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McDonalds se lleva las mejores minas de la comida rápida

a trabajar con ellos


las más blanquitas
las menos flaytes las con mejor educación

ellos tienen onda


rigen el estilo
todos queremos ser como ellos

aquí, en el patio de comidas


son los que tienen las filas más largas
son poco estresados siempre atienden con una sonrisa
se nota que se divierten trabajando por 2 dólares la hora

comparado el rojo de su gorra es el más intenso


sería un privilegio algún día llegar a ser coronado
por la bondad de su reino

sus camisas no tienen manchas


parecen poco lavadas

sus máquinas dispensadoras de bebidas


se ven secas
no pegajosas como las nuestras

las baldosas de sus locales brilla pulcritud


no se ven papas tiradas por ahí
y en sus baños siempre hay confort
son unos privilegiados y lo saben
tienen a las mejores minas de la comida rápida
trabajando para ellos
en el primer mundo
comer en McDonald’s
es de gente pobre

: tercera edad
primeros migrantes

en los años noventa


en Chile
era cool
ir a comer
a estos restaurantes
era cool

uno de niño pedía


le compraran
“La cajita feliz”

celebrar el cumpleaños
junto a los compañeritos
de curso
en sus dependencias
era sinónimo de estatus

ya han pasado
casi treinta años

las cadenas de restaurantes


se han sofisticado

hoy los chicos que atienden


tienen poca educación
provenientes de comunas alejadas

la gente que cuida o limpia


son adultos mayores
que se quedan dormidos de pie