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Referencias Bibliográficas

Martín Serrano, M. et. al. (1982): Teoría de la comunicación. I- Epistemología y análisis de la


referencia, Madrid, A. Corazón Editor, Tema 3, ítems 1, 5 y 7.

Rizo García, M. (2012): Imaginarios sobre la comunicación. Algunas certezas y muchas


incertidumbres en torno a los estudios de comunicación hoy, Barcelona, InCom-UAB, Primera parte,
ítems 1 y 2.

Sandoval, L. (2013): Medios, masas y audiencias. Lecturas sobre teoría social de la comunicación,
Comodoro Rivadavia, EDUPA, Cap.1.
CUADERNOS DE LA COMUNICACION

MANUEL MARTIN SERRANO


JOSE LUIS PIÑUEL RAIGADA
JESUS GRACIA SANZ
MARIA ANTONIA ARIAS FERNANDEZ

TEORIA
DE LA COMUNICACION
I. EPISTEMOLOGIA
Y ANALISIS DE LA REFERENCIA

MADRID, 1982
2ª edición, revisada y ampliada

VOLUMEN VIII DE CUADERNOS DE LA COMUNICACION


I n d ice

PRIMERA PARTE
I. EPISTEMOLOGIA DE LA COMUNICACION

TEMA 1º: GENESIS DE LA COMUNICACION.


Manuel Martín Serrano

1. Las aptitudes necesarias para comunicar.

1.1. Características del trabajo comunicativo.

a) El Actor se sirve de una materia y la modifica.

b) El Actor realiza un trabajo expresivo.

c1) El Actor modula la actividad energética de la


substancia expresiva en función de la fuente energética que
la activa para obtener señales.

c2) El Actor Ego dispone de un canal por el que las señales


llegan hasta el otro Actor con el que comunica, y logra que
las señales transportadas por ese canal sean diferenciables
para Alter del resto de las variaciones energéticas que
percibe del entorno, a través de ese mismo canal o de otros.

d) El trabajo expresivo que Ego realiza para ponerse en


comunicación con Alter, se corresponde con el trabajo
perceptivo que debe llevar a cabo Alter para captar las
señales.

e) Al Actor posee la capacidad de referirse a los objetos y


no sólo de manejarlos; o, si se prefiere, el Actor es capaz
de representarse las cosas, los seres y (en algunos casos)
las situaciones como objetos de referencia de la
interacción comunicativa.

1.2. La comunicación sólo es posible cuando concurren todos


los componentes.

2. Los Actores de la comunicación.

2.1. Las capacidades del actor humano.

2.2. El uso de la comunicación en los actores animales.

3. Enfoques posibles para abordar el estudio de la comunicación.

3.1. Campo científico al que pertenecen los fenómenos


comunicativos.

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I n d ice

3.2. Propuesta de un enfoque de los fenómenos comunicativos


desde la perspectiva de un sistema.

3.3. Razones que justifican el rechazo del planteamiento


idealista.

3.4. Razones que justifican el rechazo del planteamiento


biologista.

3.5. Sustitución de una explicación cultural de la comunicación


por una explicación comunicativa de la cultura; y de una
explicación biológica de la comunicación por una
explicación comunicativa de la biología.

Análisis genético de la comunicación:

4. Génesis de las expresiones comunicativas.

4.1. Conceptos de «capacidad epresiva» y de «autonomía


perceptiva».

4.2. Diferencias entre expresión y ejecución.

4.3. La separación entre organismo y sustancia expresiva.

4.4. La sustitución de actos ejecutivos por actos expresivos.

4.5. Función biológica de la comunicación como alternativa a


la coactuación.

4.6. Síntesis: diferencias entre interacción ejecutiva y


expresiva.

5. Génesis de los instrumentos de comunicación.

6. Génesis de las representaciones comunicativas.

6.1. Función de los patrones expresivos biológicos.

6.2. Desarrollo de los patrones de representación biológica en


la comunicación humana.

7. Los referentes en la comunicación animal y humana.

7.1. Comunicación de datos y transporte de objetos.

7.2. El universo de referentes en las especies animales y


humanas.

8. La génesis de la capacidad de comunicar en la naturaleza.

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TEMA 2º: LA INTERACCION COMUNICATIVA ENTRE LOS


SERES VIVOS
Manuel Martín Serrano

1. Las dos formas posibles de interacción entre los seres vivos.

2. Tipologías de comportamientos.

1. Autónomos.
2. Heterónomos o interactivos.
3. Opcionales.

3. Tipologías de actos.

3.1. Tipología de actos ejecutivos.

1) Actos ejecutivos sustituibles por actos expresivos.


2) Actos ejecutivos no sustituibles por actos expresivos.

3.2. Tipología de actos expresivos.

3) Actos expresivos sustituibles por actos ejecutivos.


4) Actos expresivos no sustituibles por actos ejecutivos.

4. Tipologías de prácticas ejecutivas y expresivas.

5. Sustitución de la coactuación por la comunicación.

6. Diferencias entre comunicación y coactuación.

6.1. La interacción comunicativa mediante actos expresivos


comparte con la interacción mediante actos ejecutivos un
mismo objetivo.

6.2. La interacción comunicativa se diferencia de la


interacción mediante actos ejecutivos en los
procedimientos que utiliza para alcanzar sus objetivos.

7. Dialéctica acción ejecutiva - comunicación, en el


comportamiento.

7.1. Secuencias en la combinación de actos ejecutivos con


expresiones.

7.2. Funciones de la combinación de actos ejecutivos con


expresiones.

8. La comunicación a propósito de los efectos de la interacción.

8.1. Distinción entre expresiones del logro y de la relación.

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I n d ice

8.2. Las expresiones referidas a los efectos en los animales y


en el hombre.

8.3. Expresiones y ejecución en la interacción humana.

8.4. El error de la Escuela de Palo Alto: la confusión entre


información y comunicación.

8.5. Resumen del anterior análisis.

9. Requisitos metodológicos que se derivan para un análisis de la


comunicación.

TEMA 3º: EL LUGAR DE LA TEORIA DE LA COMUNICACION


ENTRE LAS CIENCIAS
Manuel Martín Serrano

1. El objeto de la Teoría de la Comunicación.

1.1. Propuesta de una concepción de la Teoría de la


Comunicación.

1.2. Distinción entre el objeto formal de la Teoría de la


comunicación y el de otras ciencias con las que comparte
el mismo objeto material.

2. Utilización del enfoque propio de la comunicación en otros


campos.

2.1. Usos científicos del enfoque de la Teoría de la


Comunicación en otros campos del saber.

2.2. Usos abusivos del enfoque de la Teoría de la


Comunicación en otros campos del saber.

2.3. Usos que instrumentan la Teoría de la Comunicación para


el control social.

3. Diferencias entre saber instrumental y conocimiento científico.

4. Razones axiológicas y epistemológicas que reclaman una


reflexión teórica.

5. El método para fundar una Teoría de la Comunicación.

5.1. El paso del saber al comprender.


5.2. La pregunta fundacional de la Teoría de la Comunicación.

6. Una primera aproximación al contenido de la Teoría de la


Comunicación mediante el análisis de una tarea comunicativa

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concreta: el logro de la comunicación entre autor y lector


utilizando este ejemplar del libro.

6.1. Componentes de la Tarea comunicativa.

6.2. Intervenciones y mediaciones que afectan a la tarea


comunicativa.

7. Ambito de la Teoría de la Comunicación.

TEMA 4º: EL CONCEPTO DE INFORMACION EN TEORIA DE LA


COMUNICACION
José Luis Piñuel Raigada

1. Transmisión de señales y Comunicación.

2. La Teoría de la Información.

3. El concepto de «información» en Teoría de la Comunicación.

4. Aplicaciones de la Teoría de la Información en Teoría de la


Comunicación.

TEMA 5º: CONCEPTO DE SISTEMA

I. El estudio de la organización y el funcionamiento de los sistemas:

1. Concepto de sistema.

1.1. El sistema como entidad real.

a) Distinción entre «sistemas» y «agregados»


b) Ejemplos de sistemas que son entidades reales

1.2. El sistema como método de análisis.

a) Definición del «análisis sistemático»


b) Requisitos que debe reunir el objeto de estudio para que
sea posible el análisis sistemático..

2. Análisis de la organización de los sistemas.

2.1. La selección de los elementos componentes del sistema.

a) Criterio para determinar los componentes implicados


en un sistema.
b) Clases de implicaciones.
c) Indicadores de la flexibilidad del sistema.

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d) Elementos incorporados al sistema.


e) Condiciones para el análisis del grado de implicación
de los componentes.

2.2. La distinción entre los elementos componentes de un


sistema.
a) Criterio para determinar los componentes
diferenciados en el sistema
b) Clases de diferenciaciones
c) Distinción entre diferenciación y heterogeneidad de los
componentes del sistema.
d) Indicadores del tamaño del sistema.

2.3. Las relaciones entre los elementos componentes de un


sistema.

a) Criterio para determinar los componentes dependientes


en el sistema.
b) Clases de dependencias.
c) Formas de afectación de las dependencias.
d) Indicadores de la constricción del sistema.

II. La predicción sobre el comportamiento de los sistemas:

1. Diferencias entre análisis sistemático y predictivo.

1.1. Alcance del análisis sistemático.


1.2. Alcance del análisis predictivo.

2. Análisis del comportamiento de los sistemas.

2.1. Identificación de los grados de libertad.

a) Concepto de grado de libertad.


b) Factores de los que dependen los grados de libertad del
sistema.

2.2. Relación entre grados de libertad e información.

a) Concepto de determinación.

b) El conocimiento de la terminación del sistema equivale


al conocimiento de su información.

3. Los sistemas finalizados.

3.1. Concepto de sistema finalizado.

3.2. Modos de finalizar un sistema

3.3. Por qué puede utilizarse el análisis de sistemas en el


estudio de la Teoría de Comunicación.

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I n d ice

TEMA 6º: CONCEPTO DE MODELO


Manuel Martín Serrano

I. Los modelos como representación de sistemas

1. Concepto de «modelo».

a) Distinción entre LA COSA existente y «la cosa»


representada.
b) Las clases de modelos.

1) Modelos icónico-analógicos.
2) Modelos icónico-no analógicos.

2. Características generales que deben poseer los modelos.

a) Referencia a un criterio de uso.


b) Indicación de su grado de terminación.
c) Indicación de su grado de cerramiento.

II. Análisis, por medio de modelos, de los componentes, funciones y


procesos de los sistemas.

1. Representación de sistemas de comunicación.

2. Clases de modelos que representan sistemas de comunicación.

TEMA 7º: LOS MODELOS DE LA COMUNICACION


Mª Antonia Arias, Jesús Gracia Sanz y Manuel Martín Serrano

Observaciones previas al desarrollo de los temas siete y ocho.

Principales marcos epistemológicos que sustentan los modelos


existentes en Teoría de la Comunicación.

I. Modelos que se aplican al estudio de sistemas de comunicación


particulares:behavioristas y funcionalistas.

1. Modelos behavioristas.

1.1. Supuestos epistemológicos pertinentes.

1.2. Componentes que el modelo toma en cuenta.

1.3. Relaciones entre Sistema de Comunicación y otros


sistemas.

- Entre (SC) y Sistema Social (SS).


- Entre (SC) y (SR).

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1.4. El modelo de Laswell.

