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2.

1 Cultura emprendedora
En esta primera parte nos introducimos en el concepto de emprendimiento como una nueva
forma de mirar el entorno económico y social, contextualizamos las claves que sustentan la
visión de las personas emprendedoras.

Sobre el concepto de “cultura Emprendedora”, nos preguntamos y tratamos de responder:


¿Cuáles son las claves de la cultura emprendedora y las capacidades de las personas
emprendedoras?

Para ello debemos tener en cuenta que:

• Formarse como emprendedor es similar a hacerlo en cualquier otro ámbito


(desarrollo de sentido y criterio).
• El emprendimiento es una manera de hacer, que se puede entrenar y aprender.
• El emprendedor es aquél que cambia el contexto en el que viven sus clientes y el
propio

¿Por qué una cultura emprendedora en la educación técnico


profesional?
La Educación Técnico Profesional brinda una formación orientada a la apropiación por
parte de los estudiantes de los conocimientos, habilidades, actitudes, valores culturales y
éticos correspondientes a un perfil profesional, y el dominio de técnicas apropiadas que
permiten la inserción en un sector profesional específico. Además, facilita el proceso de la
incorporación de la juventud al mundo del trabajo y la formación continua de los adultos a
lo largo de su vida activa.

El emprendedorismo, desde la pedagogía emprendedora, se fundamenta como campo de


formación general en el estudiante en la conformación de un valor agregado para su
proyecto de vida, entendiendo al emprendedor como un agente transformador, en contacto
con la sensibilidad histórica de los espacios sociales y sus prácticas, generando jóvenes
independientes, innovadores, creativos, emprendedores y auto motivados.

Material de lectura
Lo invitamos a ampliar el tema con la lectura del archivo:

• ANEXO_Cultura Emprendedora.
Para seguir pensando:

Reflexión sobre el desarrollo de capacidades emprendedoras:

Teniendo en cuenta los elementos conceptuales que se desarrollan y las actividades que
predominan en sus escuelas: ¿Cómo contribuyen desde las especialidades que se ofrecen en
su institución al desarrollo de capacidades emprendedoras?

Comenzamos a pensar en la práctica situada:

Les proponemos diseñar una matriz para sistematizar las opiniones de sus alumnos sobre
las necesidades y oportunidades del entorno. Este diseño será insumo para el el desarrollo
de la práctica situada.

2.2 Capacidad emprendedora


Capacidad Emprendedora ¿Por qué emprender?
La actitud emprendedora no se manifiesta solamente en la creación e impulso de nuevas
empresas, sino que también se desarrolla en muchos otros aspectos de la vida. Por ejemplo,
los trabajadores y empleados pueden ser excelentes emprendedores en sus puestos de
trabajo generando nuevos modelos y formas de producción, es decir, proponiendo ideas
creativas que enriquecen sus trabajos y mejoran la productividad de las empresas donde se
desempeñan.

El concepto de Capacidad Emprendedora abarca una concepción más amplia, va desde


proyectos individuales, relacionados incluso con el propio plan de vida, o en un sentido más
amplio, abarca propuestas que conciernen a la creación de organizaciones,
perfeccionamiento o cambio de identidad de una organización ya existente. Es así como los
proyectos que se pueden emprender pueden ser individuales o colectivos.

La capacidad emprendedora, generalmente se manifiesta mediante la concepción de un


proyecto que contenga elementos innovadores y el grado en que se logra materializarlo, es
decir, de transformar, cambiar de forma, de idea a realidades en un plazo y con recursos
definidos…: es construir un nuevo camino, no avanzar en la trayectoria que otros han
delineado, sino generando una nueva e interesante opción de ocupación a nivel personal,
familiar, social y del país.
Competencias emprendedoras
La bibliografía actual a veces es abrumadora…pero ¿de qué hablamos, cuando hablamos de
competencias? ¿Y de capacidades?

La noción de competencia laboral implica, el potencial de cada individuo para combinar y


movilizar un conjunto de recursos pertinentes (conocimientos, habilidades, cualidades,
recursos emocionales, cultura, redes de recursos) para realizar en un contexto particular
actividades laborales con la finalidad de producir determinados resultados (servicios,
productos) respondiendo a ciertos criterios de calidad y satisfacción para un cliente o
destinatario.

