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Feminismo Insurgente. Una apuesta fariana de paz.
Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común - FARC

Comisión Nacional de Mujer, Género y Diversidad - FARC


Victoria Sandino Simanca Herrera

Autoras
Girlandrey Sandoval Acosta
Ximena A. Correal Cabezas

Revisión de estilo
Rosa Helena Rodríguez Timaná

Diseño y diagramación
Jennifer Vélez Ducuara

Ilustración de portada
Inty Maleywa

Impresión
La Imprenta - Bogotá

Bogotá, junio de 2018

Este documento se elaboró con el apoyo del Programa


de Naciones Unidas para el Desarrollo y la Embajada de
Noruega.

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Ta bl a d e c o n t e n i d o

INTRODUCCIÓN 9

EL CAMINO PROPUESTO 12

Módulo 1. La historia de las mujeres y las mujeres en la historia. 16

Módulo 2. Feminismo Insurgente.


¡Claro que las farianas hablamos de feminismo! 32

Módulo 3. Palabras claves para entender el feminismo fariano. 40

Módulo 4. La Estrategia Integral para la Reincorporación de las


Mujeres de las FARC: materializando el Enfoque de Género. 50

Módulo 5. Es hora de actuar: las violencias contra las mujeres son una
realidad. 62

Referencias bibliográficas.
bibliográficas 72

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Un sal u d o d e a p e rt ur a
Camaradas, los sueños de paz y de una Colombia distinta siguen
vivos. Somos aún miles de exguerrilleros, hombres y mujeres que
a lo largo y ancho del país hacemos historia y aportamos a esos
territorios olvidados por el Estado.

Hoy, tenemos el compromiso y la convicción de que la lucha


por transformar las relaciones de poder y las injusticias sociales,
pasan por transformar y eliminar las injusticias y las exclusiones
fundamentadas en la clase, el sexo, el género, la etnia, entre otras.
Ya lo expusimos en las Tesis de Mujer y Género, planteamos que las
nuevas condiciones que hoy enfrentamos como partido, nos llaman
a que nuestros principios revolucionarios dialoguen y se articulen a
las luchas antipatriarcales, antihomófobas y antirracistas.

Nuestro partido es un partido antipatriarcal y anticolonial, un


partido que se ha puesto el reto de pensar nuevos sentidos sobre
el papel de las mujeres y de los hombres en la guerra y en la paz;
un partido que se hace nuevas preguntas sobre la importancia
de transformar las relaciones sociales de poder, de distribución
inequitativa y de dominación que siguen sometiendo a las mujeres
y haciéndonos tanto daño.

Asumimos el feminismo insurgente como una concepción ético-


política, parte de la construcción teórica y práctica del partido,
que lucha por eliminar todas las formas de explotación, entre ellas
la sexual. Esto implica que es un urgente seguir formándonos, seguir
aprendiendo e intercambiando sobre otras formas de pensar y
soñar el mundo.

Así entonces, les presento este documento que lleva por título
“Feminismo insurgente. Una apuesta fariana de paz”.

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Un saludo de apertura

Es un insumo de construcción y formación, una herramienta para


fortalecernos políticamente al conocer, plantear o ejemplificar que
un mundo que reconozca la diversidad que nos caracteriza, que
respeta y garantiza la autonomía de las mujeres, que construye
hombres con iguales derechos que las mujeres,

En esta cartilla planteamos algunos elementos generales sobre la


historia de las mujeres de las FARC-EP; avanzamos en desarrollos
colectivos que venimos dando sobre el feminismo insurgente;
abordamos ciertos conceptos claves para entender la teoría
feminista desde nuestra práctica; hacemos un acercamiento
sobre el enfoque de género y la Estrategia Integral para la
Reincorporación de las Mujeres de las FARC; y reconocemos la
importancia y la necesidad que tenemos para detectar y prevenir
las violencias de género, específicamente las violencias contra
las mujeres y niñas; reflexionamos en torno a masculinidades no
violentas, o masculinidades insurgentes como le hemos llamado,
así como la pedagogía en torno al reconocimiento y respeto de
los derechos de las diversidades sexuales y de género. Esperamos
que los temas y las actividades planteadas, les gusten y les motiven
a una reflexión y a la transformación de prácticas a nivel personal,
colectivo y comunitario.

Camaradas, la insurgencia, esa forma de sentir en lo más profundo


del corazón las injusticias sociales y de actuar en franca rebelión
contra las causas que generan estos estados de opresión, 54 años
atrás nos juntó en esta gran familia fariana por conseguir la Nueva
Colombia. Hoy, ese faro de dignidad que es nuestro partido nos
impulsa para estar a la altura de los retos de esta sociedad, no
desfallecer, seguir luchando y promoviendo una vida digna y justa
para todos y todas.

Les comparto este hermoso poema de Gioconda Belli, poeta,


novelista y activista nicaragüense que nos invita a mantener el
compromiso y seguir soñando:

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Uno no escoge el país donde nace;
pero ama el país donde ha nacido.
Uno no escoge el tiempo para venir al mundo;
pero debe dejar huella de su tiempo.
Nadie puede evadir su responsabilidad.
Nadie puede taparse los ojos, los oídos,
enmudecer y cortarse las manos.
Todos tenemos un deber de amor que cumplir,
una historia que nacer
una meta que alcanzar…

Uno no escoge. Gioconda Belli.

Escogimos sí, nuestro espíritu insurgente, al que no renunciamos,


para continuar luchando por los cambios, por las transformaciones,
por la Paz con Justicia Social.

Victoria Sandino Simanca Herrera


Comisión Nacional de Mujer, Género y Diversidad
Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común
Colombia, 2018

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IN TR O D U C C I Ó N
Camaradas, desde la Comisión Nacional de Mujer, Género y
Diversidad, hacemos entrega de la cartilla “Feminismo insurgente.
Una apuesta fariana de paz”. Esta es una herramienta para
la formación, el desarrollo y el fortalecimiento de iniciativas
organizativas y políticas desde el enfoque de género, al interior de
los espacios territoriales de capacitación y reincorporación (ETCR),
de las nuevas zonas de reagrupamiento y en las comunidades
aledañas.

Hemos organizado una serie de temas que resultan de interés para


el proceso de reincorporación, dando cumplimiento a dos líneas de
acción de la Estrategia Integral para la Reincorporación de Mujeres
de las FARC: la reincorporación política y la reincorporación social.
Es decir, que aportamos al proceso educativo y de formación
política que la militancia en general requiere en el tránsito a la
vida civil, en temas referidos al enfoque de género, la historia de
las mujeres de la FARC, los derechos humanos de las mujeres y el
feminismo insurgente.

El objetivo principal que proponemos con la cartilla es generar


espacios de reflexión y construcción colectiva sobre temas claves
en materia de género que fortalezcan en lo político y organizativo
a la FARC, y promuevan la autoformación colectiva y el
conocimiento básico del discurso y la praxis feminista del enfoque
de género y los derechos de las mujeres; esto desde la educación
popular, el feminismo insurgente y los enfoques reconocidos en el
Acuerdo Final.

Esta cartilla es un insumo de formación política para transformar la


subordinación histórica que han vivido las mujeres, las diversidades
sexuales y de género en Colombia; así como propiciar mayores
niveles de participación política equitativa entre hombres, mujeres
y personas con orientaciones sexuales diversas.

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La cartilla cuenta con 5 módulos de lectura que incluyen el
desarrollo temático, algunas actividades prácticas colectivas y
reflexiones finales. Los módulos son:

1. La historia de las mujeres y las mujeres en la historia. Su objetivo


es propiciar procesos de memoria colectiva sobre la historia de las
mujeres de la FARC para la historia del país, que visibilicen el papel
de las mujeres insurgentes y sus apuestas políticas en la construcción
de la paz estable y duradera para el pueblo colombiano.

2. Feminismo Insurgente. ¡Claro que las farianas hablamos de


feminismo! Su objetivo es escribir y visibilizar las apuestas políticas y
de vida del feminismo insurgente como una creación colectiva de
las mujeres farianas que busca reinterpretar el papel de las mujeres
al interior de la insurgencia y entrever sus posturas de paz desde su
propia voz.

3. Palabras claves para entender el feminismo fariano. En


este módulo queremos trabajar de manera colectiva sobre
los conceptos abordados en el Taller de enfoque de género,
feminismos y derechos de las mujeres de la FARC realizado durante
2017 en diferentes zonas veredales transitorias de normalización
del país (ZVTN).

4. La Estrategia Integral para la Reincorporación de las Mujeres


de las FARC: materializando el Enfoque de Género. Su objetivo
es sensibilizar sobre el enfoque de género, sus características y su
utilidad para las mujeres y hombres en tránsito a la vida civil, a
partir de la socialización y apropiación de la Estrategia Integral
para la Reincorporación de las Mujeres de las FARC.

5. Es hora de actuar: las violencias contra las mujeres son una


realidad. Este módulo brinda insumos para detectar y prevenir las
violencias basadas en género en los diferentes espacios territoriales
de capacitación y reincorporación, y en zonas aledañas.

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Esperamos que quienes se encuentren con esta cartilla, la
puedan llevar a todos los espacios de organización y formación
de la FARC, empleando las reflexiones y las actividades que se
encuentran en su interior, para facilitar procesos de intercambio
y construcción que aporten a la transformación cultural y social
que limita y vulnera la autonomía de las mujeres. Esperamos que
la herramienta sea de gran utilidad para el nuevo momento que
atraviesa la organización y que contribuya a incrementar los niveles
de conciencia de la militancia y de todas y todos aquellos amigos
de la paz que saben que el desarrollo territorial, la construcción de
una democracia alternativa en el país y los cambios estructurales
que el pueblo reclama, no puede dejar por fuera a las mujeres, las
diversidades sexuales y sus propuestas de transformación.

“ Seguimos construyendo mancomunadamente ese otro mundo


posible al que le apostamos cuando decidimos dejar de combatir
con las armas, para combatir ahora con la palabra.

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EL C AM I N O P R O P U E S TO
Esta cartilla es de ustedes y para ustedes. La hicimos pensando en
que los contenidos, actividades y cada parte que la conforma,
puedan dar pistas para pensar, reflexionar y transformar prácticas
de dominación y subordinación, específicamente aquellas que se
dan por el hecho de ser mujeres y hombres, es decir, en razón del
sexo-género.

Así mismo, lo que aquí encuentran se plantea como herramienta


para que ustedes puedan replicar o emplear en los espacios
territoriales (ETCR), con las comunidades u organizaciones en las
que sea posible sensibilizar o formar en materia de género, en
esa medida brinda algunos insumos didácticos1 para abordar los
contenidos de forma que se facilite su comprensión.

La cartilla se hizo teniendo en cuenta tres perspectivas


metodológicas2 y a la vez políticas fundamentales:

1. La educación popular. Nos pensamos la educación popular


como manera de ser, hacer y actuar atendiendo a los saberes y
experiencias propias de la FARC, esas prácticas que durante más
de 50 años se fueron tejiendo y fortaleciendo desde lo individual y
lo comunitario. La educación popular es una apuesta política que
permite tener una lectura crítica de la realidad desde los contextos
específicos, un proceso emancipador frente al orden social
imperante que contribuye a fortalecer los sectores dominados
como sujetos históricos con la convicción que desde la educación
es posible aportar a cambios sociales. Desde esta perspectiva, se
busca generar y emplear metodologías dialógicas, participativas
y activas (Torres Carrillo, 2011: p. 18).

1 La didáctica es el arte de saber explicar y enseñar, empleando ayudas educativas que


permitan la fácil comprensión de los diferentes temas.
2 Al hablar de metodologías o perspectivas metodológicas, hacemos referencia al camino
o al conjunto de pasos que damos para alcanzar uno o varios objetivos; pasos que permiten
una mirada política sobre las acciones o decisiones que vamos tomando a lo largo de ese
recorrido.

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2. El feminismo insurgente. Una apuesta ético-política y de vida en
construcción, que con mucho esfuerzo venimos planteando las
mujeres farianas partiendo de las experiencias, reflexiones y disputas
que se vivieron, no solo durante la confrontación armada, sino en
el proceso de diálogo en La Habana Cuba. Gracias a camaradas
valientes que se lanzaron a pensar en otras estrategias para aportar
al colectivo, se incidió en todo el Acuerdo con el reconocimiento
del enfoque de género3 como principio y en cada uno de los
puntos acordados y se dio inicio a nuevas reflexiones, ahora desde
el feminismo que construimos. Partimos también, de las Tesis de
Mujer y Género para el Congreso constitutivo del Partido y de las
experiencias que seguimos enfrentando las mujeres del partido
para entrar y ser reconocidas en la arena pública. El feminismo
insurgente es entonces una propuesta emancipatoria que dialoga
con otros saberes y apuestas feministas; es una iniciativa colectiva
para aportar a la transformación de los mandatos sociales propios
del patriarcado y del capitalismo como sistemas de opresión y de
poder, desde nuestros saberes y vivencias como mujeres farianas.