1.5. Anotación crítica.

2. Modelos funcionalistas.

2.1. Supuestos epistemológicos pertinentes.

2.2. Componentes que el modelo toma en cuenta.

2.3. Relaciones entre el Sistema de Comunicación y otros


sistemas.

- Relaciones que el modelo establece entre [SC] y [SS]


- Relaciones entre [SC] y [SR]

2.4. El modelo de Wright.

2.5. Anotación crítica.

3. Visión de conjunto.

TEMA 8º: LOS MODELOS DE LA COMUNICACION (2ª PARTE)


Mª Antonia Arias, Jesús Gracia Sanz José Luis Piñuel Raigada
y Manuel Martín Serrano

Nota previa.

II. Modelos que se aplican al estudio de la comunicación como un


sistema general:

3. Modelos estructuralistas.

3.1. Supuestos epistemológicos pertinentes.

3.2. Componentes que el modelo toma en cuenta.

3.3. Relaciones entre el sistema de comunicación y otros


sistemas.

- Relaciones que el modelo establece entre [SC] y [SS]


- Relaciones que el modelo establece entre [SC] y [SR]

3.4. Ejemplo de un modelo estructural: el modelo de Lévi-


Strauss.

3.5. Anotación crítica.

4. Modelos sistemáticos.

4.1. Supuestos epistemológicos pertinentes.

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4.2. Componentes que el modelo toma en cuenta.

4.3. Relaciones entre sistema de comunicación y otros sistemas.

- Entre [SC] y [SS]


- Entre [SC] y [SR]

4.4. El modelo de Watzlawick

4.5. Anotación crítica.

5. Modelos matemático-informacionales.

6. Modelos dialécticos.

7. Visión de conjunto.

TEMA 9º: LOS MODELOS DE LA COMUNICACION (3ª PARTE):


PROPUESTA DE UN MODELO DIALECTICO PARA EL
ESTUDIO DE LOS SISTEMAS DE COMUNICACION
Manuel Martín Serrano

1. Justificación de la propuesta de un modelo dialéctico para


estudiar el sistema comunicativo.

2. Niveles de los que da cuenta el modelo.

3. Componentes pertenecientes al sistema de comunicación.

3.1. Actores
3.2. Instrumentos
3.3. Expresiones
3.4. Representaciones

4. Componentes exteriores al sistema de comunicación respecto a


los cuales está abierto.

4.2. Intervenciones originadas en el Sistema Social.

4.3. Intervenciones que afectan al Sistema Social (mediación de


la comunicación).

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I n d ice

SEGUNDA PARTE
II. ANALISIS DE LA REFERENCIA

TEMA 10º: CONCEPTOS DE OBJETOS DE REFERENCIA Y


DATOS DE REFERENCIA
Manuel Martín Serrano

1. Concepto de «objeto de referencia».

2. Clases de entidades aptas para constituirse en objetos de


referencia de la comunicación: cosas de la naturaleza y objetos;
seres humanos; entes de razón; aconteceres.

3. Clases de objetos de prueba: Objetos de referencia presentes y


vicarios.

TEMA 11º: LA VERIFICACION Y EL FALSEAMIENTO DE LOS


DATOS DE REFERENCIA
Manuel Martín Serrano

1. Planteamiento metódico del análisis de la objetividad,


significatividad y validez de los datos de referencia.

2. Análisis de la objetividad.
3. Análisis de la significatividad.
4. Análisis de la validez.
5. Concepto de comunicación verdadera.
6. Niveles de falsificación de los datos de referencia.

TEMA 12º: EL CAMBIO HISTORICO EN LA NATURALEZA DE


LOS DATOS DE REFERENCIA
Manuel Martín Serrano

1. Datos de referencia que proporcionan los media. El esfuerzo


tecnológico para hacer participar al objeto de referencia en la
génesis de la comunicación.

2. Conceptos de comunicación de verificación vicaria y referencial.

3. Análisis del paso de una comunicación vicaria a otra referencial.

4. Diferenciación entre la estructura y la función de ambos tipos de


comunicación.

5. Perspectivas comunicativas que ofrece la comunicación de


verificación referencial.

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Primera parte

I. EPISTEMOLOGIA DE LA COMUNICACION

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TEMA 3º. E L LUGAR DE LA T EORÍA DE LA
C OMUNICACIÓN ENTRE LAS C IENCIAS
Por Manuel Martín Serrano

Epígrafes: 1. El objeto de la Teoría de la Comunicación. 2. Utilización del enfoque


propio de la comunicación en otros campos. 3. Diferencias entre saber instrumental y
conocimiento científico. 4. Razones axiológicas y epistemológicas que reclaman una
reflexión teórica. 5. El método para fundar una Teoría de la Comunicación. 6. Una
aproximación, por un ejemplo, a su contenido. 7. Ambito de la Teoría de la
Comunicación.

1. EL OBJETO DE LA TEORIA DE LA COMUNICACION

1.1. Propuesta de una concepción de la Teoría de la Comunicación

El lector que ya conozca los dos temas precedentes se habrá dado


cuenta de que en ellos está implícita una concepción del objeto de la Teoría
de la Comunicación. Las próximas líneas tratarán de hacer explícita esa
manera de entender nuestro campo de reflexión, para que el lector conozca
los supuestos en los que ese está apoyando quien escribe.

He sugerido que el estudio de la comunicación concierne a aquellas


interacciones entre los seres vivos, que se llevan a cabo por el recurso a actos
expresivos; y que esta clase de comportamientos pueden y deben de
diferenciarse de aquellos otros que se sirven de actos ejectutivos:

estudio de los actos ejecutivos estudio de los actos expresivos


del comportamiento del comportamiento

C O M P O R T A M I EN TO S C O M P O R T A M I EN TO S
E J EC U TI V O S C O M U N IC A T I V O S

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TEM A 3 º. E l lu g ar d e la Teo r í a d e la Co m u n ic ac ió n en t r e la s Ci en ci as

En el marco más general de una Teoría del Comportamiento, cabe


diferenciar un desarrollo teórico adecuado para estudiar los comportamientos
ejecutivos, y otro desarrollo teórico apropiado para estudiar los
comportamientos expresivos:

T E O R IA DEL C O MP O R TA M IE N TO

Teoría destinada a fundar Teoría destinada a fundar


el estudio de los el estudio de los
comportamientos ejecutivos comportamientos comunicativos

T E O R ÍA DE LOS A C TO S 62 T E O R ÍA DE LA C O M U N IC A C IÓ N

La Teoría de los Actos, y la Teoría de la Comunicación serían las dos


reflexiones teóricas necesarias para fundar el estudio del comportamiento. La
Teoría de los Actos se especializaría en aquellas prácticas del ser vivo
(interactivas o autónomas) que suponen un esfuerzo inmediatamente
orientado a controlar el estado energético del sistema en el que el ser vivo se
desenvuelve. La Teoría de la Comunicación se especializaría en aquellas
prácticas de los seres vivos (interactivas) que suponen un esfuerzo de los
actores orientado a controlar, mediante la información, el intercambio
energético en el sistema (cf tema dos).

62 Conservamos la denominación de «Teoría de los Actos» para el análisis de los comportamientos ejecutivos,
siguiendo el uso que en la práctica se viene dando a este rótulo. Sin embargo, conviene tener en cuenta que
los comportamientos comunicativos también recurren a actos, aunque estos actos estén orientados a la
producción de expresiones.

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TEM A 3 º. E l lu g ar d e la Teo r í a d e la Co m u n ic ac ió n en t r e la s Ci en ci as

1.2. Distinción entre el objeto formal de la Teoría de la Comunicación y el


de otras ciencias con las que comparte el mismo objeto material 63

La Teoría de la Comunicación, para reflexionar sobre la clase de


intercambio que se realiza en la interacción comunicativa, tiene que tomar en
cuenta las materias, las energías, los animales irracionales y racionales y las
obras materiales y culturales de la sociedad humana (c£ Tema Uno). Cada una
de estas entidades viene a formar parte del objeto material de la Teoría de la
Comunicación.

La Teoría de la Comunicación comparte estos objetos materiales de


estudio con la Física, la Biología, la Etología, las Ciencias Económicas,
Psicológicas y Sociológicas, y las Ciencias de la Cultura; pero se distingue de
ellas por el objeto formal que la caracteriza. La Teoría de la Comunicación
está interesada en explicar cómo el ser vivo controla su entorno mediante el
recurso a la información. Las coincidencias (materiales) y las diferencias
(formales) entre la Teoría de la Comunicación y otras ciencias serían (entre
otras) las siguientes:

• Comparte con la Física el estudio de los cambios de energía que se


realizan en el medio natural, pero en tanto que esos cambios sirven para
proveer de señales diferenciadas a unos actores que las utilizan como
soportes de información.

• Comparte con la Biología el estudio de los órganos biológicos que


sirven para modular energía y para captarla, por ejemplo el aparato
fonológico y el aparato auditivo; pero en tanto que esos órganos funcionan
como instrumentos de emisión, amplificación o recepción de señale.

• Comparte con la Etología el estudio de los patrones expresivos de la


conducta, pero en tanto que esos patrones son las matrices de las
representaciones.

• Comparte con las Ciencias Económicas el interés por los objetos y


cosas en cuanto bienes; pero en tanto que esos bienes sirven como sustancia

63 Por «objetos materiales» se entienden aquellos cuyo estudio abarca la disciplina que se trata; por objeto
formal, el punto de vista desde el cual los estudia esa disciplina.

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TEM A 3 º. E l lu g ar d e la Teo r í a d e la Co m u n ic ac ió n en t r e la s Ci en ci as

expresiva a las que se asocian determinadas representaciones (valores de uso


y de cambio).

• Comparte con la Psicología y la Psiquiatría el estudio de los


comportamientos considerados normales y anormales, pero en tanto que esos
comportamientos son expresiones de las necesidades y deseos de los actores.

• Comparte con las Ciencias Sociales (Antropología, Psicología Social,


Sociología) el estudio de las relaciones sociales en los grupos humanos, en
tanto que esas relaciones se efectúan mediante procesos de intercambio de
información y afectan al desarrollo de ese intercambio. Igualmente coincide
con las Ciencias Sociales en el estudio de las organizaciones, pero se interesa
en ellas en cuanto sistemas comunicativos.

• Finalmente, comparte con las Ciencias de la Cultura el estudio de los


valores y de los productos materiales e ideales que los encarnan, tal como
aparecen objetivados en las prácticas jurídicas, religiosas, estéticas, lúdicas,
de la enseñanza, de la comunicación o del consumo; pero se preocupa de los
valores y normas en cuanto modelos comunicativos de representación del
mundo; y se ocupa de los objetos que encarnan esas representaciones en
cuanto expresiones comunicativas.

La delimitación de un objeto formal preciso para la Teoría de la


Comunicación permite que el estudio de la comunicación se beneficie de los
conocimientos acumulados por la Física, la Biología, la Etología, las Ciencias
Económicas, Psicológicas, Sociológicas y de la Cultura en sus respectivos
campos, pero evita el riesgo de que la Teoría de la Comunicación se confunda
con ellas o las sustituya 64.

64 Tal vez el lector habituado a las clasificaciones escolásticas se sienta inquieto frente a una Teoría que se
abre a un arco de intereses tan amplio, ya que abarca desde el ámbito de los objetos físicos al de los objetos
normativos. Aunque la naturaleza de la comunicación se presta mal al encasillamiento positivista de su
campo de estudio en una parcela delimitada del conocimiento, no por ello resulta imposible establecer con
claridad cuáles son los usos posibles de la Teoría de la Comunicación, y cuál es su status entre las otras
ciencias. Confiamos en que ese objetivo quedará satisfecho en las páginas de este libro.

