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Fundación Paz Ciudadana 2015

Todos los derechos reservados ®


Inscripción N° 255750
ISB N° 978-956-7435-45-6
Julio de 2015

Dirección responsable:
Área de Análisis y Estudios
Fundación Paz Ciudadana

Edición:
Unidad de Comunicaciones

Diagramación y Diseño:
Gustavo Hermosilla
vito.hermosilla@gmail.com
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 3

ÍNDICE
INTRODUCCIÓN 6

BUENAS PRÁCTICAS SOBRE ANÁLISIS DELICTUAL EN 10


LOS GOBIERNOS LOCALES
OBSERVATORIO DE SEGURIDAD CIUDADANA Y COHESIÓN SOCIAL
Alfonso Valenzuela – Aguilera. 11
Universidad Autónoma del Estado de Morelos.

LA MEDICIÓN CRIMINOLÓGICA DE LA PREVENCIÓN: LA EXPERIENCIA


DEL OBSERVATORIO DE LA DELINCUENCIA DE LA POLICÍA LOCAL DE
CASTELLDEFELS (ESPAÑA) 23
Carles Soto Urpina.
Observatorio de la Delincuencia de la Policía Local de Castelldefels.

DIVISIÓN DEL TERRITORIO EN ÁREAS DE ANÁLISIS PARA LA IMPLEMENTACIÓN


DE UN PATRULLAJE PREVENTIVO INTELIGENTE
Tobías Schleider, Cynthia Repoli, Adriano Perticone. 41
Centro Municipal de Análisis Estratégico del Delito. Municipalidad de General
Pueyrredón, Argentina.

IMPLEMENTACIÓN DEL OBSERVATORIO DE SEGURIDAD CIUDADANA


Rosario Martínez.
Lo Barnechea Seguridad. Municipalidad de lo Barnechea, Chile
61
4 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

BUENAS PRÁCTICAS SOBRE ANÁLISIS DELICTUAL EN 73


LAS POLICÍAS
CENTRO PROSPECTIVO DE INTELIGENCIA CRIMINOLÓGICA: METODOLOGÍA
MIXTA DE ANÁLISIS DELICTUAL PARA LA REDUCCIÓN DE LOS EFECTOS
BIDIMENSIONALES DEL DELITO
Cap. Rolando Grimaldo Santamaría 74
Ana María Huesca González.
Policía Nacional de Panamá.

EL ANÁLISIS CRIMINAL COMO MEDIO PROBATORIO PARA EL PROCESO


PERSECUTOR PENAL, METODOLOGÍA RECONSTRUCTIVA DE HECHOS, EN
TRASLADO DE MERCANCÍAS USANDO SIG Y TELEDETECCIÓN
ISP. Adolfo Wolff Paillapi. 88
ISP. Emilia Santibañez Velásquez.
ISP. Raúl Peña Navarrete.
Oficina de Análisis Criminal de Copiapó. Policía de Investigaciones de Chile.

MODELO DE GOBIERNO PARA LA SEGURIDAD EN RED: EL CASO DEL


PLAN INTERINSTITUCIONAL PARA INTERVENIR EL MICROTRÁFICO EN EL
DEPARTAMENTO DE ANTIOQUIA
Alejandro Londoño Hurtado, Gobernación de Antioquia.
104
Intendente Carlos Iván Silva, Policía de Antioquia.
César Augusto Quiroz Vargas, Fiscalías de Antioquia.

METODOLOGÍA NICHO ECOLÓGICO CRIMINAL (NEC)


Luis Fres Soto. 120
Carabineros de Chile.

KARDEX DIGITAL ANTIDELINCUENCIAL CLASIFICADO (KADAC)


Subcomisario Alex Llanquimán Cisterna.
Subcomisario Christian Claude Fuenzalida . 136
Inspector Cristian Silva Zurita.
Oficina Regional de Análisis Criminal Valdivia, Policía de Investigaciones de Chile.
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 5

BUENAS PRÁCTICAS SOBRE ANÁLISIS DELICTUAL 157


Y PERSECUCIÓN PENAL EN FISCALÍAS O
MINISTERIOS PÚBLICOS
PERSECUCIÓN PENAL ESTRATÉGICA: ANALISIS DELICTUAL APLICADO
A LA INVESTIGACIÓN DE DELITOS DE MAYOR CONNOTACIÓN EN LA
COMUNA DE CURANILAHUE.
158
Julio Contardo Escobar.
Camilo Giusti Pérez.
Fiscalía de Chile - Fiscalía Regional del Biobío.

SISTEMA INTELIGENTE PARA EL ANÁLISIS DEL DELITO Y LA VIOLENCIA


(SIADEV) [INTELIGENCIA DE NEGOCIOS (BI), GEOREFERENCIA (GIS) Y
MINERÍA DE DATOS (DM)]
Juan Huambachano Carbajal.
Zenaida Franco Mendoza.
174
Felipe Díaz García.
Rosa María Huanes Vallejo.
Observatorio de Criminalidad del Ministerio Público del Perú.

SEGUIMIENTO Y ESTRATEGIA PARA VISIBILIZAR LOS FENÓMENOS DE


VIOLENCIA CON AGENTES CORROSIVOS EN COLOMBIA
Sandra Milena Beltrán Muñoz.
Pablo Gregorio Contreras.
Pedro Emilio Morales Martínez. 192
Diego Yesid Ortiz.
Martha Elena Pataquiva Wilches.
Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses (INMLCF), Colombia.

BUENAS PRÁCTICAS SOBRE ANÁLISIS DELICTUAL 212


EN ORGANISMOS PRIVADOS
UNIDAD DE ROBOS: ANÁLISIS DELICTUAL Y PERSECUCIÓN PENAL
Eduardo Hernández Palma.
Nicolás Aristegui Ivanovic.
Alejandra Salinas Silva. 213
Javiera Inostroza Diez.
Paula Llanos Raffo.
Alto S.A.
6 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

INTRODUCCIÓN
El análisis delictual es una actividad determinante en el éxito de las estrategias de reducción del delito y en el
direccionamiento de los esfuerzos que realizan policías, ministerios públicos, gobiernos nacionales y locales. Un
buen y oportuno análisis del delito augura éxito y una acción eficaz de las instituciones responsables en cada
campo.

Las buenas prácticas examinadas (97) y seleccionadas (32) en el marco de los cuatro concursos anuales 2012 y
2015 confirman que el análisis del delito, en sus diversos tipos, es una herramienta fundamental y en la cual se
están produciendo innovaciones prometedoras.

La identificación de buenas prácticas ayuda a evitar la repetición de acciones sin impacto positivo, generando
eficiencia y contribuye a la eficacia (resultado). Debemos evitar caer en la seducción de pretender “inventar la
rueda”. Debemos ayudar a las instituciones a generar aprendizaje organizacional y generar escenarios institucionales
propicios para una gestión de conocimiento. Es con esta convicción que con el auspicio de Motorola Solutions
Foundation y la colaboración de la International Association of Crime Analysts (IACA), emprendimos la tarea de
promover la transferencia de buenas prácticas en las organizaciones y entre las instituciones de seguridad y de
justicia en América Latina, en el marco del “IV Concurso Internacional de Buenas Prácticas de Análisis Delictual”.

Este libro presenta trece experiencias exitosas o prometedoras en análisis delictual, asociadas a estrategias de
reducción del delito que han sido desarrolladas por policías, ministerios públicos o fiscalías y gobiernos locales
o municipios en América Latina, y de forma inédita, en esta versión, una buena práctica de España. En esta
cuarta versión del concurso (2015) participaron 32 propuestas provenientes de Argentina, Brasil, Colombia,
Chile, México, España, Perú, Panamá y Guatemala.

Las buenas prácticas demuestran lo que hemos sostenido en otras oportunidades. Con certeza se puede afirmar
que sin análisis es poco probable lograr un actuar exitoso contra el crimen y la violencia y que, sin equipos
interdisciplinarios y modelos de trabajo mejorados, apoyando estrategias óptimas y probadas, entonces aumenta
la probabilidad de fracaso. El análisis delictual agrega valor a la tarea de las instituciones, es decir, a la cadena
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 7

de coproducción de la prevención pre y postdelictual (persecución penal). Sin duda, mal podría avanzarse en la
promoción de esta labor, sin apostar a generar estándares de trabajo, capital humano, estructuras y condiciones
organizacionales óptimas, factores que son claves para un mejor provecho de los productos de la ciencia del delito.

Desde comienzos de esta década, el análisis del delito ha ganado cada año mayor protagonismo y despertado
mucho interés en organismos públicos y privados, dejando de ser una tarea que —de manera tradicional y
reduccionista– se entendía como una función casi exclusiva de la policía.

Hoy, es materia de interés tanto de autoridades que tienen a su cargo la política criminal, por ejemplo, las fiscalías
de Colombia, Chile, Perú y otros ministerios públicos de América Latina, como también en gobiernos locales.
En este último caso los observatorios de seguridad local, empleando herramientas propias del análisis delictual,
comienzan a empoderarse y transformarse en coproductores de la seguridad. En ambos casos se trata de un
proceso embrionario que debe continuar.

Buenas prácticas para el análisis delictual en América Latina 2015

El vínculo entre análisis delictual y gestión, impacta desde el momento de la recolección de los datos: el analista
puede y debe reunir antecedentes no sólo para monitorear el crimen y las incivilidades, sino también lo que su
organización hace, describiendo cómo esto impacta sobre el problema a reducir. Así, hoy el análisis se vincula con
la necesidad de estrategias de reducción apoyadas en evidencia científica sobre qué funciona o sirve y qué no.

Un buen análisis ayuda a las estrategias de las organizaciones de seguridad y de justicia para intervenir
estructuralmente ciertos fenómenos criminales y vincular casos a través del examen de modus operandi y perfiles
de las víctimas y victimarios. Ejemplo de esto es la práctica presentada por la Gobernación de Antioquía, Policía
Nacional y Fiscalía Nacional de Colombia, la cual —a través de un trabajo interinstitucional entre autoridades
locales, policiales y operadores judiciales— ayuda a evaluar de manera más objetivas las tareas para acabar con
los fenómenos criminales asociados al tráfico de drogas.

Asimismo, Carabineros de Chile ha empleado el análisis delictual para establecer patrones criminales y entregar
insumos para orientar sus esfuerzos en la toma de decisiones de políticas de prevención y control del delito. En
la misma línea, la Policía de Investigaciones de Chile (Copiapó, Chile) ha innovado utilizando georreferenciación
y análisis de imágenes digitales públicas para determinar modus operandi y vincular casos relacionados con el
robo de material minero de alta calidad.

El modelo de análisis a través de una base digital con imágenes y fotografías con imputados conocidos que incluye
el modus operandi, presentado por la Policía de Investigaciones de Chile (Valdivia) facilita el reconocimiento
por parte de las víctimas y testigos, permitiendo la asociación de casos enfocándose en delincuentes prolíficos.

La labor de análisis precisa estándares que aseguren calidad, eficacia y oportunidad. La Policía Nacional de
Panamá muestra cómo a través de la implementación del Centro Policial de Estudios Avanzados se puede lograr,
considerando tanto los aspectos objetivos como subjetivos del delito.

En paralelo, la práctica del Observatorio de Criminalidad del Ministerio Público del Perú muestra la importancia
de contar con aplicaciones informáticas que permitan reunir, depurar y transformar datos no estructurados
en información útil para mejorar la estrategia de persecución penal y entregar información relevante para la
implementación y evaluación de planes y programas desarrollados por las instituciones a cargo de la seguridad
pública, recalcando la importancia de desarrollar sistemas y flujos de datos y antecedentes en y entre instituciones
de seguridad y de justicia para focalizar el actuar de la organización y priorizar la respuesta a la demanda ciudadana.
8 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

Ese concepto es complementario al que revela la práctica desarrollada por el Instituto de Medicina Legal y
Ciencias Forenses de Colombia, que busca la vinculación de casos de imputados desconocidos en base a los
agentes corrosivos y modus operandi con los cuales se ha realizado una agresión a mujeres y hombres en ese
país. A través de este análisis, el Instituto de Medicina Legal busca aportar información útil para la persecución
penal, mostrando una vez más la importancia del trabajo interinstitucional.

Por su parte, la Fiscalía Regional de Biobío del Ministerio Público de Chile apuesta a complementar la investigación
de un caso con una mirada integral del problema delictual, que involucra el aporte que pueden entregar otros
servicios públicos, víctimas y miembros de la comunidad organizada. Cabe destacar que, en esta instancia,
emerge una mirada que vincula el análisis criminal investigativo con un concepto de gestión intersectorial y, en
consecuencia, como herramienta para la coproducción de la seguridad en los territorios, aproximándose a una
estrategia de persecución denominada community prosecution, la cual ha sido muy fructífera en Estados Unidos
desde los años noventa.

En el nivel local o municipal, este año —como en el anterior— se ha identificado una cantidad menor de buenas
prácticas. El diagnóstico indica que, por un lado, los gobiernos locales no asumen como parte de su trabajo la
gestión de la seguridad, sino más bien la demanda a las instituciones de orden, seguridad y justicia sobre las
problemáticas existentes en sus territorios. Por otro lado, existe una menor capacidad, profesionalización e
institucionalidad en los municipios latinoamericanos para hacer análisis de los problemas de inseguridad en los
territorios, y para recomendar, diseñar, monitorear y evaluar estrategias focalizadas y priorizadas en prevención
situacional y social.

En la actualidad, los analistas de observatorios de seguridad en gobiernos locales están llamados generar
información criminológica útil, destinada a un trabajo conjunto y coordinado con las organizaciones responsables
de la seguridad pública para que las estrategias de prevención mejoren y sean más eficaces. La Municipalidad
de General Pueyrredón en Mar del Plata (Argentina) desarrolló el análisis delictual para mejorar la distribución
de recursos policiales preventivos y, por otro lado, el Observatorio de la Delincuencia de Catelldefels (Cataluña,
España) ha cuantificado científicamente el impacto de las estrategias de prevención, entregando información
fidedigna y útil para la evaluación de estrategias llevadas a cabo por las policías y fiscalía orientadas a la reducción
del delito.

De esta forma, la implementación de un observatorio de seguridad ciudadana en la comuna de Lo Barnechea en


Santiago de Chile confirma la necesidad de contar con elementos diagnósticos que contengan la evidencia para
definir estrategias acertadas a los problemas de inseguridad de la comunidad, especialmente cuando ésta se
caracteriza por los niveles de victimización y la percepción de temor. Por su parte, el Observatorio de Seguridad
Ciudadana y Cohesión Social (Universidad de Morelos, México) ha desarrollado encuestas de victimización e
indicadores georreferenciados que entregan información a la sociedad civil permitiendo la fiscalización a las
instituciones públicas. Sin duda, el binomio gobiernos locales y análisis criminal está todavía en construcción,
existiendo —a pesar de los avances— mucho por hacer aún.

Finalmente, se espera que las experiencias presentadas lleven al lector a confirmar el estrecho vínculo entre el
análisis delictual y la eficacia en la prevención, control y persecución del delito, emergiendo en el horizonte un
reto que habrá que abordar: que las organizaciones que hacen y cuentan con estructuras para el análisis criminal
deberán responder al escrutinio público (accountability). Un buen análisis del delito contribuye a la legitimidad
social de las instituciones de seguridad y de justicia.
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 9

La Fundación Paz Ciudadana agradece a cada una de las entidades ya citadas, que han auspiciado y patrocinado
este esfuerzo, especialmente a las instituciones, especialistas y analistas que concursaron e hicieron sus mejores
esfuerzos por transcribir y sistematizar sus experiencias, aciertos y errores, y compartieron ese conocimiento,
para que podamos contar con políticas de seguridad y estrategias de persecución penal sólidas y apoyadas en
el análisis del delito.

Hace un tiempo, sostuvimos, a modo de corolario, que comprender el delito es clave para actuar sobre él. Hoy
podemos agregar que no sólo debemos conocer la mecánica del delito, sino también la dinámica de la criminalidad
e inseguridad en la sociedad. Un buen análisis no sólo fortalece las respuestas y estrategias, también apoya
e incentiva la proactividad de las organizaciones y permite examinar cuánto realmente están impactando las
directrices de acción en la reducción de la inseguridad objetiva y subjetiva en las ciudades de América Latina
para mejorar la calidad de vida de las personas.

Patricio Tudela Poblete (Ph.D./ Ms.)


Director del área de Análisis y Estudios
Fundación Paz Ciudadana
BUENAS PRÁCTICAS SOBRE
ANÁLISIS DELICTUAL EN
LOS GOBIERNOS LOCALES
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 11

OBSERVATORIO DE
SEGURIDAD CIUDADANA
Y COHESIÓN SOCIAL
Alfonso Valenzuela – Aguilera.
Universidad Autónoma del Estado de Morelos1.

La ciudad de Cuernavaca se localiza a unos 85 kilómetros de la Ciudad de México y se caracterizó por ser
un destino turístico protegido por los grupos de la delincuencia organizada aún en el contexto de la llamada
guerra contra las drogas, declarada por el entonces presidente Felipe Calderón en el año 2006. Sin embargo,
la ciudad posteriormente se convirtió en un actor central del conflicto luego de la captura de un importante
narcotraficante en el año 2010, generando la primera ola de violencia letal ligada a los cárteles del narcotráfico
por el dominio del territorio.

Estas organizaciones criminales habían entrado ya en una dinámica de internacionalización y expansión a más
de setenta países, siendo esto posible mediante la articulación estructural del crimen con las esferas político–
económicas, de modo que cualquier intento por terminar con los cotos de ilegalidad e impunidad existentes
tendría que pasar por el desmantelamiento de dichas relaciones (Buscaglia, 2012).

En éste contexto, el gobierno del Estado de Morelos realizó esfuerzos sistemáticos por mantener el control del
territorio mediante un modelo policial centralizado, conocido como Mando Único, que se apoya en un sistema
de videovigilancia que incluye 8.000 cámaras conectadas a un centro de inteligencia. No obstante, a pesar de
ello la percepción ciudadana sobre la inseguridad no es indiferente a los altos índices de secuestro y extorsión
que prevalecen en el Estado.

A partir de dicha situación, surge el Observatorio de Seguridad Ciudadana y Cohesión Social (OBS-SC) como
plataforma de análisis, de corte deductivo, dirigido a identificar las problemáticas de seguridad desde la perspectiva
ciudadana, registrando la percepción de la inseguridad desde el territorio.

La importancia de dicha iniciativa radica en el supuesto que: La violencia y la inseguridad tienen causas profundas
que deben ser identificadas, valoradas y atendidas con el objeto de fortalecer el tejido social. Es por ello que el
OBS-SC no se dedica exclusivamente al registro y análisis de los actos delictivos, sino que busca territorializar la
problemática para poder servir como contraparte a la acción del Estado, articulando con éste los productos a elaborar.

1
Ave. Universidad 1001, Colonia Chamilpa, Morelos C.P. 62209, México. Tel. +55.777.3297000 Ext.6114, correo: aval@uaem.mx.
12 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

Por su parte, es bien sabido que la inseguridad genera impactos multidimensionales, como son la desvalorización
del mercado inmobiliario, la creación de barreras de riesgo o la agudización de problemáticas existentes, como la
pauperización de la población, la pérdida de derechos civiles, el deterioro de la calidad de vida o la degradación
del entorno.

El OBS-SC parte de la base que, más allá de contener la delincuencia y mejorar los sistemas de control policial,
es fundamental fortalecer el tejido social mediante la intervención estratégica en el espacio físico en áreas
específicas en el territorio. Es por ello, que a partir del diseño, aplicación y los resultados obtenidos en el análisis
de encuestas, los ejes que determinan el bienestar de la población urbana y su percepción de seguridad en su
entorno resultaron ser la eficacia colectiva y el control social del espacio.

En primer lugar, el fortalecimiento de la eficacia colectiva es central para activar los lazos que permiten alcanzar
expectativas colectivas (Sampson et al, 2002) y en segundo lugar, el control social del espacio permite la
apropiación de la población residente de su entorno inmediato, lo cual se traduce en una mejor supervisión local
de las situaciones de riesgo a las que están expuestos, permitiendo una respuesta comunitaria.

A partir de datos empíricos, es posible potenciar las políticas públicas que inciden en el territorio, mediante un
enfoque estratégico, que permita detectar las zonas en donde la intervención de programas de mejoramiento
urbano, equipamientos y desarrollo social sean más efectivas y generen un mayor impacto social, detectando
las locaciones idóneas para realizar intervenciones urbanísticas focalizadas en el territorio, monitoreando las
actividades criminales.

En consecuencia, el Observatorio viene a complementar el trabajo de detección de ilícitos mediante estrategias


de análisis delictivo que utilizan tanto herramientas estadísticas como geoespaciales, las cuales integran
información empírica sobre los habitantes, su percepción, temores, actitudes, y otros elementos que permiten
diseñar políticas de largo plazo para reconfigurar el tejido social de la ciudad.

Elementos conceptuales
Las teorías ecológicas del delito cuestionan las razones por las cuales existe una concentración diferenciada
del delito y la violencia en el territorio. A partir de esta aproximación se plantea la necesidad de modificar las
condiciones sociales que producen los elevados índices de delincuencia y/o violencia, mediante una intervención
pública focalizada en dichos puntos (Sampson, 1995). De este modo, cobran gran relevancia dos conceptos
centrales: La eficacia colectiva y el control social del espacio. El primero, se refiere a la fortaleza relativa del
tejido social para mantener un control efectivo, y el segundo, permite cimentar los vínculos de los habitantes
en el territorio mediante la apropiación y defensa de su entorno.

La eficacia colectiva parte en la comunidad, que tiene entre sus funciones supervisar la conducta de los niños
y adolescentes del barrio o colonia mediante el control social informal, lo cual está sustentado en los vínculos
sociales establecidos entre los vecinos y que son centrales en la prevención del delito (Sampson et al, 1997).
Si bien existen condiciones socioeconómicas de carácter estructural que concentran desventajas en zonas
marginadas de la ciudad, a partir del análisis se deriva que la pobreza no necesariamente es el factor decisivo
para la prevalencia de índices delictivos elevados, resultando decisivos factores de carácter social y espacial.
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 13

Imagen N°1: Componentes de la percepción de seguridad ciudadana.

EFICACIA
COLECTIVA

CONTROL
SOCIAL DEL
ESPACIO

PERCEPCIÓN
DE SEGURIDAD

FUENTE: Elaboración propia.

La violencia e inseguridad poseen distintas dimensiones. Sin embargo, es fundamental territorializar la problemática.
Es decir, más allá de las condiciones socioeconómicas y culturales asociadas a la comisión de delitos, existen
condiciones directamentes relacionadas con el entorno.

La acumulación de factores de vulnerabilidad relacionados con un entorno degradado, se convierte en una


condición de marginalidad que se agrava al deteriorarse las condiciones de vida de la población y, si bien es
evidente que las áreas pobres de la ciudad son las que presentan una mayor concentración de desventajas, es
posible realizar intervenciones estratégicas que potencien su impacto a un radio territorial de mayor amplitud
(Arias, 1988; Sampson et al, 2002; Wilson, 1987).

Por tanto, la intervención de la acción pública debe focalizarse en puntos específicos en el territorio para
lograr una mayor eficacia y generar así un efecto multiplicador para la ciudad en su conjunto. No obstante, el
territorio posee dinámicas particulares, muchas veces no contempladas dentro de las teorías generales, como
por ejemplo, zonas periféricas conocidas por su incidencia delictiva que cuentan con altos índices de eficacia
colectiva – es decir, que existen vínculos e interacciones sociales fuertes – pero carecen de un arraigo territorial.
De manera inversa, los vínculos sociales pueden ser fuertes en sitios en donde existen redes entre pandillas
o grupos del crimen organizado, creándose una especie de capital social negativo o perverso (Patillo-McCoy,
1999; Valenzuela, 2012).
14 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

En síntesis, la existencia de redes sociales no es suficiente para garantizar el control social del espacio (Warren,
1975). Como señala Sampson (2003), el control social requiere de un ejercicio de “confianza” que permita participar
de acciones en nombre del bien común. Es por ello, que el OBS-SC realiza talleres orientados al fortalecimiento
de la confianza de manera sistemática, dirigidos a la población vulnerable (jóvenes, mujeres y personas de la
tercera edad) con el fin de fortalecer el tejido social y la percepción de seguridad. Existen además, otras líneas
de investigación que sugieren que el deterioro del entorno físico por sí mismo desencadena espirales de violencia
y criminalidad (Wilson y Kelling, 1982); Esta teoría, que dio lugar a las políticas de Tolerancia Cero, no ha sido del
todo validada, argumentándose que existe una varidad de factores que inciden en el aumento de los índices
delictivos (Wei, 2005). Sin embargo, es en esta instancia en donde el OBS-SC interviene, con la posibilidad de
georeferenciar y correlacionar la seguridad con el uso del suelo, la existencia de comercios, baldíos o estaciones
de policía, identificando patrones delictivos y sus áreas de influencia.

En este punto se considera pertinente la reflexión de Frühling y Sandoval (1997) en donde indican que la realidad
latinoamericana es mucho más compleja que aquellos países en donde existe un Estado de Derecho relativamente
efectivo, como pueden ser los países europeos, por lo que es esencial referirse al contexto en el que operan las
políticas públicas y el modo en que la dualidad en la aplicación del sistema legal permite la generación de zonas
con altos índices de violencia (O’Donnell, 1993).

Si bien la aplicación de herramientas de análisis delictual generalmente no abordan a nivel macro la problemática
de inseguridad, en el OBS-SC el interés fundamental ha sido generar un referente a nivel barrial en zonas donde
no se han instalado cámaras de videovigilancia (i.e. barrios marginales periféricos), permitiendo identificar áreas
en donde la acción pública pretende impactar socialmente y en donde su efecto puede transmitirse a la ciudad
en su conjunto.

Antecedentes generales
El OBS-SC sistematiza y georreferencia información estratégica vinculada a la seguridad de los ciudadanos,
aportando al diseño de políticas y programas focalizados para mejorar la calidad de vida de la población. El factor
de innovación radica en que dicha plataforma cuenta con una base ciudadana, universitaria y académica que
registra los eventos delictivos y los índices de victimización y evalúa el impacto de la inseguridad en la población
residente. La iniciativa tiene componentes de innovación social integrando componentes de análisis multivariado,
georeferenciación de indicadores y una vinculación de campo con intervenciones sociales.

Los mapas aportan antecedentes esenciales para la implementación de políticas públicas urbanas y territoriales
sobre las áreas determinadas. Por ejemplo, las áreas con una baja apropiación del espacio requieren intervenciones
físico – espaciales como creación de espacios verdes, mejora del alumbrado o equipamientos culturales; en zonas
con una baja cohesión social se interviene con programas de prevención situacional, tratamiento de adicciones
o apoyo a jóvenes; las zonas con altos índices de miedo al crimen pueden requerir una mayor presencia policial,
alumbrado público, videovigilancia, entre otros.

La reducción del crimen no sólo se vincula con mejores prácticas policiales y de inteligencia, sino que abarca un
espectro de acción mucho más amplio promoviendo la creación de una base social fuerte y articulada.

En este contexto, el Observatorio es una plataforma 100% ciudadana, establecida al interior de una universidad
pública estatal, lo que asegura la continuidad del acervo de información que sustenta el análisis delictivo y
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 15

social de la entidad. Otro factor de innovación consiste en el establecimiento de correlaciones entre el miedo,
el crimen registrado en zonas específicas y los hechos delictivos registrados ante la fiscalía general. De este
modo, las intervenciones de política pública pueden maximizar su efectividad al poder identificar si se trata de
un problema de percepción o efectivamente de un foco rojo criminal en el territorio.

Desde 2008, se ha trabajado con el gobierno del Estado y los municipios de Morelos. Sin embargo, la información
generada por dichas instancias no permite hacer un análisis fino y riguroso del impacto que la inseguridad
tiene en el territorio. Por tanto, el Observatorio de Seguridad Ciudadana y Cohesión Social funciona como una
plataforma ciudadana de monitoreo paralelo de las políticas de seguridad implementadas por el Estado, para
proporcionar información estratégica y nuevos enfoques que coadyuven al mejoramiento de los mecanismos de
control oficiales. En este sentido, el Observatorio es una plataforma independiente, que tiene como mandato el
interés público y ciudadano, lo cual se garantiza con su independencia institucional.

La plataforma monitorea la percepción ciudadana con base a siete indicadores de base:

1. Eficacia colectiva.
2. Control social del espacio.
3. Percepción de inseguridad.
4. Estado de derecho.
5. Género e inseguridad.
6. Victimización.
7. Cohesión familiar.

Estos indicadores pueden ser georeferenciados para registrar características espaciales que escapan al análisis
estadístico, y que muchas veces aportan antecedentes puntuales sobre las particularidades del territorio. El
Observatorio busca aportar información empírica sobre las condiciones existentes en el Estado de Morelos,
con el objeto de servir como prototipo para el fortalecimiento del capital social de las comunidades, y como
prototipo organizacional para atender los problemas del crimen y la delincuencia en las ciudades medias del país.

Modelo de gestión de información y herramientas


El Observatorio de Seguridad Ciudadana y Cohesión Social (OBS-SC) ha trabajado con el gobierno del Estado
y los gobiernos municipales del área metropolitana de Cuernavaca, elaborando análisis detallados y rigurosos
del impacto que, los distintos componentes del territorio, han tenido en materia de seguridad ciudadana. De
este modo, el Observatorio funciona como una plataforma ciudadana de monitoreo paralelo, a las políticas de
seguridad implementadas por el Estado, para proporcionar información estratégica y proponer nuevos enfoques
que coadyuven al mejoramiento de los mecanismos de control oficiales.

El OBS-SC presenta innovaciones importantes, ya que además de servir como plataforma de enlace entre la
ciudadanía y los distintos niveles de gobierno, genera información y análisis geoespacial que permiten mejorar las
políticas públicas que inciden en el territorio. De este modo, es posible georeferenciar y correlacionar la seguridad
con dos dimensiones de análisis: La primera, establece la relación entre los eventos delictivos registrados y localizados
en el territorio y los índices de eficacia colectiva y control social del espacio por barrio. A partir de un análisis
estadístico multivariado se detecta cómo se distribuyen los valores de inseguridad, si hay tendencias espaciales
en los datos, o si las entidades forman patrones espaciales, los cuales se georeferencian en los mapas delictivos.
16 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

Mapa N°1: Incidencia delictiva en Cuernavaca. Enero 2015.

FUENTE: Elaboración propia.

En una segunda instancia, se establece el análisis de proximidad que genera como salida información con tablas
de zona de influencia, las cuales se utilizan para delinear las zonas de mayor inseguridad o seguridad alrededor
de elementos específicos en el territorio. Los estudios de proximidad permiten descubrir las relaciones de
cercanía entre:

1. El uso del suelo y los eventos delictivos (a manera de hotspots), de modo que se puede inferir si los
usos comerciales o habitacionales tienen una incidencia en la concentración de ilícitos.
2. La existencia de baldíos / zonas degradadas como factor que incrementa los eventos delictivos.
3. La cercanía con puestos de vigilancia policial.
4. La existencia de cámaras de videovigilancia como inhibidoras del delito. De este modo el análisis de
proximidad permite identificar patrones delictivos y sus áreas de influencia, lo que ayuda a determinar
la efectividad de las políticas de seguridad pública.
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 17

Mapa N°2: Control social del espacio en Cuernavaca. Enero 2015.

FUENTE: Elaboración propia.

El OBS-SC trabaja bajo una plataforma de ArcGIS para crear, editar, administrar, analizar y visualizar los datos
geográficos generados. Cuenta con un sistema de gestión de bases de datos espaciales para almacenar la información
geográfica y poder visualizarla on line y con una conección al sistema de denuncias mediante dispositivos móviles
(APP 066 Móvil Morelos) recientemente implementada por el gobierno del Estado de Morelos.
18 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

Mapa N°3: Hotspot por calle en Cuernavaca. Enero 2015.

FUENTE: Elaboración propia.

Beneficios del observatorio


La propuesta del Observatorio de Seguridad Ciudadana y Cohesión Social permite evaluar desde una plataforma
independiente el resultado de las políticas públicas, ayudando a definir nuevos modelos de contingencia contra
la delincuencia y sobre todo, generando información altamente relevante para el trabajo legislativo local y la
formulación de políticas públicas que respondan a las necesidades de la ciudadanía.

Se mantiene para ello una estrecha colaboración con el gobierno del Estado de Morelos y los municipios que
conforman la Zona Metropolitana de Cuernavaca, para desarrollar alternativas paralelas a las planteadas por
las autoridades responsables.

Los beneficios de la propuesta de un modelo organizacional para asociaciones vecinales enfocadas a la seguridad
ciudadana, se traducen en un avance significativo en materia de innovación metodológica, a ello se suma la
discusión de políticas públicas acompañada de acciones de comunicación social en beneficio del interés público y,
finalmente, la reducción de los índices delictivos al mejorar el control social del espacio vital de las comunidades.
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 19

Problemas y obstáculos
En primera instancia, el Observatorio puede funcionar de manera autónoma con una base ciudadana y
generando su propia información. Sin embargo, es la Comisión Estatal de Seguridad la que puede proporcionar
información valiosa sobre el registro de ilícitos en el territorio (recientemente potencializada mediante la
aplicación de denuncia ciudadana 066 Móvil Morelos).

Los datos y antecedentes son insumos que no se consiguen fácilmente, dado que contiene datos protegidos
por las agencias de inteligencia. Además, el OBS-SC tiene que tener distintos niveles de seguridad y blindaje
para evitar ser objeto de represalias por parte de las organizaciones criminales.

Discusión general
La seguridad ciudadana se basa en el supuesto que es una construcción colectiva independiente del aparato de
seguridad pública. Por tanto, es necesario asegurar la intervención ciudadana en todo el proceso de definición
y operación, de modo que las funciones de las agencias de seguridad pública cuenten con respaldo social.

En este contexto, el OBS-SC se enfoca en el fortalecimiento del tejido social mediante la generación de
información georeferenciada esencial para sustentar a las políticas públicas de seguridad y a las políticas de
desarrollo urbano y social.

Para atender la problemática de inseguridad en las ciudades es fundamental incorporar la dimensión territorial,
dado que las desigualdades sociales tienen una expresión espacial y por tanto, el diseño e implementación
de políticas sociales tienen una relación indisoluble con el territorio.

Resultados y proceso de evaluación


El Observatorio es un instrumento de análisis territorial que registra la relación entre los hechos delictivos
(registrados y cifra negra) y la percepción de los ciudadanos, con el fin de establecer políticas sociales
tendientes a la cohesión social.

La problemática que aborda el Observatorio es de naturaleza multidimensional, por lo que su evaluación es


posible sólo al focalizar aspectos particulares: Es posible identificar en el territorio las zonas en donde existe
una eficacia colectiva débil y que necesitan intervenciones de corte social (como pueden ser programas
sociales o las redes de confianza), mientras que las zonas con un bajo nivel de apropiación social del espacio,
son susceptibles a una intervención de carácter espacial y urbano que contribuya a generar una identidad
comunitaria, mediante la creación de referentes simbólicos urbanos y culturales.

El OBS-SC utiliza metodologías de análisis geoespacial que incorporan elementos cualitativos e indicadores
de percepción, los mecanismos de eficacia colectiva así como su disposición para intervenir en defensa del
territorio. El Observatorio incorpora un posicionamiento civil, garantizando así la participación social, la
rendición de cuentas por parte de las autoridades y el respeto a los derechos fundamentales del ciudadano.
20 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

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22 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 23

LA MEDICIÓN CRIMINOLÓGICA DE LA
PREVENCIÓN: LA EXPERIENCIA DEL
OBSERVATORIO DE LA DELINCUENCIA DE LA
POLICÍA LOCAL DE CASTELLDEFELS (ESPAÑA)1
Carles Soto Urpina2
Observatorio de la Delincuencia de la Policía Local
de Castelldefels.

El Observatorio de la Delincuencia de la Policia Local de Castelldefels (ODC) tiene como objetivo principal la
prevención del delito y la violencia. En este contexto, es menester señalar que la mayoría de los responsables
técnicos y políticos de seguridad y justicia desconocen que la prevención se puede medir científicamente.

Tradicionalmente la prevención ha carecido de medición metodológica y la evaluación ha sido perceptiva


o contabilizando la disminución simple de delitos. En este artículo se presenta la metodología que utiliza el
Observatorio mediante un ejemplo concreto: La influencia del cierre de dos macro prostíbulos en la seguridad
ciudadana de Castelldefels. El objetivo entonces, corresponde a mostrar una herramienta de evaluación de los
programas de prevención para los profesionales y académicos de la seguridad y la justicia.

En marzo del 2009 se cerraron dos macro prostíbulos ubicados en la ciudad por estar relacionados con diversos
delitos. Esta medida cautelar produjo una sensación generalizada entre los operadores de seguridad y justicia
que la delincuencia había disminuido. Ésta percepción fue utilizada incluso por los fiscales y la jueza responsable
del cierre para mantener las medidas cautelares a los dos macro prostíbulos. El ODC realizó una investigación
criminológica sobre la medición de la prevención y el posible desplazamiento de la delincuencia tras el cierre
de estos locales.

Antes de desarrollar la propuesta, existen algunas consideraciones del entorno socio demográfico de la ciudad que
es relevante conocer: Castelldefels es un municipio de 64.567 habitantes (Ayuntamiento de Castelldefels, 2015)
integrado en el área metropolitana de Barcelona. La ciudad está bien comunicada con la capital de la comunidad
autonómica de Cataluña y con las principales infraestructuras de comunicación y comercio internacional como
son el puerto y el aeropuerto. Esta proximidad a Barcelona favorece la creación de sinergias con la capital
catalana, para sumarse y contribuir, a la capacidad de atracción internacional de la ciudad.

1
El autor quiere agradecer a Domingo López Parra (Jefe de la Policía Local de Castelldefels), Pedro Campoy Torrente (Profesor-Investigador de Criminología
de la Universidad Miguel Hernández de Elche) y Estefanía Sánchez Martínez (Observatorio de la Delincuencia de la Policía Local de Castelldefels) por
los comentarios y las sugerencias realizados al presente artículo.
2
Director del Observatorio de la Delincuencia de la Policía Local de Castelldefels, Plaza Esperanto Nº 408860 Castelldefels (España). Teléfono +34
936360320. Correo electrónico: carles.soto@castelldefels.org
24 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

La restauración, la hostelería, el entretenimiento y el ocio son los componentes fundamentales de la economía


de la ciudad, según los datos extraídos de IDESCAT3, IERMB4, Observatorio Comarcal del Baix Llobregat5 y
Ayuntamiento de Castelldefels.

Figura N°1: Ubicación de la Ciudad de Castelldefels.

FUENTE: Google Maps.

El ODC fue creado el 29 de febrero de 2012 mediante Decreto del Alcalde del Ayuntamiento de Castelldefels.
Es una unidad operativa dentro del Área de Gobernación y Vía Pública del Ayuntamiento de Castelldefels para
analizar la delincuencia en colaboración con el mundo universitario y grupos de investigación.

El objetivo principal del ODC es la prevención de la delincuencia en la ciudad de Castelldefels con fundamento
científico. Los objetivos específicos son los siguientes:

• Recolectar, analizar y evaluar datos relacionados con los comportamientos y los conflictos antisociales
en el territorio de Castelldefels.
• Impulsar, desde la creación de redes de conocimientos (entidades ciudadanas, sector académico, tejido
asociativo, empresarial, etc.), la obtención de datos para orientar la toma de decisiones en las políticas
de prevención, persecución y control.
• Promover investigaciones criminológicas sobre el fenómeno delictivo en Castelldefels.
• Organizar jornadas y encuentros con especialistas sobre el tratamiento y la prevención de la delincuencia.
• Ofrecer información contrastada y fiable sobre tendencias delictivas y asesorar a la administración
municipal sobre políticas preventivas.

3
Instituto de estadística de Cataluña, dispone de datos comparativos de todos los municipios de Catalunya http://www.idescat.cat/emex/?id=080569&lang=es
4
Instituto de Estudios Regionales y Metropolitanos de Barcelona, entidad dependiente de la Área Metropolitana de Barcelona y la Universidad Autónoma
de Barcelona. Posee una plataforma de información de servicios, de datos y de indicadores de base estadística. Más consultas estadísticas http://iermbdb.
uab.cat/
5
Observatorio Comarcal del Baix Llobregat realiza análisis y prospectiva en áreas de desarrollo estratégico y dispone, entre otros campos de investigación,
de informes sobre economía (macro magnitudes, estructura productiva, estadística tributaria y economía social, etc.) http://www.elbaixllobregat.net/
analisi/indexN.asp?id_menu=535
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 25

Análisis basado en la evidencia


En el ODC se genera análisis delictual mediante tres herramientas: Sistemas de Información Geográfica (SIG),
entrevistas-encuestas y barómetros de opinión.

Los datos cuantitativos son esenciales para medir el aumento o la disminución de las infracciones penales.
Actualmente, la forma más eficaz de conocer la variación corresponde a estadísticas policiales (Fernández,
2008), aunque se reconoce su limitación por no considerar casos no denunciados.

Las encuestas, por su parte, facilitan datos cuantitativos según el objetivo y el diseño en su realización.
Por su parte, los datos de carácter cualitativos de la delincuencia se obtienen a través de los barómetros
de opinión.

Con los antecedentes recolectados a través de las técnicas y fuentes antes mencionadas, se utiliza SIG para
realizar una visualización de las infracciones penales con todas sus características asociadas. A estos mapas se
añade información de los servicios escolares, sanitarios, etc., lo cual permite aplicar medidas proactivas, como
modificación en el diseño de plazas, instalación de luminarias en las calles, organización de patrullas y planificación
de programas preventivos de corto, mediano y largo plazo, permitiendo a su vez, combinar datos policiales con
información de localización espacial (Shaw, 2011).

Con el objeto de elaborar un ajustado análisis sobre la situación de la delincuencia, es menester contar con
información sobre los procesos sociales que ocurren en la ciudad, y no sólo de las infracciones penales. En este
sentido, las principales fuentes de datos secundarios para un amplio análisis corresponden a: Servicio policial,
judicatura, administración pública, centros de investigación, universidades, escuelas, servicios de salud e Internet
(Vanderschueren et al., 2009).

El ODC es, por tanto, un servicio municipal desde el cual es posible acceder directamente a la información
existente en la ciudad con dependencia del Ayuntamiento: Policía local, servicios sociales, educación, etc., además
se consultan las estadísticas policiales de toda España y algunas comparativas europeas a través de Eurostat
que publica oficialmente el Ministerio del Interior.

También se consultan datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística que permiten una visión comparativa
de todo el país. Por ejemplo, si se quiere vincular datos delincuenciales con indicadores de trabajo, residencia,
etc. Estos datos oficiales se complementan con la información facilitada por encuestas de victimización realizadas
por el ODC, ampliando el conocimiento de la delincuencia y reduciendo la cifra negra. Por su parte, las encuestas
estandarizadas y entrevistas realizadas a la ciudadanía y a colectivos específicos, permiten conocer la percepción
de seguridad de los habitantes de la ciudad.

Las estadísticas sobre tasas de criminalidad a partir de las denuncias recogidas por la policía son un componente
básico de la prevención basada en la evidencia (Shaw, 2011). Aunque se reconoce universalmente que las estadísticas
policiales no corresponden exactamente con la sensación de delincuencia que experimenta la población. Para
superar este problema, el ODC realiza encuestas de victimización destinadas a valorar la percepción de seguridad
de los ciudadanos. Estas encuestas facilitan información sobre los aspectos considerados por las víctimas al
momento de denunciar o no hechos delictivos o violentos; además proporcionan antecedentes que permiten
identificar las causas a la base de la percepción de inseguridad y la priorización de problemáticas en los barrios
de la ciudad (González & Murria, 2011).
26 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

El ODC tiene como prioridad los grupos de riesgo de victimización como son los niños, jóvenes, mujeres y
ancianos, siendo víctimas de determinados tipos de delitos que tienden a ser poco denunciados, siendo las
encuestas de victimización una herramienta de trabajo para su aproximación estadística.

La opinión de los ciudadanos es fundamental para conocer la percepción de seguridad, la convivencia y el


civismo existente en la ciudad. El Congreso de Poderes Locales y Regionales de Europa, organismo dependiente
del Consejo de Europa, ya avanzaba en 2003, que las autoridades locales debían asociarse estrechamente
con la población en la prevención de la delincuencia (VV.AA., 2003). Concretamente, propusieron conocer
regularmente las opiniones de la población sobre delincuencia a través de cuestionarios con el objeto de evaluar
constantemente la percepción del público sobre la criminalidad y el miedo al delito.

En base a lo anterior, el ODC desarrolló, a principios del año 2014, el proyecto “Antenas”. Esta iniciativa seleccionó
a 50 personas de la ciudad de Castelldefels como informadores estratégicos – a los cuales se les denominó
Antenas – para conocer la opinión de las personas con diversos roles sociales. Por tal razón, se seleccionó a
personas de diferentes estratos sociales y vinculados a todos los sectores y barrios de la ciudad, siendo renovados
en un 25% cada tres meses.

La elección de las personas se realiza según cuatro criterios:

1. Miembros de asociaciones, entidades de los barrios y ONGs.


2. Tenderos, comerciantes y restauradores.
3. Personas vinculadas a los servicios públicos y administraciones, como son los educadores de calle,
maestros, agentes de movilidad, enfermeros, etc.
4. Colectivos específicos que tienen un mayor riesgo de ser víctimas: jóvenes, Adultos mayores
y mujeres.

Estos cuatro grupos, en total 50 personas, configuran una red de “antenas” permitiendo una comunicación
regular y constante con el ODC. Principalmente, se utiliza el correo electrónico para aplicar un cuestionario
trimestral. Sin perjuicio de lo anterior, existe una comunicación permanente con todos los miembros a través
de otros medios, por ejemplo, se realizan reuniones y comunicaciones grupales para conocer las problemáticas
sociales existentes en la ciudad a través de las mencionadas “antenas”.

Fundamentos teóricos
Existen diversas formas de prevenir la delincuencia, no obstante, el modelo teórico utilizado por el ODC
corresponde a la prevención situacional, cuyo objetivo es hacer menos atractivo el delito mediante la reducción
de las oportunidades. En consecuencia, la prevención situacional es una estrategia dirigida al bloqueo de las
oportunidades delictivas mediante alguno de los siguientes grupos de técnicas (Cornish & Clarke, 2003:26):

1. Incrementar el esfuerzo del delincuente para llevar a cabo el crimen.


2. Aumentar la percepción de riesgos del delincuente para la concreción del delito.
3. Reducir recompensas o beneficios que el infractor espera obtener por el delito.
4. Reducir o evitar las provocaciones que motiven a cometer actos delictivos.
5. Eliminar las excusas que los delincuentes pueden usar para justificar sus acciones.
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 27

Las bases conceptuales de la propuesta corresponden a las teorías criminológicas que fundamentan la prevención
situacional:

• La teoría de las actividades rutinarias (Cohen & Felson, 1979): Afirma que la vida moderna aumenta
la criminalidad y la posibilidad de ser víctima de un delito cuando convergen en tiempo y espacio
tres elementos: La presencia de un delincuente motivado, un objetivo alcanzable y la ausencia de un
guardián capaz de prevenir su comisión.
• La teoría de la elección racional (Cornish & Clarke, 1986): Considera que el delito aparecerá cuando
los costos sean inferiores a los beneficios, y un delincuente motivado tenga una oportunidad no
problemática. La comisión de un delito tiene el mismo análisis a la hora de su elección, como cualquier
otra decisión, por ejemplo comprar un televisor.
• La teoría del patrón delictivo (Brantingham & Brantingham, 1984): Argumenta que el delito no
se distribuye aleatoriamente por todos los lugares, sino que se concentra en determinadas áreas,
independiente de las personas que vivan allí. Siendo las características de la zona las que otorgan
mayores oportunidades para la comisión de ilícitos.

Muchos son los ejemplos y prácticas que se realizan en el ámbito preventivo, pero no se conocen o no se
determinan como prevención situacional (Medina, 1998; Summers, 2009). La video vigilancia es la medida
preventiva del ámbito situacional más conocida, pero existen una inmensidad de ejemplos preventivos sobre
los cuales se desconoce que su origen es este tipo de prevención.

De esta forma, se han verificado empíricamente las técnicas de prevención situacional (Clarke, 1997; Smith &
Tilley, 2005) y actualmente se ha comprobado el efecto de difusión de beneficios que producen y el reducido
desplazamiento que generan (Soto, 2013).

Un ejemplo de la eficacia de la prevención situacional mediante la evidencia, es el efecto de la iluminación de


las calles (Welsh & Farrington, 2008). En este contexto, el ODC ha realizado varias propuestas de mejora de
iluminación en plazas y calles de la ciudad que han aportado a la disminución de la delincuencia.

En relación a la iluminación y los recortes económicos que han sido objeto los ayuntamientos, ha habido una
disminución de los tramos de iluminación de ciertas calles de la ciudad, y han sido evaluados sus efectos desde
el ODC en relación a la delincuencia. Otro ejemplo ha sido la modificación ambiental de ciertas plazas para
mejorar la prevención visual de los ciudadanos mediante la eliminación de muros y obstáculos visuales.

Otras dos metodologías de trabajo, utilizadas en el ODC, son la victimización reiterada y la policía orientada a
la solución de problemas.

La victimización reiterada es una importante consideración teórica del análisis de la delincuencia, basado en la
recurrencia del delito en los mismos lugares y/o en contra de las mismas personas (Ratcliffe & McCullagh, 1998).
Por su parte, la policía orientada a la solución de problemas corresponde a una metodología de trabajo usada
principalmente por policías que focalizan su trabajo en la detección y resolución de problemas específicos,
aplicando técnicas orientadas a la prevención de conflictos (Braga, 2008).

En Castelldefels se entiende que niños, niñas y adolescentes, adultos mayores y mujeres deben tener una
especial dedicación preventiva por sus características propias. También las características de la ciudad como
28 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

turística, con gran oferta gastronómica, de comercios y hostelería, hace necesario realizar campañas preventivas
a los mencionados grupos para disponer de una convivencia segura, aunque haya un aumento exponencial de
los delitos esperados. La presencia de visitantes hace esperar un aumento de la delincuencia y los esfuerzos se
focalizan en disminuir la victimización de los turistas o de los visitantes de la ciudad.

Modelo de análisis mediante la investigación – acción


El diseño utilizado ha sido cuasi experimental, ya que la investigación se apoya en la observación del fenómeno,
su repetición y las condiciones más favorables para producir el hecho. Concretamente, el método empleado se
convertirá en una variante del diseño cuasi experimental: La investigación en acción.

El modelo de análisis mediante la investigación en acción, se fundamenta en exploraciones operativas dirigidas


a la práctica y a cómo resolver los problemas cotidianos con una visión científica de su actividad (Goyette &
Lessard-Hébert, 1988).

Las técnicas de investigación que se han utilizado en esta evaluación criminológica son cuantitativas y cualitativas.
El método cuantitativo es el más apropiado para conocer un aumento o disminución del volumen de los delitos
(Fernández, 2007). Igualmente son necesarias las técnicas de investigación cualitativa, que sirvan de complemento
a la evaluación de la eficacia del programa preventivo, así como al aumento o disminución de la seguridad y al
análisis del desplazamiento de la delincuencia.

La recolección de datos y antecedentes es por medio de la observación, las encuestas, las entrevistas y las
estadísticas. En relación a las últimas, se aplicó el método de Cociente Ponderado de Desplazamiento (CPD) y
el Efecto Neto Total (ENT) (Bowers & Johnson, 2003; Clarke & Eck, 2005; Soto, 2013).

La observación se ha basado en el trabajo de campo, focalizando el análisis en espacios, situaciones y ambientes


(Chaine y Ratchiffe, 2005). También se ha realizado una encuesta, a una muestra de 400 personas con un intervalo
de confianza de 95,5%, un error de muestra 0,1 y un margen de error 0,95% (para p=0,5 y q=0,5). Además se
ha entrevistado a operadores y responsables de la seguridad y a personas representativas del tejido social y
asociativo de la ciudad de Castelldefels, concretamente de las zonas más impactadas por el cierre de los dos
macro prostíbulos. Finalmente, la entrevista semiestandarizada aplicada, se trata de un cuestionario que tuvo
como objetivo valorar la percepción sobre el mencionado cierre y su influencia en la seguridad.

Por su parte, las estadísticas oficiales tienen como misión informar sobre el volumen de los delitos acaecidos en
un lugar y durante un periodo de tiempo determinado (Fernández, 2008). Por tal razón las estadísticas oficiales
son fundamentales en esta evaluación, ya que existe unanimidad en la criminología española que los datos de las
estadísticas policiales son la información más objetiva en un análisis criminológico de la delincuencia (Fernández, 2008).

La importancia de los datos policiales se refleja en las últimas investigaciones sobre desplazamiento y difusión
de beneficios (Browers et. al., 2011; Johnson et. al., 2012; Braga et. al., 2014; Telep et. al., 2014) ya que la cercanía
y la proximidad a la comisión de delitos, que tienen los cuerpos policiales, facilita cuantificar el concepto de
seguridad y por supuesto, los delitos conocidos, aunque no debemos obviar la cifra de víctimas que no denuncia
las diversas agresiones.

Una de las formas más eficaces y utilizadas para medir el desplazamiento, y la difusión de beneficios, cuando se
implementa una medida de prevención, es el Cociente Ponderado de Desplazamiento (Bowers & Johnson, 2003).
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 29

La evaluación propuesta implica la realización de cálculos sobre el desplazamiento y la difusión de beneficios,


siendo aplicado también el Efecto Bruto (EB), Efecto Neto (EN) y Efecto Neto Total (ENT). Esta última fórmula,
facilitará la obtención de datos pragmáticos, de beneficio o perjuicio de la implementación de la medida de
prevención situacional (Johnson et al. 2014), fundamental para la evaluación criminológica.

La metodología propuesta (Bowers & Johnson, 2003) plantea realizar una cuantificación de infracciones antes y
después de la implementación de la medida. El cierre de los macro prostíbulos Riviera y Saratoga de Castelldefels
fue realizado el 6 de marzo de 2009, considerándose datos referidos a dos años antes y dos años después del
mencionado cierre.

En este contexto, se identifican tres áreas:

1. Área de intervención: Donde se introducen las medidas situacionales para provocar cambios de
comportamiento de la delincuencia o actitud frente a un problema.
2. Área de desplazamiento/difusión: Zona que se determina como posible desplazamiento o difusión
del delito y/o de la conducta problemática.
3. Áreas de control: Zonas que no aplicaron el programa preventivo y no tuvieron influencia del posible
desplazamiento de la delincuencia. El área de control no debe percibir ningún efecto del desplazamiento,
así como tampoco, haber sido influenciada por otro programa o intervención que pueda alterar los
resultados estadísticos.

De este modo, se sugieren dos maneras de seleccionar áreas de control ante la posibilidad de desplazamiento y
difusión de beneficios: Las áreas de control normalmente se ubican alrededor del área de desplazamiento (ver
figura 2), pero también se utilizan dos o más áreas alejadas prudencialmente (ver figura 3). Las áreas de control
deben de tener características muy parecidas a las del área de intervención para comparar resultados tras la
aplicación de las medidas situacionales (Bowers & Johnson, 2003).

Figura N°2: Áreas circulares.

FUENTE: Guerette, 2009b.


30 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

Figura N°3: Áreas de control distante.

FUENTE: Guerette, 2009b.

Los datos disponibles en este artículo son todas las infracciones penales de los cuatro años de estudio, desde
marzo 2007 a abril 2011. Se puede observar en la figura 4, la división de las áreas de medición para nuestra
investigación. Para ello se han seleccionado las calles con influencia de los mencionados establecimientos Riviera
y Saratoga (áreas A). Luego, el posible desplazamiento de la delincuencia en el municipio de Castelldefels (área
B). Finalmente, la zona de control que se utilizó para medir el desplazamiento es el formado por las ciudades de
Gavà, Viladecans y Begues (área C), coincidiendo con el Área Básica Policial de Gavá.

Figura N°4: Áreas de medición.

FUENTE: Elaboración propia.


Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 31

Las áreas A, de intervención de los dos macro prostíbulos (figura 5), se delimitan por conocimiento profesional del
territorio, además de considerar las limitaciones y fronteras naturales que ofrece el terreno y las infraestructuras
viales, como la autopista C-31 o la vía del tren.

Figura N°5: Áreas de intervención (A).

FUENTE: Elaboración propia.

Para el cálculo del desplazamiento o difusión, en la fórmula propuesta (Bowers & Johnson, 2003) se sugieren
cuatro cálculos que permiten la evaluación del programa preventivo:

En primer lugar, conocer la situación previa e identificar los cambios luego de la intervención, denominada efecto
bruto (EB), siendo la resta de los delitos que hubo antes y después en la zona de intervención, área A:

EB = Aa – Ad

Si el resultado es positivo indicará un descenso del problema; el resultado cero señalará que no hay cambio y
un número negativo nos mostrará que la situación empeoró.

En segundo lugar, el efecto neto (EN) mostrará si los cambios producidos en el área de intervención son
consecuencia de la aplicación del programa preventivo, comparándolo con los cambios ocurridos en el área de
control, área C:

Aa Ad
EN = –
Ca Cd

Si el resultado es cero indica que posiblemente el programa aplicado no fue eficaz, y si es negativo nos mostrará
que la situación ha empeorado con la intervención. Ambos resultados puntualizarán que el desplazamiento y la
difusión son irrelevantes, por lo cual no se debería continuar analizando los resultados del programa. En cambio,
si el resultado es positivo, habrá razones para entender que la intervención pudo propiciar cambios positivos
32 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

en el área de intervención. Por tanto, es factible continuar el análisis sobre la existencia de desplazamiento o la
difusión con el cálculo del Cociente ponderado de desplazamiento (CPD).

En tercer lugar, se incorporan las infracciones ocurridas en el área de desplazamiento/difusión (área B), antes y
después de la implantación de la medida preventiva. Se buscará la medición del desplazamiento o la difusión que
ha producido el programa preventivo en el área de desplazamiento, mediante el cálculo del Cociente ponderado
de desplazamiento (CPD):

Bd / Cd – Ba / Ca
CPD =
Ad / Cd – Aa / Ca

La parte superior (numerador) muestra el número aproximado de difusión o desplazamiento; si es negativo indica
difusión y si es positivo indica desplazamiento. La parte inferior (denominador) mide la eficacia de la respuesta
en relación al control; un programa eficaz producirá un número negativo. Si el denominador es positivo significa
que existe dificultad para relacionar cualquier cambio en el área de desplazamiento con el programa preventivo,
siendo inadecuado teóricamente utilizar CPD para buscar el desplazamiento/difusión de beneficios.

Si el resultado de CPD es igual a cero no habrá volumen de desplazamiento o difusión. Si el CPD es positivo, hay
difusión (teniendo en cuenta que la división de dos números, dividendo y divisor, negativos dará un resultado con
valor positivo); y si es superior a 1 nos mostrará que el efecto de la difusión es mayor que el de la intervención.
Si el resultado CPD es negativo, habrá desplazamiento; entre 0 y -1, el desplazamiento contrarresta algunos
efectos de la intervención pero no todos. Si el CPD es menor a -1 indicará que la respuesta empeoró la situación.

Tabla N°1: Interpretación del Cociente ponderado de desplazamiento

Valor CPD Efecto Interpretación


________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________

CPD > 1 Difusión mayor que los efectos directos ++


CPD cerca 1 Difusión más o menos igual a los efectos directos +
1>CPD>0 Difusión menor que los efectos directos +
CPD = 0 No desplazamiento o difusión +
0>CPD>-1 Desplazamiento pero menor que los efectos directos +
CPD cerca -1 Desplazamiento casi igual efectos directos =
CPD< -1 Desplazamiento mayor que los efectos directos -
________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________
Fuente: Bowers & Johnson, 2003.

El CPD puede dividirse para calcular el éxito de la intervención y el desplazamiento/difusión que se haya producido:

• Medición del éxito: Será el denominador del CPD

Ad / Cd – Aa / Ca
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 33

Si esta medición es negativa, el programa preventivo fue exitoso, con la reducción del delito en comparación
con el área de control.

• Medición del desplazamiento: interpretado por el numerador del CPD

Bd / Cd – Ba / Ca

Si el resultado es positivo indica la existencia de desplazamiento; sin embargo, si es negativo sugiere la posibilidad
de difusión de beneficios, ya que el área de desplazamiento ha tenido, después de la implementación del programa
preventivo, un índice delictivo menor, en comparación con el área de control.

Finalmente, en cuarto lugar, el impacto global del proyecto se puede determinar mediante el Efecto neto total
(ENT) del programa preventivo:

ENT = [Aa (Cd / Ca) - Ad] + [Ba (Cd / Ca) - Bd]

La primera parte de la fórmula indica la eficacia del programa preventivo en el área de intervención; cuanto más
eficaz hayan sido las medidas preventivas aplicadas, más grande será este término. La segunda parte, muestra
el nivel de difusión o desplazamiento; positivo indica difusión y negativo desplazamiento.

Mientras más positivo sea el ENT más eficaz habrá sido el programa de prevención situacional. Según los
especialistas de la aplicación de éstas fórmulas de cálculo del desplazamiento y la difusión de beneficios, el
número obtenido con ENT significa la cantidad de delitos prevenidos tras la implementación del proyecto de
prevención situacional en la zona (Guerette, 2009; Johnson et. al., 2014).

Principales resultados
Mediante la observación participante, se aprecia que los cierres de los dos macro prostíbulos de Catelldefels,
en marzo 2009, ha aumentado la calidad de vida del barrio de Gran Vía Mar, en donde funcionaba el macro
prostíbulo Riviera, y ha vuelto a ser una zona residencial de la ciudad. En este barrio, se observa una disminución
considerable de actos incívicos y molestias, lo que se observa en el descenso de trabajos de limpieza, así como
el mantenimiento del mobiliario urbano. En cambio, no se observa esta variación en la zona colindante al macro
prostíbulo Saratoga por que se encuentra en la zona de ocio y recreación de la ciudad.

Las entrevistas realizadas a los representantes del tejido social, dejan en claro la disminución de actos incívicos.
Incluso, como manifiesta el Jefe de la Policía Local, los precios de las viviendas han subido en épocas de baja
de precios del sector inmobiliario. Las entrevistas realizadas muestran una visión de mejora en la seguridad y
convivencia ciudadana tras el cierre de los dos macro prostíbulos.

La encuesta realizada muestra que un 67% de los ciudadanos percibe que el cierre de los dos macro prostíbulos ha
mejorado la seguridad de la ciudad. Concretamente, en los barrios y zonas de alrededor de los macro prostíbulos,
los ciudadanos muestran una mejora considerable de la convivencia y la reducción de los actos incívicos.

Los resultados estadísticos, tras la aplicación del CPD y el ENT, de las infracciones penales de las áreas A, B, y
C antes y después del cierre judicial, se pueden apreciar a continuación:
34 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

Tabla 2. Infracciones penales registradas en las áreas A,B y C.

ÁREAS Antes Después


Riviera (A’) 190 197
Saratoga (A’’) 468 628
Área A (A´+A´´) 658 825
Castelldefels 6779 8617
Área B (Castelldefels-Área A) 6121 7792
ABP Gava 15130 22518
Área C (ABP Gava – Área B) 9009 14726

FUENTE: Elaboración propia.

• Efecto bruto: -167, indica los cambios antes y después de la intervención de marzo 2009.
• Efecto neto: 0,017, muestra los cambios producidos en el área de intervención como consecuencia de
la aplicación del programa preventivo.
• Cociente ponderado desplazamiento: 8,83, busca la medición ponderada del desplazamiento o la
difusión de beneficios.

Según la tabla 1 de interpretación del CPD, es posible apreciar una difusión de beneficios superior al desplazamiento,
luego del cierre de los dos macro prostíbulos en marzo de 2009.

Si bien no hay una disminución real de la delincuencia, como se puede comprobar en el EB, sí existe una disminución
neta de la delincuencia, en comparación con otras áreas estudiadas. Además, gracias a CPD, se ponderaron
los datos obteniendo una cifra que indica si las infracciones registradas se han desplazado territorialmente,
generando una difusión de la delincuencia.

• Efecto Neto Total: 2463,86, determina el impacto global de la medida de prevención situacional como
es el cierre de un establecimiento dedicado a la prostitución.

Diversos especialistas de la prevención, que utilizan este método de medición del desplazamiento y la difusión de
beneficios, afirman que el número obtenido del ENT significa la cantidad de delitos prevenidos (Guerette, 2009;
Johnson et al., 2014). Por tanto, y en base al razonamiento planteado, es posible afirmar que: Tras el cierre de los
dos macro prostíbulos de Castelldefels, se han logrado prevenir unas 1232 infracciones anuales. Las infracciones
penales registradas en el año 2014 en Castelldefels han sido 4.4126, por lo cual la re-apertura de los mencionados
establecimientos supondría un 27,91% de aumento de la delincuencia registrada.

