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y piensa en la paz que se puede encontrar en el silencio.

En cuanto sea posible y sin rendirte, manten buenas relaciones con todas las personas.

enuncia tu verdad de una manera serena y clara


escucha a los demás, incluso al torpe o el ignorante: también ellos tienen su propia
historia.

evita las personas ruidosas y agresivas, ya que son un fastidio para el espíritu.

Si te comparas con los demás, te volveras vano y amargado, pues siempre habrá
personas más grandes y más pequeñas que tú.

Disfruta de tus exitos, lo mismo que de tus planes


mantén el interés en tu propia carrera por humilde que sea: ella es una verdadero tesoro
en el fortuito cambiar de los tiempos…

sé cauto en tus negocios, porque el mundo está lleno de engaños…


… mas no dejes que esto te vuelva ciego para la virtud que existe.
hay muchas personas que se esfuerzan por alcanzar nobles ideales, la vida está llena de
heroísmo.

Sé sincero contigo mismo, en especial no finjas el afecto y no seas cinico en el amor..

…pues en medio de todas las arideces y desengaños es perenne como la hierba.

acata dosilmente el consejo de los años, abandonando con donaire las cosas de la
juventud
Cultiva la firmeza del espiritu, para que te proteja en las adversidades repentinas
muchos temores nacen de la fatiga y la soledad
Sobre una sana disciplina, sé benigno contigo mismo.

Tú eres una criatura del universo, no menos que las plantas y las estrellas, tienes
derecho a existir.

y sea que te resulte claro o no, indudablemente el universo marcha como debiera.

Por eso debes estar en paz con dios, cualquiera que sea tu idea de él, y sean
cualesquieras tus trabajos y aspiraciones.

Conserva la paz con tu alma en la bulliciosa confusión de la vida.

Aun con todas su farsa, penalidades y sueños fallidos, el mundo es todavía hermoso.

Se cáuto.
Esfuerzate por ser feliz

Camina plácido entre el ruido y la prisa


y piensa en la paz que se puede encontrar en el silencio. (Es mejor
mantener la boca cerrada para evitar decir cosas que se dicen sin
pensar; hiriendo sin querer al recibidor, ya que lo que sale de la boca,
no puede regresar. El silencio se obtiene; calmando la mente y
cerrando los sentidos, lo cual hace posible el caminar placido
convirtiéndose en solo un observador de lo externo sin permitir que
nada te toque; un poco difícil por encontrarnos en el mundo de la
forma pero no imposible de lograr.)

En cuanto te sea posible y sin rendirte,


mantén buenas relaciones con todas las personas. (Solo se puede
lograr al identificarse con uno mismo descubriendo que todos somos
iguales; queriéndonos por lo que somos; seres humanos parte de un
Todo; liquidando las cosas negativas de nuestro corazón tales como la
envidia, la cólera, el rencor, el odio y otros enemigos del espíritu que
no nos deja estar en paz con uno mismo. Todo radica en el Amor de
ser humano, a ser humano.)

Enuncia tu verdad de una manera serena y clara;


y escucha a los demás, incluso al torpe e ignorante;
también ellos tienen su propia historia. (Nadie es dueño de la
verdad absoluta y cada ser humano tiene su propia historia. La verdad
de uno, es la mentira del otro de acuerdo a lo almacenado en su base
de datos. El Maestro Jesús dijo “Conoce la verdad y ella te hará libre”;
si tu verdad te va hacer libre, bendita sea porque todo tiene su tiempo
y lugar; es más, compártela con quien le corresponda y así sembraras
la semilla ayudando a mejorar el mundo y la humanidad.)

Esquiva a las personas agresivas y ruidosas,


pues son un fastidio para el espíritu. (“Dime con quién andas y te
diré quién eres” El ser humano que nace con pre-disposiciones no
buenas, nunca quiere ser no bueno solo y las comparte con sus afines.
Su amistad contribuye a contaminar la mente de cosas no deseadas
para el espíritu; pero, cada ser humano puede discriminar entre lo
bueno y no bueno. El escoger y decidir, es personal; así como el día y
la noche. Solo se necesita comunicar y a quien le corresponda,
entenderá.)

Si te comparas con los demás,


te volverás vano y amargado,
pues siempre habrá personas más grandes
y más pequeñas que tú. (Nadie, es más, que nadie; todos venimos de
la misma fuente y todos regresaremos a ella “De polvo eres y en polvo
te convertirás.” El progreso/esfuerzo es personal y solo depende de la
voluntad de la persona para lograr lo deseado. Si piensas que puedes,
así será y si te corresponde también; en caso contrario, todo ocurre a
su debido tiempo y lugar. El Sol sale para todos y depende de la
posición/lugar en que se encuentre cada uno para recibir su radiación.)

Disfruta de tus éxitos


lo mismo que de tus planes.
Mantén el interés en tu propia carrera
por humilde que sea,
ella es un verdadero tesoro
en el fortuito cambiar del tiempo. (No corras detrás de los
resultados; el ser o no ser, es la voluntad de Dios y de tu propia
siembra. Cada uno, es lo que tiene que ser y el tiempo, no se detiene.
Se humilde de corazón y acepta su bendición porque tú mismo eres el
hacedor; ama lo que haces y lo que tienes; es tu cosecha.)

