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Universidad Simón Bolívar

Decanato de estudios generales


Departamento de tecnología del comportamiento
Asignatura: Introducción al Pensamiento
Reflexivo

Resiliencia: De la adversidad a la
felicidad, la persistencia ante todo.

Profesora: Leomaxi Velásquez

Integrante: Juan Lossada 14-10589


INTRODUCCION

El presente informe es el resultado de un trabajo de investigación realizado durante


el trimestre Septiembre – Diciembre de la asignatura Introducción al Pensamiento Reflexivo.
Tiene como propósito ayudar a los lectores a tomar su propio camino hacia la resiliencia.
Provee información sobre la resiliencia y algunos factores que afectan a la gente a enfrentar
sus problemas. Gran parte de la información ofrecida se enfoca en el desarrollo y el uso de
una estrategia personal para mejorar la resiliencia.

El informe proporciona elementos para fomentar y aproximarnos más un entender


claro y conciso acerca del tema de la Resiliencia. Dicho entender vendrá determinado por la
búsqueda continua de información relacionada con al tema de estudio, así como comentarios
realizados por grandes pensadores y experiencias vividas por el autor del trabajo.

Durante todo el desarrollo del trabajo el autor se valdrá de una investigación del tipo
documental, la cual consiste en elaborar un marco teórico conceptual para formar un cuerpo
de ideas sobre el objeto de estudio y descubrir respuestas a determinados interrogantes a
través de la aplicación de procedimientos documentales.

Por otra parte, la presente investigación esta estructura en tres capítulos a saber:

Capítulo 1: Marco referencial: contempla una pequeña síntesis del origen de la palabra
Resiliencia.

Capítulo 2: Marco Metodológico: Se detallan las técnicas e instrumentos utilizados para la


recolección de datos.

Capítulo 3: Presentación de la Investigación: En este apartado daremos a conocer el


desarrollo o cuerpo del trabajo. Dicho capitulo consta de dos vertientes:

Monografía: Integración en un todo coherente de los aspectos investigados relativos


al tópico escogido mediante referencias bibliográficas.

Análisis crítico personal: se expresaran las ideas y opiniones personales acerca del
tema tratado, con base a las referencias bibliográficas usadas.
MARCO REFERENCIAL
Origen de la palabra Resiliencia.
El vocablo resiliencia proviene del término latino resilium, que significa volver atrás,
volver de un salto, volver al estado inicial, rebotar. Originalmente fue usado para referirse a
“la cualidad de elasticidad y plasticidad de una sustancia” (Greene y Conrad, 2002). Ha sido
definido por el American Heritage Dictionary (1994) como la habilidad para recuperarse
rápidamente de la enfermedad, cambio o infortunio.
En el año de 1942 el término fue adoptado por la psicología y la psiquiatría por
iniciativa de la investigadora Scoville y posteriormente por Emily Werner (1992), para
referirse a un fenómeno identificado en una investigación longitudinal que desarrolló durante
40 años, con el fin de indagar como se desarrollaban a lo largo de su ciclo vital 698 niños
nacidos en 1950 en la isla de Kauai en Hawai.
La investigadora notó que de 201 niños en situación de grave riesgo de presentar
perturbaciones en el desarrollo de su comportamiento (debido a los factores de riesgo que
presentaban en sus familias como separación de los padres, violencia intrafamiliar,
adicciones, psicopatologías severas, abuso sexual, extrema pobreza y maltrato infantil), 72
de ellos evolucionaron favorablemente desde su infancia, llegando a ser exitosos en la vida,
a constituir familias estables y a contribuir positivamente con la sociedad, sin ninguna
intervención terapéutica. El 80% del total investigado, lograron evolucionar positivamente y
por si mismos en la edad adulta.
Así, el término fue adoptado por las ciencias sociales para caracterizar a aquellos
sujetos que, a pesar de nacer y vivir en condiciones de alto riesgo, se desarrollan
psicológicamente sanos y socialmente exitosos
Alex Castaño, (2010). Resiliencia.
MARCO METODOLOGICO

Tipo de Investigación
En la presente investigación es del tipo documental. Según Alfonso (1995), la
investigación documental es un procedimiento científico, un proceso sistemático de
indagación, recolección, organización, análisis e interpretación de información o datos en
torno a un determinado tema. Al igual que otros tipos de investigación, éste es conducente a
la construcción de conocimientos.

