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Guia Web

N° 1
AÑO 2017
SEGUNDO SEMESTRE

Curso: Alumno:
2º Medio ____

Fecha:

EJE TEMÁTICO: ESPACIO GEOGRÁFICO


Geografía de la Población mundial

Tipos de migraciones.

Según el criterio que utilicemos para estudiar las migraciones obtendremos diversas clasificaciones
de ellas, entre las que podemos señalar las siguientes:

a) Según la duración de la estancia fuera del lugar de origen: como principales componentes de esta
clasificación están las migraciones definitivas que son las que se realizan con el propósito de
asentarse para siempre en el lugar de destino.

b) las migraciones temporales que se plantean con la intención de regresar tras un periodo de
tiempo. Se pueden distinguir dos variaciones de este último tipo que son las migraciones
estacionarias, que se realizan dependiendo de la estación del año, y por tanto sin perder el contacto
con el lugar de origen (Ej: temporeros agrícolas, trashumancia); la segunda variación son las
migraciones pendulares, que son las realizadas por personas que viven en un lugar y trabajan en
otro por lo que se tienen que desplazar diariamente en ambos sentido.

c) Según la motivación del individuo: puede ser migración forzosa, cuando la persona desplazada lo
hace a la fuerza, sin que exista otra posibilidad (refugiados de guerra, perseguidos por sus ideas,
esclavos.); o puede ser libre o espontánea, cuando la migración se realiza voluntariamente por parte
de las personas desplazadas (trabajadores).

d) Según el destino de las migraciones pueden ser interiores cuando se realizan dentro de un
mismo país, existiendo cuatro posibilidades:

1) migraciones campo-campo (cuando habitantes del medio rural se desplazan a otros lugares
rurales para trabajar: temporeros);

2) migraciones campo-ciudad o éxodo rural (cuando existen trasvases de población desde el medio
rural hacia la ciudad, es el más típico dentro de las migraciones interiores, produciéndose el
fenómeno de urbanización o crecimiento de las ciudades sobre todo en momentos de alza
económica);
3) migraciones ciudad-campo (cuando habitantes de las ciudades deciden marcharse al campo
debido principalmente a las crisis económicas, produciéndose la ruralización de la sociedad), y
4) migraciones ciudad-ciudad (trasvases de población entre ciudades de un mismo país, suelen ser
personas de alto nivel profesional que cambian de destino geográfico). Si el destino es otro país
diferente se denominan migraciones exteriores, que son continentales o intercontinentales
dependiendo de si se realizan a corta o larga distancia, siendo estas últimas más permanentes en
el tiempo.
d) Según el momento histórico en el que se han desarrollado: serán migraciones históricas
aquellas que se han realizado en el pasado: colonizaciones, invasiones, esclavos...; mientras que
serán migraciones actuales aquellas que se desarrollan hoy en día, siendo las principales las que se
llevan a cabo entre los países pobres del Sur hacia los países ricos del Norte (desde África hacia
la Unión Europea o desde México y otros países latinoamericanos hacia EE.UU.), los refugiados de
guerra y el éxodo rural.

Consecuencias de las migraciones.

Las migraciones afectan tanto a los territorios de origen, que pierden población como a los
territorios de destino, que la gana. Este trasiego poblacional se deja sentir en diferentes aspectos
sociales y económicos de ambos territorios. Las más importantes son los siguientes:

a) Demográficos:

1) La población emigrante suele ser joven, en edad de trabajar y procrear, por lo que los destinos
se rejuvenecen, mientras que el origen envejece al quedar los efectivos poblacionales más mayores,
que ya no procrean. Así pues en los destinos aumenta la natalidad y disminuye la mortalidad, al
contrario que en el origen.

