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La explosión del acorazado Maine frente al

puerto de La Habana sirvió de pretexto a la


prensa de masas estadounidense para lanzar
una virulenta campaña a favor de la guerra
contra España, basada en descalificaciones,
exageraciones y no pocas noticias falsas

JOHN MAXWELL HAMILTON


CATEDRÁTICO DE PERIODISMO. LOUISIANA STATE UNIVERSITY
DERROTA APLASTANTE
El 3 de julio de 1898, en Santiago de
Cuba, los buques de Estados Unidos
destruyeron la escuadra española
del almirante Cervera. James Tyler
representó el hecho en esta pintura.
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GRANGER / ALBUM

PRIMERA PÁGINA DEL NEW YORK JOURNAL DEL 25 DE ABRIL DE 1898,


QUE ANUNCIA LA DECLARACIÓN DE GUERRA CONTRA ESPAÑA
APROBADA POR EL CONGRESO DE ESTADOS UNIDOS ESE MISMO DÍA.

E
s probablemente la anécdota más
conocidadelahistoriadelperiodis
mo norteamericano. A principios
de 1897,el artista Frederic Reming
ton se encontraba en Cuba como
corresponsal del New York Journal. Famoso
pintor de rodeos y otras escenas del Salvaje
Oeste,Remington se hallaba en la isla caribe
ña por encargo del propietario del periódico,
William Randolph Hearst, en previsión de
queempezaranlashostilidadescontraEspaña.
«Aquí no pasa nada informó un aburrido
Remington a Hearst por telegrama . No ha
brá ninguna guerra. Quiero volver». Hearst
contestó: «Por favor, quédese. Usted ponga
las imágenes, que yo pondré la guerra».
Esta historia se ha contado hasta la sacie
dad como prueba de que la prensa amarilla,
y en particular Hearst, pusieron a Estados
Unidos en el camino hacia la guerra contra
España en 1898. Lástima que sea falsa. Nun
ca se encontraron estos telegramas y Hearst
nunca admitió haberlos
escrito. Los historiado
res creen que la anécdota
C R O N O LO G Í A
es fruto de la imaginación
del mejor corresponsal de
Hearst, James Creelman, LAS 1868-1878
La primera guerra de
1895
Los revolucionarios cubanos,
GUERRAS
que la incluyó en unas independencia de Cuba que han recabado apoyos
memorias tan llenas de termina sin conseguir en Estados Unidos, se
recuerdos «creativos»
como de alabanzas des DE CUBA la emancipación ni la
abolición de la esclavitud.
levantan de nuevo contra
la dominación española.
mesuradas hacia Hearst.
MAPA DE CUBA EN 1896
CON ILUSTRACIONES
DE MANDOS MILITARES
ESPAÑOLES (ARRIBA) E
INSURRECTOS CUBANOS.

15-II-1898 25-IV-1898 1-VII-1898 17-VII-1898


Hundimiento del Maine El Congreso de EE. UU. La prensa convierte a El ejército norteamericano
en la Habana. La prensa d declara la guerra a España. Theodore Roosevelt en ocupa Santiago y se
e Hearst culpa a España y La prensa sensacionalista héroe nacional por la toma hace con el control total
DOCUMENTA / ALBUM

presiona al gobierno para norteamericana difunde de la colina de San Juan, de Cuba tras poco más de
que declare la guerra. el anuncio a toda página. frente a Santiago de Cuba. dos meses de conflicto.
PULITZER (IZQUIERDA)
Y HEARST (DERECHA),
CARICATURIZADOS COMO
YELLOW KIDS QUE EXPLOTAN
LA GUERRA. EN LAS VIÑETAS
DE THE YELLOW KID (EL
PRIMER CÓMIC DE LA
HISTORIA) LAS PALABRAS
DEL PERSONAJE APARECÍAN
SOBRE SU CAMISA.
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EL MÁSTIL DEL MAINE SOBRESALE DE LAS AGUAS DEL PUERTO DE LA


HABANA EN 1900. EL HUNDIMIENTO DEL ACORAZADO DOS AÑOS ANTES
HABÍA SIDO EL DETONANTE DE LA GUERRA HISPANO-ESTADOUNIDENSE.