Diseño de Investigación
Cuando se va a resolver un problema o se visualiza una oportunidad de mejora es
conveniente poseer un conocimiento base de los posibles diseños de investigación que se
pueden seguir para el logro de los objetivos planteados. Este conocimiento hace posible evitar
equivocaciones en la elección del método para un procedimiento específico. En el presente
informe se plantea una investigación documental la cual “tiene la particularidad de utilizar
como una fuente primaria de insumos, mas no la única y exclusiva, el documento escrito en
sus diferentes formas: documentos impresos, electrónicos y audiovisuales” (Alfonso 1995).

TÉCNICAS E INSTRUMENTOS DE RECOLECCIÓN DE DATOS


Las técnicas utilizadas para esta investigación fueron:
Revisión Documental :(Bernal, 2006) Define la revisión documental como “una técnica
basada en fichas bibliográficas que tienen como propósito analizar material impreso” (p.177).
PRESENTACION DE LA INVESTIGACION: MONOGRAFIA
Resiliencia
La resiliencia puede definirse como “la capacidad que posee un individuo frente a las
adversidades, para mantenerse en pie de lucha, con dosis de perseverancia, tenacidad, actitud
positiva y acciones, que permiten avanzar en contra de la corriente y superarlas” (E. Chávez
y E. Yturralde 2006).
Según Vanistendael (1994), La resiliencia distingue dos componentes: la resistencia
frente a la destrucción, es decir, la capacidad de proteger la propia integridad, bajo presión
y, por otra parte, la capacidad de forjar un comportamiento vital positivo pese a las
circunstancias difíciles.

Ser resiliente no quiere decir que la persona no experimenta dificultades o angustias.


El dolor emocional y la tristeza son comunes en las personas que han sufrido grandes
adversidades o traumas en sus vidas. De hecho, el camino hacia la resiliencia probablemente
está lleno de obstáculos que afectan nuestro estado emocional. La resiliencia no es una
característica que la gente tiene o no tiene. Incluye conductas, pensamientos y acciones que
pueden ser aprendidas y desarrolladas por cualquier persona.

Pilares de la resiliencia
Melillo considera que la resiliencia se da en 8 pilares fundamentales, para luego
unificar este conjunto en uno solo y así dar una visión general. Estos pilares son:
♦ Autoestima consistente: “Es la base de los demás pilares y es el fruto del cuidado afectivo
consecuente del niño o adolescente por un adulto significativo capaz de dar una respuesta
sensible” (Melillo 2001).
♦ Introspección: “Es el arte de preguntarse a sí mismo y darse una respuesta honesta. Depende
de la solidez de la autoestima que se desarrolla a partir del reconocimiento del otro” (Melillo
2001).
♦ Independencia: “Se definió como el saber fijar límites entre uno mismo y el medio con
problemas; la capacidad de mantener distancia emocional y física sin caer en el aislamiento”
(Melillo 2001).
♦ Capacidad de relacionarse: “Habilidad para establecer lazos e intimidad con otras personas,
para balancear la propia necesidad de afecto con la actitud de brindarse a otros” (Melillo
2001).
♦ Iniciativa: “El gusto de exigirse y ponerse a prueba en tareas progresivamente más
exigentes” (Melillo 2001).
♦ Humor: “Encontrar lo cómico en la propia tragedia. Permite ahorrarse sentimientos
negativos aunque sea transitoriamente y soportar situaciones adversas” (Melillo 2001).
♦Creatividad: “La capacidad de crear orden, belleza y finalidad a partir del caos y el desorden.
Fruto de la capacidad de reflexión” (Melillo 2001).
♦ Moralidad: “Es la consecuencia para extender el deseo personal de bienestar a todos los
semejantes y la capacidad de comprometerse con valores” (Melillo 2001).
♦ Capacidad de pensamiento crítico: “Es un pilar de segundo grado, fruto de las combinación
de todos los otros y que permite analizar críticamente las causas y responsabilidades de la
adversidad que se sufre, cuando es la sociedad en su conjunto la adversidad que se enfrenta”
(Melillo 2001).

¿Podemos construir la resiliencia?


