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2 Editorial

Laboratorio De la Urbe

Dirección Periódico De la Urbe:


#NoAlAcosoEnLaU
Juan David Ortiz Franco
Coordinación General del Laboratorio:
Juan David Alzate Morales
Coordinación Digital:
María Cecilia Hernández Ocampo
Coordinación Radio:
Alejandro González Ochoa
Coordinación Televisión:
Alejandro Muñoz Cano
Auxiliares:
Elisa Castrillón Palacio,
Karen Parrado Beltrán, Santiago Rodríguez Álvarez,
Alejandro Valencia Carmona, Daniela Sánchez Romero,
Karen Sánchez Palacio

Diseño, diagramación e infografía:


Sara Ortega Ramírez

Asistencia editorial:
Eliana Castro Gaviria

Corrección de estilo:
Alejandra Montes Escobar ¿Qué lugar ha ocupado la
Impresión: La Patria
Circulación: 10.000 ejemplares
problemática de la violen-
cia de género en las reivin-
Comité editorial
Patricia Nieto, Heiner Castañeda Bustamante,
dicaciones estudiantiles y
Raúl Osorio Vargas, Gonzalo Medina Pérez,
Ana Cristina Restrepo Jiménez
profesorales?, ¿el tema se
Universidad de Antioquia
discute en sus asambleas?,
Rector: John Jairo Arboleda Céspedes
Decano Facultad de Comunicaciones:
¿las organizaciones estu-
Edwin Carvajal Córdoba
Jefe Departamento de Comunicación Social:
diantiles y las asociaciones
Juan David Rodas Patiño
Coordinador Pregrado en Periodismo:
y sindicatos de profesores
Juan David Londoño Isaza
Comité de Carrera Periodismo:
y empleados se han pro-
Juan David Londoño Isaza, María Teresa Muriel Ríos,
Alejandro Muñoz Cano, Ximena Forero Arango,
nunciado sobre el tema?
Raúl Osorio Vargas, Heiner Castañeda Bustamante,
Juan David Alzate Morales,
Luisa María Valencia Álvarez.

Calle 67 N° 53-108, Ciudad Universitaria, bloque 10-126


(segundo piso) 10-12 LAB
Tel: (57-4) 219 5912
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delaurbe.udea.edu.co
Medellín, Colombia

Capítulo Antioquia

ISSN 16572556
Número 94
Enero de 2019

Fotografía de portada:
Ana Lucía Hincapié Uribe
Las acciones de varios grupos de feministas en contra del acoso
sexual en la UdeA ubicaron esta problemática en la agenda
universitaria. Lograron pronunciamientos por parte de órganos
directivos y algunas primeras acciones institucionales que, sin
embargo, aún son insuficientes desde la perspectiva de quienes
han impulsado la discusión sobre el tema. ¿Pero qué es el
acoso y cómo se expresa en la U?, ¿cuáles son los efectos y los
límites de la denuncia pública?, ¿qué significa y cuáles son los
alcances del consentimiento?, ¿qué se requiere para enfrentar
la violencia de género?
#NoAlAcosoEnLaU

Ilustración: Luis Jiménez


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Facultad de Comunicaciones Universidad de Antioquia


4

¿UdeAcoso?
Laura Herrera Ortega - laura.herrerao@udea.edu.co
Simón Zapata Alzate - simon.zapataa@udea.edu.co

A
finales de noviembre de violencia cotidiana. Según el Observatorio de Igualdad de
2018, Bienestar Universi- Género de América Latina y el Caribe (OIG), esta violen-
tario difundió una ruta de cia cotidiana “tiene efectos específicos negativos sobre el
atención para los casos de modo de vivir la seguridad en la calle”, además de ser la
violencia de género en la menos denunciada.
Universidad de Antioquia. Este docu- Jenny Giraldo, comunicadora social, periodista y acti-
mento definió el acoso como la “pre- vista, dice que el acoso sexual en la calle es sistemático, pues
sencia de requerimientos por lenguaje lo sufren la mayoría de mujeres por parte de distintos acto-
verbal, no verbal o escrito para relacio- res, en variados escenarios y de manera constante. “Puede
nes sexuales con una persona que las que el de la primera cuadra no sea el acosador, pero en la
está rechazando. La condición es que cuarta cuadra yo ya me siento acosada, porque ya llevo seis
tenga lugar en el ámbito de las relacio- igualitos diciéndome mamacita, tirándome besos. Cuando se
nes laborales, la docencia o de personas vuelve sistemático y a las mujeres nos pasa todo el tiempo en
desconocidas”. la calle, entonces ahí ya hay una situación de acoso sexual”.
A Sara López, trabajadora social Apropiarse y disfrutar del espacio público es, según
e integrante del grupo Batukada Esta- la ONU, un indicador de la calidad de vida y del ejercicio
llido Feminista, le parece preocupante ciudadano de quienes habitan un lugar. La Comisión Eco-
esta definición porque excluye muchas nómica para América Latina y el Caribe (CEPAL) señala
conductas que a su juicio son acoso, que “en América Latina, la calle y el transporte público no
como “mirarle los senos a una mujer son territorios neutrales y los grados de libertad vividos
de manera constante cuando pasa por por hombres y mujeres al transitar la ciudad son distintos”.
algún corredor, la invitación constante
a salir o la insinuación”.
La Constitución Política de 1991 contiene varios artí-
culos y “disposiciones que obligan a las autoridades colom-
Acoso en espacios laborales y educativos
bianas a velar por la protección de la mujer frente a todo
tipo de violencia y discriminación”. Específicamente el ar-
“Prefiero perder la materia que perder mi dignidad”
tículo 43 consagra que “la mujer y el hombre tienen iguales

O
derechos y oportunidades. La mujer no podrá ser sometida cho estudiantes aseguraron haber sido acosa-
a ninguna clase de discriminación”. das por sus profesores o jefes en la Universi-
Por su parte, el Código Penal colombiano, en el artícu-
lo 210A, define al acosador sexual como “el que en bene-
dad. Esta situación también la expresó una es-
tudiante de la sede Sonsón. Muchas coincidieron en que sus
Abuso de posición
ficio suyo o de un tercero y valiéndose de su superioridad notas se vieron afectadas cuando rechazaron o no cedieron “Eso fue horrible porque
manifiesta o relaciones de autoridad o de poder, edad, sexo,
posición laboral, social, familiar o económica, acose, persi-
ante las insinuaciones de los docentes, y no recibieron res-
puestas justas ante los reclamos. En otros casos, el rechazo
también era mi amigo”
ga, hostigue o asedie física o verbalmente, con fines sexua- ha llevado a malos tratos en clase y comentarios que han
les no consentidos, a otra persona”. Este delito, tipificado atentado contra la dignidad de las mujeres, obligándolas a

A
hace diez años, se penaliza con penas de entre uno y tres cancelar materias o a renunciar a posiciones como auxilia- lgunas mujeres se han sentido acosadas sexual-
años de prisión. res administrativas. Las que han hecho la denuncia, asegu- mente por compañeros, colegas y profesores
La Corte Constitucional, en la sentencia T-265/16, ran haber recibido silencio y complicidad hacia el agresor con quienes han entablado un vínculo de amis-
analizó el acoso como un acto de violencia contra la mu- por parte de la Universidad. tad. Relatan que han sido arrinconadas en parqueaderos,
jer a la luz de los derechos humanos y del Derecho Inter- La CEPAL reconoce que el acoso y el hostigamiento besadas en contra de su voluntad, manoseadas e incluso
nacional, pues existen numerosas disposiciones conteni- sexual en los ámbitos laborales y educativos persiste como forzadas a tener sexo. Algunos de esos agresores luego es-
das en instrumentos internacionales, algunas ratificados “una conducta naturalizada e invisibilizada” en la región. El grimen la excusa de estar borrachos. Algunas hicieron én-
por Colombia, “que buscan proteger los derechos de la área de trabajo de Asuntos de Género de la misma entidad fasis en que los hombres se han aprovechado de su fuerza
mujer y prohibir todo tipo o acto de violencia y discri- publicó un estudio en 2016 que señala que “si bien hay ras- física y de ser más grandes que ellas, generándoles temor
minación en su contra”. gos comunes a las diversas manifestaciones del acoso sexual para volver a clases y desarrollar sus actividades con nor-
Y en un fallo de marzo de 2018, la Corte Suprema de y a las expectativas de las víctimas que lo sufren [...], hay malidad en la Universidad.
Justicia expuso las diferencias entre el abuso y el acoso se- también particularidades importantes atendiendo al espacio La Ley 1719 de 2014 adicionó al Código Penal colom-
xual. Según ese tribunal, en delitos como los actos sexuales en que se produce”. En este sentido, el acoso sexual en los biano el artículo 212A, en el que se define la violencia en
abusivos o el acceso carnal violento el victimario lleva a entornos laborales o educativos, además de afectar de forma delitos sexuales como “el uso de la fuerza; la amenaza del uso
cabo sus pretensiones. El acoso no implica un acto sexual, específica a la mujer, genera “un espacio hostil que puede de la fuerza; la coacción física o psicológica, como la causada
pero se configura por “la asimetría entre la víctima y el tener un efecto devastador sobre la salud, la confianza, la por el temor a la violencia, la intimidación; la detención ile-
agresor, en cuanto permite a este último subyugar, atemo- moral y el rendimiento de las personas que lo padecen”. gal; la opresión psicológica; el abuso de poder; la utilización
rizar, subordinar, amedrentar, coaccionar o intimidar a la de entornos de coacción y circunstancias similares que im-
primera, permitiéndole agraviarla, humillarla o mortificar- pidan a la víctima dar su libre consentimiento”. Además, el
la”. Y aunque no define un tiempo determinado, sí debe
haber “persistencia por parte del acosador”. Agresión sexual artículo 211 de este mis-
mo código contempla
Sara Fernández, trabajadora social, doctora en Ciencias
en Salud Colectiva y profesora de la Universidad de Antio-
“Me miró, sacó su pene y se empezó a masturbar” como un agravante de
las agresiones sexuales
quia, opina que las discusiones feministas y académicas sobre que el “responsable tu-
las definiciones de acoso siempre implican un debate sobre viere cualquier carácter,

