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MEMORIAL

DEL

Ejército de Chile
PUBLICACIÓN MENSUAL

Año XVII. - 1 . ° Semestre

SUMARIO
PAJS.
Centenario del General Baquedano. —Muñoz F. PE-
DRO, Coronel 109
El Teniente-Coronel don David Monardes 133
El rearmamento de la artillería de montaña. —Urru-
tia MARCIAL, Mayor 135
Las grandes Crisis del Comando francés durante la
última gran guerra. —Poblete R., Capitán.... 144
Sobre Organización Militar. —A. M. B 157
Los efectivos de guerra de nuestras pequeñas uni-
dades de Infantería. —Várela Luis A., Capi-
tán i Oficial a prueba en el E. M. J 166
Lanzamiento de bombas desde aeroplano (Conti-
nuación). —Quevedo F., Capitán, Dirección de
Aeronáutica. 173
Sistema de combustión de las espoletas. —Olivares
G., J. A., Artificiero 182
Miscelánea: Los ejércitos de paz de los vencedores
y vencidos en la guerra mundial. —Hermann
ERWIN ... 191
Noticias 198

SANTIAGO DE CHILE
TALLERES DEL ESTADO MAYOR GENERAL

1923
PREMIOS A LOS COLABORADORES
La Dirección del «Memorial» a fin de estimular a los colaboradores
de la Revista ha acordado:
1) Discernir anualmente un primero i segundo premios a los colabo-
radores que por el mérito y número desús trabajos se hayan hedió acree-
dores a ellos, a juicio de una Comisión nombrada, por el Jefe del Estado
Mayor General.
2) Los premios se darán en bonos del Club Militar i consistirán:
El 1. °, en un bono de valor $ 200 i $ 100 en dinero.
El 2. °, en un bono del Club Militar de valor $ 200.
3) El resultado se dará a conocer en el número de Enero de cada año.

Lista de los Colaboradores del «Memorial»


General Sr. Carlos Litzmann. Capitán Sr. Bias Pímentel.
Coronel „ Moisés AnabalonU. „ „ Miguel A. Toledo M.
„ „ Enrique Ortiz W. ,, „ Bolívar Bravo B.
„ Alberto Lara E. ,, „ Aníbal Godoi C.
, „ Aurelio Carvallo C. „ „ Guillermo Zavala A.
,, ,, Francisco J. Díaz V. ,, Manuel Iriarte M.
„ R. E. M. Russell. „ David Barí M.
Tte. -Cor. „ Orozimbo Barboza U. „ René Ponce del C.
,, ,, Víctor Mac-Lean G. „ Carlos Gárfias P.
,, „ Pedro Charpin R. „ Emilio Marrhant P.
,, ,, Indalicio Téllez C. ,, Rafael Poblete M.
„ „ Manuel Búlnes C. uro Merino B.
„ „ Luis A. Arenas A. Jorge Chaparro R.
,, , Nemesio Valenzuela R. Francisco Quevedo V.
,, „ Emilio Salinas M. ,, Aníbal González G.
Cap. Fragata „ Adolfo Escobar. ,, Luis Vergara B.
Mayor „ Matías Díaz Q. „ ,, Juan B. Mufloz I.
„ „ Carlos Salcedo Z. ,, „ Pedro Barros C.
„ Arturo Puga Q. „ „ Carlos Millan I.
,, ,, Ambrosio Viaux A. . , , Ramón Vergara M .
„ „ Luis González M. Víctor Contreras G.
, Marmaduke Grove V. „ Alberto Labbé V.
,, „ Javier Palacios H. ,, „ Tobías Barros O.
Fernando Sopúlveda O. ,, Raul Benaprés L.
0
„ Carlos Vergara M. T e n i e n t e . 1 „ Gonzalo Valdivieso U.
,, „ Alberto Veloz S. , " Arnaldo Carrasco C.
„ Guillermo Novoa S, ,, „ Julio Labbé J.
,, „ Julio Olivares M. „ „ Ramón Cañas P.
,. „ Pedro Vignola C. ,, „ Gustavo Luco R.
„ „ Carlos Sáez M. ,, „ Alfonso I'oblete del O.
„ „ Rafael Martínez M. „ 2. ° „ Víctor M. Chávez.
„ Mauricio Hartard, Tte. 2. ° Res. „ Fernando Díaz G.
" „ Rosalindo Araneda G. „ „ Otto Johannsen.
" Agustín Benedicto P. Cirujano 2. ° „ Oscar Cifuentes S.
MEMORIAL

DEL

Ejército de Chile
PUBLICACIÓN MENSUAL

Año XVIII—1 ° Semestre


-. v

SANTIAGO DE CHILE

TALLERES DEL INSTITUTO GEOGRAFÍCO M I L I T A R .


INDICE
DEL

Primer Semestre de 1923

Pág.
El Pelotón de Infantería en el orden
cerrado y en el orden abierto, según
las nuevas tendencias de la instruc-
ción alemana H. Puelma 3
La Carta de la Aviación A. O. Jessen A 14
Ametralladoras livianas (Continuación) Ramón Cañas Montalva 24
Formas generales de la defensa Gonzalo Valdivieso H. 34
Algunas instrucciones para ejercicios
de tiro con munición de guerra Juan R. Muñoz 43
Lanzamiento de bombas desde aero-
plano F. Quevedo 56
La evolución de la doctrina defensiva
francesa desde 1914 a 1918 H. Donoso 67
Los ejércitos de paz de los vencedores
y vencidos en la guerra mundial.... Erwin Hermann 93
Centenario del general Baquedano... Pedro Muñoz F 109
El Teniente Coronel don David Monar-
des 133
El rearmamento de la artillería de mon-
taña. Marcial Urrutia 135
II MEMORIAL DEL EJÉRCITO DE CHILE

Pág-
Las grandes crisis del Comando frau-
ces durante la última gran guerra... R. Poblete 144
Sobre organización militar A. M. B 157
Los efectivos de guerra de nuestas pe-
queñas unidades de infantería Luis A. Várela 166
Lanzamiento de bombas desde aero-
plano F. Quevedo 173
Sistema de combustión de las espole-
tas J. A. Olivares G 182
Escuelas y establecimientos militares
británicos de instrucción Juan B. Negrete 201
La ruptura del armisticio en Miraflo-
res Pedro Muñoz F 223
Dos palabras sobre la aplicación de los
reglamentos tácticos en la instruc-
ción de combate Carlos Vergara 230
El servicio de comunicaciones i tras-
misiones en el Ejército Emilio Salinas M 235
Las grandes crisis del Comando fran-
cés durante la última gran guerra... Rafael Poblete 242
La Aviación militar Luis Alarcon R 255
Empleo de la lámpara «Chance» en los
trabajos jeodésicos Carlos Millán 273
Breves análisis del Reglamento de in-
fantería ingles Coussaud de Massignac 284
Conferencia sobre los servicios admi-
nistrativos del Ejército Florencio Benavides S. 297
El servicio de comunicaciones y trasmi-
siones en el Ejército(Continuacion)... Emilio Salinas M 307
Escuelas y establecimientos militares
británicos de instrucción (Conclu-
sión) Juan B. Negrete 321
El nuevo reglamento alemán para la
instrucción de la infantería de 26-X-
1922 Carlos Vergara M..... 329
Cursos de repetición en el Ejército fran-
cés Angel Moreno G 349
Las grandes crisis del Comando fran-
cés durante la última gran guerra
(Conclusión) Rafael Poblete M 354
Requisiciones militares (Continuación) J. Guillermo O'Brien
R.. 366
Importancia de las operaciones de no-
che, deducida de la última guerra y
ÍNDICE III

Pág.
relacionada especialmente con la ca-
ballería.... Jorge Carmona Y 377
Los tanques en el Ejército norte-ame-
ricano Gonzalo Valdivieso H.. 386
Conferencia sobre servicios adminis-
trativos del Ejército (Conclusión)... Florencio Benavides S. 399
El nuevo reglamento alemán para la
instrucción de la infantería de 26 X-
1922 Carlos Vergara M 405
Algunas modificaciones que conven-
dría introducir en nuestro Ejército. Rafael Martínez 447
Cursos de repetición en el Ejército
francés (Continuación) Angel Moreno G 450
Lanzamiento de bombas desde aero-
plano (Continuación) F. Quevedo 461
Requisiciones militares (Continuación) J Guillermo O'Brien R. 472
Importancia de las operaciones de no-
che, deducida de la última guerra y
relacionada especialmente con la ca-
ballería (Continuación) Jorge Carmona Y 481
La organización de una sección foto-
gráfica aérea Arnaldo Carrasco C . . 477
Reglas generales para el combate aéreo X. X 496
Reforma de la Lei de Ascensos del
Ejército V. Ramírez... 505
La nueva organizacion del ejército alemán F. J. Diaz...: 509
Algunas observaciones sobre la «mo-
dernización de nuestros reglamentos»
y sobre el último reglamento de tiro
para la artillería Carlos Saez M 516
Cursos de repetición en el Ejército
francés..., Angel Moreno G 522
Requisiciones militares (Continuación) J. Guillermo O'Brien R. 536
Importancia de las operaciones de no-
che, deducida de la última guerra y
relacionada especialmente con la ca-
ballería (Continuación) Jorge Carmona Y 544
Lanzamiento de bombas desde aero-
plano (Continuación) F. Quevedo 549
El nuevo reglamento alemán para la
instrucción de la infantería de 26 X-
1922 Carlos Vergara M 560
Los Ejércitos de paz de los vencedores
y vencidos en la guerra mundial
(Continuación) Erwin Hermann 585
Premios a los colaboradores

En virtud de las bases del Concurso abierto por el «Me-


morial» para el año 1922, la Comisión nombrada al efecto dis-
cernió los premios siguientes:

Primer premio, Mayor señor Carlos Vergara M.


Segundo premio, Capitán señor Rafael Poblete M.

LA COMISIÓN.
El Pelotón de Infantería en el orden
cerrado i en el orden abierto, según
las nuevas tendencias de la
Instrucciónalemana
De entre las muchas esperiencias obtenidas del curso de infor-
maciones de Infantería, que acaba de terminar, he creído de inte-
rés dar a conocer algunas de las tendencias de la instrucción de
tropas en Alemania, en lo que se refiere a la parte del peloton de
Infantería.
El curso de informaciones trabajó desde un principio, aplicando
esas nuevas ideas, reconocidas como el fruto de la experiencia de la
última guerra, y por este motivo estimo que será de interés para los
oficiales del arma, conocer en que consisten tales tendencias.
EL PELOTON EN EL ORDEN CERRADO

El Pelotón de infantería se compone a lo menos de 3 escuadras


y a lo mas de 5 a 7 escuadras; pero no mas, porque ello significaría
presentar blancos instiles que van a estorbar la conducción en el
combate, dando al enemigo en el gusto de poder batir blancos nu-
merosos y fáciles de observar,
Cada escuadra se compone de 8 hombres, incluyendo en éstos,
al Comandante de escuadra, quien se coloca en el orden cerrado
(encuadrado) en la segunda fila, cubriendo al tirador N. ° 7. (Si la Es-
cuadra va aislada, aún cuando Vaya en orden cerrado, su Coman-
dante sale al frente).
Memorial 1923 Enero—1
6 MEMORIAL DEL EJERCITO DE CHILE

EL PELOTÓN EN EL ORDEN ABIERTO

El Pelotón puede ejecutar sus despliegues en dos formas:


a) En «agrupaciones de escuadras».
b) En «contacto de escuadras».
Veamos en qué consiste la primera de estas formas (caso a).
El despliegue en «agrupaciones de escuadras», puede ser en
«una línea» o bien en «dos líneas, siendo lo normal que el Pelotón
se despliegue en dos líneas,, ya que por principio, el combate de
fuego se inicia sólo con el primer medio Pelotón (Am. L. ) y bajo el
apoyo de fuego de éste, avanza aprovechando el terreno el 2. ° me-
dio Pelotón, (escuadras de fusileros).
Si el despliegue es en agrupaciones de escuadras en dos líneas
(casó normal), los intervalos, si no se ordena otra cosa, son-de
100 m. y la distancia a la 2.a línea, de 200 m., (véase fig. 5).
DESPLIEGUE EN «AGRUPACIONES DE ESCUADRAS» PARTIENDO DE LA
FORMACIÓN INDICADA EN LA ( F I G . 4)

En todo despliegue, los dos primeros hombres de cada una de


Las escuadras de 1.a línea, se adelantan cómo «exploradores», siem-
pre que el Comandante del Pelotón no disponga de individuos es-
peciales para este servicio, los que constituirán una escuadra espe-
cial, tal como la escuadra de comunicaciones (cuando la hay).
Si el Comandante del Pelotón dispone de bastante fuerza,
EL PELOTÓN DE Í N F A N T E R Í A EN EL ÓRDEN CERRADO ETC. 7

basta el estremo de poseer 5 escuadras de combatientes (sin contar


la escuadra de comunicaciones) entonces, puede ejecutarse el des-
pliegue hasta en 3 líneas, o bien, dejar en la 2.a línea, mayor núme-
ro de escuadras. .
El Comandante del Peloton por principio es el que ordena la
apertura del fuego de las ametralladoras livianas (especialmente en
la defensa); sin embargo este principio no impide que un Coman-
dante de escuadrado ametralladora liviana rompa el fuego por ini-
ciativa, según sea la situación de combate (véase N. ° 33 del Regl.
de Ara. L. ).
La colocación del Comandante del Pelotón, está por principio
en la escuadra de conexión de la 1.a línea.
Hemos dicho que cuando el Pelotón dispone de una 5.a escua-
dra, esta se destina para establecer las uniones durante el combate,
y la hemos llamado «escuadra de comunicaciones o de noticias».
Esta escuadra de noticias, se distribuye al iniciarse el despliegue
para establecer las uniones con el Comandante de la compañía con
las fracciones vecinas, para establecer la unión entre la 1.a y 2. ª
línea, etc., y es por eso que dicha escuadra no figura en ningún grá-
fico de despliegue, y siempre vemos al Pelotón actuando con 4 es-
cuadras.
En estos despliegues por agrupaciones de escuadras», ya sea
que se efectúe en una o dos líneas, el Comandante de escuadra está
facultado para dar a su escuadra la formación que él estime mas
apropiada. .
La figura 6, nos muestra al Pelotón desplegada en agrupacio-
nes de escuadras» en una línea. (Fig. 6).

Aquí podemos observar las formaciones que los Comandantes


de escuadras han dado a las suyas: la 1.a escuadra avanza, mitad en
hilada, mitad en enjambre de tiradores; la 2.a escuadra, toda en una
hilada: la 3.a escuadra, toda en enjambre; la 4.a escuadra en dos hi-
lados.
8 MEMORIAL DEL EJERCITO DE CHILE

Voces de mando establecidas como antes, para la ejecución del


despliegue, ya no existen; hoy día se necesita una «órden de desplie-
gue», y en dicha órden lo principal es la «claridad» i no la forma
esquemática para darla. Así por ejemplo la orden para el desplie-
gue indicado en la figura 6 podría ser:
«Pelotón, 2.a escuadra de conexión, dirección tal parte, en agru-
paciones de escuadras en una línea; ¡desplegarse!. En este caso, el
intervalo entre escuadra i escuadra seria de 100 m. Si el Coman-
dante del Pelotón desea un intervalo menor, tendría que disponerlo
en su «orden de despliegue».
Este despliegue en agrupaciones en una línea {fig. 5), se em-
plea sólo escepcionalmente, i en aquellos casos en que se dispone
de un gran «sector de despliegue».
DESPLIEGUE EN «CONTACTO DE ESCUADRAS»

(Caso b)

Tanto esta forma de despliegue, como el de agrupaciones, puede


efectuarse en una o dos líneas, si no se dispone de otra cosa, se toma
200 m. de distancia.
, La (fig. 7) nos muestra un despliegue en «contacto de escua-
dras» en dos líneas, partiendo de la formación del Pelotón en línea

Fig. 7.

En este despliegue, la 2.a línea está escalonando a ambos lados,


pero se puede disponer también, que sólo escalone hacia un solo
lado, como en el caso a que se refiere la (fig. 5).
EL PELOTÓN DE INFANTERÍA EN EL ÓROEN CERRADO ETC. 9

La «orden de despliegue» para el caso que representa la figura 7


seria: «Pelotón, 1.a escuadra de conexión. (2.a escuadra de conexión)
dirección , en contacto de escuadras y en cadena de ti-
radores, en dos líneas ¡desplegarse!». Si la 2.a lícnea debe escalonar
hacia un lado determinado, habría que advertirlo en la orden de
despliegue.
Si se desea que este despliegue se ejecute sin avanzar, bastaría
como antes, designar la escuadra de base, i agregar la frase «sobre
la base» antes de la palabra «desplegarse». En este caso la 1.a línea
sólo avanzaría hasta tomar los 200m-. de distancia, o bien la 2.a '
línea retrocedería la misma distancia. Ésto lo ordenaría el Coman-
dante del Pelotón según el terreno.
Este despliegue en «contacto de escuadra» no significa que
entre escuadra i escuadra debe existir la misma estrechez que entre
hombre i hombre, sino únicamente, que no hay ese intervalo regla-
mentario (100 mts. ) entre cada escuadra, como en el despliegue en
agrupaciones. Ademas, el Comandante del Pelotón como en el caso
de la (fig. 7) puede reservarse el derecho de ordenar la formación de
la 1.a línea, o bien dejarla a la iniciativa de los Comandantes de es-
cuadras, a igual que en el despliegue en agrupaciones.

CONSIDERACIONES GENERALES

Los apreciadores de distancia que teníamos antes, y que en los


antiguos despliegues debían salir acompañando al Comandante del
Pelotón, han perdido hoy en importancia, debido a que por lo gene-
ral, se rompe el fuego a distancias, muy fáciles de determinar (400 a
500 mts; ). Sin embargo, si un Pelotón dispone de bastantes efecti-
vos, estos apreciadores pueden ir en la escuadra de comunicaciones,
Por principio, antes de todo- despliegue, es conveniente tomar
el nuevo frente o por lo menos que los individuos se vuelvan hacia
la dirección del despliegue
A todas estas consideraciones, puede agregarse que los desplie-
gues del Pelotón, no tienen hoy día tanta aplicación como antes, ya
que las unidades avanzan ramificadas- desde muy atrás, y ademas,
porque lo normal será que un Pelotón inicie el ataque desde una
«posición de apresto para el ataque», y en tal posición el Pelotón no
se hallará nunca en orden cerrado, sino con sus escuadras disloca-
das a fin de aprovechar mejor el terreno i precaverse de los fuegos
enemigos, i distribuidas las escuadras en esta dislocación mas o
menos como van a ser empleadas en el ataque.
Para formarnos una idea de este alistamiento preparatorio a
un ataque vamos a ver el esquema, pero sólo en sus puntos funda-
mentales, del empleo de un Pelotón encuadrado, hasta poco antes
10 MEMORIAL DEL EJÉRCITO DE CHILE

de iniciar el ataque, con un ejemplo de «orden de apresto del Pelo-


tón para el ataque».

SlTUACION PARA EL PELOTON

El Batallón se va a aprestar para atacar en tal sector.


Primeras resistencias enemigas constatadas por exploradores en
tal parte.
Primer objetivo de ataque: ganar tal línea.
El Pelotón se va a aprestar para el ataque en tal sector. A la
derecha i a la izquierda se aprestan otras unidades.
Una ametralladora pesada protejerá el apresto del Pelotón desde
tal parte.
Antes de entrar a la orden de apresto que debe dar el Coman-
dante del Pelotón, cabe observar que el Pelotón vendría en marcha
hacia la posición de apresto ya ramificado, pues hoy día no se concibe-
la aproximación de una tropa en orden cerrado dentro del alcance
de los fuegos enemigos, ni aun teniendo abrigo contra la vista; hay
que protegerse contra la artillería y contra los ataques aéreos. La
orden de apresto viene en seguida a distribuir las escuadras en una
forma tal, que sea muy semejante a la forma como van a ser emplea-
das en el ataque, pero tomando en cuenta naturalmente el terreno
donde va a efectuarse el apresto.
Veamos entonces los puntos principales que contendría la orden
de apresto del Pelotón dada a los Comandantes de escuadras reuni-
dos con ese objeto:
1) El Pelotón se va a «aprestar para el ataque» en tal sector
(indicándolo en el terreno).
1.a escuadra de ametralladoras livianas en tal parte.
2.a » » » » » otra y de conexión.
3. ª y 4.a escuadra en 2.a línea, y en tal punto.
Una ametralladora pesada en X protegerá el apresto del Pe-
loton.
2) Primeras resistencias enemigas constatadas por exploradores
en........ (indicándolo en el terreno).
3) Primer objetivo de ataque: ganar tal línea.
4) Yo indicaré, el momento de1 iniciar el ataque (o bien, el ata-
que se iniciará a tal señal).
5) Sector de ataque para el Pelotón.............. (indicando
puntos del terreno).
6) Las uniones se establecerán en tal forma.
7) El puesto de curación de nuestro Batallón en........
8) Las banderas de señales para la Artillería las llevaran tales
escuadras.
EL PELOTÓN DE INFANTERÍA EN EL ORDEN CERRADO ETC. 11

9) Las mulas de munición estarán durante el apresto a disposi-


ción de las escuadras, en tal punto.
10) El Pelotón es de conexión.
11) Yo estaré con la escuadra de conexión.
Comentarios sobre el apresto del Pelotón
La figura 8 nos muestra cómo habría quedado el Pelotón des-
pues de dada la orden de apresto,

Fig. 8.

Durante el apresto, cada escuadra ha quedado, a iniciativa de


su Comandante de escuadra, en la formación que él ha creído mas
apropiada. Vemos que han quedado en primera línea la 1.a y 2.a
escuadras (ametralladoras livianas); porque ellas van a emplearse en
primer lugar como los verdaderos puntales del ataque; ambas escua-
dras han empleado la hilada de tiradores, a fin de aprovechar mejor
el terreno. La 3. ª y 4.a escuadras, en segunda línea, pero no con los
intervalos i distancias reglamentarios de los despliegues, sino distri-
buidas en forma que puedan también aprovechar mejor el terreno.
Por lo qué respecta a la «orden de apresto» ésta merece los
siguientes comentarios:
1) No se han fijado ni intervalos entre las escuadras, ni distan-
cia entre la primera y segunda línea. La iniciativa de los Coman-
dantes de escuadras de segunda línea, decidirá su ubicación. Igual-
mente la formación que elige cada escuadra, es cuestión de su res-
pectivo Comandante.
2) No figuran en la orden de apresto las misiones a los explo-
12 MEMORIAL DEL EJÉRCITO DE CHILE

radores, porque éstos han venido funcionando desde mas atrás, y es-
así como pudieron constatar la ubicación de las primeras resistencias
enemigas. Si hay necesidad de completar la exploración, se designan
nuevos exploradores, dándoles misiones bien determinadas.
3) MUY importante es el número 6 de la orden de apresto, que se
refiere a las «uniones». Sin quedar éstas completamente estableci-
das, el ataque se espone a fracasar. Por consiguiente, el Comandante
del Peloton no puede dar por terminado su apresto si no tiene todos
los elementos de fuego que le han puesto a su disposición, (ya sea
los elementos a corta distancia, ametralladoras livianas i fusileros) o a
larga distancia (ametralladoras pesadas, artillería, etc. ), en condicio-
nes de batir cualquier parte del sector de combate del Pelotón.
Para que estas uniones no puedan fallar se colocan siempre a
disposición del Comandante del Pelotón diferentes medios como el
teléfono, lámparas, perros de noticias, etc., de manera que si falla
uno de estos medios siempre quedan otros procedimientos, sin con-
tar todavía con los hombres de comunicación, los cuales no deben
faltar, aun cuando se disponga de todos los medios anteriormente
anotados, para establecer las comunicaciones. Pero, por principio,
habrá que echar mano, en primer lugar, de los procedimientos que
trasmiten con mayor rapidez.
Sin estas uniones, las armas auxiliares que quedan atrás, no
pueden saber en el momento preciso, cuáles son las partes de la
posición enemiga, o mejor dicho cuáles son los focos peligrosos de
la resistencia enemiga que mas obstáculos oponen al ataque; el ideal
es que cada disparo de cañón sea dirigido allí donde se lo pide cual-
quier fracción de infantería que no puede avanzar; lo demases
derrochar munición, dejando intactos los puntos vitales de la resis-
tencia enemiga.
Como se ve, esta es la manera como en la generalidad de los
casos se envía un Pelotón al ataque, y como es natural no vemos
aquí el empleo de ninguna de las formas de despliegue analizadas
anteriormente. Al producirse el ataque, el Pelotón va a resultar des-
plegado como una consecuencia lógica del pensamiento que tuvo el
Comandante del Pelotón sobre el mas acertado empleo de los elemen-
tos de fuego puestos a su disposición durante el apresto; pero no
como sucedía antes, que sin ninguna, reflexión anterior sobre la situa-
ción de combate, el Comandante del Pelotón lanzaba toda su tropa
en tiradores» cubriendo totalmente, su sector de despliegue y sin
reflexionar si esta medida venia al caso o no.
En el asunto en cuestión, al iniciarse el ataqué, basado en las
disposiciones tomadas para el apresto, se habría producido por sí
sólo, y a la sola orden de «atacar», un despliegue en «agrupaciones
de escuadras» en dos líneas(caso normal), ya que el Comandante del
Pelotón, previo en el apresto esta forma de ataque y distribuyó con
EL PELOTON DE INFANTERIA EN EL ORDEN CERRADO ETC. 13

tiempo su Unidad en esa forma, a la vez que estableció las «unio-


neí» necesarias para garantizar el éxito del ataque.
En el caso presente el Comandante del Pelotón durante el
«apresto» tendría que disponer de las siguientes «uniones», las que
se habrían detallado en el número 6 de la orden de apresto:
a) Unión con los exploradores adelantados durante el apresto.
b) Unión entre las dos escuadras de ametralladoras livianas de
primera línea.
c) Unión entre lia primera y segunda línea.
d) Union con el Comandante de la Compañía.
e) Union con la ametralladora pesada que protege el apresto del
Pelotón, (y con cualquiera de las armas auxiliares que se le
hubiesen asignado, como ser cañones de acompañamien-
to, etc. ).
Estas serian las principales uniones internas del Pelotón, sin
contar las otras que vienen de fuera a unirse con él, que es la Uni-
dad de conexión.
Por esta ligera exposición, puede verse la preocupación enorme
de un Comandante de Pelotón que debe alistar su fracción para el
ataque, a pesar de que en el caso citado como ejemplo, sólo se le ha
asignado una pieza de ametralladora pesada. Pero esto no es lo co-
mún, pues habrá casos en los cuales a un Pelotón se le pueden asig-
nar varias piezas de ametralladoras pesadas, cañones de acompaña-
miento y otros elementos de combate, y entonces la tarea se Complica.
Es por eso que las órdenes de los Comandantes de las unidades,
pequeñas de la Infantería, con tantos elementos puestos a su dispo-
sición, y en la forma tan disgregada como van a emplearse, no pue-
y den consistir como antes en simples voces de mando, y exigen de
cada Comandante subalterno, poseer un claro concepto de lo que es
el combate moderno, y un conocimiento preciso sobre la táctica for-
mal de todas las armas.
H. PUELMA,
Capitán.
La Carta de la Aviacion
Estudio de las Garfas existentes en Chile
y su aplicación a la Navegación Aérea
(Con una lámina)

Vamos a analizar las cartas editadas en Chile que tienen un ca-


rácter oficial, y son las publicadas por la Oficina de Mensuras de Tie-
rras, por el Departamento de Levantamiento del Estado Mayor del
Ejército (hoy Instituto Geográfico), y por la Oficina de Hidrografía y
Navegación de la Armada.
CÓMO SE PREPARA UNA NAVEGACIÓN AÉREA O MARÍTIMA

La distancia mas corta entre dos puntos terrestres es el arco de


círculo máximo o línea geodésica, que en términos náuticos se llama
ortodrómica. '
La ortodróraica corta los meridianos bajo un ángulo variable
que se llama ángulo de rumbo.
Cuando se sigue por la brújula una dirección fija o sea un
rumbo verdadero, se traza sobre el esferoide terrestre una curva que
tiene la particularidad de formar el mismo ángulo con todos los
meridianos que corta y se llama loxodrómica. Es así, que todo nave-
gante, que guiado por la brújula se traslada cíe un punto a otro, se-
guirá una loxodrómica, que por ser una curva no será la distancia
mas corta entre los dos puntos.
Como hasta la fecha la única guia de dirección para el nave-
gante es la brújula, magnética o jiroscópica, y ésta sólo nos describe
la loxodrómica, cuando queramos seguirla ortodrómica, debemos ir
cambiando constantemente el rumbo. En la práctica se admite que
la loxodrómica se confunde con la ortodrómica hasta en distancias
LA CARTA DE LA AVIACION 15

de 500 millas marinas (930 kilóm. ), de modo que para seguir una
ortodrómica será necesario determinar solamente el rumbo inicial
de varias loxodrómicas que se confundan con ella, y navegar suce-
Bivainente a estos rumbos después de haber recorrido alrededor de
500 millas a cada uno de ellos. Si; la loxodrómica está orientada de
Norte a Sur, ésta se confunde exactamente con la ortodrómica.
Si es una carta terrestre, unimos dos puntos por medio de una
línea recta, y seguimos sobre la tierra esta ruta, describiremos una
curva que se aproximará relativamente a la loxodrómica. Esta
curva será realmente la loxodrómica cuando la carta esté en proyec-
ción de Mercator, que ha sido construida para solucionar este pro-
blema, y es lo que se usa por todos los navegantes del orbe.
Sobre la carta de Mercator, la ortodrómica o arco de círculo
máximo, queda representada por una curva, arqueada en dirección
del polo, y la loxodrómica por una recta, de modo que basta en la
práctica, para distancias hasta de 500 millas, unir dos puntos sobre
la carta por medio de una línea recta, para conocer la ruta que de-
bemos seguir para ir del uno al otro i hacer el menor recorrido.
El ángulo que forma esta recta con cualquiera de los meridia-
nos se llama rumbo verdadero porque está referido al norte geo-
gráfico.
Cuando la distancia es mayor de 500 millas se recurre a cartas
especiales que se llaman Cartas gnomonicas, en las cuales la orto-
drómica es representada por una recta, pero donde las tierras sufren
una gran distorsión. Estas cartas serán de un gran uso en el futuro
de la navegación aérea, y felizmente están construidas para todo el
mundo.
La brújula o compás, como se llama en términos de navegación,
no se orienta con respecto al meridiano geográfico, sino que lo hace
con respecto al meridiano magnético. Estos dos meridianos forman
un ángulo variable que se llama variación magnética, y que puede
valer de 0o a 180° hacia el Este u Oeste. Esté dato se obtiene de las
Cartas de Variación Magnética, y ademas está marcado en las cartas
náuticas a fin de facilitar su empleo.
Si la brújula se coloca en un sitio en que no hayan materiales
que puedan producir imantaciones, como ser fierros, instalaciones
eléctricas o de radiotelegrafía o telefonía, etc., marcará la dirección
del norte y del meridiano magnético, y las direcciones que se tomen
con ellas serán rumbos magnéticos. Pero si está colocado en un
avión, que tiene un motor de acero, y muchas piezas de fierro, la
brújula sufrirá una desviación variable, que puede llegar hasta 30°,
a la derecha (positivo) o izquierda (negativo) y que se llama desvío.
El desvío es variable para cada rumbo y se puede reducir hasta
2o o 3o por medio de la compensación pero nunca se anula comple-
tamente en los aviones.
16 MEMORIAL DEL EJÉRCITO DE CHILE

El navegante necesita conocer qué rumbo del compás debe llevar


para trasladarse de un punto a otro. La Carta nos da el rumbo ver-
dadero, contado de 0o. a 360° en el sentido del movimiento de los
punteros de un reloj.
Rumbo verdadero ± Variación Magnética este = Rumbo magnético
este
, negativo u oeste y ,
Rumbo magnético ± Desvío — — = Rumbo del compás
positivo o este
En seguida, con un compás de punta seca, y empleando la esca-
la de distancias, determinamos el número de millas o kilómetros que
hay entre los dos puntos.
Si es un buque donde vamos a navegar, debemos considerar el
influjo de la corriente i corregir el rumbo del compás, resolviendo
un triángulo de velocidades, para evitar el desplazamiento que pue-
da producirse, de modo que el buque se mueva siempre sobre la
ruta que marca la línea trazada sobre la carta.
Si es un avión, el cálculo se complica Un poco mas, porque de-
bemos corregir la sección del viento, o deriva, que al desplazarse
lleva en su seno al avión, y cuya influencia es muy difícil de contro-
lar. Actualmente hay aparatos que permiten determinar la deriva
durante el vuelo y que dan una gran aproximación en los rumbos.
Una vez determinados estos datos, el navegante está en condi-
ciones de poder ir de un punto a otro, valiéndose del compás e indi-
cadores de distancias, y en su ruta se servirá de los accidentes del
terreno o puntos notables para verificar que su ruta esté de acuerdo
con la trazada en la Carta.
En la navegación marina, se exige una gran aproximación en
las situaciones del buque, pero en la navegación aérea, la aproxima-
ción es mucho menor; 10 kilómetros en error no afectan grande-
mente una navegación en tiempo claro, debido al gran horizonte
que tiene el avión (a 50 metros de altura el radio de visibilidad es
de 25 kilómetros), aunque en tiempo cerrado se necesita una mayor
exactitud.