3. Los enfoques de género, diferencial y territorial. El Acuerdo Final


para la terminación del Conflicto Armado y la construcción de
una Paz Estable y Duradera reconoció diferentes enfoques para
la implementación de los 6 puntos acordados en La Habana. En
este material reconocemos la importancia de estos enfoques ya
que facilitan abordar y comprender las realidades, así como las
discriminaciones y violencias que se viven en razón del género,
y cómo estás impactan de manera diferencial la vida individual
y colectiva de las mujeres y hombres; permiten comprender que
como personas nos constituimos y estamos marcados por múltiples
variables, entre esas, el sexo, el género, el origen étnico, la edad y la
ideología por ejemplo; e identifican la importancia de un abordaje
conceptual y metodológico que reconozca que las diferencias
geográficas y territoriales marcan de manera diferencial las vidas
de las personas.

3 El feminismo insurgente y el enfoque de género, dada la intención de esta cartilla, serán


abordados posteriormente en dos de los módulos.

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Partiendo de lo anterior, esperamos que este camino que
proponemos sea un referente útil (la educación popular, el feminismo
insurgente y los enfoques de género, diferencial y territorial), y se
materialice en prácticas y reflexiones que impacten en el ámbito
personal, familiar, comunitario y colectivo. La cartilla no es una
camisa de fuerza sino un insumo para crear, utilizar, tachar, leer y
reinventar en cada una de las zonas. Las orientaciones y lecciones
que se proponen están en construcción, así que sus ideas y aportes
sobre los diferentes temas serán fundamentales a nivel político y
metodológico. Siéntanse libres de emplearla y reinventarla según
la ruta que se propongan. Aquí tienen solo algunas pistas para
hacerlo.

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La h i s t o r i a d e l a s m u j e r e s
y la s muje res e n la h ist o ria

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M ód ulo 1
L a h i s to r ia d e l as muj e r e s y l as m u j e re s e n l a hi stori a

Objetivo del módulo: propiciar procesos de memoria colectiva


sobre la historia de las mujeres de FARC para la historia del país,
que visibilicen el papel de las mujeres insurgentes y sus apuestas
políticas en la construcción de la paz estable y duradera para el
pueblo colombiano.

Desarrollo

Conceptualización

Como militantes del Partido de la FARC, conocer la historia de


Colombia y de nuestra organización ha sido pilar fundamental
de la formación política. Desde nuestra perspectiva, entendemos
el origen del conflicto armado como una lucha por el territorio,
por la soberanía y la vida de las comunidades. La guerra no solo
ha sido la confrontación armada que vivimos particularmente las
FARC hace 54 años. Desde la interpretación fariana, los conflictos
bélicos, tienen unas raíces muy profundas en las desigualdades
que existen en el territorio desde la llegada de los españoles y otros
colonizadores europeos a este continente.

Como farianos y farianas nos reconocemos en el legado que


dejaron las luchas por la independencia de la Corona Española
en donde participaron activamente Simón Bolívar, libertador de
América, junto a otros y otras guerrilleras. También nos reconocemos
en la gesta libertaria de Manuela Sáenz, Policarpa Salavarrieta
y Mercedes Abrego. Policarpa y Mercedes fueron fusiladas por
haber luchado por la causa patriota.

Sin embargo, cuando profundizamos en el conocimiento de esta


historia nos encontramos además con mujeres indígenas y negras
que participaron de la causa independentista. Sus nombres

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Módulo 1

poco mencionados son Catalina Loango y Ana María Matamba,


quienes combatieron junto a Benkos Biohó (Martínez Sinisterra,
2016), luchadoras y luchadores palenqueros de la resistencia a
la esclavitud, la cual fue patrocinada por los españoles, quienes
llegaban a América, delegados de la corona española con sus
ejércitos realistas en el siglo XVIII (siglo 18).

La guerra ha sido una constante en Colombia. Después del


proceso independentista en 1810, se vinieron muchas guerras
civiles y conflictos bélicos, sociales y políticos. Empezando el siglo
XX (siglo 20), Colombia pierde un territorio estratégico como lo fue
Panamá. La construcción del Canal de Panamá fue producto
de la intervención de Estados Unidos en dicho lugar, que con su
Guerra de los Mil Días promovió el caos en ese momento, creando
todas las condiciones para la separación de ese territorio de la
Colombia que iba surgiendo.

Después vino la Masacre de las Bananeras en diciembre de 1928,


una lucha de los trabajadores en ese momento de la United Fruit
Company, la multinacional que explotaba la mano de obra urbana
y campesina en el Magdalena. Algunas y algunos llamamos este
episodio como el primer bautizo de sangre de la clase obrera en
Colombia. Una de las mujeres más reconocidas en esta lucha fue la
campesina costeña llamada Juana Julia Guzmán, quien luchó por
la defensa del territorio y llegó a conocer sobre las ideas socialistas
directamente de María Cano, fundadora, junto a Ignacio Torres
Giraldo, de las organizaciones revolucionarias del momento.

En Colombia se han librado muchas guerras en cada territorio, por


los bienes comunes naturales que se encuentran en nuestro país,
esas guerras originaron la mal llamada época de La Violencia.
Una disputa que enfrentó a liberales y conservadores por el control
territorial, por la legitimidad, control político y económico del
Estado, además por el control de la sociedad y las comunidades a lo
largo del territorio. Estas historias las hemos escuchado por nuestros
abuelos y abuelas, por nuestras madres y padres que padecieron

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el terror ocasionado principalmente por los chulavitas, los mismos
que a veces son llamados los chulos. Desde 1948, las comunidades
campesinas se vieron enfrentadas al desplazamiento, la violencia,
el desarraigo, por parte de los conservadores que buscaban
mantener el poder.

En el marco de esta guerra partidista entre liberales y conservadores,


se crearon las guerrillas liberales, compuestas por artesanos
urbanos, pero sobre todo por campesinos que empuñaron armas
para la defensa del territorio y de su vida. Muchos de dichos
guerrilleros como Guadalupe Salcedo, luchaban además contra
las desigualdades sociales de la época: la desprotección del
Estado a los territorios más apartados, pero también, por una
reforma agraria que permitiera a los campesinos y campesinas
la autodeterminación en sus zonas. Durante estos conflictos,
se presentó el asesinato de Jorge Eliecer Gaitán, un hombre de
causa social demócrata que buscaba un cambio en la sociedad
colombiana. Cuando asesinan a Gaitán en la ciudad de Bogotá
un 9 de abril de 1948, se generó una movilización social violenta
que es llamada hoy por muchas historiadoras e historiadores
como El Bogotazo. El pueblo estaba inconforme, con furia, quería
transformar las cosas.

Ya para 1953, se crearon en el Davis en la región del sur del Tolima,


los campamentos que dieron vida a la guerrilla de las FARC-EP.
Allí estuvieron algunos guerrilleros liberales y otros comunistas,
sin embargo, estos últimos fueron los que dieron vida a nuestra
resistencia armada. Fueron el camarada Manuel Marulanda
Vélez, Isauro Yosa y el Charro Negro quienes comandaron la
resistencia desde 1966. No obstante, desde los campamentos
del Davis, las mujeres campesinas estuvieron involucradas con la
resistencia en labores de cuidado de enfermos, de alimentación
y vestido. Cuentan las historias orales de las FARC, que en el Davis
estuvieron 400 mujeres como parte de los comités que se crearon
en los campamentos. Trabajaron en los comités de enfermería, de
educación, de abastecimiento, de lavado de ropa, planchado y

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Módulo 1

remendado. Las mujeres aprovisionaban el campamento, aunque


no eran guerrilleras porque no les estaba permitido ese trabajo.

A partir de los años 60, hablamos sobre todo de Marquetalia, la


cuna de la resistencia fariana. Allí se libraron los primeros combates
y también estuvieron las mujeres que seguían abasteciendo la
resistencia junto a sus familias. El origen de las FARC-EP es un principio
colectivo, común, comunitario, de varias manos de hombres y
mujeres luchando por el mejoramiento de las condiciones de vida
del campesinado. Para el 20 de julio de 1964, cuando se firma el
Programa Agrario (2 de Abril de 1993), una petición revolucionaria
que inicia nuestra lucha por la reforma agraria en Colombia,
existieron tres mujeres muy importantes para nuestra historia. Ellas
fueron Miriam Narváez, Judith Grisales y Georgina Ortiz. Georgina,
sin embargo, es asesinada por las balas del ejército colombiano
unos días antes de la firma del programa. Es abatida sin haber
cargado un fusil.

Hasta los primeros años de la década 1970, las mujeres no eran


consideradas propiamente como combatientes en armas. Sin
embargo, sus armas fueron la solidaridad y el abastecimiento
continuo de las unidades guerrilleras. Aunque algunas pocas
echaron bala, su labor principal consistía en cuidar las fincas y
llevar alimentos a los camaradas. Solo hasta la realización de la
Cuarta Conferencia Guerrillera en 1974, las mujeres consiguieron
el estatus de combatientes.

Antes, durante y después de ser reconocidas, vivieron la


estigmatización. Las mujeres lucharon no sólo en el frente de
batalla y en las labores del cuidado, sino contra los prejuicios
sociales frente a su estatus como combatientes y parte de una
guerrilla. La estigmatización consistió también en algún tiempo,
en que las mujeres debían salir de la guerrilla si quedaban en
embarazo, pues en ese momento no había llegado hasta las
mujeres la anticoncepción ni la práctica del aborto. Los logros
del movimiento feminista nacional e internacional, tales como la

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píldora anticonceptiva o la despenalización del aborto (que para
el caso colombiano sólo se pudo dar hasta el 2010), no eran muy
populares en las comunidades campesinas por dicha época. Estos
asuntos eran de conocimiento urbano fundamentalmente.

Por la época, hablamos de finales de los años 70 y comienzos de


los años 80, al interior de las FARC no se hablaba de derechos
de las mujeres ni de feminismo directamente como lo hacemos
hoy, sin embargo, por fuera de la guerrilla existía una lucha de las
mujeres y feministas por sus derechos. En las ciudades colombianas
y en muchos otros países de América Latina como Argentina,
Brasil, Perú, Ecuador y México, e incluso en varios países de
Europa y Norteamérica, los movimientos de mujeres y feministas
radicalizaban sus luchas. Las mujeres se habían organizado en
partidos, movimientos políticos y sociales, en colectivos y grupos
que luchaban por igualdad de derechos frente a los hombres,
además luchaban por sus derechos sexuales y reproductivos, por
la participación política y para declararse en contra del sistema
patriarcal que las explotaba y subordinaba.

Mientras todo esto pasaba aparentemente por fuera del mundo


guerrillero, de nuestra resistencia armada, las mujeres al interior de
las FARC luchaban por sus derechos y se discutía sobre el tema.
Un claro ejemplo de esta situación fueron las conclusiones de la
Séptima Conferencia Guerrillera de 1982. Justo en ese momento,
se concluyó que no debía haber discriminación que existiera la
igualdad de derechos y se reconoció que la mujer era libre dentro
de los estatutos. Se determinó también que no debía haber
violencia contra hombres y mujeres guerrilleras; y se reconoció que
según su comportamiento, la mujer tenía derecho al matrimonio,
aunque el mando guerrillero autorizaba y reconocía si la mujer y el
hombre se podían casar o no.

En los años siguientes, recordemos que vamos hacia mediados


y finales de la década de los 80, ingresaron a los campamentos
capacitaciones para las mujeres por parte de la Unión de Mujeres

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Módulo 1

Demócratas, la organización de las mujeres que hacían parte del


Partido Comunista Colombiano. Al tiempo empezó a existir mayor
planificación familiar, los embarazos se redujeron y se aprobaron los
abortos siempre y cuando las mujeres guerrilleras así lo decidieran.

