Está en la página 1de 12

1

EL CULTO

1. Definiciones de Culto
Veamos algunas definiciones que se han dado al culto:
1.1. El culto es un acto mediante el cual el hombre busca, renueva o confirma su
comunión con Dios" (Gutiérrez-Marín. En: Rodríguez; 1999:35).
1.2. Es un acto o ceremonia solemne, formal y firme acompañado de los requisitos
necesarios para dar validez y eficacia; en donde el hombre con admiración y respeto
tributa su adoración a Dios, reconociendo todo cuanto Él es v hace en toda su
creación.
1.3. Es el honor y adoración que se rinde a Dios en forma comunitaria en virtud de lo que
Él es y lo que Él representa para los que están rindiendo culto
1.4. Servicio de un siervo contratado para trabajar por y para su Señor. Servicio a Dios cf.
Ex. 3:12; Deut. 6:13; 10:20; 13:5, etc.
1.5. Es el encuentro personal de Dios con su pueblo, y el pueblo con Dios (vertical y
horizontal).

Es muy importante entender que el culto:

1. Es una necesidad innata del hombre a entregarse a alguien más grande que él. Rom.
1:25; Hch.22-23
2. Ayuda a renovar y reforzar nuestra comunión con Dios.
3. Es una forma de oír cómo Dios habla.
- Antes el culto era la única forma como Dios hablaba cf. I Tim. 4:13 (lectura pública)
- Hoy Dios habla de una manera clara en el culto (testimonio, exhortación, alabanzas,
etc.).
4. Nos lleva a disfrutar de la comunión fraternal (tipo de comunión en la eternidad).
5. Nos ayuda a orar juntos Mat. 18:19.
6. Nos lleva a buscar la presencia de Dios Mat. 18:20; 28:20

2. Definición de Liturgia (Del gr. leitourgia, obra o servicio cristiano público).


2.1. En la LXX se usa en relación con el ministerio y servicio del templo.
2.2. El término se refiere al conjunto de actos con los que la comunidad cristiana rinde
culto a la divinidad.

El cristiano es el hombre que trabaja para Dios y para los hombres: Primero,
porque lo desea de todo corazón. Segundo: porque es obligado por el amor de
Dios, que lo constriñe.

CULTO Y ADORACIÓN EN EL ANTIGUO TESTAMENTO

Introducción

El AT tiene mucho que decirnos acerca de cómo los creyentes de la antigua dispensación
adoraron a Dios. Sin embargo, tenemos que interpretar con cuidado esa información.

1. Muchos detalles son simplemente descriptivos (por ejemplo, Gén 28:16-18; Éx 15:20-
21). No podemos decir que Dios nos manda hacer esas cosas. Debemos aprender
principios, más que aplicar literalmente todo lo que el texto dice.

2. Mucho de lo que el AT dice acerca de cómo adorar a Dios tiene que ver con las
‘sombras’ del AT. Tenemos que tener cuidado al interpretar esas ‘sombras’, y
aplicarlas al culto en la iglesia (por ejemplo, Éx 25-28; Heb 9:1-12, 23).
2
3. Algunos detalles del culto deben ser interpretados a la luz de la cultura de ese tiempo
(por ejemplo, Sal 47:1; ¿qué significaba aplaudir en ese tiempo?).

En resumen, hay que usar los datos acerca del culto en el AT para sacar principios, no
detalles; y debemos hacer eso, a la luz del Nuevo Testamento.

El culto en el AT puede dividirse en CINCO etapas:

- El culto primitivo (desde la creación hasta Abraham).


- El culto de los patriarcas.
- El culto en el tabernáculo.
- El culto en el templo.
- El culto después del exilio.

1. EL CULTO PRIMITIVO

Un ejemplo de este culto son las ofrendas de Caín y Abel, en Gén 4. Aquí hay algunos
principios que debemos aprender:

- Cuando nos acercamos a Dios, no hay que presentarnos con manos vacías (v.3-4a).
- Dios evalúa nuestras ofrendas (v.4b-5a).
- Él evalúa nuestras ofrendas conforme a nuestra fe (Heb 11:4).
- Él evalúa nuestras ofrendas conforme a nuestro comportamiento (1 Juan 3:12).

