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MATERIA: Experimentación Visual III: Fotografía Color

NOMBRE: Lara Camargo Karla Isabel


GRUPO: 5502

ENSAYO Y REFLEXIONES
Libros de referencia: Freund, Gisèle, “La Fotografía como documento social”,
1974.
Tagg, John, “El Peso de la Representación”, 1988.

El actual ensayo tiene como fin (muy personal, tal vez) exteriorizar una opinión
muy subjetiva pero analítica sobre mis impresiones de ambas obras.
Cada uno tiene como un punto de inicio la documentación y la fotografía como
protagonista en este ámbito de ella, por lo que hallé una mayor facilidad de
relación entre ambos que los libros del semestre anterior.
Mi observación es que, mientras Freund toca el tema de forma narrativa
(descripción de su historia, de forma cronológica) y muy personal, Tagg lo ve
desde el punto analítico (de las fotografías) y detallado (abarca más anécdotas),
en cuanto al significado del ascenso de la técnica fotográfica y la filosofía detrás
de; no obstante, ambos comparten ciertos rasgos históricos mencionados.

En “La Fotografía como documento social”, Gisèle Freund introduce dando un


breve recorrido por el cómo las formas de representación han cambiado con el
paso del tiempo, y con él, los distintos contextos sociales e históricos (desde la
monarquía, pasando por la burguesía).
Recalca en cómo la Fotografía llegó a ser un medio importante para el día a día,
tanto, que no somos conscientes de ello, debido a su masificación.
Opino, cada día es más y más imperceptible el hecho de que esta forma de
expresión se ha vuelto un punto indispensable para nuestras vidas, ya sea para
comunicar algo, como para aumentar el ego y la autosatisfacción de cada
individuo, gracias al anhelo de la ‘inmortalidad’ (ej.: las tan sonadas ‘selfies’, las
fotografías que se capturan en ‘el preciso momento’ de algún acontecimiento
relevante (aunque fugaz)).
A pesar de ser una obra lanzada en contextos históricos distintos (Guerra Fría), no
distan demasiado de la realidad actual. Me parece que esta popularización y
apropiación de los resultados que puede otorgar la Fotografía al individuo crecerá
exponencialmente, y el ser humano se las ingeniará para llegar a cosas
inimaginables ahora, con tal de preservar y aprovechar al punto culminante sus
características.
En “El Peso de la representación”, Tagg menciona a Barthes en “La cámara
lúcida", quien recalca que “la cámara es un instrumento de constatación; la
fotografía afirma la abrumadora realidad”; partiendo de ahí, y del tema de la
muerte que inquieta a Barthes, Tagg realiza un análisis sobre lo que la fotografía
ha atravesado y nos ha dicho a lo largo de los años, aunado con un reforzamiento
de ello tomando como ayuda la historia de su desarrollo, esencia y permanencia
esencial.
Me permití realizar este ensayo tomando como referencia principal “La Fotografía
como documento social”, ligándolo con lo que extraje del libro de John Tagg pues,
en este caso, me fue más claro leer el estilo de Freund.

A continuación, mencionaré algunos extractos y opiniones sobre ciertos capítulos


que considero necesarios como forma de información histórica y los que más me
llevaron a la reflexión:

Precursores de la Fotografía: Hace un recorrido en la historia y se centra en el


auge de las nacientes técnicas de representación y de su repercusión en las
distintas clases desde los tiempos de la aristocracia, hasta lo que fue la
Revolución Industrial y el desarrollo de la mecanización.
El retrato es el protagonista del capítulo ya que éste fue un medio popular para las
distintas masas (principalmente, clases altas) que deseaban mostrar su ascenso y
apogeo (“mandarse a hacer el retrato, como también menciona John Tagg, quien
menciona que la fotografía fue un crecimiento del modelo capitalista del siglo XX, y
el mejor símbolo de esto es el retrato); opino, era (y es) la forma más directa para
demostrar que eres ‘pudiente’, pues te preparas para que el artista logre capturar
tu estrato y personalidad (aunque era común el exagerar gestos y arreglo
personal).
Pasa desde el pintor retratista, el miniaturista (forma de representación muy
popular en un tiempo entre las clases nobles), las siluetas hechas en charol negro,
de perfiles hasta el fisionotrazo (una operación mecánica, como lo describe Tagg),
que definitivamente reemplazó el antiguo oficio de la creación de miniaturas,
principalmente por el poco tiempo que duraban las poses, la perfección
matemática (lo más demandado por la clase noble), la facilidad de su creación y
sus módicos precios. Hasta los antiguos miniaturistas y grabadores adoptaron la
nueva técnica, pues adquiría popularidad rápidamente (así se da una
democratización, lo que, observo, va provocando una mayor demanda en cuanto a
especificidad de técnica y perfeccionamiento de la misma, pues ya iba abarcando
a las clases medias).
La autora da su punto de vista estético; exalta la habilidad manual del miniaturista,
pues ésta le daba mayor humanidad, con parecido externo y moral al retratado; el
fisionotrazo, en cambio, le daba un aire muy estático a las figuras, ausente de
carácter y personalidad.
Considero que desde tiempos inmemorables, se le ha dado, lamentablemente,
mayor importancia a la minuciosidad que algo mecanizado puede aportar, así
como la rapidez de las poses y los precios bajos, más que todo lo que significa la
habilidad manual para capturar la esencia y fisionomía de una persona, el tiempo y
el esfuerzo que antes una pintura miniatura poseía; por lo tanto, muchas artes han
sido injustamente subestimadas por lo que significa que una máquina lo haga todo
de forma rápida y perfeccionada, pero sin esa aura tan especial que posee un
trabajo manual… Queda, entonces, la reflexión… ¿qué es lo que provoca el que
una u otra técnica sea ‘mejor’ que otras? ¿Qué es ‘mejor’ o ‘bueno’ para la
colectividad? ¿Será lo que es mayoritariamente aceptado, o más bien lo que
difiere de lo ‘normal’?
La fotografía bajo la monarquía de Julio (1830-1848): Se menciona la
introducción de la fotografía, recorriendo antecedentes políticos, sociales y
económicos que facilitaron su difusión entre todas las ramas sociales. El
crecimiento del capitalismo facilitó la industrialización de Francia, y los
trabajadores cada vez eran menos frecuentes, gracias a la introducción de las
máquinas en todas las industrias. La burguesía ganó terreno y la burguesía media
se convirtió en pilar social, y estos últimos encontraron en la fotografía el nuevo
medio de autorrepresentación de acuerdo con sus condiciones económicas e
ideológicas.
Se menciona a François Arago, el jefe de la oposición democrática (el ala
izquierda frente a la oposición republicana); intelectual burgués. Fue el primero en
reconocer la importancia que la fotografía llegaría a tener en las ciencias, artes y
otros dominios, y llevó a proponer en la Cámara de Diputados, la adquisición por
el Estado de la Fotografía.
Se menciona también a Nicéphore Niépce, el inventor de la Fotografía. Obtuvo
resultados muy primarios con sus experimentos; y Daguerre, pintor de profesión,
lo perfeccionó y democratizó. Niépce pasó al anonimato (este punto me provocó
un sentimiento encontrado: mucha gente no se molesta siquiera en observar los
orígenes de todo lo que le es de interés o beneficio, y ello ha sucedido desde que
existe el uso de razón; las masas se centran más en los beneficios que las cosas
aportan, no en su esencia, el porqué son lo que son y cómo se originaron; tal vez,
por ello, Niépce no fue considerado siquiera, y más aún, porque no patentó su
invento, permitiendo que hubiera un aprovechamiento ajeno de su trabajo).
La fotografía, al ser adquirida por el estado va ganando terreno en el campo de la
documentación de la vida parisina, y se introdujo al dominio público, mas era
todavía un privilegio realizar la técnica, por sus altos costos y el peso de
instrumentos.
Mas, con toda vicisitud, llegó a Norteamérica y provocó un ‘boom’ en el comercio.
Se sustituyeron las placas por negativos de vidrio, haciendo que la daguerrotipia
desapareciera y se iniciara un nuevo curso en la Fotografía.
Me parece interesante el cómo la necesidad de ‘inmortalidad’ aqueja a las
personas desde tiempos inmemorables, hasta el grado de querer demostrarla al
mundo y que éste se identifique, de modo que se comparta un interés común: el
deseo de demostrar algo, darse a conocer, salir de esferas conocidas para
expandir límites de conocimiento; y, por lo visto, jamás se ha terminado de
explotar esa oportunidad en la Fotografía.

