Está en la página 1de 4

Análisis Sentencia C-054-16

Referencia: Expediente D-10888


Demanda de inconstitucionalidad contra el articulo 27 del Codigo Civil
Actores: Wilson González Quintero y Rolfe Antonio Marín Ortiz
Magistrado Ponente: Luis Ernesto Vargas Silva

Norma demandada: Artículo 27. Cuando el sentido de la ley sea claro, no se desatenderá su
tenor literal a pretexto de consultar su espíritu.

Pero bien se puede, para interpretar una expresión oscura de la ley, recurrir a su intención
o espíritu, claramente manifestados en ella misma o en la historia fidedigna de su
establecimiento.

Se subraya el aparte acusado. Los demandantes consideran que el aparte desconoce el


principio de supremacía constitucional contenido, en el articulo 4 de la Constitución, así
como el articulo 230 C.P, en cuanto establece el principio de autonomía de los jueces y las
decisiones.
El problema jurídico, la corte lo resume en definir si existe o no una violación del principio
de supremacía constitucional, cargo que contiene la acusación en si misma y que plantean
los demandantes frente al articulo 230 C.P el cual determina que los jueces deben estar
sometidos, en sus providencias, al imperio de la ley, y por lo tanto la jurisprudencia y la
doctrina son meros criterios auxiliares de interpretación. Por lo que se formula la pregunta:
“Es compatible con la Constitución y particularmente con el principio de supremacía
constitucional de que trata el artículo 4º C.P., la norma del Código Civil que, al definir el
método de interpretación gramatical, determina que en caso que la disposición legal sea clara,
no es permitido al intérprete desatender su tenor literal?”
Obiter dicta
Para resolver el problema jurídico planteado, la Corte y define en primer lugar, si existe un
cargo de inconstitucionalidad apto para la adopción de un fallo de fondo, en este punto se
hace referencia al requisito de certeza que deben tener las demandas de inconstitucionalidad,
el cual en concepto de algunos intervinientes no fue cumplido, lo que exige el requisito es
que el cargo de inconstitucionalidad cuestione un contenido legal verificable, por ello, la
Corte expresa que los demandantes si lograron identificar una lectura de la norma acusada
que, puede llegarse a la conclusión que la aplicación de un método gramatical implicaría que
el fallador estaría obligado a cumplir la disposición así vaya contra la Constitución. Así que
se establece que pueden hacer dos interpretaciones de la norma acusada, una de índole estricta
que sirve de sustento a la demanda, lo que comprendería esa norma como un obstáculo al
principio de supremacía constitucional; la otra posición comprende el deber y posibilidad de
interpretar la norma de tal forma que no sea contraria al principio de supremacía
constitucional. Por otro lado, los cargos planteados habilitan a la Corte a pronunciarse.
Como segundo punto la Corte se pronuncia sobre el principio de supremacía constitucional
y el sistema de fuentes del ordenamiento jurídico colombiano, el principio en mención tiene
sustento en la Constitución Política, la jerarquía que ocupa frente a las demás normas implica
diferentes funciones que la Corte entra a exponer. En primer lugar, este principio y su función
jerárquica conlleva a que sea imposible que otras normas del ordenamiento jurídico tengan
un mayor nivel a la Constitución e implica que las normas que hagan parte del bloque de
constitucionalidad tengan la misma jerarquía. La segunda función jerárquica es servir de
medida para la validez formal y material de las normas que integran el ordenamiento.
Por otro lado, el principio tiene una función directiva, que se deriva de la regla de
interpretación contenida en el articulo 4 C.P, para ilustrar de mejor manera esta función la
Corte se remite a Robert Alexy sobre la diferencia entre descubrir el significado de una norma
y la labor argumentativa de la justificación. Por ello, cuando se encuentra ante diferentes
comprensiones de la misma norma, el “interprete” debe escoger una de ellas para aplicarla al
caso concreto.
Por último, expresa la Corte que la supremacía constitucional cumple con una función
integradora del orden jurídico. El conjunto de principios constitucionales cumple la función
central de las fuentes, otorgar unidad de sentido a las normas jurídicas, siendo entonces el fin
último de la aplicación del derecho, es por ello que la supremacía constitucional permite la
concreción de derechos fundamentales y la efectividad de los demás. Todas las funciones
que tiene aquel principio, implican a su vez que la interpretación de las disposiciones
normativas que aísle dichos factores, al punto de desconocer o contradecirlos, vulnera
postulados constitucionales.
La ultima de las manifestaciones de la Corte que puede incluirse como Obiter dicta, es sobre
