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Introducción

Realidad Problemática

1. Antecedentes problemáticos:

Las categorías surgen en el curso del conocimiento de la transformación


practica de la naturaleza sirviéndoles de instrumento a la actividad
cognoscitiva del ser Humano (Hombre o Mujer).

Tal actividad de darle al hombre o la mujer conocimiento de la naturaleza


que les permita transformarla prácticamente sometiendo sus fuerzas a las
constituye el desarrollo y avance tanto de las ciencias como de la
tecnología y la cultura.

La percepción sensible constituye una premisa importante del verdadero


conocimiento científico, aunque por sí solo no constituye la captación
profunda de la realidad.

El conocimiento sensible nos proporciona importantes datos acerca de la


realidad, pero todos estos datos no van, sin embargo, más allá de los
aspectos y nexos superficiales, externos de la naturaleza.

"En la imagen sensible de los objetos se hallan indisolublemente unidos,


lo esencial y lo inesencial, lo general y lo singular".

Adolfo Sánchez Vásquez

Pero en la tarea del conocimiento científico consiste precisamente en


conocer los fenómenos de la naturaleza y de la sociedad como
fenómenos necesarios sujetos a leyes, sin los cuales no sería posible
actuar exitosamente sobre la fuerza de la naturaleza.

El conocimiento sensible, como medio de percibir de manera directa los


objetos y fenómenos a través de las ventanas por donde penetran las
características de la realidad (los sentidos), al cerebro, son fundamentales
para descubrir tras lo extremo y lo causa, lo esencial y necesario, hay que
proseguir el proceso del superior del conocimiento es la abstracción y la
generalización cuyo instrumento es el pensamiento teórico.

"Gracias a la actividad abstrayente y generalizadora del cerebro humano


se descubren las leyes por las que se rige el mundo objetivo y se captan
los nexos y relaciones internas esenciales que existen entre las cosas."
Adolfo Sánchez Vásquez

La generalización teórico-ideal en el proceso cognoscitivo es de una es de


una importancia primordial, poniéndose de manifiesto en la lucha radical
que mantienen los filósofos idealistas en contra de esas dos categorías
(abstracción y generalización científica).

"La Necesidad de elevarse de lo singular a lo universal está determinado


por el hecho del estudio de lo singular, es decir, el estudio de un objeto o
fenómeno aislado no da, ni puede darnos, el conocimiento de la esencia
de las leyes del mundo objetivo. En la realidad misma no existen objetos
aislados los unos de los otros".
Sánchez Vásquez y Wenceslao

Los resultados de la generalización se fijan, hallan su expresión las


categorías, los conceptos, leyes y juicios en este sentido tomando el
ejemplo del concepto hombre, expresa los resultados de la generalización
de lo que es característico y propio de todos los hombres, lo mismo ocurre
con los demás conceptos generales o universales.

Las categorías son entonces, el resultado de la actividad abstrayente y


generalizadora del hombre, el resultado de la trayectoria del pensamiento
que va de lo concreto a lo abstracto.

Las categorías y los conceptos constituyen unidades (conjuntos) del


conocimiento, dado que en ellos y por medio de ellos se manifiestan los
rasgos, propiedades y aspectos más importantes y esenciales de los
objetos y fenómenos.

Conceptos y categorías el conocimiento descubre las interconexiones


internas, la unidad y las relaciones esenciales que median entre los
fenómenos del mundo de la realidad. Formándose la imagen de las cosas
en la mente del hombre.

"En los conceptos y categorías formuladas por la ciencia, se expresan, el


grado y profundidad con que el pensamiento humano se asimila el mundo
objetivo, el grado de asimilación que se va alcanzando en cada fase
histórica del desarrollo social".
Sánchez Vásquez y Wenceslao

2. Enunciados del problema:

 ¿Qué son los conceptos científicos?


 ¿A que nos referimos con supuestos?
 ¿Cómo se clasifican los conceptos?
 ¿Qué son las categorías filosóficas?
 ¿Cuáles son los antecedentes históricos de éstas?
 ¿Cómo se clasifican las categorías filosóficas?
 ¿Cómo surge la definición de materia y energía?
 ¿A que nos referimos cuando hablamos de contenido y forma?
 ¿Cómo se define esencia y fenómeno?
 ¿Cuál es la relación que existe entre esencia y fenómeno?
 ¿Qué es la causa y el efecto?
 ¿Cuáles son las características que presenta la relación causal?
 ¿Existe objetividad en las relaciones causales?
 ¿Las relaciones causales son diversas?
 ¿Cómo se define la necesidad y casualidad?
 ¿La ciencia debe orientarse ante la necesidad y casualidad?
 ¿A que nos referimos cuando hablamos de posibilidad y realidad?
 Para la realización de la posibilidad ¿existen condiciones
establecidas?
Argumentación

Capítulo I:

Los conceptos científicos

I.¿Qué es concepto?

En su libro “Lógica”, Miaja de la Peña define al concepto como la forma


del pensamiento que refleja las características esenciales de los objetos;
en otras palabras, concepto es al conjunto de notas esenciales captadas
por la mente.

II.Definición de Concepto científico.

Según Mario Bunge, el concepto científico es la unidad del pensamiento


y, al igual que los conocimientos ordinarios, se originan tras el contacto
con un objeto y la aprehensión del mismo, con los requisitos de exactitud
y rigurosidad que demanda la ciencia, además, también está relacionado
con otros conceptos de manera que se apoyan uno en el otro y pueden
ser buscados mediante el análisis de las expresiones lingüísticas del
conocimiento.

El conocimiento científico es netamente conceptual ya que consta de


sistemas de conceptos interrelacionados. Así mismo, la investigación
científica es una excelente herramienta para la manipulación de los
conceptos y al mismo tiempo el mejor camino para llegar a ellos.

III.Formulación.

El concepto científico es la síntesis de los conocimientos adquiridos


acerca de un proceso, sus propiedades y las relaciones entre ellos. El
concepto se establece por la reconstrucción racional de los datos
conocidos, que son ordenados, organizados y constituidos en una
representación unitaria. Todo concepto pasa por un proceso de
desarrollo: empieza de manera imprecisa, mal acotada, pero,
posteriormente, se va acomodando, ajustando y refinando para estar más
acorde con la realidad, de manera que así se puede tener un mejor
entendimiento de la realidad y además se puede ir enriqueciendo cada
concepto al aparecer nuevos aspectos; y para asegurar su objetividad, se
debe contrastar con la realidad en cada etapa de su desarrollo.