Los primeros fotógrafos: Freund se centra en la evolución de la fotografía, y


cómo repercutió socialmente hablando. Describe brevemente la vida de un
fotógrafo distinguido de la época de principios de la segunda mitad del siglo XIX,
Félix Tournachon Nadar. Narra el cómo se metió al mundo del arte (interrupción
de sus estudios de Medicina debido al quiebre financiero de su padre); por medio
de contactos, se hizo caricaturista, y se recreó junto con otros amigos (miembros
de la bohemia), pero experimentó muchas peripecias que lo llevaron
(obligadamente) a desempeñar el oficio de fotógrafo, que lo llevaría a la fama,
retratando (fue el primero en descubrir el rostro humano a través del aparato
fotográfico; como Tagg menciona, él mostró el rostro con unos estándares
habituales, con la mirada de frente, y ello se observa en su “Retrato de Rossini”) a
grandes celebridades de la época (ilustres, literatos y artistas), e incluso, trató de
experimentar con fotografías aéreas por medio de un globo aerostático, sin lograr
éxito.
Mas, con todo y peripecias, los experimentos de muchos artistas y artesanos le
aportaron a la nueva técnica un nuevo lenguaje, un nuevo interés que iba ganando
terreno entre las exigencias colectivas. Ya no sólo era caminar y tomar a ‘lo que
fuera’, sino que ya empezaba a surgir una necesidad de ‘exprimir’ los potenciales
de ella.
Se habla de Le Gray y el cómo regalaba sus fotografías, cuya práctica lo llevó a la
ruina, por no tener “espíritu comercial”, así como la readaptación de la técnica,
obligando a los fotógrafos a cumplir los gustos del cliente, lo que le privaba de ese
aire natural que los anteriores retratos poseían.
Me llama la atención cómo el público reaccionaba ante las nuevas técnicas y
formas de plasmar un recuerdo o imagen en físico. El cómo fue cambiando su
esencia hacia algo meramente artificioso o comercial, por ser seriado.
Se menciona al ‘punto de vista estético’… ¿Qué provocaba que una fotografía
fuera ‘bella o interesante’ o no? La masificación de ideas tuvo mucho que ver con
el cómo se desarrolló la Fotografía, por lo que, considero, uno ya no puede
realizar fotos para uno, sino que se rige por una opinión en común, consciente o
subconscientemente.