el valor normativo de la constitución y los métodos tradicionales de la interpretación jurídica,
en el cual la corporación realiza un pequeño recuento histórico sobre los métodos de
interpretación, y advierte que el vinculo entre el origen de los métodos de interpretación y el
“contractualismo liberal” no resta la utilidad a estos en el marco de un Estado Social de
Derecho, todo ello en razón a que el Código Civil es una de las normatividades en las que se
encuentran esos métodos interpretativos, que deben se armonizados con los principios y
valores constitucionales.
Cabe decir que todas estas consideraciones y precisiones que realiza la Corte, hacen parte
claro de la parte motiva de la decisión de la Corte, pero, su contenido es precisamente para
permitir la interpretación y análisis de lo que se debe tener en cuenta, hasta este punto la
Corte ha hablado en general sobre los temas que atañen a la demanda como tal, diferente es
a la razón para decidir o ratio decidendi la cual se plantea a continuación.
Ratio decidendi
Para la solución del cargo propuesto, la Corte estima que el método de interpretación
gramatical esta “fuertemente atado” al concepto de infalibilidad legislativa, ello supone que
regularmente las normas tienen un sentido lingüístico y motivación claros, por lo cual no es
necesaria su interpretación. La fuerza esta metodología de interpretación es, según la Corte,
innegable en nuestro sistema jurídico por lo cual diferentes intervinientes en el proceso aun
consideran que no hay cabida a la interpretación cuando existe claridad y univocidad
legislativa. A lo anterior la Corte considera que el método gramatical de interpretación se
enfrenta a diferentes dilemas con el derecho constitucional y la filosofía del lenguaje.
En un primer momento la Corte dice entonces que, como se ha señalado en la sentencia, el
lenguaje en el que se encuentran las diferentes normas, es ordinario y tiene atributos propios
de ambigüedad y que solo se consideran determinables cuando se considere el contexto en
que van a ser aplicadas. Adicional a ello, expresa la corte, que desde mediados del siglo
anterior se ha hecho énfasis en que el significado de las normatividades no es estático, y
depende mucho el uso que de las expresiones haga la comunidad que se trate. Pero por el
contrario la norma demandada supone que las normas legales cuando son claras, tienen un
carácter estático, algo que no es posible ya que se trata de un lenguaje común. Aun así, la
corte no descarta que el método gramatical sea útil, ya que en situaciones donde no hay lugar
a mayor debate o interpretación se puede llegar fácil a la conclusión de univocidad, pero en
el caso en que, si se presente un problema, no puede dejarse de lado la interpretación, así la
norma sea clara.
Como segundo punto, frente a la supremacía constitucional, por un lado comparte la
conclusión que al tener las funciones jerárquica e integradora de dicho principio, no se puede
dar una interpretación de las normas aislada, ya que la aplicación de las mismas solo es valida
bajo los postulados constitucionales, pero considera que es una comprensión atenuada del
método gramatical, a su vez entiende que actualmente, es imperativa ya que reconoce los
efectos del principio de supremacía constitucional y es la que tiene mas cabida en el actual
sistema de fuentes y jerarquía.
Por todo esto la sala considera que el método gramatical, como instrumento de carácter legal
en cualquier circunstancia está supeditado a la Constitución por lo que todo ejercicio
hermenéutico que se excuse en la presunta claridad de la disposición legal en cuestión y
presente resultados que contravengan los principios y valores constitucionales, será invalido.
Por lo que la Corte no considera que la disposición demandada tenga tal alcance que
sobrevenga la Constitución.
Para la Sala, la interpretación gramatical que tiene que ver con la literalidad de un texto no
resulta incompatible con la constitución, ya que la aplicación de dicha modalidad de
interpretación no puede ser entendida en ningún caso como un permiso para aplicar los
preceptos constitucionales.
Todas las anteriores razones, son pues la regla determinante del sentido de la decisión y de
su contenido, guardando relación directa con la parte resolutiva y es su fundamento y son los
argumentos mas incidentales para la decisión en esta sentencia.
Desisium
La Corte decide entonces, Declarar EXEQUIBLE la expresión “Cuando el sentido de la ley
sea claro, no se desatenderá su tenor literal a pretexto de consultar su espíritu.”, contenida
en el artículo 27 del Código Civil.
Determinación específica del inicial problema jurídico, sobre si la norma en cuestión, es
compatible o no con la constitución en especial con el principio de supremacía constitucional.