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La práctica de la democracia.

1.1 La democracia directa.


En Atenas se practicaba la ley de ostracismo, consistía en depositar en una urna
trozos de cerámica o de concha con un nombre escrito para ver a quien se expulsaba cada
año durante 10 años o para toda la vida.
La democracia como gobierno nació en Atenas a finales del siglo VI a.C. Se trataba
de un sistema en el que los ciudadanos podían participar en la asamblea y cada año se
turnaban los cargos del gobierno.

1.2 El sentido del voto.


Los sistemas democráticos predominantes en Occidente tienen su origen en el siglo
XVIII, con la independencia de Estados Unidos y la Revolución Francesa. Éste no se trata
de una democracia directa, sino representativa. La ciudadanía elige representantes y delega
en los cargos electos en las decisiones políticas.
Los candidatos suelen presentarse en partidos políticos y con un programa de
Gobierno que deben cumplir si salen elegidos, los votantes deben pensar bien en quién
votar para no defraudar a los ciudadanos que ponen sus expectativas en ellos.

1.3 La democracia como forma de vida.


La democracia no solo es un mecanismo basado en la división de poderes, la
democracia también es una forma de vida.
No solo se es ciudadano en el acto de votar, sino también en el ámbito público,
como por ejemplo, informando sobre las diferentes candidaturas y programas, y exigiendo
su cumplimiento como el de las leyes.
Hay quienes esperan que todos sus problemas los solucione el Gobierno o personas
que se quejan constantemente sin hacer nada por su parte, también hay quienes piensan
que la democracia exige también un compromiso personal.
Lo más próximo a vivir democráticamente es exponer nuestras ideas y respetar las
de los demás y pagar los impuestos y seguir las leyes. Una democracia sana se consigue
cuando toda la población hace sus tareas de manera honrada pensando en todos.

Alejandra Jarillo Blanco 4º D


Deberes de la ciudadanía.

2.1 Protagonismo ciudadano.


Montesquieu (1689-1755) propuso la división de poderes como un mecanismo para
evitar el absolutismo y el despotismo ilustrado del poder monárquico. Se inspiró en el
modelo parlamentario inglés para hacerlo. Pero, además, para limitar el poder político desde
fuera introdujo también otro factor político que él llamaba ​«​los poderes intermedios​»​, ajenos
al Estado. Algunos de esos poderes eran la nobleza, los parlamentos y las ciudades es
decir los ayuntamientos.
Casi un siglo después, Alexis de Tocqueville (1805-1859) escribió sobre sus
consideraciones por su experiencia en EEUU. Como un espectador francés del siglo XIX, se
sorprendió por la gran cantidad de asociaciones de toda edad y condición. En esa obra
insistió en la importancia de combatir el individualismo. Frente a ello, proponía ​«​la libertad
política​»​, que es la participación activa en los asuntos políticos.

2.2 Deberes cívicos.


Actuar como un ciudadano responsable es lo que se entiende por ser cívico. Hay
unas responsabilidades que tenemos que cumlir y que nos obligan moralmente. Respetar
los bienes y servicios públicos es una norma cívica por ejemplo.
El sistema democrático ofrece posibilidades de participación, como en las votaciones
electorales. Principios como la libertad del individuo conlleva asumir que las personas
pueden no participar, pero nada puede justificar incumplir las leyes y sentencias.
Una de las virtudes de la democracia es que suele incluir mecanismos para proteger
a los ciudadanos, incluso a aquellos que no están de acuerdo con ella, ante posibles abusos
e incluso errores de empresas o Estados.

2.3 La tolerancia.
La tolerancia política y religiosa fue uno de los ideales de la Ilustración y ha sido
costoso conseguirlo en las sociedades democráticas. Pero aún no queda claro todo sobre la
tolerancia.
Hace tiempo se ha formado un debate sobre si algunas cosas se deberían prohibir o
si tenemos derecho a criticar o debemos aceptar todo como válido.
Si usamos los derechos humanos como criterio moral de referencia, podemos decir
que cualquier manifestación cultural y conducta individual o social debe ser tolerada si los
respeta, en caso contrario, ha de ser corregida.