Lo que precede nos conduce naturalmente a la pregunta "¿Que podemos
aprender de aquellos y aquellas que han acreditado resiliencia?". La apuesta es alta, pues si
llegamos a desempeñar ciertos factores de resiliencia podemos a la vez reconocer plenamente
la existencia de problemas y al mismo tiempo abordarlos de una manera radicalmente
constructiva, inspirándonos en los recursos que estos resilientes han encontrado en ellos
mismos y en su entorno. ¿Existe verdaderamente una resiliencia que se pueda construir? ¿No
será una capacidad que uno tiene o no tiene? ¿La resiliencia no es innata? Cada ser humano
tiene su patrimonio genético. Es normal que la resiliencia tenga un componente genético.
Pero esto no es suficiente. La persona humana –tan biológica como se quiera- tiene necesidad
de una interacción con su entorno para construirse, como lo han mostrado “a contrario” los
niños abandonados en los orfanatos rumanos. Una separación entre lo innato y lo adquirido,
tan popular en las ciencias humanas, me parece totalmente teórica. Haciendo abstracción en
la vida real en la cual lo adquirido no puede desarrollarse sin lo innato y viceversa. Como si
yo quisiera separar el café y la leche en un café con leche. Friedrich Lösel en Alemania lo
formula claramente: la herencia genética determina los límites extremos de lo posible, pero
en el interior de estos límites tenemos un enorme abanico de posibilidades que serán
actualizadas gracias la interacción social que nos ayuda a construir una vida.

Stefan Vanistendael, (2005).

Factores contribuyen al desarrollo de la resiliencia


Según Sanchez (2014), en las personas resilientes se puede observar la interacción
entre las variables constitucionales, biológicas y genéticas con las variables ambientales y las
conductas aprendidas para resolver determinadas situaciones adversas.
Como un proceso biológico, “La resiliencia permite al organismo adaptarse a las
situaciones y cambios permanentes, manteniendo por un lado las funciones biológicas
principales y haciendo posible el regreso a un estado previo de funcionamiento fisiológico y
adaptativo, cuando se ha producido un daño o alteración por un factor considerado como
estresante” (Sánchez 2014).
Las investigaciones han demostrado que la capacidad para sobreponerse a la
adversidad proviene de una mayor activación de la región izquierda de la corteza prefrontal.
“Las personas resilientes pueden llegar a activar hasta 30 veces más la región prefrontal
izquierda que otras con baja resiliencia. Además de presentar conexiones más fuertes entre
la corteza prefrontal y la amígdala, las personas que se recuperan rápidamente” (Davidson,
2012).

Gema Sánchez Cuevas (2014) expresa lo siguiente


La corteza prefrontal atenuaría las señales emitidas ligadas a
las emociones negativas de la amígdala, permitiendo de esta manera al
cerebro planificar sin la distracción e influencia de las emociones
negativas. Además de los aspectos biológicos, una combinación de
factores contribuye a desarrollar la resiliencia es tener relaciones de
cariño y apoyo dentro y fuera de la familia. Relaciones que emanan
amor y confianza, que proveen modelos a seguir, y que ofrecen
estímulos y seguridad, contribuyen a afirmar la resiliencia de la
persona.
Sánchez Cuevas (2014)

El blog de la American Psychological Association relaciona otros factores asociados a la


resiliencia, a saber:
• La capacidad para hacer planes realistas y seguir los pasos necesarios para llevarlos
a cabo.
• Una visión positiva de sí mismos, y confianza en sus fortalezas y habilidades.
• Destrezas en la comunicación y en la solución de problemas.
• La capacidad para manejar sentimientos e impulsos fuertes.
La práctica de la resiliencia: ¿Cómo podemos ser más resilientes?
Linares, (2014) argumenta, en sentido general, lo que es la resiliencia y cómo podemos hacer
practica de ella. Para la autora:
La resiliencia no es una cualidad innata, no está impresa en nuestros
genes, aunque sí puede haber una tendencia genética que puede predisponer a
tener un “buen carácter”. La resiliencia es algo que todos podemos desarrollar
a lo largo de la vida. Esto nos indica que todos podemos ser resilientes,
siempre y cuando cambiemos algunos de nuestros hábitos y creencias. De
hecho, las personas resilientes no nacen, se hacen, lo cual significa que han
tenido que luchar contra situaciones adversas o que han probado varias veces
el sabor del fracaso y no se han dado por vencidas. Al encontrarse al borde del
abismo, han dado lo mejor de sí y han desarrollado las habilidades necesarias
para enfrentar los diferentes retos de la vida.
Linares, (2014).

