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UNIVERSIDAD NACIONAL PEDRO RUIZ GALLO 1

FACULTAD DE MEDICINA HUMANA

2019-I MUSICOTERAPIA

DOCENTE:
Dr. Hugo Urbina Ramírez
ALUMNOS:
 Cotrina Morán Carlos
 Curo Bancayán Diego
 Dávila Burga Jhonatan
 De La Cruz Chafloque Angel
 Delgado Julca Christian

CURSO:
Medicina Alternativa
CICLO:
IX
ÍNDICE 2

I. INTRODUCCION ...............................................................................................................................................3

II. OBJETIVOS ......................................................................................................................................................4

III. DEFINICIÓN ....................................................................................................................................................5

¿Qué es la musicoterapia? .............................................................................................................................5

Educación musical y la musicoterapia ............................................................................................................6

IV. FUNDAMENTOS HISTÓRICOS ........................................................................................................................7

V. MECANISMOS DE ACCIÓN ........................................................................................................................... 11

VI. EFECTOS FISIOLÓGICOS DEL SONIDO ......................................................................................................... 13

VII. TIPOS DE MÚSICA ...................................................................................................................................... 15

VIII. TIPOS DE MUSICOTERAPIA: ...................................................................................................................... 15

IX. TÉCNICAS DE MUSICOTERAPIA ................................................................................................................... 16

X. APLICACIONES DE LA MUSICOTERAPIA ....................................................................................................... 18

XI. INDICACIONES DE LA MUSICOTERAPIA ...................................................................................................... 22

XII. CONTRAINDICACIONES .............................................................................................................................. 24

XIII. CONCLUSIÓN ............................................................................................................................................ 25

XIV. ANEXOS .................................................................................................................................................... 26

RESUMEN ............................................................................................................................................. 26

RESUMEN ............................................................................................................................................. 27

XV. BIBLIOGRAFÍA ............................................................................................................................................ 28


I. INTRODUCCION 3

La música es un medio de comunicación que asocia, integra y evoca. Si consideramos que la


enfermedad es un bloqueo, una ruptura o una falta de comunicación, la música puede ayudar a
tender los puentes para que fluya esa comunicación que se ha interrumpido y contribuir así al
restablecimiento o mejora de la salud. Este es el principal objetivo de la musicoterapia.

La música tiene un lenguaje universal, sin fronteras al que todos pueden acceder, por lo que es
muy difícil darle una sola utilidad, ya que abarca multitud de artes que en el ser humano provoca
sensaciones de placer o tristeza, expresa y comunica sentimientos utilizada en los diferentes
contextos sociales en los que nos podemos encontrar.

La música es considerada uno de los medios de comunicación más utilizados y en ello reside su
gran valor terapéutico, su gran poder de evocación, asociación e integración y es un recurso de
autoexpresión y de liberación para la mayoría de personas en un contexto determinado.

La música podemos encontrarla en cualquier manifestación de la naturaleza, no tan solo a nivel


instrumental, sino que también los ruidos propios que oímos en el hábitat natural de todo ser
humano que emite una gran influencia sobre ellos sin tener en cuenta las creencias culturales,
porque ¿Qué sabe un bebé de racismo en el vientre de su madre?, absolutamente nada, todo
aquello que aprende después lo aprende a través de su contexto natural y social que le rodea
desde su nacimiento pasando por todo su ciclo vital hasta la muerte.

La música se considera un elemento esencial para el desarrollo y evolución de las personas para
poder ejercitar sus capacidades intelectuales y emocionales.
II. OBJETIVOS 4

 Conocer la definición y la evolución histórica de la Musicoterapia.

 Conocer los mecanismos de acción para entender la utilidad del mismo.

 Conocer los principales usos de la musicoterapia.

 Conocer las contraindicaciones de la musicoterapia.


III. DEFINICIÓN 5

Para poder definir el concepto de Musicoterapia podemos y debemos hacer mención a ciertos
autores que se dedicaron a la investigación de la música como medio terapéutico a lo largo de
toda la historia.

¿Qué es la musicoterapia?

La musicoterapia es la fusión de música y terapia y la combinación de disciplinas, es decir, un


arte, una ciencia, un proceso interpersonal con carácter subjetivo y objetivo, creativo, individual y
colectivo, etc. Tiene mucho que ver con la empatía, la intimidad, la comunicación, la influencia
recíproca y las relaciones de roles entre paciente-terapeuta.

Definiciones expuestas por diversos autores en diferentes épocas:

Thayer Gaston profesor de Musicoterapia en la Universidad de Kansas (1950): “Música es


la ciencia o el arte de reunir o ejecutar combinaciones inteligibles de tomos en forma
organizada y estructurada con una gama de infinita variedad de expresión dependiendo de
la relación de sus diversos factores componentes (ritmo, melodía, volumen y cualidad tonal).
Terapia tiene que ver en –cómo- puede ser utilizada la música para provocar cambios en las
personas que la escuchan o la ejecutan.”
Una de las instituciones más antiguas que existen hoy en día la National Association for
Music Therapy (NAMT) la define así: “La Musicoterapia es la utilización de la música para
conseguir objetivos terapéuticos: la restauración, mantenimiento y mejora de la salud mental
y física. Es la aplicación sistemática de la música, dirigida por un musicoterapeuta en un
contexto terapéutico a fin de facilitar cambios en la conducta. Estos cambios ayudan a que le
individuo en terapia se entienda mejor así mismo y a su propio mundo, llegando así a
adaptarse mejor a la sociedad. Como miembro de un equipo terapéutico, el musicoterapeuta
profesional participa en el análisis de los problemas individuales y en la selección de
objetivos generales de tratamiento antes de planificar y dirigir actividades musicales. Se
realizan evaluaciones periódicas para determinar la efectividad de los procedimientos
empleados.”
La definición más actual que podemos encontrar es la de Ronald O. Benenzon de 2002:
“La Musicoterapia es una psicoterapia que utiliza el sonido, la música y los instrumentos
corporo-sonoro-musicales para establecer una relación entre musicoterapeuta y paciente o
grupos de pacientes, permitiendo a través de ella mejorar la calidad de vida y recuperando y
rehabilitando al paciente para la sociedad.”
Educación musical y la musicoterapia
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Uno de los grandes problemas a la hora de conceptuar el término musicoterapia es su confusión
con la educación musical, un hecho que lleva a pensar erróneamente que el profesor de música
es un musicoterapeuta.

Kenneth Bruscia afirma que existe un área de práctica educativa en la musicoterapia:

Así define la musicoterapia Kenneth Bruscia; “La Musicoterapia es un proceso dirigido a un fin,
en el que el terapeuta ayuda al cliente acrecentar, mantener o restaurar un estado de bienestar
utilizando experiencias musicales y las relaciones que se desarrollan a través de ellas, como
fuerzas dinámicas de cambio”.

Diferencias

Podemos encontrar 8 diferencias entre educación musical y musicoterapia:

Similitudes

Ambas usan la música como elemento de trabajo fundamental.