S
la diferencia entre acoso, coqueteo y seducción. “¿Cuándo, iete mujeres y un hombre le contaron a De la Urbe posición o cargo que le dé particular autoridad sobre la vícti-
en la interacción humana, en la intersubjetividad, en la co- que han sido agredidos por desconocidos, em- ma o la impulse a depositar en él su confianza”.
municación verbal y no verbal, se termina convirtiendo todo pleados y vigilantes de la Universidad. Tres re-
en un campo hostil y de violencia?”. La respuesta, dice, se lataron que se han masturbado frente a ellos en pasillos, Las tipificaciones y los relatos de
encuentra en el contexto, situación y ubicación de poder de corredores o duchas. Algunas estudiantes comentaron que acoso sexual dentro de la Universidad
las personas implicadas y en los órdenes de género. han sido espiadas mientras están en los baños. Otras han expresan una obviedad: que el acoso
Para conocer las particularidades del acoso sexual sido grabadas con celulares mientras caminan. Algunos de no existe desde que fue escrito en una
en la Universidad de Antioquia, De la Urbe recogió vein- estos casos han ocurrido en presencia de profesores y com- norma sino que ha estado normalizado
tidós historias gracias a publicaciones hechas en el grupo pañeros que no quisieron o pudieron hacer nada.
de Facebook Asamblea UdeA y en los perfiles de varios Según el estudio Incertidumbre estadística y agresión sexual, pu- e invisibilizado durante años. Sara López
miembros del equipo. A partir de las respuestas de las per- blicado por el Centro de Referencia Nacional sobre Violencia afirma que el acoso “es una problemá-
sonas que manifestaron haber sido acosadas o violentadas de Medicina Legal, en Colombia se ha abordado el tema del tica de seguridad pública”, que desin-
sexualmente en la institución, identificamos cuatro tipos acoso desde la libertad sexual y la dignidad humana, resaltan- centiva muchas veces a que las mujeres
de violencia sexual que son frecuentes en la Universidad. do que los quebrantamientos a estos derechos no se determi- continúen sus procesos de formación.
nan por el número de posibles delitos sexuales “pues el
problema no es cuantitativo, sino que la vulneración
Pese a que el fenómeno se ha hecho
de este derecho existe, afecta y hace víctimas a un más visible en los últimos años, sobre
El acoso en los pasillos de la U grupo de colombianos y colombianas, inde-
pendientemente de su medición”.
el acoso en las universidades aún hay
mucho por debatir. El propósito de De
“La universidad es un reflejo de la calle” Para erradicar la violencia sexual contra la Urbe con este especial es aportar
las mujeres, de acuerdo con la publicación de elementos a la discusión desde la base
Notas para la Igualdad del OIG de la CEPAL,

S
de que es necesario entender, reconocer
iete mujeres afirmaron haber recibido piropos, es necesario poner el tema en discusión pública, además de
silbidos, miradas, morboseadas, persecuciones y otras medidas como “la entrega de información acerca de
y enfrentar el acoso como una forma
hostigamientos dentro de la Universidad, espe- la normativa vigente en los países, su alcance, las vías de de violencia. Partimos de la convicción
cialmente en la madrugada y en la noche. Aseguran haber- denuncia y de seguimiento; la institucionalización de estra- de que una universidad que privilegia la
se sentido inseguras y vulnerables. Entre los acosadores se tegias y medidas de prevención, sanción y reparación para libertad y conocimiento no puede ser un
encuentran vigilantes, empleados, profesores, estudiantes las víctimas; y la incorporación en el currículo del sistema lugar donde ninguna persona se ausente
y personas desconocidas que someten a las mujeres a una educativo del debate sobre el acoso”. por miedo a ser violentada.

No. 94 Medellín, febrero de 2019


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L
a problemática del acoso y la violencia basada en género
en la Universidad de Antioquia ha estado acompañada,
en muchos momentos, por la falta de manifestaciones
públicas de rechazo por parte de diferentes estamentos,
pero además por la ausencia de datos concretos que per-
mitan dimensionar el problema o, por lo menos, conocer la percep-
ción que existe sobre el tema en la comunidad universitaria.
En los resultados de este sondeo realizado por De la Urbe se
evidencia, por ejemplo, que el área de deportes es el lugar de Ciu-
dad Universitaria donde las mujeres más se sienten vulneradas.
Pero lo que más se destaca es que la mitad de las 50 mujeres par-
ticipantes se ha sentido acosada en la Universidad. También, que
ninguna de ellas realizó una denuncia formal por esos casos.
Uno de los motivos de la falta de denuncia puede ser la au-
sencia de información sobre las rutas de atención: el 96 % de las
mujeres que participó en el sondeo aseguró desconocer los pasos a
seguir para interponer una denuncia y el 94.4 % respondió que la
Universidad no tiene una ruta de atención adecuada. Vale la pena
aclarar que en noviembre, pocas semanas antes de que empezara a
circular el sondeo, Bienestar Universitario publicó la ruta de aten-
ción para violencias sexuales y de género en la UdeA.

Estos son los resultados del sondeo:


¿En cuáles lugares de Ciudad Universitaria y sus
alrededores se siente vulnerada por ser mujer? (Cada persona que
participó en el sondeo pudo mencionar más de un lugar)
• Alrededores de la Universidad (Calle Barranquilla, Edificio de Ex-
tensión, porterías, etc.): 15
• Área de Deportes: 11
Alejandra Zapata - darly.zapata@udea.edu.co • Ninguno: 7
Natalia Duque - natalia.duquev@udea.edu.co • Baños: 5
• Aulas de clase: 4
• Pasillos: 4
• En todo el campus en horas de la noche: 4
• Plazoleta Barrientos: 2
La mitad de las 50 • IPS Universitaria: 2
• Aeropuerto: 2
mujeres participantes se ha • Comedor del Parque Norte: 1
• Área de la Salud: 1
sentido acosada en la U. • Asambleas: 1
• Oficinas: 1
• Bloque 10: 1
El área de deportes es el lugar • Bloque 9: 1

de Ciudad Universitaria donde • Bloque 14: 1

¿En algún momento se ha sentido acosada en la Universidad?


más se sienten vulneradas. Sí: 50 %
No: 50 %
Si la respuesta anterior es afirmativa, ¿ha denunciado?
Sí: 0  %
No: 100 %
El son
d ¿Conoce los pasos que debe seguir para denunciar un caso de acoso en la Universidad?
de un eo reque
c o rreo r í a la in Sí: 4 %
para
certifi institucio clusión No: 96 %
solam car la nal
ente p a r ticipa
a la U de m ció ¿Considera que la Universidad tiene una ruta de atención adecuada para atender un
n u
de su iversidad jeres vinc n caso de acoso?
s esta u
PER ment en cualqu ladas
IO os. iera Sí: 5.6 %
de 20 D O : 13 d
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No: 94.4 %
CAN e n e
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Grup L E S D E e 201 Cuando le hacen un piropo en la Universidad, ¿se siente acosada?
os de DIFU 9.
publi Wha SIÓN Sí: 66 %
ca ts :
Face ciones en App y No: 34 %
bo g
UdeA ok como rupos de
A
unida y asamble samblea Ante un supuesto caso de acoso en la Universidad usted le da más peso a cuál de las siguientes ideas:
des a as de El supuesto victimario tiene que probar su inocencia: 70 %
cadé
PAR
TICI mica diferentes
PAC s . La supuesta víctima tiene que demostrar que el acoso ha ocurrido: 30 %
IÓN
: 50 m
ujere ¿Cuáles de las siguientes situaciones considera acoso?
s.
• Usted va caminando por la universidad y un desconocido le dice un piropo: 64 %
• Un profesor la invita a salir: 48 %
• Un profesor o un compañero hace chistes sobre las mujeres de su clase: 56 %
• Un profesor trata diferente a los hombres y las mujeres de su clase: 70 %
• Usted tiene que hacer un trabajo con un compañero y él le propone trabajar en su casa: 6 %
• Está caminando por la Universidad y siente que muchas miradas se concentran en usted: 44 %
• Un compañero o un profesor propicia contacto físico: 78 %

Facultad de Comunicaciones Universidad de Antioquia


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Karen Parrado Beltrán - piedemosca@gmail.com

No. 94 Medellín, febrero de 2019


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Facultad de Comunicaciones Universidad de Antioquia


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Elisa Castrillón Palacio - elisa.castrillon@udea.edu.co


Karen Sánchez Palacio - karen.sanchez@udea.edu.co
Ilustración: Sebastián Restrepo Montoya / @designbysebas

No. 94 Medellín, febrero de 2019


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No se trata de una ruta de atención ni de una


tabla de mandamientos. Pero con base en las pos-
turas y los testimonios de las fuentes consultadas
para este especial, en De la Urbe identificamos unos
mínimos que se deben tener en cuenta para cons-
truir una política de atención y prevención para
enfrentar la violencia de género en la Universidad
de Antioquia.

1. Profesionales
Quienes reciban y tramiten los casos de acoso deben
ser profesionales, no exclusivamente psicólogos, con for-
mación específica en temas de género. El personal debe
tener la capacidad de atender, sin violentar ni revictimi-
zar, a todas las víctimas sin discriminar por su orientación
sexual o identidad de género.