6
Datos facilitados por el Observatorio de la delincuencia de Castelldefels mediante la tabla de ilícitos penales registrados por la Policía de Cataluña
(Mossos d´Esquadra y Policías Locales de Cataluña) y que se trasmiten a la Junta Local de Seguridad de Castelldefels.
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 35

Propuesta sobre la valoración de la medición criminológica de la


prevención
Actualmente, los operadores de seguridad y justicia necesitan de mecanismos y procedimientos para argumentar
técnicamente sus afirmaciones e informaciones. La Fiscalía Especial contra la Corrupción y la Criminalidad
Organizada de Barcelona solicitó el 4 de septiembre de 2009 el mantenimiento de la clausura temporal de los
prostíbulos Riviera y Saratoga, en base al notable descenso de los delitos en el área de Castelldefels, sin facilitar
datos cuantitativos ni informe criminológico.

Mediante el ENT se logró fundamentar científicamente las peticiones o las conclusiones de los profesionales de
la seguridad y la justicia. El respaldo que puede realizar nuestra propuesta también es aplicado a las decisiones
de los políticos y los técnicos gubernamentales sobre aspectos diversos.

Otro beneficio principal de la propuesta de medición, es conocer la eficacia de los programas preventivos
implementados y proponer políticas de seguridad y justicia basadas en la evidencia.

La sencillez de resultado del ENT, con la cuantificación de los delitos prevenidos, hacen fácil la transmisión de los
resultados a personas no expertas en la materia. Con el resultado obtenido se ha concientizado a la ciudadanía
sobre el beneficio social del cierre de los dos macro prostíbulos, aunque ciertas partes del sector comercial de
la ciudad obtendrían beneficios económicos elevados con la reapertura.

Por otro lado, se posicionó a la policía como parte de los operadores que se coordinan para prevenir la
delincuencia, como los departamentos de salud, urbanismo, sociales, económicos, etc. (Plant & Scoot, 2009;
Morgan et al., 2012; Waller, 2014).

El trabajo transversal del Observatorio de la delincuencia de la Policía Local con otros departamentos municipales,
e incluso a escala macro municipal, refuerza la visión no exclusiva de la prevención de la delincuencia por parte
de la policía. Los cambios que realiza la policía en materia de prevención se encuentran ligados al análisis de las
relaciones sociales (Pease, 1995) con la colaboración de otros técnicos especialistas en prevención.

Las investigaciones criminológicas realizadas desde los departamentos de policía aumentan la percepción de
los ciudadanos sobre la competencia técnica de la institución. Los ciudadanos de Castelldefels consideran
rigurosas las investigaciones y estudios presentados por el Observatorio de la Delincuencia de Castelldefels en
colaboración con universidades y centros de investigación.

Se espera entonces, que tanto policías, fiscales, jueces, educadores sociales, trabajadores sociales y profesionales
interesados en el análisis de la delincuencia puedan argumentar sus propuestas y evaluar los programas y medidas
de prevención implementadas, siendo los ciudadanos receptores finales de los beneficios de la propuesta.

Dificultades en la implementación de la propuesta


La situación política de las administraciones y gobiernos públicos puede cambiar cada cuatro años, lo que
eventualmente podría dificultar la continuidad de cualquier programa preventivo. En este sentido, la implicación
política de los programas preventivos son esenciales para implementarlos y evaluarlos.

Por otro lado, puede existir presión por obtención de resultados sin evaluar los programas y destinar los recursos
a la reacción, con poca evidencia de efectividad pero más populares. La tendencia a realizar programas, sin
36 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

considerar una evaluación, dificulta la implementación de la propuesta presentada. Evaluar es imprescindible


para continuar cualquier programa preventivo y debe ser una necesidad cesar las actividades preventivas sin
resultado positivo.

Los datos cuantitativos son esenciales para este tipo de análisis delictual. Es necesario disponer de la mayor
cantidad de infracciones penales de la ciudad, recogidas por todos los cuerpos policiales u orgáno judicial
competente, en recepción de denuncias sobre seguridad ciudadana. En el caso de Castelldefels además de la
Policia Local existe otro cuerpo policial con competencias en seguridad ciudadana, la Policía Autonómica de
Cataluña, y gracias a la colaboración entre ambas, se ha dispuesto de los datos cuantitativos de ambas instituciones
para realizar el análisis delictual con rigor científico.

Los datos cualitativos ofrecidos por los diferentes departamentos gubernamentales como son servicios sociales,
urbanismo,etc. pueden ser dificiles de obtener por la falta de metodología en la obtención. Por ejemplo, la propuesta
presentada no estuvo exenta de dificultades, ya que un funcionario – responsable del servicio informático de la
Policía Local de Castelldefels –no facilitó con rigor los datos sobre infracciones de comportamientos incívicos
lo cual generó vaciós de información que debieron ser subsanados.

No obstante lo anterior, desde la perspectiva análítica existe la complejidad de ubicar las áreas de desplazamiento/
difusión y control. El conocimiento práctico de la delincuencia, por parte de la policía, es esencial para determinar
las mencionadas zonas a partir de la experiencia territorial. Es imprescindible conocer y reconocer los movimientos
sociales del territorio, así como aquellos relacionados con posibles áreas de desplazamientos geográficos de la
delincuencia.

Reflexiones finales
La aplicación de la metodología propuesta, basada principalmente por ENT, ofrece una disminución anual de las
infracciones en la ciudad de Castelldefels, como consecuencia del cierre de los macro prostíbulos. Entonces, es
posible afirmar que posterior a éste hito se percibió una disminución de la delincuencia, aunque hay un aumento
cuantitativo de delitos y faltas penales alrededor de los dos establecimientos (aumento de 658 infracciones
penales a 825, como se puede ver en la tabla 2).

La propuesta de evaluación de los programas preventivos a través del ENT, realiza una medición ponderada de
la delincuencia. Como se puede apreciar hay un aumento cuantitativo de infracciones penales pero si evaluamos
el programa desde el ámbito criminológico podemos afirmar que hay una prevención anual de 1.232 ilícitos. Estos
datos cuantitativos son ratificados y corroborados por la observación participante, las encuestas a los ciudadanos
y las entrevistas a responsables de seguridad y respresentates del tejido asociativo.

La práctica del Observatorio de la Delincuencia de la Policía Local de Castelldefels en cumplir su principal


objetivo de preveción de la delincuencia con evidencia científica, obliga a disponer de un método de evaluación
de programas preventivos. El efecto de desplazamiento que tradicionalmente se ha asociado a los programas
preventivos es un buen indicador para evaluar.

Finalmente, la trasmisión de resultados de los programas de prevención deben de ser entendidos por los
ciudadanos. Para ello es necesario evaluar los programas de prevención y comunicar los resultados de forma
sencilla. El Observatorio de la Delincuencia de Castelldefels comunicó los resultados a través del porcentaje
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 37

reducido. Es decir, si los mencionados macro prostibulos re-abrieran aumentaría la delincuencia en 27,91%. Este
dato es muy fácil de transmitir a la sociedad y se puede utilizar para explicar los resultados de los programas
preventivos a los políticos y a la opinión pública.

El Observatorio de la delincuencia de Castelldefels colabora con diferentes centros de investigación y universidades


españolas7 realizando estudios relacionados con la prevención de la delincuencia en la ciudad. La investigación
propuesta en este concurso dispuso de diversos académicos colaboradores del ODC y su metodología fue
aceptada por los docentes universitarios.

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6
Datos facilitados por el Observatorio de la delincuencia de Castelldefels mediante la tabla de ilícitos penales registrados por la Policía de Cataluña
(Mossos d´Esquadra y Policías Locales de Cataluña) y que se trasmiten a la Junta Local de Seguridad de Castelldefels.
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40 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 41

DIVISIÓN DEL TERRITORIO EN ÁREAS DE


ANÁLISIS PARA LA IMPLEMENTACIÓN DE
UN PATRULLAJE PREVENTIVO INTELIGENTE
Tobias Schleider1, Cynthia Repoli2, Adriano Perticone3
Centro Municipal de Análisis Estratégico del Delito de General
Pueyrredon (CeMAED).
Mar del Plata, Argentina ¬- mardelplata.gob.ar/cemaed

El Centro Municipal de Análisis Estratégico del Delito (CeMAED) integra la Secretaría de Seguridad y Justicia
Municipal del Municipio de General Pueyrredon (Mar del Plata – Batán), en la Provincia de Buenos Aires, República
Argentina. Es un organismo técnico y multidisciplinario, que recibe el aporte de profesionales de disciplinas
diversas y ha sido uno de los Proyectos Insignia en el Plan Estratégico Mar del Plata 2013-2030. El CeMAED tiene
como objetivo general la construcción de un sistema dinámico de gestión de la información, apto para la toma
de decisiones en materia de seguridad ciudadana. De este modo, busca dar fundamento a políticas y acciones
estatales más racionales y eficientes, orientadas hacia la inclusión y la promoción de una sociedad más pacífica.

1. Introducción
La implementación de una nueva modalidad de actuación policial plantea interrogantes y desafíos por partes
iguales. La policía, como herramienta tradicional en el abordaje fáctico de la seguridad, genera expectativas
referidas a su efectividad. Más allá de las impresiones o sensaciones de quienes son sus destinatarios, las acciones
estatales requieren de control, evaluación y análisis. Durante junio de 2014, el Partido de General Pueyrredon se
transformó en el escenario de actuación de un cuerpo policial nuevo: el Comando de Prevención Comunitaria
(CPC). La fuerza, parte de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, nació con la pretensión de tener una
presencia territorial que posibilitara el cumplimiento de una doble misión: prevenir el delito por disuasión y
responder con la mayor inmediatez posible a las emergencias de seguridad. De este modo, se buscó dar un paso
adelante, dotando a la fuerza pública de recursos humanos y materiales que permitieran la instalación de un
escenario nuevo, con un despliegue territorial que posibilitara la baja de los índices de los delitos, principalmente
de los prevenibles.

1
Director general del Centro Municipal de Análisis del Delito (CeMAED), Municipalidad de General Pueyrredon (MGP). tschleider@mardelplata.gob.ar
2
Analista senior del CeMAED, MGP. crepoli@mardelplata.gob.ar
3
Analista senior del CeMAED, MGP. aperticone@mardelplata.gob.ar
42 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

Uno de los saltos cualitativos que se dio a partir de la puesta en marcha de este nuevo cuerpo policial fue la
actualización diaria de datos sobre su actuación, accesible —gracias a los convenios suscritos oportunamente—
para la Secretaría de Seguridad Municipal. El flujo informativo detallado de los procedimientos, sus orígenes,
los horarios de mayores concentraciones y otros elementos importantes permitieron una evaluación constante
mucho más precisa. El análisis de los datos habilitó la generación de información orientada a reforzar o corregir
errores en el despliegue o el planteo del abordaje de la seguridad.

Este trabajo expone una síntesis de los puntos salientes del análisis y la evaluación de políticas públicas como
herramienta para la corrección de las intervenciones del Estado. También pone en valor la importancia de la
información como herramienta en la era digital. Finalmente, ejemplifica cómo su correcto uso puede generar
conocimiento útil para la toma de decisiones.

2. Contexto físico y demográfico


El Partido de General Pueyrredón es uno de los 135 municipios que forman la Provincia de Buenos Aires, en el
centro del territorio de la República Argentina. Dentro de sus límites alberga a 640.855 habitantes4. La ciudad
cabecera del Partido es Mar del Plata, el principal destino turístico de la Argentina.

Mar del Plata es una de las aglomeraciones más pobladas de la República Argentina, que asumió las características
de un aglomerado de tamaño intermedio mayor (más de 500.000 habitantes permanentes) en la década de los
años noventa. El proceso de urbanización del Partido ha sido tan importante que en 1991 comprendía el 94 % de
la población total5. Esta ciudad posee el puerto pesquero más grande del país, una extensión amplia de balnearios
sobre la costa marítima y establecimientos industriales numerosos. También ofrece una oferta educativa amplia,
merced a las diversas instituciones terciarias y universitarias emplazadas en el sector.

La condición de ciudad turística, que se acentúa durante la temporada de verano y los períodos vacacionales y
fines de semana extendidos en el resto del año, y el hecho de ser destino de estudiantes, definen al área urbana
con particularidades determinadas. Las variaciones en los comportamientos de la población estable y estacional
de los ámbitos turísticos son especiales, condición que se ve reforzada por el hecho de que el turismo es, en
lo principal, una actividad de ocio. Los visitantes de este tipo de lugares tienen preferencias psicocéntricas,
orientadas a las actividades de recreación relajantes, con ambiente familiar y actividades desarrolladas en
común (Beni, 1997).

La provisión de condiciones de seguridad para lugares con grandes variaciones ocupacionales es un desafío de
dimensiones importantes. Mar del Plata recibió en 2012 más de 8.600.000 turistas6. Esto hace que al momento
de la planificación del abordaje del delito, se deban tener en cuenta muchos más factores que los datos referidos
a la cantidad de habitantes o al espacio físico. Los índices delictuales, la densidad de la ocupación turística,
las zonas y horarios con mayor cantidad de visitantes, los dispositivos u operativos policiales especialmente
organizados, son todos elementos que complejizan la tarea de diseñar el despliegue de las fuerzas de seguridad.

4
Proyección 2015 del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
5
La urbanización se refiere a los cambios en la proporción de residentes urbanos con respecto a los residentes rurales. En la República Argentina existe
la convención de considerar que una localidad es urbana cuando supera los 2.000 habitantes. El crecimiento urbano es el incremento en el número de
residentes en localidades clasificadas como urbanas (Lucero, 2008).
6
Datos del Ente Municipal de Turismo, Municipalidad de General Pueyrredon.
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 43

3. Contexto histórico
Argentina tiene una historia reciente de estabilidad democrática, pero inserta en un contexto de inestabilidad
institucional y económica. A partir de los años noventa, aumentaron los delitos contra la propiedad y los homicidios,
con un pico marcado derivado de la crisis económica y política del año 2002. Con posterioridad hubo una caída
importante, pero los niveles nunca regresaron a los valores anteriores.

Este aumento del delito provocó que la demanda social por mayor seguridad se elevara de un modo considerable.
Posiblemente haya un sobredimensionamiento del tema, con base en la especial atención que dedican los medios
de comunicación argentinos a las noticias vinculadas con delitos. Estudios comparados indican esta tendencia
de comportamientos sensacionalistas de los medios de comunicación, que contribuyen a modelar la percepción
de seguridad (Fleitas, 2010). Esas demandas de mayor seguridad no sólo se centran en quienes tradicionalmente
fueron sus efectores, sino que alcanza a nuevos destinatarios.

Tradicionalmente, se ha concebido al Estado como el único titular del uso lícito de la fuerza y, así, el garante
de la convivencia. Incluso los Estados municipales, la instancia más cercana a los vecinos, han sido objeto de
demandas de seguridad. Esto ha puesto en juego a nuevas instancias participativas y ha generado sinergias
edificantes en la relación entre los Estados nacional, provincial y municipal. El ejercicio del poder político a partir
de la acción articulada con la sociedad civil, es parte de la acción de rendir cuentas que tienen los gobernantes,
y asegura la legitimidad y la confianza en su actuar. El fomento de la participación de todas las instancias del
Estado y el aprendizaje institucional se retroalimentan desde el punto en el que todos los actores son parte de
la interpretación de los problemas y la búsqueda de soluciones.

En este contexto, en diciembre de 2013 fue creada en la Municipalidad de General Pueyrredon la Secretaría de
Seguridad y Justicia Municipal7. En febrero de 2014, junto con otras direcciones que conformaron su estructura,
fue implementado el Centro Municipal de Análisis Estratégico del Delito (CeMAED). Esta fue la respuesta desde
el gobierno municipal para formular “análisis estratégicos focalizados en las tendencias, los problemas y sus
causas”. Como paradigma, se incluyó el análisis sobre la base de que “las tendencias delictivas son, básicamente,
incrementos o decrementos a largo plazo en los volúmenes delictivos, o cambios en las características de un
determinado delito en un largo período de tiempo” (Pezzuchi, 2012). El sentido último de esta contribución, a
través de los informes generados por el Centro Municipal de Análisis Estratégico del Delito y la Violencia, fue
poner en juego al conocimiento científico como una herramienta para la toma de decisiones en materia de
seguridad. Su influencia en la evaluación de la actuación del Comando de Prevención Comunitaria fue crucial
desde el primer momento.

4. Antecedentes
El antecedente directo del Comando de Prevención Comunitaria fue el Plan Director de Seguridad. Implementado
a fines de 2003, tenía como paradigma la mayor presencia policial en la calle y se llevó adelante del modo siguiente.

Las jurisdicciones policiales estaban divididas por cuadriculas o sectores, que tenían en cuenta la incidencia
poblacional, comercial y límites de jurisdicciones lindantes a otra comisarías. Cada cuadricula o sector debía

7
Originalmente, la Secretaría comprendía también el área de Control (Tránsito, Movilidad urbana, Inspección general, Pesca), de la que fue independizada
en abril de 2015.
44 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

contener una numero igualitario de manzanas. En ellas se destacaba un móvil policial con dos policías, con la
tarea de recorrer solo la cuadricula asignada durante las veinticuatro horas. Los policías contarían con teléfonos
celulares para que los vecinos llamaran directamente a los móviles policiales que recorrieran el sector.

Al trabajo de cada uno de los patrulleros en su sector predefinido, se le sumaba el apoyo de la PRI (Patrulla de
Reacción Inmediata), una unidad de trabajo conjunta conformada por oficiales de policía, que se movilizan en
varios móviles distribuidos en lugares estratégicos de las ciudades. Estos móviles tenían como misión principal la
resolución de conflictos, y el énfasis estaba puesto en la inmediatez de respuesta a los llamados de los móviles
de cada cuadricula, para dar apoyo ante situaciones de gravedad, sin que las cuadrículas dejaran de patrullarse.
Además, en tanto no fuese requerido, la PRI tenía como tarea la realización de operativos ágiles y dinámicos
dentro del casco urbano y en las zonas periféricas de las ciudades.

Por último, la nueva planificación establecía la creación del denominado GPU (Grupo de Prevención Urbana),
una suerte de “cuerpo especial” entrenado específicamente para la prevención de los conflictos típicos que
se generan en las zonas urbanas, en las áreas más pobladas de las grandes ciudades de la región. Esto incluía
desde la neutralización de delitos de gravedad, hasta la seguridad de las personas intervinientes en protestas
sociales y manifestaciones espontáneas.

También se realizó un convenio entre la administración provincial y los municipios, para que estos pudieran
controlar la efectividad y la presencia de los móviles en la calle. De esta manera, el plan generaría una mayor
presencia policial, obligando a la policía a estar en la calle. Así, al ser siempre los mismos policías quienes se
encontrarían a cargo de la cuadricula o sector asignado, los vecinos comenzarían a conocer más de cerca a los
policías que le brindarían seguridad.

Otro elemento destacable en los antecedentes del CPC fue la puesta en marcha del Sistema de Atención
Telefónica de Emergencias 911. Este sistema funcionaba a través de un número gratuito cuya función es
centralizar las denuncias o solicitudes de presencia policial a requerimiento del ciudadano, o bien los llamados
por emergencias prehospitalarias. El sistema funcionaba ya en otros países con relativo éxito, pues posibilitaba
el llamado a una única central de emergentología con atención permanente.

La puesta en marcha de este sistema se hizo mediante el decreto del Poder Ejecutivo Bonaerense Nº 747/2005,
publicado en el boletín oficial Nº 25176 el 1 de abril de 2005. Además de lo novedoso del sistema, fue fundamental
la centralización de llamadas de emergencias. Las llamadas a las comisarías solicitando la presencia policial fueron
disminuyendo con la implementación de este servicio, hasta casi desaparecer.

Con la implementación del 911 mejoraron notablemente los tiempos de respuesta policial, porque el pedido
de emergencia genera, con este sistema, un despacho directo a la jurisdicción donde se produce el evento. De
esta manera, el móvil policial que se encuentra en la zona o sector del pedido de emergencia es el que acude
al lugar. Una vez que el móvil se hace presente en el pedido de auxilio, informa a la base policial sobre el tipo
de procedimiento y su resultado. Así, se ejerce un control del servicio policial mucho más efectivo; cuando el
móvil policial llega al lugar de la emergencia debe avisar a la base policial, que a su vez registra el horario de
presentación y finalización de la intervención en el lugar.

La evolución organizativa se dio en un contexto particular. El politólogo Marcelo Saín lo describía del modo siguiente.
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 45

“(L)a modernización policial debe inscribirse inevitablemente en una reforma político-institucional


tendiente a revertir las dos tendencias en cuyo marco se produjeron los desajustes y las deficiencias
que pesan sobre nuestras policías, esto es, el desgobierno político de la seguridad pública y su
consecuente policialización. Los mayores obstáculos para ello derivan, por un lado, de la tradicional
desaprensión, desinterés y desconocimiento que primó en la clase política y, particularmente, en las
autoridades gubernamentales de nuestros países a la hora de abordar los asuntos de la seguridad
pública.” (Saín, 2005)

5. El comando de prevención comunitaria: metodología y análisis


El 25 de abril de 2014, en la búsqueda por modernizar a la policía, el Ministerio de Seguridad de la Provincia de
Buenos Aires y la Municipalidad de General Pueyrredon firmaron el Convenio Marco de Cooperación para la
implementación, mantenimiento y supervisión del Comando de Prevención Comunitaria (629/14). Se propuso un
cambio de paradigma: la Policía de proximidad. A partir del viernes 6 de junio de 2014, se ordenó el despliegue
de un patrullaje que sería “permanente (24 horas, 7 días) en 82 zonas de prevención, divididas según la densidad
poblacional y delictual”. Al CPC le fueron atribuidas las funciones de prevención y mantenimiento de la seguridad
pública, por medio de la disuasión o cese de delitos y contravenciones, la protección de personas y bienes, el
control y el uso racional de la fuerza pública.

Desde la creación de este cuerpo policial, la Municipalidad de General Pueyrredon asumió un rol diferente, más
comprometido aún, realizando aportes para su profesionalización. Esos aportes fueron materiales (infraestructura,
vehículos –unidades, mantenimiento, combustible-, tecnología, condiciones laborales), pero también estratégicos
y metodológicos, a través la creación del GOSYP: Grupo Operativo de Seguimiento y Planificación.

El grupo estaba integrado por el Intendente municipal, el Secretario de Seguridad, el Director General del
CPC, el Jefe del CPC, el segundo Jefe del CPC y el Jefe Departamental de Policía. La modalidad de actuación
consistía en reuniones semanales en las que se analizaba lo actuado por el CPC, con los aportes del Centro
Municipal de Análisis Estratégico del Delito y el Centro de Operaciones y Monitoreo municipal. El objetivo
fue contribuir a la planificación de un sistema de patrullaje dinámico, que reevaluara de manera constante las
estrategias orientadas hacia la prevención, adecuadas en tiempo y en espacio.

Entre los objetivos particulares del Centro Municipal de Análisis Estratégico del Delito está la realización, en forma
regular y periódica, de estudios sobre la información que recibe. El resultado puede verse en la elaboración de
reportes que dan cuenta de los incidentes y problemáticas vinculados con la violencia y el delito en el territorio
del Partido. Como corolario de las acciones de análisis, también se encuentra dentro de las misiones del CeMAED
la presentación de sugerencias de políticas públicas en materia de seguridad.

Uno de los estudios que se llevan adelante es el análisis estratégico de la actuación del CPC. La aplicación de las
herramientas metodológicas apropiadas sobre la información permite identificar problemas, plantear hipótesis
sobre sus causas y sugerir soluciones fundamentadas y sustentables.

La metodología de trabajo tuvo como premisa el celo para cumplir con los procedimientos interpretativos y la
aplicación del protocolo de análisis cuantitativo. La actuación de un equipo de trabajo relativamente numeroso
y multidisciplinario, requería reglas muy claras para que la subjetividad del analista no empañe la objetividad
pretendida por los informes técnicos. Las directrices generales que orientaron la acción fueron a) el diseño
46 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

participativo del instrumento de registro y la adecuación de la clasificación de los datos fuente a los fines que
perseguía el CeMAED, y b) la capacitación del personal informático, orientado centralmente al análisis cuantitativo,
en las cuestiones cualitativas relevantes, para apuntar a una coherencia fundada en la comprensión del proceso
completo y sus resultados.

La codificación de un mismo hecho tiene variaciones de una a otra fuente. La combinación y el confronte de
esas fuentes, para completarlas y mitigar sus falencias, requiere de instrucciones precisas para la normalización
del dato. La diversidad de formatos en que se reciben los datos fuente comprende desde planillas que son
completadas a mano, hasta hechos relatados en texto, pasando por planillas de cálculo con diversos campos y
clasificaciones. Aquí es donde cobra especial importancia el ceñirse a la herramienta metodológica que no deje
lugar a dudas en el momento o de la selección de un dato que va a ser analizado.

La construcción del protocolo, enmarcada en un proceso participativo y multidisciplinario, garantizó la cobertura


de las aristas diversas de los hechos registrables. Especialmente, se centra en la descripción detallada de:

i) El objeto de análisis, su descripción y el fin de utilizarlo como unidad de análisis.


ii) El modo particular de cumplimentar el llenado de las fichas de relevamiento en el caso de la generación
de contenidos propios.
iii) El modo de suplir la información faltante o los protocolos de actuación frente a la falta de datos en
campos obligatorios.
iv) La identificación basada en criterios concretos y unívocos de la validez de una fuente anclados en la
temporalidad, la completitud y la representatividad de los datos.

La búsqueda tiene como horizonte que los resultados obtenidos sean los mismos sin depender del operador que
los ingrese o el analista que los evalúe. Por eso, se los somete a pruebas estadísticas que refuercen su validez.
En este sentido, Krippendorff sostiene que

“Hay que especificar por adelantado el tipo de pruebas necesarias para validar sus resultados con la
suficiente claridad como para que la validación resulte concebible. Si bien la razón de ser del análisis
es justamente la falta de pruebas directas sobre los fenómenos en juego, los cuales deben por ello ser
objeto de inferencia, al menos debe contarse con criterios claros para una validación de los resultados,
con el fin de que otros individuos puedan recoger las pruebas adecuadas y comprobar si las inferencias
son exactas.” (Krippendorff, 1990: 39)

En la cuestión concreta que desarrolla este trabajo, la división territorial del patrullaje a cargo del CPC respondía
al criterio tradicional de las “cuadrículas” o “zonas de patrullaje”, ya referido. El Partido de General Pueyrredon
fue dividido inicialmente por el Ministerio de Seguridad provincial en 82 zonas, a partir de dos parámetros
generales. El primero, las jurisdicciones geográficas de las comisarías, que eran cubiertas por el conjunto de las
zonas en las que fueron fragmentadas. El segundo, la densidad poblacional y, en ciertos casos, delictual, pero
con criterios vacilantes, cuya solidez ha sido cuestionada.

A cada zona le fue asignado un número fijo de recursos para su recorrida (hoy, un vehículo con los agentes
policiales correspondientes), que si bien pueden sumarse para la asistencia en los casos concretos, por defecto
están circunscritos a su sector. Esta modalidad no difería del Plan Director de Seguridad, presentado diez
años antes. La supuesta modernización y cambio de paradigma se reducían, en la práctica, a la aplicación de
equipamiento y a la reorganización de los recursos humanos con una nueva distribución.
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 47

A estos parámetros pueden adjudicárseles, cuanto menos, dos obsolescencias. El primero de los parámetros se
convirtió en obsoleto con el advenimiento del CPC. Esta división de la Policía Bonaerense respondía a un único
mando también a nivel local, y su jurisdicción era la de todo el territorio del Partido. Por eso, no tenía sentido
que las zonas respetasen los límites de las jurisdicciones territoriales de las comisarías.

El segundo también resulta obsoleto, pero por razones más complejas. No tiene sentido la idea de “la inseguridad”
o “el delito” de manera genérica, porque no es útil, pero además porque no existe. Por ende, tampoco es posible
su prevención. No existe un único problema de seguridad en el territorio del Partido de General Pueyredon, sino
cuestiones específicas en sectores determinados. Asumir este punto de partida permite desplegar estrategias
de prevención eficientes en cuanto a sus resultados y a los recursos empleados para perseguirlos.

En definitiva, hay determinados problemas vinculados con la seguridad en sectores determinados del territorio.
Por eso, la sectorización de la región para la prevención de delitos realizada con anterioridad e independencia
al análisis de las particularidades de esos delitos resultaba irracional y, en última instancia, infructuosa desde
su nacimiento.

Las 82 zonas en las que fue dividido el partido responden a criterios poco claros. En algunos casos, hasta presentan
obstáculos físicos para su recorrida (vías sin paso a nivel, cursos de agua, calles cerradas al tránsito por otros
motivos). Su falta de flexibilidad atenta contra el desarrollo de un sistema de patrullaje dinámico, orientado a
objetivos y especializado material y territorialmente.

Desde un punto de vista técnico, es razonable orientar el patrullaje preventivo a partir de análisis previos. Si se
trata de cobertura territorial, el estudio del lugar físico aparece como fundamental. Sobre todo, desde que ese
despliegue no es un mero recorrido cuantitativo, sino que tiene como propósito la prevención de violencias,
conflictos y delitos.

Una herramienta útil para conocer la distribución y la densidad de los delitos en el territorio fue la realización
de análisis espaciales del delito, que permitieron confeccionar mapas que mostraban las zonas calientes, puntos
calientes, densidades, riesgo, entre otras alternativas de análisis. Esto fue uno de los insumos indispensables
para la identificación de patrones delictuales, y permitió desarrollar estrategias de prevención a través de un
patrullaje dinámico.

La pretensión de una distribución dinámica e inteligente de recursos requería tener claro el escenario espacial
de concentración de hechos, sus características desplazamientos y evolución. Para arribar a este escenario
de conocimiento, se utilizaron algunas herramientas de software de SIG (Sistemas de Información Geográfica)
genéricas, como ARCGIS y QGIS, y otras específicas de análisis criminológico, como Crimestat. El proceso
constó de cinco pasos: normalización de las fuentes de datos, geocodificación de los eventos, análisis estadístico
espacial de los eventos, confección de mapas y su análisis.

• Normalización de las fuentes de datos: consiste en ajustar las fuentes a un formato adecuado para
realizar las consultas y cortes de información necesarios para la elaboración de análisis específicos,
con el fin de facilitarlo y evitar inconsistencias.
• Geocodificación de los eventos reportados por las fuentes: importa traducir la dirección compuesta
por calle, numeral o intersección de calles en coordenadas geográficas planas, adecuadas para medir
distancias entre eventos y analizarlos. Este proceso genera una capa e puntos en formato shape (privativo
de la compañía de software ESRI). Para realizar un análisis confiable, es necesario ubicar al menos el
48 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

95% de los eventos. A partir de esta capa de eventos se pueden efectuar cortes de datos respecto de
diferentes campos para realizar análisis específicos, por delito, rangos de tiempo, modalidades, etc.
• Análisis estadístico espacial: de intensidad, de detección de zonas calientes y de puntos calientes. Se
realiza mediante el software Crimestat, que arriba a resultados estadísticos con base en mediciones
de concentración y distancia entre eventos. Para esto tiene en cuenta factores como el índice de
proximidad al vecino más cercano y estadística K (de Ripley), mediante simulaciones que comparan la
distribución actual con la esperada en una situación de azar. En los casos de delitos contra las personas,
este análisis también fue ponderado por población, mediante la interpolación con una capa de radios
censales, para la obtención de resultados de riesgo delictivo. Todo este análisis se refleja gráficamente
en capas de zonas calientes, mapas de calor o intensidad y puntos calientes, que permiten observar
frecuencia, concentración y densidad de hechos.
• Confección de mapas: se trata de la superposición de las capas de análisis con la cartografía del
territorio. Cumple con la premisa fundamental de ser clara para poder visualizar los análisis y sus límites.
La búsqueda de cartografía precisa, completa y actualizada tuvo una importancia destacable.
• Análisis de los mapas: a partir del conocimiento de dónde se producen las concentraciones de eventos,
fue posible identificar sobre el territorio los fenómenos que la podrían estar originando, y vincularla
con las características territoriales u otros eventos específicos que pudieran estar afectando sus
condiciones.

Para no convertirse en un catálogo de hechos distribuidos en un plano, con escasa utilidad práctica, el mapa del
delito se complementó con información sociodemográfica de cada sector a abordar. Es así que se establecieron
también las zonas vulnerables, donde problemas no vinculados sino oblicuamente con el delito y la violencia
(las características estructurales y humanas de los sectores) marcaban la necesidad de tratamientos diferentes.

La geolocalización de los principales delitos contra la propiedad y de los hechos de violencia con presencia
de armas de fuego permitía observar concentraciones en sectores determinados del territorio. Con fuente
en datos del Centro de Procesamiento y Análisis de la Información Delictual (CePAID), organismo policial
que releva la actividad de la Policía distrital y del CPC, se elaboraron mapas de intensidad, que mostraban
cantidades inusuales de puntos concentrados según el tipo de delito que se analizara. Los hechos con menor
carga de violencia, ya fuera sobre las personas o sobre las cosas, se mostraban más numerosos en zonas del
microcentro y macrocentro, especialmente en los lugares de mayor concentración de personas. Los hechos de
gravedad intermedia, particularmente robos sin arma de fuego, tenían una distribución que también se extendía
hacia la zona de barrios populares que circundaban a la zona comercial y residencial. Finalmente, los hechos
más violentos, homicidios y aquellos en los que estaban presentes armas de fuego, se ubicaban en los sectores
externos del área urbana, en los barrios más vulnerables.
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 49

Gráfico N°1: Delitos urbanos contra la propiedad en el Partido de General Pueyrredon:


primer semestre de 2014.

FUENTE: Centro de Procesamiento y Análisis de la Información Delictual


(CEPAID) y CPC (datos), CeMAED (análisis).

Para el análisis se tuvieron en cuenta también los abordajes particulares de otras divisiones de la policía y los
operativos de las fuerzas públicas como el Operativo Sol, que refuerza la cantidad de efectivos durante las
temporadas de verano en las localidades turísticas de la provincia de Buenos Aires. Esta observación motivó
la decisión de iniciar un seguimiento profundo de varias fuentes, entre ellas el Servicio de Atención Telefónica
de Emergencias 911. La observación de la cantidad de demandas de seguridad y sus orígenes fueron definiendo
coincidencias territoriales, que permitieron identificar patrones en sectores determinados. Estas características
detectadas tenían correspondencia con las que se habían observado en los mapas de delitos georreferenciados.
Las demandas de seguridad por hechos más violentos surgían de los sectores más externos y las originadas en
delitos de menor gravedad, en las áreas céntricas y lindantes con la costa. No obstante, estos sectores, si bien
podían definir grandes áreas territoriales con coincidencias, no eran concluyentes para permitir definiciones
absolutas. Como el CeMAED sostenía, existían problemas de seguridad particulares que se daban en locaciones
particulares. Idealmente, entonces, un sistema de patrullaje dinámico no debería tener más límites territoriales
que los que, para cada clase de situaciones y en cada uno de los lapsos pertinentes, fuesen requeridos. Es decir,
que las superficies a patrullar debían ser flexibles, modificables tanto en sus límites como en la cantidad de
recursos afectados a ellas, para cada fin que se persiguiera.

Ahora bien, desde el CeMAED se consideró prudente organizar una transición gradual y realizable hacia ese
objetivo. Esto, por concebir que un cambio tan radical en la forma de trabajo que los funcionarios policiales
adquirieron y practican desde hace décadas difícilmente evite un fracaso anticipado. Como en todo grupo
humano inserto en un sistema con tendencia hacia la estabilidad, las variaciones bruscas suelen ser resistidas.
50 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

Por estas y otras razones, es que se sugirió un paso intermedio, cual es la instauración de tres grandes áreas de
prevención que abarcan el casco urbano de la ciudad de Mar del Plata. Ellas, a la vez que respetan en un sentido
los límites prefijados de las cuadrículas en las que tradicionalmente se encuentra dividido el territorio a los fines
policiales, permitieron planificaciones generales diferenciadas para cada una, amén de estrategias particulares
para sectores localizados en su interior.

Sobre la base de criterios del Banco Interamericano de Desarrollo para la zonificación del Partido en el Plan
Estratégico Mar del Plata 2013–2030 (población, escolaridad, tipos de viviendas, índices de pobreza, hacinamiento,
comercios, industrias, servicios, entre otros) y el establecimiento de sus zonas críticas, e información georreferenciada
de hechos violentos con intervención policial durante el primer semestre de 2014 (en especial, delitos urbanos
contra la propiedad) y la actuación del propio CPC, es que fueron trazadas tres áreas bien diferenciadas,
dispuestas de manera semiconcéntrica (CeMAED, 2014a; 2014b).

Las zonas fueron denominadas Alfonsina, Peralta Ramos y Camet. El área Alfonsina es la más cercana al centro y
macrocentro de la ciudad. Peralta Ramos abarca sectores intermedios y más alejados. El área Camet comprende,
principalmente, el anillo más externo de la zona urbana de la ciudad de Mar del Plata.

Gráfico N°2: División del territorio de la ciudad de Mar del Plata en áreas de prevención.

FUENTE: CeMAED.

Apoyado en las observaciones que consistentemente configuraban patrones de comportamiento delictual,


se comenzó a mostrar a partir del 15 de agosto la división territorial propuesta por el CeMAED en los análisis
semanales presentados en el Grupo Operativo de Seguimiento y Planificación.
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 51

El área Alfonsina concentraba el mayor porcentaje de robos sin arma de fuego y hurtos, y un número elevado de
robo y hurto de automotores. El área Peralta Ramos presentaba hechos de mayor violencia, en los que estaban
presentes armas de fuego y un número elevado de homicidios. El anillo más exterior presentaba robos con índices
altos de violencia, presencia de armas de fuego en conflictos interpersonales y una cantidad alta de homicidios.

Según los despachos del Servicio de Emergencias 911, se evidenció también que la mayoría de las intervenciones
del CPC por delitos contra la propiedad presentaba algunas particularidades según cada área. El área Alfonsina
mostró el porcentaje más bajo de robos en vivienda, pero el más alto de robos en comercio. Lo contrario sucedió
en las áreas Peralta Ramos y Camet, donde el robo en vivienda ocupó casi la mitad de los despachos por delitos
contra la propiedad, mientras que el robo en comercio significó porcentajes menores.

Gráfico N°3: Despachos del 911 con intervención del CPC por delito contra la propiedad
por áreas. Del 6 de junio al 9 de octubre de 2014.

FUENTE: CeMAED.
52 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

Gráfico N°4: Despachos del 911 con intervención del CPC por delitos prevenibles. Zonas
calientes por robo en comercio y vía pública. Del 6 de junio al 9 de octubre de 2014.

FUENTE: CeMAED.

Gráfico N°5: Despachos del 911 con intervención del CPC por delitos prevenibles. Zonas
calientes de robo en viviendas. Del 6 de junio al 9 de octubre de 2014

FUENTE: CeMAED.
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 53

Otro dato de interés lo constituye el gran porcentaje de recursos del CPC destinados a casos de alarmas
domiciliarias o comerciales. De los 46.636 despachos del 911 registrados entre el 6 de junio y el 9 de octubre de
2014 con intervención del CPC, el 24 % fueron llamados por alarmas particulares administradas por agencias
de seguridad privada. Al analizar este dato de manera pormenorizada por áreas, se observó que Alfonsina
registraba el mayor porcentaje en comparación con Peralta Ramos y Camet. De esta manera se evidenció una
demanda excepcionalmente alta de recursos policiales para atender a requerimientos que, en su enorme mayoría,
carecieron de trascendencia: en un porcentaje superior al 90% resultaron ser “falsas alarmas”.

FUENTE: CeMAED.

Esta porción tan importante de la actividad del CPC responde a razones técnicas (la señal de la alarma se recibe
de manera inmediata, o por canales de llamado privilegiados, lo que permite mayor premura en su captación),
jurídicas (existen convenios suscritos entre el Ministerio de Seguridad provincial y las agencias de seguridad
privada para que se brinde este servicio a sus abonados) y de otras clases que, desde el CeMAED, se propuso
que deberían ser investigadas y revisadas.

Este tipo de demanda configuraba una clara desviación de los objetivos del patrullaje del CPC hacia la atención
de casos que no ameritaban tal acción. Así, el CPC se alejaba aún más de su tarea preventiva, para convertirla
en mera reactividad, abandonando las intervenciones conformes a las necesidades y de forma oportuna en
cada sector. A partir de esta situación, las autoridades de la Municipalidad de General Pueyrredon propusieron
la confección de una ordenanza municipal que contemplara la regulación y registro tanto de usuarios como de
prestadores, para que los mismos se hicieran cargo de la atención de este tipo de demandas, utilizando el recurso
policial solo en los casos en los que se constate una emergencia real. Esta ordenanza permitiría no desatender el
previo diseño del despliegue, que debiera contener la planificación de los sectores, horarios, objetivos, cantidad
de móviles y personal policial especializado destinados a patrullar de manera preventiva e inteligente.
54 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

Gráfico N°6: Despachos del 911 con intervención del CPC por delitos prevenibles. Zonas
calientes de robo en viviendas. Del 6 de junio al 9 de octubre de 2014.

FUENTE: CeMAED.

En concreto, el objeto primero de la división propuesta fue contar un análisis que permitiera poner el conocimiento
de las autoridades sobre la necesidad de distribución de la fuerza policial de acuerdo con la concentración
geográfica y la calidad conflictual de los hechos cometidos.

El 10 de octubre, menos de dos meses después de haber presentado el proyecto de división del territorio con
el objetivo de corregir el Sistema de Patrullaje Dinámico, el Ministerio de Seguridad de la Provincia de Buenos
Aires implementó la escisión del Comando de Prevención Comunitaria siguiendo estos lineamientos. Se crearon
tres jefaturas con jurisdicciones que coincidían territorialmente con las divisiones propuestas por el CeMAED,
y una jefatura superior de coordinación. Además, se decidió aumentar el número de cuadrículas y la cantidad
total de patrulleros.

El reagrupamiento de las zonas de patrullaje en las tres áreas establecidas permitió realizar mediciones más
provechosas que las que se efectuaban respecto de las zonas. Eso hizo posible una planificación más racional
y efectiva.

6. Resultados y dificultades
Como resultados positivos, se deben destacar inicialmente dos cuestiones. En primer lugar, la aceptación por
parte del Ministerio de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires de las sugerencias de un órgano municipal.
Especialmente en las cuestiones vinculadas con las fuerzas de seguridad, las administraciones gubernamentales
en general han sido reticentes para aceptar la participación de agencias externas en el diseño de sus políticas.
Este caso dejó en evidencia la valoración, por parte de la repartición provincial, de los resultados obtenidos
en los análisis de un equipo especializado en el componente local, aplicador de las políticas de seguridad
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 55

democráctica delineadas por la gestión municipal. La segunda cuestión destacable es la predisposición a la


modificación mostrada por la fuerza policial en su conjunto y por cada integrante de ella en particular. Más allá
de las reservas habituales en la relación entre analistas y policías, muchas veces conflictivas por la naturaleza
divergente de sus labores, la nueva modalidad de funcionamiento se implementó sin resistencias internas graves.

En cuanto a los resultados puntuales de la actuación bajo la nueva modalidad, se advirtieron algunas particularidades.
Procedimientos por “averiguación de identidad” o “averiguación de ilícito” (demora de una persona sin fundamento
en la comisión de un delito sino por un estado de sospecha más o menos determinado) y por encubrimiento
(tenencia de bienes, generalmente automotores o motocicletas, sin poder acreditar su titularidad) tuvieron
lugar, fundamentalmente, en las áreas Peralta Ramos y Camet. Los procedimientos por robo y hurto estuvieron
distribuidos de forma más pareja en las tres áreas.

El análisis mostraba que en las áreas más alejadas de la centralidad urbana prevalecía la aprehensión de jóvenes
residentes de barrios apartados del centro de la ciudad. Comparando la cantidad de llamados al 911 totales
por robo y hurto con la cantidad de despachos atendidos por el CPC, y los registros que el mismo comando
informa como exitosos, se advertía una inconsistencia: mientras las áreas Peralta Ramos y Camet concentraban
más llamados por este motivo, la mayor cantidad de intervenciones exitosas, según el CPC, se producían en el
área Alfonsina.

Si la atención se posaba en la distribución horaria, se observaba que la mayor concentración de llamados del 911
comenzaba a las 15:00 y se extendía hasta las 2:00. En el área Peralta Ramos comenzaba, incluso, más temprano:
a partir de las 13:00. Pero la mayor intervención del CPC en esos despachos, en todas las áreas, se elevaba a
partir de las 17:00.

Si la comparación es por semana, se advertía que la cantidad de llamados al 911 con intervención del CPC tenía
fluctuaciones de una semana a otra. Al evaluar cada zona por semana, también se veían diferencias interesantes.
Mientras que en Alfonsina había cierta dispersión, en Peralta Ramos y Camet los despachos del 911 se encontraban
más concentrados entre las 18:00 y las 2:00. Estos análisis por hora y por zona se utilizaron para reforzar el
patrullaje dinámico con móviles adicionales en los horarios y las áreas de mayor concentración de hechos.

El análisis comparativo zona por zona de los llamados del 911 y los procedimientos exitosos del CPC (denominados
así por la propia fuerza policial, que consideran tales a aquellos que culminan con la aprehensión de una persona
o el secuestro de un bien) mostraba divergencias profundas. Ejemplos extremos de esto se advertían en algunas
zonas, con 1.000 llamados al 911 y menos de 10 intervenciones positivas del CPC. En cuanto a los aprehendidos
al momento de la publicación del Informe Análisis Estratégico de las 18 Primeras Semanas de Funcionamiento
del CPC (CeMAED, 2014b), el 10 % se encontraba detenido por orden judicial; el 25 %, no tenían definida su
situación procesal por haber transcurrido poco tiempo desde su aprehensión, o porque no se obtuvo información
sobre su estado; y el 65 %, se encontraba en libertad. De estos últimos, el 17 % fue liberado inmediatamente por
no haber sido avalada su aprehensión por el Poder Judicial, el 35 %, por facultades del fiscal, por no considerar
necesario solicitar prisión preventiva (aunque el proceso judicial siguiera en curso). Finalmente, el 13 % fue
excarcelado por el juez de garantías, al no considerar necesaria la conversión de la aprehensión en detención.

A simple vista, pudiera parecer que la fuerza policial, en este caso el CPC, detiene a una vasta cantidad de
personas, presuntos autores de delitos, que luego son liberados por un sistema judicial incompetente. Sin embargo,
lejos de esta lógica, la realidad es muy distinta. La mayoría de las personas aprehendidas lo han sido producto
de persecuciones a delitos considerados por el Código Penal y otras normas penales o administrativo-penales
56 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

como de menor gravedad. También, sobre hechos o situaciones particulares, como la averiguación de identidad
o ilícito y el encubrimiento, casos en lo que ni siquiera debió haberse llevado a cabo la aprehensión.

Los cambios introducidos a partir de la sectorización en Áreas tiene incidencia en la detección de particularidades,
pero no ha podido demostrar avances vinculados a modificaciones en la realidad delictiva. Hay factores diversos
entre los cuales se puede explicar esta falta de resultados definitivos. Uno de ellos es el alto dispendio de
recursos policiales del CPC destinados a actividades que se encuentran fuera de su competencia específica.

Más allá de su origen como policía de proximidad y de prevención, en la práctica y ante la inexistencia de otro
dispositivo de pronta asistencia a las emergencias, el Comando de Prevención Comunitaria se consolida como el
ejecutor de un modelo reactivo y no preventivo; como una suerte de “delivery del 911” (CeMAED, 2014a). El modelo
de abordaje policial reactivo consiste, principalmente, en acudir a los llamados de emergencia despachados por
el 911, e intervenir en cada hecho de manera aislada. En la mayoría de los casos, el CPC actúa cuando el hecho
delictivo ya se cometió. Este trabajo es importante pero insuficiente. Además, diluye la capacidad de visualizar
que los incidentes individuales pueden responder a un patrón sistemático de hechos que debe analizarse y
abordarse de forma conjunta y relacional. La resolución de hechos delictivos aislados no impide que continúen
ocurriendo.

Asimismo, da cuenta de la dificultad para interpretar ciertas situaciones delictivas o de violencia de manera
integrada, como un problema de seguridad específico. Estaba claro que un abordaje preventivo, que parta de
una visión integradora y respetuosa de la complejidad del fenómeno de la violencia y el delito, tendría una
mayor incidencia en la disminución del delito que la simple respuesta reactiva al llamado del 911. La cuestión es
que frente a esta modalidad declarada de responder con la fuerza policial a la emergencia, sea o no con origen
en un delito, merma o anula la posibilidad del policiamiento preventivo que vaya más allá de la prevención por
simple disuasión por presencia.

7. Policía de prevención local


Ante los datos derivados del análisis de las actuaciones de la policía que reflejaban la falta de resultados
sustanciales, se evidenció la necesidad de un refuerzo de fuerzas de seguridad que cumplieran fácticamente
con la función de policía de proximidad. El Comando de Prevención Comunitaria tuvo origen en cumplir con
esa tarea, pero en los hechos, la cantidad de despachos por emergencias que le refiere el 911 lo han distraído
de su función primaria.

Otra de las dificultades para las autoridades municipales, las que primero reciben las demandas de mayor
seguridad, es la inexistencia de un cuerpo de seguridad en el que tuviera injerencia directa. Más allá de la
predisposición positiva a darles participación a los gobiernos locales, el comando de las fuerzas policiales sigue
estando en manos de los gobiernos federal y provincial.

Frente a esta situación conocida por las autoridades provinciales y en la búsqueda de descentralización y
desconcentración operativa, se inició en el segundo semestre de 2014 la implementación del Régimen de Policía
de Prevención Local. El 31 de octubre de 2014, el Honorable Concejo Deliberante aprobó una ordenanza municipal
mediante la cual el Municipio de General Pueyrredon adhirió a éste régimen.

Desde su prehistoria, la organización y capacitación de la nueva fuerza muestra elementos distintivos y plusvalías
añadidas a la formación tradicional policial. Paralelamente a la adhesión al nuevo régimen, se creó la Escuela
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 57

Municipal de Seguridad Local y se otorgó grado de Dirección general al Centro Municipal de Análisis Estratégico del
Delito. En un sentido muy explícito, se presentó un esquema de formación en el que la profesionalización basada
en la investigación, desarrollo e innovación del conocimiento sobre seguridad ocupa un lugar preponderante.

El proceso de formación intensivo instruye a los aspirantes sobre geografía e historia local, resolución de
conflictos suscitados en el territorio municipal y realidades del Partido desde otros ángulos, en un intento por
brindar herramientas cognitivas que contribuyan a una cosmovisión sobre el espacio en el que van a desarrollar
su actividad. Su jefe fue designado por el intendente con acuerdo del Honorable Concejo Deliberante, luego
de superar una audiencia pública en la que todos los vecinos podían presentar impugnaciones (que no fueron
instadas, sino al contrario: la postulación recibió adhesiones de relevancia por parte de personalidades y
asociaciones intermedias de la sociedad civil y organismos de derechos humanos).

La nueva fuerza, formada en ámbitos policiales y universitarios, estará en la calle en septiembre de 2015. El desafío
más importante es ser lo que su denominación versa: una policía con funciones eminentemente preventivas y con un
componente local muy fuerte presente tanto en la formación de sus miembros, como en la dirección de su comando.

8. Perspectivas
El tránsito de un modelo policial a otro implica una multiplicidad de condiciones que exceden la adopción de
nuevas técnicas y la incorporación de tecnología o equipamiento. Las modificaciones “implican a su vez un cambio
cultural y un desafío a la tradición jerárquica y militarizada de las organizaciones policiales, pues se espera que
estos cambios posibiliten la flexibilidad en los procedimientos, mayor adaptabilidad al escenario dinámico, y por
lo tanto, soluciones más rápidas y atingentes a las necesidades más próximas” (Varela Jorquera, 2007).

Frente a un planteo profundo de cambio se señalan también una serie de cuestiones fundamentales. En primer
lugar, el uso de la información, no ya como elemento a tener en cuenta, sino con el valor de conocimiento
fehaciente sobre un tema determinado; y en segundo lugar, el uso de mecanismos de control por fuera de la
fuerza, poseedores de la necesaria independencia para un análisis objetivo de efectividad y desempeño.

Aparecen como deseables la adopción de sistemas como el POP (Policiamiento Originado en Problemas), que
promueven un enfoque con tintes del acervo cultural local y en donde la información y la gestión de la información
transformada en conocimiento están más allá de las instituciones. La búsqueda en este tipo de estructuras está
centrada en la incorporación de las unidades de análisis a la organización, haciéndoles perder su carácter anónimo
tradicional. A pesar de esta búsqueda, las características particulares de la actividad de las fuerzas de seguridad
son un escollo para implementar esta visión integral de la realidad. Como menciona Matthew White (2008), el
trabajo policial es una de las pocas profesiones que todavía subestima la labor de los analistas, sus logros no son
realzados y se les asocia a la ejecución de tareas administrativas secundarias. Este desafío por integrar al análisis
como fuente de diagramación y despliegue es la mayor prueba para la Policía de Prevención Local.

El tipo de Policiamiento Originado en Problemas busca la participación comunitaria como insumo sobre el
origen de los problemas y sobre la evaluación de su actuación. El trabajo metodológico organizado en etapas
bien diferenciadas de búsqueda, análisis, solución y evaluación, permite a la policía como institución y al policía
como individuo, ser más consiente de las cuestiones de seguridad en las que deberá intervenir. La búsqueda,
más allá de tender a la eliminación de factores problemáticos declarados, se centra en intentar anular o reducir
su repetición y consecuencias.
58 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

9. Conclusión
El Centro Municipal de Análisis Estratégico del Delito tiene múltiples funciones derivadas de abordaje analítico
de la realidad delictual. La premisa fundacional de su trabajo es la comprensión de la realidad como un todo
integral en el que la solución policial es sólo un componente. Este componente debería estar contextualizado
en un enfoque más amplio vinculado a la resolución de los problemas desde su origen y no a partir de las
manifestaciones de sus consecuencias. Lo aquí expuesto es, puntualmente, el abordaje de la problemática que
se originó con la implementación de un sistema de patrullaje y no abunda en cuestiones preventivas vinculadas
a ese enfoque amplio.

El objetivo final de este trabajo del CeMAED debe centrarse en orientar la distribución y la especialización
policial con el objetivo puesto en los resultados . Atendiendo a un patrullaje inteligente con base en información
sobre la intensidad de delitos y las particularidades de cada sector. Existe en los autores de este trabajo el
convencimiento profundo de que el abordaje de la seguridad debe ser integral. De ningún modo es solución la
sola atención policial de la demanda social por más seguridad. La simplificación originada en “la tendencia de
los poderes públicos a formular respuestas inmediatas a episodios de crisis en la seguridad pública, en vez de
optar por un abordaje planificado en función de indicadores y datos globales” (Cano, 2006), debe estar inserta
en planes estatales de acción social y educación. Lo novedoso será no solo dar asistencia a los más vulnerables,
sino darla con el acento puesto en la seguridad y la paz social.

Bibliografía
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• Cano, I. (2006). “Políticas de seguridad pública en Brasil: tentativas de modernización y democratización versus
la guerra contra el crimen”. Sur, Revista Internacional de Derechos Humanos. San Pablo

• CeMAED (2014a). Análisis Estratégico de las Primeras 18 Semanas de Funcionamiento del Comando de Prevención
Comunitaria del Partido de General Pueyrredon. Disponible en: http://www.mardelplata.gob.ar/documentos/
proteccion_ciudadana/caed-cpc18sem.info.pdf

• CeMAED (2014b). Análisis Estratégico de los Primeros 56 Días de Funcionamiento del Comando de Prevención
Comunitaria del Partido de General Pueyrredon. Disponible en: http://www.mardelplata.gob.ar/documentos/
proteccion_ciudadana/caed56dcpcv3.info.pdf

• Dirección General de Política Criminal y Prevención del Delito, Subsecretaría de Prevención de Guanajuato.
(2014). Modelo Estatal de Policía de Proximidad con enfoque Comunitario

• Fleitas, D., Otamendi, A. (2007). “Homicidios, suicidios y uso de armas de fuego en las provincias argentinas”.
En Ghogassian, E., comp. Las armas y las víctimas, Buenos Aires, Universidad de San Andrés

8
El análisis de actuaciones policiales es una de las tareas del CeMAED, que además realiza informes sobre problemáticas determinadas de violencias y
delito en el Partido de General Pueyrredon (homicidios dolosos, sustracción de automotores, violencia de género, violencia institucional, estupefacientes,
etc.) y participa en iniciativas tendientes al conocimiento más profundo de la realidad de los conflictos locales (como la Encuesta de victimización 2014,
realizada en conjunto con el Instituto Latinoamericano de Seguridad y Democracia, ILSED, y el grupo de investigación Crítica Penal de la Universidad
Nacional de Mar del Plata). Sus informes son públicos y pueden consultarse en www.mardelplata.gob.ar/cemaed.
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 59

• Lucero, P. (2008). “Dinámica demográfica y configuración territorial de Mar del Plata y el Partido de General
Pueyrredon en la segunda mitad del siglo XX”, Mar del Plata, Universidad Nacional de Mar del Plata

• Municipalidad de General Pueyrredon (2013). Plan estratégico Mar del Plata 2013-2030. Disponible en: http://
www.mardelplata.gob.ar/PlanEstrategico

• Pezzuchi, G. (2012). “Análisis criminal, confusiones varias y experiencias en la Provincia de Buenos Aires,
Argentina”. En Tudela Poblete, P., ed. Buenas Prácticas Para el Análisis Delictual en América Latina, Santiago
de Chile, pp. 23-39. Disponible en: http://www.pazciudadana.cl/wp-content/uploads/2012/06/buenas-practicas-
para-el-analisis-delictual.pdf

• Sain, M. (2005). “Gobierno y policía, una relación intrincada”. En Álvarez, C., Garré, N., eds. Políticas de Seguridad
y Justicia Penal en Argentina. Buenos Aires, Yunque

• Varela Jorquera, F. (2007). Modelos internacionales de policía de orientación comunitaria, Santiago de Chile,
Subsecretaría de Carabineros, pp. 35 y ss.

• White, M. (2008). Enhancing the Problem-Solving Capacity of Crime Análisis Units, Washington, U.S. Department
of Justice, Office of Community Oriented Policing Services.

• Krippendorff, K. (1990). Metodología de análisis de contenido. Teoría y práctica. Buenos Aires, Paidós.
60 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 61

IMPLEMENTACIÓN OBSERVATORIO
DE SEGURIDAD CIUDADANA
MUNICIPALIDAD DE LO BARNECHEA
Rosario Martínez
Observatorio de Seguridad Ciudadana, Lo Barnechea Seguridad. Chile.

Información institucional
El Estado de Chile regula el ámbito de acción de la seguridad en los gobiernos locales por medio de la Ley Orgánica
Constitucional de Municipalidades N° 18.695 (Art 4°), donde se estipula que los Municipios “en el ámbito de su
territorio, podrán desarrollar, directamente o con otros órganos del Estado, funciones relacionadas con el apoyo
y el fomento de medidas de prevención en materia de seguridad ciudadana y colaborar en su implementación”.

La Municipalidad de Lo Barnechea, por su parte, implementó un equipo de prevención el año 1999 a través de la
Dirección de Inspección, Seguridad y Emergencia, la cual buscó desarrollar una labor de protección contra actos
delictuales, adoptando medidas preventivas con la comunidad para resguardar su calidad de vida y mantener
un ambiente seguro y confortable para los vecinos y usuarios.

Sin embargo, el alcalde Felipe Guevara decidió avanzar hacia una mirada de seguridad ciudadana, con el objetivo
de disminuir la vulnerabilidad de la población. Es por esta razón que el año 2013 se crea Lo Barnechea Seguridad,
la cual es una organización comunitaria funcional bajo la tutela de la Municipalidad de Lo Barnechea, que tiene
como principal fin contribuir a mejorar la calidad de vida de los vecinos a través de una gestión efectiva de la
seguridad en la comuna. Para fortalecer esta labor, se ha adoptado una estrategia integral que contribuya a
prevenir la comisión de delitos y a disminuir la percepción de temor de los vecinos.

En este sentido, el año 2014 fue un periodo de grandes avances para Lo Barnechea Seguridad, creándose el
Observatorio de Seguridad Ciudadana, el equipo de Coordinación Territorial y la Unidad de Atención a Víctimas.

Introducción
En la mayor parte de los países de América Latina, la seguridad aparece entre las principales preocupaciones
de la sociedad, lo que se expresa en una alta demanda ciudadana y se constituye como una temática altamente
política. En este sentido, las instituciones encargadas de la seguridad están llamadas a entregar soluciones
efectivas que contribuyan a mejorar el problema a través de una visión integral del mismo, donde se incluyan
62 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

respuestas públicas innovadoras, ya que las formas de actuación tradicionales enfocadas exclusivamente en el
control, han mostrado ser poco eficaces para combatir el problema (Acero, Miraglia y Pazinato, 2012).

Es en este contexto donde los gobiernos locales adquieren relevancia, debido a que las nuevas demandas y el
“nuevo concepto de seguridad ya no se centran en el desempeño policial, sino que al contrario, sólo puede ser
entendido y operado en un contexto de gobernanza multinivel y de políticas sistémicas e integradas” (Acero,
Miraglia y Pazinato, 2012). En términos técnicos, la cercanía y lo acotado del territorio, garantiza a los Municipios
la posibilidad de contar con diagnósticos detallados y fieles a la realidad. Es por esto que los gobiernos locales
poseen una capacidad privilegiada para actuar en dimensiones como la prevención, las intervenciones urbanas
y comunitarias, promoviendo la participación ciudadana e impulsando políticas, programas y acciones que
favorezcan la convivencia y el bienestar de las comunidades (Acero, Miraglia y Pazinato, 2012).

En el contexto local, a finales del 2012, la municipalidad contaba con la Dirección de Inspección, Seguridad y
Emergencia y las cifras oficiales mostraban una pequeña baja en el total de delitos de mayor connotación social
(-3,9%), pero aumentos significativos en diversos delitos como robo de vehículo (74,8%), robo en lugar habitado
o destinado a la habitación (26,9%) y otros robos con fuerza (20,1%). Así mismo el 2012 en comparación a lo
observado en los últimos 5 años encontramos una disminución significativa en los delitos de hurto (-11,7%) y
lesiones (-16,8%).

Tabla N°1: Análisis de umbral delitos de mayor connotación social, Lo Barnechea 2012.

FUENTE: elaboración propia a partir de las cifras oficiales del Ministerio del Interior y Seguridad Pública.

Si bien los datos del Ministerio del Interior y Seguridad Pública muestran una visión general del panorama
delictual en la comuna, presentan un sesgo por la falta de denuncia, lo que es comúnmente conocido como “cifra
negra”. Es por esto que la actividad delictiva se mide internacionalmente a través de la aplicación periódica de
encuestas de seguridad o victimización. Para esto, Chile cuenta principalmente con dos instrumentos, la ENUSC,
antes mencionada, y el Índice de Victimización de la Fundación Paz Ciudadana.
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 63

El año 2012 la ENUSC1 incluyó los delitos de lesiones, hurto, robo con violencia, amenaza e intimidación; robo
por sorpresa, robo de vehículo, delitos económicos, robo con fuerza a la vivienda y corrupción. Es así, como el
40,1% de los hogares de Lo Barnechea declaró haber sido víctima de algún delito en los últimos doce meses.

Gráfico N°1: Resultados de victimización Lo Barnechea 2012. ENUSC.

FUENTE: elaboración propia a partir de los datos publicados por el Instituto Nacional
de Estadísticas (INE).

Con estos antecedentes, sumado a las percepciones de inseguridad que para el año 2012 registraba un 26,3%,
se observa la relevancia de aumentar los esfuerzos municipales para la gestión de seguridad en el territorio. De
esta manera, la autoridad local crea Lo Barnechea Seguridad con una gran cantidad de recursos humanos para
lograr el efecto disuasorio necesario. A poco andar, se observa que la actividad operativa debe ser alimentada
con información que permita el despliegue oportuno por el territorio. Es así como surge la necesidad de una
unidad especializada en el procesamiento de datos que permita alimentar a la dirección de operaciones con
información de lo que ocurre, donde ocurre y cuando ocurre, entre otros.

