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Escuela de Teología

Universidad de Montemorelos

Extensión Universidad de Navojoa

Desmond Ford y el Santuario:


Un repaso histórico

Monografía
presentada en cumplimiento parcial
de los requisitos para de la
materia de
Tópicos contemporáneos de Teología

Por
David Elí Contreras Galván

Marzo de 2019
TABLA DE CONTENIDO

Capítulo
I. REPASO HISTÓRICO . . . . . . . 1

La figura de Desmond Ford . . . . . . 1


El contexto histórico de Desmondo Ford . . . 1
Desmond Ford y el debate del perfeccionaismo . . 2
Conferencia de Palmdale . . . . . 3
Los foros adventistas y Desmond Ford . . . . 3
Rumbo a Glacier View . . . . . . 5
Glacier View . . . . . . . . 5
Después de Glacier View . . . . . . 9

II. TEOLOGÍA DE DESMOND FORD . . . . . 11

La tesis doctoral sobre Marcos 13 . . . . . 11


Documento sobre Daniel 8:14 . . . . . 12
El argumento principal . . . . . . 13
Los puntos en disputa y la teología fordiana . . . 14
El método apotelesmático . . . . . 14
El principio día por año . . . . 16
La interpretación de Daniel 8:14 . . . . 17
Reinterpretación del juicio investigador . . 18
Antioco Epífanes . . . . . 20
Hebreos y el santuario . . . . . . 22
La autoridad de EGW . . . . . . 24
El juicio investigador como pilar dosctrinal . . 25
Resumen . . . . . . . . 27

III. RESPUESTA OFICIAL A DESMOND FORD . . . . 30

El comité evaluador sobre el Santuario . . . . 30


Declaraciones oficiales . . . . . . 31
Cristo en el Santuario Celestial . . . . 32
El rol de los escritos de EGW en asuntos doctrinales . 35
Declaración sobre el documento de Desmond Ford . 36
La metodología . . . . . 38
El día de la expiación en Hebreos . . . 38
La interpretación de Hebreos 6:19 y 20 . . 38
El principio día por año . . . . 39
El método apotelesmático . . . . 40
El uso de sadaq en Daniel 8:14 . . . 40
La relación de Daniel 7, 8 y 9 . . . 40
Antioco Epífanes . . . . . 41
El juicio de los santos . . . . . 41
El rol de EGW en la comprensión doctrinal . . 42
El consenso de la minoría . . . . . 42
Resumen . . . . . . . 44

IV. REPASO BÍBLICO-TEOLÓGICO DE LA POSTURA OFICIAL . . 46

DARCOM . . . . . . . . 46
El principio día por año . . . . . 47
El método apotelesmático vs historicista . . . 50
El cuerno pequeño . . . . . . 50
El juicio en Daniel . . . . . . 51
Resumen . . . . . . . . 51

V. BALANCE ACTUAL . . . . . . . 53

Vindicando a Desmond Ford . . . . . . 53


Jesús en el Lugar Santísimo . . . . . . 54
Reinterpretando Hebreos . . . . . 55
La propuesta de Norman Young . . . 56
Primer respuesta de Davidson . . . 57
La respuesta de Young . . . . 58
Segunda respuesta de Davidson . . . 60
El intento por la última palabra . . . 62
La autoridad de Elena White . . . . . 63
Estudios contemporáneos sobre EGW . . 65
La delcaración casi oficial . . . . 66
Práctica Vs Teoría . . . . . 68
Seguidores de la doctrina fordiana contemporáneos . 68
En Australia . . . . . . 69
Los retos de la interpretación adventista . . . . 70
Conclusión . . . . . . . . 72

3
CAPITULO I

REPASO HISTÓRICO

Este capítulo hace un acercamiento a la vida del Doctor Desmond Ford,

así como la narración de los sucesos que dieron lugar a la conferencia de

Glacier View y el retiro posterior de las credenciales ministeriales a Ford.

La figura de Desmond Ford

Repasar la vida de Desmond Ford y pretender hacerle justicia exige una

evaluación total y dividida en diferentes secciones, objetivo del que no se ocupa

el presente trabajo. Por otro lado, resaltar algunos momentos claves que

marcaron el trabajo pastoral y académico de este erudito adventista es suficiente

para poner en perspectiva su influencia en el pensamiento y desarrollo teológico

adventista de la segunda mitad del siglo pasado.

El contexto histórico de Desmond Ford

Nacido en Australia en 1929, Ford aceptó la fe Adventista, a través de un

colportor, a los 15 de años, después de haber crecido en una familia anglicana.

Afectado por la pobreza y los resultados de la Segunda Guerra Mundial deja los

estudios. Logró terminar su escuela secundaria a través de un curso nocturno.1

1
Milton Hook, Desmond Ford: Reformist Theologian, Gospel Revivalist (Riverside, CA:
Adventist Today Foundation, 2008), 9–10.

1
En 1947 ingresó al Colegio Misionero de Australia, conocido como

Avondale. Estudio en el Seminario de Teología, donde como estudiante destacó

en la investigación bíblica y la escritura de artículos. Uno de sus mentores fue el

el Dr. William Murdoch, director del colegio de Avondale.1

Desmond Ford y el debate del perfeccionismo

Para la década de 1950 y 60, la iglesia en Australia tenía rasgos muy

conservadores. Robert Brinsmead había estado predicando su evangelio de la

perfección, sumado a eso el énfasis en el juicio pre-advenimiento muchos

adventistas no tenían la seguridad de su salvación.2

En 1961 Ford se le nombra maestro en Avondale, regresado de Estados

Unidos con un doctorado en la Universidad de Michigan. Inmediatamente

comenzó con una campaña de énfasis en la justificación por la fe. El concepto

teológico que había hecho relevante la predicación e investigaciones de Ford era

el no separar la justificación de la santificación, aunque hacía una distinción

entre ambas no las separó como procesos distintos.3

En febrero de 1976 se llamó a Desmond Ford a una comparecencia en el

Colegio de Avondale ante oponentes y seguidores. El tema de las discusiones

era la inspiración de la Escritura y Elena G. White, así como la naturaleza del

1
Milton Hook, Dr. Desmond Ford: A life sketch, visitado en 11 de marzo de 2019,
https://atoday.org/ford-reviews-his-reasons-for-creating-conflict-about-prophetic-interpretation-
among-adventists/

2
Gerhard Pfandl, “Desmond Ford and the Righteousness by Faith Controversy”, Journal
of the Adventist Theological Society, enero-febrero de 2016, 344.

3
Ídem.

2
Santuario Celestial. Después de dos días de discusión, en una votación dividida,

22 participantes apoyaron la teología de Ford y 3 estuvieron en contra.1

Conferencia de Palmdale

Para abril del mismo año, 90 eruditos y administradores de la Iglesia

Adventista se reunieron en California para tratar el tema de la salvación. Uno de

los ponentes en este debate fue Desmond Ford, quien presentó un estudio sobre

el contexto y los límites la expresión paulina “rectitud por la fe”.2

En sus intervenciones el énfasis de Ford tuvo que ver con equiparar la

rectitud por fe con la apropiación de los méritos de la vida justa y la muerte

expiatoria de Cristo.3

A su regreso a Australia la controversia sobre la salvación siguió. Fue por

estos conflictos que en 1977 Ford fue invitado por tres años al Colegio Unión del

Pacífico.4

Los foros adventistas y Desmond Ford

Desde 1945 Desmond Ford había detectado aparentes discrepancias en

la doctrina adventista del juicio investigador. Para 1955, al discutir sus

impresiones respecto el tema, Ford encontró que no estaba solo en las dudas y

1
Milton Hook, Desmond Ford: Reformist Theologian, Gospel Revivalist (Riverside, CA:
Adventist Today Foundation, 2008), 157.

2
Gerhard Pfandl, 346.

3
Ídem.

4
Ídem.

3
preguntas respecto a la interpretación tradición sobre el juicio comenzado en

1844.1

El mismo Ford escribió que “gastó más tiempo a lo largo de los años en el

estudio sobre cómo presentar de una mejor manera Daniel 8:14 y el juicio

investigador que en la cuestión de la justificación y la santificación”.2

En 1979, Ford fue invitado por la Asociación de Foros Adventistas a

hablar sobre su teoría del juicio investigador. La tarde del sábado 27 de octubre

de 1979 presentó su teoría, resaltando los problemas clave con el tema. Hizo

énfasis en los problemas de los teólogos de la iglesia con la doctrina del juicio y

presentó algunas soluciones al respecto.3

Originalmente se había optado por no grabar la presentación de Ford,

pero esto no fue respetado. El audio de la presentación se distribuyó por todo

Estados Unidos causando revuelo no solo entre las iglesias locales, también en

las esferas administrativas y académicas del adventismo.4

Antes de que el año terminara se citó a una conferencia en Glacier View

en agosto de 1980, a la que se convocaron eruditos y administradores de todo el

mundo, así como a Desmond Ford, quien presentaría un escrito con su postura.5

1
Desmond Ford, 1980, Manuscrito Daniel 8:14, the day of atonement and the
investigative judment, 27.

2
Ibíd., 27.

3
Milton Hook, Dr. Desmond Ford: A life sketch, Adventist Today.

4
Kevin D. Paulson, “1844: Embattled Yet Enduring”, visitado el 14 de marzo de 2019,
https://web.archive.org/web/20140108072223/http://www.greatcontroversy.org/gco/rar/pau-
1844.php.

5
Ídem. Y J. Robert Spangler, “Editorial perspectives: Personal glimpses into the
background and results of the Gracier View Sanctuary Review Committe”, Ministry, octubre 1980,

4
Rumbo a Glacier View

Después de fijar la fecha para la reunión el Glacier View, la Asociación

General, a través de Richard Hammill, vicepresidente de la iglesia, le pidió a

Ford viajar a los cuarteles de la Asociación General, en Washington, para

escribir un documento formal sobre los problemas y las soluciones respecto a la

interpretación de Daniel 8:14.1

Semanas antes de la conferencia, se le otorgó a cada uno de los 111

participantes una copia sobre el escrito de Desmond Ford, el cual tenía más de

900 páginas. También se les entregaron otras 849 páginas sobre el tema.2

Glacier View

Del 11 al 15 de agosto de 1980 se reunió el Comité de Revisión sobre le

Santuario en Glacier View, California. La forma en la que se llevó a cabo la

reunión fue a través de discusiones en pequeños grupos de entre 16 y 18

personas. Los cuales tenían alrededor de tres horas durante la mañana para

contestar una serie de preguntas. Por la tarde la asamblea debatía los puntos y

exponía las conclusiones de las discusiones matutinas.

Originalmente Desmond Ford no participaría ni se presentaría en publico

en las discusiones. Pero los delegados solicitaron su comparecencia, por lo que

5.

1
Raymond F. Cottrell, “The Sanctuary Review Committee and Its New Consensus In the
Shadow ofthe Sanctuary: The 1980 Theological”, Spectrum, noviembre 1980, 3.

2
Ídem.

5
los últimos tres días de la reunión Ford se presentó una hora cada día.

En la inauguración del evento se contó con la presencia del presidente

mundial de la Iglesia Adventista, Neal Wilson. Quien dio un discurso donde le

pidió a los participantes “ser honestos y decir lo que crean que la gente no los

entiende. Aquí, en esta reunión, ustedes tienen inmunidad”.1

Las discusiones se fueron desarrollando con libertad, algunos mostraban

las mismas dudas y preguntas que Ford se había formulado. Otros declararon

estar de acuerdo con Ford en algunos puntos y apoyar sus conclusiones. En

general había consenso al menos en siete aspectos:

a. Algunos, pero no todas, de las profecías del Antiguo Testamento

pudieron haber encontrado su cumplimiento en conexión con el primer

advenimiento de Cristo.

b. No hay consenso sobre si el Antiguo Testamento presenta dos

venidas separadas por un intervalo de algunos años.

c. No hay indicación en el Antiguo Testamento de la iglesia del Nuevo

Testamento.

d. El Nuevo Testamento claramente indica la posibilidad de que Cristo

pudo haber venido en el primer Siglo de la era cristiana.

e. El principio día por año es bíblico, pero hay cierta incertidumbre sobre

la mejor evidencia para él.

f. El tiempo de las profecías de Daniel es incondicional.

g. Las profecías de Daniel no son susceptibles de múltiples

1
Ibíd., 5.

6
cumplimientos.

Un evento que llamó mucho la atención fue la pregunta que E. E.

Happenstall le hizo a Desmond Ford, de quien Ford fuera estudiante 25 años

antes de Glacier View. La pregunta según Cottrell fue “Des, ¿qué tuvo lugar en

el cielo en 1844, en relación con el juicio de Daniel 7:9-14? Ves en esto una

nueva fase en el ministerio de Cristo en el Santuario Celestial?”.1 La respuesta

de Ford consistió en un prolongado discurso que al parecer causó disgusto al

presidente mundial de la iglesia el cual interrumpió a Ford y declaró:

“Mencionaste que habías cambiado tu parecer en varias cosas y que habías

podido estar equivocado. Has expresado tu gran afecto por Elena White. Su

consejo es que tu deberías de presentar tus opiniones a los hermanos, y que si

ellos no ven luz en ellos, deberías dejarlos a un lado, ¿aceptas su consejo [el de

Happenstall]?. Usted nunca escucha a los hermanos. Si usted cree en Elena

White, y los hermanos le dicen lo que ellos piensan, usted debería mejor

practicar lo que usted predica. Si usted no está dispuesto a aceptar el consejo

de sus hermanos…”.2

Ford contestó a Neal Wilson: “Aprecio su consejo”.

Los siguientes debates que se dieron a lo largo de la conferencia giraron

en torno a lo que Desmond Ford creía, o no, respecto a Elena White, el

Santuario y la condicionalidad de la profecía. En la última comparecencia de

Ford ante todo el comité hubo un forcejeo sobre si Ford estaba o no dispuesto a

1
Íbid., 10.

2
Ídem.

7
cambiar su postura respecto al entendimiento del Santuario y la inspiración de

Elena White. A todas las interrogantes Ford contestó que él no estaba en contra

ni de la iglesia ni de Elena White, más bien estaba en contra del mal uso de

Elena White por parte de la iglesia.

Unas de las declaraciones que más llama la atención fue la de Leslie

Hardinge, que ante la lectura de uno de los documentos del consenso sobre el

papel de Elena White, dijo: “No hay errores en los escritos de Elena White.

Cuidado con los historiadores”.

El viernes por la mañana se dio lectura a la declaración de consenso, en

la que hasta Desmond Ford estuvo de acuerdo, pues reconocía los problemas y

la necesidad de un estudio futuro. A la par se dio lectura a otro documento de

diez puntos donde se criticaba la posición del doctor Ford. Después de la lectura

el presidente Wilson “explícitamente digo a los delegados que ellos no estaban

siendo requeridos para expresar su aprobación o desaprobación del

documentos. En otras palabras, aunque formulado en Glacier View, no refleja el

pensamiento del Comité del Santuario, que no lo discutió ni lo votó.”1

Esta narración coincide, al menos en términos generales, con lo que

Robert Spangler narra en la revista Ministry, donde afirma que este documento

solo se leyó pero no se distribuyó ni se votó su aprovación.2

1
Ídem.