Las caracteriza de una persona resiliente son:


► Son conscientes de sus potencialidades y limitaciones: “El autoconocimiento es
un arma muy poderosa para enfrentar las adversidades y los retos, y las personas resilientes
saben usarla a su favor. Estas personas saben cuáles son sus principales fortalezas y
habilidades, así como sus limitaciones y defectos” Linares, (2014).
► Son creativas: “No se limitan a intentar pegar el jarrón roto, son conscientes de
que ya nunca a volverá a ser el mismo. El resiliente hará un mosaico con los trozos rotos, y
transformará su experiencia dolorosa en algo bello o útil” Linares, (2014).
► Confían en sus capacidades: “Al ser conscientes de sus potencialidades y
limitaciones, las personas resilientes confían en lo que son capaces de hacer. Si algo les
caracteriza es que no pierden de vista sus objetivos y se sienten seguras de lo que pueden
lograr” Linares, (2014).
► Fomentan el trabajo en equipo: “Reconocen la importancia del trabajo en equipo
y no se encierran en sí mismas, sino que saben cuándo es necesario pedir ayuda” Linares,
(2014).
► Asumen las dificultades como una oportunidad para aprender: “Las personas
resilientes son capaces de ver más allá de esos momentos y no desfallecen. Estas personas
asumen las crisis como una oportunidad para generar un cambio, para aprender y crecer”
Linares, (2014).
► Practican la conciencia plena: “Las personas resilientes tienen el hábito de estar
plenamente presentes, de vivir en el aquí y ahora y de tienen una gran capacidad de
aceptación. Para estas personas el pasado forma parte del ayer y no es una fuente de
culpabilidad y zozobra mientras que el futuro no les aturde con su cuota de incertidumbre y
preocupaciones” Linares, (2014).
► Aceptación y disfrute: “Las personas resilientes son capaces de aceptar las
experiencias tal y como se presentan e intentan sacarles el mayor provecho. Disfrutan de los
pequeños detalles y no han perdido su capacidad para asombrarse ante la vida” Linares,
(2014).
►Ven la vida con objetividad, pero siempre a través de un prisma optimista: “Las
personas resilientes son muy objetivas, saben cuáles son sus potencialidades, los recursos
que tienen a su alcance y sus metas, pero eso no implica que no sean optimistas” Linares,
(2014).
►Se rodean de personas que tienen una actitud positiva: “Las personas que practican
la resiliencia saben cultivar sus amistades, por lo que generalmente se rodean de personas
que mantienen una actitud positiva ante la vida. De esta forma, logran crear una sólida red
de apoyo que les puede sostener en los momentos más difíciles” Linares, (2014).
► No intentan controlar las situaciones: “Las personas resilientes saben que es
imposible controlar todas las situaciones, han aprendido a lidiar con la incertidumbre y se
sienten cómodos aunque no tengan el control” Linares, (2014).
► Son flexibles ante los cambios: “Estas personas no se cierran al cambio y siempre
están dispuestas a valorar diferentes alternativas, sin aferrarse obsesivamente a sus planes
iniciales o a una única solución” Linares, (2014).
► Son tenaces en sus propósitos: “No luchan contra molinos de viento, sino que
aprovechan el sentido de la corriente y fluyen con ella. Estas personas tienen una motivación
intrínseca que les ayuda a mantenerse firmes y luchar por lo que se proponen” Linares,
(2014).
► Afrontan la adversidad con humor: “Son capaces de reírse de la adversidad y sacar
una broma de sus desdichas. La risa es su mejor aliada porque les ayuda a mantenerse
optimistas y, sobre todo, les permite enfocarse en los aspectos positivos de las situaciones”
Linares, (2014).
► Buscan la ayuda de los demás y el apoyo social: “Cuando las personas resilientes
pasan por un suceso potencialmente traumático su primer objetivo es superarlo, para ello,
son conscientes de la importancia del apoyo social y no dudan en buscar ayuda
profesional cuando lo necesitan” Linares, (2014).
Casita: la construcción de la resiliencia.
Vanistendael (2005) observa la resiliencia como una verdadera casa. La resiliencia se
construye, más o menos sólida, y necesita mantenimiento, puede cambiar y ofrece protección;
pero también como una verdadera casa no puede resistir siempre a todos los embates o a
todas las catástrofes. Debemos cuidar la casa y a veces repararla.
El siguiente esquema expresa la casa de la que nos habla Vanistendael:
ANÁLISIS CRÍTICO PERSONAL
Resiliencia: De la adversidad a la felicidad, la persistencia ante todo.
La resiliencia es la capacidad que posee el ser humano para enfrentar momentos
trágicos de su vida, para mantenerse en pie y seguir su camino aun cuando el viento sopla en
su contra y las situaciones adversas se oponen a su fluir. El gran error de la humanidad es el
miedo a enfrentar una situación que haya ocasionado una baja emocional considerable,
incluso gran parte de la sociedad se mantiene huyendo de ese momento trágico en su vida
por no creerse capaz de salir de ello cuando la solución está en el interior de ellos mismos y
no en el escape.
Vanistendael expresa lo siguiente “La resiliencia es resistencia frente a la
destrucción y la capacidad de forjar un comportamiento vital positivo pese a las
circunstancias difíciles”. Muchas veces nos preguntamos ¿Cuánto debo seguir resistiendo?
en la mayoría de los casos no sabemos cómo responder dicha pregunta, pues todo se nos
viene abajo y nuestro comportamiento comienza a verse guiado por pasos improvisados, es
aquí donde debemos detenernos y recordar hacia dónde vamos, tener presente que es eso que
nos mantiene de pie frente a la adversidad. Es allí, donde sin darnos cuenta respondemos la
pregunta planteada anteriormente; la resistencia frente a lo adverso es persistir, tener presente
que eso que hoy nos hace daño mañana será una experiencia que, de acuerdo a lo delicado
de la situación nos deja una enseñanza positiva o una experiencia inolvidable.
Rosario Linares en su escrito “Los 12 hábitos de las personas resilientes” argumenta
lo siguiente “La resiliencia es algo que todos podemos desarrollar a lo largo de la vida.
Esto nos indica que todos podemos ser resilientes, siempre y cuando cambiemos algunos
de nuestros hábitos y creencias”. ¿Todos podemos desarrollar resiliencia? Es fácil decirlo
para personas que ya superaron una etapa fuerte y hacen la práctica de resiliencia, pero nos
preguntamos ¿Que pasa por la mente de los demás? de aquellos que intentan e intentan y no
la desarrollan. En ocasiones juzgamos sus actitudes y estado de ánimo sin saber que les
ocurre. Por eso antes de juzgar, de decir que todos podemos ser resilientes, vamos a servirle
de ejemplo a esa persona que está viviendo un momento trágico, vamos a abrigarla con
nuestras ganas de vivir sin mencionar la palabra “Resiliencia” y así verán como tarde o
temprano esa persona que no creía ser capaz de hacer práctica de la palabra termina haciendo
de la misma su día a día. El secreto está en enseñar sin decir lo que haremos, si nosotros
hacemos buen uso de ella, entonces seamos inteligentes y hagamos que una persona también
la sienta sin necesidad de decirle “Se Resiliente que todos podemos serlos”.
Vanistendael observa la resiliencia como una casa, incluso expresa que: “La
resiliencia se construye, más o menos sólida, y necesita mantenimiento, puede cambiar y
ofrece protección; pero también como una verdadera casa no puede resistir siempre a todos
las catástrofes. Debemos cuidar la casa y a veces repararla”. Totalmente de acuerdo con lo
que expresa este gran autor, la resiliencia se construye, se forja, la solidez la da nuestro grado
de aceptación a las cosas, ¿Es necesario mantener eso que forjamos? Depende, si tu punto de
vista es seguir mejorando y hacer de ti una persona capaz de afrontar las adversidades como
oportunidades de mejora, sí, hazle mantenimiento, evalúate cada cierto tiempo y piensa si lo
estás haciendo bien. Si solo practicaste la misma para una situación en específico y luego la
dejaste de emplear serás como esa casa de paja que tenían los 3 cochinitos, esa donde cada
vez que venía el lobo soplaba y soplaba y la derrumbaba. En este contexto esa casa de paja
es nuestra resiliencia empleada solo para salir solo de una situación y ese aire que soplaba el
lobo son las catástrofes que vendrán a futuro que tarde o temprano terminaran destruyendo
esa casa que formamos para una etapa especifica de nuestra vida.
El resiliente no está en todos lados. No busques esa cualidad en otra persona, búscala
en ti, indaga en tu mente, en tu alma, en tus pensamientos. Debes afrontar ese miedo que te
mantiene atado a un estado de decadencia emocional y espiritual. La respuesta de si te
mereces todo lo que te está sucediendo no la tiene el que está a tu alrededor, la tienes TU,
