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EL PELIGRO DE ACEPTAR LA MEDIOCRIDAD EN LA VIDA.

Diariamente nos afrontamos a diversas decisiones que debemos tomar y así mismo, dependiendo
la actitud en a que afrontemos cada situación, asi mismo recibiremos las correspondientes
consecuencias. Al enfrentarnos a dichas situaciones nos vemos en la tentación de caer en la
mediocridad pues en el estrés de tratar hacer las cosas excelentes y gratificarse con la idea de hacer
las cosas sobre excelentes, nos conformamos con la idea de hacerlo “solo bien” y seguir con las otras
tareas que nos ocupan. Por lo tanto, se identificara el peligro que puede ocasionarnos en nuestra
vida el hecho de permitir la mediocridad, basándonos en el libro de “la vaca” por Camilo Cruz, se
podrá establecer las situaciones de mediocridad y a su vez, concientizar a las personas para que
sepan el daño que nos hacen. A continuación, identificaremos los argumentos que nos permite
saber que estamos viviendo una vida de mediocridad, saber la actitud que debemos tener para
afrontar las situaciones y salir de la mediocridad, y finalmente entender que debemos estar
dispuestos al cambio.

Para estar viviendo una vida de mediocridad nos llenamos de argumentos y especialmente, de
excusas que nos limita a esforzarnos al máximo y de dar lo mejor de nosotros. Un caso específico
son las personas pesimistas que piensan que para que hacer las cosas, si saben que todo va a salir
bien. El pesimista vive en un mundo negativo y deprimente, mientras que el optimista vive en un
mundo positivo y lleno de oportunidades. Sin embargo, los dos están viviendo en el mismo mundo.
La diferencia está en el resultado de sus pensamientos. No obstante, ningún bebe nace con una
actitud negativa, este es un comportamiento aprendido o socialmente acondicionado por el medio.
Todos los días programas nuestra mente para el fracaso o para el éxito.

Por otro lado, existen otro tipo de argumentos que nos bloquean, limitan y no nos permiten avanzar,
como lo es que “no se puede confiar en nadie” por eso mejor no me junto con nadie y no me arriesgo
a salir perdiendo, lo que nos limita a conocer nuevas personas y relacionarnos con un mundo de
oportunidades. Otro argumento, es la edad, que soy muy joven para esto, o soy muy viejo también,
nos limitamos para la edad, como si las cosas estuvieran condicionados como los parques de los
niños, pero no es así, las oportunidades son para todos y debemos de arriesgarnos porque estas no
tienen fecha de caducidad. Finalmente, el argumento que más dejamos que se adentre en nuestra
vida, es el hecho de: porque hacer las cosas “muy bien” si solo con “bien” basta. El permitir este tipo
de argumentos en nuestra vida es lo que más puede frustrar nuestro éxito, porque nos
convencemos de que no podremos tener nada mejor, y no nos atrevemos a salir de nuestra zona de
confort y nos perdemos de todas las oportunidades que nos esperan.

Teniendo en cuenta lo anterior, la mediocridad nos llena de temor y no nos permite salir de esa
zona de confort que nos limitan a aceptar lo que tenemos y conformarnos con lo poco que tenemos.
Nos da miedo arriesgarnos a buscar nuevas oportunidades porque existe la alta probabilidad de
fallar. Sin embargo, todo está en la actitud que afrontemos esto, pues también demos de reconocer
que si buscamos nuevas oportunidades también existe la probabilidad de triunfar y conseguir el
éxito, y serán mayores las probabilidades si nos llenamos de buenos pensamientos, y nos
mentalizamos a que todo saldrá bien.

Dicho esto, es importante mencionar también que debemos de estar dispuestos al cambio. Muchas
veces, creemos que lo que estamos haciendo está bien y que no necesitamos mejorar, o no
debemos de cambiar porque de la forma que estamos haciendo todo está bien. Sin embargo, para
alcanzar el triunfo debemos de seguir un proceso que está lleno de cambios, pues si nos quedamos
haciendo lo mismo nunca alcanzaremos nuestra meta. El hecho de creer que no es necesario
cambiar es un gran error, porque lastimosamente, nadie es perfecto, y siempre podemos hacer las
cosas mejores, asi que debemos de mentalizarnos de esta manera para conseguir el triunfo, siempre
pesando en que puedo mejorar, y que puedo hacer para sobresalir, alejarnos de la mediocridad
significa esfuerzo y cambio.

En conclusión, el vivir en la mediocridad es muy fácil pero es un gran peligro para nuestra vida
porque nos limita y nos prohíbe salir adelante y buscar nuevas oportunidades. Debemos de dejar a
un lado el miedo, y arriesgarnos a buscar lo mejor porque con la actitud correcta lo conseguiremos.
Sacar de nuestra vida, todos los argumentos que solo caractericen la mediocridad, deshacernos de
las escusas y de los “peros”, porque no nos dejaran avanzar. Si quereos conseguir el triunfo debemos
estar dispuestos al cambio, y pensar siempre que puedo dar lo mejor de mí.