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TEM A 3 º. E l lu g ar d e la Teo r í a d e la Co m u n ic ac ió n en t r e la s Ci en ci as

establece con otras ciencias, de los cuales se ha hecho mención en este mismo
tema 68.

5. EL METODO PARA FUNDAR UNA TEORIA DE LA


COMUNICACION

5.1. El paso del saber al comprender

En el primer tema se afirma que la comunicación es una reflexión


científica muy nueva a propósito de un objeto muy antiguo. Con ello se está
indicando que la C O MU N I C A C IÓ N , como práctica, ha antecedido a la «Ciencia
de la Comunicación», como saber, en millones de años, si nos atenemos a su
génesis biológica 69.

Un campo teórico nuevo, como la Teoría de la Comunicación, se inicia


siempre a partir de la reflexión científica sobre fenómenos que por ser
evidentes se dan por sabidos.

Así ocurrió, por ejemplo, en la Física. La teoría de los graves se formuló


cuando Newton propuso que se explicase por qué se caían las manzanas, y, en cambio,
no se caían unos astros sobre otros. Es probable que muchos de los contemporáneos de
este científico se preguntasen por qué unos hechos tan evidentes y conocidos tenían
que ser explicados, y que fuesen aún más numerosos quienes opinasen que a partir de
unas preguntas tan elementales sería imposible derivar teoría científica alguna. En este

68 En la introducción a este libro ya se advirtió al lector que son pocos los teóricos que se han puesto a
reflexionar sobre el estatuto epistemológico de la comunicación, y aún más escasas las «Teorías»
elaboradas a las que cabe remitirse. También se indicó que quienes estamos interesados en sentar las bases
teóricas de la comunicación, somos conscientes de que nuestra reflexión deberá ser corregida en el futuro
por el propio avance de los estudios de comunicación. En todo caso, la provisionalidad que afecta a
cualquier propuesta que ahora pueda ofrecerse sobre los fundamentos teóricos de la comunicación no
significa que el esfuerzo sea inútil; los resultados que se alcancen servirán, cuando menos, para contar con
un marco epistemológico que pueda ser discutido, criticado y, por tanto, mejorado.

69 Lo mismo ha ocurrido en todos los demás ámbitos de la realidad que han sido objeto del pensamiento
científico. El paso del conocimiento práctico o precientífico al conocimiento científico de esa práctica es
largo; pero incluso la ciencia antecede a la epistemología: el saber científico va avanzando antes de que los
científicos se pongan de acuerdo sobre los supuestos teóricos y sobre el objeto mismo de sus
investigaciones. Así sucedió con todas las ciencias que en la actualidad están más sólidamente fundadas en
supuestos epistemológicos válidos, y así ocurre ahora con la Teoría de la Comunicación.

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TEM A 3 º. E l lu g ar d e la Teo r í a d e la Co m u n ic ac ió n en t r e la s Ci en ci as

ejemplo, como en tantos otros, «lo que se sabe», «lo que se conoce» por todos,
coincide con lo que menos se comprende y más tiempo tarda en ser explicado
científicamente. En el campo de la comunicación, la reflexión científica sobre los
fenómenos comunicativos fundamentales resulta particularmente diffcil, a
consecuencia de «lo mucho que se sabe» y «lo mucho que se conoce»70.

Para trabajar teóricamente la comunicación resulta útil adoptar una


actitud metodológica que los fenomenólogos denominan «puesta entre
paréntesis»: consiste en dejar a un lado, provisionalmente, lo que se sabe de
la comunicación a partir de las experiencias comunicativas personales, y en
prescindir de lo que se conoce de la comunicación a partir de la familiaridad
con el lenguaje comunicativo. No quiere decirse que la Teoría de la
Comunicación formule sus preguntas ignorando «lo que sabe» ni velando «lo
que se conoce». La teoría está para poder explicar lo que se sabe por
experiencia y para poder comprender lo que se conoce por la cultura; pero
esta tarea epistemológica sólo es posible cuando el estudioso, en vez de
conformarse con la descripción de los fenómenos, se interesa por la razón de
ser de los mismos.

Un ejemplo puede ilustrar la diferencia entre la descripción de «lo que se sabe»


y el análisis teórico. Se sabe por experiencia que es posible comunicar a propósito de
máquinas de movimiento continuo, o de círculos cuadrados, sin que signifique un
obstáculo para la comunicación la imposibilidad de que los comunicadores puedan
fabricar esa clase de máquinas o dibujar esa clase de figuras. Las personas sin interés
teórico en el campo de la comunicación se conformarán con este conocimiento. En
cambio, el teórico de la comunicación utiliza el conocimiento que posee por
experiencia de esa clase de comunicaciones, para formular preguntas que sirvan de
base a la investigación. En este ejemplo la pregunta sería la siguiente: ¿cómo es
posible que sea posible comunicar a propósito de objetos que no podemos crear?

70 Nadie se siente un profano cuando se está tratando de la comunicación. Cualquier persona «sabe» cómo es
posible comunicar a partir de sus experiencias comunicativas cotidianas en las que participa como Actor o
como observador: no existe la descentración del sujeto que investiga respecto al objeto investigado.
Algunas personas de notable capacidad para la comunicación pueden incluso imaginar que su habilidad
comunicativa es un requisito necesario y suficiente para clasificarse entre los teóricos de la comunicación.
Cualquier persona medianamente informada «conoce» los mismos términos comunicativos que se utilizan
en los libros de comunicación, aunque los use de forma imprecisa o poco pertinente. El lenguaje técnico de
la comunicación se ha incorporado en gran medida al lenguaje coloquial, y esta ausencia de fronteras puede
hacer creer a quien posee el vocabulario que también domina los conceptos.

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5.2. La pregunta fundacional de la Teoría de la Comunicación

Para la teoría «lo que se sabe» no es el límite, sino el umbral del


conocimiento científico. Ese límite se traspasa mediante la interrogación
metódica por el cómo, el porqué y el qué de la comunicación. Tales preguntas
permiten adquirir la aptitud científica. Es un «experto» en comunicación
quien ha avanzado desde lo que meramente «se sabe» porque se observa en él
mismo o en los otros, hacia lo que se comprende, porque es capaz de
explicarlo. La capacidad de asombro ante lo cotidiano, la curiosidad
epistemológica diferencian al científico (quien cree no saber, lo cual le
permite formular todas las preguntas) del filisteo (quien cree tener todas las
respuestas, lo cual le impide formular pregunta alguna). La aptitud científica
requiere de esa actitud para el asombro. El lector que esté animado de dicha
actitud, y que estudie en busca de aquella aptitud científica, dispone de una
pregunta que puede servir para fundar la Teoría de la Comunicación, porque
resulta adecuada para transformar el saber sobre la práctica comunicativa, en
un comprender científico. Proponemos como pregunta fundacional de la
Teoría de la Comunicación la siguiente:

«¿Cómo es (a veces) posible que la comunicación sea posible?» o


alternativamente: «¿cómo es posible (a veces) que la comunicación no sea
posible?» 71.

El lector que se detenga en busca de una respuesta adecuada


comprobará que todo cuanto sabe sobre la comunicación a un nivel práctico le
ayuda poco en sus inicios como teórico. Para facilitar su análisis, cabe
desarrollar esa pregunta en un repertorio de cuestiones más concretas que
están en ella implícitas. Por ejemplo, las siguientes:

a) ¿Cómo es posible que a veces un ser vivo (no) sea Actor de la


comunicación? ¿Qué hace posible o imposible la condición de Actor?

b) ¿Cómo es posible que a veces una cosa, un objeto, un bien, un


cuerpo (no) se utilice para obtener expresiones comunicativas? ¿Qué hace

71 Otras preguntas equivalentes ha servido para fundar la teoría de otras ciencias. Por ejemplo:
—De la Física: ¿cómo es posible que el movimiento (no) sea posible?
—De la Biología: ¿cómo es posible que la vida (no) sea posible?
—Del Psicoanálisis: ¿cómo es posible que el placer (no) sea posible?

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TEM A 3 º. E l lu g ar d e la Teo r í a d e la Co m u n ic ac ió n en t r e la s Ci en ci as

posible o imposible la condición de sustancia expresiva para la


comunicación?

c) ¿Cómo es posible que a veces el trabajo aplicado sobre sustancias


expresivas inorgánicas u orgánicas (no) sirva para obtener expresiones? ¿Qué
hace posible o imposible la génesis de expresiones comunicativas a partir de
la materia?

d) ¿Cómo es posible que a veces unas energías (no) se configuren como


señales aptas para ser transportadas entre los actores de la comunicación?
¿Qué hace posible o imposible el empleo de las energías como señales aptas
para ser transportadas entre los Actores de la comunicación? ¿Qué hace
posible o imposible el empleo de las energías como señales transportables por
los canales de comunicación?

e) ¿Cómo es posible que a veces unos órganos biológicos o unos


intrumentos tecnológicos (no) sean capaces de manejar los canales de
comunicación (no) permitiendo que las señales lleguen a más distancia o
permanezcan más tiempo? ¿Qué hace posible o imposible la condición de
instrumento de la comunicación?

f) ¿Cómo es posible que a veces una representación a propósito de algo


(no) se configure como un contenido comunicativo y (no) se vincule a unas
expresiones determinadas? ¿Qué hace posible o imposible la génesis y el uso
de representaciones en la comunicación?

g) ¿Cómo es posible que a veces (no) pueda comunicarse a propósito de


unos u otros objetos de referencia; entre ellos, cosas, objetos, materiales,
personas, ideas, cualidades, actos, acontecimientos reales e irreales,
presentes, pasados o futuros? ¿Qué hace posible o imposible la condición de
objeto de referencia de la comunicación?

h) ¿Cómo es posible que a veces la comunicación (no) sirva para


conseguir lo que otros comportamientos hacen posible? ¿Qué hace posible o
imposible la satisfacción de las necesidades y expectativas de los actores por
medio de la comunicación?

i) ¿Cómo es posible que a veces la comunicación (no) resulte


intervenida o mediatizada por otras instancias? ¿Qué hace posible o imposible
la autonomía de la comunicación?

96
TEM A 3 º. E l lu g ar d e la Teo r í a d e la Co m u n ic ac ió n en t r e la s Ci en ci as

j) ¿Cómo es posible que a veces la comunicación (no) intervenga o


mediatice a otras instancias? ¿Qué hace posible o imposible el control por la
comunicación?

Estas y otras preguntas alternativas tendrán una respuesta, más o menos


completa, según lo permita nuestro saber, a medida que se vaya configurando
la tarea teórica en la que estamos trabajando. Entre tanto, y con el objeto de
ofrecer una primera aproximación muy concreta a las cuestiones que
conciernen a la Teoría de la Comunicación, se ofrece un ejemplo de una
interacción comunicativa en la cual el lector está participando activamente: la
lectura de este tema.