SISTEMA DE PROTECCIÓN

La Oficina dé Mensuras de Tierras emplea la Proyección Poli-


cónica, que consiste en la representación de la tierra sobre una serie
de superficies cónicas tangentes al esferoides terrestre, empleándose
una por cada paralelo de latitud, que es la base del cono que tiene
su vértice sobre la prolongación del eje terrestre.
Los paralelos de latitud quedan representados por arcos de
círculos, pero teniendo diferentes centros y radios, no son paralelos
entre sí. Los meridianos, son rectos y convergen en el polo.
Los grados de latitud y longitud son proyectados prácticamente
LA CARTA DE LA AVIACIÓN
17

en su largo real, por lo que no hay dispersión en las proximidades


del meridiano central, y sólo una pequeñísima en los bordes de la
carta. Como los minutos de latitud son prácticamente del mismo
largo, una sola escala de distancias puede usarse, en cualquiera parte
de la carta.
La línea geodésica u ortodrómica entre dos lugares se proyec-
tará prácticamente como una línea recta, pero la loxodrómica será
una línea curva, y el rumbo verdadero será diferente en los estrenaos'
de la ruta. Pero en una carta de escala grande se puede considerar
la loxodrómica como una línea recta.
El meridiano central empleado en esta cartas es el que pasa por
el Cerro Santa Lucía-Santiago.
Los ángulos del terreno prácticamente conservan su valor. No
se puede ensamblar exactamente tres cartas colindantes. Los márge-
nes de la carta no representan la dirección Norte-Sur y la determina-
ción del rumbo hay que hacerla con respecto al meridiano medio de
la ruta por recorrer.
La Oficina de Mensura de Tierras ha editado un Atlas (Edición
. 1
Centenario-1910) en escala 500. 000 en colores, que comprende todo
el país, y que, por el momento, será el mejor auxiliar para el nave-
gante aéreo.
Instituto Geográfico Militar construye sus cartas y planche-
tas según el «Sistema de Proyección Conforme de Gauss»:
Este método está fundado en consideraciones matemáticas, y
groseramente se le puede asimilar a la proyección de tea tierras so-
bre una cinta de papel, cuyo eje central se apoya a lo largo de un
meridiano, que se llama Meridiano Principal, i que en seguida se
estira y corta en forma de planos o cartas. Todas las tierras que
están próximas al meridiano principal conservan su configuración,
pero a medida que se alejan de él, sufren una ampliación que es de
1 a 100. 000 a 30 kilómetros, de 1 a 10. 000 a 90 kilómetros y de 1 a
1. 000 a 300 kilómetros a distancia del meridiano principal. Los án-
gulos del terreno se conservan, pero se pierde la orientacion astro-
nómica, de modo que los márgenes de la carta no indican la direc-
ción Norte-Sur. En la práctica, y en cartas a escala grande se les
puede considerar como orientadas en la dirección Norte-Sur.
. En la Confección de esta Carta se ha tomado como meridiano
principal al que pasa por el Observatorio Astronómico de Santiago,
y que mas o menos pasa por el centro del país, que se estiende alre-
dedor de 31/2 grados (390 kilómetros) hacia el Este (Solar de Jama,
Provincia de Atacama) y 5 grados (550 kilómetros) hacia el Oeste
(Cabo Raper, Provincia de Llanquihue) de dicho meridiano.
Estas cartas no tienen trazados ni meridianos ni paralelos, y si
Memorial 1923 Enero-2
18 MEMORIAL DEL EJÉRCITO DÉ CHILE

éstos se trazaran quedarían representados los meridianos por curvas


convergentes en los polos, y los paralelos por curvas formando ángu-
los rectos con los meridianos.
El Instituto Geográfico Militar ha levantado parte de la región Cen-
tral de Chile, en planchetas de 100 kilómetros cuadrados, que ha publi-
cado en escala 1 , y unas pocas a escala 1 Algunas
25. 000 100. 000
han sido editadas en colores a fin de facilitar su empleo para fines
militares.
La Oficina de Hidrografía i Navegación de la, Armada construye
sus cartas según el Sistema de Mercator», conocido también con el
nombre de proyección cilindrica.
En este método, se proyecta la tierra sobre un cilindro de pa-
pel, tangente al Globo Terrestre en el Ecuador. Los meridianos y
paralelos quedan representados por rectas que se cortan en ángulos
rectos. La configuración de la tierra sufre una ampliación que au-
menta a medica. que se alejan del Ecuador, no siendo conveniente
su empleo mas alla de los 60° de latitud, en donde una misma su-
perficie, que en el Ecuador quedaría representada, por ejemplo, por
un cuadrado de 1 centímetro de lado, es representada por un cua-
drado de 2 centímetros de lado. Los ángulos del terreno y las orien-
taciones magnéticas se conservan, de modo que los márgenes de las
cartas indican la dirección Norte Sur.
Este es el Sistema mundial para la representación de las cara s
para navegación, y para facilitar su empleo, traen trazados los me-
ridianoé» los paralelos y la rosa de los vientos..,
La oficina de Hidrografía ha levantado parte del Sur de Chile
y ha rectificado gran parte del resto de nuestro litoral, publicando
cartas en escala de 1/500.000,1/200.000,1/15.000,de acuerdo
con las necesidades de la navegación.

CONDSIONES QUE DEBE LLENAR UNA CARTA DE AERONAVEGACIÓN

Debido al reducido espacio de que se dispone en un avión, las


cartas y planos deben ser de pequeño tamaño, y montadas en tela o
cartón, para aumentar su resistencia. .
Para llevarlas a bordo se pueden emplear tres sistemas
o) Pegadas sobre una banda de tela, que se enrrolla o desea-
trolla en igual forma que las películas de una máquina fotográfica
Kodac, llevándose sólo a la vista el trozo de carta que representa el
terreno que se sobre-vuela;
b) Pegada sobre cartones unidos con tela, que se doblan como
acordeón;
• •

LA CABALLERIA DE LA AVIACIÓN 19

c) En colecciones completas de cartas (cartapacios), tal como en


los buques. .
En el futuro el sistema usado será, el c), pero en la actualidad
en los aviones existentes en Chile, salvo en el Bote Volador, sólo
pueden emplearse los sistemas a y b) combinados con una mesa cua-
drada de 40 centímetros de lado, con transportador y reglas paralelas,
sistema Bigsworth, que son manejables con una sola mano con
guantes. Si el espacio en que se lleva la. carta no es muy abrigado
del viento, ésta debe ir cubierta por una plancha de celuloide, a fin
de que no se vuele o rompa.
En diversas Conferencias Internacionales de Aeronáutica se ha
estipulado, que la escala mas conveniente para las cartas empleadas
para la navegación aérea propiamente dicha, es la de 1/100.000 , y de

1 pero los planos de los Aeródromos y canchas de aterriza-


25. 000
jes, para el navegante aéreo necesitará ocasionalmente servirse de
una carta mayor ( 1 se emplea en Francia), para poder selec-
200. 000
donar un terreno apropiado en caso de aterrizaje forzado y poder
identificar mejor su posición sobre la carta de 1
100. 000
Chile se estiende de Norte a Sur, abarcando alrededor de 40º
de latitud (= 4. 500 kilómetros), que en escala 1/200.000 estarían re-
presentados en una carta de 224 metros de largo, que por muy bien
compaginada que estuviera seria muy poco práctica para ser usada
a bordo de un avión.
Creo que para nosotros será mas conveniente ensayar la carta
en escala de y 1 que tiene a su favor de ser de muy fácil cons-
500. 000
trucción, porque la Oficina de Mensuras de Tierras ha editado un
Atlas de Chile en esta misma escala y la Oficina Hidrográfica de la
Armada edita sus cuarterones en escalas 500. 000 de modo que no
seria un gran trabajo vaciar aproximadamente estas dos publicacio-
nes en una sola apropiada para el navegante aéreo, y completar sus
detalles con las cartas de 1 ,publicadas por el Estado Mayor
100. 000
del Ejército.
En esta escala una navegación de cuatro horas en avión, que es
su radio de acción común, estaría comprendida en una carta, de un
metro de largo, que podría ser doblada en 4 trozos, que resultarían
de un tamaño apropiado para su empleo a bordo. El detalle no ya a
20 MEMORIAL DEL EJÉRCITO DE CHILE

ser mucho, y en realidad en Chile no se necesita cartas que tengan


gran detalle, debido a que es fácil orientarse, y ademas no habría
datos para construir una carta en escala 1/200.000 mas completa que
las propuestas, debido a que el Estado Mayor del Ejército sólo ha
levantado parte de la región central en escala —, y ésta seria la
fuente de donde habría que sacar los datos necesarios para construir

la carta de 1/200. 000.


Los Aeródromos y campos de aterrizaje se levantan en escala
1/25.000 comprendiendo los terrenos situados en un radio de 15 a
20 kilómetros alrededor de ellos.
La construcción dé la carta no necesita ser muy exacta, y su de-
palle debe serlo más legible posible, suprimiéndose todos aquellos
datos que no sean de utilidad al aviador.
Los, detalles que sirven para identificar el terreno son: bosques,
lagos, ciudades, estaciones de ferrocarril con su nombre pintado en
el techo, intersecciones de carreteras con ferrocarriles y ríos, curvas
características de ríos, puentes, montañas y cerros altos, validas espe-
ciales para aeronavegación; y en el mar, las islas, configuración de
las costas, rocas, bajas menores de 25 metros, y los faros.
Estos detalles deben ir marcados con signos convencionales, i en
colores; a saber:
Mojo, caminos, ferrocarriles, ciudades.
Sepia, terrenos de cota O., variando suavemente el color hasta
el café oscuro a medida que aumenta la altura, marcándose las cum-
bres principales con el número de metros que tienen.
Azul, ríos, lagos, costas alrededor de rocas y bajos, y bases na-
vales.
Amarillo, playas arenas; faros, prados y sementeras, líneas tele-
gráficas o telefónicas.
Verde, bosques.
Negro, nombres en general,. aeródromos y canchas de aterrizajes.
Con signos convencionales deben ir marcados ademas los si-
guientes detalles: terrenos planos, sombrados o no, con menos de
9 grados de pendiente que son utilizables para aterrizajes forzados,
maestranzas que pueden hacer trabajos de reparación de aviones,
puntos de, aprovisionamiento de combustibles y aceite, y circuitos
eléctricos de alta tensión.
Si la carta no es en colores, el piloto debe prepararla aproxi-
madamente en la forma indicada, empleando lápices de color.
LA CARTA DE LA AVIACIÓN 21

Los planos de los aeródromos tendrán marcada la dirección de


los vientos dominantes.
Los cuarterones deben llevar grabada una rosa de los vientos
de 0 a 360 grados, con relación al meridiano verdadero, y otra con
relación al meridiano magnético, a fin de facilitar la determinación
de rumbos. Los márgenes deben ir graduados en kilómetros, y en
grados i minutos.
Para las cartas generales, que comprenden una gran extensión
de terreno, la proyección debe ser sistema Mercator, pudiendo usar-
se cualquiera otra para las cartas de punto mayor.
Cuando sea necesario volar con tiempo húmedo, y no se tenga
una mesa con cubierta de celuloide, y a fin de que la carta no se
deteriore, se le puede dar una mano de barniz para alas, sobre la
cual se puede escribir con lápiz y borrar sin dejar trazo alguno.
Como un ejemplo de lo que debe ser la carta aérea, he construi-
do aproximadamente un trozo de ella en escala 1/500. 000, basada en
los levantamientos hechos basta la fecha. (Véase lámina).
NOTA: Este trozo de carta aérea se ha reproducido sólo en co-
lor negro, como asimismo los signos convencionales, pero en la car-
ta son del color indicado entre paréntesis.

MEDIDAS QUE SON DE UTILIDAD A LA AERONAVEGACIÓN

Se impone la creación de una Comisión que estudie todo el


país, e indique los puntos donde se pueden instalar aeródromos;
donde hay canchas de Sport que se pueden utilizar para aterrizar;
donde hay terrenos casi planos (sementeras), i que tienen menos de
9 grados de pendiente i son utilizables para aterrizajes forzados.
Los techos de las estaciones de ferrocarril deben pintarse y po-
nerles sus nombres en grandes letras que faciliten la identificación
desde el aire:
Los faros deben descubrirse en toda su circunferencia y pro-
yectarlos en el futuro de modo que alumbren también hacia el
cenit.
La creación de la Oficina de la Carta Meteorológica del país, es
de suma importancia y deberá publicar diariamente un boletín grá-
fico, que será de gran utilidad, no sólo al navegante sino también
al agricultor.
Los sondajes aéreos, que dan la dirección y la intensidad de los
vientos a diferentes alturas, contribuirán a la preferencia de ciertas
rutas para facilitar el comercio para la vía aérea,
22 MEMORIAL DEL EJÉRCITO DE CHILE

UTILIZACIÓN DE LAS CARTAS, PLANOS EXISTENTES EN C H I L E

Las cartas del Estado Mayor del Ejército están construidas a


escala 1/100.000, y sólo hay unas pocas que comprenden parte de la
región central, y que son de escasa utilidad, por no tener marcada la
rosa de vientos, ni la variación magnética, pero aunque esto se pue-
de solucionar en el futuro, la escaía es un poco grande para poder
emplear a bordo las cartas con facilidad. A pesar de estos inconve-
nientes, muchas veces será necesario usarlas i aunque no es exacto
el procedimiento, se pueden considerar como si fueran cartas de Pro-
yección Mercator, con el fin de determinar rumbos i distancias, sien-
do su aproximación mas que suficiente, en la práctica de la navega-
ción aérea.
El piloto debe colorear su carta en la forma indicada anterior-
mente, a fin de facilitar su empleo.
Los cuarterones de la Oficina Hidrográfica de la Armada,
están construidas en escala 1 y abarcan casi todo el litoral,
500. 000
pero sólo tienen marcadas las ciudades, ríos y algunos cerros impor-
tantes, próximos a la costa. Sus márgenes sólo están graduados en
millas marinas. Son de utilidad para determinar rumbos y distan-
cias, pero no sirven para volar con ellas por la carencia absoluta de
detalles terrestres: La escala es conveniente, pues se puede llevar
trozos mas o menos grande de terreno (450 kilómetros= 4 horas
de vuelo aproximadamente) en una tira de papel de 90 centímetros
de longitud. Seria conveniente construir un cuarterón a esta escala
para ver si el detalle indicado anteriormente no queda muy confuso,
i es suficiente para la aeronavegación.
El Atlas de la Oficina de Mensuras de Tierras está construida
en escala 1 y a mi juicio es lo mejor que hay en la actuali-
500. 000
lidad para trasvolar, aunque no reúne todos los detalles que se nece-
sita, i su sistema de proyección es el Policómico, que no es apro-
pósito para el navegante.

Con un país como el nuestro, que no está en condiciones de


crear una nueva oficina para la confección de la carta de aeronave-
gación, es necesario la uniformización de los sistemas empleados en
la República, a fin de que las cartas que se editen en lo sucesivo sean
de utilidad al navegante aéreo; lo que se conseguiría con la creación
de un Comité formado por personal de todas las oficinas, quien con
LA CARTA DE LA AVIACIÓN 23

un poco de estudio y buena voluntad podría sacar adelante la carta


de aeronavegación, que será de gran utilidad en el futuro.
Aun no hay muchos intereses creados, porque ninguna de las
oficinas mencionadas, ha levantado gran parte del país, y será pro-
bablemente la Aviación, que por medio de la Fotografía Aérea y
Fotogrametría, haga el levantamiento del detalle de la República;
así es que este Comité podría llegar a un acuerdo que fuera benefi-
cioso para todos, sin que ninguna de ellas pueda alegar preemmen-
cia sobre las otras, y en el cual la Aviación cooperarla eficazmente y
a la vez seria beneficiada.
A. O. JESSEN A.
Tte.. 1. 0—N.
Profesor de Navegación
Aérea de la Escuela
de Aeronáutica Militar,
Ametralladoraslivianas

(Continuación)

Si bien es cierto que al tratar el rol correspondiente a las ame-


tralladoras livianas en la ofensiva se dijo que el aplicar a ellas los
principios establecidos para el empleo de las ametralladoras pesadas
en tales casos seria un error, no ocurre igual al tratar su actuación en
la defensiva; pues, el hecho de ser ella por excelencia un arma des-
tinada a estas tafeas, ha hecho que los principios acordados a su labor
sean casi idénticos a los que ya conocíamos en el trabajo de las ame-
tralladoras pesadas.
Sin embargo, debe considerarse que si por una parte se admite
para ellas un papel análogo al de las ametralladoras pesadas, por
otra, está muy distante de reunir condiciones para reemplazar a estas
en todas sus, formas, pues, debe pensarse que debido a la falta de trí-
pode (1) o de una plataforma segura para su tiro no está en situa-
ción de disparar a largas distancias, ni mucho menos efectuar un
tiro indirecto.
En principio, puede establecerse que dentro de las misiones de-
fensivas corresponderán a ellas los objetivos que se presenten dentro
de las cortas, distancias y a las ametralladoras pesadas los de las lar-
gas distancias; en esta forma, combinando inteligentemente sus fue-
gos con tiros cruzados, de enfilada, barraje, etc., se obtendrá cierta-
mente los resultados que se deseen.

(1) El trípodo de estas piezas y de los cuales cada compañía tiene cierta
dotación se emplea solamente en el tiro contra aeroplanos. Dicho trípode no es
otra cosa qué un punto de apoyo para la pieza (ver fotografía) pues en ningún
caso permite fijar el cañón firmemente para el tiro.
AMETRALLADORAS LIVIANAS 25

Dada esta situación, o sea el íntimo consorcio en que deben ac-


tuar ambas ametralladoras, es de primordial importancia para la to-
talidad de la oficialidad de infantería el conocer a fondo las disposi-
ciones existentes y principios reglamentarios para el empleo de las
ametralladoras pesadas en la defensiva. No obstante, si en estos casos
se encuentra en la línea de defensa oficiales pertenecientes a las
ametralladoras pesadas, será conveniente tomar en cuenta su opinión
para el emplazamiento y distribución del fuego de la totalidad de las
piezas.
En cuanto al empleo de la ametralladora liviana en la defensi-
va puede decirse que desde un principio resaltó como una de sus
características principales la economía de personal que vino a repre-
sentar precisamente en la época en que la crisis de los efectivos se
dejaba sentir con toda intensidad,
Este insignificante grupo, formado por la pieza y sus sirvientes,
muchas veces el sólo apuntador, puede fácilmente disimularse en
cualquier recoveco de la línea y abrir por sorpresa un vivísimo fuego
en el que reunirá al lado de la potencia material, un efecto moral
considerable.

Siendo uno de los puntos de mayor importancia la acertada re-


partición de las piezas en el actual sistema de defensa en profundi-
dad, debe considerarse principalmente para ello la naturaleza del
terreno que se deba defender y el número de piezas con que se cuen-
26 MEMORIAL DEL EJERCITO DE CHILE

te. Lo mas interesante será ordenar su repartición en tal forma que


por medio de fuegos cruzados se logre batir totalmente; el terreno
por donde el enemigo pueda llevar el ataqué.
Dentro de esta repartición de las piezas debe ademas tomarse en
cuenta la estrecha cooperación i mutuo apoyo que debe existir entre
ellas. Debe pensarse al respecto que dada la distribución de fuegos
cruzados que resulta al tomar los objetivos bajo un tiro de enfilada,
no puede cada pieza atender, ademas del blanco, a la defensa de su
propio frente, sino que ello será tarea de otra pieza vecina.
Para alcanzar este objeto i asegurarse de que no quedarán cla-
ros en la zona que se deba, batir, es esencial esta cooperación no sólo
entre las piezas de cada, pelotón o compañía sino que muchas veces
entre las del batallón mismo.
El emplazamiento de las ametralladoras livianas en la defensiva
consiste generalmente en un ligero abrigo hecho con sacos de arena
o tierra, o una simple hendidura practicada en el parapeto dentro de
la cual reposa y dispara. Lo esencial en este emplazamiento, es que
pueda apuntar exactamente al objetivo que se le haya asignado, así
como el apuntador, N. ° 1, se encuentre confortable en la posición
de tiro i para lo cual se cuidará de hacerle arreglar un buen apoyo
para los codos si el tiempo lo permite. No debe asimismo olvidarse
la colocación del sirviente N. ° 2, a quien corresponde activa partici-
pación en el cambio de cargadores i arreglo de las interrupciones
que sufra la pieza.

EMPLEO DE LAS PIEZAS DURANTE LA NOCHE

El hecho de que estas piezas carezcan de plataforma fija para el


tiro que permita dar una elevación determinada al cañón, hace que
no se presten para ser empleadas durante la noche; sin embargo, las
condiciones excepcionales de muchos casos obligan a ello y de ahí la
necesidad de instruir al personal de las ametralladoras livianas en
este sentido.
En general cuando son empleadas en estos casos sólo se hace
dentro de las distancias cortas, y excepcionalmente en las medias.
Dado el porcentaje que hoy en día ocupan las escuadras ametra-
lladoras livianas con relación a las de fusileros, son empleadas en
casi todos los servicios de la defensa y es por ello que las vemos apa-
recer desde los puestos mas adelantados.
Á pesar que en la última parte de la guerra se alcanzó a dotar
a ciertas piezas de un aparato de puntería luminoso fabricado espe-
cialmente para el tiro nocturno, se prefiere en los ejercicios actuales
que el personal trabaje empleando medios mas naturales y que la
práctica ha indicado como mas seguros.
Así, por ejemplo, se aconseja especialmente el apuntar las piezas.
AMETRALLADORAS LIVIANAS
27

antes que se oscurezca, al mismo tiempo que con la ayuda de estacas


u otros accesorios se les fija lo mejor posible; es decir recurriendo a
los mismos medios que nosotros hemos practicado en esta clase de
tiros con nuestros fusiles.
Apuntada la pieza colocan en una posición determinada una
estaca, por lo general pintada de blanco, o un papel cualquiera que
les pueda servir de objetivo auxiliar para las correcciones posterio-
res. Ademas con tiza tifien, para estas operaciones, la parte corres-
pondiente a la ranura del alza i al punto de mira lo que permite dar
una dirección mas o monos acertada a la pieza.
Dado el sistema de fuegos de enfilada dentro de está defensa en
profundidad es muy susceptible que una de las piezas en la oscuri-
dad desvíe su tiro i vaya a herir cualquiera de las unidades vecinas,
por lo cual se toman especiales precauciones para designar a cada
pieza i muy claramente el sector dentro del cual puede operar sin
peligro para el resto.
El sistema usado aquí con este fin es marcar con unas paletas
de madera i pintadas de blanco por un lado i negro por el otro ade-
lante de cada posición el límite del sector de fuego. Dichas paletas
son enterradas con el lado pintado de blanco para el lado en que se
encuentra el apuntador de la pieza (véase fig. 1).

Fig. 1.

EMPLEO DE ESTAS AMETRALLADORAS CONTRA LOS ATAQUES AÉREOS

Dado el espíritu extremadamente agresivo desarrollado por la


aviación durante la última etapa de la guerra, durante la cual era co-
mún observar aparatos a insignificante altura en abierta lucha contra
los efectivos de tierra se hizo necesario recurrir a los fusiles y muy
especialmente alas ametralladoras livianas las que correspondieron
en forma bastante satisfactoria.
Con esté motivo, durante cualquiera operación táctica en la ac-
28 MEMORIAL DEL EJÉRCITO DE CHILE

tualidad se designan ciertas piezas para la defensa contra estos ata-


ques aéreos, aun dentro de las tareas del pelotón.
Por lo general estas misiones corresponden a las piezas dejadas
en los sostenes, quienes se mantienen a conveniente distancia y en
activa observación para obrar oportunamente contra esta clase de
blancos.
Asimismo en las columnas de marcha se designan generalmen-
te ciertas piezas para este objeto las que amarradas a un palo cual-
quiera que pueda servirles de trípode son instaladas en algunos de
los carros de acompañamiento (carros de bagaje) y aún en la cocina
rodante cuando estos faltan.
La forma mas usada en la defensa contra estos ataques es mon-
tándola sobre una estaca resistente que se planta en el terreno, y que
le sirve de trípode. Las dimensiones de dicha estaca corresponde a
la posición que se desee dar al apuntador con relación a la profun-
didad de la zanja.
Para esta clase de tiro toda pieza está dotada de un aparato
auxiliar de puntería; generalmente consiste en un punto de mira
circular u oblongo como el en actual uso en el Ejército ingles
(figura 2).
Dicho aparato, se compone de:
1) Una mira posterior de forma circular con una abertura en
el centro de 1/2 pulgada de diámetro que es por la cual se
visa el objetivo. Esta mira es colocada por medio de un
tomillo especial en la parte mas alta del alza estando ésta
levantada i permanece en esa posición durante todo el tiro;
es decir, no se le somete a ninguna otra corrección para
usarla a las diferentes distancias.
2) Una mira anterior formada por dos anillos elípticos, uno en
el interior del otro en la forma que puede verse en la fi-
gura 2.
El anillo exterior es usado para el tiro contra aparatos que vue-
len a una distancia de 1. 000 pies, mas o menos, que es la distancia
que se considera de contacto, y que marchen a una velocidad media
de 100 millas a la hora y bajo un ángulo de 50 grados aproximada-
mente.
El anillo interior se usa contra aparatos que vuelen alrededor
de 200 pies y a razón de 120 millas por hora bajo un ángulo de 15
grados, condiciones casi comunes a los aparatos de ataque que lle-
gan hasta muy cortas distancias contra las tropas de tierra.
En general se emplea el anillo exterior del punto de mira ante
rior para visar aparatos que se presenten a alturas mayores a 500
pies i el anillo interior para los que se presenten a menor altura
que ésta.
La mira anterior permanece puesta durante todo el tiempo de
AMETRALLADORAS LIVIANAS 29

Mira anterior

Mira
y posterior

Mira
anterior
30 MEMORIAL DEL EJÉRCITO DE CHILE

las operaciones, i en los momentos que no se usa se pliega sobre el


cañón mediante un mecanismo de resorte especial con que cuenta
debido a lo cual no. estorba para el tiro común de la pieza contra
objetivos de tierra.