Sin embargo, esta historia contiene una


verdad más grande que la propia invención,
porque la anécdota relatada por Creelman
se queda corta al sugerir que la prensa ama
rilla fue la responsable de que empezara la
guerra. De hecho, esa fue la realidad: los pe
riódicos «serios», las revistas económicas,
LIBRARY OF CONGRESS / DAGLI ORTI / AURIMAGES

las empresas editoriales e incluso la inci


piente industria cinematográfica participa
ron en la carrera enloquecida que despertó
WILLIAM RANDOLPH HEARST,
un abrumador sentimiento belicista en la EDITOR DEL NEW YORK
población. Reporteros de todo pelaje fueron JOURNAL, EN UNA FOTOGRAFÍA
TOMADA EN EL AÑO 1903.
responsables de falsedades flagrantes que ULLSTEIN BILD / GETTY IMAGES

rivalizan con las que encontramos hoy en los


medios,en una competición
petición por
or atraer lecto
res y ganar poder que estiró y a menudo
sobrepasó los límites del periodismo.

Cambio de éépoca
La guerra marcó tanto el debut de la
joven república norteamericana co
mo potencia global
g como la última
etapa del decllive del Imperio espa en la década de 1890, Jooseph Pulitzer y Ran-
ñol, que perdió entonces lo poco que dolph Hearst entablaron un épico duelo por
le quedaba de sus otrora extensos do la hegemonía de la prensa diaria. Pulitzer era
minios. Pero también marcó el inicio un emigrante de origen húngaro que prosperó
de una nueva era periodística, porque, en la prensa de lengua alemana de Saint-
por muy irresponsables que fuesen las Louis hasta que en 1883 3 se trasladó a Nueva
crónicas que se hicieron del conflicto en York, donde adquirió el New York World,
algunos momentos,constituyeron el pri un diario matutin o que apenas ven-
mer paso hacia una cobertura enérgi día 15.000 ejemplares. Gracias a
ca de las noticcias extranjeras en los repor tajes escandalosos,
Estados Unidos. la información deportiva
GRANGER / ALBUM
EL JOURNAL DEL 29 DE MARZO DE 1898
PIDE LA «INTERVENCIÓN ARMADA DE UNA
VEZ» ANTE LA PASIVIDAD DEL PRESIDENTE.