Para la formación de un concepto es necesaria la abstracción de los


procesos, que no es otra cosa sino considerar solo un aspecto de la
existencia, resaltándolo de la realidad, mecanismo que se basa en la
propiedad de divisibilidad y aislamiento del universo y sus partes. Así, tras
observaciones sucesivas de los procesos, sus propiedades y sus
relaciones, es que, de un grupo de procesos, se puede destacar un
conjunto de propiedades y fundirlas en una unidad general del concepto.
Entonces el concepto es una cristalización del conocimiento, en el cual se
unen las propiedades comunes de un grupo de procesos. Como ya se ha
dicho, dicho concepto será objetivo en la medida que se ajuste con la
realidad y sea contrastable con la experiencia.

Los conceptos científicos se forman en el curso de la evolución histórica


del conocimiento, por lo cual no son productos de la creación ni de la
imaginación humana, y su validez puede ser comprobada en la
experiencia por cualquier persona.

Cuando se descubre un nuevo conocimiento este pasa por un proceso de


tres etapas: la primera, la abstracción, es aquella en que el proceso es
abstraído de la realidad junto con sus cualidades fundamentales,
discriminando las menos elementales. La segunda, la formulación, es
aquella en que el concepto es estructurado racionalmente vinculando las
propiedades fundamentales. La tercera y última, la comprobación, que
consiste en establecer si el concepto formulado se ajusta a la realidad.
IV.Supuestos

José A. Diez y Carlos U. Moulines, en su libro “Fundamentos de Filosofía


de la Ciencia”, proponen una serie de supuestos a modo de "hipótesis de
trabajo", de los que partimos para nuestra tarea de analizar los diversos
tipos de conceptos científicos. Las únicas posiciones filosóficas que se
rechazan explícitamente son a) un nominalismo extremo según el cual
sencillamente no existen los conceptos o éstos no son sino expresiones
verbales de los seres humanos, y b) la idea de que hay conocimiento "no
conceptual"; esta última posición, incluso si fuese defendible de algún tipo
de conocimiento, es claramente inadmisible en relación con el
conocimiento científico.

a) Primer Supuesto:

Los conceptos son entidades, en principio identificables, a las que tienen


acceso los seres humanos en tanto sujetos epistémicos y que les permiten
a éstos conocer el mundo real y orientarse en él. La presencia de
conceptos es condición necesaria de todo conocimiento, y en especial del
conocimiento científico. Un sistema conceptual es uno de los dos
constituyentes esenciales de todo sujeto epistémico, y muy en especial del
sujeto de conocimiento científico (el otro es un sistema de órganos o
instrumentos sensoriales que canalizan la experiencia).

No podemos decir qué son exactamente los conceptos entendidos como


entidades, pero sí podemos decir que partimos del supuesto de que no
son objetos empíricos, como los objetos físicos o los fenómenos
psíquicos. Así mismo afirmamos que los conceptos no son entidades
localizadas espaciotemporalmente como lo son los objetos físicos, ni
tampoco acotadas temporalmente como lo son las entidades del mundo
psíquico. En este sentido, podemos decir que los conceptos son entidades
abstractas.
b) Segundo Supuesto:

Los sujetos epistémicos contraponemos en cierto modo un sistema de


conceptos al "mundo real" que es su objeto.

Aunque por "mundo real" no ha de entenderse necesariamente sólo la


totalidad de los objetos físicos ni mucho menos sólo la totalidad de los
objetos detectables por nuestros sentidos, sino que esto también
dependerá de convicciones ontológicas. Si creemos que los puntos
espaciales son reales, entonces el mundo real constará no sólo de cosas
tales como astros, gatos y moléculas, sino también de puntos espaciales;
si creemos que los números son reales, entonces contendrá también
números; si creemos que las formas geométricas, las estructuras
formales, las propiedades de los objetos físicos y las relaciones entre ellos
son reales, entonces el mundo real también contendrá todas estas cosas,
y así sucesivamente. Lo importante en este aspecto es que, sean cuales
sean los objetos reales, si logramos conocerlos y reconocerlos es gracias,
entre otras cosas, a los conceptos de que disponemos. Los conceptos nos
permiten identificar, diferenciar, comparar, etc., los objetos de los que
consta el mundo real. Ello ocurre fundamentalmente a través de una
operación intelectual que llamamos subsunción. Por ella, diversos
objetos quedan subsumidos bajo un mismo concepto; un concepto
subsume uno o varios objetos (en general muchos).

Todo objeto cae bajo algún concepto. Incluso si admitimos la posibilidad


de objetos por principio inaccesibles al sujeto epistémico y que por tanto
no caen bajo ningún concepto usual, ellos serán subsumibles bajo el
concepto objeto inaccesible al conocimiento humano. En cambio, hay
muchos conceptos bien constituidos bajo los cuales es dudoso o
probablemente falso que caiga algún objeto.

Por ejemplo, el concepto “habitante del sol” tiene perfecto sentido pero no
subsume ningún objeto. A estos conceptos que no se aplican a ningún
objeto se les suele denominar `conceptos vacíos'.

Desde un punto de vista científico, en cualquier caso, los conceptos que


interesan son aquellos que se usan con la pretensión de subsumir objetos
realmente existentes. Por tanto, supondremos que los conceptos
científicos son conceptos (pretendidamente) no vacíos.

Esquemáticamente podemos representar la correlación entre los dos


"mundos", el real y el conceptual, como se muestra en la siguiente figura:

c) Tercer Supuesto:

Los conceptos no deben identificarse con palabras o en general


expresiones de un lenguaje dado, las cuales son, a fin de cuentas,
entidades físicas. Sin embargo, también debemos de advertir que existe
una íntima conexión entre un sistema de conceptos y un sistema
lingüístico, entre conceptos y palabras. La relación que existe entre ambos
tipos de entidades es una relación semánticamente muy importante: la
expresión. Las palabras, o en general los términos de un lenguaje,
expresan conceptos. Y como no tenemos un acceso sensorial directo a
los conceptos, pero sí a las palabras, es por ello que el análisis lingüístico
a fin de cuentas sí puede resultar relevante para el análisis conceptual, en
el sentido de que nos puede dar indicaciones acerca de la estructura
conceptual subyacente al lenguaje. Las palabras nos remiten a los
conceptos, nos permiten apresarlos y comunicarlos en la mayoría de los
casos, aunque quizá no en todos, pues debemos admitir la posibilidad de
conceptos inexpresables (o no bien expresables) mediante el repertorio de
palabras existente en una lengua dada.