2. Un solo canal
Garantizar a la víctima que todo el proceso se hará
por un solo canal, es decir, con el menor número de inter-
mediarios posible. Así las personas que denuncian casos
de acoso no se verán expuestas a la necesidad de contar
su historia en repetidas ocasiones y a personas diferentes.
Esto, en consecuencia con la Ley 1257 de 2008 que pro-
pende por la no revictimización, y con el fin de garanti-
zar confidencialidad en cada caso.

3. Una ruta de atención


Debe existir una sola ruta de atención. Aunque
algunas unidades académicas y colectivos han elaborado
sus propias rutas de atención, estas terminan siendo con-
fusas para las víctimas, porque además de decidir poner
en conocimiento su caso, deben enfrentar la decisión de
cuál de esas rutas seguir.

4. Campañas de prevención
Tomar acciones para la prevención del acoso. Se
podrían implementar acciones pedagógicas, como un
curso obligatorio de análisis con perspectiva de género
para profesores, empleados administrativos y estudiantes
durante su inducción, además de hacer campañas de
información para identificar qué es el acoso y las impli-
caciones de esa conducta.

5. Política institucional
La política de equidad de género debe ser una po-
lítica institucional y no de cada administración. Es decir
que no debe depender del funcionario de turno, porque
con cada cambio directivo pierde su continuidad.

6. Acompañamiento
Acompañamiento constante de la Universidad hacia
las víctimas. Como lo establece la ley, las universidades
deben acompañar a la víctima en su proceso desde el
momento en que comunica el caso. Este acompañamiento
no se traduce únicamente en remitir a otros organismos.

7. Reglas
Acudiendo a los lineamientos establecidos por el
Ministerio de Educación, la política para prevención y
atención del acoso debe desarrollar medidas efectivas
basadas en las siguientes reglas:
Garantizar el derecho a la verdad de las vícti-
mas de acoso.
Garantizar el derecho a la justicia: las universi-
dades tienen que implementar mecanismos ági-
les, oportunos y eficaces dentro de sus competen-
cias. Es decir, si bien las universidades no pueden
seguir un proceso penal, deberían acompañar
a la víctima en el proceso legal e implementar
sanciones disciplinarias cuando sea necesario.
Respetar el debido proceso: este es un derecho
tanto de la víctima como del victimario. La ruta
no solamente puede ser de atención y preven-
ción, sino de erradicación y sanción de las violen-
cias basadas en género.

8. Retroalimentar
Tener en cuenta a las personas que han sido víctimas
de acoso para la construcción de estos protocolos. Ello con
el fin de identificar las dificultades que se presentaron en
sus procesos y poder establecer medidas más efectivas.

9. Red de conocimientos
Vincular a personas, movimientos o colectivos que han
estudiado el acoso. Su participación permitiría tener más
ideas metodológicas sobre cómo enfrentar estos casos.

Facultad de Comunicaciones Universidad de Antioquia


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Si tocas a una,
respondemos todas
¿DENUNCIA O
LINCHAMIENTO?
Laura Miranda Torres
laura.miranda@udea.edu.co

E
l 4 de diciembre de 2018, en varios baños de la
Universidad de Antioquia aparecieron pega-
dos panfletos con los nombres y las fotogra-
fías de estudiantes y profesores acusados de violencia
sexual o acoso contra mujeres. Uno de ellos acusaba a
un estudiante de ser un “feminicida en potencia” y esta-
ba acompañado por una advertencia: “Tenés los ojos de
todas encima. Si tocas a una, ¡respondemos todas!”.
No fue esa la primera manifestación anónima. A El debido proceso
principios de octubre, en medio de una asamblea de A priori, ni las redes sociales ni los pasillos de
estudiantes, un grupo de encapuchados entregó otro la Universidad son espacios idóneos para acusar y
panfleto en el que se acusaba a dos profesores por juzgar a las personas. El artículo 29 la Constitución
acoso y a uno más por un supuesto abuso sexual. No Política de Colombia señala que “nadie podrá ser
ofrecía detalles ni especificaba si las víctimas habían juzgado sino conforme a las leyes preexistentes al
sido estudiantes. acto que se le imputa, ante juez o tribunal compe-
Otra acción —esta no fue anónima— tuvo lugar tente y con observancia de la plenitud de las formas
durante una ceremonia de grados del jueves 13 de propias de cada juicio”. Más adelante advierte que
septiembre. Varias mujeres se congregaron frente al toda persona se presume inocente mientras no se
teatro Camilo Torres Restrepo acompañadas de las le haya declarado culpable judicialmente, razón por
integrantes del colectivo Estallido Batucada Femi- la cual a los presuntos delincuentes se les cubre el
nista. Señalaban a la Universidad por permitir que un rostro cuando aparecen en televisión.
estudiante acusado de abuso sexual se graduara sin En un acto de boleteo, como en una empapelatón,
ser sancionado por la conducta que fue denunciada el acusado queda expuesto al juicio social e incapaz Ilustración: Simón Gallo - Karen Parrado
ante las directivas. de procurarse una defensa al menos inmediata. “En
Vale la pena aclarar que las acciones de sanción so- estos casos hay que garantizar los derechos fun-
cial y las denuncias públicas sobre la problemática de damentales de víctimas y victimarios, con ciertos
la violencia basada en género en la universidad no son límites, pero hay que garantizarlos”, explica Dora
exclusivas de 2018, pero es cierto que el año pasado tu- Saldarriaga, abogada, docente de la Universidad
vieron una resonancia especial, incluso en el marco de Autónoma Latinoamericana y coordinadora de
las manifestaciones estudiantiles a nivel nacional. la Alianza para el litigio estratégico en defensa de
Eso que se conoce popularmente como boleteo o los derechos humanos de las mujeres en Medellín.
escrache en otras regiones de habla hispana, y que se “El tema de la presunción de inocencia no se pue-
refiere a la acción intimidatoria en contra de personas, de vulnerar haciendo público el nombre de los pre-
sea en su domicilio, lugar de trabajo o en el espacio pú- suntos acosadores sin que haya un trámite previo
blico, no es un mecanismo al que recurren únicamente de investigación”, advierte la abogada, y añade que
los colectivos de mujeres, pero desde hace varios años en estos tipos de denuncia pública “los victimarios
se ha vuelto recurrente por los escándalos de agresio- fácilmente pueden convertirse en víctimas si no se
nes sexuales divulgados por la prensa mundial. hace un debido proceso, porque entonces lo que hay
Las mismas acciones de visibilización y de es un rifirrafe de pruebas, y denuncias por calumnia
presión para crear rutas que atiendan a las mujeres y daño al buen nombre”.
acosadas o que sufren de violencia sexual en la Uni-
versidad hacen parte del eco que han tenido a nivel
mundial los distintos movimientos de mujeres como
el #MeToo estadounidense, el #YoTeCreo-
Hermana español o el #NiUnaMenos
argentino. Pero, sobre todo, son la
consecuencia de una preocupa-
ción antigua que parece no ha-
ber sido atendida de manera
adecuada en la institución.
No se puede negar que
mecanismos como el se-
ñalamiento público de
los abusadores sin que
exista previamente
una sentencia judicial
responden, en muchas
ocasiones, al fracaso
de las instituciones de
justicia para resolver
los casos. A menor es-
cala, la Universidad
de Antioquia
replica esa
realidad.