El nacimiento de
la prensa amarilla
Hearst y Pulitzer
levantaron sus imperios
editoriales a base de
sensacionalismo, un
género que tal vez no
inventaron, pero que sin
duda perfeccionaron. El
término «prensa amarilla»
se debe al personaje
de una viñeta cómica,
The Yellow Kid, «el chico
JOSEPH PULITZER ERA
PROPIETARIO DEL NEW YORK amarillo», que comenzó a
WORLD, QUE COMPRÓ EN publicarse con gran éxito
1883 AL MAGNATE JAY GOULD.
ALAMY / ACI en el World de Pulitzer en
1895. Al año siguiente,
Hearst contrató a su autor
para llevarlo al Journal.
y la dirigida al público femenino, en apenas Entonces, Pulitzer mandó
tres años su tirada subió a 250.000 ejem- a otro dibujante continuar
plares y en 1896 alcanzó los 8 800.000, con- con la tira en su diario,
virtiéndose en el mayor periódico del país. por lo que la caricatura
Por su parte, Hearst, hijo de un empresario apareció en los dos
minero y senador, se introdujo en la industria rotativos a la vez. Muy
periodística en 1887, al tomar eel control de un pronto, el estilo agresivo y
diario de su padre en San Francisco. El rápido el tratamiento poco ético
éxito de esta empresa lo llevó a adquirir de las noticias de estos
el New York Journal en 1895. M Mediante las periódicos se asoció con
mismas tácticas que Pulitzer, Hearst hizo del el personaje publicado
Journal el segundo mayor diario de Estados en ambas cabeceras.
Unidos, con una tirada de 700.000 ejem- El editor del New York
plares en 1896. Con el estallido de la guerra, Press, Ervin Wardman, se
ambos periódicos ejercieron un dominio sin refirió desdeñosamente
precedentes sobre la opinión pública;
p a sus competidores
el New York Times, por ejemplo, sólo como prensa amarilla y el
vendía unos 25.000 ejemplares. término hizo fortuna.
de ser el creador de los campos de concen
tración de civiles. El duro trato que dispensó
el gobierno español a los civiles cubanos es
algo que tocó la fibra a los norteamericanos.
El hecho de ayudar a los cubanos en su lucha
por la independencia era una forma de rea
firmar las virtudes de su propia revolución.
La rebelión puso en jaque los vínculos co
merciales y las inversiones de EE. UU. en Cu
ba, pero había razones de más peso para ir a
la guerra. A finales del siglo XIX, a Estados
Unidos ya no le quedaba territorio para ex
pandir su frontera continental. Mostrar su
musculatura en el escenario internacional po
día servir para abrir mercados extranjeros a los
productos norteamericanos, manteniendo la
fortaleza de la economía y revitalizando la idea
de que su país estaba destinado a ser la fuerza
dominante tanto en el océano Atlántico como
en el Pacífico. No sólo sería una potencia en
su propio continente: lo sería a nivel global.
EL ULTR AJE INEXISTENTE La prensa no generó estos impulsos, pero sí
supo jugar con ellos y ampliarlos. La narración
EL 12 DE FEBRERO DE 1897, el Journal denunció que una mujer
de Creelman refleja la actitud belicista de la
cubana había sido desnudada y manoseada por aduaneros
prensa y revela, por el mismo hecho de ser
españoles cuando se dirigía a Nueva York embarcada en
falsa, la facilidad con que los corresponsales
el Olivette, y acompañó el texto con un explícito grabado.
ajustaban la realidad a sus intereses.
Aunque se demostró que la historia era inventada,
el periódico nunca rectificó la información. Los corresponsales
A finales del siglo XIX, el periodismo esta
LIBRARY OF CONGRESS
ba en su infancia. No había escuelas que lo
enseñaran, ni códigos deontológicos, ni aso
Cuba empezó su lucha por independizarse ciaciones de prensa para imponer (o al menos
de España a mediados del siglo XIX, con una sugerir) unas exigencias mínimas. El objeti
insurrección general entre 1868 1878 y otra vo era obtener lectores, y los periódicos de
revuelta en 1879. El estallido final empezó en las grandes ciudades podían conseguirlos en
1895, pero los esfuerzos iniciales de los su cantidades industriales gracias a su inversión
blevados fueron brutalmente reprimidos. El en rotativas cada vez más modernas. Algunos
general Valeriano Weyler (máxima autoridad diarios intentaron atraer a lectores de mayor
militar y política de la isla) confinó a los in nivel con informaciones contrastadas, pero
surgentes y a sus supuestos simpatizantes en incluso el New York Times y publicaciones
condiciones terribles, hasta el punto de que similares sucumbieron fácilmente a las cró
algunas fuentes le otorgan el dudoso honor nicas sensacionalistas y chapuceras cuando
se pusieron a informar sobre Cuba.
UNOS 75 CORRESPONSALES CUBRIERON LAS La guerra de Cuba fue la historia extranjera
más seguida por los norteamericanos hasta
INFORMACIONES SOBRE CUBA EN LOS AÑOS ese momento. Unos 75 corresponsales cu
PREVIOS A LA GUERRA; TRAS SU ESTALLIDO, brieron la incipiente insurgencia cubana en
SE INSTALARON EN LA ISLA 200 REPORTEROS los tres años previos al conflicto con España.
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Y no menos de 200 fueron a la isla en 1898. venenan todo con sus falsedades! dijo a BARCOS
Los periódicos no reparaban en gastos cuando Creelman . ¡Debería estar prohibida!». Una EN LA HABANA
se trataba de cubrir las dramáticas noticias amenaza que acabó cumpliendo. Weyler cen Desde el siglo
XVI, el puerto
que les ofrecía la isla vecina. James Creelman, suraba con dureza los cables que mandaban de La Habana se
el apuesto Richard Harding Davis, el novelista los corresponsales, los metía en calabozos convirtió en uno
y periodista Stephen Crane o el pionero de insalubres y los expulsaba del país. de los más activos
la fotografía de guerra Jimmy Hare, entre de América. En
otros, formaban parte del catálogo de corres Amarilleando la imagen sobre
estas líneas, el
ponsales de guerra más célebres de la época. Los periódicos se gastaron decenas de miles muelle de Luz en
Si bien es cierto que pecaban de sesgo y de dólares mandando las noticias por cable. una fotografía
bravuconería en su trabajo, también lo es que La Associated Press tenía veintitrés reporte coloreada de 1904.
eran emprendedores e intrépidos. Cubrir la ros dedicados a ello y cinco barcos de prensa.
información era peligroso: un corresponsal Hearst tenía el doble de ambos. Los barcos
murió en acción, y otros resultaron heridos llevaban crónicas sin censurar a Florida y pro
o se vieron afectados por enfermedades tro porcionaban a los reporteros un mirador pri
picales como la malaria. El general Weyler vilegiado de la acción militar naval. Cuando el
odiaba a la prensa norteamericana: «¡Lo en acorazado estadounidense Maine se hundió
UNA ANTIGUA FORTALEZA
El puerto de La Habana está situado
en una bahía natural sólo accesible
por una estrecha entrada. El castillo
del Morro (al fondo) era uno de los
cuatro que protegían su acceso.
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no estaba solo: Sylvester Scovel, correspon
sal del New York World de William Pulitzer,
tenía una relación tan estrecha con el general
insurgente Máximo Gómez que los españoles
lo consideraban agente de los rebeldes. No les
faltaba razón: Scovel llevaba y traía mensajes
de Gómez y pasaba información a EE. UU.
A menudo, los periódicos se atacaban mu
tuamente y arremetían contra la calidad de la
cobertura de sus rivales, pero estas críticas no
iban encaminadas a exonerar a los españoles
o cuestionar las afirmaciones de los insur
gentes: sólo pretendían hacerse con lectores
de sus rivales. Todos competían en llamar la
atención del público, y en ello tuvo un papel
fundamental el tamaño de los titulares: los
del Journal crecieron un 400 por ciento en
los meses previos a la guerra. Arthur Brisbane,
su editor, remarcaba la suerte de que la palabra
guerra en inglés (war) sólo tuviese tres letras.
«Si hubiésemos tenido la palabra francesa
guerre o incluso la alemana krieg, hubiésemos
estado perdidos», porque no habría cabido.