MÉTODO PARA USAR LA MIRA AUXILIAR

Habiendo determinado aproximadamente la altura a que viene


el aparato y según eso cual de los anillos del punto de mira auxiliar
se usará; mirando a través de la mira posterior se plazará el centro
de la mira anterior (fig. 2, punto A) adelante. en la línea de dirección
del vuelo del aparato, con éste fuera del anillo o círculo de mira.
Conseguido esto, se colocará el punto donde la línea de vuelo
del aparato corta }a arista exterior del punto de mira (fig. 2, punto B)
en el centro del círculo formado por la mira posterior i a través de
la cual se ha debido sufocar previamente. En esta posición, mante-
niendo las miras en esa relación i de acuerdo con la línea que marca
la dirección de vuelo del aparato se espera que este toque con su
punta, o mas bien dicho, nariz, la arista exterior del punto de mira
anterior (fig. 3, punto B), como lo indica la figura 3, para hacer fuego.
Durante el fuego, debe mantenerse las miras y el aparato en la
misma posición, por lo cual hay necesidad de correr la puntería de
acuerdo con la marcha del aeroplano.
La rapidez con que se apunta i se abre el fuego es el capítulo
de mayor importancia dentro de esta instrucción, pues debe consi-
derarse que máquinas que se presentan a 500 pies de altura i a ra-
zón de 100 a 120 millas por hora no permanecen mas de 30 a 40
segundos bajo una posición de tiro favorable.
Ademas se instruye especialmente al personal en él reconoci-
miento de los tipos i marcas de las máquinas usadas por los diver-
sos países para evitar equivocaciones disparando contra aparatos
amigos..
Para esta clase de tiro se dota generalmente a las piezas de un
número de cartuchos incendiarios, los que debido a la estela que pro-
ducen, permiten observar su trayectoria y hacer las correcciones
del caso.
Otro aparato de la mas simple fabricación y llamado «Stadia
Range Indicator» es usado para saber si el aeroplano está o no, den-
tro de la distancia de tiro favorable.
Dicho aparato no es mas que una paletita de cartón o metal
con cuatro aberturas de diferentes dimensiones. Dos de ellas calcu-
ladas para visar aparatos de doble asiento y las otras dos para apara-
tos mas chicos como son los de caza generalmente. Ademas tiene un
cordón de 24 pulgadas de largo que es la distancia a que se debe
AMETRALLADORAS LIVIANAS 31
32 MEMORIAL DEL EJERCITO DE CHILE

colocar la paleta del ojo del observador en el momento de visar el


aeroplano.
La formado usar el Stadia Range Indicator, es la siguiente:
Primeramente enfocar el aparato a través de una de las abertu-
ras, segun la posición de vuelo, pues las aberturas de la izquierda,
figura 4, son para visar las máquinas que se presentan de frente con
relación a la posición de la pieza, en seguida alejar el «indicador de
tiro» hasta las 24 pulgadas que marca el cordón. Si el aeroplano
toca ambos lados de la abertura, quiere decir que se encuentra a dis-
tancia de tiro.
Para el mismo objeto, pero contra máquinas que se presenten
cruzando por frente a la posición de la pieza se emplean los aguje-
ros de la derecha.
Dentro de la defensa, cuando hay necesidad de proteger espe-
cialmente un punto contra los ataques aéreos (depósitos de muni-
ción, etc. ), y para lo cual se designa un número de piezas determi-
nado, debe tomarse especialmente en consideración para su empla-
zamiento lo siguiente:
Todo aeroplano que se prest uta a una velocidad media de 100
millas por hora y a 3. 000 pies de altura, altura casi común en los
aparatos de ataque, comunicación y reconocimiento, necesita lanzar
sus bombas 500 yardas mas o menos antes de llegar a la vertical
levantada desde el punto que ataca, por lo cual las ametralladoras
livianas designadas para esta defensa deben emplazarse en lo posi-
ble a 400 o 500 yardas del sitio que protejan y hacia el lado, en que
se suponga han de aparecer las máquinas enemigas y así alcanzar a
batir éstas antes que inicien su bombardeo.
Otro punto importante de tomar en cuenta es el sitio donde
caerán los proyectiles lanzados por estas piezas con el objeto de evi-
tar que ellos vayan a herir partes delicadas del propio sector, como
por ejemplo: aldeas, caminos, etc.
El fuego en esta clase de tiro es continuo, de series largas, dis-
tintamente de las series cortas de tres a cinco disparos empleadas
contra los blancos normales de tierra, lo que exige especial entrena-
miento de los apuntadores, pues, por otra parte la trepidación de la
pieza es mucho mayor lo que dificulta considerablemente las correc-
ciones.

T I R O DE LAS AMETBALLADORAS LIVIANAS

¿Cuál es el rol principal de estas piezas? Sencillamente dispa-


rar; de aquí la absoluta necesidad de preparar especialmente su
personal en el tiro.
Ya se ha dicho que la ametralladora liviana es el arma auto-
AMETRALLADORAS LIVIANAS 33

mática por excelencia de las distancias cortas y eventualmente de las


distancias medias. Ella debe desplegar un fuego suficiente para neu-
tralizar el de la resistencia enemiga durante el ataque, y en la defen-
siva combinar sus fuegos en el frente de manera que con tiros
cruzados y flanqueantes tome bajo su acción las tropas de asalto.
Por estos motivos no es tan esencial el formar grandes tiradores
empleando, la pieza tiro a tiro, sino lo mas importante será que se-
pan visar rápidamente y acto continuo y operando con series cortas,
si se trata de objetivos en tierra, cubrir el blanco. y
Una de las mas grandes dificultades a vencer en la instrucción
de esta clase de tiro, es la nerviosidad de los tiradores.
La trepidación del arma, especialmente en el tiro contra aero-
planos debido a la poca firmeza del trípode, exige del apuntador gran
tranquilidad, y en las interrupciones que desgraciadamente se operan
con gran frecuencia, gran dominio de sí mismo, especialmente cuan-
do ello ocurre dentro de una zona bastante peligrosa.
Estas consideraciones no pueden ser menospreciadas en el mo-
mentó de la elección de los apuntadores, pues existen individuos de
un temperamento especial con el cual no pueden llegar nunca a ser
buenos sirvientes de esas piezas. Se observa al respecto que muchos
individuos, magníficos tiradores de fusil, no lo son al operar con
armas automáticas, pues él efecto de este tiro por series, tiene cierta
influencia en su sistema nervioso que les hace perder casi por com-
pleto el control de sí mismo y, por lo tanto, del tiro.
Durante la instrucción de tiro es esencial comenzar por la edu-
cación del sistema nervioso de los tiradores p u e s , como va se dijo,
este tiro por series provoca frecuentemente en los apuntadores una
alteración nerviosa que se traduce en movimientos involuntarios,
como por ejemplo: desplazamiento de la cabeza, continuar obrando
sobre el disparador inconscientemente, cerrar los ojos, etc.
Los ingleses no se cansan de incrementar por todos los medios
posibles el interés de su gente por esta clase de tiro y debido lo
cual me ha tocado. presenciar interesantes concursos, tanto en. 'las.
cauchas de tiro reducido como en los polígonos abiertos.

Gran Bretaña, Aldershot, Setiembre de 1922.

R. CAÑAS MONTALVA,
Teniente l. º

Memorial 1923 Enero—3


Formas Generales de la defensa
(Direrctiva de la Academia de Guerra del ejército norteamericano (School of
the Line) para el curso 1921/22)

Todas las formas de la defensa tienen muchos elementos y carac-


terísticas comunes, que por lo principal están asociados con la orga-
nización local del terreno, la conducta táctica de las pequeñas unida-
des, el empleo del poder del fuego i los accesorios defensivos. Un es-
tfudlo de la defensa, desde el punto de vista de loa altos comandos e
independientes; pronto nos da la adopción general de diferentes for-
mas de defensa y muy distintas entre sí: primero, en el objeto gene-
ral y segundo, en la disposición. Esta directiva de la Academia de
Guerra del Ejército Americano (School of the Line) tenia por objeto
analizar estas formas generales y presentarlas con claridad a los
alumnos.
a) Según, ella el objeto principal de la defensa puede ser:
1) Para ganar, una victoria táctica decisiva, llamada defensa
activa.
2) Para prevenir que el enemigo alcance una decisión, llama-
da defensa p a s i v a . .
3) Para impedir una decisión por rehuida del combate decisivo,
llamada defensa dilatoria.
b) La disposición general de la defensa' comprende tres formas
distintas:
1) Una defensa desplegada.
2) Una posición defensiva.
3) Una zona defensiva.
FORMAS JENERA LES DE LA DEFENSA 35

El objeto de la defensa (activa, pasiva o dilatoria) es el primer


factor en todas las consideraciones y determina la conducta táctica
de la defensa y de las disposiciones que se asocian don ella; Es en-
tonces esencial que el objetivo general de la defensa i de la táctica
general de conducir la misma, sea definitivamente determinado antes
cié las disposiciones generales o de las formas de defensa. En otras
palabras; las disposiciones y la organización del terreno completan
el objeto general.
Los factores que influencian la conducta de la defensa activa,
pasiva o dilatoria pueden resumirse en la forma siguiente:
a) En la defensa activa el principio principal es alcanzar una
decisión táctica por un contraataque decisivo. Entonces,
dos fuerzas son esenciales: 1) Una fuerza defensiva, y 2)
Una reserva principal. La fuerza defensiva contiene al ene-
miga, con el objeto de buscar una oportunidad favorable
para una ofensiva decisiva; por la reserva principal.
b) En la defensiva pasiva el objeto es prevenir que el enemigo
capture un sector importante o parte de él, la pérdida del
cual tendría resultados decisivos. Mientras que la defensa
. pasiva debe ser agresiva y en enérgica especialmente en contra-
ataques locales para mantener la continuidad de la defensa
en lo que respecta a la situación general, en cambio, no son
contemplados contra-ataques generales para buscar una de-
cisión táctica. Las fuerzas son por esta, razón empleadas en
la pura defensa, en sectores defensivos con sostenes i re-
servas de s e c t o r . ,
c) En la defensa dilatoria reina el principio de ganar tiempo
impidiendo combates decisivos. Mientras esto induce a
combatir al enemigo en acciones sucesivas, éstas deben tam-
bién empeñarse tan lejos como sea posible, como seria por
ejemplo forzar al enemigo a consumir el tiempo en el avan-
ce al ataque, en el despliegue y en volver a formar sus
columnas de marcha. Entonces las fuerzas son empleadas
en acciones defensivas sucesivas evitando las derrotas tac

La adopción de una defensa desplegada, o de una zona de de-


fensa para el cumplimiento de alguno de los objetos indicados mas
arriba, dependerán de muchas consideraciones particulares a cada
situación.

La defensa desplegada

La defensa desplegada, como su nombre lo indica, contempla -


una situación donde un comandante está obligado a aceptar la defen-
36 MEMORIAL DE EJERCITO DE CHILE

sa, s o b r e terreno con el tiempo suficiente para una rápida orga-


nización del terreno.
Mientras el objeto de la defensa (activa, pasiva o dilatoria) in-
fluencian la distribución de las fuerzas y su conducta táctica, los prin-
cipios. de defensa en profundidad o contra-ataques, los fuegos de
flanco, e t c , son especialmente contemplados en esta situación.
Estos elementos esenciales están asegurados en esta forma mas
por la adopción del despliegue conveniente al terreno disponible y a
la misión de la fuerza, que por la organización del terreno especial-
mente elegido. Por principio, el despliegue distribuye las fuerzas en
defensas i reserva, que sacan las mayores ventajas de los accidentes
del terreno para la defensa y como bases para los contra-ataques. Las
únicas fuerzas de seguridad contempladas, prácticamente son, pri-
mero, aquellas empleadas en el encubrimiento del despliegue y se-
gundo, en la observación local. Ver diagrama A.

Cuando ésta forma es empleada en la defensa activa una nume-


rosa reserva principal es esencial para el contraataqué. Las reservas
de la defensa pasiva son requeridas solamente para el contra-ataque
local para asegurar la continuidad de la defensa. En la defensa di-
latoria, mientras toda la fuerza puede emplearse excepcional mente
en la defensa de una localidad, el procedimiento usual es utilizar
partes de la fuerza escalonada para llevar a efecto acciones dilatorias
sucesivas.

La posición defensiva

La posición defensiva contempla una posición defensiva en


una posición que se organiza tan completa como lo permita el tiem-
po, la misión i el objetivo de la defensa. La base de la defensa es
FORMAS GENERALES DE LA DEFENSA 37
. , • • • ' . • • • • • ' • • .

la línea de resistencia de esta posición. La organización del terreno


comprende puntos,, centros de resistencia, etc., a lo largo de las cua-
tro líneas que se ordenan, a saber, línea principal de resistencia,
Mapa de los sostener, línea de reserva de los batallones y línea de
reserva del regimientos otros elementos de defensa que le exija la
situación especial y la cantidad de fuerza. En un caso termino
medio la organización de tal posición requiere por lo menos seis
horas de trabajo. Si se cuenta con mayor tiempo y las fuerzas dis-
punibles son superiores a un cuerpo de ejército puede arreglarse
posiciones a retaguardia para cubrir la artillería y las reservas de las
unidades mayores.
Una fuerza de encubrimiento es esencial para la organización
y ocupación de la posición. En términos generales, las funciones de
esta fuerza son: para ganar tiempo, asegurar y proteger la ocupación
de la posición, para obligar a las fuerzas principales enemigas a ra-
mificarse, y para descubrir la, dirección general del ataque. Cumpli-
dos los principios espresados en el párrafo anterior, las fuerzas de
encubrimiento se. retiran; después son generalmente empleadas en la
reservan. La seguridad y observación de los sectores son entonces to-
madas por unidades inferiores, colocadas en él terreno inmediata-
mente adelante y destacadas por las fuerzas que ocupan la posición.
Estas se retiran al desarrollarse el ataque.
Mientras que las fuerzas de encubrimiento pueden fortificar
importantes sectores para cumplir con SU misión, no se debe, con-
'templar una posición; avanzada, así como sucede en una de de-
fensa. En esta forma, la defensa con posición avanzada, seria débil,
Mientras que las fuerzas de encubrimiento no estarían muy avanza-
das de la posición sino en relación a la seguridad que demanda la
protección, la distancia seria suficiente para una retirada que no
desorganizaría la posición defensiva i que daría espacio para los des-
tacamentos de seguridad de sectores. En la mayoría de las situacio-
nes las fuerzas de encubrimiento lo compondrá un destacamento in-
dependiente de todas las armas.
Se estudiaría que la posición defensiva contemplará una batalla
en la posición elegida preparada y no avanzada. La posición seria ele-
gida, organizada, etc., y las fuerzas de encubrimiento serian conduci-
das por estos principios. Ver diagrama B.
En la defensa activa, las fuerzas principales enemigas serian
contenidas i rechazadas por las fuerzas ocupando la posición defen-
siva, mientras que las reservas generales se prepararían y lanzarían
un contra-ataque decisivo. En la defensa pasiva se obra en diferen-
te forma, todos los esfuerzos se dirigen a mantener la continuidad de
la defensa i a prevenir una penetración enemiga en la posición or-
FORMAS GENERALES DE LA DEFENSA 39

este sistema comprende una posición regularmente organizada, de


alrededor de 3. 000 yardas delante de la posición de batalla, o fuertes
sectores de atrincheramientos o una combinación de los dos. Lo prin-
cipal es asegurar tal fuerza artificial como lo permita el tiempo dispo-

nible. Las fuerzas principales de artillería pueden en este caso estar cu-
biertas por la posición de batalla y todavía sostenidas por fuerzas de
seguridad. Las fuerzas empleadas en las funciones de seguridad,
observación y detención del enemigo, son conocidas como los pues-
tos avanzados y generalmente se les asocia en profundidad con aque-
llas unidades tácticas designadas para defender la posición de bata-
lla, por ejemplo, divisiones y algunas veces, pequeñass unidades son
desplegadas en profundidad sobre la zona entera. Ver diagrama C.

NOTA. —La presente situación indica que la división está encuadrada


y con sus flancos protejidos.
Una zona profunda puede incluir:
40 MEMORIAL DEL EJERCITO DE CHILE

1) Una posición para la seguridad y la observación, por ejem-


plo, una posición regularmente organizada ocupada con
puestos avanzados;
2) Un sector para detener y desorganizar al enemigo, que com-
prende por lo menos una posición regularmente organizada
(a menudo llamada posición intermediaria) incluye muchos
destacamentos pero mutuamente sostenidos por localida-
des fortificadas;
3) Una posición de batalla regularmente organizada;
4) Una posición de batalla de reserva (pudiendo no estar orga-
nizada); y
5) Varias posiciones oblicuas (switch positions) comunicando
las posiciones sucesivas. La distancia éntrelas posiciones
regularmente organizadas seria alrededor de 3. 000 yardas,
dando una profundidad aproximada a la zona completa de
7 millas. La ocupación de tal zona variará con el objeto
de la defensa i con la situación. En una defensa activa dos
divisiones se completan, generalmente una para mantener
la seguridad, la Observación y la detención y desorganización
del enemigo y la otra, comprendiendo las divisiones envia-
das de les reservas generales, para, sostener la posición de
batalla y efectuar el ataque decisivo. En la defensa pasiva
sólo se contempla una división, que puede desplegarse en
profundidad para incluir la posición de batalla o puede con-
ducir a un siempre combate dilatorio por detenciones suce-
sivas en varias posiciones en profundidad. En ambos casos,
la artillería, apoyando ha fuerzas de observación y de segu-
ridad), serian cubiertas por la posición intermediaria. Ver
diagrama D.
Una zona término medio puede comprender:
1) Un sistema de seguridad y de observación con atrinchera-
mientos en las zonas críticas;
2) Una zona para ganar tiempo y desorganizar al enemigo, com-
prendiendo una posición regularmente organizada, posi-
ciones oblicuas (switch positions) y puntos fuertes de resis-
tencia destacados en profundidad; y
3) Una posición de batalla regularmente organizada.
La profundidad de la zona comprende entre 3 a 4 millas. En
ambas defensas, activa y pasiva, divisiones pueden disponerse en
profundidad sobre la zona completa, o en dos líneas de divisiones
cómo se indica en la zona en profundidad. En ambos casos la
artillería apoya. el sistema de seguridad y de observación (pues-
tos avanzados) y se protege por posiciones intermediarias, Ver dia-
grama E.
FORMAS GENERALES DE LA DEFENSA 41

Seguridad posición de los puertos


Profundidad aproximada 7 millas

Posicion de batalla:

No ocupada. para la batalla.

de combates dilatorios -
. :

Principal linea
Posición de batalla
de resistencia.

Dentro de la zona defensiva las posiciones regularmente orga-


nizabas se les designa numéricamente desde el frente a retaguardia
por 1.a, 2.a,. 3.a, etc., posición. También se les llama por su rol tác-
tico en cada situación, como posición de los puestos avanzados; po-
sición para el combate dilatorio (algunas veces llamada posición
intermediaria), posición de batalla, posición de reserva de la batalla.
Puede ocurrir que el rol táctico de cada posición cambie con la mi-
sion i con la ostensión de la organización de la zona i por lo tanto
cambie también de nombre. Lo expresado anteriormente sucede
42 MEMORIAL DEL EJERCITO DE CHILE

especialmente con grandea unidades donde las intenciones estratégi-


ais y tácticas del comando superior pueden tener variaciones consi-
derables en el rol táctico en varias posiciones, en diferentes locali-
dades y en tiempos diferentes. Cuando un ataque general enemigó
ha sido definitivamente determinado con anterioridad, puede ser
de ventaja abandonar los trabajos avanzados de la posición de bata-
Ha dejando al poder del fuego concentrado la tarea de desorganizar
al enemigo. Uno esperaría una fluctuación en el rol táctico de va-
rias posiciones de una zona i por esta razón evitaría cualquier con-
cepción fija en esta materia.

Aplicación táctica de las diversas formas de defensa


La adopción de cualquiera de estas tres formas de defensa ya
indicadas (desplegada o los varios grados de la zona defensiva) de-
penden de las siguientes consideraciones: cantidad de la fuerza, mi-
sion, tiempo y espacio, características del terreno y si la defensa va a
ser pasiva, activa o dilatoria. Una fuerza sin considerar su número,
que acepte la defensa con el objeto de asegurar una decisión (defensa
activa) debe evitar; tanto cómo sea posible, una gran labor, etc., en
una extensa zona defensiva organizad». En el caso contrario, seria
una fuerza evitando una decisión, por ejemplo, defensa pasiva, que
se esforzaría en contrarrestar las debilidades numéricas por la organi-
zación del terreno. En adición, el tiempo requerido para la labor ac-
tual en la construcción de estensas fortificaciones a menudo limita la
defensa en su forma de elección. Con lo manifestado mas arriba y
sujeto a las diversas variaciones, uno puede guiarse por lo siguiente:
Fuerzas independientes del tamaño de una división y unidades
pequeñas raras veces tendrán tiempo disponible para la preparación
de la zona de defensa. Generalmente serán comprendidas en ambos
la posición desplegada, y posición defensiva.
Fuerzas independientes mayores que una división y basta un
cuerpo de ejército generalmente tendrán poco tiempo para una orga-
nización estensa del terreno: Estaran limitadas a la defensa desple-
gada, posición defensiva y una forma de la zona de defensa similar
a la que se describió en la «zona angosta».
Fuerzas independientes del tamaño de un ejército raras veces se
emplearán en la defensa desplegada, excepto como una consecuencia
a un ataque, mas bien se emplearían en la posición defensiva y a una
forma de !a zona de defensa similar a la «zona término m e d i o » .
Grandes fuerzas casi siempre adoptarán alguna forma de la zo-
na defensiva.
GONZALO VALDIVIESO H.
Teniente 1. °
Algunas instrucciones para ejercicios
de tiro con munición de guerra

A. —PROGRAMAS DE TIRO

1) Es conveniente que éstos se pasen por duplicado al Coman-


do de la Brigada, 15 días antes del comienzo del período de tiro (para
los efectos de la O/M. G. N. ° 3. 410, de 2 IV912, Boletín Oficial
.
2) En el programa de las unidades (montado i montaña) es con-
veniente consultar un tiro de escuela y uno de combate de batería,
para el Ayudante de la Brigada.
3) Para fijar la munición que deberá destinarse para cada tiro,
hay que tener presente lo prescrito por el artículo 316 del Regla-
mento 62.
4) En general, para la elaboración de dichos programas se reco-
mienda el capitulo 7 del artículo, sobre «Academias de 'Tiro», publi-
cado en el Memorial de Junio de 1922.
Viene al caso anotar aquí upa explicación al respecto, y es: «Si
bien es cierto que este número de dicho artículo tiene poca relación
con la forma de hacer la Academia de Tiro, )o he desarrollado ahí,
considerando:
1. ° Que los programas de tiro, generalmente, no contemplan
las necesidades de la instrucción y el estudio que se piensa hacer.
Pocas veces, como dicen las observaciones de la Inspección, están
bien desarrollados, i por lo general, en ellos no se establece mas di-
ferencia, entre el tiro que mandará un Sub-oficial del que mandará
44 MEMORIAL DEL EJÉRCITO DE CHILE

un Oficial, que el número de proyectiles Asignados a cada uno y aún


mas, muchas veces se ven casos mas graves todavía, como por ejem-
plo: asignable a un Vice 1. ° o Sargento l. º una tarea de tiro propia
para un Teniente 1. ° antiguo o Capitán, y a estos dos últimos, una
que bien podría corresponder a un Teniente 2. ° sin ninguna espe-
riencia; siendo que el Reglamento de Tiro contempla, como se ve
en mi trabajo, disposiciones bien completas sobre aquellos puntos
que hay que tener" en vista para la confección de tales programas.
2. ° Que el Director de la Academia de Tiro, es quien, está en
mejores condiciones que ningún otro para confeccionar dicho tra-
bajo, en razón de que él conoce el dominio que cada uno de sus
Oficiales alumnos tiene del Reglamento de Tiro y, en consecuencia,
está capacitado para asignar a ellos el caso o tarea de tiro que a cada
uno corresponde, la que debe estar planteada de manera que haya
armonía entre la preparación del que va a mandar y el estudio, que
se piense hacer; a fin de no conducir al Oficial a un fracaso sin
resultado provechoso ninguno y con el consiguiente derroche de
munición.
En este sentido estimo, a mi juicio, que el Director de la Aca-
demia, no sólo debe ser el encargado de elaborar este trabajo, some-
tido, por supuesto, a un mejor rumbo imprimido por el Comandan-
te del Regimiento, sino que debe ademas instruir también a los Ofi-
ciales en esta materia».

B. RECOMENDACIONES SOBRE PROCEDIMIENTOS DE TlRO

1) Es conveniente practicar la medición de distancias, según,


procedimientos indicados en el Reglamento 62, II P., página, y en
el libro Descripción del Material, página 52.
2) En montaña, el fuego por tiempo durante el tiro de efecto,
se efectuará conforme el párrafo 3. ° del artículo 120, Reglamento 62.
3) Para la formación de la horquilla en tiro por tiempo, con el
material de artillería montada, es recomendable un nuevo procedi-
miento dentro del espíritu del Reglamento (1).
Según el artículo 98, se necesitan alturas de explosión de 1 a
11/2 milésimos, y también se puede aprovechar con el mismo objeto
las percusiones.
El horquillaje con alturas de explosión, presenta los siguientes
inconvenientes:
(1) Este nuevo procedimiento fue recomendado por mi Comandante de Bri-
gada, Teniente-Coronel señor Orozimho Barbosa i practicado por el Regimiento
Artillería 4, con ventajosos resultados durante la concentración de la 4.a Bri-
gada de Artillería en Pillanlelbun, desde el ü8 XII 921 al 28-II-922, en donde se
vio; que siguiéndole, sé aminora El peligro-de formar una horquilla falsa, lo que
no ocurrió siempre que se siguió dicho procedimiento,
ALGUNAS INSTRUCCIONES ETC. 45

a) Es mas difícil relacionar con el objetivo un punto de espio-


nen, que que una percusión, ya que el primero hay que observarlo in-
mediatamente, pues, cambia delugar con, el viento, y la Segunda no;
b) Un punto de explosión corto puede corresponder a una dis-
tañeia larga, y por consiguiente, existe, el peligro de formar una
horquilla falsa;
e) La dispersión longitudinal de los puntos de explosión es mu-
fclto mayor que la dispersión longitudinal de los juntos de percu-
sión; por tanto, una horquilla forzada con percusiones, es general-
mente mes exacta que otra determinada, con puntos de explosión.
El horquillare con percusiones ofrece a su vez los siguientes incon-
venientes:
a) En terrenos ondulados o vegosos, las percusiones general-
mente no se verán;
i) Con percusiones no es posible determinar la concordancia
entre trayectoria i tiempo de combustión de la espoleta.
Justipreciando unas y otras consideraciones, se vé que en loa
mas de los casos será ventajoso iniciar la horquilla con percusiones.
Por consiguiente, siempre que el terreno no acuite las percusiones, es
conveniente iniciar el; horquillaje a manera de obtener percusiones
e ir levantando poco a poco el corrector hasta llegar a obtener algu-
nos puntos de explosión bajos, los necesarios para deducir la. con-
cordancia.
4) Guando el blanco está colocado sobre un cerro, los puntos de
explosión cortos aparecerán con- grandes alturas de explosión y los
puntos de explosión cerca del objetivo aparecerán con alturas de
explosión pequeñas, Esto que es muy natural, no es cierto. Las altu-
ras se miden sobre la linea de situación; en consecuencia, puntos
de explosión cortos que bien pueden ser muy altos con respecto al
suelo, generalmente no lo serán con respecto a la línea de situación,
y por tanto, se cometería un grave error si se moviera el corrector.
Los observadores en el objetivo no deben olvidar de cómo han de
medirse las alturas.
5) No debe dispararse mas allá, de 4. 000 va., salvo tiros espe-
ciales, en razón de que la Inspección del Arma ha estimado que el
tiro a distancias superiores a la indicada, no contando con observa-
torios adelantados, se traduce, por lo general, en un consumo inútil
de munición.
6) Según el artículo 102 del Reglamento 62, I Parte, si de dos
tiros, se observa durante la formación de la horquilla por tiempo,
uno corto y otro largó, se tomará la distancia correspondiente, dismi-
nuida en 50 m. como la rama corta de la horquilla.
La Inspección hace presente (págs. 63 i 64 de observaciones).
que se debe subentender que se trata de puntos bajos de explosión,
en cuyo caso el punto medio de explosión se encuentra, aproxima-
46 MEMORIAL DEL EJÉRCITO DE CHILE

damente, sobre el objetivo. Pero, si los dos tiros son percusiones,


una corta y otra larga, la distancia correspondiente es, probablemen-
te, la distancia favorable (art 132), y por consiguiente, la disminu-
ción de 50 m; para pasar al tiro de efecto no tiene razón de ser.
La Inspección recomienda estudiar especialmente los casos de
esta naturaleza a fin de poder Juzgar si está, deducción teórica es
confirmada por la experiencia.
Con el nuevo procedimiento indicado para la formación de hor-
quillas, se va a presentar frecuentemente casos para constatar lo que
pide la Inspección.

