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Investigación original / Original research

Evaluación de déficit de atención con


hiperactividad: la escala SNAP IV
adaptada a la Argentina
Nora Grañana,1,2 Alba Richaudeau,2 Carlos Robles Gorriti,2
Martín O’Flaherty,2 María Elena Scotti,3 Lucila Sixto,3
Ricardo Allegri 1 y Natalio Fejerman 4

Forma de citar Grañana N, Richaudeau A, Robles Gorriti C, O’Flaherty M, Scotti ME, Sixto L, et al. Evaluación de
déficit de atención con hiperactividad: la escala SNAP IV adaptada a la Argentina. Rev Panam Salud
Publica. 2011;29(5):344–9.

RESUMEN Objetivo. Valorar la utilidad de la escala SNAP IV como instrumento de detección de tras-
torno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) en niños argentinos de 4 a 14 años
de edad.
Métodos. Se adaptó y se administró la escala SNAP IV a un grupo de 1 230 escolares de la
provincia de Buenos Aires, Argentina. Se determinó el diagnóstico con el control clínico de
acuerdo a los criterios del Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales,
4.a edición. Se determinaron la sensibilidad y especificidad así como los puntajes de corte para
la escala SNAP IV en la población estudiada.
Resultados. Se estableció el puntaje en la escala SNAP IV que tuviera la mejor correlación
entre sensibilidad y especificidad para determinar los casos verdaderos positivos que realmente
tuvieran un diagnóstico clínico. Los puntajes de corte obtenidos fueron: un índice de 1,66 (15/27
puntos) para la subescala déficit de atención y de 1,77 (16/27 puntos) para hiperactividad-
impulsividad en la población estudiada.
Conclusiones. La escala SNAP IV para detección de TDAH se considera válida en el
caso de la población estudiada, siempre y cuando se modifiquen los puntajes de corte para
obtener la mejor relación sensibilidad/especificidad, con base en las particularidades culturales
y socioeconómicas de dicha población.

Palabras clave Trastorno por déficit de atención con hiperactividad; salud mental; Argentina.

El trastorno por déficit de atención con ción que comienzan durante el desarro- cia de conductas de hiperactividad e im-
hiperactividad e impulsividad se carac- llo y conductas de hiperactividad e im- pulsividad durante el desarrollo.
teriza por dificultades para prestar aten- pulsividad que ocurren en dos o más Luego de que en los años veinte se
ambientes e interfieren en la inclusión fa- describieran casos de este trastorno ori-
1
miliar, escolar y social (1). En 1902, Still ginados a raíz de la encefalitis epidémica
Laboratorio de Memoria, Hospital A. Zubizarreta,
Buenos Aires, Argentina. La correspondencia se describió a un grupo de niños con déficit de Von Economo, se comenzaron a sos-
debe dirigir a Nora Grañana. Correo electrónico: en la atención sostenida y lo relacionó pechar sus bases neurobiológicas. Estos
ngranana@hotmail.com
2 Departamento de Pediatría, Hospital Universitario
con una dificultad en el control moral de informes hablaron de la llamada “dis-
Austral, Buenos Aires, Argentina. la conducta. Desde entonces ha habido función cerebral mínima”, donde si bien
3 Centro de Psicopatología Infanto Juvenil, Buenos muchas definiciones de atención y discu- el compromiso orgánico no era detec-
Aires, Argentina.
4 Hospital de Pediatría Juan Garrahan, Buenos siones en torno a cómo se deben medir tado por los estudios neurológicos de ru-
Aires, Argentina. las dificultades atencionales y la presen- tina, los síntomas interferían en la cali-

