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En Colombia siempre se ha evidenciado una fuerte presencia del absentismo

político, y en las votaciones para el plebiscito no fue la excepción, aproximadamente


se registró una abstención del 60%. Lo que nos pone a pensar si realmente a los
colombianos nos interesa los problemas internos que vive el país. La mayoría de
los colombianos teníamos seguridad del triunfo absoluto del “SI” en el plebiscito,
pero al final del día 4 de octubre nos sorprendieron con un triunfo del “NO”, un triunfo
muy reñido en el que participó un porcentaje muy bajo de la población, pues de
34.899.945 personas habilitadas para votar, solo lo hicieron 13.066.047, y el
problema no radica en los que votaron “SI” o los que lo hicieron por el “NO” pues
cada persona tiene libertad para votar por la opción más conveniente, pues lo que
realmente importa es la poca importancia que le damos los Colombianos a temas
cruciales como un proceso de paz. Sin embargo, se puede increpar de cierto modo
a la falta de pedagogía, pues aunque se hicieron debates en instituciones
educativas, estos no se podían evidenciar en zonas rurales o en lugares en donde
acceder a la información sobre el proceso de paz no era fácil o no se sabía cómo,
también los medios de comunicación jugaron un papel importante, pues le han
generado a través de los años una desconfianza a la población, en ocasiones vimos
sesgo político en algunos canales lo que dificulta la emisión de información al
consumidor y termina confundiéndolo, en la última década hemos observado cómo
los medios de comunicación en Colombia han descendido, en ocasiones por la
variedad de canales que puede acceder una persona o a diferentes plataformas de
videos y películas, pero en muchas otras ocasiones por la mala información que nos
han transmitido, de cierto modo, esto ha generado una incredibilidad del pueblo a
muchas situaciones, así mismo, los diferentes delitos que han cometido algunos
políticos han forjado un sentimiento de “odio” hacia el gobierno, pues se supone que
el gobierno y el pueblo de deben apoyar, en Colombia se ha tergiversado, haciendo
que la población vea al Estado como un enemigo. Las redes sociales, plataformas
esenciales para la comunicación en la actualidad, fueron pieza clave en estas
votaciones, pues se transmitía diferente información con verdades y mentiras que
terminan engañando a muchos usuarios, que solo se quedaban con esa información
y no se percataron de buscar sobre el tema, así como también, los diferentes
rifirrafes entre opositores del proceso de paz y gente que apoyaba. Una mala jugada
hicieron las encuestas ya que nos mostraron en muchas ocasiones un triunfo
avasallante del “SI” lo que el día de la votación originó una confianza a muchas
personas que decidieron no salir a votar seguros de que ganaría el “SI”. En fin,
muchas pueden ser muchas las opciones que haga renegar a los ciudadanos a salir
a votar, pero lo que sí es cierto es que no pueden seguir surgiendo excusas para no
participar en cualquier tipo de votación, situación o tema que afecte al país, pues
son temas que incumben a todas las partes de una sociedad y como parte de ella
debemos participar, exigir y cumplir diferentes deberes y obligaciones para no caer
en errores cometidos durante muchos años.