2
J. Robert Spangler, “Editorial perspectives: Personal glimpses into the background and
results of the Gracier View Sanctuary Review Committe”, Ministry, octubre 1980, 8.

8
Después de Glacier View

Al terminar las reuniones del comité el 15 de agosto de 1980, por la tarde

de ese viernes el presidente Wilson y otros nueve miembros se reunieron en una

junta informal, la cual tenía como objetivo de hacer una retroalimentación de lo

sucedido. El presidente Wilson expresó que “era imposible que la iglesia

estuviera de acuerdo con una serie de puntos doctrinales defendidos por el Dr.

Ford en su documento. Se refirió al hecho de que el sábado debía comenzar en

unas pocas horas, y expresó la esperanza de que la reflexión en este próximo

día de descanso le permita al Dr. Ford llegar a algunas conclusiones que serían

útiles para la iglesia”.1

Se enumeraron tres problemas mayores en las siguientes áreas: 1)

actitud; 2) juicio y 3) teología. Se dio lectura a una carta, redactada por el

presidente de la Unión Australiana, K. S. Parmenter, en la que se le pedía a

Desmond Ford estar en regla con las creencias fundamentales de la iglesia.2

Diferentes versiones se presentan sobre lo que sucedió inmediatamente

después de la lectura de la carta de Parmenter. La comunicación entre él y Ford

continuó hasta el 1 de septiembre de 1980, donde Ford declaraba tener el

mimso interés de Froom y Prescott en la aclaración del tema en conflicto,

especialmente el papel de Elena White.3

Después de un intento por parte de la Conferencia General de mediar

1
Ibíd., 8.

2
Ibíd., 11.

3
Ídem.

9
entre la División Australiana y Desmond Ford, el Comité Ejecutivo y Consejero

del Presidente recomendó a la División que se le diera al Ford la oportunidad de

retirarse voluntariamente del ministerio en la Iglesia Adventista del Séptimo Día,

si él no lo hacía, la División Australiana debía relevarlo de sus

responsabilidades y retirare sus credenciales ministeriales.1

Las razones que el Comité dio fueron que Ford no había sido claro al

contestar las preguntas realizadas en la carta de Parmenter, donde se le pedía

reconocer las creencias fundamentales y estar en regla con ellas. La segunda

razón fue que la creencia de Ford en el Santuario y el rol de Elena White son

insuficientes para cambiar la postura oficial de la Iglesia. La tercera razón fue el

no haber aceptado el consejo de la administración y la guía del comité en áreas

vitales para la iglesia. La cuarta razón fue que Ford no se había distanciado

claramente de las actividades consideradas subversivas para el buen

funcionamiento de la iglesia y no había aceptado sujetarse a la filosofía

adventista.2 El 18 de septiembre la División Australiana implementó la

recomendación de la Conferencia General.3

1
Raymond F. Cottrell, “The Sanctuary Review Committee and Its New Consensus In the
Shadow ofthe Sanctuary: The 1980 Theological”, Spectrum, noviembre 1980, 17.

2
J. Robert Spangler, “Editorial perspectives: Personal glimpses into the background and
results of the Gracier View Sanctuary Review Committe”, Ministry, octubre 1980, 15.

3
El día en que este capítulo era terminado por su autor, el Dr. Desmond Ford descansó,
esperando la venida del nuestro Señor Jesucristo.

10
CAPÍTULO II

TEOLOGÍA DE DESMOND FORD

Este capítulo repasa la teología de Desmond Ford presentada en su tesis

doctoral sobre Marcos 13, así como el manuscrito sobre Daniel 8:14 y el juicio

investigador. Así mismo presenta un resumen de sus propuestas más

importantes en cinco de los puntos donde su teología más se alienó de la

enseñada por la Iglesia Adventista del Séptimo Día.

La tesis doctoral sobre Marcos 13

En 1972 Desmond Ford terminó su segundo doctorado en la Universidad

de Manchester, Inglaterra. Su asesor fue el teólogo liberal F. F. Bruce.1 Su

disertación trató sobre La abominación desoladora en Marcos 13 y en la

escatología bíblica. En el documento publicado por University Press of America,2

se pueden leer las ideas de Ford concernientes a que el Nuevo Testamento,

especialmente Marcos, es escatológico y tiene conexión con 2 de

Tesalonicenses y Apocalipsis.3 También declara que los lectores del Nuevo

1
Historical Dictionary of the advenitst seven day, ver “Desmond Ford”.

2
Desmond Ford, The abomination of desolation in biblical eschatology (Whashintong DC:
University Press of America, 1979)

3
Ibíd., 193.

11
Testamento creían en el inminente retorno de Jesús. Dice que en Marcos 13,

Jesús identifica en Daniel 9:24-27 a Roma, especialmente el papel de Tito en la

destrucción de Jerusalén en el 70 d.C.1

Identifica que en Daniel, quienes “pisan” la ciudad serán los mismos que

en Apocalipsis serán “pisoteados” fuera de la ciudad. En este punto llega a la

conclusión de que Daniel 8:14 debe interpretarse a la luz de Marcos 13:4. La

fecha en al que ubica el cumplimiento de Daniel 8:14 es en el 70, el año de la

caída de Jerusalén. Esta aseveración es el resultado de su interpretación de que

Marcos 13 limita toda interpretación profética al primer siglo.2

De Marcos 13 opta por la interpretación de que era una profecía para la

generación contemporánea de Jesucristo, donde la caída de Jerusalén era parte

del fin del mundo.3 Este fue el primer uso donde Ford aplicó el principio

apotelesmático.

Documento sobre Daniel 8:14

El documento sobre Daniel 8:14 y el juicio investigador fue realizado por

Desmond Ford en la cede de la Iglesia Adventista en Washington. La Asociación

General tuvo la iniciática de darle 6 meses a Ford para que, acompañado por el

consejo de eruditos de la iglesia, presentara de manera clara y sistemática su

estudio y soluciones sobre el tema en cuestión.

1
Ibíd., 111.

2
Ibíd., 310.

3
Ibíd., 72.

12
Hubo diversas reuniones en las que se revisó el manuscrito de Desmond

Ford y varios estudiosos de la Biblia pudieron darle su punto de visa, según

apunta la Ministry.1 Después de cuatro reuniones donde se revisó el documento,

Desmond presentó su manuscrito final. El resultado fue que donde se le había

pedido que cambiara posturas, añadió más material que apoyaba su punto

original.2

El argumento principal

El argumento principal del documento sobre Daniel 8:14 y el juicio

investigador era la negación de que existiera tal juicio en el cielo. La propuesta

de Desmond fue que su objetivo principal era “clarificar el problema doctrinal que

confronta a la iglesia” y “sugerir una solución al problema el cual el escritor ha

encontrado efectivo y satisfactorio a través de su ministerio.”3

Para Ford, como adventistas “no podemos tener una apologética efectiva

para el mundo no adventista, ni una exitosa salvación de almas en larga

escala”.4 También propone que el legalismo, en ese momento tan generalizado

en amplios sectores de la iglesia, era el resultado de la presentación tradicional

del juicio por sobre “la gracia y la imputación de justicia es comúnmente

1
J. Robert Spangler, “Editorial perspectives: Personal glimpses into the background and
results of the Gracier View Sanctuary Review Committe”, Ministry, octubre 1980, 5.

2
Ibíd., 5.

3
Desmond Ford, 1980, Manuscrito Daniel 8:14, the day of atonement and the
investtigative judgement, 42.

4
Ibíd., 42.

13
olvidada”.1

Los puntos en disputa y la teología fordiana

La teología fordiana es el resultad de sus estudios especializados en

escatología. Él mismo declaró que después “de examinar cada libro de las

estanterías del Congreso sobre Apocalipsis como culminación de décadas de

estudios proféticos, me di cuenta de que era abrumadora la evidencia contra el

modo historicista de calcular supuestas fechas proféticas después de la cruz.

Además, llegué a la conclusión de que ninguna de estas fechas puede encontrar

apoyo bíblico o histórico como cumplimiento de las profecías bíblicas”.2

La propuesta de Ford en su manuscrito sobre Daniel 8:14 puede

sintetizarse en cuatro secciones. A continuación se presenta un resumen cada

propuesta según el contenido del manuscrito original sobre Daniel 8:14.

El método apotelesmático

Ford declara que para poder entender la forma en que el Conflicto de los

siglos3 trata el tema del santuario es necesario estudiar la forma en la que otras

profecías son aplicadas en este libro. Según Ford, Elena White aplica las

profecías de Apocalipsis 6:12, 2 Tes. 2:3 y 4, Mateo 25:1-13 y Daniel 8:14 a

1844 y a eventos que se encuentran en el futuro, específicamente en el fin del

1
Ídem.

2
Foro Adventist Today, “Una entrevista con el Dr. Desmond Ford”, visitado el 12 de
marzo de 2019, https://pasado-y-futuro.neocities.org/entrevistaford1.html.

3
Elena G. White, El conflicto de los siglos (CDMX: Gema Editores, 2015)

14
mundo.1

Para Ford, White “usa el principio apotelesmático por el cual la profecía es

interpretada y aplicada más de una vez y en más de un evento.” Según él, “ella

aplica tales pasajes como Joel 2:28; Mal. 4:5 y 6; Mateo 24; Apocalipsis 6:14;

Mateo 25:1-13; Apocalipsis 14:8 y Daniel 8:14 a eras separadas”.2 Como estos

versículos son aplicados a la teología de la puerta cerrada, al clamor de media

noche, al sellamiento, a las señales en el cielo, todos estos eventos asociados a

1844, que ella haya usado los mismos temas al fin del mundo aun en el futuro.

En la teología fordiana es necesario utilizar el método apotelesmático,

puesto que se tiene la presuposición de que el Apocalipsis “fue escrito para

armar espiritualmente y preparar a los cristianos del primer siglo para la tarea de

esparcir el evangelio y que el fin del mundo sería consumado en sus días”.3

En una entrevista otorgada a Adventist Today, Desmond Ford declaró

respecto al método apotelesmático:

“En términos de interpretación profética, el preterista ve el cumplimiento


de la profecía como en el pasado, en el siglo primero de esta era. El
futurista ve la profecía como todavía en el futuro, para los últimos días,
mientras que el historicista ve la profecía como una aplicación en continuo
desarrollo, con referencia especial a acontecimientos seculares que
afectan a la iglesia en fechas específicas. Yo no pertenezco a ninguna de
estas categorías porque, aunque cada una de ellas tiene una medida de
verdad, también tiene su correspondiente medida de error.

La profecía bíblica SÍ tenía significado para los que primero la recibieron

1
Desmond Ford, 1980, Manuscrito Daniel 8:14, the day of atonement and the
investtigative judgement, 13.

2
Ibíd., 13.

3
Ibíd., 307.

15
(preterista). SÍ tiene una aplicación en continuo desarrollo, pero ninguna
fecha más allá de la semana de la pasión (véase Hechos 1:7), y tendrá un
significado floreciente para los que vivan en los últimos días. Esto se
conoce como el principio apotelesmático, por el cual la profecía en
algunos casos está dirigida a más que los receptores originales. George
Macready Price usó este término en su comentario sobre Daniel, y es bien
conocido por los eruditos. E. G. White usó este principio una y otra vez,
como lo he documentado en mi manuscrito de Glacier View, y también lo
usa el Comentario Bíblico Adventista (véanse en particular las notas de
este último sobre la profecía de 2 Tes. 2). El principio fue negado sólo
cuando yo lo usé en Glacier View para demostrar que Daniel 8:14 ya se
había cumplido en un sentido primario e histórico, lo cual no impediría en
modo alguno cumplimientos futuros. La negación del "principio
apotelesmático" en Glacier View no fue tomada en serio por los eruditos
presentes.”1

El principio día por año

El uso del principio apotelesmático en la teología fordiana desplaza el uso

del método día por año, utilizado en la interpretación adventista. Para Ford el

principio día por año usado para expresar la idea del juicio en 1844 “no es

bíblico”.2 Ante la cuestión de si los adventistas han estado errados todos estos

años en ver en Daniel 8:14 una profecía para este tiempo, Ford contesta: “No,

de ninguna manera. El principio año-día en lo que respecta a su esencia práctica

siempre ha sido correcta –lo que se pudo haber cumplido en días si la iglesia

hubiera sido fiel, ahora está tomando años.”3 Para Ford, el uso del principio de

1
Foro Adventist Today, “Una entrevista con el Dr. Desmond Ford”, visitado el 12 de
marzo de 2019, https://pasado-y-futuro.neocities.org/entrevistaford1.html.

2
Ídem..

3
Desmond Ford, 1980, Manuscrito Daniel 8:14, the day of atonement and the
investtigative judgement, 344.

16
día por año es una muestra la “providencia permisiva hermenéutica de Dios”.1

En la misma tónica afirma que “es bastante imposible probar que el

principio de día por año es un dato bíblico, y aunque pudiésemos probarlo, no

se mencionan días ni en [Daniel] 8:14 ni en [Daniel] 9:24, no hay base para

aplicar el principio en estos casos.”2

Para apoyar la idea de que el principio día por año no se encuentra en el

contexto original del texto de Daniel 8:14, Ford remite a Leroy From al decir que

“el principio del día del año (un día en profecía representa un año solar en

cumplimiento) no fue entendido hasta el siglo IX d.C. Por lo tanto nadie habría

detectado alguna ruptura de la profecía si Jesús hubiera venido venido antes del

tiempo esperado.”3

En resumen, usar las “2300 tardes y mañanas” de Daniel 8:14 como 2300

años, según Ford, es no considerar el contexto general del resto de Daniel 8. El

hecho de que los adventistas hayan usado este método se debe a la providencia

de Dios, más no a la intención original del texto. Su propuesta es reinterpretar

Daniel 8:14 a la luz del principio apotelesmático. Lo cual se analiza en el

siguiente punto.

La interpretación de Daniel 8:14

Ya que Daniel 8:14 no puede interpretarse mediante el principio día por

1
Ibíd., 344.

2
Foro Adventist Today, “Una entrevista con el Dr. Desmond Ford”, visitado el 12 de
marzo de 2019, https://pasado-y-futuro.neocities.org/entrevistaford1.html.

3
Ibíd., 134.

17
año, es necesario usar el método apotelesmático. Al aplicar este método la

profecía cobra otros significados, para Ford los originales, diferentes a los

enseñados por los adventistas del séptimo día. A continuación se analizan

algunas de las posturas de Ford respecto a la interpretación de Daniel 8:14.