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dad de vida. La disponibilidad creciente CUADRO 1. Cuestionario SNAP IVa administrado a padres y maestros en dos escuelas del
de conocimientos llevó a los profesiona- Gran Buenos Aires, para detectar trastornos por déficit de atención con hiperactividad (TDAH),
les a interpretar el déficit atencional con Argentina, 2003
hiperactividad e impulsividad como un
Puntaje
trastorno del desarrollo, investigándose
sus bases neurobiológicas, la frecuente Nada Poco Bastante Mucho
predisposición hereditaria y su evolu- Pregunta (0) (1) (2) (3)
ción crónica con impacto negativo en la
A menudo
inclusión tanto académica como social
de los niños afectados (2). El modelo 1 Le cuesta prestar atención a detalles o comete errores
neuropsicológico de Posner describió los por descuido en las tareas escolares o trabajo.
2 Tiene dificultades para mantener la atención en tareas
subcomponentes del sistema atencional, o en actividades lúdicas.
denominados atención sostenida, selec- 3 Parece no escuchar cuando se le habla directamente.
tiva y control atencional. A partir del de- 4 Le cuesta seguir instrucciones y no finaliza tareas
sarrollo del marco teórico, un aspecto escolares, encargos u obligaciones.
5 Tiene dificultad en organizar sus tareas y actividades.
importante es cómo se valoran estos sín-
6 Evita, le disgusta o es reacio a dedicarse a tareas que
tomas en el contexto clínico de cada pa- requieren un esfuerzo mental sostenido.
ciente y en una población determinada. 7 Extravía objetos necesarios para realizar sus actividades
El Manual diagnóstico y estadístico de los (p. ej. juguetes, ejercicios escolares, lápices o libros).
trastornos mentales (DSM, por sus siglas 8 Se distrae por estímulos irrelevantes de su tarea.
9 Es descuidado en sus actividades diarias.
en inglés), versión IV, ha considerado un 10 Le cuesta mantenerse alerta, responder a lo que se le
grupo de 18 síntomas clínicos para defi- pide, o ejecutar consignas.
nir el trastorno por déficit de atención 11 Mueve las manos y los pies o se retuerce en el asiento.
con hiperactividad (TDAH), dividiéndo- 12 Abandona su asiento en clase u otras situaciones en
que se espera que permanezca sentado.
los en dos dominios: déficit de atención
13 Corre o salta excesivamente en situaciones en que es
por un lado e hiperactividad-impulsivi- inapropiado.
dad por el otro (1). Para el diagnóstico de 14 Tiene dificultades para jugar o dedicarse a actividades
TDAH se requiere tener de seis a nueve de ocio tranquilamente.
síntomas —en uno o ambos dominios— 15 Está “en marcha” o actúa como si tuviera un motor
encendido.
en al menos dos ambientes habituales 16 Habla en exceso.
de funcionamiento del individuo, como 17 Precipita respuestas antes de haber sido terminadas
por ejemplo la casa y la escuela. Así, las preguntas.
se consideran tres subtipos de TDAH: 18 Tiene dificultades para aguardar su turno.
19 Interrumpe o se inmiscuye en las actividades de otros
i) con predominio de déficit de atención,
(p. ej. se entromete en conversaciones o juegos).
ii) con predominio de hiperactividad- 20 Tiene dificultad para permanecer sentado, quedarse
impulsividad, y iii) mixto. quieto o inhibir impulsos en la clase o en el hogar.
En diversos estudios se ha tratado de
Fuente: elaborado por los autores con base en las referencias 6 a 10.
demostrar qué alteraciones del sistema a SNAP: cuestionario para detectar TDAH cuyo nombre deriva de sus creadores Swanson, Nolan y Pelham.

atencional se producen en las distintas


formas de TDAH (3). Mediante las esca-
las de detección es posible valorar las un rango de severidad de cero a 27 pun- ginal). Adicionalmente, se establecieron
conductas de hiperactividad, impulsivi- tos. Estudios epidemiológicos importan- los puntajes de corte de acuerdo a la sen-
dad y los síntomas de déficit de atención, tes, como el tratamiento multimodal de sibilidad y especificidad en la población
así como cuantificar la severidad de los TDAH del Instituto Nacional de Salud para las subescalas de déficit de atención
síntomas y evaluar la respuesta a trata- (Estados Unidos), utilizaron el SNAP IV e hiperactividad-impulsividad.
mientos. La escala más utilizada es la de como herramienta de detección y de
Conners, que puntúa la severidad de los medición de la efectividad del trata- MATERIALES Y MÉTODOS
síntomas con grados de cero (ninguna) a miento (11).
tres (mucha) (4). Hay además una ver- El objetivo del presente trabajo fue va- Se administró la escala de clasificación
sión corta, pero que es menos sensible lorar la utilidad de la escala SNAP IV 5 de TDAH para padres y maestros SNAP
particularmente al déficit atencional (5). como instrumento de detección de IV en dos escuelas seleccionadas dentro
Se usa asimismo el cuestionario de TDAH en niños argentinos de 4 a 14 años del Gran Buenos Aires, Argentina,
Swanson, Nolan y Pelham de 1983 en su de edad (tal como se hizo en la escala ori- donde asistían niños y adolescentes de
versión IV (SNAP IV), que también pun- niveles socioeconómicos acordes con la
túa los síntomas de cero a tres y tiene dos población general según las estadísticas
5
versiones —para padres y para maes- Si bien hay una versión posterior del mismo autor del Instituto Nacional de Estadísticas y
(la escala SKAMP) de mayor especificidad porque
tros— con los criterios del DSM IV (6–10). tiene siete grados de severidad (nada, poca, mí-
Censos (13) (cuadro 1). Se incluyó a
En el SNAP IV se consideran nueve nima, moderada, severa, muy severa y máxima), todos los alumnos de 4 a 14 años perte-
preguntas para la subescala de atención se decidió no utilizarla en este estudio porque al necientes a un total de 30 clases. Partici-
tener tantas categorías arroja resultados poco con-
y nueve para la de hiperactividad- fiables en poblaciones con niveles de educación no paron 1 230 niños y adolescentes (52,3%
impulsividad, cada una de las cuales con muy altos (9, 12). varones y 47,7% mujeres) con un prome-

