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SEXTO MODULO
SEPTIMO SEMESTRE- DERECHO NOTARIAL I
MIRIAM ALICIA ALDANA MEJIA.

CONTENIDO:
Relaciones Notariales y auxiliares del Notario:

1. Definición,
2. Sujetos,
3. Impedimentos del Notario para actuar,
4. Derecho, obligaciones y la extinción de la relación notarial,
5. Testigos,
6. Intérprete y Traductor.

RELACION NOTARIAL Y AUXILIARES DEL NOTARIO.

RELACION NOTARIAL

DEFINICION:

Se debe entender como la relación que se entabla entre el Notario y quienes requieren su actuación profesional,
llamados comúnmente clientes.

Naturaleza:

El autor Rufino Larraud, enuncia: “la doctrina parece inclinarse hacia el reconocimientos de que la relación que liga al
notario con su cliente es de naturaleza contractual.

Guatemala, se inclina por esa corriente, ya que está regulada en el Código Civil entre los contratos en particular, en el
Título XII la prestación de servicios profesional.

(Ver esto en el código Civil)

SUJETOS.

Los sujetos de la relación notarial, son el Notario, sujeto agente y el cliente sujeto paciente.

En doctrina se sostiene: “El Notario es el sujeto agente de la relación profesional.

Al calificarlo de tal modo queremos significar que a él corresponde ejecutar la acción más característica de aquellas
que integran el complejo en que se integra la relación notarial, ya que está a su cargo el ejercicio de la función
profesional que ella implica. No se concibe relación notarial sin real o virtual ejercicio de la función que el legislador
atribuye al escribano; aunque el deber de cumplirla emane de ley y no del contrato, esa actuación del agente se integra
en el complejo de la relación con el carácter de un elemento esencial; por eso consideramos sujeto agente de ella al
escribano…

Para ser sujeto agente de la relación notarial, el escribano, además de ser competente, debe hallarse en ejercicio de la
función y libre de impedimentos que obsten a su cumplimiento.

La función notarial tiene, entre sus caracteres primordiales, el ser menester de confianza; la relación profesional es, en
nuestro caso, personalísima,”

LA ELECCIÓN DEL NOTARIO:

El autor Rufino Larraud, en su Curso de Derecho Notarial afirma que en su sistema rige el principio de la libre
competencia electiva para la materia notarial pero aún así se pregunta: ¿Quién elige al notario que debe de actuar en
un asunto determinado? ¿Cuál de las personas que intervienen, tiene el derecho a optar por uno u otro Notario?
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Hace referencia de Eloy Escobar de la Riva (Tratado de Derecho Notarial), de que en algunos lugares de España
existe una práctica inveterada según cuál “quien paga elige al notario”, pero manifiesta que ésta, como solución de
doctrina debe desecharse por carecer de fundamentos.

“En una correcta solución de problema, la noción de confianza –característica notarial- debe incidir de manera
fundamental. La voluntad de elegir al escribano actuante debe pertenecer a la parte más interesada en una correcta y
eficaz actuación del agente: el mayor interés, correspondiente al mayor riesgo –dice Martínez Segovia-, es la norma
de interpretación adecuada: el factor que con carácter general debe decidir el derecho a elección es el mayor interés
protegido por la actuación notarial.”

En Guatemala, no tenemos nada regulado, sabemos que existe libre contratación, y en algunos casos quien paga elige
al Notario.

Existen normas, como la establecida en el artículo 1824 del Código Civil guatemalteco, que establece que el
comprador debe satisfacer los gastos de la escritura.

La norma anterior tiene total aplicación, no importando si la venta se efectúa al contado por abonos. Si la venta es al
contado, regularmente el comprador tiene el derecho de elegir al Notario, pero si es a plazo o por abonos es el
vendedor.

En los casos de arrendamiento, es el inquilino o arrendatario quien paga los honorarios y el propietario o arrendador
quien elige al Notario.

Y Así podríamos mencionar otros ejemplos, pero la norma general de aplicación es que por confianza se elige al
Notario, ya que quién corre mayor riesgo en la transacción y quien tiene mayor interés en el mismo, tiene el derecho a
escoger al Notario, aunque no siempre será él, quien pague los honorarios.