A finales del 2013 se establece un convenio de colaboración con la Fundación Paz Ciudadana para la implementación
del Primer Observatorio de Seguridad Ciudadana en Chile, como una oportunidad de generar valor a la institución,
cuyo objetivo es “Gestionar eficazmente la seguridad en Lo Barnechea por medio de la modelación de una
estructura de datos y generación de información”.

1
Ficha Técnica ENUSC
• Fecha de medición: Entre septiembre y diciembre año a año.
• Periodo de referencia: últimos doce meses previos a la aplicación de la encuesta (excepto en preguntas de percepción)
• Tipo de encuesta: Encuestas a hogares, cara a cara.
• Universo estudiado: Población mayor de 15 años, residentes de zonas urbanas de las 101 comunas seleccionadas.
• Muestra total: 25.933 hogares.
• Tipo de muestra: Muestreo probabilístico, por conglomerados y trietápico.
• Margen de error estimado: Nivel de confianza de 95%, error muestral nacional 0,2%, error muestral regional 0,7%, error muestral comunal 4,5%.
• Victimización: se mide a partir de la pregunta de victimización general.
• Inseguridad: se mide a partir de la pregunta “...que tan seguro se siente caminando sólo por el barrio cuando ya está oscuro”.
64 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

Bases conceptuales que sustentan la propuesta


El análisis delictual como concepto no tiene una definición universal y estándar, pues existen diferentes
interpretaciones en la literatura a lo largo de su historia. Dentro de las más conocidas encontramos aquella que se
refiere a un conjunto sistemático de procesos analíticos, dirigidos a proveer de información oportuna y pertinente
relativa a patrones de delitos y tendencias. Su objetivo es apoyar al personal operativo y administrativo en la
planificación del despliegue de los recursos para la prevención y reducción de actividades delictuales auxiliando
en los procesos investigativos, aumentando las aprehensiones y el esclarecimiento de casos2.

Otra definición más moderna se refiere al estudio sistemático de delitos y problemas y otros temas relativos a
la policía —incluyendo factores sociodemográficos, espaciales y temporales— para ayudar en la aprehensión de
los infractores, reducción de la delincuencia, prevención de los delitos y evaluación del trabajo policial3.

En otras palabras, se puede definir al análisis delictual como el estudio de todas las partes o elementos
involucrados en la ocurrencia de un hecho delictivo4. Su principal objetivo es buscar, organizar y analizar datos
relacionados —delitos, infractores, víctimas y lugares— para encontrar información significativa que permita a la
policía y fiscales esclarecer delitos, aprehender delincuentes, distribuir sus recursos de forma eficiente y prevenir
la ocurrencia de delitos futuros.

Entendiendo que en este caso particular hablamos de una institución civil, sin mayores potestades como las
antes mencionadas, El Observatorio de Seguridad Ciudadana orienta su trabajo en la utilización de metodologías
basadas en la evidencia, desarrollando estrategias nuevas y procedimientos en la gestión de la seguridad. Uno de
los modelos que sustentan dicho trabajo es el denominado Policiamiento Orientado a la Solución de Problemas
(POP), el cual se funda en una concepción integral de la seguridad que, en definitiva, pretende dar soluciones
a problemas reales a través de diversos pasos como son el diagnóstico de la situación, el análisis focalizado, la
identificación de una solución adecuada y finalmente una evaluación de los resultados (Tudela, 2013).

Este tipo de organizaciones han comenzado a proliferar en el último tiempo en diversas ciudades de Latinoamérica.
En este contexto, el análisis delictual no es una tarea de unos pocos o sólo de algunas instituciones. El concepto
de políticas de prevención basadas en la evidencia ha desencadenado la creación de unidades de análisis en
instituciones de diversa naturaleza (policía, gobiernos locales, fiscalías), ya sea a nivel central o local, o bien
para la prevención del delito o la reducción de problemas delictuales de mayor envergadura y complejidad.
El denominador común entre las distintas unidades de análisis que puedan existir es que no es tan decisivo el
lugar o la institución que las creen, las promuevan o dónde se aniden, sino el hecho cierto de ser equipos de
profesionales que llevan a cabo análisis de datos cualitativos y cuantitativos y que emplean tecnología (software)
y procedimientos característicos, prestando servicios a otros, ayudando a la organización a ser más eficaz, gracias
a un mejor manejo de los datos y mejor gestión de información (producción, análisis y diseminación).

Existen diversos productos que se generan del trabajo de este tipo de organizaciones, especialmente con un
enfoque analítico, donde cada uno de ellos debe ser preciso, oportuno y útil.

Para asegurarse de que este resultado cumpla con dichos requisitos, el observatorio trabaja con las recomendaciones
y directrices de actuación que resultan de la experiencia y de los criterios definidos por organismos internacionales,

2
Gottlieb, Arenberg y Singh, 1998
3
Boba, 2005
4
Sepúlveda, 2009
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 65

tales como la International Association of Crime Analysts (IACA 2011) y la International Association of Law
Enforcement Intelligence Analysts (2012). Éstas recomiendan que las unidades de análisis posean normas o
estándares mínimos de funcionamiento, para apoyar el desarrollo armónico y apropiado de productos, profesionales
y capacidades analíticas.

En este aspecto es posible observar que los estándares para el análisis son coincidentes con el ciclo de inteligencia
criminal y de gestión de información. Estas normas subrayan el papel crítico que juega el análisis en cada etapa
del proceso de prevención, control e investigación de los delitos.

Junto a lo anterior, una de las primeras para asegurar la calidad del análisis, es la existencia de una política de
capacitación y una preocupación por que los analistas posean atributos y habilidades particulares, sobre la base
de un perfil deseado.

En la mayoría de los países latinoamericanos se han materializado las unidades de análisis delictual en las
estructuras de funcionamiento de policías, fiscalías o Ministerios Públicos.

Estos procesos y acciones serán más eficaces si siguen una secuencia oportuna y dan pie a la acción, facilitando
la prevención, la reducción y la investigación de los sucesos criminales, ya sea del tipo “delincuencia común” o
bien “delincuencia organizada” o grave. El interés por el análisis delictual deriva de su positivo impacto sobre la
eficacia de las organizaciones de seguridad y justicia. En otras palabras, el análisis es una herramienta para una
gestión más eficaz5.

Finalmente, la constitución de equipo o unidades de análisis delictual no sólo enfrentan el desafío de elaborar
reportes o informes, sino también de evaluar su aporte a la gestión de prevención delictual, aportando con
evidencia y análisis al trabajo de las diferentes organizaciones donde funcionan.

Características del proyecto


Como se mencionó anteriormente el observatorio tiene como objetivo “Gestionar eficazmente la seguridad en
Lo Barnechea por medio de la modelación de una estructura de datos y generación de información”.

Si bien los instrumentos nacionales aportaban una línea base de la situación delictual y las percepciones de
los habitantes de la comuna, su excesivo error muestral y su variabilidad anual (mayor al 4%) no permitía tener
certeza de lo que estaba ocurriendo realmente en nuestro territorio. Es por esto que al instalar el observatorio
de seguridad ciudadana surge como primera meta realizar el primer diagnóstico de seguridad local, diseñar
un modelo de acción que permita contribuir a mejorar la seguridad y percepción de temor de la ciudadanía
y generar un modelo de acción fundamentado en la evidencia, permeando a la institución de una cultura de
profesionalización para orientar los esfuerzos tácticos.

Así los objetivos específicos propuestos son los siguientes:

1. Fortalecer las capacidades y competencias dentro de Lo Barnechea Seguridad para mejorar la gestión
de la seguridad en la comuna.
2. Estandarizar la recopilación y registro de la información de distintas fuentes.
3. Desarrollo de herramientas de análisis y tipos de reportes.

Sepúlveda, 2009
5
66 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

4. Medir la victimización y la percepción de temor en la comuna.


5. Diseñar modelos de intervención para responder a las problemáticas de seguridad de la comuna.

Para medir el cumplimiento de estos objetivos por parte del equipo del observatorio, se idearon algunos
indicadores claves para esta etapa de implementación, llegando a cuatro indicadores:

• Informe de la Primera Encuesta de Seguridad Local.


• Cantidad de informes REPORTA entregados según los planificados (semanal, mensual, anual).
• Plan de Seguridad Comunal.
• Minutas temáticas.

El cumplimiento de estos indicadores, permitían generar la información necesaria para modificar algunas conductas
institucionales y orientar los esfuerzos de ésta en post de mejorar la calidad de vida de los vecinos.

Modelo de gestión de información y herramientas empleadas


Entre los años 2011 y 2014 se comenzó a implementar en Carabineros de Chile una metodología de gestión
policial, que se denominó Sistema Táctico de Análisis Delictual (STAD). Este método de trabajo se orientaba
principalmente en el mejoramiento y focalización del trabajo de las policías en el territorio, principalmente
basado en la información que se obtenía del dato de las denuncias y aprehensiones.

Dado a que el que hacer principal que actualmente tiene Lo Barnechea Seguridad está radicado en su labor de
patrullaje en el territorio, a mediados del año 2014 se comenzó a homologar el sistema de gestión del STAD en
la institución. Este sistema, al igual que su original, está basado en la utilización de la herramienta estadística
para poder guiar, medir y comparar la acción de los vectores operativos.

Para lograr lo anterior, se dispuso la realización de reuniones periódicas, en las cuales se analiza los delitos y
denuncias y aprehensiones (principalmente enfocados en los casos policiales) ocurridas en el periodo anterior
(asimismo se compara los delitos ocurridos no sólo en la semana anterior, sino que se contrasta con la misma
semana del año anterior y también el acumulado del año), se discute a la luz de esos datos cómo y dónde se
despliegan las unidades territoriales, y a su vez se examina los resultados obtenidos en el despliegue y patrullaje
de la semana anterior. El análisis de los datos que se realiza en las reuniones, son generados y relatados por
el observatorio, quien cumple también un rol de asesoramiento de los demás actores que asisten a la reunión
(operaciones, encargados territoriales, asesores estratégicos).

Con el tiempo los insumos para las reuniones fueron mejorando tomando recomendaciones y orientaciones
establecidas por la IACA como lo es el análisis de umbral para determinar si los distintos delitos observados
presentan o no diferencias significativas a lo observado en periodos anteriores. Hoy esas reuniones se denominan
REPORTA (Reunión Estratégica para Orientar los Recursos Tácticos) permitiendo con ellas, monitorear los
incidentes y determinar zonas de refuerzo que contribuyan a prevenir el delito.

Es así como en estas reuniones se presenta un informe con los datos objetivos de criminalidad y se realizan
análisis de hot spots y de patrones lo que permite organizar semana a semana el despliegue táctico del equipo
de operaciones en el territorio.

En la tabla a continuación se presenta como se muestran los datos registrados por el RIM en las sesiones de
REPORTA mensuales, la cual busca reflejar que está ocurriendo y las diferencias significativas observadas en
comparación a periodos anteriores.
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 67

Tabla N°2: Análisis de umbral delitos de mayor connotación social mes de Mayo 2015, REPORTA.

FUENTE: Observatorio de Seguridad Ciudadana.

Ademas de la tabla anterior, se georeferencian los datos para ubicar espacialmente la zonas de alta concentración
delictual, reflejando como se muestra en el mapa a continuación, con rojo los delitos del periodo actual, y con
azul igual periodo año anterior.

Mapa N°1: Hot Spots Mayo 2015, REPORTA.

FUENTE: Observatorio de Seguridad Ciudadana.


68 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

Con respecto al análisis de patrones, el equipo del observatorio observa el comportamiento delictual en cuanto a:

• Lugares de ocurrencia

• Horarios

• Día de la semana

Con lo anterior se realizan recomendación de despliegue táctico en cuanto a zonas de mayor patrullaje y horarios,
buscando contribuir a la labor disuasoria del departamento de operaciones.
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 69

Beneficios alcanzados con la implementación del observatorio de


seguridad ciudadana
Uno de los principales beneficios institucionales asociados a la implementación del observatorio es la Primera
Encuesta de Seguridad Local (ESL) la que permitió construir un diagnóstico de la realidad local. Se crearon
índices de victimización, inseguridad y desorden permitiendo determinar las zonas que presentan mayores niveles
de éstos, lo que contribuyó al sustento empírico para elaborar posteriormente el Plan de Seguridad Comunal
con una batería de programas focalizados por zonas (cuadrantes de Carabineros de Chile) dependiendo de las
necesidades de cada uno de ellos.

Asímismo, a medida que pasaba el tiempo la unidad se iba fortaleciendo, aumentando día a día la cantidad de
requerimientos tanto internos como externos. Se fue trabajando en la construcción de una base de datos única
respecto a los incidentes ingresados y generando reportes diarios de los incidentes delictuales para informar a
las distintas direcciones. Un par de meses después se generó la necesidad de realizar reuniones periódicas de
carácter táctico, en donde se presentaban los incidentes ocurridos en la semana anterior, con distintos tipos
de análisis, incluida la georreferenciación de los mismos, para ir estructurando el despliegue semana a semana.

Hoy el observatorio, permite que el trabajo del despliegue en el territorio sea más estratégico y orientado a
brindar a la ciudadanía la satisfacción necesaria a las demandas específicas por sectores, lo cual a su vez cuenta
con un procesos de evaluación y monitoreo, permitiendo que el trabajo de Lo Barnechea Seguridad sea más
profesional que el que existía antes de la implementación de esta unidad en la institución.

Con mucha satisfacción es posible afirmar que el observatorio es considerado como la única unidad técnica dentro
de la institución y la única capaz de transmitir información delictual tanto al municipio como a la comunidad.

Problemas enfrentados
El proceso de implantación no dejó de tener traspiés. Uno de los principales obstáculos presentados a lo largo
del desarrollo del proyecto fue la reticencia al cambio de otros departamentos de la institución, la cual se fue
solucionando con el tiempo, trabajando en acercar los conocimiento técnicos al resto de la institución y realizando
constantemente reuniones con las contrapartes de modo de adecuar los productos que esta unidad generaba
a los requerimientos de cada cliente interno, con el lenguaje adaptado al mismo.

Asímismo, con la llegada de los profesionales del observatorio nos encontramos con una serie de nudos críticos
institucionales que obstaculizaban el correcto funcionamiento del observatorio y la gestión de la seguridad en
el territorio. Dentro de ellos destacaron los siguientes:

• Concentración de información y toma de decisiones en actores determinados.

En los inicios, nos encontramos con una organización institucional que dificultaba el traspaso de la información,
lo que generaba una concentración en la toma de decisiones en actores determinados, principalmente en el
director ejecutivo.

Esto generaba que todo lo que sucedía debía ser de conocimiento y competencia del director ejecutivo, impidiendo
el desarrollo y proactividad de directores subalternos, cada uno de los directores funcionaba como islas sin la
coordinación que permitiera que la institución avanzara en una meta común. Es por esto que se recomendó
descentralizar la toma de decisiones, propiciando espacios que permitan una comunicación e interacción entre
70 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

los directores de áreas, instaurando una reunión de directores en donde las decisiones debían ser consultadas
y acordadas con una visión más amplia.

• Inexistencia de flujos formales de datos a nivel interno y externo.

A principios del 2014 Lo Barnechea Seguridad contaba con diversas fuentes de datos. Las externas son publicadas
en distintos sitios web como Enusc, cifras del Ministerio del Interior y Seguridad Publica, etc., e internas como
tablas en Excel que se descargaban del sistema RIM (Registro de Información Municipal) en donde se registraban
todos los antecedentes que llegaban al número de emergencia 1405. Esto generaba un problema al momento de
pretender comparar o dar seguimiento a incidentes. Además que no permitía la estandarización de datos para
generar estadísticas oficiales, ya que los incidentes no se registraban utilizando la tipificación delictual utilizada
por las policías en Chile, sino que se utilizaban códigos propios que impedían la comparabilidad de los datos.

Para poder dar solución a este tema, el observatorio comenzó a trabajar en una base de datos, en la cual se
ingresaba la información del RIM tal como estaba y por medio de las observaciones se re tipificaban los delitos
con los códigos nacionales.

• Falta de coordinación formal y real con el municipio.

Al existir una concentración de información y toma de decisiones, a los comienzos de Lo Barnechea Seguridad
no existía un vínculo con nuestra institución madre: “el municipio”, por lo que no se retroalimentaba a este en
cuanto a la realidad delictual y, peor aún, no se coordinaban los esfuerzos para mejorar la situación local.

Esto fue cambiando poco a poco por medio de reuniones periódicas con distintas direcciones municipales como
Comunicaciones, DIDECO, SECPLA entre otras, logrando así avanzar en programas y medidas que mejoren la
percepción de inseguridad y victimización en la comuna.

• Rotación continua de personal operativo.

Cuando se identificó el problema con las estadísticas oficiales, nos dimos cuenta de una problemática relacionada
a la administración. Existía un incentivo que buscaba promover el buen desempeño del trabajo de los funcionarios
operativos premiando a los mejores con un ascenso asociado a cambio de labores. Es así como aquellos que
destacan realizando su trabajo como telefonistas aspiran ser ascendidos a radio operador, el radio operador
aspira ascender a patrullero y los patrulleros a motoristas. De esta forma aquellos funcionarios que destacaron
en su trabajo son removidos de sus puestos y trasladados, sin dar el valor necesario a cada uno de ellos en el
proceso de registro de antecedentes.

Si bien lo descrito puede parecer un problema de índole administrativo, sus efectos se reflejan en un mal llenado
del RIM, ya que al ser una labor menos visible y no asociada a su evaluación de desempeño, no se encontraban
incentivos para un registro eficiente.

Para esto el observatorio ha trabajado en la capacitación constante a los funcionarios de la Dirección de


Operaciones, pero pese a ello, en la actualidad aún nos encontramos con problemas de tipificación, debiendo
necesariamente el observatorio asumir el rol de corrección de los datos ingresado al sistema.

• Visión limitada del abordaje de la seguridad desde el gobierno local.

La municipalidad de Lo Barnechea ha externalizado el servicio de seguridad en Lo Barnechea Seguridad, con la


finalidad de reducir la burocracia y generar plazas de trabajo estables. No obstante, la seguridad en el territorio
fue entendida como control y reacción frente al delito registrándose el mismo problema observado en las policías.
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 71

De esta forma, el observatorio ha trabajado arduamente en modificar la visión de control, buscando re enfocar
a la institución en su trabajo preventivo y orientado a las percepciones de inseguridad de los habitantes. Esto
no ha sido una tarea fácil, por lo que se ha ido trabajando en comprobar por medio de la evidencia que las
medidas reactivas no contribuyen a disminuir los delitos en el territorio como tampoco a disminuir los índices
de inseguridad en la población.

Resultados logrados con la implementación del observatorio


A más de una año de la instalación del observatorio de seguridad ciudadana podemos decir que hemos alcanzado
nuestros objetivos y metas.

Durante este periodo logramos realizar la primera encuesta de seguridad local, que permitió construir el
diagnóstico del problema en la comuna, y ser este el principal insumo para la concreción de un plan comunal
de seguridad pública, lo que en definitiva permite modelar las ofertas y programas orientados a contribuir a la
seguridad en el territorio.

Por otro lado se trabajó en la estandarización de una base de datos que reúne distintas fuentes de información
como lo es el 1405 y Carabineros de Chile. Permitiendo así tener una visión de lo que está ocurriendo, dónde
y cuándo.

Una de las metas principales que tiene el observatorio dice relación con impregnar en la institución el trabajo
relacionado con los resultados asociados a la evidencia. Para esto ha sido vital el poder contar con una serie de
insumos estadísticos, los cuales han sido trabajados y puestos al servicio de las diferentes áreas de la institución.
Logrando instaurar una cultura organizacional del análisis criminal, estableciendo reuniones periódicas que hoy
son la base del despliegue táctico en la comuna.

Los analistas del observatorio trabajaron arduamente en las directrices que deben tomar la institución y sus
distintas direcciones para el abordaje de la criminalidad, inseguridad y victimización.

El Plan de Seguridad Comunal, determinó una batería de programas enfocados a responder las demandas
ciudadanas que consideraban la coordinación intersectorial con otras direcciones municipales e instituciones
independientes.

Llegando a ser hoy día una unidad que retroalimenta a distintas direcciones municipales e instaurar una visión
de seguridad ciudadana en cada una de ellas.

Por su parte, hasta esta fecha, la gestión operativa es el giro principal de la institución donde está asentado el
observatorio, y ha sido este último un constante colocador de índices, estudios y análisis criminal, que a través
principalmente del reporta han influido en el corazón mismo de Seguridad Lo Barnechea.
72 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

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BUENAS PRÁCTICAS SOBRE
ANÁLISIS DELICTUAL EN LAS
POLICÍAS
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 74

EL CENTRO PROSPECTIVO DE INTELIGENCIA


CRIMINOLÓGICA: METODOLOGÍA MIXTA DE ANÁLISIS
DELICTUAL PARA LA REDUCCIÓN DE LOS EFECTOS
BIDIMENSIONALES DEL DELITO
Rolando Oscar Grimaldo Santamaría1. Capitán Policía Nacional de
Panamá, Jefe del Centro Prospectivo de Inteligencia Criminológica,
Dirección Nacional de Inteligencia Policial.
Ana María Huesca González2. Profesora del Departamento de
Sociología y Trabajo Social. Investigadora de la Unidad de Investigación y
Estudios Sociales. Universidad Pontificia Comillas de Madrid.

1. Estado del problema


Los informes más recientes del Sistema Integrado de Estadísticas Criminales (en lo sucesivo SIEC), dependiente
del Ministerio de Seguridad Pública de la República de Panamá (actualizados al 2009) evidencian un incremento
de los hechos delictivos en el territorio nacional, acciones delictivas que en esta ocasión presentan un valor
agregado: un marcado grado de violencia. Específicamente el informe del SIEC del año 2009 revela que en
Panamá durante una hora ocurre un promedio de 8 delitos, es decir, 5.752 acciones ilícitas mensualmente y 69.024
en un año. Los análisis estadísticos también dejan al descubierto que durante los últimos cinco años la actividad
criminal en el territorio panameño podría ser catalogada como de “alarmante”. Además, agrega el informe del
SIEC (2009) que “esta realidad ha dado serios golpes en la paz y tranquilidad de los ciudadanos” (p. 5), siendo
la ciudad capital de Panamá y la provincia de Colón las áreas más afectadas.

Según el informe titulado “Sinóptica de Países I Panamá” desarrollado por la corporación Latinobarómetro (2009),
el principal problema de los países de América Latina es la delincuencia con un 17% y en segundo lugar se ubica
el desempleo con un 15%. Para el caso particular de Panamá, señala el documento, se asistió a una disminución
considerable de la opinión del desempleo como problema, que en el año 2004 se situaba en un 50% a un 12%
en el 2008; no así la delincuencia, que pese a mantener porcentajes menores al 10% hasta el año 2005 inició
un período de sentimiento de preocupación que hoy día llega al 24%, superando las cifras del desempleo, que
habían mantenido siempre un mayor porcentaje. Complementando los datos anteriores, la realización de micro-
encuestas de seguridad evidencia que el ciudadano panameño exhibe un alto sentimiento de inseguridad.

1
Policía Nacional de Panamá, Avenida 7 Central, 2-24 Panamá, Curundú-Ancón. Email: rgrimaldo@comillas.edu; móvil: 0034-617710934.
2
Departamento de Sociología y Trabajo Social. Calle Alberto Aguilera, 23 Madrid-28015, España. Email: ahuesca@comillas.edu; móvil: 0034-675313843.
75 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

Paralelo al escenario anterior, actualmente en Panamá aún no se cuenta con una entidad de investigación
similar a un instituto de investigación y estudio de delito, de hecho sería posible afirmar que no existe ninguna
organización con características similares en la República de Panamá. El Sistema Nacional Integrado de Estadísticas
Criminales (SIEC) es quizás la principal institución dedicada al análisis estadístico de la delictualidad en Panamá,
no obstante deja entrever en su metodología de trabajo algunos aspectos que podrían ser reforzados de cara
a lograr una aproximación más precisa a las causas de la actividad criminal en el país3. Por otro lado, el Instituto
de Criminología de la Universidad de Panamá, único en el país, ofrece la principal oferta formativa a nivel de
especialización en materia criminológica pero apuesta por una formación orientada a mejorar las competencias
profesionales, descuidando en cierto modo las vinculadas a la investigación4. De este modo, los aspectos citados,
entre otros, evidencian que en Panamá se carece de agrupaciones que realicen verdaderos estudios empíricos
sobre el fenómeno delictual, situación paradójica en un país donde la principal fuente de preocupación es la
actividad criminal (Latinobarómetro, 2009, p.42).

En vista del escenario anterior, surge por parte de la Policía Nacional de Panamá la preocupación por mejorar
los niveles de seguridad en el país, pero en esta ocasión apostando por un mayor desarrollo en gestión de la
información y del conocimiento. De este modo, conscientes los miembros del directorio de que la reducción de
la criminalidad, en su vertiente objetiva y subjetiva, debe fijar sus cimientos en una metodología estandarizada
similar a la aplicada en las ciencias sociales (método científico), se apuesta por incursionar en ese ámbito. Se
considera que esta metodología debe tener como objetivo central el estudio y análisis del delito, puesto que
se parte de la premisa que lo desconocido es imposible describirlo y mucho menos entenderlo. En base a las
necesidades existentes se revisan las principales experiencias internacionales, la cuales apuntalaban que la opción
más válida era inclinarse por el conjunto sistemático de procesos analísticos, dirigido a proveer información
oportuna y sobre patrones o tendencias delictuales al que se denomina: análisis delictual.

En este sentido, el presente artículo muestra, en primer lugar, someramente algunas de las pautas y motivaciones
para la creación del Centro Prospectivo de Inteligencia Criminológica de la Policía Nacional (en lo sucesivo CPIC),
el cual ha sido diseñado teniendo en cuenta la literatura relacionada al análisis delictual, reforzando nuestra
postura en el estudio de las buenas prácticas, e interiorizando cada uno de sus obstáculos, de sus necesidades
y de sus beneficios con la finalidad de obtener un producto lo más depurado posible. En segundo lugar, siendo
la experiencia a compartir en este concurso de buenas prácticas, se presenta la metodología mixta de análisis
delictual para la reducción de la bidimensionalidad del delito, apostando en esta ocasión por un estudio que
incide en la reducción perceptiva del delito (dimensión subjetiva).

2. Elementos conceptuales y teóricos


La literatura internacional desarrollada al respecto deja al descubierto que el análisis delictual es un concepto
que carece de una conceptualización estandarizada, pero es posible definirla como la búsqueda, organización
y análisis de datos acerca de todos los actores interrelacionados a la ocurrencia de un hecho delictual (víctima,
infractores, espacio geográfico, etc.), con la determinación de obtener, de forma científica, información relevante
que permita a los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado la aprehensión de los delincuentes y prevenir la
reincidencia del hecho (Sepúlveda, 2013). De igual forma Sepúlveda (2013) manifiesta que el análisis delictual

3
El informe Criminalidad (2009), elaborado por el SIEC, expresa en el apartado de presentación: “Consolidar la información delictiva por parte de las
instituciones no ha sido fácil, mucho menos cuando cada uno registra la información de acuerdo a sus necesidades y criterios” (p.7).
4
La Maestría en Estudios Criminológicos es la principal oferta formativa que ofrece el Instituto de Criminología la cual tiene una modalidad profesional
por lo cual el estudiante deberá realizar un examen final.
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 76

es una metodología que nos entrega resultados y que provee de herramientas de diagnóstico a través de la
cual es posible saber qué se debe hacer, permitiendo una adecuada focalización del problema y asignación
eficaz de recursos al mismo. Otra definición interesante viene de la mano de Boda (2005) quien considera
que el concepto en cuestión hace referencia al estudio sistematizado de diferentes tipos de problemas y de
hechos delictivos, así como del entorno policial, con la finalidad de aportar información tangible que permita la
reducción y prevención de la actividad delictual, sin olvidar la evaluación de la actuación policial. Para lograr la
optimización de este proceso, agrega Boda (2005), el análisis del delito incluye en su radio de estudio variables
sociodemográficas, temporales y espaciales.

Por otro lado, es importante tener presente que la metodología de trabajo del análisis no es producto de la
intuición ni mucho menos de la improvisación, postura que deja claramente establecida Varela (2014) al afirmar
que las teorías criminológicas ayudan al analista a obtener un mejor enfoque y orientación, permitiéndoles,
a través de éstas, poder sustentar (con evidencia científica) la elección de determinados pasos o justificar la
necesidad de atender determinados elementos. Dicho de una forma más taxativa, “las teóricas criminológicas,
los supuestos, la naturaleza de los datos y su validez son factores claves para entender los patrones delictuales”
(Varela, 2014, p.1). Otro de los aspectos que robustece la metodología del análisis delictual lo esgrime Tudela (2014),
al evidenciar que ésta se enmarca en razonamientos particulares y estándares específicos de investigación que
no son distintos a los inherentes de la investigación social. Lo anterior tiene una connotación importarte, debido
a que, como afirma nuevamente Tudela (2012), “el análisis delictual es una labor que no puede asumirla sólo el
policía, sino que precisa de la concurrencia de habilidades profesionales de no policía, de profesionales de las
ciencias sociales y otras disciplinas” (p.15). Lo anterior queda ejemplificado en los 6 pasos de involucra el análisis
delictual: 1) recopilación y gestión de datos, 2) lectura y consulta de datos, 3) análisis de datos, 4) diseminación
de la información, 5) desarrollo de la estrategia y 6) evaluación y retroalimentación.

La literatura también reporta la existencia de diferentes tipos de análisis delictual, personalizado a las exigencias
del fenómeno delictual o problema en estudio. Aunque sólo definiremos las dos modalidades que soportan la
buena práctica que se presentará más adelante (análisis estratégico y análisis de problemas), citaremos todos los
tipos debido a que fueron tomados en cuenta en el diseño e implementación del CIPC y porque, además, estos
funcionan indirectamente de forma concatenada en la reducción del delito. Los 7 tipos del análisis delictual son:
el análisis táctico, el análisis estratégico, el análisis de problemas, el análisis administrativo, el análisis operacional,
el análisis investigativo y el análisis de inteligencia. El análisis estratégico (Tudela, 2014) hace referencia al análisis
e identificación de tendencia con la finalidad de la aplicación de un desarrollo estratégico con miras a largo plazo.
Por su parte, el citado autor, considera que el análisis de problemas centra su mirada en los problemas crónicos
o de largo plazo con la intención de desarrollar estratégicas de carácter preventivo.

3. Antecedentes del proyecto


El objetivo general de la buena práctica que se presenta consiste en describir el diseño y funcionamiento de la
denominada metodología mixta de análisis delictual para la reducción de los efectos bidimensionales del delito,
mediante el estudio de un caso de dimensión subjetiva del delito: la valoración que realiza el ciudadano panameño
(provincias de Panamá, Colón y Chiriquí) sobre el desempeño policial en el combate a la delincuencia. De cara a
la consecución del objetivo general, inicialmente se plantearon una serie de objetivos específicos, los cuales se
subdividieron en objetivos cualitativos y cuantitativos. Los objetivos cualitativos tienen por finalidad acceder a
toda la conceptualización que sustente la vinculación de los diferentes tipos de análisis al estudio de los problemas
delictuales complejos y, de igual manera, sustentar teóricamente el diseño de un modelo metodológico que permita
77 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

la reducción de la dimensión subjetiva del delito. Por su parte, los objetivos específicos cuantitativos se enfocan
en la presentación de los resultados de la aplicación del proceso metodológico sustentado anteriormente. La
distribución de los objetivos específicos es la siguiente:

3.1 Objetivo específico cualitativo:


3.1.1 Evidenciar aspectos conceptuales en la literatura sobre análisis delictual que permitan el estudio
de problemas delictuales complejos y de largo plazo.
3.1.2 Clarificar el diseño y funcionamiento de la metodología mixta de análisis delictual para la reducción
bidimensional del delito.

3.2 Objetivo específico cuantitativo:


3.2.1 Aplicar la metodología mixta a un caso práctico que permita detectar las variables que afectan la
percepción de la labor policial en el combate a la delincuencia.

Por otro lado, con la finalidad de la consecución de nuestro objetivo general, cada objetivo específico está
interconectado con una meta y un indicador que cuantifica el cumplimiento de la misma.

Meta 1 (objetivo 3.1.1): Detectar y describir los diferentes tipos de análisis que se conectan directamente con
el estudio de los problemas delictuales a largo plazo, es decir, escenarios crónicos.

Indicador: Relación entre el modelo de análisis planteado y la cronicidad del problema.


Meta 2 (objetivo 3.1.2): Establecer la interconectividad entre los atributos de los modelos de análisis delictual
que permiten el estudio problemas delictuales crónicos.

Indicador: Relación entre las características de los diferentes modelos de análisis delictual.
Meta 3 (objetivo 3.2.1): Determinar la asociación entre la percepción de la población y el desempeño policial
en el combate a la delincuencia a través de la aplicación de una encuesta realizada ad hoc.

Indicador: Relación (significación estadística y coeficientes de correlación) entre las variables de percepción
del ciudadano y el desempeño policial en el combate a la delincuencia.

4. Descripción de la propuesta
Además de los delitos y la victimización (la criminalidad objetiva), el miedo al delito ocupa un tema importante en
la agenda pública de Panamá. Los estudios evidencian que aparte de los resultados perjudiciales generados por
la delincuencia real, el miedo al delito también produce resultados marcadamente negativos. El miedo al delito
es un fenómeno complejo y multicausal, respecto del cual se han elaborado una serie de teorías e hipótesis que
contribuyen a entenderlo. Así, se considera que el temor está influido por dos aspectos, el primero, la percepción
del riesgo y, el segundo, la valoración del potencial daño físico, psicológico y material. Lo anterior indica que
la relación de estos dos factores es directa con el temor, es decir, que mientras mayor sea la percepción de
la probabilidad de ser víctima de un delito o del potencial daño causado por la acción delictiva mayor será la
sensación de temor (Grimaldo, 2012).

En el contexto anterior, los estudios internacionales revelan cierto grado de relación entre el temor al delito y
las características situaciones, sociales, personales y demográficas, situación que ha permitido el nacimiento
de nuevos conceptos, tal es el caso del término “vulnerabilidad” que ha permitido la comprensión de los altos
niveles de temor experimentado entre mujeres y personas de mayor edad.
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 78

En este sentido, Cosidó (2003) plantea que la vulnerabilidad personal ante un hecho delictivo mantiene una
“una relación con factores tales como género, edad, tamaño físico, estado de salud y la habilidad de defenderse
en casos de ser atacado” (p.42). Incluso, hay autores que plantean el concepto de “vulnerabilidad subjetiva”
(Huesca, 2007) para referirse no ya a la probabilidad de ocurrencia del hecho delictivo (vulnerabilidad), sino a
la percepción subjetiva de que existe como amenaza.

Los aspectos anteriores evidencian que el temor al delito presenta ciertas connotaciones particulares que
facilitan su instalación en el ciudadano, convirtiéndose en un problema delictual sostenible en el tiempo, crónico
en algunos casos en la medida que en el escenario perceptivo de vulnerabilidad de un adulto mayor o una
mujer5 no se detecten las causas que intensifican el temor. Además, la erradicación de la criminalidad real ha
sido planteada en muchos casos como una utopía, escenario similar en el que se encuentra el temor al delito.
No obstante, ambas dimensiones mediante la aplicación de esquemas analíticos adecuados, eficientes y eficaces
pueden reducirse a niveles más aceptables por la población.

Dicho lo anterior, el análisis delictual desvela la existencia de 7 modelos de análisis, cada uno ajustado a las
necesidades exigidas por el fenómeno delictual en estudio.

4.1 Análisis estratégico y análisis de problemas

De los modelos de análisis delictual que cumplen con las condiciones para el estudio de problemas delictuales
a largo plazo (crónicos) y que además pueden aplicarse, tanto a la dimensión objetiva como subjetiva del delito
se encuentran el análisis estratégico y el análisis de problemas.

4.1.1 Análisis estratégico

El análisis estratégico (Rojas, Tudela y Villarroel, 2014) es responsable de la producción de información de calidad
que facilite la toma de decisiones con perspectiva a largo plazo. De este modo, el análisis estratégico persigue
como finalidad suministrar información de calidad para que las decisiones que se tomen en los mandos más
altos sean sostenibles a largo plazo. Además, este análisis pretende proporcionar una alerta temprana sobre
la existencia de problemas que por sus peculiaridades intrínsecas pueden ser catalogados de complejos, por
consiguiente se busca que los encargados de tomar decisiones tengan una herramienta de apoyo en la adecuada
asignación del recurso (según prioridades) y enfocarse con mayor precisión en la etiología del delito, a través de
acuerdos interinstitucionales o intersectoriales, según sea el caso. Por otro lado, el análisis estratégico, desde el
enfoque de la seguridad pública, esgrime aspiraciones similares a las planteadas, enfatizando en el estudio en
el largo plazo de la delincuencia y teniendo en centro de mira las fluctuaciones que ésta sufre producto de las
variaciones en tendencias, problemas y factores vinculados.

5
Pantazis (2000) deja al descubierto que factores relacionados con la edad y la pobreza resultaron significativos en el caso de las mujeres, al momento
de estudiarse las características que diferencian a la población según la sensación de temor.
79 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

Figura N°1: Mecánica de actuación del Análisis Estratégico.

FUENTE: Elaboración propia a partir del Módulo 17 “El análisis estratégico” del Manual de entrenamiento en
análisis delictual (2014). Fundación Paz Ciudadana, IACA y Motorola.

La figura 1 muestra la mecánica de actuación que describe el análisis estratégico, pasando, en primer lugar,
por el establecimiento de los elementos que identifican la existencia de un problema y, en segundo lugar,
por la aplicación del método para la resolución del mismo denominado SARA. Con relación a los elementos
constitutivos del problema, se establece que para que exista un problema debe darse la conjugación de los 6
elementos (parte superior de la figura 1), evidenciando en términos generales la existencia de un escenario donde
los hechos delictivos puedan describirse y hayan sido previamente detectados por su aparición en el tiempo,
que estos hechos además deben tener una vinculación en común y deben ser nocivos para los ciudadanos de
la comunidad a los cuales les viene generando daños en su entorno, y finalmente los hechos delictivos deben
haberse puesto en sobre aviso. Por su parte, el método SARA es el recomendado por la IACA para la resolución
de problemas y consta de 4 etapas.

La primera etapa (identificación del problema) se caracteriza por una minuciosa recopilación de la información
lo que conducirá a una adecuada definición y delimitación de los problemas detectados. El análisis del problema
(o segunda etapa) tiene como objetivo último poder dimensionalizar el problema, logrando de esta manera
su adecuada contextualización. En esta etapa se apuesta por la cautela a la hora de elegir la fuente de datos
(datos oficiales o encuestas de victimización), por la calidad de los datos enfatizando en una mejor captación y
representación visual de los mismos, por un mejor análisis de las consecuencias del problema que redunde en
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 80

una atención más enfocada en la medición del temor al delito6, por la atención de otras variables como podría ser
el caso de revictimización y, finalmente, por tomar en cuenta la existencia de otros problemas que paralelamente
pueden estar asociados a nuestro ámbito de estudio.

Con referencia a la tercera etapa del método SARA, la correspondiente a la búsqueda y selección de las
mejores soluciones, se apuesta por la incorporación de estrategias debidamente estructuradas y con carácter
de sostenibilidad en el tiempo o en su efecto apuesta por la alternativa de soluciones político-legales. Además
en esta tercera etapa, aparte de una adecuada documentación y comunicación de los resultados finales, se
enfatiza en la mirada integral sobre la información recabada y analizada de cara a la elección de la solución,
su implementación y del equipo responsable de dar seguimiento a dicha propuesta. Por último, en la cuarta
etapa se establecen todos los aspectos vinculados a la futura evaluación de la respuesta planteada. La
medición del impacto final debe guardar una estrecha relación con aspectos que contribuyan “a la reducción
del delito y la delincuencia y disminuir el temor en las personas afectadas por el problema” (Rojas, Tudela y
Villarroel, 2014, p.23).

4.1.2 Análisis de problemas


El análisis de problemas (Bruce, 2014) enfoca su atención en los problemas en largo plazo (o crónicos) con la
finalidad de generar acciones preventivas. Este tipo de análisis delictual con miras a la consecución de sus objetivos
se apoya en la combinación de datos obtenidos de las cifras oficiales (estadísticas policiales, por ejemplo) y de
realización de investigaciones en el terrero (trabajo de campo), lo que permitirá una aproximación más real a las
personas y las causas del problema.

Como se observa en la figura 2 (que se muestra a continuación), se puede apreciar cada uno de los procesos que
componen la planificación del análisis de problemas. Los dos primeros procesos, recopilar y gestionar datos y
examinar, se realizan prácticamente de forma mancomunada debido a que la complejidad de los fenómenos en
estudio así lo requiere, presentándose en ocasiones la necesidad de repetir la recolección de datos después de
terminar el análisis inicial. Al tercer proceso, identificar, que consiste en priorizar entre los problemas identificados,
le sigue el proceso de análisis caracterizado por la aplicación de métodos cuantitativos y cualitativos lo que
involucra generalmente la generación de hipótesis y preguntas de investigación7.

Con relación al proceso de “denunciar” y “responder”, quinto y sexto respectivamente, se busca que los informes
confeccionados (generalmente en formato proyecto) tengan profundidad, puesto que a menudo estos tienen
como receptor final un público externo a la policía (organizaciones gubernamentales, empresas, etc.). Finalmente
en el proceso de evaluación y documentación, los dos últimos de la planificación, se busca evidenciar de forma
estadísticamente significativa la reducción del problema de estudio (debido a que estos rara vez terminan) y
que los resultados sean presentados en formato de publicación en revista académica y de comunicación oral
en congresos.

6
Aunque el análisis delictual, específicamente el modelo de análisis estratégico, contempla el estudio del delito más allá de los daños directos que éste
produce, poniendo de relieve que el temor al delito también forma parte de los elementos que afectan a las personas; son relativamente menos las
experiencias, con relación a las que inciden en la reducción del delito real, realizadas en este campo. En este sentido, el método SARA en su segunda
etapa establece que “las soluciones buscadas también deben hacerse cargo de este componente del fenómeno delictual, incorporando medidas que
apunten a la reducción del temor que…” (Rojas, Tudela y Villarroel, 2014, p.17).
7
En el proceso de análisis el analista usualmente debe consultar la literatura académica y recopilar información producida por otras instituciones. Además,
de cara a solventar las hipótesis y preguntas de investigación planteadas, el analista generalmente apuesta por la observación, realización de encuestas
y entrevistas en profundidad, como alternativa para recolectar la información que requiera.
81 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

Figura N°2: Proceso de planificación de un análisis de problemas.

FUENTE: Elaboración propia a partir del Módulo 17 “El análisis estratégico” del Manual de entrenamiento en
análisis delictual (2014). Fundación Paz Ciudadana, IACA y Motorola.

4.2 Metodología mixta de análisis delictual para la reducción de los efectos bidimensionales del delito

En esencia, el análisis de problemas presenta grandes similitudes con el análisis estratégico. No obstante, se
podría decir que mientras que el análisis estratégico evidencia un componente más orientado a la transferencia
de conocimientos (llevando la información obtenida, sea ésta cuantitativa o cualitativa, a la resolución práctica
de los problemas en largo plazo), por su parte el análisis de problemas busca profundizar desde una vertiente
más académica en la generación de información de calidad que haga posible la anterior transferencia de
conocimientos. De allí que se proponga la combinación de estos dos tipos de análisis como una metodología
mixta para la reducción de la bidimensionalidad del delito.

En la figura 3, que se muestra a continuación, es posible observar el diseño de la metodología mixta de análisis
delictual para la reducción de los efectos bidimensionales del delito. Como ha quedado reflejado en líneas
anteriores, este modelo es el producto de la combinación del análisis estratégico y el análisis de problemas. Lo
que se logra con esta combinación es insertar en el proceso de análisis que realiza el método SARA la mecánica
de trabajo que presenta el análisis de problemas, con lo cual se profundiza de forma más rigurosa (académica) en
el fenómeno delictual en estudio. Lo anterior es principalmente útil de cara al estudio con mayor profundidad de
la dimensión subjetiva del delito (temor al delito), tema de interés del análisis estratégico, pero terreno donde el
análisis de problemas evidencia una gama más amplia de recursos metodológicos que facilitan una aproximación
más exacta al fenómeno en estudio. La fusión de estos dos tipos de análisis también enriquece el producto final,
de esta manera no sólo se obtendrá documentos que permitan alcanzar o reducir el problema delictual dentro
de un marco operativo, sino que además se podrá contar con publicaciones académicas que permitan compartir
las iniciativas realizas, promoviendo la transferencia de conocimientos y enriqueciendo la literatura.

La metodología mixta es antecedida por un proceso inicial de análisis con la finalidad de detectar, en base a los
elementos constitutivos del problema, si estamos frente a uno o simplemente se trata de una queda ciudadana.
Una vez corroborada la existencia de un problema delictual en largo plazo (crónico), se inicia la aplicación del
estudio del fenómeno delictual. El proceso de estudio se inicia con la primera y segunda etapa del método
SARA y una vez detectado que el problema en cuestión requiere una aproximación más profunda se da paso
al análisis de problemas. Los resultados obtenidos en el análisis de problemas regresan a las etapas anteriores
(feedback), reevaluándose la información obtenida y suministrándola posteriormente a la tercera etapa lo más
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 82

depurada posible. A partir de este momento el método SARA continúa con su proceso preestablecido (tercera y
cuarta etapa), pero en esta ocasión se fortalece con la adhesión del paso documentar del análisis de problemas.

Figura N°3: Modelo mixto de análisis delictual para la reducción de los efectos bidimensionales del delito.

FUENTE: Elaboración propia a partir del Módulo 11 y 17 del Manual de entrenamiento en análisis delictual (2014).
Fundación Paz Ciudadana, IACA y Motorola.

4.3. Caso práctico

4.3.1 Desarrollo del modelo

La Policía Nacional de Panamá como institución formal de control social, viene enfrentando en los últimos años
una disminución de aceptación ante la ciudadanía, como consecuencia de la falta de respuesta rápida y eficaz
en las diferentes actuaciones orientadas a la prevención del crimen. En este sentido, la población panameña
esgrime que la vigilancia es ineficiente y que no se percibe la presencia policial en las calles. De igual forma, los
ciudadanos argumentan que al momento de contactar a la policía ésta llega retrasada en el mejor de los casos.
La atención que ofrecen los funcionarios policiales es otro de los aspectos que viene debilitando la imagen
policial en la lucha contra la criminalidad, en la medida que los usuarios manifiestan que han sido objeto de trato
descortés y carentes de respuestas tangibles a su inquietudes (Grimaldo, 2004). Los aspectos anteriores han
sido el tema comentado en la mayoría de los trabajos de investigación realizados durante años por la policía. No
obstante, hasta la fecha se había desconocido una metodología práctica, pero enriquecida en rigor científico,
que permitiera no solamente comprobar estos postulados, sino también detectar las variables que afectan de
forma positiva y negativa en la percepción del ciudadano, ofreciendo a la vez soluciones puntuales de cara a
su disminución.
83 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

En vista de lo anterior, y una vez implementado el Centro Prospectivo de Inteligencia Criminológica de la Policía
Nacional de Panamá (31 de diciembre de 2013), y desarrollado el modelo mixto para la medición bidimensional del
delito, se apostó como primer trabajo de investigación por evidenciar cuáles variables influían en la percepción
sobre la labor que realiza la policía en el combate a la delincuencia, así como el peso que tenía cada una de éstas.

El proceso que se siguió para la aplicación del modelo mixto fue el siguiente:

1. El fenómeno de la percepción de la labor policial en el combate a la delincuencia es un tema social que ha


venido acaparando la atención de la población panameña en un sentido negativo, lo cual tampoco lo convertía
por sí mismo en un problema delictual. En este sentido, la primera acción ejecutada fue someter el fenómeno
en mención a examen para determinar si estamos realmente frente a un problema o simplemente era una
demanda ciudadana. El resultado fue la constatación de que el fenómeno en estudio cumplía con los 6 elementos
constitutivos de un problema delictual (crónico a largo plazo), puesto que nos encontrábamos frente a una
situación delictual que afectaba no sólo física sino además psicológicamente, que se sostenía en el tiempo, siendo
el temor al delito y la percepción de ineficacia policial el elemento en común, ejerciendo un efecto psicológico
generalizado, sembrando un sentimiento de indefensión y limitando la utilización del espacio público y finalmente
siendo este fenómeno planteado a diferentes estancias estatales y organizaciones de todo tipo a la espera de
una solución que no se percibe.

2. Una vez constatada la existencia de un problema a largo plazo se activó la metodología mixta de estudio
bidimensional del delito, en este caso enfocada en la influencia subjetiva que realiza el delito en el ciudadano.
Se inició con la primera etapa del método SARA, identificación del problema, en la cual se realizó una exhaustiva
búsqueda de la información; estudio que permitió una adecuada formulación de dicho problema. La aplicación
de la segunda etapa del método SARA, el análisis del problema, facilitó contextualizar el problema a través de
la utilización de las adecuadas fuentes de datos y su representación tanto temporal como espacial. La segunda
etapa. también permitió observar, mediante el análisis de consecuencias del problema, que la percepción de
la labor policial en el combate a la delincuencia es un componente subjetivo que, al igual que los delitos reales,
ejerce daños en las personas8. En vista de lo anterior esta segunda etapa invitó al estudio de otras variables (en
este caso de tipo subjetivo), por lo que fue necesaria la utilización de otro tipo de análisis, con características
más académicas (científicas) que permitiera profundizar en la comprensión del fenómeno en estudio.

3. Se realizó la aplicación del análisis de problemas. Se construyó ad-hoc un instrumento de medición denominado
“Micro-encuesta de percepción de la labor policial”, el cual fue aplicado en tres provincias distintas de la República
de Panamá (Panamá, Colón y Chiriquí) sujetándose en todo momento a una metodología rigurosa (elección
del marco muestral, diseño de la muestra, aplicación del instrumento por personal especializado, creación y
depuración de datos y análisis de los mismos). Es importante acotar que en el apartado de análisis de datos se
optó por la realización de análisis multivariables (regresión lineal múltiple) que puso en evidencia la existencia
de patrones (grupos de variables independientes) que estadísticamente (sig. 0.05) ejercían una influencia en la
variable dependiente (valoración del desempeño policial en el combate a la delincuencia)9.

4. Los resultados obtenidos en el análisis de problemas realimentaron nuevamente el paso 1 del modelo SARA
(ver figura 3) para impulsar el proceso a la etapa siguiente: búsqueda y selección de mejores soluciones (etapa
3). Esta tarea fue realizada, en primer momento, para cada provincia y, en segundo momento, de forma global.

8
“En el dimensionamiento de la magnitud del problema delictual se debe considerar también como uno de los componentes del daño a las personas, la
medición del temor al delito” (Rojas, Tudela, Villarroel, 2014, p.16).
9
En el siguiente enlace es posible ver los diferentes estudios y análisis realizados. Además se encuentran las diferentes bases de datos con las respectivas
sintaxis de trabajo https://www.dropbox.com/sh/e6l1i8pxmyou760/AABokvNNKsZtK2FDeBIF_rZ4a?dl=0
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 84

5. La cuarta y última etapa correspondiente a la evaluación de las respuestas implementadas se está diseñando
actualmente. Consistirá en medir el grado de aceptación de las soluciones planteadas en terreno. Para acabar
con todo el proceso se añadió una etapa complementaria en forma de un segundo momento (momento B) de
lo que fue fase “documentar” del análisis de problemas (momento A), tal y como se muestra en la figura 3. Esta
etapa complementaria busca que los resultados sean difundidos en el formato de artículos académicos (por lo
cual se ha confeccionada este artículo), con la finalidad de aumentar literatura en este campo y de este modo
evitar que las mejores soluciones encontradas sólo queden en el campo operativo.

5. Beneficios de la metodología
En relación al cumplimiento del objetivo específico cuantitativo expuesto al principio del presente artículo y a la
meta 3 “Determinar la asociación entre la percepción de la población y el desempeño policial en el combate a
la delincuencia a través de la aplicación de una encuesta realizada ad hoc”, se exponen algunos de los hallazgos
resultantes tras el análisis de problema crónico detectado. Se puede ver en el cuadro 1 las puntuaciones
estadísticas obtenidas tras la aplicación de los coeficientes de regresión parcial en las tres provincias estudiadas.

Cuadro N°1: Resumen del modelo y coeficientes de regresión parcial de Panamá Centro,
Colón Centro y Chiriquí Centro.

FUENTE: Elaboración propia a partir de los diferentes análisis multivariables realizados.

Los resultados obtenidos evidencian que existe una relación estadísticamente significativa entre un grupo
de variables independientes10 y la variable dependiente denominada percepción de la labor policial en el
combate a la delincuencia. A medida que se iba realizando el estudio en una determinada provincia el grupo
de analistas realizada las recomendaciones de acción consideradas como convenientes. Por ejemplo, en

Se buscó en cada caso evidenciar la relación que existía entre un grupo de variables independientes (86 variables independientes) y la variable dependiente:
10

percepción de la labor policial en el combate a la delincuencia.


85 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

Panamá centro fue posible detectar que las variables que aumentan la percepción positiva del ciudadano
es el combate a las drogas y el resguardo del orden público, al contrario de la respuesta a las llamadas
de emergencia y la asistencia a un cuartel de la policía en los 12 últimos meses que son las variables que
contribuyen negativamente. En este caso, la estrategia que se planteó a los miembros del Directorio consistía,
en términos generales, en aumentar la versatilidad en la atención al ciudadano a través de un completo
programa de trato al público11.

En el caso de la provincia de Colón, al igual que en la provincia de Panamá, las variables que contribuyen
positivamente son básicamente las mismas, no obstante “la presencia en el barrio ha sido menor que antes” es
la variable que influye negativamente. En vista de lo anterior se optó por una estrategia que consistiera, a groso
modo, en la reducción de los operativos policiales (que son incisivos pero a la vez esporádicos) por una recorrido
más frecuente y cercano12. Con relación a la provincia de Chiriquí también se detectaron aspectos interesantes.
Por ejemplo, las variables que ejercen una influencia positiva repiten nuevamente, pero por el contrario, las
variables que ejercen influencia negativa son el desempeño en el control de límites y fronteras y la frecuencia
de la policía es menos de una vez por mes13.

Al analizar los distintos estudios en forma conjunta es posible detectar la existencia de dos patrones perceptivos y
que tiene una influencia tanto positiva como negativa en la valoración que realiza el ciudadano sobre la percepción
de la labor policial en el combate a la delincuencia. Estos patrones son: En primer lugar, en las provincias analizadas
las variables que influyen positivamente están vinculadas a acciones operativas, principalmente el combate a
las drogas, resguardo del orden público y el control del tránsito. Lo que deja al descubierto que hay que seguir
incidiendo y fortaleciendo este trabajo para garantizar la aportación positiva que realizan a la imagen policial.
En segundo lugar, las variables que ejercen una influencia negativa se relacionan con la atención al público y
la presencia de la policía en ciertos sectores. El escenario anterior invita a la reflexión y a incidir más firme y
estratégicamente sobre estas variables con la finalidad de ganar terreno, puesto que en la actualidad son las
variables que a criterio del ciudadano hacen un fuerte contrapeso en lograr una imagen positiva en el combate
al crimen que realiza la policía.

5.1 Discusión final

El modelo mixto para medir la bidimensionalidad del delito es la fusión quirúrgica del análisis estratégico y el
análisis de problemas. Uno complementa al otro aumentando las opciones que permitan obtener un estudio
más profundo del problema en cuestión (en sus ambas dimensiones, objetiva y subjetiva) y, por ende, acceder a
soluciones más concretas. En el caso particular del problema de percepción sobre la labor policial que ha sido
presentado en este documento, aparte de detectar que existe un problema crónico que obedece a elementos
en común con los temas perceptivos en general, la aplicación del modelo mixto permitió detectar las variables
que ejercen una determinada influencia (así como ponderación y magnitud de su fuerza), lo cual facilita incidir
con mayor precisión donde realmente sea necesario con políticas más ajustadas a las necesidades particulares.
Además, al realizar una evaluación general (comparando los análisis) el modelo mixto también permite detectar
patrones, evidenciando de esta manera cómo y dónde deben ser aplicadas las macro políticas de prevención
y reducción del delito.

11
También se sugirió la creación de una oficina de seguimientos de denuncias, con la finalidad de mantener al tanto al ciudadano del estatus de su denuncia.
Esta sugerencia fue bien acogida y actualmente se encuentra en fase de diseño.
12
La creación de Unidad Preventiva Comunitaria en esta provincia fue otra de las recomendaciones planteadas, lo cual se encuentra en fase de estudio.
13
La provincia de Chiriquí es limítrofe con Costa Rica y algunas de sus zonas son de difícil acceso, lo cual explicaría en cierta medida las variables que
contribuyen negativamente en la percepción ciudadana.
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 86

6. Problemas y obstáculos
Los principales problemas y obstáculos confrontados en el momento del desarrollo y aplicación de la propuesta
fueron los siguientes:

• El desconocimiento de las aportaciones que puede realizar el analista delictual.


• Baja credibilidad en las aportaciones que pueden derivarse del análisis delictual.
• Poco conocimiento en metodología de investigación social aplicada y el limitado empleo de herramientas
de análisis estadístico.
• El escaso conocimiento sobre diseño y aplicación de encuestas de percepción.
• Desconocimiento del rol de actuación del analista delictual y del tiempo que necesita para el desarrollo
de ciertas actividades.

Bibliografía
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Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 88

EL ANÁLISIS CRIMINAL COMO MEDIO PROBATORIO


PARA EL PROCESO PERSECUTOR PENAL, METODOLOGÍA
RECONSTRUCTIVA DE HECHOS, EN TRASLADO DE
MERCANCÍAS USANDO SIG Y TELEDETECCIÓN1
ISP. Adolfo Wolff Paillapi2
ISP. Emilia Santibañez Velásquez3
ISP. Raúl Peña Navarrete4
Oficina de Análisis Criminal de Copiapó. Policía de
Investigaciones de Chile.

En la actualidad, Chile es el mayor productor y exportador de cobre, aportando un 32% de la producción mundial
(Consejo Minero, 2015). Este antecedente posiciona a la industria minera como un catalizador en el crecimiento
económico del país, sobre todo durante las últimas décadas, periodo en el cual la inversión minera aumentó
considerablemente producto del ordenamiento jurídico en la materia y la integración de capitales privados para
la explotación (Centro de Estudios del Cobre y la Minería, 2013).

Además, es posible determinar que la industria minera mantiene una amplia gama de actores involucrados, lo que
sumado a la habitual outsourcing (externalización del marketing) que se práctica en Chile, promueve espacios
de menos control y por ende mayor vulneración de los activos económicos que mantienen.

Es por esto que el rubro minero es víctima de una serie de atentados contra su patrimonio, existiendo en la
actualidad una alerta en alza en función a los delitos de robo de insumos y productos mineros. El primero, en
base a la constante alza del valor de elementos como el alambre de cobre e indumentaria de seguridad, y el
segundo, sobre las sumas de dinero asociadas a la posible reducción de los productos del ilícito.

Durante el año 2014, la problemática se sitúa con fuerza en medios de comunicación de masas, a través de
reportajes sobre el robo de cobre en Chuquicamata, o el robo de concentrado de cobre que afectó a la División

1
Es prudente indicar que algunos autores pueden considerar adecuado el término telemática, nueva disciplina que conjuga elementos de la telecomunicación
y la informática.
2
Atacama N° 1098, +56 9 66046301, awolffp@investigaciones.cl
3
Atacama N° 1098, +56 9 83316053, esantibanezv@investigaciones.cl
4
Atacama N° 1098, +56 9 51001902, rpenan@investigaciones.cl
89 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

Salvador de Codelco y que derivó en la remoción de gerentes de división, e incluso en la conformación de una
comisión investigadora en el Congreso. A esto, se suman condicionantes propias de los sistemas de fiscalización
que mantiene el Servicio Nacional de Geología y Minería (SERNAGEOMIN), que frente a ciertos organismos
estratégicos como la Empresa Nacional de Minería (ENAMI) y la Corporación Nacional del Cobre (CODELCO),
solamente pueden actuar a solicitud de estos, obstaculizando la detección de procesos irregulares de reducción
de mineral.

La Encuesta Global del Fraser Institute (2014), que mide cuán atractivos son los países en función a las diversas
políticas de exploración minera, sitúa a Chile a la cabeza de la región, por lo cual es prioritario sostener estos
índices y propiciar un escenario favorable para el crecimiento del país y el comúnmente conocido sueldo de Chile.

En este contexto, se requiere la incorporación de innovación en el abordaje de esta problemática. Lamentablemente,


en este campo usualmente se invierten recursos en tecnología, pero en pocas ocasiones en metodologías de
trabajo, dándose – en este caso – la oportunidad de utilizar prácticas de análisis delictual para la persecución
penal desde un nivel probatorio en procesos judiciales, y con esta experiencia, extraer antecedentes útiles para
generar medidas de prevención.

A modo de ejemplo, es posible hacer mención que en la región de Atacama, el 12 de febrero de 2014 se descubrió
un ingreso de carga adulterada a la fundición Potrerillos de División Salvador de CODELCO, adquiriendo gran
connotación por cuanto las actuaciones iniciales que se realizaron develaron la existencia de cifras millonarias
involucradas.

Ésta situación la origina una organización criminal que operaba desde hace años sustituyendo mineral de
buena ley por escoria o material de baja ley, que se trasladaba desde un puerto de la Región de Antofagasta
a una fundición estatal, defraudándola finalmente y procediendo a reducir mineral de excelente calidad en el
mercado informal y formal ligado a la minería. Para lo anterior, la banda se aprovechó de las vulnerabilidades
en el trasladado del concentrado de cobre, reclutando, mediante pago, a las diferentes personas que podían
alertar de esta situación, quebrantando todos los controles de seguridad existentes.

Es por esto que se plantea la siguiente interrogante: ¿Por qué aceptar un hecho de tan baja consideración como
la única posibilidad de actuación, si posiblemente el acto es mucho más gravoso de lo aparente?

Bajo esta premisa, los oficiales de la Brigada de Investigación Criminal Chañaral abocaron sus esfuerzos,
estableciendo en base a declaraciones – medio que no constituye prueba en el sistema penal chileno – una
frecuencia de casos relevantes en el tiempo, la cual además rayaba en aspectos organizacionales propios de
una empresa. Sin embargo, como es propio de estos procesos investigativos, se sumó una gran cantidad de
antecedentes, situación que en vez de aportar a la investigación, constituyó una dificultad desde su manejo y
correlación.

En esta línea de acción, la Oficina de Análisis Criminal Copiapó, estandarizó los procesos de filtración y manejo
de la información existente, para consolidar una vertiente que potenciara las acciones policiales que se pudiesen
desarrollar, dando pie a un proceso de análisis criminal investigativo y abordando el caso como un estudio
sistemático de delitos en serie, con un patrón de escenas del crimen en base a las condicionantes geográficas,
así como características de los indicios existentes para afianzar un modus operandi que permitió asociar a los
eventuales imputados y encausar la gestión exploratoria del hecho punible.
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 90

Fundamentos teóricos
En ocasiones se suele entender el delito bajo el concepto del sitio del suceso. Es decir, un lugar físico en el
cual se ha producido un hecho constitutivo de delito. Sin embargo, el delito desde la perspectiva analítica debe
ser entendido bajo un concepto más amplio, es por esto que como componente teórico basal se considera el
constructo del escenario del delito, el cual mantiene una visión situacional y temporal, ubicando el suceso dentro
de una cadena de eventos a priori y posteriores, permitiendo buscar, identificar y comprender relaciones causales
existentes, así como posibles antecedentes o cursos de acción. Esta concepción se basa en los conceptos de
ante factum, in facto y post factum5 (Arenas, 2013).

Imagen N°1: Esquema del sitio del suceso.

SITIO POST FACTUM


DEL
ANTE FACTUM SUCESO

IN FACTO

ESCENARIO DEL DELITO

FUENTE: Elaboración propia.

Es prudente indicar que esta metodología es propia de la criminalística. Sin embargo, es útil como componente
en la metodología de investigación policial y por ende en el análisis delictual, por cuanto nos permite verificar un
hecho puntual como un estadio dentro de un proceso de mayor envergadura, integrándose un caso investigado
como un suceso dentro de la línea temporal desde el ante factum al post factum, originando una base de
información referencial que genera la posibilidad de reconstrucción de un hecho desde los preparativos a las
consecuencias del acto delictivo.

