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Pega no más

(cortar para letra de cancion)

Como contar este hecho extraño que ha ocurrido tantas veces, pero que no va
sumando tanto a los modales. Ese intento de realizar actos motivacionales, de armar
personas con un horario regular y también subsistir al mismo tiempo.
¿Qué necesidad hay de armar algo por la vida? Si ya casi nadie ni siquiera
construye su casa ¿nos falta algo o sólo particularidades? ¿cómo protegernos de la
intemperie? Sin tener que encerrarse en algún cubículo de gravilla. ¿cómo evitar la
dureza de la realidad? Sin cagarse de miedo ¿Como se entiende esta amable situación
que el destino, los dioses o lo que sea ponen por delante.

Más allá de el gestor, que es irrelevante, es el lugar de aparición; sobremesa de


domingo, al medio, junto al jugo de tomate del almuerzo, y ahí rasguñando el pan para
untarlo también en el ajo sobrante. Nervioso. Escuchando el humor melancólico de
quienes deberían estar jubilados.
Hogar familiar. Comedor, gente extraña alrededor de la mesa y una invitación a
trabajar todos los fin de semana.
Nada de contactos, ni menos influencias laborales, sino todo lo contrario. Nunca
tuvo un trabajo estable en 25 años, ningún hecho práctico como mayor de edad. El
estudio de constructor metálico le pareció un juego para ejercitar el temblor en las
manos. Tan sólo imaginaba, después de la universidad, algo mucho mas abstracto con tal
de independizar los gastos.

El pasatiempo nocturno y remunerado funcionó natural, provisorio,


responsabilidad sábado y domingo, y 5 días de libertad condicionada. Un oficio que fue
adaptando el cuerpo por la regularidad.
Naturalidad de hecho como lo son por ejemplo las alcantarillas a la agilidad
nocturna de las ratas, no así para los conejos. La comparación con el oficio nace por el
anonimato de estos animales y que los involucra también como vigilantes. Los roedores
siempre se los ha imaginado cumpliendo estas dos labores, claramente, ambos no en las
mismas condiciones.

La labor de vigilar se lleva como carga o se impone una contemplación bastante


parasitaria. Es un rasgo con el cual el ser no se siente virtuoso. Por suerte para algunos
va acompañada de curiosidad, y también dedicación obsesiva por ciertos asuntos.
--¿Que hace dedicar cortos tiempos a cuestiones comunes y que logren generar
una satisfacción moderada?. ¿Hay merito en las acciones sólo por su mayor
complejidad si es que son particulares? ¿el cuerpo evalúa la comunión de mi acción?
Él se pregunta, por supuesto, de una forma más relajada.

La práctica de la personalidad acompaña de tal forma que permite que el oficio se


acople a la rutina, que en realidad aquí, en esta historia, no es tal.
Ritual mas bien, a Roe es llegar a su asiento y ver pasar gente conocida y con
otros conversar, dicho de otro modo, saludar e informar.
Un guardián de castillo, estos castillos modernizados como pene. Con una entrada
y una salida.
más simple que resguardar las antiguas construcciones análogas. Justamente parte
del problema es su fácilidad de uso y con ellos la poca validez social.
--Ya nadie disfruta de las cosas simples. Dice y continua, Todo merito por estos
tiempos pasa por complicarse la vida, como si no supiéramos que parte de la trampa es
hacer sentirnos importantes y sobrestimar el movimiento que hacen algunos en el
mismo tablero.
Su compañero que releva su turno le escucha y le responde.
--Concuerdo en parte, la belleza del ajedrez no es llevar al peón al otro extremo y
convertirlo en reina, sino que coopere con el mate, si es que él mismo peón no puede
comerse directo al rey.
--Y en que parte no concuerdas, le reprocha
--lo complicado es que sea simple comerse al rey.

El tiempo es amigo de los jugadores de ajedrez. Como también de los escritores


amateurs. Gran gasto de horas pasan ingeniándose para que apuren el paso del
segundero. Se ve la ansiedad, pero no importa. Lo que quieren contar es sobre un oficio,
un oficio que tiene mucho tiempo libre, sí, y de noche y de mañana. De tarde no, de
tarde es arduo.

