Está en la página 1de 10

Art. 251.- Contenido.

Este acto administrativo de inicio tiene como

contenido mínimo:

1. Identificación de la persona o personas presuntamente responsables o el modo de

identificación, sea en referencia al establecimiento, objeto u objetos relacionados con la

infracción o cualquier otro medio disponible.

2. Relación de los hechos, sucintamente expuestos, que motivan el inicio del

procedimiento, su posible calificación y las sanciones que puedan corresponder.

3. Detalle de los informes y documentos que se consideren necesarios para el

esclarecimiento del hecho.

4. Determinación del órgano competente para la resolución del caso y norma que le

atribuya tal competencia.

En el acto de iniciación, se pueden adoptar medidas de carácter cautelar previstas en este

Código y la ley, sin perjuicio de las que se puedan ordenar durante el procedimiento. Se le

informará al inculpado su derecho a formular alegaciones y a la argumentación final en el

procedimiento y de los plazos para su ejercicio.

Es preciso indicar que en este artículo se habla de un acto administrativo de inicio, por

ende si partimos de la noción de “acto administrativo” cumple meramente una función

metodológica y sistematizadora dentro del derecho administrativo; esta desprovista, en

consecuencia, de caracteres dogmáticos que exijan arribar a una definición determinada

como única valida y verdadera; en verdad, son admisibles tantas definiciones de acto

administrativo como sistemas doctrinarios existan en el derecho público, y ellas serian

validas en cuanto armonicen dentro del sistema conceptual en que se las ubica.
Podemos decir entonces que el acto administrativo que el acto administrativo, es una

declaración realizada en ejercicio de la función administrativa, que produce efectos

jurídicos directos. Sin embargo, esta definición, peca de una deficiencia metodológica y

práctica, cual es excesivamente amplia y vaga como para permitir una clara utilización.

Siendo necesario precisar que el acto de iniciación, que refiere el artículo 251del código

orgánico administrativo, como su nombre lo indica es el inicio y como todos sabemos

dentro del procedimiento administrativo se producen muchos pasos conducentes a obtener

el acto final. Esos pasos intermedios suelen dar lugar a actos de trámite. El final es el acto

definitivo, que se plasma en la resolución.

Por lo que los actos de trámite, como ejemplo, son informes, dictámenes, actos de

prueba, propuesta de resolución. La importancia de la distinción reside en que solo los

definitivos son objeto de control y posible revisional igual que los son los actos de trámite

que determinen la imposibilidad de continuar un procedimiento o produzcan indefensión.

Respecto a las medidas cautelares que se pueden adoptar en el actos de iniciación,

pueden ser: el secuestro: retención, prohibición de enajenar, clausura de establecimientos,

suspensión de establecimientos, suspensión de la actividad, retiro de productos,

documentos u otros bienes, desalojo de personas, limitaciones o restricciones de acceso, y

otras restricciones previstas en la ley.


Art. 252.- Notificación del acto de iniciación. El acto administrativo de inicio se

notificará, con todo lo actuado, al órgano peticionario, al denunciante y a la persona

inculpada.

Salvo que se requiera la colaboración personal en el procedimiento, la notificación de

inicio del procedimiento será la última que se cursa al peticionario o al denunciante, si ha

fijado su domicilio de conformidad con este Código.

En el caso de que la o el inculpado no conteste el acto administrativo de inicio en el

término de diez días, este se considerará como el dictamen previsto en este Código, cuando

contenga un pronunciamiento preciso acerca de la responsabilidad imputada.

En caso de infracciones administrativas flagrantes, el acto de inicio se incorporará en

una boleta, adhesivo o cualquier otro instrumento disponible que se entregará a la o al

presunto infractor o se colocará en el objeto materia de la infracción o el lugar en el que se

produce.

En este artículo es necesario partir del concepto de notificación, la cual busca, que la

administración pública, comunica ya sea el inicio de un proceso, su tramitación o su

decisión, para que esta sea conocida por este a fin de que el administrado pueda defenderse

o cumplir el mandato, concepto que en palabras de juan Carlos cassagne señala que: “la

notificación produce un efectivo y cierto conocimiento del acto por parte del particular “
Es entonces que la notificación es una forma de comunicarle al administrado que la

entidad administrativa correspondiente ha tomado una decisión respecto de sus derechos o

intereses, para que este pueda decidir: apelar, aceptar, cumplir o presentar sus descargos si

se trata de un procedimiento sancionador.