No. 94 Medellín, febrero de 2019


11

En el caso de la Universidad, por ser su práctica una


materia de su programa académico, se remitió al profesor
que la asesoraba y fue así como comprendió que en la insti-
tución no están claros los procedimientos ni la ruta a seguir
ante un caso como el suyo.
Las respuestas las obtuvo después, durante el desa-
rrollo de su trabajo de grado. En su posición de inves- hicieron sentir protegidas, incluso una de las entrevistadas
tigadora y víctima, presentó tres derechos de petición a confiesa que “realmente si no fuera por el ‘escrache’, segui-
tres diferentes dependencias de la Universidad: Bienestar ría denunciando o tratando de ver la forma, desgastándome
Universitario, la Facultad de Derecho y Ciencias Políti- […] en denuncias […] El ‘escrache’ no es solamente una
cas y la Rectoría. Esta última explicó que contaba con denuncia pública, es un ‘te tenemos en la mira de lo que
procedimientos para atender casos de acoso únicamente nos hagas’”. Olaya coincide en que estas acciones “generan
cuando el vínculo era laboral y no como estudiante; su en las mujeres una sensación de apoyo. Le advierten que tal
Facultad reconoció la inexistencia de un protocolo, pero vez lo que le pasa a una de ellas les pasa a muchas, y así se
aseguró que estaba en construcción; y Bienestar Universi- asume una actitud más cuidadosa y de alerta ante cualquier
tario nunca respondió sus preguntas. posible agresor”.
Una de las consecuencias de la falta de herramientas “La ruta que emitió Bienestar Universitario es conse-
de la universidad para atender hechos de violencia sexual cuencia de este tipo de actos”, acota Andrea, refiriéndose
es que se desincentivan las denuncias por las vías formales. a acciones como la empapelatón y los plantones. “Quizá uno
Así lo advertían ya desde 2005 los docentes Sara Fernán- de los componentes que le hace falta a la sanción social
dez, Gloria Hernández y Ramón Paniagua en una investi- es la pedagogía”, agrega. A su modo de ver no basta con
gación sobre violencia de género en la Universidad: “[…] señalar y acusar, sino que es necesario aclarar por qué lo
es muy difícil que la denuncia de una sola persona se abra que hicieron esos agresores está mal. Es decir, formar con
paso en contextos tan jerarquizados como la Universidad. perspectiva de género.
Por el contrario, es usual que la maquinaria y la burocracia Por su parte, la abogada Dora Saldarriaga considera que
institucionales acentúen la dificultad cuando la denuncia se la sanción social debe estar acompañada, en los casos espe-
relaciona con el nivel más bajo en el organigrama institu- cíficos de las universidades, de medidas que incorporen el
cional: el estudiantado. Las primeras instancias por ejem- componente de género de forma transversal en los currícu-
plo no tienen ningún nivel de decisión (jefatura de departa- los: “O que haya una capacitación de entrada a los profesores
mento, decanato, etc.), lo cual muestra que solo prosperan que incluya qué es lo que significa el acoso para prevenirlo,
Sin embargo, para Andrea Olaya, politóloga y autora las denuncias muy graves o colectivas, cuando la conducta porque la sanción social por sí sola, así como la de tipo penal,
del estudio Rutas contra el silencio: un análisis de los mecanismos es repetitiva, reiterada a lo largo del tiempo”. no solucionan la problemática si no hay campañas pedagógi-
para el manejo y prevención del acoso sexual al interior de la Uni- Ante ese panorama, Dora Saldarriaga argumenta que cas de concientización acerca del tema”.
versidad de Antioquia, la sanción social puede desbordar las “por eso es importante el tema de los protocolos, porque Los métodos de sanción social pueden ser cuestionables,
mínimas garantías que dicta la ley, pero a veces ese es el a través de ellos las universidades podrán decidir cómo es tanto por no respetar la presunción de inocencia y el debido
único mecanismo que les queda a las víctimas ante la vul- el sistema de recolección de la información, y de trámite proceso, como porque pueden confundirse fácilmente, al te-
neración de sus derechos. “Yo tuve el valor de hacerlo con de esas investigaciones”. Además, con la sentencia T239 nor de la capucha y el panfleto, con otro tipo de prácticas
mi nombre y con mi cara, y dijeron en redes sociales que yo de 2018, las universidades tienen la obligación de informar e intereses. Sin embargo, han sido el detonador para que el
le quería dañar la carrera. Entonces dicen que cómo se les a la Fiscalía sobre las denuncias que reciban por presuntos tema de la violencia de género se imponga en la agenda y se
ocurre poner esas denuncias anónimas, y yo entiendo que casos de violencia sexual. discuta, aunque los métodos son insuficientes para las pro-
no todas las mujeres tienen el mismo valor, carácter u apo- Por supuesto que la Universidad no es una autoridad pias víctimas, más allá de una sensación temporal de apoyo,
yo, sobre todo por el proceso enorme de revictimización judicial, sin embargo, la ausencia de protocolos claros sí re- reconocimiento y protección.
por el que tienen que pasar”. fuerza una sensación de impunidad que coin-
En diciembre de 2017, Andrea denunció en sus redes cide con el panorama nacional. La justicia co-
sociales haber sido acosada por el entonces representante lombiana les da la espalda a las víctimas: según
a la Cámara Víctor Javier Correa, con quien adelantaba sus información publicada en junio de 2018 por el
prácticas académicas como parte de su Unidad de Trabajo Consejo de Estado, la Procuraduría General
Legislativo. Su denuncia no pasó de las redes a los tribu- de la Nación y la Fundación PLAN, en Co-
nales, según Andrea, por lo dispendioso que lombia la impunidad para casos de violencia sexual
resultaba para ella reunir todo cometidos entre 2007 y 2010 es de un 98 %.
el material probatorio y costear La revictimización, que menciona Andrea
desplazamientos a Bogotá de ella Olaya, ocurre por el descrédito a la versión de las
y sus testigos. Además, porque víctimas o por hacerle repetir su historia una y otra
consideraba desigual cualquier vez, acción en la que incurre tanto
enfrentamiento judicial entre ella el sistema judicial como la socie-
como practicante y un dad en general, porque si bien una
congresista en ejer- denuncia por redes o en persona
cicio. “Víctor recla- tiene el objetivo de exponer y lo-
maba que había que grar una sanción contra el presun-
ir a las instancias ju- to acosador, a las denunciantes no
diciales y, mal con- es que les vaya mejor.
tados, tenía cuatro Aunque poco atados al debido pro-
abogados detrás ceso, los mecanismos de denuncia social
de él”, declara funcionan para trasladar el miedo al vic-
Andrea. timario, advertirle qué no debe
hacer o qué hizo mal y, sobre
todo, para asistir a la víctima,
que tiende a sentirse más prote-
gida si existen diferentes formas
de sensibilización alrededor del
acoso sexual.

Lo que sienten las víctimas


Una investigación realizada por la antropóloga mexi-
cana Magali Barreto, titulada Violencia de género y denuncia
pública en la universidad, y publicada en 2017 por la Revista
Mexicana de Sociología, aborda la denuncia social como
una lucha por el reconocimiento en el ámbito univer-
sitario. Según ese estudio, los estudiantes víctimas de
acoso en la Universidad Nacional Autónoma de México
reconocen que los mecanismos de escrache (boleteo) las

Facultad de Comunicaciones Universidad de Antioquia


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No. 94 Medellín, febrero de 2019


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Facultad de Comunicaciones Universidad de Antioquia


14

Luis Bonza Ramírez


luis.bonza@udea.edu.co

E
n junio del 2017 el entonces vice-
presidente del Concejo de Santa
Rosa de Cabal, Risaralda, Ra-
món Cardona, dijo en una se-
sión que “las mujeres son como
las leyes, para violarlas”. Ante la polémica,
justificó su frase con el argumento de que
hace parte del argot popular. Otras expre-
siones, como esa de que “cuando una mujer
dice no, en realidad quiere decir sí”, o que “el
hombre llega hasta donde la mujer lo permi-
te”, terminan culpándolas por la violencia
de la que son víctimas y muestran cómo
los límites del consentimiento se desdibu-
jan. Con ese discurso recae en las mujeres
la carga de impedir, como en un juego de
defensa y ataque, que un hombre haga so-
bre su cuerpo lo que ellas no desean.
El Código Penal colombiano establece
que “el que acceda carnalmente a persona me-
nor de catorce años, incurrirá en prisión de cuatro a
ocho años” y en otros países de América Latina esa edad
mínima para consentir una relación sexual varía entre los
doce y los dieciocho años. Sin embargo, la posibilidad de
consentir tiene que ver con mucho más que la voluntad de Ilustración: Karen Parrado
tener sexo y cumplir una determinada edad. comportamientos sistemáticos
En el artículo Consentimiento sexual: un análisis con pers- de profesores que cada semestre salen
pectiva de género, Yolinliztli Pérez Hernández, especialista en con una estudiante y utilizan los espacios académi-
estudios feministas, género y sexualidad, expone que las cos para coquetear con ellas, eso conlleva a que algunas no para evitar ese tipo de situaciones en las que se sobrepasan
leyes sobre el consentimiento sexual “funcionan como una quieran asistir a actividades extra clase porque se sienten algunos límites por las diferencias de poder en las relacio-
fórmula mágica para zanjar dilemas éticos, limitando la incómodas, aunque no sean capaces de comunicarlo por nes”, argumenta Ochoa.
discusión a un problema de elecciones individuales, ajeno a la relación de subordinación en la que están involucradas. Natalia Giraldo piensa que proponer lineamientos que
las estructuras socioculturales en las cuales se inscribe. Se El acoso de profesores a estudiantes es una realidad en regulen ese tipo de relaciones no significa quitarle facultad
usa como argumento de violadores para pasar su responsa- las universidades de América Latina. En México, el primer a la mujer para decidir por sí misma. “El problema es que te
bilidad a las víctimas”. Diagnóstico sobre la atención de violencia sexual indicó que en ese encuentras en una situación de inferioridad mediando el po-
Natalia Giraldo es estudiante de la maestría en Estu- país hay seiscientas mil víctimas de delitos sexuales al año. der que la otra persona puede tener sobre ti. Es decir, puede
dios de Género de la Universidad Nacional, investiga te- De ellas, ocho de cada diez son mujeres y la de estudiante es que mi pareja sea mi profesor, pero ese profesor es además
mas de acoso callejero y universitario, y pertenece a la or- la ocupación más frecuente de quienes sufren esas violencias. quien pone mis notas y toma decisiones sobre mí”, agrega.
ganización feminista No me Callo. Para Giraldo, “el simple Sin embargo, las relaciones sentimentales consensua-
hecho de que la sociedad exija que tenga que haber un ‘no’ das también son una realidad. Sobre ese tipo de relaciones, El hombre propone y la mujer dispone
explícito dicho verbalmente para entender que una chica Natalia Giraldo expresa que siempre hay que preguntarse El movimiento que se creó bajo la etiqueta #MeToo (o
no quiere tener una relación sexual, muestra cómo es que cómo se dan esas relaciones en los espacios universitarios, #YoTambién en español) se popularizó como consecuencia
estamos entendiendo el consentimiento o mejor cómo es qué quiere obtener el profesor del estudiante y cómo fue el de las múltiples acusaciones que se hicieron en el 2017 a
que todavía no lo hemos entendido”. contexto en que se originó una relación entre ellos. personalidades de Hollywood, entre ellas Harvey Weins-
El consentimiento es un implícito social, sabemos re- “Eso no pasa tan fortuito, tan de la nada, los profeso- tein, Roy Price y James Franco, por los acosos y abusos a
conocer cuando el otro aprueba o desaprueba un acto: des- res y jefes están en una situación de privilegio, lo que suce- los que muchas mujeres en la industria del cine y la televi-
de una mirada hasta una expresión verbal explícita, pero de es que el profesor tiene cierto estatus del que se aprove- sión son sometidas. El 15 de octubre de ese año la actriz
hay casos en los que el consentimiento tiene otras com- cha para tramar a sus estudiantes. Además hay que pensar Alyssa Milano publicó un tuit en el que incitaba a todas las
plejidades. Un buen ejemplo son las relaciones que se dan por qué eso no se da en la forma contraria, casi no se ve a mujeres que habían sido víctimas de algún tipo de acoso se-
entre personas con posiciones de poder dispares. Lo más una profesora mayor o a una jefe con su empleado, y si eso xual a que respondieran escribiendo #MeToo. Ese tuit tuvo
importante, de acuerdo con Giraldo, es entender en qué sucediera seguramente la forma de juzgar la situación sería más de sesenta mil respuestas de mujeres denunciando sus
contextos se dan las relaciones y qué hay detrás de ellas. totalmente diferente”, agrega Giraldo. casos. El movimiento, y las denuncias que se conocieron
Lo más importante, de acuerdo con Giraldo, es entender desencadenaron incluso en la sentencia de Bill Cosby por
en qué contextos se dan esas relaciones y qué hay detrás de Desde el feminismo violación y todavía sigue causando impacto contra persona-
ellas. Entendiendo que, aunque sí se pueden dar de manera En el artículo de Yolinliztli Pérez que explica el con- lidades como Donald Trump y Cristiano Ronaldo.
consensuada aun en situaciones de poder dispares, no es for- sentimiento con una perspectiva de género, se exponen dos El impacto de ese movimiento traspasó las fronte-
tuito que generalmente se puedan analizar perfiles o patrones. posturas del feminismo frente a las relaciones en la que una ras de Hollywood y ha sido usado para denunciar acoso
parte está subordinada a la otra: la primera es una radical en muchos otros ámbitos. En el Reino Unido fue usado
Dígame cómo le colaboro que propone que en una relación heterosexual las mujeres el #PayMeToo (en español “págame a mí también”) como
Otras expresiones como “estar sentada en la nota” nunca van a poder ser completamente libres para consen- respuesta a un debate sobre la brecha salarial de género.
o “dígame cómo le colaboro” por parte de un profesor a suar debido a que “los hombres poseen siempre más fuerza En otros países de América Latina, el movimiento además
una estudiante no son fortuitas. Según una investigación física, poder económico y político”. La segunda critica la de denuncias ha generado marchas y manifestaciones bajo
publicada por Vice en agosto del 2017, “la Fiscalía Gene- “victimología” de la primera y explica que las mujeres son la consigna y etiqueta #NiUnaMenos, que busca visibili-
ral de la Nación consolidó el número de denuncias por “agentes sexuales capaces de ejercer decisiones libres, autó- zar los feminicidios y la violencia contra la mujer. En Co-
el delito de ‘acoso sexual’ relacionado con ‘estudiantes’ nomas y responsables”. Esta postura entiende el consenti- lombia, según un informe de la Facultad de Derecho de la
entre 2008 y 2017, y la cifra es de 10.830”. Y esos son solo miento como una decisión individual. Universidad Libre, se registraron más de tres mil casos de
los casos denunciados. La socióloga María Ochoa propone que las relaciones violencia de género contra la mujer en el 2018, aproximada-
María Ochoa, socióloga, magíster en Ciencia Política y entre estudiantes y profesores estén mediadas por linea- mente cincuenta casos cada día.
profesora de la Universidad de Antioquia, considera que “el mientos disciplinarios, es decir, que existan protocolos en En parte, la raíz del acoso está en lo mal que es en-
cuestionamiento va más allá: qué sucede en la sociedad que los que se establezca si son permitidas o no o que por lo tendido el consentimiento y en la idea de que “el amor
por lo general son los hombres los que tienen esas conduc- menos se informe a un superior y se solicite un segundo duele”, incluso de manera física. Esas iniciativas preten-
tas, por qué pasa más en los profesores hombres que en las calificador cuando sea oportuno. den poner sobre la mesa todas esas formas de violencia y
mujeres, por qué las estudiantes idealizan al profesor que “Si ese código lo prohíbe explícitamente, la decisión además de servir de medios de denuncia, tratan de expli-
es una figura de poder y consienten una relación con él aun no se deja a la cultura en la que ciertos hombres naturalizan car algo que parece obvio: que cuando una mujer dice no
sabiendo que puede estar viciada”. esa conducta y en la que las estudiantes idealizan la figura en realidad quiere decir no y que el consentimiento no es
Ochoa afirma que en la UdeA se han evidenciado del profesor. Lo mejor sería que existan esos protocolos la firma de un papel.