Ambas usan la música como lenguaje y medio de comunicación.
Ambas establecen una relación interpersonal entre el educador o musicoterapeuta y el
alumnado/cliente.
Ambas proponen unos objetivos a cumplir.
Ambas usan un proceso sistemático, es decir, tienen intencionalidad, organización y
regularidad.
Ambas proponen ejecuciones musicales.
IV. FUNDAMENTOS HISTÓRICOS 7

El recorrido histórico vivido por la Musicoterapia ha pasado por estadios mágicos, religiosos,
filosóficos y científicos, de ahí su significado polisémico. Siempre ha habido consciencia de los
efectos musicales en las personas y en la sociedad, por lo que ha resultado necesaria la
aplicación de la música en la curación de pacientes, en la educación, en la expresión de
emociones y en otras muchas situaciones, como así lo atestiguan una larga lista de opiniones y
testimonios literarios. Desde 1950 tiene rango científico y se imparte como disciplina académica
en muchas Universidades, centros especializados y organizaciones.

Es tanta la cantidad de datos que poseemos sobre la evolución de la Musicoterapia, que abarcaría
con toda probabilidad la misma historia de la Humanidad en un espacio de miles de millones de
años. Aunque el concepto es posterior a los hechos, éstos se han ido transformando a través de
los tiempos de una manera u otra, y la evolución de la música es la evolución de la conducta
socio-cultural de los pueblos

1. LA MUSICOTERAPIA EN LAS CULTURAS PRIMITIVAS:

Aparece como instrumento de defensa frente a todo lo desconocido, destrucción, enfermedades,


tempestades así como también para acercar a los seres humanos a los bienes terrenales como
son la salud, la prosperidad, la descendencia y a nivel espiritual como son los rituales o
ceremonias que realizaban para invocar a las lluvias o a los dioses, es decir, de origen divino, que
les protegía de los malos espíritus.

En aquella época eran los chamanes, curanderos, y médicos de las civilizaciones más
desarrolladas, habían sido aplicadas para desarrollar las terapias musicales a lo largo de los siglos
en las diferentes culturas.

Una de las referencias de textos bíblicos que cabe mencionar como tratamiento musical que “el
joven David aplicó al rey Saúl” donde aparecen los tres elementos; el enfermo-terapeuta-música
(instrumento utilizado la lira).Lo importante en este texto es la relación entre paciente y enfermo en
la que consiguió una mejoría clínica al inicio que luego se volvió ineficaz.

2. LA MUSICOTERAPIA EN LAS CULTURAS GRIEGAS Y ROMANAS:

Desde los escritos homéricos como la Odisea, podemos encontrar influencias del canto como
poder terapéutico-religioso. El canto religioso les servía para ponerse en contacto con su dios.
Donde consideraban a aquellos enfermos mentales poseídos por demonios y por tanto se les
consideraban que habían cometido pecado.
En la antigua Grecia, se desarrolló la teoría de los cuatro humores (sangre, flema, bilis amarilla y
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negra), para explicar de forma razonada la salud como equilibrio y la enfermedad como
desequilibrio. La música se adaptó a esta teoría para explicar su acción terapéutica por su
capacidad de normalizar los humores, desequilibrados por la enfermedad.

3. LA MUSICOTERAPIA COMO CATARSIS:

De entre los filósofos griegos que podemos encontrar relacionados con la música y su uso
terapéutico como:

PITÁGORAS (h. 580-h 500 a.C.) consideraba que la música podía restablecer la armonía
espiritual, es decir, “medicina del alma”. Pitágoras estableció la relación entre la música y
las matemáticas, observando los distintos sonidos armónicos o notas musicales. Se
consideraba un lenguaje, un medio de expresión que alcanza lo más íntimo de cada
persona.
PLATÓN (h. 427-347 a.C) en “Las Leyes”, considera que la música da serenidad al alma.
Y también podemos citar: “la música era para el alma lo que la gimnasia para el cuerpo”
reconociendo que poseía determinadas cualidades o propiedades que afectaban a
nuestras dimensiones emocionales y/o espirituales.
ARISTÓTELES (384-322 a.C) por su capacidad de facilitar una catarsis emocional.
CASIODORO (h.480-h 575) en sus Instituciones, donde reconcilia las ideas pitagóricas con
la religiosidad cristiana y destaca las virtudes éticas y curativas de la música, por su
capacidad de restituir la salud física y psíquica de las personas.
SAN ISIDORO DE SEVILLA (h. 565-636) en sus Etymologiarum (los veinte libros de las
etimologías), expresa que la música conmueve y suscita emociones, calma espíritus
agitados.

4. LA MUSICOTERAPIA EN LA EDAD MEDIA:

Se siguió transmitiendo las tradiciones griegas.

IBN BAYA (1070-1138) con “El Avempace” donde dice que la música tiene un éthos, un
carácter, que le permite actual sobre el alma humana, modificando sus sentimientos, sus
pasiones y sus afectos.
JOHANNER TINCTORIS (1435-1511), es muy conocido por elaborar un diccionario de
términos musicales donde menciona su capacidad de actual sobre la moralidad de las
gentes, habla también de la espiritualidad, del estado de ánimo, y sobre todo de las
enfermedades.

5. LA MUSICOTERAPIA EN EL RENACIMIENTO:

Se iniciaron los desarrollos de la anatomía y fisiología.


Según MUNRO Y MOUNT (1978) se estudia por primera vez las influencias de la
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música en las respiraciones, en la presión de la sangre, la actividad muscular y la
digestión.
Ya hacia (1517-1590) GIOSEFFO ZARLINO de acuerdo con la teoría de los cuatro
humores compara la música con la medicina, para poder restaurar la salud de los
enfermos.
El cirujano francés AMBROISE PARÉ (1509-1590), considerado el padre de la
moderna cirugía, estaba convencido del poder que ejercía la música para aliviar el
dolor y paliar numerosos síntomas.

6. LA MUSICOTERAPIA EN EL BARROCO:

Durante los siglos XVII el principal propósito de la música es despertar las pasiones o afectos:
amor, odio, dicha, angustia, miedo etc. Encontramos autores que se dedicaron a la terapia
curativa entre 1580 y 1750 como Atanasio Kircher que se dedicó al tratamiento del tarantismo a
través de elementos musicales y a Rober Burton con la Anatomía de la Melancolía.

7. LA MUSICOTERAPIA EN LOS XIX, XX Y XXI:


Edwin Atlee (1804), sugirió que la música tiene la capacidad de estimular y modificar una
gran variedad de emociones, como la alegría y la tristeza.
Samuel Mathews (1806) realizó un trabajo donde trataba la depresión.
Lorry atribuyó un efecto excitante, calmante y armónica a la música al actual ésta sobre las
fibras del organismo.
Carlos Broschi utilizaba los cantos para paliar los estamos depresivos y melancólicos.
Héctor Chomet (1846) escribió un tratado sobre la influencia de la música en la salud y la
vida.