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CUADRO 2. Características de niños y adoles- las entrevistas clínicas a los pacientes y tivos, de los cuales solo 94 niños concu-
centes estudiados en dos escuelas del Gran controles citados a ciego de los resulta- rrieron a la entrevista clínica. Se obtuvo
Buenos Aires, para detectar trastornos por dos que habían arrojado con la escala un grupo de 192 pacientes cuyos padres
déficit de atención con hiperactividad (TDAH), SNAP IV. Se consideraron positivos los completaron una entrevista para compa-
Argentina, 2003
niños que reunían de seis a nueve crite- rar con los criterios clínicos del DSM IV
Característica No. rios diagnósticos para déficit de atención (cuadro 2). De los 192 niños evaluados,
y/o de seis a nueve para hiperactividad- el diagnóstico se confirmó en 49, de los
Estudiantes evaluados con SNAP IVa 1 230 impulsividad según el DSM IV, ya sea cuales 48 pertenecían al grupo con detec-
Edad población estudiada (años): bajo la forma por déficit de atención o las ción positiva y tenían una edad prome-
media (rango) 8,8 (4–14)
Casos SNAP IV positivos 98
formas mixtas con déficit de atención e dio de 7,9 años (figura 1).
Casos SNAP IV negativos 1 132 hiperactividad e impulsividad. La determinación de la validez
Estudiantes con SNAP y criterios Se analizaron los puntajes de las empírica para déficit de atención
clínicos del DSM IVb positivos 49/1 230 (4%) subescalas para déficit de atención e arrojó una sensibilidad de 54% y una
Edad población con resultado
hiperactividad-impulsividad. Cada su- especificidad de 78%, mientras que para
positivo (años): media (rango) 7,9 (4–14)
Relación hombre/mujer en casos bescala consistió en 10 preguntas que hiperactividad-impulsividad estos valo-
positivos 3,11/1 describían los criterios del DSM-IV —las res fueron de 86,0% y 73,5%, respectiva-
1 a 9 sobre el dominio atencional y las 11 mente (cuadro 3). Con estos resultados
Fuente: elaborado por los autores.
a SNAP: cuestionario para detectar TDAH cuyo nombre a 19 sobre hiperactividad-impulsividad. se determinaron los puntajes de corte
deriva de sus creadores Swanson, Nolan y Pelham. Hubo además una pregunta general para establecer la validez discriminante;
b DSM: siglas en inglés para el Manual diagnóstico y
sobre los síntomas para cada subescala se compararon los resultados según los
estadístico de los trastornos mentales.
(preguntas 10 y 20). Según la escala ori- métodos por el percentil 95, la RPC y la
ginal se sumaron las puntuaciones, que razón Ji cuadrado. La mejor relación
dio de edad de 8,8 años, evaluados tienen un rango de 0 a 3. La suma, en un para déficit de atención se halló con el
durante el período escolar de 2003. Se rango de 0 a 27 puntos para cada subes- percentil 95 y el Ji cuadrado. Para
excluyó a los alumnos en educación es- cala, se dividió por 9 y así se obtuvieron hiperactividad-impulsividad coincidie-
pecial o con otros problemas que impe- los índices para las subescalas de déficit ron los tres métodos, los tres con sensibi-
dían la escolaridad común. Los docentes de atención e hiperactividad-impulsivi- lidad y especificidad significativas.
completaron los cuestionarios de los sín- dad. Los datos fueron procesados con El puntaje de corte de la encuesta para
tomas de cada alumno en su aula —entre una base STAT-A, determinándose la es- docentes dio un índice de 1,66 (15/27
20 y 30 niños por clase. pecificidad y sensibilidad, así como los puntos) para la subescala de atención y
Luego se seleccionaron todos los cues- puntajes de corte de acuerdo al percentil de 1,77 (16/27 puntos) para la subescala
tionarios de los casos positivos y la 95, la razón pulmón/cabeza (RPC), la de hiperactividad-impulsividad (cuadro
misma cantidad de casos negativos razón de probabilidades (RP) y radio Ji 3). Debe destacarse que si bien 7,9% del
apareados por edad y sexo. Se citó a los cuadrado para encuestas de detección. total de niños dieron positivo según la
padres de estos niños a una entrevista clí- escala de sospecha, solo 4% fueron con-
nica en la que además cada uno completó RESULTADOS firmados conforme a los criterios clínicos
el cuestionario SNAP IV con objeto de para TDAH. Aun así, los casos restantes
determinar los síntomas de sus hijos tam- Se detectó un total de 98 casos positi- con criterios de sospecha positivos pre-
bién en el hogar. Previo a las entrevistas, vos según la escala SNAP IV. Se citaron sentaban otras dificultades en el desem-
se solicitó a los padres completar y sus- igual número de casos negativos, apare- peño escolar y conductual que requerían
cribir un consentimiento con información ados por edad y sexo con los casos posi- continuar con evaluaciones diagnósticas.
sobre los objetivos y procedimientos, así
como sobre el carácter confidencial de
todas las respuestas obtenidas. El estudio FIGURA 1. Distribución de casos positivos de trastornos por déficit de atención con hiperactivi-
fue aprobado por el Comité de Investiga- dad, por edad, Gran Buenos Aires, Argentina, 2003
ción del Hospital Universitario Austral.
25
Se contó con un equipo de psicopeda-
gogas entrenadas, quienes ayudaron a 20
20
los docentes y los padres a completar
los consentimientos y resolver dudas du-
rante las encuestas. 15 14 14 14
Las entrevistas clínicas fueron realiza- 11,4
%

