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RESUMEN SEMINARIO: “NUEVA LEY DE DISCAPACIDAD Y SU EFECTO EN EL AULA”

RELATOR: JORGE MARÍN

En el presente escrito se abordará la problemática a la que deben enfrentarse las personas


consideradas, legalmente, como discapacitados. Dichos problemas pueden ser entendidos desde
una perspectiva tanto social como educativa. La primera de dichas perspectivas, es expuesta en el
cuerpo primero de este documento, correspondiente a un resumen de la charla efectuada por
Jorge Marín en el mes de Agosto del presente año. En aquel apartado se mencionan aspectos que
apuntan a la Ley de Discapacidad firmada por el Estado Chileno el año 2009, en particular, a la
noción de persona con discapacidad como sujeto de derecho. Por otro lado, la perspectiva
educativa es abordada en el segundo apartado de este documento. En él, por medio de una
apreciación personal de las implicancias de la Ley de Discapacidad en el aula, se presentan
posibles barreras para el aprendizaje asociadas a la presencia de discapacidad. Específicamente,
aquellas que surgirían al impartir clases, en el futuro, en un curso que contenga a una o más
personas con discapacidad.

En primer lugar, la perspectiva social, fue abordada por Jorge Marín utilizando
ejemplificaciones vivenciada por él mismo como sujeto, considerado legalmente, discapacitado.
Mediante ellas, ilustró el efecto de la Ley de Discapacidad firmada por el Estado chileno el año
2009. Así, comenzó por señalar que a lo largo de su vida ha presenciado progresos enormes en el
ámbito institucional, como por ejemplo, el actual funcionamiento del SENADI. Sin embargo, señaló
que existe una discordancia entre aquellos avances y la cultura de los chilenos. De este modo,
señaló que muchas veces ha visto como en los estacionamientos, los discapacitados tienden a
dejar libres los lugares reservados para ellos, con el fin de que sean utilizados por alguien que
tenga mayor cantidad de barreras para desplazarse, ver, escuchar, etc. Lamentablemente,
aquellos sitios terminan siendo ocupados por jóvenes que no tienen ningún problema en
particular.

Afortunadamente, la ratificación y adhesión, por parte de Chile, de la Convención Sobre


los Derechos de los Discapacitados está operando en los dos aspectos antes señalados. Así, en
cuanto a la institucionalidad, la idea de que el entorno es el discapacitado (esto es, la discapacidad
sale del individuo y se sitúa en el entorno) ha llevado a la creación de nuevas instituciones que se
encarguen de velar por las adecuaciones que requieren los edificios públicos, canales de televisión,
universidades, etc. Por otro lado, en cuanto al aspecto social, dicha convención incorpora la noción
de inclusión, en lugar de integración. Aquello supone un cambio de paradigma trascendental,
puesto que ya no se solicita cumplir determinados requisitos, si no que se acepta al individuo tal y
como es. Avances en este aspecto se reflejan en la progresión desde el clásico “mongolito”,
pasando por el “enfermo” hasta el actual “paciente”. Cuando la inclusión sea completa, el término
paciente no será necesario.

En segundo lugar, evaluando a nivel personal la charla recién resumida, debo decir que
para mí ha sido una situación cargada de emociones y revelaciones. Las primeras, fueron gatilladas
por la voz de Jorge Marín. Muchas veces en el aula me he visto imposibilitado de hacer leer a
estudiantes que presentan pequeños problemas de dicción u otros. Así, el ver a Jorge Marín dando
una charla sin ningún tipo de complicaciones por su voz, me hizo asumir un compromiso futuro
con cualquier estudiante que sea, catalogado legalmente como, discapacitado. He ahí, las
revelaciones. Por ejemplo, ya sé que existe una institucionalidad a la que acudir para solicitar
todas las adecuaciones (pupitres, lupas, etc.) que derriben las barreras al aprendizaje de aquellos
estudiantes. Además, adaptaciones de tipo curricular, como el ejemplo proporcionado por el
mismo Jorge respecto al reforzamiento de la caligrafía, aparecen como consecuencias directas de
la adhesión a aquella Convención.

En conclusión, la Convención implica una modificación a la institucionalidad pública,


permitiendo a los docentes recurrir para exigir, legalmente, el derribamiento de las barreras a la
enseñanza, basado en la idea del entorno como discapacitante.

Leonardo Salvador Arriagada Beltrán