Conclusión: lo importante no es tanto lo que ofrecemos, sino como está nuestro corazón y
nuestro comportamiento (ver Is 1:10-17; Rom 12:1-2).

2. EL CULTO DE LOS PATRIARCAS

- Ellos adoraban a Dios en ciertos lugares; particularmente donde Dios se manifestaba


a ellos (Gén 12:7; 17:1-3; 28:10-18). Eso indica que la adoración no debe ser algo
mecánico, sino dinámico – una respuesta humana a la revelación divina. Debemos
anhelar más de esas revelaciones de Dios.

- Erigían altares para adorar a Dios (Gén 12:7; 35:1,7). Es importante recordar
momentos de encuentros con Dios (ver Gén 13:3-4).

- Los patriarcas tenían contacto con el Hijo de Dios (Gén 18:1, 16-22; 22:11; 28:12 [ver
Juan 1:51]; 31:11,13; 48:16).

3. EL CULTO EN EL TABERNÁCULO

Cuando Dios sacó a Israel de Egipto, Su propósito era tener un pueblo que le adore (Éx
3:18; 5:1; etc.).

Cuando Dios hizo una gran hazaña, el pueblo adoró (Éx 15). Éx 15:1, 20-21, nos enseñan
algunas cosas interesantes acerca del culto a Dios:

- Debe involucrar a todo el pueblo de Dios.


- La adoración debe ser caracterizada por la inspiración del Espíritu Santo (“profetiza”,
v.20).
3
- La adoración debe ser fundamentada en la Palabra de Dios (“Cantad a Jehová…”,
v.21; comparar v.1).
- Se puede usar instrumentos de música (v.20b).
- Puede haber danza (v.20b); pero habría que interpretar eso en su contexto - ¿qué
clase de danza? ¿Quiénes participaban, cómo, y con qué movimientos?

La revelación de Dios en el monte Sinaí (Éx 19) marcó el inicio formal del culto a Dios. El
pueblo se preparó para un encuentro con Dios, con el propósito de adorarle. Pero primero
tuvo que haber dos o tres cosas.

- Una revelación de la ley (Éx 20). Sin obediencia no puede haber adoración. La mejor
adoración ES la obediencia.
- Una purificación del pecado (todo el sistema de sacrificio expiatorios); porque sin la
santidad no puede haber adoración.
- Un compromiso con Dios (Éx 24). Sin eso, tampoco puede haber adoración.

Una vez que todo esto se había dado, Dios reveló los detalles del tabernáculo (Éx 25).

Podemos notar algunos principios acerca del culto en el tabernáculo:

1. Se puso cierto énfasis sobre la sencillez (Éx 20:24-25). Dios tiene que ser el centro
de la atención en el culto, no la habilidad humana.
2. Dios dio las órdenes acerca de cómo adorarle; no lo dejó a la creatividad humana (Éx
25:9, 40). Él sabía el peligro de copiar las cosas del ‘mundo’ (2 Rey 16:2-4, 10-12).
3. El culto terrenal se modeló sobre el culto celestial. Todo el tabernáculo era una
suerte de réplica de las cosas celestiales (ver Heb 8:5).
4. Sólo se podía adorar a Dios previo el sacrificio de sangre, anticipando la muerte de
Cristo.
5. El culto requiere la manifestación de Dios, y de Su gloria (Éx 40:34-35).

Debemos notar ciertos ejemplos de ‘culto’ que no agradan a Dios:

- El becerro de oro (Éx 32). El pueblo se corrompió haciendo lo que ellos querían. La
impaciencia dio lugar a la idolatría; y la idolatría, a pecados sensuales.
- El pecado de Nadab y Abiú (Lev 10). Trataron de ofrecer “fuego extraño” (v.1), y
fueron consumidos.
- La rebelión de Coré (Núm 16). Eran levitas, pero no sacerdotes. Se extralimitaron.
Pagaron un precio alto (v.31-35).

El culto en el tabernáculo fue provisional; Dios tenía algo mejor para Su pueblo. Un templo,
en una ciudad céntrica, dónde Dios moraría.

