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Angélica María Casas Cabrera

Cód. 2013111001
Medicina Veterinaria

CONCLUSIONES DE LOS RECURSOS RENOVABLES Y NO RENOVABLES


Las dos clasificaciones básicas de los Recursos Naturales, son: Una en la que se tiene en
cuenta si el objeto de consumo es un ser vivo o no, es decir bióticos o abióticos.
La otra, se soporta en el hecho de si hay posibilidad de volverlos a utilizar o no, entonces
tendrá que hablarse de recursos naturales reutilizables (renovables) o no reutilizables (no
renovables). Esta clasificación se basa en su disponibilidad en el tiempo, su tasa de
generación (o regeneración) y su ritmo de uso o consumo. Es decir, se podría hablar de
recursos naturales con un ciclo cronológico de renovación corto (renovables) o bien con un
ciclo cronológico de renovación largo (no renovables). Se entiende por ciclo cronológico de
un recurso el tiempo que se requiere para remplazar su cantidad utilizada para una aplicación
determinada.
Los recursos naturales representan fuentes de riqueza económica, pero el uso intensivo de
algunos puede llevar a su agotamiento. Esto sucederá si el nivel de utilización del recurso
natural es tan alto que evite su regeneración. Por ejemplo, si la extracción de agua de una
reserva hídrica subterránea es más alta que la tasa de reposición del líquido.
Los recursos naturales no renovables existen en cantidades determinadas, no pueden
aumentar con el paso del tiempo. Ejemplos de recursos naturales no renovables son los
combustibles fósiles (petróleo y carbón principalmente) los minerales, los metales y el gas
natural. La cantidad disponible de los recursos naturales no renovables es un stock, que va
disminuyendo con su uso, se agotan progresivamente a medida que hacemos uso de ellos,
debido a unas tasas de extracción y utilización muy elevadas
El ser humano ha hecho uso de los recursos naturales disponibles de acuerdo con su
capacidad de conseguirlos y de aprovecharlos. Recursos naturales algunos de los cuales son
imprescindibles para nuestra supervivencia, al igual que también lo son para las otras
especies con las que compartimos el planeta Tierra.
La gran mayoría de los países desarrollados económicamente han conseguido sus niveles de
vida actuales gracias a la quema de combustibles fósiles, sobre todo a partir de la revolución
industrial. De esta forma, además su agotamiento progresivo, de tener un precio altamente
vulnerable a las inestabilidades sociopolíticas de los países productores y de los potenciales
impactos ambientales generados durante su extracción y transporte, en su quema se emiten
grandes cantidades de gases de efecto invernadero (CO2, CH4, etc.) que provocan la
alteración del balance de radiación terrestre y un aumento de la temperatura (calentamiento
global), la alteración de los diferentes elementos del sistema climático y todo un conjunto de
impactos sobre los ecosistemas naturales y las actividades socioeconómicas: el cambio
climático.
Con el fin de conseguir energía sin ocasionar graves perjuicios, se han desarrollado
tecnologías más "verdes" (con menor impacto ambiental) que permiten generar energía de
una manera más limpia. Ejemplos de ello son la energía solar o la eólica, que se han ido
Angélica María Casas Cabrera
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desarrollando poco a poco, mejorando su eficiencia progresivamente, pero que siguen


necesitando inversiones y un mayor apoyo por parte de las administraciones públicas.
Hay que decir que aparte de decidir qué tipo de energía es la más adecuada bajo un criterio
de sostenibilidad ambiental, hay que reflexionar también sobre nuestro consumo. Los países
"desarrollados" presentan un consumo energético infinitamente superior al de aquellos que
se encuentran en vías de desarrollo. Por tanto, una parte importante de este reto energético
será el de reducir el consumo, así como también el de mejorar la eficiencia en la producción
de energía.
Por lo tanto, ha de hacerse incidencia en que el modelo energético actual representa el
paradigma de la insostenibilidad. No podemos seguir con el actual ritmo de explotación de
los recursos naturales, incluyendo los energéticos. Por todo ello, se hace del todo necesario
llevar a cabo un cambio profundo, de tipo estructural.