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Homenaje 15


Me parece, o creo ver en
la narración platónica
que ese imperativo de
‘ver en la oscuridad’ es un llamado
a la investigación, a vérselas con
las realidades de mundos imper-
fectos, con las complejidades, con
las contingencias, con los hechos y
las palabras de los seres comunes
y corrientes; este imperativo y el
sentido general del mito nos estaría
diciendo que si bien las ideas, las
teorías, las nociones y conceptos
son condiciones absolutamente ne-
cesarias para acceder al campo de la
ciencia política, se quedan cortas y
no serían suficientes si no se retorna
al mundo de los simples mortales
con la intención de ‘ver en la oscuri-
dad’. Nos estaría diciendo, además,
que es necesario perder el miedo al
desorden, a las masas soliviantadas,
a los bárbaros y los ignorantes, a
la chusma, a las multitudes y a esa
plebe tan despreciada que estaría
simbolizando el riesgo permanente
del retorno al caos, pues ‘ver en la
oscuridad’ no es otra cosa que in-
terpretar lo que existe por fuera del
dominio de lo conocido y luminoso
y vérselas cara a cara con lo que
realmente ocurre en la vida social”.*

Facultad de Comunicaciones Universidad de Antioquia


16 Homenaje

L
Redacción De la Urbe a profesora María Teresa
delaurbeprensa@udea.edu.co Uribe murió en la madru-
gada del primero de enero.
Los obituarios de prensa y
los comunicados sobre su
muerte expusieron ya muchos adjetivos
sobre su trayectoria académica, sobre su
importancia para las ciencias sociales y
para comprender el papel de la univer-
sidad y de los universitarios en nuestro
contexto.
En De la Urbe suscribimos esos adje-
tivos, pero en esta edición nos tomamos
la licencia de la anécdota. Buscamos y
encontramos en los recuerdos de algunas
personas que estuvieron cerca de ella, en
diferentes facetas de su vida, las palabras
justas para describir su decisión de dudar,
de cuestionar modelos, consignas y para-
digmas; de conocer otras verdades y com-
prender formas distintas de asumir la vida,
La democracia la ciudadanía y la política.

en una mesa
de comedor Guillermo Hincapié fue alcalde de Medellín en
la década de 1970. Murió el 27 de diciembre, seis
días antes que su esposa, María Teresa Uribe.
Estuvieron casados durante 60 años.
Fotografías: cortesía Sofía Hincapié Vergara

“Para ‘ver en la oscuridad’ se


requiere de un mínimo de sen-
sibilidad política, pero también
entender que solo la crítica,
el debate, la duda sobre los
conocimientos propios y los
ajenos puede contribuir a de-
velar el ser de las sociedades,
porque estas se forman y se
transforman precisamente en
la confrontación, la colisión
y el choque de prácticas e
ideas, y porque, desde que
Platón escribió su mito, el
mundo está en discusión y
pese a su afán y el de muchos
por encontrar la verdad, el
bien y las rectas acciones,
existen posturas distintas que
con buenas razones argumen-
tan lo contrario”.*

*Fragmentos de Una invitación a


la Ciencia Política, palabras de bien-
venida de María Teresa Uribe a los
primeros estudiantes del pregrado
en Ciencia Política de la Universi-
dad de Antioquia. Julio de 2004.

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17

Entender
nuestra violencia La reflexión Explicaciones
sobre sobre el mundo:
Medellín y la tertulia
Antioquia entre iguales

Entrevistas:
Daniela Sánchez Romero Alejandro Valencia Carmona
Karen Sánchez Palacio Danilo Arias Henao
Santiago Rodríguez Álvarez

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18

Los pasos
(y las conquistas) del PARO
ESTUDIANTIL
Jennifer Mejía Giraldo
jennifer.mejiag@udea.edu.co

Los profesores de la UdeA se decla-

E
raron en asamblea permanente por los
l 11 de octubre de 2018, alrededor de
treinta instituciones públicas de edu- efectos en sus ingresos a causa de la
cación superior se declararon en paro. reforma tributaria de 2016 y por el défi-
Profesores y estudiantes exigían saldar cit de la educación superior pública.
la deuda histórica que tiene el Estado con las uni-
versidades y reformar los artículos 86 y 87 de la Diez días después los estudian-
Ley 30 de 1992 responsable del déficit financiero. tes se acogieron al mismo
También pedían la creación y el desarrollo de un mecanismo.
plan nacional para la educación con temas como
Colciencias y el Icetex, y garantías para los estu-
diantes frente a las movilizaciones.
Hubo dos momentos cruciales en el paro
nacional estudiantil de 2018. El primero, el 27
de octubre, cuando el Gobierno y los rectores del
Sistema Universitario Estatal (SUE) pactaron
destinar a las universidades cerca de tres billo-
nes de pesos durante este cuatrienio. Por primera
vez el Gobierno reconoció formalmente que la
fórmula definida en el artículo 86 de la Ley 30
es inequitativa y desactualizada, y que las trans-
ferencias deben ajustarse al crecimiento real de
gastos del sector. Este acuerdo, sin embargo, fue
considerado ilegítimo debido a que no contó con
la presencia de estudiantes y profesores. Además,
en términos financieros, la cifra se quedaba corta
frente a un déficit acumulado de 18.2 billones.
El paro continuó y aumentó la presión para
conformar una mesa donde estuvieran presen-
tes representantes y voceros de las diferentes
organizaciones estudiantiles y profesorales. Sin
embargo, la lucha estudiantil fue opacada en
varias ocasiones por enfrentamientos violentos,