Durante el siglo XIX cabe destacar la abertura de instituciones educativas, de ciegos, de sordos y
personas con discapacidades físicas donde se aplicaba la utilización de la música.

Cabe destacar a Benito Mojan como a uno de los principales teóricos en aplicar la terapia
de la música.
Posteriormente, encontramos al médico James Whittaker que elabora la teoría de relación
de actividades musicales con respuestas fisiológicas, psicológicas y socioculturales y
reconoce la música como puente de relación entre la mente y cuerpo.

En Europa, concretamente en el Reino Unido, Juliette Alvin, representa un papel ionero en el


desarrollo de la Musicoterapia que en 1958 fundó “British Society for Music Therapy and Remedial
Music” donde podemos destacar estudios sobre los niños autistas y disminuidos.
En Francia hacia los años 60 y 80 se iniciaba un mayor interés por la psicoanalítica y la
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psicolingüística bajo la dirección de GIanluigi Di Franco.

En España la música hace referencia a:

“(LA música)… se recomendó de antiguo en el tratamiento de las dolencias mentales y nerviosas,


paro actualmente su uso se halla abandonado y el interés de esta forma primitiva de psicoterapia
es hoy puramente histórico” de Juliette Alvin.

Uno de los grandes autores dedicados a la musicoterapia que podemos encontrar actualmente es
Ronaldo O. Benenzon.
V. MECANISMOS DE ACCIÓN 11

El mapeo de las funciones cerebrales es supremamente complejo. Incluso al intentar mapeos de


módulos bien conocidos, como los del lenguaje, es difícil encontrar correlaciones claras y bien
definidas en términos neurales.

La modularidad habitualmente es confundida con la noción de localización cerebral. Por supuesto


que los módulos tienen una base biológica, sin embargo, así la música tuviera uno solo, aislar su
identificación neuroanatómica sería bastante complejo, ya que los módulos estarían compuestos
por mezclas de redes neuronales implicadas en el procesamiento de otras funciones complejas,
por ejemplo, la entonación del lenguaje.

Se ha documentado que en el procesamiento sintáctico musical se activa el área de Broca y su


homóloga derecha, al sugerir que ciertos mecanismos de organización secuencial y coherencia
son compartidos por la música y el lenguaje. A pesar de lo anterior, sí se han encontrado algunos
dominios específicos en ciertas áreas anatómicas que estarían implicados en la percepción
musical.

Cuando la música ingresa a nuestros oídos como un complejo de ondas mecánicas, se realiza un
proceso de transducción a nivel coclear, lo que genera impulsos eléctricos que viajan a través del
nervio auditivo, pasando por el tallo cerebral y el mesencéfalo para llegar a la corteza auditiva
primaria y secundaria. La primaria está relacionada con la percepción tonal individual, mas no con
el componente melódico. De aquí, la información se distribuye a otras zonas cerebrales, mediante
intrincadas conexiones neurales. Una zona muy importante en la codificación tonal es la ubicada
en áreas frontales inferiores, principalmente del hemisferio derecho, lugar donde también se
procesan las estructuras armónicas.

Un aspecto interesante relacionado con la gratificación musical hace referencia a la percepción de


intervalos armónicos consonantes (música suave, estable, agradable al oído), como elementos
que generan mayor respuesta emocional placentera, comparado con los intervalos disonantes
(violentos, dinámicos, inestables), que nos dan una sensación de incomodidad y displacer. Esto
nos lleva a pensar que probablemente la música con mayor efecto ansiolítico debe tener una
composición armónica consonante. De hecho, esta última, que se asocia con disminución del
displacer, activa las regiones frontopolares, orbitofrontales y corteza cingulada, mientras que el
aumento del displacer generado por los intervalos disonantes aumenta el flujo sanguíneo en el
giro parahipocampal derecho y el precúneo. El giro temporal medio está relacionado con la
memoria semántica musical, lo cual nos permite reconocer una melodía como familiar o no
familiar. El área de Broca y el giro angular izquierdo, que son áreas implicadas en la expresión del
lenguaje, por supuesto se activan cuando los sujetos cantan la letra y la melodía de una canción.
En cuanto a la percepción del ritmo (organización temporal de una pieza musical), no solo están
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involucradas las áreas auditivas, sino que también participan el cerebelo y los ganglios basales,
así como la corteza premotora dorsal y el área motora suplementaria. Contamos, pues, con
interacciones entre el sistema auditivo y motor para el análisis del ritmo, que se activan cuando
escuchamos música o la imaginamos, Ya hemos mencionado las estructuras involucradas en el
procesamiento tonal y rítmico de la música, pero ¿cuáles son las áreas que participan en la
respuesta emocional cuando escuchamos música? Algunos estudios realizados mediante
tomografía por emisión de positrones y resonancia magnética cerebral funcional han evidenciado
que múltiples regiones subcorticales, incluyendo el núcleo accumbens, el área tegmental ventral
(ATV) y el hipotálamo, se activan al escuchar pasivamente música clásica. Otras regiones
corticales involucradas en el procesamiento emocional musical son la corteza orbitofrontal, la
corteza cingulada anterior y la ínsula. De gran importancia para la comprensión del efecto
ansiolítico de la musicoterapia son las vías mesolímbicas dopaminérgicas, que nacen en el ATV y
se proyectan hacia el núcleo accumbens.

La liberación de dopamina en este nivel genera respuestas de reforzamiento positivo y


recompensa, tal y como se ha podido evidenciar en la fisiopatología de las conductas adictivas y
del consumo de sustancias psicoactivas. Tal vez por esta razón, algunos individuos llamados
melómanos o musicofílicos encuentran tanto placer al escuchar música, gastan miles de dólares
en discos de sus grupos favoritos, asisten a conciertos compulsivamente, lo cual genera un
verdadero mercado de consumo, que parece estar fundamentado en una respuesta biológica
ligada con el placer. Es más, la estimulación del núcleo accumbens también genera respuestas
hedónicas mediadas por opioides endógenos que explican los sentimientos placenteros ligados
con actos instintivos, como comer, defecar o copular. Solo basta con ver la cara de los asistentes
a los conciertos de Michael Jackson para entender que la música puede desencadenar estados
internos similares a un orgasmo. Otro punto interesante es la conexión del núcleo accumbens con
la ínsula y el hipotálamo, dos estructuras que regulan la actividad autonómica y que serían las
responsables de los cambios fisiológicos asociados con la respuesta relajante de la música, como
la disminución de la frecuencia cardiaca, la presión arterial, la respiración, la actividad cerebral y la
conductancia de la piel.