Posteriormente, a partir de los Diálogos de la Uribe, desde 1984


hubo mayor participación de las mujeres como radistas, enfermeras
y mandos. Hubo una oleada notable de ingresos de mujeres
guerrilleras urbanas y a partir de las negociaciones con Belisario
Betancourt y el surgimiento de la Unión Patriótica (UP), hubo
cuadros femeninos muy valiosos. Cuentan las mujeres mayores de
las FARC que por ejemplo, en la región del Urabá existieron varias
camaradas de las cuales no se tienen los nombres exactos, que
son nombradas como las camaradas Mayerly, Yancy, Érika, Yira
y Elena, donde algunas fueron mandos de frentes guerrilleros. Por
ejemplo, en el Quinto Frente, Érika Montero y Gladis Martínez fueron
mandos, y durante el desdoblamiento del Frente 34, se eligieron
varias camaradas comandantes de escuadra y reemplazantes. Ya
hacia los años de 1985 y 1986 las mujeres salían a dar lineamientos
políticos a la población civil4.

Hacia la década de 1990, cuando se realiza la Octava Conferencia


en 1993, las mujeres fueron mucho más protagonistas en las labores
guerrilleras. En dicha conferencia, se emitieron conclusiones
acerca de la situación de las mujeres en la guerrilla, empezaron
a ser nombradas como parte fundamental del movimiento
insurgente, adquirieron el carácter de mujeres libres y en igualdad
de condiciones que los hombres, en derechos y deberes guerrilleros.
Dicen las camaradas mayores que existió mayor libertad de
pensamiento y de empoderamiento del propósito que tenemos
como mujeres revolucionarias, ya pudieron decidir con mayor
libertad sobre la opción del matrimonio al interior de la guerrilla.

4 Líneas de tiempo, trabajo de memoria histórica de la Comisión Nacional de Mujer, Género


y Diversidades FARC. Segunda Reunión Nacional de Mujeres FARC. Bogotá. Diciembre de
2017.

21
Hacia finales de los 90, las mujeres formaron parte de las milicias
urbanas y del trabajo clandestino, hubo células políticas donde
las mujeres tenían mayor participación política y eran jefas de
organización. Luego, con el inicio de los diálogos del Caguán
en el Caquetá en 1999, se disparó el ingreso de mujeres a las
FARC, trabajaron en labores de enfermería, manejaron tractores,
construyeron carreteras y participaron más directamente en los
asuntos de orden público. De este momento, recordamos con
especial cariño a la camarada Mariana Páez, quien junto a Iván
Ríos condujeron la mesa temática de los diálogos que recibió a
diferentes organizaciones de mujeres que llegaron hasta San
Vicente a exponer sus visiones sobre la paz y la necesidad de
poner un alto a la guerra. Mariana fue la primera mujer de las FARC
en desarrollar un papel de liderazgo político durante los diálogos.

Pasadas casi dos décadas, de 2012 a 2016, en los diálogos de


La Habana Cuba, se contó con un mayor número de mujeres
de las FARC al frente de diferentes tareas necesarias para la
construcción del Acuerdo. Trabajaron en las comunicaciones, en
las mesas técnicas, en las relaciones con las organizaciones, con
los movimientos sociales y políticos que se acercaron a aportar a
este nuevo proceso de paz. De una delegación de 30 guerrilleros,
14 eran guerrilleras.

Allá, en La Habana, varias camaradas decidieron avanzar en la


organización de las mujeres de la FARC, propusieron hablar de
mujer y género y darle vida a la página web de “Mujer Fariana”5,
un canal virtual de información en internet que iba expresando
el pensar, el sentir y la lucha de la mujer fariana contra la
estigmatización de los medios de comunicación de la oligarquía,
que invisibilizaba a las mujeres y pretendía que los ciudaddnos
y ciudadanas colombianas creyeran que éramos violentadas y
habíamos ingresado a la guerrilla obligadas o corriendo detrás de
un varón. Por este motivo, y por el interés general de vincular a las

5 Web Mujer Fariana. En: http://www.mujerfariana.org/

22
Módulo 1

mujeres colombianas de diferentes sectores sociales y territorios,


se creó en el 2014 la Sub-Comisión de Género, donde dicen las
camaradas, las mujeres de las FARC pasaron de hablar de la
guerra, a hablar y a construir la paz desde la mirada de las mujeres.

A partir del fortalecimiento de este trabajo de las mujeres farianas,


tanto en la reunión de consulta de la militancia en el 2015, como
de la Décima Conferencia Guerrillera en el 2016, se enriqueció la
línea política y los conceptos claves para hablar de los derechos
de las mujeres y de los feminismos. Dando como resultado, la
creación del primer documento de Tesis políticas acerca de la vida
de las mujeres guerrilleras y de la visión política general de las FARC
acerca de los derechos de las mujeres, el enfoque de género y
las diversidades sexuales y de género hacia el interior del partido6,
pero también como una propuesta para la sociedad colombiana
que vive un momento histórico de reconciliación y de construcción
de una paz estable y duradera. Es así que, para el pleno del 2017,
se logra la creación de la Comisión Nacional de Mujer, Género y
Diversidades del nuevo Partido Fuerza Alternativa Revolucionaria
del Común (FARC), como una estrategia para incorporar nuevos
sentidos políticos a nuestra lucha y profundizar la democracia con
equidad para todas y todos los colombianos.

6 Tesis de Mujer y Género para el Congreso constitutivo del partido. En: https://www.
mujerfariana.org/subco-genero/932-tesis-de-mujer-y-genero-para-el-congreso-constitutivo-
del-partido.html

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E s p i r al d e l t i e mp o
Hi s to r i a d e l as muj e r e s

M U J E R E S E N L AS
GESTAS INDEPENDENTISTAS

LA ÉPOCA DE LA VIOLENCIA
EN COLOMBIA

SÉPTIMA CONFERENCIA GUERRILLERA:


PRIMER LLAMADO A LA IGUALDAD
DE DERECHOS

DIÁLOGOS DEL CAGUÁN E INGRESO


MASIVO DE MUJERES GUERRILLERAS

DIÁLOGOS DE LA HABANA, SUB-COMISIÓN DE


GÉNERO. TESIS DE MUJER Y GÉNERO DE FARC
PARA EL CONGRESO CONSTITUTIVO.
NUEVO PARTIDO, COMISIÓN NACIONAL DE MUJER,
GÉNERO Y DIVERSIDADES.

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Módulo 1

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Activ i dad p rác t i c a 7

Apertura

1. En la cartilla se incluyen algunas fichas con nombres y


semblanzas cortas de mujeres farianas que dieron su vida por la
lucha de la organización. Se visualizan las fichas y se comparten
colectivamente.

Conceptualización
2 . Las fichas pueden leerse, compartirse y discutirse colectivamente.
Se sugiere hacer preguntas como: ¿conocías a estas mujeres
farianas? ¿las conociste en persona, o escuchaste hablar de ellas?
¿quién te contó de ellas? ¿qué opinas sobre que estas mujeres
ingresaran a la guerrilla?
3. Posteriormente, se reflexionará de manera dialogada sobre la
historia de las mujeres de las FARC, en articulación con lo planteado
en las fichas.

Cierre
4. A partir de la charla, se preguntará por otros nombres de mujeres
guerrilleras que hayan combatido a su lado y hayan sido especiales
para las personas participantes del grupo.
5. Se iniciará la construcción de un mural de la memoria poniendo
los nombres y fotos de estas mujeres y contando algo de su historia.
Igualmente, para continuar ampliando el trabajo se propone al
grupo realizar algunas charlas en el ETCR y con la comunidad
sobre la historia de las mujeres de las FARC, resaltando su papel
político y organizativo.

Tiempo de ejecución: 3 horas.


Resultado: Mural de la memoria
Recursos: Salón, sillas, computador, proyector, presentación
(opcional), fichas de la cartilla, hojas iris, lapiceros, pliegos de
papel periódico, marcadores y cinta.
7 Cada actividad tiene un momento de apertura, conceptualización y cierre.

26
Módulo 1

Reflexiones finales:

• Conocer la historia de nuestra organización, visibilizando el


lugar que hemos ocupado las mujeres farianas en todos nuestros
recorridos, nos ayudará a mejorar en los planteamientos políticos,
nos fortalece como Partido y nos lleva a ganar confianza con la
gente del común.
• Las mujeres farianas desempeñaron un papel determinante en
las labores de cuidado de las comunas guerrilleras de Marquetalia,
hoy desempeñan un papel determinante ya no solo en esas tareas,
sino en espacios de toma de decisiones y en la conducción del
trabajo organizativo de nuestro Partido de la FARC.
• Las mujeres farianas participamos de distintas formas en la
lucha guerrillera, pese a que en un principio no fuéramos vistas
como combatientes iguales a los hombres o al menos con iguales
derechos. Esta situación cambió debido a que se comprendió que
la lucha revolucionaria no puede excluirnos por el hecho de ser
mujeres o tener una orientación sexual o de género diversa.
• A lo largo de 54 años de nuestra historia guerrillera, las mujeres
realizamos diferentes tareas de cuidado, pero también labores
como las de comunicación, organización y combate.
• Las mujeres farianas hoy debemos avanzar en nuestros territorios,
en la reconstrucción de nuestra memoria histórica para el
fortalecimiento de nuestro trabajo político y organizativo.

27
28
29
30
Fe m i n i s m o I n s u r g e n t e
¡Claro que las farianas
hablamos de feminismo!

31
M ód ulo 2
Fe m i n i s m o In s u r g e nt e
¡ Cl a r o que l as farianas habl a m o s d e fe m i n i s m o !
Objetivo del módulo: describir y visibilizar las apuestas políticas y de
vida del feminismo insurgente como una creación colectiva de las
mujeres farianas que busca reinterpretar el papel de las mujeres al
interior de la insurgencia y visibilizar sus apuestas de paz desde su
propia voz.

Desarrollo
Conceptualización

El feminismo fariano o feminismo insurgente8 es una construcción


colectiva que surge a partir de nuestra experiencia como mujeres
guerrilleras9, como mujeres luchadoras. Surge de nuestros principios
revolucionarios y de las ganas de cambiar el país, de terminar con
la injusticia social, sobre todo aquella que recae sobre los hombros
de la diversidad de mujeres en Colombia. Pero también este
feminismo fariano tiene una mirada histórica sobre las mujeres que
han formado parte de las FARC, mujeres que en diferentes países,
organizaciones y luchas, han resistido a la dominación patriarcal,
capitalista y colonial. El fundamento de estas luchas han sido
diferentes feminismos10 que existen actualmente. Nosotras hemos
estudiado y reconocido que las mujeres y el feminismo han ido de
la mano para transformar la realidad.

8 El feminismo fariano o insurgente es una visión política y práctica que incluye el Partido en
sus documentos políticos a partir de los diálogos de La Habana, y se preocupa por generar
una propuesta de vida digna y actividad política para las mujeres principalmente, pero
también para los hombres farianos
9 Nuestra experiencia como mujeres guerrilleras es la perspectiva donde las mujeres farianas
exponemos la vida cotidiana que tuvimos durante la época de la guerra como luchadoras
y revolucionarias. Contraria a la visión mediática que patrocinaron la prensa, la radio y la
televisión en el país que nos invisibilizó y nos convirtió en víctimas y mujeres subordinadas por
completo.
10 En la FARC, reconocemos la existencia de múltiples corrientes feministas, aquellas como
el feminismo liberal, el feminismo conservador, el feminismo radical o de la diferencia, el
feminismo lésbico, el feminismo negro y antirracista, el feminismo anarquista, el feminismo
campesino, agrario y popular, el feminismo comunitario, el feminismo socialista, entre otras.

32
Módulo 2

A partir del proceso de paz de La Habana, las mujeres farianas


pudimos contarle al país y al mundo nuestra experiencia de vida
guerrillera. Aquella que está más relacionada con el combate
diario no solo de la violencia en los territorios, sino en la lucha diaria
contra la discriminación de las mujeres y de la explotación de
trabajadores campesinos, campesinas y de quienes trabajan en
las ciudades. Desde la isla, se difundieron nuestras historias de vida,
nuestras aspiraciones y razones para pertenecer a la insurgencia.
En varios casos, nuestras experiencias se parecieron a las de
muchas mujeres empobrecidas11 del país, en otras quizá no tanto.
Dimos cuenta de todo lo bello y difícil que vivimos en la guerrilla.

Estos relatos se han convertido en feminismo fariano. Entonces, el


feminismo fariano no es otro asunto que la interpretación de nuestra
experiencia, a la luz de diferentes corrientes de pensamiento
feministas y del desarrollo propio de nuestra visión fariana. Donde
la lucha de clase, la lucha por la emancipación12 y la lucha contra
el colonialismo13 son fundamentales. Seguramente hay muchas
coincidencias entre los feminismos, pero el nuestro es precisamente
uno que surge de la oportunidad histórica de paz que atraviesa
nuestro país y en el cual las mujeres y las comunidades no pueden
quedar por fuera. Nunca antes mujeres guerrilleras y exguerrilleras
habían podido hablar de feminismo como se ha podido hacer en
este proceso de paz. Tenemos muchas cosas por decir y muchas
otras por hacer.