Reinterpretación del Juicio Investigador

Sobre la base de que Daniel 8:14 debe de analizarse desde una

perspectiva apotelesmática, Ford presenta la “purificación del Santuario” en este

versículo de Daniel como sinónimo de la Segunda Venida de Jesús. Aquí lo que

dice sobre el asunto:

“[…] el contexto más amplio de [Daniel] 8:14 debe incluir el Nuevo


Testamento, particularmente sus porciones escatológicas y
principalmente el libro de Apocalipsis. Aquí encontramos el fin de todas
las cosas y el cumplimiento de las promesas del pacto divino respecto al
perdón y la comunión en el imperecedero reino. Se explica en términos de
las fiestas del séptimo mes de Israel, especialmente el Día de la
expiación, el día ritual del santuario -ese antiguo día simbólico de juicio
cuando Israel se dividió en dos campos y se numeró ya sea con el Señor
o con el gran adversario. En este libro también encontramos
representadas todas las cosas simbolizadas por la antigua promesa de un
santuario restaurado. Ap. 21:3 nos habla de “el nuevo templo" antes
predicho.

Así, 8:14 [de Daniel] apunta (empleamos varios términos para comunicar
su significado completamente)--

-el escatón.

-la anulación de la obra del anticristo.

-la reivindicación del pueblo de Dios, su verdad y su carácter.

-el día del juicio, que marca el comienzo del reino de Dios con Cristo
viviendo con su pueblo como el Nuevo Templo, prometido a lo largo de
los profetas.

-la proclamación final de "aquel evangelio del reino" (cf. Mateo 24: 14 y

18
Apocalipsis 14: 6, 7)”.1

Para Ford, Daniel 8:14 no enseña nada relacionado con el inicio de un

juicio investigador en el cielo, tampoco es el cumplimiento de una profecía dada

con la intención de llegar hasta 1844, respecto a esto declara lo siguiente: “Los

adventistas del séptimo día han tenido razón al ver el tema del juicio en Daniel

8:14. Ese verso encuentra su paralelo en la escena del juicio de [Daniel] 7: 9-13,

y también en [Daniel] 12: 1-3, 14 (cf. Sal. 1: 5). Pero el juicio no es algo para ser

temido por los creyentes penitentes.”2 La razón por la que el juicio no debe ser

temido se debe a que el juicio es en sí la Segunda venida de Cristo.

Al no estar presente el juicio investigador en la teología fordiana, en lugar

de este se presenta la idea de que “todo el que haya sido encontrado por él [por

Jesús] a través del Evangelio es "considerado digno" de la resurrección o

translación. Su juicio ha terminado. Hicieron la paz con el gran Legislador

mientras iba camino a la corte y nunca serán llamados a pagar ni lo más mínimo.

La justificación es un juicio final anticipado, y el juicio final no es sino la

ratificación de la justificación. Así el Nuevo Testamento aplica "ser hecho justo",

es decir, "justificado", al momento de conversión, cada momento posterior y el

último momento en que el juicio de Dios se hace público en la venida de Cristo.

Ver Rom. 3: 20-28; 5: 19; Hechos 13:38, 39”.3

1
Desmond Ford, 1980, Manuscrito Daniel 8:14, the day of atonement and the
investtigative judgement, 364.

2
Ibíd., 367.

3
Ídem.

19
Si 1844 no es el inicio de ningún juicio en el cielo, para Ford, el mensaje

sobre el santuario, dado por los pioneros a partir de esa fecha, tenía la intención

de “llevar a una presentación clara del "evangelio eterno" allí prefigurado. Los

hechos centrales del santuario eran ley y juicio, gracia y mediación, como el

centro de los muebles estaba el arca y el propiciatorio. Las verdades de la

sustitución, la imputación, y representación fueron prefiguradas en el ritual diario

[del santuario]. De ese modo la esencia de las "buenas nuevas" se demostró

ante los ojos de los pecadores penitentes, dándoles esperanza a través de la

bondad amorosa de su pacto Dios.”1

Para Ford los pioneros tenían el mensaje correcto pero método y el

énfasis a veces equivocado. Aún así, Dios había demostrado su permisiva

“providencia […] hermenéutica”2 y había levantado un pueblo que llamara la

atención a las verdades del evangelio y esto diera paso a una “restauración”

como la de Daniel 8:14.3

Antioco Epífanes

Bajo las ideas de que en los capítulo 2, 7 y 8, es solo en el 8 donde se

menciona específicamente la tierra de Palestina, y que después de haberse

hablado de bestias y animales salvajes ahora se presenten animales domésticos

y se use el hebreo en todo el capítulo, Ford presenta una defensa a la

1
Ibíd., 422.

2
Ibíd., 344.

3
Ibíd., 422.

20
interpretación de que Daniel 8 habla sobre Antioco Epífanes.1

Para Ford la descripción de los movimientos del cuerno pequeño de

Daniel 8 concuerdan con los realizados por Antioco Epífanes. Suma a esta

concepción el uso que los escritores apocalípticos judíos y Josefo hicieron de

Daniel 8 para asemejarlo a las acciones del cuerno pequeño. Para rematar su

presentación Ford declara:

“A menudo se ha señalado que se necesitan algunos malabares para


hacer que los eventos en los días de Antíoco se ajusten al requisito
cronológico de la profecía. Esto, por supuesto, no sería tan diferente a
nuestras propias dificultades con la historia en la aplicación de los 1260
años y los 2300. Los períodos de tiempo en la Biblia son generalmente
números redondos en lugar de precisos, y esto se aplica a la crisis del
siglo segundo antes de cristo.

El período de tres años y medio en que el sacrificio diario fue prohibido


por Antico fue precedido por una opresión que duró casi todo el tiempo.

Daniel 8 presenta el tiempo completo de persecución, no solo el periodo


de la interrupción de los servicios del santuario. Esta persecución fue
introducida por los eventos del 171 a.C. e incluyen el asesinato del
embajador judío en Tiro el 170 a.C., la posterior matanza y cautiverio de
80, 000 judíos el mismo año, y la profanación de los ritos del santuario,
una suspensión que duró hasta el 165 a.C. El periodo aproximado de
opresión de Antioco fue de 2300 días.”2

Cuando parece que Ford ha optado por aplicar Daniel 8 a las acciones de

Antioco Epífanes, hace un giro a través del método apotelesmático y escribe lo

siguiente:

“Mientras uno revisa las críticas adventistas a la posición de Antíoco, uno


debería que confesar cierta inquietud. En nuestro afán de defender
nuestro propio caso no hemos sido del todo sinceros con el otro lado.
Tomar cualquier pasaje de las Escrituras y separarlo de sus propios
tiempos y de las personas de esos tiempos está muy lejos de los métodos
1
Ibíd., 377.

2
Ibíd., 382.

21
fiables de exégesis. Hoy en día, es un dato primario de la hermenéutica
que cada parte de la Biblia tenía significado para las personas recibieron
primero el mensaje. Nuestro propio comentario, al menos en teoría,
admite este principio. (ver CBA 4:702-709.)

¿Estamos ahora restando valor a lo citado anteriormente de los exégetas


modernos no adventistas relativo a Dan. 8? De ninguna manera. Estamos
diciendo que Antíoco cumplió la profecía del cuerno pequeño, pero no la
cumplió completamente […] Roma no se aplica como el cumplimiento
primario del cuerno pequeño, pero en sus dos fases y en niveles más
extensos, se encuentra con el empuje principal de la profecía, aunque no
con sus detalles, tanto en los capítulos ocho como en el once. En otras
palabras, el principio apotelesmático aquí se aplica “1

Como se puede notar, Ford no limita la interpretación y el cumplimiento de

Daniel 8 a la época y la persona de Antioco Epífanes. Al usar el método

apotelesmático puede hacer cuántas aplicaciones le vengan en gana.

Hebreos y el Santuario

Un tercer tema en el que Desmond Ford se aleja de la interpretación

adventista es en la aplicación y uso que el libro de Hebreos hace de la tipología

del santuario. Para Ford Hebreos hace una aplicación del ministerio de Cristo en

la tierra como el cumplimiento de la prefiguración del ministerio del sacerdote

terrenal en el atrio y el lugar santo del santuario. Acompañando esta posición,

Ford asegura que el nuevo pacto, la entrada de Cristo “a través del velo”, se

refiere al cumplimiento antitípico del día de la expiación, y esto se cumple a

través de la entrada de Cristo en el cielo.

La propuesta de Ford gira en torno a que Hebreos “no enseña la

existencia de un ministerio en el lugar santo en el santuario celestial. Esto es

1
Ibíd., 392.

22
negado repetidamente por la afirmación de la presencia de Cristo en “el

santísimo” desde su ascensión.1

La interpretación de Hebreos 9 y el amplio análisis que Ford hace de él en

su manuscrito sobre Daniel 8, lo llevan a declarar que “el primer apartamento

significa la era antes de la cruz, pero el segundo apartamento para la era

después de la cruz.”2 Así mismo, Ford dice que “el primer apartamento

representa todo el santuario mosaico, y el segundo departamento representa

todo el santuario celestial.”3

Ante la idea de que Cristo “inauguró” el Santuario Celestial, la respuesta

de Ford es que esa “inauguración” se da en Hebreos 10:22, y que el uso de la

palabra griega enekainizo indica y apunta hacia la inauguración del Santuario.

Para Ford, identificar Hebreos 9 como el proceso de inauguración del santuario

celestial es negar el “una vez para siempre” de Hebreos 9:12.4

En la teología fordiana, Hebreos 9:26, y en sí todo el capítulo 9 y 10 de

Hebreos, deben ser entendidos como la única interpretación bíblica para Levítico

16. Por lo que no sería válida la explicación adventista al relacional Daniel 8:14

con Levítico 16.5

Para Ford la “limpieza del santuario celestial fue también su dedicación, y,

1
Ibíd., 227.

2
Ibíd., 167.

3
Ídem.

4
Ibíd., 226.

5
Ibíd., 229.

23
por lo tanto, señaló un evento en el comienzo de la era cristiana temprana, no en

su cierre.” Los versículos que soportan este argumento son Hebreos 9:7-8,21-23

y 10:19-22, los cuales, según Ford, son paralelismos.1

La autoridad doctrinal de EGW

La cuarta propuesta en la que Ford se distanció de la postura oficial de la

Iglesia Adventista, fue en lo que tenía que ver con la autoridad doctrinal de Elena

White. Al analizar las declaraciones de Ford sobre el tema es necesario que el

lector tenga en mente el año de la discusión, 1980, hace ya casi 40 años.

Para Ford, el mensaje presentado por nuestros pioneros estaba “envuelto

en pañales”.2 Y entonces remata: “No le fue dado a los profetas una

comprensión extensa de sus visiones. Elena White malentendió algunos

aspectos de sus primeras visiones de “la puerta cerrada” […] Los profetas no

tuvieron un preciso entendimiento aún de los motivos centrales de su propio

mensaje”.3

El hecho de que Elena White hubiera presentado la doctrina del juicio

investigador, para Ford, es el resultado de aceptar lo propuesto por Uriah Smith

y J. N. Andrews. Y fue a través de esta influencia que “incorporó no solamente

las desviaciones de este entendimiento doctrinal, sino también los errores sobre

la Escritura y errores históricos”, lo cual fue permitido por Dios porque “era

1
Ibíd., 229.

2
Ibíd., 584.

3
Ídem.

24
apropiado para ese tiempo”.1

Para Ford, el error de White sobre el juicio investigador es minúsculo

comparado con su consideración de “las profecías de Apocalipsis 9 y 11.” Aún

así “el tema central de su mensaje sobre Daniel 8:14 apuntó a la limpieza final

del universo por la erradicación del pecado y los pecadores en el juicio final

como el antitipo del Yom Kippur fue correcto y de avanzada en el pensamiento

religioso no adventista de su tiempo”.2

En la teología fordiana Elena White debe usarse para propósitos

prácticos. Una de las razones por las que Ford propone esto es que se han

encontrado errores históricos en El Conflicto de los Siglos.3

El juicio investigador como pilar doctrinal

Para Ford, la limpieza escatológica del santuario no está en conflicto y

forma parte de las verdades doctrinales pilares de los pioneros de la iglesia.

Pero el juicio investigador fue una adición tardía. Ford declara que “es tiempo de

reconocer que el juicio investigador no es ahora, y nunca lo fue, un pilar doctrinal

para esta iglesia. El uso de Elena White de esta doctrina no es más prueba de

ello que su uso y su aplicación de Mat. 25: 1-12, Ap. 9: 15 y Rev. 11: 9, 19 son

una prueba de esas posiciones ciertamente erróneas.”4

1
Ibíd., 585.

2
Ibíd., 586.

3
Ídem.

4
Ibíd., 596.

25
Los errores de Elena White en su aplicación e interpretación profética son

aceptados por Ford en la condición no canónica de los escritos de Elena. Ford

declara que Elena White “nunca clamó ser un medio de verdad que suplantó a la

Escritura. En cambio, ella afirmó que si entendíamos la Palabra, sus escritos

serían innecesarios. Ellen G. White claramente creyó en la primacía de las

Escrituras y se opuso a aquellos que deseaban colocar sus escritos en un nivel

con la Palabra, o pragmáticamente por encima de ella”.1

Ford recuerda que Elena White “se negó a ser la árbitro en asuntos de

controversia doctrinal. Una y otra vez se le pidió que pusiera fin a la controversia

del "continuo" [En Daniel] por una palabra autoritativa del Señor, pero ella se

negó a hacerlo.”2

El problema que Desmond Ford detecta es la ignorancia sobre la

“verdadera naturaleza de la inspiración. […] Muchos de nosotros tenemos

nociones pagas sobre la revelación.”3 En la página 612 de su manuscrito, Ford

enumera errores y nociones incorrectas sobre la infalibilidad de Elena White.

Ford declara que “en general, las conclusiones de los eruditos de esta iglesia

son que los escritos de Ellen G. White son para los propósitos que figuran en 1

Cor. 14: 3, más que con el propósito de la exégesis.”4

En su parte final sobre el tema de la autoridad de Elena White, las

1
Ibíd., 604.

2
Ibíd., 606.

3
Ibíd., 611.

4
Ibíd., 619.

26
conclusiones de Ford son:

Pero debemos distinguir […] entre la limpieza del santuario y el juicio


investigador. El último nunca fue un hito de la iglesia, pero el primero fue y
es. Ellen G. White no tuvo una visión del juicio investigador como tal. […]

Ellen G. White no es nuestra autoridad. En esa posición solo la Escritura


se puede sostener. Desviarse de "la Biblia y la Biblia solamente" como el
"único vínculo de unión" y nuestro “único derecho" sería dejar de ser
Bíblico o Protestante, y solo podría resultar en dividir esta iglesia por la
mitad”1

Las reflexiones de Ford lo llevan a declarar que

“Elena White en su capítulo sobre el juicio investigador está hablando


verdaderamente pero no literalmente cuando se refiere al cuidadoso
estudio de cielo de cada pensamiento, palabra y acción, así como los
motivos que lo impulsan. Pero los libros son la memoria de Dios, y la
decisión instantánea de confianza genuina en los méritos de Cristo (la
confianza que siempre descansa en obediencia) se evidencia. Que
ninguno ridiculice este capítulo, a pesar de su visión inicial en lugar de
puntualizar el juicio previo al advenimiento: una visión bastante natural
cuando el movimiento infantil estaba tratando de entender el misterio del
advenimiento retrasado después de 1844 y la puerta cerrada. Además,
que se destaque que nuestro concepto del juicio, aunque inmaduro, fue
muy por delante de la mayoría de los organismos religiosos que
anticiparon un mil años de felicidad antes de la resurrección y juicio
general.”2

Resumen

Este capítulo sintetizó algunas de las posturas teológicas de Desmond

Ford presentadas en su manuscrito sobre Daniel 8:14 y el juicio investigador.