6. EL CULTO EN EL TEMPLO Para establecer ese culto, dos cosas eran necesarias:
- Un rey ‘conforme al corazón de Dios’; un profeta. Alguien como Moisés, con la
autoridad de establecer un nuevo culto. Ese hombre fue David. El rey anterior (Saúl),
descuidó el tabernáculo (ver 1 Crón 13:3). Según Sal 132:1-6, David halló el
tabernáculo abandonado en un bosque (aunque parece ser una referencia a la ciudad
de Quiriat-jearim (‘la ciudad del bosque’); ver 1 Sam 7:1.
- El traslado del arca del pacto a Jerusalén (2 Sam 6:1-23)

4
David no escogió Jerusalén al azar. Dios le estaba guiando, para que se cumpla Deut 12:5-
14. Dios quería guardar a Su pueblo de la tentación de la idolatría, y de dejarse influenciar
por las cosas del mundo (ver Deut 12:2-3).

El templo fue construido en un lugar muy significativo (2 Crón 3:1). Dios le reveló a David el
diseño (1 Crón 28:11-13, 19). Salomón construyó el templo, en siete años (1 Rey 6).
Cuando lo dedicó a Dios, la gloria de Jehová se posesionó del templo (2 Crón 7:1).

El servicio en el culto se llevó a cabo, según las órdenes de la ley (dadas a Moisés), y las
instrucciones complementarias, dadas a David.

Un elemento nuevo en el culto fue la música. Aunque Dios usó a David para instituir esto,
no hay que pensar que David lo hizo simplemente porque le gustaba la música. Las
palabras, “Todas estas cosas…”, en 1 Crón 28:19, deben aplicarse al v.13, que debe incluir
a los cantores y a los músicos, mencionados en 1 Crón 25 (ver 1 Crón 28:21).

¿Qué podemos decir acerca de la música en el templo?

1. Fue algo ordenado, bajo tres líderes maduros (1 Crón 25:1).


2. El ministerio de la música debía constituir ‘profecía’ (1 Crón 25:1-3; ver Núm
11:25-29); es decir, algo inspirado por Dios.
3. El propósito de la música no era entretener sino adorar (1 Crón 25:3b).
4. Los músicos acompañaban el canto de los salmos, que eran cánticos inspirados
por Dios.

7. EL CULTO DESPUÉS DEL EXILIO

La destrucción del templo, a mano de los babilonios, marcó a Israel para siempre. En el
exilio, ya no podían cantar a Dios (Sal 137:1-4). Tampoco podían ofrecer sacrificios. Fue
durante los 70 años en el exilio que el culto en la sinagoga se originó. El cambio principal
fue que los sacrificios y la música dieron lugar al estudio de la Palabra, y a la oración.

Cuando volvieron del exilio, reconstruyeron el templo (Esdras 3-5); pero ese templo no tuvo
la gloria del original, y eso causó mucha tristeza (Esdras 3:12; Hageo 2:3). Los sacerdotes
volvieron a ofrecer los sacrificios (Esdras 3:1-5), y los músicos tocaban y cantaban (Esdras
3:10-11). Pero los judíos no pudieron ignorar una gran verdad – la gloria de Dios no volvió al
templo. El templo ya no era lo que había sido antes. Dios estaba preparando algo mucho
mejor. Un ‘templo’ con mayor gloria (Hageo 2:6-9). Esa gloria estaba vinculada con la
venida del Mesías, el Ángel de Jehová, el Mensajero del Pacto (Mal 3:1), el Deseado de las
naciones (Hag 2:7). Cuando se cumpliera eso, la adoración a Dios ya no estaría limitada a
un lugar (Juan 4:19-24).

CULTO Y ADORACIÓN EN EL NUEVO TESTAMENTO

Introducción
Aunque el Nuevo Testamento es más importante para el creyente, en cuanto a ver cómo
debemos adorar a Dios, lo interesante es que tenemos menos material que estudiar. Sin
embargo, lo poco que tenemos es de gran ayuda e importancia, para complementar lo que el
Antiguo Testamento nos enseña acerca del culto a Dios.