Guerra multimedia
Para la propaganda de guerra se usaron todos
los soportes, desde las tiras cómicas (como la
de The Yellow Kid, «el chico amarillo») hasta
los anuncios. Una revista como el Chicago Dry
Goods Reporter, orientada a los comerciantes,
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aconsejó a los dueños de tiendas que usaran el
desastre del Maine para decorar sus escapara
UN IMPERIO EN en el puerto de La Habana en circunstancias tes. Los avances en la fotografía hicieron que el
DEMOLICIÓN misteriosas (hoy se sabe que fue un accidente sufrimiento de los cubanos fuera mucho más
Esta viñeta debido a explosivos mal almacenados), tres tangible. El éxito de la revista Collier’s se atri
publicada poco
después del periódicos mandaron sus propios equipos de buyó a la popularidad de sus extensos repor
final de la guerra inmersión para intentar averiguar lo sucedido. tajes fotográficos del conflicto. Dos pioneros
muestra al Tío Los propietarios de periódicos como Hearst del cine, Albert E. Smith y J. Stuart Blackton,
Sam talando los defendían un periodismo intervencionista. crearon los primeros noticieros cinematográ
últimos vestigios
El magnate envió armas y medicamentos por ficos, dramatizando el hundimiento del Maine
del imperio
colonial español: valor de 2.000 dólares al jefe de los rebeldes y la carga de Theodor Roosevelt (futuro pre
Cuba, Puerto Rico cubanos y organizó una visita de congresis sidente de EE. UU.) en la batalla de las Lomas
y Filipinas. tas a Cuba. También ordenó a Creelman que de San Juan, a las puertas de Santiago. «Con la
comprase un barco de vapor desahuciado y lo fiebre nacionalista tocando techo dijo uno
hundiera en el canal de Suez para bloquear de los reporteros gráficos , nos pusimos
lo en el caso de que España enviara una flota a documentar lo que la gente quería ver».
a recuperar Manila, ocupada por los esta La Junta, la organización de independen
dounidenses en agosto de 1898; era un plan tistas cubanos que se dedicaba a influir en
ridículo que nunca se llevó a término. Hearst EE. UU., publicaba sus propios periódicos,
LOS HOMBRES DE GÓMEZ
Guerrilleros del ejército comandado
por Máximo Gómez, uno de los
principales líderes que se levantaron
contra el largo dominio español
de la isla de Cuba.