6. UNA PRIMERA APROXIMACION AL CONTENIDO DE LA


TEORIA DE LA COMUNICACION MEDIANTE EL ANALISIS DE
UNA TAREA COMUNICATIVA CONCRETA: EL LOGRO DE LA
COMUNICACION ENTRE AUTOR Y LECTOR UTILIZANDO
ESTE EJEMPLAR DEL LIBRO

6.1. Componentes de la Tarea comunicativa

La comunicación que el lector y quien escribe establecen por medio de


este libro es un ejemplo en el que pueden examinarse, a nivel concreto, los
factores que la hacen posible:

a) Supone la existencia de unos Actores de la comunicación —Ego y


Alter— con funciones comunicativas diferenciadas: Ego, el actor que escribe
estas líneas, yo mismo, en función de productor de comunicación. Alter, el
Actor que las lee, valora y utiliza, usted mismo, en función de consumidor de
comunicación, y los otros lectores que hacen otro tanto.

b) Requiere la existencia de un medium de comunicación, es decir, de


un sistema tecnológico capaz de hacer llegar muchas reproducciones del
mismo texto a numerosas personas (ampliación de la difusión en el espacio) y
de conservar el texto de forma indefinida en el futuro (ampliación de la
difusión en el tiempo). En este caso, el sistema tecnológico que cumple las
funciones de medium de comunicación está constituido por las máquinas que
mecanografiaron, imprimieron, encuadernaron, etc.

97
TEM A 3 º. E l lu g ar d e la Teo r í a d e la Co m u n ic ac ió n en t r e la s Ci en ci as

embargo, a cada nivel de su elección existen constricciones, es decir,


limitaciones referidas a los elementos que el mediador puede utilizar con
fines comunicativos. Tales constricciones están impuestas por las condiciones
tecnológicas, cognitivas, institucionales de la comunicación. En mi caso, una
restricción tecnológica me impide servirme de media audiovisuales, si tal
fuese mi deseo, para explicar este tema. Una restricción cognitiva me invita a
no utilizar símbolos o términos que mis posibles lectores probablemente no
conocen todavía; una constricción institucional me anima a redactar este
tema, teniendo en cuenta que servirá a los lectores que son los alumnos de la
cátedra de Teoría de la Comunicación para rendir un examen, etc. Hay una
intervención del sistema social [SS] sobre el sistema de comunicación [SC];
pero, al mismo tiempo, también existe una acción inversa de [SC] a [SS]. Por
ejemplo: la docencia formará profesionales de la comunicación, los cuales
intervendrán en el futuro sobre el desarrollo político económico, cultural del
país.

7. AMBITO DE LA TEORIA DE LA COMUNICACION

Cabe ya pasar del ejemplo concreto al examen general. La


comunicación ofrece las siguientes perspectivas:

• Es un saber que examina desde un punto de vista específico un tipo


determinado de interacciones que se realizan entre los seres vivos.

• Es una teoría posible, en fase de elaboración, que se interroga por el


qué, el cómo y el porqué de la comunicación.

• Es un proceso complejo, en el cual se ponen en funcionamiento


componentes de muy distinta naturaleza: Actores, sustancias expresivas y
expresiones, media o instrumentos, representaciones.

• Los componentes que intervienen en los procesos establecen entre sí


relaciones precisas, en el espacio y en el tiempo, para que la comunicación
sea posible; por tanto, los componentes de la comunicación están
organizados, o lo que es lo mismo, forman parte de un sistema.

103
TEM A 3 º. E l lu g ar d e la Teo r í a d e la Co m u n ic ac ió n en t r e la s Ci en ci as

• En las comunicaciones entre los hombres, los componentes que


pueden formar parte del proceso de comunicación, y las relaciones que
establecen entre ellos, están en mayor o menor medida mediados o
intervenidos por el sistema social en el que la comunicación se lleva a cabo.
En consecuencia, la comunicación es una práctica.

• La comunicación se utiliza a nivel biológico como un medio para


asegurar la supervivencia de las especies; por tanto, es un mecanismo de
dominio sobre el medio y a la vez, de adaptación. En la especie humana
cumple esas mismas funciones, y además se amplía el uso de la comunicación
al manejo del medio creado por el propio hombre (tecnológico, relacional,
cultural, institucional y axiológico).

• La comunicación es un modo de referirse al mundo y, en este sentido,


está necesariamente abierta a la que no es componente de la comunicación
(los objetos de referencia). Desde ese punto de vista, la comunicación aparece
como una forma de relacionarse a propósito del mundo por el conocimiento
compartido. La comunicación se interesa en ese conocimiento, en cuanto que
puede ser transmitido, y en cuanto que se elabora precisamente para ser
transmitido. Los hombres hemos logrado que esa transmisión del
conocimiento salte de generación en generación. Desde esta perspectiva, la
comunicación es un procedimiento de enculturización.

• La comunicación se realiza para alcanzar determinados objetivos


biológicos y además en el caso del hombre, sociales. Para alcanzar esos
objetivos es necesario poner al servicio de la comunicación recursos
energéticos, trabajo, tecnología, instituciones. Desde este punto de vista, la
comunicación es una tarea (comunicativa).

• El hombre ha diferenciado el desempeño de ciertas tareas


comunicativas, mediante la división del trabajo. Existen especialistas en
tareas comunicativas (especialización muy rara a nivel biológico). Desde este
punto de vista, la comunicación es un repertorio de profesiones.

Ciencia, teoría, proceso, sistema mediado e intervenido, al tiempo que


mediador e interventor; forma de relación con el mundo, procedimiento de
enculturización; tarea en la que la sociedad compromete sus recursos y su
organización, repertorio de profesiones; éstas son las diversas perspectivas
desde las cuales es posible aproximarse a la comunicación. Si se tratase de
sintetizar aún más este abanico de opciones, elegiría la siguiente

104
TEM A 3 º. E l lu g ar d e la Teo r í a d e la Co m u n ic ac ió n en t r e la s Ci en ci as

presentación: La Teoría de la Comun¿cación estudia el modo en el que los


seres vivos, y más particularmente la especie humana, se producen y se
reproducen a sí mismos, y a su medio, sirviéndose de la información
compartida. Este es el enfoque que se ofrece al lector en este libro y el guión
más esquemático de una reflexión teórica, que aspiramos a ir desarrollando
sistemáticamente a nivel docente y en sucesivas publicaciones.

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Imaginarios sobre la comunicación.
Algunas certezas y muchas incertidumbres en torno a los estudios de comunicación, hoy

Imaginarios sobre la comunicación.


Algunas certezas y muchas incertidumbres
en torno a los estudios de comunicación, hoy

Marta Rizo García


 
Marta Rizo García

Marta Rizo García (2012): Imaginarios sobre la comunicación. Algunas certezas y muchas incertidumbres en torno a los estudios de comunicación, hoy.
Bellaterra : Institut de la Comunicació, Universitat Autònoma de Barcelona. ISBN 978-84-939674-6-8

© Institut de la Comunicació (InCom-UAB)


Universitat Autònoma de Barcelona
Campus UAB - Edifici N, planta 1.
E- 08193 Bellaterra (Cerdanyola del Vallès)
Barcelona. Espanya
http://incom.uab.cat
ISBN: 978-84-939674-6-8

 

Imaginarios sobre la comunicación.
Algunas certezas y muchas incertidumbres en torno a los estudios de comunicación, hoy

ÍNDICE

PRESENTACIÓN 9

PREFACIO
Por Raúl Fuentes Navarro 13

PRIMERA PARTE. LA COMUNICACIÓN COMO FENÓMENO


SOCIAL, CAMPO ACADÉMICO Y CAMPO PROFESIONAL 17

1 La comunicación: vínculo y producción de sentidos 21

2 Pensar la comunicación: del fenómeno social al objeto de conocimiento 24


2.1 La comunicación como objeto y campo inter y transdisciplinario 25
2.2 La triple condición de la comunicación como campo 27

3 Los lastres del campo educativo de la comunicación 28

SEGUNDA PARTE. LA ENSEÑANZA DE LA COMUNICACIÓN EN


EL CONTEXTO MEXICANO: UNA BREVE RADIOGRAFÍA 31

1 A propósito de los mitos en torno a los estudios de comunicación 35

2 ¿Qué nos puede aportar la perspectiva de los imaginarios a la


exploración de los estudios de la comunicación? 36
2.1 En torno al concepto de imaginario 40

3 Los estudios de comunicación en México: una breve radiografía 42


3.1 Estadísticas sobre los estudios de comunicación en México 44

4 Modelos de enseñanza de la comunicación 45

TERCERA PARTE. HABLAN LOS ESTUDIANTES. LOS


IMAGINARIOS ENTORNO A LA COMUNICACIÓN: CERTEZAS,
DUDAS Y EXPECTATIVAS 49

1 Situando el problema: ¿para qué estudiar comunicación? 53

2 Las propuestas institucionales: exploración de los perfiles de egreso 54


Marta Rizo García

 
3 Hablan los estudiantes: entre la satisfacción y el desconcierto 56
3.1 La satisfacción de estudiar comunicación 56
3.2 Los porqués de la elección de la carrera de comunicación: razones,
motivaciones y expectativas 57
3.3 Los campos profesionales ‘imaginados’ por los estudiantes 61
3.4 ¿Qué entienden por comunicación los estudiantes? 62
3.5 Percepciones sobre el campo académico 63
3.6 Entre los saberes académicos y los saberes técnicos 64

4 Retos en la Enseñanza de la Comunicación en México 65

CUARTA PARTE. A MODO DE CIERRE: NUEVAS PREGUNTAS


PARA ALIMENTAR EL DEBATE 67

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS 77

ANEXOS 84
Anexo 1. Cuestionario 84
Anexo 2. Composición y guía de tópicos de los grupos de discusión 91
Anexo 3. Perfiles de egreso de las instituciones de procedencia de los
estudiantes 92

ÍNDICE DE FIGURAS 98


Imaginarios sobre la comunicación.
Algunas certezas y muchas incertidumbres en torno a los estudios de comunicación, hoy

PRIMERA PARTE
LA COMUNICACIÓN COMO FENÓMENO SOCIAL,
CAMPO ACADÉMICO Y CAMPO PROFESIONAL

17 
Imaginarios sobre la comunicación.
Algunas certezas y muchas incertidumbres en torno a los estudios de comunicación, hoy

1. La comunicación: vínculo y producción de sentidos


Cuando escuchamos el término “comunicación” nos vienen a la mente muchas cosas distintas. La
comunicación sugiere muchas cosas, y todos nosotros, en algún momento de nuestra vida, hemos
hablado de ella. Nos comunicamos cotidianamente, todos los días, sea de forma directa (cara a cara) o
indirecta (por medio de algún dispositivo como, por ejemplo, el teléfono o la computadora); hacemos
uso de ella también como consumidores de medios como la prensa, el radio, la televisión. Por tanto,
la comunicación es un hecho social que todos experimentamos cotidianamente, de una u otra forma.

Como afirma Raúl Fuentes (2001c: 50), “comunicación puede llegar a significar muchas cosas
distintas y a veces contradictorias”. Para unos, comunicación puede hacer referencia a los medios
masivos; para otros, al establecimiento de vínculos con otras personas por medio del lenguaje; para
otros más, a la participación en redes sociales o al consumo de, por ejemplo, información televisiva. Y
así podríamos seguir enunciando ejemplos de lo que este concepto sugiere a quienes lo vivimos y
experimentamos, que somos todos los seres humanos.