Oct. 20
abusos por parte del Esmad y ataques a bienes
públicos y privados por parte de estudiantes en-
capuchados. Solo en Medellín se realizaron trece
marchas y cuatro plantones que dejaron quince
denuncias por violaciones y vulneraciones a los El presidente Iván Duque y
derechos humanos durante las movilizaciones, la ministra de Educación,
según la base de datos de la Corporación para los María Victoria Angulo, lanza-
IÓN
Derechos Humanos de Colombia. ron Generación E, el nuevo
Después de dos meses de protestas llegó el C
segundo momento clave: el 14 de diciembre el
presidente Iván Duque se reunió con los inte-
programa de créditos edu-
cativos que reemplaza a Ser E EN
ERA
grantes de la mesa de diálogo y firmó un prea- Pilo Paga. Los rectores del G
cuerdo con estudiantes y profesores para inyec- Sistema Universitario Estatal
tar a la educación superior pública 5.85 billones (SUE) aseguraron que ese
de pesos. Además, la mesa de diálogo quedará programa generará nuevos
instalada por decreto para discutir la reforma a la gastos de funcionamiento
Ley 30, al Sistema General de Regalías, al Icetex
y para un control, seguimiento y vigilancia de lo
e insistieron en que ningún
pactado. porcentaje de estos recur-
Ese mismo día, en el Congreso se realizó sos debería ir a instituciones Después de un almuerzo y una reunión que no contó
una audiencia pública sobre la situación de los privadas. con la presencia de estudiantes y profesores, los
derechos humanos en las movilizaciones luego rectores del SUE y el Gobierno firmaron un acuer-
de que Esteban Mosquera, estudiante de la Uni- do que destinaba recursos por más de tres billones
versidad del Cauca, perdiera un ojo en la movili-
zación de Popayán el 13 de diciembre. para las universidades durante este cuatrienio. Los
Este es un paso a paso de lo que sucedió en estudiantes y profesores consideraron insuficiente e
el paro estudiantil y profesoral del 2018. ilegítimo el acuerdo y el paro continuó.

No. 94 Medellín, febrero de 2019


19

e r
rd j o
pe
Dic. 13 u n
Esteban Mosquera, estudiante de Música
o
de la Universidad del Cauca, perdió su
ojo izquierdo al parecer por el impac-
to de una granada aturdidora lanzada

ma por el Esmad. Mosquera se convirtió en

a lu símbolo de la lucha estudiantil. Este día


se realizaron marchas en Cali, Medellín,

Nov. 6 ¿M ?

Bogotá y Popayán.

d o
er
En medio de las solicitudes de los estu-
5s
Dic. 14 u
diantes para dialogar de manera directa
con el presidente, este recibió al cantante
Maluma en la Casa de Nariño, lo que generó a c 8
5. ne
una ola de indignación por redes sociales,
pues varios sectores cuestionaron que tu- El Frente Amplio por la Edu- x b illo
viera disposición para atender al artista y no cación Superior y el Gobierno firmaron
a los universitarios. un acuerdo que inyectaría 5.85 billones
a la educación superior pública durante
los próximos cuatro años. Estos recursos
incluyen el presupuesto de Colciencias. En
do
ha
y teoría, el paro cumplió su propósito.
r
Nov. 7 no ue
ac
Momento crítico de la mesa de negocia-
ción. Los estudiantes, profesores y el
Gobierno no llegaron a un acuerdo y se
suspendieron las conversaciones.

t os
m ien
ta
n
d
Nov. a
f re Durante esta semana los estudiantes convoca-
en
m ron asambleas en las distintas universidades para
es exponer y explicar el acuerdo logrado en diciembre.

7, 8 ,13 y 14
Instituciones como la Universidad Nacional sede Mede-
llín, el Politécnico Jaime Isaza Cadavid y la Universidad
de Caldas, entre otras, levantaron el paro y retoma-
Después de dos meses de movilizacio- ron actividades académicas. Hasta el cierre de esta
nes pacíficas, se presentaron enfrenta- edición, los estudiantes de la UdeA se mantenían en
mientos entre el Esmad y los estudiantes. paro. Pese a que pactaron con la administración
Esas jornadas dejaron denuncias de estu- las garantías académicas para volver a cla-
diantes capturados y heridos, instalaciones ses, discuten en una mesa local algunas
de bancos y medios de comunicación ata-
cados por manifestantes y la imagen de un
policía envuelto en llamas en Bogotá. la Universidad.
.
otras problemáticas específicas de

j e
viap ie
a

Facultad de Comunicaciones Universidad de Antioquia


20

¿En dónde
me metí?
María Isabel Moreno Muñoz
maria.moreno1@udea.edu.co

Un grupo de estudiantes
impulsó una caminata en

¡Vamos! Vamos que hoy hay que meterle pata…
defensa de la educación pata, güevas y corazón”, dijo Antonio Reyes, líder
del equipo de derechos humanos de los Caminan-
tes de la Montaña. Me miró, soltó una bocanada de humo y río Bogotá están en manos del Esmad”. Nos podrían lanzar
superior pública. Partió sonrió. Ese día, 27 de noviembre de 2018, llegamos a Bogotá gases lacrimógenos o bombas aturdidoras, intentarían divi-
después de un recorrido de once días. Antonio sabía muy dirnos, dispersarnos y, lo peor, tendríamos que correr. No
desde Medellín el 17 de bien lo que nos esperaba.
Yo estaba nerviosa, ansiosa y enferma. Habíamos pa-
muchos estaban en las condiciones para hacerlo después de
diez días en carretera. Antonio no soltaba su cigarrillo, luego
noviembre de 2018 y llegó a sado de soportar el calor del Magdalena Medio a padecer
el frío de la sabana de Bogotá. Esa mañana había vomitado
de una larga expulsión de humo lanzó otra frase con su voz
gruesa: “Dejen la ingenuidad, esto es serio, muchachos”.
Bogotá diez días después. todo lo que entraba a mi cuerpo, tenía ampollas en los pies
y cansancio acumulado. A las cinco de la madrugada no
Cada caminante de la montaña llevaba un distintivo.
Era un retazo triangular de tela blanca amarrado al brazo
sabía con qué fuerzas iba a caminar; dos horas después ya izquierdo que rezaba “Caminantes de la Montaña Mede-
estaba lista para iniciar el último tramo de esta travesía. llín-Bogotá 2018”. También dos tiras amarradas a la muñe-
Una asamblea permanente declarada el 23 de agosto ca izquierda, una azul y otra verde. Para mayor seguridad,
de 2018 por los profesores de la Universidad de Antioquia, el grupo se dividía en tríadas, pues sería más fácil darnos
debido al impacto en sus ingresos a causa de la reforma cuenta si faltaba un compañero en la tríada que si faltaba en
tributaria de 2016, desembocó en el paro nacional indefini- un grupo de casi setenta integrantes. Cada tríada iba equi-
do declarado el 11 de octubre por profesores y estudiantes. pada con vinagre, leche, trapos y los números de celular
El tema central: el desfinanciamiento de las instituciones del personal de derechos humanos. Al grupo lo podrían
públicas de educación superior. Solo en la UdeA, el déficit dispersar, dividir, separar, pero a las tríadas… jamás. Así
acumulado asciende a los 181.528 millones de pesos; a nivel iniciamos nuestro último tramo desde Funza hasta la Uni-
nacional, la deuda del Gobierno con las treinta y dos uni- versidad Nacional de Colombia sede Bogotá.
versidades del Sistema Universitario Estatal (SUE) es de
18.2 billones de pesos. ***
Por esta razón, un grupo de estudiantes impulsó una
caminata que partió desde Medellín el 17 de noviembre de Nunca antes había estado inmersa en el movimiento
2018 y que llegaría a Bogotá diez días después. Allí cami- estudiantil. Asistía a las asambleas, votaba, estaba actuali-
nantes de todo el país harían presencia y el movimiento zada sobre el debate, hacía presencia en las marchas, pero
estudiantil saldría una vez más a las calles en defensa no participaba de algún comité, vocería o delegación. Las
de la educación superior pública. noticias de los últimos días me hicieron preguntarme por
Antonio nos preparó para el peor escenario: aquello que ocurre dentro del movimiento social, es decir,
“Apenas ustedes crucen ese puente del cómo se organizan, planean y ejecutan sus actividades. Es-
taba cansada de ver y escuchar que el debate en los medios
de comunicación se redujera a los encapuchados y a la vio-
lencia. Entonces lo decidí. “¿Qué se va a ir usted por allá
a desgastar el cuerpo? Eso ni los atletas”, decía mi papá

