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Universidad del valle

Facultad de humanidades
Escuela de trabajo social y desarrollo humano
Problemas colombianos
Docente: Carlos Alberto Valderrama
Karol Estefania Castillo Ocampo
1824497-3249
Reflexión basada en “La Política del Reconocimiento y la ciudadanía en el putumayo: el
caso del movimiento cocalero de 1996”
En el artículo que abarca “(…) el caso del movimiento cocalero de 1996” se desarrolla un
recorrido analítico de lo que demandó, significo y obtuvo el movimiento, donde a lo largo
del texto se resaltan dos conceptos (política de reconocimiento y política de ciudadanía)
que a mi consideración representan las principales demandas que piden los habitantes y es
el reconocimiento por parte del Estado como grupo diferenciado y el reconocimiento como
ciudadanos con derechos.

No es un secreto que la población del Putumayo ha sido abandonada desde sus inicios por
el Estado, esto se debe por su posicionamiento geográfico alejado del gobierno central, pero
también por el poco interés que existe entre los dirigentes hacia la población, pues es sabido
que priman los intereses individuales antes que los colectivos. Así que dicho abandono ha
llevado a que en esos territorios se posicionen grupos al margen de la ley que aprovechan la
poca regulación para lucrarse y para ejercer el poder autoritariamente; consecuentemente en
medio del movimiento cocalero el Estado toma una percepción de la identidad de la
población que implica que todos son delincuentes y que “el paro era promovido por la
guerrilla” por lo tanto la marginación se vuelve más radical, pues con mayor razón se deja
de velar por aquellos que están en contra de las leyes y se aumenta la represión . Aquí es
cuando entra en ejercicio la política de reconocimiento, que implica una demanda de
reconocimiento pues la población no está de acuerdo con la visión distorsionada que
instaura el Estado; así que los habitantes buscan reivindicar su identidad y para poder llegar
a ello le hacen entender al Estado que son un movimiento autónomo diferenciado de los
grupos al margen de la ley, por lo tanto, no son delincuentes sino parte de dicho problema
social y merecen un trato diferente; también explican que si se encuentran sumergidos en el
cultivo de la coca es porque es la única forma de subsistir en ese contexto. Los anteriores
motivos permiten que el Estado los “reconozca” como grupo diferenciado, se entiende que
son parte de la región putumayense y por lo tanto los cocaleros demandan esa política de
ciudadanía, que los sitúa como ciudadanos, con voz y voto, que se encuentran amparados
frente a la ley. Toda esta movilización desemboca en una negociación que posiciona a los
cocaleros frente a ese Estado excluyente y logran así reclamar lo que por ley les
corresponde, rompiendo momentáneamente con la dinámica excluyente.

La sociedad colombiana tiene una larga trayectoria de exclusión donde el pueblo es quien
más se ha visto afectado, pues ha quedado relegado a la sombra de los grupos dominantes,
esto ha generado movimientos sociales donde la inconformidad está presente y por lo tanto
se acude a esa política de reconocimiento para con ella poder ser actores del cambio,
ciudadanos con derechos que los respalden de los que detentan el poder y que en ultimas
tergiversan las situaciones para seguir perpetuando la exclusión y el no reconocimiento de
derechos. Para ejemplificar basta mirar a los movimientos estudiantiles los cuales en busca
de sus derechos han sido muchas veces desprestigiados por el Estado que los tacha de
vándalos y vagos y así les quita el apoyo del pueblo en general, quienes creen ciegamente
en los discursos promovidos por los que gobiernan y que aún no comprenden que ellos
también son excluidos, que no son reconocidos, que son ciudadanos solo en el discurso y
que mientras no tomen conciencia de su condición y forjen una verdadera identidad no
podrán hacerle peso a esos que quieren excluirlos como de lugar.

Bibliografía

 Ramírez, María C. (2000). La Política del Reconocimiento y la ciudadanía en el


putumayo: el caso del movimiento cocalero de 1996. En, De Sousa Santos, B y
Garcia V, Mauricio (edi), Emancipación y violencia en Colombia. Pp 153-204