79,0 66,0 71,9 71,7 71.0
68,0 76.6 72,5 71,4 76,0
76,6 75,0 83, 1 84,0 49,5
72,9 61,8 66,0 51,0
66,6 77,0
D3 2,11-2,30 76,5 77,8 73,0 75,6 58,1
71.0 91,8 75,7 78,2
72,7 83,6 83,5
65,3 74,8 84,2
57,6 77,6
D4 2,31-2,50 85,0 78,3 57,8 82,5
57,2 75,6 70,8
83.5
D5 2,51-2,71 84.5 86.0 67.0
80,0 65,5
89,0
D6 2,71-2,90 82,0 63.3 61,9 81,5
77,5
D7 2,91-3,10 72.5
332 EL RIEGO POR ASPERSION

Promedios sin corregir y corregidos, así como resultados del análisis de varianza.
Descarga Marca Promedio
1 2 3 sin corregir corregido
DI 73,0 75,0 65,7 70,6 70.5
D2 73,9 75,3 69,9 71.7 72.6
D3 68,6 79,2 73.9 74,5 74.0
D4 71,1 73,2 82,5 73,8 72,4
D5 84.5 86,0 66,2 78,7 78.7
D6 79,7 62.6 81,5 73,2 72,4
D7 72,5 72,5 74,9
promedio
stn corregtr 74,4 75,3 70,5 73,1
corregido 73,8 75,6 70,6

No existen diferencias significativas.

Cuadro 2.11. Resultados de la distribución de agua en condiciones sin viento para


el aspersor Agros-40 en marco 18m x 18m con tres combinaciones de boquillas, a
presión de 400 KPa y malla cuadrada de pluviómetros a equidistancias de 2 m.

¡2T Boquillas = 5,20 mm (13/64, Caudal = 2145 1/h


2
Marco de riego 18 x 18 m CU. = 77,37
3,50 3,25 14,29 5,64 6,03 5,64 4,29 3,25 3,50

3,25 3; 50y4,22 5,64 6,17 5,64 4 , 22 1.3 , 50 3,25


4,29 4,22 6,00 6,24 5,98 6,24 6,00 4,22 4,29
5,64 5,64 6,24 7,59/8,54^7,59 6,24 5,64 5,64
6,03 6,17 5,98 '8,54 9,54 8 ,~54 ) 5,98 6,17 6,03
5,64 5,64 6,24 7 , 59 * 8 , 54/' 7 , 59 6,24 5,64 5,64
4,29 4,22 6,00 6,24 5,98 6,24 6,00 4,22 4,29
3,25 3,5Ó\ 4,22 5,64 6,17 5,64 4,22/3,50 3,25
3,50 3,25 4,29 5,64 6,03 5,64 4,29/ 3,25 3,50
EL RIEGO POR ASPERSION 333

0~ Boquillas = 4,8 + 2,38 mm (3/16 + 3/32") Caudal = 2310 1/h.


2
Marco de riego 18 x lí CU. 92,96
6,27 (5, 24 \ 6,07 .6,83 6,37 6,83 6,07 /5, 2416, 27
'5,24 5,40 / 5,65 6,62 5,87 6,62 5,65 1,5,40 5,24
6,07 5,65 6,08 5,90 (5,41) 5,90 6,08 5,65 6,07
6,83 6,62 5,90 6,40 6,38 6,40 5,90 6,62 6,83

6,37 5,87 (15,41) 6,38 '8,16^. 6,38 (^4p 5,87 . 6,37


6,83 6,62 5,90 6,40 6,38 6,40 5,90 6,62 6,83
6,07 5,65. 6,08 5,90 (b^Tl) 5,90 6,08 5,65 6,07
5,24 5,40] 5,65 6,62 5,87 6,62 5,65 (5
6,27\5,24/ 6,07 6,83 6,37 6,83 6,07 6,27

0 Boquillas = 4,4 + 2,38 mm (11/64 + 3/32") Caudal = 1933 1/h.


2
Marco de riego 18 x 18 m CU. 94,15
__ x
6,09,' 5,44 5,39 6,07 5,42 6,07 5,39 5,44 6,09
"5,44 5,16 5,26 5,71 4,93 5,71 5,26 5,16 w5~44