das en persona con la investigadora 10 8,5


principal del proyecto, junto con un psi-
5,7 5,7 5,7
quiatra, una neuropsicóloga y/o las psi- 5
copedagogas participantes. Se indagaron 1,5
antecedentes clínicos e información de- 0
0
mográfica, se completó la encuesta
4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15
SNAP IV por los padres y los criterios
Edad (años)
diagnósticos del DSM IV según los sínto-
mas clínicos. Los evaluadores realizaron Fuente: elaborado por los autores.

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CUADRO 3. Puntos de corte de las subescalas de déficit de atención y de hiperactividad- en cuenta también los últimos, dado que
impulsividad, según los métodos estadísticos percentil 95, la razón pulmón/cabeza (RPC) y la la población con TDAH no sigue una dis-
razón de Ji cuadrado, Buenos Aires, Argentina, 2003 tribución gaussiana sino en Ji cuadrado
(6, 27). Asimismo, el hecho de que los
Puntaje Puntaje
de corte índice de puntajes de corte resultaran más bajos
Método por subescala total corte Sensibilidad Especificidad que los de la población sajona podría de-
berse a que la hiperactividad y la mayor
Atención (rango) 0–27 distractibilidad son culturalmente acep-
Percentil 95 15/27 1,66 (15/27) 72,7 65,3
Razón RPC 18/27 2 54,5 78,8
tados por los padres latinos. Por ejemplo,
Razón Ji cuadrado 15/27 1,66 72 65 el caso falso negativo en el screening era
Hiperactividad (rango) 0–27 de una niña que fue informada con aten-
RPC, Ji cuadrado y percentil 95 16/27 1,77 (16/27) 86,4 73,5 ción normal por su maestra, pese a que
Fuente: elaborado por los autores. recibía soporte pedagógico regular por
sus dificultades atencionales y luego
mostró franca mejoría en el desempeño
En cuanto a las características sociode- gió la escala para maestros dado que en escolar con tratamiento.
mográficas y el nivel educativo de los poblaciones latinas habitualmente los Otro aspecto fundamental de este es-
padres, se halló que 64% tenía educación puntajes de los padres son más altos y re- tudio radicó en que la mayor parte de la
primaria, 27% educación secundaria, 7% ducen la fiabilidad de la muestra (18). población evaluada no había accedido a
educación universitaria y en menos de Dicho lo anterior, no obstante, por ser diagnóstico ni tratamiento farmacoló-
2% de los casos uno o ambos padres eran una herramienta de detección no tiene gico previamente, incluyéndose niños
analfabetos. Estos niveles fueron acordes propiedades psicométricas suficientes desde los 4 años de edad, ya que el
a la distribución poblacional estimada para ser utilizada en forma aislada como TDAH es una preocupación creciente en
por el Instituto Nacional de Estadísticas única prueba diagnóstica. preescolares (28).
y Censos (INDEC). Se pretendió además adaptar la escala Nuestros hallazgos coincidieron con
a una población con diferentes caracte- los mismos subtipos incluidos en el DSM
DISCUSIÓN rísticas a las de los países sajones y con IV, con los de otras poblaciones sudame-
otros patrones culturales de comporta- ricanas, como la de Rohde y colaborado-
La idea de adaptar una escala de de- miento, como se ha observado en algu- res en Brasil, y con los subtipos del
tección de trastornos de conducta a la po- nos estudios poblacionales de América mayor estudio estadounidense de segui-
blación local estuvo basada en la necesi- Latina (19–25). Como toda escala de de- miento, el “estudio multimodal de trata-