Así mismo podemos notar que no todos los componentes de una lengua
dada son aptos para expresar conceptos. Por ejemplo, es muy dudoso
que lo sean la mayoría de los llamados "términos sincategoremáticos"
(artículos, preposiciones, etc.). También puede ocurrir que, aun cuando
dos o más palabras expresen conceptos, su combinación (aunque sea
gramaticalmente correcta) no exprese ningún concepto. Así, las palabras
castellanas `redondo' y `triángulo' expresan ciertamente cada una un
concepto, pero su combinación gramaticalmente correcta `triángulo
redondo' seguramente no expresa ninguno (de expresarlo sería un
concepto necesariamente vacío).

En el contexto de los lenguajes científicos, que es el que a nosotros nos


interesa aquí, podemos partir de la observación de que prácticamente
todos los términos categoremáticos introducidos expresan un concepto. Y
estos términos tienen casi unánimemente una determinada forma lógica:
son predicados.

d) Cuarto Supuesto:

En los lenguajes científicos, los términos que expresan conceptos tienen


(casi) siempre la forma lógica de predicados n-ádicos, con n >= 1. Es
decir, en un contexto científico las expresiones que más interesan son las
predicativas; ya que podemos utilizar todo el arsenal simbólico de la lógica
de predicados para formalizar las conexiones entre conceptos en nuestro
sistema conceptual.

Por ejemplo, la relación entre humano y mortal quedara fijada en la


formula predicativa

∀x (Hx → Mx)

Donde ‘H’ es la abreviación del predicado ‘es humano’ y ‘M’ la de ‘es


mortal’.

e) Quinto Supuesto:

Existen conjuntos (en el sentido de la teoría estándar de conjuntos) y la


extensión de un concepto cualquiera es un conjunto en ese sentido, el
conjunto de los objetos que caen bajo él. Por supuesto, no todo conjunto
es la extensión de un concepto; por ejemplo, el conjunto formado por
Marilyn Monroe, el número 3 y el planeta Neptuno no es la extensión de
ningún concepto, aunque, desde el punto de vista de la teoría de
conjuntos, es un conjunto tan bien formado como cualquier otro.

Cuando disponemos de conjuntos que sí son extensiones de conceptos


dados, les podemos aplicar a ellos los principios y las operaciones de la
teoría de conjuntos, y establecer o revelar así indirectamente
determinadas conexiones entre los conceptos que tienen tales
extensiones.

Ahora bien, no siempre es adecuado sustituir la consideración directa de


los conceptos por la consideración sobre sus extensiones. Los contextos o
formas de discurso en los que no es legítima la sustitución de las
relaciones entre extensiones por las relaciones entre los correspondientes
conceptos, son los denominados contextos o discursos intencionales, por
oposición a los contextos extensionales, en los que sí vale tal sustitución;
así, típicamente los contextos que incluyen operadores epistémicos (como
`creer') o modales (como 'posible' o `necesario') son intencionales.

Por tanto, adoptaremos una perspectiva puramente extensionalista, es


decir, consideraremos siempre legítimo sustituir los conceptos por sus
extensiones, con lo cual tendremos siempre a nuestra disposición todo el
instrumental de la teoría de conjuntos para llevar a cabo un análisis
conceptual lo más sistemático y preciso posible.

Desde este punto de vista denominaremos `representación' a la relación


que se da entre un conjunto y el concepto del cual es extensión.

La siguiente figura se recoge el hecho de que diferentes conjuntos pueden


representar un mismo concepto. Por otro lado, en tanto que objetos del
mundo real, los conjuntos pueden a su vez ser subsumidos conjunto finito,
conjunto con más de por otros conceptos, por ejemplo conceptos como
ocho elementos, conjunto infinito, etc. No incluimos este hecho en el
gráfico para no dificultar la visualización de los otros hechos que ahora
queremos destacar.
V.Clasificación.

José A. Diez y Carlos U. Moulines, nos proponen la siguiente


clasificación:

a. Conceptos Clasificatorios.

Los conceptos clasificatorios son los usados más comúnmente en la vida


cotidiana. Son los primeros que se aprenden. La gran mayoría de
conceptos que emplea un niño son herramientas para subsumir los
objetos que lo rodean de acuerdo a ciertos criterios vagamente
especificados, generalmente basados en ejemplos y relaciones de
analogía.

Así es como el niño aprende a usar conceptos clasificatorios de color


(rojo, azul, etc.), conceptos clasificatorios de forma (redondo, cuadrado,
etc.), conceptos clasificatorios de temperatura (caliente, tibio, frío), de
animales y plantas (perro, águila, pájaro, árbol), de sustancias (oro,
agua), de objetos de uso (mesa, plato, martillo) y muchos otros. Este
enorme acervo de conceptos sigue siendo usado por el adulto en las
situaciones normales de su vida cotidiana, y sólo es en contextos
especiales, particularmente los científicos, cuando se nota la insuficiencia
de los conceptos clasificatorios y hay que pasar a otro tipo de conceptos.
Clasificar es la manera más simple y directa de subsumir múltiples y
diversos objetos bajo un mismo concepto y aprehender rasgos
interesantes del mundo que nos rodea, y en una amplia variedad de
situaciones nos basta con ello para dar cuenta de las cosas y transmitir
información.

Dado que fijar una partición sobre un dominio es lo mismo que determinar
cierta relación de equivalencia que "induzca" la partición, en vez de
proceder directamente a definir cada una de las clases que
supuestamente van a constituir la clasificación, en muchos casos lo más
expedito y controlable es determinar primero en general una relación
empírica (atendiendo a criterios empíricamente controlables y
sistemáticos) entre los objetos del dominio que queremos clasificar, de la
cual suponemos o comprobamos que es una relación de equivalencia. Si
logramos identificar una relación con tales características, ya habremos
dado el paso esencial, puesto que una relación así nos inducirá
automáticamente una partición perfecta sobre el dominio estudiado. Y,
además, no sólo obtendremos la partición deseada, sino que ésta habrá
sido establecida a través de un criterio sistemático, universal, que es el
determinado por las condiciones empíricas expresadas por la misma
relación de equivalencia.

b. Conceptos Comparativos.

Desde un punto de vista metodológico, los conceptos comparativos o


topológicos constituyen una categoría intermedia entre los conceptos
clasificatorios y los métricos o cuantitativos. Históricamente, ha ocurrido
con frecuencia que los conceptos comparativos han sido la antesala de los
conceptos cuantitativos que se han introducido posteriormente. Ello
sugiere que, cuando una rama de la ciencia aún no ha alcanzado una fase
de su desarrollo que le permita la introducción sistemática y adecuada de
conceptos métricos, no por ello hay que creer que está limitada al uso de
conceptos clasificatorios, sino que posiblemente se halle en capacidad de
hacer uso de conceptos comparativos. Los conceptos comparativos, si se
definen adecuadamente, son mucho más potentes que los conceptos
clasificatorios que les corresponden, puesto que no sólo nos permiten
clasificar un dominio dado, sino que además permiten ordenarlo.