5,39 5,26 5,61 5,09 5,09 5,61 5,26 5,39


6,07 5,71 5,09 i09 5,71 6,07
5,42 4,93 47) 4,93 5,42
6,07 5,71 5,09 5,09 5,71 6,07
5,39 5,26 5,61 5,09 5,09 5,61 5,26 5,39
_5,44 5,16 5,26 5,71 4,93 5,71 5,26 5,16 5,44
6,09,5,44 5,39 6,07 5,42 6,07 5,39 5,44^6,09
334 EL RIEGO POR ASPERSION

Con aspersores de una boquilla, la zona peor regadaes, en general, la que estájunto
al aspersor y la más regada la de la parte central, ocurriendo lo contrario cuando el
aspersor lleva dos boquillas. Esto se pone de manifiesto con mayor nitidez cuando se
analiza el reparto de agua en condiciones sin viento como el mostrado en el cuadro 2.11.
Las variaciones del viento con el tiempo, en intensidad y dirección, hace que la
zona peor regada se traslade de sitio, compensando en parte los déficits de agua en los
sucesivos riegos. Este hecho parece favorecer más a la solución con dos boquillas al ser
más fácil la movilidad de las zonas peor regadas al localizarse en el centro del marco.

4. CONCLUSIONES DEL ESTUDIO.


- Enmarco 18 x 18 m2 las boquillas de diámetro 4,76 + 22.38 mm (3/ 16" + 3/32")
mejoran la UD en alrededor de un 10 % respecto a su equivalente de diámetro
5,16 mm (13/64") que es la que normalmente se utilizaba en las coberturas
totales en zonas como Albacete. Esta mejora llega al 1 7 ck con vientos de poca
intensidad (menores de 7 Km/h) y es donde resulta realmente significativa
estadísticamente.
El intercambio de estas boquillas no altera la parte esencial de la inversión en
la instalación (estación de bombeo y tuberías) al tener ambos tipos de boquillas
una curva "caudal-presión" semejante.
- Para dos boquillas, y en general para el conjunto de las estudiadas, parece con
veniente utilizar presiones entre 350 y 400 KPa (3,5 y 4 Kg/cnr) aunque para
vientos bajos pueda utilizarse sin problema la presión comprendida entre 300
y 400 KPa.
- La velocidad del viento es el principal distorsionador de la uniformidad de re
parto de agua en aspersión fija. Así la UD disminuye un 20 Malpasar de vientos
menores de 2 m/s a superiores a 4 m/s, en el marco 18x18 m2, lo que permite
recomendar la interrupción del riego con vientos intensos. Este efecto es mucho
más reducido en pivot, debido fundamentalmente a que los aspersores están
mucho más agrupados.
- La presión en exceso (por encima de 400 KPa) empeora la UD más que en de
fecto (alrededor de 300 KPa) al producirse mayor proporción de gota pequeña,
fácilmente arrastrada por el viento.
- En aspersión fija, la UD mejora al aumentar el tiempo de riego, y más cuanto
mayor es la velocidad del viento. En este hecho influye sin duda el cambio de
localización de las zonas con agua en exceso y en defecto por cambios en la
dirección e intensidad del viento con el tiempo.
De aquí se deduce la conveniencia de diseñar sistemas de aspersión estacionaria
con pluviometrías no muy altas para aumentar el tiempo de riego.

5. BIBLIOGRAFÍA.
1 GARY, R.F. y WALLENDER, W.W. 1 988. Collector size and test duration
efects on sprinkler water distribution measurement. Transactions of the ASAE 3 1 (2)
pp. 538-542.
EL RIEGO POR ASPERSION 335

2 MERRIAN. J.L. y KELLER. J. (1978). Farm irrigation system evaluation: a


guide for management. Utha State University. Logan.
3 TARJUELO, J.M. (1986). Evaluación de sistemas de riego por aspersión en
la llanura norte de la provincia de Albacete. Tesis Doctoral. E.U. Politécnica de Alba
cete.
4 TORRES, J. (1987). Evolución y estado actual del regadío. 19 Conferencia
Internacional de Mecanización Agraria. FIMA. Zaragoza.
CAPITULO 3
SELECCIÓN DE LAS CÓNDICIÓNES DE
FUNCIÓNAMIENTO DE UN ASPERSOR
1NDICE CAPITULO 3