2) Otro efecto demográfico es el desequilibrio de sexos, ya que suelen emigrar más hombres que
mujeres, por lo que en el lugar de destino hay mayor proporción de hombres y en el de origen de
mujeres (también se da el caso contrario cuando son las mujeres las que emigran).
3) Un efecto más sería el crecimiento desmesurado de las ciudades que acogen a la población
emigrantes del medio rural. En las ciudades se observan todos los efectos descritos en este
apartado al ser destino de las migraciones interiores.

b) Económicos:

1) Los emigrantes envían parte de su sueldo en divisas al país de destino, con lo que se produce un
ingreso económico importante para el desarrollo económico de esos países (ejemplo de ello se
produjo en las décadas intermedias del siglo XX en España, en la que las remesas de los emigrantes,
conjuntamente con los ingresos procedentes del turismo ayudaron a equilibrar la balanza de pagos
negativa).

2) Por otra parte en el origen disminuye el paro al marcharse parte de la población activa a otros
lugares a trabajar, mientras que en el destino se abaratan los salarios por haber excesiva oferta
de mano de obra.

3) Se abandonan tierras de labor en las zonas rurales, aunque habitualmente las menos productivas,
pero que pueden causar problemas ambientales como la erosión, incendios forestales etc.
4) Se produce un incremento excesivo de las ciudades, en muchas ocasiones aumenta la población
a mayor ritmo que el crecimiento de viviendas y de infraestructuras, por lo que los recién llegados
se deben alojar en donde pueden, surgiendo zonas de chavolas en las periferias urbanas (sobre
todo en aquellas ciudades de los países subdesarrollados que crecen muy rápidamente).

c) Culturales:

1) Las migraciones proporcionan la difusión de diferentes culturas a lo largo y ancho del mundo,
como ejemplo de ello tenemos las culturas anglosajona e hispana.
2) Históricamente las migraciones han servido para la difusión de avances técnicos, cultivos, etc. a
otras partes del mundo, como hicieron griegos, romanos y árabes en el mediterráneo.
d) Sociales:

1) Falta de integración de los emigrantes en el destino, debido a diferencias culturales muy grandes,
como el idioma, la religión, etc.

2) Desarraigo de los emigrantes de los lugares de origen, debido por una parte a la falta de contacto
habitual, y por otra a un intento de integración excesivo que le hace perder sus señas de identidad.

3) En las sociedades de acogida suelen surgir sentimientos de rechazo hacia el emigrante, bien
simplemente porque es extranjero (Xenofobia u odio a lo extranjero) o bien por sus características
físicas diferentes (Racismo).

Distribución geográfica de los flujos migratorios.

La dualidad entre mundo desarrollado y mundo subdesarrollado queda reflejada muy claramente
en la distribución de los flujos migratorios a escala mundial, donde podemos observar la existencia
de dos grandes focos receptores de población (EE.UU. y la Unión Europea) y varios menores
(Australia, Sudáfrica...), mientras que el resto del mundo son emisores de población. Las principales
zonas emisoras de población son el continente africano, tanto en la zona del Magreb, como del
África Negra o Subsahariana cuyo principal destino es la Unión Europea; Latinoamérica, que emigra
tanto hacia Estados Unidos, debido a la proximidad geográfica, como hacia la Unión Europea a
través de España (debido a la proximidad cultural); y Asía Suroriental y China, que además de los
destinos anteriores también envía un fuerte contingente migratorio hacia Australia.
Durante los últimos decenios del siglo XX, debido al aumento de las migraciones internacionales,
los países receptores han desarrollado políticas de control de la inmigración para impedir el acceso
incontrolado de inmigrantes en sus respectivos países, por lo que se ha acentuado la inmigración
ilegal, como intento de acceder a una mejor vida por parte de la población de países pobres. Estos
intentos desesperados por alcanzar el destino se cobran anualmente miles de víctimas en las
fronteras entre el mundo desarrollado y el subdesarrollado debido a los peligrosísimos medios que
han de utilizar para atravesar estas fronteras. Entre EE.UU. y México se conocen como espaldas
mojadas a los que intentan atravesar jugándose la vida, los ríos de la frontera. En Europa se ha
popularizado el término patera refiriéndose a la barcaza que se utiliza para cruzar el estrecho de
Gibraltar, mientras que los que intentan llegar desde Cuba hasta EE.UU. por métodos similares se
les conoce como balseros.
♦ Pirámide progresiva: presenta una base ancha frente a unos grupos superiores que se van
reduciendo, consecuencia de una natalidad alta y de una mortalidad progresiva según la edad; indica
una estructura de población eminente joven y con perspectivas de crecimiento. Esta pirámide
corresponde normalmente a países subdesarrollados debido a las altas tasas de mortalidad y a una
natalidad alta y descontrolada.