Desde un punto de vista lógico, los conceptos comparativos son de


carácter relacional; o, dicho más rigurosamente, los términos que
expresan conceptos comparativos están constituidos lógicamente
hablando por dos predicados diádicos estrechamente interconectados:
uno “K” que denota una relación de coincidencia o equivalencia y otro
“P” que denota una relación de precedencia. Ambas relaciones deben
estar definidas, naturalmente, sobre el mismo dominio de objetos
empíricos. La primera relación es la que nos permite clasificar ese dominio
y la segunda (junto con la primera) ordenarlo.

o La idea es “xKy” que significa "x es tan... como y" o "x es equivalente
en... a y".

Ejm: ‘x es tan duro como y’ o ‘x es equivalente en dureza a y’.

o La otra idea seria “xPy” que significa "x es más... que y" o "x precede
en... a y".

Ejm: ‘x es más duro que y’ o ‘x precede en dureza a y’.

Hemos indicado ya que todo concepto comparativo, a través de la relación


P de precedencia, implica un ordenamiento de los objetos del dominio
considerado de "más a menos" (o de "menos a más", según se quiera
considerar), además de la clasificación de dichos objetos en clases de
objetos coincidentes. Este ordenamiento de los objetos se expresa en
ocasiones mediante números, la cual se llama una "escala ordinal". El
orden de los números refleja así el orden de los objetos a los que se
adscriben dichos números.

Por ejemplo, en el caso del concepto de dureza introducido en


mineralogía, Friedrich Mohs estipuló una escala numérica del 1 al 10,
según la cual, al mineral más blando, el talco, se le asigna el número 1 y
al más duro, el diamante, se le asigna el 10, siendo los demás minerales
ordenados entre estos dos extremos según su mayor o menor grado de
dureza por comparación con los demás. Asimismo, en psicología, al
concepto de inteligencia (que es un concepto comparativo) se le asignan
números, llamados `cocientes de inteligencia', que representan el nivel de
inteligencia de manera fácilmente comparable y memorizable.
c. Conceptos Métricos.

Los conceptos métricos o cuantitativos son característicos de las ramas


más avanzadas de la ciencia. El uso sistemático y generalizado de
conceptos métricos en una disciplina implica, entre otras cosas, que este a
nuestra disposición para esa área de estudios empíricos todo el potencial
de la matemática.

Los conceptos métricos están íntimamente conectados, como indica su


nombre, con la idea de medir cosas y procesos. Así, medir es asignar
números a objetos empíricos para representar determinadas propiedades
específicas de los objetos denominadas magnitudes, representación que
permite utilizar de modo empíricamente significativo operaciones
matemáticas interesantes (adición, multiplicación, potenciación, derivación
e integración, etc.) entre los valores numéricos asignados. En otras
palabras, la medición permite hacer cálculos con relevancia empírica, y en
particular permite hacer predicciones muy precisas.

CONCLUSIONES

 Todo concepto es producto del contacto con un objeto y la posterior


aprehensión del mismo por parte del sujeto que lo mentaliza.

 Todo concepto es mental, sólo una representación de la realidad, mas


no la realidad en sí.
 Los conceptos científicos son las unidades más básicas, por tanto,
imprescindibles en toda forma de conocimiento. Entonces, si logramos
conocer y reconocer los objetos es gracias a su existencia. Sin ellos la
ciencia sería imposible.
 Podemos afirmar que, el concepto científico es el tipo de concepto
más importante para la humanidad, desde sus inicios, pues sin él no
hubiese existido el conocimiento, y sin conocimiento, la ciencia no
hubiese sido posible.
Capítulo II:

Las categorías filosóficas para entender la realidad

I.¿Qué es categoría?
De acuerdo al Diccionario de la Real Academia Española, una ‘categoría’
(del latín tardío ‘categoría’; y éste a su vez, del griego ‘categoría’, cualidad
atribuida a un objeto), es ‘cada una de las clases establecidas en una
profesión, carrera o actividad’.

II.Categorías filosoficas

En filosofía, las categorías filosóficas son conceptos fundamentales que


reflejan las propiedades, facetas y relaciones más generales y esenciales
de los fenómenos de la realidad y de la cognición.

Las categorías se han formado en el proceso de desarrollo histórico del


conocimiento sobre la base de la práctica social. Permiten al hombre
llegar a conocer profundamente el mundo que le rodea.

El proceso de la cognición de un objeto no es un simple acto mecánico


mediante el cual la realidad se refleja en la conciencia del hombre, sino un
proceso complejo en virtud del cual se pasa de los datos sensoriales a la
abstracción, de lo singular a lo general.

Uno de los rasgos más esenciales del pensamiento abstracto consiste en


la formación de conceptos, de categorías.

III.Historia de las categorías filosóficas.

Las fuentes de la doctrina de las categorías se remontan a tiempos


lejanos. En la doctrina del Vaiśeṣika, por ejemplo, se hablaba de las
categorías de substancia, de calidad, de acción.

En la elaboración de las categorías filosóficas, corresponde un gran


mérito a Aristóteles, quien enumeró diez. Aristóteles concebía las
categorías como géneros fundamentales del ser y estimaba en alto grado
su valor cognoscitivo. Aristóteles escribió un libro sobre el tema: las
‘Categorías’. S u enfoque en líneas generales es materialista, ya que
concibe las categorías como reflejo de las propiedades generales de los
fenómenos objetivos. Estas categorías son:

 Acción
 Cantidad
 Condición
 Cualidad
 Lugar
 Pasión
 Relación
 Situación
 Substancia
 Tiempo

En la Época Moderna, Kant desarrolló la teoría idealista de las


categorías. Kant plantea que las impresiones de la realidad objetiva
provoca en nuestros sentidos la percepción de un material caótico y bruto.
Para poder ser creado debe ser ordenado en secuencias temporales
(según, antes, ahora, después) y en esquemas espaciales (según las tres
dimensiones) solamente después de ese ordenamiento en que esas
impresiones pueden ser captadas en forma de sensaciones, o sea, las
percepciones. Kant, en base a lo expuesto anteriormente establece que
las categorías son: causa, y efecto.

Con Hegel, se opera otro cambio radical en la manera de entender las


categorías. Las categorías de Hegel están orientadas en la corriente
idealista. En la experiencia cotidiana y en la concepción materialista
vulgar del conocimiento, distinguimos con claridad tres cosas: el sujeto o
persona, el objeto o realidad externa, y el conocimiento. Aunque estos
tres elementos estén estrechamente relacionados e implicados
mutuamente, los podemos distinguir; para Hegel no es así. Él identifica
pensamiento y realidad. Y la causa última de esta identificación reside en
el punto de partida apriorístico, ideal y religioso de su filosofía: Dios. En
efecto, al principio antes de seguir el universo material, para Hegel
solamente existe Dios. Hegel lo llama “Logos”. “Espíritu Absoluto”, etc.
Por lo tanto, ese lugar es a la vez: sujeto; objeto; y conocimiento,
pensamiento, ideas, etc.