11 Hablamos de empobrecidas porque creemos que no existen pobres por naturaleza o


por pereza como dicen algunos, hay empobrecimiento porque hay despojo, explotación
e injusticia social.
12 Emancipación es la acción de lucha que nos permite desprendernos de relaciones o
sistemas que nos oprimen, nos explota, es la lucha por la liberación que hemos librado
como FARC.
13 Es el sistema económico, político y cultural que se instauró durante la invasión española en
1492, donde fueron esclavizados indígenas y personas secuestradas de África. Actualmente
tiene que ver con la dominación económica y cultural que imponen países potencias en
Norte América y Europa sobre los países y pueblos de Nuestra América.

33
En nuestro proceso hacia el feminismo fariano como organización,
también se han reconocido errores, los cuales estamos dispuestos
a superar. Por esto, nuestro feminismo busca vincular nuevos
ingredientes para la lucha, como por ejemplo la preocupación
que nos surge por temas como las masculinidades no violentas y el
reconocimiento de las diversidades sexuales y de género.

¿De qué hablamos cuando mencionamos esto de las


“masculinidades no violentas”? Con esto queremos decir que en la
guerrilla también hay un acumulado de hombres que aprendieron
que labores como la rancha, que significa cocinar en el
campamento, el mantener la caleta organizada, es decir, organizar
su propio lugar de vivienda y de dormida, es una tarea que hacen
mujeres y hombres por igual. Las masculinidades no violentas del
feminismo insurgente, retoman esta práctica fariana, para decir
que se hace necesario que las masculinidades tradicionales, esas
que el patriarcado ubica solo en el mundo público, del trabajo
material y de la política, también pueden hacerse cargo de los
deberes domésticos y en donde ninguna mujer debe ser obligada
a confinarse al mundo privado, del orden de la casa que dice
que debemos cuidar y criar la familia. Las mujeres y hombres de
FARC tenemos un compromiso con la sociedad colombiana, así
que como compartimos la lucha política, compartimos esa vida
íntima, esa vida doméstica de la cual también nos debemos hacer
responsables.

El reconocimiento de las diversidades sexuales y de género


también forma parte de las reivindicaciones del feminismo fariano.
Esto quiere decir que en nuestra organización ni discriminamos ni
dejamos por fuera a las personas que han decidido tener parejas
de su mismo sexo o cambiar su identidad de género, pasar de ser
mujeres a ser hombres y viceversa. Estos compañeros y compañeras,
hacen parte también de nuestra lucha, sus exigencias de igualdad
de derechos con el resto de las personas en la sociedad. Debemos
tener claro que ellos y ellas no son ningunos enfermos mentales ni
personas extrañas. Estuvieron en nuestras filas en algún momento y

34
Módulo 2

hacen parte del conjunto de la sociedad. Muchos de ellos y ellas


han sido solidarios con nuestra lucha, así que debemos continuar
juntos.

Nuestra lucha además de lo anterior, tiene que ver con fortalecer


las capacidades de las mujeres como sujetas de derechos, en la
participación política, en la toma de decisiones, en la garantía de
nuestros derechos, en la no violencia y la equidad de género en
todos los lugares a donde vayamos y donde estemos. El feminismo
nuestro, fariano, revolucionario, tiene que ver con nuestra propia
identidad como guerrilleras inicialmente, y ahora, en la construcción
territorial de paz que hacemos con el proceso de reincorporación
a la vida civil y también con las apuestas de los y las militantes
urbanas del Partido.

Hablamos entonces de despatriarcalizar la sociedad y todo lugar


donde hagamos trabajo político y organizativo. Esto consiste en
defender los derechos de las mujeres, aportar en la construcción de
masculinidades no violentas14, reconocer las diversidades sexuales,
transformar las relaciones de desigualdad15 que sostenemos en
nuestra cotidianidad, pero también aquellas violencias que son
estructurales y producen pobreza, exclusión, guerra y muerte.
Nosotras venimos por todo, queremos la paz, la libertad, la justicia
y la alegría.

14 Masculinidades no violentas, son aquellas construcciones sociales y políticas que pueden


hacer los hombres para desprenderse de ideas como que “las mujeres son de su propiedad”,
“los hombres no lloran”, “solo los hombres hacen el trabajo político” o “todos los hombres
son violentos por naturaleza”.
15 Las relaciones de igualdad son aquellos comportamientos que establecemos con otras
personas sin necesidad de usar la violencia, el maltrato y reconocemos que en el otro y en
la otra hay una persona que merece un trato digno, el trato que queremos que nos den a
cada uno o a cada una.

35
Sin embargo, es fundamental al leer este módulo que nos
preguntemos entonces, para qué sirve el feminismo fariano en
nuestra vida cotidiana y en nuestro trabajo partidario, para qué
sirve el feminismo fariano en la práctica. Algunas ideas iniciales
son que a partir de las discusiones que desarrollamos las mujeres
farianas en los diferentes plenos de las FARC que se hicieron durante
la negociación y la firma del Acuerdo Final de Paz y además,
durante la realización de la Décima Conferencia y el Congreso
Constitutivo del Partido La Fuerza Alternativa Revolucionaria del
Común (FARC), el feminismo insurgente que venimos desarrollando
en las Tesis de mujer y género, ha logrado poner en discusión las
desigualdades que viven la diversidad de mujeres en nuestro país,
así mismo, fortalece la organización política y la forma en como
interpretamos nuestro entorno en el trabajo partidario. Como la
FARC somos un Partido antipatriarcal, anticapitalista y anticolonial,
está en los estatutos y en nuestro primer documento de programa
construido en el Primer Congreso Constitutivo.

En suma, el feminismo fariano le aporta al Partido de la FARC, a


todas sus estructuras, desde las comunas, los locales, los Consejos
Políticos Departamentales, las comisiones de trabajo y el Consejo
Político Nacional, la posibilidad de construir una política que
integre en la lucha por la desigualdad social, la lucha por las
desigualdades estructurales que se viven en razón del género; un
feminismo que incluya y dialogue con diferentes organizaciones de
mujeres y diversidades sexuales que luchan contra el patriarcado,
el racismo y el capitalismo. Esto nos puede ayudar a comprender
mejor las opresiones que viven las mujeres campesinas, negras e
indígenas, las diversidades sexuales en los territorios y mejorar las
relaciones que establecemos con ellas para la unidad de luchas
que requiere nuestro país. Incluyendo en este reconocimiento de
todas las mujeres, la perspectiva que como mujeres exguerrilleras
podemos aportar en el camino, nosotras como sujetas políticas
con derechos, con voz propia y con propuestas para aportar a los
movimientos sociales de mujeres y de izquierda en el país.

36
Módulo 2

Ac tiv i dad p rác t i c a


Apertura

1. En una cartulina se propone dibujar cómo se vería una persona


feminista fariana y de qué hablaría.
2. Al pasar un tiempo se les pedirá compartir los dibujos (podrán
pegarse en una pared de tal manera que se puedan observar), y
sobre la base de los mismos y de lo socializado por cada persona,
se anotarán en el tablero o en una cartelera, elementos claves
para iniciar la conversación sobre feminismo, específicamente
sobre feminismo fariano.

Conceptualización

3. Luego, en tertulia se dialogará sobre cómo se empezó a hablar


de feminismo insurgente, quienes empezaron, desde cuándo y
qué es importante o se debe desarrollar más de esta perspectiva
política del partido. Igualmente se indagará sobre el uso del
feminismo insurgente en el trabajo político y las actividades en
el ETCR o la zona. Estas reflexiones se pueden ir escribiendo en
carteleras a modo de línea de tiempo.

Cierre

4. A manera de cierre se recorrerán los dibujos y la línea de tiempo


y opiniones a modo de galería de arte, y se harán las siguientes
preguntas:

• ¿Habían reflexionado antes sobre el feminismo insurgente?


• ¿Qué compromisos pueden hacer para seguirlo poniendo en
práctica?
• ¿Pueden hacer un artículo para enviar a la página de mujer
fariana con sus reflexiones? ¿A quién le interesaría?

37
Tiempo de ejecución: 3 horas.
Resultado: dibujos, línea de tiempo y artículo.
Recursos: salón, sillas, computador, proyector, presentación
(opcional), cartulinas, marcadores, colores, cinta, bolígrafos, papel
periódico.

Reflexiones finales:

• El feminismo insurgente es una perspectiva política de lucha del


Partido de la FARC.
• Nuestro feminismo está en constante cambio y construcción
colectiva.
• El feminismo no es solo para las mujeres, también involucra a los
hombres, que especialmente en la FARC tiene que ver con nuestra
identidad revolucionaria.
• Nuestra lucha revolucionaria debe vincular a las mujeres en
igualdad de condiciones que los hombres y a las diversidades
sexuales sin excluirlas.
• El feminismo integra reivindicaciones como el trabajo digno
y la transformación de la sociedad, al igual que el marxismo,
pero pensando en las diferencias entre hombres y mujeres para
superarlas a través de la garantía de derechos y los cambios
económicos y culturales.
• El Partido de la FARC es antipatriarcal, debemos pensar cómo
llevamos esto a la práctica en nuestra vida cotidiana personal y
como militantes del partido.
• El feminismo fariano exige compromiso de los hombres y
masculinidades no violentas en la construcción de nuestra lucha y
la unidad entre organizaciones.

38
Pa l a b r a s c l a v e s para entender
el F e m i n i s m o F a r i a n o

39
M ód ulo 3
Pal abr as c l ave s pa r a e n t e nd e r e l f e m i ni sm o fa ri a no

Objetivo del módulo: Trabajar colectivamente sobre los conceptos


abordados durante el Taller de enfoque de género, feminismos
y derechos de las mujeres de FARC, realizado durante 2017 en
diferentes zonas veredales transitorias de normalización del país.

Desarrollo
Conceptualización

Camaradas, reciban este glosario básico con palabras claves para


comprender y manejar los conceptos con los que trabajamos en el
Taller de enfoque de género, feminismos y derechos de las mujeres
de la FARC realizado durante 2017 en diferentes ZVTN del país. Estos
conceptos los encontrarán en la cartilla y los podrán utilizar en
cualquier momento, son una herramienta para continuar procesos
de formación en los ETCR, las nuevas zonas de agrupamiento y/o
asentamientos para la reincorporación y en los territorios aledaños.

La primera palabra que les queremos dar a conocer es la de


FEMINISMO, la cual se usa para definir un movimiento social,
político y económico que surge a partir de la Ilustración, y además
es una ideología que lucha contra el patriarcado. Es un discurso,
teoría y práctica política que se basa en la justicia en su más
amplia definición, impulsado principalmente por mujeres que
tras analizar la realidad en la que viven toman conciencia de las
discriminaciones que sufren por razón de ser mujeres y deciden
organizarse para acabar con esas injusticias, para cambiar la
sociedad. El feminismo no es uno solo, tiene varias corrientes de
acuerdo con su forma de comprender los cambios necesarios
para lograr la equidad de género. Existe el feminismo liberal,
el feminismo radical, el feminismo socialista, el feminismo de la
diferencia, el feminismo campesino, agrario y popular el feminismo
negro, el feminismo comunitario, entre otros.

40
Módulo 3

Estos feminismos, dentro de sus desarrollos ideológicos, además


como una práctica política en nuestras vidas cotidianas,
reconoce también que el ser hombre y ser mujer en la sociedad
son construcciones sociales, donde por ejemplo, la idea de lo
masculino en nuestra sociedad merece ser revisada y a la vez,
transformada en masculinidades no violentas, en masculinidades
orientadas a ser partícipes de relaciones de igualdad frente a las
mujeres y las diversidades sexuales. Ser hombre no quiere decir que
se deba ser violento y excluyente, los hombres pueden ser aquellos
que respetan las diferencias que existen con las mujeres y evitan
que estas sean excluidas de espacios de participación política.

Seguimos con unos de los conceptos más discutidos y utilizados


en los últimos tiempos. Este es el concepto de GÉNERO, el cual
definimos como la construcción social que durante toda la historia
ha determinado un papel para las mujeres y otro para los hombres,
donde las mujeres están en desventaja en la mayoría de los
escenarios sociales y de la vida cotidiana. Es un término creado por
las feministas para identificar las diferencias sociales basadas en el
sexo, entendido inicialmente como diferencia biológica, el cual
depende de los genitales que tengan las personas: pene para los
hombres, vagina para las mujeres. A partir de que a alguien por sus
genitales lo definan hombre o mujer, existen roles impuestos por la
sociedad para las mujeres y para los hombres diferenciados, donde
las mujeres son asignadas a las tareas reproductivas y domésticas,
y los hombres al trabajo productivo y a la vida pública-política.

