Está en la página 1de 8

PLAN DE CHARLA EDUCATIVA

TEMA: DESNUTRICION EN MADRES GESTANTES

OBJETIVO:

Orientar sobre la desnutrición materna como ganancia de peso estableciendo la


incidencia de dicha enfermedad de las embarazadas y determinar el riesgo
considerando y la prematurez como indicadores de riesgo perinatal.

COMUNIDAD: madres gestantes

HORA DE INICIO: 3:15 PM a 3:30PM

EXPOSITOR:
INTRODUCCION

La extrema delgadez en las gestantes es un factor de riesgo en el embarazo, con


consecuencias tanto para la futura madre como para el bebé. Las mujeres de bajo
peso pueden estar expuestas a un riesgo mayor de sufrir parto prematuro o de
tener un bebé de bajo peso al nacer e, incluso, hay estudios que lo asocian a una
mayor probabilidad de aborto. Por este motivo, es importante que las mujeres
sigan los controles prenatales, destinados a la prevención, diagnóstico y
tratamiento de esta condición para disminuir las enfermedades causantes de la
muerte materna y perinatal.

LA DESNUTRICIÓN EN MADRES GESTANTES.


La desnutrición se define como la falta de suficientes nutrientes, que son
esenciales para el funcionamiento normal del cuerpo. Con el tiempo, que afecta a
los órganos del cuerpo y los resultados de leves a graves problemas de salud.
Uno de los hechos de desnutrición es que el número de personas hambrientas es
más en los países en desarrollo. En consecuencia, la tasa de incidencia de la
desnutrición durante el embarazo es mayor en los países de Asia y África. Según
datos médicos, mujeres embarazadas, madres lactantes y niños menores de 3
años son más susceptibles a los efectos de la desnutrición que otros.

La desnutrición materna que se traduce en un menor sustento para el crecimiento


del feto, es un problema persistente en Colombia. Esto significa que la
malnutrición durante los períodos críticos del desarrollo fetal puede dificultar el
crecimiento de órganos esenciales tales como el páncreas, que muestra una
significativa disminución de su capacidad para secretar insulina.

LAS DESNUTRICION PUEDE PROVOCAR UN EMBARAZO DE ALTO RIESGO.

La desnutrición y la obesidad son un problema nutricional grave, que se complica


cuando una mujer queda embarazada, pues puede sufrir enfermedades e
infecciones secundarias y su hijo tiene el riesgo de morir o de nacer con
alteraciones.

Durante la gestación se produce un incremento del gasto metabólico y aumento de


los requerimientos alimentarios. Por ello, la dieta debe aportar proteínas, vitaminas
y minerales, elementos esenciales para que el bebé crezca adecuadamente. Esto
no quiere decir que la madre coma por dos, sino que aprenda a alimentarse y lo
haga adecuadamente, dependiendo de sus necesidades específicas.

Tanto el bajo peso como el sobrepeso significan un riesgo para la madre y para el
bebé.

MANEJO DE MÉDICO Y DE ACTIVIDAD FÍSICA.

Lo primero que debe hacer las gestantes es consultar a un nutricionista para que
se encargue de realizar un plan nutricional. “Cuando está desnutrida u obesa es
ideal hacer un seguimiento mensual, porque hay que ir cambiando la dieta de
acuerdo con los resultados. Además, es importante vigilar de cerca la ganancia de
kilos”, comenta la nutricionista Claudia Angarita. En estos controles se hace una
evaluación física en la cual se miden el peso y la talla y se comparan con los
estándares de Índice de Masa Corporal (IMC). Además, se formulan unos
exámenes de sangre para analizar el cuadro hemático, la cantidad de albúmina y
los niveles de ácido fólico y de vitamina B12, entre otros. El IMC se obtiene del
cociente entre el peso de la persona en kilogramos y su altura en centímetros al
cuadrado (peso/estatura2). Si el resultado está por debajo de 18, la mujer puede
tener problemas de desnutrición; si está entre 25 y 29, se considera con
sobrepeso, y si está por encima de 30, quiere decir que tiene obesidad.

Durante el embarazo hay unas gráficas especiales que ayudan a evaluar los
niveles de nutrición, comparando el peso y la talla con la semana de gestación.