La fotografía bajo el Segundo Imperio (1851-1870): La Fotografía ya puede ser


admirada por los estratos más bajos; ya pueden ‘deleitarse’ observando a las
personalidades que sólo veían muy lejanamente (lo gracioso, para mí, es que
sigue siendo así en muchos estratos; me llegó a la mente la variada cantidad de
pósters que los fanáticos suelen colocar en sus habitaciones como modo de
‘idolatría’ (en una palabra exagerada), pero ya las ‘tienen más a su alcance’, se
sienten más cercanos a sus personalidades favoritas).
Al crecer las exigencias, el fotógrafo André Adolphe Eugène Disdéri se adaptó a
su entorno y logró captar la satisfacción de ellas. Además, observó los detalles
que provocaban los precios exorbitantes, y sólo le bastó con reducir el formato y
cambiar el soporte (negativo de vidrio), para obtener un éxito y popularidad
inminentes. Ello lo llevó a patentar la tarjeta de visita. Mas la popularidad del oficio
y nuevas formas de trabajo de otros fotógrafos lo llevó a la decadencia.
Lo que, para mí es evidente, el innovar aporta un éxito fugaz, pues debes hacerlo
todo el tiempo, ya que ese ‘negocio’ que estaba resultando ser, podía ser
explotado de una y mil formas.
Pero aquí se hace hincapié en que el tratar de darle gusto a la burguesía (en todas
sus formas), le restaba ‘calidad’ a una obra pictórica o fotográfica, pues la
expresividad dependía de los gustos, lo que le provocaba un aire forzado.
Y esos detalles llevaron a… El querer retocar ciertas cosas que a la clientela no le
gustaban, lo que le aportaba ya no un símbolo de documentación a la técnica, sino
de democracia, pues de una u otra forma, el público era ya quien ‘creaba’ las
fotografías, en un sentido escénico (teatral, casi).
Reflexiono… ¿De quién era la Fotografía, verdaderamente? ¿Era colectiva o
específica?
Los movimientos y la actitud de los artistas de la época con respecto la
fotografía: Las masas sociales ya llegaron a un punto en el que era necesaria una
reflexión, como la de si sólo era un mero instrumento técnico, pues muchos
artistas no podían relacionarlo con ‘arte’.
Se va exigiendo (y creyendo, tal vez, que entre más real, mejor) una reproducción
fiel de la realidad para reproducirla.
Para muchos, el gusto artístico del operador fotográfico intervenía en la
originalidad, en la composición y en la iluminación del tema.
Pero nunca las diferentes opiniones se ponían de acuerdo sobre la esencia que
poseía naturalmente esta nueva forma de representar. Aparte, el éxito del retrato
(explotado y reducido a un fin meramente superficial) consolidaba la mala
reputación de la fotografía en el mundo artístico.
Para Baudelaire, el lugar de la fotografía era como la ‘sirvienta de los artistas’, una
herramienta.
Delacroix consideró la foto como un auxiliar que podía completar la enseñanza del
dibujo, pero la rechaza en tanto que lo esencial en la obra de arte no es el
parecido exterior, sino la intención.
Lo que me lleva a pensar… Un mundo subjetivo empieza a hacerse latente y
evidente; comienza el avance de una técnica e inicia su permanencia innegable…
¿Para un ser qué puede significar lo verdaderamente ‘artístico’? ¿Para ellos, qué
es lo que lo ‘artístico’ posee que lo hace ser lo que es?
La propiedad irrefutable de la Fotografía es su esencia real y exacta, y ello no
hace, para mí, que se le despoje automáticamente del arte… ¿Acaso el arte sólo
debe tener intención y no igualdad exterior? Posee similitud, pero su captura tiene
mucho que ver con el que la ejecuta, por lo que su mundo interior juega un papel
importante, pues le despoja la objetividad y le aporta su esencia. Por ello, opino
que dos fotografías de dos autores de un mismo lugar no pueden decir y mostrar
lo mismo. Eso es lo que, a mi parecer, hace que la Fotografía no se quede en
meramente una técnica.