De igual forma, el presente análisis se vio marcado por una condicionante relevante, la cantidad de información,
siendo un factor propio de investigaciones que abarcan aspectos técnicos o de múltiples aristas. Es por
ello, que atender al constructo conocido como la Pirámide de la Información es relevante, por cuanto busca
establecer las fases de la información en relación a la utilidad de la entidad que los gestiona (López-Pablos,
2014), siendo el foco transformar un dato en conocimiento. Éste precepto es el sustento de teorías como

5
Antes del evento, durante el evento, después del evento.
91 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

la del ciclo de la inteligencia, proporcionando una valía al ínfimo dato como elementos esenciales para la
predicción de eventos futuros.

La explotación de la información es relevante en un proceso de análisis, considerando que el presente caso


requirió de la revisión de más de 3.000 páginas de informes, 30.838.671 registros GPS y alrededor de 10.000
guías de despacho, requiriendo tomar aquellos datos, aunarlos en categorías de información, normalizarlos
en forma y con ello indexarlos, generando matrices de trabajo pertinentes para correlacionar datos y generar
un conocimiento acabado sobre el fenómeno.

En el área de la criminología es relevante mencionar la Teoría de la actividad rutinaria que ayuda a comprender
el escenario en que ocurrieron los hechos analizados, ya que establece que los delitos predatorios ocurren
cuando un posible infractor y blanco coinciden en un lugar y tiempo específicos sin un guardia capaz. Además,
en esta teoría se asume que la comisión del delito es motivada por el egoísmo y avaricia humana, abarcando así
a cualquier ser humano que coincide en el esquema antes indicado. Ahora bien, para estudiar las características
que dieron la oportunidad de que este delito predatorio ocurriera, tuvimos que necesariamente determinar los
elementos internos (componentes) y externos (controles) del triángulo del delito.

Determinar los elementos internos, ayuda a lograr una visión más amplia sobre qué permitió que el o los delitos
se cometieran, especialmente para las policías, que normalmente se enfocan en la búsqueda del delincuente
y en la determinación de un perfil. No obstante, en la problemática descrita se observó al blanco u objeto del
delito y al lugar en que se produjeron los hechos, permitiendo con ello reflexionar acerca del momento o tiempo
que otorgó la oportunidad para que ello ocurriera.

Determinar a la víctima/objeto del delito, en el caso de la categoría de predatorio, no merece mayor reparo,
ya que la clasificación en sí misma permite dilucidar su correspondencia. No obstante, determinar el lugar de
ocurrencia —en este caso— fue sujeto a un proceso de reflexión, trabajado con el concepto Crime scene en
donde no existe un sólo lugar, sino lugares en los que se van ejecutando acciones que permiten el cometido. En
ésta instancia se determinó una superficie que estuvo presente en todos los lugares en que se produjeron los
hechos, la que se determina como el espacio geográfico de trasvasije de la mercancía. Finalmente, el elemento
de agresor/victimario se determina gracias a las técnicas de análisis, a través de objetivos específicos.

Respecto a los elementos externos expuestos en el triángulo del delito, denominados como controles, es posible
afirmar que el control del objeto/víctima denominado vigilante/guardián, mantiene un espectro amplio, donde
están los organismos formales designados para ello y el resguardo propio de la víctima; por otra parte, el elemento
de control para el agresor/victimario/delincuente, es alguien que lo conoce bien y que está en posición de ejercer
algún poder sobre sus acciones. Finalmente, el elemento de control para el lugar es el encargado, propietario o
persona que tenga la responsabilidad de vigilar el comportamiento en un lugar específico.

Al determinar los elementos externos, se logró determinar que en el caso estudiado los tres elementos de
control se encontraban ausentes o bien formaban parte de la red delictiva o facilitaban su actuar, permitiendo
así la permanencia de la agrupación delictiva en el tiempo, no obstante cuando el control del lugar y/o víctima/
objeto cumplían su función no se concretaba el hecho delictual, tal como ocurrió al momento en que se inició
esta investigación gracias al control efectuado por parte de la víctima/objeto.

Para el abordaje de la problemática planteada, también se utilizaron elementos de la teoría del patrón delictivo,
la cual se enfoca en el tiempo- espacio de las personas y las cosas involucradas en el delito, apoyada en la
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 92

Teoría de la actividad rutinaria, especificando los conceptos de nodos y vinculado a la dirección y traslado de
las personas. Las rutas como lo son las vías o caminos de traslado y además límites de área como lo es el lugar
de trabajo, esparcimiento, hogar, etc.

Dicho de otra manera, los delincuentes y/o agresores buscan a sus víctimas según sus actividades rutinarias,
teniendo incidencia directa en un espacio y tiempo para llevar a cabo el hecho. A raíz de lo planteado, se crean
mapas delictuales según horarios y días en donde ocurren los delitos, vinculado a flujo de personas, nodos y
rutas, estableciendo finalmente que los patrones delictuales obedecen a oportunidades.

En base a ello, y considerando la problemática planteada, es posible señalar que el principal nodo de patrón
delictual correspondió a los lugares de trabajo, que en este caso comprenden: Lugar donde se extrae, lugar
donde se recepciona y lugar de reducción o receptación de la mercancía.

En relación a las rutas, estas se ven reflejadas en los trayectos que realizaron los vehículos transportadores,
teniendo como punto de origen en donde es extraída y como destino el lugar de fundición. Desde la perspectiva
de los límites, en esta investigación se generó un sólo límite, que abarca todos los nodos antes señalados de los
lugares de trabajo.

En este caso la oportunidad se vio reflejada en distintos lugares físicos asociados directamente al ámbito laboral,
es menester mencionar que otro punto importante de oportunidad se origina en la ruta o trayectoria entre el
lugar de extracción y el de fundición de la mercancía, correspondiendo a un sector territorial que según sus
características geográficas propician la ocurrencia del ilícito, conocido técnicamente como lugar abrigado (no
tiene visibilidad desde la ruta o carretera hacia donde se comete el delito), favoreciendo la oportunidad que
tienen los delincuentes para realizar el trasvasije de la mercancía sustraída de buena calidad por la de baja
calidad, debido a que no existe ningún órgano o persona vigilante encargado de la seguridad.

Al consolidar todas las terminologías descritas, indirectamente se plantea una corriente de análisis fundamental
de los últimos 30 años, la criminología ambiental, por cuanto su foco de estudio está dado por los factores
espacio-geográfico donde ocurre el ilícito, y cómo se confabula con los aspectos conductuales que exhiben
los delincuentes. Sin embargo, la utilización en la presente investigación es – en cierta forma – rupturista, por
cuanto en la habitualidad analítica se utiliza la criminología ambiental para un uso preventivo, siendo la presente
estrategia una forma de aprovechar los conceptos y el modelo para argumentar un proceso reconstructivo en el
tiempo, basado en un razonamiento lógico inductivo que, aprovechando información parcial, logró la concreción
de hipótesis lógicas de trabajo que se ratificaron con información espacial y declarativa de los imputados,
solidificando el resultado final del análisis.

Mención aparte merece la técnica del análisis espacial, la cual pone en evidencia estructuras y formas de
organización espacial recurrentes, analiza los procesos que se encuentran en el origen de esas estructuras
a través de conceptos como de distancia, territorialidad, interacción espacial, alcance espacial, polarización,
centralidad, estrategia o elección espacial. Las leyes de la espacialidad vinculan esas formas y procesos
integrados en las teorías y en los modelos del funcionamiento y la evolución de los sistemas espaciales
(Universidad de Alicante, 2006).
93 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

Objetivos de la metodología
Al ser un proceso de análisis investigativo, la metodología está enmarcada en un proceso penal, siendo el
objetivo general de la Oficina de Análisis Criminal Copiapó el “reconstruir trasvasijes de mercancía, en función
a información SIG y detección remota, que hayan defraudado a la empresa receptora, como insumo para la
persecución penal”. Para tal acción se plantean una serie de objetivos secundarios, especificados a continuación:

• Estudiar la información basal del caso.


• Establecer rutas de traslado de la mercancía desde el punto de distribución al punto de recepción.
• Indexar medios de transporte (vehículos).
• Indagar sobre información SIG asociada a los eventos de trasvasije.
• Indagar sobre información de teledetección asociada a los eventos de trasvasije.
• Analizar en función a registros SIG comportamientos normales y anormales en el traslado de mercancía.
• Asociar personas y mercancía a los eventos calificados como anormales.
• Realizar cálculo de hechos y cargas, a las personas involucradas en los eventos calificados como
anormales.
• Detectar y explicar patrones de comportamiento.
• Proponer aplicaciones de la información producto del análisis delictual investigativo.

Además, se propuso como meta de trabajo el “establecer la ocurrencia de trasvasije de mercancía, en base a
información SIG y de teledetección, que hayan constituido una entrega fraudulenta al receptor”.

Lo cual a su vez se desglosó en los indicadores de cumplimiento que a continuación se exponen:

Variable : Trasvasije de mercancía.


Indicador : Desvío de la ruta regular por un periodo de tiempo.
que permite el trasvasije de mercancía.
Variable : Defraudación de la empresa receptora.
Indicador : Ingreso de la carga trasvasijada a la empresa.
receptora sin ser detectada como tal.
Variable : Información SIG y Teledetección.
Indicador : Tenencia de un GPS y/o la existencia de
una imagen satelital.

Estrategia
A continuación se presenta la Metodología Reconstructiva de hechos, en Traslado de Mercancías usando SIG y
Teledetección, para lo cual se ejemplifica con un caso práctico su utilización:

En el mes de abril del año 2014, por requerimiento del Ministerio Público y por orden del mando institucional
regional, se integra un equipo de tres analistas delictuales a una investigación que involucró trasvasije de mineral
y que afectaba a una empresa estatal con asiento en la Región de Atacama. Con tal antecedente, los analistas
asumieron el desafío de involucrarse en una investigación en proceso, para lo cual se generó:
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 94

Fase 1: Revisión de antecedentes del caso. Consolidación de una data de información lo más completa posible,
por lo cual se generó un acercamiento con personal de la Brigada de Investigación Criminal (BICRIM) Chañaral,
estableciendo información inicial que sirvió como primer acercamiento, en base a esto y en consideración que ya
existían variadas diligencias ordenadas por la Fiscalía, se procedió a concurrir a la comuna de Diego de Almagro,
donde se recopilaron 6 tomos de investigación, los que fueron digitalizados para su máximo aprovechamiento.

Imagen N°1: Gráfico de tiempo y eventos en oficina de análisis.

FUENTE: Oficina de Análisis Criminal Copiapó.

Dichos archivos fueron estudiados por los analistas, detectando bastantes datos y antecedentes dispersos en
el compendio de informes (personas, coordenadas geográficas, empresas, lugares, etc.) por lo cual se procedió
a categorizar estos antecedentes en función a líneas de tiempo sincronizadas, orientando la gráfica desde los
modus operandi descritos en las declaraciones.

Esta línea de investigación y análisis genera una evidente escena del delito, detectando como elementos
fidedignos y válidos para un proceso reconstructivo el estudio vial de la empresa de transporte, los registros de
salidas de camiones desde la empresa, los reportes de los GPS y una imagen satelital del sitio del suceso. Estos
antecedentes fueron prioritarios y permitieron la ejecución de un análisis espacial vinculante a otros registros
de salida y entrada de camiones.
95 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

Fase 2: Establecer rutas de traslado de la mercancía desde el punto de distribución al punto de recepción. Dentro
de los antecedentes recopilados, la empresa encargada del transporte elaboró un estudio vial del trayecto que
debían mantener los conductores para trasladarse desde la zona de carga del mineral hasta la zona de entrega, el cual
consideraba aspectos de distancia, zonas de descanso, tiempos estimados y velocidades a implementar entre otros
aspectos. El documento permite considerar lo que es un escenario ideal del trayecto y las posibilidades aceptadas
de desvío de conductores, constituyendo un referente comparativo para el futuro cotejo de información SIG.

Fase 3: Indexación de medios de transporte (vehículos). Levantamiento de todos los vehículos involucrados,
verificándose que las empresas dentro de los controles de sus empleados y la carga que custodian, mantengan una
bitácora sobre salida de vehículos. Dicho antecedente estuvo presente en los tomos investigativos, existiendo una
planilla con el registro de todos los camiones que salieron desde la empresa de origen del mineral a la empresa
de destino, utilizando como medio identificador la placa patente. Además, se observó la presencia de campos
de empresa de transporte6, chofer tara7, “chofer p. comercial8, fecha y hora del pesaje, tara, peso bruto, peso
neto, empresa destino, tipo documento emitido y, n° documento. Estos antecedentes aportaron posteriormente
al cruce de información relevante.

De igual forma, es pertinente indicar que fue necesario estandarizar los datos y antecedentes para sistematizarlos
con recursos informáticos.

Fase 4: Indagar sobre información SIG asociada a los eventos de trasvasije. Consta de la verificación de la
información SIG involucrada, la cual estuvo presente en los tomos, siendo de una empresa especializada en
control de flotas, la cual elaboró registros de utilidad para el análisis, estos fueron identificación del GPS, patente
asociada al GPS, latitud y longitud de la marca del GPS y fecha. Estos datos constituyeron un insumo vital, por
cuanto los reportes del GPS consideraban intervalos de minutos, permitiendo ubicar el vehículo en todo el
trayecto. De igual forma, es fundamental establecer el sistema de coordenadas y el Datum9.

Imagen N°3: Registro GPS

FUENTE: Ministerio Público (2014).

6
Existían varias empresas que proveían el servicio de traslado de mineral.
7
Tara: Pesaje de un camión sin carga de mineral.
8
Comercial: Pesaje de un camión con carga de mineral
9
Datum: Marco de referencia para medir las ubicaciones en la superficie de la tierra y que sirve para asignar las líneas de latitud y longitud.
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 96

Fase 5: Indagar sobre información de teledetección asociada a los eventos de trasvasije. Antecedentes como
imágenes satelitales son de gran utilidad y fácilmente entendibles para diferentes actores. Sin embargo, es de
difícil obtención y por lo general no es accequible en grados de acercamientos y/o horarios en que se requiere.
Empero, el presente caso contó con “suerte”, por cuanto el servidor de aplicaciones de mapas de Google,
denominado Maps genera imágenes satelitales constantemente, coincidiendo en que una de estas registra el ilícito.

La siguiente fotografía satelital es relevante por cuanto sirve como indicativo para el cruce con la información
SIG de los GPS de los camiones.

Imagen N°4: Imagen satelital de camiones en el sector de trasvasije de mineral.

FUENTE: Google Maps.

Fase 6: Analizar en función a registros SIG comportamientos normales y anormales en el traslado de mercancía.
Se procedió a realizar – por medio del programa computacional Arcgis 10.2 y cartografía Here Nokia de la Región
de Atacama – una geolocalización de las marcas proporcionadas por los GPS de cada camión, construyendo
las rutas seguidas por los camioneros en el traslado de mineral. Con estos antecedentes, se logró verificar qué
viajes se adecuaban al estudio vial y cuales presentaban un comportamiento anormal, destacando una frecuencia
reiterativa de salidas de la ruta en un sector cercano al límite entre la segunda y tercera región, posterior a lo
cual se filtró aquellos que permanecían por un periodo de tiempo superior a los 30 minutos, tiempo mínimo –
según declaraciones – que se podía demorar un trasvasije.
97 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

Imagen N°5: Cruce de información. GPS – desvíos irregulares de camiones.

FUENTE: Elaboración propia.

Fase 7: Asociación de personas y mercancía a los eventos calificados como anormales. Como fue descrito
en la Fase 3, se contaba con información sobre los viajes de los camiones, asociando el desvío irregular a dicha
información, lo que permitió la obtención –por medio de la patente y fecha– del nombre de un camionero, la
carga que transportaba e incluso la guía de despacho involucrada. Procediendo a confeccionar una planilla Excel
con los antecedentes – a modo de base de datos – con los hechos anormales.

Fase 8: Cálculo de hechos y cargas a las personas involucradas en los eventos calificados como anormales.
Con la base de datos resultante de la fase anterior, se generó una tabla dinámica, logrando el recuento de casos
y el cálculo de cargas, de manera individual y colectiva, arrojando como resultado 145 eventos adicionales al
de flagrancia, 17 chóferes involucrados y un poco más de 4.000.000 de kilogramos mineral, siendo relevante el
número por cuanto la ley del concentrado de cobre es en promedio de entre un 25 a un 30%.

Fase 9: Detectar y explicar patrones de comportamiento. Desde el punto de vista cualitativo y en función a
la información disponible, se buscó sustentar el modus operandi entregado en las declaraciones, discriminando
sólo las horas asociadas (sin considerar minutos y segundos) y en base a esto interpretar los datos, delimitando la
jornada de 24 horas en un bloque diurno (desde las 07 a 19:00 horas) y nocturno (desde las 19 a las 07:00 horas).

En conformidad a lo expuesto y a la utilización como universo de datos solo los casos involucrados en desvíos
irregulares, se observó un comportamiento polarizado de las salidas de camiones de la empresa de transporte
con destino a la empresa receptora, identificándose dentro del bloque diurno 63 eventos y en el nocturno 83
casos, representando este último un 56,84% del total.
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 98

Imagen N°6: Reloj de datos de salida.

FUENTE: Elaboración propia.

Al realizar el mismo ejercicio, pero considerando la llegada de camiones, se establece en el bloque diurno 47
llegadas a la Fundición Potrerillos, mientras que el bloque nocturno se observa una incidencia de 99 casos,
representando este último un 67,80% del total de casos como se expone gráficamente a continuación.

Imagen N°7: Reloj de datos de entrada.

FUENTE: Elaboración propia.

Lo descrito deja en evidencia la inexistencia de una correlación exacta del trayecto y del tiempo de viaje. Pese
a esta situación y considerando como factor influyente la salida y puesta de sol, se logra establecer que hay
una preponderancia de llegadas de camiones durante la jornada nocturna, factor relevante por cuanto es un
bloque horario de mayor vulnerabilidad por condiciones de luminosidad y fatiga propia del trabajo noctámbulo.
99 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

Fase 10: Proponer aplicaciones de la información producto del análisis delictual investigativo. Como es de
suponer y con la finalidad que la información mantenga la categoría de conocimiento útil, se debe generar un
informe que resuma los objetivos, metodología y hallazgos del proceso analítico, que transfiera fácilmente los
conceptos y que además sugiera algunas líneas de acción. Por ejemplo, bajo el presente caso, se permitió la
estructuración de los eventos en el tiempo, se acoto un universo de 5 años de información a 145 eventos y se
determinaron personas permitiendo el accionar procesal penal del Ministerio Público entre otros.

Beneficios y beneficiarios
Al ser un análisis investigativo, el beneficiario directo es la víctima del delito, que en este caso es la empresa
receptora del mineral. No obstante, es importante indicar que esta empresa es estatal, por lo cual se extienden
como beneficiarios indirectos todos los chilenos, al mejorar los índices de productividad y aplicar los procedimientos
correctivos a fin de evitar estas situaciones en el futuro.

Desde una visión de los beneficios obtenidos del proceso de análisis, se establece que:

• Fidedignamente se trata de un hecho punible, válido en un juicio.


• Da la oportunidad de reconfiguración de figuras penales, ya sea por la reiteración o por la obvia necesidad
de una organización que requiere operaciones de esta magnitud.
• Se establecen montos certeros involucrados (carga y perjuicio económico).
• Se crea un índice de casos que guía acciones policiales y persecutoras penales para el Ministerio Público.

Por otra parte, es posible apreciar algunos beneficios indirectos:

• Se determinan características de zonas proclives de ser utilizadas para trasvasijes.


• Se realizan aproximaciones a modus operandi de facilidad en la zona por condiciones del sector comercial.
• Se develan falencias dentro de los procesos productivos (compra de concentrado de cobre, mercados
de reducción formales e informales).
• Se establece la importancia de regulación y modificación de los protocolos de control de flotas.

Problemas y obstáculos
En la implementación de una metodología de estas características, se pueden encontrar algunas dificultades,
por ejemplo:

• Necesidad de personal capacitado en el uso y gestión de información geográfica, por cuanto es fundamental
para lograr evitar errores.
• La tenencia de algún programa de gestión de información SIG, en la actualidad dicho problema puede
ser subsanado con plataformas libres como GVSIG, QGIS, GOOGLE Maps, entre otros.
• Reticencia de las empresas para la entrega de información en formato digital y que a la vez fuera amigable
con plataformas como Excel o ArcGIS.
• El factor de cantidad de datos es relevante, por cuanto un gran volumen de datos requiere mayor personal,
así como hardware y softwares con mayor capacidad de procesamiento.
• Pese a que el trabajo de análisis es comúnmente asociado a labores dentro de una oficina, es fundamental
coordinar visitas a terreno que permitan una real comprensión del fenómeno.
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 100

El rol del análisis en el proceso persecutor penal


En general, el análisis siempre ha estado presente en el proceso persecutor penal. Sin embargo, la evolución del delito,
así como las dificultades técnicas han repercutido en que esta disciplina requiera de una mayor profesionalización
e institucionalización. Si bien un analista es capaz de recopilar antecedentes e información, de su estandarización y
normalización, del cruce y esquematización de información, generación de conclusiones estadísticas y conductuales,
así como la entrega de informes en la materia, se complejiza la función pudiendo desaprovecharse el recurso
humano existente en exclusivamente generar estrategias de gestión.

En esta línea de pensamiento, se observa que Chile carece de normativa que avale la condición de analistas como
un agente dentro del sistema persecutor penal, por cuanto la policía no posee funcionarios con el status de peritos
y tampoco oficiales de caso, manteniendo una postura híbrida en este aspecto, lo que dificulta la representación
de los resultados y hallazgos.

Resultados de la metodologia
Como se describió anteriormente, la metodología en sí es una forma de abordar ilícitos en los cuales existe un cambio
de mercancía, dando un protocolo de trabajo claro y funcional, que permite la entrega de resultados confiables y
válidos para sustentar y guiar hipótesis investigativas. Dentro de los resultados observables en la aplicación práctica,
destaca que en base a la flagrancia, se estableció 01 caso con 28.660 kilogramos de concentrado de cobre, lo que
constituye alrededor de USD 75.000. No obstante, producto del análisis realizado se logró reconstruir 145 eventos
adicionales a la flagrancia, calculándose que el perjuicio para la empresa estatal correspondía a alrededor de USD
10.400.000. De igual forma, de un conductor responsable, se acreditó la participación de 16 otros involucrados.
101 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

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S2Ijo_nfvqco66212huy01o&hl=es419&sa=X&ei=wnRvVf6TJ_GIsQS9poCgDg&ved=0CBwQ6AEwAA#v=onepa-
ge&q&f=false
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 103
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 104

MODELO DE GOBIERNO PARA LA SEGURIDAD EN


RED: EL CASO DEL PLAN INTERINSTITUCIONAL
PARA INTERVENIR EL MICROTRÁFICO EN EL
DEPARTAMENTO DE ANTIOQUIA
Alejandro Londoño Hurtado, investigador Sistema de Información para la
Seguridad y la Convivencia de la Gobernación de Antioquia1.
Intendente Carlos Iván Silva, Jefe del Grupo de Estupefacientes
Seccional de Investigación Criminal del Departamento de Policía Antioquia2.
César Augusto Quiroz Vargas, Subdirector de Fiscalías y Seguridad
Ciudadana Seccional de Fiscalías de Antioquia3.

Información institucional
Administrativa y políticamente, Colombia es un Estado Social de Derecho, organizado como República Unitaria,
descentralizada y con autonomía de sus entidades territoriales. Esto quiere decir, que en la gestión de la seguridad,
el gobierno central retiene para sí el gerenciamiento de la política de seguridad a nivel nacional, en conjunto
con las ramas legislativa y judicial, siendo el Presidente de la República el Comandante de las Fuerzas Armadas
y Jefe de la Policía Nacional, mientras que los gobiernos locales —alcaldías y gobernaciones— cumplen con un
papel delegativo como representantes del Presidente y principales autoridades de policía en sus jurisdicciones,
atendiendo a un rol de articulación, coordinación y liderazgo político en el territorio.

El Departamento de Antioquia es uno de los 32 en los que se divide la República de Colombia. En su jurisdicción
se encuentran 125 municipios que reúnen a una población de 6,3 millones de habitantes que se distribuyen en 9
sub-regiones (Valle de Aburrá, Oriente, Suroeste, Magdalena Medio, Norte, Occidente, Bajo Cauca, Nordeste y
Urabá) que son la representación geográfica de la gran diversidad que se encuentra en una extensión territorial
de 62.500 km² de llanuras, montañas, selvas, costas y ríos.

En materia de institucionalidad para la seguridad pública y ciudadana, el Departamento cuenta con 4 jurisdicciones
de Policía (Antioquia, Urabá, Área Metropolitana y Magdalena Medio) que cubren las diferentes sub-regiones,
quienes a su vez son coordinados por un mando regional que tiene jurisdicción en los departamentos de Antioquia,
Chocó y Córdoba. Del mismo modo se encuentran 3 direcciones seccionales de la Fiscalía (Antioquia, Valle de
Aburrá y Magdalena Medio) —coordinadas por el Director Nacional de Seccionales y Seguridad Ciudadana de
la Fiscalía General— las cuales se distribuyen por circuitos judiciales según el mapa judicial de Colombia.

1
Centro Administrativo José María Córdova (La Alpujarra), calle 42 # 52b-106, piso 3 oficina SISC-D; teléfono: 3838301; correo: Alejandro.sisc@gmail.com.
2
Comando de Policía Antioquia, calle 71#65-20, barrio El Volador, oficina SIJIN; teléfono: 300-6932171; correo: Deant.sijin@policia.gov.co
3
Bunker de la Fiscalía Medellín, Carrera 64 C # 67-300, Bloque H, piso 5; teléfono: 321-3727891; correo: Cesar.quiroz@fiscalía.gov.co
105 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

Microtráfico4 como problema criminal


El microtráfico o narcomenudeo como problema criminal hace parte de los fenómenos de inseguridad urbana
históricamente invisibilizados por un entorno institucional que durante tres décadas concentró sus políticas
y estrategias hacia las diferentes amenazas generadas por el narcotráfico5 y el conflicto armado interno. Este
consiste en el proceso logístico de distribución y comercialización de drogas ilícitas en los centros urbanos del
país. Es decir, se centra en la forma como diferentes proveedores aprovechan el consumo interno articulando este
mercado a la cadena de producción del narcotráfico, cuyo eslabón final es la venta en los barrios de diferentes
drogas en pequeñas dosis a bajo precio, entre ellas la marihuana, bazuco y cocaína.

Este es un “mercado ilícito” (Ávila, 2011) altamente “criminalizado” (Giraldo, 2010) que está directamente relacionado
con procesos de control territorial asociados a la dinámica de grupos organizados, que representan diferentes
niveles de amenaza (según categorías como: relación con estructuras de mayor tamaño, empleo de la violencia,
número de integrantes y poder de corrupción), identificados por autoridades en entrevistas y trabajo de campo
como “clanes familiares”6, “grupos delincuenciales”7 y “redes locales de estructuras criminales de gran poder”8,
quienes se encuentran a nivel municipal, sub-regional o departamental y cuyos mecanismos de acción tienen una
amplia capacidad de adaptación y aprendizaje en el empleo de múltiples tácticas para reducir la probabilidad
de ser identificados y capturados.

La línea base construida para sustentar el plan identificó en el año 2013 la existencia de dos grandes estructuras
criminales con diferentes zonas de influencia, de carácter transnacional y con un elevado poder económico y
coercitivo conocidas como:

• Bandas Criminales (BACRIM): organizaciones criminales con presencia en varios departamentos del
país. Son producto de los procesos de desmovilización de los grupos paramilitares entre el 2003 y el
2006; están conformadas por individuos con amplia trayectoria en el mundo de la ilegalidad, con amplio
poder económico, político y militar que le permite tener control territorial en zonas de laboratorios de
cocaína y rutas de narcotráfico. En Antioquia se identifican dos: el Clan Úsuga con centro en Urabá, y
el Clan Isaza con centro en el Magdalena Medio.
• Organizaciones Delincuenciales Integradas al Narcotráfico (ODIN): organizaciones ubicadas en el
Valle de Aburrá que tiene una trascendencia en el tiempo, con amplio poder económico, político y
coercitivo. Integran a otros grupos pequeños y son dirigidas por reconocidos jefes del narcotráfico.

4
Se emplea el término “microtráfico” y no “narcomenudeo” para describir la cadena de distribución y comercialización de estupefacientes en pequeñas
cantidades pues, aunque el segundo es empleado por la comunidad científica y las instituciones del nivel central, no ha sido asimilado por las autoridades
en el territorio.
5
En los últimos treinta años la criminalidad organizada en Colombia ha presentado diversas modificaciones temporales ligadas a los procesos de respuesta
institucional frente a sus manifestaciones violentas y a la capacidad de aprendizaje que las sucesivas generaciones de cabecillas han tenido para acoplarse
a los cambios del entorno. Desde el auge del narcotráfico con los grandes carteles de la droga en los 80 y 90, pasando por la época de los grupos
paramilitares, hasta llegar a lo que hoy se conoce como bandas criminales y organizaciones delincuenciales integradas al narcotráfico, uno tras otro han
aprovechado el territorio como escenario estratégico para el tráfico de drogas, armas y explotación de rentas ilegales de todo tipo.
6
Los clanes familiares son grupos locales que históricamente se han lucrado de esta actividad en un municipio sin intención de expandir su capacidad
operativa o emplear sistemáticamente métodos de intimidación para mantener un territorio.
7
Son grupos de 10 o más personas que se reúnen con el fin de lucrarse del microtráfico; aunque tienen liderazgo, no poseen una estructura definida ni
roles establecidos. Son territoriales y recurren a la violencia con frecuencia dada la indisciplina que gobierna sus acciones.
8
Son redes locales bien organizadas, con roles y funciones definidas, elevado manejo de capital y empleo racional de la violencia. Buscan monopolizar
la distribución y comercialización en varios municipios entregando un porcentaje de las ventas mensuales a organizaciones criminales de mayor tamaño,
sean BACRIM u ODIN.
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 106

Por debajo de estas (excluyendo el Valle de Aburrá), se identificaron, por medio de encuestas a estaciones de
policía, gobiernos locales, mesas de trabajo con las diferentes seccionales de inteligencia e investigación, al igual
que con la Fiscalía, aproximadamente 24 organizaciones delincuenciales de los tres niveles arriba expuestos
en las regiones Oriente, Suroeste, Occidente y Norte, siendo las dos primeras las que tienen mayor cantidad y
diversidad de grupos (ver mapa 1).

Mapa N°1: Distribución espacial de organizaciones que se lucran del microtráfico en Antioquia.

FUENTE: Construcción propia.

Como consecuencia, en Antioquia se identificó la existencia de un panorama de gran dinamismo, altamente


complejo, con una multiplicidad de actores intervinientes en diferentes eslabones de la cadena de producción del
microtráfico que se organizan de diversas formas según su relación con el entorno y las características históricas,
sociales y económicas del municipio o sub-región, y por lo tanto, representan distintos niveles de amenaza en
los ámbitos de la seguridad pública y ciudadana.
107 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

Gráfico N°1: Homicidios relacionados con disputas por microtráfico en Antioquia 2013 vs. 2015.

FUENTE: Construcción propia.

De manera que el trabajo de análisis no puede limitarse solamente al espectro situacional del problema
(focalización geográfica por concentración de plazas de vicio, operatividad o número de homicidios), sino que es
necesario que trascienda para lograr una comprensión mucho más ligada a los tipos de organización que emplea
la criminalidad para explotar las rentas ilícitas, sus manifestaciones particulares y dinámicas territoriales, pues
su capacidad de ejercer violencia es considerable. Muestra de ello es que en promedio el 35% de todos los
homicidios en el Departamento entre los años 2013 y 2015 están relacionados con procesos de disputas entre
estas organizaciones por el manejo territorial del microtráfico (ver gráfico 1).

Diagnóstico de la respuesta institucional al problema


Ahora bien, una de las primeras preguntas que se planteó el gobierno departamental frente a este problema, en
su papel de primera autoridad de policía y principal articulador en su jurisdicción, fue acerca de la efectividad
que estaban teniendo las medidas implementadas hasta el momento a nivel nacional para combatir dicha
problemática. Esto en concordancia con el debate abierto por autoridades del nivel central como el Gobierno
Nacional9, la Policía10 y la Fiscalía11 en torno al replanteamiento de la estrategia de lucha contra las drogas, la
necesidad de incentivar y mejorar el uso de herramientas de análisis criminal y la reforma de la metodología de
investigación penal y de gestión de criterios de priorización.

En este orden de ideas, entre los meses de marzo y junio del año 2013 se llevaron a cabo varias mesas de trabajo
interinstitucional con la Policía y la Fiscalía con el fin de entender la manera como se estaba comprendiendo

9
Ver Ministerio de Justicia, Comisión Asesora de Política de Drogas entrega informe al Gobierno Nacional, recuperado de: http://www.minjusticia.gov.
co/Noticias/TabId/157/ArtMID/1271/ArticleID/862/Comisi%C3%B3n-Asesora-de-Pol%C3%ADtica-de-Drogas-entrega-informe-al-Gobierno-Nacional.aspx
10
Dirección de Inteligencia Policial (DIPOL) (2011), Narcomenudeo: entramado social por la institucionalización de una actividad económica criminal, Policía
Nacional, Imprenta Nacional de Colombia, Bogotá.
11
Fiscalía General de la Nación, Directiva 0001 del 4 de octubre de 2012. Recuperado de: http://www.fiscalia.gov.co/colombia/wp-content/uploads/Directiva-
N%C2%B0-0001-del-4-de-octubre-de-2012.pdf
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 108

el fenómeno, y por esta vía, la forma como se estaba interviniendo; asimismo se revisó la estadística histórica
de operatividad desde el año 2011, haciendo un comparativo en relación al número de capturas por el delito
de tráfico, porte o fabricación de estupefacientes que efectivamente pasaban al nivel de imputación de cargos
como medida de efectividad de las acciones implementadas a nivel penal.

Los resultados obtenidos visibilizaron problemas en materia de articulación interinstitucional, en metodologías de


análisis por parte de las centrales de inteligencia, y sobre todo en la poca apropiación por parte de los operadores
judiciales del modelo de investigación criminal que sirve de soporte al Sistema Penal Oral Acusatorio vigente
desde el año 2004 en el país. Igualmente se encontró un excesivo empleo de procesos basados en la flagrancia
(capturas y allanamientos), los cuales para los años 2012 y 2013, según cifras suministradas por la Fiscalía, dieron
negativo en un 94% por falta de elementos materiales de prueba (ver gráfico 2).

Lo expresado no quiere dar a entender que las autoridades intervinientes en Antioquia estaban actuando mal,
pues esto sería desconocer que las acciones de cada institución corresponden a la respuesta de un mandato
constitucional y legal sobre sus funciones. Por ejemplo, para el caso concreto de la Policía Nacional, se evidenció
que esta actúa sobre una jurisprudencia desactualizada12 —aun cuando la institución ha hecho grandes esfuerzos
por actualizar su organización y procedimientos— , enmarcada en un modelo represivo que establece unos
elementos de actuación que no corresponden con la realidad del país hoy en día y que producen un sinnúmero
de contradicciones en la gestión de situaciones que no ameritan acciones penales, produciendo un enorme
desgate para el aparato de seguridad y justicia.

Posteriormente, en el ámbito de la investigación penal se encontraron profundas falencias humanas, tecnológicas y


logísticas que impedían la correcta aplicación del modelo de investigación. Esto se manifestaba en una cultura interna
en las Seccionales de Investigación Criminal (SIJIN) ligada casi que exclusivamente al uso de fuente humana, la ausencia
de análisis previo y posterior, y por este camino, el empleo de herramientas de intervención que no impactaban en
las redes criminales y sus rentas, generando acciones de impacto (allanamientos masivos a “ollas de vicio”) que se
enfocaban en los eslabones más visibles y menos importantes de la cadena de producción del microtráfico.

Gráfico N°2: Homicidios relacionados con disputas por microtráfico en Antioquia 2013 vs. 2015.

FUENTE: Construcción propia.

El Código Nacional de Policía data de 1970. No obstante, en este momento cursa en el Congreso de la República un Proyecto de Ley radicado por el
12

Gobierno Nacional que busca crear un nuevo Código Nacional de Policía.


109 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

Antecedentes del programa


En enero del año 2012 el gobierno departamental, en su Plan de Desarrollo13, creó, dentro del componente de
seguridad, convivencia y derechos humanos, un programa denominado Política Criminal Regional, en compañía de
diferentes actores relevantes de la academia y autoridades del gobierno central y del ámbito de la persecución
penal, quienes apoyaron en el proceso de formulación del programa en diferentes mesas de trabajo y foros
académicos14 realizados para generar reflexión en torno a la necesidad de unos elementos de priorización
sobre decisiones, estrategias, programas y proyectos para responder a unas situaciones que se entendían como
transgresoras del orden. En este aspecto, se priorizaron unos fenómenos delictivos de alto impacto para la
seguridad. Estos fueron: microtráfico, extorsión y minería ilegal, todos conectados con la criminalidad organizada,
específicamente se identificó como la mayor amenaza existente a las BACRIM.

Como se puede entrever en la sección precedente, el caso a presentar en este documento es el del proyecto
de intervención interinstitucional para contener a la criminalidad organizada que se lucra del microtráfico en el
Departamento de Antioquia, liderado por el gobierno departamental en articulación con las estrategias nacionales
que guían el trabajo de las direcciones departamentales de la Policía Nacional y la Fiscalía General de la Nación15.

Así pues, los parámetros generales establecidos por el Programa Política Criminal Regional para la línea de
microtráfico fueron:

Desvertebrar, judicializar e incautar los activos de las personas involucradas en esta actividad delictiva,
focalizando los territorios con mayor amenaza en relación a la presencia de criminalidad organizada
y delincuencia común (…) apoyando el fortalecimiento y cualificación funcional de las autoridades
competentes por medio de componentes académicos, científicos y logísticos con los que se pretende
contribuir a la agilización de los procesos investigativos en procura de sanciones para los responsables.

Con esta base, la Secretaría de Gobierno departamental creó el “plan interinstitucional para intervenir el
microtráfico” en conjunto con la SIJIN del Departamento de Policía Antioquia (DEANT) y la Dirección Seccional
de Fiscalías de Antioquia, para el cual, una vez obtenido el diagnóstico realizado por el Sistema de Información
para la Seguridad y la Convivencia Departamental (SISC-D), se formularon y ejecutaron mecanismos de
articulación y acciones de gobierno dirigidas en dos vías: 1) fortalecer a la policía judicial del nivel departamental
en materia de análisis e investigación criminal; y 2) empoderar y articular a las autoridades locales (alcaldías,
estaciones de policía y despachos de Fiscalía) para el correcto uso de los mecanismos de recolección y análisis
de información a fin de lograr generar un encadenamiento operativo que integrara los tres niveles de gobierno
(nacional, departamental y municipal).

Objetivo general
Intervenir de manera estructural y articulada la oferta de drogas ilícitas enfocando las acciones hacia las
organizaciones que se lucran de esta actividad en el Departamento de Antioquia, procurando el fortalecimiento y

13
El Plan de Desarrollo es la hoja de ruta de los gobiernos para los diferentes niveles de gestión en Colombia. En estos se definen los principios fundamentales,
las líneas estratégicas, los programas, proyectos y planes específicos en cada ámbito de acción para los 4 años de gobierno.
14
Pérez William Fredy (2012), “Los primeros ecos de una mesa de trabajo sobre la Política Criminal en Antioquia”, Mesa de trabajo para la formulación de
la política criminal regional, Universidad EAFIT, recuperado de: http://publicaciones.eafit.edu.co/index.php/nuevo-foro-penal/article/viewFile/1698/1685
15
Para el caso de la Policía el “Plan Integral para la Seguridad del Ciudadano: Corazón Verde (PIPSC-CV)”; y para la Fiscalía la “Directiva 0001 de 2012”
que establece el nuevo sistema de investigación penal y criterios de priorización.
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 110

empleo de técnicas de análisis criminal y procedimientos de investigación científica contemplados en la legislación


colombiana, que permitan una mejor comprensión de la amenaza, detener sus manifestaciones violentas, anticipar
sus movimientos, y con esto garantizar condiciones de seguridad efectivas para toda la ciudadanía.

Objetivos específicos
• Realizar un diagnóstico descriptivo de la problemática en cabeza del SISC-D que se vaya actualizando para
comprender mejor el fenómeno, verificar sus cambios y demostrar la manera como la institucionalidad
está actuando.
• Intervenir de manera estructural la oferta de drogas ilícitas y los delitos conexos de manera coherente
con las estrategias diseñadas a nivel central.
• Profundizar en la articulación interinstitucional entre la Gobernación, la Policía y la Fiscalía para la
ejecución del plan, estandarizar procedimientos y evaluar resultados.
• Apoyar con capacitación, tecnología y medios logísticos a la policía judicial del Departamento de Policía
Antioquia para el correcto uso y el robustecimiento del análisis y la investigación criminal.
• Capacitar y empoderar a las autoridades locales para conectarlas con el plan y generar capacidad
instalada en el territorio.
• Establecer parámetros de seguimiento efectivos con periodicidad semestral para los resultados del plan.

Metas del proyecto


• Construir un texto diagnóstico de manera articulada con la Policía y la Fiscalía que refleje la magnitud
del problema estudiado, los actores que intervienen, las regiones que requieren mayor atención y
las falencias y potencialidades en las autoridades encargadas de la persecución penal para dirigir los
recursos.
• Lograr establecer los mecanismos de articulación y apoyo para conseguir la creación de una unidad
especializada de nivel departamental con analistas, fiscales e investigadores de dedicación exclusiva
a comprender, hacer seguimiento, sistematizar la información, construir procesos investigativos y
desarticular organizaciones criminales en las regiones priorizadas.
• Descentralizar la capacidad de análisis e investigación hacia las autoridades regionales y municipales
por medio de la realización de foros, mesas técnicas y teleconferencias de seguimiento semanal.

Indicadores del proyecto


• Informes presentados/informes presupuestados*100.
• Operaciones realizadas/operaciones planeadas*100.
• Organizaciones criminales desarticuladas/organizaciones criminales identificadas* 100.
• Total de imputaciones/número de capturas*100.
• Tipos penales imputados antes y después de la creación de la unidad especializada.

El proceso de ejecución del plan se dividió así en dos fases o niveles consecutivos de actuación siguiendo siempre
3 principios fundamentales: articulación, fortalecimiento del análisis e investigación criminal y empoderamiento
local. Conforme a esto la primera fase consistió en:
111 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

1) Trabajo de articulación interinstitucional con la Dirección Seccional de Fiscalías de Antioquia y el Comando


de Policía Antioquia orientado hacia la creación de una unidad especializada para intervenir el tráfico
de estupefacientes empleando métodos de análisis criminal que orienten las decisiones y alimenten los
procesos investigativos. La Secretaría de Gobierno departamental aportó USD $314,000 en equipos
tecnológicos y logísticos, además un analista, la SIJIN puso su experiencia, catorce investigadores y
un analista con destinación exclusiva para el grupo y la Fiscalía aportó tres fiscales seccionales y las
gestiones internas para que en febrero del 2014 se emitiera la Resolución 043 del Fiscal General de la
Nación que le dio vida a la Unidad Antinarcóticos para del Departamento de Antioquia (ver gráfico 3).
2) Inversión de USD$33.180 en los años 2013 y 2014 para acciones específicas de articulación y empoderamiento
del trabajo de las autoridades administrativas, policiales y judiciales en el territorio encaminadas a la
capacitación de las Alcaldías, organismos de investigación encabezadas por las Unidades Básicas de
Investigación Criminal16 (UBIC) y los Fiscales locales y seccionales con el propósito de incentivar el
correcto uso del análisis y la investigación criminal. Todo esto por medio de la realización de 23 foros
regionales y 12 mesas técnicas que convocaron a 480 operadores jurídicos de 83 municipios.

Gráfico N°3: Estructura Unidad Antinarcóticos para Antioquia en primera fase.

FUENTE: Construcción propia.

Ahora bien, con los aprendizajes obtenidos en el transcurso de la ejecución de la primera fase (creación e inicio
de la Unidad Antinarcóticos y realización de los foros y mesas técnicas), y luego de realizar la medición de los
resultados obtenidos en materia de comprensión del problema, cualificación del proceso de investigación
y afectación de las organizaciones criminales (ver en apartado de herramientas de medición), se llegó a la
conclusión de que el plan estaba presentando los resultados esperados y por ende era necesario aumentar la
capacidad investigativa del grupo, articular mejor a las Unidades Básicas, despachos de Fiscalía y otras direcciones
especializadas de la policía en municipios priorizados, e incluir a la policía judicial de la Fiscalía, conocida como
Cuerpo Técnico de Investigación (CTI)17, para optimizar y mejorar aún más las intervenciones.

Son las unidades desconcentradas de la Sijin en los diferentes municipios.


16

Lo que se presentaba hasta ese entonces era que el CTI y la SIJIN mantenían una relación distante basada en la desconfianza. Ante esto, cada entidad
17

manejaba sus investigaciones independientemente sin mayor comunicación.


Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 112

La segunda fase del plan articulado se sustentó en 3 líneas que complementaron las anteriores, estas son:

1) Fortalecimiento de la Unidad Antinarcóticos con un nuevo componente logístico y tecnológico y la


integración del CTI, con la creación de un plan presupuestal conjunto entre las dos instituciones por
un valor de USD $304.39718.
2) Descentralización efectiva del modelo de investigación criminal hacia las UBIC y despachos de Fiscalía,
quienes deben priorizar un municipio en un plan piloto tomando la variable “amenaza criminal”. En
estos se realizarán procesos de análisis e investigación que permitan radicar noticias criminales (inicio
de los procesos investigativos) contra redes dedicadas al tráfico de estupefacientes, ampliando con
esto la capacidad operativa.
3) Construcción y ejecución de un plan de trabajo que articule en grupos operativos interdisciplinarios en
los municipios priorizados a las diferentes especialidades de la Policía que intervienen para contener
esta problemática en el nivel de inteligencia (SIPOL), investigación (SIJIN), Responsabilidad Penal para
Adolescentes (GINAD) y vigilancia (Plan Nacional de Vigilancia Comunitaria por Cuadrantes). La idea
es producir sinergias que permitan mejorar la capacidad de respuesta y anticipación.

Marco conceptual: hacia el gobierno de la seguridad en red.


Al enmarcarnos en el ámbito de la gestión del orden público desde un nivel de gobierno departamental, bajo
un modelo de organización territorial que integra la centralización estratégica en esta materia con la gestión
administrativa descentralizada y la autonomía política, es pertinente, siguiendo a Shearing y Wood (2011), hablar
de gobierno de la seguridad desde un enfoque de relaciones intergubernamentales. Como lo plantean los autores,

Gobernar requiere el empleo de estrategias y de acciones cuyo objetivo es poner en práctica esas
estrategias. Esto suele ocurrir dentro y a través de un entramado institucional que se puede pensar
como mecanismos de relacionar personas y cosas para lograr esos objetivos estratégicos.

De manera que, continúan, la noción de gobierno de la seguridad se entiende como un cambio de mentalidad19
centrada en una concepción de trabajo en red para la práctica de gobierno. Conforme a esto, las relaciones entre
instituciones públicas se centran en la cooperación y alineación de sus propios objetivos hacia un fin común, que
permita ampliar las capacidades y recursos del Estado a fin de favorecer su misión.

Así pues, con lo arriba expuesto se puede afirmar que este modelo se adecúa al caso de estudio, ya que consiste,
más que en una metodología de actuación de una sola institución responsable frente a un problema, en una forma
articulada de gobernar la seguridad para un territorio específico. Reuniendo para ello, niveles de relacionamiento
vertical y horizontal expresados en autoridades centralizadas —con unas estrategias ya definidas— y gobiernos
descentralizados que aceptan alinear sus intereses para construir conjuntamente un proyecto de intervención
que reúna las potencialidades de cada una y responda efectivamente a las dinámicas particulares que presentan
los fenómenos de inseguridad en su jurisdicción (ver gráfico 4).

18
En temas de asignación presupuestal para la seguridad, lo común era que tanto la SIJIN como el CTI presentaran sus solicitudes de apoyo por separado.
19
Los autores señalan que este nuevo enfoque hace parte del proceso de cambio en el modo de pensar y practicar la seguridad a nivel mundial, la cual
pasó de una concepción estadocéntrica, burocrática y de corte militar en busca de la profesionalización del servicio público en el mantenimiento de la
seguridad, basada en las teorías de Thomas Hobbes y Max Webber, a una concepción que asume la existencia de múltiples actores (sociales, económicos,
políticos) con poder que se encuentran en la sociedad y a quienes hay que tener en cuenta en la construcción y ejecución de políticas de seguridad. Para
fines del artículo, este concepto se emplea en las relaciones entre instituciones del Estado en el nivel intermedio de gobierno.
113 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

Gráfico N°4: Mapa del gobierno de la seguridad en torno a la intervención


articulada frente al microtráfico en Antioquia.

FUENTE: Construcción propia.

El objetivo es el de potencializar las capacidades existentes en las instituciones para darles una forma que
responda a las realidades de la criminalidad en Antioquia y llevar de esta manera las acciones a un nivel que
mejore las posibilidades de garantizar condiciones de seguridad con mayor efectividad. En este sentido, el
gobierno de la seguridad generado por la articulación interinstitucional en torno al problema criminal producido
por el microtráfico priorizó el enfoque de actuación policial basado en la inteligencia (APGI) como el eje base
para construir el plan de acción.

Esto pues los lineamientos establecidos para la formulación y ejecución del proyecto, contenidos en el Plan
de Desarrollo departamental, se acoplan bien con la APGI, ya que establecen para las acciones de gobierno el
apoyo a la Policía (privilegiando el papel de la policía judicial) y a la Fiscalía para fortalecer el correcto empleo
de herramientas tecnológicas en la recolección de evidencia, la sistematización de información y el uso de
métodos de análisis e investigación para “identificar factores comunes como, por ejemplo, lugares de conflictos
habituales, infractores reincidentes o grupos que participan en una cantidad desproporcionada de actividades
delictivas (…) a fin de impedir que actúen” (Seharing y Wood, 2011).

Se presenta así un modelo de gestión territorial que potencialice las capacidades, optimice los recursos existentes
y aproveche el valioso conocimiento empírico que tienen las diferentes unidades de policía, fiscalía y autoridades
civiles en el territorio. Esto, para producir sinergias institucionales con el fin de contener y revertir el proceso de
desarrollo de las redes criminales que se alimentan del tráfico de estupefacientes, reconociendo su capacidad
de articulación, sofisticación organizacional y especialmente la interconectividad con otros múltiples hechos que
afectan los derechos y libertades de la ciudadanía.
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 114

Modelo de gestión de la información, herramientas de análisis, resultados


y proceso de evaluación.
El modelo de análisis de la información se divide en tres etapas que reúnen a todas las autoridades que hacen
parte del plan interinstitucional, en cabeza del observatorio del delito de la Secretaría de Gobierno departamental,
SISC-D, en articulación con la unidad de análisis de la SIJIN y la Seccional de Inteligencia Policial (SIPOL) del
Departamento de Policía Antioquia. A estas se conectan, como fuentes de información, las alcaldías locales y
las diferentes unidades de policía en el territorio para lograr tener la mayor cantidad de información posible
en tiempo real.

Las tres etapas son:

1) Diagnóstico inicial bajo tres categorías: criminalidad, institucionalidad y consumo.


2) Seguimiento a las dinámicas de la criminalidad en las regiones priorizadas.
3) Medición y evaluación de los resultados operativos de la Unidad Antinarcóticos y de los grupos
conformados en los municipios priorizados para la segunda fase del plan.

Siguiendo con el orden planteado, se estableció como líder del diagnóstico al SISC-D, quien dividió el estudio
en las tres categorías mencionadas para organizar la información. El proceso tardó aproximadamente 4 meses
dada la complejidad generada por la necesidad de variables de seguimiento que normalmente la Policía no
emplea, por lo que se tuvieron que crear nuevos campos en las bases de datos de la institución. Igualmente por
la falta de metodologías estandarizadas de sistematización en las diferentes entidades, aunado al proceso de
validación de la información.

Las fuentes empleadas fueron de dos tipos: cualitativas y cuantitativas. Las primeras se reunieron en la realización
de encuestas estructuradas a 90 estaciones y sub-estaciones de policía, entrevistas telefónicas a secretarios de
gobierno de 124 municipios para construir contextos sub-regionales, 12 entrevistas semiestructuradas a analistas
de la SIPOL e investigadores de la SIJIN de todas las jurisdicciones de policía y finalmente 2 mesas de trabajo
conjuntas con los analistas del SISC-D, investigadores de la SIJIN y fiscales para cotejar los hallazgos obtenidos.

El segundo tipo consistió en la solicitud a la Policía, Fiscalía y Judicatura de bases de datos que tuvieran información
sobre número de capturas por tráfico, porte o fabricación de estupefacientes y etapa de los procesos (indagación,
imputación y juicio) por dicho delito, y finalmente información estadística sobre consumo de estupefacientes
por sub-región con la Seccional de Salud de la Gobernación.

Con la información obtenida se logró tener una visión general del problema y determinar hacia dónde debía
orientarse la intervención de las autoridades para lograr un mayor impacto en dos niveles de atención: 1) zonas
geográficas de mayor afectación y 2) Campo en la cadena de persecución penal a fortalecer para cualificar la
judicialización contra los responsables.

En términos geográficos se construyó una herramienta simple para priorizar las sub-regiones más afectadas. Un
promedio ponderado que incluyó variables que en ese momento fueron consideradas como relevantes en relación
con el número de grupos organizados (NGO), número de expendios (NE), influencia (presente o futura) de bandas
criminales (IB) y la prevalencia del consumo de estupefacientes en el último año (PC) para cada sub-región.

NGO+NE+IB+PC÷∑n=PP

Una vez obtenidos los puntos priorizados se definió la jurisdicción de policía que recibiría el apoyo, para lo cual
se analizó el número de municipios que cada una de las 4 direcciones tenía bajo su responsabilidad y la presencia
115 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

en estas de las sub-regiones más afectadas, en este caso las cifras señalaron al Oriente y Suroeste. Con estos
elementos en consideración se tomó como principal aliado al Departamento de Policía Antioquia.

Luego, con los resultados del análisis institucional, se definió que la mejor manera de producir condiciones de
seguridad era con el fortalecimiento de la policía judicial, ya que la evidencia recogida demostró que la etapa
inicial de análisis y recolección de evidencia era el principal problema para la persecución penal efectiva en el
Departamento. Del mismo modo, se definió la necesidad de crear una unidad especializada con exclusividad
para este problema.

Adicionalmente, se evidenció una enorme falencia en el territorio en materia de apropiación de metodologías


de investigación criminal, por lo que se sugirió la realización de espacios académicos donde se reuniera a las
diferentes autoridades responsables de la seguridad a nivel local para generar un dialogo en el cual, por un lado
se les capacitara en el empleo de estos instrumentos, y por el otro se lograra generar un tipo de diagnóstico
cualitativo de sus necesidades.

Después de realizar el diagnóstico que sustentó la creación del plan interinstitucional se procedió con el seguimiento
a las dinámicas de la criminalidad, en busca de cualificar el proceso de análisis para mantener actualizada la
información y orientar de manera precisa la toma de decisiones. Para esto se emplearon las fuentes empleadas
en la etapa de diagnóstico, manteniendo una red de comunicación activa entre las instituciones departamentales,
sub-regionales y locales. Esta información ha permitido comprender mejor los contextos donde operan las
organizaciones criminales usando para ello información cuantitativa (homicidios, incautaciones, denuncias) y
cualitativa. Los productos generados se materializan en informes semanales, mensuales y presentaciones a
pedido para consejos de seguridad (ver gráfico 5).

Gráfico N°5: Mapa presencia criminalidad sub-región Suroeste.

FUENTE: Construcción propia.


Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 116

Por último, la medición de los resultados operativos se orientó hacia el resultado de las acciones implementadas
en relación con la cualificación de la capacidad operativa e investigativa de la Unidad Antinarcóticos. En esta área
se encontró una limitante en el manejo de la información estadística, ya que la rigidez de los datos no permitía
identificar los delitos imputados más allá del tráfico, porte o fabricación de estupefacientes, lo que impedía
realizar evaluaciones de efectividad en relación con la mayor capacidad de análisis e investigación. Ante esta
dificultad, surgió la siguiente pregunta que guio el camino posterior: ¿cuál puede ser un indicador efectivo que
permita identificar verazmente la cualificación del proceso de captura?

A lo anterior se respondió: 1) Las órdenes de captura autorizadas gracias al trabajo del grupo, 2) los tipos penales
imputados en los procesos y 3) el número de medidas de detención que se lograran en los procesos20. Para obtener
esta información fue necesario realizar tres mesas de trabajo con el Centro de Investigaciones Criminológicas (CICRI)
de la Policía para encontrar la manera de medir los resultados siguiendo los tres caminos planteados, con quienes
finalmente se acordó la inclusión de estas variables en los informes presentados antes y después de las operaciones.

En este sentido, la gráfica 6 muestra los resultados operativos del grupo de estupefacientes de la SIJIN DEANT
antes y después de ingresar al plan interinstitucional. Los resultados son evidentes al encontrarse no sólo un
aumento cuantitativo en la capacidad operativa, sino, más relevante aún, un salto cualitativo que se muestra en
la mejoría del proceso de imputación de otros delitos relacionados con el tráfico de estupefacientes.

Se evidencia entonces que todos los procesos del año 2013 se ingresaron al sistema por tráfico de estupefacientes
simple, delito que para su imputación no requiere de un empleo a fondo de herramientas de análisis y tecnologías de
investigación, el cual tiene condenas mínimas. Sin embargo, al estudiar los años 2014 y 2015 se encuentra un cambio de
gran relevancia. No sólo el 78% de los capturados ingresó por tráfico agravado, sino que además, con los instrumentos que
permite el modelo, se logró incluir delitos con mayor grado de exigencia en cuanto al análisis e investigación, mucho más
orientados a desarticular las organizaciones y a generar condenas ejemplarizantes para los responsables (ver gráfico 6).

Gráfico N°6: Delitos imputados en procesos por tráfico de estupefacientes 2013 vs 2015
Grupo de Estupefacientes SIJIN DEANT.

FUENTE: Construcción propia.

Por motivos de espacio no se incluyen todas las gráficas de medición generadas en las evaluaciones.
20
117 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

Por otro lado, para la segunda fase se están empleando visitas mensuales a los municipios priorizados y seguimiento
por teleconferencia semanal. Con la información recogida se alimenta una base de datos centralizada por sub-
región que mantiene actualizado el estado de los procesos, establece los responsables por cada municipio,
el número de noticia criminal, e incluye información de las organizaciones criminales tales como nombres de
cabecillas, número de miembros, observaciones en relación a movimientos, entre otros. Lo que permite tener
una herramienta de seguimiento de apoyo para todas las unidades en el territorio (ver cuadro 1).

Cuadro N°1: Matriz seguimiento segunda fase.

FUENTE: Construcción propia.

Beneficios del programa


• Se ha demostrado que se puede gestionar la seguridad desde los niveles intermedios de gobierno en
un orden institucional centralizado en este campo empleando el modelo de gobierno para la seguridad
en red.
• Mayor articulación inter e intrainstitucional en torno al trabajo en red para potencializar resultados
orientados a un objetivo común.
• Aumento de la probabilidad de captura y tipo de delitos imputados para los cabecillas de organizaciones
criminales ligadas al tráfico de estupefacientes.
• Reducción de la impunidad frente a delitos asociados a las organizaciones criminales que se lucran
del microtráfico tales como: homicidios, desplazamiento forzado, extorsión y uso ilícito de menores de
edad.
• Mejora de los procesos de análisis criminal para comprender la dimensión del problema, sustentar
efectivamente la toma de decisiones y alimentar los procesos investigativos.
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 118

Principales problemas enfrentados


• Diferencias en el manejo y sistematización de la información por parte de la Policía y la Fiscalía, lo que
en la fase de diagnóstico dificultó la organización de la información.
• Unificar las diferentes estrategias institucionales para conformar un plan común.
• Falta de apropiación de las autoridades locales de las herramientas de análisis e investigación criminal
para intervenir fenómenos delictivos, lo que produjo reticencia en varios actores en el territorio ante
implementación de la segunda fase.
• Ausencia de cultura organizacional en las instituciones del Estado para el trabajo en red, lo cual dificulta
la persecución de objetivos comunes.

Procesos determinantes para el análisis criminal


• Apertura y consolidación de observatorios del delito a nivel departamental como eje central en la
formulación y evaluación de planes de seguridad.
• Articulación entre observatorios del delito civiles y centrales de inteligencia policial para compartir
información, metodologías de análisis y potencializar las capacidades.
• Sistematización de la información de seguridad en una base de datos centralizada que respondan a las
necesidades de cada nivel de gestión (gobierno, policía o fiscalía) y que permita organizar la información
recogida, tomar tendencias históricas, sacar patrones, identificar sospechosos y construir una memoria
histórica de la criminalidad.
• Contacto directo del analista con el territorio objeto de estudio para complementar las ventajas que
ofrecen las herramientas tecnológicas como el sistema de mapeo ArcGIS.

Bibliografía
• Ávila Ariel, Pérez Bernardo (2012), Mercados de criminalidad en Bogotá, Corporación Nuevo Arco iris, Bogotá.

• Dirección de Inteligencia Policial (2011), Narcomenudeo: entramado social por la institucionalización de una
actividad económica criminal, Policía Nacional, Imprenta Nacional de Colombia, Bogotá.

• Giraldo Ramírez Jorge, Naranjo Alberto, “Economía Criminal en Antioquia y Valle de Aburrá: una aproximación”,
Giraldo Jorge (ed.) (2011), Economía criminal en Antioquia: narcotráfico, Universidad EAFIT, Proantioquia, ESU.

• Rose Nikolas (1999), Powers of Freedom: Reforming political thought, Cambridge, Cambridge University Press.

• Shearing Clifford, Wood Jennifer (2011), Pensar la seguridad, Gedisa, España.

Cibergrafía
• Sáez Larravide Carlos, “Nuevos modelos de policiamiento: el caso del modelo de gestión operativa de la brigada
de robos de Rancagua”, Revista Estudios Policiales, Número 5, julio de 2009, Chile. Recuperada de: http://www.
policia.cl/cidepol/biblioteca/nuevosmodelospoliciamiento.pdf
119 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 120

METODOLOGÍA NICHO
ECOLÓGICO CRIMINAL
(NEC)
Luis Alberto Fres Soto, Teniente Coronel de Carabineros de Chile1.

1. Información institucional
Carabineros de Chile fue fundado el 27 de abril de 1927 por don Carlos Ibáñez del Campo, en virtud del D.F.L.
Nº 2.484, que fusionó la Policía Fiscal con el Cuerpo de Carabineros. La institución a lo largo de su historia
ha tenido diversos cambios que la han ido transformando en una de las fuerzas policiales más importantes de
Sudamérica. A su vez, de acuerdo al último Foro Económico Mundial en la dimensión de Confianza o Fiabilidad
de los Servicios Policiales, la institución ocupó el tercer lugar mundial de 144 países estudiados2.

De conformidad con su Ley Orgánica, Carabineros de Chile es una institución policial técnica y de carácter militar,
que integra la fuerza pública y existe para dar eficacia al derecho; su finalidad es garantizar y mantener el orden
público y la seguridad pública interior en todo el territorio de la República y cumplir las demás funciones que le
encomiendan la Constitución y la ley, dependiendo del Ministerio del Interior y Seguridad Pública.

La especialización que ha ido desarrollando la institución a lo largo de los años ha creado policías capaces de
investigar y dar respuesta en los más diversos ámbitos a la sociedad civil, con el trabajo directo con la comunidad en
sus fundaciones e instancias contando con unidades especializadas
dedicadas a: Investigación de Accidentes del Tránsito, Investigación
y Control de Tráfico de Drogas, Investigación y Encargos de
Personas y Vehículos, Investigación de Organizaciones Criminales,
Laboratorio de Criminalística, Operaciones Policiales Especiales,
Brigada Aeropolicial, Seguridad Privada, Control de Armas y
Explosivos, Escuela de adiestramiento Canino, entre otras que
son parte de la especialización constante de la institución en la
investigación y persecución del delito, para llegar en los últimos
años a la creación del Centro de Análisis y Operaciones de Drogas
e Investigación Criminal (CAODI), dependiente de la Zona Norte
de Inteligencia, Drogas e Investigación Criminal, cuya misión es
el análisis criminal desde una mirada multidisciplinaria.

