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UNIVERSIDAD DISTRITAL FRANCISCO JOSÉ DE CALDAS

FACULTAD DE ARTES ‐ ASAB


PROYECTO CURRICULAR DE ARTES MUSICALES

Asignatura: Musicoterapia y manejo de atención


Presentado a: Sonia Vitteri
Estudiante: Andrés Felipe Prieto Montoya, Cód. 20131098141
Fecha: Lunes 08 de Mayo de 2017

INFORME

Inteligencias múltiples

El origen etimológico del concepto de inteligencia hace referencia a quien sabe elegir. Proviene del
latín intelligentia que a su vez deriva de inteligere: intus (“entre”) y legere (“escoger”)1.

De acuerdo a esto y a la definición entregada por Howard Gardner en ‘Inteligencias Múltiples – la


teoría en la práctica2, la inteligencia es entendida como un potencial psicobiológico para resolver
problemas o crear nuevos productos que tienen valor en su contexto cultural. En ese sentido,
continua Gardner, es una habilidad general que se encuentra, en diferente grado, en todos los
individuos. A la luz de esta afirmación, y a favor de las investigaciones realizadas por el autor, es que
podemos hablar de inteligencias múltiples (IM) – competencia cognitiva del hombre, reunida en un
conjunto de habilidades, talentos o capacidades mentales, denominadas inteligencias. Esta teoría
no está fundamentada en investigaciones cuantitativas, sino en conocimientos empíricos. En ésta
línea podemos describir cuatro fuentes de observación y estudio, con las cuales se elaboró la teoría
de las IM3:

1) Observación de personas especiales


a) Talentosos y con trastornos
2) Observación antropológica
a) Diferentes culturas, diferentes soluciones
3) Observación biológica
a) Desarrollo del sistema nervioso central
4) Observación de los estudios de inteligencia artificial
a) Desarrollo de sistemas expertos no genéricos

Adicionalmente este estudio explicó la actividad cognitiva con los siguientes supuestos:

1) La mente dispone de diferentes representaciones de la realidad.


2) Es posible perder algunas capacidades cognitivas, pero no todo el conjunto de facultades
intelectuales.
3) Las capacidades varían de un sujeto a otro.

1
C. García, E. Mendoza, I. Ballesteros, O. Castanyer, O. Cañizares, Hazte experto en inteligencia emocional,
Desclée de Brouwer, Bilbao, 2015
2
H. Gardner, Inteligencias mútlpiles – La teoría en la práctica, Paidós, Barcelona 1995
3
Tomado y adaptado de Ibid., pp 24-27.
4) Para explicar estas diferencias, los modelos unitarios no serán los más adecuados.
5) Cada cultura resuelve problemas similares de forma distinta.
6) En el plano de las aptitudes, tanto como las personas normales como las excepcionales
desarrollan historias evolutivas diferenciadas.
7) En el cerebro tenemos diferentes patrones con finalidades independientes que, en
combinación, son capaces de llevar a cabo operaciones complejas.

De acuerdo a este grupo de afirmaciones, sustentables en la teoría y la práctica, es que este nuevo
paradigma convierte la inteligencia en una capacidad y por tanto en una habilidad desarrollable sin
negar el integrante genético.

Seguido a ello, debemos exponer la teoría inicial de Gardner, afirmando que existen siete
inteligencias distintas con las que las personas adquieren la información del entorno, la interpretan
y reformulan para después mostrarla desde su perspectiva a los demás. Estas son:

1. Inteligencia lingüística – verbal: Se refiere a la capacidad para utilizar el lenguaje escrito y


oral.
2. Inteligencia lógico – matemática: Se refiere a la inteligencia puesta en acción para resolver
problemas matemáticos y se nutre del pensamiento lógico para entender causa y efecto,
relaciones, conexiones.
3. Inteligencia musical: Se refiere a la inteligencia que permite comunicarse a través de la
música. Es una habilidad relacionada con la sensibilidad a los sonidos.
4. Inteligencia espacial: Se refiere a la inteligencia que proporciona la habilidad de formar un
modelo mental del entorno en tres dimensiones, permitiendo hacer reproducciones
mentales, reconocer y comparar objetos, visualizar espacios, relacionar colores, formas,
figuras.
5. Inteligencia Kinestésico – corporal: Se refiere a la inteligencia relacionada con la habilidad
para utilizar el cuerpo. A través del movimiento permite ejecutar destrezas motoras y
acciones físicas con naturalidad. Amplía nuestro nivel de conciencia a través del cuerpo.
6. Inteligencia Naturalista: Se refiere a la capacidad de relacionarse con la naturaleza,
observarla, investigarla, amarla. Desarrolla habilidades para reconocer y clasificar plantas,
minerales. Otorga a la persona una conciencia ambiental y de respeto por el medio.
7. Inteligencia emocional: Se desarrolla en el apartado de inteligencia emocional, incluido en
este informe.