El concepto de género se usa para designar los roles que hombres


y mujeres deben ejercer en la sociedad. Si nacemos con genitales
masculinos debemos ser hombres y comportarnos como dice la
sociedad. Si nacemos con vagina somos consideradas mujeres y
debemos comportarnos tal cual. El género, como otras formas de
ser y de vivir en el mundo, generadas por el color de piel o por
nuestra condición socio-económica, o la identidad que generamos
con el territorio en el que nacemos, se expresa a partir de unos
gustos, formas de vestirnos, pensar, sentir. Incluso, tienen que ver

41
con la forma en que hacemos política. Los hombres son los que
deben dar los discursos y las mujeres deben quedarse haciendo
las relatorías de las reuniones. Sin embargo, desde la construcción
de esta cartilla, consideramos que esto no es normal y que mujeres
y hombres pueden decidir vivir como decidan, pueden hacer
política juntos, pueden tener una familia o pueden decidir no
hacerlo.

El género está directamente relacionado con el concepto de SEXO,


el cual se ha utilizado para referirse a características biológicas
y anatómicas entre hombres y mujeres, donde sus cuerpos se
entienden a partir de su genitalidad y anatomía.

Otro concepto clave es el de IDENTIDAD DE GÉNERO el cual implica


nuestra autodeterminación como mujeres o como hombres de
acuerdo con lo que nuestra sociedad ha dictado como tal, por
ejemplo, si hemos nacido mujeres, debemos comportarnos como
la tradición dice que se comportan las mujeres: ser femeninas,
delicadas, amorosas. Si nacemos hombres, debemos ser fuertes,
racionales y no expresar nuestros sentimientos en todo momento.
En este marco existe un concepto o una forma de autodefinirse y
es ser TRANS, esto significa una persona que transita de un sexo o
género a otro constantemente o de forma definitiva.

Un ejemplo para comprenderlo es que son personas que nacieron


con genitales masculinos o femeninos y deciden intervenirlos;
o personas que estéticamente hacen tránsito sin necesidad de
intervenir sus genitales. El término tiene una mayor complejidad que
según la zona deberá abordarse, sin embargo, lo más importante
es que desde esta cartilla partimos de que hay múltiples formas
de definirse y ser, y estas deben respetarse si trabajamos por una
apuesta libertaria y emancipadora como el feminismo insurgente.

Otra palabra que es importante tener en cuenta en el trabajo


que hacemos desde el enfoque de género es la de ORIENTACIÓN
SEXUAL, la cual hemos identificado como el gusto, deseo y

42
Módulo 3

decisión de relacionarse sexual y afectivamente con personas del


mismo o del sexo opuesto. Las orientaciones sexuales pueden ser
variadas: heterosexual (deseo hacia personas del sexo opuesto),
homosexual (deseo hacia personas del mismo sexo), asexual (no
tiene sexo), bisexual (deseo hacia personas de ambos sexos).

Existen unas diferencias en las tareas y trabajos que deben realizar


las personas en la sociedad que se llaman ROLES DE GÉNERO.
Son aquellos papeles asignados a las mujeres y hombres para el
desarrollo de sus actividades en la vida cotidiana de acuerdo
con su sexo. Son igualmente construcciones sociales y culturales
patriarcales que determinan los comportamientos valorados como
aceptables para lo femenino y el masculino. La mayoría de los roles
de género tienen como consecuencia un carácter discriminatorio
hacia los papeles desempeñados por las mujeres en la política, por
ejemplo, en el liderazgo, en la dirección, en el manejo de recursos
económicos, en la producción de saberes, entre otros aspectos.

Estos roles están basados en lo que llamamos ESTEREOTIPOS DE


GÉNERO que son construcciones sociales y culturales imaginadas
acerca de lo que se cree deberían ser hombres y mujeres en la
sociedad. Por ejemplo, existen los estereotipos de virgen maría,
madre y puta para las mujeres y los estereotipos de proveedor,
fuerte y violento para los hombres. A partir de estos estereotipos
se asignan a las mujeres los roles de cuidadoras y reproductoras,
y a los hombres todos los roles que conciernen a la vida pública y
productiva, como la política, la economía y el saber.

Esta separación de tareas distintas para hombres y mujeres, ha sido


llamada por las feministas, sobre todo por las feministas marxistas,
DIVISIÓN SEXUAL DEL TRABAJO, la cual es la forma socialmente
impuesta por el patriarcado para asignar las labores domésticas-
reproductivas y de cuidado a las mujeres y las productivas a los
hombres, esto solamente en razón de su sexo-género femenino o
masculino.

43
Como consecuencia de esta división, el trabajo de las mujeres
no es reconocido como tal, por ende, carece de todo tipo de
remuneración salarial y reconocimiento político. Hay casos donde
a las mujeres, por la realización de un mismo trabajo que hacen
los hombres, ganan menos dinero por el hecho de ser mujer. En la
universidad y en el ejercicio profesional, también existe una división
sexual del trabajo que dice que las mujeres son mejores para el
trabajo social, la enfermería, para ser secretarias, mientras que los
hombres son mejores para estudiar ingeniería, medicina y para ser
gerentes de empresas.

En nuestras comunidades, vemos esta división sexual del trabajo en


la separación que existe entre el trabajo material en el campo y las
labores de cuidado que las mujeres realizan en casas. Esta división
sexual de las actividades, no debe ser un mandato, las mujeres y
hombres farianos y de las comunidades pueden realizar cualquier
tipo de tarea sin distinción de género. Las mujeres pueden decidir
estudiar cualquier carrera, al igual que los hombres. O los hombres
pueden realizar tareas del hogar de forma compartida con las
mujeres.

Por otro lado, las feministas hemos definido que existe un régimen
de dominación basado en el género que se llama PATRIARCADO.
El patriarcado es entonces una formación social, cultural,
económica e histórica que pone a lo masculino como eje central
de las relaciones, las instituciones y la vida pública y privada. El
patriarcado es un sistema de poder, una característica socio
cultural de todos los momentos de la historia, convirtiéndose
poco a poco en una estructura mental arraigada en la forma de
entender el mundo de la mayoría de los seres humanos.

El CAPITALISMO, como muy bien lo sabemos, es el sistema social


y económico que ha potenciado la cultura patriarcal con mayor
fuerza acentuando las desigualdades y la explotación de clase,
razón por la cual se requiere combatirlo a través de la unidad de
luchas. El patriarcado se ha institucionalizado en los diferentes

44
Módulo 3

ámbitos de vida en sociedad y establece todas las relaciones


del Estado como son las leyes, la economía, la política pública,
los saberes, la cultura y la religión, donde los papeles femeninos
son subordinados a la autoridad masculina. Es decir, en nuestra
sociedad, tiene mayor valor ser hombres que ser mujer. Recordemos
aquí lo que hablamos sobre la obligación que tienen las mujeres
con el trabajo doméstico y los hombres con el trabajo productivo
y con la política.

Junto al patriarcado y al capitalismo, existe otro sistema de


dominación, que ha sido expuesto por las feministas negras, y es el
RACISMO. Un régimen de dominación que dice que las personas
blancas o mestizas, tienen más valor e inteligencia que las personas
negras e indígenas. Recordemos el proceso de colonización de
nuestra América, donde fueron secuestradas de África, muchas
personas negras para realizar trabajo esclavizado en nuestro
continente. Asímismo, negros e indígenas fueron tratados como
animales de carga.

El patriarcado ha creado unas expresiones de la dominación de


lo masculino sobre lo femenino que llamamos MACHISMO, el cual
lo concebimos como la expresión más fuerte del patriarcado que
se presenta en la práctica cotidiana de las relaciones sociales
entre hombres y mujeres. Son prácticas aprendidas y heredadas
culturalmente donde las mujeres somos completamente
invisibilizadas, subvaloradas, ridiculizadas, menospreciadas,
excluidas de todos los ámbitos de la sociedad, incluso por medio
del uso de la violencia hacia nosotras. A los hombres también
les afecta el machismo, pero de una manera diferente. El
machismo dice que los hombres deben ser siempre racionales y no
emocionales, o existen estereotipos machistas que dicen que los
hombres no deben cocinar o cuidar los hijos, incluso, hay estigmas
que hablan de que los hombres son todos violentos.

45
Sin embargo, en nuestro país, la mayoría de personas afectadas por
el machismo son las mujeres y en menor medida los hombres. Por el
machismo, muchas mujeres han sido asesinadas, lo que se conoce
como FEMINICIDIOS. Los feminicidios son asesinatos de mujeres por
ser mujeres, perpetrados por hombres sentimentalmente cercanos
o familiares. O asesinatos de mujeres para humillar a un enemigo,
como en el caso que nos ocurrió con Lucero Palmera, y su hija,
Alix Farela, quien fue utilizada para bombardear el campamento
donde se encontraba el camarada Raúl Reyes en el 2008.

Ahora bien, todos estos conceptos son centrales para entender


aquello que las feministas denominaron como ENFOQUE DE
GÉNERO, una forma de ver y analizar la realidad evidenciando
la existencia de las diferencias de género, es decir, la diferencia
socialmente construida entre lo femenino y lo masculino. Son una
especie de “gafas” que nos permiten enfocar, ver y observar las
relaciones de género desiguales, para luego buscar la forma de
transformarlas de manera colectiva.

Por último, hay otro concepto clave y es el de IGUALDAD DE GÉNERO,


un objetivo que se logra a través de aplicar el enfoque de género
y la perspectiva feminista a situaciones de la vida cotidiana y del
trabajo político, en las cuales se han observado desigualdades
en las oportunidades y en el acceso a recursos entre hombres y
mujeres. No quiere decir que las mujeres deban convertirse en
sujetos masculinos, sino que se reconozcan los aportes de cada
género en la sociedad, se abran las mismas oportunidades y se
construyan las mismas condiciones para incluir dichos aportes en
determinado ámbito de la sociedad, sea este político, económico
o cultural.

46
Módulo 3

Ac tiv i dad p rác t i c a


Apertura. El juego del Stop de palabras

1. Se pide a las personas participantes armar un grupo de


compañeros y compañeras y ubicarse en un espacio tipo salón,
donde tengan un tablero, algunas sillas y mesas.
2. Se les solicita dividirse en subgrupos más o menos equitativos (si
son 20 personas pueden ser, por ejemplo, 4 grupos de 5 personas).
3. Se les pide nombrarse por subgrupo.

Conceptualización

4. Luego, manteniendo los subgrupos en los que se dividieron, la


persona que dirige la dinámica les informa que van a jugar a STOP,
explicando las reglas del juego.
5. Selecciona algunas palabras del glosario, por ejemplo,
feminismo, género, roles de género, orientación sexual, etc.; anota
estas palabras en un papel y lo guarda para sí mismo/misma.
6. A continuación, les entrega a los grupos algunas hojas de papel
blanco y marcadores.
7. Escoge una palabra que los grupos deben definir rápidamente
y deben escribirla en una hoja. Apenas escriban sobre la hoja el
significado de la palabra, deben gritar “STOP”.
8. Colectivamente exponen la definición que escribieron en la
hoja.
9. Quien dirige en conjunto con el grupo, teniendo en cuenta
el glosario debe decir si la definición es correcta o al menos se
acerca a lo abordado. Quienes definan correctamente o más se
acerquen ganan un punto que debe ser puesto en el tablero. En
el caso de que alguno de los grupos grite STOP y no haya definido
la palabra como corresponde, debe permitir que otro grupo
exponga su definición.
10. Así se sigue dando la oportunidad hasta que algún grupo se
acerque al significado de la palabra expuesta. Gana quien más
definiciones correctas hayan realizado en grupo.

47
Cierre

11. Para afianzar la actividad es primordial que las definiciones que


se construyeron en las hojas, queden a la vista de todos los grupos
por igual. La persona que dirige puede hacer una reflexión con
los conceptos utilizados, buscando aclarar de manera dialogada
para qué sirven en el trabajo organizativo que realizamos y cómo
nos ayudan a construir la política de nuestro nuevo Partido.

Tiempo de ejecución: 2 horas y media.


Resultado: Palabras del stop por subgrupo.
Recursos: Salón, sillas, computador, proyector, presentación
(opcional), tablero, hojas en blanco, marcadores, cinta y mucha
disposición.