Las diferencias esenciales entre su teología y la sostenida por la Iglesia

Adventista del Séptimo Día tienen que ver con el método de estudio de las

profecías, la interpretación de Daniel 8:14, la lectura e interpretación del Juicio

1
Ibíd., 623.

2
Ibíd., 627.

27
Investigador en Hebreos 9 y la autoridad de Elena White en cuestiones

doctrinales.

Respecto al método de interpretación, Ford propone utilizar el método

apotelesmático, el cual aplica e interpreta el cumplimiento de una profecía a

diferentes eventos y tiempos. Esto lleva a Ford a separarse del método

historicista de interpretación usado por los pioneros de la Iglesia Adventista. Un

elemento más que entra en conflicto en la teología fordiana es el uso del

principio día por año. Para Ford este principio no es válido. Fue usado, y Dios lo

permitió, básicamente a causa de la ignorancia de los pioneros de la iglesia.

Sobre la interpretación de Daniel 8:14, Ford se separa en dos puntos

esenciales. Usando el método apotelesmático, identifica los eventos de Daniel 8

como las acciones de Antioco Epífanes. De igual forma, para Ford, Daniel 8:14

no trata sobre el inicio de un juicio en el cielo, ni mucho menos las 2300 tardes y

mañanas llegan hasta 1844. La propuesta es que Daniel 8:14 tiene varios

cumplimientos, especialmente escatológicos, que culminan con la muerte de

Cristo y su segunda venida.

En tercer lugar, la lectura e interpretación que Ford hace de Hebreos

nueve, lo lleva a aplicar la entrada “tras el velo” por parte de Cristo a la entrada

de Cristo en el santuario celestial y el inicio del día antitípico de la expiación. La

base de la teología fordiana es interpretar a través de Hebreos el antiguo pacto

como el servicio en el lugar santo y el atrio, a través de la muerte de Cristo, y

nuevo pacto en la ascensión de Cristo y su entrada en el lugar santísimo como

en el día de la expiación en Israel.

28
Por último la posición de Desmond Ford respecto a Elena White se alejó

de lo que en aquella época la iglesia creía. Este punto se debe ver desde dos

perspectivas. En primer lugar, para Ford, Elena White no tiene autoridad

doctrinal. Esta posición se volvió más radical cuando afirmó que ella se había

equivocado en su interpretación de Apocalipsis 9 y 11, así como el énfasis que

hace, siguiendo las posturas y enseñanzas de Smith y Andrews proponían, del

juicio investigador en el santuario celestial. Su base principal es que ella no

recibió una visión donde específicamente se le explicara el tema del juicio

investigador. Una cosa más sobre la que se apoya la teología fordiana es en el

supuesto de que ella usó el método apotelesmático.

Elena White, en la teología fordiana, sigue siendo inspirada, pero solo en

asuntos pastorales, no doctrinales.

29
CAPÍTULO III

RESPUESTA OFICIAL A DESMOND FORD

Este capítulo repasa la postura oficial tomada por los eruditos y

administradores de la Iglesia Adventista sobre la teología de Desmond Ford. En

su última sección, hace un balance de la forma en la que se votaron y

redactaron estas respuestas.

El comité evaluador sobre el Santuario

Desde que se decidió tener una reunión especial para tratar los temas

propuestos por Desmond Ford, se nombró una comisión que asistiría a Glacier

View. Esta comisión estaba compuesta por 125 individuos, entre

administradores, maestros de seminario, pastores y teólogos eruditos de la

iglesia. Los participantes recibieron el manuscrito que Ford preparó alrededor del

primero de julio.1

Al inicio de la reunión, el 10 de Agosto de 1980, el presidente Neal Wilson

declaró que algunos miembros no habían podido asistir a la reunión por

enfermedad u otras razones. En total 114, de los 125 convocados, estuvieron

1
J. Robert Spangler, “Editorial perspectives: Personal glimpses into the background and
results of the Gracier View Sanctuary Review Committe”, Ministry, octubre 1980, 6.

30
presenten en la reunión.1

Para Warren Trenchard los participantes fueron seleccionados teniendo

en mente el tema en cuestión, por ello se eligieron administradores que servían

en la Junta Ejecutiva de la Presidencia de la Conferencia General, todos los

presidentes de uniones de la División Norteamericana, teólogos del Seminario

Teológico de la Universidad Andrews y de los departamentos de teología de

todos los colegios de Estados Unidos; rectores de los colegios adventistas y

universidad en Estados Unidos; miembros del Instituto de Investigación Bíblica

de la Conferencia General y pastores distinguidos, editores de revistas,

secretarías ministeriales y evangelistas.2

Declaraciones oficiales

En el congreso de Glacier View se redactaron 3 documentos que

contenían la respuesta de los asistentes y de la iglesia a la teología fordiana.

Cada uno de ellos fue redactado por grupos diferentes y, por lo menos dos,

votados frente a los asistentes a la conferencia. Los documentos redactados

fueron Cristo en el Santuario Celestial, El rol de los escritos de Elena G. De

White en asuntos doctrinales y la Declaración sobre el documentos de Desmond

Ford.

1
Ídem.

2
Warren C. Trenchard, “In the shadow of theSanctuary: The 1980 theological
Consultation”, Spectrum, noviembre 1980, 26.

31
Cristo en el Santuario Celestial

El borrador de este documento fue redactado por W. Duncan Eva,

Vicepresidente retirado de la Asociación General; Fritz Guy, Profesor de

Teología en el Seminario Adventista Andrews; William G. Johnsson, Editor

Asociado de la Revista Adventista y W. R. Lesher, Director del Instituto de

Investigación Bíblica.1

El documento votado fue elaborado teniendo como base la declaración de

las Creencias Fundamentales que se había votado en abril del mismo año, en el

Congreso de la Asociación General. Algunas declaraciones principales sobre la

importancia del santuario en la teología adventista expresadas en el documento

son:

“La doctrina del santuario, que significó tanto para los primeros
adventistas, brilla en los creyentes de nuestros días. Verlo más
claramente es ver a Cristo más claramente; y esta visión revivirá la vida
cristiana y dará poder a nuestra predicación y testimonio.

[…] La creencia de que Cristo es nuestro Sumo Sacerdote en el santuario


celestial no es una reliquia de nuestro pasado adventista; ilumina todas
las demás doctrinas; trae a Dios y su salvación "cerca" de nosotros de
una manera que nos da "plena seguridad" (Hebreos 10:22); Nos muestra
que Dios está de nuestro lado.”2

Sobre la comprensión y las fuentes para la interpretación de esta doctrina,

el documento declara:

“Mientras que Levítico y Hebreos se ocupan principalmente de las


funciones sacerdotales asociadas con el santuario, Daniel y Apocalipsis
relacionan la actividad divina en el santuario con el fin del mundo. Por lo
tanto, podemos decir que un impulso importante del primer par es la

1
“Participants and Committees”, Ministry, octubre 1980, 25.

2
“Christ in the heavenly sanctuary”, Ministry, octubre 1980, 16.

32
intercesión, mientras que un impulso importante del segundo es el juicio.

[…] El libro de Hebreos compara y contrasta estos servicios [los del


santuario terrenal] con el sacrificio de Jesucristo en el Calvario (Lev. 9: 1-
10: 22). Argumenta que con su muerte de una vez por todas, Jesús logró
lo que las repetidas ofrendas de Israel nunca podrían lograr. Es la
realidad simbolizada por los sacrificios del Día de la Expiación, como por
todos los servicios antiguos. Aunque se ha sugerido que estas referencias
en Hebreos muestran que el Día escatológico de la Expiación comenzó
en la cruz, Hebreos no se preocupa en absoluto por la cuestión del
tiempo; se concentra más bien en la suficiencia total del Calvario. Para
obtener respuestas a nuestras preguntas sobre el calendario de los
eventos en el santuario celestial, consultamos los libros de Daniel y
Apocalipsis.

[…] Los escritos de Elena de White también […] contienen mucho material
relacionado con Cristo en el santuario celestial (por ejemplo, El conflicto
de los siglos p. 409-432, 479-491, 582-678). Esto destaca el significado
de los eventos de 1844 en el plan divino, y los eventos finales que
proceden del trono de Dios. Estos escritos, sin embargo, no fueron la
fuente de la doctrina del santuario de nuestros pioneros, sino que
confirmaron y complementaron las ideas que los primeros adventistas
estaban encontrando en la Biblia misma. Hoy reconocemos la misma
relación: los escritos de Elena de White confirman nuestra doctrina de
Cristo en el santuario celestial y complementan nuestra comprensión.”1

Sobre las diferentes fases en el Santuario Celestial y el trabajo de Cristo,

el documento dice:

“Esta primera fase del ministerio celestial de Cristo no es pasiva. Como


nuestro mediador, Jesús aplica continuamente los beneficios de su
sacrificio por nosotros. Dirige los asuntos de la iglesia (Ap. 1: 12-20). Él
envía el Espíritu (Juan 16: 7). Él es el líder de las fuerzas correctas en el
gran conflicto con Satanás (Ap. 19: 11-16). Él recibe la adoración del cielo
(cap. 5: 11-14). Él sostiene el universo (Heb. 1: 3; Ap. 3:21).

[…] La fase final del ministerio de Cristo en el Santuario Celestial es de


juicio, vindicación y purificación. Debemos ser limpios, a pesar de que
cristo Sin embargo, debemos tener claro que, si bien Cristo es Juez, Él
sigue siendo nuestro Intercesor.”2

1
Ibíd., 17.

2
Ibíd., 18.

33
Respecto al tiempo del juicio y los aparentes problemas exegéticos de

Daniel 8, el documento declara:

“La relación entre el año y el año se puede respaldar bíblicamente,


aunque no se identifica explícitamente como un principio de interpretación
profética. […]

Daniel 8 presenta el problema contextual de cómo relacionar


exegéticamente la limpieza del santuario al final de los 2300 días con las
actividades del "cuerno pequeño" durante los 2300 días. Este poder
malvado “hecha por tierra” el lugar del santuario (Dan. 8:11) y, por lo
tanto, oculta la necesidad de su restauración o purificación. Sin embargo,
el "cuerno pequeño" está en la tierra, mientras que nosotros entendemos
que el santuario está en el cielo. Pero un estudio cuidadoso de Daniel 8:9-
26 apunta a una solución de esta dificultad. Se hace evidente que el cielo
y la tierra están interrelacionados, de modo que los ataques del "cuerno
pequeño" tienen un significado tanto cósmico como histórico. De esta
manera, podemos ver cómo la restauración del santuario celestial
corresponde –y es inversamente proporcional- a la actividad terrenal del
"cuerno pequeño". Pero mientras creemos que nuestra interpretación
histórica de Daniel 8:14 es válida, deseamos alentar el estudio continuo
de esta importante profecía.

Nuestra convicción de que el final del período profético de 2300 días en


1844 marca el comienzo de una obra de juicio en el cielo está respaldada
por el paralelismo de Daniel 8 con Daniel 7, que describe explícitamente
tal obra, y por las referencias del juicio celestial en el libro de Apocalipsis
(cap. 6:10; 11:18; 14:7; 20:12-13).”1

Por último, el documento se concentra en definir la naturaleza del juicio

que se lleva a cabo en el Santuario Celestial:

“La obra del juicio divino que surge del santuario celestial tiene dos
aspectos: uno se centrado en el pueblo de Dios en la tierra; el otro
involucra a todo el universo mientras Dios lleva a una conclusión exitosa
la gran lucha entre el bien y el mal. […]

La obra de juzgar a los santos es parte de la erradicación final del pecado


en el universo (Jer. 31:34; Dan. 12:1; Ap. 3:5, 21:27). […]

Sin embargo, el juicio de Dios está relacionado con algo más que nuestra
salvación personal; es de alcance cósmico. Desenmascara al mal y todos
1
Ídem.

34
los sistemas del mal. Expone la hipocresía y el engaño. Restaura el reino
de justicia en ell universo. Su última palabra es un nuevo cielo y una
nueva tierra, en la que mora la justicia (2 Pedro 3:13), un canto puro de
amor desde la Creación hasta la creación (Conflicto de los siglos, p. 662-
678).”1

El rol de los escritos de Elena G. White


en asuntos doctrinales

El borrador de este documento fue redactado por F. E. J. Harder,

Exsecretario Retirado de Educación Superior de la Asociación General; Gerhard

Hasel, Profesor de Antiguo Testamento en la Universidad Andrews ; Erwin

Gane, Profesor de Religión del Colegio Unión del Pacífico y Robert Oslon,

Secretario del Patrimonio EGW de la Conferencia General. El documento, el

más corto de los tres, reconoce los escritos de Elena White como inspirados y

con el objetivo de exaltar la Biblia, el documento dice:

“Elena G. White fue inspirada en el mismo sentido en que fueron


inspirados los profetas de la Biblia, pero su ministerio y escritos fueron
dados para exaltar la Biblia. Los escritos de Elena G. White, por su propio
testimonio, no tenían la intención de dar nueva doctrina, si no dirigir las
mentes a las verdades que ya habían sido reveladas en la Escritura.”2

El documento establece que las doctrinas fundamentales de la iglesia son

el resultado de un estudio de la Biblia:

“Mientras que las doctrinas fundamentales de la iglesia están


estructuradas en la autoridad de los escritores bíblicos, un entendimiento
ampliado y encaminado a una comprensión de su desarrollo pleno puede
ser encontrado en los escritos de Elena G. De White. Estos escritos
también confirman la verdad Bíblica, sin pretender inhibir las

1
Ibíd., 19.

2
Ídem.