En Guatemala, por tener un sistema de ejercicio libre de la profesión existen miles de Notarios que prestan sus
servicio, no existe el sistema de la elección mediante turnos, ni notarios de primera o de segunda; tampoco el
notariado de número. El sistema de ejercicio libre ha dado como consecuencia en algunos casos, la competencia
desleal, asunto que trataremos oportunamente.

IMPEDIMENTOS DEL NOTARIO PARA ACTUAR.

Larraud les llama impedimentos legítimos y los clasifica así:

a. Físicos o materiales,
b. De naturaleza,
c. Inhibiciones relativas,
d. Técnicos
e. Deontológicos.

a. Impedimentos físicos o materiales. Son aquellos hechos que constituyen un obstáculo insuperable, e
imposibilitan al agente el cumplimiento de la rogación que hubiere recibidos. Como ejemplo, citemos
la ausencia del lugar, el caso de enfermedad, el de inundación, la falta material de tiempo, etc.
b. Impedimentos de naturaleza. Ellos se dan cuando la misma naturaleza del acto para el cual es
requerido el agente obsta su actuación. Son ejemplos: los actos prohibidos por las leyes, como los
otorgados por un incapaz; los que contrarían las buenas costumbres, como el pacto sobre sucesión
futura; y aquellos que se oponen al orden público por ser actos relativos a un interés social de alta
importancia, que al particular no le es lícito modificar ni derogar.
c. Inhibiciones relativas. También constituyen impedimentos legítimos… (Se refiere a que el Notario
además de ser competente, debe hallarse en ejercicio de la función y libre de otros impedimentos que
obsten a su cumplimiento.) Ej. Desempeñar un puesto a tiempo completo en el Estado.
d. Impedimentos técnicos. Tenemos todos aquellos que se dan cuando la prestación de la función notarial
contradice de manera inconciliable su propio objeto, o menoscabaría sus características esenciales o su
contenido. Así, cuando el escribano fuese requerido para actuar de tal modo o en situación tal que
resultaría alterada la igualdad de las partes, cuyo mantenimiento le corresponde; o cuando viniese a ser
sojuzgada la voluntad de alguna de ellas, impidiéndole su libre emisión; o cuando se quebrase la
garantía de autenticidad que la intervención formalizante del notario, por ejemplo –si se pretende que
antedate un documento-, se quiebra la garantía de legitimidad, o la de legalidad a cuya salvaguarda se
debe.
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e. Impedimentos deontológicos. Son aquellas razones de moral profesional que se oponen a la actuación
del escribano requerido, en un caso particular. Por ejemplo, el caso del profesional que se niega actuar
en un asunto en el cual ya interviene otro colega, sin que este se aparte del asunto; o el del escribano
que también ejerce como abogado, y se niega a actuar con esa doble calidad en un mismo asunto”.
Estos impedimentos son de carácter ético.

Impedimentos en la Legislación guatemalteca:

En Guatemala el Cod. De Notariado en el título X, tiene regulado lo relativo a prohibiciones en el artículo 77 y


establece: (leerlo).

A Notario le es prohibido:

1. Autorizar actos o contratos en favor suyo o de sus parientes,


2. Si fuere Juez de Primera Instancia facultado para cartular, autorizar actos o contratos relativos a asuntos
en que esté interviniendo;
3. Extender certificación de hechos que presenciare sin haber intervenido en ellos por razón de oficio,
solicitud de parte o requerimiento de autoridad competente.
4. Autorizar o compulsar los instrumentos públicos o sus testimonios antes de que aquéllos hubieran sido
firmados por los otorgantes y demás personas que intervinieren.
5. Usar firma o sello que no estén previamente registrados en la Corte Suprema de Justicia.

Al hacer un análisis de ese artículo nos encontramos que el numeral uno, concuerda con un impedimento técnico,
ya que si el Notario, autorizara un acto o contrato a favor suyo o de sus parientes, no podría actuar con la
imparcialidad a la que está obligado, el caso de excepción lo constituye cuando autoriza con la Antefirma por mi
y ante mí. Esto es comprensible ya que en los casos mencionado en el artículo 77 del Código de Notariado no se
vería afectada la imparcialidad.