Normalmente, una mujer embarazada debe subir entre 11 y 12 kilos. Si está


desnutrida, 15 o 16 kilos. Si tiene sobrepeso, no puede aumentar más de 9 kilos.

Según la Encuesta Nacional de la Situación Nutricional en Colombia 2005 (Ensin),


el 21 por ciento de las gestantes en el país tiene bajo peso, mientras el 23 por
ciento presenta sobre peso y el 7 por ciento, obesidad.

Para las flaquitas…El embarazo es un estado en el que se necesitan altos


requerimientos nutricionales. Cuando la mujer llega con bajo peso, su cuerpo no
posee reservas de proteínas, vitaminas y minerales, provocando trastornos para
ella y para su hijo.

Los signos físicos de las mujeres que llegan desnutridas al embarazo son
resequedad en la piel, caída del cabello, uñas quebradas, lesiones en la boca y en
los ojos. Esto demuestra la deficiencia de vitaminas.

Los bebés de madres desnutridas tienen mayor riesgo de nacer prematuramente,


pues las membranas del útero pueden romperse antes de tiempo porque no tienen

RECOMENDACIONES.

Necesitamos una cantidad equilibrada de nutrientes para el correcto


funcionamiento del sistema de órganos. Sin embargo, el requisito de la nutrición
varía con respecto a la edad y el género. Y el embarazo es una fase crítica en la
vida de una mujer, cuando la mujer embarazada necesita nutrientes óptimos de
calidad superior para apoyar el desarrollo del feto. Naturalmente, el deseo de
comer más es experimentado por casi todas las mujeres embarazadas. Pero,
¿qué pasa si hay una falta de nutrientes en el período de gestación? ¿Cuáles son
los efectos de la malnutrición durante el embarazo? Por supuesto, afecta
negativamente a la salud de la madre y el bebé. Desde el momento en que una
mujer concibe, ella tiene la responsabilidad de seguir una dieta saludable en
grandes cantidades para apoyar el crecimiento de toda una vida dentro de su
vientre. Una mujer embarazada debe entender que su alimentación diaria, no sólo
es importante para su salud, pero es crucial para mantener la buena salud de su
bebé durante toda la vida. Teniendo esto en cuenta, la desnutrición durante el
embarazo es la principal causa de las consecuencias del embarazo pobres.
NECESIDADES NUTRICIONALES BÁSICAS EN LA GESTACIÓN

Las recomendaciones dietéticas durante la gestación sugieren un aumento


variable de la mayoría de los nutrientes.

Calorías. Los especialistas aconsejan un incremento de 150 kilocalorías (kcal)


diarias en el primer trimestre, y 340 kcal en el segundo y tercer trimestre, por
encima de las necesidades habituales de una mujer sana no embarazada. Si el
peso está cercano al que se considera idóneo, no se aconseja ni la
sobrealimentación ni tampoco las dietas hipocalóricas.

Hidratos de carbono. La gestante necesita aumentar las cantidades diarias,


sobre todo, en los dos últimos trimestres. Su ingesta favorece el aumento de peso,
el crecimiento del feto y de tejidos maternos, como la placenta.

Grasas. Se recomienda que no sobrepasen del 30% de la ingesta calórica total.


De estas, menos del 10% deberían corresponder a grasas saturadas.

Proteínas. Las que necesita una embarazada se cifran en 60 gramos (g) al día o,
lo que es lo mismo, un aumento del 10 g/día sobre las necesidades de la no
embarazada. Estos nutrientes aportan los aminoácidos necesarios para el
crecimiento de las mamas y el útero, así como para el feto.

Calcio. Es un mineral que interviene en la formación de los huesos (que se forman


entre los dos y tres últimos meses) y los dientes (que empiezan alrededor de la
octava semana de embarazo) del feto, y en la producción energética y celular,
entre otras. Las recomendaciones se estiman en 1.200 miligramos (mg), que
suponen un incremento de 400 g sobre las necesidades de la mujer no gestante.
El calcio se obtiene de la leche o derivados lácteos, legumbres, frutos secos y
verduras.

Hierro. La anemia por déficit de hierro es común en la mujer embarazada. Se


recomienda ingerir unos 1.000 mg diarios.