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tenía a sus reporteros metidos en el New Or-


leans Times-Picayune y en el Washington Star,
REALIDAD, FICCIÓN
y convocaba una rueda de prensa cada día a E INVENCIONES
las cuatro en Nueva York. Conocida como el
LOS PERIÓDICOS norteamericanos, en mayor o menor
Peanut Club (el Club del Cacahuete), la orga
medida, mandaban crónicas tergiversadas desde
nización intentaba rebajar la importancia de Cuba. El teóricamente respetable New York Times
los atropellos de los rebeldes y exagerar las contaba en su plantilla con William Francis Mannix,
injusticias de los españoles. El organizador uno de los mejores falsificadores literarios de la época,
del Peanut Club afirmaba que, «más allá de la y no estaba colocado en una categoría superior a la
tendencia de cada periódico, no conozco a na del periodismo hiperbólico del Journal o el World. Los
die que no simpatice con Cuba en su lucha». reporteros del Times no dudaban en falsear cartas y
entrevistas con líderes cubanos. Por ejemplo, en una
La presión de la prensa ocasión pusieron en boca de un general insurgente
Los corresponsales llevaron su mensaje pro estas palabras: «Vuelva y dígales, señor, que todos
cubano directamente al Capitolio, creando los patriotas cubanos esperan al enemigo a pecho
un círculo vicioso perfecto. Los periodistas descubierto», pero, en realidad, esta frase pertenecía
daban su «testimonio» de las maldades de a la letra de una opereta célebre en Estados Unidos.
los españoles y los legis
ladores repetían sus his
torias cuando volvían a
sus estados respectivos.
Uno de los periodistas
más «creativos», Frede
rick Lawrence, del Journal,
dijo a los congresistas que
no tenía ningún reparo en
transmitirles sin filtro al
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guno la información que


le daban los insurgentes
porque eran hombres «de
carácter intachable». Los
LA CAÍDA legisladores exhibían un nivel de credulidad
DE LA ISLA similar ante la propaganda antiespañola de
El ejército de los insurgentes cubanos.
Estados Unidos se
hizo con el control Enesteentornoinformativo,noessorpren
de la isla tras la dente que las emociones en Estados Unidos
toma de Santiago. empezaranacaldearse.Eljuramentodelealtad
Arriba, el bando se convirtió en un ritual diario en los colegios.
del 20 de julio con Enlasmanifestacionesantiespañolasenpue
las disposiciones
de las nuevas blos y ciudades a menudo quemaban efigies
autoridades. del general Weyler.En sus casas,algunos nor
teamericanos usaban papel higiénico con los
colores de la bandera española. Los escasos
elementos antiintervencionistas que había
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en la prensa acabaron cediendo. Whitelaw


Reid, propietario del New York Tribune, dijo
a su redactor jefe: «Sería contraproducente
que fuésemos los últimos en dar apoyo [a la
guerra] o que diese la impresión de que he
mossidoarrastradosadesganaadarleapoyo». periódicos durante dos horas cada mañana.
Y lo mismo se podría decir del presidente Según el secretario de McKinley, para captar
William McKinley. «la dirección hacia donde van los sentimien
tos del público» le era especialmente útil una
Gobierno a golpe de titular selección de noticias preparada para él y co
McKinley fue un político reticente a la guerra, nocida como «Comentario de Actualidad».
debido a su cruda experiencia como coman El presidente intentó negociar con Espa
dante de la Unión en la guerra de Secesión. ña para que diera la independencia a Cuba.
Pero también era muy sensible a la opinión Cuando estas negociaciones fallaron, no
pública y muy consciente del patrioteris hizo un llamamiento explícito a la guerra.
mo que agitaba la nación. No en vano leía los Su mensaje al Congreso dejó margen a los
legisladores más beligerantes para declararla.
La decisión de McKinley fue muy astuta: si la
UN CORRESPONSAL DEL JOURNAL NO VEÍA
guerra iba mal, la culpa podía ser compartida
MOTIVO PARA CONTRASTAR LAS HISTORIAS con ellos; si iba bien, el presidente se lleva
QUE CONTABAN LOS INSURGENTES PORQUE ría la mayor parte del crédito. Pero cuando el
ERAN HOMBRES «DE CARÁCTER INTACHABLE» Congreso declaró la guerra en abril de 1898,
Hearst no tuvo ningún reparo en atribuirse los últimos años, en este o cualquier país». UNA NUEVA
el mérito, con un titular de portada que pre Y añadió: «Hace un año no queríamos colo POTENCIA