C. — D E L DIRECTOR DEL EJERCICIO, EN EL TERRENO

1) Este será generalmente el Comandante del Regimiento, bajo


cuya dirección se harán los ejercicios de tiro (art. 313 y 314, Regl.
62). '
2) 24 horas antes del tiro que se va a efectuar, debe dar por la
Orden del Día la situación de guerra en que se ha puesto a la Bate-
ría o Grupo, a fin de qué sea conocida de todo él personal de tropa
de la Unidad. . .

D. — D E L DIRECTOR DE TIRO EN EL TERRENO

No debe olvidar qué de la mayor importancia para la utilidad


de los tiros, es su Dirección (art 323, Regl. 62).
Al proponerse la tarea dé tiro, a resolver por el Comandante de
Batería, debe buscar el terreno adecuado para dicha tarea en tal
forma, que éste corresponda al objeto perseguido con el ejercicio en
cuestión y no le vaya a suceder después de efectuado el tiro, que no
o b t u v o lo que deseaba, porque el terreno no era precisamente el re-
querido para el objeto.
Así por ejemplo; Si quiere llevar al Oficial a que en su tiro y du-
rante la formación dé la horquilla aplique las medidas indicadas por
el artículo 65, Reglamento 62, cuando se le presentan dudas por el
terreno, hasta agotarlas si es necesario; debe buscar el terreno per-
fectaménte apropiado al ca|o. A veces sé vé que por negligencia de
parte de los Directores de tiro, en la elección del terreno e1 caso o
tarea de tiro que se habían propuesto perseguir con semejante ejer-
cicio, no les resulta. Así es el ejemplo citado aquí, ha habido casos
en qué al Oficial no se le ha presentado no sólo durante la forma-
ción de la horquilla sino que durante todo el tiró, ninguna duda por
el terrena, lo que acusa a las claras que la situación del objetivo no
correspondió al objeto perseguido por el Director del Tiro, cual era,
llevar al Comandante de Batería a obtener: dudas su tiro para
hacerlo agotar medios indicados por el artículo 65, Reglamento 62.
ALGUNAS INSTRUCCIONES ETC. 47

Consecuencia de ésto, que un tiro que pudo ser difícil para el Co-
mandante de Batería, por su observación pasó a ser facilísimo, debi-
do a la mala ubicación del objetivo por el Director del Tiro. O sea,
una tarea de tiro que teóricamente, era difícil, 1levada, a., la práctica,
ha resultado fácil por no haberla llevado al terreno qué requería.
Grave seria en un Director de Tiro que se llegara a efectuar un
tiro en el vacío, es decir, sin observación en el objetivo, sin que él
interviniera durante todo el ejercicio; a causa de no tener seguridad
en la ubicación de los objetivos y Oficiales observadores, lo que acu-
saría en semejante Director estar perfectamente desorientado sobre
el terreno en que se trabajaba, lo que es inadmisible.

E. —OBJETIVOS

1) Desde que el tiro de efecto no se ha de ejecutar, a virtud de


lo prescrito por el artículo 316, Reglamento 62, los objetivos debe-
rán representarse sólo con el número de figuras suficientes para de-
terminar distancia y d i r e c c i ó n . .
Así, largas líneas de tiradores pueden figurarse con pequeños
montones de tierra o estacando. una figura cada 10 o 20 m. Piezas
de artillería se colocarán sin sirvientes. Abrigos se figurarán remo-
viendo el suelo, o con ramas que semejen una cubertura o topes, etc.
2) Para los tiros de Grupo, hay que tener presente la última
parte del segundo párrafo del artículo 333, Reglamentó 62, que dice:
«También la construcción de los objetivos puede ser muy sencilla; a me-
nudo basta designar como tales puntos del terreno».
3) Para los efectos del procedimiento de tiro a emplear no se
deben considerar objetivos fijos como en movimiento ni como que
se presentan por cortos momentos, ya sea éstos, de poco cancho fren-
te. Esto conduce únicamente a perturbar el criterio de} que manda
el tiro y, sobre todo, si se trata de un Oficial nuevo que manda tiro
por primera vez. Los objetivos se deben tomar tal; cual se presentan
en el terreno.

F. —OFICIALES ESPECTADORES

1) Oficiales sin mando, sin comisiones i sin servicio, es conve-


niente que asistan a todos los ejercicios de tiro cualquiera que sea
la unidad que dispare en el día.
2) Siendo la observación el fundamento del efecto, se debe
obligar que todos los Oficiales espectadores de la unidad, en cada
ejercicio de tiro lleven su boletín de observación personal, con objeto
de ejercitarse en observar.
48 MEMORIAL DEL EJÉRCITO DE CHILE

G. --OBSERVADORES EN EL OBJETIVO

Sobre los siguientes puntos conviene que informen al Director


del Ejercicio, inmediatamente de terminado cada tiro, y con objeto
de ser tratados en la crítica en el terreno.
1) Si los fogonazos o nube de polvo por ellos, producida, reveló
la posición a cubierto de la Batería que hace fuego.
2) Sr tomando una posición a cubierto, ella se ha revelado dé
antemano por los trabajos de reconocimiento, o por la instalación del
observatorio, o por los movimientos de los armones, o por cualquier
otra causa.
3) En la ocupación de una posición a descubierto, anotar el
tiempo trascurrido en romper el fuego desde que la Batería estuvo a
la vista.
4) Durante todo el tiro,, ver si se descubre el observatorio, i en
cualquier momento que se descubra darlo a conocer por petardos o
señales, al Director del Ejercicio para que éste comunique al que
manda el tiro «Observatorio batido» i obligarlo a buscar otro duran-
te el tiro mismo.

H. —CRÍTICAS

1) Todo trabajo en el terreno debe terminar con una «Crítica»


(Obs. Inspección pág. 39 N. ° 4 completo).
2) Habrá dos clases de críticas:
a) Criticas en la posición de fuego (parte táctica) artículo
365 Reglamento 62.
b). Críticas de tiro (parte técnica) artículo 366 Reglamento
62.
. Las críticas para ser buenas, no necesitan ser largas; pero en
todo caso concretan bien fundadas; así resultan interesantes, prove-
chosas, amenas e instructivas (Obs. Insp. pág. 39 N. ° 4 y art. 368.
Regl. 62).

a) Críticas en la posición de fuego (parte tactiva)

I. Para hacer estas críticas el Director del Ejercicio puede pro-


ceder de dos maneras:
1) Haciendo que el Oficial que manda la -Batería baga una sus-
cinta exposición del ejercicio y sus medidas tomadas comenzando por
la tarea recibida, o bien
2) El Director encabeza su crítica con la exposición menciona-
ALGUNAS lNSTRUCClONES ETC. 49

da, concretándose principalmente a la apreciación del lado táctico


de la tarea propuesta.
II. Debe emplearse un tono militar, voz sonora, clara y ter-
minante.
III. Respecta al orden en que deben tocarse los diferentes
puntos en estas críticas, el Reglamento 36 en su N. ° 3 y el 62 en su
N. ° 1 dan el mejor consejó (1):
Dice el 36: «La artillería de campaña debe abrir con sus fuegos
el camino, que conduce a la victoria». I el 62 y 36 también, agrega:
Por esto se exige de la artillería como punto capital:
1) Un buen tiro, bien ejecutado, o sea, disparar bien.
2) En el momento propicio, u oportuno, o sea, a tiempo.
3) Desde una buena posición, bien elegida, o sea, correcta.
4) Contra el objetivo táctico correspondiente, o sea, el mas
conveniente».
1) Hacer un buen tiro. —Procedimiento i resultado obtenido se
comenta frente al boletín en la pizarra, corresponde entonces este
punto a la «Crítica de Tiro» (parte técnica).
Conviene entonces, comenzar por la conducta del Comandante
de Batería si ha estado tranquilo, nervioso, ofuscado o si su conduc-
ta ha sido correcta o no.
Si la formación i fraccionamiento de )a batería, corresponde a
la situación de guerra que se ha dado.
Si la presentación en general ha sido correcta o no.
Conducta y tranquilidad del personal: en caso de perdidas; du-
rante construcción de abrigos; en una sorpresa de fuegos; en fuego
contra objetivos que se presentan por cortos momentos.
Disciplina del fuego.
Trasmisión de órdenes.
2) Disparar en el momento oportuno o a tiempo. —¿Correspondió
la conducta del Comandante de la Batería a la situación de guerra?
, ¿Cumplió la artillería con su tarea principal (apoyar a la infan-
tería propia)?
¿El reconocimiento del enemigo y de la posición dé fuego se
hizo a tiempo?
¿Fue posible una sorpresa de fuego?
¿La artillería del grueso se empleó a tiempo, habría sido conve-
niente dejar algo de reserva?
3) Disparar desde una posición bien elegida. —El mejor, orden

(1) La elaboración de este punto es un estracto de la espléndida traducción


publicada en esta misma revista en el mes de Febrero de 1913 por el entonces
Capitán señor Marcial Urrutia, cuyo orden demostrado en ella lo creo a mi jui-
cio digno de mantenerse invariable,
Memorial 1923. Enero—4
50 MEMORIAL DEL EJÉRCITO DE CHILE

para este punto lo establece lo prescrito por el artículo 365 del Re-
glamento 62, o sea:
a) El reconocimiento del enemiga y posición de fuego.
b) (En críticas de Grupo arriba). Forma como el Comandante
de Grupo hizo trabajar a su Oficial ordenanza i Ayudante.
c) La elección de la posición de fuego.
d) La marcha i ocupación de la posición.
é) La seguridad de la posición.
f) Medidas para cambiar, o sea, abandonar la posición.
g) La elección e instalación de observatorios.
h) La exploración.
i) La observación del objetivo y terreno. (Observadores auxiliares).
j) Las comunicaciones; unión con la infantería.
k) Las condiciones del terreno y de observación que hayan in-
fluido en el tiro. Ejecución de croquis panorámicos.
4) Disparar contra el objetivo conveniente. —La dirección de los
fuegos contra los diferentes objetivos.
Cambios de objetivos por propia iniciativa. Concentración y
empleo de fuego rápido. ¿Tuvo lugar en tiempo oportuno y contra
punto conveniente?

Para terminar

¿Diciplina de marcha?
¿Permaneció camino libre?
¿Funcionó la trasmisión de noticias hacia atrás i hacia adelante?
¿Conducta tropa en descansos?

b) Críticas de tiro (parte técnica)

1) Estas tendrán lugar en los mismos días del ejercicio.


2) De cualquiera de las unidades que corresponda hacer la crí-
tica, asistirán los Oficiales, Aspirantes a Oficiales i aquellos Subofi-
ciales que hayan hecho las veces de Oficiales (art. 367 Regl. 62
3) Para que éstas no resulten demasiado largas (art. 368 Regí.
62) es conveniente no disparar mas de 70 proyectiles por cada día
de tiro, salvo en los tiros de combate.
4) Para la crítica misma se procederá así:
a) Terminado el ejercicio en el terreno, el Director del Tiro dis-
pondrá que el Oficial que llevó el boletín en la posición de fuego,
lo confeccione también en la pizarra, para la crítica.
Hecho esto i llegada la hora, el Director del Ejercicio ofrecerá
la palabra al, Oficial que mandó el tiró, quien hará Su exposición em-
pesando por la tarea de tiro recibida, cómo apreció el objetivo a batir
y en virtud de qué lo batió, empleando el procedimiento que adoptó.
ALGUNAS INSTRUCCIONES ETC. 51

Sigue fundando sus correcciones, citando Jos artículos reglamenta-


rios en que se basó i termina con la última voz de mando dada.
b) Terminada dicha esposición criticará el Director del Tiro.
c) En seguida el Director del Ejercicio ofrecerá la palabra a
todos los Oficiales, pero por orden i empezando por el menos anti-
guo, a fin de que emitan su opinión sobre el tiro que se acaba de
mandar (art. 366 Regl. 62 II. P. ) .
d) No es necesario que cada Oficial examine tiro por tiro sino
¡que emita su opinión solamente con respecto al tiro, o tiros que le
merecieron observación. Como también deberá emitirla con respec-
to a opiniones de otros Oficiales, que ya hayan criticado, cuando di-
chas opiniones no están conforme con la propia.
e) Se criticará no sólo el tiró, sino que también la manera de
llevar el boletín, si las anotaciones están reglamentariamente anota-
das o no i las voces de. mando conforme a Reglamento.
f) Una vez agotada toda discusión, viene el pronunciamiento
del Director de Ejercicio quien, previo examen de cada voz de man-
do y cada corrección (art. 370 Regl. 62), se manifestará conforme o
no con lo ya espuesto y obrado. En caso que haya algo contrario al
Reglamento, lo aclarará, y si hubiere disconformidad entre lo obra-
do por el Oficial que mandó el tiro con la crítica del Director de Ti-
ro y opiniones ya emitidas, probará quién tiene la razón. En general
tocará todo aquello olvidado haciendo si es necesario cita de otros
Reglamentos o textos.
g) Terminado ésto viene el pronunciamiento con las observa-
ciones merecidas, por los demás superiores presentes.

I. _BOLETlNES DE TIRO

1) Inmediatamente de terminada la crítica del tiro, el Director


de él ordenará que se saquen por un Oficial las copias en limpio que
sean necesarias, Oficial que será responsable de que las copias sean
fidedignas (art. 351 Regl. 62 II. P ) .
2) Los boletines en limpió con todos los datos indicados en los
formularios i críticas del Director del Tiro i Comandante de Regi-
miento, deberán entregarse invariablemente a la Brigada al día si-
guiente de cada ejercicio, en la tarde, y antes de las 4 P. M., de ma-
nera que ellos puedan ser estudiados y criticados por ese Comando
antes de la crítica que debe hacerse cada día, y remitidos 24 horas
después de terminado el período de tiro, al Comando en Jefe de la
División, en cumplimiento al art. 375 Regl. 62.
3) A cada boletín de tiro de escuela. se agregará una exposición
de la tarea de tiro propuesta a fin de imponerse del objeto persegui-
do con el ejercicio en cuestión, y cada boletín de tiro de combate, la
situación táctica (situación de guerra).
52 MEMORIAL DEL EJERCITO DE CHILE

4) Con objeto de economizar boletines, es conveniente confec-


cionar en un sólo boletín, todos los tiros efectuados en un día, siem-
pre que éstos correspondan a una misma batería.
5) Las criticas de tiro debe adjuntarse en hoja aparte i no en
el mismo boletín.

Tareas de tiro simulado i manera de resolverlas


(Continuación de las tareas publicadas en el Memorial de Junio
de 1922).

TABEA N. ° 26

Objetivo a batir. —Su Batería recibe la orden de batir una línea


de tiradores, que se descubre a 2. 400 m. mas o menos y que parece
de un gran frente.
Apreciación por el Ote. de Batería. —Debe tomarlo como objetivo
fijo, puesto que nada se le advierte si los tiradores avanzan o se re-
tiran. A virtud de que la línea es de un gran frente debe pensar que
no quede ninguna parte de dicha línea sin recibir fuego.
Como debe batirlo. —Pt. formando horquilla a 100 m. y pasan-
do al tiro de efecto con la rama corta (art. 101 i 120 Regl. 62 I. P. ).
Debe empezar a batir la línea por sectores (art. 107 Regl. 62 I. P. i
Sáez pág. 67 y 87 l.er caso).
Director. —Después de la 1.a pareja de tiro darle la siguiente
observación: 1-/n y 1 +/n. Seguramente basado en el art. 102 Regl.
62 I. P. va a pasar al fuego de efecto con esa distancia disminuida
en 50 m. como rama corta. Pero si lo hace procede mal, por cuan-
to la horquilla debe formarla con alturas bajas según art. 97 y 98
Regl. 62 y Obs. Insp. pág. 63 N. ° 3.
Con tales observaciones 1—/n y l + / n no tiene horquilla for-
mada y, en consecuencia, no puede pasar al tiro de efecto.

TAREA N. ° 27

Objetivo a batir. —Su Batería recibe la misión de tomar bajo su


fuego una batería enemiga con escudos que se destaca completa-
mente a 2. 500 m.
Junto con recibir esta misión el Comandante del Grupo que es-
taba ya en posición batiéndose con dicha artillería, le envía la
siguiente noticia: «Personal de sirvientes de la batería enemiga que
tiene en su sector de combate, se retira hacia retaguardia, dejando
piezas en la posición de fuego»,
ALGUNAS INSTRUCCIONES ETC. 53

Apreciación por el Cte. de Bat. —Dobe pensar que se trata de una


Batería con escudos bien visible y a distancia no muy grande (art. 88
Regl. 62) y que en tal caso dicho art. recomienda el fuego Pp. Pero,
que dada la situación táctica en que se. ha puesto su Batería con la
noticia del Comandante del Grupo, debe emplear el fuego Pt., pues-
to que se trata de neutralizar la acción de esta Batería-dirigiendo
el fuego contra los sirvientes que se retiran y no contra el material
en fuego Pp. lo que seria un grave error. (Ver artículo publicado
en el Memorial de Diciembre de 1917, pág. 912).
Como debe batirlo. —Pt. dirigiendo el fuego contra el personal
de sirvientes que se retira hacia retaguardia de las piezas ene-
migas.
Director. —En la 2. ª pareja de tiros darle 1 — y otro + ambas
percusiones.
Como en el caso anterior seguramente basado en el art., 102, va
a pasar al fuego de efecto con esa distancia disminuida en 50 mts.
coma rama corta. Pero lo hace mal, por cuanto la horquilla debe ser
formada con alturas bajas de explosión de 1 a 11/2 milésimo, según
art. 97 Regl. 62 y eliminar la discordancia. Con percusiones no se
puede deducir directamente cual es la discordancia que existe entre
el tiempo de combustión i el alcance (art. 71 Regl. 62).
Por otra parte, las Obs, de la Insp. pág. 63 N. ° 3 aconsejan
que en tales casos la distancia correspondiente es probablemente la
distancia favorable y que, por consiguiente, la disminución de 50
mts. para pasar al tiro de efecto no tiene rozón de ser Termina
recomendando que se estudien los casos de esta naturaleza que se
presenten.

TAREA N. ° 28

Objetivo a batir. —Su Batería recibe la misión de disparar con-


tra una batería oculta en tal dirección, sin que le haya sido posible
establecer en Una forma concreta, su colocación.
Apreciación por Cte. de Hat. —Debe pensar:
a) Que tratándose de un objetivo oculto hay que elegir el punto
al cual tiene que formar la horquilla (Punto dé reglaje art. 44 Regl.
62 I. P. ). Este punto puede estar delante o detras del objetivo.
b) Que debe enviar patrulla de1 Oficiales para que le constate la
fuerza i la distancia que separa el objetivo de la masa que lo oculta
(Regl. 62 II. P. art. 290 y 293).
Pero en el presente caso, no debe escapársele que al C. de Bat.
y posiblemente al O. de Grupo no le ha sido posible establecer en for-
ma concreta la ubicación de la batería enemiga.
Se sabe que la batería está oculta y se conoce solamente la di-
rección en que se encuentra.
54 MEMORIAL DEL EJERCITO DE CHILE

Director: —En estos casos se recomienda dirigir el fuego contra


los observatorios enemigos que se descubran. Se puede contar casi
con seguridad que mas o menos a 100 m. del observatorio se coloca-
rá una Batería.
Cómo debe batir el objetivo entonces. —Debe batir el observatorio
que aparezca, tomarlo como objetivo fijo i pensar que contra estos
objetivos lamas eficaz es un fuego vivo por tiempo.
Entonces Pt. en fuego vivo en conformidad a los arts. 88, 101,
119 y 120 Regl. 62 I. P.
Director. —-La Batería la batirá cuando tenga algún indicio de
referencia sobre su ubicación, ya sea, deducido de sus órganos de
espiración, o de la ubicación del observatorio que bate, que puede
ser el correspondiente a la batería-enemiga.

TAREA N. º 29

Objetivo a batir. —Su Batería recibe la orden de disparar contra


una artillería cubierta sin tener ninguna referencia sobre su coloca-
ción en el sentido del ancho y de la profundidad.
Apreciación por el Cte. de Bat. — No debe escapársele al Coman-
dante de Batería, que en él presente caso el consumo de munición
va a ser absolutamente inútil.
Director. —Se recomienda en semejante caso, negarse a hacer
el tro, basándose en el inútil consumo de municiones.
Nota, —- Aunque los distintos procedimientos de tiro contemplados
por el artículo «Objetivos ocultos» traducido dé Schwei-
zerische Vierteljahrsschrift fürkriegswissenschaft» por el
Departamento de Informaciones del Estado Mayor General
y dados a conocer en el Memorial de Junio del presente
año en su página, 603, gran, luz nos traen sobre esta mate-
ria; estimo, que sólo nos sirven por el momento para po-
nernos en estudie sobre tan interesantes métodos de tiro,
pero que mientras no se modifique el actual Regl. 62 no
podemos innovar nada sin salimos de su espíritu, cuando
mas podríamos aprovechar un tiro de experiencia en los
Ejercicios anuales para ensayarlos; pero, corno digo, des-
pues de haberlos estudiado bien y dominar su teoría.
Si el superior renueva la carden, hay que, obedecerle; él carga
entonces con la responsabilidad.

TAREA N. º 30

Objetivo' a batir. —Su Batería (cañones 7. 5 montada) recibe la


orden de tomar una posición a cubierto, para batir una artillería de
ALGUNAS INSTRUCCIONES ETC. 55

montaña M/95 que, patrullas de Oficiales de artillaría han constata-


lío, se encuentra emplazada a 5 kilómetrros de este punto. Dicha ar-
tillería está en el lindero de un bosque.
Apreciación por el Cte. de Hat. —Debe pensar que se trata, en
primer lugar, de un objetivo fijo, artillería de montaña situarla a
5. 000 m. de distancia, y que, por lo tanto, no tiene que temer de ella
porque su alcance a esa distancia no le permite obtener efecto sobre
su batería (1).
Como debe latirla. —Pt.; pues se trata de artillería de montaña
sin escudos i situada a una distancia grande como es 5. 000 m.
Debe pasar al fuego de efecto con la distancia fundamental del
tiro de efecto, rama corta; pues no se trata aquí de un objetivo
oculto situado detras del punto contra el cual se va a formar la horqui-
lla sino que colocado precisamente en el mismo punto, el lindero
del bosque.
Director. —En el presente caso no deben encaparse al C. de Ba-
teda dos puntos:
1) Hacer presente, al que le ordenó tomar la posición que, dada
la situación táctica en que se encuentra batería, no tendría objeto
perder tiempo en tomar, una posición a cubierto; puesto que desde
una posición a descubierto podría obtener efecto mas rápidamente so-
bre la artillería enemiga la que se encuentra por la distancia, 5 ki-
lómetros imposibilitada para obrar eficazmente sobre su batería.
2) Que, para que su tiro no se traduzca en un consumo inútil de
municiones, debe procurar colocar un Oficial como observador auxi-
liar adelantado; pues se trata de un tiro a distancia grande (Obs.
Insp. pág. 55 N. º 13).
JUAN B. MUÑOZ,
Capitán.

(1) Debe considerarse que los materiales modernos de montaña tienen al-
cances superiores a 5 kilómetros
Lanzamiento de bombas.
desde aeroplano
1. —TEORIA ELEMENTAL DEL BOMBARDEO

El problema del bombardeo aéreo estriba principalmente en la


dificultad que baten determinar y dar el alcance correspondiente al
movimiento de la bomba en su trayectoria desdé el aeroplanos la
tierra. La solución de este problema es difícil y algo complicado,
pues, diferentes son las influencias que afectan la caída de una
bomba.
La trayectoria de una bomba lanzada desde un aeroplano es la
resultante de dos fuerzas, que obran sobre ella durante su caída. La
primera de éstas, es la que le imprimé hácia adelante la velocidad
del aeroplano y la segunda es la gravedad, que hace durante el des-
censo do aumentar de velocidad a cada momento la b o m b a . ,
Es por esta causa que el punto de lanzamiento debe encontrar-
se, con respecto a un blanco que se desea tocar, abajo y hacia ade-
lante del aeroplano. Se determina este punto crin la mira de bom-
bardeo que da el «ángulo de mira; es decir, el formado por la verti-
cal y la línea imaginaria aeroplano, objetivo en el momento en que de-
be dejarse caer la bomba. Raras veces se repiten las mismas condicio-
nes de lanzamiento de bombas, como ser la altura, la velocidad y la
dirección del aeroplano, la fuerza del viento, etc.
En la confección de las miras y reglamentos para el lanzamien-
to de bombas ha sido indispensable tomar en cuenta la influencia
que tienen estas condiciones en la trayectoria i establecer basta qué
LANZAMIENTO DE BOMBAS DESDE AEROPLANO 57

punto la modifican. Los resultados de la experiencia ha permitido la


confección de miras sencillas y exactas que pueden dar él ángulo de
mira con todas las correcciones necesarias para efectuar el bombar-
deo en cualesquiera situación.
La velocidad del aeroplano, afecta al ángulo de mira- en forma
variable. Cuanto mayor sea la velocidad, tanto mayor será el impul-
so de la bomba hacia adelante y mayor será el alcance y, por lo tanto,
mayor será el ángulo de mira.
En la figura 1 se ven tres trayectorias de bombas y en cada una
se ha indicado el ángulo de mira para mostrar gráficamente como la
variación de velocidad afecta ai ángulo de mira.

La altura también afecte al ángulo de mira. Cuanto mas alto


se encuentre el aeroplano en el momento de lanzarse la bomba, tanto
menor será el ángulo de mira, pues, como es mayor la distancia que
debe recorrer en su caída, mayor será su velocidad vertical y mas
tenderá la trayectoria a 1a línea recta.
La figura 2 muestra tres ejemplos de trayectoria pon sus respecti-
vos ángulos de mira que decrecen con el aumento de la altura de
vuelo del aeroplano.
Los factores que rigen la, caída de una bomba son:
a) La velocidad inicial que le imparte el aeroplano (movimien-
to horizontal);
h) La gravedad que obra hacia abajo (movimiento vertical);
c) La resistencia del aire que influye contra el movimiento ho-
rizontal y Vertical;
d) El viento.
La resistencia del aire i el viento son los dos factores que com-
plican el problema; para facilitar su explicación, consideraremos
previamente los dos primeros factores. Como la eliminación de la
resistencia del aire establece condiciones que no pueden existir en
el hecho, consideraremos el caso de una «bomba teórica». Una bom-
58 MEMORIAL DEL EJERCITO DE CHILE

ba lanzada desde un aeroplano en vuelo horizontal, si no existiera


la gravedad que la atrajera hacia abajo i si no existiera la resisten-
cia del aire, se movería horizontalmente al mismo paso que el aero-

plano. Si se lanzara una bomba desde un aeroplano estacionario en


el espacio, caería directamente a tierra desde el punto en que hubie-
re sido arrojada, obedeciendo a la influencia de la gravedad y sin
movimiento horizontal. La figura 3, indica la línea de caída de la
bomba bajo estas dos condiciones separadamente, como la bomba
sufre el efecto de estas do» fuerzas unidas, su línea de caída se en-
contrará entre éstos dos estrenaos, como lo nuestra la figura 4.

La resistencia del aire y la gravedad actúan en la bomba, inde-


pendientemente sobre ella. La velocidad del aeroplano no influye
sobre la velocidad de caída de la bomba ni afecta a ésta última su
velocidad horizontal.
La resistencia del aire influye en contra de las velocidades ho-
LANZAMIENTO DE BOMBAS BESDE AEROPLANO 59

rizontal y vertical de la bomba y tiende a disminuirlas. La resisten-


cia del aire se divide en sus componentes horizontal y vertical.
En la figura o vemos la trayectoria de la «bomba teórica» y en la
figura 6 la trayectoria, de la «bomba efectiva» en la cual se vé que la
resistencia del aire obra contra la velocidad horizontal de la bomba
disminuyéndolas y por el mismo motivo su velocidad vertical será
menor y la bomba tardará mas en llegar a un punto determinado.