En el segundo caso o numeral dos, nos encontramos con que en la actualidad los Jueces de Primera Instancia no
cartulan, debido a que existen Notarios en suficiente cantidad en todas las cabeceras departamentales e la
República.

En el numeral tres, se refiere a la actuación de oficio, sin requerimiento previo, el Notario solo puede actuar por
mandato legal o a requerimiento de parte; al estudiar el principio de rogación se hizo referencia a ello.

En el cuarto caso, se refiere a aquellos instrumentos que debieron haber sido cancelados o que estén cancelados
por falta de firma o de firmas, de los cuales definitivamente no se pueden extender testimonios o copias, tal
como lo establece la literal b del artículo 37 del mismo código. En los casos que una escritura no sea firmada
por los que deben hacerlo o por todos los que debieron hacerlo debe de inmediato cancelarse, y que no podría
autorizarse, mucho menos extender testimonios o copias de ellas. Las escrituras canceladas no nacen a la vida
jurídica.

El último caso se refiere a utilizar una firma o sello no registrado previamente; a éste solo cabe agregar que en
cualquier tiempo puede registrarse una nueva firma, por haber cambiado sus rasgos o registrar un nuevo sello.

Los otros impedimentos que menciona la doctrina también se dan en Guatemala, tales como los físicos o
materiales, los de naturaleza, los deontológicos, etc.

DERECHOS, OBLIGACIONES Y LA EXTINCIÓN DE LA RELACIÓN NOTARIAL: 104, 103

DERECHOS Y OBLIGACIONES:

El cliente así como tiene derecho a que el Notario le preste un buen servicio, tiene varias obligaciones, entre ellas la
de informar correctamente al profesional, aportando todos los datos y/o documentos que fueran necesarios; adoptar las
soluciones que el profesional le presente y por último pagarle sus honorarios.

Por su parte el Notario tiene la obligación de estudiar el caso y dar al cliente la correcta y adecuada solución al caso y
como contraprestación el derecho de cobrar sus honorarios y que le sean reintegrados los gastos efectuados.
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HONORARIOS Y ARANCEL:

En Guatemala existe libre contratación y las partes tienen amplia libertad de pactar sobre honorarios, el honorario es
la retribución que cobra el Notario por sus servicios.

La libre contratación y la libertad de pactar sobre honorarios, la regula el Código Civil en el artículo 2027, al referirse
a los servicios profesionales.

Salvo que no se hubieran pactado los honorarios previamente, se debe cobrar conforme arancel (artículo 2028 Código
civil)

El arancel es la tabla que establece las tarifas que se pueden cobrar por el servicio a prestar, está contenido en el
Código de Notariado.

Constituye competencia desleal el cobro de honorarios inferiores de los que fija el arancel, sin que exista un motivo
que lo justifique. Esta última norma está contenida en el Código de Ética Profesional y aunque no es una ley, es una
norma a la que estamos obligados todos los Notarios. (Artículo 27 literal a) del Código de Ética Profesional).

También lo regula como una prohibición en el artículo 40 literal K) del mismo Código.

El arancel del Notario está contenido dentro del Código de Notariado en el título XV, artículos 106 al 109. La
aplicación del arancel ha dado algunas dificultades ya que cuando se pactan honorarios libremente, algunas veces se
hace por abajo del arancel.

EXTINCIÓN DE LA RELACIÓN NOTARIAL:

La relación notarial se extingue en dos formas:

a) Normal, y
b) Anormal.

Normal:
Cuando el Notario ha cumplido a cabalidad con su cometido y han sido pagados sus honorarios.

Anormal:
Cuando por una causa ajena el Notario no finaliza su trabajo, por quedar impedido de seguir ejerciendo, o cuando
el cliente desiste o cambia de Notario.

En ambos casos tiene derecho a cobrar honorarios, solo que en el segundo caso, el derecho queda reducido a la
labor efectuada. Ambas situaciones se encuentra reguladas en el Código civil. Artículos 2029 y 2035.

AUXILIARES DEL NOTARIO:

TESTIGOS:

La legislación notarial establece que el Notario podrá asociarse de testigos y también en algunos casos de
intérpretes.