La fotografía, medio de reproducción de la obra de arte: Buscando nuevas


formas de expresión de la fotografía, Adolphe Braun fue de los pioneros que la
utilizó para socializar las obras de arte; hacia 1862 comenzó la reproducción
metódica de los dibujos de los museos. Comprendió las posibilidades de la
fotografía como medio de reproducción artística.
Sólo que, observo, está al servicio del arte, no es tratada como un arte
esencialmente. Mas se le adhiere un nuevo significado, más allá de la
documentación social.
Otra industria, derivada de la técnica de la reproducción fotográfica, es la tarjeta
postal, de inicio carísima, al final, accesible. Se fue extendiendo, hasta las
postales turísticas. Y uno de sus resultados fue el impulso del turismo; a mi
parecer, cada vez extendiendo horizontes, ahora la fotografía empieza a
despuntar como un medio de interacción mayor de las personas con el mundo,
pues contiene un testimonio paisajístico que motiva al espectador a querer
conocer más allá. Poco a poco, observo que va inundando aspectos antes no
considerados.
La fotografía de prensa: Hacia el final del siglo XIX, la industrialización cada vez
más se va consolidando, y su mayor repercusión recae en el motor eléctrico, los
medios de comunicación se expanden, se logran crear nuevos inventos que
después serían básicos en los hogares y entorno (y hasta ahora, pensamos que
ya no podríamos vivir sin esos artefactos que nos facilitan la vida). En 1880,
aparece por primera vez en un periódico una foto reproducida con medios
mecánicos; esto, junto con el invento de la placa seca al gelatino-bromuro, el
perfeccionamiento de los artefactos tales como películas (ya se generan en rollos),
objetivos, etc., abrieron el camino a la fotografía de prensa. Es decir, en mis
palabras, ya estaba en cimientos para después desarrollar una seriación masiva
de ellas al estar impresas en un medio público, lo que provocaría una
diversificación de opiniones y visiones; las fotografías, siento, aportaban una
mayor ‘objetividad’ en las noticias (pero no totalmente, como después se
descubrió).
Ya la fotografía era un instrumento de crítica social (ilustraciones sobre las
condiciones de vida de los inmigrantes en Nueva York, niños explotados). Y como
respuesta a ello, actúa como un arma de la lucha por mejorar de las condiciones
de vida de los estratos pobres de la sociedad.
Se pensaba, las fotografías aportaban mayor credibilidad a los artículos, pero…
¿Qué tal si dicha imagen está acompañada por alguna opinión, frase o pie
demasiado subjetivo o evidentemente amarillista? Yo me pregunto… ¿Qué
entonces aportaba la credibilidad, la fotografía o el escrito? Ya que ésta puede ser
interpretada de miles de maneras gracias al contenido escrito que se relacione a
ella… Pero ésta podría hablar por sí sola, y desligarse de cualquier comentario
que estuviera a su lado si no se notaba una concordancia. Aunque, imagino, en
dichos años realmente estaba en un período demasiado temprano como para ser
analizada de tal forma.

La fotografía, instrumento político: Ya la demanda es tal, que hasta hay ya


agencias de prensa en todos los países, y van extendiéndose.
Pero ello mismo acarrea también un sinfín de conveniencias (sociales y políticas) y
opiniones, que ello provoca que los fotógrafos no puedan opinar, sino ajustarse a
lo que el sistema cree, es idóneo.
Las imágenes se alteran con el texto, y uno de los métodos de cambiar el
significado es la manera de yuxtaponerlas. Incluso, en lugar de comentar lo ‘real’
se falsifica y se lleva su lenguaje a otro distinto (por ejemplo, la prensa alemana,
igual que la de los aliados, estaba llena de fotos trucadas, y no mostraban el lado
horripilante de la guerra).
Pero todo fue cambiando poco a poco, y la destrucción de Vietnam por la aviación
norteamericana fue lo determinante. Las fotografías provocaron que los
norteamericanos se volvieran conscientes de la atrocidad de la guerra en la que
había intervenido su Gobierno.
Pero no le veo mucho sentido a ello… Se dieron cuenta… Pero las guerras
siguieron. Ya había una mayor conciencia social, las imágenes nos hicieron
conocer el lado oscuro, pero en lugar de que la fotografía ‘cambiara’ la situación
bélica, sólo cumplía la función de ‘informar’ (casi queriendo decir: “esto es lo que
pasa, y es probable que no puedas hacer nada para evitar todas estas catástrofes,
yo sólo informo, y ya tú sabrás cómo te sientas o qué harás al respecto”).
Y lo que observo, es que esto ya no sólo se da en las guerras masivas, sino en los
problemas y descomposición social que ocurre en todo el mundo, y estas
fotografías han ido provocando diferentes reacciones (conformismo, lucha,
indiferencia, movilizaciones), y ella nos ha podido dar la facilidad de crearnos una
opinión y, por consiguiente, una consolidación de nuestra persona.