5
1. EL CULTO EN LA SINAGOGA

El Señor Jesús adoró al Padre en la sinagoga. Fue en la sinagoga, también, que los
discípulos de Cristo aprendieron a adorar a Dios. En el libro de los Hechos, vemos que por
algunos años, los creyentes seguían asistiendo al culto en la sinagoga. Es obvio que el culto
en la sinagoga influenció mucho el culto en la Iglesia.

En la sinagoga, el culto de los judíos seguía el siguiente esquema:

1. La Recitación del Credo (Deut 6:4-9; 11:13-21 y Núm 15:37-41).


2. La Oración. Esta estaba dividida en dos partes:
a. Alabanzas
b. Peticiones: por ayuda en entender la Ley; por la conversión y el perdón de los
pecados; por la protección y la bendición de Israel.
3. La Lectura de la Escrituras: éstas incluían una lectura del Pentateuco, una lectura de
los libros ‘proféticos’, y otra lectura de los Escritos.
4. La Predicación.
5. El Canto de los Salmos. Esto se hacía sin instrumentación.
6. La Bendición Aarónica (Núm 6:24-26).

En las sinagogas, los hombres y las mujeres eran segregados.

7. EL CULTO EN LA IGLESIA

Aunque el culto cristiano siguió muchos de los elementos del culto en la sinagoga, el ‘vino
nuevo’ del evangelio, requería de ‘odres nuevos’. Por eso hay continuidad y discontinuidad
en el culto cristiano.

Una de las primeras diferencias tuvo que ver con el lugar. En el AT, el lugar del culto era
muy importante (tabernáculo y templo); en cierta manera, eso también se dio en la sinagoga.
Pero a la luz de Juan 4:20-24, el lugar del culto cristiano vino a ser totalmente secundario.
Lo importante era el espíritu. Cada grupo de cristianos era considerado templo del Espíritu
Santo (1 Cor 6:19). Dondequiera que se reunían, allí estaba Dios presente, y se podía
adorar a Dios.
Durante los primeros años, los creyentes usaron sus casas, como lugar de culto (Hch 2:46;
12:12; Rom 16:5; 1 Cor 16:19; Col 4:15). Posteriormente, se reunían al aire libre.
Finalmente, después de la conversión de Constantino, comenzaron a usar lugares
específicos (‘templos’).

En Hch 2:42, Lucas nos ofrece un cuadro de los elementos importantes en el culto cristiano:

1. La predicación (“la doctrina de los apóstoles”).


2. La confraternidad (“la comunión unos con otros”).
3. La santa cena (“en el partimiento del pan”).
4. Las oraciones (“en las oraciones”).

A esto, debemos sumar la lectura de las Escrituras (1 Tim 4:13; Col 4:16; 1 Tes 5:27).

Una de las mayores diferencias entre el culto cristiano y el culto judío (en la sinagoga) era la
presencia y la manifestación del Espíritu Santo. Pablo habla de esto en Efe 5:18-20). El
Espíritu Santo dirigía e inspiraba el culto. Lamentablemente, cuando se dieron algunos
abusos, los apóstoles tuvieron que imponer cierto orden (ver 1 Cor 11-14, y 1 Tim 2). Sin

6
embargo, se resistieron a imponer una liturgia. Preferían un culto un poco ‘desordenado’,
antes que algo mecánico y dirigido por los hombres.

Todos podían participar en el culto, especialmente en las oraciones y en el canto –


incluyendo las mujeres. Sin embargo, la predicación estaba a cargo de los líderes varoniles
(apóstoles y ‘ancianos’); ver Hch 6:2,4; 1 Tim 2:11-12; 5:17. Se esperaba que los varones
tomaran mayor participación en las oraciones (1 Tim 2:8-9); las mujeres lo podían hacer,
siempre en cuando lo hacían con un espíritu de sometimiento (ver 1 Cor 11:5). Todos
podían ser inspirados por el Espíritu Santo, en el uso de los dones (lenguas y profecía).