Esta condición ambigua del concepto de comunicación justifica explorar brevemente la etimología
del término en cuestión. La palabra “comunicación” viene de la voz latina “communicare”, que a su
vez procede de “comoin”, poner en común. En sus acepciones más antiguas, el término
comunicación hacía referencia a la comunión, la unión, la puesta en relación y el compartir algo. Esta
definición, sin duda alguna, se aleja del asociar la comunicación casi automáticamente a la transmisión
de información a través de dispositivos técnicos: los medios de difusión y las tecnologías de
información y comunicación. Si las primeras definiciones de comunicación apuntaban a esa
dimensión más interpersonal, más relacional, en la actualidad parece que estas aproximaciones no son
muy tomadas en cuenta. O al menos, en el imaginario más común que existe sobre la comunicación,
es más frecuente encontrar referencias a la comunicación mediada tecnológicamente que a la
comunicación asociada con la interacción y el vínculo entre seres humanos.

Es sabido que la comunicación puede entenderse como la interacción mediante la que gran parte de
los seres vivos acoplan sus conductas frente al entorno. También se ha concebido a la comunicación
como el propio sistema de transmisión de mensajes o informaciones, entre personas físicas o sociales,
o de una de éstas a una población, a través de medios personalizados o colectivos, mediante un
código de signos también convenido o fijado de forma arbitraria. Y más aún, el concepto de
comunicación también comprende al sector económico que aglutina las industrias de la información,
de la publicidad, y de servicios de comunicación no publicitaria para empresas e instituciones. Estas
tres acepciones ponen en evidencia que nos encontramos, sin duda alguna, ante un término
polisémico.

La naturaleza polisémica del término se expresa, de forma muy clara, en la taxonomía que propone
Papalini con base en las definiciones de comunicación que se plasman en el Diccionario de sociología de
Luciano Gallino (1995). Papalini (2002), propone los siguientes modos de concebir la comunicación:

a) Como simple transmisión de un estado o propiedad, que puede referirse a objetos


inanimados;

b) Como un comportamiento de un ser viviente que influye sobre otro;

21 
Marta Rizo García

 
c) Como intercambio de valores sociales;

d) Como transmisión de información;

e) Como el acto de compartir significados socialmente intercambiados; y

f) Como formación de una unidad social que comparte valores, un determinado modo de vida y
un conjunto de reglas.

Dentro de este abanico de posibilidades, abogamos por una definición general que entiende la
comunicación como proceso básico para la construcción de la vida en sociedad, como mecanismo
productor de sentidos, activador del diálogo y la convivencia entre sujetos sociales. Desde esta
perspectiva, hablar de comunicación supone acercarse al mundo de las relaciones humanas, de los
vínculos establecidos y por establecer, de los diálogos hechos conflicto y de los monólogos que algún
día devendrán diálogo. La comunicación es la base de toda interacción social, y como tal, es el
principio básico -la esencia- de la sociedad. Sin comunicación, diría Niklas Luhmann (1993), no puede
hablarse de sistema social. Y es que la sociedad y la cultura deben su existencia a la comunicación,
pues es en la interacción comunicativa entre las personas donde, preferentemente, se manifiesta la
cultura como principio organizador de la experiencia humana. En este sentido, la vida social puede
ser entendida como "organización de las relaciones comunicativas establecidas en el seno de los
colectivos humanos y entre éstos y su entorno" (Moreno, 1988: 14). De alguna manera, esta
concepción de la comunicación permite "imaginar el tejido social como una trama de interacciones"
(Galindo, 1997).

Para continuar explorando esta definición general de comunicación, vale la pena mostrar algunas
otras definiciones del término que se alejan de la comunicación como sinónimo de la difusión o
transmisión de información. En el siguiente cuadro presentamos algunas de ellas:

Figura 1. Algunas definiciones del término “comunicación”

Definición Fuente
“En lugar de entender a la comunicación como mero contacto, podemos Moreno (2008)
considerarla como una relación en la que se comparten contenidos
cognoscitivos, es decir, la comunicación exige una acción que tenga como
finalidad significar (…)La comunicación exige algo que compartir, la voluntad
de compartir, alguien con quien hacerlo y las acciones de los que comparten:
la expresión y la interpretación”.
“Un acto de comunicar entre dos personas es completo, cuando éstas Benoit (2002)
entienden el mismo signo del mismo modo”.
“Mecanismo por medio del cual existen y se desarrollan relaciones humanas”. Cooley (1909)
“La razón de ser de la comunicación es crear redundancia, significado, patrón, Bateson (1984)
predictibilidad, información y reducción al azar mediante la restricción”.
“La comunicación es un proceso social en el que los individuos utilizan West y Turner (2005)
símbolos para establecer e interpretar el significado de su entorno”.
“La interacción es una cosa y la comunicación es otra. Interacción nombra a Galindo (2006)
una situación en su dimensión de presente, cómo es que sucede el
intercambio de algo que se pretende poner en común. La comunicación es la
misma situación pero en el efecto de poner en común, de efectiva puesta en
común. Es decir, la comunicación implica a la interacción, pero no a la
inversa. Puede haber interacción sin comunicación, y parece que la
comunicación supone algún tipo de interacción”.

22 
Imaginarios sobre la comunicación.
Algunas certezas y muchas incertidumbres en torno a los estudios de comunicación, hoy

 
“Denominamos comunicación al conjunto de intercambios de sentidos entre Von Sprecher y Boito
agentes sociales, que se suceden en el tiempo, y que constituyen la red (2010)
discursiva de una sociedad, red que puede pensarse relacionalmente a niveles
micro, meso y macro1”.
Giddens (1993)
“La comunicación del significado en la interacción implica el uso de esquemas
interpretativos, mediante los cuales los participantes realizan la comprensión
de lo que cada uno dice y hace. La aplicación de tales esquemas cognoscitivos,
dentro de un marco de conocimiento mutuo, depende y fluye de un orden
cognoscitivo que es compartido por una comunidad”.
“La comunicación es, entonces, una forma de compartir socialmente los Fuentes (2008e)
procesos de significación o interpretación de los referentes del entorno y los
procesos de información u objetivación de la probabilidad de lo que acontece
en ese mismo entorno, tanto natural como cultural. En la interacción
comunicativa lo que se construye en común no es sólo el significado o sólo la
información de referencia sino el sentido de la conjunción de ambos, en la
interacción social”.

Fuente: Elaboración propia

Las definiciones anteriores tienen como sustrato la consideración de que solamente desde la
naturaleza simultáneamente individual y social del ser humano se puede dar la comunicación. Se
podría decir, por tanto, que la comunicación permite superar el aislamiento individual. La
comunicación, así vista, es el conjunto de asociaciones entre procesos de la experiencia, tanto
individuales como colectivos, que permite la construcción de mundos compartidos. Como afirma
Eduardo Vizer (2005), “la comunicación puede ser considerada la manifestación concreta y objetiva
de los procesos permanentes de reconstrucción de los diferentes contextos de realidad que
construimos y cultivamos en la vida cotidiana”.

Según el denominado modelo humanista de la comunicación, la función básica de la comunicación


humana es desarrollar relaciones, más que intercambiar información. Su unidad básica es la
retroalimentación, fundamento de la interacción. Además, toda comunicación tiene lugar en un
contexto, conformado por tres aspectos: cultural (marco de referencia actitudinal que la persona
desarrolla durante toda su vida), situacional (todas las variables psicológicas, sociológicas y físicas) y
de urgencia (necesidad de comunicar o requerimiento de una clase específica de comunicación incluye
todas las presiones internas, restricciones y necesidades).

La comunicación es, por tanto, “la única manera de que disponemos para ponernos en contacto con
los demás y, aún cuando no nos demos cuenta de cuánto dependemos de ella, constituye el centro de
nuestra existencia” (Borden y Stonoe, 1982: 82). Nuevamente, la comunicación aparece asociada con
el contacto, con la relación.

En síntesis, la visión que aquí proponemos sobre la comunicación se resume en la siguiente


definición:

“La comunicación es la base de las relaciones sociales. Los procesos de comunicación


implican, antes que cualquier otra cosa, interacciones entre sujetos distintos que, en aras
de comprenderse, establecen vínculos en el mundo de la vida cotidiana. Estos vínculos

                                                            
1 Estos tres niveles tienen que ver, a decir de los autores, con los medios, las instituciones y la interacción cara a cara,

respectivamente.

23 
Marta Rizo García

 
no son otra cosa que acciones encaminadas al reconocimiento del otro, con quien
interactuamos a partir de nuestra propia cosmovisión y al cual reconocemos el carácter
de persona similar a uno mismo” (Rizo, 2011: 362).

2. Pensar la comunicación: del fenómeno social al objeto de


conocimiento
Como ya se afirmó anteriormente, una cosa es el fenómeno de la comunicación, que todos
experimentamos cotidianamente, y otra muy distinta es la reflexión sobre el fenómeno. Sobre este
último punto, vale la pena presentar un rápido recorrido sobre la historia del pensamiento
comunicacional, una historia que, pese a ser relativamente reciente (no llega a un siglo), ha dado lugar
a un sinfín de reflexiones e ideas sugerentes en torno a los fenómenos comunicativos, de naturaleza
dinámica y cambiante.

Una revisión de la historia del pensamiento en comunicación pone de manifiesto, en primer lugar, el
carácter fundamentalmente socio-céntrico de esta disciplina, puesto que desde sus inicios ha sido la
sociología la disciplina con mayor presencia en el abordaje de los fenómenos comunicativos. Durante
la primera mitad del siglo XX, la Escuela de Chicago2 desarrolló un enfoque general de la teoría
social, subrayando el papel de la comunicación en la vida social. Pese a que dentro de esta escuela
tuvieron más difusión los trabajos de Park (1921; 1952; 1967) y Burgess (1926) sobre sociología y
ecología urbana, no puede negarse la importancia de los estudios de Cooley (1909) sobre la
constitución del “yo espejo”, y de Mead (1968) sobre el self o sí mismo, ambas propuestas sumamente
sugerentes para recuperar la dimensión de la comunicación más asociada a lo interpersonal y no tanto
a lo mediado.

La comunicación nace como objeto de estudio a principios del siglo XX, se consolida, aún como
objeto, a mitades de ese mismo siglo, y hoy, más de cinco décadas después, sigue siendo un objeto sin
una teoría consolidada que lo aborde con solidez. Quizás sea éste uno de los principales obstáculos
que impiden ofrecer mayor claridad en los planes de estudios de comunicación, algo a lo que
regresaremos posteriormente cuando exploremos con detalle algunos de los rasgos de los planes de
estudio en comunicación, así como los principales imaginarios que los estudiantes tienen sobre la
comunicación.

Pensar la comunicación, por lo tanto, implica convertirla en un objeto (aunque seamos


simultáneamente sujetos activos en los procesos comunicativos), y dado que, como hemos visto, son
muchas las formas de concebir a la comunicación, nos parece importante reflexionar no sólo sobre el
propio concepto –algo que ya hemos hecho sucintamente en un apartado anterior- sino más bien

                                                            
2 La Escuela de Chicago ha sido poco reconocida al hablar de los fundadores de la ciencia de la comunicación. De

hecho, ninguno de los considerados como padres fundadores del pensamiento sobre comunicación forma parte de esta escuela:
Paul Lazarsfeld (1944), matemático-sociólogo, creador del The Bureau of Applied Research de la Universidad de Columbia, y
principal exponente de la investigación sobre audiencias y efectos de los medios; Kurt Lewin (1958), psicólogo social,
estudioso de los problemas de la comunicación de grupo; Carl Hovland (1958), sicólogo experimental, especialista en el
estudio de la formación de actitudes; y, por último, Harold Lasswell (1948), politólogo, dedicado al estudio de la propaganda
y su relación con la creación de actitudes colectivas.