La prensa del escándalo: En los 1950’s, las imágenes se han socializado a tal
punto, que ya van siendo incluidas en medios mayormente masivos (y lascivos),
como las revistas de escándalo; comienzan a volverse muy populares en Italia, y
una manada nueva de fotógrafos, los ‘paparazzi’, se sirven de teleobjetivos para
fotografiar a la gente en su vida privada (pero esta forma de comunicación sólo se
da en los países capitalistas; los socialistas la consideran ‘inmoral’). Sí que le
encontraron un uso entretenido a las capacidades de la fotografía… Se empezó a
tomar conciencia que los chismes venden; que ahora, en lugar de sólo observar
una foto ‘en pose’ de alguna personalidad, ahora las exigencias dictaban que
había que adentrarse en la vida de ésta más y más, hasta llegar a lo más
privado… Entonces…
La sexualidad se hace presente en el mundo fotográfico, ahora adentrándose más
en la vida privada del espectador y cliente; así que salen estas clásicas revistas en
los 1930’s revistas llenas de desnudos, y a partir de los 50, se multiplican varias
del tipo (como la Playboy).
Esto me hace constatar que el ser humano nunca se conforma; quiere más y más,
y la fotografía seguía cumpliendo sus exigencias, ya que se veía como un negocio
(al menos en el área de la prensa) bastante redituable, y se pierde toda noción de
humanidad, siendo cegados por el éxito y la economía ascendente.
Lamentable, pero real; se va degradando su lenguaje, ahora sólo sirve como
medio para provocar chismorreo y morbo, y sus resultados pueden terminar de mil
formas.

La fotografía, expresión artística: Sin embargo, siguen vigentes los fotógrafos


quienes usan la imagen como medio para expresar sentimientos, las
preocupaciones de nuestro tiempo (en relación a problemas humanos y sociales).
Para otros, la foto es un medio de realizar sus aspiraciones artísticas personales
(personalmente, tengo un poco de ambas). A principios de siglo, cuando los
periódicos empezaban a publicar algunas fotos, la gente las recortaba y las
pegaba en álbumes. Los dadaístas practicaban el collage en los años veinte
mezclando pedazos de fotos y dibujos (dándoles un nuevo significado).
En 1891, John Heartfield inventó el fotomontaje en Alemania, y lo usa
exclusivamente la foto para desenmascarar el carácter reaccionario de la clase en
el poder (recuerdo su fotografía de la hiena con el hocico abierto, con un sombrero
de copa, caminando sobre cuerpos de soldados; realmente desde que la vi, me
llamó la atención, porque el mensaje es obvio, no luce inocente o capciosa, y ese
atrevimiento supuso en mí una nueva forma de ver la realidad, interpretarla y
externarla en mi lenguaje).
Gracias a la fotografía, la humanidad ha podido percibir su ambiente y existencia
con nuevos ojos.
Ésta se ha apropiado cada vez más de esta forma artística; su interior tiene una
nueva voz; antes, se le veía de una forma tímida y con mucho respeto a las
posibilidades fotográficas, y poco a poco se fue perdiendo hasta hacerla nuestra lo
que ha provocado muchas reacciones, mayores formas de expresión y
levantamiento de voz, pero a la vez, de represión.
Ahora no se puede hablar si no lo haces con una captura de la realidad.