Alejandra Jarillo Blanco 4º D


Democracia y justicia.

3.1 El constitucionalismo.
Rousseau se preguntaba si el príncipe debía cumplir la leyes o si estaba por encima
de ellas. Su respuesta fue que las leyes eran para todo el mundo, por lo que absolutamente
todos debían respetarlas.
La mayor preocupación del constitucionalismo liberal, entre los siglos XVII y XVIII,
fue poner límites al poder absoluto y someterlo al derecho. El estado liberal garantiza la
protección del ciudadano frente a los abusos de poder. Ese fue el objetivo de figuras
destacadas del liberalismo.

3.2 Un Estado social de derecho.


La Primera Revolución Industrial generó una clase social nueva llamada
proletariado, que luchó por mejorar sus condiciones de vida.
La Declaración Universal de los Derechos Humanos dice que toda persona tiene
derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure salud y bienestar y en especial
alimentación, vestido, vivienda y la asistencia médica. La maternidad y la infancia dispone
de cuidados y asistencia especiales.
Estos derechos están recogidos en la mayoría de constituciones europeas, que
comprometen a los poderes del Estado a favorecer la participación de la ciudadanía en los
ámbitos sociales y políticos.

3.3 Reivindicaciones justas y bien hechas.


Existen leyes que hoy en día nos pueden parecer excesivas e incluso extrañas. En
ocasiones podemos encontrar leyes que podemos poner en duda su justicia porque nos
resultan obsoletas o que ya no sirven para resolver los problemas actuales.
La democracia ofrece múltiples ejemplos en los que se ha modificado o se ha creado
una nueva ley para hacer frente a algunas situaciones. Es cierto que se pueden producir
situaciones injustas durante bastante tiempo, pero para ello existen mecanismos de
corrección.
En una democracia es justo querer cambiar o suprimir dichas leyes que nos resultan
caóticas. Y esta es una de las funciones de la política, en la que se muestra su utilidad para
la convivencia justa de la ciudadanía.

Alejandra Jarillo Blanco 4º D


Democracia y compromiso con los derechos
humanos.

4.1 Democracia liberal e intereses individuales.


El Estado democrático liberal se ha esforzado por garantizar los derechos de la
ciudadanía y no ha querido intervenir en negocios ni en la vida privada porque consideraba
que hacerlo era una intromisión en su libertad.
Con su voto, los ciudadanos eligen a su representante para proteger sus intereses y
mantener el orden público.
Esa protección es una exigencia. No se refiere a la defensa ante agresiones bélicas
de otros países o actos de terrorismo, sino también a evitar riesgos ecológicos y
económicos.
Desde este punto de vista, el compromiso de los Estados democráticos garantiza no
solo que no abusarán de sus ciudadanos sino que además también los protegerán ante
otros peligros y fomentarán una convivencia óptima.

4.2 Asociacionismo.
El liberalismo pensaba reducir la intervención estatal en la economía y en la vida
social. Sus defensores opinaban que los individuos más débiles se juntarían para ayudarse.
En los primeros tiempos las instituciones de caridad privada tuvieron mucha relevancia pero
posteriormente se han formado otras asociaciones.
El nivel de desarrollo de estas agrupaciones se suele considerar un índice del
dinamismo y vitalidad de una democracia. Por eso, las leyes de los países intentan fomentar
el apoyo a determinados colectivos.
La financiación del Estado a veces se plantea algunos dilemas, que podrían suponer
una importante pérdida de independencia.

4.3 Los partidos políticos.


Un ejemplo de asociación política en los países democráticos es la afiliación a los
partidos políticos existentes o la creación de nuevos partidos.
Los cometidos públicos a través de dos procedimientos, el electoral y el
parlamentario. La Constitución, además, impone que en los partidos haya democracia
interna.
Los partidos políticos no son un fin en sí mismos. En general, son grupos
heterogéneos con personas de sensibilidades y pensamientos diferentes, pero que tienen
un proyecto común para la sociedad. Esto exige que sus ideas sirvan para toda la sociedad.

Alejandra Jarillo Blanco 4º D