1
José Francisco Vergara 3223, Iquique; Oficina 0572557233, luis.fres@carabineros.cl
2
http://reports.weforum.org/global-competitiveness-report-2014-2015/rankings/
121 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

2. Introducción
Los principales modelos policiales de control y prevención de la criminalidad se han concentrado en el análisis
de estadísticas delictuales mediante: 1.Representación geográfica basada en la identificación de concentraciones
de delitos en áreas geográficas conocidas como “puntos calientes”, 2.Modelos estadísticos que basan sus
predicciones principalmente en información relativa al tiempo como la frecuencia, y 3.Métodos direccionados a
la identificación de los sujetos prolíficos y reincidentes. Estos modelos policiales, reactivos ante la criminalidad,
han abordado su acción en el estudio de la serie víctima-delito-delincuente.

En tanto, el estudio de las causas de fondo que subyacen al problema, no son competencia de los órganos del
control formal de la criminalidad y son abordadas por distintos actores sociales y/o gubernamentales, que no
cuentan con información actualizada desde éstos órganos al confeccionar sus planes y programas, por lo que
el modo de intervenir es divergente y orientado a las distintas necesidades que cada uno observó en la esfera
de sus atribuciones.

Parece entonces necesario que exista un flujo de información entre el ámbito policial y el ámbito social que
permita una actuación coordinada en zona geográficas, previamente determinadas, que obedecen a los lugares
donde personas cuya actividad generan riesgos y/o ejecutan delitos, residen, se recrean y/o delinquen, lo que
llamaremos “Nicho Ecológico Criminal”, a fin de potenciarse recíprocamente y disminuir en definitiva la percepción
de victimización de una comunidad determinada.

En resumen, la prevención social, situacional y policial de la Metodología del Nicho Ecológico Criminal, está
orientada a evitar la generación y consolidación de factores que facilitan las conductas delictuales.

3. Fundamentos teóricos
Hace mucho tiempo que la criminología pretende establecer relaciones entre delincuencia y espacios geográficos.

Una de las iniciativas científicas importantes fue la Escuela Cartográfica o Escuela de Cartografía Criminológica3,
a fines del siglo XIX, cuyos hallazgos e investigaciones dieron origen posteriormente a la Escuela Ecológica,
escuelas que hicieron aportaciones importantes a los estudios espaciales de crimen y delincuencia.

Una de los aportes más importantes de esta escuela fue el uso frecuente de mapas para representar sus hallazgos
y que sus análisis se basaban en “asociaciones ecológicas” que buscaban vínculos entre crimen e indicadores
sociales.

A su amparo se desarrollaron los sistemas de estadísticas judicial criminal, y los primeros estudios de correlaciones
estadísticas, posteriormente utilizadas por la Escuela Ecológica de Chicago.

Uno de los exponentes más sobresalientes de esta Escuela, fue Joseph Fletcher (1849) quién en sus estudios
introduce la edad y las oportunidades que se ofrecen para delinquir, como variables importantes.

Luego, Henry Mayhew utilizó por primera vez la densidad de delitos por número de habitantes y en sus estudios
se refirió latamente a las características más importantes de las personas en situación de calle de Londres.

Sanz, F (1999) La Escuela Cartográfica de Criminología Británica, Antecedente de la geografía del crimen, Anales de Geografía de la Universidad
3

Complutense, 1999, ISSN 0211-9803.


Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 122

Aproximadamente en 1930 surge la Escuela Ecológica de Chicago4, pionera de la sociología urbana, los que
aplican a los fenómenos de la ciudad la terminología ecológica.

Para esta escuela el crimen es el resultado de la desorganización que se produce por la concentración urbana,
y por tanto, era un fenómeno que podía ser corregido o controlado.

Uno de sus principales exponentes fue Charles Horton Cooley quién sostenía que la falta de reglas de conducta
amplias tenían como efecto la desorganización y por lo tanto el crimen, el que estaba vinculado a contrario sensu,
al excesivo formalismo de la religión y la libertad.

Sin embargo, los sociólogos que dieron solidez a la Escuela Ecológica fueron Roberto Ezra Park y Ernest Watson
Burgess los que se declararon ambientalistas y aplicaron modelos ecológicos y estudios de recíprocas relaciones
entre especies para avanzar en un concepto muy importante: zonas al interior de la ciudad. Se establecieron así
modelos de prevención de la delincuencia.

Pero fue Edwin Sutherland, en la primera mitad del siglo XX, para muchos miembro de esta escuela, quién
desarrolló posteriormente la Teoría de la asociación diferencial, negando la idea de la desorganización social y
cambiándola por la idea de organización diferente a la que denominó como ya hemos señalado.

Actualmente se desarrolla en Europa, y particularmente en España, la Escuela de Criminología Ambiental5 que


pretende responder en qué medida el contexto y el escenario de la conducta puede explicar el comportamiento
antisocial o la delincuencia.

Esta escuela señala que hay una variable que no se puede obviar en cualquier análisis criminal, toda vez que los
crímenes de cualquier índole o naturaleza, tienen un denominador común, todos ocurren en un espacio.

Se fundamentan en que el crimen tiene cuatro elementos: una ley, un infractor, una víctima y un lugar. Si no hay
ley no hay crimen, si no hay infractor o su objetivo, la víctima, no hay crimen y sin un lugar, con coordenadas
espacio-temporales donde los otros tres elementos convergen, no hay crimen.

Esta teoría ha apoyado la prevención situacional del delito manejando un modelo de lo que llaman el Triple
Riesgo Delictivo (TRD) que agrupa las dimensiones de riesgo en tres fuentes: variables personales, variables de
ayuda pro social y variables de oportunidades.

Sin tratar de explicar el fenómeno criminal, es un modelo que pretende explicar, predecir y prevenir la delincuencia,
y utilizan como instrumentos la tecnología de Sistemas de Información Geográfica (SIG) para sus investigaciones.

Ahora bien, basados en los modelos de las escuelas mencionadas y reconociendo que la sociedad actual se
caracteriza por la presencia de riesgos que no son producidos por la naturaleza, sino que son artificiales6, en el
sentido de que los produce la decisión del hombre y la posterior actividad de éste, en un lugar determinado, y
que esas personas, cuya actividad generan los riesgos y ejecutan los delitos que se perciben amenazadores por
la comunidad, se interrelacionan en espacios comunes, es necesario reconocer tres planos diferentes, dónde
residen, dónde se recrean y dónde delinquen, a fin de contribuir con una estrategia que apoye la toma de
decisiones de los órganos policiales.

4
Zaffaroni, E (2011). La palabra de los muertos, 1ra. Edición, Buenos Aires, Ediar, pp173.
5
Guillén C (2013) Criminología Ambiental, un área en expansión, Tribuna de Actualidad, Volumen 1 pp, 33-38.
6
Kunsemuller C. (2012) Derecho Penal y Política Criminal, 1ra Edición Legal Publishing Chile pp.99.
123 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

Estas últimas personas, tienen una cierta complejidad organizativa, en la que inciden aspectos biopsicosociales,
económicos, demográficos, etc. y también geográficos, y además comparten territorios donde se materializan sus
decisiones y posterior actividad delictual, a este último concepto denominaremos Nicho Ecológico Criminal (NEC).

Ahora bien, si se quiere manejar la peligrosidad de los Nichos Ecológicos Criminales, se puede recurrir a estrategias
de control de riesgos selectivas7 (selective incapacitation) que muestra significativas ventajas en su intervención
y un impacto beneficioso en la comunidad, tales como, programas de prevención de consumo si en el Nicho
Ecológico Criminal se detectó aumento de consumo de pasta base de cocaína; programas educacionales que
promuevan el trabajo por sobre las ganancias ilícitas en apuestas, si el Nicho Ecológico Criminal detectó sitios
recreacionales vinculados a las carreras de caballo, etc.

En este caso se propone un abordaje probabilístico y cuantitativo, que concurra conjuntamente con análisis
criminal estratégico, para administrar los riesgos y la ejecución de los distintos tipos de delitos, que en un tiempo
y lugar determinado, aumentan la percepción de inseguridad de esa comunidad específica.

La metodología del Nicho Ecológico Criminal se basa en adoptar medidas preventivas o predelictuales que
gestionen en último término el riesgo social, a partir de su información triangulada en tres zonas geográficas: el
lugar donde residen los delincuentes, donde se recrean y donde delinquen, todo lo cual constituirá un insumo
para implementar medidas de intervención multidisciplinaria.

Con la metodología del Nicho Ecológico Criminal se pretende superar el antiguo método del “hot spots”, que
sólo georreferencia los puntos geográficos de ejecución de delitos y que permiten hacer control de los mismos,
generalmente delitos de tipo oportunistas, más no prevención o actividad predelictual, pues al control policial
del hot spots, el delito se desplaza.

4. Modelo Nicho Ecológico Criminal


Describe la posición relacional de un delincuente en un entorno espacial determinado, en virtud a su
domicilio donde habitualmente vive y él o los lugares que selecciona para cometer los delitos. El propósito
de esta metodología está dada para establecer patrones criminales y entregar un insumo para orientar
los esfuerzos de las policías y entes gubernamentales en la toma de decisión de políticas de prevención y
control del delito.

La Metodología del Nicho Ecológico Criminal posee 7 etapas o fases de desarrollo:

1. Minería de datos (Data Mining)

Es el proceso en el que se extraen grandes volúmenes de conjuntos de datos que residen de manera nativa en
una base (mallas SQL8), para transformarla en una estructura comprensible (tablas Excel) del que se extraen las
personas detenidas por algún delito en particular o agrupación de éstos, en alguna fecha y zona determinada
para el estudio.

Silva J. (2011) La expansión del Derecho penal, 3era Edición, Montevideo, editorial B def Ltda. pp. 59.
7

8
Mallas SQL es un lenguaje de consulta estructurada o declarativa de acceso a bases de datos relacionales que permite especificar diversos tipos de
operaciones en ellas. Una de sus características es el manejo del álgebra y el cálculo relacional que permiten efectuar consultas con el fin de recuperar,
de forma sencilla, información de bases de datos, así como hacer cambios en ellas.
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 124

En el caso de Carabineros de Chile, esta minería de datos se realiza con la información de casos policiales9
registrados en el Sistema de Automatización Policial de Carabineros de Chile (AUPOL).

2. Selección de datos

Es el proceso en el que se analizan los datos vertidos en softwares que ofrecen estructuras comprensibles (Excel,
SPSS10, Access, I211, entre otros) y se discrimina su utilización y pertinencia de acuerdo al enfoque y parámetros
que se deseen analizar, seleccionando los delincuentes más prolíficos (aquellos que presentan mayor incidencia
delictual), pudiendo efectuar una distinción de acuerdo a su nivel delictual, edad, sexo, lugar en que delinque
o lugar en que habita).

3. Identificación de prolíficos

En esta etapa se realiza una búsqueda en las bases de datos de identidad y policiales, sobre los antecedentes
personales de los sujetos en estudio (delincuentes prolíficos), estableciendo su domicilio, delitos por los que ha
sido detenido y verificando si mantiene orden de aprehensión pendiente.

4. Georreferenciación delictual

Es la fase en la que los antecedentes delictuales de los delincuentes prolíficos, se sitúan geoespacialmente en
un mapa de la zona de estudio, identificando los siguientes puntos:

• Nicho Ecológico Criminal Domiciliario (NEC Domiciliario): Identificado como el lugar donde habitualmente
habita un delincuente, puede corresponder en su generalidad a una zona delimitada y/o conjunto
habitacional o más específico al propio domicilio de éste.
• Nicho Ecológico Criminal Delictual (NEC Delictual): Es el sitio geográfico donde el delincuente
ha registrado delitos cometidos, dependiendo de la cantidad de registros, se pueden establecer
concentraciones para delimitar zonas de este tipo de nicho.
• Nicho Ecológico Criminal de Entretenimiento (NEC Entretenimiento): Es el área que frecuentemente
concurre el delincuente para desarrollar sus actividades de esparcimiento o diversión (discotecas, bares,
casino de juegos, sitio de apuestas, estadios, etc.) estableciendo interacciones con otros criminales para
asociarse delictualmente o para enfrentarse en el caso de rivalidad, por lo general son los registros
delictuales por delito de lesiones o faltas tales como consumo de alcohol en la vía pública, consumo
de drogas, infracciones de tránsito, desórdenes, etc.

Dicha información georreferencial indicará claramente la ubicación de infractores, víctimas y lugares, vulnerables
y/o susceptibles de ser anegados por delitos, pudiendo ser una herramienta para anticipar la ocurrencia de
ilícitos y prospectar escenarios en el ámbito de la delincuencia y el crimen organizado.

9
Casos Policiales son aquellos informados a la autoridad competente a través de un Parte Policial. En consecuencia, cuando se habla de un Parte Policial,
se habla de un evento, caso o hecho. Se distingue un caso por la condición de haber logrado o no la detención de a lo menos un responsable, bajo la
denominación “Denuncias sin Aprehendidos” y “Denuncias con Aprehendidos”.
10
SPSS es un programa estadístico informático muy usado en las ciencias sociales y las empresas de investigación de mercado. Originalmente SPSS fue
creado como el acrónimo de Statistical Package for the Social Sciences aunque también se ha referido como “Statistical Product and Service Solutions”
(Pardo, A., & Ruiz, M.A., 2002, p. 3).
11
i2 Analyst’s Notebook es software de análisis de inteligencia visual que permite optimizar el valor de los grandes volúmenes de información.
125 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

5. Análisis de información

Con los registros georreferenciados, se efectúa un análisis correlacional con otras variables de diseño urbano
(iluminación, vialidad, locales de alcoholes, sitios abandonados, barrios, etc.) que son propias de los Nichos
Ecológicos Criminales Domiciliario, Delictual o de Entretenimiento.

A través del análisis de la información se podrá obtener el conocimiento de qué factores intervienen y de qué
forma se pueden abordar para disuadir, detener o prevenir un delito. El resultado de este análisis es utilizado,
para el desarrollo de estrategias específicas que den solución a estos problemas. Sin embargo debemos tener en
claro que el análisis de la información contiene una doble finalidad, la cual se destaca por componer y someter
a prueba las hipótesis (quién, qué, dónde, cuándo, cómo, porqué) relativas a actividades criminales actuales o
futuras, y describir el tipo y la importancia de los grupos y de las personas afectadas.

La relevancia del análisis de la información, tiene relación con extraer el máximo provecho de los datos disponibles
sobre un determinado fenómeno delictual, y de esa manera, otorgarle una dirección correcta a los procesos
para los que se requirió esa información.

En el caso de Carabineros el procesamiento y análisis de la información desarrollada por el Centro de


Análisis y Operaciones de Drogas e Investigación Criminal (CAODI), establece además de la identificación de
delincuentes prolíficos, un estudio estadístico del fenómeno, amenazas emergentes y perfiles criminales, que
es efectuado por personal policial especialista en análisis criminal y un equipo multidisciplinario de abogado,
sociólogo, psicólogo, ingeniero estadístico, ingeniero en informática y cartógrafo, que desde sus profesiones
asesoran en análisis criminal.

6. Operacionalización

Con la información procesada y establecida los 3 tipos de Nicho Ecológico Criminal, se programan servicios
policiales tendientes a la captura de delincuentes prolíficos que se encuentran con órdenes de aprehensión
vigente de los tribunales de Justicia, como asimismo la realización de intervenciones multisectoriales de la
autoridad, todas las anteriores, con el fin de prevenir y controlar el delito.

7. Comunicación

Es la etapa final de la metodología y tiene como finalidad comunicar por los canales internos de las instituciones
policiales, sobre los Nichos Ecológicos Criminales detectados y delincuentes más prolíficos de estas áreas, a
fin de generar un conocimiento sobre esta materia y mantener un estudio de la evolución del fenómeno, para
futuras evaluaciones de la implementación de esta metodología.

Por otra parte, dar a conocer a la comunidad a través de los medios de comunicación social, sobre las tareas
desarrolladas y resultados obtenidos (controles, intervenciones, detenciones, etc.), a fin de demostrar la eficacia
de las policías y estamentos gubernamentales involucrados e incrementar los índices de sensación de seguridad
de los ciudadanos.
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 126

Cuadro N°1: Metodología Nicho Ecológico Criminal (NEC).

FUENTE: Elaboración Propia CAODI, (2015).

5. Aplicabilidad
El desarrollo de la Metodología del Nicho Ecológico Criminal se hace en estricto cumplimiento a la misión esencial
de Carabineros de Chile, dispuesta por el artículo 3 inciso 3° de la Ley N°18.961, Orgánica Constitucional de
nuestra institución, esto es, el rol de policía preventiva.

En ese contexto, se ha propuesto desarrollar dos planos de aplicabilidad de la Metodología Nicho Ecológico
Criminal: la prevención policial y la prevención social, las que darán origen a dos áreas de intervención, en base
a la información de los nichos que se han definido en una comunidad determinada.

5.1. Prevención policial de la Metodología del Nicho Ecológico Criminal

En el área de la prevención policial la Metodología del Nicho Ecológico Criminal deberá orientarse a dos grandes
objetivos:

5.1.1.-Observación de conductas criminales: Para estos efectos, se han determinado cuatro factores cuya
observación será levantada por la Metodología, debido al impacto directo que tienen sobre la percepción de
inseguridad de la personas.

Estas son:

• Órdenes de aprehensión pendientes.


• Porte y tenencia ilegal de armas.
• Tránsito de vehículos robados y/o hurtados, actualmente en receptación.
• Mercado de bienes ilícitos, robados y/o hurtados. (Receptación de especies sustraídas).
• Otras incivilidades.
127 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

5.1.2.-Insumos para la toma de decisiones en materias logísticas y de gestión de personas.

Una vez determinados los nichos ecológicos criminales, las autoridades superiores de Carabineros de Chile,
tendrán en su poder un insumo de gran valor para determinar los lugares donde se deben construir cuarteles
policiales, como asimismo, las líneas programáticas donde deben asignar recursos, para el aumento de dotación
y otros medios logísticos cuya pertinencia emane del Nicho Ecológico Criminal.

5.2.-Prevención social del método nicho ecológico criminal

En cuanto a la prevención social del Nicho Ecológico Criminal, una vez determinados, se intervendrá en base a
un enfoque multidisciplinario, coordinando los programas sociales de la red pública/privada, para atender las
distintas necesidades del nicho que se está develando como potencial amenaza para esa comunidad, con la
intervención preventiva policial.

De acuerdo a la oferta programática de la red, podemos ver que el Estado se encuentra subdividido para poder
brindar desde los distintos ministerios y servicios, líneas de intervención enfocadas de un u otro modo, a las
áreas de prevención, tratamiento e integración social.

Así, el Servicio Nacional para la Prevención y Rehabilitación de Drogas y Alcohol (SENDA), cuenta con 3 áreas,
siendo éstas prevención, tratamiento e integración social; en la primera área cuenta con programas de prevención
del consumo nocivo de alcohol en población general, en la segunda área, cuenta con programas de tratamiento
en población adulta, con infracción de ley y población de niños, niñas y adolescentes; y en el tercer ámbito, de
integración social, apunta a recuperar y superar los déficits más relevantes dentro de cada tipo de capital: a)
social: necesidad de contar con el apoyo de la familia y de la comunidad; b) físico: relevancia de contar con un
lugar seguro para vivir; c) humano: relevancia de mantener control sobre los logros de abstinencia, síntomas de
la dependencia, problemas de salud concomitantes, y aumentar los niveles de capacitación y estudios, así como
ser capaz de desarrollar itinerarios laborales, entre otros; y, d) cultural: participación ciudadana e involucramiento
con su contexto inmediato.

Las municipalidades cuentan con la Dirección de Desarrollo Comunitario (DIDECO) que ejecuta programas
desde los distintos servicios públicos, otorgando financiamiento para el logro de sus fines. Uno de éstos, es el
“Programa de seguridad integrada para niños, niñas y adolescentes 24 horas”, el cual cuenta con una estrategia
de intercambio de información oportuna y eficiente entre Carabineros de Chile y los municipios que han
desarrollado una metodología de intervención psicosocial para atender la situación de todos los niños, niñas
y adolescentes (menores de18 años) que, por haber sido vulnerados en sus derechos o ser participantes en
infracciones de ley (en cualquiera de sus formas: crímenes, simples delitos o faltas), han sido ingresados en los
registros de cualquier unidad policial.

Otro programa de la Dirección de Desarrollo Comunitario son las Oficinas de Protección de Derechos de la Infancia
(OPD) destinadas a realizar acciones de protección integral de los derechos de niños, niñas y adolescentes. Son
operadas en convenio entre el Servicio Nacional de Menores (SENAME) y la municipalidad. Buscan contribuir a la
generación de condiciones que favorezcan una cultura de reconocimiento y respeto a los derechos de la infancia.

Desde el Ministerio de Justicia, el Servicio Nacional de Menores cuenta con programas de la Ley de Responsabilidad
Penal Adolescente puesta en vigencia el año 2007, Ley 20.084, los llamados Programas de Protección de derechos:
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 128

1. Programa de intervención breve (PIB).


2. Programa de residencias para lactantes y pre escolares (RPL/RPP).
3. Programa de familia de acogida simple (FAS).
4. Programa de residencias familiar (PRF).
5. Programa de prevención focalizada (PPF).
6. Oficina de protección de derechos (OPD).
7. Programas de Familia de Acogida Especializada (FAE).
8. Programas de Intervención Integral Especializada (PIE).
9. Programas especializados en agresores sexuales (PAS).
10. Programas especializados en explotación sexual comercial infantil y adolescente (PEE).
11. Programas especializados en niños, niñas y/o adolescentes en situación de calle (PEC).

El Ministerio de Desarrollo Social (MIDESO) cuenta con programas orientados a:

• Ingreso Ético Familiar.


• Oficina Nacional de Calle.
• Chile Crece Contigo.
• Ficha de Protección Social.
• Chile Solidario.

También resulta relevante considerar la oferta del Ministerio de Vivienda y Urbanismo, con sus objetivos de
planificación urbana y sus programas de compra, construcción y mejoramiento de vivienda, y el más importante,
mejoramiento de barrios, obras viales, espacios públicos y áreas comunitarias y del Ministerio de Salud con
sus programas de lactancia materna, prevención del SIDA, salud bucal, de la mujer, del adulto mayor, etc, y
Ministerio de Educación a través de la Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas y sus importantes programas
de alimentación escolar, pase escolar, útiles escolares, residencias estudiantiles, entre otros y la Junta Nacional
de Jardines Infantiles, con la asistencia directa a madres trabajadoras con sus programas de jardín infantil, etc.

Como se aprecia, la oferta programática pública es variada e integral, y si a eso sumamos las organizaciones no
gubernamentales, podemos apreciar un interesante modelo de intervención, que debe orientarse a los nichos
ecológicos criminales (NEC) para obtener el máximo de efectividad en la comunidad.

6. Medición de eficacia de la Metodología Nicho Ecológico Criminal


A simple vista resulta difícil describir con precisión cuál es el nivel de eficacia alcanzado por aquellas unidades
de Carabineros de Chile que implanten sistemas de servicios policiales basados en la Metodología del Nicho
Ecológico Criminal, ya que no hay forma objetiva de comparar los resultados.

Por otra parte, universalmente existe dificultad para evaluar los resultados de las actividades producto del análisis
criminal y de la inteligencia, puesto que los factores externos influyen importantemente en los resultados, como
es el caso de la implementación y aplicación práctica-operativa de la información. No obstante, existen fórmulas
que permitirían realizar una evaluación. A modo de ejemplo, una evaluación periódica de las actividades de la
Metodología del Nicho Ecológico Criminal podría basarse en aspectos como:

Artículo 180 del Código Procesal Penal


11
129 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

a) Mayor conocimiento del entorno en cuanto a los dinamismos de la criminalidad, sus hábitos, tendencias
delictivas, modus operandi, etc.
b) Aumento de la producción de inteligencia con adecuado tratamiento de la información recibida que
permita prevenir delitos o abrir procesos investigativos.
c) Interrupción, detección y reducción de la actividad delictiva respecto al periodo inmediatamente anterior.
d) El aumento de la legitimidad de Carabineros de Chile y los organismos públicos ligados a la prevención
social de la criminalidad.
e) Satisfacción de la comunidad por las menores tasas de delincuencia.

Los elementos antes señalados, permitirían evaluar la eficacia de las unidades policiales en función de su
impacto real sobre la criminalidad y no únicamente en función de las estadísticas, con ello, el análisis criminal y la
inteligencia basada en la Metodología del Nicho Ecológico Criminal se convertirían en una herramienta efectiva
para conseguir mejorar la eficacia en la lucha contra la criminalidad.

Esta nueva herramienta, evaluada en conjunto con las estadísticas, ofrecerá una imagen de la eficacia policial mucho
más ajustada a la realidad. De esta manera, Carabineros de Chile, como institución que presta servicios, identifica
y conoce la naturaleza de aquellas actividades que desarrolla, observa la evolución de las necesidades sociales
y a medida que el Estado y el mundo se modernizan la estructura organizacional se deben adaptar a los cambios
incorporando nuevas metodologías y técnicas de investigación, las cuales deben estar sustentadas en sólidas
bases de legalidad, transparencia, profesionalismo, ética y postulados que tutelan la doctrina institucional que por
mandato constitucional, legal y reglamentario, se constituyen en principales agentes para dar eficacia al derecho.

7. Aplicación práctica
Con el objeto de demostrar la aplicación práctica de la Metodología del Nicho Ecológico Criminal, se han
realizado estudios en el periodo 2010-2014, en las ciudades de Iquique, Alto Hospicio, Tocopilla, Antofagasta y
Calama; para los efectos del presente ejercicio se consideraron los estudios de la última ciudad, obteniendo el
universo determinado de delitos de mayor connotación social.

Mapa N°1: Región de antofagasta.

FUENTE: Elaboración propia, (2015).


Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 130

Del universo y periodo en estudio, se representará el Nicho Ecológico Criminal del delito de robo con violencia
o intimidación, dado que se observa que en los casos policiales regionales, las denuncias alcanzan un 78% y los
detenidos un 22%. La modalidad de ejecución del delito, de corte oportunista, normalmente arroja un imputado
desconocido que dificulta la persecución penal. En razón de lo anterior y del universo de detenidos (22%) se
han identificado a los veinte (20) delincuentes más prolíficos en la ejecución de este delito, seleccionados en
base a detenciones reiteradas registradas en las bases de datos Automatización Policial (AUPOL) de Calama.

Mapa N°2: Nicho ecológico criminal domiciliario.

FUENTE: AUPOL 2010-2014.

En el siguiente paso, se grafica el accionar delictual de los 20 sujetos con mayor número de reiteraciones policiales,
para aplicar a este universo la Metodología del Nicho Ecológico Criminal, identificando los lugares donde viven
(NEC Domiciliario) y donde ejecutan los robos con violencia o intimidación (NEC Delictual).
131 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

Mapa N°3: Nicho ecológico criminal domiciliario y delictual.

FUENTE: Aupol, 2010-2014.

Siguiendo con la metodología, se entrega un ejemplo de la Metodología del Nicho Ecológico Criminal aplicada a un
sujeto con mayor reiteración delictual, el número cinco de los seleccionados. Se observa su lugar de residencia y
lugares donde cometen sus delitos, correspondiendo al centro comercial y centro de la ciudad. Esta metodología
es aplicable a todos los delitos cuya ejecución sea determinable geográficamente y se puede realizar inclusive
en el análisis individual del prolífico delictual.
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 132

Mapa N°4: nicho ecológico criminal delincuente prolífico n°5.

Población Nueva Alemania, Calama ubicado FUENTE: Aupol, 2010-2014.


en el Cuadrante N°5

Tabla N°1: 22 detenciones realizadas al prolífico N°5 en la comuna de Calama.

FUENTE: Aupol, 2010-2014.


133 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

8. Problemas y obstáculos
La Metodología del Nicho Ecológico Criminal se funda en la minería de datos realizada con la información
de casos policiales registrados en el Sistema de Automatización Policial de Carabineros de Chile (AUPOL),
especialmente los datos que identifican los domicilios de imputados, siendo de utilización restringida para los
servicios públicos ligados al control social formal de la criminalidad, a excepción del Ministerio Publico, la Policía
de Investigaciones de Chile y las instituciones que acceden a la base de datos unificada (BUD).

9. Conclusiones
1.- La utilidad de la Metodología del Nicho Ecológico Criminal permite conocer en un barrio, ciudad o comuna,
los nichos ecológicos o lugares donde residen, divierten y delinquen individuos que cometan habitualmente
crímenes, simples delitos y faltas, para que utilizando dichos antecedentes las instituciones policiales y los
órganos públicos competentes puedan constatar, atender y prevenir desde el punto de vista biopsicosocial la
pluralidad heterogénea de factores que facilitan las conductas delictuales.

2.- Esta Metodología del Nicho Ecológico Criminal, es el punto de partida de otros estudios y estrategias de
los estamentos del control social formal de la criminalidad para atender las causas de fondo que subyacen al
problema de la criminalidad, y no sólo al efecto, con fuerza pública, con cárcel y condena, evitando generar
nuevos determinismos sociales.

3.- Esta Metodología del Nicho Ecológico Criminal, busca que no se criminalice la pobreza y que no se estigmatice
socialmente barrios vulnerables, por el contrario busca focalizar el accionar de los estamentos del control social
en los sujetos reincidentes y su entorno social para prevenir, tratar e integrarlos socialmente. “Si queremos acabar
con la criminalidad, no hay que relegarlos al status de delincuentes, de eternos pobres y de marginados urbanos”.

Cuadro N°2: nicho ecológico criminal.


Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 134

Bibliografia
• Sanz, F (1999) La Escuela Cartográfica de Criminología Británica, Antecedente de la geografía del crimen.
España, Anales de Geografía de la Universidad Complutense, ISSN 0211-9803.

• Zaffaroni, E (2011). La palabra de los muertos. 1ra. Edición, Buenos Aires, Ediar.

• San Juan Guillén, C (2013) Criminología Ambiental, un área en expansión. Tribuna de Actualidad, Volumen 1.

• Kunsemuller C. (2012) Derecho Penal y Política Criminal. 1ra Edición, Santiago de Chile, Legal Publishing Chile.

• Silva J. (2011) La expansión del derecho penal., 3era Edición, Montevideo, Editorial B de F Ltda.
135 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 136

KARDEX DIGITAL
ANTIDELINCUENCIAL
CLASIFICADO (KADAC)
Subcomisario Alex Llanquimán Cisterna.
Subcomisario Christian Claude Fuenzalida.
Inspector Cristian Silva Zurita.
Oficina Regional de Análisis Criminal Valdivia.
Policía de Investigaciones de Chile.

Trasfondo del problema y surgimiento de la iniciativa


Tras su creación en el año 2013, la Oficina Regional de Análisis Criminal Valdivia (ANACRI Valdivia) de la Policía de
Investigaciones de Chile (PDI), realizó un diagnóstico inicial de los procedimientos internos, abocada específicamente
a la detección y corrección de falencias en la ejecución de tareas cotidianas durante las investigaciones, con
la finalidad de mejorar los procedimientos y actuaciones de las brigadas operativas de la Región de Los Ríos.

En una primera observación, se detectó la inexistencia de un protocolo en la realización de reconocimientos


fotográficos por parte de las distintas unidades operativas a nivel regional. La normativa interna de la PDI
instruye, según Orden General Nº 946, que la unidad encargada del almacenamiento, clasificación y actualización
de fotografías de imputados, además de la exhibición fotográfica a testigos, corresponde al Departamento de
Asesoría Técnica (ASETEC), quién utiliza para sus labores el Sistema Computacional de Gestión Policial (GEPOL)
de la PDI.

Pero las unidades operativas no suelen realizar los procedimientos de reconocimiento fotográfico a través de
dicho departamento a nivel regional, por cuanto ASETEC corresponde más bien a una unidad de carácter
administrativo, la cual practica la filiación de los detenidos para el almacenamiento de sus antecedentes policiales
y registros fotográficos. Además, de no cumplirse la formalidad señalada, se detectaron problemas en el acopio
y organización de los registros, los que afectan directamente la eficacia de la diligencia del reconocimiento
fotográfico, como se detalla a continuación:

- La cantidad de individuos detenidos por la PDI, corresponde a un 7% (aproximado) del total, donde
Carabineros practica un 93% de las detenciones en sus 40 cuarteles policiales a nivel regional. (Dato
ANACRI Valdivia, detenciones flagrantes primer semestre año 2014, en la XIV Región de Los Ríos.
Fuente: Fiscalía Regional)
- El Departamento de ASETEC no posee herramientas necesarias para realizar un análisis casuístico de
perfiles y patrones, que permita una adecuada clasificación de las fotografías.
137 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

- Las fotografías tomadas por el Departamento ASETEC contienen un testigo métrico que señala la altura
del individuo, así como también datos de su cédula de identidad y número del parte policial. Estos
elementos eran conducentes a que las defensas de los imputados objetaran este medio de prueba,
por considerarlos inductivos al reconocimiento.

Con todo lo anterior, los oficiales de cada una de las unidades especializadas, almacenaban en sus computadores
particulares, carpetas con fotografías en formato digital, con algunos rostros de imputados frecuentes en cada
una de sus áreas específicas de investigación, con los cuales practicaban por sí mismos los reconocimientos
fotográficos, en formas discordantes.

De acuerdo a la evaluación realizada por la Oficina ANACRI Valdivia, respecto a las imágenes de imputados que
confecciona ASETEC, contenidas en carpetas digitales alojadas en los computadores de los detectives de la
Región, así como también de los procedimientos de reconocimiento fotográfico realizados con ellas, se observó
que dichas carpetas contienen aproximadamente entre 400 y 1.000 archivos cada una, con imágenes de hombres
y mujeres, de diversas edades, residentes en distintas comunas y poblaciones, los que habían sido detenidos por
distintos delitos. A su vez se pudo constatar en su utilización, que las fotografías no eran actualizadas a lo largo
del tiempo, pues se detectaron imágenes de imputados que no son reconocibles en comparación a su fisonomía
actual debido al paso del tiempo, e incluso imágenes de imputados ya fallecidos.

Imagen N°1: Set Fotográficos con imágenes ASETEC.

FUENTE: Elaboración propia ANACRI, 2015.

En el gráfico, se puede apreciar claramente un ejemplo resumido (protegiendo identidades y rostros) de exhibición
fotográfica mediante el proceso tradicional, utilizando fotografías con el formato del Departamento de Asesoría
Técnica. Se observa que si bien la víctima denuncia (por ejemplo) haber sufrido un asalto a manos de dos
hombres menores de 20 años de edad, se le exhibirá un set fotográfico limitado y aleatorio, que no discriminará
entre rostros de mujeres y hombres de diversas edades. Lo anterior evidencia la ausencia de un mecanismo
que permita poner a disposición de testigos y víctimas, imágenes adecuadas para cada diligencia específica. A
su vez se observa una serie de distractores como signos, escritura y otros antecedentes de los imputados, que
pueden reducir la eficiencia del procedimiento, ya que el observador se encuentra frente imágenes con elementos
que pueden inducir al sesgo en el reconocimiento, o bien, que pueden agobiarlo producto de la cantidad de
elementos presentes. Finalmente, todo esto conduce a que la víctima o testigo pierda el interés en la diligencia
y con ello, la misma se transforme en el mero cumplimiento de un trámite protocolar.
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 138

La evaluación mencionada en el primer párrafo arrojó conclusiones negativas, por cuanto las diligencias
de reconocimiento fotográfico no estaban cumpliendo realmente su objetivo, obteniendo por lo demás,
escasos resultados en la individualización de imputados desconocidos en delitos donde existía un testigo.
Los datos usados para arribar a estas conclusiones fueron los testimonios de funcionarios policiales en
cuanto a su actividad investigativa y revisión de los resultados de las diligencias. De acuerdo a lo indagado
en otras unidades policiales a nivel regional, el problema tiene características más complejas y transversales
de lo que se pudiera esperar, haciendo más imperiosa la necesidad de cuantificar y calificar bajo un método
estandarizado la información de los resultados de los procedimientos de reconocimiento fotográfico.

En este sentido, se realizaron consultas con personal de la sección de reconocimientos fotográficos de


ASETEC de la PDI a nivel central en Santiago, quienes señalaron que el almacenamiento y exhibición de
fotografías es realizado de la misma manera en todas las Asesorías Técnicas a nivel nacional, utilizando la
misma base de datos para todo el país.

En el mes de julio de 2013, la Fiscalía Nacional de Chile lanza el “Protocolo Interinstitucional de Reconocimiento
de Imputados”, estableciendo estándares mínimos de calidad en la realización de dichos reconocimientos. Lo
anterior se origina tras la iniciativa del Fiscal Nacional quien solicitó en el año 2011 un estudio a la Fundación
Paz Ciudadana para analizar diversos modelos de reconocimiento, buenas prácticas y jurisprudencia de
países como Inglaterra, Estados Unidos y España. El protocolo en cuestión fue creado para aportar mayor
transparencia al procedimiento, aumentar la calidad de la información que se obtiene de esta diligencia,
mejorar la protección de las víctimas y contribuir a esclarecer los hechos en la indagación de los delitos con
imputado desconocido. (Fiscalía Nacional, 2013).

Tras la aparición del protocolo, el alto mando de la PDI decide incorporarlo como normativa institucional
decretando a través de su Inspectoría General las Órdenes Generales Nº 2.375 y Nº 2.386, en las cuales se
establece que las diligencias de reconocimiento fotográfico deben realizarse conforme a las instrucciones y
criterios mínimos contenidos en el “Protocolo Interinstitucional de Reconocimiento de Imputados”, acogiendo
además, las actas en él contenidas como formatos de carácter obligatorio.

No obstante lo anterior, a poco tiempo de su creación, la Oficina ANACRI Valdivia verificó la ausencia de una
metodología eficaz para la aplicación del señalado “Protocolo Interinstitucional” al momento de efectuar la
exhibición fotográfica, existiendo la imperiosa necesidad de mejorar los procesos de obtención, almacenamiento
y clasificación de datos relativos a delincuentes, considerando por cierto, la completa individualización y
fotografías de éstos, como también sus sectores de acción rutinaria y compañeros de delito asociados, para
así generar información útil en apoyo a la investigación de ilícitos a nivel regional.

Los procedimientos de reconocimiento fotográfico realizados en las unidades operativas, eran ineficaces,
existiendo incompatibilidades con la nueva normativa:
139 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

Tabla N°1: Comparación nuevo protocolo con procesos habituales.

NORMATIVA SEGÚN PROTOCOLO FORMA DE REALIZAR DILIGENCIA

Las fotografías utilizadas no deben presentar Las fotografías almacenadas en las bases de
distractores o inductores, deben ser de un formato ASETEC contienen indicadores de altura y
estándar y no indicar detalles de individualización consignan antecedentes del parte de denuncia y
del imputado. cédula de identidad del imputado.

Los kárdex deberán contener fotografías lo más Una vez ingresadas las fotografías, no son
actualizadas posibles, de personas que hayan sido actualizadas periódicamente, quedando obsoletas.
previamente detenidas.

Los sujetos exhibidos deben ser del mismo sexo y Se exhiben fotografías misceláneas de hombres y
similar edad a la descrita por la víctima. mujeres de diversas edades.

Al presentar fotografías de individuos con Se exhiben fotografías sin características similares,


características específicas (como lentes o bigote), por lo que el imputado a reconocer, es el único
se deberán incluir fotografías de otros con que posee una cualidad específica, lo que puede
características similares en el set. inducir al reconocimiento.

Las fotografías deben ser exhibidas una a una, Se elaboran set fotográficos con seis, nueve u otro
sucesivamente y sin detenerse hasta concluir el set número de fotografías en una misma página, lo cual
completo. Si el testigo lo solicita, podrá repetirse la confunde al testigo.
exhibición del set fotográfico en su totalidad.

Los set fotográficos deben confeccionarse con un Como no existen medios de filtración de imágenes,
número de fotografías que no sea excesivo, con la se exhiben todas las fotografías del kárdex hasta
finalidad de no producir agotamiento en la víctima o que se terminen, o hasta que el testigo se agote.
testigo.

En la Tabla N° 1, se aprecia que existen numerosos aspectos que fueron considerados por los evaluadores, para
concluir que la forma de realización de las diligencias de reconocimiento de imputados se encontraba obsoleta
y debía ser replanteada tanto en su diseño, como en su ejecución, adaptándose de mejor manera a los tiempos
actuales y las tecnologías existentes.

A continuación, se describen en un diagrama de flujos, los procesos (óvalos) asociados a la obtención de la


información de los imputados y su utilización en el reconocimiento fotográfico, así como también las entidades
(rectángulos) intervinientes en el mismo:
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 140

Imagen N°2: Diagrama de flujo, proceso de reconocimiento de imputados.

FUENTE: Elaboración propia ANACRI, 2015.

Fundamentos teóricos y conceptuales


El análisis delictual es un conjunto de pasos que conforman una herramienta cuya finalidad es gestionar datos
cualitativos y cuantitativos (de diverso origen) para ser presentados y diseminados, apoyando la toma de decisiones
en el contexto de enfrentar la criminalidad. Estos procesos y acciones serán más eficaces, si siguen una secuencia
oportuna y dan pie a la acción, facilitando la prevención, la reducción y la investigación de los sucesos criminales,
ya sea del tipo “delincuencia común” o bien “delincuencia organizada” o “grave”. (Tudela, 2013).

La Asociación Internacional de Analistas Criminales (IACA) apoya la clasificación del análisis delictual en 7 distintas
categorías, siendo éstas: análisis táctico, estratégico, de problemas, administrativo, operacional, investigativo y
de inteligencia. (Bruce, 2012).

El análisis de investigación, en particular se refiere a las habilidades y los procedimientos utilizados para crear
un perfil sicológico, conductual o físico de un delincuente, basado en las características de los delitos que haya
cometido. Por ejemplo, cuando un analista compara las acciones de un sospechoso, en cierta situación específica,
en una base de datos de delincuentes conocidos por haber cometido delitos de la misma manera. (Bruce, 2010).

El análisis táctico describe la identificación diaria de patrones delictuales emergentes incluyendo series y zonas de
alto riesgo o hot spots. (Bruce, 2010). Este análisis permite por ejemplo, realizar la sectorización de delincuentes,
según su lugar de acción rutinaria.

Si bien la oficina ANACRI Valdivia colabora con el mando institucional en la toma de decisiones con la elaboración
de informes estadísticos y georreferenciados, producidos mediante análisis espacial, táctico y estratégico, en
su esencia esta oficina corresponde a una entidad de procesamiento de datos para el análisis investigativo y
de inteligencia, que además, busca generar iniciativas innovadoras en la gestión de la información, mediante la
detección de falencias en las labores rutinarias y producto de la necesidad de desarrollar nuevas metodologías
tendientes al mejoramiento de los procesos de análisis delictual.
141 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

Ello, en el entendido que la gestión de información es reconocida como “el conjunto de actividades realizadas
con el fin de controlar, almacenar y posteriormente recuperar adecuadamente la información producida, recibida
o retenida por la organización policial en el desarrollo de sus actividades. Se inicia con una adecuada captura y
gestión de la documentación”. (Tudela, 2014).

Así, en base a las falencias y necesidades detectadas en materia de reconocimiento de imputados desconocidos,
nace la idea de la creación de un “Kárdex Digital Antidelincuencial Clasificado” (KADAC), el cual al ser propuesto
como una metodología inserta en el análisis delictual, se sitúa dentro del ámbito del análisis investigativo.

Imagen N°3: Gestión de la información del KADAC en el análisis investigativo.

FUENTE: Elaboración propia ANACRI, 2015.

Esto cobra mayor sentido, si se parte de la premisa que en su origen el KADAC surge como una propuesta
para mejorar el “Protocolo Interinstitucional de Reconocimiento de Imputados” de Fiscalía Nacional, que la PDI
trasformó en norma institucional, con la implementación de una metodología que solucione específicamente
un conjunto de problemáticas referidas a la aleatoriedad, sesgo y poca objetividad del procedimiento, como
también a la ausencia de políticas de integración y sinergia de la información entre las distintas instituciones
relacionadas en el ámbito específico de la persecución penal.

Al detectar la existencia de una problemática y la ausencia de recursos económicos, ANACRI plantea generar
una solución, en base a una metodología de actuación y no a un software.

El concepto de kárdex se origina en dos palabras en inglés: Card (tarjeta) e Index (índice). El término se refiere
a un registro organizado de objetos o elementos que se mantienen en un almacén o contenedor (Empresa &
economía, 2012). El concepto de kárdex fotográfico es comúnmente utilizado por policías en el almacenamiento
y clasificación masiva de imágenes con rostros de individuos, para la realización de reconocimientos. Al kárdex
fotográfico almacenado en un computador, se le denomina digital y puede contener cientos o miles de registros.

Por el contrario, el concepto de set fotográfico, es comprendido en el trabajo policial como una clasificación de
fotografías más acotada que contiene, conforme lo regulado por el “Protocolo Interinstitucional de Reconocimiento
de Imputados”, 20 fotografías de individuos por cada sospechoso que se quiera presentar al testigo. Éstas a su
vez, se agrupan en 2 set de 10 imágenes cada uno. El primero de ellos conteniendo la fotografía del sospechoso
a exhibir; y el segundo, como distractor. En consecuencia, las fotografías para elaborar el set se obtienen del
kárdex fotográfico.

Pero el KADAC no sólo constituye una gran base de datos de fotografías, producto de la sinergia ocurrida
entre la PDI de la Región de los Ríos con la Fiscalía Regional, sino que esta fuente de información organizada
y codificada produce suministros útiles respecto a modus operandi, asociaciones de imputados y sectores de
acción rutinaria, entre otros.

En Chile, se intentó aplicar políticas y estrategias de seguridad pública, sin considerar previamente la debilidad
que presentan las instituciones nacionales en análisis, resolución de procesos críticos y en gestión de la seguridad.
(Tudela, 2010). Este mismo fenómeno se observa en la implementación del “Protocolo Interinstitucional de
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 142

Reconocimiento de Imputados” de la Fiscalía Nacional, el cual si bien establece los criterios mínimos para
realizar los reconocimientos fotográficos de imputados, no establece mecanismos o procesos concretos para la
ejecución práctica de los reconocimientos señalados. Por ello, dicho protocolo cumple un mero rol formal al no
tener mayor efectividad en la individualización de imputados, conforme a las experiencias propias de la Oficina
Regional de Análisis Criminal Valdivia.

Por esto el KADAC cobra una función relevante no sólo acumulando y organizando datos, sino gestionando
información proveniente de diversas fuentes para la creación de una base de datos útil en tres focos: efectividad,
mayor objetividad y cumplimiento efectivo del protocolo ya señalado; simpleza, en el uso y aplicación, para el
usuario víctima o testigo, estableciendo un proceso más “amigable”; y síntesis, sirviendo como una herramienta
para concatenar diversos antecedentes, concentrándolos en fichas para un mejor análisis y trabajo policial.

Es necesario reiterar que el KADAC no es meramente a una buena práctica en términos de almacenamiento eficaz
y organización de datos, sino más bien, un método inserto en el campo del análisis delictual, pues no solamente
almacena datos, sino que también gestiona, relaciona y los transforma en información relevante, depurando los
datos duros en códigos e información organizada, útil tanto para el reconocimiento fotográfico como a su vez
para la realización de diligencias policiales y la toma de decisiones.

Respecto a la legalidad de la exhibición de fotografías de sospechosos, es importante destacar que no es


requisito indispensable el que los individuos mantengan antecedentes penales previos para poder ser ingresados
al KADAC, pues por ejemplo, los menores de edad no registrarán antecedentes penales aunque hayan sido
detenidos y condenados en reiteradas ocasiones. Otro ejemplo, es cuando un sujeto es detenido en flagrancia
por violación, durante un proceso de investigación por reiteradas violaciones ocurridas en un periodo. En tal
situación, será necesario exhibir la fotografía del imputado a las víctimas de los casos similares previos, pese a
que aún no haya sido condenado por caso alguno. En tal tenor, la actualización diaria de fichas no será necesaria,
aunque los imputados realicen la limpieza de sus antecedentes penales. El protocolo de la Fiscalía Nacional,
refiere a reconocimiento de personas imputadas y no de condenados.

Antecedentes generales de la iniciativa


Objetivo general

Proponer la implementación de la metodología KADAC como complemento en la ejecución del Protocolo


Interinstitucional de Reconocimiento de Imputados de la Fiscalía Nacional, como mecanismo para aumentar los
grados de efectividad y eficiencia del procedimiento de identificación de imputados desconocidos en unidades
policiales de la Región de los Ríos.

Objetivos específicos

- Describir el proceso de diseño y elaboración del KADAC, en la construcción de una base de datos
unificada.
- Explicar la gestión de información del KADAC, para lograr su replicabilidad en diversas unidades
policiales.
- Establecer un mecanismo de medición del KADAC, para evaluar su eficiencia y eficacia conforme a las
diligencias de reconocimiento y sus resultados.
143 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

Metas

- Instituir una base de datos unificada para el reconocimiento fotográfico.


- Estandarizar las diligencias de reconocimiento fotográfico.
- Aumentar la efectividad en la individualización de imputados desconocidos.
- Establecer un mecanismo de medición y auditoría de los reconocimientos fotográficos, permitiendo la
evaluación cuantitativa de su efectividad y cualitativa de su eficiencia.

Indicadores

- Porcentaje de variación de la cantidad de solicitudes de reconocimiento fotográfico efectuadas por


Unidades Operativas a la oficina ANACRI Valdivia (primer cuatrimestre comparativo 2014/2015).
- Porcentaje de variación en la cantidad de reconocimientos fotográficos con resultados positivos en la
individualización de imputados desconocidos (primer cuatrimestre comparativo 2014/2015).
- Porcentaje de variación número de fichas de imputados contenidas en la base de datos, como indicador
de su utilización en relación a su alimentación y aplicación, año 2014 versus 2015.

Modelo de gestión en la aplicación de la metodología


La Elaboración del KADAC: alimentación externa, alimentación interna, creación, utilización, diseminación, requisitos.

I) Recursos de alimentación externa: Sinergia institucional

Con el objeto de subsanar la falencia de información relativa a los sujetos que son detenidos por las policías
a nivel regional y los delitos que éstos cometen, en el año 2013 se realizó una reunión de coordinación entre
el entonces Jefe Regional de la PDI, Prefecto Carlos Mol y el Fiscal Regional de Los Ríos señor Rafael Mera,
reunión en la cual se logró concretar un acuerdo de entrega de información. De esa forma, la Oficina ANACRI
Valdivia obtiene semanalmente en formato digital la totalidad de los datos relativos a las audiencias de control
de detención que se llevan a cabo en los Juzgados de Garantía de la jurisdicción de la Región de Los Ríos,
obteniendo así información esencial y completa de la totalidad de imputados que actúan en el territorio, los
ilícitos que cometen, asociaciones entre compañeros de delitos, entre otros datos de interés.

Además mediante el mismo acuerdo, el Ministerio Público Regional aporta la totalidad de información de partes
de denuncias cursados en su jurisdicción, antecedentes de especies denunciadas, víctimas e imputados en la
totalidad de las causas y sus “modus operandi”.

De tal manera, la Oficina ANACRI posee a su disposición el 100% de la información de delincuentes que son
detenidos en el territorio, logrando en consiguiente almacenar y elaborar una fuente de información íntegra que
refleje efectivamente la realidad delictual.

II) Recursos de alimentación interna: Otras fuentes cerradas de información.

a) Sistema biométrico: Software del Servicio de Registro Civil e Identificación, usado por la PDI para obtener
datos de toda persona que haya tramitado su cédula nacional de identidad, logrando obtener la individualización
completa, nombre, número de cédula nacional de identidad, fecha de nacimiento, estado civil, domicilio,
antecedentes penales, vehículos inscritos a su nombre, entre otros datos. Lo más importante de esto es la
posibilidad de obtener fotografías relativamente actualizadas, las cuales se ajustan a lo requerido por el protocolo
de reconocimiento de imputados, pues sólo se observa el rostro, sin contener otro tipo de signos o datos.
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 144

b) Sistema GEPOL: Esta fuente de información de la PDI, contiene antecedentes históricos de todos los sujetos
que han sido detenidos por la institución, como nombre, apellidos, apodos, número de cédula de identidad,
domicilios históricos, delitos por los que ha sido detenido, números de causa y fecha de detención, compañeros
de delitos, además de órdenes de detención vigentes, etc.

c) Sistema cuenta diaria: Tiene como finalidad ingresar datos cuantitativos de la cantidad de detenciones
practicadas por las unidades del país, denuncias cursadas y patrullajes realizados, así como también los
antecedentes relativos a los apodos, datos de ubicación, vínculos y asociaciones de personas detenidas y
consultadas durante los patrullajes.

d) Sistema BRAIN (Base Relacional para el Análisis de Información): Este sistema computacional, puesto en
marcha el año 2015, contiene una base de datos en proceso de alimentación a nivel nacional, que pretende ser
la fuente más potente relativa a la totalidad de denuncias, investigaciones, antecedentes de víctimas, imputados,
testigos y empadronados.

e) Sistema DICOM Equifax (Antecedentes comerciales): Este sistema contratado por la PDI a nivel nacional,
permite obtener antecedentes de ubicación de personas, como domicilios históricos y teléfonos, así como
también antecedentes de moras que posea con instituciones comerciales, bienes raíces, sociedades comerciales,
domicilios, teléfonos, etc.

III) Creación: Sistema de elaboración de fichas en formato KADAC.

a) Archivo de imagen en formato estándar para ficha

A modo de estandarizar las fotografías digitales, se estableció el uso de imágenes con una dimensión de 830 x
550 pixeles, en formato .JPG, de bajo peso en disco duro (en promedio 65 kilobytes por imagen), la cual está
dividida horizontalmente en dos partes iguales, conteniendo una de ellas (derecha) la fotografía del imputado y la
segunda parte (izquierda) la información personal de individualización del mismo, como también sus asociaciones,
modus operandi y otros antecedentes que el analista estime de utilidad para conocer.

Una vez obtenida la identidad del imputado que se pretende almacenar como ficha, se realiza la búsqueda del
mismo en el Sistema Biométrico del Servicio de Registro Civil, obteniendo su individualización y fotografía. Se
realiza una copia de pantalla estándar (tecla ImprPant), posicionando la fotografía a un costado de los datos de
individualización. Posteriormente se realiza un pegado (Paste) en algún editor de imágenes básico.

Imagen N°4: Ejemplo ficha formato KADAC.

FUENTE: Elaboración propia ANACRI, 2015.


145 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

b) Creación de nombre de archivo utilizando códigos

Con la finalidad de almacenar las fotografías en un formato que sea útil para su posterior búsqueda y clasificación
de manera rápida y efectiva, se creó un sistema de códigos de fácil memorización, en el cual se almacena
la fotografía en formato .JPG, asignándole un ordenamiento y nomenclatura al nombre de archivo como se
ejemplifica a continuación:

Imagen N°5: Formato nombre de archivo de fichas KADAC, con datos y códigos. (Identidad ficticia e inexistente).

FUENTE: Elaboración propia ANACRI, 2015.

Es así como las fichas se ingresan con un formato preestablecido en su nombre de archivo. Conforme la metodología,
cada código debe separarse por un “espacio – guion – espacio”, en el orden que a continuación se indica:

1) Apellidos y nombres se escriben en minúscula, primero los dos apellidos seguidos de los nombres, con
un espacio entre cada palabra.
2) Apodos escritos textualmente y según como se escucha su pronunciación.
3) Para el sexo, se establecieron los códigos “xm” (masculino) y “xf” (femenino).
4) Para los rangos etarios, se asignaron “x10” para individuos (imputables) de 14 a 19 años, y luego “x20”
para aquellos con edades entre 20 a 29 años, “x30” para aquellos de 30 a 39 años, etc., clasificándolos
en grupos de 10 en 10 años.
5) Códigos de poblaciones de residencias conocidas.
6) Códigos de sectores donde ha sido detenido reiteradamente por modus operandi.
7) Códigos de delitos por los cuales ha sido detenido.
8) Rasgos morfológicos específicos.
9) Nombre de banda o grupo que integra el imputado, escrito con mismo criterio que apodo.

c) Criterio para sectorización poblaciones de la ciudad

Imagen N°4: Plano Valdivia sectorizado para KADAC.

FUENTE: Elaboración propia ANACRI, 2015.


Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 146

Con la finalidad de ordenar los imputados en su sector de residencia, como así también el territorio en el cual
actúan comúnmente, se realizó una subdivisión del área urbana de la ciudad de Valdivia, en 24 sectores, agrupando
las poblaciones más cercanas y que poseen similares características urbanas de arquitectura, accesibilidad,
antigüedad y de distribución que las hacen mimetizarse unas con otras.

d) Clasificación de sectores de residencia por códigos

Para cada uno de los sectores demarcados, se asignó un código de 4 letras con el cual puedan ser identificados
fácilmente. Por ejemplo, las poblaciones Pablo Neruda y Yáñez Zavala, se clasificaron con el código “pbnd”.
Las poblaciones San Pedro, Los Alcaldes y Claro de Luna, con el código “snpd”. Luego se efectuó un listado
detallado de los sectores, sus códigos y las poblaciones contenidas, siendo memorizado por los analistas, tras
reiterados ingresos de fichas:

Tabla N°2: Códigos de sectores para KADAC en ANACRI Valdivia.

e) Clasificación de sectores de acción rutinaria por códigos

Para los códigos de sector de acción, o sector donde el imputado ha sido detenido en reiteradas ocasiones,
se utiliza el mismo código de sector de residencia, pero se reemplazará la primera letra de éste por una letra
“q”. Por ejemplo, para un individuo que ha sido detenido en reiteradas ocasiones en el sector centro “cntr”, se
asignará el código “qntr” para indicar que corresponde al sector de acción y no al sector de residencia. En el
caso del sector Independencia “indp”, será consignado como “qndp” si el individuo es detenido reiteradamente
en ese lugar.

f) Clasificación de delitos por códigos

Se utilizaron algunos códigos de delitos utilizados en el sistema procesal penal, que son conocidos por policías,
tribunales y fiscalías a nivel nacional. Con ellos se clasifican y tipifican fácilmente cada uno de los ilícitos, mediante
la asignación de tres a cinco caracteres alfanuméricos a cada código. Algunos códigos fueron inventados o
adaptados para el mejor funcionamiento del procedimiento.

De dichos códigos, algunos fueron adoptados y otros fueron adecuados a los requerimientos, resultando la
siguiente matriz de códigos:
147 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

Tabla N°3: Códigos de delitos para KADAC en ANACRI Valdivia.

Cabe explicar que sólo se ingresaron y codificaron en la primera etapa aquellos delitos que se estima son
factibles de sectorizar, en tanto existen concretas posibilidades de que un sujeto que comete delitos de hurto,
lo haga reiteradamente adoptándolo como su especialidad. Por el contrario, otros delitos circunstanciales como
amenazas no son codificados.

g) Clasificación de rasgos morfológicos por códigos

Como los kárdex fotográficos están elaborados con imágenes de rostros de personas y no se pueden apreciar
detalles sobre el resto de su cuerpo, nos concentraremos en aquellos rasgos morfológicos que sólo pueden
ser observados desde el cuello hacia la cabeza. Cabe señalar además, que estos rasgos físicos son bastante
específicos y poco comunes, por lo que los testigos suelen recordarlos y señalarlos comúnmente, ayudando en
la obtención de resultados con mayor celeridad.

En tal tenor, los rasgos definidos primeramente para la codificación, son los siguientes:

Tabla N°4: Códigos rasgos morfológicos para KADAC en ANACRI Valdivia.


Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 148

h) Utilización: sistema de búsqueda de fichas

Imagen N°7: Ejemplo distribución carpetas por comunas para KADAC en XIV Región.

FUENTE: Elaboración propia ANACRI, 2015.

i) Utilización: sistema de búsqueda de fichas

Para efectuar búsquedas de fichas de imputados utilizando la herramienta KADAC, sólo será necesario ubicar
primeramente en el computador, la carpeta desde la cual tengo que extraer la información. En caso de investigar
un delito con un imputado de la ciudad de Valdivia, ingresaré a dicha carpeta. Posteriormente, utilizando el motor
de búsqueda del sistema operativo, (en el caso de Windows XP, botón derecho, buscar), se consignan las palabras
claves que sean requeridas. Por ejemplo, en caso de necesitar ubicar algún individuo, de apellido “Soto”, que
resida en la población “San Pedro”, bastará escribir en la búsqueda los códigos “soto” y “snpd”:

Imagen N°8: Ejemplo 1, búsqueda y resultados obtenidos mediante KADAC.

FUENTE: Elaboración propia ANACRI, 2015.


149 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

Para ubicar a algún sujeto de apodo “chino”, de aproximadamente “30 a 39 años de edad”, que tenga
antecedentes policiales por “delitos de hurto”, se realizaría una búsqueda con los códigos “chino”, “x30 y
“801”, de la siguiente forma:

Imagen N°9: Ejemplo 2, búsqueda y resultados obtenidos mediante KADAC.

Y el resultado obtenido es el siguiente:

FUENTE: Elaboración propia ANACRI, 2015.

j) Diseminación: Criterio para creación de nuevos códigos

El KADAC es abierto y moldeable, ya que cualquier analista que lo emplee, puede desarrollar sus propios códigos,
adaptándolo de mejor manera al territorio en el cual sea utilizado, así como también a los delitos que más se
cometan en su jurisdicción u otros antecedentes que se estimen sean necesarios incluir mediante códigos. No
obstante lo anterior, es preciso que el analista tome en cuenta ciertas consideraciones al momento de crear un
código nuevo:

- No puede poseer la misma nomenclatura total o parcial con un código previamente creado, ya sea de
sector, morfológico u otro.
- No puede poseer una nomenclatura total o parcialmente similar a un apellido o nombre propio, como
tampoco de un apodo que pueda existir.
- Se sugiere como primer dígito de un código, la utilización de letras poco empleadas (como la X, Y, Q y
Z), así como también el evitar el uso de vocales.
- En el caso de las bandas, deberán seguirse los mismos criterios y deberá respetarse el orden de
ingreso dentro del nombre de archivo. De tal manera, la palabra “chino” escrita después del nombre
del imputado, indicará que se refiere a su apodo, en tanto la palabra “chino” al final del nombre de
archivo, indicará que corresponde a una banda o grupo delictual.

k) Requisitos: Software

Como se explicó anteriormente, para la implementación y puesta en marcha del KADAC, bastará con la utilización
de las herramientas que vienen integradas al sistema operativo del equipo computacional que se esté utilizando.
En el caso de Windows, que corresponde al software de sistema operativo utilizado por los computadores de
la PDI a nivel nacional, en sus versiones XP y 7, se podrá utilizar la herramienta del explorador de archivos de
Windows, el motor de búsqueda integrado y algún editor básico de imágenes como MsPaint.
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 150

Síntesis del KADAC en ejemplos prácticos

Imagen N°10: Diagrama de flujos, proceso reconocimiento imputados mediante KADAC.

FUENTE: Elaboración propia ANACRI, 2015.

Ejemplo mediante caso real (datos de identidades modificadas):

La señora “Andrea”, camina por la intersección de las avenidas Pedro Montt y Francia, en la ciudad de Valdivia
a las 20:30 horas de un día viernes 3 de Abril. De pronto, es interceptada por 3 sujetos, de aparentes 16 a 19
años de edad, quienes premunidos de armas corto punzantes, la intimidan y obligan a entregar su cartera y sus
especies. Luego, los tres individuos corren por avenida Francia hacia el oriente y se pierden de vista a un costado
del liceo Italia, ingresando a la población Pablo Neruda.

La mujer concurre hasta dependencias de la PDI Valdivia, donde tras explicar lo sucedido, es derivada con
el personal de turno de la Brigada Investigadora de Robos, quienes cursan la denuncia. La víctima indica que
recuerda a los autores como tres menores de edad, morenos de piel y cabello, vestían ropa deportiva y uno
de ellos era de contextura gruesa, los otros dos delgados. El oficial toma contacto con el fiscal de turno, quien
autoriza la realización de un reconocimiento fotográfico con imputado desconocido, para intentar individualizar
a los autores del hecho.

El Oficial concurre hasta la oficina ANACRI, realiza la solicitud inmediata y por tratarse de un hecho flagrante,
solicita se practique la diligencia en el mismo momento.

El KADAC, posee al momento de realizarse la diligencia, un total de 4.280 fotografías ingresadas para la Región
de Los Ríos. Probablemente, conforme a la manera antigua de actuar, se hubiera exhibido el kárdex completo a la
víctima, pero con los antecedentes existentes, los analistas realizan un proceso de filtrado detallado a continuación:
151 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

Carpeta XIV Región ›› 4.280 fotografías.

Carpeta Valdivia ›› 2.286 fotografías (se eliminan registros de otras comunas).

Hombres ›› (Código “xm”) ›› 1.937 fotografías (se eliminan registro de mujeres).

Rango de 14 a 19 años de edad (Código “x10”) ›› 185 fotografías (se eliminan de 20 o mayores).

Antecedentes por robo con intimidación (Código “802”) ›› 26 fotografías.