guntaba con fanfarronería: «¿Qué os parece nias, ni alianza, ni ejército, y poca Armada… Udo Keppler
avisaba en
la guerra del Journal?». Ahora aceptamos prácticamente todo eso». esta caricatura
Cuando la guerra acabó unos tres meses La prensa había sido decisiva en esa trans de 1895 de
más tarde, McKinley se había converti formación, y no importaba que para ello se los sueños
do en un héroe. Los victoriosos america hubiera saltado todos los límites de la ética de conquista
del Tío Sam,
nos arrebataron a España sus colonias de periodística. Como escribió James Creelman avivados por la
Cuba, Filipinas, Guam y Puerto Rico. Esa elogiando el papel de los periodistas en el lectura de prensa
guerra tan breve había convertido a la re conflicto, la guerra había «justificado los ins ultranacionalista.
pública en una potencia mundial, al mis trumentos usados para que tuviera lugar».
mo tiempo que apartaba a España de la
escena internacional. Un observador con Para ENSAYO
Yo pondré la guerra
temporáneo escribió sobre esa fiebre ex saber Manuel Leguineche.
más Ediciones B, Barcelona 2017.
pansionista: «Los últimos meses han sido Guerra y genocidio en Cuba
testimonio de uno de los cambios en la John Lawrence Tone.
Turner Publicaciones, Madrid, 2006.
opinión pública más impresionantes de
Durante la guerra de 1898, los periódicos españoles se contagiaron
de la misma fiebre patriótica que se apoderó de la prensa de
Estados Unidos y pusieron en práctica sus mismos métodos, entre
los que se contaba la sistemática descalificación moral del enemigo

L
a guerra de Cuba tam- que seguía la actualidad po- Los periódicos multipli-
bién brindó a los pe- lítica– se reducía a la esfera caron sus ventas durante la
riódicos españoles una de la burguesía, y a ella se contienda: cabeceras como
oportunidad única para de- dirigían la mayoría de pe- El Imparcial superaron los
mostrar su influencia. En riódicos. Pero el recluta- 120.000 ejemplares, y El
1898 las cabeceras de Ma- miento de soldados para el Heraldo de Madrid publicó
drid polarizaban la prensa conflicto amplió el interés tres ediciones diarias. Había
nacional. Tradicionalmen- por la guerra, y la prensa se comenzado una dura lucha
te, la opinión pública –esto convirtió en la principal por los lectores. Los diarios
es, el sector de la población fuente de información. enviaron corresponsales a
Cuba y crearon secciones
dedicadas a la isla y Esta-
dos Unidos. La urgencia por
publicar propició la difusión
de rumores e información
sensible, lo que llevó al go-
CARICATURA DEL
NEGRO PANORAMA
bierno a controlar el telé-
DE ESPAÑA EN grafo y la prensa. DESPEDIDA DE LAS TROPAS
CUBA. LA CAMPANA
DE GRÀCIA. 1898. ESPAÑOLAS QUE PARTEN HACIA CUBA
Infames yankis ENTRE LA EUFORIA DE LA POBLACIÓN.

Editoriales, crónicas y no-


ticias transmitían de forma
sistemática la idea de la su- McKinley, presidente de EE.
perioridadpatriaydenosta- UU., por su carácter come-
ban a los estadounidenses. dido ante los embates jin-
La prensa se llenó de apela- goístas a tildarlo de hipó-
tivos como yankis o jingos crita y mentiroso. La prensa
(del inglés «jingoísta», que describió a los norteameri-
designa el talante patriotero canos como «insolente gen-
y agresivo), y cientos de ar- tuza sin honor ni patria»,
tículos los trataron de cana- como una nación sin unidad
llas, infames, groseros, en- o incluso un «campamento
soberbecidos, ambiciosos o de gitanos sobre territorios
especuladores. En unas se- robados» (en referencia a la
manas se pasó de elogiar a ocupación del territorio
SFGP / ALBUM
LEEMAGE / PRISMA ARCHIVO