dad de identificar los síntomas de alarma tección, no implica una certificación, sino miento de niños con TDAH” (conocido
en poblaciones con riesgo de TDAH, que permite detectar los individuos que como MTA, por sus siglas en inglés)
para luego completar el diagnóstico con requieren completar el diagnóstico (19). (1, 11, 29).
instrumentos adecuados. También se Se compararon los criterios de esta escala La edad promedio del grupo fue de 7,9
procuraba facilitar estudios poblaciona- con los criterios clínicos del DSM IV para años, con una razón varón/mujer de
les escolares, valorar la respuesta a trata- determinar la sensibilidad y especifici- 3,11/1. Uno de los pocos estudios locales
mientos según la evolución de los sínto- dad, como se realizó en otros trabajos en halló una razón varón/mujer diferente,
mas y contribuir al establecimiento de poblaciones latinas (24, 25). pero fue desarrollado con los criterios
objetivos terapéuticos. Si bien las escalas de detección o scre- del DSM III R y solo se hizo el screening
La escala SNAP IV, desarrollada por ening por definición tienen alta sensibili- y no la entrevista clínica de diagnóstico
Swanson, Nolan y Pelham a partir de dad y baja especificidad, al ser aplicadas (30). Aparte de los datos del presente es-
la entrevista diagnóstica para niños por el docente podrían permitirle referir tudio, que fueron presentados en un con-
(DISC-R, por sus siglas en inglés), tiene al niño a una evaluación. Los valores de greso, no se encontró otra adaptación en
buena confiabilidad entre encuestadores prevalencia en las escalas de despistaje población argentina (31).
no entrenados como docentes y padres; suelen ser altos y solo alrededor de 50% Es de esperar que uno de los aportes
también tiene una mayor estabilidad en de los pacientes positivos en los scree- de esta escala resida en establecer punta-
evaluaciones longitudinales (14–16). En ning resultarían verdaderos positivos jes de corte para la población argentina
el caso del presente estudio, SNAP IV fue (26, 27), como ocurrió en la muestra de que ayudarán a realizar estudios epide-
elegida porque, dado su propósito de de- este estudio, donde solamente la mitad miológicos próximos a la idiosincrasia
terminar puntajes de corte acordes con la de los casos positivos sospechados ter- de la población latina.
población de Argentina, esta escala i) se minaron siendo confirmados con los cri- En cuanto a las limitaciones del estu-
basa estrictamente en los criterios del terios clínicos para TDAH. Sin embargo, dio hay que mencionar que, si bien hu-
DSM IV, ii) es fácil de puntuar e inter- en la mitad restante con criterios de biera sido preferible establecer puntajes
pretar, iii) tiene buena confiabilidad alarma se hallaron otras dificultades en de corte por edad, se optó por respetar la
inter-evaluadora en su versión original, el desempeño escolar y conductual, por estructura metodológica de la validación
iv) es económica y de libre acceso en In- lo que resultó útil haberlos detectado de la escala original aun cuando el com-
ternet, v) no requiere de un entrena- para realizar una evaluación posterior. portamiento es muy distinto entre un
miento exhaustivo para su uso y vi) ha Aunque los puntajes de corte se esta- preescolar y un escolar. De hecho estas
sido muy útil en estudios de seguimiento blecieron tanto con percentil 95 como con son limitaciones propias de los criterios
longitudinal de pacientes (11, 17). Se eli- RPC y Ji cuadrado, fue preferible tomar del DSM IV para preescolares, como lo