♦ Pirámide estacionaria o estancada: se aprecia un equilibrio entre todos los grupos de edad,
consecuencia de una natalidad y mortalidad que se mantienen sin variaciones significativas durante
un periodo de tiempo largo. Esta pirámide es propia de países en vías de desarrollo, donde se ha
empezado a controlar la mortalidad pero la natalidad sigue siendo bastante alta. Esta pirámide se
considera el paso intermedio entre la pirámide progresiva y la regresiva.

♦ Pirámide regresiva: es más ancha en los grupos superiores que en la base, debido al descenso en
la natalidad y al envejecimiento continuo de su población; por tanto, su perspectiva de futuro es de
descenso. Esta pirámide corresponde a países desarrollados
Tendencias demográficas actuales

En la actualidad, es posible reconocer una serie de tendencias en la población mundial:

1. Crecimiento sostenido de la población. Ya en 2008 la población mundial superaba los 6 700


millones de personas; de ellas, más de 5 500 millones viven en las regiones menos desarrolladas. Se
espera que hacia el año 2050 el número de habitantes del planeta alcance los 9 300 millones; cerca
del 80 % vivirá en países en desarrollo.

2. Influencia de la globalización. Este proceso, ha favorecido la difusión de costumbres y hábitos


culturales de distintas regiones, aunque predominantemente de la cultura occidental.
La influencia de la globalización también se ha reflejado en los cambios en la ocupación de las
personas, especialmente gracias al desarrollo de servicios especializados, como el área de la
informática.

3. Tendencia al envejecimiento de la población. Esto implica un creciente aumento de la población


mayor de 65 años, especialmente en las naciones más industrializadas. Para el año 2050, se espera
que el 22 % de la población mundial sea mayor de 65 años, es decir, uno de cada cinco habitantes
pertenecerá a la población vieja.

4. Crecimiento de la población urbana. Como estudiamos en la unidad anterior, más del 50 % de la


población mundial vive en ciudades y, en algunas regiones, ese porcentaje supera el 80 %. Esto ha
hecho que las urbes tengan una gran importancia social, económica, cultural y política, planteando
importantes desafíos en lo que respecta a la regulación del crecimiento y en la generación de
modelos sostenibles de ocupación del espacio urbano.

La transición demográfica

Modelo de transición demográfica. Esta teoría se basa en el reconocimiento de distintas fases,


asociadas a diferentes comportamientos de la natalidad y la mortalidad:

1. régimen demográfico antiguo o preindustrial. Presenta elevadas tasas de natalidad y


mortalidad, si bien estas últimas son fluctuantes, por períodos de hambre y epidemias. La
población crece muy poco. Es el régimen demográfico de las sociedades preindustriales o países
con economía de subsistencia.
2. primera transición. Aunque se caracteriza por una elevada natalidad, en ella se produce un
descenso de la mortalidad, como consecuencia de las mejoras alimentarias y sanitarias. Esto
provoca un fuerte crecimiento de la población.

3. segunda transición. La natalidad comienza a reducirse y la mortalidad sigue descendiendo,


aunque de manera más lenta.

4. régimen demográfico moderno. Tasas muy bajas de natalidad y mortalidad. El crecimiento es


débil, incluso puede disminuir el número de habitantes. En esta fase están muchos países
desarrollados, como España y Reino Unido.