35
investigaciones serias basadas en principios sólidos de interpretación.”1

Es muy interesante que el documento reconozca el uso de textos fuera de

su contexto por parte de Elena White. En su parte final el texto declara:

“Vemos la necesidad de una cuidadosa exposición de los escritos de


Elena de White. No todos sus usos de las Escrituras fueron diseñados
para proporcionar una exposición estricta del texto bíblico. A veces ella
emplea las Escrituras homiléticamente. En otros momentos ella pierde
pasajes de su contexto bíblico para aplicaciones especiales. Una vez
más, ella puede usar el lenguaje bíblico meramente para el estilo literario.
El contexto total y la situación en la vida de Ellen G. White, con atención
al tiempo y al lugar, siempre deben tenerse en cuenta.”2

Declaración sobre el documento


de Desmond Ford

El borrador de este último documento, el más polémico de los tres, fue

redactado por J. R. Spangler, Secretario Ministerial Adjunto de la Asociación

General; Raoul F. Dederen, Profesor de Historia y Teología en la Universidad

Andrews; H. E. Douglass, Editor en jefe de la Pacific Press; A. J. Ferch, Director

del departamento de Teología en Avondale; James Londis, Pastor de la Iglesia

de Sligo, en Takima Park y Norman Young, Profesor de Teología en el Colegio

de Avondale.

Este documento nunca fue votado ni distribuido entre los participantes en

la conferencia de Glacier View, solamente fue leído.3 La intención de esta

decisión era no cometer errores en las declaraciones hechas por Desmond Ford

1
Ídem.

2
Ibíd., 19.

3
Raymond F. Cottrell, “The Sanctuary Review Committee and Its New Consensus”,
Spectrum, noviembre de 1980, 15.

36
que se incluían en el documento. 1

La declaración comienza con un agradecimiento al ministerio y trabajo

realizado por Desmond Ford como maestro y por sus buenas intencional al tratar

de clarificar el asunto en cuestión, así como llamar la atención a un estudio más

profundo sobre las creencias adventistas. Enseguida muestra las diferencias

entre la interpretación fordiana y la Iglesia, al declarar que los autores del

documento “sentimos la necesidad de establecer que no podemos estar de

acuerdo con algunos aspectos que se encuentran en este documento [el

manuscrito de Desmond Ford], que consideramos como aspectos principales de

su posición teológica sobre la doctrina del santuario.”2

Los aspectos sobre los que trata el documento son:

1. Metodología.

2. El día de la expiación en el libro de Hebreos.

3. La frase “a través del velo” como se encuentra en Hebreos 6:19 y 20.

4. El principio día por año.

5. El principio apotelesmático.

6. El uso de Sadaq en Daniel 8:14.

7. La relación de Daniel 7, 8 y 9.

8. Antioco Epífanes.

9. Los santos en juicio.

10. El rol de Elena G. White en el entendimiento doctrinal.

1
“Statement on Desmond Ford document”, Ministry, octubre de 1980, 20.

2
Ibíd., 20.

37
La metodología

Respecto a la metodología se estableció que “en varios casos, se han

sacado de contexto o se han utilizado indiscriminadamente y, por lo tanto, no

están en armonía con la intención original de los escritores citados. Esto es

cierto tanto para las declaraciones seculares como para las del espíritu de

profecía.”1

El día de la expiación en Hebreos

Ante la propuesta fordiana respecto a Hebreos y su interpretación del día

de la expiación antitípico, el documento “niega que su entrada [la de Cristo] ante

la presencia de Dios (1) excluya una fase de ministerio en el primer

departamento o (2) marque el comienzo de la segunda fase de su ministerio.”2 Al

hecho de que Ford diga que el juicio investigador no existe se le llama una

“reducción injustificada de la creencia Adventista”.3

La interpretación de Hebreos 6:19 y 20

El documento declara que según el contexto de Hebreos 6:19 y 20, la

frase “a través del velo” tenía la intención de “transmitir la convicción de que,

desde la ascensión de Cristo, tenemos acceso pleno, libre y directo a la

1
Ídem.

2
Ibíd., 21.

3
Ídem.

38
presencia misma de Dios.”1 Así mismo “a través del velo” tiene que ver con la

“imagen simbólica de la presencia de Dios aplicado a la imaginería del Día de la

Expiación en el primer siglo en lugar del cumplimiento antitípico del tipo del

Antiguo Testamento. Esta manera de hablar de ninguna manera impide nuestra

comprensión del ministerio mediador de dos fases de Cristo en el santuario

celestial, que la carta a los hebreos ni enseña ni niega.”2

El principio día por año

En el cuarto punto de crítica a la postura de Ford, la negativa a usar el

principio de día por año, la declaración contesta que “cuando el contexto se

relaciona con una narrativa histórica y con gente literal, los periodos de tiempo

usados en Daniel 1, 3, 5 y 6 son literales. En los pasajes apocalípticos, cuando

los periodos de tiempo están acompañados de figuras simbólicas, es natural y

apropiado suponer que esos períodos de tiempo también sean de naturaleza

simbólica.”3 La declaración establece y reforma la creencia de que Daniel 8:14

tiene un cumplimiento que comienza el 457 a.C. y termina en 1844 d.C. por lo

que “rechazamos la afirmación del Dr. Ford de que Daniel 8:14 "se aplica

también a todo resurgimiento de la religión verdadera donde los elementos del

reino de Dios, reflejados en el santuario por las tablas de piedra y el

propiciatorio, se proclaman de nuevo, como en 1844 "([Manuscrito de Ford sobre

1
Ídem.

2
Ídem.

3
Ídem.

39
Daniel 8:14] p. 356)”.1

El método apotelesmático

Es interesante que sobre el uso del método apotelesmático se reconozca

que a pesar de la “posibilidad de más de un cumplimiento (cuando el contexto lo

requiere o cuando un escritor avanzado realiza la solicitud), debemos rechazar

el uso del principio apotelesmático de Ford, porque carece de control externo.

Cualquier principio de interpretación que permita que cualquier profecía

signifique muchas cosas no es una herramienta útil.”2

El uso de sadaq en Daniel 8:14

El sexto punto en discusión fue dirimido por la declaración diciendo que

“si bien estamos de acuerdo con Ford en que no parece haber un vínculo verbal

explícito entre sadaq de Daniel 8:14 y Levítico 16, parece que no le da el debido

peso al significado de "limpiar" (que consideramos justificable en el contexto de

Daniel 8:9-14) y la posibilidad de una relación con Levítico 16, particularmente a

la luz de las ideas comunes entre los dos pasajes.”3

La relación de Daniel 7, 8 y 9

Al haber propuesto que Daniel 8 y 9 son paralelos del 7 la declaración

menciona que “no hallamos válido el argumento de que Daniel 9:24-27 es

1
Ídem.

2
Ibíd., 22.

3
Ídem

40
paralelo con Daniel 7 y Daniel 8:14, ya que el tiempo y la materia de estos

pasajes difieren.”1

Antioco Epífanes

Contrario a lo que Ford propone sobre la descripción de Daniel 11 sobre

Antioco Epífanes, el documento señala que “al contrario, creemos que mientras

Antioco Epífanes guarda cierta semejanza con la descripción del cuerno

pequeño, la Roma pagana y papal cumple con las especificaciones de este

símbolo profético.”2

El juicio de los santos

Cuando se retoma el tema del juicio, el cual Ford niega que sea para los

“santos” de Daniel 7 y solo es aplicable al cuerno pequeño de Daniel 8, la

declaración especifica que:

“Si bien es cierto que el poder del cuerno pequeño, que recibe el castigo
como recompensa, se juzga de manera indirecta en Daniel 7, también
está claro que el pueblo de Dios, que recibe el reino eterno después del
juicio, es juzgado como digno de las bendiciones finales del pacto. Tanto
las secciones apocalípticas de Daniel (capítulos 7:21, 22 y 12:1-3) como
sus capítulos históricos representan al pueblo de Dios en un juicio (por
ejemplo, el capítulo 1, donde los hebreos son juzgados; el capítulo 3,
donde los amigos de Daniel son evaluados; el capítulo 6, donde Daniel es
juzgado). El juicio revela a aquellos que han mantenido su relación de
pacto con Dios. La idea del juicio al pueblo de Dios se apoya aún más en
numerosos casos dentro de la profecía clásica.”3

1
Ídem.

2
Ídem.

3
Ídem.

41
El rol de EGW en la comprensión doctrinal

Por último, al responder al reto que Ford presentó sobre el papel de Elena

White en el desarrollo doctrinal de la Iglesia y negar su autoridad en asuntos de

doctrina, la declaración responde que “los adventistas del séptimo día reconocen

en Ellen G. White una autoridad en la doctrina y en la vida que es solo superada

por la de las Escrituras. […] La Iglesia Adventista del Séptimo Día tiene los

escritos de Elena de White en el más alto nivel como fuente de entendimiento

doctrinal.”1

El consenso de la minoría

Existe un debate sobre el telón de fondo de la redacción de estos

documentos, especialmente en la Declaración sobre el documento de Desmond

Ford. Para Raymond Cottrell las declaraciones de consenso presentadas el

viernes 15 de agosto por la mañana , aunque “representa[n] de manera precisa

un consenso mayoritario de los 115 delegados tomados en conjunto, no

refleja[n] completamente hasta qué punto la mayoría de los eruditos de la Biblia

en Glacier View concuerdan con la identificación de Ford de áreas problemáticas

en Daniel y Hebreos.”2

Llama la atención que de los 111 delegados regulares más cuatro

invitados especiales, había 56 administradores, 46 eruditos bíblicos, cinco

editores, seis pastores, seis estudiantes de universidad, seis miembros del

1
Ídem.

2
Raymond F. Cottrell, “The Sanctuary Review Committee and Its New Consensus”,
Spectrum, noviembre de 1980, 19.

42
comité de Problemas en el Libro de Daniel y 14 personas retiradas.1

Cottrell plantea una pregunta incómoda: ¿Por qué entonces los eruditos

no votaron por los documentos de consenso?, para él “si los diez puntos de

crítica (Declaración sobre el documento de Desmond Ford) a la posición de Ford

hubiera ido a votación, la mayoría de los eruditos bíblicos sin duda habrían

rechazado su evaluación (la de los autores de la Declaración) de la posición de

Ford.”2

En sus reflexiones, Cottrell alcanza a distinguir una tensión entre los

documentos de consenso, los cuales sí fueron votados, y la Declaración crítica

sobre la postura de Desmond Ford. Para él, el la Declaración parece dogmática

mientras que los documentos de consenso “afirma[n] claramente que no hay

duda en nuestras mentes sobre lo que creemos, pero admite[n] tácitamente que

no estamos del todo seguros de por qué creemos en lo que creemos.”3

En la parte final de su idea, el Editor Asociado del Comentario Bíblico

Adventista, declara sin ambages que:

“mientras que la declaración de consenso reconoce explícitamente las


áreas problemáticas en la interpretación tradicional como problemas, la
crítica (Delcaración) los ignora como problemas. De hecho, la crítica
(Declaración), que nunca fue adoptada formalmente como un consenso
del Comité del Santuario, condena al Dr. Ford por las mismas cosas que
la(s) declaración(es) de consenso, que fue(ron) adoptada(das)
formalmente por votación como reflejo del consenso de su pensamiento,
lo encomia implícitamente. En otras palabras, la crítica (Declaración)
requiere que él sea positivo en los puntos en los que la declaración de
consenso se da cuenta de que no podemos ser tan positivos. Esta

1
Ibíd., 3.

2
Ídem.

3
Ídem.

43
dicotomía implica que podemos ser razonablemente objetivos al tratar los
problemas, pero no con la persona que los llamó nuestra atención.
Mientras que la crítica (Declaración) censura al Dr. Ford por hablar a la
iglesia sobre estos problemas, la declaración de consenso reconoce que
hay sustancia en lo que él ha dicho y escrito sobre el tema. Esta
ambivalencia en las declaraciones de Glacier View hace evidente que la
iglesia misma, y no el Dr. Ford, es responsable de la ambigüedad
persistente entre lo que creemos acerca del santuario y por qué lo
creemos.”1

Resumen

Al repasar las respuestas oficiales de los círculos académicos y

administrativos de la iglesia a la teología fordiana, se aprecia cierto interés en lo

propuesto por Ford, y a la vez se le declara inválido y ajeno a los propósitos de

la iglesia. Es interesante la forma en la que se sintetizó la teología adventista, al

parecer pensando en los lectores no especializados, pues fue corta, precisa y

sin dar muchas explicaciones.

Sin duda, 1980, especialmente el episodio de Glacier View, representa un

despertar teológico y exegético para los especialistas bíblicos de la Iglesia

Adventista. La respuesta a Desmond Ford significó el inicio de un camino que

hasta hoy se sigue construyendo: la clarificación de puntos doctrinales sensibles

y difíciles de explicar a mentes sin trasfondo cristiano y mucho menos

adventista.

Por otro lado, la iglesia de 1980 le daba a Elena White autoridad doctrinal,

no solo en el entendimiento, al parecer también en la formulación de las

doctrinas. Esta postura habría de evolucionar, junto con las otras definiciones

1
Ibíd., 20.

44
que se han clarificado en investigaciones posteriores. El siguiente capítulo

presenta un acercamiento de las respuestas contemporáneas a la teología

fordiana.

Un último punto a considerar es la autoridad y los límites que los

administradores tienen para establecer consensos en temas teológicos cuya

investigación compete a los especialistas. Este asunto se tratará en el último

capítulo de esta investigación.

45
CAPÍTULO IV

REPASO BÍBLICO-TEOLÓGICO DE LA POSTURA OFICIAL

Este capítulo estudia el desarrollo teológico respecto a los temas y la

teología fordiana. Presenta algunas resultados del Comité de Investigación para

Daniel y Apocalipsis (DARCOM, por sus siglas en ingles), así como una

resumida discusión de diferentes autores sobre los temas en conflicto entre la

interpretación y aplicaciones hechas por Ford.

DARCOM

Diversos estudios e investigaciones han avanzado y trascendido las

propuestas hechas por Ford. A partir de Glacier View se conformó un comité que

reestudiaría el juicio investigador así como los libros de Daniel y Apocalipsis.

Este comité recibió el nombre de Comité de Estudio de Daniel y Apocalipsis,

DARCOM.

El comité se conformó a partir de los investigadores que pertenecían al

Instituto de Investigación Bíblica de la Asociación General, el cual era dirigido

por Richard Lesher hasta que fue reemplazado por George Reid en 1984. 25

investigadores se sumaron a la tarea de este comité.1 Para algunos, los

1
Mervyn Maxwell, “In confirmation of prophetic interpretation”, Journal of the Adventist

46
principales contribuidores a este trabajo académico fueron William H. Shea y

Frank B. Holbrook.1 Las propuestas de este comité fueron expresadas en siete

tomos, de los cuales, actualmente, tres están disponibles en español.2

El principio día por año

Sobre este tema, el autor principal de DARCOM fue William H. Shea. En

una larga investigación presenta que el principio de día por año no solo se basa

en Números 14:34 y Ezequiel 4:6. Para eso hecha mano de 23 diferentes

evidencias bíblicas sobre el uso correcto de este principio en la interpretación de

la profecía apocalíptica. Así mismo agrega evidencia histórica sobre el uso de

este principio de interpretación en la historia temprana, especialmente entre los

judíos helenistas y los autores de los rollos del mar muerto.3

Gerhard Pfandl, exalumno de Desmond Ford en Avondale, realizó un

resumen de las evidencias bíblicas para el uso del principio día por año.