En el caso de los procedimientos de oficio, el administrado desconoce por completo la

existencia de un procedimiento administrativo. Otro aspecto importante de la notificación

es que permite que el acto administrativo sea eficaz, que surta efectos jurídicos en la esfera

del administrado.

En razón de que si un acto administrativo es emitido pero no es notificado, no es un acto

administrativo eficaz, por más que sea un acto administrativo valido. Que el acto

administrativo sea eficaz significa que logre la finalidad para la cual fue emitido: sancionar,

cobrar la multa, otorgar el derecho, suspender un derecho, denegar un pedido, es por ello

que el acto administrativo es eficaz a partir de la notificación legalmente realizada. Ello

implica que no lo es a partir de cualquier comunicación, sino a partir de la notificación

realizada conforme a las disposiciones especiales contenidas en el código orgánico

administrativo, en la cual se deben cumplir todos los requisitos. Por ende, un acto

administrativo con una notificación deficiente va a tener problemas de eficacia.

En primer lugar y como ya se ha indicado, la notificación se requiere para que el acto

administrativo pueda ser eficaz. En segundo lugar, busca que el acto administrativo pueda

ser cumplido en los términos en él expresados. Es decir, en la medida de que el

administrado se entere del contenido del acto administrativo, podar cumplir con lo

dispuesto por este, en tercer lugar y algo que a veces no se advierte con facilidad, se

concentra en otorgarle certeza al acto administrativo, pues mientras este se mantenga en la


esfera de la entidad, nadie sabe que existe. Es recién con la notificación que se evidencia su

existencia y que hay una decisión de la administración.

Respecto al caso de falta de contestación del acto administrativo por parte del inculpado

en el término de diez días se entenderá como un dictamen acusatorio, que será enviado al

funcionario sancionador, tomando en consideración que como ya se ha indicado en los

actos administrativos en sentido estricto, la forma de publicidad aplicable es la notificación,

que importa un conocimiento cierto del acto por el destinatario, a diferencia de la

publicación que supone un conocimiento ficto por los eventuales efectos. La notificación

debe transcribir íntegramente el acto, incluyendo la motivación.

Respecto a las flagrantes, es pertinente destacar que el acto de inicio se incorporara en

una boleta, adhesivo o cualquier otro instrumento disponible que se entregara a la o al

presunto infractor o se colocara en el objeto materia de la infracción o el lugar en el que se

produce asimilando de manera irrestricta al procedimiento que se efectúa cuando se trata

de infracciones de tránsito en el cual se procede a levantar una boleta.


Art. 253.- Reconocimiento de responsabilidad y pago voluntario. Si la o el infractor

reconoce su responsabilidad, se puede resolver el procedimiento, con la imposición de la

sanción.

En caso de que la o el inculpado corrija su conducta y acredite este hecho en el

expediente se puede obtener las reducciones o las exenciones previstas en el ordenamiento

jurídico.

El cumplimiento voluntario de la sanción por parte de la o del inculpado, en cualquier

momento anterior a la resolución, implica la terminación del procedimiento.

En tal sentido se evidencia como la nueva regulación del procedimiento administrativo

sancionador, entre las novedades más relevantes cuenta como el reconocimiento de

responsabilidad y pago voluntario, como una forma de terminar el procedimiento, que tiene

como efectos, en el plano procedimental, que la administración tiene prohibido en el futuro

tramitar cualquier otro expediente dirigido a exigir responsabilidad sancionadora del sujeto

que ha pagado por los mismos hechos, y en el plano sustantivo, que se extingue la

obligación una vez cumplida la responsabilidad.

Es por ello que en el derecho procesal administrativo sancionador que dan acogida a la

idea del reconocimiento de responsabilidad y pago voluntario, se podría decir que puede

estar justificada por el beneficio que se obtiene desde la perspectiva de mantener el

equilibrio entre los principios que están detrás de la regulación legal del pago voluntario de

la multa en cuantía reducida es necesario asegurar que la excepción al principio de

legalidad implícita en la institución este efectivamente justificada por las ventajas que
deben derivarse de ella para los principios de eficacia, economía procesal y seguridad

jurídica.