En la figura 7 se muestra la trayectoria de la bomba efectiva. El


punto B. y indica el sitio donde cae la bomba teórica i A., marca el
punto desde donde se deja caer la bomba. Como la bomba efectiva
tarda mas en caer, al tocar el punto G. el aeroplano estará en el
punto A 2 .
X. indica el punto en que se halla la bomba efectiva cuando la
teórica está ya en tierra. Por lo tanto, el aeroplano recorrerá la dis-
tancia A. A2 en el tiempo que la bomba tarda en caer de X. a C.
60 MEMORIAL DEL EJERCITO DE CHILE

La diferencia del tiempo de caída de la bomba teórica y la


bomba efectiva, o sea el tiempo que tarda la bomba efectiva en caer
de X. a tierra, se llama «rezago».

Si trazamos una perpendicular desde A2 a la tierra, la distancia


D. C. o sea la distancia horizontal recorrida por !a bomba detras del
aeroplano durante BU caída, se llama «rastro de la bomba»; El rastro
es el resultado que la resistencia del aire opone al paso de la bomba,
i varía según sea su velocidad; cuanto mayor sea la velocidad de su
paso, mayor será la resistencia del aire i mayor será también el ras-
tro de su paso.
Vemos, por lo tanto, que el rastró varía con la velocidad del
viento también con la altura del aeroplano desde donde se lanza la
bombo, pues a mayor altura corresponde un mayor tiempo de acción
de la resistencia del aire.
Si unimos A2 con G. tendremos al ángulo D. A2 C, como
D. C. es el rastro, este ángulo es. el llamado ángulo de rastro.
La altura no influye en forma apreciable en el ángulo de rastro.
Se ha determinado por medio del cálculo i por los experimentos
loa valores para Jos ángulos de rastro de los diversos tipos de bomba.
Conociendo el valor del ángulo de rastro se puede calcular el rastro
. mismo.
En la figura 8, A indica el punto donde se desprende la bomba
del aeroplano y C. del punto donde da en tierra. La recta A. C. es la
necesaria para alcanzar el blanco C. y forma con la vertical el ángulo
de mira.
LANZAMIENTO DE BOMBAS DESDE AEROPLANO 61

Si conocemos la altura podremos calcular con una fórmula sen-


cilla el tiempo que tarda en caer la bomba teórica y su rezago. Su-

mando estos dos datos tendremos el tiempo que tarda en caer la


bomba efectiva.
Si se conoce la velocidad de tierra, se puede establecer la dis-
tancia recorrida por el aeroplano en el tiempo que tarda en caer la
bomba efectiva, multiplicando el tiempo por la velocidad de tierra.
Si se conoce la velocidad y la altura que lleva el aeroplano, se
puede establecer el rastro, por medio de una fórmula directa o por
medio del ángulo de rastro.
El movimiento horizontal de la bomba se obtiene restando el
rastro, del movimiento horizontal.
Si se conoce la altura a que debe lanzarse la bomba y el recorri-
do horizontal de ésta durante su caída, se puede establecer el ángu-
lo de mira.
El efecto del viento o sea el movimiento del aire, hace que la
velocidad del aeroplano sea distinta en el espacio a la que lleva con
respecto a la tierra, si el aire no esta en calma.
El aeroplano durante el vuelo se lleva consigo el aire que lo ro-
dea. Sí el aire está en movimiento, no afecta a la velocidad del aero-
plano en el espacio; pero, sí, a la velocidad con respecto a tierra,
puesto que el aire se mueve independientemente de la velocidad del
aeroplano. Un ejemplo fijará mejor estas ideas. Supongamos un es-
tanque sobre dos ruedas, en el cual nada un pez de estremo a estre-
mo. Al mover el estanque en cierta dirección determinada su velo-
cidad no afectará al movimiento del pez en el agua. Gráficamente
podemos decir que la velocidad del pez, es la del aeroplano y la del
estanque, la velocidad del viento, .
62 MEMORIAL DEL EJERCITO DE CHILE

Se vé pues, que el viento como no altera la velocidad del vuelo


no afectará a la resistencia. del aire sobre el aeroplano o la bomba,
pero sí, a la velocidad con respecto a tierra, que hacen que la dis-
tancia recorrida por el aeroplano o la bomba en un tiempo dado
tenga que variar con la velocidad del viento.
En la figura 9, la velocidad y la altura del aeroplano permanecen
estables. El grupo 2 no tiene viento; el 3 lleva viento de frente y
el 4, un viento de atrás. En los tres ejemplos, aunque ha cambiado
la velocidad en el espacio es la misma, y lo es también la resistencia
del aire; por consiguiente, el ángulo de rastro y el rastro también son
iguales.

La figura 10, se representa de plano la figura 9, y muestra el ras-


tro a una altura dada con viento a favor.

Las mismas posiciones relativas al aeroplano y bomba, tienen


aplicación para viento de través; ambos son arrastrados de costado
sobre la tierra independientemente de un movimiento hacia adelante
en el aire, pues no existen los movimientos de costado a través del
viento.
La figura 11, demuestra la velocidad y dirección, del vuelo y del
viento, " con la consiguiente deriva del aeroplano respecto a tierra,
LANZAMIENTO DE BOMBAS DESDE AEROPLANO 63

La línea de deriva es la resultante de dos fuerzas, velocidad del


aeroplano en el aire y velocidad del viento. En tanto que el aeropla-
no se mueve hacia adelante en su línea de vuelo, el aire se mueve
en dirección contraria, y corno estas fuerzas dan por resultante la

deriva, el aeroplano avanza por esta línea dé vuelo. El aeroplano, la


bomba y el aire se desplazan al costado, no habiendo en esa dirección
mayor resistencia y la bomba en su caída no hará el mismo recorri-
do de lado tal como lo muestra la figura 11. Como la velocidad y la
altura son las mismas que la figura 10, el rastro también será el mis-
mo que se indica en dicha figura.
En resumen, hemos tratado de dar una explicación comprendida
de las fuerzas que entran en acción y sus efectos en el lanzamiento
de bombas desde aeroplano; teoría que debe conocerse bien para ob-
tener buenos resultados en esta clase de ejercicios.

2. — E J E R C I C I O DE BOMBARDEO POR MEDIO DE LA CÁMARA OSCURA

Se aprovecha como cámara oscura Una casucha de madera, de


regulares dimensiones, en la cual se coloca una mesa de un metro
por uno cincuenta; deben poder trabajar en el interior de la casu-
cha hasta 4 personas.
En la parte superior de la mesa se coloca una lente que permi-
ta enfocar uña imágen del espacio sobre la mesa, siendo la cubierta
de la mesa, el plano enfocado de la lente.
La lente debe poderse atornillar y colocar verticalmente hacia
abajo. La mesa debe estar fija y a una distancia de la lente qué per-
mita enfocar con claridad a la imágen del aeroplano hasta una altu-
ra de 5. 000 m. sobre una hoja de papel colocada sobre la cubierta
de la mesa.
Debe marcarse sobre la hoja de papel, un punto que se encuen-
64 MEMORIAL DEL EJÉRCITO DE CHILE

tre verticalmente debajo de la lente, panto que indicará la posición


exacta del aeroplano al pasar éste verticalmente sobre la cámara de
bombardeo.
Con este objeto puede aprovecharse un cartón que ajuste exac-
tamente con el fuelle de la lente, y se deja caer un hilo aplomo
por el centro del cartón, que pueda marcar exactamente el punto
vertical debajo del centro de la lente.
Al pasar sobre la hoja del papel la imagen del aeroplano que
vuela sobre la cámara, se traza su recorrido. Para obtener mayor
exactitud conviene que se señale el recorrido de una parte del aero-
plano, por ejemplo la nariz. Se toma con ayuda de un cronómetro
el tiempo de vuelo en que aparece la imagen del aeroplano en la
hoja de papel, i por medio de los puntos que indican la posición del
aeroplano sobre el papel en cada segundo, se podrá determinar su
dirección y velocidad.
Se determina la distancia en pies (1), representado por una
pulgada sobre el papel de la cámara oscura,, dividiendo la altura en
pies que lleva el aeroplano por la longitud focal de la lente en pul-
gadas. Sí el aeroplano pasa a 6. 000 pies y la longitud focal de la len-
te es de 22 pulgadas, una pulgada del papel representará 6. 000 o sea
aproximadamente, 203 pies. Sabiendo que los trazos sobre el papel
se han hecho con intervalo de un segundo, podrá calcularse la velo-
cidad que lleva el aeroplano. No se necesita saber exactamente la
velocidad que lleva el aeroplano, porque sabiendo que la distancia
está representada por una pulgada sobre el papel a distintas alturas,
es fácil determinar a qué distancia del blanco cae una bomba lanza-
da desde un aeroplano, calculando los datos en la tabla de tiro.
Conviene dibujar escalas gráficas que eviten los cálculos en la deter-
minación de los puntos de caídas de las bombas y que deben señalar'
se al piloto con fajas de tela blanca, o con petardos para que pueda
reglar el bombardeo.
Por medio de la cámara oscura de bombardeo, se acostumbra
al pilotó a pasar directamente al blanco, en este caso representado
por la cámara, cuyo techo debe pintarse con listas blancas y negras
para hacerlo visible a gran distancia. Si el piloto logra pasar direc-
tamente sobre la cámara, deberá aparecer el trazo del recorrido sobre
el papel por el punto que se ha marcado como vertical, y se puede
calcular el error, conociendo. la altura del aeroplano. Éste último
dato puede comunicarlo el piloto por medio de radiotelegrafía o dar-
lo a conocer después de aterrizar. Ademas, la altura puede ser esta-
blecida por medio de una regla o escala preparada con este objeto,
en la cual se verá la distancia aparente del estremo de un ala al otro

(1) Se dan los datos en pié porque los instrumentos del aeroplano tienen
estas graduaciones.
LANZAMIENTO DE BOMBAS DESDE AEROPLANO 65

estremo de la otra ala, de un aeroplano de dimensiones dadas, tal


cual aparece en la hoja de papel.
La cámara de bombardeo, también sirve para acostumbrar al
piloto a anunciar su paso cuando se encuentre verticalmente sobre
el blanco. Las señales puede darlas el piloto, por la radiotelegrafía o
con pistoletes de señales. El humo de los proyectiles de señales que
es arrastrado por el viento sirve para obtener la dirección y velocidad
del viento, asunto tan importante al efectuar el bombardeo, para
evitar así, la desviación.
Las señales por radiotelegrafía tienen mejor aplicación, porque
son mas exactas, i se evita en los días, nublados la falta de visibili-
dad de los proyectiles de señales.
Finalmente, la cámara oscura, se emplea en la instrucción de
los pilotos, en su bombardeo sobre blancos fijos.
Se debe tomar en cuenta en este ejercicio las siguientes reco-
mendaciones:
a) El aeroplano deberá volar a favor o contra el viento, en di-
rección recta hacia el blanco, en el momento en que lanza la bomba;
si no se produce en esta forma, la bomba caerá fuera del límite in-
dicado;
b) La bomba deberá ser lanzada antes de encontrarse el aero-
plano verticalmente sobre el blanco; si se lanza con anticipación o
con atraso, se cometerá un «error de alcance».
Para efectuar el ejercicio, el piloto alcanza a cierta altura y deter-
mina la dirección del viento a esa altura. Después vuela a favor, o
contra el viento por encima de la cámara de bombardeo y hace una
señal que corresponda al momento en que habría lanzado la bomba.
Se marca en la hoja de papel de la cámara oscura indicando la po-
sición del aeroplano en el momento en que ha hecho la señal. La
bomba hará su recorrido hacia adelante en la misma dirección que
lleva el aeroplano en el momento de lanzarla, y si se traza una línea
en el papel, que pase por el punto en que se recibió la señal y la
dirección que llevaba el aeroplano en ese momento, se determinará
si la bomba se habría dejado caer en la dirección debida.
Se puede determinar fácilmente la distancia que deba recorrer,
la bomba hacia adelante, desde el punto en que fue lanzada, midien-
do la distancia recorrida por la imagen del aeroplano sobre el papel
en los intervalos de tiempo y a las alturas que se indican a con-
tinuación:
Altura en pies Tiempo en segundo
500 5, 6
1. 000 7, 8
1. 500 9, 5
Memorial 1923 Enero-5
66 MEMORIAL DEL EJERCITO DE CHILE

2. 000 11, 0
2. 500 12, 2
3. 000 13, 3
3. 500 14, 4
4. 000 15, 3
5. 000 17, 0
6: 000 18, 5
7. 000 19, 9
8. 000 21, 1
9. 000 22, 3
10. 000 23, 4
11. 000 24, 4
12. 000 25, 4
13. 000 26, 3
14. 000 27, 2
15. 000 28, 0
En esta forma se puede verificar el error-de alcance que tiene
la bomba, que se ha simulado disponer el piloto, al hacer la señal,
comprobando los datos de la tabla, con los gráficos que se marcan
en el papel de la cámara. Se toma en cuenta que la bomba da en el
blanco si la distancia desde que hace la señal, hasta que pasa la
imagen del aeroplano por la vertical, corresponden a los datos de la
tabla. En caso contrario, se determinará el error de alcance, y se le da
a conocer al piloto, colocando una señal visible en él punto donde
habría caído la bomba. Si se colocan petardos a diferentes distan-
cias del blanco, en forma tal que se puedan hacer estallar con pron-
titud en las inmediaciones del punto donde debe haber caído la bom-
ba, se facilitará el reglaje de bombardeo.

(Continuará)
F. QUEVEDO,
Capitán.
La evolución de la doctrina defensiva
francesa desde 1914 a 1918
(TRADUCCIÓN I COMENTARIOS)

(Conclusión)

VI

Apareció a principios de 1916 un excelente libro que había lle-


gado a ser muy necesario, para poner en manos de todos el resumen
de los progresos realizados en la guerra, y es el: Manual del Jefe de
Sección dé Infantería. Las constantes modificaciones debidas al
progreso del armamento exigirá una revisión anual de este opúsculo,
y las ediciones de 1917 y 1918 registrarán numerosas modificaciones
en todas las ramas.
En la batalla, se dice en él, los efectivos empeñados son tan
numerosos que no se puede concebir sino líneas de combatientes
continuas, que ocupan líneas de trincheras igualmente continuas...
La línea continua no suprime los puntos de apoyo, pero estos de
« ben estar ahogados en una red de trincheras, zanjas de comuni-
« cacion, falsas trincheras; los puntos de apoyo aislados llegan a ser
« nidos para las bombas; por otra parte, la ausencia de una línea
« continua, puede permitir la infiltración entre los puntos de apoyo.
« La trinchera continua quita al defensor la idea de que está ais-
« lado».
68 MEMORIAL DEL EJERCITO DE CHILE

Así se prosigue la controversia entre la linea continua i los cen-


tros de resistencia, y el Gran Cuartel General parece pronunciarse
ahora contra los segundos. Pero no es absoluto, y no hay que esque-
matizar las frases precedentes.
«Después de la batalla, al contrario, dice en efecto el Manual
» del Jefe de Sección, sobre un frente que se estabiliza se presenta
« el problema de ocupar muy sólidamente el terreno consagrando
« para ello efectivos muy inferiores. Esteres el caso mas general, pe
« ro el no envuelve ya la ocupación constante de una línea continua».
La organización de un sector depende, pues, de la situación mi-
litar del terreno y de los medios. Es inútil tener una línea continua
si el terreno es enteramente batido por los fuegos de frente y de
flanco. La línea con intervalos es el caso mas corriente. Pero el obs-
táculo debe ser continuo y los intervalos deben asemejarse al resto
de la posición.
El flanqueo domina toda la fortificación: él asegura la conver-
jencia de los fuegos, y permite los intervalos. Un corto campo de tiro
de 100 m. y aún menos es bastante dada la rapidez de tiro de las
armas actuales, siempre que se cuente con buenas defensas acceso-
rias. Pero es preciso estar en guardia contra las sorpresas. Una de-
fensa accesoria que no es batida no sirve. Los vigías deben poder
observar aún durante el bombardeo mas violento.
El abrigo es escogido en función del puesto de observación i no
a la inversa.
Un abriga no tiene valor sino cuando se le puede abandonar a
tiempo, es preciso que tenga varias entradas.
Un sector está generalmente asegurado por una división, él se
divide en sub sectores grandes para batallones y pequeños para com-
pañías.
La segunda posición debiendo, escapar al tiro enemigo y a sus
gases está a 3 u 8 km. de la primera. Entre las dos deben organi-
zarse tantas posiciones intermediarias como lo permitan el terreno y
los medios. Ademas este laberinto de obras del terreno debe hacer
caer al enemigo en una trampa.
La utilización de la cresta militar y de la contrapendiente está
afrontada de la misma manera entre los alemanes en la misma época.
Aparecieron por esta misma época las granadas de fusil V. B.
que determinaron la distancia que había que dejar entre las dos pri-
meras trincheras, cerca de 150 m., pues ellas sirven de excelente cor-
tina hasta 180 m.
Las alambradas dejan de ser paralelas a las trincheras, para esca-
par al tiro reglado sobre ellas y también para facilitar la enfilada hacia
adelante. Cada trinchera debe ser susceptible de llegar a ser primera
línea. Las encrucijadas de las zanjas de comunicación y trincheras se
organizan como puntos de apoyo, listas para ser barricadas.
LA EVOLUCIÓN DE LA DOCTRINA DEFENSIVA ETC. 69

Para detener las granadas del enemigóse colocan enrejados de


alambre sobre el parapeto.
Finalmente se dan modelos de placas de armas para el caso de
ofensiva.
Pero frecuentemente en Verdun y, en el Somme tuvimos que
mantenernos en los hoyos de los obuses, en las condiciones mas de-
plorables, por no poder construir las trincheras bajo el fuego enemi-
go, i sin embargo esos pobres cuerpos humanos perdidos en el barro
llegan a vencer al enemigo y a convencerlo que «de aquí no se
pasa».
La experiencia de los centros de resistencia separados por los
largos intervalos pasivos ha hecho bancarrota en Verdun y se vuel-
ve a la línea continua.
Ante la imposibilidad de mantener la. primera línea, el contra-
ataque ha llegado a ser la regla en Verduu en Marzo y Abril de
1916. Hay interés de ejecutarlo sobre los dos flancos de la posición
conquistada por el enemigo que se le detiene como se puede.

VII

El 26 de Agosto de 1916, el Gran Cuartel General confirma en


una comunicación que la artillería está en situación, desde ahora de
destruir las organizaciones superficiales (1) i los objetivos reconoci-
dos, pero que su tiro es infinitamente menos eficaz sobre las posicio-
nes, algunas veces improvisadas, que muestran objetivos menos
precisos; que algunos islotes (2) o ametralladoras que subsistan bas-
tan a menudo para detener un ataque; que contra ataques inmediatos
pueden restablecer la situación, pero que esos ataques raramente se
desencadenan en buenas condiciones ya que las reservas no están
causadas por algún empleo anterior, o son detenidas por el fuego de
cortina. De aquí la triple necesidad:
a) De escalonar los medios de defensa;
b) De disimularlos;
c) De abrigarlos.
Así pues las siguientes mejoras deben contemplarse en un plan
de combate:
a) Reducir la línea de vigilancia al mínimum, y aun por princi-
pio todos los efectivos de la primera posición;
b) Separar de la trinchera los órganos esenciales, es decir: las
ametralladoras (que acaban de aparecer), y los observato-
rios; y

(1) Que se destaquen.


(2) Especie de pequeño reducto no organizado sino que con mucha fuerza.
de fuego.
70 MEMORIAL DEL EJERCITO DE CHILE

c) Multiplicar los abrigos y las comunicaciones subterráneas,


empleando sistemáticamente sobre todo galerías, para llegar
a los emplazamientos de combate.
Las operaciones en Verdun ponen en evidencia el papel cre-
ciente de la artillería en la ofensiva. Bajo el impulso metódico del
General Petain, una instrucción sobre el empleo de la artillería en la
defensiva regu|a en detallo el tiro de contrapreparación, capaz de
ahogar en germen los preparativos ofensivos, i regula también el tiro
de cortina adelante o sobre la trinchera de primera línea enemiga,
que es capaz de detener los ataques. La artillería puede, en efecto,
alcanzar al enemigo en sus fuerzas vivas: con el cañón de campaña
obrando por ráfagas sobre las organizaciones de la primera línea i
por el hostigamiento, e t c . (1); con el cañón de tiro curvo por tiros
de demolición sobre los abrigos, puestos de comando, baterías, e t c . ;
con los cañones de largó alcance por tiros de interdicción (2) ya sea
sobre las vías de retaguardia (zanjas de comunicación, caminos, etc),
o bien sobre los acantonamientos, campamentos, baterías, e t c . Ade-
mas la artillería de trincheras que desde mediados de 1915 no cesa
de desarrollarse en cantidad y potencia, desempeña un rol importante
" sobre la primera posición enemiga. El tiro indirecto de las ametralla-
doras entra en nuestras costumbres, y pronto se le empleará en «ma-
sa», aumentándose el campo de acción de las ametralladoras.
Las baterías se escalonan en profundidad, para asegurar una
barrera, cualquiera que sea la situación en que lo exija el enemigo.
Se organiza la concentración de los fuegos (3). La observación del
tiro por avión llega a ser lo corriente, completada por ella por la de
los observatorios terrestres y por la de los globos c a u t i v o s . .

VIII
En Enero de 1917 apareció una nueva edición del Manual del
Jefe de Sección de Infantería. En él se insiste aún sobre la necesi-
dnd de trabajar activamente. Dos principios, declara él, deben estar
en la mente de todos:
1. ° Que el emprender un trabajo no debe jamas postergarse,
bajo el pretexto de que el tiempo necesario para su comple-
ta ejecución pudiera faltar;
2. ° En el combate, después de un avance, el verdaderamente
tener en la mano a la tropa, consiste en trazarle e imponer-
le el trabajó que hay que hacer.

(1) De tiro de hostigamiento en su tiro de molestia, no es tanto su efecto


romo las molestias que origine.
(2) Este es un tiro, que cae sobre un punto preciso durante cierto tiempo,
y que trata de impedir el libre movimiento de las columnas que tienen que
pasar por un punto obligado.
(3) De las distintas clases de Artillería,
EVOLUCIÓN DE LA DOCTRINA DEFENSIVA ETC. 71

«Es necesario que los jefes tengan la suficiente energía para


« -coordenar inmediatamente los esfuerzos después del combate, y
que piensen en seguida en la operación que va a venir, y en la
« preparación del terreno que ella exigirá». De otro modo Be perde-
« rán los esfuerzos individuales sin resultado.
Para afirmar mejor e3te segundo principio se prescribe que todo
ejercicio de infantería (1) debe terminarse con un trabajo de tierra
sobre la última posición alcanzada, con el fin de transformar en ins-
tinto la regla de que las operaciones tácticas y los trabajos constitu-
yen una sola cosa. «Es un error hacer sesiones separadas de la ma-
« niobra y de los trabajos de campaña».
La necesidad de la observación continuada está recalcada por el
establecimiento de una libreta de observatorio (2). Siempre se pres-
cribe reforzar la vigilancia de los vigías por patrullas que enardez-
can a nuestros hombres i lleven la inquietud al enemigo.
Como pequeños detalles técnicos, se puede hacer notar que la
distancia máxima entre los traveses es aumentada de 6 m. a 8 m.
Entre los abrigos aparece uno lijero para la ofensiva, de palas-
tro ondulado (piezas idénticas de 10 kg., Nombre 1916).
Se aproxima, en efecto, un período de ofensiva. El 10 de Marzo
de 1917, el General Nivelle recomienda realizar la defensa de las
trincheras con material mas bien que con personal, y con los fusiles
ametralladoras fuera de la línea; ademas recomienda destruir nues-
tros abrigos de primera línea que son trampas para los hombres (la
misma expresión empleada por Hindenburg el 25 de Diciembre de
1916) i de escalonar las fuerzas, sobretodo las ametralladoras, en
toda la profundidad de la zona por defender.
«Aun en la defensiva, la acción principal de la infantería está
en el movimiento». Un jefe que no tiene reservas para contra
atacar abdica de antemano. Mas allá de una cierta densidad, las
fuerzas da la defensiva no aumentarlas mas, pues se aumentan
solamente las posibilidades de pérdidas. Tanto la defensiva como
la ofensiva no se realizan con el empleo de las masas de hombres».
Se había dicho ya a fines de 1915: «No se lucha con los pechos
« descubiertos contra el material». A pesar de esto, entre nosotros
como entre los animales, esta reducción de los efectivos de la prime-
ra línea ha costado imponerla, y el 4 de Agosto de 1917, el General
Comandante del Sesto Ejército, vuelve a recordar de nuevo que

(1) Es preciso recordar que las tropas a retaguardia o en descanso ejerci-


taban Generalmente operaciones en las cuales Adoptaban situaciones i terrenos
semejantes a los que posiblemente se les iba a presentar cuando pasasen a ocu-
par las primeras posiciones.
(2) En la que se anotaba momento a momento las observaciones, de las
cuales mas tarde se deducía la situación,
72 MEMORIAL DEL EJÉRCITO DE CHILE

ninguna compañía debe colocar mas de una tercera parte, y mejor


aún menos de 1/4 de sus efectivos en primera linea.
El abrigo de hormigón es nuevamente preconizado por el Gran
Cuartel General: como es menos profundo que el abrigo caverna es
mas higiénico, facilita las disposiciones de combate, y puede formar
un mismo cuerpo con el alejamiento del vigía, pero la obra debe ser
enmascarada.

IX

El 22 de Agosto de 1917, el General Petain publicaba una Ins-


trucción sobre la organización del terreno, cuya segunda parte mas
técnica apareció el 17 de Octubre siguiente.
Estos dos reglamentos están aún en vigencia, y han sustituido
a la construcción sobre los trabajos de campaña de 21 de Diciembre
de 1915 modificada por notas sucesivas, pues el poder siempre cre-
ciente de los medios de combate necesitaba una transformación con-
tinua de los procedimientos tanto de la defensa como del ataqué. En
especial, el desarrollo de la artillería y el perfeccionamiento de los
métodos de» investigación (observación y fotografía aérea) permiten
destrucciones que antes hubiera sido imposible someterlas.
Se ha obligado a estender la defensa sobre la superficie, a espe-
rar los órganos esenciales de las líneas visibles, para disimularles lo
mas posible; esta regla se aplica sobre todo a las armas automáticas
en las cuales descansa especialmente la solidez del sistema.
Pero como consecuencia obligada es necesario asegurar: el apo-
yo recíproco de las diferentes especialidades de la infantería; la pro-
teccion de Jas armas automáticas; y una buena organización del
Comando.
Es entonces cuando se crean los grupos de combate, célula ele-
mental del combate, varios de los cuales reunidos forman un punto de
apoyo, los que agrupados en centros de resistencias constituyen los
elementos de un sector (1).
(1) Veamos mas detalladamente los grupos de combate, puntos de apoyo y
centros de resistencia
Teniendo las armas automáticas un papel preponderante en la defensa de
las posiciones, forman en cierto modo, el esqueleto de toda organización
defensiva.
Para que estas armas puedan -obrar con su potencia total en una dirección
determinada, es indispensable que su protección esté asegurada en las otras di-
recciones. Este papel de protección pertenece a las máquinas de que dispone
la infantería fuera de las armas automáticas, es decir al fusil, granadas V. B., de
mano, máquinas dé trinchera, etc.
ASÍ se ha llegado a agrupar, para hacerlos obrar en combinación, a los sol-
dados de infantería de todas las categorías, cada uno de ellos emplea su arma,
en las mejores condiciones de rendimiento i de acuerdo con la misión dada al
conjunto del grupo, es así como una ametralladora colocada en A, con la misión
LA EVOLUCIÓN DE LA DOCTRINA DEFENSIVA ETC. 73

de batir la dirección AB, no tiene acción contra un ataque dirigido sobre ella,
que venga de C. La ametralladora por el contrario, no temerá si acaso por
ejemplo está protegida por dos fusiles ametralladoras, colocadas en D y en E,
por un puesto de granaderos de mano colocado en F, por otro de V. B. coloca-
do en G, y finalmente por un puesto de fusileros colocado en H (fig. 12).

La noción del combate en línea desplegada, en una simple trinchera, debe


pues abandonarse, para dejar lugar al escalonamiento de los combatiente, por
grupos en el sentido del ancho i de la profundidad.
La reunión de un cierto número de soldados de infantería que combaten
unidos, bajo las órdenes de un mismo Jefe y con la misma misión, constituye el
grupo de combate.
Cada emplazamiento en el cual se abriga y combate el grupo (abrigos de
ametralladoras, trincheras, puestos1 de granaderos, etc. ), constituye uno de los
elementos del grupo de combate. Así en el esquema precedente, los trabajos efec-
tuados en A. D. H. F. G. E. son elementos del grupo de combate.
El grupo de combate es, en cierto modo, la célula elemental de una organi-
zación defensiva.
El comprende siempre un arma automática (ametralladora o fusil-ametra-
lladora) y un número variable de soldados de otras categorías, encargados de
proteger el arma automática. El grupo no puede llenar su papel, sino cuando
puede estar mantenido al abrigo del fuego, por lo menos hasta el momento en
que tenga que intervenir. El abrigo aparece desde luego inmediatamente como el
elementó principal de la organización del grupo de combate.
La misión del grupo de combate es aquella que se da al arma automática.
El efectivo del grupo de combate es normalmente de. una sección (pelotón)
porque ella comprende todas las categorías (fuera de las ametralladoras) i per-
mite un buen encuadramiento de los elementos del grupo de combate. En cier-
tos casos puede descender hasta la media sección, i aún hasta la escuadra (Ej.
grupo de combate que tenga como elemento principal una ametralladora, colo-
cada a una distancia bastante grande del frente).
El grupo de combate comprende siempre, ademas de los abrigos, un observa-
torio o un puesto de vigía, y comunicaciones que unan entre sí a los diferentes
elementos.
El grupo de combate está generalmente instalado en la proximidad de una
paralela, o de una zanja de comunicación que asegura la comunicación con las
otras partes de la organización.
Está protejido al lado del enemigo por un obstáculo, i lo puede estar igual-
mente en las otras direcciones.
74 MEMORIAL DEL EJERCITO DE CHILE

PUNTOS DE APOYO I CENTROS DE RESISTENCIA

La reunión de varios grupos de combate, bajo las órdenes de un mismo


Jefe, constituye un punto de apoyo (fig. 13).

