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LA INTEGRACIÒN EN EUROPA

LOS MOVIMIENTOS PANEUROPEOS


Toda la Edad Media se caracteriza por las luchas constantes entre el Papado y el
Imperio, en donde todavía no se habían asentado las naciones tal como hoy en
día las concebimos. Desde muy temprana hora la humanidad, lo que existe es la
lucha por el poder, ya sea entre los pueblos bárbaros, los pueblos de Occidente o
de Oriente, que culminan en esta época con la política del vasallaje y de la
explotación, en donde los monarcas muy frecuentemente distribuyen su reino
entre sus herederos, lo que casi siempre conlleva más luchas dinásticas.

La concepción del Estado Moderno, tal como la concibe Maquiavelo, no surge


hasta que este asentado el concepto de soberanía, en donde los reinos ya no
luchan por cuestiones dinásticas, sino por la independencia estatal, que con la
Revolución Francesa adquiere una nueva dimensión: nace el Nacionalismo, que
tendrá sus más claros exponentes en la Primera y Segunda Guerra Mundial.

La carrera colonialista del siglo XIX y del siglo XX tiene como protagonistas los
nuevos imperios que han sustituido a los anteriores, en donde van a destacar con
luz propia Rusia y los Estados Unidos de América que se van a enfrentar a los
viejos imperios coloniales Francia y Gran Bretaña entre otros y esto da como
resultado el nacimiento por vez primera de aquellos movimientos que buscan la
Unión de Europa como único camino para lograr esa unión en base de la paz, tan
anhelada y nunca encontrada, estos son los Movimientos Paneuropeistas.

LOS MOVIMIENTOS FEDERALISTAS


En vista de los magros resultados que se dan hasta después de la Primera Guerra
Mundial, al terminar esta y firmarse el Tratado de Versalles que pone fin a la
misma, un numeroso grupo de Asociaciones Científicas Privadas y no
gubernamentales surgen con el ánimo de buscar soluciones de tipo pacífico y
negociado a los cruentos enfrentamientos. Primero nace en Europa y después se
expanden por todo el mundo estos movimientos que buscan la paz y la estabilidad
del mundo, van a proponer la creación de los Estados Unidos de Europa, teniendo
como modelo a los Estados Unidos de América, quienes habían sido realmente los
grandes vencedores de la Primera Gran Guerra.

Como ideólogos de estos movimientos encontramos entre otros al Conde


Coudenhove-Kalergui y a Aristide Briand, entre otros propugnan una Unión de
Europa o una organización o régimen de Unión Federal Europea, ideas que no
fueron recogidas por los gobiernos europeos, quienes respondieron con poco
entusiasmo a la misma, esto fue en la época de la década de los 20 a los 30, ya
que finalizada la Segunda Guerra Mundial, que fue la más cruel y sangrienta que
la anterior y con nacimiento del consumismo internacional y de la Bomba Atómica,
que ya no la tiene un solo estado, se inicia el enfrentamiento entre Oriente y
Occidente y se ve amenazada nuevamente la división de Europa, por lo que
surgen nuevamente movimientos pero ya de tipo gubernamental y no
gubernamental que tratan de integrar a vencedores y vencidos en esta contienda,
y nace en 1946, en Paris, la Unión Europea de Federalistas y un año después, en
Suiza, la Unión Interparlamentaria Europea, que recogen los pensamientos de los
europeístas de los años 20, y más adelante surge el primer movimiento económico
de la Unión Europea que es la Liga Europea de Cooperación Económica, que
culmina en 1946 cuando Winston Churchill, habla ya de la creación de unos
Estados Unidos de Europa y en 1947 se pone en marcha el movimiento europeo.

ENSAYOS GUBERNAMENTALES

La lucha que los Estados Democráticos habían efectuado para derrotar al eje
formado por Alemania, Italia y Japón, hizo que entre ellos naciese una conciencia
de integración, pero ya basado no solo en los factores históricos y políticos sino
también en los económicos, sociales y culturales, y se tratase de establecer la
democracia y el respeto de los derechos humanos y sus libertades fundamentales
como base para un bienestar mejor de la humanidad, ya que los principios
filosóficos y políticos que les inspiraban, van a ser la bandera que recorra todo el
continente europeo para su reconstrucción en base en este tipo de integración.
Aunque los principios que las inspiran difieren, ya que unas son de tipo político: el
no renacimiento del nazismo y otras de tipo económico; la reconstrucción de los
países derruidos por esta guerra, todos estos ensayos e intentos gubernamentales
buscan una integración total por medio de un proceso plenamente preconcebido,
que es la Unidad Europea.

LOS PRECEDENTES INMEDIATOS


Cualquier lector que se interese por los Organismos Internacionales, tiene
conciencia que los primeros organismos internacionales de tipo técnico, nacen en
la segunda mitad del Siglo XIX por motivos muy diversos, pero principalmente
buscando aliviar un poco las penurias que pasan los civiles en las contiendas
militares, fruto es la Cruz Roja Internacional, la Organización Meteorológica
Mundial y la Unión Postal Internacional.

