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EL EJEMPLO DE SALTA

“los lutos se volvieron galas”


(Cervantes)

Desperté sin querer recordar lo que había sucedido


anoche en esa fiesta
En que momento reprimí hechos tan absurdos
algo interrumpió la calma
llegaron los invitados de los vecinos.
No tengo recuerdos de ese hotel
Esos putos alquilan habitaciones,
pero algo pasó ahí.
Sin saber donde estaba
me levanté al ver el colchón manchado con sangre.
y ver esas imágenes pegadas en los muros
y desatarme los brazos del somier
De ahí fui a los Atelliers
donde alojaba ese mes.
llegué al ensayo de la banda
que sonaba a salsa afro,
no pude dormir profundo.
Justo en mis orejas
cobres tan finos.
Mi habitación compartía el muro
con la sala de la música
Entonces comencé a curar heridas
que tenia en la espalda y piernas,
intentaba atraer los recuerdos
anoche en la calle piedras,
antes de llegar a la fiesta.
Con el sonsonete cubano
y el estomago deshinchado
apareció una madriguera en el piso
suaves ecos de voces en el hotel.
Reconstruí la escena
pasillos angostos
que conectaron las carcajadas
del guatón ebrio y los gritos del maraco
más solicitado de la cuadra.
se reveló de a poco un intercambio
de aquellos dos
en el balcón del 4° piso
de la calle Salta.
Ambos se incitaban a saltar a la calle,
lo que sugería el nombre de la calle.
Lo planteaban cómo un gran acto de valentía.
De un mandato escondido.
Decían una señal ejemplificadora,
una muestra de poder
saltar al tercer sexo con plumas.
Al caminar de noche,
al día siguiente,
vi en el diario popular
la foto de la tal Cornelia.
Ocupaba media página la noticia.
Decían los testigos;
“Ella fue la que se atrevió a seguir su mandato”.