El neurólogo francés Herv Platel ha usado tomografías de emisión de positrones para determinar
más concretamente qué áreas del cerebro están dedicadas a la música. Los resultados fueron
sorprendentes ya que los cerebros estudiados manifestaron una increíble actividad, no sólo en las
áreas de procesamiento del sonido y el lenguaje, sino incluso en centros ajenos como los
destinados a la visión. Parece que el poder evocador de las melodías es prácticamente total:
estimula la imaginación visual, el entorno lingüístico, la memoria.
VI. EFECTOS FISIOLÓGICOS DEL SONIDO 13

Cualquier sonido, sea musical o no, está formado por vibraciones que se propagan a través del
aire e impactan en los objetos y cuerpos que hayan en su recorrido. Todos los seres vivos
reaccionan de una manera u otra a estas vibraciones, no solo a través del sistema auditivo, sino
que también percibimos una gran parte de las ondas sonoras por medio de la piel y los huesos. A
veces podemos notar estas vibraciones en los pies, en el vientre, en el pecho o en la cabeza. Es
decir, que no escuchamos únicamente ruidos, sonidos y música por medio de nuestros oídos (los
cuales transforman las señales auditivas en estímulos que llegan al cerebro), sino con todo
nuestro organismo.

El ritmo regular de la música podría estar relacionado con sus efectos relajantes. Al parecer, esta
vinculación tiene como fundamento el patrón rítmico del latido cardiaco materno, percibido por el
feto durante los nueve meses de vida intrauterina. Por tal razón, las madres suelen utilizar tácticas
rítmicas para calmar el llanto de sus hijos, al golpear ligeramente sus espaldas o acunarlos. De
hecho, los bebés son cargados por sus madres instintivamente del lado izquierdo, de manera que
los latidos cardiacos se escuchen intensamente y evoquen en el niño recuerdos del placer
obtenido en la vida prenatal. Son justamente estos efectos “curativos” y relajantes los que han
vinculado la medicina con la música desde tiempos remotos.

La música regula el nivel de hormonas relacionadas con el estrés, fortalece la memoria y el


aprendizaje, afecta la velocidad de las ondas cerebrales y recrea recuerdos. Un estudio en niños
demostró que niños que tenían una educación musical a partir de los 3 años presentaban un
incremento en su motricidad fina. También estos niños presentaron un mejor vocabulario, mejores
habilidades en su lenguaje no verbal y su entendimiento de la información visual, distinguiendo
con mayor facilidad las similitudes, las diferencias de formas y los patrones.

En otros estudios se ha encontrado que la música incide directamente en el fortalecimiento del


sistema inmunológico, esto debido a la actividad del cerebro que se presenta, al bienestar que se
puede sentir, así como el decremento de los niveles de ansiedad. De hecho se encontró que
escuchar música durante sólo quince minutos podría aumentar los niveles de una familia de
proteínas asociadas con la sangre y la producción de plaquetas, estimulación de linfocitos y la
protección celular contra el SIDA, el cáncer y otras enfermedades.

El ritmo musical tiene influencia sobre el funcionamiento cardíaco, la frecuencia respiratoria, la


tensión arterial y la función endocrina.

Estimula el tálamo y la corteza, lo que permite el contacto a través de la música con pacientes que
carecen de contacto verbal a causa de un episodio confusional, autista, alucinatorio o depresivo.
Determinados sonidos hacen vibrar por resonancia la hipófisis, encargada de controlar la síntesis
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de numerosas hormonas y relacionada con la orientación temporoespacial; y la glándula pineal,
que coordina el ritmo respiratorio, cardíaco, el funcionamiento de las glándulas sexuales y regula
las actividades de la pituitaria a través de la secreción de melatonina.

Se le atribuye al sonido un efecto excitante, calmante y armonizante sobre todo el organismo.

La musicoterapia utiliza las cualidades inherentes a la música para conectar con el interior de la
persona y facilitarle que sea consciente de lo que siente, que lo pueda asumir viéndolo y
haciéndole espacio, y que pueda expresarlo de forma creativa. La musicoterapia confía en la
capacidad de la música para sanar las emociones, creando un marco favorecedor de la
introspección, de la comunicación consigo mismo y con el musicoterapeuta, y también con el resto
del grupo si se realiza es sesiones colectivas.
VII. TIPOS DE MÚSICA 15

 CANTO GREGORIANO: Es excelente para el estudio y la meditación silenciosos y puede


reducir el estrés. También puede ser utilísima para trascender, y aliviar, el dolor o
sufrimiento.
 MUSICA BARROCA LENTA: Induce una sensación de estabilidad, orden, previsibilidad y
seguridad, y genera un ambiente mentalmente estimulante para el estudio o el trabajo.
 MUSICA CLÁSICA: Tiene claridad, elegancia y transparencia. Puede mejorar la
concentración, la memoria y la percepción espacial.
 MUSICA ROMÁNTICA: Su mejor uso es para favorecer la compasión, la comprensión y el
amor.
 MUSICA IMPRESIONISTA: Un cuarto de hora de ensoñación musical seguido por unos
cuantos minutos de ejercicios de estiramiento pueden desbloquear los impulsos creativos y
conectar con el inconsciente.
 MUSICA DE JAZZ, BLUES, CALIPSO, REGGAE: Así como otras formas de música y baile
procedentes de la expresiva herencia africana pueden elevar el ánimo e inspirar, inducir
alegría y tristeza profundas, transmitir ingenio e ironía.

VIII. TIPOS DE MUSICOTERAPIA:


 El Canto: Se puede utilizar un cancionero para esta actividad. Es una forma activa de
relajación, en la cual el paciente hace catarsis, ibera sus dolores psicológicos y físicos. El
paciente escoge las canciones de acuerdo a su preferencia musical, y se realizan las
sesiones de 30 a 90 minutos.
 Improvisación musical con instrumentos terapéuticos: En un consultorio de musicoterapia
tenemos una variedad de instrumentos musicales que tienen aplicación terapéutica y que
pueden estar de acuerdo a la preferencia del paciente estos son: guitarra, panderetas,
tambores, xilófono, flauta, quena, palo de lluvia, etc. Se invita al paciente a tocar y se
realiza la sesión. Es importante en las gestantes el uso de los instrumentos musicales
terapéuticos para controlar su estrés y la estimulación del bebé intrautero y de 0 a 5 años.
 La Biodanza: Esta forma activa de la Musicoterapia tiene grandes beneficios. El
movimiento del cuerpo al compás de la música es importante para la relajación y la
actividad física. El paciente en forma espontánea o dirigida practica su baile preferido,
como la salsa, cumbia, marinera, vals etc.
 La audición pasiva: Esta forma pasiva de la Musicoterapia tiene muchos adeptos. Consiste
en la audición pasiva de la música con efecto relajante; previamente la paciente se ha
realizado una Historia Musicoterapéutica y se aplica de acuerdo a su identidad sonora
musical (ISO Musical). La música seleccionada es de acuerdo a su preferencia musical, se
prefiere utilizar la música clásica, música de la nueva era, baladas, etc.
IX. TÉCNICAS DE MUSICOTERAPIA 16

En Musicoterapia se pueden distinguir varias técnicas de actuación fundamentales, que se pueden


llevar a cabo de dos maneras diferentes:

a) Basándose en la recepción: el sujeto está pasivo y el musicoterapeuta es el que interpreta la


música.

b) Basándose en la actuación: se centra en el sujeto que recibe la terapia, es él el que produce la


música.