Marx planteó las categorías filosóficas en base a la dialéctica. La


dialéctica es una ciencia que trata de las leyes más generales del
desarrollo de la naturaleza, de la sociedad y del pensamiento humano.
Marx (y también Engels) era materialista. Por lo tanto, desarrolló la
dialéctica materialista (o ‘materialismo dialéctico’). Dentro de ésta, hay
tres categorías filosóficas fundamentales: materia, movimiento, y espacio
y tiempo.

IV.Clases de categorías filosóficas.

a. Materia y energía:

El hombre se interesó por conocer su naturaleza, y así a través de las


ciencias naturales logró determinar las propiedades de diversas cosas,
objetos, y fenómenos. El reconocimiento de la objetividad del mundo
circundante y la aptitud del entendimiento humano para conocerlo
constituyen el principio básico de la concepción del materialismo
dialéctico.
La materia es la categoría del conocimiento que no depende del hombre
ni de su conciencia, pues la propia conciencia no es más que un producto
del largo proceso del mundo material.
El espacio es el "lugar" donde existe la materia y surge del propio
movimiento de la materia, de estar aquí y allá; su percepción nos expresa
el "orden" de las cosas, su situación con respecto de otras.
Según Lenin, la conciencia es producto de la naturaleza.
Según Pavlov, el cerebro y la conciencia están estrechamente ligados.
El hombre, a diferencia de los animales tiene sensaciones que pueden ser
determinadas. El factor decisivo del origen del hombre y la formación y
desarrollo de su conciencia fue el trabajo.

b. Contenido y forma:

El contenido es una categoría filosófica que sirve para expresar aquello


que constituye a los objetos, fenómenos o procesos; lo que poseen dentro
de sí y que lo caracterizan como algo determinado. Representa los
aspectos internos de las cosas, los aspectos sustanciales y las relaciones
que son condición para la existencia de las cosas; por ejemplo, un árbol
posee, en general, raíces, tronco y ramificaciones donde se alojan las
hojas, flores y frutos o semillas; y están unidos entre sí en un determinado
orden que le permite ser lo que es. El contenido, es expresión de los
aspectos esenciales y necesarios de los fenómenos, es la base que lo
constituye y se expresa en los diversos aspectos del fenómeno.

La forma es la categoría que expresa la organización interna y externa del


contenido, el orden y la disposición de los elementos del contenido con
respecto a si mismo y a la realidad externa al fenómeno; incluye también
las relaciones o formas de expresar el movimiento interno y externo de
las cosas. En definitiva la forma es la manera como existe el contenido.

c. Esencia y fenómeno:

El reconocimiento de la realidad sería imposible si fuese una sola masa


uniforme, sin elementos individuales que les confieran una diferencia que
nos permita hacer la distinción entre una y otra cosa; sin un límite entre
las cosas, que nos permita distinguir lo continuo de lo discontinuo o
discreto.

La categoría de fenómeno en un sentido amplio, sirve para designar los


límites del objeto, fenómeno o proceso que se trate, sea éste de la
naturaleza, la sociedad o el pensamiento; la empleamos para lograr la
definición de su identidad, entendiendo ésta como la suma de cualidades
que la determinan como lo que es, distinta de toda otra cosa, aún cuando
sus cualidades sean iguales a otras en contenido y forma, no será la
misma cosa. Lo idéntico sólo es igual a sí mismo.

El fenómeno expresa los aspectos externos de las cosas, su contenido y


forma, sus relaciones, todo lo que define la cosa, es decir es la forma
como se expresa algo, como se hace realidad algo.

En un sentido estrecho, fenómeno, llamamos a las acciones que se


derivan de los objetos; o las relaciones que se establecen entre éstos.
Para ejemplarizar las diferencias, podemos encender un cerillo, que es un
objeto material definido, en el podremos observar el fenómeno del calor,
que se desprende del desarrollo de una serie de otros fenómenos
particulares, en el que participan distintos elementos, a esta serie de
fenómenos la llamamos un proceso.

Definir el fenómeno, es cuestión fundamental a la hora de iniciar el


análisis y reconocimiento de los objetos, fenómenos o procesos de la
realidad que nos envuelve; no hacerlo nos lleva por un camino de
confusiones y desorientación, amén de un desgaste de fuerzas y recursos
en asuntos ajenos al tema; como asimismo carencias de informaciones
que interesen al mismo.

El fenómeno se distingue de la apariencia por ser esta última una


expresión unilateral o incompleta de las cosas, un aspecto del fenómeno
que se nos hace evidente en un momento determinado..."no todo lo que
brilla es oro".

La esencia representa los aspectos más íntimos de los objetos,


fenómenos o procesos, es lo que determina la existencia de las cosas, su
razón de ser. La esencia nos indica aquello que hace que la cosa sea lo
que es y no otra cosa, es aquél aspecto sin el cual deja de ser lo que es y
se transforma en otra cosa.
 Relación entre esencia y fenómeno

La relación que existe entre la esencia y el fenómeno, es una relación


dialéctica, de mutua interacción e interdependencia; la esencia determina
al fenómeno, es decir la forma como se expresa o realiza el fenómeno,
está determinado por la necesidad de expresarse de la esencia; es ésta
última la que provoca o impulsa la existencia del fenómeno; sin embargo,
la forma como se manifiesta el fenómeno afecta positiva o negativamente
a la existencia y el desarrollo de la esencia. En general, cuestiones
esenciales iguales, pueden tener formas de manifestarse distintas, o
expresarse en fenómenos desiguales; y es precisamente estas
desigualdades, en la interacción con la realidad, la que puede resultar
decisiva para que la esencia que expresa pueda existir y desarrollarse, o
simplemente deje de existir como tal. Eso nos ayuda a entender que, el
fenómeno se modifique con mayor rapidez que la esencia, acumule
cambios en su ser con mayor cantidad y anticipación a los cambios
operados en la esencia. Los cambios que ocurren en los fenómenos
impulsan cambios en la esencia de las cosas, al igual que los cambios
esenciales desencadenan sustanciales cambios en el fenómeno.

La esencia y el fenómeno son una unidad, no existe el fenómeno sin


esencia, como tampoco la esencia sin un fenómeno que la exprese.
Intentar separarlos nos lleva al idealismo y al misticismo.