Página
1. Introducción 341
2. Metodología 342
3. Resultados y discursión 343
3.1. Resultados de ensayos sin viento 343
3.2. Resultados de ensayos con un solo aspersor al aire libre 353
4. Conclusiones 362
5. Bibliografía 364
EL RIEGO POR ASPERSION 341

1. INTRODUCCION.
Llama la atención la insuficiente información técnica facilitada por los fabricantes
sobre sus aspersores, haciéndose muy difícil poder seleccionar correctamente el
aspersor y sus condiciones de funcionamiento a la hora de diseñar una instalación de
riego por aspersión, o al intentar mejorar otra existente, utilizando únicamente como
base técnica el caudal descargado y el radio de alcance para cada combinación presión-
boquillas.
Aquí se exponen precisamente los resultados de dos tipos de ensayos realizados
a varios aspersores individuales. Unos en condiciones de alta humedad relativa y
ausencia de viento y los otros al aire libre, contrastando ambas situaciones.
Lo que se pretende con estos trabajos es establecer una serie de directrices
generales a tener en cuenta a la hora de realizar la selección del aspersor y de las
condiciones de funcionamiento más adecuadas a cada situación, buscando conseguir la
máxima uniformidad de reparto de agua posible.
Como ya se dijo en el capítulo II, la uniformidad de distribución depende
principalmente del "modelo de reparto de agua del aspersor" (función del tipo de
aspersor, del tamaño, número y diseño de las boquillas, de la presión de trabajo, etc.) así
como del espaciamiento de los aspersores en el campo (marco de riego). A estos factores
hay que añadir el viento, en intensidad y dirección, que es el principal distorsionador de
esa uniformidad de reparto.
Pueden añadirse además otros factores de menor trascendencia como: la altura del
aspersor sobre el terreno, el ángulode descarga, la introducción de "cápsula prolongadora
de chorro" (CP) en la boquilla o la duración del riego (Heermann 1980). Los dos últimos,
son tal vez los factores más importantes de este grupo, ya que la mayor duración de un
riego favorece la uniformidad de aplicación, por compensarse en parte las distorsiones
producidas por el viento al variareste alo largodel tiempo. LaCPdisminuye igualmente
esa distorsión al conseguir un chorro mas compacto.
Para la determinación del Coeftciente de Uniformidad de Christianscn (CU) y de
otros parámetros que caracterizan el reparto de agua en superficie, se necesita conocer
la pluviometría recogida en una red de pluviómetros bajo el campo de acción del
aspersor.
Los procesos de recogida de estos datos pueden agruparse en tres tipos:
a) Colocar la red de pluviómetros en el campo a una instalación existente "eva
luación del sistema". (Merrian 1978 y 1980).
b) Colocar una red de pluviómetros alrededor de un solo aspersor al aire libre y
establecer el solapamiento correspondiente para cualquier marco de riego.
(Norm;is ASAE Standard: ASAE S 330, ISO 7749.2 y UNE 68-072- 86).
c) Reducir la red de pluviómetros a una fila según un radio del círculo mojado y
determinar un "modelo radial", en ausencia de viento y con alta humedad
relativa. Girando el modelo radial alrededor del aspersor puede deducirse la
pluviometría recogida en la red de pluviómetros del caso anterior (Vories
1986).
El primer procedimiento puede ser muy útil para prever el comportamiento del
aspersor en condiciones reales de campo, siempre que la instalación permita realizar
342 EL RIEGO POR ASPERSION

fácilmente modificaciones en los parámetros que condicionan la aplicación del agua.


El segundo procedimiento presenta la ventaja de conocer el modelo completo de
distribución pluviométrica del aspersor. No obstante, siguiendo a Solomon ( 1 979). que
estudia la variabilidad de los resultados de CU obtenidos con este procedimiento,
pueden distinguirse dos niveles de errores. Uno que corresponde a los errores típicos del
método experimental y el otro, más importante que el primero, que es debido a la
variabilidad de las condiciones climáticas durante el ensayo (dirección y velocidad del
viento, demanda evaporativa. etc.). que se ven influenciadas por la localización del
ensayo, la duración del mismo y las condiciones climáticas de ese día. A esto hay que
añadir la diferente evaporación del agua en los pluviómetros, dependiendo de que se
encuentren en el centro o en los bordes del área mojada.
El tercer procedimiento tiene la ventaja de poder controlar todos los factores que
intervienen en el proceso, siendo muy adecuado para caracterizar el reparto de agua del
aspersor y poder establecer comparaciones entre aspersores. No obstante, necesita ser
complementado con el comportamiento del aspersor bajo distintas condiciones de
viento.
A continuación, presentamos los resultados de dos tipos de ensayos realizados a
varios aspersores individuales de tamaño medio. Unos sobre la obtención del "modelo
radial" y otros determinando el modelo completo de distribución pluviométrica de un
aspersor al aire libre, contrastando ambas situaciones.