48
La E s t r a t e g i a I n t e g r a l
para la Reincorporación
d e l a s M u j e r e s d e l a s FA R C :
Materializando
el Enfoque de Género

49
M ód ulo 4
L a E s tr ate gi a I nt e g r a l pa r a l a R e i nc orporaci ón
de l as M u j e r e s d e l as FA R C :
mate r i aliz and o e l E nf o q u e d e G é n ero

Objetivo: sensibilizar sobre el enfoque de género, sus características


y su utilidad para las mujeres y hombres en tránsito a la vida civil,
a partir de la socialización y apropiación de la Estrategia Integral
para la Reincorporación de las Mujeres de las FARC.

Desarrollo
Conceptualización

Ya abordamos tres módulos para reflexionar sobre algunos hitos en


la historia de las mujeres de las FARC, sobre el feminismo insurgente
y sobre conceptos claves en la teoría feminista. Ahora, nos
adentramos a un módulo fundamental, el del enfoque de género.

El enfoque de género lo entendemos como una herramienta


metodológica y política que permite identificar, analizar y
comprender las diferencias que se dan en las sociedades en razón
del sexo y el género, como categorías16 que atraviesan la vida de
las personas. Sobre la base de ello, construir propuestas y medidas
para transformar las situaciones de subordinación, exclusión y
opresión que se dan por esas diferencias sociales, esto quiere decir
que no son naturales sino establecidas culturalmente.

16 Entendemos las categorías como conjuntos de características sociales que agrupan


y definen a las personas, por ejemplo, su color de piel, su edad, su origen, su sexo o su
ideología.

50
Módulo 4

El enfoque de género es una forma de ver la realidad, de entender


que hombres y mujeres hemos sido socializados de maneras distintas:
unos para proveer, proteger, ser rudos, fuertes y persistentes. Otras
para cuidar, reproducirse, ser tiernas y resignadas (una visión llena
de estereotipos de lo que supuestamente somos). Esta herramienta,
además, abre una posibilidad para el reconocimiento de la
actoría política de las mujeres, cuestiona la heteronormatividad
obligatoria17 , el ejercicio arbitrario del poder y la división de los
espacios en privados y públicos, noción que reduce y excluye
a las mujeres al ámbito de lo doméstico y con ello, las asocia
directamente a labores específicas, entre ellas las del cuidado.

Bastaría con preguntarnos, por ejemplo, si hoy en día en las distintas


sociedades y comunidades existen diferencias entre las labores
de mujeres y hombres; si nos pagan equitativamente a la hora de
desempeñar un mismo cargo; si somos tratadas igual; si vivimos las
mismas violencias; si se nos reconocen las diferencias asociadas a
nuestro sexo biológico, por ejemplo, el desgaste óseo que tenemos
al menstruar o al parir. Las respuestas nos darían pistas sobre las
desigualdades sociales, políticas y culturales que permanecen y se
siguen reproduciendo.

En el Taller sobre enfoque de género, feminismos y derechos de las


mujeres de Las FARC-EP realizado en el segundo semestre de 2017
en diferentes zonas veredales, se entregaron algunas definiciones
claves en la teoría feminista, colectivamente planteamos el
enfoque de género como una forma de ver y analizar la realidad

17 Régimen social, político y económico que impone como norma y mandato las prácticas
heterosexuales y las legitima desde las diferentes instituciones sociales; aquello que no
encaja en esa norma es visto como distorsión, enfermedad o subversión

51
evidenciando la existencia de las diferencias de género, es
decir, la diferencia socialmente construida entre lo femenino y lo
masculino. Una especie de “gafas” que nos permiten enfocar, ver
y observar las relaciones de género desiguales, para luego buscar
la forma de transformarlas de forma colectiva. Aunque en medio
de la confrontación y la vida militar, la cotidianidad de las FARC-
EP hacía que mujeres y hombres realizáramos las mismas labores
y estuviéramos regulados por las mismas normas, el patriarcado
atraviesa el mundo y hay prácticas tan aprendidas y normalizadas
que no siempre se identifican como violentas u opresoras,
comportamientos y costumbres que marcan de manera distinta a
hombres y mujeres, así que como colectivo no hemos sido ajenos
a esto, hemos vivido estas prácticas de dominio y control en razón
del género.

En este marco, sabemos también que como personas no estamos


atravesadas únicamente por el género, sino que hay otras
categorías sociales que nos marcan, tales como la clase, el origen
étnico, la orientación sexual y la ideología. Esto lo identificaron las
feministas hace algunas décadas, específicamente las feministas
negras18, quienes evidenciaron que las mujeres vivían distintas
opresiones que no solo estaban mediadas por el género sino por
otros asuntos fundamentales, por ejemplo, la clase y la raza. Esto
hacía, por ejemplo, que fuesen las mujeres negras pobres las más
violentadas y las que sufrieran más exclusiones en la sociedad.

18. El feminismo negro es una corriente del feminismo que plantea que el sexismo, el
capitalismo y el racismo son sistemas de poder y opresión directamente relacionados, de
manera que es fundamental que las reflexiones que se den desde el feminismo, surjan de
entender cómo se articulan y operan estos sistemas en las vidas de las personas, esto incluye
las vidas de las mujeres. El feminismo negro es una postura en contra del racismo que viven
las mujeres negras e indígenas, dominación que en algunos casos ha sido invisibilizada por
otro tipo de feminismos en sus luchas.

52
Módulo 4

A esa identificación de vulneraciones, marcas o ejes de opresión


se le llamó interseccionalidad19, esta también es una herramienta
para identificar vulneraciones y cómo estas operan en la vida de
las personas. Es hora de dejar de pensar que sólo el sexo o la clase
influye en nuestras vidas, estamos definidos por muchas categorías,
basta con enunciarse por ejemplo en una reunión, como mujer
lesbiana excombatiente, para identificar las miradas, estigmas o
violencias que se pueden presentar.

El enfoque de género y la interseccionalidad, permiten entonces


identificar formas inequitativas de distribución, silencios,
vulneraciones, exclusiones, rupturas y desigualdades económicas,
sexuales y políticas, en esa medida son dos herramientas
estratégicas que se deben apropiar, más aún sí como la FARC es
un Partido antipatriarcal y anticolonial.

El Acuerdo de Paz incluyó el enfoque de género y lo definió como


el reconocimiento de la igualdad de derechos entre hombres
y mujeres y de las circunstancias especiales de cada uno,
especialmente de las mujeres independientemente de su estado
civil, ciclo vital y relación familiar y comunitaria, como sujeto de
derechos y de especial protección constitucional. Implica en
particular la necesidad de garantizar medidas afirmativas para
promover esa igualdad, la participación activa de las mujeres y sus
organizaciones en la construcción de la paz y el reconocimiento
de la victimización de la mujer por causa del conflicto (2016: p.
193, 194).

19. Es una forma de analizar y entender la realidad heredada del feminismo negro. Desde
esta herramienta se reconoce que las personas pertenecen a más de una comunidad,
esto implica que pueden experimentar opresiones y privilegios de manera simultánea,
por ejemplo, ser una mujer en tránsito a la vida civil y lideresa social reconocida en su
comunidad del ETCR, con deseos de que sus ideas y las del partido sean escuchadas en
otras comunidades pero con barreras para hacerlo por la estigmatización al partido (se
tiene entonces un privilegio en el ETCR pero se vive una vulneración en la comunidad
aledaña). Reconocer esto es aplicar la interseccionalidad.

53
Es de destacar, que los anteriores procesos de negociación no
incluyeron el enfoque de género para la construcción de la paz,
dejando por fuera las voces, experiencias, necesidades e intereses
de las guerrilleras, afectando el diseño de políticas y programas
para el avance de sus derechos. Como resultado, en el tránsito a la
vida civil no solo permanecieron las desigualdades de género, sino
que se acentuaron producto de la discriminación y estigmatización
social en su contra.

En este marco, a fin de materializar el enfoque de género y prevenir


estas desigualdades, diferentes mujeres de la FARC se reunieron
para construir colectivamente una estrategia que nos permitiera
evidenciar y proponer maneras de restablecer nuestros derechos.
Fue llamada la Estrategia Integral para la Reincorporación20 de las
Mujeres de las FARC.

La Estrategia fue construida en un ejercicio de planeación


participativa recogiendo y sistematizando nuestras necesidades
como mujeres exguerrilleras y nuestras demandas en materia de
reincorporación. Tiene en cuenta aquellos riesgos específicos
de género a los cuales nos vemos expuestas en el proceso de
transición a la vida civil, debido a que la transición se hace en un
contexto marcado por la desigualdad y la discriminación histórica.

Todos los proyectos y acciones realizadas en el marco de esta


Estrategia tienen tres niveles de intervención: 1. Goce efectivo
de los derechos de las mujeres de la FARC 2. Fortalecimiento del
tejido colectivo FARC desde la promoción de los derechos de las
mujeres. 3. Impacto e interacción comunitaria desde la promoción
de los derechos de las mujeres.

La Estrategia tiene además 5 líneas de acción en aras de una


reincorporación integral de las mujeres:

20. Es el proceso de tránsito a la vida civil por parte de las y los excombatientes. Desde las
FARC se apuesta a una reincorporación integral desde lo político, lo social y lo económico.

54
Módulo 4

1. Reincorporación política. 2. Reincorporación social. 3.


Reincorporación económica. 4. Reincorporación socio-jurídica.
5. Garantías de seguridad. El objetivo es que la Estrategia se
posicione en los diferentes Espacios Territoriales de Capacitación
y Reincorporación (ETCR), en las comunidades, en el Consejo
Nacional de Reincorporación (CNR), en la Comisión de Seguimiento,
Impulso y Verificación a la Implementación del Acuerdo (CSIVI),
ante cooperación internacional y ante toda la sociedad.

ENFOQUE DE GÉNERO
H er r a m ie nta de a ná lis is p a r a id e n t i f i c ar de si gu al dade s
y dife r e nc ia s e n r a zó n d e l s e x o y de l gé n e r o .

Una de l a s forma s en l as qu e se mater ializa es con la:


E S TR AT E G I A I NT E G R A L PA R A L A RE I NC ORPORACI ÓN
D E L AS MUJ E R E S D E L AS FA RC

R EIN C O R P O R AC IÓ N P O L Í T I C A

REIN C O RP O RACIÓN S O C I A L

REINC ORP ORAC IÓN EC O NÓ MI CA

RE I NC O RPO RAC I Ó N S O C IO-JU RÍDIC A

G ARANTÍAS D E SE G URI DAD

E s ne c e s a r io q ue e s t a e st ra t egia sea u na
h e r r a m ie nt a p a r a c ua lq uier t ip o de gest ió n
o inc id e nc ia int e r na c iona l u ONG´s de lo s
t e r r it or ios .

55
Activ i dad p rác t i c a
Apertura:

1. Quien facilita el taller informa al grupo que van a hacer una


carrera para ver quién es el más rápido o la más rápida, sin
embargo, esta carrera tendrá unas reglas.
Inicialmente las personas se harán todas en línea recta (una al
lado de la otra), pero partirán de un punto distinto (más cerca o
más lejos de la meta) según su ubicación que se establecerá sobre
la base de las siguientes preguntas o afirmaciones:

• Las mujeres por favor dos pasos atrás. Los hombres uno adelante.
• Las personas negras o afrodescendientes un paso atrás.
• Quienes han estado en la cárcel dos pasos atrás. Quienes no, un
paso adelante.
• Quienes tengan bachillerato un paso adelante.
• Quien viva en el campo un paso atrás.
• Las madres por favor un paso atrás.
• Las madres solteras otro paso atrás.
• Personas homosexuales o lesbianas un paso atrás.
• Familias nucleares un paso adelante.
• Personas sin salario dos pasos atrás.
• Personas con un salario mínimo un paso atrás.
• Heterosexuales un paso adelante.

2. Luego de responder, cada persona quedará en un lugar (unas


más adelante, otras más lejos). Entonces, se les pedirá que al decir
“En sus marcas, listos, fuera”, inicien la carrera.
3. Sobre la base del ejercicio anterior se preguntará qué ocurrió en
la carrera, así, se iniciará la reflexión sobre las diferencias sociales
y cómo estas afectan las vidas de las personas, esto permitirá
plantear el objetivo del módulo.