La búsqueda a realizar, para obtener las 26 fotografías de hombres de la ciudad de Valdivia, de 14 a 19 años de
edad, con antecedentes policiales por robos con intimidación, sería la siguiente:

Imagen N°11: Búsqueda por códigos y resultados obtenidos.

FUENTE: Elaboración propia ANACRI, 2015.

Posteriormente, se enseñan las fichas a la víctima, cumpliendo en todo momento lo establecido en el “Protocolo
Interinstitucional de Reconocimiento de Imputados”, procurando exhibir solamente la parte derecha de la misma
que contiene la fotografía, dejando la parte izquierda de los datos de individualización del imputado, ocultos y
fuera del rango de vista del testigo, desplazando la mitad de la ventana fuera del escritorio de Windows.
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 152

Imagen N°12: Ejemplo ubicación ventana y fotografía para exhibición.

FUENTE: Elaboración propia ANACRI, 2015.

Utilizando las flechas del teclado, el testigo podrá avanzar y observar una a una, cada ficha obtenida del filtrado,
realizando este proceso a la velocidad que él estime conveniente.

Finalmente, en el caso particular antes ejemplificado, se obtuvo resultado positivo, por cuanto la víctima señaló
reconocer con un 100% de certeza a uno de los sujetos exhibidos como aquel de los participantes que tenía
mayor envergadura física, el que con un cuchillo la amenazó y obligó a entregar sus especies.

Imagen N°13: Ejemplo: nombre de archivo de ficha obtenida mediante reconocimiento fotográfico.

FUENTE: Elaboración propia ANACRI, 2015.

El nombre de archivo de la ficha del imputado reconocido, posee antecedentes como su nombre completo, su
apodo (piojo), su población de residencia (Pablo Neruda “pbnd”), además de describir los delitos por los cuales
ha sido detenido, en este caso, hurto (801), robo con intimidación (802), delitos ley de drogas (20.000) y porte
de arma de fuego (xarm). También se consigna un rasgo morfológico (cctz) y una banda (sayayines).

A ojos del analista, el reconocimiento posee consistencia, por cuanto el imputado sindicado por la víctima reside
en la población Pablo Neruda, lugar hacia donde huyeron los individuos.

Además la ficha del individuo reconocido contiene todos sus datos de individualización, su domicilio, fecha de
nacimiento, número de cédula de identidad y antecedes relativos a otros individuos que han sido detenidos como
sus compañeros de delito, los cuales también pueden ser exhibidos con el mismo procedimiento a la víctima
para acreditar o descartar su participación en el delito denunciado. El analista agrega a la ficha del imputado
el antecedente de porte de arma corto punzante (código 288), para mejorar el posterior proceso de búsqueda.
153 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

Beneficios de la implementación del KADAC


Mayor eficacia y mejor atención de la víctima: Con el uso del KADAC en la ejecución del protocolo de
reconocimiento de imputados, se logra disminuir drásticamente el tiempo de espera en la elaboración de los set
fotográficos, así como también el tiempo de duración de la diligencia, brindando inmediatez en la atención en
casos flagrantes y aumento en la efectividad de la individualización de imputados dentro de las 12 horas legales
contempladas para detenciones en caso de flagrancia.

Replicabilidad: Puede ser utilizado por todas las unidades policiales del país de manera inmediata, por cuanto
contarán con los insumos tecnológicos mínimos requeridos para su implementación, es decir computadores de
escritorio, sin más requerimientos específicos de hardware ni software que el contar con un sistema operativo.
Por otra parte, el KADAC es flexible, pues conforme a lo descrito anteriormente el título “Diseminación: creación
de nuevos códigos”, el analista podrá remodelarlo conforme su realidad delictual y territorial.

Sostenibilidad: Debido a la ausencia de costos de mantención o administración, la sostenibilidad en el tiempo


se ve relacionada directamente con la constante utilización y actualización del sistema por parte de los analistas.
Además, gracias a su bajo requerimiento de características técnicas de espacio en unidades de almacenamiento,
no se incurre en costos de hardware. El peso por ficha almacenada es de 65 Kb promedio. Como referencia, para
almacenar la mitad de la población total de la Región de Los Ríos, con una ficha para cada uno de los ingresados
(170.000 fichas aproximadas), se necesitarán tan solo 11 Gb de capacidad. Los medios de almacenamiento actuales,
poseen una capacidad mucho mayor.

Rentabilidad costo beneficio: Por tratarse de una metodología de actuación y no de una propuesta de desarrollo
de un software, su implementación no requerirá incurrir en costos asociados a la adquisición de licencias, como
tampoco la compra de materiales o elementos tecnológicos. Sólo será necesario informar al personal respecto
a la iniciativa y los costos de capacitación estarían supeditados a la elaboración de un manual de usuario, con
instrucciones claras y descripción de los códigos y poblaciones, para cada una de las ciudades en las que se
pretenda utilizar.

Integración: mediante la aplicación de la metodología, se realiza la condensación de información dispersa en


diversas fuentes, así como también la articulación de los distintos participantes en la persecución penal.

Velocidad y simpleza en la alimentación de la base de datos: Gracias al reducido peso de cada una de las fichas
y las velocidades que poseen los procesadores computacionales actuales, la velocidad de respuesta a cada una
de las consultas realizadas en las carpetas es menor a 10 segundos en promedio.

Problemas y obstáculos en la implementación


Uno de los principales problemas a superar fue el bajo nivel de datos a los que se tenía acceso, problemática
superada mediante el convenio realizado con Fiscalía Nacional, lo que permitió contar con un acceso a los datos
del 100% de los imputados detenidos en la región.

Otra problemática aún presente es el trabajo manual en el proceso de actualización de las fichas, ya que para
evitar caer en la desactualización respecto a código de edad, fotografía, residencia, etc., se deben revisar y
actualizar, cuando corresponda, cada una de las fichas de manera manual, invirtiendo 4 días hábiles al inicio del
año en esta labor.
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 154

Una problemática no menor, pero quizás trasversal como muchas otras innovaciones en términos de procesos o
métodos, es el temor de los funcionarios respecto a “lo nuevo” y su apego por los métodos más antiguos, lo que
complica el proceso de elaboración y gestión del KADAC, así como también su uso en otras funciones propias
del análisis, debido a la baja retroalimentación.

Procesos determinantes para un mejor análisis criminal


La ejecución del KADAC como un proceso de solución a una problemática, posee cuatro etapas determinantes,
que pueden ser descritas de similar manera a aquellas que conforman el modelo S.A.R.A., para la resolución de
problemas (Sepúlveda, 2010), las que corresponden a:

1) Escaneo: Alimentación e identificación por sinergia con las instituciones externas pertinentes y fuentes
de información de la PDI.
2) Análisis: Creación y codificación de fichas mediante un proceso de análisis.
3) Respuesta: Realización de reconocimientos fotográfico e individualización de imputados desconocidos,
en casos donde exista un testigo capaz de identificar al autor.
4) Evaluación: Medición de resultados, eficiencia y eficacia.

Durante estas 4 etapas, el analista debe concentrar sus esfuerzos en el correcto análisis y depurado de los datos,
resultando fundamental en el proceso, el realizar todas las consultas que sean posibles en las fuentes existentes,
para codificar las fichas de imputados de manera integral, anexando todos los antecedentes disponibles en
detalle, lo que permitirá obtener resultados adecuados de la información resultante. El conocimiento detallado
de la actualidad delictual por parte del analista, otorgará una plusvalía transcendental al proceso.

A mayor cantidad de datos reunidos, de mayor calidad serán las fichas, así como el nivel de información que
concentraran éstas, hallándose el momento determinante del análisis en la minuciosa dedicación de esfuerzos
en reunir una base datos extensa que abarque la totalidad de información generada por diversas instituciones
pertinentes, así como también lograr integrar los datos e informaciones derivados de otras fuentes en un solo lugar.

Resulta imprescindible en consiguiente, el conocimiento por parte de los analistas codificadores, de los pormenores
del proceso KADAC en la creación de fichas, descrito anteriormente, pues no bastará con contar con abundantes
datos de diversas fuentes, si no existe la capacidad de insertar la información en la ficha resultante.

Resultados y proceso de evaluación de la metodología


El sistema de medición y evaluación de resultados de las solicitudes de reconocimiento fotográfico que realizan
los oficiales investigadores a la oficina ANACRI Valdivia, se efectúa mediante el “Libro de Solicitudes”, que
corresponde a parte de los elementos de implementación del KADAC, en el cual se ingresan los requerimientos
con los siguientes datos: Fecha de solicitud, funcionario solicitante, unidad a la que pertenece, delito investigado,
R.U.C. (rol único de la causa), fiscal que instruye y nombre de la víctima. Además se acompaña la declaración,
donde se detallan los antecedentes que recuerda la víctima o testigo para el reconocimiento, así como también su
expresa manifestación donde indica que se encuentra en condiciones de realizar un reconocimiento de imputado
y cuántos de los participantes del hecho punible, podría reconocer. Para cada uno de ellos se considerará una
solicitud aparte.
155 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

Cabe señalar, los cinco requisitos exigidos por la oficina ANACRI, para la realización de los reconocimientos
fotográficos, son los siguientes:

- Existe una víctima o testigo que tuvo al imputado a la vista.


- La víctima o testigo no conoce la identidad del imputado ni datos concretos que permitan su directa
ubicación por parte del oficial policial.
- La víctima o testigo manifiesta encontrarse en condiciones de realizar un reconocimiento, recordando
características físicas suficientes.
- No haber sido sometido a un reconocimiento fotográfico previo en otra unidad policial.
- No haber sido inducido por terceras personas en la elección de un sospechoso.

La información de dicho libro, es traspasada en formato digital, específicamente en planillas de cálculo, de manera
mensual. De las planillas, se pueden obtener los siguientes resultados de evaluación y medición, conforme a los
indicadores establecidos:

Tabla N°5: Resultados y medición de indicadores 1 y 2.

Tabla N°6: Resultados y medición de indicador 3.

Durante el primer cuatrimestre del año 2014, se recibieron un total de 33 solicitudes de reconocimientos fotográficos
con imputado desconocido, obteniendo individualización de imputado en 9 de ellas, lo que representa un 27%
de efectividad. En el mismo período del año 2015, se obtuvieron resultados positivos en 14 de 41 solicitudes,
con una efectividad del 34%.

En el período de un año, dese el 30 de abril de 2014 a misma fecha de 2015, se confeccionó un total de 899
fichas con el formato KADAC, aumentando desde 3.492 a 4.391 registros, significando un aumento de 25% en el
tamaño de la base de datos.

Antes del año 2014, no hay disponibilidad de antecedentes estadísticos respecto al reconocimiento fotográfico
de imputados, por parte de víctimas o testigos. Sin embargo, las cifras presentadas pueden indicar una relación
entre el aumento de la cantidad de fichas almacenadas en el KADAC y el mayor porcentaje de reconocimientos
efectivos, realizados gracias a la utilización esta metodología.

Los esfuerzos de la oficina ANACRI Valdivia se orientarán en lo sucesivo, a intentar mantener el porcentaje de
efectividad en la ejecución del KADAC en cifras cercanas al 33% alcanzado en el presente cuatrimestre, es decir,
individualizar al menos a 1 de cada 3 individuos.
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 156

Bibliografía
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delictual-tecnicas_2012.pdf

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kardex-concepto.html

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• Tudela, P. (2013). Análisis delictual y buenas prácticas en Sudamérica: Estándares de trabajo en una unidad de
análisis delictual: asegurando la eficacia en la persecución penal. En Varela, F. (ed.). Buenas prácticas para el
análisis delictual en América Latina 2013. Santiago, Chile: Fundación Paz Ciudadana. (p.16). Disponible en: http://
www.pazciudadana.cl/wp-content/uploads/2013/06/buenas-practicas_reducido_web.pdf

• Tudela, P. (2014). Análisis Criminal: Factores críticos para una mayor eficacia en la prevención y persecución
penal. En Guajardo, C. (ed.). Manual de Entrenamiento en Análisis Delictual: Procedimientos para el análisis y la
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BUENAS PRÁCTICAS SOBRE
ANÁLISIS DELICTUAL Y
PERSECUCIÓN PENAL EN
FISCALÍAS O MINISTERIOS
PÚBLICOS
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 158

PERSECUCIÓN PENAL ESTRATÉGICA: ANALISIS


DELICTUAL APLICADO A LA INVESTIGACIÓN DE
DELITOS DE MAYOR CONNOTACIÓN EN LA COMUNA
DE CURANILAHUE
Julio Contardo Escobar, Fiscalía Regional del Bío Bío1
Camilo Giusti Pérez, Fiscalía Regional del Bío Bío2
Fiscalía de Chile - Fiscalía Regional del Bío Bío.

Información institucional
La Fiscalía Regional del Bío Bío, dirigida desde julio de 2010 por el Fiscal Regional Julio Contardo Escobar, inició
su labor el 16 de diciembre de 2003, tras la puesta en marcha de la IV etapa de implementación de la Reforma
Procesal Penal en Chile.

Es una de las fiscalías regionales de mayor extensión y cobertura jurisdiccional del país, contando con 14 fiscalías
locales (Concepción, Talcahuano, Coronel, Chillán, Los Ángeles, Yumbel, Tomé, Arauco-Curanilahue, Yumbel,
Cañete, Bulnes, San Carlos, Lebu, Yungay y Quirihue) y cinco oficinas de atención (Coelemu, Nacimiento, Mulchén,
Santa Bárbara y Curanilahue), las que durante los once primeros años de servicio en la zona han tramitado
alrededor de un millón 350 mil causas.

Su equipo de trabajo está compuesto por 341 funcionarios, de los cuales 63 corresponden a fiscales y los 278
restantes a profesionales, técnicos, personal administrativo y auxiliares, quienes apoyan la labor de persecución
penal de los equipos de las fiscalías locales y además integran las unidades dependientes de la Fiscalía Regional,
entre ellas, la Unidad de Atención a Víctimas y Testigos.

La Fiscalía Arauco-Curanilahue, por su parte, cubre la jurisdicción compuesta por ambas comunas, con un total
cercano a los 90.000 habitantes. Cuenta con un equipo compuesto por dos fiscales adjuntos, más dos abogados
asistentes de fiscales y ocho funcionarios administrativos, que atienden los requerimientos da la ciudadanía en la
Fiscalía de Arauco y la oficina de atención de Curanilahue. Su ingreso de causas promedia las cinco mil denuncias
al año, contando entre sus principales problemáticas delictuales la indagación de ilícitos de amenazas, robo en
lugar habitado, daños y lesiones.

1
Avenida Alberto Hurtado 434, Concepción, Chile, (56 - 41) 2174040, jcontardo@minpublico.cl
2
Avenida Alberto Hurtado 434, Concepción, Chile, (56 - 41) 2174003, cgiusti@minpublico.cl
159 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

Contexto y necesidad de análisis delictual


Durante el primer semestre de 2014, los habitantes de la comuna de Curanilahue3, ubicada en la Provincia de
Arauco, Región del Bío Bío, hicieron pública su preocupación por un evidente aumento de los hechos delictuales
de mayor connotación en la ciudad, sindicando como responsables de estos ilícitos a miembros de algunas
bandas o pandillas de la comuna, como así también a grupos delictuales supuestamente involucrados en delitos
asociados al tráfico de drogas.

Esta percepción se basaba en una serie de hechos de violencia derivados de enfrentamientos entre grupos de
jóvenes, de distintos sectores de Curanilahue, que en una primera instancia se concretaron a través de amenazas
y agresiones de menor intensidad, pero posteriormente derivaron en ataques con armas de fuego e incluso
el homicidio de un joven de 18 años de edad, crimen que generó un alto impacto en la comunidad. A esto se
sumaron diversos casos de robos con intimidación y robos con violencia, como así también reiterados robos en
lugar habitado, ilícitos que causaron inquietud en la opinión pública local.

Estos delitos generaron una serie de críticas a la labor desarrollada por las diversas autoridades en materia
de seguridad ciudadana, apuntadas principalmente a la presunta impunidad con que actuaban los autores de
estos graves hechos, como así también a una supuesta falta de proactividad y protagonismo de la Fiscalía en la
investigación y sanción penal de los responsables de dichos ilícitos.

Esta situación, advertida en reiteradas ocasiones a través de los medios de comunicación de la zona, llevó incluso
al alcalde de la comuna, Luis Gengnagel Gutiérrez, a convocar el 30 de marzo de 2014 a un Concejo Municipal
extraordinario, enfocado exclusivamente a la revisión de esta problemática y en el cual se solicitó el apoyo de
las autoridades centrales para revertir esta negativa percepción entre los habitantes de la ciudad.

Pese a que los responsables del homicidio anteriormente señalado fueron identificados, formalizados y puestos
bajo privación de libertad gracias al trabajo de la Fiscalía y las policías, la fuerte sensación de inseguridad existente
en la comuna mantuvo a raíz de otros hechos asociados, como algunas balaceras registradas durante el día y en
plena vía pública, protagonizadas por individuos supuestamente ligados a las pandillas en cuestión.

Esta situación, además, motivó a diferentes autoridades locales a reiterar su intención de contar con una fiscalía
local en la ciudad, independiente de la Fiscalía de Arauco, bajo el entendido que los problemas delictuales de
la comuna se veían favorecidos al no tener un fiscal con dedicación exclusiva para dicha jurisdicción.

Todo lo anterior motivó al alcalde Gengnagel y al Concejo Municipal de Curanilahue a solicitar una reunión
con el Fiscal Regional del Bío Bío, Julio Contardo Escobar, con el objeto de solicitar su apoyo para agilizar la
investigación de estos delitos, encuentro en el cual el Fiscal Regional, tras escuchar los requerimientos de las
autoridades comunales, se comprometió a revisar los antecedentes e implementar un Plan de Persecución
Penal (PPP), con el objeto de potenciar y mejorar el trabajo desarrollado por la Fiscalía Arauco-Curanilahue en
la investigación de los delitos de mayor complejidad en la comuna.

3
La comuna de Curanilahue fue fundada el 13 de mayo de 1913 y cuenta con una población cercana a los 40 mil habitantes. Sus principales actividades
económicas se sustentan en el rubro minero, a través de la explotación de yacimientos de carbón, y el ámbito forestal.
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 160

Bases teóricos-conceptuales
La inquietud por plantear nuevas estrategias en la investigación de ciertos tipos de delitos, por parte de la Fiscalía
Regional del Bío Bío, se enmarca dentro de los lineamientos planteados en los llamados “problemas de tercera
generación” de los Ministerios Públicos, concepto desarrollado por expertos como el profesor Alberto Binder
(2014) y el cual apunta, entre otros aspectos, a construir una visión estratégica de la persecución penal, como
así también modernizar el sistema de investigación de los delitos, a lo que se suma el uso de todos los recursos
sociales involucrados en la detección, persecución y sanción del problema delictual (visión político-criminal).

Respecto al primero de estos elementos, la construcción de una visión estratégica de la persecución penal, la
implementación de los proyectos denominados Planes de Persecución Penal (PPP)4, obedece precisamente a la
necesidad de diversificar las estrategias empleadas por el Ministerio Público para hacer frente a los desafíos que
a diario enfrenta en sus diversos ámbitos de gestión, desarrollando una metodología de trabajo que le permita
ejercer su labor persecutoria bajo un modelo que incluye elementos propios del análisis criminal e incorpora
directamente a otros estamentos de la sociedad, como servicios públicos u organizaciones comunitarias, en la
labor de investigación y sanción de los delitos.

En relación a otro de los elementos referidos en los “problemas de tercera generación”, sobre la modernización
de los sistemas de investigación de delitos, el diseño de cada uno de estos planes de persecución penal implica
un proceso previo de levantamiento de información, cuyo análisis e interpretación sustenta la posterior ejecución
operativa del proyecto, asumiendo el desafío de transitar de la “acumulación” de los datos a la generación de
información criminológica útil para una persecución penal más eficaz5.

Este cambio en el paradigma del modelo de investigación, por sencillo que parezca, surge como una atractiva
alternativa de persecución penal estratégica, en relación al proceso de persecución penal desarrollado en general
por las Fiscalías de nuestro país, ya que incorpora cada una de las etapas propias del análisis delictual, mediante
la recopilación y gestión de datos, la lectura y análisis de datos, la diseminación de información, el desarrollo
de estrategias de intervención y, por último, la evaluación y retroalimentación de sus resultados (Bruce, 2004).

Esta metodología permite, a partir del procesamiento de datos, generar información relevante asociada al
fenómeno criminógeno en cuestión, información que al ser comunicada a los fiscales, equipos policiales y la
comunidad involucrada en el proyecto, se transforma finalmente en conocimiento (Bruce, 2004).

La generación de conocimiento, basada en la sistematización dirigida de datos relacionados con un tipo de delito,
como así también un sector y período de tiempo determinado, facilita la comprensión del problema delictual
desde un punto de vista integral, lo que permite identificar patrones geográficos (Bruce, 2002)6, incorporar y
actualizar las bases de datos relacionadas con el problema delictivo en cuestión, levantar y triangular información,
como así también direccionar la labor policial, en función de antecedentes objetivos y fiables.

4
Ver: Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina, 2012. Santiago (113 p.). En : http://www.pazciudadana.cl/wp-content/uploads/2012/06/
buenas-practicas-para-el-analisis-delictual.pdf y
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina, 2014. Santiago (157 p.). En : http://www.pazciudadana.cl/wp-content/uploads/2014/08/
buenas-practicas-analisis-2014_reducido.pdf
5
Tudela, P. (2014). Persecución Penal y análisis criminal: Patrones delictuales, “delincuentes prolíficos” y archivo provisional. Seminario Internacional “Desafíos
actuales y futuros de la persecución penal y de la atención a víctimas y testigos en Chile”, Fiscalía de Chile, Santiago: División de Estudios, Evaluación,
Control y Desarrollo de la Gestión. Fiscalía Nacional. P. 53
6
Citado por Sepúlveda, M. (2010). Análisis delictual: conceptos básicos. P. 69. Análisis delictual: enfoques y metodologías para la reducción del delito.
Chile: Fundación Paz Ciudadana.
161 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

A ello debemos sumar, siguiendo los lineamientos planteados por Binder en los “problemas de tercera generación”,
el uso de los recursos sociales involucrados en la detección, persecución y sanción del problema delictual.
Precisamente, este aspecto cumple un rol de especial importancia en el diseño y ejecución de estos planes de
persecución penal, ya que uno de sus principales objetivos es acercarse a la comunidad afectada por el fenómeno
criminógeno, asegurando la participación de la ciudadanía en el proceso judicial y otorgándole un rol activo en
el trabajo de prevención y sanción del delito.

En este orden de ideas, la implementación de este modelo de gestión al interior de la Fiscalía Regional del Bío
Bío recoge además cuatro elementos esenciales de la persecución penaleEstratégica (Fundación Paz Ciudadana,
2015), siendo el primero de ellos el evidenciar del liderazgo del Ministerio Público, como ente responsable de
la dirección y control de las políticas públicas de persecución penal.

A ello se debe sumar la proactividad derivada de una acción de persecución planificada, en la cual la Fiscalía
determina qué tipo de delito investigar y diseña planes destinados a enfocar el problema de manera integral, y
no desde la perspectiva del caso a caso. En tercer término, los planes de persecución penal permiten optimizar
los recursos necesarios en función de la gravedad, priorización y tipo de solución que la problemática delictual
requiera.

Por último, el cuarto elemento tiene relación con el concepto de rendición de cuentas, el cual señala que la
actuación del Ministerio Público debe reflejarse necesariamente en un impacto en la comunidad, por ejemplo,
a través de la disminución de delitos, resultados que deben ser informados a la opinión pública, ya que sólo de
esta manera la Fiscalía se muestra como legítimo ante la ciudadanía y capitaliza la confianza social.

En el caso en cuestión, el plan de persecución penal destinado a mejorar la investigación de los delitos de mayor
connotación en la comuna de Curanilahue, consideró la necesidad de modificar el modelo de persecución de
delitos de mayor complejidad ocurridos en la comuna, desechando la lógica de la tramitación del “caso a caso”
por una estrategia que apuntara a vincular delitos atribuibles a la acción de grupos delictuales o pandillas, estas
últimas pertenecientes a distintos sectores de la ciudad y con un historial de enfrentamientos durante los meses
previos a la implementación del proyecto.

Por otra parte, la modernización de los sistemas de investigación de los delitos, propiciada a través de los
“problemas de tercera generación”, está estrechamente ligada al proceso de diseño y desarrollo de un modelo
de análisis de información asociado al proyecto.

Por primera vez, gracias a la puesta en marcha del plan, la Fiscalía Arauco-Curanilahue contó con la posibilidad
de elaborar una base de datos que le permitiera sistematizar y procesar la información relacionada con los
delitos de mayor connotación en la jurisdicción, considerando denuncias por homicidio, porte ilegal de armas
de fuego, robos con intimidación, robos con violencia y robo en lugar habitado.

El proceso de recolección de datos previo tuvo como principal objetivo el obtener una visión más amplia de la
problemática delictual existente en la comuna, como así también contar con los antecedentes que permitieran
visualizar a los infractores implicados en la mayor cantidad de estos ilícitos. Esto llevo, por ejemplo, a individualizar
algunas denuncias de agresiones con armas de fuego donde sólo se identificaba a los presuntos autores con
apodos, los que al ser cotejados con los antecedentes recopilados en otros casos, permitieron precisar la
identidad de los individuos implicados en los hechos.

Junto con ello, en lo referido al uso de todos los recursos sociales involucrados en la detección, persecución y
sanción del problema delictual, el trabajo de acercamiento y coordinación logrado con las organizaciones sociales
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 162

y especialmente, con la Oficina de Seguridad Ciudadana del municipio local, permitió obtener información
prácticamente simultánea de los hechos o delitos de mayor connotación ocurridos en la comuna durante el
período de ejecución del plan, lo que permitió agilizar los tiempos de respuesta de la Fiscalía Arauco-Curanilahue
en su gestión investigativa y la coordinación con el personal de la Cuarta Comisaría de Carabineros de la comuna.

Características del proyecto


El presente artículo tiene como objeto de análisis el modelo de trabajo propiciado por la Fiscalía Regional del Bío
Bío a través de los planes de persecución penal (PPP), por lo cual, en primer término, se presentarán el objetivo
general y los objetivos específicos que guían la ejecución de cada una de estas iniciativas.

A continuación, se presentará el desarrollo de los siguientes aspectos considerados (metas, indicadores, modelo
de gestión, beneficios, problemas u obstáculos, resultados y proceso de evaluación) en base al proyecto realizado
entre los meses de julio y diciembre de 2014 en la jurisdicción de la comuna de Curanilahue.

a).- Objetivo general:

Mejorar la persecución penal de los delitos de mayor connotación en la comuna de Curanilahue.

b).- Objetivos específicos:

• Desarrollar análisis de información asociada a la investigación de delitos de mayor connotación en la


jurisdicción de Curanilahue.
• Disminuir la cantidad de denuncias asociadas a los delitos de mayor connotación en la comuna.
• Generar instancias de trabajo conjuntas con la Ilustre Municipalidad y organizaciones sociales de la
comuna.

Metas del proyecto:

• Generar una base de datos que permita sistematizar la información asociada a la investigación de
delitos de mayor complejidad en la jurisdicción de Curanilahue.
• Lograr una disminución de los delitos de mayor connotación en la comuna.
• Desarrollar instancias de coordinación y trabajo con la Municipalidad de Curanilahue y organizaciones
sociales de la comuna.

Indicadores:

• Elaboración de un informe relacionado con el análisis de la problemática delictual en estudio, la


identificación de antecedentes de relevancia investigativa, la existencia de nexos entre imputados y
delitos específicos, etc.
• Lograr una disminución entre el 10 y 20% en el ingreso de denuncias por delitos de homicidio, porte
ilegal de armas de fuego, robo con intimidación, robo con violencia y robo en lugar habitado, durante
el segundo semestre de 2014 en la comuna de Curanilahue.
• Recepción de antecedentes aportados por la Municipalidad o dirigentes sociales de manera directa a
la Fiscalía, en relación a eventuales delitos que pudiesen ser investigados en el marco del plan.
163 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

Modelo de gestión de información y herramientas empleadas


La génesis del presente plan de persecución penal es distinta a la de la gran mayoría de los proyectos relacionados
con anterioridad por la Fiscalía Regional del Bío Bío en esta materia, ya que nace de una solicitud planteada por
la propia ciudadanía, representada en este caso a través del alcalde de la comuna de Curanilahue y su Concejo
Municipal.

Ante este requerimiento, el Fiscal Regional, Julio Contardo Escobar, ordenó el diseño de un plan que permitiera
visualizar el problema criminógeno que afectaba a la ciudad y potenciar el trabajo desarrollado por la Fiscalía
Arauco-Curanilahue en la investigación y sanción de los ilícitos que afectaban a la comuna.

Con este objetivo, profesionales de la Fiscalía Regional, en conjunto con la fiscal a cargo de la Oficina de Atención
de Curanilahue, dependiente de la Fiscalía Arauco-Curanilahue, diseñaron un levantamiento de información
que consideró las denuncias ingresadas en la jurisdicción durante el primer semestre de 2014, relacionadas con
una serie de delitos vinculados a la temática en cuestión, es decir, delitos de mayor connotación asociados a
la acción de bandas o pandillas rivales en la comuna, al que se sumaron algunos ilícitos registrados durante el
segundo semestre de 2013.

Esta recolección de datos consideró las denuncias de delitos de homicidio, porte ilegal de armas de fuego, robos
con violencia, robos con intimidación e ilícitos relacionados con la Ley N° 20.000. A este cuadro se sumaron,
durante la puesta en marcha del plan, antecedentes derivados de delitos de robo en lugar habitado, en los que
se vieron involucrados imputados identificados precisamente en la etapa de análisis de esta información.

Tabla N°1: Extracto de base de datos utilizada para sistematizar información relacionada
con la implementación del proyecto.

FUENTE: Elaboración propia a partir del Sistema de Apoyo a Fiscales (SAF), Fiscalía de Chile.

Las conclusiones de este trabajo fueron posteriormente consolidadas en un informe dirigido a la fiscal a cargo
del proyecto, María Alejandra Monsalve, en que se sintetizaron diversos aspectos de interés para la gestión
investigativa del proyecto, como los sujetos que registraban órdenes de detención vigentes en su contra por
ilícitos considerados en el marco del plan, la individualización de imputados vinculados a distintos tipos de
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 164

ilícitos y cuya persecución penal se estaba desarrollando de manera aislada, sin conexión entre dichas causas,
o la identificación de nexos familiares, delictuales y territoriales entre distintos individuos relacionados a los
delitos de mayor connotación.

Entre otros hallazgos relevantes, el análisis de información permitió precisar que los casos de amenazas, agresiones
y ataques con armas de fuego, causantes de la inédita sensación de inseguridad en la comuna, correspondían a
una serie delictual vinculada a enfrentamientos entre miembros de dos pandillas rivales, una de ellas integradas
por sujetos del sector Javiera Carrera y otra compuesta por individuos con domicilio en Villa Navidad y Villa
Los Héroes.

Algunos de estos imputados, además, se encontraban involucrados en delitos de robo con intimidación y robo con
violencia. Otro antecedente relevante obtenido gracias al procesamiento de la información fue que la mayoría
de los implicados en estos hechos de violencia no registraban antecedentes vinculados a delitos de tráfico
de drogas. Lo anterior permitió inferir que los enfrentamientos se habían originado en rencillas personales o
territoriales entre los involucrados, más que a eventuales disputas relacionadas con problemáticas delictuales de
mayor complejidad, asociadas al comercio de drogas, como afirmaban las autoridades y representante sociales
de la comuna.

A continuación, a fines de agosto se realizó el lanzamiento formal del plan de persecución penal a través de una
sesión extraordinaria del Concejo Municipal de Curanilahue, el cual contó con la participación de las máximas
autoridades locales, representantes de las policías y de distintas organizaciones sociales de la comuna, a quienes
el Fiscal Regional dio a conocer los pormenores del proceso de análisis desarrollado y los principales objetivos
del proyecto, formulando un especial llamado al trabajo mancomunado entre las diversas instituciones y la propia
ciudadanía para revertir la sensación de inseguridad que afectaba a la comuna.

Entre los meses de septiembre y diciembre, período de ejecución operativa del plan, se realizaron las distintas
actividades de coordinación y trabajo diseñadas por la Fiscalía, destacando encuentros entre la fiscal a cargo
del proyecto y agrupaciones gremiales, vecinales y otras organizaciones relevantes de Curanilahue, a quienes
se informó sobre los alcances de la iniciativa, como así también aspectos de interés relacionados con misión y
función de la Fiscalía de Chile, la importancia de la denuncia y las medidas de protección destinadas a víctimas
y testigos del proceso de persecución penal.

Estas actividades también consideraron un estrecho trabajo con funcionarios de la Sección de Investigación
Policial (SIP) y personal de la Cuarta Comisaría de Carabineros de Curanilahue,

a quienes se encomendaron órdenes de investigar e instrucciones particulares relacionadas con la investigación


de los delitos objeto de análisis en el marco del plan.

Junto con ello, gracias a esta permanente retroalimentación entre la policía y la fiscalía, en el transcurso de la
implementación del proyecto se incorporaron antecedentes de otros sujetos ligados a delitos de connotación,
en contra de los cuales se obtuvieron resultados judiciales en un corto plazo, lográndose en la mayoría de los
casos su privación de libertad tras ser puestos a disposición del Juzgado de Garantía local.

Especialmente relevante, a modo de ejemplo, resultó el seguimiento de las denuncias por robo en lugar habitado
en la comuna, ilícito de especial gravedad y afectación para las víctimas, cuyo monitoreo permitió detectar en
forma inmediata los casos donde se aportaban antecedentes de interés investigativo (identificación de imputados,
165 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

apodos, modus operandi, etc), lo que permitió visualizar la acción de al menos dos grupos delictuales, compuestos
básicamente por individuos de entre 17 y 25 años, con nexos familiares entre sí.

En forma paralela, los resultados de esta labor fueron difundidos a la ciudadanía a través de diversos encuentros
con la comunidad y permanentes contactos con los medios de comunicación de la zona, mediante un trabajo
conjunto entre la Fiscalía Regional y la Oficina de Seguridad Ciudadana, del Municipio de Curanilahue. A través
de estas acciones comunicacionales, la fiscal a cargo del plan pudo dar a conocer el trabajo de persecución
penal desarrollado por el Ministerio Público, informando sobre los resultados de las audiencias de formalización,
medidas cautelares dictadas contra los imputados y otros antecedentes de interés, posicionando a la Fiscalía en
la opinión pública local y entregando una respuesta efectiva a los requerimientos de la ciudadanía.

La suma de todos estos factores permitió revertir la percepción de inseguridad ciudadana existente en la comuna
en el período anterior a la puesta en marcha del proyecto, situación reconocida públicamente por las propias
autoridades comunales y que sin lugar a dudas marcó un hito en la relación de la Fiscalía Arauco-Curanilahue
con la comunidad local, que valoró y reconoció el trabajo desarrollado por el equipo de profesionales y la fiscal
a cargo del proyecto.

Beneficios y alcance del proyecto


Los beneficios y beneficiarios del proyecto se agrupan en directos e indirectos, de la siguiente forma:

Beneficios directos:

• La sistematización de los antecedentes relacionados con la problemática delictual en cuestión, que


gracias a la ejecución del proyecto permitió obtener una visión integral del trabajo desarrollado por
la Fiscalía y la policía en la jurisdicción de la comuna de Curanilahue.
• La privación de libertad y posterior condena de diversos sujetos implicados en graves delitos, como
homicidio frustrado, robos con intimidación, robo con violencia o robo en lugar habitado.
• El trabajo mancomunado entre la Fiscalía, la PDI, la Municipalidad de Curanilahue y las organizaciones
comunitarias locales, labor que evidenció una acción conjunta entre los diversos servicios públicos y
la ciudadanía para hacer frente al fenómeno criminógeno que afectaba a la ciudad.
Beneficios indirectos:
• La experiencia adquirida al interior del equipo de trabajo de la Fiscalía Regional y la Fiscalía Arauco-
Curanilahue, tras diseñar, gestionar e implementar la metodología de trabajo desarrollada en el marco
del proyecto.
• El posicionamiento alcanzado por la Fiscalía Regional y la Fiscalía de Arauco-Curanilahue con las
autoridades comunales y la organizaciones sociales de la ciudad, logrando un evidente cambio respecto
a su percepción de la labor desarrollada por el Ministerio Público.

Beneficiarios directos:

• Los habitantes de la comuna de Curanilahue


• El equipo de trabajo de la Fiscalía Arauco-Curanilahue.
• La Municipalidad de Curanilahue, a través de sus autoridades y la Oficina de Seguridad Ciudadana.
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 166

Beneficiarios indirectos

• Los profesionales de la Fiscalía Regional involucrados en el diseño, gestión e implementación del


proyecto.
• Las demás fiscalías locales de la Región del Bío Bío, específicamente aquellas de jurisdicción y recursos
similares a la Fiscalía Arauco-Curanilahue, que ante situaciones semejantes cuentan a partir de este
proyecto con un modelo de trabajo alternativo para la solución de problemáticas delictuales de mayor
envergadura en cada una de sus jurisdicciones.

Participación de beneficiarios y analistas

Beneficiarios:

• Los habitantes y autoridades de la comuna de Curanilahue, a través de la denuncia y retroalimentación


de antecedentes relacionados con los delitos en cuestión con los equipos de trabajo de la Fiscalía de
Chile y Carabineros.
• La fiscal a cargo de la Oficina de Atención de Curanilahue a través de la debida dirección y coordinación
de las investigaciones surgidas en el marco del proyecto, como así también en las actividades de
interacción y trabajo desarrolladas con las autoridades locales, organizaciones vecinales y medios de
comunicación de la comuna.

Analistas:

• A través de la generación de las bases de datos y la elaboración de informes relacionados con la


problemática delictual objeto del proyecto.
• Por medio del cruce y análisis de información relevante, enfocada a la individualización de nexos entre
imputados, casos de reincidencia y el monitoreo de los antecedentes de mayor relevancia incorporados
durante el período de implementación del plan.

Principales problemas enfrentados


• La falta de recursos humanos al interior de la Fiscalía Regional y la Fiscalía de Arauco-Curanilahue, que
permitieran asegurar la debida proyección y mantención del plan por un período mayor de tiempo.
• El requerimiento histórico de las autoridades de Curanilahue por exigir la creación de una Fiscalía
Local exclusiva en su comuna, con una jurisdicción autónoma a la Fiscalía de Arauco.
• El rechazo inicial de parte de dirigentes sociales de Curanilahue, básicamente originados en su
desconocimiento de las funciones de la Fiscalía de Chile y su desconfianza hacia el eventual impacto de
esta iniciativa, como así también de la confidencialidad en el tratamiento de la información relacionada
con este tipo de delitos por parte de las autoridades.

Procesos determinantes para el análisis criminal


• La delimitación de la problemática delictual objeto del análisis, enfocando los procesos de trabajo en
función de delitos específicos, vinculados a los hechos de mayor connotación registrados en la comuna
de Curanilahue durante los meses previos a la implementación del plan.
167 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

• El diseño y elaboración de una base de datos que permitió sistematizar la información relacionada
con los ilícitos en cuestión, como así también visualizar la vinculación entre diversos infractores y una
significativa cantidad de delitos ocurridos en la jurisdicción.
• La permanente comunicación y retroalimentación entre el equipo de la Fiscalía Local de Arauco-
Curanilahue y el equipo de apoyo de la Fiscalía Regional del Bío Bío, como así también con la Oficina
de Seguridad Ciudadana de la Ilustre Municipalidad de Curanilahue, lo que facilitó el trabajo conjunto
y la inmediata diseminación de antecedentes o denuncias relacionadas con los delitos o infractores
individualizados en el marco del proyecto.
• La estrecha coordinación desarrollada entre la fiscal a cargo del plan y el equipo de la Sección de
Investigación Policial (SIP), de la Cuarta Comisaría de Carabineros de Curanilahue, tanto en el trabajo
investigativo como en la tramitación de diligencias y órdenes judiciales surgidas en el contexto del plan.

Proceso de evaluación y resultados


• En materia de persecución penal, se obtuvo la formalización y privación de libertad de 16 sujetos
vinculados a delitos investigados en el marco del plan, de los cuales nueve ya han sido condenados a
penas de entre un año de internación a régimen cerrado (sanción contemplada en el marco de la Ley
de Responsabilidad Penal Adolescente) hasta diez años de cárcel, por su participación en delitos de
robo en lugar habitado, robo con intimidación, robo con violencia y homicidio frustrado, existiendo
diversas investigaciones en las que los infractores aún permanecen bajo procesos judiciales pendientes
y a la espera de los respectivos juicios orales en su contra.

Tabla N°1: Cuadro de imputados formalizados por delitos investigados en el marco del proyecto.

• RUC: Rol Único de Causas.


Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 168

FUENTE: Elaboración propia a partir del Sistema de Apoyo a Fiscales (SAF), y Sistema de Apoyo a la
Operación (SAO), Fiscalía de Chile.

• A estas cifras se debe agregar que la intervención realizada a través del plan permitió constatar, además,
una disminución de un 19,8% en el ingreso de denuncias por los delitos de homicidio, porte ilegal de
arma de fuego, robos con intimidación, robos con violencia y robo en lugar habitado en la jurisdicción
de la comuna de Curanilahue, las que pasaron de 162 causas durante el primer semestre de 2014 a un
total de 130 en el segundo semestre del mismo año, baja de singular importancia atendiendo que la
fase operativa del trabajo se desarrolló entre los meses de septiembre y diciembre de 2014.
169 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

Tabla N°3: Cuadro de ingreso de denuncias durante el año 2014 en la comuna de


Curanilahue por delitos considerados en el marco del proyecto.

FUENTE: Elaboración propia a partir del Sistema de Apoyo a Fiscales (SAF), Fiscalía de Chile.

• En relación al desarrollo de análisis de información, se debe citar el levantamiento y análisis de datos


realizado en el marco del proyecto, labor que permitió sistematizar antecedentes relacionados con los
delitos e imputados implicados en los delitos de mayor connotación registrados durante el año 2014 en
la comuna de Curanilahue, información que fue sintetizada en un informe evacuado por el equipo de
apoyo de la Fiscalía Regional y derivado a la Fiscalía Arauco-Curanilahue. Este informe, tras ser revisado
por los fiscales involucrados en el proyecto, fue utilizado como base para el diseño de la estrategia
de persecución penal, el monitoreo de los avances registrados en las actividades comprometidas y la
diseminación de información entre los diferentes organismos vinculados a la implementación del plan.

Tabla N°4: Extracto del Informe de Análisis Delictual elaborado por la Fiscalía Regional y entregado a la
Fiscalía Arauco-Curanilalhue en el marco del proceso de diagnóstico e identificación del problema.

FUENTE: Elaboración propia a partir del Sistema de Apoyo a Fiscales (SAF), Fiscalía de Chile.
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 170

• Respecto a la generación de vínculos directos entre la Fiscalía y la comunidad, se materializaron diversos


encuentros y reuniones de trabajo con el alcalde Luis Gengnagel, el Concejo Municipal y organizaciones
sociales de Curanilahue, actividades en las que además se logró obtener antecedentes de interés
para la implementación del plan. Además, la Oficina de Seguridad Ciudadana del municipio canalizó y
entregó a la Fiscalía información proporcionada en forma anónima por vecinos sobre delitos asociados
a tráfico de drogas, dando origen a una serie de órdenes de investigar destinadas a personal del OS-7
de Carabineros y la Brigada de Investigación Criminal (Bicrim), de la PDI de Lebu.

Tabla N°5: Registro de actividades desarrolladas con autoridades municipales y organizaciones de la comuna
de Curanilahue, junto con publicaciones asociadas a la implementación del proyecto.

Imagen N°1: Nota de prensa relacionada con la problemática delictual que afectaba a la comuna de
Curanilahue durante el primer semestre de 2014.

Imagen N°2: Registro de reunión entre el Fiscal Regional, Julio Contardo Escobar, autoridades municipales,
policiales y representantes sociales de la comuna de Curanilahue, en el marco de las actividades de
diseminación de información y coordinación del plan.
171 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

Imagen N°3: Registro de encuentro entre la fiscal María Alejandra Monsalve y dirigentes vecinales
y gremiales de la comuna de Curanilahue, como parte de las actividades de interacción diseñadas y
comprometidas en el plan.

Imagen N°4: Registro de difusión de resultados del proyecto, publicados a través de la página web de la
Municipalidad de Curanilahue, como parte de la coordinación desarrollada con la Oficina de Seguridad
Ciudadana de la comuna.
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 172

Bibliografía
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“Desafíos actuales y futuros de la persecución penal y de la atención a víctimas y testigos en Chile”, Fiscalía de
Chile, Santiago.

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skills. Overland Park: International Association of Crime Analysts.

• Contardo, J y Giusti, C. (2014). Planes de persecución penal: Una estrategia intersectorial para enfrentar el
delito. Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina, 2014. Santiago (157 p.).

• Contardo, J. (2012). Plan de Persecución Penal Región del Bío Bío: Caso comuna de Coronel, Chile. Buenas
Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina, 2012. Santiago (113 p.). En: http://www.pazciudadana.cl/
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• Sepúlveda, M. (2010). Análisis delictual: conceptos básicos. P. 57. Análisis delictual: enfoques y metodologías
para la reducción del delito. Chile: Fundación Paz Ciudadana.

• Tudela, P. (2014). Persecución Penal y análisis criminal: Patrones delictuales, “delincuentes prolíficos” y archivo
provisional. Seminario Internacional “Desafíos actuales y futuros de la persecución penal y de la atención a
víctimas y testigos en Chile”, Fiscalía de Chile, Santiago: División de Estudios, Evaluación, Control y Desarrollo
de la Gestión. Fiscalía Nacional.
173 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 174

SISTEMA INTELIGENTE PARA EL ANÁLISIS DEL DELITO Y LA


VIOLENCIA (SIADEV) [INTELIGENCIA DE NEGOCIOS (BI),
GEOREFERENCIA (GIS) Y MINERÍA DE DATOS (DM)]1
Observatorio de Criminalidad del Ministerio Público del Perú2:
Juan Huambachano Carbajal3, Zenaida Franco Mendoza4, Felipe
Díaz García5 y Rosa María Huanes Vallejo6.

El Observatorio de Criminalidad del Ministerio Público es un órgano de asesoramiento de la Fiscalía de la Nación


que se encarga de recolectar, procesar, analizar y difundir información sobre criminalidad, infracciones a la ley penal y
violencia en el Perú, para la comprensión de sus tendencias, patrones y magnitudes desde una mirada criminológica,
proporcionando información confiable, oportuna y de calidad, para permitir la descripción de los factores causales
que inciden en su disminución, mantenimiento o incremento desde una perspectiva interdisciplinaria, a fin de
contribuir al diseño, implementación y evaluación de las políticas institucionales de prevención, persecución,
protección de víctimas y rehabilitación, en concordancia con la política criminal del Estado peruano.

Problema de estudio
En las últimas décadas, la delincuencia común y la criminalidad organizada se han constituido en dos de las
principales preocupaciones en la agenda gubernamental de los países de América Latina y El Caribe. En particular,
esta última ha expandido su alcance hasta volverse transnacional, con estructuras organizacionales cada vez más
complejas y articuladas, un alto nivel de adaptación a nuevos contextos y una fuerte especialización en diversos
ámbitos, tales como el tráfico ilícito de drogas, la trata de personas, el tráfico de armas, el tráfico de migrantes,
entre otras expresiones delictivas.

Esta problemática se presenta en el ámbito comunitario junto con la delincuencia común, expresada en delitos
como el robo, el hurto, la micro comercialización de drogas, la explotación sexual, el homicidio, entre otras formas,
las cuales afectan la seguridad ciudadana e incrementan el miedo, la percepción de inseguridad y la desconfianza.
Asimismo, existen otras formas de violencia distintas a los delitos que también afectan a la seguridad ciudadana,
tales como las infracciones a la ley penal y la violencia familiar, cuya incidencia lleva a replantear el enfoque de
la seguridad ciudadana para comprender no solamente el ámbito público sino también el privado (el hogar, el
colegio, entre otros).

1
Proyecto implementado con la Gerencia de Tecnologías de la Información, la Oficina de Proyectos y Cooperación Técnica Internacional del Ministerio
Público y el soporte técnico-financiero del Proyecto de Mejoramiento de los Servicios de Justicia (PMSJ- Banco Mundial).
2
Av. Abancay, cuadra 5 s/n, piso 11, Cercado de Lima, (051-1) 208-5555 Ext. 6820, www.mpfn.gob.pe/observatorio
3
Gerente, jhuambachano@mpfn.gob.pe
4
Analista, zfranco@mpfn.gob.pe
5
Analista, fdiaz@mpfn.gob.pe
6
Equipo técnico, rhuanes@mpfn.gob.pe
175 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

Hacerle frente a estos problemas requiere de un esfuerzo sinérgico, sostenido y estratégico por parte del Estado
peruano y sus instituciones. Desde esta perspectiva, las políticas públicas requieren contar con información
estratégica que sirva de sustento para la producción de lineamientos conceptuales, teóricos y prospectivos que
incidan en la construcción de políticas criminales a nivel nacional, regional y local.

En este contexto, el Observatorio de Criminalidad del Ministerio Público implementó un modelo basado en
la transformación del dato en información, la información en conocimiento y el conocimiento en decisiones,
contribuyendo a una mejor comprensión del delito y la violencia. Sin embargo, este proceso dio paso a la
identificación de diversos factores de índole tecnológico que lo limitaba, lo cual exigió una transformación en el
enfoque de gestión de información que permita superarlas (interconexión, hardware, software, etc.).

El desarrollo de los sistemas informáticos del Ministerio Público está orientado a la gestión del caso (denuncias)
y de los procesos que se judicializan (expedientes), con la finalidad de monitorear el ciclo de las denuncias,
contando para este fin con el Sistema de Apoyo al Trabajo Fiscal (SIATF) y el Sistema de Gestión Fiscal (SGF)
que registran la carga fiscal a nivel nacional. Sin embargo, estas bases de datos ubicadas en cada distrito
fiscal bajo una arquitectura cliente-servidor no se encontraban totalmente interconectadas ni contaban con
equipamiento necesario para el almacenamiento de grandes volúmenes de datos (Data center), impidiendo
obtener oportunamente información consolidada sobre los delitos, infracciones a la ley penal y violencia familiar.

A partir del 2008, se inició un proceso de sistematización de la información almacenada en las bases de datos
de los sistemas informáticos del Ministerio Público por cada distrito fiscal (SIATF y SGF), en cada una de las
especialidades (prevención, penal, familia y familia penal). Este proceso se realizaba con mucha dificultad y en
plazos que superaban incluso el ejercicio anual para poder consolidar la totalidad de la información nacional
(195 provincias), requiriendo destinar un mayor número de analistas exclusivamente al proceso manual de
extracción, migración e integración. Este proceso resultaba repetitivo, tedioso y con una insuficiente integración
de los datos. Sin embargo, ante los requerimientos de información de la Fiscalía de la Nación para responder
ante los organismos nacionales e internacionales, se continuaba realizando. En este marco, se hizo necesaria la
implementación de un Sistema de Estadísticas e Indicadores sobre Delitos, Infracciones a la ley penal y Violencia
Familiar, utilizando herramientas tecnológicas, pero con un componente estratégico.

Este sistema implementado corresponde a una herramienta denominada “inteligencia de negocios”, que es el conjunto
de productos y servicios que permiten a los usuarios finales tener acceso y analizar de manera rápida y sencilla la
información para la toma de decisiones a nivel estratégico, táctico y operativo. Se basa en metodologías que permiten
reunir, depurar y transformar datos no estructurados para convertirlos en información estructurada la que será
explotada directamente, con la finalidad de generar conocimiento estratégico. En ese sentido, se empleó la referida
herramienta, utilizado principalmente en el sector privado, para adaptarla a nuestros datos sobre la criminalidad y
violencia en el Perú desde el año 2000 en adelante (cifras estadísticas), con componentes de visualización integrada,
reportes y tablas de análisis, así como de información geográfica para obtener datos espaciales (GIS).

Su ejecución se llevó a cabo con el soporte técnico-financiero del Proyecto de Mejoramiento de los Servicios
de Justicia (PMSJ - Banco Mundial), habiéndose propiciado la articulación de distintas áreas del Ministerio
Público para facilitar el proceso de despliegue de la herramienta y habiendo capacitado al personal técnico y
funcional con acceso a la plataforma, generando cambios en el paradigma de la gestión de información basada
en la construcción de conocimiento. En este contexto, la solución implementada se denomina “Sistema de
Inteligencia para el Análisis del Delito y la Violencia (SIADEV)”, la cual gestiona información para el diseño,
implementación y evaluación de políticas institucionales del Ministerio Público, en concordancia con la política
criminal del Estado peruano.
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 176

Bases teóricas y conceptuales


Enfoque de análisis

El Observatorio de Criminalidad, para el cumplimiento de las funciones establecidas en sus documentos


técnico-normativos de gestión7, ha implementado un enfoque de gestión basada en la transformación del dato
en información, la información en conocimiento y el conocimiento en decisiones contribuyendo a una mejor
administración de justicia en beneficio de los ciudadanos. Este enfoque se sustenta en el análisis delictual,
desagregando los diversos componentes del crimen y la violencia bajo el enfoque criminológico (víctima, imputado,
características de los hechos y respuesta del Estado).

La criminología es una ciencia empírica e interdisciplinaria, que se ocupa del estudio del crimen, de la persona
del infractor, la víctima y el control social del comportamiento delictivo, tratando de suministrar una información
válida y contrastada sobre la génesis, dinámica y variables principales del crimen —contemplado éste como
problema individual y a la vez social—, así como los programas de prevención eficaz del mismo, las técnicas de
intervención positiva en el hombre delincuente y los diversos modelos o sistemas de respuesta al delito (García-
Pablos, 2008).

Las dimensiones y métricas utilizadas en la plataforma BI-GIS-DM han permitido utilizar las variables disponibles
en las bases de datos (SIATF y SFG) para obtener datos agregados de múltiples operaciones desarrolladas en
pantallas de análisis, siendo esto posible gracias a cinco modelos dimensionales conformados por 158 variables
seleccionadas, las cuales permiten realizar diversos niveles de cruce de información con la granularidad (ubicación
y tiempo) necesaria para un análisis exhaustivo. El circuito para la generación de información se inicia con un
proceso de seis interrogantes claves, los cuales parten de la identificación del problema —los delitos e infracciones
a la ley penal de mayor incidencia— (¿qué?), la definición del año o periodo temporal en los que se registran
(¿cuándo?) y su ubicación en distritos fiscales, provincias o distritos geográficos (¿dónde?). Dicha información
es obtenida con el Sistema Inteligente para el Análisis del Delito y la Violencia (SIADEV).

En esta etapa, es necesario indicar que los sistemas informáticos fueron desarrollados para la gestión administrativa
de los casos (variables básicas pero insuficientes para el análisis criminal) y no en un enfoque criminológico,
limitando el registro de otras variables que pudieran responder a dos interrogantes adicionales que permitieran
identificar a víctimas e imputados (¿quiénes?) y las características de los hechos (¿cómo?). En esta línea, se
priorizó 28 delitos e infracciones a la ley penal de mayor incidencia e impacto en la seguridad ciudadana,
complementando con la elaboración de registros administrativos alineados al SIADEV, para delitos especiales
tales como feminicidio, tentativa de feminicidio, trata de personas y homicidios, a través de una revisión caso
por caso (carpetas fiscales), permitiéndonos estandarizar una metodología de análisis.

Este proceso ha permitido incorporar el enfoque de riesgo, ya que las variables identificadas en los casos de
violencia familiar y feminicidio dieron pase al diseño de un modelo dimensional para estudiar el riesgo de violencia
familiar. De esta forma, la herramienta nos permite identificar víctimas potenciales o vulnerables a una tentativa
de feminicidio o un feminicidio, ya que ha hecho posible el análisis de grandes volúmenes de datos donde
existen patrones en la trazabilidad de violencia reiterada hacia una víctima por un mismo agresor, orientando la
prevención y la posibilidad de salvar una vida.

Reglamento de Organización y Funciones del Ministerio Público.


7
177 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

Asimismo, en el ámbito del imputado, la herramienta permite introducir el enfoque de trayectoria de vida, a través
del cruce de los datos personales de imputados registrados en el módulo penal, con aquellos registrados en el
módulo de infracciones a la ley penal, permitiendo la identificación de imputados adultos con antecedentes de
infracciones a la ley penal durante su minoría de edad, siguiendo el camino de estudios que indican que el inicio
de la historia criminal tiene picos en la adolescencia. Los estudiosos de la criminología del ciclo de vida (life-course
criminology) (Moffitt, 1993; Sampson & Laub, 2003; Piquero, Farrington & Blumstein, 2007) han tipificado a los
delincuentes según cuán persistentes son sus trayectorias delictivas en un espectro que va desde los criminales
circunstanciales a los criminales de carrera. Piquero, Farrington & Blumstein (2007) los clasifican en cinco grupos:
Grupo 1 (no delincuentes), Grupo 2 (baja actividad criminal, pico adolescente), Grupo 3 (baja actividad criminal,
crónicos), Grupo 4 (alta actividad criminal, pico adolescente), Grupo 5 (alta actividad criminal, crónicos).

Por otro lado, Brantingham y Brantingham (1991) consideran que para afirmar que se ha producido un delito,
es preciso un infractor, una víctima, objetivos del hecho y una ley que se infringe, con la coincidencia de las
anteriores en un tiempo y lugar concreto. Para Dávila y Ponce (1988), la delincuencia posee un componente
geográfico innegable, pues la mayor parte de los delitos ocurren en lugares concretos y los perpetran personas
que vienen o van a algún lugar. Los delitos son fenómenos sociales, propios de la interacción de los miembros
de una sociedad y su entorno, este último no siendo geográficamente aleatorio, radicando ahí la importancia
de la denominada criminología ambiental, la cual no se interesa tanto por explicar la dimensión individual del
hecho delictivo, sino que se centra en valorar el nexo existente entre los espacios geográficos y la delincuencia
(Medina, 2001).

Estos lineamientos sustentaron la incorporación del enfoque geográfico, dado que resulta vital la ubicación
espacial del delito y sus componentes para comprender su distribución geográfica y analizar el nivel de molaridad
o concentración en los espacios político geográficos (departamentos, provincias, distritos) y jurisdiccionales
(distritos fiscales y distritos judiciales homologados). La herramienta GIS permite construir mapas del delito
donde se puede evidenciar el vínculo entre el delito y el lugar de ocurrencia. Resulta evidente que los delitos
no están distribuidos al azar en cualquier lugar; éstos se encuentran concentrados y hay factores específicos
que vinculan estos delitos a un sitio determinado (Weisburd & Telep, 2014).

Se ha logrado demostrar que existe una relación directa entre el dónde y el por qué las personas eligen infringir
la ley. Ratcliffe (2008) señala que la capacidad de volver atrás y focalizar los riesgos y amenazas del lugar, en
una perspectiva holística para evaluar el daño social que produce la criminalidad, puede permitir estrategias
potenciales para prevenir un crimen en un amplio espectro, más que resolver un hecho que ya ocurrió. Una mejor
comprensión del “dónde” y el “por qué” los delitos o infracciones ocurren, puede mejorar significativamente la
eficacia en la prevención y persecución del delito. Sobre este aspecto, Bruce (2013) señala que las zonas de alto
riesgo son pequeñas aéreas geográficas responsables de una importante cantidad de actividad, estos lugares
son de alto riesgo, porque atraen a muchos posibles infractores, o a muchos posibles blancos y en ocasiones,
porque la naturaleza total de actividad en estos lugares facilita ciertos delitos.

Es necesario comprender que el delito no se ubica homogéneamente en espacio y tiempo. Observando su


distribución en un mapa se aprecian patrones: mientras algunos lugares apenas registran delincuencia, en otros
se acumulan los incidentes y, si se incluye la variable temporal a este análisis, es posible identificar cómo los
patrones espaciales pueden experimentar variaciones en el tiempo (Ocáriz, Vozmediano & German, 2011). Una
herramienta imprescindible utilizada en nuestra estrategia son los mapas, que van a permitir describir gráficamente
la forma en que se distribuyen diversas variables delictivas en el espacio. Así, ayudan a identificar la aglomeración
o dispersión de variables delictivas y su relación espacial con características situacionales y sociales.
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 178

El análisis temporal corresponde al estudio del tiempo. Esta variable es analizada por dos razones: primero, para
entender lo que ha ocurrido; segundo, para predecir lo ocurrirá en el futuro (Helms, 2004). Los pronósticos
se generan estudiando eventos conocidos en una serie con el objeto de identificar patrones que puedan ser
predichos. Los analistas estratégicos también hacen pronósticos. Sin embargo es casi completamente estadístico
y se relaciona con una perspectiva general. Un pronóstico táctico tiene como objetivo la predicción de un delito
específico, usualmente cometido por un autor en especial (Helms, 2004).

De esta forma, el enfoque de temporalidad permite una desagregación para diferentes momentos del tiempo;
en dicho marco se hace uso de información histórica desde el año 2000 hasta la actualidad para identificar
tendencias y patrones en el comportamiento criminal con datos de registros en el pasado, a fin de comprender
la criminalidad presente y, a través de los hallazgos en el uso del SIADEV, complementar con la experiencia para
utilizar la prospectiva en el diseño y desarrollo de escenarios futuros. Por tal razón, nuestros procesos siguen
una estructura lógica para la generación de la información, compuestos por cinco procesos estandarizados
(recolección, procesamiento, análisis, comunicación y monitoreo), los mismos que están definidos en un Sistema
de Gestión de la Calidad bajo la norma internacional ISO 9001:2008.

En sus inicios, el Observatorio demandaba aproximadamente el 70% del tiempo destinado a la gestión de
información estadística a la recolección y procesamiento, dejando un porcentaje reducido al análisis. Con
esta herramienta se han reducido los tiempos, llegando actualmente a corresponder esta tarea solo al 10% del
mismo, dejando un tiempo adecuado y propicio para el análisis. Todo ello se ha fortalecido con la aprobación de
programa de Implementación de Investigaciones Criminológicas y Análisis Prospectivo, mediante Resolución de
la Fiscalía de la Nación Nº 652-2015-MP-FN, de 27 de febrero de 2015, complementándose con la identificación
de expertos internos y externos, la implementación del Programa de Voluntariado Universitario y los procesos
de capacitación nacional e internacional que permitan desarrollar competencias del capital humano con un
enfoque de análisis criminal. Del mismo modo, esta etapa se viene complementando con la construcción de
información sobre los principales componentes asociados al hecho criminal.

Toda esta información es parte del enfoque del Observatorio para pasar a responder la sexta interrogante
sobre la causalidad (¿por qué?) y otorgar sentido al enfoque criminológico para conocer no sólo la dinámica sino
también la etiología del delito, a partir de variables de contexto para su mejor comprensión. Todo ello apunta,
bajo una mirada creativa, innovadora y de gestión pública, a contribuir a la toma de decisiones en el ámbito
de la prevención, persecución y protección de víctimas, orientada a mejorar la eficacia de la intervención del
Ministerio Público y a contribuir a la reducción del delito, construyendo ciudades cada vez más seguras con un
matiz claro de trabajo articulado con instituciones clave del sistema de justicia.

Sin embargo, es necesario comprender que toda incorporación tecnológica en una organización, más aún en
una de la proporción del Ministerio Público, requiere llevar a cabo acciones destinadas a fortalecer al capital
humano encargado de utilizar las herramientas diseñadas, con el propósito de que al incorporar la experiencia
se desarrolle el conocimiento. Esta necesidad basada en el enfoque de desarrollo de capacidades genera un
correcto uso de la información y asegura la sostenibilidad y el crecimiento de toda inversión realizada con
el fin de optimizar procesos, pero más allá de ello, permite contribuir con el desarrollo humano a través del
conocimiento y la acción (Sen, 2003).

Sistema de inteligencia de negocio y análisis criminal

Desarrollar el sistema de inteligencia de negocios (BI, GIS y minería de datos), representa un esfuerzo para el
desarrollo de una plataforma integrada, haciendo uso de una metodología de almacenaje de grandes cantidades
179 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

de datos (datawarehouse) para integrarlos y estandarizarlos, a fin de convertirlos en información estratificada


y conocimiento sobre las principales variables criminológicas inmersas en los sistemas transaccionales del
Ministerio Público, cuya actualización permita un análisis oportuno de los datos. Esta integración y automatización
favorece el análisis y la divulgación de datos, realizando un procesamiento analítico en línea para facilitar la toma
de decisiones. La base teórica de la construcción de la solución tecnológica es explicada en los conceptos de
la inteligencia de negocios (BI), la minería de datos (DM) y el análisis espacial (GIS), componentes de la solución
que, bajo el enfoque sistémico, explotan la información almacenada en el datawarehouse.

