Está en la página 1de 4

Cualidades y habilidades del docente del siglo XXI 1

(En relación con el documento “La educación encierra un tesoro” Págs. 11-31)
Presentado por: Jahirton Johan Mazo Jiménez (000128771)
Asignatura: Construcción de identidad y procesos de subjetivación (I)

La Paradoja de Nuestro Tiempo en la Historia es


que tenemos edificios más altos,
y temperamentos más cortos;
carreteras más amplias,
pero puntos de vista más angostos.

Gastamos más, pero tenemos menos;


compramos más, pero apreciamos menos.

Tenemos casas más grandes


pero familias más pequeñas,
tenemos más estudio, pero menos sensibilidad;
más sabiduría y menos juicio;
más expertos, pero más problemas;
más medicinas y menos salud.
(Paradoja de nuestro tiempo, Sri Sathia)1

Es el maestro quien ha de transmitir al alumno


lo que la humanidad ha aprendido sobre si
misma y sobre la naturaleza, todo lo que ha
creado e inventado de esencial. (Pág. 15)

“La educación o la utopía necesaria” es una reflexión orientada por Jacques


Delors (Diplomático Francés) , que presenta de forma general las luces y sombras
que afronta la educación a nivel mundial, presentando elementos interesantes
sobre la dirección que ha de tener las políticas educativas propuestas por la
UNESCO en el siglo XXI y las estrategias para que sean acogidas por los Estados
(sean del continente al que pertenezcan) ya que presenta la necesidad de
discernir y actuar a favor de la educación como patrimonio colectivo que no debe
ceñirse a discursos e ideologías de turno, ya que la labor de la sociedad y la
escuela es fomentar la creatividad y las capacidades para desenvolverse de forma
gradual en sus talentos y habilidades en el contexto social, por lo que conlleva a la
consolidación de afinidades que se transforman en aptitudes vocacionales en lo
laboral o científico, y no a una fragmentación de saberes o estadísticas, sin ver los
avances cualitativos del ser humano integral en la dinámica de la globalización y
“aldea global”.

Ahora bien, la labor del docente en el siglo XXI desde mi punto de vista y en
relación con el documento es directo y sencillo, ya que el docente por ser parte
vital en los procesos de inculturación y eje que vincula la familia con la sociedad
se presenta como un líder capaz de reconocer, leer y realizar un diagnostico de
las dinámica social para enriquecer su misión como guia, como referente en el
espacio y etapa de formación en la que se desempeñe, por lo que más que un
transmisor de datos o una figura de discursos o saberes específicos en el contexto
de actual ha de ser un líder que debe conjugar talento humano y disciplina

1 Texto extraído de: http://www.blogsuniversitarios.com/la_paradoja_de_nuestro_tiempo_sri_sathya_sai_baba-


tema5362.htm . 16/10/2015.
académica, especialmente en tiempos donde la juventud, y de trasfondo en la
composición familiar del cual integra, es decir, en una pérdida de procesos
formativos a cambio de eventos, es decir, pasar del paradigma histórico de siglos
anteriores hasta la mitad del siglo anterior donde había menos recursos y
herramientas de formación a reconocer que “todo esta hecho” por la mala
interpretación o uso de las tecnologías en este siglo, además es importante incluir
el facilismo, la pérdida de referentes familiares o sociales, incluyéndose en estas
realidades la inmersión de los docentes en las dinámicas del hedonismo, poco
juicio critico de los impactos negativos de la globalización, o peor, que no tenga
vocación de docente, por lo que la docencia más que una labor es un constante
reto y formación critica del pensamiento tanto individual como colectivo, por lo que
este texto introductorio presenta 6 lineamientos sobre enseñanza y educación en
la sociedad contemporánea para entender la misión del docente y sus
posibilidades de progreso ético y académico.

1. Tensiones que han de superarse.

En esta primera línea se presenta la posibilidad de ver los contrastes de lo mundial


y lo local, lo universal y lo singular, la tradición y la modernidad quedando claro
que las políticas educativas deben enfocarse a reconocer las diferencias
impulsando el respeto, la autonomía y la libertad, ya que es una oportunidad para
enriquecer lo espiritual y lo material en consecución de la apropiación de saberes
para la formación y la vida laboral, por lo que es necesario que el docente haga
parte activa de este proceso como ciudadano, líder y hombre que reconoce la
diversidad de ideologías, que de forma creativa y eficaz lleve el conocimiento al
contexto particular en el que se desenvuelva, rompiendo con el paradigma del
docente que es autoritario por discurso represivo o arbitrario a ser docente con
autoridad por liderazgo y didáctica.

2. Pensar y edificar nuestro futuro común.

Queda claro que el siglo XXI más que en anteriores siglos ha tenido un incremento
de revoluciones tecnológicas, científicas, y entre ellas también aparece la
educación como un pilar fundamental para construir la civilización humana,
potenciando sus talentos y capacidades y con la misión clara de superación de
barreras culturales, porque hoy más que nunca el docente brinda apoyo a las
comunidades donde hay guerra, crimen y subdesarrollo en las formas que sean
posibles, por lo que el docente en este punto se le agrega es la capacidad de ser
conciliador y creador de propuestas para que la sociedad sea autocritica, de
reflexión y conocimiento, una sociedad cognoscitiva, siendo de esta manera ético
por excelencia y promotor de una cultura de ciencia, bajo las componentes de
flexibilidad, diversidad y accesibilidad del saber a niños, jóvenes y adultos.