Art. 254.- Comunicación de indicios de infracción. Cuando, en cualquier fase del

procedimiento sancionador, los órganos competentes consideren que existen elementos de

juicio indicativos de la existencia de otra infracción administrativa para cuyo conocimiento

no sean competentes, lo comunicarán al órgano que consideren competente.

Como es de conocimiento el efecto de las disposiciones legales y reglamentarias varía

considerablemente, en razón que las disposiciones legales y reglamentarias a las que una

entidad está sujeta, pues estas constituyen el marco normativo. Algunas disposiciones

tienen un efecto directo ya que determinan competencias específicas de cada entidad,

mientras que otras disposiciones legales y reglamentarias deben cumplirse por la dirección

o establecen los preceptos conforme a los cuales se autoriza a la entidad a llevar a cabo su

actividad.

En tal sentido algunas entidades operan en sectores muy regulados y se encuentran

sujetos solo a las múltiples disposiciones legales y reglamentarias relacionadas, de manera

general; en ese contexto de ideas se puede decir que el incumplimiento de las disposiciones

legales y reglamentarias puede dar lugar a multas impuestas por el cometimiento de

diferentes infracciones administrativas.


Art. 255.- Actuaciones de instrucción. La o el inculpado dispone de un término de diez días

para alegar, aportar documentos o información que estime conveniente y solicitar la

práctica de las diligencias probatorias. Así mismo podrá reconocer su responsabilidad y

corregir su conducta. La o el instructor realizará de oficio las actuaciones que resulten

necesarias para el examen de los hechos, recabando los datos e información que sean

relevantes para determinar la existencia de responsabilidades susceptibles de sanción.

Lo esencial de la función instructora es la Laborde naturaleza jurídica mediante la cual

se adoptan decisiones que permiten valorar y asegura el acervo probatorio, y decidir sobre

las personas y objetos del proceso, es natural que sea una función que se asigne a

autoridades públicas, con el poder y conocimiento necesarios para poder conducir el

proceso.

Cuando nos referimos a la función instructora, lo fundamental, es la existencia al frente

de la formación del proceso, que debe ser realizado por una autoridad imparcial, garante de

lso derechos de las partes procesales y con reales poderes para concluir su trabajo, dado que

el cometido esencial del estado, es el ejercicio de la acción publica, a través de la obtención

del materia probatorio recogido.

Por lo tanto en la fase de instrucción se tiene que dar cumplimiento al principio de que

todo interesado en el procedimiento debe ser oído y se trata de un trámite esencial, de este

modo, los interesados podrán, en cualquier momento anterior al trámite de actuación oral

dispuesto en el código orgánico administrativo solicitar ser recibidos por el instructor a fin
de aducir alegaciones o aportar documentos o elementos, los cuales deberían ser tenidos en

cuenta por el órgano competente al redactar el correspondiente dictamen.

Art. 256.- Prueba. En el procedimiento administrativo sancionador la carga de la prueba

corresponde a la administración pública, salvo en lo que respecta a los eximentes de

responsabilidad.

Recibidas las alegaciones o transcurrido el término de diez días, el órgano instructor

evacuará la prueba que haya admitido hasta el cierre del período de instrucción.

Los hechos probados por resoluciones judiciales firmes vinculan a la administración

pública con respecto a los procedimientos sancionadores que tramiten.

Los hechos constatados por servidores públicos y que se formalicen en documento público

observando los requisitos legales pertinentes, tienen valor probatorio independientemente

de las pruebas que en defensa de los respectivos derechos o intereses puedan señalar o

aportar los inculpados. Igual valor probatorio tienen las actuaciones de los sujetos a los que

la administración pública les haya encomendado tareas de colaboración en el ámbito de la

inspección, auditoría, revisión o averiguación, aunque no constituyan documentos públicos

de conformidad con la ley.

Se practicarán de oficio o a petición de la o del inculpado las pruebas necesarias para la

determinación del hecho y responsabilidad. Solo pueden declararse improcedentes aquellas

pruebas que, por su relación con los hechos, no puedan alterar la resolución final a favor de

la o del presunto responsable.


Es decir el vocablo prueba, dentro del derecho procesal, se utiliza para indicar los diversos

elementos de juicio, debido a que la prueba constituye, una herramienta necesaria para la

comprobación de las circunstancias, que nos permitirán determinar ya sea la

responsabilidad respecto a un hecho, o su vez lograr la ratificación del estado de inocencia

de una persona.