56
Módulo 4

Conceptualización

4. Luego, se les entregarán diferentes materiales para que de


manera individual construyan unas gafas. Las gafas deberán
decorarlas y ponerles o escribirles palabras alusivas al género y al
feminismo partiendo de su cotidianidad.
5. Una vez hayan armado sus gafas, se les pedirá que compartan
lo que significa para ellas y ellos una herramienta como esas, las
gafas se ubicarán en una parte del salón en donde puedan todas
y todo observarlas porque servirán como guía.
6. Enseguida, se hará un paralelo en el tablero (es fundamental
enlazar este ejercicio con el anterior). En una columna se anotará
Mujeres y en otra Hombres. El ejercicio se guiará sobre la base
de estas preguntas: ¿cómo vivían como mujeres y hombres
cuando eran FARC EP? ¿cómo viven ahora? ¿qué diferencias
tenían entre mujeres y hombres al ser FARC EP? ¿qué diferencias
tienen ahora? Es importante anotar en dos colores distintos
(vida FARC-EP y vida actual), frases o palabras que faciliten la
reflexión y conceptualización sobre: enfoque de género, enfoque
diferencial21 e interseccionalidad. Esta conceptualización se irá
dando conforme se vaya adelantando la conversación.
7. Posteriormente, se socializará la Estrategia de Reincorporación
de las Mujeres de las FARC.

21. Es el reconocimiento de condiciones y posiciones de las diferentes personas como


sujetas de derecho desde una mirada diferencial, es decir, reconociendo su estado
socioeconómico, género, etnia, discapacidad e identidad cultural, y de las variables
implícitas en el ciclo vital (infancia, juventud, adultez y vejez); bajo los principios de igualdad,
diversidad, participación, interculturalidad, integralidad, sostenibilidad y adaptabilidad.
Aunque se parece mucho a la interseccionalidad no es lo mismo, el enfoque diferencial
es generalmente adoptado por las instituciones del Estado para atender a grupos
poblacionales específicos: niños, niñas y adolescentes; mujeres, personas con discapacidad,
jóvenes, entre otros

57
8. Luego, divididos en 5 subgrupos se les pedirá trabajar a cada
uno en una línea de acción de la Estrategia. Sobre cada línea
deberán indicar qué significa para ellas y ellos, y cómo la pueden
aterrizar o la están aterrizando en el territorio. Se sugiere emplear la
siguiente matriz por subgrupo.

¿Qué están
¿Cómo se
haciendo desde
comprende esta
Linea de acción el ETCR para
línea de acción
aterrizarla o qué
desde el ETCR?
pueden hacer?

Cierre:

9. Para cerrar la sesión, se les informará que sobre una mesa o silla
hay una serie de preguntas (según los conceptos abordados). A fin
de afianzar lo abordado, se les pedirá que cada persona o quien
quiera pase adelante para escoger una ficha y responder a la
respectiva pregunta. Se harán las aclaraciones necesarias.

Preguntas de cierre:

Se sugieren las siguientes:


*Para usted, ¿qué es el enfoque de género?
*Para usted, ¿qué aporta el enfoque de género al trabajo en la
zona?
*Mencione una línea de acción de la Estrategia y cómo pueden
aterrizarla desde su vida diaria.
*Para usted, ¿qué es el enfoque diferencial?
*Para usted, ¿mujeres y hombres tenemos las mismas oportunidades
en la sociedad? ¿por qué?
*¿Qué es la heteronormatividad?
*¿Qué aportó el feminismo negro a la lucha feminista?
*¿Cuál es el objetivo de la Estrategia de Reincorporación de las
Mujeres de las FARC?

58
Módulo 4

Tiempo de ejecución: 4 horas.


Resultado: Gafas, paralelo entre mujeres y hombres, matriz por
línea de acción.
Recursos: lugar abierto, salón, sillas, computador, proyector,
presentación (opcional), hojas iris, papel periódico, marcadores,
cinta, pegante, escarcha, lana, fichas bibliográficas, cartulina,
tijeras, colores, matrices para trabajar la Estrategia (una por
subgrupo), preguntas impresas.

Reflexiones finales:
Con base en las reflexiones que se generaron en la introducción y
gracias a las actividades realizadas en este módulo, se destaca lo
siguiente:

El enfoque de género es una herramienta metodológica y política


que permite identificar qué identidades, roles y relaciones entre
hombres y mujeres no son producto de diferencias biológicas
«naturales», sino un ejercicio de poder o una forma de actuar con
el ánimo de controlar las vidas. Permite evidenciar situaciones de
desigualdad y discriminación de las mujeres con respecto a los
hombres, y crear estrategias para transformarlas.

Fue común, por ejemplo, que en la guerra mujeres y hombres


fuéramos a combate, rancháramos, nos dividiéramos roles de igual
a igual; sin embargo, al transitar a contextos de paz, estos roles
cambian y casi mecánicamente, las mujeres volvemos a la casa,
nos asignan labores y expectativas asociadas al sexo y género, y se
despliegan un sin número de violencias, por ejemplo, la violencia
intrafamiliar. Por estas razones es fundamental comprender la
importancia y la necesidad de incluir en las diferentes actividades
y gestiones que realicemos este enfoque.

Es clave además emplear el enfoque de género en diálogo con el


enfoque diferencial y territorial, estos facilitan una lectura situada,
corporizada y al mismo tiempo más realista de la vida cotidiana, a
la hora de adelantar el proceso de militancia desde la comuna, de

59
hacer trabajo de masas, de gestionar proyectos, de ir a reuniones
y de incidir ante instituciones. Estos enfoques son tan solo una parte
del feminismo insurgente que construye y a los que apuesta el
Partido.

La Estrategia Integral para la Reincorporación de las Mujeres


de la FARC es una apuesta colectiva, un insumo de gestión e
interlocución que le apuesta a materializar el enfoque de género
planteado en el Acuerdo y en la vida de las mujeres. Esta estrategia
reconoce que la reincorporación es un proceso que pasa por
todos los ámbitos que constituyen a la persona: social, político,
económico. Igualmente, es el reflejo de la lucha que por décadas
dio las FARC-EP en donde si bien el individuo es importante, lo es
aún más cuando se constituye y aporta al colectivo.

60
Es hora de actuar:
La s v i o l e n c i a s c o n t r a l a s m u j e r e s
son una realidad

61
M ód ulo 5
E s h o r a d e ac t ua r : l as vi o l e nc i as c ontra l as m u j e re s son
un a r e alidad
Objetivo: brindar insumos para detectar y prevenir las violencias
basadas en género en los diferentes espacios territoriales
de capacitación y reincorporación, en las nuevas zonas de
reagrupamiento y en zonas aledañas.

Desarrollo
Conceptualización

Ha llegado el momento de hablar sobre las violencias, en especial,


sobre las violencias basadas en género.

Las violencias basadas en género son todas aquellas prácticas de


control, discriminación y daño que ocurren en razón del género,
es decir, por el hecho de ser hombres y mujeres. Estas violencias
se viven de manera diferencial, los hombres enfrentándose a
una serie de expectativas y formas de socialización frente a su
actuar, y las mujeres además de lo anterior, viviendo una serie de
mandatos sociales22, violencias de todo tipo y formas inequitativas
de distribución social23.

22. Un mandato es una orden dada por una figura de autoridad o con legitimidad para
obligar o hacer que una persona efectúe una acción específica. Los mandatos sociales
tienen relación con esto, son consignas generalmente arbitrarias construidas según el
contexto social, estas consignas tienen consecuencias a nivel personal, social y colectivo.
Por ejemplo, frases como: “las mujeres deben casarse antes de los 30, sino, las dejó el bus”,
“los hombres que lloran son cobardes”. El problema de los mandatos sociales está en
que se asumen como verdades absolutas sin cuestionar realmente el efecto que causan.
¿Acaso las mujeres simplemente no pueden decidir no reproducirse?, ¿acaso los hombres
no pueden expresar realmente sus sentimientos?
23. Se denomina distribución social al reparto de elementos, prácticas, mandatos, bienes
y recursos en las diferentes sociedades. Estos no necesariamente son tangibles (por
ejemplo, el dinero), sino que puede ser prácticas sociales asociadas a grupos específicos,
por ejemplo, las mujeres. Es implica por ejemplo que la distribución social ha beneficiado
tradicionalmente a grupos con poder económico, político y social, grupos con privilegios
y capacidad de ejercer su poder sobre otros. Desde un enfoque de género, la distribución
social siempre ha ubicado a las mujeres en un lugar de desigualdad, pues además de ser las

62
Módulo 5

Camaradas, como hombres y mujeres nos construimos de manera


relacional, preocupa que al revisar informes, estudios o ver lo que
pasa en la cotidianidad, seamos principalmente las mujeres las
víctimas de violencias basadas en género, evidenciándose un
contínuum de violencias24 en el que se pone de manifiesto que en la
violencia contra las mujeres intervienen diferentes actores sociales,
que son sus parejas o parientes cercanos los principales victimarios
que esta violencia forma parte de una violencia estructural25 que
se manifiesta de diferentes formas y que por ende su solución
requiere un compromiso por parte de toda la sociedad.

Al hacer énfasis en las violencias contra las mujeres no dejamos


a un lado las violencias que puedan vivir los hombres, quienes
encasillados en masculinidades26 tradicionales normalizan, justifican
y reproducen el uso de la fuerza, la rudeza y la seriedad como
armas para convencer, trabajar o acercarse a otras personas. Así
mismo, en ellos por ejemplo son depositadas expectativas sociales
para proveer y mantener a sus familias.

más pobres (tener menos recursos), se les asignó la casa (el mundo privado) y las labores del
hogar como naturales a su sexo mientras que el trabajo político y de actoría en lo público
se asoció a los hombres.
24. Evidencia que la violencia contra las mujeres ni es un asunto aislado o que les pasa sólo
a unas, sino que afecta a las mujeres de manera personal y a nivel colectivo. Esto implica,
por ejemplo, que cuando una mujer vive un ciclo de violencia, lo viven las mujeres de una
familia, una comunidad, una población. El contínuum de violencias permite comprender
que las violencias no son acciones aisladas y que no hay una más grave que otra.
25. Mencionamos que las violencias de género, en especial, las violencias contra las mujeres
tienen múltiples manifestaciones y que éstas generalmente se sustentan en prácticas
de poder, explotación, discriminación, marginación o dominación provenientes de las
diferentes instituciones y estructuras sociales: las leyes, las políticas sociales, la distribución
de ingresos, los mandatos sociales que se reproducen en las familias, los colegios, los medios
de comunicación. Todas estas manifestaciones hacen referencia a la violencia estructural
cuya fórmula es la desigualdad y la injusticia social. La violencia estructural se potencia
con la violencia cultural que deriva de prácticas comunitarias y discursos que modelan
el imaginario social, como las religiones, las ideologías, el lenguaje, las tradiciones, las
expresiones artísticas y los medios de comunicación, al “naturalizar” los valores en que se
apoya el ejercicio del poder y legitimarlos.
26. Formas de ser hombres que dependen de los diferentes contextos sociales.

63
Por otro lado, a nivel jurídico, la Convención Interamericana para
Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer definió
la violencia contra la mujer como cualquier acción o conducta,
basada en su género, que causa muerte, daño o sufrimiento tanto
en el ámbito público como en el privado. Agregó además que
esta violencia incluye la violencia física, sexual y psicológica que
tenga lugar dentro de la familia, relación interpersonal o en la
comunidad.

A nivel nacional, la Ley 1257 de 2008 (Ley de la no violencia contra


las mujeres) fue una ley impulsada por mujeres y organizaciones
feministas de Colombia. Esta es una de esas leyes que, como mujeres
y hombres interesados en prevenir las violencias, hay que tener en
cuenta, pues además de definir la violencia contra las mujeres,
estableció medidas de sensibilización, prevención, protección y
atención ante casos. En el marco de esta se reconoció que:

• La violencia física tiene que ver con todo aquel daño que atente
contra la integridad corporal de una persona.
• La violencia psicológica hace referencia a cualquier acción
u omisión destinada a degradar o controlar las acciones,
comportamientos, creencias y decisiones de otras personas,
por medio de intimidación, manipulación, amenaza, directa o
indirecta, humillación, aislamiento o cualquier otra conducta que
implique un perjuicio en la salud psicológica, la autodeterminación
o el desarrollo personal.
• La violencia sexual hace referencia a acción consistente en
obligar a una persona a mantener contacto sexualizado, físico
o verbal, o a participar en otras interacciones sexuales mediante
el uso de fuerza, intimidación, coerción, chantaje, soborno,
manipulación, amenaza o cualquier otro mecanismo que anule o
limite la voluntad personal.
•La violencia patrimonial hace referencia a la pérdida,
transformación, sustracción, destrucción, retención o distracción
de objetos, instrumentos de trabajo, documentos personales,
bienes, valores, derechos económicos destinados a satisfacer las
necesidades de la mujer.