3. Implantar la educación durante toda la vida en el seno de la sociedad.

En este punto se reconoce la capacidad colectiva para construir saberes e innovar


y maravillarnos con el conocimiento más simple hasta el más complejo por lo que
Cualidades y habilidades del docente del siglo XXI 3
(En relación con el documento “La educación encierra un tesoro” Págs. 11-31)
Presentado por: Jahirton Johan Mazo Jiménez (000128771)
Asignatura: Construcción de identidad y procesos de subjetivación (I)

es evidente que el docente más que un teórico y erudito de un saber es un sujeto


que integra el componente intelectual con el componente social, en consecución
de formar ciudadanos y profesionales, teniendo como fundamento la formación
progresiva y permanente que genere un espíritu critico de su realidad para que
pueda reconocer en su comunidad o realidad una oportunidad para aportar su
saber o saberes, generando un espíritu nuevo, un espíritu de inquietud, formación
y autonomía.

Aprendiendo a SER ,aprendiendo a conocer y aprendiendo a hacer son los tres


aprendizajes en los cuales el docente y la escuela puedan impulsar en el niño y
joven en sus estudios para que adquieran destrezas, que pueda reconocer su
contexto social y que pueda tener bases para su vida, creando conciencia de una
mejor calidad de vida, porque a mejor calidad del conocimiento y uso de la misma
es más fácil llegar a constituir una sociedad más equitativa y justa, teniendo como
guia al docente de ese mismo proceso de ser, conocer y hacer humanos
socializados y socializadores, en un constante aprendizaje y actualización de
saberes, no solamente en el plano de lo académico es importante considerar el
plano de lo profundamente humano, siendo el docente capaz de orientar y
aconsejar sobre los procesos humanos, ya que en el docente reside gran parte de
la base social por su formación y su capacidad de entender la visión holística de
su contexto.

4. Reconsiderar y unir las distintas etapas de la educación

Si las anteriores reflexiones dieron cabida al papel del docente y su necesaria


acción en el contexto escolar y su valor en la sociedad como eje transformador de
la sociedad aquí queda plasmado el objetivo de una buena educación de calidad y
competividad, porque en estas dos finalidades se juega el futuro de la civilización y
del desarrollo de los pueblos, porque en la calidad y el impulso de los talentos
opera la capacidad de individuo y su construcción como sujeto pensante y
consciente de sus actos, y por el otro lado porque la educación no se restringe a
un grupo de individuos porque la educación es apertura y riqueza cultural en la
cual participamos los seres humanos, siendo un derecho, un bien fundamental en
todo ser humano para socializarse de una forma eficaz y critica de si mismo y de
su realidad.

A lo anterior hay que agregar que la competitividad (no desde un capitalismo


salvaje) desde el enfoque educativo es la promoción y construcción eficaz de los
procesos de: lectura, escritura, expresión oral, cálculo y solución de problemas
que en su esencia constituyan la dignidad, desarrollo y calidad de vida, porque si
de educación de calidad y competitividad se trata el docente desde lo ético,
científico, tecnológico hace posible que el niño o joven tenga una experiencia
social o vinculación más amena con la cultura, empezando por la educación
básica hasta la formación universitaria, siendo esta última el lugar-referente de la
ciencia y patrimonio cultural donde debe difundirse lo mejor del espíritu científico y
humano en consecución de una mejor calidad de vida integral para los países y
las sociedades.

5. Aplicar con éxito las estrategias de la reforma

En este punto queda claro que la familia, los docentes y el estado como un todo
de la formación de la sociedad han de estar orientadas al dialogo, la capacitación,
siendo el motivo de unidad el deseo de aprender y capacitar tanto en lo técnico
como en lo humano, ya que la calidad de la educación acompañada de recursos
físicos (pero sin ser el centro de la solución educativa de los países) es un medio
que proporciona reafirmar a la educación como un bien colectivo y patrimonio
estatal, atravesado por una cultura de pertenencia y calidad científica y humana.
Cabe decir que, el docente en las estrategias de la reforma es un administrador de
los bienes y recursos que sean proporcionados para la formación de niños y
jóvenes, quedando claro que desde el docente más joven hasta el más experto
hacen parte fundamental del respeto de los bienes y con más razón de los que
aprovechan esos bienes (estudiantes) a favor del aprendizaje sano, sea desde la
información que se use de forma critica en los medios virtuales o físicos, porque
ambas hacen parte de la dinámica actual del docente y su lugar de enseñanza,
sea escuela, Institución educativa, Normal Superior o Universidad.

A modo de conclusión, el siglo XXI ofrece una serie de recursos que son válidos
para formar, especialmente desde los medios virtuales, pero en esencia la
capacidad de liderazgo, gusto por el aprendizaje y en cierto grado la capacidad de
liderazgo de docentes de épocas anteriores (y que dejaron grandes aportes a la
educación) deben ser tomados en cuenta para la actualidad, porque en cierto
modo en ellos los pilares de la educación se construyeron o se empezaron a
moldear, sea desde el punto de vista critico de la educación o pedagógico que se
quiera ver su labor es de rescatar , por lo que mi posición frente a docentes con el
rotulo de “vieja escuela” es más de admiración por motivos de método, disciplina y
hasta creatividad con los pocos recursos que de los cuales en la actualidad en
cierta manera son diversos, por lo que el docente o el perfil del docente del siglo
XXI es de: liderazgo, con capacidad de afrontar de forma sabia situaciones
adversas en el aula de clases y con sus colegas profesores, con testimonio ético y
moral dentro y fuera del aula de clases, que sea autocritico, que ame su propio
discurso en relación con la preparación de sus clases, que sea moderado en el
pensar y en el hablar y por supuesto, lo más importante, la convicción de amar su
profesión, sea en el lugar o circunstancia que le corresponda.