24 
Imaginarios sobre la comunicación.
Algunas certezas y muchas incertidumbres en torno a los estudios de comunicación, hoy

 
sobre el campo de conocimiento al que éste nombra. La comunicación es, entonces, simultáneamente
objeto y campo de conocimiento, y a esta relación dedicamos las reflexiones del siguiente apartado.

2.1. La comunicación como objeto y campo inter y transdisciplinario


La pregunta por la cientificidad de la comunicación ha dado lugar a múltiples posicionamientos,
reflexiones y propuestas. Como afirma León Duarte (2009b), “las cuestiones centrales que patentiza
el campo académico de la comunicación, y los desafíos que en la actualidad se le presentan a su
investigación, tienen que ver fundamentalmente con su estatuto disciplinario”. Hay que tomar en
cuenta que para que un conjunto de conocimientos se constituyan como disciplina debe haber
claridad y precisión en el objeto de estudio, algo que no sucede con la comunicación, por la propia
dispersión y multiplicidad de significados que el término “comunicación” connota.

Si el de la comunicación es un campo inter y transdisciplinario, es, entre otras razones, porque el


propio fenómeno comunicativo es susceptible de ser analizado desde múltiples enfoques, y las
matrices teóricas desde las cuales se ha investigado la comunicación no pueden agruparse en un único
“modo de ver” adscrito a una única disciplina. Esta dificultad de encasillar a la comunicación la pone
de manifiesto Múnera en la siguiente afirmación:

“En los debates realizados en el contexto internacional sobre el estatuto epistemológico


de la comunicación para definir si se trata de una ciencia, de una disciplina, de una
interdisciplina, de una transdisciplina, de un campo de conocimiento, o incluso, si como
prefiere Fernando Andrach (2001), de una ‘indisciplina’, la acepción que más fuerza ha
tomado es la de campo trans e interdisciplinar de conocimiento de las ciencias humanas
y sociales” (Múnera, 2010: 12).

Así, si la comunicación más bien es un campo inter y transdisciplinario, parece poco factible hablar de
la comunicación como una ciencia, pues para que un conjunto de conocimientos se constituyan como
ciencia se requiere la búsqueda de una verdad universal como valor supremo; la verificación empírica
o contrastación con el mundo real y natural, y la objetividad. Toda vez que el conocimiento generado
en el campo de la comunicación no cumple a cabalidad con estos requisitos, la comunicación está
más cercana al concepto de campo:

“un campo de conocimiento desde el cual se puede comprender, interpretar e intervenir


a múltiples niveles los procesos de interacción y significación a través de la creación,
circulación y usos de medios y tecnología y de formas simbólicas con multiplicidad de
perspectivas: social, cultural, ética, política, estética y económica, entre otras” (Pereira,
2005: 421).

Los fenómenos comunicativos son hechos sociales que pueden –y deben- interesar a cualquier
disciplina relacionada con la sociedad y el comportamiento humano, pues “la comunicación es
atravesada por todos los órdenes de lo humano, y también ella los atraviesa” (Sierra, 2005: 93). De ahí
que la comunicación sea un objeto de estudio compartido por varios campos del saber3.

                                                            
3 Un trabajo que vale la pena mencionar al respecto es el realizado por el Grupo hacia una Comunicología Posible

(GUCOM), que de 2003 a 2009 trabajó, entre otros proyectos, en la reconstrucción histórica del pensamiento

25 
Marta Rizo García

 
Parafraseando a Sánchez Ruiz (1997), la comunicación no tiene ni ha tenido un campo disciplinar
propio, sino un dominio de estudio, más o menos común, alrededor del cual se ha conformado el
campo sociocultural.

Queda claro que la comunicación no se ha configurado ni como ciencia ni como disciplina. Pero no
hay duda de que la institucionalización y la cultura académica que existe sobre el fenómeno
comunicativo, que se observa en la trayectoria de los estudios sobre comunicación, permiten hablar
de un campo académico. Veamos ahora si este campo interdisciplinario puede ser considerado una
transdisciplina. Como afirma Nicolescu (1999)4, el término transdisciplina refiere “a lo que
simultáneamente es entre las disciplinas, a través de las disciplinas y más allá de toda disciplina”. La
siguiente afirmación aclara la diferencia entre la inter y la transdisciplina, y permite anticipar que el
campo de la comunicación no alcanza todavía la transdisciplina:

“Por analogía con la música, la interdisciplina puede entenderse como polifonía, esto es,
como diversidad en la unidad, mientras que la transdisciplina tiene su par en la sinfonía,
unidad en la diversidad, es decir, en la pretensión de articulación total, que implica la
noción de cierre o clausura” (Múnera, 2010: 15).

El fenómeno comunicativo es, sin duda, interdisciplinar, pues sobre él (unidad) se han investigado,
reflexionado e interpretado múltiples cuestiones (diversidad). Prueba de ello es la multiplicidad de
perspectivas desde las cuales se ha abordado el fenómeno. La “pretensión de articulación total” a la
que debiera aspirar la transdisciplinariedad parece no estar aún lograda en el campo académico de la
comunicación, pues no existe consenso ni siquiera en la definición del propio fenómeno
comunicativo, aglutinador de procesos a los que se da un énfasis distinto según la mirada desde la
cual se observan. Lo anterior se sitúa en la línea de lo comentado por Migdalia Pineda, para quien

“los objetos de estudio de la comunicación se han construido desde miradas múltiples


pero en sus primeras aproximaciones se mantuvieron parcelas y es en los últimos años
(…) que se busca integrar en una visión más interdisciplinaria con un sentido de mayor
totalidad, para poder avanzar en la construcción de un pensamiento comunicacional
transdisciplinario todavía no consolidado” (Pineda, 2004).

Jesús Martin Barbero ahonda en lo anterior, al postular que el necesario avance hacia la
transdisciplinariedad en los estudios de la comunicación “no significa la disolución de sus objetos en
los de las disciplinas sociales sino la construcción de las articulaciones que hacen su especificidad”
(Martin Barbero, 1992).

Así vista, la comunicación es un campo multidisciplinario y, a lo sumo, interdisciplinario, al menos en


la actualidad. Por un lado, toda actividad humana tiene que ver con la comunicación, y por tanto, este
fenómeno no puede adscribirse a una única perspectiva teórica; por el otro, el estudio de la
comunicación se apoya de otros campos como la lingüística, la semiótica y la sociología, aunque no se
trate de un agregado de discursos que la conviertan automáticamente en interdisciplina. Entonces, la

                                                                                                                                                                                  
comunicacional. Este proyecto propuso que son nueve las fuentes científicas históricas del pensamiento comunicacional, a
saber: Sociología Funcionalista, Sociología Crítica, Sociología Cultural, Sociología Fenomenológica, Psicología Social,
Economía Política, Lingüística, Semiótica y Cibernética.
4 Citado en Múnera (2010: 15).

26 
Imaginarios sobre la comunicación.
Algunas certezas y muchas incertidumbres en torno a los estudios de comunicación, hoy

 
comunicación es un objeto de estudio que debe interesar a varias disciplinas, pero esta condición hace
simultáneamente que la consolidación teórica siga sin lograrse.

2.2. La triple condición de la comunicación como campo


Ya quedó claro en los apartados anteriores que la comunicación no sólo es un fenómeno social, sino
también un objeto de estudio y un campo de conocimiento de naturaleza interdisciplinar. Ahora bien,
la comunicación no sólo se investiga y se analiza, también se enseña, se aprende y se ejerce como
profesión. He aquí, entonces, la naturaleza tripartita de la comunicación: como campo científico-
académico, como campo educativo y como campo profesional.

La investigadora brasileña María Immacolata Vassallo aplica el concepto de campo de Pierre


Bourdieu5 a la comunicación, y sostiene lo siguiente:

“el campo académico de la comunicación está constituido por: un conjunto de


instituciones de educación superior destinadas al estudio y a la enseñanza de la
comunicación, donde se produce la teoría, la investigación y la formación universitaria
de los profesionales de la comunicación. Lo que implica que en ese campo se pueden
identificar varios subcampos: el científico, implicado en prácticas de producción del
conocimiento: la investigación académica tiene la finalidad de producir conocimiento
teórico y aplicado por medio dela construcción de objetos, metodologías y teorías; el
educativo, que se define por prácticas de reproducción de ese conocimiento, es decir,
mediante la enseñanza universitaria de materias relacionadas con la comunicación, y el
profesional, caracterizado por prácticas de aplicación del conocimiento y que promueve
vínculos variados con el mercado de trabajo” (Vassallo, 2002: 4).

Son varios los trabajos que abordan los asuntos específicos del campo científico de la comunicación6.
Son menos aquellas aproximaciones investigativas al campo profesional de la comunicación, que más
bien se ha concebido como un ejercicio profesional del cual se ha dicho poco en términos
académicos. Y aunque las exploraciones del campo educativo han proliferado en las últimas décadas,
con muchos trabajos que ponen énfasis en los modelos de enseñanza, en las estrategias pedagógicas,
en los campos laborales y en el diseño curricular de los planes de estudio, por citar algunos temas,
llama la atención que pocos de estos trabajos toman como sujetos del estudio a los propios
estudiantes. Podríamos decir, entonces, que la comunicación como campo educativo ha sido más
abordada desde el punto de vista de quienes la planifican y la enseñan, y no tanto desde quienes la
aprenden.

                                                            
5 Pierre Bourdieu define al campo como “un espacio social estructurado, un campo de fuerzas –hay dominantes y

dominados, hay relaciones constantes, permanentes, de desigualdad, que se ejercen al interior de ese espacio- que es también
un campo de luchas para transformar o conservar este campo de fuerzas” (Bourdieu, 1997: 48-49).
6 En México, no podemos dejar de nombrar los trabajos del investigador del ITESO (Guadalajara) Raúl Fuentes

Navarro, promotor e impulsor desde hace varias décadas del estudio de las características y particularidades del campo
académico de la comunicación en México y América Latina. También destacan los trabajos de Gustavo León Duarte sobre
el campo académico de la comunicación en México y América Latina (León Duarte, 2009a; 2010); así como los trabajos del
Grupo hacia una Comunicología Posible, ya mencionados (Galindo, 2008; Galindo y Rizo, 2008; Galindo, Karam y Rizo,
2009; Galindo, 2010; Galindo, 2011).

27 
Marta Rizo García

 
La triple condición de la comunicación como campo académico-científico, profesional y educativo,
sin bien habla de una riqueza intrínseca al campo, no ha estado exenta de complicaciones y
confusiones. Al ser objeto cognitivo y práctica profesional, y al ser denominación de un campo de
formación y, simultáneamente, de un campo académico generador de conocimientos, la
comunicación se encuentra en una especie de encrucijada. Si a ello añadimos la propia ambigüedad
del término de comunicación, que como hemos visto ha dado lugar a múltiples definiciones, en
ocasiones encontradas, la confusión se acrecienta. A decir de Fuentes (2001a: 10), “esta ambigüedad
original del concepto de comunicación, que es más que una dificultad de lenguaje, ha condicionado su
estudio”. El mismo autor recupera a Piaget para aseverar que la comunicación padece de una dualidad
epistemológica: “el sujeto humano interviene como investigador de fenómenos de los cuales es
también actor” (Fuentes, 2001a: 10); o dicho de otro modo, la tensión esencial de la comunicación es
ontológica, pues “su objeto es un factor constitutivo de lo humano, y al mismo tiempo un
instrumento para la consecución de fines particulares, histórico-sociales determinados” (Fuentes,
2008a: 77).