Una vez diferenciadas estas dos maneras de aplicar la Musicoterapia, se explican las diferentes
técnicas concretas que se pueden emplear, en grupo o de manera individual. Éstas son las
siguientes:

 IMPROVISACIÓN INSTRUMENTAL:

Consiste en: “utilizar instrumentos de música para expresarse de manera espontánea, sobre todo
instrumentos de percusión de varias dimensiones”. En dicha improvisación, se suelen emplear los
Instrumentos Orff, que son aquellos para los que no es necesario que el paciente tenga
conocimientos de música, dirigidos. Estos instrumentos, fáciles de emplear por los niños, son:

Tocando estos instrumentos se pretende que el alumno desarrolle su creatividad, se exprese


libremente y adquiera confianza con el musicoterapeuta. Quizá el niño no se atreva a expresarse y
a través de la música pueda hacerlo. Puede ser un medio de comunicación no verbal interesante.
Además, los sonidos que genere y la forma en la que actúe, pueden darle al musicoterapeuta
pistas sobre el estado emocional del niño. En cuanto al número de niños, esta improvisación
puede llevarse a cabo de manera individual o de forma grupal.

 IMPROVISACIÓN VOCAL:

La improvisación vocal consiste en el uso de la voz humana, primer instrumento del ser humano,
para expresarse personalmente. También en este caso, se puede realizar de forma grupal o
individual.
Además, se pueden emplear diferentes recursos como por ejemplo la improvisación a partir de
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palabras o la imitación de sonidos del cuerpo o de la naturaleza. Para los niños, puede ser
interesante la imitación de estos últimos sonidos nombrados. Les puede resultar atractivo
reproducir esos sonidos que escuchan en su vida cotidiana, en la naturaleza, y a través de ellos
pueden relajarse. También imitar sonidos del cuerpo puede ayudarles a conocerse mejor a ellos
mismos. Por ejemplo: con su voz y las diferentes partes del cuerpo, pueden imitar el sonido de los
pájaros, el sonido del mar, el sonido de la tormenta o el sonido de la lluvia.

Con esta técnica los niños pueden relajarse, conseguir una mejor respiración, incluso lograr una
mejor colocación postural.

 CANCIÓN:

En esta técnica, al igual que la anterior, el principal instrumento es la voz humana. La canción es
uno de las herramientas que se puede emplear en la sesión varias veces. Se puede utilizar una
canción para iniciar la sesión, de tal modo que el niño o los niños al escucharla, sepan que va a
comenzar la Musicoterapia. También se puede emplear otra canción para finalizar todas las
sesiones. Asímismo, puede emplearse alguna melodía para decir ciertas expresiones, como por
ejemplo: “Estupendo”. En esta técnica, también se puede plantear que el niño o los niños
compongan sus propias canciones. Pueden inventarse las letras y acompañarlas a su gusto con
ritmos realizados con los instrumentos Orff, siempre guiado y supervisado por el Musicoterapeuta,
para facilitar dicha composición. La letra que invente el niño puede dar pistas al profesional a
cerca de las preocupaciones, gustos o pensamientos del niño.

El canto, empleado de cualquiera de las maneras descrita, puede favorecer en el niño la memoria,
así como los problemas de lenguaje. También puede despertar la alegría del niño y su creatividad.

 ESCUCHA Y AUDICIÓN:

Otra técnica que se puede emplear durante las sesiones es la audición de diferentes piezas
musicales. El musicoterapeuta, conocedor de diferentes obras musicales, puede poner al niño o a
los niños diversas piezas para que escuchen.

Con ellas puede pretender que se despierten en el alumno diferentes sentimientos y emociones,
como intriga, alegría, tranquilidad, entusiasmo, etc.

También se pueden emplear los llamados cuentos musicales, es decir, relatos inspirados en una
obra musical, como por ejemplo “La flauta mágica” de Mozart o la obra de “Pedro y el Lobo” de
Sergei Prokofiev, en el que cada personaje se asocia con un instrumento.
X. APLICACIONES DE LA MUSICOTERAPIA 18

En la actualidad, la musicoterapia abarca un amplio campo de aplicaciones en relación con


diversos trastornos, desequilibrios y enfermedades, dirigidas a personas de todas las edades.
Es una terapia indolora, no es invasiva y tiene pocas contraindicaciones. Además, apenas
presenta efectos secundarios y resulta altamente rentable en comparación con otros tratamientos
más convencionales.

1. Enfermedades neurológicas, mentales y cerebrovasculares.

Se ha demostrado su eficacia en determinadas enfermedades neurológicas y mentales,


utilizándose como herramienta de rehabilitación en trastornos psiquiátricos. También resulta eficaz
para la recuperación de las personas afectadas por un infarto cerebral (ictus). La doctora Melissa
Mercadal, psicóloga y musicoterapeuta de Barcelona, expone su opinión en base a su propia
experiencia en el tratamiento de enfermos de Alzheimer y demencias a través de la musicoterapia:
“Es ampliamente conocida y está suficientemente documentada, la respuesta positiva que
manifiestan los enfermos de Alzheimer y con otras demencias ante los estímulos
musicales. La aplicación de la Musicoterapia ha demostrado de forma reiterada a través de los
años su eficacia para mejorar funciones cognitivas tales como la memoria, el lenguaje, la
orientación, y la atención, entre otras, tan afectadas en este grupo de enfermedades.
En los resultados, se observa que enfermos con demencia en fases leves y leves-moderadas, son
capaces de aprender los nombres de los otros miembros del grupo y aprender letras de nuevas
canciones. También, la implicación en experiencias musicales adaptadas al nivel de
funcionamiento de los enfermos promueve las relaciones e interacciones sociales, contacto físico
y sentimiento de pertenencia a un grupo. De esta forma, el aislamiento progresivo que acompaña
el avance de la demencia puede retrasarse a través de involucrar al enfermo en experiencias
musicales con una finalidad terapéutica, a la vez que se contribuye en una mejora de su calidad
de vida.
No es extraño, pues, observar cambios anímicos hacia estados de un mayor positivismo y alegría
en estos enfermos cuando se les implica en experiencias musicales. Aquella persona que llega
malhumorada después de un fin de semana sin asistir a un centro de día, y en principio no quiere
implicarse ni participar en las actividades que se le ofrecen, sólo desea estar aislada y
desconectada del entorno. Sin embargo, cuando escucha una música conocida, que puede tener
un significado especial para ella, frecuentemente se observa que esta persona, ya sea por
iniciativa propia o por invitación por parte del musicoterapeuta, se acerca al espacio de trabajo del
grupo de musicoterapia, mostrando primero curiosidad por lo que está ocurriendo y poco a poco
se involucra activamente en las diferentes actividades hasta terminar como un componente más
del grupo. Se olvida de su estado inicial de negatividad y enfado y manifiesta sensaciones de
alegría y bienestar”.
Escuchar música acelera la recuperación tras un ictus
19
La musicoterapia gana terreno dentro de la Medicina a medida que nuevas investigaciones
revelan sus beneficios para la salud. La última de ellas da fe de sus ventajas para las personas
que se recuperan de un infarto cerebral. Las que escuchan
música durante una o dos horas al día en la fase inmediatamente posterior al accidente
vascular ven potenciada su rehabilitación y previenen trastornos del ánimo, como la depresión y la
ansiedad.
Es la conclusión de un trabajo, publicado en la revista Brain, que exploró el potencial terapéutico
de la música en un grupo de 60 pacientes que acababa de sufrir un ictus. Todos recibieron el
tratamiento médico habitual, pero, adicionalmente, durante la fase aguda de su recuperación a
unos se les propuso escuchar diariamente música de su elección, a otros un libro en audio,
mientras a un tercer grupo no se le facilitó ningún material.
Su evolución neurológica se siguió durante seis meses con técnicas de imagen (resonancia
magnética) y test para medir la capacidad funcional, cognitiva y el estado de ánimo. Tras
comparar los resultados, se comprobó que los que habían escuchado canciones con letra,
exhibían una recuperación mayor de la memoria verbal y de la atención que, incluso, los que
oyeron libros. La hipótesis de los autores es que la música
estimula tanto las áreas cerebrales próximas al infarto como las sanas y favorece la rehabilitación.