Los grupos de combate de un punto de apoyo están repartidos en anchura


y en profundidad. De la misión de cada uno de ellos deriva la misión de con-
junto del punto de apoyo.
El punto de apoyo tiene siempre una reserva, por pequeña que sea, desti-
nada a efectuar los contra-ataques.
El está ocupado por una unidad constituida, bajo las órdenes de su Jefe.,
El efectivo de esta unidad es normalmente una compañía.
El puede estar rodeado de un obstáculo continuo y constituir un reducto.
Los diferentes grupos de combate de un punto de apoyo se comunican me-
diante zanjas de comunicación i paralelas.
Varios puntos de apoyo agrupados en anchura i en profundidad, i coman-
dados por un mismo Jefe, constituye un centro de resistencia: él comprende
siempre un reducto.

POSICIONES. —PARTES ACTIVAS E INTERVALOS

Tanto en situación de espera como en el combate (ofensivo o defensivo)


las zonas de acción do fas unidades comprometidas están muy unidas.
Por otra parte, la necesidad:
De asegurar las comunicaciones y los desplazamientos laterales;
I de ocultar al enemigo, el modo de ocupar la posición impone la continui-
LA EVOLUCIÓN DE LA DOCTRINA DEFENSIVA ETC. 75

La terminología es igualmente modificada, reservándose en lo


sucesivo las palabras:
Trinchera ..... para todo foso organizado idea
para el tiro de
Zapa idem. para la circulación perfil
Paralela.... „ mas o menos paralela- idea
mente al frente de
Zanjas de comunicación.... „ perpendicular al frente dirección
Los procedimientos de ejecución están catalogados en dos pala-
bras que saltan a la vista; trabajados en línea y trabajo por el estremo.
«La reorganización de una operación militar que debe ser con-
ducida por el Comando.
La organización del terreno es, en efecto, tan necesaria en la
preparación y ejecución de una ofensiva, ya sea para conservar lo
conquistado o para proseguir el ataque, como en la defensiva para
mantener la posición con el mínimum de soldados y el mínimum de
pérdidas. En caso de intentos ofensivos del enemigo las armas de la
infantería (es decir las ametralladoras, los cañones de 37, las máqui-
nas de trincheras, etc. ) participan en el tiro de contra preparación de
la artillería para destruir el ataque antes de su comienzo, i en segui-
da participan en el tiro de cortina si éste tiene lugar (V. B., grana-
das) (1).
Si se resiste sobre la posición, los islotes que mantienen la de-
fensa contribuyen eficazmente a detener al adversario y facilitan los
contra-ataques destinados a rechazarlos, contra-ataques que por otra
parte deben ser inmediatos como se pueda, aún con débiles efectivos
y que deben ser apoyados por todos los fuegos que se puedan con-
centrar. En caso de fracaso hay que volver a emprender la acción

dad de las paralelas sucesivas i conduce o proscribir absolutamente todo organi-


zación de grupo de combate, de punto de apoyo aislado, etc., cuyos límites
aparezcan en la fotografía.
La posición debe presentar un aspecto uniforme en todo su desarrollo en
el sentido del frente.
Pero no se exige que la posición esté uniformemente ocupada.
En el interior de los grupos de combate, puntos de apoyo, centros de resis-
tencia, existen partes activas en donde están concentrados los medios de com-
bate, e intervalos, mas débilmente ocupados i aún desocupados. (Las partes ac-
tivas y los intervalos han sido a veces llamados segmentos activos, y segmentos
pasivos, respectivamente).
Los intervalos deben ser vigilados i eficazmente batidos por el fuego. Su
extención y modo de ocupación son esencialmente variables con el terreno y la
situación táctica. El aspecto de ellos no debe diferenciarse del de las partes
vecinas.
Del Manual de Infantería, año 1921.
(1) Ya sabemos que las V. B. son granadas de fusil que pueden emplearse co-
mo tiro de cortina a corta distancia cuando la artillería no puede emplearse,
76 MEMORIAL DEL EJÉRCITO DE CHILE

después de una preparación metódica. La importancia del enlace de


las armas crece día a día, la que está facilitada por la estabilización.
El número de paralelas previstas se reduce ahora a causa del
nuevo modelo de la instrucción precedente: sólo la paralela princi-
pal puede tener a veces otra de refuerzo; los órganos de vigilancia
no están obligatoriamente unidos por una paralela; es preciso por el
contrario, una paralela de sosten, i una paralela de los reductos y se
pueden prever paralelas intermediarias.
Las paralelas intermediarias i de los reductos pueden estar refor-
zadas por una paralela de sosten. .
La necesidad de asegurar las comunicaciones y los traslados la-
terales, y la necesidad de ocultar el enemigo el modo de ocultar la
posición, impone la continuidad de las paralelas sucesivas y condu-
ce a prescribir absolutamente toda organización de grupo de comba-
te, de punto de apoyo, etc., cuyos límites pudieran aparecer en la
fotografía».
El enmascaramiento toma de día en dia una importancia mas
grande, debido al progreso de la investigación aérea.
Pero si la posición debe presentar un aspecto uniforme, no
quiere decir que ella debe ser ocupada uniformemente. Es necesario
crear intervalos batidos y vigilados, pero débilmente ocupados o aun
desocupados», pero capaces de oponerse a la infiltración.
El trazado de cremallera se recomienda especialmente; tanto
los fusiles como las ametralladoras deben emplearse sobretodo en
flanqueo.
Los enlaces se multiplican: teléfonos, radiotelegrafía, telefonía
por el suelo, corredores puestos ópticos, palomas (1).
Las dos figuras modelos de instalación de grupos de combate
en el terreno, (fig. 189 i 190 del Manual del Jefe de Sección de In-
fantería) provocaron numerosas protestas a causa del enorme traba-
jo de galerías subterráneas que demandaban: dos o cuatro meses de
trabajo para un solo grupo de combate, ejecutado por una media
compañía de ingenieros con una centena de auxiliares. I se cuentan
por docenas los grupos de combates que hay que hacer en una divi-
sión de infantería. Que se pida a los abrigos el ser capaces de la de
fensa propia i que esten provistos de salidas hacia retaguardia, pase
aun, pero no se puede establecer toda la instalación bajo tierra.
Desde el punto de vista de detalles de la organización los abrigos
caverna toman una importancia muy grande (2).

(l)Los corredores son individuos de comunicación, preparados especialmente,


y que son de mucha resistencia i aptos para la carrera.
(2) ¿I qué es un abrigo de caberna? El abrigo de caberna es un abrigo que a
consecuencia del empleo de los cañones de grueso calibre, está muy enterrado.
Según lo contempla el Reglamento Francés del año 1921 el tiene las siguientes
características.
LA EVOLUCION DE LA DOCTRINA DEFENSIVA ETC. 77
78 MEMORIAL DEL EJERCITO DE CHILE

Los travesea llegan a tener como dimensiones 3 por 2 metros.


Loa abrigos a excavación descubierta, deben tener una capa
que los proteja contra loa tiros de percusión, costumbre que se ha-
bia adoptado desde hacia tiempo (fig. 15) (1).

Fig. 15

Se dan varios modelos de abrigos para ametralladoras.


Los puestos de socorro, los puestos de Comandos importantes,
y los observatorios son completados por otros trabajos complemen-
tarios. Pero los puestos de Comando dan a veces lugar a abrigos fa-
bulosos, tal como el construido al NO. de Suippes por una compañía
de Maseart-Desseliers, i que para una simple División tenia 175 m.
de longitud subterránea.
Finalmente, los trabajos de los campamentos y de los caminos
son objeto de capítulos nuevos, en razón de la importancia crecien-
te que adquieren.

Está enterrado a 6 m. por lo menos; posee dos bajadas que salen ambos
de un través, también es conveniente que posea una tercera salida que vaya a
dar al terreno libre en un hoyo de obús disimulado i enmascarado, i que se co-
munique con el abrigo vecino; las bajadas están reunidas por una galería ma-
yor que puede contener una media sección (fig. 14).
fl) El abrigo en excavación descubierta (abrigo establecido en una excavación
previamente cavada a cielo abierto y cubierto con materiales traídos) no puede
ejecutarse en la proximidad del enemigo, debido a lo difícil que es disimular e!
trabajo (a excepción de loe pequeños abrigos tales corno los puestos de loa vigías
y los ejecutados en terreno cubierto). Y ademas él exige traer una cantidad bas-
tante considerable de materiales. Por lo tanto, su' empleo está indicado sólo por
las necesidades tácticas o por la naturaleza del terreno, que impida cavar a gran
profundidad.
El abrigo establecido enteramente en relieve será muy raro, siempre se
buscará de enterrarlo mas o menos.
Entre los elementos distribuidos para la construcción de abrigos en esca-
wcion descubierta o en relieve, es preciso mencionar: los palastros planos y
ondulados.
Se obtiene que sea a la prueba el abrigo de excavación descubierta, em-
pjeaaclo el hormigón o el hormigón (armado abrigos hormigonados), o bien recu-
briendo la excavación con una capa de estallido de que he hablado un poco
antes, que debe ser de un espesor bastante considerable de troncos, rieles, etc,
LA EVOLUCION DE LA DOCTRINA DEFENSIVA ETC. 79

Una Instrucción sobre el empleo táctico de las ametralladoras


de Noviembre de 1917, resume en dos palabras su intervención en
la ofensiva: escalonamiento en profundidad y acción de flanco por sor-
presa. Pero ellas se emplean también en la contra operación y en las
cortinas, para apoyar los contrataques. Ademas, se crean los agru-
pamientos de ametralladoras, bajo las ordenes de un Oficial de ame-
tralladoras divisionario, para la organización del tiro indirecto, por
masas, para ejecutar el hostigamiento, las concentraciones, y el tiro
de encajonamiento, lo que origina grandes consumos de munición,
pero cuyo peso es ínfimo en relación al necesitado por la artillería
en misiones análogas.

El Gran Cuartel General publica el 20 de Diciembre de 1917


una importante Instrucción sobre las acciones defensivas de las gran-
des unidades, continuación de la del 30 de Octubre sobre la acción
ofensiva de ellas.
El escalonamiento en profundidad es el principio fundamental
porque el da:
Al Alto Comando, 'el medio de efectuar en el tiempo exigido las
concentraciones necesarias para reforzar los frentes amenazados,
sobre todo amenazados por la artillería; y
Al Comando local la posibilidad de utilizar los sostenes y reser-
vas, para asegurar un frente de defensa y ejecutar los contra-ataques
o contra ofensivas.
Las tropas de. sosten escalonadas a retaguardia, listas y están
orientadas para los contra-ataques de conjunto o contra-ofensivas con
preparación y acompañamiento de artillería o de cairos de asalto.
Si algunas de estas tropas no tienen una dirección He ataque fija-
da de antemano, se les indica un punto de reunión, donde ellas se
ramifican quedando listas para empeñarse en las diversas direc-
ciones.
Pero la defensa supone la actividad, basada en la necesidad de
buscar constantemente al enemigo para gastarlo y destruirlo, tanto
en la estabilización como en el combate.
Es posible: combatir en la primera posición, o romper el com-
bate para contraatacar al enemigo a descubierto, o bien replegarse
a fin de utilizar el retardo que se le ha impuesto al enemigo para
obraren otra parte.
Cualquiera que sea la posición, la misión de los ejecutantes es
asegurar su integridad.
«Tanto en la defensiva como en la ofensiva, la acción principal
de la infantería está en el movimiento».
80 MEMORIAL DEL EJÉRCITO DE CHILE

La repartición de los trabajos depende de la situación y es esen-


cialmente variable.
La organización por unidades contituidas, facilita el ruando pe-
ro suprime el reposo y la instrucción por unidades constituidas. La
necesidad de la instrucción aparece en efecto de día en dia mas im-
periosa, a causa de las transforrnaciones constantes y de las especia-
lidades. Los relevos deben hacerse en tal forma que las divisiones
permanezcan períodos de 15 días a un mes en los campamentos de
instrucción. La toma de contacto de los diversos estados mayores,
precede a estos relevos obligatoriamente, como también ios recono-
cimientos de parte de las tropas que llegan a reemplazar. La segunda
posición... no están ocupados permanentemente (seria un gasto inú-
til) pero las guarniciones de segundad designadas deben acantonar
en las proximidades.
En período de combate (1) no hay, por principio, que modificar
la densidad de la primera línea, sino que reforzar las reservas para
contra-atacar o relevar. Se puede considerar de no aceptar el cora-
bate sino en la segunda posición, pero la primera debe sin embargo,
ser defendida por las tropas de guardia y de sosten. «Mientras que
una orden de esta naturaleza no haya sido dada por el alto comando,
el deber de los ejecutantes es de mantener a todo precio la posición
que ellos ocupan».
La paralela principal constituye la línea de resistencia de las tro-
pas de guardia, y el objetivo normal dé los contra-ataques. Por eso
su elección depende en principio del Comandante del Ejército. Ella
debe proteger los observatorios importantes, debe ser eficazmente
apoyada por nuestra artillería i tanto como se pueda, sustraída a to-
da observación de frente o de flanco, y finalmente debe tener abrigos
poco profundos.
El dispositivo de vigilancia tiene por misión detener a las patru-
llas enemigas y prevenir en caso de ataque a la artillería e infantería;
está constituida por una paralela o por una serie de puestos
aislados.
La paralela de sosten debe estar alrededor de 200 m. atras de la
paralela principal a fin de:
Que no quede bajo la zona de dispersión de un mismo ti-
ro, no quedar comprendida dentro de una misma acción
de sorpresa, y de que esté lo suficientemente cerca para
contraatacar.
Ella cuenta con abrigos a la prueba, que protegen contra las
sorpresas, y puede ser ventajosamente acompañada de una paralela
de refuerzo.

(1) En la guerra de trincheras sabido es que había también período de cal-


ma, en él cual y los combatientes se mantenían en sus posiciones.
LA EVOLUCIÓN DE LA DOCTRINA DEFENSIVA ETC. 81

La paralela de los reductos asegura la protección de la artillería.


Ademas de las zanjas de comunicación organizadas ,
se utilizan los cortes naturales del terreno para ahí hacer..
y numerosos emplazamientos de combate fuera de la red general de
las paralelas i zanjas de comunicación. Ademas se completa todo es-
to por falsas trincheras.
La defensa se basa en gran parte en el apoyo de la artillería,
que se agrupa en las siguientes foranas:
En las divisiones de infantería: artillería de campaña divisiona-
ria, artillería de trinchera, artillería pesada corta (155 cor-
to, 220, etc. ), i artillería contra carros de asalto;
En los cuerpos de Ejército: artillería de campaña, artillería pe-
sada larga (95, 105, 120, 155), y eventualmente artillería
pesada corta;
En los Ejércitos: artillería pesada de gran potencia, y artillería
antiaérea.
Los objetivos del campo de batalla, para la artillería, están re-
partidos en: zonas normales i zonas de acción eventuales.
Las concentraciones de fuego realizan por la sorpresa i aplasta-
miento el máximum de la potencia defensiva. Los obuses especiales
(1) están especialmente indicados contra las baterías enemigas en
caso de ataque.
La aeronáutica interviene con misiones ofensivas—aviación de
combate i aviación de bombardeo—i con misiones de observación
de enlace (exploración alejada, cercana, reglajes de tiro, comunica-
ciones en los cuerpos de Ejército i de divisiones de infantería).
La defensa contra aeronaves se efectúa por medio del tiro de los
auto-cañones (2) puestos fijos y ametralladoras, se les descubre y si-
gue en la oscuridad con los proyectores. En la noche se impone la
extinción de las luces.
Contra los carros, se reparten en el terreno piezas de 75 y 37
que son los órganos permanentes de los sectores y que obran a 1, 500 m.
mas o menos por medio de tiro directo; pero la artillería de todos
los calibres contribuye a esta defensa, conforme a un plan prepara-
do. Ademas se organizan obstáculos pasivos, de frente y oblicuos y
preferentemente en la contrapendiente.
Contra los gases no hay otra medida que tomar que evacuar las
zonas infectadas con gases venenosos (colocando allí carteles); pero
como generalmente ellos anuncian un posible ataque del enemigo es

(1) Es decir los de humo, asfixiantes, lacrimógenos, etc.


(2) Son estos cañones antiaéreos montados sobre automóviles i que por Jo
tanto pueden emplazarse rápidamente, i por medio de una manivela elevan el
cañon hacia arriba muy rápidamente.
Memorial 1923 Enero—6
82 MEMORIAL DEL EJERCITO DE CHILE

preciso prepararse a la vez por medio de disposiciones para contra-


atacar inmediatamente.
Cuando se presume un ataque enemigo es necesario:
a ) E n v i a r reconocimientos aéreos, de los cuales algunos son a
larga distancia;
b) Dar golpes de mano para traer los prisioneros (1);
c) Observar a retaguardia;
d) E instalar puestos de escacha para, recoger por el suelo las
conversaciones telefónicas del enemigo.
Los contra-ataques deben ser muy bien estudiados de antemano,
y para que resulten es esencial en ellos la rapidez. Aun las grandes
contra ofensivas de que por sí demandan alistamiento de efectivos
importantes, podrán emprenderse sólo cuando están preparadas en
todos sus detalles.
Los planes de defensa preven las diferentes eventualidades, los
efectivos, los enlaces, los sostenes de la artillería, etc., y son robuste-
cidos por planes de reforzamiento que tienen en vista intercalar rá-
pidamente unidades i baterías nuevas en el mismo terreno.
Está dispuesto que los ingenieros trabajen por compañías ente-
ras o por fracciones constituidas, bien encuadradas, y que sólo eje-
cuten aquello de que es incapaz la infantería.
La infantería que dispone hoy día de fuegos muy potentes, debe
tratar constantemente de destruir el enemigo: por el fusil sobre las
troneras; por el canon 37; por las ametralladoras y el fusil-ametralla-
dor sobre los objetivos fugitivos (2) por ráfagas; por las granada V.
B; por los morteros ligeros, sobre las paralelas y zanjas de comuni-
cación avanzadas; por el tiro indirecto de las ametralladoras, sobre
las encrucijadas, puntos de reunión, acantonamientos, etc.
Empleando estos elementos se afirma mucho mas la superiori-
dad moral. Se la afirma mucho mas todavía por medio de golpes de
mano, siempre que ellos resulten, y que exigen absolutamente de la
sorpresa. Es así como los franceses e ingleses se dedicaron a ellos en
forma análoga a los emprendidos por los alemanes. Ademas estos
mismos golpes de mano evitaban que los alemanes los dieran, man-
teniéndolos en continuo sobresalto.
En cuanto a las minas de que mucho se usó y abusó en 1915 y
1916, empiezan a pasar de boga, porque el talento se ha consumido
sin beneficio comparable con el gasto y material, aún en caso de
éxito. .

(1) Ademas ellos tienen por objetó traer los papeles que puedan encontrar-
se en las trincheras que puedan dar luz sobre las intenciones del enemigo. Co-
mo se vé estos golpes no se dan con el propósito de apoderarse de las trinche-
ras/nada de eso, tan pronto como contraatacan las reservas vuelven a las
posiciones con los prisioneros, papeles, etc., que hayan logrado tomar.
(2) Objetivos que aparecen i desaparecen rápidamente.
LA EVOLUCIÓN DE LA DOCTRINA DEFENSIVA ETC. 83

XI
El Manual del Jefe de Sección de Infantería, aparecido en Ene-
ro de 1918, determina el rendimiento medio de un soldado de infan-
tería, fijando que él puede escavar sin dificultad 4 m., 3 por día. Se
ha progresado. El se interesa por el trabajo por tareas i por el tra-
bajo por unidades constituidas. Aparte de esto, el citado Manual re-
produce la instrucción para la organización del terreno.
A principios de 1918, se sabe que el Ejército alemán, libre del
frente ruso, prepara una gran ofensiva sobre el frente de Francia.
Por eso el General Petain insiste especialmente sobre el desarrollo
de las segundas posiciones (Nota del 28 de Febrero).
No se trata de intensificar la fuerza de resistencia de los obstá-
culos i paralelas, sino que de constituir una segunda posición com-
pleta del Mar del Norte a la frontera suiza, que disponga de obser-
vatorios, puestos de Conjando, baterías, comunicaciones, teléfonos,
caminos, vías de 60, etc.... Es necesario un arreglo completo en pro-
fundidad. Se intensifica la seguridad de las primeras líneas, redu-
ciendo los relevos de Febrero, se repletan de trabajadores los acan-
tonamientos vecinos a las segundas posiciones, se utiliza a toda ciase
de tropas como ser reservas de Ejército, territoriales, obreros italia-
nos, etc., i el Ministro de Armamento emprende por su lado con
personal civil i otro personal posiciones detras de las segundas, bajo
la dirección de los ingenieros de los Ejércitos. Las exigencias de estás
organizaciones priman provisoriamente a las necesidades de la ins-
trucción. Los mapas especiales sirven para el control de los avances
del trabajo.
A pesar de todo esto, Luddendorf rompe el punto de unión
franco ingles,. y rompe también a los portugueses. El 19 de Abril el
General Foch prescribe la defensa paso a paso del territorio, basán-
dola en las organizaciones defensivas repetidas, i en el apoyo de una
poderosa artillería.
La segunda posición debe ser siempre mantenida por los ele-
mentos ligeros.
Una comunicación del Gran Cuartel General de Abril de 1918
precisa los principios de la defensa, que pueden ser considerados co-
mo los actuales:
1. ° La resistencia debe ser organizada en profundidad, i el em-
pleo de los fuegos desarrollados al máximum. El terreno se divide en
zonas activas ocupadas por grupos de combate, y en zonas pasivas
vigiladas solamente que están provistas de defensas accesorias i man-
tenidas bajo los fuegos cruzados de zonas efectivamente ocupadas.
Para impedir toda infiltración, los grupos de combate deben estar dis-
puestos al Trebolillo, de manera de poder apoyarse en su accion y
suplirse mutuamente;
84 MEMORlAL DEL EJÉRCITO BE CHILE

2. ° Cada elemento debe resistir en su lugar (no sucedió así


siempre en los ataques de los alemanes de Marzo) hasta el momento
final del asalto, sin pensar en retirarse Una ametralladora perdida
no ha sido sacrificada en vano, si acaso dispara hasta el último.
Aunque invadido completamente un grupo de combate tiene la obli-
gación de continuar disparando, y luchar hasta el combate cuerpo a
cuerpo;
3. ° La resistencia en profundidad nada tiene que ver con el com-
bate en retirada. Aún la misión de encubrimiento de ciertos elemen-
tos avanzados no puede llenarse mas que con !a defensa a todo
trance sobre su emplazamiento, en forma de permitir la alerta i la
intervención de las reservas. Las tropas no están escalonadas para re-
sistir sobre líneas sucesivas, sino que para dar reservas de contra-ata-
que, cuyo empleo debe estar previsto, preparado, y regulado;
4. ° La artillería no puede escusar su inacción por la falta de in-
formaciones, ella debe encajonar los ataques enemigos, y detener los
renprovisionamientos y los refuerzos.
En resumen, es preciso encauzar el ataque enemigo en una zo-
na de fuegos cruzados de los grupos de combate, en varios km. de
profundidad; el ataque pierde así toda su cohesión, es desorientado
por los combates parciales, y se encuentra entonces en un estado de
inferioridad delante de nuestras reservas intactas.
Por haber desconocido nosotros estos principios, los ataques
macizos y repentinos de Luddendorf, sumergieron nuestras primeras
posiciones, alcanzaron a las segundas sin disparar casi un tiro, ga-
nando la delantera absoluta a los defensores. Por estas mismas cau-
sas, los alemanes pudieron pasar, después del 27 de Mayo, el camino
de las Damas con el arma al porta-fusil, y es así también como pudie-
ron alcanzar nuestras líneas inocupadas al sur del Aisne, y alcanzar
en algunos días al Mame. Se tenían muchísimas posiciones, pero no
se tenían fuerzas en profundidad.

XII
Después de estos ataques de Mayo, se prevé aún un fuerte es
fuerzo alemán contra nosotros. Se trata de preparar su fracaso com-
pleto y definitivo. Ahora bien, no se puede esperar resistir integral-
mente a la tromba inicial, es preciso por lo tanto reducir al mínimum
el sacrificio, y volver a tomar inmediatamente después la iniciativa
El General Foch repetía el 6 de Junio: «Cada elemento cual-
quiera que sea su situación debe defender a todo precio la posición
que se le ha confiado. No se puede pensar en ningún repliegue vo-
ln-ntario, ni aun autorizado».
La nota del 24 de Junio de 1918, completada por la del 27, en
la que el general Petain, da a conocer su método de retroceso limi-
LA EVOLUCIÓN DE LA DOCTRINA DEFENSIVA ETC. 85

tado, que debía traer en la Champaría el desmoronamiento de las


últimas esperanzas alemanas.
a) La posición de resistencia elegida por el Comandante del Ejér-
cito es aquella sobre la cual se quiere detener i batir al enemi-
go. Es, pues, para la conservación de esta posición, para lo
. que destinará la mayor parte de sus efectivos de todas cla-
ses (inf. i art. )
Detrás de la posición de resistencia, las organizaciones existen-
tes sirven a las grandes unidades que llegan de refuerzo
para aferrarse al terreno: posición de barrera primero, po-
— sición de partida en seguida para reconquistar el terreno
perdido;
b) La posición de resistencia, donde se librará la batalla, se ele-
gira en consecuencia, de manera:
que esté sustraída al tiro en masa de preparación enemiga,
o sea que por lo menos esté a 2 km. del frente,
de asegurar una defensa continuada por puntos de apoyo
sólidos, para impedir toda infiltración,
que esté tan enmascarada como se pueda al enemigo, por
medio de una organización inteligente de trabajos simu-
lados; .
c) De todo esto se desprende la repartición de las fuerzas: el
grueso en la posición de resistencia, es decir, las dos terce-
ras partes, o los 3/4 de los efectivos qué se dispone. El grue-
so debe mantenerse a toda costa, contra-atacar i no abando-
nar la lucha bajo ningún protesto. El mínimum en los
puestos avanzados, es decir, lo estrictamente necesario para
la vigilancia, detener los pequeños ataques, y disociar los
grandes; una consigna escrita precisa el papel de cada uno
de los puestos avanzados. La paralela de vigilancia está,
pues, reemplazada por una posición de vigilancia.
Pero si la organización de una defensa continua de posiciones
de resistencia es capital, no es que se trate de volver al combate en
línea desplegada, pues el escalonamiento de las especialidades en
anchura y profundidad quede de regla: los intervalos batidos
por los fuegos de retaguardia; se vuelve pues, a los fuegos cruzados
de adelante i de atrás preconizados por la fortificación de Vauban y
antes de la guerra. I los intervalos que dependen esencialmente del
terreno serán reducidos en los protejidos.
Sobre la posición de barrera deberá colocarse las divisiones y
artillería de reserva; en su defecto se utilizarán los elementos de
ejércitos disponibles como ser: territoriales, ametralladoras de posi-
ción, centros de instrucción divisionarios, baterías en descanso, en
forma de mantener por guarniciones de seguridad por lo menos los
86 MEMORIAL DEL EJERCITO DE CHILE
V
puntos de pasaje, y los observatorios esenciales hasta la llegada de
las reservas: verdaderas vanguardias en caso de alerta.
Aún si sobre ciertos frentes estabilizados, parece indispensable
conservar algunos puntos de los puestos avanzados, no hay que acu-
mular ahí fuerzas que podrán ser destruidas, pero sí prepárense
contra-ataques. Es necesario evitar en el momento del combate, todo
movimiento de adelante para atrás.
En los frentes nuevos, no se puede pensar aún en ceder terre-
no. Igualmente el enemigo no esto organizado para un ataque ma-
cizo de ruptura. (Este debía reconocerse como inexacto el 15 de Ju-
lio al Sur del Marne).
En todos los casos la mobilidad permanece siendo la mejor ma-
nera de mantener una posición. «Pero el contraataque no debe ser
apresurado, desordenado, ni lanzado en el vacío. El no tendrá éxito
sino cuando tenga un objetivo perfectamente definido, para volver
a tomar una línea determinada, con un apoyo de fuego siempre, y
siempre que sea posible con el apoyo de la artillería».
El lugar normal de la artillería está detras de la posición de
resistencia. El trazado de esta debe permitir una acción profunda,
adelante en los puestos avanzados, adelante o en la posición de
resistencia.,
La artillería de campaña y la artillería corta antigua deben
obrar por contrapreparación sobre las concentraciones o ataques del
enemigo, tienen, pues, que disparar a 2 km. mas allá de la línea de
vigilancia.
La artillería pesada larga y la artillaría corta moderna deben
hacer contrabatería; la artillería pesada de gran potencia debe eje-
cutar los tiros de interdicción y de hostigamiento lejanos.
Las baterías están, pues, escalonadas, para evitar la neutraliza-
ción por el enemigo y para asegurar la continuidad de las misiones;
el enmascarar gente es de capital importancia: él debe estenderse a
los reglajes reducidos al mínimum por las baterías de barrera i ocul-
tadas por el tiro dé otras baterías, y los tiros diarios deben ejecutar-
se desde emplazamientos de circunstancias no permanentes.. Ade-
mas se organizará la seguridad aproximada de las baterías cualquie-
ra que sea el alejamiento de las líneas; si la posición de resistencia
llega a ceder, la infantería se sujeta fuertemente a las baterías,
cuyo personal combate con ella y comparte su suerte.
La aplicación de estas notas condujo a la espléndida batalla
del 15 de Julio en la Champaña, en donde el ataque alemán dis-
puesto como un mecanismo de relojería, viene a chocar sobre algu-
nos puestos perdidos en una primera posición, donde es recibido a
golpes de cañón y de ametralladoras, y es arrojado a los abrigos con
gases venenosos, sin que el Emperador, venido para asistir a la en-
trada triunfal en Reinas, pueda dar contra-órden al movimiento de
LA EVOLUCIÓN DE LA DOCTRINA DEFENSIVA ETC. 87

las reservas que se desenvolvía siguiendo un horario rígido en co-


lumnas profundas, y que fueron destruidas por nuestros fuegos de
artillería.
Los puestos avanzados son replegados antes del ataque salvo
algunos pequeños puestos que deben lanzar cohetes para anunciar
la aproximación y después retirarse. En el Hinterland, entre la
posición avanzada y la posición de resistencia, los centros de resis-
tencia combaten para separar i retardar al enemigo. Finalmente, la
posición de resistencia es defendida a muerte, y vuelta a tomar por
contra-ataque en caso de fracaso local.
El repliegue metódico de la posición de los Montes ha permi-
tido la contra-ofensiva del 18 de Julio. La sorpresa ha desempeñado
su papel.
Desde entonces se habla mas de defensiva, se tratará sólo
de la ofensiva continuada para arrojar al enemigo fuera de Francia,
cada día será gratificado con un nuevo golpe de puño, i pedirá gra-
cias antes de haber sido arrojado sobre el Rin.