No. 94 Medellín, febrero de 2019


21
mientras me llevaba en su taxi a encontrarme con los otros
caminantes. Yo no sabía qué responderle porque sentía
miedo, pero recordé las palabras de mi mamá: “Hija, te voy
a adelantar el regalo de cumpleaños, te regalo la libertad”.
Libertad, sí. Después de conversar con varios compa-
ñeros concluimos que esto ha sido lo más libre y rebelde
que hemos hecho en nuestras vidas. ¿Cómo llegamos has-
ta acá? Por el link de un grupo de WhatsApp publicado
en Facebook. Cristian Ortega, Fanny Uribe y Dalp León,
miembros organizadores de la caminata, programaron re-
uniones una semana antes en la que se concretaron asuntos
logísticos como la fecha de salida y llegada, la ruta, los re-
cursos económicos y materiales. Debimos enviar una lluvia
de cartas para informar a las alcaldías de dieciocho munici-
pios sobre nuestro paso o estadía por su territorio, además
de solicitar acompañamiento de la policía en esas regiones.
Cada caminante comenzó el trayecto con $50.000 en
el bolsillo, durante el recorrido esperábamos conseguir el
apoyo necesario para llegar a Bogotá. Los organizadores
confiaban en la generosidad de los profesores y en los apor-
tes que recolectáramos a partir del cubrimiento de nuestro
recorrido por redes sociales.
A medida que el grupo avanzaba por Guarne, Marini-
lla o El Santuario, los videos y las fotografías en carretera
de los caminantes se compartían por Facebook. La cami-
nata también ocurría en las redes sociales y no dimensioná-
bamos lo mediáticos que éramos. Esta vez el movimiento
estudiantil aprovechó las plataformas digitales para comu-
nicar de forma más creativa la protesta. A partir de este también lo era para muchos caminantes. “Estar en eso es El 28 de noviembre no había iniciado la movilización
despliegue, el debate sobre el desfinanciamiento de las uni- de marihuaneros izquierdosos”, se escucha una y otra vez y la policía ya había detenido a un estudiante. A pesar del
versidades públicas se instauró en la agenda mediática y el dentro y fuera de la Universidad. Yo no podría reafirmarlo. miedo y de la expectativa, el ambiente en la salida de la
país empezó a hablar sobre educación. Reducir la complejidad de la lucha estudiantil a esas dos Universidad Nacional era el de un carnaval. La hilera de
Íbamos en fila india, en parejas o en tríadas. Paso a palabras cae en la estigmatización. policías a ambos costados de la vía parecía sin inicio ni fi-
paso. Con un ritmo que variaba entre cuatro y seis kiló- Durante el camino, cuando estábamos entre el asfalto nal y en algunos lugares estratégicos nos esperaba el Esmad
metros por hora según el momento del día, el clima o la y los árboles, un compañero escuchaba el Réquiem de Mo- o nos vigilaba el helicóptero.
topografía. ¿Qué nos animaba a levantarnos a las tres de zart o Las cuatro estaciones de Vivaldi. Uno más inventaba “Pata, güevas y corazón”. A pesar de lo machista de la
la madrugada a caminar? ¿Era pasar por los pueblos y es- arengas. Otros dos conversaban sobre el gobierno a partir idea, esa frase me hizo sentir como si me prepararan para
cuchar los pitos de los carros? ¿Era hacer pedagogía sobre de la teoría política de Schmitt o Rousseau. Y otros cuantos la guerra y como si yo, de acuerdo con dicha metáfora, no
el problema de las universidades públicas? ¿Era una meta compartían la experiencia de lucha que habían tenido en tuviera los ovarios para estar en ella. Me hizo asimilar que
individual? ¿Era una meta colectiva? sus resguardos indígenas. la represión en Colombia es tan real que nos puede dejar sin
Un movimiento social, el estudiantil en este caso, es Caminábamos de ocho a doce horas diarias distancias ojos o sin vida. Y que a pesar de que en municipios como
diverso y existen múltiples disensos entre sus integrantes. entre treinta y cuarenta kilómetros. Al llegar a los pueblos Guaduas o Villeta, la Policía, la Defensa Civil, la Cruz Roja
Los caminantes no éramos la excepción. Dialogábamos en solo queríamos descansar, pero el ánimo de los profesores o los bomberos nos recibieron con los brazos abiertos, en
asambleas y, aunque muchas veces llegábamos a consensos, y estudiantes nos mantenía de pie para continuar con la Bogotá no sería igual.
la incertidumbre y la duda siempre estaban presentes, como marcha, cantar arengas y despertar con estas a los habitan-
si fuera una característica propia del accionar colectivo. tes de cada lugar por donde pasamos. ***
Si bien la caminata nos convertía en noticia, ¿en dón-
de quedaba la pedagogía? Estos planteamientos motivaron *** ¿En dónde me metí? Me pregunté cuando un grupo de
una asamblea de cuatro horas en un corredor de un cole- personas que apenas conocía hace unos días dejó de can-
gio en Villeta, Cundinamarca. Era la política del conflicto, Un letrero en medio de la carretera nos avisó que ya tar arengas para cantarme el cumpleaños; cuando sonaba
mientras algunos villetanos nos interrumpían para rega- estábamos en Bogotá. A mi alrededor solo se veían sonrisas La internacional y al mismo tiempo algunos aceptaban su
larnos comida y palabras de aliento. Pero también era la de satisfacción. Después de una caminata que atravesó cua- neoliberalismo; o cuando miraba los zapatos desgastados
política del consenso, ese estar juntos y trabajar unidos por tro departamentos logramos llegar a la Universidad Nacio- y vendajes por montón.
una misma causa incluso en medio de nuestra diversidad. nal de Colombia. No nos recibió el Esmad, sino un grupo Así fue hacer parte del
La caminata y la pedagogía debían ser un complemen- de aproximadamente treinta policías que iban atrás y a los movimiento estudiantil
to. La primera como acto de resistencia, libertad, dignidad costados de la marcha. que logró, a mediados de
y rebeldía; la otra como herramienta para sensibilizar a la Para lo que llamábamos “La gran toma a Bogotá”, el diciembre, un acuerdo
población y ganar más simpatizantes para el movimiento 28 de noviembre, ya habíamos recibido recomendaciones por 5.85 billones de pe-
estudiantil. Eso lo decidimos en la asamblea. Fuimos puer- de los estudiantes. Por su experiencia, sabían que era sufi- sos, que no resuelven los
ta a puerta para informar a la gente en los pueblos y en las ciente cantar una arenga referente al Esmad o a la Policía problemas de fondo pero
carreteras, entramos a las plazas de mercado y conversa- para que ellos nos atacaran. Sabían que los policías que iban le dan un respiro a la edu-
mos con los campesinos, hicimos plantones en los parques en moto eran de cuidado, porque intentarían dividir o cam- cación superior pública
de los municipios, pintamos trapos con los niños, bailamos biar la ruta de la marcha. Advirtieron que el helicóptero, en Colombia.

el Taki Taki por la educación, inventamos arengas con sus luces y su ruido, era un fuerte distractor que daba
navideñas… hasta participamos de una santa paso al ataque de la fuerza pública. Advirtieron que el
misa por la universidad pública. Esmad nos provocaría golpeando sus escudos o botas
Así como era mi primera incursión con el bolillo. Protestar en la capital del país era otra
en serio en el movimiento estudiantil historia.

Facultad de Comunicaciones Universidad de Antioquia


22 ElAñodelMOVIMIENTOestudiantil

El Esmad

En el país de las protestas


Julio César Caicedo
julio.caicedo@udea.edu.co

E
l jueves 13 de diciembre de 2018, un día
antes de la firma del acuerdo que en teoría
puso fin al paro nacional estudiantil, Es-
teban Mosquera perdió su ojo izquierdo en medio
de una movilización en Popayán. Al parecer, un
agente del Escuadrón Móvil Antidisturbios (Es-
mad) disparó una granada aturdidora que impactó
en el rostro del estudiante de Música de veinticinco
años. Mosquera había empezado su carrera en la
Universidad de Antioquia y actualmente estudia en
la Universidad del Cauca. Ese día, siete estudiantes
más fueron heridos.
Ese hecho trajo otros a la memoria. En junio
de 2007, un proyectil de arma de fuego le estalló
uno de los ojos al profesor Juan Carlos Martínez Fotografías: Kevin Molano
durante una protesta en Manizales. En marzo de
2006, Óscar Salas, estudiante de la Universidad nacionales que amparan el derecho a la protesta y a la
Distrital, murió luego de que una esfera de cristal movilización social como la Declaración Universal de los
le penetrara el ojo derecho durante protestas en la Derechos Humanos, el Pacto Internacional de Derechos
Universidad Nacional. Civiles y Políticos, y la Convención Americana sobre De-
Varios agentes del Esmad también han sali- rechos Humanos. En su artículo 15 ordena a los agentes
do lesionados en estos enfrentamientos. En 2012, recordar el respeto a los derechos humanos, usar la fuerza
Uriel Rincón perdió su pierna al ser impactado por de manera correcta, adelantar acciones de disuasión, pre-
un artefacto explosivo en el campus de la UdeA. El vención y gestión del conflicto y garantizar el derecho a la
31 de agosto de ese mismo año, José Libardo Mar- reunión o manifestación pública y pacífica.
tínez, también miembro de este escuadrón, murió A pesar de lo consagrado en el manual, la base de datos
cuando recibió un disparo en la cabeza durante de la Corporación para los Derechos Humanos de Colombia,
protestas en la Univalle. Luego de lo sucedido con que recopila reportes de los comités de derechos humanos
Esteban Mosquera en diciembre se popularizó una de las universidades de Medellín, muestra que fueron repor-
expresión que contiene una veracidad atroz: “Pro- tadas catorce vulneraciones por parte del Esmad y la Policía
testar en Colombia puede valer un ojo de la cara”. durante las movilizaciones de 2018. Entre las principales
Entre 1975 y 2016, ocurrieron 23.696 even- afectaciones se encuentran intimidaciones, uso desmedido
tos de protesta o movilización social en Colom- de la fuerza, detenciones arbitrarias y hasta amenazas con
bia, de los cuales por lo menos un 15 % han sido armas de fuego. Adicionalmente, de acuerdo con el banco
liderados por movimientos estudiantiles, según de datos del CINEP, entre 2002 y 2014 el Esmad participó
datos del Centro de Investigación y Educación presuntamente en 448 casos de agresiones que dejaron alre-
Popular (CINEP). Aunque solo tres de cada cien dedor de 3.950 víctimas. Desde su conformación, el Esmad
movilizaciones terminan en disturbios la presen- está acusado, sólo en Bogotá, de dieciocho homicidios.
cia del Esmad es habitual, sin importar que en
muchas ocasiones el desarrollo de las moviliza- Problemas de forma y de fondo
ciones sea pacífico. “Nosotros nos hemos visto golpeados, nos hemos
El Esmad fue creado en 1999 bajo una direc- enfrentado al ‘empadronamiento’ que es cuando nos to-
tiva transitoria en el marco del Plan Colombia. man fotos a nosotros y a nuestros documentos de identifi-
Surgió como una fuerza entrenada en el uso de cación y las comparten entre ellos para individualizarnos.
armamento no letal para el manejo de marchas, A nuestras movilizaciones llegan de una tirando los ga-
movilizaciones y eventos multitudinarios. En un ses”, relata Carolina Giraldo, quien hace parte del Comité
principio, contaba con un poco más de doscien- Regional de Derechos Humanos de la Unión Nacional de
tos efectivos, pero actualmente lo conforman Estudiantes de Educación Superior. Según Giraldo, va-
3.856 agentes distribuidos en veintitrés móviles rias personas y organizaciones se han acercado al comité
que tienen a su disposición sesenta y cuatro tan- para hacer registro de las heridas causadas por las accio-
quetas. Según datos oficiales, durante los últimos nes improcedentes del Esmad, “que dispara al cuerpo, a
cuatro años fueron destinados, desde la Direc- la espalda o a la cara”.
ción Administrativa y Financiera de la Policía, Ese relato coincide con los videos que circulan en re-
$36.800 millones a los elementos destinados al des de agentes disparando granadas lacrimógenas y bom-
componente antimotín. Desde 2009, esta fuerza bas aturdidoras directamente a los manifestantes, lo que
policial está autorizada para portar armamento contradice los protocolos y aumenta la peligrosidad de es-
de letalidad reducida como fusiles lanza gas, car- tos artefactos. En el paro camionero de 2016, Luis Orlan-
tuchos con carga química y hasta armas de des- do Saíz, un hombre de 30 años, murió debido al impacto
cargas eléctricas. de una granada de gas lacrimógeno. En otro caso, Nicolás
El manual del Esmad —Manual para el ser- Neira, un joven de 15 años, murió en 2005 luego de recibir
vicio de Policía en la atención, manejo y control de una fuerte golpiza y el impacto en la cabeza de un objeto
multitudes— se basa en distintos acuerdos inter- contundente lanzado también por agentes del Esmad.