Haciendo uso de los propios argumentos de Ford en su comentario sobre

Daniel, Pfandl propone que los lapsos de tiempo en Daniel 7, 8 y 9 son

simbólicos, ya que estos capítulos contienen este tipo de lenguaje. Al ser

Theological Society, enero de 1991, 139.

1
Sanctuary Review Committee, visitado el 14 de marzo de 2019,
https://en.wikipedia.org/wiki/Sanctuary_Review_Committee.

2
Selected Studies on Prophetic Interpretation, Revised Edition, vol. 1. Symposium on
Daniel, vol. 2. The Seventy Weeks, Leviticus, andthe Nature of Prophecy, vol. 3. Issues in the
Book ofHebrews, vol. 4. Doctrine ofthe Sanctuary: A Historical Survey (1845- 1863), vol. 5
Symposium on Revelation, Book 1, vol. 6 Symposium on Revelaiion, Book 2, vol. 7, Daniel and
Revelation Committe Series (Silver Spring, MD: Review and Herald PA, 1990).

3
Ídem., 141.

47
simbólicos deben de interpretarse bajo este supuesto.1

Lo que sucede en estos capítulos está expresado en sentido futuro, por lo

que tomar como literales (como lo hace Ford) los días o meses con las que se

expresa la profecía no concuerda con el sentido ni la intención que el autor tiene

en mente, especialmente en lo que respecta al “sellamiento” de Daniel. Esto

pone un contexto que su entendimiento estaba en el futuro. Así mismo, es

destacable que ningún periodo profético sea expresado con años literales, todos

son con diferentes formas a las comunes, por lo que esto indica su sentido

simbólico.2

Otra razón interesante es la mención del “tiempo del fin” en las profecías

de Daniel 8, 11 y 12. El desarrollo histórico presentado en Daniel se “extiende

desde los tiempos del profeta en el siglo VI a.C. hasta nuestros días y más allá,

los lapsos literales de solo tres años y medio no son capaces de alcanzar ni

remotamente esta última frase del tiempo del fin”.3

Una profecía que se cumple exactamente aplicando el principio día por

años es la de Daniel 9:24-27. Muchos intérpretes reconocen que las “70

semanas son, en efecto, semanas de años, que abarcan desde el periodo persa

hasta los tiempos de Cristo. Así, la prueba pragmática en Daniel 9 confirma la

1
Gerhard Pfandl, “En defensa del principio día por año”, publicado originalmente en
Journal of the Adventist Theological Society, enero 2012, pp. 3-17.

2
Loc. Cit.

3
Loc. Cit.

48
validez del principio día por año”.1

Desde el punto de vista histórico, el uso del principio de día por año

puede rastrearse hasta El libro de los jubileos, obra judía del periodo inter-

testamentario. Este libro, fechado para el siglo II a.C. utiliza la palabra semana

para referirse a siete años. Para numerosos eruditos y comentadores judíos la

expresión “setenta semanas” significa 490 años o setenta semanas de años.

Otro ejemplo es el uso que Julio Africano, padre de la iglesia, hace del principio

al afirmar que “si tomamos el día como un mes, tal como en otras partes de la

profecía son tomados como años […] encontramos el periodo plenamente

iniciado hacia el vigésimo año del reinado de Artajerjes, a partir de la captura de

Jerusalén”.2 Por lo que se nota que este método de interpretación no era

completamente desconocido para los cristianos de los primeros siglos.3

El primer intérprete cristiano en aplicar el principio día por año fuera de

Daniel 9, fue Ticonio y se lo aplicó a Apocalipsis 11:11, interpretando los tres

días y medio de Apocalipsis 11 como tres años y medio. Después de Ticonio

varios intérpretes judíos y cristianos emplearon el principio día por año fueron

Benjamín Ben Moses Nahawendi, en los siglos VIII y IX; Joaquín de Floris, entre

el 1130 y 1202; así como el reformador Felipe Melanchthon, en el 1497 y el

1560.4

1
Loc. Cit.

2
The Extant Writings of Julius Africanus 3.18.4, The Ante-Nicene Fathers, tomo 6, 137.

3
Gerhard Pfandl, “En defensa del principio día por año”, publicado originalmente en
Journal of the Adventist Theological Society, enero 2012, pp. 3-17.

4
Las fuentes citadas por Pfandl son: Froom, tomo 1, p. 471; Rabbi Hillel Silver, A History
of Messianic Speculations in Israel from the Fist Through the Seventeenth Centuries (New York:

49
El método apotelesmático vs historicista

Después de considerar la viabilidad del principio día por año, es

importante comparar el método usado para interpretar la profecía. Ford propone

usar un método en el que una profecía puede ser aplicada y cumplida en

diferentes momentos de tiempo y eventos distintos, al que llama apotelesmático.

Luego declara que todos los métodos de interpretación profética son viables y

que “están en lo correcto en lo que afirman y equivocados en lo que niegan”1

Para Johns, el método apotelesmático está lleno de “preterismo”,

especialmente al distinguir entre los cumplimientos primarios y secundarios de

diferentes profecías. Aunado a esto, el método apotelesmático no da ninguna

pista de cuándo una profecía debería tener un cumplimiento, doble cumplimiento

o múltiples cumplimientos. Es más, el método apotelesmático falla al identificar

entre un cumplimiento y una aplicación profética.2

El cuerno pequeño

La postura de Ford apuntaba a que la figura del cuerno pequeño de

Daniel 7 y 8 era Antioco Epífanes. Esta postura es estudiada en un capítulo

completo del libro Selected Studies on Prophetic Interpretation.3

The McMillan Company, 1927), pp. 55, 208; Joaquín, Concordia, fol. 118r; citado en Froom, tomo
1, pp. 712, 713; Philipp Melanchthon, In Danielem prophetam commentarius, in Opera, vol. 13,
col. 978, citado en Froom, tomo 2, p. 290.

1
Desmond Ford, 1980, Manuscrito Daniel 8:14, the day of atonement and the
investtigative judgement, 505.

2
W. H. Johns, “The ABCs of Dr. Desmond Ford´s Theology”, visitado el 14 de marzo de
2019, https://www.adventistbiblicalresearch.org/sites/default/files/pdf/desmondfordtheology_0.pdf.

3
William H. Shea, “Why Antoichus IV in not the Little Horn of Daniel 8”, en Selected

50
Entre las razones que el artículo presenta son el uso de figuras simbólicas

en el libro de Daniel que representan reinos no reyes, el origen del cuerno

pequeño en Daniel 7 es el imperio que representa a Roma, no a Grecia, se

espera que en el capítulo 8 sea el mismo. Para un estudio detallado y profundo

de las implicaciones, el lector debería considerar a las lecturas que se

proponen.1

El juicio en Daniel

Para Ford no existen razones para identificar un juicio a los santos en el

capítulo 7 de Daniel. Pero un estudio detallado muestra que el juicio en Daniel 7

incluye al pueblo de Dios y al cuerno pequeño. Esto es resultado de una

investigación detallada de paralelos que no solo se encuentran en el mismo libro

de Daniel, sino a lo largo del Antiguo Testamento.

Resumen

Las posturas presentadas por Ford parecen no están de acuerdo con las

posiciones resultado de un estudio bíblico realizado bajo el método historicista.

Al usar un método apotelesmático las conclusiones de Ford son diferentes a las

Studies on Prophetic Interpretation (Hagerstown, MD, Review and Herald Publishing Association,
1992), 31.

11
William H. Shea, “Judgment un Daniel 7”, en Selected Studies on Prophetic
Interpretation (Hagerstown, MD, Review and Herald Publishing Association, 1992), 111; Zdravko
Stefanovic, Daniel: Wisdom to the wise: Commentary on the ook of Daniel (Nampa, ID: Pacific
Press Pub. Association, 2007); Frank B. Holbrook, Doctrine of the Sanctuary: A Historical Survey
(1845-1863) (Silver Spring, MD: Biblical Research Institute, General Conference of Seventh-day
Adventists, 1989) 1; Desmond Ford, Daniel (Nashville: Southern Pub. Association, 1978) y,
Review and Herald Publishing Asocciation, Seven-day Adventist Answer Questions on Doctrine
(Washington, DC: Review and Herald Publishing Asocciation, 1957).

51
expresadas por Elena White y aún en las creencias de los Adventistas del

Séptimo Día. A través de un estudio cuidadoso es posible estar en armonía con

la intepretación adventista y confirmar aún que la fecha 22 de octubre de 1844

era la fecha en la que terminan los 2300 años de la profecía de Daniel 8:14.1

1
William H. Shea, “Day of atonement and October 22, 1844”, en Selected Studies on
Prophetic Interpretation (Hagerstown, MD, Review and Herald Publishing Association, 1992),
165.

52
CAPÍTULO V

BALANCE ACTUAL

Este capítulo presenta un balance de la teología fordiana y su influencia

en diversas investigaciones no solo teológicas, también eclesiológicas y de

autoridad. Para esto compara las declaraciones realizadas por teólogos

adventistas después de Glacier View en torno a la entrada de Cristo al Lugar

Santísimo del Santuario Celestial y la autoridad doctrinal de Elena White.

También hace un acercamiento a los promotores contemporáneos de esta

teología, así como los retos de la Iglesia Adventista frente a la adopción de

doctrinas y su modificación por parte de administradores de la iglesia o eruditos

e investigadores bíblicos.

Vindicando a Desmond Ford

Después de 1980 las referencias a Ford en investigaciones hechas por

eruditos adventistas a sus trabajos fueron mínimas. En la base de datos de la

Biblioteca James White hay 73 resultados relacionados con su Desmond Ford.1

Por otro lado se pueden encontrar referencias a los trabajos de Ford en

1
Se puede consultar en:
https://digitalcommons.andrews.edu/do/search/?q=desmond%20ford&start=0&context=6860132
&facet=

53
publicaciones realizadas por eruditos que no son miembros de la Iglesia

Adventista.1

En 2016, Gerhard Pfandl publicó en la Journal of the Adventist

Theological Society un artículo sobre Desmond Ford, en el cual hace referencia

al papel protagónico de Ford en la controversia sobre la justificación por la fe en

la década de 1960. En el artículo Pfandl declara que “Ford enfatizó que la

justicia por la fe no es otra cosa que la apropiación de los méritos de la vida justa

y la muerte expiatoria del Dios-Hombre (Cristo).”2

Jesús en el lugar Santísimo

Uno de los temas más espinosos de la teología fordiana y retos al

desarrollo teológico adventista es la declaración de que en Hebreos Cristo entró

al lugar Santísimo del Santuario Celestial. Esto a raíz de la interpretación que

Ford hace de Hebreos 9 y 10.3 La propuesta fordiana sobre Hebreos presentó

uno de los estudios más profundos que la iglesia ha patrocinado, el resultado de

esta empresa fue el libro Issues in the book of Hebrews.4

1
G. K. Bale, The use of Daniel in jewish apocaplyptic literatura an in the Revelation of St.
John (Eugene: OR, Wipf and Stock Publichers, 2010), 287; Richard N. Longenecker, Studies in
hermeneutics, christology ans disciplieship (Phoenix: AZ, Sheffield Phoenix Press, 2006), 101 y
David Wenham, Gospel Perspectives: The Jesus tradition outside the gospels, 6 vols. (Eugene:
OR, Wipf and Stock Publichers, 2004), 5:130.

2
Gerhard Pfandl, “Desmond Ford and the righteousness by faith controversy”, Journal of
the Adventist Theological Society, enero-febrero 2016, 344-351.

3
Desmond Ford, 1980, Manuscrito Daniel 8:14, the day of atonement and the
investtigative judgement, 155.

4
Frank B. Holbrook, Issues in the book of Hebrews, 7 vols. (Silver Spring: MD: Review
and Herald Publishing, 1989)

54
A lo largo del libro se presentan estudios sobre el Santuario Celestial,

Exégesis sobre pasajes seleccionados, Alusiones al Día de la Expiación, La

tipología en el libro de Hebreos, así como dos apéndices sobre el uso de ta

hagia y katapetasma en Hebreos. Estos artículos son importantes en la medida

que contrarrestan la interpretación de Ford sobre Hebreos y su aplicación al Día

de la Expiación antitípico.

En resumen la interpretación de este libro apunta a que Jesús no entró al

Lugar Santísimo, más bien al Santuario en general. De igual forma, la idea de

que Hebreos 9 y 10 presenta una tipología del Santuario y sus servicios en el

cielo viendo un cumplimiento específico en el Día de la Expiación fue desechada

y ante esto de propuso la idea de que Hebreos presenta la idea Cristo

ministrando en el Santuario Celestial de manera figurada, como los sacerdotes

en el día de la expiación y todos los demás servicios en el santuario tipológico

sin cumplir la tipología a la que estos apuntaban.

Reinterpretando Hebreos

Después de la publicación de esta propuesta de interpretación, en el

2000, Roy Gane publicó un artículo cuyo título ya era sugerente: Reabriendo

katapetasma (“velo”) en Hebreos 6:19.1 Este artículo partía del publicado por

George Rice en 1987,2 el cual también se encontraba en el libro Issues in the

1
Roy E. Gane, “Re-opening katapetasma (“veil”) in Hebrews 6:19, Andrews University
Seminary Studies, primavera 2000, 5-8.

2
George E. Rice, “Hebrews 6:19: Analysis of come assumptions concerning
katapetasma”, Andrews University Seminary Studies, primavera 1987, 65-71.

55
book of Hebrews.1

El artículo de Rice apoyaba la idea que negaba la entrada de Cristo en el

Lugar Santísimo con fines tipológicos al Día de la Expiación, y la ubicaba en

sentido metafórico, sin especificar un lugar.2 En contraste, el artículo de Gane

presentaba un análisis del uso de katapetasma en la LXX, llegando a la

conclusión de que la entrada de Cristo sí había sido en el interior del Santuario

Celestial.3

La propuesta de Norman Young

El artículo de Gane fue retomado por Norman H. Young en 2001, quien

apoya la propuesta de Gane y la trasciende, declarando que la entrada de Cristo

en el Santuario Celestial es, indudablemente, en el Lugar Santísimo y que el

contexto de Hebreos se refiere al Día de la Expiación.4 Este es el primer artículo

que claramente refleja una posición similar a la propuesta por Desmond Ford en

su manuscrito de Daniel 8:14. Ante el problema que representa para la teología

Adventista aceptar la entrada de Cristo al Lugar Santísimo del Santuario

Celestial en Hebreos, Young declara que:

“Las preocupaciones teológicas de Hebreos no deben ser degradadas a

1
George E. Rice, “Hebrews 6:19: Analysis of come assumptions concerning
katapetasma”, en Issues in the book of Hebrews, 7 vols., ed. Frank B. Holbrook (Silver Spring:
MD: Review and Herald Publishing, 1989) 4: 229.