Más adelante como consecuencia de estos movimientos Paneuropeistas nacen


otros organismos como son el Consejo de Europa y la Organización de
Cooperación de Europa (OECE), que son los pioneros de esta clase de
instituciones integracionistas en Europa.

LAS ORGANIZACIONES CONTINENTALES


El lector podrá preguntarse del porqué del protagonismo del Continente Europeo
en esta materia, no está de más recordar que hasta mediados del presente siglo
cuando el continente Europeo fue desplazado de su papel protagónico en las
relaciones internacionales y sustituido en primer término por Norte América y
después por Japón, se debe que en Europa el fenómeno de la cooperación
regional ha tenido un más amplio desarrollo, estableciéndose una cooperación
política, militar, económica y científica, y presente unas peculiaridades específicas
sobre todo a partir del nacimiento de las Comunidades Europeas.
EL CONSEJO DE EUROPA

Este consejo fue instituido en 1948 para conseguir una nación más estrecha entre
sus miembros a fin de salvaguardar y promover los ideales y principios que son su
patrimonio común y de favorecer su progreso económico y social. Este patrimonio
común es la Unión Europea, y cuenta hoy en día con 33 estados europeos y se
considera un centro político que irradia todo el continente, y sus objetivos y
realizaciones están principalmente centrados en la defensa de los derechos del
hombre, el refuerzo de la democracia pluralista y la puesta en valor de la cultura
europea. Es una organización intergubernamental, sujeto de Derecho
Internacional como Organización Internacional de carácter regional. Sus órganos
carecen de poderes y no tiene control alguno sobre los estados miembros que al
entrar en ella no pierde un ápice de su soberanía, su sede está en Estrasburgo,
Francia y ahí se reúne anualmente la Asamblea Parlamentaria, y el Comité de
Ministros que están auxiliados por la Secretaria Regional, estos son los órganos
de este Consejo. Vamos a mencionar sus dos logros principales, que son:

A.) La Protección de los Derechos Humanos y Libertades Fundamentales,


firmado en Roma en 1950, a los cuales se han añadido posteriormente tres
Protocolos Adicionales.
B.) La Carta Social Europea, es el Tratado de Turín, firmado en 1961 que entro
en vigor en 1965 y que, por medio de la misma, se obligan a respetar el
derecho al trabajo, las condiciones laborales equitativas a los trabajadores
que conforman los países signatarios y en donde también se respetan las
normas especiales para los trabajadores extranjeros y los trabajadores
residentes legales, prohibiéndose la expulsión colectiva y equiparándolos a
los nacionales.
Los mecanismos de garantía de la Carta Social Europea, son prácticamente
ineficaces, limitándose a su rol de recomendaciones.
LA ORGANIZACIÓN EUROPEA DE COOPERACIÓN ECONÓMICA (OECE)
Cuando termino la Segunda Guerra Mundial, el panorama que se pudo observar
era de una total devastación de toda Europa y de aquellos países que intervinieron
en la contienda, con excepción de los Estados Unidos de América, gran vencedora
de esta conflagración mundial.

El Presidente Truman con sus asesores, se dieron cuenta que así como estaba el
mundo, su país no podría negociar en materia comercial y financiera con otras
naciones, y que habría necesidad de inyectarle a todas estas economías los
dólares necesarios para su recuperación, ya que sus economías se encontraban
destrozadas por la pérdida de su producción y su mercado interno y externo
agotado y la escasez de medios financieros y de divisas para la reconstrucción,
por lo que se encontraban plenamente paralizadas. Esta situación caótica que
presentaba el viejo continente, estaba siendo aprovechada políticamente por la
Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas para extender su revolución proletaria
en base al descontento y desconfianza que existía en la masa de las poblaciones
europeas, y si a esto le añadimos que los Gobiernos volvieron a las prácticas
proteccionistas e imponiendo restricciones de todo tipo y derechos aduaneros, el
panorama era de lo más sobrio, por lo que Estados Unidos ponen en marcha en
1947 el llamado Plan Marshall, que en síntesis es un programa de ayuda
económica a los países devastados por esta guerra en Europa a la vez que se
pone en marcha el Primer Convenio Intraeuropeo de Pagos.

Este Plan va a encontrar la tenaz oposición de la Unión Soviética y de todos sus


países satélites; para poner en marcha este plan, en Paris, el 16 de abril de 1948
nace el Tratado que da nacimiento a la Organización Europea de Cooperación
Económica (OECE), que tiene como fin principal la distribución de los recursos
económicos aportados por el Plan Marshall, y el establecimiento de una libertad de
movimiento de mercancías y capitales. Este Organismo estableció una Unión
Europea de Pagos y la liberación del Comercio exterior, tanto para mercancías
como para los medios financieros, logrando una convertibilidad monetaria que dio
estabilidad a aquel cada día más vigoroso movimiento de libertad de circulación de
mercancías y el inicio de la de capitales; hay que hacer notar que solo se
pretendió y se efectuó una cooperación interestatal entre los estados beneficiarios
del plan, este terminó cinco años después, en 1951 y durante su vigencia otorgo
ayudas económicas por más de quince mil millones de dólares a los países
beneficiarios.