64
Módulo 5

Estas violencias tienen rutas institucionales27 a las que las mujeres


podemos acudir para denunciar o ser atendidas. Frente a ello
hay que tener en cuenta que: 1. En caso de una violencia de este
tipo y para denunciar, se recomienda tener el número o saber en
dónde están ubicadas la Comisaría de Familia más cercana, la
Policía o la Fiscalía (Unidades de Reacción Inmediata, Centros
de Atención a la Violencia Intrafamiliar o Centros de Atención
e investigación integral a las víctimas de delitos sexuales donde
existan). 2. Como mujeres víctimas podemos solicitar medidas de
atención y protección en una Comisaría de Familia para nosotras y
nuestros hijos. 3. La EPS debe atendernos y realizarnos la respectiva
valoración. 4. Cualquier institución del Estado debe atendernos o
reorientarnos a la entidad encargada. 5. Un número que podemos
tener en cuenta es la Línea 155 de orientación a mujeres víctimas
de violencias. 6. La violencia contra las mujeres no es conciliable,
es decir, no puede pactarse o llegarse a un acuerdo con el agresor
(esto se realizaba anteriormente con mucha frecuencia).

Sin embargo, pese a que hay rutas institucionales para denunciar


o ser atendidas ante casos de violencias, en la realidad, existen
aún muchos vacíos y barreras para las mujeres, estas barreras
empiezan por las mismas instituciones que desconocen este tipo
de leyes o que en su cumplimiento, a la hora de atender o brindar
medidas, terminan beneficiando a los agresores. También se
presentan barreras sociales, esto implica que se sigue justificando
las violencias con frases o conductas específicas, por ejemplo, en
lugar de ponerse del lado de la víctima se le culpa: “quién sabe lo
que estaba haciendo”, “por qué sale tan tarde”, “por qué se viste
así, es para provocar a los hombres”, “a esa mujer le gusta que le
peguen”.

27. Son los pasos o el proceso a seguir a la hora de denunciar, solicitar una atención o una
medida por parte de alguna institución del Estado. Las rutas tienen procesos, tiempos y
entidades encargadas.

65
Otras barreras son la percepción de que el caso no es grave y
que la mujer exagera o miente cuando expone su situación;
dejarle la carga de la prueba a la mujer y exigirle que demuestre
el daño físico, porque si no hay esto, pues no existe violencia
(desconociendo la violencia psicológica); considerar que cuando
una mujer se defiende legítimamente de una violencia, ella también
es agresora; la insuficiente respuesta institucional para la adopción
de medidas de protección que en verdad correspondan al daño
que está sufriendo la mujer (Mesa por el Derecho de las Mujeres a
una Vida libre de Violencias: p. 15 y p. 16).

Aquí, es fundamental que como militantes siempre estemos


alertas y no nos convirtamos en cómplices de estos delitos y de
estas violencias que tanto daño nos hacen a las mujeres y que
tanto daño ocasionan en la sociedad. Como colectivo hemos
tenido mecanismos comunitarios para enfrentar la violencia, así
que, ante una serie de barreras como las enunciadas, debemos
crear y fortalecer las estrategias de respuesta que durante años
hemos tenido, esto por supuesto cuestionando siempre que hay
prácticas patriarcales que no han sido ajenas a nuestras acciones,
y debemos eliminarlas.

Frente a esto, es fundamental que como organización


emprendamos acciones de prevención que lleguen a todos los
niveles: a los jefes, a la militancia en general, a las comunidades
aledañas y a la sociedad. Como mujeres, frente a un caso de
violencia lo más importante es no perder las redes de amigas o
familiares que puedan apoyar, además, jamás creer que se es la
culpable, pues la estrategia del agresor es esa: desplazar la culpa
a quien ha agredido o permitido que agredan.

En este marco y en perspectiva del posacuerdo, las experiencias a


nivel internacional reflejan que las mujeres en periodos de transición
o después de un conflicto armado, siguen siendo vulnerables
a hechos de violencia, de hecho, se incrementa la violencia al
interior de los hogares, el abuso sexual y la explotación sexual.

66
Módulo 5

En Perú28, por ejemplo, se dio un incremento significativo de


incidentes de violencia física y sexual contra las mujeres por parte
de su pareja en el postconflicto. En Guatemala29, durante el
postconflicto, se registraron altos índices de violencia doméstica.
En el caso de Liberia30, cuatro años después del fin de la guerra
disminuyeron los casos de esclavitud sexual y violaciones colectivas,
pero los índices de violencia doméstica, acoso sexual y “ejercicio
de trabajo sexual por supervivencia” siguieron siendo bastante
altos (Mazzoldi, Marín, 2010).

Con lo anterior, es fundamental que en el proceso de


reincorporación que llevamos esté siempre presente el contínuum
de violencias y los impactos diferenciales que tiene en nuestras
vidas. Si la liberación y la transformación social fue y sigue siendo
una consigna, desde el feminismo insurgente al que apostamos, la
liberación de las mujeres, la transformación de roles sociales y la
eliminación de las violencias de género, entre esas las violencias
contra las mujeres, deben ser puntos elementales en las agendas
de Partido.

28. Perú está ubicado en Suramérica. Al Norte limita con Ecuador y Colombia; al Oriente
con Brasil y Bolivia; al Sur con Chile.
29. Guatemala está ubicado en Centroamérica. Limita al Norte y al Oriente con México; al
Oriente con Belice, el Mar Caribe y Honduras; al Suroriente con El Salvador; y al Sur con el
océano Pacífico.
30. Liberia está ubicado en la costa occidental de África. Limita con Sierra Leona al
Occidente, con Costa de Marfil al Oriente y con Guinea al Norte.

67
C o n tin u um d e vi o l e nc i as

68
Módulo 5

Ac tiv i dad p rác t i c a


Apertura

1. Se inicia proyectando el video “Piropos” de Cualca.


2. Una vez lo hayan visto, se les pide que compartan su opinión y
si alguna vez se han sentido acosados/as o violentados/as por el
hecho de ser mujeres u hombres y cómo vivieron esa situación. En
este momento se informa el objetivo del módulo.

Conceptualización

3. Ahora realizarán una cartografía del territorio. Divididos en 4


subgrupos, cada uno dibujará un mapa del municipio o de la nueva
zona de reagrupamiento, y sobre el mismo deberán ubicarse y
ubicar el ETCR.
4. Luego, en el mapa deberán plasmar con convenciones: lugares
de felicidad, lugares de miedo, lugares de violencias, lugares
diversión, lugares de oposición, entre otros; así mismo deberán
ubicar las instituciones que tienen presencia en la zona a las cuales
se pueden dirigir las mujeres para buscar apoyo o asesoría en
diferentes temas, entre esos, violencias contra las mujeres; también
pueden incluir las personas y organizaciones aliadas y opositoras
para trabajar en temas de género.
Es fundamental que esa cartografía se haga en clave de género,
esto implica que se visibilice en las convenciones la diferencia en
el habitar los lugares por parte de hombres y mujeres.
5. Enseguida, se pedirá que elijan a dos voceros (una mujer y un
hombre) por subgrupo para que socialicen su cartografía. Este
ejercicio permitirá iniciar la conceptualización sobre las violencias
contra las mujeres, los tipos de violencias, algunas leyes que las
regulan o previenen y la presencia estatal para atender y prevenir
este delito; así mismo permitirá reflexionar sobre sobre cómo
hombres y mujeres las viven en el territorio de manera distinta (para
ello deben retomarse las cartografías elaboradas).

69
Cierre

6. En los mismos subgrupos se les pedirá que hagan un sociodrama


que ejemplifique un tipo de violencia: física, psicológica, patrimonial
y sexual (las asignarán las personas que guían el taller). Se les dará
un tiempo para crear la obra indicándoles que al pensar el caso
propongan también qué podría hacerse frente al mismo.
7. Deberán representar el caso uno a uno, y luego, al final se
reflexionará en grupo sobre lo que vieron. Se harán las respectivas
aclaraciones según corresponda.

Tiempo de ejecución: 3 horas.


Resultado: Cartografía.
Recursos: salón, sillas, computador, proyector, presentación
(opcional), video “Piropos” descargado, papel periódico,
marcadores de colores, cinta, fichas bibliográficas, cámara de
video o celular.

Reflexiones finales
Con base en lo expuesto en el módulo y en lo que emergió durante
las actividades, se destacan las siguientes reflexiones:

La violencia es un acto intencional de poder, ejercido por acción


o por omisión, con el objetivo de someter, dominar y controlar,
transgrediendo los derechos y produciendo daño. Las violencias
contra las mujeres en este marco, son actos de poder en el que
una persona quiere someter, controlar, manipular o hacer daño
a una mujer porque cree tener la autoridad sobre ella, en esta
medida son violencias que se ejercen en razón del género. Estas
violencias son compartidas por las mujeres sin importar su estrato,
origen, orientación sexual, trabajo o edad, sin embargo, según
esto, se manifiesta de diferentes formas.

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Módulo 5

La violencia contra las mujeres no solo forma parte de un contínuum


sino también tiene ciclos que permiten que se sigan reproduciendo:
1. Aparente calma (evasión del conflicto). 2. Tensión o acumulación
de tensión (conflicto sin resolver). 3. Agresión (explosión, violencia
directa o física). 4. Arrepentimiento (promesas de cambio). 5.
Reconciliación (luna de miel). Las mujeres víctimas generalmente
pasan de una fase a otra del ciclo sin notarlo y, por el contrario,
justifican y normalizan lo que viven en el mismo.

Romper esos ciclos de violencia en la transición supone que las


violencias de género y la violencia contra las mujeres, sean
realmente tenidas en cuenta en las agendas de las instituciones a
nivel local y nacional, también en las agendas de las organizaciones
sociales y de partidos como la FARC. En la medida en que no se
aborden de manera aislada y sean asumidas como un asunto de
toda la sociedad y no una añadidura, esto contribuirá a promover
mejores relaciones sociales en las comunidades y claro, a eliminar
estas violencias.

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Ref e r e n c i as b i b l i o g r á f i c as
• Acuerdo Final para la Terminación del Conflicto y la Construcción
de una Paz Estable y Duradera. En: http://bit.ly/2mXa6W6 (30/04/18).
• FARC. Estrategia Integral para la Reincorporación de las Mujeres
de las FARC.
• FIP. (31 de marzo de 2016). La violencia sexual y de género: el
contínuum entre la guerra y la paz. En: http://www.ideaspaz.org/
publications/posts/1308
• Líneas de tiempo, trabajo de memoria histórica Comisión Nacional
de Mujer, Género y Diversidades FARC. Segunda Reunión Nacional
de Mujeres FARC. Bogotá. Diciembre de 2017.
• Martínez Sinisterra, Rosih Amira (2016). Mujeres afrocolombianas,
carimbas en la historia de cimarronas ennegrecidas. En: https://bit.
ly/2x1lN4g (30/04/18).
• Mesa por el Derecho de las Mujeres a una Vida libre de Violencias.
La misma historia otra vez. Vivencias de mujeres y barreras de
acceso a la justicia: Ley 1257 de 2008. Bogotá, abril de 2015.
• Mujeres Farianas. En: http://www.mujerfariana.org/
• Octava Conferencia Nacional de Guerrilleros (1993). En: https://
bit.ly/2GYdVjD
• Piropos. En: https://www.youtube.com/watch?v=VWMyRAQcZv8
• Programa Agrario de los Guerrilleros de las FARC-EP. En: https://
bit.ly/2evAxzJ (15/05/18).
• Tesis de Mujer y Género para el Congreso constitutivo del Partido.
En: https://bit.ly/2GYIUvR
• Torres, A. (2011). Educación popular. Trayectoria y actualidad.
Universidad Bolivariana de Venezuela.
•¿Qué es la Conferencia Nacional de Guerrilleros? En: https://bit.
ly/2LivePW (10/05/18).

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“Feminismo insurgente. Una apuesta fariana de
paz”, es una herramienta para la formación,
el desarrollo y el fortalecimiento de iniciativas
organizativas y políticas desde el enfoque de
género, al interior de los espacios territoriales
de capacitación y reincorporación (ETCR), de
las nuevas zonas de reagrupamiento y en las
comunidades aledañas.

Es un insumo de formación política para trans-


formar la subordinación histórica que han
vivido las mujeres, las diversidades sexuales y
de género en Colombia; así como propiciar
mayores niveles de participación política
equitativa entre hombres, mujeres y personas
con orientaciones sexuales diversas.
lustrac ió n: Int y Maley wa

Apoyan:

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