La esencia es lo interno, se revela en la superficie, en la forma de éstos o


aquellos fenómenos. Toda esencia se patentiza en la masa de los
fenómenos, no existe esencia que no se revele en nada.

La esencia expresa algo universal, en tanto que el fenómeno algo


singular. En la esencia se presenta el aspecto interno, profundo, de la
realidad. Mientras en el fenómeno se distingue por su movilidad y
mutabilidad, la esencia se manifiesta por medio del fenómeno, en tanto
que éste se presenta en forma directa e inmediata.

Para el materialismo dialéctico, el conocimiento es el proceso del reflejo


de la realidad objetiva, en la conciencia humana, a lo largo del cual el
hombre va penetrando en el aspecto interno de la realidad, inaccesible a
la percepción inmediata y en el que se resuelve, de ésa manera, la
contradicción que existe entre la esencia y sus manifestaciones
exteriores.

d. Causa y efecto:

Una de las formas en que se expresa la unidad del mundo, es en sus


relaciones. Todo fenómeno esta unido a otro, influyéndose mutuamente;
una de estas relaciones que expresan su unidad es la relación causa-
efecto, y consiste en la relación según la cual la acción de un fenómeno
que llamamos causa provoca la ocurrencia de otro que llamamos efecto.

En esta relación la causa es determinante sobre el efecto, es la condición


para que el segundo exista. Sin embargo, no se debe pensar que la
relación causa-efecto es una relación de orden mecánico, es decir que,
siempre que tengamos una causa obtendremos el mismo efecto; porque
una misma causa puede derivar en efectos distintos de acuerdo a las
condiciones en que se produzca; del mismo modo que un mismo efecto
puede provenir de causas diferentes. La causa es primaria, no sólo en el
tiempo, sino que es primaria en el sentido que refleja las necesidades del
desarrollo, y por tanto, está más ligada a la esencia, es portadora de los
aspectos esenciales del fenómeno que la origina.

La relación causa y efecto, es dialéctica porque se influyen y condicionan


mutuamente a la vez que se transforman, la causa en efecto y el efecto
en causa. Lo que en un momento actúa como causa a sido efecto de otra
causa, y el efecto que resulta de una causa se transforma en causa de
otro efecto. El desarrollo de la materia es una cadena infinita de causas y
efectos.

“Solamente partiendo de esta acción mutua universal podemos llegar a


la verdadera relación de causalidad. Para poder comprender los
fenómenos sueltos, tenemos que arrancarlos a la trabazón general,
considerarlos aisladamente, y es entonces cuando se manifiestan los
movimientos mutuos, cuando vemos que unos actúan como causa y
otros como efecto." Esta cita de Engels en Dialéctica de la naturaleza,
nos señala la importancia de la relación de causalidad en los
fenómenos, como asimismo la necesidad de estudiarlos, tanto
aisladamente para descubrir sus causas, como en su contexto general
para comprender tanto el papel como el lugar que ocupa en la cadena
infinita de acontecimientos de la realidad.

El reconocimiento de la relación causal de los fenómenos, nos otorga el


conocimiento necesario para actuar sobre ellos de manera consciente,
para transformar el mundo de acuerdo a nuestras necesidades; esto lo
conocen los hombres desde prácticamente los inicios de la humanidad,
y las necesidades de conocimiento humano, casi siempre apuntan al
descubrimiento de las causas, pues ello es lo que permite actuar para
modificar la realidad.

La causa no debe confundirse con la ocasión o el motivo, que es la


causa aparente que suele confundirse con la causa real porque
también precede al efecto, pero que no posee las condiciones para
desencadenar al efecto; por ejemplo si colocamos un vaso bajo el
goteo de un grifo, la última gota derramará el vaso pero la causa de su
derrame no será esta última gota, sino la acción de dejarlo bajo la
gotera, la última gota representa el motivo o la ocasión. Del mismo
modo, podemos decir que las causas de la miseria en el mundo, no es
la superpoblación ni los accidentes climáticos; como la enormes
riqueza de otros no es causada por su esfuerzo o trabajo ni por su
inteligencia o por la "suerte"; sino que, un sistema económico y social
basado en la propiedad privada sobre los medios de producción y en
una distribución injusta y desigual de las riquezas.
 Características de la relación causal

Con anterioridad a Hume ,y ya desde la antigüedad ,los argumentos


escépticos sobre la existencia del mundo exterior se han ido
sucediendo ,mientras que el principio de causalidad no fue
directamente cuestionado.

Los argumentos que cuestionaban la existencia del mundo exterior


tenían la siguiente estructura:

 Todo lo que conocemos es mental


 El mundo que conocemos se circunscribe a lo mental
 El mundo, o es todo el mental, o la parte que no lo es,
completamente desconocida.

Así, desde los tiempos de Pirron de elide (360-270 a.C.),la critica que
tiene por objeto dudar de la existencia o esencia (de como es ) el
mundo exterior ha sido constante.- de hecho, la crítica de Hume
sigue también esta estructura de argumentación , aunque incorpora
como novedad la critica a la relación de causa y efecto ,

En filosofía siempre se han considerado como básicos dos


principios, el de no contradicción ,según el cual una determinada cosa
no puede ser y no ser en el mismo momento y el mismo lugar, y el
segundo principio, el de la razón suficiente ,según el cual ,dado
cualquier evento ,siempre ha de haber una causa de ese evento
que sea razón suficiente para explicarlo. Dicho así, parece algo
confuso, pero el principio de razón suficiente es algo que todos
nosotros tenemos interiorizando de una manera muy radical. Por
ejemplo, ahora estoy escuchando un sonido de martillero a través de
la ventana; rápidamente pienso que este sonido esta causado por
una pequeña obra que hay a pocos metros de casa, de tal manera
que la obra es razón suficiente para explicar el sonido .otro ejemplo:
supongamos que la pantalla del ordenador en el que estoy trabajando
se apaga ; rápidamente pensare que hay un problema en el
ordenador que ha causado el apagón de pantalla ; comprobare el
cable de alimentación : el cable de conexión con la unidad central ,si s
ha ido la luz ,si esta el ordenador encendido …así hasta que
encuentre una razón suficiente para comprender porque la pantalla
se ha apagado . en definitiva ,lo que dice el principio de razón
suficiente es que , siempre que pasa alguna cosa, hay algo que la
ha causado.

Cuando pasamos a analizar la relación causa-efecto, encontramos


que esta relación tiene las siguientes características:

 Primero, el efecto ha de ser o bien posterior a la causa o


bien simultaneo a la causa
 Segundo, ha de haber una correlación espacial entre el efecto y
la causa, es decir que en toda relación causal existe obligatoriamente la
prioridad de causa con respecto al efecto
 Tercero ,siempre que se de el efecto se ha de dar la causa
,es decir hay una relación de condición necesaria .