Entonces podemos decir que son:

Un conjunto de saberes que se ponen en juego para resolver situaciones


concretas de trabajo”, “las capacidades que posee un individuo para
ejercer concretamente una actividad profesional poniendo en práctica
sus conocimientos, su saber hacer y sus cualidades personales”, “la
capacidad para desempeñar roles en puestos de trabajo concretos, con
el nivel que se exige en el empleo

La relación entre competencia laboral y educación


A partir de lo analizado en el apartado anterior, es posible comprender que -para el ámbito
de la educación- la introducción de la noción de competencia en el campo del trabajo
implica por lo menos, una serie de desafíos y un conjunto de profundos debates en lo que se
refiere a los contenidos de la enseñanza, a la modalidad de aprendizaje y también en cuanto
a las características de la evaluación. El concepto de competencia ingresa en las agendas
públicas de educación y trabajo de América Latina en el marco de las reformas de los 90’
adoptando, según el caso, diversas denominaciones.1 Para los sistemas formativos, esto
implicó una múltiple transformación.2 Cada administración educativa y de trabajo ha
definido el concepto con sus particularidades, pero es en el año 2005 cuando en el seno de
OIT se acuerda una nueva recomendación (R195 OIT), en la cual se define que el término
competencia “abarca los conocimientos, aptitudes profesionales y el saber hacer que se
dominan y aplican en contextos específicos”3

Competencias emprendedoras

Emprender requiere una personalidad compuesta por características especiales, además,


distintos aspectos culturales, tales como la valoración social del emprendedor, las actitudes
frente al riesgo de fracasar y la presencia de modelos empresariales ejemplares, constituyen
factores que inciden sobre la formación de vocaciones para emprender. También, el sistema
educativo puede tener un papel positivo en la creación de una cultura emprendedora.
Cuando analizamos las competencias básicas, aquellas capacidades que las personas
deberían desarrollar tanto para su realización personal como para desempeñarse como
ciudadanos activos, podemos considerar que el “aprender a aprender”4 es una competencia
básica que implica la posibilidad de:

• Aprender, asumir y dirigir el propio aprendizaje a lo largo de la vida.


• Desenvolverse en la incertidumbre aplicando la lógica del conocimiento racional.
• Admitir la diversidad de respuestas posibles ante un mismo problema y encontrar
motivación para buscarlas desde distintos enfoques metodológicos.

Si analizamos las actuaciones relativas a “aprender para emprender” como competencia


básica podemos hacer referencia:

o Capacidad de transformar las ideas en actos.


o Habilidades para proponerse objetivos, planificar y gestionar proyectos con
el fin de conseguir lo previsto.
o Elaborar nuevas ideas o buscar soluciones y llevarlas a la práctica.
o Tener una visión estratégica de los problemas que ayude a marcar y cumplir
los fines previstos y a estar motivado para lograr el éxito deseable5

Otra forma de analizar las competencias relativas a la iniciativa se ha conformado de


acuerdo con los cuatro grupos de competencias específicas:

• Lectura de las demandas sociales y laborales.


• Información, comunicación y redes sociales.
• Formas de trabajo y de inserción social.
Competencias Cognitivas
• Educación y empleo.
• Competencias específicas.

• Motivación, creatividad, innovación.


• Autonomía e iniciativa.
• Confianza y autorregulación.
Competencias Personales
• Perseverancia y compromiso.
• Asunción de riesgos y competitividad.

• Capacidad para liderar y comunicar.


Competencias Sociales • Espíritu de equipo y cooperación.

• Empatía
Competencias Directivas • Planificación y organización y toma de decisiones
La competencia de aprender a emprender.

La preocupación por la educación en iniciativa emprendedora no es reciente, se ha


abordado desde entornos diferentes: educación y empresa. Por ello es necesario diferenciar
dos conceptos interrelacionados pero diferentes: iniciativa empresarial e iniciativa
emprendedora.

Cada día toda persona ha de abordar proyectos vitales de distinta índole, genera distintas
posibilidades para la resolución de problemas, toma decisiones, trabaja con otros, planifica,
genera ideas, valora los resultados.

El concepto de iniciativa emprendedora en el entorno educativo hace referencia al


desarrollo de cualidades personales como creatividad, disposición a la innovación,
autoconfianza, motivación de logro, liderazgo y resistencia al fracaso, entre otras.

La iniciativa empresarial se vincula de manera directa a la disposición para generar


autoempleo utilizando todas las cualidades anteriores.

El modelo de enseñanza por competencias permite el entrenamiento de las habilidades


emprendedoras de manera interdisciplinar, globalizada y sistemática.