Todas estas inteligencias no tienen por qué depender unas de otras, sino que pueden actuar de
forma aislada según las situaciones que haya que resolver. Gardner afirma que cada persona mezcla
estas inteligencias de forma única e individual, lo que conformaría la distinción de cada uno a partir
de las experiencias únicas4.

4
Ibid., p 27.
Inteligencia Emocional

La palabra emoción proviene del latín. Está compuesta por el prefijo “e”, que significa fuera, y la raíz
“motere” que significa movimiento. Las emociones son impulsos para actuar; son mecanismos de
supervivencia arraigados en el cerebro, que se manifiestan en el cuerpo y nuestras reacciones.
Tienen una función adaptativa al medio que nos rodea, y son estados que sobrevienen de una
manera súbita ante la presencia de un estímulo.5

De acuerdo a la definición entregada por Daniel Goleman en ‘Inteligencia Emocional’, se entiende


por inteligencia emocional a la capacidad que tiene una persona de manejar con competencia una
serie de habilidades estrechamente relacionadas con las actitudes. Entre las habilidades
emocionales se incluyen la conciencia de uno mismo; la capacidad para identificar, expresar y
controlar los sentimientos; la habilidad para controlar los impulsos y posponer la gratificación, así
como para manejar las sensaciones de tensión y ansiedad; la capacidad de conocer la diferencia
entre los sentimientos y las acciones y la adopción de mejores decisiones emocionales, controlando
el impulso a actuar e identificando las distintas alternativas de acción y sus posibles consecuencias6.
Por otro lado, Mario Castaño, en su libro ‘Inteligencia emocional en las relaciones humanas’, hace
referencia a este estudio como el conjunto de aptitudes que se hayan implicadas dentro de las
capacidades abarcadas por la inteligencia general, inicial. Aplicada a las relaciones humanas, es una
forma de interactuar con el mundo, que tiene muy en cuenta los sentimientos ajenos y engloba
habilidades para controlar las propias emociones e impulsos negativos y relacionarse mejor con las
personas7.
En este sentido, continúa y concluye Franco, el ser humano está destinado a vivir rodeado de otras
personas. Las relaciones con los demás constituyen un aspecto central de nuestra existencia.
Nuestras relaciones nos definen (ya sea en la familia, en la pareja, en el trabajo o en cualquier otro
ámbito de nuestra vida). De hecho, casi la totalidad de nuestras actividades involucran a otros, lo
cual puede ser fuente de grandes satisfacciones, o deparar terribles sufrimientos, ya que nuestra
actitud hacia los demás determina su actitud hacia nosotros. El 85% de nuestro éxito está
determinado por la calidad de las relaciones que mantengamos en las diferentes áreas de nuestra
vida. En manifiesto con estas ideas, podemos concluir con el planteamiento de J. Greaves y T.
Bradberry, respecto que el reto diario de manejar efectivamente las emociones es una parte crítica
de la condición humana. Aún las personas que tienen un cerebro íntegro e intacto pueden ser
víctimas de un comportamiento irracional8.

Ahora bien, no podemos seguir hablando de nuestras emociones, sin involucrar en este punto la
disposición emocional de nuestros actos y pensamientos, relacionados con nuestro entorno. Es por
ende que debemos hablar sobre los sentimientos, los cuales son entendidos como los modos más
íntimos de experimentarse reaccionando ante los estímulos externos e internos. Tienen

5
Tomado y adaptado de R. Fernández Coto, Cerebrando las emociones, Bonum, Buenos Aires, 2013
6
D. Goleman, Inteligencia Emocional, Kairós, Barcelona, 1997
7
M. Castaño Franco, Inteligencia Emocional en las relaciones humanas, Armenia: Lito Ideal, 2006
8
J. Greaves, T. Bradberry, Las claves de la inteligencia emocional, Norma, Bogotá, 2007
connotaciones placenteras o de displacer, y la capacidad de nombrarlos es específicamente
humana. Remitiéndonos a el estudio que se hace acerca de los sentimientos (Bermejo, 2005),
podemos decir que son los instrumentos de que dispone el sujeto para la relación, tanto con
personas, animales y cosas como consigo mismo, es decir, con sus pensamientos, fantasías, deseos,
impulsos, que podemos denominar genéricamente como objetos, ya sean internos o externos.
Además de instrumentos del sujeto para la relación con los objetos del entorno y consigo mismo,
los sentimientos son estados del sujeto, porque lo cualifican y lo modifican en cierto sentido. Son
estados del yo.9

Siguiendo la línea de Coleman, en una de las múltiples contribuciones de su libro “La práctica de la
inteligencia emocional”10, encontramos una serie de ingredientes que conforman a nuestra
inteligencia emocional (cuadro del autor)11:

Competencia personal:

 Conciencia de uno mismo (que se refiere a la conciencia de nuestros propios estados


internos, recursos e intuiciones):
- Conciencia emocional: Reconocer las propias emociones y sus efectos
- Valoración adecuada de uno mismo: conocer las propias fortalezas y debilidades
- Confianza en uno mismo: Seguridad en la valoración que hacemos sobre nosotros mismos y
sobre nuestras capacidades
 Autorregulación (que se refiere al control de nuestros estados, impulsos y recursos internos)
- Autocontrol: capacidad de manejar adecuadamente las emociones y los impulsos
conflictivos
- Confiabilidad: fidelidad al criterio de sinceridad e integridad
- Integridad: Asumir la responsabilidad de nuestra actuación personal
- Adaptabilidad: flexibilidad para afrontar los cambios
- Innovación: sentirse cómodo y abierto ante las nuevas ideas, enfoques e información
 Motivación: (que se refiere a las tendencias emocionales que guían o facilitan el logro de
nuestros objetivos)
- Motivación de logro: esforzarse por mejorar o satisfacer un determinado criterio de
excelencia
- Compromiso: Secundar los objetivos de un grupo u organización
- Iniciativa: Prontitud para actuar cuando se presenta la ocasión
- Optimismo: Persistencia en la consecución de los objetivos a pesar de los obstáculos y los
contratiempos

9
J. Bermejo, Inteligencia emocional, Sal Terrae, Madrid, 2005, pp. 54-56
10
D. Coleman, La práctica de la inteligencia emocional, Kairós, Barcelona 1999, pp 50-51
11
Este conjunto de ingredientes cuando se dan en una persona, la hacen competente en el manejo de los
sentimientos propios y ajenos e influirán en las actitudes, los juicios éticos y el discernimiento en medio de
los conflictos
Competencia social:

 Empatía (que se refiere a la conciencia de los sentimientos, necesidades y preocupaciones


ajenas)
- Comprensión de los demás: tener la capacidad de captar los sentimientos y los puntos de
vista de otras personas
- Orientación hacia el servicio: anticiparse, reconocer y satisfacer las necesidades de los
clientes
- Aprovechamiento de la diversidad: aprovechar las oportunidades que nos brindan diferentes
tipos de personas
- Conciencia política: capacidad de darse cuenta de las corrientes emocionales y de las
relaciones de poder subyacentes en un grupo
 Habilidades sociales (que se refiere a la capacidad de introducir respuestas deseables en los
demás)
- Influencia: utilizar tácticas de persuasión eficaces
- Comunicación: emitir mensajes claros y convincentes
- Liderazgo: inspirar y dirigir a grupos o personas
- Catalización del cambio: iniciar o dirigir los cambios
- Resolución de conflictos: capacidad de negociar y resolver conflictos
- Colaboración y cooperación: ser capaces de trabajar con los demás en la consecución de una
meta común
- Habilidad de equipo: ser capaces de crear la sinergia grupal en la consecución de metas
colectivas

El objetivo del autocontrol emocional, por tanto, no consiste en eliminar las reacciones emocionales
negativas, porque el esfuerzo resultaría perfectamente inútil. Más bien se trata de dirigirlas,
reconocerlas y metabolizarlas. El objetivo consiste en mantenerse en un clima emocional donde las
emociones negativas no lleguen a traducirse en una conducta indeseada. Es, citando a Francesc
Borrell, como si colocáramos un filtro entre nuestra primera sensación de que nos estamos
poniendo agresivos y la primera respuesta conductual efectivamente agresiva o negativa12

Ahora bien, según el estudio de Bermejo, un puto crucial de todo esto recae en la tesis inicial de
cuanto se ha escrito sobre inteligencia emocional , lo cual viene a ser el hecho de que la inteligencia
académica no ofrece la menor preparación para la infinidad de dificultades o de oportunidades con
que nos encontramos en la vida. Un elevado coeficiente de inteligencia (CI), no constituye la menor
garantía de prosperidad, prestigio y felicidad. Y nuestra cultura, en general, sigue insistiendo en el
desarrollo de las habilidades académicas, en detrimento de la inteligencia emocional, ese conjunto
de rasgos que algunos denominan carácter y que resulta decisivo en nuestras vidas13. En efecto
Goleman dice: “El grado de dominio que alcance una persona sobre estas habilidades resulta

12
F. Borrell I Carrió, Manual de Entrevista Clínica, Harcourt Brace, Madrid 1998, pp. 57-59
13
Ibíd., pp 18-19
decisivo para determinar el motivo por el que ciertos individuos prosperan en la vida, mientras que
otros, con un nivel intelectual similar, acaban en un callejon sin salida. La competencia emocional
constituye, en suma, una meta–habilidad que determina el grado de destreza que alcanzaremos en
el dominio de todas nuestras otras facultades (entre las cuales se incluye el intelecto puro)”14

FIN

14
D. Goleman, Inteligencia Emocional, p. 68