Para analizar la causalidad, Hume nos propone su conocido ejemplo


de la s bolas de billar .tomemos al relación causal de dos bolas de
billar que s golpean. Llamaremos bola “A” la bola que se mueve
primero y bola “B” a la bola golpeada .Diremos que “B” se ha
movido porque “A” la ha golpeado. En este caso tenemos que el
movimiento de la bola “A” causa el movimiento de la bola “B” :
primero la bola “A” se mueve y toca la bola “B” y siempre que la
bola “A” golpee la bola “B” , esta se moverá .en este ejemplo vemos
como s cumplen las tres características de la relación de causalidad,
pero¿ son esenciales a la causalidad las tres características?

La relación temporal no es esencial, ya que es posible que el efecto se


distancie temporalmente de su causa ,como ya ocurre cuando hay
una tormenta en Mallorca y al cabo de un tiempo llegan las olas a la
costa de la península .también puede ocurrir que dos eventos se dan
al mismo tiempo o uno inmediatamente después del otro y que no
exista una relación causal entre ellos ,como ocurre ,por ejemplo , si un
semáforo cambia de color y en ese momento comienza a llover . con
relación de causa y efecto sin relación espacial , como ocurre cuando
un pensamiento causa que mueva un brazo ,pues el brazo es
espacial pero no si el pensamiento , por lo que no hay ninguna relación
espacial .

En una relación causa efecto no es esencial que el efecto sea


posterior o simultaneo a la causa o contiguo en el espacio ; lo que si
importa es que existe un relación de conexión necesaria entre la
causa y el efecto.

Esta condición necesaria he de descubrirla a través de la experiencia


aplicando el principio de la copia. pero si examinamos el caso de las
bolas de billar, por muchas veces que observe como la bola a
golpea la bola “B” y que la bola “B” se mueva ,nunca podre percibir la
conexión necesaria ¿ que es lo que veré en realidad? Es que la bola
“A” golpea la bola “B” y esta se mueve ; lo veré repetidas veces de
hecho siempre, es decir veré que las dos bolas se mueven con un
arreglo . Lo que veré será entonces una conjunción constante. Pero
esta conjunción constante no pueden transmitirla los sentidos , no
puedo observar nunca esta conjunción constante en las bolas de
billar como tales; las bolas de billar son las bolas de billar que se
mueven y nada mas . Así ,si no puedo observar la conjunción
constante en las bolas de pero tengo una idea de esta conjunción ,
observare este fenómeno en mi mismo. Lo mas importante del análisis
humano de la relación causa - efecto es que ésta relación no es ya un
elemento objetivo, sino que la relación se establece mediante una
actividad subjetiva.
Es el individuo el que proyecta en el mundo la relación causa y efecto
basándose en una impresión interna.

 Objetividad de las relaciones causales:

Las relaciones causales entre los fenómenos ,descubiertos por la ciencia


y la practica ,existen objetivamente , es decir ,fuera e
independientemente de la ciencia humana y del conocimiento ; fuera y al
margen de dichas relaciones estudiadas ,del modo de reflejarse y de la
profundidad con la que se reflejan las relaciones causales en los
conceptos ,hipótesis y teorías de la ciencia. Entonces la causa toma
carácter objetivo y universal.

 Diversidad y acción mutua de las relaciones causales

Todos los fenómenos del mundo se producen obligatoriamente como


resultado de causas determinadas. Causa y efecto se interrelacionan,
Engels dice:”lo que ahora y aquí es efecto esta condicionada por el
medio, o sea los fenómenos circundantes .las condiciones, suelo
preparado, temperatura, humedad, etc.

La causa toma múltiples formas ,de acuerdo al fenómeno concreto a


estudio , las causas químicas son diferentes a las biológicas y a las
sociales.

La mutabilidad y relatividad de las relaciones causales entonces se


expresan en que un mismo fenómeno puede ser efecto de varios otros
así como también uno y el mismo fenómeno puede provocar distintos
efectos.

La acción conjunta de múltiples causas en un mismo proceso es un


modo de manifestación muy importante de la relación mutua universal,
dialéctica.
Esta explica la posibilidad de que una causa ,que evidentemente esta
actuando , no provoque un efecto visible . ello significa que además de
la causa dada, actúa otra en sentido inverso suya acción contrarresta
la de la primera.

e. Necesidad y casualidad:

La necesidad es una categoría filosófica que sirve para designar


aquellos aspectos de la realidad, que por estar íntimamente ligados a lo
esencial del desarrollo, deben de ocurrir, se abren paso a través de la
realidad hasta que existen de manera inevitable. La necesidad es
portadora de los aspectos esenciales de la realidad que expresa, y se
desprende de las relaciones internas de la misma realidad, se deriva de
ella. Por ejemplo, la vida es un fenómeno necesario de la evolución de
la materia de lo más simple a lo más complejo, por ello la vida es
portadora de la esencia del desarrollo, el movimiento y el cambio, que
se manifiesta como permanente desintegración y reorganización, de
esto se desprende que la muerte es un hecho necesario para la vida
misma, la vida y la muerte son dos expresiones necesarias de un
mismo fenómeno, el desarrollo de la materia. La necesidad, lleva en sí
misma sus causas.

La casualidad, es otra categoría filosófica, que nos expresa lo no


necesario, lo que puede o no ocurrir de una determinada forma, es la
forma como se expresa la necesidad, la manera como la necesidad se
abre paso a través de la realidad, los "intentos " que ésta hace en su
camino a la existencia, no está conectada directamente con la esencia,
sino a través de lo necesario; por ello, a diferencia de lo necesario,
depende de causas externas para realizarse. Por ejemplo, dijimos que
la muerte era una necesidad para el desarrollo, incluso de la vida
misma; pero la forma como la muerte se haga realidad, es algo casual.
Lo necesario y lo casual, son dos aspectos de una misma realidad,
uno expresa lo esencial del desarrollo y el otro una forma de
expresarlo. Lo necesario se debe expresar, lo casual puede o no
expresarse; sin embargo, existe una unidad dialéctica entre ambos
conceptos, "... lo que se afirma necesario se compone de toda una serie
de meras casualidades y que lo que se cree fortuito no es más que la
forma detrás de la cual se esconde la necesidad, y así sucesivamente.",
afirma Engels en Ludwig Feuerbach y el fin de la filosofía clásica
alemana. Lo necesario se distingue de lo casual, a la vez que se realiza
en ello. De la forma cómo se realicen las necesidades, es decir de las
casualidades, depende hasta cierto punto, las condiciones más o menos
favorables para el desarrollo de lo necesario, existiendo así, una mutua
interrelación y dependencia entre ambas.