En doctrina se reconocen varias clases de testigos, los que se utilizan en Guatemala son:
a) De conocimiento,
b) Instrumentales,
c) Rogados o de asistencia.

Existen en algunas legislaciones los testigos de confrontación para la expedición de testimonios, pero éstos no
están regulados en la legislación guatemalteca. Tampoco los testigos de hechos y corroborantes.

a) Testigos de conocimiento o de abono:

Son los que colaboran con el Notario identificando al otorgante al cual conocen, cuando este no puede
identificarse con el documento personal de identificación o pasaporte para el caso de extranjeros y además deben
ser conocidos del Notario. (Art. 29 Código de Notariado).
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b) Testigos Instrumentales:

Son aquellos de los cuales el Notario puede asociarse para cualquier acto o contrato, pero obligatoriamente al
autorizar testamentos o donaciones por causa de muerte (Art. 42 y 44 del Cod. De Not.)

La función que cumplen es establecer que el acto se celebró y que lo expuesto en el instrumento es la voluntad
del que lo otorgó.

En la práctica guatemalteca, aunque la ley faculta al Notario a asociarse de testigos instrumentales en todos los
actos y contratos (Art. 5 Cod. De Not.) Raras veces comparecen. Excepto en los casos señalados: Testamentos y
donaciones mortis causa, en los cuales si es obligada su concurrencia, de lo contrario el mismo resultaría nulo
(Art. 977 del Cod. Civil).

Los testigos instrumentales, tienen como misión, según Salas; “coadyuvar a la dación de fe que realiza el notario,
acerca de un acto o negocio jurídico realizado en su presencia y el cual fue legalmente autorizado en el ejercicio
de su cargo como depositario de la fe pública.”

La exigencia de testigos para todos los actos notariales, según el autor mencionado, va en contra de las modernas
corrientes doctrinarias del derecho notarial, que reciben críticas por la exigencia de testigos en todos los
instrumentos, considera que la fe pública es indivisible en su ejercicio y corresponde íntegramente al Notario.

La práctica de testigos instrumentales desvirtúa los principios doctrinales y lógicos en que se apoya la institución
de la fe pública, ya que la misma se desplaza de las manos del notario, para ser compartida con dichos testigos,
quienes conforme el mismo ordenamiento jurídico, no tienen potestad para autorizar ningún documento
notarial.” Al efecto hay que recordar que la fe pública notarial es: Única, personal, indivisible y no delegable por
el Notario.

c) Testigos Rogados o de Asistencia:

Son los que firman a ruego de un otorgante que no sabe o que no puede firmar y por lo tanto sólo deja la
impresión digital. Si fueran varios los otorgantes que no supiere firmar, lo hará un testigo rogado, por cada parte
o grupo que represente un mismo derecho (Arto. 29 numeral 12 Cod. De Not.).

Calidades Para ser Testigo:

Los Testigos deben ser civilmente capaces, idóneos y conocidos por el notario. Si el Notario no los conociera
con anterioridad, deberá cerciorarse de su identidad por los medios legales. Excepto cuando se trate de testigos
de conocimiento, en este caso se debe conocerlos.

No puede ser testigos:

1. Quienes no sepan leer y escribir,


2. Quienes no hablen o no entiendan el español,
3. Los que tengan interés manifiesto en el acto o contrato,
4. Los ciegos, sordos y mudos,
5. Los parientes del Notario,
6. Los parientes de los otorgantes, salvo en el caso de ser testigos rogados y no se trate de testamento o
donaciones por causa de muerte. (Arto. 53 Cod. De Notariado)

INTERPRETES:

En el caso que una de las partes ignore el idioma español, debe nombrarse un intérprete, el cual interviene como
compareciente en el instrumento, y de preferencia debe ser traductor jurado. Y si se diera el caso que el
intérprete no supiera no pudiera firmar, lo hará por él, un testigo. (Arto. 29 numeral 6º Cod. De Not.)

En el derecho comparado encontramos algunas legislaciones que establecen que si el notario supiere el idioma
del otorgante, no es necesario el intérprete, sin embargo en la legislación guatemalteca es una formalidad
esencial del instrumento público (Arto. 31 numeral 4º. Cod. De Not.)