No. 94 Medellín, febrero de 2019


23
También se ha denunciado el uso de armas no con-
vencionales como las recalzadas: cápsulas de gas recar-
gadas artesanalmente con canicas, balines y material
explosivo. En 2006, un agente declaró a Noticias Uno
acerca de la muerte del estudiante Óscar Salas: “[Ese
día] el mayor Rafael Méndez nos decía: ¡Súbanse con
todos los juguetes! Esto quiere decir: las recalzadas”.
Un estudio realizado en 2015 en la Universidad
Militar Nueva Granada encuestó a cuarenta agentes
del Esmad para identificar los principales problemas
de la institución. El 47 % de los encuestados afirmó
que la mayor dificultad era la comunicación, mientras
un 30  % se inclinó por el liderazgo y el trabajo en
equipo. En ese mismo estudio, el 77  % de los en-
cuestados respondió que la comunicación entre los
agentes era muy baja, baja o regular, y más del 75 %
consideró que la situación de liderazgo estaba entre
muy mala y regular.
Otro problema que señalan las organizaciones
de derechos humanos es la falta de interlocución y
mediación entre la policía y los manifestantes. Pese
a que el manual recomienda “agotar las instancias
de persuasión, diálogo, mediación y gestión del con-
flicto con los participantes ante posibles disturbios,
minimizando el riesgo de confrontación”, en el in-
forme de la Corporación para los Derechos Huma-
nos de Colombia se narran varios casos en los que
la confrontación fue el único recurso. Uno de esos
episodios sucedió el 5 de noviembre durante un plan-
tón en el cruce de la Calle 10, cerca al Politécnico
Jaime Isaza Cadavid: “El escua-
drón del Esmad no interlocuta y
procede a romper la movilización
con granadas aturdidoras y gases.
Luego lanza gases al interior de
la institución a pesar de no haber
una respuesta violenta por par-
te de los estudiantes”. Tres días
después, en otro plantón cerca
al Éxito de Robledo: “El Esmad
llegó, se interlocutó con ellos,
dieron diez minutos, pero rom-
pieron la movilización a los tres”,
relata el informe.
En los últimos años, se han
creado normativas que ponen
trabas a las manifestaciones y las
hacen más propensas a ser inter-
venidas por la fuerza, como la Ley
1453 de 2011 o “ley de seguridad
ciudadana”, por ejemplo, que creó
dos delitos en relación con las pro-
testas y movilizaciones sociales: el
de obstrucción de vías públicas
y el de perturbación en servicio
de transporte público. La Corte
Constitucional, en la sentencia
C742 del 2012, se pronunció al
respecto y aclaró que en el primer
caso, para que una conducta pue-
da considerarse delito, es necesa-
rio demostrar en concreto cómo
se afecta la vida humana, la salud
pública, la seguridad alimentaria,
el medio ambiente o el derecho
al trabajo. En el segundo, se debe
imposibilitar totalmente la circu-
lación del transporte público, por lamientos falsos de la relación de los manifestantes con garante y regulador de las movilizaciones sociales. Además
lo cual no bastaría con frenar temporalmente el servicio. grupos armados al margen de la ley”. afirma que “el Esmad no es necesario, es mejor si [ante las
El Código de Policía también le pone peros a la movili- En algunos medios también se reproducen señala- movilizaciones] intervienen las personerías u otras institu-
zación social con artículos como el artículo 53, que obliga a mientos. El 8 de noviembre del año pasado el periódico ciones con más legitimidad”.
los organizadores de las manifestaciones a avisar a las auto- El Tiempo en su edición web publicó: “Paro nacional, mar- Para el desarrollo de este artículo fue solicitada de
ridades con mínimo cuarenta y ocho horas de anticipación. cado por caos en movilidad y vandalismo”. El 9 de no- forma reiterada una entrevista presencial con la Policía.
“El que obstruya una vía pública por medios violen- viembre, Pulzo publicó un artículo con los “elementos que Hasta el cierre de esta edición esa solicitud no había sido
tos incurrirá en prisión en un tiempo determinado. Pero tachan de terrorismo las protestas en el país”, y el 13 de atendida y la única respuesta oficial fue remitida el 10 de
ellos son los que definen un medio violento, que puede diciembre cuatro medios, entre ellos El Comercio de Perú y enero a un cuestionario enviado vía derecho de petición.
ser desde una capucha si así lo quieren. La interpreta- ABC de España, utilizaron la palabra “vandalismo” para A la pregunta sobre los medios usados por la Policía para
ción es del funcionario público, ya sea policía, secretario encabezar sus titulares sobre la última protesta estudiantil disuadir o prevenir la confrontación violenta, el coronel
de Seguridad, de Gobierno o alcalde. Es un problema del año en Colombia. Libardo Fandiño Soto, subcomandante del Esmad, ase-
de técnica legislativa, pero va dirigido a limitar la pro- guró que ese escuadrón “no ejerce la violencia”, que hace
testa social”, afirma Johan Giraldo, abogado de la Cor- El panorama a futuro y la postura oficial uso de la fuerza de acuerdo con protocolos y normativas
poración Jurídica Libertad, quien también agregó que el Con las Farc desarmadas y los acuerdos de La Habana nacionales e internaciones y que su papel “se orienta a
derecho a la protesta y la movilización social requiere las condiciones estarían dadas para que la protesta social la ejecución de actividades en materia de prevención, di-
de atención especial, ya que está compuesto por seis de- no sea tramitada con una perspectiva contrainsurgente. suasión y control, contribuyendo al mantenimiento de las
rechos fundamentales: libertad de opinión, expresión, “En el punto 2.2.2, los acuerdos hablan de los mecanis- condiciones de orden público y tranquilidad de la ciuda-
reunión, participación en política y locomoción. mos de participación. Dicen que se tienen que crear cier- danía”. Fandiño agregó que no es cierto que elementos
Otro factor que interviene en el problema es la es- tas comisiones de expertos con representatividad de todos como los gases lacrimógenos se usen de forma indiscrimi-
tigmatización de la protesta por parte de altos funciona- los sectores y regiones para hablar de las modificaciones nada y, frente a las acusaciones sobre el uso de las recal-
rios del Gobierno y algunos medios de comunicación. necesarias que deben surtir los mecanismos de participa- zadas, afirmó que el Esmad “solo utiliza para el servicio
El ministro de Defensa, Guillermo Botero, dijo en sep- ción ciudadana en Colombia. Esa comisión funcionó, ge- de policía los elementos reglamentados en su asignación”.
tiembre del año pasado que “los dineros ilícitos corrom- neró un informe, un diagnóstico y presentó una propuesta En noviembre, el estudiante Sebastían Trujillo intervino
pen y financian la protesta social”. No es la primera vez sobre los mecanismos de participación, pero el gobierno en uno de los talleres Construyendo País realizados por el
que un personaje político hace este tipo de declaraciones no lo quiso recibir”, afirma Johan Giraldo. presidente Duque: “Señor, presidente, en lo que usted ma-
que van en contravía con lo expresado en el artículo 55 James Granada, politólogo y profesor del Instituto de nifestó ayer invitó a una protesta pacífica y los estudiantes
del Código de Policía, que prohíbe “divulgar mensajes Estudios Políticos de la UdeA, afirma que el Ministerio Pú- estamos acuerdo con eso, pero nada puede ser pacífico cuan-
engañosos en torno a quienes convocan o participan en blico de Colombia —Defensoría del Pueblo, Procuraduría do hay personas del Esmad con granadas de dispersión en la
las manifestaciones, así como hacer públicamente seña- y personerías— debería tomar mayor protagonismo como mano diciendo que nos están protegiendo”.

Facultad de Comunicaciones Universidad de Antioquia


24 ElAñodelMOVIMIENTOestudiantil
Fotografías: Kevin Molano

Entre 1975 y 2016, ocurrieron


23.696 eventos de protesta
o movilización social en
Colombia, de los cuales por
lo menos un 15 % han sido
liderados por movimientos
estudiantiles, según datos
del Centro de Investigación
y Educación Popular (CINEP).
Aunque solo tres de cada
cien movilizaciones terminan
en disturbios, la presencia
del Esmad es habitual.

No. 94 Medellín, febrero de 2019