 Relación dialéctica entre necesidad y casualidad

La necesidad y la casualidad no existen una de otra como categorías


puras. La necesidad se presenta en un proceso como la tendencia
principal, como la tendencia del desarrollo, pero esta tendencia se hace
camino a través de una multitud de casualidades.

La conexión mutua entre la necesidad y la casualidad se expresa así


mismo, en el hecho de que la casualidad enriquece a la necesidad y es
una forma de manifestarse ésta.

La necesidad y la casualidad son fenómenos objetivos que tienen sus


propias causas. Las causas de la necesidad radican en los nexos
profundos, esenciales y de la casualidad en los nexos externos, no
esenciales.

Las leyes dinámicas reflejan lo necesario (físicas, quimicas, movimiento


de los astros) y las leyes estadísticas integran lo necesario y lo casual.

 Orientación de la ciencia ante la necesidad y la casualidad


El cometido de la ciencia es trazar un cuadro verdadero del universo,
descubrir la necesidad objetiva las leyes que rigen objetivamente los
fenómenos y procesos ,con el fin de acrecentar ,al asimilar necesidad, el
poder del hombre sobre las fuerzas de la naturaleza y de la sociedad .

La ciencia no debe orientarse, en su desarrollo hacia la casualidad,


sino hacia las leyes de los fenómenos.

f. Posibilidad y realidad:

La realidad en el sentido más amplio de la palabra, es el mundo objetivo


que nos rodea y existe infinitamente en el tiempo y espacio. Antes de
que los fenómenos se conviertan en una realidad debe existir
primeramente y existen, como una posibilidad de aparición.

La posibilidad, es otra categoría filosófica que sirve para expresar la


propiedad de la materia en constante movimiento, de adquirir diversas
formas, de expresar su desarrollo de maneras diferentes; expresa el nexo
con lo necesario del desarrollo. Representa los distintos caminos por los
cuales puede fluir el desarrollo los cuales dependerán de las
circunstancias en que este se realice.

La realidad es la categoría con la que se designa a aquello que existe, y


representa la materialización de la posibilidad. Una posibilidad puede
concretarse en realidades distintas, bajo la influencia de las condiciones
en que se realice.

Las posibilidades, las realidades e imposibilidades, dependen de las


condiciones concretas del desarrollo. Las condiciones concretas del
desarrollo, deben tenerse en cuenta siempre, al momento de analizar lo
que es o no posible de llevar a la realidad; es un error común desconocer
estas condiciones, lo que nos lleva o al voluntarismo de pensar que
podemos realizar aquello para lo cual no existen condiciones; o, al
derrotismo al desconocer las posibilidades de realizarlo.
Es así como, de acuerdo a las condiciones concretas del desarrollo, las
posibilidades pueden ser formales o abstractas, que son aquellas en que
las condiciones no existen para su realización; y, posibilidades reales o
concretas que son aquellas en que existen las condiciones para su
realización.

Las posibilidades reales y formales se transforman unas en otras de


acuerdo a la evolución de la realidad y con ello de las condiciones
concretas para su realización; por ello es importante conocer las
condiciones concretas para poder actuar sobre ellas, y lograr así influir
sobre la realidad. La realización de las posibilidades a su vez, modifican
las condiciones de la realidad, afectando a las condiciones que actúan
sobre las posibilidades; desarrollándose nuevas condiciones, las
posibilidades, una vez formales, o incluso imposibilidades, pueden
transformarse en posibilidades reales y en realidades; de la misma forma
que, posibilidades reales pueden transformarse en posibilidades formales
o imposibilidades...la sabiduría popular nos enseña que " todo tiene su
momento".

A primera vista, existe una similitud entre lo necesario y lo casual; y, lo


posible y lo real; pero son dos aspectos distintos de la realidad, por
ejemplo, el agua acumulada en las nubes necesariamente caerá, la forma
en que ésta caiga será casual y dependerá de las condiciones del
momento y del lugar; la posibilidad de que llueva en un determinado lugar
y momento, será una posibilidad real o formal de acuerdo a las
condiciones concretas que existan para ese lugar y momento, o una
imposibilidad según sean las mismas. El hombre sin embargo ha
aprendido a influir sobre estas condiciones dentro de ciertos límites, lo
que le permite "producir" lluvia si actúa sobre condiciones mínimas,
transformando así posibilidades formales en reales.
La posibilidad y la realidad son por tanto, dos aspectos independientes
del movimiento y desarrollo de fenómenos del mundo objetivo y por
consiguiente del proceso mismo del conocimiento.

 Condiciones de realización de la posibilidad

Las primeras existen fuera e independientemente de la conciencia


humana mientras el hombre no actúa sobre la naturaleza las
transformaciones de posibilidad en realidad se actúa en ella bajo la
influencia de condiciones objetivas ; es decir, de fuerzas naturales que
actúan espontáneamente .

En la realización de posibilidades ,creadas por las leyes sociales


adquieren una enorme importancia , además de las condiciones
objetivas; es decir, el grado de conciencia ,de orientación hacia un
determinado fin que revelan los nombres al utilizar las condiciones
objetivas necesarias para la transformación de posibilidad en realidad.

La lucha por transformar en realidad una de las posibilidades opuestas


en el proceso de desarrollo se manifiesta en una de las leyes
fundamentales de la dialéctica materialista, la lucha de contrarios como
fuente y contenido de todo movimiento, cambio y desarrollo.

La victoria de una posibilidad, su realización, significa como ya se había


dicho antes, la destrucción opuesta.

Conclusiones

 La materia no depende del hombre ni de su conciencia, pues la propia


conciencia no es más que un producto del largo proceso del mundo
material.
 La forma es la categoría que expresa la organización interna y
externa del contenido, mientras que éste expresa aquello que poseen
dentro de sí y que los caracteriza como algo determinado.
 La esencia es lo que determina la existencia de las cosas, su razón
de ser, pues nos indica aquello que hace que la cosa sea lo que es y no
otra cosa.
 El fenómeno o grupo de fenómenos interdependientes precursor y
promotor de otro se llama causa. Motivo es el acontecimiento que
precede al efecto, no es de por si la causa, pero que impulsa su acción.
 El fenómeno o acontecimiento que ocurre sin falta en determinadas
condiciones se llama necesidad.
 La casualidad no se infiere de la naturaleza del objeto dado, es
inestable y temporal.
 Lo opuesto a lo posible es lo imposible, y es aquello que bajo
determinadas condiciones no puede ocurrir.

Referencias Bibliográficas

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Grigoriĭ Markovich Schtraks