Cuando se cantaba, se usaban salmos, himnos y cánticos espirituales (Col 3:16). Los
cristianos resumían algunas doctrinas en forma de cantos (Fil 2:5-11; Col 1:15-20; 1 Tim
3:16; 2 Tim 2:11-13). El canto se entendía como un “sacrificio de alabanza…fruto de labios
que confiesan su nombre” (Heb 13:15).

A lo largo de 2,000 años, el culto cristiano ha variado muchísimo, adoptando formas


culturales tomadas de todo el mundo. La naturaleza universal de la Iglesia, sumada la
presencia y obra del Espíritu Santo, permitía y justificaba eso. Sin embargo, ciertas cosas
quedan como normas universales:

- El culto es Trinitario. Se adora a Dios el Padre, por medio de Dios el Hijo, bajo la
inspiración de Dios el Espíritu Santo.
- La lectura y exposición de la Palabra de Dios son centrales.
- La congregación participa en las oraciones y en la alabanza.
- Se aplican las ordenanzas (la santa cena y el bautismo).

8. EL CULTO EN LA ETERNIDAD

El libro de Apocalipsis nos da a entender que el culto continuará por toda la eternidad, con el
énfasis sobre la alabanza y la adoración, dirigida al Padre y al Hijo, bajo la inspiración del
Espíritu Santo (Apo 4-5).

Factores Esenciales del Cuito.


1. La presencia de Dios.
2. Teocentricidad. ¿Quién ocupa el trono en el culto? –
3. Diálogo: Dios habla y el pueblo escucha y viceversa. (todo el culto es importante)
4. Debe tener su fundamento en la Palabra de Dios.
5. Debe ser dirigido por el Espíritu Santo a través de las Escrituras.
6. La preparación debe comenzar en el hogar, antes de venir al templo.
7. Debe haber orden y decoro 1 Cor. 14:40)
8. Debe existir participación y compañerismo en el ambiente.
9. Reverencia - solemnidad. ¿Qué elementos influye en esto?
- Local - Debe ofrecer lo mejor para el Señor.
- Forma de vestirse - Decoro
- Actitud reverente - Desde la llegada hasta la salida.
- Quietud durante todo el culto.
- Organización del culto.
- Puntualidad.
10. Unidad - En las diferentes y todas partes del culto,
11. Organización - Esto contribuye - ¿Es bueno organizar?

7
- Planear cuidadosa y completamente la preparación de cada detalle del culto! Es de
mucha importancia.
- Planear el programa. Ayuda a evitar que sea simplemente un programa.
- Planear todo lo que se debe decir en el culto.
- Planear todo lo que se debe hacer en el culto - pararse, sentarse, arrodillarse, etc.
(ritual)
- Planear la dirección. El director debe saber el rol que está cumpliendo, también debe
saber el papel que cada parte del culto debe cumplir.
- Planear el orden. Debe haber un desarrollo normal en cada una de las partes del
culto (llamamiento a la adoración, confesión de fe, himnos, oraciones, ofrenda, etc.).

Propósitos del Culto


1. Adorar a Dios.
- Hay que recordar siempre que al culto se vamos a dar y no a buscar, Deut. 16:16
- El culto es para Dios. No me decepcionaré si no me gustó el sermón, no he
encontrado relación deseada con los hermanos, no he sentido presencia de Dios en
él, etc.
- Estaré contento de cumplir con mi objetivo si he podido alabar y adorar a Dios con
mis cánticos, oraciones, ofrendas, etc. Esto porque: Es Dios (Rom. 1:20,21), es un
mandato (Mat,4:10: Deut. 6:13), y porque Él es digno de recibir toda la adoración (Ex.
15:11; I Cró. 16:25; Sal. 96:4; 145:3).

2. Proclamar el señorío de Cristo.


3. Testificar ante nuestros hermanos y edificarlos I Cor. 14:26. ¿Cómo los edificamos?
Participando en el culto, conversaciones, santa cena, etc.
4. Testificar ante el mundo y que sean salvos. Evangelización es el resultado del culto
cf. Sal 40:3; 98:1,2; 105:1-3.
5. Revelar a Dios, ante creyentes y el mundo Gen. 2:8; Jn. 13:35; 17:22.