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reflejan estudios de revisión y meta- escala SNAP por su utilidad para estu- originales llevan a plantear la necesidad
análisis, en particular porque la hiperac- dios de pesquisa y de seguimiento, tal de adaptar las escalas de screening o de-
tividad excesiva no siempre persiste en la como informan los trabajos del MTA (11). tección en las poblaciones donde se van
etapa escolar y el déficit de atención es Más todavía, esta escala brinda una mejor a utilizar, en razón de las diferencias cul-
poco consistente para las tareas que rea- relación sensibilidad/especificidad res- turales y las características particulares
liza un niño pequeño (32). Sin embargo, pecto de la escala de Conners, que suele de los niños.
los puntajes de corte de las escalas de ser la de referencia. Asumir resultados a partir de una en-
detección en preescolares han resultado En suma, se encontró que la escala cuesta con valores de corte validados
confiables tanto en la presente adapta- SNAP IV destinada a docentes, con los puede arrojar conclusiones más exactas,
ción como en la versión original en in- criterios de corte establecidos, es útil tanto en la detección como en el segui-
glés, cuya validez ha sido verificada tam- para la detección de TDAH en la pobla- miento clínico y epidemiológico de la
bién con otras escalas de construcción ción argentina. Los valores de corte para población latina.
similar para este grupo etario (17, 33). la subescala de atención alcanzaron un
Además se respetó el formato original, índice de 1,66 (15/27 puntos) y para la Agradecimiento. Los autores agrade-
incluso cuando los criterios del DSM IV subescala de hiperactividad-impulsivi- cen a Marina Drake, especialista en neu-
en su traducción literal no son tan claros dad de 1,77 (16/27 puntos). Estos punta- ropsicología, por su contribución pro-
como en la versión en inglés. Por otro jes demostraron tener la mejor relación fesional y humana permanente durante
lado, aun sabiendo que las escalas de entre sensibilidad y especificidad para la la realización del presente estudio, así
screening de conductas tienen menor población estudiada (31). como a los laboratorios Elly-Lilly por
sensibilidad y especificidad con respecto La diferencia en los puntajes de corte cubrir gastos de materiales y procesa-
a los tests psicométricos, se seleccionó la hallados en este grupo con respecto a los miento estadístico.

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ABSTRACT Objective. Assess the usefulness of the SNAP-IV scale as an instrument for detect-
ing attention deficit hyperactivity disorder (ADHD) in Argentine children aged 4 to
14 years.
Assessment of attention Methods. The SNAP-IV scale was adapted and administered to a group of 1 230
deficit hyperactivity: SNAP-IV schoolchildren in the province of Buenos Aires, Argentina. The diagnosis was deter-
scale adapted to Argentina mined with the clinical control, based on the criteria of the Diagnostic and Statistical
Manual of Mental Disorders, 4th edition. The sensitivity and specificity, as well as the
cut-off scores for the SNAP-IV scale in the population studied, were determined.
Results. The score on the SNAP-IV scale with the best correlation between sensitiv-
ity and specificity was established in order to determine the true positive cases that in
fact had a clinical diagnosis. The cut-off scores obtained were: 1.66 (15/27 points) for
the attention deficit subscale and 1.77 (16/27 points) for hyperactivity/impulsivity in
the population studied.
Conclusions. The SNAP-IV scale for detection of ADHD is considered to be valid in
the population studied as long as the cut-off scores are modified to obtain the best
sensitivity/specificity ratio based on the cultural and socioeconomic features of the
population.

Key words Attention deficit disorder with hyperactivity; mental health; Argentina.

Rev Panam Salud Publica 29(5), 2011 349