de EE. UU. a costa de los disciplinada y heterogénea La alusión al materialis- bolsa de Nueva York no se
indios). Para El Liberal, «en de extranjeros, criminales, mo yanki era casi una cons- había visto afectada por la
el pueblo que rige McKin- aventureros y otras gentes tante. De la marina esta- declaración de guerra. Para
ley con sus sindicatos, sus sin honor ni compromiso dounidense se decía que los diarios españoles, el hu-
senadores y diputados hi- con la patria. Sin negar la su- luchaba «por el negocio y manitarismo norteamerica-
drófobos [rabiosos] y su perioridad de la flota yanki, se muere en la conquis- no era una mera fachada de
corrupción política, George los periódicos destacaron ta del dólar». También se sus intereses económicos.
Washington no reconocería las carencias de su marina aseguraba que el dinero era Tras la guerra, la prensa
a su pueblo». en número y mérito profe- «el alma del pueblo nortea- entró en crisis. La sensa-
Frente al ejército espa- sional. Sólo El País consideró mericano» y su interés en cional cobertura de la con-
ñol, valeroso y patriótico, ejemplar el alistamiento de el conflicto atendía «a los tienda minó la credibilidad
el estadounidense era pre- jóvenes de grandes familias libros de caja». El Heraldo y ventas de los diarios e,
sentado como una tropa in- estadounidenses. de Madrid subrayó que la incluso, los abocó al cierre.
Sig u e e n l a pá g ina s ig uie nte
EL PERIÓDICO CONMINABA AL
GOBIERNO EL 20 DE ABRIL A IR A LA
GUERRA ANTE EL ULTIMÁTUM DE EE. UU.
PARA QUE ESPAÑA SALIESE DE CUBA.

EL PAÍS ANTE Así sucedió en El País, del gobierno, personificado «canallas». La campaña an-
un diario «republicano-re- en la figura de su presidente, tiestadounidense de El País
LA GUERRA volucionario» (era órgano Práxedes Mateo Sagasta, también se extendió a otros
del Partido Republicano líder del Partido Liberal, que contenidos, como el folletín
Uno de los efectos más vi- Progresista) que se publi- en aquella época se turnaba «Infamias yankis» (publica-
sibles de la guerra de 1898 có entre 1887 y 1921. En su en el poder con el Partido do durante la guerra).
fue el desarrollo de grandes esfuerzo por ganar lecto- Conservador. La imagen ofreció al dia-
titulares en los periódicos.
res e influencia, a partir de rio un arma de excepción en
Hasta entonces, la pren-
abril de 1898 abrió todas «Canallas» su cruzada contra jingos, fi-
sa española no había em-
las ediciones con titulares En su llamada a la contien- libusteros y gobierno. Tanto
pleado este recurso. Existía
a toda plana de corte sen- da, El País publicó todo tipo es así que pronto incorporó
una preocupación por la
sacionalista y beligerante, de informaciones negati- grabados satíricos en los que
maquetación y uso de ti-
pografías con el fin de pro- como los que se muestran vas sobre Estados Unidos, los estadounidenses apa-
porcionar mayor claridad y en la siguiente página. dando cabida a rumores, recían representados como
atractivo a los diarios, pero De hecho, El País desarro- incluso en titulares a toda piaras de cerdos, imágenes
IMÁGENES: BIBLIOTECA NACIONAL DE ESPAÑA

no se registraban titulares lló una intensa campaña página. Así, en su primera aderezadas con dólares o con
superiores a dos columnas. contra Estados Unidos con crónica sobre el Maine, el 17 ilustraciones del Tío Sam.
En cambio, tras la explo- frecuentes alusiones a una de febrero, ya aludía a habla- Todo era poco para alentar
sión del Maine las cabece- guerra necesaria (para de- durías sobre la implicación unconflictoquellevabaaños
ras madrileñas comenzaron fender la honra patria frente española en la explosión gestándose.
a lucir titulares a toda plana a los ultrajes yankis) y fero- para espolear a la opinión TERESA PIÑEIRO OTERO
con mayor asiduidad. ces críticas por la inacción pública contra los infames UNIVERSIDAD DE LA CORUÑA
SELECCIÓN DE
TITULARES DE
PRIMERA PÁGINA
DE EL PAÍS ENTRE
ABRIL Y JULIO DE
1898. BIBLIOTECA
NACIONAL, MADRID.
EL ENVÉS DE LA TRAMA

Lo que más se perdió


con la guerra de Cuba
A finales del siglo XIX, los periódicos se convirtieron en portavoces de una opinión
pública nacionalista que la misma prensa de masas había contribuido a modelar