ELEMENTOS DEL CULTO


1. La Música (cánticos, Himnos).
2. Las Oraciones.
3. La Lectura de la Palabra de Dios.
4. Los Anuncios
5. La Ofrenda
6. El Sermón
7. La Bendición Final.

DIRECCIÓN DE CULTO
1. Algunos comentarios preliminares
Desde que el pueblo de Israel hace su aparición como "Asamblea", se ha precisado de
líderes y responsables en la dirección del culto tributado a Dios.

Ejemplos:
1. Moisés y María dirigen las alabanzas después del cruce del mar rojo (Ex. 15:1-21).
2. En Canaán el rey David al realizar la distribución de las responsabilidades, se nota
que además de los sacerdotes, profetas, habían los que estaban encargados de la
dirección del canto I Cro. 25:1-8.
3. En el libro de los salmos se nota que los que dirigían los cultos (cánticos) eran
hombres consagrados y adiestrados. Ejm. Los salmos 139-140, se nota que están
dirigidos al músico principal o director.
4. Los directores de cultos deben estar entrenados, no se debe invitar a cualquiera para
hacerlo.
8
2. Significado de Dirección del Culto en la Iglesia
12. Dirigir un culto es presidir con humildad y autoridad a los creyentes reunidos en un
culto dedicado a Dios Rom. 12:8
13. El director del culto es aquél que guía con solemnidad e inteligencia a la iglesia en
la adoración a Dios Sal. 95:1; I Cor. 14:40.
14. Dirigir el culto es introducir a los oyentes a la misma presencia de Dios. El culto
depende de la dirección y del director.
15. Dirigir el culto es servir a Cristo y a su iglesia con los dones que él mismo nos
concedió para la edificación de su grey Le. 22:26; Ef. 4:12.

3. La Preparación del Director del Culto


Pero ¿necesita prepararse el director del culto? Por supuesto, ¡mucho cuidado! Jer. 23.20-
22. Algunas piensan que no y hacen algunas declaraciones, tales como: ¿Quién no sabe y
puede dirigir un culto?
La verdad es que el director del culto tiene que prepararse con bastante y mucho cuidado,
así como con mucha anticipación (Jer. 20:9; 23:21-22; Sal. 16:7; Col. 3:17,23; Sal. 24:3-5).
Veamos porque es importante e indispensable la preparación:

3.1. Ayuda a evitar las improvisaciones, desorden y rutina.


3.2. Lleva a cumplir las dos finalidades del culto: Acercar a la iglesia a una verdadera
adoración, alabanza y gratitud a Dios; y, a la edificación de la iglesia. De esa
forma se evita un ambiente monótono, aburrido y muerto, ¡cuidado! Lev. 10:1-2.
3.3. Resulta para bendición de la congregación Sal. 133; 134; II Tim. 2:15.
3.4. Ayuda a presentarse como ministro de Dios, con un espíritu reverente, gozoso y
lleno del Espíritu de Dios Rom. 12:11; FU. 4:4; I Ped. 5:2-3.
3.5. Ayuda a hacer uso de palabras breves y bien formuladas (no grita, no critica a los
hermanos).
3.6. Ayuda a mantener la serenidad, el buen humor, no se irrita ni menos pierde los
papeles ante las indiferencias.
3.7. La preparación anticipada debe afectar dos aspectos: Físicamente (buen ánimo,
vestimenta, ingerir alimentos en hora y forma equilibrada), y espiritualmente
(mantener una vida de comunión íntima con Dios y una buena relación con la
congregación).
3.8. De igual forma la preparación anticipada debe incluir: La selección del material,
esto de acuerdo al tema o propósito del culto; la selección del personal, de
acuerdo a los dones, habilidades, y condiciones espirituales.