Cuadros Resúmenes
AGOSTO 1914
Predomina el fusil.
Cañones de campaña Organización lineal; soldados codo a codo.
lijeros y pesados. y Trincheras (continuas) discontinuas.
Ametralladoras. Abrigos lijeros.

Tres trincheras sucesivas (vigilancia, prin-


NOVIEMBRE 1914 cipal, reductos), continuas.
Estabilización. La primera línea es la línea de resistencia.
La fortificación es mas Ametralladoras en la primera línea.
fuerte que el cañón. Pequeñas zanjas de comunicación.
La posición reemplaza Troneras; trincheras cubiertas.
la trinchera. Abrigos con tres capas de troncos, separa-
dos de la trinchera; palastros curvados.
Teléfonos.
Centros de resistencia.
Intervalos pasivos, infranqueables, flan-
queados.
Reducción de los efectivos de primera línea.
JUNIO 1915 Puestos de escucha en las alambradas.
Granadas. Escalonamiento de la Infantería.
Artillería de trinchera. Abrigos en galería y en hormigón, pequeños.
Observación por glo- Las alambradas se espesan, dos fajas a lo
bos y aviones. menos.
88 MEMORIAL DEL EJERCITO DE CHILE

Contacto inmediato con Enrejadas de alambre sobre los parape-


el enemigo. tos, contra-granadas.
Cohetes luminosos. Minas.
Proyectores. El camouflage se mejora.
Tiros de cortina de la artillería, Las bate-
rías acasamatadas cerca de 1a primera
línea. Cañones de flanqueo.
Segunda posición a 3 o 4 km.
Líneas continuas, pero intervalos débil-
mente ocupados; puntos de apoyo cer-
cados por alambradas, agrupados en an-
chura i en profundidad en centros de
resistencia.
Contra-pendientes.
Trincheras dobles.
Ametralladoras escalonadas y en pleno
DICIEMBRE DE 1915 campo.
Artillería pesada abun- Pequeño campo de tiro, pero observatorio
dante. V . con amplias vistas para la artillería, a ve-
Lanza-minas, ces acorazados o artísticamente disimu-
Gases. lados.
Lanza-llamas. Sectores.
Grandes zanjas de comunicación organi-
zadas para la defensiva.
Segunda posición sólida a 6 u 8 km. atrás.
Posiciones intermediarias.
Contra-ataques inmediatos en caso de fra-
caso.
Blindajes; escudos metálicos; observato-
rios desmontables.
Perjudicar lo mas que se pueda el ene-
migo.
Centros de resistencia reunidos por trin-
cheras; puntos de apoyo perdidos en el
conjunto.
AGOSTO DE 1916 Plazas de armas.
La artillería se desa- Contra-ataques inmediatos para mantener
rrolla. la posición.
Abundancia de muni- El abrigo debe permitir ver y combatir.
ciones., Acorazamientos.
Gases. Segunda posición a 6 u 8 km. de la pri-
Lanza-minas. mera.
Fusiles ametralladoras Abrigos ligeros de ofensiva.
y granadas. V. B. Línea de cortina de artillería.
EVOLUCIÓN DE LA DOCTRINA DEFENSIVA. ETC. 89

Herr. port. mejor. Artillería escalonada en profundidad.


Tiros de cortina y de contrapreparacion de
artillería.
Comunicaciones (palomas, puestos ópticos).
Material antes qué personal en la primera
línea.
MARZO DE 1917 Escalonamiento de las ametralladoras i fu-
Gases asfixiantes. siles ametralladoras fuera de las trin-
cheras.
La acción principal de la infantería está
en movimiento.
Se estiende en superficie la fortificación.
Armas automáticas separadas i enmas-
caradas.
Grupos de combate, enlazados lateralmen-
AGOSTO DE 1917 te i hacia retaguardia.
Fotografías aéreas. Pozos i numerosas galerías subterráneas.
La artillería destruye Terminología: paralelas, zapas.
la Fort. Posiciones en líneas oblicuas.
Francia: cañones 37. Contra-preparación de artillería. Concentr-
de fuegos.
Agrupación de ametralladoras para el tiro
indirecto.
Defensa activa, con escalonamiento de las
fuerzas para contra-ataques inmediatos
o contraofensivas preparadas.
Las tropas de guardia combaten en la pri-
DICIEMBRE DE 1917
mera posición, y el combate decisivo se
Francia: empeña en la 2.a
Artillería pesada gran Planes de defensa i de refuerzo.
potencia. Multiplicación de las comunicaciones (ra-
Art. anti aérea. diotelegrafía, telefonía por el suelo).
Carros de combate. Organización del Cdo. de la Art. por Dív.
Aviación ofensiva. de Inf., Cuerpos de Ejército y Ejército.
Morteros Stekes. Roles y calibres distintes, escalonamien-
to de las baterías.
Se activan los trabajos en la segunda posi-
ABRIL DE 1918 ción.
Numerosas reservas Resistencia en profundidad sin retirarse,
alemanas. grupos de combate al tresbolillo.
Poderosa art. de todas
clases. Zonas activas y zonas pasivas.
El cañon es el mas fuer- Cada uno debe resistir en su puesto,
te que Fort.
90 MEMORIAL DEL EJÉRCITO DE CHILE

Retroceso limitado; posición de resistencia


(3/4 efectivos) donde se desea batir al
enemigo, cubierta por puestos avnn-
Junio DE 1918 zados.
Francia: Posición de barrera a retaguardia, ocupa-
Carros de asalto en ma- da por elementos de ejércitos.
sa. Maniobras para recobrar el terreno perdi-
Cortinas de humo. do, objetivos definidos para el contra-ata-
Superioridad numéri- que apoyado por el fuego.
ca de los aliados. Artillería detras de la posición de resisten-
cia; baterías escalonadas organizadas
para el combate en su mismo sitio.

Al terminar el presente trabajo podemos ver, como a cada


progreso del armamento correspondían nuevos procedimientos para
contrarrestar, confirmándose siempre que la sorpresa es necesaria, y
que sólo ella da los resultados decisivos.
Después de cada gran ofensiva al observarse los progresos conti-
nuos de la potencia de fuego salen nuevas instrucciones basadas en
las enseñanzas de la batalla. I así se hubiera continuado en una lu-
cha constante renovándose y mejorándose los procedimientos de
ataque i defensa.
Vemos, pues que en Fortificación no hay nada permanente que
todo se acomoda a las variaciones de la Táctica, con la que está ín-
timamente ligada y con la que forzosamente varía.
Pero de todos modos, del estudio efectuado se ve que muchos
principios de antes de la guerra se mantienen y son aplicables, y que
otros han evolucionado, y que para una época determinada han su-
cedido determinados procedimientos de defensa.
Entonces, pues, consideremos con el Coronel Normand, que al
final de la guerra no se ha dado con el mejor procedimiento de de-
fensa, sino éste era el que mas convenia a aquellas circunstancias,
y el que seguramente hubiera evolucionado si la guerra, hubiera
continuado. Finalmente, consideremos que la fortificación ha sido
mas alcanzada por los progresos de la técnica en el detalle, que en
sus principios fundamentales.
He llegado al final del tema, cuya larga extensión tanto me ha
atemorizado, pero se ha salvado el escollo con la benevolencia de
los lectores.
Tan sólo deseo que la idea que me propuse la haya realizado;
que conozcáis las fases porque pasó la Fortificación y la guerra mis-
ma en la última contienda mundial en el frente de Francia, y que
LA EVOLUCIÓN DE LA DOCTRINA DEFENSIVA ETC. 91

se haya tomado nota de la enorme importancia de la Fortificación,


no olvidando que es un auxiliar tan poderoso de la Táctica, pero a
quien le está subordinada, i que os haya saltado a la vista la necesi-
dad de inculcar en nuestras tropas el espíritu de la organización del
terreno, tanto en la defensiva. como en la ofensiva, que, en verdad,
debemos confesar que está un tanto descuidado.

D. J. DONOSO.
Teniente 1. °.
Miscelánea
Los ejércitos de paz de los vencedores
y vencidos en la guerra mundial (1)
(por ERWIN HERMANN)

Resulta interesante hacer un estudio comparativo sobre los


ejércitos e n , pié de paz de las principales potencias que tomaron
parte en la guerra, ahora que vivimos en la era del pacifismo, de la
Liga de las Naciones, de las conferencias del desarme, y del desar-
me de los «vencidos».
Como advertencia previa, debo declarar que en lo que a noso-
tros se refiere, la designación de «vencedores y «vencidos» debe
subentenderse políticamente, y no militarmente. En el campo deba-
talla fuimos invencibles; las batallas las ganamos nosotros, la guerra
la ganaron los enemigos por diversas razones no militares. Aun
se sigue combatiendo por la paz es decir, la guerra se ha prolonga-
do, pero usando otros medios.
Los principales «estados vencedores» cuyos ejércitos estudiare-
raos, son: Francia, Bélgica, Polonia, Checoeslovaquia, Italia, Ingla-
térra, Estados Unidos, Rusia, Rumania, Yugoslavia, y Japón; y los
«estados vencidos»: Alemania, Austria, Hungría, Bulgaria. Los
ejércitos de Grecia y Turquía están actuando en pié de guerra, y por
consiguiente quedan fuera de este estudio, pues se carece de los da-
tos de su proyectada organización de paz.

[1] Traducido de la revista alemana Wissen und Wehr» de Agosto i Sep-


tiembre de 1922, por el Departamento dé Informaciones del E. M. J.
94 MEMORIAL DEL EJERCITO DE CHILE

Empezaremos por nuestras vecinos mas o menos inmediatos:


Francia, Bélgica, Checo eslovaquia, Polonia, Rusia, Italia e Inglate-
rra.

El ejército francés en la actualidad

La actual organización del ejército francés es a grandes rasgos


la siguiente:
En Francia hay 21 cuerpos de ejércitos con 44 divisiones de in-
fantería y 4 de caballería; en los territorios del Rhin existe un co-
mando de ejército que comprende 3 cuerpos de ejércitos con 6 divi-
siones de infantería reforzadas y 1 división de caballería; en el terri-
torio del Saar hay una brigada combinada; en Alta Silesia, una di-
visión de infantería; en Aljeria-Tunez 1 cuerpo de ejército con 3 di-
visiones de infantería y ademas una división tunecina independien-
te; en Marruecos cierto número de brigadas combinadas movilizadas
que no están comprendidas en divisiones; en Siria hay ademas 3
divisiones reforzadas; en Constantinopla 1 brigada mista reforzada;
y por fin, en las Colonias hay unos 56. 000 hombres, los cuales for-
man dos divisiones en Indochina, y en las demás colonias, unidades
menores.
En resumen, Francia cuenta en la actualidad con 25 cuerpos de
ejército, 60 divisiones de infantería i 5 divisiones de caballería; con-
tando las brigadas combinadas de a dos por una división, tendre-
mos en total 67 divisiones de infantería.
Una división de infantería consta en general de 3 Tejimientos
de infantería, a tres batallones y cada uno de éstos a su vez de 3
compañías de infantería y 1 compañía de ametralladoras con 16
ametralladoras petadas; (el batallón cuenta ademas con 1 pelotón de
material de acompañamiento con 1 cañón de 37 mm. y 2 lanza-mi-
n a s livianos); 1 tejimiento de artillería de campaña con 3 grupos,
cada uno de éstos a 2 o 3 baterías de cañones de 75 mm., i 2 grupos
a 2 o 3 baterías de obuses pesados de campaña de 155 mm., cada
uno.
El cuerpo de ejército dispone en cuanto a tropas de cuerpo de
ejército, de 1 regimiento de caballería a 4 escuadrones a 4 pelo-
tones con 6 ametralladoras livianas. y, 4 pelotones de ametrallado-
ras con un total de 16 ametralladoras pesadas a lomo; 1 Tejimiento
de artillería pesada a dos grupos de 2 a 3 baterías de cañones de
105 m. m., y dos grupos de 2 a 3 baterías de cañones de. 455 mm., 1
o mas batallones de zapadores, formaciones de telégrafos, radiotele-
grafía, de carros y automóviles, i así mismo, de formaciones de sub-
sistencia.
La división de caballería se compone de: 6. regimientos de caba-
lléria a 4 escuadrones, 1 grupo a caballo a 3 baterías de cañones de
MISCELÁNEA 95

75 mm., 1 grupo de autos blindados con 16 carros, cada carro con


1 cañón de 37 mm., y ametralladora pesada, 1 sección de, ciclistas, 1
sección de zapadores ciclistas y formaciones especiales.
Las unidades de artillería del ejército francés son las siguientes:
58 Tejimientos de artillería campaña a tracción animal, por lo
general, a 3 grupos de cañones de 75 mm., 2 grupos de
obuses de 155.;
20 Tejimientos artillería de campaña trasportada sobre automó-
viles de gran movilidad i cuyo amunicionamiento puede
hacerse con rapidez y en abundancia;
15 grupos independientes en el Norte de África;
ó grupos a caballo;
'25 Tejimientos de artillería pesada con tracción animal, por lo
general a 2 grupos de cañones de 105 mm. y 2 grupos de
cañones de 155 mm.;
2 Tejimientos de artillería pesada sobre automóviles (transporta-
da);
8 Tejimientos de artillería a pié con tracción animal;
11 „ „ ». „ „ „ mecánica;
5 „ ,, „ antiaérea;
2 „ ,, „ artillería de montaña;
1 „ , , , , sobre vía decauville;
1 „ „ „ sobre vía férrea normal,
en total 87 Tejimientos de artillería de campaña, de montaña, anti-
aérea y de decauville;
46 regimientos de artillería pesada;
20 grupos independientes i a caballo;
lo que da un total de 1. 147 baterías, a saber: 612 ligeras y 535 me-
dianas y pesadas.
Las formaciones de carros de asalto son las siguientes:
10 Tejimientos a dos batallones de 3 compañías con 25 carros
ligeros cada uno y un batallón de 3 compañías a 25 carros
medianos; los rejimientos de carros"de asalto pertenecen a
la infantería, pues combaten en estrecha cooperación con ésta;
3 batallones de carros de asalto pesados..
Hay ademas varios batallones independientes que se encuentran
en Siria i en el Norte de África.
Los carros ligeros de combate pesan 6, 5 toneladas, y. llevan 1
cañón de 37 mm. o una ametralladora pesada i dos individuos de
tripulación. Los carros medianos pesan 13 toneladas, llevan 1 cañón
de 37 mm y 2 ametralladoras pesadas, con seis individuos de tripu-
lacion; los pesados llevan 1 cañón de 75 mm. y 2 ametralladoras pe-
sadas o 6 ametralladoras pesadas, o 2 cañones de 75 mm. y 4 ame-
tralladoras pesadas, con 8 individuos de tripulación. Durante las
96 MEMORIAL DEL EJERCITO DE CHILE

marchas de alguna consideración, se cargan los carros livianos sobre


camiones especiales de carga de 7 toneladas.
Las tropas de aeronáutica son las siguientes:
2 regimientos de aeronautas a 3 batallones de 3 compañías cada
uno; y
14 regimientos de aviación, que forman I división aérea a 2 re-
gimientos de caza i 2 de bombardeo, y brigada de bombar-
deos nocturnos con 2 Tejimientos de bombardeo nocturno,
y ademas, 1 Tejimiento de caza y 7 regimientos de observa-
ción. Cada Tejimiento tiene 3 a 6 grupos, y cada uno de
éstos 2 a 4 secciones a 8 aviones de observación, o 10
aviones de bombardeo, o 10 aviones de caza. Los nuevos
aviones de bombardeo llevan bombas de mas de 2. 000 kg.
de peso y tienen un radio de acción: Rin-Elba-Rin. Las
tropas coloniales tienen formaciones especiales de aviación.

En total, el ejército frances cuenta actualmente, incluso las tro-


pas que se encuentran en las colonias:
233 regmientos infantería.
74 Rejimientos caballería.
133 Rejimientos artillería.
10 Rejimientos carros de asalto, y 6 batallones independientes
de carros de asalto.
14 Rejimientos de aviación.
2 regimientos de aeronautas.
lo que hace un total general de:
721 batallones (450 blancos y 267 de color).
317 escuadrones.
1147 baterías (612 lijeras, 535 medianas y pesadas).
3000 carros de asalto estos sin contar las re-
servas ni existencias
1500 aviones............. de movilización.

E1 término medio general del efectivo del ejército francés incluso


las tropas en las colonias, asciende para el año 1922, a 38. 000 oficia-
les 766. 000 Sub oficiales i individuos de tropa, de los cuales 540. 000
son blancos y 226. 000 de color.
En Francia, inc. Alsacia i Lorena..... 424. 000 hbs.. (incl. ofis. )
„ territorio aleman ocupado 110. 000 „. » „
„ Aljeria y Túnez 65. 000 » „ „
„ Marruecos 89. 000 „ „ „
„ Siria (Ejército del Levante). 52. 000 „ „ „
MISCELÁNEA 97

En Constantinopla 7. 500 hs. (incl. ofis. )


„ las colonias 57. 000 „ „ „
lo que hace un total de... 804. 500 hs. (incl. ofis).
El número de soldados franceses blancos que se hallan bajólas
banderas es de 580. 000 hombres, es decir un 1, 6% de la población
blanca.
En Alemania, en la frontera o próximo a ella se encuentra:
1 Comando de ejército, 7 cuerpos de ejército con 161/2 regimien-
tos dé infantería, 3 divisiones de caballería, 1 división aérea, en
total 220. 000 hombres, es decir, mas de una cuarta parte del total del
Ejército francés.
El armamento i equipo del ejército es moderno, está completo i a
la altura de las necesidades. La infantería usa el fusil Lebel reforma-
do, una ametralladora liviana y una pesada sobre trípode. La caba-
llería usa carabina (mosqueton), sable, ametralladora liviana y pesada;
la lanza la usan sólo los Tejimientos de dragones y húsares de las di-
visiones de caballería. La artillería posee los mas modernos cañones
desde 7, 5 cm. a 38 era. como asi mismo, obuses y morteros de 15, 5 a
52 cm. de calibre.
El presupuesto de guerra para 1922, incluso los suplementos,
asciende aproximadamente a 4. 000 millones de francos; los gastos
totales de la nación llegan a la suma de 24. 600 millonea de francos;
de manera que los gastos del ejército ascienden a un sesto de los
gastos generales; y mas del 50 % de los gastos generales la enorme
suma de 12. 000 millones de francos se invierte en el servicio de la
deuda de la nación. Resulta así, que de los verdaderos gastos de la
nación: 11. 800 millones, se gasta mas de un tercio en gastos milita-
res, esto sin contar diversos suplementos votados y sin contar el
mantenimiento de los 102. 000 hombres que se encuentran en Ale-
mania, que es de cuenta de los alemanes. Incluyendo todos los gas-
tos del ejército, sin contar los de la marina, consumen mas del 40 %
de los verdaderos gastos del Estado.

El Ejército francés es actualmente, aunque no en número, pero


en cuanto a organización, instrucción, material, composición, pre-
parativos de movilización, el ejército mas fuerte del mundo.
Existe actualmente un nuevo proyecto de organización y com-
posición del ejército en pié de paz, incluso las tropas en el Norte de
África, pero sin contar las tropas que hay en las colonias, y el cual
daremos a conocer a continuación.
Suprimiendo los comandos generales para el tiempo de paz, en
Francia e incluyendo el territorio alemán ocupado, se formarán:
Memorial 1923 Enero-7
98 MEMORIAL DEL EJERCITO DÉ CHILE

29 divisiones de infantería y 3 divisiones mistas de color, en


total 32 divisiones;
5 divisiones de caballería, y
2 divisiones de fuerzas aéreas.
Las tropas en el Norte de África (Aljeria, Túnez i Marruecos)
y en Siria, se organizarán considerando puntos de vista especiales.
La división de infantería constará de 3 Tejimientos de infante-
ría, de igual composición a los actuales; 1 media brigada de artille-
ría a 3 grupos cada uno con 2 baterías de cañones de 75 rara, y dos
grupos a 2 baterías de obuses de 155 mm.; 1 batallón de ametralla-
doras'divisionario que probablemente tendrá 4 compañías de ame-
tralladoras de 16 ametralladoras pesadas cada una.
La división de caballería constará de 6 Tejimientos a 4 escua-
drones, 1 grupo a caballo a 3 baterías y 1 grupo de autos blindados
con ametralladoras.
La división aérea contará en general con 4 regimientos de avia-
ción.
Para la movilización, los grupos de artillería tendrán 3 baterías.
En resumen, se proyectan:
162 regimientos infantería i cazadores:
102 regimientos blancos (incl. 8 rej. de zuavos).
4 regimientos de la legión extranjera.
42 regimientos de africanos del norte (de color).
14 regimientos de carros de asalto de 3 batallones cada
uno, a 3 compañías.
67 regimientos caballería:
52 regimientos blancos.
1 regimiento de legión extranjera.
14 regimientos de spahis (de color).
93 regimientos de artillería:
29 regimientos artillería, divisionarios con tracción ani-
mal.
6 regimientos artillería africanos del norte, con tracción
animal.
1 regimiento artillería legión extranjera, con tracción ani-
mal.
12 regimientos artillería pesada, con tracción animal.
18 regimientos artillería campaña sobre automóviles (tras-
portada).
3 regimientos artillería pesada sobre automóviles (tras-
portada).
9 regimientos artillería pesada con tractores.
6 regimientos artillería a pié.
2 regimientos artillería en ferrocarril.
MISCELANEA 99

5 regimientos artillería antiaérea.


2 regimientos artillería montaña.
15 regimientos ingenieros (zapadores, ferrocarriles, telegrafistas,
i radiotelegrafía), como asimismo 13 batallones de inge-
nieros independientes.
21 regimientos de aeronáutica, es decir, 19 regimientos aviación
con 220 grupos, y 2 regimientos de aeronautas con 19 com-
pañías.
En estas cifras no están incluidos los Tejimientos de negros ni
amarillos (indochinos) que se encuentran en las colonias y en Fran-
cia. No se sabe nada acerca de su nueva organización.
El efectivo total en tiempo de paz, ascenderá, incluso las tropas
en las colonias, a 30. 000 oficiales i 690 000 sub oficiales e individuos
de tropa. De estos serán:
473. 000 franceses = 11/2 clase.. 375. 000 hbs.
Voluntarios i reenganchados.. 100. 000 »
10. 000 legionarios.
207. 000 hombres de color, es decir, 107. 000 africanos del norte.
y 100. 000 negros amarillos (in-
dochinos) y otras tro-
pas coloniales.
Según el nuevo proyecto, la dislocación del ejército será la si-
guiente:
En Francia: 395. 000 hbs 334. 000 blancos.
34. 000 africanos del norte.
27. 000 negros i amarillos.
En territo-
ríos del Rin 88. 000 hbs 69. 500 blancos.
18. 500 africanos del norte.
(A propuesta del Jefe de Estado Mayor General se reforzaran estas tropas
en otros 10. 000 hombres).
En Aljeria Y Túnez 24. 000 blancos .
» Marruecos 18 000 73. 500 de color.
» Siria 16500 » 53. 000 » »
» las colonias 10. 500 »
Este breve resumen sabre el proyecto de reorganización del
ejército francés permitirá establecer una comparación con los efec-
tivos, organización i dislocación del ejército francés actual.

(Continuará)..
Noticias

Francia
APARATOS DESTINADOS AL TRANSPORTE A LOMO, SISTEMA S C H U -
LER, EN LAS AMBULANCIAS DE LAS COLUMNAS MÓVILES. _El material
de camillas y mantas actual está a menudo espuesto a frotamientos y
a desequilibrios en la carga a pesar de los excelentes medios de aco-
plamiento por las cuerdas. Por otra parte, cuando es necesario levan-
tar el campo rápidamente, como ocurre en Marruecos, se pierde
mucho tiempo en cargar las mulas, resultando el peso desigual
cuando van cargados.
Para remediar estos inconvenientes se han hecho construir apa-
ratos simples de fácil acoplamiento que se componen de tres travie-
sas de madera, acondicionadas interiormente por medios de unión
de hierro, y en el exterior por medio de cadenetas pendientes de so-
portes de hierro forjado, y que cuentan con cinco o seis eslabones
destinados a ser enganchados en el baste. Dos correas permiten
apretar y fijar la carga de camillas y mantas (según se trate de una u
otra carga), diferenciándose simplemente por la dimensión de las
correas y la separación y el grosor de las traviesas de madera.
Estos aparatos podrán ser confeccionados con facilidad bajo la
dirección de los Oficiales de la ambulancia, y han prestado inapre-
ciables servicios en la columna móvil, sin que haya habido necesidad
de reparar camillas ni mantas, durante dos años.
(Revista de Sanidad Militar, Madrid).
NOTICIAS 101

UNIDADES DE DEFENSA ANTI AEREA. —La instrucción francesa


N. ° 14, 695, de 25 de Agosto de 1922, fija la organización provisoria
de tiempo de paz, de los regimientos de defensa antiaérea.
Las formaciones de defensa antiaérea comprenden:
4 regimientos ubicados en Francia;
1 regimiento con el ejército del Rhin;
1 destacamento de proyectores en Marruecos.
Los regimientos de defensa antiaérea ubicados en Francia com-
prenden:
1 plana mayor,
1 pelotón hors rang;
1 equipo regimentario de reparaciones;
1 equipo regimentario de conservación de los proyectores;
1 grupo de 4 baterías móviles;
1 grupo misto de 2 baterías móviles y 2 baterías sobre pla-
taformas;
1 grupo misto de 2 compañías de proyectores y de una
compañía mista de aeronautas-ametralladoras y en-
cargado del camouflage.
El tercer regimiento comprende un grupo misto suplementario.
El regimiento de defensa antiaérea del Ejército del Rhin com-
prende:
1 plana mayor;
1 pelotón hors rang;
1 equipo regimentario de reparaciones;
1 equipo regimentario de conservación de los proyectores;
4 grupos de 2 baterías móviles;
1 compañía de proyectores.
Medidas de ejecución. —Las planas mayores y pelotones hors
rang de los regimientos serán organizados sin demora de acuerdo
con los tipos fijados.
Los equipos de reparaciones y de conservación de los proyecto-
res serán constituidas, a pedido de los generales interesados, sacando
recursos de los regimientos de defensa antiaérea i, en caso da apuro,
echando mano de los recursos del conjunto de los cuerpos de arti-
llería (excepción hecha de los batallones de obreros) de la región
interesada. En el caso de que a pesar de la aplicación de estas me-
didas, los equipos de que se trata, no puedan ser constituidos del
todo, se informará cual es el personal que falta (graduados y espe-
cialistas).
Saterías de compañías. —Las compañías mistas de aeronautas y
encargados del camouflage se constituirán por transformación de las
compañías mistas de aeronautas encargados del camouflage. El per-
sonal ametrallador que entra en la composición de estas unidades
será tomado del de las compañías de ametralladoras,
102 MEMORIAL DEL EJÉRCITO DE CHILE

Las compañías de ametralladoras serán disueltas. Su cuadro


administrativo servirá para formar una batería sobre plataforma en
las condiciones indicadas a continuación:
El grupo actual de baterías sobre plataforma (en el cual las 7.a
y a
8. baterías son creadas como unidades administrativas existiendo
simplemente como baterías de cuadros agregadas a las 5.a y 6.a bate-
rías del mismo grupo), comprenderá en el futuro:
Dos baterías (5.a y 6.a) organizadas sobre el tipo móvil e ins-
truidas sobre el material de cañones automóviles de 75 y de cañones
75 sobre remolques;
Dos baterías (7.a y 8.a) del tipo sobre plataforma.
La 7 a batería será creada por transformación administrativa de
a
la 1. compañía de ametralladoras i será completada en personal por
la 5.a batería.
La 8.a-batería será creada por desdoblamiento de la 6.a batería.
Las transformaciones administrativas y creación de unidades
contempladas mas arriba, deberán estar terminadas el 1. ° de Octubre
de 1922 y darán lugar al establecimiento de los procesos verbales
reglamentarios.
Las unidades alcanzarán sus nuevos efectivos mediante una
nivelación que se efectuará dentro del regimiento de defensa anti-
aérea, con la intervención de los generales interesados. Los déficits
que se produzcan serán cubiertos por el Ministerio en vista de las-
situaciones periódicas de los efectivos.
(Bulletin belge des Sciences Militaires).