2. METODOLOGÍA.
En ambos tipos de ensayos se han seguido las normas ASAE.S.330 ISO 7749.2
y UNE 68-072-86.
Los modelos radiales de distribución se obtuvieron en un túnel invernadero,
situando las boquillas del aspersor 0,6 m por encima del borde superior de los
pluviómetros.
La instalación consistía en un depósito con una bomba que suministraba el caudal
al aspersor. Este se encontraba situado sobre una tubería vertical de 1 m de altura sujeta
sobre un trípode, con una válvula de esfera en la base y un manómetro de glicerina
conectado a 0,3 m por debajo del aspersor.
Los pluviómetros eran cilindricos con un diámetro de recogida de 20 cm y 1 7 cm
de altura. Se situaron a equidistancias de 0.6 m en la dirección de un radio del círculo
mojado, estando el primero a 0,3 m del aspersor.
La duración de los ensayos fue de 40 minutos al comprobarse que se obtenía igual
precisión que con ensayos de 1 h, coincidiendo con lo indicado por Fischer 1988. debido
al gran diámetro de recogida de los pluviómetros. No obstante, en ensayos de 2 h de
duración realizados con posterioridad, se ha observado un ligero incremento del radio
(de 0,3 a 0,5 m) y un aumento del CU en I ó 2 puntos (cuando se mide en porcentaje)
en algunos casos. El aumento de radio es debido a que las gotas caídas en el extremo
durante 40 min son mucho mas difíciles de apreciar que las caídas durante 120 min.
La obtención del CU y otros parámetros semejantes se realizó elaborando un
programa informático que, girando el "modelo radial", genera el "modelo espacial"
sobre el que superpone una red de pluviómetros ficticia a cualquier equidistancia
EL RIEGO POR ASPERSION 343

deseada, habiendo elegido nosotros una equidistancia de 1 m.


La caracterización de la forma del "modelo radial" se realizó normalizando los
valores de pluviometría y distancia según propone Solomon 1980 y aplicando el
agrupamiento de los "K-medios subgrupos" mediante el paquete estadístico BMDP.
Los aspersores, combinaciones de boquillas, presiones y marcos de riego utiliza
dos en los ensayos sin viento han sido los que se indican en los cuadros de resultados.
Estos se han elegido por ser de amplia utilización a nivel nacional, pretendiendo con la
inclusión de sus nombres comerciales nada más que facilitar la comprensión del trabajo,
no reflejando con ello las preferencias de los autores.
El modelo completo de distribución pluviométrica de un aspersor al aire libre, se
obtuvo situando las boquillas a una altura de 1 m sobre el borde superior de los
pluviómetros.
La instalación utilizada fue la misma que en el caso anterior, con pluviómetros de
16 cm de diámetro y 15 cm de altura, distribuidos en el campo en forma de malla
cuadrada a equidistancias de 2 m, lo que condicionará que los espaciamientos entre
aspesores tengan que ser múltiplos de 2 m. El aspersor se situó en el centro de la red,
equidistante de los 4 pluviómetros que lo rodean.
La obtención de los parámetros que caracterizan el reparto de agua para los
distintos solapamientos se realizó utilizando nuestro programa informático y el "CATCH
3D Sprinkler Overlap Program" del Dr. R.G. Al1en de la Universidad de Utah (U.S.A.).
3. RESULTADOS Y DISCUSION.
3.1. Resultados de ensayos sin viento.
Un resumen de los mismos se muestra en los cuadros 3. 1 a 3.3 y en las figs. 3.2
a 3.5, habiendo realizado con ellos diversos análisis de varianza, agrupando de dos en
dos los 4 factores: marca, boquilla, presión y espaciamiento, estudiando su influencia
sobre el Coeficiente de Uniformidad (CU).
De los resultados obtenidos pueden desprenderse las siguientes consideraciones:
a) En cuanto a la forma de reparto del agua:
Se presentan básicamente tres formas (fig 3. 1 ):
- Modelo elíptico o rectangular: se obtienen normalmente con una sola bo
quilla en el aspersor.
- Modelo tipo "rosquilla": deriva del anterior al disminuir la presión en la bo
quilla.
- Modelo triangular: se obtiene cuando el aspersor trabaja con dos boquillas.
El mejor modelo es el triangular, ya que consigue mayores CU para todos
los marcos y presiones, y el peor es el tipo "rosquilla".
En el cuadro 3.3 se recoge el agrupamiento de las distintas "formas de reparto
de agua" utilizando la técnica de los "K-medios subgrupos". De ella destaca el
hecho de que la mayor parte de los aspersores tienen una forma de reparto se
mejante, a excepción del N-F33, que presenta una forma más parecida al tipo
"rosquilla" y el RBE-32HX Europeo que tiene una forma de reparto particular,
además de una velocidad de rotación próxima a la mitad que el resto de asper
sores.
344 EL RIEGO POR ASPERSION