2. Trastornos de comunicación y autismo

La musicoterapia es de gran ayuda para la expresión verbal y no verbal, estimula la memoria a


largo y corto plazo y mejora la atención, así como la interacción social con otras personas.
Se consiguen buenos resultados en niños autistas y resulta eficaz en jóvenes con problemas de
afasia (pérdida total o parcial del habla).

3. Hiperactividad y problemas de aprendizaje

Se consiguen buenos resultados en niños hiperactivos, con problemas de conducta y de


aprendizaje, mejorando su autoestima, atención, concentración, coordinación, aprendizaje y
socialización.
 Se ha constatado que el aprendizaje de un instrumento musical es de gran ayuda para el
desarrollo físico, mental, emocional y social del niño.
 En el Hospital infantil de Sant Joan de Deu de Barcelona, se ha observado que la música
rítmica, tipo rock, es adecuada para el tratamiento de la hiperactividad en los niños. Hacen
uso del principio descubierto por el psiquiatra Ira Altschuler según el cual una música
idéntica al tempo del paciente facilita la respuesta de éste: las personas depresivas tienen
una mejor respuesta inicial mediante melodías suaves y los hiperactivos, por ejemplo, con
una música de un tempo más rápido.
 La música estimula áreas del cerebro involucradas en el aprendizaje del lenguaje, según
20
concluye una investigación de la Universidad Northwestern de Illinois (EE.UU.), publicado
en la revista Proceedings de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos.
Nina Kraus, directora del Laboratorio de Neurociencias Auditiva de dicha universidad y
coautora de la investigación, afirma que “la música se revela como una herramienta
esencial para ayudar a niños que tienen dificultades con el lenguaje y déficit de
aprendizaje”. Los investigadores descubrieron que, en los cerebros de las personas con
formación musical, los expuestos a dicha investigación, existía una mayor actividad
neuronal en determinadas áreas del cerebro y además, respondían más rápido a los
estímulos.
4. Estados depresivos y de ansiedad

La musicoterapia es eficaz en el tratamiento de trastornos depresivos y estados de agitación y


ansiedad. Numerosas investigaciones constatan el efecto relajante de la música. Entre ellas,
podemos citar las de Davis y Thaut (1989), Goldman
(1996) y Bonny (1983).
 Las terapias alternativas están en auge, los vecinos de la localidad toledana de Miguel
Esteban se atreven ahora con la Musicoterapia, para solucionar problemas cotidianos
como la ansiedad o el estrés. La música ha sido siempre un lenguaje universal, ahora
también es utilizada como terapia, por ejemplo para combatir el estrés. Pero además las
actividades con música pueden favorecer nuestras capacidades sociales y cognitivas,
incluso mejoran las relaciones interpersonales. Esta técnica de nueva implantación, es
muy utilizada con algunos enfermos, incluso en hospitales. Una experiencia que sin duda,
ha merecido la pena.

5. Neonatología

Se obtienen buenos resultados con bebés ingresados en Unidades de Cuidados Intensivos para
relajarles, aumentar la respuesta inmunitaria del organismo y, en su caso, proporcionarles
estímulos verbales y táctiles.
 Desde hace algunos años, un equipo de musicoterapeutas visita cada semana, la UCI del
Hospital de la Paz (Madrid) donde están ingresados bebés y niños muy graves. Según los
responsables médicos se obtienen resultados que contribuyen positivamente a la mejora
de la salud del bebé.
 En el hospital Sant Joan de Deu (Barcelona) la asociación de musicoterapia Ressò ofrece
sesiones diarias de musicoterapia, tocando la guitarra o la flauta, en la UCI neonatal
6. Estrés y dolor
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Según cita Parra (2008), la musicoterapia es muy eficaz para reducir los niveles de estrés, pues
disminuye los niveles de cortisol y noradrenalina. También se ha comprobado que ayuda a reducir
el dolor en pacientes después de una intervención cardíaca y en aquellas personas con dolor
espinal (por un aumento de las endorfinas).
De la misma opinión es Arias (2007) cuando afirma que la musicoterapia puede ayudar a disminuir
la ansiedad que se presenta antes o durante diversas exploraciones molestas (cateterismos
endoscopias).

7. Influencia en el sistema inmunitario

La musicoterapia también puede influir positivamente en el sistema inmunitario, entre otras


razones, por su capacidad de relajación y ser un buen antídoto contra el estrés. Se sabe que éste
aumenta la producción de cortisol, adrenalina y noradrenalina los cuales reprimen el sistema
inmunológico.

8. Problemas emocionales

La voz, desde tiempos inmemorables, en forma de canto, se ha utilizado como un instrumento


sanador para liberar bloqueos emocionales.
 Deforia Lane, directora de Musicoterapia en el hospital universitario de Cleveland (Ohio)
comenta “…las investigaciones demuestran que si un enfermo escucha la música que le
gusta, mejora su estado general. Así que yo les pregunto qué tipo de música les gusta, y si
me dicen que ópera, pues les canto ópera…” Añade, además, que “…en los miles de
casos que trato en el hospital, desde 1976, todos documentados, queda claro que mejoran
y necesitan menor cantidad de medicación…” Los pacientes que trata Lane, son niños con
discapacidades físicas y mentales, bebés prematuros, niños y adultos con desordenes
psiquiátricos, enfermos terminales y moribundos.