Inglaterra
1) ESCRITURA EN EL AIRE. —Se siguen con interés las pruebas
con fines comerciales ejecutadas por el Mayor Savage de la Real
Fuerza, Aérea, de hacer inscripciones en el aire por medio de aero-
planos. Se emplean con este objeto aparatos que desprenden desde
la cola una estela de humo de composición química que no afecta a
la seguridad de la máquina. Estas inscripciones pueden ser vistas
con buen tiempo desde una distancia alrededor de 150 kilómetros.
Hasta ahora se ha empleado una sola máquina en cada prueba, pero
se piensa emplear varias simultáneamente para acelerar la escritura
y ademas, se busca una sustancia luminosa que permita escribir du-
rante la noche con fines de aplicación militar.
2) NUEVOS TIPOS DE AEROPLANOS. — Recientemente acaba de vi-
sitat la fábrica de Havilland en Edgware una comisión militar japo-
nesa. Se le mostraron especialmente los dos tipos militares de Havi-
lland modernizados, el D. H. 9 i el D. H. 38, ambos biplanos, dotados
de motor de 350 caballos Siddeley Jaguar y de 450 caballos Napier
NOTIC1AS 103

Lion respectivamente. El primero lleva un piloto y un cañón y tiene


una velocidad de 135 millas por hora a 10. 000 pies de altura, la que
puede alcanzar en 9 minutos. El D. H. 38 es una máquina de em-
pleo mas general, equipada para reconocimientos, fotografía, bom-
'bardeo y combate y que puede llevar una carga de 2. 800 libras en
bombas a 125 millas por hora.
3) MÁQUINA, AÉREA NAVAL. —-El nuevo hidroplano porta torpe-
ados construido por orden del Ministerio del Aire, es movido por un
motor Napier «Cub» de 1. 000 caballos de fuerza, que es un triunfo
de la ingeniería aeronáutica y desarrolla una velocidad de 150 millas
por hora. Puede llevar bajo el fuselaje un torpedo de 11/4 toneladas
de peso o alternativamente dos torpedos pequeños de dimensiones
y pesos equivalentes.
4) AEROPLANO PARA TRASPORTAR TROPAS. —Pronto se efectua-
rán las pruebas del aeroplano Amstrong Witworth ideado por Mr.
Green de la Real Fábrica Aérea. La máquina tiene una cabina tubular
de acero para 25 hombres equipados, provista de cómodos asientos, la
que puede desmontarse cuando no se usa. El asiento del piloto está
en la parte delantera y es enteramente cerrado. La máquina es mo-
vida por dos motores Napier.
5) PLANEADORES BRITÁNICOS. —Las experiencias francesas i ale-
manas sobre planeadores, aeroplanos sin motor, han interesado a
la aviación británica; y la fábrica de Havilland es la primera que ha
construido un modelo de planeador. El planeador de Havilland es
monoplano de una envergadura de 40 pies; el fuselaje es totalmente
cerrado y tiene, adelante el asiento del piloto. Otro planeador ha sido
ideado por el Capitán W. H. Sayers, que actualmente se encuentra
en Alemania estudiando los métodos de construcción de ese país.
Las primeras pruebas de los planeadores británicos se han efectuado
en la segunda quincena de Octubre con buen resultado. El Real
Aero Club británico organiza actualmente un concurso internacional
en el que participarán planeadores británicos, franceses y holandeses.

Estados Unidos

INSTITUTO DE LA GUERRA QUÍMICA. —La instrucción en el ins-


tituto de la guerra química está repartida en tres departamentos:
técnico, arte militar, e investigaciones e historia:
En el departamento de la técnica se enseña: el empleo, conser-
vación i manejo del material de guerra químico, los principios quí-
micos fundamentales rigen para el empleo de los productos utiliza-
dos y las propiedades de dichos productos: empleo de la máscara
contra gases, ropas de protección, medidas de protección individual,
104 MEMORIAL DEL EJÉRCITO DE CHILE

empleo de las señales de alarma, mortero Stokes, proyector Livens,


proyectiles de artillería, material de guerra química de la aviación.
Efectos fisiológicos, tratamiento e identificación de los agentes quí-
micos. Estudio de la meteorología: condiciones atmosféricas; viento
y tiempo.
En el departamento del arte militar se enseña: la aplicación
de los elementos mencionados y los principios tácticos que rigen el
empleo de los ajentes químicos. La plana mayor en la guerra quí-
mica, la organización, funcionamiento y operaciones tácticas de las
tropas del servicio químico, instrucción del servicio químico.
En el departamento de investigaciones e historia: la historia de
la guerra química, estudio de las operaciones químicas de la guerra
mundial. Investigaciones para desarrollar la protección contra los
elementos químicos de guerra. Experiencias que muestran el reco-
rrido de las nubes de gas i de humo, concentraciones efectivas.
El instituto de la guerra química suministra los instructores de
química para las escuelas inferiores en que se entregan los elemen-
tos de instrucción química al ejército. De esta manera, las informa-
ciones respecto a este servicio, son recibidas y coordinadas por un
sólo organismo y en seguida difundidas por todo el Ejército.
(Bulletin belge des Sciences Militaires).

Rumania
EL EJÉRCITO RUMANO. —Reclutamiento. —El servicio es personal
y obligatorio, admitiéndose también voluntarios. El reclutamiento se
verifica por regiones de cuerpo de ejército, sub-regiones de división y
círculos de reclutamiento. Para ciertos cuerpos y servicios el recluta-
miento se extiende sobre toda la extensión del territorio.
Las obligaciones militares comprenden una duración total de
25 años de servicio (21 a 46), que se descomponen como sigue:
7 años en el ejército de campaña;
12 años en la reserva (1. er y 2. ° llamado);
6 a ñ o s en la milicia.
Reclutamiento de oficiales. —Los candidatos a oficiales pasan por
las escuelas militares i de cada cuatro, sale:
1 para la infantería;
1 para la artillería,
1 para la caballería, y
1 para ingenieros.
Raros son los oficiales salidos de la tropa.
Hay una escuela de equitación y una escuela de guerra (Buca-
rest). Anualmente van algunos oficiales al extranjero a estudiar en
las escuelas de guerra de otros ejércitos.
Los cuadros de oficiales no son limitados en número.
Organización. —Alto Comando: Corresponde al Ministerio, se-
cundado por una parte por el Estado Mayor General, y por otra, por
un consejo compuesto de Generales en servicio activo, que hayan
comandado cuerpos de ejército o divisiones ante el enemigo. Este
Consejo está llamado a opinar sobre los altos asuntos militares y
constituye una reserva de jefes para las grandes unidades en caso
de movilización (analogía con el Consejo Superior de la guerra en
Francia).
Grandes unidades: El ejército está compuesto actualmente por
7 cuerpos de ejército, pero se proyecta una reorganización. Un pro-
grama de reorganización debido al General Averesco, antiguo Presi-
dente del Consejo, preconiza la constitución, en tiempo de paz, de
9 cuerpos de ejército a 2 divisiones, y la creación de 9 núcleos de
cuerpos de ejército de reserva a 2 divisiones; se formarán, ademas,
2 divisiones de caballería y la artillería de ejército, y 2 divisiones de
cazadores.
El segundo proyecto, que emana del Estado Mayor general,
prevé el mantenimiento de 8 cuerpos de ejército a 3 divisiones (com-
puestas cada una de 3 regimientos de infantería, de un batallón de
ametralladoras y de una brigada de artillería) y de las mismas unida-
des de ejército mas arriba indicadas.
(Bulletin belge des Sciences Militaires).
Publicaciones recibidas en la Dirección del "MEMORIAL"

ARGENTINA. —BOLETÍN DEL CENTRO NAVAL. —Octubre: Sobre la ventilación


de los polvorines. —Temas hidrográficos.
ALEMANIA. —WISSEN UND WEHR. —Agosto: El Ejército ruso de 1917 i la revo-
lución. —La importancia militar de las vías
férreas y fluviales. —La Batalla de Tannenberg.
WISSEN UND WEHR. —Septiembre; César como genera-
lísimo y estadista. —Empleo de aviadores en la
guerra de movimiento,
BELGICA. —BULLETIN BELGE DES SCIENCES MILITARES. —Octubre: Medidas de
seguridad contra la aeronáutica enemiga. —El fu-
silero-ametrallador —Notas sobre la carta belga
de 1: 200, 000.
BOLIVIA. —REVISTA MILITAR. —Octubre. Los cañones antiaéreos. —Ametralla-
doras. —Los vuelos ton aeroplanos Sin motor.
CHILE. — E L MERCURIO, de Santiago, del mes de Noviembre-LA NACIÓN, de
Santiago, del mes de Noviembre. — E L DIARIO
ILUSTRADO, de Santiago, del mes de Noviem-
bre. DEUTSCHE ZEITUNG de Santiago, del mes
de Noviembre. — E L MERCURIO, de Valparaíso,
del mes de Noviembre. — LA UNION, de Valparai-
so, del mea de Noviembre—EL PACÍFICO, de
Tacna, del mes de Noviembre. — E L MERCURIO,
de Antofagasta, del mes de Noviembre.
ESPAÑA. —MEMORIAL DE INFANTERÍA. —Setiembre: El armamento i la organi-
zación de nuestra infantería. — Armamento de
la infantería. —Nador.
MEMORIAL DE CABALLERÍA. —Agosto; Sobre Cria ca-
bailar. --La caballería. —Lanceros en Inglaterra.
MEMORIAL DE ARTILLERÍA. —Agosto: La aeronáutica
militar en 1922. Su influencia en la artillería. —
Organización artillera.
MEMORIAL DE INGENIEROS. —Julio: Comunicación óp-
tica secreta. —El Ejército polaco. —Pasadera flo-
tante.
REVISTA DE SANIDAD MILITAR. —Noviembre: La ti-
foidea en el Ejército. —Dos casos de traqueo-
tomía.
ESTADOS UNIDOS. —THE COAST ARTILLERY JOURNAL. —Octubre: La Escuela
de Guerra del Ejército. —Estudio sobre organi-
zación e instrucción de tropas de Artillería de
Costa.
FRANCIA. —REVUE MILITAIRE FRANCAISE. —Octubre: El Alto Comando francés
en 1916. —Los trasportes automóviles en la gue-
rra de movimiento. —Los carros de asalto britá-
nicos sobre el frente de Cambrai (1917).
REVUE MILITAIRE GENERALE. —Agosto: La ofensiva
austro-alemana contra Italia (Octubre-Noviem-
bre de 1917). —Estudio comparado sobre la tác-
tica de los fuegos de infantería. —la vida militar
en Levante.
LA REVUE D' INFANTERIE. —Octubre: El armamento
de la infantería.
REVUE DE CAVALERIE. —Octubre: La caballería i el
fuego. —Los Spahis. —Empleo de algas marinas
como forraje para los caballos de tropa.
INGLATERRA. —THE ARMY QUARTERLY. —Octubre: Con los alemanes en el
África alemana del Este. —El mandato británico
sobre Palestina. —Otra leyenda sobre la batalla
del Marne.
MEJICO. —REVISTA DEL EJERCITO Y MARINA. —Julio: Algunos apuntes sobre
la fabricación del Mauser. —Los fenómenos so-
noros del tiro. —La caballería moderna, según el
General von Bernhardi.
— 81 —

decir que su distancia m n a la perpendicular será representativa del


error cometido en la dirección.
Pero no conocemos el valor de este error. Para conocerlo des-
viemos la dirección en 10 milésimos a la izquierda, por ejemplo, i dis-
paremos un tiro R en esta dirección.
Hagamos:
O1 j = a3 O2 l = |33
Unamos j 1. Esta recta cortará en p la paralela que pasa por el
punto m. Como sabemos que ella hubiese pasado por el punto m si
el tiro R hubiese sido disparado en la primera dirección PL M, se
puede decir que la distancia p m será representativa de la desviación
de la dirección, o sea 10 milésimos.
Como conclusión se saca que m n representa tanto en milésimos
i se tendrá así la corrección que se deberá hacer a la primera direc-
ción, para tener la dirección exacta.
Estando asegurada esta dirección exacta, se abandonará la ob-
servación bilateral, para reglar por medio de observaciones sencillas:
a la izquierda, a la derecha, en dirección de un solo observador
lateral.

VI. —PROCEDIMIENTO DE DAR LA DIRECCIÓN POR EL ANTEOJO


DE BATERÍA CON MICRÓMETRO JIRATORIO

En la dirección que resulta de la preparación del tiro dispare-


mos un primer tiro A (fig. 40). Orientemos el anteojo de ufanera que
el centro del micrómetro coincida con el punto de explosión A.

Fig. 40
Disparemos un segundo tiro B en la misma dirección, pero con
diferente alza.
En el momento que estalle, giremos el micrómetro sin desplazar
— 82 —

el eje del anteojo, de manera que el retículo cero del micrómetro


pase por el punto B.
Hecho esto, se lee la graduación sobre la cual se proyecta el
objetivo 0; sea la graduación 15.
La cifra 15 no será, bien entendido, el desvío entre la dirección
exacta i la dirección en la cual los tiros A y B han sido disparados,
ja que el anteojo no está en la batería. Pero, esta cifra 15 será repre-
sentativa de este desvío.
Modifiquemos la dirección en 10 milésimos a la izquierda, por
ejemplo, y disparemos un tercer tiro.
Este tiro aparecerá en el micrómetro en c, sobre la división 18.
La cifra 18 representará-, pues, una modificación de 10 milési-
mos en la dirección i, por consiguiente, la cifra 15 representará

En el caso de la figura, se disminuirá la dirección en 8. Asegu-


rada la dirección, se podrá recurrir al procedimiento fácil del obser-
vador lateral.
SEPTIMA CONFERENCIA

Tiro por observación unilateral

En caso que no se pueda asegurar la dirección, es necesario


llevar i mantener los tiros sobre la línea de observación; el tiro será
particularmente complicado si no se vé mas que un solo punto del
objetivo, en razón de la dificultad que hay para mantener los tiros
sobre la línea de observación. Tal es el caso que vamos a estudiar
primeramente.

I. — P R E P A R A C I Ó N DEL TIRO

Se principia por fijar sobre la plancheta la pieza base P, el ob-


servatorio O i el punto visible P del objetivo (fig. 41).
A uno I otro lado de B, tracemos sobre PB las longitudes Bb1
y Bb2 iguales a una media horquilla en alcance, y unamos con o los
puntos b1 y b2. El observador O verá la horquilla, F en alcance bajo
el ángulo co.
Dividamos la horquilla b1 b2 en tantas partes iguales como con-
tenga de milésimos el ángulo co. Cada una de ellas será igual a —,
i será la porción de alcance sobre la línea PB que el observador verá
bajo el ángulo de 1 milésimo. Bajo el ángulo de 2 milésimos el ob-
servador verá una porción de alcance sobre PB igual a 2— i bajo el
ángulo de a milésimos verá una porción de alcance sobre PB, igual
a a-F
CO

Así, pues, cuando un tiro cae sobre PB a a milésimos de la lí-


nea de observación OB, el observador podrá llevarlo sobre esta línea,
F
es decir, a B, modificando el alza en a co.

fig 41

El reglaje quedará inmediatamente terminado si el tiro cae so-


bre la línea PB, es decir, si la dirección está perfectamente asegura-
— 85 —
F
da; si el ángulo a está medido exactamente y si la relación coes co-
nocida también exactamente.
Pero, generalmente no sucederá así. Por ejemplo, en la direc-
ción, el tiro, en lugar de caer en K caerá en K1 y la modificación a
F
co, teóricamente igual a KB, llevará el tiro siguiente a K2 siendo
K1 K2=KB, cerca de la línea de observación, pero en todo caso no
en el objetivo i será necesario continuar el reglaje.
La modificación a— al alza—y esto es lo que hay que recor-
dar—llevará el tiro sobre la línea de observación o a sus vecindades.
Pero existe un segundo medio de obtener-este resultado.
Desde co divisiones de la horquilla b1 b2 (fig. 42), bajemos per-
pendiculares sobre PB. El segmento b1 b2 se encontrará en-

tónces dividido en co partes iguales. Unamos estas nuevas divisiones


con el punto P, el ángulo total cp se encontrará dividido en co ángu-
los elementales sensiblemente iguales cada uno de ellos a o.
— 86 -

Si un tiro cae en C a l F de B, es decir, que sea visto por el


observador bajo el ángulo de un milésimo, se le llevará sobre la
línea de observación a c modificando la dirección en 1 —. Si
co
F
cae a a veces — de B, es decir, que es visto por el observador a a
co
milésimos de la línea de observación, se le llevará sobre la línea de
observación modificando la dirección en a ángulos elementales, es
decir, en a —.
Es necesario hacer notar que, si el tiro no cae sobre la línea
PB, es decir, si la dirección no ha sido asegurada, la modificación
hecha a la dirección será demasiado débil o demasiado fuerte. Por
ejemplo, un tiro ha sido visto por el observador a a milésimos de
OB. En lugar de caer en D sobre PB, cae en D 1 . La modificación a
la dirección llevará el tiro a D2, siendo D2D1=DD y D2 no estará.
sobre la línea de observación.
Se vé, pues, que cualquiera que sea el procedimiento empleado,
se llevarán inmediatamente los tiros sobre la linea de observación,
si la dirección ha sido asegurada, si los puntos P, O y B han sido
bien filados sobre la plancheta, si las relaciones F o —son exactas
co co
i por fin, si los desvíos a han sido exactamente medidos. Es necesa-
rio, pues, esforzarse en cumplir estas condiciones, o a lo menos, en
aproximarse a ellas. En caso contrario, no se llegará sino lentamente
a tener tiros en la línea de observación i, por consiguiente, a ser ob-
servables, lo que retardará el reglaje.
Será entonces necesario, hacer en esta clase de tiro, una prepa-
ración muy cuidadosa.

E L E C C I O N DE LA MANERA COMO LLEVAR LOS TIROS SOBRE LA LÍNEA


DE OBSERVACIÓN

¿A cuál de los procedimientos se le deberá dar la preferencia


para llevar los tiros sobre la línea de observación?
Acabamos de ver que si la dirección está asegurada por una
preparación del tiro, la simple modificación a — del alza llevará
el tiro caido en C(fig. 43), no solamente sobre la línea de observa-
ción, sino sobre el objetivo B mismo, o a lo menos cerca de él; en
este caso el reglaje estará por asi decirlo terminado. Mientras que la
— 87 —

modificación a — en la dirección, llevará el tiro sobre C con una


co
dirección falsa,

Las modificaciones en la dirección podrán, si la preparación del


tiro ha sido insuficiente, ser tan enérgicas que a veces no será sufi-
ciente el mecanismo de puntería en dirección, lo que no ocurrirá
con la modificación del alza.
En fin, habrá siempre inconvenientes en desviar una dirección,
que posiblemente es buena i, que después de haberla desviado, ha-
brá que volver a ella nuevamente.
Parece, pues, que es preferible el procedimiento que modifica
el alza. Sin embargo, cuando el áungulo de observación es pequeño,
inferior a 300 milésimos, podrá haber ventaja en emplear el proce-
dimiento de la dirección.
Por ejemplo, cae un tiro en A (fig. 44); la modificación en la
dirección lo llevará sobre A1, mientras que la modificación en el
alza lo llevaría sobre A2, mucho mas lejos del objetivo.
Por lo demás, en general, cuando el ángulo de observación sea pe-.
F
queño, el ángulo co será pequeño y entonces co será bastante grande y
en consecuencia, podrá dar lugar a grandes modificaciones. Mientras
que cuando co es pequeño, cp será igualmente pequeño, de modo que las
modificaciones a - s e r á n mucho mas pequeñas que las modifica-
F
Clones a-—.
co
— 88 —

He ahí por que el Reglamento contempla el empleo de los dos


procedimientos: el de la modificación en la dirección, cuando el án-

gulo de observación es inferior a 300 milésimos y el de la modifica-


ción en el alza cuando es superior a 300 milésimos.

II. —REGLAJE DEL TIRO

A). Primera parte: Tiro preparatorio

1.er caso: Ángulo de observación inferior a 300 milésimos. —El


tiro preparatorio tiene únicamente por objeto llevar los tiros sobre la
línea de observación para hacerlos observables.
Se procederá por series de dos tiros para tener un desvío medio,
atenuar los efectos de la dispersión i tener así, en consecuencia, una
modificación mas exacta de la dirección.
Se medirán, pues, los desvíos de los dos tiros, se deducirá de
ellos el desvio medio a co1se modificará la deriva en a1 1
co
Si la segunda serie dedos tiros da lugar a otro desvío medio
a2, se corregirá esta vez no en a2 —, sino en —, en virtud del
principio reglaje por la medida de los desvíos,
— 89 —

Si la tercera serie de dos tiros da todavía lugar a un desvío me-


dio a 3 , se corregirá en a3, y así en seguida hasta llevar los tiros
sobre la línea de observación.
Sin embargo, como la corrección a — puede no ser exacta, a

causa de una mala dirección de la pieza, o porque la relación — n o


sea exacta, no se continuará indefinidamente dividiendo por el nú-
mero de tiros, porque, entonces las correcciones no serian lo suficien-
temente enérgicas. Por principio, no es necesario observar la regla
mas allá del sexto tiro. Después del sexto tiro se. volverá a proceder
como al principio.
2. ° Caso: Ángulo de observación superior a 300 milésimos. —Se
procederá todavía por series de dos tiros. Se observará el desvío
F
medio a,1 y se modificará el alza en a,1 ——.
co
F
Hay que observar aquí, que si la dirección es exacta, si F y a1
son exactos, la modificación del alza deberá llevar el tiro al objetivo
o muy cerca de él, El reglaje estará casi terminado al mismo tiempo
y se podrá pasar inmediatamente al tiro de mejoramiento.
Si, por el contrario, la segunda serie de dos tiros da lugar a un
a2/2 F
desvío medio a 2 , se modificará el alza en A2/2 F, i así en seguida.
NOTA. —Este tiro preparatorio puede durar mucho tiempo, si la
F
preparación no ha sido suficiente, si las relaciones y F no son
exactas y si los desvíos a1 a 2 ....... no son medidos exactamente.,

B). begunda parte: Tiro de ensayo

Una v. ez llevados los tiros sobre la línea de observación, será


preciso buscar el ángulo del objetivo i para esto, principiar por en-
cuadrar el objetivo en una horquilla, tal es el objeto del tiro de
ensayo.
Es evidente que es necesario, para observar si los tiros son cortos
o largos, mantenerlos sobre la línea de observación. Será preciso,
pues, acompañar cada salto del alza del ángulo de una modifica-
ción en la dirección.
Sea un tiro caído en b1 sobre la línea de observación (fig. 42).
Aumentemos el ángulo en una horquilla. Para tener el tiro siguien-
te sobre la línea de observación, es decir en b2, será preciso modifi-
— 90 —

car la dirección en el ángulo cp. Este ángulo p, en el cual es necesa-


rio modificar la dirección para una modificación de una horquilla
en el alcance, se llama: horquilla-lateral.

Si p es grande, superior a 16 milésimos, rasultará un desvío de


la dirección que podrá ser a veces peligroso para las propias tropas,
o bien obligar á un movimiento de la contera por insuficiencia del
mecanismo de puntería en dirección. Aaí, pues, en este caso, se pro-
cederá por saltos de media horquilla o aún dé un cuarto de horquila
que sólo produce modificaciones en la dirección de 2, 4

OBSERVACIÓN

En el curso del reglaje no habrá que estrenarse de que loe tiros


DO se mantengan sobre la línea de observación, a pesar de las corres-
pondientes modificaciones de F i cp. En este caso, será necesario
volverá a llevar los tiros sobre la línea de observación por uno de los
procedimientos indicados en el tiro preparatorio. Pero, yo creo que
se sabrá mejor la situación del reglaje en alcance, empleando el
procedimiento que modifica la dirección.
En efecto, en el caso del ángulo de observación inferior a 300
milésimos, un alza H dará un tiro en A, corto (fig. 45). Se aumenta el
alza en una horquilla F' y se le hace una modificación de y a la deriva,
— 91 —

Supongamos que en la serie siguiente de dos tiros el punto me-


dio se encuentre en C, fuera de la linea de observación e inobserva-
ble. Si se hace la modificación a F al alza H+F, para llevar el
tiro sobre D, en la línea de observación, esta modificación CD po-
drá ser demasiado grande, porque co es pequeño; y la nueva alza,
que el punto de caída D, indicará si es larga o corta, no será ya el
alza H+F, sino el alza H+F+a F.

Si se reconoce que esta alza en larga, no se podrá decir que no


se tiene el encuadramiento de una horquilla.
Por el contrario, si se modifica la dirección en a co, se estará
cierto de que el salto en alcance será de una horquilla ya que no
se habrá tocado el alza.
En el caso que el ángulo de observación sea superior a 300 mi-
lésimos, supongamos un tiro largo en A (fig. 46). Se disminuirá el
alcance en F y se modificará la deriva en cp. Él tiro caerá en C, corto
para la pieza P.
Para llevar este tiro sobre la línea de observación, si se le lleva
por modificación del alza, será llevado sobre D. Será, pues, observa-
do largo, cuando como consecuencia de la disminución de una hor-
quilla, debería ser corto. Obrando sobre la dirección, no se cambia
en nada el alcance y se estará cierto del reglaje de encuadramiento,
lo que no sucede cuando se usa el alza.
— 92 —

C). Tercera parte: Tiro de mejoramiento


Una vez terminado el tiro de ensayo, se tomará el ángulo medio
de los dos límites del encuadramiento y la dirección media i se ejecu-
tará un tiro de mejoramiento de doce tiros.
La dirección estará ciertamente vecina de la dirección pieza-
objetivo i no será ya necesario llevar nuevamente los tiros sobre la
línea de observación para observar si son cortos o largos.
Si estuvieren a la derecha de un observador lateral izquierdo,
serán cortos; si a la izquierda, serán largos.
El tiro de mejoramiento será, pues, fácil y la proporción de tiros
cortos y largos dará el ángulo del objetivo.
NOTA. —Habrá que tener cuidado de aprovechar las indicaciones
en dirección corto» o «en dirección largo» dadas por el observador,
para rectificar la dilección riel tiro.

III—TIRO DE EFECTO

Se ha obtenido el ángulo del objetivo y la dirección de la pieza


base, que hasta aquí será la única que ha disparado. Quedará por
ejecutar con las cuatro piezas el tiro de efecto sobre todo el objetivo,
del cual se ha supuesto que sólo era visible el punto B, pero del que
se conoce el frente por batir a derecha e izquierda del punto B (esto
estará indicado en la misión).
El ángulo por dar a la 2.a, 3.a y 4.a piezas, será evidentemente
el mismo que se acaba de encontrar para la primera, salvo la modifi-
cación debida al regimen particular de cada pieza, regimen que se de-
be conocer. No habrá, pues, lugar a un nuevo reglaje.
Pero, será necesario asegurar la dirección de cada pieza; para
esto, partiendo del regimen de convergencia, sobre la dirección pre-
ventiva, se hará a la deriva de cada pieza la modificación media de
todas las modificaciones hechas a la dirección de la 1.a, modificación
media que será la suma de los aumentos y disminuciones hechos a
la 1.a pieza durante el reglaje e inscritos en el boletin de tiro.
Hecho esto, se ejecutará con cada pieza sobre el punto B un
tiro de mejoramiento de seis tiros, gracias al cual se podrá estar
seguro primero: que él ángulo dado a la pieza es el que conviene y
en seguida que la pieza está bien dirigida sobre el punto B.
En caso contrario, se rectificará la dirección.
Asegurada así la convergencia de las cuatro piezas sobre el pun-
to B, no quedará mas que llevar, este punto de convergencia de los
cuatro planos de tiro, sobre la derecha del objetivo i ordenar en se-
guida un escalonamiento en relación con el objetivo.
Lo demás del tiro de efecto, se ejecutará como ya ha sido indi-
cado para los otros tiros.