En este contexto de confusión, por lo tanto, el campo académico de la comunicación “tiene aún
serias deficiencias en cuanto a la conquista de su autonomía relativa, clave inseparable de su
legitimidad académica y social” (Fuentes, 2008a: 74). Pero no es éste el espacio para seguir
expresando que la comunicación es un espacio académico confuso. Ello ya se ha puesto de manifiesto
en múltiples ocasiones. Lo que aquí interesa es centrar la atención en el campo educativo, y hacerlo,
como ya se dijo anteriormente, desde las miradas de los actores básicos del aprendizaje de la
comunicación, los estudiantes.

3. Los lastres del campo educativo de la comunicación


Los espacios educativo y académico de la comunicación padecen algunos lastres que no se observan
con tanta fuerza en el campo profesional, que parece tener las cosas más o menos resueltas.

El primer lastre que la comunicación debe superar es la indefinición del objeto de estudio, pues si
tomamos en cuenta el amplio abanico de acepciones de la voz “comunicación” podríamos llegar al
extremo de decir que “todo es comunicación”, y ello, obviamente, no ayudaría a su estudio. Además,
el socio-centrismo y el media-centrismo de la comunicación han hecho que este campo transite por
extremos que en muchas ocasiones han permanecido independientes el uno del otro, sin siquiera
acercarse. Tan es así que existen concepciones del campo de la comunicación que aseveran que la
enseñanza de la comunicación debe apuntar únicamente a la formación de una suerte de sociólogos
de la comunicación; y en el otro extremo, dominan con fuerza aquellos planteamientos que conciben
a la comunicación (ya sea en su dimensión investigativa o formativa) como sinónimo de los medios.

Ante estos extremos que transitan de lo socio-céntrico a lo media-céntrico, es clave que la


comunicación encuentre su espacio; un espacio que debe integrar ambas concepciones de modo tal
que permita ofrecer claridad no sólo a quienes estudian comunicación, sino también a quienes
diseñan los planes de estudio, y más aún, a quienes investigan los fenómenos comunicativos.

Algunas afirmaciones que dan cuenta de la indefinición de la comunicación expresada en los párrafos
anteriores son las siguientes. Hay autores que sostienen que es necesario que la comunicación “llegue

28 
Imaginarios sobre la comunicación.
Algunas certezas y muchas incertidumbres en torno a los estudios de comunicación, hoy

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83 
Luis Ricardo Sandoval

Medios, masas y audiencias

Lecturas sobre teoría social


de la comunicación
Índice

Prólogo....................................................................................................9
1. Comunicación: campo disciplinario y matrices
de origen en América Latina.......................................................13
2. Después de todo ¿qué cosa son los medios
de comunicación de masas?.......................................................23
3. La sociedad de masas y la aparición de
los medios de comunicación masivos........................................41
4. De la propaganda, o del pánico y las conspiraciones...............59
5. La investigación psicológica sobre los efectos
de los medios de comunicación..................................................69
6. Los estudios sociológicos clásicos sobre los
medios de comunicación “de masas”........................................85
7. El establecimiento de agenda (agenda-setting)......................109
8 | Medios, masas y audiencias

8. Periodismo y verdad (a propósito de los imaginarios


de Hollywood sobre los productores de noticias)...................121
9. La teoría matemática de la comunicación...............................141
10. Relaciones económicas y penetración cultural.......................151
11. Crisis de la razón, dialéctica de la Ilustración
e industria cultural......................................................................167
12. net.art: el aura después de Benjamin.......................................193
13. Más allá de la conquista de la cultura......................................221
14. Umberto Eco y el análisis semiótico-estructural
de los fenómenos socioculturales.............................................241
15. Mediaciones, hegemonía y recepción ¿todo en orden?.........267
Bibliografía.........................................................................................283
Índice de nombres.............................................................................292
Ilustraciones.......................................................................................296
Capítulo 1
Comunicación: campo disciplinario y matrices de
origen en América Latina

Cuando nos referimos a los estudios de comunicación, habitualmente lo


hacemos hablando de “campo”. En esta denominación ya se encuentra im-
plícito un modelo epistemológico, y vale la pena hacerlo emerger en una
oposición:

campo disciplinario | disciplina

Según el Diccionario de la Real Academia Española (siempre es un


buen comienzo empezar por una definición “denotativa”, que como vere-
mos nunca es meramente descriptiva), la epistemología es la rama del co-
nocimiento que se dedica a estudiar “los fundamentos y métodos del cono-
cimiento científico”, pero en su versión positivista decimonónica esos fun-
damentos se entendieron como las características distintivas de las diferen-
tes ramas de la ciencia, es decir la delimitación de objetos y métodos, en-
tendiendo que una disciplina científica tenía derecho a la existencia en tan-
to poseyera un objeto propio y un modo de estudiarlo característico.
Veamos un ejemplo típico, esta vez de la Wikipedia:
Se denomina química a la ciencia que estudia tanto la composición, estructura
y propiedades de la materia como los cambios que ésta experimenta durante
14 | Medios, masas y audiencias

las reacciones químicas y su relación con la energía […]. Las disciplinas de la


química se han agrupado según la clase de materia bajo estudio o el tipo de es-
tudio realizado. Entre éstas se tienen la química inorgánica, que estudia la
materia inorgánica; la química orgánica, que trata con la materia orgánica; la
bioquímica, el estudio de substancias en organismos biológicos; la físico-quí-
mica, que comprende los aspectos energéticos de sistemas químicos a escalas
macroscópicas, moleculares y atómicas […] 1

Por supuesto, podríamos poner muchos otros ejemplos


 La física es una ciencia natural que estudia las propiedades del
espacio, el tiempo, la materia, la energía y sus interacciones.
 La astronomía es la ciencia que se ocupa del estudio de los
cuerpos celestes, sus movimientos, los fenómenos ligados a ellos,
su registro y la investigación de su origen.
 La psicología es la ciencia que estudia la conducta de los
individuos y sus procesos mentales

Si se mira bien, la carta de ciudadanía en el sistema científico para una


disciplina está dada por la existencia de un objeto particular de estudio.
¿Qué pasará entonces con las ciencias sociales, donde parece más compli-
cado delimitar objetos diferentes? ¿Cómo deslindar la antropología, que
estudia sociedades, de la sociología, que parece hacer lo mismo?
En estos casos la compartimentación disciplinaria se hizo entre tres ejes
complementarios2:
a) el que separó el mercado (Economía) del Estado (ciencia política)
y de la sociedad civil (sociología).
b) el que dividió las aguas entre el estudio de lo moderno/occidental
(economía, sociología, ciencias políticas) de lo no moderno/no oc-
cidental (antropología)
c) el que distinguió entre presente (nuevamente economía, sociolo-
gía, ciencias políticas) del pasado (historia).
Con lo cual nos queda una matriz como la de la página siguiente:

1
http://es.wikipedia.org/wiki/Qu%C3%ADmica (Consultado el 30/08/2012)
2
Sigo aquí la argumentación de M.I. Vasallo de Lopes (2000).
Comunicación: campo disciplinario y matrices... | 15

Moderno No moderno

Presente Pasado Presente Pasado

Mercado Economía

Estado Ciencia
Política Historia Antropología

Sociedad
Sociología
civil

Ahora bien, esta división funcionó bastante bien hasta la Segunda Gue-
rra Mundial, o mejor dicho hasta las procesos que se abrieron con el final
de la misma, que abarcaron una modificación importante del capitalismo y
una necesidad geopolítica a la vez mundial y específicamente regional. Re-
cordemos al pasar que la vocación imperialista de EE.UU. se afirmó recién
con ese conflicto, ya que hasta la entrada en la guerra imperaban entre su
población las tesis aislacionistas. Como la necesidad obliga, luego de la Se-
gunda Guerra empezaron entonces a desarrollarse los “estudios por áreas o
regiones” (los estudios sobre Medio Oriente, o China o la Unión
Soviética), se crearon departamentos en las universidades con estos nom-
bres, y se empezaron a realizar congresos, encuentros, investigaciones, con
fuerte financiamiento del Gobierno. La premisa era que la aplicación exi-
tosa de una política requería de un conocimiento integral de la región don-
de se aplicaría: su historia, las características de sus sistema económico,
sus creencias y cultura3, su sistema institucional y político, etc. Paradojas
de este tiempo: la transversalidad nace como consecuencia de la geopolíti-
ca del Imperio...
De esta manera aparecerán dos formas nuevas (o dos intentos): las in-
terdisciplinas, sectores del conocimiento que pueden (y necesitan) ser ex-
plicados desde más de un enfoque disciplinario; y las transdisciplinas,

3
Sólo un ejemplo al respecto: los muy conocidos trabajos de Edward T. Hall (1972,
1989), precursor de la comunicación intercultural, y que encontraron su público
predilecto entre funcionarios diplomáticos y hombres de negocios norteamericanos
necesitados de conocer para dominar.
16 | Medios, masas y audiencias

que vendrían a ser nuevos enfoques que eliminen la compartimentación he-


redada e integren marcos de análisis mucho más complejos (donde la espe-
cificidad esté dada por campos de estudio). Y en los dos casos aparece la
comunicación como caso, pero con una diferencia importante: el enfoque
“interdisciplinario” supone la negación de la especificidad de la comunica-
ción, aludiendo más bien a un objeto complejo que debe ser abordado, en
conjunto o sucesivamente, por disciplinas ya conformadas, mientras que el
enfoque “transdisciplinario” le dará la condición de un saber nuevo.
Deberíamos considerar aquí otra cuestión, casi a modo de digresión, y
es la manera en que la comunicación se va volviendo omnipresente en las
sociedades contemporáneas. La definición de “sociedades mediatizadas”,
por ejemplo, no alude simplemente a “sociedades con medios de comuni-
cación”, sino a sociedades donde la comunicación atraviesa el conjunto de
la vida social. Hay muchos autores que analizan esta situación, desde Eli-
seo Verón (2001) hasta Paolo Virno (2003). Sólo me detengo aquí en John
Thompson, quien parte de la premisa de que “el desarrollo de los media es-
tuvo fundamentalmente interrelacionado con las transformaciones institu-
cionales más importantes que han dado forma al mundo moderno”
(Thompson, 1999, p. 11). En su visión no es posible entender a los medios
sin contextualizarlos en una teoría de la modernidad, pero tampoco enten-
der la modernidad sin incluir a los medios en el análisis.
Planteada así la situación, la centralidad de la comunicación va a reper-
cutir desordenando sus estudios, que pasarán a ser un coto de caza muy
deseado para las más diversas disciplinas, con el riesgo de perder en ese
movimiento toda especificidad.
Ese riesgo, propio de la concepción interdisciplinaria, será confutado
con la idea de transdisciplina o pos-disciplina, donde adquirirá fuerza la
noción de campo a la que aludimos al principio, noción que está bastante
ligada a la sociología de Pierre Bourdieu:
Un campo es un espacio social estructurado, un campo de fuerzas –ya sea de
dominantes y dominados, ya sea de relaciones constantes, permanentes, de de-
sigualdades, que se ejercen en el interior de ese espacio– que es también un
campo de luchas para transformar o conservar este campo de fuerzas. Cada
uno, en el interior de ese universo, utiliza en su concurrencia con los otros la
fuerza (relativa) que detiene y que define su posición en el campo y, en conse-
cuencia, sus estrategias (Bourdieu, Chamboredon, & Passeron, 1996, p. 57)
Comunicación: campo disciplinario y matrices... | 17