E
l 15 de febrero de alguno a la estima que sus un toque nacionalista en sus de la gran transformación de
1898,elacorazado súbditos ingleses sentían deseos.Añosdespués,Freud la marina de guerra estadou-
estadounidense por la noble nación alemana. advirtió que la civilización nidense, que pasó de tener
Maine se hundía Esa respuesta,que busca- europea había girado enton- once viejos navíos en 1898
en el puerto de La ba ser conciliadora,no sirvió ceshaciapulsionesautodes- a 33 nuevos buques en 1913,
Habana tras una potente ex- de mucho. Las palabras de tructivas. Los periódicos convirtiéndose en la tercera
plosión. Unos meses antes, lord Salisbury habían fractu- prestaron las ideas a la opi- del mundo tras las de Ingla-
el káiser Guillermo II había rado los intereses de las fa- nión pública y crearon una terra y Alemania.
escrito a su abuela materna, milias de la aristocracia de la inmensa marea que arrastró El«primoamericano»ha-
la reina Victoria de Ingla- Vieja Europa.Así lo advirtió, a unos políticos tan ambi- bía aprendido las astucias de
terra, haciéndole saber que con el talento que la carac- ciosos como torpes a tomar lord Salisbury, que en 1902
las palabras pronunciadas terizaba, la gran escritora y decisiones contrarias a la ra- cediólapolíticainternacional
por lord Salisbury, a la sa- brillante salonnière alemana zón, y a una burguesía codi- a su sobrino Arthur Balfour.
zón primer ministro britá- Helene von Nostitz. Y así lo ciosa a amasar millones con Éste ideó con su segundo en
nico, sobre Alemania y los mostró la fragilidad de los la producción de cañones. el ministerio, el acaudalado
alemanes habían provocado acuerdosdiplomáticosdere- Un alumno aventajado de JosephChamberlain,unrela-
un gran revuelo en la opi- parto del mundo hechos con lord Salisbury, el presidente toparaquelaopiniónpública
nión pública, que exigía un mapa en la mano,como el americano William McKin- inglesa creyera firmemente
respuestas contundentes deÁfricaoccidentaldecidido ley, estaba convencido de la que los alemanes eran los
–incluso el recurso a las ar- en junio de aquel 1898 por necesidad de transformar hombres malvados del casco
mas–paradefenderelhonor lordSalisburyyelembajador el conglomerado federal conpincho.Cuandosedieron
de una nación mancillada. francés Paul Cambon. de Estados Unidos en una cuenta de que esa pedagogía
Con el tono de una abuela nación bajo el signo de las del odio podía desencadenar
comprensiva, Victoria con- Prensa y opinión barras y las estrellas.Encon- una guerra entre ambas po-
testó a su nieto que proba- La opinión pública pare- tró la ocasión en la crisis po- tencias, trataron de pararla,
blemente su temperamen- cía tener vida propia con la lítica por las que pasaban las pero fue demasiado tarde:
tal ministro se había dejado exaltación de sus ideas por «provincias» españolas de en 1914, la opinión pública
llevar por un puntual exceso la prensa,que se arrogaba su ultramar, «colonias» para la de ambos países empujó a
de irritación,y que sus pala- papel de Cuarto Poder invi- prensa americana. Esta úl- los muchachos ingleses y
bras no respondían en modo tando a las masas a asumir tima ofreció argumentos a alemanes a inmolarse en los
la opinión pública para que campos de Francia. Eso fue
exigiese la intervención lo que más se perdió con la
Los diarios prestaron ideas delaArmada,ylosmediosde guerra de Cuba: la cesión de
a la opinión pública, y crearon comunicación orientaron al la política internacional a la
público exagerando los he- opinión pública.
una inmensa marea que arrastró chos o simplemente min- JOSÉ ENRIQUE RUIZ-DOMÈNEC
a políticos ambiciosos y torpes tiendo. Fake news al servicio EDITOR DE HISTORIA NATIONAL GEOGRAPHIC
LORD SALISBURY (A LA IZQUIERDA)
Y PAUL CAMBON (A LA DERECHA)
LLEGAN A UN ACUERDO SOBRE ÁFRICA.
PORTADA DE LE PETIT JOURNAL.
ALAMY / ACI