2
George E. Rice, “Hebrews 6:19: Analysis of come assumptions concerning
katapetasma”, Andrews University Seminary Studies, primavera 1987, 71.

3
Roy E. Gane, “Re-opening katapetasma (“veil”) in Hebrews 6:19, Andrews University
Seminary Studies, primavera 2000, 8.

4
Norman H. Young, “Where Jesus has gone as a forerunner on our behalf: Hebrews
6:20”, Andrews University Seminary Studies, otoño 2001, 172.

56
términos espaciales sin importar a qué parte del santuario se relaciona el
lenguaje del autor. No hace falta decir que la legítima visión Adventista de
que el juicio final incluye a los cristianos no se ve comprometida por
aceptar fielmente la teología de Hebreos. Tampoco los adventistas, sobre
la base de los Hebreos, deben abandonar su convicción de que las vidas
de los cristianos se evalúan antes del segundo advenimiento. Dichos
puntos de vista apuntan al juicio de los creyentes en el marco del
evangelio, y ninguna comunidad cristiana necesita disculparse por hacer
eso. Por otro lado, Hebreos confirma con certeza la preocupación
adventista de hacer justicia a la continua validez de la histórica expiación
que se produjo a través de la muerte de Jesús. Por lo tanto, la esencia de
la teología adventista no tiene nada que temer de una exégesis imparcial
de la Epístola a los Hebreos.”1

Primer respuesta de Davidson

En el mismo número de la AUSS, Richard M. Davidson respondía a

Young con un artículo titulado Christ´s entry “within the veil” in Hebrews 6:19-20:

The Old Testment Background, en el cual contestaba a la pregunta de ¿qué

evento del Antiguo Testamento provee el contexto para este pasaje?.2 Davidson

parte de la idea de Young de tomar en cuenta la LXX para la interpretación de

Hebreos pero se aparta de él al identificar el contexto de la entrada de Cristo en

el Santuario Celestial.

Para Davidson la entrada de Cristo en el Santuario Celestial tiene que ver

con la inauguración del ministerio sacerdotal de Cristo tal como se encuentra en

Éxodo 40, Levítico 8 y Números 7. Según Davidson, la clave para esta

interpretación se encuentra en la palabra enkainizo de Hebreos 10:20, ya que

esta palabra en la LXX solo se usa “4 veces, todas de estas en un capítulo,

1
Ibíd., 173.

2
Richard M. Davidson, “Christ´s entry “within the veil” in Hebrews 6:19-20: The Old
Testment Background”, Andrews University Seminary Studies, otoño 2001, 175-190.

57
Números 7, en el contexto de la inauguración/dedicación del santuario. El

término griego nunca es usado en la LXX para referirse al Día de la expiación”.1

Un segundo argumento que Davidson utiliza para defender su propuesta

es el uso que Hebreos hace de los animales para el sacrificio. Hebreos 9:12

menciona machos cabríos (tragon) y becerros (moschon). Los becerros

(moschos) también son mencionados en la descripción del Día de la Expiación e

Inauguración del Santuario de Israel. Pero los machos cabríos (tragos) “usados

por el autor de Hebreos, aparecen 13 veces en el Pentateuco en conexión con el

santuario, todas en el mismo capítulo, Números 7, el cual, como hemos visto

más arriba, contiene la forma nominal de enkainizo y se refiere a los rituales de

inauguración del santuario”.2

En conclusión Davidson declara que “la inauguración debería verse como

el contexto del Antiguo Testamento más probable para Hebreos 6:19:20 así

como para los otros textos que hacen referencia a la “entrada” en el Santuario”.3

Aún así Davidson advierte que el Día de a Expiación no es ignorado en Hebreos,

pero que lo ubica en el futuro.4

La respuesta de Young

Al artículo de Davidson siguió una respuesta de Young publicada en

1
Ibíd., 179.

2
Ibíd., 183.

3
Ibíd., 189.

4
Ídem.

58
2002.1 En su artículo, Young argumentaba a favor de su propuesta de que el Día

de la Expiación es el contexto de Hebreos 6:19 y 20 y a través de 8 puntos

criticó la propuesta de Davidson. Una de las declaraciones más polémicas de su

artículo, por su cercanía con la teología fordiana, es la siguiente:

“El estudio de Davidson me deja con una pregunta. ¿Cómo es que puede
ver el Día de la Expiación en Daniel 8:11-14 donde no hay mención de un
sumo sacerdote, sangre, becerros o cabras, “entrada”, ofrenda por el
pecado, limpieza, anual (por el contrario, Daniel 8:11, 12, 13 se refieren al
servicio “diario”), velo interior, o la quema de vacas fuera del
campamento? Sin embargo a pesar de su ausencia en Daniel, él puede
encontrar el Día de la expiación en Daniel 8:14. Sin embargo, a pesar de
su presencia en Hebreos, él no puede ver el Día de la Expiación en 6:19-
20 o 9:11-12. La raíz ‫ צדק‬es muy común en el Antiguo Testamento
(alrededor de 509 veces), pero nunca es usada de un sacrificio en el
material del culto. Se requiere considerable destreza lingüística para
hacer que ‫ נצדק‬signifique “limpiar” en el contexto del día de la expiación.
Así mismo, sin los indicadores contextuales que tenemos en Levítico 16:2
(‫)אֲ שֶׁ ר הַ כַּפּ ֶֹרת אֶ ל־פְּ נֵי לַפָּ רֹכֶת מִ בֵּית אל־הַ קּ ֹדֶ שׁ‬, la referencia a ‫( קבש‬Dan 8:14) se
relaciona con el santuario como un todo.

Tiene todas las apariencias de desesperación usar (como hacen algunos)


las referencias simbólicas a un carnero (Dan 8: 3, 4, 6, 7, 20, ‫ )א'ל‬y a una
cabra (5,8,21, ‫ )פצ'ר‬como evidencia del lenguaje del Día de la Expiación.
Los animales de la ofrenda por el pecado en Levítico 16, recordemos, son
‫( רפ‬toro joven) y ‫( שׂפ´ר‬cabra). El carnero para una ofrenda quemada no
limpia el tabernáculo. Mi llamado es que busque el Día de la Expiación en
Hebreos con la misma apertura al texto que exhibe con su exégesis de
Daniel 8: 14.”2

La crítica que Young hace a Davidson, inesperadamente, tiene que ver

con el análisis que el segundo hace sobre Daniel 8:14 en su afán por ubicar el

contexto del Día de la Expiación en este pasaje a través de la palabra

1
Norman H. Young, “The day of dedicartion or the day of atonement? The Old Testament
background to Hebrews 6:19-20 revisited”, Andrews University Seminary Studies, primavera
2002, 61-68.

2
Ibíd., 66.

59
“purificado”, lo cual para Young parece ser “desesperado”. Es interesante que la

exégesis de Davidson a la que Young hace referencia se haya realizado en el

contexto de los estudios personales de Davidson en relación con el reto que

para él representó la propuesta de Desmond Ford sobre la interpretación de

Hebreos y el Día de la Expiación en Daniel 8:14.

Las últimas palabras del artículo de Young son determinantes, dice “sigo

convencido de que el Día de la Expiación es el contexto del Antiguo Testamento

para Hebreos 6: 19-20 y 9: 11-12.”1

Segunda respuesta de Davidson

En el mismo número de la AUSS, Richard Davidson responde a Young,

con un artículo titulado “Inaguration or day of the atonement? A response to

Norman Young´s: Old Testament Background to Hebrews 6:19-20 revisited”.2 En

su respuesta Davidson se desmarca de las suposiciones que Young hace

respecto a que Davidson propone el motivo de la inauguración del Santuario

Celestial en Hebreos para luego decir que Cristo “sale” del lugar Santísimo y se

ubica en el lugar Santo. Davidson no está de acuerdo con esta conclusión y al

contrario declara estar:

“de acuerdo con Young, en que en Hebreos el "trono de la Majestad en


los cielos" (Hebreos 8:1), el "trono de Dios" (Hebreos 12:2), donde Cristo
se sentó, probablemente debería estar ubicado en el equivalente celestial
del Lugar Santísimo, justo en el santuario terrenal YHWH fue entronizado
en el Lugar Santísimo, sobre el arca entre los querubines (Éxo. 25:22;

1
Ibíd., 68.

2
Richard M. Davidson, “Inaguration or day of the atonement? A response to Norman
Young´s: Old Testament Background to Hebrews 6:19-20 revisited”, Andrews University
Seminary Studies, primavera 2002, 69-88.

60
Núm. 7:89; 1 Sam. 4:4; 2 Sam. 6:2; 2 Rey. 19:15).”1

Esta segunda respuesta de Davidson a Young es bastante amplia, un

total de 20 páginas de la AUSS. Punto por punto se desmarca de las ocho

críticas que Young hace en su respuesta. A mitad del artículo, Davidson saca a

flote la que parece ser la diferencia esencial entre su interpretación y la de

Young, misma que parece ser la que Desmond Ford usó en su interpretación de

Hebreos.

Young, según Davidson, se acerca a Hebreos 9 teniendo en mente un

contraste entre los dos departamentos del santuario terrenal, cuando en realidad

es una comparación entre el viejo y el nuevo pacto, cada uno con sus

respectivos santuarios.2

Davidson concluye su artículo afirmando estar “muy de acuerdo en que la

inauguración no es suficiente telón de fondo para todo el lenguaje del santuario

en hebreos. Como mencioné en la conclusión de mi artículo, encuentro que el

motivo de inauguración es solo uno, y no el principal, entre muchos motivos del

santuario en Hebreos, incluido el Día de la Expiación. Pero, basado en el uso de

la LXX y la evidencia contextual dentro de la epístola, encuentro que la

inauguración, y no el Día de la Expiación, es el contexto más probable para

Hebreos 6:19-20 y los pasajes de "entrada" paralelos.”3

1
Ibíd., 70.

2
Ibíd., 75.

3
Ibíd., 87.

61
El intento por la última palabra

Es interesante que estos estudios, presentados ya entrado el Siglo XXI,

rompan con la interpretación de Issues in the book of Hebrews y están más de

acuerdo con la declaración de consenso escrita en Glacier View, especialmente

en lo relacionado a la entrada de Cristo en el lugar Santísimo del Santuario

Celestial. Hasta 2008 el tema de la Inauguración o Día de la Expiación seguía

siendo motivo de debate, hasta que Hadid H. Cortez presentó su tesis doctoral

“The anchor of the Soul that Enters Within the Veil": the Ascension of the "Son"

in the Letter to the Hebrews.1 Donde aborda el problema de la “entrada” desde la

perspectiva de la entronización, completando el trabajo de Davidson sobre el

telón de fondo de Hebreos 6, 9 y 10 y la inauguración del servicio en el

santuario, y prácticamente, dándolo por concluido.

Ford no estaba completamente equivocado cuando declaraba que “Cristo

entró en el equivalente del Lugar Santísimo en su ascensión”.2 La forma en la

que se acercó a Hebreos 9, especialmente, es lo que hizo la diferencia entre el

resultado de su interpretación y la concordancia con la teología del día de la

expiación antitípico enseñado por la Iglesia Adventista.

Por otro lado la lenta respuesta de parte de los eruditos adventistas a las

preguntas que planteó, propiciaron un silencio monumental sobre el tema por

1
Feliz H. Cortez, “The anchor of the Soul that Enters Within the Veil: the Ascension of the
"Son" in the Letter to the Hebrews” (tesis doctoral, Andrews University, Berrien Springs: MI,
2008)

2
Desmond Ford, 1980, Manuscrito Daniel 8:14, the day of atonement and the
investtigative judgement, 7.

62
más de 20 años. Silencio que dio frutos a través de Gane, Young, Davidson y

Cortez.

La autoridad de Elena White

Un segundo reto a la teología adventista presentado por Desmond Ford

fue el uso y la autoridad que la Iglesia le concede a los escritos de Elena White.

Ya para la década de 1950 la iglesia había respondido al reto que George Martin

había representado al preparar su conocido libro The Kingdom of the cults,1 y

había elaborado en respuesta a los planteamientos de Martin el famoso libro

Preguntas sobre doctrina.2

Una de las secciones cruciales del libro era la que hacía referencia a las

preguntas sobre Elena White. Una de las perspectivas más de avanzada

presentadas en Preguntas sobre doctrina es que “los escritos de la Señora

White contienen consejo e instrucción inspirados referentes [1] a la religión

personal y [2] a la administración de nuestra obra denominacional. […] Y aun

cunado se trata de lo que ha de acontecer en la tierra, sus declaraciones son

únicamente amplificaciones de la clara profecía bíblica”.3

Después de aclarar el alcance de la autoridad de los escritos de Elena

White, Preguntas sobre doctrina declara que “aunque los adventistas tenemos

1
Walter Ralston Martin, The kingdom of the cults (Minneapolis: MN, Bethany House
Publishers, 1965)

2
Iglesia Adventista Del Séptimo Día, Seventh day adventist answer questions on doctrine
(Hagerstown: MD, Review and Herald Publishing Association, 1957)

3
Ibíd., 92.

63
los escritos de Elena G. De White en la más alta estima, no son la fuente de

nuestros planteamientos”.1 Sobre esta tónica, al responder sobre la necesidad

de confesar creer en los escritos de Elena White para poder formar parte de la

Iglesia Adventista, el libro declara que

“aunque reverenciamos los escritos de Elena G. De White, y esperamos


que todos los que entren a formar parte de la iglesia acepten la doctrina
de los dones espirituales2 como se manifestaron en la experiencia de esa
mujer, no convertimos la aceptación de sus escritos en una cuestión de
disciplina eclesiástica. […] Sin embargo, si alguien que se mantiene como
miembro de nuestra feligresía pierde la confianza en estos consejos y
luego suscita la enemistad entre los creyentes, nos reservamos el
derecho a la expulsión de nuestro medios a una persona así. Pero no se
tomará tal acción por causa de la falta de confianza en estos escritos por
parte de alguien, sino más bien porque la persona descontenta esté
generando la contienda entre los creyentes.”3

Es interesante que para 1980, en el congreso de la Asociación General en

Dallas, la Iglesia votó una lista de creencias fundamentales de los Adventistas

del Séptimo Día. La número 17 fue titulada El don de profecía, y hacía referencia

a Elena White y sus escritos como una “permanente y autorizada fuente de

verdad”.4 Antes de 1980, la iglesia no consideraba la naturaleza inspirada de

escritos de Elena White como una de sus creencias fundamentales. Fue en este

1
Ídem.

2
Es importante aclarar que para esa fecha, 1957, la Iglesia Adventista no contaba con
una delcaración oficial de sus creencias. Lo que existía era una lista de los Principios
fundamentales de los Adventistas del Séptimo Día, escrita por Uriah Smith, más no como una
delcaración oficial. Esta lista de principios ubicaba en el número 19 los dones espirituales, pero
sin hacer una referencia ni directa ni alusiva a Elena White ni sus escritos o ministerio.