solo debes poner ese esfuerzo para encontrarla, para comenzar a construir esa casa que vas a
mantener día a día la cual bautizaras con el nombre de RESILIENCIA. Cada uno debe ir
cambiando su estilo de vida, salir de esa zona de confort, y comenzar a vivir la vida sin miedo.
El dolor es necesario, y las experiencias dolorosas enseñan, dejan aprendizajes, no estoy
diciendo que busques sentir dolor, NO, solo no tengas miedo de que a tu vida llegue un
momento trágico, prepárate para todo, mantén tu mente abierta y recuerda; Todo en esta vida
sucede por algo, nada es improvisado, queda a tu elección sacarle el jugo a lo que viene o
dejar que te destruya y no te deje continuar ese camino el cual llevas tiempo transitando.
CONCLUSIÓN
El presente trabajo permitió evidenciar un concepto que muy pocas personas en el
mundo conocen, la resiliencia. Mediante una serie de investigaciones y consultas por la web
se pudo clarificar de cierta forma en el cuerpo del trabajo el significado hermoso de esta
palabra. Ella, como dije anteriormente, está en nosotros, solo debemos poner un granito de
arena para dar con ella y ponerla en práctica, teniendo siempre en mente que hay que persistir
ante la adversidad, solo así podemos llegar a la felicidad, tranquilidad y paz interior.
Las personas viven empeñadas en huir de los problemas, aún más triste, creen que
pueden hacerlo solo realizando otras actividades, quizás los olviden de a rato, pero llegara
nuevamente eso que causa dolor, eso que no te deja caminar, eso que te asfixia por las noches.
Para esas personas les tengo el siguiente comentario: No busques escapar de la realidad, de
los pensamientos ni de los sentimientos “dañinos”, si siempre te mantienes huyendo puede
que los olvides momentáneamente, pero el día que experimentes algo que te haga recordar
esos hechos de tu vida caerás en una baja emocional que, solo sanara si afrontas esa realidad
de la cual creías haber escapado. Hay que salir de ese círculo de negación a las cosas
catastróficas, hay que afrontarlas con inteligencia y seguridad, confía en ti, el salir de esa
experiencia dolorosa depende de cómo la enfrentes, no de como la evites
Se deben impulsar acciones para favorecer a la inclusión social de la resiliencia, para
que se aproveche la vitalidad, la capacidad y la energía para participar activamente en el
presente y construir con el apoyo un proyecto de vida, tenemos que considerar acciones y
características que promuevan la resiliencia y que este tema debiese ser prioritario no solo
para los profesionales de la salud sino para todas aquellas personas que estén en contacto
directo con niños y adolescentes. La resiliencia se puede fomentar en los niños en diferentes
etapas del desarrollo por medio de la estimulación en las áreas: afectiva, cognitiva y
conductual; atendiendo a la edad y nivel de comprensión de las situaciones.
Resistir es una estrategia que le permite a la persona crear para llegar a su autonomía.
Resistir es crear las condiciones. Y el proceso de creación es positivo, pero la resiliencia es
el medio para conseguir la obra personal, de cada quien, que son sus finalidades, metas,
objetivos, propósitos, lograr el fin mismo del hombre, vivir en plenitud, no haciendo cosas
buenas, sino siendo buena persona, es necesario hacer cosas buenas para alguien, para sí
mismo, para los otros. De lo contrario la resiliencia se convierte en una doctrina del
sobreviviente.
REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

Stefan Vanistendael, (2005). La resiliencia: desde una inspiración hacia cambios prácticos.
Sitio web: https://www.obelen.es/upload/262D.pdf.

Alex Castaño, (2010). Resiliencia. Desde: https://es.scribd.com/doc/37247630/Resiliencia-


concepto-y-origenes.

Díaz L, (2016). El camino hacia la resiliencia. American Psychological Association, Sitio


web: http:// www.apa.org/centrodeapoyo/resiliencia-camino.aspx.

Resiliencia. Descubriendo las propias fortalezas, Aldo Melillo y Néstor Suarez Ojeda,
Buenos Aires, Paidós, 2001. Libro de consulta.

Gema Sánchez Cuevas, (2014). Factores para el desarrollo de la resiliencia. Fuente:


http://psiqueviva.com/la-resiliciencia/.

Rosario Linares, (2014). Resiliencia: Los 12 hábitos de las personas resilientes. Rescatado
de la web: http://www.elpradopsicologos.es/blog/resiliencia-resilientes/.