Pautas Generales para la Dirección del Culto

a. La Puntualidad
1. Jamás llegue tarde al templo; es mejor antes y pasar un tiempo de oración.
2. Comience el servicio a la hora indicada, aunque haya poca gente.
3. Termine el culto a la hora indicada (salvo algunas circunstancias). Creo que hora y
media es lo prudencial.

b. Los Himnos y los Coros


1. Deben concordar con el mensaje o propósito del culto. El Espíritu Santo debe
dirigirnos en la selección de estos.
2. Es preciso en todo culto entonar himnos de adoración.
3. Hay que conocer bien los himnos y coros que se van a cantar (escogida y preparada
con anticipación y que tengan profundo contenido Bíblico/teológico.
9
4. Escoger himnos y coros conocidos, esto con la finalidad de que toda la congregación
tome parte; caso contrario hacer uso del retro-proyector.
5. Evitar demasiado movimiento (pararse, sentarse continuamente); recuerde, esto
incomoda a la congregación.
6. Se puede incluir alabanzas individuales o números especiales, pero es necesario que
sean preparados de antemano y siempre para la gloria y honra de Dios.
7. Recordar siempre el peligro muchas veces los que dirigen las alabanzas lo hacen de
una manera donde ellos disfrutan más, y se olvidan que otras personas pueden tener
reacciones diferentes.
8. Recordar también que los instrumentos son elementos auxiliares y no dominantes.
Estas no deben impedir que las letras de las canciones o las voces, sean
escuchadas.
9. Tener presente que en la congregación se trabaja con seres humanos que tienen
diversidades de: Gustos legítimos, edades, y necesidades y situaciones.

c. La Oración Pública
1. Es preciso iniciar el culto con una oración invocando, adorando, ensalzando el
nombre delSeñor Jesús e implorando la dirección del Espíritu Santo, ¡ojo! No es una
regla iniciar así, se puede hacer también por medio de un himno o una lectura de la
Palabra de Dios.
2. Después de 2 o 3 himnos es preciso orar por las necesidades de los asistentes y aún
por los que no están presentes,
3. Se debe orar también antes del sermón, la oración prepara la tierra, el sermón
siembra la semilla en la tierra preparada..

d. Lectura de las Escrituras


1. Ejemplos Le. 4:16-20; Hech. 13:14-15; Col. 4:16.
2. Recordar siempre que hay bendición para los que leen y oyen la Palabra de Dios
Apoc. 1:3
3. Leer bien y entendiendo (Neh. 8:8). Hay necesidad de aprender a leer bien la Biblia
en público.
4. El que lee las Escrituras en público, debe estudiar el pasaje Bíblico de antemano para
expresarse de una manera adecuada y así evitar errores.
5. La lectura debe ser en tono natural (leer con naturalidad, no fingir).
6. Leer pausadamente ya que se lee para edificar, leer haciendo sentir lo que Dios está
diciendo.
7. Leer considerando las sílabas de cada palabra e interpretar lo que se lee con la
entonación en cada párrafo (considerar las pausas indicadas por los signos de
puntuación).
8. No lea antifonalmente en cualquier parte de la Biblia.
9. Enseñe a leer antifonalmente a la congregación, es parte de la adoración.

e. Los Anuncios
1. Se deben hacer antes del mensaje, esto porque la congregación debe retirarse con el
efecto del mensaje y no permitir que nada ni nadie perturbe la obra del E.S. después
de la Palabra de Dios.
2. El culto no debe terminar con los anuncios.
3. Si hay anuncios deben ser cortos, claros y dignos. Hay que evitar anunciar cualquier
cosa.
4. Los anuncios deben estar seleccionados y preparados antes del culto.
5. En lo posible y preferiblemente los anuncios deben ser escritos y publicados.

10
f. La Ofrenda Voluntaria.
1. Puede ser o no parte del culto. Hacerlo antes del sermón.
2. Tener un sistema bien organizado para que los hermanos presenten sus ofrendas.
3. Hay que tener hermanos seleccionados para recibir las ofrendas.
4. El director (ministro) al anunciar que se van a presentar las ofrendas debe también
llamara los encargados a pasar al frente.
5. Mientras se entona un himno, coro o se lee un pasaje Bíblico, los encargados
iniciando por la parte de delante deben pasar en orden por la congregación. En caso
de ser dos o más deben regresar juntos al frente. No olvidar que es parte de la
adoración a Dios.
6. Una vez terminada la ofrenda, ésta debe ser presentada a Dios por medio de una
oración.
Ejemplo I Cró 29:10-19; y recién los encargados deben volver a sus respectivos asientos.