9. Discapacidades motrices

En personas con discapacidades motrices se ha comprobado que la música actúa como un


potente catalítico.
 Según el neurocientífico y músico doctor Michael Thaut, la música produce emociones y a
su vez activa determinadas zonas cerebrales que rigen el sistema motor originando
determinadas acciones que son de gran ayuda para superar disfunciones neuromotoras,
como las provocadas por infartos cerebrales. Determinados patrones rítmico- melódicos
actúan sobre las áreas cerebrales motoras que estimulan y ayudan a la sincronización de
movimientos, recuperando así, los afectados, antes su capacidad de caminar.
22

XI. INDICACIONES DE LA MUSICOTERAPIA


1. Estrés. El estrés está considerado como la epidemia del siglo XXI, se define como una
reacción psicológica del organismo producido por un estímulo de cambio o peligro. Es un
campo muy interesante estudiado por la psiconeuroinmunología. El estrés está en relación
con la respuesta del eje hipotálamo - hipofisiario - suprarrenal, con la consiguiente
liberación de cortisol, adrenalina y noradrenalina y la activación del sistema Simpático
(simpaticotonía). Muchas o casi todas las manifestaciones del estrés (nerviosismo,
depresión, ansiedad, pánico, insomnio, baja de inmunidad, fatiga, etc.), son atenuadas por
la música relajante, porque esta actúa sobre el sistema parasimpático, restableciendo el
equilibrio y el trabajo confinado del Sistema nervioso autónomo. La música tiene el efecto
sedante, revitalizante y armonizante, por consiguiente, está indicado en un paciente
estresado. Previamente se realiza el diagnóstico sonoro, es decir se selecciona la música
que relaja al paciente. Se realizan varias sesiones de musicoterapia. Es mejor aun cuando
el paciente construye y ejecuta un instrumento musical terapéutico.

2. En la educación de los niños y jóvenes. En la educación normal y especial, escuchar la


música y/o la ejecución de un instrumento musical mejora el proceso de aprendizaje en los
niños. A principios de la década del 90, H. Rauscher y sus colaboradores del Centro de
Aprendizaje y Memoria de Irvine (California) hicieron un experimento con 36 estudiantes de
psicología, después de escuchar la Sonata en re mayor para dos pianos de Mozart,
durante 10 minutos, mejoraron el test de inteligencia espacial. Los investigadores llamaron
“el efecto Mozart” al incremento de la actividad de las funciones cerebrales superiores
como la creatividad y la imaginación, después de escuchar una obra musical clásica.
Aunque el mismo efecto se ha encontrado con música de otros géneros, siempre que sean
de la preferencia musical de los oyentes.

3. En niños autistas. Los niños autistas tienen dificultad para comunicarse y relacionarse
con otros niños; tienden a aislarse. Son niños con alteraciones psicológicas de conducta.
La terapia integral comprende: la estimulación del lenguaje, la participación del niño autista
en los juegos y la musicoterapia activa o pasiva (audición), son medidas terapéuticas que
mejoran el comportamiento y la sociabilidad. La musicoterapia es una terapia armonizante
por excelencia, y mejora la comunicación.
4. Enfermedades psicosomáticas. Se sabe que más del 50% de las enfermedades tienen
23
una base psicológica, esto porque el ser humano es una unidad psico-bio-social; de tal
manera que la musicoterapia se puede aplicar en patologías crónicas muy comunes como:
hipertensión, asma bronquial, alergias, psoriasis, reumatismo, cáncer, SIDA, etc.

5. Otros. En dolores leves y crónicos en general, jaqueca, rehabilitación de los drogadictos y


alcohólicos, enfermedades geriátricas como el Alzheimer, ambiente de la UCI, para los
pacientes en coma. Es decir, la musicoterapia es una de las pocas terapias que se utiliza
en el ser humano desde antes de nacer (musicoterapia en la estimulación prenatal) hasta
el fin de sus días. Además, la ventaja de su bajo costo, nulos efectos colaterales y
combinación a otras terapias hacen de la musicoterapia una técnica muy útil que actúa en
las diferentes esferas (física, mental, espiritual, emocional y social) del ser humano.
Asimismo, algunos experimentados musicoterapeutas señalan que se puede aplicar la
musicoterapia desde un simple resfriado hasta un cáncer.

Principales indicaciones:

 Insomnio:  Depresión:

Nocturnos de Chopin (op. 9 n.º 3; op. 15 Concierto para piano nº5 de


n.º 22; op. 32 n.º 1; op. 62 n.º 1) Rachmaninov
Preludio para la siesta de un Fauno de Música acuática de Haendel
Debussy Concierto para violín de Beethoven
Canon en Re de Pachelbel Sinfonía nº8 de Dvorak
 Hipertensión:  Ansiedad:

Las cuatro estaciones de Vivaldi Concierto de Aranjuez de Rodrigo


Serenata nº13 en Sol Mayor de Mozart Las cuatro estaciones de Vivaldi
La sinfonía Linz, k425 de Mozart
 Dolor de Cabeza:  Dolor de estómago:

Sueño de Amor de Listz Música para la Mesa de Telemann


Serenata de Schubert Concierto de Arpa de Haendel
Himno al Sol de Rimsky-Korsakov Concierto de oboe de Vivaldi
 Energéticas:

La suite Karalia de Sibelius


Serenata de Cuerdas (op. 48) de Tschaikowsky
Obertura de Guillermo Tell de Rossini
XII. CONTRAINDICACIONES 24

1. Condiciones inflamatorias agudas


Incluye las condiciones en las que la inflamación está en una fase aguda, donde el
tratamiento pueda exacerbar el dolor. Se han reportado casos de artritis reumatoide
(rheumatoid arthritis) que han mostrado una mala reacción a la terapia vibroacústica.

2. Marcapasos
Wigram refiere que es prudente contraindicar la terapia vibroacústica a los pacientes que
tienen marcapasos. Es sabido que los pacientes que los tienen no deberían ser expuestos
por ningún período de tiempo a campos magnéticos, ya que éstos últimos pueden influir
sobre el funcionamiento de un marcapasos.

3. Psicosis
Muchos pacientes psicóticos pueden no comprender el tipo de estímulo que reciben, y la
experiencia vibratoria puede provocarles pensamientos paranoides o de inseguridad. La
sensación relajante, confortable y placentera de vibración que otros pacientes pueden
experimentar, puede ser percibida como una invasión interna en el cuerpo del paciente
psicótico. Por lo pronto, es prudente administrar este tratamiento a pacientes psicóticos
únicamente cuando alguien que los conoce bien está presente y puede explicarles lo que
está sucediendo, además de dar un cierre al tratamiento si el paciente responde de forma
muy negativa.