Cuadro 3. . Valores del CU (en %) en condiciones sin viento para distintos marcos
de riego

Aspersor (^Boqu1lla Pres. Caud. Alean.


(-n) (KPa) 1/h (m) 12x12 12x15 12x18 15x15 15x18 18x18 18xl5T 21xl8T

Ra1n-B1rd E 5,16 400 20-4 17.5


32HX CP 350 1877 Ib. 9
300 1715 16.2
400 2019 15.8
1886 15.3
1729- 15.1
Med1a 93 a 85 b 83 be 80 c
.8+2.38 400 2178 17.4
350 2022 16.7
300 1857 16.1
2205 15.7 87U
i 50 2057 15.3 B1 87,
100 1866 15.0
89 ab 90 ab
Rain-B1rd R 572 400 2035 16.1
32HX 350 1892 15.9
U.S. A 1752 15.8
Med1. 85 c 85 c
4.8+2.38 400 2212 15.4 4:b 91^
150 2058 15.3 l>
1895 15.1
95 a 92 b 93 b 90 c 92 be 92 b
•:■:■1-, -T) 5.16 400 2030
F -33 CP 350 1867
1753
2064 15.9
1913 15.7
1758 15.5

400 2140 15.8


350 1989 15.5
300 1835 15.3
2152 15.5 9>
350 2003 14.9 911
300 1850 14.5
400 2048 17.2
350 1905 16.7
300 i .i■:■ :,.-
2-42 16.5 01. 89ta 8116t 84,, BOl 81lc 65, b
350 1966 16.3 7, Hd' -7f R3f 80' fif1' HV 74
300 1824 16.0 7,1 _
Med1a 91 a 88 b 81 cd 82 i 79 a 69 «
4.8+2. 3B 2291 16.0
2142 15.8 W 93
89 M1
J
1950 15.5 89
Agros- i 5 5■7F■ 93 ab 91 b 90 b 91 ab 92 ab 90 b 91 ab
2137 15.2 87?, 83, 78 1 79,
180 2026 15.0 73/'
320 1840 14.9 69
Media 93 a 84 be 84 b Bl c 85 b 81 c
4.8+2.38 2318 14.9 °W s>
21*6 14.8
1986 14.8

RC-130-H 5.2 " 2092 15.2


3S0 1943 15.0 > II'
300 1791 14.9
Media
4.8+2.38 2293 14.3
350 2150 14.1
300 1963 14.0 B7 -
94 a 91 c 92 b 90 c 89 d
400 2065 16.4
3S0 1Q77 15 5 87}t
1772 15.2 96 84 Bl -:.-, 80 78 74 68
Med1a 96 a 201, h ., br Bl c ""1 hr BO c 76
4.8+2.38 400 226 7 13.9 94 -■' 90 89 BB 93 83
350
300
2119
1967
13.7
13.6
94 92 90
... 88 39 B9 ■■■: 82
94 89 87 ,. 1 B8 80
91 ab 90 b 89 b 89 b 88 b
CP= Capsula prolongado- de chorro en la boqu1lla grande.
T= Marco en triánguio.
Anális1s de vananza con d1Cerenc1as signiCicat1vas al 1%
EL RIEGO POR ASPERSION SHJ