3
Iglesia Adventista Del Séptimo Día, Seventh day adventist answer questions on doctrine
(Hagerstown: MD, Review and Herald Publishing Association, 1957), 96.

4
“Fundamental Beliefs of the Seventh-day Adventist-Church manual revision”, Adventists
Review, 1 de mayo de 1980, 25, 26.

64
contexto que Desmond Ford propuso no darle a los escritos de Elena White

valor doctrinal.

La declaración de consenso votada en Glacier View tenía un parrado

especial que decía:

“Vemos la necesidad de una cuidadosa exposición de los escritos de


Elena de White. No todos sus usos de las Escrituras fueron diseñados
para proporcionar una exposición estricta del texto bíblico. A veces ella
emplea las Escrituras homiléticamente. En otros momentos ella pierde
pasajes de su contexto bíblico para aplicaciones especiales. Una vez
más, ella puede usar el lenguaje bíblico meramente para el estilo literario.
El contexto total y la situación en la vida de Ellen G. White, con atención
al tiempo y al lugar, siempre deben tenerse en cuenta.”1

Estudios contemporáneos sobre la autoridad de EGW

Durante mucho tiempo la iglesia esperó esta “cuidadosa exposición”, la

cual considera el autor, llegó en 2015, de la mano de Alberto R. Timm y Dwain

N. Esmond como editores, en una obra monumental que requirió más de 20

autores, El don de profecía en las escrituras y en la historia.2 A o largo de esta

obra se exponen las consideraciones históricas, teológicas y prácticas de la

manifestación del don de profecía no solo en Elena White, sino a lo largo de la

historia del pueblo de Israel y la iglesia primitiva. La segunda sección considera

ampliamente la persona y ministerio de Elena White.

El capítulo 16 de este libro aborda el tema de los diferentes usos que

Elena White hace del texto bíblico. Entre estos se encuentra el uso profético,

1
Christ in the heavenly sanctuary”, Ministry, octubre 1980, 19.

2
Alberto R. Timm y Dwain N. Esmond, ed., El don de profecía en las Escrituras y en la
historia (CDMX, Gema Editores, 2016).

65
práctico, pastoral, ecos y alusiones de la Biblia y el uso teológico y exegético.

Respecto al uso profético el artículo declara que Elena White “aporta información

fáctica adicional sobre algunos detalles del relato bíblico”, a veces “aporta

información cuando el texto bíblico guarda silencio”.1 La declaración anterior

está acompañada de un pie de página, en el cual se da un ejemplo de este tipo

de aportaciones de Elena White al texto bíblico. El ejemplo es la afirmación que

ella hace de que el libro de Hebreos fue escrito por el apóstol Pablo. Este

ejemplo es retomado en el libro ¿Por qué creemos en E. G. White y el don

profético?, al hacer una crítica de la “tradición hermenéutica adventista que todo

detalle extrabíblico, o cualquier otra información que dio E. G. White, se

convierta de hecho en parte del “canon de la Biblia”, y ningún adventista se

atreve a desvierse de esa idea por temor a que lo etiqueten de infiel a sus obras.

Esta es una conclusión y una práctica que muchos pioneros adventistas no

aprobarían”.2

La declaración casi oficial

La tensión anterior entre el uso de los escritos de Elena White con valor

hermenéutico o no toca las bases del edificio doctrinal de la Iglesia Adventista y

obliga a definir el papel y la autoridad de las percepciones whtistas. En 1982, y

1
Frank M. Hasel, “El uso de las Escrituras por parte de Elena G. de White”, en El don de
profecía en las Escrituras y en la historia, ed. Alberto R. Timm y Dwain N. Esmond,, (CDMX,
Gema Editores, 2016), 411.

2
Denis Fortin, “Cómo usaba E. G. White la Biblia: implicaciones para la teología
adventista”, en ¿Por qué creemos en E. G. White y el don profético?, ed. Denis Fortin, Adner F.
Hernández y Davide Sciarabba (CDMX, Gema Editores, 2018), 70.

66
posteriormente en 1983 su versión final, se publicó un documento elaborado por

un Comité ad hoc de la Asociación General en el cual abordaba la tensión de la

relación entre los escritos de White y la Biblia.1

El documento nunca fue votado ni declarado como una postura oficial por

parte de la Iglesia Adventista, aún así se considera que refleja las opiniones de

la iglesia sobre el tema. Uno de los puntos afirmaba que los Adventistas “no

creemos que los escritos de Elena G. de White puedan ser usados como base

de doctrina”, el documento continua diciendo que “no creemos que los Escritos

de Elena G. de White agoten el significado de las Escrituras”, de igual forma “no

creemos que los escritos de Elena G. de White sean esenciales para la

proclamación de las verdades de las Escrituras a la sociedad en su conjunto”.2

Al mantener el punto de que los escritos de Elena White no deben usarse

para resolver problemas doctrinales, es interesante que a lo largo de la historia

de la Iglesia Adventista sus escritos hayan servido para estos fines, las obras de

Elena White sirvieron para resolver el conflicto de la naturaleza de Cristo, así

como disolver y batallar contra idead panteístas en el adventismo temprano del

siglo XX. Por otro lado, ella no permitió que sus escritos se usaran para resolver

el tema sobre la ley en Gálatas en 1888 así como el significado del “continuo” de

Daniel 8.3

1
“”Apéndice C”, en El don de profecía en las Escrituras y en la historia, ed. Alberto R.
Timm y Dwain N. Esmond, (CDMX, Gema Editores, 2016), 543.

2
Ibíd., 545.

3
Denis Fortin, 70.

67
Ante este panorama tan polarizador, Fortin declara que “la cuestión de la

elación entre las obras de E. G. White y el uso que les ha dado la iglesia no está

claramente resuelta. Consecuentemente, tal vez tengamos que vivir con la

tensión entre la autoridad suprema de las Escrituras y la creencia de que las

obras de E. G. White aún «son una permanente y autorizada fuente de verdad

que proporciona consuelo, dirección, instrucción y corrección a la iglesia»”,1 tal y

como declaraba la creencia fundamental de la Iglesia en 2005.2

Práctica VS Teoría

Es interesante que, en esencia, lo propuesto por Desmond Ford sobre el

papel de Elena White en la interpretación de la profecía y, por lo tanto, en la

formulación de la doctrina Adventista, sea lo que la iglesia afirma creer. Por otro

lado parece que aceptar y poner esto en práctica ha sido uno de los más

grandes desafíos de los miembros de la Iglesia Adventista.

Seguidores de la doctrina fordiana contemporáneos

La salida de Ford del ministerio docente y pastoral de la Iglesia Adventista

trajo repercusiones entre los pastores que habían sido sus alumnos,

especialmente en Australia. Así mismo su teología no ha sido superada por

completo en diferentes círculos académicos dentro de la iglesia.

1
Ídem.

2
En 2015, a esta delcaración se le eliminó la frase “permanente y autorizada fuente de
verdad”. La redacción actual puede encontrarse en: “Apéndice A”, en El don de profecía en las
Escrituras y en la historia, ed. Alberto R. Timm y Dwain N. Esmond,, (CDMX, Gema Editores,
2016), 507.

68
En Australia

En 2006 la revista Spectrum publicó un artículo, escrito por Arthur Patrick,

donde mencionaba cómo el desenlace de Glacier View no fue solo el despido de

Desmond Ford, sino el despido y abandono del ministerio pastoral por parte de

empleados de la Iglesia Adventista en Australia y Nueva Zelanda.1 Un estudio

realizado por Peter Ballis, publicado en 1999, trataba especialmente este

fenómeno. El título del estudio era Dejando el ministerio adventista,

documentaba cómo alrededor de 182 pastores adventistas habían dejado el

ministerio pastoral entre 1980 y 1988 a raíz del despido de Desmond Ford.2

Según este estudio la razón principal por la que tantos pastores dejaran el

ministerio después de 1980 fue por miedo a ser acusados de herejía, ya que

estaban de acuerdo con las posturas de Desmond Ford.3

André Reis y su tesis sobre Apocalipsis

Por otro lado, en la universidad de Avondale, Adré Reis, un estudiante de

doctorado presentó una tesis donde retoma algunas ideas de la teología

fordiana.4 Así mismo Reis ha publicado varios artículos en la Adventist Today y

Spectrum sobre la interpretación de Daniel 8 con ideas y métodos muy similares

1
Arthur Patrick, “Glacier View and the australasian ministers”, Spectrum, primavera 2006,
68.

2
Peter H. Harry, Leaving the adventist ministry: a study of the process of exiting (Santa
Barbara: CA, Greenwoog Publishing, 1999).

3
Ibíd., 3.

4
La tesis no ha sido publicada, pero puede consultarse el resumen en:
https://research.avondale.edu.au/theses_phd/11/

69
a los usados por Desmond Ford, así como críticas académicas a la

interpretación adventista tradicional de la profecía.1 En Facebook Adré Reis ha

mantenido debates con eruditos adventistas como Cliford Goldstein y Ranko

Stefanovic por los mismos temas que en sus artículos.2

Miembros laicos en México

Por último, entre los conocidos y amigos del autor, hay miembros laicos

que han sido excluidos de la membresía de la Iglesia por seguir parte de las

enseñanzas de Desmond Ford, un ejemplo de esto es el Doctor Eleazar Partida,

exmiembro de la Iglesia Constitución en Cajeme, Sonora, México.

Los retos de la interpretación adventista

Glacier View es un antes y un después en la teología Adventista. Desde

1980, para algunos, la teología adventista dejó de ser reaccionaria y pasó a ser

bíblica.3 También Glacier View representó un avance en la solución de las

tensiones entre académicos y administradores en la Iglesia Adventista. Por otro

lado, Glacier View no solo permitió un estudio profundo de las posiciones

proféticas y teológicas sobre Daniel y Apocalipsis, sino que abrió las puertas a

un estudio eclesiológico más detallado y abierto.

1
Para una lista de todos los artículos de Reis publicados en Spectrum visitar:
https://spectrummagazine.org/author/andre-reis?tid=&items_per_page=30. Las cartas de Reis en
la Adventist Today pueden visitarse en: https://atoday.org/36283-2/

2
Los debates se encuentran en los comentarios de esta publicación de Facebook:
https://www.facebook.com/81048405224/posts/10156669127080225?sfns=mo

3
Josué Pantoja, apuntes de la clase Tópicos de teología contemporánea. Universidad de
Navojoa, México, marzo de 2019.

70
Al analizar Glacier View en su autobiografía, Richard Hammill,

vicepresidente de la Asociación General en 1980, identificó algunos problemas

en la forma en que se manejaron la toma de decisiones en esta reunión. Por

ejemplo la elaboración de informes oficiales contrarios a lo que se había

discutido en los grupos, la forma en la que se ignoraron piezas clave de la

evidencia, acciones precipitadas por parte de la inepta forma de actuar de los

líderes de la División Australiana.1 Esto obliga a contestar más de una pregunta:

¿manejó la Asociación General el caso de Desmond Ford de la mejor manera?

¿Si hoy pasara algo similar, la administración de la Iglesia diferente? ¿Cuál es el

papel de los administradores y los académicos en la formulación de las doctrinas

de la iglesia, su defensa, crítica y actualización?

Dar respuesta a estas preguntas es primordial para evaluar la maduración

del adventistmo desde 1980. Glacier View puso a prueba muchas de las

interpretaciones que se daban por hecho como correctas. Estudios recientes han

enfatizado y reclamado la autoridad de la interpretación de la Biblia depositada

en todo el cuerpo de creyentes, así como los pasos para la formulación

específica de estas.

En uno de estos estudios Ángel Manuel Rodríguez comenta que “la

interpretación eclesial de la Escritura bajo la guía del Espíritu Santo no dota a la

iglesia de infalibilidad en todos los aspectos o detalles de su exposición

doctrinal. Sí asegura la base bíblica de la misma, a la vez que deja margen para

1
Richard Hamill, Pilgrimage memoirs of an adventist administrator, (Berrien Springs, MI:
Andrews University Press, 1992).

71
profundizar y para refinar más su expresión verbal y, si es necesario, corregirla.”1

Rodríguez, en su discusión sobre los puntos teológicos en los que la

iglesia no logra un consenso sobre un asunto particular, sugiere que “en tales

casos la iglesia expresa su lealtad a las escrituras permitiendo la diversidad de

puntos de vista sobre el asunto bajo consideración.”2 Pero esta diversidad tiene

sus límites, especialmente en lo que se refiere al “vínculo amorso de unidad en

Cristo” y debe tener como objetivo “hacer del mensaje y la misión de la iglesia

[…] el foco dinámico y común de sus actividades”.3

Por último es importante mencionar que a la hora de resolver problemas

doctrinales, los adventistas nunca han utilizado el método de voto mayoritario

puesto que invalidaría el papel de la Escritura y del Espíritu en la creación de un

consenso dentro de la iglesia cristiana y haría que la decisión se considerara

infalible y se impusiera al resto de los creyentes. 4

Conclusión

¿Creer en un juicio investigador en el cielo es una cuestión de fe

solamente, o existen evidencias bíblicas que obligan al cristiano sincero a creer

en esta doctrina enseñada por la Iglesia Adventista del Séptimo Día? Sin duda,

esta es la pregunta más importante en torno al debate y la propuesta de

1
Ángel Manuel Rodríguez, en La adroación, el ministerio y la autoridad de la iglesia, ed.
Ángel Manuel Rodríguez (CDMX: Gema Editores, 2017), 376.

2
Ídem.

3
Ibíd., 377.

4
Ídem.

72
Desmond Ford. Más allá de su propuesta por utilizar un “nuevo” método de

interpretación que conciliara las diferencias entre el historicismo, el preterismo y

el futurismo, la teología fordiana parecía poner en peligro la autoridad de los

escritos de Elena White, la interpretación que los pioneros hicieron de la profecía

y aún la identidad escatológica que la Iglesia Adventista encuentra en estas

interpretaciones.

La teología adventista en vez de verse amenazada, debería de verse

revitalizada por las propuestas de Ford. Ya que a partir de sus planteamientos

se optó por una investigación más seria, relevante y actualizada de muchas

creencias por tanto tiempo creídas. Desmond Ford no debería ser visto como un

disidente más en la lista de la Iglesia Adventista,1 Ford debería ser visto como

quien quiso hacer relevante una creencia que le parecía difícil de creer, para

algunos sus métodos no fueron los mejores, pero ¿logró su objetivo?.

1
Stephen Ferguson, “Is Desmond Ford really the Dark Lord of Adventism?”, 7 de marzo
de 2018, en Adventist Today, https://atoday.org/is-desmond-ford-really-the-dark-lord-of-
adventism/ (22marzo 2019)

73