Los fotoaficionados: Entonces, como la técnica ya estaba siendo apropiada…


¿Por qué no de una vez también el aparato y sus accesorios?
En 1963, Kodak sacó la Instamatic. En 1972 dio un nuevo salto, sacando al
mercado una nueva gama de ésta. Se adapta a las necesidades de una mayor
facilidad de transporte (portátil) (ya todo mundo podía captar esa inmortalidad
anhelada con su cámara portátil y conservar recuerdos que dieran testimonio de
su estancia en ‘x’ lado).
Y en 1952, Kodak pone a la venta un carrete negativo en color. A partir de ese
momento cobra importancia esta forma de fotografía; se le impulsó, pero se
popularizó años después.
La firma Polaroid también causó revolución con su cámara SX-70. Revelaba
instantáneamente y sacaba una prueba acabada en papel (imagino que la locura
mayor, pues ya uno ni se preocupaba de los tedios del tiempo de exposición y
revelado, costosos accesorios y pesados equipos, sino que ya le facilitaba todo al
capturista (no fotógrafo, aclaro), y las personas cada vez iban siendo menos
capaces, gracias a que la tecnología ya lo empezaba a hacer todo)
El inmenso atractivo de la fotografía entre las masas reside que nadie puede fallar
una imagen porque todo se halla automáticamente ajustado y, por otra parte, el
hombre lleva así una vida menos monótona. Hacer fotos le da una ilusión de
satisfacer su deseo de creación. Y, opino, ya desde ahí muchas personas sienten
que son ‘fotógrafos’, porque erróneamente es posible que se sientan muy capaces
ya que pueden capturar una foto, así como lo hacía el profesional algunos ayeres.

Conclusiones (personales): Las capacidades de la Fotografía no han sido del


todo explotadas, pero sí aprovechadas.
“Si ella me puede crear fama, posando de una u otra forma, me la apropio… ¿Y
cómo lo hago? Ya con mi celular tengo…” “Si ella me permite mostrar mi ser
interior de una mejor forma que escribir o pintar, me la apropio… ¿Cómo? Pues
compro una cámara que se adapte a mis necesidades”. “Si ella me permite dar
testimonio de que existí, me la apropiaré… ¿Y qué puedo hacer?” “Me consigo
una cámara digital para no tener que ir a revelarlas, o ya con el celular tengo”.
Obviamente, estas frases no las generalizo, pero me parece que muchas de ellas
son dichas literalmente por grandes masas, por experiencias propias (siento una
vergüenza personal por ello) y de personas cercanas a mi círculo.
¿Acaso antes la Fotografía era ‘más respetada’ por la forma tan difícil de llegar a
ella? ¿Esto será un ejemplo evidente de que nos encaprichamos más por lo
inalcanzable y, si lo logramos tocar, pierde automáticamente todo respeto, al
grado de aprovecharnos de ello y despojarle de su autoridad? Porque, al recorrer
la Historia, ello me hizo pensar.
Es gracioso el comparar las primeras fotografías de retrato, el cómo la gente se
‘acicalaba’ para salir lo mejor (o lo menos peor) posible, y en la actualidad, sucede
prácticamente lo mismo, pero ahora se realiza esa práctica una y otra vez hasta
que quede la mejor, la más ‘atractiva’ cuando antes, con pocas o con una sola
toma bastaba , y por ello, se esforzaban más en su pose (lo que me demuestra un
mayor grado de ‘respeto’ hacia lo que la Fotografía capturaba, por el poco
conocimiento y accesibilidad a ella).
Lo que puede que suceda es que, al tomar una foto (celular (como lo más burdo),
cámara análoga, estenopeica, digital), no suele nacer ese sentimiento de respeto y
cuidado; personalmente, no me gusta tomar una foto igual a otra; cada una tiene
su lenguaje y su forma de mostrar el mundo. Ninguna se repite, aunque sean del
mismo autor.
Este semestre no me permití sacar sólo una foto de una misma composición o
región, sino que me preocupé mucho por los ángulos y perspectivas, porque ellas
dicen mucho, la cámara les da un lenguaje al delimitarlas, el fotógrafo les da una
importancia mayor al haberlas elegido, y el impreso en el soporte es el lenguaje
final después de una serie de procedimientos que están ligados a la experiencia y
capacidad de éste.
Reflexioné y me quedé con muchas preguntas, aunque sí hubo respuestas en
cuanto a la evolución fotográfica.
Me parece que, dichas cuestiones, serán contestadas una y otra vez con cada
fotografía que capture, y entre más documente y hable a través de las imágenes,
más crecerá mi inquietud de conocer el aura que esta forma de arte todavía posee
en penumbras y sin ver la luz debido a la aplastante masificación superficial y
caprichosa.