g. El Sermón o Predicación.
1. En el culto es considerado como la parte central.
2. Lo más importante en el sermón, es su preparación. Antes de presentar el mensaje, el
mensajero debe prepararse (estudio, meditación, oración, etc.).
3. El mensaje debe ser mensaje de su Señor y no mensaje propio.
4. No se debe predicar sin haber pedido la bendición sobre el sermón.
5. No se debe predicar un mensaje si el predicador mismo no lo siente. Primero el
mensaje es personal.
6. Estudie bien lo que va a decir. No se olvide, todos necesitamos prepararnos.
7. Hacer uso de una voz adecuada, esto de acuerdo al ambiente.

h. Después del Sermón


1. Concluya con una oración breve o un himno apropiado.
2. No hacer anuncios ni colectas después del sermón.
3. Los congregantes deben retirarse meditando en lo que han oído y no bajo la
impresión del anuncio, colecta u otro.
4. La terminación del culto puede o debe ser con una de las "bendiciones Bíblicas". Esto
es un medio de la gracia a todos y de esta forma la gente se despide con la misma
Palabra de Dios en sus corazones. Algunas bendiciones que se puede usar son: II
Cor. 13:11,14; Heb.13:20,21,25; I Ped. 5:10,11; Judas 24,25.
5. Procurar que todos se despidan dándose la mano y deseándose la paz del Señor. Y
¿por qué no darse un abrazo demostrando nuestra comunión unos con otros?

E. Algunas Recomendaciones
1. Prepárese en base a la oración y de antemano (no al champazo)
2. Dirija siempre mirando a la congregación.
3. Hable con voz clara y sin miedo.
4. Evite la nerviosidad. No juegue con las manos y los pies. Busque una manera de
disimularlos. Debe pararse firme.
5. No use prendas o ropa que distraiga la atención de los asistentes. Vístase
apropiadamente.
6. Es mejor escribir todo el programa, porque se nos puede olvidar algo.
7. Recuerde, usted es el director. Ejecute lo que ha decidido. No se deje manejar por
otro, sino dependa del Espíritu Santo.
8. Ensaye los cánticos de antemano (nota, melodía, ritmo).
9. Utilice siempre las manos al hablar y hacer cantar.
10. Antes de dar inicio la lectura Bíblica cerciórese que todos hayan encontrado el pasaje
a leerse.

11
11. Repita el texto o pasaje bíblico unas tres veces por lo menos, mejor sería hasta que
todos hayan encontrado el pasaje a leerse.
12. No acostumbre que la congregación se levante durante el culto como en un teatro,
sino con reverencia.
13. Procure que la congregación guarde el orden necesario durante el desarrollo del
culto.
14. Procure guardar variedad (es lícita) en el orden del culto.
15. Procure evitar cuanto le sea posible dar avisos en los cultos.
16. No castigue a la congregación poniéndola de pie por cualquier cosa y en forma larga.
17. Organice bien (con extremo cuidado) todas las partes del culto.
18. Empiece y termine el culto con la Palabra de Dios.
19. Como director del culto, sepa lo que es un culto y guarde su autoridad.
20. Empiece y termine siempre a tiempo el culto.
21. Asegúrese que estén presentes todos los participantes en la dirección del culto.

PROGRAMA MODELO

INGREDIENTES MATERIALES PARTICIPANTES

Apertura Bienvenida, lectura de la Bíblica u oración.


Alabanza Elegir las alabanzas Director de Culto
Lectura Bíblica Pasaje Bíblico elegido
Alabanzas e himnos Elegir las alabanzas e himnos
Oración pública Tener en cuenta motivos específicos Participantes
Cánticos preparados Sólo, dúos, tríos, etc.
Testimonio Victoria sobre una tentación
Anuncios breves Sobre lo que se hará
Ofrenda En alfolíes Los diáconos
Himno De acuerdo al sermón
Mensaje Título o propósito del sermón
Acción de gracias Por el culto, participantes, mensaje, etc.
Despedida Coro, himno, bendición, etc.

12