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1 1 E
346 EL RIEGO POR ASPERSION

Cuadro 3.3. Prototipos correspondientes a la forma de riego en cada aspersor


Análisis conjunto de todos los aspersores

MARCA
Boquilla Presión Nelson C-30 RG130H Agros Raind Raind V1R35
(mm) (KPa) F-33 35 Bird.R Bird.E
32 Hx 32 Hx
5,16 400 1 1 1 1 2 2
350 1 1 1 1 2 2
300 1 1 3 1 2 1
4,80 400 3 1 2
350 3 3 2
300 3 3 3 3

4,8 + 2,38 400 4 5 6 6 5 5


350
300
4
4
i6 5
6
6
6
6
6
5
5
5
5
4,4 + 2,38 400 6 6
350 6 6
300 6 6
3.67 + 2.38 400 4 5 6 6
350 4 6 6 5
300 4 6 6 5

La forma 3 y 4 son del tipo "rosquilla"


La forma 2 presenta una depresión entre 1,5 y 4.5 m. pero no origina mal CU.
EL RIEGO POR ASPERSION 347

4ARCO EN TRIANGULO

lbxlS 21x10 ,-3

a1 aspersor (m)

u; MARCO EN RECTANGULO MARCO EN TRIANGULO

s 12x12 12x15 12x18 1-.x15 15x18 18x18 18x15 21x18 MuUa


1 cu 84.51 84.75 73.50 79.43 73.70 74.49 81.86 61.09 m
\ _ Coeficiente de uniformidad de Christíansen

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a1 aspersor- (m)

Oistancia a1 aspersor (m)

Fig. 3. l . Principales modelos de reparto de agua de un aspersor


348 EL RIEGO POR ASPERSION

Marco tm x mi
12 x 12

Marro ir- r mi
12 x 12

21 x IB T
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j^-""' 15
^*^ —'1?
_---"" 18 x 15 T

.'. x 1B T

4oQUi ,;.a .' 5 2 ":n

400 400 Presión 1KPa)


Presion IkPa)

Fig. 3.2. Variación del CU con la presión en el aspersor RBR 32 HX para una y
dos boquillas en varios marcos de riego
EL RIEGO POR ASPERSION 349

Marco (m x m)
12 x 15
^"l8 x 15 T
-^ 15 x L5

400
Pres1ón (KPa)

>■ : - l.T. x m)
12 x 12
^¿ 12 *
~ Marco (m x m)
15 t 15

90- . —' — — ^
"-Vi ■H¿l x
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A__15_x .18 ¿__^_ 15
18 x 1B
—r Ib x Ib T -■ N x 15 T
18 x 18

21 x - :
BOQUILLAS 0 4,8 + 2, 38 mm. 80.

350 400 400


Pres1ón {KPa) Pres1ón (KPa)

Fig. 3.3. Variación del CU con la presión en el aspersor RBE-32 HX para una y
dos boquillas en varios marcos de riego
350 EL RIEGO POR ASPERSION

12 x 12

BOQÜLLA 0 5,2

BOQU1LLAS 0 4.8 CP * 2,38 :

350 400
Pres1ón IKPa)

Fig. 3.4. Variación del CU con la Presión en el aspersor N-F 33. para una y dos
boquillas, en varios marcos de riego
EL RIEGO POR ASPERSION 351

cu A
Marco (m x m)
95 .. 12 x 12

90 "•

15 x 18
,12 x 18
85 -. \ 12 x 15
15 _x_Ts7.
-^ñ la Vía
21 x 18 T

18 x 15 T

75 -- BOQUILLAS 0 5,2 mm.

70
se:
Presión (KPa)
Marco (m x m}
95 --

>0

21 x 18T
IV-,

BOQUILLAS 0 4,8 + 2,38 mm.