Vitaminas. Si la dieta de la embarazada es correcta, no hace falta tomar


suplementos. Las que doblan sus requerimientos son el ácido fólico y la vitamina
D.
EFECTOS DE LA DESNUTRICIÓN DURANTE LA GESTACIÓN.

Si una mujer embarazada está desnutrido, es comprensible que el bebé en el


vientre de la madre no recibe los nutrientes suficientes. En otras palabras, los
nutrientes y minerales traza esenciales para el desarrollo de una vida entera no se
proporcionan en cantidades suficientes. Como consecuencia, el bebé exhibirá tasa
de crecimiento pobre y bajo peso. Los efectos generales de la desnutrición en el
cuerpo son la debilidad del sistema inmunológico, un mayor riesgo a las
enfermedades, el nivel de resistencia baja y menor altura.

Algunos de los efectos de la malnutrición durante el embarazo se realizan por el


niño a través de su / la vida entera. Digamos por ejemplo, un bebé desnutrido es
propenso a las infecciones, no sólo en las primeras etapas de crecimiento, sino
también en las fases de la vida adulta. Además, se afirma que el deterioro
cognitivo y bajo coeficiente intelectual están directamente vinculados a Los
síntomas de desnutrición, Especialmente durante el embarazo y el período de la
infancia.

Las mujeres embarazadas que han pasado por la desnutrición a luz a bebés con
bajo peso al nacer. Estos niños son propensos a retrasos en el crecimiento,
menos coordinación, mala visión, dificultad para aprender y muchas otras
enfermedades. La anemia es una de las enfermedades de desnutrición que afecta
a varias mujeres embarazadas en todo el mundo. Aumenta el riesgo de mortalidad
de la madre y el bebé durante el parto. Otros efectos graves de la desnutrición son
el parto prematuro, el parto obstruido, la hemorragia posparto y defectos de
nacimiento.

Los efectos de la malnutrición sobre el desarrollo infantil se atribuye a la falta de


nutrientes durante el embarazo y también durante el período de lactancia. En las
dos etapas, el consumo de una dieta en el embarazo bien planificado y la dieta de
la madre de la lactancia materna es fundamental para la salud del bebé. De
hecho, la salud y el bienestar de un individuo dependen en gran medida de la
nutrición suministrada en tres etapas, a saber., Gestación, lactancia y primera
infancia.

Con el fin de minimizar los efectos de la malnutrición durante el embarazo, una


mujer de la planificación para la concepción debe desarrollar buenos hábitos de
alimentación y cambios en la dieta. Mantenerse en forma antes del embarazo
también es imprescindible, porque el desarrollo del feto depende de los nutrientes
almacenados de la madre para un rápido crecimiento durante los primeros meses.
Consultar a un experto en nutrición es un enfoque práctico para entender los
requerimientos nutricionales para la salud óptima de la madre y el bebé.
EPIDEMIOLOGIA DE LA DESNUTRICIÓN EN GESTANTES.

Se define como desnutrición proteico energética (DPE) la deficiente utilización por


las células del organismo de los nutrientes esenciales, lo cual afecta en grado
variable, el crecimiento y el desarrollo; por su impacto desfavorable sobre la salud,
debe ser considerada como una afección biopsicosocial. En su etiología se
incluyen factores tales como:

biológicos y dietéticos: desnutrición materna, poca capacidad gástrica del niño,


enfermedades infecciosas (TB, NIA, sida y otras)
sociales y económicos: pobreza, ignorancia, prácticas y culturales
ambientales: hacinamiento, desastres naturales y pérdida de alimentos
Los grupos más afectados son las embarazadas, ancianos y niños menores de
cinco años (predominan indígenas, pacientes de procedencia rural e hijos del
tercer embarazo). La DPE se clasifica según su línea: en marasmo (que constituye
una forma crónica de desnutrición) Kwarchiorkor (la cual se manifiesta como una
forma más aguda) y del tipo combinado. También puede ser clasificada según su
intensidad en ligera, moderada y severa.

DIANGOSTICO.

1. Evaluación Antropométrica:
2. • Indicadores de Masa Grasa o de adiposidad:

EJERCICIOS

PILATES EN FITBALL.

YOGA.
CAMINAR. EXTENSION DE CADERA CON FITBALL.

SENTADILLA.