Business intelligence (BI)

Es el conjunto de técnicas y herramientas para la transformación de datos brutos en información significativa


y útil para fines de análisis de negocios. Las tecnologías BI son capaces de manejar e interpretar grandes
cantidades de datos no estructurados para ayudar a identificar, desarrollar y crear nuevas oportunidades de
negocio estratégicas. La identificación de nuevas oportunidades y la implementación de una estrategia eficaz
basada en ideas pueden ofrecer a las empresas una ventaja de mercado competitiva y la estabilidad a largo
plazo (Rud, 2009). La podemos definir como la obtención, administración y reporte de la data orientada a la
toma de decisiones y las técnicas analíticas y procesos computarizados que se usan para el análisis de la misma
(Davenport & Harris, 2007).

Cuando hablamos de inteligencia de negocios tenemos que considerar los diferentes elementos que la constituyen,
dentro de los cuales están: la base de datos centralizada (datawarehouse), el conjunto de herramientas que utilizará
el usuario final (business analytics), las relaciones no conocidas entre las variables, que tienen que descubrirse
mediante la minería de datos (también minería de texto y de la web), y metodologías complementarias como
BPM (Business Performance Management), las cuales sirven para monitorear el desempeño y obtener ventaja
competitiva (Turban, Aronson, Liang & Sharda, 2007). Un aspecto importante de los datawarehouse, es que es más
una arquitectura que una tecnología, y aunque hay una relación entre ésta y la tecnología de base de datos, no son
lo mismo, ya que un datawarehouse requiere el soporte de varios tipos de tecnología diferentes (Inmon, 2005).

La utilización del datawarehouse mejora la eficiencia y efectividad de la organización, la habilidad para diseminar
el conocimiento dentro de la empresa y con los socios comerciales, mejorando la toma de decisiones y la
competitividad de la empresa (Parzinger & Frolick, 2001). Adicionalmente permite realizar reingeniería dentro
de la organización, consolidar la información, medir los resultados del negocio de una manera más efectiva y dar
un mejor servicio (Waldo, 1998). La razón principal detrás de un datawarehouse, es el deseo de mejorar la toma
de decisiones y lograr mejores resultados organizacionales (Lee, Hong & Katerattanakul, 2004).

Hay cinco tipos generales de beneficios: a) ahorro de tiempo para los usuarios y para los proveedores de data,
b) mayor y mejor información, c) mejores decisiones, d) mejora de los procesos de negocios, y e) apoyo para la
obtención de objetivos estratégicos (Watson & Haley, 1998). La data ahora se puede almacenar en diversos tipos
de base de datos, incluyendo un datawarehouse y utilizar técnicas como el OLAP (on-line analytical processing),
que son técnicas de análisis con funcionalidades como las de resumir, consolidar, agregar y observar la información
de diferentes ángulos, y otras más sofisticadas como el Data Mining para encontrar patrones dentro de la data
(Han & Kamber, 2006).

Sistema de Información Geográfica (SIG o GIS, en su acrónimo inglés Geographic Information System)

Según Moldes (1995), un SIG es un “conjunto de programas y aplicaciones informáticas que permiten la gestión
de datos organizados en base de datos, referenciados espacialmente y que pueden ser visualizados mediante
mapas”. Cabe aclarar que no se trata sólo de un sistema de software, sino que un SIG es “un sistema de
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 180

hardware, software y procedimientos elaborados para facilitar la obtención, gestión, manipulación, análisis,
modelado, representación y salida de datos espacialmente referenciados para resolver problemas complejos
de planificación y gestión” (NCGIA, 1990). Un proyecto que involucre el uso de SIG normalmente consta de 5
etapas (Star & Estes 1990): a) adquisición de datos, b) pre-procesamiento, c) manejo de datos, d) manipulación-
análisis y e) generación del producto.

La minería de datos (Data Mining DM)

La minería de datos (Data Mining) es un proceso iterativo de búsqueda de información no trivial en grandes
volúmenes de datos (Kantardzic, 2002). Busca generar información similar a la que podría generar un experto
humano: patrones, asociaciones, cambios, anomalías y estructuras significativas (Ochoa, 2004). En el caso de la
inteligencia criminal, la gran cantidad de información y de variables intervienientes justifican el uso de herramientas
más potentes que la estadística convencional que permitan determinar relaciones multivariantes subyacentes.
La minería de datos aplicada a la inteligencia criminal es un campo bastante nuevo y ha tenido un gran impulso
en los últimos años en EE.UU. (Chen, Chung & Xu, 2004).

La minería de datos es un proceso completo de descubrimiento de conocimiento que involucra varios pasos
(Morales, 2003): a) entendimiento del dominio de aplicación, el conocimiento relevante a utilizar y las metas del
usuario, b) selección de un conjunto de datos en donde realizar el proceso de descubrimiento, c) limpieza y pre-
procesamiento de los datos, diseñando una estrategia adecuada para manejar ruido, valores incompletos, valores
fuera de rango, valores inconsistentes, etc., d) selección de la tarea de descubrimiento a realizar, por ejemplo,
clasificación, agrupamiento o clustering, reglas de asociación, etc., e) selección de los algoritmos a utilizar, f)
transformación de los datos al formato requerido por el algoritmo específico de explotación de datos, hallando
los atributos útiles, reduciendo las dimensiones de los datos, etc., g) ejecución del proceso de minería de datos
para encontrar patrones interesantes, h) evaluación de los patrones descubiertos y presentación de los mismos
mediante técnicas de visualización e i) utilización del conocimiento descubierto, ya sea incorporándolo dentro
de un sistema o simplemente para almacenarlo y reportarlo a las personas interesadas para tomar decisiones.

Antecedentes del proyecto


El Ministerio Público del Perú, como organismo autónomo de administración de justicia cuyas funciones y
atribuciones están descritas en su Ley Orgánica, tiene como principales funciones la representación del Estado
en la prevención, persecución del delito y protección de víctimas. Desde el inicio de sus operaciones en 1981,
gestionaba sus casos de forma manual, registrando su carga fiscal en cuadernos correlativos. Ante el incremento
de esta carga fiscal, en los años noventa se inició la sistematización de los casos que gestionaban las fiscalías a
través de hojas de cálculo independientes manejados por un aplicativo DOS (Disk Operating System), que luego
fue unificado en el Registro Único de Expedientes (RUDE) a través de archivos en formato Excel. A partir del año
1996, se inició el proceso de migración de la data creando el Sistema de Información de Apoyo al Trabajo Fiscal
(SIATF) en entorno de base de datos (tablas), el cual consta de módulos para cada especialidad fiscal (prevención,
penal, familia y civil), donde los fiscales registran la totalidad de la carga fiscal gestionada en sus despachos.

A partir del 01 de julio de 2006, con la implementación del nuevo Código Procesal Penal (NCPP), se incorporó
el Sistema de Gestión Fiscal (SGF) para el registro y monitoreo de la carga fiscal en la especialidad penal, el
mismo que se aplica a todos los distritos fiscales donde rige el referido modelo procesal peruano y el sistema
especializado de corrupción de funcionarios a nivel nacional. Sin embargo, a pesar de todo este esfuerzo para
incorporar tecnología en la gestión fiscal, dichas bases de datos estructuradas para cada distrito fiscal (arquitectura
181 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

cliente-servidor), no se encontraban totalmente interconectadas a nivel nacional, ya que no existía conexión


de red y equipamiento (hardware para el almacenamiento de grandes bases de datos), realidad que impedía la
obtención de información consolidada oportunamente sobre los casos, los delitos (infracciones a la ley penal y
violencia familiar) y sus principales componentes.

El Observatorio de Criminalidad, siguiendo la ruta de su enfoque de gestión estratégica basado en el análisis


de información, inició desde el año 2008 el proceso de recopilación de un reporte mensual por cada distrito
fiscal en cada una de sus especialidades, con el fin de satisfacer las necesidades de información específica que
demandaba el despacho del Fiscal de la Nación y los principales entes de gestión de la institución, para tomar
decisiones sobre el accionar fiscal y administrativo. Realizar este procedimiento demandaba total atención,
mucha dificultad y largos plazos de tiempo que superaban incluso el ejercicio anual para consolidar la totalidad
de la información, el mismo que requería destinar hasta cinco analistas dedicados exclusivamente al proceso de
extracción, migración e integración manual de los registros a nivel nacional. Este ejercicio resultaba repetitivo,
tedioso y no prestaba suficiente fiabilidad en la integración de los datos. Sin embargo, ante los requerimientos de
información de la alta dirección para responder ante los organismos nacionales e internacionales y la demanda
de datos de las Presidencias de Juntas de Fiscales Superiores a nivel nacional para gestionar sus sedes locales,
se debía realizar esta labor aún con todas las dificultades antes descritas.

Esta situación dificultaba la toma de decisiones en dos ámbitos: en primer lugar, para la determinación del
accionar fiscal basado en información estructurada para la prevención y persecución del delito que permitiera
una correcta asignación de los recursos (tanto logísticos como de personal a nivel interno del Ministerio
Público) y, en segundo lugar, para el acceso a la información oportuna por parte de los usuarios externos
(otros operadores de justicia, especialistas, investigadores, entre otros), debido a los tiempos de análisis.
Las principales causas identificadas que impactaban en la desintegración de los datos se circunscribían en
lo siguiente:

• Logística nacional: Estructuralmente, en el Perú no se cuenta con acceso a Internet de banda ancha en
todos los departamentos geográficos, incluso no se cuenta con ningún tipo de acceso a telecomunicaciones
en zonas periféricas o fronterizas donde sí existen fiscalías. En algunas zonas no existe energía eléctrica
o los fenómenos climatológicos (lluvias torrenciales) dificultan la interconexión web para obtener las
bases de datos en línea.
• Jurisdicción: Algunas fiscalías se encuentran ubicadas en zonas lejanas y de difícil acceso (lo cual
implica trasladarse en diferentes medios de transporte y en largas jornadas de tiempo). Debido a la
gestión de casos en los juzgados homólogos, esta distribución es dependiente del ámbito de acción
del Poder Judicial. Estas sedes integran su información de forma manual cada mes al ser imposible
realizar el proceso de integración cada semana debido a los tiempos de traslado a su sede principal
de distrito fiscal.
• Asignación de recursos: Algunas fiscalías carecen de una cantidad suficiente de especialistas para
la integración de datos. Por limitaciones presupuestales sólo se cuenta con analistas de sistemas en
cada una de las sedes capitales de los distritos fiscales (administradores de sistemas), los mismos
que se encargan de integrar los datos mensualmente y remitir los datos centralizados a la sede de
Lima.

Aunado a este escenario, el panorama se complicaba debido al aumento de la criminalidad que impacta
negativamente en la seguridad ciudadana, generando una sensación de zozobra que impacta negativamente
en la población, requiriéndose contar con un sistema que procese grandes cantidades de datos para brindar
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 182

información confiable, oportuna y de calidad orientada a contribuir al diseño e implementación de políticas de


prevención, persecución y protección de víctimas. En este marco, se identificó la necesidad de implementar un
sistema de estadísticas e indicadores sobre delitos, infracciones a la ley penal y violencia familiar, con el objetivo
de contar con información que permita identificar la magnitud, localización, tendencias y factores que inciden
en la disminución, mantenimiento o incremento del fenómeno delictual en el Perú.

Es en ese marco que en el año 2012, el Observatorio de Criminalidad propuso al Proyecto de Mejoramiento
de los Servicios de Justicia (PMSJ-Banco Mundial) el desarrollo de una herramienta tecnológica adaptada al
negocio del Ministerio Público, la misma que estuviera diseñada para realizar la integración y análisis de datos que
permita identificar tendencias, patrones y magnitudes sobre la criminalidad y la violencia en el país, realizando
una caracterización de las víctimas, de los presuntos imputados, de los hechos delictivos y la respuesta del
Estado, a fin de contribuir al diseño de modelos predictivos que ayuden a tomar decisiones informadas basadas
en evidencia con datos almacenados desde el año 2000 hasta la actualidad.

La herramienta utilizada está conformada por tres tipos de soluciones tecnológicas: La Inteligencia de
Negocios (BI por Business intelligence), la Georeferencia (GIS por Geographic Information System) y la
Minería de Datos (DM por Datamining). La suma de estas tres metodologías permite reunir, depurar y
transformar datos no estructurados y convertirlos en información integrada y estructurada, la misma que
es explotada directamente de un repositorio único, que junto a otras variables de análisis permita generar
conocimiento, a través de estadísticas (cuadros y gráficos), indicadores, tendencias y mapas del delito para
entender el fenómeno criminal.

Objetivo general

Implementar una solución de inteligencia de negocios (BI), georeferencia (GIS) y minería de datos (DM) que
modele los datos críticos y permita visualizar indicadores multidimensionales y de gestión para medir los delitos,
las infracciones a la ley penal y la violencia familiar, a través de mapas del delito (GIS), tendencias de crecimiento
de crímenes y estadísticas de incidencia delictiva, a fin de contribuir al diseño e implementación de planes,
programas y políticas institucionales del Ministerio Público, contribuyendo así a la implementación de políticas
públicas basadas en evidencia.

Objetivos específicos

• Diseño, desarrollo e implementación de un datawarehouse nacional, a partir de las bases de datos


existentes en la organización orientada a la Gestión Fiscal (SIATF y SGF).
• Implementación de herramientas de inteligencia de negocios y minería de datos que se ajusten a los
requerimientos de gestión de datos del Observatorio, haciendo uso de software libre.
• Implementar software GIS para la generación dinámica de mapas de criminalidad, a fin de identificar
tendencias, patrones y magnitudes sobre la criminalidad y la violencia en el país.
• Centralización automatizada de los datos con valor agregado, enriqueciéndolos con datos externos
(población y cartografía) obtenidas de fuentes externas que enriquezcan el análisis.
• Dotar al Ministerio Público de un conjunto completo de herramientas que ayuden a la toma de decisiones
en la administración de justicia en el ámbito de su jurisdicción.
183 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

Metas
Cuadro N°1: Metas y estrategias diferenciadas.

Indicadores
Cuadro N°2: Indicadores y medios de verificación.
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 184

Modelo de gestión de información y herramientas utilizadas


La práctica consistió en desarrollar un sistema ad hoc BI-GIS-DM, lo cual representa un esfuerzo institucional de
nivel nacional para el desarrollo de una plataforma integrada, haciendo uso de una metodología de almacenaje
de grandes cantidades de datos (datawarehouse), para unificarlos y estandarizarlos en información estratificada
sobre las principales variables criminológicas (víctima, imputado, delito y respuesta del Estado) inmersas en los
sistemas transaccionales del Ministerio Público, cuya actualización constante en el tiempo permita un análisis
integrado y oportuno de los datos. Esta consolidación y automatización favorece al análisis eficiente de datos,
facilitando la toma de decisiones estratégicas y de gestión.

La aplicación de tecnologías de vanguardia y la adaptación de soluciones informáticas, utilizadas principalmente


en el ámbito privado, para contribuir con el desarrollo de políticas públicas en el marco de la lucha contra la
inseguridad ciudadana representa un desafío para las organizaciones del sistema de justicia, donde la posibilidad
de comprender los fenómenos delictuales y su competencia social representa el valor del conocimiento, el cual
es fundamental para el entendimiento de los delitos, siendo entonces que dicho conocimiento se puede catalogar
como el conocimiento tácito (del mercado delictivo, de la caracterización de los hechos, la experiencia o know
how y la intuición de la organización en la persecución del delito) y el conocimiento explícito (datos convertidos
en información, tablas, gráficos, indicadores que comprenden la información descriptiva y predictiva) (Davis y
Meyer, 2000), permitiendo contar con un sistema de información que utilice la data histórica almacenada en
los sistemas del Ministerio Público para construir modelos de información que permitan tomar decisiones. Las
etapas de implementación fueron:

a) Perfil del proyecto. Se definió el alcance del datawarehouse, enfocando el análisis a los delitos,
infracciones a la ley y violencia familiar. Se identificaron componentes claves: selección de la tecnología
a utilizar (software libre: Pentaho), evaluación del impacto de los sistemas transaccionales (SIATF y
SGF) hacia la nueva solución y su proceso de actualización, gestión de riesgos y control de cambios,
para mitigar errores en la implementación de la herramienta.
b) Proceso de contratación. Se ejecutó el ajuste de los perfiles técnicos y la propuesta económica disponible
por la cooperación, a fin de proceder con la licitación internacional convocando a organizaciones con
experiencia en la implementación de este tipo de herramientas en la administración pública. Luego
de revisar las propuestas técnicas y económicas, el comité responsable eligió al consorcio peruano-
español COSAPISOFT-SADIEL, con quienes se firmó un contrato y plan de trabajo, según las normas
del Banco Mundial.
c) Diseño y arquitectura de la herramienta. Se ejecutó el diseño de la herramienta realizando el análisis
de los requerimientos del cliente (se realizaron talleres con fiscales de diferentes especialidades y
órganos jurisdiccionales), desarrollando la arquitectura del sistema según solicitud, para elaborar los
documentos de análisis y requerimientos (funcionales y no funcionales). También se planificaron el
aseguramiento de la calidad (pruebas de control), el soporte y mantenimiento y capacitaciones para
el personal, con el subsiguiente despliegue de la herramienta para su implementación.
d) Desarrollo de la herramienta. Se diseñaron modelos de datos, dimensiones y métricas del sistema
e integración de las bases para proceder con la programación del sistema y el diseño del prototipos
navegables, así como la interfaz para la administración del modelo dimensional:

• Modelo de datos que soporta la implementación de los indicadores en las distintas dimensiones de
análisis relevantes y también de acuerdo a la disposición de datos que existe, incluyendo el modelo
lógico y físico.
185 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

• Modelo multidimensional para el análisis de la criminalidad con sus respectivas estadísticas e indicadores
(indicadores de gestión, delitos, infracciones a la ley penal y violencia familiar).

e) Pruebas del sistema BI-GIS-DM. Pruebas en entorno de desarrollo del modelo para corroborar la
aplicabilidad y confiabilidad de los datos, así como ajustes en la programación para subsanar brechas,
implementando el software BI-GIS-DM ajustado a los requerimientos, con las respectivas pruebas
de control de resultados y ajuste de datos para la generación de indicadores, aseguramiento de la
infraestructura y verificación del cumplimiento de parámetros geo referenciales impuestas al sistema.
f) Capacitación y transferencia de capacidades. Se han realizado capacitaciones técnicas orientadas
a los profesionales en informática del Ministerio Público, con el fin de garantizar la continuidad de la
herramienta, implementando un ambiente de desarrollo permanente a fin de construir nuevos diseños
de cuadros de mando y reportes a solicitud. También se ha desarrollado capacitaciones funcionales
dirigidas a los usuarios finales del sistema, según sus perfiles de acceso.
g) Implementación. Lanzamiento del sistema SIADEV a nivel de producción interna, donde se ha
desarrollado manuales de procedimiento y tutoriales para el uso de las funciones BI-GIS-DM, cifrándose
los procedimientos de seguridad de los datos a través del sistema de logueo, según perfiles habilitados. Se
instauró la metodología de backups para asegurar la totalidad de los datos integrados al datawarehouse,
incluyendo las sedes que no se encuentran interconectadas en línea web.
h) Despliegue nacional. Aseguramiento de las redes de transmisión web lan interna para evitar incursiones
externas ante el despliegue del software web a nivel nacional. De esta forma, se adquirió la licencia
de los componentes web de la solución para ampliar el uso de la plataforma a un mayor número de
usuarios.

Beneficiarios y alcances del proyecto


Beneficiarios directos

Institucionalmente, esta práctica está orientada a generar información integrada, confiable y oportuna para los
tomadores de decisión de alto nivel (Fiscal de la Nación, Fiscales Supremos y presidentes de las 32 Juntas de
Fiscales Superiores de todo el país), con el fin de orientar sus acciones de gestión a coadyuvar a la prevención
y persecución del delito, así como la protección de víctimas. En su primera fase de implementación (actual) y a
largo plazo, la herramienta está prevista para que cada fiscal pueda acceder a ella, a fin de obtener información
consolidada que le permita tomar decisiones específicas sobre los principales delitos que persigue, con la
reducción de los tiempos de respuesta en la generación de informes estadísticos con grandes fuentes de datos
(big data o data revolution).

A nivel interno, el personal involucrado de la Oficina Central de Tecnologías de Información (con sus tres
oficinas de línea: Sistemas, Soporte y Redes) y del Observatorio de Criminalidad, han desarrollado un proceso
de capacitación integral desde el diseño y desarrollo a nivel técnico de la herramienta (software), hasta su uso
estratégico y potencialidades para la explotación de la información histórica y la generación de los modelos
predictivos en materia de las principales variables de la criminalidad (delitos, tipos de parte, entre otros). Dicho
fortalecimiento de capacidades en la institución permitirá la sostenibilidad en el uso y desarrollo de la herramienta,
acorde con las necesidades escalares de la administración de justicia con la futura creación de una Unidad de
Inteligencia de Negocios del Ministerio Público.
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 186

Beneficiarios indirectos

Indirectamente, el soporte de la herramienta está orientada a responder a las necesidades de información


como insumo para la generación de programas, planes y proyectos específicos que beneficien a la ciudadanía
en general, los cuales son canalizados a los organismos competentes (Congreso de la República, Poder
Judicial, Ministerios del Poder Ejecutivo, Policía Nacional del Perú, Instituto Nacional Penitenciario, Gobiernos
Regionales y Municipalidades) que demandan información para tomar decisiones de política pública o para
realizar intervenciones de carácter social basadas en información relevante y oficial sobre los principales hechos
delictivos acontecidos en la sociedad peruana (a nivel general o segmentado), de tal manera que contribuyan a
la reducción de la inseguridad ciudadana, la criminalidad y la violencia, fomentando además la interacción con
otras instituciones con competencia en materia de seguridad ciudadana.

Dificultades internas y externas

Cuadro N°3: Dificultades internas y externas.

Dificultad interna Dificultad externa

Limitaciones de acceso a la información registrada Limitada experiencia local en el desarrollo de


en las bases de datos transaccionales del Ministerio soluciones tecnológicas con uso de herramientas
Público para evitar vulnerar la reserva de los datos BI-GIS-DM aplicadas al sector público, razón
personales de las víctimas o imputados, por lo por la cual se convocó a una licitación pública
cual se firmó un “Acuerdo de Confidencialidad de internacional para obtener profesionales con
Información y Uso de Datos” para el acceso de experiencia en el desarrollo de aplicaciones
los técnicos especializados en el desarrollo de la especializada en el sector público de preferencia
plataforma. Asimismo, se ha generado niveles de en el Sistema de Justicia (adjudicándose la buena
acceso según perfiles de usuarios. pro al consorcio peruano-español), con quienes
se realizó el desarrollo de la herramienta en una
combinación presencial y remota vía conexión web
VPN en los dos países.

No existía la interconexión en línea con las sedes Logística nacional con limitaciones de
no conectadas a los servidores centrales de cada interconexión de red internet en zonas alejadas
distrito fiscal (zonas periféricas alejadas) para extraer que dificultaban la transmisión de datos, por lo cual
los datos en tiempo real, por lo que se implementó se gestionó el acceso a través de internet satelital
el proceso de carga de datos utilizando backups a espacios virtuales para la generación de backups
mensuales para la integración total de bases de temporales que pudieran integrarse en las sedes
datos de cada distrito fiscal y de esa manera locales (capitales de distritos fiscales), a fin de
asegurar la carga de la herramienta con la totalidad asegurar la integralidad de los backups.
de las sedes fiscales, con un tiempo de desfase de
30 días promedio.
187 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

Baja predisposición de los administradores de En función a la generación de los datos requeridos


sistemas a nivel nacional para la consolidación de por usuarios externos (solicitudes externas),
datos integrados con frecuencia mensuales. Para se ha identificado que existe información que
superarlo, se remitió un memorandum nacional con no se registra, lo cual ha permitido evaluar la
cronograma anual, establecido bajo responsabilidad, pertinencia en la incorporación de nuevas variables
para la integración y centralización de datos. Esta en nuestros registros transaccionales a fin de
acción ha generado un cambio actitudinal en el contemplar las necesidades de información de los
personal responsable, quienes han mejorado principales usuarios externos.
ampliamente los ratios de tiempo.

Factores determinantes para el análisis delictual


• La selección de variables e indicadores expresados en dimensiones y métricas para el SIADEV- ha
permitido visualizar la capacidad de generación de información subyacente en la data histórica para
explotarla eficientemente y también ha reflejado el desafío de incorporar nuevas variables que permitan
el reconocimiento de nuevas formas delictivas presentes en la sociedad.
• La realización de un proceso constante (mensual) de actualización del datawarehouse para obtener
información relevante con un nivel de desfase máximo de 30 días permite obtener información oportuna
y de calidad, ante las necesidades de información que la alta dirección.
• Identificar la necesidad de innovar en materia de análisis delictual nos ha llevado a implementar un
proceso de auditoría de datos ingresados en los sistemas informáticos, de tal manera que se mejore
la potencialidad en el uso de herramientas tecnológicas con capacidad predictiva.
• Con la adquisición de un servidor central y una consultoría tercerizada financiada por la cooperación
internacional se ha minimizado al máximo los costos de implementación de la herramienta, dado que la
contraparte del Ministerio Público ha estado representada por los colaboradores (técnicos y funcionales)
involucrados en el proceso, para quienes se ha asegurado la transferencia de conocimientos necesaria
para darle sostenibilidad.
• La transformación del análisis criminal, como una actividad multidisciplinaria (abogados, psicólogos,
estadísticos, economistas, ingenieros, entre otros), fortaleció el proceso de construcción de conocimiento
y ha permitido compartir la información con diversas áreas del Ministerio Público y a su vez facilitar
el acceso a la información a los especialistas que requieren datos consolidados para la toma de
decisiones de gestión (instituciones gubernamentales), así como a la sociedad civil para el desarrollo
de investigaciones especializadas (ONG’s o investigadores particulares).
• El análisis delictual ha contribuido con el Ministerio Público para el fortalecimiento de la institucionalidad,
haciendo propia la metodología de construcción del conocimiento basado en información estratégica,
utilizando herramientas tecnológicas que dan soporte a la investigación con la verificación de las
carpetas fiscales. Esta metodología ha sido validada para diferentes delitos (feminicidio, tentativa de
feminicidio, trata de personas y homicidios), siendo reconocida su importancia en los hallazgos obtenidos
y el impacto que ha generado para la promoción de políticas públicas en tales materias.
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 188

Resultados y procesos de evaluación


• Los datos constituyen insumos estratégicos que al ser reunidos, depurados y transformados permiten
obtener información estructurada en una interfase única, de donde se puede explotar su capacidad
de generar estadísticas e indicadores que sirven para tomar decisiones eficaces, efectivas y oportunas
(información para la toma de decisiones).
• Se ha consolidado un enfoque multidisciplinario sobre criminalidad, infracciones a la ley penal y violencia,
aportando un sustento estadístico formal para el diagnóstico, diseño, implementación y evaluación de
las políticas del Ministerio Público en materia de seguridad ciudadana (consolidación del enfoque).
• La información de los 32 distritos fiscales se encuentra integrada en un solo servidor de la sede central
del Ministerio Público, el cual fue adquirido para este fin bajo los requerimientos técnicos específicos
para soportar el volumen de datos que gestiona la herramienta de forma escalar (centralización de
información nacional sobre delitos, infracciones a la ley penal y violencia familiar).
• Se ha optimizado los tiempos de integración de datos a nivel nacional, reduciendo de un año a 1 mes de desfase
en el proceso de carga consolidada (optimización de tiempos para la centralización de información nacional).
• Se ha implementado veintitrés (23) cuadros de mando (dashboards) integrados según especialidades discales
(prevención, penal, familia y civil), los cuales permiten una visión integrada de los principales indicadores,
según especialidad. Estos dashboards están orientados a la toma de decisiones de gestión de alto nivel.
189 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

• Se ha implementado un (01) mapa GIS para el análisis espacial de los delitos, con la capacidad de aplicar
filtros específicos para obtener la concentración y granularidad de información, según necesidad de análisis.

• Se ha incluido diez (10) reportes estáticos predeterminados para obtener información específica sobre
víctimas e imputados.
• Se ha implementado una (01) pantalla de análisis con capacidad de múltiples combinaciones para todas
las variables según las necesidades de información de cada uno de los usuarios.
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 190

• Se ha reducido los tiempos de respuesta para la generación de reportes, informes y mapas delictivos,
pasando de un promedio de 10,800 minutos (una semana aproximadamente), haciendo uso de Excel y
Access a nivel manual (según complejidad de los cuadros, gráficos o reportes), a 6 minutos en promedio
haciendo uso de la herramienta (optimización en los tiempos para la generación de información).
• Focalización de planes, programas y proyectos en base a los registros, estadísticas y hechos sustentados
en información generada en el SIADEV (utilización de información).
• Se ha sistematizado la metodología de trabajo, así como los procesos, instrumentos y modelos de
informes, lo cual resulta útil no solamente para garantizar la sostenibilidad de esta práctica, sino para
replicar el modelo en otros Ministerios Públicos de la región (replicabilidad).
• Se ha generado una demanda de información de diversas instituciones nacionales e internacionales, referida
al conocimiento y la experiencia adquirida por el Observatorio en esta materia (intercambio de experiencias).
• Se ha tomado la información del Observatorio como referencia para que otras instituciones formulen
políticas orientadas hacia la prevención, persecución y protección, como proyectos de leyes, planes,
investigaciones y programas (incidencia en las políticas públicas).
• Soporte del Proyecto de Mejoramiento de los Servicios de Justicia (Banco Mundial) para la implementación
del (SIADEV) (cooperación internacional).

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Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 192

SEGUIMIENTO Y ESTRATEGIA PARA


VISIBILIZAR LOS FENÓMENOS DE VIOLENCIA
CON AGENTES CORROSIVOS EN COLOMBIA1
Martha Elena Pataquiva Wilches2, Sandra Milena Beltrán Muñoz3,
Pablo Gregorio Contreras4, Diego Yesid Ortiz5, Pedro Emilio
Morales Martínez6
Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses
(INMLCF), Colombia.

Información institucional
El Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, es una institución pública que pertenece a la rama
judicial adscrito a la Fiscalía General de la Nación como un establecimiento público del orden nacional, de
referencia técnico científica, que dirige y controla el Sistema de Medicina Legal y Ciencias Forenses en Colombia.
Su función principal es brindar servicios forenses a la comunidad y a la administración de justicia7 sustentados en
la investigación científica e idoneidad del talento humano, en un marco de calidad, imparcialidad, competitividad
y respeto por la dignidad humana.

En el marco del primer centenario institucional, se terminó la plataforma estratégica “Servicio Forense Efectivo”
con la cual, se orientó el quehacer institucional durante los años 2010 a 2014 para mejorar los procesos de atención
a las personas usuarias del servicio. Para los años 2015-2019, se inicia un nuevo plan institucional denominado
“Servicio Forense para una Colombia Diversa y en Paz” orientado a la construcción de nuevos procesos
misionales y el fortalecimiento del talento humano, con el fin de afrontar los retos previstos en el marco de un
posible periodo de postconflicto, en el cual se tiene como eje fundamental la práctica forense reconociendo la
diversidad, cultural, étnica, de género e identidad sexual de nuestra población, entre otras.

Durante esta transición de plataforma estratégica, diversas unidades organizacionales de la Subdirección de


Servicios Forenses8 en conjunto con el Grupo Nacional de Gestión del Desarrollo adelantaron un proyecto

1
Agradecemos a los doctores Ricardo Alberto Hincapié Saldarriaga (Médico cirujano y perito certificado por el INMLCF), Aníbal Isrrael Navarro Escobar
(Especialista en medicina forense y gerente de Forensic Corp) y Ricardo Parra Giraldo (Odontólogo y Antropólogo Forense, funcionario del INMLCF y
docente de la Universidad Nacional de Colombia) por sus valiosos aportes en la revisión de este documento.
2
Calle 7A No. 12A-51, Bogotá D.C.; +57 1 4069977 ext 1205 - 1206; mpataquiva@medicinalegal.gov.co; mepataquivaw@gmail.com
3
Calle 7A No. 12A-51, Bogotá D.C.; +57 1 4069977 ext 1535; sandra.beltran@medicinalegal.gov.co; liamartina1@gmail.com
4
Calle 7A No. 12A-51, Bogotá D.C.; +57 1 4069977 ext 1532; pcontreras@medicinalegal.gov.co
5
Calle 7A No. 12A-51, Bogotá D.C.; +57 1 4069977 ext 1532; dortiz@medicinalegal.gov.co
6
Calle 7A No. 12A-51, Bogotá D.C.; +57 1 4069977 ext 1607; pmorales@medicinalegal.gov.co
7
v. Arts. 34 - 36. Ley 938 de 2004, Estatuto Orgánico de la Fiscalía General de la Nación.
8
La Subdirección de Servicios Forenses (SSF) es la dependencia encargada de establecer, coordinar y regular el servicio forense en todo el territorio nacional,
desde esta dependencia se orientan las acciones que impactarán los servicios de clínica, odontología, patología, psiquiatría, psicología y laboratorios forenses.
193 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

encaminado a la actualización de la plataforma informática para lograr la identificación de los fenómenos de


violencia padecidos por poblaciones vulnerables en Colombia. Simultáneamente, recayó sobre el Grupo Nacional
de Clínica y Odontología Forense (GNCOF)9 la responsabilidad de consolidar el enfoque de derechos y lograr la
inclusión de la perspectiva de género y diferencial en la práctica forense institucional, por lo cual se conformaron
diversas estrategias de trabajo, entre las cuales se creó este proyecto para hacer visible las características de
los fenómenos de violencia en las cuales se emplean agentes corrosivos en Colombia.

Descripción del problema


Las quemaduras10 por agentes químicos se han reportado en contextos violentos, laborales o accidentales. En
particular, cuando el contexto es violento11 (Greenbaum, 2004), se pueden presentar en hechos como hurtos,
tortura, riñas, venganzas, violencia doméstica y de género. En la literatura mundial se encuentran registros de
quemaduras por agentes químicos en Asia, África, Europa y América (Mannan, 2007). Cuando se presentan
en contextos violentos, se han identificado diversos patrones, uno de ellos es manifestación de las violencias
basadas en género, en la que se ven afectadas mayoritariamente mujeres con escasos ingresos económicos y
bajo nivel educativo, esto ocurre en países como: Bangladesh (Mannan, 2004) (Anwary, 2003) (Wahed, 2007)
(Emdadul, 2014), Pakistán (Human Rights Commission of Pakistan, 2013), Taiwán (Mannan, 2007), India (Sharma,
2013) y Colombia (Guerrero, 2012) (Gaviria, 2014). También se han registrado casos en los que se emplean agentes
químicos con efectos corrosivos para someter a las víctimas durante un hurto (Asaria, 2004) (Branday, 1996) y
en nuestro contexto, se han descrito el uso de estas sustancias en el marco del conflicto armado (Ruta pacífica
de las mujeres, 2013).

Las quemaduras en general (no asociadas con agentes corrosivos) y en particular aquellas producidas por
agentes químicos, tienen graves secuelas estéticas, funcionales (Mannan, 2006) y de identidad, además de
generar impacto social y económico para quienes sobreviven a estos eventos, sus familias y el sistema de
salud (Theodorou, 2009).

En nuestro país se tienen registros de este tipo de violencia desde 1996 (Gaviria, 2015) y dada la gravedad de las
secuelas se cuenta con legislación específica desde el año 201312. Sin embargo, a pesar de ser un fenómeno social
de alto impacto, el sistema forense no tenía una manera establecida para la identificación y el seguimiento de
estos casos, ni contaba con un sistema de alertas que permitiera hacer visible este tipo de violencias, impidiendo
que desde el servicio forense se hablara de la magnitud del fenómeno y a su vez, limitando un proceso articulado
intersectorial para la persecución penal de este delito.

9
En la estructura organizacional del INMLCF, es una dependencia de la Subdirección de Servicios Forenses que se encarga de establecer, desarrollar e
implementar las políticas y reglamentación de la práctica forense dirigida a las personas sobrevivientes de violencias y a otros usuarios vivos que accedan
a los servicios forenses.
10
Una quemadura es una lesión de la piel u otro tejido como resultado de trauma producido por líquidos o sólidos calientes, llamas, radiación, electricidad
o contacto con agentes químicos (Peck, 2011).
11
La Organización Mundial de la Salud define la violencia como el uso deliberado de la fuerza física o el poder, ya sea en grado de amenaza o, efectivo,
contra uno mismo, otra persona o un grupo o comunidad, que cause o tenga muchas probabilidades de causar lesiones, muerte, daños psicológicos,
trastornos del desarrollo o privaciones (Organización Panamericana de la Salud, 2002).
12
Ley 1639 de 2013 “por medio de la cual se fortalecen las medidas de protección a la integridad de las víctimas de crímenes con ácido”, esta norma contempla
acciones en materia de atención, prevención, aumento en las penas por las secuelas del delito y obligatoriedad en la identificación / notificación de estos
casos al sector justicia. Esta ley fue reglamentada en mayo de 2014 con el Decreto 1033 de 2014 en el que se define los mecanismos de registro y control
de venta de sustancias corrosivas, se crea la ruta de atención integral a la víctima y se establecen las responsabilidades de las diferentes instituciones,
adicionalmente se expone la obligatoriedad del registro de los casos atendidos en el sector salud en el Sistema Nacional de Vigilancia en Salud Pública
(SIVIGILA). En julio de 2014 con la Resolución 2715 se establecen las sustancias que deben ser objeto de registro de control de venta al menudeo.
Finalmente, con la Resolución 4568 del 16 de octubre de 2014, se adopta el “Protocolo de Atención de Urgencias a Víctimas con Agentes Químicos”.
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 194

Elementos conceptuales y teóricos de la estrategia


Al analizar la violencia en su contexto, se toman como base los postulados de Galtung, quien propone que
ésta es como un triángulo que puede ser visto y analizado por cualquiera de sus aristas, donde confluyen tres
elementos: la violencia directa que se concreta en comportamientos y se mide en acontecimientos (homicidios,
lesiones, otros); la violencia estructural, entendida como un proceso que pone de manifiesto la privación de las
necesidades y frustración de la sociedad que la padece; y finalmente está la violencia cultural que crea un marco
que legitima este tipo de conductas (Galtung, 2003).

En Colombia se encuentran múltiples circunstancias que han facilitado los fenómenos de violencia generalizada y
sostenida que enfrenta el país desde hace más de cincuenta años, se ha descrito que el origen de esta situación
puede estar dado por exclusiones políticas, pobreza y profundos desequilibrios sociales; considerándose estos como
causas estructurales del problema. Estudiosos del tema que hacen parte de la Comisión Histórica del Conflicto y sus
Víctimas (CHCV)13 coinciden en afirmar que la violencia en el país tiene antecedentes históricos lejanos mucho más
allá de la conformación misma del Estado, reconociendo que la violencia ha sido, de lejos, el factor más destructivo
de la sociedad colombiana, con un costo que va más allá del simple conteo de víctimas, afectando el crecimiento
económico, el capital social, la participación política, la movilización social y sindical, llevando a pobreza e inequidad
en todo el territorio colombiano (Comisión de Historia del Conflicto y sus Víctimas, 2015).

En este marco histórico sobre el cual se ha construido la sociedad contemporánea colombiana, existe una alta
tolerancia social a los fenómenos de violencia, reconociendo como naturales las manifestaciones violentas y
participando de las mismas, por medio del arraigo de un profundo sentido de apatía ante el sufrimiento del otro. El
INMLCF ante los fenómenos sociales que conoce, como coadyuvante en la administración de justicia y cumpliendo
con la función social como establecimiento público de orden nacional, empieza a trabajar esta estrategia para hacer
visibles las diversas formas de violencia en el país y como éstas dinámicas afectan personas a quienes llamaremos
sobrevivientes14 (Centro Nacional de Memoria Histórica, 2013) de violencias con agentes corrosivos.

Antecedentes generales
Para el año 2012, la información epidemiológica del servicio de clínica forense se capturaba en bases de datos
del sistema Access15 con almacenamiento local en cada uno de los puntos de atención del instituto. Se parte de
la necesidad de contar con información consolidada para dar cuenta de la magnitud de los diversos fenómenos
de violencia que ocurren en el país y se propició un cambio en la plataforma informática, de manera tal, que se
hizo un tránsito escalonado entre los años 2013 y 2014 a un nuevo sistema de información en línea, denominado
Sistema de Clínica y Correspondencia (SICLICO). Al iniciar el año 2014 se tenía implementado SICLICO en
todos los puntos de atención directos del INMLCF, planteándose la necesidad de crear alianzas estratégicas
con el sector salud y así garantizar que los usuarios externos (médicos oficiales, rurales y otros) que ejercieran
actividades periciales en el país, registraran la información forense en nuestros sistemas.

13
Comisión que se origina en un acuerdo entre los representantes del Gobierno Nacional y delegados de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia
en agosto de 2014 en la Mesa de Diálogos de La Habana. Esta comisión tiene por objeto producir un informe sobre los orígenes y múltiples causas del
conflicto, principales factores y condiciones que facilitan su persistencia y los impactos más notorios en la población.
14
Tal como se ha mencionado por el Centro Nacional de Memoria Histórica, en este documento y en general en el modelo se prefiere usar el término
sobreviviente y no el de víctima para ampliar el campo en el cual la persona asiste al servicio forense y en esta valoración se permite narrar no solo el
evento violento sino aquellas historias sobre cómo sobrevivió a dicho episodio, estas acciones contribuyen a los procesos de resiliencia y restablecimiento
de derechos.
15
Microsoft Access es un sistema de gestión de bases de datos incluido en el paquete de programas de Microsoft Office.
195 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

En la plataforma informática antigua (en Microsoft Access) conocida como Sistema de Información para el
Análisis de la Violencia y Accidentalidad en Colombia (SIAVAC), los mecanismos de trauma tenían una variable
denominada “quemadura con agente químico”. Sin embargo, al depurar esta información se encontraron distintos
agentes causales16, por tanto, la totalidad de los casos registrados no correspondían al fenómeno que se deseaba
hacer visible (sobrevivientes de violencia con agentes corrosivos), limitando la posibilidad de dar una respuesta
clara a la sociedad que demandaba cifras sobre este fenómeno que fue ampliamente conocido en los medios
de comunicación.

Al iniciar la estrategia en el año 2014, encontramos diversas limitaciones para llevar a cabo el análisis epidemiológico
de las cifras de violencia con agentes corrosivos. Tal como se describe en la literatura científica, se podían
encontrar errores sistemáticos en los datos primarios17, de tal manera que la información sobre prevalencia,
incidencia y mortalidad por lesiones podía ser fragmentada, parcial e incierta (Mathers, 2006).

Con base en las dificultades descritas, se plantea e inicia un modelo de gestión de información en el cual se
reajustan las variables y se crea un sistema de control periódico de los casos desde el nivel central (Grupo
Nacional de Clínica y Odontología Forense, Grupo de Gestión del Desarrollo de Servicios Informáticos, Centro
de Referencia Nacional Sobre Violencia18, Subdirección de Servicios Forenses), con el fin de minimizar el riesgo de
pérdida de información debido a problemas en la captura del dato primario19 (en mecanismo de trauma, contexto
del evento y datos que permitan identificar a la persona agresora) por parte de los médicos forenses. Estos ajustes
no solo buscan brindar información epidemiológica de mejor calidad a las entidades que desarrollan políticas
públicas en el nivel nacional, sino que buscan aportar al operador judicial elementos que le permitan ajustar sus
políticas criminales. A los otros sectores, les brindará las bases para la identificación de presuntas poblaciones
vulnerables basadas en la atención diferencial en pro de la reducción de daños y riesgos de exposicion para
estas poblaciones, a título preventivo.

Objetivo general
Establecer un sistema de gestión y control de la información forense que permita identificar la frecuencia,
distribución de la población sobreviviente de violencias con agentes corrosivos en Colombia, el contexto en el
que se manifiestan los fenómenos de violencia y la caracterización de la persona agresora, para contribuir en la
formulación de políticas criminales y preventivas.

Para lograr el cumplimiento de este objetivo general se plantearon los siguientes objetivos específicos:

• Unificar parámetros para identificación y análisis en la base de datos de los sobrevivientes de fenómenos
de violencia en los que se utilicen agentes corrosivos que asistan a consulta forense en el Instituto
Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses o que sus datos hayan sido capturados en el sistema
SICLICO.

16
Dentro de los agentes químicos registrados en las bases de datos se encontraron ácidos, álcalis, polvos químicos, productos cosméticos, gases, pegamentos
y varios casos sin información del agente presuntamente empleado para la agresión.
17
Errores dados por información incompleta, sesgos de información, discordancia entre las fuentes, la generación y consolidación del dato previo al análisis.
18
El CRNV es una dependencia de la SSF que se encarga de emitir la información estadística y epidemiológica de la violencia en Colombia a partir de las
valoraciones que realizan los equipos forenses del INMLCF a nivel nacional, provenientes los mandatos de valoración por órdenes legítimas de autoridades
competentes en materia penal.
19
Se trabaja especial énfasis en los datos relacionados con el mecanismo de trauma, el contexto del evento, las condiciones de vulnerabilidad de las
personas valoradas y los datos que permitan orientar la identificación de la persona agresora.
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 196

• Detectar y corregir errores en captura de información relacionada con mecanismo de trauma en la


consulta por lesiones en el servicio de Clínica Forense.
• Orientar acciones correctivas para la adecuada práctica y emisión de conceptos periciales en los
casos de violencias con agentes corrosivos.
• Generar espacios de articulación intersectorial que permitan discutir los hallazgos demográficos y
sociales que sirvan de base para reformulación de políticas criminales y en materia de prevención.
• Formular guías técnico-forenses para el diseño de políticas criminales, a través de la caracterización
de la población altamente expuesta a este tipo de violencia, así como la caracterización del presunto
agresor.

Metas
• Mejorar la calidad del dato como insumo para la formulación de política pública en Colombia.
• Demostrar evolución del fenómeno de violencias con agentes corrosivos en Colombia y definir si es
un evento enraizado en cuestiones de género.
• Generar una directriz desde el enfoque de género para la atención forense de las violencias con
sustancias corrosivas.

Indicadores
• Número de casos identificados de sobrevivientes de lesiones con sustancias corrosivas en el marco
de la estrategia distribuido por sexo y año de la consulta forense.
• Número de casos reportados en Colombia por el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias
Forenses de valoraciones a sobrevivientes de lesiones con sustancias corrosivas según departamento
de ocurrencia del hecho.
• Proporción de incidencia de lesiones con agentes corrosivos en Colombia a nivel nacional y departamental,
distribuida por la variable sexo.
• Contextos de violencia identificados, relación de víctima / victimario y sexo del presunto agresor.

Modelo de gestión de información y herramientas


El modelo de gestión de información diseñado, contempla de manera transversal las etapas de diagnóstico,
planeación, ejecución y seguimiento.
197 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

Figura N°1: Etapas del Modelo de Gestión para el seguimiento y hacer visibles los
fenómenos de violencia con agentes corrosivos en Colombia.

FUENTE: Grupo Nacional de Clínica y Odontología Forenses, 2014.

En la figura no 1 se observa de manera resumida las actividades que se desarrollan en cada una de las etapas
del proyecto. Es fundamental tener en cuenta que las etapas de planeación, ejecución y seguimiento no son
unidireccionales, puesto que la estrategia se retroalimenta con las dificultades encontradas a lo largo del proceso,
permitiendo hacer ajustes en la planeación de las actividades y en la ejecución de las mismas.

El dato primario se obtiene en cada uno de los puntos de atención del INMLCF o de las entidades del sector
salud que están inscritas en el Sistema de Información SICLICO para registrar su actividad pericial 20. Esta
información es revisada exhaustivamente, comparando los registros del contenido final del informe pericial con
los registros estadísticos que se encuentran en la base de datos y con información de otras fuentes, como notas
de prensa y la proveniente de otras instituciones y organizaciones participantes en la Mesa interinstitucional para
la prevención, protección, atención y restablecimiento de derechos de las mujeres sobrevivientes a agresiones
con agentes químicos21. Esta información se revisa y se analiza, haciendo énfasis en el contexto en el que ocurre
la violencia, las características demográficas de la persona valorada y el presunto agresor. En este punto del
análisis, se busca transformar esa información en conocimiento analizado a la luz de la perspectiva forense y

20
En el año 2013 el INMLCF realizó 435.958 valoraciones en clínica forense y en el 2014 este valor aumentó un 0,38% completando 437.593 valoraciones
forenses a usuarios vivos.
21
Es pertinente mencionar que esta mesa de trabajo intersectorial e interinstitucional es liderada por la Secretaría Distrital de la Mujer de Bogotá y el
Ministerio de Salud y Protección Social, en ella se hace seguimiento de los procesos de atención, judicialización, protección de sobrevivientes hombres
y mujeres de las violencias con agentes químicos en Colombia.
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 198

criminológica22 con enfoque de género y diferencial. En el análisis de la información se tiene en cuenta el contexto
descrito por el usuario valorado, o los registros contenidos en la historia clínica de salud para definir el tipo de
caso forense al cual pertenece el evento.

Se han identificado los siguientes casos tipo:

• Tipo 1, violencia con uso de agentes químicos: Corresponde al caso valorado/atendido de una persona
que no fallece en un evento violento, en el cual, un tercero utilizó para la agresión una sustancia química
que generó algún daño en los tejidos expuestos a dicha sustancia. De esta definición se excluyen los
casos en los que se emplearon gases y pegamentos. Esta tipología tiene dos subgrupos: uno, en el que
se documentan quemaduras de segundo grado o más profundas y/o en los casos que se documentan
secuelas ocasionadas por el potencial corrosivo del agente empleado durante el episodio de violencia
(éste se define como caso de “ácido/corrosivo”) y un segundo subgrupo en el que las lesiones son
superficiales, pueden documentarse quemaduras de primer grado o fenómenos irritativos de los tejidos
(éste se define como caso de “agente químico sin efecto corrosivo”).
• Tipo 2, violencia con uso de gases: Evento de agresión en el cual un tercero utiliza gases para generar
el trauma.
• Tipo 3, violencia con uso de pegamentos: Evento de agresión en el cual un tercero utiliza pegamentos
para generar el trauma.
• Tipo 4, presunta responsabilidad en prestación de servicios de salud: eventos en los cuales la persona,
o en los registros médicos, se relata que las lesiones ocurren en el marco de un procedimiento realizado
por algún profesional de la salud.
• Tipo 5, lesiones accidentales: Lesión que no es voluntaria o en la que se involucre un tercero que
tenga la intención de generar un daño, sino que obedece a otras circunstancias.

En el modelo expuesto se analizan y se cumple el seguimiento de los casos tipo 1. Los resultados se presentan
internamente a los administradores del servicio, externamente a los responsables del tema en los sectores salud
(Ministerio de Salud y Protección Social), Justicia (Fiscalía General de la Nación) y los demás actores de la mesa
interinstitucional de seguimiento en estos temas.

Para comprender mejor las actividades adelantadas en la fase de ejecución y seguimiento de éste modelo, se
presentan a continuación los niveles de responsabilidad estratégica y operativa que se distribuyen entre los
territorios, el nivel central misional y administrativo del INMLCF, tal como se observa en la tabla no 1.

El equipo cuenta con una profesional en medicina especialista en medicina forense y una jurista con maestría en sociología criminal, quienes han trabajado
22

en los procesos de implementación de la perspectiva de género y enfoque diferencial en los servicios forenses.
199 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

Tabla N°1: Niveles de responsabilidad operativa y estratégica en el INMLCF para


la fase de ejecución del Modelo de gestión para el seguimiento y hacer visibles los
fenómenos de violencia con agentes corrosivos en Colombia.

FUENTE: Grupo Nacional de Clínica y Odontología Forenses, Grupo Centro de Referencia Sobre Violencia, Grupo
Nacional de Gestión del Desarrollo, Subdirección de Servicios Forenses, 2014.

Beneficios del desarrollo de este modelo de gestión de la información


Con la información forense depurada y después de clasificarla en los casos tipo, se genera información sistematizada
que contribuye directamente al análisis del delito y la toma de decisiones en materia de política criminal, puesto
que la articulación intersectorial permitirá aportar al proceso de investigación fiscal correlacionando casos por su
ubicación geográfica, tipo de agente utilizado o características del hecho violento. De igual manera, los insumos
de información generada, pueden servir de base para la identificación de las condiciones de vulnerabilidad que
puedan estar asociadas a este tipo de violencias.

Internamente, este modelo beneficia el servicio forense por cuanto permite mejorar la calidad del dato capturado
como respuesta a la retroalimentación recibida en el proceso de depuración de la información23, consolida una
estrategia piloto de seguimiento de violencias basadas en género y permite la construcción de lineamientos de
atención a sobrevivientes de violencias con agentes corrosivos desde el sector forense.

Adicionalmente, permite brindar una atención en derechos humanos que considera a la persona que consulta
como sobreviviente y no víctima; hace visible este fenómeno reconociendo los impactos biológicos, psicológicos,
sociales y contribuye indirectamente al restablecimiento y reparación integral.

23
Los profesionales forenses usuarios del sistema SICLICO conocen en qué casos se llevó a cabo una captura errónea de información en relación con
contexto, condiciones de vulnerabilidad, mecanismo de trauma, características del sobreviviente o presunto agresor.
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 200

Problemas y obstáculos
El análisis del registro histórico de este fenómeno de violencia tuvo la dificultad de contar con información
dispersa en todo el territorio nacional con limitación para el acceso a la misma. Posterior a la implementación
del nuevo sistema de información SICLICO esta barrera se supera.

Existe rotación de profesionales forenses, que al iniciar su actividad pericial no han pasado por procesos de
sensibilización y formación para la aplicación de los enfoques de género y diferencial en su práctica cotidiana, así
como el desconocimiento de las características clínicas de las quemaduras por agentes corrosivos y su evolución,
lo que lleva a definir de manera inadecuada el mecanismo de trauma, la incapacidad o las secuelas médico-legales.

Desde la parte administrativa, el equipo de profesionales que desarrolla el modelo de trabajo tiene sobrecarga
laboral, limitando parcialmente la oportunidad para el análisis de la información.

Resultados importantes
Al iniciar la estrategia, se tomó como línea de base los casos atendidos en todo el país por alguna lesión relacionada
con el uso de sustancias químicas, en el periodo comprendido entre el 1 de enero de 2013 al 30 de abril de 2015;
con un total de 113 eventos, de los cuales el 56,64% (69 casos) fueron mujeres.

Al completar cada una de las tareas formuladas en el marco del Modelo de gestión para el seguimiento y hacer
visibles los fenómenos de violencia con agentes corrosivos en Colombia, se documentó un aumento de 229
puntos porcentuales en el número de casos identificados, de manera que se encontró un total de 372 eventos,
con 210 mujeres sobrevivientes (56,45% de los casos), esto implica una diferencia de 146 casos (228 p.p.), el
43,54% (162 casos) restante fueron hombres (diferencia de 113 casos; 230 puntos porcentuales), tal como se
observa en la tabla no 2.

Tabla N°2: Comparación de la línea de base y resultados de Modelo de gestión sobre el número de
personas valoradas en el Sistema Médico Legal Colombiano por lesiones ocasionadas por agentes
químicos en el periodo enero de 2013 a abril de 2015, distribuido por sexo.

FUENTE: Grupo Nacional de Clínica y Odontología Forenses, Grupo Centro de Referencia Sobre Violencia, Grupo
Nacional de Gestión del Desarrollo, Subdirección de Servicios Forenses, 2014.
201 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

Durante el desarrollo de las actividades de gestión de la información, se encontraron fallas en la captura de los
datos, ya que en seis casos, los profesionales forenses definieron que eventos de violencias con agentes químicos
fueron ocasionados por mecanismos diferentes, como son biológicos, térmicos o tóxicos24.

Adicionalmente, se registraron 418 casos con mecanismo cáustico y al validar la información, se encontró que
tenían otros mecanismos de trauma; al rastrear los usuarios se documentó que el 84% de ellos (351 casos) fueron
capturados por un profesional que registraba múltiples mecanismos de trauma por error al manejar los recursos
ofimáticos. Esta falla en la captura del dato, se identificó por un mecanismo de alerta que tiene diseñado el
sistema para el administrador del servicio en el que se documentó un número muy elevado de casos en un punto
de atención, ver figura no 2.

Dado que el objetivo es identificar las violencias producidas por agentes con efectos corrosivos o aquellos casos
que puedan ser sometidos a persecución penal por este delito, se excluyeron del análisis 73 eventos en los que
se utilizaron gases pimienta o lacrimógenos (19,62%), 45 lesiones accidentales (12,1%), 12 casos de violencia con
pegamentos (3,23%) y 8 de presunta responsabilidad en la prestación de servicios de salud (2,15%). Por tanto,
de los 372 casos inicialmente identificados con lesiones ocasionadas por agentes químicos, se seleccionan como
población de estudio 234 casos25.

Figura N°2: Imagen que muestra el sistema de alertas sobre los puntos de atención donde se han
registrado atenciones forenses en los que el mecanismo de lesión es cáustico.

FUENTE: Sistema de Información de Clínica y Correspondencia, SICLICO. Grupo Nacional de Gestión del
Desarrollo. Junio de 2015.

Dos casos de las regionales Bogotá y Nororiente, uno de la Regional Suroccidente y otro de la Regional Norte.
24

Hay 34 casos en los que no se definió claramente el agente implicado en la lesión, sin embargo se clasificaron en contexto de violencia interpersonal,
25

de pareja, a niños, niñas y adolescentes e intrafamiliar por lo que se analizan en conjunto.


Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 202

En la distribución poblacional de los 234 eventos de violencia con uso de agentes químicos, se observa una mayor
proporción de mujeres afectadas (142 casos; 60,68%) con una razón de riesgo mujer:hombre de 1,54:1 (IC 0,95
1,27-1,86). Es notorio que este evento violento en el contexto colombiano afecta a todos los grupos poblacionales,
desde la primera infancia hasta la vejez. La edad extrema inferior se registró en un niño de un año y la mayor
en una mujer de 82 años; la edad media de los hombres fue de 31 años y de la mujer de 32 años, la moda en los
hombres fue de 19 años y en las mujeres de 32 años. La mayor proporción de hombres afectados se encuentra
entre los 10 y 34 años (60 casos; 65,22% de los hombres) con un segundo pico entre los 45 y 49 años. Por su
parte, este tipo de violencias afecta toda la edad productiva de la mujer, con 119 eventos (83,8% de las mujeres
afectadas). La distribución poblacional se presenta en la figura no 3.

Los fenómenos de violencias con agentes químicos en el periodo estudiado se presentaron en seis contextos
diferentes, que se explican a continuación:

Violencia interpersonal
Durante el periodo estudiado se atendieron 186 sobrevivientes (79,5%) de este fenómeno en un contexto de
violencia interpersonal. La distribución anual de los eventos fue de 86 casos (46%) en el 2013 e igual proporción
en el 2014, los 14 eventos restantes ocurren en el periodo enero a abril de 2015.

Figura N°3: Distribución por sexo de los y las sobrevivientes de violencias con agentes químicos (tipo 1)
valorados en el INMLCF, Colombia, 2013 – abril 2015.

FUENTE: Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses. Cálculos propios. Bases de datos:
SIAVAC. Fecha de corte: 31-01-2014, SICLICO. Fecha de corte: 30-04-2015.
203 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

En estos casos se encuentran tres eventos que ocurren en el marco de manifestaciones sociales, las tres personas
lesionadas son hombres jóvenes (entre 22 y 26 años de edad) que desempeñan labores como agentes de policía,
dos de ellos fueron agredidos con sustancias corrosivas; de estos, uno tuvo compromiso del rostro, los otros
fueron afectados en sus extremidades, en los tres casos el agresor es desconocido.

De igual manera llama la atención que resultaron lesionados 12 hombres la mayoría de ellos (10 casos; 83,3%)
con edades entre 18 y 21 años, ocho de ellos son policías (66,6%). Estos eventos ocurren en el año 2013 en el
departamento del Cesar y todos los lesionados refieren que un superior los obliga a aplicarse una sustancia química
que describen como “tinta” que genera lesiones superficiales en piel. Se encuentran tres casos adicionales que
se dan en una circunstancia similar en el departamento del Meta y otro en Santander. En estos casos, puede ser
necesario establecer si en dichos lugares se están repitiendo prácticas documentadas en otras latitudes como
son los denominados rituales de iniciación (Cooperativa TV, 2010).

De los 171 casos restantes que se dan en el contexto de una violencia interpersonal, el 64,9% (111 casos) corresponden
a mujeres lesionadas, con un riesgo relativo de 1,85 (IC 0,95 1,46-2,33). En términos generales, en este tipo de
violencia el 37,4% (64 casos) fueron ataques por sustancias que tienen un potencial elevado de destrucción
del tejido, el 46,2% (79 personas) fueron agredidas por otros agentes sin efecto corrosivo y en 28 casos no se
identificó la sustancia empleada en la agresión. En el 56,3% de los eventos no se conoce la persona agresora,
en el 17% (29 casos) son conocidos sin trato y en 16,3% (28 casos) el agresor fue un vecino. En el 44,4% de los
casos el agresor fue un hombre, en el 21% fue una mujer y en un caso la persona sobreviviente fue lesionada
en el mismo evento por un hombre y una mujer. En 85 casos el ataque se dirigió al rostro del sobreviviente, en
37 casos se emplearon sustancias con potencial corrosivo y en 48 casos sustancias que no generaron ese tipo
de efecto en el tejido lesionado.

El 47,4% (80 casos) se dio en el marco de una riña, los departamentos con mayor número de eventos en los que
se usaron agentes químicos, en esta circunstancia, fueron Bogotá (18 casos; 22,5%), Antioquia (14 casos; 17,5%) y
Valle del Cauca (13 casos; 16,25%).

En diez casos (5,8%) se presentaron lesiones con agentes químicos en medio de un atraco callejero, el 60% (6
eventos) de estos hurtos ocurre en la ciudad de Bogotá y en 4 de los episodios registrados en el Distrito Capital
se usaron agentes corrosivos. Estos eventos se presentaron en las localidades de Kennedy, Barrios Unidos, Bosa,
Chapinero, Teusaquillo y Tunjuelito (un caso cada localidad).

En los casos de violencia interpersonal en los que la persona agredida fue mujer se emplearon en el 39,6% de
los eventos (44 sobrevivientes) sustancias corrosivas, en el 42,3% (47 casos) químico sin efectos corrosivos y en
los 20 casos restantes (18,1%) se desconoce la sustancia empleada. Por su parte, los hombres sobrevivientes de
estas violencias fueron atacados con ácido en el 33,3% de los casos (20 sobrevivientes), en el 53,3% (32 casos)
con otros agentes químicos y en los 8 casos restantes (13,4%) no se identifica el agente causal.

Violencia de pareja
De los casos de violencias con agentes químicos, 21 eventos (19%) corresponden a fenómenos que se desarrollan
en el marco de las relaciones de pareja, de ellos, el 62% de las víctimas son mujeres, así que en este contexto por
cada dos hombres lesionados hay tres mujeres sobrevivientes. Doce personas evaluadas (57,1%) al preguntarles
sobre su orientación sexual se reconocieron como heterosexuales y en los casos restantes aunque no se auto-
reconocieron como heterosexuales, al revisar la información pericial se identificó que la pareja que ejerció la
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 204

violencia era del sexo opuesto al de la persona sobreviviente. El 62% (8 casos) de las mujeres afectadas y el 25%
(2 casos) de los hombres describieron episodios previos de violencia de pareja.

En relación con la sustancia utilizada, se registró que el 69,2% de las mujeres y el 50% (4 personas) de los
hombres fueron agredidos con ácido; tanto en hombres como en mujeres la mayoría de los ataques con ácido
comprometieron el rostro.

En el análisis de este tipo de violencia, llaman la atención tres registros de mujeres que fueron lesionadas con
ácido, dos de ellas con quemaduras de segundo grado en el cuerpo y otra con quemaduras de tercer grado en
el rostro, que refirieron durante la consulta forense, que aunque fueron lesionadas por desconocidos, existe
sospecha que la agresión fue propiciada por su pareja o ex-pareja; ninguna de estas mujeres tiene educación
superior y su ocupación está relacionada con las labores del hogar u oficios varios.