75 "-

70 ■r-
300 350 400 Presión (KPa)

Fig. 3.5. Variación del CU en la presión en el aspersor Agros-35 para una y dos
boquillas en varios marcos de riego
352 EL RIEGO POR ASPERSION

b) En cuanto a la "cápsula prolongadora de chorro" (CP):


- Esta aumenta el alcance (entre 0,5 y 1 ,5 m) así como la velocidad de rotación
(entre un 5 y 10%) y disminuye el caudal (alrededor de un 1 %), mejorando
el CU (en los aspersores ensayados) para los marcos 15xl5yl8xl5T
mxm (T en triángulo) (Fig 3.3 y 3.4). Estos hechos tienen repercusión en el
tipo de marco, según sea en cuadrado, en rectángulo o en triángulo,
resultando que:
* Se obtiene mayor CU con el marco cuadrado 15x15 que con el rec
tangular 12 x 18, siempre que se utilice CP, aunque en el aspersor F-33
ambos marcos son equivalentes.
* Resulta mejor CU con marco triangular 1 8 x 1 5 T que con marco rectan
gular 15 x 18, siempre que se utilice CP. Una excepción es el aspersor
32 HX europeo cuando lleva dos boquillas.
- La CP disminuye de forma considerable el CU en el marco 12 x 12 m x m.
También lo hace, aunque en menor medida, en los marcos 1 8 x 18, 1 2 x 18
y 21 x 18 T, con la excepción del aspersor N-F33 cuando trabaja con dos
boquillas. La disminución del CU que produce la CP es mayor cuanto mas
pequeña es la presión (figs. 3.3 y 3.4).
c) En lo referente al número de boquillas:
En todos los aspersores estudiados el CU mejora de forma signiftcativa al utili
zar dos boquillas en lugar de una, consiguiendo un comportamiento más
regular para todas las presiones y marcos de riego según se muestra en los
cuadros 3.1 y 3.2 y en las figs 3.2 a 3.5. Así, admitiendo un valor mínimo del
CU de 85 % para condiciones sin viento, en aspersores con una sola boquilla
este límite solo se alcanza para presiones entre 350 y 400 KPa y para
espaciamientos menores de 1 2 x 1 5 mxm, excepto enelRBR-32HX fabricado
en U.S.A. En cambio, en aspersores con dos boquillas, este límite se alcanza
para presiones entre 300 y 400 KPa ( incluso para 250 KPa en algunos de ellos)
en todos los marcos manejados. En este sentido, queremos también indicar que
el aspersor C-30, que ha dado buenos resultados de CU, ha presentado algunos
problemas de giro, por deterioro de las ¡untas a los pocos años de funciona
miento, en varias instalaciones de Albacete.
d) Variación del CU con el tamaño de boquilla, la presión o el marco de riego:
El CU disminuye:
* Ligeramente al disminuir el tamaño de boquilla, no llegando a ser estadís
ticamente significativas las diferencias.
* Al disminuir la presión, no existiendo diferencias significativas entre 350
y 400 KPa pero sí entre estas y 300 KPa, disminuyendo estas diferencias
cuando el aspersor lleva dos boquillas.
* Al aumentar el marco, aunque hay algunas excepciones, existiendo muchas
menos diferencias significativas entre los distintos marcos cuando el as
persor lleva dos boquillas. Aquí hay que indicar que en el cuadro 1 se han
realizado dos análisis de varianza para los distintos marcos, uno utilizando
EL RIEGO POR ASPERSION 353

los valores medios de CU para presiones de 350 y 400 KPa y otro con las
medias de 300, 350 y 400 KPa.
e) En cuanto a la utilización de aspersores sectoriales:
Estos deben llevar una sola boquilla, normalmente de igual tamaño que la del
aspersor no sectorial con el que se solapa ya que, aunque disminuye algo el CU
en ausencia de viento respecto a una boquilla de caudal próximo a la mitad del
descargado por el aspersor no sectorial, se garantiza un mejor riego del borde,
que es donde existe mayor evaporación y distorsión por el viento.

3.2. Resultados de los ensayos con un sólo aspersor al aire libre.


Estos ensayos sólo se han realizado con los aspersores RBE, RBR y Agros-35,
cuyas curvas radiales de distribución pluviométrica en ausencia de viento para presión
de 350 KPa, se recogen en la fig. 3.6.
La precisión de los ensayos al aire libre es menor que en ausencia de viento, al estar
influenciados por la variabilidad de las condiciones climáticas durante el e