Parte de esta suerte se le debe a la injusticia de que muchos trabajen mucho. Pero
un trabajo con horarios como estos merecen un sencillo reconocimiento. Andar a
contrapelo es una satisfacción, en tal sentido
--Descanso cuando trabajan y trabajo cuando descansan y ahí verán cuan
valioso es cual tiempo.
--Es simple, son proporciones de tiempo, una hora de fin de semana equivale a
2hrs y media de una semana ordinaria.
--Tal cual, así se organiza. Las horas ordinarias con las horas de lujo. El lujo es
poco y vale, lo ordinario es más y está precarizado. ¿Dónde te quedas?
--Me quedo donde tenga mas tiempo libre.
--¿Quien podría decir lo contrario?
--Todo el mundo dice lo contrario. Prefiere trabajar más.
--Sí, pero porque no puede elegir. Esta no es una opción real.
--Naaaa, mentira, lo que pasa es que se aburren, no saben que hacer cuando se
encuentran con tiempo libre. No se enseña a usar la libertad.
--Puede ser, pero alguien realmente la tiene disponible para usarla.
--No, no está disponible. Lo que sí se puede usar es el ánimo para jugar a que no
tenemos libertad.
--¿Cómo es eso?
--Simple, juegas a que no tienes libertad. Juega a que estas preso, encadenado a
una actividad y se sentirás el placer que te da estar atrapado, se siente tan parecido a
cuando dejas de estarlo.
--¿Eso quiere decir que no podemos diferenciar un estado de otro?
--más menos, porque no tenemos idea cuando lo somos y cuando no.
--Y esta teoría tuya, ¿de dónde la sacaste y a que debes que suceda eso?.
--no es teoría y la saqué de algún lado de la historia y la debo al hecho mas
simple y básico de todos, al aspecto mas obvio de un aprendizaje. Conocer las
emociones, estudiarse. Trabajar en uno mismo, identificar que sensación está
sucediendo en uno. ¿Te suena a algo muy sofisticado? O es tan solo que no nos ha
interesado estar libres. Me parece que no es prioridad nomás.
--¿Y tu crees que has identificado esa sensación?
--No, no creo. Estoy libre de esos trabajos.
--jajajaaja
--Es un trabajo muy lindo, pero a mi no me tocó ejercerlo.
--¿Qué estas diciendo? No se trata de que te toque o no hacer cierta pega. Cada
uno sabe donde aprieta el zapato. Cada cual tiene su ejercicio de acomodo. A todos nos
mueve buscar eso.
--Sí, a todos nos mueven distintas cosas.
--Entonces, que es eso de que“a mi no me tocó ejercerlo”
--en realidad me tocó, pero no ejercerlo. El zapato se me acomodó rápido.
--No te creo, eso no pasa.
--Pasa por simple capricho.
--¿Capricho de quién?
--Capricho de un cuerpo que vivió mucho tiempo esclavizado.
--Pero así ha sido siempre y lo sigue siendo.
--tal vez, pero algo gatilló un cambio.
--esos cambios no suceden de la noche a la mañana
--claro que no, esto es mas que una ciencia ficción. Aunque es un proceso
parecido al de la noche y la mañana.
--No sé que estas diciendo. Yo sé que esas cosas no pasan. La felicidad no existe.
Las aves no son libres cuando vuelan. Están siempre atentas al ataque del cazador. No
descanzan. Viven vigilantes de un depredador.
--Pero de eso se trata de que el ave sea ave. Y el aves es mucho mas ave que
presa. Y que cuando se vuelve presa no se da cuenta. Y el tiempo en que se da cuenta
que es presa ya no es ave o lo es pero se olvida que sigue siendo ave. Pero más bien en
nosotros no es evitar ser presas, sino que seamos hasta las últimas consecuencias. Sin
importar que hay un terodactilo en nuestras orejas. Como un electrón en un cable de
cobre.
--Ya, me voy, se está terminando la noche.
Tiempo que les permite barbaridades como escribir sin motivaciones, encararse con
ladrones o peor; lidiar con pseudo-profesionales. Estos últimos abundan más. Peones
que aseguran moverse como alfiles o quizás alfiles que en dos pasadas te hablan de sus
próximos mates.
Lo que si es entretenido son las fiestas en el castillo. Pero eso se juega con otras
fichas. Y lo bueno es que con tanto tiempo se van poniendo dicharacheros.

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