4. Embarazo
A pesar de que no hay evidencia de que la terapia vibroacústica pueda causar algún daño
al feto, o causar algún disturbio a la maduración normal del bebé, es prudente
contraindicar la terapia vibroacústica como un tratamiento para mujeres embarazadas, al
menos hasta obtener más evidencia acerca de los alcances del estímulo vibratorio. Como
una forma de tratamiento posible, se recomienda suprimir el estímulo vibroacústico y
utilizar únicamente técnicas de baño sonoro

5. Condiciones físicas agudas


No necesariamente está contraindicado este abordaje, pero cuando alguien está sufriendo
de alguna condición aguda, es importante chequear previamente con el médico general
qué tratamientos están siendo administrados, para que la terapia vibroacústica no perturbe
o afecte otra intervención existente. En el caso de un paciente que esté realizando algún
tratamiento para una enfermedad física aguda, es necesario monitorear muy de cerca las
respuestas a la terapia vibroacústica antes de comenzar una intervención sostenida
25
6. Hipotonía
En algunos casos, la terapia vibroacústica ha causado reducción tanto en la presión
sanguínea sistólica como en la diastólica. En pacientes que padecen de hipotonía, y ya
tienen baja presión sanguínea, la terapia vibroacústica puede causar inactividad, letargo
(lethargy) y carencia de respuesta (lack of response).

XIII. CONCLUSIÓN

Muchas personas creen que la Musicoterapia consiste únicamente en escuchar canciones que
nos relajen, y que estas canciones suelen ser del género clásico. En realidad, la escucha de
canciones grabadas puede tener objetivos muy diversos (activación física, acompañamiento para
la expresión corporal o plástica de sentimientos, relajación, visualización, trabajo de la memoria o
las emociones a través de la reflexión sobre la letra…). Y la música que se escucha no siempre es
clásica, sino que es aquella que tiene relevancia y significado para la persona que participa en la
sesión. Imagínate que fueras a un psicólogo y este te hablara en un idioma que no conoces. La
psicoterapia no serviría de nada, ¿verdad? Con la música ocurre algo parecido. Todos tenemos
una identidad sonora y una biografía musical propia y única, y es por eso que la música utilizada
es aquella que tiene que ver con los gustos y la vida del beneficiario, pues es la que le llegará, la
que armonizará con él, le motivará y moverá sus emociones. Hay que resaltar que la escucha de
canciones es sólo una de las muchas técnicas que se pueden utilizar en Musicoterapia. Muchas
veces se utiliza la improvisación instrumental o la composición de canciones. En estos casos, no
se busca crear una música estética o “bella” (lo cual es bastante subjetivo), sino que se pretende
utilizar todos los elementos de la música (sonido, silencio, melodía, armonía, ritmo, movimiento)
como medio de expresión, comunicación y canalización de emociones. La música no es el fin, sino
un medio de trabajo terapéutico. Por ello, en función de la persona y la situación físico-emocional
en la que se encuentre en cada momento las producciones sonoras pueden ser desde las
armonías más bellas a las disonancias más ruidosas.
XIV. ANEXOS 26

ARTÍCULO

“Musicoterapia para el tratamiento de la ansiedad, depresión y


somatizaciones. Estudio de un caso”

Carolina Jiménez Izarra. Musicoterapia para el tratamiento de la ansiedad, depresión y


somatizaciones. Estudio de un caso. España 2018.

RESUMEN

Se ha escrito mucho acerca de la musicoterapia como tratamiento efectivo para la ansiedad


y la depresión. Este artículo pretende profundizar en las cualidades beneficiosas de la
musicoterapia y su capacidad para contribuir a la mejora de este tipo de trastornos.

OBJETIVOS: Los objetivos de este estudio son: a) Evaluar los efectos de la musicoterapia
para el tratamiento de la ansiedad y la depresión; b) identificar los cambios psíquicos y
físicos que se producen durante las sesiones de musicoterapia; y c) analizar los aspectos
positivos de la musicoterapia para la mejora de este tipo de trastornos.

MÉTODO: Una mujer de 67 años diagnosticada de síndrome ansioso-depresivo


consomatizaciones. Participa en 8 sesiones de musicoterapia, una por semana. Se le
practica un pre-test y un post-test en cada sesión para medir 6 parámetros siguiendo la
escala de Likert. A su vez, se le realiza la Escala de Ansiedad de Hamilton y la Escala de
Depresión de Yesavage al inicio y al final del proceso de musicoterapia. Todas las sesiones
son grabadas en vídeo para su posterior estudio.

RESULTADOS: No se observan cambios a nivel general en la Escala de Depresión de


Yesavage. Sin embargo, sí aparece una mejoría notable en la Escala de Ansiedad de
Hamilton. También se producen cambios significativos en los test realizados en cada sesión.

CONCLUSIONES: La musicoterapia contribuye a la mejora de los niveles de ansiedad,


aunque existe la influencia de otros factores externos que debemos tener en cuenta. Se han
registrado cambios positivos en los síntomas depresivos, pero no cambios sustanciales a
nivel global, debido al tipo de análisis y a la necesidad de un proceso más largo
ARTÍCULO 27

“LA MUSICOTERAPIA EN ONCOLOGÍA”

Marti Auge P, Mercadal Brotons M, Solé Resano C. La musicoterapia en oncología. El Sevier.


2015;(14).

RESUMEN

El cáncer puede comportar distrés físico y emocional. El distrés puede ser una
reacción normal y adaptativa de los pacientes oncológicos, pero puede también
dificultar el ajuste psicológico y, en algunas ocasiones, puede llevar a trastornos
psicopatológicos. Las intervenciones psicológicas, así como otras modalidades
de tratamiento, suelen ir dirigidas a reducir los síntomas de distrés y a mejorar la
calidad de vida de los pacientes con cáncer. Numerosos estudios han
demostrado la eficacia de la musicoterapia en contextos médicos y oncológicos.

El objetivo de este artículo es presentar la musicoterapia como una intervención


coadyuvante, que ofrece un enfoque multimodal y holístico, y que permite cubrir
las necesidades físicas, psicosociales y espirituales de los pacientes con cáncer.

Ya en el año 1978, Munro y Mount describieron la aplicación y la eficacia de la


musicoterapia en el contexto oncológico y, desde entonces, diferentes estudios
han ido contribuyendo al conocimiento y la difusión del papel de la musicoterapia
en este contexto.

Conclusión: Un diagnóstico de cáncer y su tratamiento suelen conllevar un


malestar físico que frecuentemente altera el estado de ánimo, las relaciones
familiares y sociales, y disminuye la calidad de vida del enfermo. Los estudios
llevados a cabo hasta el momento actual muestran cómo la música puede tener
interesantes y beneficiosos efectos en el paciente oncológico, y permite cubrir
necesidades tanto de tipo físico como psicosocial y/o espiritual. Ello nos lleva a
concluir que la música es una modalidad de intervención que puede ser
eficazmente aplicada e incorporada como una disciplina más del tratamiento
integral del cáncer.
XV. BIBLIOGRAFÍA 28

 Música y neurociencia: la musicoterapia Jordi A. Jauset.


 Marti Auge P, Mercadal Brotons M, Solé Resano C. La musicoterapia
en oncología. El Sevier. 2015;(14).
 Manual de Musicoterapia. Colegio Médico del Perú. Lima; 2017.
 Oneca Carreras N. Musicoterapia: fundamentos, aspectos prácticos y
aplicación a niños hospitalizados [Licenciatura en Psicología].
Universidad de Navarra; 2015.