Nótese que esta definición de Bourdieu no es específica de la ciencia, y


de hecho él ha analizado distintos campos (la cultura, la política, las indus-
trias editoriales, las instituciones, etc.). Considera a la ciencia como una
práctica social, con cierta autonomía del resto de las prácticas (que implica
criterios de lucha y legitimación de cierta especificidad), pero con una de-
limitación de sus fronteras y características también social (y no filosófica
o epistemológica).
O sea, la noción de “campo disciplinario” no proviene de la epistemolo-
gía, sino de la sociología de la ciencia. Y decir que la comunicación es un
“campo” implica una definición de la especificidad de los estudios de co-
municación por vía de condiciones sociales e institucionales. En esto Bour-
dieu (y nosotros, la “gente de comunicación”) somos parte de una tenden-
cia antiesencialista bastante generalizada. Ejemplo al pasar: la teoría insti-
tucional del arte de George Dickie obedece a los mismo principios (un ob-
jeto no es una obra de arte por alguna característica inmanente, sino por-
que es el resultado de un conjunto de operaciones institucionales en donde
se entrecruzan artistas, intermediarios y públicos) (Dickie, 2005).
Vasallo de Lopes es tal vez quien más ha reflexionado acerca de la
cuestión de la definición del campo de estudios de comunicación en Amé-
rica Latina. Para ella, el campo surge en el entrecruzamiento de los dos cri-
terios que mencionamos (Vasallo de Lopes, 1999):
 crítica epistemológica: pero no entendida como delimitación de
un objeto, sino como la especificación de los criterios de
validación interna del discurso científico.
 sociología del conocimiento: que entiende a la ciencia como una
práctica social sobredeterminada (y aquí será necesario dar cuenta
de las determinaciones históricas, políticas, institucionales,
sociales, etc.)
Para ella, entender las condiciones de la investigación en comunicación
en América Latina supone analizar tres “contextos”:
 el contexto discursivo: “en el cual pueden ser identificados
paradigmas, modelos, instrumentos, temáticas que circulan en
determinado campo científico” (Vasallo de Lopes, 1999, p. 15) y
que corresponde a una historia del campo científico (¿cómo
surge el estudio de la comunicación? ¿cuáles han sido las disputas
y polémicas? ¿cuáles los objetos analizados? ¿cuáles los modelos
teóricos aplicados?)
18 | Medios, masas y audiencias

 el contexto institucional: “que envuelve los mecanismos que


median la relación entre las variables sociológicas globales y el
discurso científico, y que se constituyen en mecanismos
organizativos de distribución de recursos y poder dentro de una
comunidad científica” (Ibíd.), es decir la estructura del campo
científico (¿en qué instituciones se investiga? ¿cuál es el poder
relativo de estas instituciones en relación a las de otras disciplinas?
¿cuáles son las fuentes de financiamiento? ¿qué organizaciones
agrupan a los investigadores?)
 el contexto social o histórico-cultural: “donde residen las
variables sociológicas que inciden sobre la producción científica,
con particular interés por los modos de inserción de la ciencia y de
la comunidad científica dentro de un país o en el ámbito
internacional” (Ibíd.) (¿que relación tienen estos estudios con la
situación política y económica? ¿qué vinculación existe con
estrategias gubernamentales?)
Vasallo de Lopes afirma que, a su entender, los estudios de comunica-
ción en América Latina se han caracterizado por un enorme interés por el
contexto socio-histórico-cultural (y así, por ejemplo, al referirse a la inves-
tigación de Dorfman y Mattelart sobre las historietas de Disney –y aún
cuando ello resulte imprescindible– se ha vuelto tópico relacionarla con la
experiencia de la Unidad Popular en Chile y de los movimientos anticapi-
talistas latinoamericanos en general en los setenta), un creciente interés por
el contexto discursivo, o sea por la historia del campo (la mayoría de las
materias de “teorías de la comunicación” en los planes de estudio se es-
tructuran como un reconocimiento de esa historia) y un raro interés por el
contexto institucional.

Hechas estas apreciaciones generales, detengámonos en un caso parti-


cular, a modo de ejemplo (aunque su selección dista de haber sido hecha al
azar). Se trata del artículo de Martín-Barbero “Comunicación, campo aca-
démico y proyecto intelectual” (en Martín-Barbero, 2003), un investigador
enormemente influyente en América Latina (influencia que no ha estado
exenta de problemas para el campo). La versión original de este texto apa-
reció en la revista Diálogos en 1990 (en este caso el análisis del contexto
institucional, por ejemplo, debería dar cuenta de la importancia variable de
FELAFACS, mucho mayor en la década de los ochenta, menor con poste-
Comunicación: campo disciplinario y matrices... | 19

rioridad, como aglutinador del campo, pero también como intermediario


del financiamiento de fundaciones europeas, etc.).
¿Qué plantea aquí Martín-Barbero? Según su lectura, habría dos ries-
gos que confutar:
hubo un tiempo en que la politización condujo a hacer gravitar el campo todo
sobre la cuestión de la ideología, convirtiéndola en el dispositivo totalizador de
los discursos legítimos. En los últimos años los estudios de comunicación ex-
perimentan una tentación análoga al transformar la relación comunicación/cul-
tura en otra forma de totalización (Martín-Barbero, 2003, p. 209).

Vale decir: un problema es la ideologización de los estudios sobre co-


municación (que habría sido propia de los setenta), y otro es la “culturiza-
ción”, que sería el riesgo al momento en que Martín-Barbero escribía y
que se traduciría en dos malentendidos:
 que tomarse en serio la cultura es hacer culturalismo (o sea
desvincularla de toda constricción social, política, histórica);
 que estudiar la comunicación desde la cultura es salirse del campo
específico, o sea del campo “comunicacional” (que estaría dado
por el estudio de los medios).
Frente al primer malentendido de lo que se trataría es de explicitar las
mediaciones, instancia donde se cruzarían la cultura con la estructura so-
cial y de poder; por otro lado “pensar la comunicación desde la cultura es
hacer frente al pensamiento instrumental” (Ibíd., p. 210), o sea a considerar
la comunicación como un tema simple de medios, de tecnología, como si
ésta fuera aséptica.
Lo que ahí se produce no es entonces un abandono del campo de la comunica-
ción sino su desterritorialización, un movimiento de los linderos que han de-
marcado ese campo, de sus fronteras, sus vecindades y su topografía, para di-
señar un nuevo mapa de problemas en el que quepa la cuestión de los sujetos
y las temporalidades sociales, esto es la trama de modernidad, discontinuida-
des y transformaciones del sensorium que gravitan sobre los procesos de cons-
titución de los discursos y los géneros en que se hace la comunicación colecti-
va (Ibíd., p. 211).

Para Martín-Barbero no se trataba meramente de dilucidar la legitimi-


dad teórica de la comunicación, sino lo que denomina su “legitimidad inte-
lectual”, es decir la noción de que la comunicación es un lugar estratégico
para pensar las transformaciones de las sociedades latinoamericanas, y
también los caminos políticos para el fortalecimiento de las democracias
20 | Medios, masas y audiencias

de la región. En esta perspectiva, los comunicadores deben asumirse como


intelectuales.
Resulta interesante aquí la descripción que hace Martín-Barbero del
origen de los estudios de comunicación en el continente:
El campo de estudios de la comunicación se forma en América Latina del mo-
vimiento cruzado de dos hegemonías: la del paradigma informacional/instru-
mental procedente de la investigación norteamericana, y la de la crítica ideoló-
gico-denuncista en las ciencias sociales latinoamericanas. Entre esas hegemo-
nías, modulándolas, se insertará el estructuralismo semiótico francés (Ibíd., p.
213).

Y ahí hecha mano, curiosamente, a una cita de José Nun, politólogo ar-
gentino (o sociólogo político), vale decir un investigador que casi por defi-
nición ha mirado los estudios de comunicación “desde afuera”:
En América Latina la literatura sobre los medios masivos de comunicación
está dedicada a demostrar su calidad, innegable, de instrumentos oligárquico-
imperialistas de penetración ideológica, pero casi no se ocupa de examinar
cómo son recibidos sus mensajes y con cuáles efectos concretos. Es como si
fuera condición de ingreso al tópico que el investigador olvidase las consecuen-
cias no queridas de la acción social para instalarse en un hiperfuncionalismo de
izquierdas (Nun, 1982 cit. en Ibíd.).

Las consecuencias habrían sido la escisión esquizofrénica entre saberes


técnicos y crítica social, la reducción de la comunicación al nivel del apara-
to (a lo Althusser), la huida de la producción (o su marginalización en el
alternativismo), etc.
¿Pero habría sido así? ¿O al menos lo habría sido hasta 1982, cuando
Nun escribió eso? Es bastante dudoso: me parece que aquí convive un
poco de desconocimiento y bastante de prejuicio. Pero para Martín-Barbe-
ro esta caracterización de los setenta es necesaria para la operación de real -
ce de las rupturas de los ochenta (donde él es protagonista), y donde con-
fluirían:
 el cuestionamiento de la razón instrumental (que vendría a ser una
mala lectura de Horkheimer) y su asimilación con el ideologismo
marxista
 la globalización como realidad que desborda la perspectiva de la
teoría del imperialismo.
 la experiencia de los movimientos sociales
Comunicación: campo disciplinario y matrices... | 21

 la conversión en objeto de los medios y las culturas populares


urbanas en la historia, la antropología, la sociología.
 la conciencia del estatuto transdisciplinar de la comunicación
Y así puede concluir:
En esa nueva perspectiva, industria cultural y comunicaciones masivas son el
nombre de los nuevos procesos de producción y circulación de la cultura, que
corresponden no sólo a innovaciones tecnológicas sino a nuevas formas de la
sensibilidad. Y que tienen si no su origen al menos su correlato más decisivo en
la nuevas formas de sociabilidad con que la gente enfrenta la heterogeneidad
simbólica y la inabarcabilidad de la ciudad. Es desde las nuevas maneras de
juntarse y excluirse, de des-conocer y reconocerse, que adquiere espesor social
y relevancia cognitiva lo que pasa en y por los medios y las nuevas tecnologías
de comunicación. Pues es desde ahí que los medios han entrado a constituir lo
público, a mediar en la producción de imaginarios que en algún modo integran
la desgarrada experiencia urbana de los ciudadanos (Ibíd., p 217).

Como se ve con este ejemplo, un análisis de las “teorías de la comuni-


cación” no puede desentenderse de una contextualización compleja donde
tengan un rol protagónico las situaciones socio-políticas y los marcos insti-
tucionales, además de los diálogos y polémicas entre autores, corrientes y
perspectivas. Quedarnos solamente con este último aspecto nos condenaría
a una versión pauperizada de historia de las ideas, errónea en cualquier
caso, pero evidentemente desatinada cuando tratamos de analizar los dis-
cursos que se han producido y se producen en torno a la comunicación, a
las tecnologías de comunicación y a los procesos de masificación.
22 | Medios, masas y audiencias

Recursos:

Una discusión actual sobre el campo de la


comunicación
http://vimeo.com/36845546
Raúl Fuentes Navarro y Miquel de Moragas
Spà, destacados investigadores mexicano el
primero y español el segundo, mantuvieron, a
instancias del Portal de Comunicación de la
UAB, una charla en febrero de 2012, en la que
el tema casi excluyente fue la constitución del
campo disciplinario de la comunicación.
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