Se cauto en los negocios,


el mundo está lleno de engaños;
mas no dejes que esto te deje ciego
para la virtud que existe. (La ambición es una de las causas del
deterioro de la mente; el dinero es una bendición; pero puede ser lo
contrario. “El ojo del amo engorda al caballo” y lo que tiene que ser,
tiene que ser. Si te corresponde que te engañen, así será; pero, en ti
esta minimizar el resultado; todo es voluntad de Dios. Si te engañan,
es porque alguna vez engañaste y dale gracias a Dios porque saldaste
tu cuenta. Hay casos en que justos pagan por pecadores pero lo que
tiene que ser, tiene que ser. Así de simple es.)

Hay muchas personas que se esfuerzan


por alcanzar nobles ideales,
y por doquier la vida está llena de heroísmo. (Siempre va existir la
lucha entre la oscuridad y la luz; donde la segunda gana por ser lo que
tiene que ser. El camino espiritual es difícil y la tentación siempre está
presente. El camino espiritual para el practicante, es muy bendecido si
se logra alcanzar. Algunas veces toma vidas, pero tarde o temprano se
consigue; es la ley y no se puede cambiar.)

Se sincero contigo mismo.


En especial, no finjas el afecto;
pero tampoco seas cínico en el amor,
pues en medio de todas las arideces y desengaños,
es perenne como la hierba. (El ser humano puede engañar a todos,
pero no se puede engañar a si mismo. Cuando el ser humano aprenda a
dejar que el corazón decida o ayude en las decisiones diarias, el
mundo va a cambiar para bien de la humanidad.)

Acata dócilmente el consejo de los años,


y abandona con donaire las cosas de la juventud. (La experiencia se
adquiere a través del tiempo. El cambio se efectúa con la puesta en
práctica de esa experiencia. La decisión es personal al aprender a usar
la discriminación para decidir entre lo bueno y no bueno. El ser
humano saldrá victorioso si aprende a usar su corazón donde solo
reina el Amor de Dios. Cada uno decide; nadie ayuda a nadie.)

Cultiva la firmeza del espíritu


para que te proteja en las adversidades repentinas,
pero no te aflijas imaginando fantasmas. (La firmeza del espíritu se
cultiva al aprender a calmar la mente. La única forma de calmar la
mente, es haciendo meditación. Meditación que se hace observando tu
respiración. Respiración; donde el aire entra y el aire sale. Así de
simple; pero lo importante, es querer hacerlo. Es una lucha contra uno
mismo y solo tú decides.)

Muchos temores nacen de la fatiga y la soledad.


Sobre una sana disciplina, se benigno contigo mismo.
Tú eres una criatura del universo,
no menos que los árboles y las estrellas;
tienes derecho a existir. (La mente es la causante de la dicha o
desdicha del ser humano y cuando la mente no está ocupada, empieza
a jugar con el individuo/ego, trayendo al presente las cosas menos
deseadas del pasado/futuro sin darnos cuenta y entonces empieza el
dolor, en forma de temor. Al aprender a convertirte en un observador,
te das cuenta de que solo es un juego y aprendes a cambiar de canal
pensando lo contrario a lo que sucede en ese momento. La práctica
hace al experto.)

Y sea que te resulte claro o no,


indudablemente el universo marcha como debiera.
Por eso debes estar en paz con Dios,
cualquiera que sea tu idea de Él,
y sean cualesquiera tus trabajos y aspiraciones. (Nuevamente, la
práctica hace al experto. Todo radica en rendirte a Dios
incondicionalmente. Personalmente, le llamo Dios y lo adoro. El
nombre no tiene importancia porque no tiene forma y solo es tu idea
de Él. Todo es perfección en la casa de Dios y la paz que está dentro
de uno mismo, tiene que obtenerse primero; para así obtener su gracia.
Todo es movimiento y nada se detiene. El causante es lo que
llamamos tiempo. No corras detrás de los resultados que solo te
traerán frustración o alimentaran tu orgullo.)
Conserva la paz con tu alma
en la bulliciosa confusión de la vida.
Aún con toda su farsa, penalidades y sueños fallidos,
el mundo es todavía hermoso.
Se cauto y esfuérzate por ser feliz. (La Vida es un juego de Dios;
donde todos nosotros somos sus jugadores. Escogimos participar en el
juego por voluntad propia. Empezamos el juego como titulares al
momento de nacer envueltos en complete inocencia. Al perder la
inocencia; creamos el ego y este a su vez, despierta su mejor aliado
que se llama “el deseo”; el deseo comienza a alimentar el sub-
consiente a través de los sentidos y nos enfrascamos en la lucha de ser
o no ser. La vida, es sagrada porque le pertenece a Dios. El nacer
como humanos, es un regalo de Dios y es nuestro deber servir a Dios;
cultivando el Amor hacia El y hacia nuestro prójimo. La felicidad esta
dentro de uno mismo y muchas veces se busca afuera porque
desconocemos su realidad. Todo lo externo es perecedero y la
causante de la ilusión, es la mente. Aprende a calmar tu mente y a
cerrar la puerta a la influencia de lo externo; cultivando buenos
pensamientos, sentimientos y deseos. Desea solo a Dios y lo demás
caerá por su propio peso. Ama solo a Dios y aprende a mirar a tu
prójimo como a Ti mismo; aprende que ese “YO” es el mismo en
todos; entonces realizaras la luz y encontraras la verdadera felicidad.
No es fácil; pero, tampoco es difícil. El trabajo es personal y los
resultados también. Practica y te convertirás en un experto en el juego
de Dios; al final regresaras a Él y no habrás perdido la oportunidad de
haber nacido.