Está en la página 1de 1

Teorías funcionalistas y teorías críticas de las instituciones

El funcionalismo

A partir de 1930 se desarrolló en Estados Unidos una concepción sociológica teórica denominada
funcionalismo que orientó numerosas investigaciones en ese país. La influencia del funcionalismo
se extendió a otros países, incluida la Argentina.

El funcionalismo parte de la noción, desarrollada por los sociólogos clásicos como Durkheim, de
que la sociedad debe concebirse como un sistema, es decir, como un conjunto de componentes
interrelacionados. (…)

Para gran parte de los sociólogos funcionalistas, las instituciones son los componentes principales
para estudiar una sociedad. Las instituciones cumplen funciones determinadas dentro de una
sociedad. Vale recordar, en este sentido, la descripción de los órdenes y las esferas institucionales
realizadas por Gerth y Mills.

Por ejemplo, en una sociedad donde se resalta la importancia de las tradiciones, sus instituciones,
como las familias, tendrán a transmitir a sus integrantes el alto valor otorgado a las costumbres
establecidas.

Según el funcionalismo, los integrantes de una institución tienen como objetivo explícito o
implícito la conservación y la expansión de esa unidad socio-cultural. Los investigadores deben
develar, en primer lugar, las condiciones particulares en que esos objetivos pueden lograrse. Esas
condiciones se llaman requisitos funcionales.

Luego, los funcionalistas describen las formas particulares que adoptan las instituciones en el
contexto socio-cultural en el que actúan. Los requisitos funcionales pueden satisfacerse de
múltiples maneras. Por ejemplo, una de las instituciones universales es la familia, cuyas funciones
son el cuidado y la socialización de los nuevos integrantes. Sin embargo, las formas que adopta la
institución familiar son muy variables.

Una de las principales críticas que recibió el funcionalismo fue, justamente el tratamiento que
algunos de sus representantes hacen del conflicto social, considerando que las manifestaciones
conflictivas son disfuncionales, o sea, perjudiciales para el sistema social en su conjunto. Un
ejemplo son las luchas entre diferentes sectores sociales por lograr el poder y una posición de
dominación social. La dificultad del funcionalismo para explicar el cambio social también recibió
duras críticas por parte de sociólogos de todo el mundo.