Características de la población en los países de menor desarrollo

Un crecimiento elevado: en estos países, el crecimiento de la población es, en general, alto,


producto de la elevada natalidad. En la mayoría de estos países, la tasa de natalidad supera el 30
%, y en algunos estados africanos ronda el 50 %. Las tasas de fecundidad son altas, pero existen
grandes diferencias entre los países. Donde se han llevado a cabo fuertes políticas de control de
la natalidad, la tasa se sitúa por debajo de los 3 hijos por mujer, pero en otros países supera los 5
hijos.

Menor esperanza de vida y población joven: en algunos estados africanos, la edad media de vida no
llega a los 40 años. Aunque la variedad de medicamentos y vacunas existentes ha reducido la
mortalidad, muchas personas siguen sin tener acceso a ellos, así como a la atención sanitaria y al
agua potable. Estos factores, junto con la malnutrición y los conflictos armados prolongados,
explican la baja esperanza de vida. Como consecuencia de la alta natalidad y de la menor esperanza
de vida, la población de los países subdesarrollados es joven. Solo un 5 % de sus habitantes tiene
más de 65 años.

Problemas y políticas: en los países de menor desarrollo, la población plantea varios problemas. El
rápido crecimiento demográfico, sumado a los problemas políticos, agrava el problema del hambre
en los países más pobres. Además, aumenta la presión sobre los recursos naturales, como el agua o
las tierras productivas, así como también sobre los servicios públicos. En estos países, la mortalidad
infantil es elevada y la esperanza de vida es, en promedio, de 65,6 años, lo que denota el deficiente
acceso a servicios básicos. Algunos países, como India, China o Argelia, han puesto en práctica
políticas de planificación familiar, aunque con resultados dispares. Mientras que en China y Argelia
el crecimiento demográfico ha disminuido, en India, cada año su población aumenta en 15 millones
de personas.

Características de la población en los países de mayor desarrollo

Un crecimiento débil: en los países desarrollados, el ritmo de crecimiento de la población es muy


débil, en torno al 0,2 %. Solo en pocos países, como Estados Unidos, Australia e Irlanda, el
crecimiento natural no es tan bajo y se sitúa alrededor del 1 %. Esto se explica por tasas de
natalidad inferiores al 11 % y tasas de fecundidad medias de 1,5 hijos por mujer. Solo en Estados
Unidos la tasa de 2,1 hijos por mujer garantiza el remplazo generacional.
Los principales factores que condicionan esta baja natalidad son la difusión de los anticonceptivos,
el retraso en la edad de formar una familia y de tener el primer hijo, el importante gasto que
conlleva su mantenimiento y la dificultad para compatibilizar la vida laboral con el cuidado de los
hijos.

Elevada esperanza de vida y envejecimiento: en los países desarrollados, la esperanza media de


vida supera los 79 años. Debido a esta elevada cifra y a la baja natalidad, el 20 % de su población
tiene más de 64 años.
Los estados más afectados por el envejecimiento demográfico son Japón y los países europeos.
Problemas y políticas: el envejecimiento de la población plantea varios problemas. En primer
término, se produce un aumento del gasto estatal en sanidad, en la creación de centros de atención
para personas mayores y en pensiones. Al mismo tiempo, hay dudas respecto a lo que implicará el
mayor envejecimiento para la productividad de los países, tanto por la disminución de la PEA, como
por la incertidumbre que genera el hecho de si una población con estas características será
receptiva al progreso tecnológico y a su aplicación en la producción. Para hacer frente a estos
problemas, los gobiernos adoptan políticas de dos tipos: las que buscan favorecer la natalidad
mediante ayudas económicas para el mantenimiento de los hijos, la creación de guarderías gratuitas
en los centros de trabajo o permisos de maternidad o paternidad más largos; o las dirigidas a
sufragar los gastos sociales que genera el envejecimiento de la población mediante el aumento de
impuestos, el retraso de la edad de jubilación o el recorte en las pensiones.