Violencia en el ámbito de la familia


Entre enero de 2013 y abril de 2015 se documentaron 11 eventos (4,7%) de violencia en el ámbito familiar, en
el cual el 63,7% (7 casos) son víctimas mujeres y en la misma proporción son agresoras las mujeres. El 91% (10
eventos) de las agresiones ocurrieron en los días laborales, el 55% (6 casos) ocurren en lugares cerrados (hogar
de la víctima / victimario) el resto en espacio abierto. En la mayoría de los casos se utilizaron agentes químicos
sin efectos corrosivos (8 eventos; 72,8%).

Violencia sociopolítica - tortura


Se registró el caso de una mujer de 32 años que consulta cinco años después del evento violento en el que
fue agredida por cuatro actores de un grupo armado al margen de la ley, que le ocasionan quemaduras en
el rostro y el cuerpo con una sustancia corrosiva. Esta mujer es campesina, ama de casa, con escolaridad
básica primaria.

Investigación en un presunto evento de violencia sexual


Corresponde a un caso único en el que la víctima es una adolescente de 16 años y el agresor, que es un familiar,
utiliza un fragmento de tela impregnado con una sustancia que le produjo quemaduras en la región nasogeniana.

Limitaciones en los datos para análisis


Se encuentran tres casos en los que no son claras las circunstancias que rodearon el hecho violento y no se
logró confirmar las variables por falta de acceso al expediente original. De otra parte, se registraron 11 casos
sin información del contexto, de estos, 8 corresponden a relaciones médico legales (estudio sistemático de la
historia clínica de un paciente, por medio de la cual, sin llevar a cabo una examen físico, se emite un concepto
pericial sobre las lesiones y su grado de afectación, por lo que en estos casos se sabe que el registro de variables
puede estar incompleto ya que depende de la información consignada en la historia clínica por el profesional
tratante del sector salud).
205 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

Distribución de las violencias con agentes que tienen efectos corrosivos


Al referirse exclusivamente a los casos en los cuales se infiere el uso de una sustancia ácida, alcalina, cáustica
o corrosiva, bien sea por las lesiones documentadas físicamente por los médicos tratantes, los profesionales
forenses en la consulta o por la presencia de secuelas médico legales en una evaluación tardía, se encuentra que
en el periodo 2013 a abril de 2015 se registraron en el sistema médico legal colombiano 93 casos, 28 consultaron
(30%) en el 2013, 55 (59%) en el año 2014 y los 10 restantes (11%) en el periodo enero a abril de 2015.

Este tipo de eventos afecta principalmente a las mujeres (61 casos; 65,6%; “R.R” de 1,91, IC 0,95 1,38-2,61) y en el
periodo analizado se observa un incremento en el uso de estas sustancias. El 46,8% de los hombres (15 casos) y
el 55,74% de las mujeres (34 casos) fueron lesionadas por un hombre. En el 59,4% de los hombres (19 personas)
y el 57,37% de las mujeres sobrevivientes de violencias con corrosivos (35 personas) tienen comprometido el
rostro. Las edades en las que se encuentra un mayor número de mujeres lesionadas es entre los 15 y 39 años
donde se concentra el 70,5% de las mujeres agredidas con este tipo de sustancias.

El 34,4% de los hombres (11 personas) y el 26,2% de las mujeres lesionadas con agentes corrosivos (16 personas)
tienen estudios de básica primaria; nueve hombres (28,12%) y 13 mujeres (21,31%) cursan educación media; cuatro
hombres (12,5%) y diez mujeres (16,39%) cursan estudios de secundaria. El 64,5% de los hombres y mujeres
víctimas de lesiones con agentes corrosivos son solteros o están en unión libre.

En el marco de la estrategia se identificó un hombre que se auto reconoce como raizal26 y dos mujeres afrodescendendientes
que fueron lesionadas con sustancias corrosivas. De igual manera se identificaron lesiones con sustancias corrosivas
a cuatro mujeres con protección especial de derechos (una mujer recicladora, una campesina, una mujer habitante
de la calle y otra en ejercicio de la prostitución), estos cuatro casos no tienen cercanía geográfica.

Llama la atención que en la distribución según el día de la semana, en las agresiones dirigidas a las mujeres se
observa un pico el miércoles y una curva de ascenso a partir del jueves hasta su expresión máxima el día sábado,
tal como se observa en la figura No 4.

Figura N°4: Sobrevivientes de violencia por agentes corrosivos según día de la semana en que sufre la
agresión, distribuido por sexo, Colombia, 2013 – abril 2015.

FUENTE: Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses. Cálculos propios. Bases de datos:
SIAVAC. Fecha de corte: 31-01-2014, SICLICO. Fecha de corte: 30-04-2015.

26
Los raizales son una comunidad asentada en las islas de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, producto del mestizaje entre indígenas, españoles,
franceses, ingleses, holandeses y africanos. Para evitar confusión con los nacidos en las islas esta comunidad se auto reconoce como “raizales”, tienen
expresiones culturales propias como la religión Bautista, lenguaje “creole” y su tradición oral.
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 206

Finalmente, en relación con la distribución geográfica de los eventos, se observa que los departamentos o distritos
con mayor número de eventos son Bogotá D.C. con 22 casos (23,65% del total; de éstos 12 son mujeres), seguido
del Valle del Cauca con 13 eventos (13,98%; 11 mujeres), Antioquia con 10 sobrevivientes (10,75%; nueve mujeres),
Bolívar con seis mujeres agredidas con cáusticos (6,4% del total, 9,8% de las mujeres) y Huila con seis episodios
(6,4%) con cinco hombres (15,6% de los hombres) y una mujer. Es importante precisar que cinco mujeres (8,2%)
consultaron entre uno y diez años después del evento violento, registrándose en el sistema casos del año 2003
(ver tabla 3). En la tabla no 3 se presenta la distribución de los casos de violencias por agentes corrosivos que
consultaron al INMLCF en el periodo enero de 2013 a abril de 2015, según el año del hecho, la proporción de
incidencia poblacional por departamento del hecho y desagregado según sexo de los años 2013 y 2014.

Tabla N°3: Características del año y departamento del hecho según sexo en los sobrevivientes de
violencias con agentes corrosivos, Colombia.

FUENTE: Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses. Cálculos propios. Bases de datos: SIAVAC.
Fecha de corte: 31-01-2014, SICLICO. Fecha de corte: 30-04-2015. Proporción de incidencia establecida con base en
cada millón de habitantes, denominador tomado de proyecciones poblacionales del DANE.
207 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

En los dos años estudiados se encuentra una mayor incidencia del fenómeno en las mujeres según el total de
casos registrados en el país. De igual manera se observa como los grandes departamentos y el Distrito Capital que
tienen el mayor número absoluto de casos, no representan los sitios donde el problema tiene un mayor impacto.

Como consideración final es importante mencionar que la violencia con agentes corrosivos en Colombia es un
problema de salud pública que afecta en mayor medida a las mujeres pero no es exclusivo de esta población,
se presenta en diversos contextos, es un método empleado por hombres y mujeres para generar daño físico y
psicológico. Aunque afecta principalmente a las personas en edad productiva, se encuentran sobrevivientes en
todos los grupos de edad.

Procesos determinantes para un mejor análisis criminal

Antecedentes normativos en materia penal


El Congreso colombiano expidió la Ley N° 1.639 del 2013, que tuvo como objeto el fortalecimiento de las
medidas de protección a la integridad de las víctimas de crímenes con ácido y con la cual se adicionó el artículo
113 del Código Penal, Ley N° 599 de 2000, perteneciente al Título I que salvaguarda los bienes jurídicos a la
vida y la integridad personal. El artículo modificado define la deformidad derivada de una lesión personal,
con lo cual, se estatuye un agravante punitivo en los casos donde las lesiones físicas se produzcan por causa
de cualquier tipo de ácidos, álcalis, sustancias similares o corrosivas que generen daño o destrucción al
entrar en contacto con el tejido humano. La ley mencionada, no solo re-define un agravante en las lesiones,
también regula la comercialización de ácidos en Colombia y establece un lineamiento de ruta de atención a
sobrevivientes de estos eventos.

La modificación obtuvo un fuerte impacto social, el Estado divulgó los avances normativos (Senado de la República
de Colombia, 2013), los diferentes medios de comunicación han hecho un seguimiento estricto de su proceso
de reglamentación (Periódico El Tiempo, 2014; Periódico El Espectador, 2014) y se han discutido los alcances
de la problemática frente a la pena, ya que, si se circunscribe la conducta en una mera sanción pecuniaria o
con tasación de pena menor, el efecto intimidatorio de la ley frente al hecho es inferior, sin tomar en cuenta las
graves repercusiones para la víctima.

Aunque las afectaciones psicológicas en cada ser humano son distintas, ya que no es posible medir el dolor por
ser este inconmensurable, es importante comprender que las lesiones que se originan en partes especificas del
cuerpo, que constantemente se encuentran más expuestas a la sociedad como lo son el rostro, cuello, manos
y piernas, buscan eliminar la identidad de la persona agredida, quién necesita de procesos de largo duelo y
resiliencia para aceptar su nueva condición física.

Aún puede existir un subregistro importante de casos27, con lo cual es importante entender que los análisis sobre
ésta materia no deben partir de una sola perspectiva, esto es, de la información de una sola entidad del Estado
y más si se trata del sistema penal. El trabajo interinstitucional cobra importancia en la creación de políticas
públicas de toda índole que buscan prevenir la repetición de éstos actos violentos y la aprehensión oportuna
de los agresores.

27
Los casos atendidos en el INMLCF corresponden a aquellos que son remitidos por una autoridad competente, por tanto pueden existir eventos que
aún no hayan ingresado al sector justicia, y por ello carecen de valoraciones forenses.
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 208

Análisis criminal: información proveniente de la actividad pericial


Aunque las circunstancias de los hechos son diversas y como se vio, no se circunscriben a un solo fenómeno
delictivo sino que transitan entre la violencia interpersonal, sociopolítica, intrafamiliar, de género etc. resulta
importante entender que la conducta no sólo desconoce un mandato imperativo, sino que genera una afectación
en el cuerpo y la salud de la persona, dejando rastros, ya sea desde la evidencia física o el trauma causado a
la víctima. Es desde este punto donde la actividad forense cumple un papel fundamental en los procesos de
persecución penal del infractor, ya que a partir de la aplicación del método científico, el profesional forense
contribuye en la finalización pronta de la investigación y la reparación de la víctima, quien en muchas ocasiones
carece de medios para subsistir y necesita de la reparación pecuniaria para los procedimientos quirúrgicos
inevitables para aminorar las secuelas de sus lesiones.

Obtención de evidencia física


Los procesos o rutas de atención para sobrevivientes de quemaduras por agentes químicos se han establecido
en el Decreto N° 1.033 del año 2014, por medio del cual se instauran unas líneas rectoras para la atención
de estos casos. Es así, como las instituciones prestadoras de salud y la Policía Nacional de Colombia están
llamadas a prestar atención prioritaria en estos eventos, se resalta el hecho que generalmente es el sistema de
salud colombiano donde se inicia la ruta de atención a la víctima y por ende la documentación del caso, siendo
indispensable en estas situaciones además de la atención por urgencias, brindar las garantías de dignificación
de la persona, atendiendo al enfoque diferencial de derechos humanos.

En tal sentido, es el personal de los servicios de salud quien tiene el primer contacto con la víctima y son
los responsables de la recolección técnica (cadena de custodia), preservación, conservación y entrega a las
autoridades con funciones de policía judicial de los elementos probatorios y evidencia física recolectados del
cuerpo de la víctima o de sus prendas durante el proceso de atención; los cuales deberán ser analizados por
los laboratorios especializados en la materia, a la luz de los protocolos y manuales forenses vigentes, a fin de
lograr, con la mayor brevedad posible información que sea útil para la investigación e incluso para el tratamiento
médico de la persona lesionada.

Esta evidencia es importante dentro del proceso ya que permite establecer asociaciones entre víctima –
victimario – escena, como ocurre cuando es posible determinar la sustancia utilizada para la agresión y en los
casos asociados con violencia sexual, las muestras correspondientes para el análisis por genética.

Informes periciales de la víctima


Las especificaciones técnicas del Decreto N° 1.033 del año 2014 establecen competencias privativas para el
INMLCF, puesto que en el marco de la atención a la persona sobreviviente pueden ocurrir dos circunstancias.
Por una parte, la persona puede encontrarse hospitalizada y la autoridad competente del caso podrá solicitar
un informe pericial tipo relación médico legal, para lo cual no se requiere presencia física de la víctima frente al
médico forense, pero se deberá anexar a dicha solicitud una copia de la historia clínica para realizar la valoración
forense correspondiente y emitir un informe pericial de conformidad con la información allegada.

La segunda circunstancia parte de la premisa que la persona sobreviviente no se encuentra hospitalizada y no


tiene una relación médico legal que la antecede. En este caso, el funcionario judicial competente solicita un
209 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

reconocimiento médico legal de lesiones por primera vez. La persona asiste a alguna sede de Clínica Forense
del Instituto, donde es valorada por un profesional en medicina forense, quien conforme a los hallazgos, emitirá
un informe pericial donde establecerá una incapacidad médico legal y secuelas. Este concepto forense puede
ser utilizado por la autoridad conocedora del caso como prueba dentro del proceso penal.

Es bajo este antecedente médico legal que se documenta el caso, registrando los datos de la víctima en el
sistema de información SICLICO, que en el primer caso, se deriva de los registros realizados por el médico
tratante en el centro de salud, y en la segunda, al presentarse el sobreviviente a las sedes del INMLCF. Durante
la consulta forense el profesional en medicina registra los datos aportados por la víctima como fuente primaria
de información del delito.

Variables de información institucionales


Colombia se reconoce como un Estado multicultural y pluralista, basado en el respeto por la dignidad humana
y la protección especial de poblaciones en condición de vulnerabilidad manifiesta y por tanto acreedoras de
atención diferencial en derechos. Es a partir de estas políticas que en el INMLCF se establecen medidas de
atención diferencial a los sobrevivientes y se ajustan los sistemas de información forense para garantizar que los
registros administrativos de la práctica pericial contengan información que contribuya en la caracterización de la
víctima, el victimario y aporten datos de vital importancia sobre los factores desencadenantes de las agresiones.
Los médicos y asistentes forenses que participan en la atención de los casos por lesiones con agentes corrosivos
han recibido formación para estructurar preguntas que proporcionen información valiosa para el proceso y no
agraven la situación de la víctima. Las preguntas que se hacen durante las valoraciones forenses se establecen en
una relación de dialogo entre el profesional de la salud y el usuario, quién de manera libre y voluntaria documenta
el caso a través de la relación de los hechos que realiza.

Nuestros sistemas de registro permiten obtener información específica del parentesco o relación de cercanía
entre el agresor y la víctima, así como el sexo de esta persona, las circunstancias y el lugar donde ocurre el
evento. Esta información analizada en contexto en mesas de trabajo departamentales, municipales, distritales
o locales, contribuye al análisis de patrones de criminalidad regionales que favorecen la persecución penal de
los mismos. También, permite la creación de políticas preventivas y reparativas que reconstruyen el tejido social
de los habitantes de sectores específicos.

Conclusión
El análisis de este tipo de violencia en Colombia ha permitido hacer visible la magnitud de un fenómeno que se
creía exclusivo de países asiáticos. Desafortunadamente, al compararnos con ellos encontramos que tenemos una
proporción de incidencia que supera la de países como Bangladesh o Pakistán (en el año 2012 sus proporciones
de incidencia de ataques con ácido en mujeres fue de 0,86 y 1,06 por cada millón de mujeres respectivamente).
En este contexto nuestras cifras en mujeres y hombres resultan alarmantes y aunque tenemos avances legislativos
debemos reconocer que no existía en la sociedad colombiana solidaridad frente al tratamiento de las víctimas
y la persecución del agresor, quién en muchos casos con vigencia antigua, permanece sin ser aprehendido y
ajusticiado.
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 210

Para culminar, no se trata de una apología a la vendetta, por el contrario, se busca informar a la ciudadanía en
general, concienciar al legislador que este fenómeno sobrepasa la macro definición de lesiones personales y debe
ser analizado, investigado y procesado; además de incentivar a las instituciones del Estado y las organizaciones
sociales a continuar desarrollando acciones que garanticen procesos articulados de atención, judicialización y
reparación integral a los y las sobrevivientes de estos fenómenos de violencias.

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ANÁLISIS DELICTUAL EN
ORGANISMOS PRIVADOS
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UNIDAD DE ROBOS:
ANÁLISIS DELICTUAL Y
PERSECUCIÓN PENAL
Eduardo Hernández Palma1, Nicolás Aristegui Ivanovic2, Alejandra
Salinas Silva3, Javiera Inostroza Diez4, Paula Llanos Raffo5
Alto S.A.

Información institucional
Alto S.A. es una empresa que pertenece al Grupo Alto, nace en Chile el año 2003 con el objetivo de ser un
aporte a la sociedad a través de la generación de soluciones innovadoras e integrales que buscan disminuir
pérdidas ocasionadas por delitos contra la propiedad y el patrimonio que afectan a las empresas y que impactan
directamente su estado de resultados (principalmente robos, hurtos y fraudes).

El modelo de Alto S.A. se estructura fundamentalmente sobre tres pilares, siendo el primero de ellos el sistema
de información que se articula mediante un software propio, capaz de almacenar y gestionar una base de datos
delictuales de manera centralizada, herramienta tecnológica que sirve de base para el segundo pilar del modelo,
estos es, la gestión legal en materia penal a fin de perseguir la responsabilidad criminal derivada de la comisión de
delitos contra la propiedad y el patrimonio. Por último, se encuentra el tercer pilar del modelo, cuyo concepto dice
relación con el marketing disuasivo, y que tiene por objeto generar campañas enfocadas en la promoción de valores
y buenas prácticas, así como también comunicar los resultados obtenidos a fin de disuadir la comisión de delitos.

Actualmente Grupo Alto a través del modelo descrito en el párrafo anterior se encuentra presente tanto en Chile
como en Colombia (desde 2009), México (desde 2012), y próximamente en España. La cobertura total abarca más
de 3.500 puntos repartidos en más de 100 empresas, de 10 industrias distintas, abarcando tiendas, centros de
distribución, plantas productivas, oficinas, etc. Gracias a la información recibida por los clientes de los distintos
países, hoy ALTO cuenta con una base delictual de más de 350.000 incidentes, conociendo al detalle dónde,
cómo, cuándo, quiénes y cuáles son los delitos más recurrentes, creando estrategias para disuadir, prevenir y
perseguir estos hechos con la política de la Tolerancia Cero, lo que hace que cada incidente sea igualmente
importante, independiente de los montos asociados a éstos. El objetivo es crear ambientes de control y cambios
culturales en las organizaciones, estableciendo climas más protegidos y seguros para trabajar, beneficiando a
colaboradores y clientes de las empresas que son parte de nuestra red.

1
Abogado Jefe Unidad de Robos Alto S.A., Código Postal N° 8320215, teléfono (562) 27963801 – (562) 7963873 – (569) 63346483, correo electrónico
ehernandez@alto.cl
2
Abogado Unidad de Robos Alto S.A., Código Postal N° 8320215, teléfono (562) 27963801 – (569) 91619368, correo electrónico naristegui@alto.cl
3
Abogada unidad de Robos Alto S.A., Código Postal N° 8320215, teléfono (569) 94367786, correo electrónico asalinas@alto.cl
4
Abogada unidad de Robos Alto S.A., Código Postal N° 8320215, teléfono (569) 74761499, correo electrónico jinostroza@alto.cl
5
Abogada unidad de Robos Alto S.A., Código Postal N° 8320215, teléfono (562) 27963801, correo electrónico pllanos@alto.cl
214 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

Elementos (y problemas) que llevan a innovar


En el desempeño de la labor propuesta por Alto S.A., esto es, ofrecer soluciones innovadoras e integrales,
tendientes a disminuir las pérdidas patrimoniales asociadas a la ocurrencia de delitos contra la propiedad y el
patrimonio, es que logramos identificar a partir de los primeros meses del año 2013 la existencia de un creciente
número de delitos de robo cometidos al interior de establecimientos comerciales, en los cuales no era posible
lograr detener y/o identificar a los sujetos que cometían los ilícitos, y por lo tanto, no era posible sancionar
dichas conductas. De acuerdo a ello, resultaba necesario poder desarrollar un mecanismo de reacción que fuera
efectivo para abordar dichos casos e impedir que se generara una sensación de impunidad entre las víctimas.

Lo anterior se ve reflejado en la información entregada por el Ministerio Público en su Boletín Anual Estadístico
del año 2013, toda vez que durante el periodo comprendido entre el 1 de enero y el 31 de diciembre de 2013, en la
Región Metropolitana ingresó un gran número de causas por robo, en las cuales la identidad de los imputados era
desconocida. Ello, en contraposición al número de ingresos de causas asociadas al mismo delito con imputados
conocidos. Lo anterior queda reflejado en las siguientes tablas:

Cuadro Nº1: Ingresos causas con imputados conocidos año 2013.

Delito RM Centro Norte RM Oriente RM Occidente RM Sur TOTAL


Robos6 2.110 1.287 1.059 1.238 5.694
Robos no 1.710 1.545 1.338 1.163 5.756
violentos 7

FUENTE: Información obtenida desde el Boletín Estadístico Anual 2013 del Ministerio Público de Chile, disponible en el
sitio web: http://www.fiscaliadechile.cl/Fiscalia/estadisticas/index.do

Cuadro Nº1: Ingresos causas con imputados desconocidos año 2013.

Delito RM Centro Norte RM Oriente RM Occidente RM Sur TOTAL


Robos 20.773 10.300 10.261 11.998 53.332
Robos no 26.252 34.944 18.433 15.230 94.859
violentos

FUENTE: Información obtenida desde el Boletín Estadístico Anual 2013 del Ministerio Público de Chile, disponible en el
sitio web: http://www.fiscaliadechile.cl/Fiscalia/estadisticas/index.do

6
En esta categoría se incluyen los delitos de robo con castración, mutilación o lesiones graves gravísimas; robo con homicidio; robo con intimidación; robo
con retención de víctimas o con lesiones graves; robo con violación; robo con violencia; robo por sorpresa y robo calificado.
7
En esta categoría se incluyen los delitos de robo con fuerza de cajeros automáticos; robo con vehículo motorizado; robo en bienes nacionales de uso
público o sitios no destinados a la habitación, robo en lugar habitado o destinado a la habitación; robo en lugar no habitado; robo con fuerza en las cosas.
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 215

Por su parte, si revisamos los datos aportados por el Ministerio Público en relación a las causales de término
de las causas cerradas durante el año 2013 en los delitos de robo, podemos evidenciar que en la mayoría de
éstos casos el término se produce por causas no judiciales, tal como se expresa en los datos contenidos en los
siguientes cuadros:

Cuadro Nº3: Motivo de término causas ingresadas por delito de robo año 2013.

Tipo de RM Centro Norte RM Oriente RM Occidente RM Sur TOTAL


término
Salida 2.972 2.328 1.497 1.782 8.579
judicial8
Salida no 19.537 10.627 10.824 12.213 53.201
judicial9
Otros 472 329 321 198 1.320
términos10

FUENTE: Información obtenida desde el Boletín Estadístico Anual 2013 del Ministerio Público de Chile, disponible en el
sitio web: http://www.fiscaliadechile.cl/Fiscalia/estadisticas/index.do

Cuadro Nº4: Motivo de término causas ingresadas por delito de robo no violento año 2013.

Tipo de RM Centro Norte RM Oriente RM Occidente RM Sur TOTAL


término
Salida 2.260 2.322 1.573 1.419 7.574
judicial
Salida no 24.145 34.335 19.037 14.960 92.477
judicial
Otros 488 409 317 154 1.368
términos

FUENTE: Información obtenida desde el Boletín Estadístico Anual 2013 del Ministerio Público de Chile, disponible en el
sitio web: http://www.fiscaliadechile.cl/Fiscalia/estadisticas/index.do

8
Las salidas judiciales dicen relación con las siguientes causales de término: sentencia definitiva condenatoria; sentencia definitiva absolutoria; sobreseimiento
definitivo; sobreseimiento temporal; suspensión condicional del procedimiento; acuerdo reparatorio y facultad para no investigar.
9
Las salidas no judiciales dicen relación con las siguientes causales de término: archivo provisional; decisión de no perseverar; principio de oportunidad
e incompetencia.
10
Los otros términos dicen relación con las siguientes causales: anulación administrativa; agrupación a otro caso; otras causales de término; otras causales
de suspensión.
216 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

Tal como se muestra, la mayor parte de los casos que ingresaron durante el año 2013, se encuentran asociados
a delitos de robos o robos no violentos en los cuales el infractor no se encuentra identificado. Del mismo modo,
es posible señalar que del total de causas ingresadas durante el año 2013 asociadas a estos delitos, gran número
de ellas terminan por causas no judiciales, vale decir, mediante archivo provisional; decisión de no perseverar;
principio de oportunidad e incompetencia. Ello deja entrever que en la mayoría de los casos de robos o robos
no violentos terminados durante el año 2013 no fue posible reunir antecedentes suficientes para identificar al
agresor y obtener su condena.

Constatado el hecho de que existía un gran número de causas que terminaba producto de la falta de antecedentes
suficientes para identificar al agresor y obtener su condena, es que a comienzos del año 2013 nace como proyecto
la Unidad de Robos de Alto S.A., cuyo trabajo se orientó a aumentar el porcentaje de identificación de los autores
de los delitos de robo acaecidos en establecimientos comerciales y evitar la comisión reiterada de éstos ilícitos
por los mismos sujetos.

El equipo de la unidad entendió que para llevar a cabo esta tarea se debía implementar un modelo que
permitiera gestionar y analizar de manera adecuada todos los antecedentes y datos aportados por nuestros
clientes-víctimas, a fin de contar con información sistematizada, precisa, pertinente y oportuna para la toma de
decisiones (Tudela, 2014).

Además, nuestra iniciativa se vio reforzada en atención al rol que le cabe a los particulares en materia de prevención
del delito. En ese sentido, Alto S.A., y por tanto la Unidad de Robos, estiman que el fenómeno delictual y la
seguridad pública es un problema social y que su solución requiere la participación de todos los actores de la
sociedad, tanto del ámbito público como del ámbito privado.

Una manifestación de ello es la dictación de la Ley N° 19.303, cuya última modificación es de fecha 21 de febrero
de 2011, y la cual establece obligaciones a entidades particulares en materia de seguridad de las personas. En
efecto, el artículo 1 de la Ley antes referida establece que “a fin de colaborar con la autoridad en la prevención
de delitos y en la protección de la seguridad de las personas, especialmente de su personal y de sus usuarios
y clientes, los establecimientos, instituciones o empresas, en adelante las entidades obligadas, que, por sus
actividades, reciban, mantengan o paguen valores o dinero, deberán cumplir con las obligaciones de esta ley, en
cada recinto o local en que desarrollen, con carácter permanente o temporal, tales labores, siempre y cuando los
montos en caja, en cualquier momento del día, sean iguales o superiores al equivalente de quinientas unidades
de fomento. En el caso de los establecimientos de venta de combustibles al público, quedarán sometidos a las
obligaciones de esta ley, cualquiera que sea el monto de los valores o de dinero que tengan en caja”.

La Ley antes referida establece que las entidades obligadas deben señalar las medidas precisas y concretas
que adoptarán para cada establecimiento que operen, las que deberán ser enviadas al Prefecto de Carabineros
correspondiente a la comuna en donde se encuentra ubicado el establecimiento.

Del mismo modo, otro ejemplo del rol que le cabe a los particulares en la prevención del delito dice relación
con la dictación del Decreto Supremo N° 222 del Ministerio del Interior y Seguridad Pública, que regula las
medidas mínimas de seguridad aplicables a la instalación y operación de cajeros automáticos, dispensadores o
contenedores de dinero de cualquier especie. Dicha norma tiene en consideración la necesidad de establecer
medidas de seguridad que se ajusten a nuevos y más altos estándares para prevenir y combatir la acción delictual,
estableciendo diversas medidas mínimas de seguridad en la instalación, reinstalación, reemplazo y operación
de los cajeros automáticos.
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 217

En este sentido, entendemos que cuerpos normativos como los recién mencionados constituyen una invitación
por parte de las autoridades a los actores privados para involucrarse en la prevención de este tipo de ilícitos, a
fin de contribuir a la solución del problema delictual.

De acuerdo a ello, la Unidad de Robos de Alto S.A. espera constituirse como un agente colaborador del Ministerio
Público y las Policías, haciendo entrega de información relevante y de calidad relativa a la comisión de ilícitos de
alta connotación pública, poniéndola a disposición de forma rápida y oportuna ante dichas entidades, con el fin
de que ésta sea utilizada para la toma de decisiones estratégicas en la persecución penal de esta clase de delitos.

Elementos conceptuales y/o teóricos que están a la base del proyecto


Tal como se señaló supra, la creación de la Unidad de Robos surge como respuesta a la necesidad de dar una
solución innovadora y eficiente a la problemática de establecimientos comerciales que eran víctimas de delitos
de robos, y respecto de los cuales la mayor parte del tiempo no era posible detener e identificar a los autores
de éstos ilícitos.

Producto de la gran cantidad de información y antecedentes aportados por nuestros clientes en relación a la
ocurrencia de incidentes por robos, es que surgió la necesidad de ordenar y gestionar el tratamiento de datos,
con el objeto de analizarlos en conjunto, y ya no de forma aislada, a fin de obtener información criminológica
que pudiera influir en la toma de decisiones en el ámbito de la persecución penal.

En este ejercicio eminentemente práctico o experimental, fue posible identificar ciertos patrones o elementos
comunes, que permitían vincular ciertos casos a otros de similares características. Dichos elementos comunes
decían relación con el tipo de delito, el local comercial afectado, la hora de comisión, el día de la semana en
el cual se cometía el delito, el número de sujetos que participaba, las características físicas de los mismos, el
modus operandi (M.O.), entre otros.

Verificada la similitud entre casos diversos, surgió la necesidad de examinar la información recibida de acuerdo
a conceptos teóricos más universales, que pudieran guiar el estudio de los casos y así facilitar la búsqueda de
información significativa que permitiera llevar a cabo una persecución penal efectiva. En dicho contexto, nos
percatamos que aquello que habíamos estado haciendo de manera más o menos intuitiva desde un inicio, se vinculaba
directamente con el análisis táctico del delito. Vale decir, buscar elementos comunes en los incidentes reportados
por nuestros clientes, con el objeto de identificar patrones delictuales que generen valor a la gestión legal como
querellantes en el marco de un proceso penal, y que de este modo, permita coadyuvar con la investigación dirigida
por el Ministerio Público y desarrollada por las policías en la tarea de identificación de los autores de los ilícitos, y
que a su vez, permitan prevenir y reducir la comisión de robos en los establecimientos comerciales.

En efecto, el análisis táctico del delito busca mediante el estudio de los elementos que puedan tener en común
ciertos hechos, detectar patrones delictuales, esto es, delitos que comparten características similares y recurrentes,
con el objeto de predecir cuándo y dónde ocurrirá el siguiente delito (Sepúlveda, 2009).

Al percatarnos que el trabajo de la unidad lograba mejores resultados bajo el enfoque del análisis táctico del
delito, progresivamente hemos comenzado a incorporar en nuestra labor la terminología apropiada en relación
a las diversas categorías de patrones delictuales existentes, las que se encuentran definidas por la Asociación
Internacional de Analistas de la Delincuencia (IACA), con el fin de utilizar un lenguaje común y universal en la
materia (Comité de Estándares, Métodos y Tecnología, SMT. IACA, 2011).
218 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

Con posterioridad, a mediados del año 2014, y en base a la gran cantidad de información criminológica útil
producida, la unidad comenzó, además, a orientar su trabajo en el análisis estratégico del delito, el cual debe ser
entendido como el estudio de los problemas delictuales a largo plazo y sus causas, las variaciones o tendencias
que presenta la criminalidad y los factores que se encuentran detrás de dichos cambios, con el objeto de diseñar
estrategias para solucionar un problema delictivo en el mediano o largo plazo (Sepúlveda, 2009).

Ese análisis, en virtud del modelo de trabajo de la unidad, se traduce en la elaboración de recomendaciones
a los locales comerciales en relación a las vulnerabilidades identificadas en éstos, sugiriendo planes de acción
tendentes a diseñar y/o revisar los protocolos de seguridad de los establecimientos afectados por la comisión
de delitos de robo. Del mismo modo, la unidad ha logrado utilizar Sistemas de Información Geográfica (SIG),
vale decir, herramientas de geo-inteligencia que permiten procesar datos para confeccionar diversos mapas
geográficos de riesgo, que incorporan la valiosa información criminológica recopilada (IACA, 2012).

Antecedentes generales y objetivos


En el mes de marzo del año 2013, se crea la Unidad de Robos, iniciativa que tiene por objeto lograr una vinculación
funcional entre una de las ramas de la criminología, el Derecho Penal y el Derecho Procesal Penal. En este
contexto la unidad se comienza a especializar en el análisis delictual, con el objeto de identificar patrones
delictuales comunes en los delitos de robo con intimidación, robo con violencia, robo de cajeros automáticos y
robos en lugar no habitado cometidos por infractores reincidentes y bandas más o menos organizadas, con el
fin de identificar a sus autores y conseguir mejores resultados en la persecución penal de estos casos, mediante
la generación de un modelo de cadena de valor capaz de ofrecer información criminológica útil a un cliente o
usuario final (Tudela, P. 2014), modelo que a su vez, tiene fundamento en el modelo teórico económico propuesto
por Michael Porter. Dicho de otro modo, el producto del análisis delictual desarrollado por la Unidad de Robos
debe transformarse en una herramienta útil para él o los usuarios finales que deberán tomar decisiones en el
ámbito de la persecución penal y la prevención.

En consecuencia, y para poder desarrollar un tratamiento de datos que permitiera la producción de información
criminológica de utilidad, se identificaron aquellas etapas generadoras de valor y eficacia en la tarea propuesta.
En este sentido fue posible distinguir tres fases del modelo, que se interrelacionan para potenciar la persecución
penal y luego aportar en el ámbito de la prevención.

En primer lugar, se destaca la etapa de análisis táctico de los datos relativos a los robos ingresados a la unidad, y
que se traduce en la búsqueda de patrones delictuales. En segundo término, se identifica la etapa de persecución
penal desarrollada por los abogados de la unidad, quienes utilizan la información criminológica producida en la
primera fase, y la transmiten oportunamente mediante las herramientas que provee el proceso penal a la figura
del querellante, como interviniente activo en la tarea de persecución criminal. Por último, y en tercer lugar, se
destaca la etapa de análisis estratégico, en la cual se utiliza el valor generado por la información obtenida en
las dos primeras fases, lo que permite trabajar sobre las vulnerabilidades detectadas en los locales comerciales
dependiendo de la clasificación escogida para cada robo, así como también en el procesamiento de datos
espaciales y aplicación de geo-inteligencia para la elaboración de mapas delictuales en los que será posible
identificar víctimas atractivas (hot prey), productos atractivos (hot product), zonas calientes o de alto riesgo (hot
spots), lugares calientes (hot place), identificación de delitos endógenos y exógenos en relación a los infractores,
tipos de robos, y el lugar de ocurrencia.
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 219

Objetivos generales
En este contexto se ha planteado como objetivo de la Unidad de Robos, la tarea de incidir en la disminución
de la frecuencia de la comisión de robos que afectan a los establecimientos comerciales que son víctimas de
estos delitos, y consecuencialmente desincentivar la comisión de éstos ilícitos mediante la utilización del modelo
descrito precedentemente, así como también minimizar los perjuicios asociados a la comisión de los mismos.
Por otro lado, también se ha planteado como objetivo de carácter general la idea de impactar o permear en
el sistema de persecución penal, en el sentido de contribuir en el manejo eficiente de recursos. Dicho de otro
modo, se busca que el Ministerio Público y las Policías, puedan llevar a cabo la investigación de diversos casos
bajo una sola investigación, en la medida que la unidad sea capaz de identificar series u olas delictuales, como
manifestación del principio de pertinencia, y que esta información criminológica sea puesta en conocimiento
de manera oportuna.

Objetivos específicos
En cuanto a los objetivos específicos, se plantea la tarea de aumentar el porcentaje de identificación de los
autores de robos, y así evitar la comisión reiterada de delitos por los mismos infractores. Tarea que se debe
llevar a cabo, en primer lugar, mediante la etapa de análisis táctico de los datos delictuales.

Por otra parte, se busca proteger la integridad de las personas afectadas con ocasión de los delitos de robo con
intimidación en establecimientos comerciales, en el sentido de disminuir la frecuencia con la que se verifican
los mismos, ya sea mediante resultados concretos de persecución penal ante casos de series u olas delictuales,
o mediante la implementación de recomendaciones luego de verificada la tercera fase o etapa del modelo
propuesto, es decir, luego de la realización de un análisis estratégico. En el mismo sentido, también se busca
disminuir los perjuicios patrimoniales asociados a la comisión de robos mediante la entrega de recomendaciones
preventivas a los establecimientos comerciales.

Metas
En cuanto al análisis táctico efectuado por la unidad, se han definido como metas: contener focos delictuales que
se manifiesten como olas de delitos; identificar autores de robos no flagrantes, mediante el análisis de patrones
delictuales, estableciendo las vinculaciones entre diferentes incidentes de la misma naturaleza y entregando
oportunamente esta información a las policías y Ministerio Púbico, de manera que en aquellos casos en los que
no se cuenta con toda la información para que la Unidad de Robos pueda identificar al infractor, sean los agentes
operativos en el desarrollo de su investigación criminal, quienes puedan arribar a la identificación especifica del
infractor a partir de la información proporcionada por la unidad.

En cuanto al análisis estratégico, la unidad tiene como meta lograr la obtención de información útil para identificar
tanto factores de riesgo como falencias de procedimientos de seguridad, y así contribuir mediante la elaboración
de recomendaciones que contribuyan en la toma de decisiones. Como complemento de lo anterior, la unidad
se ha propuesto recoger las recomendaciones entregadas por la Asociación Internacional de Analistas de la
Delincuencia (IACA) en relación a los requisitos para el análisis del delito mediante Sistemas de Información
Geográfica (SIG) (IACA, 2012), tarea que desarrolla la unidad en cooperación con la empresa Geo Research, la
cual forma parte del Grupo ALTO.
220 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

Indicadores
Conforme a lo señalado supra, gracias a la gran base de datos delictuales que la Unidad de Robos posee, contamos
con una serie de indicadores que permiten medir de manera integrada tanto el trabajo relativo al análisis delictual
como a la persecución criminal. Entre ellos, podemos mencionar como indicadores habitualmente usados por la
unidad, el número de delitos informados mensualmente por los locales víctima de robos; los montos de pérdidas
o perjuicios patrimoniales asociados a estos; distribución por tipos de delitos; distribución por comunas de
la Región Metropolitana que han sido impactada por este tipo de delincuencia; estadísticas de detenciones;
porcentaje de autores identificados derivados de vinculación de causas; número de causas vinculadas en relación
a series u olas delictuales; porcentaje de imputados formalizados; porcentaje de presentación de querellas,
lo que permite llevar un control del traspaso de información criminológica útil al Ministerio Público y policías,
así como también medir su oportunidad en cuanto a la entrega; variación porcentual de delitos informados en
periodos y zonas determinadas.

Modelo de gestión de información y herramientas


Para la realización del trabajo, la Unidad de Robos cuenta principalmente con dos importantes herramientas: el
monitoreo y un software de gestión de incidentes delictuales. El primero de ellos, consiste en una base de datos
diseñada por el equipo de la unidad, la cual permite registrar y efectuar un tratamiento primario de los datos
para el análisis del delito, tales como el establecimiento comercial afectado, el tipo de delito, la comuna, si el
imputado es conocido o desconocido dada la posibilidad de una detención en hipótesis de flagrancia, la fiscalía
con competencia jurisdiccional, el rol único de causa (RUC), el monto sustraído, características distintivas de
cada incidente, existencia de patrones delictuales comunes entre diferentes causas, entre otras. Por su parte,
el software de gestión de incidentes delictuales, consiste en un sistema informático creado por la Gerencia de
Tecnología de la Información (TI) de Alto S.A., el cual es sujeto a modificaciones con cierta periodicidad con el
objeto de introducir mejoras, las cuales son requeridas por la Unidad de Robos a los desarrolladores informáticos
de la Gerencia de TI. Este software, el cual se ejecuta a través de una plataforma web, permite que el encargado
de seguridad del establecimiento comercial (cliente-víctima de un robo), ingrese la descripción de los hechos
del delito, fecha, hora y lugar de comisión, testigos presenciales, número de parte policial, denunciante, especies
sustraídas (si las hubo), tipo de delito, nombre, cédula de identidad y domicilio del detenido (si existió), entre
otros campos predefinidos.

Una vez ingresado el incidente al software por parte del establecimiento comercial afectado, se activa una
alarma en virtud de la cual se genera un correo electrónico automático que notifica a los miembros de la Unidad
de Robos, logrando obtener información importante y de forma oportuna para comenzar la etapa de análisis
táctico. Finalmente, los miembros de la Unidad de Robos complementan la información ingresada al software
de gestión de incidentes delictuales, registrando en el mismo, pero esta vez en la interface de usuario de la
Unidad, datos como el juzgado de garantía que corresponde según la comuna, registro de presentación de
querellas, características relevantes de cada incidente, así como el detalle de la tramitación judicial e hitos de
investigación del Ministerio Público y Policías, aportación a la investigación de las imágenes captadas por las
cámaras de seguridad, vinculaciones de incidentes, agrupación de investigaciones, medidas cautelares a las que
pueda estar sujeto un imputado, entre otros campos.
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 221

Es así como a través de los datos y antecedentes que proporcionan los testigos y víctimas de los delitos, los
cuales son gestionados mediante el monitoreo y software de gestión de incidentes delictuales, información que
es complementada con las imágenes obtenidas por los circuitos cerrados de televisión de los lugares en que se
comenten los robos, la unidad logra generar una base de datos robusta para desempeñar su trabajo y cumplir
con sus objetivos. Lo anterior se ve reforzado, con el trabajo de un técnico jurídico de la unidad, quien revisa
las imágenes de seguridad de algunos clientes, elaborando un relato objetivo-descriptivo de lo que se observa
en las grabaciones, generando un informe que debe cumplir ciertos estándares predefinidos. También la unidad
cuenta con reportes e informes elaborados por los encargados de seguridad de los establecimientos comerciales
que han sido víctimas de algún tipo de robo, los cuales detallan el hecho ocurrido y ofrecen datos útiles que
serán utilizados por los abogados de la unidad.

De este modo, con estas fuentes, tanto visuales como documentales, y con el apoyo de las herramientas
mencionadas supra se realiza el análisis táctico, logrando la identificación de patrones delictuales y coincidencias
en los diferentes delitos cometidos. Luego, se estandariza la información, con el fin de agrupar aquellas causas
que presentan patrones comunes, recibiendo el nombre de “vinculaciones”.

Del modo descrito, y una vez aplicado el procesamiento de datos que realiza la Unidad de Robos, se concreta
el análisis criminal, logrando obtenerse a través del trabajo, resultados concretos, los que son comunicados
oportunamente a las fiscalías y policías, mediante la presentación de querellas en representación de los
establecimientos comerciales que han sido víctimas de robos, y más concretamente, mediante la propuesta
y solicitud de diligencias precisas que tienen sustento en el análisis táctico efectuado en la primera etapa o
fase del modelo. Lo anterior, con el fin de lograr materializar las conclusiones obtenidas por esta unidad en el
proceso penal, tomando siempre en consideración que en el sistema procesal penal chileno los fiscales son
quienes dirigen la investigación.11

En suma, como actores del sistema penal, la Unidad de Robos se apoya en el análisis delictual de manera tal
que, a través de la presentación de querellas y escritos ante el Ministerio Público con la información de las
vinculaciones, se logra poner en conocimiento de las Fiscalías y Policías de manera oportuna estos hallazgos,
indicando además el principio de ejecución correspondiente al primer delito de una serie u ola delictual.

Rescatando las críticas efectuadas por Patricio Tudela Poblete en lo referente a la cadena de valor (Tudela, P.
2014), en la Unidad de Robos se logran identificar gran parte de las actividades descritas como importantes
por el autor en la producción del análisis, pues esta unidad a través de las diferentes actividades asociadas al
proceso de gestión de información, logra alcanzar resultados favorables en prevención y persecución penal
como se ha señalado supra.

Beneficios de la modalidad de análisis


Dentro de los beneficios del modelo de análisis de la Unidad de Robos debemos destacar que los procesos y
procedimientos establecidos nos permiten la detección temprana de patrones delictuales, lo que posteriormente
permite identificar las correspondientes series delictuales, u olas delictuales en algunos casos, logrando realizar el
trabajo de categorización y análisis de información tan pronto como se toma conocimiento de los delitos, tal como

Artículo 180 del Código Procesal Penal


11
222 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

se ha señalado supra. Lo anterior es posible pues esta unidad se relaciona de forma directa con las víctimas que
son quienes proporcionan la información más certera y precisa sobre los autores y forma de comisión de los hechos
constitutivos de delitos. Además, cabe destacar el hecho que, en un gran número de casos, los establecimientos
comerciales nos proporcionan las imágenes correspondientes a los circuitos cerrados de televisión de forma más
o menos inmediata, pero siempre cumpliendo con protocolos establecidos para la entrega de estos.

En resumen, contamos con valiosa información, declaraciones de víctimas y testigos, informes y antecedentes
ingresados en nuestro software de gestión de incidentes delictuales, los que constituyen un cúmulo de antecedentes
claves para poder finalmente sostener en casos concretos la existencia de patrones delictuales.

Por otro lado, y de acuerdo a lo indicado por Kyle Stoker y Susan C. Smith (Stoker, K., Smith, S., 2013), nuestras
fiscalías se encuentran atestadas de causas, especialmente de delitos contra la propiedad, en este sentido y de
acuerdo a lo referido por los autores, es posible sostener que el modelo de gestión de información delictual
desarrollado por la Unidad de Robos, se presenta como un aporte al sistema, pues contribuye, ya en una tercera
etapa, en la prevención de la delincuencia. Dicho de otro modo, luego de verificada la etapa de análisis táctico del
delito y la etapa de persecución penal, es posible identificar áreas de problemas. Esta tarea se logra mediante los
resultados obtenidos durante la etapa de análisis estratégico que permitirán identificar vulnerabilidades, ofrecer
recomendaciones, confeccionar mapas delictuales basados en geo-inteligencia, los cuales han sido descritos
supra, todos elementos que podrán ser utilizados para la toma de decisiones en el ámbito de la prevención.

Además, podemos señalar como beneficio, el hecho que la Unidad de Robos no tiene limitaciones territoriales,
toda vez que esta unidad realiza el análisis delictual de los delitos cometidos en toda la Región Metropolitana,
logrando de este modo una visión más amplia de los casos. Lo descrito, se materializa en lograr la identificación
de patrones delictuales que no necesariamente corresponden a una sola fiscalía con competencia jurisdiccional
en un mismo territorio, como por ejemplo, lograr la identificación de series delictuales de robos cometidos en
las comunas de San Joaquín, en Santiago de Chile (Fiscalía local de San Miguel) y Macul, en Santiago de Chile
(Fiscalía local de Peñalolén).

Confirma lo anterior lo señalado por Kyle Stoker y Susan C. Smith (Stoker, K., Smith, S., 2013), quienes nos
indican que un rol valioso de los analistas en la persecución penal es precisamente vincular a un sospechoso
con otros delitos, recalcando estos autores expresamente que esta vinculación se ve dificultada por la distancia
geográfica de los lugares de comisión. En este sentido, y de acuerdo a lo indicado por los autores ya citados, el
Ministerio Público, y específicamente las fiscalías locales, se encuentra limitadas por la jurisdicción territorial
en la cual tienen competencia. Lo anterior cobra relevancia toda vez que frente a series u olas delictuales que
se han logrado constatar por esta unidad, si bien corresponden efectivamente, en algunos casos, a ubicaciones
territoriales de comunas que limitan entre sí, como por ejemplo en la comuna de La Florida, en Santiago de Chile
(Fiscalía Oriente) y la comuna de Puente Alto, en Santiago de Chile (Fiscalía Sur), no siempre se investigan por
una misma fiscalía o fiscal. De este modo, la unidad puede contribuir en el trabajo que desarrolla el Ministerio
Público, informando oportunamente a los respectivos fiscales de la existencia de patrones delictuales comunes
en territorios jurisdiccionales distintos.

Como ya lo hemos mencionado supra, la información con la que cuenta la unidad respeta estándares predefinidos.
Lo anterior permite tomar decisiones eficientes las que finalmente inciden en la mejora de procedimientos. En
este sentido, luego de un análisis táctico en conjunto con la persecución penal contamos con información valiosa
que se utiliza para realizar un análisis estratégico, con el fin de disminuir las vulnerabilidades y riesgos de los
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 223

establecimientos comerciales, lo que se traduce finalmente en una disminución de los delitos. Lo anterior se
logra mediante el apoyo de los mapas delictuales donde se geo-referencia la información, logrando identificarse
gráficamente tipos primarios de delincuencia entre los cuales se distinguen olas delictuales, hot spot, hot place
y hot seetting.

Finalmente, de forma indirecta, se pueden ver beneficiados a su vez tanto las policías como el Ministerio Público,
pues la entrega sistematizada de información criminológica útil, y particularmente en aquellos casos en donde
existen patrones delictuales, permite un manejo más eficiente en la asignación y uso de los recursos tanto de la
Fiscalía como de los agentes operativos, lo que materialmente se traduce en la agrupación de investigaciones
para evitar multiplicidad de fiscales y policías avocados de forma simultánea a un mismo foco delictual, toda vez
que la información entre las instituciones señaladas no siempre fluye con la rapidez esperada.

Problemas y obstáculos
En términos operativos, el desarrollo e implementación de la labor de la Unidad de Robos exigió superar bastantes
obstáculos desde sus inicios. El primero de ellos, se encontraba asociado a la calidad de la información recibida
por parte de los establecimientos comerciales que eran víctima de delitos de robo.

Tal como se señaló, la gran cantidad de antecedentes aportados por nuestros clientes en relación a ocurrencia
de incidentes por robo, requería ser ordenada y almacenada, a fin de contar con información precisa, oportuna
y sistematizada para la toma de decisiones.

Dicho objetivo se logró a través del ingreso de información al software de gestión de incidentes delictuales.
Sin embargo, la entrega de antecedentes relativos a la comisión de delitos no siempre ha sido tan completa y
precisa. En efecto, se lograron identificar distintas barreras y dificultades que impedían obtener información de
calidad respecto a los incidentes que afectaban a nuestras víctimas, tales como:

• Vaga descripción de hechos: Al momento de ingresar los incidentes al sistema, muchas veces los
locales realizaban una relación incompleta de los hechos, lo que no permitía obtener información
precisa respecto al número de sujetos involucrados en el ilícito, la dinámica del mismo, los elementos
utilizados para su comisión, las víctimas involucradas, entre otros. Lo anterior requería volver a tomar
contacto con el establecimiento afectado, a fin de recabar mayor información, lo que al final de cuentas,
implicaba retrasar la toma de decisiones respecto a ese caso en concreto, por falta de antecedentes.
• Especies sustraídas y montos: Del mismo modo, muchas veces los locales afectados no detallaban
las especies sustraídas, el monto de las mismas o las sumas de dinero que habían sido robadas. Dicho
aspecto puede resultar determinante a la hora de dar prioridad a las causas o para efectos de solicitar
diligencias específicas y concretas de investigación (tales como, diligencias de rastreo de tráfico IMEI
respecto de teléfonos móviles).
• Antecedentes de la denuncia: De igual forma, en ocasiones no se especificaban los datos de la persona
que efectuaba la denuncia, o no se ingresaba información relativa a la unidad policial que tomaba el
procedimiento, o el número de parte denuncia. Ello, por cuanto muchas veces los funcionarios policiales
que llevan a cabo el procedimiento, confeccionan manualmente las actas en el lugar de los hechos y
con posterioridad generan el número de parte en la unidad policial, lo que trae como consecuencia
que el denunciante, luego de efectuar la denuncia, no tenga datos para realizar el seguimiento del caso.
224 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

• Delito: Por otro lado, algunas víctimas no consignaban el tipo de delito involucrado en el caso de forma
correcta (por ejemplo, en vez de ingresar el incidente como robo en lugar no habitado, éste es ingresado
como delito de daños y hurto). La mayor dificultad que esto genera, es que al no consignarse de forma
correcta el tipo de delito, el sistema no es capaz de generar las alertas dirigidas a la Unidad de Robos.
Dicha situación es superada debido a que si se ingresa de forma errónea un delito, las alertas que
el sistema genera llegan a otras áreas de la empresa, encargadas de la tramitación judicial de dichos
ilícitos, quienes a su vez, remiten la información a la Unidad de Robos. Sin embargo, ello puede retrasar
la toma de decisiones respecto a estos incidentes.
• Vídeos de cámaras de seguridad: Otro aspecto relevante es la dificultad que en algunos casos se pueda
presentar en cuanto a la obtención de las imágenes de las cámaras de seguridad de los establecimientos
comerciales afectados, ya sea porque los clientes tienen distintos protocolos de entrega de dicha
información o por dificultades técnicas. Del mismo modo, no todas las imágenes presentan una resolución
o calidad adecuada que permitan realizar el mismo tipo de análisis.

En ese sentido, la asimetría o poca uniformidad en la entrega de información por parte de nuestras víctimas
es un aspecto del cual la Unidad de Robos ha debido hacerse cargo. Los esfuerzos han estado dirigidos a la
implementación de protocolos estandarizados de entrega de antecedentes, capacitación para el ingreso de
antecedentes al software de gestión de incidentes delictuales, y fortalecimiento de los canales de información,
mediante el apoyo de otras áreas de la empresa, quienes se encargan de establecer con más fluidez las relaciones
con las áreas más operacionales de los clientes.

Por otro lado, y ya desde una perspectiva relativa a la tramitación de causas y la persecución penal de los delitos,
también nos hemos encontrado con dificultades. Un primer aspecto a destacar, dice relación con la escasa
colaboración de los testigos durante la investigación y los procesos judiciales. Ello se debe principalmente por
el temor que existe entre los trabajadores de establecimientos comerciales a ser objeto de represalias por los
autores de los ilícitos o sus familiares y por el desconocimiento de los procedimientos o canales adecuados
para dirigir su participación.

La situación anterior se ve favorecida por la alta rotación laboral que existe en los locales afectados, sobre
todo cuando se trata de trabajadores de empresas externas (particularmente guardias de seguridad), quienes
al terminar su vínculo laboral con el establecimiento comercial afectado, no tienen interés de colaborar con la
investigación.

Otro elemento a destacar es la poca permeabilidad o impacto que tuvo en sus inicios la entrega de nuestra
información en el Ministerio Público y en las policías. En un principio, dichas instituciones no fueron muy receptivas
a la información aportada por la Unidad de Robos. Sin embargo, luego de estrechar lazos a propósito del trabajo
en conjunto que se llevó a cabo en la tramitación de casos que resultaron ser exitosos, el flujo de información
se ha visto fortalecido considerablemente y esperamos que en el futuro la comunicación y el intercambio de
antecedentes entre la Unidad de Robos y los distintos agentes operativos de la persecución penal se incremente
y consolide.

No obstante, la mayor dificultad que vemos hoy en día dice relación con aquellas causas que quedan radicadas
en unidades de tramitación de causas menos complejas de las diferentes fiscalías locales, las que no reciben
un tratamiento especializado de acuerdo a las características propias de los delitos de robo y terminan siendo
archivadas después de realizarse las primeras diligencias de investigación.
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 225

Procesos que resultan determinantes para un mejor análisis criminal


Distinguiremos los procesos que resultan determinantes en cada una de las etapas del análisis criminal propuesto
en el modelo, entendiendo por tales el análisis táctico, la persecución penal y el análisis estratégico.

Pues bien, en la primera etapa hemos logrado identificar como determinante la obtención de la información
destacando en este ámbito la importancia de la calidad de la misma, por cuanto debemos exigir estándares
mínimos, y para estos efectos se deberá elaborar protocolos en los que se indican los antecedentes idóneos y
que no deben faltar para lograr un análisis táctico efectivo.

En la segunda de las etapas de nuestro modelo, lo determinante dice relación, ya no solo con la entrega oportuna
de la información, sino más bien con la recepción y buena acogida que puedan tener las instituciones encargadas
de la investigación penal, es decir tanto el Ministerio Público como las Policías. Tomando en consideración que
en nuestro sistema procesal penal, tal como lo hemos mencionado supra, la dirección de la investigación es de
cargo de los fiscales, pudiendo encomendar a la policía las diligencias de investigación que estimare conducentes
al esclarecimiento de los hechos. Debido a lo anterior, luego de realizado el análisis, debemos efectuar las
solicitudes que corresponden al Ministerio Público, quienes son los encargados en definitiva de materializar el
producto del análisis delictual.

Finalmente, en la tercera etapa vuelven a resultar determinantes tanto la cantidad como la calidad de los
antecedentes proporcionado con ocasión del delito, pues en el modelo propuesto son las víctimas y testigos
de los delitos quienes entregan los antecedentes relevantes, que a su vez inciden en definitiva en el análisis
estratégico, que se traduce en las recomendaciones que les podamos entregar a nuestros clientes para los
posteriores procesos de toma de decisiones en el ámbito de la prevención. Asimismo, creemos que resulta de
suma relevancia la existencia de protocolos de validación de la calidad de los datos, los que en el modelo de
análisis delictual de la Unidad de Robos son tomados como base para la aplicación de geo-inteligencia en los
SIG, y en consecuencia, para la elaboración de mapas delictuales.

Resultados y proceso de evaluación


En cuanto al trabajo de análisis delictual, y específicamente en lo relativo al análisis táctico de delito efectuado
por la Unidad de Robos en la Región Metropolitana, es posible señalar que han ingresado 1.641 casos de robos
desde marzo del año 2013 hasta mayo del año 2015, cuya distribución por tipo de delito históricamente acumulado
corresponde a un 59,3 % a delitos de robo con intimidación, un 27,5 % a delitos de robo en lugar no habitado, un
10% a delitos de robo de cajeros automáticos, y un 3.2% a delitos de robos con violencia. De este total de casos
es posible indicar que se ha logrado establecer la identificación de patrones delictuales en 426 casos, entre los
que también se identifican series y olas delictuales, respecto de los cuales se ha logrado poner en conocimiento,
a través de las vías formales, esto es, mediante la presentación de querellas y escritos con solicitud de diligencias
dirigidos al Ministerio Público, la información criminológica útil en el 100% de los casos.

Adicionalmente, y entendiéndolo como una derivada de la identificación de los patrones delictuales indicados
supra, se ha logrado determinar hasta la fecha la existencia de 76 vinculaciones dentro de los 426 casos en donde
se identificaron patrones delictuales, información tremendamente útil para la gestión judicial de los abogados
de la Unidad de Robos en audiencia de control de detención, ya que es posible proporcionar mayor información
al fiscal de la audiencia en cuanto a la conexión del imputado que está siendo formalizado con otros incidentes
de similares características, y que han afectado a las mismas víctimas.
226 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

Como resultados complementarios a los ya indicados precedentemente, y que dicen relación con la persecución
criminal, es posible señalar que la Unidad de Robos actualmente, y gracias al trabajo de análisis táctico del delito,
registra en su base de datos un total de 492 imputados identificados, respecto de los cuales, se han obtenido 146
condenas por distintos tipos de robo que son objeto de análisis de la unidad, y 96 imputados que se encuentran
sujetos a la medida cautelar de prisión preventiva a la espera de una sentencia.

En cuanto al desincentivo de la comisión de delitos de esta naturaleza, hasta la fecha no es posible efectuar una
medición de este objetivo ya que la gran parte de los imputados se encuentran cumpliendo sus condenas, y en
otros casos sujetos a medidas cautelares que hacen difícil la medición. En consecuencia, es necesario esperar
un periodo de tiempo mayor para efectuar este tipo de medición, en términos objetivos. No obstante ello, si
hemos logrado identificar a lo menos dos series delictuales relativas a robos en lugar no habitado en la que los
imputados muestran una conducta refractaria al sistema, finalmente esto se debe a la baja penalidad del delito
en cuestión, y a la ineficacia de las medidas cautelares que decretan por los juzgados de garantía.

En cuanto a los resultados más específicos del análisis delictual de la Unidad de Robos, y vinculados a la
contención de ciertos focos delictuales, cabe destacar la identificación y análisis de 3 olas delictuales relacionadas
con la comisión de robos con intimidación, olas delictuales que corresponden a la vinculación número 30 con
31 incidentes; vinculación número 46 con 39 incidentes; y vinculación número 67 con 37 incidentes, las cuales
tienen como común denominador la participación de iguales infractores para cada una de las vinculaciones,
la extensión territorial de los delitos que componen las olas delictuales comprenden diversas comunas de la
Región Metropolitana lo cual implicó poner en conocimiento a distintas fiscalías de la información criminológica
útil y buscar que el diligenciamiento de las órdenes de investigar fuera efectuado por una única unidad policial,
lo que en las vinculaciones mencionadas implicó el trabajo con la Brigada Investigadora de Robos Oriente de la
Policía de Investigaciones de Chile, y la Sección de Investigaciones Policiales de Carabineros de Chile, ya fuera
para lograr la detención en hipótesis de flagrancia de los infractores o la detención mediante orden judicial.

Por último, y en cuanto a los resultados relacionados con el análisis estratégico del delito, la Unidad de Robos ha
sido capaz de ofrecer recomendaciones en materia de prevención a los distintos clientes-víctimas con los que
trabaja, recomendaciones que tienen su base en el análisis táctico y en información que fluye de la etapa de
persecución penal. Además, y en este mismo plano la unidad ha podido confeccionar mapas delictuales apoyados
en geo-inteligencia ya sea para graficar series u olas delictuales; hot prey, hot product, hot spot y hot place.
Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015. 227

Figura N°1: Mapa de vinculaciones delictuales identificadas por la unidad de robos.

FUENTE: Elaboración propia.

Figura N°2: Mapa que grafica hot spot de robos con intimidación ocurridos en
establecimientos comerciales en la Región Metropolitana.

FUENTE: Elaboración propia.

Por último, cabe destacar que recientemente la empresa Geo Research ha desarrollado un software de geo-
inteligencia especialmente diseñado para el trabajo de análisis delictual de la Unidad de Robos, el cual permitirá
que los mapas se puedan ir diseñando de manera casi inmediata, permitiendo la construcción de mapas dinámicos
con diferentes capas delictuales que permiten realizar análisis aislados por tipos de delitos, periodos de tiempo,
vinculaciones dentro de la identificación de patrones delictuales, hasta poder generar capas maestras. Dicho
software ha recogido parte de las recomendaciones entregadas por la IACA en su documento GIS Requirements
for Crime Analysis (White Paper 2012-01).
228 Buenas Prácticas para el Análisis Delictual en América Latina 2015.

Evaluación de los resultados


Cabe señalar a este respecto que el modelo se encuentra constantemente en evaluación, toda vez que se deben
efectuar informes y reportes periódicamente sobre la base de los indicadores señalados supra, así como también
respecto de los avances y resultados de los incidentes que ingresan a la Unidad de Robos para su análisis. Estos
informes y reportes tienen como destinatarios clientes internos correspondientes a otras áreas y gerencias
dentro de la organización, así como también nuestros clientes-víctimas de los delitos.

Bibliografía
• Código Procesal Penal, disponible en sitio web: http://www.leychile.cl/Navegar?idNorma=176595

• Comité de Estándares, Métodos y Tecnología (SMT), Asociación Internacional de Analistas de la Delincuencia.


(2011). Definiciones de patrón de crimen para análisis táctico.

• Decreto Supremo N° 222 del Ministerio del Interior y Seguridad Pública, disponible en sitio web: http://www.
leychile.cl/Navegar?idNorma=1055580

• International Association of Crime Analyst. (2012). CIS Requirements for Crime Analysis (White Paper 2012-01).
Overland Park, KS: Author.

• Ley N° 19.303, disponible en sitio web: http://www.leychile.cl/Navegar?idNorma=30670

• Ministerio Público. (2013). Boletín Estadístico Anual 2013 del Ministerio Público de Chile, disponible en el sitio
web: http://www.fiscaliadechile.cl/Fiscalia/estadisticas/index.do

• Sepúlveda, M. (2009). Introducción al análisis delictual. Conceptos, Edición N° 7, Fundación Paz Ciudadana.

• Stoker, K., Smith, S. (2013). El Rol de los analistas delictuales en la persecución penal. Buenas prácticas para el
análisis delictual en América Latina. Santiago, Chile, 2013.

• Tudela, P., (2014). Análisis criminal: factores críticos para una mayor eficacia en la prevención y persecución
penal, en Guajardo, C. (2014). Buenas prácticas para el análisis delictual en América Latina. Santiago, Chile, 2014.
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