La competencia de emprender: en los documentos marco sobre competencias, se


encuentran varias definiciones, teniendo en cuenta que en lugar de educar una serie de
habilidades definidas de manera concreta, se requieren competencias más complejas, que
cubren el conocimiento, las habilidades, las actitudes y los valores. 6

En síntesis, la autonomía y la iniciativa personal deben de ser capaces de imaginar,


emprender, desarrollar y evaluar acciones o proyectos individuales o colectivos con
creatividad, confianza, responsabilidad y sentido crítico.

Los programas que se desarrollan para el fomento de la iniciativa emprendedora son muy
diversos, e intentan integrar en la descripción de la competencia de aprender a emprender
los conceptos de iniciativa emprendedora y empresarial, llegando así a desglosar la
competencia en cuatro indicadores: A. Autonomía personal, B. Liderazgo, C. Innovación,
D. Habilidades empresariales
De esta manera la competencia queda diseñada del siguiente modo:

Aprender a Emprender
A. Autonomía personal B. Liderazgo
• Desarrollar la autoestima y la
confianza básica • Manejar las habilidades de
• Potenciar la motivación de logro y el comunicación y negociación
espíritu de superación • Promover y dirigir el trabajo en
• Ser responsable y asumir las equipo
consecuencias de sus propias • Asumir riesgos
acciones • Mostrar energía y entusiasmo
• Gestionar de forma eficaz el trabajo • Influir positivamente en los demás y
• Tomar decisiones y resolver generar implicación
problemas

C. Innovación D. Habilidades empresariales


• Iniciar acciones nuevas a partir de • Definir el objeto de negocio y la
conocimientos previos estrategia competitiva
• Ser creativo en ideas y procesos y • Gestionar los aspectos económico
acciones financieros
• Generar cambio y abrir perspectivas • Gestionar los recursos humanos
• Planificar y llevar a cabo proyectos • Desarrollar los procesos vinculados
• Trabajar la visión de futuro a la actividad
• Utilizar las estrategias de marketing
y comunicación empresarial
• Actuar con responsabilidad social y
sentido ético

Material de lectura
Indicadores y descriptores

En el siguiente Anexo se descompone la competencia “aprender a emprender” en


indicadores y descriptores, con ejemplos de conductas y desempeños observables,
asociados a cada descriptor:

• Anexo_Indicadores y descriptores.

Video
“Las competencias básicas en educación: el desarrollo de la iniciativa y el
emprendimiento”. 26 enero 2012, subido por Organización de Estados Iberoamericanos,
OEI. Disponible en:https://www.youtube.com/watch?v=AXVfXENULv4
Referencias Bibliográficas

Briasco, I. (2010). “Implementación de sistemas de competencias para la acción y lecciones


aprendidas”. Boletín Nº 5, Junio 2010. OEI-IDIE: Alfabetización y educación permanente.

Edgar Morin. (1999) “Los siete saberes necesarios para la educación del futuro”.

Marina, J.A. “La competencia de emprender”. Revista de Educación, 351, enero-abril 2010,
pp. 49-71 European Commision. Proyecto Tuning. Educational Structures in Europe
(http://tuning.unideusto.org) Eurydice (2002). “Competencias clave. Un concepto en
expansión dentro de la educación general obligatoria”. (http://www.eurydice.org/) OCDE -
Proyecto DeSeCo: Definition and Selection of Key Competences

Ejemplos extraídos de: Espinoza, N. (2010). “Manual para la educación emprendedora.


Guía para instructores/as”. OEI. Panamá.

Educación Basada en Competencias (EBC), Educación Basada en Normas de


Competencias (EBNC), o Formación Basada en Competencias (FBC).

1
Tales como: Educación Basada en Competencias (EBC), Educación Basada en Normas de
Competencias (EBNC), o Formación Basada en Competencias (FBC).
2
Briasco, I. (2010). “Implementación de sistemas de competencias para la acción y lecciones
aprendidas”. Boletín Nº 5, Junio 2010. OEI-IDIE: Alfabetización y educación permanente.
3
Idem.
4
Edgar Morin. (1999) “Los siete saberes necesarios para la educación del futuro”.
5
Ejemplos extraídos de: Espinoza, N. (2010). “Manual para la educación emprendedora. Guía para
instructores/as”. OEI. Panamá
6
Marina, J.A. “La competencia de emprender”. Revista de Educación, 351, enero-abril 2010, pp. 49-71
European Commision. Proyecto Tuning. Educational Structures in Europe (http://tuning.unideusto.org)
Eurydice (2002). “Competencias clave. Un concepto en expansión dentro de la educación general
obligatoria”. (http://www.eurydice.org/)
OCDE - Proyecto DeSeCo: Definition and Selection of Key Competences